Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico

Política científica: problemas y perspectivas
María Beatriz Contratti

Introducción y conceptos fundamentales Se denomina política científica al conjunto de disposiciones gubernamentales destinada a organizar el potencial investigador de un país y orientarlo en su crecimiento y su aplicación en otras áreas donde los resultados de la investigación son necesarios para su desarrollo. Mario Albornoz (investigador argentino) caracteriza este proceso como “un ámbito de políticas públicas referido a la producción de conocimiento, su comercialización, adaptación e incorporación al aparato productivo [...] configura un vasto espacio en el que confluyen aspectos de diversas políticas, como la educativa, la económica y la industrial. La política científica y tecnológica está entramada con todas ellas, lo cual le confiere centralidad, en el marco de las políticas públicas, y refuerza su naturaleza política”. (Albornoz. 1990. 171) A través de las distintas etapas históricas la política científica se fue complejizando más y más. Mientras a fines del siglo pasado apenas se podía hablar de administración de las actividades científicas, hoy tenemos un gran número de categorías distintas interviniendo en la conceptualización del proceso. Por eso haremos continuas referencias a fenómenos que se han generado en su carácter peculiar especialmente a partir de la segunda mitad del siglo XX, como el “proceso de innovación”, el “cambio tecnológico” y su impacto en la economía y la vida social, a las actividades de investigación y desarrollo (representadas habitualmente por la sigla I+D) que son objeto de la política científica y a la competitividad, uno de los fines fundamentales de esta política dada la existencia de un mundo globalizado. La vigencia institucional de la política de la ciencia tiene una historia muy breve; la mayoría de los autores que se ocupan del tema acuerdan en que la Segunda Guerra Mundial marca la consolidación de tal institución. Además de las razones de índole bélica que impulsaron el avance de la investigación en ese momento (entre los productos del interés militar se encuentra el proyecto Manhattan de la bomba atómica, el radar en la defensa aérea de Inglaterra, los cohetes balísticos alemanes, etc.), existieron otras razones procedentes de las características adquiridas en su expansión por la ciencia y la tecnología: el papel que juegan en el desarrollo económico de un país, la creciente tendencia a la aplicación de las teorías científicas, los efectos beneficiosos o nocivos de la tecnología que provocaron el consiguiente interés social por ella y por la ciencia a la cual está asociada y la aparición del científico como un profesional independiente.

Éstas deben ser el resultado del consenso de todas las fuerzas políticas de un país. g) la promoción y organización de las relaciones científicas internacionales (Yúfera.. o se han alejado a zonas periféricas. servicios.] una perspectiva histórica que no se restrinja a las décadas recientes. 1994)1. 1 Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos.. Según este autor es “[.. Yúfera. 1990. etc.. la previsión de los avances científicos y tecnológicos y los cambios sociales. aquellas que a nuestro juicio muestran en toda su riqueza el debate teórico sobre la cuestión de la política de la ciencia y que son también. las siguientes: a) el monto total de inversión en I+D. esquemáticamente. desarrollo industrial. En este trabajo comentaremos algunas de esas cuestiones. sino también la formulación de prospectivas. frecuentemente. c) la selección de áreas prioritarias científicas y tecnológicas.” (Albornoz. nos basaremos sobre todo en el capítulo mencionado de E.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Albornoz no acuerda con esta consideración histórica. la transferencia de información hacia los sectores productivos (innovación). Algunos de los factores a tomar en cuenta en los planes de políticas científicas son. en determinados períodos de la historia argentina [. e) el control y la evaluación de los planes implementados en relación con los resultados de la producción científica y tecnológica. por razones que han obedecido tanto a los proyectos políticos hegemónicos como a la percepción de los científicos respecto de sus propios intereses. especialmente el argentino. operan en diferentes niveles. Para deslindar los distintos aspectos de la planificación de la política científica. 172) La planificación de la política científica La articulación de todas las disposiciones decididas por los gobiernos en el área científica y tecnológica se plasma en planificaciones de largo alcance. un lugar común en la bibliografía sobre el tema dar por sentado que la política científica y tecnológica constituye un fenómeno que emerge después de la Segunda Guerra Mundial. b) la selección y valoración de los objetivos mayores: ciencia básica. es decir. al menos en el caso latinoamericano. En el diseño de los planes de política científica se toman en cuenta distintas cuestiones que van de lo general a lo específico. es decir. objeto de debate público y de interés inmediato para el especialista en este tema. donde no sólo se debe tener en cuenta el nivel de desarrollo a alcanzar. Dada la diferente generalidad de los aspectos considerados en los planes.. único modo de alcanzar la estabilidad necesaria para logro de los objetivos propuestos. d) la organización del sistema de investigación y la coordinación interinstitucional e interdisciplinar. los actores intervinientes en su confección son también distintos. permitirá ver que la ciencia y la tecnología se han acercado al centro de la escena política. ni la centralidad que llegó a tener el problema científico en el discurso político. P. y para el ciudadano.] hasta cierto punto. f) la aplicación de los resultados de la investigación. 2 . Pero esta suposición no toma en cuenta importantes decisiones adoptadas en épocas muy anteriores.

Veamos la primera cuestión referida a la inversión en Investigación y Desarrollo. los aspectos enumerados no sólo. en el cual este investigador se quejaba de que aquí se gastaba un 90% del presupuesto en sueldos y un 10% en laboratorio. En la selección de prioridades entran en juego diversas cuestiones. interaccionan creando vías de ida y vuelta y generando mecanismos de condicionamiento mutuo. el estudio del presupuesto debe contemplar. Los comentarios que haremos a continuación estarán. orientados por el primero de los criterios mencionados. otro aspecto que debe caer bajo la consideración presupuestaria está ligado a los objetivos considerados prioritarios. básica o aplicada y tecnología. porque al considerar sólo la cantidad de recursos que se van a volcar en investigación científica y tecnológica se corre el riesgo de que dichos recursos sean mal gastados. al no estar guiados por una planificación ordenada y compatible con otros criterios de crecimiento a nivel nacional. El peso otorgado a la I+D dentro del presupuesto total de un país corresponde a una decisión política cuyo criterio de decisión se basa en las necesidades relativas de todas las áreas que debe cubrir el presupuesto y a la función que cumplen la ciencia y la tecnología como variables del desarrollo económico social para un Estado determinado. Es decir. las cantidades necesarias para la investigación básica. Según lo define Eduardo Primo Yúfera (químico español. Es una tendencia general que todos los gastos de investigación estén unificados en el rubro I+D. no vamos a analizar puntualmente todas estas cuestiones si vamos a considerar globalmente ciertos problemas que se presentan al momento de hacer explícitos los planes de política científica. los gastos de estructura y funcionamiento. resulta ilustrativo el documento del médico argentino Bernardo Houssay de l92l. mientras en Berlín sucedía casi lo contrario: 61% en los institutos y 2l% en sueldos. por lo tanto. En algunos se suele fijar el monto en I+D adecuándolo al 3% del PBI interno.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Como hemos señalado más arriba. el crecimiento del potencial investigador en la creación de nuevas entidades y aumento del personal. Es criterio corriente que la cantidad asignada para mantenimiento del personal no debe superar el 70 % del presupuesto total. Con el correr de los años. Pero el criterio mencionado no se aplica de modo uniforme en todos los países. En segundo lugar. Con el fin de realizar la distribución global del monto asignado en ciencia. 3 . que se deben calcular en función de la importancia que cada una de estas áreas representa en el desarrollo del país. En el caso de nuestro país. Este criterio es menos racional que el mencionado en el párrafo anterior. sino que además. la situación no ha variado sustancialmente. 1918-2007): “La política de I+D debe Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. la dotación de la investigación universitaria y la renovación del instrumental de alto costo. En el presupuesto debe tenerse en cuenta el mantenimiento de los institutos de investigación. en primer lugar. no funcionan en forma puramente secuencial. la investigación aplicada y el desarrollo tecnológico y los ámbitos específicos dentro de cada una de éstas. Esta estructura está constituida por los centros de investigación y las universidades. Consideremos con un poco más de detalle los problemas que surgen en este punto. De todos modos.

según Yúfera. se afirma lo siguiente: “Serán prioritarias las investigaciones de fuerte impacto colectivo y las que. 334). Reproducimos la versión de Yúfera de esa polémica según la cual hay dos posiciones extremas: Una de esas posiciones expresa lo siguiente: “Hay que dar preferencia a la ciencia básica libre porque lo demás viene por su cauce natural. hace ya bastante tiempo se ha instalado en los medios conectados con las políticas de la ciencia una discusión sobre el monto que se debe destinar a la investigación básica en relación con otras áreas. “las prioridades sectoriales son vagas. la investigación básica es la causa primaria de la riqueza”. 4 . los países ricos son los que pueden estar en cabeza de la investigación básica” (Yúfera. 1994. 333). lo siguiente: “El gobierno Federal alemán ha tomado conciencia. Y lo que es quizá peor. Este autor compara el modo en que se da este proceso de selección en los países desarrollados y en los de menor desarrollo a la luz de lo que se considera en los países avanzados el principio fundamental: el objetivo prioritario de la política científica de un país debe subordinarse a sus necesidades sociales y económicas y no perseguir el incremento de investigación científica como un fin en sí mismo. difuminadas y poco fundamentadas en estudios socioeconómicos serios. 335). los países menos ricos deben aprovecharla para crear riqueza. en el llamado plan Giscard. 1994. en cambio. 1994. el resultado de las investigaciones en ciencia básica practicadas en estos lugares se publica en revistas científicas internacionales con la triste consecuencia de que es aprovechado por otros países poseedores de un desarrollo económico afianzado. sino que es premisa fundamental para las realización de todos los demás fines nacionales […] El gobierno federal actuará de modo que la política de investigación no incida sólo sobre el desarrollo de la ciencia. Es posible ver la diferencia de enfoque entre países en desarrollo y desarrollados a través de la declaración de principios de las políticas científicas de Francia y Alemania. favorecen el crecimiento de las exportaciones y la independencia nacional en el aprovisionamiento de energía y materias primas” (Yúfera. 1994. La otra. 1994. 339). En realidad. 334). en el caso alemán. En cambio. de acuerdo con Yúfera. Por su parte.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI decidirse en función de la política socioeconómica general y nunca desconectada de ésta. que preside las investigaciones de Francia desde los años setenta. lo que supone que la mayor parte de la comunidad científica deberá adaptar sus objetivos a los grandes problemas tecnológicos. Las declaraciones dicen. y la trascendencia de la actividad de I+D no se valora a la hora de seleccionarlas” (Yúfera. y así lo expresa públicamente. en los países sin potencial económico y político independiente. Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. dice: “La ciencia básica necesaria para el desarrollo tecnológico está en las revistas a disposición de todos. sino que tendrá en cuenta las necesidades nacionales relacionadas con ciertas parcelas de la ciencia y la tecnología y sus consecuencias de la sociedad” (Yúfera. de que el fomento y perfeccionamiento de la capacidad de rendimiento científico no apunta tan sólo a los fines de la política científica. económicos y sociales de su pueblo” (Yúfera. en el sector industrial y agronómico.

que a su vez nació de la astronomía. considerados de naturaleza económica y social pero no cultural y política. 1997. denomina practicismo o anticientificismo a la posición según la cual los intereses nacionales. en los últimos años. “La ciencia útil favorecida en nuestros países en desmedro de la investigación básica. En cambio. y “¿A quién se le puede ocurrir diseñar un nuevo proceso metalúrgico en un país sin industria metalúrgica. Ésta exige inversiones en producción que un país pobre no tiene. La industria mecánica no puede prescindir de la mecánica teórica. no constituyen una barrera insalvable. sin embargo. quien desarrolló una rama de ciencia básica en un contexto cultural que no era el más favorable para ese tipo de actividades (Bunge. ciencia pura si la hay. la libertad de investigación debe estar necesariamente contemplada en la planificación de las políticas científicas. habría que recomendarles la lectura de Pasteur. del tipo de la matemática pura. ha resultado inútil” (Bunge. En consecuencia. sino que es más fácil hacerla que hacer buena técnica. Incluso pueden realizarse estudios experimentales siempre y cuando no signifique la utilización de equipos costosos. 117). El autor proporciona numerosos ejemplos que muestran el valor de la ciencia para el desarrollo tecnológico: “A quienes dudan de los beneficios prácticos a largo alcance de la investigación básica. científico argentino fundador de la paleontología sudamericana a fines del siglo XIX. el caso de Florentino Ameghino2. Rechaza esta perspectiva porque desde ella se abona el desconocimiento sobre la función cultural que tiene la ciencia básica. No sólo se puede hacer buena ciencia básica en el subdesarrollo. con ese desprecio a la ciencia básica -afirma el autor. 106). 5 . la de satisfacer la necesidad de saber y la de promover la independencia intelectual de la población. entre otros. subordinando la ciencia a los imperativos del desarrollo económico y la producción. o una nueva máquina de escribir en una nación de analfabetos?” (Bunge. Tales condiciones. en cambio. en primer lugar. 1997. Por otro lado. en los países subdesarrollados siempre es ventajoso practicar la investigación básica. Menciona a modo de ilustración. Para Bunge entonces.. es “papel. de su nivel científico. Japón tomó tanto la ciencia básica como importó la tecnología que necesitaba. El primero se sirvió de la ciencia básica europea para lograr su potencial industrial y más tarde logró su liderazgo en materia científica. lo único que se necesita para hacer investigación teórica. Además. física y química teóricas y ciencias sociales teóricas. lápiz y bibliografía”. 1997. 2 Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. deben orientar la política científica de un país..se olvida al mismo tiempo que la ciencia es precondición del desarrollo técnico. 114). Aunque la mayoría de los Florentino Ameghino (1854-1911). aunque necesaria para la navegación de altura y la confección de calendarios [. la innovación técnica depende de la demanda. y ello le sirvió de plataforma de lanzamiento. o de una buena historia de la ciencia o de la técnica y recordarles los siguientes ejemplos. aunque deben darse ciertas condiciones de orden cultural para que ello sea posible. de su desarrollo tecnológico. 1997. 106). El físico y filósofo argentino Mario Bunge (l997). y luego.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Los ejemplos de Estados Unidos y Japón apoyarían la última posición. esto es.]” (Bunge.

La cuestión central que aquí se plantea es la relación que debe establecerse entre la investigación tecnológica y las líneas de desarrollo económico y comercial del país. en general. la presencia del laissez faire en nuestro país en materia tecnológica se ha dado en casi todas las etapas históricopolíticas y está estrechamente vinculado a la política económica vigente y a la desatención crónica de los marcos regulatorios en muchos asuntos nacionales. como condición necesaria del desarrollo interno. Como dice Yúfera. facilitándoles estudios prospectivos cuando sea necesario. el peso que le otorga Bunge y los argumentos que ofrece sobre su primacía no son compartidos. el nivel profesional alcanzado por los científicos debe ser el adecuado al compromiso emprendido. a quienes el Estado debe apoyar y complementar. esto es. En los países desarrollados. por ejemplo. el problema radica en la forma en que se obtiene la tecnología producida en los centros desarrollados. en el caso del desarrollo tecnológico. en cambio. en el que se prioriza el fomento de las actividades que permitan al país alcanzar o sostener los niveles de competitividad necesarios para su sustentabilidad y también. en la actualidad. Veamos ahora otro punto de mira necesario de tener en cuenta en las planificaciones de I+D. pues la calificación de la compra depende de si está integrada o no a planes de I+D. se refiere a la falta de regulación por el Estado de la adquisición de patentes y su consiguiente ausencia de coordinación con los planes generales de desarrollo. En tal caso -señala este autor-. El problema de la importación de tecnología es analizado por doctor en economía Daniel Chudnovsky y el economista Andrés López (1996) en el artículo “Política tecnológica en la Argentina: ¿hay algo más que laissez faire?” La expresión laissez faire hace referencia en general a la política del “dejar hacer” en un asunto. La atención en esta etapa se dirige fundamentalmente al potencial investigador de las empresas. cuestión que conviene cuidar especialmente en los países en desarrollo donde muchas veces este requisito no se cumple. Para los autores mencionados. en sí mismo no es bueno ni malo que haya un déficit en la balanza de pagos por la compra de licencias de tecnología. 6 .Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI especialistas están de acuerdo con el postulado de la libre investigación. por medio de la compra de patentes o bien por acuerdos de cooperación. En estos lugares. Cuál sea la proporción que le corresponde a la primera depende de criterios valorativos y pragmáticos: la creatividad científica es intrínsecamente libre. La utilidad que reviste la compra de patentes para lograr un nivel de desarrollo adecuado es otro asunto siempre discutido. En los países menos competitivos. su participación en el juego competitivo internacional. aunque estos últimos en general son de naturaleza científica y no tecnológica. Es el caso de la política científica orientada al desarrollo. pero hay también involucrada una cuestión de decisión política: dicha actividad responde a la necesidad de integrar grupos internacionales de prestigio en la materia. el Estado sigue concentrando las políticas de desarrollo tecnológico. más del 60% de la actividad de I+D se realiza en las empresas. Yúfera entiende que en el presupuesto de I+D debe destinarse una parte a la actividad libre de los científicos y otra al desarrollo tecnológico. Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos.

carecen de rumbo definido y no generan las sinergias que deberían constituir el propósito central de la política tecnológica” (Chudnovsky y López. considera a la tecnología como una variable exógena (es decir. a pesar de que se trata sólo de la formulación del plan y considera las condiciones concretas de la ejecución del mismo. sistema de investigación. ámbitos sociales y otros). Daniel Chudnovsky (1999). el llamado Sistema Nacional de Innovación (SNI) que tendrá mucho peso en lo sucesivo en las políticas científico-tecnológicas de la Argentina (y en otros países también). que no juega en forma directa en el proceso de equilibrio económico) y con otros supuestos vinculados a procesos de modernización de la economía. se adoptó la modalidad del laissez faire de una manera más deliberada en relación con la política de ortodoxia liberal de la economía que. un avance importante. Dado que el Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. Lo importante a rescatar en la presentación de este plan es que. en la mayor parte de los casos. Desde esa perspectiva política se pensaba que: La apertura de la economía a las importaciones estimularía una mejora en la eficiencia del sector productivo a través de la mayor competencia en el mercado local. pone en evidencia la necesidad de desarrollar internamente la investigación científico-tecnológica (no depender solamente de la inversión extranjera) y su vinculación con el sector productivo. Allí ya comienza a instrumentarse un concepto. Así mismo. Es preciso poner en marcha políticas de innovación complejas y continuadas en respuesta a la demanda empresarial de modernización tecnológica. para lo cual la articulación por parte del Estado de los diferentes sectores con políticas adecuadas es un factor imprescindible. Otro objetivo que debe ser considerado en una planificación de I+D es la transferencia de los resultados de estos planes a los sectores productivos. no obstante. Esto por sí representó. Haremos una referencia a las características específicas del SNI más adelante. Por ahora. En un artículo posterior de uno de los autores citados. (Chudnovsky y López. la desregulación de los acuerdos de transferencia de tecnología sería otro estímulo al proceso de modernización. 1996. al mismo tiempo facilitaría el acceso a maquinaria y equipo de última generación. 1996. 34) Estos presupuestos por sí solos no garantizan el cumplimiento de las metas esperadas. la liberalización del régimen de IED (inversión extranjera directa) promovería la incorporación y difusión de los conocimientos técnicos y gerenciales de los inversores extranjeros. en su momento. universidades. 7 . A pesar entonces de este intento más coherente y fundamentado. se da cuenta de la introducción de cambios en esta política.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI En la década de los 90. mercado. 36). basta decir que es un concepto que involucra a una gran cantidad de actores de diversa índole (Estado. La mayoría de estas condiciones de una política de desarrollo tecnológico efectivo a partir de la transferencia de tecnología no se han cumplido por cuanto “las iniciativas implementadas están desarticuladas. el laissez faire tecnológico no se diferenció de las políticas erráticas del pasado. empresas. Esos cambios están contemplados en el Plan Plurianual de Ciencia y Tecnología 1998-2000. El plan mencionado inspirado en políticas afines con el SNI deja atrás el fracasado laissez faire. A su vez.

es la producción comercial de los resultados de la investigación. creada para promover el aprovechamiento de la tecnología producida en los organismos públicos de investigación. es decir.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI nivel económico de las naciones está basado. pero del gasto global de I+D. Puede formalizar programas conjuntos entre empresas y universidades o centros de investigación. en Japón el 75-80% de los gastos totales de investigación lo invierte el sector privado y en Suiza casi toda la investigación la hace la empresa. En este nivel se consolida el punto final del avance tecnológico: la “innovación” tecnológica. la transferencia de la labor de los institutos de investigación aplicada a la industria. la cantidad de personal entre científicos e ingenieros asciende a 750. Esta cuestión se articula. Lo ideal es que el número de investigadores no implique un gasto mayor del 65% del gasto global. entre otras. ilustran la diferencia entre los distintos países en esta cuestión: en EE. o proporcionar incentivos fiscales a la investigación.000. pues la innovación producida está sujeta a muchos factores de incertidumbre. de entidades financieras ad hoc. es obligación del Estado aumentar el nivel tecnológico de dichas áreas. a la distribución del financiamiento total de I+D. el 70% de la investigación se realiza en las empresas. en Japón. Algunas cifras. que vamos a considerar aquí. porque de lo contrario no queda nada para invertir en mantenimiento y materiales. Algunos datos ilustran bien la situación: en EE. etc. 8 . como cambios de ciclos económicos. etc. o sea. estrechamente ligado al anterior. subsidios. desequilibrios financieros. 370. Un problema aquí es que las empresas transnacionales no realizan labor de I+D en los países poco avanzados. nuevamente. El último aspecto del proceso de planificación de I+D. El "capital de riesgo" que se requiere. en el desarrollo de las explotaciones agrícolas y la industria. variaciones de la demanda del mercado internacional. en los países desarrollados el Estado participa en la financiación de la I+D realizado en las industrias. en Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. de una forma cada vez más decisiva.UU. Por consiguiente. es decir. el Estado aporta el 50%. Aquí se pone en juego otro aspecto de la financiación que representa grandes inversiones de capital sin garantía de rentabilidad.UU. En los países de menor desarrollo corresponde al Estado liderar los emprendimientos de I+D. La formación del investigador Un aspecto crítico del proceso de I+D es la cantidad y la formación de científicos que lo lleva adelante. Un caso es la Agence National de Valorisation de la Recherche de Francia.000. En general. sino también. a la parte que le corresponde realizar al Estado y a la parte que le corresponde a la empresa privada. el atraso en materia de innovación y el desequilibrio de la balanza de pagos. procede de inversores específicos. en general. el país debe importar todas las tecnologías necesarias cuyas consecuencias son. no sólo en torno a la transferencias de conocimientos del Estado al sector productivo privado.

que la escasez de investigadores es a la vez causa y efecto del bajo desarrollo. si se la sabe movilizar. sino empresas que giran sobre la inteligencia y otras que giran sobre los resortes menos poderosos. la formación intensiva de los recursos humanos es una estrategia hábil para mejorar la situación relativa de los países menos desarrollados” (Ciapuscio. Ciapuscio analiza la opinión según la cual la escasez de investigadores en formación se justifica por nuestra deficiente situación económica y la estrecha estructura del sector productivo y de servicios. en Francia. esperaba contar con l0. Este autor afirma: “Dado que la revolución científico-tecnológica actual tiene al ‘conocimiento’ como su factor principal. el número del personal condiciona la política científica y ésta a su vez determina la cantidad de científicos que se requieren de acuerdo con los planes de I+D. 9 . En este aspecto. es importante la fecha en que Ciapuscio escribe. aunque no podamos decir todavía que se hayan revertido totalmente las condiciones de atraso. 5. Como vemos. el autor se refiere al sistema de becarios. l35. Existen ejecución de políticas y proyectos pergeñados durante las casi dos décadas posteriores al texto de Ciapuscio que permiten visualizar mejoras importantes: en 2006 había ya 3700 becarios sólo del CONICET (Abeledo.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Francia. Ésta. condicionados. financieros y materiales” (Ciapuscio. Hay que tener en cuenta. 257). Bajo estas condiciones.000 y en Gran Bretaña. por su parte. y pone a modo de ilustración del rezago argentino en este campo: en l989 Brasil. el petróleo o algún metal raro. a la situación económica general. 5/1000 y en Alemania. 2006b). pues los datos que ofrece al respecto hoy han perdido vigencia. no hay más sector de industria o de punta del pasado. investigadores y becarios) relacionados con las políticas de la ciencia y la tecnología y los mecanismos que permitan implementar eficazmente los resultados de dichos estudios. Con referencia a la cantidad de habitantes: en España hay 2.000 becarios de este tipo. se producen espirales de las cuales sólo es posible salir mediante decisiones de alta política cuyos principios y planeamientos trascienden los intereses sectoriales hacia el crecimiento de la nación. Por ejemplo. transforma todo. Ésta y otras cuestiones que hacen al tema de los recursos humanos han cambiado en la actualidad. 1990. Ciapuscio apoya su tesis en afirmaciones como la siguiente: “La materia prima estratégica de la industria no es más el carbón.9/1000. en tanto la Argentina tenía.000. mayor cantidad Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. Una perspectiva sobre el modo en que es posible encontrar un punto de partida para tomar decisiones es la formulada por Héctor Ciapuscio. 92. de acuerdo con su Programa de becarios.21 investigadores por cada l000 habitantes activos. nada más que 100 becarios externos. 1994. en ese mismo año. Al mismo tiempo. es la materia gris. Una consecuencia de la adopción de políticas basadas en la premisa de que el saber es el factor fundamental del desarrollo de un país es la necesidad de estudiar el problema de los recursos humanos (formación de profesionales. 257). como observa Yúfera y es importante para interpretar las cifras.

Cuando los beneficios del petróleo se acabaron. el libro de texto y la clase "magistral". Especificando y dando forma concreta a la noción de conocimiento. afirma. El autor sostiene también que. pese a los datos en contrario. T. cada vez más globales” (Abeledo. consistente en incluir la investigación científica en el nivel de grado universitario. la vieja escuela pública y el período ‘cientificista’ de la Universidad” (Ciapuscio. Según esa predicción. social y económica del país. Si se entiende el factor "población" como población de investigadores y el factor "medios de subsistencia" en calidad de recursos financieros. es preciso hacer algunas aclaraciones respecto del término “innovación”. El autor califica esta perspectiva de “malthusiana”3 Venezuela. la predicción resultante sería que si el aumento de investigadores crece geométricamente y los recursos financieros lo hacen en proporción aritmética. Esto se debe a “la supervivencia del mito de la riqueza nacional y la autocomplacencia de algunos de nuestros dirigentes cuando se refieren al hombre argentino. 1990. quedamos en total condición de inferioridad frente a un vecino como Brasil.” En realidad. 258). 1990. esta idea del hombre argentino proviene de ciertas condiciones del pasado (segunda mitad del siglo XIX y principios del XX) en las que se destacan la conducta de ciertos sectores sociales que contribuyeron en su momento al crecimiento general en materia política. según el autor. “proporciona un marco útil para la formulación de políticas tecnológicas4 puesto que hace explícitas las muchas y variadas formas de aportes necesarios para producir una economía innovadora y por lo tanto competitiva en los mercados actuales. 10 . puesto que la población tiende a crecer en progresión geométrica y los alimentos en progresión aritmética. En El adjetivo “malthusiana” alude a la predicción de Malthus. que cuenta con una gran población capacitada científica y técnicamente. en cambio. por ejemplo. 3 Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. Nosotros. Antes de continuar ahondando en las características de este sistema nacional de innovación. implementó un ambicioso programa de becas en el exterior. El problema es que. pone el acento en la actitud crítica e independiente del aprendiente. como motor de las decisiones de política tecnológica. llegará un día en que la población superará los medios de subsistencia de no mediar obstáculos preventivos y represivos. nosotros estamos en el nivel de pregrado. el país quedó con una buena infraestructura industrial. El nuevo modelo. “en nuestro país se tiene la arraigada ilusión de que disponemos de recursos humanos de alta calidad y relativamente abundantes” (Ciapuscio. (l766-1834). la cantidad de investigadores superará el volumen de los recursos. favoreciendo su capacidad de creatividad y cuestionamiento. tecnológica y universitaria. R. comparados con otros países donde se ha producido una verdadera revolución académica. que contaba en l974 con poderosos recursos derivados del petróleo. Pero el caso de Venezuela ya mencionado contaría como un contraejemplo de esa predicción. economista y demógrafo británico. a saber: “el legado de la inmigración. en cambio. 259). afirma.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI de becarios significaría un gasto inútil y gente muy preparada sin lugares de inserción para su realización profesional. mencionada por Ciapuscio. 4 El destacado es del autor. 2006b). Dicha noción. ciclo de enseñanza caracterizado por la enseñanza repetitiva. Carlos Abeledo (doctor en química) parte de la noción de un sistema nacional de innovación. surgida de los encargados de formular políticas científicas en los países industrializados.

11 . por ejemplo. En el concepto de “sistema nacional de innovación” se piensa la innovación en el segundo de los sentidos. 2006b). En este modelo se muestran las interacciones entre los ámbitos de innovación de las empresas y a su vez éstas con las fuentes del conocimiento. de universidades y organismos estatales orientado a la producción de ciencia y tecnología dentro de fronteras nacionales. la protección. éste dice que el término tiene dos significados: uno responde al modelo lineal. comercial. Algunas innovaciones son ‘radicales’ y conducen a la creación de productos o procesos totalmente nuevos. 2004a). es decir. son: CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas). no linealmente. Este ambicioso programa de innovación. Originalmente surgió a partir de innovaciones excepcionales que surgieron a partir de descubrimientos científicos de gran importancia y notoriedad. Es preciso notar también que el modelo descrito pone de relieve el papel de las empresas y las demandas del mercado en el proceso de innovación. el radar. INTI (Instituto Nacional de Tecnología Industrial). Siendo un modelo no causal las interacciones pueden darse en paralelo. La interacción entre estas unidades puede ser técnica. social o financiera siempre y cuando el objetivo de la interacción sea el desarrollo. etc. como. se ha formulado otro concepto de innovación denominado modelo interactivo. CONEA (Comisión Nacional de Energía Atómica). INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). el financiamiento o la reglamentación de ciencia y tecnología nuevas” (Abeledo. exigió prestar mucha atención al tema de los becarios Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. no causal. tal como lo muestra la definición que da Abeledo: "un sistema de interacción de empresas (pequeñas o grandes) del sector público y privado. plasmado en proyectos y políticas de las instituciones correspondientes. los antibióticos y la ingeniería genética. la computación digital. el caucho y los textiles sintéticos. las universidades y los organismos de investigación.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI otro texto del autor que estamos viendo (Abeledo. innovación y desarrollo tecnológico al ámbito latinoamericano. que en el caso de nuestro país. 2004a) El autor sostiene que este modelo lineal ya no responde a la realidad. Como explica Abeledo: “La mayoría de las innovaciones que impulsan el desarrollo tecnológico no son necesariamente invenciones de gran alcance. los transistores y circuitos integrados. Las empresas introducen constantemente innovaciones incrementales en sus productos o procesos para poder mantener su competitividad” (Abeledo. A raíz de estas comprobaciones. y dada la diversificación de las economías actuales. jurídica. los casos de la energía nuclear. La inadecuación del mismo se acentúa cuando se intenta aplicar a los procesos de investigación. que responde a las variadas relaciones que se establecen entre los principales actores que intervienen entre el proceso de innovación. según el cual la relación entre investigación y desarrollo tecnológico sigue la secuencia: Investigación básica investigación aplicada desarrollo tecnológico introducción de nuevos productos al mercado (Abeledo. en tanto que la mayoría son ‘incrementales’ y representan una serie de pequeñas mejoras en la forma de hacer las cosas. 2004a). el láser. Pero la mayoría de las innovaciones no obedece a la secuencia establecida por el modelo.

1990a. no se logró alcanzar un contenido científico alto. entusiasta admirador del modelo tecnológico e industrialista norteamericano en materia de educación e investigación. Inversamente. “La actividad científica se intensificó. La distinción de las diferentes etapas de la historia de la política científica argentina que realiza Albornoz explica claramente la afirmación antedicha. en todos los ámbitos conectados con la implementación de las políticas de I+D e innovación se ha tomado conciencia de los cambios que era necesario introducir. en el período siguiente. en el siglo XX. la ciencia tuvo un lugar central al comienzo del proceso de institucionalización de la política científica. lo cual alentó tendencias autonomizantes y corporativas. se desplegó un gran interés por la ciencia expresado en el marco de un proyecto político articulador del sistema económico. la política científica fue perdiendo esa centralidad no por integrarse a la acción de otros factores importantes para el desarrollo nacional. en la etapa que Albornoz denomina de institucionalización de la ciencia. La figura que se destaca en este emprendimiento es la de Domingo Faustino Sarmiento. educativo y de la consolidación de la institución científica y su inserción en la escena internacional. la política científica se fue desplazando desde el centro hacia la periferia de la escena política pero. el dato del número de becarios proporcionado por Abeledo en 2006. inversamente. mejoró su calidad y se expandió a un conjunto más amplio de actores. Veremos más adelante si la enseñanza universitaria también se ha puesto a tono frente a los desafíos planteados a la educación por la ciencia y la tecnología mundiales. sino más bien por encerrarse en sí misma y separarse de esos otros ámbitos del progreso económico y social. tanto en la formulación de políticas como en el nivel operativo. Como vimos. hasta nuestros días. o sea.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI y personal de investigación. hubo grandes dificultades para concretar las aspiraciones enunciadas en discursos y proyectos. industrial. A pesar de este entusiasmo e interés político por la ciencia en este período. para superar el atraso en materia de recursos humanos denunciado por Ciapuscio. fecha del artículo de Ciapuscio. No obstante. De este modo el proceso adquirió un fuerte tono en lo científico pero perdió paulatinamente su centralidad política. a lo largo del proceso de organización nacional y durante el presente siglo. en el período de organización nacional. Características de la política científica argentina Albornoz sostiene respecto de las características de la política científica en la Argentina "la hipótesis de que. hasta la actualidad. Entonces. Desde 1990. 173). se especificó ´hacia adentro´ del sistema. según esta afirmación. Las políticas para la ciencia se hicieron más específicas y apropiadas. La Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. 12 . contrasta fuertemente con el ofrecido por Ciapuscio. Es decir." (Albornoz. En la segunda mitad del siglo XIX. desde su ciudadela continuó ejerciendo su papel rector en los procesos políticos de la ciencia y la tecnología.

Houssay fue un científico con inquietudes por los temas de política científica y esa preocupación se reflejaba en todos sus escritos. Albornoz considera a Houssay uno de los representantes más notorios del positivismo argentino. Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. 187). la distribución de recursos.. esto es. institutos. también comienzan a tomar fuerza las teorías del desarrollo centradas en la investigación aplicada y en la problemática de la transferencia de tecnología. Un rasgo propio de este período es la falta de claridad respecto de los vínculos entre ciencia y cambio tecnológico. el tipo de institución requerida y el perfil adecuado del profesional. de la información y la ingeniería genética. con más confort. distribuir las ventajas y disminuir las desigualdades excesivas” (Albornoz. En esta etapa la figura sobresaliente es la de Bernardo Houssay. disminuye el esfuerzo material.. político y militar posibilitado por el desarrollo tecnológico. becas. el desarrollo tecnológico y el aparato productivo. Estas cuestiones vistas preponderantemente desde el lado político. de la “gran ciencia”. la que mejor refleja esa tendencia del ilustre biólogo. asegura una vida sana y más larga. especialmente de la ciencia física. El centro de este cambio está constituido por las llamadas "nuevas tecnologías". 185). Acorta o suprime las distancias. facilita la supresión de todas las esclavitudes. Todo este optimismo respecto del poder de la ciencia es trasladado por Houssay a sus planteos de política científica. Marcó el comienzo de un segundo ciclo dentro de este período de institucionalización caracterizado por la preponderancia del paradigma científico. El modelo descrito comienza a mostrar su agotamiento en la década que va de los 70 a los 80. en el resto de América Latina. En la segunda posguerra se consolida definitivamente la institucionalización de la ciencia. la tecnología de las comunicaciones. permite distribuir la riqueza. 13 . se analizaron bajo la oposición “centro-periferia” en la que se puso el acento en las relaciones políticas de dominación ejercidas por los países centrales en detrimento de los periféricos en virtud de su poder económico. ya considerada en concomitancia con la tecnología y el desarrollo económico. es la siguiente: “[.. da las bases para mejorar el bienestar general. Este problema no resuelto se presentó tanto en el plano conceptual como en el organizativo. etc. En nuestro país el reacomodamiento que se debe operar en el plano de las políticas a raíz de las nuevas formas de conocimiento y difusión de estas tecnologías sofisticadas.] Por lo tanto la ciencia es bienhechora. De todas las citas que el primero toma del segundo. 1990a. tardó mucho en producirse. es decir. cuya característica principal es el acercamiento que establecen entre la investigación básica. por eso pudo desarrollar normativas respecto de esas cuestiones: los requisitos que deben cumplir los institutos para funcionar adecuadamente. etc. cantidad y carácter de las becas. explicable en razón de la estrecha relación que el desarrollo tecnológico tiene con la vida económica. Conocía bien todas las variables y problemas del proceso de institucionalización de la ciencia. a nuestro entender. 1990a. salarios. en los años 60 aproximadamente. la revisión de la racionalidad de las prioridades. En el plano tecnológico.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI política científica se fue convirtiendo en un asunto de científicos” (Albornoz.

en su trabajo comentado más arriba. 259). (iv) evaluar externamente las instituciones nacionales del sistema nacional de CTI e impulsar programas estratégicos de fortalecimiento institucional y cambio estructural. (Del Bello y Abeledo. El ejemplo más destacado en este sentido es el Plan Estratégico Nacional de Ciencia. Tecnología e Innovación “Bicentenario” 2006/2010. es decir. Ciapuscio. y un total de investigadores equivalentes a tiempo completo de 2. señala las deficiencias que padece el sistema de investigación en nuestro país. señala que “ramas enteras de las nuevas ingenierías y de las tecnologías están desiertas” (Ciapuscio. social y económico del país que le otorgue al mismo tiempo un lugar destacado en el progreso de las naciones. (vi) promover actividades de divulgación y alfabetización en ciencia y la tecnología y. técnicos e investigadores plasmados en proyectos y prospectivas que buscan armonizar el sistema argentino de I+D al concierto internacional y propiciar de ese modo el tan ansiado despegue político. (iii) desarrollar el Sistema de Información de Ciencia y Tecnología Argentino (SICyTAR). recursos humanos y acciones de investigación e innovación en nueve “áreas-problemaoportunidad” y en diecinueve “áreas temáticas prioritarias” (disciplinarias y tecnológicas). como el denominado “Bicentenario”. con una participación paritaria estatal y privada. Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. (v) desarrollar y consolidar la federalización de la CTI a nivel de provincias y regiones.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Recién avanzada la década del 90 y estos primeros años del siglo XXI. Entre muchas carencias. (ii) desarrollar capacidades. están orientados a promover la innovación. La lectura de sus metas y objetivos muestra a las claras que en el país se ha asumido la necesidad de actualizar los planes de acuerdo con los conceptos vertidos en este Documento: (i) alcanzar al final del período una inversión consolidada en CTI del 1% del PIB. Pero las conclusiones de los analistas de políticas públicas en materia de I+ D e innovación no son positivas: el CONICET ha alterado sus objetivos iniciales que apuntaban a apoyar las investigaciones de los docentes que trabajaban en las universidades y otras instituciones de investigación científica y técnica. (vii) fortalecer los mecanismos de coordinación del sistema y de programación a corto. se vieron los frutos del trabajo de políticos. 1990. mediano y largo plazo. 14 . 2007) La investigación científico-tecnológica en la Universidad En relación con las exigencias que plantea la nueva orientación en materia de investigación. Podría esperarse que hoy las cosas hayan mejorado notablemente si se llevaran a la práctica los proyectos establecidos. los cuales. las que ponen en marcha a las nuevas tecnologías. y recomienda una rápida reconversión del mismo si queremos evitar una situación de atraso irrecuperable frente a la velocidad del cambio tecnológico. las instituciones de investigación tendrían que presentar un número alto de investigaciones dedicadas a solucionar los problemas científico-técnicos más urgentes del país. Para que esto ocurra. en ambos casos en coordinación con los ministerios sectoriales. En la década del 70 se modificó el estatuto de la carrera de investigador y los investigadores pasaron a tener una relación directa con el CONICET.3 º/oo de la PEA.

La Universidad refleja estas tensiones políticas. Un aumento en las tasas de formación de nuevos investigadores debería estar acompañado por un aumento en la apertura de nuevas plazas. Abeledo afirma que hay una diferencia sustancial con lo que sucede en los países industrializados: La comparación de los datos estadísticos con los de países de mayor desarrollo muestra. 1990b. 2006b) Albornoz. pese a sus deficiencias estructurales. La Universidad de Buenos Aires es la institución argentina que. 263). una distribución con una muy baja proporción de investigadores en empresas. Para alcanzar el nivel adecuado. química. además de las diferencias cuantitativas de la cantidad de investigadores en relación con la PEA (población económicamente activa). Leloir. en su artículo “Universidad y nuevas tecnologías” atribuye a la Universidad la función de “crear. con la mayor cantidad de investigadores y con el prestigio conferido por los Premios Nobel a sus graduados (B. Pero este ideal es por el momento difícil de alcanzar para los países latinoamericanos: el cambio tecnológico y la respectiva adaptación del sistema educativo comenzaron en los países industrializados y desde allí se siguen produciendo ondas expansivas de innovaciones que abren con los países de la periferia brechas tecnológicas y problemas en la división internacional del trabajo. Dicho en otras palabras. 15 . atesorar y difundir el conocimiento científico. por lo general pertenecientes a empresas multinacionales. la falta de incentivos en la inversión local y la ausencia de alternativas tecnológicas viables.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI de modo que el organismo dedicó más a atender la carrera de investigador de su propio personal abandonando el objetivo de formación de investigadores en relación con las necesidades del país. l984). o a una situación de incapacidad para adaptar sus estructuras a la incertidumbre del cambio tecnológico (¿qué carreras deben priorizarse. Otra consecuencia para los países en vías de desarrollo por esta falta de protagonismo en la producción de tecnologías es la dificultad para constituirse en culturas tecnológicas. por su parte. existe más bien un dualismo tecnológico provocado por la presencia de empresas de tecnología de punta. l947. L. (Abeledo. Milstein. En los sistemas de innovación de mejor desempeño. Houssay. tanto a través de la formación de profesionales. debe asumir en todos los niveles el fenómeno de las nuevas tecnologías. la proporción de investigadores en empresas es comparable a la que se desempeña en universidades y en institutos públicos.F. especialmente en las empresas privadas. Albornoz entiende que es necesario entender la investigación básica como investigación estratégica. económicas y sociales dando lugar a falsas dicotomías como “masividad” versus “excelencia”. medicina. de acuerdo con la proximidad que hoy tiene la ciencia básica con la industria. como de la prestación de servicios a la sociedad” (Albornoz. l970 y C. medicina. cuál es la duración real de las carreras?). cuenta con una importante tradición de investigación creativa en ciencia. en relación con las urgencias planteadas por las nuevas tecnologías. sin embargo. y otras retrasadas y obsoletas. En el momento en que Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. También en este orden pueden mencionarse la infrautilización de la capacidad productiva. No ha avanzado.

Abeledo sobre el significado de este concepto: La competitividad es entendida como el incremento sistemático del nivel de productividad de la economía y la transformación de la estructura productiva. diseño. ¿Ha cambiado esta situación en la actualidad? Como dijimos antes. biología celular y molecular. Los “involucrados/actores” (stakeholders) no tiene participación en los gobiernos de las instituciones. que supone una situación de generación y oferta de tecnologías por parte del Estado. Como hemos señalado a propósito del funcionamiento del CONICET. aeroespacial y satelital. nanotecnología y energías renovables. no tienen flexibilidad y agilidad para generar recursos propios y disponer de ellos. TICs. los institutos de investigación no se han adecuado a los lineamientos establecidos por los planes y proyectos gubernamentales. falla en la especificación de cuestiones básicas que debería contemplar. el Plan Estratégico Territorial y el Plan Nacional de Inversión Pública. en forma consistente con los ejes rectores de aumento de las exportaciones. inmunología. si bien la finalidad que el plan enuncia es la correcta. cuentan con rígidos sistemas de personal e inflexibles regímenes de remuneraciones. existe una escasa cantidad de investigadores dedicados a disciplinas estratégicas básicas (biotecnología.) y los “sectores tradicionales”. Dicen los autores: [Los organismos estatales] Padecen de baja autonomía respecto de la administración central. Un caso ilustrativo: en 2007 el Ministerio de Economía lanzó el Plan Productivo Nacional. 16 . farmo y agroquímica. El enfoque de los sistemas nacionales de innovación ha superado esa visión. bienes de capital y servicios de alto valor agregado (turismo. Tecnología e Innovación. es decir. tecnología nuclear. los “sectores innovadores”: agroalimentos. específicamente del Plan Estratégico Nacional de Ciencia. o no lo suficiente. “la institucionalidad necesaria para asegurar una buena governanza del Plan”. En él se destaca un concepto clave para la cuestión del desarrollo nacional que estamos examinando: el concepto de competitividad. El Plan afirma: “El reto de la política productiva para la Argentina es. (Del Bello y Abeledo. no indica mediante qué mecanismos se van a relacionar las actividades de investigación con el sector productivo y con el de financiamiento. etc. que combinen un alto grado de innovación y que no sean islas de modernidad. son instituciones pensadas para el enfoque superado de la “transferencia de tecnológica”. cadenas de valor y conglomerados productivos. o la participación es de naturaleza corporativa (representantes del sector privado en el Directorio del Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos.” En cuanto a los lineamientos sectoriales se promueven las actividades de “alto impacto potencial”: biotecnología. así como de su patrimonio. Del Bello y C. pero las instituciones continúan funcionando con el viejo enfoque. la inversión y la competitividad. por ejemplo.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Albornoz publica su texto. 2007. promover un cambio que transforme la estructura productiva a favor de actividades que incorporen más innovación y que contribuyan al desarrollo de un tejido productivo más denso. entonces. a nivel de sectores. ha cambiado en los proyectos pero no en los hechos.) Lamentablemente. microbiología y genética) o a las aplicadas (microbiología aplicada. Transcribimos las afirmaciones de Juan C. En fin. industrias culturales. No establece. y un sector empresarial pasivo “demandante”.). El documento explicita la necesidad de la “coordinación interministerial”. etc.

presentaban un atraso radical respecto de los países industrializados en materia de políticas educativas orientadas al desarrollo y el crecimiento socio-económico. a lo que se suma la no intervención del Estado en estas cuestiones. es decir. 17 .Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI CONICET sin empresas. la desvinculación de ambos con las necesidades sociales y las empresas. es la integración de la investigación con la estructura docente. Durante la década de los 90 se comienza el intento de recuperar el terreno perdido pero con políticas equivocadas. la Argentina. la inercia de los organismos de investigación. se intenta dar nuevo impulso a la investigación científica y tecnológica orientada a la innovación. que reconozca que “el cómo que transfiere el conocimiento se ha convertido en algo más importante que el propio conocimiento transferido”. por eso no se produjo el cambio estructural esperado. opciones. 1990b. 2007. riesgos y ganancias potenciales”. sino fortaleciendo la infraestructura existente mediante la creación de organismos adecuados y planes conceptual y técnicamente a la altura de las exigencias internacionales. Mientras que otros países de la región han reestructurado instituciones o generado nuevas. como que entrene para la discusión de alternativas. los cambios que tales propuestas de avanzada introducen no se han concretado en las acciones correspondientes. Hacer esto significaría adecuar la Universidad. que llega a nuestros días. El contenido del Proyecto de Plan Nacional de Ciencia. el academicismo universitario nacional. tornarla flexible y cambiante. impiden realizar las modificaciones necesarias. Tecnología e Innovación Productiva de 2003. Sin embargo. Para finalizar. los institutos estatales argentinos permanecen congelados en el tiempo. institución rígida por naturaleza. y América Latina en general. En la década siguiente. según Albornoz y los demás autores que estamos viendo. al dinamismo del cambio tecnológico. corrobora lo que acabamos de decir. Tecnología e Innovación Productiva. tal como lo señalan Chudnovsky y López (1996). ya no dependiendo de la inversión extranjera como en la década anterior. (Albornoz.) Otra condición que puede favorecer el crecimiento en materia de investigación. es decir. con un enfoque basado en la asociatividad y en el desarrollo de redes. se transcribe una reflexión de Mario Albornoz que reitera todo lo dicho hasta aquí de forma muy contundente: Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. integrar la investigación en la Universidad y proyectarla realmente en los planes de estudio. Como se ha expresado a lo largo del presente documento. elaborado por la Secretaría de Ciencia. 271) Conclusiones Hasta 1990. significa pedirle que “no enseñe tanto conocimientos objetivos. por ejemplo). 2004 y 2005. (Del Bello y Abeledo.

ya que ellas fueron pródigas en esfuerzos y resultados.Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Hoy. como los de la empresa INVAP (que es una sociedad del Estado perteneciente a Río Negro) y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE). 18 . el INTA. De este modo. en un escenario con un perfil productivo de escaso valor agregado. pero también la incapacidad puesta de manifiesto por los sectores más progresistas para generar un nuevo pensamiento movilizador. se crearon sus principales instituciones (como el CONICET. El panorama actual es un reflejo empobrecido del pasado esplendor. son excelentes casos de capacidades tecnológicas. El modelo neoliberal. en ciencia y tecnología vivimos del capital acumulado en las décadas de los cincuenta y los sesenta. en cierta medida. (Albornoz. la CONEA) y las universidades nacionales alcanzaron un alto nivel en materia de investigación y se constituyeron en los principales núcleos impulsores de la investigación científica. En aquellos años se consolidó la capacidad científica del país. hoy no puede sostener el esfuerzo científico-tecnológico que requiere el mundo de fin de siglo. un país que décadas atrás pudo producir premios Nobel y desarrollar tecnología propia. carece de motivos para formular políticas que tiendan a aprovechar al máximo las capacidades disponibles. Buenos ejemplos actuales. 2003. aunque lamentablemente aisladas. 2) Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. el INTI.

Formación intensiva de recursos humanos: una necesidad imperiosa. M. (1994). Universidad y nuevas tecnologías. Albornoz. H. Ed. Tecnología e Innovación de Argentina. Consideraciones históricas sobre la política científica y tecnológica en la Argentina. (1990a). y López. (1996). P. Este material es utilizado con fines exclusivamente educativos. (2006b). Albornoz. Ciencia y tecnología en la Argentina: capacidades sin sustento. 2003 [en línea]. Buenos Aires: Sudamericana. Universidad Nacional de Quilmes.escenariosalternativos. y Abeledo. En Albornoz. (J. Albornoz. C. (2004a). M. La investigación en la Universidad: ¿Creación de conocimiento o desarrollo tecnológico? En Universidad. M. Primer Congreso Argentino sobre Estudios Sociales de la Ciencia y la Tecnología. Introducción a la investigación científica y tencnológica. Política tecnológica en la Argentina: hay algo más que laissez faire? Redes. C. <http://www.org> Bunge. Sociedad y Producción. P. (1994). y Kreimer. A. Yúfera. (1990b). Reflexiones sobre cuestiones pendientes de la Agenda de Política Pública en Ciencia. Ciapuscio.).Documento de Cátedra Introducción al Pensamiento Científico – UBA XXI Bibliografía Abeledo. 19 . En Albornoz. Buenos Aires: Eudeba. Vol. (1997). Chudnovsky. Ciapuscio. (1990). Ciencia. (1999). M. J. técnica y desarrollo. Nº 67. Del Bello. Buenos Aires. M. E. El fuego de Prometeo: tecnología y sociedad. Revista de la CEPAL. Madrid: Alianza. III. (julio de 2007). H. Abeledo. [consulta: 26 de mayo 2010]. y Kraimer. Las necesidades de recursos humanos para el desarrollo del sistema nacional de innovación. Ciencia y tecnología: estrategias y políticas de largo plazo. C. C. C. En Albornoz. Chudnovsky. y Kreimer. Políticas de ciencia y tecnología y el Sistema Nacional de Innovación en la Argentina. M. Buenos Aires: Eudeba. D. D. Universidad Nacional de Quilmes. Pugliese. P. revista de estudios sociales de la ciencia. M. P.

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