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José Hernández Delgadillo. Ponencia en San José de Costa Rica, 1990.

Fundación José Hernández Delgadillo, A. C.

EL ARTE Y LA PAZ

Ponencia presentada por el pintor José Hernández Delgadillo miembro de la


Dirección del COMAP ante la primera conferencia de Artistas Plásticos de
Centroamérica y el Caribe.

Ciertamente el arte no es Gobierno, estado o la diplomacia, pero mucho


puede hacer por la paz entre los hombres y los pueblos.
A lo largo de la historia los artistas de las diferentes disciplinas hemos
desarrollado nuestro trabajo con relativa libertad, en ocasiones limitada
por la sociedad, los Estados o nuestras propias tendencias y actitudes
frente a la realidad.
Asimismo es comúnmente aceptado que el Arte no es un reflejo mecánico de
la realidad, ni tampoco consecuencia directa de las relaciones que
establece la sociedad para su desarrollo o convivencia, estas entre otras
de no menos importancia son las condiciones en que trabajamos, mismas que
nos han permitido asumir actitudes libérrimas de favor de las más altas
aspiraciones de los hombres y los pueblos.
A ocurrido en el pasado y en el presente que el Arte ha tenido que
realizarse en medio de los grandes conflictos que aquejan a la humanidad o
a las Naciones, aportaron su punto de vista y testimonio.
Sobre las actitudes de los artistas plásticos de diferentes épocas podemos
mencionar algunos ejemplos ilustrativos del tema que nos ocupa.
En el siglo XIX en su extraordinaria Obra “Los desastres de la Guerra” Don
Francisco de Goya y Tucientes hizo una severa crítica a la Guerra y a las
contradicciones sociales de su época.
A principios de éste siglo la notable pintora Alemana Kathie Kolwist
denunció a las calamidades de la primera Guerra Mundial, más cerca en el
tiempo está la obra de Pablo Ruiz Picasso, quien al mismo tiempo que
ocurrían los hechos de la Guerra de España y de la Segunda Guerra Mundial
ejecutó obras extraordinarias para denunciar la bestialidad genocida de
las fuerzas Nazi-fascistas.
En nuestro tiempo los artistas plásticos seguimos siendo testigos de un
siglo particularmente sangriento, en el cual las frecuentes guerras debido
al moderno armamento han dejado una secuela de millones de víctimas y
enormes daños materiales; ésta situación de violencia se ha hecho presente
en Centro América y el Caribe.
Los pueblos de ésta región por diferentes razones sufren ó han sufrido una
situación injusta, que los mantiene en condiciones de opresión y
dependecia respecto a los Estados Unidos principalmente, en los que los
grupos y consorcios capitalistas e imperialistas han hecho de ésta parte
de nuestro continente coto de explotación, atraso político, antidemocracia
José Hernández Delgadillo. Ponencia en San José de Costa Rica, 1990.
Fundación José Hernández Delgadillo, A. C.

y violencia, el último ejemplo de esa política prepotente y violatoria de


la soberanía de éstos pueblos, es la invasión de Panamá, la que realizada
con otros pretextos, en la realidad fue planeada y ejecutada para someter
a éste pequeño país a los dictados e intereses del actual gobierno
Norteamericano.
En ésta anómala situación global de la zona mucho han tenido que ver las
burguesías locales, quienes incapaces de encabezar y sostener el
desarrollo de sus respectivos pueblos, se prestan a servir de aliados o
cómplices de los intereses trasnacionales que usufructúan y se apropian de
sus recursos, razones pro las cuales algunos de estos pueblos han
emprendido luchas de liberación nacional tal es el caso de Cuba,
Nicaragua, El Salvador, Guatemala y la actual resistencia de Panamá.
Estoy conciente que los problemas de la guerra y la paz no son los únicos
que interesan al arte, que otros temas y tópicos le atañen y ocupan su
quehacer, pero en medio de ésta complejidad discutamos este tema,
busquemos consensos y pronunciémonos categóricamente para realizar un
trabajo de contribución individual y gremial por la paz.
En esta vía los artistas plásticos debemos pronunciarnos contra la
violencia de los poderosos, contra la intervención de los Estados Unidos o
cualquier otra potencia en los asuntos internos de los países centro
Americanos y del Caribe, por una paz con justicia social basada en el
respeto a la soberanía y a la autodeterminación de los pueblos, con
progreso y auténtica democracia, Hagamos esto con nuestra propia obra y
pro todos los medios a nuestro alcance, impulsando métodos de reproducción
masiva y difusión de nuestra obra, con lo cual estaremos extendiendo
nuestra influencia en los círculos culturales y el resto de la sociedad,
también lo podemos hacer luchando por la libertad de creación y de
expresión y la apertura de nuevos foros y espacios para el arte y la
cultura, asimismo pugnemos para mejores condiciones de desarrollo de las
artes plásticas.
Al mismo tiempo que luchemos por la paz, debemos luchar por mejorar las
condiciones culturales de nuestros pueblos de acuerdo con nuestras raíces
históricas y legítimos intereses nacionales y regionales, combatiendo las
formas culturales de dominación que nos alejen de los intereses antes
mencionados.
Es difícil resumir en tan poco tiempo y espacio muchas de las actitudes
positivas y valiosas que podemos adoptar los artistas plásticos en
relación con los problemas de la guerra y la paz en Centro América y el
caribe y aunque así fuera, ello sería limitar nuestra creatividad, por lo
que para terminar los exhorto a intensificar nuestro trabajo en las artes
plásticas latinoamericanas, a forjar la más firme solidaridad para
conseguir la paz, el progreso de nuestro gremio y los elevados objetivos
de nuestros pueblo.

San José, Costa Rica, C.A. octubre de 1990.