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Aproximación preliminar al concepto de pulsión de muerte en Freud

A Preliminary Approach To Freud's Concept of Death Instinct Paulina Corsi The death instinct's has been and remains as one of the most controversial postulates of psychoanalysis. This paper attempts to review the basics of death instinct hoping to account for the meaning as well as the implications of it according to Freud. In the framework of the last theory of intincts the death instinct or Tanatos, as oppossed to the life instinct or Eros, represents a basic drive that impels all living organisms to go back to the inorganic state from where they emerged. Freud asserts Tanatos as a fundamental principle of fight and destruction which manifests itself fastening connections at every and all levels. Freud sees the life instinct as a force which enhances cohesion and integration that in turn provides living beings with a drive to counter attack destructiveness. The observation of the clinical phenomena of compulsive repetitions as well as negative therapeutical reaction led Freud to a reformulation of his conception of instinct dynamics. Freud´s evolution of instinct dynamics is reviewed to foster a better understanding of the meaning of the concept of death instinct and the need that justifies its introduction in a broader reform. The concept of death instinct pointed out to a turning point in psychoanalysis as it revolutionized the understanding of aggresive phenomena in mental functioning. Key words: psychoanalysis, death instinct, Tanatos, Freud Introducción El concepto de pulsión de muerte ha sido y continúa siendo uno de los postulados más controvertidos del psicoanálisis. A partir de 1920 en su libro "Más allá del principio del placer" (1), Freud propone la noción depulsión de muerte introduciendo con esto un cambio fundamental en la teoría pulsional, que sostendrá permanentemente hasta el final de su obra. Este aporte teórico ha encontrado gran resistencia en el mundo psicoanalítico, suscitando oposiciones más o menos categóricas provenientes de distintas líneas de pensamiento dentro del psicoanálisis. Para algunos autores el concepto de pulsión de muerte ha permitido una comprensión más profunda de los fenómenos agresivos en la vida mental, incluida la autodestrucción y el sufrimiento del individuo, mientras que para otros resulta una visión meramente especulativa, cargada de contradicciones internas e innecesaria desde el punto de vista clínico. El presente escrito tiene por objetivo revisar el postulado psicoanalítico de la pulsión de muerte, dando cuenta del sentido y las implicancias del concepto de acuerdo a Freud. El primer aspecto necesario de abordar es la traducción al español del término alemán Trieb, no existiendo consenso entre los distintos autores. Existe la tendencia mayoritaria a utilizar el término pulsión en lugar de instinto para traducir el vocablo alemánTrieb, dado que la primera expresión refleja con mayor fidelidad el sentido en que Freud usó el término Trieb, diferenciándolo claramente de la expresión alemana Instinkt. Para Freud Instinkt designa una conducta hereditaria,

debido a su naturaleza. Entre los autores franceses existe aceptación de la palabra pulsión como la mejor traducción para Trieb. en último término el retorno al reposo absoluto de lo inorgánico. que realiza su obra destructora atacando esencialmente los vínculos: "La meta del Eros es establecer unidades cada vez más grandes y. Si bien la terminología recién descrita es la más aceptada. destruyendo así las cosas" (4). aunque al referirse a los conceptos establecidos por Freud en su última teoría pulsional estos autores han preferido utilizar los términos instinto de muerte e instinto de vida con el fin de denotar que esta teoría se encuentra en un nivel distinto de abstracción respecto de las dos teorías pulsionales precedentes. en la que emplea el término inglés instinct para traducir la palabra alemana Trieb. A diferencia de lo anterior. no estando éstos prefijados. reconociendo en ella la marca de lo demoníaco donde impera la destrucción. . De acuerdo a Freud. pero debemos estar agradecidos de que podamos encontrar un representante del evasivo instinto de muerte en el instinto de destrucción. Esto puede deberse en parte a la traducción efectuada por Strachey de la obra de Freud del alemán al inglés en la Standard Edition. destacando la concordancia del concepto de pulsión de muerte con el carácter regresivo básico de toda pulsión. En la misma línea. en el cual el odio nos señala el camino" (5). cuyo objeto y fin están prefijados por naturaleza. la desintegración y la disolución de lo vivo. la pulsión de muerte corresponde a un principio fundamental de lucha y desunión. destacando de este modo la dificultad de reconocer clínicamente los derivados de la pulsión de muerte (6). Desarrollo En el marco de la última teoría freudiana de las pulsiones. conservar: se trata de la ligazón. la pulsión de muerte o Tánatos.estamos impulsados a concluir que los impulsos de muerte son. definiendo a la pulsión como un impulso que se origina en una excitación corporal (fuente) y que moviliza al organismo para conseguir suprimir el estado de tensión en el que se encuentra a partir de esta excitación. a través de la reducción completa de las tensiones. El objeto de la pulsión es el elemento que posibilita a la pulsión alcanzar el fin. por el contrario... Laplanche y Pontalis (3) señalan que lo que Freud intenta designar con el término pulsión de muerte es lo más esencial del concepto de pulsión. Freud indica el accionar silencioso de la pulsión de muerte: ". El fin o meta de la pulsión es para Freud la reinstalación del equilibrio previo al inicio del estado de tensión. señala: "No hay dificultad en encontrar un representante de Eros. La meta de la otra pulsión. representa la tendencia fundamental de todo ser viviente a regresar al estado inorgánico desde donde emergió.predeterminada genéticamente. es la disolución de las conexiones. por lo tanto. Cuando Freud plantea el concepto de pulsión (2) lo hace basándose en la descripción de la sexualidad humana. Trieb implica un empuje que hace tender al organismo hacia un objeto y un fin que permitan la satisfacción pulsional. Freud entiende la pulsión de muertecomo una necesidad primaria que tiene lo viviente de retornar a lo inanimado. mudos y que la algarabía de la vida procede en gran parte de Eros" (5). Por otra parte. en oposición a la pulsión de vida o Eros. existen autores que no adhieren a ella. el retorno a un estado anterior.

así como Tánatos representa. cuanto más prevalezca la segunda. más se sostendrá la ligazón pulsional. y a la inversa. sufriendo cambios significativos que culminaron en 1920 con la formulación de su teoría pulsional definitiva. . una proporción variable de pulsión de muerte permanece en el individuo como un residuo no ligado. que se mantiene desde 1905 hasta 1914. Gran parte de esta unión es dirigida hacia el mundo exterior convertida en agresividad. un factor de desunión. en sí mismo. Eros contraría esta regla al propugnar el establecimiento y mantención de formas cada vez más diferenciadas y complejas. las pulsiones sexuales. el objeto y el fin. La energía propia de las pulsiones sexuales se denomina libido. favoreciendo la conservación de un nivel constante de tensiones e incluso aumentando las diferencias en el nivel energético entre el ser vivo y su medio. dado que esta tendencia no cumple con la característica fundamental de toda pulsión. integración y organización. una dificultad mayor. Freud sitúa a la pulsión de vida como representante de la cohesión. donde con frecuencia los contenidos conceptuales son retomados y reelaborados posteriormente. La concepción de Freud acerca de los impulsos evolucionó progresivamente. El mejor modo de comprender el sentido del concepto de pulsión de muerte es conocer la evolución del pensamiento de su autor y los motivos que lo llevaron a reformular su comprensión de la vida pulsional. mientras que una porción de la mezcla permanece en el interior del organismo. Eros constituye una fuerza de motorización y dinamismo que provee al ser vivo del empuje necesario para contrarrestar lo destructivo. que actúa de modo silencioso. Freud enfrenta. De acuerdo a esto Freud afirma: "todo ser vivo muere necesariamente por causas internas" (4). llevando inevitablemente al ser vivo hacia la muerte. Es así como. cual es el retorno a un estado anterior. estos períodos no deben entenderse como etapas cronológicamente separadas sino como momentos en el pensamiento freudiano. permitiendo así conservar la vida y sostener el desarrollo. Como ha sido señalado. mientras la energía de las pulsiones de autoconservación se designa como interés. cuya finalidad es construir y conservar unidades cada vez mayores y más complejas. cuya función es resguardar los intereses del individuo. cuanto más predomine la primera. Eros constituye para Freud un factor de ligazón. en relación al equilibrio relativo y dinámico entre estas dos tendencias. Tal como afirma Freud (2). se apuntalan inicialmente en las funciones somáticas vitales que le indican la fuente. Tal como señala Terecio Gioia (7).En contraposición a esta tendencia primaria. en el caso de la pulsión de vida. Sin embargo. más tenderá a disolverse la unión entre las pulsiones. Freud elabora su teoría pulsional en formulaciones sucesivas en las que es posible reconocer al menos tres etapas. La pulsión de vida tiene a su cargo la tarea de liberar al organismo de la acción destructora del Tánatos y lo consigue principalmente a través de fusionarse con él. mientras las segundas representan al conjunto de necesidades ligadas a las funciones corporales indispensables para la conservación de la vida. En esta aproximación las primeras representan los intereses de la especie. Esto implica que. La fusión pulsional resultante sigue dos diferentes destinos. En su primera formulación. que sólo secundariamente se vuelven independientes. Eros y Tánatos no deben concebirse como dos ingredientes simétricos participantes en la unión pulsional. Freud reconoce y contrapone las pulsiones sexuales a las pulsiones de autoconservación. La relación original entre estos dos grupos de pulsiones se establece a través del concepto de apuntalamiento.

consideró la intervención de la agresividad en el proceso analítico al constatar resistencias con un matiz hostil y elementos agresivos en la transferencia. según el poeta. incluidos los hostiles. . junto a la idea de un entrelazamiento pulsional. tanto en el hombre como en la mujer (2). concebidos de modo autónomo. Freud rehusó admitir la existencia de una pulsión agresiva específica en ese momento. difícilmente "educable". Es decir. oponiéndose al deseo. cuya energía se sitúa al servicio del Yo en el conflicto defensivo. la neurosis obsesiva y la melancolía. aquel que le otorga el carácter de masculino a la pulsión sexual. guiado por las pulsiones de autoconservación. no existe en esta primera formulación dé la teoría pulsional un planteamiento que dé cuenta de los impulsos agresivos. Sin embargo. mientras en la segunda representa a un conjunto poderoso de representaciones que. En 1905. En relación a la pulsión sexual. Posteriormente. presenta por primera vez su teoría respecto al Complejo de Edipo. amenazando desde dentro el equilibrio del aparato psíquico al no considerar las exigencias de la realidad. cual es la obtención de placer sexual. por considerar que habría sido un error atribuir a una sola pulsión lo que. El Yo es entendido en este momento por Freud de dos modos diferentes. A pesar de lo anterior. y los fines de las pulsiones del Yo. En 1908 Alfred Adler introdujo el concepto depulsión agresiva. Freud atribuye a la pulsión de dominio. enfatizando la necesidad de hacer conscientes todos los impulsos. adhiere al principio de realidad. describiéndolo como una conjunción de deseos tanto amorosos como hostiles. La oposición entre estos dos grupos de pulsiones deriva de la oposición entre los fines de la pulsión sexual. las pulsiones sexuales representan en la primera teoría de las pulsiones a una fuerza disruptora sometida al principio del placer. igualándolas a las hasta entonces denominadas pulsiones de autoconservación. manteniendo así el punto de vista que "deja a cada una de las pulsiones su propio poder de devenir agresiva" (10). Freud concibe a la pulsión como un "fragmento de actividad". en el ámbito clínico. Es así como en esta primera formulación teórica la agresividad es entendida como un componente parcial de toda pulsión. Freud asignó una importancia singular a las tendencias destructivas presentes en afecciones tales como la paranoia. cuyo funcionamiento obedece las leyes del proceso primario. bajo el título "Sueños de muerte de personas queridas". en relación al caso Dora. Ésta sería una fase previa tanto al sadismo como a la compasión. Freud otorgó a la agresividad un rol fundamental en la evolución de la cura. Las pulsiones yoicas adquieren la doble función de autoconservación del individuo y agente de la represión. en hambre o en amor" (8). el ser un impulso apremiante del que no es posible huir y que demanda del aparato psíquico un trabajo para su conducción. la agresividad representa al componente activo de esta pulsión. sino que simplemente no lo tendría en cuenta. según él. el único elemento presente en la crueldad infantil que no tendría inicialmente como fin el producir sufrimiento en el otro. En 1900 en su libro La interpretación de los sueños (9). consistentes en la autoconservación individual. caracterizaba esencialmente a toda pulsión. En la primera acepción es sinónimo de sujeto o persona total.A partir de 1910 (8) Freud introduce la noción de pulsiones del Yo. En contraposición a estas tendencias yoicas. Freud reconoció tempranamente la intervención de tendencias agresivas en el funcionamiento mental. considerada como una pulsión independiente que secundariamente puede unirse a la pulsión sexual. Por otra parte. En relación con esto Freud señala: "Todas las pulsiones orgánicas que funcionan en nuestro psiquismo pueden clasificarse.

mientras el masoquismo es entendido como un sadismo que secundariamente se vuelve contra el propio sujeto. por desplazamiento. Paralelamente mantiene la concepción anterior en la que reconoce otra fuente de agresión en la etapa anal-sádica del . Esta formulación de la teoría pulsional permite comprender y distinguir las neurosis de transferencia de las neurosis narcisistas o psicosis. al ser concebida como un elemento básico y fundamental de toda pulsión. ha usurpado la posición directriz" (2). El Yo conserva durante este período la doble concepción que lo caracterizaba en la primera teoría: como representante de la persona total y como conjunto de representaciones dominantes en el psiquismo. ligadas a la pulsión de autoconservación y a la libido narcisista. sus efectos resultan indiferenciables de las pulsiones del Yo o interés. Es posible sostener que en esta primera etapa de la teoría pulsional la agresividad. en la medida en que éstas rechazan al mundo exterior al hacerlo coincidir con lo displacentero y lo odiado. Freud postula. la que. La energía de las pulsiones del Yo conserva el nombre de interés del Yo o simplemente interés. haciendo uso de la musculatura.En 1913 (11) Freud elabora el concepto de organización pregenital anal-sádica de la libido. El componente activo. señalando que en la fase anal se hace evidente la oposición activo-pasivo. En 1915 (13) Freud postula que el odio es anterior al amor y que su origen radica en las pulsiones del Yo. Sin embargo. que la tarea de autoconservación puede ser referida al amor a sí mismo. la libido del Yo o libido narcisista si el objeto de destino de la libido es el propio Yo. Si la libido inviste al Yo. característica de la vida pulsional en general. el conflicto psíquico se plantea en la oposición entre la libido narcisista aliada a las pulsiones del Yo y la libido objetal. característico de la fase anal-sádica. En relación a la agresión aparecen cambios respecto a la teoría pulsional precedente. en este momento. En este enfoque el sadismo es siempre primario. ocupa un lugar secundario en el conflicto psíquico. es atribuido a la pulsión de dominio. y libido objetal si el destino de la misma es un objeto externo. agresivo de la pulsión sexual. mencionando que: "La actividad es provista por la común pulsión de dominio. a la libido del Yo. mientras en las segundas la pulsión sexual toma como objeto al Yo. a la que llamamos sadismo cuando la encontramos al servicio de la pulsión sexual" (11). Freud reconoce que sólo es posible distinguir las pulsiones yoicas de las libidinales cuando éstas invisten al objeto. El sadismo surge como un componente parcial agresivo de la pulsión sexual. Desde el punto de vista dinámico. En este texto Freud plantea una subdivisión en las pulsiones sexuales en función de su objeto de elección distinguiendo. La agresividad sexual encontraría entonces un refuerzo en la pulsión de dominio. A partir de 1914. siendo un coadyuvante común presente tanto en las pulsiones sexuales como en las pulsiones del Yo. es decir. En las primeras la libido se introvierte y carga a objetos imaginarios. que "se ha vuelto independiente y. consigue dominar al objeto por la fuerza. por un lado. El interés de la libido narcisista es proteger la integridad del Yo a través de reprimir las representaciones ligadas a la pulsión sexual objetal. con la publicación de Introducción al narcisismo (12) se inicia la segunda etapa de la teoría pulsional.

que rodearon la vida del autor en este período. yo era más joven y no me sentía oprimido por los achaques del comienzo de la vejez. pero entre ambas existen vasos comunicantes" (15). este planteamiento desestabiliza dicho antagonismo al postular una carga sexual en el Yo. Apenas sepultado Von Freund. Progresivamente el énfasis recae en la contraposición libido del Yo . paciente y amigo de Freud. azotada por la gripe española. Freud se esforzó por desvincular sus pensamientos acerca de la pulsión de muerte del duelo por su hija Sophie. pero esto sólo en el plano del sentimiento. Freud recibió la terrible noticia de la grave enfermedad de su hija Sophie. oponiéndose a la libido objetal y favoreciendo su represión. porque mi razonamiento se inclina más bien al pesimismo. En síntesis.. Aun cuando. En mayo de 1919 Freud escribe a Jones: "No recuerdo época de mi vida en que mi horizonte se mostrara tan negro.. Los duros años de la postguerra conmocionaron profundamente a Freud (16). antítesis en la que ambas tendencias son de naturaleza libidinal.libido objetal. Freud lo acompañó en su agonía bajo un fuerte vínculo transferencial. Como señala Emilio Rodrigué: "Es cierto que la vida no explica la obra. 1920 imprimió dos duros golpes a Freud. murió en enero de1920 a la edad de 26 años. como propone este escrito. argumentando que "Más allá del principio del placer" (1)se . pero la ciencia tiene el ingente de enderezarnos la nuca" (17). restando interés a la oposición precedente. reconoce en esta segunda fase una aproximación a una concepción unívoca de la energía pulsional.. Cuando en 1923 (14) Freud revisa la historia de su teoría pulsional. aliada e indistinguible de la libido narcisista. usted verá que me siento inconmovible aún y listo para cualquier emergencia. El gran despliegue de fuerzas destructivas entre los hombres y contra el patrimonio cultural acontecido durante la primera guerra mundial sirvió de telón de fondo al postulado freudiano de pulsión de muerte. Este reconocimiento surge cuando Freud ya había planteado su tercera y definitiva concepción de la vida pulsional. puede afirmarse que en esta segunda formulación de la vida pulsional el odio y la agresión. que se suma a las pulsiones del Yo. Estamos pasando una mala época. o en todo caso si lo hubo. Laplanche y Pontalis (3) sugieren que uno de los elementos participantes en el cambio teórico de 1920 puede asociarse a la dificultad de Freud para comprender el origen de la agresividad dentro del monismo pulsional de esta fase..Cuando nos encontremos. quien. Una de las exigencias constantes en el pensamiento freudiano es la presencia de tendencias básicas en oposición. Freud encontró en este dolor un motivo para su envejecimiento. en cuanto se oponen a lo exterior displacentero y en tanto forman parte de la pulsión yoica. la elaboración del concepto de pulsión de muerte obedece a una necesidad teórica que Freud estimó ineludible. a quien sentía muy cercano. sociales y personales. es preciso considerar los elementos biográficos. En lo personal. en el que plantea la existencia de elementos agresivos ligados a la etapa oral del desarrollo psicosexual. Freud agrega en 1915 un capítulo a su obra Tres ensayos sobre una teoría sexual(2).desarrollo psicosexual. a partir de las cuales se fundamenta el conflicto psíquico. A pesar que la introducción del concepto de narcisismo no invalida inicialmente para Freud la oposición entre pulsiones sexuales y pulsiones del Yo o de autoconservación. intervienen en uno de los polos del conflicto psíquico. El primero fue la muerte de Anton von Freund. De acuerdo a Jones.

Es preciso mencionar que Freud mantuvo a través de sus escritos la ambigüedad de considerar en algunos momentos el principio del placer como equivalente al principio de constancia. así como la antítesis entre el amor al Yo y el amor a los objetos.. sin considerar la evolución de sus concepciones ni los diecinueve años posteriores de trabajo intelectual en los que sostuvo permanentemente esta posición (18). vale decir la tendencia a mantener las excitaciones al interior del aparato mental tan bajas o. al menos. opuesta tanto a la pulsión sexual como a las anteriormente llamadas "intereses del Yo". en su tercera y definitiva concepción de la teoría pulsional. diversos autores han entendido sus elaboraciones en torno a este tema como una especulación azarosa. entendido como principio de constancia. Retomando las ideas anteriores. la individualidad y donde lo vivo muere. Ese más allá es territorio de la pulsión de muerte. no está en la base de todo el funcionamiento mental. A pesar de sus esfuerzos. el que será transformado en principio de realidad por obra de las exigencias de ésta: . quedan incluidos en Eros" (4). A partir de los postulados propuestos en este texto Freud concluye que el predominio del principio del placer. Tomando las palabras de Rodrigué. que en adelante comprenderá el conjunto de pulsiones descritas en sus formulaciones previas: "La antítesis entre las pulsiones de autoconservación y las de conservación de la especie. donde impera el principio de nirvana. mientras en otros instantes relaciona el principio del placer con la tendencia a reducir a cero toda excitación. Freud contrapone la pulsión de muerte a la pulsión de vida. Freud inicia Más allá del principio del placer (1) confirmando la definición hasta entonces aceptada del principio del placer como principio rector del funcionamiento mental: "En la teoría psicoanalítica suponemos que el curso de los procesos mentales es automáticamente regulado por el principio del placer. pero existe un más allá" (15). o sea. temiendo que esta relación quitara peso teórico a sus postulados. salvo por los aspectos referentes a la vida de los protozoarios. donde se anula la diferencia. En lo sucesivo se reconocerá a las fuerzas destructivas el mismo poder que a la sexualidad. con la evitación del displacer o una producción de placer" (1).dicha ley claudica por primera vez. El principio del placer impera en su territorio. Freud intentó evitar la asociación entre la muerte de su hija y sus nuevos planteamientos. fruto de un pensamiento desasosegado por el dolor.. Esto implica conceptualizar la agresión como totalmente autónoma en su origen. Freud propone en cambio la existencia en la mente de una fuerte tendencia al principio del placer. ". equivalente al principio de nirvana. es decir.encontraba prácticamente terminado ya en 1919. Con esto define la tendencia del aparato mental a buscar el placer a través de alcanzar un equilibrio energético. tan constantes como sea posible (tal como se expresa en el párrafo anterior). sostenemos que dicho curso tiene su origen en una tensión desagradable y que toma una dirección tal que su resultado final coincide con una reducción de esa tensión. La vida podrá subsistir entonces mientras Eros consiga someter al principio de nirvana y modificarlo en principio del placer (igual principio de constancia). a la reducción completa de las tensiones. Entonces Sophie gozaba aún de buena salud. tendencia en lugar de dominio. que tiende al cero absoluto.

como alma en pena. La repetición estaría en ese caso subordinada al principio del placer al posibilitar la simbolización. 23). La acción de repetir obedecía a la presión de impulsos en busca de satisfacción. como una necesidad del conflicto reprimido de actualizarse. contradiciendo al principio del placer (24. Freud entiende la compulsión a la repetición como una manifestación de la pulsión de muerte. más pulsional que el principio del placer que ella destrona" (1). En 1923 (5) Freud describe cabalmente este proceso. proponiendo la existencia de un sentimiento de culpabilidad inconsciente a la base de él. una producción más directa" (1). se trataría de una reacción "invertida".. la que de tal modo se ha conquistado un lugar al lado de la pulsión de muerte en la regulación de los procesos vitales" (19). no descansa hasta encontrar solución y liberación" (20). Freud observó un tipo de resistencia al tratamiento psicoanalítico especialmente difícil de resolver consistente en un agravamiento de la sintomatología en el paciente cada vez que. Hasta entonces. En 1914 (21) Freud considera que repetir es una forma de recordar y que las repeticiones que se muestran en la transferencia llevan luego al despertar de los recuerdos. Sin embargo. la repetición trae consigo la producción de un placer de otro tipo. los sueños y la repetición en la transferencia. Aún más: ". la libido.. Tal como señala Freud en 1919: ". Esta compulsión ejerce su actividad en muy diversos registros. sufrió en el ser vivo una modificación que lo transformó en principio del placer. concebida como un proceso incoercible. No puede tratarse más que de la pulsión de vida.la compulsión a la repetición nos aparece como más originaria. todo sentimiento de culpa surge del operar de la pulsión de muerte. y donde no es posible encontrar el deseo de satisfacción. Freud consideraba la repetición como la forma básica del trabajo psíquico. no siendo difícil adivinar de qué poder proviene esta modificación. ni siquiera en forma de transacción o compromiso (22. 25). Este autor había considerado anteriormente la repetición como parte de la definición del inconsciente y del retorno de lo reprimido. Tres años después (26) este autor relaciona la reacción terapéutica negativa con una forma de resistencia del Súper yo. Posteriormente (28) Freud . la compulsión a la repetición que Freud busca mostrar en Más allá del principio del placer (1) se refiere a un residuo donde la repetición se sitúa en un primer plano. Desde esta perspectiva se entienden los síntomas.. Freud fundamenta este más allá a partir de hechos clínicos regidos por la compulsión a la repetición. de origen inconsciente en que el individuo tiende a reproducir experiencias antiguas de displacer y dolor."El principio de nirvana. a partir del progreso del análisis. en la profundidad. que obedece a la necesidad de repetir compulsivamente lo displacentero. más elemental.. De acuerdo a Freud: ". caracterizada por una tendencia más elemental e independiente de la obtención de placer. En 1930 (27) Freud llegó a la conclusión que. como un modo de ligar las excitaciones a representaciones mentales para poder así mitigarlas y elaborarlas..lo que ha permanecido incomprendido retorna. en la medida en que el analista logre traducir la acción en palabras. prefiriendo el paciente en cada etapa del análisis la persistencia del sufrimiento a la curación.. cabría esperar una mejoría. De acuerdo a Freud. sin conciencia de estar repitiendo y más aún con la idea que se trata de una experiencia completamente motivada en lo actual. que corresponde a la pulsión de muerte. Otro fenómeno recogido desde la observación clínica es la reacción terapéutica negativa.

Otro aspecto a considerar es la universalidad que otorga Freud a su concepción final de la vida pulsional. las ideas de Freud evolucionaron paralelamente a los aportes en la teoría de las pulsiones. El masoquismo responde a una vuelta del sadismo en contra del sujeto y al mismo tiempo a una transformación de la actividad a la pasividad (29. constituida por la unión de Eros y Tánatos. está ligada psíquicamente por el Súper yo y de este modo se vuelve reconocible. En este instante la pulsión de vida o Eros sale al encuentro del Tánatos. dirigiéndose a los objetos externos en forma de pulsión destructiva. Freud reconoce al masoquismo primario. en el par antitético que impera en el reino inorgánico: atracción y repulsión" (4). no se sabe dónde. mítica. por así decirlo. De acuerdo a él. se trata del sadismo o sadismo propiamente dicho. sin que el sufrimiento de éste sea considerado y sin que esta agresión se acompañe de placer sexual alguno. convirtiéndose en ese caso en masoquismo secundario.. existiría una primera etapa. Una porción de esta mezcla dirigida al exterior se pone directamente al servicio de la función sexual. Freud señala que el sadismo es anterior al masoquismo y que este último puede entenderse como un sadismo vuelto contra el sujeto.. Gran parte de esta fusión es derivada al exterior. esta reacción. Lo anterior sitúa a la tercera teoría de las pulsiones en un nivel distinto de abstracción respecto a las dos teorías previas. como manifestación de la necesidad de castigo. a su vez. Este autor propone a las pulsiones de vida y de muerte como principios rectores fundamentales que trascienden el conflicto psíquico y al individuo humano. otras cantidades de la misma fuerza (pulsión de muerte) pueden actuar. En este momento. . 30). la parte que. Lo que Freud llama aquí sadismo corresponde al ejercicio de la pulsión de dominio. Este primer momento virtual no obedece más a una posición masoquista que a una posición sádica.plantea que la dificultad que presenta la reacción terapéutica negativa al análisis evidencia que su carácter paradójico e irreductible se fundamenta en la pulsión de muerte. Tal como fue comentado anteriormente. sin corresponder aún a lo que denomina masoquismo primario. también denominado masoquismo originario erógeno. En lo que respecta a la comprensión del origen del sadismo y del masoquismo. en la primera teoría de las pulsiones. fusionándose con él. que no es derivada al exterior y que permanece en el interior del organismo. no podría comprenderse totalmente a partir del conflicto entre el Yo y el Súper yo: esto sería sólo".. Propone que la oposición entre las dos tendencias básicas se hallaría en relación con los procesos vitales de anabolismo y catabolismo e incluso ". puede volverse contra el sujeto. Con la introducción de la pulsión de muerte Freud plantea la existencia de un masoquismo primario. Laplanche y Pontalis (3) sugieren que uno de los motivos que condujo a Freud a la hipótesis del masoquismo primario fue justamente la observación del fenómeno clínico de la reacción terapéutica negativa. en la que toda la pulsión de muerte se concentra en el sujeto. De acuerdo a este autor. Este sadismo. expresión usada por Freud para designar la asociación de la sexualidad y de la violencia ejercida sobre otros. sadismo se toma en el sentido de agresión contra otro. En la porción de la fusión pulsional. para abarcar a todos los organismos vivos. en forma libre o ligada" (28)..

Ello y Súper yo no es superponible al dualismo pulsional: pulsión de vida . Por otra parte. Para concluir con esta presentación de la pulsión de muerte en la teoría freudiana es necesario resaltar que este concepto marcó un punto de viraje en la concepción pulsional y en el psicoanálisis en general. en oposición a la pulsión de vida o Eros. Y posteriormente. En este sentido mencionó cómo la pulsión de muerte actúa de modo silencioso. De igual modo. queda pendiente para una futura presentación el análisis de las principales objeciones teóricas sustentadas por las corrientes contrarias al postulado psicoanalítico de la pulsión de muerte. se substrae a la percepción cuando no va teñido de erotismo" (27). al momento de describir las modalidades del conflicto no se aprecia la intervención de la oposición entre las pulsiones básicas. Tánatos ". Freud concluye en 1923 (5) que el conflicto entre las instancia Yo. a la oposición entre los dos grandes tipos de pulsiones. con el predominio de lo tanático por sobre lo libidinal (3134). De acuerdo a la tópica propuesta por Freud en 1923. representa la tendencia básica. lo que limita la posibilidad de abarcar en este escrito aspectos tan trascendentes como las implicancias biológicas. De acuerdo a Freud. Es necesario poderlas encontrar en todas partes" (4). el conflicto psíquico se traslada al conflicto entre instancias y aunque el autor se esfuerza por determinar el aporte de ambas pulsiones en la constitución de cada instancia. mientras Eros resulta más ruidosa y evidente (5). en 1926 (26) cuando Freud analiza en conjunto el problema del conflicto neurótico.Freud subrayó en más de una oportunidad la dificultad de apreciar las dos tendencias fundamentales en estado puro: "Lo que encontramos siempre no es. a regresar al estado inorgánico desde . sino asociaciones de dos pulsiones en proporciones variables" (26). El objetivo del presente artículo es revisar este postulado intentando dar cuenta del sentido y las implicancias del concepto de acuerdo a Freud. Desde el punto de vista clínico se ha relacionado estrechamente al Narcisismo. Tal como señalan Laplanche y Pontalis (3).pulsión de muerte. especialmente a sus formas más malignas. El concepto de "pulsión de muerte" ha sido y continúa siendo uno de los postulados más controvertidos del psicoanálisis. la pulsión de muerte o Tánatos.. por así decirlo. que no estando exento de detractores y críticas. En la posteridad de Freud este concepto continúa plenamente vigente siendo fuente de debate permanente entre la distintas escuelas psicoanalíticas. presente en todo ser vivo. Probablemente lo anterior puede relacionarse con la dificultad que encuentra Freud en integrar los aportes de su última teoría pulsional a la teoría de la neurosis y al modelo del conflicto. El constructo freudiano de pulsión de muerte constituye un aporte teórico complejo con alcances en muy diversos registros. a nivel dinámico. socioculturales y artísticas relacionadas con este planteamiento.. En el marco de la última teoría de las pulsiones en el desarrollo freudiano. Posteriormente en su artículo "Esquema del psicoanálisis" comenta: "No se trata de limitar una u otra de las pulsiones fundamentales a una determinada provincia psíquica. ha revolucionado la comprensión de los fenómenos agresivos en la vida mental. mociones pulsionales puras. no considera significativamente los conceptos descritos en su formulación definitiva de la vida pulsional. sorprende ver el poco lugar que Freud concede. Laplanche y Pontalis (3) destacan las escasas modificaciones que se observan a partir de la introducción del postulado de la pulsión de muerte en la evolución de las fases pulsionales.

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