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Carlos Alberto Leyva Arroyo

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II CONVOCATORIA NACIONAL «JOSÉ MARÍA ARGUEDAS» Avances de Investigación

DE VUELTA AL BARRIO
Historia de la vida de Felipe Pinglo Alva

Carlos Alberto Leyva Arroyo

BIBLIOTECA NACIONAL DEL PERÚ

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De vuelta al barrio

780.920985 P59L Leyva Arroyo, Carlos Alberto, 1969 De vuelta al barrio : historia de la vida de Felipe Pinglo Alva / Carlos Alberto Leyva Arroyo. -- Lima : Biblioteca Nacional del Perú, 1999. 225 p. : il., música ; 21 cm. Antes del título : II Convocatoria Nacional «José María Arguedas». Avances de investigación. Bibliografía: p. 221-225. 1. Pinglo Alva, Felipe, 1899-1936 2. Compositores peruanos - Biografía 3. Vals peruano (Música y baile) 4. Canciones populares peruanas I. Biblioteca Nacional del Perú BNP: 2000-019

Bib. Martha Fernández de López Jefa Institucional Bib. César Castro Aliaga Director Técnico Chalena Vásquez Coordinación Beatriz Duda Macera Responsable de edición María Elena Chachi Gambini Diseño y diagramación Máximo Araujo Carrasco Fotomecánica e impresión Oscar Allaín Ilustración de carátula

De esta edición: © Biblioteca Nacional del Perú, 1999 Email: jefatura@binape.gob.pe http: /www.binape.gob.pe/ Hecho el Depósito Legal: 15010199-4614 ISBN: 9972-601-66-8

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AGRADECIMIENTOS En la elaboración del presente trabajo, hemos contraído numerosas deudas del alma con aquellas personas que nos ayudaron. Algunas dándonos útiles consejos y otras escuchándonos pacientemente mientras libábamos el amargo néctar de la incertidumbre. Queremos mencionar a las siguientes «caras lindas», ya que sin su apoyo constante e incondicional este pequeño esfuerzo no se hubiera consumado felizmente: Heraclio Bonilla, Balmes Lozano, Edelmi Chávez Lucho, Juan Coz, Richard Marquina, Antonio Vergara Vásquez, Arturo Alvarado Chico, Gabriel Pajuelo, Víctor Paredes Castro, Dora Dávila, Lourdes de la Riva, Camilo Pajuelo, Pedro Vicente Cruzado, Ramón Pajuelo, Miguel Ángel Salinas Sánchez, Fernando «Ferny» Carbajal Orihuela y Luis Calderón Pacheco. Un agradecimiento especial a don Fidel Zavaleta Agurto por su confianza. A Claudia Icochea Pereira por su comprensión. Y, a Abelardo y Micaela por enseñarnos la importancia de los sueños. Una mención especial, en la lista de nuestras deudas del alma, merece el personal de la Sala de Investigaciones de la Biblioteca Nacional y los «muchachos» de las bibliotecas de la Facultad de Medicina y Central de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Finalmente, es necesario agradecer a don José y a doña Otilia por la sabiduría de sus consejos. A las señoras Silvia, Miguelina y Luz, por ser como son. A los señores Martín Calderón, Gonzalo Torres y José Carlos Boulairie. A la señorita Karla Calderón. Y, muy en especial, a la señora Manuela Chávez por sus relatos sobre la música y la vida.

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INTRODUCCIÓN
Mi deseo, mi único deseo, pueden creerme, es ser objetivo y sereno. Buscar la verdad en medio de la polémica, desenterrarla del pasado sin tomar partido, arrancando de las versiones más diferentes todos los velos de la fantasía, capaces de encubrir, aunque sea en parte, la desnudez de la verdad. Aunque he tenido ocasión de constatar en carne propia, o mejor dicho en la carne dorada de Dondoca, que no siempre es más seductora la desnudez completa que aquella que se intuye bajo una sábana que oculta un seno, un pedazo de pierna, la curva de una cadera. Pero, después de todo, no es que buscamos la verdad por el mundo con tanta obstinación y porfía para acostarnos con ella en una cama.

Jorge Amado El Capitán de Ultramar En el presente trabajo se intenta reconstruir la vida del músico y compositor limeño Felipe Pinglo Alva en base a numerosos testimonios de quienes fueron sus amigos, familiares o de personas que lo conocieron, ordenándolos en forma sistemática y confrontándolos con algunos documentos. Se ha puesto particular énfasis en la descripción de su contexto sociocultural debido a que éste condicionó su labor creativa, sin embargo, no se ha pretendido determinar el grado exacto de la relación entre el artista y su medio social; por ende, en ningún momento se aborda el modo en que los acontecimientos sociales se «traducen», vía la sensibilidad y creatividad de Pinglo, en obras de arte, es decir, en canciones. Nuestros objetivos no han sido pretensiosos debido a la escasa información sobre los principales aspectos de la vida de el Cantor de los humildes y sobre el contexto artístico-musical popular de su tiempo. Estas características hacen que el presente trabajo tenga un carácter eminentemente descriptivo, pues sólo se pretendió ordenar los datos suministrados por la tradición oral relacionándolos con documentos y con estudios sociales elaborados en o sobre aquella época. El estudio de la vida de Felipe Pinglo Alva es pertinente debido a que es el compositor de música popular limeña más representativo de la primera mitad del siglo XX, pues sintetiza temáticas literarias y musicales propias de otras formas de expresión artístico-cultural para introducirlas al vals criollo originando que dicho género consolide sus características peruanas. Además, creemos pertinente estudiar la vida de Pinglo porque fue un creador musical cuyo quehacer puede considerarse al margen o con muy poca

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influencia de las necesidades de la industria cultural musical o de la, en ese entonces, naciente radiodifusión, lo que hace que sus creaciones representen, no sin ciertas limitaciones, la sensibilidad de un público limeño determinado. Este trabajo también intenta dar elementos para cuestionar las concepciones que se han construido, con el paso de los años, sobre el Maestro y su contexto sociocultural. El desconocimiento de su biografía ha generado que se construyan muchos discursos de índole biográfica carentes de todo sustento, hecho que pone en evidencia la necesidad de indagar seria y profundamente los aspectos más relevantes de su vida y obra. Finalmente, queremos recalcar que no se ha intentado agotar el tema, tan sólo se ha querido dar un paso más para conocer la dimensión exacta de la vida de Felipe Pinglo, y comprender el significado de su obra que a pesar del paso inexorable de los años mantiene vitalidad, pues está llena de un mensaje que colma los anhelos del alma de los individuos de las clases populares.

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I. EL NACIMIENTO

Si tras el negro muro de granito de la muerte hay un mundo, un más allá, al cruzar el dintel del infinito mi pregunta primer, mi primer grito, ha de ser: Y ella, y ella, ¿dónde está?1

a) Lima a mediados del siglo XIX A mediados del siglo XIX la capital del Perú iniciaba un lento crecimiento demográfico2 La arquitectura y la estructura física de Lima reflejaban su estratificación y heterogeneidad social. Al lado de casonas y casas solariegas se encontraban callejones. Los grandes conventos, monasterios e iglesias tenían como vecinos a los baratillos. Viejas e inmundas acequias callejeras constrastaban con el lujo en la ornamentación de las fachadas e interiores de las viviendas de la gente de «sociedad» (QUINO, Eduardo y G. TORRES, 1975: 122). Hasta la década de 1860, Lima mantenía su «carácter colonial» debido, entre otras cosas, a la presencia de las murallas que la rodeaban. Durante aquellos años, las funciones de la ciudad se modificaron a la par que aumentó el número de sus construcciones, haciéndola víctima de la estrechez impuesta por las murallas. Debido a esta situación se construyó en extramuros el Matadero, el Cuartel de Caballería de Barbones y la Fábrica de Gas. Este crecimiento motivó la parcelación de la antigua Huerta del Noviciado de los Jesuitas, sobre la que se formó el barrio conocido como Las Chacritas.3 Con lo cual se trató, por primera vez, de proponer un desarrollo ordenado para la ciudad, convirtiendo planificadamente tierras urbanizables en áreas urbanas (BROMLEY, Juan y J. BARBAGELATA, ob. cit.: 85). Durante la sexta y sétima décadas del siglo XIX, Lima vivía un constante ambiente festivo. Los limeños de las diversas clases sociales frecuentaban
-----------------1 Del poema E dov’e ella? subito diss’io de Amado Nervo. 2 Según el censo de 1857, Lima contaba con 94,195 hab. cifra que aumentará a 100,156 hab. en 1876.Esta masa poblacional se concentraba en un área que, en 1859, fue calculada en 592.28 hab. (BROMLEY, Juan y José BARBAGELATA, 1945: 84). 3 Dicho barrio comprendía la zona delimitada por las calles Inambari, Mapiri, Sandia, Bambas, Cotabambas, parte de Montevideo, Leticia (por aquel entonces llamada Bogotá) y el Parque Universitario.

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las corridas de toros de Acho, las funciones teatrales y las peleas de gallos. Eran habituales los esplendorosos nacimientos navideños, los fuegos artificiales, las suntuosas procesiones religiosas, los paseos a Amancaes, etc. Los carnavales se jugaban con frenesí, pretexto bajo el cual se rompían algunos frenos sociales. El paisaje urbano limeño presentaba también presencias singulares, destacando las tapadas, los pregoneros4 y los gallinazos.5 Las mujeres de las clases altas vestían a la usanza francesa y los hombres a la moda inglesa. Hablaban en inglés o francés. Cultivaban el violín, el piano y el bel canto. En este sector social, estaban presentes los guantes y los finos modales, los paseos y los banquetes, las misas y las procesiones, los apellidos largos y compuestos, los curas, los militares y los «doctores».6 Existía, también, la necesidad de una vestimenta exclusiva para cada reunión considerada importante7. Al saberse blancos y al hablar, vestir y vivir como europeos pretendían ser genuinos tributarios de la cultura occidental. b) Los Abuelos y la guerra Aunque Felipe Pinglo Alva fue limeño, hijo de limeños y la ciudad de Lima juega un papel muy importante en su obra, es muy poco lo que se conoce de sus antepasados y de su participación en la vida social de la ciudad. Apenas se conoce el nombre de sus abuelos paternos. El abuelo, Felipe Pinglo Panta, nació en Sechura (Piura) el año 1814. La abuela, María de los Santos Meneses Ordóñez, nació en Piura el año 1823. Se casaron en Lima el
-----------------4 Ya sea de tamales, de flores, de mixturas, de agua, etc. 5 «En otro tiempo (los gallinazos) invadían de firme nuestras calles, ya apostados en impasibles hileras en los techos que dominaban las acequias centrales; ya bañándose dentro de éstas con gran algazara, a la pesca de cuanta piltrafa inmunda les traía el agua; y al disputarse la cual encarnizadamente, los transeúntes oían el agrio crujido de sus aleteos y de sus graznidos, y aun solía alcanzarles a la cara alguna rociada de fétido líquido, cuando no una porción de la misma presa disputada. Tapadas las acequias, los gallinazos han desaparecido por completo de la ciudad, y sólo se les ve revoletear en pesadas bandadas por los suburbios y muladares» (DE ARONA, Juan, 1974: 213). 6 «Para nuestra ‘gente bien’ el ejercicio de profesiones liberales que no fueran la jurisprudencia con sus secuelas, la magistratura, la abogacía y el magisterio universitario, eran desdoradas. Aún la medicina, tenía un cierto matiz plebeyo –todavía los barberos fungían de curanderos y dentistas– o por lo menos no se le consideraba apetecible para un joven de ‘noble cuna’. De ‘la banca’ o el comercio, ni hablemos. Conseguir un empleo ‘de la banca’ resultaba adecuado sólo para jóvenes de la clase media que no tenían ‘relaciones’ ni parientes que les asegurasen un porvenir en la siempre generosa ubre fiscal. El comercio estaba reservado a los de la clase inferior y sólo era aceptable en los extranjeros, pues éstos fueron la solución apetecida para colocar a las niñas casaderas, sobre todo a las solteronas algo pasadas de edad. Tan sólo la jurisprudencia con la seductora categoría del título de ‘Doctor’, denominación que aún hoy fascina a la mente criolla y que se le endilga a cualquiera, cuando se desea halagarlo, aunque no posea el tal ‘doctor’, ni asomo de antecedentes universitarios» (UGARTE, Juan, (s.a.): 87). 7 Una situación que ilustra lo imprescindible que era para tales sectores sociales lucir «ropa nueva» es la ocurrida el año 1873 cuando «la fiesta de disfraces», organizada por el Club de la Unión, para conmemorar las Fiestas Patrias fue postergada hasta el día 9 de setiembre debido a que las señoras de la «sociedad» no recibieron oportunamente los vestidos que pidieron de afamadas modisterías europeas (Véase, ROLDAN, Julio, 1989: 82-83).

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año 1845. Es probable que el abuelo del compositor haya sido un «escribano de diligencias» que residía en la calle Ormeño n.° 9 (actual cuadra 9 del Jr. Carabaya). Hasta donde se ha podido determinar, la pareja Pinglo-Meneses tuvo ocho hijos, cinco varones y tres mujeres: Alejandro (1846), María Juana Paula (1849), Felipe (1850), Ventura (1854), Federico (1861), Germán, Manuel y Gregoria (ZANUTELLI, M., 1999: 6; Guía de Lima, 1887: 220; DONAYRE, J. y L. VILLANUEVA, 1987: 81). Un caso similar ocurre con los abuelos maternos de «El Maestro», pues solamente se sabe que se llamaron Liberato Alva y Victoria Casas. La pareja Alva-Casas, que residió en la calle Cruces (Almanaque de El Comercio 1895: 299; 1896: 179), tuvo una hija, María Florinda, que nació en Lunahuaná (Cañete, Lima) alrededor del año 1870 (ZANUTELLI, M., 1999: 6). Aunque se desconoce el número de hijos que tuvieron los Alva-Casas posiblemente María Florinda, madre del compositor, no fue hija única. La vida de los padres del compositor está marcada por las transformaciones que sufría la ciudad de Lima a partir de la segunda mitad del siglo XIX. Cuando niño, Felipe Pinglo Meneses, padre del compositor, pudo conocer las antiguas murallas que circundaban Lima. Durante el gobierno de José Balta (1868 - 1872) se vio la necesidad de planificar la expansión urbana que estuvo unida a la reforma de la zona antigua. La realización de estas obras fue posible gracias a la prosperidad que dio a la economía peruana la participación del guano en los ingresos fiscales. El primer paso para orientar el desarrollo urbano consistió en demoler las murallas que impedían el crecimiento de Lima. Esta obra fue encomendada al empresario norteamericano Enrique Meiggs quien realizó dicha obra entre los años 1869 y 1870. Luego, construyó plazas, avenidas y calles8 en los terrenos que ocuparon las demolidas murallas. Finalizadas las obras de Meiggs la faz de Lima había cambiado. El joven Felipe Pinglo Meneses también pudo ser testigo de la construcción de obras verdaderamente monumentales por su belleza y la finalidad para las que fueron edificadas. La más importante fue El Palacio de la Exposición que tenía por objeto exhibir los productos naturales propios del país y «abrir un concurso para la introducción de maquinarias, plantas y animales destinados a incrementar la producción nacional». 9 El proyecto de construcción no sólo comprendía la edificación de el Palacio de la Exposición, sino también de sus dependencias auxiliares y de la creación
-----------------8 A este ambicioso proyecto se deben las avenidas actualmente denominadas Grau, Alfonso Ugarte, Iquitos (llamada originalmente Av. San Carlos), Manco Cápac (otrora Av. Santa Teresa) y muchas calles tributarias de esas avenidas, así como la actual Plaza Bolognesi. 9 BROMLEY, Juan y J. BARBAGELATA, op. cit.: 88.

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de jardines y arboledas en el resto de la extensión de un terreno que comprendía parte del Fundo San Martín, de la Huerta de Matamandinga y del Fundo Santa Beatriz. El edificio de el Palacio fue ubicado en medio de jardines y construido bajo la dirección de don Manuel Atanasio Fuentes (conocido por el seudónimo de el Murciélago). Siendo importadas de Europa, a elevados costos, sus columnas estructurales de fierro, el mármol necesitado, los muebles y las obras de arte. La construcción quedó terminada el año 1871, pero fue inaugurada el 1 de julio de 1872. Otra obra trascendental fue la construcción del monumento conmemorativo al Combate del 2 de Mayo de 1866. El lugar escogido fue la plaza que antiguamente se denominaba el Óvalo de la Reina, en la vieja portada del Callao. La inauguración de tan importante obra estuvo a cargo de don Manuel Pardo, por aquel entonces presidente de la República, un 29 de julio de 1874. Ninguno de estos acontecimientos habrían pasado desapercibidos para Felipe Pinglo Meneses. Los padres del compositor, aunque de diferentes edades y, por ende, con diversos intereses sociales y personales debieron enterarse o «sufrir» las «beneficiosas» consecuencias de la introducción de los adelantos tecnológicos como, por ejemplo, la instalación del primer taller fotográfico en Lima el año 1872 y la introducción de la máquina de escribir el año 1875. Toda la vida social limeña fue conmocionada por la Guerra con Chile. Todo sería diferente después del período comprendido entre los años 1879 y 1883. Nada sería igual para las clases populares ni para las clases altas. La Guerra con Chile marcó los corazones y conciencias de todos los peruanos, pues nadie pudo escapar de las consecuencias de esta confrontación bélica. Tal vez, Felipe Pinglo Meneses, como muchos otros peruanos, haya sentido el llamado de las armas, al ver en peligro su propia vida y la integridad territorial del país. Debió observar con indignación cómo algunos sectores sociales peruanos lejos de hacer causa común frente al invasor chileno se enfrascaban en luchas intestinas apoyando a caudillos. Ante esta situación, quienes perdieron seres queridos en los desiguales enfrentamientos contra los chilenos, sintieron que era defraudada su memoria y que de nada valieron las inmolaciones de Grau, Bolognesi o de los innumerables héroes anónimos. Es poco probable que la madre del compositor, María Florinda Alva Casas, haya tenido un nivel alto de instrucción, pues para las mujeres de las clases populares el acceso a la educación era limitado. Esta situación debió complicarse mucho más durante la Guerra con Chile, puesto que los padres de familia decidieron no enviar a sus niños y niñas a la escuela en prevención de cualquier desmán que pudiera causar la soldadesca, tanto del invasor como de las huestes de los caudillos peruanos que luchaban entre sí. El período de tensa calma que siguió a la Guerra con Chile fue de grandes carencias, ya que como toda contienda militar, aquella dejó al país en deplorables condiciones económicas, políticas, sociales y morales.

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Sin embargo, una vez finalizada la guerra y aún abiertas las sangrantes y dolorosas heridas en el alma del pueblo peruano, ocurre un hecho de suma importancia en la habitual creatividad musical del pueblo; pues surge en el cancionero popular el tema Guerra con Chile. Aparecen, entonces, en los cordajes de los compositores populares, canciones inspiradas en el conflicto armado y sus nefastas consecuencias para la integridad territorial del país. Muchas de estas canciones patrióticas fueron elaboradas empleando géneros musicales extranjeros que estuvieron de moda durante aquellos años. El dolor y la congoja por la guerra perdida encontraron la forma de expresarse musical y poéticamente en la exaltación de algunos episodios heroicos y en la aspiración por recobrar los territorios cautivos. c) Los padres: el amor y el barrio Los padres del compositor vivieron, probablemente, los tiempos de la postguerra con mucha zozobra e indignación pero sólo les quedó empeñar todos sus esfuerzos en la reconstrucción del país y sus vidas. El tiempo pasó, la última década del siglo llegaba y muchas cosas habían ocurrido en Lima y en el país. Sin embargo, una de las mayores conmociones sociales se presentó en marzo de 1895, cuando el pueblo limeño combatió en las calles apoyando la «revolución» liderada por Nicolás de Piérola.10 El alzamiento encabezado por Piérola marcó el inicio de una nueva forma de organización política y económica del país, pues sentó las bases necesarias para el surgimiento y desarrollo de un tipo sui generis de capitalismo en el Perú.11 De aquel nuevo ordenamiento socioeconómico aparecerá un nuevo actor en la escena político-social peruana: la clase obrera.

-----------------10 La última década del siglo XIX fue época del resurgimiento de la economía peruana que al afincarse en la exportación requirió mayor fuerza de trabajo, mayor volumen de excedentes y la monopolización de los recursos productivos. Esto ocasionó un desgaste significativo de las condiciones de vida de las clases populares, tanto urbanas como rurales, que a la postre generó una gran movilización como resultado de la crisis política y del profundo descontento social. La crisis política fue resultado de la obstinación de Andrés A. Cáceres por volver al control del gobierno, el año 1894, lo que motivó que las fuerzas civilistas de la Unión Cívica se aliaran con las demócratas. Fue Nicolás de Piérola quien supo sintetizar esta alianza y el descontento social y así acceder al poder del Estado, tras derrocar a las huestes caceristas en lo que es considerado el más importante conflicto social del siglo XIX. El ascenso de Piérola significó el ascenso al poder de la oligarquía, clase que encontró en el nuevo mandatario (después de muchos balbuceos tímidos), al constructor que combinando autoritarismo y carisma, supo sentar las bases para un gobierno relativamente estable en favor de las clases dominantes (Véase, BONILLA, Heraclio, 1985). 11 Un tipo de capitalismo que no desarrolla las grandes fuerzas productoras en aquellos países donde se instaura. Un capitalismo que no es antagónico a los intereses terratenientes y cuyo nacimiento obedece a las condiciones históricas tardías en que se expande el capital monopolista.

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Felipe Pinglo Meneses y María Florinda Alva contrajeron matrimonio en la Parroquia de Santiago del Cercado, el 4 de agosto de 1898, después de seguir el necesario y ordinario trámite ante las autoridades eclesiásticas. Sin embargo, la ceremonia no tuvo las mismas características de cualquier matrimonio, pues si bien estuvo ceñida al ritual católico, apostólico y romano, la joven pareja nombró como sus padrinos a San José y a la Santísima Virgen María (ZANUTELLI, Manuel, 1993: 3). La primera residencia de la pareja Pinglo-Alva, estuvo en una «casa de vecindad» ubicada en la calle El Prado n.° 563 (cuadra 14 del actual Jr. Junín), en el Cuartel Tercero, muy cerca de los demás integrantes de la familia Pinglo-Meneses. Allí, María Florinda tuvo oportunidad de conocer a sus concuñadas María González, esposa del finado Alejandro Pinglo, y Carmen Villalta, esposa de Federico Pinglo, y a sus jóvenes cuñadas Gregoria y Ventura (MIRANDA, Ricardo, 1989: 71). La calle El Prado quedaba alejada del centro de la ciudad, casi en las afueras. A pocos metros se podía encontrar el verdor de la Huerta del Cuartel de los Barbones, de la Huerta de Raygada y de la Chacra de Manzanilla. En aquella zona de La Ciudad de los Reyes, las casas eran antiguas, habían muchas «tiendas de vendimia» y abundante comercio al menudeo. No habían teatros ni circos, los espectáculos se reducían a la cancha de gallos de la calle La Huaquilla, a las funciones de títeres, a los juegos acrobáticos de la compañía nacional Estrella Blanca, o a las corridas de toros, que con motivo de alguna fiesta se organizaban en Cocharcas o Barbones.12 La calle El Prado y sus alrededores estaba llena de incontables callejones, que eran los principales lugares de residencia de las clases populares.13 Sin embargo, aunque los callejones quedaban distribuidos por los distintos sectores de la ciudad, casi todos tenían las mismas características, pues ante todo eran fincas edificadas expresamente para ser alquiladas. Según Abelardo Gamarra la construcción de un callejón no era nada especial, pues sólo hacía falta tener un terreno de: una extensión de media cuadra de largo ó de una, y en esa extensión (se trazaba) en el centro, una calle de dos varas de ancho; á derecha é izquierda de esa calle (se levantaban) cuartuchos de tres á cuatro varas, tras esos cuartuchos (se colocaba) un corralito de igual tamaño y en comunicación con el cuartucho; ese corralito (era techado) hasta la mitad y bajo ese techo (era colocado) un fogoncito en un extremo y en otro un batán; (...) corral y cuarto (eran blanqueados), ambos en suelo vivo, (se le ponía) un
-----------------12 Véase, GAMARRA, Abelardo, 1907: 4. 13 Dicha función era compartida por las casas de vecindad, las tiendas, los corralones, las quintas y los solares (PARDON, Enrique, 1927/1928: 34-37).

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candado á la puerta y (se tenían) así 15, 20, 30, 40 ó más cuartos (...). En el primer cuarto (era alojada) la mujer de un zapatero remendón, y (se tenía) á la portera: el primer breque para ajustar al vecindario. En el fondo del callejón, al finalizar la calle de dos varas de ancho, (se colocaba) un caño de agua con su botadero bajo del caño, con un chorrito ridículo para que de allí saquen agua los quinientos o más habitantes del callejón para beber, para cocinar, para lavarse y para lavar; pues en el callejón (tenían) que vivir lo menos dos o tres lavanderas de profesión. En aquel botadero (debían) también hacer sus descargas, día y noche, las quinientas y más personas (...): allí (lavaban) sus platos, sus ollas, sus baldes de agua puerca y demás pestilencias innombrables.14 Existían varios tipos de callejones, algunos no eran en forma de calle sino que se bifurcaban a derecha e izquierda, formando varias callejuelas. Otros callejones tenían en el centro un pampón que servía para tender ropa, que era el lugar donde las lavanderas conversaban sobre la vida y milagros de los vecinos. Cuando el callejón era extenso y se bifurcaba interiormente se le llamaba «solar». Había solares donde habitaba todo un pueblo. En callejones de estas dimensiones, para comodidad del vecindario, las pulperías habrían sus puertas falsas para la atención al público. También había solares tan grandes que tenían pulperías dentro.15 La vida en los callejones estaba plagada de carencias y dificultades de diversa índole; pero todas relacionadas con el hacinamiento de sus habitantes en pequeños espacios. Al respecto, Abelardo Gamarra, el Tunante, afirmó; en cada cuarto habitaba una familia: abuelita, suegra; marido y mujer, hijos de mayor á menor, unos de pechos, otro gateando, otro comenzando á pararse y cinco ó seis mataperritos voraces, jugadores de bolas y trompiadores como diablos, el perrito, el gallo, dos ó tres gallinas, seis cuyes y un morrongo, todo en la más completa armonía. ¡Qué vida la vida íntima de aquellos seres! A veces un hijo con viruela, otro con sarampión, el tercero con fiebre, la mujer tísica y el marido borracho; quejidos, llantos, blasfemias; el día húmedo, el caño sin agua, sólo un ser impasible, entre el fogón, durmiendo como un muerto: el gato esqueletizado y friolento. Cuando no es la desgracia de puertas adentro, es el escándalo de puertas afuera: la portera que se dice vela verde con la inquilina; la comadre que se agarra con la comadre; ó los muchachos que se aporreaban hasta que se cansan.16
-----------------14 GAMARRA, Abelardo, 1907: 21-22. 15 Véase, GAMARRA, Abelardo. op. cit.: 23. 16 GAMARRA, Abelardo. op. cit.: 23.

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En el fondo del callejón, como un factor indispensable se hallaba la imagen de algún santo o una cruz misionera. El callejón era bautizado de acuerdo con el nombre del santo que lo presidía. A pesar que la vida en los callejones era muy dura, no todo era penuria; también había momentos de algarabía. El principal motivo era el día del santo patrón del callejón. Cuando llegaba la fiesta de este santo la portera pedía una contribución voluntaria entre toda la vecindad, con la finalidad de comprar cohetes, velas y papel de colores. El papel se cortaba en tiras y con ellas se hacían eslabones que se unían en cadenetas que se colgaban de pared a pared en todo el callejón, intercalando banderitas y quitasueños.17 El resto de la contribución era empleada en comprar pisco y cohetes. Todo para las novenas del santo y para el día de la fiesta.18 Sin embargo, las clases populares no habitaban únicamente en callejones sino también en casas de vecindad. Una de las casas de vecindad más representativas de las condiciones de vida de los sectores populares limeños de inicios del siglo XX, era La Casa del Pescante, propiedad del Convento de Santo Domingo, ubicada en la calle Rincón de Santo Domingo, a una cuadra de la Plaza de Armas (PORTELLA, Juan Antonio, 1903). La fachada de este edificio era considerada, aquel entonces, como un atentado contra el ornato y la seguridad pública, pues sus balcones amenazaban caer en cualquier momento. Los balcones servían para que los moradores del inmueble tiendan su ropa mojada, manifestándose en abierto desacato a las disposiciones municipales de la época. Por la puerta de las tiendas comerciales, que se encontraban en el primer piso, pasaba una acequia descubierta cuyo origen estaba en el Convento de Santo Domingo. Estos locales, además de funcionar como establecimientos comerciales, servían como residencia para los comerciantes, formándose así un todo único de mercaderías y habitaciones. El segundo piso estaba constituido por estrechos pasadizos y departamentos de una pieza, y aunque sus dimensiones eran variables, algunos tenían 6 metros cuadrados.19 Las habitaciones eran sumamente oscuras ya que la luz y el aire penetraban tenuemente a través de una pequeña puerta, pues la ventana ubicada sobre ésta se hallaba cubierta por un lienzo. En aquel ambiente oscuro y húmedo vivían de dos a seis personas o más , incluyendo

-----------------17 Los quitasueños son colgajos de papel con vidrios pegados en las puntas. Los vidrios al chocar unos con otros, mecidos por el viento, hacen bulla a modo de cascabeles. 18 Véase, GAMARRA, Abelardo, 1907: 23. 19 En muchos casos el piso de los pasadizos era reemplazado por tablas superpuestas que dejaban grandes claros entre unas y otras, por donde no era difícil caer al menor descuido. Los cuartos servían, en algunos casos, de talleres de sastrería y de otras «industrias».

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niños. En aquellos departamentos también se criaban toda clase de animales domésticos. Allí, donde se recibían a las visitas, se cocinaba, se comía, se lavaba y se satisfacía toda clase de necesidades fisiológicas. La fachada de La Casa del Pescante hacía suponer que era de tres pisos, pero la realidad era otra, pues los pisos estaban divididos en medios pisos a los que se llegaba por varias escalerillas. El servicio de agua que utilizaban sus centenares de habitantes, estaba restringido a dos caños, los que frecuentemente se encontraban secos. Los desagües estaban continuamente atorados con gran cantidad de heces y desperdicios putrefactos. El alumbrado nocturno de los innumerables corredores de la casa constaba de lamparitas de kerosene distribuidas por todo el edificio. La primera, y tal vez única, residencia de la pareja Pinglo-Alva estuvo ubicada en una casa de vecindad situada en los Barrios Altos de El Carmen, un lugar de la ciudad donde la vida cotidiana no era plácida, teniendo que compartir las carencias y las alegrías, las luchas y los anhelos de aquellos individuos que no tenían más riqueza que su trabajo. d) El nacimiento: muerte y vida20 El joven matrimonio se amoldó rápidamente a la vida en común y María Florinda resultó embarazada. Los meses fueron pasando y los jóvenes esposos requirieron los servicios de la profesora Emilia Prefumo21 quien, después de examinar a María Florinda y no encontrar mayores complicaciones en la posición del nonato, le dio algunas recomendaciones para que su embarazo sea llevadero y logre tener un hijo sano y fuerte. Teniendo todo dispuesto para el nacimiento, sólo quedaba esperar que llegue el día y la hora de los dolores. Esto ocurrió la noche del 17 de julio. Al presentarse los primeros síntomas del parto, Felipe Pinglo Meneses hizo llamar a la profesora Emilia Prefumo, quien al examinar a la paciente tranquilizó al padre diciéndole que aún no era tiempo. La mañana del día martes 18, todos los familiares sabían la noticia y estaban al tanto de la cercanía del feliz momento. La tarde ya llegaba a su fin cuando los dolores se volvieron más intensos y menos espaciados: el momento había llegado.

-----------------20 La siguiente descripción está basada en una carta que Felipe Pinglo Meneses le dirige a su hijo, Felipe Pinglo Alva, dándole a conocer los detalles de su nacimiento y de la agonía y muerte de su madre, María Florinda Alva Casas (Véase, DONAYRE, J. y L. VILLANUEVA, 1987: 81). 21 «Profesora de partos», que atendía en la Calle Pileta de San Bartolomé n.° 211 muy cerca de la Iglesia de Santa Ana y del Hospital Militar de San Bartolomé. Doña Emilia Prefumo, también dirigía una escuela primaria en el mismo lugar (Véanse, Guía de Lima, 1887: 129,165; Almanaque de El Comercio 1902: 91A).

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María Florinda ejecutó con precisión todas las indicaciones que le daba «la profesora de partos». No hubieron mayores inconvenientes, de modo que a las 6.30 de la tarde nació Felipe Pinglo Alva. Sin embargo, a pesar que el nacimiento fue normal, algo no andaba bien en el organismo de la madre y a los 8 minutos de haber dado a luz se le presentó un ataque de «eclampsia». Ante esta situación la profesora Prefumo se alarmó. La condición de la joven madre fue comunicada a los familiares, quienes no dudaron en ir en busca de ayuda especializada. Primero, consultaron con el Dr. Adolfo Durán, quien después de auscultar a la paciente decidió llamar a otro médico, el Dr. Leonardo Varas. Ambos médicos consiguieron estabilizar y superar la crisis de la paciente. Sin embargo, sus esfuerzos fueron en vano ya que a las 10 de la noche le sobrevino otro ataque mucho más fuerte, que por su intensidad causó desesperanza por la vida de la parturienta. Esta nueva situación motivó que la profesora Prefumo aconsejara a los familiares para que vayan en busca de un sacerdote que asista a la enferma en sus últimas horas y le diera los Santos Óleos. Pero, el Dr. Varas no se dio por vencido, y después de esmerados cuidados y aplicar toda su sapiencia, consiguió reanimar a la enferma. El día miércoles 19 de julio, por consejo del Dr. Varas, Felipe Pinglo Meneses llamó al experimentado Dr. Samuel García, distinguido miembro de la Academia de Medicina, para que diera su opinión sobre el estado de salud de su esposa. El Dr. García encontró a la enferma estable y la declaró fuera de peligro, pero consideró que no debería descuidarse en ningún momento la observación de su evolución, así que convino con el padre para que el Dr. Varas quede como médico de cabecera. Ambos galenos se comprometieron a poner todos sus conocimientos para salvar la vida de María Florinda Alva. Sin embargo, la mejoría que experimentaba la parturienta fue momentánea pues su condición empeoró con el trascurso de las horas. De muy poco sirvieron los cuidados del eficiente Dr. Leonardo Varas, y la sapiencia del Dr. García, ya que el jueves 20 se le presentó una nueva dolencia, una «peritonitis», que fue calmada con la aplicación de hielo, lo cual no hizo presagiar nada malo. Los médicos, al ver superada la crisis, creyeron que la joven madre estaba ya en condiciones de conocer a su pequeño, así que el día 23, el Dr. García dio la autorización para que María Florinda conozca a su hijo. Mandó llevar al recién nacido hasta el lecho de su madre. El bebé hasta ese momento permanecía al cuidado de sus tías Gregoria y Ventura. Recostaron al infante sobre el brazo derecho de la enferma y ella le dio dos besos en la frente diciéndole «ay, hijo cuánto me cuestas», ni bien dijo esto y después de unos cuantos mimos y caricias, el Dr. García consideró conveniente que le retiraran al pequeño y la dejaran descansar. En la noche de aquel mismo día, María Florinda sufrió una terrible recaída. Su condición empeoró de tal manera que de nada sirvieron los cuidados del Dr. Varas. La mañana del lunes 24 de julio los médicos perdieron todas

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las esperanzas de restablecimiento, frente a lo cual se recurrió nuevamente a la competencia de un sacerdote para que le suministre a la enferma el último sacramento católico. Se solicitó el permiso a la agonizante madre, quien aceptó. Ella hizo todo lo que el sacerdote le pidió, repitiendo puntualmente todas las palabras, oraciones y protestas de fe. Médicos y familiares esperaban el fatal desenlace en cualquier momento. En la madrugada del martes 25 se le presentó un severo ataque de «asma» del que jamás saldría. A las 10.08 minutos de la noche, después de haber estado grave durante todo el día, María Florinda Alva Casas dejó de existir. Esa misma noche, en medio de la congoja, el dolor y el llanto de amigos y familiares, se hicieron los preparativos para el velorio.22 El miércoles 27 se alistó todo para el entierro. El ataúd con los restos mortales de quien en vida fuera María Florinda Alva fue cargado por Federico Pinglo, los cuñados de éste, Francisco y Rufino Villalta y Felipe Escobar. Aunque la muerte de María Florinda Alva causó honda pena en Felipe Pinglo Meneses23 este tenía que continuar con su vida y cumplir con sus deberes de padre y católico, haciendo bautizar a su hijo. Luego de realizar las gestiones necesarias ante la parroquia de Santiago del Cercado, el recién nacido fue bautizado con el nombre Julio Felipe Federico Pinglo Alva24 en acto litúrgico realizado el 3 de setiembre de 1899.

-----------------22 El día martes 26 de julio de 1899, apareció en el diario El Comercio, edición de la tarde, una nota necrológica que daba a conocer el fatal acontecimiento. 23 El 14 de agosto de 1899, Felipe Pinglo Meneses le dirige una carta a su hermano Federico confiriéndole pleno poder para registrar el nacimiento de su hijo en la mesa de nacimientos del Concejo de Lima ya que una enfermedad le impedía hacerlo personalmente (FLORES, Óscar, 1991: 140). 24 Véase, Partida de Bautismo (ZANUTELLI, Manuel, 1993: 3).

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II. INFANCIA, JARANA Y ADOLESCENCIA
Época feliz, edad del placer canto a aquellos días que jamás han de volver. Niñez ideal, todo es un soñar, la ilusión travieza juguetea con afán.1

a) Los primeros años No existen datos confiables sobre la infancia del compositor, pero se conoce que don Felipe Pinglo Meneses confió los cuidados del recién nacido a sus hermanas Gregoria y Ventura, quienes velaron por él desde los primeros instantes de su vida,2 cuidándolo con verdadero esmero y cariño. El principal problema que se debió presentárseles a las jóvenes tías para criar al pequeño huérfano fue el de su alimentación.3 Aunque alimentar a un recién nacido con leche fresca de vaca era recomendado por los médicos, esto implicaba una serie de riesgos pues, a veces, no era diluida con la adecuada cantidad de agua, lo que traía como consecuencia, en la mayoría de los casos, graves problemas en la salud de los infantes. Ya que, de la misma forma que los alimentados con las «panetelas» y «aguas», podían presentar enfermedades derivadas de la mala nutrición.4 Ante el problema en que se convirtió la alimentación del pequeño Felipe, la manera más efectiva de solucionarlo debió ser confiarlo a una ama de leche,5 pues ella sabría cuidar al niño y darle una lactancia adecuada que le permitiría desarrollarse sano y fuerte. A comienzos del siglo XX, debido a los esfuerzos de las autoridades sanitarias y municipales, que tomaron conciencia de los enormes peligros a

-----------------1 Del vals criollo Oh dulce niñez de Felipe Pinglo. 2 Véase, carta de Felipe Pinglo Meneses a su hijo que ha sido titulada Ay, hijo, cuánto me cuestas (DONAYRE, Jorge y L. VILLANUEVA, 1987: 81). 3 A inicios del siglo XX existían diversas formas de alimentar a un recién nacido siendo la leche fresca de la vaca el alimento más recomendado. Sin embargo, está no era fácilmente accesible a las posibilidades económicas de las mayorías sociales, lo que generaba que sea sustituida por «panetelas» y «aguas» de harina de arroz, de harina de yuca, etc. (PAREDES, Víctor, 1929: 13-14). 4 PAREDES, Víctor, 1929: 13. 5 Se denominó ama de leche a la mujer, principalmente negra, que a cambio de una suma de dinero alimentaba con su leche materna a un infante que no era el suyo.

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los que estaban expuestos los habitantes de Lima,6 las condiciones higiénicas de la ciudad empezaron a modificarse. Aquellas condiciones fueron las causantes de la existencia y permanencia de endemias como el paludismo, la tuberculosis, la tifoidea, etc., las que causarán, por mucho tiempo, innumerables sufrimientos a la población.7 Además, Lima, el centro administrativo, se convertía en el principal centro industrial del país, lo que originó grandes cambios en los distintos aspectos que implica la urbe debido a la presencia de nuevos actores sociales y a la introducción de diversos adelantos tecnológicos. Por un lado, se manifiesta un crecimiento de la clase obrera, que aparece en la escena social como el sector más deprimido económicamente, pero con un gran dinamismo político. Por otro lado, la creciente masificación del alumbrado eléctrico y la presentación de espectáculos novedosos, entre los que destaca el cinematógrafo,8 fueron modificando las costumbres y la forma en que los limeños vivían sus horas de ocio social por las noches, sea pasándolas en familia, reuniéndose con amistades o concurriendo a algún tipo de espectáculo. La progresiva difusión de la luz eléctrica hizo que los limeños se habitúen a su presencia cotidiana venciéndose los temores y prejuicios que inicialmente se le tuvo.9 Todos los habitantes de Lima desearon tener bombillas en sus casas. Pero, no todos tuvieron acceso a esta innovación tecnológica, pues los pobres continuaron usando las humildes velas de sebo. El establecimiento de las empresas generadoras de energía eléctrica transformó notablemente el paisaje urbano,10 originando serios problemas para aquellas que generaban otras formas de energía y alumbrado. La empresa del gas sufrió un golpe mortal.

-----------------6 Véase, BROMLEY, Juan y J. BARBAGELATA, 1945: 93-96. 7 La primera gran epidemia que se declara en Lima durante el siglo XX se inicia en 1903, cuando, a través del Callao, ingresa al país la peste bubónica. Enfermedad, que rapidamente se extenderá al resto del país, dejando a su paso una secuela de dolor, horror y muerte (véase, ORTEGA, Segundo, 1925). 8 «El sábado 2 de enero de 1897 se realizó la primera función pública de cine en el Perú» (BEDOYA, Ricardo, 1992: 23). 9 El modo en que los habitantes limeños definieron la luz eléctrica queda graficada en el siguiente diálogo entre, aparentemente, dos negros limeños: - Compadre, ¿qué será ese intríguli de la lú eléstrica? - Nada, compadre. Un poco de teléfrago con gas ... (GÁLVEZ, José, 1966: 94). 10 La presencia de la luz y energía eléctricas obtiene carta de ciudadanía cuando se implanta en Lima el tranvía eléctrico, ya que por mucho tiempo se utilizaron los tranvías de tracción animal. «El 20 de abril de 1905, la Compañía de Ferrocarril Urbano de Lima celebró un contrato con la Municipalidad, por virtud del cual se obligaba a sustituir en el servicio de tranvías de la ciudad, la tracción animal por la eléctrica, mediante el sistema de trolley aéreo. La compañía se comprometía además a construir cinco kilómetros de líneas nuevas dentro de los cinco primeros años de su contrato, y a levantar, en el mismo plazo, la línea que existía entre la calle de Mercaderes y la antigua Plazuela de San Juan de Dios [hoy Plaza San Martín]» (Lima en el Día del Centenario Nacional, 28 de Julio de 1921. (s.l.): (s.i.), (s.a.), p. 154).

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En la ciudad de comienzos del siglo XX, los miembros de todos los sectores sociales concurrían con frecuencia a los más diversos espectáculos y festejos. En este ambiente lleno de enfermedades, de farándula teatral, de música, de canto y de trabajo duro fue que Felipe Pinglo Alva dio sus primeros pasos y balbuceó sus primeras palabras. Durante mucho tiempo se ha sostenido lo siguiente: A los cinco años de edad Felipe Pinglo alza pizarrín en mano, aprende las primeras letras en la escuelita de su tío Alejandro.11 Sin embargo, existen elementos para cuestionar la veracidad de esta afirmación. Si bien es cierto que Alejandro Pinglo fue profesor y, hacia el año 1887, tuvo un colegio de varones, ubicado en la calle Ayacucho 390A (posiblemente en la calle Rifa, 3.a cuadra del Jr. Miró Quezada) muy cerca de su domicilio (Ayacucho 369),12 para la fecha en que Felipe se hallaba en edad escolar su tío Alejandro ya había fallecido. Esto se infiere a partir del Directorio de los Suscritores de El Comercio de 1899 en donde María González, esposa de Alejandro desde mayo de 1878 (ZANUTELLI, M., 1999: 9), aparece como «viuda de Pinglo». O sea que, Alejandro Pinglo dejó de existir antes que naciera el compositor, por lo tanto éste no pudo aprender las primeras letras en la escuela que dirigía su tío Alejandro. Es más, en el «cuadro estadístico de las escuelas libres de la ciudad de Lima de 1895»13 no aparece ninguna escuela dirigida por Alejandro Pinglo. Sobre la educación primaria de Felipe Pinglo se afirma: De la (escuela) que dirigía su tío Alejandro pasó al año siguiente, en 1905, al colegio Barros. En 1906 estudió en la escuelita de la señorita Campos, en la calle Barbones, después fue a la Escuela Fiscal14 de los Naranjos donde su director, Celso Mena, le hizo recitar los primeros versos. Felipe cerró el capítulo de Primaria en el Colegio Sancho Dávila, en Carmen Bajo.15 Es importante señalar que no se ha podido precisar documentalmente en qué centro educativo culminó Felipe Pinglo sus estudios primarios, sólo se ha determinado que fue en el año 1911.16

-----------------11 COLLANTES, Aurelio. 1977: (8). 12 Véase, Guía de Lima, 1887: 129; 220. 13 Almanaque de El Comercio, 1895: 167. 14 Este centro educativo estuvo ubicado en el entonces llamado jirón Ayacucho n.o 1346 (calle Los Naranjos 430), actualmente denominado Jr. Miró Quesada. 15 MIRANDA, Ricardo, 1989: 72. 16 Véase, Libro de matrícula del Colegio de Nuestra Señora de Guadalupe correspondiente al año escolar 1912, pág. 105.

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Aunque no se han logrado conocer los contenidos exactos de los programas educativos que recibió el compositor durante su instrucción primaria, es posible que ésta se basara en el memorismo y se afincara en el fuerte incentivo de valores religiosos. Es muy probable que durante aquellos años aparezca su afición hacia la literatura. La que se vio incentivada por un ambiente sociocultural que consideraba a la literatura en general y a la poesía en particular, como elementos medulares del saber popular. Aquella época, la literatura jugaba un importante rol social debido a que se constituía como una de las modalidades más importantes en la conformación de una conciencia en general, sea política, social, cultural, religiosa, etc. Estas características hacían que la práctica de la literatura sea alentada entre la juventud. Probablemente, Felipe Pinglo Meneses y María González, debido a su instrucción, hayan alentado la aptitud literaria del pequeño Felipe orientándole en la elección de sus lecturas. Tal vez, esta aptitud literaria del niño Pinglo-Alva le haya llevado a declamar poesías en algunas reuniones familiares. Es importante destacar que cuando el pequeño Felipe cumplió once años, su familia decidió que hiciera la primera comunión. Sacramento católico que recibió el día 15 de agosto de 1910 en el Templo de San Francisco de Asís17 de Lima. La familia Pinglo vivió en la calle El Prado, que se ubicaba casi en las afueras de la ciudad. La niñez del compositor debió transcurrir haciendo travesuras al recorrer los linderos de la Huerta de Raygada, de la Manzanilla, etc. Sus correrías entre las chacras y el ganado estimularon su imaginación, al igual que los cuentos de fantasmas y aparecidos que debió escuchar de labios de sus familiares.18 Los habitantes de los Barrios Altos de El Carmen eran muy proclives a los festejos, esta característica cultural de aquel sector urbano es decisiva para comprender la participación de la familia Pinglo en las distintas celebraciones populares. En aquellas fiestas, públicas o privadas, el pequeño Felipe fue conociendo y asumiendo la tradición artístico-musical a la cual pertenecía. Una de las características medulares de esta tradición fue su propensión por conocer, recrear y, en algunos casos, asimilar formas literario-musicales foráneas; lo que se constituyó en el vehículo principal para su continuo enriquecimiento.
-----------------17 TOLEDO, Gonzalo, 1992: 62-63. 18 Los cuentos de «penas» eran contados en las «sobremesas nocturnas» o para «matar el tiempo» por las noches. Eran historias en las que personajes reales se «mezclaban» con «aparecidos, horrendos duendes, bultos trashumantes, broncas sombras, lucecillas raudas» (SALAZAR BONDY, Sebastián, 1964: 77).

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b) El vals vienés y el vals criollo En las distintas celebraciones a las que asistió el pequeño Felipe Pinglo estaba presente el vals criollo, al lado de otras formas literario-musicales provenientes del extranjero. El vals criollo era asumido como una manifestación típicamente limeña, frente a otra música que, si bien era aceptada para el canto y el baile, no era considerada propia, pues no identificaba a los limeños. Aquellos valses aceptados por los jóvenes de diferentes edades no pertenecían al género voluptuoso que causó gran conmoción en Europa por varias décadas, sino que eran valses que reflejaban en su música y letra la idiosincracia de los sectores populares limeños. El vals criollo aparece en Lima en las décadas finales del siglo XIX, como consecuencia de un largo proceso de interacción entre formas artísticomusicales foráneas y los sectores mayoritarios de la cultura limeña. El vals criollo surge, entonces, como una síntesis de aquella interacción; fueron individuos de las clases populares limeñas quienes al asimilar a su matriz cultural géneros musicales, como el vals vienés, la jota aragonesa, la mazurca polaca, etc., los dotaron de elementos característicos que reflejaban su concepción estética del mundo. Con la aparición del vals criollo y con los diversos aspectos que implica (música, letra, coreografía, instrumentación, técnicas vocales, etc.) las clases populares urbanas limeñas tuvieron una expresión artístico-musical que las identificó como un grupo sociocultural específico. A principios del siglo XX, el vals europeo se había peruanizado por obra y gracia de los negros, mestizos y blancos pobres que habitaban generalmente en los callejones limeños. Sin embargo, el vals vienés, como género musical, aunque fue asimilado por las clases populares limeñas deviniendo en vals criollo, tenía una larga historia llena de avances y retrocesos. Una historia que se remonta al viejo continente ya que empezó a conocerse por Europa hacia finales del siglo XVIII convirtiéndose en una danza muy en boga. El cantante Michael Kelly afirmaba que esta moda había causado conmoción en Viena el año 1773, y que arribó a las costas del Reino Unido haciendo bailar a la flemática sociedad inglesa alrededor del año 1791. Al momento de su introducción en Viena y su difusión por el resto de Europa, el vals se tocaba y danzaba en movimiento lento, el cual fue acelerándose poco a poco. Este aumento de velocidad generó el geschwindwaltzer, un vals ligero, del que deriva, a su vez, el galoppwaltzer o vals ligerísimo, lindante con lo vertiginoso. Debido a que la coreografía del vals se caracteriza por el giro casi constante y el paso deslizado, el galoppwaltzer se convirtió en una auténtica prueba de resistencia para los bailarines. La fuerza con que la moda del vals impactó en la sociedad vienesa fue de tal magnitud que el 18 de marzo de 1785 se promulgó un edicto imperial

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que lo prohibía, hecho que sencillamente fue ignorado. En las décadas postreras del siglo XVIII, la música del vals, que hasta ese momento fuera concebida únicamente como elemento imprescindible para la danza, es utilizada por algunos compositores con fines puramente musicales. La presentación del vals, como una danza de sociedad encontró gran resistencia, pues se le consideraba una danza indecorosa. Actitud motivada por el enlazamiento de las parejas y sus giros vertiginosos.19 Sin embargo, aproximadamente desde 1815 se difundió por Europa y América. La aceptación del vals como una danza «decente» señaló la entronización de la burguesía y su victoria sobre la aristocracia que se identificaba con el minué. Durante las primeras décadas del siglo XIX, el vals,20 aquella danza en compás terciario derivada probablemente del antiguo lander alemán (SCHOLES, Percy. 1964: 1226), se estiliza y halla su estructura musical y coreográfica definitiva debido a los esfuerzos, entre otros, de Joseph Franz Lanner y Johann Strauss, el Viejo, quienes elaboraron un tipo de vals que tenía como particularidades su encantadora melodía, su intensión, su ligereza y su gracia, el que fue conocido mundialmente, como vals vienés.21 La moda del vals vienés fue tan intensa que relegó o hizo olvidar otras modalidades coreográficas anteriores. La fiebre del vals es iniciada por Lanner, cuando, como director de una pequeña orquesta, compone algunos valses y otros bailes. El Viejo integraba aquel conjunto orquestal en calidad de violinista. Sin embargo, a pesar que Lanner puede ser considerado como el iniciador de la fiebre del vals, fue el Viejo quien lo desarrolló hasta transformarlo en una verdadera danza de
-----------------19 La resistencia que encontró el vals para convertirse en una «danza de sociedad» fue descrita, alrededor de 1803, por el Dr. Charles Burney en los siguientes términos: «El verbo waltzen, del que este vocablo deriva, lleva implícita la idea de rodar, revolcarse, encenegarse, tumbarse o rodar en la inmundicia de la ciénaga. Nos abstenemos de señalar la analogía que pudiera existir entre estas acepciones y dicha danza; pero, después de haberla visto bailar por un selecto grupo de extranjeros, no podemos menos que pensar cuan intranquila debe sentirse una madre inglesa al ver que su hija es tratada con tanta familiaridad, y lo que es más, al notar cómo corresponden las jóvenes a estas libertades» (SCHOLES, Percy, 1964: 1226-1227). 20 Esta danza ha sido nombrada de modos tan diversos como los países en los que se la interpretó, en inglés se la conoce como vals o waltz, en alemán se la denomina walzer y en francés valse. Se la denomina valsa en portugués y en esperanto se le llama valso. 21 El vals vienés tiene una armonía característica, que está constituida, generalmente, por un acorde en cada compás. Acorde cuya tónica se oye en el primer tiempo, mientras los otros dos tiempos están conformados por el resto del mismo. Al interpretar el vals vienés, a modo de artificio para conseguir mayor vitalidad en el ritmo, se adelanta algunas fracciones de segundo la ejecución del segundo tiempo del acompañamiento. El vals vienés establecido por el Viejo consiste en una sucesión de varias melodías diferentes, en carácter y color, las que son de plácido e insinuante movimiento y de sugestión romántica, y que se hallan precedidas por una introducción, en tiempo lento, que tiene como función, anunciar el tema central y una coda final en la que se recapitulan algunos temas de la pieza. El vals, originalmente, tenía dos partes, en compás terciario (3x4 ó 3x8), de 8 compases cada una. Fue a inicios del siglo XIX, que el compositor alemán Hummel crea la tanda de valses o serie de varios valses, adicionandoles un trío y una coda (Véase, Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana. Tomo 66. Madrid: Calpe, (s.a.). pp. 835-836).

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salón, aunque ello implicó que ambos músicos se conviertan en rivales. Las composiciones de el Viejo alcanzaron gran popularidad debido a que traducían sonoramente el espíritu de Viena. Los valses compuestos por Strauss alcanzaban rápidamente tal popularidad, que para ejecutarlos organizó una orquesta, la Orquesta Strauss. El compositor fue secundado por el hábil editor Haslinger quien supo explotar la popularidad del género musical, y conseguir extender velozmente la fama de Strauss. La Orquesta Strauss fue contratada en Alemania, Inglaterra, Bélgica y Francia, lugares donde obtuvo singular éxito en cada una de sus presentaciones. Al morir el Viejo, el 25 de setiembre de 1849, asumió la dirección de la orquesta su hijo mayor Johann, el Joven, como también se le conocería, llegó a ser el más célebre compositor de valses. La habilidad de el Joven, superó a la de su padre, pues no sólo continuó el camino ya trazado sino que lo enriqueció de un modo inimaginado. No sólo alcanzó a dirigir con solvencia la orquesta heredada sino que la aumentó y perfeccionó considerablemente. Su talento fue de tal magnitud, que se le conoció como el Rey del Vals. Johann Strauss, el Joven, al frente de la Orquesta Strauss realizó, en 1856, un viaje a San Petersburgo, ciudad en la que fue recibido con sumo entusiasmo. A partir de aquella visita iniciaría grandes giras en las que recorrió muchos países, entre ellos Alemania, Italia, Francia y los Estados Unidos de América. La música de el Joven se convirtió en un negocio tan lucrativo, que para atenderlo satisfactoriamente le fue necesario organizar, cuando no contratar, varias orquestas de baile y solicitar la ayuda de sus hermanos Eduard y Josef. Se afirma que el Joven: (...) iba de un lugar a otro para dirigir un par de números con alguna de sus orquestas y –luego de dejarla en manos de algún otro Strauss– corría a otro punto a dirigir la siguiente orquesta.22 Este proceso seguido por el vals vienés nos pone en evidencia la organicidad y coherencia del desarrollo de la música europea, características que se hacen manifiestas en la existencia de una estrecha brecha entre la música popular y la música erudita. La música europea, como totalidad, tiene sus propias necesidades, sus propias tendencias de desarrollo. En otras palabras, posee una dinámica propia que la hace coherente para cubrir las necesidades de la sociedad de la cual es reflejo estético. Las regularidades que se presentan en ella llevan implícitas el surgimiento de tendencias y la aparición de «grandes compositores», pues al constituir una manifestación orgánica y coherente, ningún compositor innovador surgirá como producto de la casualidad, ya que su aparición será la consumación de un incesante proceso de desarrollo.
-----------------22 Citado en SANTA CRUZ, César, 1989: 25.

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El nuevo contexto internacional en que se desarrolló el vals vienés, elaborado por los Strauss, posibilitó su difusión a nivel mundial. Su producción, difusión y consumo respondían a las necesidades del sistema capitalista, ya que no se trató de arte «puro e inmaculado» sino que respondía a ciertos criterios económicos. La música de los Strauss era un objeto de consumo, una mercancía y como cualquier otra debía responder a las condiciones del sistema social basado en la acumulación de capital. Esta característica hizo posible que el vals vienés se propague hacia públicos de otros lugares, donde era considerado como el último grito de la moda. La intención de los músicos y empresarios europeos fue llegar con el vals a todas las sociedades y a todas las clases sociales del mundo entero con la finalidad de obtener mayores ganancias. Como parte del complejo proceso por el que atravesaban la música y los músicos europeos en su búsqueda de nuevos horizontes estéticos y económicos, arriba a suelo peruano el pianista y compositor austriaco Enrique Herz, lo que tal vez constituye uno de los primeros contactos notables entre el público limeño y un afamado concertista del piano. Este pianista y compositor llegó a Lima el año 1850 en una gira de conciertos. Su fama no era casual ni ficticia, pues entre 1825 y 1835 se había convertido en uno de los más celebrados pianistas y compositores para dicho instrumento. Como Clementi, Kalkbrenner y Pleyel no fue únicamente intérprete sino también compositor y fabricante de pianos, desempeñándose en un primer momento como socio de la Casa Klepfer para luego independizarse. Los pianos de la fábrica de Herz compitieron con ventaja contra los de Pleyel y Erard. El trabajo de Herz como compositor era bastante difundido y célebre, pero sobre todo muy bien pagado por los editores. La importancia de Enrique Herz se debe a su pertenencia a esa pléyade de pianistas y compositores que entre 1820 y 1830, dominaron las salas de concierto europeas hasta que aparecieron figuras de la talla de Mendelssohn, Schumann, Chopin y Liszt, quienes constituyeron nuevas cumbres en la técnica interpretativa. Enrique Herz llegó a Lima en agosto de 1850. Su arribo fue sin previo aviso, lo cual no fue obstáculo para que su fama encuentre eco rápidamente. El músico tocó en el Gabinete Óptico, local en que ofreció cuatro funciones. Este ciclo de conciertos concitó gran atención desde mucho antes de su realización. Su primer concierto se realizó el 19 de agosto, interpretando básicamente un repertorio de su propia autoría. Colaboró en esta primera función el tenor G. Fabí. En el segundo concierto, el programa sufrió modificaciones ya que se introdujo, en él, la obra El viaje músico, rapsodia de temas populares e himnos de diversos países europeos, y finalizó con la obra Lima: la zamacueca. En el tercer concierto el tenor G. Fabí fue sustituido por la Srta. Maisondieu; en todos los conciertos de este primer ciclo se incluyeron Fantasías de óperas, El viaje músico, El Carnaval de Venecia, etc.

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Al finalizar sus presentaciones en el Gabinete Óptico, ofreció cuatro conciertos más en el Teatro Principal. En este nuevo ciclo de conciertos repitió los mismos programas de las funciones anteriores, pero agregó algunas improvisaciones sobre diversos temas que proponía el público. La actuación de Herz fue cerrada con «conciertos monstruos» en los que interpretó una marcha compuesta por él mismo, y que se la dedicó a los peruanos, titulada Gran Marcha Nacional Militar. Dicha obra fue ejecutada por 8 pianos, doble orquesta, banda militar y coro masculino. Las funciones estuvieron antecedidas por sendas advertencias dirigidas al público femenino, pues la obra incluía fuego de artillería. Luego de estas presentaciones, Enrique Herz se quedó en Lima unas cuantas semanas más, repitiendo los programas anteriores, pero sin reeditar su éxito inicial. Hasta que en noviembre de 1850 partió a Chile. El mes de junio de 1851, Herz regresa a Lima dispuesto a quedarse por un corto tiempo antes de retornar a Europa. Durante esta segunda estancia en Lima, ofreció nuevos conciertos en el Teatro Principal. Inicia este nuevo ciclo de conciertos el día 9 de junio, interpretando su Rondó Suizo con acompañamiento de orquesta, un andante espressivo y Regreso a Lima terminando con la polka Los encantos del Perú. Los conciertos sucesivos estuvieron conformados por variaciones sobre temas de óperas, obras propias y El viaje músico. También incluyó el cuadro musical La Tapada, que fuera anunciado como la polca titulada Las Gracias de una tapada o El día de San Juan en Lima. En el sétimo concierto, introdujo en el rondó titulado La Embajadora, el entonces célebre baile nacional La Pobreza. Después de cumplir con este ciclo de conciertos Enrique Herz abandona Lima, el día 9 de julio de 1851, para dirigirse a Londres.23 Si bien es cierto que la llegada de Herz contribuyó a la difusión de las tendencias musicales predominantes en Europa,24 su papel más importante consistió en difundir el uso del piano,25 y por lo tanto crear las condiciones necesarias para la difusión y consumo de los nuevos repertorios producidos y editados en Europa.26 Gran parte de estos repertorios consistía en diferentes

-----------------23 BARBACCI, Rodolfo, 1949: 463-464. 24 Se ha sostenido que el vals vienés fue introducido en Lima por Enrique Herz (ACOSTA, Manuel, 1987: 132; FLORES CALDERÓN, 1991: 99), sin embargo el examen de los programas de sus presentaciones no indican que haya interpretado, por lo menos formalmente, algún tipo de vals. 25 Hacia la década de 1840, el piano formaba parte del moviliario de las familias de las clases altas limeñas (GAMARRA, Abelardo, 1907b; RADIGUET, Max, 1971: 45). 26 «En 1824 había, por lo menos en Europa, cien fabricantes de pianos, y en Londres, cincuenta (aproximadamente el número de fabricantes que hay en la actualidad en Nueva York); los que tenían talleres privados producían entre veinte y cincuenta instrumentos al año, y los que eran ya los industriales de la nueva era, cuatrocientos. El negocio de los pianos era tan bueno, que los editores de música para ese instrumento casi no se daban abasto. Afortunadamente, como ocurre con mucha frecuencia cuando aumenta la demanda de un producto, nuevas técnicas hicieron la música más accesible. Al inventar los tipos musicales movibles, se evitó el caro y tardado

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tipos de valses. Esta relación entre la masificación del uso del piano y la popularización del vals es graficada por Abelardo Gamarra cuando afirma: La afición cundió, los chapaleadores se multiplicaron, y ya no hubo zambito guaragüero, ni familia de medio pelo que no tuviera su rangalio, con unas teclas buenas y otras malas, como dentadura de vieja, para tocar en él valses cuyos títulos inventa el Diablo. ‘Acércate para acá’, ‘Cada que te veo suspiro’, ‘No sé que tiene tu mamá’, ‘¿Cuándo nos casamos?’, ‘Las flores y los melocotones’, ‘Tu mirada’, ‘Ya verás lo que es cajeta’, ‘Quién como tú’, ‘Mi abuela tuvo una potra’, ‘Esta es otra’, etc. La chamblaquería de pianos se difundió por todas partes llegando la baratura hasta 40 soles. Un piano de 40 soles es el colmo: ellos, por supuesto, tienen algunos juanetes amarrados con pitas, y algunos sostenidos descascados; recuerdan a esos inolvidables caballos del tranvía inhumanamente llevados a la pica para que sucumbieran bajo las piernas del Bomba; así son estos infelices pianos, condenados a sucumbir bajo los chapaleos de bombas musicales, en jaranas o en bailecitos de familia (La Integridad, Lima, 2/3/1907b). Es probable que el proceso que culmina con la aparición del vals criollo se haya iniciado durante aquella época,27 pues el vals europeo, al difundirse entre sectores cada vez más amplios de la sociedad peruana, será recreado y luego asimilado por la matriz cultural limeña que le impone características específicas a su coreografía, ritmo, melodía, armonía y poesía. Es necesario destacar que los valses criollos aparecen teniendo un texto literario, que permite a compositores e intérpretes expresar sus sentimientos y cantar sus vivencias. También, es importante poner en relieve que no todos los valses compuestos originalmente en Lima fueron producidos, difundidos y consumidos por los sectores populares. Algunos compositores, basándose en motivos populares peruanos, crearon obras con las mismas particularidades del vals europeo y que luego serán difundidas y consumidas por las clases altas.

-----------------proceso de grabar placas para imprimir las partituras, y una ola de piezas para el teclado invadió el mercado. Austria y Alemania compraron sonatas de C.P.E. Bach, Mozart, Haydn, Hiller, Salieri; arreglos para piano (la mano derecha tocaba la melodía) de canciones de las operetas de Mozart, Salieri, Weigl y Muller, arias de óperas de Mozart y de Gluck; y algo flamante y emocionante: valses» (HARMAN, Carter, 1958: 214-215). 27 Aunque no es posible determinar con precisión desde qué año el vals es bailado y apreciado por los distintos sectores de la sociedad peruana, se ha logrado establecer que fue introducido al país, aproximadamente, en la segunda década del siglo XIX, siendo «consumido» principalmente por las clases altas y medias. Juan José Vega en su artículo titulado «El inicio del vals» (1999) presenta importantes datos que permiten tener una idea del proceso seguido por el vals en el Perú durante la primera mitad del siglo XIX.

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c) El Colegio Guadalupe Felipe Pinglo Alva culmina sus estudios primarios al finalizar el año 1911. En el verano de 1912, don Felipe Pinglo Meneses, se apersona al nuevo local del Colegio Guadalupe, ubicado en la Av. Alfonso Ugarte, para comprar el prospecto correspondiente a ese año. Para reunir los documentos que se exigían fue a la Parroquia de Santiago de El Cercado a fin de solicitar una copia de la partida de bautismo del niño, después acompañó al pequeño Felipe al local del Colegio para que se sometiera a un examen médico.28 Luego de reunir los documentos requeridos y realizar todas las gestiones necesarias, el día 30 de marzo de 1912, don Felipe Pinglo Meneses matricula personalmente al pequeño Felipe,29 como alumno del primer año de Media, sección B del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe.30 Felipe Pinglo Alva ingresó al colegio en condición de alumno externo,31 la que mantuvo hasta el fin de su paso. El reglamento del Colegio Guadalupe era sumamente estricto con el horario de ingreso al plantel y como todo alumno externo Felipe tenía que presentarse a las 7.45 de la mañana en la puerta del colegio, salir a las 11 de la mañana y luego volver a las 12.45 e irse a casa a las 5 de la tarde. En caso de llegar retrasado se le conducía a una sala especial bajo vigilancia, hasta que llegara la hora de la clase siguiente y ese mismo día era retenido por dos horas más, luego de la hora de la salida. Tiempo en el que debía hacer los trabajos correspondientes a las horas de clase perdidas.

-----------------28 En el año 1910 se crea la Enfermería del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe, instituyéndose el examen médico obligatorio para todos los alumnos (Véase, SALAZAR, E., 1913). 29 Es necesario remarcar que la dirección dada por don Felipe Pinglo Meneses al momento de realizar la matrícula estuvo ubicada en calle Los Naranjos 1270. Este dato es importante ya que no se sabe en cuantos lugares diferentes a la calle El Prado, vivió el compositor en sus primeros años de vida (véase, Libro de matrícula correspondiente a los años 1912, 1913 y 1914 del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe). 30 Para 1912, el primer año de Media del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe tuvo la siguiente relación de cursos: Geografía, Aritmética, Geometría, Ciencias Naturales, Higiene, Moral y Educación Cívica, Caligrafía y Dibujo. 31 Véanse, Libros de Registro de Alumnos del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe correspondientes a los años 1912, 1913 y 1914. El Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe clasificaba a sus alumnos en 4 clases: los externos, quienes recibían solamente instrucción.Los internos, que recibían, además de instrucción, alimentación y habitación. Los medio-internos, que recibían instrucción y alimentación en el plantel, y finalmente, los cuarto-internos que recibían, además de la instrucción, almuerzo o cena en el Colegio.

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Para cualquier estudiante de la época el tener la posibilidad de estudiar en el Colegio Guadalupe era motivo de orgullo, pues el prestigio e importancia del plantel eran de tal magnitud que el mismo Presidente de la República se encargaba de clausurar el año escolar.32 Los vecinos de las calles El Prado o Los Naranjos vieron pasar al niño Pinglo Alva elegantemente uniformado dirigiéndose a las ceremonias a las que era invitado.33 Sin embargo, a pesar de todo el esfuerzo que desplegó la familia Pinglo, el pequeño Felipe no concluyó con sus estudios escolares aquel año. Las causas de esta situación no han podido ser determinadas.34 Al año siguiente, en 1913, don Felipe Pinglo Meneses decidió que su pequeño continúe y culmine sus estudios de Media. Así que, después de comprar el prospecto, reunió los 21 soles que necesitaba para la matrícula.35 Luego, encomendó a su cuñada, la Sra. María González, viuda de su hermano Alejandro, para que fuese ella quien matricule a su hijo en el Colegio Guadalupe. El 27 de febrero, Felipe Pinglo Alva fue matriculado nuevamente en el primer año de Media, sección C del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe. Esta vez, Felipe pudo concluir sin mayores contratiempos el año lectivo quedando expedito para rendir los exámenes finales.36 Los que se realizaban en el mes de diciembre y debían llevarse a cabo frente a un jurado constituido por profesores del colegio. Eran exámenes públicos a los que no dejaban de asistir los padres, apoderados y algunos curiosos. Aquel año, el pequeño Felipe estuvo matriculado en once materias, pero solamente rindió los exámenes de siete de ellas. El primer examen que rindió el joven Felipe Pinglo Alva fue del curso de Inglés, programado para el 1 de diciembre ante el jurado integrado por los profesores Thompson, Williams y Blume. Dicha prueba la pasó con 17. El siguiente examen fue

-----------------32 El presidente Augusto B. Leguía acompañado por el ministro Dr. Ganoza y el Director General de Instrucción, el Sr. Pérez Figuerola acudieron a la clausura del año escolar de 1911, la que se realizó el día 3 de enero de 1912. 33 El uniforme del colegio era de paño color azul marino, con pantalón recto, dormán de cuello volteado y gorra con visera de hule. A los lados del cuello, en las puntas, llevaba en hilos de oro, el monograma con las iniciales del colegio y en la gorra sobre la frente, un escudo nacional con palma y laurel amarillos. Para conocer el contexto institucional del Colegio Guadalupe durante los años en que Felipe Pinglo estudió en dicho centro educativo véase el trabajo de Antonio ALVA Y ALVA (1944: 65-67; 123-125). 34 No hay evidencias que permitan afirmar si fueron motivos económicos o de otra índole, los que no permitieron que Felipe termine de estudiar el primer año de media en el Colegio Guadalupe en 1912. 35 Las pensiones de este año se distribuían del siguiente modo: 21 soles la matrícula y el primer trimestre, 15 soles el segundo trimestre y 18 soles el tercer trimestre (Véase, Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe. Prospecto 1913). 36 La escala para calificar los exámenes usada en el Colegio Guadalupe era la siguiente: 1 a 5: reprobado; 6 a 10: aplazado; 11 a 16: bueno; 17 a 20: sobresaliente.

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del curso de Castellano y se programó para el 3 de diciembre con el jurado compuesto por los profesores Zavala, Montoya y Esteves Chaltana, quienes le calificaron con 13. El día 4 de diciembre le tocó rendir dos exámenes ante el jurado formado por los profesores Robles, Samanez y Castillo, los cursos fueron Escritura y Dibujo. En Escritura obtuvo 14 de nota. En Dibujo el jurado le puso 10. El día 11 de diciembre se presentó ante el jurado conformado por los señores Valero, Alvarado y Tena para cumplir con el examen de Zoología obteniendo por resultado 17. El día 13 de diciembre ante el jurado constituido por los señores Vásquez, Barrantes y Palomino, Felipe se sometió a un examen de Geografía obteniendo la nota de 13. Finalmente, el 16 de diciembre rinde su examen de Ejercicios Físicos ante el jurado integrado por los señores Gros, Soto y Berrios siendo 12 la calificación obtenida. Aquel año no rindió los exámenes de los siguientes cursos: Historia (1 de diciembre), Aritmética (20 de diciembre), Fundamentos (24 de diciembre) y Música (19 de diciembre). A pesar de ello fue promovido al grado superior.37 Felipe ya tenía 14 años y se encontraba cursando el segundo año de Media. Durante estos años intima con jóvenes músicos algunos años mayores que él, entre los que destacan Víctor Correa y Nicanor Casas. Poco a poco, fue ganándose la simpatía y la confianza de aquellos jóvenes que recorrían la ciudad en busca de alguna celebración para animarla con sus canciones y mozonadas. Consiguiendo acercarse a los músicos y compositores criollos, a quienes había admirado desde muy pequeño, al escuchar las serenatas que le quitaban el sueño o al verlos, desde la ventana o puerta de alguna casa callejonera, animar las fiestas. El primer encuentro del joven Pinglo Alva con la ejecución musical se produjo durante esta etapa; aprende a tocar el rondín interpretando los géneros musicales de moda entre la juventud de aquellos días (MIRANDA, Ricardo. 1989:72). Fueron aquellos amigos quienes van introduciéndole y haciéndole participar de la tradición musical popular limeña. Con ellos aprendió a escuchar, apreciar y ejecutar la música que estaba presente en todos los momentos de la vida limeña gracias a los espectáculos teatrales, cinematográficos y las celebraciones populares. Eran días en que los famosos Montes y Manrique competían con los hermanos César y Manongo Andrade, Julio Vargas y Gamarra y Salerno, en la interpretación del variado repertorio criollo. Tiempos de Miguel de Almenerio, el «borrao» Miflin, Alejandro Sáenz, Justo Arredondo y Pedro Bocanegra, auténticos maestros de la guitarra y el canto, figuras indispensables de la jarana limeña. (MIRANDA, Ricardo. 1989:78).

-----------------37 Véase, Actas de Examen del Año Escolar de 1913 del Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe.

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El 21 de marzo de 1914, Felipe era matriculado nuevamente en el Colegio Guadalupe. Sin embargo, ese año fue muy accidentado para todo el mundo; se iniciaba la Primera Guerra Mundial y, por lo tanto, la economía mundial tuvo que enfrentar múltiples problemas que encontraron su correlato en la economía peruana y, por ende, las economías del colegio y de Felipe Pinglo Meneses sufrieron las consecuencias. Para Felipe se repitió la vieja historia: no logró culminar el año lectivo de 1914. Hasta el momento no ha sido posible determinar si Pinglo Alva culminó en otro centro educativo los estudios secundarios. Su rastro como estudiante se pierde después del período guadalupano. Probablemente, sea durante aquellos años que comienza su participación en la jarana,38 en la fiesta popular, donde irá reafirmando y afianzando su aptitud poética y musical. Paralela a esta situación, la confianza y la amistad entre Felipe Pinglo y Víctor Correa fue en aumento. Al respecto, éste último afirmó: Felipe era un muchachito cimarrón (escapado de su casa) triste y «quedado» que tocaba bien su flautita. Congenió conmigo y se me pegó, al punto que tuve que llevarlo a casa de mi madre; le gustaban las fiestas aunque no tomaba licor y yo lo llevaba a muchas.39 A lo que añadió: Yo he sido como su segundo padre. Felipe era un cimarrón. Sí, antes así le decían a los chicos que se escapaban de su casa. El vivió un tiempo en casa de mi mamá. Allá por el año 1440 (...) Desde pequeño tocaba su flautita. Los mayores le hacían llevar la guitarra; porque antes a nadie le gustaba cargar una guitarra por la calle. Felipe no era ni borracho ni cojo (...) En las fiestas cuando se empezaba a bailar, él se ponía en un rinconcito. No bailaba, era bastante tímido. (...) Pinglo fue un hombre bueno. Tocaba el rondín extraordinariamente bien. La guitarra más que regular. Tenía oído, pero la voz rajada. Parecía una olla rayada (sic). Repito, era como mi hijo.

-----------------38 «La jarana es en Lima en sus primeras décadas considerada como una institución respetada celosamente en sus reglamentos y atributos con los participantes. No se trata de una fiesta común y corriente, la jarana posee un ritual, con sus adeptos que podían hasta ser fanáticos, considerados por otros como disolutos y en consecuencia mal vistos; ser experto en jaranas o dueño de la casa en donde se jaraneaba daba categoría en el vecindario. Proyectaba una buena imagen el saber organizar una. Los criollos de antaño conocían los sitios en donde se realizaban jaranas «de calidad» y a los anfitriones que merecían su llegada. Estas jaranas tenían muy larga duración, se llegaba a varios días seguidos sin que los asistentes abandonaran el lugar ni para dormir, pues se alternaban con el baile, las libaciones, las comidas y los reposos (...) Estas jaranas tenían su pretexto relativo para ser organizadas; en su mayoría eran por celebrar algún acontecimiento de trascendencia para el barrio de donde provenía» (RODRÍGUEZ, Carmen, 1983: 59). 39 En Boletín de la APDAYC, (s.a.), p. 6. 40 No ha sido posible determinar si aquella actitud fue causa o consecuencia de su alejamiento de las aulas guadalupanas.

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¿Sabes por qué? Porque yo lo llevaba a todas partes. El prefería estar conmigo, antes que en su casa.41 Incentivado por la amistad de Correa y de otros compositores e intérpretes de música popular, quien más tarde sería el Cantor de los humildes, fue complementando su conocimiento de la tradición musical polular limeña por diversos medios. Quizás el que estuvo más a su alcance, por ser el más difundido, haya sido El Cancionero de Lima,42 publicación en la que podía encontrar las canciones escritas por sus amigos Víctor Correa y Nicanor Casas, las canciones que Pedro Bocanegra cantaba en los cines, etc. Es probable que Felipe lo leyera con gran interés, debido a la necesidad de conocer la producción de otros creadores ya que durante aquella época los compositores populares eran muy celosos con sus creaciones. Quienes pertenecían a un barrio determinado cuidaban que los cantores de otros barrios no aprendieran sus canciones. Esta situación se prolongó hasta la segunda o tercera década del siglo XX.43

Dos destacados compositores e intérpretes de música popular limeña, amigos de Pinglo: Carlos Saco Herrera y Paco Vilela
-----------------41 En TAMARIZ, Domingo, 1986: 65-66. 42 El Cancionero de Lima fue una publicación semanal editada por la Imprenta Ledesma. Esta publicación inicia su circulación a mediados de la década de 1910. El Cancionero resumió toda la inquietud artísticomusical popular de las primeras décadas del siglo XX. Representó un medio eficaz para difundir el aspecto literario de las canciones populares. También sirvió para iniciar y afianzar la fama de algunos intérpretes y compositores populares. El Cancionero de Lima fue, por mucho tiempo, un efectivo vehículo para difundir los textos literarios de las canciones que tradujeron el sentir de los personajes populares, sin embargo con el advenimiento y multiplicación de otras publicaciones de la misma índole entraría en un proceso de lenta extinción. 43 Incluso Felipe Pinglo, en algún momento, fue reacio a dar a conocer la letra de sus canciones. Se cuenta que los cantores amigos suyos tenían que ingeniárselas para escribir a escondidas las letras de sus canciones mientras éste las cantaba (Véase, el testimonio de Víctor Correa en Boletín de la APDAYC, (s.a.), p. 6).

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El compositor acompañado de su cuñado Alejandro Rivera

Pedro Espinel (1908-1981), pianista, guitarrista, cantante y compositor. Amigo y compadre de Pinglo.

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III. LA MÚSICA Y EL AMOR
Para ti Tengo impresa una sonrisa en papel jabón Mírame que haces crecer la yerba de los prados Mujer mapa de música claro de río fiesta de fruta1

a) El primer vals El período comprendido entre los años 1914 y 1920 debió ser para el joven Pinglo Alva una época de nuevas experiencias, tanto en su vida afectiva como en su vocación literario-musical. Durante aquel tiempo fue que desarrolló sus aptitudes musicales. Aprendió los rudimentos de la ejecución de la guitarra, entrando en contacto más estrecho con los distintos géneros musicales extranjeros que, de diversas formas, empezaban a llegar a Lima. Aquellos géneros musicales procedían de los Estados Unidos y no guardaban relación alguna con la música a la que estaba habituado el público limeño. El cake walk,2 el one step,3 el fox trot4 y el shimmy,5 a los que debía agregarse el
-----------------1 Poema titulado Poema de Carlos Oquendo de Amat. En 5 metros de poemas. Lima: Perugraph Editores, (s.f.). 2 CAKE WALK fue una danza popular norteamericana que se puso de moda en los primeros años del siglo XX. Las palabras cake-walk significan danza de la torta. La bailaban en pareja, llevando cada uno de los bailarines un látigo en la mano. Avanzaban a saltos y con el cuerpo doblado hacia atrás con el tronco casi horizontal y, a veces, en «posición obscena». La música del cake-walk es alegre, de ritmo entrecortado y acelerado al final (Enciclopedia Universal Ilustrada Europeo Americana. Tomo 10. Madrid: Espasa Calpe, 1979: 500). 3 ONE STEP es nombre de un baile norteamericano que se extendió por todo el mundo en el período de la popularidad del jazz y del fox-trot. Es algo más vigoroso que el fox-trot y su compás es dos por cuatro (SCHOLES, Percy, 1964: 864). 4 El FOX TROT fue una danza popular norteamericana, que se difundió por todo el mundo a partir de 1913. En Europa se puso de moda con las orquestas llamadas «Jazz Band». Fox-trot significa trote del zorro sin duda por imitar los bailarines la cautelosa marcha de dicho animal. Fue, por lo general, danza de parejas. Su música tuvo carácter alegre y movimiento moderado. Tuvo dos partes en modo menor, con un trío en modo mayor, y coda sobre el tema inicial. Su música fue una especie de ragtime, en ritmo de marcha lenta o rápida. Engendró algunas variantes como el charleston y el black bottom, y entonces la palabra fox-trot tendió a convertirse en una especie de término genérico. (Veáse SCHOLES, Percy, 1964: 528) 5 El SHIMMY fue, también, un baile de origen norteamericano, muy popular cerca de 1920. Era un ragtime en compás binario, de dos tiempos. Un sabio lexicógrafo alemán deriva ese nombre de la palabra coloquial «chemse», y da como motivo de su adopción el sacudimiento de los hombros, característico de esa danza. El gato sobre el teclado de Zez Donfrey –aunque está en cuatro tiempos– fue considerado como el ejemplo popular sobresaliente de este baile (Véase SCHOLES, Percy, 1964: 1110).

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tango argentino, se apoderaron del gusto de los diversos estratos sociales. La difusión de estas y otras manifestaciones musicales, tanto nativas como foráneas, se realizó de diversos modos, siendo el fonógrafo uno de los más novedosos e importantes. El fonógrafo que se vio y escuchó por primera vez en Lima, durante las últimas décadas del siglo XIX, fue el fonoautógrafo6 al que los limeños denominaron «fonógrafo de tripa». Alrededor de dicho aparato la gente se aglomeraba, con la finalidad de oír las grabaciones de arias y dúos, fragmentos de óperas y danzas (GAMARRA, Abelardo, 1907b). Con el incesante avance de la tecnología aparece el fonógrafo7 que en Lima fue llamado como fonógrafo de corneta, en poco tiempo, ocupará el lugar del fonógrafo de tripa como medio de distracción. Después de la aparición del fonógrafo de corneta, el fonógrafo de tripa aún constituía un aparato novedoso y estuvo siendo exhibido, por algún tiempo más, como novedad en plazuelas y mercados, donde sectores sociales más amplios y diversos pudieron apreciarlo (Véase, El Comercio, edición de la tarde, 26/1/1895). La aparición del fonógrafo de corneta está emparejada con el surgimiento de una costumbre social, que puede denominarse «fonografeo», que consistió en hacer escuchar al visitante de una casa gran cantidad de cilindros fonográficos (GAMARRA, Abelardo. loc. cit.). Esta costumbre prevalecerá por varias décadas hasta que la presencia del fonógrafo sea asimilada y, por ende, la música conservada y reproducida por medios mecánicos se convierta en un elemento más de la vida cotidiana. Con el perfeccionamiento del fonógrafo y la aparación del disco fonográfico,8 que desplazó rápidamente al cilindro, la música llegó a un nuevo público

-----------------6 «En 1857, Leon Scott crea el fonoautógrafo. Es un aparato provisto de un embudo que recogía las vibraciones sonoras y las enviaba a un papel impregnado de grasa y conectado a una cerda de jabalí que al vibrar dejaba unos surcos en un cilindro recubierto también con negro de humo» (GUTIÉRREZ E., Luis, 1979: 73). 7 «El invento es descrito así por Díez Casen: ‘La onda sonora provocada por la voz era dirigida y aumentada su potencia por el embudo. Luego golpeaba una membrana de pergamino situada en el fondo del embudo y la hacía vibrar. La vibración, por su parte, hacía oscilar una punta de acero, que estaba conectada a otra parte de la membrana apoyada sobre la superficie de un cilindro de latón recubierto por una delgada lámina de estaño. El cilindro, provisto de un tornillo, se desplazaba lateralmente por la acción del citado tornillo, para permitir hacer una incisión que no se montara sobre la anterior. Un peso en caída libre contribuía a regular la colocación del cilindro, por medio de un mecanismo de relojería. Una vez que el cilindro grabado volvía a su posición inicial y la punta del acero volvía a recorrer el surco ya grabado, la membrana recibía una nueva vibración y con ayuda del embudo, que actuaba ahora como amplificador, permitía reproducir los sonidos grabados’. En 1890, el fonógrafo comenzaba a utilizarse en fiestas, pero es en 1899 cuando Edison le incorpora un nuevo perfeccionamiento al sustituir la capa de estaño por cera. Con la colaboración de un fabricante de velas de Washington, Summer Tainter, se inicia la producción comercial, todavía muy encarecida porque no había posibilidad de sacar copias. Por ello, los cantantes de ópera y café concierto, grababan hasta 80 cilindros diarios. Después se sustituye la membrana de pergamino por una hoja de mica, cambiando el cilindro de cera por uno de metal, que permitía ya la tirada de copias» (GUTIÉRREZ E., Luis, 1979: 73,74). 8 «Dentro del período de conservación y reproducción del sonido por medios mecánicos aparece un nuevo soporte que será definitivo: el disco. Su inventor es Emil Berliner, que obtiene la patente en 1887. Al principio, el nuevo aparato, el gramófono, grababa sobre un disco de cristal recubierto con grasa endurecida. Después pasa a ser de zinc con una capa de cera. Más tarde, Berliner, mecánico alemán emigrado a Estados Unidos, desarrolla

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que pudo escuchar y apreciar a famosos intérpretes ejecutando las más variadas manifestaciones musicales. Esta nueva situación implicó el nacimiento de una industria cultural fonográfica que representó un negocio altamente lucrativo, pero con necesidades y características propias.9 En este contexto, en el mes de agosto de 1911, una noticia alborotaba el ambiente artístico limeño: se anunciaba que el dúo conformado por Eduardo Montes y César Manrique viajaría rumbo a Nueva York (EE.UU.) «con el objeto de que la ‘Columbia Fonograph & Company’ imprimiera discos con las canciones populares nacionales, por cuenta de la conocida casa Holtig & Cia.».10 Como producto de dicho viaje este dúo grabó 91 discos dobles con 182 piezas, en 5 series de 18 cada una, abriendo la posibilidad que la música popular peruana llegue a públicos de distintas partes del mundo. La presencia en el mercado peruano de los discos grabados por Montes y Manrique le dio mayor seriedad y notoriedad a la música popular peruana ya que era una de las primeras manifestaciones «nacionales» que los «empresarios culturales» peruanos se interesaron en grabar, obteniendo como resultado de su comercialización considerables beneficios económicos.11 Aunque no se ha establecido con precisión el modo en que se difundieron las coreografías de los bailes que se apoderaron del gusto de los habitantes de los barrios populares limeños, es importante tener en cuenta el papel que al respecto desempeñaron los espectáculos cinematográficos y revisteriles. A esta modalidad de transmisión de las coreografías hay que añadir a los profesores que impartían clases en las diversas academias de baile que había en Lima. Es seguro que los bailes no se conservaron inalterados, ya que al llegar a difundirse entre los negros y mestizos, estos deben haberlos alterado de algún modo. Felipe, que probablemente empezaba a descubrir la seducción de los secretos de la noche, encontró en la fiesta el lugar donde hacer realidad su anhelo de sentir en los labios el sorbo cómplice del licor, que requería su

-----------------un sistema de tirada de copias utilizando una matriz de cobre de la que luego se producían discos positivos por sistemas galvánicos. En 1905, los discos de cera ya eran sustituidos por otros fabricados con una mezcla de goma, laca, caolín y polvo de pizarra. Con ello queda sustituido definitivamente el cilindro. El primer cantante que grabó un disco fue el irlandés John O. Terrel. Pero el más famoso sería Enrico Caruso, que se convertiría en el primer mito discográfico» (GUTIÉRREZ E., Luis, 1979: 74). 9 Se afirma que existe una «industria cultural» cuando los bienes y servicios «culturales» se producen, conservan y difunden según criterios industriales y comerciales, es decir, en serie y aplicando una estrategia de tipo económico, en vez de perseguir una finalidad de desarrollo «cultural». 10 Revista Variedades, Lima, 17/2/1912, pág. 199. 11 «El señor Holtig fue el iniciador de la música peruana en discos fonográficos, enviando, sin omitir gasto alguno a los conocidos artistas, Montes y Manrique, a los Estados Unidos, para que impresionaran las canciones peruanas, alcanzando éxito tan asombroso que sólo en 8 meses se vendieron 25,000 discos de estas canciones» (En, Revista Variedades, Lima, 20/05/1914, pág. XVIII).

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ánimo adolescente para entregarse a la música y a la poesía. La fiesta, ese lugar en el que predomina la fantasía y el romance furtivo, fue el sitio en que Felipe halló el sentido, la dirección para sus esfuerzos juveniles. Fue «la fiesta», que no importaba donde se hiciera, el lugar al que Felipe Pinglo enrumbó su delgada figura y orientó su nostálgica mirada. Fue en la fiesta popular,12 que Felipe entró en mayor contacto con las bellas letras y melodías de los valses criollos. El vals criollo, con manto de noche y cetros de felicidad, pena, risa y quebranto, reinó en la jarana.13 El gusto musical de las clases populares más pobres y más «ignorantes» estaba dominado por el vals criollo, y como toda manifestación artísticocultural nacida de estos sectores sociales no era considerada decorosa, sino «música de chusma» y por lo tanto carente de «buen gusto».14 Sin embargo, entre algunos individuos de las clases dominantes esta expresión artísticomusical fue ganando adeptos siendo Alejandro Ayarza Morales, Karamanduka, quien pretendió asumirla dándole nuevas temáticas literarias acorde con sus vivencias y concepción del mundo. El esfuerzo artístico desplegado por Karamanduka fue tal vez el primer intento de asumir el vals criollo por un grupo social distinto a su legítimo creador.15 En un ambiente lleno de noticias sobre asombrosos adelantos científicos y tecnológicos, en medio de agudas transformaciones político-sociales a nivel mundial, el año 1917, Felipe compone Amelia su primer vals criollo,16 con el cual entra a participar activamente de la tradición musical popular limeña.

-----------------12 Véase la descripción de la fiesta familiar popular elaborada por César SANTA CRUZ (1989: 31-37). 13 «(...) estas jaranas tenían todos los ingredientes básicos de la integración, tanto económica como espiritual, la participación era total con el fin de continuar celebrando la fiesta con mínima noción del tiempo. La necesidad de gozo de los limeños y sobretodo de las capas populares hacía olvidar las responsabilidades asumidas (trabajo, hogar, etc.) con anterioridad, las presiones económicas y sociales tendían a su descarga o escapatoria en la concurrencia a una jarana. La alegría era mayor y las depresiones disminuían. Los sectores bajos de la población encontraban en las parrandas, «faes», jaranas; la compensación suficiente a su modo de vida y una fuga de la realidad, que si bien era momentánea, se trataba de ampliar hasta los extremos más duraderos (una semana o más); en un mundo en el que, el incipiente proletariado y la clase trabajadora carecía de conciencia de grupo, de ambiciones, de recursos y más aún de consideraciones por parte de las otras esferas; las fiestas criollas evidenciaban la urgencia de los sectores populares por salir de su status quo, de lo establecido y de la monotonía rutinaria de un obrero o artesano, albañil o carpintero que no podía disfrutar como las clases más acomodadas de un concierto, una obra teatral, o una charla en el ´Palace Concert´. Los eventos de esta índole en donde el licor y el baile caldeaban los ánimos, rompían los esquemas a una Lima cargada de prejuicios y antipatías morales y sociales; tal vez sea este el hecho que hacía de la jarana algo mal visto pero también llamativo para los ‘niños bien’ de la cultura limeña» (RODRÍGUEZ, Carmen. 1983: 71-72). 14 «La marinera tuvo un estatus mayor que el vals entre los pobladores limeños, si bien no fue aceptada por las esferas altas de la sociedad como ritmo del que ellos pudieran disfrutar, lo consideraban como un elemento de nuestra idiosincracia. Quizás debido a la profunda enraización de la marinera en nuestra costa desde la época de la colonia» (RODRÍGUEZ, Carmen. 1983: 85). 15 Véase, BASADRE, Jorge. 1965: 4617. 16 Víctor Correa contó que la música del vals criollo Amelia, está inspirada en una pieza que Felipe Pinglo escuchó durante una retreta ofrecida por la Banda de Gendarmes en la Plaza de Santa Ana. También, afirmó que Pinglo le ponía letra a los temas estrictamente musicales que aprendía. (Véase, TAMARIZ, Domingo, 1986: 65-66).

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Se afirma que durante el primer semestre de 1916, Pinglo Alva ingresa a trabajar como operario en la imprenta El Gráfico. Que trabajó como empleado de alguna casa comercial del centro de Lima (MIRANDA, Ricardo, 1989: 76). También que laboró en la antigua Fábrica de Gas de Lima (COLLANTES, Aurelio. 1977: (13)). Sin embargo, ninguna de estas aseveraciones ha podido ser probada documentalmente. Una incertidumbre similar existe en cuanto al conocimiento de su domicilio, aunque es de presumir que aún vivía entre las calles El Prado y Los Naranjos acompañado de sus tías Ventura y Gregoria. La imagen de don Felipe Pinglo Meneses no aparece activamente durante esta época. No se sabe si se casó nuevamente o si mantuvo algun tipo de relación afectiva posterior a la muerte de la madre del compositor.17 Desde los tiempos en que Felipe estudiaba la secundaria en el colegio Guadalupe (entre 1912 y 1914), se había presentado en Lima un activo y nunca antes visto movimiento social encabezado por los obreros. Movimiento que venía gestándose desde el año 1905, cuando las organizaciones obreras peruanas cambiaron su concepción mutualista. Estas organizaciones, en abierta lucha, buscaban conquistar la jornada laboral de 8 horas. De ese modo, una tras otra, fueron sucediéndose huelgas, paros, motines, etc. La orientación ideológico-política preponderante era el anarcosindicalismo. La primera gran conquista se da en 1911, cuando los trabajadores logran que se promulgue la ley 1378 sobre accidentes de trabajo. En 1913 los jornaleros del Callao, después de una penosa y prolongada lucha consiguieron el establecimiento de la jornada de 8 horas. Esta situación condujo al gobierno a reglamentar las huelgas. Después de violentos sucesos en Vitarte, los obreros textiles consiguen la disminución de la jornada de trabajo y la anulación de la jornada nocturna. El avance en la organización de los obreros, alentada por ideas anarquistas, permitió que se llegue a concretar la jornada laboral de 8 horas para todos los trabajadores del país en el año 1919. La aguda crisis económica, precipitada por la mala administración del Estado y por la secuela económica que sucedería a la Primera Guerra Mundial, hizo que el costo de vida fuera tan elevado que vivir resultara verdaderamente penoso. Los obreros no lucharon únicamente por la reducción de la jornada laboral sino también por una vida digna para el resto de la sociedad peruana, es decir, por el abaratamiento de las subsistencias y por el derecho de cualquier ciudadano a expresar libremente sus ideas. Es posible que Felipe Pinglo haya visto los épicos levantamientos de los trabajadores para mantener o conquistar sus justos derechos.

-----------------17 El padre del compositor falleció el 4 de noviembre de 1932 (TOLEDO, Gonzalo, 1992: 63).

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Seguramente escuchó los argumentos por los cuales se pensaba que debía reducirse la jornada laboral y, tal vez, haya hojeado Claridad aquel diario desde el cual José Carlos Mariátegui, lanzó su apoyo solidario a los manifestantes.18 La agobiante situación económica que afrontaron las clases populares hacia el año 1919 y que generaría las condiciones para la protesta social generalizada, quedó registrada en la siguiente canción:
LA CARESTÍA DE LAS SUBSISTENCIAS19

Tanto han subido las subsistencias, bárbaramente, de un modo atroz, que ya los pobres comer no pueden, ni alimentarse con pan ni arroz. «¡Señor alcalde, señor alcalde, necesitamos por caridad, que nos proteja, señor alcalde, que nos proteja su autoridad!» La carne se halla también muy cara, y hoy para colmo de nuestro mal, en vez de vaca creo que se mata perros y burros en el camal. «¡Señor alcalde, señor alcalde, necesitamos por caridad, que nos proteja, señor alcalde, que nos proteja su autoridad!» Hasta el azúcar y demás cosas que tanto abundan en el Perú suben y suben más cada día, y hasta escasean, por Belcebú. «¡Señor alcalde, señor alcalde, necesitamos por caridad, que nos proteja, señor alcalde, que nos proteja su autoridad!»

-----------------18 Para tener una idea sobre la prensa destinada a un público obrero durante aquel período véase el trabajo de Rufino Gonzalo ESPINO (1983). 19 «One-step de combinación. Música de El Zorzal y de una antigua zarzuela cómica». En El Cancionero de Lima, n.° 205.

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Hoy imploramos, si es que no quieren vernos muy pronto desfallecer, que bajen todas las subsistencias y las casas el alquiler. «¡Señor alcalde, señor alcalde, necesitamos por caridad, que nos proteja, señor alcalde, que nos proteja su autoridad!» Muchas familias que son decentes y que trabajan con honradez, con la pobreza más franciscana comen al día sólo una vez. «¡Señor alcalde, señor alcalde, necesitamos por caridad, que nos proteja, señor alcalde, que nos proteja su autoridad!» b) Romance y matrimonio El período de la vida de Pinglo comprendido entre 1920 y 1928 es poco conocido. Durante aquel tiempo, el contexto artístico-musical limeño sufre algunas transformaciones debido a la gran presencia de la música norteamericana y del tango. Estas formas musicales tenían cada vez mayor difusión, lo cual provocó que los compositores, tanto populares como académicos, se interesaran en aprender los secretos de su ritmo, melodía y armonía. Situación que con el transcurso del tiempo generaría un fenómeno de «falsificación folclórica» ya que compusieron obras adaptando motivos «incaicos» a tales ritmos, apareciendo el inca-step, el fox-incaico, el camel-trot incaico, el swin incaico y otras mezclas. Como principales representantes de esta tendencia se pueden mencionar a Carlos Valderrama y Rosendo Huirse, entre los músicos académicos, y a Carlos Saco Herrera, entre los compositores populares (Véase, LLORENS, José, 1983: 97-116; RAYGADA, Carlos, 1944: 910-922). El ambiente musical popular limeño de aquellos años no era el más propicio para la ejecución de valses criollos, pues las fiestas populares eran animadas por la música foránea emanada en gran medida de los fonógrafos y reproducida por los conjuntos musicales. La creatividad popular encontró nuevos motivos musicales y literarios.20

-----------------20 A esos años Jorge Basadre los denomina «el período crítico de la canción criolla» (1965: 4617).

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Con los profundos cambios en la estructura socioeconómica del país, la presencia de los géneros musicales esencialmente norteamericanos,21 unidos a los adelantos tecnológicos en materia musical, llegaron a públicos cada vez mayores. Esta presencia introdujo una serie de elementos que modificaron sutil pero contundentemente, la percepción del mundo de los distintos grupos sociales peruanos, principalmente urbanos. Los nuevos géneros musicales que se «adueñaron del gusto de la gente» (el one-step, el two-step, el cake-walk, el charleston, el fox-trot, el camel-trot, el shimmy, el blues, el jazz y el tango) no desplazaron completamente a los couplest, a la mazurca, a la jota, a las cuadrillas y a los pasillos, pues toda esta música era difundida y consumida en las celebraciones populares. En las jaranas de los Barrios Altos de El Carmen, como en las de otro barrio popular de cualquier parte del mundo, se hallaban presentes todas las manifestaciones musicales de moda aquel momento. El tremendo arraigo que tuvieron estas expresiones artístico-musicales motivó que los sectores obreros identificados con determinada tendencia político-ideológica, utilizaran sus melodías para cantar sus vivencias, para acompañar sus luchas, para denunciar los abusos o para sencillamente expresar sus sentimientos. Algunos sectores obreros crearon sus propios textos y los reemplazaron en las canciones originales utilizando un recurso propio de la creatividad popular del cual ningún compositor criollo, incluido Felipe Pinglo y los de su generación, pudieron escapar. Así, los géneros musicales foráneos fueron utilizados como un modo de difundir prédicas políticas y hacerlas inteligibles para los sectores sociales menos instruidos. De tal modo, la música de moda cambió su contenido, su mensaje socialmente determinado pero creado en forma inconsciente, el que fue reemplazado por otro, creado y difundido conscientemente. Esta música pasó de «alegre y jaranera» a ser «consciente y combativa», pues la finalidad con que fue creada, difundida y consumida no era el baile ni la mera diversión sino que buscaba crear y afianzar una concepción ideológica del mundo y una posición política específica. En otras palabras, esta nueva modalidad de emplear la música popular no poseía la única intención de entretener y divertir sino que respondía a la inquietud social de ciertos intelectuales que, al unirse con los obreros, buscaron difundir doctrinas político-sociales cuya finalidad expresa era cambiar el sistema socioeconómico imperante.22

-----------------21 La música foránea en Lima no se difundió únicamente a través de los discos sino también a través de los rollos pianola. Algunos rollos para pianola a pesar de ser perforados en el país contenían, en no pocos casos, música extranjera. Para tener una idea de las canciones que se escuchaban en Lima durante los años 20 y 30 es necesario revisar detenidamente los listines publicados por las casas musicales, en los que se ofrece al público las últimas novedades en discos, rollos para pianola y música impresa (véase, el diario El Comercio de las décadas señaladas). 22 Movidos por esta inquietud aparecieron conjuntos musicales conformados por obreros que comulgaban

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De esta manera, el cancionero popular se ve enriquecido por gran cantidad de canciones cuyo contenido literario es diferente al original, pero que transmitía un mensaje acorde con una determinada concepción del mundo y un proyecto político. Esta actitud era el eco de lo que acontecía en Europa, Norteamérica y en algunos otros países latinoamericanos. Es así como el contenido literario de valses criollos, one steps y otros géneros musicales fueron reelaborados con motivos muy diferentes a los originales, pues tenían temáticas revolucionarias anarco-sindicalistas. La música popular cambió su lugar; no solamente se la interpretó y apreció en los callejones, en las presentaciones artístico-musicales o en las fiestas populares, sino que también se difundió, aunque con textos literarios diferentes de los originales, en fábricas y sindicatos. Fue así como aparecieron las siguientes canciones:
LA OBRERA23

Que cante ya la obrerita anhelante las fuertes notas de los himnos rojos; que pregone su dolor sangrante borrando el llanto de sus ojos. Ya debe marchar la triste obrera, cantando a las masas libertarios sones, hacia la armoniosa, gran Quimera que inunda de alegría los corazones. Que altiva, agite el rojinegro trapo, y al futuro pueblo de belleza que conduzca las legiones del harapo al son de la incendiaria marsellesa. Ven linda mujer al nuevo pueblo librando de los amos tus hermosos niños; sirve al pobre viejo de consuelo
-----------------con los ideales anarquistas, entre ellos el más destacado era el Centro Musical Obrero, que desarrolló sus actividades entre los años 1922 y 1924, cuyo director fue Delfín Lévano Gómez (véase, LÉVANO, Edmundo, 1998). 23 «Polca, con música de La Gitanilla» (En ESPINO, Rufino. 1983). La autoría de esta obra es atribuida a Víctor Correa. Sin embargo, se ha establecido que Correa es autor únicamente de la letra conocida pues la música pertenece a un «vals paso doble español» (FLORES, Oscar. 1991: 102). El texto literario creado por Víctor Correa dice: Se acerca ya la gitanilla ardiente/ de hondas pupilas y de labios rojos/ que viene con su amor ferviente/ brindando placeres con los ojos.// Ella sabe cantar de cierto modo/ arrojando a los aires las perfumadas flores/ toca la pandereta con los codos/ brinda la poesía de los amores.// Cuando abre sus encendidos labios/ esa gracia bella y coqueta/ entona sus cantares con agravios/ al son de su incansable pandereta.

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y aleja la maldad con tus cariños.
EL INDIO REBELDE24

El Sol es del indio el Dios porque al darle su luz dora el fecundo trigal que es pan y amor. Sufrir la injusticia es hoy para el indio un deber: pero él espera con fe su redención. Por eso lucha con afán contra el gamonal: quiere que tenga ya fin el dogal del feudal. Su voz él levanta hasta el Sol que le infunde valor para poder conquistar su libertad. Rebelde el indio ya no quiere ser esclavo porque él hoy sueña con la Nueva Sociedad de los libres productores de la tierra que ya no sufren los rigores del Capi(tal) ya no añora de los incas el ... ya no quiere ser siervo de ... hoy él lucha contra todos ... hoy él reclama para ... La prédica del movimiento anarco-sindicalista, entre otras cosas, tuvo gran cantidad de adeptos debido a las duras condiciones en que se desarrollaba la vida cotidiana de los sectores populares. Durante aquellos años, los obreros muchas veces tenían que hacer horas extras, tras lo cual tampoco veían completamente cubiertas sus necesidades mínimas, especialmente las alimenticias, lo que generaba que estén propensos a contraer diversas
-----------------24 «Música del jazz-camel Cuando el indio llora» (En ESPINO, Rufino.1983:108-109). El autor de esta obra es Carlos Alberto Saco Herrera y su texto literario original dice: Son los rayos del sol/ luz divina en el ser/ herencia paternal/ de amor y fe,/ de la tribu imperial/ y cuando el sol oculta/ su ardiente resplandor/ es cuando el indio llora/ trémulo de dolor/ y convierte su llanto/ en notas de quena/ muy grande es su dolor./ El indio gime por su rey y señor/ La aurora duerme y ya todo es bonanza./ El sol no alumbra y sus luces/ ya se han ido y en el silencio/ de las noches sin estrellas./ El indio llora/ El indio gime por su Dios. Cuando el indio llora tuvo mucha popularidad, entre otras razones porque su música fue difundida en «rollos para pianola», los cuales eran (¿producidos?) vendidos en la Casa Brandes. (Diario El Comercio, Lima, 15/3/1925, pág. 4).

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enfermedades, especialmente la tuberculosis. A esta carencia en su alimentación se le añadía su predisposición a no descansar lo suficiente. La poca alimentación y el poco descanso, hacían de los obreros hombres proclives a contraer cualquier enfermedad (ESCATE, Miguel, 1930 : 16-17, 43). Éste era el medio social en el que Felipe Pinglo componía sus canciones acompañado de su guitarra. Estos hombres que vivían en duras condiciones materiales, bebiendo alcohol, alegraron su existencia con las canciones del joven compositor, sintiéndose dignos de vivir, soñar y ser felices a pesar de todo lo que enfrentaban a diario en su hogar, en su trabajo y en la calle. El 24 de mayo de 1925, Felipe es invitado a una reunión en casa de María Eloísa Urrutia ubicada en la calle Rufas 12525 (MIRANDA, Ricardo, 1989: 86), lugar frecuentado por distintos intérpretes y compositores criollos, «ahí se tocaba la guitarra y cantaba. Se formaba una especie de peña» (Testimonio de Juan Ríos, en Domingo TAMARIZ, 1986: 67). En aquella reunión conoce a Hermelinda, hija de la dueña de casa. Hermelinda era alta, bien esbelta, simpática. Tendría entonces 18 o 20 años y Felipe andaría por los 25 o 26 (...) y como se enamoró de Hermelinda (...) ya paraba en Rufas y ‘Siete Pecados’ (Testimonio de Juan Ríos, loc. cit.). Debido a este interés por Hermelinda Rivera, Felipe se integra más a Alejandro, hermano mayor de Hermelinda, al que hace partícipe de sus correrías por la esperanza y la madrugada, por las jaranas a las que era invitado para animarlas con sus versos, con su voz y con su música. Se ha sostenido que por aquellos años Felipe laboraba en la Compañía de Gas. Posteriormente, abandona dicho trabajo e ingresa a la Dirección General de Tiro Civil del Ejército, en condición de contratado, ganándose pronto la amistad y admiración del entonces mayor del ejército Luis Salmón (COLLANTES, Aurelio. 1977: (14)-(15)). Cuentan que una noche Felipe Pinglo dedica a Hermelinda su vals criollo titulado Semblanza pidiéndole después, que se casara con él y sea su compañera más allá de la muerte, del tiempo y del recuerdo.26 Los padrinos de matrimonio fueron, el entonces mayor EP, Luis Salmón y su esposa la
-----------------25 Actual primera cuadra del jirón Huanta. 26 No ha sido posible determinar documentalmente la fecha ni el lugar exacto donde se casaron Felipe y Hermelinda. Fruto de la unión conyugal nacerían años más tarde Carmen (16/07/1926) y Felipe (21/03/1928). Es pertinente resaltar que durante aquellos años el modo más común de edificar una familia dentro de los sectores populares era la convivencia. Esta situación se debió a que el acto mismo del matrinomio formal no brindaba mayor apoyo a la pareja. Es necesario tener en cuenta que la convivencia entre varón y mujer se manifestaba en un contexto socio-cultural en el que se premiaba la virginidad y el matrimonio eclesiástico. Sin embargo, las relaciones entre varones y mujeres tenían la particularidad de poner en relieve las consideraciones económicas antes que otros valores.

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señora Jesús Hidalgo (MIRANDA, Ricardo, 1989: 86). La joven pareja instaló su domicilio en la calle Penitencias n.° 180, int. A.27 El lugar elegido por los jóvenes esposos fue un «callejón de un solo caño» con una fachada de dos pisos y en la entrada una pulpería, lo que daba cierta comodidad para las compras, pero con el inconveniente de no tener agua ni desagüe en cada departamento. Felipe y Hermelinda iniciaron su vida conyugal como miles de recién casados: viviendo en un callejón, ya que los sueldos no alcanzaban para acceder a otros tipos de vivienda. Cerca de la calle Penitencias, el lugar en que Felipe y Hermelinda establecieron su hogar, quedaba la calle Capón, que era el principal lugar de residencia de los migrantes chinos y famoso porque allí se ubicaban los principales centros de corrupción de la época, los fumaderos de opio, lugares en los que el opiómano le rendía culto a su droga divina. La población limeña condenaba el consumo de opio.28 Tal desaprobación estaba relacionada con prejuicios producto del desprecio e intolerancia por la cultura china y el tipo físico de los migrantes asiáticos en el Perú.29 Los peruanos de «pura cepa» veían en los chinos a los causantes de gran parte de los problemas sociales de la época.30
-----------------27 Esta calle se ubicaba en el distrito IV que abarcaba el área delimitada por la Av. Abancay y la calle Huanta y entre la calle Amazonas colindante con el río Rímac, hasta el cuartel de Santa Catalina. «Esta zona (era) relativamente moderna según los materiales de las edificaciones y puede considerarse bien servida. A pesar de ello, es una zona relativamente tugurizada ya que se registraron 40 habitantes por casa de vecindad y 17 por cada 10 cuartos» (TEJADA, Luis, 1988: 35-36). 28 Inicialmente las autoridades peruanas fueron tolerantes con el consumo de opio por parte de los migrantes chinos. Para controlar su expendio se creó el Estanco del Opio, dependiente de la Caja de Depósitos y Consignaciones. Según datos que diera a conocer dicha entidad, la importación de opio, el año 1925, ascendió a 4 077.093 libras y el año 1926 llegó a 513.08 libras. Cuando el consumo de opio aumenta y alcanza a sectores sociales diferentes de los chinos, haciéndose evidente una realidad, las autoridades se ven obligadas a promulgar la ley 4428 que prohibía la «explotación de los fumaderos de opio». Sin embargo, dicha ley fue parcialmente acatada ya que continuó en funcionamiento «el Estanco del Opio, cuya mercantil existencia autoriza y patrocina las fumerías», sin poder evitarse «la diseminación de esta droga iniciadora de gran parte de los narcómanos nacionales» (ARELLANO, Manuel, 1927: 29). 29 Los prejuicios más comunes eran considerar al chino como sucio, adicto al opio y jugador. Al respecto se llegó a afirmar: «Lo que hemos ganado con la inmigración china es la introducción en nuestro elemento obrero, (...) de vicios nocivos tales como el juego, la suciedad, y la afición por el opio; aparte del peligro que constituye en la formación de la raza, ya que su cruce con este elemento aporta tantos gérmenes dañinos. Para terminar diré que el chino es el tipo más asqueroso entre todas las razas; es el elemento que más daño hace al proletariado; de allí que todo obrero consciente y de despejado criterio debe ver en cada chino un elemento pernicioso social, moral y económicamente; pero tal debe considerársele como un enemigo sistemático, pero siempre teniendo en cuenta los deberes humanitarios que la Sociedad nos impone» (ESCATE, Miguel.1930: 57-58). 30 No era únicamente el problema de las narcomanías por lo que «se condenaba» a la población china de Lima, sino también por las condiciones higiénicas en las que atendían sus negocios de expendio de comida. Las «fondas» eran las preferidas por los obreros limeños debido a sus bajos precios. Aunque había algo de suciedad, se podían encontrar platillos baratos con que aplacar el hambre y poder seguir trabajando para ganar unas cuantas monedas y llevar el sustento a sus hogares. Por las características de la higiene de dichos locales las autoridades sanitarias municipales buscaban erradicarlas o, por lo menos, reglamentar su higiene, pues de mantenerse tales características podían convertirse en un foco de enfermedades (ESCATE, Miguel, 1930: 52-57).

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Es en este contexto sociocultural en donde lo chino es despreciado, el consumo de opio difundido y, a la vez, socialmente reprimido, en que Felipe compone su vals criollo titulado Sueños de Opio, en el que sin ninguna ambigüedad describió los efectos de las visiones que fascinaban a los consumidores. Pero, a la vez, reconociendo la futilidad del bienestar que produce. En términos generales, Pinglo no condena abiertamente el uso y abuso del opio sino que al narrar las visiones alucinadas del opiómano cuenta de un mundo fantástico, pero efímero y dañino. Es muy probable que Pinglo haya entrado en contacto con las experiencias de los consumidores de opio debido a las películas cinematográficas que se proyectaban en Lima.31 En dichas películas se podían ver imágenes que reproducían los fumaderos hasta se recreaban las alucinaciones que producía el opio (ARELLANO, Manuel, 1927: 20)

La vida cotidiana en los callejones limeños no era plácida, estaba llena de penas y alegrías.

-----------------31 Esto permite poner en tela de juicio aquellas afirmaciones que le atribuyen a Pinglo cierta afición al consumo de dicho alucinógeno. También, las otras versiones que aseguran que el compositor se basó en testimonios de amigos suyos para componer el vals criollo Sueños de Opio.

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Manuscrito de Pinglo con el texto de la polca Amor a 120.

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IV. LA MADUREZ, LA FAMA Y LA MUERTE
No sé por qué recuerdo con algo de tristeza las hieles que el destino me supo deparar y el afecto mentido de quien yo idolatraba a convertido en odio mi férvido adorar.1

a) La ciudad y sus cambios Durante la década de 1920 las calles limeñas se vieron avasalladas por los sonidos hirientes del claxon de los automóviles y por los ruidos de talleres y fábricas. Lima se conectó con el mundo entero vía el telégrafo y la radiodifusión, llenándose de inusitado movimiento debido a la llegada de información de otros lugares del planeta. Todos los aspectos de la vida social peruana fueron trastocados. Fue poco lo que resistió ante las nuevas influencias urbanísticas, científicas, tecnológicas y artísticas que llegaban desde el extranjero. En 1908, la ciudad tenía 154,615 habitantes; en 1931 alcanzó los 341,720 habitantes. Esta duplicación de la población trajo nuevos y complejos problemas urbanos. Los cambios en la estructura socioeconómica del país hicieron que la población limeña tuviera mayor interés por las novedades que llegaban desde los centros hegemónicos, que ya no eran únicamente europeos. El proceso de modernización de la sociedad peruana, durante las décadas de 1920 y 1930, tiene como correlato el incremento de la difusión y consumo masivo de los productos de la industria cultural fonográfica y cinematográfica.2 Esto contribuyó a modificar la concepción del mundo de los habitantes de Lima, pues encontraron canales novedosos y efectivos para entrar en contacto con nuevas formas musicales, con nuevas y distintas costumbres sociales y con diferentes realidades socioculturales (Véase,

-----------------1 De la letra del vals criollo El huerto de mi amada de Felipe Pinglo Alva. 2 Al finalizar la década de 1910, el espectáculo cinematográfico casi había sustituido al espectáculo teatral en la preferencia del público limeño. El año 1920 se dieron 210 funciones de opereta, 834 de zarzuela y 9,441 funciones cinematográficas. Esta tendencia se incrementará con el paso de los años (Véase, Memoria de la Municipalidad de Lima, 1920:, 151-155).

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BEDOYA, Ricardo. 1992). También, es necesario destacar el impacto del desarrollo de la radio en el país,3 que posibilitó la difusión masiva de la música grabada en discos.

b) La visión definida y serena: la conciencia En este contexto socio-cultural, en que la presencia del vals criollo se redujo a su mínima expresión en el gusto popular,4 es que Felipe Pinglo desarrolla su más importante labor musical. Pinglo como músico y compositor popular asumió una actitud diferente a la adoptada por otros compositores e intérpretes que desarrollaban su actividad artística en Lima, puesto que retoma y desarrolla el vals criollo, una forma musical sin larga historia en el país, pero con la suficiente raigambre en el pueblo para ser considerado como propio de la Ciudad de los Reyes y parte de la tradición peruana.5 Incorporándole nuevos elementos musicales y temáticas literarias de índole social, con lo que dotó a dicha forma literario-musical de novedosas posibilidades de expresión. En la obra de Pinglo, aparecerán como temas centrales personajes y situaciones consideradas insignificantes y por ende se produce un cambio considerable en la concepción del vals criollo tradicional. Las duras condiciones de vida que enfrentaron cotidianamente las clases populares fueron convertidas en música y poesía. Existen indicios que permiten suponer que el esfuerzo desplegado por Pinglo no fue repentino ni aislado. Es probable que haya pertenecido a un pequeño grupo de compositores e intérpretes que vieron la necesidad de rescatar y desarrollar una propuesta musical propia, netamente peruana. Desarrollándose entre ellos una forma de conciencia sobre su rol como creadores, músicos y cantantes de música popular limeña. Dicha conciencia, que implica un compromiso, queda expresada en una carta que el compositor le envía a Víctor Echegaray,6 fechada en junio de 1931, en la que le dice:
-----------------3 La OAX, la primera radiodifusora del país, fue inaugurada por el presidente Augusto B. Leguía el día 20 de junio de 1925. Luego, aparecerían emisoras implementadas por diversas casas comerciales importadoras de receptores, fonógrafos y discos. Que veían en la radiodifusión un medio de promocionar sus productos y, por ende, aumentar sus ventas. Si bien estas emisoras no tuvieron larga vida sirvieron para acrecentar el número de receptores en uso. Sin embargo, el año 1934 recién empieza a desarrollarse la radiodifusión en el Perú, ya que aparece Radio Difusora Universal S.A. (DUSA), «la primera emisora comercial concebida sólo como una broadcasting con el propósito de hacer radio, no de vender receptores ni discos» (ALEGRÍA, Alonso, 1988: 41). 4 Es el período crítico de la canción criolla que según Niko Cisneros (COLLANTES, Aurelio. 1956) durará entre 1925 y 1935. 5 No ha podido determinarse si Felipe Pinglo sabía que el vals criollo tenía aquel entonces, alrededor de 1930, aproximadamente 40 años desde su «aparición» en el Perú. Sin embargo, lo consideró como una manifestación artístico-musical propia de Lima. 6 Pintor y caricaturista, conocido como don Eche. Fue amigo íntimo de Felipe Pinglo.

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(...) Tu sabes como lucho por sacar adelante la canción criolla, pero tengo la esperanza de que del esfuerzo mío y de otros, que no somos muchos, sirva para que nuestro folklore se coloque en el lugar que le corresponde, y sea conocido tanto aquí como en el extranjero, pero, con carta de ciudadanía peruana bien definida, y así algún día de contribución plena al progreso nacional. Esta enunciación de los principios que guiaron los esfuerzos de Pinglo y de otros compositores por conquistar un sitial para la música que ejecutaban y componían, advierte una clara autoconcepción como artistas folclóricos7 y, sobre todo, una relativa conciencia que les obligaba a reaccionar contra las manifestaciones artístico-musicales foráneas que como el tango se habían adueñado de la concepción estética de la mayoría de los compositores e intérpretes de música criolla.8 El predominio de la música extranjera se manifestaba en el surgimiento de muchos ejecutantes que interpretaban valses criollos usando el acompañamiento y estilo vocal propio del tango. Esta situación, en parte, se debía a que el tango era una música fresca, pretenciosa, acorde con época y sus modas; en cambio el vals criollo se mantenía casi estático, no había incorporado nuevos instrumentos ni temáticas literarias novedosas. Esto generó las condiciones necesarias para que la influencia del tango sobre el vals criollo sea inevitable. Frente a esta particularidad del ambiente artístico-musical limeño es que Felipe Pinglo y otros compositores e intérpretes despliegan sus esfuerzos, con un grado variable de conciencia sobre su rol de artistas y con una dispareja solvencia estética y técnico-musical.

-----------------7 No solamente Pinglo utilizó el término «folklore» para denominar lo que hacía o lo que otros hacían, sino también compositores amigos suyos lo utilizaron para referirse a él y a su obra. Al respecto Pedro Espinel en su vals Murió el Maestro dice: «Los fúnebres heraldos dan a conocer la desaparición/ de quien fuera en otrora el genial intérprete/de nuestras canciones,/ de meritorio saber de honda inspiración,/ de su capacidad se enorgullece ya/el folklore nacional». Otro compositor, Carlos Alberto Condemarín es mucho más descriptivo en su también vals de carácter necrológico titulado «A la memoria de Felipe Pinglo», en el que dice: «Hoy duelo ostenta la bohemia criolla/ crespón de luto nuestra Lima virreynal,/ porque ha pagado a la tierra su tributo/ el más grande folklorista nacional/ (...) en la música, Felipe Pinglo fue un coloso/ y en la letra discípulo de Mariano Melgar/ (...) Apoteósico homenaje necrológico/ fue el que Lima a su ídolo rindió/ al más típico de sus autores limenses:/ Felipe Pinglo, el criollo que a Lima siempre cantó». 8 La forma en que Pinglo percibió el predominio de las formas musicales extranjeras en el gusto de los limeños y, sobre todo, su esperanza de invertir tal situación, queda expresada en el siguiente testimonio del periodista Juan Rasilla Moreno quien conversó con el compositor, el año 1935, después de un concurso realizado en el cine Buenos Aires de los Barrios Altos «(...) me dijo que le apenaba ver que la mayoría de los conjuntos que habían tomado parte en el concurso se dedicasen a la música internacional, siendo todos ellos compuestos por muchachos criollos, añadiendo la seguridad que tenía que no estaba lejano el momento en que nuestra música habría de pasar las fronteras de la Patria afirmando que se cantaría y tocaría en los grandes salones y lugares de abolengo (...)» (JURAMO, 1945).

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Como se ha visto, Pinglo concebía la música que hacía como folclore peruano9 y que debía desarrollarse en contraposición a las manifestaciones artístico-musicales que invadían el gusto de los sectores populares limeños. La conciencia que el compositor tuvo de las negativas implicancias de la invasión musical foránea, fundamentalmente argentina, y de la necesidad de una respuesta de parte de los músicos y creadores peruanos es evidente cuando afirma: (...) no es posible tocar un valse peruano, con acompañamiento gauchesco (...) No es posible que la música visitante, desaloje a la música dueña de casa.10 Posiblemente, con la temprana desaparición de Carlos Saco y de Felipe Pinglo esta novedosa tendencia que buscó desarrollar la música criolla limeña, con cierto grado de conciencia, quedó trunca. Además, el compositor tuvo una clara conciencia sobre la necesidad de construir una música peruana libre de influencias extranjeras, para lo cual era necesario establecer otras formas de promocionarla e incentivarla. Una de las formas que Pinglo creía como la más útil eran los concursos de música criolla, los que podían «impulsar la música popular, siempre que estén bien organizados y que en las pruebas intervenga un jurado de entendidos en música criolla ... Profesionales, personas que sepan que no es posible tocar un valse peruano, con acompañamiento gauchesco».11

c) El trabajo, la madurez y la fama En la primera mitad de los años 30, Pinglo integra el Trío Continental, al lado de los hermanos José y Eugenio Díaz, posteriormente le cambiarán de
-----------------9 En la obra conocida de Pinglo el término «folklore» aparece dos veces en un intervalo de varios años. Después de una aparición inicial a principios de la década de 1930, el uso del término «folklore» reaparece el año 1935 en una canción necrológica dedicada a Carlos Alberto Saco Herrera. Es importante observar que el uso del término «folklore» no era común entre los sectores sociales populares ya que ni siquiera en las esferas académicas tenía un uso generalizado. Queda por determinar cómo es que Pinglo entra en contacto con el uso de dicho término y con la concepción que necesariamente implica. Sin embargo, es necesario destacar que desde las páginas del semanario La Integridad, dirigido por Abelardo Gamarra, el término «folklore» fue difundido entre algunos sectores sociales limeños. Prueba de ésto es el artículo titulado «Nuestro Folklore» de Francisco Mostajo en el que afirma: «Esta propaganda, á la que nosotros desearíamos contribuir, se apoya en la importancia del folklore, que, al fin, es el estudio del alma popular. Revela lo que una raza ha visto, soñado y sufrido; abarca mitos, leyendas, refranes, adivinanzas, tradiciones, fábulas, poesías; y en este conjunto se descubren muchas veces la génesis de la religión, las transformaciones de un idioma, la clave de los movimientos colectivos, la explicación de ciertas actitudes históricas. Semejantes investigaciones tienen importancia, no sólo en cuanto prestan su concurso a la ciencia, a la literatura y a la historia, sino en cuanto consolidan la cohesión de una raza y afirman la intra-conciencia de una nacionalidad. He ahí la razón práctica de su incremento y del concurso que se han apresurado a prestarles grandes hombres de letras y de gobierno» (En La Integridad, Lima, 7/04/1906). 10 CASTILLO, Juan Francisco, 1936. 11 CASTILLO, Juan Francisco, op. cit.

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nombre al trío denominándolo Trío Americano (TABOADA, Nieves, 1985). Su carrera como intérprete dura poco tiempo.12 Sin embargo, como artista logra ponerse en contacto más estrecho con las nuevas tendencias que se iban gestando en la música popular criolla-limeña, sean estas de carácter temático, técnico-vocal o técnico-instrumentales. Esta participación, también le posibilitará tener mayor cuidado en la elección de sus intérpretes y conocer las preferencias del público en cuanto a la música criolla. Intérpretes y compositores que conocieron al Cantor de los Humildes tuvieron distintas opiniones sobre su habilidad como cantante y ejecutante de la guitarra. Merece especial consideración la opinión de Víctor Correa, quien recordaba que Pinglo tocaba el rondín extraordinariamente bien, la guitarra, más que regular. Tenía oído, pero la voz «rajada». Sin embargo, existen otras opiniones de importancia sobre la voz del compositor, (...) contaba (Pedro) Espinel que Pinglo era cantante de suave y entonada voz, (...) Decía (Alcides) Carreño que Pinglo tocaba la guitarra y cantaba muy bien (...) Según refería (Nicolás) Wetzell, Pinglo tocaba la guitarra y cantaba con estilo propio, muy sobrio, agradable, en tono casi confidente. Filomeno Ormeño recordaba a Pinglo cuando en 1935, llegó a Radio Internacional con Costa y Monteverde, para cantar su vals reciente «El Espejo de mi Vida». Aquella fué la única presentación del «maestro». Ormeño refería que la técnica de Pinglo para tocar la guitarra no era la mejor y que su voz adolecía de algunos defectos. Pero que era emocionante escucharlo. La versión ofrecida por Aurelio Collantes fué lapidaria: cantando era malo y tocando la guitarra, peor. Lucho de la Cuba contaba haber conocido a Pinglo en 1932 (...) Corroboraba las palabras de Collantes, sin embargo admitía los efectos muy emocionantes producidos por la interpretación que hacía de sus propias canciones (MIRANDA, Ricardo, 1989: 81-82). En el primer lustro de la década del treinta, Felipe Pinglo adquiere cierta fama entre las clases populares. Es la época en que compone la mayor cantidad de valses criollos con temática social, siendo El plebeyo13 uno de los más importantes.

-----------------12 Posiblemente, Pinglo haya integrado o dirigido otras agrupaciones musicales, sin embargo, quedan pocas referencias que permitan establecer una cronología de su participación en aquellos conjuntos musicales. Tampoco se tienen datos suficientes para precisar el tipo de repertorio que usualmente interpretaban. 13 Este vals fue compuesto el 16 de mayo de 1934 (JURAMO, 1945). Es probable que el tema central de El plebeyo haya sido inspirado por la película titulada Ella noble y él plebeyo, protagonizada por Niral Aster y Billy Dove (Véase, TABOADA, Nieves, 1985: 20). Esto pudo ser posible debido a que el espectáculo cinematográfico puso en contacto a las mayorías sociales con nuevas y diferentes realidades

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Aproximadamente a finales de la década de 1920, el Maestro conoció a los hermanos Alcides y Giordano Carreño, insignes representantes del cantar popular, quienes no solamente interpretaban y componían polcas y valses criollos sino también fox trot, one step, charleston, blues, etc. Fueron ellos quienes supieron apreciar toda la magnitud de su labor creativa. Alcides Carreño fue el cantor a quien Pinglo le encargara estrenar su vals criollo titulado Rosa Luz en el Teatro Apolo, el año 1929 (MIRANDA, Ricardo, op. cit.: 80). Uno de los momentos más importantes de la colaboración entre Pinglo y Alcides Carreño se manifiesta cuando el dúo los Hermanos Carreño (Alcides y Giordano) es comisionado para interpretar el vals criollo titulado El plebeyo, estrenado en el Teatro Alfonso XIII del Callao (MIRANDA, Ricardo, loc. cit.). La concepción musical de Pinglo debió verse enriquecida por la colaboración con Alcides Carreño, debido a que este último conocía y dominaba la ejecución de huaynos, tonderos y tristes.14 Al parecer el estilo interpretativo de Alcides Carreño fue del agrado de Pinglo y por eso lo escogió como su intérprete «oficial»; sin embargo pudo haber ocurrido que el compositor haya encontrado en la fama que este poseía el camino anhelado para difundir su obra, que aunque vasta y de buena calidad era conocida solamente por un grupo minoritario. Felipe, conocedor de todos los secretos de la composición de música popular, habría encontrado en los Hermanos Carreño a los intérpretes exactos para sus creaciones. De este descubrimiento y posterior colaboración quedan pocas pero elocuentes notas.15 La relación entre Pinglo y Alcides Carreño fue larga y llena de triunfos, pero debió soportar innumerables vicisitudes que no podían dejarse de lado pues eran inherentes a su condición de músicos populares. La relación de amistad, colaboración y admiración entre ellos se manifestaba de diversos modos, los que siempre estuvieron relacionados con la música popular criolla. Debido a su intensa actividad musical, Pinglo se relaciona con los más reconocidos músicos y compositores populares, quienes reconocieron su valía como compositor y no vacilaron en alentarle para que siga en la brega.

-------------------socioculturales y por ende con diversas temáticas narrativas. Esta aseveración contradice las versiones largamente difundidas (MIRANDA, Ricardo, 1989: 82-89) que le atribuyen cierto contenido eminentemente biográfico. 14 En caso que la música del vals criollo Linda Serrana sea auténtica y haya sufrido pocas modificaciones a través de los años, sería el elemento que pruebe el contacto del compositor con ritmos y escalas musicales andinas y que, sobre todo, pretendió incorporarlos a su creación artística. 15 Véase, MIRANDA, Ricardo, 1989: 80; COLLANTES, Aurelio, 1977: (38)-(39).

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Uno de estos «ídolos populares» fue Carlos Saco con quien entablaría una gran amistad.16 Este pianista le aconsejaría buscar la posibilidad de editar sus obras, pero Pinglo sabía perfectamente que una obra de música popular peruana, atribuida a la gente que moraba en callejones, no era tan bien apreciada por las casas musicales como para que éstas asuman los gastos de la edición.17 Por un tiempo indeterminado, Felipe Pinglo frecuentó la calle Mercedarias (actuales cuadras 10 y 11 del jirón Ancash). Allí era recibido por la familia Ramírez-Mejía, que vivía en el Callejón del Fondo. «Llegaba allí todos los días, a las nueve de la noche, con sus amigos José y Eugenio Díaz, Guillermo D’Acosta, el «cholo» Tomás González, Paco Vilela y otros. Tocaban y cantaban. Ensayaban las últimas obras de Felipe haciendo tiempo ‘hasta la hora de la serenata’» (MIRANDA, Ricardo, 1989: 85-86). Esta costumbre del compositor no debió ser bien vista por Hermelinda Rivera, su esposa, con quien tal vez discutió en muchas oportunidades por aquellas «escapadas» a la jarana y la serenata.18 Probablemente la asidua práctica de aquella costumbre haya sido la causa por la que Felipe se «alejó» temporalmente de su recién constituido hogar. Durante este período de «alejamiento» el compositor se fue a vivir al barrio de La Victoria.19 Sobre este acontecimiento Juan Ríos afirmó:

-----------------16 Carlos Saco tenía varías composiciones editadas y públicadas por diversas casas musicales. Además, desempeñó un papel destacado en los primeros tiempos de la radiodifusión en el país (Véase, ALEGRÍA, Alonso, 1988: 35). Después del fallecimiento de Carlos Saco el aprecio y admiración de Felipe Pinglo por éste se hacen evidentes, rindiéndole homenaje en un vals criollo donde lo califica de «gran bohemio (...) que logró triunfar por que vivía en el tinglado humano/ respirando el ambiente del alma popular (...) fiel exponente del folklore nacional (...)». Es pertinente anotar que aunque Saco Herrera sea considerado como un compositor fiel exponente de la «música popular criolla», la tradición oral no mantiene vivo el recuerdo de tales creaciones. Es probable que éste compositor haya compuesto numerosos valses criollos, marineras, etc. que no pudieron ser editadas. Estas obras, tal vez, fueron estrenadas e interpretadas en las jaranas a las que era invitado. Sin embargo, entre la obra de Saco Herrera que pudo ser editada se pueden encontrar tangos, charleston, camel-trot, fox-trot, etc. 17 Según contó Víctor Echegaray, Felipe Pinglo y Carlos Saco conversaron en una fiesta en la que coincidieron. Don Eche relató a modo de anécdota el encuentro de ambos compositores «Carlos Saco se había transformado en admirador de Pinglo y en una jarana le dijo: ‘Oye muchacho ¿qué haces con tu obra? Qué esperas para divulgarla pero en grande, en ti tenemos un gran compositor. Te subestimas Felipe ... Tu vales mucho. Yo sé de música y es enorme el valor que tienen tus composiciones’. Pinglo, entre halagado y confuso le respondió: ‘No se puede don Carlos ... Hay que tener ‘vara’ para que le impriman una composición a uno ... Aparte que cuesta mucho ... Hay que ser conocido en el ambiente, además la obra tiene que ser muy regular’» (RODRÍGUEZ S., Manuel. 1991: C/II). 18 En cuanto a la participación de Pinglo en las serenatas, David D’Acosta contó lo siguiente: «En cualquier momento se le podía sacar a Felipe de su casa: recuerdo que muchos iban en la madrugada para pedirle que de una serenata y él como bueno que era de inmediato se levantaba y salía» (Diario La Voz, Lima, 14/5/1987, p.18). 19 Ricardo MIRANDA (1989: 86) y Aurelio COLLANTES (1977: 14) afirman que este alejamiento se produjo entre los años 1921 y 1924. Sin embargo, existen testimonios que indican que tal hecho se produjo entre finales de los años veinte e inicios de los treinta.

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(...) una noche no sé que pasó. Peleó (con Hermelinda) creo, y se fue a La Victoria. A la casa del señor (Juan) Valdelomar (TAMARIZ, Domingo, 1986: 67). Los pormenores de la llegada y estancia del compositor en La Victoria son narrados por Abraham, hijo de Juan Valdelomar, en las siguientes palabras: tuve la suerte de conocer a Felipe por el año 32. Yo era bien chiquillo, tendría 12 años. Vivía en la cuadra seis de Luna Pizarro. Ahí llegó Felipe con Pancho Pérez, el autor de «Los años han pasado, Alberto Douglas, Moreno, Elías, Morales, todo un grupo de criollos. Después nos pasamos a vivir a la cuadra 15 de la avenida Iquitos. Ahí llegaba todos los días Felipe. Me acuerdo mucho que se sentaba junto a una mesa y se ponía a escribir sus letras, volteaba la guitarra y hacía uno, dos compases. De ahí que tiene muchas canciones inéditas (...) Yo he escuchado a Felipe cantar rumbas, one steps (TAMARIZ, Domingo, loc. cit.: 67). Aunque no ha sido posible corroborarlo de modo documental, es posible que dicho alejamiento haya durado varios años. Pero, los buenos consejos de amigos y familiares debieron hacer que Felipe y Hermelinda se reconcilien, lo que implicó que Pinglo vuelva a la calle Penitencias para hacerse cargo de sus hijos, de su esposa y de su hogar. A pesar que esta época de la vida de Felipe es la más documentada se desconoce mucho, salvo algunas anécdotas no se han logrado determinar los motivos exactos de la elección de las temáticas narrativas de sus obras, tampoco se sabe quienes fueron sus colaboradores ni las circunstancias específicas en que fueron creadas. Sin embargo, ha sido posible determinar que una de las características de Pinglo como creador fue su gran capacidad de improvisación, tanto literaria como musical. A propósito de esta cualidad del compositor, David D’Acosta contó una anécdota sobre la forma en que el Maestro elaboraba los textos literarios de sus canciones. (...) tuve la oportunidad, (...) de oir y ver cuando escribía sus canciones (...) además tuve el privilegio de aprender las canciones directamente del autor. Yo vivía en el Tajamar y trabajaba en la fábrica textil Inca Cotton. Para ir a mi trabajo tenía que pasar por la Av. Francisco Pizarro. Frente a la Calle Presa, un amigo mío, Vargas, regentaba un restaurant. Era un buen cantante. Cada vez que pasaba me preguntaba si sabía alguna canción nueva. Como yo había aprendido el vals El Huerto de mi Amada, le entoné los dos pies que había aprendido del mismo autor, Felipe Pinglo.

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Al día siguiente cuando volví a pasar, como era habitual, me llama y me dice que le había contado del vals a Luciano Huambachano, quien vivía junto al restaurant, quien le había pedido que le haga el favor de yo ir a su casa a entonárselo. Como Huambachano era mi amigo fuí sin ningún reparo a visitarle. Entré a su casa y le entoné el vals, los dos pies que sabía y me dice esto no es de Felipe. -¡Como no!, le dije, si yo le he visto escribirlo y ponerle la música. Además, el mismo me ha enseñado a entonarlo. -No, me responde, esto es un poema. Es una obra muy linda. -Insisto, porfío que si lo ha hecho él. Para salir de cualquier duda Huambachano, que era muy amigo de Felipe, me pide que le diga a Pinglo que le haga el tercer pie para que lo vea. En la noche me fuí a la casa de Felipe y le conté lo que había pasado. Así, me dijo. Se levantó, apoyándose en su bastón como lo hacía (...) agarró un papel, un lápiz y comenzó a escribir. Aquí esta –me dijo– llévaselo, por favor. Al día siguiente, cuando volví a pasar por la Av. Francisco Pizarro fuí donde Huambachano y le entregué el encargo. Le entoné el tercer pie y sorprendido me dijo «ahora si creo, esto es formidable. Esto no tiene nombre. En base a esta pecualiridad como improvisador se ha pretendido ver a Pinglo como un compositor iluminado, lleno de inspiración la cual podía traducirse en una obra genial en cualquier momento. Las anécdotas sobre como elaboró sus canciones son una prueba de esto (Véase, COLLANTES, Aurelio. 1977: (28)-(32)). Tal vez su gran afición al fútbol motivó que Felipe realce en sus composiciones, la figura de algunos personajes que lograron un sitial en el respeto y admiración de los sectores populares debido a su participación destacada en este deporte. Debido a esta particular fuente de inspiración se le atribuye haber participado intensa y diversamente en la actividad futbolística. Las obras de Pinglo cuya temática central es el fútbol, que han llegado hasta nosotros, están inspiradas en las figuras de algunos jugadores, exitosas giras internacionales y la exaltación de los atributos que tuvo determinado plantel del club de fútbol Alianza Lima. Es importante señalar que este club, surgido entre Lima y La Victoria, tenía gran ascendiente entre los sectores populares y, aunque no era el único, fue uno de los más importantes, pues contribuyó decisivamente en la masificación del fútbol en el país.20

-----------------20 Véanse, SALAZAR, Teodoro, (s.f.); STEIN, Steve, 1985 (Tomo II).

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A mediados de los años treinta, Felipe Pinglo trabajaba en la Dirección de Tiro del Ejército y, a la vez, seguía componiendo. Sus obras de este período demuestran que abordó con mayor cuidado el tratamiento de la música y de los contenidos literarios, lo cual implicó un denodado trabajo. Es posible que tal esfuerzo haya quebrantado en varias oportunidades su salud, haciéndose imprescindible la asistencia médica. Este continuo resquebrajamiento de la salud del compositor, debido entre otras cosas al intenso trabajo musical, le postró en cama definitivamente en abril de 1936. d) La bohemia de luto A las 9 de mañana del 15 de abril de 1936, Felipe Pinglo fue internado en la sala Odriozola, cama n.° 27, del hospital Dos de Mayo.21 Es necesario remarcar que el compositor no se hospitalizó en una habitación común y corriente pues el cuarto donde es internado era un apartado, un «departamentito». Personas que conocieron a Pinglo afirman que se quejaba de intensos dolores en la pierna izquierda, 22 los que eran calmados con fuertes dosis de «cafiaspirinas» (TAMARIZ, Domingo, 1986: 67). Por mucho tiempo se ha pensado que Felipe Pinglo sufría una pronunciada cojera debido a una lesión producto de un accidente cuando practicaba fútbol (COLLANTES, A. 1977:12; MIRANDA, R. 1989:67). Sin embargo, dicha suposición carece de fundamento ya que, por las evidencias que se tienen, es innegable que tales dolencias fueron los síntomas de una enfermedad que los médicos no pudieron diagnosticar ni tratar adecuadamente y no una simple lesión deportiva. Las causas de la muerte de Pinglo no han sido precisadas. Por un lado, se afirma que falleció de tuberculosis (ZANUTELLI, M. 1993: 4; 1999: 57). Por otro lado, se dice que su muerte se debió a la sífilis (ACOSTA, Manuel. Entrevista {s.f.}). Sin embargo, ambas hipótesis no presentan argumentos plausibles. Lo único que ha podido establecerse, a ciencia cierta, es que Pinglo falleció de una enfermedad cuyos síntomas fueron agudos dolores, especialmente en la rodilla izquierda y problemas respiratorios en su fase terminal.

-----------------21 Véase, Registro General de enfermos asistidos del Hospital Dos de Mayo, pág. 121, correspondiente al año 1936. 22 Sobre esta dolencia del compositor, David D’Acosta contó lo siguiente: «(...) padecía de un mal crónico a la pierna izquierda, motivo por el cual, caminaba con un bastón, cosa muy poco comentada en el ambiente criollo». (Diario La Voz, Lima, 14/5/1987, p. 18).

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Se sabe que el compositor padeció su enfermedad durante ocho años y que fue internado en el hospital Dos de Mayo para ser intervenido quirúrgicamente. Al respecto el periodista Juan Francisco Castillo (1936) informó a sus lectores lo siguiente: En el cuartito verdepálido, suena la voz de Pinglo, llena de fatiga. Habla ... habla ... Su historia, esos ocho años, sin poder moverse con comodidad. Los últimos tiempos más dolorosos. Y por fin, esas tres operaciones sencillas, que van a liberarlo. Pinglo nos da explicaciones de la fatiga que le impide expedirse como él quisiera. La pleura sufre una conmoción. El simpático, será tocado en una de las operaciones. También el estómago. Pero, en vez de la catástrofe, nuestro interlocutor piensa en el éxito de la ciencia y el bisturí. Sin embargo, por razones no precisadas no se le sometió a ninguna operación.23 Es sabido que Felipe Pinglo abandona el hospital por su propia voluntad ante, tal vez, los infructuosos resultados en el tratamiento de su dolencia o ante la infeliz convicción que ya nada podía hacer la medicina para aliviar sus padecimientos. De modo que el día 27 de abril de 1936 el compositor deja el hospital Dos de Mayo para retornar a su hogar en la calle Penitencias n.° 180.24 Ya en su domicilio, fue constantemente visitado por sus amigos y familiares quienes en ningún momento dejaron de preocuparse por su estado de salud25 ni por el bienestar de sus hijos y de su esposa. Sin embargo, a pesar de todos los cuidados que se le brindaron Julio Felipe Federico Pinglo Alva dejó de existir en la madrugada del día 13 de mayo de 1936.26 Durante el día miércoles 13 de mayo se hicieron los preparativos para el velorio y el entierro, siguiéndose los trámites necesarios ante la Parroquia de Nuestra Señora de las Mercedes para que se expida la partida de defunción. Un día después, el 14 de mayo, apareció en el diario El Comercio una pequeña nota necrológica firmada por Juan Camba en la que se hacía de conocimiento público el fallecimiento del compositor.
-----------------23 Los registros del hospital no mencionan que enfermedad se le diagnosticó, ni quien ordenó su hospitalización además no consignan ningún dato sobre el estado de su salud al momento de abandonar el nosocomio. 24 Durante su estancia en el Hospital Dos de Mayo, sus amigos y admiradores hicieron colectas para ayudarle con los gastos (Véase, Semanario Cascabel, 25/04/1936; ESPINAR, 1960). 25 Por testimonio de su hijo, Felipe Pinglo Rivera, se sabe que el compositor requería diariamente de varios tanques de oxígeno para poder respirar con cierta normalidad, los que le fueron suministrados hasta el último instante de su vida. 26 Respecto a las últimas horas de vida del compositor Juan Rasilla Moreno afirmó lo siguiente: «Como repetimos Pinglo era velado todas las noches por sus amigos y familiares los cuales no lo dejaban solo a ninguna hora. También nos cuenta la esposa de Felipe, que cuatro días antes de morir, le dijo: ‘Alcánzame mi cuaderno y un lápiz. Voy a escribir para tí mi última canción. Ella llevará tu nombre y si yo muero, que le pongan la música Vilela o Espinel’. Y con una facilidad que sorprendió a los presentes, escribió la letra del vals que sería su póstuma composición: Hermelinda. El 13 de mayo, al amanecer, Felipe llamó a sus hijitos y se despidió tiernamente de ellos, emocionando a todos los que lo escucharan» (JURAMO, 1945).

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La fatal noticia, también, fue hecha pública desde un automóvil que recorrió las calles de los Barrios Altos (COLLANTES, A. 1977: 34). Gracias al testimonio fotográfico que se dispone, se puede apreciar que fue multitudinario el cortejo que acompañó los restos de Felipe Pinglo Alva hasta el cementerio.27 Al respecto Juan Rasilla afirmó: Para llevarlo a su última morada, se dieron cita todos sus amigos de los barrios de La Victoria, Cercado, Malambito, etc. y más de un millar de personas acompañaron el cortejo. Todos los amigos de Felipe, como señal de duelo y en vista de la pérdida irreparable que había sufrido la bohemia, se pusieron de acuerdo para no dejar escuchar una guitarra por muchos días (JURAMO, 1945). La época en que Pinglo vivió fue un período de intensos y definitivos cambios socioeconómicos debido a los cuales el país adquirió un nuevo rostro, una configuración «moderna» y como consecuencia de ello el pasado no importaba, lo que verdaderamente interesaba era prepararse para vivir el presente y para afrontar satisfactoriamente los retos del futuro. Es por eso que en ninguna creación de Felipe Pinglo Alva se le rinde pleitesía al pasado, pues aunque se nutrió de la rica tradición musical limeña, asimiló las corrientes y modas musicales y literarias. Creyó en la posibilidad de crear una forma de expresión artística que identifique a los limeños, una forma nueva con contenidos propios y que, sobre todo, sea una expresión de su época. Felipe Pinglo en ninguna de sus canciones añoró ni tampoco lamentó, los tiempos de la colonia como otros compositores que le seguirían, (...) la desaparición del Lima antiguo con sus palacios de caña y barro, sus balcones seudomoriscos, sus calesas tiradas por jamelgos asmáticos, sus velas de sebo chisporroteando en faroles de vidrios terrosos y jamás completos, sus inquisidores de virtud incierta y de mugre segura, sus médicos a mula por fuera y por dentro, sus tapadas bien olientes de la cintura para arriba, sus aguadores de burro matado y pipas grasientas, sus marqueses de barboquejo y babador, papanatas, bellacos, gurruminos y bujarrones.28

-----------------27 Felipe Pinglo Alva fue sepultado en el cuartel Santa Rebeca 63-E, ubicado en el Cementerio Presbítero Maestro. 28 En GONZÁLEZ PRADA, Manuel, 1982: 240-241.

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V. DICE ASÍ EN SU CANCIÓN ... a) Relación completa de las obras de Felipe Pinglo Alva A continuación presentamos una relación de 169 títulos de obras musicales cuya autoría es atribuida a Felipe Pinglo. Para elaborarla, hemos recurrido a las siguientes fuentes: a) la relación de obras presentada por la familia Pinglo-Rivera al momento de registrarla ante la Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC); b) la relación presentada por Juan Rasilla Moreno (JURAMO, 1945); c) el listado elaborado por Antonio Vergara Vásquez; d) dos versiones de la relación preparada por Héctor Petrovich, la que nos facilitara Antonio Vergara y la reproducida en el libro de Willy Pinto (1994); e) la nómina que presentara Samuel Joya (FALCONÍ, H. 1936a); y f) la recopilación directa de obras que le son adjudicadas a Pinglo, en fonogramas y libros, y que no fueron consideradas en los listados mencionados. De los 169 títulos presentados, 128 poseen letra completa y muchos de ellos su respectiva música. De un título, Alma Latina únicamente se posee la partitura para piano y de los 40 restantes, solamente se tienen noticias. En base a las fechas que figuran al final de algunas canciones, las hemos ordenado cronológicamente. Aquellas obras que no tienen mayor indicación sobre la fecha de su creación han sido ordenados alfabéticamente. Hemos querido presentar, además, las relaciones de Petrovich, Vergara, Joya y Rasilla consignando sólo aquellos títulos que no figuran en ninguna otra relación y de los cuales únicamente se tienen noticias. Además, incluimos dos títulos registrados en APDAYC, de los que se desconoce texto y música. Es pertinente aclarar que muchas de las polcas consignadas son en verdad one step. Sin embargo, hemos preferido denominarlas polcas criollas debido a la gran cantidad de elementos de la tradición cultural criolla limeña que poseen. Finalmente, presentamos la cronología de las obras de Felipe Pinglo elaborada por Juan Rasilla Moreno (JURAMO), que constituye un reconocido aporte al conocimiento del desarrollo de la obra de Pinglo.

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Relación Cronológica

TÍTULO
Leonidas Yerovi Hermelinda Sueña tranquila Evangelina Princesita Perdón señorita El ferrocarril El cabaret En paz la tierra Tranquila está la noche La pradera La última pena Luzmila Medianoche En la paz del sepulcro Con el alma en los labios Victoria Juan Rostaing Recuerdo mío /Loca juventud La ley de la igualdad Para el dulce nombre ... Oh, dulce niñez Vamos rodando Pobre obrerita Viva el Alianza señores Alejandro Villanueva Juan Valdiviezo Mi adorada niñez El volante Crepúsculo de amor Juan Valdiviezo Serenata A la memoria de Carlos Saco/ Bohemia de luto Aldeana El inclusero Pecadora La que fue Los tres ases Senectud Una mujer Abuelito

GÉNERO
vals vals vals vals one-step one-step one-step one-step vals vals vals vals vals vals vals vals vals one-step vals vals vals vals one-step vals marinera vals paso doble vals polca vals ? vals vals vals vals vals vals paso doble vals vals vals

MES
junio agosto 23 de marzo 5 de abril mayo 18 de setiembre julio 23 de noviembre 1 de enero junio diciembre marzo agosto noviembre noviembre 24 de abril setiembre 5 de febrero 23 de abril setiembre 26 de diciembre 14 de enero enero febrero abril 16 de agosto noviembre abril mayo abril 26 de junio 31 de diciembre febrero-marzo 12 de mayo 15 de agosto 15 de octubre 26 de noviembre 30 de diciembre enero 10 de marzo 13 de marzo

AÑO
1919 1919 1920 1920 1920 1920 1921 1921 1922 1923 1923 1925 1927 1928 1929 1930 1930 1931 1931 1931 1931 1932 1932 1932 1932 1932 1932 1933 1933 1934 1934 1934 1935 1935 1935 1935 1935 1935 1935 1936 1936 1936

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Relación por orden alfabético

TÍTULO
A A la memoria de Artemio Prada Albedrío / Libre albedrío Al caer la tarde Amelia Amor a 120 Amor iluso Amor que mata Amorosa Amor traidor Amor y ritmo Angélica B Bello Hawai Bouquet C Callao for ever/muchachos viva el Callao Celos Claro de luna Como un papá Cuando tus lindos ojos me miran D Decepción / Astro rey De vuelta al barrio Dolores Dora E El canillita El casino El castigo del perdón El espejo de mi vida El huerto de mi amada El plebeyo El ruiseñor El sueño que yo viví Emilia F-H-I Falsas promesas

GÉNERO
vals vals vals vals polca vals polca vals polca polca vals

vals vals

one-step vals vals ¿? polca

vals vals polca ¿?

vals polca vals vals vals vals vals polca vals

¿? vals

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TÍTULO
Haydee Herminia Horas de amor Horas que pasan Inconcluso / Oh, mujer J Jacobo el leñador Jesús José Herrera L La adúltera / Adúltera La canción del porvenir La oración del labriego / Oración del labriego Las limeñas Lastenia Linda morenita Llegó el invierno Locos suspiros Los años han pasado Los limoneros M Mal abrigo Matilde Melodía del corazón Mendicidad Mi serrana / Linda serrana Morir quisiera N Nacida en el otoño Negrita linda P Palabras esdrújulas / Latín Pamela Pasión y odio Porfiria Por tu querer Q Querubín Querubín

GÉNERO
vals vals vals vals

vals vals polca

vals polca vals polca vals polca one-step polca vals ¿?

vals vals vals vals vals one-step

vals polca

polca vals vals vals vals

polca vals

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TÍTULO
R Radiante el corazón de gozo Ramito de flores Recuerdos de amor Reloj con chapa de oro Rizos de oro Rosalía Rosa Luz S Salón concert Saltimbanqui Semblanza Serenata a una amiga Serenata acróstico Silente Sucedió en Monterrey / Monterrey Sueños de opio T Terroncito de azúcar Tu nombre y el mío U-V Un amor que se va Ven acá limeña Verdad cruel Voluble Z Zacatecas

GÉNERO

¿? vals vals vals vals vals vals

one-step polca vals vals vals vals vals vals

one-step vals

fox trot
polca vals vals

one-step

Relación de Héctor Petrovich Alberto Benites Alejandro Villanueva Clotilde El pescador En esta hora gris Horas de dolor La limeña Los sueños sueños son Noche de París Seducción (polca) (polca) (vals) (vals) (vals) (vals) (polca) (fox) (polca) (polca)

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De vuelta al barrio

Relación de Antonio Vergara Adversidad Alberto Montellanos Alma latina (L: Felipe Pinglo ; M: Juan Araujo) Amelia / Amalia (L: Felipe Pinglo; M: Nicolás Wetzell) Bella nena (Anoche me acosté en ti pensando ...) Blanca Luz (Una mañana de primavera ...) Combinado del Pacífico Juventud Acevedo (Dando muestra clara de lo que es jugar ...) Ketty y Dora La cieguita Las golondrinas Martirio cruel (Imposible cicatrizar la herida cruel ...) Silencio Sueños de juventud Relación de Samuel Joya Neri1 Carolina Los nuevos papás Juan Mansilla Noche de dichas (vals) (pasacalle) (one step) (serenata)

Relación de Juan Rasilla Moreno En la loza El ángel de oro Dame un besito Amor de vecino La chica del banjo Palmera Recuerdos de mi china Ella me amaba, yo no Corazón iluso Bella adorada (vals) (fox criollo) (fox criollo) (vals) (fox criollo) (vals) (vals) (polca) (vals) (polca)

Relación de títulos registrados en la APDAYC Cruel dolor Si la vida te sonríe

-----------------1 En FALCONÍ, Heraldo. 1936a

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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b) Relación cronológica de las obras de Felipe Pinglo según JURAMO2 TÍTULO
Amelia En la loza Leonidas Yerovi Porfiria Las limeñas El ángel de oro Los limoneros Querubín Zacatecas Dame un besito El sueño que yo viví El cabaret Perdón señorita Angélica Amor de vecino Semblanza Voluble Ramito de flores Falsa promesa Al caer la tarde Evangelina Loca porfía Emilia He recorrido el jardín Pecadora Alianza Lima Crepúsculo de amor La chica del banjo Juan Rostaing Palmera Blanca Luz Herminia Las golondrinas Silente Recuerdos de mi china Sueños de juventud Rizos de oro Cuando tus lindos ojos me miran Muchachos viva el Callao El casino Ketty Dora Bouquet Rosa Luz El castigo del perdón Claro de luna El inclusero Ella me amaba, yo no El sueño que yo viví3 Alianza Lima4

GÉNERO
vals vals vals vals polca fox criollo fox criollo fox criollo fox criollo fox criollo fox criollo fox criollo fox criollo vals vals vals vals vals vals vals vals polca vals vals vals polca polca fox criollo polca vals vals vals vals vals vals vals vals polca polca polca polca polca vals vals vals vals vals polca polca marinera

AÑO
1917 1918/1919 1918/1919 1918/1919 1918/1919 1920/1921 1920/1921 1920/1921 1920/1921 1920/1921 1920/1921 1920/1921 1920/1921 1929 1929 1929 1929 1929 1929 1929 1929 1929 1930 1930 1930 1930 1930 1930 1930 1930 1930 1930 1931 1931 1931 1931 1931 1931 1931 1931 1931 1931 1932 1932 1932 1932 1932 1932 1932 1932

-----------------2 JURAMO (seud.), Juan Rasilla Moreno. 1945. 3 Esta obra aparece «fox criollo» en el período 1920/1921 y como «polca» en 1932. 4 Esta obra aparece como «polca» en el año 1930 y como «marinera» en 1932.

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De vuelta al barrio

TÍTULO
Alejandro Villanueva Terroncito de azúcar Horas que pasan Pobre obrerita Corazón iluso A la memoria de Artemio Prada Pasión y odio El huerto de mi amada Jacobo el leñador Tu nombre y el mío Amor traidor Melodías del corazón La adultera Decepción El canillita Bella adorada La aldeana El plebeyo La oración del labriego A la memoria de Carlos Saco Juan Valdiviezo La vuelta al barrio Por tu querer El volante La canción del porvenir Sueños de opio El espejo de mi vida Los tres ases Una mujer Senectud El abuelito

GÉNERO
vals polca vals vals vals vals vals vals vals vals polca vals vals vals vals polca vals vals vals vals polca vals vals polca polca vals vals polca vals vals vals

AÑO
1932 1933 1933 1933 1933 1933 1933 1933 1933 1933 1934 1934 1934 1934 1934 1934 1934 16/5/1934 1935 1935 1935 1935 1935 1935 1935 1935 1935 1936 1936 1936 13/4/1936

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CANCIONES

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ABUELITO (vals) Abuelito dijeron los nietos el jardín baña luna estival ya que estamos doblando la infancia dinos algo de la pubertad. Y el anciano de cabellos blancos apoyado en nudoso bastón va al jardín para hablarle a los nietos lo que el mundo ha escrito en su corazón. Es la infancia una eterna alegría feliz lapso de diario gozar toda cambia al correr de los años y así, entramos a la pubertad. Amoríos, crueldad de mujeres drogas, farras, noches de banal son ensueño de eterna quimera y una sola y penosa verdad. A la pálida luz de la luna se estrecharon los nietos a él Abuelito dijeron a una sola voz dinos algo de la gran vejez y el abuelo que un sillón sustenta con acento calmado y con fé una a una sus frases pronunció y sus nietos se inspiran en él. Un anciano es un libro viviente donde se hallan consejos de bien la experiencia que por si atesora dan a sus palabras verdad y saber. Un anciano es el fin de la vida es la antorcha que se va a extinguir es el reto del dolor humano que llama a la muerte para no sufrir. Lima, 13 de marzo de 1936

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De vuelta al barrio

A LA MEMORIA DE ARTEMIO PRADA (vals) Quiero hermano que hasta aquella fosa donde tu descansas en sueño de paz lleguen envueltos en mi sufrido acento los versos del alma que mi alma te da y al cantarlos en fúnebres ecos por todo el ambiente mi pena dirán. Porque sordo a las suplicas nuestras te has ido por siempre dejando el hogar, tu hermanita muere de tristeza y tu pobre vieja llora sin cesar. Si hay justicia en los actos del cielo si todo es divino por que esa crueldad de arrancarte a nosotros por siempre trayendonos luto y fatalidad. Quiero hermano que vengas muy pronto a ver a tu hermanita, tu vieja también que les digas frases de consuelo y en besos muy yerto, tu adios les des que yo se donde duermes tu sueño y hasta el cementerio a la letra E en la zona de Santa Lucía, Rebeca al 58 yo te llevaré.

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A LA MEMORIA DE CARLOS SACO/ BOHEMIA DE LUTO (vals) De luto viste la bohemia criolla un alto ha hecho en su diaria inquietud y los vasallos de la eterna alegría avanzan en cortejo al pie de un ataúd es que apenados marchan al camposanto a balbucearle su postrer adiós a ese gran bohemio que fue Carlos Saco. un criollo completo, noble corazón. Muchas flores mucha gente en el cortejo muchos rostros que denotan aflicción muchos pechos que albergarán el recuerdo del artista que fue bueno que fue grande y que venció. Yacen sepultos en final morada restos queridos del que logró triunfar por que vivía en el tinglado humano respirando el ambiente del alma popular. Tú, noble amigo, que fuiste noble y grande fiel exponente del folklore nacional que hasta el silencio de tu tumba llegue mi humilde homenaje de leal amistad.

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De vuelta al barrio

ALBEDRÍO / LIBRE ALBEDRÍO1 (vals) Dejad que nuestras alma libremente se unan entre sus pasos o albedrío y si dejas con ansía e indiferente se unan tal vez para formar un río halla que sollozaba con ternura orgullo necio en que la faz reía hoy que eres mi ideal o mi locura es tan grande mi amor con tu albedrío. Me aborreces mujer, nada te he hecho piensas tal vez que fingo este cariño aunque soy para el amor un casto niño un tesoro de amor guardo en mi pecho.

-----------------1 Existe otra versión del texto literario de este vals, la cual dice: Deja que nuestras almas libremente vayan como les plazca en su albedrío y si marchan con cauce diferente se unan al fin para formar un río. Ayer que sollozabas con ternura de orgullo necio ante mi afán reías hoy que eres mi ideal y mi locura más grande fue mi amor que tu alegría. Me aborreces, mujer, nada te he hecho piensas tal vez que fingo este cariño aunque soy para el amor un casto niño un tesoro de amor guardo en mi pecho.

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AL CAER LA TARDE (vals) Al caer la tarde de un día otoñal mi amada llorando me pide perdón del poco cariño que me tuvo a mi en pago de tanta pasión. Cesa tu llanto luego le dije guarda tus lágrimas infiel mujer y que en este mundo siempre hay venganza para el que paga con un mal querer.

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De vuelta al barrio

ALDEANA (vals) En la apacible quietud de la aldea donde la vida es un himno de paz eres el hada gracil y ligera que a su paso esparce la felicidad. En la visión definida y serena del que juzga el mundo cual fuente del mal, eres, aldeana lo que mi alma espera, eres la belleza llena de humildad. La aurora, que trae el eterno mañana, al enviar sus rayos alumbra tu ser, alzas el rostro a dar gracias al cielo y entonces te muestras divina, mujer. Sus rayos de plata con tintes de perla a tu faz circundan cual un medallón, y en aquel instante muestras la pureza de un ángel terreno mimado de Dios. Los seres tan puros, siempre en su alma llevan nobles sentimientos, ternura y bondad que amables prodigan, cual bálsamo eterno, a quien necesita remedio a su mal. Yo soy un rebelde de esa gran mentira que llamamos vidas, y la muerte da, aldeanita hermosa, graciosa y tan bella la dicha que ansío, tu amor me dará. Lima, 12 de mayo de 1935

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ALEJANDRO VILLANUEVA2 (vals) Maestro del pase entre tus pies el balón esclavo tuyo es dominado siempre ha de llegar donde tu saber lo quiere enviar Eje de una línea de mucho valor sirve a conciencia con gran precisión distribuyes juego de manera singular tu visión es presta y tu pase eficaz de cabeza juegas como el mejor delantero centro forzoso internacional tu acción es cerebro y recreación Alejandro Villanueva del futbol peruano honor Dribleando tu estilo único es tus shots y jaladas sin igual la de cuero y goma entre tus pies es esclava de tu voluntad. 16 de agosto de1936
-----------------2 Otra versión del texto literario de este vals dice: Maestro del pase entre tus pies el balón esclavo tuyo es dominado siempre ha de llegar donde tu saber lo quiere enviar. Colón y Curacao, Dublín, Belfast, Beirut Edimburgo, Blaster, Londres, Rotterdam Praga, Munich, Berlín, París y Niza con Barcelona y Madrid admiraron tu sapiencia y tuvieron que aplaudir. Luego San Remo, Las Palmas y más tarde Tenerife prodigaron alabanzas a tu juego de campeón. Al volver hoy a tu patria conciente de tu saber recibe el sincero aplauso estrella del balonpié. Si juegas el cuerpo has de vencer demuestras pupila de marcar Alejandro Villanueva el as tu jugadas son de gran saber.

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De vuelta al barrio

AMELIA (vals) En medio del bosque su base levanta una linda choza al pie de un arroyo allí vive mi Amelia, mi anhelo, mi amada todita mi dicha, todo mi tesoro. Ella nunca quiso, ni idolatró a nadie su alma casta y pura no manchó el amor y una vez al verme llorando en el bosque sintió mucha pena y su amor me ofreció. Bendita tú seas hada de los bosques diosa del martirio,3 bello ángel de amor hoy que tú me amas tu nombre tan puro grabaré yo Amelia en mi corazón.

-----------------3 En la versión aparecida en «El Cancionero de Lima», n.° 1471, la palabra «misterio» ocupa el lugar de «martirio».

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AMOR A 1204 (polca) Acelerando a fondo el corazón la mano en el volante del amor la otra está pronto al acto de frenar. Si se desvía mi pasión como repuesto llevo otro querer estuche de emergencia y gran valor se vé fugaz las horas de este ensueño desfilar. Las curvas al pasar te arrimas junto a mi embraguero veloz y vuelvo a acelerar tal es la intensidad que lleva mi pasión y al ver el marcador en 120 está.

-----------------4 Otra versión de esta obra dice: Acelerando a fondo al corazón, la mano en el volante del amor, la otra está lista al acto de frenar. Si se desvía mi pasión, como reuesto llevo otro querer, estuche de emergencia y gran valor, se ve fugar las horas de este ensueño desfilar. Las curvas al pasar se arriman junto a mí; embraguero veloz y vuelvo a acelerar, tanta velocidad detenta mi pasión que veo el marcador que a 120 está. El tanque de mis besos se agotó, se ha quemado el aceite del motor conectar, las bujías del querer, no funciona el carburador. El cárter de mis ruegos flojo está, y hasta el freno de mano se rompió, no puedo más con el escape libre pilotear.

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De vuelta al barrio

AMOR ILUSO (vals) Ven dame a mi morena tú el trono de tu ser genial y yo pagaré este favor con un amor eterno, pasional. Dime si esclavo quieres que yo sea de tu ser genial toditos mis afectos para ti serán. Amor, tan pizpireta tan pervertida, pícara realidad corazón tan canalla que te enamoras de quien no te ha de amar cariño tan perverso que así traicionas mi canto de verdad porque en silencio lloras, porque suspiras si la tienes que pagar. En mi mente de iluso a tus traiciones un velo les eché creyendo que así fueran las veleidades propias de la mujer. Te adoré con delirio, con fe, creyendo que pudieras comprender que mis nobles acciones correspondieran a tu falso querer.

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AMOR QUE MATA (polca) Un amor me está matando y no lo puedo olvidar que ni de día ni de noche no puedo vivir sin ti. No sé que hacer no sé, no sé que hacer no sé con este amor que me mata. No sé que hacer no sé, no sé que hacer no sé con este amor que me mata. Tu no más tienes la culpa de lo que me está pasando que ni de día ni de noche no puedo vivir sin ti.

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De vuelta al barrio

AMOROSA (vals) Esta mañana me fui a tu habitual ventana mientras que por los cristales asomaba precoz tu faz de cielo amoroso locuaz fui con mi anhelo con ese anhelo de mirar si sales que ahí siempre me llevaba en la mañana. Ya sabes tu de estos antojos tan íntimos como los míos de mirarme en tus ojos apenas dice el ruiseñor sus pios y sabes que yo se que en tu cariño hallo un lugar para mi romántica locura para este pobre corazón que es como el de un niño que llora si le falta tu ternura. No es así que vivimos felices con solo Dios y el cielo por testigos de lo que con tu mirar me dices de lo que yo con ambición te digo.

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AMOR TRAIDOR5 (polca) Amor traidor pasión tan cruel ensueño dulce es el querer el despertar, amargo es al esfumarse la mujer ensueño dulce es el placer. Amor traidor pasión tan cruel que mal me tratas por querer para que amar si al fin serás juguete siempre del placer. Ayer como hoy luego después la gran mentira el cariño es maldito amor que al existir haces que viva en el sufrir. No más amor, no más querer, bailar, gozar, reir, libar también viva la orgía, viva el placer sin el amor de la mujer.

-----------------5 Aparecida en «La lira limeña», año III, n.° 121. Esta obra fue adaptada para piano por Laureano Martínez, quien le añade una introducción de 16 compases. Dicha partitura fue publicad el 13 de diciembre de 1945.

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De vuelta al barrio

AMOR Y RITMO En noche primaveral, de bello ritmo su canto de amor, fugaz mi mente ha concebido deseos locos de un nuevo amor, en brazos de un querer, de labios de adormecer, mientras mi corazón palpita por un querer. Encantadoras las horas que van pasando de eterno amor mientras sus labios susurran palabras de amor bella es la vida bello el amor bello es el mundo y para mi es mejor.

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ANGÉLICA (vals) Triste suspiro que del alma sale agobiado por la fuera del dolor cruza el espacio y cuéntale mis males Angélica es la reina de mi amor. Dile que nadie como yo la adora que ha sido mi embeleso y mi ilusión humilde y triste su amor implora mi pobre y angustiado corazón. No hay mayor placer que navegar cuando contigo mi dulce bien juntos crucemos el ancho mar verá mi alma grata ilusión de tus encantos podré gozar y el horizonte de inmenso tul muy pronto a mi alma retornará el ancho espacio de claro azul color de rosas se tornará.

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De vuelta al barrio

BELLO HAWAI (vals)

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Bello Hawai eres mi eden de tu dominio mi ser, no olvides este dolor tan solo por querer en un feliz atardecer se prolongó un boston vals linda hawaiana que me invitó a bailar. Al estrechar entre mis brazos ese cuerpo escultural sentí nostalgia de amor de aquel país Recordarás la tarde aquella en que unido a ti pasé al son de un boston vals, nada que de amor No puede ser me contesto extranjero gentil vertió mi corazón lagrimas al partir.

-----------------6 Existe otra versión cuyo texto literario dice: Bello Hawai tu eres mi eden, en tus dominios mi ser olvidaste todo amor tan sólo por un querer amor astral que haces sufrir. Las bellas notas que allí que emanan de un hawayano con frenesí. En un feliz atardecer preludio de un boston vals

a una hawayana vi bien gentil la saqué a bailar y al estrechar entre mis brazos ese cuerpo escultural sentí nostalgia de amor de aquel país. Recordarás el lapso aquel en que muy juntos los dos danzando un boston vals. Le declaré mi amor no puede ser, me contestó, extranjero gentil. Vertió mi corazón lágrimas al partir.

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BOUQUET (vals) Las flores que he cogido en el jardin las he hecho un bouquet para mi amor tiene jazmin del cabo y tulipán también claveles rojos de ilusión. Pensamientos limitan su confín y blancas azucenas coloqué, pero tambien llevo en mi corazón a una mujer. Tus ojos ternura reflejan, me mata tu lindo mirar mi nena que robas la calma y el alma mi vida tuya será. Los rayos de la aurora al penetrar la coqueta ventana del salón hallaron marchito mi bouquet y todo en completa desfloración aguaitaron más tarde su buoidor y la vieron tan bella como ayer besando las violetas que ofrendole otro querer.7

-----------------7 Existe una versión en la cual esta última estrofa es reemplazada por la siguiente:
Amada que a mi vienes cual edén ofrendando los dones de tu amor y brindando amorosa tu querer para que se entretenga la pasión no quiero que alimentes mi ambición si eterna para mi no puede ser más vale que la dejes marchitar, pobre bouquet.

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De vuelta al barrio

CALLAO FOR EVER (one step) Muchachos viva el Callao sus deportistas también que con sus triunfos al Perú han brindado prestigio y honor a la vez. En natación y cricket, water polo y atletismo cuentan con elementos de gran figuración en base-ball, basket, remo y también en pugilismo se encuentra en los chalacos que hay madera de campeón. Lugar preponderante ocupan en el football por las grandiosas tardes que brindan a la afición decano y aguerrido Atlético Chalaco tu eres nuestro orgullo oh viejo gran campeón. Por eso los porteños en toda competencia unidos y entusiastas nos vamos a alentar a nuestra muchachada en las horas de prueba con nuestro delirante rah-rah-chim-pun Callao.

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CELOS (vals) He recrorrido el jardín esta mañana y en sus dominios he encontrado sus huellas y poseído por súbito recuerdo las he seguido lleno de inquietud y pena ellas terminan junto a un rosal lozano que hoy ostenta orgulloso su belleza de verse acariciado con ternura por lindas manos de encantadora nena. Celos tengo de esas flores que hoy me roban el cariño de aquel angel de pureza las envidio porque son acariciadas sin súplicas, sin lloros y sin ruegos. Celos tengo de esos labios tan hermosos que depositan besitos tan intensos y celos tengo de la brisa mañanera que besa y besa lo que besar no puedo.

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De vuelta al barrio

CLARO DE LUNA (vals) Ven que entre mis brazos y entre mis caricias al claro de luna mujer, vivo yo contento y feliz porque siempre estoy junto a tí y cuando luna con sus albos haces de rayos alumbre a los dos, tendrán envidia y celos de tan puro amor. La vida tan sólo para mi transcurre en el sufrir continuo mi bien por que has sido tu mi amor la que has venido a crear en mi con esas palabras que gratas resuenan entre mis oidos cual arrulladores murmullos de besos y palabras tiernas de pasión voraz. Vivo en este instante en sufrir continuo y eterno desvelo mi bien, por que no aceptas mi amor por que no comprendes mi mal: piensa niña hermosa que con tu cariño la dicha he de conseguir no seas malita, ven dime que sí.

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COMO UN PAPÁ Fue en el salón de aquel dansant la vi tan bella y seductora cual una reina luego al bailar en los pliegues de su vestir vana ilusión de un amor fugaz. Me ha fascinado al fulgor de su mirada y a los acordes de un buen jazz-band le di los sentires de mi alma y le juré pasión voraz. En el placer que (...) mi alegre one step reside mi ilusión y por eso es que al practicar su ritmo tan sin igual sutil y encantador resultará el danzar. Es el compás del ritmo aquel capaz de enloquecer al más feliz mortal por eso niña al bailar haz de forjar la ilusión del amor, bien mi amor durante el dansant así como una bella girl En un one americano

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De vuelta al barrio

CON EL ALMA EN LOS LABIOS (vals) Con el alma en los labios y el corazón radiante con la emoción tan grande del que tu amigo es vengo en misión muy grata sin tardanza a entonar mis mejores deseos de salud y bienestar. En la fecha tan bella que tu natal celebras es un día de jolgorio y de suave inquietud pues aumentas en uno tus abriles de vida y ocasión nos ofreces de expresar la alegría que inunda nuestros seres cual himno de salud. Goza, goza amiguito de la vida el ensueño y aleja de tu mente la amarga realidad que el verjel del destino es así como el viento que tu faz visita. En este día deja todo por cuenta de este pecho sincero que te ofrece amistad. Lima, 24 de abril de 1930

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CREPÚSCULO DE AMOR (vals) Silencio dije al corazón un día, y al instante sumiso enmudeció transcurrió el tiempo y luego le decía que por qué se calló. Amar sin ser amado es osadía, me dijo sentencioso el corazón creer que la mujer ame algún día es fruto de la insánica visión. No alcanza la miseria de lo humano a ver el más allá de una ilusión, nace un afecto y al ser acariciado se transforma en ardorosa pasión en la risa y en el mirar de la adorada, o en sus palabras de artística ficción se desliza el veneno que nos troca en esclavos que mendigan un engaño al corazón. Sedientos de caricias y de halagos, en el mundo las mujeres triunfan siempre en el amor. Serena y grave la voz de la experiencia alguna vez domina al corazón más antes fue la amable consejera que en vano quiso dejar oir su voz. usando siempre del sufrimiento humano la realidad nos muestra del querer cruel y muy triste el sino es inhumano sufrir por el amor de una mujer. Abril de 1934

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De vuelta al barrio

CUANDO TUS LINDOS OJOS ME MIRAN (polca) Cuando tus lindos ojos me miran impregnados de honda emoción parece que siento en tu mirada tan dulce que llega al corazón. Deja que yo pueda en tus lindos ojos poderme mirar y verás que con pasión yo esos ojos los voy a besar. Al mirar tus ojos dan la sensación de que nos miran para hablar a decir lo que tus lindos labios desean callar.

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DECEPCIÓN / ASTRO REY (vals) La flor que el jardín relievó con su lindo matiz y fragante aromar el cierzo invernal ayer ha escogido audaz para escarnecer. Doblega el talle femenil al posarse en su ser un verdugo tan cruel sintiendo cercano el fin cantó esta canción antes de morir. Soy vielota gentil vasalla del jardín que el Cupido traviezo creó mi delito es morir por amar una flor que jamás ha sentido el amor. Me hace falta el calor que envía el astro rey todo acusa una triste orfandad ya no se oye el cantar de los pájaron mil que a las flores besan por vivir.

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De vuelta al barrio

DE VUELTA AL BARRIO (vals) De nuevo al retornar al barrio que dejé, la Guardia vieja son los muchachos de ayer no existe ya el café ni el criollo restaurant, ni el italiano está donde era su vender. Ha muerto doña Cruz que juntito al solar solía poner a realizar su venta al atarceder, de picantes y té. Ya no hay los picarones de la buena Isabel todo, todo se ha ido los años al correr. Barrio de mi ilusión, de tí yo me alejé, pensando que al rodar no fuera el mundo cruel la gloria de otro tiempo procuro al retornar y el pendón de tu nombre orgulloso paseé. Hoy de nuevo al llegar cansado de la lid, a los nuevos bohemios entrego mi pendón para que lo conserven y siempre hagan flamear celosos de su barrio y de su tradición. Rompiendo la quietud del barrio al dormitar, el viento al rezongar ha traido hasta mí notas de un cantador melódico y que así con su bello cantar invitaba a bailar. Nostalgias de bohemio que en mi han surgido y lleno de afán añoro con delirio aquellos laureles de tiempos atrás. La vida en su misterio me ha dado una verdad los tiempos que se fueron esos no volveran.

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DOLORES (polca) Que lindo es mirar en la inmensidad de tus verdes ojos verdes como el mar tus pupilas ván derramandose al son de tu mirada la más pura realidad. Dolores, tus cabellos son rubios como el oro tus labios rojos y bellos son mágico tesoro. Dolores de mi corazón bien sabes que eres mi adoración es un afecto triste mi pobre corazón. Las horas que yo pase junto a ti ay, no sabe nadie cuantas veces las viví. Quisiera mirar sólo una vez más tus ojos tan bellos y profundos como el mar.

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De vuelta al barrio

DORA Yo me siento loco y la causa es una girl que ha transtornado mi pensar y mi sentir Amo a la pequeña Dora me cautiva su beldad todos los encantos en su ser he de encontrar. En su bailar el garbo hay que admirar tiene algo que emana y atrae. Dora es mi soñar mi único afán es feliz al cantar, un todo ideal. Si la nena me habla me emociona con su voz y hasta sus latidos acelera el corazón amable, atrayente, insinuante, en su decir es Dora la nena que enoloquece mi existir.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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EL CABARET (one step) La danza que fascina y me seduce escucho en el cabaret porque aspiro el aliento febril de bella y voluptuosa mujer. Siento que mi alma goza, yo vivo alegre y olvido mi dolor, el cabaret me atrae persiguiendo mi amor. Elegantes mujeres de bellos rostros forman la reunión beben y bailan sin dilación invitan sus ojos al libre de amor también el music-hall tiene la virtud de hacer olvidar el dolor las caricias de una bella me roban el corazón. Viva el cabaret, viva el amor y el music-hall viva la mujer por tener su alma bacanal vivir y danzar allí es bello placer brindemos amigos por el cabaret. Lima, 23 de noviembre de 1921

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De vuelta al barrio

EL CANILLITA (vals) Anunciando los diarios que a la venta lleva cruza el canillita sudoroso y fugaz corriendo fuerte por ser de los primeros en vender los diarios y ganar el jornal. Acaso mis ojos tal vez hayan mirado a un muchacho que lucha por el pan de su hogar o también es posible que me haya inspirado en un huerfano humilde en un desamparado sin padres que adorar. «El Comercio», vocea con afán el pequeño «La Crónica» interesante, en seguida dirá «El Callao», Suplemento, «La Tribuna» y «La Noche». «La sanción» y «El Heraldo», le oiremos pregonar. Si muchos de nosotros auscultar pudiéramos la verdad cruel y triste de este diario luchar viviendo en un instante tan mortal desengaño con el dolor humano compraramos los diarios para otorgarle el pan. Canillita travieso, juguetón, bullanguero de alma que ayer fue buena y siempre lo será si cruzas muy temprano las calles de tu pueblo semejas a un obrero con rumbo a trabajar. Más tarde cuando corres pregonando los diarios, te muestras todo un hombre que lucha por el pan y al llevar las ganancias a tus padres o hermanos, tu pequeñez gigante, tu grandeza de niño, humilla a la crueldad.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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EL CASINO (polca) De todos los asistentes al casino la más hermoza y singular apenas nos cruzamos por el camino ya nos ponemos a pololear. Ella es atractiva y sus ojos tan vivos es algo muy seductor, ella no se halla solita en la playa por que es experta en el amor. Ya la verán en el dancing y me dirán si es cierto lo que yo digo de su amor.

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De vuelta al barrio

EL CASTIGO DEL PERDÓN (vals) Cual paria en la estancia de la vida nada logra llamarme la atención ni el alma llora ni mi corazón ríe ni mis facciones reflejan el dolor. Veo pasar las cosas indolente parece que mi ser es abstracción nada me arredra y buscando la muerte la invoco y la suplico con sereno valor. Ven oh señora, acude a mi llamada que estoy dispuesto a negociar con vos mi vida entera sin titubear ofresco y sólo exijo lo que a deciros voy: Has de ir en busca de la que fue mi amada vuestra guadaña usareis con rencor y con su sangre le pondreis en la frente a esta mujer perjura la castigó el señor. Mundo tan falso, tan lleno de mentiras cieno maligno que enlodas todo ser tu fango alcanza salpicando veneno inmunda mezcla del buen y mal querer. De tu gran circo en el tablado humano danzan grotescos el amor y el dolor la farza es vida y así por parodiarla a Dios pedir pudiera el castigo del perdón.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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EL ESPEJO DE MI VIDA (vals) Ayer tarde me he mirado en el espejo pues sentía por mi faz curiosidad y el espejo al retratar mi cuerpo entero me ha brindado dolorosa realidad. Ya estoy viejo hay arrugas en mi frente mis pupilas tienen un débil mirar y mis labios temblorosos y arrugados saboreando están los besos que ayer dieron y hoy no dan. Tuve amores y mujeres a porfía fui mimado y halagado con afán más aquella juventud que yo tenía fue muy loca y no la supe meditar. Con los años huyeron mis privilegios uno a uno mis idilios vi fugar, y hoy tan sólo de este apogeo me quedan boucles, retratos, pañuelos, cartas de amor y nada más. El espejo en que me vi hoy es mi amigo por que mudo me ha mostrado la verdad ya conozco el secreto del olvido y comprendo el por qué de mi orfandad. ¡Pobre viejo! diran todos al mirarme ¡pobre viejo! el eco repetirá, y este viejo ensayando una sonrisa, una mueca de desprecio con orgullo ofrecerá.

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De vuelta al barrio

EL FERROCARRIL (one step) En el amor y en el querer es el flirtear la base primordial de un intenso pasionismo que al ser devora con fervor es mi pasión locura tenaz por eso adoro el ferrocarril. En un asiento muy personal junto a una bella me acomodé más al llegar al final del recorrer la linda bella yo conquisté. Lima, julio de 1921

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EL HUERTO DE MI AMADA (vals) Si pasas por la vera del huerto de mi amada al expandir la vista hacia el fondo verás un florestal que pone tonos primaverales en la quietud amable que los arbustos dan. Allí es donde he dejado lo mejor de mi vida allí mis juramentos vagando han de flotar, porque ese ha sido el nido de amargos sufrimientos y allí la infame supo de mi amor renegar. Quien quiera con el alma, el corazón no mande, quien busque amores que deje de soñar el corazón y el alma son dos fuerzas humanas que emprenden una senda para no regresar. Sus afectos son leyes que gobiernan y mandan labrando así la dicha como también el mal y reciben y cumplen las voces del destino que tan pronto nos ríe o nos hace llorar. No sé por qué recuerdo con algo de tristeza las hieles que el destino me supo deparar y el afecto mentido de quien yo idolatraba ha convertido en odio mi férvido adorar. No sé porque me apena hablar de aquellos días que el engaño me atrajo en forma de mujer no sé si es algo bello vivir de desengaños porque es mas halagueño reirse del querer.

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EL INCLUSERO (vals) No tiene padres es hijo de la inclusa son sus madres las madres que la criaron hoy ya un hombre en la ruta de la vida camina siempre mohino y cabizbajo piensa que ostenta nombres y apellidos todos ajenos y ninguno heredado no sabe ni conoce las caricias del hijo por su madre idolatrado. Por eso de continuo va abstraido pensando en tan irónico sarcasmo más tarde será padre y a sus hijos legará un nombre que para él robaron y en el silencio de la noche escucha desde su lecho que en la pieza contigua una madre acaricia a su pequeño y entonces llora con amargo desconsuelo. Esas lágrimas vertidas por un hombre forjado bajo el trágico infortunio son gotas del caliz de amargura cristalizan la pena y la tristura también aquellas gotas cristalinas serán del corazón protesta muda del acerbo dolor que siempre invade al que no es hijo y pronto será padre. Mañana que papá puedan llamarle y aun cuando nazca el pequeñuelo dirá como jamás a él le dijeron tu tienes padre, tu no eres inclusero mimos y mil caricias ha de hacerle al hijo propio de apellido ajeno y ese pedazo de su alma y de su vida será la absolución del Juez Supremo. Lima, 15 de agosto de 1935

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EL PLEBEYO (vals) La noche cubre ya con su negro crespón de la ciudad las calles que cruzan las gentes con pausada acción la luz artificial con débil proyección propicia la penumbra que esconde en sus sombras venganza y traición. Después de laborar llega a su humilde hogar Luis Enrique, el plebeyo, el hijo de pueblo, el hombre que supo amar y que sufriendo está esa infamante ley de amar a una aristócrata siendo plebeyo él. Trémulo de emoción, dice así en su canción: El amor siendo humano tiene algo de divino amar no es un delito porque hasta Dios amó y si el cariño es puro y el deseo sincero por qué robarme quieren la fe del corazón. Mi sangre aunque plebeya también tiñe de rojo el alma en que se anida incomparable amor ella de noble cuna y yo humilde plebeyo ni es distinta la sangre ni es otro el corazón. Señor por qué los seres no son de igual valor Así en duelo mortal abolengo y pasión en silenciosa lucha condenarnos suelen a grande dolor al ver que un querer porque plebeyo es delinque si pretende la enguantada mano de noble mujer. El corazón que ve destruido su ideal reacciona y se refleja en franca rebeldía que cambia su humilde faz y el plebeyo de ayer es el rebelde de hoy que por doquier pregona la igualdad en el amor.

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EL RUISEÑOR (vals) Si fuera un ruiseñor de fantástico ergir en aras de tu amor volara yo hacia ti y alzando una canción te dijera al pasar mi humilde corazón siento por ti latir. Cruzando inmenso mar de una gran latitud pondría con amor En tu pelo tisú la más hermosa flor que hallara en el pensil bañada con las lágrimas de un infinito amor. Gozando otro ideal y magno sonreir tu pecho angelical vería yo latir y así mi corazón lleno de amor y paz muriera de pasión con venturoso afán.

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EL SUEÑO QUE YO VIVÍ8 (polca) Con ese tu cuerpo tan gentil ostentando siempre seducción llevando prendidas al danzar sensuales miradas de pasión. Ese cuerpo es de pecado y en su ansiedad bacanal palpitando todo su ser porque siempre triunfara la mujer. Y en el gozar y el reír hoy agonizante de amor voy, soy un ideal que nunca pudo dar flor, nunca mi amor floreció.

-----------------8 Pinglo es el autor del texto literario de esta canción, la música pertenece a la obra titulada «Sunny side up» cuyos autores son B. G. de Silva, Lew Brown y Ray Henderson.

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EL VOLANTE (polca) En Hudson turismo de máquina ideal o en Limousine Cadillac me deleita ir cuando de paseo salgo en la ciudad o sus avenidas quiero recorrer. Si me lleva al minimum el señor chauffer puedo en Mercaderes muy bien admirar los rostros angélicos de cada mujer hija de esta Lima bella y colonial. En Chandler, Ford, Overland, Chevrolet o Fiat, Willis, Night, Mercedes, Minerva o Durant, Dodge, Lincoln, Pizarro o Rolls Royce, Stultz, Buick y Lancia, Packard o Renault en Hispano Suizo, Paige, Studebaker Apperson y Crisley, Moon Reo y Premier Isota Franchini, Cole, Alfa Romeo Marmon o Delage Scribans o Spa Oakland, Oldsmobile, Pathfinder o Cleveland en King o en un Mercer siento yo el placer que nos proporciona la grata emoción de pasear en auto con bella mujer. Pontiac, Austin, Murray Vaulvas, Bugatti, Wacha Case, Courburn, Citroen Dustro, Fhungaro y Wright Seret, La Salle, Morris, Mac Farland, Peugeot Fhummobile y Duwo bondadosos son. Todos son muy buenos cuando es menester darse un colorido de persona bien, burlando al traviezo cupido de amor, al dejar el auto cesa mi pasión. Lima, mayo de 1933

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EMILIA (vals) Amor febril es el que tube por ti mujer llegando hasta el extremo del delirar soñando edenes de interminable felicidad a tus plantas puse yo mi corazón. Vivir amándote oh lindo ángel de amor en tu cariño reinar el tiempo al transcurrir al fin sentí las amarguras del sufrir. Lindos manojos de flores de mi jardín de una exquisita fragancia te mandaré ellas te recordaran días de grata y bella ensoñación. Lindos manojos de flores de mi jardín de una exquisita fragancia te mandaré recordarás las caricias promesas falsas de una mujer. Encantadora visión tórnate a la realidad ámame mi bella Emilia ven a calmar mi afán escucharás mi dolor implorando tu bondad ven que hallarás la dicha yo la felicidad.

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EN LA PAZ DEL SEPULCRO (vals) Por el sendero amable del viejo cementerio sombreado por cipreses de la época ancestral camina cabizbaja y tal vez presurosa una dama enlutada de desnuda faz. A orillas del arroyo que bordea el sendero un viejo octogenario se ha puesto a descansar renovando las fuerzas para entrar al recinto donde el hijo querido duerme el sueño eternal. Cruzó por su delante la dama presurosa y al anciano al instante le llamó el corazón y le dijo eres padre, esa fue la perjura que al matar un cariño a tu hijo muerte dió. Al impulso de esas frases de idiomas sobre humanos se levantó el anciano y al cementerio entró y al llegar a la tumba de su hijo idolatrado pudo ver a la infame rezando una oración. Mujer falsa é innoble, soy padre de ese hombre que pagó con la muerte tu desamor tus labios siempre impuros de mujer libertina cometen sacrilegios al fingir devoción que en la paz del sepulcro profana tu oración vete nunca más vengas que ese hijo fue mi vida y mis labios tremolantes piden por él a Dios. Lima, noviembre de 1929

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EN PAZ LA TIERRA (vals) En paz la tierra de placer suspira el aura que vigorosa ondula todo, un profundo regocijo inspira todo alegre en conjunto y el corazón adula. Férvido estoy de amor y de ternura ansia infinita me emociona el alma mi corazón invade la ternura mi ser es todo regocijo y calma para que el ángel audaz de la esperanza ciña tu frente de coronas verdes y el porvenir que se vé en lontananza en su grandiosa inmensidad se pierde. Recuerda madre mía con anhelo del cariño que siempre te he guardado fervientes votos por tu vida hago por tu ventura eterna y sin quebrantos. Lima, 1 de enero de 1922

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EVANGELINA (vals) No se si acaso en tus recuerdos se halle la visión de aquel hombre que ayer fue tu amador bajo el fulgor de la luna prometiste dichas y le ofreciste amor. Mal has pagado, mujer mi amor fiel y constante lo has despreciado por juramentos fementidos tu serás dueña de un corazón que nunca ha amado ni tampoco ha querido. En el silencio de trágica noche oirás la voz del hombre que te adora será mi amor que en su última agonía Evangelina nombra y tu cariño implora. Al pensar en el futuro Edén que con tu amor iba yo a realizar mi corazón palpitó de placer al ver cercana la felicidad pero la mano del destino cruel la estrella vil que mi destino guió con siniestro brillo vino a terminar horas dichosas de mi ensoñación. Lima, 5 de abril de 1920

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FALSAS PROMESAS A veces recuerdo que ayer tan ciego y tan loco por tu amor radiante a tus pies llegué pidiendo limosma de amor. Cuantas palabras tan melodiosas a tus oídos susurré yo. Como te dije que te adoraba que te entregaba mi corazón ahora te digo que no soy tuyo. Como te ofrecí mi amor ahora te digo que tu no eres digna para alcanzar mi corazón. Como todo acabó desfallece el amor de esta ingrata mujer sabiendo que pasó tan breve el temporal manchó mi corazón. Desengañado tu amor el mundo te pague con un cruel dolor, no importa que tu ya no me quieras más me buscaré otro amorcito que me sepa querer.

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HAYDEE (vals) Al morir en mi ser la ilusión como mueren las rosas de abril cuando al soplo del cierzo invernal a la nada tendrá que volverse yá. Así yerto en mi pecho hoy está todo lo que en mi anhelar me había prometido yo y es así mi sufrir por amar tal vez quizá podré de ella alcanzar su compasión. Haydee tu me dirás la causa por la cual desdeñas escuchar mi canción es que de mi solo habrás de encontrar la pureza de fidelidad. Si es que Dios a ti mismo con esto te harás traición. No guardo para ti absoluto rencor por que fatal me haceis tu así en vez de odio al cielo pido te otorge bonanza y dicha que al mirarte radiante pasar así orgulloso estaré de mi dolor por tí.

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HERMELINDA (vals) Yo he reflexionado en el silencio de una noche acerca del amor de una mujer al cabo ha gemido mi corazoncito al ver la felonía de una ingrata infiel. En ti puse yo Hermelinda idolatrada todo el fuego de mi cariño fiel y has pagado como pagan las mujeres con un cruel desprecio en su ansia de placer. Yo ciego te adoré y en tus facciones ví la imagen que en mis horas de ensoñación forjé pero todo ha pasado ya se desvaneció el idilio que por tí se forjó en mi corazón. Lima, agosto de 1919

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HERMINIA (vals) Quiero yo tener ya las noticias del amor que tú me has de profesar y de ti recibir las caricias, si es que tú me amas con fidelidad. Quiero, pues, de una vez saber para ya no tener esta pasión que por esta ingrata mujer sufre y llora mi corazón. Pero vente, Herminia de mi alma, te lo ruego por Dios, a gozar de una vez sin temor ni piedad, qué juntitos ya los dos tú verás la realidad. Ven ya, Herminia del alma, yo no puedo vivir lejos de ti; yo me aloco y pido la calma, yo te amo y te adoro con ardiente frenesí. Dime, pues, si es un delito que te pida un recuerdo de mi amor; hoy mi alma verás solita como una prueba más de mi verdadero amor.

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HORAS DE AMOR (vals) El jardín conventual me recuerda el ayer su bello suritdor me ha llenado de splín la fuente que hay en él testigo es de mi afán por convencer de mi querer candorosa y mística beldad. Como busca la luz toda beldad aunque la agobie ha de brillar límpidamente arrebolada en sus fulgores para decirle al mundo que la amé con toda mi alma y que fue puro nuestro idilio la adoré con loca ensoñación. Así fueron las horas que inspirándome en su imagen he vivido obsesionado al calor de sus miradas. Hoy que ellas no me guían ni me brindan sus favores el vivir es un martirio hastiado me siento de esta lid de amor.

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HORAS QUE PASAN (vals) Te fuiste ingrata llevando mis sueños de amor al partir olvidando promesas que fueron martirios de un alma que sabe sufrir. No importa quien sabe mañana cansada de tanto rodar lamentando las horas que pasan por más que no quieras tendrás que llorar. Pronto, pagarás el mal que sin razón me hiciste ayer en pago de un cariño fatal tan sólo por tu culpa mujer pues con gran dolor sabrás sentir remordimiento al son del ruego que te canta hoy mi corazón. Escucha las notas dolientes que lleva mi triste canción y medita tan sólo un momento si acaso tu tienes corazón y luego que sientas lo mala que fuiste conmigo tal vez se humedezcan de llanto tus ojos y sientas terrible fatal languidez.

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INCONCLUSO9 (vals) Quien ha podido decir que no ha amado a una mujer y de ese amor tan trivial vasallo soy bello ideal. Quien a Cupido no vió en los brazos de un cariño si alguna vez pude decir podré vencer oh mujer.

-----------------9 Existe versión de esta obra es conocida como «Oh, mujer» y su texto literario dice: Quien ha llegado a pensar como ama la mujer y de su amor tan trivial esclavo ser lleno de afan. Quien a Cupido llamó fue vasallo de su idilio si alguna vez supo querer pudo decir «oh, mujer».

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JACOBO EL LEÑADOR (vals) Rendido por el infortunio al pueblo avanza el leñatero el peso del añoso leño aumenta su sufrir tan cruento. Su frente con profundos surcos color de plata sus cabellos todo refleja en él hondo martirio y a su paso me descubro respetuoso ante el dolor. Sus amigos hoy no son los que ayer fueron y explotaron ese noble corazón, los que antes disfrutaron de larguezas no conocen a Jacobo, el leñador. Solamente la vieja hacha le es fiel en su mudo amor hoy ni el palo que consumen sus fogones permiten que se lo compren a Jacobo, el leñador. Destino ley de los humanos ablanda los rigores de tu sino da paso a la templanza y busca que diga él su invocación divina. Muéstrate alguna vez gentil y noble olvida tu misión de carcelero permite que el dolor muestre la cara y ante Dios alce la frente en humilde imploración.

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JESÚS (vals) En la perfumada quietud de la noche, hora en que descansa mi alma, pienso recordar al ser que tanto amé, cuántas veces la he visto en mi sueño, como ángel que abre sus alas, dándole dicha al placer de tus encantos divinos de mujer. Si supieras qué amarguras sufro cuando me desvelo, si supieras que cantando paso las horas felices. ¡Ay! Jesús yo no puedo vivir sin tu amor, sin tu amor, yo prefiero morir que dejarte de amar.

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JOSÉ HERRERA (polca) En el turf peruano se inició el mejor de los jockey limeños con la victoria que obtuvo José Herrera. En el turf no hay ni habrá otro superior. Con el fuete se maneja muy discreto este es un joven de gran porvenir. A extranjeros que corrieron nuestras pistas sus facultades dió a conocer, al elogiarlo no hacemos mal. Aficionados hay que aplaudir al mejor jockey José Herrera es el orgullo del turf nacional.

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JUAN ROSTAING (one step) No busca los aplausos al jugar es fullbacks de modestia y de verdad injusta la abstracción que de él han hecho en el Seleccionado Nacional. Jugándose enterito y con valor el público sensato con afán proclama el saber y la eficiencia del completo zaguero Juan Rostaing. De quite muy seguro limpio y fácil de shot cabeza y pase muy precisos siempre atento a la bola y colocado destaca por su brega y su servicio, de muy amplia visión en el conjunto despeja situaciones de peligro del play hasta el final lucha sin tregua es franco, es sincero y es amigo. La defensa del gran Alianza Lima en Juan tiene apoyo singular pues a su club que quiere con delirio defiende con bravura y con afán. Frescos aún existen los recuerdos de las tardes de su consagración frente a la selección del club uruguayo fue Juan Rostaing digno de admiración. Lima, 5 de febrero de 1931

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JUAN VALDIVIESO Aplausos a los méritos del arquero sin par con Juan Valdivieso, el Internacional maestro de la piolas el arquero ideal en sus manos de acero el balón simpre estará. Sus «plangeons» de valiente, suma elasticidad quites llenos de arrojo, seco y firme atrapar salidas oportunas en busca del balón tiradas de coraje, por bola y jugador tranquilo y sin turbarse, viendo siempre el balón representa un baluarte difícil de vencer sus «kies» de buen servicio complementan en él todas las cualidades que compañan su saber. Defendiendo la valla el arquero del equipo campeón tus jugadas arrancan unánime ovación el arco del «Alianza» prestigian tu valor tu ciencia, tus recursos y tu enorme corazón. Lima, 26 de junio de 1934

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JUAN VALDIVIESO (paso doble) Conmueve el stadium una ovación clamorosa el público todo bate palmas a rabiar ante la precisa jugada del maestro embolse y pupila magistral. La emoción es suprema al observar los zagueros vencidos, sin poder al veloz zaguero contener, que de cerca dispara con crueldad. Surge Juan Valdivieso y se ve que en magnífico esfuerzo anula ya el fuerte tiro que ha embolsado bien con vista, valor, serenidad. De plangeón valiente, pupila inmejorable oportuno siempre para el balón atrapar eficiente arquero, exponente del arte, de nuestros goleros es el as. Noviembre de 1932

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LA CANCIÓN DEL PORVENIR (polca) Con la pena que hay en mi por que no sabes amar, canto mi desilusión no me asusta el porvenir. Si tu me dijiste que no otras me dirán que sí, entonces yo entonaré la canción del porvenir. Canta y baila, ríe y goza haz tu fiesta corazón no pienses en el mañana porque sentirás dolor piensa que la vida es corta y que vives para el hoy y tal vez para mañana sentirás lo que es amor.

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LA ADÚLTERA (vals) Por el amor de mi madre adorada hube de darle mi nombre a tu hijo pero mujer tu conciencia manchada desde el alma grita: adúltera es humilla tu frente doblega tu ser Un hijo sin madre con padre ignorado es pobre legado para subsistir un hijo de madre que merca su cuerpo es un desdichado, no será feliz. La madre que vive vendiendo placeres, y olvida que el hijo es ser de su ser es baldón que llena de eterna vergüenza al que llamar pueden fruto del placer. Padre me llama aquel que no es mi hijo por no angustiarlo hijo le diré hijo sin madre por que tu apellido de la faz del mundo el crimen borró infame traidora vendiste tu honor.

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LA LEY DE LA IGUALDAD (vals) La brisa sin igual de esta noche invernal el recuerdo me trae de la mujer que amé con íntima fruición y fervoroso amor momentos de pasión renacen en mi ser tan solo al evocar pasajes que grabó y que nunca borró mi romantico ayer sus manos de mujer las siento sobre mi en tierno acariciar el dulzor de sus besos siento entre mis labios calmar la insaciable sed el aroma sin igual de su cuerpo sensual encuentro al aspirar la brisa de esta noche tan galana y tan gentil. Hoy como aquel tiempo feliz, quisiera yo enajenarme de placer con las caricias que su amor siempre brindó con frenesí a mi querer en explosiones de ternura y de pasión voraz comprendo que es irrealizable mi ambición ya sé de sobra hoy que tu afecto mío no es pero con todo me atormenta tu recuerdo me subyuga y me cautiva en nostalgica prisión. Si es un pecado amar no se debe culpar al que incurriera pues nuestro corazón sediento de pasión no piensa que hay error al pretender querer con todo nuestro amor, sin antes comprender que en todo hay distinción, pues la ley de la igualdad jamás se conoció. Tal vez cometí una equivocación al creer que tu amor sería eternamente todo mi consuelo, todo mi albedrío no contemplé tu rol, no vi mi situación ni cuan distintos somos forjé mis ilusiones por forjar y nada más. La vida es cruel y hay que saberla comprender es un compendio de dolor, de vanidad, de placer. El oropel impuso ya su majestad por más que ansiamos no encontramos nunca la igualdad. Sin amar con fervor impusiera el Creador ¿cómo es posible que trunquemos esa ley? demos tributo a tan noble mandamiento sin pensar en la opulencia, abolengo o distinción. Lima, setiembre de 1931

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LA ORACIÓN DEL LABRIEGO (vals) Es ya de madrugada, el labriego despierta al entreabrir sus ojos luz del alba ve entonces presuroso saliendo de su lecho musita esta plegaria lleno de amor y fe. «Señor, tu que has creado las aguas de los ríos y a los prados permites el verdor que se ve no niegues al labriego el divino rocío que con cada caída alegra nuestro ser; la campiña que luce hermosos atributos por ti florece siempre cual ameno verjel pero si tu nos niegas, agua, sol y rocío morirán los labriegos de inanición y sed.» Después de la jornada, la lampa sobre el hombro al ponerse la tarde retorna el labrador y mientras que tranquea de vuelta a la cabaña cantando el pensamiento, modula esta canción: «La ansiada primavera que exalta los amores te debe la pureza de todo su arrebol y el concierto admirable de pajaros y flores por obra de tu gracia ostentan su primor.» En medio de este encanto que alegra corazones el labriego es el guarda de tan rico joyel como guardian te pido que con tu omnipotencia multipliques los frutos que cosechar podré.

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LA PRADERA (vals) La pradera que otrora tan lozana llena de encantos ofrendaba su belleza el invierno glacial todo ha truncado ayer alegría y hoy todo es tristeza. El rocío de la invernal mañana cual bálsamo eficaz que mitiga las penas pondrá su nota de eterno colorido en lo que ayer fuera atributo de grandeza. Como tiernas aves que amando y queriendo al conjuro del sol estival juraron amarse y unirse por siempre pobres avecillas que a nadie hacen mal. Salen de sus nidos a morir de frío yertas por el viento terrible y glacial mañana que venga la fiel primavera ni aves ni las flores tampoco hallará. Al pensar en la mujer que quise la que en el prado me juró amor sincero siento que un velo obstruye mis pupilas y pugna el llanto por surgir violento. Recuerdo entonces su falso juramento pongo a los campos y al cielo por testigos y desde entonces vivo siempre esperando la hora del castigo a tan cruel desengaño. Lima, diciembre de 1923

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LA QUE FUE (vals) Mujer angelical de rostro encantador en tu mirar traidor hay fuego de pasión y luces de maldad. Creí que reir no albergaba crueldad hoy puedo comprender que en ti no hay corazón no existe la piedad. La voz de la aflicción que brota de mi ser pronto ya cesará porque he pensado bien que es necio penar por un falso querer. Las dudas que sufrí en las horas de insomnio que por tí pasé has pagado con creces viéndote humillada y en cruel padecer. El falso pedestal que el mundo te formó de barro y de cristal tuvo un fulgor fugaz que el tiempo destruyó. Hoy Venus de arrabal tu ocaso es un dolor y huerfana de amor sólo eres el despojo de un tiempo mejor. Lima, 26 de noviembre de 1935

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LAS LIMEÑAS (polca) A bailar con buen humor a gozar del dulce amor los claveles y las rosas dan perfume embriagador. Las limeñas cuando bailan son bonitas por demás todas ellas en conjunto forman un ramo primaveral. Dame un beso morenita en el jardín de la ilusión en tu negra cabellera yo pusiera mi corazón.

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LASTENIA (vals) Hija de Venus tu eres Lastenia con tu hermosura y tu candor flor fraganciosa diosa Minerva encantadora de su amador. La pureza de tu ser y tu hermosura se asemejan a las flores fraganciosas y tu rostro de mujer encantadora que seduce al ser acariciado. Y tus ojos seductores que enloquecen, que fascinan al más ciego enamorado porque liba de la natural idea al ser del trovador amado.

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LA ÚLTIMA PENA (vals) La noche avanza tendiendo su manto cubriendo los rayos del ardiente sol. Veloz, presuoroso ya viene el encanto de un cielo estrellado, dibujo de Dios. Cumpliendo el mandato que la ley señala los guardias se aprestan para hacer sentir la última pena, crujen las cadenas y el reo penoso llegó a balbucear ... «Escuchen por favor, dice con gran dolor, se que voy a morir, cercano está mi fin que digan a mi juez mi última voluntad para mi madre un beso y un último adios.» Ceñidas sus manos por grillos y esposas llevando en su pecho la luz del señor el pobre penado de faz angustiosa sus últimas frases oró con fervor sus manos crispadas al rendir la vida su boca entreabierta hizo concebir su último aliento, la madre querida para quien un ruego supo balbucir. Lima, marzo de 1925

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LEONIDAS YEROVI (vals) Se recuerda tu genial figura oh poeta noble y generoso se recuerda que fuiste un coloso de tu patria en la literatura. En los teatros se hacen paladines la muestra de tu sombra oh artista genial igualaste a la América Latina de ese viejo continente intelectual. Tu quisiste que tu nombre reposara del elogio en el mundo poeta con ironía tu venganza se comenta la desgracia que con tu vida pagaras. Lima, junio de 1919

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LINDA MORENITA (polca) Conocí una linda morenita que, la quise mucho por las tardes cariñoso, placentero yo iba a verla al contemplar su rostro mi pasión crecía hay morena, morenita mía, no me hagas sufrir. Hay un amor muy grande que existe entre los dos ilusiones blancas y rosas, como una flor un cariño y un corazón que siente y que te ama si no me olvidas siempre felices seremos los dos. Yo le dije a ella que tan solo estaba enamorado de ese amor tan grande que, nunca se acaba, y cuando más la miro la contemplo, mucho más la quiero hay morena, morenita mía, no me olvides no.

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LLEGÓ EL INVIERNO (one step) Llegó el invierno con sus rigores las bellas flores a hacer sufrir ellas marchitas llenas de pena al fin tuvieron que sucumbir las azucenas leales y bellas a los claveles vieron morir y las magnolias se deshojaron llorando a solas su triste fin. Lindo bello y bonito jardín lleno de encanto en el florido mes de Abril con el perfume que emanaba del jazmín horas muy gratas a su lado yo pasé bellas acacias y dalias, azucenas puras y fragantes forman el edén de amor luego cuando el verano al venir el sol irradia su benefico calor la primavera no hallará en el jardín el dosel de oro que mi amada ocupó. En el jardín del ensueño no hallará la gentil azucena ni al amante ni a la amada de él.

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LOCOS SUSPIROS (polca) Locas porfías forja mi mente y escucha mi alma cuando paseas por nuestras calles tu esbelto talle en un murmullo siento mis labios al exclamarte presta tu corazón para adorarte. Quien pudiera estrecharte tan sólo un instante soñando edenes de una imposible felicidad entre tus bellos brazos tu rostro acariciarte robarte amores con tu cariño poder soñar. Cuando mañana a un bello país vaya yo en busca de un nuevo amor quizá algún día recordaré la falsía de tu corazón. Cuando pensando en bella ilusión viviré triste por tí, habré gozado ya de los placeres que el mundo brindó.

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LOS AÑOS HAN PASADO (vals) Los años han pasado unos tras otros aún presente mis ojos te tienen y no han cambiado las penas mías. Como turbando tu aliento abrazador a tus plantas de rodillas suplicante puso tu amante su corazón rendido al arrancar de mi pecho enternecido triste suspiro de un secreto amor. En la apasible soledad aquella el fuego de tus ojos me abrazó tus latidos, tus gemidos me embriagaron el timbre de tu voz vivo quedó mis labios a los tuyos presurosos contentos y temblando se juntaron y en el eco del aire resonó el beso que a dos alma desposó. Después que en medio de la noche sombría al cálido fulgor de las estrellas sentí al oir el gemir de mis querellas mi corazón ardiente palpitó. Los rayos de la luna misteriosa en su divino manto reflejaron nuestras manos con fuerza se estrecharon. Eterno amor tus labios me juraron.

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LOS LIMONEROS10 (polca) Allá en la playa lejos, muy lejos donde se arrastra hondo caudal crecen hermosos los limoneros que dan su fruto, que dan su fruto en el platanal. Y los bejucos que trepadores cubrió de halagos el arenal tejió mi madre una débil cuna donde mi infancia, donde mi infancia se columpió. Quiso el destino cruel y tirano que abandonara mi dulce hogar en otras tierras no muy lejanas las mariposas que entre las rosas muy deshojadas muriendo van.

-----------------10 En los archivos de la A.P.D.A.Y.C. existe un reclamo sobre la autoría de esta canción.

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LOS TRES ASES (paso doble) Aplausos entusiastas y vivas a granel al trío defensivo que en Chile supo imponer su juego de coraje, de sapiencia y verdad Fernández, Valdivieso y Lavalle al jugar. Magallanes primero, Colocolo después Audax en seguida. Españoles también. En Santiago quisieron sus triunfos marchitar que ni en Valparaíso pudo el Wanders nublar. Arturo Fernández zaguero impetuoso Juan Valdiviezo arquero de emoción Víctor Lavalle back firme y sereno formaron un trío bravo y de visión. Nunca supieron lo que es desaliento y siempre constantes llenos de ideal lucharon valientes en todo momento y el Alianza Lima consiguió triunfar. Lima, 30 de diciembre de 1935

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LUZMILA (vals) Yo te juro Luzmila que nunca te olvidaré mi cariño, mi vida con pasión yo te daré paso los días pensando en ti loco de alegría y frenesí. Por un momento más no podría vivir. Nunca jamás, mi corazón sufriría por ti, Luzmila ingrata escucha mi ruego la pasión me mata olvida el rencor. Lima, agosto de 1927

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MAL ABRIGO (vals) A veces recuerdo que ayer tan ciego y tan loco por tu amor radiante a tu puerta llegué pidiendo limosna de amor. Como palabras tan melodiosas a tus oidos susurré yo cuando te entregaba mi corazón ahora te digo que no soy tuyo. Como te ofrecí mi amor ahora te digo que no eres digna de obtener mi corazón. Como todo acabó desfallece el amor de esta ingrata mujer, sabiendo que pasó. La vida en temporal manchó mi corazón desengañó mi amor, que el mundo despeje este cruel dolor, no me importa que tú ya no me quieras mujer, buscaré otro amorcito que me sepa querer.

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MATILDE (vals) Eco dulce y armonioso de una música que se aleja rayo de luz que refleja esos tus ojos tan hermosos. Fresca brisa perfumada de la aurora sus arrullos se oyen tristes los murmullos de mi alma enamorada. Si ante tus lindos y hermosos ojos presto de hinojos al resplandor. Eres Matilde tu mi sultana no seas tirana dame tu amor. Si no escuchas mi querella será estrella grata ilusión así lo quiso mi desgraciada suerte venga la muerte a mi corazón.

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MELODÍA DEL CORAZÓN (vals) La flor que vida dió a un pobre corazón ayer se marchitó. En mi grabado está el espectro fatal de la desilusión. La quiero yo olvidar, imposible me es busco un nuevo querer no lo puedo encontrar el miedo de ofender a la que tanto amé aumenta mi penar. Mentira quien te diga, corazón sensible, que un nuevo cariño tendrás falsía quien prometa darte por entero todo su amorío, verdad. mas si acaso a ti llega el sordo lamento de otro ser que vive en penar, escucha sus ayes ábrele tus puertas, que es felicidad. Del ayer que viví tan sólo queda en mí un recuerdo de amor, perfumes de mujer que trajeron a mi efluvios de pasión. La flor que alimentó la pasión que fugó fue un hada del querer que me robo la fe y que al huir de mi se llevó la ilusión de un mañana feliz.

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MEDIANOCHE11 (vals) A medianoche cuando van buscando alrededor buscando van amor y la felicidad oh cuantas bocas que desean tan sólo besar y no pueden hallar su encanto de verdad. Por más ingenua y fría que parezca la mujer siempre suele tener la idea de pecar oh nunca fue pecado cosa bella que anhelar aquella que al soñar jura amor. Nena, la medianoche, ya soñando está nena, pero esta noche acaso no se oirá que nos sorprenda el alba con su arrullo embriagador nena, pero esta noche sólo pides... amor. La gente seria quiere irse a reposar siempre tranquila estar, de casa no salir amigos, quien ha dicho que los ámbulos y los noctámbulos puedan amar. Por más ingenua y fría que parezca la mujer siempre suele tener la idea de pecar pues nunca fue pecado cosa bella que anhelar aquella que al soñar jura amor. Lima, noviembre de 1928

-----------------11 Existe otra versión que ha sido titulada El noctámbulo cuya letra dice: La gente seria quiere irse a reposar Quiere tranquila estar De casa no salir Amigos míos quien ha dicho Que un noctámbulo O lo preámbulo Saben amar Por más ingenua y fría Que parezca una mujer Siempre suele tener La idea del pecar Amigos míos quien ha dicho Que un noctámbulo O lo preámbulo Saben amar. Niñas a medianoche Van buscando amor. Niña pero esta noche Solo pides amor Que nos sorprenda el alba Con su acento arrullador Niña, niña, niña, niña Pero está noche sólo pides amor.

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MENDICIDAD (vals) Cubiertos de harapos, la faz macilenta el pobre mendigo limosnea un pan implorando siempre la bondad ajena a todos les pide una caridad. Camina encorvado cual árbol añoso es prueba viviente de tanta crueldad con que el mundo azota a distintos seres para la ignominia de su bacanal. ¿Quién es? no se sabe su ayer es misterio. ¿De dónde ha venido? jamás lo dirá. Rayando la aurora sale diariamente a implorar que el mundo le prodigue el pan. Señor, señorita, niño, una limosna pide con voz llena de angustia mortal que un «Dios se lo pague» que llega hasta el alma es el mejor fruto de vuestra bondad. Tal vez en su infancia gozó de grandezas, quizá vivió alegre en la pubertad hoy, que ya declina su triste existencia vive, porque vive de la caridad. Mendigo sin nombre, tu tragedia afrenta a este mundo vano, artero y falaz; tu con tus miserias y con tus harapos vales más que el oro, que el mundo te da.

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MI ADORADA NIÑEZ (vals) Recordando mis horas de niño donde no hubo pena ni dolor cuando todo era un lindo poema coloreado de mágica luz. Oh niñez mi preciado tesoro privilegio del tiempo que añoro tu recuerdo me infunde esa vida tan dulce y querida que me diste tú aún contemplo ante mis ojos toda la hermosura de lo que se fue. Mañanita perfumada de ambrosía y esplendor que embrujaste el encanto de estos mis días mejores y la pródiga arboleda que su sombra me brindaba el arroyo que ondulante mi figura dibujaba que aventuras que de juegos, que emociones tan sinceras que barullo que muchachos los de la época primera confesiones, mis anhelos de gozar la vida entera que felices son los seres que guardan recuerdo de lo que fue la niñez ¡Mi adorada niñez! Para colmo ya todo ha cambiado los muchachos de ayer hechos hombres cada cual soluciona un problema que el destino su suerte trazó dulce infancia expresión de la vida relicario que llevo escondido evocarte me llena de gozo de paz, de alegría, de felicidad aún contemplo ante mis ojos toda la hermosura de lo que se fue. Lima, abril de 1933

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MI SERRANA / LINDA SERRANA (vals) Oh linda serrana de mi amor hoy que alejado me hallo de tí al viento confío mi triste gemir lloro las penas del corazón sufro porque alejado estoy de esa mi serrana primorosa flor. Viento tu que escuchas tan hondo pesar lleva entre tus hondas todo mi sentir cruzando los Andes llega hasta la choza donde una serrana suspira por mi dile que por ella vivo en el martirio y sufro la ausencia de mi querubín. Amorosos y llenos de fe en noche de luna y de ilusión juntos soñaremos eterna pasión y cuando al radiante saludan cantando las aves, cantando las aves un himno de amor.

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MORIR QUISIERA (one step) Morir quisiera después de haber logrado un sólo beso de la mujer que adoro y con el alma marchita por el lloro dejar el mundo para ya no sufrir. Qué hacer, qué hacer si sigue mi martirio llorar, llorar por la mujer ingrata falsa ilusión que pusiste en mí sino la nota gris de un eterno sufrir. No vivo ya sino para el ocaso yerto mi ser a todo lo que halaga sin corazón, sin fe y hasta sin alma víctima soy del pérfido mentir. Amor, amor porque te has ensañado con mi pasión que nunca fue delito si por querer hoy me veo proscripto maldito amor y maldita mujer.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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NACIDA EN EL OTOÑO (vals) Nacida en el otoño simbolizas mi llanto que no le cause a nadie ni un sensible asombro trata mi amor, como la vida inquieta como la flor, que nace en los escombros. Como la flor su aroma simboliza realizar las amarguras de la vida. Quiero morir entre el fuego y las cenizas con mi dolor, como muere una esperanza.

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NEGRITA LINDA (polca) Dame, dame tus labios dame tu boca que quiero besarlos yo no me dejes negrita, no me dejes zambita que voy a morir de amor. Por favor mamita linda no me hagas más sufrir, no me estrujes no me engañes, mira que sufro por ti por favor negrita linda no me hagas más sufrir déjame amarte, déjame darte besos y risas también.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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OH DULCE NIÑEZ (vals) Todo se acabó ya no existe ahí la casita verde que mi ser miró nacer el tiempo en su acción ha destruido así lo que con locura anhelé volver a ver, ni vestigios hay del hogar en que vi la luz primera entre mimos de mujer tan sagrado amor tan lleno de fé como lo profesa la que madre llega a ser. Época feliz, edad del placer canto a aquellos días que jamás han de volver niñez ideal todo es un soñar la ilusión travieza juguetea con afán, el mundo es traidición y es constante mal oculto por el velo del deseo de gozar, uno es el ayer, otro ha sido el hoy y será el mañana la negación de los dos. Lima, 14 de enero de 1932

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PALABRAS ESDRÚJULAS / LATÍN (polca) Soñando en el hipótesis de aquel país idílico los organismos psíquicos de espíritu ancestral resuenan en mis oídos melódicas romanzas y puedo el fluido etéreo exótico aspirar. Y llegan del espacio sonidos atmosféricos por las hondas hertzianicas traidos hacia acá simbólico el mensaje en lenguaje políglota jeroglíficos signos que no acierto a descifrar. Indescifrables signos de un incógnito enigma teoremas suigenéricos de vocalización simbólica y omnímoda otrora espiritística axiomáticos, bíblicos, inásicos (sic) melódicos pindáricas dicciones anatematizadas por el flagrante estigma de la involucración.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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PAMELA (vals) No sé que siento aquí una llama de ardiente pasión que me tiene el alma afligida destrozado tengo el corazón es toda mi ilusión al compás de mi dicha y honor que me tienes el alma oprimida lo que yo siento es un gran dolor. Lo que yo siento tu muy bien lo sabes querida amada idolatrada llena de tu mundo llena de alegrías llena de dicha y felicidad. Ay Pamela yo muero por tu amor que dolor siento yo por tu amor presta tus caricias que prestame un cinco que prestame libras diez del corazón.

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PARA EL DULCE NOMBRE DE MI MADRE (vals-serenata) Para el dulce nombre de mi madre bien querida canto estos versos el día de su natal y al entonarlos verán que brotan del corazón llenos de alegría, amor y admiración. Alegre de esta fecha un año más de vida marca en el gran concierto de verdadero amor admirando a la madre tan buena y cariñosa que es objeto de tierna y gran veneración que goces muchos años en tan amable dicha y que vivas por siempre en nuestro corazón pronuncio con cariño el nombre de mi madre y lleno de alegría la felicito hoy. Lima 26 de diciembre de 1931

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PASIÓN Y ODIO (vals) Ayer amaba yo, hoy mi pasión es cruel termina en mí el deseo de amarte otra vez. En mi memoria está promesa de infame mujer que el tiempo no logró al lapidar un mal querer. Esos labios que plenos de pasión he besado hoy llevan el estigma de un recuerdo angustiado. las mejillas que un día mis labios colorearon el polvo del olvido las ha envuelto en el fango. ¡Hoy odio a la mujer que antes idolatré!12 Mi cariño le dí a esa mala mujer que no supo apreciar en mi la «fieldad» del querer. La maldad de este ser ha llegado a inspirar gozar de la mujer y el corazón no entregar.

-----------------12 En algunas versiones la segunda estrofa presenta la siguiente variación: Esos labios, emblema de pasión, he besado recuerdo del enigma un recuerdo angustiado; las mejillas que un día tus labios saborearon, el polvo del olvido lo envuelven en el fango... ¡Hoy odio a la mujer que antes idolatré!

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PECADORA (vals) Dama de rostro altivo y mirar altanero de gesto aristocrático y pose señorial retrocede un instante el pensar de tu mente y haz memoria al recuerdo de un pecado mortal al añorar contempla que tu orgullo mundano no puede en mi presencia su altivez demostrar tu sangre azul de cuna y mi obscuro linaje hace años, una tarde se unieron con afán. Mujer tal vez un día el destino tirano nos ponga frente a frente para reir mejor no osarás tu mirarme, y yo, muy indolente cruzaré por tu lado cual maligna visión desde el mullido asiento de tu legante coche vivirás un instante de eterna maldición pero fuiste la amante de este incognito obrero que te besó mil veces y gozó tu pasión. Recuerda yo era un hombre como tantos del pueblo por mi trabajo diario tu hogar me daba el pan, tu eras la princesita de aquel bello palacio hija de potentados y un bocadito real. Fuistes tu la culpable del pecado que adeudas soy hombre, y tu belleza ofuscó mi pensar más nunca por ese acto he de bajar la frente que bien alta la llevo, pues no soy criminal. Lima, 15 de octubre de 1935

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PERDÓN SEÑORITA (one step) Perdón señorita si me permite usted al instante tomo su brazo para bailar el one step. Este es un baile en si muy original de los salones rumbosos de New York bailando con suavidad es muy propicio para el amor, y son su ritmo y su compás tan sin igual que a todos sirve para enamorar al terminar el caballero la pareja ha conquistado. Esas miradas rayos de fuego tesoros dignos de un grande amor no hipnotices con tus miradas por que enloqueces mi corazón. Lindas mujeres, Lima posee lindas y bellas cual serafín pero entre todas tu por tu talle por tu hermosura de querubín. Lima, 18 de setiembre de 1920

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PRINCESITA (one step) Siguiendo por la senda que el destino te dió van sembrando y matizando tu belleza los colores de las flores del amor marchitos pensamientos, flores del corazón a tu paso tan erguida y arrogante le ofrecieron su dolor ... dame tu amor. Siempre orgullosa vas, tras del dolor fugaz pensando en el cariño de un gitanillo solo a el amarás ven que aquí hallarás al dueño de tu amor ven que ansioso te espera del gitanillo su corazón. Bella princesita de amor ven reclinate en mis brazos tras (sic) consigo el nectar de la pasión ven que gozar quiero del placer viendo correr las horas ya pienso en el baile símbolo de amor mi niña angelical que bien flirtea durante el jazz. Lima, mayo de 1920

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POBRE OBRERITA (vals) Pobrecita la obrerita que trabaja día y noche por salvar de la tragedia y no tiene más cariño ni otro amparo que su buena madrecita a quien mima con fervor. Sumergida en sus sueños de pobreza su casita es un palacio la máquina es su pasión y cuando alguien le promete mil grandezas responde que con su Singer tiene en el banco un millón. Quien fuera así también y pudiera decir como la niña aquella no me llama ilusión dinero ni placer sólo quiero vivir si bello el mundo es. En esta bacanal la virtud es un mal el oro es amo y rey y no hay poder igual que lo pueda enfrentar ni menos humillar ostentando honradez. Tan rara es la virtud que al mundo mercader se le hace duro crer que una pobre mujer pueda ostentar la faz libre de la acción del vicio y la maldad. Febrero de 1932

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PORFIRIA (vals) De mirtos coronada, en medio de las flores te he visto yo, Porfiria, en mis sueños de amor mas al llegar el sueño, al final ya despierto vino el hada en la noche, besome y se alejó. ¿Qué fue de tu belleza, qué fue de tu hermosura? ¿de ese mirar de fuego que el mundo pregonó? Todito lo has perdido, por ambisiosa y necia, de Dios has recibido, la eterna maldición. Al pensar en el futuro edén que con tu amor iba yo a realizar mi corazón palpita de placer al ver cercana la felicidad. Pero la mano del destino cruel estrella vil que el destino guió con su artero brillo vino a apagar los destellos de mi corazón.

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POR TU QUERER (vals) Para querer a la mujer de mi ambición todo dejé, todo olvidé, todo fue amor hoy que la ingrata conquistó ya mi corazón juega con él y por jugar lo destrozó. Triunfas por que tu belleza todavía existe al explotar la llama que genera la pasión y cuya luz nos ciega la razón. Vences porque son tus ojos los introductores del amor fiel corazón, has de llorar tu decepción. Quien dijo amor, dijo ilusión, dijo traición no puede haber tranquilidad cuando hay amor. Hoy que ya no tengo el querer de esa mujer no sé reir por que en mi ser no hay corazón. Sufres por que tus encantos han finalizado al irradiar y tu faz de coqueta tan banal la huella del ocaso muestra ya. Paga con tus sufrimientos tanto que me has hecho padecer ni mi perdón has de alcanzar mala mujer.

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QUERUBÍN (polca) Era la monina una chiquilla muy fina con una linda boquita bella como hurí sus negros vivos ojitos sus mejillas con hoyitos sus pestañas bien arqueadas cual muñeca de biscuit con mucho salero y mucha gracia gitana la chiquilla de mi canto se llamaba Querubín más como era hermosa no escuchaba estas endechas que brotaban cual promesas de mi pasional sentir. Óyeme mi nena si me quieres un poquito dímelo con un besito que me sentiré feliz mírame bastante y hablame con gran ternura que es mi vida una amargura cuando estoy lejos de ti dime frases dulces llámame negrito lindo caramelito de azúcar encanto de mi vivir bésame en la boca prestándome tu cariño y reclíname en tu pecho para así soñar feliz. Tu serás mi nena, mi amorcito y mi locura la que me ha robado el alma, la calma y el corazón chiquita bonita, capullito de magnolia tu boquita huele a gloria ya estoy muriendo por ti ya me tienes loco por gozar de las delicias de tus mimos, tus halagos, tus caricias y tu flirt mírame mimosa dime tu si no te enojas si con un beso en la boca te juro amor al morir.

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QUERUBÍN (vals) Luz de mis noches flor perfumada en tu mirada febril hay fuego pasional y amor voraz en mi existir. Fascinante mujer el fulgor de tu faz de marfil todo es un primor es una caricia gentil que Dios al pasar brindó. Mira mi querubín sin ti no hay amor la vida es amarga y sin fe ven que yo por ti, yo moriré.

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RADIANTE EL CORAZÓN DE GOZO Con el alma en los labios vengo a ti radiante el corazón de gozo está con la emoción más grata que mi ser venera la fecha de tu natal. Tengo en misión muy grata de cumplir dar paso a mis efluvios de amistad mi deseo ferviente es que goces de bienestar. La fecha con que hoy cumples en tu existir un año más es día de jolgorio es día de ansiedad. Y para que el futuro no te de amargas decepciones, ni pesar al Hacedor mis frases ruego oir con fraternal bondad. Y en pago de mi férvido desear que de mi corazón lenguaje es sólo quiero por siempre poseer tan preciada amistad.

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RAMITO DE FLORES (vals) Ramito de flores que traes el perfume que dá aroma a la estancia que tiene mi amada beldad. No sabes la dicha que en mí se acrecienta al verte gozoso esparcir el néctar que aspira voluptuosamente la nena que me hace sufrir. Inunda de aroma la pieza y no has de olvidar si antes que marchites, sus manos cogen una flor con mudo lenguaje, dile que la adoro dile que me muero de amor dile que es mi vida, que es mi pensamiento mi única ilusión. Quien estar pudiera ramito de flores así contemplarla a solas durante su ensueño de amor. Quien pudiera acaso ver ese sueño y decirle te adoro mi bien sin que despertara, sin que se enojara ni riera de mí.

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RECUERDOS DE AMOR13 (vals) Como átomos de arena que el viento disemina uno a uno se han ido mis recuerdos de amor vivo hoy en otro mundo opuesto y muy distinto a ese mundo de ensueño donde todo es ilusión de mi consciencia presto han fugado los velos de mi mente su imagen de mi ser la ambición pero lo que no ha huido a pesar de mi esfuerzo es la pena que ha pausas vive en mi corazón. Piedad para el calvario que me obsequió la vida tregua para el martirio de tan hondo dolor si yo no he delinquido señor y juez supremo por qué pagar las culpas de mi infinito amor pero si oyendo el ruego en mi lugar designas a la mujer causante de tanto padecer te imploro Ser Supremo seguir en mi calvario que mi postrer aliento su perdón ha de ser. En vano busco calma y persigo sosiego no es odio ni es venganza tampoco es ilusión es algo que me agobia y acaba mi existencia cual afilado acero dentro de mi corazón. El mundo ni mil cortejos de banales placeres no logran mi entusiasmo para poder gozar imposible que mientras ensaye una sonrisa sangre la eterna herida que nunca ha de cerrar.

-----------------13 Este texto literario ha sido musicalizado por Luis Abelardo Takahasi Núñez, «Luis Abelardo Núñez» a pedido de la familia Pinglo-Rivera.

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RECUERDO MÍO / LOCA JUVENTUD (vals) Para el ayer que en mi ha dejado recuerdos muy amargos esta canción dedico recordando las tragedias de mi alma. Mi loca juventud que ansiaba los placeres que el mundo le depara con su sentir ingenuo desechaba la visión nebulosa del mañana voy sufriendo por ser vana. Como poder traer conmigo los años que han pasado para reir del mundo castigando sus crueldades con mi mano. Lima, 23 de abril de 1931

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RELOJ CON CHAPA DE ORO (vals) De los confines al ocaso llega del norte azul con excelente fama abanderada el sol cuando derrama en el sentir su luz resplandeciente. Todo el que aspira su perfume siente las ricas delicias que embalsaman a todo el que favor le aclama el suave buen olor tan providente. Oh juventud que me entretiene acariciando la mejilla. Nada existe sin fecundar por el amor de Dios y de la idea. Son mis cánticos un bien sonoro para acariciar la voz de mi esperanza. Al brillo de un reloj con chapa de oro no te lleves de ostentas ni delicias para ver después de tu tardanza los rayos de luz y de justicia.

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RIZOS DE ORO (vals) Cual cúpula de aquel dosel que enmarca tu prístina beldad tus cabellos hilos de oro son en conjunto un dorado sedal. Si un rizo me das de tu hilado de sol mi amuleto será, mi recuerdo de amor. Ni el sol con tanta majestad ha podido opacar ese oro de ley, que en tus rizos está y que ayer con ternura besé y el recuerdo feliz me mata de palcer. Al besar con mis labios profanos tus cabellos de oro de sol en las noches de argentada luna fuiste niña divina visión. Añorando tan dulce recuerdo he creido volver a tener el regalo que enviaron los cielos a la tierra en forma de mujer.

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ROSALÍA (vals) Con rumbo al Oriente por sin estirado (sic) un jarrón de nácar brotó sobre el mar allí vive la hermosa y linda Rosalía envuelta en la espuma sobre las olas del mar. Rosalía de mi amor linda mujer sin igual un tesoro has de encontrar dentro de mi corazón. Rosalía de mi amor linda mujer sin igual un tesoro has de encontrar dentro de mi corazón.

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ROSA LUZ (vals) La morena Rosa Luz que es mi beldad a quien amo con todito el corazón saborea las delicias del cariño ella vive muy feliz con su pasión. En sus ojos se refleja la ansiedad porque libe de sus labios el amor y entre besos y suspiros sollozante me confiesa que su vida es mi afecto y mi calor. Siempre dicen que el cariño nace así como nace entre el follaje una flor, sin que nadie la regara ni advirtiera vive sola en el mundo del amor. Sus miradas con las mías se cruzaron, una tarde del otoño que pasó, y en el fuego de dos ases convergieron, los ideales de dos seres en un sólo corazón. Todo cambia y en sus ojos hoy no encuentro las miradas que ese otoño descubrí, será acaso mis pupilas que no miran o quien sabe si ella ya no piensa en mí, cruel martirio se apodera del querer y los celos me hacen la vida un sufrir, tengo miedo de que broten de otros labios las promesas de cariño, que ella me oyó a mí.

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SALON CONCERT (one step) Ojos se han hecho señorita para mirar, beldad los que posee aquella niña son para cautivar dile que siente por ella mi alma cruel desesperación dile al oído que sólo anhelo el obtener su amor. Y así danzando en su salon concert pasan las horas en ideal placer y al deslizarse brota en las parejas entre murmullos promesas de pasión. Fugaz mi mente inquieta en el vaiven aspiro el grato perfume del querer y entrelazado con una bella niña así danzando un bello one-step.

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SALTIMBANQUI (polca) Ser bohemio es mi ideal a la muerte despreciar, gozando sin cesar vivir amar ser dichoso y ser feliz Saltimbanqui del amor, entre risas y lágrimas burlando el dolor. Si con la vida lograr se olvidan las alegrías en un volcán hay que girar con emoción, así es la vida un eterno rodar, siempre peligro y mucho arriesgar. Si con la vida lograr se olvidan las alegrías en un volcán hay que girar con emoción, nuestra existencia siempre sonriente llevando loco de amor con ilusión.

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SEMBLANZA (vals) Tú tienes en tu ser mujer un algo sobrenatural que cautiva a todo aquel que te mira por fatalidad. Quizá si no conocieras lo que tiene el amor o tal vez si no tiene tu corazón calor. Quizá son tus ojos los facinadores quizá es tu talle que al andar delinea gracil figura que al querer invita quizás es tu sino no corresponder. Los días venideros al calor de nuestro hogar ideal serán breves instantes de envidiable felicidad. En tus ojos me miraré para así adivinar lo que a ti te hace falta para poder gozar.

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SENECTUD (vals) En una triste y solitaria choza a una anciana inválida encontré y al preguntarle por qué se hallaba sola ella me dijo, Señor, yo no lo sé. Hace ya tiempo que mis cansados ojos la luz del día jamás la pueden ver por qué las lágrimas que derramé por ella los han cerrado para siempre tal vez. Dime anciana venerable quien ha sido la que ha causado tu ceguera fatal fué una hija infame que olvidó mi cariño por los consejos de un hombre y su crueldad. Y así diciendo me pide que le alcance un crucifijo que allí empolvado está y al estrecharlo entre sus temblosas manos murió exclamando, Señor perdónala. Años más tarde en un día de invierno encontré un niño muerto de hambre y de sed y al preguntarle su nombre y apellido me contestó muy triste, Señor no lo sé Vino a mi mente la imagen de la anciana por mis mejillas dejé el llanto correr besé la frente al niño desvalido y hogar y afecto gozoso le brindé. Lima, enero de 1936

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SERENATA (vals) Dedicado a la Sra. Eloísa Vda. de Rivera El firmamento inmenso con sus mejores galas parece que este instante gozara de inmensa dicha. El viento nos susurra con suave diapasón al recordar tu día te traigo felicitación. Bellas y felices estas horas de grata alegría más tarde al rayar el alba al venir auroras de ensueño serán para ti, para que el ángel audaz de la esperanza ciña tu frente de hermosos laureles y el porvenir que aparece en lontananza sea feliz y te sonría siempre. Recuerda madre mía con anhelo el afecto que siempre te he guardado y en esta noche de vuestro natalicio vuelvo a cifrarte mi afecto de hijo. Lima, 31 de diciembre de 1934

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SERENATA ACRÓSTICO (vals) Especialmente para el «gato» Juan Bulnes Vengo a entonarte estos mis versos I a saludarte con gran fervor Vengo a decirte que en este día Alegre vive mi corazón. Juan es el nombre que hoy celebramos Uno y mil años vivas feliz Al recordar que es tu cumpleaños Nuestro alborozo no tiene fin. Buscando amigos nobles y buenos Un peregrino llegó a tu hogar Le has ofrecido tu leal amistad Nada ha empañado nuestra amistad Es por todo esto que la alegría Surge espontánea en tu natal.

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SERENATA A UNA AMIGA (vals) Mientras el barrio duerme en quietud y reposo a ti amiga querida hoy vengo a saludar rompiendo este silencio cual popular trovero y lleno de alegría y sincero es mi anhelo a desearte ventura dicha y felicidad. Recordarás amiga que lleno de alborozo te ofrezco por tu día mi más grande amistad del campo la belleza, de los prados las flores rodearán la grandeza de tu feliz natal y mientras que extasiado observe tu hermosura gozando con la dicha de tanto bienestar una voz muy bajita susurrará a tu oído el que canta estas trovas ese es tu fiel amigo salga mi buena amiga que viva tu natal.

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SILENTE (vals) Silente y absorto en su recuerdo grato una linda morena que hasta ayer fue mi amor vagaba en sus pupilas, aquel fatal instante que pronto se ilumina y se apaga veloz. Tal vez recuerdo el día que muy quedo a su lado, al pie de un arroyuelo le declaré mi amor al transcurrir más tarde leve lapso del tiempo cambié yo su cariño por otro amor mejor. Día bello que añoro con tristeza infinita época del cariño, épocas del amor al mágico conjuro de esos felices días se enervan al desvelo que enerva todo mi ser. No he sido un solitario, pues ese amor lo tuve no he sido un destronado pues solo lo dejé soy un pobre Cupido que busca con empeño un regazo amoroso para poder vivir. Fatal he sido, yo mismo me acuso donde pensaba dicha solo hallé martirio cruel me fascinaban esos ojos cual dos luceros pero dentro reinaba la tiranía cruel. Tarde es para decirte que tuyo es mi ocaso pero jamás es tarde para decirle inconsciente que aún siendo perversa siempre me he convencido que amor como el tuyo jamás encontraré.

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SUCEDIÓ EN MONTERREY (vals) La canción que ahora canto un recuerdo me trae de otro tiempo en que fuí feliz en mi pecho renace el recuerdo doliente de aquella mujer que amé. Pasó esto en Monterrey ha tiempo pasó en que ella todo su amor y fe me entregó mi fiel corazón de sus encantos se prendó de sus labios rojos bebí el néctar del amor. Pasó esto en Monterrey ha tiempo pasó y un dulce recuerdo me trae su amor y desde entonces mi pecho amante no tiene un instante de paz.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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SUEÑA TRANQUILA (vals-serenata) Bella como la flor que se deshoja al día naciente con ligera brisa entreabierta la flor y la sonrisa la aurora viene a saludarte a prisa. Despierta y escucha felicitaciones de los que te estiman con sinceridad que yo como amigo te aprecio y te quiero y tan sólo anhelo siempre tu amistad. Sueña tranquila y con amante empeño que horas felices velarán tu sueño nardos y rosas que pintó la aurora entreabren sus corolas seductoras cuando mañana recuerdes mi cariño nardos y rosas hallarás contigo. Lima, 23 de marzo de 1920

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SUEÑOS DE OPIO (vals) Sobre regios almohadones recostada incitante me sonríe bella hurí cual la reina de que hablan los cuentos de hadas deslumbrante se presenta para mí. Sus miradas son de fuego me enloquecen ella me ama y me ofrece frenesí en su rostro de querube o de nereida se adivinan deseos de goces mil. Droga divina, bálsamo eterno, opio y ensueño, dan vida al ser; aspiro el humo que da grandezas y cuando sueño vuelvo a nacer. Me vuelvo dueño de mil riquezas lindas mujeres forman mi harem y en medio de ellas yo adormitado libando dichas, bebiendo halagos entre los labios de una mujer. Primorosas odaliscas en mi torno obedecen mis caprichos de Rajá y sus mimos y cariños amorosos son tributos de esclavas a su sultán. Una y otra me suplican que las ame y les brinde mi cariño más sensual. Oh delicias que duraron tan sólo lo que el opio en mi ilusión pudo forjar.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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TERRONCITO DE AZÚCAR (one step) Rica llena de dulces encantos cual terroncito de azúcar mi nena así es. Quiero que sólo seas mi amiga porque es tan fuerte el cariño de mi gran querer. Y le quiero decir mi sentir para no sufrir también implorar la pasión de mi corazón. Oye mi terroncito de azúcar préstame tu cariñito mi nena así es.

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TRANQUILA ESTÁ LA NOCHE (vals-serenata) Tranquila está la noche, todo es silencio y calma ha tendido su velo la diosa de la paz. Allá en el firmamento, un astro solitario anuncia su destello que es el día de tu natal. A tu radiar tan puro, vengo aquí presuroso con el corazón lleno de jubilo sin par a ofrendarte en la puerta de tu hogar cariño afecto de un amigo, la lealtad inmortal. Quisiera en este día que del célico reino enviara su deidad de felicitación ofrecerle al Supremo Hacedor que te otorgue la gracia de una vida llena de ensoñación. La virtud que atesora la bondad de mi alma algo inconmensurable de mi cariño a ti, podrás en este mundo encontrar quien te otorgue pero quien las iguale jamás encontrarás. Luz del alba de un día tan hermoso sobre el follaje de verdes esmeraldas a lo lejos se divisa el horizonte rayo de luz sobre ancho mar de plata El ruiseñor elevóse radiante y del cenit al coronar la altura, en tu irradiar, rayo de fuego llevo resplandece en mi alma la virtud y ternura. Lima, junio de 1923

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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TU NOMBRE Y EL MÍO (vals) Sobre la húmeda arena de la playa donde dejaste las huellas de tus pies dibujé ansioso con amorosa mano tu nombre y el mío al mismo nivel. La brisa de la tarde presto secó la arena, sus átomos tan finos el viento los llevó decepcionado he visto borrarse una tras otra las letras que en la arena mi mano dibujó, y el romper de las olas fue como carcajada de burlona ironía para tanta pasión. No es existir querer sin poderlo decir y un ángel adorar que no más pueda oir, mi mente al concebir ideas de pasión es loca en sus deseos y exige al corazón. La realidad nos trae una desilusión que atrofia nuestra fe dando muerte al amor. El remedio fatal es querer sin amar, soñar con la mujer por coquetear. Muy negro mi pasado el presente una duda aún más me atemoriza el tiempo por venir sin más que alimente destellos de esperanza sin fe que la sustente, sin razón de existir. Vagando por la playa donde grabé tu nombre en la noche que vela la luna sobre el mar te envío con las olas que cantan su fiereza mi único pensamiento y mi loca ansiedad del libro de mi vida convertido en cenizas sólo páginas negras me ha podido quedar.

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UN AMOR QUE SE VA (fox-trot) Que quiere usted así ha de ser yo no veo el porqué se ponga a lamentar ese amor que se fue, consuelese que otro querer, está por florecer. Si un amor se te fue no ha de tornar olvida esa nena, causa de tu pena busca tu felicidad, que hay otra nenita que te quiere mucho y te espera más allá que un amor que se va no vuelve más Si un amor se te fue no ha de tornar. Busca otros besos y otras caricias.

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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UNA MUJER (vals) Entre viejos papeles que conservo porque me hablan de amores que dejé he encontrado la carta en que me dices ha terminado todo hoy y tu también tal vez cuando escribistes aquella carta olvidaste tu sexo de mujer y orgullosa de ti no meditaste que quizá algún día tendrías que volver. Cartas de mujeres tan sólo son cartas cual la de los naipes que hay para jugar las frases que encierran son falsas promesas y sus juramentos un juego de azar donde dice, te amo, te entrego mi vida debía leerse te voy a matar porque en las mujeres no existe el cariño todo es capricho mundano y banal. Es inútil que pretendas ser la amante del que antes despreciaste altiva y cruel el tiempo que restaña las más hondas heridas ha borrado esa pena con un nuevo querer ya no siento la nostalgia de esos días que angustiado vi llorar a mi pasión hoy la vida me ha mirado con cariño tengo una linda nena, para que quiero tu amor. Lima, 10 de marzo de 1936

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VAMOS RODANDO (one step) En nuestra ruta no asoma el dolor ni se oye suspirar el placer es el único ideal que nos confortará. De frente siempre buscando el vivir de rodar y reir este mundo que es tan desigual sus alegrías dará. Vamos rodando a divertirnos vamos rodando que al fin. Quien detiene nuestra vida la vejez y la soledad Vamos rodando a divertirnos que el tiempo corre veloz sin dar tiempo a disfrutar de la vida que es mejor. El amor que conquisté lo busco y lo encontraré otro podría encontrar a quien también adorar. Lima, enero de 1932

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VEN ACÁ LIMEÑA (polca) Ven acá limeña que mi anhelo es el gozar por ti tu belleza es muy tradicional. Ven acá limeña que mi anhelo es el gozar por ti linda limeñita no seas así Tu pie de arlequín bello es labios de puro coral cuerpo de muñeca, bello rostro encantadora faz. Al verte yo así mi bien con tanta beldad sin par ¡Vivan las limeñas! su gracia y su andar. Ven, limeña, linda flor dejame tu amor gozar que dueña de mi querer feliz eres sin igual. Mirándote sin cesar tus pupilas de cristal labraremos, niña hermosa, una gran felicidad.

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VERDAD CRUEL (vals) En la triste y paradójica alegría que nos brinda lo que vida hay que llamar los instantes de entusiasmo y de tragedia se presentan en sucesión muy fugaz. Sensasiones tan opuestas dejan huella que indiscreta se revela en nuestra faz para algunos es la voz de la experiencia muchos dicen que es tan sólo el reflejo de la edad. Oh, existencia como sufres cuando tu tez estrujada de sensación prematura de lo que tendrás que ser. En tu faz ayer tan tersa aparecen las arrugas que la gente en su locura acusará de vejez. Nada es cierto no hay vejez ni hay experiencia que indiscretas así acusen con crueldad todo es obra del humano sentimiento cuando llega al triunfo de la moral. El carácter que acompaña a nuestros seres y los guía en su lucha mundanal algún día desgarra sus envolturas y es entonces que ostentamos las huellas de nuestro mal.

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VICTORIA (vals) Dicen que los niños duermen bajo las alas de un ángel más yo no envidio a los niños porque contemplo tu imagen. Mi vida es una historia de sufrimientos no más Porque he querido a Victoria y no la puedo olvidar por eso es que sufro mi suerte fatal ...! Dicen que no nos queremos por que no no ven hablar a tu corazón y al mío ... ¡ay! se lo pueden preguntar. Mi vida es una historia ... Toda flor derrama esencia toda estrella vierte luz pero ni el Sol ni las estrellas alumbran como me alumbras tu. Mi vida es una historia ... Lima, setiembre de 1930

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VIVA EL ALIANZA SEÑORES (marinera) Viva el Alianza señores el once de la emoción que cuando a jugar concurren el match es una ovación. Sientate bien amigo y límpiate bien los ojos que esto es canela pura ay, ay, ay llena de gozo. No se que cosa siento que me llena de confianza que ganas de gritar tengo muchachos viva el Alianza Ponte la bola al centro muchachos sigue el encuentro. FUGA Voy a relatarles lo que pude ver cuando a las tribunas del Stadium fui todos sus sectores repletos hallé había tanta gente que hasta me admiré. Jugaba el Alianza y era la razón de la concurrencia y la animación por doquier se escuchan hurrahs a granel suena el juez su pito ya vamos a ver. Jugaba el Alianza y era la razón de la concurrencia y la animación por doquier se escuchan hurrahs a granel suena el juez su pito ya vamos ya vamos a ver lo bueno. En su quinteto de ataque el futbol es maravilla

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Saca Villanueva pasa a Montellanos quien presto la añade al gran don José que cambiando el juego la extrema a Sarmiento que la cede a Neyra para el goal hacer. Domingo y Julio García son dos excelentes hallbacks (sic) Es Julio Quintana muy buen hass (sic) derecho Juan Rostaing y Soria Fullbacks de verdad y Juan Valdiviezo el mejor arquero defiende su valla como todo un as. VIVA EL ALIANZA SEÑORES Lima, abril de 1932

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VOLUBLE (vals) Déjame soñar despierto extasiado en tu mentir que si hoy mi vida es penuria mañana no he de sufrir yo te miro como ries y te burlas del vivir quien sabe si así procuras alejar tu porvenir. Si la ansiedad que me invade con amor ha de calmar de que me sirve creerte si siempre me has de engañar si mi aflicción la producen tu falsía y deslealtad a mi corazón le digo no es tarde para olvidar. Nueva aurora hay en mi vida lo pasado fue un afán luché por lograr cariño pero todo fue demás a la vera del camino hoy me ha parado ha mirar si tu faz muestra la risa o las huellas del llorar.

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ZACATECAS (one step) La gran ciudad del one step es Zacatecas tan gentil donde tan sólo se aprende al compás del dos por dos. Ay, Zacatecas de mi amor. Bailando one con una linda zacatecana, gozar instantes inolvidables de ensoñación. Por eso yo quiero ir ahí, bailar, gozar, reir, cantar. Ay, Zacatecas de mi amor. Bailando el one con un linda zacatecana gozar instantes inolvidables de ensoñación.

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PARTITURAS

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ALMA LATINA
Música de Juan Araujo Letra de Felipe Pinglo Alva

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AMOR TRAIDOR
Letra y música de Felipe Pinglo Alva Adaptación para piano por Laureano Martínez Smart

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CELOS
Letra y música de Felipe Pinglo Alva Adaptación para piano por Laureano Martínez Smart

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CLARO DE LUNA
Letra y música de Felipe Pinglo Alva Arreglo musical de Laureano Martínez Smart

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EL CANILLITA
Letra y música de Felipe Pinglo Alva

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EL PLEBEYO

Letra y música de Felipe Pinglo Alva

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ORACIÓN DEL LABRIEGO
Letra y música de Felipe Pinglo Alva

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PASIÓN Y ODIO
Letra y música de Felipe Pinglo Alva Adaptación para piano por Laureano Martínez Smart

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ROSA LUZ
Letra y música de Felipe Pinglo Alva Adaptación para piano por Laureano Martínez Smart

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ÍNDICE
Pág. Agradecimientos .................................................................................................................................. Introducción .......................................................................................................................................... I. El nacimiento .................................................................................................................................... a) Lima a mediados del siglo XIX ........................................................................................ b) Los abuelos y la guerra ....................................................................................................... c) Los padres: el amor y el barrio .......................................................................................... d) El nacimiento: muerte y vida ............................................................................................ II. Infancia, jarana y adolescencia ............................................................................................. a) Los primeros años ................................................................................................................ b) El vals vienés y el vals criollo ............................................................................................ c) El colegio Guadalupe .......................................................................................................... III. La música y el amor .................................................................................................................. a) El primer vals ......................................................................................................................... b) Romance y matrimonio ...................................................................................................... IV. La madurez, la fama y la muerte .......................................................................................... a) La ciudad y sus cambios .................................................................................................... b) La visión definida y serena: la conciencia .................................................................... c) El trabajo, la madurez y la fama ....................................................................................... d) La bohemia de luto .............................................................................................................. V. Dice así en su canción .............................................................................................................. a) Relación completa de las obras de Felipe Pinglo Alva ............................................... Relación cronológica ................................................................. ........................................ Relación por orden alfabético .......................................................................................... Relación de Héctor Petrovich ........................................................................................... Relación de Antonio Vergara ............................................................................................ Relación de Samuel Joya Neri .......................................................................................... Relación de Juan Rasilla Moreno .................................................................................... Relación de títulos registrados en la APDAYC ........................................................... 3 5 7 7 8 11 15 19 19 23 29 35 35 41 49 49 50 52 58 61 61 62 63 65 66 66 66 66

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De vuelta al barrio b) Relación de cronológica de las obras de Felipe Pinglo según JURAMO .............. 67 69 71 72 73 74 75 76 77 78 79 80 81 82 83 84 85 86 87 88 89 90 91 92 93 94 95 96 97 98 99 100

Canciones ............................................................................................................................................... Abuelito (vals) ............................................................................................................................. A la memoria de Artemio Prada (vals) ................................................................................ A la memoria de Carlos Saco / Bohemia de luto (vals) .................................................. Albedrío / Libre albedrío (vals) ............................................................................................ Al caer la tarde (vals) ................................................................................................................ Aldeana (vals) ............................................................................................................................ Alejandro Villanueva (vals) ..................................................................................................... Amelia (vals) ............................................................................................................................... Amor a 120 (polca) .................................................................................................................... Amor iluso (vals) ........................................................................................................................ Amor que mata (polca) ............................................................................................................ Amorosa (vals) ........................................................................................................................... Amor traidor (polca) ................................................................................................................. Amor y ritmo .............................................................................................................................. Angélica (vals) ............................................................................................................................ Bello Hawai (vals) ...................................................................................................................... Bouquet (vals) ............................................................................................................................. Callao for ever (one step) ......................................................................................................... Celos (vals) ................................................................................................................................... Claro de luna (vals) ................................................................................................................... Como un papá ............................................................................................................................ Con el alma en los labios (serenata) ..................................................................................... Crepúsculo de amor (vals) ...................................................................................................... Cuando tus lindos ojos me miran (polca) .......................................................................... Decepción / Astro rey (vals) ................................................................................................... De vuelta al barrio (vals) .......................................................................................................... Dolores (polca) ............................................................................................................................ Dora ............................................................................................................................................... El cabaret (one step) .................................................................................................................. El canillita (vals) ........................................................................................................................

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El casino (polca) ......................................................................................................................... El castigo del perdón (vals) .................................................................................................... El espejo de mi vida (vals) ...................................................................................................... El ferrocarril (one step) ............................................................................................................ El huerto de mi amada (vals) ................................................................................................. El inclusero (vals) ...................................................................................................................... El plebeyo (vals) ......................................................................................................................... El ruiseñor (vals) ........................................................................................................................ El sueño que yo viví (polca) .................................................................................................... El volante (polca) ....................................................................................................................... Emilia (vals) ................................................................................................................................ En la paz del sepulcro (vals) ................................................................................................... En paz la tierra (vals) ................................................................................................................ Evangelina (vals) ........................................................................................................................ Falsas promesas ........................................................................................................................ Haydee (vals) .............................................................................................................................. Hermelinda (vals) ...................................................................................................................... Herminia (vals) .......................................................................................................................... Horas de amor (vals) ................................................................................................................ Horas que pasan (vals) ............................................................................................................ Inconcluso (vals) ........................................................................................................................ Jacobo el leñador (vals) ............................................................................................................ Jesús (vals) ................................................................................................................................... José Herrera (polca) ................................................................................................................... Juan Rostaing (one step) .......................................................................................................... Juan Valdivieso ........................................................................................................................... Juan Valdivieso (paso doble) .................................................................................................. La canción del porvenir (polca) ............................................................................................ La adúltera (vals) ....................................................................................................................... La ley de la igualdad (vals) ..................................................................................................... La oración del labriego (vals) ................................................................................................. La pradera (vals) ........................................................................................................................

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De vuelta al barrio La que fue (vals) ......................................................................................................................... Las limeñas (polca) ................................................................................................................... Lastenia (vals) ............................................................................................................................. La última pena (vals) ................................................................................................................ 133 134 135 136

Leonidas Yerovi (vals) .............................................................................................................. 137 Linda morenita (polca) ............................................................................................................ Llegó el invierno (one step) ..................................................................................................... Locos suspiros (polca) ............................................................................................................. Los años han pasado (vals) ................................................................................................... Los limoneros (polca) ............................................................................................................... Los tres ases (paso doble) ........................................................................................................ Luzmila (vals) ............................................................................................................................ 138 139 140 141 142 143 144

Mal abrigo (vals) ......................................................................................................................... 145 Matilde (vals) .............................................................................................................................. Melodía del corazón (vals) ...................................................................................................... Medianoche (vals) ..................................................................................................................... Mendicidad (vals) ..................................................................................................................... Mi adorada niñez (vals) .......................................................................................................... Mi serrana / Linda serrana (vals) ......................................................................................... Morir quisiera (one step) ......................................................................................................... Nacida en el otoño (vals) ......................................................................................................... Negrita linda (polca) ................................................................................................................ Oh dulce niñez (vals) ............................................................................................................... 146 147 148 149 150 151 152 153 154 155

Palabras esdrújulas / Latín (polca) ...................................................................................... 156 Pamela (vals) ............................................................................................................................... Para el dulce nombre de mi madre (vals-serenata) ......................................................... Pasión y odio (vals) .................................................................................................................... Pecadora (vals) ........................................................................................................................... Perdón señorita (one step) ...................................................................................................... Princesita (one step) ................................................................................................................. Pobre obrerita (vals) .................................................................................................................. Porfiria (vals) .............................................................................................................................. 157 158 159 160 161 162 163 164

Carlos Alberto Leyva Arroyo
Por tu querer (vals) .................................................................................................................... Querubín (polca) ....................................................................................................................... Querubín (vals) .......................................................................................................................... Radiante el corazón de gozo ................................................................................................. Ramito de flores (vals) ............................................................................................................. Recuerdos de amor (vals) ....................................................................................................... Recuerdo mío / Loca juventud (vals) ................................................................................... Reloj con chapa de oro (vals) .................................................................................................. Rizos de oro (vals) ...................................................................................................................... Rosalía (vals) ............................................................................................................................... Rosa Luz (vals) ........................................................................................................................... Salon Concert (one step) .......................................................................................................... Saltimbanqui (polca) ................................................................................................................ Semblanza (vals) ........................................................................................................................ Senectud (vals) ............................................................................................................................ Serenata (vals) ............................................................................................................................. Serenata acróstico (vals) ........................................................................................................... Serenata a una amiga (vals) .................................................................................................... Silente (vals) ................................................................................................................................. Sucedió en Monterrey (vals) ................................................................................................... Sueña tranquila (vals-serenata) ............................................................................................. Sueños de opio (vals) ................................................................................................................ Terroncito de azúcar (one step) .............................................................................................. Tranquila está la noche (vals-serenata) ............................................................................... Tu nombre y el mío (vals) ........................................................................................................ Un amor que se va (fox-trot) .................................................................................................... Una mujer (vals) ........................................................................................................................ Vamos rodando (one step) ...................................................................................................... Ven acá limeña (polca) ............................................................................................................. Verdad cruel (vals) .....................................................................................................................

231 165 166 167 168 169 170 171 172 173 174 175 176 177 178 179 180 181 182 183 184 185 186 187 188 189 190 191 192 193 194

Victoria (vals) ............................................................................................................................... 195 Viva el Alianza señores (marinera) ....................................................................................... 196

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De vuelta al barrio

Voluble (vals) ............................................................................................................................... Zacatecas (one step) .................................................................................................................... Partituras ................................................................................................................................................ Alma latina .................................................................................................................................. Amor traidor ................................................................................................................................ Celos ............................................................................................................................................... Claro de luna ............................................................................................................................... El canillita ..................................................................................................................................... El plebeyo ........................................................................................................................................ Oración del labriego ........................................................................................................................ Pasión y odio ............................................................................................................................... Rosa Luz ........................................................................................................................................ Bibliografía ............................................................................................................................................

198 199 201 202 204 206 208 210 212 214 216 218 221

Carlos Alberto Leyva Arroyo

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De vuelta al barrio de Carlos Alberto Leyva Arroyo se trabajó en el Área de Ediciones e Imprenta Antonio Ricardo de la Biblioteca Nacional del Perú, con un tiraje de 500 ejemplares, en el mes de diciembre de 1999.

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