Ampliar la mirada Sentir que se siente Trasponer culturas Volver al origen Ser el universo Repensar el mundo

MIRADAS NUBICAS MIREYA BAGLIETTO

33

años de trabajo constante

La Nube, obra emblemática del arte participativo, ha sido declarada de interés cultural y nacional por los siguientes organismos oficiales

Secretaría de Cultura de la Nación. Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Bs. As. Fondo Nacional de las Artes. Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

artenubico@mireyabaglietto.com www.mireyabaglietto.com www.artenubico.com www.miradasnubicas.blogspot.com www.arteypensamientonubico.blogspot.com www.lanubegiranacional-mireyabaglietto.blogspot.com www.vimeo.com/artenubico

En 1978, Mireya Baglietto interrumpe su exitosa carrera de ceramista en respuesta a profundos cuestionamientos sociales y espirituales sobre el origen y futuro de la humanidad. En 1980 inicia un nuevo camino que la llevará a la creación de La Nube, un espacio plástico de percepción polisensorial que estimula los sentidos con la intención de provocar una incidencia sensible en el sistema de comprensión. Con el transcurso del tiempo La Nube va transformándose hasta convertirse en lo que hoy es, una obra emblemática del arte contemporáneo argentino, cuya característica esencial radica en la profunda capacidad de interacción que provoca en el público participante quien, por medio de un espejo, libera la mirada convirtiéndolo en un co-creador activo de nuevas percepciones de ingravidez e inmaterialidad.

establecen vínculos con dimensiones intangibles de la consciencia. Un hecho que no distingue categorías culturales ni sociales. Un arte sin fronteras que desdibuja límites, diferencias y propicia crecimiento e identidad. Extraño juego para introducir al co-creador sintiente en nuevos territorios de su propio conocimiento. En el Arte Núbico, todo es muy simple y a su vez complejo, tal como pudo ser el tajo que Lucio Fontana hiciera en la tela con el propósito de tocar el espacio, o como el salto al vacío que Ives Klein diera con la intención de trascender la condición humana. Asimismo es tan espiritual como el vínculo con la materia que creara Paul Klee y tan comprometido socialmente como las acciones públicas que llevara adelante Joseph Beuys. El Arte Núbico tiene una cierta aproximación a los propósitos de Lygia Clark y Helio Oiticica, porque como ellos, destaca la sensorialidad, la participación y el espacio. Para comprender el Arte Núbico es necesario exponerse a nuevas sensaciones que no tienen registro en la memoria cultural. Acá el “discurso” rector es la acción que permite acceder a territorios propios de la sensibilidad donde anidan infinitas visiones creativas. La propuesta está altamente comprometida con la sociedad y con los caminos de síntesis que propician libertad, recorridos sin dogmas ni patrones, donde el arte es sólo un vínculo para re ligar con la Creación. Hoy su objetivo es el movimiento, crear espacios que respiren y se muevan al igual que el universo y el propio organismo humano. A lo largo de estos treinta y dos años Baglietto ha realizado múltiples espacios núbicos en ámbitos culturales de la ciudad de Buenos Aires, interior de Argentina, Brasil y España, destacándose La Nube III montada en la XVII Bienal Internacional de São Paulo y tres eventos multitudinarios en la Sala Cronopios del Centro Cultural Recoleta: “La Nube 4, tu espejo del universo”, “La Trama Humana” y “Arcoiris”

MIRADAS NÚBICAS

es una muestra

antológica que reúne 32 años de trabajo constante de Baglietto. La misma da cuenta de las principales etapas de producción del Arte Núbico, donde la autora transgrede conceptos del arte, modificando el juego de poder que propicia el objeto y ciertas acciones participativas, para crear una categoría que ella llama “arte de vínculos”, donde se cambia el rol de público por el de co-creador sintiente. Obras espaciales de los años 80 y de la década del 2000, elementos pulsantes que respiran y se elevan, un gran espacio para explorar la aventura de inmaterilaidad que provoca el espejo y un conjunto de paneles con textos y fotos sobre el proceso creativo, son expuestos para que los participantes puedan cotejar sus propias experiencias con los conceptos vertidos por la autora. Son los cientos de miles de participantes de estos espacios quienes manifiestan haber ampliado los límites de la percepción ordinaria para entrar en territorios propios del espíritu humano, donde no existen códigos ni creencias y donde es posible

Nuevas Miradas - Nuevos Mundos
Los espacios núbicos y la exploración de lo inusitado

Denise Najmanovich*

Decía Proust, con inmensa sabiduría y no menos gracia, que el desafío “no consiste tanto en encontrar nuevas tierras sino en ver con nuevos ojos”. He degustado esta frase durante años y siempre me ha ofrecido nuevas aristas, mostrado otras facetas... hasta que un día se abrió una perspectiva inusitada: la renovación de la mirada es capaz de generar territorios insospechados. En el espacio núbico de Mireya Baglietto un espejo basta para reinventar el mundo. Lo cotidiano se vuelve mágico. Caminar deja de ser una actividad automática, nuestro mundo de experiencia se abre para explorar y albergar posibilidades inusitadas. Para algunos será solo una situación grata o sorprendente, pero también puede ser un acontecimiento mayúsculo, un punto crucial que nos permite repensar nuestra forma de ponerle el cuerpo al mundo, de darle sentido, de percibirlo y también de incluirnos en él. La experiencia núbica lleva implícita la posibilidad de empezar a darnos cuenta que no hay allí un mundo independiente sino que en cada momento se va gestando merced a nuestra actividad. Paradójicamente, es un espejo el encargado de romper el espejismo de la representación especular. Al ser utilizado de una manera diferente a la tradicional genera un nuevo enfoque del mundo y, al mismo tiempo, evidencia nuestra participación en el proceso. En cierto sentido, podemos decir que aprendemos a caminar nuevamente, a percibir el mundo y a nosotros mismos de un

modo diferente: las certezas se evaporan, como las almas en el río de Heráclito, y tenemos que aprender a orientarnos según otras cartografías, ensayar modos ni siquiera soñados para poder lograr desplazarnos en un espacio que hasta un segundo antes dábamos por “evidente” y ahora tenemos que aprender a percibir. Decía Edmond Jabes: “Si se me preguntara cuál, de entre todos los misterios, es el que permanece por siempre impenetrable, yo respondería sin dudar: La evidencia". Sin embargo, nuestra cultura vive intoxicada con supuestas evidencias, adorando unos datos que supone objetivos (como si algo en el mundo fuera un dato en sí mismo y no para alguien en función de alguna pregunta o problema). La experiencia núbica, restablece la posibilidad de un encuentro sorprendente con el mundo, con uno mismo y nos permite experimentar la inextricable conexión del ser humano con el ambiente del que se nutre y que es también producto de su actividad. Más acá de la claridad cartesiana, una forma nueva pugna por salir. No hay espectadores en los espacios núbicos, todos somos partícipes de un mundo que en cada instante está por advenir.

* Epistemóloga. Doctora por la PUC-San Pablo. Master en Metodología de la Investigación Científica. Profesora de Epistemología del Doctorado Interdisciplinario de Ciencias Sociales UNER. Trabaja en temáticas relacionadas con el enfoque de la complejidad, los nuevos paradigmas, y las redes. Ha publicado entre otros libros: “Mirar con otros ojos. Nuevos paradigmas en la ciencia y pensamiento complejo”. “Epistemología para principiantes”. “El juego de los vínculos. Subjetividad y Redes: figuras en mutación” y numerosos artículos en revistas nacionales e internacionales. denisenajmanovich@yahoo.com.ar www.denisenajmanovich.com.ar


Sí, hay que sacar la gravedad, me repetí una y otra vez. Porque con sólo sacar la gravedad -energía gravitatoria- se puede cambiar de un plumazo la vieja concepción tempoespacial que desde hace cerca de 500 años domina nuestro sistema occidental de comprensión del mundo. Una y otra vez me pregunté: ¿Sacar la gravedad? ¡Por favor, qué disparate! Sin embargo, a los pocos días me encontraba sumergida en los comienzos de una profunda investigación que me llevaría a la creación de insólitas aventuras espaciales.

Por favor… busque un espejo que pueda sostener entre sus manos, colóquelo debajo de sus ojos enfocando al techo… y luego recorra libremente su casa. Allí brotará lo desconocido dentro de lo conocido, el universo simultáneo, ambivalente y fértil de su propia percepción. ¿Será ésta una antesala para replantearnos la convención reductiva heredada del espacio tiempo?

Oxigenar el pensamiento

Mil veces me he preguntado cuándo nació esta historia que en el tiempo me llevara a construir Nubes para movilizar consciencias. Es probable que fuera cuando siendo muy chiquita me enteré que la tierra se vendía o tal vez cuando me di cuenta que en la especie humana existían varias razas, o quizá sucedió cuando en 1980 un gen travieso y juguetón me convocó de urgencia a “sacar la gravedad”. En verdad no lo sé, aunque sí tengo certeza que todos estos instantes puntuales y esclarecedores, fueron armando un cauce para reconocer el valor de las diferencias y la relatividad de las creencias de nuestras múltiples culturas. Desde ese cauce fue fácil darme cuenta que a nivel humano no hay verdades sino sólo miradas diferentes, y que todas ellas enriquecen la mirada de conjunto. También fue fácil reconocer que entre los millones de miradas y creencias, algunas enfocan la historia y otras la prospectiva, algunas surgen

de visiones fragmentadas y otras valoran la unidad, el conjunto y la interdependencia entre los seres, el planeta y la galaxia, como camino para acceder a la supervivencia humana. Hoy por hoy, y en pos de esta supervivencia, somos muchos quienes vamos echando mano a todos los recursos que se ofrecen desde el arte, la ciencia o la espiritualidad para acceder a nuevos planos del conocimiento, siendo el arte, por su ingrediente libertario, un camino de marcado privilegio. Como artista asumo esta realidad y me hago cargo de un viejo refrán que dice “No le regales un pez, enséñale a pescar”. Por ello propongo brindar instrumentos para ampliar la mirada, renovar perspectivas y reencontrar horizontes, y así comprender lo que aún no tiene forma ni existencia en la memoria. Mi intención es aportar razón al corazón y corazón a la razón, como una manera posible de oxigenar el pensamiento.

“...y son las puertas de nuestro mundo interno, que se abren majestuosas y humildes, densas y leves, sombrías y luminosas, para comprender aquello que aún no tiene forma ni existencia en la memoria.”

30 años y una meta
En 1978, Mireya Baglietto interrumpe su exitosa carrera de ceramista en respuesta a profundos cuestionamientos sociales y espirituales sobre el origen y futuro de la humanidad. En 1980 inicia un nuevo camino que la llevará a la creación de La Nube, un espacio plástico de percepción polisensorial que estimula todos los sentidos con la intención de provocar una incidencia sensible en el sistema de comprensión. Con el transcurso del tiempo La Nube va transformándose hasta convertirse en lo que hoy es, una obra emblemática del arte contemporáneo argentino, cuya característica esencial radica en la profunda capacidad de interacción que provoca en el publico participante quien, por medio de un espejo, libera la mirada convirtiéndolo en un co-creador activo de nuevas percepciones de ingravidez e inmaterialidad. A partir de un espacio existente, La Nube se “construye” con telas tratadas plásticamente que cubren techo y paredes. Las telas caen por gravitación configurando estructuras de carácter orgánico, que sin ser figurativas tienen analogía con la naturaleza. Estas construcciones arquitectónicas, se complementan con estímulos sonoros y lumínicos que provocan experiencias desconocidas por la consciencia ordinaria, imposibles de expresar con la palabra. La “magia” de entrar en esos territorios es provocada por un espejo que cada participante recibe para recorrer la obra. A las múltiples versiones de La Nube se suman otros espacios de características análogas tales como La Trama Humana, Arcoiris y los actuales espacios cinéticos. En el Arte Núbico, todo es muy simple y a su vez complejo, tal como pudo ser el tajo que Lucio Fontana hiciera en la tela con el propósito de tocar el espacio, o como el salto al vacío que Ives Klein diera con la intención de trascender la condición humana. Asimismo es tan espiritual como el vínculo con la materia que creara Paul Klee y tan comprometido socialmente como las acciones públicas que llevara adelante Joseph Beuys. El Arte Núbico tiene una cierta aproximación a los propósitos de Lygia Clark y Helio Oiticica, porque como ellos, destaca la sensorialidad, la participación y el espacio. La experiencia núbica ubica a la propuesta en una nueva función del arte, categorizando a la percepción y a la imaginación como actos de creatividad capaces de generar tantas obras como participantes las recorran. El Arte Núbico es intangible, sin embargo la resonancia pública y a su vez intimista de la aventura que se vive desde la virtualidad del espejo, muestra a este hecho estético como un instrumento capaz de avanzar hacia la ética de lo inconcluso, de lo revulsivo, de lo transformador, proponiéndose como continente fértil para el despliegue y evolución del espíritu humano. Hoy, como hace 30 años, la meta sigue siendo provocar apertura en las consciencias, para una mayor comprensión y desarrollo no dogmático del pensamiento y la espiritualidad contemporánea. El método, la experiencia multidimensional que propicia la ingravidez. Las “materias”, la mirada y el espacio atemporal. “ARTE NÚBICO, miradas para un mundo en cambio” es una muestra a instalar en universidades y otros espacios de la cultura. Tiene como objetivo difundir experiencias y conceptos de la obra de Mireya Baglietto para ser debatidos e integrados a diversos territorios de la cultura.

La Nube: El arte como libertad
Arturo Álvarez Sosa *

Más allá de la abstracción, ya casi fuera de la tradición masculina del arte moderno, que hizo de la negación su fuente de destrucción del significado, Mireya Baglietto, con la preñez de La Nube, alumbra un proceso de creación carnal que nos reintegra con la esencia femenina del mundo: la unión, la comunión, la comunicación. Nacida para dar a luz, entrega su creación a la vida y no a la locura autodestructiva. Así, en este espacio plástico en movimiento, el fin de la actividad artística no es la obra sino la libertad, como diría Octavio Paz. Es un espacio en el que sentimos otro espacio. Y este despertar cósmico es un momento de convergencia que florece como la obra de arte plural, en virtud de la permutación y la combinación. El arte como fiesta, juego, ritual: un arco iris de percepciones que se recrean sin cesar. Por este camino, que se hace al andar, el placer de los sentidos se convierte en un acto de recreación permanente y el espacio en un mecanismo vivo de transformación. Desaparece entonces, la turbación de tener un cuerpo, y

la imaginación no encuentra obstáculos a su movimiento de calidoscópicas proyecciones plásticas. Transparente como el agua y el mundo, este sistema laberíntico de sensaciones, precipita el autoconocimiento personal en la realización de una obra hecha por todos que se sostiene, frugalmente, gracias al cambio en medio de las incertidumbres y las ansiedades. Casa de Felicidad, espacio sin tiempo donde se anticipan los terrores y las alegrías del largo viaje que la humanidad está iniciando ahora, hacia el corazón de los espacios siderales. Informal como el Tao, La Nube de Mireya Baglietto borra la distinción entre autor y contemplador al generar, simultáneamente, todas las afectividades intemporales que sostienen nuestros cuerpos en el éxtasis de la multiplicación visual de los espejos. Mandala, estructura sagrada penta dimensional, donde la vida se reconcilia con la muerte y el cuerpo

con la mente; el espíritu con la materia, como partes interdependientes de la naturaleza, de la cual la humanidad está brotando como una flor de sueños: la plenitud del nosotros compartido en todas las dimensiones del ser. Obra abierta, inacabada como un manantial inagotable, esta experiencia artística es mayor que la suma de sus partes, las cuales al transformarse mágicamente a través de nuestros ojos, oídos y tacto, en la simultaneidad oceánica de los sentidos, nos revelan en su nueva totalidad que estamos relacionados vitalmente con las infinitas formas de la energía en la recomposición continua de la arquitectura inefable del universo.

* Poeta, nació y vive en Tucumán. Entre 1960 y 2010 ha publicado once libros de poemas. Sus obras forman parte de la Antología de Poetas Argentinos Contemporáneos del FNA, 2007 y 200 Años de Poesía Argentina, Alfaguara, 2010.

“La Nube es un discurso crítico sobre la ontología, sobre la relación del hombre consigo mismo y con los demás por medio de una "mise en scene” de mecanismos que estimulan la percepción. Todo es relativo en La Nube, excepto la conciencia de ser del espectador-actor. La crítica sobre la razón sensorial desemboca de este modo en una apertura poética tanto más ilimitada y flexible cuanto que no se siente como un fenómeno de cultura sino como una motivación existencial.”

“La relativización generalizada del sistema expresivo, el espacio sin gravedad, la ruptura de la perspectiva producida por el reflejo del espejo individual, el desequilibrio sensorial y sus consecuencias sobre la conducta y la sensibilidad del público que participa, desembocan en la apertura de un nuevo estilo.” Pierre Restany, 1988

Miradas para un mundo en cambio

Desde la ciencia contemporánea el tiempo y el espacio no son separables, como no son separables los seres humanos de la naturaleza ni las partes del todo. Sin protesta, sin dogma y casi sin memoria, propongo una experiencia de atemporalidad dinámica, una vuelta al origen y al principio de unidad fuera de la concepción cartesiana del espacio-tiempo. De este modo busco transponer 500 años de dualidad y fragmentación que han atomizado al ser humano y al planeta. Los Espacios Núbicos no son objetos de arte ni instalaciones, tampoco espectáculos ni exposiciones, son caminos intangibles y mágicos donde el público participante amplía su caudal creativo desde la estructura dimensional que percibe su propio cuerpo. La verdadera obra es su vivencia como co-creador sintiente. Transitando estos espacios de dimensiones desconocidas, el participante abre puertas a la esencia del si mismo, donde no existen conceptos, tendencia, ni valores… ni siquiera existe el hoy. Dentro de estos territorios uterinos el ser se vincula al origen en una instancia anterior a las construcciones propias del sistema occidental y hegemónico de percibir el mundo.

Para que esto ocurra, desarmo la mirada monofocal, aquella cuya perspectiva aplastó y sigue aplastando al mundo para reducirlo a un simple plano, objeto de consumo y manipulación. En su reemplazo creo ecuaciones polisensoriales de estimulo y percepción que amalgaman conceptos de onda + velocidad + atemporalidad + espacio + sentidos + corazón, instancias iniciáticas que, en profunda comunicación con uno mismo, relacionan con la matriz del ADN. Cientos de metros cuadrados de telas desplegadas + un espejo manual que transforma la gravedad en ingravidez, a la par que libera la mirada, son los catalizadores de la propuesta. La virtualidad que provoca el espejo traspone los límites ordenadores de la mente para acceder a experiencias exploratorias que aúnan ciencia y espiritualidad en nuevos lenguajes pluridimensionales.

Un arte sin mercado, aplausos ni popes, una síntesis sensible que propicia consciencia y libertad.

Tercer Milenio / Actitud Baglietto.
Miguel Ángel Rodríguez *

La Nube, de Mireya Baglietto, manifiesta la existencia de inquietudes espirituales de orden superior. A una cuidada y minuciosa construcción de entornos transitables, hemos de sumarle el propósito de gestar vivencias significativas y transformadoras en quien experimente sus creaciones. La totalidad de manifestaciones y experiencias estéticas desarrolladas desde 1980 (La Nube, Arcoiris, La Trama Humana, así como Encuentros, Rituales y Ceremonias) indican la clara y anticipada visión de conceptos trascendentes y fundamentales, presentes en reflexiones e interrogantes que científicos y teóricos formulan hoy en día. Modos de explorar silenciosos que relacionan y sistematizan estructuras, pensamientos, construcciones y deconstrucciones, empapan sus obras. Hondas consideraciones sobre los empleos de la memoria, e incluso, cuestionamientos saludables al ejercicio desmedido de la razón, posicionan a esta artista en la activa contemporaneidad del pensamiento vivo, en consonancia con autores fundamentales de la epistemología del último periodo del siglo XX, como

Fritjof Capra o Ilya Prigogine, por ejemplo, quienes dan cuenta de la fecundidad de los nuevos paradigmas que impulsan las corrientes intelectuales de los principales centros académicos. La condición abierta de estos trabajos fomenta, en todas las personas, el interactivo juego de la interpretación. Niños y adultos extasían sus percepciones, enriqueciendo la reflexión que cada individuo construye de sí y de su entorno. Los complejos sistemas relacionales que Mireya propone provocan la superación de la imagen, traspasando la bidimensionalidad del plano. Intensas y medulares sensaciones experimentadas sugieren replantear, incluso, el concepto mismo de dimensión. Temáticas tan actuales como clásicas, al igual que difíciles de asir, se visualizan sencillas, simples y comunicables. Tiempo, materia, orden y caos, por mencionar algunos nodos insustituibles en las acaloradas discusiones mantenidas por filósofos y cosmólogos, son vividos por los participantes de estos eventos estéticos. Las referencias temporoespaciales desaparecen, la gravidez real es sustituida por ingravidez virtual y nuestra psique regresa a situaciones primigenias saludables y reconfortantes.

Este poderoso regreso introspectivo nace de sintonías plenas con redes e hipervínculos. Aquí la empatía es doble. Por un lado, y a través de un espejo colocado a la altura de la nariz, conectamos con multiversos de sensaciones holísticas, al igual que con frecuencias interactivas generadas por los demás participantes. Por otro lado, los implícitos y explícitos diálogos con las nuevas teorías evidencian potenciales nexos entre las personas y los sistemas intelectuales del mundo actual. Mireya comprendió, hace décadas, la crisis del humano contemporáneo. Desde entonces propone alternativas frente a la mera expectación. Su arte presupone participación mayor del sujeto, considerándolo protagonista irremplazable, valioso en su indivisibilidad irrepetible. Lo suyo es un mensaje humanista. Escuchémosla. Dialoguemos con el presente infinito.

* Investigador independiente sobre arte e historia social de la cultura antialeph@yahoo.com.ar

Comienzo del proceso creativo / 1980

¿Qué me pasa? Un día, a comienzo de los 80, el piso se borró bajo mis pies. Todo se transformó en interrogante: el misterio, las viejas certezas, la mirada y lo mirado, los procesos y las obras, las dimensiones mensurables y las no mensurables, el sentido y el no sentido, el aquí y ahora y la eternidad. Un sentir indescriptible me colocó en un espacio nuevo, que era, al expresar de Salvador Pániker “… un agujero virtual, una nada fértil, que contiene el caos que contiene el orden”. Esa movilización casi infinita me plantó frente al campo inimaginable de la creatividad pluridimensional donde no existen las coordenadas que rigen nuestra cultura occidental ¿Cómo? Si, en esos territorios no existe la gravedad.

del techo, o tirados prolija y desprolijamente por el piso; a las tensiones que se generaban entre mi cuerpo y las telas a través de simples movimientos. Mi viejo taller de escultura, cerámica y pintura se convirtió en un laboratorio para el desarrollo de la percepción. Día a día el blanco aparecía con más y más posibilidades. Densidades, tramas, transparencias, direcciones e infinidad de variables plásticas comenzaron a organizarse con un lenguaje propio, cuyos contenidos estaban implícitos en el lenguaje mismo. Al poco tiempo se sumaron los espejos. Espejos para contemplar el cielo, para reconocer la mirada. Espejos para explorar lo opuesto y complementario de la propia mirada creativa. Espejos para desarticular el espacio y encontrar en mi ojo las formas que existen y a su vez no existen en la "realidad ordinaria". La virtualidad del espejo me dio herramientas prácticas para comenzar a cumplir el viejo sueño de quitar la gravedad. Poco a poco las telas se convirtieron en los muros de mi estudio, en el continente de las obras que ya nada tenían que ver con los objetos pintados o esculpidos. Las nuevas obras fueron lisa y llanamente la respuesta vivencial y sensorial de todos y cada uno de los protagonistas que transitan el espacio creado. La resultante final fue y sigue siento un profundo y poderoso compromiso con los cambios que abren a nuevas visiones del mundo, con los estímulos para abrir conciencias en los territorios individuales y sociales. Un arte que acaricia los sentidos y aproxima a una comunicación directa y sensible con la Creación. Fue muy bueno darme cuenta de que el mundo es una construcción de la mirada y como tal susceptible de ser modificado.

Y así fue… Poco tiempo antes, el objeto, leit motiv de mi ser artista, se había estrellado contra el piso haciéndose añicos en su fastuoso protagonismo. Con esta caída se modificaba simbólicamente la caída del consumo, del dinero, del poder indiscriminado de la razón sobre la intuición, del pensamiento sobre el sentimiento, de la materia sobre el espíritu y de otra gran cantidad de factores que día a día someten y degradan al ser humano desde el anonimato de un poder perverso y discriminatorio. En su estallido, el objeto dejaba lugar al espacio, al espacio que me habita y al que habito desde las paredes de mi casa, de mi país, del planeta, del universo. La inquietud me llevó a crear espacios que a su vez movilizaran la participación creativa de los otros, espacios desencadenantes de acciones nuevas, de mundos y universos donde el participante percibe su propia creatividad de percibir. La necesidad de dar curso a este cúmulo de inquietudes me hacía volver una y otra vez a la investigación, a mis trapos colgados

La Nube, Galería Jacques Martínez, Bs. As, 1981.

El objetivo es explorar nuevos caminos del conocimiento, para ello Baglietto modifica las referencias domesticadas del espacio y provoca, mediante el tratamiento de materiales blandos y sonidos, estímulos polisensoriales que no tienen registro en la memoria, integrando así los espacios internos con el espacio sin fin del Universo.

El espejo en el piso invierte la imagen de las telas creando pozos virtuales que son leídos desde diferentes perspectivas.

Espacialidad, atemporalidad, dinamismo, levedad, ausencia de elementos figurativos son las pautas para estimular la multiplicidad de los sentidos.

La Nube 2 en Tucumán, Museo de Bellas Artes, Tucumán, Argentina,1982.

En un espacio de 400 m2 esta Nube incorpora nuevas variables: el espejo manual colocado bajo los ojos, que modifica y amplía el espacio creando perspectivas inimaginables. El túnel de acceso, las lluvias transparentes y la banda sonora original, cuadrafonía compuesta mediante la sintetización de los propios materiales utilizados en la obra.

La Nube 3 en São Paulo, XVII Bienal de Arte de São Paulo, Brasil, 1983.

"Una obra como La Nube de la argentina Mireya Baglietto justifica ampliamente la realización de esta Bienal” Radha Abramo, Folha de São Paulo

El público responde masivamente a la experiencia mágica de su propia percepción. A pedido del curador general de la bienal, Prof. Walter Zanini, La Nube permaneció abierta al público durante casi dos horas después del cierre del evento.

Al salir de La Nube III el filósofo Pierre Restany expresa: “…una experiencia brevísima pero de una gran intensidad, una gran intensidad física, claro, pero también poética, poética en el sentido global de la palabra, poética como participación, con sabiduría, con conciencia de la relatividad del espacio, de sentir del vacío, de la relatividad también de mi cuerpo. Es una experiencia fuerte (…) un fenómeno de lenguaje y de globalidad… Tu Nube es una ilustración directa de la situación existencial que se puede cambiar casi instantáneamente o con una gran velocidad en un sistema de lenguaje y de percepción, en un sistema psicosensorial (…) Y no es solamente una ilusión óptica, también es un vínculo sintético entre la sensibilidad y el mundo mental (…) En tu universo, como hecho global, esto es una cosa muy interesante, muy interesante. iiiBravo querida!!!”
São Paulo, noviembre de 1983.

La Nube 4, tu espejo del Universo, Salas Cronopios, J y C, Centro Cultural Recoleta, Bs. As., 1988.

“…recorreremos el Cosmos en una Nube, transitando el espacio de nuestro propio espacio, encontrando las luces de nuestra propia luz, abarcando los tiempos de nuestro propio tiempo. No hay arriba ni hay abajo, solo existe un gran espacio que pulsa sosteniendo el universo…”

El túnel de acceso es un pasaje hacia la aventura multidimensional. El conducto se completa por medio del espejo. Varios participantes relacionaron este espacio con el tránsito del nacimiento.

Antes de entrar a la obra el público se calza zapatones mullidos que, junto al espejo, contribuyen al desplazamiento atemporal.

“...El pueblo profundo, que participa en el recorrido sicosensorial de sus Nubes, dice “SI” en forma masiva a su mensaje de poesía, de liberación y de mutación de los datos del conocimiento sensorial. Vox populi vox Dei, el Dios del cielo de Mireya Baglietto es el del futuro, el de la fe en el hombre en el seno de un nuevo dispositivo de producción existencial y planetario...”
Pierre Restany

Después de recorrer La Nube los participantes dejan sus impresiones. Al fondo, una muestra del fotógrafo Osvaldo Fulgenzi sobre los participantes de la generación núbica. Se recogieron alrededor de 15.000 testimonios escritos.

En una de las salas contiguas se realizó una Documenta del proceso creativo sobre la investigación del espacio y los múltiples tratamientos de la materia, recorriendo desde la cerámica hasta la creación de las Nubes.

“... todo lo que me habían contado se daba en una forma mucho más efectiva, más dinámica, más impresionante. La respuesta del público fue realmente fabulosa, rebasó toda expectativa, ya que pasaron 150.000 personas" (...) en La Nube todo el mundo se sentía participante de verdad, y eso motivó que se corriera un reguero de propaganda boca a boca que provocó colas interminables (...) La gente estuvo dispuesta a esperar hasta seis horas para poder hacer la experiencia...”
Arq. Osvaldo Giesso - Director del Centro Cultual Recoleta (1984-1989)

Arcoiris, Sala Cronopios y J. Centro Cultural Recoleta, Bs. As., 1995 / 96.

En Homenaje al 50º Aniversario de la Organización de las Naciones Unidas. Dentro de Arcoiris y en salas contiguas, se desarrollaron acciones, charlas y encuentros de reflexión para la construcción de un mundo mejor, tratándose temas sobre la paz, la tolerancia y la unión entre los pueblos.

“¿Qué es real y qué no? Vengo de otro mundo que no estaba fuera sino dentro de mí. Lo que veía era sólo un reflejo de mi propio universo personal (…) Sólo puedo percibir la luz que brilla más allá de todo, entonces intuyo que esa es la realidad: el AMOR.”

“¡Una experiencia increíble! El espejito produce un impacto extraño. Entré desconfiado y burlón. Uno se va adentrando y... !Oh! ¡Sorpresa! El desconcierto, después la curiosidad y después el deslumbramiento (…) Experiencias como estas invitan a filosofar y a pensar en otras fronteras, otros mundos posibles.”

“Gracias, muchísimas gracias por ese vistazo al futuro perfecto, que en este caso no es sólo un tiempo de verbo. Hasta cualquier momento de la eternidad y un día.”

La Trama Humana, Salas Cronopios, J y C. Centro Cultural Recoleta, Bs. As., 1989.

La Trama Humana ocupó una superficie de 1200 m2. Un recorrido de 80 m de Conductos, realizados con telas autoestructuradas de características orgánicas, crean el acceso al Gran Corazón Pulsante construido con jersey y poligasa; allí se activa la mímesis entre la obra y nuestro propio corazón. La banda cuadrafónica basada en el latido de un corazón sano completa la experiencia.

“…una atmósfera envolvente que retoma la interioridad del cuerpo… un camino distinto para llegar al conocimiento y a la sabiduría.”

La Nube 5 en Rosario, Patio de la Madera, Argentina, 1990.

“La nube 5 me secuestró del mundo, conocí algo que es indescriptible, no creo que logre contar y trasmitir lo que se siente tal como fue realmente. Tuve sensaciones no solo visuales, lo experimenté en todo mi cuerpo. No puede definirse el espacio que se recorre, es realmente una aventura para la imaginación. ¡Parece magia pero es real!”

“Es como desmaterializarse, como romper con el principio de que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo lugar en el espacio.”

“.. mi mente se abría cada vez más hasta lograr un estado de éxtasis y una sensación de paz y placer. Esta obra activa nuestra imaginación más allá de nuestros cinco sentidos comunes.” “Creí que caminaba por el aire. Nada importaba, sólo había paz. Fue como explorar otro planeta, un mundo totalmente diferente donde mi cuerpo no era material. Me sentí fundamentalmente libre.”

“Es un despliegue de creatividad, un alarde de ingenio. Me hubiera gustado que se me ocurriera a mi.”

Gira Nacional 2007 / 2008

Un emprendimiento itinerante por provincias argentinas.

Santa Rosa. Museo Provincial de Artes, Santa Rosa, La Pampa. 2007. Mar del Plata. Centro Cultural Radio City-Roxy, Mar del Plata, Bs. As. 2008. Ushuaia. Centro Beagle, Ushuaia, Tierra del Fuego. 2008. San Juan. Centro Cultural Amadeo Conte Grand, San Juan. 2008.

Obra de arte participativo
“La Nube viajera en Santa Rosa, un aporte del arte a la transformación social”, de la artista Mireya Baglietto es una obra de arte participativo que quedará inaugurada mañana viernes a la hora 19:30 en el Museo Provincial de Artes (9 de Julio y Villegas) de esta ciudad. Experimentada desde el año 1980, propone y logra la expansión de la mirada de los participantes por medio de un recurso inusual, un espejo que se le entrega a cada persona para recorrer la obra. La Nube actúa como un útero que estimula y contiene a los participantes para desplegar libremente la singularidad de su propia mirada. (…) Gobierno de La Pampa

Hay una nube sobre Mar del Plata
Una nube que lleva en su interior, como todas las nubes, el agua oculta de la fertilización. Claro que en este caso, La Nube 12, dará sus frutos en nuestra imaginación, pues deberemos recorrerla internamente despojados de los prejuicios del mundo racional. Bachelard dice que las nubes simbólicamente representan al mensajero, son asimiladas a los profetas. Traen una nueva fe. Y esta nube de Mireya Baglietto, profeta del arte, también nos invita a tener una experiencia novedosa. Un contacto con la conciencia universal, con los arcanos, con los arquetipos, un viaje a los ancestros, al principio de las cosas. Caos, magma, entraña, útero, cueva del fin del mundo que se abre para que ingresemos para salir renovados, distintos, nuevos, tal vez, mejores. La nube, océano de aguas superiores, reino del antiguo Neptuno, donde flotar y volar no sólo nos está permitido sino que se corresponde a esta nueva naturaleza que comenzamos a reconocer apenas nuestros ojos miran más allá del espejo. Y nos alegra profundamente que sea en la ciudad del mar este encuentro religioso, como lo propone la autora en algún reportaje: “una búsqueda que facilite re-ligarnos con la Creación”. Qué mejor que inaugurar un espacio con esta muestra que ha sido catalogada como una de las experiencias más importantes del arte contemporáneo argentino; qué mejor que hacerlo en plena temporada marplatense y de manera popular; qué mejor que la cálida y sabia mirada de Mireya Baglietto para iniciarnos en un proceso de apertura a nuevas perspectivas. Por todo ello, celebramos que sobre Mar del Plata, se expanda esta nube, siempre en metamorfosis, siempre cambiante, y que nos deje jugar en el fantástico mundo donde tiempo y espacio mutan permanentemente escondiendo la identidad eterna de una verdad superior. Marcelo Marán
Dramaturgo y director de teatro. Ex Secretario de Cultura del Partido de General Pueyrredon.

Una aventura sensorial
Con La Nube, Mireya Baglietto nos invita a tener una experiencia transformadora. Nos propone una aventura: liberarnos de las estructuras tradicionales y ampliar las coordenadas tempo-espaciales habituales desafiando el mundo tal cual lo hemos aprehendido, el mundo de las certezas y seguridades. Nos propone un viaje a los ancestros, al principio de las cosas. Nos retrotrae a un mundo premoderno en el que los sentidos y las significaciones nos anteceden. La Nube es un campo de estimulación y está al servicio de nuevas exploraciones: la consigna es Ingresar, sin intelectualizar, sin tratar de contar la situación. La artista categoriza la percepción y la imaginación, provocando el asombro y la sorpresa y nos inicia en un proceso de apertura a nuevas perspectivas. El experimentador pasa a ser un protagonista de la obra, creando una obra diferente cada vez. Mireya se desmarca del horizonte ontológico conceptual, y por ello, hunde sus raíces entre lo místico y lo racional. Propone la realización de un espacio que irrumpe como esfuerzo del hombre pero como promesa de su alteridad. Esta propuesta artística, La Nube, es reconocida como una de las experiencias más importantes del arte contemporáneo y es un orgullo contar con la obra de una artista de la envergadura de Mireya Baglietto en San Juan. Prof. Virginia Agote
Directora Museo Provincial de Bellas Artes “Franklin Rawson”.

Espejo en mano
Veinte años tenía hace veinte años cuando, espejo en mano, experimenté una forma de transgredir los límites de la imaginación y del espacio, parado en una baldosa. La situación era por sí misma teatral: es infinito arriba; debajo el suelo, plano; sin guión ni palabras, sólo música, alguna luz y el unipersonal de veinte actores en escena circulando lento sobre el llano, sorteando abismos y voluptuosidades, espejo en mano. Imaginé, recuerdo, a los límites y la rutina como un antidoto del hombre contra la desesperación y pensé que, paradójicamente, la esperanza anida en las ansias de sortear aquellos límites, en salir de esa rutina, por qué no, espejo en mano. Ingresé en La Nube con un espejo a la altura de la nariz y los espacio se ensancharon, el techo se vino al piso, el plano se hizo relieve, el adentro fue afuera, y viceversa. Cada paso siguiente fue una incógnita y hubo una sola certeza: La Nube contiene sin dar seguridad. La artista núbica, Mireya Baglietto -a quien la historia del arte universal alguna vez cobijará, sin dudasposa su mano creadora en suelo fueguino. Tenemos la secreta esperanza compartida de que su obra y los cursos que aquí dará, siembren la semilla del cambio de mirada de nosotros sobre nosotros, de los aquí y ahora con el paisaje y con los por venir. Porque La Nube es arte y sostenibilidad. Es teatro, es danza, plástica y psicoanálisis. Es meditación trascendental, magia, yoga y diseño. La Nube es abstracta, emotiva, reveladora y vertiginosa. Es volar en aladelta, navegar en kayak, bucear en profundidades, hacer cumbre, batir un record. La Nube es uterina, contenedora, interactiva, interrogadora y movilizante. La Nube es sencillamente inolvidable y transformadora, y viene a recordarnos ese lema que ya es patrimonio de la humanidad: Otro mundo es posible. Que la disfruten. Silvio Bocchicchio
Subsecretario de Cultura de Tierra del Fuego.

Una arquitectura para el alma / UAPEA.

En 1995 Baglietto instala la primera obra UAPEA interviniendo totalmente el Espacio Giesso. Poco tiempo después realiza otra puesta en el Centro Cultural Eugenio Virla de la Universidad Nacional de Tucumán. En 2001 transforma el noveno piso del Teatro General San Martín creando la sala de conferencias Punto de Encuentro para el III Festival Internacional de Teatro en Buenos Aires.

La relación del arte con el buen vivir
Se trata de la creación de ambientes arquitectónicos “blandos” que transforman el hábitat en “continentes”. Análogos a la morfología de la naturaleza, tanto interna como externa, estos ambientes propician tranquilidad y bienestar. En algunos casos se realizan transformaciones totales del espacio original y en otros se modifican sólo algunos muros o insertan grandes planos pictóricos llamados Habitantes, que exceden los límites habituales de un cuadro. Por medio de recursos propios del arte núbico, como telas tensadas, pequeñas Nubes, almohadones, mesas pictóricas y otros “objetos” diversos, se crean contextos que forman parte de la vida cotidiana, de la empresa. Algunos quedan permanentes y otros sólo perduran por un breve período o por un evento.

Encuentros / Ceremonias / Rituales / Docencia.

El Arte Núbico es un camino de síntesis para la apertura de la comprensión. Las acciones que propicia son netamente participativas y la verdadera obra es la experiencia vivencial de los llamados co-creadores sintientes. En todas estas acciones participativas la primera consigna siempre es el contacto sensorial con la Madre Tierra, con uno mismo y el universo, para reconocer que estamos vivos y compartiendo el mismo espacio con todo lo existente. Desde este lugar, se estimulan las cualidades naturales de la percepción e imaginación por medio de la palabra y el uso de elementos mediatizadores, tales como telas, piolas, papeles, luces, música, sonidos, visores, marcos y espejos. Estos elementos se trabajan “antes de la generación de las formas” a fin de no apelar a la memoria cultural y así provocar relaciones nuevas y creativas entre la persona, el

espacio y la materia. Los principios metodológicos que se aplican, son siempre los mismos y están dirigidos a activar el hemisferio cerebral derecho. Las consignas son esencialmente de estímulo y contención, y tienen como meta desplegar nuevos circuitos de la creatividad individual y grupal. Las singularidades de las consignas dependen del objetivo específico del trabajo a realizar. En la actividad docente se suma el planteo teóricoreflexivo acerca de la ciencia y el pensamiento contemporáneo y su relación con la supervivencia humana y planetaria, la descripción de los ejes y circuitos que organizan la propuesta. Como cierre se plantea una nueva ronda de reflexión sobre el acontecimiento interno sensorial que produjo la experiencia en cada participante.

Ojo al Ojo. 2006 Parque Avellaneda, Bs. As. El arte no es inocente. Aunque el juego así lo parezca, esta acción colectiva provoca relaciones profundas con uno mismo, los otros y el entorno natural.

Proyecto Vermelho. 1986 Operaçao Experimental. Museo de Arte Brasileira / F.A.Á.P. São Paulo, Brasil. Instalación participativa realizada con maderas y telas donde el público juega y transforma la obra. Dentro de la propuesta del artista italiano Bruno Talpo.

Encuentros Holísticos de Creatividad. 1987 Centro Cultural Recoleta, Bs. As. Acciones participativas que facilitan el acceso a tiempos y espacios subjetivos y singulares, donde se crean condiciones atípicas y amorosas en el desarrollo vincular. Reencuentro para una Nueva Era. 1990 El Bolsón, Río Negro. Baglietto acompañada por el grupo Terapia del Canto y músicos rionegrinos realiza la ceremonia de cierre. Un agradecimiento a La Madre Tierra donde cerca de mil personas tejen una Trama Planetaria.

Núbica, un nuevo paradigma del arte. 2005 Seminario de Posgrado, IUNA, Bs. As. La tarea docente se centra en la exploración perceptiva provocando interacción entre la persona, el espacio y la materia (PEM). Desde la pre creatividad se crean nuevos vínculos abiertos a nuevas relaciones dimensionales.

Núbica, un nuevo paradigma del arte. 2005 Seminario de Posgrado, IUNA, Bs. As. Exploración de tensiones. Las cualidades de los materiales se trasladan al cuerpo, creando sensaciones inéditas que alimentan la percepción y la expresión creativa.

Espacios en el espacio.1994 Centro Cultural Recoleta, Bs. As. El espejo deviene en magia. Los infinitos puntos de vistas se multiplican relativizando la percepción domesticada. Desde la virtualidad se comprende más allá de la razón.

Desarrollo de capacidades creativas. 2000 Seminario en Estación Núbica, Bs. As. Como consecuencia del seminario realizado en 1999 en la Universidad de Santa Catarina, Brasil, un grupo de estudiantes se traslada a Bs. As. para profundizar experiencias sensoriales aplicables a la pintura. Fundamentos del Arte Núbico. 1994 Universidad de Belgrano, Bs. As. Se realizan múltiples seminarios en las carreras de Abogacía, Psicología, Arquitectura, Diseño Gráfico, Ciencias Económicas y Administración de Empresas, todos dentro de la cátedra Comprensión e Influencia del Arte.

La mutación de las distancias. 1991 Jardines del Planetario, Bs. As. La percepción no es sólo visual, el cuerpo entero sintetiza nuevos vínculos grupales integrados al paisaje. La materia colabora con el proceso donde el caos se transforma en génesis.

HAGAPAZ. 1990 Plaza de las Naciones Unidas, Bs. As. Un acontecimiento antropológico creador donde se unen tierras de todas las provincias argentinas a fin de propiciar la unidad y la paz. Organizado junto a Fundación Libre con el auspicio de 20 organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

Núbica, un nuevo paradigma del arte. 2006 Seminario de Posgrado, IUNA, Bs. As. Así cómo se activa la participación PEM (persona, espacio, materia), también se explora con diferentes marcos referenciales que habilitan recortes propios de la percepción.

Acerca de los últimos quince años.

Desde el año 80, la producción de obras núbicas es constante y las variables van fluctuando por diferentes juegos participativos, en pos de la ampliación de la mirada y la apertura de consciencia. En 1996 Baglietto abre un nuevo ciclo con obras de menor tamaño que pueden ser llevadas a diferentes espacios. En los últimos años con la participación de Alex Fernández, un artista que suma su conocimiento tecnológico a la propuesta, incorpora mecanismos para producir movimiento, aire y nuevos sonidos. Con estos nuevos recursos se crean nuevas obras neumo y mecánico cinéticas que hoy continúan en pleno desarrollo.

Homenaje al Árbol Planetario.1996 SESC, Porto Alegre, Brasil. El viento infla las telas armando y desarmando volúmenes que se transforman y complementan aportando a la estética orgánica de lo inconcluso.

Juegos de la Mirada. 2006 Dirección General de Museos, Bs. As. Espacio Núbico con variables textiles y cromáticas especialmente realizado para el Museo Interactivo Chicos. Como siempre, la meta es estimular nuevas miradas creativas.

Refugios de la Mirada. 2005 Centro Cultural Recoleta, Bs. As. Estas obras son netamente participativas, La gente entra en ellas y comparte el giro que provoca la brisa o a veces el viento. En algunas ocasiones estos Refugios fueron remontados como barriletes.

Útero. 2004 Salón Nacional de Artes Visuales, Bs. As. El espejo cambia su dirección hacia abajo creando una configuración envolvente. Pulsos sonoros y lumínicos interactúan con el cuerpo del participante. Obra en colaboración con Alex Fernández.

Corazón Pulsante. 2006 Refugios de la Mirada II. 2006 Dirección General de Museos, Bs. As. Dentro de la muestra Terreno de Arte Experimental, creada por Claudia Aranovich, se montan seis grandes conos realizados con telas impermeables iluminados desde su interior. Corazones Vivos, Fundación Favaloro, Bs. As. Se introduce el movimiento vibratorio de sístole y diástole. Los participantes confluyen en sonido y movimiento con un ritmo cardíaco sano. Propuesta artística de proyección terapéutica. Obra en colaboración con Alex Fernández.

Planeta Alterno. 2005 Homenaje a Luis Vives. 2003 Universidad La Nave, Valencia, España. Invitada por los comisarios David Arlandi y Javier Marroquí, Baglietto interviene escultóricamente el claustro de la universidad. La obra permanece durante tres meses. Salón Nacional de Artes Visuales, Bs. As. Obra lumínico cinética realizada a partir de una escultura cerámica. Una caja espejada en su interior provoca acciones dinámicas en la mirada. La obra obtiene el Gran Premio Presidencia de la Nación.

Stand Página 12. 1996 Feria del Libro, Bs. As. Stand realizado a partir de recursos núbicos con la incorporación de una perspectiva forzada que profundiza el espacio. La obra obtuvo el Segundo premio al mejor Stand.

Puede ser o es lo mismo. 1996 Teatro General San Martin, Bs. As. Escenografía para la obra en homenaje a Javier Villafañe. Sala Cunill Cabanellas. Dirección Cocho Paolantonio.

Homenaje al Espíritu Humano. 2004 Espacio Giesso, Bs. As. Un homenaje a las víctimas de la Amia al cumplirse 10 años del criminal atentado. Instalación neumo cinética y acústica realizada en colaboración con Alex Fernández.

Pulsos II. 2007 La Noche de los Museos, Bs. As. Instituto Universitario Nacional del Arte. Museo de Calcos Ernesto de la Cárcova. Instalación neumo cinética y acústica realizada en colaboración con Alex Fernández.

Investigación 2002 / 2010 Cuando lo único permanente es el cambio.
Hoy, el mundo entero está inmerso en una crisis vertiginosa, las lógicas y los marcos referenciales cambian permanentemente, ambos se mueven a tal velocidad que tornan muy difícil la comunicación y la comprensión. Ya sabemos que nada en la vida es estático, sin embargo seguimos alimentados por imágenes fijas y datos “formales”. Las fotos no respiran ni dan calor ni frío, en tanto la lucidez del pensamiento suele recorrer un largo camino hasta encarnar en acción. La propuesta núbica pasa por el cuerpo, por las experiencias vividas, las obras son estímulo para sentir y también para darnos cuenta que es necesario sentir que se siente. En la década actual se abre un nuevo capítulo, donde se integra el movimiento como “factor” imprescindible para poder entender un poco más el vertiginoso mundo contemporáneo.

2002 / 2005. Comienza una nueva y amplia investigación para realizar Tierraviva, un proyecto que concientiza el vínculo con la Madre Tierra. La obra se apoya sobre el piso, el espejo se invierte y se ofrece vestuario a los participantes. Obra aún sin concretar.

Ahora el juego continúa entre las cualidades de la materia, el espacio y el movimiento. Las telas que ahora se despliegan por el piso, serán colgadas para desplazarse a diferentes alturas. Por medio del espejo el piso tendrá distintos niveles de profundidad.

Con los aportes de Alex Fernández y el equipo de investigación, en 2004 se dan los primeros pasos de las obras neumo cinéticas que se desarrollarán durante toda la década, hasta convertirse en instalaciones participativas en movimiento.

Las experiencias en altura realizadas en estudio son sólo una aproximación a los alcances que se lograrán en la sala Villa Villa, ya que los 12 metros de altura de la sala, se convertirán en profundidades de 12 metros bajo los pies.

La materia se enriquece con tratamientos de impermeabilización y endurecimiento. La renovación de la paleta es análoga a los organismos vivos. Las obras respiran y se mueven en similitud con las vísceras humanas.

Aun después de trabajar 30 años con telas, éstas siempre sorprenden. Al cambiar el soporte en el espacio, se inauguran nuevas y múltiples perspectivas. A la mirada se suma el espejo y al espejo se suma la infinita creatividad de los participantes.

El taller continúa poblándose de inquietudes y acciones creativas. Ahora el objetivo está en avanzar con la investigación de Operación Consciencia, un proyecto creado especialmente para la sala Villa Villa del Centro Cultural Recoleta.

Durante la investigación se suman proyecciones de foto y video sobre soportes móviles transparentes y opacos. El camino abierto ofrece variables de gran interés para aplicar en múltiples proyectos espaciales.

OC requiere el desarrollo de mecanismos específicos para mover los velámenes bajo los techos de Villa Villa. Los recursos son esencialmente sencillos, la complejidad está en crear un sincro entre los movimientos de la obra y las vivencias de los participantes.

La documentación de foto y video hace posible la relectura permanente de lo realizado durante el proceso creativo. Los recursos investigados son sólo recursos. Lo significativo es el destino de su aplicación.

Los mecanismos se ajustan a las variables del proyecto, así como el proyecto se ajusta a la tecnología. La condición recursiva de esta obra incluye un serio cuidado de los participantes porque vivirán grandes movilizaciones sensoriales.

Paciencia, pasión, libertad y convencimiento son las claves del trabajo constante. Cada nueva acción desarrollada da cuenta de los infinitos caminos que el arte es capaz de generar para alimentar la lucidez humana.

Del Cielo de Abajo
De la presentación de la muestra Arte y Pensamiento Núbico Centro Cultural Francisco Paco Urondo, invierno 2010

Osvaldo Mastromauro

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Mireya Baglietto es una de las creadoras más originales e innovadoras del arte argentino de las últimas décadas. Sus orígenes en cerámica muestran un primigenio interés por materiales directamente ligados a la tierra. Pero cuando se sumerge en el Arte Núbico, que le ha hecho destacar nítidamente del resto de sus colegas artistas, da un salto cualitativo. No tengo mejor aproximación que rememorar mi propia experiencia en la Sala Cronopios del C.C. Recoleta, que me recomendara el colega y maestro Fermín Fevre. Yo estaba titubeante en la puerta, ante un panorama distante a un tiempo que cercano de telas multicolores (que bajaban graciosamente de las alturas y volvían a elevarse en curvas y curiosas ondulaciones), cuando una señora bella y agradable me invitó a entrar. ¿Qué hay que hacer?, pregunté. Sólo caminar con cuidado -fue la respuesta-, sólo que con un espejito bajo la nariz, y recorrer la instalación. El viaje tuvo algo de alucinatorio: tentaba con mi pie errar por entre profundos abismos, nubes de colores, paisajes insospechados y nunca hollados por pie humano. Fue un viaje breve y extraordinario. Allí comencé a entender que Mireya probaba desarmar la percepción habitual, en tres dimensiones -la habitual euclidiana-, para rearmarla, a través de ese recorrido, en formato n-dimensional. Con más ciertos condimentos que se tornaban parte de esa errancia: el distendido placer de flotar entre nubes, mientras debajo desfilaba un mundo increíble. Me parece apropiado parafrasear al Maese Eckhart: “Lo que arriba, igual abajo”. Cuando Mireya focaliza en la intangibilidad de su arte, toca fuertes puntos conceptuales, entendido esto como temáticas que exceden el terreno de las artes plásticas, pero que ésta incluye cuando el artista incorpora en tanto “campo de estimulación sensorial”. Una de las tantas lecturas que su obra-

instalación propone es la deconstrucción del armado censo-motriz, cuya estructura no es sólo la que se percibe inmediatamente, sino subsidiariamente simbólica. Si a ello le sumamos la música que envuelve la atmósfera creada, y la sensación de inusual movimiento que implica la idea de pasaje, obtendremos una acotada aproximación a la completitud que dicha experiencia provee. En definitiva, Mireya transforma su obra en una gran epopeya, donde, sin narrarlo, suscita estados posibles del alma a través de la intervención activa del contemplador. Sinestesias mediante, reúne lo mas osado y rupturista del arte occidental (los tajos de Fontana, el especial azul y la corporalidad de Ives Klein en sus cuerpos, al citado Joseph Beuys, la fineza y profundidad de Kurt Schwitters y sobe todo Paul Klee), con experiencias de meditación provenientes de Oriente, que son proclives a la calma y a la sensación de ingravidez. No es casual este paralelismo entre el pensamiento - vida de Oriente (con citar a Confucio - [Kunt-Tseu] o Lao-Tse alcanza), y la mística de y en Occidente: (Maese Eckhart, Hildegard Bingen, El espacio se articula no en forma separada del tiempo -visto como duración- sino que se integran en tanto experiencia única. Muestra lo que mi amigo el músico y poeta Juan Noel Mazzadi llamaba “El Cielo de Abajo”, pues pone esa magnitud al parecer inalcanzable bajo la nariz de cada uno de nosotros: partiendo del humus, eleva la condición humana al Éter y la devuelve al Origen.
* Director Museo Nacional” Casa de Yrurtia”, Miembro Consultivo CONEAU, Crítico de Arte free lance, dicta seminarios y conferencias. Profesor en Filosofía, (UNLP) Curador Nacional e Internacional. omastromauro@gmail.com

Cuando el aire deviene arte
“TIERRAVIVA” y “EUQSOB, el bosque invertido” En 2011 Mireya Baglietto, con la participación de Alex Fernández realiza dos nuevas obras que dan continuidad al proceso creativo nacido en 1980 y ampliado en 2004. En ellas se invierte el espejo y el aire, la respiración y los pulsos se convierten en “materia animada” que abre nuevos estímulos para la percepción.

Así como en la pintura de Magritte “Esto no es una Pipa”, Tierraviva no está hecha de tierra, ni Euqsob es un bosque al revés, como tampoco es un no bosque. En estas obras la gran novedad son los volúmenes hechos con aire que se recorren con el ya clásico espejo núbico, en estas ocasiones enfocado hacia abajo para estimular nuevos hallazgos. Desde la poética, el espejo confirma el hallazgo de Werner Heisenberg “El observador modifica lo observado” quien desde el Principio de Incertidumbre sustenta uno de los pilares de la contemporaneidad donde desaparece la realidad objetiva y con ella el fin de una vieja manera del ver el mundo. TIERRAVIVA y EUQSOB producen acciones tan reales y tangibles como virtuales e intangibles y tan inspiradas y grandiosas como el caleidoscopio que cada uno se permita habilitar. Obras que respiran y se modifican al ritmo de un pulso vital, estructuras arbóreas que giran y en su giro invitan a ser penetradas creando una revolución visual. En ellas, todo se mueve, se quiebra, se duplica y se evapora. A causa del espejo, los ojos del partícipe vislumbran una manera diferente, inclusiva y dinámica de ver el mundo. Una experiencia que deviene en aceptación de escenarios múltiples, inestables, inciertos y cercanos al caos. En estas obras, las aventuras perceptivas resultan análogas a investigaciones de la física contemporánea que demuestran como la materia, considerada estática y predecible, se comporta en realidad de manera dinámica e impredecible. La artista está convencida que el gran cambio que hoy el mundo necesita será la respuesta a una seria y profunda revolución de la mirada, para lo cual es necesario que se multipliquen los lenguajes pluralistas y abarcativos donde se incluyen la poética del espacio, la absorción de lo intangible, la valoración de la unidad y la resignificación de los tiempos.

EUQSOB, el bosque invertido / 2011 /Galería Pasaje 17

EUQSOB, el bosque invertido / 2011 /Galería Pasaje 17

TIERRAVIVA / 2011 / Hall ARTECLASICA

TIERRAVIVA / 2011 / Hall ARTECLASICA

Un vínculo innombrable.
“Es bueno tener un atajo para comprender desde el cuerpo, aquellas síntesis que los vericuetos de la razón no pueden recorrer.”

El Arte Núbico tiene como objetivo la apertura de aspectos profundos de la creatividad humana, aquellos donde el ser se re-liga con sí mismo, la sociedad y el universo. Tomando como referencia el análisis que Paul Klee hace de la creatividad, es posible observar que a diferencia de otras manifestaciones del arte, donde el leit motiv es la creatividad expresiva (segunda etapa del proceso creativo), el AN trabaja en la movilidad perceptiva, vale decir en la 1º etapa del proceso: la pre-creatividad, suma de instancias donde la percepción y la imaginación se despliegan para provocar una gran movilización. Esta es una etapa profundamente conocida por los artistas, sin ella no sería posible intuir, imaginar ni percibir la energía creativa que luego hará posible la realización de obras y proyectos.

Etapas del Proceso Creativo según Paul Klee

El arte como vínculo con la creación
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Pre-Creatividad: movilización previa del creador. Creatividad: concreción manifiesta de la obra o idea. Re-Creatividad: aquello que la obra o idea provoca en los demás. Cuando el proceso creativo es amplio y profundo, el circuito se torna recursivo y resiliente generando una progresión geométrica con resultados impredecibles.

Desde la propuesta núbica el arte no se traduce en el desarrollo de objetos sino de vínculos sensibles que nos religan con la Creación. La persona, el espacio y la materia interactúan para dar origen a nuevos circuitos creativos, los que pueden ser aplicados a distintas disciplinas y ámbitos profesionales. La activación de estos vínculos se potencia cuando se relativiza la convención del espacio cartesiano que da lugar al pensamiento lógico y a su vez se acrecienta la percepción y la imaginación creadora por medio de la sensibilidad y el compromiso corporal.

Cualidades vinculantes entre la persona, el espacio y la materia / Relación PEM
El AN trabaja en la primer etapa del proceso creativo: la pre-creatividad y lo hace estimulando la percepción dentro de un circuito de interacción entre la persona, el espacio y la materia. Las condiciones de esta nueva gestalt surgen a partir de una modificación radical de la mirada que desacomoda el punto de encaje desde el cual pensamos, sentimos y actuamos en el mundo. Vista oído y tacto son estimulados por medio del espacio y la materia.

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Desde una actitud dinámica, la persona despliega su percepción y activa su imaginación creativa. La vivencia se produce dentro de un EN o bien participando de un grupo humano dispuesto a recibir estímulo y contención. El movimiento corporal y el uso del espejo manual renuevan los puntos de vista de la realidad ordinaria, dando lugar a nuevas percepciones tempo espaciales que facilitan la mirada prístina e incontaminada.

La arquitectura del EN está estructurada desde una concepción orgánica y a su vez no remite a la memoria cognitiva. Por medio de un espejo se produce la integración de los propios espacios internos con el espacio externo. La experiencia de ingravidez moviliza el punto de encaje de la realidad ordinaria. La percepción del espacio es la detonante esencial en la renovación perceptiva.

La materia utilizada para la construcción de un EN es tratada antes de la generación de las formas. La mayoría de los materiales cuelgan del techo por simple gravitación. Mediante el uso del espejo manual se invierte la perspectiva provocando sensaciones de ingravidez y atemporalidad dinámica. Telas de algodón y films sintéticos son tratados por medio de texturas, pliegues, colores, transparencias, luces, sombras y demás cualidades propias de las artes plásticas.

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La mirada, lo mirado y la implicancia
¿Qué ven tus ojos que mis ojos no ven? ¿Qué siente tu cuerpo que mi cuerpo no siente?

Máxima creatividad Los dos hemisferios cerebrales

La mirada es una acción que nos compromete con la vida. Desde esta perspectiva la mirada no sólo proviene de la visión sino también de la sensibilidad. La mirada que establezcamos con el espacio determina en gran medida nuestra condición de estar escindidos o implicados en todas las manifestaciones de la naturaleza, ya sea interna (nosotros mismos) como externa (sociedad, naturaleza, planeta, universo)

La razón y la sensibilidad provienen de diferentes hemisferios cerebrales. La interacción de ambos provoca el desarrollo de la máxima creatividad. Nuestra cultura occidental ha valorado durante varios siglos la primacía de la razón sobre la sensibilidad, relativizando y o desatendiendo el valor de la percepción, imaginación, intuición y premonición como cualidades de la inteligencia.

Hemisferio derecho Sensibilidad

Hemisferio izquierdo Racionalidad

Mirada escindida

Mirada implicada

Cómo mira: Desde afuera y tiende hacia lo estático. Se separa de “lo otro” y lo reconoce desde la forma externa. Qué mira: Objetos, formas, ideas, noticias, espacios, naturaleza, culturas, dogmas, etc. Qué produce: No involucra ni compromete al observador con lo observado. Facilita la creación de sistemas de sometimiento.

Cómo mira: Desde adentro del sí mismo y tiende hacia lo dinámico. Entra y comparte lo que mira. Establece conexiones. Qué mira: Grandes contenidos, lapsos, intervalos, espacios ilimitados, etc. Qué produce: Compromete con la creación de nuevos sistemas de convivencia. “El observador modifica lo observado” Heisemberg.

Relación Espacio / Vida
La concepción que tenemos del espacio está íntimamente relacionada con la concepción de la vida. La libertad con que conducimos nuestra mirada hacia lo íntimo, circundante, infinito y eterno permite situarnos en nuestro propio modo de relacionarnos con la Creación.

Espacio

Espacio

Espacio

Representación plana

Cubo

Universal

Ser humano

Ser humano

Ser humano

Reducción dimensional

Convención dimensional

Libertad dimensional

Mirada

Mirada

Mirada

Estática / Puntual

Acotada

Infinita / Dinámica

Concepción de la vida

Concepción de la vida

Concepción de la vida

Interrogante

Dualista

Holística

Consumo Sometimiento Compartimentación Masificación

Vida Arriba Ser humano Adentro Racionalidad Especialización

Muerte Abajo Naturaleza Afuera Sensibilidad Interdisciplina

Unicidad Integración Transdisciplina

DOCE PRINCIPIOS GENERADORES DEL ARTE NÚBICO

Percepción del espacio Activación del eje de identidad Desarrollo del tiempo interno individual Desarrollo de la mirada protagónica Colaboración al encuentro de nuevas dimensiones Consciencia de pertenencia al planeta Desarrollo de vínculos intra, inter y transpersonales Valoración de lo efímero Valoración de lo virtual Valoración de lo fluyente Valoración del caos como parte del proceso del génesis Estimulación del crecimiento ofreciendo contención

DOCE VALORES A DESARROLLAR

Reprogramar el dial de la existencia Promover la identidad prístina Desarrollar la identidad Terranáutica Contactar el orden natural para comprender la naturaleza del orden Desplegar nuevas claves de la comprensión Desplegar nuevas dialécticas de síntesis Destacar la condición de nuestro ser co-creador sintiente Desarrollar la lectura simultánea aquí / ahora / eternidad Acceder a los mundos cotidianos no manifiestos Contactar la reversibilidad de los valores establecidos Ampliar los límites ordenadores de la mente Sintonizar valores que aún no tienen forma

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