EL AJUAR DE LA PATRIA

Ensayos críticos sobre Juana Manuela Gorriti

Cristina Iglesia
compiladora

El ajuar de la patria
Ensayos críticos sobre Juana Manuela Gorriti

Diagramación de tapa: Rubén y Marina Naranjo

Prólogo

© 1993 C.C. 402 1000 Buenos Aires, Argentina I.S.B.N. 987–99025–3–X Queda hecho el depósito que marca la ley 11.723 Impreso en la Argentina - Printed in Argentina

El siglo XIX nos apasiona por la distancia y cercanía de sus enigmas. Quienes estamos en el sur de América convivimos con su iconografía, con su arquitectura, con sus leyendas, con sus antinomias no resueltas. Sabemos que todo eso que se mezcla en el presente es, al mismo tiempo, nuestro pasado. Esa historia de batallas contra los españoles, de enfrentamientos entre criollos, de exterminio del indio, de represión e incorporación del inmigrante es tan nuestra como los símbolos de la modernidad precaria enarbolados sobre las sombras de estos combates. Heredamos una imagen ensangrentada del pasado. La imagen apuntala la idea de que estas luchas son, quién puede dudarlo, sólo una cuestión de hombres. Como también lo es la representación simbólica o testimonial de esta experiencia en la escritura. Al mirar hacia atrás, las mujeres quedan al borde de la escena, fuera del campo de batalla, entregando sus joyas para que se conviertan en espadas o reuniendo trozos de tela para transforPrólogo 5

marlos en banderas. Escriben, cuando lo hacen, cartas o poemas desmañados, mientras los hombres, dueños también del campo literario, ponen títulos a los géneros “mayores”, escriben Facundo, Amalia, Martín Fierro. La guerra de las mujeres En 1891 Juana Manuela Gorriti publica Perfiles, una colección de breves trazos biográficos. La mayor parte de ellos se ocupa de hombres que lograron celebridad por su patriotismo. El libro se abre, sin embargo, con el perfil de una mujer guerrera, Juana Azurduy de Padilla. Esta mujer sigue a su esposo al combate contra los españoles “desde la noche de bodas” y se convierte en una de los oficiales más valientes al mando del general Padilla. Cuando éste muere, Azurduy asume el mando del ejército criollo y llega a obtener por sus méritos, por su valentía, el cargo de coronel, otorgado nada menos que por el general Belgrano. Los datos biográficos de la caudilla están precedidos por una frase de Gorriti. “Util y provechoso es, ahora que la molicie de nuestras costumbres ha enervado el espíritu de la mujer haciéndola esclava del hijo sin otro entusiasmo que el de la vanidad, ni más culto que el de su propia belleza, bueno y provechoso es, decimos, despertar la memoria de mujeres excepcionales de otro tiempo; de aquellas que, guiadas por los preceptos de la Iglesia y por los dictados de su corazón acompañaban al esposo a todas partes, siguiendole en el llano o en la montaña, por laderas y precipicios, sin otro culto que el de la patria” (P, 2). La frase condensa, de manera ejemplar, el tránsito de la mujer sudamericana desde la escena principal en que se libra la lucha por la patria, al interior muelle y asordinado de las habitaciones, dibuja certeramente la conversión de mujer de combate en mujer de su casa a lo largo del siglo. Gorriti, testigo de ese conflictivo proceso de reclusión de la mujer en el ámbito doméstico, decide, en el momento en que éste ha llegado a su apogeo, denunciarlo con una apelación al pasado heroico. La frase se instala decidida6 Prólogo

mente en el presente, ahora, y decide despertar la memoria de mujeres excepcionales de otro tiempo. Despertar la memoria desde el presente es un gesto que, en un doble movimiento, constituye el pasado, lo transforma en Historia, y al mismo tiempo lo narra para que exista en el presente. Gorriti trae hacia el presente una memoria de mujeres que se incluyen por derecho propio en la historia y al hacerlo modifica la mirada de sus contemporáneos sobre el pasado. La mirada, la frase de Gorriti, incluye a la mujer guerrera y marca la fractura que esa imagen provoca en el presente: no hay continuidad, no hay serie posible. Son ya mujeres de otro tiempo y esta comprobación le da a la frase un tono de advertencia y de lamento. Juana Azurduy, una mujer que tomó decisiones militares y modificó el curso de los acontecimientos políticos, es un modelo difícilmente imitable hacia finales de siglo. Pero su perfil sirve para entender que hubo, en otro tiempo, otro destino posible para la mujer americana, otro circuito que el de las visitas de cortesía y los bailes de salón, un “culto a la patria” que autorizaba desplazamientos y acciones menos convencionales que las que Gorriti puede presenciar en las mujeres del Buenos Aires frívolo, cosmopolita que observa desde la ventana de su cuarto de hotel. Constituida en ruina y reliquia de ese pasado heroico, es decir, convertida en memoria viva de lo que era necesario olvidar en el presente, Gorriti no se resigna a aceptar la inmovilidad y la mudez del monumento que las medallas y las condecoraciones tardías parecen proponerle. El viaje y la escritura, es decir, el movimiento y la palabra definen la vida de una mujer que ha tomado decisiones personales riesgosas y que ha incidido en los espacios políticos y culturales por los que ha transitado. Lo único que no elige es el destierro de su familia que la obliga desde niña a abandonar su patria. A partir de entonces, todas sus decisiones le pertenecen. Se casa a los 15 años con Isidoro Belzú, un belicoso capitán mestizo que se convertirá en un caudillo de enorme popularidad y llegará a ser presidente de Bolivia, tiene hijas de ese matrimonio, se separa en medio de rumores de adulterio, tiene amantes, hijos ilegítimos, organiza revueltas y participa en combates. Convierte la enseñanza y la escritura en sus medios de vida y logra ser, antes Prólogo 7

también. Gorriti narra la historia de la derrota unitaria desde la perspectiva de una joven mujer federal que vive apartada. que en Sarmiento será siempre víctima unitaria del ultraje federal. en situación de riesgo. La loca de la guerra. relata el horror desde el lado de una mujer federal a la que la guerra y sus confusiones vuelven loca. en cambio. organizando un recorrido que excluye Europa.de cumplir los cuarenta años. como el de Amalia y Eduardo (protagonistas de la novela de Mármol). su escritura de la guerra articula un espacio donde la unión de jóvenes amantes pertenecientes a bandos enemigos es posible: se trata de un casamiento secreto. a las que presenta como nuevas formas de representación del ciudadano nacional. La loca de la guerra Sin duda la mayor audacia de Gorriti consiste en postularse como escritora patriota y narrar desde allí la leyenda nacional. Sarmiento y Mármol no pueden pensar la unión recíprocamente consentida de la mujer y el hombre de los bandos en pugna y en ellos la violación proviene siempre del lado federal. En “La novia del muerto” la 8 Prólogo muerte del novio es un efecto de la guerra pero la corrupción y la violación irrumpen desde el personaje de un sacerdote unitario que se adueña mediante un ardid del cuerpo de la mujer a la que debía proteger. ley y desviación. Isabel Quintana señala en la polaridad muerte–vida un eje desde el cual Gorriti Prólogo 9 . Josefina Iriarte y Claudia Torre desgajan las recetas de Cocina ecléctica –una de las obras menos conocidas de Gorriti– para leer en ellas breves autobiografías de mujeres de toda América y la conjunción de saberes femeninos sobre los hombres y sobre la patria. Buenos Aires. una joven mujer. invierte también la historia de Amalia. No hay tregua en su escritura. Graciela Batticuore sugiere que la biografía es el género central en la producción de Gorriti. padres e hijos enfrentados a muerte. una mujer respetada y exitosa. Francine Masiello propone una mirada sobre los relatos de la escritora organizada sobre las contradicciones que generan en ellos las polaridades ciudadanía y delincuencia. Toda su obra puede leerse como la voluntad de sostener este desafío. El ajuar de la patria Los ensayos compilados bajo este título proponen lecturas críticas sobre la multifacética escritura de Juana Manuela Gorriti. Durante todo ese tiempo viaja con frecuencia por América del Sur y reside alternativamente en Lima. tucumana y unitaria. víctima del ultraje unitario. uno de los capítulos del Facundo. De este modo. retenida por la necesidad de cobrar una pensión que el gobierno le otorga como hija de un guerrero de la independencia –el premio es un castigo: para poder gozarlo tiene que fijar su residencia en la Argentina–. colocándolas. interviene en el debate cultural. incestos. El relato de Gorriti abunda en diferencias: por un lado. En esta marca de inestabilidad reside la mayor eficacia de su producción. en Gorriti es federal. produce así un modelo de viaje diferente al de los escritores contemporáneos al instalar a América como eje y materia de su producción. No hay familia posible. que vive apartada en una quinta de las afueras de Buenos Aires porque la ciudad es federal. la mujer de otro tiempo que es Gorriti se resiste al encierro y a la domesticación: escribe. al hacerlo. Cuando finalmente se queda en Buenos Aires. el disfraz y el crimen. a los 74 años. la historia de la principal victoria de la campaña militar de Quiroga: es el momento de la apoteosis del héroe bárbaro y de la máxima humillación unitaria. pero esta vez mixto. Escribe sobre “cuestiones de hombres” y. a través de la magia. todo se ha movido de lugar. La Paz. Gorriti hace literatura en contra de sus propias convicciones políticas. polemiza. entabla con los escritores una disputa. suerte de matriz productiva a partir de la cual se narrará la “novela de la historia”. adulterios. Su pacto final con la modernidad es tramposo porque obliga a repensar el terreno inestable sobre el que se construye. Sarmiento narra en “Ciudadela”. porque la ciudad es unitaria. Gorriti. Gorriti es la voz de la locura de la guerra en la literatura argentina del siglo XIX porque convoca en su escritura a todos los fantasmas de la patria: indios desposeídos. mujeres arrasadas. en una quinta de las afueras de Tucumán. En “La novia del muerto” Gorriti reescribe el capítulo del Facundo: Desde el título.

Buenos Aires. a Lea Fletcher. Biedma. París. Buenos Aires. Carlos Casavalle Editor. rigurosa y siempre divertida. Félix Lajouane. solamente. Cristina Iglesia Buenos Aires. Las autoras compartimos la certeza de que la obra de Gorriti constituye un corpus apasionante y contradictorio desde el cual es posible volver a leer la literatura argentina del siglo XIX y sus relaciones con otras literaturas y formaciones culturales del sur de América. Imprenta Hispano-Americana de Rouge Hermanos. 1888. Félix Lajouane. octubre de 1993 Obras de Juana Manuela Gorriti SR Sueños y realidades. Veladas literarias de Lima 1876-1877. 1876. Buenos Aires. Liliana Zuccotti analiza de qué modo el escenario de la guerra se yuxtapone al espacio doméstico en las ficciones de la escritora esbozando un diccionario común para los conflictos políticos y familiares. Imprenta de M. París. Imprenta Hispano-Americana de Rouge Hermanos. El mundo de los recuerdos. Ramón Espasa editor. Librería e Imprenta de Mayo. La Nación.. 1892. Buenos Aires. a la Escuela Nº 2 “Juana Manuela Gorriti” de la Municipalidad de Buenos Aires por facilitarnos el acceso a materiales reservados de su biblioteca. Buenos Aires. Oasis en la vida. a proponer hipótesis en este sentido y –si la suerte nos acompaña– a suscitar nuevas lecturas. 1868. 1892. Perfiles. 1878. Félix Lajouane. 1865. que propuso e hizo posible la publicación de este libro. Buenos Aires. 2ª ed. Imprenta Europea. 1892. Cocina ecléctica. LI Se cita con las abreviaturas que se indican al inicio de la mención bibliográfica. Misceláneas. Imprenta de Mayo. 1886. Los trabajos que reunimos en este libro apuntan.escribe la epopeya nacional desde el período de las guerras de independencia hasta el momento de la consolidación del estado moderno. Las citas corresponden a esta edición. 2ª ed. 2 vol. Vida militar y política del General Don Dionisio de Puch. Buenos Aires. 1889. Por mi parte. a Jeffrey Tobin la productiva mezcla de saberes antropológicos y culinarios que compartió con nosotras. Félix Lajouane. Buenos Aires. Biografía del General Don Dionisio de Puch. La tierra natal. Buenos Aires. BP VP PV M MR OV TN CE P VL Agradecemos a Julio Schvartzman su lectura estimulante. 1909. Buenos Aires. Obras de Juana Manuela Gorriti 11 10 Prólogo . me ocupo de las tensiones entre autobiografía y biografía así como de la peculiar manera que tiene la escritora de plantear la relación entre condición femenina y condición de escritora. 1869. Félix Lajouane. Buenos Aires. Panoramas de la vida. Tomo 1. 1890. Lo íntimo.

(P.M. destructivo. no obstante. por uno de sus caprichos.G. la historia personal de Juana Manuela Gorriti se dispersa entre la ficción. quiso que desde la cuna y durante los mejores años de la juventud. acervo. retaceada pero recurrente. estarán ausentes incluso del diario íntimo de La novela de la historia 13 . envolviera mi vida … La política. que marcan la escritura de la mujer burguesa de su siglo. J.La novela de la historia GracielaBatticuore El mapa de la República El destino. un elemento absorbente. La confidencia y el secreto. Decirse en el otro es la política de una escritura que no puede eludir el relato autobiográfico y debe. 19) Fragmentaria. los libros de memoria y las biografías. conjurar lo íntimo.

trazando así el mapa de la República. portadora del escudo de armas. son hoy los Estados de la nación” (VP. intenta inculcar en el lector contemporáneo. el respeto por la ley y la democracia son algunos de los valores que se adjudican a esta “generación gloriosa”. Los límites de la patria Salta se desplazan en el relato a los límites de la nación. según ella silenciado. Entre las luchas y conspiraciones que son el escenario constante de sus textos. Contar la historia. en nota al pie para su diario íntimo. 5).1 que le permite trazar al mismo tiempo el recorrido de una generación. y que por invernadas de mulas en sus estancias cuando menos. permite dar prueba. recibía seis mil pesos anuales” (LI. que él regó con su sangre y la de los soldados. de la nobleza de los antepasados. 10). Se trata entonces de que la nación salde con ellos su deuda: la sangre derramada en las luchas por la independencia delimita una geografía y la fecunda. pero sobre todo consignar para el historiador futuro. 43). Las empresas de Güemes. El año 1832 es clave en la biografía de Dionisio de Puch: marca el comienzo de la lucha contra Rosas. la justicia. Su espada trazó en los campos del honor el 14 La novela de la historia mapa de la República. llevarlas a un grado hiperbólico mediante el relato de anécdotas o detalles sirve para trazar la excepcionalidad del héroe y su gesta. esta heredera que se queja de las “limosnas” con las que paga la nación los sacrificios de sus fundadores. Extremar esas virtudes. baste saber que el año 1807 pagó seiscientos terneros de diezmo. que ha de servir de ejemplo a las jóvenes generaciones “para aprender cómo se forma una patria y cómo se funda una democracia” (VP. Es precisamente la eficacia ficcional. Si este discurso incorpora en su constitución el orden de lo maravilloso es porque apuesta a preservarse en la memoria popular a través de lo imaginario. Los La novela de la historia 15 . el discurso se tiñe de atributos magnánimos: la grandeza. Allí organiza la genealogía patricia: los Gorriti. Se trata precisamente de convertir la narración histórica en leyenda y la memoria en culto nacional. Juana Manuela trae a la memoria la antigua vajilla familiar. Este reclamo se funda en los derechos de una propiedad perdida: la tierra y la fortuna legadas a la patria en detrimento de los intereses personales. publicado en París y dirigido tanto al lector europeo como al americano. junto con la construcción de la genealogía. de la historia argentina. El saqueo de las haciendas y laruina de las fortunas reúnen en el exilio a los revolucionarios que conciben el plan para sublevar el norte de la República. hay dos emergentes seguros: las guerras de la independencia y la guerra civil. Los estados porque él peleó. El territorio que él recorrió. Recuperar en lo simbólico los tesoros perdidos de la herencia familiar será. sin lugar a dudas. Así escribe. ha sido después el territorio de la patria. La vida de Puch le permitirá a Juana Manuela escribir ese capítulo inaugural. fantástica. escribe. los detalles y los datos de una “grande obra”. el objeto último de esta escritura. entonces “Güemes será contado como los Españoles cuentan a Pelayo” (VP. Recuperar al menos imaginariamente esos bienes.Juana Manuela. que en cambio desplaza su apuesta autobiográfica hacia los bordes de otro género. entre los héroes y los mártires de la historia patria. que vendida “pieza a pieza” sirve para sustentar la vida en el destierro. La biografía del General Don Dionisio de Puch (1868). La narración intenta inculcar en la memoria popular el culto a los héroes y recuperar para ellos un lugar de privilegio en la historia patria. “formaron la nación Argentina. El ensayo. 11). los Güemes y los Puch tejen el circuito de parentescos familiares y políticos donde se valida el nombre propio. Cuando se refiere a ello en Lo íntimo. donde la historia individual y de la patria se confunden. “Para calcular lo que perdió el General Gorriti consagrándose a la causa de la libertad. escribir la leyenda En el momento de escribir la saga familiar. el coraje. la Historia. se constituye en el sitio más formalizado de la escritura de la Historia. y la acción de Güemes en su provincia se amplifica y se extiende a toda la patria. con que se narra la anécdota ejemplarizadora. la que convierte en “epos” el acontecimiento histórico.2 La fortuna de los Gorriti se quiebra y se despedaza a lo largo del proceso de las guerras revolucionarias. estará como el resto de los hombres venerados por Gorriti.

escribe Juana Manuela al final del capítulo IV. se ve el sentimiento de justicia que guía toda la vida política del general Puch. la imagen del revolucionario corriendo semidesnudo con los grillos a los pies para atrapar a los traidores de su patria trazan este perfil excepcional del héroe romántico. “muestra de”. ha modificado el título original: la palabra “biografía”. La segunda. y su amor decidido por la ley y por el derecho. que abre de un tiro la cerradura de su celda para que pueda escapar y le entrega al general la espada de su superior. a dar mayor credibilidad a la leyenda. Dionisio de Puch logra “seducir” al sargento Furquez. 41) Prácticamente todas las definiciones que ensaya la biógrafa buscan sustento en las voces autorizadas de otros que legitiman este discurso. No obstante. “Manera misteriosa” de conspiración apunta Gorriti. Cuando Puch está preso encuentra una manera clandestina de comunicarse con los suyos: escribe en una laja los mensajes que oculta en un lugar secreto de la cárcel. La novela de la historia 17 . Gorriti prologa siempre con la suya propia el documento citado. Avellaneda. que explota el clima novelesco del detalle. el encargado de la custodia. en 1868 y 1869. los Güemes y los Puch dan a los suyos la victoria. Pero además. Dicha en dos líneas. “para que se vea” y se lea a través de ellos el texto de la biógrafa. testimonian la verdad de lo expresado.18). de epistolarios que recuperan secretos de las luchas partidarias. el héroe es capaz de despertar cierta fascinación incluso en el enemigo. Nombres como los de Bedoya. en busca de los tiranos de la patria” (VP. (VP. La narración del episodio se remata con la imagen final: “El patriota empuñó [la espada] y salió casi desnudo. la astucia. firman epistolarios y notas de diarios que vienen a rubricar las anécdotas y los juicios de Gorriti. una perspectiva que determina de antemano la del lector. además del candor de la leyenda. la construcción que implica todo relato. publicadas ambas en París. En el siguiente se ocupará de narrar el cautiverio de los Puch en poder de los rosistas. precisamente. Probar la leyenda En estas cartas tan generosas se ve su bondad de corazón. Oportunamente Gorriti caracterizará el procedimiento inverso como el rasgo más degradante en el operar de la tiranía. “Aquí comienza una parte de esta historia que parece verdaderamente una leyenda” (VP. Esta secuencia de la biografía del héroe es importantísima en la configuración del personaje. con los grillos a los pies. pero poco tiempo después la política débil de don Cruz Puch hace que su poder trastabille y caiga en manos de sus enemigos. que al mismo tiempo guía al lector en su interpretación. para que el texto pueda tener. para poner en primer plano la vida misma. La incorporación hacia el final. Se trata de eludir la mano de la biógrafa. La “vida” prometida en el título viene. el propio Puch.G. documentos y notas de diarios. existen dos ediciones de este libro. busca darle carácter documental al discurso y legitimar su rigor histórico. la aprobación de la 16 La novela de la historia Historia. que reza en la tapa “corregida y aumentada”. La revolución triunfa en Salta. como si ella se mostrara directamente a los ojos del espectador– lector en la transparencia de la leyenda que el texto le depara.Gorriti. Güemes. J. la clemencia de Puch por la familia de su adversario señala una virtud fundamental de la moral patricia. como en las notas de Avellaneda. es decir la escritura de una vida. La grandeza del héroe lo lleva a perdonar la vida de sus enemigos y a salvar a la familia de su propio perseguidor Latorre. le atribuye una función específica desde la que debe ser abordado. a medida que avanza intentará dar prueba de su veracidad. Se constituyen como “prueba de”. Lavalle. Urquiza. La escena misma elegida por la biógrafa para consagrar al héroe es extraordinaria en la medida en que construye su gloria sobre el cuerpo casi desnudo del guerrero y no en el esplendor marcial de los trajes públicos y las medallas del general. La capacidad de seducción sobre el enemigo.M. ha sido desplazada por la Vida militar y política de Don Dionisio de Puch. Como hemos señalado. 21).

Puch sabe “limpiar” esa atmósfera generada por la dictadura. única muestra en la edición original. Como prueba de verdad. afirma el general en una de las cartas. Bernabé López y Santiago Derqui. echando el agua de bautismo á sus fetos sobre el vientre de sus infelices madres” (VP. por el contrario. exhortan a Puch a asesinar a los enemigos que tiene en su poder. “arrasada”. agregadas en la segunda edición. 58) de los ociosos franciscanos del convento de Salta que finalmente se verán obligados a abandonarlo. además de que reorganiza el ensayo por capítulos. y trasladar su poder a un grupo de misioneros recién llegados a la provincia para realizar la eficaz tarea de “evangelizar el desierto” (VP. aumentando la segunda con nuevos “documentos” y la interpretación didáctica de Gorriti que afianza la leyenda. 52) y al mismo tiempo poner de relieve la labor de saneamiento llevada a cabo por el héroe. Estos documentos pueden ser agrupados en tres series: los que atestiguan hechos en relación al antes. se expresa también aquí en el texto de la biógrafa y de Puch: “Desde que se pronunció en las provincias Argentinas el grito de Independencia. Mientras que las cartas del Sr. El relato permitirá ver la audacia del gobernador para “desbaratar las maquinaciones” (VP. La falta de ambición de poder hace que Puch abandone el gobierno cada vez que la paz está asegurada para la provincia y que retorne a él cuando el deber lo llama. fechas ni episodios. Se trata de narrar los estragos que ha dejado el dictador. donde Francisco Peñalva. se ratifica lo expresado en la edición original. El foco más eficaz de esta denuncia es el cuerpo violentado de la mujer: “El honor de las mujeres y la santidad de las familias. “Una prueba incontrastable de tal verdad vamos a dar en los documentos que siguen a continuación” (VP. y con ella el bien simbólico del nombre. El rasgo que hace virtuosa la proeza del héroe es que su causa es una empresa de familia: hombres. 47). 57) en tiempos de la tiranía rosista. El fragmento roza los textos de ficción. La carta se agrega a la nueva edición junto a las felicitaciones de Salvador María del Carril.En ese desplazamiento consiste básicamente la “correción” anunciada. 34). 55). Este será por lo tanto el blanco de la invectiva rosista y también el objeto de denuncia más contundente en el ensayo de Gorriti. hasta matar mujeres en cinta. al durante y al después de la gobernación del general Puch. Gorriti alerta sobre los “peligros” de la “mucha influencia” que ha tenido siempre el clero sobre el pueblo y su colocación demasiado cercana al gobierno. la familia. Las primeras cartas con las que se abre este apéndice testimonial sirven “como un ejemplo de la moderación” del general en el proceso revolucionario (VP. sus respuestas “dan muestra –en lectura interpretativa de Gorriti– de su puritanismo político” (VP. La propiedad común es “saqueada”. 43) explica Gorriti antes de la carta donde Puch expresa su renuncia irrevocable al cargo. presenta ahora la destreza de Puch “no sólo en las cuestiones civiles. puede leerse desde ya. Se incluyen también aquéllas que prueban el desinterés personal y la entrega sacrificada al bien de la patria. e inmediatamente denuncia la “honda decadencia del poder verdaderamente moral de la Iglesia” (VP. 60) elogia al gobernador “con todo el calor y toda la emoción” (VP. “un honrado artesano. 59). que está presente generalmente en el discurso del patriciado. Es allí donde el texto de la biógrafa exhibe las páginas más exaltadas. 53). pero también mujeres e hijos están comprometidos en ella y participan a su modo en la lucha. devolver a Salta la virtud y la “civilización” que había arrasado la barbarie. en La novela de la historia 19 . 59). el incendio. “el robo. “confiscada”. Por lo tanto. que lo narra en un texto exasperado y de un calor casi panfletario. sino en las cuestiones religiosas” (VP. Gorriti incluye esta vez una “copia literal” de un impreso de la época. que vienen a engrosar las de Urquiza. y “moralizar a los gobernantes y a los gobernados” (VP. y la crueldad. el pillaje y la confiscación de bienes” (VP. No se corrigen datos. 53) . mi familia se hizo notar por su entusiasmo patriótico” (VP. hombre de color de esta capital” (VP. Elías Bedoya. que para probar lo expuesto. Había llevado la infamia hasta prostituir los sentimientos más sagrados del corazón. Pero la zona más interesante del apéndice es la que testimonia el período de gobernación del general. resaltando así el orden secuencial del relato que adquiere mayor formalidad. 35). habiendo cumplido ya su misión en 1841. no estaban libres de sus asechanzas. 18 La novela de la historia Esta es justamente la parte más “aumentada” en la segunda edición.

Los nombres que lo componen permiten engrosar los de la herencia familiar. Los últimos días de Puch transcurren en París. proporcionar datos. aunque el texto se toma algunas páginas más para “resumirla” de modo “que resulte de ella una verdadera enseñanza” (VP. El es el encargado de reorganizar la Biblioteca Nacional de Lima luego del saqueo chileno. Demorado para terminar Cocina ecléctica y escrito simultáneamente con Lo íntimo. no por su faceta literaria. Por eso los perfiles estarán organizados siempre alrededor del concepto “patria”. (P. dos líneas sintetizan la lección final: “Salta fue con Güemes el baluarte de la independencia contra España. conforman lo sustancial de la biografía. Gorriti conjura el olvido y hace su apuesta.3 Suerte de testamento propio y de legado. escenas. y no en la vida doméstica. la Patria los hizo Generales y Mariscales” (P. “perdona injurias”. 69).contigüidad con Camila O’ Gorman. 74). por ejemplo. Perú y Bolivia son los puntos cardinales. reparar los errores. la tierra natal y las conquistadas. 68). anécdotas. se trata de uno de los últimos textos de Gorriti. Es su faz “patriota” la que puede salvarlos del olvido y asegurarles perpetuidad. el índice de Perfiles traza el recorrido de su patria personal: Argentina. pero también con muchos otros de sus relatos donde el cuerpo de la mujer se constituye como el lugar donde se consuma el delito. 25 de diciembre de 1866. como el de la biografía de Puch. con Mitre. muestra una vez más su “magnanimidad”. La apoteosis del héroe Para juzgar de la magnitud y resplandor de un astro. 69). escribir contra el olvido “en tanto que llegue el día en que la pluma del biógrafo consigne en el libro de la historia los hechos de nuestros ilustres próceres” (P. es “restituir” el honor a los héroes.M. Del último se rescata su actuación frente a la guerra con Chile y la manera en que se ve afectada por ello su vida personal. desde allí intentarán rescatar la actuación del hombre o la mujer en cuestión. que agradece al general los 800 pesos fuertes en metálico que ha donado para la provincia de Salta (VP. La novela de la historia 21 . en cambio. Un héroe confirma al otro y corrobora así la narración de la biógrafa. J. “reparte”. la zona del ensayo que se corresponde con el final de la gobernación del general incluye. una carta de Güemes en la que expresa su gratitud por los favores realizados por aquél a la provincia de Salta. Ella hará notar que “más tarde a los que sobrevivieron a aquéllos mortíferos combates. Al principio y al final de la producción literaria de Gorriti. detalles que permitan evocar al héroe en una pose ideal y prueben su participación excepcional en la Historia. basta conocer una de sus faces. “desde allí” no olvida a la patria. el espíritu combativo de la mujer que acompaña al esposo en la lucha y la causa. El valor está puesto aquí en el rol y la trascendencia pública de su destino. la Vida de Puch y Perfiles tienen no obstante un soporte común: colocar a los héroes en un lugar central. y los héroes a sus patrias.G. fue con los Puch el baluarte de la libertad contra Rosas” (VP. completar hacia el final de la vida el mapa político que había trazado la biografía de 20 La novela de la historia Puch. Ningún título. Así. El propósito de este libro. sino por el contrario. “prodiga beneficios”. además de los reiterados pedidos para que éste permanezca en el poder. en la serie de sus perfiles. incluyéndola. 1) En 1891 se publica Perfiles. Podríamos decir que el suyo se escribe contra lo que podría ser el modelo de una biografía femenina del siglo XIX: la maternidad y la belleza por sí solas son consideradas como un disvalor. No la debilidad. Por último. Güemes y otros. La Historia debe constituirse en un “panteón de héroes”. “dona”. Juana Azurduy de Padilla inaugura la serie de perfiles. Aquí termina el relato de vida. y a la hora de su muerte es capaz de tomar las armas y conducir el ejército. Así lo prueba en nota al pie el artículo extraído de La Tribuna de Buenos Aires. Con afán pedagógico. hombres como Estrada o Palma serán retratados por sus posiciones políticas. 5). para Azurduy. ensalzar la acción y la gloria de los menos conocidos y los olvidados. Incluso lejos de Salta el texto sigue dando pruebas de las dádivas del héroe. En esa labor puede leerse su “patriotismo exaltado”.

17) están presentes. Si la escena se escribe y se repite en los textos de ensayo y de ficción será para enfatizar el mito y reclamar para él una veneración religiosa: “Y la provincia de Salta cuenta a Güemes entre sus héroes y entre sus mártires. que se torna para quién la vierte veneno mortal” (LI. que se constituye en escenario de la representación histórica. Juana le aconseja “no herir suceptibilidades. los cuentos se recortan reiteradamente sobre los perfiles de Güemes y de Rosas. y al cinto. El clima fantástico está creado. La novela de la historia 23 . 65) escribirá Gorriti para interpretar la de Grau. Sueños y realidades. La muerte es la escena elegida para trazar el perfil de los grandes héroes. de modo que recomienda al mismo tiempo moderación. recibirá un decidido impulso en La Alborada del Plata.Pero ¿cómo se construye la figura del héroe? ¿Mediante qué retórica la narración transforma en epopeya los acontecimientos que él protagoniza? Güemes puede aparecer en un tomo de ficciones. allí el tiempo se detiene y cuando la narración se reanuda han pasado dos años. ondulaba la flotante manga sobre su hombro. La novela de la historia 22 La novela de la historia La Vida de Puch bosqueja el campo de ficciones que se escriben de inmediato en Sueños y realidades: los escenarios. elevará a culto nacional” (VP. discípulos y seguidores de los salones de Lima a Buenos Aires. el héroe y el villano son los mismos. La nueva escena sella y corona la anterior: es el momento del sepelio y la ceremonia fúnebre donde se rinden los honores al héroe. derramar miel por todas partes: ni una sola gota de hiel. El discurso científico y religioso del siglo XIX condena la novela. semejante a un alfange. Grau para la peruana. mentir en ese sentido. 13). Güemes para la historia argentina. Los amigos. el “gobernador y su séquito […] seguido de las masas populares” (P. a la literaria. porque entendemos que es la forma que mayor interés ofrece a la generalidad y también un medio fácil y poderoso de difundir en el pueblo la historia y la geografía descriptiva” (La Alborada del Plata. y una graciosa gorra de cuartel. Belzú para la historia de Bolivia. la escritora peruana Mercedes Cabello. volverá sobre el tema superponiendo otra impronta genérica. Algunos años más tarde. reflexionando en su diario. lisongear. Los cuentos son leídos en lugar de la novela ausente. La profecía se cumple: Güemes muere a los pocos días a mano de traidores. Ella juega en el campo y lo ve llegar montado a caballo: “Vestía un elegante dorman azul con pantalón mameluco del mismo color. como los brillos del vestido. como orgullosa de pertenecer a tan hermoso dueño” (P. Privilegiar entonces para ellas el género implica un desafío y un riesgo del que Gorriti es consciente. una espada fina y corva. es la novela” (LI. la escena se congela con la imagen fascinante del héroe hermoso y muerto. Los cuentos dibujan un modelo de escritura que intentarán imitar las admiradoras. En correspondencia con su amiga. una escena grandiosa. brillaba a los rayos del sol. el hecho histórico y la memoria personal se desplazan también a la ficción. Nº 1. al tiempo que recomienda a las jovencitas la incursión en la literatura infantil. pendiente de largos tiros galoneados. Por si cabe duda de que el programa se calca sobre la producción de la escritora. Gorriti es consagrada por la crítica –puede leerse así incluso hasta Rojas– como “precursora” del género en América. Ese es el momento de su “apoteosis”: “su muerte fue uno de sus más brillantes triunfos” (P.4 Con los años. 103). El héroe se presenta como una “brillante aparición” que la conmueve. La procesión monta un verdadero “espectáculo” e imprime en el lector. esta práctica se teoriza y se ofrece a los nuevos escritores como programa que tiene en la mira un objetivo político cultural: difundir la historia y la geografía americana. Escribe en Lo íntimo: “el género más agradable de manejar. La imagen en la que Gorriti decide fijarlo pertenece a un recuerdo infantil. La leyenda del héroe. La niña llora a gritos y la tía que acude a consolarla vaticina una desgracia: lee en ese llanto el porvenir funesto del general. “género de literatura apenas ensayado en estas sociedades donde no obstante su poca difusión. 117). y le presta un culto que la historia con su severa justicia. o en los textos más decididamente históricos. Para ello delimita el campo de escritura: promueve la novela. en literatura para un mujer. ahora sexual. noviembre de 1877). 11). cuenta con distinguidos autores.

es la guerra. Notas 1 Juana Manuela Gorriti. El cuento se escribe en el revés de trama de la Historia. 237). en un “ser fantás24 La novela de la historia tico”. La historia de amor es en este caso el pretexto para escribir otro capítulo histórico. “amantes” de guerreros de la independencia o partidarios y adversarios de Rosas. “La novia del muerto” pone en escena. Vital. 245). “Pedro Paz Soldán y Unanue. el episodio elegido esta vez. Allí. el lugar donde se ensaya la novela de la Historia. si hablo traiciono a mi padre!” (“La novia…”.. SR. “la novia del muerto” le dan nombre a la novela. uno de esos cuentarrones incendiarios que desvelan a las niñas y les avientan los cascos. la hizo objeto de uno de sus chispazos más groseros y torpes y más crueles”. Desde ellas se lee la historia. arrojando a la otra a los honores del destierro” (“La novia…”. Imprenta Hispano–Americana de Rouge Hermanos y Comp. se enamora de un opositor a la ley oficial y la del padre –es hija de un montonero federal–. advierte el riesgo que corre la autora: “es indigna de la pluma de cualquier mujer”. París. La tía. en la ficción es el cuerpo de la mujer el que organiza el relato: “la hija del mazorquero”. Alvarado. Si allí se erige la figura del héroe que prueba su virtud en el campo de batalla. el final del texto la confina a “treinta años de demencia” y ella se convierte así. Los nombre de Paz. pensionar a las viudas e hijos de los guerreros de la La novela de la historia 25 . “La historia ha consignado en sangrientas páginas esta funesta jornada que segó a la mitad de una generación. con el que ella misma se compara. 2 El 19 de junio de 1872 el gobierno argentino dispone. En el desorden. en éste como en todos los textos de Gorriti. Mercedes enloquece y termina sus días recluida en un hospicio de Lima. a quien se puede herir de muerte con una palabra…aunque ésta sea mentira” (LI. París. SR. agrega: “en él más que en Blanca Sol apalea al mundo entero. 1868. Sí. que hace días la encuentra extraña. el riesgo que asume la mujer al escribir o leer novelas. La Madrid. reflexiona la autora en mitad del relato. completan el cuadro que narra la invasión del Tigre de los Llanos a Tucumán y el fracaso de los unitarios. archiva el episodio poniendo como protagonistas en la ficción a las mujeres. 240). el implacable Juan de Arona. Todas las citas corresponden a la segunda edición “corregida y aumentada”: Vida militar y política del General Don Dionisio de Puch. enfrenta a los padres con los hijos. mediante la Ley 513. la sombra que recorre el relato. precisamente. Las mujeres son siempre “hermanas”. “hijas”.Cuando lee la novela Blanca Sol de Mercedes Cabello. que confunde y mezcla. “El Cercado”. La fantasía que la invita a un romance novelesco como el de Romeo y Julieta. Imprenta Hispano–Americana de Rouge Hermanos y Comp. Como señala Luis Alberto Sánches. la protagonista. No así una mujer. Biografía del General Don Dionisio de Puch. 1869. la desvía del orden familiar y civil. y teje amores prohibidos: convierte a los hermanos en amantes. abre “lagos de sangre” irreparables. El verdadero leit motiv. cuyo verdadero protagonista en la vida real es Quiroga. SR. la coloca del otro lado de la ley. atribuye su rareza a la manía de leer novelas: “Alguna novela. Un hombre puede decir cuánto le dicte la justicia: el chubasco que le devuelvan caerá a sus pies sin herirlo. La sentencia de Gorriti resulta profética: su amiga es objeto de las críticas más despiadadas después de la publicación de las novelas. 126). de ahí vienen esas oleadas de inquietud y de alegría. en el lugar de la contradicción y la encrucijada: “si callo lo pierdo. pues. como en el cuerpo de Camila O’Gorman –que le da título a uno de los Perfiles divinos– pueden leerse los estragos del dictador.5 Como muchas de las protagonistas de las ficciones de Gorriti que desafían la conducta impuesta a las mujeres por el canon político y cultural de su época. La biografía es el centro medular de la escritura de Gorriti. las mujeres se enamoran del adversario político y en todos los casos. escribe en Lo íntimo en marzo de 1889. Y no así como se quiera. sino con más valor aún que Zolá […] ¡Qué levantamiento de faldas á las señoronas de las sociedades piadosas! ¡Qué azotainas á los clérigos! Después de Blanca Sol yo le advertí que tuviera cuidado con las represalias. literalmente. Vital pierde el equilibrio. y luego de la publicación de Las consecuencias.. de tristeza y de ansiedad” (“La novia del muerto”.

Miguel Juárez Celman. Entre los doce perfiles del índice se incluyen los de dos mujeres: Juana Azurduy de Padilla y Adelaida Ristori. No obstante encontrarse doblemente favorecida por las leyes. Mitre. Altea– Taurus–Alfaguara S. La misma ley la obliga a permanecer en el país para poder gozar de sus alcances. Tomo 3. Gregorio Pacheco. en Caretas. 4 Para dar un ejemplo del tributo que ofrecen sus seguidores a esta “maestra de las letras americanas” basta traer a la memoria un relato que presenta Angela Carbonel –participante de las veladas literarias de Lima durante el año 1876– en la Velada Nº 3 del 2 de agosto. Buenos Aires. La revolución francesa y el asentamiento de la sociedad burguesa. “Doña Mercedes”. P. Buenos Aires.independencia. R. S.. noviembre de 1877. 43). Editorial Sudamericana. 1922. 3 Perfiles es un compendio de semblanzas. el general Martín Güemes. Ricardo.A. El dinero escaso y las restricciones para moverse con libertad provocan la queja que se escribe en el diario íntimo y hace lugar a la nota mencionada: “He aquí yo. Lima. Tres guineas. Roca. Jiménez). Barthes.A. Nueva Visión. “Las mujeres escritoras” en Historia de la literatura argentina. Roldán. de personajes relacionados con la historia y la cultura de Argentina. 1ª ed. Virginia. la pensión será para Juana Manuela no sólo insuficiente sino que se convertirá por momentos en una carga. en pago de la inmensa fortuna que mi padre prodigó para darle independencia” (LI. Perú y Bolivia. Buenos Aires. que en la vejez.: Ramón J. cacareado y dado en cara. – Duby. voy peregrinando en busca de un pedazo de pan que mi país me echa como una limosna. Tomo 8. La escritora se verá obligada a pedir permisos y licencias una y otra vez. que en pleno siglo XIX “inició una campaña feminista. G. Es decir. Miguel Grau. Rojas. como reivindicación del papel social que corresponde a la mujer en la vida contempo26 La novela de la historia ránea”. para escapar al rudo trabajo de la enseñanza. realizadas por la escritora. en el auténtico sentido de esta palabra. Ricardo Palma y el general Francisco Vidal. Ariès. el eje del relato. Altea–Taurus–Alfaguara S. Bibliografía La Alborada del Plata. Buenos Aires. 1981. La novela de la historia 27 . ——. Woolf. Sánchez. Historia de la vida privada. 1981. 5 Luis Alberto Sánchez señala el “coraje insólito” de Mercedes Cabello. Sociedad burguesa: aspectos concretos de la vida privada. “La segunda vista” reproduce todos los tópicos de Juana Manuela: el amor y la patria configuran la trama de este relato que parece calcarse sobre “El pozo de Yocci” –incluido en Sueños y realidades–: la guerra como “lago–lazo de sangre” que divide y enfrenta a los hermanos es. Francisco Carnicer. 1941 Ediciones Sur (trad.. “El discurso de la historia” en Estructuralismo y literatura. 1970. 1979. el resto corresponde a Santiago Estrada. edad de reposo. Buenos Aires. J. Dedicada a su “amiga Gorriti”. lo mismo que en el texto de Gorriti. Librería La Facultad de J. En septiembre del siguiente año la Ley 639 amplía estos beneficios a las mujeres descendientes de militares que lucharon a las órdenes de Güemes. Tomo 7. abril de 1991. Luis Alberto. Ed. Historia de la vida privada. Buenos Aires.

diletante en la afirmación de la pasión literaria. de sus opiniones. observaciones de lectura. entonces. por una parte la exigüidad de los goces que en mi precaria situación podía dar a mis hijas. Gorriti ha tejido con laboriosidad el lugar del biógrafo (un lugar que en el siglo XIX tiene un status de ambiguo prestigio) para poder. por el contrario. corresponsales. sabemos que es un general. Vida y arte: un juego de alianzas En 1892. ser autobiógrafa. decidieron a la pobre La caja de sorpresas 29 I. la representatividad y la excepcionalidad de la vida de la escritora. Juana Manuela Gorriti decide convertir en libro las páginas de sus memorias escritas a lo largo de muchos años. cauteloso. Desde Güemes hasta Mitre. 24). amantes. de sus recuerdos en las páginas del diario íntimo no constituye. pidió otra vez a sus hijas” (LI. padres (biológicos y tutelares). máximas de vida. los fragmentos de recuerdos. elevado al mando supremo en Bolivia. en el extremo opuesto de la petición. 28 La caja de sorpresas . muchas veces. en la mira de su escritura antes de armar. pequeños relatos. el general Belzú. pero sobre todo la representatividad masculina. En este texto. amigos. por otra la espléndida existencia que el padre prometía para ellas. La condensación de información en una frase tan breve resulta eficaz: un general acostumbrado a las alturas del poder que no vacila en pedir. quién es el padre de sus hijas. se inscriben en un complejo sistema de alianzas con una serie extensa de interlocutores masculinos: maridos. La escritora y la familia: el abismo de la intimidad Uno de los vacíos más notables en estas páginas es el relato de su matrimonio con Belzú. permita inferir el progreso interior de la escritora. avaro en la distribución de la intimidad. Es evidente que el registro de sus tristezas.1 Gorriti decide cubrirse las espaldas y es por eso que escribe y publica biografías de hombres célebres que la autoricen a escribir y publicar la suya alguna vez: la representatividad ajena. dos marcas del género autobiográfico. avanza. pero también desde Juana Azurduy hasta Camila O’ Gorman. este diario –que no es tal– azaroso en la cronología. con cierta desolada firmeza. por acumulación.La caja de sorpresas Notas sobre biografía y autobiografía en Juana Manuela Gorriti CristinaIglesia para Gorriti. el gran hombre que merece una biografía. hijos y entenados. el gesto magnánimo de la narradora: “Entonces. Sabemos.2 Gorriti evita toda mención a la historia de amor y traición que mantiene con él. ni en reiterar. el mismo año de su muerte. reflexiones de escritura que constituyen el texto. el correlato de una buena acción. sobre terreno minado. Su escritura no es una actividad purificadora que. para darlos a la imprenta. que este general tiene el mando supremo de un país. el pedido. La imagen de una paternidad solícita en un hombre comprometido con los avatares de la guerra y la política enternece la frase y facilita. colegas. finalmente. ha estado ya. abruptamente. la única vez que el texto lo nombra lo hace en tercera persona: “Por ese tiempo.

de la oscuridad. la escritura recompone sus fragmentos para convertirlos en reliquias. Gorriti se propone “complementar” esos trabajos con aquellos datos que sólo ella conoce.3 Cuando Gorriti decide encarar la biografía de Belzú enfrenta una triple dificultad: escribir sobre la figura más controvertida de la historia de Bolivia en la primera mitad del siglo XIX. las infidelidades.4 escribir sobre el hombre que fue su marido. estrechamente vinculada al proyecto de Güemes. Desde la introducción. su versión del héroe. su marido. la pobreza. compañera inseparable de la segunda” (PV. condenada a sobrevivirlos y a relatar una a una sus muertes tempranas. Gorriti organiza un juego de alianzas con los biógrafos masculinos del general boliviano. en cambio. no exige. La escritora y el tribuno: la elocuencia de la juventud El único defecto es su esposo. de la pobreza y del dolor.M. ¡Y quedé sola!” (LI. Es más. para Belzú). Torres Caicedo (“Prólogo” a SR) Pocas veces la relación entre biografía y autobiografía resulta más riesgosa y complicada que cuando se comparan las sutiles elusiones que el texto de Lo íntimo mantiene con rigor obsesivo para no hablar del general Belzú con la biografía titulada simplemente “Belzú”. una y otra vez. de la fortuna. Nunca. De la segunda. 24). de nuevo. dicha son otorgados a los ilustres biógrafos para que el orgullo varonil no se vea mellado por una profana que sólo se ocupará de las tinieblas. su “humilde mano” se ocupará. y mi gozo al verlas en esa elevada posición. y ofrece bienestar para sus hijas disuelve toda confluencia perturbadora de dos tareas que el texto considera ineludibles. La trama de los cruces en Lo íntimo permite que se abra paso la historia de dos familias disueltas: la originaria. se habla en la autobiografía: con trazos gruesos. a partir de este fragmento.madre” (LI. astillada por las ambiciones (la literatura. como en este fragmento. de los días de dolor y de prueba. De la primera. “Los dos ilustrados biógrafos. se ocuparán de la zona de la vida de Belzú “iluminada por los rayos de la dicha. gozo que me haría olvidar todos mis pasados dolores. de las tinieblas. para contrapesar esas versiones. de la pobreza. dedicada a la construcción de un héroe legendario en la historia boliviana que es. El sacrificio de Juana Manuela resulta plenamente justificado: “Pintéles con fantásticos colores la dicha que al lado de su padre las esperaba. 24). la irrupción de un padre lejano que pide. ya que Lo íntimo construye dos lugares para la imagen de la narradora: el de madre dolorida y el de trabajadora incansable de la pluma. destruida por la guerra de la independencia. El texto persevera en la alternancia de ambos lugares sin nombrar nunca el conflicto que la superposición pueda plantear. Su estrategia. que están contando. De este modo. la política. Gorriti se ha extendido en la justificación y no es para menos. no se habla en éste ni en ningún otro texto suyo: en el lugar de la familia se instalan la queja y el dolor de una madre separada forzosamente de sus hijos. una familia organizada por componentes patriarcales rurales. al mismo tiempo. gloria. también. la ilegitimidad social de algunos de sus hijos. su justificación de biógrafa será deslindar dos aspectos en toda vida humana: “Las plumas majistrales” de esos hombres. para Juana Manuela. la diferencia de cuánto las rodearía. la explicitación de una estrategia frente a la escritura masculina: brillos. la propia. Gorriti podrá viajar y escribir con libertad aunque el lamento por la soledad sea. Gorriti ha debido desplegar con tanta La caja de sorpresas 31 30 La caja de sorpresas . La primera. fueron testigos y parte integrante de la primera: yo. que remedan las toscas inscripciones de sus lápidas. Cubriendo de elogios a sus contendientes. la separación del esposo. 84). J. la única queja instalada desde la que puede leerse en su diario la disolución de la familia. Al quedar sola. Dos cuestiones resaltan en este texto introductorio. de la gloria”. se diría que escribe con premura. escribir sobre un personaje que en ese mismo momento está siendo objeto de otras biografías.

sobre el rumor. el movimiento. de los mendigos. Esta biografía lo quiere con una inteligencia tan grande que “le habría hecho distinguir con brillo en la carrera de las letras si desde muy temprano no hubiera manifestado un carácter inquieto. 96). en el lugar central de su autobiografía: no en el de esposa del general sino. ahora sí. en un texto también autobiográfico escrito en su vejez. en madre de sus hijas. reserva el lugar central para el protagonista de su relato. se autovalida como compañera inseparable del casi mítico “Mahoma boliviano”. de las señoras. describirán su figura firme encabezando una multitud enfurecida –compuesta mayoritariamente por mujeres– dispuesta a continuar la lucha del caudillo. dos generales. equivocada para la mirada familiar y social. Es la primera señal: dos destierros. la permisividad de la tercera persona para organizar un relato breve. enaLa caja de sorpresas 33 . emigrado argentino. sin disputas. Para hacerlo elige. juvenil. Al elegir narrar como leyenda la vida de Belzú. Esta frase en tercera persona es la mención más extensa que Gorriti dedica. no supieron comprender sus cualidades ni soportar sus defectos y aquellas dos existencias se separaron para no volver a reunirse sino en la hora suprema al borde del sepulcro” (PV. En la apuesta biográfica de su “Belzú”. No oculta su admiración. la aventura. en todo caso. la infidelidad. la adhesión de sus soldados que se convierte en culto. Demasiado jóvenes ambos esposos. los biógrafos de Gorriti hablarán de su casi inmediata llegada al palacio presiden32 La caja de sorpresas cial. Si la elección de vida es defectuosa. sino que se coloca. Sin embargo. con la autoridad que le confiere ser autora de y mujer en la vida del héroe. Al relatar uno de los primeros confinamientos del levantisco oficial en un oscuro puesto de la frontera en Tarija. aquel “ascendiente poderoso que ejerció durante su vida en el alma de sus compatriotas y que después de su muerte sublevó a un pueblo entero a la sola presencia de su cadáver” (PV. 90 y 91). cuando los bolivianos enfrentan a los chilenos ascendiendo las pesadas y ásperas pendientes de un alto cerro. para su propia vida. en toda su obra. El mundo de los recuerdos. para siempre. la apoteosis de fervor y rebelión popular en que se convierte su entierro están narrados en el tono con que se construye una leyenda. asegurarse la porción de la historia que nadie desea. aventurero y caballeresco” (PV. la separación inevitable. de los niños. A su turno. un amor apasionado. Al hacerlo. La muerte trágica del héroe. Juana Manuela se permite recuperar la legitimidad de su sueño. sobre la maledicencia. La segunda: un verdadero abismo separa la ausencia de escritura sobre su marido en Lo íntimo y esa postulación de compañera inseparable de las zonas más duras de la vida del héroe que sirve para apoderarse de la verdad de la escritura biográfica (y autobiográfica) del “Belzú”. Gorriti simulará recoger esta doble condena en la escritura autobiográfica: casi no nombrarlo en el diario y usar. su propia pasión. una primera persona enfática. Gorriti no sólo elude una zona de conflicto y de confrontación con la moral de época. ella elige. en cambio. el escándalo.claridad su juego: competir sin mostrarlo. en cambio. la pasión. tampoco su propio deseo de ser protagonista heroica de ese episodio póstumo de admiración: “¡Oh bello debe ser verse amado de esa suerte!” exclama la narradora al describir conmovedoras escenas de la lealtad del pueblo. a la historia que la marcará. En la biografía del patriota la escritora se aparta y se excluye del escenario de la apoteosis. Describe con minucia los episodios que le otorgan una popularidad sin límites entre las clases más humildes. sobre la indulgencia. amó y se unió en matrimonio con una hija del General Gorriti. la reunión al borde del sepulcro. escribe: “Allí Belzú conoció. 86). la ocasión de brindar al lector las pistas que le permitan inferir que escribe desde este lugar doblemente privilegiado. Gorriti construye un héroe que gana el respeto de sus superiores con actos de arrojo y de osadía y la popularidad entre sus soldados en combates casi míticos. Al elegir a Belzú. como el de Yungay. pero retiene para sí. con huellas de indulgencia hacia sus protagonistas. su hacerse cargo del cadáver. Juana Manuela elige también la forma de narrar su propia aventura heroica. alabar para descalificar. conciso. ratificar. El diario íntimo expulsa de la recuperación del recuerdo los fragmentos de su vida en común con Belzú. con ribetes legendarios.

Belzú ascendía al poder. en la vida. Lo interesante. con el fuego de su mirada y que al descender del pavés donde lo ha elevado el entusiasmo de la multitud. Desde esa confluencia de representatividad y excepcionalidad. Santiago Calzadilla (Las beldades de mi tiempo. 105). Ahora el gesto que intenta evitar la contaminación de autobiografía y biografía en la escritura la estimula como efecto de lectura: “Muy luego. caiga a mis pies y me llame su esposa” (MR. La bella y la pluma Yo no admito feas en el mundo de las musas. (Se trata de un estereotipo femenino que empieza a resultar anacrónico pero que. La narradora rehusa seguirlo en aquel elevado puesto en que la esposa rehusó acompañarlo 34 La caja de sorpresas también” (PV. ha obtenido una representatividad nueva en el sistema literario. entre las vidas de mujeres ejemplares a ser imitadas por las pequeñas discípulas. La segunda señal es más explícita. quien se adueña. podrá escribir y publicar la vida de los hombres que ella elija convertir en grandes. las fratricidas y las de la maledicencia– hay que tener la fuerza de un hombre. al mismo tiempo.morada: “Yo. Gorriti se animará a jugar con fuego en el terreno de la biografía. tienen que ser muy amables con el autor. ya sin tachas. 1891) La reflexión sobre la mujer y “el mundo de las letras” aparece en Lo íntimo de diferentes maneras: breves imágenes que trasuntan La caja de sorpresas 35 . se vuelve heroicamente masculina porque para enfrentar las guerras –las de independencia. Gorriti es aquí. es de qué modo esposa y narradora se ponen finalmente de acuerdo en no seguir incondicionalmente al hombre y al héroe e intentan una toma de distancia: deciden cómo y dónde se corta y se recorta el relato sobre el hombre que las involucra a las dos. lo que es más importante. 289). 64 y 65). Las mujeres de acción no deben rehuir el escenario mismo del combate: como algunas de sus heroínas en los relatos ficcionales (Juana Heredia en El pozo de Yocci. publicaciones dirigidas específicamente a la enseñanza de las niñas privilegian. ha logrado que esa representatividad se conjugue con el texto de una vida excepcional. En la escritura. invocando el símbolo sagrado de la ventura humana: Libertad. En términos bajtinianos. invocado por los pueblos. sueño con un tribuno joven y elocuente que. Podrá elegir. electrice al pueblo con el calor de su palabra. ha acumulado varios logros: ha construido una autoridad femenina a partir de la producción de obras de ficción. En el momento en que Gorriti construye su versión de la vida de Belzú. llevando la existencia nómada de las esposas de militares. a Belzú. había. como autora. en las letras. la narradora. sin embargo. su pasión y su muerte le pertenecen por completo. nieta de un prócer de la Independencia. Igualdad. hija de un republicano. del personaje de Belzú. La seguridad de su trazo biográfico tiene que ver no sólo con la necesidad y la posibilidad de separar y unir en diferentes textualidades las dos vidas. es el otro posible que nos obsesiona. una presencia que está frente al espejo en los momentos en que soñamos gloria y en los que reconocemos fracasos. aquéllas cuya valentía y decisión impiden el desfallecimiento y el fracaso del guerrero). nuevamente. Belzú es aquí claramente el compañero inseparable. en todas las ciudades de la República” (MR. Ricardo Palma (citado por Gorriti en LI) Si mis lectoras quieren aparecer entre las buenas mozas de este tiempo. la mujer de letras. en el panteón de la patria americana. sucesivamente. hermana de republicanos. cuya mirada nos acompaña durante toda nuestra vida. claramente. su vida. que se ve ratificada con el reconocimiento inmediato que los críticos literarios contemporáneos adjudican a su obra y. La acción violenta y heroica de la biografía de Belzú impregna su propia caracterización como mujer de combate en la guerra. tiene enorme vigencia hacia mediados del siglo XIX en América del Sur: en esos años. Gorriti acepta el itinerario que el marido ordena desde la función militar como un deber gozoso: “tres años hacía que. Fraternidad. en los frecuentes cambios de guarnición habitado. para sacarlo del lugar incómodo del héroe discutido y colocarlo. II. por ejemplo). no llorar y trabajar sin descanso.

Todo descanso parece una deserción” (LI. Gorriti. el cruce de la reflexión sobre la mujer que escribe con el relato autobiográfico produce una alegoría de enorme eficacia. pero a la que llamará “inocentona”. de responder a la copla masculina: “al contrario. la de la costura) que estaría postergando la tarea de la escritura. produce así una inversión audaz en la reflexión sobre escritura de mujeres. al igual que la escritura. en esta escena. cómplice. es precisamente en ese tiempo y en ese caso. ante la ingenuidad de una mujer que no advierte la duplicidad sexual de la imagen que acaba de construir. un amigo. para gloria de la patria. La Ondina del Plata.la actitud de Juana Manuela Gorriti frente al trabajo intelectual. Ese es el gesto que prefiere para retratarse como escritora y las breves imágenes de sí misma que aparecen en Lo íntimo. 1/VII/1875 El fragmento titulado “Emma Verdier”7 incorpora a Lo íntimo el relato de una travesura cometida por Gorriti en su vejez. Una amiga. casi le impone– la creación de un rostro para La caja de sorpresas 37 . muestran una relación casi de contigüidad entre su cuerpo. Gorriti no habla de cómo deben hacer las mujeres para escribir a pesar de las tareas domésticas o las obligaciones sociales sino qué hacen. en qué emplean su tiempo para no escribir. riendo. hay que marchar. 4/VII/1875 Emma Berdier no es la señora Gorriti. esta copla popular que establece un tiempo de espera y un tiempo de clausura y encierro para la mujer. acusaciones irónicas frente a la inactividad de sus amigas limeñas.6 la presentan en pleno trabajo. que yo abriría de par en par la puerta de mi escritorio y empuñaría la pluma y la haría trabajar sin descanso”. anécdotas risueñas que parecen incorporadas casi por azar. piensa a Mercedes Cabello ocupada en estar a la moda y a Manuelita Villarán remendando calzones para sus hijos y calceta para el esposo. los papeles. marchar siempre. que la escritura es una actividad apasionante para la mujer que encara la posibilidad de la soltería pero sobre todo que. así como las que otros escritores han dejado de ella. sus manos y la pluma. Es un hombre. El ambiguo trabajo sin descanso de esta anécdota contrasta con la referencia al “saco vacío” en las columnas de las colaboraciones femeninas en un periódico limeño. el que introduce. En este texto. el rinconcito con su mesa y su carpeta. se esconde bajo el seudónimo de Emma Verdier para escribir poemas de fina sensibilidad femenina Gorriti le propone –y de hecho.5 La inversión elude el lamento femenino por el tiempo que la actividad familiar le quita a la escritura y remite a su propia concepción de la tarea literaria como un deber casi patriótico cuyo “poderoso galvanismo” la convierte en una actividad absorbente. es la encargada. a la que Gorriti prefiere dejar en el semianonimato de sus iniciales. Al incorporar la anécdota sugiere. Al llamarlas perezosas y describir una 36 La caja de sorpresas actividad (la social. los hombres están en escena de manera explícita o son convocados por alusiones más o menos veladas: se sabe que son dueños del terreno y el texto juega con ellos un juego difícil pero necesario. pereza y escritura “La mujer que a los treinta/ no tiene novio/ ya puede echarle llave/ a su escritorio”: la copla callejera irrumpe en el interior de la sala de Juana Manuela cantada por un poeta que dice haberla escuchado antes de entrar. es argentina. la sexualidad puede liberarse fuera del matrimonio. 22/VII/1875 El nombre de la tal señorita no es más que un anagrama de un señor de esta ciudad. Al descubrir que su amigo Bernabé Demaría. Un rostro para Emma Emma Aurora Berdier existe y. 47 y 48) La narradora logra que el lector sonría. juega sin palabras con el doblez de la metáfora. (LI. Ascencio Villarán. En todos los casos. Soltería. por el contrario. necesaria e indeclinable: “una vez que se ha entrado en el camino de las letras. El Ferrocarril. 34). La Prensa. un hombre maduro y formal. Cuando Gorriti imagina qué hacen sus amigas de Lima mientras no escriben. al mismo tiempo.

cada uno de ellos pedirá. creen que les resultará imposible conocer alguna vez personalmente. Gorriti. poemas románticos en periódicos de amplia circulación. que Emma siga publicando y enviando sus textos a los diarios de Buenos Aires y que Juana Manuela alimente con novedades de la reclusa a la incipiente cofradía. lo que es más importante. Gorriti prueba. entre cristales. mata una voz femenina apócrifa cuyo público crecía al ritmo de la cadencia folletinesca que Gorriti había impuesto a la leyenda. noticias de Emma a su vocera que. Juana Manuela. con su nombre. al colocarla en un altar. organiza esta broma con un cómplice masculino y no hace distinción de sexo entre las víctimas inocentes del falso culto. como toda leyenda. hija de un acaudalado comerciante francés que ha vendido todas sus posesiones en Argentina y ha decidido retirarse a Francia. responderá con gracia y seguridad a las preguntas. Todo sucede muy rápidamente: la fotografía de una joven muy bella que ha muerto. Al inventar esta historia. arrancada al album familiar. nadie exige. Emma se resiste a abandonar su patria. demasiadas precisiones. rodeada por una guirnalda de flores y colocada en un pequeño altar. la mantiene recluida en una quinta de las afueras para evitar que se enamore de algún nativo pretendiente y que este amor impida así el viaje. pero sobre todo al convertir a esta Emma cautiva en objeto de culto. una vez más. en una retórica– sigue funcionando a pesar de las alabanzas que ella y su obra reciben del mismo grupo de amigos. a su turno. Su padre. hombres y mujeres. El acceso de Gorriti al lugar prohibido a los demás. se prueba. la falta de producción. obligada por su padre a un casamiento de compromiso en Francia. Nadie puede acompañar a Gorriti a la quinta. y tercero. la construcción de un relato biográfico que funcione como soporte del interés que despiertan sus poemas publicados en La Ondina del Plata de Buenos Aires. Por un lado. vírgenes soñando en el crespúsculo–. es encerrada entre dos cristales y un marco de ébano. Al recordar la frase que ella misma había escrito debajo de la foto atribuida a Emma. en el encierro de la autoridad paterna que delimita un espacio de clausura para la hija que escribe y determina. La historia inventada por Gorriti para rellenar el vacío de un seudónimo travesti habla de una mujer en cautiverio. mientras ultima los detalles de la partida. en función de sus años. posibilitará. reciben la historia como verdadera y comienzan a funcionar como fieles de un nuevo culto: veneran a una poetisa sufriente a la que. segundo. lugar de devoción y de deseo sublimado. en el cuerpo de un hombre ya maduro que para dar rienda suelta a su antojo de loquear en la letra impresa elige un seudónimo femenino. la califica como “jeremiada ridícula en esta época cosmopolita” pero no deja de anotar con ironía que la frase sublevó cóleras y protestas y conmovió más de un fuerte corazón. que el estereotipo femenino que ella ha enfrentado con su vida y con su obra –la mujer que escribe debe ser encerrada. como única posibilidad de movimiento. un itinerario no deseado a cuyo fin (que marcará también el fin de la escritura) le aguarda un matrimonio de conveniencia. intermediaria autorizada entre el adentro y el afuera del encierro. entre la ficción y la realidad. será autorizada por el padre a visitar a la hija y estas visitas serán la única conexión de la poeta con el mundo exterior. La leyenda se vuelve. en un hospicio. Nadie repara en la paradoja de que se la mantenga oculta y se le permita firmar. Todos aceptan el relato. De hecho los amigos más cercanos de ambos cómplices. la enfermedad 38 La caja de sorpresas de Juana Manuela. entre otras cosas. un nuevo encierro. Este relato romántico incorporado a las páginas de Lo íntimo habla de una escritura femenina triplemente cautiva: primero. sigue escribiendo desde una quinta de Buenos Aires como manera de mantenerse viva en su desdicha. algunos de cuyos nombres se anotan sólo con iniciales en el texto de Lo íntimo. autosuficiente: una hermosa mujer. en los límites de una poética que se supone exclusiva de las mujeres –niñas corriendo entre floridos arbustos. la necesidad de la mujer que escribe de recurrir a cierto control autorizado por el hombre para encarar la posibilidad de generar La caja de sorpresas 39 . entonces. gozosa. Cuando la escritora reconstruye este episodio en su diario íntimo alude a varias cuestiones al mismo tiempo. De golpe. llora mi muerte”. en una quinta. como se verá. tampoco.Emma y. en un rostro bello. “Cuando me hayan arrancado al suelo de mi patria. pero sobre todo la pereza del autor.

carece de historia propia. el escritor prolífico y magnánimo arma. no deben ser tratados como inocentones.9 al mismo tiempo que expone a la poeta a la adulación masculina más interesada en su leyenda –que incluye un rostro bello– que en su poesía. otros. y que 40 La caja de sorpresas tuvo repercusión pública. Demaría no se priva de colocar a Emma en una situación de galanteo – también público– con el poeta Rafael Obligado. Por eso la denuncia de La Prensa es menos un ataque al fraude y a sus posibles autores que un intento de salvaguardar de la vergüenza a los hombres poetas que. Porque otra marca de esta historia es la fuerte ironía sobre el carácter efímero de la gloria de las escritoras o. de historia pública para ser narrada y. 100-101). dice haber creado con el anagrama de su nombre una firma de mujer que colocará en algunos de sus poemas porque considera que la producción femenina escasea en el Plata y la escasez lo perturba. famoso por su exceso. De este modo. con sus versos sobrantes. la voluble fidelidad de un grupo de lectores que parecía tan comprometido con la suerte de la escritora y su palabra. parece decirnos. otro sistema de significaciones. la versión “documentada” y la versión alegórica crean. La denuncia del fraude proviene de La Prensa del 1 de julio de 1875 y tiene por objeto “evitar a nuestros jóvenes poetas la molestia de confeccionar dedicatorias apasionadas que son completamente ineficaces […] a la nueva escritora que tan súbitamente ha aparecido en el cielo de la literatura nacional”. Obligado retribuye la dedicatoria en el mismo diario. salvo que encuentre la autoridad de la propia voz convertida en sujeto de su historia. Después de su muerte. por lo tanto. adulábanla mucho por su hermosura y esto se ha visto en los rendidos elogios que los literatos más eminentes de Buenos Aires tributan a sus dos últimos libros: Conferencias y Pasionarias. si el cuerpo de un hombre es el portavoz de su palabra poética y el de una mujer el de su relato biográfico. para gloria de la patria. Así resulta imposible no vincular este sesgo de la historia con lo que Gorriti anota en su diario a propósito de la muerte de Josefina Pelliza. Y he aquí que esos aduladores. una poesía femenina para disimular su falta. famoso por su copiosísima obra pictórica y literaria. es argentina. como lo hará una y otra vez en las veladas literarias. La denuncia promueve una investigación. elogios prodigados por grandes poetas. “El caso Emma Berdier” fue un juego sostenido por una pareja de escritores que pensaron que el humor tenía algo que ver con la literatura. a diferencia de las mujeres. La alegoría de Gorriti en Lo íntimo se escribe sobre un circuito de ocultamientos. ahora voluntarios. la alegoría. se los pedí repetidos y concretados en estrofas. a quien le dedica un poema publicado en La Ondina del Plata. con la de los hombres y con la de las mujeres. pero las pruebas –que permitirían determinar si hubo o no delito– están ahora en manos de una mujer cuyo solo nombre La caja de sorpresas 41 .ficciones. lo que es lo mismo. se manifiestan dispuestos a participar de esas lides poético-amatorias. Finalmente. otro sentido: la mujer. es posible pensar que la historia de Emma Verdier intenta desestabilizar cierta rígida separación entre lo masculino y lo femenino que Gorriti intuye improductiva. al cruzarse. El descargo de La Ondina del Plata tiene dos puntos clave: afirma que las “pruebas” que posee la señora Gorriti confirmarían la existencia de Emma y pretende detener una acusación grave con una afirmación que sus directores consideran irrefutable: Emma no sólo existe sino que.8 Me interesa seguir la versión que puede leerse en estos documentos: Bernabé Demaría. la poeta real que ha compartido con Emma Verdier antologías y elogios: “Era una mujer bella y buena. para hacer con esas flores prodigadas a la viva. una corona fúnebre a la muerta. Por otra parte. siempre estará envuelta en los pliegues de las representaciones de los otros. proponer enigmas cuya solución posee de antemano y utilizar su autoridad para encerrar al estereotipo o liberarlo o hacerlo morir cuando lo desee. hánme enviado versos en que de todo hablan menos de la pobre muerta” (LI. con el poder de su autoría reconocida sin seudónimos –ni siquiera con apellidos conyugales– Gorriti puede. En la primera. A partir de ese momento. denuncias y descargos que se dirimen en los periódicos de Buenos Aires. es decir. incorporada como anécdota autobiográfica adquiere también. Con su voz de escritora consagrada. contando yo con esos fanáticos elogios a la bella autora de los libros que los suscitaron.

con sus cabellos blancos. Los gestos de reconocimiento hacia esta incómoda reliquia de un pasado cuyos furores se quiere inmovilizar no tendrán ecos triunfales en el diario de la escritora. As. siempre emparejada. hijo de árabe y mestiza: no hay una sola línea escrita sobre este caudillo singular que no se apasione. fantasías. La pereza se extiende sobre mi vida como esa pasta pegajosa que Charlot utilizaba en sus primeras películas. En sus páginas una mujer seguirá escribiendo hasta su muerte. “El autoretrato de la escritora” en Mujeres y cultura en la argentina del siglo XIX. sino en el terreno ganado por su deseo y por su voluntad. Siempre he sido perezosa…pero antes era soportable. la necesidad de injuriar. Victoria Ocampo logra captar en una imagen certera el carácter devastador de este mal de mujeres: “La pereza me ahoga. Gorriti postula para las escritoras una ética que conjuga el goce con el sacrificio pero que excluye. En una carta a Alfonso Reyes. Alfonso – Ocampo. ¿qué me aconseja usted hacer?” (Reyes. Siempre sola. aventurero en sus ambiciones pero firme en su voluntad de poder. Imprenta Europea. comp. que se vincula a su pose diletante. En su versión alegórica. sin rencores. se apropia de la criatura. 6 Josefina Pelliza de Sagasta describe el momento en que conoce a Juana Manuela Gorriti de esta manera: “tal se nos ofreció Juana Manuela Gorriti […] al amor del fuego en un cuarto de hotel. Buenos Aires. leyendas y descripciones americanas. que no exprese. avanzando sobre el espacio público del que parece despreocuparse. Cfr. publicada en Buenos Aires en 1876 y cuyo subtítulo es Colección 42 La caja de sorpresas de novelas. risados y cortos. pálida. parodia con la confección de un altar precario. la autocomplacencia y la confianza en los halagos masculinos. 4 Amado por los pobres y excecrado por los ricos. de lana negra. Desde un ángulo opuesto. el apellido también circula como Berdier en los periódicos de la época. Imposible salir de este estado. descalifica sonriente a Demaría por no atreverse a usar su nombre de hombre. No entiendo nada de esto. 2 El otro gran vacío es la figura de la madre. la escritora maneja los hilos de la trama. escribe su leyenda. Universidad Autónoma Metropolitana. frente a su mesa de escribir. imperiosamente. Feminaria Editora (en prensa). siempre central pero exigiendo la complicidad masculina. En efecto. Hoy sufro de ella como de una enfermedad (porque en el fondo soy terriblemente activa).resulta una garantía de probidad. 1887. Cartas echadas. en cuya extremidad pendía el retrato de su hija muerta. 3 Gorriti incluye esta biografía en Panoramas de la vida. cubierta de orijinales. 7Gorriti utiliza en Lo íntimo la grafía Verdier pero. lector de Carlos Marx. la señorita Emma Aurora Berdier. 5 La pereza entendida como falta de consecuencia o de continuidad en la actividad intelectual o artística es un obstáculo tematizado a menudo por las mujeres que opinan sobre su propia experiencia. fechada pocos meses antes de la aparición de Sur. el movimiento de entronización en el cielo de las glorias de la patria que los directores de La Ondina del Plata intentan promover para la mujer que escribe. Y. La caja de sorpresas 43 . aunque Dios y la patria se lo demanden. Convertida en trofeo de las letras nacionales. Bs. Lea Fletcher. 17). 1983. de entrecasa. Correspondencia 1927-1959. Gorriti vuelve a ubicarse en la primera línea de la acción. Victoria Ocampo habla a menudo en su Autobiografía y en su correspondencia de esta cuestión central. Victoria. Clorinda” (Pasionarias. Gorriti no la admite para sí misma ni para sus amigas escritoras porque su ética y su estética postulan una actitud de combate frente a los enemigos que aparezcan en su campo de mira. no en un espacio cedido por los caballeros a las damas inquietas. México. Emma Aurora Berdier caricaturiza sagazmente el proceso de apropiación tardía que el Estado y sus voceros intentan consumar con Gorriti.. Notas 1 En otro trabajo me ocupé de la relación entre leyenda biográfica y escritura de la intimidad en este texto de Gorriti. el cuello ceñido por una delgada cadenita de oro. vestida severamente. nombrada sólo metonímicamente en los pechos que no sacian a Juana Manuela en el prólogo de Lo íntimo. la pluma mojada y vuelta a dejar sobre el pequeño tintero. Juana Manuela Gorriti no será nunca.. 148-49).

Halperín Donghi. Op. Between Civilization and Barbarism. México. Op. / Porque es que a mí sin discusión me quita el sueño / y es mi alimento / y mi placer.M. París. la gracia y sal que al cocidito madrileño le echa el amor de una mujer. México.. II. Bibliografía Bajtin. Raúl. Libraire Droz. Norton and Company. University of Chicago Press. 1982. Librería de la Facultad. en Stanton. Emma Verdier llegó también a ser incluida –como un equívoco– en la Historia de la literatura argentina de Ricardo Rojas (Los modernos. Smith. decidió enviar poemas de su autoría bajo el seudónimo de Emma A.W.cit. Sidonie. A Poetics of Women’s Autobiography. Huemul. 1972. Lincoln & London. “Autogynography: Is the Subject Different?”. en Del Litto.. Castagnino ofrece una valiosa recopilación del mate- rial periodístico sobre el caso e interesante información sobre Bernabé Demaria en Historias menores del pasado literario argentino (Buenos Aires. 1906. comp. Genève. Estética de la creación verbal. University of Nebraska Press. “Le Journal intime: de la rédaction a la publication. cap. “Pour une sociologie du Journal intime”. 9 Bernabé Demaría explica en Obras literarias. el chileno José Domingo Cortés. Gérald. 1992. Domna C.cit. págs. Siglo XXI. Didier. Buenos Aires. Castagnino. Béatrice. Domna C. Bloomington & Indianapolis. V. 1986. The Female Autograph. Revolución y guerra. Gorriti. V.M. Stanton. Rojas utiliza como base documental Lo íntimo de J. XVII. comp. Francine. 44 The La caja de sorpresas La mesa está servida JosefinaIriarteyClaudiaTorre No me hable usté / de lo banquete que hubo en Roma ni del menú del hotel Plaza en Nueva York / ni del faisán ni de los foiegrases de paloma / ni le hable usté de la langosta a un servidor. que preparaba una antología de poesía argentina. W. 1976). 1989. 1925). Luego de recopilar cinco poemas de Josefina Pelliza de Sagasta. La mayoría proviene La mesa está servida 45 . Le journal intime et ses formes littéraires.. Masiello.8Raúl H. le solicitó copia de la obra de los principales poetas del país. New York. t. 1978. Tulio. Indiana University Press. Rannaud. Siglo XXI.. Linda K. 782-784. Cfr. que hacia 1872. enviadas a la escritora por sus amigas y conocidas desde los más diversos lugares.. los únicos ejemplares de poesía femenina que a su juicio podían incluirse en la antología. London. “Las mujeres escritoras”. Women of the Republic. M. 1987. El libro contiene 250 recetas. 2ª ed. Chicago. Berdier para disimular la magra producción poética de las mujeres argentinas. (Canción –“Cocidito madrileño”– que hizo famosa Pepe Blanco en la España de los años 1940) Cocina ecléctica o autobiografía de todo el mundo Cocina ecléctica se publica en Buenos Aires en 1890. Kerber. Essai d’approche sociologique d’un genre littéraire”. en Del Litto. dos años antes de la muerte de Juana Manuela Gorriti.

a diferencia de lo que hace en la mayoría de sus textos. Perú) abandonada siempre en momentos de guerra y destrucción. Esta historia sangrienta. los que venís despúes. La mesa está servida 47 46 La mesa está servida . No quedan aisladas dentro de los límites de Cocina ecléctica sino que tienen una historia. no queda mucho tiempo. de poder asirlos. una matriz. ¿Gorriti no se autobiografía en Cocina ecléctica? ¿Definitivamente se ha hecho a un lado y sólo hablan de sí mismas sus amigas o eventuales corresponsales? El recetario responde a la invitación. Por otro lado. a fin de poder encontrarlos. al consejo que Gorriti expresa en sus palabras “Al lector” como prólogo a otro libro. como veremos más adelante. llevando consigo. a las que Gorriti legitima prestándoles su propia firma. evoca un alegre banquete que se celebra con motivo del aniversario de la fundación de la fortaleza de Oruro y la posterior muerte. realizando así una tarea de re-duplicación. El recetario puede leerse como una pluralidad de autobiografías. dialogan consigo mismas al reaparecer en otros textos de la autora. acostumbráos a grabar vuestros recuerdos en la memoria de muchos. la fórmula de la “Leche–espuma” –en Cocina ecléctica se llama “Helado de Espuma”– se lee completa.de países que han sido patria de Gorriti en distintos momentos de la historia: Argentina. Su Yo parece estar ausente como sujeto de la enunciación en este ecléctico libro. Perú. Entonces. porque lo que muchas de sus amigas narran. ella lo relata en otros textos propios. su marco. los de la ficción. situaciones y lugares se escriben y reinscriben en un mapa imaginario –soñado. fragmentada. Las recetas son piezas de un rompecabezas. dispersa en “girones de un velamen náufrago”. muchas de ellas de mujeres anónimas. cual girones de un velamen náufrago. lo hace proliferar. y de donde se lleva algún fragmento para mostrar cómo había sido su tierra. re-escribe su mundo de recuerdos. Cocina ecléctica representa una posible recuperación de esa patria desarticulada. como ella supo verlo con lucidez. a acogerlo amorosamente entre las tapas de este texto colectivo. La obra de Gorriti puede leerse como una extensa saga en la que personajes. remiten a otras zonas de la escritura de Gorriti. La memoria es también colectiva. En Cocina ecléctica Gorriti es autobiografiada por las voces de las otras mujeres.M. Así. los de la imaginación. de los soldados que en él participaron. Parece que los recuerdos propios no alcanzan. un lugar-sentimiento. Por este procedimiento. un episodio y un lugar. deseado– que reconstruye la patria (Salta. en el episodio “El banquete de la muerte” de El mundo de los recuerdos. Bolivia. El mundo de los recuerdos: “Vosotros. Así por ejemplo. los recuerdos de su pasada existencia J. el texto une los “girones”: la memoria compartida en las recetas funciona como la organizadora y constructora de esa tierra perdida. de intertextualidad con su propia escritura. Por las tierras de la memoria …barridos por la gran tormenta que lo trastornó todo en el suelo de la patria. su contexto es el que proporciona el recuerdo. en esta o en otra existencia”. Típica construcción gótico–romántica. concluye con la sala del banquete transformada en capilla ardiente en la que Gorriti asiste a las honras fúnebres de los que habían sido horas antes sus compañeros de mesa. narrada por Gorriti como autobiográfica. lo potencia. Esta obsesión por fijar los acontecimientos del pasado la lleva a dar la bienvenida al recuerdo de la otra. (MR.G. lo multiplica. Juana Manuela Gorriti convoca a sus amigas a alistarse en un ejército de mujeres memoriosas para que la ayuden a buscar y recuperar esos “mirages” del pasado que están dispersos en una topografía múltiple. en enfrentamiento accidental con sus propios camaradas de conspiración. 105) Hay una topografía de la patria desmembrada. Cada receta condensa un “mundo de los recuerdos”. dispersáronse. Bolivia. la enfermedad la acosa y necesita convocar la memoria de las otras mujeres para potenciar no sólo los poderes de la evocación sino también y como corolario. Gorriti no enuncia (aunque sí habla) en Cocina ecléctica. es “la memoria de muchos”. y a la manera de un relato enmarcado.

esa densidad de la experiencia vivida que convierte un supuesto préstamo en un recuerdo. Libertad para fabular. Endulzamos el forzado convenio. prometiendo a aquellos señores las delicias de una esquisita mesa. y la ‘carne con cuero’ de la Pampa natal” y “Tengo en la mente muchas deliciosas confecciones. desterrando a Julio. a pesar de la gravedad trájica de los acontecimientos que evoco. 317). la obscesión del enemigo. En este episodio. sino que crea otras nuevas “en busca de modificaciones que se adapten a todos los gustos” (MR. compran su libertad.1 Porque si en éste se lamenta de su ignorancia culinaria –de la que se confiesa culpable por haberse “arrojado a los libros” y poner allí toda su atención– . reemplaza ingredientes. sólo que esta vez el marco está desplazado y hay que buscarlo en otro lado.Al irrumpir la receta en este episodio histórico. Aquí. para crear ficciones juntas. varias recetas aparecen integradas en un “Mensaje” que Gorriti dirige a sus comensales y en el que supuestamente debe rendirles cuenta de sus labores y actividades como ama de casa. la cocina –las recetas– 48 La mesa está servida está funcionando como moneda de cambio que permite a las dos mujeres gozar de una “existencia de dulce fraternidad”. lo que encontré digno de nuestro delicado paladar. y dando otra vuelta de tuerca. la Gorriti del “Mensaje” de Chincha es una cocinera que goza enormemente de su tarea. La receta parece imponérsele con una fuerza propia y así se disculpa ante el lector: “saboreamos con delicia la leche–espuma. El relato enmarcado es uno de los procedimientos favoritos de Gorriti. hasta que hubimos llegado a las primeras calles del pueblo” (MR. Con la promesa de deliciosas “confecciones culinarias”. que en esta oportunidad es Lima: “Más que la dolencia del cuerpo. Y no se limita a repetir las recetas tal como le llegan. “donde se ocultan casitas pintorescas habitadas por gentes al parecer tan felices. en un episodio autobiográfico titulado “Chincha” que pertenece también a El mundo de los recuerdos. Gorriti nivela su escritura gozosa con la otra sombría del relato que la enmarca. se infiltran mutuamente y. perfecciona tiempos de cocción. Privilegiamos este episodio como intertexto de Cocina ecléctica porque en él podemos ver a la propia Juana Manuela en la actividad de cocinera. golosina tan esquisita. Invierte en todas estas actividades tiempo y afecto y parece realizarlas con mucha eficacia. Cuenta Gorriti: “El Dr. todo Cocina ecléctica puede leerse como un texto enmarcado. Hay dos fragmentos del “Mensaje” de Chincha que no podemos dejar de citar porque aparecen como un anuncio y como una suerte de núcleo productivo de la futura Cocina ecléctica: “En el anhelo de extender el catálogo de nuestros manjares. nada dejaría que desear” (MR. 319). llevará consigo esa carga. Mercedes Cabello narra sus recuerdos de aquellos días. claramente. Cuando la leche–espuma reaparezca en el repertorio de Cocina ecléctica. desde el momento en que este episodio autobiográfico enmarca (absorbe) la receta.) Se ha visto forzada una vez más a dejar atrás una patria martirizada. busca con Mercedes las mejores frutas. 316). que. ésta se constituye también en recuerdo y autobiografía. La cocina y la historia. merece el honor de un párrafo a su memoria”. y le inspiró la deserción del techo conyugal para venir a habitar conmigo aquel dije. De esta manera. profanando con su planta la amada ciudad. (En la receta “Ensalada de Paltas”. actividad que ya han estado desarrollando en el camino que las llevó hasta el pueblo. una vez más. Chinca es un idílico pueblito al que la autora llega acompañada de su hijo Julio y de su gran amiga la escritora Mercedes Cabello de Carbonera. cuyo menú dirijido alternativamente por las dos amas de la casa. la ensalada de zapallo en flor. he hecho apelación a los recuerdos de mi vida nómada. me obligó a dejarla” (MR. y tomado de los diferentes países que me albergaron. que fue a hacer compañía al esposo abandonado. con que La mesa está servida 49 . y os he servido el estofado de seis carnes. umintas y pasteles asados entre piedras calcinadas. aves y legumbres en las huertas de la campiña y hasta se esmera en limpiar “el menaje” que usarán para cocinar. La imagen de la autora que construye este texto parece totalmente contrapuesta a la que cuidadosamente organiza en el prólogo a Cocina ecléctica. De hecho. Carbonera había tomado para mí una preciosa casita amueblada que sedujo a Mercedes. que Mercedes y yo nos dimos el placer de forjar a su intención una serie de amorosos idilios. 311).

la fórmula que no es culinaria. en un relato de Gorriti. El saber de la mojigata En Cocina ecléctica podemos encontrar numerosas recetas para curar. En ellas se despliega una terapuética casera “para enfermos en su convalescencia” (CE. Una amiga de la escritora describe a su marido la sangría como “un todo extraño que desde que es absorvido se torna despótico. 1890. dador de sentidos de vida. Así. en realidad. 373). 262). Comer una “Pachamanca” junto al mar de Miraflores es comerse el paisaje de ese lugar querido. La mujer genera entonces el deseo de algo prohibido a su marido con un preparado que es. Otras que. Esta vez. 1890. collares y brazaletes. es hacerlo parte propia. el amor familiar. también propone una práctica. Cocina ecléctica no es. Proporcionarse y proporcionar una respuesta al dolor vivido. Dice la escritora que según “antiguas crónicas”. “La receta del cura de Yana–Rumi”. tierno. calentito. podemos leer Cocina ecléctica como todas esas recetas que Gorriti tenía en su mente y que prefirió fueran escritas por otras mujeres. saludable e inofensivo porque “esta mojigata sabía que el hombre es un espiritu de contradicción” (CE. tan sólo. El pan. con zarcillos. Esta receta no sólo despliega un listado tradicional de ingredientes e instrucciones. Adórnate como ella. “Pachamanca” es Miraflores. 371). perfúmate […] con las olorosas flores del La mesa está servida 51 . recién salido de los hornos de Bejarano” (M. es decir. No es sólo la sangría la que curará al enfermo sino la “astucia diplomática de la mujer” (CE. La receta del pan cocido en “los hornos de Bejarano” le permite restablecer su salud mental. También en Misceláneas encontramos otro relato. sino que han escrito. la “autobiografía culinaria de todo el mundo” como podría parecer en una primera aproximación. 123). En esta misma tesitura. 1890. Así. modifica la trama y produce un cambio en el personaje. El pan colocado en el lugar del arma es también un instrumento poderoso. las “Humitas” son Salta y su hija Mercedes. la casa. como la que firma Mercedes Cabello. Es el recurso que el padre elige para curar a su hijo. es internarlo en el cuerpo. 1890. “Ensalada de Paltas” es Chincha. no se han limitado a darle “preciosos materiales” para su libro. para ella. No se trata del efecto de una pócima sobre el cuerpo sino de las técnicas y el conocimiento para que el producto sea ingerido. a causa del deplorable estado de mi salud” (MR. remite a un “remedio eficaz”: “Báñate cada día en el remanso del manantial. este helado serviría para curar a los maridos de la embriaguez. las comidas– lugares de su mapa interior. entonces. Si pensamos la palabra “receta” como un término polisémico. abandona su “extravío” y retoma la comunicación con su padre y con su propia historia. 372). pero cuando va a tomar su arma encuentra. Se puede ver que las recetas están en relación metonímica con los lugares de donde vienen y que alguna vez fueron la patria. Manuel es un personaje desesperado y desproporcionado que después de comer el pan. no sólo como confección culinaria sino también como prescripción médica. no solo a su contenedor sino al recipiente que los recibe” 50 La mesa está servida (CE. de esa textura. “El pan de salud”. otro objeto que su padre había colocado allí: “un pan de manteca. “Helado de Espuma” es Oruro. cuida tus cabellos tan esmeradamente como el diablo cuida las crines de la Chejra. Rolland Barthes habla de la desproporcionalidad en la espera del amor. casi análogo a una terapia moderna (y muy antigua). encontramos el aspecto terapéutico de la receta fuera de Cocina ecléctica. titulada “Helado de sangría”. el personaje puede reconstruir su historia. sino que lo hace de un modo más complejo: simbólicamente.aun no me ha sido dado regalaros. recupera el sentido de las proporciones. los variados platos que acompañan la convalescencia del enfermo conviven con otro tipo de elaboraciones más complejas. colocado en lugar del arma. 119). esta receta no opera directamente sobre el enfermo como un tradicional preparado medicinal. positivo. de ese gusto. A partir de ese olor. En Fragmentos de un discurso amoroso (1982. recuperar la infancia. celoso de toda asimilación de su género. apetitoso. en lugar de ella. los recuerdos que a ella misma la habitan. tentador. si llega sin circunstancias atenuantes y destruyendo al fin. 320). Compendio de psicología doméstica. Allí se narra la historia de un joven que por una decepción amorosa decide suicidarse.

a partir de la palabra tiene la capacidad de producir un hecho concreto: la realización futura de una comida. se equivocan. El espíritu del “saber de la mojigata” campea también en las firmas femeninas. píquese. 11). una narración. viértasele). La receta permite la repetición “ad–æternum” de lo que se narra. Así. a modo de memoria. La receta es un documento y porta una realidad virtual. Sobre esta capacidad fabuladora de la receta como narración dice Juan Cueto: “La fantasía es el principio de la cocina de la palabra y sin esa capacidad fabuladora de los cocineros reales. en tus sonrisas. desde adentro y para adentro. se remoja. 1990. mueren o triunfan. Las mujeres comparten sus recetas y sus consejos que suponen no sólo un saber culinario (ciencia más “conveniente a la mujer”. genera la palabra y archiva esa palabra para que la comida pueda volver a realizarse. Discursos medicinales y domésticos alejados del cientificismo propio del siglo XIX. Apodo íntimo y doméstico. ni brega por convertirse en un saber legítimo. de los re-estructuradores o de los revolucionarios. ya desde el título. Regodeo de una instrucción para curar desde el interior de la casa. ha sucedido o sucederá. En la novela los acontecimientos suceden mientras los leemos. Una única tabla de cantidades en gramos y centígramos (en la receta de “Marrasquino de leche”) podría dar cuenta de cierto gesto positivista y científico o la consideración de que es éste un “poderoso regenerador” de estómagos débiles. M . Una receta es. señala el cura a la mujer del overo para que pueda recuperar a su marido. en una receta. etc. aunque se produzca a partir de ingredientes fijos y programados” (Contra los gourmets. Ella lo hace “bajo el dulcísimo diminutivo con que me nombran los míos. También podemos pensar que lo que la receta intenta como discurso es retener. La práctica genera el recetario. la manera de preparar un plato. como una enumeración de actividades que organiza una práctica. familiar. al firmar. Señala Vázquez Montalbán: “El rito gastronómico […] conserva parentesco con la magia y la imprevisibilidad del resultado. que no se jacta. pero lo narrado no sucede en presente. a su modo. con su sobrenombre. acompañar la convalescencia. Los personajes nacen. aman. Sin embargo realizar la misma comida es una idea utópica. con enunciados en impersonal (se cuece. se suicidan. por ejemplo “Chinga” es el apodo de una de las autoras de varias recetas. 346). el de los prestigios irrefutables: es un lugar interior. en tu palabra. De este modo se entiende la autojustificación de Chinga. ni alardea.2 El tiempo de esa narración es. 212). huyen. La receta. Los saberes terapéuticos de Cocina ecléctica se autovalidan por su eficacia práctica e inmediata. deciden. de las abuelas decimonónicas. Con la receta es diferente: esa realidad virtual va a producirse posteriormente. muy más querido para mí que todos los títulos de la tierra” (CE. porque el lugar desde el cual estas mujeres “enseñan” su saber no es el de los grandes nombres. En este sentido el recetario de Juana Manuela toma distancia del recetario masculino por excelencia del siglo XIX: La fisología del gusto. regresan. En “El hallasgo de Elenita” encontramos una definición interesante. Haz todo esto y…ya verás” (“La receta de…”. ahora mismo estaríamos condenados a la cocina del azar y la necesidad de subsistencia”. aconsejar. que podría leerse como una cierta poética de la receta: hay que dejar lo “inflado de la frase” en favor de la “claridad” tan necesaria en esta clase de “documentos” (CE. de Brillat–Savarin (traducido al español en 1825) el cual. 88). En este sentido posibilita el rito. Recetas terapéuticas. porque los platos nunca salen dos veces exactamente igual. 1890. de los chefs modernistas. sino que simplemente pretende aliviar. Legislación interior. de los gastrónomos ilustrados.campo […] derrama la sed de tus caricias […] con tus modales. Para intimar la mezcla Receta: el género se constituye como un listado de instrucciones. sugiere una pretensión universalista y científica. 1890. lograr convencer y así conducir. No recurren a postulados ni a teorías. el presente y está neutralizado – en el caso de Cocina ecléctica– por el uso del impersonal. una relación de hechos. como reza circunspecto el prólogo) sino también un saber diplomático: disfrazar para disimular. El presente podría pensarse La mesa está servida 53 52 La mesa está servida . una nueva confección.

395). Un recetario es un archivo de instrucciones que contiene un tipo de información cultural epocal.como un presente épico. Preparar la receta es repetir esa escena ritual. 1890. Y es que tal vez pudiéramos aventurar que la receta forma parte de un género literario de frontera.M. “Llaman así los gauchos…” (CE. tomado parte en revoluciones. remite a la constitución y origen de una nación. La “claridad” del “documento” a la que aludía la receta de Elenita Verdugo no es otra cosa que la necesidad de una meticulosidad descriptiva muy precisa. con el fuego de su mirada. pero de manera indispensable.M. caiga a mis pies y me llame su esposa. Igualdad. Cueto sintetiza: “en esa ambigüedad permanente reside la magia y el milagro interminable de la literatura culinaria” (244). 1890. El “Lomito a la criolla” (CE. 1890. (MR. La posesión de ese “secreto” compensa las deficiencias de la retórica culinaria. Lo que Cocina ecléctica recopila con frecuencia son los propios ritos culinarios. en tal clase de platos. Esta codificación de conductas no es sin embargo autoritaria. (El énfasis es nuestro. 295) “necesita solamente. como en toda la producción de Gorriti. de este modo. electrice al pueblo con el calor de su palabra. la construcción de un patrimonio. sueño con un tribuno joven y elocuente. 119) puede convivir entonces con la exactitud de “una libra de estoraque en bruto” o “media onza de azúcar” (CE. hija de un republicano. Allí el registro de lo ritual se exaspera: “la carne fue llevada a la pira donde la aguardaban dos gauchos pontífices en aquella ceremonia” (CE. (MR. en esta escritura culinaria hay muchas descripciones que no pueden convertirse en relatos tan escrupulosos y es allí cuando la representación de la mujer se vigoriza porque es sólo ella la que conoce aquello que en la receta no se puede contar. Para que aquello que la receta narra pueda realizarse nuevamente será necesario que la retórica culinaria se torne minuciosa al extremo. 1890. Quizá este género se caracterice por la mezcla y una receta no sea otra cosa que una “mistura” (CE. En el caso de “Humintas” (CE. 69). hermana de republicanos. 1890. La descripción de instrucciones se convierte así en una secuencia de actividades realizadas por los indios. quienes preparan esta comida desde tiempos inmemoriales. El verbo deja de ser impersonal: hay un sujeto colectivo. Sólo así este relato–receta dará lugar a la realización del ceremonial: “Al vaciarla [se refiere a una gallina] se tendrá cuidado de no arrancarle la gordura interior” (CE. 1890. 1890. 397) que. 70). La imprecisión de “un si es no es de ajo molido” (CE. 65) En el recetario. manos de mujer para darle ese punto que. 284). Edelmira Belzú relata el ritual indio para la preparación de esta comida. nieta de un prócer de la Independencia. 1890. que invocando el símbolo sagrado de la ventura humana: Libertad. pero que se atemporaliza y dibuja el espacio de lo ritual. atemporal. La receta posibilita. 1890. Fraternidad. ¿Dónde empieza lo fantástico y acaba lo real? Al respecto. Cocina ecléctica o un tratado sobre la patria No me asombra que haya Ud. y que al descender del pavez donde lo ha elevado el entusiasmo de la multitud. Algunas recogen saberes de la cocina popular campestre. se torne “persistente al agua. J. según su autora Amalia Merino de Vivero. sino necesaria para que lo narrado se re– produzca. al aire y al tiempo”. 275) Yo. pensar que ha tenido en sus manos ese horripilante animal J.G. mítico. 50) o “Los indios suelen…” (CE. comida asociada por sobre todas con la “identidad nacional”. El asado. cuando son meros “listados de instrucciones” se metamorfosean en relatos literarios específicos y viceversa: cuando estos relatos devienen listado de instrucciones.G. los más 54 La mesa está servida entendidos cocineros desconocen”. 151). la Historia se infiltra en la comida y la comida –la receta– en la La mesa está servida 55 .) Se vuelve casi imposible establecer el punto en que estas recetas. levantado barricadas y asistido a combates: asómbrame y me aterra. No obstante.

En cuanto a la otra serie de recetas. de la domesticidad. lejos de oscurecer o desdibujar la narración. Para que acepte comer. Aquí el héroe aparece combatiendo sin tregua. como “confección culinaria”. que defiende un territorio de bordes todavía imprecisos y que tardará aún largo tiempo en dibujar y construir su proyecto final de nación. atraviesa este ecléctico recetario y se despliega en dos momentos que dan lugar a dos series posibles de recetas: las que llamaremos “épicas” o “heroicas”. a la que hemos llamado “del héroe domesticado”. En la receta “Balas del General”. y por otro y simultáneamente. 1890.Historia. y partió a galope” (CE. Pero hay que hacer un esfuerzo y desplegar esa capacidad de identificación femenina que permitirá a la joven cocinera mimetizar el plato que prepara con la imagen del objeto de deseo del general. Y la referencia al general como “el más querido del mundo” lo acerca afectivamente a una cotidianeidad que suponemos poblada de generales heroicos y esforzados en la defensa de su tierra y de un proyecto de país. y en marcha! Dijo. seducirlo. los galopes veloces y apenas entrevistos de esos momentos fundacionales. El patriotismo. Su pasión por ella lo hace un héroe indómito y obsesivo. no capacitado para compartir los placeres del hogar. De alguna manera y para mencionar una de las oposiciones fundantes de una imagen. del bronce que devendrá una vez muerto. “en su gloriosa odisea”. Estas imprecisiones o. apresurada y conciliadora: “¡Al vientre del pescado –dijo– todas esas excelentes cosas. esa pasión por el cuerpo de la patria. los diversos alimentos que le ofrecen las gentes del lugar. Esta receta. y no puede detenerse a comer. que comienza con un diálogo ágil y rápido. dos asistentes. esta receta dramatizaría el enfrentamiento entre la civilización y la barbarie. El momento es “una época de guerra civil”. se adelantarán al general y lo esperarán en la siguiente etapa para servirle “su” dorado. el héroe no tiene nombre propio y se lo identifica 56 La mesa está servida como “el más querido de los generales del mundo”. Pero lo que aquí nos interesa es. donde los poderes de seducción de la primera logran envolver a la segunda. donde se representa una oposición muy marcada entre los poderes del artificio –de la cultura– del lado femenino. de un modelo posible de nación. como observa Stephen Mennell. la sitúan en un marco histórico en el que las guerras civiles son tan continuas y dilatadas que no hace gran diferencia saber de cuál se trata. un guerrero. rehusa el almuerzo. “pronto a partir y con el pie en el estribo”. Hay que señalar que la aparición del personaje famoso que resulta involucrado en un descubrimiento culinario es. podría titularse también “Cómo cocinan los héroes” o bien “Cómo comen los héroes” (porque en Cocina ecléctica también lo hacen aunque estén en el bronce). que equivalga a un arma: una comida en forma de balas. si se prefiere. que llamaremos de la ficción doméstica o del “héroe domesticado”. asado y calentito. Y aquí el personaje famoso es un general. que tiene como telón de fondo la constitución y el asentamiento de la nación. de esas gestas épicas vertiginosas. “a carrera tendida”. ya que luego de preparado el pescado. el gesto. y por consiguiente. darle una comida que parezca un arma. por un lado. como una imagen –belicosa– que se repitiera “ad infinitum” adquiriendo entonces la pose. que corresponden a un primer momento histórico (lucha por la independencia. Una cierta ironía parece titilar por momentos en esta receta. el desarrollo de la receta muestra cómo el general ha puesto toda su energía en la guerra. San Martín. la inmutabilidad de la estatua. no puede robarle a la patria esos minutos. en tanto agente de la historia patria. guerras civiles) y una segunda serie. Pero suministra una receta. Por otra parte. construyen una imagen de nación que se consolida en un marco de paz y progreso. sobre todo. Las mujeres que lo rodean deben aguzar el ingenio para lograr desviarlo de sus propósitos inexorables.3 Las recetas de la serie heroica o épica se construyen con un movimiento paralelo al de los héroes fundadores que montan a caballo. Se narran a sí mismas. Indómito: sin domesticar. y los trabajos de la guerra como un continuo monotemático y sin matices del lado masculino. (Recordemos que La mesa está servida 57 . hay que “engatusarlo”. “Dorado a la San Martín”. 44). indefiniciones. un rasgo característico de los repertorios gastronómicos a partir del momento en que se estabilizan como género literario. qué representa ese personaje desde un punto de vista simbólico. narran los resplandores.

a la par de su receta. Cocina ecléctica. se entremezclan y se cruzan en relación con sus referentes históricos. en este segundo momento. desde el golfo de Darién hasta el estrecho de Magallanes. (Ver “El Hallazgo de Elenita”. La palabra progreso evoca las alabanzas que Juana Manuela. en lugar de los generales indómitos y sin tregua que a duras penas aceptaban detenerse a comer. 279). Las recetas representan entonces el momento en que. y trajeron el del gas. le dedica al ferrocarril: “Recostada en los mullidos cogines de un lujoso wagon. 345 y “Gallina a la Persa”. viajera constante. La mesa está servida 59 . de la América Latina. Así. Momento en que las burguesías nacionales revocan valores como el militarismo y el heroismo. “El suelo se cubrió de ferrocarriles que se llevaron el perfume del sahumerio. que evocan al burgués sedentario y gustador de los placeres de su bienestar. En cambio en Cocina ecléctica se manifiesta un goce profundo. adquiere un plus de sentidos y significaciones. 18. para decirlo con palabras de Gorriti. y del asfalto”. 183). cosmopolita”. Los tiempos de Cocina ecléctica son los del recuerdo y por lo tanto se superponen. La autora de “Frituras a la Diva” (107) narra embelesada. La lectura de las recetas permite reconstruir un imaginario poblado por “comensales” y “gastrónomos” de “delicados paladares”. buscando. 15). el viaje en vapor que compartiera. que no hallaba ni siquiera una choza donde guarecerse contra el cierzo que eternamente reina en aquellos páramos. tíos. Allí la memoria es un instrumento preciado para resistir las barreras del tiempo y de la muerte. No hay aquí ningún rastro de un discurso ordenado “cronológicamente”. tal como señala Doris Sommer. Sudamericanos que viajan por Europa y europeos famosos que visitan estas lejanas tierras. el héroe en marido” (Sommer. la épica en romance. la vida que se apaga. y a Meiggs. Lo que nos interesa es cómo este libro da cuenta de distintos momentos del imaginario colectivo en relación con la historia nacional. Del momento histórico que evocan estas recetas podríamos decir con Rubén Darío: “Y muy siglo XVIII y muy antiguo/Y muy moderno. El relato inicial del nacimiento que está enmarcado en la “prolongada lactancia” va quedando lejos y da lugar a las imágenes del cementerio de la Recoleta como próxima morada y a la enfermedad que gana terreno. abatida representación de lo que se acaba.Cocina ecléctica se publica en 1890). (MR. tachándolos de bárbaros. Lo ritual del discurso culinario. hace que esta memoria no fracase. 29). fuego sagrado. desde Lisboa hasta Montevideo. audaz. El intento fracasa. en su selección de recetas. la enfermedad que avanza. Lo íntimo es la crónica de un vejez indefectible. para librar a la propia identidad del azote del olvido. lo que escribe allí es el dolor. leída como un tratado de la patria. Hay. la ‘grande y gloriosa nación’ que vuestra mente divisara en un profético mirage” (MR. la posibilidad de repetir la realización de tal o cual plato. Sin embargo. de la hulla. Pero Gorriti. “los novelistas estaban también transformando una cosa en otra: el valor en sentimentalismo. Y que estos imaginarios son riquísimos y plurales porque corresponden a países diversos y también a una gran variedad de memorias individuales. imágenes de padres. O. Y embozándome en mi suave bufanda de vicuña bendecía al progreso. sustituyéndolos por la glorificación de una domesticidad que la civilización impone como el marco más adecuado para el desarrollo del comercio y la 58 La mesa está servida industria. “el hogar. que lo introdujo en estos desiertos” (M. 102). donde se elaboran las naciones” (MR. no trabaja con las periodizaciones que aplicaría un historiador. ellos mismos las novedades culinarias para deleitar sus exigentes paladares. Muerte y transfiguración de Juana Manuela Gorriti Gorriti escribe paralelamente a Cocina ecléctica su autobiografía. con la gran soprano Adelina Patti. construye un mapa discursivo que se podría filiar con la utopía panamericana que Gorriti defendió hasta sus últimas páginas y que recorre toda su producción: “y un abrazo de fraternidad hará. recordaba yo aquellas heladas estepas donde en otro tiempo el soroche asaltaba al peregrino. a la que ha escuchado cantar en “Covent Garden y la Grande Opera”. 11). “Parezco una sibila” y en lo que hace a comer “soy más cigarra que antes” (LI. entonces. 151). hermanos que transitan del comedor del Tigre Hotel al del “Pabellón de Persia en la Exposición”.

1991. 3Con respecto al concepto de “domesticación del heroismo” véase Eagleton. El espacio culinario. cobra vigor y Gorriti se “nutre”. ya no de pechos maternos. Muchnik Editores.1987. 1981-1982. Berkeley y Los Angeles. Barcelona. dulce. Rolland. La transfiguración acontece en Cocina ecléctica. Bs. Oxford y New York. All Manners of Food. Cátedra. 1988. Sudamericana. Kirkpatrick. citado por Barthes en Fragmentos de un discurso…. De la taberna romana a la cocina profesional y doméstica del siglo XIX. Deseo y ficción doméstica. Benjamin. Susan. Esta referencia corresponde a una Conferencia sobre “La cocina cristiana de Occidente” – recetario del escritor gallego Alvaro Cunqueiro–. La mesa está servida 61 . 150-152. Angel. 77 a 116. Se olvida del sibilismo melancólico. 1991. Fragmentos de un discurso amoroso. erotismos vedados y sensaciones múltiples. Ed. Ed. Walter. Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. Mennell. pp. Bibliografía Armstrong. Buenos Aires. El tono de esta introducción puede calificarse. Ludmer. quien sugiere que “Las nostalgias de Belzú y un replanteo de los errores cometidos por ella en su estrategia con el guerrero. págs. pp. a las picardías y a las sensualidades o a las “brujerías culinarias” de la Monja Serrano. 1991. Un tratado sobre la patria. Tusquets Editores [Colección Los 5 sentidos]. 1984.1991. “La cocina fantástica de Alvaro Cunqueiro” en Conferencias culinarias. Foundational Fictions. Eating and Taste in England and France from the Middle Ages to the Present. Cueto. “heladas y amargas” van inundando certeras todo el entramado de una escritura y una vida que se apagan. 141). Ed. Selección. As. Se alimenta de esta escritura terapéutica y sabrosa. vitales y múltiples. 1982. citado por Kirkpatrick. inspiran el Prólogo de este libro” (p. Doris. las “lágrimas de la vejez”. Sommer. de misógino y muy pedante y se podría agregar que su autor escribe con el estilo típico de la improvisación que suele generar la ignorancia de un tema. Madrid. donde Juana Manuela se divierte. tareas materiales que la hacen descender a la tierra. 60 La mesa está servida 2 Juan Cueto es un sociólogo asturiano que ha publicado varios trabajos sobre cultura culinaria. se engalana con sus amigas más queridas. Cátedra. Buenos Aires. University of California Press. 1977) a cargo de Miguel Brascó. amante de Alvear. presentada en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (Barcelona. Lo “helado” se hace caluroso. Es allí donde la lactancia lejana de la niñez. México. Josefina. 1835-1950. Barcelona. y Gorriti festeja el acceso triunfante a la eternidad. Una historia política de la novela. T. Notas 1 Cocina ecléctica circula actualmente en una desafortunada e incompleta reedición (Librería Sarmiento. al mundo de las fantasías y los recuerdos. Stephen. Mapa de placeres. 1981-1982. El género gauchesco. Nancy. 1982).Aquí sí es posible saltar la valla del tiempo y del olvido y hacerlo con otras mujeres. Basil Blackwell. nuevamente. Universidad Internacional Menéndez y Pelayo. sino de la compilación de estas recetas dispersas. 13). 1990. Espinet. 235 a 249. consignada en la autobiografía. Ed. incluido en el libro Conferencias culinarias. Manuel. Contra los gourmets.. p. Miguel. Cuadros de un pensamiento. Tusquets Editores [Colección Los 5 sentidos]. Por eso Cocina ecléctica es una celebración que produce no un estallido sino un regocijo. Siglo XXI. Madrid. cronología y posfacio de Adriana Mancini. 123 a 126. Vázquez Montalbán. 1992. la mortificación tan caracterizadora de la heroína romántica del siglo XIX (melancólica y enferma) se desdibuja cediendo paso al imperio de los sentidos. En Lo íntimo comer y escribir son las conexiones de Gorriti con la vida. Imago Mundi [Colección Primera Persona]. por lo menos. Las romáticas. Sin embargo. Barcelona. “un arte de vivir por encima del abismo” (Jean Louis Bouttles. lo amargo. Barthes. 19. The National Romances of Latin America. Escritoras y subjetividad en España. También habla del “lánguido detachement de la teen ager salteña lite-ratosa” que devendría –según su lectura– en “candorosas pretensiones de una falsa espiritualidad frugalosa”.

Nombra las estrategias de identidad. Desde su primer libro. permiten constituir otras identidades para el ciudadano latinoamericano. Si por un lado la delincuencia engendra en sus textos cierta libertad discursiva. el disfraz. Ciudadanía y delincuencia.1 Los fúnebres muros del edificio atrapan la atención del lector. Por la vía de la delincuencia y el crimen se ataca las bases del gobierno. Las ventajas son obvias: esto permite no sólo otra manera de articular la identidad en sus momentos de crisis. Así. y después recurre a varias tácticas que obligan a considerarlas desde una mirada distinta. Por ejemplo. en un relato de Panoramas de la vida (1876). Con frecuencia. constituyen las dos esferas del espacio narrativo y representan. son los polos opuestos que organizan los relatos de Gorriti. una conceptualización del Estado que. disfrazándose de otra. el materialismo y la modernidad y despliegan un amplio registro de las funciones del ciudadano en el estado liberal argentino. se confunden las leyes del sujeto. la falsificación y la acumulación de riquezas. necesita ser enfrentada. se amenaza el control estatal. Así. por la vía del disfraz y el desdoblamiento. Gorriti recurre a la máscara. sino que pone a prueba las fronteras del espacio institucional.Disfraz y delincuencia en la obra de Juana Manuela Gorriti FrancineMasiello La obra de Juana Manuela Gorriti (1818-1892) cubre un vasto territorio en el campo cultural decimonónico: cruza las cúspides del romanticismo y llega hasta el auge positivista de fin de siglo. desde la perspectiva de la óptica oficial. Disfraz y delincuencia 63 . El disfraz y el desdoblamiento. La heroina se disfraza de otra mujer y salta sobre los muros que la mantienen encerrada. el proyecto se pone en evidencia a través de personajes marginados que cruzan los límites de la ley. según la narradora. el crimen llegan a ser instrumentos de transformación en su obra. Locura y razón. se amplía el concepto del yo femenino impuesto por la sociedad. escrito durante la época rosista. Sin embargo. Disfrazándose de otra. cárcel y libertad. Sus escritos reflejan preocupaciones por el exilio y la tiranía. la máscara quiebra las categorías de la subjetividad femenina y rompe las estructuras binarias que separan razón y locura. la magia. la obra de Juana Manuela Gorriti es altamente contradictoria. pues señalan el poder de la institución sobre los habitantes y sobre el sistema binario que les ha organizado la vida. Se fragmenta la historia narrada y se critica la política nacional. Gorriti narra la historia de una joven paciente detenida en un asilo y sus intentos de recobrar la libertad y volver al hogar. por el otro se defienden las leyes inauguradas por el padre/Estado. en tanto que facilitan otras represen62 Disfraz y delincuencia taciones del ciudadano nacional y abren varios interrogantes sobre la obligatoriedad de la ley. hasta su autobiografía. además. silencio y discurso libre. ley y desviación. Gorriti encara la cuestión de la identidad del sujeto tal como se ha ido definiendo en el interior del proyecto nacional. preparada durante los últimos meses de vida. al uso de múltiples subjetividades para cuestionar el lugar del yo nombrado con respecto del Estado.

aventurero de origen desconocido. los delincuentes representan por un lado. muy especialmente. el texto intercalado.de otra manera. Desde Panamá a San Francisco de California. produce un exceso de detalles –“basura”– sin que ninguno sea consolidado por un plan estatal definido (PV. voces desconocidas. sin que nadie lo detenga. inglés. Incitados por el materialsmo y los mitos liberales del progreso. al Museo de Historia General. a veces es identificado como Falkland. de una sociedad en rápido movimiento. “la sed de oro” desarma las categorías del saber. que se rehusa a participar en la ideología de la familia unida. “Malvado indio navajo” y violador de niñas. Raza e identidad social Gorriti se interesa activamente por los marginados y por los conflictos que ellos provocan en la sociedad. El Estado encierra a sus ciudadanos en una cárcel de valores fijos. las fronteras nacionales se borran y las razas se cruzan. De entre los personajes siniestros impulsados por la codicia. Su eliminación se hace necesaria para restaurar el orden. Por oposición a la autoridad del relato tradicional se incorporan textos sin narrador identificable. o que no se deja nombrar dentro de las categorías de raza o etnia conocidas en América Latina. En “Un viaje al país del oro”. Marcado por la diferencia racial. Gorriti critica a aquellos sujetos marcados por las huellas de lo ilegal. se disfraza. los peligros de una sociedad en vías de transición y por otro. cazador y conspirador con los salvajes. identidad y Estado que anticipan la transición de la anarquía a la consolidación estatal de 1880. publicado en Panoramas de la vida3 se describe la orfandad que prevalece en la sociedad de consumo. A lo largo de su obra. corre. De esta manera. paradójicamente. Su esqueleto pasará primero a manos de un médico naturalista inglés y. Se lo asesina. en un teatro de San Francisco. superarlos significa transgresión. aparentemente instantáneos. Además se multiplica la convivencia de poblaciones extranjeras. En este trabajo me ocuparé de las modificaciones de la estética y la ideología liberal que pueden leerse desde Panoramas de la vida (1876) hasta Oasis en la vida (1888) y me detendré. el oro de las minas de la alta California vencen a la pobreza. delincuencia o locura. aparece como indio. el materialismo que distorsiona los valores éticos y separa a los niños de sus padres. delirantes o pobres). surge una nueva figura que ratifica la presencia del mal: el “hombre color de cobre”. son productos. proliferan los discursos de la sin razón: el fragmento. así como los fugitivos y contrabandistas ocupan un lugar importante en su obra. generado desde el centro del Estado. Juana Manuela Gorriti altera estas representaciones para señalar las crisis del estado nacional en relación con la modernidad. abandonados por la sociedad y exaltar las “tretas del débil”. Este monstruo. Son señales de la presencia del ciudadano sin origen. Gorriti utiliza la figura del subalterno para reflexionar sobre la identidad del individuo tal como se construye dentro del programa liberal. La mezcla étnica del personaje rehusa un nombre singular: salta. 64 Disfraz y delincuencia el texto trunco y la imagen suelta se compaginan con un largo catálogo de bibelots. el chisme. cazador y minero y su irrupción genera violencia y un creciente terror sexual. al fin. Con este gesto se logra reducir la peligrosidad del criminal al convertirlo en objeto de la investigación científica. o como Tobajoa. Aquí. “el filibustero incendiario de Centro América” o como “Ojo del Azor”. Como anticipándose a la consolidación del Estado durante la década de 1880. señalan un malestar social.2 Dicho . el hombre color de cobre es aquel que se disfraza de múltiples formas para aterrorizar a la gente decente y ascender en la escala social. y vocablos en lenguas extranjeras. más adelante.Además de señalar una clara preferencia por aquellos seres periféricos. 173). en particular. donde. todos entran en el mercado de compra-venta hasta perder el sentido de su identidad. Las mujeres (enfermas. El desorden crea nuevas condiciones de narración: el diario. se representa un vaudeville en la época de carnaval. El comercio y la piratería y. en las distintas representaciones de delincuencia. que ocupa gran parte de las fantasías de los demás personajes del relato. que no se definen por su uso porque todos los desean. se mezclan los idiomas. se logra detener Disfraz y delincuencia 65 . la modernidad parece inventar a sus criminales. joyas y otros objetos de lujo. su presencia es la amenaza de la otredad: figura amorfa.

como arma de doble filo: las personalidades del hombre cobrizo se multiplican en respuesta a las demandas del Estado y de la ficción literaria. con toda su ciencia no reconocería a su enferma” (PV. el hombre cobrizo señala los procesos de representación producidos en la sociedad liberal que necesita la transgresión del otro para definirse a sí misma. 25) le dice a su médico una vez que se va de la casa. prolifera una serie de relatos menores que enaltecen la rebeldía y el caos. también tiene la función de proponer otra manera de pensar el discurso cientificista asociado al positivismo. jerarquía social y raza. De hecho. Pero aquí Gorriti limita la libertad a la gente buena. esta mujer utiliza el disfraz para facilitar su huida. “El hombre de confianza” de Herman Melville (1857). de asaltos fronterizos. introduce el caos en el seno de la vida americana: busca el mal. la pluralidad de actitudes del hombre de color desordena las fronteras de la patria y amenaza la integridad familiar. el sentimiento anti–indígena y xenófobo del relato se presenta a través de las múltiples máscaras del personaje desconocido. Así. “Y Ud. En “Peregrinaciones de una [sic] alma triste” la protagonista moribunda desafía a su médico y se escapa de su lecho de enferma.4 Las múltiples posiciones del criminal eluden el control de los otros e inauguran una histeria narrativa que incita a los demás personajes y pone en movimiento la acción. Gorriti vincula el mal con la mezcla racial y elimina al delincuente del panorama social moderno. Brasil y Argentina. Asumiendo el papel de Cheherezada.5 La libertad del individuo surge como tema y plantea un interrogante: cómo manejar los derechos individuales frente a la ciencia moderna y frente a la carga simbólica asociada al discurso del progreso. en lugar de focalizar en un sólo origen para el individuo. entre los yanquis aventureros que van en busca de riquezas. Y a diferencia del otro relato. desagrega los códigos de la familia. vestida de señora. Anticipo del producto de la generación del ’80. se supera la voluntad cientificista de poner orden al mundo moderno. Mientras no pueda ser ubicado. de la vida en el convento y de los ataques del bandido Varela así como de numerosos viajes por Chile. La protagonista huye de la casa materna y del poder del médico y sobrevive por su capacidad de relatar cuentos. Por otra parte.la delincuencia del subalterno asegurando el proyecto estatal. Su imagen nos recuerda otra figura literaria de la misma época. Al incendiar las casas y raptar a las niñas de las “familias decentes”. aquí Gorriti defiende el desorden. predomina el exceso narrativo sobre el calculado avance lineal. Como la protagonista de “Una visita al manicomio”. Perú. sobre todo en presencia de una creciente delincuencia a la que resulta difícil nombrar. Por medio de la literatura. También en sintonía con la visión de los gentlemen de la generación del ’80. Anticipándose a los experimentos naturalistas de los médicos/ escritores de la generación del ’80. “Peregrinaciones de una alma triste” es una narración organizada sobre la base del fragmento: los textos que la componen desafían una totalidad. Su reiterada falsificación –otra forma de delincuencia– funciona. representa el todo y la nada. En este sentido “Peregrinaciones de una alma triste” también Disfraz y delincuencia 67 . Es descubierto en Panamá. el personaje del relato de Gorriti es un producto de la codicia. narra para sobrevivir. proporciona el elemento sádico sin el cual el relato no podría avanzar. a aquellas personas que prometen ofrecer otra perspectiva ética sobre el quehacer nacional. personaje marcado también por sus múltiples disfraces y sus tácticas de estafador. “Un viaje al país del oro” subraya la ansiedad con respecto a aquellos seres que circulan sin la aprobación legal. Ciencia y libertad Si el disfraz confunde la identidad y facilita el crimen. además. Frente a la voluntad cientificista del Estado. La mujer enferma narra historias de indios y cautivas. provoca malestar en el inconsciente liberal. Gorriti insiste en mostrar la proliferación de relatos que constituyen la vida. Desde allí. Por otro lado. se convierte en el signo de las amenazas omnipresentes en la nueva sociedad. señala el desorden. sobre todo cuando se expresa a través de la imaginación de una mujer. Indica la necesidad que tiene 66 Disfraz y delincuencia todo gobierno moderno por unificar ley e identidad. que insistía en la necesidad de la ley. Obligado a cambiar de forma para que el relato avance. que reflejan el mundo capitalista que emerge en los Estados Unidos de mediados de siglo.

el ahorro de dinero facilita el amor: con el dinero en la mano. Así se escapan las cautivas. Gorriti parece decirnos que todo se reduce a una estrategia de la ficción en la que el individuo pacta con la representación de lo real. Se destacan. La palabra escrita hace proliferar las mentiras de la identidad: más allá de los folletines que aseguran una ganancia modesta para el protagonista. autor de folletines. La narradora ofrece su propia versión del proyecto estatal.recurre a la trama de la orfandad. los personajes se dispersan. La narradora derrumba el modelo edípico de la narración que marca el principio y el final del relato con una aclaración de los misterios de la trama. las composiciones musicales. La fabricación de textos –y las máscaras que ellos engendran– dan nueva forma a la vida diaria del fin de siglo argentino y sirven aquí para disfrazar a la gente y alterar su identidad. Oasis en la vida insiste en los múltiples discursos impresos como base de la subjetividad. Se logra así consumar el 68 Disfraz y delincuencia proyecto de la generación del ’80: vida pública y privada se reunen bajo la ley del progreso. las múltiples ficciones que organizan el mundo del trabajo en la sociedad civil. De esta manera. hacia el final del relato. Finalmente. Sarmiento. A diferencia de los relatos anteriores en los cuales el disfraz y la delincuencia alteraban la identidad del individuo.6 Pero aquí la mujer se hace responsable de la fiesta social. una compañía de seguros dedicada a promover el ahorro y la inversión financiera del pueblo argentino. sin que nada se resuelva. Su texto –el folletín– inaugura la novela y demuestra las luchas del escritor por definirse mediante lo escrito. las novelas leídas. sino al travestismo de la escritura producido por el texto mismo. De hecho. Aquí la protagonista busca la casa de la infancia pero después la abandona. su presencia sirve para unificar ficción y Estado. el reducto del hogar es desplazado por la violencia de las guerras civiles.7 Avanzando sobre los relatos anteriores. los personajes éticos obtienen la libertad por medio de la anarquía. Gorriti Disfraz y delincuencia 69 . El relato correlaciona dinero y felicidad. Oasis en la vida señala la importancia de la cultura impresa como fundamento de la subjetividad moderna. Oasis en la vida también se constituye por otras ficciones escritas. Una escena. vinculado a las varias formas de disfraz que encubren la identidad del yo. Se trata de un hombre empobrecido por sus trabajos y sus largos años de viaje. novela encargada por la “Buenos Aires”. En la novela. al final de la historia. apoyando a los ciudadanos buenos desde el recinto de la vida privada. Oasis en la vida es la historia de Mauricio Ridel. Dinero y democracia Las propuestas que se sugieren en sus primeros volúmenes se llevan a cabo en Oasis en la vida. ninguna jerarquía social controla el diálogo entre ellos. ejerce un poder sobre la política de la novela y compite con el plan del Estado y sus programas paternalistas. los carteles de publicidad y el álbum de fotografías entran en el relato para crear una red de identidades nuevas y ampliar el imaginario social. La delincuencia de Panoramas de la vida se transforma aquí en un máximo respeto por las instituciones del estado liberal. la póliza de seguros y las cartas del escribano arman una identidad legal para cada uno de los personajes. Gorriti recurre a lo carnavalesco para festejar la democracia y hace que triunfe el individualismo en el marco del plan liberal. los novios pueden casarse al final de la novela. siempre cuando se invierten los términos comunes del discurso familiar. Así el testamento del padre. otorgándoseles libertad. Mitre y Vedia encabezan la lista de invitados que atestiguan el matrimonio de los jóvenes de la novela. determinada no sólo por la ley. aclara el proyecto de Gorriti: en un baile popular. Al mismo tiempo. entonces. enaltece los principios de conducta del buen ciudadano y privilegia al que busca la libertad personal por medio del ahorro. los hombres adoptan a los niños desheredados y las madres renuncian a sus hijos. los sirvientes y esclavos se reunen con los patrones. se liberan los esclavos y se reúnen los amantes. Pero hay otro elemento que refleja la modernidad del proyecto. Oasis en la vida cruza los circuitos de lo público y privado para asegurar la felicidad a cualquiera que respete la ley. No me refiero aquí al disfraz como vestimenta. sino también por la literatura. De esta manera. algo que he comentado en los relatos anteriores y que resulta incluso obvio en esta novela. la institución bancaria y el amor.

el desorden y el caos. Texas Tech University Press. En este sentido. En particular. Lea. Ludmer observa que la subjetividad del delincuente es el fundamento de un corpus literario que juega con la relación entre farsa y verdad estatales. adecuándose a las necesidades del estado argentino en el fin de siglo. 6 Sería ingenuo pensar que la defensa del estado democrático se mide exclusivamente por este relato. and Literary Culture in Modern Argentina. Semiotics. Ludmer. págs. Nebraska. ——. Bruce Clarke y Wendell Aycock. 103–157). 1990. Masiello. 1984. Lea Fletcher. la autora. Teresa. en The Body and the Text. donde desafía el proyecto cientificista 70 Disfraz y delincuencia Disfraz y delincuencia 71 . Feminaria Editora. Creo que el liberalismo de Gorriti se preocupa más de la libertad del individuo que de los principios igualitarios de las masas en general. 1992. and Women Writers in Nineteenth-Century Argentina”. Between Civilization and Barbarism: Women. se enaltece el triunfo del Estado. además. Notas 1 “Una visita al manicomio”. definiéndose a favor de una meditación sobre el alma de la mujer). Bibliografía De Lauretis. Comparative Essays in Literature and Medicine. Gorriti expresa su reiterado temor al discurso positivista en tanto pueda suprimir al sujeto femenino (sobre esto. 4 Sobre el sadismo como fuerza generativa del relato. 91–101). comp. Indiana. comp. Cinema. los aportes recientes de Josefina Ludmer (1993. Nos 18–19 (1869). Francine. 145–153) ayudan a correlacionar delincuencia. Ubica este tipo de personaje como eje de las fábulas de identidad cultural en América Latina. el plan de progreso que se inaugura en 1888 deja sus huellas en la obra tardía de Juana Manuela Gorriti. 129-148. ver la discusión de Teresa de Lauretis (1984. Ver. Aquí. 7 En otros trabajos he comentado la importancia de esta novela en el contexto de la generación del ’80. acepta la palabra de la ley como pasaporte a la modernidad. 3 El cuento apareció originariamente como “Un año en California”. 5 Sobre la relación entre el discurso médico y la resistencia femenina durante el siglo XIX en la Argentina. publicado en La Revista de Buenos Aires. ver. Josefina. Fletcher. a publicarse en1994. 2 Sobre la representación del delincuente en la narrativa existe una amplia bibliografía. en cambio. Between Civilization and Barbarism (1992) y “Voces de(l) Plata”. Panoramas de la vida. “El delito: Ficciones de exclusión y sueños de justicia”. Lubbock. que promete un desenlace feliz a los individuos que respetan sus leyes. Nation. 2 (1876). narrativa y estado moderno de una manera muy fructífera para los estudios de la literatura argentina. Medicine. Menos opositora que antes. “Voces de(l) Plata: Lenguaje y oficio literario en la literatura femenina argentina del fin de siglo” en Mujeres y cultura en la Argentina del siglo XIX. por ejemplo. Vida privada y espacio público se reúnen a través de la escritura.avanza más allá de las propuestas de sus primeros relatos en las cuales el texto fragmentado señalaba para bien o para mal. sus ensayos en La Alborada del Plata. (en prensa). Buenos Aires. Feminism. Lincoln. Indiana University Press. por ejemplo. vol. Aquí. Alice Doesn’t. De hecho. al final de su vida. Texas. Revista de crítica literaria latinoamericana 19: 38 (1993). Bloomington.“Patriarchy. los fragmentos textuales contribuyen a una totalidad. University of Nebraska Press. ver el trabajo de Lea Fletcher (1990.

en virtud de estos desplazamientos donde se reinvierte y resemantiza la idea de muerte. en la práctica. Así. aunque retoma la ya legendaria antinomia de civilización versus barbarie. En definitiva. La caída de Rosas permitiría redefinir la nación y comenzar a pensar su historia como algo más que una desgraciada cadena de tragedias. Dicha tarea se asociaría al proyecto (que finalmente habría de concretar Mitre con su Historia de Belgrano) de concebir una imagen de nuestra historia como la de un todo orgánico surgido de un supuesto momento “fundacional”. obedece a una línea de pensamiento que se inscribe en la problemática nacional de la lucha entre unitarios y federales. Esto suponía. que articula un progreso cierto. en la teoría. Esta problemática.Quintana Construir “la Nación” en las pampas argentinas durante el siglo pasado resultaría. En principio. la viabilidad del “proyecto liberal” se jugaba en la posibilidad de descubrir cuáles eran sus auténticas raíces históricas. En él. Sin embargo. la misma no constituye una categoría estable a lo largo de su producción. en fin. de hecho. pueden distinguirse dos grandes momentos. se destruye toda posibilidad de una lectura orgánica y homogénea en Gorriti.Juana Manuela Gorriti y sus mundos IsabelA. un origen mítico que nos conferiría identidad como Nación. una tarea tan ardua y conflictiva como concebir. a Rosas. presente en la literatura de Juana Manuela Gorriti. una vasta operación conceptual mediante la cual pudiera conferirse un sentido racional al pasado desde un presente cargado de fisuras y de tensiones. “La novia del muerto”. Es precisamente esta categoría (y su contrapartida “la vida”) la que habrá de estructurar los textos y la que por momentos funcionará como motor de sus historias. en la posibilidad de hallar un nexo entre el presente y un pasado que condujera naturalmente a aquél. transcendiendo los meros ciclos biológicos de la vida y la muerte natural. Había que volver a reunir y reparar lo que se había roto. no haber conducido a nada? O. Para los emigrados aparecía claro que el proyecto “liberal” tenía su punto débil en su falta de arraigo en la historia y las tradiciones locales. habrá de sufrir una reconceptualización en Oasis en la vida. se trataba. de resolver el modo de escribir la epopeya nacional. en el cual se analizarán “El guante negro”. algo peor. definidos por dos visiones históricas muy disímiles entre sí: el primero. aparecerá fuertemente teñida por la idea de “muerte”. característico en lo que denominaré la primera etapa de Gorriti. Por el contrario. y “La hija del mashorquero”. Definitivamente. El curso evolutivo universal de la especie había encontrado en las pampas un pantano del cual parecía no poder escapar. se había cortado el hilo que 72 Juana Manuela Gorriti y sus mundos hilvana la continuidad de la vida a través de las generaciones sucesivas. sencillamente. ¿Cómo imaginarse un desarrollo progresivo de nuestra historia si ésta parecía. al menos por sus propios medios. en definitiva. veremos de qué modo su sentido puramente destructivo y negativo. convirtiéndose entonces en un elemento indispensable para el progreso social. un modelo en el cual la nación pudiera reconocerse como algo valioso. intenta situarse en un punto intermeJuana Manuela Gorriti y sus mundos 73 .

Se observa entonces que la escritora realiza un giro respecto a su visión de la historia y comienza a repensar cómo contruir la Nación. Se destruye. a diferencia de Julieta. dell orden imperante en la Argentina durante la época de Rosas. constituirá la continuidad del pasado colonial: bárbaro y retrógrado en su legislación. al desaparecer su padre. a través del amor (entre Montescos y Capuletos) una vía posible mediante la cual superar las fisuras nacionales. en este caso. pero también a continuar viviendo en el mundo de los hombres. Estas. La herencia habrá de permitirle casarse ahora que el futuro está “asegurado”. La idea de la muerte en esta etapa adquiere un sentido completamente diferente. Pero más aún. pero también su cuerpo del material. Vemos así que las heroínas de estos cuentos retiran su “alma” del mundo del espítiru. los enamorados no tienen más que una felicidad efímera […] la fusión renacentista. puede sin embargo entreverse una visión crítica. puede considerarse a partir de la formación de la confederación y la consolidación nacional aparentemente definitiva. se niegan a morir. también sus opositores son puestos en tela de juicio a partir del conflicto amoroso y las consecuencias dramáticas que se suceden. luego. Por otro lado. Es así como. La violación del orden vigente (unitarios contra federales. aquel vínculo amoroso habría de construirse con su mirada puesta sobre la muerte. que se instala por encima del mundo de la pura materia. Por otro lado. si bien la mujer renuncia a la vida que se le presenta como caótica y sin sentido. pues. ya que en la creencia religiosa la auténtica vida comienza precisamente a partir de la muerte. por ejemplo. federales contra unitarios) traería como consecuencia la necesaria desaparición de quienes intentaron desafiar el canon establecido. La mujer se niega así a ser la puerta a través de la cual pueda elevarse el otro. inevitablemente mórbida. el Juana Manuela Gorriti y sus mundos 75 . El segundo período de Gorriti. por un lado. de acuerdo al pensamiento liberal. por parte de un padre unitario. 188). la ley resulta mortífera […] al aspirar a la unión sexual a la vez que a la legalización de su pasión. La existencia de tal transgresión señala al lector un fatum. éste realiza su viaje a Europa. el sufrimiento terrenal no es más que el preludio a la eternidad. Para el creyente. Esto es consecuencia de que la relación amorosa se constituyera a partir de la transgresión a una ley cuya infracción origina una. De este modo. el paradigma cristiano que se estructura a partir de la inversión de la dicotomía vida/muerte. con las presidencias de Mitre y Sarmiento. también se quiebra el culto romántico a la amada muerta y la posibilidad de trascender a partir de este hecho el mundo de los vivos para recuperar el pasado primitivo (como es el caso de Novalis). (Ver. Este. dicho proyecto estará condenado a un desenlace fatal puesto que. En “El guante negro” y en “La novia del muerto”. al morir la madre de Mauricio –personaje principal de Oasis en la vida–. No obstante. y. conduce directamente a la muerte por el artificio de una ley senil y tribal que […] rechaza el goce de los cuerpos y decreta incompatibilidades sociales” (Historias de amor.) La fuerza destructora de la muerte no podrá abrazar a las mujeres. En el caso de las obras de Gorriti. al igual que en Romeo y Julieta. Se 74 Juana Manuela Gorriti y sus mundos colocan por fuera de la dicotomía vida/muerte y comienzan a deambular como fantasmas. Julia Kristeva plantea: “La pareja de enamorados está fuera de la ley. se constituyen en una entidad supernatural o bien. recibirá la póliza de seguro. la muerte invadirá el espacio amoroso destruyendo toda posibilidad de consumación. además de su doble exclusión de toda instancia trascendente (la de trascender ella y la de ayudar a trascender al otro) al negarse a morir se coloca también por fuera del ciclo biológico puesto que dicho acto es una confirmación de la naturaleza orgánica del ser humano. Esta se constituye en el verdadero desencadenante de la trama que ordena su novela. tampoco ve en la muerte la posibilidad de trascendencia y de un definitivo encuentro amoroso. total. el intento de filicidio en “El guante negro”. En este sentido. No obstante. en el cual se analizarán algunos artículos de La Alborada del Plata y su novela Oasis en la vida. “exhaltación amorosa”. en cambio. muy distante obviamente del imaginario renacentista. humanista.dio de las controversias: al mismo tiempo que desplaza los conflictos nacionales al interior de la familia busca encontrar. subnormal (se vuelven locas).

Parece observarse aquí una continuidad entre la primera y segunda etapa de Gorriti: en ambas la idea de maternidad se ve problematizada. Gorriti intenta articular un espacio desde donde debatir sobre la emancipación de la mujer y su rol fundamental como formadora y guardiana de las “virtudes republicanas”. ya que a través de las crónicas sabemos cómo ella transita por estos lugares. Ambas opciones resultan. después de su pecado. Juana Manuela Gorriti y sus mundos 77 . mantiene sus reticencias respecto de la maternidad. tanto el celibato voluntario como la imposibilidad de consumar el matrimonio se presentan como vías alternativas de escape para quienes no se sentían identificadas con el proyecto político y legal vigente. los recorridos de Mauricio por estos espacios. El lector–ciudadano podrá encontrar en ella una fuente de inspiración para repensar la patria. hijos para tributo de la muerte” (Nº 2. Aquellos personajes femeninos que sí aparecen en las obras encarnando el papel de madres. En este nuevo “proyecto nacional” vemos cómo la idea de pensar el futuro se asocia a la necesidad de rescatar a los antepasados y articular el devenir histórico. aún antes de ser concebidos. a un destino trágico. De este modo. a través de la organización de la revista. Mientras propugna la educación de los niños. un auténtico contrasentido. Al mismo tiempo. no sólo ayuda activamente en la construcción efectiva del imaginario social. Se genera así un doble discurso por el cual. La muerte (del padre) se ha vuelto fructífera. pero también los de Gorriti. sin embargo. si bien la mujer no se resignaba a ser un ser pasivo y buscaba de algún modo gravitar sobre la “realidad”. p. La cuestión se complejiza en la segunda etapa de Gorriti puesto que en principio la escritora pareciera no sólo acordar con el desarrollo político–social en curso. De todos modos. A partir de La Alborada del Plata Gorriti colabora con la colosal tarea de construir la Nación planteando. se establece una clara diferencia con la etapa anterior en donde. a través de la cita sobre Eva.legado paterno le permitirá a la pareja regresar a Europa. La muerte se erige en monumento. Al mismo tiempo. la educación. como hemos dicho anteriormente. participa activamente en la puesta en marcha del proyecto liberal. La primera se inscribe dentro del discurso dominante (liberal y masculino) en donde se afirma que la mujer debe ser el ángel guardián del hogar y la educadora de nuevos ciudadanos. Para la escritora. Resulta entonces significativo que el fantasma del pasado reaparezca nuevamente. pareciera que procrearan con la finalidad específica de alistarlos para la guerra. se constituye en otra posibilidad de rehabilitación: gracias a ella la familia desaparecida de la novia puede retornar a su patria. siempre lo hacía desde espacios marginales y “oculta tras un velo”. en este nuevo rol parece instalarse una cierta tensión. La directora de La Alborada del Plata. Así. 15). Gorriti empieza a desplegar una doble moral: una pública 76 Juana Manuela Gorriti y sus mundos y una privada. porque sólo debía engendrar. pues no se puede concebir una ciudad moderna como Buenos Aires sin la estatuaria de los cementerios. sino que. el conocimiento de la historia nacional. En “La hija del mashorquero” existe una decisión previa por parte del personaje femenino de consagración a una actividad de tipo místico religiosa. sino que también se desarrolla ella misma como profesional de la escritura y estimula a otras mujeres a que lo hagan. al convertirse en fuente de dinero (a través del seguro). cuando sus hijos estarían ya condenados. Su maternidad es “una maternidad para la muerte”. La mujer no puede pensar en procrear cuando la muerte se ha hecho omnipresente. el arte y la literatura. Sin embargo. 25/XII/1877. De allí. en forma disonante aparecerá una voz en uno de los artículos de la revista que plantea: “Eva según los intérpretes de las escrituras significa madre de los muertos. mientras la escritora alienta públicamente la maternidad republicana. igualmente estériles. en la esfera privada se niega a contribuir. en cambio. pero esta situación de esterilidad es necesario pensarla como una respuesta a la lucha fratricida que vivía el país en aquellos momentos. a la vez que ilustrarse acerca de los diversos ámbitos sobre los que se asentaría toda civilización: la ciencia. cómo se concibe el nuevo modelo a desarrollar. En la privada. el respeto por los antepasados y su veneración a través de la nueva arquitectura constituye un símbolo de modernidad pero también un espacio desde donde pensar el futuro. se deja traslucir un distanciamiento respecto de este rol.

como mujer. y. Y. Año I. de hecho.1 ese fondo oscuro de nuestra historia aún resistente a cualquier racionalización. del lugar que en su retórica se le reservaba a la mujer. el rol que el nuevo modelo les reserva a las mujeres. seguiría proyectando su espectro sobre el presente. etc. En la obra de Gorriti se expresan de este modo las contradicciones que el “progreso” social acarrea. no encontrar vínculos con su pasado inmediato. Vemos así que. su particular desarrollo intelectual le había permitido alcanzar un importante lugar dentro de la esfera pública. no pareciera sentirse completamente interpretada o comprendida. por entonces inocultable. sus verdaderas fuentes se encuentran aún ocultas en el fondo de la historia. Así. Otra posibilidad (que no necesariamente contradice la anterior) sería entender que. la misma se verá fuertemente interrumpida al ser invadido el espacio femenino por la figura del delincuente. en este nuevo proyecto ella. Nº 6. existen nuevos actos de violencia (el héroe es herido por un ladrón) originados por la mano de un nuevo “tipo social”: el desclasado. Fue escritora. Así ella risueña. Su generación parece. este desdoblamiento discursivo le permitió a la escritora instalarse dentro del universo simbólico dominante.En este punto se plantea el problema de cómo leer esta tensión que se instala en el discurso de Gorriti. “desarrollo” económico social. 23/VI/1877. directora de revistas y 78 Juana Manuela Gorriti y sus mundos fundadora del salón literario más importante en América Latina durante el siglo pasado. Notas 1 En pleno apogeo del modelo liberal. al igual que en el pasado. y que Gorriti defiende. en realidad conduciría a aquéllas a una completa alienación: “Cual mariposa incauta que en la lumbre la muerte va a buscar. todo lo cual la distanciaba. alborozada. si bien en el espacio de Oasis en la vida no hay lugar para sangrientos enfrentamientos políticos. 2 La Alborada del Plata. pierde su libertad”2 De hecho. en el plano personal ella misma había fracasado en cuanto a ser la dulce sacerdotiza del hogar. Gorriti escribe Oasis en la vida donde tanto el héroe como su novia son huérfanos de padres y el propio Mauricio se educa fuera de su patria y por supuesto ya muy lejos del regazo materno. En definitiva. bancos. violar con su propio rol las categorías que ese orden imponía. Juana Manuela Gorriti y sus mundos 79 . Una posible interpretación sería descubrir allí una traducción textual de una serie de conflictos que emergen junto con la progresiva imposición del proyecto modernizador. su “escuela” fueron las guerras civiles. aunque en su prensa se promulgaba la necesidad de educar a la mujer para formar nuevos ciudadanos desde la familia. Si por un lado prevalece una imagen positiva sobre los beneficios originados por las instituciones privadas (compañía de seguros. al mismo tiempo. entonces. De este modo nuevos peligros sociales se agitan en torno al.). El “rosismo” (resemantizado y convertido por entonces en un símbolo de las contradicciones nacionales).

o en lo que habían leído -muchas veces a escondidas. más que un espacio opresor. “las mujeres y la novela”. por ejemplo. instaladas en la sala común de la casa. la casa. Esta equivalencia desdibuja por momentos una confrontación. En el siglo XIX. la falta de apoyo para cualquier tarea intelectual que emprendieran y la limitación de sus propias experiencias vitales.en los libros que el azar les ponía cerca. Dice. puso en evidencia una cuestión clave: la relación entre las condiciones materiales y la posibilidad que una mujer tenía. coyunturas históricas y políticas que atraviesan la vida de la escritora. “El pozo del Yocci”. las escritoras inglesas del siglo XIX. personajes. se constituye en el no-lugar simbólico de un mundo destrozado desde el que se expande y multiplica la muerte.conversaciones del salón. La síntesis de Estrada remite a la abrumadora diversidad de lugares. Con las palabras “divorcio” o “encadenamiento”. de escribir con autonomía sobre su propio mundo. Un cuarto propio contribuyó a fijar una imagen de estas escritoras decimonónicas: mujeres victorianas. hasta invadirlo. El vocabulario que describe los vínculos familiares se utiliza también para explicar los conflictos políticos. diversidad que se convertirá en el núcleo productivo de una literatura que incorpora los materiales recogidos a lo largo del camino del exilio. pero en el extremo opuesto. viii). a comienzos del siglo XX. historias inspiradas en lo que habían alcanzado a escuchar de las 80 Legados de guerra . republicano. Combates domésticos La literatura de Gorriti dramatiza en forma exasperada la relación de las mujeres (y de la mujer escritora) con el ámbito del hogar. escribiendo. y esboza un diccionario y una lógica común a ambos. parece confesar una sorpresa. -un relato que en 1876 se publica en Panoramas de la vida. monárquico y el americano. al comienzo del relato. Virginia Woolf señaló también que sus antecesoras. entre infinidad de interrupciones. que más que expresar una opinión. con cierto pudor. en cambio. Santiago Estrada utiliza. simplemente: “Juana Manuela Gorriti lo ha contemplado todo” (TN. originariamente. una frase excepcional en su sencillez. el quiebre entre el mundo español. se describirá. sufrieron la ausencia de una tradición contra y a partir de la cual recortarse.se prologa con una dedicatoria en que los términos “traición” y “sangre” irrumpen para aludir a una amistad rota. que intentaban imaginar el mundo a través de los recortes que imponían los marcos de puertas o ventanas. En un siglo signado por las guerras de la independencia primero. 350). El primer párrafo se cierra con una equivalencia significativa que prolifera en las tramas de toda la literatura de Gorriti: “en el seno de las familias ardía la misma discordia que en los campos de batalla” (“El pozo del Yocci”. para describir a su compatriota escritora. las civiles más tarde y los enfrentamientos con países limítrofes. PV. Legados de guerra 81 Legados de guerra LilianaZuccotti Virginia Woolf tituló “Un cuarto propio” una conferencia cuyo tema debió ser. El escenario de la guerra se yuxtapone al espacio doméstico. De este modo. en tanto la guerra provee su arsenal de palabras para la narración de los conflictos familiares.

I. pero sobre el que nunca se avanza. no siempre desplegada. de miedo y de vergüenza. y hasta del recinto sagrado del cláustro” (“Peregrinaciones. estenuadas. El relato de la patria se hilvana entonces dificultosamente con el relato de familia y mezcla en forma ambigua el elogio con el reproche. y yo mismo ejecutaré la sentencia”. mientras obcecados por una culpable ceguedad arrastraban á sus hijas. no asimilable al enfrentamiento “patriotas” / “enemigos”. Los personajes masculinos adquieren gloria en la medida en que anteponen el deber militar a todo y están dispuestos a arriesgar no sólo su fortuna.. La guerra o se desplaza hacia las casas. “. Un microrrelato que se reitera. Los pormenores del combate. la patria y sus héroes. al narrar otro tipo de violencia.se hacen sintéticos y cautelosos.. que se alejaban murmurando con rencor el judica me Deus. Los relatos -que se extienden cuando se trata de narrar la heroicidad del general Gorriti. por ejemplo. Güemes o Puch. el de hermanos contra hermanos más tarde.no siempre explícita.Soy un juez. se destruye el ámbito postulado como “natural” de las mujeres. confunde todos los lazos de amor y sangre. La guerra disloca y problematiza la intención patriótica de querer leer una continuidad entre la casa paterna y sus hombres. el orgullo por los antepasados patricios con la certeza de la pérdida de un lugar social reconocido. cuando se trata de desplegar los pormenores del itinerario que deberán inaugurar las mujeres. Los personajes femeninos quedan atrapados en el centro de tramas argumentales que asimilan con dificultad la dinámica de la guerra.. 352). PV.1 Este punto de vista desde el que se cuenta la guerra marca de tal modo la historia patria que ésta se periodiza según los diferentes tipos de enfrentamientos familiares: el de los hijos contra los padres. arrebatadas de sus hogares. Legados de guerra 83 . coros de hermosas vírgenes hácia aquella gente non sancta. mientras se construye la patria. Esta imagen reiterada quiebra la significación del campo de batalla como sitio heroico. o se describe en sus consecuencias: mujeres que atraviesan espectáculos horrorosos. sino la vida de sus hijos. un hermano u otro. o entre la justicia y el amor filial. destruye el patrimonio familiar dejando en su lugar hijos sin nombre y sin fortuna. “. sus decisiones nunca son unívocas y no pueden apoyarse con certeza en ningún código moral o ético. PV. los femeninos en cambio colocarán el amor a los hijos en primer término. SR. no aparecen nunca en estos textos. La guerra desplaza el lenguaje amoroso y lo sustituye con una profusa circulación de maldiciones entre padres e hijos. Así descripta. “yo quiero que mi hijo viva. una falange de hermosas vírgenes. entre el espacio doméstico y el de la patria.. de entre los brazos de sus madres. la historia coloca a las mujeres en una situación contradictoria que desencadena un tipo más complejo de conflicto.. La confrontación de una lógica masculina con una femenina en estos relatos se condensa en el diálogo que esposa y marido cruzan en “El guante negro”: “.”. La eficacia narrativa reside.. resume de modo ambiguo un destino posible de las mujeres en la escena del combate: la violación. Obligadas a optar entre los padres y los hermanos. he condenado a un criminal. primero. que ocupan un lugar considerable en libros contemporáneos. dice el marido refiriéndose a su hijo. aunque sea sobre las ruinas del mundo” responde su esposa (“El guante negro”. quienes finalmente deben lanzarse a las retaguardias de los ejércitos o al exilio. entre las cuales tantas fueron profanadas” (“El pozo del Yocci”. en administrar una imagen fuerte y casi en clave a diversos relatos. 117). justamente. el marido o el hijo en el interior mismo de la familia. en las guerras de la independencia. las alternativas por las que se gana o pierde una batalla. 121). 116. 82 Legados de guerra auxilian a los heridos y sepultan a los muertos de uno y otro bando. Las tramas muestran cómo.Eran los godos. o forzadas a elegir entre el amante y la familia.sabido era que aquel malvado arrastraba consigo. durante los enfrentamientos civiles. para mostrar cómo afecta de distintos modos la cotidianeidad. en cambio. moribundas de fatiga.

y hace lugar al relato de la destrucción familiar y el sufrimiento personal. Era el actual propietario del país. la familia y la propia vida. II. SR. mi Carmen. sus frases lo resignan todo. La historia gozosamente invade la casa y la cotidianeidad se transforma al punto que escande la vida familiar. La muerte que Carmen elige. señalando aquélla donde se meció mi cuna. Creí verme de nuevo desheredada. simultáneamente. El carácter heroico de su palabra consiste precisamente en jerarquizar como centro de preocupación el destino de la independencia y el ejército y no la muerte previsible de Carmen: “Tengo.antepone su decisión de morir al dolor que sienten su padre. como ha vivido de mi vida ¡Pero mis gauchos. El testamento oral que Güemes deja al morir al general Gorriti privilegia el mandato sobre la lucha. Torres Caicedo puede decir en 1863: “que la hermosa escritora ha sufrido. ¡Oh! ella vendrá conmigo. 84 Legados de guerra El triunfo definitivo de los americanos sobre los españoles contrasta con la derrota personal de la familia Gorriti. paradójicamente la casa paterna quedará con el correr del tiempo en manos de un propietario español: “Estas palabras y el acento de aquel hombre me revelaron un español. la casa silenciosa y vacía de Gorriti resuena -a la llegada de su padre y de Güemes. porque no querrá habitar sin mí la tierra. El relato produce memoria y. la queja se silencia en boca de los personajes masculinos. Rememora los hechos históricos que protagonizaron Martín Güemes o Carmen Puch y destaca en ellos su parentezco con estos personajes. y la cobardía del presente”. Sin embargo. 264). cubre a Carmen de una gloria a medias. la reiteración asegura que se fije una imagen de Gorriti y su familia que circula dentro y fuera de sus textos. sin embargo. Pero si el triunfo ante los españoles asegura la independencia. la connota como una gran mujer justamente porque -ella también. hermanas e hijas se ven doblemente despojadas: de sus países y de sus hogares. esos valientes soldados cuya adhesión por mí llega á la idolatría!” (“Carmen Puch”. sus hermanos. aunque adivina el desenlace fatal que tendrá la vida de su esposa. impulsada por la necesidad de publicar Legados de guerra 85 .. haciendo por ejemplo que la niña se despierte “al son de los clarines que tocaban diana” (“Carmen Puch”. además que recomendaros la patria. olvidando “las infamias. los crímenes. mis soldados. y morirá de mi muerte. al echarse a morir en el rincón más oscuro de su habitación. La guerra logra una patria inhabitable de la que los defensores terminan exiliándose. II. El llanto con que la niña Gorriti presagia la muerte de Güemes jerarquiza una escena en que la historia personal queda ligada indefectiblemente a la historia patria: la irrupción de Güemes en el espacio alegre de la niñez cierra definitivamente la única etapa feliz que puede contarse en la vida de la escritora.. I. esposas. que escribe desde el sitio en que todos sus muertos callan. 257). SR. no hay quien lo ignore en las orillas del Plata ni en las riberas del Pacífico”. Aunque escueto. había dicho él. construye simbólicamente un “asilo” que le permite refugiarse en el pasado.. e intenta eludir las connotaciones de mezquindad en que lo colocaría el desinterés propio del relato de lo heroico.. sus hijos y sus amigos. mientras sus madres. La valentía. que resuena en el cuento como acatamiento a un mandato póstumo. SR. La narradora. narra la heroicidad de la infancia de la patria. posibilita el olvido. que la voz de Güemes le expropia al subordinarla a la suya.] Mi casa. Es probable que Gorriti haya escrito sus memorias3 durante muchos años y permanentemente las haya ido saqueando. Por eso.con las voces de los héroes y los pasos de los ejércitos. La prolijidad con que la narradora se detiene a reconstruir incidentes autobiográficos en los cuentos históricos “Güemes” y “Carmen Puch” contrasta con la escasez de narraciones autobiográficas en el diario Lo íntimo. [.Via crucis familiares La manifestación del sufrimiento personal y familiar se hace breve. y me pareció que los muros de esa morada me rechazaban diciéndome: ‘¡Extranjera vete! no te conocemos” (“Gubi Amaya”. mis hijos. el relato “íntimo” no pierde eficacia.2 La escritura del recuerdo aparece en el cuento “Güemes” como un modo de compensar el silencio de las tumbas familiares.134).. En “Güemes” y “Carmen Puch”.

Po86 Legados de guerra dríamos pensar que la bendición es. Rejas rotas Los relatos autobiográficos de Gorriti multiplican la imagen de una casa paterna destruida. Gorriti intenta la construcción de un continuo coherente en que la casa paterna. I. la “patria chica” (Argentina) y la “patria grande” (América) puedan leerse como un todo sin conflictos. Dos escenarios se privilegian en estos últimos: la habitación de la joven virgen y el estudio del padre o del marido. La habitación femenina se presenta como el sitio de reclusión en que las muchachas se refugian para soñar o leer novelas con total libertad. Pero simultáneamente da cuenta de cómo la figura de la guerra interfiere permanentemente en esta serie. Allí juegan con las imágenes o experiencias que provee la literatura. la tierra natal (Salta). SR.4 La segunda. Se trata entonces de lograr que la palabra se empeñe en reestablecer la armonía perdida y en recomponer lo que las armas y la política destruyen. habían olvidado aquel funesto pasado que ellos ignoraban. Dentro de la habitación. En este sentido. quienes. entonces. Bolivia o Buenos Aires. “Mi padre prosiguió. en los relatos de Gorriti. otra serie de relatos opera en sentido diferente: nos coloca frente a protagonistas que intentan transponer los límites de una casa opresora. consagrar o interceder en medio de un “vocabulario de crueldades y de impiedad” (“La hija del mazorquero”. Ella misma no puede acallar su rencor en La tierra natal y con cierto escándalo ve la indiferencia con que sus parientes se desentienden de antiguos enfrentamientos entre familias: “Sus padres. Olvidemos. SR. Gorriti revierte una de las consecuencias posibles de la escritura de la historia. énfasis mío). una y otra vez.relatos más breves en Lima. de maldiciones y blasfemias. en la literatura de Gorriti: uno por el que la memoria “se vacía” para centrarse en los hechos históricos. quizás. para aclarar que si se refieren los hostigamientos que sufrió Güemes no es para reavivar odios de partido. evocan recuerdos. la convocatoria a la paz que abunda en los textos de estas escritoras es algo más que un dócil ejercicio de humanitarismo. La primera. énfasis mío). Las mujeres hablan para engrandecer. abandonada compulsivamente en el doloroso camino del exilio. “única religión del historiador” y para hacer un llamado a la concordia. Dos movimientos complementarios podrán leerse. la memoria propia se iría vaciando entonces. sino para subrayar de qué manera guerras y política la han despojado del espacio doméstico que hubiera debido pertenecerle. Al contrario de lo que hacen los escritores públicos y en un gesto semejante al de Juana Manso o Mariquita Sánchez. y digamos como entonces dijo mi madre: ‘Bendita sea la voluntad de Dios’” (“Carmen Puch”. 60.. desmigajada en historias que van fijando una memoria patria. Exhiben el duelo de una narradora que regresa siempre al mismo sitio. está reivindicando lo que ella recorta permanentemente como un “decir bien”. las ventanas ofician como una atalaya Legados de guerra 87 . En el cuento de “Carmen Puch” la narración se interrumpe en dos oportunidades. pero la hora en que yo escribo estas líneas es una hora de concordia. que fusiona protección y encierro. Sin embargo. su uso político. en tanto yo hasta esa hora lo recordaba con culpable rencor. sino por un culto a la verdad. el castillo de Miraflores en Salta. que caracteriza la época. el hogar perdido de la infancia. Es una fórmula (también política) que denuncia la precariedad en que las guerras y las luchas civiles dejan a las mujeres. ensayan transgresiones. al perder el ámbito doméstico.” (TN.. para explicar por qué omite mencionar los nombres de los asesinos de Güemes que ella sí conoce a través de su padre. Cuando la narradora silencia la voz del padre y elige (en un gesto poco común. II. pierden el único sitio en el que legítimamente ejercen un rol social reconocido. para aferrarse a unas pocas ruinas y reconstruir desde allí. en una santa concordia. 253). ya que la figura de su madre está desdibujada en estos textos) reiterar la bendición materna. La comprensión y la verdad del pasado no quieren utilizarse para intervenir en las facciones que las contiendas políticas contemporáneas le ofrecen. una impronta característica del lenguaje femenino. 264. otro que trabaja los hechos históricos como matriz explicativa de los episodios personales. Como la vajilla familiar que sus padres fueron vendiendo pieza a pieza en el transcurso del exilio.

Pero se trata. sin sitio adonde regresar. En “La hija del mashorquero” y “El guante negro”. Sustraerse al encierro. limitan -aunque no impiden. a través de ellas las jóvenes se ponen en comunicación con sus amantes. aunque despliega la escena amorosa. una lima y dinero para que huya del oficial brasilero que la mantiene atrapada en la habitación de una casa rodeada por completo de verjas. para animar por las noches las charlas de los salones. dejando a las mujeres abandonadas en la deshonra o la locura.que posibilita el conocimiento del mundo. la aventura amorosa. las mujeres logran una acción eficaz (aunque fatal) en el ámbito público. las entradas disimuladas por el otro. donde se ha refugiado con tu imagen mi alma que es toda tuya” (“La quena”. intentan aprehender una intimidad que se les escapa y acceder a un secreto que se escabulle: “fué necesario que volviese á la vida para dar mi mano á otro. En todo caso. la vuelve fugaz y confusa. lo que constantemente muestran los relatos de Gorriti es la imposibilidad de mantener una casa “blindada” al mundo externo: la guerra. Las rejas. en los cuentos. Laura provee a la cautiva paraguaya de una llave. Espiando las habitaciones masculinas. no puede nunca ser tachada de inmoral. espiando a través de las cerraduras. En “El lucero del manantial”. las llaves. los escondrijos. La casa en ruinas de la narradora se cruza muchas veces en los cuentos. frustran. pretende escabar el santuario de mis recuerdos. permiten la narración de la escena amorosa. tener (como en “Quien escucha su mal oye”) comunicaciones secretas con un monasterio. pero al mismo tiempo la vuelve violenta o trágica. la política por un lado. el archivo de biografías. da lugar a relatos en que un desenlace previsible es la muerte o la locura. permitir la entrada más o menos asidua de los/las amantes o. zona de cruce problemático.el contacto físico. en cambio. La niña virgen se cruza confusamente con la mujer seductora en una literatura sugestiva que. a pesar de todo. la reja limada y vuelta a poner simuladamente en su lugar con cera. contener la curiosidad de los niños en sus siestas o pagar alguna prenda en el fogón cuando llegue “la hora de los cuentos”. los hombres. María recibe noche a noche al amante que trepa por la ventana. se vuelve misteriosa y extraña. SR. Las habitaciones de mujeres funcionan como antesalas del mundo. Las 88 Legados de guerra mujeres. En “La novia del muerto”. La reja transpuesta da lugar a un relato que. Legados de guerra 89 . da entrada a la habitación de una joven que se ha casado a escondidas con un enemigo de su padre. los peones o los soldados pondrá en movimiento. a costa de sus propias vidas. divulgará de vecindario en vecindario y de ciudad en ciudad. esconde tesoros fabulosos. la expulsión o la huida son desenlaces fatales que dejan a las protagonistas en el camino o la frontera. y después de hacerse dueño de mi ser material. los asesinatos que traman contra el hijo y el unitario inocente. la revolución. La casa guarda en sí misma la posibilidad de la aventura. sin admitir dudas acerca de la honra de las damas. Estas dos habitaciones se comunican por un juego de vigilancia recíproca. cuyo ojo vigilante espía mis lágrimas. I. espacio de mayor libertad dentro de la casa. incluso. quienes presienten que allí se están gestando decisiones de crucial importancia. entre un exterior hostil que desampara y un interior reglado casi siempre por la habitación masculina desde donde se ejerce el control y se impone un orden que afecta tanto el exterior como el interior de la casa. intercambian cartas y promesas o reciben a escondidas a esposos clandestinos. cuenta mis suspiros. la intriga política. 66). de ventanas enrejadas. La reja rota posibilita la concreción de la escena amorosa. eludir las rejas. Hacia ella confluyen el episodio histórico. El abandono. las nodrizas. resumen la dinámica del erotismo: muestran mientras ocultan. En “Peregrinaciones de una alma triste”. Los amantes penetran en la habitación escudados por la oscuridad y la noche y se desvanecen al alba como sombras o fantasmas. la transforman en un lugar permeable que puede refugiar a perseguidos políticos y bandidos. con la casa opresora que deben dejar atrás sus personajes. la habitación del padre y del marido son espiadas por la hija o la esposa. Allí se materializa una memoria familiar que el relato de los criados. escuchando lo que éstos conversan. finalmente. casi siempre. en cambio.

la escritura y el dolor permanente de la narradora Gorriti. Legados de guerra 91 . porque fragmenta la biografía de la escritora. contentísima. Notas 1“En todos estos pasados días he tenido presente á mis amigas de Lima. vuelve cercana y familiar una geografía estática que cobra vida al otorgarle el cuento una historia. á mi me hacían reir como una bendita. El relato de viaje funciona como andamio sobre el que se monta un mosaico de narraciones heterogéneas. el campo de batalla son las zonas desde las cuales ella genera la ficción al ponerse en contacto con infinidad de voces y de historias. abre en cambio a la narradora un mundo que de otro modo le hubiese sido irrecusablemente negado. Años más tarde ella misma tropieza con la imagen de la puestera. “¡Qué! si hasta los arañazos que al paso nos daban los churquis. el fogón. el hilo conductor que comunica y reúne los restos en que ha estallado el mundo de la escritora a lo largo de las sucesivas guerras.los señala como suceso doméstico. el enmudecimiento y la insensibilidad en que Carmen se sumerge hasta morir (en el cuento “Carmen Puch”) contrastan con la peregrinación. un “caso” al médico. una narradora escucha y dibuja el mapa que va a reunirlos. dejándola como narradora privilegiada de su propia historia. parecíanme aquellos barquinazos los arrullos de una nodriza. la madre y el niño paseando felices por la ciudad de Buenos Aires. una madre busca desesperada a su hijo en la ciudad de Corrientes. y á las pobres madres á quienes les habrá costado infinito. Gorriti aparece sonsacando una experiencia al viajero. El camino. pero á mi.G.se filian denunciando su origen. El placer que produce el viaje se confunde con el dolor del destierro. es el conocimiento de los distintos campos intelectuales (el de Lima. porque me parecían caricias de los bosques. y que á los otros arrancaban maldiciones.M. la fatalidad del destino se sobreimprime a la elección. de aquellos bosques amigos que me recordaban á mi amor”. muchas caido sobre las casas. La escritora arma una estampa de sí misma que la congela como una viajera sin casa. un secreto al extranjero misterioso. finalmente. una madre sola. 82). La narradora crea siempre una atmósfera de “calor de hogar” que rodea a los relatos. Los relatos recogidos quedan casi siempre doblemente ligados al escenario hogareño: porque los marcos en que aparecen están signados siempre por una cotidianeidad familiar y porque lo que suelen hacer de un modo u otro es reproducir historias de familias. ubicándolos en una escena familiar que -aún al borde del camino. La posta. pensando en la zozobra de ellas. Así. y al polvo lo sentía perfumado como el humo del incienso. El cuento permite que el paso del tiempo se 90 Legados de guerra haga ameno. Las historias se van armando de posta en posta. de barco en carruaje. Sólo la escucha atenta de una viajera podría reunir esas tres historias al reconocer los nudos de una trama.. Los cuentos -muchísimas veces enmarcados. la sala de espera. El camino se torna una gran casa abierta. el salón tienen la suya. la retaguardia. en que millones de balas de todos calibres se habrán cruzado. un “alma triste”. 34). 33. y porque. impedir que sus niños salieran a las azoteas. productiva por muchas razones: porque a partir de ella se despliega la sucesión sin fin de los relatos. la figura del viaje se constituye en la literatura de Gorriti como una estructura base.Calor de hogar “Mis compañeros rabiaban. y por supuesto. durante el combate de trece horas. Pero si la poetización nostálgica del pasado transita de modo constante la queja. de tren en barco.TN. Bolivia o Buenos Aires) el que Gorriti aprovecha para colocarse en un lugar central del movimiento literario latinoamericano. acribilladas por el fuego de las torres” (LI. Un niño rubio queda solo después de la invasión de un malón y es adoptado por una puestera en Tucumán. en un contrapunto que abre otro destino posible para las mujeres en medio de la guerra. El fogón tiene su hora y su dinámica. La inmovilidad. (J. es el modo en que los viajeros intercambian experiencias y crean amistades.

. Las calles estaban regadas de sangre. En uno de sus últimos párrafos Gorriti escribe: “Hoy quisiera compaginar algunos originales de ‘Lo íntimo’ para darlos á la copia. Woolf. y de ese momento son estos tres cuentos. 237). George. II. las casas abiertas y entregadas al pillaje. p. 1986. que sea sólo para redimirlas amándonos más. Susan. SR. Buenos Aires. tomo I.: Jorge Luis Borges). y si las recordamos. Ed.Tengo que llenar muchos. Un episodio similar puede leerse en “El guante negro”. 1944. 243). según la dedicatoria a Dionisio Puch. Espasa Calpe. II. A Political History of the Novel. 18301930. “He hablado ya en estas memorias de ese hermoso castillo. Un cuarto propio. 2Torres Caicedo. Emecé Editores. Buenos Aires. El diario que efectivamente se publica póstumamente como tal es Lo íntimo. “Güemes”. 1988. 159) 4“Olvidemos las faltas de nuestros padres. libro cuyo plan va modificando y que se va alternativamente vaciando y reescribiendo. s/f. Oxford. 1909. y dándonos en amor lo que ellos se quitaron en odio” (“Carmen Puch”. muchísimos vacíos entre ellos: no sé si lo podré hacer» 92 Legados de guerra (LI. Homans.” se dice en “Carmen Puch”. Buenos Aires. Librería La Facultad de J. Rojas. SR. Mi hipótesis es que cuentos como “Carmen Puch”. Legados de guerra 93 . La primera edición es de 1865. Sur. esos dos cuentos integrarían un libro más extenso: “He hablado ya en estas memorias del caracter fantástico de mi tía” se dice en “Güemes”. The University of Chicago Press. Auza. II. Buenos Aires. “Prólogo” a Sueños y realidades. 3A juzgar por el modo en que aparecen alusiones a “otros pasajes”. Cultura femenina y otros ensayos. Periodismo y feminismo en la Argentina. Las románticas. “La ciudad presentaba un espectáculo de desolación imposible de describir. II.. Language and Female Experience in Nineteenth-Century Women’s Writing. Roldán. 1922. publicada en Panoramas de la vida .. Cátedra. Bibliografía Armstrong. Quizá en un primer momento pensó en la escritura pormenorizada y cronológica. 1991. no he pensado hacer una biografía. Simmel. Virginia. otra resolución de la escritura de memorias sería la de “autobiografías ficcionalizadas” como “Peregrinaciones de una alma triste”. Largas hileras de mujeres enlutadas se dirigían exhalando lamentos a la plaza donde se hallaban los ensangrentados cadáveres de los suyos” (“La novia del muerto”. Madrid. Buenos Aires. Escritora y subjetividad en España. Oxford University Press. Kirkpatrick. Ellas sólo son fragmentos de ‘El álbum de una peregrina’” -explica Gorriti (SR. Ramón Espasa. Buenos Aires. 6. 1987. 249). 1835-1950. SR . conformarían un libro desconocido para el público lector actual: El álbum de una peregrina: “Al escribir estas páginas que dedico á usted. Nancy. 257). Chicago and London.“Vital suspiró pensando en los desventurados que iba a ver y siguió a su tía dando gracias a Dios por haber salvado a su esposo. “Las mujeres escritoras” en Historia de la literatura argentina. 1ª 1936 (trad. Bearing the Word. 1980. “Gubi Amaya” son fragmentos de un libro de memorias que Gorriti escribe a lo largo de muchos años. Tomo 3.. Margaret. Néstor. Ninguno de estos dos envíos a otra zona del texto puede entenderse en el límite de los cuentos mismos. La Nación. (SR. Ricardo. Las memorias a las que alude. 251. Desire and Domestic Fiction.

Claudia Torre y Liliana Zuccotti y dirigido por Cristina Iglesia.E. (Area Interdisciplinaria de Estudios de la Mujer. ARGENTINA. es coautora de Women. Indice Prólogo Obras de Juana Manuela Gorriti La novela de la historia Graciela Batticuore 5 11 13 La caja de sorpresas. Notas sobre biografía y autobiografía en Juana Manuela Gorriti Cristina Iglesia 28 La mesa está servida Josefina Iriarte y Claudia Torre Disfraz y delincuencia en la obra de Juana Manuela Gorriti Francine Masiello Juana Manuela Gorriti y sus mundos Isabel A. Quintana Legados de guerra Liliana Zuccotti Sobre las colaboradoras 45 62 72 80 94 94 Sobre las colaboradoras .M. and Politics in Latin America (1990). Es autora de Lenguaje e ideología: las escuelas argentinas de vanguardia (1986) y Between Civilization & Barbarism. Quintana es egresada de la Universidad de Buenos Aires en Filosofía y Letras. SIGLO XIX está integrado por las investigadoras Graciela Batticuore. Isabel A. Berkeley.Sobre las colaboradoras Francine Masiello es profesora de letras hispánicas y de literatura comparada en la University of California. Actualmente estudia para un doctorado en el Departament of Spanish and Portuguese de la University of California. Culture. Women. El proyecto de Investigación MUJERES Y ESCRITURA. Mitos blancos de la conquista (1987). Es autora de Cautivas y misioneras. Universidad de Buenos Aires. Cristina Iglesia es profesora de literatura argentina en la Facultad de Filosofía y Letras. en colaboración con Julio Schvartzman. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Josefina Iriarte. Nation.I. & Literary Culture in Modern Argentina (1992). Los trabajos que se incluyen en este libro son avances del proyecto que se encuentra radicado en el Instituto de Literatura Argentina “Ricardo Rojas” y forma parte del A. Berkeley.

Se terminó de imprimir en los Talleres Gráficos SEGUNDA EDICION. en el mes de noviembre de 1993. Buenos Aires. Fructuoso Rivera 1066. .

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