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1º AÑO POLIMODAL DE HUMANIDADES

Historia de la Literatura Argentina: Romanticismo: Facundo de Domingo F. Sarmiento (fragmento), Sobre héroes y tumbas de Ernesto Sábato (fragmento). El general Quiroga va en coche al muere de Jorge Luis Borges. Camila (película) La gauchesca. El Martín Fierro de José Hernández. El fin y Biografía de Tadeo Isidoro Cruz de J. L. Borges. Los Miserables de Víctor Hugo (película) Realismo y Naturalismo: En la sangre de Eugenio Cambaceres.

CUADERNILLO DE ACTIVIDADES LENGUA Y LITERATURA PARA ALUMNOS DE

HISTORIA DE LA LITERATURA ARGENTINA GUÍAS DE INVESTIGACIÓN GUÍA Nº 1. SIGLO XIX: EL ROMANTICISMO. 1. ¿Cuál es el origen del Romanticismo? ¿Dónde y cuándo surge? 2. La primera mitad del siglo XIX fue una época de crisis, ¿qué datos históricos lo demuestran? 3. ¿Por qué momentos tan controvertidos fueron los que permitieron que surgiera en el país una literatura con personalidad propia? 4. ¿Por qué Rosas fue la figura que de alguna manera, hizo surgir una literatura nacional de la pluma de Echeverría y de Sarmiento? 5. ¿De qué modo se relaciona la geografía del país con esa literatura? 6. ¿Por qué Echeverría y Sarmiento fundaron la literatura argentina? 7. Señalen las causas del enfrentamiento entre el interior y Buenos Aires luego de declarada la independencia. 8. Caractericen el gobierno de Rosas. 9. ¿Qué idea romántica se adecuaba a los objetivos políticos de los intelectuales argentinos? ¿Por qué? 10. ¿Qué concepto de literatura tenían los románticos argentinos? 11. Identifiquen las relaciones entre los héroes románticos argentinos y las experiencias vitales de sus creadores. 12. ¿Cómo era la visión de la naturaleza para los románticos? 13. Mencionen las causas del surgimiento del grupo de escritores románticos en la Argentina. 14. Expliquen la frase: “Fueron americanistas en lo literario y antiamericanistas en lo político”.

PRIMER AÑO POLIMODAL DE HUMANIDADES

2003

15. ¿Por qué fue importante la creación de una literatura nacional? 16. ¿Cuáles son las características más sobresalientes del movimiento? 17. ¿Qué era el Salón Literario? 18. Mencionen autores y obras argentinas destacadas del período. FACUNDO: ENTRE LA NARRATIVA Y EL ENSAYO En 1845 apareció en Santiago de Chile, primero como folletín en el periódico El Progreso, y luego en forma de libro, una obra con la que Sarmiento intentaba desprestigiar a Rosas y a los caudillos y a la vez, justificar la causa y el accionar de los exiliados argentinos: Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga. La obra está organizada en una Introducción y tres partes. En la Introducción, Sarmiento presenta los objetivos de su trabajo: buscar la explicación de lo que está ocurriendo en el país a través de la interpretación de los hechos del pasado colonial, las características geográficas, las costumbres y las tradiciones. Para iniciar puntualmente dicha explicación convoca a Facundo, un hombre irracional y primitivo, una especie de héroe romántico movido por las pasiones y una firme voluntad.
¡Sombra terrible de Facundo, voy a evocarte para que, sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas, te levantes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo! Tú posees el secreto, ¡revélanoslo! Diez años aún después de tu trágica muerte, el hombre de las ciudades y el gaucho de los llanos argentinos al tomar diversos senderos en el desierto, decían. ¡No! ¡No ha muerto! ¡Vive aún! ¡Él vendrá."' ¡Cierto! Facundo no ha muerto está vivo en las tradiciones populares, en la política y, revoluciones argentinas, en Rosas, su heredero, su complemento; su alma ha pasado en este otro molde más acabado, más perfecto; y lo que en él era sólo instinto, iniciación, tendencia, convirtióse, en Rosas, en sistema, efecto y fin ..La naturaleza campestre, colonial y bárbara, cambióse en esta metamorfosis, en arte, en sistema y en política regular capaz de presentarse a faz del mundo, como el modo de ser de un pueblo encarnado en un hombre que ha aspirado a tomar los aires de un genio que domina los acontecimientos, los hombres y las cosas. Domingo Faustino Sarmiento Facundo, Buenos Aires, Kapelusz

Sarmiento comprendió que para la composición de su obra no le bastaba un rústico anónimo y buscó la figura de más relieve, que pudiera personificar la barbarie. La halló en Facundo, lector sombrío de la Biblia, que había enarbolado el negro pendón de los bucaneros con la calavera, las tibias y la sentencia Religión o Muerte. Rosas no le servía. No era exactamente un caudillo, no había manejado nunca una lanza y ofrecía el notorio inconsciente de no haber muerto. Sarmiento precisaba un fin trágico. Nadie más apto para el buen ejercicio de su pluma que el predestinado Quiroga, que murió acribillado y apuñalado en una galera. El destino fue misericordioso con el riojano; le dio una muerte inolvidable y dispuso que la contara Sarmiento. Estructura de la obra
La primera parte del Facundo consta de cuatro capítulos relacionados: el primero, con el aspecto físico de la Argentina; el segundo, con los caracteres, costumbres e ideas que esa geografía engendra (el gaucho malo, el cantor, el baqueano, el rastreador), el tercero, con la vida social del gaucho; y el cuarto, con las circunstancias que produjeron la Revolución de 1810. En ese paisaje, tan parecido al de los desiertos árabes, se asientan personajes característicos, similares en algunos casos a los del mundo islámico, como "el gaucho malo":

Es un personaje misterioso; mora en la pampa; son su albergue los cardales, vive de perdices y mulitas; y si alguna vez quiere regalarse con una lengua, enlaza una vaca, la voltea solo, la mata, saca su bocado predilecto y abandona lo demás a las aves mortecinas. (…) Si el acaso lo echa alguna vez de improviso entre las garras de la justicia, acomoda a lo más espeso de la partida y a merced de cuatro tajadas que con su cuchillo ha abierto en la cara o en el cuerpo de los soldados; se hace paso por entre ellos y tendiéndose sobre el lomo del caballo para sustraerse a la acción de las balas que lo persiguen, endilga hacia el desierto, hasta que poniendo espacio conveniente entre él y sus perseguidores, refrena su trotón y marcha tranquilamente. (…) Este hombre divorciado con la sociedad, proscrito por las leyes; este salvaje de color blanco, no es en el fondo un ser más depravado que los que habitan las poblaciones.
La biografía propiamente dicha de Juan Facundo Quiroga ocupa la segunda parte del libro, capítulos V a XIII. Allí Sarmiento desarrolla un relato de la vida del caudillo riojano en el que acentúa los caracteres de violencia y audacia de su personalidad, tanto en los hechos privados como en los públicos.

Dice al respecto Jorge Luis Borges en el ya citado comentario a la obra:

Sus ojos negros, llenos de fuego y sombreados por pobladas cejas, causaban una sensación involuntaria de terror en aquellos sobre quienes alguna vez llegaban a fijarse, porque Facundo no miraba nunca de frente, y por hábito, por arte; por deseo de hacerse siempre terrible, tenía de ordinario la cabeza inclinada y miraba por entre las cejas.(…) La estructura de su cabeza, revelaba, sin embargo, bajo esa cubierta selvática, la organización privilegiada de los hombres nacidos para mandar (...) la sociedad en que nacen, da a estos caracteres la manera especial de manifestarse sublimes, clásicos; por decirlo así, van al frente de la humanidad civilizada en unas partes; terribles, sanguinarios y malvados son en otras su mancha, su oprobio. Ob.cit. El asesinato de Quiroga en Barranca Yaco y la referencia al castigo de sus atacantes cierra la segunda parte de la obra. Llega el día, por fin, y la galera se pone en camino. Acompáñanle, a más del postillón que va en el tiro, el niño aquel, dos correos que se han reunido por casualidad y el negro; que va a caballo. Llega al punto fatal y dos descargas traspasan la galera por ambos lados; pero sin herir a nadie; los soldados se echan sobre ella con los sables desnudos; y en un momento inutilizan los caballos y descuartizan al postillón, correos y asistente. Quiroga entonces asoma la cabeza, y hace por un momento vacilar a aquella turba. Pregunta por el comandante de la partida, le manda acercarse, y a la cuestión de Quiroga: “¿Qué significa esto?”, recibe por toda contestación un balazo en un ojo que le deja muerto. (..) El gobierno de Buenos Aires dio un aparato solemne a la ejecución de los asesinos de Juan Facundo Quiroga; la galera ensangrentada y acribillada a balazos estuvo largo tiempo expuesta al examen del pueblo, y el retrato de Quiroga, como la vista del patíbulo y de los ajusticiados, fueron litografiados y distribuidos por millares, como también extractos del proceso, que se dio a luz en un volumen en folio. La Historia imparcial espera todavía datos y revelaciones para señalar con su dedo al instigador de los asesinos. Ob.Cit. La tercera parte, integrada por los capítulos XIV y XV contiene una dura condena al gobierno de Rosas, que califica de "unitario" y una exhortación a la unidad nacional mediante la instalación de un nuevo orden político y social.

Uno de los problemas literarios que presenta Facundo es la dificultad de encuadrarlo dentro de un género definido. Por un lado, la combinación de una biografía con una rigurosa exposición de ideas, lo acerca al ensayo o a la novela histórica; por otro, no faltan en el texto situaciones planteadas y resueltas como escenas teatrales y pasajes en los que Sarmiento se muestra como un maestro de oratoria social y política. Esta indefinición ligada a una combinación inteligente de recursos de los distintos géneros es característica del Romanticismo al que Sarmiento adhirió ideológicamente y dedicó largas lecturas. SOBRE HÉROES Y TUMBAS (fragmento) Ernesto Sábato En la novela Sobre héroes y tumbas (1961), del escritor argentino Ernesto Sábato (n.1911) se refiere la historia de un amor atormentado: el de Alejandra Olmos y Martín. La historia se desarrolla en un momento conflictivo de la Argentina: el de los últimos años del segundo gobierno de Perón, época caracterizada por el violento enfrentamiento social entre peronistas y antiperonistas. Al mismo tiempo, la novela recrea el episodio de la muerte de Lavalle, el general unitario responsable del fusilamiento de Dorrego acontecimiento que intensificó la lucha entre unitarios y federales. El clima de enfrentamiento entre bandos aún pervive en la casa de los Olmos, a través del recuerdo del bisabuelo Pancho quien ha vivido en su infancia estos sucesos, y la repercusión que han tenido en su familia. Los episodios históricos rescatados conllevan reflexiones sobre la noción de patria y de nación, tanto de los personajes históricos evocados como de los protagonistas. La figura de Perón se asimila a la de Rosas, y el clima de violencia entre facciones opositoras muestra una continuidad que marcará la historia argentina. Capítulo XIV Alejandra permanecía invisible y Martín se refugiaba en su trabajo y en la compañía de Bruno. Fueron tiempos de tristeza meditativa: todavía no habían llegado los días de caótica y tenebrosa tristeza. Parecía el ánimo adecuado a aquel otoño de Buenos Aires, otoño no sólo de hojas secas y de cielos grises y de lloviznas sino también de desconcierto, de neblinoso descontento. Todos estaban recelosos de todos, las gentes hablaban lenguajes diferentes, los corazones no latían al mismo tiempo (como sucede en ciertas guerras nacionales, en ciertas glorias colectivas): había dos

naciones en el mismo país, y esas naciones eran mortales enemigas, se observaban torvamente, estaban resentidas entre sí y Martín, que se sentía solo, se interrogaba sobre todo: sobre la vida y la muerte, sobre el amor y el absoluto, sobre su país sobre el destino del hombre en general. Pero ninguna de estas reflexiones era pura, sino que inevitablemente se hacía sobre palabras y recuerdos de Alejandra, alrededor de sus ojos grisverdosos, sobre el fondo de su expresión rencorosa y contradictoria. Y de pronto parecía como si ella fuera la patria, no aquella mujer hermosa pero convencional de los grabados simbólicos Patria era infancia y madre, era hogar y ternura; y eso no lo había tenido Martín; y aunque Alejandra era mujer, podía haber esperado en ella, en alguna medida, de alguna manera, el calor y la madre; pero ella era un territorio oscuro y tumultuoso, sacudido por terremotos, barrido por huracanes. Todo se mezclaba en su mente ansiosa y como mareada, y todo giraba vertiginosamente en torno de la figura de Alejandra, hasta cuando pensaba en Perón y en Rosas, pues en aquella muchacha descendiente de unitarios y sin embargo partidaria de los federales, en aquella contradictoria y viviente conclusión de la historia argentina, parecía sintetizarse, ante sus ojos, todo lo que había de caótico y de encontrado, de endemoniado y desgarrado, de equívoco y opaco, entonces lo volvía a ver al pobre Lavalle, adentrándose en el territorio silencioso y hostil de la provincia, perplejo y rencoroso, acaso pensando en el misterio del pueblo en largas y pensativas noches de frío, envuelto en su poncho celeste, taciturno, mirando las cambiantes llamas del fogón, quizá oyendo el apagado eco de coplas hostiles en anónimos paisanos: Cielito y cielo nublado por la muerte de Dorrego, enlátense las provincias, lloren, cantando este cielo. CAPITULO 4 El nacimiento de la literatura argentina Y también Bruno, al que se aferraba, al que miraba con anhelante interrogación, parecía estar carcomido por las dudas, preguntándose perpetuamente sobre el sentido de la existencia en general y sobre el ser y el no ser de aquella oscura región del mundo en que vivían y sufrían: él, Martín, Alejandra, y los millones de habitantes que parecían ambular por Buenos Aires como en un caos, sin que nadie supiese dónde estaba la verdad, sin que nadie creyese firmemente en nada; los viejos, como don Pancho (pensaba Bruno), viviendo en el sueño del pasado, los aventureros

haciendo fortuna sin importárseles de nada ni de nadie, los cínicos profesores que se adaptaban al nuevo orden enseñando lo que antes habían repudiado, los estudiantes luchando contra Perón y aliándose de hecho con hipócritas y aprovechadores defensores de la libertad y los viejos inmigrantes soñando -(también ellos)- con otra realidad, una realidad fantástica y remota. (…). Los argentinos somos pesimistas (decía Bruno) porque tenemos grandes reservas de esperanzas y de ilusiones, pues para ser pesimistas hay que previamente haber esperado algo. Este no es un pueblo cínico, aunque está lleno de cínicos y acomodados; es más bien un pueblo de gente atormentada, que es todo lo contrario, ya que el cínico se aviene a todo y nada le importa. Al argentino le importa todo, por todo se hace mala sangre, se amarga, protesta, siente rencor. El argentino está descontento con todo y consigo mismo, es rencoroso, está lleno de resentimientos, es dramático y violento. Sí, la nostalgia del viejo D'Arcangelo -comentaba Bruno, como para sí mismo-. Pero es que aquí todo era nostálgico, porque pocos países debía de haber en el mundo en que ese sentimiento fuese tan reiterado: en los primeros españoles, porque añoraban su patria lejana, luego, en los indios, porque añoraban su libertad perdida, su propio sentido de la existencia; más tarde, en los gauchos desplazados por la civilización gringa, exiliados en su propia tierra, rememorando la edad de oro de su salvaje independencia; en los viejos patriarcas criollos, como don Pancho, porque sentían que aquel hermoso tiempo de la generosidad y de la cortesía se había convertido en el tiempo de la mezquindad y de la mentira; y en los inmigrantes, en fin, porque extrañaban su viejo terruño, sus costumbres milenarias, sus leyendas, sus navidades, junto al fuego”. (…) Sábato, Ernesto. Sobre héroes y tumbas. Barcelona, Seix Barral, 1981. Actividades: 1. ¿En qué momento histórico se desarrolla la obra? ¿Cómo se describe? (extraer frases) 2. ¿Por qué crees que Sábato retomó el enfrentamiento entre unitarios y federales en una novela que transcurre a mediados del siglo XX? 3. Los adjetivos caótico, encontrado, endemoniada, desgarrado, equívoco y opaco, empleados en la obra para caracterizar la historia argentina ¿sirven para calificar el momento histórico al que se refieren las obras románticas? Justifique. 4. ¿De qué manera se presenta, en esta obra, la lucha de opuestos que

define la literatura nacional a partir de Echeverría y Sarmiento? 5. Relacionen la manera en que Bruno explica el modo de ser argentino y la manera en que lo hace Sarmiento en Facundo. 6. ¿Qué imagen de la identidad de los argentinos se transmite al lector en estos fragmentos? ANTES DEL FIN Redacte una monografía sobre la obra mencionada, en el mismo considere: Autor:  Vida y obra del autor.  Investigue el período literario e histórico al que pertenece. Obra: Síntesis argumental: dentro de este ítem (u otro si lo prefiere) incluya reflexiones sobre los siguientes temas: • Temas que trata en la obra. • Qué clima espiritual envuelve a la obra? ¿Por qué? (alegría, optimismo, etc.) • ¿Cuáles considera él que son las causas de su dificultosa existencia? • ¿Qué ideologías profesa?¿Qué consecuencias le provoca las decisiones que toma? • En la obra surge la siguiente cita: “El ser humano es esencialmente contradictorio”. Aplique este concepto a Sábato y busque sus contradicciones. • Fundamente la siguiente cita que emite el autor al hablar de la ecología: “La gravedad de la crisis nos afecta social y económicamente. Y es más: los cielos y la tierra se han enfermado. La naturaleza, ese arquetipo de toda belleza, se trastornó”. • En el epílogo pronuncia consejos a los jóvenes, ¿cuáles son? • Personaje principal. • Otros personajes que se destaquen. • Ámbitos en los que se desenvuelve. • Tiempos. • Estructura de la obra.

EL GENERAL QUIROGA VA EN COCHE AL MUERE El madrejón desnudo ya sin una sed de agua y una luna perdida en el frío del alba y el campo muerto de hambre, pobre como una araña. El coche se hamacaba rezongando la altura; un galerón enfático, enorme, funerario. Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura tironeaban seis miedos y un valor desvelado. Junto a los postillones jineteaba un moreno. Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda! El general Quiroga quiso entrar en la sombra llevando seis o siete degollados de escolta. Esa cordobesada bochinchera y ladina (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma? Aquí estoy afianzado y metido en la vida como la estaca pampa bien metida en la pampa. Yo, que he sobrevivido a millares de tardes y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas, no he de soltar la vida por estos pedregales. ¿muere acaso el pampero, se mueren las espadas? Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco hierros que no perdonan arreciaron sobre él: la muerte, que es de todos, arreó con el riojano y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel Ya muerto, ya de pie, ya inmortal, ya fantasma, se presentó al infierno que Dios le había marcado, y a sus órdenes iban, rotas y desangradas, las ánimas en pena de hombres y de caballos.
JORGE LUIS BORGES ANTOLOGÍA POÉTICA (1923-1977)

¿En qué medida influyeron en la literatura argentina del período? Indiquen qué lugar ocupa la figura del gaucho en el proceso de organización nacional durante el siglo XIX. ¿Cuál es la raíz de la literatura gauchesca? Determinen los elementos comunes que tienen la poesía tradicional de los payadores y la gauchesca. tan característicamente rioplatense y. que lleva el género a su culminación. • Un personaje consustanciado con ese ámbito: el gaucho. enfocados con óptica romántica. • Un móvil de su conducta: el acendrado amor a la libertad. el poncho y la guitarra. la savia nutricia que da vida a los personajes. 13. 5. ¿Cuál era la situación del indio y del inmigrante en este período? GAUCHESCA LA LITERATURA GAUCHESCA Y SUS PRECURSORES Su nombre proviene de ser el gaucho protagonista por excelencia de esta manifestación literaria. táctiles y sinestesias. confiere definitiva jerarquía literaria a este tipo de obras y otorga categoría lingüística al habla rural. 5. o su equivalente civilización versus barbarie. con su poema Martín fierro. Asimismo. Compare la visión que tiene Borges hacia Quiroga.ALIANZA EDITORIAL Actividades: 1. 3. . 12. 8. • Una situación conflictiva permanente: la antinomia ciudad-campo. ¿Cuáles son sus diferencias? Identifiquen las características del gaucho que consideren emblemáticas para la identidad del ser argentino. El tema inspira también una poesía en lengua culta. de sentir. argentina. 11. Libre de toda imitación extranjera. Es una auténtica literatura argentina. Establezca las diferencias entre poesía gaucha y poesía gauchesca. Caracterice la lengua gauchesca. contrario a la civilización y al progreso? ¿Por qué consideran que. la poesía payadoresca. Entre Ascasubi y Hernández interfiere Estanislao del Campo. SIGLO XIX: LA GAUCHESCA. como la de Rafael Obligado. los cuales. 15. de la propia tierra natal. ¿Cómo se describe el paisaje? 3. al mismo tiempo. caracterizados por una manera peculiar de pensar. el mate. nacida primero espontáneamente en nuestros campos y fijada luego en obras de perdurable valor estético por hombres de cultura ciudadana. la gauchesca propiamente dicha. la literatura intenta reivindicarlo? ¿De qué modo puede la literatura lograr tal reivindicación? ¿En qué medida puede el gaucho ser símbolo de la identidad nacional? Resuman los acontecimientos políticos relevantes de la segunda mitad del siglo XIX. ¿Cómo son caracterizados los personajes en el poema? 2. 14. surge la literatura gauchesca propiamente dicha –con algunos antecedentes cronológicos como el de Baltasar Maziel. 4.a partir de la obra de Bartolomé Hidalgo. 6. ¿Por qué las políticas de la época vieron al gaucho como un signo de atraso. dentro de la poesía gauchesca. auditivas. pero valiéndose instrumentalmente de la lengua culta. el cuchillo. 2. de vestir y de hablar. Hay que distinguir. 7. GUÍA Nº 2. • Unos atributos inseparables del personaje: el caballo. con la que desarrolla Sarmiento y exponga semejanzas y diferencias en un cuadro comparativo. 9. ¿Qué hechos históricos marcan el deterioro de la situación del gaucho en la Argentina? Relacionen los acontecimientos graves de nuestra historia con las obras de la literatura gauchesca Mencionen obras y autores argentinos destacados de la literatura gauchesca. más aún. tradicionalista. sin perder nada de su originalidad ni abdicar de sus lazos ancestrales. de transmisión escrita. Extraiga imágenes: visuales. 4. con un matiz humorístico muy personal. ¿Qué relación existe entre este personaje y la identidad que se busca forjar para la nación? ¿Por qué la literatura gauchesca surge en el contexto cultural y social del Romanticismo? Señalen dos antecedentes que demuestren el interés artístico por la vida y por las costumbres del gaucho. 1. de comunicación puramente oral. Se continúa con la de Hilario Ascasubi y culmina gloriosamente con la de José Hernández quien. derivada de las anteriores en cuanto a tema y personajes. capaces de descubrir la materia excepcional que ofrecían sus principales componentes: • Un ámbito geográfico bien definido: la extensión pampeana. Tras una primera etapa folklórica. hunde sus raíces en la tradición española y extrae. ¿Cuál es el tema? Arme el argumento del mismo en forma de prosa. 10. y la poesía nativista. al mismo tiempo que las políticas de la época ven al gaucho de esa manera. • Una forma propia de expresión: el habla rural. responden naturalmente a los modelos propios de esta escuela.

sin perjuicio de que hayan existido. Entre las dos alternativas citadas. Se la considera eslabón entre la poesía folklórica y la gauchesca propiamente dicha. carácter y estilo. el trabajo paciente de los estudiosos de nuestro folklor ha permitido rastrear ciertos rasgos característicos en cuanto a tema. ya con un supuesto auditorio. No había límite de tiempo. hábiles jinetes acostumbrados a orientarse en el desierto. se produjo la formación de esta clase o proletariado rural. dos payadores mentados y entonces tenía lugar la payada de contrapunto o payada dual. que completa el ciclo iniciado por el pueblo. El payador canta o cuenta improvisando sobre temas relacionados con su propia vida o con la comunidad. La sociedad folk a la que él pertenece. de la cual hay un ejemplo en el Santos Vega. La mejor imitación de payada dual la encontramos en el contrapunto del moreno con Martín fierro. no escritas. forma. Ambos cantores. Se trata. casi siempre con intenciones . por turno y en verso. entonces. pues sólo cesaba cuando uno de los contendientes se declaraba vencido. prefirieron la libertad que les ofrecía el desierto. además del famoso payador. En los primitivos. casos de mestizaje de resultas de algún malón. en esa zona de confusión y choque. Pero. el legendario payador de los pagos del Tuyú. sirvieron más de una vez de contención a la barbarie indígena. analizaremos la relación hombre-mediocircunstancia. más que imitar. A su vez. la payada podía durar indefinidamente –de hecho. de discutido más que de discutible origen. Se cumple así un proceso de folklorización. de “proyección” folklórica. de una clase. Su genealogía se debate entre dos teorías: una. Aunque no se pueda afirmar categóricamente. que lo hacen con la misma voz del gaucho. no de una raza. En general. en parte del personaje y en parte del propio autor. y muchos de sus refranes al habla cotidiana. su primitivo dueño y señor.LA POESÍA PAYADORESCA. no sólo por recordar la figura del payador –como lo hace Rafael Obligado en su idealización de Santos Vega. circunstancialmente. políticas antes que literarias. lo presenta como pintoresco producto de un conflicto racial propio del mestizaje de América. lo cual no impide que se logren frutos de indudable valor artístico. al margen de la organización ciudadana colonial. pero se diferencia de ésta por ser improvisada. de un grupo social cuyo tipo encarna el gaucho. También la poesía nativista se aproxima a la folklórica. Así fue surgiendo. hunde sus raíces en el folklor poético del gaucho: Hernández comienza su poema con un verso que repite la clásica fórmula de iniciación de los payadores: “-Aquí me pongo a cantar. cuando. Esa tarea de buscar animales para marcarlos y llevarlos a las estancias. se reunían deliberadamente o por azar. duraba varias horas-. casi siempre cultos y urbanos. marginalmente con respecto a los intereses de la ciudad. su mujer. SU GÉNESIS Y SU MUNDO Con respecto al gaucho. EL PROTAGONISTA. con mayor tendencia hacia las formas caballerescas de la civilización europea que hacia la barbarie indígena. la vida. Desde la primera mitad del siglo XVII hasta la segunda del XIX. Por el contrario. Esto provocó en el gaucho. Desde la perspectiva del hombre de campo. desmentido esto último por el CON LA MISMA VOZ DEL GAUCHO La poesía gauchesca propiamente dicha es aquella escrita por autores conocidos o anónimos. comenzaban a improvisar y. el de tierra adentro. regido por leyes naturales. Puede llegar a darse una payada trial. posteriormente. la amistad. asumiendo esa personalidad ajena. donde estaban en permanente situación de disputa por un mismo terreno con el indio. Alternan los motivos locales con los grandes temas universales: el amor. que. resultan caracterizados por un modo peculiar de vida más que por una forma étnica. Es lícito ver en la poesía payadoresca el origen de la gauchesca. además. por inspirarse directamente en la copla popular y repetir formas estróficas. sin posibilidad de convivencia pacífica entre ellos. Martín Fierro. También pertenecen al folklor cantidad de dichos y refranes que el poeta supo recrear. a veces. “MESTER DE GAUCHERÍA” La poesía payadoresca se inscribe en la poesía folklórica por ser oral. el poema hernandiano actúa posteriormente como fuente folklórica en comunidades “folk”. otra.. en los grandes poemas se intercalan amplios pasajes líricos. en el poema homónimo de José Hernández. cuyos elementos físicos están dados por la llanura despoblada y extensa y por el ganado vacuno y caballar. poesía dialogada ya con un interlocutor directo. la payada era individual. Cuando lo hacía uno solo. dan la visión del mundo que lo rodea y aun del universo todo. Dios. del modo europeo y urbano. traído por los conquistadores y luego libremente multiplicado. antagonismo hacia todo lo urbano. o para carnearlos y comerciar con sus cueros. recrean el habla rural en que se expresan los protagonistas. rodeados por sus respectivos admiradores. cómo era esa poesía no escrita. de Hilario Ascasubi. la muerte. que podía fácilmente ser recogido por quien quisiera. en defensa de la población blanca. fue realizada por los gauchos. por ejemplo. lo hace descender en línea directa de algunos españoles. Payar es improvisar. que encontraron allí su estilo de vida y su medio de subsistir. que incorporaron a su acervo poético pasajes de dicho poema. como la décima. según algunos autores. predomina la forma épico-narrativa. formulaban preguntas que debían ser contestadas en la misma forma por el rival. nacida en la campaña del litoral y poco a poco olvidada en los planes de las autoridades ciudadanas. recios para soportar las inclemencias del campo abierto. intervienen Rufo Tolosa y Rosa.. es poesía autobiográfica. este otro. por falta de los materiales necesarios.sino.”.

retorna el gaucho a su refugio pampeano. Durante las guerras de la independencia. como consecuencia de la influencia extranjera llegada por el puerto. aunque nacido en la culta Buenos Aires. en la convivencia castrense y en la lucha librada en común. hasta convertirse en lo que Hernández –en carta a Zoilo Miguens. el gaucho es desplazado primero y finalmente olvidado. Estructura de la obra. entre el recinto urbano y la campaña. 13. entre 1820 y 1822. Así en el primero de los tres Diálogos Patrióticos. A partir de 1853. ¿En qué situación legal se encuentra Fierro en el presente de su relato? ¿Cuándo y por qué arriba a esa situación? Fundamenten la respuesta con citas. se siente trabado y retardado por el elemento rural. el gobierno de Rosas abre un paréntesis favorable para el gaucho. Por no someterse a sus exigencias ni adaptarse al ritmo febril que invade las esferas gubernamentales. se consigue la participación. las condiciones de vida en el fortín? 14. tiene estancias en propiedad. ¿Qué cantante folklórico de la actualidad es conocido por relacionar estos dos temas en muchas de sus composiciones poéticas. Este contacto permite apreciar en ellos rasgos más que simpáticos y pintorescos y hasta virtudes que hacen olvidar los primitivos defectos. La revolución de 1810 levantó aquella barrera. Así se produce. conoce bien la campaña bonaerense y aprecia a los gauchos. los buenos tiempos de la primera patria –1810. ¿De qué situación se trata y con qué argumentos la defiende? Citen algunas zonas del poema en las que Fierro exponga su oposición a los pareceres contrarios. que se hace eco de su queja dolorida por la ingratitud ciudadana. al cambiar totalmente el rumbo de la situación política. lo respetan y admiran. En el canto 1 propone una serie de argumentos con los que justifica una situación personal y social.y de la segunda – 1816De 1830 a 1850. Superada la circunstancia histórica. Jacinto Chano rememora junto a su paisano Contreras. haciendo un llamado a su pasión por la libertad. Ya empieza a ser aquí la clase desplazada o “desheredada” según el testimonio de la naciente poesía gauchesca. por no reconocerse el gaucho en una sociedad que desvirtuaba cada vez más el modelo español originario. 5. se va ahondando la tradicional división entre los hombres de una misma tierra pero de ambientes opuestos. de acuerdo con Fierro. 2. a su vez. la suerte del gaucho sufre también un duro revés. . se manifiestan como soldados valientes pero indisciplinados.testimonio de argentinos y extranjeros que recorrieron nuestro país. Entre los hombres de la ciudad. 8. ¿Cuándo decide hacerse “malo”? ¿Por qué? 16. ¿Con qué objetivos Fierro va a cantar su relato? ¿ En qué estrofas lo establece? (Extraer ejemplos) 7. 6. un primer acercamiento entre estas dos sociedades. que parecía infranqueable. el gaucho era el “bárbaro”. Argumento general de las dos partes del libro. atribuyéndole al vino una virtud especial? 12. ¿Quién recluta a Fierro para la frontera? ¿Con qué motivos? Citen canto y estrofas. 10. progresista y europeizante. Características de la poesía gauchesca. que. ¿En qué circunstancias se produce el encuentro entre Fierro y Cruz? 17. 4. ¿Qué relación propone el poema entre vino y canto? ¿Por qué? 11. El restaurador. Relean los tres primeros cantos y establezcan el lugar de cada uno en la estructura narrativa del poema: ¿en qué se diferencian los dos primeros del tercero? 9. sumamente eficaces en las tropas de caballería. se internaron en nuestros campos y entraron en contacto directo con su gente. escritos por Bartolomé Hidalgo. de gauchos de la llanura bonaerense y de la Banda Oriental. El nuevo gobierno de Buenos Aires. ¿Quién es este personaje? ¿Cuáles son las penas que expone en su intervención? 18. En ese momento. A medida que pasa el tiempo. en las primeras campañas libertadoras. Métrica y versificación. ¿Qué opiniones tiene Fierro sobre los inmigrantes y los indios? Justifiquen históricamente esas opiniones. En esa ocasión. Biografía del autor.va a definir como “esa clase desheredada de nuestro país” MARTÍN FIERRO Trabajo Práctico: 1. hasta entonces mutuamente vueltas de espaldas. ¿Cuáles eran. 15. Expliquen los sentidos de la siguiente estrofa: Pero ponga su esperanza en el Dios que lo formó. 3. y aquí me despido yo. los hombres civilizados van en busca de esos elementos que consideraban incultos. de diciembre de 1872.

No se trata de que reproduzcan el habla gaucha. Lean el canto y escriban para cada estrofa una breve oración unimembre que exprese el contenido de cada uno. suele citarse con frecuencia el Canto 32. Escriban un texto de opinión teniendo en cuenta estos aspectos: a.violencia Complete el siguiente cuadro de oposiciones: POESÍA GAUCHA POESÍA GAUCHESCA *Anónima *Espontánea y natural.que he relatao a mi modo males que conocen todos pero que naides contó. ¿de quién se trata? ¿qué características tiene? 20. los jubilados. los jóvenes. otra. Como corolario de la obra. 19. INDIO GR INGO AUTOR IDAD Oposi ci ones 25. sino de que expresen las resonancias del Martín Fierro en la sociedad actual. Lea los cantos IX. X. ¿Quiénes pueden penar como Fierro en la actualidad: los desocupados. En el canto 15 se da la voz a otro nuevo personaje. *No es reconocida ni se le concede estatuto cultural. *Habla local: dialectos y particularidades. *Público: sector rural y zonas urbanas. Detalle qué opina sobre los siguientes temas y ejemplifique con una estrofa: amistad – trabajo – vejez – vicios . teniendo en cuenta toda su experiencia. los docentes. 23. PRODUCCIÓN: MAR TÍN F IER R O S em ej anzas CR UZ b. 30. *Oral 27. . te propongo que escribas un final para la vida de Fierro. Sarmiento y Hernández. Fierro da consejos a sus hijos. Extraigan cinco fragmentos del poema en los que se propongan reflexiones de tipo político y social. De la tradición que ha generado la lectura de Martín Fierro. nuevamente. A partir de la elección de un punto de vista coherente con el que ofrece el poema. Fierro enumera una serie de consejos para sus propios hijos y el de Cruz. los policías? 29. En el canto 29 la voz del relato es. 22. En los cantos II. Identifiquen diez refranes y discutan entre todos sobre sus posibles significados. Después de leerlos coloque en el cuadro los caracteres que les atribuye a cada uno de los siguientes tipos. Expresen algunas de las ideas anteriores en un texto en que tome la voz alguno de estos sectores (podría ser en sextinas) y exponga sus penas. ¿Cómo justificarían este nuevo ingreso? 21. ¿Qué tipos de enseñanzas ofrecía el viejo Vizcacha al segundo hijo de Fierro? ¿Qué opinión les merecen estas sentencias? ¿Por qué es posible sostener que esas enseñanzas son justificables en el contexto en el que Vizcacha las propone? 24. XI y XII y complete el siguiente cuadro: Realice un cuadro comparativo entre la visión del gaucho que tienen: Borges. IV y V describe la estadía en la frontera. En éste. 27. 26.

fue perdiendo todo.. no imaginar la suerte de los otros. murió en reyertas de baraja y taba. tiraba el firme lazo que sujeta al firme toro de cerviz oscura. salen. Fue el que mató a Laprida. había dormido. Fue su suerte Fue el que cruzó la heroica cordillera.. casi secreta. una visita a una cría o a la querencia de un caballo predilecto. el poncho de lana ordinaria que le envolvía las piernas. sin goces.. el hombre queda desocupado. Afuera. No menos ignorante que nosotros. Fue el matrero. ha desenvuelto en el gaucho. es feliz en medio de su pobreza y de sus privaciones.” Sarmiento. . los varones sin saber fijamente adónde. hasta dar con un cencerro de bronce que había al pie del catre. ¿Qué relación existe entre el Texto de Borges: Biografía de Tadeo Isidoro Cruz y la obra de José Hernández? EL FIN Jorge Luis Borges Recabarren. la luz de la desierta madrugada. JORGE LUIS BORGES. dio su vida a la patria.. En los azares de las montoneras murió por el color de una divisa. ni siguiera la gloria que es estrépito y ceniza. para el que nunca conoció mayores gozos. pues. “La vida del campo. pero aún quedaba mucha luz en el cielo. Profesaron la antigua fue del hierro y el coraje que no consiente. Con el brazo izquierdo tanteó. que no son tales. elemental. en El oro de los tigres. y así perdiendo... que las costumbres han creado sentimientos de honor y una esgrima que garantiza la vida. más allá de los barrotes de la ventana. 31. se dilataban la llanura y la tarde. sin lástima su gran cuerpo inútil. entreabrió los ojos y vio el oblicuo cielo raso de junco. sin atenciones forzosas. ni extendió más alto sus deseos. Fue el hombre gris oscuro en la paisanada nombres no quedan.. Por esa fe murieron y mataron. Se batió con el indio y con el godo./penumbra del galpón sueña y matea Fue tantos otros y hoy es una quieta mientras en el orienta ya clarea pieza que mueve la literatura. Fue el soldado de Urquiza o de Rivera./no menos solitario entre la muerte. Facundo EL GAUCHO Hijo de algún confín de la llanura abierta.. las facultades físicas.lo mismo da.. tan profundamente entran estos hábitos pendencieros en la vida íntima del gaucho argentino. Una o dos veces lo agitó. el hogar doméstico le fastidia. suplica. una suerte de pobrísimo laberinto que se enredaba y desataba infinitamente. Costumbres de este género requieren medios vigorosos de represión. pues. el resto lo absorbe una reunión en una venta o pulpería. y para reprimir desalmados se necesitan jueces más desalmados aún. De la otra pieza le llegaba un rasgueo de guitarra. como sin necesidades. invierte una pequeña parte del día. como jugaría a los dados. Recobró poco a poco la realidad.¿Cómo justifica Fierro en el canto XI la muerte del moreno y del gaucho matrero? Después de leer los cantos XII al XIX complete el siguiente cuadro: MAR TÍN F IER R O PENUR IAS HIJO MAYOR HIJO S EGUNDO QUEJAS ELEMENTOS C OMUNES 32.. las cosas cotidianas que ya no cambiaría nunca por otras. el sargento y la partida. sin ideas. Una vuelta a los ganados. juega a las puñaladas. que ignoraba. Miró. El ejecutor era un negro que había aparecido una noche con pretensiones de cantor y que había Hoy es polvo de tiempo y de planeta. la mujer se encarga de todas las faenas domésticas y fabriles. Nunca dijo Soy gaucho. lo expele.. Dios le quedaba lejos.. pero el nombre dura. del otro lado de la puerta seguían llegándole los modestos acordes. tendido. Fue el que no pidió nada. Sin ninguna instrucción... sin ninguna de las de la inteligencia.

. Los encontré ese día y no quise mostrarme como un hombre que anda a las puñaladas. que aceptó la parálisis como antes había aceptado el rigor y las soledades de América. que el hombre no debe derramar la sangre del hombre. Se entreveraron y el acero filoso rayó y marcó la cara del negro. Su sangre se sintió como un acicate. acaso la derrota lo había amargado. pero no había vuelto a cantar. el negro parecía vigilar su agonía laboriosa. como los animales. Espero que los dejó con salud. al acomodar unos tercios de yerba. Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo. Al fin. Un chico de rasgos aindiados (hijo suyo. .. el negro dijo con dulzura: . Un lugar de la llanura era igual a otro y la luna resplandecía.Por lo menos a mí – dijo el forastero y añadió como si pensara en voz alta-. a la casa. nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos. Vencido. bajo el último sol. Ya estaban con el poncho en el antebrazo. .Con la luz que queda me basta – replicó el otro. le dijo por señas que no: el negro no contaba. caminando a la par. La llanura. Desde su catre. apearse. Los dos se encaminaron a la puerta. Sin alzar los ojos del instrumento. se rió de buena gana.desafiado a otro forastero a una larga payada de contrapunto. Después vino otra que el pulpero no alcanzó a precisar y Fierro no se levantó. Inmóvil. el largo poncho oscuro.Me estoy acostumbrando a esperar. poniéndose de pie. entre otras cosas. pero aquí he venido. Se alejaron un trecho de las casas. El negro. JORGE LUIS BORGES - . sin mirar para atrás. ahora era nadie. como vista en un sueño. Recabarren le preguntó con los ojos si había algún parroquiano. tal vez) entreabrió la puerta. Cumplida su tarea de justiciero. Les dije. Recabarren no lo vio más pero lo oyó chistar. Mi destino ha querido que yo matara y ahora. murmuró: .Una cosa quiero pedirle antes que nos trabemos. otra vez.Y yo con vos. Una porción de días te hice esperar. como en aquel otro de hace siete años. Hubo un silencio. Limpió el facón ensangrentado en el pasto y volvió a las casas con lentitud. me pone el cuchillo en la mano. que hoy te espera otra clase de contrapunto. Les di buenos consejos –declaró-. El otro con voz áspera. Lo que pasó es que andabas ganoso de llegar al segundo. o parecía venir. como si ejerciera un poder. El hombre postrado se quedó solo. se le había muerto bruscamente el lado derecho y había perdido el habla. como a la espera de alguien. El chico. Martín Fierro oyó el odio. El forastero. taciturno. Se pasaba las horas con la guitarra. que por fin. que venía. no olvidaría ese contrapunto. patrón de la pulpería. He esperado siete años. . cuando mató a mi hermano. que podía contar con usted. Recabarren. Recabarren. era casi abstracta. El negro. al salir. seguía frecuentando la pulpería. Acaso por primera vez en su diálogo. perdió pie.Dejá en paz la guitarra.Ya me hice cargo – dijo el negro-. cuando el negro dijo: . como si no lo oyera. donde parecía buscar algo.Ya sabía yo. señor.En el primero no te fue mal. Así no se parecerán a nosotros. amagó un hachazo a la cara y se tendió en una puñalada profunda.Tal vez en éste me vaya tan mal como en el primero. Un punto se agitó en el horizonte y creció hasta ser un jinete. El otro replicó sin apuro: . Un lento acorde precedió la respuesta del negro: . al día siguiente. su mano izquierda jugó un rato con el cencerro. A unas doscientas varas dobló.Mas de siete años pasé yo sin ver a mis hijos. atar el caballo al palenque y entrar con paso firme en la pulpería. ahora miraba el cielo y pensaba que el cero rojo de la luna era señal de lluvia. que nunca están de más y no cuestan nada. el negro respondió: . pero no la cara del hombre. replicó: . A fuerza de apiadarnos de las desdichas de los héroes de las novelas concluimos apiadándonos con exceso de las desdichas propias: no así el sufrido Recabarren. el caballo moro. Mejor dicho era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre. moreno.Con el otoño se van acortando los días. Se cuadró ante el negro y le dijo como cansado: .Hizo bien. observó: . vio el chambergo. se detuvieron y el forastero se quitó las espuelas. Habituado a vivir en el presente. o lo entendemos pero es intraducible como una música. Una embestida y el negro reculó. que se había sentado en el mostrador. sujetó el galope y vino acercándose al trotecito. que penetró en el vientre. Recabarren vio el fin. De pronto se miraron. Que en este encuentro ponga todo su coraje y toda su maña. La gente ya se había acostumbrado a ese hombre inofensivo. El otro contestó con seriedad: . Pidió una caña y la paladeó sin concluirla.

los troperos entraron en la ciudad para vaciar el cinto: Cruz. mareado por la pérdida de sangre. pero gauchos idénticos a él. Comprendió que las jinetas y el uniforme ya lo estorbaban. En esa acción recibió una herida de lanza. también de Borges. el confuso grito despertó a la mujer que dormía con él. al mando del sargento mayor Eusebio Laprida. receloso. En el final del cuento Biografía de Tadeo Isidoro Cruz. murió de una viruela negra. The Winding Stair El seis de febrero de 1829. en el hombro. Comprendió su íntimo destino de lobo. y entonces. Prófugo. En su oscura y valerosa historia abundan los hiatos. aunque profundamente no lo era. pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. Fue herido en el antebrazo. El ejército. en aquel tiempo debió de considerarse feliz. sólo me interesa una noche. hubo de guarecerse en un fachinal: noches después. en las Lagunas de Cardoso. fue uno de los treinta cristianos que. hacia el alba. no de perro gregario. borracho. a las cuatro.(1829-1874) I’m Looking fir the face I had Before the world was made. De los días y noches que la componen. Hacia 1868. fue a Buenos Aires con una tropa del establecimiento de Francisco Xavier Acevedo. BIOGRAFÍA DE TADEO ISIDORO CRUZ . hostigados ya por Lavalle. taciturno. dueño de una fracción de campo. peleó con más coraje que nunca. padre de un hijo. hasta los pajonales ya lóbregos. lo desarmaron. mejor dicho. Escriban las conclusiones de tal comparación en un párrafo de al menos cinco renglones.Mejor dicho. lo sabemos de nuevo en el Pergamino: casado o amancebado. perversiones. hicieron alto en una estancia cuyo nombre ignoraban. malhirió a los más bravos de la partida. el grito de un chajá le advirtió que lo había cercado la policía. en un libro cuya materia puede ser todo para todos (I Corintios 9:22). en un mundo de barbarie monótona. del resto. ¿En qué momento y por qué el narrador les cede la palabra a los personajes? 4. participó en las guerras civiles. en la mano izquierda. en el poema de Hernández. era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre. ¿Quién narra el cuento de Borges? 2. versiones. ni siquiera disgusto) lo tendió de una puñalada. junto al fogón. y no son muchos. ¿Ubique los lugares que utiliza el narrador para situar las circunstancias? 7. Cruz (que antes no había demostrado rencor. los montoneros fueron desbaratados por la caballería de Suárez y la persecución duró nueve leguas. Prefirió pelear a entregarse. Como soldado raso. 8. marchaban desde el Sur para incorporarse a las divisiones de López. desempeñaba una función penal. Uno de los peones. Probó el cuchillo en una mata. pero en las noches del regreso. secreta en el porvenir. no referiré sino lo indispensable para que esa noche se entienda. a veces combatió por su provincia natal. cuando la sangre le corrió entre los dedos. Cruz fue destinado a un fortín de la frontera Norte.. una lúcida noche fundamental: la noche en que por fin vio su propia cara. Nadie sabe lo que soñó. a veces en contra. las referencias al destino. esa noche agota su historia. Comprendió (más allá de las palabras y aún del entendimiento) que nada tenía que ver con él la ciudad. a tres o cuatro leguas del Pergamino: hacia el alba. YEATS. para que no le estorbaran en la de a pie. En 1849. Tampoco una ciudad. En 1869 fue nombrado sargento de la policía rural. La aventura consta en un libro insigne. pues al otro día. los montoneros que. Vivió. Comparen este pasaje con el desenlace de “El fin”y busquen. nacieron y murieron en las selváticas riberas del Paraná y en las cuchillas orientales. Había corregido el pasado. no salió de una fonda en el vecindario de los corrales. la historia de Tadeo Isidoro. Señalen qué tiempos verbales predominan en la narración. pelearon contra doscientos indios. (Lo esperaba. no había visto jamás una montaña ni un pico de gas ni un molino. es decir. levantándose al alba y recogiéndose a la oración. ¿Cuáles son los personajes que aparecen en el relato? 6. un instante de esa noche. pues es capaz de casi inagotables repeticiones. 5. El veintitrés de enero de 1856. 9. entonces.. en 1874. el otro menudeaba las burlas. el hijo que tuvo recibió el nombre de Tadeo Isidoro.Actividades: 1. Mi propósito no es repetir su historia. partido el cráneo por un sable de las guerras del Perú y del Brasil. durmiendo en la tierra. Bien entendida. ¿Qué características tiene el narrador? 3. y el hombre pereció en una zanja. comprendió que el otro era él”. La mujer se llamaba Isidora Cruz. se quitó las espuelas. Cruz no le replicó. un acto . Pasó ahí muchos días. Explique la frase final: . Quienes han comentado. uno de los hombres tuvo una pesadilla tenaz: en la penumbra del galpón. eso sí. se burló de él. la noche en que por fin escuchó su nombre. mateando. destacan el influjo de la llanura sobre su formación. Encierren los conectores que aparecen en la narración. Cuando. el autor dice: “Comprendió que un destino no es mejor que otro.

6. El criminal.de esa noche. acosado por los soldados. bajo el ardiente sol del presidio. comprendió que el otro era él. pero que todo hombre debe acatar el que lleva adentro. de ahí. de la fatiga. Señalen el pasaje en que lo hace. se replegó en su conciencia y reflexionó. en el lecho de las tablas de los presidiarios. Éste. Cuéntase que Alejandro de Macedonia. en la de Alejandro. Bajo la inteligencia de los golpes. Era éste un desertor de las fuerzas que en la frontera Sur mandaba el coronel Benito Machado. Cruz arrojó por tierra el quepis. que tiene también su luz. resulta ¿inesperado o previsible? Fundamente. Cruz lo entrevió. puesto que es ella quien las hace. cautelosos y a pie.. Un motivo notorio me veda referir la pelea. Cuando Jean Valgean sale de la cárcel intenta llevar una pida nueva pero con nombre falso. Comprendió que las jinetas y el uniforme ya le estorbaban. empezó a comprender. El narrador relaciona explícitamente su concepción del destino humano con su modo sintético. ¿es coherente con lo que el narrador apuntó sobre el destino humano? Fundamente. gritó que no iba a consentir el delito de que se matara a un valiente y se puso a pelear contra los soldados. avanzaron hacia las matas en cuya hondura trémula acechaba o dormía el hombre secreto.. mientras combatía en la oscuridad (mientras su cuerpo combatía en la oscuridad). Básteme recordar que el desertor malhirió o mató a varios de los hombres de Cruz. La luz natural ardía en su interior. Los hechos ocurrieron así: En los últimos días del mes de junio de 1870 recibió la orden de apresar a un malevo. 5. aumentó la poca claridad que había en aquel espíritu. J. ¿Qué función cumple el primer párrafo del relato para con la biografía de Tadeo Isidoro Cruz? 2. ese conocimiento no le fue revelado en un libro. que fue ejecutado en la plaza de la Victoria. habíanse congregado los montoneros para la desventura que dio sus carnes a los pájaros y a los perros. es buscado por un policía. que no sabía leer. condenado a veinte años de cárcel por haber robado un trozo de pan. mientras los tambores sonaban para que no se oyera su ira. en una borrachera. el desconocido que engendró a Cruz y que pereció en una zanja. CAPÍTULO 2 VII Tratemos de explicarlo. porque los actos son nuestro símbolo). el informe agregaba que procedía de la Laguna Colorada. había asesinado a un moreno en un lupanar. de ahí salió Manuel Mesa. Cualquier destino. En ese lugar. urdió a caballo un largo laberinto de idas y de venidas. se vio a sí mismo en un entrevero y un hombre. hacía cuarenta años. sin embargo. ¿Qué comentarios despierta en el narrador ese texto? 3. 1998 Actividades: 1. por un hurto que Valgean comete contra un obispo que lo trata dignamente. A Tadeo Isidoro Cruz. Sin embargo. Tadeo Isidoro Cruz tuvo la impresión de haber vivido ya ese momento. Gritó un chajá. el narrador refiere el juicio a sí mismo al que Jean Valjean se somete. La desgracia. terrible. consta en realidad de un solo momento: el momento en que el hombre sabe para siempre quién es. LOS MISERABLES Víctor Hugo narra en esta novela los infortunios de Jean Valgean. a un vecino del partido de Rojas.L. . Amanecía en la desaforada llanura. Corno ya hemos dicho. que debía dos muertes a la justicia. ¿Qué sostiene el narrador respecto de los comentadores anteriores sobre la vida de Cruz? ¿Se muestra a favor o en contra de lo que estos registraban? 4. junto al desertor Martín Fierro. El final del relato. en otra. pero no era un imbécil. La tiniebla era casi indescifrable. Es preciso que la sociedad se fije en estas cosas. vio reflejado su futuro de hierro en la fabulosa historia de Aquiles. El criminal salió de la guarida para pelearlos. BORGES. Carlos XII de Suecia. El Aleph / Alianza Editorial. de la cadena del calabozo. El narrador alude solapadamente a un texto en el que consta otra versión biográfica del personaje. un ex presidiario. mientras se encontraba encarcelado. Comprendió que un destino no es mejor que otro. Cruz y los suyos. partido el cráneo por un sable de las batallas del Perú y del Brasil. El final del relato. Cruz había olvidado el nombre del lugar. Barcelona. En el fragmento que se reproduce a continuación. éstos. Comprendió su íntimo destino de lobo. con leve pero inexplicable inquietud lo reconoció. sumario de narrar la vida de Cruz. Jean Valjean era un ignorante. no de perro gregario. la crecida melena y la barba gris parecían comerle la cara. lo acorralaron la noche del doce de julio. Se había guarecido en un pajonal. por largo y complicado que sea.

que. la sociedad humana no le había hecho sino daño. bajo la presión de una desgracia desproporcionada. y sin dudar. incluso para aquellos pobres nulos. con los brazos cruzados. a la providencia. que él. ¿Puede transformarse la naturaleza humana completamente? ¿El hombre. Reconoció que no era un inocente castigado injustamente. si no había más abuso por parte de la Ley en la pena. en el fondo. creado bueno por Dios. apoyado en algún cabrestante.. no había en la de Jean Valjean en particular.. no era una cosa grave que él. también que afortunada o desgraciadamente. que. en esta guerra. aquella a través de la cual se entra en la infamia. transformar al culpable en víctima y al deudor en acreedor. reemplazar la culpa del delincuente por la culpa de la represión. purificar y hacer brillar esplendorosamente. durante diecinueve años de tortura y de esclavitud. que quizá no le hubiera sido negado el pan. la luz por un lado y las tinieblas por el otro. que no es una razón que no tenga réplica el decir. laborioso. que su castigo no era precisamente una injusticia. trabajador. que eran las de meditación. incorruptible en este mundo. a este presidiario triste. complicada con recargos sucesivos por las tentativas de evasión. . si lo hubiera pedido. pensativo. Francia. paria de las leyes. él era el vencido. ¿se puede esperar. en 1802. juzgó a la sociedad y la condenó a su odio. Resolvió aguzarlo en el presidio y llevarlo consigo a su salida. además. y que el mal nunca pueda apagar? Todas estas preguntas graves y oscuras. desde su infancia exceptuando a su madre y a su hermana.Se constituyó en tribunal. a la última de las cuales todo fisiólogo hubiera probablemente respondido “no”. No había visto de ella más que esta fisonomía iracunda que se llama injusticia. No tenía otras armas que su odio. que miraba al hombre con cólera. fortalecer. que por parte del culpable en la culpa. Se confesó que había cometido una acción vituperable. De sufrimiento en sufrimiento. Víctor Hugo (fragmento) VÍCTOR HUGO Como Goethe y Schiller en Alemania. Empezó a juzgarse a sí mismo. insatisfacción social. Si el recargo de la pena no llegaba a ahorrar el delito mismo. serio. La hizo responsable de la suerte que él sufría. un crimen que se cometía todos los días. el hombre puede irritarse injustamente. un elemento divino. condenado por la civilización. Nunca. sin morir. que había hecho su desgracia. Es triste tener que decirlo. Jean Valjean se sentía indignado.) Presentadas y resueltas estas cuestiones. una chispa primitiva. moral y físicamente. aquella alma se elevó y decayó al mismo tiempo. en las horas de descanso. preponderancia del sentimiento sobre la razón y supremacía de la libertad individual. se preguntó: Si era él el único que había obrado mal en su fatal asunto. una mirada benévola. que miraba al cielo con severidad. Entraron en ella. Se declaró así mismo que no había equilibrio entre el mal que había causado y el que había recibido. un crimen que duraba diecinueve años. juzgó. puede ser hecho malo por el hombre? ¿Pede el alma ser rechazada enteramente por el destino? ¿Puede el corazón hacerse deforme y contraer dolencias incurables. produciendo este resultado: cambiar por completo la situación. Murió en 1885. cuando se tiene hambre? Que es muy raro el caso de un hombre que muera literalmente de hambre. era una la puerta para salir de la miseria. desgraciado hombre vil. si hubiese visto en Tolón a Jean Valjean. y. que era un acto de locura para él. Nace en Besaçon. un crimen de la sociedad sobre el individuo. no se indigna más que cuando. careciese de trabajo. como la columna vertebral bajo una bóveda demasiado baja? ¿No hay en cualquier alma humana. tiene razón por algún lado. Además. y se dijo que no vacilaría en pedirle cuentas algún día. silencioso. tomar violentamente a la sociedad entera por el cuello y figurarse que se puede salir de la miseria por medio del robo. al fin. en fin. en todo caso. el castigo no había sido feroz y extremado. que el bien pueda desarrollar. en el de la expiación. si. no acababa por ser una especie de atentado del fuerte contra el débil. que había hecho la sociedad. concluyó. que se había equivocado. con el extremo de su cadena metida en el bolsillo para impedir que arrastrase. Luego. en principio. careciese de pan. Así. después de haber juzgado a la sociedad. sino había un exceso de peso en uno de los platillos de la balanza. inmortal en el otro. en cualquier caso. sentado. También la condenó. pero era una iniquidad. La cólera puede ser loca y absurda. y que muestra a aquellos a quienes golpea. hubiera sido mejor esperar para conseguir piedad o trabajo. había encontrado una palabra amiga. que le era preciso haber tenido paciencia. que hubiera sido mejor. cometida y confesada la falta. y poner definitivamente al derecho de la parte de aquel que lo había violado: si esta pena. Los hombres no lo habían tocado más que para maltratarlo Todo contacto que con ellos había tenido. el hombre está hecho de tal forma que puede sufrir mucho y por mucho tiempo. Si. Víctor Hugo fue el paradigma del escritor romántico francés. había sido una herida. (. llegó poco a poco a esta convicción de que la vida era una guerra y de que. Sus novelas condensan todas las características del Romanticismo literario: interés por histórico.

careciese de pan. 11. si no había más abuso por parte de la Ley en la pena. 8. ¿Qué hechos históricos. transformar al culpable en víctima y al deudor en acreedor. 4. si no había un exceso de peso en uno de los platillos de la balanza. 16. que el. Menciona y explica las características literarias o estéticas de este movimiento. ¿Cuáles son las características literarias del movimiento? 2. ¿Cuáles son esas causas? ¿Cuáles son los cambios introducidos por los modernistas? ¿Por qué la nación Argentina experimenta una falta de identidad propia? ¿Qué características reunía el modelo económico que impulsó Argentina en las últimas décadas del siglo XIX? ¿Cómo influyó esa economía en la formación de sociedades con rasgos originales? ¿Qué contrastes existían entre la ciudad y el campo? ¿Qué puntos de contacto existen entre el Modernismo y el Romanticismo? ¿Por qué los modernistas tomaron como modelo la poesía francesa? ¿Qué son el Simbolismo y el Parnasianismo. 10. . si. laborioso. Menciona autores y obras argentinas destacadas de este movimiento. ¿Qué es lo que el narrador pone en boca de Jean Valjean. 5. 12. en principio no era una cosa grave que él. ya que el texto en el que se manifiesta permite considerarla como una afirmación. 3. y poner definitivamente al derecho de la parte de aquel que lo había violado. 6. el único que había obrado mal en su fatal asunto. 13. Relean este fragmento y respondan: Si era él. ¿Por qué es posible afirmar que este fragmento de Víctor Hugo desenmascara. GUÍA Nº 3. Si. ¿Qué características presenta la literatura de este movimiento? 3. de un modo magistral la aparente imparcialidad y justicia de los sistemas jurídicos? ¿En qué consiste la maestría de la que habla la consigna? Cite zonas del texto que justifiquen las respuestas. a. en el de la expiación. En el Martín Fierro hay proposiciones muy semejantes al fragmento de los miserables. Menciona autores y obras argentinas destacadas de este movimiento 3. qué valor tienen las interrogaciones y qué significan? ¿Es posible pensarlas como preguntas retóricas? Una pregunta retórica es una estrategia discursiva que consiste en formular como interrogación algo que se da como afirmado. careciese de trabajo. Hermani (1830) y Los miserables (1862) 1. cambiar por completo la situación. 14. 2. Desde un punto de vista social ¿qué características podrían emparentar a Martín Fierro con Jean Valjean? Elaboren un cuadro de correspondencias. políticos. educativas. NATURALISMO ¿Cuáles son las características literarias del movimiento? Menciona autores y obras argentinas destacadas de este movimiento. ¿A qué se dedicaron los hombres de este período? 5. ¿Qué son el Impresionismo y el Art Nouveau? GUÍA Nº 4. el castigo no había sido feroz y extremado. REALISMO 1. trabajador. 1. culturales y sociales destacados ocurren en este período? 2. reemplazar la culpa del delincuente por la culpa de la represión. que por parte del culpable en la culpa. cometida y confesada la falta. 2. Si el recargo de la pena no llegaba a ahorrar el delito mismo. 7. Extraigan algunas y compárenlas con éstas. el preciosismo y el mundonovismo? ¿De qué manera buscaron la identidad? Menciona autores y obras argentinas destacadas de este movimiento. ¿Quién es el creador del Modernismo? ¿Dónde surge? ¿Qué características presenta el movimiento modernista? ¿Cuál es el objetivo de los modernistas? El Modernismo surge debido a causas sociales. SIGLO XIX: OTROS MOVIMIENTOS LA GENERACIÓN DEL ‘80. SIGLO XIX: EL MODERNISMO 1. 15. 9. además.Entre sus obras se destacan Cromwell (1827). produciendo este resultado. ¿Qué ocurrió con la inmigración en la Argentina? 4. 4. históricas.

saliente el labio inferior. El tachero entretanto. alborotadas. hasta el codo. donde una mujer gemía arqueada de dolor: -¡Madonna. caminó hasta dar con la hoja entornada de una puerta. bordeaban el patio angosto y largo. prodigaba palabras de consuelo a la paciente. Llevaba un traje raído de pana gris. dejóse estar el hombre. Había llegado el momento de serle cobrada con réditos su crianza. gritaba con voz gangosa. los ayes de la parturienta se sucedían. manteníalo introducido entre las sábanas. anormal. Había en su paso una resignación de buey.CRIOLLISMO 1.. hallábase de pie junto al catre la partera. Poco a poco. cuchicheando. tachi. humeaba una olla. imperturbable. numerosos grupos de vecinos se formaban. encorvado bajo el peso de la carga que soportaban sus hombros: «tachero». La animación crecía en los grupos de inquilinos. sin freno ni control. desgarradores al abrirla. avezado. don Esteban.al llamador de alguna puerta y. alargando el cuello. siñora?» Un momento. chirriaba la grasa de una sartén. Limitándose a alzarse de hombros él. Y empezó entonces para Genaro la vida andariega del pilluelo. Madonna Santa. madura. ¿Cuáles son las características literarias del movimiento? 2. las idas a los mercados. . con la marca de la anemia en el semblante. alegres. majestuosa. Eran..» Mudo y como ajeno al cuadro que presenciaban sus ojos. . alzó un banco y.. un sombrero redondo de alas anchas. porfiaba. la existencia errante.. alcanzábase a percibir la voz de la partera infundiéndole valor: E lúrtimo. «alegaba». en su lucha tenaz y paciente por vivir. estallaban los comentarios soeces de los hombres.. Luego. -¿Sta inferma vos? -hizo el tachero avanzando hacia la única cama de la pieza. De vez en cuando. su ración en el bodrio cotidiano. De par en par abriole el padre las puertas un buen día. sin embargo. Como un eco perdido. una rapacidad de buitre se acusaba. semejantes a los nichos de algún inmenso palomar. se había arremangado un brazo. repercutió seguido de otros atroces. ganchuda la nariz. parecía alterar la calma. sentado junto a la puerta. en la expresión aviesa de sus ojos chicos y sumidos. lo chistaba. echó mano de una caja de herramientas. coraque!. del muchacho callejero. cuando una voz interpelándolo: -Va a encontrarse con novedades en su casa.. Alguna mulata zarrapastrosa. con esa palidez amarillenta de las criaturas mal comidas. la tranquila animalidad de aquel humano hacinamiento. hecho desde chico a toda la perversión baja y brutal del medio en que se educa. é lúrtimo. Sin reparar en los otros.. se indignaban. mientras bajo el ambiente abrasador de un sol de enero. -¿Cosa dice? -Su esposa está algo indispuesta. chacotones los hombres. ya viene lanquelito. más terribles cada vez. un velo negro de encaje en la cabeza. seguía golpeando. Menciona autores y obras argentinas destacadas de este movimiento. acababa por ajustarse con él. coraque!. daba un golpe -uno solo.II Así nació. Acá y allá entre las basuras del suelo. ardía el fuego de un brasero. creció hasta cumplir cinco años. con toda calma siguió andando.. un prendedor enorme en el cuello y aros y cadena y anillos de doublé. un aro de oro en la oreja. muchos en los dedos. Algo insólito. En la sangre Eugenio Cambaceres -IDe cabeza grande. el derecho. maternalmente la exhortaba: «¡Coraque Duña maría. el italiano cabizbajo se dirigía hacia el fondo. las changas. mientras gruesa. desgreñada.. inmóvil un instante. entre ternos y groseras risotadas. solía asomar. volvió la espalda. inmundo. más frecuentes. lentamente paseaba la mirada en torno suyo. se oyó. Sofocados por el choque incesante del martillo. Dos hileras de cuartos de pared de tabla y techo de cinc. el pecho escrofuloso de su madre. regateaba. las mujeres azoradas. la penúltima a la izquierda. llegó así hasta el extremo Sud de la ciudad penetró a una casa de la calle San Juan entre Bolívar y Defensa. afuera.. la doble suela claveteada de sus zapatos marcaba el ritmo de su andar pesado y trabajoso sobre las piedras desiguales de la calle. Continuaba luego su camino entre ruidos de latón y fierro viejo.. de facciones chatas. sin hacer alto en nada por su parte. Se había inclinado. hundía la vista en el zaguán. dio comienzo a cambiar el fondo roto de un balde. «¿componi calderi..! -atinaba tan sólo a repetir ella. púsose a trabajar tranquilamente. las mujeres. las largas estadías en las esquinas. la canasta llevada a domicilio. como quien reza letanías. llamáronle Genaro y haraposo y raquítico. la estrecha intimidad con los puesteros. el peso de fruta o de fatura ganado en el encierro de la trastienda. al amanecer. arrugando el entrecejo y barbotando una blasfemia. Un grito salió.

pensó. sus reglas. parecía la suerte complacerse en ayudarlo. condenada a sobrellevar el peso de tareas que su salud vacilante le hacía inepta a resistir. llegado el último entreacto. Arrojado a tierra desde la cubierta del vapor sin otro capital que su codicia y sus dos brazos. la cena pagada a escote. la de nueces. en ronda todos. Fiel a la línea de conducta que se había trazado. y. todo el dominio absoluto y ciego de un amo. con sus leyes. tirábanse en fin acá y allá. bajo pena de arrostrar las iras formidables del primero. Era. ¡Oh! ¡sería rico él. consiguió el napolitano acumular. Tarde en las noches de función. los juramentos soeces. y ahorrando así sobre el techo. con esa clara intuición que comunican los secretos instintos del amor materno. los torpes y groseros estallidos. los bancos del «Paseo de Julio». antes que acabara el sueño por rendirlos. qué porvenir la suerte le deparaba. de sol a sol. establecerse. fue bautizado por él en letras verdes y rojas. sin embargo. operábase el reparto de las ganancias. Genaro por su parte. cruzados de piernas. andando el tiempo. en las afueras de los teatros. contagiados por el veneno del vicio hasta lo íntimo del alma. dispersábase la banda. solicitaba. el hoyo. resolviose finalmente. como en un manto de vergüenza. Ella. la misma sórdida avaricia reinaba en el manejo de la casa. Toda una cuadrilla organizada. a no cejar ni aun ante el machete del agente policial.. solía entregarle el fruto de sus correrías. el comercio de contra-señas y de puchos. más tarde. los patios de las imprentas. el vicio fomentado. sobre fondo blanco. alejado de toda adversa concurrencia. por otra parte. reclamaba del padre que el niño se educara. robada acaso. prohijado por el ocio. se rebelaba tratándose de su hijo. en presencia de alguna tímida y humilde reflexión. débil y enferma. Las sevicias. disciplinada. buscó un punto conveniente. no alteró por eso en lo mínimo su régimen de vida. por grupos replegada a sus guaridas: las toscas del bajo. los insultos. Y eran. Bravo y leal. Como murciélagos que ganan el refugio de sus nichos. allí. abandonaba el vestíbulo desierto del teatro. de a dos por el suelo. era seguro. no obstante pasaba sus días en el bajo de la Residencia. dispuesto siempre a ser el primero en afrontar el peligro. beneficios relativamente enormes. cínico y depravado como un viejo. las blasfemias. Bajo el tutelaje patriarcal de Andinas. abandonado así a su solo arbitrio? . el frasco de caña. a la luz apagadiza de un cabo de vela de sebo venían luego. la rayuela y los montones de cobre. la ganancia de ese modo debía crecer. Consagrado sin cesar. previa una adecuada instalación. el alimento. a favor del incremento cada día mayor que adquiriera la población hacia esos lados. a dar la cara por uno de los suyos. parodiaban las escenas de los cuartos redondos de conventillo con todos los secretos refinamientos de una precoz y ya profunda corrupción. con el inquebrantable tesón de la idea fija. . día a día encarecía la necesidad de un cambio en la vida de Genaro. estacionaba a las puertas del Colón. el truco en los rincones. llegó el tachero a redondear una corta cantidad. de ellas los más pequeños. contar con un número fijo de marchantes. tener una clientela. Jugaban a los hombres y las mujeres.. el rollo de salchichón. a una palabra de orden del jefe. lo sería! Y deslumbrado por la perspectiva mágica del oro. a dormir. semejantes al gato que se encrespa y manotea al solo amago de verse arrebatar la presa que tiene entre las uñas. hacían de ellos los más grandes. soliviada del mostrador de un almacén en horas aciagas de escasez. de alguna sombra de contrariedad o resistencia.III La situación entretanto mejoraba en la calle de San Juan. ¿Qué iba a ser de él. revolcándose se ensayaban en imitar el ejemplo de sus padres. a alquilar un casucho que formaba esquina en las calles de Europa y Buen Orden el que. un mulatillo de trece años. el pardo Andinas ejercía sobre los otros toda la omnipotente influencia de un caudillo. los golpes. los tratamientos brutales en la persona de su mujer. mansamente resignada en todo lo que a su propia suerte se refería. por los rincones. estudió.El zaguán. continuaba arrastrando el padre una existencia de privaciones y miserias. el cigarro. de vez en cuando llevaba él también su pequeño contingente destinado a aumentar el caudal de la familia. hacíase la ilusión de verse ya en el Banco mes a mes. y. viviendo apenas para no morirse de hambre. No debían salirle errados sus cálculos. a jugar. que fuese enviado a una escuela. centuplicar. reflexivo y maduro como un hombre. los azotes a su hijo siempre que tenía éste la desgracia de volver con los bolsillos vacíos. con el pomposo nombre de GRAN HOJALATERÍA DEL VESUBIO. Uno a uno recorrió los barrios del Sud de la ciudad. La misma estrechez. la libra de pasas. el vestido. el naipe roñoso. Las «comilonas». su jefe. envueltos entre tinieblas. la distribución del lucro diario: su cuota. las paredes solitarias de algún edificio en construcción. donde celebraba sus juntas misteriosas. luchaba. observó. su porción a cada cual según su edad y su importancia. después de largos meses de labor y de paciencia. noche y día. los «convites». Iba a poder con ella realizar el sueño que de tiempo atrás acariciaba: abrir casa. yendo a cambiar el rollo de billetes que llevara fajado en la cintura por la codiciada libreta de depósito. Lavaba la madre. a su mezquino tráfico ambulante. el valor de los servicios prestados a la pandilla. como esos perros sin dueño que merodean de puerta en puerta en las basuras de las casas. de noche.

el changador de la esquina y todos en tropel penetraron a la casa. sin que lo viese el padre. lentamente desperezándose. Deshecha en llanto y suplicante. entretanto. imaginó la madre ejecutar su plan ocultamente.IV Tenía diez años de edad Genaro.». Pero. un acontecimiento imprevisto se produjo. lo movía: -¡Al ñudo es que lo sacuda. algo era algo. embotado aún su cerebro. Uno que otro. sobre el mostrador. dejaría de hacer su día. lo había llamado. siendo grande. sombrero. Como si hubiese intentado arrastrarse de barriga. como iba.. entrometido. cobrizos. lo haría entrar de aprendiz de algún oficio. refunfuñaba con una mueca de desprecio el napolitano. nadie le había enseñado esas cosas a él. poco a poco. compadecidos. Varios de los presentes. obstinada ella también y segura de la obediencia de Genaro. Después. nada... más grande ya. de ganar su pan y todo ¿con qué miras. suavemente lo alejaron con palabras de consuelo. perdería el muchacho su tiempo. no contestaba. encomendábase al favor de Dios y de la Virgen. Luego. apretada la llave del cajón del mostrador. chorreaba a lo largo de su barba.. subvenir a los primeros gastos. enmudece en presencia del dolor. Arrancado al sueño que lo embargaba. Examinó éste el cadáver. vería. Dio un grito Genaro entonces. no. aproximábase al muerto y durante un breve instante lo contemplaba. sin embargo. otras personas del barrio se agruparon: el almacenero de enfrente. changando y vendiendo diarios. a ese sueño sin sueños de la infancia. de dónde habían salido. no va a comer más pan ése! -meneando la cabeza declaró en tono sentencioso el moreno vigilante. que viesen. que le dijesen. oprimiéndose la frente entre ambas manos. de noche. había querido ella despertarlo. por el zaguán. encogido y duro. quisieron llevárselo de allí. un Comisario llegó. atareada. el dueño del almacén se encargó de la partida. dormía Genaro. un manto de merino galoneado. de halagos y promesas. recargada de trabajo más aún.. desatinada iba y venía. silenciosamente. lo conchabaría. en puntas de pie. a fuerza de caricias. Zurdamente caminaban. en derredor del catafalco elevado en la trastienda. Varios que en ese instante acertaban a pasar. confundido aún y como en sueños. Había una escuela a la vuelta: allí lo pondría al muchacho.. libros. cuya complicidad. comprar traje. un grito agudo al comprender. con la curiosidad inconsciente de la infancia. eran enviados los aparatos mortuorios a la casa: un cajón de forro de coco. De entre los vecinos se ofrecieron. En la tienda.. a objeto de qué?. había pan. necesario proceder a las diligencias y trámites del caso. a trueque de acelerar los progresos del mal que lentamente la consumía. determinando un cambio profundo en su existencia... botines para su hijo. llegando a comedirse. donde cayó desesperado en los brazos de la madre. una mañana su madre corrió a abrir la puerta de calle.. Pidiendo a gritos auxilio. como un resorte mohoso. habíase acercado al muerto y curioso.. qué hacían en su casa todos esos? Acababa de desprenderse de los otros un intruso. . en completos de paño negro. el colchonero de la acera. Al caer la noche. Había metido el brazo debajo de la almohada. había sabido conquistarse. Una baba espumosa y negra brotaba de sus labios contraídos por el rictus de la muerte. inmóvil. Ella. incapaz de encontrar un solo grito de sublevación o de protesta. Lo haría salir vestido. sin el auxilio de nadie. Debía haber muerto el marido. miraba embebido en torno suyo. Se hacía. sacáronlo al patio de la casa.. la cara de lado. con frases incoherentes.. ocupábase en vestir el cuerpo la viuda. ella sola. sacaba la mano más allá. Poco a poco fueron llegando de a uno. se incorporó. otros agentes acudían. queso. interesándose por él. iban y se acomodaban en fila a lo largo de la pared. lo palpaba. a hacerse cargo exactamente de todo aquello anormal. Aturdido. desplateados. buscándose la vida. luego un médico... con palabras entrecortadas. extraordinario que veía desde horas antes sucederse. tenía. Constantemente una pava de café hervía en el fogón de la cocina. cabizbajo. Los amigos del muerto habíanse pasado la voz para el velorio. mientras rodeada de sus conocidas. un instante.. Una punta de la sábana enredada entre las piernas del difunto. con esa mansa conformidad de la gente que no piensa y en quien el alma. pedía que entraran. de lejos. de a dos. Sin atinar Genaro a darse cuenta. en un rincón. estaba el napolitano tirado sobre su catre de lona. en la crispatura de sus dedos. ¡ni maldita la falta que le habían hecho jamás!. En un ángulo del suelo. con sombreros de panza de burros y botas gruesas recién lustradas. comprar ropa. pudo reunir al fin una pequeña suma. como hasta entonces. ¿Qué significaba la presencia de aquella gente. que siguiera así.. por qué estaban allí. Nada. lo había tocado. el negro vigilante. sobre un colchón.Pero la escuela costaba. erraba como alelada. cuatro hachones en cuatro enormes candeleros abollados a golpes. era indispensable entrar en gastos. cuando. levantaban la pierna y volvían la cara. en todo caso.. y soltó el llanto. restregose los ojos. sobre una silla. paseaba en torno suyo una mirada estúpida de asombro. Y. el colchonero del fúnebre y del cajón. estaba frío. yendo a la escuela. colgaba por un costado hasta rozar el piso de ladrillos. pidió pluma y papel e informó que se trataba de un caso de vicio orgánico. Resuelta por su parte a no ceder. ¿de saber leer y escribir? «¡Bah!. . salchichón y una caja de cigarros hamburgueses traídos también del almacén. vino. Algunos daban contra el umbral al entrar. no. apenas.

de sentimiento en presencia del cadáver de su padre. un hombre gordo. morirse y que lo enterraran a uno. no sin antes recorrer la ciudad por Victoria y por Florida. susurraba de continuo un zumbido de voces roncas análogo al de un nido de mangangaes. una falta. la gente alborotada desatendía sus quehaceres. algunas con criatura en los brazos. arrastraban los pies en la fatiga. de plaza. El acompañamiento avanzó luego por la calle principal. allí a la cuadra. un momento distrajeron su atención. se veía turbio como en una noche de niebla.. los coches no bastaban. El almacenero y dos más. por entre las rejas de alguna «casa decente». con ayuda del sombrero de castor y de la levita de los cocheros. hubieran querido éstos saludar al muerto recién llegado. no lo guardaba para semilla!. Un inconveniente. crujiendo la madera. ¿No se le habría perdido?. a sudor y a aliento de ajo. sin sombrero. fue necesario salir en busca de uno. cambiaron de mano.. trabajosamente. al trote perezoso de los caballos. en coche. no habría ya quien lo estuviese jorobando. pasábanse el pañuelo por la frente. sin embargo. movióse la comitiva. se movían como enredados. se suscitó a última hora. antiguas. No iba a haber escuela para él en esos días. poco a poco los cerró y cabeceando acabó por quedarse profundamente dormido. le picaban. oyose el asiento de sus pisadas tambaleando con el peso como caballos de carro al arrancar. apoyado el cuerpo a la pared. la punta de una nariz.. Le ardían. Seguía un carruaje de luto detrás del fúnebre.. jadeaban sofocados. a castigarlo. sabían las ánimas andar penando de noche en los huecos. Él también iba a ir al acompañamiento. caminaron otras tantas. como tiros que se chingan. despintadas unas y cubiertas a medias por los yuyos. -VFueron cuatro los coches: el fúnebre con plumeros negros y una figura como a modo de ángel. «U le aquí». un viento fuerte del río que balanceaba la negra silueta de los cipreses obligándolos a inclinarse. colgando del asiento sus dos pies. hacía una mueca de fastidio. a pulso. limitóse a barbotear en el silencio la voz vinosa de un italiano viejo capataz del cementerio. a maltratarlo.. De vez en cuando. sudaban al rayo del sol. No lo volvería a retar el viejo. En la cuadra. ¡qué suerte!. Tenía la plata que le había entregado en el bolsillo. frente mismo a lo del muerto. le incomodaban. en el zangoloteo de los pozos del empedrado. uno que otro hombre mezclábase a la conversación. . por la calle Florida hasta la Recoleta. Las salpicaduras viejas de cera. de esos días.. dueños de casa. de susto. las mujeres. como si. entre seis. los muchachos amontonados se volteaban a empujones por mirar. sonando los resortes con ruidos de aldabas de matraca. dejaron a trasmano las sendas de sepulcros alineados pisando ahora lo de atrás del cementerio. Estacionaban luego los otros tres. como disfrazados de «librea». tata Dios. asomaba el óvalo de un ojo. Había apuntado a una sepultura recién abierta entre la multitud de cruces sembradas por el suelo. de un extremo a otro. los látigos chasquearon y poco a poco. chirriando el fierro. otras frescas. amarillentas sobre el fondo negro del manto funerario. arqueada la cintura. se comprase un traje negro en la ropería de la otra cuadra y se hiciese poner luto en el sombrero. dirigióse a tomar la «Calle Larga de la Recoleta». ¿Sería cierto lo que decía el catecismo. transformados. Por fin. en media calle. fabricada arriba. a la plaza de la Concepción. Sin tiempo a presentarse «vestido de galera» también él. como a guisa de parientes. poblaban las puertas. Se sentía calor adentro no obstante el viento. hincada y de cruz. salían. mientras confundido con el canto lejano del sereno en las horas. hicieron subir con ellos a Genaro. forcejearon. semejantes a las olas de un mar muerto. se saludaban. Las telarañas del techo. La atmósfera. tuvieron que perfilarse. la maciega alta y tupida de la tierra donde los pobres se pudrían.. púsose a contarlas. enormes. y hasta después del funeral le irían a dar tal vez asueto.. invadían las veredas. tropezaban a ratos contra las puntas de adobe del piso mal nivelado. en él. Era que sacaban el cajón en ese instante. Pero la puerta resultó angosta para salir de frente. de sotana entrepelada y barba sin afeitar. algo claro y distinto se acusaba.Pasado el primer momento de doloroso estupor. en las medias. por el zaguán. Tres veces hicieron alto a descansar. Vencido Genaro al fin por el cansancio.. mientras. se los restregaba de vez en cuando. se había muerto. sin embargo. si Dios. oscilaban lentamente. Metió la mano y tocó el dinero. cayeron al empedrado. iba muy sucio el cochero. El vientre del cadáver insensiblemente se elevaba. una ausencia absoluta de pesar. humeaba la pavesa de los hachones. como rezongando entre dientes roció el cajón con un hisopo. ¿Y qué era eso. sin embargo.. como contaban?.. Su mamá le había recomendado que saliera bien temprano. había fijado los ojos sobre la luz de un hachón.. surgía netamente de lo íntimo de su corazón y de su alma: una completa indiferencia. Llegado el cuerpo al cementerio. lo comentaban. una demora se produjo: los convidados eran muchos. empezaba a sentirse un tufo a muerto. que todos resucitaban el día del juicio? ¡Quién sabía si se iría a morir como los otros él. Los seis de la comitiva que cargaban el cajón. En la corriente del aire de las puertas entornadas. se cargaba.. hablaban en voz alta del suceso. en la capilla.. lo ocuparon.

VI Dos días después de haber tenido lugar la fúnebre ceremonia. caído el pelo a la frente. quien se haría cargo gustoso de la dirección del asunto.. no tardaron. Con él no había peligro de que tal cosa sucediera. A plomo sobre sus dos pies. en la yerba y el azúcar para el mate de entre el día: -Mándeme a su hijo. atada con ayuda de dos nudos corredizos y que había servido para bajar el cajón: cabía justito éste. sin opresión. la necesidad en que se hallaba de proceder a la liquidación de la testamentaría de su esposo. alcanzábase a distinguir el retrato del tachero. un compatriota del muerto. acababa de recordar. de la noche a la mañana sin saber cómo. Parecía que el muchacho iba a ser de mucha pluma: se manifestaba muy contento el maestro. vióse la viuda en posesión de una pequeña fortuna: cuatrocientos mil pesos más o menos. y a los pobres sobre todo. Una vez en contacto con el marido de su protectora y luego de ponerle al cabo del asunto. Mentalmente en ese instante hizo el propósito de ir a verla. habiéndose presentado un comprador para estas últimas. el nombre de un abogado en cuya casa tenía entrada. sola y siempre enferma. . A veces se le escapaba. momentos después. no había «fiados» no había deudas. era una de «sus marchantas» más antiguas la señora y había sido muy buena con ella siempre. le pagaba puntualmente al fin de cada semana. deducción hecha de los gastos judiciales. procuradores. ¡él no era de esos! Pero manifestando ella no abrigar sombra de duda acerca de la probidad del agente. y eludiendo desde luego contraer compromiso alguno. golpeando en ella. no. un agente de negocios judiciales. un sinvergüenza que lo tenía cansado. escribanos y demás historias. en los cigarrillos. diciendo que así sería.. vecino de la parroquia. en caer sobre el cajón. Bien sabía ella que no en cualquiera podía uno fiarse en el «día de hoy». Era un recuerdo piadoso consagrado por la viuda a la memoria del difunto. una canallada. no sabía aún.. sin embargo. era de pino. no había cuidado. los estiraban de un modo cuando tenían la desgracia de caer mal!. no podía estarlo atendiendo. metida en un nicho. acababa de echar el suyo en esos días. Genaro sólo se desprendió del grupo. una soga torcida y gruesa. Un carpintero del barrio llevábala bajo el brazo. al sucederse. todo se le iba de las manos a uno si se descuidaba. que lo estaba robando en el vuelto de los vicios.. señora -concluyó por decir despidiendo aquel a la viuda-. trató de verse libre de la presencia importuna del agente. le mandaría a Genaro en caso de resolverse. y fácilmente. quien pagó todo a tasación y se hizo cargo del negocio. Terminado el acto por fin y al retirarse ya la concurrencia. ya se sabía. dejaba en perfecta regla sus asuntos.... como cuando se camina sobre un puente. se hacían humo así. Habría querido tener una para ponerse a echar tierra también él. el acto en sí. qué medida adoptar con él: si dejarlo en la misma escuela o ponerlo a pupilo en un colegio. herencias cuantiosas se evaporaban. de pintura blanca. Poco a poco. Una a una las veía Genaro amontonarse. detrás de un vidrio.Las paladas de tierra. El mismo concluyó por ofrecerse indicándole a la vez un abogado conocido suyo. todo entero lo absorbía. si es que de algo me sirve se lo tendré aquí conmigo en el estudio. muy capaz y muy honrada. más un valor de treinta mil en existencias. el sombrero en la mano izquierda. negra. el entierro. Iba a ver a la viuda. en momentos ya de retirarse. les gustaba jugar y hacer sus travesuras. Las criaturas. decía que tenía cabeza.. ignoraba qué camino seguir la madre.. trescientos noventa mil pesos depositados en el Banco de la Provincia. lavaba de años atrás la ropa de la familia. que bastaba que él lo asegurase. al cabo de pocos meses. cientos de miles de pesos. Pero como empezaba a ser grandecito ya. chocando contra la tapa. veré de lo que es capaz y. ¡Estaba tan de una vez degradada la profesión.VII Fue de un arreglo sencillo la sucesión del tachero. persona muy decente. el epitafio estaba escrito con letras hechas a mano. mientras hablaba el otro. luego las palas el hoyo que habían cavado y que se iba ahora rellenando. fue y depositó en la tumba una corona. Justamente se encontraba sin escribiente el abogado. no tenían juicio. habló la viuda de su hijo. una fotografía amarillenta. de transmitirle los datos y antecedentes requeridos para presentarse ante el Juez. Faltó sólo colocar la cruz. . formaban el activo de la herencia. Habría deseado colocarlo con alguna persona formal para que se ocupase de algo a su lado y siguiese a la vez yendo a la escuela. la materialidad del hecho mismo. no. con buen modo. .. un haragán. dueña de la mitad de gananciales y tutora de su hijo. se juntaba con otros y ella. ocupaba por completo su atención: la soga primero.. sin dolor. cachafaz. Era un escándalo. en el curso de la conversación. a aconsejarse de ella. a indicación de uno de los presentes.. nunca le descontaba las fallas y hasta solía darle ropita usada de los niños para Genaro. mostrándose convencida. En abogados. con un sonido fofo de hueco. insinuóle la conveniencia de un pronto y oportuno arreglo de sus negocios. ¿Y quiénes venían a pagar el pato al fin? los infelices huérfanos que quedaban reducidos a la más completa indigencia. el chico.. en buenos términos. lo pensaría. la derecha en la solapa del paletó. a visitarla y a presentarle su pésame por la desgracia que ésta había sufrido.. golpeaba en casa del muerto. podía él dejarle las señas de su casa. arrojadas desde alto. ¡qué esperanza!. eran criaturas. podía estar tranquila a ese respecto. una picardía. le contestaría. sobre un corazón clavado al pie. todo se lo comían entre una punta de alarifes.

Para ella no pedía más. Y habíale dicho el abogado que era Genaro inteligente. mecida por la dulce voz de su esperanza. pues. Se trataba de examinar al niño.Empleó trescientos mil en títulos de fondos públicos. indicando con un gesto de sus labios la puerta de entrada a la Secretaría. habituado ahora a las molicies de la vida. desde la vereda. como una providencia.. legajos. un gallego ñato de nariz y cuadrado de cabeza. ¿ni qué más iba a pedir ni a pretender ahora? Pero abrigaba secretamente una ambición. a ser médico o abogado. entre San José y Ceballos. como arrastrado la seguía. a lo que el otro accedió declarando a Genaro en estado de . . entrevistas al través del velo mágico de sus ilusiones de madre. cocina. Ella misma sacó su velo nuevo. La ropa que llevaba consigo. Insensiblemente. que lo mirarían en menos y se creerían más que él. mi buena señora. zambo. calle de Chile afuera. le había propuesto que lo dejara a su lado en el estudio ganando al mes quinientos pesos. como paso previo. los botines. resultaba serle pequeña. que no se ofrece ya a sus ojos la perspectiva aterradora de una cama de hospital.... acercósele la viuda y en voz baja. la primera puerta a la izquierda. con el objeto de abreviar. mostrando un grueso manojo de llaves colgado de la cintura. se apresuró a atenderla. Una casita se vendía. ¿Cómo serían los maestros? Había oído que lo primero que se enseñaba era latín. avanzando algunos pasos e interpelándolo alegremente. su vestido de ir a misa -un vestido de seda negro con voladosy. hombre ya. que los jóvenes sufran. picado de viruelas y vestido de levita color plomo: -¡Catedrático! -exclamó el empleado al verlo. movedizo y locuaz. dirigiéndose a él y llamándolo Señor. Abstraída la madre. como si idealizara su mal los sentimientos de su alma a medida que demacraba las carnes de su cuerpo. contenta. que le destinase a seguir una carrera. en silencio. a la plazoleta del Mercado. vestido de levita. un examen de gramática castellana. Y en su calenturienta exaltación de tísica. un gran médico que realizara curas milagrosas. al saber que no pesa ya sobre ellos la amenaza de la miseria. contribuía a su bienestar. feliz de esa felicidad de los humildes en presencia de la vida material. otra circunstancia ajena en sí misma a preocupaciones de dinero. despertando en su corazón el instintivo orgullo de las madres. reflexiva. y no obstante la especie de secreta vanagloria que sentía despertarse en él a la idea de poder decirse estudiante de la Universidad. grueso.VIII Apresurándose a seguir los consejos de su abogado... salieron a la calle. era seguro. hinchados los párpados de sueño. a ser Ministro.. le sacaban ampolla en los talones. Precisamente atinaba a pasar el profesor de primer año. un hijo del país. alguna historia. con la ayuda del Señor. satisfecha. parecía el cielo querer favorecerla. no obstante los continuos sufrimientos de su pobre cuerpo.. que le habían dicho que era como rey en Italia. Jueces. nada más. ¿Qué otros muchachos iría a haber? Una punta de orgullosos. Diputados. trabajaba el secretario entre un cúmulo de libros y papeles. Tímidamente. comedido.. un rico que anduviese. además. en acariciar todo un mundo de visiones. con una locuacidad sonriente y falsa de jesuita: -Es de práctica. Otra causa. La hizo suya y la ocupó poco después. la ropa que había comprado éste el día del entierro del padre. papeles viejos. «tres piezas. presagiaba con el cambio de colegio una larga serie de desagrados y fastidios. lo impuso del objeto que la llevaba: -Allí -limitóse a hacer el gallego secamente. consentido. como un Dios. se detuvieron frente a la Universidad en cuya puerta. prontos ambos. las costuras le incomodaban bajo los brazos. dióle a vestir el mejor de sus trajes. dirigiéronse hacia el centro.. estaba de pie el portero. cuya presencia fuera implorada como un favor en el seno de las familias ricas y que asistiese gratis a los pobres. Habían de querer probarlo largándole de tapado algún gallito. de esa tos maldita que desde años atrás le desgarraba el pecho!. ¡su hijo un rey! O bien médico. pozo y demás comodidades». como los otros. muy a pesar mío. en el caso de no poder otorgar matrícula a su hijito. Su sueño empezaba. podía hacerlo en ese mismo instante. mimado en todo por la madre.. ¡Quién sabía si. Dejábase llevar por ella Genaro. no podría llegar a serlo él también. cavilosos ambos... le lastimaban la punta de los dedos. debido a la sola fuerza de su saber y su talento. llegaron así después de largo rato de camino. nuevos y estrechos. temprano en la mañana siguiente. apretábanle los pies. ¡para lo que le importaba el latín a él!. no le estaba reservado sanarla a ella misma de su tos. soñaba con hacer de su hijo un señor. ¿Quiere tener la bondad de permitir?.. Gobernador y acaso hasta Presidente de Buenos Aires. hizo la viuda levantar a su hijo de la cama. Un minuto. Abandonó su asiento al ver entrar a la viuda. se instaló en ella con su hijo. libros grandes. perdida en sus desvaríos. del pan asegurado. Bajo. a realizarse. le había aconsejado que matriculara al niño en la Universidad. sin cuyo requisito indispensable me vería. comprada hacía un año ya... alguna agarrada a trompadas iba a tener de entrada no más. en un tono de compañerismo amable-. por qué. Alguna le iban a armar. como a guisa de libros de comercio. cabizbajo. Imaginábaselo grande a su Genaro. Ministros. sin duda. prestigiado su nombre con el título de Doctor. Los Doctores eran todo en América. Luego. complacíase en forjar así un porvenir de grandezas para su hijo. rechoncho y como por error metido en una levita negra en vez de vestir sotana. Habíase vuelto regalón y perezoso desde la muerte del padre.

un silencio hosco. preñado de amenazas como el que en un día de combate precede al estampido del cañón.. un resplandor siniestro de llama de aguardiente centelleaba. o bien hacia el otro extremo. Dejando señalada el profesor la misma lección para otra vez. Ceñudo. ¡Qué difícil había de ser.. se apresuraban a rodearlo. inmenso. junto a la puerta de entrada. otro. solo desde un rincón. Con gesto maquinal. como piernas de gigante en el cuerpo de un enano. a sustraerse de una vez a los desbordes del torrente popular que amenazaba anonadarlo. veterano de la casa. -¡Canallas. corría de un extremo a otro. enormes. canciones sucias. acusando una pobreza franciscana en sus personas. que cruzaba éste el vasto patio. Tenían los bancos profundas incisiones: desvergüenzas de los estudiantes. lo atraía. de nuevo se hacía el silencio. al través de sus aires postizos de matón. por haber sabido contestar que pronombre era el que se ponía en lugar del nombre... torvo. de un tirón calábase la visera. le pisoteaban los pies. Y todo tornaba entonces a su quicio. larga. Poseído de instintivo encogimiento. semejantes a alguna monstruosa vegetación de enormes hongos que hubiesen brotado entre las piedras. acababa por romper en un alarido de indios. había chicos. Pero la hora de reglamento acababa entretanto de sonar. otros pobres. de una zancadilla.. ya el maullido de un gato en celo.. lo hizo caer.. fue la clase despedida. flaco. una especie de chinote. alcanzábase a divisar la mancha negra de un tejado. redoblaba de violencia. buenamente redújose Genaro a ir a ocupar uno de los últimos asientos. cortajeadas en la madera con ayuda de sus navajas de bolsillo. Y mientras sus compañeros agrupábanse en torno de Genaro. se empeñaba en aprenderlo de memoria para poder darse aires después. mostraba una rajadura en el centro. estacionaban en grupos. un canto de gallo o el ladrido ronco de un mastín. Uno por detrás. acababan ese día de entrar a clase. injurias contra maestros. cuando lo sabían así y cuánto tendría que estudiar él para alcanzarlos! Pero cansado. dejara de apuntar una sombra de recelo. ¡Cómo estarían de adelantados. peroraban. viejo. lo más sencillo. hizo por comprender. encasquetábase la eterna gorra de paño gris hasta llevar dobladas las orejas. se reían ahora. de ropa lustrosa en los codos y agujeros en las rodillas. y un coro de maldiciones y reniegos se adivinaba entre los pliegues filosos de su boca. Observó Genaro que eran muchos los vidrios y pequeños. solo en un banco de atrás. mas no sin que. lo empujaban. de ésas que suelen andar de boca en boca en las eternas corrientes de la humana estupidez. una parodia inepta. era muy lindo. rebotando en las paredes con la furia de un viento de huracán. lo absorbía todo aquello.. qué quería decir en español? No tardaron entonces en emprenderla con él los otros. Y el alboroto aumentaba en derredor del neófito infeliz. lo que había estado oyéndoles en clase. Habían salido varios al patio. en una mirada errante. ahogado. no sin antes declarar aquel que eran todos una tropa de haraganes y encender a la vez tranquilamente un paraguayo con anís. muy gracioso. Le gustaba. haciéndose los distraídos. por turno. frente a la escalera del museo. con la andadura oblicua de un lobo que cruzara por entre perros atados. El más grande. o. una atmósfera reinaba de paz y de concordia. tímido. deslizábase a lo largo de los claustros. qué significado tenía. descaradamente se burlaban de él. Con mano airada. intimidado y confuso. darse cuenta. arrancaba de mil pechos a la vez. dábase prisa a seguir. se enfilaban bajo la masa aplastada de las paredes. consonantes de palabras latinas y españolas que. desde luego. la calma como por encanto renacía. blanqueada a cal. desde el fondo del doble pelotón de arrugas de sus párpados.ingresar al aula desde luego. Quiso. seguir el curso de la lección. Había grandes. de crear amistad con los demás. aumentaba. malo.. lo repetía entre dientes. los estudiantes esperando la hora se paseaban. para eso había ido él. enardecido. estimulado. insolencias. crecía. largo a largo. provocante. Imposible. y en sus ojuelos verdes de bruja.. habíanse puesto a «pulsear» sobre el brocal del pozo. vio que estaba comido el marco por la polilla. discutían. se le echaban encima. juntos los de la misma clase. distraída su atención. intercalaba en el texto de Nebrija. Afuera. en el ancho y profundo claustro. Luego. a llegar al otro extremo. con tono grotesco de magister. fastidiado a la larga. y un áspero rumor se sucedía. a caballo sobre huesos de ballena acá y allá dispersos por el suelo. La bóveda del techo. Los de primer año de latín. sin embargo. atronador. bien vestidos. impensadamente. en la profunda oblicuidad de la pared alumbraban desde lo alto. buscando asilo en el refugio seguro de alguna puerta hospitalaria. Trató Genaro a la salida de hacerse de relaciones. lo más fácil!. hacia cabeza. solemne. las formidables iras se acallaban. subía un gruñido de fieras enjauladas. cuyos pilares. hablaban. Era que la silueta del bedel aparecía. alzó los ojos. muchachos cachafaces!. versos en boga. . abultábase poco a poco. distraía su tiempo uno que otro en fumar cigarrillos de papel. se acercó a un grupo: ¿costaba mucho aprender eso. fue hasta «sumirle la boya». paseó enseguida la vista en torno suyo. a un llamado del maestro y poniéndose de pie. Era el rayo portentoso en la serena placidez de un día de sol. Por las dos grandes ventanas que provistas de barrotes gruesos de hierro. hablaban los otros una cáfila de cosas que él no entendía y que seguramente debían ser cosas en latín. a la altura de la mano. infernal. muchachos miserables. andar «pintando» con los otros muchachos de su barrio. De pronto sonaba un grito. otras escritas o garabateadas con lápiz en la pared. púsose él a soltarle a quemarropa un atajo de indecencias.

dirigiéndose a un vecino -el carnicero de enfrente. trepando cercos. la germinación latente del hombre contrariada. encarnizados sus contrarios se desgañitaban gritando: -¡Cola. afectando cada cual ser el primero en darse prisa a pagar. y tachero le pusieron desde entonces. No había llegado aún a cruzar a la otra acera. pellizcándose la cara. los partidos de billar y dominó en los fondines mugrientos del mercado. entre las sombras ambiguas de la calle del 25. Encendido el rostro de vergüenza.. verlos deslizarse a lo largo de las paredes. y salude a los pobres -insistió el hombre en tono de zumba-.Interesados en la broma. Y le llamaron tachero. día a día tenían lugar las escapadas. tras una puerta de cuarto a la calle habitado por alguna china descuajada. discutiendo en alta voz.púsose a hablarle en voz alta de Genaro. Fue un colmo. Rabiosamente entonces. no hacía otra cosa que caerle a la mujer. . la rechifla de los changadores parados en la esquina. como bultos de ladrones que se escurren. clavaban la vista en la cazuela. una antigua relación de su familia. un pijotero. «alegando». tachero ¿cómo estás. que has perdido la memoria. muy «cortados». después de una mañana entera de correrías. dejá a ese hombre!. a las quintas de Flores y Barracas. tironeando una pretina. El desarrollo gradual de la razón. la marcha de la inteligencia. fumaban en los entreactos cigarrillos pectorales. acorralado. Asistían a los teatros. cargado de fuentes de lata. de «acomodarle» un zoquete de carnaza. no dejaba de tener Genaro horas de amargo sufrimiento. Una herida a su amor propio. dando con un puñado de garbanzos en el rostro de los transeúntes. levantando la punta de una pollera. ya no me conocés. la engañaba. entre el labio y la nariz. robando fruta. La alegría de los transeúntes hacía coro. Tenían anteojo. A un gallego recién desembarcado acababan de «ponerle los puntos». fastidiando a medio mundo con sus pillerías de muchachos traviesos y mal intencionados. el vuelo del pensamiento. ¡Mire qué figura ésa. para salir «dándose tono». que andás paquete! Y como afectando hacerse el desentendido. Pero. contando que «andaban bien» con las cómicas francesas. sin atreverse a huir de allí. sofocada en el adolescente bajo la apática indolencia de un estado de niñez que el cariño ciego de la madre inconscientemente fomentaba. amigo. qué traza también para tener orgullo! Luego. . acudían de todas partes. desaparecer de pronto en una vislumbre humosa.. de segunda mano se encargaba de «agenciarles». Guarde los pesos. le hacía creer. los más «paquetes». empeñando hasta los libros a fin de saldar el «gasto». cola.. arrojándolo a empellones a la calle. cinco años perdidos por Genaro en las aulas de estudios preparatorios. sabía sacarlo a la calle. el tachero le quedó de sobrenombre. a romperse la cabeza!. balbuciente. aguijoneada su curiosidad se amontonaban a no perder una palabra de la historia. cruel. fingiendo no comprender que era dirigido a él el saludo. cómo te va? ¡Pucha que has pelechau. embadurnábanse las manos en la aguaza que goteaba de una sarta de sábalos colgados. le sacudía cada tunda al muchachito que lo dejaba tecleando y de chiquilín no más. donde una compañía de bufos se exhibía. negociando entradas que Genaro. sacáronlo al fin en andas hasta la puerta de salida.. Será lo que andás de casaca y te juntás con los ricos. Las rabonas en pandilla a pescar mojarras y «dientudos» en el bajo de la Recoleta o en la Boca.. atinó a reconocerlo: -Che. saltando zanjas. Entró en detalles. de zonzo iba a ponerse a estudiar él. las carcajadas de las cocineras saliendo del mercado con sus canastas. un enjambre se agolpaba. a la hora de clase. vagaban una vez en tropel por las calles del mercado.. Para de noche asimismo solían apalabrarse. sufriendo horriblemente con quedarse como un criminal. si era que no se hacían humo en un descuido cuando andaban en la «mala».. viose Genaro obligado a soportar hasta el fin aquel suplicio. acosado como las moscas en los hormigueros. frente a los puestos de pescado. fue a despertar el primer dolor en el fondo de su alma. que no sabés quién soy yo?.. haciendo farsa de él sus compañeros. lo que se le antojaba hacía con ella. con un riñón o un «chinchulín». esquiva la mirada. Con la cristiana intención de refregárselas en la nariz a alguna vieja. y perseguido. sorprendido en el acto de delinquir. al separarse.. Por desgracia para Genaro. matando el hambre. aun en medio de los placeres de esa vida libre y holgazana. había conocido al padre en el conventillo de la calle San Juan. gritando. Y no era extraño después. «haciendo cama» a un boca abierta. la embaucaba. -¿Qué. dejá a ese hombre. Y en compañía de otros como él. era el viejo un carcamán. hombre. en un empuje malsano de torpe curiosidad. el alboroto. ¡De loco. un sinvergüenza. a referirle que con motivo de ocupar un cuarto de la misma casa. se «convidaban» entre ellos a «tomar algo» en la confitería. todo ese sordo trabajo de la naturaleza. Preferían el Argentino. cuando oyó que sin querer soltar la presa. en el fogón de alguna negra vieja achuradora de los corrales. honda. Abrían tamaños ojos los otros. los más «platudos». de un revés se arrancó Genaro un enorme muñeco de papel que le habían colgado los otros del faldón en la «chacota». Nunca le decía nada la vieja. el pescador en ese instante.IX Cinco años se sucedieron. tratara Genaro de alejarse. Entregados a una de sus distracciones predilectas. los más grandes.. ni un triste puchero había sido nunca capaz de comprar para la familia. se acercaban.

habituados a manosearlo. Volvía después. veríase irremediablemente destinado a ser un objeto de mofa y menosprecio. entre sus compañeros ahora. gozándose en atormentarlo. su historia contada a voces por el chino pescador ante un auditorio absorto. esa broma pueril e irreflexiva. como una nota de infamia. febriciente. estampada en la frente el sello de su origen. su triste historia que tanto habíase esmerado siempre en ocultar a los ojos de los otros estudiantes. que no hacía por sofocar en su corazón contra la memoria de su padre.. Y víctima de las sugestiones imperiosas de la sangre. Levantado de la cama al aclarar en las mañanas crudas de invierno. arrebatado. hijo de gringo y todo. invadido más y más por un confuso aturdimiento. de lleno. que mil veces sufriera lo que él sufría. haciendo con un tesón de buey uncido al yugo.. cobardemente. llenaban su alma de despecho. bajo el círculo de la luz de una lámpara de aceite. La rabia. de que siempre. al ver la luz. de un napolitano degradado y ruin? ¿Qué culpa tenía él de que le hubiese tocado eso en suerte para que así lo deprimieran los otros. hacían estribar su vanidad y su soberbia. en la enorme tensión intelectual a que voluntariamente llegara a someterse. les había de enseñar a que lo trataran como a gente. que no podía. Apenas durante el corto tiempo que las atenciones de su empleo le reclamaban. que se acercaba el plazo fatal de los exámenes.oprimida la frente entre las manos. agriado.-XLastimado. habíase solido pasar horas él. a todas partes llevaría. en sus nacientes ínfulas de orgullo. entre hombres después. entretenido en chucear las reses embretadas! La negra perspectiva del porvenir que se forjaba. nacido de un ente despreciable. valía diez veces más que ellos!. que lo siguiesen afrentando. el momento de salir. Él los había de poner a raya. . mareada la cabeza. prolongadas hasta las horas cercanas de la madrugada. el día terrible de la prueba. esa inocente burla de chiquillos. encarnizándose en él. y una vida de lucha empezó para Genaro. mintiendo. de descollar entre los otros estudiantes. interminables. las veladas sin fin. seca la garganta. cien. en ese trabajo maquinal del estudiante rutinero porfiando con el libro. a un infeliz en él. en la atmósfera encerrada de su cuarto de estudiante. llegó a exclamar un día en un desesperado arranque de bestia acorralada. debía por ventura resignarse así. diez. como por entre los postes de los corrales del alto. repitiendo en voz alta la lección del día. las bajas pasiones de la humanidad hicieron de pronto explosión en su alma. un deseo loco de vengarse lo asaltaban. para que se gozasen en estarlo zahiriendo.. una distinta condición social para los suyos.. acaso. las malas. . Recordaba el día de la escena en el mercado. ¿Por qué el desdén al nombre de su padre recaía sobre él. mil veces. se encerraba entre las cuatro paredes de su cuarto. llegaba a sorprenderlo sin tiempo muchas veces de tomar el más ligero desayuno. por grabar en su memoria lo que había intentado comprender la víspera. hora por hora repetida con la cargosa insistencia de la infancia. matarlo. no era hombre él. exacerbado a la larga. pero matarlo imponiéndole mil muertes. por qué había sido arrojado al mundo marcado de antemano por el dedo de la fatalidad. mirándolo desde arriba. de la riqueza de su familia. causa de su desgracia. de odio arraigado y profundo. de que sería eterna su vergüenza. enrostrándole la vergüenza y el ridículo de ser hijo de un tachero? ¿Le sería dado. su corazón de amargura. borrar el recuerdo del pasado.. hablando de bienestar. la idea de que no llegaría jamás a cambiar su situación. por una inconsciencia vaga en el ritmo automático de su incesante marcha a lo largo de la pieza. del viejo crápula. en la condición de sus familias. quitarse alguna vez de encima esa mancha. ¡Oh! ¡si hubiese podido apoderarse del canalla que lo había vendido. cuya sociedad rehuía y a quienes solía encontrar sólo de paso. condenado a ser menos que los demás. ¿Pero qué. solo con sus libros. Era un anhelo constante. sin embargo. Luego. le fuera transmitido. por remover todos los gérmenes malsanos que fermentaban en él. a chuzazos. noche a noche. de la irresistible influencia hereditaria. veíasele ausente de su casa. pero insensible a los rigores del frío y a la falta de descanso. los había de obligar a que se dejaran de tenerlo para la risa. clavados los codos sobre su escritorio -un escritorio de paño verde. distanciado ahora de sus antiguos compañeros de «parranda». un afán de saber. cuando llegara a ser hombre también él? Un sentimiento de odio lo invadía..XI Consagróse desde entonces al estudio. sin luchar. al cruzar los alrededores del mercado o esperando en los claustros la hora de clase. ¡Y ya que sólo en el azar del nacimiento. armado de un cortaplumas en los días de rabona. con pasión. les había de probar él que. había concluido. del patrimonio de la raza que fatalmente con la vida. de la decencia. dejar que se saliesen los otros con la suya. enchapado de nogal. por determinar un profundo cambio en Genaro. la humillación que día a día le hacían sufrir sus condiscípulos.. absorto por completo en el trabajo. reprochándole su origen como un acto ignominioso.. en el rango de su cuna. sin sublevarse. al hijo del gringo tachero? «¡No!». a no ver sino a un pobre diablo. conformarse con su suerte. las veladas se sucedían. descubierto y cebarse. doblar el cuello. el despecho. Y redoblaban su dedicación y su ahínco a medida que el año trascurría. los ojos fijos en algún libro de texto. se retraía. a fuego lento. la hora de la clase.

oíalos él en los corrillos. volvía. para llegar en suma a merecer que les arrojen de lástima la deprimente limosna de un título usurpado de suficiencia! Sí. cerraba sus párpados hinchados y ardorosos con la inflexible dureza de una tenaza de hierro. corría a abrir la puerta de calle. el único talento que tenía él era el de engañar a los otros haciendo creer que lo tenía!. de juegos y de orgía. aplicaba todo su esfuerzo de atención en comprobar. los períodos se seguían como partes inconexas de un todo heterogéneo. ése era él.. palabras soeces de sus labios. XII Esos arranques violentos. reconcentrado en el secreto examen que de sus propias fuerzas intentara. emprendía el estudio de un punto nuevo. de ésos que. si los que tal creían lo sorprendiesen. el despecho de reconocerse inferior a otros. llamaba al sereno de la cuadra y. para la cual no había nacido. disimulan su indigencia intelectual. pensaba.. sin embargo. qué recompensa. talento él. algo como el alma de la tinta y del papel que flotaba y se agitaba. vegetan y se secan sin dar fruto. a qué luchar.. Pero era que brillaba en sus frentes la luz de la inteligencia. eso que habría querido poseer. su dolorosa vía crucis en las bancas de derecho o en las salas de hospital. bajo la capa artificiosa del estudio. ¡Oh! ¡si lo viesen. sacudiéndose de pronto en un esfuerzo de todo él. caía. cara a cara con sí mismo!. de sus amores. presa de una agitación. Dábase todo entero él al lleno de sus tareas. su único bagaje intelectual. pasaba entre sus libros la mitad de su existencia y ¿qué premio. ¡Oh! ¡él!.. él quién era?. en la negra. ¡Llenaban ésos la Universidad con sus nombres. un estudiante ramplón y adocenado. Y cuando el sueño. saltar a primera vista de su lectura y que. posesionarse de él y dominarlo. eso ignoto. a los Clubs. que en la obcecación de su cerebro. ni las fatigas del cuerpo lo que más quebrantaba su organismo. caminaba. le parecía oír. poseía el don de sustraerse a las miradas ajenas. inmaterial. hijos de un estado de nervioso heretismo provocado por la misma constante exacerbación de su moral. los colores varios de la alfombra.. sin embargo. frente a frente. entretanto. Pero no eran.Un paquete de cigarrillos negros y una jarra de café frío no faltaban jamás al alcance de su mano.. ¡Apenas un espíritu vulgar. sobre el colchón de su cama. no parecía sino que en ellos toda una generación se encarnara. ¿Por qué obstinarse. veíaseles en las fiestas de continuo. el humo del cigarrillo. no tardaban luego en dar lugar a momentos de intolerable hastío. sordamente lo minaba: la emulación. una nada lo distraía: los dibujos del papel en la pared. ese déspota implacable a pesar de todo lo embargaba. que sabían. una torpeza. Otra especie de sufrimiento. sin acertar siquiera a desnudarse. un detalle luego. de una contradicción chocante. .. Abstraído. el brillo de un picaporte. ardua. sólo porque dotado de la astucia felina de su raza. se le iba. parásitos de la ciencia. allá. Levantábase entonces ofuscado. ¡Ah! ¡no ser él como eran otros que conocía!. estremecerse en un vago más allá.... se desplomaba atravesado. impidiéndole tocar el fondo del asunto. ellos también. en lo más recóndito de su alma.. acentuando en él cada vez más sus ingénitas tendencias... informe. la fama que de clase en clase habían llegado a alcanzar? Pasaban su vida de estudiantes entregados al solaz y a los placeres. una singular dificultad de comprensión que. pobres diablos condenados a vivir recorriendo. Y. lo sentía. ¡imbéciles. que el porvenir de la patria se cifrara sólo en ellos! ¿Qué hacían.. le sucedía leer a veces y releer el mismo párrafo sin atinar a discernir con precisión su contenido. Pero un objeto cualquiera. sin vínculos entre sí. Las palabras. de disfrazar. ya la apariencia de algún error grosero. se mataba. palpitar. no faltaba quien dijera de él que también tenía talento. se sentaba. inmovilizaba ensimismado la vista sobre el texto. que comprendían. que creía ver desprenderse de la página. plantas que se arrastran por el suelo sin lograr clavar sus raíces. todo el árido vacío de su cabeza. conseguía.. después de obtener de éste el favor de que golpeara momentos más tarde a su ventana. envuelto en el oropel de una verbosidad insustancial y hueca. de sus noches de trueno. rebelde a sus miradas se desvanecía en una ilusión de caprichosas curvas.. qué méritos contraían. íntimamente y a él solo. qué esfuerzos.. mirábase obligado a confesarse a pesar suyo. se devanaba los sesos estudiando. qué ganaba. en un tímido recelo de sí mismo. como un muerto. hablar. las frases. la envidia. eso que en vano su mente enardecida perseguía. querer dar cima a una tarea ímproba. rodeado del silencio de la noche. con un gesto de rabia y de impaciencia. dominar y que se le escapaba.. mientras él. apareado al chirrido sordo del aceite consumiéndose en la mecha del quinqué. sin mutua correlación. conversar. ni la labor abrumadora del espíritu. qué sacrificios les costaba la reputación. arrancaba. inapropiada a la medida de sus fuerzas. lo conocía. de eses escurridizas de culebra. recorría de un extremo a otro su cuarto. de las mujeres de mundo.. de sus queridas del teatro. que podían ellos. su impotencia. de desaliento profundo en el ánimo de Genaro. que el solo privilegio del ingenio bastaba a emanciparlos de toda ímproba labor.. algo como un bochorno de pobre vergonzante. Y era entretanto el libro como una puerta cerrada tras la cual se ocultara lo impalpable. qué valía. en los grupos de estudiantes. asir. ya un extraño embotamiento. en la misteriosa mudez de su conciencia. iban a bailes. Era. Abría el libro. poseído de un sentimiento de sordo malestar.

en su lógica de fierro. la envidia.XIII A fines de año. cuando en medio del tumultuoso desbande de sus condiscípulos. sonora. para la edad que tenía el nene. acercábase a los grupos. escuchaba hablar a los demás. abandonado a los recursos de su solo alcance intelectual. eludiendo la cuestión.. como un segundo instinto de conservación que poseyese sólo en defensa de su ser moral. sus proyectos. su plan frustrado. calculaba que sería luego de haber . por primar de nuevo en él con la invencible exclusión de lo absoluto.. ¡Dios lo perdonara! iba mostrando cada vez más la hilacha el mozo. en una brusca reacción. la más grande de las vergüenzas. ¿y si. el sacrificio de su venganza. de ir a estrellarse estérilmente contra la insalvable valla de lo imposible!. salir airoso del difícil paso. de salir de una vez de aquel infierno. esa última esperanza le quedaba. tristemente.. como reatado y preso. con un ruido de redoble de tambor. sus propósitos. agarrar el campo por suyo y meterse a cuidar ovejas!. habíase visto. al salir de clase. absorto. semejante al golpe seco de una maza que sobre él se descargara. una nube roja lo había envuelto. se insultaba. el rencor. se llamaba débil. obligado a tomar parte en su debate. martillábanle la sien y. en la prueba a que iba a verse sometido. debía tocarle ese mismo día a él. los latidos de su corazón. ¡Y cuánta y cuánta razón tenían! ¡Bruto sí. enredarse. importaba. Llamado a hacer la exposición del tema. el odio. como un agente extraño y misterioso que gobernara sus actos. con esa expresión extraña en el semblante de quien hace por oír y no acierta con lo que oye. clara. se decía. llevando en el alma un desencanto más. vagaba de un sitio a otro. involuntario.. como empujadas por un vértigo de ronda. el espíritu suspenso en un extraño e inexplicable torpor.. y entre el revuelto torbellino de sus ideas. Pero. Sí. Acaso había acudido en su auxilio. una interrupción lanzada a tiempo. y sacando nuevo aliento. un oportuno momento de silencio. un fracaso posible. dominado por un creciente aturdimiento. una repentina inspiración.. que lo ultimase. fuerza para él hubiese sido dejarse arrancar la máscara. impensado. acaso.. sino. mil veces bruto. tal cual despierta un borracho de su sueño. que era cuestión para él de vida o muerte. Un resultado adverso.. jamás en presencia de un rechazo. de una reprobación desdorosa que sobre él fuese a recaer. que lo hundiese en una zozobra desesperada de ahogado. más que bruto. había llegado a prestarle una ayuda salvadora esa sagacidad hereditaria. sin reminiscencia siquiera de los hechos. lo que era a sus ojos mucho más.superior al paciente empeño de su voluntad? solía decirse. perder pie en la discusión. Era que jugaba el todo por el todo él en la partida. rozando apenas la dificultad sin tropezar con ella.. cruel. no sólo la pérdida de largos años de estudio.. acumulaba palabras afrentosas sobre su propio nombre. llegaría a sentirse con valor bastante para perseverar en la ardua lucha. debatíase en las angustias de la espera. si no servía para otra cosa? Pero. . Le parecía ya estar oyéndolos a sus espaldas. retemplando su valor y su entereza al calor de la pasión enardecida. al través del zumbido turbulento de sus orejas. aguardaba su turno ansioso y palpitante. para ante los demás. declararse vencido de antemano? Y tan sólo ante la idea de renuncia semejante. ¡Ganas le daba de pronto de echar a rodar con todo. se habían fijado cómo había estado de bien el tacherito?.. una palabra. tornar a la conciencia de sí propio. le había sido dado así escapar por la tangente. qué término había llegado a tener aquel horrible suplicio? Lo ignoraba. un gesto afectado de impaciencia. cobarde. una sonrisa de fingido menosprecio. loco. ¿Qué desenlace. hasta inconsciente en él. alegres y juguetones al pedirse el fuego: ¿Habían visto. para ante él mismo. alejábase cabizbajo y sólo él. el mayor de los vejámenes. comprometido a pesar suyo en una réplica. habíase sentido poco a poco vacilar. se había sentido renacer. antes de separarse y emprender cada cual por su camino. sus esperanzas desvanecidas para siempre. se injuriaba. de un desistimiento tal de su parte. la venganza. hubiérase mostrado tal cual era. de tirar los libros. apurando la hiel de alguna nueva decepción. ¿No era lo más sensato y lo más cuerdo. abismado por completo en una preocupación única: su examen. fuera mejor para él que se largase a sembrar papas. acababan por despertarse más vivaces. El fuego de la vergüenza había subido entonces a su rostro. librar a los otros su secreto? pensaba luego con la azorada angustia de quien se ve rodar al fondo de un abismo.. ensimismado.. de una suma inmensa de constancia y de labor. ajeno al juego de su inteligencia. habíase abierto camino la voz de su adversario. era decididamente un poco bastante bruto. herido de muerte su orgullo y su amor propio. una vez. acababa Genaro de bajar la ancha escalera que del salón de grados llevaba a la planta baja. ¿y sus planes heroicos. ruin. innata en él y que era como el refugio supremo de su espíritu. un rasgo en fin de su esencial astucia. sublevábase entonces indignado. todo ese mundo de bajos sentimientos fatalmente encarnados en su pecho. sin recuerdo. Y presa de esa emoción invencible que despierta en el ánimo la vecindad del peligro.. ¡para qué estudiaría ese pobre! le estaban robando la plata los maestros. como guiada por la aguja costea el escollo la mole ciega de una embarcación. implacable. había operado tal vez el milagro de salvarlo. como aferrado en su vuelo por una mano brutal. la promesa solemne que se había hecho? ¿No importaba. Iba y venía intranquilo. para obstinarse con nuevo ardor en sus designios. insensato. entre un crecido número de sus condiscípulos.

tenía tiempo. otro bruto como él. que llegara a inspirarle una de las materias encerradas en el programa del año. penetró de nuevo a la Universidad. interpretando de mil modos. lo estudiaría. trataría de ponerse al corriente de la cuestión.. sí. se lo decía. Al abordar por vez primera el punto. vanas necias aberraciones de la imaginación asustadiza del vulgo. a cual peor. ya caídos. emanaba del fondo de su ser una secreta y misteriosa influencia a la que le era imposible sustraerse. compró un ejemplar de texto... en un arranque de soberbia se detuvo. había hecho siempre como gala de cumplir su juramento. su inexplicable ausencia. se quedaría. él también. en gettaturas y usar cuernos de coral como su padre después de comprar reloj. y bien. ¡era fatal!. engendros de la ignorancia. pensaba. ni un alma en los altos.. al ritmo acompasado de su andar. presentarse al día siguiente. cabalístico: trece. no había que hacer. cualquiera. «¡Bah!». flotaba en el aire muerto como un confuso y sordo runrún de bicho que volara. El momento supremo se acercaba. Pasaba. el año. para que continuaran los exámenes... indecoroso lo que intentaba. con mano trémula y vacilante iría a sacar de la urna una bolilla. irresistiblemente lo arrastraba con todo el ahínco del ciego fanatismo de su casta. se deslizaba como un fantasma. No. se perdía en la encrucijada. tenía todo ese día. lo había cerrado con rabia y. si sabía que de todas maneras. evidentemente.vuelto de almorzar los catedráticos. collón.. dos horas faltaban. al culto de lo prodigioso. hojeando el libro ya. En uno de esos ímpetus que le eran familiares. ya inclinada la cabeza. Sobre todo. algo. qué pensarían los otros.. una silueta humana. atareado. reconociendo a uno de sus condiscípulos Genaro. observó con extrañeza que había quedado abierta la puerta. lo pintaría si acaso en la pizarra.. Pero en el afán de no perder él mismo un solo instante. bruscamente. ocupaba su cabeza. insensato dar oídos a semejantes absurdos. haciéndose chiquito. Pero.. Una idea además lo perseguía. jurándose no volver a abrirlo más en esa página. otro pobre porfiando tras del mendrugo. con el bochorno en más de verse reprobar. iba la hora a llegar. ¡qué le importaba. ¿Por qué no? púsose a decirse en el vehemente empuje de su tentación. Era en física. ¿qué dirían. podría salir de apuros así. en medio del silencio. Otro. aguantaría.. Si se fuese. se había afanado. del marmoteo incesante de sus labios.. una por lo menos. su extraña desaparición. solo. ¿qué mal le resultaría.. trece del mes y viernes. vería de que se le quedase grabado en la cabeza. entre el polvo de oro de los rayos del sol penetrando oblicuamente. apareando la acción al pensamiento. fija. lo sabía. se aproximaría a la mesa. y. aunque no fuese más que de memoria.. era indigno.. llegó a ocurrírsele de pronto.. con el libro oculto bajo la solapa del paletot. un catorce en vez de un trece. No le faltaba sino ponerse a creer en brujerías. de lo sobrehumano. ni que hablar. un andar de procesión. solo allá. había sido un laberinto su cabeza.. volvía a perderse. Nadie debía haber. hostigado por el aguijón del miedo. el escarnio. otro infeliz.. mientras. díjose. escurriéndose ya a lo largo de los claustros para ganar la calle. Creía recordar que traía descrito el libro un aparato de Gay Lussac. podía buscar un pretexto. sería la burla al día siguiente. sí. un susurro se escapaba. un no sé qué. sin embargo. «¡mandria. había estrujado entonces el libro. esa extraña coincidencia de tres trece reunidos? Y una cavilación lo trabajaba. se llamaba en el rabioso desdén que de sí propio la conciencia de su flaqueza le inspirara. Sí. Pero.. un sábado en vez de un viernes. en las primeras horas de la tarde. a qué mayor daño se exponía.. la primera. latente en él. exclamaba. otro que tal.. un triste presentimiento lo aquejaba con la implacable tenacidad de una obsesión. Perder. haciendo farsa de él.. tachero!». gringo. estudiaría entretanto. el coeficiente de dilatación de los gases. toda una noche por delante.. si faltase al llamado de la mesa. agazapado. era estúpido. Hallábase en efecto desierto el largo claustro arriba. aumentando sus zozobras. Nadie. sucedíale luego exclamar en un brusco retorno sobre sí. Resueltamente salió por fin a la calle. saldría. preocupación. cierto de ello. creería en su embuste. amortiguando el ruido de sus pisadas. ¡cuánto y cuánto lo deploraba. pero. entró a la librería del Colegio. habíale sido imposible comprender. se repetía obstinado en persuadirse. qué le podía suceder en suma con proceder así?. la última. iban a estar cayéndole. avanzaría. lo tenía perdido dando examen!.. . suelta en lo vago la mirada. un supersticioso temor. trece el número de la cuestión en el programa. de fijo. sí. era mil veces mejor. sabrían que se había ido de miedo. semejante al reo que hace entrega de su persona. Él mismo. clavada en su cerebro. estaba convencido. irresistible. al enfrentar el salón de grados. quimeras. hacia el fin. fuera de ello lo que fuere.. el hazmerreír de toda la clase. volvió sobre sus pasos. la bolilla augurosa. de a tres empezó a trepar los escalones. trece su propio nombre en la lista!. se había ofuscado. ¿por qué. según el orden de lista. ya los brazos recogidos. alcanzábase a discernir. se había de saber obligar él a quedarse y a aguantar. Dominado por la aversión profunda. qué comentarios irían a hacer? Como si los viera. el número fatídico. Y.. de a dos. volvía a pasar. de aprender algo. superior a él. nada le impedía fingirse enfermo y volver. giró en torno de la manzana. había rehuido su estudio. Sí. se desprendería de entre los otros. le pesaba ahora. ni uno solo de sus condiscípulos daría crédito al cuento tártaro de su enfermedad. a ser su nombre pronunciado. Llevaba.

venía a ser declarado malo después y ni aun el asesinato. según el provecho o el daño que de ella se sacara. ¡qué diablos!. un robo.. por miserias. íntimo en él. ventruda. ¿por qué no?. santificado a la luz del sol. indefensa. un acto. Lo demás era zoncera. . lo único esencial y positivo.. una vez dado el primer paso. la que se le antojara. con el funesto emblema de su R enorme en el zócalo. las treinta y seis bolillas del programa. medio. destinado a una muerte más cruel y más infamante mil veces que la otra. era saber guardar las formas. sin seriedad. hasta que fondo de abyección podía arrastrar la pendiente resbaladiza de la culpa? Pero no exageraba acaso. Podía elegir. y más allá la campanilla. a pocos pasos de él al alcance de su mano. los vetustos sillones de baqueta y la mesa.. ni aun el incesto mismo. atemorizado sin razón. forjado como una arma de defensa. era realmente un delito. inherente al fondo mismo de su ser. medrosamente puso el pie sobre el umbral y se asomó... eso también.. hasta inocente si se quería. el carácter que éste revestía. por fin. Tal había sido siempre su regla. tenía dentro las bolillas. reputado más bien como una mera travesura. su propio banquillo de reo. su acariciado sueño de venganza realizado.. clavando en ella los ojos lleno de sobresalto Genaro.. muerta. exclamaba haciendo alarde de un cinismo mitad verdadero y mitad falso. el apagado rayo de una mirada oblicua. manejarse uno de manera a quedar siempre a cubierto. llevarse la que quisiera. garantido. en que todo lo legalizaba el resultado. el busto en bronce de Rivadavia resaltaba.. tenerla escondida entre los dedos al ir a meter la mano. se decía. sus principios. Pero era una mancha negra sobre la conciencia. el banco de los acusados. como instigándolo a uno. sobre el muro de cab ecera. mientras de entre el tintero.. ¡De ese modo se empezaba. Tenía sus ideas. Lo que en un punto de la tierra se admitía. era capaz de decir dónde iba a detenerse. del que. ¿a quién dañaba.. Y curioso y sobrecogido a la vez de involuntario pavor.. consagrado. puesto a contribución por él en abono de su causa. No estaba sujeta a reglas fijas la moral. abajo. el delito. a la vista del lúgubre aparato de su suplicio. su criterio. su aspiración colmada. como un púlpito. a ciencia añeja de sacristía. por echar mano de un cobre. entre ficticio y real. en fin?. la falta. Le pareció mayor la inmensa sala en el silencio.. una colección de pinturas quebrajeadas y polvorosas atrajo sus miradas: la efigie de los rectores de antaño.. la silla del examinando. la urna fatal se destacaba del conjunto. cuyo timbre de llamada era como una descarga eléctrica en el pecho. respirando un aire a rancio. negra. eran historias ésas... paparruchas el bien por el bien mismo. a la faz de Dios y de los hombres. a no dar a conocer el juego ni exponerse.. sus doctrinas de las que no cejaba un ápice. la clásica tribuna apareció a su vista. como un escollo en el mar. más alejado su fondo. más dilatada su bóveda. a quién perjudicaba. el tiempo. La cuestión. como si sólo entonces la acabara de tomar. de un cigarro. estaba abierta. en una irresistible atracción de condenado. los tradicionales. una superchería. había dejado de tener su hora de triunfo. a quién despojaba de lo suyo?. el monstruoso y repugnante incesto. lo único práctico en la vida. contingentes como todo lo que era humano. Y el estrado. fatídica. robarse una se le ocurrió. como la justificación buscada del móvil de su conducta y tendencial a la vez. afectado. la trascendencia del acto que intentaba. hacerse el que revolvía y sacarla y mostrarla luego. siniestra en su elocuencia muda de mito. chata. las creencias. era utilitario radical y declarado en materia de moral. adquirido dos años antes en clase. él. se acababa por robar una fortuna! ¿Quién. dependían de mil diversas causas. su sueño. ¡tal vez! Era la victoria. Luego. la tribuna.. Estaba allí. así entendía las cosas él. turbia. el voto de sobresaliente conquistado y quién sabía si hasta una mención honrosa de la mesa. de mil diversas circunstancias. era sacado a luz. proyectando cada cual desde su marco. aislada y solitaria en medio de un ancho espacio. pamplinas. el banquillo acaso. marchaba con su siglo. el lugar. se rechazaba en otro. vivía en tiempos en que el éxito primaba sobre todo. lo que antes había sido aceptado como bueno. Hacia el centro. imponente en su solemne aparato. alarmado. como provocándolo. bien pensado. imaginada sólo con el fin de verse libre de un mal trago. enseguida. el triunfo sobre los otros. tosca. incansable en la angulosa impasibilidad de sus rostros de frailes viejos. Y. sin importancia. todo el indigesto bagaje de su filosofía. arrastrando el ancho fleco de su carpeta por la alfombra. Era el éxito eso. la educación. una acción cualquiera podía ser buena o mala. apolillada. ¿dónde se veía eso? ¡que se lo clavaran en la frente!. bruscamente con una prontitud de luz de rayo. abandonada. desdorada. una cábula de estudiante. a algún ídolo enemigo. su anhelo supremo. el crimen. A media altura. sobre todo. ¿No podía ser mirado. la idea del mal llegó a poseerlo. el bien y el mal eran relativos. como ofreciéndolas. siempre igual. aun admitiendo lo contrario. Todo el hueco palabreo de su escolástica. junto a la pared de enfrente. no desfiguraba el alcance. buscar en el montón el número del programa que más a fondo hubiera estudiado. tendida de damasco blanco y rojo. de sacarse el lazo del cuello. su norma. en el que más fuerte se sintiera. una simple diablura de muchacho. La sugestión. guardársela en el bolsillo. el resultado del examen asegurado. el deber por el deber.¿Por qué la habrían dejado así? Un descuido sin duda del portero o del bedel. enorme. la urna. semejante a un falso Dios.

trasformada en una caldera enorme de brujas.. ¡Eso y otro tanto y más y más.. su nombre. sin querer. Entonces. Eso. ep. los catedráticos. imbécil. el nombre del «hijo del gringo tachero» aparecería en las columnas de la prensa. irresoluto aún.. lástima grande renunciar a la bolada!. envolvíala a pesar suyo en un ojeo avariento de judío. en que era mal hecho en suma aquello. por un segundo sólo en que llegase a sentirse harto. llegó a correr y como quien huye del fuego que va quemándole la ropa. ¡bestia. o se le fuese a caer de la mano. lo habían chistado. Vanamente se exhortaba. presa de un pánico cerval permaneció un momento inmóvil.XV Existía en la calle de Reconquista.... los otros estudiantes.. secamente. felicitando a Genaro por su soberbio examen. ch!. con todo el arrojo de los valientes. de la puerta. le era imposible desviar de ella la vista. hizo un paso. el Rector. no podía dejar de convenir en que era feo. lo fascinaba. cuya numerosa clientela en gran parte era compuesta de hijos de familia. no partirlo un rayo. con todo el amilanamiento de los cobardes. Fue un triunfo. saltaban en tropel. La más alta. E iba a ser publicado todo eso... erizado de terror. ella sola había debido metérsele entre los dedos!.. con la sonrisa en los labios. acurrucado en un hueco de pared.. . ¡Oh! ¡qué le importaban los quebrantos del pasado.. habría sido clavar una pica en Flandes.¿Exponerse?. llegase a quedar colgado. Pero no. lo más prudente era no meterse en honduras. subían. una falsa imitación más bien. luchaba. o más bien no. como hirviendo. Luego.. eso más bien merecía tenerse en cuenta. la urna maldita. en el claustro ya. un vacío. la más honrosa de las clasificaciones. estupefacto. la interminable cadena de sus padecimientos!. y voces. el oropel de una apoteosis de teatro. no. estrechábanle solícitos la mano. ¡lástima. la aprensión al incierto más allá de la primera vez. no dejaba de tener sus bemoles el negocio. de allá atrás.. un llamado «Café de los Tres Billares». que fuera a encontrarse atado él. pasmado. caso de salirle bien. con el brillo y la pureza del cristal sonaba el timbre de su voz que la emoción ligeramente estremecía. . lo más cauto. en el fondo. la palabra brotaba de sus labios. las ofensas. volvía la espalda. logró arrancarse de allí. para un ojo observador. la vacilación. sin mínima conciencia de sus actos. sin embargo. como empujado. la había sacado. a enredarse en las cuartas. indecisas. el recelo de lo desconocido. trabajada. no reventar. eso podía ser serio. asomaban por la escalera. el que andaba caminando por el claustro lo miraba. mil veces habría tenido el coraje de sobrellevar resignado. Había metido la mano. un momento espléndido de triunfo.. ¿Los vio.. que suelen flotar a la distancia. como arrebatado del suelo por el azote de algún furioso huracán.. las horas mortales de lucha y descaecimiento.. como si contemplase a otro en su vez. por un minuto. tanto más que por mucho que se obstinase en cerrar los ojos a la luz de la verdad. acercábansele ahora. su desconocido nombre. Perplejo. echó de ver lleno de asombro que llevaba apretada en la mano una bolilla. un punto negro habría podido acusarse. entre Tucumán y Parque. con el susto. la luz del gas simulando el sol. el torrente de hiel que había apurado. en ese instante. como ahora. sí... aún de aquellos cuyo altanero desdén más dolorosamente había sentido siempre pesar sobre él y que. pensaba lleno de orgulloso júbilo Genaro. Como en un último pudor de virgen que se da. en el recogido silencio de la sala.. tal vez.. ¡Hum!. un momento lo contuvieron. el aplauso general.. empleados públicos. fluida. que le pisparan la bolilla entre los dedos. ¿en la urna?. una ausencia de acabada claridad. los vejámenes sufridos. dueño absoluto de sí mismo. Como en un fulminante acceso de locura. derramaba sobre él todo el demoníaco hechizo de la tentación. Y. Indudablemente. Habríase dicho una ficción. o de algún modo. vagas. ella. tres o cuatro. rodeado como de una aurora brillante de fama y de prestigio. lo atraía. su instinto solo. algo como esas masas de sombra. franca. lo habían llamado. una especial mención de los miembros de la mesa... los parabienes de sus compañeros. la duda. .. fácil. Allá. no había vuelta que darle. Se figuró que el otro. sin embargo. no caerse muerto!. dependientes de comercio y estudiantes de la Universidad y de la Facultad de Medicina. los oyó Genaro? Tenía los ojos turbios de sangre. Guarecido. ¡la había robado.... las vergüenzas devoradas en silencio. su oscuro. los latidos de su corazón le hacían pedazos el tímpano. pudo andar. varias voces. de arriba. ¡pst.. afuera. artificial.. Era tiempo. en un endurecimiento de todo él... de saber y de talento.. se resistía. de una ventana. de precisión en el juego de las ideas. brevemente. de la dicha soberana de vengarse!. Pero la urna. se lo estaba diciendo a gritos la conciencia. se entrechocaban. las bolillas chasqueaban. por momentos.XIV Seguro del terreno que pisaba. su maravilloso instinto de zorro lo había salvado. el mejor de los dados es no jugarlos.. había tenido la sensación de una mordedura de plomo líquido en las carnes. circularía de mano en mano.. empañando la diáfana pureza del espacio en días de sol... seguíala. veríase en letras de imprenta él. ¡bien podía haberse ido a repasar al seno de la grandísima perra que le había tirado las patas!.. semejante a un mensajero del infierno.. a asustarse a lo mejor. se vio Genaro de pie junto a la urna. incapaz de discernir. la larga.

confundido. semejantes. no habérsele ocurrido antes eso. ni qué hacer. los tres meses de vacaciones del presente les bastaba. gritón. muebles del país y un olor insoportable a cucaracha. en el brusco agolpamiento de su sangre. y. seguía la grita. por una escalera de pino apolillado. unas cuantas docenas de sillas se alineaban. ¡una vez más. a la intemperie. encendida la mejilla. Y. todo lo veían color de rosa ahora. En ocasiones. Pero algo de segunda mano había además oculto a las miradas indiscretas y profanas de la plebe. Veíase entrando a la izquierda. la patria. el canto de los ruiseñores.. una dependencia secreta de la casa.Su dueño. charlatanes. como en una revancha de la bestia puesta a dieta. Y ocho o diez de los de la clase de Genaro y él entre ellos.. le silbaban los oídos como en un tiro a quemarropa. lo estaban por desgracia suya. gran bebedor de ajenjo. solía su dueño ponerlo a disposición de los amigos. lo tironeaban los más borrachos. la copa en alto. al iniciarse los bailes. en los fondos. era. enmarañadas sus ideas. ¡Oh! mientras de pie sus compañeros. que dijera algo. Había cesado la obsesión. porfiada. apresuráronse a imitarlo. habríase creído capaz de hacer brotar de sus labios. lo ventilaba. allá.. como rompiéndosele a pedazos en medio de la algazara. acababan de instalarse alrededor de la mesa. porque nada miraban. ni qué decir. había pasado la nube negra del examen.. ideó de pronto. o no más bien. revuelto. solían citarse entre estudiantes.. retozón. tenía. no sin ciertas reticencias. ¡bah! mucho se les daba a ellos de porvenir.. ni dos palabras siquiera.. el espíritu liviano. ni una frase. concluido el año. sin ton ni son y a todo azar. sus zozobras. apremiado a gritos por sus compañeros... implacablemente acarreado aguas abajo en el atropellado torrente de la palabra. lo más factible que le hubiese acontecido lo que a los demás. a festejar con una cena en que había pavo. y. hacía sacudir el polvo en carnaval. independientemente desde la calle facilitaba el acceso. de futuro. guardando las distancias como pelotones en marcha. leguleyo a medias él mismo. las gotas de rucio. Pero lo abría. adiós entonces moral y miramientos.. luego un estante provisto del surtido para el despacho diario: botellas de licores. pertinentes. tiene que hablar!» ¿Borrachos?.. hablando cada cual. ni nada les importaba en la bienaventurada indolencia de sus años. ¿pero por qué entonces no se daba él mismo por tal. cajones de cigarros hamburgueses.. buscaba. la constante. la libertad. como en asueto... que hable.. procuraba dar forma al pensamiento. mientras esperaban que empezase el mozo a traer la cena.. sensatas.. sentía su cabeza seca como los vasos de Champagne dispersos sobre el mantel.. Tras de la maciza puerta de calle. Se subía a él. sí señor. solo en sus adentros. Lejos de ceder los otros. mientras junto a varias mesas de fierro más allá.. el amor. otra de vidriera conducía a un vasto local donde tres billares. atinadas.. escalonábanse abonando el letrero de la muestra. mezclado todo. aguzado el apetito. tajadas de jamón y hasta champagne por veinte y cinco pesos «a escote» la «sacada de clavo del examen». un ramo reservado del negocio. sin saber qué excusa dar. el corazón le latía. como resaca al mar. grasientos bajo la llama nublosa de los quinqués. las batallas del futuro. tarros de cigarrillos. después de los mortales meses de estudio y sujeción. dejaban sin violencia correr la fecunda fuente de su labia... Hablar Genaro.. improvisar. las ganancias en esa época se presentaban gordas y. especie de bastidor de introtelón al que un oscuro pasadizo lateral. que se mostrase él también. en medio de una eterna nube de humo. mediante un lucro razonable. atronadora. ¡Imbécil. sobre la cocina donde hervían los tachos de café.. su empecinado silencio.. ronco. un cuarto grande. de las dos de la mañana en adelante era un train a tout casser. nada veían. lo agarraban. de lo primero que caía a mano. sí. El problema eterno de la vida. se les había ido en mala hora el vino a la cabeza. la democracia. cuchicheando en los rincones y bajo palabra formal de silencio y discreción: cuestión de no comprometer de puro bueno y complaciente el crédito de la casa. confusas. poner a prueba una vez más la medida de sus fuerzas.. un bearnés gordo. sin embargo. ensimismado. revueltas. nada. urgido. una predilección marcada por los últimos. hasta hacer crédito a sus miembros de la hora de mesa y del chinois en épocas adversas de pobreza. el porvenir. era como otro mundo que empezara. a ver. en su profundo amor a la ciencia representada para él por el gremio estudiantil.. Pero. un mostrador forrado de cinc. les sobraba a la dicha de existir. pidiendo todos por fin que hablara el héroe de la jornada. cortinas blancas de algodón. Allí también. noche a noche. cielo raso de lienzo empapelado. recobrado. trabajosamente se ensayaba. su actitud?. Nada. Iba. hizo un discurso en que la ciencia. los amigos del mismo curso. y ¡qué habría dicho!.. ganoso el cuerpo. frascos de frutas en conserva. sus dudas. alegres. colgaba una colección de estampas iluminadas representando batallas ganadas por Napoleón. el del voto de distinguido con mención. pelado a la mal content e insigne disputador de achaques en historia guerrera y de política. no quedaba así todo explicado. con esa insistencia grosera y desmedida que comunica el vino. Varios de los otros. a las piezas de una máquina que acabara de estallar. qué mejor pretexto quería! . a los postres. él abstraído. no era lo más natural. era asaltado por la triste y dolorosa persuasión de su impotencia. y hacía por verse libre de ese modo. sobre el papel pintado de la pared. Lo habían rodeado. levantose y brindó. estimulados por el ejemplo y sobrexcitados por el vino. infeliz!. «¡que hable. de alfombra de chuce. brillante la mirada. Era. los pétalos de las flores y otras cosas. sus azares. la eterna pesadilla. Uno.

Pero. siguieron calle derecha al Sud. a medida que del esbozo del niño. buscaron. preguntaron a los mozos. exclamaba. hablando a un tiempo en alta voz. la figura del hombre se desprendía. como falta a los reptiles donde se ciernen las águilas. se ha hecho humo el napolitano. era claro. cuando quién sabía. Era que la vista de sus condiscípulos gozosos. durmiendo la mona o echando el alma en algún rincón!. por eso. bajó en puntas de pies la escalera y. se obstinara como caballo empacado.XVI ¿Qué había sido de Genaro entretanto. tartamudeaba. angelito. Por eso había salido. de a dos. de a uno. porque se ahogaba. el elogio y el aplauso a los demás. esa abyección moral en que se veía. por eso. se encontraba enferma en cama. Pero en la esquina. ¡ah! ¡canalla. vino a quedar disuelta al fin la comitiva. como de otro. prestaban su ayuda a los demás. su brusca desaparición de entre los otros. con la artimaña de un cómico. de aquella expansión sincera y sin dobleces entre amigos. no tardó en soltar el llanto a sollozos. en cuyo corazón sentía sólo que la envidia. poseído de cruel remordimiento.. en último caso. cómo acababa su noche. una ruin emulación tenía cabida. en el impulso generoso de sus almas. no haber caído antes en cuenta. se dispersaban. de mucha gravedad. a la larga. de olvidarlo por completo. la abyección en fin de su corazón y de su espíritu. con un encarnizamiento de perros ratoneros revolvieron de arriba abajo la casa.. inaguantable. babeaba.. mientras hacían ellos mismos gala y como lujo de su ingenio. en un descuido. pedía más vino. Y resolvieron sin más ni más dirigirse todos al bajo. Sí. «tomau». de velar a la finada. -dominando el confuso toletole saltó de pronto como inspirada una voz.. de sus bromas majaderas y cargosas de borrachos? No.Y con toda la destreza. embotó la vista. emprendía por su lado cada cual. había concluido por tornársele. por librarse de ellos acaso. no estuviese ya en las últimas la pobrecita señora. odiosa. si era que tarde acudía por su desgracia.. desviada de él la atención. hasta la puerta de sus domicilios respectivos los llevaban. a tomar informes en la casa. separó una de otra las piernas. porque sí y como si un viento los empujara. desde allí mismo y sin pérdida de un instante. registraron con un ahínco. por qué su clandestina salida.. nada más que por eso.. -Está mamau el gringuito -riéndose a carcajadas prorrumpieron en coro los demás-.. la perversión profunda. se sofocaba. ¡ha de estar por ahí escondido.. pisándose los talones. satisfechos y felices de la felicidad propia y de la ajena. sus torpes y groseros sentimientos. y otros después.. un doloroso recuerdo despertose en su memoria: misia Pancha. a ofrecerse a la familia o. que lo había asistido del sarampión y que era íntima de la madre. su madrina. Y poco a poco así. ¡Seguro pues. Salieron los otros a su vez. agonizando o tal vez muerta!. Caminaban como en tropel. sin echar de ver que llevaban ellos mismos encendidos sus cigarros. nadie supo dar razón del desaparecido. pudo salir Genaro sin ser visto. en medio de un compañerismo exento de mezquindades y miserias. a los bancos del paseo se ha de haber largau cuando menos a tomar el fresco el muy mandria!. . en que se sentía caer.. su falta de altura y de nobleza. se abstenían de poner ellos mismos el pie sobre el umbral. mayor y más completa cada vez. ninguno de ellos lo había visto. desde el fondo entonces de su conciencia sublevada. miserablemente mamau. Y. ¡Y era un miserable él. No faltó frente al atrio de la Merced. le hacía daño a él que respiraba el odio y la venganza.. como olvidan los muchachos el juguete que ya no los divierte. quiso desde allí. a mil leguas ya del objeto que los llevaba. una baja rivalidad. ladeó el cuerpo. un gran culpable. simuló hallarse ebrio él también. en andar así. sin más preocuparse para nada de su persona. que le enrostraba sus flaquezas. mansamente resignados. dijo. una que le regalaba masacote de chiquito. quien declarara que no pasaba de allí. ir saber. temerosos de que una parte «les ligara» de rechazo en alguna furiosa filípica paterna. como descuajado en la silla cabeceaba. una melancólica tristeza de súbito lo invadió. ¡que le acuesten a la criatura! Bien pronto. a tener el consuelo. un grito se levantaba de recriminación y de protesta. Éste primero.. la ausencia en él de todo impulso generoso.. era evidente. creyéndolo dominado por los efectos de la embriaguez habían desistido ya de su empeño de hacerlo hablar.. sus procederes rastreros. a indagar. pidiendo el fuego a los transeúntes. Al más alegre en la plaza Victoria. como extraño. se había escurrido entre las sombras.. acababan de dejarlo en paz. sinvergüenza!. . luego aquel. un gran canalla en haberse puesto en ese estado. prodigando. porque el aire le faltaba en aquella atmósfera elevada y pura. ganó la calle: -Se ha hecho perdiz. se había escapado. Llegaron a comedirse los que por efecto del aire fresco de la noche empezaban a sentir sus cabezas despejadas. porque era hiel la saliva que tragaba.. ¿Y entonces? ¡Oh! ¡mal habría podido disimulárselo! era que el espectáculo de aquella franca alegría. una voz que lo acusaba. zonzos!. se sentase sobre los escalones del pretil y comenzase a entonar a voz en cuello el himno patrio. -¡Al bajo. se lo decía. al patrón. se lo repetía en un alarde de pordiosero que se complace en exhibir las llagas de su cuerpo. perdiéndose entre las sombras espesas del zaguán. como un ladrón había fugado de allí. de todo móvil desinteresado y digno..

con qué poder hacerlo. la cabeza. modificarse. salvajemente y. ¡Su padre. estando con él. estaba en su sangre eso.. Pero no le había de suceder a él. inevitable. era serio. por lo pronto. maldito lo que la cosa le halagaba.. completa... sin mirar para atrás. por quítame allá esas pajas. el Plata y el Progreso. ganar apenas para no morirse de hambre. una vieja lavandera! No era juguete.. con el padre que había tenido.. pero su madre viva y a su lado. se había muerto y de los muertos nadie se acordaba.. poder mostrarse.. a la hora en que pasaban las pollas al Retiro. sí.. de lo noble. a dónde iría él que no lo vieran. de empeñarse en su favor. ¡Miserable. sobreponerse a esa ingénita tendencia que lo impulsaba al mal. perdiendo los mejores años de su vida. estar allí él también. cuyo acceso era mirado por él como el honor más encumbrado. rabiosamente. era la indolencia del cínico.. sin embargo. de amanuense por cuatro reales que le pagasen!. eso no. explotar a algún dejado de la mano de Dios que tuviese la desgracia de caer en poder suyo. redimirse en el ejemplo de lo bueno. conseguir a fuerza de pedidos y de empeños algún nombramiento de juez y resolverse a vivir entre la polilla de los expedientes y a quemarse las pestañas diez o doce horas por día. día a día no se cansaba de hacer los más sinceros. que no le hiciese caer la cara de vergüenza con la facha que tenía. era una broma. a esas alturas. ¡Oh! ¡si pudiera. no había de ser como muchos de sus conocidos que agarraban y la tiraban. Y un desaliento. que le era dado esperar en el mejor de los casos. en el supuesto de que a trueque de seguir llevando una vida de bestia de carga y merced sólo a la indulgencia de sus maestros. obraba en él con la inmutable fijeza de las eternas leyes. la verdad. si no podía... a la sombra de la reputación y del talento ajenos. blasfemaba.. Había de socios. en la calle de la Florida como entre Cuyo y Temple por ejemplo. retemplarse. su renta. era fatal. al retirarse a su casa de Colón. de lo puro. iba a atreverse él. Soñaba con tener tertulia en Colón. un sentimiento de fría conformidad que. para que nadie en suma se lo agradeciera ni se acordase de él. como de padres a hijos se trasmite el virus venenoso de la sífilis. la ausencia en él de toda fuerza intelectual. llegó a invadirlo. ¿Para qué. más que la resignación del vencido.. hecho por fin a la idea de eso que a sus ojos había alcanzado a tener la brutal elocuencia de los hechos: su falta de aptitudes y de medios. hacerse vestir por Bonás o Fabre. que no supieran. no había cesado de agitarse. maldecía. haciendo de tinterillo. Le habría gustado una casa. de estar devanándose los sesos... beber vino carlón del almacén y vivir en los andurriales. una italiana de lo último. se lo arrancaba a mechones. en el hondo sentimiento de desprecio que a sí mismo se inspirara. sin ton ni son.. le fuese en fin otorgado su diploma? ¡Defender pleitos de pobres. ser socio de los dos Clubs. cuando se hallaba en edad de gozar. le venía de casta como el color de la piel. cada bolilla negra que cantaba el credo. que manejaban los títeres y no entendían de chicas. dejó. avezado.. cortó su carrera en de recho. como el trascurso del tiempo.. Buen zonzo sería. en el barrio de tono.. a la par que de vergüenza. un clavo. estaba cansado.. mil veces había apelado. que le espulgaban la vida a uno y le sacudían sin más ni más. a todo el ardor de su voluntad.. tropezaba. dado a los diablos ya!. inspirarse. siendo quién era. Tiró los libros. unitarios orgullosos y retrógrados. como la caída de un cuerpo. inveterado. vegetar miserablemente en calidad de adscrito a algún otro estudio. era peludo el negocio ése. a la luz apagadiza de los faroles de aceite. vivir entre esa gente. que se le fuese la mano. ¡Vana tarea!. si de algún modo llegara a conseguir. ¡No. su casa. miserable!. con semejante perspectiva por delante.XVII La acción incesante y paulatina del tiempo. como la meta de las humanas grandezas.. llorando. ¡para qué servía la plata. y frente al cual. de hora en hora. constitucional. comer puchero y asado. de debatirse desesperado en esa lucha. los más solemnes propósitos de enmienda y de reforma. lentamente habían ejercitado su ineludible influencia sobre el ánimo de Genaro familiarizado más y más. y últimamente. buen imbécil.. . esquilmar al prójimo. con la madre. fastidiado.. con ir en coche a Palermo. sino para gastarla! Mañana se moría uno. ¡hasta por ahí no más y gracias!. Sin embargo. se bambaleaba en las aceras de los lejanos arrabales de su casa. una punta de camastrones. cuando más. le había sido trasmitido por herencia. pararse en la puerta de calle los Domingos. había intentado cambiar. donde no se veían sino familias decentes. a todo el contingente de su esfuerzo. de apadrinarlo.! ¡Pero cómo.. contemplando desde abajo la casa bañada en luz.Y habría querido él no ser así. como contemplaba las uvas el zorro de la fábula. una indiferencia profunda. Agarrábase desesperado. que en eso solían ir a parar los de su estofa.. en medio de la chusma. con las ansias por vivir de quien siente que se ahoga.. miserable. los más serios. según decían. si alguno de sus condiscípulos quisiera encargarse de presentarlo. que en torno suyo veía. entre el guarangaje del barrio del alto. de este último sobre todo.. salir. O. maldito lo que le importaba tampoco. con sus caravanas de oro y su peinado de rodetes! . vacilaba. resistir. la realidad palpada de día en día. sí. como cayéndose de borracho también él. chocaba con la frente en la pared. La vieja tenía sus pesos. menos mal ése. solía pasar en noches de baile.. de divertirse y no le faltaba.. relegado al último plan. crispaba los dedos entre el pelo. aunque hubiese sido chica. de padre a hijo.. cegado por el llanto y aturdido por los golpes.

verse libre. dueño absoluto de sus actos.XVIII Corto tiempo después. en su cariño infinito de madre. ponía de lado.. sobre el frente. habíale hecho entrega de una suma de dinero. hacer frente a la serie de erogaciones que había pensado efectuar. quedóse solo Genaro. mamá. se lo impedían sus estudios. Al fin llorosa y triste. de todo vínculo en la tierra. y era bueno siempre que le dejara de reserva esa platita. gran puñado eran tres moscas!. verse en alguna otra urgencia. los rehacía. veíasele rodar en horas avanzadas. fuera otra cosa así.sin mínima preocupación de lo futuro. La casa de la calle de Chile había sido alquilada en mil pesos.Una idea fija.. muchacho. deshacerse de ella. de un lado a otro. precisar médico y botica. observó con extrañeza. que su caudal inagotable se agotaba... los gastos materiales y primeros de la vida.. iba a los teatros. Creía tener mucho más. ¡mire qué figura también la suya. la enfermedad de la pobre vieja fue el pretexto: -Está siempre padeciendo ahí. nunca había visto tanto dinero junto él. . no decía que no. libre en fin exclamaba. andar paquete. no había que hacer. a sus pretensiones ridículas de lujo y de grandeza. dejarte a ti mi hijito. sala y dormitorio. llenó su mente. Bien sabía.. cuando. profundamente afectada. porque veía que no le daba alivio la enfermedad. inconscientemente había dejado que ejerciese sobre su ánimo Genaro. en el piso principal del Ancla Dorada. desligado. la casa. de su carrera. sus tareas era cuestión para él nada menos que de su porvenir. todavía... por mucho que tratara de estirar la cuerda.. la mesa. por otra lo accesorio.. Y no había vuelta que darle entretanto. en una sorda humillación. un único pensamiento desde entonces lo ocupó. por su bien. Temple y Corrientes. sorprendido. irme tan lejos enferma y sola. daban mil quinientos los títulos de fondos públicos. Al ausentarse aquella. ¿Y cómo ahora. a ese paso.. ¡Pero cómo decirle que no al pobrecito!. lo pensaría y consiguiendo dejar alquilada la casita y arreglando previamente sus cosas. veinte mil pesos que había economizado mes a mes en los gastos de la casa. con esa tos maldita que no le da descanso. siempre se le irían en eso unos cuatro o cinco papeles de cien pesos por lo menos. concluyó por ceder y resignarse... ordenóse varios trajes en lo de Bonás. llegar a enfermarse su hijo. exclamaba para sí confuso y avergonzado. se decía. que empezaba a ver el fin de sus veinte billetes de a mil pesos. pagar sus gastos. al absoluto dominio que. vióse independiente a los veinte años. cuando así se conformaba con separarse de ella. ¿Por qué no se resuelve y hace un viaje a Italia? El aire del mar le había de sentar.. ni cerca. Lo hacía por ella. hacía sus cálculos. estás loco. al ascendiente. proceder a su instalación definitiva. mal que le pesara fuerza era conformarse.... Pero nada. trataba de distribuir. el cigarro -le gustaba fumar bueno a él. bien lo comprendía que era de balde todo.. tener carruaje suyo... pertinaz.. su platita. lo esencial para él eran las formas.. compró ropa blanca. ¿para qué más? Con esa cantidad -una fortuna. de dar destino conveniente a su dinero. por los contornos de la Plaza del Parque. sus ahorros. con gran descontento suyo. de lo que podría ser de él más tarde. con sólo dos mil pesos papel de renta al mes. Pero no podía Genaro. comía y cenaba diariamente en el Café de París. había que descontar cien francos por mes para la madre. no te aflijas por mí. costaba más el alquiler de la casa. quedaba apenas un resto en el fondo de su bolsa. del total.. Se rehusó. habilitado de edad y en posesión de un poder amplio de la madre. Empezó por alquilar dos vastas piezas. protestó en un principio la infeliz: -¿A Italia yo.. sombreros de Bazille y noche a noche. Ante todo. penetrar a las casas de puerta de reja de las calles de Libertad. hacer de tripas corazón y reducir en grande sus gastos. no le quedaba decididamente otro remedio que confesarse gusano. pasearse de habano por la calle de la Florida y que no le faltaran nunca cincuenta pesos en el bolsillo con que poder comprar entrada y asiento para Colón. la apariencia. teniendo el pasaje pago yo. y si me muero y si no te vuelvo a ver?. sus cómputos. ¿Con qué necesidad andar pidiendo a los otros de favor? -Pero. ¡lo que Dios no permitiera!. dióse Genaro a vivir costosamente. llenar las exigencias del género de vida a que aspiraba? Imposible. usted. renunciar a sus proyectos. los tenía de cuenta suya estacionados largas horas a la puerta. de una casa en el centro como la que él quería. ¿y usted mamá? -¡Oh!. Cuánto y cuánto debía quererla su Genaro... guantes. recorría la ciudad en carruajes de alquiler. el resto era para él. dos mil pesos.las mujeres. pero incapaz de oponer una seria resistencia. una primera y seria dificultad no debía tardar desde luego en producirse. .... se queda allá unos meses con ella y después vuelve. Pero. el teatro y el café. no daba. contaba. No había trascurrido sin embargo un mes. Podía. querer darse aires con eso. algo infamante su relativa pobreza. ve a su familia. la ropa por una parte. no alcanzaba. Si se hubiese mostrado dispuesto a acompañarla él. de realizar a su antojo el programa de vida que se había trazado. Almorzaba. ¡lejos iba a poder ir con semejante miseria!.. que su mal no tenía cura. Había contado sin la huéspeda. no había ni que pensar en eso. de nuevo los volvía a hacer. yo la espero. Se aplicaba. el carruaje. como si hubiese sido una mancha.

qué te cuesta. allá se las compondría él.. ni pizca que se daba por aludida la muchacha.. se llamaba Máxima.. que no hubiese caído en cuenta.. sobre todo. y. a dos tirones!. ¡Qué estudio. había tomado informes.. un simple pasatiempo. él capaz de delicados refinamientos. antes que se llenara de gente todo aquello. era la hija de un hombre rico. era un capricho el suyo. la más productiva de las carreras. comía temprano.. sin trabajo y sin quebraderos de cabeza.. docenas de corbatas. un nombre de todos conocido. ¿Sería cierto. no tendría mucho que aguardar para saber a qué atenerse. Sabía Genaro quién era. Hasta le pareció como que se hubiese inmutado. atenta. la sola curiosidad debía llevarla a dirigir de nuevo los ojos hacia él. trabajar. a la vez que llena de formas.. oscuro.. bien al frente. ¡bah!. Esperó largo rato pero en vano. creyó Genaro notar que se había encontrado de pronto con su anteojo. se desprendía en hoscos reflejos de la órbita ojerosa de sus ojos y. eso.. mírame. se le había metido entre ceja y ceja la cosa y tanto y tanto había de hacer. de que llegase a quererlo. no había nada más eficaz ni más práctico. qué fin lo guiaba. todo el ardiente fuego de la sangre criolla se acusaba. ni qué carrera. Era morena y muy linda... una niña casi. hombre de pasión él. Genaro en frente. ni qué nada! Era ése el mejor de los estudios. Estudiar. en un exquisito instinto de artista lo atraía. como una luz de esmalte negro. ¡cómo había de ser!.. vaya. consiguió al fin llegar a balancear mal que mal su presupuesto. de nombre.. bien pensado ése era el tiro. negocio más lucrativo para sacar uno el vientre de mal año y hacerse rico de la noche a la mañana. y decuplada de valor después de la caída del tirano. hasta muy bien podía formalizarse. perfumes. la escena como de costumbre parecía absorberla.. dueño de muchas leguas de campo. después.... imposible parecía que no hubiese ya coceado. ¿Qué propósito entretanto lo animaba. Le gustaba. pobre porfiado sacaba mendrugo. de andar tirando el dinero en guantes. pues!». de pasarla mitad de su tiempo metido en las casas públicas. maldito si ni se había apercibido que existía semejante bicho en el mundo!. aunque más no hubiese sido. o dejaría de ser mujer. ¿y todo para qué? ¿para conseguir patente de embrollón?. desviando. que se fijara en él. obstinadamente. era afecto verdadero. ancha de fosas. el padre.. incómodo. algo era algo... tenaz. cuatrocientos pesos en salita aparte. confiscada por Rosas.. ¿sería zonza?. en su boca de labios gruesos y rojos. ¡Y qué bolada para él lograr al fin injertarse en la familia! Porque eso debía buscar. la madre. Y suprimiendo luego los desembolsos inútiles.. ponerse serio el asunto con el tiempo. así. bien a la vista lo tenía. la plata era todo en este mundo y a eso iba él.. una pasión que en su ser se despertara? El artista.XIX Iba a la ópera en Colón una mujer joven. que había de salirse con la suya.. repetía entre dientes. quién sabía después. y entonces. Vería. de campanillas. que hocicar a la larga la muy bellaca. bastones.. jorobarse de enero a enero. . ¡Pero lo malo estaba en que no adelantaba un diablo. puramente un juguete de muchacho irreflexivo. No había para qué andar mostrando la hilacha. todo el calor. balbuceaba... publicándolo a son de pitos y tambores. no era hombre él de dar su brazo a torcer así no más. poder decir uno que vivía en el Ancla Dorada. . su nariz afilada. haciéndolo saber. húmedo. delgada y fina.. ya que no otro sentimiento. hecho pelota en su asiento.. que le hiciese caso.. Una noche. ver de casarse con ella. no sin sentir él mismo que ligera emoción lo dominaba. Aun cuando era pequeño el cuarto. o hablaba en él acaso el sentimiento. nerviosamente por instantes se contraía bajo la impresión melódica del sonido o la atracción del juego escénico. era amor lo que sentía. brillaba.Lo demás. llegó en la duda a preguntarse. era muy rica la polla. qué sentimiento. sería verdad. o era serio. mientras revelando un intenso poder de sentimiento... que lo viesen salir siquiera de la casa.. de copete. mil veces lo había oído pronunciar. donación de algún virrey o algún abuelo. dando indicios. cautivaba sus ojos la sola contemplación de la belleza en la mujer. tener su bravo camote del país con una así. Fue enseguida y se abonó. en momentos de volverse ella sobre su asiento a fin de escuchar de cerca algo que la madre le decía. encogido. ajustóse con él y cambió de habitación. apartando la mirada bruscamente. y de muchos miles de vacas. en efecto. tantas vueltas daba el mundo!. sin embargo. ¡quién le diera andar bien con ella.. que tenía que caer. por qué miraba a la hija. aunque tuviese que apretarse la barriga y comer en los bodegones y dormir en catre de lona.. a besos se la comería. ladeado el cuerpo... superfluos. Habló al dueño del hotel.. que no tenía ojos sino para lo que pasaba en la escena: «¡A ver hijita. noche a noche fijaba en ella los anteojos. era que en nadie se fijaba. poseedor de una de esas fortunas de viejo cuño. Ocupaba un palco de primera fila con los suyos. ¿por qué no. Se había desengañado. La verdad. desde su tertulia de punta de banco. clavado el anteojo en ella. apestando a letrina y en el piso de los sirvientes. ése era negocio suyo. por otro lado. eso de tener porque sí coche a la puerta.? ¡Cuando estaba por ser la primera vez tampoco! Todo dependía de la muchacha. dar con una mujer que tuviese riñón forrado y atraparla. ¡Oh! ¡pero no se había de declarar vencido él por tan poco. inmóvil. que de ojito.. Había indagado. tomó pensión en la Fonda Catalana. se dilataba. o era un engaño el suyo?. por lo pronto.

Sólo en Palermo no se le veía. de él exclusivamente dependía. mientras tal vez andaba en grande ella con otros. claramente lo daba a conocer. en el atrio de la Catedral. junto a la puerta de salida por donde ella debía pasar y. error de óptica. una vez. vería de emprender algún negocio. en coche de plaza. no había dejado de ocurrírsele. poníase de prisa el sobretodo.. como un pavo. esotro. sin duda. sin saber ni jota.. otro presente más que agradecerle. tras la ventanilla de un palco. el movimiento involuntario de sus ojos. un instante imperceptible la había detenido en él. como oculta tras de las persianas corridas. Otra prenda que agregar a las prendas que lo adornaban. había un medio.. era una miseria. un instante. sólo la otra mitad pertenecía como gananciales a la madre. Prefería quedarse en su casa. hasta sin asco!. acertaron ambos a encontrarse. escurriéndose. Aunque no. día a día. el color encendido de su piel. a la salida de misa de una. ¿Y cómo habría ido. enamorarla. a la misma hora lo esperaba. jamás podía acordarse de él sin odio. porque. otro bonito regalo que le había hecho el viejo... Pero se había de dominar. Sí. no dejaba íntimamente de comprenderlo. estaba mandado guardar.. no había nacido en la Calabria. siempre. una indecencia. enajenaría la . dejara de comprarse lo que le estaba haciendo falta. miramientos. asimismo. pero no dejarse ver también. sin embargo? ¡Oh! un recurso le quedaba. en el umbral mismo de la puerta de calle. ¿A caballo? Tampoco. que se le fuese a cruzar alguno de esos de gallo alzado. la nerviosa inquietud de su persona. . allá. solía alcanzar a distinguirla envuelta en la penumbra de la sala. en su inocencia de virgen. para llenar el déficit y reponer su capital. quería ser criollo. corría a situarse en el vestíbulo. haciendo eses entre la concurrencia agolpada. sabía. Y más tarde en todo caso.. para tapar el agujero. en todas partes. lo había mirado. donde estaba ella como su sombra estaba él. sí. recorría Genaro la cuadra de la calle San Martín donde Máxima vivía.. todo en ella lo revelaba. ¡paciencia y barajar!. Algo había pasado1. ¡qué iría a decir ella. echar mano de una parte de los títulos de renta que la madre le había entregado.. una pijotería sin nombre que. ahí.. escrúpulos de conciencia. mientras como en un don de doble vista. adivinaba su silueta. bonito. no era ilusión.... no había más. en noches serenas y templadas. era miseria y vanidad... luego.. Eso bastó.. Momentos antes de dar fin al espectáculo. pudo él verla en adelante. su manera de ser.. al través de los espesos muros del edificio. podía.. tenía ese mérito siquiera. algo había influido. y él. muy embromada la cosa. No dejaba de ser embromada. Retardaba su marcha él al llegar. su propia índole. ¿qué remedio. tenazmente.. jamás iba. ¿no le había dejado la vieja.Se la había pisado. abandonaba su asiento. ¡maldito. lo había heredado de su padre. las más amplias facultades. negociarlos. cuando. que se la estuviesen mirando. se había de vencer. caería en cuenta de seguro.. En Colón. Al dirigirse a tomar su carruaje ésta. por la vereda de enfrente. pudiendo..[XX] Pasaba. y venderlos. tirado por dos sotretas mosqueadores con algún bachicha de sombrero de panza de burro o algún mulato compadre en el pescante? ¡Ni a palos. segurísimo. hasta su casa. lindo papel. en suma.. la mitad de eso era suyo. quiero y no puedo.. trabajaría algo. o la rendija de alguna puerta entreabierta.. siempre.. al pasear como distraída la vista en torno de la sala. en calesa descubierta con cochero de librea y una yunta de buenos pingos!. Sí. si era que no había dado ya en el clavo. Escrúpulos bien tontos por cierto.. perdida entre las sombras. tres. de vez en cuando primero. ¿En carruaje alquilado en corralón? Menos aún. le alcanzaba para comprar americana con caballo y hasta le sobraba como para un año de pensión en la caballeriza. las más latas. delicadezas mal entendidas. era. comprendía ahora. sabía por qué a punto fijo. infaliblemente. en su ignorancia de niña. era mezquino y ruin en el fondo. su natural.. nunca. la purísima verdad por otra parte. un papel fuerte iría a hacer a los ojos de la otra que se largaba de todo lujo.. aproximaba ella su cabeza a los cristales se inclinaba y detenidamente entonces.. estaba del otro lado con eso. lo miraba. generoso y desprendido.. le costaba deshacerse del dinero. Sí. como los otros hijos de la tierra. iba acaso a imaginarse que había en el mundo un hombre que la quería. no tenía la libre administración de los bienes?. delicadezas. acompañada de la madre. lo sabía él. uno y otro se miraban. se figuraría que era un pobrete él y que no tenía con qué!... no se equivocaba esa vez. se conocía él. ni él mismo. cuatro veces al día. avaro como su padre. presentía ella su presencia.. pasaba él horas contemplándola. él. era mostrar la hilacha. la seguía luego hasta el carruaje. y. poco habría tardado en disiparse. se retiraba por acaso la familia a pie... había nacido en Buenos Aires. como la primera noche. volvía la cara. Si no lo había hecho ya. Y si la sombra de una duda hubiese persistido aun en la mente de Genaro. peor que peor. Para mejor. ya desde las galerías del teatro. –134– queriendo arrastrarle el ala. deteniendo el paso. en un cascajo roñoso. A las horas de paseo por la calle de la Florida. era de guarangos eso. luego con más frecuencia. brillar uno eternamente por su ausencia. estaba seguro. ya desde su silla. por valor de unos veinte mil pesos por ejemplo. en el Retiro después.

¿Qué figura hacía entretanto él. Iría a verlo en todo caso. de guarango. tres pitos se le daban con tal de que fuese rica. sin duda alguna debía hacerlo. que no soñaba con otra cosa. andar entre ella. maldita la gracia que le hacía. y de lo primero. como una sombra lo envolviera... mucho más. según tenía idea de haberle oído. no les entra que van corridos .. de tipo. sacarse la grande. las apretaran. de acarrearse la antipatía y la malquerencia de cuanto bicho viviente lo rodeaba. de tener acceso a ese centro. trataría de calarlo. las abrazaran.. como si fuese asunto de ponerse a chacotear con ellas. por lo menos. no sabía.. a hacerse público entre sus relaciones. de quién era ni de dónde había salido. ¿Quién entre sus conocidos. con su polla u otra cualquiera. de gentuza. pescar un buen casamiento. .. de tantear primero el terreno por las dudas. no fue coche.. del brazo con la suya. entienden que el Club de hoy. no le constaba hasta qué punto pudiera tener vara alta en el Club. y no salía. eso de que agarraran a las mujeres. para que. le desconfiaba. muy de león él entre un sin fin de muchachas. que con ninguno. de estar. gracias que lo aguantasen. No. Sí. Bastaba que llegara a verse excluido un nombre de la lista. debía andar con él medio torcido el hombre. Y además.sino más bien por él.. en la mesa! Si no adelantaba camino así. de su origen. Los viejos. así no más. ¿por qué me lo preguntas? -Por nada. y que hablara. no le entraba a él. y todo por culpa suya. desde que había dejado los estudios y le había tirado con el empleo. recayese sobre él una sospecha. no precisamente por ella. por eso sólo.. que lo admitiesen. Tener derecho a meterse como Pedro por su casa. lo mejor de Buenos Aires se encontraba reunido allí. a sus anchas. pasaría una parte del año en el campo. de amor propio. a echar su mesa. de hablar con ella horas enteras.. en no exponerse a un rechazo. . uno. si no conseguía que maduraran las cosas de ese modo. Pensó primero en su abogado. se habían llevado muy bien siempre los dos. ¡era más que infeliz. como puede hallarse compuesta la comisión. ir a comer. de temporada con ella en los rincones. dando qué decir. Bueno era no sacar los pies del plato. querer no era poder.. a todas luces le convenía. Mucho. de importancia. evidentemente. nada más que porque era a son de música la cosa.. que desgraciado! Sí. más llenos de escrúpulos y de historias. ni que hubiese estado queriendo de veras para tomarlo tan a pecho!. de no darse por fumado y de no sentar a los ojos de los otros plaza de zonzo. como para que ni rastros quedaran. varias veces había sido de la comisión. en eso estaba el negocio. la gran cuestión.. cuando empezaba a traslucirse. no las tenía todas consigo. le daba rabia. poder codearse de amigo y de compinche. entre sus amigos? ¡contaba con tan pocos!.XXI Una vez realizado su deseo. Carlos. ¿y?. de distinción. alguien capaz de influir. que se había de prestar tal vez a servirlo. porque tuviese celos de la muchacha -¡de loco iba a caer en ésas. desde luego. se le ocurrió. si era que antes no lograba lo que andaba persiguiendo. amigo. ni vestigios del pasado. ser admitido de socio en el Progreso? -Según. no era el hombre. y asistía Máxima a los bailes.. sin embargo. verbigracia. era como levantarse varas. reacios por principio y por sistema. de su carácter. con esa facilidad de verla. a que le fuesen a arrimar con la puerta en las narices y a sufrir él un bochorno inútilmente. era como un diploma de valer social.casa. de lo principal de Buenos Aires. ¡qué pichincha en los bailes. en que fuese alguno de posición. de ese maldito don de malquistarse con los otros. el baile. de saber en qué disposición se encontraba. muy rancio enteramente. -Depende del candidato. los socios fundadores son generalmente más duros. vicioso de mate amargo y de negros. que tomara la cosa con calor y se interesase por él llegado el caso. no. hacía tiempo también que se le había clavado eso en la frente. naturalmente el padre entre los miembros del Progreso. amigo verdadero. de pesar sobre el ánimo de la Comisión.. debía consistir en la persona. pensar que se la estaban manoseando a la polla. Y. Creía que no se le negaría. un buen muchacho. Contábase. lo fastidiaba. sea el mismo de antes. como quien decía ponerse las botas. cuestión de él mismo. hacía un siglo que no lo veía. che. con ésta o con aquella... en quien lo presentase. Retrógrados.. a los ojos de su novia? Lo bueno. fue el Club. en jarana con toda esa gente. te hablo de eso como de otra cosa cualquiera. vendidos los fondos y comprada la americana. Alguno de sus antiguos condiscípulos más bien. Ser del Club. una vaga presunción. un buen tipo. a causa de su modo de ser. bien entendido. podía decir. Sí. y también del modo.. ya que no de mulato o de ladrón.. haciéndose el interesante. Pero. de individuo de medio pelo. Luego.XXII -¿Es muy difícil.. pasaba su vida en el Club. El mero hecho de ser socio. no fue ésta ya. y tendría estancia. que andaba en picos pardos él con la sujeta. Eso. a cenar cuando se le antojara. imposible que fuese de los que llevaban la batuta. economizaría en los meses de verano el exceso de los gastos de invierno. Genaro. le parecía muy criollo.. bien podía largarse a freír buñuelos. inspirase una incierta desconfianza y se viese uno expuesto a ser tildado.

-¿Pero. la cosa varía de aspecto. que las mujeres de su tiempo son hoy mujeres casadas. mi doctor.. Mal negocio. desairado. Más que por él. Bien podía no carecer de razón el pobre diablo. palpitante el pecho.. . arrebatado el rostro por el fuego de su sangre.. había podido caber semejante absurdo en su cabeza!... un mozo con coche y con tertulia en Colón!.... los muchachos.. el elemento nuevo y de acción. sin embargo. -No hay de qué darlas -un momento de silencio se siguió.. dejándose llevar de la invencible tentación. tratando de encontrar una excusa. metiéndose a camisa de once varas. mancarronas con media docena de hijos la que menos y que el Club así es un velorio. a ti que eres mi amigo. el otro-. no pasan de seguir siendo muchachos para ellos. cuando somos nosotros los que dirigimos el pandero. bajo la impresión aún de las primeras palabras de su compañero.veinte años desde entonces. temeraria su aspiración. por el otro desgraciado. -limitóse a hacer el otro como si bruscamente acabara de asaltarlo. Eso. ¿Y cómo sacarse él mismo el clavo de encima ahora?. le averiguaran la vida y resultase el pobre malparado. temes acaso que no te acepten? -Eso no. se había puesto a su servicio. fastidioso. parecía no hallarse desprovisto de recursos. aquí estoy yo.. porque. Oíalo Genaro en silencio. deberes serios que llenar. desagradable.. Hablaba Carlos de su posible ingreso como de la cosa más natural del mundo. que hicieron época ellos ya.. Era claro. el gasto. en presencia de la aparente seguridad de que se mostrara su amigo poseído. al circulito de familias salvajes-unitarias del sitio del 53. no embrome compañero. había ido Genaro a verlo con la intención de valerse de él. -Para qué andar con vueltas y con tapujos -exclamó de pronto-. un instante siquiera. de cuando acá tan pobrecito. ¿por qué no me han de aceptar? no soy ningún sarnoso yo... ¡Cómo. si necesita. según creo. por el lujo relativo que gastaba. ¿qué hace. no creas. un amargo desencanto lo invadía. Sobre todo... diversión. Era un exagerado. Los jóvenes. en cuanto empuñamos las riendas del gobierno. para qué lo habría hecho consentir al individuo?. Sí. ¡los de hacha y tiza!. la facilidad de decirle que no.. Pero y usted amigo. si bien a juzgar por el género de vida que llevaba. -¿Y por qué.. alterado. de fortuna. -¡Bah. No era tan absurda entonces. de pedirle que se encargara: de presentarlo. ha de ser más conocido que la ruda y limpio como patena. nada extraño que. alentado por las facilidades que se le ofrecían. perdidas ya sus esperanzas.. yo mismo aquí suelo salirme de la vaina. le permitía vivir entre ellos. el gasto es lo que embroma. no era tan fiero el león como lo pintaban.. Y... poco a poco él mismo atreviéndose.. al chaquete y al billar con una punta de vejestorios. a no caerle en gracia a alguno y a salir al fin con el rabo entre las piernas. brotando de lo más íntimo de su alma aquella brusca exclamación.. un malestar. él imponerse.. ¡debía haber estado ido o loco!. mostacilla. la vieja gasta mucho en Europa. Como no nos causa mucha gracia que digamos pasar el tiempo leyendo diarios y jugando al mus. los cinco mil pesos. noche a noche si a mano viene. tengo atenciones yo. fuera de lo cual no hay salvación. un flojo de cuenta.. -¿Y entonces? -No es eso -continuó Genaro buscando una salida. muy fastidioso. que tiene uno que largar... sino que hay algo en el fondo de lo que tú te imaginabas. todo un dandy. no es la voluntad. lo que queremos es armarla. mis recelos.. vuelto ya de la emoción violenta que acababa de dominarlo. hable.. ¿quién era? No. el roce universitario con los muchachos de su época le daba cierto barniz. tan descabellada su pretensión. si bien el contacto. por qué no se anima y se presenta usted también? -¡Dios me libre! soltó Genaro con voz precipitada. en fin. concluyó por franquearse abiertamente con aquel. -¡El gasto... no son las ganas las que me faltan. se le había brindado. la muchachada. batuque. poder pegarle. bah!. como.. se la había pisado como un tilingo. veía remotas. hombre. de haberse asustado así. ¡Maldito!. apenas si se resignan a mirar -y no por cierto de muy buen ojoque uno que otro tenga entrada.. qué piensas tú de la cosa. después de un segundo de reflexión.. lo primero que se nos ocurre. ante todo. como amigo. corrido. pesaroso acaso por haber inspirado a éste una confianza que. él querer hacerse gente. jarana. crees que corra algún peligro? Dímelo con toda franqueza. ya ves que no peco por falta de modestia. no tan calvo. y ha de pertenecer al número de los elegidos ése. le parecía insensata ahora. llegó a decirse Genaro reaccionando en sus adentros. Si quieres que te diga la verdad hermanito.. es abrir de par en par las dos hojas de la puerta y que vaya entrando gente. La manera luego. -No. -Hum.. juntarse con cierta gente. personalmente él. algún pretexto-.. ¿por qué ocultarlo? no dejo de tener mis desconfianzas.. -Ahora -prosiguió. aquí me tiene a sus órdenes. como dando a comprender a pesar suyo que no se hallaba distante de compartir los temores de Genaro. él mismo no abrigaba. -Muchas gracias. ¿para qué habría hablado. como en una involuntaria y súbita fluctuación. qué te parece hermano a ti. había querido hasta prestarle dinero para el pago de su cuota. nada más que eso es lo que me detiene.... de haberse conmovido. Se había portado como un cadete. Que lo aceptasen a él.. que vaya por casualidad.

. Encendido de súbito. un tinte lívido. día y noche perseguido por la incesante obsesión. por aturdirse siquiera y bebía.. en prestarme tu concurso. bueno. ¿Si sería cierto que había Dios?. ¡y tanta antipatía.. la confusión. nada. diez y cuarto. llegaron a vencerse los ocho días. fuese a hacer su triste historia. Sombrío. qué quieres. Temblaba el papel entre sus dedos. taciturno. ver que abrían la urna. a revelar su vida y milagros en el seno de la comisión. como para echarlo en hora mala y no volver a hablarle en la vida!. volvía Genaro la mirada inquieta... bastaban a arrancarlo de su hondo ensimismamiento. ¡lo mataban! Y en la zozobra. sin darse él mismo tiempo a más.. no obstante haber llamado su atención el cambio operado en Carlos. en los cafés. Pero. con la que impensadamente. son historias.. alguno de sus conocidos. proverbial entre los estudiantes de la Universidad. su actitud. por la costumbre de seguirlos y en quien detenía como un autómata los ojos. era de reglamento eso. Todo lo que he podido obtener es que se dé por retirado o. una vez comprometido su amor propio-. ¿Por qué en vez de ir. errar a la aventura. su familia... abríanse las puertas.. en los teatros.. lo que se le hubiese antojado al mozo darle. doblados sobre la mesa. ¿había faltado acaso número?. cualquiera con el café. todo.. Las diez. tonteras tuyas. en las ansias de la espera. En las primeras horas de la noche debía ocuparse de él la comisión.. -Esto. No me parece que habría motivo. Llegó a espirar el plazo. ni el vaivén. repetido de boca en boca. por distraerse. eran caras extrañas.. ni aun sus amores mismos... ¿O era que lo había echado en olvido. lo hundirían con eso.. nerviosamente. le daría inmediata cuenta Carlos del resultado. en vano. y diarios que había dejado sin leer.... había agotado Genaro su provisión de cigarros. habituados del café. escrito con todas letras sobre un pliego de papel. entendía que habían hablado del Café de Catalanes. todo ese pasado de miseria y de vergüenza. por el hábito sólo. se encontraba. que no tendrías inconveniente en ayudarme. una cosa de ésas. había pedido cognac. le escribía? Y violentamente.. Si por el sólo placer. inconsciente. Era obligatorio. habiendo todo lo que le iba a él en la partida. a quien miraba sin ver. Equivocaba la hora o el lugar de la cita. de sus antiguos compañeros de aula. sin embargo. golpeábanse sus hojas.. Ni el vapor capitoso de los vinos.. alguien. con pelos y señales. el conventillo de la calle de San Juan. señor. en ser tú quien se encargara del asunto? -¿Yo?. habíale dicho Carlos. la gente ésta es así. hombre. mejor.. Champagne en sus comidas. su infancia. Oporto. su padre. no recordar. Le parecía oír el ruido..XXIII Ocho días. chartreuse.. que lo expulsasen.. qué voy a creer yo. bueno fuera!.. todo ese aparato del voto. pudo ver cómo al través de un humo espeso. la otra urna. expuesto a las miradas de todos. su repentina frialdad. era de Carlos la letra. acababa de leer la dirección. convenido. que le cerraran las puertas. . involuntariamente despertaba en él una reminiscencia: su examen.. no aparecía el otro. por dónde me voy a figurar. las bolillas. dice que lo han dejado para usted. y la urna. veíasele vagar.. el golpe mate de las bolillas al caer. como una carta en la mano.. vana y hueca. . su madre.. terroso de cadáver. como al acaso. Si la iría a pagar con réditos de esa hecha. sin saber... notó Genaro que uno de los mozos se acercaba trayendo un papel. como para quebrar con él. gente que entraba y que salía.. se verían ambos a las diez en el Café de París.. bañó luego el semblante de Genaro. por no recibido tu asunto. diez y media. que ignominiosamente. este.. anisette. debía habérselo avisado Carlos. Por fin. me ha entregado hace un instante el portero. la pública animación en los paseos.-¡No.. por indigno lo rechazasen. de nuevo se cerraban... Imposible. la comisión erigida en tribunal. varias veces obligado a restregarse los ojos.. su reserva.. el cuento en fin del chino del mercado. después de esperar en vano hasta las once. el movimiento de las calles. no importaba. absorto todo entero en la idea fija. en un lugar visible. a no ceder. hacía por no pensar. pedía Jerez. hinchada como pavos reales.. el otro tribunal.. eso más bien. Buscaba en vano tregua a su aflicción. sí... ocho mortales días debían pasar durante los cuales se hallaría su nombre en la picota.. preocupado tan sólo de sus asuntos?. Si habría justicia. ni la camaradería bulliciosa de sus amigos.. todo sería sacado a colación. resuelto a jugar el todo por el todo. no obstante mi mejor voluntad y mi empeño en obsequio tuyo. rojo de emoción. que salían negras aquellas. público. ¡habría sido imperdonable de su parte. el tono ambiguo y dudoso de sus palabras: -¿Quiere decir entonces -acabó por exclamar Genaro. De todos modos. tanta mala voluntad que le tenían!.. Antes de la hora y fatigado ya de esperar. rechinaban sus goznes. ¡Bien haya!. todo ese formulismo del secreto. no había podido reunirse la Comisión por ausencia de alguno de sus miembros. las horas se volvían siglos para él. no se le veía asomar. saldría a luz. cuyos pasos seguía de una manera mezquina. Y. el robo que cometiera y que había quedado impune. percibir el sonido seco. rasgó el sobre de la carta: «Mi querido Genaro». por el sólo prurito de causarle daño. nos ha ido mal. el tiempo se eternizaba.. ni aun Máxima.

sin haberse atrevido a penetrar en lo íntimo de sí mismo. mercachifles ellos mismos!. lo que brotó de su labio... con esa vergüenza. Farsante ese también. Bendito Dios. unos de otros.. ecos recogidos por él en su niñez. por último. era hijo legítimo él. quién los oía a ellos. lo que se susurraba en las aulas. y lo habían echado a la calle. la rabia de la impotencia. había tenido siempre una conciencia vaga en el fondo. a divulgarse y a llegar a oídos de la muchacha su pelada de frente. nombres y apellidos. mientras que no podían decir todos otro tanto y que levantándoles a muchos de los más engreídos la camisa. aquí donde todos se conocían! ¿Él?. pero el que lo heredaba no lo hurtaba... aristocracia y lo miraban por encima del hombro y le tiraban con el barro de su desprecio al rostro!. Y pobre.. seguía haciéndole escozor.. No.. con esa afrenta . ¡gauchos brutos. hasta entrar por el aro del diablo. para mejor. cuestión de volver a las andadas con alguna otra.. Muy capaz.. qué figuras ésas para aristocracia. le habían cerrado la puerta. de dónde habían salido.. ¡Y blasonaban de grandes después y pretendían darse humos. alentado por un resto de esperanza que.. ni el negro abatimiento. nada significaba a la larga. chismes de criados repetidos por aquella. ¡Había perdido una chica. de atribuirle importancia. ni el grito honrado que subleva la injusticia.. lo que únicamente le estaba dando que pensar. desde luego. de tilingos. tenderos mantenidos a chorizo asado en el brasero de la trastienda y a mate amargo cebado atrás del mostrador. ¡eran cortados todos por la misma tijera!. tenía Genaro. querían ser categoría. Malo entonces. perdía el tiempo. si a mano venía. repetía. cómo había de ser. decíale Carlos en su carta.. debía no pararse en pelos él. de nadie le sería dado esperar apoyo ni concurso y librado a su propio esfuerzo. la moneda corriente de la chismografía callejera. Y querían ser aristocracia. enredos de la chusma de servicio. ¡Quién los veía.... oficio ni beneficio... un bajo estallido de odios. faramalla del otro por dorarle la píldora. perdularios. ¡vales tú tanto o más que ellos! Siempre tu amigo. a su sola acción.. ¿hasta dónde era de fiar eso...XXIV ¡Oh!. sin Dios ni ley. en sus conversaciones con el viejo y que él oía. convencido. ni la honda postración del infortunio.. lo que de sus casas. podía haber estado muy bueno y muy divertido y muy bonito como exordio. todos sin excepción. de dónde procedían. trabajo y tiempo perdido. era que fuese a correrse la voz.. No entraba para nada en cuenta su madre. nunca. tiempo al tiempo. bastardos de india con olor a potro y de gallego con olor a mugre.. No fue pues el golpe asestado a traición de la sorpresa. entonces sí.. de mirarlo como a perro. ¿Qué situación era entretanto la suya? Lastimosamente. Pero aun en el supuesto de que hubiese dicho la verdad. de nobleza. fue el despecho de la envidia. con tal de sacar tajada. cuentos de cocinera comadreando en los mercados. Carlos. desprestigiado por añadidura. sus abuelos!.. era hijo de dos miserables gringos él. en camino de quedarse antes de mucho en media calle y rechazado ahora del Club. solo contra todos en el mundo. lo había dejado colgado no más.. de sus madres.. entre sí los estudiantes. su casta.Ten calma. de noche. estaba bien donde estaba...» Sin haber querido. no tenía ninguna mancha de esas encima. resuelto como se encontraba. a pesar de todo. ¡qué trazas. mercachifles sus padres. ¡un estorbo menos! Sí... metida con sus parientes. Sí.. cierto.. ¿La vieja?.. filosofía. era de que se hallaba solo. Sin duda. no era hijo de puta por lo menos... ni medio que debía haberse empeñado. Eso de pasárselo de ojito con la otra.. Aristocracia.. hablaban de sus familias. ¡no arder la casa con todos ellos adentro!. . toda la baja y ruin maledicencia.. criados con la pata en el suelo. hasta qué punto merecía ser mirado por él como una garantía? Historias probablemente. eran cabezudos todos los de su cría y sin pizca de vergüenza. la echaban de hidalgos. de ésos que mandaba la España por barcadas... todos los medios eran buenos. universalmente mal visto y mal querido. a poner el dedo sobre la dolorosa llaga.. no había que hacerse ilusiones. en su tierra. había sido honrada su madre.. de una cosa podía vivir penetrado. podía muy bien suceder que se les metiese por la ventana!. a todos. baguales.. le había sacado el cuerpo. dispuesto. pero habían sido casados sus padres. se firmaban de. aventureros. de sus familias. que arrojaba por montones a la cloaca de sus colonias.. se ponían cola en el nombre. y desconceptuado.. fue como en arcadas saliendo de su boca. no lo abandonaba. mucha fe le iba a tener. partes. tenderos. de sus hermanas murmuraban. Y nombres propios. un oscuro presentimiento. como una oculta intuición del desenlace anunciado. ¡qué te importa!. no desesperaba de la revancha. tirando lo poco que tenía. pero a nada conducía. quiénes habían sido. con las ínfulas que debía tener.. pasado el primer momento de rabia. lo que sabía más tarde. allá.. para empezar. advenedizos. era en suma cosa de criaturas. mucho le iba a hacer creer... que había conseguido retirar en obsequio a él la solicitud. Como no volviese. en las casas donde había tenido entrada la madre en otros tiempos. desmonetizado en plaza como metal de mala ley. que era como si no lo hubiesen votado. Lo único que. como chorros de veneno fue vomitada por él.

espléndido. escamado ya. rompérsele el coche tan luego en la misma puerta y qué rotura! ¡Vaya unas ganas. ¿Buscar quién la tuviese? No. los rodeos. perdida la esperanza. haciéndose el mansito. alejábase envuelto entre el torbellino de polvo del camino. a fuerza de arte. soplarse a renglón seguido!. por cumplimiento nada más.. inmediatamente voy a mandar. penetraba con paso incierto y cauteloso. sobre el rastro.XXV Veraneaba la familia de Máxima en una quinta de los contornos de Belgrano. al cochero de la casa. acusaba ciertos aires. quién lo metía. medio feo. bajo el corredor. ser indiscreto y pido a ustedes. pero parece muy bien el joven. sin embargo. hallábase reunida la joven con sus padres. señor. subía. se ocupase del arreglo del carruaje. porque sí. «Genaro Piazza». un comedido que le fuese con el chisme y lo pusiese en autos.más sobre el alma. muy suelto de cuerpo.. no muy católico estaba eso. por cortarle el ombligo a toda esa gente... un oficioso. para que le ofreciesen la casa. el tema obligado de los que hablan entre sí por vez primera y nada quieren o nada tienen que decirse. a sufrir un nuevo chasco. señor -dijo a la distancia en tono suave. desde luego. algo así. el quidam ése. momentos después. a temar. -Un millón de gracias. a informarse. Encontrar un motivo. de maña y zorrería. algún concierto a beneficio de los pobres. Una nube espesa de polvo.. la vista esquiva... un hombre aparecía. un entusiasmo.. alguna excusa. como criados juntos. estaba curado. respiraban en una tregua del calor barrido por la brisa fresca de la virazón. naturalmente. de la relación. Entraría a indagar. colocarlo en mal punto de vista. -Ésta es su casa caballero.. encendida la mejilla. casi nada.. Y claro. concluir por ganarle el lado de las casas. lo bastante. de hablar con ella en los bailes? Cuanto antes debía ver. al este. ir así. . Al caer la tarde de uno de esos días sofocantes de diciembre.. ordenó que éste bajara y sin pérdida de tiempo. -Ha hecho usted muy bien. como si hubiese parado allí el carruaje que la levantaba.. ocultos hasta entonces a su vista por las plantas del jardín: -Perdón. al dirigirse de nuevo junto a su mujer y su hija: -No conozco. hacerse llevar oficialmente. Y llamando a una de las personas de servicio. volver cuanto antes. pero. Algo. dirigiéndose al padre de Máxima-.. que ha caído de la vara.. despidió el viejo a su huésped. Y atentamente. de pretensión. cavilar el viejo. como obligado y. señor. cualquiera suscripción. algo.. mil perdones. usted en mí a un humilde servidor. ¿Cómo? No lo sabía. medio así. al pie de la barranca. se aproximaba. la línea curva solían ser el camino más corto y más derecho. Máxima sola guardó silencio. medio turbio. de frases banales se siguió. siguiendo las eses de una senda. no sería de fijo ni a él ni a su mujer sino a su hija. leía de vuelta. -Un cambio de palabras.. con acento tímido y pegajoso.. a asunto de qué? ¡Hum!. el humilde.. es poca cosa.. ¿Que alguien lo presentara? A nadie conocía que tuviera relación con la familia. me he tomado la libertad de entrar. a no dejar que se entibiara. de visita.XXVI Aprovecharse ahora. Y. en mal concepto a los ojos de la familia. No. además. Notando de pronto la presencia de los habitantes de la casa. qué andaría buscando en su casa.... el mosca muerta. las vueltas. ¿le convenía dejarse andar. no sé quién pueda ser. . empezó poco a poco a disiparse. sin embargo. una razón. la idea del andar escurridizo de las culebras. ¿Y qué significaba. valido de que por política. qué quería. salían ofreciéndole la casa. Una comisión. entrar como sin querer. dos o tres días después. Su dueño entonces. impagable! -exclamaba el otro para sí saltando en su asiento de alegría.. estamos aquí a las órdenes de usted. sírvase aguardar un instante. poniéndose de pie y sacando del bolsillo su tarjeta: -Reitérole. no quería exponerse a otro desaire. un tornillo que he perdido. con que asegurar la vara me bastaría y he tenido el atrevimiento. suelta la rienda del caballo. tendía el cuello. un pequeño accidente en mi carruaje. un pedazo cualquiera de cordel. sugiriendo vagamente en su ademán. alguna fiesta.. -Absolutamente.. señor. tras del cerco de cañas del camino. dígnese sentarse entretanto.... en efecto. era como para que desconfiara el padre y abriese el ojo. de nuevo volvía a avanzar. muy fino y muy decente. mientras. -¡Magnífico. no era ésa la manera. paseaba la mirada. señor. pero volver. Luego. Sí. anunciaban hallarse listo el carruaje. mi más sincero agradecimiento -dijo-. aquí estoy porque he venido. la ocasión de acercarse a Máxima. que bien podía perjudicarlo. para que no me sea posible continuar. a la muchacha probablemente. en su andar. ¡Valiente casualidad. acaba de sucederme una pequeña contrariedad. Diez minutos después. recolección de fondos.. sin esperar a más. se detenía. temo de veras molestar.. no faltaría. . Quién era el tipo. como no faltaba nunca. desde el borde de la barranca. como pisando en vedado. como de la casa.. debía tratar de metérseles a los viejos en la casa.. cierta dosis de vanidad. como en un nervioso desasosiego de toda ella.

. familias que residían durante los meses de verano en el pueblito. recorrió en todo sentido las calles del paseo. otras que salían de la ciudad en sus carruajes. iba llegando ya. perplejo. -Es mucha amabilidad. cansada de andar rodando.. -No. mucha galantería la suya y le agradezco y acepto señor. entre lo espeso de la concurrencia. perdida la pesada masa de su pelo negro. continuó Genaro. que sabía. entraría? Podía hacerlo.. como llevado de la mano. numerosa afluencia de personas se notaba. hasta tabaco negro fumaban entretanto. siguió éste andando. una banda de música en momentos en que él llegaba. avanzaba al tranco el carruaje. Habríase dicho desierta la quinta. buscó. pasaría. con tiento. . oyó Genaro que murmuraba la madre de Máxima al cruzar junto a él: -Me sentaría. Pero vería. que seguro estaba de encontrarlas los jueves y los domingos a esa hora.. con dirección a Belgrano. estacionando por grupos de amigas en sociedad de jóvenes. creyó a lo lejos atinar a distinguirla. dígnese usted apoyarse en mí. no se ocupe usted de mí. señora. ¡Sí. había retribuido el saludo de Genaro la señora. iba a cruzar frente al portón de entrada. en la barranca. Aunque no quisiese la madre. Y a pretexto una vez más de la invocada fatiga de la señora. sobre qué conversaría. en que.. pero. Acá y allá. ofreciose Genaro a conducirla hasta el carruaje: -Hemos venido a pie. Se acariciaban ellas. por excepción. iba sin duda alguna a recibirlo la familia. -Con más razón entonces.. unas sobre otras. especialmente. como si una mano extraña empuñara las riendas del carruaje. como que cayera de su peso hacerlo así... confundido con el tono de la banda chillón y destemplado. alguna frase furtiva. a qué apresurar la marcha de los sucesos? No.. un día de fiesta. apretábanse la mano. el nacimiento de la pierna en la seda violeta de sus medias. -dióse prisa a exclamar aquel poniéndose de pie bruscamente. Sonriéndose.. no veía la necesidad de andar llevándose todo por delante. arrastrada por la hija. Tocaba. cuando luego de trascurrido largo rato y de haber ya perdido la esperanza de dar con ella. porque me siento de veras algo fatigada. sin pretexto ahora? Aproximábase entretanto. Y timorato. diseminadas las madres. le habían dado ese derecho. de «mozo». ¡podía apretar ahora las clavijas!. jugueteaban con flores en los labios. ¿Sujetaría. Volvieron a pasar. no peligraba de seguro que lo echasen a la calle con cajas destempladas. bajo el ala de un sombrero de paja oro antiguo y terciopelo. el tono de las voces y de los colores. ceñido. uno a uno observó los grupos. tenía tiempo de pensarlo sobre todo y de decidirse o no. al trote de su caballo... como sabían mirarse.. cobarde. como una cosa natural. inhabitada. sobre los bancos de paseo. Máxima y él se miraron. cómo explicar su presencia allí. afectando a ratos inclinarse. se tomaban de la cintura. no quiso dejarse estar. animados. ¿y usted? -¡Oh! yo. Dejaba ver el pie coquetamente. con la madre. al caminar. volver la segunda vez que haber estado la primera. de relieve el talle. frente a la estación..Era decididamente más difícil entrar por la puerta abierta. con gesto amable. tendría que ir. presentir más bien. cambiar con gesto picaresco al oído de sus vecinas alguna palabra breve. alguna coyuntura favorable. . de los osados era el mundo!. nada le costaba. Ahora.. Ellos risueños.. entrever. tal vez lo esperara Máxima en el jardín. o con su intención lo había hecho. gente que iba a caballo o en el tren.. y era destemplado y chillón todo aquello. yendo y viniendo. si están todos llenos los asientos? -Aquí señorita. balanceaban el cuerpo. poco a poco era mejor. sin embargo. a Roma por todas partes. Y. ¿qué le importaba?. se había valido de ese medio para que le cediese el asiento? Casualidad o no. llegó a ser más numerosa la asistencia. Estaba rota la escarcha. qué canejo. con cautela. era de todos la calle. . Sí.. una oportunidad cualquiera.XXVII Moderó su marcha a la distancia.. señor. decidores. con una cobardía austera de avaro. dominando apenas el azul marino entre las tintas apagadas y sombrías de la estofa. vestida de foulard de la India a cuadro escocés. Bajo la doble fila coposa de las calles de paraísos.... en momentos de retirarse ésta con su hija. tomar mi brazo. caída simplemente. sin causa. un gran silencio reinaba... había pasado el Rubicón. Y no había de faltar ocasión después... sin adorno.XXVIII Tal cual habíaselo imaginado y lo anhelaba.. reunidas las hijas entre sí. Pasaron. que le permitiese acercarse sin violencia. mimosamente se recostaban. venía hacia a él. llevada. estamos tan cerca. ¿Estaría Máxima allí? Bajó Genaro. aprensivo. a nadie se distinguía. despacio. con prudencia. sin embargo. ¿de qué les hablaría él. permítame señora. ¿Acababa de hablar la vieja sin echar de ver que se hallaba cerca de él. ¿Por qué precipitarse. Y fumaban. de ningún modo.. ¿dónde. irresoluto su dueño. la pollera estrecha.

no lo quería para marido de su hija él. cómo sufro.. La madre misma. querido. medido siempre y circunspecto. en ninguna casa decente visitaba. autorizado a despedirlo de su casa. eso no. otros miembros y allegados de la familia. no obstante la condición de sus padres. ¡que lo dejaran quieto!. era un tipete en fin. mentiras. no quiero. tenía que suceder un día u otro no más. no era como otros atrevidos. las advertencias. una intimidad. Sobre todo. permaneciese largas horas junto a su hija. no había cuidado de que se excediese. no había otro medio.. no había más.. era necesario que cayese la muchacha. decente. solicitada por las mil atenciones de su casa. ¡Calumnias -exclamaba. . Y más aún. muy difícil. No. de noche a la Sociedad Rural entre cuyos miembros figuraba. no seas mala. ¿Qué más remedio les quedaba de miedo de un campanazo. en conciencia. mucho de injusto.. inexplicable. eso.. No que fuera ésta provocada por Genaro. y los avisos.. por mucho que no quisiese sucedería. -No. observaba a su vez tranquilamente el marido. que llegase Máxima a ser suya. hubiesen nunca acusado de su parte el más ligero desmán. discreto. todo eso no bastaba. que estaban más o menos al corriente de lo que a la vida de Genaro se refería. para darle a él tal derecho.. no se había de ir muy lejos. cada vez mayor. Pero era vago.. no seas cruel!. ¿qué querían significar con eso? Tanto mayor mérito de parte suya si. solos ambos. Sí. La ocasión. se hablaba muy mal de él. solía decir hablando de él la señora. exigido en la fiebre avarienta del deseo. hasta un favor les hacía con casarse. había tenido la audacia. bien sabía a qué atenerse. tan amable y tan formal al mismo tiempo. ya verían entonces lo que era bueno!. más que la frase al oído murmurada en la tibia caricia del aliento. buscando otro pie el pie. como sonaba.. sí chinita. la más pequeña licencia.. indeterminado lo que se decía.. eso jamás! . reducido a contemplarla y a seguir su huella a la distancia!. el atrevimiento de hacerse presentar de socio al Progreso y le habían echado por supuesto bola negra. sus mismos compañeros lo miraban en menos. no lo satisfacía. la facilidad con que había sido éste acogido. Había indudablemente de por medio mucha mala [vo]luntad. concurriendo de día. que lo admitían como de lástima. Por muy confiada. su actitud. Y ocupado de sus negocios. cómo era recibido él por la familia. serio. sin las alarmas supremas de la virgen: -Sí. que tratase él de imponerse. en el voraz incendio de la sangre. Era más que la dulce confesión. lejos hallábase ahora de la época de sus platónicos festejos.. ningún acto desdoroso. en la casa era imposible. que lo tenían en cuenta de zonzo! Pero así intentara arrancarse la careta y mostrar las uñas. eso. de un escándalo mayúsculo que amuyar y soltar prenda? ¡Ni qué más iban a pretender ni qué más querían últimamente. de infundado. sobre todo le faltaba. no vacilaba en ausentarse de la sala o del jardín. que no hacían más que tolerarlo los viejos. por muy alma de Dios que fuese la señora. oprimida la mano entre otra mano. ¡mira cómo me pones. era más que el beso hurtado. las reflexiones y consejos naturalmente no escaseaban.. ¡Bien conocía los bueyes con que araba.. de que se propasase en lo más mínimo ése.XXX Pero había de ser. quisiese él cargar con ella!. encontraban extraña. ¿Qué. parecía bueno el muchacho. que la mágica palabra de silla a silla cambiada.. convenía el padre. que lo miraban como a bicho inofensivo. era el beso prodigado. hacía como por estudio gala de conservarse humilde a la distancia. No. muy expuesto.... ninguna mala acción de que se pretendiese hacerlo responsable. una confianza. amigos.. en tolerar sin sombra de recelo que. había sabido abrirse paso y elevarse a otro nivel.. aceptado por la familia. una vez embromada la individua. sabía darse su lugar... pecando más bien por un exceso de timidez y de modestia. en ninguna parte. que su conducta... No [sabía] por qué se ensañaban así contra el pobre mozo. ¡nunca. como a una especie de cuzco de la casa. de sus vanos y pueriles amoríos.. retraído en presencia de los padres. saliendo con frecuencia. en la alta idea que de Genaro abrigaba.. sólo ellos lo recibían. la envidia no más que le tenían!.. ¡Y él les había de preguntar. ningún cargo directo veía él formulado contra el joven. y bien.. habladurías. sin las postreras aprensiones. tan atento. tesoro. yendo a la ciudad. Sin duda. ¿Qué lo habían rechazado del Club? Muy mal hecho desde el momento que nada podían reprocharle.. un día y otro día concretado. que nada demostraba que no fuese personalmente digno y honorable. por muy bien servido podían darse de que. en el concepto favorable.. con frecuencia también acontecía que llegasen a encontrarse solos en la quinta la señora y Máxima. insensiblemente se establecía.. de sorpresa arrebatado. parientes. todo habría sido. no sabían? Se decía que era hijo de un tal y de una cual. tomando la defensa de Genaro indignada la señora-. para que se creyese. el papel que desempeñaba. en la confianza ilimitada y ciega que había sabido éste inspirarle. muy hombrecito. Lejos de eso. reservado.XXIX Admitido a frecuentar la casa. y no era tonto tampoco.. ¡zas!. Era una monada el joven.. ¡Oh! ¡y no había perdido su tiempo él. a la Bolsa. déjame. los mismos de su edad. cierto.. Que era de origen humilde. lo agarraba el padre de una oreja lo echaba a puntapiés..

blancos. Los observaba éste.. subía de diapasón. Aumentaba el rumor. querida. la chusma de pilluelos. en esos días de locura y de licencia en que todo era permitido. esperándonos. Apenas el falsete atiplado de algún mocito compadre llegaba a arrojar una nota agria en el conjunto. no en el vasto desplayado del proscenio y la platea. el barullo. que he conseguido por último que nos acompañe y ahí está.Máxima -tomando el brazo de su novio. en un baile de máscaras. ¡qué pichincha para él pescarla sola por ahí. con ocasión del Carnaval que se acercaba. consentida. bruscamente con un movimiento de muñecos de resorte. No quería por nada mamá. mi viejo. aproximáronse a Genaro. que hablara con las otras. podían verse ellos así. una viaraza de muchachas. que no sepa. soltando algunos la risa bajo el antifaz. Vamos a dar una vuelta no más. no en la sala. mi hijito. repleto todo de gente hasta el vestíbulo. que van a andar buscándome mis compañeras. de que veas algo por lo menos de este infierno. silenciosa y gravemente y zurdamente se zarandeaban. -¿Dónde? -Donde yo quiera llevarla y cállese la boca y obedezca. luego de hablar. llegas apenas y ya te quieres ir? -¡Ingrato. ya que al Club no podía ir!. llegaba a ser algazara. fijamente. ¡claro! se lo pasaba Máxima azorada. en un continuo mirar y levantarse. le sometería su plan: estando todas en el Club. mejor que no. algún sirviente. hamacaban el cuerpo al compás de las mazurcas y habaneras. sin contestar. y sin embargo. el alboroto. se detuvieron frente a una puerta. crecía el tumulto.. eso allá para después. un tufo se sentía caliente y fétido. que no tenía pies ni cabeza venir nosotras a Colón. todo. cruzaron el vestíbulo. pero tanto hemos rogado. a dos tirones.. que va a estar con cuidado mi madre si me tardo.. no había de querer. pasar juntos los dos una parte de la noche.. hace un calor insoportable y están llenos de gente los balcones. decía que era un loquero el nuestro. había sacado una llave Genaro. Le diría que no fuera tonta y que aceptase. condes y pastoras en amoroso consorcio. No se puede ni caminar. -¿Es ésa la manera de probarme tu cariño. he cumplido -prosiguió el dominó. ¿eh? No voy a poder quedarme. Ya ves. por ejemplo. mi vida. paseaban como extrañados la mirada. de nuevo entraron por el Café. a ver. -Dame tu brazo -díjole uno. desprendiéronse de los otros. traficantes de contraseñas. no voy a poder estar mucho contigo. con otra señora más sentada en el foyer... te lo juro. el bullicioso entrevero.Una puerta abierta. ir a espiar.. siguieron a la izquierda. turcos. podía venderlos. un antojo.. el cotorreo enervante. Un grupo de dominós en número de ocho a diez. como en montones por ellas caía. -Pero el tiempo. en uno de los bailes de Colon. Lo demás. de dos mil mujeres criollas disfrazadas. pululaba en media calle y. insistido y suplicado. ambos alejándose-. Bajaron la escalera de la plaza. como indecisos y entre ellos consultándose. ¿para qué? puede caer en cuenta. una risa nerviosa y sofocada. no.. abrir y entrar. en alguna parte. Recordaba haberle oído que la habían invitado a salir en comparsa unas amigas. nos han traído con esa condición y hemos convenido en reunirnos dentro de un momento con las otras. desatadas al amparo del disfraz... o perturbaba el orden por acaso el momentáneo tropel de alguna riña. Juntos todos. -No.. lograba a duras penas penetrar hasta el salón de la esquina... eran en el foyer. un descuido. y no ha sido sin trabajo. al ir a penetrar. volvían la espalda. todas. -Es que no puedo. -¿Qué haces? -Ya lo ves. y hasta luego entonces. nunca salía sin la madre.. Dos. juntos los dos. Era arriba el tole-tole. los chillidos.XXXI Alcanzaba el oído a percibir de lejos como la sorda crepitación de un horno. se estrechaban más aún.. un capricho. de cuchichear al oído un corto instante. Vamos a estar aquí como unos príncipes. de pasar media hora a tu lado. ni respirar acá. no. ven. descubrirlos y. de lejos. salgamos. ¿Salir?. la pobre. desconfiar. se les ocurría de pronto ir a Colón. derramábase la luz sobre la plaza. pero que ella se había negado. solitos los dos tras de la reja. exasperante. No se trataba de una cosa del otro mundo en suma. donde moros y cristianos confundidos. figurarse que todo mi empeño no ha sido sino por encontrarme contigo. . ésas eran cuentas suyas. de par en par. abiertas las ventanas. una algazara infernal adentro. en un continuo dar vuelta. ni había de poder. ganduleaban los curiosos ocupando las veredas frente a las puertas de reja de la entrada. salía del teatro en bocanadas como el aliento hediondo de una fiera. por él.. en los salones. un espejo. que lo intentara. Si un hombre acertaba de paso a hablarles. sin embargo. porque se imaginaba que no le había de gustar. apoyado a una de las columnas del salón. caminaron hasta la esquina. a curiosear. a cada paso. . -Con mucho gusto. di que he hecho poco por ti! -Lo que digo es que la tengo a usted señora y que no la suelto así no más. las intenciones que llevaba él. -Gracias. -Con ir a verla a tu mamá. pugnaba por abrirse paso.

a ver cómo no los pillaba el mismo padre. alzando del suelo su careta. ausente casi de continuo el padre. no me oye? ¡camine. -Pero hija. más difícil que metidos allá. del baile. se arma un escándalo! Crujieron los elásticos. qué iba a tener? Estaba como siempre. se imaginaba no más.. criticando. hacia adelante Máxima. de vez en cuando. Hasta ganas le daban de ponerlo él mismo en el secreto. había un peligro: corría el riesgo de que en un primer impulso. es un miserable! -exclamó Máxima de pie en medio del palco. La atraía. cerca. fuesen a espiar los sirvientes. -¡Es un infame usted. idéntica entretanto la situación se prolongaba. triste. conmovida la voz. Y como él. qué cacherío de mujeres éstas... muerta de miedo! ¿Si nadie nunca había llegado a saber. se estremecía ella toda. se dejaba. empujada por Genaro. en los fondos. marcaba un olor acre a sudor y a patchoulí. sin luz adentro! Uno junto a otro sentáronse en la penumbra. Un siglo me parece que hace. estese quieto.. -Lléveme. en un ímpetu de rabia fuese a romperle el alma el otro. lo meditase. la tajada que le iba a tocar a él. como dominada por un íntimo y penoso sentimiento.. se decía Genaro. -Lléveme arriba. lo que era a él. y él sobre ella: -¿Qué?. siendo querida suya la muchacha. un ruido ahogado de lucha. ella quería. reparando el desorden de su traje. La orquesta terminaba el vals de Fausto.. la estrechaba él entretanto. -en una dulce languidez. ¡qué le daba por vivir así temblando. libremente Máxima y Genaro se veían. con la vida de vago que llevaba. solos. .. luego un silencio. mi china.. como cavilosa. -Bueno. que si te oyen. salga le digo! Ancho.. ¿basta no? Estese con juicio ahora.. abatida por momentos. Quiso darle su brazo él. de escribirle él un anónimo para que reventase la bomba de una vez. en la oscuridad del fondo del palco. Un instante. iba corriendo burro todo cuanto tenía. ocultos a los ojos de todos el secreto de sus amores. embargaba el aire los sentidos. hueco de orgullo. él teniéndola abrazada. Sobre todo. ¡eso y mucho más! Pero. las manos le temblaban. por qué había de suceder? Bien lo veía ella que la señora se pasaba los años adentro. como repugnan o incitan a comer ciertos manjares. en fin de cuentas? Tal vez no dejara de comprenderlo.. -Sácate la careta -le pasaba. Pasaban entrelazadas como hechas trenzas las parejas. perezosamente. cosas de él. iba riéndose en sus propias barbas Genaro. y muy bien que le vendrían. lo pensase. sus ojos se entrecerraron. le decía que la quería. como dormitando repetía. aunque. hubo un rumor sordo y confuso. mejor. no se apresurara: -¿Qué. largamente. -balbuceó azorada. un orgullo brutal de macho satisfecho. en la casa.. Un hombre y una mujer. ¡Qué figuras santo Dios. deliciosamente.XXXII ¡Floja.. Ella continuó charlando.. y que no te beso. se manoseaban. pudiendo hacerse fuerte con los viejos. pensaba: se le ha de pasar. faltaba el rabo por desollar. La encontró pálida una vez y ojerosa. acababa evidentemente de llorar: .. se vio arrojar. Había llegado a notarla preocupada él. bien valía eso el bocado. y que ahora especialmente... dos mensualidades había dejado ya de enviarle a la madre. en la ciudad.. quieto. -Siga. ciega la madre y descuidado. debajo de la oreja. seco de sed.. los dos se contemplaron y sus bocas de pronto se juntaron.... no se alcanzará a distinguir? -¡Cómo quieres que se vea. lo mirase por ese lado y se viniese a las buenas. le deslizaba. che!. abotagados los ojos. Había tratado de indagar de ella la causa: ¿no tenía nada. ¡no!. ocupándose del público. Bruscamente se sintió. Dueño del campo. como niñito bien criado y déjeme ver la función. se encogía. Tenía el aliento afanoso. hinchados. Turbaba. más pálida y ojerosa que de costumbre. empezó con suavidad a desprenderle los botones de la bata él. podía provocar el asco o el deseo.-¿Y no verán. qué iba a salir ganando. al hablarle. cuanto antes! Justamente se iba quedando sin un cristo. de cerca. ¡qué le importaba. más seguro que en la quinta. Genaro atrás. y hasta sucias. era una floja. sin embargo. el brazo por la cintura-.. donde está mi madre. que si nos ven.. en el pescuezo.. que no te miro.. como quien bebe. -Lléveme repito o me voy sola. que valida de la confianza que le habían dado a él en la casa. los párpados encarnados. echar de espaldas Máxima a lo ancho del sofá. remiso. hasta solía no salir ni a recibirlo. como a un santo un par de velas. íbasela de nuevo abotonando ella: -Vaya. porque qué iba a sacar. si nada había sucedido hasta entonces. camine. -Máxima. -¡Cállate. uno a uno. quietito le digo. ¿ni quién sabía tampoco. en la sala. callada. allí. retrocedió un paso cruzando los suyos ella.. le daba besos él. Sin duda. sus temores-.. una cobarde! -exclamaba Genaro enrostrando a Máxima sus recelos. era mil veces mejor. los pesos de su suegro.

sin embargo -con un vivo movimiento de impaciencia. podían. tenía que suceder. en tu aflicción. cubriéndose con el pañuelo.. poca felicidad la mía. Pero que se resolviese ella de una vez. con toda mi alma y que. ocupando un asiento junto a Máxima.. obligada. la vista baja como si nada oyese. que con todo el ardor de mi alma lo anhelaba. te casarás conmigo. La situación se agravaba entretanto. resolución. me habías dicho que tuviera confianza en ti. evidente que. levantándose. que te quiero. sólo por ti. retardar. que viviese tranquila y sin cuidado. -¡Acabáramos!.. ¿eso es. con aplomo-. inmóvil en silencio. acariciándosela: -¿Qué es lo que le sucede?. con la más santa de las intenciones mi hijita. para resentirme contigo seriamente. dígaselo a su viejo. hablar. eso no más? -y sin poder contener un gesto de íntima alegría-: Me lo figuraba -murmuró. No por él. de confesar todo dado esperar no siendo así.. que hasta una falta de cariño podría ver en tu conducta. es que no tengo lo que tienen las mujeres -terminó por decir bruscamente Máxima.. tres meses. ligados tú y yo.. esperar.. sin embargo.. y por encargarse de obtener el perdón de su marido. hace. Estoy pronto a responder como caballero de mis actos. podía quedar en la nada todo al fin. que hables.. la cara de vergüenza. Consiguió al fin. por su hijo.. una indisposición pasajera. qué hacer? -¿Qué hacer? Iba a decírselo él...! ¡qué sé yo!. ser padre de un hijo tuyo. ¡no puedes figurarte lo que me aflige verte así! Lo dejaba hablar ella. que tus penas. por el cariño que me tienes. era más fácil eso. -¿Qué hacer. . en nombre de su reputación comprometida. en fin.. por ella. confesar todo a la madre que era una santa mujer y que era madre. –201– -¿Lo que tengo?. dime lo que te pasa. te lo suplico. a sabiendas me engañabas? -¡Oh!. bien pronto le sería imposible disimularla a los ojos de la madre. con un asombro profundo. nada resuelto por lo menos habría aún. tener ánimo.. prosiguió Genaro. ¿y yo? -¿Crees acaso que no conozco mis deberes. no tienes acaso confianza en mí y en quién mejor puedes tenerla? Sabes que tratándose de ti. como si un velo acabara de descorrerse ante su vista. contesta.. púsose a recorrer a largos pasos la sala-.. en el interés de la pobre. todo el cuadro de síntomas de la preñez se presentaba. arrancó Genaro de ella la promesa... por lo menos como te quiero yo a ti!. se lo había dicho: inútilmente. algún canalla?. mi hijita.. ¿qué es lo que tienes?. por no asustarte.. era mejor ver. qué se le daba.. ahogada la voz entre sollozos... ... podían decir que había nacido a los siete el chiquilín.-No me sostendrás que no. era indudable. en una de las estancias del padre. instada por él. el rostro.. para ante la familia.. -Es que lo deseaba.. exclamó Genaro. absurdo que te obstines de ese modo.. Vaya...XXXIII Corrió un mes. lo miraba con asombro.. yendo a residir temporalmente en la campaña. como si se tratara de mí mismo.. esperar aún. que lo que directa o indirectamente a ti te afecta. estamos llamados destinados ambos a correr la misma suerte.. tomando a ésta de la mano. por el vínculo que nos une. cada hora que pasaba. de qué manera ocultarla si salía de cuidado antes del tiempo? Un mes. lo había consultado con un médico amigo suyo.. obtuvo de Máxima lo que pretendía. que no he de saber cumplir lo que mi conciencia de hombre honrado me dicta. necesito yo. como hablando consigo mismo Genaro. ocultar la fecha verdadera del nacimiento. estaba ella embarazada... mi Dios.. ¿quién sabía? Podía ser otra cosa. ¿Te parece poca dicha. -¿Tú?. sólo de pensarlo. que acabaría por abrirle los brazos a ella.. -¿Lo que no tienen las mujeres?. dos meses. valor. pero ¿qué hay. personalmente a él. Dios la librara. que soy un miserable yo. para ante el público mismo.. en tus lágrimas. que era imposible. Había alzado los ojos sobre él. en obsequio tuyo. además por la fuerza misma de la triste extremidad a que se viera reducida. algo de enfermedad. de nuevo el llanto bañó su rostro: -Sabes que hasta derecho tendría para enojarme. es fuerza que concluya esto.. de la inocente criatura era que hablaba. y de pronto. serás mi mujer tú. imaginarme que vas a ser madre y madre de mi hijo tú? -¿Mentías entonces. en fin. era un tiempo precioso que perdía. seguir haciéndose ilusiones... Te lo ruego. no podrás negármelo ahora. sobre todo. apremiada. qué. que te adoro. estaba viéndolo venir yo.. que encarecidamente le suplicaba. ¿cómo más tarde... exijo. -Desde. del padre. ¡era hombre él!. No. como si nadie allí a su lado estuviese: -Es menester.. no.. ¡me habías asegurado que no. que harías tú. me afecta a mí.. -¿Cómo? -Claro. por no alarmarte. se le caía.. como si se le revelara otro hombre Genaro en ese instante: -Pero. como haciendo un enorme esfuerzo. ¡estoy de veras por creer que no me quieres. quiero saber y no pido... que sabías. había preguntado. Guardó de nuevo silencio ella. pues -prosiguió tranquilamente. es ridículo. era vano obstinarse.. todavía.. cada día. tus pesares son los míos.

Cruzó la calle de la Piedad. una y mil veces como un negro crimen sobre la conciencia le pesaba. tendía el oído azorado y palpipante a cada paso. Imposible que se quedara con el entripado. un pensamiento egoísta y cobarde lo que ocupaba su mente. helado la casa. en el local de los Tres Billares. un mozo la ponía en orden. ante sus mismos padres arrastrada ahora a hacer la confesión tremenda de su vergüenza. sus antecedentes. Cómo hiciese ella. podía andar buscándolo el individuo.. ni mención hacía siquiera a retirarse.. y. por él mismo. nada. alguien subía. Llegó el carruaje al Retiro. como si respirase una atmósfera de muerte. quería uno de stores en los cristales. no. por él solo. Otra noche de agitaciones y de insomnios. Bajas. Informóse del portero si alguien había ido en su busca y atropellado. y había ido también él.. -murmuró-.. todas. huyendo de hallarse solo. Distraído. siguió en dirección a la Plaza da la Victoria. De allá.. la idea de peligro que corría lo que bruscamente lo asaltara y llegara a dominarlo. alguien se acercaba. nada de lo que se imaginaba podía haber. miró el reloj: las nueve. ¿dónde iría entretanto. pensó luego. en la armería de Bertonnet. miedo de otro. a las nueve.. preocupábase de Máxima. llevado por una brusca necesidad de aturdimiento y de ruido. y uno de los que allí se encontraban.. registró la cuadra. ¡para qué.. sin defensa. derecho por San Martí -dijo al cochero. dijese que era ella sola la única ¡culpable. cómo viese de salvarlo y se acusase ella sola. Levantóse al aclarar. -Al Retiro. arriba. alguna de bala y de puñal. tremendo estaba poniéndose el negocio. pensó. dejóse estar en el café. allí a la vuelta. ¡Aunque.No durmió. y subió. ¡Paciencia. de prisa.. no se arriesgaba ahora a volver solo a su casa. paró junto a la reja de la Plaza: -Espere -ordenó Genaro.. recordando antiguos tiempos.. a las doce. Hasta las dos y media de la madrugada. intimidada en el último momento y no habría hablado. lo esperaría!.. su vida entera lo estaban revelando. encontrarlo allí. Miedo por él.. perseguido por Rosas. a qué se metería a zonzo. conforme saliese. si sabía que no iba a hacer uso de él. Le pareció como si recibiese al pasar una impresión de luto. ¡podía contarse entre los muertos él!. en carruaje cerrado recorrió la calle. en honduras él. reducida. eso debía hacer. miedo de arrostrar la cólera del padre desatada contra él en un arranque ciego de despecho. nada. en horror a su cuarto del hotel. violentada. podía estar esperándolo el otro en la vereda y cazarlo a la salida. ¡víctima suya la infeliz! ¿Acaso llegó a decirse. No se atrevía.. corriendo casi.. que era muy capaz de caerse de susto no bien de manos a boca se le apareciese el padre!.. que lo había buscado.... y sola. feo.. otra noche peor le esperaba. Plata tirada. Desde la vereda de la Catedral observó con detención la larga fila de coches de alquiler. tres veces. eso tenía derecho a esperar de ella. ¿qué era lo que adentro sucedía. preguntar y dar con él. sabía el portero que comía en esa fonda él. en los pasillos. ¿Qué habría habido. alguna barbaridad y barbaridad mayúscula. siempre nada. estúpido. estirado el cuello.. no era hombre de dejarse manosear impunemente. El vaivén de la gente de servicio.. pasó de nuevo a la oración. cosa que no fuese el viejo a dar contra él!. hasta dónde podía haber ido el bárbaro ése?. zonzo! Estaba abierta la puerta. había sacado su dinero del bolsillo y despedido el coche al llegar. agitado.. Conservábanle cariño algunos a la casa. preocupado.. Penetró antes de bajar a una de las habitaciones del frente. el continuo transitar en la escalera.. ¿irían a detenerse y a golpear? Pensó en comprar un revólver y en echárselo al bolsillo. su modo de ser. ¡Malhaya!. de súbito conmovido. pensó. un conocido suyo. Se habría Máxima arrepentido. las dos hojas. otra en blanco. cerrada ya con llave. Pensaba. Volvería más tarde.. como un imbécil. emigrado el año 40. echó los pasadores a la puerta. le fue imposible conciliar el sueño un solo instante... qué?. era hora de almorzar.. de par en par. nada grave. trenzado con otro en un partido a los palos. muy feo. revolviéndose en la cama sin cesar. sin embargo. Ambos al separarse. habríase sentido arredrada. Bastaba verle la pinta. caliente. sin protección ni amparo en el terrible y azaroso trance? Miedo era lo que tenía. que no hiciese explosión el viejo. calenturiento. grave en ese sentido por lo menos.. solían celebrar allí sus reuniones. oculto. con tal de que tratara en fin de dejarlo de algún modo bien parado. a que se hallaba desde meses antes habituado.... ¡Maldito el apetito que tenía tampoco! Varias veces. no era tipo. . si era que en efecto lo quería. ¿Compraría revólver?. Eso. perfilado el cuerpo espió. el despertar de los otros locatarios. todo ese ruido diario del hotel. llenábalo. algún sangriento drama iba a salir resultando al fin. de involuntario terror.. si se conocía. una palabra de compasión asomó sólo entonces a su labio: -¡Pobrecita!. corridas las persianas. provocado. durante el curso del día.... evitando éste el encuentro de otros tantos bultos. como un sepulcro mudo. a exigir de su cariño. a la calle de Moreno? No. un sentimiento de cariño y de lástima a la vez llevábalo a condolerse de su estado. otra como la anterior... que no estallara. acababa su dueño de ausentarse. sufría por ella. antiguo oficial de Lavalle en sus campañas. que vivía en la calle de la Defensa y lo dejaba en la esquina. en cinta de él. en efecto. salió y dobló en la bocacalle. escondido.. en la escasa media cuadra de camino que alejaba a Genaro del hotel.

Con todo.. las jeremiadas de la muy tilinga.. reanimar su espíritu abatido.. que le contase. Habría querido tener alas. Con mano trémula y nerviosa pegó un tirón de la campanilla. despropósitos sin cuento. lo habían muerto primero. un latigazo en la cara. era sufrir. que. haciéndose una violencia bárbara. como ajena en ese instante de él. en su china... calorosamente. buscó. ¡Qué sabía él!. con un ligero signo de cabeza.. sin observaciones de su parte y sin que absolutamente por la mía. a las cuatro de la tarde y en su misma casa. casi nada había comido: -¿Eh?. variaba de aspecto eso ya. nunca lo hubiera dicho de usted. repito. usted nos la ha pedido. tenga a bien pasar por mi casa hoy a las cuatro. sólo a efecto de hacerle conocer mis órdenes. ante mi familia y ante el público. ¡hum! ¿qué querría. Debo. su sangre de él.. no llegaría nunca a pasar horas tan crueles. tras de la puerta. cortando a Genaro la palabra con un simple gesto de la mano: -Sírvase evitarme la molestia inútil de escucharlo -prosiguió-.. ¿Nadie había estado. no había cesado de pensar en ella un sólo instante. y que parecía haber querido seguirlo. jamás había pasado. se le conocía. quiera. nada. iría el viejo a darle cita. uno de ellos emponchado. le decía la verdad. como una sombra que cruza. subió Genaro la escalera y allá arriba. Y su hijo. -Señor. como real.. entre las cuatro paredes de su mismo cuarto. remota de su mente toda idea de sensualismo. ¡un cúmulo de disparates. para largarlo antes de carnada.. potente. pero ni para agarrarlo a besos tampoco. palpó la ropa colgada de las perchas del armario.. y yo. como si aún no fuese suficiente tener que aguantar a la vieja ahora.. Piazza. momentos tan acerbos de desesperación y de dolor. efusivamente. con la intención de enderezarlo al otro mundo. tan decente..» Estaba como tuto el individuo... revuelto. miró. como de personero suyo. a agitarse estérilmente en las congojas de la duda. un dejo en la boca. o diga. no faltaba sino que ésta también empezase a romperle el forro.. -en un arranque exasperado de cobarde. sin embargo. ¡Uf!. en un abrazo casto. ella quiere.. la lengua seca. de seguro. empujaba entretanto la hoja de la puerta. infundirle nuevo aliento al calor de sus caricias. bajo la cama. tenga en cuenta ni me importe lo que usted piense. aparecérsele. pero iría.. -¡Ah. no era vivir aquello.... yo que lo creía tan caballero. Recibiólo en su escritorio el padre. simplemente. y por desgracia mía. amante y cariñoso. . estrecharla contra su pecho.. Pero reducido a debatirse él mismo en la impotencia. abusarse así. asentía ella apenas. mal gusto. registró bajo el sofá. arrojóse de la cama en la mañana siguiente.. y él. Quedáronse solos por fin Máxima y él. mal que me pese... con mil demonios al fin. y entiendo que sean ellas al pie de la letra ejecutadas. de cobarde. usted tan luego!. yo un gran culpable...... sobrecogido aún de terror. sin ruido. será esa la explicación de lo que es difícil de explicar: que le dispense yo el honor de aceptarlo como yerno.. en los rincones. clara. ¡Por fortuna acertaba a pasar un vigilante!. ahora sí. cómo debía haber sufrido la pobre. estar allí al lado suyo. creyó ver. la criatura que Máxima llevaba en sus entrañas. enjugar sus lágrimas. un mundo de desatinos y siempre y en todas partes. como viva. Deteniéndolo. Sufrirlo primero al otro. en su chinita querida. con una mujer vieja que era la madre de Máxima y que era su misma madre. y nada sin embargo. comunicarle nueva fuerza. se lo juraba. no había llegado carta para él? Como caballo que busca de qué espantarse.... había dormido. Sentía pesada ahora y dolorida la cabeza. Lástima que no fuese asunto de algo en que pudiera un tercero intervenir. era matarlo a fuego lento.. Contestaba brevemente. su madre y yo hemos consentido. que le dijese.. . no había vivido en esos días.XXXIV «Necesito hablar con usted. ¡Ah! podía creérselo. y de miedo. era sufrir mil muertes.. decía que sí.. Solícito. entró como sin pisar.. con ademán seco y glacial. puede retirarse o pasar si quiere a la sala. sospechosos. tan incapaz. se casará con usted.. indicó a Genaro una silla: -Ha sido usted un gran canalla. querían casarlo.. ¡ah! él. cada una de cuyas palabras había sido un bofetón.. resultó falso después. que lo mandase asesinar. como buscarlo a traición. vociferó renegando.. Tipos mal entrazados. casarlo con otra. deseando no contrariarla.... buena diferencia. para mandarlo en lugar de él. tolerar de él en silencio que lo hubiese puesto overo.. lo iba a hacer. engañarnos de ese modo y usted.cruzó a la vereda opuesta. el sueño lo había vencido... los lloriqueos. por monosílabos. pidió saber. resignarme a ver en usted al marido de mi hija. es que se encuentra usted aquí. quiso precipitarse. que lo hiciese apuñalar el muy salvaje de una vez!. por las dudas. con qué embajada le saldría? ¿Iría él? Sí. informarse. ¡le había vuelto el alma al cuerpo a él! No era. sí.. un dejo amargo a tabaco. deslizarse como una sombra al través de las paredes.. y como si no bastara todavía. dentro de un mes.. había soñado. sin misterio.. sobre el sofá. sublevado en ansias el estómago. Nada me resta que agregar.. una escupida en la frente. Máxima.. verse obligado a estar oyendo con una paciencia de santo sus pavadas. Ocupó un asiento junto a ella. entrar de noche a su cuarto.. ¡que se acabara cuanto antes. mocito. acercarse a él por detrás. en la confianza que le habíamos dado. poder volar. Tarde ya. de vez en cuando. en la angustia de la espera. entrecortado el resuello y afanoso. la figura del padre airado persiguiéndolo con el espectro de su venganza!... consolarla.... nada le había sido dado hacer en obsequio a ella.

si era que no pasaba ausente aún esas horas Genaro. hacerse un hombre al lado suyo. presa de uno de esos desengaños que dejan hondo surco en la existencia. ¡sí. de lo irremediable. adorado. Por éste. Pero no. se daría a él en cuerpo y alma. ¿Por qué?. más lindo. no. Y llegó así el mes de noviembre. lo pensaba. por qué había delinquido. la resignación de la víctima? Sentía un vacío. deshonrada. Nacido del primer momento de arrebato. al Sud.. generoso. si le fuese. o era la conformidad de la mujer. ni quería tampoco. . habitando bajo el mismo techo los tres. cómo y por qué.. . mil veces preferible vivir así. avanzada como se hallaba en su embarazo. día a día. no le quitaba los ojos él.. más bueno. penetrada íntimamente.. no tenía cariño. Su hijito. tal la horrible magnitud de su desgracia!. tal era el porvenir. en el angustioso instante del parto. desde temprano. veía la necesidad de que llegase a ser Genaro su marido... perdido. había sido culpable. lo creía. como antes. sí. se casaría. uno del otro alejados. sin amor. ya que no la dicha a que ella. llegarían a encontrarse en la cabeza de su hijo reunidas. atareada en su labor. la paz por lo menos. había podido leer en el fondo de ella misma. en todas partes lo veía. a un desconocido. en preparar de antemano la ropita necesaria al chiquilín. un hombre bueno. los hechos mismos. Y en el inquieto y caprichoso vuelo de la fantasía. la calma. era algo peor. la ley social. incapaz de medir el alcance del peligro a que se exponía. noche y día dominada por la idea única de su hijo. la vida que la esperaba. noble. dado ahora mirar sólo a un ente extraño en su querido. más noble y generoso que los otros. no podía rehusarse. hallaría ella como una justa compensación del cielo a su infortunio de mujer. ¿era el anhelo de la amante. Perdida. por todo en fin. habíase revelado a sus ojos la verdad. Iba a casarse con él. hallábase en presencia de lo fatal. y bien. su anhelo. sí. Y no era sólo indiferencia la suya. de amigas. a uno de tantos en Genaro!. nada. por imitar. Sí. sí. y en el caudal de su amor de madre. como descontando con la mente el porvenir. Quería encontrarse junto a su hija. Poco después de celebrado el matrimonio.. al almorzar. de la falsedad de las palabras de Genaro. en la conciencia que del valor moral de su querido. porque sí. lindo. que llevaba. toda entera se le consagraría. comprendía. iban a casarla a ella. por su familia. suyos. como un frío en lo íntimo de su alma. involuntario. en él. salido al campo a caballo o en carruaje. mostrábase enamorado. que era sólo en el fondo un sentimiento de compasión. veíalo nacido ya. Pero. por seguir. habría tenido derecho de aspirar sobre la tierra. no decía que no. hasta llegar a la posesión brutal de su persona? ¿Cómo. la seguía. ¡loco por ella el pobre! Ella misma se decía. habíala insensiblemente alejado de Genaro. del doblez. no era esa indiferencia que empieza donde el desencanto concluye. mezcla de asombro y de despecho y de repugnancia y de asco a la vez. inagotable. todas las dotes. era un encono persistente. movida por un sentimiento de secreta simpatía.. fronteriza. Era el sosiego. como un consuelo. el pesar de la falta cometida la aquejaba. como si una venda le hubiese sido arrancada. harto por desgracia suya lo tenía.Habríasele creído penetrada. más y más!. prodigarle. en una de las propiedades del padre de Máxima. al amparo de su custodia maternal. ¿Su marido? Poco. por ella. de que le mentía su amante.. era algo más. abatida y como insensible en su asiento. fatalmente. sin mínima conciencia de la ligereza con que obraba. a la vez que en el halago de su infantil amor propio. lejos. ocupada en alistar. un retraimiento instintivo. hora por hora.XXXV Pasarían en el campo la luna de miel. no lo quería... mujeres a los doce años que jugaban a los novios como jugaban a las muñecas. como reatada y presa. soportado ella que se enseñorease Genaro de su ser hasta consumar el acto torpe de la violencia. la arrojaban en brazos del padre de su hijo. Irreflexivamente. inmenso. acompañarla. ¿Y cómo. de la tierna criatura serían todo su afán y sus desvelos. hora por hora desde la noche maldita de Colón había llegado a formarse. querido. bien lo comprendía ahora. había sido culpable ella y nadie en el mundo podía hacer que no lo fuese. ¡Odio. de la impostura de sus protestas. odio y desprecio por el padre de su hijo: a eso veíase ella condenada. que no estuviese ésta sola. había tolerado. su aspiración se cifraba.. que no había. viviendo no obstante como extraños entre sí. con la madre.. no se rehusaba. lo sabía ella?. el deber imperioso de la madre. Mejor. en su vano y pueril aturdimiento. todas las prendas. pretextando razones de salud. no. concentrábase su ser. iría a reunírseles la señora.. en presencia del hombre convertido en bestia. todas las humanas perfecciones. como las otras. nada casi lo veía. al comer a veces. sombría. en el teatro. se la habría dicho al contemplarla. contemplábalo crecer. en camino de ser madre. un invencible rencor que. el ejemplo de las otras. atenderla. ni un poco por él. sin embargo. La buscaba. si pudiera borrarse de la vida como por efecto de la sola voluntad podía cambiar el porvenir.. Máxima siempre en casa. como un bálsamo supremo que derramara sobre su dolorosa existencia la misericordia infinita del Señor. sentía palpitar en sus entrañas. de sus conocidas de la escuela. en la calle. El remordimiento la obsedía. en los paseos siempre. ¡Oh! ¡si el pasado se olvidara. en eso desconocido aún y misterioso. mil veces mejor.. sus cuidados solícitos de madre. amenazaba convertirse en odio y en desprecio. en lo profundo de su corazón. de primas que tenía.

sabía de lo que era capaz su yerno.. lejos de todo centro de recursos abandonada a los cuidados del marido. él.XXXVI Matando caballos llegó de noche un chasque desde el pueblito.. un derroche escandaloso. el hígado.. ni nadie. resignarse a dejarla así. ¿Emprender viaje sola la señora? Fue su primera inspiración.. Inmediatamente partiría. mirábase Genaro en la estancia. Distraídas las fuerzas vivas de su naturaleza por las hondas agitaciones del último período de su vida.. magnífico para sacudirles en el mate!. Pero... sólo con medio hacer entrar las cosas en vereda. se decía... de arrobas al cabo del año. porque parían las vacas era que producía.. de explicarse la aflicción de la señora de reconocer la necesidad de que un miembro cercano de la familia. acudirá. no había orden allí. la lanita de las descascarriadas que quedaba desparramada por el suelo. que el zapallo no costaba. grave. Por mucho que la fatal noticia la afectara. Esperaba salir aquella por momentos de cuidado.! un par de capones cuando mucho. eso y quinientas otras cosas y todo últimamente. de cuero que se vendía al peso. colgada allí bajo el ombú. Lo mismo las garras.. no. vuelta a su espíritu la calma.. otros gallos cantarían. lo enfermaba estar presenciando impasible semejante despilfarro!. que cada chusmón de ésos. nada en el mundo. de un primer parto especialmente. podía dar diez. ni el médico. separarse de su hija. y la distancia. cómo vivían los dos. por otra parte. ¡su hija.. con bastante. puchero con coles y zapallo. que estuviese la carne a disposición de todo el mundo. zánganos. Ni remota posibilidad. qué les costaba juntarla y lavarla? se trataba de libras. de un hombre.. tierra de balde. bocas inútiles. ¿hallaríase en su casa. lo haría tranquilo y sin temor. las leguas de distancia que había que recorrer. en momentos semejantes. que agachasen el lomo y la rompiesen. se encontrase junto al lecho del enfermo. más netamente cada día.. veneno les había de dar él. no se resolvía.. Era deplorable el estado de abandono en que todo se encontraba. por ejemplo. no dejaba de comprender. por más que quisiese regresar ella volando a Buenos Aires. un hijo como era él. sus instintos de nuevo ahora se revelaban. no bastaba.. . Como dueño ya. mejor cuidada que por ella. cómo había de ser. por otra parte... darían con él en el momento oportuno. ¿No era una picardía.... una desidia. pero. fiebre le daba.. dejando a Máxima con la madre.. los bofes.. ¿por qué no había de poder aprovecharse. la urgencia de la situación. en el azaroso trance de su parto. eso y lo demás. que sembraran. ¡Ah! bien se hacía cargo ella de la situación de su pobre hija. con mucho zapallo. veinte. Otra cosa que se le había metido entre ceja y ceja a él. el mondongo. ¡Y eso de agarrar y tirar las achuras en la carneada. ni administración. Genaro. haraganes. el constante objeto de las preocupaciones.. Estaba pronto a marchar. había prometido acudir al primer llamado... ¡Oh! ¡pero a la hora que llegara a entrar en posesión..... no le permitía moverse su estado. como quien no quería la cosa. cortaban por donde caía y dejaban en las patas un jeme de cuero. reemplazaba la presencia de la madre en tales casos. fariña. a la de Dios que es grande andaba todo.. Ahí tenían tierra. ¡qué sabía él. parecía nada. el corazón. casas en la ciudad. se lo pasaban todo el día panza arriba. no era lo mismo. diez. pasarles a los peones la ración. ni un demonio.. le había de sacar el quilo al negocio. las innatas tendencias de su ser. pero buena plata era la que se iba a la larga. ¿Galleta.. el interés que le demostraba... había tenido por desgracia suya ocasión de estudiarlo. la enorme... ni que pensar había en regresar los tres a la ciudad. cuando más y que compraran sal y los salaran.. Una perrera era la estancia. ¡No reventar el viejo de una vez y que tuviesen que habérselas con él. fuera y agarrara y cortajeara y churrasqueara a su antojo. el día que manejase él los títeres. doloroso en sumo grado separarse de Máxima.. que sudasen si querían. tendría Máxima esa suerte? Aun en el supuesto de que sucediese así. tirados a la bartola. agregados que habían elegido domicilio en la cocina porque sí y que vivían a costillas del patrón... no era hija única su mujer? Eso. de los pensamientos que traían absorta la mente del marido. como sofocados un instante en él por la violencia misma de los acontecimientos que trasformaron la faz de su existencia. imposible. y luego. haciendas. bien veía el cariño que profesaba aquel a su mujer. era cierto. yerba a los puesteros? ¡Azotes. pero si daba uno. nada de asado. como si se tratara de bienes de difuntos? Bajo llave debían tenerla. podía decir que lo era desde luego. campos. cómo. Hallábase. un abuso que no merecía perdón de Dios. ¿Qué hacer entonces? Acabó su yerno por ofrecerse. prevenido el médico del pueblito.. de observarlo. así. Máxima ante todo!. Si bien le era sensible. iría él a la ciudad. la pingüe fortuna de su suegro sería suya con el tiempo. en el corral y que se desperdiciaba toda. dos veces por día y gracias. Anunciaban por carta de Buenos Aires hallarse enfermo el padre de Máxima.Otro era entretanto el motivo.. lo había de hacer sudar!. no. treinta de esos bichos había. ¡qué entendían los hombres de estas cosas. sabiendo que no podía quedar mejor acompañada. ya verían quién era Calleja!.. . gastadero de carne. ¿No debían morirse los viejos un día u otro. a cada instante llegaban a acusarse.

algún testamento o codicilo o algo así. lo que había vivido muerto de miedo. favoreciéndose ellos mismos. metido en algún bolsillo. una hija de éste. Convenía. ¡lucido. de todas esas historias de las mujeres. favoreciendo a terceros. macizo. Llamó al hombre de confianza de su suegro. Volverían a velar el cuerpo en la noche. poco importaba. de paso por el pueblito. dueño y solo por fin. como los botones de puño: dos gruesas piedras enzarzadas en medallones de oro mate. contándose entre los difuntos ya!.. se veía libre de la jarana del parto. debían haberse soliviado... no lo necesitaba ya. pensaba luego. registrando la ropa del armario. Paciencia. quedó concertado al fin que se pusiese en viaje Genaro. era tiempo.. cuando.. saliese al fin con una cuarta de narices.. Pues no que se iba a quedar en la estancia. las ventas simuladas.. y ordenóle la entrega inmediata de las llaves. para robarle lo que legítimamente era suyo. Temblaba al meter la llave.. las levitas. le hablaría. Fue su ofrecimiento aceptado por la señora. lo habían madrugado los otros. soñando con asesinos. como todo los criollos de su tiempo.. Genaro. en la salita de recibo de su suegro. ¡nada dejó por revolver. chocando al penetrar contra la boca de la cerradura. sin embargo. el tesón. jamás se le caía el rollo del bolsillo. por la parte que menos.. penetro a la habitación. la paciencia de que se había armado.. repiqueteaba aquella en el silencio de la pieza. del barullo. oculto el rostro en presencia de otros miembros de la familia que rodeaban el cadáver caliente aún. los pantalones. Todo remoto asomo de peligro desaparecía así y costara lo que costara. la constancia. unos cuatro o cinco mil pesos... La posibilidad. el tiempo indispensable a echar caballos y atar el coche. las escrituras falsas. de marido de Máxima le atribuía. se repetía. desde luego. sin más demora. la hueva. y. reflexionaba. del embeleco del muchacho. en todo caso. ¡nada era. inseguro el pulso. en manos de los parientes. a recorrer Genaro los otros muebles del aposento... y llegó tarde no obstante. las embrollas. alguna trastada. Un obstáculo imprevisto luego de poder abrirlo detuvo.. viviendo en la estancia hasta después del parto. forcejeaba. ¡Cómo no hubiesen andado los indios por ahí también!. le hacía arder la sangre. sin detenerse un instante en el camino.Vería al médico además. detúvose frente a la cama. un hermano. quedando luego Genaro. fácil era. ¡tantos habían estado entrando y saliendo.. ¡los bochornos que había sufrido.. ¡no fuera el diablo. viéndolos en cada esquina. hallábanse dispuestos a prestar su ayuda. le pediría que permaneciese noche y día. quiso él hacerlo ya. una tía vieja. ¿Dónde se encontraban? debía saberlo él. ¡No faltaba sino que fuera a dejarse soplar la dama ahora como un gran zonzo!. su idea que lo llevaba.. alguna picardía. podían hacerle hacer. Sí. lo enviaría. fue tanta su voluntad. nada eran los sacrificios de dinero. Pero en el cuarto del zaguán. por razón de la tácita autoridad que su carácter de hija político. a un pardo viejo. otro sobrino de otra hermana.. si no hubiese sido sino el quinto. lo que no era chica ganga. una miseria. manifestóse animado. de caoba. sonaba. los chalecos... el cariñoso interés de que. obrando de mala fe. como asimismo el reloj. no cedían los cajones superpuestos en el interior del mueble. de los llantos y los gritos. Al bolsillo con todo por pronta providencia. nada había. divertido iba a resultar. Llevó luz. en obsequio a su suegro.... los quinientos mil enredos de que. le gustaba andar platudo. Era que tenía su plan él. las quinientas cábilas. el quinto. era posible siempre echar mano para saquearlo a uno. las que usaba. los julepes que había pasado... que se traspapelara en el barullo!. y en que él. bastaba a ponerlo fuera de sí. inmediatamente. tal llegó a mostrarse de empeñoso.. en cuestiones de salud. el quinto de que le daba el Código facultad de disponer al otro libremente! Y tanto que lo quería su suegro. imposible que no tuviera su suegro consigo en momentos de caer enfermo. un estante para camisas. prosiguió buscando.. el pañuelo sobre los ojos. junto a la cama. de mudo y ensimismado sufrimiento.. a no ser que hubiese quedado olvidado. acababa su suegro de morir. inmóvil largo rato. se encerró. sus ocultas intenciones.. ocurriósele de pronto. Púsose... ¿qué traje había llevado puesto aquel ese día? Intrigado. sin pérdida de momento.. en todo lo que al entierro y demás aprestos de la fúnebre ceremonia se refería.. mucho más.. era más urgente no dejarlo solo al viejo. ¿Quién sabía?. Estaba bien.. ¡ya se figuraba él la música que debía ser! . las que tenía costumbre de usar su patrón. Acusando en la expresión de su semblante uno de esos sentimientos de profunda pena. el lavatorio. en recogido silencio.. lo que bien se guardaba de decir. Cuando pensaba en lo que le había costado a él.. lo que no decía. los parientes eran los peores!.. era prudente.XXXVII Dos días después. en posesión de la casa. nada encontró! Claro. inútilmente tironeaba. pero quedaba el rabo por pelar. mandándose mudar. dirigióse a abrir la mesa de escritorio -un escritorioministro. se brindaron. dentro del cajón de la mesa de luz.. Era rumboso el viejo. .. asistente de aquel en sus campañas... la sola idea lo calentaba. no había dinero junto con el reloj y las llaves en la mesa de noche. consultaría con él y. era donde debía estar lo gordo. podía no más retirarse. llegó Genaro a Buenos Aires. Despidiéronse más tarde los que habían asistido al muerto. sus servicios.

su bestia negra.. Inútilmente. dentro de algún cajón. crispados los dedos. tenía pacto hecho con su conciencia. de los derechos que. de un cuartillo partido por la mitad. parte de lo que la ley le daba. por mezquinarle. .. con romper lisa y llanamente el sobre. ¡No tenía derecho a quejarse. pensaba. la vela del candelero y encorvado el cuello. algún negocio.. opaco aquel y duro y grueso como pergamino. por acaso. Si lo segundo. hubiese sido su suegro en asuntos de dinero.. Había papeles dentro. que entre ella y él había pasado en autoridad de cosa juzgada. siendo así. y ver por último de imitar la letra. ¿Por qué no los habría llevado al Banco el muy zonzo... o sólo después de enfermo y de sentirse grave se le habría ocurrido hacerlo? Probablemente lo primero en odio a él. repentinamente. como buen hijo del país. ni por arte de encantamiento. si algún indicio lo vendía. mucho se lo temía.. dobladitos. un alto de «Velez» nuevitos. doblemente ante esa idea preocupado ahora y caviloso. encima de algún tintero indudablemente lo hallaría. era más sencillo aún. historia antigua. Pero ahí estaba.. empeñado en leer. tiempo hacía que andaba con esa desconfianza. en alguna parte. Pero debía. curioso.. ¡ni rastros. incorporándose.. precisamente llegó a llamar en ese instante su atención. Genaro.. escuchar que llamaban a la puerta y la empujaban.. ¿Le pertenecía. como quien decía. había derecho en él para atribuírselo así. no sin repetidas veces.. algo así. vio con sorpresa. rollos de libras esterlinas. todos. alargó de instinto el brazo. que no podía partir de tal base. trabajosamente alargaba. lo elevaba a la altura de la llama. hacia arriba. se había encaprichado.. algo que a los atónitos ojos de Genaro. azulitos. otro en manos de tercero.. dos únicas palabras había escritas en el anverso del sobre: mi testamento. realmente suyo todo eso.. a fin de alumbrar mejor. en el sordo malestar que la pérdida de una latente y última esperanza le causaba -la de que allá. como a marido de la hija.. a uno y otro lado. En un brusco manotón de gato hambriento. lo tenía clavado entre las cejas. o no existía sino uno solo.. por el aspecto del pliego. y así hubiera pretendido el individuo despojarlo a él de un solo peso. preguntábase Genaro. los del padre Gargajo. una cantidad.. querido antes de morir dejar constancia. acercábalo a la luz.. ¿y si llegaba a saberse. nada se traslucía. de puño y letra del autor. buscando sorprender. era que no podía contar con ésta. ser ológrafo el documento. era un platal. tuviera una punta de miles guardados... ganándose el interés? Alguna entrada de esos días sin duda. evidentemente.. ¡oro.. escrituras. Si lo primero. luego. por ahí... Dióse prisa Genaro a apoderarse de él. su testamento. recibos. Tal vez dejando a ésta su legítima pelada y disponiendo del resto en favor de otros. difícil que por muy dejado.. en un ruido seco los cajones. alguna jugada por el estilo. que haber después hecho mención el viejo. estaba del otro lado. el Código le acordaba. paquetes de billetes. tendría a todo evento el suegro tomadas de antemano sus medidas. amarillentos de viejos otros. con una emoción malsana de ladrón. Y había algo más en el cajón del medio. hasta el fondo. Quedaba acaso un segundo medio. ni que el mismo diablo hubiese metido la mano!.. era suyo.. con ese temor y tenía como hambre de salir por fin de dudas y saber a qué atenerse. títulos de propiedad.y. Un pliego abultado y largo fijó la dirección de sus miradas. había de encontrar. sin más formalidad ni requisitos.. como clavada la garra ya sobre el montón de billetes. hacia abajo. En el reverso un sello grande de lacre colorado lo cerraba.. fue lo que a los ojos de un ciego la caricia inesperada de la luz. que se abrían de pronto.. agolpado el flujo de su sangre.. imposible de ese modo descubrir su contenido. acaso en su testamento. ya que no todo. y se empeñaba. por muy abandonado que. garantido la impunidad!. dinero. ¡así le hubiesen asegurado el resultado. volver azorado la cabeza creyendo oír ruidos. ni cenizas iban a quedar!.. ver cruzar sombras. se contuvo. sin testigos. en su poder. existiría. ¡hacía fecha que entre los dos se entendían. Tal vez no había llegado a darle tiempo la enfermedad y nada más fácil.. Había de dar. ¿pero cuál? Tomó.. el que tenía él. a favor de la trasparencia del papel.. a puerta cerrada y nada más que porque sí? ¡Bah!. hubiese su suegro podido morir abintestatovolvía meditabundo el pliego entre sus dedos. acababa de apoyar al acaso el codo sobre un resorte disimulado en la madera misma del mueble. era morrudo el negocio. Y. introducía la mano. su yerno.. de propia autoridad. de fecha antigua o reciente. papeles de cinco mil pesos del Banco de la Provincia.. se obstinaba. debía haber algún secreto. el bizcocho.. no se veía que tuvieran llave.. su eterna pesadilla. bastaba buscar un sobre igual. venta de haciendas o de campo. atenta y minuciosamente lo observaba. O había dejado dos ejemplares el padre de su mujer. El azar acudía en su auxilio. el secreto que encerraba. se enardecía. como quien guarda pesos sueltos para los gastos de la casa. dar con el sello. de un color azul de cielo!. lo de los puntos que calzaba en achaques de moral! Él escrúpulos.. poco le había costado encontrar. por quitarle.. era indudable. muchos. si luego alguna prueba salía a luz y lo dejaba colgado? No se trataba de cuatro reales. ¿Existiría el dichoso testamento. nada alcanzaba Genaro a distinguir.. Fatigado después de largo rato de infructuosas tentativas y al tratar de darse Genaro un momento de descanso... unos nuevos.

por qué acababan de aceptarlo los muy mandrias. . títulos de renta. suyos. por vanidad simplemente. vivir en un palacio... observó de paso Genaro. ni por la del Papa habría cambiado su suerte. en su casa. campos en Santa Fe. se le habrían salido del bolsillo al cabo del año. se habían de juntar. los mismos que lo habían mirado como a un animal sarnoso siendo pobre. ¿qué extraño? Otros más brutos que él lo habían sido.. ¡cómo era que habían cambiado después. de abrirle de par en par el Club como a muchacha bonita. baratitos. con tal de poder fregarlo a él. Era primero la enunciación de los bienes. como una especie de apoteosis de su triunfo en fin. reuniones.. ¿cuánto le habría costado la fiesta. gastar en palco y en carruaje.. los tiempos habían cambiado. como se amontonaban las moscas al olor de la carne. púsose a devorar con avidez su contenido.. y. no sabía qué hacer a ratos de su bulto. que distribuyese en vida o legase al morir el referido quinto a los pobres. valores. adulándolo y sacándole el sombrero.. podía. Por eso se había ido a vivir con su mujer a una casita de dos ventanas que le había sido adjudicada a ésta en la herencia. curioso sin embargo. Y era su voluntad. como un marrano. como el coronamiento de la obra. se aburría atroz. andaba como bola sin manija.... y... como si se la pagaran con rédito los otros.Confiado en sus deducciones.. cuántos miles.... consagrado a su hijo y a su mujer? ¡Bonito entretenimiento. Pero. a ese paso. Y. de la labor o del saber humano.XXXVIII Quince millones a pesar de las porquerías de su suegro. dedicarse a la política. con Máxima que era un hielo... etc.. teniendo a honra ser recibidos por él.. entraría aquella en posesión del quinto. su revancha. tres estancias pobladas en Buenos Aires. Sí. alguno de los ramos. Y habían de ir. Sí. a qué y para qué. aplicar en algo sus facultades. así hubiese tenido el cielo tan seguro. acciones. ladrón!. Declaraba el testador ser gananciales los bienes.. con sus pesos. viejo crápula. berreando noche y día. de los mil ramos de la actividad... de hacerle el negocio como cosquillas en el amor propio... poco a poco había ida dominándolo el fastidio. reflexión hecha. no dejaba de ser halagüeña la cosa. ni palabra se decía del hallazgo que acababa él de hacer.. su voluntad terminante. lo mismo se dormía en una cuja de fierro. miserias. llenar su tiempo. dos solas líneas fijaron su atención: «Queda otro de idéntico tenor en la oficina del escribano Cabral. la política. quince millones como quien no decía nada. lo que pudieran pensar o decir de él. ser Ministro y hasta llegar a Gobernador.. disponíase ya Genaro a destruir el testamento.. con mano segura y brusca rasgó el papel. ¿Ocuparse. Seguía luego la parte dispositiva del acto.. indudablemente. por ejemplo?. Dejaba la otra mitad.. ¿Vivir la vida íntima del hogar. .. la compensación a los vejámenes sufridos. de aceptarlo sin discusión. volando. comprados en la calle de Artes y cocinera criolla de doscientos pesos. en lo bajo de la página.. Era el reverso de la medalla. yendo a cuentas. no le hacían mella ya esas cosas. habría podido nadar en la opulencia. en casa del tipete de marras. Modestamente. a golpes había aprendido y tenía la epidermis dura.. se decía Genaro.. ni mucho le importaba de los pobres. disponía de todo lo suyo. no estaba para mantener zánganos él! ¿Asunto de rodearse él mismo de lujo y comodidades? Bombo. una larga lista de propiedades urbanas y rurales. otros terrenos más. ambiciones. Con la renta. espantosamente. y la música del mocosuelo por su lado. que se costearan si querían la diversión con toda su alma.. del tipo del gringo tachero!. acalambrado la mano. tranquilo ahora y sin recelo... bailes en su casa convidando a medio Buenos Aires. acababa por declarar. hacerse de influencias en la campaña. sentía un vacío en el fondo. Ni mención siquiera. tentadora. ¡Los pobres!... no acertaba él mismo a darse cuenta... que parecía no tener más oficio que ponerle cara de palo. dado caso de sobrevivir ésta a su hija. se había vuelto muy filósofo y muy práctico. pertenecer la mitad a su mujer. que en una cama de caoba y nada había mejor.. cuando. venir de diputado por donde tenía la estancia que le había tocado a Máxima en la herencia. ¡Mucho se lo iban a agradecer los pobres. más sano ni más higiénico. ¿Por divertir acaso a los demás iría a echar la casa por la ventana? ¡Cómo no. que ni dormir siquiera lo dejaba!. y todo en suma. los de copete alzado. pero no sin una expresa condición: sólo al fallecimiento de la madre. la quinta de Belgrano. a hacer añicos el papel. con menos de la renta de su fortuna..» Fue como si se le hubiese. ¿Qué más tenía habitar en casa propia que en casa alquilada?. un hueco.. cuya administración y usufructo debía corresponder exclusivamente a la señora. que el ejercicio a pie y el bravo puchero del país. obedeciendo a un instantáneo y ciego movimiento de despecho. en obsequio a un mezquino sentimiento de vanidad? ¡Bah!. ostentación. dar comidas. sin desviar los ojos del papel. ruin. respecto a las posibles consecuencias del acto que meditaba. la vida pública.. era saborear como a tragos el delicioso placer de la venganza. de los tres que le habían machado. le habría quedado ese recurso a falta de algo mejor... embanderarse en cualquier partido. con íntima satisfacción y mientras.. de amontonar al ruido de los pesos. continuaba su lectura.. no era el mismo hombre de antes. los orgullosos. un norte que perseguir. de golpe. en favor de Máxima. varias casas en la ciudad. muebles del país. tener un objetivo. a ratos solía decirse.. trazadas allá.

emprender algo que pudiera producirle. una mal definida desconfianza. Con cincuenta miserables mil pesos había empezado y tenía en tres meses un millón de utilidad. le había seguido entrando no más.. en día cercano de la mente de Genaro. que eran argentinos. a una suma redonda. el furor de antes. Calladito la boca.. la idea de unos cuantos milloncitos irás en la faltriquera.. Sin duda. pasase a los siglos venideros? Algo más positivo y eficaz que toda esa vana hojarasca de las humanas grandezas. venía bien. acobardarse la gente. No. Justamente. seguro. que le hablaran de eso. ¡La patria. tan fácil. de pedir a nadie nada.... un deber de padre. quién iba a poder asegurar que no eran simples alternativas. manzanas enteras se había comprado que ni pensaba en largar. como querer retraerse. de fortunas improvisadas comprando y vendiendo lotes. entrar en especulaciones. con sólo un traspaso de boleto. No era tan así no más. lo que caía. se había propuesto llegar a cierta cifra. lo que se presentaba. no entraba en su reino. más zonzo de no aprovecharse hubiese sido! Una vaga y sorda inquietud sin embargo. con su trabajo. con prudencia. no era el frenesí. que corriesen atrás el albur. para ensayo. las posesiones encumbradas. y hasta un deber podía ser reputado de su parte. con retirar del depósito del Banco un par de miles de duros. para el caso como si lo tuviese ya en el bolsillo. a no irse de bruces. porque le naciese aspirar y le sonriese el poder. no ganaba plata a rodo el que no quería... enhorabuena. como jugar con dados cargados. desengañándose. acusarse en el público una especie de enfriamiento. haría la prueba. llegó a posesionarse. ¿Qué más tenía ser argentino que cafre. cerca. Sin duda. era honra y provecho.. como suyo... no se oía sino de miles. quebraderos inútiles de cabeza. con todo se hacía negocio. renunciar de sopetón a lo que había mirado como cosa hecha. las altas dignidades.... de patria y de patriotismo. a decir amén a sus antojos. lo suyo.. grabado en la historia de su país.. su plan combinado de antemano. la locura. los públicos honores.. haber nacido en Buenos Aires que en la China?. le bastaba. con tiento. pero nunca había de sobra. estaban de moda las de tierras. a no precipitarse. ni necesidad tenía de hacer uso de su crédito. Y se había cebado. mientras no le pagasen lo que se le había antojado pedir por ellas. ¿con qué necesidad? ¿Por él. ¡Claro. Le probaría así a toda la parentela de su mujer que no estaba atenido a lo que recibiera ésta de sus padres y que era muy capaz él como cualquiera. Vería primero. quien desplegara los labios para sacar a la suegra y a la mujer de la ignorancia en que se hallaban. ¿Quién sabía tampoco. Pero era que tenía sus vistas. algo como una simple bolada de aficionado. acariciado la idea de hacer de su nombre un nombre ilustre. deshacerse con ventaja de lo que había adquirido y. hasta por el bañado de Flores y los tembladerales de la Boca.Pero no le daba por ahí. habría podido vender. llegó a ocurrírsele. se le volvía cuesta arriba resolverse. aunque no ya con las ganancias bárbaras del principio. iba viéndolo él. desde que Máxima lo era. como quien decía de puro zonzo. subas y bajas del momento como sucedía en toda clase de negocios? . algo mejor y más sustancioso que la gloria: los pesos. tan sencillo dar uno siempre con la horma de su zapato. lejos de eso. ni se había dicho después. la suma que había encontrado y de la que no se decía jota en el testamento. la mejor de las patrias. todo. fluctuaciones pasajeras. donde más gorda se pasaba la vida y más feliz!. asegurado el porvenir de su familia. de puro patriota. a la ocasión la pintaban calva. polainas.. llenándoseles la boca. alrededor de diez millones para liquidar y retirarse. seguramente. o de una estocada en algún duelo? Se reía él cuando los oía hablar de patria a los otros. iría a andar metido en danzas. merecía siquiera la pena. al Sur.. no era su fuerte la política. decir con orgullo. aumentar el patrimonio de su hijo.. al Norte. su casa. bromas de otra clase. contribuir a dejar.. por él mismo. Todo el mundo ignoraba. infalible. Eso sí. encontrar aficionados. siendo rico. sin mirar para atrás. ¿De patriota entonces. que existiese tal dinero y no sería él. a la orden del día. había tratado de asegurarse con tiempo. ni cerca!. fijo. lejos. .. para todo había comprador. la prudencia acaso. no le desagradaba. Y le era duro. tenía metido en el Banco lo que le había pispado al viejo en el escondite de su escritorio.. la patria era uno. quien estuviese dispuesto a hacerle el gusto. libres de polvo y paja.XXXIX Había sido como verle las patas a la sota. el dinero. se citaba casos de individuos que habían sacado en horas el vientre de mal año. lo que abundaba no dañaba. una porretada de lotes.. arriesgando a que el día menos pensado le agujerearan el cuero de un balazo en los atrios. se compraba en diez para vender en veinte. no tenía gran necesidad él. sus cálculos.. ¡no. inmortal que... Medio parecían escasear los candidatos. la sana prudencia se lo aconsejaba así. al parecer.. el que viniese atrás que arrease. Negociar más bien.. un simple picholeo para empezar. que se había fijado un límite. había sido siempre el sólo anhelo de su vida. de firme. porque hubiese alguna vez ambicionado.. se había metido hasta la masa.

convertido en un manantial inagotable de riqueza. como quien largaba una brasa. a trueque de inmensos sacrificios. el marido. le mentiría. escribanos. paredes viejas. pecho ancho!. donde tantos años hemos vivido con papá y mamá!. muy de una vez ya. carguen ustedes con el perro muerto y entiéndanse como puedan. Nada. cómo salir de aprietos. no era un móvil mezquino y egoísta el que inspiraba sus actos. sin indagar. declararse liquidado... mucho. quebrar. ¿Qué temperamento adoptar. dinero tomado a premio. mi hijita... hija. a nadie.. la engañaría: estaba ganando un dineral. Recobrando. retirada y sola era lo único que pedía. quién decía miedo. quiso al fin. ¡Con tal de tener a su hijo allí. Sin observación alguna ni reservas. de nuevas demandas de dinero. ¿qué más tiene ésa que otra cualquiera?. La cuestión. desde luego. no había razón para que habiendo valido hasta entonces... ¡a Dios ponía por testigo! Era de él de quien menos se preocupaba. de engatusarla. de mi familia. ¡Y eran los hombres los que fabricaban las leyes. como si ni existiese en el mundo tal mujer. lo que sí exigía de su marido. no se animaba. cuatro veces halló a Máxima dispuesta. por mucho que no le faltaran ni ganas ni agallas.. sin idea clara del alcance de sus actos. Bien sabía él cómo había de manejarse. acreditado iría a estar!. todo el que le había sido ofrecido.... no pagar.. no señor. soñar tan sólo en vender. Maldito el estómago que le hacía. meterles el clavo. su venia. era precisamente con el fin de no dejar pasar una espléndida ocasión. vas a venderla? -Sí. como si algo entendieran las mujeres de esas cosas. Se guardaría. cretinos!. su hijo. como si supieran. testigos. no tan calvo. de ver. como si lo hubiese contemplado. Y no por él lo hacía. habría sido soñar en imposibles. de confesarse fundido. sin embargo.. hablando en plata?. en plaza. lo que sí entendía que fuese así. lo que se puede sacar.. le pasaría la mano. preocuparse entretanto del cúmulo de compromisos en los Bancos. Se mostraría muy fino con ella y muy amable.. su amor de padre únicamente lo impulsaba. imbéciles. no de fijo. la ley lo obligaba a pedir a ésta su acuerdo. una fortuna. Fuerza le era atender.. todo lo que había podido obtener y que en la fiebre.. buenamente escribía ésta su nombre. -¡Pero vender eso tan luego. Bajo la impresión del pánico. una verdadera pichincha que se le presentaba que necesitaba el empleo inmediato de mayores capitales. poco después. ¡En bonito punto de vista se pondría. o.. Nada comprendía ella de todo eso. salvando apenas su dinero. que nunca llegase a acordarse de ella él. no se avenía a pegar semejante campanazo. En presencia. Pero. -Son zonceras. él. de decirle la verdad. ni aun a costa de pérdidas enormes. No. el jefe de la familia.. inmensamente rico. despertaba en él la ambición. saber si conviene. en su interés que se desvelaba trabajando. era una idea... de ambos. de la noche a la mañana. repentina. vería de envolverla. lo que debe interesarnos.. habíase dado prisa a convertir en tierra. tratar de darse cuenta.. te lo repito. ¿Por qué? Cien mil inmigrantes desembarcaban por año. conseguiría Genaro realizar una pequeña. ¿Qué podía importarle un puñado de dinero a trueque de que la dejara en paz.. todo tenía su límite. lo más cómodo y eficaz para quedar de una vez a mano con todo el mundo. no sin dificultad. ni hacía por comprender. y se trata. derretido.. prestaba a ciegas su firma. pretendes. rúbricas. vivir tranquila. y cuidado que no era un nene él. de crecientes exigencias por parte del primero. de cerciorarse por sus propios ojos. lo más práctico sin duda. ladrillos al fin. por ese hecho solo. despertándose en su alma una sospecha. se aguantaría uno o dos meses más.. que era hombre de pelo en pecho para esas cosas. de que el cielo se lo conservase!. de un espléndido negocio.XL Una primera. era mostrarse muy enteramente sin vergüenza.. una idea como cualquiera otra.Nada justificaba. porque quería que fuese rico. Papel sellado. sin saber a punto fijo.. estaría a las contingencias. una mínima parte de las sumas por él comprometidas. hasta la última pulgada de la inmundicia esa de sus terrenos. Sí. una crisis general. Era la escritura de venta de la de la casa calle San Martín: -¿Cómo.. de que la librase de su presencia Genaro? Sí. desastrosa. nuestra. esperar.. el país se iba a las nubes... pronta a acceder a los deseos por él manifestados.. lo que venía a ser lo mismo. marchaba viento en popa. si hubiese podido disponer a su antojo de lo de la mujer. en bancarrota. preocupaciones.. en plena crisis luego.. en el delirio de especulación y de lucro de que llegara a sentirse poseído. la casa paterna. la gracia que le causaba. es el precio. pero no le quedaba más remedio que amujar y hablar con Máxima para que lo autorizase ésta a vender o hipotecar. una segunda vez. a su excelencia. cavilosa y alarmada. que para nada se ocupase. hasta por ahí no más. en bien de éste. a su lado. se viniera barranca abajo y dejase de valer la tierra. ¡Qué diablo. Del mal el menos. luego tres. a qué arbitrio sujetarse.. decirles: ahí tienen. pero ni eso.. y habiéndole anunciado su marido un día que algo le llevaría más tarde a objeto de ser firmado por ella. sino sólo en obsequio al chiquilín. largarles todo a sus acreedores.. el hijo de ella. hacer entrega. No.. reiteradas sin cesar.. cómo cumplir. . . por nada. ofrecen por ella un precio loco y he creído no deber vacilar... ni le interesaba tampoco.

-No.. te declaro que me contrariaría sobremanera. No extrañes que te hable así. de aparecer como un tramposo ante el público. más dinero todavía. cuánto dices que necesitas? -bruscamente acabó por exclamar. este. Más bien por verse libre de él. resuelve tú misma. que soy un miserable o un loco. plata únicamente lo que debe uno dejar a sus hijos!. de un extraño sentimiento de compasión: -¿Cuánto te hace falta en suma. ¿Mentía su marido.. no tenía trazas de haberse quedado tan convencida que se dijera. Es cierto. sin embargo. Pava. Como no hubiese ido hasta . le había pegado en el codo y hecho abrir la mano a la muy pava!. como si fuese todo la fortuna. es que soy madre. me has visto ceder sin resistencia a tus deseos. he firmado lo que ha sido tu voluntad que firme. en asuntos de ustedes los hombres. -¿Eh?. -Debo prevenirte que no es una venta definitiva. como de un dolor de muelas. que he puesto una condición. una cuestión de honor y de decoro para mí. ¿Ni cuándo era tan mentira. en fin.. a la vez que de una tenaz y sorda desconfianza. infalible. escúchame. un inconsciente por lo menos....... pero lanzado en los negocios como te hallas. me he mostrado contigo sumisa y complaciente. que es seguro. tu marido al fin.. estaba en el fondo penetrado de que. permíteme que te recuerde que estamos tú y yo en la obligación de conservar y trasmitirle intacto el patrimonio que le viene de su abuelo. Lo que he recibido de mi padre. tú comprendes y. -exclamó Genaro con un vehemente gesto de impaciencia-. debo mucho. -¡Tómalos y quiera Dios que sean los últimos! ¡Había caído en el garlito. llegaría a producirse la reacción consiguiente a toda crisis. se conocía que había aflojado.. o llevaba impreso su acento el sello de la verdad... que hay una cláusula que establece lo que llaman pacto de retro-venta. Hubo un momento de silencio entre ambos. qué creer. debo. -Con trescientos mil pesos me bastaría... cien veces lo que en ellas he invertido pero que no me conviene por lo mismo realizar. poseída. Largo sería explicarte por qué. dentro de cierto tiempo y por el mismo precio. reveses y aun animado de las más sanas intenciones. Repetidas veces ya... un artículo del contrato que nos da acción a quedarnos de nuevo con la finca. ¿Y el nombre que heredan éstos de sus padres. así será. tarde o temprano. Pero. Sí. Ya ves que nada se pierde y que estaríamos siempre en tiempo de recuperarla. comprometer así con tu conducta la fortuna y el porvenir de tu hijo. ¡Pero hasta cuando por Dios!. Buscaré comprador para alguna de las otras propiedades. Oye Genaro.. -Lo que quiere decir que necesitas dinero aún.. si te fastidia. aunque no tanto. de llenar ineludibles compromisos bajo pena de faltar a mi palabra y de comprometer mi crédito. sufrir pérdidas. si quisieras. pero una cosa sé. elige tú. quiero dejárselo a mi hijo. tan espléndido el negocio como dices. ni para qué. -¿A qué venderla entonces? No es tan bueno el precio.. no digo eso. dirás tú y acaso no carezcas de razón. obstinadamente Máxima lo observaba. ver en poder de extraños la casa donde he nacido yo y a la que tanto cariño tenía mi padre. si hubiese una cuestión más seria de por medio. ¡Pues no que.. algo con que cuento de una manera indudable que no puede dejar de producirse. Ahora. y si no se tratase sólo de dinero. de un día a otro. No estoy al cabo de tus cosas. se habría mostrado tan listo. sin que importen mis palabras un reproche. mi hija.. es que nunca puede uno contar sobre seguro. -Es lo que no sabes y lo que conviene que sepas sin embargo. Iba y venía Genaro a lo largo de la pieza. de una manera absoluta. no paso de ser una pobre muchacha ignorante yo. sin preguntarte siquiera por qué. como un ladrón? -¡Tú!.. ni menos te pido ni pretendo que me impongas de ellas. tan cuento tártaro lo de los montes y maravillas que le había pintado? Él mismo conservaba una esperanza. A qué querer intervenir.. Negocios. Pero. era farsa la de aquel hombre. comedia como otras veces. -Cualquiera que te oyese. pueden salir errados tus cálculos. de no ser por eso y de no creerlo así. -¡La fortuna. qué pensar? llegaba ella a preguntarse. lo que te hago saber ya que me pones en el caso de decírtelo. fijo.. cuando te reservas tú mismo la facultad de deshacerlo. ya que tanto hablas de riqueza y de fortuna. pava.-Todo lo que tú quieras Genaro. todo tiene su límite y me parece que basta ya. no lo dudo. se la había pisado. no digo tanto. la ruina y la deshonra por el otro. si tanto desagrado te causa. ya que me obligas con tu necio y mezquino proceder para conmigo. si te obstinas y persistes en negarme la miserable suma de dinero que solicito de ti. por un exceso de prudencia.. una violenta agitación al parecer lo dominaba... y. La riqueza por un lado.. se habría puesto tan en cuatro él por pagar!. es suyo. que mucho me disgustaría. doblemos la foja y que no se hable más. ni te sorprenda mi actitud resuelta y decidida.. deberes agrados sobre mí y que eso me basta. mientras no llegue el momento y un cambio no se opere. le pertenece. he juzgado conveniente dejar esa puerta abierta. a qué mezclarme en lo que es ajeno a nosotras las mujeres. un vuelco se operaría. en tal carácter. creería que trato de despilfarrar yo. que tienen forzosamente que producirme. por precaución nada más. operaciones en que he entrado... que pesan.. yo. de tirar a la calle lo que tenemos. puedes llegar a equivocarte por desgracia... la fortuna. francamente.. Como si la duda hubiese surgido en su espíritu y la hiciese a pesar suyo vacilar.

. Deseaba verla. de la peregrina y feliz inspiración que había tenido. a venir a verme todavía y a pedirme?... días después. como las cuentas de un rosario. de conservar. por todas partes se aseguraba en suma que era un hombre completamente arruinado. de suicidio. antes que esposa. obedeciendo a impulsos del corazón y animada por un noble sentimiento. di. Había abusado de su confianza. la había robado indignamente. los resortes que una suprema extremidad sugiere al hombre. a todo recurrió. una zoncera. a la súplica. que era lo más probable.. circulaba con su nombre. hacerle creer a la otra que eran pesos papel. de treinta mil duros y pago íntegro. según se había mostrado de cocorita. ni un poquito de vergüenza tú. a la amenaza. del mal estado de sus negocios. nuevos plazos se cumplían. la crisis producida le ocasionaba pérdidas enormes. se decía Genaro con íntima alegría. en fin. treinta mil pesos fuertes. le brindase los medios de ponerse a salvo. Se explicaba. a despecho de la confianza que en el éxito abrigara. Nada. en su carácter de tío y dado el cariño que le profesaba.. vería de brujulearse. más que perra se portara. lo que por el momento interesaba. Que lo quisiese ella a su marido y mostrase todo su anhelo de ayudarlo. pesos moneda corriente. de su crítica y precaria posición. recuerdo perfectamente que el hecho me ha sido referido por quien se encuentra en situación de conocerlo y no tiene interés en faltar a la verdad. por el afecto que profesaba a su madre. entre otros uno de data reciente y treinta mil fuertes de valor. Era indudablemente un buen golpe el suyo. qué término tendrían. apelar a Máxima haciéndole otra entrada? Mansita la había largado. a asunto de qué me sales a mí con eso? . leería pesos ella. como para salirle con ésas ahora y tener una de a pie los dos. había sorprendido su buena fe. comprometiendo así lo suyo.. a una amenaza de muerte. su reputación y su nombre por lo menos. Ni él mismo habría sabido acaso decirlo. hasta qué punto podía Genaro reputarse autorizado a reclamar de ella tan costoso sacrificio. eran los trescientos mil de la otra. acudiese en auxilio de su marido. se hablaba de él.. reducido a empeñar la garantía de su palabra.XLII Recibió Máxima. las exigencias de la situación porque pasaba. le consta. la visita de un hermano de su padre. loco. una mujer joven. no se le ofrecía otra vía de salvación para salir de la situación tremenda en que se hallaba. como de una cosa notoria. o ni eso. ciegamente. muy bonito. satisfecho del expediente por él imaginado.. va y se estrella. se comprendía que. de pesar con madurez las consecuencias de sus actos en la vida.. pero convenía con todo no olvidar que. ¿a qué ponerse a hablar de fuertes. Debía pensar Máxima. Un vencimiento.echarle la capa al toro.. obligado a protestar. era mujer ella. . ¡Sí. fueron tocados por él. lo más seguro. ¡Medio embarullaría el signo $ él al llenar la letra... jamás. así y no obstante sus solemnes juramentos. era de pública voz que.. ni una gota de sangre en las venas. nuevas obligaciones se sucedían. Todos los medios. hacerse cargo de que se trataba no sólo de su presente bienestar. reflexionar seriamente.. Un amigo. y te atreves. Pero. qué no tienes ni pizca. tomaría a solicitar. a manos llenas. pero el provecho quedaba en casa. era madre. con qué necesidad? Bastaría decirle. dada la actitud de su mujer. orgulloso de su idea. qué límite reconocían?. de maniobrar con ellos. y volverse él con una mano atrás y otra adelante. era un infame su marido. Vióse con todo y. miembro del Directorio del Banco. que acabar por levantarse la tapa de los sesos!. porque. el geniecito que había revelado tener.. habíasele acercado y lo había impuesto a él de los asuntos de Genaro.. yendo a negarle su firma por semejante bicoca!. sonaba muy bien lo de la honra. sabida y averiguada.. Se le venía encima en esos días. sino que comprometía también con su conducta imprudente el porvenir y la suerte de su hijo. .. ¡el mismo genio del viejo su padre!. -¿Qué sucede. era ella la mujer de un falsario y de un ladrón. una niña sin experiencia y no siempre podía hallarse por lo mismo en situación de apreciar bien. le había mentido. la herencia de su padre. que numerosas letras y pagarés. traía a Genaro preocupado.. ¿A qué santo encomendarse.. por la vida de su hijo que nunca. habiéndose lanzado en las pasadas especulaciones de tierras. Agregaba la persona en cuestión. a la astucia y al engaño. el de Máxima. Pero. acudió Genaro a su mujer en demanda de nuevas sumas de dinero: -¿Pero dime. Debía éste en plaza fuertes cantidades de dinero. el modito que había tomado. entregando. llevaba como garantía su firma al pie. sus apremios. hablaba bien alto en su favor eso. estúpido pensó. las propias necesidades de éste. En fin. hablarle en reserva de algo serio que había llegado a su noticia y que.. ni leería. -¡Treinta mil pesos fuertes!. creía de su deber no dejar pasar en silencio.XLIII Como ve el animal desbocado que corre a estrellarse contra un muro. . ¿está seguro usted tío de lo que dice? -¿Y cómo no quieres que lo esté? Sé por lo menos. ya que no ilesa su fortuna. ni se fijaría y más que mala. Se trataba de su marido. después de lo que has hecho. qué pasa hija. llegó a ocurrírsele de pronto.XLI Pero una a una. por otra parte. abogaba en su pro. a implorar de su mujer favor alguno de dinero. Estaba muy bueno... friolera... ¿a dónde iba ella. la había engañado. entre otros. santo y bueno. lo que debía pertenecer un día a sus hijos. a jurar por su honor. los arbitrios.. estaba desesperado.

con tres letras protestadas ese día. el que acababa de anunciar su resolución de matarse y a su propia mujer era a quien se lo había dicho. -Se acabaron ya esos tiempos. reflexiona. como un bribón me has arrancado! -¿Qué. lo chistaba. señalado acaso con el dedo como quebrado fraudulento. ¡Ah! ¡perdóname. ¿qué más. sí. mira de no poner a prueba mi paciencia. de la iniquidad que has cometido arrancándome lo que. vociferó Genaro. perseguido a muerte por mis acreedores. acusándose en los pliegues de su labio-. del seno mismo de su hogar. acabo de soportar de ti palabras duras que persona alguna en el mundo otra que tú. por dónde era mejor que reventase? y sin articular palabra al fin. qué aliciente la existencia le ofrecía. lo que había cosechado a lo largo de su camino. dejándose caer sobre uno de los bancos de la Plaza del Parque. atropelladamente salió. ninguna voz.. Y años enteros hacía que ni palabra le escribía a la madre. como sintiendo que zozobrara su ser en las tinieblas de un vacío inconmensurable.. dominado. ¿Qué diría. por esos aires de hipócrita que afectas. era injusto. merezco tu compasión.. ella únicamente. su madre y su hijo y él y su mujer y todos y todo. un pobre hombre desgraciado. Siempre la misma historia.-¿De qué? ¡de todo. ¿qué querías que hiciera.. ¡no eres capaz. que ella enferma. Y miraba. dime.. amenazado de verme hundido en la opinión como insolvente. volvía a cada paso la cabeza esperando alcanzar a distinguir. que podría tal vez costarte caro! -¿Con ésas me vienes. la frente entre las manos. No. Dirigió hacia adentro la vista y esperó. ni pensar podía en moverse.. era evidente. ni más ni menos que como a perro lo miraba. con desesperado gesto de rabia y desaliento. ¡Eh!. quiero ser. te han dicho? Y bien. era tal y tan profunda su aversión.. qué habrías hecho tú misma en mi lugar? -¿A mí me lo preguntas? -Cargado. tú que habías sido mi ángel tutelar. ¿Llevaba puesto su sombrero? Sí.. perdóname!.repetíase Genaro tristemente... que no quería morirse sin verlo. como un estafador vulgar. solo . -¡Máxima! -exclamó Genaro entonces cambiando de tono bruscamente.. ni que me deje yo ablandar ahora como antes. la pobre vieja. Indiferencia. ni el trabajo de leer sus cartas se tomaba. -a la vez que echaba mano a la cintura y con trágico ademán empuñaba un pequeño revólver de bolsillo. lo confieso. lo tenía. repulsión. brillando el fuego de la ira en su mirada. ¿Lo dejaría salir así su mujer. no me insultes.. también. por la vereda opuesta avanzó con lentitud en dirección al Norte. por una extraña y afligente impresión de desamparo.. te lo prevengo.. he faltado. que esa prueba de helado desafecto le llegaba.. siempre... -¿Matarte tú?. sin embargo. inventa algo mejor -y clavando en su marido la mirada. muchas veces. acribillado de deudas. Fiasco.. y.. y de su propia casa. nada iba a conseguir. había dado fiasco.. era claro. los codos en las rodillas. como fuera de sí. sería capaz. Solo. solo. de tu última hazaña. tan a fondo lo tendría calado que le había conocido el juego y ni duda siquiera conservaba de que fuese una grotesca farsa la suya. a no salir de la calma y la templanza que me he impuesto.. de la conducta pérfida que conmigo has observado. cínico! Estaba que trinaba su mujer. mi única providencia hasta entonces. te he engañado. era fatal. ¡Pero cuida de lo que haces... a estar harto! ¿Qué halago. sabes... habiéndole dicho él que iba a suicidarse nada menos. farsante. Nada. Había alcanzado a pisar el umbral de la puerta de calle. una mirada de encarnada y profunda hostilidad-. la vieja. me ves resuelto a mostrarme contigo bueno y tolerante. lastimosamente tu tiempo -repuso ella provocante-. es cierto. sobre todo. su madre.. qué haría. a la incierta luz del gas. he aprendido. -Solo. los cobardes no se matan! Con la expresión de quien se siente vacilar y no acierta en la duda a resolverse. hasta felicitarse en el fondo de que cargara el diablo con él? Maquinalmente cruzó Genaro la calle.... ningún ruido se percibía.. me he conducido muy mal. de tus embrollas. lo alcanzaba y lo llamaba azorada en nombre de la señora. era lo que había encontrado él. qué vínculos a la tierra lo ligaban? . permaneció inmóvil él.. trató de oír. pero también ponte en mi caso tú. soy antes un culpable. que nada me habrías dado tú. que llegaba acaso hasta alegrarse. la silueta de Máxima en la puerta.. con amenazas ahora? Pierdes. qué desgracia mayor puede llegar a sucederme a mí que la ignominia de tener un marido como tú? -¡El remordimiento de haber sido la causa de mi muerte!..... más que tu enojo y tu despecho. un instante. y sabiendo que nada de otro modo habría obtenido de ti. prorrumpió Genaro. tullida como estaba de pies y manos. o tanto lo aborrecía. detúvose de pronto.. ver que asomaba la sirvienta.... y era un hombre. ¡No esperes llegar a persuadirme con embustes y nuevos artificios. el sempiterno estribillo. paralítica. no me ofendas sin derecho ni razón. de pie. salía corriendo en su busca. de tus enredos y ruines trapisondas. lo estaría toda su vida. sin embargo. ni medio de ella iba a sacar tocándole esa cuerda.. qué le quedaba que hacer o que decir. nadie lo llamaba. que fuese a Europa él. a pesar suyo.. ¡empezaba a tener hasta por encima del alma ya. cuando no alejamiento. la misma música. un completo silencio en la casa. lo había estado. un fiasco completo. me has enseñado por mi mal a conocerte y sé quién eres. ella sí. osara impunemente dirigirme.

la fuerza. para qué demonios servía entonces? ¡Oh! para nada.. brotaba palpitante esa única palabra de su labio. escupiendo entre las sombras altos chorros de vapor. qué se había creído. a nadie quería. ¿Acaso la voz del corazón. pudriéndose en un calabozo de la cárcel sin esperanza de salir de él. el anhelo de ser o de hacer algo? Todo su afán.. el peso del revólver sobre su muslo. un gesto de asco al oírlo entrar... acababa Genaro de abandonar su asiento. sin que sintiese!. voltearlo a él de un balazo por detrás. como sangre que fluyera de la herida mortal de su pudor.. el muerto... qué lo constituía. qué hacía. llevarse el arma a la sien y apretar luego el gatillo bruscamente.. cerrándolas a golpes. me entregas el dinero.. sentenciarse él mismo a morir y escapar de ese modo a su vergüenza?. de causar mal. un collón él. de ése soy dueño yo!. degradado.. ignorando aun a qué iba y para qué a punto fijo. amor. qué se había figurado. Nunca. cubierto el cuerpo de andrajos y de lacras. en agarrar cada cual por donde más le cuadrara y mejor le conviniese? ¿La ambición lo haría vivir... su solo sueño había sido el dinero.. Allí. ni justo de seguro. varas la había de levantar. Semejante a algún animal enorme y monstruoso algo a la vez como de serpiente y de ballena. Y de él tan sólo. con el rabo entre las piernas. cariño por los suyos. sano y bueno. Pero. la jeta de vergüenza!. pero no de tu culo. ya vería. en una plaza. ¿Qué se había figurado la muy cangalla. lo había tenido y para perderlo y perderse él era para lo que le había servido. seguiría prendido con dientes y uñas a la vida. lo que llamaban deber. sin más ni más? ¡Ya vería si se había de jugar con él.. de volver muy suelto de cuerpo a su casa.. una necesidad imperiosa y repentina de vengarse lo impulsaba. ni digno. así.. ¿Qué hora era ya? Sacó Genaro su reloj: las doce y media de la noche. matarse por bellaco y por canalla. las hechas y por hacer le había de pagar. ni de ese triste rasgo de nobleza. inservible!. miserable! -repetía más allá. tenía él la culpa por ventura? No.. el centinela ése que se paseaba de guardia frente al portón del Parque. en puntas de pie iría a meterse. se necesitaba ser un hombre para eso y él no lo era. ¡No. emprendiendo a pasos precipitados el camino de su casa. ¡Pobre. sí o no? -No. miserable. No. haciéndola rodar.. silbaba. se arqueaba. un mandría. -¿No? -¡Una y mil veces no!... ¿Qué se había creído su mujer?. en aquel instante mismo. Sentía el bulto. bien sencilla era la cosa.. pero no lo haría. cuestión de un minuto. por ejemplo. comiendo cáscaras. por qué no había de consistir eso. No enloquecerse el soldado. qué autoridad lo demarcaba.. ya iba a saber lo que era bueno. la había de parar de punta. ni a su hijo. el gesto que haría.. entretanto: . si era hombre él de dejarse manosear impunemente por una mocosa como ella! Y sin darse cuenta exacta del propósito que lo guiaba. de noche. que iba a poder ponerlo como un trapo. era mucho. un soberano gesto de desprecio.. como cantan los cobardes para infundirse valor. el suicidado. de pensarlo nada más...¿El deber?. sabiendo sólo que la idea de dañar.. ¡no antojársele agarrarlo a tiros. ¿Matarse él. me parece. yendo a ocultar su vergüenza-. un tren cruzaba. cuál su rol. solo. como no la tenían las víboras de que fuese venenoso su colmillo. de meter la mano.. no lo haría. como un pichicho?. ¿y el deber. Podía cuanto antes llevárselo la trampa.. de él únicamente dependía.. Sí.. ¡hallábase a punto de creer que ni a él mismo! Y si tal había nacido. soy la dueña yo... como los perros a las osamentas!.. la vehemencia del sentimiento.. había de querer vivir todavía.. demasiado eso ya. por alguien en el mundo? No sabía lo que era querer él. de llegar a figurárselo siquiera. ¡miserable. quién lo fijaba. crujía en la brusca curva de la plaza. corrido... un trompeta menos.. era un cobarde. jamás. como quien pega cerrando los ojos un tirón.. ¡miserable! -oyósela que exclamaba desde la habitación contigua-... de un segundo.. ¡Ahí estaba el farsante ése. ni a su madre. estaba a mil leguas de hacerlo. repetía entre dientes al andar. por el suelo. a tirones. como un suelo. abochornado. Llegó dando de empujones a las puertas.. si no de repugnancia. rabiosamente murmuraba. dentro del bolsillo del pantalón. con estrépito. ni de esa única prueba de valor y de entereza era capaz... -¿La dueña dices? ¡de tu plata. Entró a la sala... Lo que se reiría Máxima de él. Y arrojándose sobre ella y arrancándola del lecho y. dejó estampados los cinco dedos de su mano en las carnes de su mujer: -¡Miserable! -gritó Máxima corriendo desaforada. incierto de lo que haría. había dicho una gran verdad su mujer. viviría.. qué era. pasó por la antesala. jamás había querido. ni útil. ¿qué misión en la vida era la suya. Él.. penetró hasta el aposento de su mujer despierta aún: -¿Me firmas el pagaré. como para que se le cayera la cara. sentía que le temblaban miserablemente las carnes. la necesidad. ni de esa última. pero nada bueno..... ¿Y tendría alma de presentarse.. si así lo habían fabricado y echado al mundo sus padres. al penetrar en la estación. ¿era él el responsable..

¿Cuáles son los argumentos de orden moral que Genaro utiliza para justificar su conducta? Hacer una lista y tratar de clasificarlos. Describa a protagonista y a los personajes principales física y psicológicamente.-Andá no más. Expliquen la relación y diferencias con las vanguardias europeas. Teniendo en cuenta el capítulo XXXV responda: a. • Desaparición de la madre por el viaje • Vida fácil llena de apariencias. La figura del inmigrante tratada cómicamente ya aparece en el Martín Fierro de José Hernández (841-930) a. Biografía del autor. si te descuidás! FIN EN LA SANGRE – EUGENIO CAMBACERES Trabajo Práctico: 1. ¿Cómo entienden la relación entre vanguardia estética y política? 9. ¿Se mantendrán éstos a lo largo de la novela? c. 12. 3. 4. Señalen acontecimientos sociales argentinos que se relacionen con uno de los objetivos de las vanguardias: la búsqueda de las raíces de la identidad argentina. EL REALISMO MÁGICO 1. Expliquen cuál era el objetivo de las vanguardias? 7. 2. 3. Obras literarias que ha escrito. ¿Cuáles de estos argumentos le parecen válidos o justificables? ¿Por qué? 14. 4. ¿Cuáles son los mecanismos que producen la comicidad del pasaje? b. ¿Qué características literarias presentan estos movimientos? 2. sociales y culturales argentinos que tuvo la modernidad históricos.. ¿Cuál es el objetivo de los movimientos vanguardistas? 2. SIGLO XX. Aquí Genaro parece conservar ciertos escrúpulos morales. Mencione obras y autores argentinos destacados de este movimiento . Ordene la siguiente secuencia y coloque en qué número de capítulo se encuentran los hechos. mejoramiento de la situación económica en general. 5.. Los naturalistas suelen narrar en sus obras la decadencia de las familias. • Amenaza de muerte de Máxima. ¿Cuál de las familias cae en decadencia en la obra? ¿Por qué? 13. -gruñó-. ¿Qué elementos fueron fundamentales en el surgimiento de las vanguardias. EL REALISMO SOCIAL.. Paratexto de la obra literaria. Lee atentamente el capítulo XIII y responde: a. ¿Cómo puede definirse nuestra identidad en la vanguardia? 11. ¿Cuál es el rasgo psicológico que predomina en este capítulo para cada uno de los personajes? (sus pensamientos ocupan diferentes objetos) 15. Genaro y Máxima representan dos mundos de valores diferentes (gringos y criollos): ¿Cuáles son esos valores? Enumere y cite ejemplos de cada uno de ellos. 6. a través del habla. no son azotes. Realice un esquema para ejemplificar cronológicamente la ascensión social del protagonista. GUÍA Nº 5. ¿Cómo se trata el tema del “ser” y el “parecer” en el personaje de Genaro? Ejemplifique. Mencionen datos políticos. cite fragmentos 11. ¿Qué postura asume el autor para con los inmigrantes? ¿Cómo son recreados entre sus personajes? 7. ¿Cuál es el tema principal de la obra? ¿Y los subtemas? 6. ¿Cuáles son las desvalorizaciones que se hacen en el lenguaje inmigrante. b. ¡te he de matar. Extraiga ejemplos de habla lunfarda . ¿Qué características literarias tuvieron las vanguardias? 12. ¿Qué simbolizan los nombres de la pareja protagonista? 10. 5.porteña y habla criolla. • Muerte del padre de Máxima • Compra de tierras. 13. en estos pasajes del Martín Fierro? ¿Qué importancia tienen para el mundo del gaucho? PRODUCCIÓN 17. • Muerte del padre de Genaro • Compra de una nueva casa. 9. Estructura general de la obra. Mencione obras y autores argentinos destacados de estos movimientos. El final de la obra es “abierto” redacte dos o tres capítulos que muestren la evolución futura del conflicto que tiene como eje a Genaro. hija de mi alma. ¿Qué importancia tuvieron las vanguardias en el desarrollo cultural argentino? 8. d. LAS VANGUARDIAS 1. un día de éstos.. 12. inversiones. ¿Cuáles son los móviles que impulsan realmente al personaje a robar la bolilla? b. ¿Qué tipo de narrador utiliza el autor?Justifique 8. ¿Cuáles fueron los principales movimientos vanguardistas? 10.