Está en la página 1de 4
SALOBRAR DE CAMPOS PARAÍSO MIGRATORIO TEXTO Y FOTOS JORGE RUIZ Bando mixto de gaviotas argénteas

SALOBRAR DE CAMPOS

PARAÍSO MIGRATORIO

TEXTO Y FOTOS JORGE RUIZ

Bando mixto de gaviotas argénteas y sombrías

JORGE RUIZ Bando mixto de gaviotas argénteas y sombrías A l sur de la isla de

A l sur de la isla de Mallorca, los vientos de poniente

barren un paisaje mediterráneo de pinos, almen- dros y matorrales. Ese mismo viento también bate los brazos de los últimos molinos de la isla

y las arenas de la playa de Es Trenc. Aquí se encuentra el Salobrar de Campos, uno de los espacios naturales más interesantes de las islas Baleares. Pedaleamos lentamente por una superficie plana, atrás hemos dejado el pintoresco pueblo de Campos, donde hemos llenado las alforjas de víveres para nuestra excursión. El viento, a veces tan fuer- te que hace que agarremos con firmeza el manillar de nuestra bicicleta, barre un paisaje hermoso.

Almendros en flor, campos coloreados del amarillo y rojo de las flores silvestres, molinos desafiantes… son todas ellas señas de identidad de esta región sur de Mallorca. Aquí y allá, centenarios muros de piedra intentan poner un poco de orden al paisaje, intentan gobernarlo. Y rompiendo tanta simetría y concierto, rebaños de ovejas rojas mallorquinas campean junto a las últimas vacas lecheras de la isla. Pedaleamos hacia el sur y la sierra del Puig de Randa, omnipresente en el inmediato horizonte, guarda nuestras espaldas. Constantemente se van sucediendo los molinos de viento, elemento evocador y característico de esta región mallorquina.

viajes, senderismo y naturaleza

4444

Conforme nos adentramos en el corazón del Salobrar, el reflejo del sol hace brillar la

Conforme nos adentramos en el corazón del Salobrar, el reflejo del sol hace brillar la superficie de las salinas. Un intenso aroma a mar nos llega a bocanadas. Estamos muy próximos a la hermosa playa de Es Trenc. Esta playa prác- ticamente virgen es uno de los más valiosos patrimonios naturales de las islas Baleares. Detenemos nuestras bicicletas ante dos enormes palme- ras, tras pasar delante del balneario de aguas termales de la Font Santa. De ahí en adelante seguiremos por los caminos que se internan en las salinas. Hemos dejado atrás los almendros y algarrobos para encontrar ahora una vegetación más rala, arbustiva, donde predominan los lentiscos, tamarices y salicornias. Este tipo de vegetación la componen especies de plantas especial- mente adaptadas a la salinidad del suelo (halófilas). Sin embargo, incluso para especies superadaptadas es difícil vivir en este entorno salobre. Así, esqueletos de viejos tamarices asoman entre las aguas de la salina, como

4455

tamarices asoman entre las aguas de la salina, como 4 4 5 5 si de los

si de los restos de un viejo barco varado se trataran. Las salinas representan la zona inundada del Salobrar y son un complejo de diversos estanques que están comu- nicados entre sí por una red de canales, uno de los cuales es más ancho y consigue llegar hasta el mar, de donde toma el agua necesaria para rellenar los diversos estan- ques y así producir la sal. Lo primero que llama nuestra atención es la algarabía de cantos y aleteos de bandos familiares de aves limícolas, tan abundantes en esta parte del Salobrar. Los limícolas son aves viajeras que normalmente crían en latitudes septentrionales y se desplazan en invierno a lugares cálidos tan lejanos como las costas y lagos de Áfri- ca. La importancia de este complejo de playa-dunas-sali- nas para las aves reside fundamentalmente en que se hallan en un estratégico punto geográfico, en mitad del Mediterráneo y a caballo entre los continentes europeo y africano.

y a caballo entre los continentes europeo y africano. Arriba Panorámica del Salobrar,desde las salicornias

Arriba Panorámica del Salobrar,desde las salicornias

Derecha Molino

de Campos

LOS MOLINOS DE CAMPOS

Hubo un tiempo que Mallorca era una isla donde la ganadería y los recursos agrícolas eran la principal actividad económica. Por la orografía, el abrupto norte, con la sierra de Tramontana, permitía aprovechar los recursos de la madera de sus bosques de pino, así como la explotación de los almendros cuyo uso empezaron los musulmanes.

Mientras, al sur de la isla, la región es plana como una mesa (“es plá”) y aquí se culti- vaba y se criaban rebaños de ovejas rojas y piaras de cerdos negros de forma exten- siva y vacas lecheras estabuladas. El agricultor (“pagés”) supo sacar partido de los recursos naturales y así es como, a finales del s. XV, surgieron los molinos de viento. Concebidos inicialmente para extraer agua potable de pozos y para moler el grano de cereal y convertirlo en harina, los molinos de viento aprovechaban la fuerza eólica para completar una de las múltiples faenas del mundo rural. Con el paso del tiempo y debido a la rápida transformación de la isla desde la llega- da del turismo (años 70) las necesidades del entorno cambiaron y primero los gana- dos y luego los molinos fueron desapareciendo hasta ser sólo unos vestigios del pasado. Hace unos 20 años se fueron recuperando muchos de ellos, principalmente en la región donde más abundaban, Campos. Fruto de ese trabajo, surgen molinos reno- vados por fuera siguiendo el patrón original, pero adecuados a un uso más propio de los nuevos tiempos. De este modo la mayoría de los molinos de Campos de destinan

a producir energía para luego ser vendida a la red eléctrica, quedando unos pocos aún para la extracción de agua del subsuelo.

El territorio de Campos recuperó así una de sus señas de identidad más elementales,

lo que unido a que es aquí donde se ubican los últimos rebaños de vacas lecheras de Mallorca, convierten a la tierra de Campos en una zona donde aún están presentes la cultura ganadera y la esencia de esa bucólica Mallorca rural de tiempos pasados.

viajes, senderismo y naturaleza

4466

Es decir, que al igual que el estrecho de Gibraltar, el estre- cho del Bósforo

Es decir, que al igual que el estrecho de Gibraltar, el estre- cho del Bósforo y el canal de Sicilia, el salobrar de Campos canaliza un importante flujo migratorio de millones de aves, que anualmente se desplazan en dirección norte-sur; debido a su ubicación privilegiada y a que además brinda comida y bosques mediterráneos de pino que cobijan fren- te a tormentas y temporales. Si bien el otoño es la época idónea para la observación de pájaros en el Salobrar, también vale la pena perderse en primavera ya que, si la oferta de especies migradoras es menor, se añade el encanto de las aves coloniales criando en los estanques. Aquí se dan cita cigüeñuelas, chorlitejos chicos y patinegros y alcavanes, como especies reproduc- toras fijas. En invierno la lista se alarga con los archibebes oscuros y claros, los zarapitos reales, las agujas colinegras, los chorli-

4477

zarapitos reales, las agujas colinegras, los chorli- 4 4 7 7 tos y diversas especies de

tos y diversas especies de correlimos. También las gaviotas son aves típicas de este territorio, desde la siempre presen- te patiamarilla hasta la discreta gaviota de Audouin. Si nos adentramos más y deambulamos por los caminos que interconectan los estanques, la oferta de aves se dispara; si bien hay dos especies que son el emblema de las salinas. Una es el águila pescadora, que acude cada día desde la próxima línea de mar con algún pez en sus garras y que suele comer en alguna percha o saliente de los estanques. La otra es el flamenco. Los estanques pegados a la línea de Pinos, que separa las salinas de las dunas de Es Trenc, son el mejor lugar donde buscarlos. Al sorprenderlos, corretean por el agua lentamente, remontando el vuelo poco a poco hasta que se deslizan por el aire frente a los pinos que rodean la salina. La estampa, más propia de Áfri- ca que de Europa, es magnífica.

más propia de Áfri- ca que de Europa, es magnífica. Arriba Panorámica de la salinera, con

Arriba Panorámica de la salinera, con troncos de tamarices muertos

Derecha Pareja de andarríos grande

UN PARAÍSO PARA LAS AVES

Una de las primeras preguntas que se hace el viajero en el Salobrar es cómo puede haber tal variedad de especies de aves en un espacio que es relativamente pequeño. La otra pregunta es cuál es la mejor época para acudir a observar aves. En realidad cualquier época es buena, a excepción del verano. En invierno muchas especies de aves eligen esta región mediterránea de clima templado para invernar.

Fieles a su cita de cada año, los flamencos rosados cruzan el mar Mediterráneo desde

la Camargue en la costa francesa al término de su época de cría. Hasta un centenar

de flamencos entre adultos y pollos, acuden al Salobrar.

Lo propio hacen los cholitos grises y dorados, tras criar en la tundra finlandesa y sibe- riana. Siguiendo este flujo migratorio de aves viajeras, también vienen los esmerejo- nes. Esta pequeña rapaz se alimenta de pequeños pájaros y, aunque cría en latitudes por encima del Círculo Polar, no duda en seguir el rastro de sus presas cuando viajan

a lo largo del continente.

En los meses de marzo y abril, a caballo entre el invierno y la primavera, el salobrar hace de punto de avituallamiento a los millares de aves que retornan de África hacia

Europa. Son días para las águilas pescadoras, gaviotas picofinas y halcones de Eleonor. También en estos días vuelven a las salinas las aves más representativas del salobrar, las cigüeñuelas. Los pageses mallorquines las llaman “avisador” por su reputación de perseguir y delatar a los intrusos (ya sea hombre o animal) vociferando un escandalo- so repertorio de gritos y silbidos. Pronto se pondrán a criar las currucas sardas, los rascones, los abejarucos y los autillos. En otoño las aves encaran el largo viaje en sentido contrario, de modo que vuelven a recalar aquí unos días, haciendo acopio de energías. Los combatientes, correlimos común y menudo, los archibebes finos, y los papamoscas cerrojillo y gris son parte de

la larga lista de visitantes otoñales.

viajes, senderismo y naturaleza

4488

EL SALOBRAR

Campos-salinas-Es Trenc

Distancia: 35 km Desnivel: inapreciable Duración: 5 horas MIDE: 1-2-2-2 (ver pág. 91)

Partimos de la localidad de Campos. Desde allí nos movemos en bicicleta por la carretera con dirección a la Colonia de Sant Jordi (distante a 15 km). Viajamos paralelos a campos de labor, con almendros dispersos y pronto divisamos la ermita de San Blas y los prime- ros molinos (el de Palmer). Algunos quedan junto al camino, otros pertenecen a fincas particulares y para visitarlos deberemos tramitar el correspondiente per- miso al propietario. Las golondrinas y aviones comu- nes nos sobrevuelan incansablemente.

Tras pasar un granja de vacas lecheras, (a 8 km) surge a nuestra derecha el balneario de la Font Santa, por donde nos desviaremos y tras cruzar por delante de su misma puerta, continuaremos por una pista 1 km más hasta detenernos junto a dos vistosas palmeras, donde dejaremos las bicicletas. Caminaremos por un ancho sendero de tierra que nos introduce en la misma salina. Vamos caminando y a ambos lados tenemos estanques de agua salobre. El camino nos lleva hasta el complejo dunar y el pinar, pero vale la pena ir metiéndose por los caminos late- rales que separan los estanques para observar mejor las aves. Enseguida nos toparemos con cigüeñuelas, polluelas, flamencos y águilas pescadoras. Este tramo de las salinas puede llevarnos 2 h. Regresamos hasta las bicis y retomamos la carretera hacia la Colonia. A 2 km sale un desvío a la derecha hacia la playa de Es Trenc, lo tomaremos. Rodearemos montañas de sal para después pedalear por una carretera tranquila que bordea la salina.

r a l i a C n o S Manacor a F Palma Sant Jordi
r
a
l
i
a
C
n
o
S
Manacor
a
F
Palma
Sant Jordi
Montuïri
r
m
Portocristo
l
e
Algaida
a
u
P
a
Porreres
t
S’Arenal
Llucmajor
i
p
d
e
à
Felanitx
d
CAMPOS
R
DEL
PORT
MALLORCA
e
a
a
í
a
h
B
El
Palmer
S
Ses
Covetes
Cap Blanc
Santany
Punta
Playa
Plana
Es Trenc
e
Colònia
de
Sant
Jordi
C
d
Cap de
ses Salines
a
d
a
Parque Nacional
N
a
del Archipiélago
n
de Cabrera
PALMA DE
b
s
e
M
MALLORCA
E
n
CABRERA
CAMPOS
r
e
r
a
a
r
M
e
d
i
t
e
r
r
á
n
e
o

4499

e r a a r M e d i t e r r á n e

Ahora encontramos bancos de arena y entre las roji- zas aguas salobres asoman restos de árboles muertos. Tarabillas, abejarucos y abubillas usan sus ramas como posadero. Tardaremos 1 h en recorrer este tramo hasta llegar a la playa de Es Trenc. Siempre es buena la ocasión de pegarse un chapuzón en sus aguas azul turquesa. Podemos comer un boca- dillo entre las dunas, contemplando el hermoso mar Mediterráneo al abrigo del viento. Luego, recorremos los 3 km de playa en dirección oeste hasta llegar a Ses Covetes. Una vez allí, retomamos el pedaleo hasta Campos (a 12 km) sorteando campos floridos y molinos desafiantes.

CÓMO LLEGAR Por la carretera MA-19, de Palma a Portopedro.

TRANSPORTE El autobús tiene salidas diarias desde la plaza de España, de Palma de Mallorca. Alquiler de bicicletas en cualquier punto de la isla (hábito extendido en Mallorca).

DIRECCIONES DE INTERÉS

www.gobmallorca.com

www.mallorcawindmills.com

www.platgesdebalears.com

BIBLIOGRAFÍA

VV. AA.: Trenc-Salobrar de Campos. Guía d’ínterpretació. Ed. UIB-Govern Balear.

VV. AA.: Guía Ecológica de Baleares. Ed. Incafo.

ROSE, LAURENCE: Dónde observar aves en España y Portugal. Ed. Tutor.

CONSEJOS PRÁCTICOS Llevar prismáticos, toalla y bañador.

DATOS DE INTERÉS

En Campos se celebra un mercadillo de productos típicos al aire libre los jueves y sábados.

Derecha Aguja colipinta Estampa rural mallorquina (pagés y carromato) Correlimos común

Aguja colipinta Estampa rural mallorquina (pagés y carromato) Correlimos común viajes, senderismo y naturaleza 5 5
Aguja colipinta Estampa rural mallorquina (pagés y carromato) Correlimos común viajes, senderismo y naturaleza 5 5
Aguja colipinta Estampa rural mallorquina (pagés y carromato) Correlimos común viajes, senderismo y naturaleza 5 5

viajes, senderismo y naturaleza

5500