Las Batallas del Pensador Autista

Marc Segard 1974–1997 Edici´n de Abril de 1997 o http://autismandcomputing.org.uk/marc1.htm

*

30 de noviembre de 2005

*

De la traducci´n: Juan M. Arrieta, (E-mail: jma 52@yahoo.es) o

1

1.

Cap´ ıtulo uno

Tan atr´s como puedo recordar, he tenido ideas y pensamientos que por ena tonces, me parec´ hacer unico. En realidad, muchos de mis recuerdos m´s ıan ´ a tempranos son teor´ que ten´ sobre el mundo que me rodeaba. Quiz´s mis ıas ıa a pensamientos m´s antiguos fueran sobre fon´tica. Sin saber de hecho el siga e nificado de “fon´tica” y probablemente sin siquiera conocer el alfabeto, era e capaz de pensar para mi mismo que la “P” era una versi´n m´s fuerte de la o a “b” como “T” era de “d”, “K” de “c” y “Z” de “s”1 . Todo esto funcionaba razonablemente bien dentro de mi propia cabeza pero en ese tiempo yo ten´ ıa s´lo 4 a˜os, una edad a la que aparentemente no era todav´ capaz de hablar o n ıa excepto para expresar necesidades b´sicas. Sin embargo, no sab´ que no esa ıa taba hablando, simplemente asum´ que pod´ ıa ıa. A la misma edad, me interrogaba sobre la materia, pensando que los diferentes colores debieran representar diferentes clases de materia. Si lo prefieren, cre´ en el principio de la plastilina. ıa Adem´s, me preguntaba qu´ suceder´ si fuera viajando a lo largo de la tiea e ıa rra o en una carretera en l´ ınea recta durante una gran distancia. ¿Acabar´ ıa finalmente contra una pared de cart´n que es una peque˜a parte de la gran o n caja de cart´n que encierra el universo? ¿Y si es as´ que hay m´s all´? Quiz´s o ı, a a a hab´ m´s cajas de cart´n, cada una de ellas encerrada en otra caja de cart´n ıa a o o m´s grande. Cuando haces una teor´ que depende de otra teor´ que a su a ıa ıa vez depende de otra, ´sta es la clase de conclusi´n que puedes formular. Este e o es uno de los principales peligros del pensamiento lineal que puede causar estragos con tu interpretaci´n de las situaciones sociales. o Cuando empec´ la escuela tuve un maestro que tom´ un enfoque comprensie o vo y libre de prejuicios. Mis compa˜eros me aceptar´ por lo que era aunque n ıan gastase mucho tiempo so˜ando despierto y mirando asombrado hacia la parn te equivocada de la clase mientras el maestro le´ una historia. Incluso a esa ıa edad tan temprana el resto de los chicos pod´ distinguir que hab´ algo ıan ıa mal, a pesar del hecho de que yo nunca sospechara nada de esa guisa; y ´se e ser´ el caso durante mucho tiempo. ıa Durante toda mi vida la gente me ha tratado de forma diferente a como se trataban entre s´ y cuando preguntaba porqu´, o qu´ es lo que no iba bien ı e e conmigo, nunca parec´ ser capaces de responderme. Dec´ ıan ıan, es justo un
1

El autor emplea en ingl´s: “T” to “d”, “K” to “g” and “S” to “z”. (N. del T.) e

2

poco de todo. Lo que realmente desconcierta a la gente es que no puede comprender que un ni˜o de seis a˜os que conoce el nombre de todos los planetas del sistema n n solar y que sabe restar cinco de tres pueda todav´ no haber descubierto que ıa es inapropiado subirse a las papeleras durante el recreo o comerse los l´pices a mirando fijamente por la ventana durante la clase. Para ser sinceros, muchas de mis habilidades y fragmentos de conocimiento cient´ ıfico no proven´ de las clases. Eran las respuestas que me daban mis ıan padres a mis bastante obscuras preguntas. De hecho eran bastante utiles pa´ ra que la gente pudiera comprobar que yo pod´ ser bastante raro pero no ıa est´pido. Adem´s, me ha dado una visi´n bastante cient´ u a o ıfica de la vida, sin la que probablemente no hubiera sido capaz de prosperar como lo he hecho. He analizado las interacciones sociales desde un punto de vista cient´ ıfico lo que me permite participar como individuo dentro de un grupo. Mi madre acostumbraba a llevar y traerme de la escuela todos los d´ Este ıas. era mi tiempo favorito para tatarear el concierto para viol´ de Beethoven ın que mi padre sol´ escuchar. Mi hermana Enma iba en su coche de beb´ reclaıa e mando la atenci´n de mi madre mientras yo continuaba cantando totalmente o inconsciente del valor simb´lico y emocional de tener una nueva persona en o la familia. Cuando mi hermana estaba para cumplir los dos a˜os, es cuando n probablemente comenzamos a jugar juntos. Nuestros juegos por lo general implicaban un cierto n´mero de personajes o personas representados por u mu˜ecas, ositos de peluche, otros juguetes e incluso objetos. Les organiz´ban a mos por l´ ıneas y les golpe´bamos a modo. a Despu´s de comprobar la poca afinidad que ten´ con un hombre de acci´n, e ıa o mis padres me introdujeron al Lego. El Lego fue el juguete perfecto para m´ ı. Me pasaba los d´ haciendo unicamente formas y estructuras. ıas ´ En la escuela ten´ a mi mejor amigo, Ben, cuyo rendimiento disminu´ como ıa ıa resultado de sus intentos de cuidar de m´ En conjunto, los compa˜eros de ı. n clase me defend´ y cuidaban informalmente durante los recreos. Sin emıan bargo, cuando sal´ corriendo en cualquier direcci´n que me apeteciera, era ıa o un pato indefenso. No se realmente como el profesorado interpretaba mis raros rituales y h´bitos pero probablemente me habr´ clasificado como un a ıan “buscador de atenci´n”. De hecho, es bastante extra˜o el modo que ten´ o n ıa de pensar sobre ellos. Yo mismo, los otros ni˜os y mis padres eramos toda n la gente. Sin embargo, los maestros no eran gente ellos eran maestros y las 3

se˜oras de la cocina no eran gente, eran empleadas de cocina. Es casi como n si pensara de ellos como especies separadas en el reino animal, acuciados con la tarea de cuidar de las personas. Cuando llegaba el teatro de marionetas estaba todav´ m´s confuso. Las ıa a marionetas no est´n realmente vivas. Sin embargo, se supone que debemos a pensar que lo est´n. Se da por supuesto al menos que debemos comportarnos a COMO SI fueran reales, incluso aunque en el fondo de la mente sabemos la verdad de la situaci´n. Pap´ Noel me ten´ todav´ m´s confuso que esto. o a ıa ıa a Era f´cilmente confundido por cualquier situaci´n que implicara una distina o ci´n entre realidad y suposici´n. Durante un largo per´ o o ıodo de mi vida he sido enga˜ado muy f´cilmente. n a Para los gamberros de la escuela era un real objeto de inter´s. Si me dec´ e ıan que hiciera algo, bastante a menudo lo hac´ pensando que estaba siendo ıa, bueno al hacer lo que me dec´ ıan, sin saber que en realidad estaba actuando contra las reglas de la escuela y que me meter´ en problemas. Cuando dec´ ıa ıan “Humm, voy a dec´ ırselo a . . . ” comprend´ inmediatamente que estaba vioıa lando las reglas que por aquel entonces no conoc´ y que era extremadamente ıa injusto. Yo respond´ a esta injusticia diciendo “No, no lo hagas . . . ”, haıa ci´ndome quedar como un verdadero buscador de atenci´n. e o Cuando no era un objetivo era un marginado. Recuerdo cu´n desesperadaa mente deseaba tomar parte en los juegos de los otros chicos donde el c´sped e era siempre m´s verde. Deseaba traer una bolsa de canicas a la escuela, unira me al juego y volver a casa con m´s de las que hab´ tra´ en vez de perderlas a ıa ıdo todas con aquellos peque˜os piratas y estafadores. n Puede que fuera inconsciente de que hab´ algo que no funcionaba bien conıa migo pero los sentimientos de rechazo que sent´ entonces aflorar´ una y ıa ıan otra vez a lo largo de los a˜os venideros. n La Dra. Elizabeth Newson vino a visitarnos en una ocasi´n cuando estaba en o mi tercer a˜o escolar para determinar que es lo que andaba mal. Estuvimos n hablando durante una hora y media sobre mi tema favorito, el sistema solar. Impresionada con mi conocimiento del tema, sugir´ a mis padres autismo ıo con dudas. Mis padres replicaron con “intente ahora hablarle de cualquier otro tema”. Con este comentario, mi diagn´stico fue casi seguro y mis padres o se preocuparon con la perspectiva de que padec´ un trastorno social incuıa rable pero al mismo tiempo recibieron con alivio el hecho de que finalmente, alguien hab´ arrojado alguna luz sobre el problema. ıa 4

Mis intereses y obsesiones me absorb´ profundamente pero eran muy esıan trechos y limitados y mis modelos de conducta eran ritualistas y repetitivos. En la escuela no era capaz de arregl´rmelas con los estudios ni con los coma pa˜eros. Era un perturbador y un so˜ador despierto (un despistado total; n n 2 alguien que est´ siembre en Babia) y me comportaba como si nadie me viese. a A la edad de ocho a˜os fui sacado de la escuela normal y enviado a la escuela n especial Whitefields en el este de Londres, en un nuevo departamento conocido como NDNC (Ni˜os con Discapacidad No-Comunicativa)3 que pronto n se reemplaz´ por DCC (Discapacidades Conductuales y Comunicativas)4 lo o que parec´ una descripci´n mucho m´s apropiada. Aqu´ conoc´ primero a ıa o a ı, ı Jenny que iba a ser mi maestra durante mucho tiempo. Yo formaba parte de un grupo de cinco chicos, todos con los mismos problemas que yo, uno de los cuales era otro chico llamado Marc. Contrastaba realmente con las clases anteriores donde hab´ estado en las que era uno entre treinta. ıa El otro Marc ten´ un repertorio bastante divertido de “ridiculeces” en su ıa cabeza. Estas ridiculeces son muletillas que sueltas de repente y con las que te r´ hist´ricamente, sin tener en cuenta de si es o no apropiada la situaıes e ci´n. Inclu´ frases como “ten un pl´tano” o “siente siente a Marc Segard” o ıan a as´ como sonidos de palabras sin sentido o cancioncillas y rimas de los anunı cios televisivos. Toda la clase lo encontraba desternillante. Tambi´n, hacer e que el resto de la clase se desternillara era algo en lo que yo era irritantemente bueno. Era siempre trabajo del profesor volver las cosas a su lugar. Como clase en conjunto nos ense˜aban a decir hola, adi´s, por favor y gran o cias. El ´nfasis parec´ estar siempre en la cortes´ y la independencia y en e ıa ıa cierto modo, no ten´ la sensaci´n de estar en la escuela. Gradualmente deıa o sarroll´ en mi mente esa imagen defectuosa de lo que era supuestamente una e escuela “normal”. En las escuelas secundarias el trabajo tendr´ que ser realıa mente avanzado. Todos deber´ aprender franc´s, trigonometr´ y ´lgebra. ıan e ıa a Ten´ la impresi´n de que cualquier cosa que yo hiciera, la gente de mi misma ıa o edad en las escuelas normales estar´ haciendo un trabajo mucho m´s dif´ ıa a ıcil.

2 3

A˜adido por el T. n En ingl´s DNCC (Disabled Non-Communicating Children). (N. del T.). e 4 En ingl´s BCD (Behaviour and Communication Difficulties). (N. del T.). e

5

2.

Cap´ ıtulo dos

Creo que a pesar del efecto que asistir a una escuela especial ten´ en mi ıa autoimagen en aquel tiempo, era de hecho m´s feliz all´ Era un entorno muy a ı. protegido en el que el trabajo era causa de alguna pero no demasiada ansiedad y donde los otros chicos no eran demasiado astutos para m´ ı. En mi clase hab´ una chica m´s mayor llamada Sammy. Su habla era r´pida ıa a a y monosil´bica pero ten´ rituales y ruidos que eran como una m´sica de a ıa u fondo bals´mica que duraba todo el d´ Me enamor´ desesperadamente de a ıa. e ella una tarde que puso su dedo en mi nariz. En a˜os posteriores sol´ n ıamos frotarnos las mejillas o chocarnos las narices bajo la incesante desaprobaci´n o de algunos miembros del profesorado. Mucha parte del tiempo escolar, lo emple´bamos en excursiones para hacer a compras, cocinar, lavar y otras actividades relacionadas con la independencia personal. De muchas maneras, dir´ que era afortunado. Estaba en un enıa torno controlado donde el estr´s y las exigencias se daban en las cantidades e justas y ten´ muchas ventajas sobre mis compa˜eros de clase. ıa n Por otra parte, miraba a mi alrededor y ve´ a todos esos chicos que se ıa mord´ las manos, se aporreaban la cabeza y hac´ extra˜os ruidos vocaıan ıan n 5 les . Esto siempre me llevaba a la misma cuesti´n “¿Que diablos hago yo o aqu´ ı?”. Algunos entre el personal, aunque no todos, me trataban como si fuera un chico mucho m´s joven. Un peque˜o n´mero de ellos puede haber a n u pensado incluso que estaba simplemente simulando ser un discapacitado de forma que sacaba ventajas del sistema. Es gracioso lo normal que pod´ pareıa cer exteriormente, s´lo para decir algo completamente inconsistente y fuera o de contexto dos minutos m´s tarde. a Despu´s de la escuela y durante las vacaciones holgazaneaba con los amigos e de escuela de mi hermana. Pas´bamos la mayor parte del tiempo en las bicis, a subiendo cuestas a toda velocidad, trepando tapias y hablando de la edad que ten´ ıamos y a las escuelas que ´ ıbamos. Me encantaba decir el nombre de la escuela a la que iba pero decir una palabra m´s significaba demasiado a peligro de revelar un secreto profundo y oscuro. Cada vez que me montaba por las ma˜anas en el minib´s y me bajaba al atardecer me preocupaba que n u mis amigos descubrieran que estaba ligeramente discapacitado. Que etiqueta m´s horrible tendr´ que soportar. Esto es algo que luego ellos descubrir´ a ıa ıan
5

El autor se refiere, probablemente, a autistas cl´sicos o de Kanner. (N. del T.). a

6

por rumores, pero no me preocup´ mucho. o Pensando ahora en todo ello, me descubro pregunt´ndome como fui capaz de a tener este peque˜o grupo de amigos. Quiz´s es porque normalmente ´ramos n a e del orden de cinco, el n´mero perfecto. Quiz´s era simplemente suerte de u a que fueran un grupo acogedor. Por otra parte, podr´ haber sido porque mi ıa madre nos dejaba a todos jugar en el jard´ trasero. La experiencia me dice ın que un grupo de gente te acepta o te rechaza pero una vez se han decidido, mantienen su postura. La actitud hacia mi, sea positiva o negativa, parece tener poco que ver con el nivel general de inteligencia o comprensi´n moral o del grupo y en ciertos momentos de mi vida, he estado en la fase mitad-mitad en la que a la mitad de un grupo le ca´ mal y a la otra mitad bien. ıa Mi hermana era por lo menos tan exc´ntrica como yo en que se enfadaba e muy f´cilmente. Era casi como si tuviera un gran bot´n verde explosivo que a o todo el mundo pod´ ver y que muchos estaban tentados de apretar. Amıa bos ´ramos igual de manejables. Uno de nuestros amigos callejeros, Bradley, e acostumbraba a venir cada d´ durante las vacaciones y nos enfrentaba al ıa uno contra el otro. Era astuto, taimado y soberbio. Cuando no estaba con mis amigos, estaba haciendo multitud de peque˜os n proyectos propios en casa. Aproximadamente durante dos a˜os estuve dibun jando laberintos. Tambi´n estuve mucho tiempo haciendo mezclas en jarras e de caf´ que inclu´ hojas de t´, c´sped y barro. Las pon´ detr´s de mi e ıan e e ıa a cama y me olvidaba de ellas. Cuando mi hermana y yo no ten´ ıamos con qui´n jugar, acostumbr´bamos a colgar mu˜ecas y ositos de las barandillas, e a n les hinc´bamos l´pices, los ahog´bamos y les ensart´bamos en una tira de a a a a cuerda. Me interes´ muy pronto por mi nuevo ordenador ZX Spectrum y comenc´ a e e escribir programas en Basic. Poco despu´s estaba escribiendo mis propios e juegos de ordenador. Aproximadamente al mismo tiempo, aprend´ a tocar ı el teclado. Quiz´s era debido a estas habilidades que los amigos de escuela a de mi hermana continuaban estando interesados en m´ Un amigo en partiı. cular, Douglass, estaba muy interesado en lo que estaba haciendo y parec´ ıa ser muy tolerante con el hecho de que yo no sab´ realmente como demostrar ıa inter´s por ´l. Desgraciadamente, perdimos el contacto cuando nos mudamos. e e

7

3.

Cap´ ıtulo tres

Emma y yo cambiamos el torturar mu˜ecas y ositos de peluche por construir n colonias de Lego por toda la casa. Llamamos a nuestro ultimo juego “castigo ´ a Hitler”. Un hombre lego con bigote representaba a Hitler en una ciudad Lego bastante grande y elaborada, que inclu´ a 20 personajes individuales, ıa que le castigaban mientras ten´ que defender su ciudad contra un ataque ıan extraterrestre. Ten´ incluso una colonia en el jard´ a la cual pod´ viajar ıan ın ıan en una peque˜a cabina que se deslizaba por una cuerda desde la ventana n del ba˜o hasta el tronco de un manzano. El juego del Lego acab´ finalmenn o te cuando decid´ que era demasiado mayor y desarrollado para jugar lo que ı enfureci´ bastante a Emma. o De hecho hubo bastantes cosas que opt´ por no hacer debido al sentimiento e de estar demasiado desarrollado. Esto implicaba muchas clases de actividades de grupo como cantar, sesiones de teatro o talleres de juegos. Las actividades de grupo ten´ lugar bastante a menudo en una asociaci´n de apoyo familiar ıan o a la que nos hab´ ıamos unido llamada Kith and Kids6 . Poco despu´s de ser diagnosticado como autista comenzamos a asistir a las e reuniones de Kith and Kids. Adem´s de familias con al menos un miembro a discapacitado inclu´ a voluntarios, la gente de los talleres, los planificadores ıa de los programas y los organizadores. Toda la familia lo pasaba en grande en Kith and Kids, estando siempre ocupados y sin aburrirnos nunca. Quiz´s una de mis actividades favoritas en Kith and Kids como ni˜o era a n construir castillos con cajas para que otros ni˜os se metieran y exploraran. n Kith and Kids fue uno de los muchos nichos en los que fui animado a participar. Durante mi ´poca en la escuela especial estuve integrado a tiempo parcial, en e otra escuela m´s parecida a las convencionales. Esta inclu´ la escuela local a ıa primaria y la escuela especial Durants en North Enfield. Esta ultima era una ´ escuela para ni˜os y adolescentes con dificultades generales de aprendizaje n y problemas de conducta, la mayor´ de los cuales eran capaces de hablar ıa bastante bien y pod´ leer. ıan Hab´ bastantes pandillas en Durants y una en particular acostumbraba a ıa
Organizaci´n voluntaria de soporte y ayuda del Reino Unido para familias con personas o discapacitadas (http://www.kithandkids.org.uk/). (N. del T.).
6

8

acosarme y amenazarme. Sin embargo, fui capaz de dispersar la situaci´n poro que en esa escuela, al menos no eran demasiado agudos para m´ Sin embargo, ı. era en ocasiones como estas cuando empec´ a preguntarme una cuesti´n muy e o util. ¿Porqu´ la gente elige ser desagradable unos con otros? ¿Porqu´ me aco´ e e saban estos matones cuando no les hab´ hecho absolutamente nada malo? ıa Cuando hab´ elecci´n entre piropear o insultar a alguien, ¿porqu´ la gente ıa o e optaba tan frecuentemente por el insulto? Era como si mi mente estuviera tan sintonizada con la l´gica que hab´ olvidado mis instintos completamente. o ıa Ahora explico la conducta humana negativa en t´rminos de supervivencia del e m´s apto. La gente busca eliminar a los otros cuando sus instintos naturales a perciben la amenaza de competici´n. Es realmente bastante gracioso como o cada vez que he dejado un sitio para comenzar en otra parte con una pizarra limpia7 , he asumido que este problema simplemente desaparec´ para no ıa, volver a verlo otra vez. S´lo en los ultimos a˜os he comprendido exactamente o ´ n que eso no es as´ en ning´n caso. ı u

4.

Cap´ ıtulo cuatro

Durante mis dos ultimos a˜os en Whithefields mis profesores eran hombres. ´ n Esto fue mucho m´s valioso para m´ de lo que entonces comprend´ dado que a ı ı ellos me han dado un punto de referencia bastante bueno a partir del que ahora soy capaz de entenderme como hombre. Eran sabios, sensibles y entusiastas. Al principio, yo presum´ con arrogancia y estupidez, vi´ndoles casi ıa e como rivales, pero a largo plazo, la estupidez raramente encaja con la sabidur´ ıa. Habiendo sido preparado de esta manera durante dos a˜os fui visto como n demasiado mayor y a rega˜adientes, fui trasferido a West Lea que era una n escuela que operaba como una escuela normal en casi todo pero con clases reducidas. Muchos ni˜os de West Lea sufr´ des´rdenes f´ n ıan o ısicos opresivos como asma, otros de dislexia pero en West Lea, todos juntos form´bamos a una comunidad bastante bien relacionada. Gradual, pero no inmediatamente, fui aceptado por mis compa˜eros. Quiz´s n a uno de mis mejores amigos fue Nigel, un chico con problemas similares a los m´ Ambos disfrut´bamos diciendo disparates y cantando cancionciıos. a
Se traduce literalmente la expresi´n utilizada por el autor: “clean slate”. En castellano o ser´ “Reputaci´n sin tacha, sin menoscabo”. (N. del T.). ıa: o
7

9

llas tontas juntos. Sin embargo, otros compa˜eros de clase continuaban ren cord´ndome que hab´ que acabar con estas tonter´ antes de que fueran a a ıa ıas peor. Esto es algo que encontraba opresivo y destructor de la alegr´ S´lo ıa. o pensaba lo bueno que era verle divertirse. Parece que todo el mundo tiene el irracional impulso de sofocar y destruir todo el disparatado humor autista y reemplazarlo con competitivos y duros juegos de ingenio. Juntos, Nigel y yo aprendimos la letra de aproximadamente 20 rimas de anuncios de la TV, compusimos una canci´n con los primeros 35 elementos de la o tabla peri´dica y recit´bamos los primeros diecisiete decimales del n´mero PI. o a u Durante todo esto, una chica bastante atractiva que era nueva en la escuela se fij´ en mi, quiz´s debido a mi imagen bastante abierta. Parec´ tener proo a ıa blemas para manejar sus afectos y emociones. Todos los d´ me rechazaba de ıas forma que pudiera volver m´s tarde. Los chicos mayores, los m´s dominantes a a de la escuela acostumbraban a acercarse a mi d´ndome arrogantes palmadas a en la espalda, pidi´ndome consejos varoniles. Respond´ mayormente con ine ıa diferencia, probablemente debido a qu´ no sab´ que responder. e ıa En lo relativo al estudio, me volv´ de repente extremadamente empoll´n, traı o bajando como cinco horas al d´ en vacaciones y fines de semana. En la esıa cuela durante mi tiempo libre me hab´ programado con idiomas extranjeros, ıa memorizaba la jerga de mini-diccionarios cient´ ıficos y escrib´ largas listas ıa de fechas y acontecimientos hist´ricos. Estaba obsesionado repentinamente o con ser hiper-inteligente, elitista y esnob. El esnobismo era el estereotipo que vino en a continuaci´n y estaba constantemente asombrado de lo poco imo presionable que la gente pod´ ser. ıa Algunos compa˜eros se hac´ mis amigos, otros me acosaban e intimidaban, n ıan otros me rega˜aban y fastidiaban, y algunos sencillamente intentaban razon nar conmigo. Fue s´lo la suerte extrema que coincidiera con probablemente o los estudiantes m´s agradables y diplom´ticos de toda la historia de la esa a cuela. Todos los d´ en el camino hacia la escuela pasaba por el edificio del Insıas, tituto de Ense˜anza Secundaria local llamado Latimer —una ex-grammar n 8 school que obten´ los segundos mejores resultados del distrito de Enfield ıa por detr´s de Southgate—. En el otro extremo de la escala estaba West Lea. a
Instituto de Ense˜anza Secundaria al que se acced´ a trav´s de pruebas selectivas. n ıa e (N. del T.).
8

10

Todas las ma˜anas estaba rodeado por todos esos alumnos de Latimer, basn tante a menudo hablando de sus estudios y pregunt´ndose dudas entre ellos a que yo a veces quer´ desesperadamente responder para demostrarles que ıa tambi´n hab´ cerebritos en West Lea. e ıa Muy pronto, est´bamos preparando nuestros ex´menes para obtener el certia a ficado de estudios secundarios (nivel b´sico) en matem´ticas, ingl´s, ciencia, a a e econom´ dom´stica y franc´s. Este era todo el programa que pod´ proporıa e e ıa cionar la escuela dado su peque˜o tama˜o. Para empezar hab´ sido excluido n n ıa del examen para el certificado de ingl´s. Estaba muy dolido de lo limitadas e que mis opciones me parec´ entonces. Adem´s, hab´ varios profesores que ıan a ıa constantemente intentaban justificar la situaci´n, sugiriendo que no era lo o bastante inteligente o capaz. Era casi como alguna clase de test. La cuesti´n o era, cu´n firmemente cre´ yo que era capaz de obtener una mejor calificaci´n a ıa o en mi certificados de estudios secundarios9 . Hab´ un profesor en particular, el profesor de franc´s, que apoyaba fuerteıa e mente mis demandas y me ayudaba a luchar por lo que yo cre´ El y yo ıa. ´ acostumbr´bamos a pasar muchas horas a la semana hablando en franc´s y a e ´l estaba seguro de pod´ presentarme a un nivel m´s alto en franc´s que el e ıa a e previsto por la escuela. Sin descanso, contin´e con mi batalla, rehusando aceptar que era un in´til u u hasta que finalmente, se me permit´ tomar un a˜o de clases nocturnas en mi ıo n 10 colegio local. Al mismo tiempo, mi escuela me conced´ algunos periodos ıo libres de estudio. Yo hab´ ya repasado la mayor´ del curso antes de empezar en el colegio. ıa ıa Era capaz de apa˜´rmelas bastante bien con la mayor´ de los estudiantes de na ıa las clases nocturnas, quiz´s debido a que mi conocimiento de los temas coma pensaba mi extrema ingenuidad y sobre-protecci´n. Al final de a˜o, obtuve o n cinco certificados del nivel m´s alto e ingl´s. Tuve que volver a examinarme a e de ingl´s al a˜o siguiente para obtener el nivel m´s alto. e n a Durante mi estancia en West Lea fui un alumno muy inusual. Obsesionado con el poder del cerebro y la inteligencia pero al mismo tiempo casi compleEn el sistema de estudios brit´nico existen diversos niveles a los que el alumno puede a presentarse a la hora de obtener su certificado de estudios secundarios. La escuela puede escoger el nivel al que el alumno se presenta. (N. del T.) 10 En el Reino Unido un college es un t´rmino que designa a cualquier instituci´n de e o estudios no secundarios. (N. del T.).
9

11

tamente inconsciente del trasfondo social o de las consecuencias de las cosas que dec´ o hac´ Cuando la gente en la cola del comedor me ped´ si pod´ ıa ıa. ıa ıan pasar yo simplemente les dejaba. Algunas veces me pasaban hasta doce personas. Siempre que me enfrentaba con cualquier clase de agresi´n pensaba lo sio guiente: “¿No ser´ m´s agradable si la gente en vez de insultarse unos a otros todo ıa a el tiempo se dijeran cosas agradables?” Una visi´n tan simple de la vida es a menudo demasiado simple para ser o comprendida por la mayor´ de la gente. ıa

5.

Cap´ ıtulo cinco

Comenc´ en sexto grado11 como un estudiante completamente nuevo con la e pizarra limpia pensando “Esto es grande, y ahora tengo bastante experiencia, y se acab´ el tratar con gente dif´ o ıcil”. No era un pensamiento arrogante, era lo que espont´neamente cre´ dada mi a ıa limitada experiencia con la gente. Durante la primera semana tuve mucho cuidado con lo que dec´ Todos los problemas comenzaron el mismo instante ıa. en que quise parecer tan desenfadado y seguro de mi mismo que todos los dem´s. Adem´s, la sala de estudiantes del sexto grado era una jungla de a a ostentaci´n, rubicundez y flirteos. El juego que jugaba la mayor parte de la o gente era “mira lo que soy capaz de hacer”. Por una parte, podr´ decir que estaba rodeado por malos ejemplos pero por ıa otra parte, hab´ una cierta clase de persona que siempre destacaba entre el ıa resto, no como un objetivo sino casi como representativo de todos los dem´s. a Al final, hab´ hecho tal l´ con mi pizarra limpia que tengo que admitir, ıa ıo que el sexto grado s´lo fue un entrenamiento social b´sico. Durante estos dos o a a˜os sufr´ la misma clase de rechazo y bombardeo que hab´ sufrido a˜os n ı ıa n atr´s en la escuela primaria. Lo que tampoco me ayudo mucho fue mi negaa tiva a admitir que de hecho padec´ una discapacidad y que quiz´s podr´ ıa a ıa
11

Los dos ultimos a˜os de la ense˜anza secundaria en el Reino Unido. (N. del T.). ´ n n

12

beneficiarme si aprend´ sobre ella. ıa Hab´ tantas cosas que simplemente no entend´ Quiz´s una de las reglas ıa ıa. a claves de la conversaci´n entre la gente joven es que les gusta hablar sobre o lo prohibido. Esto incluye sexo, drogas, conducci´n, pel´ o ıculas provocativas, 12 fumar, beber y fiestas ´cidas . Temas de conversaci´n no muy f´ciles para a o a mi que ni siquiera sab´ lo que era una fiesta ´cida, por no mencionar un ıa a canuto o un grupo musical como Prodigy. Fui a algunas de las fiestas y juergas ´cidas de sexto grado que todo el mundo a conoce, s´lo para sufrir inmensos sentimientos de rechazo durante y despu´s. o e Comenc´ a asociar pr´cticamente toda la m´sica moderna m´s popular y ese a u a pecialmente el rock duro con estos sentimientos de futilidad y falta de valor. Era como si la m´sica de fondo de todas las canciones dijera “Marc ´ste no u e es tu mundo no puedes ganar”. Quiz´s una de las cosas m´s embarazosas que hice en el sexto grado fue bailar a a solo en la sala de estudiantes a petici´n de otra gente. Lo hice para parecer o desenvuelto y seguro de mi mismo pero puede que tambi´n para evitar pae recer testarudo. Adem´s, por aquel entonces yo no pod´ ver nada malo en a ıa ello. Tambi´n, con todas los cumplidos que parec´ me daban por mi baile, e ıa era completamente inconsciente de que de hecho se estaban burlando de mi. A mi alrededor todo parec´ situarme en la categor´ de “penoso”, la unica ıa ıa ´ cosa que menos quer´ ser. Siempre que ped´ a los compa˜eros que intenıa ıa n tar´n ayudarme a comprender porqu´ estaba siendo tratado de ese modo, a e probablemente pensar´ bien que estaba siendo est´pido, torpe o que sab´ ıan u ıa perfectamente lo que estaba haciendo mal y fing´ que no lo sab´ ıa ıa. De todos modos, me sent´ tratado como si fuera un leproso y esto me volv´ ıa ıa paranoico para contactar con la gente, nunca sabiendo realmente como responder´ ıan. Naturalmente, hab´ gente que sent´ piedad por mi y gente que ıa ıa incluso intentaba ayudarme cuando era factible, pero finalmente era m´s ima portante para ellos cuidar su propia reputaci´n y eso normalmente implicaba o dejarme de lado. Cog´ el h´bito de escapar de la sala de estudiantes durante ı a los recreos y bajaba las escaleras para tocar el piano donde a veces, consegu´ ıa de forma insospechada una audiencia de estudiantes m´s j´venes. Cosa que a o a veces molestaba al profesor de m´sica. u
12

Fiestas, normalmente privadas, donde se consumen drogas alucin´genas. (N. del T.). o

13

Me un´ al grupo de teatro y protagonic´ dos obras. A la hora de aprender ı e el gui´n, era normalmente bastante r´pido. Tambi´n me present´ voluntario o a e e 13 para participar en las elecciones simuladas de la escuela como candidato del partido de los Verdes donde mi sincero enfoque me gan´ los votos de muchos o de los alumnos con las mejores mentes pero no atrajo a la mayor´ de mente ıa futbolera, descarados y pandilleros. El hablar en p´blico hizo que mi cara resultara familiar en la escuela y en los u a˜os siguientes la gente me reconoc´ por las calles de modo diverso, desde un n ıa reconocimiento amable hasta el abuso verbal. Sin embargo, a pesar de todas las ansiedades que sufr´ en sexto grado, estudi´ con gran ah´ ı e ınco para obtener los mejores resultados y quiz´s esto es lo que me mantuvo cuerdo y me dio la a esperanza que necesitaba para sobrevivir esos dos bastante despiadados a˜os. n

6.

Cap´ ıtulo seis

Existe un lugar bastante menos agobiante en el mundo donde siempre he tenido un hueco. Se trata de un grupo de apoyo familiar conocido como Kith and Kids que es casi como una familia para mi. Desde mi temprana infancia he venido a este grupo como uno de sus miembros discapacitados y desde hace seis a˜os, soy un voluntario regular, manteni´ndome siempre activo y n e creativo. Con diecisiete a˜os ya estaba organizando los talleres de m´sica y teatro y n u gradualmente fui aprendiendo un repertorio de t´cnicas y actividades para e mantener a la gente entretenida. Durante mucho tiempo, he necesitado apoyo por parte de los organizadores y planificadores de los programas pero gradualmente, me hice m´s independiente y al mismo tiempo, m´s creativo. a a Recientemente, llevamos a cabo un proyecto en el que mi grupo decor´ seo senta paneles de cart´n, recortando las puertas y ventanas para formar un o laberinto. Yo hab´ ya ideado el proyecto y el procedimiento para construir ıa el laberinto y asum´ la tarea de la motivaci´n del grupo con mucha seriedad, ı o sabiendo que el entusiasmo era la cosa m´s importante. El laberinto se consa truy´ en menos de dos d´ o ıas.
Campa˜as electorales y elecciones simuladas que se llevan a cabo por volunn tarios para ense˜ar a los estudiantes y a los padres el uso de la democracia n (http://www.nationalmockelection.org/). (N. del T.).
13

14

Dentro de este grupo fuertemente interactivo los otros voluntarios me han aceptado siempre por lo que soy. Es un ambiente protegido, un mundo aparte del taimado y brutal mundo exterior en el que hay que sobrevivir. Dentro de este grupo, hay una familia en la que yo soy particularmente bien conocido. Tienen una hija autista con la que soy capaz de identificarme sin esfuerzo. Los cartones parecen ser con mucho su afici´n favorita. o

7.

Cap´ ıtulo siete

Cuando comenc´ en la universidad, asum´ de nuevo que ahora, por lo menos, e ı ten´ bastante experiencia para arregl´rmelas sin demasiados problemas. Sin ıa a embargo, el diez por ciento de la poblaci´n que va ser educada en el nivel o m´s alto y de mayor conciencia moral es seguro como el infierno que saben a ser desagradables cuando quieren serlo. En lo que se refiere a los estudios las cosas marchaban bastante bien, incluso aunque estaba convencido de que yo ten´ que dedicar por lo menos cinco ıa horas de trabajo personal diario O SINO fracasar´ Pero no quer´ de ning´n ıa. ıa u modo que mis compa˜eros de apartamento pensar´n que era un empoll´n. n a o Me tom´ la vida social tan seriamente como mis estudios pero desafortunadae mente, descubr´ que la qu´ ı ımica social era bastante m´s dif´ que el estudio a ıcil de las fuerzas biomoleculares cuando se aplican en la cin´tica enzim´tica. e a Parec´ como si todo lo que hiciera estuviera mal, o al menos alguien hac´ la ıa ıa villan´ de hacerme quedar mal. Hab´ un chico en particular que decidi´ conıa ıa o vertirme en el objeto de su odio durante el a˜o, chasqueando la lengua en n se˜al de desaprobaci´n cada vez que yo hac´ algo y no dirigi´ndome la palan o ıa e bra excepto para decirme que porqu´ no me largaba. Posteriormente, habr´ e ıa visto esto como una brillante sugesti´n y me habr´ mudado tan pronto como o ıa hubiera podido, pero por aquel tiempo, no lo vi m´s que como otro enfrena tamiento. Un fin de semana dej´ el apartamento para ir a casa sin decir nada a nadie. e Cuando volv´ ellos simularon como si yo no hubiera hecho nada malo, peı ro m´s tarde descubr´ que hab´ estado realmente preocupados durante mi a ı ıan ausencia, pensando que pod´ haberme encerrado en mi habitaci´n y haber ıa o dejado este mundo en una peque˜a c´psula de escape. Teniendo en cuenta n a el modo en que me trataban estaba bastante sorprendido de como se hab´ ıan 15

de hecho preocupado de m´ ı. Durante mi primer a˜o de universidad me un´ a diversas sociedades incluyenn ı do HARM, la sociedad de rock y del heavy metal. Me compr´ una chaqueta e de cuero muy cara para encajar con el estereotipo que intentaba representar que poco despu´s perd´ en una fiesta, para no volver a ver nunca. e ı Comenc´ a fumar, otra vez para encajar en el estereotipo. Sol´ quemar hase ıa ta 20 varillas de incienso en mi apartamento, haciendo que algunas personas se enfadar´n conmigo. En realidad, no pod´ decidir si era un hippy o un a ıa heavy. Tambi´n me cost´ mucho tiempo descubrir d´nde estaban los clubes e o o nocturnos. Fue durante este a˜o cuando muchas cosas empezaron a encajar en su sitio. n Por ejemplo, la forma en la que la gente se organiza entre ellos en una jerarqu´ El hecho de que las reglas relativas a las interacciones sociales y a ıa. la cortes´ son de hecho diferentes para los hombre y las mujeres. El hecho ıa de que los compa˜eros siempre exageren sobre toda la cerveza que hab´ n ıan bebido en una salida nocturna, haciendo como que pareciese normal hacer el tonto borracho en p´blico. u Con el tiempo, decid´ que no iba m´s a ser guay. En vez de eso decid´ seguir ı a ı el consejo que algunas personas me hab´ estado dando desde hacia mucho ıan tiempo. Decid´ ser YO MISMO. ı De repente, entraba en la sala de estar a cualquier hora vistiendo un simple jersey y vaqueros, demostrando honestidad y sinceridad siempre que hablaba. No estoy completamente seguro del tipo de impacto que esto tuvo en los otros, pero durante mi segundo a˜o, me dec´ a veces que era demasiado n ıan sincero y que necesitaba enmascararme un poco. Hablando claro, no pod´ ıa ganar de ninguna manera. Fue hacia el final del primer a˜o que descubr´ al resto del apartamento la vern ı dad detr´s de mi raro comportamiento. Consegu´ de uno de mis compa˜eros a ı n que me confirmar´ que de hecho ellos hab´ elegido una casa para el segundo a ıan a˜o pero hab´ conspirado para no dejarme ir a m´ Esto dio lugar entonces n ıan ı. a ir a buscar mi propio alojamiento. De forma sorprendente, el compa˜ero que m´s odioso se hab´ mostrado conn a ıa migo fue el que me puso en contacto con la gente con la que acabar´ viviendo ıa en mi segundo a˜o. Quiz´s estaba intentando limpiar su conciencia de alguna n a 16

manera. Sin embargo, es sorprendente como estas peque˜as iron´ de la vida n ıas pueden alcanzarte.

8.

Cap´ ıtulo ocho

Durante mi segundo curso en la universidad viv´ con un grupo de gente comı pletamente diferente. Entre ellos estaba Nick, alguien con una visi´n muy o informal de la vida, un verdadero rockero rebelde y alguien que parec´ exıa tremadamente bueno en traer mujeres de los clubes nocturnos a casa. Se hab´ separado de sus compa˜eros de primer a˜o por distintas razones tales ıa n n como incompatibilidad de caracteres. Sus bastantes brutales chistes contra lo socialmente inadecuado me hac´ sentir bastante paranoico a veces pero ıan m´s tarde tuve que aprender sobre eso que no los hac´ con intenci´n de a ıa o herir, era s´lo un modo efectivo de descargar tensiones y otra de las extra˜as o n iron´ de la vida. ıas Pronto aprendimos a vivir como los mejores compa˜eros, m´s o menos aislan a dos del resto del mundo sentados enfrente de la TV todas la noche haciendo el tonto. Pudimos conocernos bien aunque en realidad, ´ramos como el d´ y e ıa la noche. Los otros tres estudiantes de nuestro apartamento formaban parte de un c´ ırculo mayor de gente. Nos dejaron a Nick y a mi m´s o menos solos. Sin a embargo, hab´ algo sobre lo que realmente parec´ saber un mont´n y eso ıa ıan o era el ´cido. De hecho, ´ste era probablemente el unico tema de conversaci´n a e ´ o que ´ramos capaces de hablar. Yo les hac´ preguntas y ellos intentaban inse ıa truirme, diciendo inadvertidamente cosas para que lo probara y abandonara la idea. Cuando Nick ten´ bastante dinero, ´ ıa ıbamos al Rock Club y pas´bamos la a noche, bebiendo, fumando, bailando y esperando encontrarnos con personajes similares del sexo opuesto. Nick era mejor que yo en esto ultimo y me ´ cost´ los siguientes dos a˜os aceptarme como un pensador y analista en lugar o n de un seductor. En las bastante deprimidas calles de Manchester, las drogas son muy comunes y fue durante estos a˜os que me relacion´ con el cannabis. Esto es algo n e que todos disfrut´bamos para pasar el rato delante de la TV. a

17

Mi reacci´n al cannabis parec´ ser m´s fuerte que la de otra gente. Tuve o ıa a experiencias de expansi´n temporal, distorsi´n de la conciencia, percepci´n o o o incrementada de los sonidos, formas e ilusiones. A veces, estaba mezclado con una droga m´s potente, haci´ndole alucin´gena. Bastante a menudo encona e o traba estas experiencias tan fascinantes que iba a visitar a otros amigos de mi curso para contarlo. Cuando de vuelta al apartamento filtraba las se˜ales n de la indiscreci´n la gente me lo hac´ notar, recomend´ndome que estuviera o ıa a m´s tranquilo. a El cannabis ha tenido un profundo efecto en el modo en que percibo la vida. Ha tra´ a mi atenci´n ideas filos´ficas bastante profundas que desaf´ ıdo o o ıan nuestra misma existencia como individuos en un universo f´ ısico. Soy incapaz de decir si estas nuevas perspectivas han o no mejorado mi funcionamiento en la vida pero es algo que no lamento haber adquirido. Durante mi segundo a˜o, no estaba completamente ocioso. De hecho asist´ a n ı 14 un curso de orientaci´n psicopedag´gica en Nightline dos veces por semana. o o Esto mejor´ mucho mis habilidades de comprensi´n oral y cuando lleg´ el o o o juego de roles, la gente parec´ mostrar que estaba impresionada. Sin embarıa go, para lo que yo no parec´ estar preparado era para suspender el examen ıa de ingreso. Quiz´s no poseo el tipo de personalidad adecuada. Quiz´s soy simplemente a a incapaz de aconsejar a alguien mientras estoy sometido a la presi´n de las o directrices y las normas de conducta que me dicen lo que puedo o no puedo decir. M´s tarde decid´ retomar el mismo curso en el tercer a˜o pero de nuea ı n vo, no consegu´ aprobar. Esta vez, fui capaz de aceptar que quiz´s, lo que se ı a me ped´ y parec´ incapaz de proporcionar era intuici´n. ıa ıa o El tercer a˜o fue generalmente bastante bueno. Mis compa˜eros de apartan n mento me admitieron la mayor parte del tiempo. Sin embargo, no hicieron ninguna excepci´n conmigo ya que esto hubiera supuesto autom´ticamente o a tratarme de forma diferente a como se trataban entre ellos. Juntos, los siete de nosotros nos pasamos el a˜o entero luchando gentilmente n con sutiles y a veces brutales agudezas. Fueron quiz´s los compa˜eros m´s a n a diplom´ticos y maduros con los que hab´ vivido y parec´ ser capaces insa ıa ıan tintivamente de encontrar un equilibrio entre la cortes´ y la reivindicaci´n. ıa o
Organizaci´n estudiantil de asistencia social (http://www.nightline.niss.ac.uk/). Para o ser miembro de la organizaci´n se necesita recibir una cierta instrucci´n. (N. del T.). o o
14

18

Por esto fue tan beneficioso para mi vivir con ellos. El analizar a la gente me ha permitido finalmente comprender porque de hecho la gente prefiere insultarse entre s´ en vez de intercambiar cumplidos. ı Es un buen medio para dar y recibir cr´ ıticas constructivas en un modo que es c´mico, eficiente en t´rminos de tiempo y que puede difundir las tensiones o e y barreras causadas por la trampa de la super-cortes´ ıa.

9.

Cap´ ıtulo nueve

No habiendo viajado antes mucho al extranjero, y no habiendo subido nunca en un avi´n, decid´ que ser´ una idea brillante lanzarme de cabeza a lo m´s o ı ıa a profundo y viajar a alg´n sitio en el mundo que fuera tan diferente de mi cau ´ sa como fuese posible. Por alguna raz´n, yo ten´ puesto mi coraz´n en Africa. o ıa o Visit´ las agencias de viaje y reserv´ apresuradamente un safari fotogr´fico. e e a Me concentr´ en todos los detalles oficiales del viaje como pasaporte, vacue nas, cheques de viajes y similares, dejando poco tiempo para meditar si un ´ safari en Africa era o no una vacaci´n adecuada para mi. En realidad eso peraba con impaciencia encontrarme con los nativos y ver su modo de vida mucho m´s que pensar en los animales o en los lugares que visitar´ a ıamos. El viaje a Kenia y los primeros dos d´ fueron absolutamente fascinantes. ıas Estaba at´nito del modo como la gente era tan amistosa y comunicativa, o del estado de los radio-taxis que parec´ tener todos los parabrisas rotos y ıan agujeros en las puertas. Tambi´n estaba bastante desconcertado de que todos e los ´rboles y el canto de los p´jaros fueran diferentes. Entonces comenc´ a a a e relacionarme con la gente del viaje. De forma gradual, la tensi´n se incremento a partir de cierta gente que pao rec´ tener una antipat´ instant´nea por mi. Esto empeoraba a medida que ıa ıa a continuaba el viaje. Nunca he sido realmente capaz de lograr comprender porqu´ cierta gente reaccionaban a mi presencia del modo en que lo hac´ e ıa. Quiz´s es simplemente alguna clase de instinto visceral. El problema real a era formar parte de un grupo que estaba forzado a convivir estrechamente durante veinticuatro horas al d´ durante siete semanas. ıa Hab´ muchas tareas para hacer y cumplir mi parte era un problema. A pesar ıa de la creencia popular, no creo que fuese debido a que era perezoso. Era feliz haciendo cualquier tarea que se me asignara. El problema parec´ ser que ıa 19

en una etapa muy temprana la gente hab´ ya decidido etiquetarme como ıa “incompetente”. Yo no protestaba y no me permit´ a mi mismo enfadarme porque en ese ıa tiempo, estaba atravesando una fase Zen, leyendo par´bolas cada d´ y traa ıa tando de purificar mi cuerpo y esp´ ıritu de todo odio y resentimiento. Cuando rehusaban mis ofertas de ayuda y al mismo tiempo me llamaban perezoso, yo sent´ el esp´ ıa ıritu abierto y natural de los nativos llam´ndome y a quer´ darme la vuelta y presentarme ante ellos. Mi mejor amigo en el viaje ıa fue probablemente el conductor que era africano. El resto de la gente del viaje eran occidentales que probablemente sent´ que porque me escabull´ ıan ıa y hablaba con los nativos estaba poni´ndonos en peligro. e No creo que los sentimientos de odio hac´ mi fueran un´nimes. Nunca lo ıa a han sido. Mis enemigos han sido normalmente una minor´ que justo sucede ıa siempre tienen el don de la dominaci´n. Vigilan el grupo como halcones, s´lo o o para asegurarse de que el resto no llegue a ser demasiado comprensivo. ´ Quiz´s lo que m´s me fascin´ sobre Africa fue saber como cuanta gente, con a a o tan pocos a˜os, pod´ caminar distancias tan grandes sin agua ni comida, n ıa manteniendo en equilibrio algo tan pesado sobre su cabeza en el seco y opresivo calor del d´ sin siquiera calzar zapatos en sus endurecidos pies. Y hac´ ıa ıan eso por tan poca cantidad de dinero. Como grupo, nos atrevimos a subir a la cima de una peque˜a monta˜a bajo un sol asfixiante con aproximadamente n n cincuenta nativos como porteadores. Compart´ mi experiencia no con los ocı cidentales sino con los porteadores. Cuando la gente me dice que fant´stico debe haber sido el ver a los gorilas en a el Zaire o haber descendido en balsa por el gran r´ hasta las cataratas del laıo go Victoria, cuando la verdad del asunto es que estaba mucho m´s interesado a en los nativos, con los que a menudo hablaba en franc´s, tambi´n intentando e e algunas veces el swahili, me siento a veces como si hubiera disfrutado de las cosas incorrectas. Dej´ el viaje en Zimbabwe diez d´ antes de acabar donde me aloj´ dos d´ e ıas e ıas con una familia india que viv´ en la capital antes de desembarcar finalmente ıa en casa. Parec´ como si hubiera estado fuera much´ ıa ısimo tiempo.

20

10.

Cap´ ıtulo diez

Un a˜o despu´s, fui a Francia para trabajar con un grupo de ni˜os y adultos n e n autistas en el campo cerca de Bleneau. Fue bastante distinto de lo que hab´ ıa estado esperando. Los ni˜os sufr´ mayormente bien autismo severo, psicosis n ıan infantil, tensi´n postraum´tica o una combinaci´n de estos factores. Algunos o a o eran completamente resistentes a cualquier forma de disciplina o autoridad y la agresi´n era un problema serio. o Durante los periodos de ratio personal a ni˜os muy bajo, el personal pod´ n ıa tambi´n llegar a ser agresivo, debido simplemente a la tensi´n de las demane o das que se nos impon´ ıan. El albergue pod´ haber estado situado en medio de una parte del campo ıa muy hermoso y refrescante pero dentro del edificio en si mismo, estaba en malas condiciones. Esto no era realmente sorprendente si tiene en cuenta que uno de los chicos m´s mayores hab´ roto pr´cticamente todo lo que era roma ıa a pible en el edificio. Durante el d´ no hab´ ning´n sitio lo suficientemente ıa ıa u blando para que los ni˜os se acostaran confortablemente y esto era algo que n me enrabietaba un tanto. Algunos de los ni˜os m´s retadores y agresivos segu´ a menudo mi estela n a ıan durante horas, haciendo que me molestara bastante. Pero siempre que hab´ ıa un ni˜o con autismo sencillo y claro parec´ ser capaz de identificarme con n ıa ´l sin ninguna clase de problemas. e Me relacione bien con el resto del personal que estaba bastante intrigado de trabajar al lado de un autista ingl´s. Pero gradualmente, me fui interesando e m´s en los chicos y me relacionaba menos con el personal. Hab´ decidido a ıa que pasar´ la mayor parte del d´ tocando la guitarra y cantando a los chiıa ıa cos, dici´ndoles lo que ten´ que hacer con canciones y rimas en vez de e ıan orden´rselo. Por esto, llegu´ a ser popular con los residentes del otro bloque a e que eran adultos con dificultades de aprendizaje menos severas. A menudo estaba all´ entreteni´ndoles por las noches. Algunos de ellos se re´ tanto ı e ıan que lloraban. Ten´ el p´blico perfecto y era un maestro de la comedia autista. ıa u Lentamente, mis canciones se hicieron m´s y m´s rid´ a a ıculas. Parte del personal me etiquet´ de loco mientras otros m´s libres de prejuicios solicitaban o a el turno de la cena, de modo que pod´ ensayar y aprender de mi ins´lita ıan o aproximaci´n. o

21

Cuando hab´ alcanzado la fase de preguntarme a m´ mismo si hab´ retroceıa ı ıa dido seriamente, lleg´ otro voluntario. El estaba interesado en las payasadas y o los malabarismos y nos hicimos los mejores amigos. Me hizo comprender que no era que yo estuviera loco sino que eran los otros los que no comprend´ ıan. Trabajo ahora en el negocio del entretenimiento de ni˜os. Es de muchas man neras bastante diferente de entretener a personas con dificultades de aprendizaje severas porque ahora tengo que tratar con audiencias que pueden ser bastante vindicativas si eres demasiado amable. Sin embargo, me inclinar´ ıa a decir que de todos los trabajos que podr´ estar haciendo, creo que hacer ıa funciones de magia es lo que m´s feliz me hace. Tengo que utilizar pr´cticaa a mente todas las habilidades que poseo y obtengo constantemente una mayor percepci´n de la naturaleza humana, incluso aunque esto tenga lugar a nivel o de ni˜os. n En la actualidad mi vida social implica asistir a un taller de malabarismo aunque tambi´n voy a una clase nocturna de psicolog´ y atiendo regularmene ıa te a grupos que trabajan con ni˜os autistas. Para complementar mi salario, n llevo un servicio de consultor´ para la gente que quiere averiguar en profunıa didad m´s sobre el autismo. a Hoy en d´ puedo interaccionar socialmente de forma perfecta. Sin embargo, ıa hay una cosa que tengo que hacer un esfuerzo para no olvidar nunca y es cuanto se sufre con un s´ ındrome de Asperger.

22

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful