Abordaje Nutricional de las personas mayores desnutridas 1.

Introducción En muchas ocasiones iniciar una terapia nutricional meramente sintomática, centrada en la ingesta de alimentos, no es eficaz, debido a que se han ignorado las posibles etiologías de la malnutrición. Esto sucede a menudo en los problemas de la cavidad oral, gastrointestinales, enfermedades endocrinas, problemas de depresión, etc. Por lo tanto, en todo paciente que se diagnostique una desnutrición o se considere que es un sujeto en riesgo de malnutrición, se deben investigar las posibles causas orgánicas o psicológicas de la misma. No obstante, esto se puede hacer en paralelo con el inicio de la intervención nutricional. 2. Cuándo iniciar la intervención nutricional Se debe de iniciar siempre que exista: (ver algoritmo de actuación) • Una pérdida involuntaria de peso significativa • IMC < 22 • Ingesta de alimentos: No ingiere 1/4 de las raciones de una comida, en 2-3 comidas diarias y valorando la ingesta semanal. 3. Dieta oral Si la deglución está conservada, existe apetito y el tracto gastrointestinal funciona, la dieta oral es la elección más apropiada para iniciar la intervención nutricional. Se iniciará tratamiento con consejo dietético específico y estrategias para enriquecer la dieta con alimentos ordinarios. Debe optimizarse la dieta concentrándose especialmente en el aumento de calorías y proteínas. Este objetivo se puede alcanzar mediante alimentos que, al ser añadidos a platos caseros, mejoran las características nutricionales de éstos (leche en polvo, quesos, yogures, cremas, etc.). Insertar enriquecedores de la dieta). Otra técnica que parece que es bien aceptada, especialmente en las personas que padecen demencia, es la inclusión de alimentos nutritivos en forma de snack y que puedan ser consumidos con la mano, sin necesidad de cubiertos. Diversos estudios han encontrado que aplicando esta estrategia se ha conseguido en sujetos institucionalizados un incremento en la ingesta de calorías y proteínas, pero el frecuente déficit de micronutrientes que se encuentran en las personas mayores no parece mejorar. Si es posible la dieta oral pero existe anorexia, problemas mecánicos o neurológicos para la ingesta o requerimientos especiales de energía y/o nutrientes se iniciará una dieta oral modificada y/o suplementada: • Dietas terapéuticas personalizadas • Dieta oral + enriquecedores (alimentos y/o módulos de proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas o minerales.) • Dieta oral + modificadores de textura • Dieta triturada de alto valor nutricional y/o modificadores de textura. 4. Dieta oral y Suplementos nutricionales Los suplementos nutricionales orales están indicados cuando existe malnutrición o riesgo de la misma en aquellos individuos que sólo son capaces de cubrir 2/3 de los requerimientos con la dieta oral. La Sociedad Europea de Nutrición Enteral y Parenteral (ESPEN) en las últimas directrices publicadas sobre nutrición enteral en pacientes geriátricos, recomienda la utilización de suplementos orales en esta población, ya que consiguen aumentar la ingesta energética y de nutrientes, mantienen o mejoran el estado nutricional y mejoran la supervivencia. El uso de suplementos, sobre todo los hiperproteícos, reduce también el riesgo de úlceras por presión. Cuando se prescribe un suplemento oral a una persona mayor se deben de tener en cuenta algunas consideraciones: • Para la mayoría de los pacientes la indicación de los suplementos se hará para un determinado período de tiempo, en la mayoría de los casos uno o dos meses, y si se consigue un efecto positivo, podrían prolongarse por más tiempo. • La aceptación del suplemento por el paciente a veces supone un verdadero problema, por lo tanto, hay que motivarle y explicarle la finalidad del mismo. Se deben de tener en cuenta las preferencias del paciente con respecto a los sabores, para mejorar la aceptación.

no es aconsejable el uso de la nutrición por sonda. en la demencia. No obstante. • La ingesta de cada suplemento no debe tardar más de 30 minutos e idealmente debería ser controlada y registrada por el personal de enfermería y/o cuidador. de lo contrario pueden reducir la ingesta de las comidas. Sin embargo. Las guías de manejo de la nutrición enteral en la población geriátrica de la Sociedad Europea de Nutrición Enteral y Parenteral (ESPEN) del 2006 inciden solamente en dos situaciones clínicas: la demencia y la disfagia de origen neurológico. • Un objetivo realista en cuanto a la cantidad de calorías que se deben de aportar con el suplemento nutricional. es preferible la gastrostomía percutánea cuando se trata de tratamientos a largo plazo. Una vez iniciada la intervención nutricional los pacientes deben ser evaluados semanalmente y en caso de que no se consigan los objetivos marcados. ciñéndose a aquellas situaciones en las que la persona no puede cubrir sus requerimientos nutricionales por vía oral o enteral. y en los que los beneficios de la terapia nutricional superen los riesgos”. Como indicación general podríamos establecer “que no pueda. se derivará a una Unidad de Nutrición Clínica y Dietética (UNCYD). El paso de un nivel a otro vendrá dado por el grado con que se cubren los requerimientos nutricionales con el anterior y por el estado evolutivo del paciente. En cuanto a la nutrición parenteral. 6. la recomendación es menos clara. la recomendación de uso en las personas mayores son iguales que para el resto de la población. En cuanto a la vía de acceso para la nutrición enteral. evitando en la medida de lo posible el ensañamiento terapéutico y teniendo en cuenta las características de las etapas finales de la vida. 5. En este último caso establecen la necesidad de utilizar la nutrición por sonda con un alto grado de recomendación. indicándose la nutrición por sonda sólo ocasionalmente y sí en cambio el uso de suplementos enterales desde el inicio de la enfermedad.• Los suplementos tienen que darse entre las comidas y en ocasiones antes de acostarse. Conclusiones El tratamiento nutricional debe iniciarse lo antes posible después de una valoración nutricional completa y de la situación general de la persona. . enteral y parenteral. se puede incrementar a 600 Kcal/día. que tiene una alta prevalencia en la edad geriátrica y suele presentarse con disfagia y rechazo progresivo a la alimentación. no deba o no quiera comer o cuya alimentación oral sea insuficiente para cubrir sus necesidades. Nutrición artificial Puede ser necesario el soporte nutricional artificial invasivo (nutrición enteral por sonda o nutrición parenteral por vía venosa) en aquellas personas mayores que no pueden cubrir sus requerimientos mediante la ingesta oral y/o suplementos. La preferencia terapéutica será en este orden: dieta oral. Si la aceptación es buena. En los estadíos terminales de la demencia. podría ser 400 Kcal/día. fundamentalmente por la mayor probabilidad de complicaciones. su utilidad en la edad geriátrica es mucho menor que los suplementos o la nutrición enteral.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful