Los Espacios Independientes siguen estando en las manos bárbaras de agentes de la policía sin escrúpulos.

Como directora del espacio artístico y cultural La Peluquería informo a la comunidad artística sobre los lamentables hechos protagonizados por agentes de la policía nacional en la sede de este espacio cultural, la noche del 17 de mayo de 2013, demostrando una vez más la espantosa vulnerabilidad de los espacios culturales independientes y las actividades que allí se desarrollan ante el constante abuso e incomprensión por parte de la fuerza pública.

La noche del pasado viernes 17 de mayo, nos encontrábamos en medio del desarrollo de un evento en La Peluquería el cual consistía en el lanzamiento del nuevo videoclip del artista Mauricio Alvarez, más conocido como Cero39. Alrededor de las 2 am, llegaron dos agentes de la policía quienes preguntaron por el evento, como directora del espacio y dueña residente del bien inmueble sede de La Peluquería acudí a la puerta y les explique sobre la actividad que se desarrollaba adentro, pregunte si había algún problema con el sonido u otra cosa, respondieron que querían entrar al lugar. Les respondi que se trataba de un evento cultural privado, enfocado a relaciones públicas, que todo estaba bien y que a las 3 am todo estaría apagado. Siguieron insistiendo en entrar, con una actitud amenazante cada vez más fuerte, me pidieron mi cedula la cual me negué a entregarles darles pues ellos no contaban con una orden especial en las manos y sé que no tengo porque entregarles mi documentación personal sin una orden o motivo especifico. Fue en ese momento cuando desistieron en pedirme algo más y llamaron mas refuerzos, también de manera amenazante. De ese modo, yo finalice la conversación, entre a la casa, cerré la puerta y decidí esperar adentro. Llegaron al instante los refuerzos, dos patrullas llenas de agentes de la policía quienes aprovecharon el instante en que uno de los invitados abrió la puerta para salir del lugar y forzaron la puerta de entrada para acceder al sitio, tanto que pensé que la iban a tumbar, les advertí que no podían hacer eso sin una orden específica y les pedí que tuvieran cuidado pues me encuentro en estado de embarazo a lo que hicieron caso omiso y siguieron hacia adentro en fila, unos 7 agentes de la policía, los demás esperaron afuera. Entraron directamente con actitud desafiante y vulgar hacia la cabina de sonido y detuvieron el evento sin motivo alguno. Nadie puso resistencia pues ante esa presencia de

agresividad y poder, uno como espacio y como artista queda desnudo, desprotegido, dejamos apagar la música a las 2 am. La gente empezó a chiflar y a decirles que por qué mejor no iban a cuidar la calle de ladrones, que nadie estaba haciendo nada malo. Ellos tenían cara de satisfacción por apagar el evento, como directora les pedi explicaciones, ellos solo sonreían entre sí, asi el artista de la noche, Mauricio Alvarez o Cero39, les dijo que era un irrespeto lo que estaban haciendo, que se trataba de su noche y que no tenían por qué terminarla agresivamente, de esa manera sin ninguna justificación alguna. El agente con placas 26696, se volteó y le dijo: “entonces que gonorrea hijueputa, entonces que va a hacer si no le gusta lo que estamos haciendo, diga haber ”. En ese instante sentí temor absoluto por la seguridad de los invitados al evento y comprendí que las cosas tomaban otro tono, sin protocolos y sin ningún tipo de respeto, el abuso de la autoridad era ya una hecho y que lo único que yo podía hacer, como directora del espacio era cerrar las cosas en silencio, tomar las fotografías y pruebas necesarias de dicho abuso para denunciar posteriormente los hechos. Fue asi como perseguí a dicho agente quien se encontraba en camino hacia el exterior del lugar y busque tomarle una foto con mi celular Iphone a su número de placa, sin embargo el personaje se movía de un lado a otro para evitar ser fotografiado hasta que tome una foto donde pude captar su número de placa y él, sin ningún reparo ME RAPO EL CELULAR DE LAS MANOS Y LO ESTALLO CONTRA EL PISO en frente de La Peluquería, enfrente de los invitados al evento quienes quedaron con la boca abierta y frente a los otros policías quienes se reían a carcajadas, lo levanté, estaba estallado y completamente inservible, sentí más temor aun, pues parecía una escena de una película sobre una dictadura, estábamos en manos de esas personas sin escrúpulo o respeto alguno, al ver dicho acto deplorable, los asistentes y amigos temieron por mi bienestar pues saben que me encuentro en estado de embarazo y me rodearon, entre tres agentes tomaron al artista Mauricio Alvarez y lo llevaron detenido, llevaron al camarógrafo del evento quien había alcanzado a hacer registro sobre los abusos por parte de los agentes de la policía, y sin ningún reparo, tomaron su cámara de video, sacaron la memoria y la destrozaron contra el piso, llevaron además a David León, otro video artista amigo de La Peluquería, en total tres detenidos, sin justa causa, fueron llevados en medio de un sospechoso cambio de patrullas que se presentó en la noche. Al entrar en la casa rodeada por personas que estaban preocupadas por mi bienestar, vi como una agente estaba arrastrando por el piso a Daniela Wong, una de las chicas de La Peluquería, quien se encontraba colaborando esa noche, y quien fue fuertemente agredida física y verbalmente entre dos agentes por resistirse a ser llevada en la patrulla. Vi como la iban a lastimar con una macana y trate de ayudarla a soltarse de allí, finalmente logro soltarse pero la agente quedo totalmente envenenada y la amenazo con judicializarla y a mí me amenazó con llevarme 12 horas por forcejear y tratar de ayudar a Daniela a escapar. Finalmente las personas del evento llamaron a una ambulancia para verificar que yo estuviera bien, la ambulancia me recogió y me llevo al hospital de Egipto, allí me reviso un medico quien me ordeno una ecografía. Sin embargo esta agente y la patrulla, la cual se dividió en dos

grupos me espero fuera del hospital para llevarme detenida a la salida por supuesto irrespeto a la autoridad, y la otra parte seguía esperando afuera de La Peluquería para terminar de llevarse a los invitados, especialmente a Daniela Wong, quien se les soltó de las manos. Eran ya las 5 am, yo estaba con mi pareja quien me acompañó en la ambulancia, temí demasiado por mi seguridad pues me di cuenta que no había control, que la policia podía hacer lo que quisiera a partir de ese punto, entonces la agente entró en el hospital y me dijo que la única manera de dejarme en paz era que yo le firmara una contravención por algún motivo y que yo no podría decir nada de lo ocurrido y así ella tampoco me arrestaría por mi supuesta falta a la autoridad. Así obligada a firmar un papel que no decía la verdad, finalmente pude volver a casa y el resto de las personas también. Para no caer en la redundancia pues los actos hablan sobre sí mismos, simplemente hago un llamado a la comunidad artística, pues una situación como esta no es una novedad dentro del gremio de los espacios o eventos culturales, los cuales además se patrocinan y auto-sostienen por medio de actividades diversas diurnas y nocturnas. Así como lo he expuesto en varias mesas de trabajo relacionadas a los espacios independientes, la vulnerabilidad de estos lugares es alta, la falta de formatos para permisos y la falta de apoyo institucional los ubica en un limbo que los deja a la merced de la ley del monte. Conozco muchos casos de espacios independientes diversos que han sufrido atropellos de esta categoría, lo que nos convierte en un blanco fácil para que los señores de la fuerza pública hagan su propia fiesta, como sucedió en La Peluquería la lamentable noche del 17 de mayo. Lamento enormemente esta falta de protección pues como fundadora de La Peluquería llevo seis años sufriendo atropellos a causa de pertenecer a un limbo que no cuenta con apoyo institucional ni formatos que respalden la importancia de estas actividades culturales, que las reglamenten. En las alcaldías locales hablan de enormes planes de contingencia y requisitos diseñados para eventos de mayor impacto, yo personalmente he recibido cartas de respuesta por parte de la Alcadia local de La Candelaria donde me dicen que no pueden dar un concepto favorable hacia un evento por tratarse de una locación o bien privado que también es residencia, lo cual no es positivo, dejar los eventos y actividades en manos de la nada, sin control ni protección. Que tristeza que estos espacios, además de luchar fuertemente por poder sobrevivir fuera de una dinámica de mercado convencional, queden a la merced de la corrupción de la policía. Qué entidad podría encargarse de proteger o controlar este tipo de actividades_

Agradezco cualquier aporte institucional de entidades como el Ministerio de Cultura, La Cámara de Comercio de Bogotá, el Idartes, la Secretaría de cultura y las Alcaldías locales a esta causa para evitar que estos atropellos se conviertan en una macabra costumbre típica

de un estado de dictadura y retraso cultural. Es momento ya de actuar son seriedad y contundencia ante estos hechos.

Gracias

Melissa Paerez Carvajal Hair Director La Peluquería, Cra 3 No 12d 83, lapeluqueriabogota@gmail.com

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