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GUARA

REVISTA Nº 01 DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA UNJFSC

CONTIENE:

HISTORIA DEL SÍMBOLO DE LA UNJFSC

MITO DEL VICHAMA; CRÓNICA MORALIZADORA


D ANTONIO DE CALANCHA

ACARAY: LA FORTALEZA EMBLEMÁTICA


DEL VALLE DE HUAURA

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA U.N.J.F.S.C.

UNIVERSIDAD NACIONAL
JOSÉ FAUSTINO SÁNCHEZ CARRIÓN
Lic. Henry Marcelo Castillo
Jefe del Museo Arqueológico

Lic. Jorge Príncipe Ramírez


Editor de Arte y Diagramación
Huacho, Junio del 2007
Convenio Proyecto de Investigación Museo Arqueológico Regional de la UNJFSC
Arqueológica ACARAY (PIAC)
Arql. Mario Advíncula Zeballos Http: www.unjfsc.edu.pe

Arql. Margaret Bronw Enrile E-mail: museounsaca@hotmail.com

Carlos Chuquilín Terán vichamanew@hotmail.com


Rector
Blogs: museoarqueológicodehuacho.blogspot.com
Mg. Elsa Oscuvilca Tapia
Vice Rectora Académica Telf. 232-1810

Lic. Aurora Ríos Colán Cel: 9744-7484


Vice Rectora Administrativa
Psje. Eusebio Arroniz s/n (frente EDELNOR)
Hecho el depósito legal en la Huacho - Perú
Biblioteca Nacional del Perú
Nº 2007-06291 AUSPICIO PIAC: SELECCIÓN A COLOR
*

GUARA
REVISTA DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA UNJFSC

U.N.J.F.S.C.
* GUARA, denominado en los escritos de la Relación de Medina 1580
PRESENTACION
Las Universidades del país y, también las de otras partes del mundo, tienen como
elementos que los suelen distinguir algunos emblemas oficiales con los cuales se identifican. En
este sentido cada Universidad tiene un símbolo, un himno y hasta un color del pabellón que
lucen junto la bandera nacional. En este sentido, la Universidad Nacional José Faustino
Sánchez Carrión, posee, en efecto, un símbolo que está diseñado en su escudo y sirve como el
gráfico que acompaña a toda documentación oficial. Tal emblema se viene utilizando hace
muchos años, pero, por paradoja, poco sabíamos de las circunstancias en que dicha figura había
llegado a ser precisamente el principal símbolo de nuestra Universidad.

De igual manera publicamos un documento histórico del mito Vichama de la crónica


moralizadora de Antonio La Calancha de 1638, y un primer ensayo de investigación
denominado ACARAY: La Fortaleza Emblemática del Valle de Huaura por parte del proyecto
de investigación arqueológica Acaray (PIAC), convenio de cooperación interinstitucional
PIAC-MUSEO ARQUEOLÓGICO DE LA UNJFSC (RR Nº 0248-2006-UH).
.
Teniendo en cuenta dicha situación, y siendo responsabilidad del Museo de la
Universidad, difundir el patrimonio cultural regional y dar a conocer la historia de tal símbolo,
convocamos al arqueólogo Arturo Ruiz Estrada para que explicara y nos hiciera conocer los
alcances y la forma en que se tomaron las decisiones para constituir el símbolo universitario.

No podíamos, asimismo, dejar pasar más tiempo que la comunidad universitaria se


encontrase ajena al conocimiento del significado de aquella figura que adorna nuestro símbolo,
porque comprendemos la necesidad de difundir las creaciones que surgieron de la inteligencia y
las manos de artistas remotos quienes vivieron en la región de Huacho. La Universidad, mediante
el Museo que dirijo, está convencida que una forma de reafirmar nuestra identidad regional y
nacional, es justamente, valorando los testimonios que nos legaron nuestros antepasados en los
diversos campos del arte y la tecnología. Conocemos que en el Norte Chico, se desenvolvieron
varias culturas antiguas, las cuales son motivo de estudio y descubrimiento paciente, por cuya
razón la Universidad, no puede estar al margen de estos hechos. Por esa razón, hace algunos
años propició la investigación arqueológica en el área de su influencia, cuyos resultados dieron
como muestra una serie de nuevas facetas sobre los avances a que llegaron los ancestrales
huachanos. Otra muestra, viene a ser el actual Museo de Arqueología de la Universidad,
donde se conservan y exhiben precisamente numerosas piezas antiguas pertenecientes a las
culturas que habitaron la región del Norte Chico, especialmente de Huacho y las áreas de su
entorno. En este Museo, los actuales habitantes de esta región, pueden reconocer buena parte
de su pasado, y comprender, a través de la observación de los objetos e instrumentos que se
exhiben, los testimonios y los mensajes plasmados en la madera, en la arcilla, en los metales, los
tejidos y en otras muestras diversos. A falta de una historia escrita de nuestras culturas nativas,
son los objetos, los que nos informan de las experiencias que ellos tuvieron en tiempos remotos.
U.N.J.F.S.C.

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La presente publicación que brinda el Museo de nuestra Casa de Estudios
Superiores, bajo el título de Historia del Símbolo de la Universidad Nacional José Faustino
Sánchez Carrión, es fruto del esfuerzo del Dr. Arturo Ruiz Estrada, quien en la década del 80,
estuvo a cargo de las investigaciones arqueológicas en Huacho y el Valle de Huaura. Y fue, en
dicha condición que descubriera un objeto arqueológico del cual se tomó el emblema de la
Universidad. Dicho objeto es nada menos que una botella prehispánica de arcilla en la cual,
algún anónimo artista grabó una figura antropomorfa, como nos relata el autor de esta edición,
que posiblemente representa a un ser sobrenatural vinculado a la religión que practicaban en
aquellos lejanos tiempos. Tal vez sea la representación del semidiós Vichama cuya historia figura
en la crónica de Antonio de la Calancha quien el año 1638 recogió la trayectoria vital de esa
divinidad en la cual creían los pueblos de la costa central. Y resulta, para nosotros, un tema
interesante porque como entidad universitaria, desenvolvemos nuestra existencia precisamente
en los mismos territorios que esos viejos yungas los domesticaron paulatinamente. El Norte
Chico, es el área donde transitó la vida de esa poderosa divinidad, porque Vichama había
nacido en el pueblo de Végueta, según relataron los antiguos pobladores de esta región, al
mencionado clérigo Calancha. Y a Vichama le debemos, según las concepciones de los grupos
culturales locales de tiempos prehispánicos, la creación de los hombres, de las comidas y todo
cuanto existe en este mundo.

Estoy seguro que la Historia del Símbolo de la Universidad Nacional José Faustino
Sánchez Carrión que me honro en presentar, vendrá a constituir un tema de consulta de toda la
comunidad universitaria y el público en general. Su conocimiento era una importante necesidad
para nosotros porque exhibimos el emblema en diferentes circunstancias pero en muchos casos
no teníamos en cuenta su valor, su significado y las circunstancias de su elección como símbolo de
esta Casa de Estudios Superiores.

Arturo Ruiz Estrada, autor de la presente publicación, ejerció la docencia y la


investigación en nuestra Universidad, llegando a ser el primer director del Centro de
Investigación. Además, ocupó el cargo de Decano de la Facultad de Sociología y fundó el actual
Museo Arqueológico. Ha publicado numerosos trabajos de su especialidad referidos a las
sociedades prehispánicas que poblaron el Valle de Huaura. Después de haber cesado en la
Universidad de Huacho el año de 1993, fue nombrado como Profesor Emérito en
reconocimientos a sus labores académicas y aportes históricos sobre el Norte Chico.

El Museo de la Universidad de Huacho, se siente complacido en difundir la historia


del símbolo que nos identifica y cumple así con una inquietud que a muchas personas les parecía
una suerte de misterio. Se despeja pues dicha incógnita, para su mejor comprensión y valoración
de las creaciones culturales que nos legaron los pobladores ancestrales sobre tan importantes
imágenes que animaron la vida y el pensamiento de sus forjadores.

Lic. Henry Marcelo Castillo


Jefe del Museo de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión
U.N.J.F.S.C.

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HISTORIA DEL SIMBOLO DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL
JOSE FAUSTINO SANCHEZ CARRION

Arturo Ruiz Estrada

Resumen

El presente informe aborda aspectos relacionados


con la historia del símbolo adoptado por la Universidad
Nacional José Faustino Sánchez Carrión, teniendo como
referente los estudios del material arqueológico rescatado del
valle de Huaura, del cual proviene el emblema que lo
distingue. Se ha utilizado bibliografía pertinente al tipo de
investigación ejecutada, así como se hizo el análisis del mismo
objeto arqueológico. Ello ha permitido hacer inferencias
acerca de su significado iconográfico, estético, cronológico y
sobre la naturaleza del material en que fue grabado dicho
emblema.

Estudiamos los antecedentes y el proceso de


elección del emblema universitario, así como el material
donde se encuentra el motivo artístico. Estos datos nos han
permitido inferir que el símbolo de la Universidad
corresponde a un objeto arqueológico sobre el cual un
antiguo habitante de la campiña de Huacho plasmó un diseño
probablemente de carácter ceremonial. Este diseño puede
estar vinculado a una ancestral divinidad local, relacionada al
semidiós Vichama, cuyo origen, según la religión nativa,
estuvo centrado en la localidad del actual pueblo de Végueta
en la provincia de Huaura, Perú.

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U.N.J.F.S.C.

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INTRODUCCION
No solo las instituciones culturales sino incluso determinados grupos
sociales, llevan un nombre y un símbolo o emblema que los identifique y
distinga de otras agrupaciones. Es práctica humana universal, la búsqueda de
su identificación y reconocimiento en el espacio social de su entorno como
expresión de su identidad y autoestima, aspecto sobre el cual no tuvo que
escapar la Universidad de Huacho. Esta institución, generada como filial de la
Universidad de Huancayo, en cuyos inicios sólo estuvo destinada a formar
profesionales del mar, habría de transformarse luego, en una entidad de
estudios superiores con diferentes facultades, cuyo crecimiento hizo que
lograse su emancipación y autonomía. En el transcurso de su desarrollo y
luego de difíciles períodos de inestabilidad en que estuvo sumida, la década
del sesenta, será en la siguiente década cuando adquiere su definitivo
reconocimiento como Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión,
a partir del 31 de Diciembre de 1968. Tenía para entonces, por lo menos diez
especialidades y existía en el contexto nacional un ambiente que procuraba
reflexionar sobre nuestra realidad nacional, así como cierta actitud hacia la
valoración de las expresiones culturales peruanas.

En aquel contexto, muchos órganos de expresión nacional e incluso


varias universidades supieron utilizar diferentes motivos estéticos
prehispánicos para identificar su entronque con nuestras ancestrales raíces
nacionales. Las Universidades de Huancayo, Federico Villarreal, Inca
Garcilaso de la Vega y Faustino Sánchez Carrión, así lo hicieron.
Recientemente, también la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de
Mendoza de Amazonas ha recogido un motivo artístico perteneciente a las
sociedades nativas que poblaron esa región antes de la presencia europea en
dichos territorios. Como el símbolo elegido por la Universidad de
Huacho proviene de un objeto arqueológico que lo descubriéramos en la
campiña local, queremos, en esta oportunidad, dar a conocer los aspectos
relacionados a los antecedentes de la elección del emblema, las
circunstancias del hallazgo del objeto, la naturaleza de éste, así como
estudiar los aspectos estéticos e históricos que están expresados en ese
objeto arqueológico. Pero también consideramos la necesidad de difundir en
la comunidad local y nacional la historia del símbolo como una forma de
afianzar la identidad nacional y el entronque de la Universidad con las más
genuinas raíces culturales de la región.

El presente estudio se realizó en el Museo de Arqueología de la


Universidad de Huacho como parte de las actividades investigación durante el
año de 1993.

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LA UNIVERSIDAD NACIONAL JOSE
FAUSTINO SANCHEZ CARRION
Actualmente, la Universidad de Huacho, ha incrementado sus
actividades académicas y posee su propio espacio al sur de la ciudad, donde
se encuentran las instalaciones de la ciudad universitaria. Se inició como filial
de la Universidad de Huancayo con la especialidad de Oceanografía y
Acuicultura. Pero luego logró su autonomía y fue reconocida como una nueva
Universidad, desde el 31 de Enero del año 1968 con solo tres facultades, la
de Oceanografía y Acuicultura, la de Educación y la de Ciencias Económicas y
Comerciales. Actualmente, se ha convertido en una institución que
administra trece facultades con por lo menos treinta carreras profesionales. A
nivel de la región del Norte Chico, la ciudad de Huacho, en cuyo seno se
encuentra ubicada la Universidad, ha dinamizado su vida justamente por la
presencia de un numeroso contingente de estudiantes y profesores, que , en
cierta manera, animan la actividad social y económica regional. El nombre
que tiene obedece a la memoria del prócer huamachuquino José Faustino
Sánchez Carrión quien en su tiempo enarboló las ideas y acciones a favor de
la constitución republicana del país. Sánchez Carrión eligió como sede de
sus actividades revolucionarias, precisamente al valle de Huaura, habiéndose
instalado en la ciudad de Sayán, lugar desde donde emitió sus proclamas a
favor de una república antimonarquista en el siglo XIX.

Fig. 1. Mapa de la provincia de Huaura con la ubicación del complejo arqueológico de Luriama. En este
lugar se identificó la botella que contiene el diseño antropomorfo a relieve, cuya copia sirvió para
configurar el emblema de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión.

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EL OBJETO DE ESTUDIO

El material que motiva el presente estudio, consiste de un recipiente


de alfarería de tiempos prehispánicos procedente de la llamada campiña de
Huacho, zona de Luriama, distrito de Santa María, provincia de Huaura,
región de Lima-Perú (Fig. 1). La denominada campiña constituye un sector de
la ciudad de Huacho, adyacente al litoral del Pacífico en la costa nor central
del Perú.
Fig. 2. Botella con
los dos golletes
fracturados, en
cuya superficie se
observa la imagen
de un personaje
con atributos que le
confieren poder y
prestigio. El calco
directo de esta
manifestación
iconográfica
prehispánica del
valle de Huaura
sirvió para diseñar
el emblema de la
Universidad
Nacional José
Faustino Sánchez
Carrión de Huacho.

Para estudiar el objeto, lo hemos analizado utilizando los


procedimientos usuales empleados en Arqueología, lo cual nos ha permitido
determinar las características generales, el estilo y la época al que
corresponde y, además, interpretamos el significado de la figura plasmada en
barro que motiva este informe. Se ha recurrido también a una bibliografía
relacionada al estudio y a los documentos oficiales emitidos por la
Universidad para la elección final del símbolo. Algunos dibujos y fotografías
para su cotejo histórico han servido para la culminación de la investigación.

RESULTADOS

Exploraciones

El emblema que ahora luce la Universidad de Huacho, deviene como


resultado de las tareas de investigación del Museo de Arqueología que
fundáramos hace varios años, pues justamente fueron las actividades de
exploración para reconocer el poblamiento prehispánico de la región del valle
de Huaura, lo que nos permitió descubrir un antiguo ceramio, del cual procede
la figura principal del ya citado símbolo universitario.

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Al explorar un cementerio arqueológico de la zona de Luriama,
ubicado justamente hacia las laderas del lado Sur de Pampa de Animas,
recuperamos de la superficie un objeto proveniente de una tumba saqueada,
el cual nos llamó la atención precisamente por tener una figura que lo
adornaba en ambas caras. Trasladamos el objeto al Museo y allí procedimos a
su estudio. Encontrándonos en dicha tarea, en el verano del año 1980, las
autoridades universitarias de ese entonces convocaron a un concurso para
crear el símbolo de la Universidad, circunstancia que sirvió para presentar
copia de la figura a dicho concurso.

Como información sobre la zona del hallazgo debemos manifestar


que Luriama es actualmente un sector o barrio de tipo rural, comprendido en el
distrito de Santa María, Huaura, Perú. Antiguamente era solo considerado
como parte de la campiña huachana, pero con la nueva división política
administrativa de la provincia de Huaura y, en especial, del área de Huacho,
resultó integrada al referido distrito de Santa María. Dicha campiña viene a ser
en realidad una creación que implementaron los antiguos pobladores de la
zona, hace miles de años, para lo cual construyeron un sistema hidráulico que
proporcionaba el agua para irrigar el desierto. Dicho sistema perdura hasta el
presente y continúa dando vida a ese sector, donde viven muchas familias que
descienden de los campiñeros ancestrales en parcelas donde cultivan
productos agrícolas típicos del lugar.

No existen estudios arqueológicos detallados del sector de Luriama,


pero sí ha sido considerado en el registro de sitios prehispánicos realizado por
la Universidad Católica del Perú en el año de 1977. Asimismo, por nuestra
parte, lo hemos registrado y reconocido como zona arqueológica de
importancia, toda vez que en dicho lugar existen evidencias de restos
arquitectónicos y cementerios con abundante material cultural,
correspondiente a diferentes períodos de ocupación humana preinca en el
valle de Huaura. Lamentablemente dicho sector ha sido saqueado
intensamente por excavadores clandestinos con resultados negativos para el
conocimiento de la historia regional.

SOCIEDADES PREINCAICAS EN EL VALLE DE HUAURA

Es necesario hacer referencia a la historia del valle de Huaura en


tiempos preincaicos porque, justamente, el objeto que contiene la imagen del
emblema de la Universidad pertenece a períodos anteriores a la emergencia
de la cultura Chancay y la invasión incaica. En efecto, antes que surgiera la
sociedad Chancay se había producido en el valle de Huaura un largo proceso
histórico que abarcó miles de años, durante los cuales, el habitante yunga
venía conquistando el desierto mediante estrategias adecuadas a su medio.
Tal vez de simples bandas trashumantes, de las cuales todavía no tenemos

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indicios claros, traspusieron hacia sociedades complejas como lo expresan
los restos arqueológicos de Bandurria y Végueta hace unos 5000 años. A
partir de dicho período se produjo un desarrollo continuo hasta alcanzar,
durante el llamado Horizonte Medio, que fluctuó entre los años 500 a 1000
después de Cristo, un desarrollo poblacional que cubrió gran parte del Valle.
Es, en consecuencia, durante este tiempo, que las investigaciones
arqueológicas han identificado varios estilos alfareros muy distintivos, como
efecto de las fuertes interrelaciones de la región del Norte y del Sur de la costa
peruana, los cuales incidieron en los propios estilos locales. Y fue
precisamente uno de aquellos estilos presentes en el valle de Huaura el cual
se involucra la botella donde los antiguos habitantes preinca de la zona
grabaron la imagen del motivo que ahora representa el emblema de la
Universidad de Huacho. Después del citado Horizonte Medio, hubo un fuerte
incremento de la población nativa, de tal manera que entre los años 1000
hasta 1450 tuvo su apogeo la sociedad Chancay que fue el grupo humano
heredero de una larga experiencia pero que configuró su propia personalidad
y singular cultura. La mayor parte de los restos arqueológicos de los valles de
Huaura y Huaral corresponden a esta sociedad, cuyo desenvolvimiento
económico tuvo como principal sustento a la agricultura y la pesca intensiva.
Los Chancay puede ser equiparados culturalmente con sociedades yungas y
altoandinas como la de los norteños Chimú, los Ishma de Lima, los Chinchas
del sur, los Huancas del valle del Mantaro o los Collas del lejano altiplano
puneño. Estos grupos corresponden al Período Intermedio Tardío y fueron los
que soportaron el impacto de la sociedad incaica y española.

ELECCIÓN DEL SÍMBOLO

En el año de 1980, estando como Rector de la Universidad el Dr.


Manuel Acosta Jurado, se promovieron actividades que tendían a elevar el
nivel académico y cultural de la Institución. Se puede citar, por ejemplo, la
fundación del Centro de Investigación de Ciencia y Tecnología, apoyado por el
referido Rector, y también la propuesta de dotar a la Universidad de un
emblema que lo identificase en el contexto académico peruano. Fue así como
se nombró una Comisión para la elaboración de las bases del Concurso,
integrado por los profesores, Ing. Máximo Romero Ortiz e Ing. Ignacio
Calderón Carrasco. Estos docentes, luego de redactar las bases respectivas,
remitieron al Rectorado el Oficio No. 001-80-MRO-ICC, dando a conocer
dichas bases, lo cual motivó la Resolución Rectoral No. 2638 de fecha 23 de
Abril de 1980 que aprobó la propuesta.

Posteriormente, después de poner en conocimiento las bases y el


objetivo del concurso, entre la comunidad universitaria, se presentaron doce
trabajos con diferentes diseños, entre los cuales figuraba uno con el símbolo
de naturaleza arqueológica. Este emblema fue remitido como de autor
anónimo, toda vez que era exactamente un calco de la figura elaborada por un
antiguo habitante de la campiña huachana de tiempos preincaicos. Para ello,
en el área de arqueología que nosotros conducíamos, con anterioridad al
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proceso del concurso, habíamos calcado el motivo central del huaco para
que figurase en la carátula de una revista que pensábamos publicar con el
nombre de Vichama en alusión a una divinidad local. Pero presentándose la
oportunidad del concurso, decidimos intervenir en este evento utilizando el
dibujo pero inscribiéndolo en un círculo a cuyo entorno se añadió el nombre
de la Universidad, esto es José Faustino Sánchez Carrión.

Los trabajos fueron sometidos a la elección general, resultando como


ganador el emblema que tenía precisamente la figura copiada del ceramio
arqueológico que lo descubrimos en la campiña de Huacho. Ello motivó la
resolución Rectoral No. 3198 de fecha 11 de Febrero de 1981, en la cual se
expresaba, en dos artículos, la mención al ganador anónimo así como la
obligación de que todo documento oficial llevase, a partir del 17 de Enero de
1981, el símbolo ganador (Ver Anexo No. 2).

De esa manera quedó establecido el distintivo que viene usándose


oficialmente en la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, cuyo
arte tiene su origen en la imagen arqueológica recuperada por los trabajos de
investigación del Museo de la Universidad.

Fig. 3. Vista de la
cara posterior de
la botella con la
imagen del
símbolo de la
Universidad de
H u a c h o .
Representa el
mismo personaje
con el detalle de
los pies mejor
delineados.

CARACTERÍSTICAS DEL OBJETO ARQUEOLÓGICO

Vista la importancia del ceramio, consignamos sus principales


características, que se resumen de la siguiente manera:

a) Morfología

La forma que presenta el objeto, se define como una botella de


doble gollete, cuerpo redondo, base aplanada y con un mayor
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ensanchamiento en la zona ecuatorial del cuerpo. Los golletes, que son
divergentes, están fracturados y sólo quedan las huellas de dos perforaciones
ubicadas en el hemisferio superior del cuerpo, sitio donde estuvieron
adheridos dichos golletes (Fig. No.3) Es probable que estos apéndices
hayan estado unidos por un asa puente (. Fig. No.4).

b) Superficie

Es de color crema rosado, como resultado de la aplicación del


engobe de arcilla desleída sobre la superficie externa. La textura está
regularmente pulida y se nota deterioro por efecto de la acción del tiempo,
pues está despintada, presentando manchas y pequeñas desportilladuras.

Fig. 4. Vista de la
botella con las
h u e l l a s
circulares donde
se ubicaban los
dos golletes que
se proyectaban
e n f o r m a
divergente y que
probablemente
estaban unidos
por un asa
puente.

c) Pasta

La pasta está compuesta de una mezcla de arcilla con gránulos de


cuarzo redondeados, lo cual indica que se trata de un desgrasante de arena
en forma predominante. Es de color rojizo, lo cual denota cocción en
atmósfera oxidante.

d) Manufactura

Al parecer fue elaborado por la técnica de molde, pues se nota una


ligera banda vertical en el cuerpo que ha sido emparejada al estado fresco.

e) Dimensiones

Del objeto: Del diseño o figura:


Altura : 0.12 m. Altura : 0.06 m.
Ancho máximo : 0.135 m. Ancho : 0.107 m.
Ancho base : 0.08 m.
Espesor pared : 0.004 m.
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f) Decoración

Área Decorada

La botella muestra la decoración sólo en la parte media superior del


cuerpo, en ambas caras. En cada una se repite la misma figura del personaje
representado. En cambio la porción inferior del objeto es llana, sin motivo
alguno. No existen huellas de haber sido pintado, salvo la capa de engobe que
lo cubre.

Técnica de decoración

El diseño se realizó por incisión que accionó cuando la pasta del


objeto estaba fresca, hecha a mano con un instrumento de punta aguda. El
hecho que ambas figuras no sean iguales en sus dimensiones, permite
deducir la técnica de decoración, aunque el pulido final alteró las
proporciones del motivo.

Motivo

La botella está decorada con dos figuras similares pero una de


ellas es ligeramente de mayor dimensión (Fig. 2). Las imágenes son de
carácter abstracto y corresponden a un personaje antropomorfo con el cuerpo
en posición frontal, la cabeza se encuentra de perfil y está pegada al cuerpo,
pero el ojo mira de frente. Lo cual revela la propia estética andina en cuanto a
la representación de la figura de los rostros. Lleva sobre la cabeza una corona
de dos puntas; tiene la boca abierta de donde se proyecta un apéndice hacia
la corona y remata en una cabecita al parecer de carácter felínico. De la parte
posterior de la cabeza se desprende otro apéndice con puntas triangulares
que voltea hacia el cuerpo y concluye en una cabeza de ave. Del hombro
izquierdo se proyecta el brazo en posición flexionada, cuya mano empuña un
instrumento a manera de pequeño puñal o vara de mando. El cuerpo del
personaje es rectangular con un diseño interno que a manera de dos
triángulos semejan representar el vestido. Las piernas son rectas, con los pies
dirigidos al exterior.

Cada motivo se halla inscrito en un espacio semicircular y ocupa la


parte superior del objeto. Aparte de este motivo central, no se observa ningún
añadido que acompañe a la figura. Es decir, el artista que ejecutó el diseño,
centro su atención en individualizar la imagen representada. Pero la simbolizó
en plena actividad, pues el personaje tiene las piernas abiertas ligeramente y
los brazos desplegados con atributos que sugieren autoridad.

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Fig. 5.
Reconstrucción
de la botella con
los golletes
divergentes y un
asa puente. Esta
es la forma
original que
habría tenido
cuando el objeto
fue depositado
como ofrenda en
una tumba de la
zona de Luriama,
Huacho.

DISCUSIONES

La existencia de diversos tipos de asentamientos en Luriama, sector


de la campiña de Huacho, atestiguada por la presencia de cementerios y
restos de edificaciones, muestra que la zona fue ocupada por grupos sociales
de origen preinca. El hecho de haber encontrado ceramios procedentes de
tumbas saqueadas, junto a otras evidencias de restos de tejidos, alimentos y
otros artefactos, indica, que tanto el sitio como la botella de alfarería con el
símbolo adoptado por la Universidad, son auténticos elementos culturales
prehispánicos de un definido estilo en la historia cultural del Perú. Ello nos ha
permitido deducir con seguridad que tales objetos han sido elaborados por
los antiguos habitantes del lugar y, obviamente, el huaco que aquí se discute
fue la obra de un viejo artista local que perennizó la imagen de un personaje o
deidad importante en su comunidad.

La botella, desde una perspectiva estilística se halla dentro del


patrón estético denominado estilo Pativilca de la terminología arqueológica
peruana, cuya área de distribución abarca justamente la zona costeña del
Valle de Huaura y el resto de cuencas de la costa nor central peruana, entre
Huarmey y el valle de Chancay. Dicho estilo destaca por la representación de
una iconografía elaborada con la técnica de trabajo a relieves sobre la
superficie de los alfares, con figuras mitológicas muy vinculadas al estilo
Pachacamac. A veces, los diseños son logrados por el uso de moldes. Por
ello, tanto la forma de la botella de doble pico, como la iconografía que
ostenta, nos permite afirmar que cronológicamente pertenece al período
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llamado Horizonte Medio, época 3 (siglo VIII de nuestra era). Debemos
manifestar también que los detalles de la figura que discutimos, debe tener
sus antecedentes en aquellas divinidades o ángeles que aparecen en
ceramios de la época temprana del citado Horizonte (época 1A), tiempo
desde el cual se fueron difundiendo y reinterpretando en otros lugares, como
por ejemplo en el valle de Huaura, de acuerdo a las propias tradiciones y
concepciones ideológicas regionales. Durante el llamado Horizonte Medio
(siglos V al X después de Cristo), la zona de Huacho y el valle de Huaura fue
una zona de fuerte actividad económica como resultado de las
interrelaciones entre las sociedades del litoral norteño y las de más al sur del
litoral peruano (Shady y Ruiz, 1978, 1979).

Sin embargo, si hacemos un breve resumen del desarrollo de la


civilización andina, la historia del valle de Huaura remonta a épocas previas a
dicho Horizonte, pues existen evidencias de la presencia humana desde
tiempos del período llamado Arcaico Tardío, cuyas expresiones han sido
reconocidas en importantes conjuntos arquitectónicos en la zona de
Bandurria al sur de la ciudad Huacho, donde los fechados radiocarbónicos
obtenidos por la arqueóloga peruana Rosa Fung, indican haber estado
vigentes durante el Período Arcaico Tardío, entre los años 3000 a 2500 antes
de Cristo (Fung, 2004) y en el sitio de Végueta y muchos otros sectores del
valle de Huaura ( Nelson y Ruiz, 2004) . Para tiempos posteriores conocemos
la presencia de grupos humanos pertenecientes al Horizonte Temprano
(siglos XII al IV antes de Cristo) identificados en los arenales de Playa Chica y
Las Salinas (Cárdenas, 1978,1988). Durante el período siguiente, esto es el
Período Intermedio Temprano (siglo IV antes de Cristo hasta el siglo V
después de Cristo), estuvieron vigentes grupos humanos distribuidos en
varios sectores de Végueta, Huacho y el propio valle de Huaura.

Todos estos períodos fueron el fundamento de la intensa actividad


que floreció durante el referido Horizonte Medio, al cual le sucedió el Período
Intermedio Tardío (Siglos X al XV después de Cristo). Fue, entonces, durante
este período en que configuró un desarrollo autónomo de las sociedades que
poblaron el Valle de Huaura cuando estuvo vigente la cultura reconocida
como Chancay, cuyos pobladores estuvieron involucrados en una sociedad
de agricultores y pescadores. Esta fue la última cultura preinca y la de mayor
expansión en el Norte Chico cuyos vestigios son abundantes tanto hacia el
litoral como por ambas márgenes del río Huaura. La llegada de los Incas,
modificó algunos aspectos de la vida de los Chancay en los aspectos
políticos, sociales y económicos. Pero fueron los castellanos de España
quienes causaron fuertes modificaciones en la economía y la organización de
los huachanos ancestrales, perdiendo éstos la mayor parte de sus derechos a
partir del siglo XVI.

La imagen representada en el ceramio tiene evidente relación con un


personaje que expresa poder y prestigio, si observamos detenidamente los
atributos que lo acompañan. Lleva un puñal en la mano, tiene una corona
U.N.J.F.S.C.

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como índice de su jerarquía y mando. Esta corona con puntas es usual en la
representación de personajes durante el Horizonte Medio. Además, el
apéndice que se proyecta de su boca sugiere que el personaje está hablando
o dando voces y, el otro apéndice, de línea angular, con una cabeza de ave en
el extremo terminal, estaría indicando su vinculación a la fauna marina y el
mar. Las líneas quebradas serían una representación de las olas del mar pero
en forma geométrica. El hecho de geometrizar las figuras es uno de los rasgos
del arte que profesaron las sociedades del norte Chico. Es pues la
representación de un típico personaje yunga.

El mismo personaje aparece en otros ceramios especialmente del


Norte Chico, como en la zona de los valles de Supe-Pativilca. En ocasiones,
no sólo está como figura central, sino que aparece acompañado de otro
similar, con el cual parece competir (Menzel, 1977, fig. 65) como se observa
en la botella del mismo período procedente del valle de Supe. Tales datos
podrían estar relacionados con el mito de Vichama, semidiós creador de la
sociedad y la economía en la región costeña del Perú, desde el sitio de
Végueta, quien en una faceta de su existencia entró en pugna con
Pachacamac, otro semidiós que residía en el valle de Lurín (Calancha, 1639;
Shady-Ruiz, 1978; Torero, 1974).

Quizá la figura de la botella de la campiña huachana puede entonces


aludir a la divinidad Vichama, la cual era todavía recordada cuando arribaron
los castellanos de España al Perú en 1532, y cuya vida y realizaciones
culturales fue recogida por el padre Antonio de la Calancha y publicada en el
año 1638. A falta de otros elementos dejados por las sociedades antiguas, los
símbolos y figuras que aparecen en los objetos arqueológicos puede servir
para inferir algunos aspectos de la religión prehispánica. Y el hecho evidente
de la presencia de la figura del símbolo de la Universidad, sea individualizado
o en compañía de otros elementos figurativos, alude tal vez a la narración de
las hazañas de la divinidad.

Fig. 6. Emblema actual de la Universidad


Nacional José Faustino Sánchez Carrión cuya
figura central ha sido tomada de un objeto
arqueológico descubierto en la zona de
Luriama, campiña de la ciudad de Huacho.

U.N.J.F.S.C.

20
El hecho de haber elegido la Universidad de Huacho un motivo de la
antigua estética local, para ser identificada, entre el resto de instituciones
académicas peruanas, tiene importancia cultural, pues de esa manera busca
recuperar las creaciones intelectuales de las antiguas civilizaciones andinas.
Es necesario destacar también, el aporte de las investigaciones
arqueológicas del Museo de la Universidad, una de cuyas tareas sirvió para
descubrir el citado recipiente antiguo, cuya imagen grabada perenniza el
emblema universitario. Aparte de ello, las actividades de investigación vienen
dando a conocer una serie de logros tecnológicos aborígenes, así como el
milenario desarrollo de la civilización en el valle de Huaura.

CONCLUSIONES

Del estudio realizado, se puede llegar a las siguientes conclusiones:

1. El símbolo o emblema de la Universidad Nacional José Faustino Sánchez


Carrión pertenece a una auténtica expresión artística de tiempos preincaicos, cuya
elaboración correspondió a un antiguo poblador nativo de la zona yunga del valle de
Huaura, esto es Luriama, distrito de Santa María, Huaura-Perú.

2. La configuración estética y los atributos de la figura expresan autoridad y


poder, lo cual sugiere su pertenencia a un personaje importante dentro de la sociedad
local o quizá se vincula con alguna divinidad que puede tratarse del semidiós Vichama
de la antigua religión huaurina.

3. Desde el punto de vista cronológico, el objeto estudiado, data, en términos


aproximados, al siglo VIII después de Cristo, tiempo que encaja dentro del período
denominado Horizonte Medio, cuando en el Perú se desarrollaron varios estados
organizados que mantenían fuertes interrelaciones sociales y económicas.

4. El símbolo elegido por la Universidad, perenniza la tradición cultural y


estética de las comunidades prehispánicas que miles de años antes del presente,
vivieron en Huacho y el valle de Huaura transformando el entorno geográfico en el que
desenvolvían su existencia. Ellas nos dejaron muchos de sus logros culturales, como
herencia a las sociedades modernas y del futuro.

Fig. 7. El emblema luce en


la fachada principal de la
Universidad Nacional
José Faustino Sánchez
Carrión de la ciudad de
Huacho, Perú.

U.N.J.F.S.C.

21
BIBLIOGRAFÍA

CALANCHA, Antonio de la 1638


Coronica Moralizada del Orden de San Agustín en el Perú. Pedro de Lacaballería.
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CARDENAS, Mercedes
1978 Sitios arqueológicos en Playa Chica-Huacho (Valle de Huaura). PUC.
Instituto Riva Agüero-Seminario de Arqueología, Lima.
1988 Arquitectura prehispánica del valle de Huaura. En: V. Rangel Flores
(comp.) I Simposium de Arquitectura y Arqueología, CONCYTEC, pp. 101-114,
Chiclayo.

FUNG PINEDA, Rosa


2004 Quehaceres de la Arqueología Peruana. Compilación de escritos. Museo
de Arqueología y Antropología. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima.

MENZEL, Dorothy
1977 The Archaeology of Ancient Peru and the Work of Max Uhle. R. H. Lowie
Museum of Antrhopology University of California, Berkeley.

NELSON, Katherine y Alvaro Ruiz Rubio


2004 Proyecto de investigaciones Arqueológicas: Valle de Huaura, Perú.
Informe Final. INC. Lima.

RUIZ ESTRADA, Arturo


1981 R econocimientos A rqueológico s en Cerro Colorado (Hua c ho).
CICITEH Boletín del Centro de Investigación de Ciencia y Tecnología No. 01.
Universidad de Huacho.

SHADY, Ruth y Arturo Ruiz


1978 Huaura-Costa Central. Interacción Regional en el período Intermedio
Te m p r a n o . A r q u e o l ó g i c a s 1 8 . M u s e o N a c . d e A n t r o p o l o g í a y
Arqueología. Lima.
1979 Evidence for interregional relationships during the Middle Horizon in the
North-central coast of Perú. American Antiquity, vol. 44, No.4, pp. 676-684. Octubre.

TORERO, Alfredo
1974 El Quechua y la Historia Social Andina. Dirección. Universitaria de
Investigación. Universidad Ricardo Palma. Lima.

U.N.J.F.S.C.

22
ANEXOS

ANEXO 1.

Resolución que aprueba las Bases del Concurso para la elección del emblema
universitario.
"Año de los Deberes Ciudadanos.- Resolución Rectoral Nº 2638-80-UH, Huacho 23
de Abril de 1980.- Visto el Oficio Nº 001-80-MRO/ICC de 15 de abril de 1980 cursado
por los docentes Máximo Romero Ortiz e Ignacio Calderón Carrasco, mediante el
cual se hace llegar las bases del Concurso para la creación del Emblema de esta
Universidad, y; CONSIDERANDO: Que, es necesario la Convocatoria de un
Concurso con el objeto de dotar a nuestra Casa Superior de Estudios de un
Emblema que servirá como distintivo de nuestra institución. Que los docentes
Máximo Romero Ortiz e Ignacio Calderón Carrasco han elaborado las Bases del
Concurso para la creación del Emblema de la Universidad Nacional José Fasutino
Sánchez Carrión, el miso que consta de cuatro capítulos y una disposición
transitoria.- Que, se cree conveniente estable el monto de S/. 20,000-= al trabajo
que resulte ganador, así como también que sea el Consejo Ejecutivo el que
proclama al ganador absoluto del Concurso.- Estando a lo precedentemente
expuesto, al Of. Nº 001-80-MRO-ICC, y a lo acordado por el Consejo Ejecutivo en su
sesión ordinaria de la fecha. SE RESUELVE:.- Art. Único.- Aprobar las bases del
Concurso para la creación del Emblema de la Universidad Nacional José Faustino
Sánchez Carrión, estableciéndose que el premio para el ganador absoluto sea de
S/. 20,000.00 (Veinte mil soles), debiendo el Consejo Ejecutivo proclamar al
ganador del Concurso.- Regístrese, Comuníquese y Archívese.- Firmado Manuel
Acosta Jurado, Rector.- Jaime Aristizabal Mansilla.- Secretario General.

ANEXO 2

Resolución Rectoral que declara el trabajo ganador del Concurso para la creación
del Emblema de la Universidad.

Resolución Rectoral Nº 3198-81-UH.- Huacho 11 de Febrero de 1981.- Visto el


Oficio Nº 038-80-MOR/ICC de 19 de Diciembre de 1980, cursado por la Comisión
Organizadora del Concurso para la Creación del Emblema de esa Casa Superior de
Estudios; Visto también la Resolución Rectoral Nº 2638-80-UH de 23 de Abril de
1980, y.- CONSIDERANDO: Que, mediante Resolución Rectoral Nº 2638-80-UH,
se aprobó las bases del Concurso para la Creación del Emblema de la Universidad
Nacional José Faustino Sánchez Carrión; Que, la Comisión organizadora del
concurso precedentemente aludida, informa acerca de dicho certamen indicando
que se presentaron doce (12) trabajos los que fueron puesto a consideración de la
Comunidad universitaria, resultado con mayor votación (94 votos) el trabajo que
representa a "Vichama", dios de la Mitología Chancayana.

U.N.J.F.S.C.

23
Estando a lo expuesto, a lo acordado por el Consejo Ejecutivo en su
Sesión Ordinaria de 17 de enero del año en curso.;

SE RESUELVE:

Artículo 1.- Declarar ganador al Autor "Anónimo" del Concurso para la creación del
Emblema de esta Universidad, por trabajo que representa "Vichama" dios de la
Mitología Chancayana. Dicho Emblema se utilizará en todos los documentos
oficiales de esta Casa Superior de Estudios, a partir del 17 de enero del año en
curso.

Artículo 2.- Encargar al Vice-Rectorado y a todas las Direcciones Universitarias de


Evaluación y Servicios Académicos, de Personal y Servicios Administrativos, de
Investigación, de Planificación, de Economía y de Proyección Social, Bienestar y
Asuntos Estudiantiles, adopten las medidas pertinentes para el cumplimiento de la
presenta Resolución.

Artículo 3.- Remitir un Ejemplar del Emblema al Instituto Nacional de Cultura (INC)
para su conocimiento y fines consiguientes.

Regístrese, comuníquese y archívese.- Firmado: Dr. Manuel Acosta


Jurado.- Rector.- Un sello.- Lic, Juan Sarmiento Ramos.- Secretario General
Docente.- Un Sello.- MAJ/JSR/VDRP/vamb.

U.N.J.F.S.C.

24
ANEXO: CRÓNICA MORALIZADORA
D ANTONIO D CALANCHA

VICHAMA
(DIOS .....DE LA COSTA PERUANA)
Publicamos a continuación una parte de la transcripción de la crónica
moralizadora del Padre Antonio de La Calancha (pág. 930 - 935) de la
edición D Ignacio Pradro Pastor, Lima Perú 1976, vol. III (pág. 917 -
940). Cabe indicar la importancia que adquiere la mitología Vichama
para el Norte Chico y la Región Lima de este valioso material histórico
clave para la valoración de la cultura regional que ahora se revitaliza con
los grandes descubrimientos é investigaciones arqueológicas de Caral,
Caballete, Bandurria, Shicras, etc.

* D ANTONIO D CALANCHA 1638


Qué acción, obra a beneficio les uviese venido desde Dios Pachacamac, i cómo crió a los Indios diré,
porque en ellos no quedó memoria de Adán ni Eva, así como a los Griegos i Latinos, que atribuian la
procreación del mundo a diferentes progenitores, dando otros nombres a los protoplastos, o primeros
onbres. Quáles tuviesen los serranos por su primer padre queda dicho, i aora diremos a quál
reconociesen los marítimos, que son los Iungas abitadores de los llanos i arenales desde Piura asia
Arica, distancia de trecientas leguas de longitud, con doce a qiunce leguas, i en partes menos de
latitud al ancho de la costa del mar.

"Dice una fábula que ellos creían por infalible, i creyeron asia que se
izo la visita general contra la idolatría, i llegó asia Guarmey por la parte
de los llanos, i en todos los pueblos i comarcas lo creían, i aún oy lo
creen muchos más que los artículos de Fe, i no admitían aver sido el
principio de los onbres Adán i Eva, sino los que en seys
informaciones, donde declararon más de mil testigos, vida cómo uno
de los que ivan a catequizar a los Indios, i a inquirir sus errores, el Padre
Luis Teruel compañero del Padre Josef de Arriaga, dice que el origen de los
Indios de los llanos dicen ellos, que fue i el de sus guacas, i comidas éste:

Que no avía en el principio del mundo comidas para un onbre i una muger
que el Dios Pachacamac avia criado, muriode anbre i quedó una sola mujer,
que saliendo un día a sacar raíces de yervas entre espinas, con qué
poderse sustentar al campo, alcó los ojos al Sol así: Amador Criador de
todas las cosas, ¿para que me sacaste a la luz del mundo, si avía de ser
para matarme de pobreca, i consumirme con anbre?. O nunca le acordaras
de criarme de la nada, o me acabaras al punto que salí a este mundo, yo
sola viva en él sin sucesión de ijos, pobre afligida i sola:

¿porqué o Sol, si nos criaste, nos consumes? I¿cómo, si eres el que


repartes luces, muestras ser miserable negándome el sustento? no
412a Lib. I. Manuscrip contra idolatriam. Cap.10.
412b Lib. 2 Rabidi letunia ventris insolitis adigunt vesci.
412c C. Pharsal. Carpere dumos et morsu apoliarenemus, iaethumque minantes.
Vellere ab ignotis dulias radicibus herbas.
412d Lib. I. Metamorf. Pone meus, inquit, numquam tibi causa doloris haecerit.
U.N.J.F.S.C.

25
pareces piadoso, pues no te compadeces de los afligidos, i no socorres a
los que criaste tan desdichados; permite, o que el cielo me mate con un
rayo, oque la tierra me trague acabando con tan trabajosa vida, o
socórreme benigno, pues me criaste omnipotente.

Estas i otras ternuras y desesperaciones decía afligida al Sol, estímulos de


la anbre que cría rabias, como dijo Siliotálico; compadecido el Sol bajó alegre,
saludola benigno, i pregunto la causa de su lloro, fingiéndose ignorante; i
ella le dijo el afán de su vida, el trabajo de buscar sustento entre espinas, i la
triste pasadía librada sólo en desenterrar raíces; cosa como ésta creyeran los
Latinos, i la repite Lucano Oyendo sus lástimas, condolido de sus lágrimas, le
dijo palabras amorosas, que depusiese el miedo, que esperase descansos,
porque ya no sería causa de sus penas la que asta allí lo avía sido de sus
congojas, consuelo que en semejante ocasión repitió Ovidio de sus Dioses.

Mandole que continuase en sacar raíces, i ocupada en esto, le infundió sus


rayos el Sol, i concibió un ijo, que dentro dentro de cuatro dias con goco
parió, segura ya de ver sobradas las venturas i amontonadas las comidas;
pero salió al contrario, porque el Dios Pachacamac indignado de que al Sol
se le diese la adoración de vida a él, i naciese aquel ijo en desprecio suyo,
cogió al recién nacido Semidiós, i sin atender a las defensas i gritos de la
madre, que pedía socorros al Sol padre de aquel ijo, i también Padre del
Dios Pachacamac, lo mató despedacando en menudas partes a su
ermano. Lo mesmo cuenta Ovidio que izo Medea despadacando a su ermano Gialeo
senbrando sus guesos por los campos, fraticidio de que a lamentosas
voces, i a quejas justas pedía venganza al Sol su padre (esta afligida queja en
igual ocasión pinta Virgilio); pero Pachacamac porque nadie otra vez se
quexase de la providencia de su padre el Sol de que no producía
mantenientos, ni la necesidad obligase a que otro que él se le diese la
suprema adoración.

Sembró los dientesw del difunto i nació el maíz, semilla que se asemeja a
los dientes, sembró las costilas y guesos, nacieron las yucas, raíz que
redonda tiene proporción en lo largo i blanco con los guesos, i las demás
frutas desde tierras que son raízes. De la carne procedieron los pepinos,
pacayes, i lo restante de sus frutos i árboles, i desde entonces ni conocieron
anbre, ni lloraron necesidad, deviéndosele al Dios Pachacamac el sustento
i la abundancia, continuando de suerte su fertilidad la tierra, que jamás a
tenido con estremo anbres la posteridad de los Iungas.

412 e Ibid. Et tus sic istos spargatur membra per agros, tanquam quac patrias detinuere vias. Idem. Lib. 3. Tristium.
412 f Georgicon. Qualis populea maerens Philomela sub umbre amissos queritur fetus, quuos durus arator abservans
nido implumes detraxit: at illa flet noctem ramoque sedens miserabile carmen integrat, et maestis late ioca questibus
implet.
413 a Ire iterum in iachrymas, iterum tentare precando cogitur. Acneid. Cap. 4
412 b Aenel. Cap. 10 Agitur furiis; totoque ardentes ab ore scintillasabsistunt; oculis micat acribus ignis.
413 c Ovid. I Amor eleg. 7. Minuet vindicta dolorem.
413 d Sat. 3 Munc face supposits fervescitsanguis, et ira seintillant oculi, discisque, facisque quod ipse, nom sani esse
homines, nom sanus iuret Orestis.
U.N.J.F.S.C.

26
No se aplacó la madre con estas abundancias, porque en cada fruta tenía
un acordador del ijo, i un fiscal de su agravio; i así su amor i la venganca le
obligavan a clamar al Sol, i pedir o el castigo o el remedio de sus desdichas,
como de otra cantó Virgilio bajó el Sol no poderoso contra el ijo Pachacamac,
sino condolido de la mujer que la lastimava, i preguntándole donde tenía la
vid i onbligo del ijo difunto, se lo mostró, i el Sol dándole vida crió del otro ijo,
i se lo entregó a la madre, diciéndole, toma i enbuelve en mantillas este
niño que llora, que su nombre es Vichama ( otras informaciones dicen que
Villama) crió al niño que creció ermosísimo, asta ser bello i gallardo
mancebo, que a imitación a su padre el Sol, quiso andar el mundo, i verlo
criado en él, consultó a la madre i continuó su viage; no uvo bien
comencado su ausencia, guando el Dios Pachacamac mató a la que ya
era vieja, i la dividió en pequeños trocos, i las izo comer a los cuervos
Indicos que llaman gallinacos, i a los buytres Peruanos que llaman
cóndores; i los cabellos i gruesos guardó escondidos las orillas del mar;
crió onbres i mugeres que poseyesen el mundo, i nombró Curacas i
Caziques que lo governasen.

Bolvió el Semidios Vichama a su patria, que se llama Vegueta, valle


abundante arboledas, i ermoso país de flores, conjunto una legua poco más
o menos de Guaura. Deseoso de ver a su madre no la alló, supo de un
Curaca el cruel castigo, i arrojavan fuego de sus ojos de furor. i llamas su
coracón de sentimiento, al modo que pintó Virgilio al enojo del otro, convocó
los que avituaban aquellos valles. Preguntó por los guesos de su madre,
supo dónde estavan, juelos componiendo como solían estar, i dando vida a
su madre la resucitó a esta vida, i trató de la venganca, porque sólo ella
aplacará el furor, como de otro dijo Ovidio i fue disponiendo el aniquilar al Dios
Pachacamac, pero é por no matar a esiotro ermano, enojado con los
onbres, se metió en la mar en el sitio i parage donde aora está su templo, i
oy el pueblo i valle se llama Pachacamac de quien vamos ablando.

Viendo el Vichama que se le avía escapado el Pachacamac, bramando


encendía los ayres, i centellando atemorizava los campos, como del otro
dijo Persio bolvió el enojo contra los de Vegueta, i culpádoles de cómplices,
no porque mataron, sino porque permitieron, i quando no cooperasen en el
castigo, se alegrarían de la muerte, llevado de un repentino furor, sin admitir
disculpas, ni mitigarse son ruegos, pidió al Sol su padre los convirtiese en
piedras, conversión que luego se izo. Viéndose en pidras convertidos, las
criaturas que formó el Pachacamac ya invisible, para que se vea quán
dificultoso es a los Dioses falsos aplacar la irauna vez atizada, como dijo
Séneca pagando los onbres las culpas de tal Dios; dichosos los que confiesan que
Jesu Cristo pagó las nuestras.

No uvo bien egecutado el castigo el Sol i el Vichama, quando se


arrepintieron de la impiedad, que lo que la ira yerra, i el arrepentimiento no

U.N.J.F.S.C.

27
puede emendar, lo castiga el dolor de averlo echo, i la pena de no allarle
remedio como dijo Oracio El Sol i el Vichama no pudieron desazer el castigo,
quisieron satisfacer el agravio, i determinaron dar onra de divinidad a los
Curacas i Caziques, a los nobles i a los valerosos, i llevándolos a las costas
i playas del mar, los dejó a unos para que fuesen adoradospor guacas, i a
otros puso dentro del mar, que son los peñoles, escollos o euripos, a quien
les diesen titulos de deidad, i cada año ofreciesen oja de plata, chicha i
espinco, con que se aplacacen los tales convertidos, dando el primer lugar
al Curaca Anat, que es un peñol o roca, una legua de tierra rodeada del mar,
por ser este el mayor que entonces era de los onbres (i por esto es oy el de
mayor adoración entre los Indios) viendo el Vichama el mundo sin onbres, i
las guacas i Sol sin quién los adorase, rogó a su padre el Sol criase nuevos
onbres, i él le enbió tres guevos, uno de oro, otro de plata, i otro de cobre.
Del guevo de oro salieron los Curacas, los Caziques, i los nobles que
llamansegundas personas i principales; del de la plata se engendraron las
mugeres destos, i del guevo de cobre la gente plebeya, que oy llaman
Mitayos, i sus mugeres i familias.

Este prinipio creían como si fuera artículo de Fe todos los Indios de


Guaura, de Cupi [Supe], de la Barranca [comprendía Pativilca y
Paramonga], de Aucayama [ubicado en Huaral], de Guacho, de
Végueta, i los que abitan la costa, como se averiguo por el Visitador
Fernando de Avendaño, por los Padres Josef de Arriaga, i Padre Luis
Teruel, i los indios desde Caravaillo cinco leguas de Lima al norte, i
Pachacamac cinco leguas al Sur, i los pueblos que corren la costa al
mediodia asta Arica, que veneran sus peñoles, rocas o escollos, sólo
diferencian este origen, diciendo, que los onbres que se criaron después
para poblar este mundo, i adorar con sacrificios a los Dioses i guacas, los
crió el Dios Pachacamac, enbiando a la tierra quatro estrellas, dos varones
i dos enbras, de quien se procrearon los Reyes nobles i generosos, i los
plebeyos, pobres i serviciales. Mandando el supremo Dios Pachacamac
que a las tales estrellas que él avía enbiado, i las bolvía al cielo, i a los
Caziques i Curacas convertidos en piedras las adorasen por guacas,
ofreciéndoles su bevidad, i plata en ola. Esta es la fábula que como
nosotros la Fe creían, i aún oy creen muchos esta fición; i ésta es la causa
de adorar este Dios, i estas guacas”

¨¨
*Calancha Fray Antonio de la Crónica Moralizada del Orden
de San Agustín en el Perú , con sucesos ejemplares en esta
Monarquía...:En Barcelona , por Pedro Lacavallería, en la
calle de la Librería, 1638; II, cap. XIX, p. 412-414
(Edición D Ignacio Prado Pastor, Lima Perú, Vol. III, pág. 930-935)
[ ] Anotaciones del Museo Arqueológico

U.N.J.F.S.C.

28
CONVENIO PIAC-UNJFSC

Acaray:
La Fortaleza Emblemática
del Valle de Huaura

Margaret Brown
Mario Advíncula Zeballos
e-mail: proyectoacaray@gmail.com

Introducción
El Complejo Arqueológico de Acaray se ubica
en la margen derecha del valle bajo del río
Huaura, en las cercanías del cerro San
Cristóbal, a 1.5 Km. al sureste del Centro
Poblado de Acaray, a 11 Km. de la línea litoral.
Dentro del complejo destaca uno de los
monumentos arqueológicos más notables del
valle: la Fortaleza de Acaray. Su área supera
las 35 hectáreas y abarca tres cimas de un
espolón rocoso cuya altitud comprende desde
170 hasta 254 metros sobre nivel de mar
(m.s.n.m.)

El resto del complejo comprende dos


asentamientos mayores que ocupan los
fondos y desembocaduras de las amplias
quebradas, al norte y sur de la fortaleza. Éstos
se caracterizan por grandes edificios de tapial
y adobe, así como un extenso cementerio
alrededor.

U.N.J.F.S.C.

29
Antecedentes
A pesar de que lo documentos históricos hablan sobre un conflicto entre
los valles del norte chico y la costa central (Rostworowski 1978), éstos no
señalan la presencia de establecimientos fortificados. Sin embargo, el
valle de Huaura contiene rasgos arqueológicos defensivos, que hacen
referencia a que el valle estuvo- en algún momento- bajo peligro de un
ataque externo. Por ejemplo, podemos mencionar la monumental Muralla
de Mazo que cerraba el valle en su lado norte, y corría desde Végueta
hasta la Fortaleza de Acaray (Ruíz 1952). Las diversas exploraciones
arqueológicas del valle de Huaura (Miasta y Merino, 1986; Cárdenas
1977) destacan que Acaray fue el único sitio fortificado en este valle. Sin
embargo, la reciente exploración realizada por Katherine Nelson y Alvaro
Ruiz Rubio (2005) en el valle de Huaura, encontraron por lo menos cuatro
sitios fortificados en el valle de Huaura. Sin embargo, Acaray es el más
extenso y complejo de los sitios fortificados del valle.
Los primeros estudios específicos en la fortaleza de Acaray son
realizados por el arqueólogo alemán Hans Horkheimer (1966). Arturo
Ruiz Estrada y Domingo Torero (1976) hacen un importante trabajo de
reconocimiento de la fortaleza de Acaray y la califican como una típica
fortaleza yunga. Sin embargo, las primeras excavaciones arqueológicas
fueron realizadas hace más de 30 años por Mercedes Cárdenas cuando
dirigía una investigación sobre el uso de recursos marinos y vegetales en
el sitio (Cárdenas 1977, Huapaya 1977-1978).
El año 2004 se realiza el Proyecto Arqueológico La Fortaleza de
Acaray por Margaret Brown y Santiago Rivas (2004), ellos elaboraron el
primer mapa del sitio e hicieron recolecciones de superficie para poder
determinar la naturaleza de la arquitectura del sitio y tener una idea sobre
la filiación cultural y cronológica. Cómo resultado de esta investigación se
pudo hacer un análisis preliminar sobre las características defensivas del
sitio.
Basados en estos antecedentes Mario Advíncula y Margaret
Brown conducen el Proyecto de Investigación Arqueológica Acaray desde
finales del año 2005 hasta la actualidad. El objetivo de este proyecto es el
de entender la naturaleza y características de los conflictos bélicos en la
zona de Huaura.

Descripción de la Fortaleza de Acaray.


La Fortaleza comprende tres cumbres (Figura 1), cada una de ella
tiene un sistema de murallas, que llegan a medir 4m de alto. La extensión
de la Fortaleza mide aproximadamente 800m de largo y 200m de ancho,
con una altura alrededor de 85m desde el pie del espolón hasta la cima.
U.N.J.F.S.C.

30
Foto 1.- Vista General
de la Fortaleza de
Acaray

Rasgos Defensivos:
En Acaray se observan muchos de estos elementos como por ejemplo
murallas, acceso restringido, parapetos y proyectiles de material canto
rodado.

Los Sectores A y C de la fortaleza están rodeados por dos


murallas concéntricas. En el Sector A tenemos mayor nivel de
conservación de la muralla. Cabe destacar la evidencia de momentos de
reconstrucción de las murallas. Algunos de los segmentos bien
elaborados de la muralla tienen en la parte superior otro tipo de albañilería
con un distinto tipo de piedra. Esto sugiere que por alguna razón las
murallas colapsaron y tuvieron que ser reconstruidas. Es probable que la
razón de destrucción de las murallas fueran acciones bélicas donde un
grupo destruyo parte de la muralla atacando Acaray. Es importante la
presencia de estructuras de planta rectangular que aparecen en las
quebradas dentro y fuera de las murallas en Sector A. Estas estructuras
posiblemente servían como puntos de vigilancia o control para la
fortaleza.

En el Sector C había dos murallas perimétricas pero por su


avanzado estado de destrucción están casi desaparecidas. Resulta
interesante de las murallas en el Sector C es la variabilidad en los
materiales de construcción, que incluye adobe y canto rodado. La mayoría
de las murallas en el sitio están construidas por capas de restos vegetales
como hojas de varias plantas, caña brava entre capas de cascajo y basura
con las dos caras, interna y externa de la muralla, levantadas empleando
piedra mediana o grande.

En el Sector B tenemos fuertes evidencias de elementos


defensivos (Foto 2). Esta cumbre esta rodeada por tres murallas

U.N.J.F.S.C.

31
concéntricas. La muralla baja esta destruida en su lado norte y solo queda
la huella de la cara externa. Pero se conserva en otras partes hasta tres
metros de altura. Como en el sector A, hay evidencias de reconstrucción
de la muralla, con los dos tipos de albañilería y piedra (Foto 3). Además en
este sector se ven claramente paños o secciones constructivas.

Foto 2.- Fortaleza de


A c a r a y, v i s t a d e l
Sector B

Foto 3.- Fortaleza de


Acaray, vista de la
muralla del sector B

La segunda característica defensiva del sitio de Acaray es la


presencia de parapetos (Foto 4), los cuales aparecen claramente en el
sector B en la segunda muralla concéntrica. En estos mismos parapetos
se encuentra concentraciones de canto rodado. La presencia de canto
rodado en el sitio es mayor en este sector, y se notan grandes
concentraciones no solo en los parapetos sino detrás de las segunda y
tercera murallas y en la cima del sector dentro de una estructura. Estás
concentraciones forman pequeños amontonamientos y sugieren que no
fueron finalmente utilizados del todo, pero también se nota canto rodado
disperso fuera de las murallas y adentro, en las quebradas donde hay
terrazas y estructuras de planta rectangular levantadas con piedra. Es
posible que estos cantos rodados hayan caído en esa forma cuando
fueron tirados hacia la fortaleza, en un momento de ataque.
U.N.J.F.S.C.

32
Foto 4.- Parapeto en
Acaray, sector B

Antigüedad de la Fortaleza.

Las recolecciones de la superficie realizada por Brown y Rivas


(2004) indicó que la ocupación de la fortaleza fue mayormente del Periodo
Intermedio Tardío (1000-1470 d.C.) por la presencia de cerámica con
engobe crema, y decoración negro sobre blanco, e impreso. Estas
decoraciones fueron identificados como estilo Chancay y Cayash (ver
Cornejo Guerrero 1985 y Krzanowski 1986). El estilo Chancay es
reconocido por el empleo del engobe crema y su decoración negro sobre
blanco. El estilo Cayash esta caracterizada por incisiones o impresiones
de cana o punzones o de técnica estampada y su área de distribución
abarca la sección alta de la cuenca del rió Huaura.
Sin embargo, el actual trabajo del Proyecto de Investigación
Arqueológica Acaray encontramos una cantidad significativa de
fragmentos de cerámica de la superficie que, por sus características,
puede pertenecer a un periodo más temprano, el Horizonte Temprano
(800a.C.-200d.C.). Esta cerámica temprana está caracterizada por la
forma olla sin cuello y por un diseño del patrón líneas bruñidas. Estos tipos
de cerámicas conforman un gran parte del material cerámico recuperado
en las excavaciones.

Ahora estamos en la capacidad de sugerir que existe una


ocupación de la fortaleza para fines del Horizonte Temprano, sin embargo
no podemos precisar exactamente hasta cuando la fortaleza sigue
funcionando. Con los fechados radiocarbónicos de los diferentes sectores
tendremos mayores datos sobre este punto.

Agradecimientos: Fulbright-Hays DDRA, Wenner-Gren


Foundation for Anthropological Research, University of Illinois at Urbana-
Champaign Graduate College DTG, Proyecto Arqueológico Norte Chico,
Asociación de Moradores del Centro Poblado de Acaray, Museo Regional
Arqueológico de Huacho, UNJFSC.
U.N.J.F.S.C.

33
BIBLIOGRAFÍA

Brown, Margaret y Santiago Rivas. 2004. Proyecto Arqueológico La


Fortaleza de Acaray: valle de Huaura. Perú. Informe Final. MS. Instituto
Nacional de Cultura. Lima-Perú.

Cárdenas Martín, Mercedes.1977. Informe Preliminar del trabajo de


campo en el valle de Huaura (Departamento de Lima). Lima; PUCP,
Instituto Riva Agüero, Seminario de Arqueología.

Cornejo Guerrero, Miguel A. 1985. Análisis del material cerámico


excavado por Hans Horkheimer en 1961, Lauri, Valle de Chancay.
Memoria para optar el grado de Bachiller. Lima. PUCP, Facultad de letras
y Ciencias Humanas.

Horkheimer, Hans. 1962. "La Fortaleza de Huaura. Caretas. pp22:30,38B.


Oct-5 Nov.

Huapaya Manco, Cirilo. 1977-1978. "Vegetales como elemento


antisísmico en estructuras-Prehispánicas". Arqueología PUCP 19/20. pp.
27-37. Lima- Perú.

Krzanowski, Andrzej (editor). 1986. Cayash Prehispánico. Primera parte


del Informe sobre las investigaciones arqueológicas de la Expedición
Científica Polaca a los Andes. Proyecto Huaura-Checras (Perú-1978).
Krakow.

Miasta Gutiérrez, Jaime y Manuel F. Merino Jiménez. 1986. Inventario y


Catastro de Monumentos Arqueológicos del valle de Huaura. MS. Instituto
Nacional de Cultura. Lima-Perú.

Nelson, Catherine y Alvaro Ruiz. 2005. Proyecto de Investigación


Arqueológica Valle de Huaura, Perú. Informe Final. MS. Instituto Nacional
de Cultura. Lima-Perú.

Rostworowski, María. 1970. Señoríos de Lima y Canta. Instituto de


Estudios Peruanos. Lima-Perú.

Ruiz Estrada, Arturo y Manuel Domingo Torero. 1978. Acaray, Fortaleza


Yunga del Valle de Huaura. Huacho-Perú. Comité de Educación de la
Cooperativa de Ahorro y Crédito "San Bartolomé".

Ruiz, Hipólito. 1952. Relación histórica del viage a los Reynos del Perú y
Chile. Madrid.

U.N.J.F.S.C.

34
Profundizar el estudio y difundir los aspectos históricos del VICHAMA, es una
contribución efectiva sobre la mística, identificación y fidelidad de los
Faustinianos hacia nuestra Universidad.

Por ello, es loable el esfuerzo de autores de GUARA al llenar el, aún existente,
vacío institucional sobre el conocimiento del origen de nuestro emblema; y por
la información sobre el extraordinario proyecto de investigación arqueológica
ACARAY, motivos de orgullo regional

Oficina de Imagen Institucional de la UNJFSC

APOYO ADMINISTRATIVO

Lic. Adelfio Bacilio Alvarado


Jefe de la Oficina de Logística y Patrimonio

CP. Ynocencio Gustavo Claros Pacheco


Jefe de la Unidad de Adquisiciones

CP. Elena Valderrama López


Esp. Adm. II del Museo Arqueológico de la UNJFSC

Lic. Jorge Príncipe Ramírez


Apoyo Administrativo
U.N.J.F.S.C.

35
COMUNICACION TURISTICA

RED DE MUSEOS EN EL NORTE CHICO

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Huacho (Museos; del Colegio
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Lomas de Lachay
(Museo Lomas de Lachay)
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(Museo de la Municipalidad
(Museo del Castillo de Chancay)
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(Museo de Huando)
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LEYENDA
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Zona Arqueológica
Monumental Rio Chillón
Carretera Panamericana
Ruta sin afirmar
Río
Capital Provincial
Lugares Turísticos
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