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GUADALAJARA “LA GUERRILLA OLVIDADA”

La historia de una página negra, manchada con sangre del

pueblo mexicano por los excesos del PRI-gobierno.

TESTIMONIO AUTOBIGRÁFICO.

TERCERA EDICIÓN, CORREGIDA.

HÉCTOR GUILLERMO ROBLES GARNICA.

Portada.

Diseño: Lic. Yannick Robles Esquiva.

Fotografías interiores: 1 y 11, colección particular de Yolanda Robles G.

Archivo General de la Nación, Galería # 1, Caja relativa a los documentos relativos al Autor.

2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9.

Colección particular del Lic. Andrés A. Zuno Arce: 10 y 11.

Idem del autor: 12 y 13.

Registro y número de catálogo:

ISBN. En trámite.

Exhorto.

A las Instituciones:

Amnistía Internacional, El Comité de Derechos Humanos, El Comité Contra la Tortura de

la ONU, Tribunal Internacional Penal e Instituciones afines, llevar a Juicio Penal a los

funcionarios del gobierno mexicano que resulten responsables por: asesinatos, torturas,

raptos de niños y por desaparición forzada, porque son delitos de lesa humanidad que no

prescriben y por los que no se pueden aplicar amnistías.

El dolor y sufrimiento de los familiares de las víctimas, así como también las violaciones

de los derechos humanos por el Estado en las guerras sucias en todos los países son

iguales.

TESTIMONIO AUTOBIGRÁFICO.

Advertencia.

Para editar, publicar y distribuir un libro sin afán de lucro de ninguna especie es necesario

evitar a toda costa a las empresas editoriales. Es por esto que el autor decidió colocarlo en

la red y, así, hacerlo llegar a diferentes países. Para ello cuenta con la cooperación de lo

lectores y les solicita que lo reenvíen a los contactos que cada uno tenga. La amplia

difusión de la obra y el debate que pudiera generar será la mejor compensación por el

esfuerzo para el autor. Y digo, según la costumbre, que quien quiera usar algunos

fragmentos de este trabajo podrá hacerlo, a condición de que cite la fuente.

El texto original fue escrito en 1993, en la ciudad de Elche (Alicante), España; publicado en

1996 y reeditado en 1997. Se imprimieron nueve mil ejemplares. En la actualidad se

encuentra agotado en las librerías. Sobre ese original realicé correcciones y agregados

para hacerlo más legible.

No disponía de herramientas, pero ahora que se tienen a la mano los datos en

documentos oficiales que en el año 1993 en que fue escrito se encontraban ocultos en

los archivos de las dependencias policiales. El Archivo General de la Nación (AGN)

contiene miles de cajas con documentos, pero también muchos miles de ellos fueron

destruidos o siguen ocultos al público. Faltan también los documentos guardados en la

Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y en las dependencias policíacas estatales y

Municipales aún así, las pruebas presentadas ilustran el aval de la presente narración.

Ahora, después de cuatro décadas, dadas las condiciones precarias de salud y avanzada

edad, tenemos la obligación de escribir, relatar aquellos acontecimientos y difundirlos para

que las nuevas generaciones conozcan estas historias, las lean, las discutan y las

asimilen. Para que no se repitan los errores… Este es el principal objetivo del presente

trabajo.

Reflexión.

Se presentaron las condiciones mínimas para organizar una respuesta coherente y en el

nivel necesario frente al Estado mexicano por sus fechorías y excesos contra los disidentes

políticos, a los que aniquiló. Muchos ciudadanos no comprendieron lo sucedido; no

encontraron una explicación coherente ante el derramamiento de tanta sangre, dolor,

lágrimas, presos, exiliados, muertos y desaparecidos. Porque los medios de comunicación

ocultaron la verdad, tergiversaron y publicaron mentiras sobre los acontecimientos.

El gobierno, al terminar su tarea macabra se mostraba satisfecho y hasta ufano. Pensó

que había que pasar la página sobre los sucesos y mirar para adelante. Pero

transcurrieron los años, las décadas, y seguíamos reacios a publicar nuestros relatos.

Elena Poniatowska escribió Fuerte es el silencio… Después alguien se atrevió a contar su

versión, le siguieron otras y otros. Hasta yo me animé a rescatar el merecido recuerdo de

nuestras (os) compañeras(os) que quedaron en el camino para recuperar así la memoria

que el Estado intentó ocultar.

Emprendí la tarea con espíritu autocrítico, buscando señalar los aciertos y detectar los

errores cometidos, pero sobre todo demostrar que el gobierno mexicano incurrió en actos

de barbarie y que en México la democracia es letra muerta.

El autor.

Antecedentes.

Héctor Guillermo Robles Garnica, nací en La Piedad Michoacán, México. Fui el séptimo hijo

de diez hermanos-as.

Estudié los tres primeros de enseñanza primaria; los colegios eran católicos, no me

gustaba la disciplina ni el estudio de la religión.

En 1950 la familia se mudó a Guadalajara, Jalisco.

Recién instalados en el nuevo domicilio en La Perla de Occidente, continué mis estudios en

una institución pública, en ella encontramos una diferencia abismal respecto al colegio, fue

la

Escuela Urbana # 77; una urbanización nueva y con excelentes profesores y profesoras

cuyo carácter nos impactó. Fuimos recibidos con mucha amabilidad, sin ninguna dificultad ni

trámite.

Todos tenían ideas progresistas Yo cursaba el cuarto grado de primaria. Todo fue

felicidad; pero como casi siempre sucede, lo bueno pronto termina.

Mi padre falleció el 23 de octubre de 1951, como consecuencia de un accidente; a

partir de entonces mi madre dudaba en seguir viviendo en Guadalajara; pensaba que

emigrar a Estados Unidos sería mejor para nuestro futuro; pero no cambiamos de sitio.

Poco después ella sufrió una embolia, no pudo caminar más y fue necesario amputarle las

dos piernas hasta las rodillas. A partir de eso usó la silla de ruedas.

Lo de la muerte de mi padre y enfermedad de mi madre me afectó anímicamente. Los

estudios ya no eran excelentes y mi interés había decaído. Pero no abandoné la escuela y,

a trompicones, terminé en la Enseñanza Secundaria para Varones Número 3.

Mi

adolescencia inició en los años 1950. Ya me había acostumbrado a la vida de la ciudad

de

Guadalajara, que aparentaba una agradable tranquilidad pública que sólo ocultaba la

realidad; una profunda agitación social en la que las demandas estudiantiles, obreras y

campesinas encontraban como respuesta gubernamental sólo intolerancia, autoritarismo,

represión y encarcelamiento de líderes gremiales. En aquel entonces, el lema del gobierno

era: trabajar por el bien de la patria.

Estudié en La Universidad de Guadalajara. El bachillerato lo cursé en la Escuela

Preparatoria de Jalisco y en la Facultad de Ciencias Químicas. Terminé la carrera de

Ingeniería Química el año 1963.

Así empezó.

PRIMERA PARTE.

Reuniones de la FEG en los años 50.

Ingresé a la Escuela Preparatoria de Jalisco de la Universidad de Guadalajara en 1956. En

el aula magna se efectuaban las reuniones de la Federación de Estudiantes de

Guadalajara (FEG); José Guadalupe Zuno Arce fungía como presidente y era astuto para

agitar y estimular el debate. A nosotros nos entusiasmaba al grado de que no pocas veces

estuvimos a punto de terminar a golpes.

Se debatían diferentes asuntos en aquellas reuniones, tanto de carácter académico como

relacionados con la insuficiencia de plazas para estudiantes de nuevo ingreso en la

Facultad de Medicina y en las escuelas de bachillerato. Ya entonces no alcanzaba el cupo;

la Universidad tenía solo dos escuelas de bachillerato para una ciudad de 700 000

habitantes; es decir dos de cuatro sectores de la ciudad carecían de escuela pública en

este nivel. Después de gestionar y presionar se aceptó por parte de las autoridades

aumentar el número de plazas en ambas escuelas y también en la Facultad de Medicina.

Las demandas estudiantiles eran mínimas, no obstante cada una encontraba mucha

reticencia para satisfacerlas por parte del gobierno. Tal ha sido la historia de la educación

pública en México.

Debatimos con mucho entusiasmo en acaloradas discusiones el tema del desalojo en el

internado del Instituto Politécnico Nacional, en el D. F. La FEG resolvió apoyar a los

estudiantes, envió telegramas de protesta a la Presidencia de la República; se editaron

manifiestos y se realizaron reuniones populares en solidaridad.

Estas reuniones eran un buen ejercicio de los asistentes para compenetrarse en los

problemas inherentes a la vida diaria de la sociedad a la que servirían en el futuro en su

práctica profesional, con fines comprensivos, éticos, solidarios; porque no se trataba de

ejercer profesionalmente al margen de una concepción social y humanista.

Desde nuestras reuniones se organizaron acciones para impedir el aumento en el precio

del transporte urbano, que afectaba el bolsillo de todos los sectores con pocos recursos y

a la mayoría de los estudiantes. Autoridades y empresarios acordaron mantener el precio a

los estudiantes, pero al poco tiempo obraron en contrario y se eliminó el descuento. No

conformes con eso, los empresarios suprimieron el servicio de segunda clase, por lo que

no sólo resultó inútil la protesta, sino que fue contraproducente. Una burla a la demanda

popular.

Resistimos también desde aquel espacio de debate contra el proyecto de secar la laguna

de Chapala para convertir el terreno en áreas de cultivo. En el fondo escondía el interés

particular de unos cuantos funcionarios y empresarios privados. El Lago de Chapala no fue

afectado.

1950: Huelga del Instituto Politécnico Nacional (IPN)

Las promesas hechas en 1942 al estudiantado del IPN por el presidente de la República

no fueron cumplidas. Consistían en definir una Ley Orgánica para establecer las funciones

y el nivel de los títulos de los egresados. El general Ávila Camacho puso el asunto en

manos de su jefe de ayudantes, el teniente coronel Federico Amaya, un militar de carrera

sin ningún interés ni preparación en el campo de la educación técnica.

Miguel Alemán, primer presidente de México civil después de varios militares en muchos

años, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México, impulsó

extraordinariamente la educación superior con la construcción de la Ciudad Universitaria.

Los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) contemplaban asombrados las

construcciones de grandes y lujosos edificios con monumentales murales de pinturas y

atractivos ornamentos, al mismo tiempo que a ellos y a su institución se les

menospreciaba, pese a contar con muchas carreras profesionales bien diseñadas y con

profesores de primera línea, incluidos brillantes catedráticos llegados a México junto a la

inmigración española de la República. El trato gubernamental diferenciado a la UNAM y al

IPN acicateaba la imaginación del alumnado politécnico. El IPN, fundado por el gobierno

del Lázaro Cárdenas, desde el principio fue orientado hacia un alumnado procedente de

las provincias y de bajos estratos económicos, algo que contrastaba con los universitarios

de origen urbano de clase media y alta.

Los politécnicos por origen y definición eran de avanzada democrática y popular, proclives

a la lucha por ideales y propuestas justas. La Federación Nacional de Estudiantes Técnicos

(FNET) agrupaba a la totalidad de las sociedades de alumnos de todas las escuelas

públicas en la República. La organización estudiantil tenía un claro esquema democrático

surgido de elecciones limpias y las sociedades se relacionaban entre sí a través de

asambleas ordenadas. No cabían los porros ni los parásitos.

Un pequeño grupo de estudiantes comunistas en el IPN, que seguía su propia línea y no a

la dirigencia partidaria --ignorante de las instituciones de educación--, se propuso ganar

posiciones importantes en la estructura estudiantil. En unos tres años lo consiguió al

conquistar las sociedades del Internado, de la Escuela de Medicina y otras, las más

combativas. El grupo estaba conformado por estudiantes aplicados a sus obligaciones

escolares, honestos y siempre con propuestas acertadas que captaban la simpatía de

muchos otros. Algunos eran buenos oradores y por lo menos uno, el teórico del grupo

particularmente instruido--, gran seguidor de filósofos argentinos. Estos activistas

escalaron posiciones hasta llegar a la máxima dirigencia estudiantil. Ahí se propusieron

darle un buen impulso al IPN.

Lo primero fue presentar un pliego de nueve puntos al Consejo General del Instituto. El

director general y varios directores de escuelas lo rechazaron porque sospechaban que

algo había detrás. Una noche, mientras el Consejo deliberaba, en los corredores del núcleo

central de escuelas del Casco de Santo Tomas empezaron las fricciones entre grupos de

estudiantes afines al Comité de la Federación y jugadores de fútbol americano partidarios

de las autoridades. En los siguientes días estos choques se convirtieron en batallas

campales.

Comandados por el sacerdote Lambert, católico estadounidense, los futbolistas

constituían un grupo compacto gracias a la ayuda económica que recibían de parte de la

jerarquía eclesiástica. El clero católico entendía bien la importancia del Politécnico y metía

las manos mediante el sacerdote Lambert.

El Comité General de la Federación que dirigía mi hermano Roberto llevó, escuela por

escuela, el pliego de los nueve puntos rechazado por las autoridades. En cada asamblea

se discutía minuciosamente y finalmente se votaba, siempre hubo mayoría a favor del

pliego que pugnaba por una nueva ley orgánica, más recursos económicos para la

construcción de escuelas, actualización académica y mejores becas, más la suma de otros

puntos que aspiraban a fortalecer la vanguardia de la enseñanza técnica con orientación

popular.

Las votaciones en todas las escuelas a favor del pliego incluían la advertencia de una

huelga general para defenderlo hasta donde fuera necesario. La sordera de las

autoridades condujo a la convocatoria de la huelga en medio del júbilo de 20 mil

estudiantes. Por represalia el Internado dejó de recibir subsidio y el personal de la cocina

fue retirado. Decenas de alumnas se hicieron cargo de preparar los alimentos, y decenas

de muchachos se lanzaron a la calle para hacer colectas a favor del fondo económico de

la huelga. Los botes recolectores llegaban llenos de monedas de cobre. Los taxistas de la

ciudad se distinguían por cooperar con entusiasmo. No faltaron alimentos para los mil

internos y los edificios y equipos fueron bien resguardados.

La prensa y la radio oficialistas se lanzaron con furia contra la huelga, pero no hacían

mella en el ánimo de los estudiantes. El primero de mayo los huelguistas se incorporaron a

la manifestación obrera de la Ciudad de México con un contingente encabezado por el

Comité de Huelga. Días más tarde la Secretaria de Educación expulsó del Politécnico a

todos los once miembros del Comité entre ellos mi hermano Roberto y a once de sus

camaradas del comité de huelga. En lugar de amilanarse tomaron más bríos y se organizó

una gran manifestación del Casco de Santo Tomas al Zócalo de la Ciudad de México.

Durante el trayecto la columna producía gritos y consignas contra el secretario de

Educación, licenciado Manuel Gual Vidal.

La manifestación remató con un mitin frente al Palacio Nacional, los oradores subían

sobre un automóvil y, micrófono en mano, exclamaban sus mejores arengas. Al terminar el

acto se acercó a Roberto Robles una persona desconocida y le dijo que iba de parte del

Secretario de Educación y que esperaba a todo el Comité de Huelga para una reunión.

Empezó a las siete de la noche y el secretario dijo que por haber sido respetado estaba

dispuesto a discutir el pliego de demandas. Contesto el Comité su acuerdo pero añadiendo

nuevas peticiones que habían surgido en el transcurso del movimiento debido a acciones

de las autoridades.

Después de un prolongado debate se llegó finalmente, se llegó a los últimos puntos:

cancelar las expulsiones de los estudiantes del Comité, cesar al director del Politécnico,

Alejandro Guillot Shaffino, por incompetente, construir un moderno internado por lo menos

para mil estudiantes y, al fin, conservar los bajos de las gradas del estadio que sirvieron de

dormitorio a muchas generaciones de nuevos profesionistas.

El Secretario preguntó:

--¿Cuándo termina la huelga?

--En este momento--, le contestaron.

Ya de pie y en tono cordial volvió a interrogar:

--¿De verdad están tan organizados?

Se le respondió:

--En esta mañana salen telegramas hacia los cientos de escuelas que, solidarias, también

están en huelga en todo el país. Pasado mañana lunes, todos regresamos a clases.

Fue la única huelga victoriosa durante los seis años del gobierno de Miguel Alemán,

superior en importancia a todas las demás de estudiantes y obreros en esa época.

a todas las demás de estudiantes y obreros en esa época. Comité Central de Huelga del

Comité Central de Huelga del IPN. De pie, en el orden acostumbrado: Miguel Ángel Gómez Fernández, José Ley Domínguez, Rafael Estrada Villa, Roberto Robles Garnica, José Hernández Escanio, Horacio N. Miguel Ángel Morfín Amezcua. Sentados: Amado Tame Shear, Refugio González Aldana, José María Ramos, Alberto Reyna Hernández, Leopoldo Saucedo Tinajero.

También tuvo sus consecuencias negativas la huelga: en represalia por haberla apoyado

clausuraron las Escuelas Normales Rurales de Salices, Chihuahua y Tuxcueca, Jalisco.

Este asunto lo vivimos intensamente pues mis hermanos Roberto y Arturo participaron

como alumnos. Los acontecimientos del movimiento estudiantil eran observados

puntualmente por nosotros porque afectaban los intereses de la familia: si fracasaba la

huelga, los estudiantes involucrados no tendrían oportunidad de terminar sus estudios.

Seguí atentamente esta cuestión gracias a que mientras mi padre trabajaba en casa, yo le

leía los periódicos en voz alta. Recuerdo los berrinches que escenificaba mi padre en

rechazo a la actitud represiva del gobierno contra el movimiento estudiantil. Temía que

golpearan o detuvieran a mis hermanos.

Huelgas de estudiantes en 1956

En ese año se produjeron en México vastos movimientos estudiantiles de larga duración.

Del 11 de abril al 21 de junio se llevó a cabo la huelga de los veintiséis mil estudiantes del

IPN.

Al mismo tiempo también estallaron huelgas en las Escuelas Normales Rurales, las

Escuelas Prácticas de Agricultura, la Escuela Nacional de Maestros, la Escuela Superior de

Educación Física y en centros de Educación Superior en los estados de Jalisco, Michoacán,

Nayarit, Baja California, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán, Oaxaca, Guerrero. Tuvo la

repercusión de una verdadera huelga nacional.

Junto con estas luchas estudiantiles de amplitud excepcional, movimientos de protesta,

paros y huelgas de maestros en varios estados y en la capital de la República han atraído

vigorosamente la atención pública sobre los problemas que afectan a la educación

nacional. Sin embargo, después de largos meses de agitaciones y trastornos, no se habían

resuelto satisfactoriamente las causas que los provocaron ni la opinión pública podía

formarse un concepto claro de los motivos reales que determinaron esa inquietante

situación. En vez de una explicación responsable y veraz se presentó al pueblo de México

desde el poder una visión falsa y grotesca de las razones por las cuales han luchado y

siguen luchando los grandes núcleos estudiantiles. La versión más divulgada consiste en

atribuirles fines políticos oscuros a los movimientos estudiantiles, expuesta en aquel

entonces por el Partido Popular y su representante Nicandro Mendoza, estudiante del

instituto.

Abusando hasta el cansancio de la confusión creada en Latinoamérica por la cacería de

brujas (aprensión, encarcelamiento o eliminación de comunistas) emprendida en esos

años en los Estados Unidos, se dijo en todos los tonos que las demandas de mejorar a los

estudiantes mexicanos no eran otra cosa que un cliché de conjura roja para derrocar a las

instituciones de América. En apoyo de esta deleznable invención, algunas autoridades,

numerosos órganos de prensa, radio y televisión y políticos de filiación conservadora se

dedicaron enardecidamente a distorsionar los movimientos estudiantiles, empleando sin

medida la calumnia y la injuria. En el fondo del problema se encontraba el interés de

Estado Unidos por expandir su programa educativo para la formación de técnicos,

omitiendo la preparación de profesionales de la investigación científica. Se denominó Plan

Columbia porque en la universidad de ese estado se diseñó el proyecto. Intentaron

imponerlo en toda América Latina.

Desalojo del internado del IPN por el ejército

El día 23 de septiembre de 1956 a las 5:10 de la mañana, el Secretario de la Defensa

Nacional, general Matías Ramos, acompañado de los generales Álvaro Sánchez Fagoaga,

Antonio Sánchez Acevedo y Ricardo Topete, subjefe de la policía, al frente de varias

corporaciones del ejército, dos mil soldados y secciones de la policía bien pertrechadas

invadieron el instituto, acompañados por el director, ingeniero Alejo Peralta. Irrumpieron en el

recinto del Internado para clausurarlo.

Con diana de corneta sorprendieron a los estudiantes dormidos, que a bayoneta calada

fueron desalojados, igual que vulgares delincuentes. Se armó una desproporcionada batalla;

en poco tiempo fueron sometidos y arrojados a la calle, hasta mal vestidos y muchos sin sus

escasas pertenencias ni material escolar.

Se les habían hecho promesas de becas… La decisión del presidente Adolfo Ruiz Cortines al

ordenar la intervención del glorioso ejército mexicano contra inermes estudiantes constituyó

uno de los errores más graves. Desde ese momento las puertas del internado, un servicio

asistencial del IPN, quedaron cerradas. El dirigente de la FNET, Nicandro Mendoza, fue

detenido el 27 de septiembre; le siguieron Efraín López, Mario Molina y Raúl Lemus,

integrantes del Comité Central de Huelga. Cayeron presos con el cargo de “disolución social”

(traición a la Patria).

La ocupación del Casco de Santo Tomás por el Ejército duró dos años, tres meses y tres

semanas. Permaneció en el IPN hasta el final del sexenio de Ruiz Cortines, y sólo hasta que

Adolfo López Mateos ocupó el cargo como presidente, las tropas salieron de las instalaciones

y los líderes estudiantiles fueron liberados. Un lapso igual al de la lamentable administración

ejercida por Alejo Peralta como director del IPN. Como que solo acompañado de los soldados

podía permanecer dentro del recinto educativo. ¡Qué paradoja!, el ingeniero Peralta,

egresado del IPN y de origen pobre, se convirtió en azote de los estudiantes sin recursos. En

pocos años se transformó en un prominente hombre de empresa, cubierto de riqueza y

poder. Un renegado de su clase social.

Las consecuencias del desalojo resultaron fatales para miles de estudiantes que procedían

de provincia, sus aspiraciones a terminar una carrera técnica se vieron frustradas y

regresaron a sus lugres de origen. Otros, los menos, anduvieron de casa en casa de la capital

en busca de alojamiento hasta terminar sus estudios.

Ambas huelgas influyeron en mis ideas porque afectaban directamente el interés de mi

hermano. Arturo Robles Garnica, finado en 2004, fue uno de los alumnos desalojados por el

ejército.

El inmueble del Internado se transformó en Escuela Superior de Ciencias Biológicas. La

desproporcionada intervención del ejército en el IPN marcaría la pauta a seguir en lo sucesivo

por el Estado para terminar (que no para resolver) los conflictos del estudiantado mexicano

en toda la República. Marcó un punto de inflexión en la actitud del Ejército con el

estudiantado, se convertía así en gendarme contra el estudiantado.

Los medios de difusión no cumplieron con su función de informar con veracidad, sino que

enredaron más el entendimiento del problema educativo; lo publicado estuvo colmado de

insultos e inexactitudes, su manera fue de clara complicidad con las autoridades. Los medios

de comunicación apoyaron al Estado a cambio de prebendas con cientos de artículos escritos

por los lacayos de la información, periodistas y escritores galardonados en México y en el

extranjero, auténticos terroristas del bolígrafo. Lograron su objetivo de enajenar al pueblo

ante la salvajada realizada por el Ejército y la policía al violar la Constitución General de la

República en los artículos: 13, 16 y 21.

La función de los militares no pasa por atropellar las instituciones públicas; pero si la

información procedía de los mejores diarios y canales de radio y televisión; si lo los autores

eran Jacobo, Carlos, Joaquín y otros empleados de W Radio, poseedores de la verdad

absoluta, entonces el público lo consideraba una verdad irrefutable. A partir de esa fecha, se

originó algo muy grave: el Ejército inició sus incursiones en los centros de estudio

universitarios, y como las respuestas de la sociedad eran casi nulas, los infractores hubieron

de suponer que hacían lo correcto. Los ciudadanos se han hecho apáticos para responder de

forma apropiada y contundente al Estado por sus faltas graves. Así fue, desde mi punto de

vista, como se originó la pudrición oficial que hoy, en 2010, padece la sociedad mexicana.

Se inició contra los inermes estudiantes provincianos y sin recursos económicos, en el IPN.

Adolfo López Mateos lo continuó en otras universidades: En la Benemérita Universidad de

Puebla y en la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, en Morelia. Prosiguió con la criminal

actitud el Presidente Gustavo Díaz Ordaz, en casi todas las universidades del país. Lo mismo

Luís Echeverría Álvarez, en Hermosillo, Sonora, Chihuahua, UNAM; IPN por tercera ocasión;

en Guadalajara, Jal., en Chilpancingo, Guerrero; Oaxaca; Culiacán, Sinaloa… Ahora se trata de

una práctica enquistada en toda la República, desde Chiapas hasta Ciudad Juárez y Tijuana.

Conmueve a todas las clases sociales, a todas las Instituciones.

El movimiento sindical obrero.

En el mes de junio de 1958 la legislatura estaba por concluir; el sucesor sería Adolfo

López Mateos cuando el movimiento obrero sindical organizó varias movilizaciones de sus

agremiados; de manera sobresaliente lo hicieron los ferrocarrileros; Sindicato de Trabajadores

Ferrocarrileros de la República Mexicana, STFRM (cien mil afiliados) demandaban un ajuste salarial,

como consecuencia de la escalada de precios de los artículos básicos. Su petición era negociable, no

implicaba un problema mayor, no tenía un fondo político; sin embrago, la empresa (paraestatal) se

negó rotundamente aceptar el pliego petitorio.

El sindicato dirigido por Demetrio Vallejo emplazó a huelga; el Estado, propietario de la empresa

se

indignó, al Presidente en turno no se le debía contradecir por ningún motivo; el principio de autoridad

era innegociable, ya habían transcurrido dos sexenios en que los poderes extraordinarios permanentes

se acumularon hasta lograr convertirlo en un sistema de gobierno paternalista y autoritario que se fue

institucionalizando a través de los años; en él se ha dotado al Ejecutivo de poderes extraordinarios

permanentes que prevén un dominio absoluto de las relaciones de propiedad (artículo 27 de la

Constitución) y el arbitraje de última instancia sobre los conflictos que surgen entre las clases

fundamentales de la sociedad (artículo 123). 1

La protesta sindical se inició en junio de 1958; al no encontrar un acuerdo entre las partes en conflicto,

continuaron con los preparativos de la huelga, informando a otros sindicatos sus razones y

argumentos, lo que calentó el ambiente sindical nacional; el mes de septiembre tomaba posición el

nuevo Presidente Adolfo López Mateos ex Secretario de Trabajo (paradójicamente) ya que con la

experiencia adquirida y con conocimiento de causa, fue quien se encargaría de propinar el garrotazo a

todos los sindicatos en protesta de apoyo a los ferrocarrileros. Sabía que tenía que dar un escarmiento

ejemplar, no para replegar a los sindicalistas, sino para acabar de raíz con el problema.

El sindicato ferrocarrilero, dirigido por Demetrio Vallejo fue quien demandó un aumento de salarios;

la empresa (propiedad del Estado), rechazó la petición y se negó rotundamente aceptar y no hubo

acuerdos entre las partes. Los obreros presionaron a la empresa para lograr una mejora salarial y

1 Condés Lara Enrique, Represión y Rebelión en México. Tomo II (México 1959-1985) Ed. Porrúa México. Granada, España 2008. p.154.

convocaron UN PARO de labores durante dos horas. Esto motivó al sector empresarial a presionar al

Presidente Adolfo López Mateos, para que resolviera el problema, porque el abasto de mercancías

afectaría a la industria y al comercio; causando grandes pérdidas a toda la sociedad.

El día 28 de junio 1958, el Sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros de la República de México STFRM,

convocó una manifestación para informar su plan en defensa de los trabajadores; acudieron varios

organismos y público en general, se realizó en La Plaza de la Revolución en la ciudad de México; fue

interrumpida por la intervención del ejército y varios grupos policiales de la cuidad. Fueron allanados las

oficinas del sindicato en la capital.

La toma de la Sección XV, se realizó por conducto de 250 soldados más policías, a cargo del Coronel

Ernesto Díaz; cercaron el inmueble, el coronel ordenó preparar las arma y avanzar a bayoneta calada. La

turba penetró en las oficinas goleando con furia a los empleados y a las secretarias, le robaron sus relojes,

pulseras y otros objetos. El trabajador Andrés Montaño H. increpó a los soldados, la respuesta fue

contundente, lo dejaron inconciente, lo sacaron del inmueble y en un puesto de policía lo ejecutaron de un

tiro; una ejecución extrajudicial. A Román Guerra Montemayor, obrero ferrocarrilero en Guadalajara, fue

secuestrado por la policía militar, lo llevaron al Campo Militar # 1, Fue torturado hasta la muerte. Hubo otro

obrero asesinado por el ejército.

Simultáneamente se realizó el allanamiento de las oficinas del STFRM en

toda la república, en todas las se registraron actos violentos en desproporcionados y alevosos desalojos. En

ellos el ejército intervino con todas las agravantes de la ley: premeditación, alevosía y ventaja; contra

inermes empleados de oficina. En cada sitio hubo violencia, el allanamiento a los edificios sindicales se

hicieron sin ordenes judiciales ni la presencia de autoridades del Ministerio Público. Todos los actos fueron

realizados fuera de la ley.

A

ninguno de los responsables de la muerte de los tres obreros, fueron juzgados y ni siquiera fueron citados

al

Juzgado a declarar como testigos. Los asesinatos quedaron impunes.

Radio, televisión y prensa jugaron un papel muy importante en la creación y propagación del ambiente de

histeria anticomunista. Ilustrativo, aunque no exclusivo de esa publicación, lo que publicó Excélsior:

Los líderes a quienes el mismo Procurador General de la República López Arias inculpara de traición a

México: “traicionaron, primero, a los trabajadores y al sindicalismo mexicano; porque estamos seguros de

que la mayoría de los que laboran, repudian las actividades prosoviéticas y antinacionales. Ya es hora de

hacer una limpieza dentro de los sindicatos, y aun dentro de ciertas esferas oficiales, para que dejen de

socavar a nuestras instituciones los que operan en nombre de un llamado comunismo internacional.

Para los traidores a la clase trabajadora y a la Patria, ¡todo el rigor de la ley! Todo el Rigor de la Ley2 .

La insistencia de acusar a los sindicatos de estar influidos por socialistas de otros países, no fue avalada

con pruebas y testigos, eran invenciones perversas de los voceros oficiales y los medios de comunicación.

Lo peor de este argumento, es que ningún país miembro de la URSS, China y Cuba se dieron por aludidos, ni

protestaron públicamente para decir que ellos no tenían interés en intervenir en los asuntos políticos

internos del gobierno mexicano.

El movimiento de la izquierda mexicana, no tuvo apoyos de gobiernos extranjeros; caminó sola. En esto

residen las calumnia propaladas en todos los medios de comunicación comercial; si no las difundían, el

Estado, propietario de la empresa PIPSA (productora e importadora de papel) les negaba el crédito y la venta

2 Editorial de Excélsior, D. F., 31 de marzo de 1959. p. 6.

de papel a las editoriales y al radio y televisión. Les negaba los permisos correspondientes; era un chantaje.

Un agravante más, violatorio a los derechos constitucionales y democráticos.

En la ciudad de México, hubo cien detenidos; suceso que motivó a los obreros aumentar los paros a tres

horas desde el siguiente día y ordenaron expandir su protesta a toda la república. La empresa y el gobierno

cedieron a la presión; liberaron a los detenidos. El movimiento triunfo, salio fortalecido. (Tres obreros

asesinados) Las consecuencias de estas acciones se sucedieron de inmediato; el sindicato realizó una

reestructuración interna; se eligió una Dirección con varios cambios, en los que Demetrio Vallejo fue el líder

indiscutible. Al Presidente López Mateos no le simpatizó la nueva directiva, porque consideraba muy radical

e incontrolable. La empresa era propiedad del Estado, por lo que el Presidente se consideraba el Patrón; de

forma tajante rechazó los nuevos nombramientos, prefería a otros obreros que fuesen de su confianza,

corruptos, sumisos, corporativizados; como estaban controlados todos los empleados al servicio del Estado.

Quienes se encontraban atados de pies y manos, imposibilitados para defender sus derechos. Esta es la

tragedia del sector de trabajadores públicos. El STFRM, discutió en asambleas las propuestas del

Presidente y consideró que la elección de la nueva directiva era legal, democrática, apegada a los estatutos

del sindicato y no aceptó realizar cambios para satisfacer los deseos del Ejecutivo. Al ser rechazada de

manera inapelable, convocó asambleas para consensuar acuerdos y propuso parar las actividades en toda

la empresa.

Había transcurrido solo un mes, cuando se vuelven a parar los trenes; el 1 de agosto suspenden

labores durante tres horas; la respuesta del gobierno fue contundente; al siguiente día empleó al

ejército y policías para allanar oficinas y tomar bajo su control el sistema ferroviario en todo el país; la

operación fue gigante, sorprendió a todos los ciudadanos. Quienes a partir de ese operativo ya no

conoció las causas ni motivos de los acontecimientos, porque los medios de comunicación se aliaron

al Ejecutivo y tergiversaron la información. A partir de esa fecha, criminalizaron las actividades de los

sindicatos en paro y a quienes los que los apoyaron; fueron acusados de comunistas, agentes al

servicio de países de la Unión Soviética, traidores a la patria y otras descalificaciones.

El Presidente López Mateos, ordenó al ejército a romper la huelga; en un día cumplió su tarea, fue

seguida una persecución salvaje de trabajadores y de miembros de otros

sindicatos que los apoyaban; como del magisterio, telegrafistas, telefonistas, electricistas,

petroleros, médicos, estudiantes y público que asistió a los mítines de información en varias

ciudades del país. Las represalias laborales del Presidente fueron: cinco mil despedidos; a

siete mil les cancelaron el contrato; a quinientos jubilados les cancelaron la jubilación. Una

venganza gigante del Ejecutivo.

Al día siguiente, fueron detenidos dos cientos en la Capital; mil trescientos en Guadalajara;

cien en Monterrey; decenas en las siguientes ciudades: Puebla, Veracruz, Torreón, Matías

Romero.

En Guadalajara, los detenidos fueron trasladados a la XV Zona Militar, El Cuartel Colorado y

delegaciones de policía; algunos al Campo Militar # 1 en México.

Días después, Benjamín Méndez, gerente general de Ferrocarriles Nacionales de México, publicó en varios diarios una circular a jefes de departamento, superintendentes de división y de talleres, ingenieros y contadores de división y de talleres, con las dos siguientes disposiciones:

A partir de las 21:00 hrs. de hoy 3 de abril, suspéndase en forma terminante la

admisión de trabajadores ferrocarrileros que no han regresado al servicio,

cualquiera que sea su rama o especialidad de trabajo.

Esta disposición provocó un apoyo de las Cámaras de la Industria y Comercio, al

Presidente.

Demetrio Vallejo declaró que para levantar la huelga, exigía las siguientes condiciones:

1.- Para terminar el paro de labores en todas las secciones del STFRM, exigía que se diera

cumplimiento al reconocimiento de los comités locales y el Ejecutivo del sindicato.

2.- La puesta en libertad inmediata de todos los presos en todo el país.

3.- La reinstalación de todos los ferrocarrileros que hayan sido despedidos por apoyar este

movimiento.

4.- Cese de todas las represalias que se están cometiendo contra los trabajadores que

intervinieron en el conflicto.

5.- Restitución de los dirigentes Vallejistas.

Finalizó diciendo:

Es punible el procedimiento que se ejerce en contra los ferrocarrileros, con este modo de

proceder se demuestra una vez mas que en la mayoría de las organizaciones sindicales no se

les permite elegir a sus dirigentes.

El General Luís Cueto Ramírez, Jefe de la policía del Distrito Federal, declaró:

La libertad es una responsabilidad al servicio del bien general. Cuando el ejercicio de esa

libertad excede este límite, se convierte en libertinaje, es decir, en una conducta antisocial

que debe ser sancionada por el Estado en representación del pueblo.

Los miles de detenidos en toda la República, fueron procesados de manera pausada;

muchos fueron liberados, a otros se les siguió un proceso judicial por demás irregular, una

burla a la sociedad, porque los que fueron enviados a prisión, les imputaron los delitos de:

sedición, ataque a las vías de comunicación, resistencia de particulares, disolución social (es

decir, traición a la patria) y otros. Muchos de estos, su infracción fue asistir a un mitin

público de información.

Antes cito que en Guadalajara fueron detenidos mil trescientos ciudadanos; entre los cuales varios eran mis amigos, estudiantes, profesionistas, profesores; casi a todos los miembros del Partido Comunista y Juventud Comunista, etc. ¿Cómo se puede acusar a un ciudadano de traición a la patria, por asistir a un mitin? ¿Con qué pruebas? ¿Quién va a oponer resistencia al ser detenido por la policía y el ejército? ¿Cuál ley avala que soldados del ejército detengan, golpeen a los detenidos los retengan en inmuebles militares y amenacen a sus familiares? Se vulneraron lo artículos constitucionales: 13, 16 y 21.

Esto es una forma de terrorismo de Estado.

Todos los presos estaban ejerciendo sus derechos constitucionales; de reunión, de asociación y libertad de expresión.

Lo peor de este asunto es que muchos presos permanecieron ONCE AÑOS encerrados, ¡por haber asistido a un mitin!, se denota que la mentalidad del jefe de gobierno tenía rasgos de paranoia antiroja. Miraban comunistas en todas partes. Temían verse invadidos por el socialismo. Se criminalizaron los actos de protesta, de manifestación; se prohibió la libertad de expresión; así fueron los casos del periodista Filomeno Mata, José Revueltas y el pintor, David Alfaro Siqueiros, conocidos y laureados ampliamente en varios países

Pintor y periodista formaban parte del Comité Nacional por la Liberación de los Presos Políticos y la Defensa de las Garantías Constitucionales.

Quienes denunciaron en la prensa y en declaraciones en Venezuela respectivamente, los errores del Presidente López Mateos, por ese motivo los dos fueron llevados a la Prisión de

Lecumberri, con sentencias de ocho años; estos casos son solo un

uso de un aparato de fuerza por demás excesivo al ser aprehendidos.

ejemplo. Sin detallar el

Los presos fueron seleccionados de acuerdo a la relevancia de en sus actividades políticas; entre ellos estuvieron los líderes del movimiento sindical: por citar unos ejemplos, Demetrio Vallejo M., Eladio Alemán, Molina. J, Jesús Araujo Andrade, Miguel Aroche Parra, Enrique Caballero Zárate, Valentín Campa Salazar, Francisco Carballo Sandoval, Julián Cárdenas Espejel, Máximo Correa Camargo, Dionisio Encina Rodríguez, Pedro Espinosa Valdés, Enrique Hernández Camarena, Manuel Jiménez Ramírez, J. Guadalupe López Vargas, Filomeno Mata Alatorre, Alejandro Pérez Enríquez, Hugo Ponce de León Rodríguez, Gilberto Rojo Robles,

Rosendo Sánchez Baños, Antonio Sánchez Rodríguez, José Guadalupe Zuno Arce, y muchos más.

Portada del diario EL INFORMADOR de Guadalajara,5 de agosto de 1958. 30

Portada del diario EL INFORMADOR de Guadalajara,5 de agosto de 1958.

El golpe asestado al sindicalismo nacional fue contundente, se terminó de raíz la disidencia; eso deseaba el Presidente, no tener oposición para hacer los desmanes políticos a su gusto. Y lo logró, además allanó el terreno a sus sucesores, quienes actuaron de manera despótica, paternalista y criminal.

Pero la ilegalidad de la acción policiaco-militar y del proceder gubernamental no pudo esconderse fácilmente. En realidad, el gobierno mexicano había roto el orden legal para mantener el orden político. El Consejo Directivo de la Barra de Abogados enumeró las graves irregularidades cometidas, se ha llegado al conocimiento de que ha habido concentraciones de civiles en campos militares; de incomunicaciones inconstitucionales con todas sus consecuencias; de detenciones que carecen de los requisitos exigidos por la ley y hasta en contra, en ocasiones, de sujetos aún no identificados; de traslado de detenidos fuera de la jurisdicción de los jueces competentes; de violaciones abiertas a las normas constitucionales relativas a la consignación de los detenidos; de restricción a la libertad de prensa y de violaciones cometidas por diversas autoridades a las garantías de reunión pacífica y de libre asociación.

La oposición a partir de esos sucesos, quedó dispersa, escarmentada, temerosa pero tenía

que continuar sus actividades, sobre todo la lucha por la liberación de los PRESOS

POLÍTICOS, a quienes el Estado no aceptaba reconocer; con su discurso retórico los definía

como políticos presos, porque habían delinquido, no porque militaran en un partido o se

dedicaran a la política. Eran ridículos sus argumentos y calumnias.

La corporativización de la FEG

Genaro Cornejo, presidente de la FEG y sucesor de José Guadalupe Zuno, cesó todo apoyo y solidaridad a los presos, acabó de tajo con el interés de los estudiantes por involucrarse en los problemas sociales de Guadalajara y de México, marcó el punto de inflexión en contra de la tradición comprometida y consciente de la juventud en búsqueda de sus razones de ser.

Aprender a luchar como un ente social responsable y útil a sus semejantes era parte esencial

del universitario. No limitarse al aspecto técnico, rezagado como estaba por falta de recursos, en programas de estudio, métodos de enseñanza, laboratorios y bibliografía (las facultades de ingeniería del Instituto Tecnológico de Guadalajara y muchas escuelas más, tenían un salón para bibliotecas pero con poco libros). Posteriormente el PCM consideraba urgente una Reforma Democrática de la Educación Superior.

Para distraer a la juventud y desviar su atención sobre asuntos sociales con tal de evitar cualquier discusión referida a esas mismas cuestiones, incluyendo la precariedad en que se encontraba la educación pública, el deporte se presentaba como una alternativa digna de llenar el espacio de las reflexiones colectivas de los estudiantes. El fútbol era ya desde entonces una oferta oficial de cultura.

Las condiciones imperantes en Guadalajara obligaban al Estado a controlar y maniatar a los estudiantes, impedir que sus demandas progresistas se desarrollaran. El Gobernador necesitaba un testaferro a quien encomendarle la tarea de controlar a todo el sector progresista que participaba en la Universidad de Guadalajara, Escuelas Secundarias y Escuela Normal de Maestros. Necesitaba entregarle la FEG a alguien para que desde ahí, le hiciera el trabajo sucio. Buscaba el compromiso de que los estudiantes no molestarían al Gobernador y éste, a cambio, no intervendría en las decisiones internas de la federación.

Carlos Ramírez Ládewig fue el favorecido, y fue elegido como capo. Como si de una mafia o banda se tratara.

¿Cuál era la función de una persona ajena en la dirección de la FEG? Si los estudiantes ya habían elegido a su Presidente. Peor aún es que su nuevo jefe no poseía nombramiento alguno que lo acreditara como funcionario de la universidad ni como estudiante siquiera, lo que no impidió que tuviera como incondicional al Presidente de la FEG en turno, el primero fue Genaro Cornejo. A partir de ahí, sobrevino la apatía generalizada de los estudiantes respecto a los asuntos sociales.

En lo sucesivo la organización estudiantil fue corporativizada al Estado, al que serviría para someter a los estudiantes a sus designios y evitar problemas y conflictos. Todo en detrimento del ejercicio democrático en el interior de escuelas y facultades. Carlos Ramírez L., fue

quien a partir de entonces manipuló a los presidentes de las sociedades de alumnos de todas las escuelas y facultades de la Universidad de Guadalajara, Escuelas Secundarias y Normal de Maestros. Hizo uso del chantaje, amenazas, golpes físicos, morales, expulsiones y asesinatos.

Así se manifestó que la educación pública en México, se encontraba en crisis.

Todos sus colaboradores cercanos sabían que era un desequilibrado mental; sufría alteraciones nerviosas que lo transformaban en un hombre violento y obsesivo. Sembró el terror dentro del estudiantado, ganándose el “respeto” de todos, incluido el personal técnico y docente de las instituciones estudiantiles públicas.

El triunvirato ataca coordinado.

De manera ordenada y en connivencia; el Estado, el ejército e Iglesia se organizaron para obstaculizar el avance de las organizaciones de izquierdas de México; los tres suman sus armas para impedir el resurgimiento de la disidencia al estado que recién había aplastado al movimiento obrero.

Era el momento propicio para enajenar al sector estudiantil; para hacerlo más manipulable y sumiso; era el tiempo de La Guerra Fría, cuando la Cacería de Brujas (delación y detención de comunistas o con ideologías de izquierdas) campeaba por todo el mundo occidental, se acusaba de comunistas a cuanto disidente y opositor al gobierno se ubicara. El fantasma del comunismo recorría los continentes, México no iba a ser la excepción; de manera orquestada, igual que en varios países, la reacción se fundió en un aparato represivo; así, El Estado, la iglesia y medios de comunicación, atacaron al centro e izquierdas de la política mexicana, los partidos políticos: PCM, PPS, Revista Política, Partido Comunista Espartaco, todos los grupos de izquierda, fueron violentamente avasallados, se acosaba, amenazaba, perseguía, detenía, señalaba; sin orden judicial alguna, sin probar ni comprobar delito alguno, las autoridades actuaron fuera de la ley.

En Guadalajara los presos del movimiento ferrocarrilero quedaron en el olvido; de ellos

sólo los recordaban con insultos, ofensas y calumnias, vertidas en las columnas de los mediocres periódicos, radio y la TV el triunvirato de siempre: El Estado, el Ejército y la

Iglesia católica cómplices del capital.

.

El Estado, en los juzgados, aplicando los artículos 145 y 145 bis, del código penal, relativos a la Disolución Social; o sea, acusar a los obreros presos del delito de Disolución Social¡ Traición a la Patria!; a pesar de que era aplicable a espías en el momento que el país se encontrara en un conflicto bélico internacional (La huelga de los ferrocarrileros tenía como fin asuntos laborales). También fue muy activo en sus artimañas jurídicas, al declarar ilegales las huelgas obreras.

La intervención del Ejército para reprimir a los manifestantes; los cuerpos policiales actuando de forma brutal, sin respetar ningún derecho de los detenidos, a quienes siendo ciudadanos civiles, se les encerró en Cuarteles Militares; cateando domicilios, ofendiendo a los familiares, sin presentar la orden judicial correspondiente; no cumplía con los plazos de detención; también arbitrariamente: interrogaba, torturaba, chantajeaba antes de presentarlos ante las autoridades judiciales y no permitía a los reos nombrar un abogado defensor; ni el Abogado de Oficio, como lo establece la ley. Remataban la faena robándose cuanto objeto de valor o de su agrado encontraban en los inmuebles allanados. Algunos obreros fueron ejecutados de manera extrajudicial.

Los medios de comunicación, tildaban a los obreros de “vende-patrias”, agentes de Moscú, Pekín y La Habana. Denigraban todas las manifestaciones de protesta, los reporteros gráficos eran auténticos agentes policiales; sus fotografías servían para identificar a los asistentes a mítines, marchas y asambleas, las fotografías iban a la colección de los archivos de las múltiples oficinas de represión como El Servicio Secreto, Policía Judicial, Policía Militar, Policía Municipal, Secretaría de Gobernación, Policía Rural, Dirección Federal de Seguridad, Inmigración y la CIA.

Los periódicos a 8 columnas con titulares de prensa amarilla con epítetos de la peor calaña, presentaban la noticia más esperada, por ejemplo:

MUEREN 4, 6, ROBA-VACAS. CAE PRESO PELIGROSO COMUNISTA. CONJURA DE APATRIDAS CONTRA MÉXICO CONJURA ROJA CONTRA MÉXICO. PRESOS 4 AGENTES DE MOSCÚ. FIDEL CASTRO EXPORTA SU REVOLUCIÓN EL TERROR ROJO NOS AMENAZA.

Y la iglesia católica; desde el púlpito, los acusaba de comunistas, de terror rojo, enemigos

de dios, enemigos de la libertad, ateos, herejes, etc. su ataque a las izquierdas no solo se

redujo a los sermones de curas insignificantes de capilla pueblerina, llegó hasta la más

alta jerarquía, obispos y cardenales. José Garibi Rivera, de Guadalajara, fue nombrado

Cardenal. Con el nombramiento, la comunidad católica, especialmente la tapatía,

consideraba que la ciudad tenía que transformarse, tenía que ser “otra…una Guadalajara

llena de amor, una Guadalajara limpia y una Guadalajara de paz…” Ser un pueblo que

nunca pierde la esperanza es algo que siempre nos ha caracterizado.

Uno de los puntos que el jerarca del Vaticano destacó a la hora del nombramiento de los nuevos “príncipes” de la Iglesia, fue que el aumento de cristianos en el mundo exigía nuevos pastores, al mismo tiempo que se pretendía combatir “el azote del comunismo” en el mundo, que, según el Pontífice, tanto daño hacía al cristianismo. En el contexto internacional, esto era parte del proceso de secularización al que estaban sujetas las distintas iglesias, y en el caso de México, el nombramiento de Garibi marcó una nueva etapa en las relaciones entre el Estado y la Iglesia 3 .

3 El Informador, 18 de noviembre de 1958.

A partir de la llegada de cardenal Garibi se organizaron múltiples frentes y grupos de extrema

derecha, de signo militar, en el Archivo General de la Nación, se encuentran miles de

documentos similares; donde se demuestra la historia de acciones criminales de estos

grupos de extrema derecha, auspiciados por el clero, y tolerados por el gobierno, “laico”.

MURO, ACJM, FREU, etc.

La derecha en la DIRECCION FEDERAL DE SEGURIDAD. Documentos en el Archivo General de la Nación.

El 12 de marzo de 1961, la DFS reportaba sobre la carta de Manuel A. Flores a José Pagés Llergo, sobre un artículo publicado en el número 557 de la revista Siempre!, firmado por Elizondo y referente al MURO. (DFS, 63-1-64, H 191, L 24). El 20 de octubre de 1961 la DFS reportaba que en el casino universitario de Guadalajara, el 18 de octubre se proyectaron películas anticomunistas sobre Cuba, prestadas por el consulado de Estados Unidos. (Exp. 100-12-18-6, H 125, L 1).

El 27 de abril de 1967, en una asamblea en el auditorio Justo Sierra (expediente 63-1-67 H 198 L 47), González de Alba dijo que “ya era del conocimiento del estudiantado de dicha Facultad la agresión de que fue víctima un grupo de compañeros que se encontraban custodiando el edificio del propio plantel, en virtud de que había sido tomado para realizar un paro de 2 horas en apoyo a los estudiantes de Sonora y e Tabasco…señaló que los atacantes habían sido elementos pertenecientes al MURO”.

El 13 de mayo de 1967 en Excélsior se publicó una inserción pagada donde se mencionaban los ataques del MURO contra Enrique Semo y José Luís Ceceña (expediente 11-4-67, H 1,80, L 19).

El 23 de junio de 1967, la DFS informaba que “con motivo de las sociedades secretas, que han sido desaprobadas, tanto por el cardenal Garibi Rivera, como por el arzobispo primado de México, por tal motivo esta agencia envía fondos a la “Organización” para sus actividades anticomunistas, al objeto de propiciar desórdenes y presionar así al gobierno para obligarlo a aceptar las presiones norteamericanas” (Exp. 15-3-67, H 72, L 9).

El 14 de agosto de 1967, la DFS reportaba que dos días antes (DFS 63-1-67, H 226, H49), el Frente Depurador de Medicina, dirigido por José Manuel Pereda Crespo y Rolando Rivera (O Rivera Sánchez) distribuía una carta abierta a Barros Sierra donde le piden la renuncia de Carlos Campillo Sáenz como director de esa facultad. El Frente Universitario Mexicano, FUM, afín al MURO, denunció ante la PGR y la Secretaría de Gobernación, la acción subversiva de Manuel Marcué Pardiñas, Eli de Gortari, Heberto Castillo…” (Consuelo Sánchez “Cronología del movimiento estudiantil mexicano de 1968”). Reporte sobre antecedentes y actividades de Pablo González Casanova, quien “asesora a los directivos del círculo de estudios mexicanos socialistas de la UNAM y a los del Partido Socialista Progresista de la misma, para que eviten la infiltración de grupos de derecha en esa casa de estudios (DFS, 11-4-68, L 27, H 140).

El 15 de marzo de 1968, con motivo de la detención de estudiantes preparatorianos de la UNAM, se había estado repartiendo en CU un volante contra Mendiolea y Cueto porque “en lugar de ordenar que se frenaran los desmanes que estaban cometiendo elementos del MURO” detuvieron a varios preparatorianos (Exp. 63-1-68, H 205, L 55).

El 22 de marzo de 68, el procurador general del DF envió a José Manuel Pereda Crespo a la cárcel de Coyoacán (DFS 63-1-68, H 255, L 55) como presunto responsable por el robo de 2 mil 500 expedientes del Departamento de Psicología Médica, sustraídos el día 3 de marzo “el anterior envío fue con conocimiento y a solicitud del rector de la UNAM, Javier Barros Sierra”. El 23 de marzo de 68, la DFS reportaba que le día anterior en Excélsior se publicó el desplegado Gangsterismo en la UNAM, donde se decía que José Manuel Pereda Crespo fue secuestrado el día 21 “por el único crimen de haber denunciado virilmente los malos manejos y fraudes de Campillo” (DFS 63-1-68, H 257, L 55).

El 27 de marzo de 68 (DFS 63-1-68, H 326, L 55), reportaba la DFS que el día anterior en el auditorio de la Facultad de Medicina se efectuó una asamblea donde Roberto Castañón Romo, presidente de la sociedad de alumnos, dijo que en días pasados, la mesa directiva pidió a Barros Sierra su ayuda para que Pereda Crespo pudiera salir en libertad bajo fianza, pero el rector les dijo que “por un error y mal procedimiento de la defensa” se le había dictado auto de formal prisión.

Contraofensiva.

Ante el panorama nacional descrito, a diario llegaban las noticias de los éxitos de la URSS, China, la Revolución Cubana, entre las más impactantes fue La Campaña Nacional de Alfabetización; que se proponía erradicar el analfabetismo en toda la república cubana en un año. La misma campaña que hacía mucha falta en México, imitarla era un reto a nuestro gobierno demagogo y represivo. (El analfabetismo en México rondaba el 40% de la población) La Reforma Agraria Integral; causó fuertes discusiones entre los estudiantes, y varios temas más. Los viajes a Cuba en barco, con un coste bajo, también entusiasmó a muchos compañeros. Fueron miles de estudiantes de todo el continente; pero aún así no nos fue posible viajar a la isla por falta de recursos económicos a conocer in situ los éxitos del vecino país. El viaje fue pospuesto para otra ocasión.

Como puede apreciarse, los medios de comunicación, maniobraban para reducir o ridiculizar al gobierno de Fidel Castro Ruz. Se atrevieron a decir que nuestra revolución era mejor. A sabiendas que la revolución mexicana ya había sido enterrada tiempo atrás. La sepultó el partido en el poder PRI; modificando o abrogando los artículos constitucionales relativos a los servicios sociales; propiedad de la tierra; derechos laborales y muchos más. que caracterizaban a la constitución como progresista y revolucionaria en 1927.

Nos causaban risa sus comentarios; como si de tontos se tratara, acusaban a la Revolución de Cuba de implantar el socialismo a base de terror y expropiando a los auténticos dueños de los bienes inmuebles y demás medios de producción; una acusación fue la de negar a Dios, ser ateos e hijos de Satanás, satélite de Moscú; enemigos del progreso, y la máxima

descalificación fue enemigos de la libertad ,

por el simple hecho de de haberse manifestado en los mítines de solidaridad con los obreros presos; por realizar una huelga a la que tenían legítimo derecho. Y no solo eran obreros, también estudiantes, escritores e intelectuales. Lo notable fue que toda la prensa cínica al

unísono, criticaba al modelo cubano.

cuando en México las prisiones estaban llenas

En México la Revista Política, de M. Marcué Pardiñas jugó un papel muy importante; agrupó a los mejores periodistas que lograron contrarrestar los embates de la derecha pro-oficial; publicando los discursos íntegros de Fidel Castro, desbaratando las insidias del imperialismo yanqui y del gobierno mexicano. Como no podía ser de otra manera; el acoso a los periodistas se hizo presente. Al director lo amenazaron varias ocasiones y el final de la revista POLITICA fue el mismo que el del periódico El Machete órgano del Partido Comunista Mexicano, destruyendo la imprenta, clausurado y encarcelados sus colaboradores.

En 1925 el órgano del Partido Comunista Mexicano (PCM); este periódico tenía como lema “El Machete sirve para cortar caña, para abrir las veredas en los bosques sombríos, decapitar culebras, tronchar toda cizaña y humillar la soberbia de los ricos impíos”.

“El Machete”, que el 16 de septiembre de 1939 cambió su nombre a “La Voz de México”, adquirió gran importancia en la vida política de México, ya que fue el difusor de las ideas comunistas y la experiencia soviética, incluso en los años 1929 a 1934, en que el PCM fue declarado ilegal por el presidente en turno Plutarco Elías Calles.

¡He aquí la fanfarroneada “Libertad de Expresión” del PRI-gobierno!

Influencia de la Revolución cubana.

Por contraparte a la campaña anticomunista orquestada por el triunvirato antes descrito; surgió la enorme influencia de la Revolución Cubana, colmada de éxitos sociales y políticos ante el panorama mundial, se citan dos documentos históricos al respecto. “Las Declaraciones de La Habana”

Incendiarios discursos del Comandante Fidel Castro, incitando a las rebeliones continentales para su independencia económica, política y por el socialismo ante miles de Delegados, representantes y personalidades latinoamericanas, asiáticas y africanas, a escasos 250 kilómetros de distancia del Tío Sam. Auténtica afrenta imperdonable por el gendarme del mundo, intolerable para el presidente en turno del Imperialismo Yanqui; Jhon F. Kennedy. El

mundo se estremeció.

Primera Declaración de La Habana

El 2 de septiembre de 1960, el pueblo de la capital en representación de todo el pueblo cubano, se reunió en la Plaza de la Revolución, en una Asamblea General Nacional, con el fin de condenar la declaración de una conferencia de la OEA, que se había desarrollado en la ciudad de San José de Costa Rica, donde Cuba fue acusada de haber realizado una Revolución liberadora, con el apoyo de la Unión Soviética.

En aquella histórica asamblea, se expuso también, el derecho de los campesinos a la tierra, de los obreros al fruto de su trabajo, de los niños a la educación, de los enfermos a la asistencia médica y hospitalaria; de los jóvenes al trabajo; de los estudiantes a la enseñanza libre, experimental y científica; de los negros y los indios a la dignidad plena del hombre; de la mujer a la igualdad civil, social y política; del anciano a una vejez segura; de los intelectuales, artistas y científicos a luchar, con sus obras, por un mundo mejor; de los estados, a la nacionalización de los monopolios imperialistas; de los países al comercio libre con todos los pueblos del mundo, de las naciones a su plena soberanía.

Segunda Declaración de La Habana

En este incendiario discurso, Fidel Castro analizó de forma cronológica, sistemática y profunda la represión del imperialismo sobre los países de continente Americano y el Caribe. La soberanía de esos Estados es destruida, mancillada.

Los recursos naturales de todo el continente son saqueados de manera irresponsable y leonina.

La política de estrangulamiento de la soberanía tuvo su punto culminante en la reunión en Uruguay, donde se condena a Cuba a ser expulsada de la Organización de Estados Americanos (OEA).

También aprovechó el yanqui anular el derecho de autodeterminación de los estados y se aprobó la consagración del odiado derecho a la intervención yanqui en los asuntos internos de América.

USA logró de esa reunión expulsar a Cuba acusándola de tener relaciones extra continentales y ellos las tienen con todas la alianzas militares de mundo OTAN, SEATO, CENTO; ahora era necesario agregar la OEA, con poderes para intervenir el ejecito yanqui en asuntos internos, en aras de la libertad. Así de una manera cínica los imperialistas terminaron muy ufanos.

En esta histórica Declaración se puede resumir que surgieron importantes conclusiones, como por ejemplo:

Que el deber de cada revolucionario es hacer la revolución. Esta frase fue dirigida a los izquierdistas de café, aquellos que en la práctica no se atrevían a trabajar ni organizar a las masas para enfrentarse a los gobiernos reaccionarios y corruptos.

Que a cambio de expulsar a Cuba de la OEA, La gran humanidad ha dicho: !Basta! Es un slogan que dio la vuelta al mundo durante décadas.

Que la revolución la hacen los pueblos. La revolución no se exporta; como se acusó a Cuba de promover y financiar a los disidentes en el continente…

Lo relevante de la asamblea fue que acudieron representantes de casi todos los países de América y varios de África y Asia. De México asistieron delegados de los partidos de izquierda y el Gral. Lázaro Cárdenas; quien fue aclamado por la asamblea en La Plaza de la Revolución.

El inicio de mi participación.

Ante el panorama agitado descrito arriba, se hacía necesario aportar un grano de arena de forma real y activa, ignorando en ese momento la estructura, capacidad de acción y ambición de poder de las organizaciones de izquierdas.

El recién aplastado movimiento sindical-popular, no mostraba indicios de resurgir a corto plazo; fueron desmesuradas las medidas adoptadas por el Estado, a todas luces fuera de la ley. La juventud estudiosa se hizo más apática, no se comentaba ningún suceso social; salvo

por quienes fueron afectados directamente por un familiar o amigo muy íntimo, llevaba a la Facultad de Ciencias Químicas el tema de los obreros presos y despedidos (Diez mil). Se llegó a decir que al declararse en huelga los ferrocarrileros, telegrafistas, telefonistas, etc. se propiciaba el golpe de Estado, eso publicaba la prensa amarillista; como la Cadena de periódicos García Valseca: El Sol y El Occidental y El Informador, en Guadalajara para justificar la desproporcionada represión del gobierno a las organizaciones obreras, populares

y campesinas.

Los estudiantes no participaban en política; pero no por ser cobardes, sino porque se desató una campaña mediática perversa para desinformar a los ciudadanos sin explicar las razones

y causas de la huelga obrera. Ante el ambiente opresivo, convulso y agitado, me impulsó a

ingresar a una organización política de izquierda; como se puede comprender, no había muchas opciones, dado el estado de vigilancia policial en que se encontraba la ciudad, por efecto del movimiento obrero recién desintegrado. Opté por La Juventud Comunista de México. Para desde ahí luchar junto con otros compañeros, contra los excesos de injusticia, represión, corrupción y falta de libertad política que asfixiaban el ambiente. Así fue cómo de espectador pasivo pasé a ser un activista militante; estudiaba entonces los últimos cursos de la carrera universitaria de Ingeniería Química.

El Movimiento de Liberación Nacional (MLN)

En marzo de 1961 los delegados de una veintena de países latinoamericanos se reunieron en México en lo que llamaron la Conferencia Latinoamericana por la Soberanía Nacional, la Emancipación Económica y la Paz. Tras el evento, se encontraba la conjunción de fuerzas políticas de casi todo el continente en defensa de la revolución cubana amenazada e implicaba el paso de muchas de ellas a una actitud más agresiva y militante, como ocurrió con los cardenistas, por ejemplo. En 1962 cuando el desembarco contrarrevolucionario en Bahía de Cochinos, Cuba, el general Cárdenas llegó a convocar a la organización de milicias en defensa de la revolución cubana. A pesar del mutismo de la prensa nacional sobre el evento. En una gira de destacados dirigentes nacionales en Guadalajara, conocí al Ing. Cuahutémoc Cárdenas S. La reunión tuvo lugar en un salón de La Gran Logia Masónica, a la que asistimos unas 60 personas, la ciudad se aproximaba al millón de habitantes; las masas no llegaban. Era crítico y preocupante. Aun así hubo un apagón de luz a media reunión; como para sabotear el acto, como si el Estado se preocupara por la asistencia de unos pocos ciudadanos.

El MLN en Jalisco no tuvo mucho eco y apoyo, en comparación con otros estados como

Michoacán, Distrito Federal, Baja California, Coahuila, Sonora, etc. donde cientos de miles

de obreros, campesinos, funcionarios y estudiantes lo impulsaron muy alto

El ex

presidente Cárdenas, el Gral. Heriberto Jara y muchos líderes de gran prestigio,

abandonaron el MLN, argumentando que si se transformaba en partido político para

contender en las elecciones presidenciales, ellos no podían continuar, puesto que eran

miembros del PRI. Este camino lo siguieron otros dirigentes del Partido Popular Socialista,

como Vicente Lombardo Toledano y muchos más. La ambigua actitud del General Lázaro

Cárdenas, la mostró en varias ocasiones como cuando se abocó a participar en la

organización de La Central Campesina Independiente, nunca renunció a su partido el PRI.

Sin embargo, no se trataba solamente de un apoyo al proceso cubano; explícitamente la

reunión acordó alentar movimientos populares y antiimperialistas con un programa

democrático avanzado, como lo ejemplificó el propio MLN.

El MLN era más que un organismo de unidad de fuerzas democráticas y antiimperialistas,

Por el carácter de masas que cobró, su extensión nacional y el programa adoptado, creaba

la oportunidad de múltiples vínculos entre los participantes; ya en el curso mismo de la

Conferencia Latinoamericana las delegaciones de campesinos mexicanos efectuaron un

intercambio de puntos de vista y formaron un comité, iniciaron contactos que fueron el

antecedente de la organización que cristalizara en la Central Campesina Independiente

(CCI); del mismo modo articulado al movimiento -pero con muy distinto carácter- nacería

también el Frente Electoral del Pueblo.

Por lo anterior, se explica como el MLN fue, durante los primeros años de la década, una

vigorosa organización cuyas movilizaciones y declaraciones publicas presionaban sobre el

gobierno e incidían en el rumbo de la política exterior e interna del régimen.

En el proceso de la constitución del MLN se acusó de forma intensiva a los generales

Lázaro Cárdenas y Heriberto Jara de ser los instigadores de dicha formación. Se dijo que

eran traidores a México y según eso estaban en la mira de las fuerzas más reaccionarias del

país. Sin embargo los hechos son contundentes de que no eran ellos los elementos

peligrosos para organizar al campesinado sino que personas como Rubén Jaramillo, quien

desde la sierra del estado de Morelos que comandaba un grupo de campesinos armados de

autodefensa quien participó activamente en la organización de la CCI al ver el peligro que

representaba, el presidente Adolfo López Mateos, le propuso que dejara las armas y se

bajara de las montañas, Rubén aceptó la promesa e inició la lucha legal por la tierra y el 23

de mayo de 1962 fueron secuestrados por 60 soldados y ejecutados por el capitán José

Martines Sánchez en Xochicalco, Morelos: Rubén Jaramillo, su esposa Epifanía Ramírez de

47 años embarazada y sus tres hijos: Enrique de 20 años, Flemón de 24 y

Ricardo de 28 años.

A todos les dieron el tiro de gracia. Macabro asesinato múltiple 4 .

El presidente Adolfo López Mateos lo traicionó, como le sucedió que a Emiliano Zapata.

4 Martínez Verdugo Arnoldo ed. Historia del comunismo en México. México, Grijalbo 1985. p 201.

El Frente Electoral del pueblo (FEP).

Una vez constituido el FEP con la finalidad de participar en la elecciones presidenciales de

1964, según la ley electoral se requerían 75 mil firmas de adhesión al partido. Al estado de

Jalisco le correspondió recabar dos mil firmas… ¡Y a reunirlas! en un estado con mas de tres

millones de habitantes aparentemente era fácil; sin embargo no lo fue. Era necesario de ir

casa por casa en las colonias obreras y populares; como las del Fresno, Morelos, Industrial y otras, los colonos nos escuchaban con atención, muy tranquilos e interesados, nunca

tropezamos con personas afiliadas al PRI o PAN, tampoco nos acusaron de ser agentes de

ideas ajenas a las mexicanas, etc. Fue una experiencia muy interesante y aleccionadora

donde aprendimos a explicar nuestro programa y su finalidad.

A la hora de firmar la adhesión, se presentó muy frecuentemente que los hombres sí

firmaban, pero no permitían que su mujer lo hiciera también. Cuando les proponíamos que

compraran un bono para financiar la campaña del FEP, tampoco estaban en condiciones de

colaborar. Fue un trabajo artesanal muy arduo, la jornada se alargaba mucho y era difícil

regresar a casa y volver a las colonias el mismo día. Terminábamos rendidos, íbamos

acompañados de tres en tres compañeros.

Para difundir la aparición del FEP hacíamos pintas en los muros y carteles pegados por toda

la ciudad. Tarea que nos echamos a cuestas. La policía ya conocía a los militantes del PCM y

JCM de viejo cuño; ya estaban todos en sus archivos, por lo que la tarea la realizamos los

nuevos militantes. Así creímos pasar inadvertidos por los guardianes del orden. En una

ocasión salimos en motocicleta a pegar propaganda. Cuando ya casi terminábamos, un

coche frenó intempestivamente, retrocedió hacia nosotros y en eso nos fugamos en la moto,

descendieron del coche y arrancaron los carteles y nos persiguieron. En un semáforo en alto

nos pasamos y ellos tuvieron que detenerse, perdiendo el rastro; --- Era la policía secreta,

vestida de civil, por supuesto ---

No se podía hacer propaganda política de ningún tipo.

Terminamos de recabar las firmas en los plazos fijados. Una vez cumplidos los requisitos de

La Ley Federal Electoral, se hicieron los preparativos de la Asamblea Estatal Constitutiva que

debía ser Notariada. Las miseria en la que trabajábamos eran extremas, no había dinero ni para pagar al Notario Público.

Se alquiló un local donde se reunían los afiliados; para distribución de tareas, propaganda, información, etc. ahí mismo se realizaría la Asamblea Estatal Constitutiva; pero el local era muy pequeño y se debían reunir un mínimo de quinientos afiliados, por lo que se optó por hacerla en plena calle, bajo el sol…

Llegó el día de la asamblea, la policía, secreta, chivatos y demás agentes del gobierno hicieron acto de presencia antes que los militantes; también llegaron más de cien campesinos, obreros y jóvenes quienes recorrieron caminado a pié 40 kilómetros desde el Ingenio azucarero Tala, encabezados por el compañero José Flores Ramos. con lo que se rebasó con creces los afiliados necesarios. Fue todo un éxito la asamblea.

Después de unas semanas, se presentaron en mi casa cuatro agentes de la Secretaría de Gobernación, así se identificaron. --- ¿Vive aquí Héctor Guillermo Robles Garnica?

---Sí señores a sus órdenes---contesté

--- ¿Porqué? ---Interrogué.

---Porque estamos identificando a los comunistas traidores a México.

La Ley Electoral dice que se deben verificar los datos de los miembros afiliados presentados

a la Secretaría de Gobernación; pero no que los agentes amenacen a los firmantes. Ya no pregunté más. Se despidieron con una amenaza.

_ ¡Ándate con cuidado cabrón!

Azotaron la puerta y se fueron.

Ellos ya tenían identificados, con datos y dirección incluida de todos los miembros del FEP. Era tiempo de campaña electoral Presidencial; basada en la represión general, a todo lo que se manifestara como disidente. No había margen democrático para nada. La precaución era básica; pero la movilización era necesaria.

Pasados unos días y a medida que se iban cumpliendo con los requisitos para el registro del Frente, las personas más relevantes que participaban en la campaña, se fueron deslindando de su compromiso; como los generales Lázaro Cárdenas y Heriberto Jara también Vicente Lombardo Toledano; argumentaron que como ya eran miembros de PRI y PPS respectivamente, no podían continuar participando en el FEP.

El FEP llevó a cabo su Asamblea Nacional Constituyente y de Registro los días 26 y 27 de junio de 1963, luego de haber realizado asambleas estatales y una amplia campaña de afiliación en el país, a lo largo de dos meses. Al evento concurrieron 23 representaciones estatales que sumando alrededor de 400 delegados, aprobaron Programa, Declaración de Principios y Estatutos; eligieron un Comité Ejecutivo Nacional de 60 personas y una Comisión Nacional Central Ejecutiva integrada por Renato Leduc, Ramón Danzós Palomino, Braulio Maldonado, Raúl Ugalde, Manuel Terrazas, Alfonso Garzón Santibáñez, Mario Hernández, Dolores Sotelo, Arturo Orona, Fausto Trejo, Javier Fuentes Gutiérrez, Gilberto Rincón Gallardo, Arturo Ortiz Marbán, Antonio Karam y Juan de la Cabada. Ramón Danzós Palomino fue nombrado candidato a la Presidencia 5 .

No obstante haber cumplido con las normas establecidas por la Ley Electoral el presidente Adolfo López Mateos negó el registro dejando fuera de la participación electoral al FEP. Así de un plumazo autoritario pasó por encima de las leyes vigentes y dejó fuera de la contienda electoral a la izquierda mexicana.

El registro del FEP fue negado, pero los datos personales de los militantes fueron usados por los organismos policiales y militares para acosarlos, hostigarlos, perseguirlos, detenerlos y encarcelarlos.

5 Condés Lara Enrique, Represión y Rebelión en México. Tomo II p.314

El Día del Estudiante.

El día 23 de Mayo se celebraba en Guadalajara el día del Estudiante. Se hacían algunas actividades donde se divertían y entre ellas se celebraba un desfile por todo el centro de la ciudad. Ese día coincide con el aniversario del asesinato de Rubén Jaramillo y su familia por lo que esto era motivo de hacer la denuncia política del acontecimiento así como también machacar con la consigna de libertad a los presos políticos de los que la izquierda mexicana siempre los tuvo durante décadas; en esta ocasión los presos eran todavía los prisioneros hechos con motivo de movimiento de los ferrocarrileros en 1959. A parte de ellos

continuaban en la prisión Lecumberri en la Ciudad de México José Revueltas, David Alfaro Sequeiros y otros connotados dirigentes de izquierda también manifestábamos nuestra solidaridad con la revolución cubana. Al día anterior al desfile nos avocamos a conseguir mantas y pintura para pintar unas pancartas y portarlos durante el desfile tuvimos el apoyo del diputado Raúl Padilla que financió el material y el destacado estudiante de Artes Plásticas, Xicoténcatl Padilla Gutiérrez para diseñar y pintar las pancartas.

En una noche pudo terminar los trabajos. Uno era el retrato de Fidel Castro quien tenía entre las manos una paloma como símbolo de la paz.

Otro el de Rubén Jaramillo crucificado por el estado y también consiguió un autorretrato de David Alfaro Sequeiros en su celda de prisión. Pintura que circuló por todo el mundo; cuando viajaba al extranjero el presidente, se encontró con pancartas, exigiendo la libertad de Siqueiros y todos los presos políticos. El último trabajo, era una manta pancarta como de quince metros de larga con el lema:

¡Yanquis no toquen a Cuba!

Al día siguiente salimos muy orgullosos con nuestros cuadros; de pronto se presentó la policía militar y nos empezó a echar un discurso calificándonos de traidores a México ya que el presidente, Adolfo López Mateos era un hombre que estaba colaborando mucho con la revolución cubana que nosotros éramos una bola de tontos que no sabíamos nada. Le

contestamos que si el presidente era muy apreciado por los obreros sobretodo por la represión a los ferrocarrileros a quienes mantenía en prisión. Pero tajantemente dijo, ¡pues ese cuadro no lo sacan!

Pasó a observar el segundo cuadro; era el autorretrato de Siqueiros y dijo que ese tampoco porque Siqueiros era un simple gato de Moscú que no trabajaba a favor de los mexicanos sino de los soviéticos por lo tanto tampoco aceptaba que lo exhibiéramos.

Siguió con el tercer cuadro y dijo que Rubén Jaramillo era un campesino que se dedicaba a robar vacas y azuzar a los campesinos de la región. Que nos prohibía exhibir eso.

De la pancarta: yanquis no toquen a Cuba dijo que estaba bien, que ese sí aceptaba que lo exhibiéramos. Que los estadounidenses no tenían porqué invadir a Cuba. Nosotros nos las ingeniamos de todas formas para que al llegar a la plaza principal frente al Palacio de Gobierno donde ya sería muy descarado que intentaran retirar los cuadros y reprimirnos. Y efectivamente a partir de ese instante se exhibieron los cuatro cuadros hasta terminar el desfile.

La prensa local no comentó nada sobre estos sucesos, solo la revista Política si reportó la exhibición de los cuadros.

La táctica del Estado mexicano tuvo dos caras, una era la de reprimir internamente a los disidentes de izquierda comportándose ante el movimiento obrero y campesino descaradamente a la derecha en prejuicio de las clases media y baja, como fue haciendo paulatinamente con la derogación de los artículos que caracterizaron a la revolución mexicana como muy avanzada en el aspecto obrero, campesino y social. Sin embargo hacia el exterior tuvo un comportamiento mas moderado por ejemplo, cuando surgió el problema de la revolución cubana todos los países miembros de la OEA rompieron relaciones con Cuba, México las conservó; no rompió sus relaciones porque era necesario un puente del continente hacia Cuba, el mismo que sería usado por las organizaciones de izquierdas de los países de América del sur y la CIA. Estados Unidos necesitaba un centro de espionaje; posteriormente yo haría uso de ese puente.

Lo que ignoraron todos los mandatarios Latinoamericanos fue, que hubo un acuerdo secreto

entre México y Estados Unidos para que México no rompiera relaciones diplomáticas con

Cuba. De esta manera, el gobierno mexicano fingía ser muy solidario y progresista con los

disidentes de centro y sur América. Por lo que a partir de entonces la Embajada de México

en la Habana, fue durante muchos años un centro de espionaje para CIA.

El 3 de septiembre de 1969 el embajador cubano en México, Joaquín Hernández de Armas,

entregó al Secretario de Relaciones Exteriores Antonio Carrillo Flores una nota diplomática

denunciando ''las actividades'' de Humberto Juan José Carrillo Colón, consejero y agregado de

prensa en la embajada mexicana en La Habana, ''al servicio de la Agencia Central de

Inteligencia'' de Estados Unidos,

El mismo día, el presidente Osvaldo Dorticós y el primer ministro Fidel Castro recibieron en el

Palacio de la Revolución al embajador mexicano en La Habana, Miguel Covián Pérez, y le

entregaron la nota. Salió de la cancillería a la casa de Carrillo Colón. Ahí lo encontró, y le

pidió que lo acompañara a la residencia del embajador. 5 de septiembre, Covián fue de

nuevo a la casa de Calle 10 número 504, en el residencial barrio de Miramar, donde

encontró antenas de transmisión en la azotea. Con otros funcionarios, el embajador regresó

a su oficina con varios paquetes con informes interceptados.

El embajador Covián, con el argumento de que la protesta contenía imputaciones

''inaceptables''. Pero Cuba se empeñó en defender su protesta imputando solo a Carrillo

Colón (sobrino del Secretario de Relaciones Exteriores Antonio Carrillo Flores) quien lo cesó

de inmediato.

La información procedía de la casa del espía por medio de una planta clandestina. El

informe cubano agregó que, durante su estancia en Cuba, el funcionario hizo un viaje de

entrenamiento en la CIA, del que volvió con equipo de transmisión radial que fue introducido

dentro de La Maleta Diplomática.

Según la investigación, Carrillo Colón informaba a la CIA prácticamente de toda clase de

tópicos sobre la situación en Cuba y de dirigentes, envió fotos de objetivos militares y

colaboró en planes de sabotaje y bloqueo a la economía cubana y en la realización de

objetivos de subversión con vistas al derrocamiento del gobierno revolucionario de Cuba 6 .

Otro ejemplo de la política exterior de México fue cuando los gobiernos del sur fueron manejados por dictadores, como Videla, en Argentina; Pinochet en Chile; el presidente Echeverría, decía estar en contra de los golpes militares; aparentemente apoyaba a los militantes de izquierdas de América del Sur, cuando en realidad estos eran vigilados desde su arribo al aeropuerto de México, su teléfono intervenido y el registro de todos sus contactos, nacionales y en el exterior y denunciados a los gobiernos de sus respectivos países.

Varias veces escuché algunos de ellos lamentarse no tener un PRI en su país. Como que no

se enteraban de los sangrientos sucesos internos de México durante décadas ni de los más

recientes o no les convenía reconocerlo. Mostraron una actitud oportunista; en México y en

el exterior.

6 Condés Lara Enrique, Represión y Rebelión en México. Tomo II (México 1959-1985) Ed. Porrúa México. Granada, España 2008. Documentos.

Ingeniero Químico.

Estaba terminando los exámenes finales de la carrera universitaria cuando sufrí un

atropello automovilístico, resultando fracturado de brazo y pierna, por lo que tuve que

posponer el inicio de un empleo como profesionista. En 1964 encontré un trabajo en una

compañía estadounidense de instrumental de laboratorio químico, por lo que tuve acceso

a laboratorios de empresas, universidades, escuelas e industria de Guadalajara durante

tres años.

Al cambiar la administración de la firma me despidieron sin pagarme la indemnización

correspondiente. Demandé ante la Junta de Conciliación y Arbitraje y gané el juicio.

Cambié de empleo e ingresé a la industria azucarera como Inspector de Azúcar. Atencingo,

Puebla, fue mi destino. Al llegar ahí me impactó que la empresa, siendo particular, estaba

custodiada por el ejército mexicano en funciones de policía. En el patio donde se

almacena la caña (batey) a su alrededor, dormían al aire libre decenas de cortadores de

caña de azúcar. Era el mes de noviembre de 1967 y había un ambiente frío. Parecía un

cuadro del tiempo de la Colonia, pero quizá lo peor es que el paisaje aún no se ha

modificado en muchas empresas de la industria azucarera. El panorama era francamente

miserable, dejaba ver a primera vista la complicidad entre la empresa, las organizaciones

campesinas, los partidos políticos y los sindicatos obreros.

¿Qué explicación o justificación daría el Secretario de la Defensa para asignar a militares

en la función de custodios en empresas particulares?

Me explicaban los empleados, que algunos obreros guardaban en sobres unos 200 gramos

de azúcar (Le llamaban “palomas”) para intentar sacarlos a escondidas. A la salida eran revisados por los soldados desde las axilas hasta los testículos, y a quienes se les encontraban eran castigados con la suspensión del trabajo durante un mes. ¡Brillante labor de los guardianes de la patria!

1969. Continué en el ingenio azucarero de Los Mochis, Sinaloa, mil kilómetros al norte de Guadalajara; el ambiente era muy distinto en el clima, social, la fábrica se ubica en plena ciudad, donde se manifiesta la influencia de las marcas en ropa, cosméticos en el hogar en general, el nivel de vida era más alto.

Ya era el año 1970, mis actividades seguían siendo mixtas; mitad profesionales y mitad subversivas. Me designaron el Ingenio de Santa Clara, en Michoacán. Vivía en Los Reyes, una ciudad muy agradable. Mi labor esa observar y no comentar nada de los sucesos políticos, de tal modo que nadie se enteraba ni se explicaban por qué dormía tanto.

En el año 1971 seguí en el pueblo de Puruarán, Michoacán; remontado en la sierra, lejos de todo, mucha pobreza. Causada por la política del Estado, fijan el precio de la caña de azúcar de tal modo que el campesino no paga la deuda por conceptos de: sembrar, cultivar fertilizar, cortar , transportar la caña y otros, de tal modo viven eternamente endeudados. En esta fábrica, los obreros eran muy mal pagados también.

En 1972, me comisionaron para trabajar en Tamazula, Jalisco…

Persecución policíaca en Guadalajara.

El seguimiento de militantes del PCM y JCM en Guadalajara, fue sigilosa, constante y amplia; según los documentos oficiales relativos a mis actividades, están fechados desde 1969, además que le proporcionamos las direcciones, firmas y los datos en la campaña para registrar el Frente Electoral del Pueblo, (FEP) Para eso sirvieron; al FEP le negaron el registro, pero los datos de los militantes no fueron borrados.

Así de fácil fue para las diferentes instituciones encargadas de de acosar, reprimir y detener

a los disidentes. Conservo documentos en que fueron registradas las asistencias al Centro Cultural de Amistad a la Unión Soviética; por ejemplo, cuando el Embajador de Polonia, inauguró La II Semana de Cultura Soviética XXV aniversario del socialismo en Varsovia e informaba que había sido inaugurada en su país la escuela Benito Juárez; decorada con un mural de Chávez Moral artista jaliciense, como muestra de la amistad ente ambos países.

Asistieron dice el informe; una setenta y cinco personas, entre ellas: Dr. Alfonso Partida Labra, Yolanda y Guillermo Robles G., Gilberto Enríquez García, Lic. Fluviano Castañeda Valencia”. Firmado Cáp. Fernando Gutiérrez Barrios 7 . Pdep.

AGN.

D.F.S.-9-VI-69

100-12-3.

EL DIRECTOR DIRECCIÓN FEDEERAL DE SEGURIDAD CAP. FERNANDO GUTIÉRREZ BARRIOS FGB/cal.

En una reunión con las estudiantes de la Escuela Normal Rural en Atequiza, puntualiza los acuerdos tomados entre las alumnas y Yolanda Robles, Rosa Rojas Paredes y el autor; reporta la hora de nuestra llegada y retirada del pueblo.

Una más, “En el local del PCM, asistieron 10 o 15 miembros, entre otros: Ing. Gilberto Enríquez, Ing. Guillermo Robles, Dr. Alfonso Partida, Samuel Meléndrez Luévano, Rosa Rojas, Fabián González.

Se acordó participar en la celebración del 26 de julio, aniversario del asalto al Cuartel Moncada, de Cuba. Comentaron sobre la Zafra del año 1970, la meta era producir diez millones de toneladas de azúcar como muestra de prosperar en la construcción del socialismo.

7 AGN.

D.F.S.-9-VI-69

100-12-3. EL DIRECTOR DIRECCIÓN FEDEERAL DE SEGURIDAD CAP. FERNANDO GUTIÉRREZ BARRIOS FGB/cal.

También dialogaron sobre la próxima visita del presidente de EE. UU. Mr. Richard Nixon a México en Puerto Vallarta, Jalisco. Se comentó que sería importante boicotear la reunión como protesta por la presencia del ejército americano en Vietnam. Se lamentaron de no tener recursos económicos para realizar esas actividades” 8 .

En el transcurso de esos años, aparecen muchos informes donde se registran nuestras actividades partidarias, caracterizándose por su irrelevancia; pero las autoridades miraban un peligro rojo que les causaba pavor.

Tenían en sus archivos las fotografías de los asistentes a las reuniones y los datos de todos los contactos de cada militante; nosotros ignorábamos todo este tinglado.

La libertad de expresión prohibida.

En una ocasión, reunidos en el PCM, se acordó salir en la noche a pintar en los muros la consigna: LIBERTAD DE PRESOS POLÍTICOS; salieron varias brigadas, a mi me tocó acompañar a Gilberto Enríquez García, a los obreros de la industria del calzado: Luís y Arturo; Manuel Jáuregui, Felipe Espinosa L. Nos encontraríamos en la casa de Marcial (panadero).

Los hijos de éste se sumaron al grupo; eran unos niños. Así lo hicimos, yo fui con mi coche, en el que pusimos los botes de petróleo crudo y para que no se manchara, lo tapicé con papel y revistas antiguas de la Unión Soviética.

Empezamos a pintar y todo marchaba bien, de pronto observé a unos sujetos corriendo, me arrimé y miré que detenían a Luís, Gilberto y Marcial; los demás corrían. Me alejé unas calles y de manera ingenua me puse a esperar para ver a quienes más detenían, para ir avisar a los camaradas de los sucesos para buscar el auxilio de un abogado y reclamar su libertad en la Comisaría de Policía; en eso estaba pensando, cuando llegan dos coches con hombres vestidos de civil, (Policías secretos), me sacan del coche y lo revisaron; al ver las revistas

8

AGN. DFS. 26-VII-70. Folio 76 FGB/cal.

soviéticas exclamaron ¡Aquí está la propaganda de Moscú!

Y me llevaron al sótano del Palacio Municipal la oficina de la policía Secreta. En el trayecto, me dijeron: en la tarde vimos a Marcial que llevaba los botes de petróleo a su casa. Y ¿cómo

sabían que ese día íbamos a pintar las consignas? Los policías estaban muy agitados y furiosos, yo ignoraba la razón de su estado de ánimo.

En cuanto llegaron a las oficinas del Servicio Secreto (órgano represivo inconstitucional) se dirigieron hacia Arturo y Luís, los empezaron a golpear y dar de patadas, ante la sorpresa de todos incluso de funcionarios estaban tras un escritorio; y es que los compañeros en su intento de escapar, hicieron correr mucho a los policías que iban tras ellos.

Pararon los golpes y ya serenos, empezaron con las fichas dactiloscópicas. Quedamos fichados pues por la dependencia citada.

Acto seguido nos encerraron en dos celdas, sin bancos ni sillas: en una estaban Marcial, sus hijos y Gilberto Enríquez, en la otra nos amontonaron a Manuel, Felipe Espinosa, Luís y yo; eran celdas pequeñas con puertas de barras de hierro, con luz toda la noche, no cabíamos permanecimos unos parados y otros sentados en el suelo; nos turnamos para descansar un poco.

Las celdas y toda el área estaban llenas de chinches, ratas y cucarachas, con un olor a mierda, insoportable. Y eso se ubica en el sótano del PALACIO de La HONORABLE PRESIDENCIA MUNICIPAL, enfrente de la Catedral de Guadalajara.

Fue una noche de meditación y discusión entre nosotros, Felipe se mostró más firme y conciente del suceso. Pero ninguno se dobló, obvio que reflexionaron en las consecuencias de la detención. Durante toda la noche no nos permitieron beber agua.

A los niños de Marcial los dejaron salir a media noche, quien sabe cómo llegaron a sus casas,

que estaba distante del centro de la ciudad. Marcial era un viejo militante del PCM quien en el movimiento ferrocarrilero, fue prisionero y muy torturado, lo encerraron en una cámara fría, durante muchas horas, ahí perdió el habla casi por completo.

Gilberto fue él quien se encargó de avisar a los compañeros y familiares de los presos. Un abogado nos reclamó en la Comisaría de policía al siguiente día para recuperar la libertad. Nos multaron con $ 30.00 pesos cada uno por ensuciar las paredes de la ciudad. El dinero fue reunido como siempre, entre militantes y familiares de los detenidos.

Nos cambiaron de Comisaría y nos llevaron a la Delegación del Sector Hidalgo, donde fuimos encerrados en una celda más amplia; ya era medio día. Eran las 16:00 horas, cuando llegaron mis hermanos: Ricardo y Yolanda y otros camaradas con algo de comida para todos.

A las 18:00 horas, quedamos libres.

Mi automóvil quedó en el sótano del Servicio Secreto y lo primero que hice después de salir,

ir a reclamarlo. Temía perderlo, aún no terminaba de pagarlo. En la oficina del jefe me

dijeron que no se encontraba. Estaba el subjefe, sentado con los pies sobre el escritorio

muy tranquilo. Hablé con él y le expliqué el motivo de mi presencia.

_ ¿Por qué lo detuvieron con su coche?

_ De manera franca le dije que habíamos pintado unas consignas en las paredes y se

extrañó.

_ ¿Qué consignas?

_ ¡LIBERTAD A LOS PRESOS POLÍTICOS!

Contesté simulando desinterés.

_

Se

puso furioso, bajó del golpe los pies y haciendo un ruido escandaloso rugió.

_

¡Cabrones, traidores a México! ¡Atentando contra la Patria! Yo no puedo entregarle nada,

hable con el jefe. Vuelva mañana, a ver si se lo entrega.

Yo aturdido, solo pensé: “Adiós coche” y aún no terminaba de pagarlo. Regresé y hablé con el jefe, me presenté y le expliqué el motivo de mi visita. Pensé que debía cambiar la consigna, por otra menos inculpadora. El diálogo se hizo así:

_ ¿Le detuvieron su coche y a usted por pintar consignas?

_ Sí señor, Así fue.

_ ¿Qué demandaban?

_ ¡PAZ EN VIETNAM!, respondí.

_ ¡Paz en Vietam!, (Lo escuché bien) V-i-e-t-a-m, Dijo: le aseguro que usted no sabe ni

donde se encuentra en un mapa.

Me observó reflexivo y me dijo baje al sótano y dígales que le entreguen su coche. Pero escúcheme bien, la próxima vez le saldrá muy caro. Lo que suceda en Vietam, lo pronunció mal) a usted y a ningún mexicano nos importa.

No se podía pintar ni una consigna política ni pegar un cartel; se corría el riesgo de ser detenido y consignado. Nos multaban porque ensuciábamos la ciudad. Sin reflexionar en que la verdadera suciedad la tenían en el asqueroso sótano y hacer uso de un cuerpo represivo que actuaba fuera de la ley; porque no existía ningún reglamento municipal que justificara la existencia del SERVICIO SECRETO, cuyo miembros visten de civil, detienen a personas sin una orden judicial; pero lo peor es que a los detenidos los torturan, en el sótano de la Presidencia Municipal, o fuera del inmueble, lo característico de los guaruras era la brutalidad empleada para hacer la investigación del presunto delito. ¡El Servicio Secreto sí encochinaba la ciudad!.

Esta irregularidad, la padeció la ciudad de Guadalajara; a pesar que casi siempre tuvo Presidentes Municipales a Licenciados en Derecho.

AÑO 1968.

El año 1968, será recordado en varios países por los acontecimientos violentos que se realizaron; por ejemplo, los cambios políticos que se propusieron en Checoslovaquia, tendientes a reducir la influencia de Moscú en las decisiones políticas y económicas en los países miembros de la URSS. Intento que le costara ser invadido por las fuerzas de otros países socios.

En Francia, el mes de mayo será recordado por la importancia que alcanzó el movimiento

estudiantil, que rebasó todas las expectativas en cuanto su capacidad de acción en la sociedad. Paralizó el país y lo puso al borde de la revolución.

En MÉXICO. Movimiento estudiantil popular de 1968.

En México, el año de las Olimpiadas, se convirtió en un escenario de sangre, dolor, lágrimas y muerte. A

partir del mes de julio se inició cuando los estudiantes jugaron un partido de fútbol ente el IPN y UNAM, de

ínfima categoría, intrascendente. Se pelearon y con la intervención de la policía terminó sometiendo a los

muchachos a golpes y detenciones. A partir de eso los policías reprimieron a los estudiantes en sus

respectivas escuelas, lo que provocó una respuesta de los agredidos.

El movimiento estudiantil suscitado durante el verano, marcó la historia social cuyas páginas se escribieron

con sangre; hubo una escalada represiva que culminó el dos de octubre. Un rasgo distintivo de algunas de

las acciones represivas fue el hecho de que encontraron una respuesta de legítima defensa de los

estudiantes, quienes nunca iniciaron la violencia.

El 23 de julio los policías granaderos penetraron a la Preparatoria # 5; derribaron la puerta, golpeando a

maestros y estudiantes con el pretexto de perseguir a pandillas que se habían enfrentado el día anterior en

La Ciudadela.

El 26 de julio la policía disolvió los contingentes del Politécnico sólo porque acudían a un mitin de

solidaridad a Cuba en su aniversario, intentaban dirigirse al Zócalo. Hubo respuesta estudiantil a pedradas.

Pero la policía no se limitó a eso, sino que atacó a los alumnos de la Preparatoria 3 que no habían tenido

nada que ver con la manifestación; asaltaron también el local del Partido Comunista y los talleres de su

periódico la Voz de México destrozaron las máquinas y detuvieron a varios de sus líderes.

El 29 de julio la policía no se conformó con detener la marcha estudiantil al Zócalo; sino que, cuando los

alumnos ya se encontraban en sus escuelas del centro de la capital comenzó a atacarlos, suscitando una

resistencia que se prolongó de las cinco de la tarde a la una de la madrugada, cuando entró el ejército. Se

supone que hubo muertos, pero lo comprobado es que se registraron numerosos heridos de ambas partes.

Fueron detenidos más de mil estudiantes.

Frente a estos actos represivos, la huelga estudiantil se extendió por las más de 70 escuelas públicas y

varias privadas de la Capital, y además en otras de diversos estados de la República.

El día la policía y el ejército rodearon planteles escolares de la Preparatoria Nacional y del IPN, sobre todo en

el centro de la ciudad. Con un disparo de bazooka fue destruida una puerta colonial de la Preparatoria 1

(San Ildefonso), muchos estudiantes resultaron heridos y hubo detenidos. Varios planteles de la Escuela

Nacional Preparatoria fueron tomados por las fuerzas públicas. Violando la Autonomía Universitaria

El 30 de julio, en la Ciudad Universitaria, el rector Barros Sierra izó la bandera nacional a media asta y las

transmisiones de Radio UNAM concluyeron temprano, en señal de luto por los hechos de los días anteriores.

La policía abandonó las instalaciones de la Preparatoria 5.

El 1 de agosto el rector encabezó una manifestación, desde Ciudad Universitaria, recorrió decenas de calles,

concluyendo con un mensaje del ingeniero Barros Sierra. La consigna principal era desarrollar un diálogo

con el Estado.

El presidente Gustavo Díaz Ordaz, en un discurso pronunciado en Guadalajara, ofreció su "mano tendida" a

quien quisiera estrecharla. Al día siguiente fue creado el Consejo Nacional de Huelga (CNH), formado por

estudiantes; organizados en Comités de Coordinación, se encargaban de informar y dar las consignas

aprobadas para difundirlas a través de los Comités de Lucha, integrados por un alumno en cada grupo de

su aula, de todas la escuelas y facultades de todas las universidades e institutos en huelga, el total eran

miles; a ellos se dirigían los estudiantes interesados para conocer y transmitir los acuerdos del CNH en toda

la República. Además participaban también las asociaciones de Padres de Familia y maestros de la UNAM,

IPN, Escuelas Normales, Colegio de México, Chapingo, Universidad Iberoamericana, Colegio La Salle, y

algunas universidades estatales. Era un bloque poderoso por su alta representatividad.

El 4 de agosto, el CNH presentó el pliego petitorio que contenía los siguientes puntos:

1. Libertad a los presos políticos

2. Derogación de los artículos 145 y 145 bis del Código Penal Federal. (Constituían el delito

de

disolución social y sirvieron de instrumento jurídico para la agresión sufrida por los estudiantes).

3. Desaparición del Cuerpo policiaco de Granaderos.

4. Destitución de los jefes policíacos.

5. Indemnización a los familiares de todos los muertos y heridos desde el inicio del conflicto.

6. Deslindamiento de responsabilidades de los funcionarios culpables de los hechos sangrientos.

Como puede apreciarse, el contenido de las demandas era esencialmente político y democrático. Pese a

esto, ninguna demanda fue aceptada por el Presidente ni por el Secretario de Gobernación, Luís Echeverría

Álvarez, quien actuó siempre desde la sombra.

Luego vino el tiempo en el que se dejó actuar al movimiento, pensando que éste se iba a desintegrar a sí

mismo en el período de vacaciones, cosa que no ocurrió.

Frente a ello, el 27 de agosto, el ejército y la policía desalojaron el campamento estudiantil que se había

instalado en el Zócalo luego de la manifestación de ese día, registrándose sólo heridos. Al día siguiente,

nuevamente el ejército y la policía tuvieron que desalojar a los trabajadores al servicio del Estado que

habían sido reunidos en el Zócalo para un supuesto acto de desagravio a la bandera, pues esos

trabajadores se manifestaron contra el gobierno; porque fueron obligados a asistir. A partir de esa fecha

comenzaron los ametrallamientos de escuelas, el secuestro de estudiantes y la detención de las brigadas

de propaganda, pese a lo cual se realizó la manifestación silenciosa del 13 de septiembre. Fue una muestra

de civilidad del pueblo contra el ejecutivo, marchaban con la boca cerrada como el gobierno deseaba que

permanecieran frente a sus excesos. Caminaban cientos de miles de ciudadanos.

La Escuela Vocacional 7 fue atacada al menos tres veces por los granaderos, encontrando una tenaz

resistencia de parte de los estudiantes y de los habitantes de la colonia Tlatelolco.

El 18 de septiembre el ejército ocupó la Ciudad Universitaria sin hallar resistencia y detuvo a más de mil

500 personas. Del 20 al 22 de septiembre hubo ataques policíacos o ametrallamientos realizados contra la

Vocacional 7, Zacatenco (Campus del IPN), la Vocacional 5 y las Preparatorias 8 y 9. Violó la Autonomía

Universitaria por tercera vez.

El 23 de septiembre por la tarde, la policía armada con fusiles comenzó a atacar el Campus del IPN y la

Vocacional 7. Fue tomado por el ejército luego de ocho horas de enfrentamientos con un saldo de al menos

tres estudiantes muertos. La Vocacional 7 y Zacatenco cayeron al cesar la resistencia antes, sin que se

registraran víctimas. Hubo decenas de detenidos.

El 2 de octubre, el ejército rodeó y atacó el mitin estudiantil en Tlatelolco previa desocupación de todas las

cárceles y espacios en el Campo Militar Número Uno para recibir a los detenidos. Según las cifras oficiales

sólo hubo 1 000 detenidos, 23 muertos civiles, dos soldados y 36 heridos. El Consejo Nacional de Huelga

calculó en su momento en 150 el número de muertos. El entonces prestigiado periodista estadounidense

Drew Pearson dijo que fueron 130. En 1995, en el libro Mis Memorias Políticas, de Alfonso Corona del

Rosal, se incluyó una carta del general de división Javier Vázquez Félix en el que él afirma haber sido el

encargado de hacer el recuento de muertos sobre el terreno y dice que fueron 38 en la plaza, un niño en un

departamento y cuatro soldados, o sea 19 fallecidos más de los reconocidos oficialmente. El total de

masacrados no se conoce, porque los cuerpos fueron levantados por el ejército y nunca fueron presentados

ni entregados los cadáveres a sus familiares. Muchos fueron sepultados en fosas clandestinas y/o

incinerados dentro del Campo Militar 1. 9

Pero todavía hubo más víctimas, el 16 de noviembre el estudiante de medicina de la UNAM

José Luis González Martínez fue asesinado a tiros en Bolívar y Avenida Central por en agente

de tránsito. Julio Martínez Jiménez fue muerto por estar pintando una pared. Ninguno de los

responsables de esos crímenes fue detenido. Según la Procuraduría General de la República,

durante el movimiento estudiantil hubo 5 mil detenidos.

Quiero explicar que fue impensable la escalada de violencia que se suscitó en solo dos meses, fue un

verano cargado de sorpresas desagradables y dolorosas, parecía no tener fin. Se inició con un conflicto

9 Cedillo C. Adela. El Fuego y el Silencio. Ed. Corporación Mexicana de Impresión. 2008, Pág.310 y siguientes.

entre los estudiantes en un evento deportivo; cómo justificar la represión de la policía y el ejército. Y a partir

de eso no hubo más tranquilidad en todo el territorio nacional.

En México, fue trágico y sus heridas no han sido cerradas, después de más de cuatro décadas, los actos de

justicia siguen pendientes y sin esperanza que se lleguen a saldar. La prepotencia del gobierno en turno

lleno de complicidades hace imposible que la oposición sea escuchada y sus denuncias sean atendidas y

tratadas de acuerdo a derecho. A pesar de existir cientos de funcionarios denunciados, con cargos fundados

y comprobados, continúan sin ser llamados a los juzgados; solo unos cuantos han sido sentenciados por sus

delitos, crímenes de lesa humanidad. Los familiares de las víctimas no han sido correspondidos ni

atendidos sus ruegos. Las instituciones internacionales tampoco han intentado juzgar a los culpables. Hubo

miles de detenidos, de los cuales centenares fueron a prisión, en toda la República. Miles de heridos,

torturados, perseguidos. Miles de jóvenes emigraron a Estados Unidos; miles de estudiantes expulsados de

la escuela o universidad. Al sector de la sociedad afectado por los acontecimientos y que su vida cambió de

manera drástica son considerados como “Daños Colaterales” expresado de forma despectiva. Nunca se ha

intentado reparar o indemnizar el daño sufrido.

“…en el contexto escrito se considera al Partido Revolucionario Institucional (PRI) como

una mera faramalla, una agencia de colocaciones, un partido de estado, y en cuanto al

gobierno sostienen que "

es

mudo, sordo y ciego. No se fija a quien reprime, ni le duele

desaparecer a nadie. No escucha ruegos de viudas o huérfanos. Es la crueldad pura. Es

insolente. Calla,

cual estatua de piedra, ante cualquier reclamo. Jamás se justifica, jamás se conduce,

jamás pide perdón. Tenemos en él a nuestro peor verdugo, como si fuera el enemigo malo" 10

10 Canuteros de Plomo” JUAN M. NEGRETE 2003: 350 p .Editorial. Porrúa.

Presos de conciencia en la marcha del 26 de julio de 1968:

95 detenidos y cuatro heridos.

Ocupación militar a la Ciudad Universitaria el 18 y 19 de septiembre de 1968:

645 detenidos. Sin orden judicial.

Ocupación militar al Instituto Politécnico Nacional (Zacatenco y Casco Santo Tomás) el 23 y

24 de septiembre de 1968:

321 detenidos, sin orden judicial ni la presencia de autoridades judiciales y 43 heridos.

Concentración en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968:

66
66
67

67

El Informador, 3 octubre 1968. 68

El Informador, 3 octubre 1968.

Muertos durante el movimiento estudiantil de 1968

Nombre (edad)

Ocupación

Fecha de

Vicente Reymel Betanzos

Estudiante

lesión/muerte 23 de agosto

Román Najera Valverde

Obrero

3 de septiembre

Enrique Gonzalez Ramirez Julio Aldana González

Granadero *

11 de septiembre 23 de septiembre

Miguel llamas González

Granadero *

23 de septiembre

Angel Valdez Velasco

Estudiante

23 de septiembre

Luis Lorenzo Ríos Ojeda

Estudiante

23 de septiembre

Lorenzo Hernández

Estudiante

23/24 de

Resendiz Antonio Peña Maya

Vendedor de

septiembre 25 de septiembre

pájaros

Víctor Manuel Hernández

Estudiante

23/26 de

Linares Eliseo Herrera Mendoza

Estudiante

septiembre 29 de septiembre

Josafath Figueroa Vargas

Profesor

23/30 de

(28)

septiembre

Angel Santiago Luna (24)

Estudiante

23/28 deseptiemb

Jaime Pintado Gil (18)

Estudiante

2 de octubre

Antonio Solórzano Gaona

E. bancario

2/3 de octubre

(42)

Agustina Matus de

Hogar

2 de octubre

Campos (60) Petra Martínez García (15)

E. domestica

2 de octubre

Fernándo hernández Chantre (20)

Estudiante

2 de octubre

Gloria Valencia Lara de

Comerciante

2 de octubre

González (38) Ana Regina Teuscher

Estudiante

2 de octubre

Kruger (19) Miguel Miranda Salas (18)

Estudiante

2 de octubre

R. Ma. Maximiano Mendoza Robles (19)

Estudiante

2 de octubre

Leonardo Pérez González

Maestro

2 de octubre

(30)

Gilberto Reynoso Ortiz

Estudiante

2 de octubre

(21)

Ramón Horta Ruiz (21)

Barnizador

2 de octubre

Cuitlahuac Gallegos Bañuelos (19)

Estudiante

2 de octubre

José Ignacio Caballero González (36)

Empleado

2 de octubre

Jorge Ramírez Gómez (59) Rosalino Marín Villanueva

Vecino

2 de octubre 2 de octubre

(13)

Luis Gómez Ortega (23)

Radiotécnico

2 de octubre

Carlos Beltrán Maciel (26)

Ingeniero

2 de octubre

Bertha Corona Tafoya (18)

2/4 de octubre

Cornelio Benigno Caballero Garduño (18)

Estudiante

2 de octubre

Carlos Antonio Beltrán Beltrán

Pasante Ing.

2 de octubre

Octavio Rodríguez Cid (45)

2 de octubre

Pedro Gustavo López Hernández (22)

Soldado

2 de octubre

Jaime Armando Reyes Haro (20)

Estudiante

2 de octubre

Carlos Cristobal Fortanel Hernández (17)

Estudiante

2 de octubre

Cecilio de León Torres

2 de octubre

Constantino Corrales Rojas Cabo**

2/3 octubre

Melitón Pérez Vitel (17)

Mécanico

2/27 de octubre

Siete personas no identificadas

2

de octubre

José Hernández Toledo

Comandante*

2

de octubre

*

Guillermo Rivera Torres

2

de octubre

(15)

Ernesto Morales Soto

Cabo**

2 de octubre

Sergio Aguilar Lucer

Teniente**

2 de octubre

Telésforo M. López Carballo

Soldado**

2 de octubre

Antonio Vargas Valle

Soldado**

2 de octubre

Florentino Moreno Magaña

Soldado**

2 de octubre

Ramiro Rodríguez Guzmán

Soldado**

2 de octubre

Herido por el teniente de caballería Benjamín Uriza

** Asesinados por personal del Ejercito Mexicano

Fuente: La Jornada, Sábado 15 de Diciembre de 2001, pp. 6 a 9

1 316 detenidos sin orden judicial y 89 heridos; cuando ejercían su derecho

constitucional de manifestación.

20 muertos identificados; sus nombres están en el Monumento en la misma Plaza de las

Tres Culturas.

Los medios de comunicación no publicaron las fotografías de la masacre, explicaron que el Ejecutivo los amenazó si las difundían y que el material fílmico fue decomisado. El Estado tenía a las empresas de información sujetadas por el cuello; a la prensa escrita, si criticaba la actitud gubernamental, le negaba la venta y crédito de papel, porque este monopolio lo administraba a discreción a través de la empresa paraestatal Productora e Importadora e Importadora de Papel, S. A. (PIPSA). Era un chantaje.

Al Radio, le aprobaba o negaba los permisos para su ampliación y los contratos de publicidad oficial; igual que a la TV Por eso se dedicaron a desinformar, tergiversar y negar la publicación de la verdad de los acontecimientos. Por esta razón el público no conoció el origen ni los fines que orilló a los guerrilleros a seguir ese camino.

Existe abundante material sobre estos acontecimientos; resumiendo este tema, se aprecia que la motivación que provocó la masacre, tuvo una esencia democrática y política; demostró que el fondo del problema era que la Educación Pública se encontraba en crisis, puso en evidencia al Presidente al mostrar su negativa para aceptar discutir, negociar, alguna o algunas de las demandas del Pliego Petitorio, para establecer un diálogo; con solo eso

pudo poner fin al conflicto, pero su soberbia era enrome y consideraba que el diálogo sería considerado como muestra de debilidad. Se mostró intolerante desde el inicio del conflicto y en el transcurso del mismo endureció la represión. El resultado de su error fue inducir a la rebelión.

Entre las patas de los caballos.

A partir de septiembre de 1968, sustituí a mi hermano Arturo como profesor de química en

el Colegio del Aire en la Base Militar Núm. 5 de Zapopan (a 25 Km. de Guadalajara) tenía

cuatro grupos de alumnos futuros pilotos aviadores, las clases eran por la mañana de lunes

a viernes y de septiembre a enero.

Al iniciar el curso me sentí muy cohibido no por la asignatura misma, sino por el ambiente marcial que me rodeaba. Yo hablando siempre mal de los militares ahora me encontraba rodeado de ellos. Poco a poco me fui acostumbrando.

Al terminar las clases invitaba a regresar en mi coche a los empleados que estaban

esperando el transporte público en el se que perdía mucho tiempo; los Cadetes me pedían que les depositara en el buzón sus cartas, cosa que me agradecían mucho.

Cuando iba de casa al colegio, en la parada de transporte, sobre Avenida Vallarta, después de Los Arcos de Guadalajara, Junto a La Fuente Minerva subía a mi coche los que cupieran. Así que desde las 06:20 horas hasta las 11 horas, mi auto era casi oficial, lleno de militares de todos los grados. Y a partir de medio día hasta la madrugada lo usaba para la subversión. Recorría toda la ciudad, entrevistando a los miembros del FER, PCM, JCM y a los posibles nuevos miembros del grupo guerrillero distribuía la propaganda, les daba consignas; convocábamos reuniones, etc.

Me preocupaba mucho esa doble personalidad que llevaba en mis actividades, sabía el peligro que significaba al ser sorprendido en algún acto o que me descubriera la policía. Pero no había muchas alternativas. Mi sueldo lo necesitaba para cubrir los gastos mínimos en las actividades antes citadas.

Segunda detención.

Una mañana de noviembre, regresé de la Base Militar a casa a medio día; decidí salir al centro de la ciudad y en un semáforo en alto, me golpeó el coche deliberadamente, un vehículo de donde se bajaron 2 sujetos de mala pinta; se identificaron como policías judiciales. En ese momento pasaba un amigo y le hice la seña de que avisara a mi casa, para que hubiera constancia de la captura.

Estaba muy reciente la masacre en Tlatelolco; las detenciones se multiplicaban y extendían a toda la República. La táctica seguida por la policía era secuestrar a los presuntos estudiantes militantes, interrogarlos y cambiar de prisión y hasta de Estado, se perdía el rastro y en muchos casos el detenido sigue sin aparecer.

Abrieron la puerta del coche y se metieron, uno de ellos condujo hasta llegar a la Procuraduría de Justicia del Estado, en la calzada Independencia.

Me encerraron en una celda sola, llena de periódicos en el piso, sin sillas ni mueble alguno. Empezó el interrogatorio:

_ ¿A dónde fuiste en la mañana, temprano?

_ A casa de mi hermano. (Deduje que Ignoraban que yo trabajaba en la Base Militar de

Zapopan)

_ Dime ¿a donde fuiste ayer en la tarde, cuando saliste del local del Partido Comunista?

_ Salí acompañado de Fabián González y Gilberto Enríquez.

_ Mientes cabrón, no eran ellos. Di la verdad.

Sí eran ellos, los deje en la calzada Independencia.

_ Fabián usa lentes y el que iba contigo no traía.

_ No trae porque no tiene, se le rompieron hace días.

Hasta eso tienen en sus notas, pensé. Más preocupado quedé por lo de ir a trabajar al Colegio del Aire.

_ ¿Conoces al responsable de barrios de la JCM de México D. F?

_ No, no lo conozco; ni sé cómo se llama.

_ Lo andamos buscando porque lo quieren matar.

_ ¿Y ustedes lo van a proteger? _ Pregunté con ironía.

_ Las preguntas las hacemos nosotros. Tú solo responde _dijo el sujeto indignado.

_ ¿A dónde llegan los miembros del partido cuando vienen de México?

_ Al local que ustedes conocen.

_ ¿A quienes avisan cuando van a venir?

_ A nadie, ellos llegan y ya.

Vamos a comprobar lo que dijiste, pero si es mentira, prepárate. Porque te vamos a dar una golpiza.

En ese momento entendí porqué estaba tapizado el piso con papel. Golpean al detenido hasta hacerlo orinar, vomitarse, sangrar o cagarse y luego simplemente, recogen el papel y lo tiran.

Se largaron dizque a comprobarlo, quizá localizaron a Fabián y lo vieron sin lentes.

Después de 6 horas de encierro, entró un policía y me dijo: ya puedes irte. Me entregaron el coche y demás pertenencias.

Salí meditabundo y cabizbajo, muy preocupado, puesto que sin hacer nada fuera de lo normal nos incomunicaban de manera arbitraria, puesto que no mostraban la orden judicial respectiva (como lo establece el código penal); además quedó demostrado que la policía nos tenía bien localizados a todos los miembros del PCM y JCM. Y yo de atrevido asistiendo cinco

días de la semana al Colegio del Aire. Estaba exagerando el exceso de confianza y subestimando al enemigo.

Lo comenté con Samuel Meléndrez, Gilberto Enríquez y Ricardo mi hermano. Opinaron que debía de renunciar, para que las consecuencias no fueran peores; pero mi salario lo usaba para cubrir los gastos más apremiantes a diario y lo necesitaba, ya era el mes de noviembre y en diciembre terminaba el curso; pero cobraba todo el año, por eso aplacé la renuncia. Continué con ese empleo hasta la tercera detención.

ESCUELA NORMAL RURAL (FEMENIL) ATEQUUZA, JALISCO.

Las Escuelas Normales Rurales en México, tuvieron como tarea fundamental: la atención al

campo, dotar a los pueblos de un centro de alfabetización; además de complementar la

educación de los campesinos-as, en el estado de Jalisco, se instalaron dos: una en

Tuxcueca, al occidente del estado y en Atequiza, a 35 Km. de Guadalajara, La de Tuxcueca

fue clausurada (1950) como represalia a los estudiantes por haber secundado una huelga

nacional en apoyo a los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional.

Estos centros escolares desde su inicio fueron el núcleo y origen de ideas progresistas, muy

bien recibidos en los pueblos donde fueron instaladas, por todo lo que lograban los

campesinos; el inicio a una dimensión desconocida, saber leer y escribir. Pero el

aprendizaje no se reducía a la alfabetización, sino que tenían la oportunidad de avanzar en

el campo de la educación, ser más sociables y adquirir conocimientos para defenderse de

los caciques.

Por lo anterior, fueron acusados de ser comunistas. Y, así fue como el gremio en general,

tuvo una militancia progresista, esos centros escolares fueron un semillero de comunistas,

eran el bastión principal de la JCM. Lo constaté en la Normal Rural de Atequiza, donde

encontramos un nutrido apoyo; pese a que por falta de recursos económicos no les dimos

la atención que se merecían las estudiantes.

Aún así, fuimos vigilados por la policía, según consta en el expediente del AGN. Donde

detalla la D.F.S. la reunión con las alumnas de las 12 a las 17 horas. Reporta marca de

coche y placas. Dice que llegaron dos personas no identificadas conmigo y hablamos con

las dirigentes.

Poco después llegaron Rosa Rojas y Yolanda Robles; todo indica que se preparan

movilizaciones en el sector.

El día 28 del mismo mes, se celebró la fiesta de graduación de las alumnas y al siguiente

día se reunieron las estudiantes con la Asociación de Padres de Familia, para pedir apoyo y

protestar por la separación de las escuelas Rurales de la Secretaría de Educación Pública.

el representante del S.N.T.E. Mario Llamas para viajar con 50 alumnas a la Escuela en

Teteles, Puebla. Con la finalidad de programar huelgas, manifestaciones para protestar por

la clausura de las escuelas, como lo proyecta el Presidente 11 .

La Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), jugó un papel

muy destacado durante el movimiento estudiantil durante muchos años, en 1968 y

siguientes, actuó de la misma manera positiva, al lado de los reprimidos.

Cuando el autoritario presidente Díaz Ordaz, no encontró cómo resolver el problema político

11 D.F.S.-23-VI-69. 100-12-3 Firma: Cap. Fernando Gutiérrez Barrios.

y democrático cortó por lo sano y ordenó a su Secretario de Educación, el jaliciense, Lic.

Agustín Yáñez, que las Escuelas Normales Rurales, fueran clausuradas y se convirtieran en

Centros Agropecuarios para hombres. En Jalisco la Escuela Miguel Hidalgo, de Atequiza se

instaló uno.

Las alumnas fueron dispersadas, la mayoría regresaron a su casa, a otras les asignaron

una escuela en el estado de Hidalgo, a una distancia de 750 Km. de Atequiza; a la mayoría

no les permitieron sus padres viajar tan lejos y aventurarse, las muchachas tenían corta

edad, 14 17 años.

Me pidieron que llevara a cinco de ellas en mi automóvil hasta el centro escolar. Las

compañeras iban muy nerviosas, al llegar, no se despidieron, tenían la cara bañada de

lágrimas. Quedamos en comunicarnos, pero no recibí ninguna carta.

Era el año 1970, perdimos el rastro, por esta razón las muchachas no fueron reclutadas por

nosotros para los acontecimientos posteriores en Guadalajara.

Elecciones presidenciales

La consigna del PCM para las elecciones presidenciales de 1970-1976 fue la de abstención activa; para hacer más evidente el rechazo a la farsa electoral ya que en México la abstención rondaba en el 50%; obviamente ahora trabajando para que menos electores acudieran a las urnas sería mucho mayor el porcentaje de ausentes, cabe señalar que no todos los ciudadanos acudían a empadronarse siquiera, por lo que el voto real con el que el candidato del PRI, Luís Echeverría Álvarez no alcanzó el 20% de ciudadanos con derecho a sufragar.

Lo anterior nos indica que el rechazo

y también que los funcionarios electos de esta manera no son representantes del pueblo.

Esto mantiene separada la credibilidad de los ciudadanos hacia las autoridades elegidas puesto que la forma de selección de los candidatos es plenamente impopular ya que es un reducido grupo quien se ha apoderado de las decisiones; es manifiesto el divorcio que existe entre los ciudadanos y el gobierno porque éste carece de representatividad y ética porque la corrupción de este grupo ha sido evidente durante décadas y se ha llegado a la

conclusión de que llegar al poder no es para gobernar sino para enriquecerse personalmente

; el nepotismo es típico entre las familias de los funcionarios y ex funcionarios desde hace décadas.

a la farsa electoral es abrumadoramente mayoritario

En México, hay un abismo entre poder y pueblo. En este ámbito la abstención activa no la consideramos como una respuesta suficiente, porque el ambiente en el país era violento, agresivo cuando el Estado actuó de manera autoritaria y criminal.

Después de mucho tiempo (Más de cuatro décadas) ocultó miles de documentos que reportan las actividades ilegales del Estado para aplastar a los disidentes, entre otros encontramos que en la represión ejercida no solo estuvo a cargo la policía y autoridades judiciales, sino que participaron todos los grupos policiales y el ejercito; aunque en su momento se sospechaba la intromisión de esta institución, no se tenían las evidencias oficiales ni tampoco sabíamos que varios estudiantes miembros de la FEG fueron adiestrados por del ejercito.

Después de la masacre de Tlatelolco el 2 de octubre de 1968, en Guadalajara no se hicieron marchas ni mítines de solidaridad por los caídos en dicha matanza. Nosotros consideramos que no era prudente salir a la calle porque temíamos una respuesta violenta por parte de las cuerpos represivos; fuimos muy criticados por esta actitud puesto que casi en todo el país sí hubo expresiones de solidaridad. Nosotros no queríamos ser carne de cañón, o por lo menos haber sido presos como consecuencia de participar en la manifestación. La dirección del PCM y la JCM, lanzaron la consigna de salir a la calle, en Jalisco no la aceptamos; porque las condiciones requerían de salir a la calle armados para repeler una agresión de la cual podíamos ser objeto. Nosotros no estábamos preparados para enfrentarnos a la policía y al

ejército o grupos paramilitares como Los Halcones ni a los gorilas de la FEG.

Facilitarles la tarea a esos asesinos no era nuestra vocación, la lucha por ganar la calle debía ser de manera diferente, luchar con la posibilidad de triunfar, no solo para denunciar ante el mundo el carácter reaccionario y violento del régimen.

¿Morir para denunciar lo harto conocido por todo México y por el mundo?

¿Mártires para hacer propaganda, usarnos como banderas?

¿No bastaban los acontecimientos sangrientos recientes en la ciudad de México, Guerrero, Michoacán y Puebla?

¿No eran suficientes los presos obreros durante 11 años por declarase en huelga?

Cómo molestaban estas respuestas a algunos camaradas cuando yo lo decía, ellos me contestaban:

_ Es que ¡tú eres muy tonto!

_ ¡No entiendes esto! Las protestas deben continuar y hacer las denuncias respectivas también… me decían.

Entre nosotros nada de manifestaciones ni mítines. Lo anterior, fue un rompimiento con la dirección del PCM.

10 E JUNIO 1971. JUEVES DE CORPUS.

En México durante los sangrientos acontecimientos en 1968; quedó demostrado que el camino de la democracia estaba cerrado, clausurado; por ahí no se podía transitar. El Estado lo obstruyó con plomo y rejas de hierro, no quedó la menor duda de esto. Lamentablemente esta verdad se ratificó en 1971, la sangre volvió a correr por las calles de la Capital. El día 10

de junio el Jueves de Corpus; así pues, de manera contundente el Estado avisó al pueblo que por ese camino era imposible conseguir alguna reivindicación.

Las calles de la Capital, se volvieron a manchas de sangre de inermes manifestantes, en descomunal y desproporcionado ataque a una manifestación convocada por el Comité Nacional de Huelga; en apoyo a los presos políticos quienes se encontraban en huelga de hambre, demandando su libertad y el cese de la represión de que eran objeto. Fueron atacados por orden del director de la Prisión de Lecumberri.

Antes escribí que a partir del 2 de octubre, ya no hubo paz ni tranquilidad en el país; el ejército había marcado la pauta a la oposición; intentó escarmentarla, a cambio la institución resultó muy dañada, el deshonor era evidente ante los ciudadanos nacionales y extranjeros, Sin embargo la continuidad de sus desmanes contra el movimiento estudiantil-popular y lo peor es que su actitud agresiva se extendió a cualquier manifestación campesina.

En ese intervalo, El Estado como buen visionario se preocupó por modernizar los métodos de tortura y eliminación de sus adversarios. Pidió apoyo logístico en esta asignatura a los vecinos del norte; Japón, Panamá y Francia; para preparar un grupo de sicarios en las especialidades de artes marciales, métodos y sistemas de investigación, torturas, tiro, disolución de manifestaciones y contraguerrilla rural.

Así llegó el día 10 de junio de 1971; Jueves de Corpus, cuando los manifestantes marchan por las calles del centro del Distrito Federal, encuentran a grupos bien organizados y amados que eran transportados por los vehículos del Servicio de Limpia de la ciudad y ante la complacencia de la policía, con altavoces les ordenaba a donde dirigirse para golpear a los manifestantes.

Así aparecen Los Halcones, grupo paramilitar organizado por el Coronel Manuel Díaz

Escobar declaró el 71/ 06/ 18 en relación con los acontecimientos de ese 10 de junio

del 71 que “el de la voz ha tenido conocimiento a través de la prensa y como cualquier

ciudadano de la existencia de personas a quienes la imaginación popular, los ha

denominado Halcones, pero que éstas en caso de existir no tienen que ver nada con la

oficina a mi cargo.

El honor del militar que no se mancha porque presenta una fantasía como realidad, aunque

los hechos lo desmientan. Su rechazo es categórico respecto a su ingerencia en la creación,

formación y dirección del grupo paramilitar 12 .

Leyendo de corrido, el lector aceptaría la versión del Coronel Díaz; pero manejar un grupo de

miles de vagos, ex-militares y ex-policías, es muy difícil no dejar pistas y evidencias de las

irregularidades cometidas; desde un día después fueron encontradas las primeras, cuando

unos Halcones fueron identificados en sus barrios por sus vecinos y denunciados; pero el

presidente Echeverría, negó rotundamente la implicación de alguna dependencia oficial y

protegió a todos los funcionarios, incluso declaró: “Fuerzas extrañas intentan desestabilizar

mi gobierno”.

Ante semejante patraña, emitida por el ejecutivo, muchos ciudadanos se la creyeron; aunque

no presentó ninguna prueba. Años después se desclasificaron los documentos secretos

entre USA y el Estado mexicano; ponen en claro la ingerencia del vecino país en la represión

del pueblo mexicano. Se han encontrado cuarenta documentos secretos al respecto; se

incluyen cinco como muestra:

Documento 1

06 de enero 1971 Observación Especial y el Programa de Capacitación en las Actividades de la Policía

Embajada de EE.UU. en México, telegrama confidencial

Mientras que en favor de un programa de capacitación para los funcionarios de la policía

12 DFS-4-11-71/135/FS-320-323/71/06/18.

mexicana en la forma propuesta por el secretario de Relaciones Exteriores Emilio Rabasa, la

Embajada de EE.UU. expresa su preocupación de que estos nuevos funcionarios

capacitados podría volver a llenar las filas de grupos como los Halcones, patrocinado por los

matones de estado alistado para intimidar a los la izquierda en los campus

universitarios. Mexicano La decisión del Gobierno de nombrar Halcones jefe el coronel

Manuel Díaz Escobar como su

enlace clave con los EE.UU. exacerba estas preocupaciones.

Fuente: National Archives, RG 59, 1970-73

Económico, Caja 572, "AYUDA (EE.UU.) México 1/1/70"

17 de junio 1971

[Declaración de potencial de Formación de Policía de México en EE.UU.]

Departamento de Estado, telegrama secreto

En respuesta a los telegramas anteriores de la Ciudad de México en la conexión entre el programa de formación policial y el Halcones, el Departamento se hace eco de Estado Embajada de preocupación y recomienda que las fugas se contiene y no las declaraciones que hizo sobre el programa. "[S] es de aún más cuidadosamente pulse declaración redactada es probable que buena defensiva, creemos que la carga de respuesta a las denuncias de prensa debe estar en gobierno de México y que la Embajada debe emitir la declaración sólo si es aparente silencio sería aún más perjudicial. "

Fuente: National Archives, RG 59, 1970-73 Económico, Caja 572, "AYUDA (EE.UU.) México 1/1/70"

20 de agosto 1971

La renuncia de Vargas Sánchez Procurador General Embajada de EE.UU. en México, telegrama confidencial

Otra renuncia importante en la Ciudad de México, en esta época del Procurador General Julio Sánchez Vargas, sugiere que las consecuencias políticas a partir de junio 10 continúa. Sánchez Vargas había sido dada la imposible tarea política de ofrecer un "completo y honesto" sobre el 10 de junio eventos, un trabajo que toma nota de la Embajada fue "especialmente sensible debido Federal regente Martínez Domínguez antes de que él renunció negó rotundamente cualquier conexión con el gobierno "Halcones", debido a que muchos mexicanos de altos funcionarios y políticos, incluido el Presidente, han participado en o ha tenido conocimiento de apoyo del gobierno, la formación y armamento de los 'Halcones', y porque la prensa y los estudiantes fueron generalmente conscientes de que el gobierno estaba detrás de la 'Halcones'. "

Fuente: National Archives, RG 59, 1970-73, POL 3 Mex, Caja 2474

30 de agosto 1971

Formación de la Policía Embajada de EE.UU. en México, telegrama secreto

Como clamor por un informe oficial del gobierno sobre los acontecimientos del 10 de junio no ha disminuido, los líderes estudiantiles lanzarán su propio análisis de lo sucedido. La Embajada alega que esto sólo aumentará la presión sobre el gobierno mexicano a la publicación del informe prometido, aunque su capacidad de moverse en contra de aquellos a los que elige la culpa por el incidente será limitado. "Desde que el ex alcalde, jefe de la policía del Distrito Federal y la Procuraduría General han renunciado, GOM presumiblemente echar la culpa a sus puertas. Es probable que no pueda realizar ninguna acción en contra de estos individuos, incluso si así lo deseaba, porque saben demasiado acerca de la complicidad de otros altos funcionarios en esta situación. "

Fuente: National Archives, RG 59, 1970-73 Económico, Caja 572, "AYUDA (EE.UU.) México 1/1/70"

02 de septiembre 1971

Echeverría Informe del Presidente a la Nación Embajada de EE.UU. en México, telegrama limitado uso oficial

En su estado anual de la dirección de la nación a una sesión conjunta del Congreso, el presidente Echeverría alude a la masacre de Corpus Christi, llamándola una "manifestación de estudiantes en las calles de la Ciudad de México dividido por los conflictos armados tropas de choque." El discurso, que fue interrumpido 81 veces por los aplausos, reitera la promesa de Echeverría para producir un informe completo y honesto en la masacre, mientras que sólo vagamente lo que

sugiere la culpabilidad del gobierno para los eventos que el Presidente afirmó izquierda "decenas de heridos y varios muertos."

Fuente: National Archives, RG 59, 1970-73 POL 3 Mex. Caja 2474.

Así queda demostrado el cinismo de Luis Echeverría Álvarez y varios funcionarios mexicanos

al negar su implicación en el la formación, financiamiento y demás del grupo paramilitar Los

Halcones. De la misma manera el gobierno de Richard Nixon, cómplice de los crímenes

cometidos por los matones citados. Adiestrados en su territorio y en sus basas militares

instaladas en Panamá, por conducto de sus mandos castrenses.

El 25 de junio, el Secretario de Relaciones Exteriores Emilio Rabasa se reunió con

funcionarios de la embajada para asegurar que el gobierno mexicano hará todo lo posible

para evitar que la perjudicial publicidad sobre el programa de formación de EE.UU.

Extinción del Grupo Los Halcones.

Una vez cometido el ataque a los estudiantes el llamado Jueves de Corpus, la

situación se tornó insostenible, dado que las fotografías de Halcones que aparecieron en

diferentes diarios capitalinos, cuyas rotativas no sufrieron el mismo golpe arbitrario y

castrense de la prensa del 3 de octubre del 68. Todos los artículos, reporteros y fotógrafos

inculpaban al Estado por haber infiltrado y repelido de manera violenta y desmesurada, la

marcha de ese día. Asimismo, las agresiones realizadas contra algunos periodistas abonaban

el coraje y las demandas respecto a explicaciones por los hechos vividos.

No podía explicar Díaz Escobar la presencia de sus muchachos en la marcha del 10 de junio

de 1971. Su argumento de una supuesta función de limpia era insostenible. Además, sus

declaraciones entrarían en continua contradicción frente a las declaraciones que sus pupilos

harían al ser arrestados por distintos delitos y cuyo discurso exculpatorio sería su

participación en el grupo paramilitar de los Halcones refiriéndose detalladamente a este

personaje como “El Maestro’ quien al mostrarle las fotos de la prensa, declaró no conocer a

ninguno.

PCM COMITÉ EN JALISCO.

En el estado de Jalisco, se iniciaron las discusiones sobre las tesis para desarrollar el XVI congreso nacional, presentadas por el Comité Central, en las que no se reflejaban las actividades para preparar una aceleración del proceso de cambio en México; como lo se había planteado en 1967, cuando se consideró que la vía más probable de la revolución sería la lucha armada; causando una fuerte polémica y decepción en la base del partido.

El comité local, dirigido por el Dr. Alfonso Partida Labra, se avocó a consensuar una opinión y posición sobre lo que se pensaba y preveía en el estado; considerando que desde La Capital no se apreciaba la realidad de Jalisco.

Para empezar la discusión de la propuesta de Comité Central, consideramos no seguir el orden de sus temas por lo que no se partía de discutir punto por punto las tesis del Comité Central como era costumbre; sino de reflejar las consideraciones locales para actuar en consecuencia. Esta discrepancia, causó un rechazo rotundo y se cerraron a no aceptar nuestros argumentos y nos exigieron que presentáramos nuestro proyecto por escrito a la brevedad posible; a sabiendas que era imposible tenerlas terminadas en esa fecha.

No nos inmutamos, continuamos y terminamos;

rotundamente; y como eran 95 folios, el documento fue denominado el escrito de las 95 cuartillas. Nos avocamos a distribuirlas, se editaron 500 ejemplares; en mimeógrafo electrónico. En mi casa se imprimieron; con la participación de Mario Pérez Oquendo, durante semanas desfilaron las visitas de docenas de camaradas, de varios Estados de la República.

nuestras reflexiones fueron rechazadas

Básicamente planteábamos entre líneas la preparación de las condiciones para un posible enfrentamiento con la reacción; se hizo una crítica al Comité Central por la posición poco combativa ante los acontecimientos sangrientos en la capital el 2 de octubre 1968. Porque en esa ocasión se presentaron las condiciones para avanzar a pasos agigantados en la influencia del partido dentro de la sociedad; incluía un análisis de las condiciones sociopolíticas en Jalisco, producto de los acontecimientos del problema en el Hospital Civil; la caracterización del grupo que manejaba la Universidad de Guadalajara; se hizo énfasis la diferencia entre las propuestas del Comité Central, considerábamos que eran inoperantes en nuestro estado; se desperdició el momento de plantarle cara al gobierno, etc. Después de tanta represión en nuestros hogares, no ha sido posible obtener un ejemplar de es documento.

El comité en Jalisco; partido y juventud, se dividieron en dos, se creó un ambiente de desconfianza y hostilidad entre los compañeros-as. Marcó una diferencia muy clara entre ambos grupos; fue tácitamente un rompimiento con la dirección del partido.

Y esto mismo sucedió en varios estados de la república: Nuevo León, Baja California, Michoacán, Sinaloa, Guerrero, Chihuahua Distrito Federal y otros.

La división entre los miembros del partido, se extendió en toda la republica, la Juventud Comunista casi desapareció como tal; después del III congreso nacional de la JCM celebrado el mes de diciembre de 1970 en Monterrey N. L. en el que la dirección nacional recibió duras

críticas a la actitud

Comité Coordinador en sustitución del Secretario General; también se le reprochó no haber

apoyado a la mayoría en

gobierno sin que fueran liberados los presos ni aceptar previamente ningún punto del pliego

que mostró y sobre todo por no haber aceptado la creación de un

la continuación de la huelga en la capital; de hablar con el

petitorio que demandaba el Consejo Nacional de Huelga.

La mayoría de militantes pasaron a engrosar las filas de los grupos guerrilleros en gestación, la actividad se multiplicó; buscando el acomodo entre las diferentes opciones y posiciones.

Todos los participantes que habíamos militado durante años en el PCM, fuimos señalados con insidia, se nos acusaba que aún seguíamos siendo militantes del mismo; que nosotros éramos los encargados de influir en el movimiento estudiantil de Guadalajara con la línea del PCM. Lo anterior nos acarreó una serie de calumnias, recelos y desconfianza de muchos estudiantes miembros del FER. Nos encerraron bajo dos enemigos; dentro y fuera del partido, sin incluir el acoso de los diferentes cuerpos de policía y el ejército.

DR. ALFONSO PARTIDA LABRA Y EL MOVIMIENTO MÉDICO.

El camarada Alfonso Partida Labra, fue un connotado médico; egresado de la Universidad de Guadalajara, complementó sus estudios con un postgrado en Cirugía de Tórax en Moscú.

Posteriormente

Comité Estatal en Jalisco.

fue nombrado miembro del Comité Central del PCM y responsable del

En la extensa historia de sus actividades profesionales; destaca la realizada en el Hospital

Civil de Guadalajara. La institución medio funcionaba con los hábitos heredados de un

sistema feudal y católico, en el que las monjitas eran quienes decidían las acciones y

distribuciones de medicina y material. Ignorantes de la medicina y enfermería. Por otra parte,

desde siempre los médicos y enfermeras que trabajaban en el Hospital no recibían salarios,

su trabajo era “honorario” Este fue uno de los planteamientos centrales del movimiento

encabezado por el Dr. Alfonso Partida. Pero en el centro de las demandas estaba la

modernización del Hospital, reorganizarlo y darle la categoría de Hospital Universitario.

El movimiento logró salarios para los médicos y enfermeras, así como un aumento para el

resto del personal además de considerarlos ya como empleados y no como antes personal

voluntario al servicio del convento existente en el Hospital. Logró la compensación del

personal profesional con un salario si no magnífico, sí más o menos cercano a los mejores

salarios de otras instituciones, el IMSS por ejemplo. La categoría de Hospital Universitario se

dio de manera tácita puesto que no hubo un documento que lo formalizara. Sin embargo así

se considera en la actualidad, incluso la Rectoría General de la Universidad “controla” buena

parte de la conducción de la Institución Hospital Civil de Guadalajara.

Apoyó el paro médico primero en el Hospital 20 de noviembre; después: Hospital Juárez, Colonia, San Fernando y Hospital General en la capital del país en 1964; más veinte hospitales en el interior de la República por la demanda de aumento de salarios y el pago de

la compensación anual aguinaldo;

República, el Estado respondió que no podía hacer una erogación tan grande y se negó a negociar, así surgió un movimiento colectivo en defensa de intereses económicos de carácter laboral y que es su evolución se transforma en un movimiento social hace frente a uno de los elementos característicos de reproducción política y de la organización del poder en México: el corporativismo sindical

igual que veinte hospitales en diferentes ciudades de la

Así, la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos (AMMRI) apareció en la escena como una alternativa para romper la corporativización en la que se anulaban todos los derechos de los trabajadores al servicio el Estado, donde éste figuraba como juez y parte en los conflictos laborales, en La Junta de Conciliación y Arbitraje.

La huelga se consideraba legal si se hubiese suspendido el pago de los salarios, si un

funcionario del gobierno se negaba a comparecer ante la Junta de Conciliación y Arbitraje o si

se negaba a acatar el fallo de ésta. Antes de declarar una huelga, los empleados debían

presentar sus quejas ante una Junta de Arbitraje, la que estaría integrada por un

representante de los empleados, un representante del gobierno y un tercero elegido por

acuerdo de ambas partes. Se imponían castigos severos por declarar una huelga ilegal o por

comisiones de actos violentos. Los trabajadores que no estuvieran afiliados al sindicato no

debían ser objeto de actos violentos ni de propaganda religiosa.

En términos sustantivos, éste fue el cuadro jurídico-político en que se mantuvo la burocracia

pública hasta 1964, cuando estalló el conflicto de los médicos, quienes tuvieron que luchar

por lo que consideraron sus derechos laborales, frente a una burocrática sindical articulada

al partido del Estado. Intentaron darle legitimidad y autoridad jurídica a sus organizaciones,

bajo la vigencia jurídico-laboral del Estatuto Jurídico de los Trabajadores al Servicio del

Estado, y plantearon sus derechos frente a un conjunto de instancias laborales vinculadas a

los intereses del Estado y designadas por la autoridad presidencial en situaciones de crisis,

como en este caso.

Dicho conjunto de normas y relaciones de poder y autoridad establecidas fue le marco donde

lucharon los trabajadores de la salud frente a los directivos de sus instituciones.

El movimiento médico se gesta en esta especifidad de relaciones de dominación cuyo

ejercicio había creado, a lo largo de más de 30 años, una tradición de gobierno para

enfrentar los conflictos sociales, tradición hecha práctica política por los funcionarios del

Estado mexicano, en la cual queda definido lo posible y los límites de lo negociable.

En el conflicto sobre lo que es el poder en México y lo que entraña formar parte del Estado,

dicha cultura política tuvo su contraparte en las modalidades de cuestionamiento y protesta

que adoptaron los médicos en su lucha; o sea rompieron la corporativización del sindicato. Lo

que le causó un enfrentamiento con el gobierno central y en Jalisco como en todo el país tuvo

consecuencias drásticas para el sector en paro 13 .

En Guadalajara, más que eso, fue la mejoría notable de los servicios hospitalarios y la

continuación de las demandas para lograr, por ejemplo, la ampliación del presupuesto del

Hospital Civil durante le gestión del Dr. Partida Labra. El ejemplo de AUTOGESTION del

hospital desarrollado, preocupó mucho al gobernador sobre todo porque era un mal ejemplo

para otras instituciones públicas, como la U. de G. Fue un éxito para la sociedad, quien sería

beneficiada con un servicio médico gratuito; ahí acudían pacientes de varios estados vecinos.

El éxito y las mejoras sólo pudieron ser posibles por la acción organizada y de sorprendente

disciplina acatando el paro de los médicos, enfermeras y demás personal del Hospital.

El gobernador Francisco Media Asensio, no titubeó; comprendió que se había logrado

la formación de un sindicato independiente de la organización sindical corporativizada; por lo

que

enseguida dio la orden de expulsar al comité directivo y pasando por alto las decisiones

de las asambleas del personal médico; con los altercados suscitados correspondientes. Para

ser contundente la orden del gobernador, enviaron a los golpeadores de la FEG, armados y

apoyados por policías y al ejército a desalojar y expulsar a los miembros del Comité Directivo

de la Sociedad Médica del Hospital; el grupo de represores encontró una fortaleza por la

disciplina, valerosa y firme de todo el personal del hospital acatando el paro de labores, que

era el pretexto para la represión.

Obviamente el Comité Directivo fue desalojado y expulsado:

13 LA DEMOCRACIA EN BLANCO: MOVIMIENTO MÉDICO EN MÉXICO, 1964-1965. RICARDO POZAS HORCACITAS. SIGLO XXI editores. 1993. Pág. 35.

Dr. Alfonso Partida Labra

Dr. Enrique Aguilera Prado

Dr. José M. Meléndrez Luévano

Dr. Rafael Espinosa Bonilla

Dr. Manuel Pérez Reyes

Dr. Víctor Manuel Ávalos Limón

Secretaria Glafira Agraz.

El Estado, ya estaba acostumbrando a la sociedad aceptar que las demandas sociales,

ocultaban actitudes ilegales a las que había que criminalizar; así, toda protesta o demanda

social sería aplastada por las fuerzas del orden. Todos los trabajadores al servicio del Estado

están aglutinados en el SNTE; en donde se encuentran atados de pies y manos, sin poder

defender sus derechos laborales, son usados para votar por el PRI, para asistir a los actos

públicos y aplaudir a los gobernantes, desde el Presidente de la República hasta el Alcalde

del pueblo.

Es importante señalar que los medios de comunicación aplaudieron al Sr. Gobernador por

expulsar del Hospital Civil a los peligrosos rojos comunistas. En la ciudad de México no solo

aplaudió a las autoridades, sino que exigían al ejecutivo mano dura y prisión al personal

médico.

Como siempre había sucedido en las filas del partido; cada miembro expulsado tenía que

solucionar su problema laboral y económico familiar. Alfonso dedicó más tiempo a sus

actividades del PCM, fue entonces cuando se avocó a elaborar una respuesta a las tesis del

XVI congreso del partido.

Todo marchaba bien, con los tropiezos naturales en estos asuntos; cuando un día, nos sorprende la noticia de que el Dr. Alfonso Partida L. fue detenido por La Policía Militar; estuvo detenido cuatro días con sus noches en la XV zona militar que fue donde lo llevaron los militares que lo detuvieron. Después, y gracias al recurso de Amparo interpuesto, lo presentaron ante el Ministerio Público Federal; éste no tuvo elementos para retenerlo, y

entonces fue conducido lo soltaron a las 48 hrs.

a las celdas (separos) de la policía judicial. De manera sorpresiva,

Estando en su casa le informaron que los militares estaban encabronados por su liberación y que en ese momento se dirigían a su casa para reaprenderlo. Por fortuna pudo eludirlos y después de un largo periplo pudo estar en contacto con el Comité Central del Partido, mismo que le dio protección dentro de la más estricta clandestinidad, misma que vivió por más de un año. Se le prohibió regresar a Jalisco, un “mensajero” del gobierno federal se lo comunicó.

Intentamos hacer la denuncia de la detención, hacer ruido; imprimimos miles de volantes, quisimos difundir de varias maneras la arbitrariedad del gobernador, pero desde su propia familia nos lo impidieron. Argumentaron que sería peor para Alfonso y nos pidieron que suspendiéramos toda actividad al respecto, que su padre se avocaría de lograr su libertad. (Más bien dicho, que le perdonaran la vida)

Una vez desterrado; semanas después tuve la oportunidad de intercambiar opiniones con Alfonso, me explicó su punto de vista, me pintó un panorama negro y rojo; negro porque se enteró de la magnitud de la operación que se fraguaba contra la disidencia y rojo porque presagiaba mucha sangre sobre toda la República.

Me sugirió que diéramos marcha atrás a nuestro proyecto; lo consideraba inviable, dadas las nuevas condiciones reales de represión adoptadas por el presidente Luís Echeverría Álvarez Autor de las masacres en Tlatelolco 2 de octubre 1968 y Santa María la Rivera 10 de junio 1971 en la capital. La piraña tenía sed de sangre, solo esperaba que entráramos en acción; Quizá Alfonso fue informado de muchas cosas más que nosotros ignorábamos pero no las puntualizó.

Nos despedimos y no lo he vuelo a ver.

FRENTE ESTUDIANTIL REVOLUCIONARIO, FER.

Formación del FER.

Del testimonio de Andrés A. Zuno Arce (cuñado del presidente Luís Echeverría Álvarez) y la

opinión de Alfonso Partida; quienes estaban bien informados sobre la realidad política, por

sus contactos al mas alto nivel; ambos coinciden en señalar al presidente Echeverría como

artífice de la represión si los disidentes decidían actuar en el movimiento estudiantil. No

había margen de maniobra democrática, ésta no existía desde muchos años antes.

El objetivo del FER era pues reestablecer un nuevo orden de libertad, democracia y calidad de educación en la Universidad; se buscaba también crear las condiciones para enfrentar la represión policíaca y militar, que en ocasiones se confundía con la represión ejercida por los gorilas de Carlos Ramírez (Comité directivo de la FEG).

Se integró el Comité Coordinador del Frente Estudiantil Revolucionario con los jóvenes más destacados de las diferentes escuelas y facultades. Todos ellos vigilaban estrechamente las decisiones que se tomaron de manera democrática, procedimiento hasta entonces desconocido por ellos mismos ya que el grupo de la FEG controlaba de manera arbitraria y violenta.

Los acuerdos se tomaban en la asamblea y por votación nada se decidía previamente-, esta diferencia de decisión atrajo a los estudiantes cansados de tanto atropello. Todos sabíamos que procediendo así se preveían grandes riesgos desde el propio Andrés Zuno (dirigente del movimiento). Sabíamos que el poder se alcanzaría con el uso de la fuerza, ya que hacia mucho tiempo que la razón no cabía ni en el entendimiento de la mafia ni en los métodos de su jefe. En torno del movimiento estudiantil había muchos intereses creados que iban a ser afectados. El movimiento había rebasado el ámbito estudiantil, ya era preocupación de toda

la sociedad: un problema social y político muy delicado.

Teníamos un grave problema, el FER carecía de armas. Quienes teníamos más experiencia en la militancia partidista sabíamos que sin armas era imposible hacer frente a la mafia y sus socios: todos los cuerpos policíacos y al ejército. Eran recientes los acontecimientos de la capital del país y ninguna precaución era suficiente. Los jóvenes del FER empezaban a entenderlo, pero les ganaba la euforia. Les urgía el cambio de la dirección estudiantil. Sabían que en las condiciones de ese momento, el FER arrasaría en las elecciones estudiantiles.

El trabajo fue intenso, de tiempo completo. Se preparaban las asambleas en escuelas y facultades para dar a conocer la aparición del FER, a través de su Comité Coordinador a los probables candidatos para Presidentes de las Sociedades de Alumnos.

La represión aumentaba en toda la ciudad, por lo que la seguridad de los asambleístas era prioritaria. Su protección debía hacerse con armas. Se dio la consigna a conseguirlas, las obtuvieron con amigos, familiares; otras las consiguieron desarmando policías y celadores. Otras fueron compradas en armerías, en resumen se conseguían fácilmente sin necesidad de presentar licencias o permisos.

Nuestras normas de clandestinidad eran primarias: recomendábamos que, por si acaso, el núcleo dirigente completo solo asistiera algunas asambleas generales de escuela o facultad.

El 29 de Septiembre de 1970 fue el día de iniciar la campaña de asambleas en el Instituto Tecnológico de la Universidad de Guadalajara.

El inicio fue en la Escuela Vocacional. Por primera vez el FER puso a consideración del estudiantado una nueva forma de vida política estudiantil, en la golpeada Universidad de Guadalajara.

Siguió el turno a la Facultad de Ciencias Químicas, el entusiasmo se agigantó, porque en esta facultad estudiaron y en ese momento también decenas de alumnos militantes del PCM y JCM como:

Samuel Meléndrez Luévano, Gilberto Enríquez García, Ricardo, Yolanda Robles G., José Guerrero, Juventino Campaña L., Miguel Topete, Santiago Bocanegra, Francisco Mejía, Arnoldo Alvarado M., Herminio Alcantar, René Delgado y muchos más.

Continuó en las facultades de Ingeniería Civil y Mecánica.

Alrededor de mediodía se decidió continuar a la Escuela Politécnica y terminar ahí la jornada. Estaba por finalizar la asamblea en los patios de la escuela al aire libre, desde la azotea hablaba a grito abierto René Delgado, cuando llegaron cuarto automóviles y una camioneta,

y sin preámbulo alguno, los gorilas se acercaron a unos 30-40 metros de distancia de los

asambleístas. Y sin mediar palabras ni preámbulo comenzaron a disparar armas de fuego contra el grupo ahí reunido. Hubo una gran confusión que tomó por sorpresa a la masa estudiantil; siempre habíamos esperado alguna agresión, pero no una salvajada semejante. Hubo tres muertos; un joven que se dedicaba a vender fruta; Braulio Suárez Torres y

Francisco Villagómez Miramontes, Paco el cubano. Y varios heridos. Irracionalmente, Fernando Medina Lúa, presidente de la FEG, salio de uno de los automóviles

y arma en mano tendida en lo alto se dirigió a los patios donde estaban los heridos y muertos

gritando a los agresores: “ Párense ya, cálmense” El avanzaba solo hacia los asambleístas de cara a sus acompañantes. Estos no lo obedecieron y siguieron disparando, los miembros del FER también dispararon y de pronto Fernando Medina Lúa fue herido en el abdomen.

Algunos deseaban matarlo; otros se oponían, Fernando les imploraba que lo llevaran a un hospital decidieron llevarlo a una clínica particular.

Recibió la atención médica y se publicó que estaba fuera de peligro. Posteriormente fue trasladado a la Ciudad de México.

El Informador, 30 de septiembre 1970. 96

El Informador, 30 de septiembre 1970.

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FEDERACIÓN DE ESTUDIANTES SOCIALISTAS DE OCCIENTE, FESO.

Del testimonio del Lic. Andrés Zuno Arce:

… el objetivo directo de ésta organización era participar en las elecciones dentro de la FEG.

En alguna ocasión se discutió si formábamos una federación independiente pero se llegó a

la conclusión de que era más trabajo porque luego obtener reconocimiento sería un gran

problema, etc. Por ello se llegó a la conclusión de que fuese un Frente nada más.

Se realizaron muchas juntas con quienes serían los candidatos. Según nuestras

cuentas los miembros del frente que se presentarían en las planillas electorales llegaban a

mil aproximadamente. No nos podían ganar, a menos que interviniera la policía y el ejército

a favor de la mafia, fue lo que sucedió.

FEDERACÓN DE ESTUDIANTES SOCIALISTAS DE OCCIDENTE (FESO)

LA “TOMA” DE LA CASA DEL ESTUDIANTE. NO HUBO TAL.

De entrada debo decir que nunca hubo la tal “toma” de la casa del estudiante. (No obstante, lo que ahí sucedió determinó mi no participación futura, unos días después) O sea, el desalojo de unos y la toma de posesión de otros. Lo que sucedió fue que dentro de la Casa los miembros del FESO (Federación de Estudiantes Socialistas de Occidente) organizaron una revolución contra los dirigentes fegistas que se mantenían ahí en el poder por la fuerza y fue necesario que se les apoyara. En esas condiciones, y en virtud de que un día alguien informó a los de la mafia del movimiento interno de los del FESO liderados por Eleuterio López Navarro, el último presidente de dicha organización, y viéndose amenazados no sólo en su salud sino en su vida decidieron adelantar el golpe, la rebelión interna.

La casa se cerraba a cierta hora, las 9 o 10 de la noche, no recuerdo, y solamente se

quedaba abierta una pequeña puerta a un costado del edificio, el izquierdo, con un vigilante que impedía la entrada de desconocidos Quienes no éramos miembros de la casa dejamos que éstos hicieran su asamblea general, democráticamente, por primera vez en años. En ella se eligió a Eleuterio López Navarro en calidad de su nuevo Presidente. No hubo pues, la supuesta toma de unos, los del FER y el desalojo de otros, los de la casa. Sólo unos pocos quienes habitaban la casa fueron expulsados por acuerdo unánime de los miembros del FESO. Y ese día se dio a conocer la existencia del FER pero solamente eso. Ya estaba formado. Son errores afirmar que después de esos hechos se creó el FER. Si hubo reuniones posteriores fue solamente por estricta necesidad de programar el futuro de la organización.

Por ejemplo, hay quienes dicen que cinco días después de la supuesta ocupación de la Casa del Estudiante, el 28 de septiembre, en una reunión urgente iniciada en ese mismo edificio y terminada en un local ubicado en la calle 8 de julio el grupo opositor se constituyó formalmente en el Frente Estudiantil Revolucionario pero no es así.

En la asamblea constituyente del FER efectuada el 28 de septiembre, según la misma versión, estuvieron presentes, Alfredo Delgado, el Pocho, René Delgado, El Perico, Manilo Fabio Macías Rivera, Flavio, Bonifacio Mejía Segundo, el Boni, Juan Manuel Rodríguez Moreno, Clark, los hermanos Campaña López, Felipe Zermeño, Ramón Gil Olivo, Everardo Rojas, Francisco Villagómez Miramontes, Arnulfo Prado Rosas, el Compa, Roberto Marrufo,

Enrique Pérez Mora el Tenebras y otros.

Pero hubo otros sucesos. Como que yo les mandé una nota por medio de mi único representante ante el comité central, Guillermo Castillo Sevilla, diciendo que debían parar todo porque se venía la represión. En esa junta, me informó Castillo, decidieron seguir adelante, ya sin mí”

El Informador 1 octubre 1970. 101

El Informador 1 octubre 1970.

La decisión del compañero Andrés A. Zuno A. de retirarse a la ciudad de México; fue obligado, hubo un intento de detención policial. En la ciudad de México fue informado de la magnitud de la represión que se veía venir. Siendo el cuñado del Presidente, se enteró de que el gobierno, no estaba dispuesto a permitir que en la Universidad de Guadalajara, se realizaran las Elecciones para Presidente de la Federación de Estudiantes, de manera democrática.

El FER, sería una organización no corporativizada, no sería manipulada por el Gobernador ni por ningún otra institución. Esta fue la dificultad fundamental, por esta razón iba a ser imposible que lograra triunfar. Era impensable que una organización con miles de adeptos trabajara de manera independiente, autónoma el Estado; con la enorme influencia en todos los ámbitos de la sociedad, generaría múltiples demandas al Estado que se encontraría avasallado en cuanto entrara en funciones la nueva dirección estudiantil. Este fue el meollo del problema del FER. La experiencia del Movimiento Médico estaba muy reciente.

Varios compañeros-as han escrito sus testimonios; Sergio Aguayo Quezada también, autor connotado, vecino del barrio San Andrés, al iniciarse el movimiento estudiantil emigró a la Ciudad de México, de oídas y de lejos se enteró de los acontecimientos. Después de varios años, regresó a su barrio San Andrés y al primer vecino que se encontró le pidió que le informara sobre los acontecimientos en Guadalajara.

Al referirse al origen del conflicto universitario, Aguayo y otros autores lo reducen, lo minimizan al enmarcarlo en la rivalidad de dos familias de dos ex gobernadores de Jalisco:

Margarito Ramírez y el Lic. José G. Zuno Hernández. Esta versión muestra la miopía del alcance que logró el problema universitario; unos autores lo exponen así por ignorancia o falta del análisis necesario del conflicto, ya que las evidencias mostradas durante las múltiples y variadas acciones realizadas, son pruebas indiscutibles para definir el movimiento estudiantil como un problema sociopolítico, porque involucró a toda la sociedad y no solo fue afectada la Universidad de Guadalajara, este asunto fue rebasado con creces desde el inicio; otra muestra, se evidenció la incapacidad y falta de talante del gobierno para resolver y poner orden desde hacía lustros en las relaciones estudiantiles.

Otros autores lo hacen con insidia, de manera calumniosa; primero, si el problema era entre

los intereses de dos familias:

¿Por qué el problema no se terminó cuando Andrés A. Zuno se marchó (O lo desterraron) de Guadalajara?

En ese momento podía decirse que la familia Ramírez había ganado el conflicto. Y no fue así, sino todo lo contrario, cuando esto sucedió, los grupos integrantes del FER se vieron liberados para actuar al margen del conflicto universitario; como lo hicimos con los miembros de la JCM, y otros grupos también, se inició la búsqueda de los estudiantes y jóvenes en general para proponerles su participación en grupos disidentes del estado, subversivos; esto al margen del conflicto universitario; así fue como se aglutinó a los estudiantes más connotados y propensos a demandar y protestar de otra manera; desenmascarar al Estado represor, autoritario y criminal.

¿Por qué digo el Estado?

Porque, para reprimir (que no para resolver) el problema universitario intervinieron las Secretarías de Estado. Declaraciones del Presidente Luís Echeverría Álvarez. Presidencia, Estado Mayor Presidencial. Gobernación, Dirección Federal de Seguridad y Ministerio Público. Procuraduría General de la República. Secretaría de Defensa Nacional: XV Zona Militar, Base Aérea Militar # 5, Policía Militar y Cuartel Colorado. Comunicaciones: Intervención de teléfonos particulares, Patrullas en carreteras, Casetas y Autopistas, control en Correos y Telégrafos. Relaciones Exteriores. Se involucraron los gobiernos de Estados Unidos, Corea del norte y Cuba.

Para preparar matones y torturadores, desde los sucesos del 2 de octubre 1968 y 10 de junio 1971, se implicaron los gobiernos de Japón, Panamá y Francia.

A pesar que (según estos personajes) ya había sido derrotada la familia Zuno. Esta versión

está plagada de inexactitudes; adopta un razonamiento simplista y sin fundamento, insostenible pues. Según Sergio Aguayo, en sus conclusiones necesita cerrar los ojos para minimizar las acciones de las FRAP; a pesar de los comunicados, misivas, boletines, declaraciones ante la Radio, Prensa y TV de compañeros de este grupo, Unión del Pueblo, Liga Comunista 23 de Septiembre y otros, excarcelados para hacer declaraciones, así como también los mensajes de los Secretarios de: Gobernación, Procurador General, del Presidente de la Republica, de los lideres sindicales, cómplices del PRI-gobierno y las evidencias de la DFS encontradas en AGN.

A estos autores les falta citar las familias que entraron en conflictos para “explicarla iniciación de los movimientos en los estados de Guerrero, Chihuahua, Nuevo León, Puebla, Michoacán, Sinaloa, Sonora, Chiapas, Veracruz, Baja California, Nayarit, Oaxaca y el Distrito Federal.

Si los conflictos estudiantiles a través de las décadas pasadas, se reducían a problemas entre grupos o familias militantes del PRI; cómo justificar la intervención del ejército para cortar de tajo los movimientos juveniles.

Cuando se aborda el tema de la Educación Pública, es necesario hablar de represión; así ha sido desde 1942 en el IPN. Porque el Estado ha sido incapaz de resolver las necesidades del sector, desde esa fecha las inquietudes estudiantiles no han sido resueltas en una mesa de diálogo, siempre terminan a golpes. Y lo peor es que a través de este intervalo, el final de cada conflicto es más drástico, empezaron expulsando estudiantes, repartiendo macanazos y amenazas, después gases lacrimógenos y detenciones; en la huelga de 1952, la policía asesinó a un estudiante; ahora son, todas las anteriores y además torturas crueles, asesinatos masivos, exiliados y desaparecidos. Durante los conflictos del estudiantado mexicano éste ha sido siempre quienes han puesto a los golpeados, expulsados de las universidades; heridos, muertos, exiliados y los desaparecidos.

Quedó demostrado una vez más que, en México no se tolera el ejercicio de la cacareada libertad democrática. Ni dentro de una Universidad.

BENJAMÍN RAMÍREZ C. NATIVIDAD VILLELA V. Y ELEUTERIO LÓPEZ N.

Tres estudiantes residentes del FESO, entre otros; fueron testigos de todos los sucesos arriba citados, Benjamín era militante de la JCM, además de ser muy apreciado por mi familia, presenció los acontecimientos, hasta nombrar la nueva directiva del FESO.

Los tres tuvieron diferentes destinos, nosotros desde fuera observábamos que corrían el peligro inminente de ser desalojados o detenidos por la policía o por grupos de la FEG. El éxito del despido de pseudos-estudiantes, se convirtió en una amenaza para los ellos mismos, porque que no tenían un apoyo oficial; es decir, se encontraban dentro de una ratonera. Yo no podía imaginar a Benjamín afectado, me desesperaba ver el panorama desde casa, hasta que no aguanté más y fui en mi automóvil hasta la puerta misma del FESO y

y sugería que abandonara ese recinto

entregué una carta para Benjamín, donde le explicaba de inmediato.

En tarde llegó a mi casa y me dijo, aquí estoy. ¿A dónde voy?

Pasa y lleva tus cosas a la habitación al fondo. Se quedó unas semanas hasta que encontramos otra casa donde vivir. La casa del camarada y ahijado Juan Reus, a quien por este pretexto posteriormente fue detenido y torturado en el Campo de Concentración Militar # 1, Juan le dio albergue durante meses, después encontró un lugar en otra dirección. Un día, aniversario del asesinato de Arnulfo Prado R., un vecino no percibió con buenos ojos y se hizo de palabras con Benjamín y sin motivos lo denunció a la policía. En unos minutos hizo acto de presencia e intentaron detenerlo; los policías sacaron sus pistolas pero Benjamín fue más rápido y mató a uno e hirió al otro. El tercero que esperaba afuera, intentó detenerlo y se liaron a balazos.

El compañero fue herido en una mano levemente. Se la curó una enfermera compañera de Gilberto Enríquez. Después de estos sucesos, participó en las expropiaciones; fue detenido en el 11 de noviembre de 1972, con toda la brigada que él dirigía: Rafael Ortiz Martínez, Eusebio Delgado Santamaría y Jesús Limón García. Liberados el 74 y 82. En lo sucesivo en cada caso violento que sucedió en Guadalajara, Benjamín fue detenido, torturado y amenazado.

Natividad y Eleuterio, permanecieron dentro del FESO; no por ser rebeldes ni por deseos de enfrentarse a la FEG o al Estado; sino porque no encontraron a donde ir.

Los estudiantes miembros del FER detenidos el 30 de septiembre 1970 por el ejército dentro de La Casa del Estudiante fueron una veintena; de los cuales a seis se les dictaron el auto de formal prisión: Natividad Villela Vargas, Eleuterio López Navarro, Everardo Becerra Bernal, Javier Paredes Gómez, Jorge Plañir Ramírez y Marcelo Torres Martínez. Por los delitos de:

homicidio, lesiones, portar arma prohibida, pandillerismo y daño en propiedad ajena.

Sus “errores” fueron dos:

1. El de aspirar a superarse, estudiar y lograr terminar una carrera universitaria, y

2. Ser pobres, sin medios para abandonar la Casa del Estudiante; igual que a muchos otros

Estudiantes.

Si salían de ahí, se quedaban en la calle. Por eso los detuvieron, no por ser disidentes ni por deseos de enfrentarse al Estado ni a la FEG. Muchos de ellos ni politizados estaban ni les interesaba el pleito contra a FEG. Solo deseaban estudiar. Natividad Villela Vargas después de continuar libre, participó posteriormente en La Liga 23 de septiembre y cayó herido en Chihuahua acribillado de 4 balazos. Al recuperarse lo enviaron a la prisión Oblatos nuevamente, se fugó junto con cuatro miembros de la Liga comunista 23 de septiembre. Al salir no encontró ningún apoyo, desde entonces no se sabe nada de Villela.

Eleuterio López Navarro, terminó su carrera de Ingeniero Agrónomo.

Benjamín Ramírez Castañeda, continuó participando en el movimiento guerrillero 14 .

14 AGN CAP. LUÍS DE LA BARREDA MORENO. LBM/her. D.F.S.-10-IV-74 L-235 (5 FOLIOS)

MÁS DETENIDOS DEL FER.

A la semana siguiente con el pretexto de haber participado en las reuniones en el Instituto

Tecnológico y Escuela Politécnica; fueron detenidos en el estado Michoacán y consignados, pese a ser inocentes de todo: Roberto Marrufo Torres, Guillermo Enrique Pérez y Bonifacio

Mejía y Alfredo Delgado Parga fueron involucrados en los hechos. A las reuniones en el Tecnológico, asistieron cientos de estudiantes.

También fue detenido Manuel Molina Salazar, como presunto homicida de Hemeregildo Romo el gorilón. Fue Sentenciado a 24 años de prisión.

Las órdenes de detención y encarcelamiento, mostraron la cara real del gobierno de Francisco Medina Asensio; irresponsable y rabioso contra los estudiantes. El caso de Natividad Villela Vargas, es típico. Porque en la fecha y hora de los acontecimientos sangrientos en la Escuela Politécnica, él se encontraba en las oficinas del Secretario de Gobierno del Estado comentando las lamentables condiciones que tenían los residentes en el FESO para subsistir y continuar sus estudios.

Durante el proceso judicial de Villela, el Secretario de gobierno fue a ratificar lo anterior; pese

a ese contundente testimonio, el juez lo envió a la cárcel; fue sentenciado a 16 años de

prisión por los delitos: Homicidio, lesiones, daño en propiedad ajena, pandillerismo y robo.

La actitud del gobierno del estado, alcanzó el cinismo en su proceder; porque a pesar de ser participantes del grupo agredido, los encerró en la prisión y a los agresores de la FEG, ni siquiera citó a declarar ante el juez a algunos compañeros del presidente Lúa. El vanagloriado Estado de Derecho, brilló por su ausencia durante todo el tiempo del conflicto estudiantil. A esta madeja de complicidades se le ha llamado “guerra sucia”. Porque la actitud del estado estuvo llena de irregularidades, hubo varias connivencias entre los agresores, fuerzas del orden, legales y administrativas. En perjuicio de los militantes disidentes de izquierdas.

La prensa local mediocre como siempre, tergiversó la información; publicó que dentro del FESO, al ser desalojado por el ejército se encontraron: garrafones de tequila, marihuana y armas contundentes como garrotes, cuchillos, etc. con una actitud repugnante, publicaron los periódicos El Informador, El Sol de Guadalajara y el Occidental, vulgarizando y criminalizando al sector más pobre de la Universidad. En varios artículos afirman que en el grupo del FER, se inmiscuían varios vagos; no eran vagos, eran estudiantes pobres, mal vestidos, mal presentados.

Después de seguir un proceso con múltiples alteraciones, el abogado Alejandro Herrera Anaya, llevó la defensa de los presos, en varias ocasiones estuvieron a punto de salir libres, en alguna de ellas, los detenidos regalaron sus escasas pertenencias y de pronto surgía algún recurso y se posponía su liberación. Fueron sentenciados el 30 de abril de 1972 con penas de prisión de 8 a 24 años. Ninguno alcanzó la libertad bajo fianza.

LOS GRUPOS DEL FER.

La organización del FER fue casi espontánea, surgió y se constituyó con una rapidez inaudita; se aglutinaron miles de estudiantes y se pusieron en marcha en toda la ciudad, organizados por barrios y por cada escuela o facultad. Tomó por sorpresa a propios y extraños, todos los días aparecían nuevas manifestaciones de apoyo a los estudiantes del FER.

La ciudad de Guadalajara, fue pintada de la noche a la mañana; se organizó un grupo en cada barrio, recuerdo los de: Analco, San Andrés, Chapalita, Mezquitán, del Fresno, Morelos, Santa Teresita, Revolución, Juaristas, Ateneo, Parque Morelos, Tlaquepaque, Atemajac, San Onofre, Polanco, Ferrocarril, Oblatos, Las Águilas, Santa Cecilia.

Y brigadas:

Rubén Jaramillo, Emiliano Zapata, Lucio Cabañas, Camilo Torres, Genaro Vázquez, Salvador Allende, Arnulfo Prado Rosas, Che Guevara y otras.

La cuidad amaneció tapizada con pintas y carteles con consignas que incitaban a participar; entre las más destacadas recuerdo las siguientes:

DONDE HAY REPRESIÓN HAY RESISTENCIA. ¿TÚ QUÉ HAS HECHO, POR LO QUE TUS HERMANOS DIERON LA VIDA? DOS DE OCTUBRE NO SE OLVIDA. LEA, LEA CHUMA LEA.

Una mano empuñada en tinta roja y FER, circuló en los camiones urbanos por toda la ciudad. También fueron pintadas las paredes.

Nosotros mismos quedamos abrumados de ver a la muchedumbre intentando organizarse; surgió un deseo de saber y conocer la teoría económica y los principios del socialismo; en la

Librería Guadalajara,

Alfonso Partida L. fue muy frecuentada por los estudiantes. Ese sitio era el punto de reunión

de los compañeros del PCM, obviamente no se iba a quedar sin ser un objetivo de la policía y la FEG.

en pleno centro de la ciudad cuyo administrador era el camarada

Durante la euforia los miembros de la FEG, arrojaron una bomba molotov; causó leves daños. Poco después, fue atacada con armas de fuego, con clientes y personal dentro del inmueble. No hubo lesionadas-os, pero a partir de ese acto era muy peligroso acudir, permaneció abierta hasta que el compañero Alfonso Partida fue desterrado de la ciudad.

FALLECE EL PRESIDENTE DE LA FEG.

Fernando Medina Lúa, algunas semanas después ya en la Ciudad de México, falleció el 2 de noviembre.

Durante las ceremonias del funeral; se hizo evidente la complicidad del Estado y el grupo criminal de la FEG, puesto que asistieron desde el gobernador de Jalisco, Lic. Francisco Medina Asensio; el comandante de la XV Zona Militar; Gral. José García Márquez; el rector de

la universidad, Lic. Ignacio Maciel Salcedo: el jefe de la Policía municipal de Guadalajara, teniente coronel Francisco García Castello y cientos de funcionarios públicos, como diputados, senadores y ex presidentes de la misma FEG (todos de ellos ya poseían cargos públicos de alto nivel). Los actos estuvieron bajo vigilancia militar.

La prensa local tergiversó la información de los hechos sangrientos en la Escuela Politécnica:

a los atacantes los convirtió en agredidos, le dio un giro de 180 grados a la verdad; esto se hizo una costumbre de la prensa siempre informó obedeciendo a los intereses del Estado, Concediendo absoluta impunidad a los miembros de la FEG que eran, en realidad, un grupo que se dedicó a golpear, expulsar de la Universidad y asesinar a cuanto disidente se manifestara en su contra.

La muerte de Fernando fue un parte-aguas para el propósito del FER, puesto que se echó encima a todo el cuerpo policiaco y la XV Zona Militar quienes concedieron todo apoyo al grupo de la FEG. Para empezar a corroborar lo dicho, los estudiantes del FER que siguieron viviendo en la casa del FESO, fueron arrestados por el ejército y la policía aparte de ser esta una mayúscula arbitrariedad, derrumbaron al siguiente día el inmueble que antaño fue la sacristía del templo de Aranzazu en cuyas paredes había unos murales pintados por el jaliciense José Clemente Orozco.

El asesinato de Arnulfo Prado Rosas.

Sucedió pues lo que tanto quisimos evitar, estar desarmados en el momento de los golpes. Nuestro proyecto era otro, estar listos para poder dar la cara, pero las circunstancias de ese momento no nos dejaron otra salida; fue necesario entrar en absoluta clandestinidad y hacer un trabajo oculto pero ya era difícil puesto que nos conocieron decenas de estudiantes quienes no comprendían ni aceptaban las recomendaciones que les sugeríamos; porque

tampoco había suficiente confianza de ellos hacia nosotros y viceversa.

Se organizó una brigada que se encargaría de conseguir los recursos mínimos

indispensables. Se hicieron unas expropiaciones a bancos y empresas, con lo que nos echamos la soga al cuello, se cometieron muchos errores, se dejaron muchas pistas. Nos precipitamos y subestimamos la capacidad y agresividad de la policía lo que nos condujo a ser detenidos y en consecuencia al fracaso.

Solucionamos de momento el problema de dar la respuesta correcta a los estudiantes; se contestó la represión; pero ¡a que precio! hubo enfrentamientos con la mafia y el resultado con muertos y heridos por parte de ambos.

En la casa donde yo vivía con mi familia, acudían decenas de compañeros de la juventud

comunista, del partido y ahora del FER donde hablábamos largas horas de los tópicos, era un domicilio muy conocido. Yo estaba acostumbrado igual que mis hermanos, Ricardo y Yolanda

a llevar y traer en nuestros automóviles a los compañeros y compañeras; pero ya en las

condiciones actuales era muy peligroso que ellos anduvieran con nosotros sobretodo, por lo que cuando el compañero Arnulfo Prado Rosas estuvo viviendo en mi casa unos días

consideré que era incorrecto que siguiera ahí por lo que conseguimos otra dirección. Ya en este nuevo domicilio llegamos al acuerdo de que tanto Arnulfo como Juan Manuel Rodríguez

y René Delgado, que no me pidieran más andar conmigo en el automóvil puesto que yo era

inidentificable a distancia y estaba incapacitado para correr entre otros inconvenientes. Y que

en caso de un enfrentamiento, estos saldrían de coche y correrían, yo debía de huir también

Así las cosas, en una ocasión nos invito Efraín González a una reunión en las oficinas de un primo de Andrés Zuno en una oficina junto al correo en el centro de la ciudad. Yo llegué a pensar en no informarles de esa junta puesto que me sorprendió mucho que Efraín llevara a

mi casa a un tercer compañero que yo no conocía

oficina del primo de Andrés pero Efraín era de mi absoluta confianza. Por la tarde a fin de

cuentas les informé y ellos me pidieron que los llevara a la reunión a lo cual yo me opuse, cosa que les molestó. Ya lo habíamos acordado, les dije. Me dijeron que no había otra opción. Cabe señalar que yo nunca participé en ninguna asamblea ni reunión a tomar cualquier decisión del FER, puesto que yo había terminado mis estudios desde 1963, eran otros compañeros como Alfredo Campaña, Salvador Rivera D. Miguel Topete, Francisco Mejía

y otros quienes hacían las propuestas y participaban en las votaciones.

el Gordo quien dijo que trabajaba en la

Una vez en el coche me dijeron que fuéramos a buscar a otros compañeros para que participaran en la reunión, todos querían tener noticias de Andrés Zuno, quien salio corriendo de Guadalajara perseguido por la policía federal, por cierto que se escapó de ser detenido. Fuimos a varios domicilios buscando compañeros y no encontramos a ninguno hasta que llegamos al barrio San Andrés y ahí vimos a Flavio y nos dijo que a él no le interesaba esa reunión. Después encontramos a Jesús Morales, y Arnulfo lo convenció de acompañarnos.

Nos dirigimos pues a las calles del correo, me estacioné en la calle Juan Manuel