DECLARACIÓN PÚBLICA TOMA GIMPERT

A la luz de los recientes acontecimientos que han impulsado este año el llamado movimiento estudiantil y debido a los más recientes sucesos dentro del contexto de las movilizaciones al interior de la PUCV; a las acciones de radicalización llevadas a cabo el día 11 de junio del presente año, la Toma de los edificios Gimpert y Rubén Castro, como asamblea de Trabajo Social y en conjunto con las distintas bases adherentes a la iniciativa, declaramos lo siguiente: 1. Queremos ser enérgicos en señalar la activa participación de Trabajo Social dentro de la mayoría de las instancias de participación y movilización, ya sea en asambleas de facultad e inter-asambleas abiertas a la universidad, además de la participación en la construcción de documentos relacionados como el “Exigitorio Único PUCV”. Es en esta misma línea de trabajo que surge la moción de toma por parte de las bases, la cual se presentó por distintas vocerías de la carrera en reiteradas ocasiones durante más de un CGE, la cual nunca fue tomada en cuenta ni bajada a las asambleas para su discusión. De esta manera, luego de una votación resolutiva en la misma, reafirmamos el llamado a la radicalización. 2. Creemos también que la instancia de paro indefinido ya no era suficiente para trabajar: la realidad es que la Universidad nunca ha paralizado sus actividades en su totalidad. Además de las distintas unidades académicas que han continuado realizando sus clases, la postura de las autoridades de esta Universidad ha sido cuando menos denigrante. El “paro” nunca se respetó. Las sistemáticas “funas” de clases finalmente apuntaron a debilitar la cohesión y el trabajo colectivo de las bases movilizadas, coartando la proyección de las mismas. El hecho de que Rectoría se pronuncie casi 4 semanas después de iniciadas las movilizaciones (2 semanas después del paro generalizado de la PUCV) no hace más que reafirmar su intransigencia. Más allá de responder con una voluntad abierta a un dialogo durante el segundo semestre para generar espacios concretos que aseguren la apertura de un proceso democrático, el comunicado emitido como respuesta al Exigitorio, apeló sin escrúpulos a invalidar, deslegitimar y cuestionar las decisiones y los distintos planteamientos fundamentados desde las mayorías de las bases de la Universidad. 3. Trabajo Social como es sabido pertenece a la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la PUCV, compartiendo los edificios de Monseñor Gimpert y Rubén Castro con las carreras de Comercio e Ingeniería Comercial. Durante el tiempo que se ha sostenido la movilización hemos tenido que tolerar que dichas carreras sigan desarrollando sus actividades académicas con normalidad no respetando los acuerdos emanados del CGE. En función de ello señalamos que esta es una medida necesaria para poder hacer efectivo el respeto a las medidas emanadas del consejo, para así fortalecer la democracia construida dentro de la orgánica estudiantil. 4. Ante el inminente cierre académico del semestre impulsado por Rectoría, las distintas formas de desmovilizar a los estudiantes (clases on-line, cierre de prácticas, fondos monetarios ofrecidos a ciertas carreras para hacer efectiva su desfederación), concluimos que la Toma se presenta como la medida de presión efectiva y el único espacio que nos asegura la realización de un trabajo serio y acabado para discutir y replantear el futuro de los estudiantes movilizados. 5. Consideramos como piso mínimo para discutir los avances que posee el movimiento la reposición inmediata de los beneficios perdidos por los estudiantes debido a la requintilización; y no reemplazar los mismos por créditos, ya que esto seguiría reproduciendo la lógica de endeudamiento; de la mano a ello, consideramos que el piso necesario para poder conseguir avances en estas u otras materias, es la democratización.

Lo expresado anteriormente se vislumbra en la contingencia y un claro ejemplo de ello, es la nula incidencia en decisiones tomadas en espacios donde no podemos expresar nuestra posicion ni materializar concretamente en instancias de decisiones como por ejemplo la elección de las autoridades de la universidad la incidencia en la estructuración de nuestras mallas, bases de nuestra formación profesional, la incidencia en las decisiones que se tomen en relacion al financiamiento o la toma de decisiones que se hace con las platas de la u.

6. En lo que refiere a nuestro cuerpo docente señalamos que tenemos la intencionalidad de seguir con las instancias de diálogo y el trabajo realizado hasta el momento, caracterizado por el apoyo mutuo y la relación fraterna que hemos sostenido. 7. El respaldo de la decisión por radicalizar el movimiento responde al ímpetu de trabajo de las distintas carreras movilizadas y no a un intento por posicionar una vanguardia; corresponde a un acto de solidaridad con las voces que han sido acalladas dentro del CGE, espacio hegemonizado por ciertos sectores quienes basados en sus propios programas han intentado imponer sus lineamientos políticos. 8. Nuestra intención no es caer en el mismo juego de divide et impera que Rectoría quiso impulsar con su respuesta, sino más bien realizar un llamado a las diferentes bases y carreras movilizadas a comprender esta medida como un acto dinamizador de los procesos que como universidad se nos aproximan, apelamos a vislumbrar esta toma, como la concretización del malestar estudiantil tras los reiterados llamados de Rectoría por detener las movilización de lxs estudiantes de la PUCV, intentando desarticular el entramado social que hemos logrado producir hasta el momento. Si bien, se puede considerar este acto como un hecho descolgado y que atenta contra los acuerdos del CGE, invitamos a realizar la reflexión contraria, dando luces del contexto en que se encontraba la carrera de trabajo social, y sobre todo haciendo hincapié al manoseado concepto de Comunidad Universitaria, en donde lxs poderosxs hacen y deshacen a destajo, siendo soberanxs del poder sin mínima intención de sentar bases concreta para al menos visualizar una socialización de éste, tanto en las decisiones como en las acciones que guían a nuestra universidad. 9. Hacemos una interpelación directa a la Iglesia Católica a pronunciarse respecto al documento Exigitorio Único PUCV, ya que el señor Gran Canciller de la universidad, obispo de Valparaíso, no se ha manifestado de manera alguna, siendo aludido directamente en el documento mencionado, dejando claramente en evidencia la intransigencia y soberbia de lxs poderosxs ya mencionada. Este pronunciamiento es preciso para poder avanzar en la democratización en nuestra Universidad, mientras esta respuesta no llegue, los atisbos de democracia universitaria que puedan surgir serían estériles desde su gestación. 10. Nuestra intencionalidad respecto de la Toma no es dividir a las bases movilizadas de la PUCV, sino por el contrario hacer un llamado a lxs compañerxs de que este es el momento de tomar acciones de presión serias y concretas, coherentes acordes a los planteamientos históricos perseguidos por el movimiento estudiantil. De ahí que consideramos que la responsabilidad que tenemos como estudiantes y actores sociales tanto individual como colectivamente yace en tomar posición y ser capaces de salir del presentismo social en que nos sitúa el sistema neoliberal, por lo mismo la toma no se trata de una decisión antojadiza o precipitada, sino que actualmente es la forma estratégicamente efectiva, por la que argumentamos que se puede hacer una pausa para poder pensar el futuro a partir de nuestro presente; y luchar así por un proyecto de sociedad más justa.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful