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40 LA VANGUARDIA

TENDENCIAS

DOMINGO, 25 ABRIL 2010

40 LA VANGUARDIA TENDENCIAS DOMINGO, 25 ABRIL 2010 J.J.GUILLÉN / E FE Alumnas del instituto Camilo

J.J.GUILLÉN / E FE

Alumnas del instituto Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón acudieron con velo para solidarizarse con su compañera

Sólo Francia y Turquía tienen normas que prohíben el pañuelo islámico en clase

El velo, ajuicio

JOSEP PLAY À MASET Barcelona

L a tendencia mayoritaria en los países occidentales res- pecto al uso del velo o los tur- bantes es la de dar prioridad

a la libertad religiosa. Con la excep- ción de Francia y Turquía, el resto de los países europeos, además de Esta- dos Unidos y Canadá, permiten el pa- ñuelo islámico si lo llevan los alumnos libremente, sin presiones. Respecto a las profesoras, la tendencia general consiste en preservar la laicidad de los colegios e impedir su uso. El caso de Najwa Malha, a quien el instituto Camilo José Cela de Pozuelo de Alarcón le impidió esta semana en- trar en clase con velo puede llegar aho- ra a los tribunales. Son pocos los casos que ha dirimido la justicia y las senten- cias son diversas, como se pone de ma- nifiesto en El pañuelo islámico en Euro- pa, coordinado por Agustín Motilla (Marcial Pons, 2009) o en un reciente estudio del Senado francés.

Tribunal Europeo de Derechos Huma- nos. Emitió dos sentencias polémica, la de Leyla Sahin contra la Universi- dad de Estambul (29 de junio del 2004) y la de Kervanci contra una es- cuela pública francesa (4 de diciembre del 2008) y en ambas confirmó la pro- hibición de vestir con el velo. El tribu- nal reconoce que existe una injerencia en la libertad religiosa de ambas alum- nas. Sin embargo, considera que la pro- hibición del hiyab es necesaria en Tur- quía y Francia, países que combaten el islamismo. El tribunal acepta el mar- gen de apreciación de ambos estados para prohibir por ley interna el velo. Àlex Seglers, profesor agregado de

Derecho Eclesiástico de la Universitat Autònoma de Barcelona y autor de La laicidad y sus matices, plantea sus du- das: No parece convincente identifi- car el ejercicio individual de la reli- gión islámica con el islam político o el islamismo. La inspiración islámica de algunos partidos no esconde necesaria- mente planteamientos fundamentalis- tas, ni puede identificarse el uso del ve- lo a título personal con una actitud fun- damentalista. Una cosa es el hiyab, y otra la burka o el niqab”. Otra sentencia de 15 de febrero del 2001 fue emitida por el tribunal euro- peo contra una profesora. Prohibió que Dahlab, docente de Ginebra con- vertida al islam, vistiera con el hiyab, ya que podía influir en las creencias de sus alumnos de cuatro a ocho años. El tribunal reconoció que, en principio, to- da prohibición del velo supone una in- jerencia en la libertad religiosa. Pero no hay derechos omnímodos, existen lí- mites que deben respetarse, como la neutralidad de la escuela pública y la prohibición de proselitismo ideológico o religioso. Ese mismo criterio lo apli- có por una denuncia por la exhibición del crucifijo en Italia. La sentencia de 3 de noviembre del 2009 consideró que el crucifijo era un símbolo religioso que vulneraba la neutralidad. El profe- sor Seglers discrepa y considera que igual que ocurrió en una escuela públi- ca de Valladolid donde un juez español ordenó en el 2008 retirar un crucifijo, el tribunal no demostró con argumen- tos que implique proselitismo”.

Alemania. No hay disposiciones legis- lativas sobre el uso del velo y predomi- na la libertad religiosa. Los länder pue- den legislar sobre el uso de prendas y símbolos religiosos. Ocho länder han

prohibido el pañuelo islámico a los pro- fesores y dos lo han hecho extensivo a los funcionarios de policía y justicia. Sin embargo, el Tribunal Administrati- vo de Primera Instancia de Stuttgart, del land de Baden-Württemberg, dic- tó una sentencia el 7 de julio del 2006 por la que se permitió a una profesora musulmana vestir el velo en clase, ale- gando que también las monjas impar- ten clases con el hábito. Entre los alum- nos se admite el velo pero no el burka.

Reino Unido. El caso más famoso es el de Sabina Begum, a quien los tribuna- les finalmente le prohibieron en el 2006 llevar el hilbab, un hábito que le cubría de la cabeza a los pies. La direc- ción de la escuela había hecho todo lo posible por respetar las sensibilidades religiosas de los musulmanes pero ha- bía un conflicto entre los moderados y los radicales que exigían el hilbab. En el 2007, un tribunal laboral de apelación declaró que una profesora no podía usar el niqab, que cubría su rostro, puesto que el proceso de apren- dizaje era más que la comunicación verbal. El profesor Javier García Oli- va, de la Universidad de Gales, da cuen- ta de otros dos casos que han tenido como protagonistas a miembros de cre- dos diferentes. Sobre una chica protes- tante que quería llevar el anillo de vir- ginidad (muestra del compromiso de su grupo), el tribunal (2007) declaró que era una cuestión de uniforme y na- da tenía que ver con convicciones reli- giosas. El otro caso es el de una chica sij a la que se le permitió llevar un bra- zalete en clase. La justificación jurídi- ca (2008) fue que los sijs, junto con los judíos, reciben una protección adicio- nal del ordenamiento británico, pues se les considera grupos raciales. c

En España se puede llevar la kipá judía

] En España no se conoce ningún juicio por llevar velo pero en cam- bio hay otra sentencia por el uso de una prenda religiosa. Es la sen- tencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares, de 9 de sep- tiembre del 2002. La empresa pública de autobuses de Palma de Mallorca abrió un expediente disciplinario a uno de sus conduc- tores que llevaba años vistiendo

con la kipá judía. La sentencia argumentó que el ius variandi empresarial no es ilimitado, y que la kipá no es un capricho sino la manifestación del derecho de li- bertad religiosa del conductor. El tribunal razonó que el con- ductor no perjudicaba la imagen de la empresa y que los usuarios nunca se habían quejado por el uso de este atuendo religioso.

Desde el punto de vista profesio- nal no suponía ningún problema:

ni la actividad laboral ni los inte- reses empresariales se veían afec- tados. En consecuencia debían ponderarse otros elementos jurí- dicos que entrasen en juego. Y primaba la libertad religiosa. Al- gunos juristas interpretan que la misma línea podría aplicarse a las alumnas que visten la hiyab.

Jaime Serra Una paradoja hecha puerta U na vida no se escribe, se vi- ve”.
Jaime
Serra
Una paradoja
hecha puerta
U na vida no se escribe, se vi-
ve”. Esta sentencia, de Anto-
nio Tabucchi, en relación
con dos de mis mayores pa-
siones: la vida y el arte, supone también
uno de mis mayores conflictos. Es muy
difícil, casi imposible, mantenerse en
ambos mundos simultáneamente y un ar-
te en sí mismo pasar de uno a otro sin
conflicto.
Quizá la solución más perfecta la
encontró Marcel Duchamp, de una apa-
riencia tan simple como todo lo que
hacía: convirtió su vida en su mayor
obra de arte.
Con esta solución no sólo negó el
enunciado de Tabucchi, sino que fue el
primero en plantear la indivisibilidad en-
tre arte y vida.
En su biografía hay varios ejemplos
concretos que nos pueden acercar a esta
forma de entender vida-arte como dos
partes de un todo. Uno de mis preferi-
dos es la puerta única que permitía abrir
o cerrar dos espacios distintos. No la
concibió como una obra de arte, sino co-
mo una solución cotidiana: en su estudio
se
encontraban dos puertas tan cercanas
la
una de la otra que se molestaban entre
sí; Duchamp eliminó uno de las dos y,
con los ajustes pertinentes, una sola
puerta pasó a ser suficiente.
“ ¿Puede
el hombre
hacer algo
que no sea
arte?” La
ARTE
puerta en
el estudio
de Marcel
Duchamp
en el 11
de la Rue
Larrey
de París
LA SO LU CIÓN DUCHAMP
En primer lugar
Marce l
Duchamp
co locó u na
puer ta de tal
modo que
podía abrir
indistintamente
el pa so a l a
vida o a l a rte
ev itando los
co nflictos que
dos puer tas le
habrían
causado
Y f inalmente
Supo mante nerla
siempre e nt re abier ta
VIDA