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Uno de los problemas que se plantean dentro del diseño general de un túnel de carretera es el de la iluminación del mismo, aspecto que hoy en día se considera de obligada aplicación incluso para niveles de tráfico y longitudes de túnel reducidas. La circulación de vehículos en los túneles de carretera debe realizarse en condiciones de seguridad para los usuarios de los mismos, garantizándose en todo momento la correcta iluminación de la vía. Se trata de un problema complejo puesto que, no sólo depende de las condiciones visuales de los conductores, sino también de otros aspectos tales como la meteorología, el estado de la carretera, la densidad del tráfico, el estado de los vehículos, etc. Por todo ello debe asegurarse la correcta visibilidad de los conductores en todas las situaciones posibles y en particular con las condiciones de tráfico más desfavorables. Esta situación se presenta durante el día, cuando la iluminación solar es más intensa. La visión del conductor está adaptada a la luminosidad externa y no puede distinguir lo que ocurre en el interior del túnel antes de entrar en el mismo, a menos que la zona de entrada esté dotada de un sistema de alumbrado adecuado (efecto de agujero negro). Este sistema de alumbrado depende en gran medida de la situación geográfica del túnel y de su orientación relativa con respecto a la posición solar, puesto que el nivel de luminancia exterior determina la intensidad luminosa en el acceso al mismo. A medida que el conductor se adentra en el túnel, su retina se va adaptando a las condiciones de iluminación interna, y el alumbrado puede reducirse progresivamente hasta alcanzar un nivel aceptable que permita, a cierta distancia del emboquille, mantener la visibilidad (efecto de adaptación).

anteriormente, la iluminación de un túnel conviene que vaya disminuyendo progre- sivamente hasta alcanzar un nivel determinado. A efectos prácticos se realiza una división en tramos. Estos tramos son los siguientes: acceso, umbral, transición, interior y salida (véase figura 13.1).

túnel n efectos de ilunzinnción

Lac

Zona acceso

.-t

Portal

\

Lurn

Zona

[Umbra

I

Zona transicion

--

Longitud túnel 4 -

Lin

Zona

interior

Salida

/

Zono

Solido

1- Se denomina de esta manera al tramo de carretera próximo al túnel pero exterior al mismo. En esta zona se estudian los parámetros que determinan las condiciones de iluminación interior, puesto que de ellos depende la adaptación visual del conductor. La longitud de este tramo es de unos 100 ó 200 m y termina 20 ó 30 m antes del emboquille.

1

-

La zona umbral sigue a la de acceso y debe tener una longitud al menos igual a la distancia de visibilidad del conductor, ya que debe poder permitir una eventual detención del vehículo. Evidentemente esta distancia es función de la velocidad máxima de los vehículos en el túnel, del tiempo de reacción y del tiempo de parada. La iluminación de esta zona debe ser tal que, cualquier conductor situado en la zona de acceso, antes de entrar en el túnel (condiciones de iluminación exterior), pueda distinguir un obstáculo situado en la zona de umbral, deteniendo el automóvil si fuera preciso.

1 DE T~A~~I~I~~1Esta zona está situada a continuación del tramo de umbral, y en ella debe disminuirse la iluminación de manera progresiva permitiendo que la retina del conductor se adapte a las condiciones interiores y sin que la capacidad visual se reduzca por debajo de límites de seguridad. Esta adaptación luminosa puede realizarse de dos formas: bien disminuyendo la potencia de las lámparas o bien aumentando el espaciado de las mismas. La longitud de este tramo, al igual que en la zona umbral, depende de la distancia de parada, o lo que es lo mismo, de la velocidad de circulación permitida en el túnel.

Iroival Esta zona es la que constituye la zona central del túnel. En ella la iluminación se caracteriza por ser uniforme, manteniéndose unos niveles aceptables de seguridad. No obstante, la zona interior puede no existir dependiendo de la longitud de los tramos anteriores. En esta zona la retina del conductor ya está adaptada a la luminosidad interior, por lo que se trata de la zona con menor nivel de luminancia.

1

-

comienza al final de la zona de interior y termina en la

boquilla de salida del túnel. El fin que en ella se persigue es preparar la visión del conductor a las condiciones de luminosidad que se va a encontrar en el exterior. Los niveles de iluminación exigibles, al igual que ocurría en la zona de umbral, dependen de la luminosidad en la salida del túnel. En este tramo se consigue la adaptación necesaria para la retina evitando el deslumbramiento producido en la boquilla de salida.

Esta zona

S en el cálculo Ia iluminaci

El primer paso para realizar el cálculo de la iluminación de un túnel en las diferentes condiciones de servicio, consiste en determinar los niveles de luminosidad requeridos en cada tramo. La luminosidad o luminancia se mide en candelas por metro cuadrado (cd/m2) y se entiende como tal el flujo de intensidad luminosa por unidad de superficie. Para realizar este cálculo se suelen tener en cuenta las recomendaciones de diversos organismos internacionales, entre ellos la CIE (Comission lnternationale de I'éclairage), que establecen criterios para determinar las luminancias necesarias en los diferentes tramos del túnel, en función de la luminosidad del tramo de acceso '2'. Cuanto mayor sea esta luminosidad, mayor deberá ser la de la zona umbral, permitiendo al conductor distinguir cualquier obstáculo con el menor contraste posible.

Nivel de 1

.

.

.

diferentes zonas de un túnel

%

Lum

El resto de las zonas mantienen una iluminación decreciente (a excepción de la zona de salida) según se indica en la figura 13.2.

Habitualmente se realiza el cálculo teniendo en cuenta el momento

a pleno sol. En posteriores fases de cálculo se establecen los diferentes regímenes de ser- vicio de las instalaciones de iluminación, adaptando los niveles luminosos a las con- diciones requeridas para cada situación.

más desfavorable, esto es, de día

Ltr = Lum (1 .9+tk1 con Lum = 100

Zona umbral- Distancia de parada

I

Zona de transición

4

La luminosidad de esta zona determinará las

necesidades lumínicas en los tramos posteriores y por ello debe ser motivo de un estudio cuidadoso. En las fases de diseño, no siempre es posible medir la luminosidad de la zona de acceso (Lac) y por ello debe ser estimada en base a las recomendaciones existentes. Se citarán aquí los tres métodos más habituales para realizar el cálculo de la luminancia de este tramo. En el primero de ellos tiene en cuenta el porcentaje de cielo luminoso en la visión del conductor, medido en %, dentro de un semiángulo cónico de 20" según la dirección de circulación del vehículo. En la tabla 13.1 se indican las luminosidades de la zona de acceso en función del porcentaje de cielo en la visión del conductor para diferentes condiciones de circulación.

L:i54iiaAib*EW,Y LA ZVP~~,i3E PCCESC

PORCENTAJE DE CIELO (%) EN 20" (CAMPO DE VISIÓN CÓNICO DEL CODUCTOR)

SITUACION DE

35%

~zonml

iieundo

25%

120n11nl

~zevndo

10%

~iomnl

nevndo

0%

)zou~in/

>leundo

LUMINANCIA

bnjo

nlto

bnjo

nlro

bnjo

alto

bajo

nlro

bajo

alto

6njo

nlto

bajo

nlro

bnjo

nlro

EN EL

CAMPO

DE VISIÓN

(1)

(1)

(1)

(1)

(2)

(3)

(2)

(3)

Distancia parada=

60m

(4)

(4)

4000

5000

4000

5000

2500

3500

3000

3500

1500 3000

1500 4000

(6OKmIh)

Distancia parada= 100m 5000 7500

(80Krnlh)

5000 7500

4500

6000

5000

5000

3000

$500

3000 5000

2000 4000

2000 5000

NOTA DE LA TABLA:

(1) y (3) El efecto principal depende de la orientación del túnel. Bajo: Entrada Sur Alto: Entrada Norte (2) El efecto principal depende de la luminosidad de los alrededores. Bajo: Alrededores de poca reflectancia. Alto: Alrededores reflectantes. (4) No se da esta situación.

El segundo método consiste en calcular la luminosidad La, a partir de las expresiones

siguientes:

ciclo en la visual del conductor

Lac = a

Lc + PLr + y Le

a+P+y=I

donde:

Laces la luminancia de la zona de acceso medida en cdIm2

Lc es

Lr es la luminancia de la carretera. Le es la luminancia del entorno. a, p y y son los porcentajes de cielo, carretera y entorno en la visión del conductor. Los valores de a, p y y se determinan por comparación en la figura 13.3 que muestra los porcentajes de cielo en la visión del conductor para la zona de acceso.

la luminancia del cielo.

Los valores de las luminancias Lc, Lr y Le son los indicados en la tabla 13.2.

NOTAS

(V) Ciudad montañosa con superficies muy pendientes en la zona de circulación. (H) Ciudad llana.

Por último, el tercer método consiste en tomar los datos que recomienda la AlPCR y que se adjuntan en la tabla 13.3

Los tres métodos anteriores pueden dar resultados diferentes, por lo que es conveniente realizar el cálculo de las tres formas, contrastando los resultados.

(Lum) se realiza a partir de la luminosidad de la zona de acceso. A estos efectos se divide la zona umbral en dos tramos iguales. En el primero la intensidad luminosa es constante y se estima como porcentaje de la luminosidad del tramo de acceso tal como se indica en la tabla 13.4. El segundo tramo de la zona umbral presenta luminosidad decreciente hasta alcanzar al final de la misma el 40% del valor inicial, como se indica en la figura 13.2. En el caso de túneles bidireccionales es conveniente sobredimensionar las cifras anteriores en un 10% para así tener en cuenta los destellos producidos por las luces de los vehículos que circulen en sentido contrario.

En la práctica, para no complicar el diseño y la instalación de las líneas eléctricas, es frecuente mantener constante la luminosidad en toda la zona umbral. La longitud del tramo umbral debe ser igual al menos a la distancia de parada, tal como se indica en la figura 13.2.

im

DISTANCIA DE PARADA

60 m (60 ICm/h)

100

160 m (100 Kmlh)

m

(80 Km/h)

1134 ~mip~m@~ml~~~~)y~7~

SISTEMA DE LUZ SllvlETRlCA

LI!~,//LL7c= 0 05

Lm?n'Lcrc = 0.06

L:,,,,/ L,,

= O.10

SlSTEiVlA DE LUZ EN CLAVE

LI/,,I/ L(7c = 0 0-i

Lmr/

Lwn/ Lnc = 0.07

Lnc = O.05

U, C)E LA ZOí\!i'i Di T%-+r'!51~i5i\:

La zona de transición comienza con una

luminancia equivalente al 40% de la luminosidad del umbral (0.4Lum). Esta luminancia se debe ir disminuyendo progresivamente hasta alcanzar el valor necesario en el tramo interior del túnel (Lin). La variación necesaria para que la retina del conductor se adapte a las condiciones de luminosidad interior puede observarse en la figura 13.2. La longitud de la zona de transición es función de la velocidad máxima permitida en el túnel, y también se indica en la figura 13.2. En la práctica, y al igual que sucede con la zona umbral, realizar una disminución progresiva de la iluminación es constructivamente complicado. Por este motivo, se subdivide la zona de transición en tramos (normalmente tres) de luminancia constante. La relación de luminancias entre tramos debe estar comprendida entre 112 y 113 sin superar nunca este último valor puesto que, en caso contrario, se perdería el efecto de adaptación que se intenta conseguir.

i~~[\~li;lj\j/l,~ifó~DE

La determinación de la luminancia en

la zona interior de un túnel (Lin), puede realizarse en base a las recomendaciones de la CIE como se indica en la tabla 13.5. El criterio que aquí se sigue es el de establecer la

luminancia en función de la intensidad del trafico y de la velocidad máxima permitida. Puede por lo tanto considerarse que la iluminación de la zona interior de un túnel es independiente del momento del día y de las condiciones meteorológicas existentes en

LA ZC?I\!A

INTE~~OPD5i TONEL

DISTANCIA DE PARADA

INTENSIDAD DE TRÁFICO(veh~culos/hora)

BAJA

<100v/h

MEDIA

IOOv/h<-1000v/h

ALTA

<lOOv/h

Normalmente el alumbrado de la zona interior es el mismo tanto para el día como para la noche, pero en ciertos casos y condiciones de tráfico bajas, es posible establecer un alum- brado reducido.

ILU~A~MACI~P~DE LA

ZONA DE SA,iiBA,

En la zona de salida se realiza la adaptación de

la visión a las condiciones de luminosidad exterior, esto es, el paso de una zona con iluminación débil a otra zona con luminosidad elevada. El efecto no es tan desfavorable como el que ocurre en la zona de entrada al túnel, pero a pesar de ello es conveniente adoptar ciertas precauciones que garanticen la seguridad. El efecto pantalla producido por los camiones, la necesidad de mantener una buena visibilidad a través de los espejos retrovisores y el posible deslumbramiento producido por

un Sol frontal, cuando el túnel está orientado hacia el Este o el Oeste, hacen necesario la instalación de un refuerzo en el alumbrado. La longitud de la zona de salida se toma habitualmente como 60m, y en ella se debe situar una iluminación cinco veces superior a

la existente en el tramo de interior.

En el caso de túneles bidireccionales, la salida corresponde a la zona de umbral en sentido contrario, por lo que no es necesario realizar ninguna acción adicional en este

tramo. Sin embargo, la iluminación de la zona de umbral puede deslumbrar a los conductores que se dirijan en sentido de salida y por ello es conveniente tomar las precauciones precisas para evitar este efecto.

Para conseguir los niveles de iluminación necesarios en cada tramo de los descritos en los puntos anteriores, se colocan los equipos de alumbrado. Estos equipos están constituidos por Iámparas especiales instaladas en unas luminarias que se encargan de focalizar y distribuir el flujo luminoso emitido por las primeras.

Para la iluminación de túneles se suelen emplear tres tipos de lámparas:

tubos fluorescentes, Iámparas de vapor de sodio de alta presión y Iámparas de vapor de sodio de baja presión. Los tubos fluorescentes son útiles para el alumbrado de la zona interior, no existiendo con ellos peligro de deslumbramiento. Se suelen emplear formando hilera continua puesto que el flujo luminoso por ellos proporcionado es bajo. Las Iámparas de vapor de sodio de baja presión se caracterizan por su alta eficacia luminosa y su larga duración. Emiten una radiación monocromática, por lo que son de aplicación cuando la reproducción de colores no es importante. Por este motivo, no se suelen emplear en los túneles urbanos ni en los frecuentados por peatones. Se trata de Iámparas idóneas para ambientes poco transparentes: ambientes con niebla y situaciones de polución elevada. Las Iámparas de vapor de sodio de alta presión emiten energía en un amplio espectro, por lo que son aptas cuando se requiere una correcta distinción de las señales viales. Permiten obtener un flujo luminoso muy elevado ocupando un pequeño volumen, por lo que son adecuadas para la iluminación de la zona umbral y de transición. Dado la intensidad lumínica de las mismas, es preciso tomar precauciones para evitar el deslumbramiento.

1-

Las luminarias empleadas en la iluminación de túneles constan de una carcasa, normalmente de aleación inyectada de aluminio, que aloja en su interior el

portalámparas, el equipo de encendido, el conjunto óptico y las lámparas. Dependiendo de las condiciones de servicio y de la agresividad del medio en el que vayan

a colocarse, deben cumplir unos requisitos que garanticen su correcto funcionamiento,

tanto desde el punto de vista de su durabilidad, como del de su grado de protección eléctrico. Para el servicio en túneles, las partes metálicas de la luminaria deben ser resistentes a la corrosión, por lo que, normalmente, se fabrican en aluminio anodizado.

Puesto que los túneles presentan todos los inconvenientes de los ambientes agresivos, las luminarias no deben acumular polvo en su interior y a su vez permitirán una fácil limpieza. Dicha limpieza se suele realizar con chorro de agua a presión por lo que deben cumplir requisitos de hermeticidad en los cierres.

-L.,

Una vez establecidos los criterios y los niveles de iluminación requeridos en el interior de un túnel, es preciso situar las luminarias de manera adecuada. La forma de ordenar las Iámparas en un túnel depende fundamentalmente de la sección del mismo, de los niveles luminotécnicos requeridos y del mantenimiento de las instalaciones. El emplazamiento de las luminarias no debe tener como único objetivo el mantener el nivel de iluminación deseado sino que, además, debe cumplir ciertos requisitos de calidad de la misma. Se denominan parámetros de calidad a aquellos que influyen en la comodidad visual y en la fiabilidad de la percepción, y como tales se entiende:

Luminancia media: (Lmed). Es el valor medio de las luminancias puntuales proporcionadas por las Iámparas dentro del túnel. Uniformidad media (Uo). Es la relación entre la luminancia puntual mínima y la luminancia media. Uniformidad longitudinal (UI). Se calcula para cada carril de la calzada y es la relación entre las luminancias puntuales mínima y máxima a lo largo de la línea central del carril. El grado de uniformidad media en la iluminación debe ser superior a 0.4 tanto en la calzada como en los dos primeros metros de la pared. En el eje de cada carril, la uniformidad longitudinal deber ser como mínimo de 0.6. No obstante, a no ser que las limitaciones económicas sean muy estrictas, es aconsejable utilizar valores de uniformidad más elevados (Uniformidad media 0.65 y Uniformidad longitudinal 0.7) que permitan una mayor sensación de seguridad y confort. Otro requisito que se debe tener en cuenta en la instalación de luminarias, es evitar el efecto parpadeo. Dicho efecto se produce por la alternancia de zonas luminosas y zonas oscuras durante la circulación de un vehículo. El parpadeo produce molestias (pequeños deslumbramientos) que podrían apantallar la visión de los obstáculos sobre la calzada. El fenómeno es apreciable para frecuencias de paso comprendidas entre los 2.5 y 15 ciclos/segundo. Por todo ello, no deben espaciarse las Iámparas de manera que, para la velocidad máxima de circulación, se produzcan estas frecuencias. En la tabla 13.6 se indica el rango de espaciados entre los que se produce efecto parpadeo para diferentes velocidades de circulación.

VELOCIDAD

v~~ @gj gg@g@m m

@J&

m

@-

RANGO DE SEPARACIONES DE LUivllNARlAS CON LAS QUE SE PRODUCE PARPADEO (entre 2.5 y 15 ciclos/segundo)

60

Kmlh

1.10 in

<d<

 

6M ií~

80

Kmlh

1.48 ii/

<d<

6.SS ii~

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1 84

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120

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-3

77;n

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13.j2 nl

Anteriormente se hizo mención a la importancia del mantenimiento de las instalaciones de iluminación en lo que a criterios de diseño se refiere. Los trabajos de conservación de las instalaciones pueden producir molestias importantes a la circulación de vehículos y por ello, es conveniente un estudio cuidadoso del emplazamiento global de los equipos de manera tal que se minimicen estas actuaciones. En particular, son los túneles bidireccionales, con un sólo carril para cada sentido, los que deben ser objeto de estudios más cuidadosos puesto que las molestias son potencialmente mayores.

Las disposiciones posibles de las luminarias pueden reducirse a las cuatro siguientes:

Fijas al techo o bóveda. Fijas en los ángulos superiores. Adosadas en las paredes Montadas en galerías auxiliares de paredes translúcidas contiguas al túnel. En cuanto a la distribución de las luminarias, ésta puede ser simétrica (luminarias enfrentadas) o al tresbolillo (luminarias no coincidentes transversalmente a la calzada). La distribución simétrica proporciona unas buenas características de luminosidad pero la uniformidad global conseguida es inferior que en el caso de iluminación con luminarias al tresbolillo.

El alumbrado de un túnel debe permitir que se satisfagan las condiciones de seguridad en los momentos de mayor exigencia, es decir cuando la luminancia en la zona de aproximación es máxima. Sin embargo, cuando las condiciones meteorológicas u horarias determinan luminancias exteriores más bajas, debe ser posible adaptar la iluminación del túnel a estas condiciones con el consiguiente ahorro energético. Esto significa que la instalación del alumbrado debe proyectarse teniendo en cuenta la posibilidad de funcionar a distintos regímenes. Normalmente se consideran los siguientes estados de funcionamiento:

Máximo o diurno soleado. Nublado. e Crepuscular. Nocturno. Reducido.

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Para regular la iluminación se recurre a la

instalación de Iíneas eléctricas independientes de tal forma, que sea posible establecer el nivel de iluminación requerido a cada situación. Con el fin de simplificar las instalaciones, es frecuente el montaje de sólo tres Iíneas independientes, que cubran las necesidades de alumbrado en día de sol, día nublado y por la noche. Mediante la combinación de éstas Iíneas, puede conseguirse el umbral de iluminación necesario en cada momento. La distribución que actualmente es más habitual en los túneles de carretera puede resumirse como se indica a continuación:

a Una Iínea de alumbrado interior tendida sobre la totalidad del túnel y que cubre las necesidades del alumbrado interior y nocturno. Una Iínea para alumbrado en día de baja luminosidad. Una Iínea de refuerzo para alumbrado en día de alta luminosidad. Una Iínea para alumbrado de emergencia.

Los dispositivos de regulación de los diferentes regímenes de funcionamiento, se basan en un sensor fotométrico situado en el exterior del túnel. Este consiste en una célula fotoeléctrica colocada a unos 50m de la entrada, de manera que no reciba la acción directa del sol. Estos sensores tienen la misión de detectar las variaciones lumínicas en la zona de acceso, activando la conexión y desconexión de los diferentes niveles de alumbrado para cada nivel de servicio. La iluminación también debe poder regularse manualmente para controlar las eventuales situaciones de excepción en el túnel.

(1) AVlll Congres mondial de la route. Bruselas 13-19 Septiembre 1987. Association internationale permanente des congres de la route (A.1.P.C.R).

(2) "Guide for the lighting of road tunnels and underpasses". Agosto 1987. Commission internationale de I'éclairage. Chairman F. Saarteel (A.I.P.C.R.).

(3) XIX Congres mondial de la route. XIA th world road congress. Marrakech 1991. Association internationale permanente des congres de la route.

(4) XVll Congreso mundial de carreteras. Sydney 1983.

(5) "Alumbrado público. Publicaciones técnicas de iluminación", CARANDINI

(6) "Recomendaciones para la redacción de proyectos de túneles de carretera". José M" Rodríguez Ortiz y Francisco Pérez-Lozao Martínez.