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RASPANDO LA CRUZ

Rafael Spregelburd

Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 1

Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9

RASPANDO LA CRUZ
Rafael Spregelburd

PERSONAJES

Música original, efectos en cinta e instalación acústica: Federico Zypce Utilería y gráfica: Isol

WECK ADOLF DORITA HERR VOGEL FRAU VOGEL TRAUMA BRUNO MANSILLA HILDA RUBÍ MENDIGO CERDA

secuaz de Weck amante de Weck vecino de Weck su esposa hermana de Weck amigo de Weck general alemán dueña del hotel su hija

Fotografía: Patricia Di Pietro Diseño de luces y escenografía: Rafael Spregelburd Asistente de vestuario: Carolina Valente Asistente de dirección: Alejandra Cosin Dirección general: Rafael Spregelburd

Raspando la cruz fue estrenada el 13 de junio de 1997 en la sala del Centro Cultural Ricardo Rojas de Buenos Aires, bajo la dirección del autor, con el siguiente reparto:

El texto de la obra ha sido traducido a los siguientes idiomas:

WECK ADOLF DORITA HERR VOGEL FRAU VOGEL TRAUMA BRUNO MENDIGO HILDA RUBÍ MANSILLA CERDA

Ruy Krygier Alfredo Martín María Onetto Alberto Suárez Gabriela Izcovich Julia Catalá Máximo Lazzeri Pablo Ruiz Mónica Raiola María Inés Sancerni Rafael Spregelburd María de los Ángeles Salvador

Alemán, por Almuth Fricke Neerlandés, por Bart Vonck Italiano, por Lía Ogno

Estas traducciones fueron parte del encuentro Oltrebabele organizado por La Loggia (Firenze, Italia, 1998).

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Apuntes sobre Raspando la cruz publicados en el programa de mano I
El tiempo como Historia es una creación de la cultura judeo-cristiana, la sucesión rectilínea de los acontecimientos es una trayectoria cuyo sentido está determinado por el instante final. La Historia condena a las cosas al retraso, las obliga a moverse a la velocidad de la razón, una velocidad impuesta al acontecer para que sea posible una lógica y su enunciación gramatical. La necesidad de Historia es un hambre oscura, antes instintiva que racional. Nace de un terror visceral al azar, al horror de que los acontecimientos se ordenen como destino. Apartarse de la trayectoria de la causalidad implica abrirse a una extensión de fatalidad, y en la fatalidad no hay sucesión, todo se da simultáneamente. Lo fatal es una forma y como tal está enteramente presente y perpetuamente cerrada. Tiene un mismo y único signo para el comienzo y para el final. Mediante una operación sencilla y prodigiosa el autor evidencia que la Historia es irreflexiva, que se enrarece y desaparece leída al revés. La Historia (y la anécdota) exige individuos, personajes, constancias de identidad bajo el dominio del lenguaje. Los personajes son rehenes de sus nombres y de sus dichos. Contra estos imperativos, que implican un teatro de identificación, el autor hace teatral la descomposición de las identidades, cada personaje está a la vez adentro y afuera, el cuerpo del otro es el cuerpo propio. Hay un sistema de espejos que no reflejan la contradicción. Y este sistema óptico nos devuelve una extraña imagen del Mal. El Mal no es el demonio enemigo, la antítesis de Dios y del Bien, sino algo extraño y desorientador: lo Semejante. El Mal no

es lo antagónico del Bien sino su Doble indisociable. Eduardo del Estal

II
Acerca de esta obra Una o dos aclaraciones Una: en esta obra ocurre un único hecho sobrenatural: a partir de un punto dado, como verán, el tiempo de la historia retrocede y busca desesperadamente un origen que no encuentra, como ocurre en los reflejos. El mundo tiende a volver a la nada y el sentido a disolverse en el azar. Caray, ya les conté el final. Dos: en el cementerio judío de Praga, en uno de los viejos edificios en reconstrucción, pueden leerse, escritos sobre las paredes, los nombres de varios miles de víctimas del nazismo. Algunas paredes están todavía derrumbadas. Curiosamente, sólo los nombres son impronunciables; los apellidos remiten tozudamente a la guía telefónica de Buenos Aires. Otras cosas también remiten a la Argentina. Antes de la Segunda Guerra, que habría de iniciarse formalmente con la entrada en Polonia de los ejércitos de Hitler el 1 de septiembre de 1939, muchos ciudadanos alemanes ya habían empezado a cruzar sus fronteras. En Praga, capital de la República Checa, la presión del poderoso imperio vecino condujo a un curioso y trágico referéndum, por el cual quienes concurrieron a votar (en su mayoría, alemanes) decidieron por mayoría la incorporación de la República al régimen del Tercer Reich. La resistencia ”casi” invisible- a este movimiento de las urnas fue diezmada en un abrir y cerrar de ojos. El régimen fascista “invadió” a la República Checa democráticamente. Súbitamente, un país cambiaba su identidad, su idioma y su historia (si es que alguna de estas tres cosas existe). En vista de la anécdota que dio pie a la escritura de Raspando la cruz se me permitirán, espero: la desconfianza sistemática como actitud poética; el recelo de la Historia, con su apetito voraz de causas y

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. En 1615 aparecerá. en el que la misteriosa confraternidad de los Rosacruz revela su propia existencia. para que entren en contacto con los propagadores del manifiesto: “Aunque de momento no hayamos revelado nuestros nombres. Ambos manifiestos insisten en el carácter secreto de la confraternidad y en el hecho de que sus miembros no pueden revelar su propia naturaleza. cualquiera que sea la lengua en que se expresen. que en Themis aurea (1618) sostiene que la confraternidad existe realmente.] cuya última parte es un manifiesto titulado Fama Fraternalis R. [. no hay Lógico que pueda negar que necesariamente tienen que existir”. realmente bastante oscura y ambigua. Casi inmediatamente.. y sale del apuro con un golpe maestro: puesto que era una leyenda extendida que los rosacruces eran invisibles.efectos. Casi nadie afirma que los conoce... nadie se llama a sí mismo rosacruz. que en el curso de un viaje a Alemania había intentado -según se decíaacercarse a ellos (naturalmente.] Ahora bien.. todos en cierto modo pretenden comunicar que se hallan en perfecta sintonía con su programa. en un clima de extraordinaria renovación espiritual.. de la sensibilidad religiosa. El primer manifiesto augura que también puede surgir en Europa “una sociedad que eduque a los gobernantes para que aprtendan todo lo que Dios ha permitido que el hombre conozca” [. ha escrito a favor y en contra de los rosacruces.. esto nos demuestra cómo basta una llamada.C. como si todo el Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 4 . y que nos permiten pensar a veces que un mismo autor. quiénes son. indestructible y oculta al mundo entero”. Pero. que está escrito en alemán. la opinión general los considera adoradores de Satanás. Descartes.. y todo el que nos transmita su nombre podrá comunicar con alguno de nosotros de viva voz. de dónde han sacado el nombre. y “la realidad es la Resistencia de las cosas a todo orden simbólico”. Christian Rosencreutz. primero en latín y después en francés en 1623. dirigida a todos los hombres doctos de Europa. Confessio fraternitatis Roseae crucis. con las esquirlas puntiagudas de su holocausto privado. por escrito. bajo dos seudónimos distintos. sin embargo intentaremos ciertamente conocer la opinión de todos. escrito en latín. y que según su propia confesión no se dejan reconocer. sino que ni siquiera han encontrado nunca a un solo miembro de la confraternidad. el comportamiento habitual de los escritores de la Rosacruz consiste no sólo en afirmar que ellos no son de la Rosacruz. Y también nuestra sede (aunque cien mil personas la hayan visto de cerca) permanecerá eternamente inviolable. y concluye con el extraordinario argumento de que “por el hecho mismo de que cambian y alteran sus nombres y que enmascaran su edad. [. der gantzen weiten Welt) [... de las costumbres. en el que se pregunta si existen. sin éxito). dominado por la inminente llegada de un siglo de oro. el segundo manifiesto. si hubiese algún impedimento. Sería muy largo hacer la reseña de esta serie de libros y libritos que se contradicen mutuamente.] Un tal Neuhaus publica. o. y la fragmentación deliberada como única forma de abarcar el espejo roto de la Argentina. a la reforma espiritual de la humanidad para desencadenar las reacciones más paradójicas. Algunos autores incluso hacen gala de una extraordinaria humildad. [. Cuando en 1623 aparecen en París manifiestos -naturalmente anónimos. pero admite que es una persona demasiado humilde para poder formar parte de ella. procura aparecer en público en muchas ocasiones y acaba así con las habladurías que le conciernen.]. como observa Yates. Si es como dice Del Estal.. como es el caso de Michael Maier. ni tampoco cuándo nos encontraremos. desde todos los lugares de Europa empiezan a escribirse llamadas a los rosacruces. Por esto puede parecer aún más ambigua la llamada final de la Fama. Ad eruditos Europae. Rafael Spregelburd En el siglo XVII se aspiraba a una reforma universal del saber. a su regreso a París ve cómo a su alrededor surge la sospecha de que pertenece a la confraternidad.. informa sobre su historia y sobre su mítico fundador. junto con Fama. un Advertissement pieux et utile des fréres de la Rosee-Croix. entonces estamos frente a mi obra más crudamente realista. este anuncio desencadena feroces polémicas.que anuncian la llegada de los rosacruces a la ciudad.] En este clima aparece en 1614 un escrito anónimo (Allgemeine und general Reformation..

quiénes son los otros personajes de mi drama? No estoy seguro. Todos sabemos lo que te parece. la mataría sin dudar. Si ella insistiera en amarme. Finalmente. ADOLF: Claro. y que lamentablemente no habíamos podido ver antes. El tiempo avanza hasta la escena XIII. 1939. a pesar de que los jesuitas fueron unos de los más fieron enemigos de los rosacruces. Todos hablamos en checo. la sucesión inútil de los días y las noches. No sé. pero estamos traducidos. Es una época dura. porque desde entonces no he vuelto a dormir. desde entonces. Estamos en Praga. RASPANDO LA CRUZ de Rafael Spregelburd La escena: Praga. o cuando me deje caer finalmente sobre esta cama de sábanas blancas. El tic tac impasible de un reloj. de quienes se sospechó inmediatamente que eran los autores de los manifiestos. hasta llegar a la última (la primera. ¿Quiénes son todos los demás. (Silencio) Todos la queremos mucho. Días antes de la invasión alemana a Polonia. Yo he visto. De más está decir que a mí ella no me importa. WECK: No interrumpo. el tiempo retrocede: se vuelven a ver las escenas (modificadas) en orden inverso. ADOLF: ¿Tienen amigos en común? WECK: Muchos.mundo hubiese estado esperando un acontecimiento decisivo y un punto de referencia que no fuese el de las iglesias oficiales de ambas partes (católica y protestante). a pesar de todo. se pasaron la vida negando tal hecho o minimizándolo como si fuera un juego literario. Se escucha una voz. Los sucesos que veremos ocurrirán en los días en los que no pude conciliar el sueño. No creo que nadie quiera matarla. que ocurriría el 1 de septiembre de 1939. Vos. Desde aquella vez. Johann Valentin Andreae y todos sus amigos del círculo de Tubinga. rendido. ADOLF: No me interrumpas. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 5 . cuando todavía era momento. ¿Cuántas? Mi historia terminará cuando acabe mi insomnio. Cap. fines de agosto de 1939. de Umberto Eco. claro. Salvo en la cabeza de quienes han dormido. haciendo invisibles a los personajes. en orden cronológico) que es un suceso previo a la Escena I. ADOLF: No es ésa la cuestión. Es importante que toda la escena permanezca en la oscuridad. Yo no he vuelto a soñar. cuando las tropas alemanas cruzan la frontera polaca. pero no hay prácticamente ningún elemento escenográfico. se pueden pasar dos. Se puede pasar una noche despierto. hubo quien sostuvo que los rosacruces fueron una invención de los jesuitas para introducir elementos de nueva espiritualidad católica en el seno del mundo protestante. A partir de esta escena. Creo conveniente empezar por decir que conocí a Dorita durante esta feroz vigilia. Nada más digo lo que me parece. (Silencio) ¿Y cómo harías para matarla? WECK: La mandaría matar a través de algún amigo en común. Muchos prevén la guerra. Hasta el punto de que. Terminará cuando muera. No sabemos quién habla. Las escenas suceden en distintos lugares de Praga y en un hotel en las afueras. o en alemán. por ejemplo. Tres. una secuencia absurda en la que nada cambia. en La búsqueda de la lengua perfecta. más siniestro o más cómodo que sus propios sueños. que creen despertarse en un lugar distinto. que desató la Segunda Guerra Mundial. 8: La lengua mágica (1994) I (Oscuridad absoluta. y como último aspecto paradójico del asunto -e indudablemente el más significativo-. Mi nombre es Weck y no me importa decirlo.) WECK: Esa fue la última vez que desperté. Dorita dice que me ama.

y el otro. con tantos adornos. que va a seguir estando cuando yo ya no esté. Es algo que yo. FRAU VOGEL: Claro. Una guerra es una guerra. HERR VOGEL: Y como tienen dos chicos.) HERR VOGEL: Aunque se rompiera. la casa es cómoda. ¿no?. Helmut. El hermano de ella siempre me dice: allá es tan tranquilo. me dice. Pienso en esta taza. ¡Qué tonta. sólo que es como si se la viera en un espejo. ¿No? HERR VOGEL: Y le decía: ¿No es raro? Me miraba y me decía para mí mismo -¿se dice “para” mí mismo?-: ¿qué será lo que nos aleja de los amigos? WECK: No somos amigos. FRAU VOGEL: No lo van a poder creer. HERR VOGEL vuelve a revolver la taza. pero vivíamos casi uno al lado del otro y nunca habíamos visto más que el hall de entrada. WECK: No puedo dejar de notar el tiempo que tarda en revolver la taza. Es un lugar tranquilo. es.. qué? (Silencio. DORITA: (Mirando la casa) Bueno. Averiguá.. HERR VOGEL: Absolutamente. pero antes. HERR VOGEL: De cerca de. es igual que ésta... ¿te acordás? Los que vivían antes en la casa de ustedes..) los pedazos de porcelana duran más que uno.. Con los alemanes. (Pausa) WECK: No me puedo imaginar nada. Por eso digo yo. Averiguá si no se alquila la casita de al lado. qué nerviosa me pongo! (Nadie habla. II HERR VOGEL: Y le decía: ¿no es raro que haciendo tanto tiempo todavía no nos hayamos sentado siquiera a tomar un café? FRAU VOGEL: Y le decía yo: no. Se escucha hablar tanto en alemán. claro. HERR VOGEL: Claro. que ahora es de ustedes. ¿Más azúcar? Praga es una ciudad tan rara... la taza. ADOLF: ¿También. (Pausa) HERR VOGEL: Uno de los hijos quiere estudiar para. digo. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 6 . digno de atención. La luz nunca es demasiado intensa. Pero acá no se puede pronunciar. (Pausa) Imagínese.. FRAU VOGEL: Nosotros somos de Tzchkvsk..... la de la reja negra. ¿verdad? ¿Van a renovar por todo el año? DORITA: Bueno. FRAU VOGEL: ¿Qué quiere decir? DORITA: Un espejo. DORITA: Sí. La luz se enciende y descubre a los personajes de la escena II. que es el idioma.. FRAU VOGEL: ¿Con los alemanes o contra los alemanes? Porque no es lo mismo.. ¿no es cierto? Y a nadie le importó nada de ésta. Sepia. FRAU VOGEL: Pero supongo que todos somos un poco extranjeros en este país. no es raro. FRAU VOGEL: Claro. Un poco más alegre. Hasta FRAU VOGEL: Debe ser el idioma. HERR VOGEL: Sí. a menos de un metro de distancia. DORITA: Tienen una chimenea igual a la nuestra. imagínese.WECK: Yo también. Igual. bueno... FRAU VOGEL: Lo mismo que con aquel vecino anterior. en cada viaje nos traemos algún recuerdo para la chimenea. sobre todo considerando que nunca los invitamos. hepática. de las afueras de Tzch. FRAU VOGEL: Trabaja en seguros.. gracias. HERR VOGEL: Pero a quién le importa eso ahora. HERR VOGEL: Había estado en la guerra. no ha habido oportunidad.

. WECK: Adiós.. qué bueno. Es decir. DORITA: Es que esta noche. Yo veo gente.. ¡Se ven cada cosas! WECK: Marchan. Ya habrá visto.. ¿Y ustedes. No por mí. (Se empieza a poner el piloto) DORITA: Es un regalo hermoso. ¿verdad? Lo que ellos quieren es alquilar en un lugar tranquilo. cómo amplifican las conversaciones los tubos de la ventilación. HERR VOGEL: Ahora en América se habla cada vez más español. dice el hermano de ella.. ni me interesa. WECK: (Respira hondo) Weck. No es eso lo que yo pregunto.. que trabaja en seguros. No lo van a poder creer. entrar y salir. pero quién sabe si alguna vez podrán volver a hacer un viaje tan importante. Es un murmullo.Weck no le gustan mucho las. pero es necesario saber. Tenga. Con tantos atentados como hay. Se escucha un susurro. HERR VOGEL: Qué bien. Cerrando el paso en la puerta) Y no es eso lo único que no pregunto. DORITA: Es que realmente.. ¡Y ahora hay cada tarjetas! Esperen un momento. les voy a mostrar una increíble. FRAU VOGEL: ¿Otro café? WECK: Nos vamos. marchan? ¿No? (Silencio) Estuvo en América. Es tan difícil en estos tiempos encontrar una actividad redituable.. FRAU VOGEL: .. tenemos que irnos.. mamuschkas. DORITA: Nosotros no tenemos muchos. pero que por pequeña no deja de ser engorrosa. HERR VOGEL: Sí. Ya habrá visto aquella me- Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 7 . ¿Los negocios. mi hermano.Tarjetas con dibujos. FRAU VOGEL: Además uno ve gente.? WECK: ¿Vamos? HERR VOGEL: ¡Pero si recién acaban de llegar! (A Frau Vogel) Se quieren ir. las dos chimeneas tienen una pared en común. Gracias. FRAU VOGEL: Una pequeña confusión. Y uno oye cosas. FRAU VOGEL: Claro. Estuvieron en América.. se ve que al señor. HERR VOGEL: No me malinterprete. HERR VOGEL: Va atando cabos. la ve.. Rusia es importante.... como una amenaza o un arrullo). FRAU VOGEL: Claro. Walter... ¿A uno qué le puede importar? Cosas de checos. HERR VOGEL: (De un golpe parte la taza sobre la mesa. es una confusión. ése caballo es noruego. se dedican a. lo mismo da... Herr Weck.. Así que los negocios van más o menos bien.. ¿por qué no se quedan a tomar un Guadalupe? HERR VOGEL: Los hace ella. hay países y países. ¿Qué dice? FRAU VOGEL: Algo en inglés. Y fíjense: chatita. Yo no digo ni que sí ni que no. dijo August.. Me encantan las estupideces. ¿Dónde están las pilas? Es un misterio. cosas de alemanes. HERR VOGEL: Habrá notado que no mencioné en ningún momento nada respecto a lo que pasa en general por las noches. ¿me entiende?.. Los seguros están cada vez peor. cuántos checos quedan todavía en Praga.. Oye cosas que no querría oír. HERR VOGEL: Yo no pregunto qué pasa esta noche. FRAU VOGEL: Antes tienen que ver ésta (Por la tarjeta de Navidad) No lo van a poder creer. y se queda con la manija ensartada en el dedo índice. ya veo que literalmente la están arrastrando fuera de esta casa.. todo el tiempo.. DORITA: Qué curioso.. (Se queda con la tarjeta) FRAU VOGEL: Pero. August... ¿Qué se hizo del dueño anterior de la casa? WECK: ¿El alemán? FRAU VOGEL: La ve entrar y salir. América es importante. No sé si me estoy haciendo entender. (Sale a buscarla) HERR VOGEL: Se la mandó su hermano. (La abre....

DORITA: ¿Habla del referendum? HERR VOGEL: ¡De la guerra. Tengo miedo. Siempre sospeché de él. es justo que ese hombre se haga admirar. DORITA: Esto no puede seguir así. ¿Quiénes son ustedes? FRAU VOGEL: Sí. Dorita grita. pero como es de mi hermano. y uno lee. ADOLF: Antes de seguir con esto. ADOLF: Si un rosacruz era visto por un humano.. ¿Qué hay que rime con “huérfano”? WECK: ¿Qué estás escribiendo? DORITA: Es mi libreta. Del humano. WECK: Sí. DORITA: No lo voy a hacer. y ve las fotos de los atentados. yo la traje para mostrársela. era necesario deshacerse de él. Estos no son más que números. Llegó sin que supiéramos nada. No quiero. ¿Es bueno ese libro? ADOLF: Es un libro necesario. de la vocación ineludible de la patria checa. creo. quiero que sepan que leí sin omisiones el Ulises de Joyce. Cuando un hombre tiene cierta habilidad. Apagón... III Adolf. que no quieren decir nada. Por su culpa podrían haberte matado. Así mantuvieron el secreto por siglos. Son poemas. Es decir. Weck y Dortia reunidos en torno a unos papeles sobre la mesa. no mucho. la guerra! ¿Y qué será lo que se cocina en semejantes reuniones por las noches? Y uno escucha. Todos nosotros tenemos una idea muy delicada. DORITA: ¿Y qué vas a hacer? (Weck no contesta) ADOLF: Sí. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 8 . WECK: Tirála. Hace tres horas. FRAU VOGEL: Es más lo que una ve que lo que una oye. y que por lo tanto se puede expresar mediante el número cero. (Silencio) WECK: Hay que terminar con esto antes de que Bruno llegue. Seguimos adelante. Tengo estudiado el movimiento de la estación.. WECK: Números. ¿Lo viste? DORITA: No me parece una buena idea. creo que es justo que la conserve por todo el tiempo que yo quiera. Trauma duerme en una mecedora. HERR VOGEL: ¿Cuántos alemanes puede haber en esta ciudad? ¿Cuántos. nunca un dato que se pudiera certificar. ADOLF: Hay un ciego que toca permanentemente un acordeón. me dirán? Muy bien: sentí que era necesario decirlo. ADOLF: ¿Qué tiene que ver. Estoy harta. Dorita tiene que saber qué es lo que vas a hacer. cosa que de por sí es improbable porque los rosacruces se ufanaban de ser invisibles. que estén en condiciones de votar por el imperio? Me estoy enredando más de lo necesario. WECK: (Por TRAUMA) ¿Cuánto hace que duerme? DORITA: Un rato. cosas WECK: Veo que súbitamente te interesa Bruno. que significan cantidades. Estas tropas van a llegar en el tren de mañana. que son abstracciones. (Por Trauma) ¿No estará muerta? WECK: Muy bien: esto es lo que vamos a hacer. Podría no venir solo. WECK saca un arma y los acribilla a balazos. que se me ocurren. Dorita te ama. muy elaborada. ADOLF: Entiendo que Bruno sea tu amigo. DORITA: Sé de muchos hijos huérfanos que esta noche no pensarán lo mismo. cuando ha adquirido un bien preciado que los demás no tienen. del honor que debe mostrar un hombre. y lo que digo es que hubo una confusión con la.dalla.

Voy a terminar con una bala en.... Es tan fácil... ¿Creen que se puede haber muerto durmiendo? DORITA: ¿Y quién dice que fue un error? ¿Y si Bruno se pasó finalmente a los alemanes? No me extrañaría que el llamado lo hubie. DORITA: ¡Bruno! BRUNO: (Luego de una pausa) Bueno. Todo el día tocando ese bendito acordeón. Estamos seguros. ¿verdad?. DORITA: No voy a seguir más en estas condiciones. Es ciego. ADOLF: Suyo. Para quien está insomne. Y estoy enojada. DORITA: Si intentaras dormir un poco. el día menos pensado. eran alemanes. (Se abre la puerta y entra Bruno). BRUNO: No tendría sentido. Tengo sueño. hay tantas cosas que no tienen sentido. ADOLF: Dorita también tiene que tenerte paciencia. Uno no podría imaginar destino más desgraciado. WECK: Sí. Sin embargo.. estamos en contra? ¿No? WECK: No quiero oír más.. WECK: Me siento débil. Más que tu amistad. eso es seguro. DORITA: No estoy segura de amarlo. WECK: Trauma duerme. claro.. BRUNO: Tal como habíamos quedado. ¿Leíste a Joyce. Por la contextura... acá. ADOLF: De todos modos.. ¿Los alemanes son... Lo digo porque tengo un ejemplo a mano. ¿nosotros somos la resistencia? ¿No? WECK: ¿Esperabas vernos esta noche? DORITA: ¿Hablamos otro idioma. Cayeron diez. Pero ella tiene razón: no tendrías que perdonarle un error que nos puso a todos en peligro. la paciencia de los otros es más valiosa que su afecto. acá está el límite. BRUNO: Cayeron más de diez. Bruno? BRUNO: ¿Y bien? WECK: Pensamos que es un error.. Uno se compara con él y se dice: no hay destino peor. Porque. Ya sabemos lo del teléfono. ADOLF: Fíjense en este ejemplo: no sé si han visto al mendigo de la estación. Pero no voy a preguntarte nada. se aparece un cretino y le roba el acor- Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 9 . Eso es algo muy íntimo.. WECK: ¿De qué estás hablando? ADOLF: Doce. nosotros somos. dijeron. Todos juegan conmigo. no? DORITA: Porque. ganándose unas monedas miserables. agradeciendo a Dios. ADOLF: Ojalá pudieras darte cuenta de que lo dice para protegerte. BRUNO: Escuché algo en la radio. (Sale) ADOLF: Sí. (Silencio) DORITA: Voy a preparar un té.. a lo mejor finge. Y sin embargo ahí está él. aquí estoy.. Eso es lo que te desconcierta. BRUNO: Pero no están muy contentos. ¿no? WECK: (Pone su arma sobre la mesa) No mucho. ADOLF: Bueno. No hay sospechas. WECK: Y preferimos seguir pensando así. WECK: No me malinterpretes.DORITA: ¿Mío? Pero si yo apenas lo conoz. Eso se entiende. No tendría sentido.. ¿por qué? WECK: Prefiero que no haya dudas. pero los otros fueron avisados y pudieron salir a tiempo. Ustedes dos pueden no saberlo. admiro tu fría paciencia. BRUNO: ¿Eran todos alemanes? DORITA: Eso es lo que yo quería decir. WECK: Adolf. Que yo llamé. Nunca te amaron así. No lo soporto. BRUNO: Pero sospechan. y con miedo.

que no tengo noches. ¿Qué pensás del perdón? BRUNO: Me cuesta decirlo en checo. pero no consigo agregar nada más. (A Dorita) “Muérdago”. quiero decir. (Sale) BRUNO: ¿Entonces? Ya dije lo que debía decir.. Puede parecer simple.. El procedimiento es el mismo: Trauma y yo en el pasillo oeste.. ilegibles. sabemos que lo que estamos haciendo. Somos tan débiles. Ya se deduce: siempre se puede estar peor. Me retiro. WECK: Solamente que. Mañana. es donde somos más débiles. Las calles de Praga tienen esos nombres tan. Más bien poco.. “Hoy” para mí. pero están por todas partes.. BRUNO: (Tembloroso. (BRUNO se sienta lentamente con la cabeza entre las manos. ADOLF: Como quieran. Sólo si despierta. Espía tras las cortinas. como una resurrección. Que se queda solo y acurrucado en el mismo lugar. (Nadie se mueve) Es una condición estúpida. pero tampoco se tranquiliza. ¿Qué me habías preguntado? WECK: Entonces estás libre de toda duda y te perdono si mi hermana despierta en este momento. ¿Hiciste el llamado o no? ADOLF: Pudo haber sido él. Es todo lo que quiero decir. Bueno. a veces. yo ya. El tren de los generales. WECK: Débiles. después de todo. el gesto del perdón se enaltece cuando hay testigos.. es un gesto sin debilidad. (Silencio) Me alegra de verdad. Algunos de nosotros saben que lo que estamos haciendo es lo correcto. (No despierta) BRUNO: El perdón es débil. (DORITA corre a la ventana. dejáme seguir. siempre que yo no avise que existe peligro. (Pausa) ¿Y si no se despierta? WECK: (Toma el arma y la guarda) Bueno.. BRUNO: ¿Y qué vas a hacer? WECK: (Juega un instante con el arma) Nada. pero es una condición. claro. estoy temblando. que dice que ha leído un libro necesario. DORITA: Mirá.. solo. Eso es todo. (Sale. pero necesario. BRUNO: Por lo pronto. Bruno se acerca Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 10 . Me perdía. se detiene ante Trauma) En el sueño. De lo contrario es un gesto vano. (Nadie se mueve) Es decir.. (Va a salir. Nada más. como si me estuvieran perdonando heroicamente por algo que ni siquiera hice? WECK: Heroico es lo de Adolf. La detonación es después del tercer silbato.. Frente a todos ustedes. Venía caminando sin saber si los iba a encontrar o no. no. ¿qué rima con “huérfano”? WECK: ¿Cuánto tiempo hemos sido amigos? BRUNO: No sé. Por eso es necesario.. Podrían estar muertos y no. “Mañana” para todos ustedes.. frente a Trauma que duerme. ¿No estará muerta? Se la ve tan simple. ¿Es una frivolidad tomarse un té? BRUNO: Y ahora me doy cuenta de la suerte que tuve. WECK: De cualquier modo. Bueno. No parece ver a nadie. Es un movimiento del ánimo demasiado exagerado. (Silencio) DORITA: El agua ya está lista. Nadie desea nunca perdonar por naturaleza. Y pensaba en tantas cosas. Es mañana. quién ha dicho que seamos amigos.deón al pobre hombre. y está bien que así sea. BRUNO: Aquí estoy. Pero el sueño repara. BRUNO: ¿Y yo? ¿Tendré que rendirme. Dios mío. Hasta en Polonia. BRUNO: No. Me alegra que no los hayan matado a todos. (Sale) WECK: No sería la primera vez que un amigo me traiciona.) DORITA: Voy a traer el agua. No estarán ahora aquí afuera.) DORITA: (Asomando) ¿Quieren té? Bruno. Y sin embargo. ADOLF: Aburrido. vencido) Perdón. los alemanes no están aquí afuera.

TRAUMA: Weck. voy a estar acá hasta que me muera. WECK: Podría venderlo y comprarse el acordeón. enojados. de todos modos. con mi música. Bruno no va a venir.. WECK: Adolf tenía razón: este pobre ciego no sabe que no hay destino peor que el suyo. porque saben que yo siempre he estado aquí. y yo qué voy a hacer sin él. siempre me han tenido aquí para alegrarlos con mi música. apurados. folklore checo. y que no tiene qué darle de comer a sus hijos. Yo estoy mirando. Por segunda vez. Weck prende un cigarrillo. (WECK deja el reloj en el estuche. sin mi acordeón. así que si saben quién lo tiene. Que me voy a morir. porque es ciego. WECK: Se lo voy a dar. (Suena el segundo silbato). Es por eso que les pido por favor que si saben quién lo hizo.. IV Weck y Trauma en la estación del tren.hace dos días.y siempre me han tenido aquí. TRAUMA: No se lo des. Para nadie. Es evidente que nos ha traicionado. (Se detiene) Tengo que decirte algo: siento ganas enormes de llevarme el reloj. TRAUMA: ¿Quién se lo robó? MENDIGO: Hace dos días. está muerta.porque he estado tanto tiempo alegrándolos. Y gracias. Apagón. que apenas sí sobreviven. MENDIGO: Igual. Trauma sigue dormida. Ya los vecinos buenos de la estación me han dado doscientos treinta y cinco. TRAUMA: No es necesario. Con lo que me puedan ayudar. y creerá que no está tan mal.) TRAUMA: ¿Mejor? WECK: No. WECK: Tengo este reloj. WECK: ¿Y él? TRAUMA: Depende. y soy testigo del gesto. ¿Qué pasa? WECK: ¿Me equivoqué al perdonarlo? TRAUMA: Quién sabe. TRAUMA: No va a juntar nunca para comprarse otro. Yo que era la alegría de este pueblo. le digan que me lo devuelva. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 11 .. Antes del silbato. Sostiene en una mano un parlante del que sale una música triste de acordeón. MENDIGO: . quizás un túnel. Habla a la nada. díganle que voy a pagar por él. A los vecinos buenos de Praga.a Trauma. MENDIGO: . WECK: Vamos. De esta ciudad triste de gente que trabaja. pero ya ven que yo sigo acá. Bruno parece esperar alguna respuesta. TRAUMA: Vamos a avisarles que no. por su parte. MENDIGO: Déjelo en el estuche. ni para vos. con mis alegres melodías. igual que yo. TRAUMA: No lo hagas. ¿no podés dejarle nada? WECK: ¿Me sentiría mejor si le diera lo poco que llevo encima? TRAUMA: No sé.. No hay derecho. Un pasillo poco transitado de la estación. Cuando vuelven cansados del trabajo. WECK: Sí.. (Suena un silbato) Mi hijita. TRAUMA: Ya se lo diste.. El Mendigo está parado al lado de un estuche vacío. WECK: ¿Cuánto costaba el acordeón? MENDIGO: . de viajar mal. TRAUMA: Qué horror.. TRAUMA: Igual. para alegrarlos un poco. Se comparará a su vez con las ratas.) TRAUMA: Sos demasiado bueno. o va a ser demasiado tarde. TRAUMA: Es todo lo que tengo. Ni para él. Le dice algo al oído.. WECK: Es cierto.

Lo dicen los diarios. RUBÍ: Igual. (Ríe) Me siento formidable. y porque la queremos tanto. digo. TRAUMA: Es mejor así. WECK: No sé. Yo le di todo lo que tenía. a la habitación cuatro.) ¡Rubí. WECK: Está bien.. están todas vacías. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 12 . WECK no hace nada por ayudar.) HILDA: Ah. dulzura. querida! Deje que le lleve las valijas.Weck va a ocupar la cuatro. bajó la princesa.... La tres también tiene todo. ¿Cuánto tiempo cree que va a parar acá? WECK: No sé. Cuántos. No tendré dificultad en recordar su nombre. HILDA: . HILDA: Te pregunté dónde estaba. HILDA: ¡Bajá.. Vamos. HILDA: ¡Rubí. ¿Es cierto? Que hubo varios alemanes muertos. Muy decaída.. Pero quizás la hayamos consentido un poco más de lo tolerable. Unos días. (Carga con dificultad la valija. los ojos que tiene. El señor. RUBÍ: La tres está vacía. Weck está parado junto a sus valijas. de. tropas que llegaban en el tren. por allá. RUBÍ: Sí.. No tiene ningún encanto. No hay otro lugar más tranquilo que éste. RUBÍ: A lo mejor usted tiene noticias reales.. quiero que me ayudes a llevar las valijas del señor. claro. hija! ¡Tenemos visita! No tardará ni un momento. HILDA: No es una buena época. Pero no dan las cifras. Rubí. Se diría que es -incluso. ¿Cuántos años cree que tengo? Vamos. HILDA: Me encargaré de que lo pase muy bien. Se arma el peinado con gran coquetería. HILDA: Pero el señor va a tomar la cuatro. la cuatro. Los ha heredado de su madre. No va a adivinar nunca. ¡Rubí! Yo antes estaba muy mal. Uno. WECK: Sí. Hay poco movimiento de rutas. Es una suerte tener un nombre sencillo. (Rueda hasta WECK y trata de tomar una valija). sobre el lago. HILDA: La cuatro. Dicen que hubo otra bomba.. De la resistencia. Ya está decidido. si hasta he recuperado mi viejo sentido del humor. mientras tanto. RUBÍ: Es más grande. RUBÍ: ¿Tu marido? No sé. (Aparece Rubí. Los atentados. Hilda es una mujer que ha conocido tiempos de esplendorosa juventud. no leo los diarios. Los ojos pintados. en la estación de tren. al fondo. ¿Puedo V Un hotel en una ruta en las afueras de Praga. tres.TRAUMA: Es ahora o nunca. e intenta rodar penosamente hacia las habitaciones. bajá de una vez! Ya va a ver cuando baje. (Se escucha la detonación) WECK: Weck. la cuatro.. ¿sabe? RUBÍ: ¿Viene de Praga? HILDA: Sí.. Las manos inquietas. ¿Dónde está tu padre? RUBÍ: No es mi padre. La cuatro. tenés que tomar una decisión..fea. Es una nena consentida. ¡Cómo pesa esto! Supongo que va a quedarse algún tiempo. de no ser porque nos es muy útil. Es tan sencillo. claro está. Salvo la tumba. Conozco uno o dos ejemplos de personas. Recordarle a la gente a cada rato quién es uno. dos. Ahora está sentada en una silla de ruedas. La mataría. porque se ahorra uno así muchas explicaciones engorrosas. WECK: Los diarios. RUBÍ: ¿Cuál es la cuatro? HILDA: Boba. sin miedo. Ya no es una nena. (Suena el tercer silbato) (WECK recupera su reloj del estuche y se lo pone). cuatro. HILDA: Claro.

HILDA: ¡Claro. RUBÍ: No es mi. HILDA: Sabés muy bien que no puedo pasar el escalón. HILDA: Llamálo... Me voy a ir. Las mujeres lo observan. HILDA: No hay ninguna necesidad de que te hagas notar. algo.) VI Weck toma su desayuno en una mesa. Llamálo. Necesitamos la habitación. Si viene de Praga debe ser por algo. que va a pasar.. HILDA: Andá a sacarlo de ahí. Puede ser que luzca un uniforme con svástica. RUBÍ: Andá vos.. por favor. Apagón. Pero sos una desgraciada. Yo tampoco entiendo a Günter.. ¿qué pasa? ¿Dije algo que te lastimó. (RUBI empalidece. RUBÍ: Preguntáselo a él. RUBÍ: Qué sé yo. Es un general alemán. HILDA: ¿Cómo lo sabés? RUBÍ: Se estaba vistiendo.. (Quedan quietas un momento) HILDA: Si por lo menos tuvieras algún encanto. A ver qué les parece. Era.? Arrodillémonos... ¿Será verdad que viene de Praga? HILDA: No sé qué puede verte. HILDA: He tenido una idea genial.. (Entra Mansilla. y comamos de ahora en adelante lo que nos den en la caridad! RUBÍ: Hace tiempo que nos quedamos sin clientes. Lo voy a esperar aquí.. arrodillémonos. RUBÍ: Eso es problema tuyo.pasar ya a la habitación? HILDA: Déjeme que lo ayude. ¿A dónde te irías. HILDA: Muy bien. una cruz. la última puerta.. ¿Tendiste la cama? RUBÍ: ¿En la cuatro? RUBÍ: (Tranquilizándola) Ya va a venir. Estoy obsesionada con esto. WECK: No importa.? RUBÍ: Tuve una visión. ¿qué era? RUBÍ: No sé.. y que reviente todo.. desgraciada? RUBÍ: A Praga.. (Quedan quietas un momento) Bueno. A su lado está sentada Rubí. Gracias...) ¿Qué pasa? Mi amor. y quedémonos sin clientes. (Toma sus valijas y sale). HILDA: Estás loca. HILDA: Después de lo que hicimos.. RUBÍ: En la cuatro. lo entendería.. Además de ser un bicho. es por el pasillo. y susurra monosílabos ininteligibles.. Llamá a tu padre. Haciéndome la tonta. HILDA: ¿Como cuando papá... empujada por Mansilla. No puedo dejar de pensar que estos manjares campestres que comemos Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 13 . al final de un camino. Decíme dónde está Günter. estás loca sin retorno. HILDA: Me das pena.. HILDA: ¿Otra vez? RUBÍ: Una visión. HILDA: ¡No te das cuenta de que soy tu madre! RUBÍ: Lo digo en serio. que nos va a pasar a todos. Entra Hilda en su silla de ruedas.. que insiste en no demostrar ningún encanto. de algún modo. Una madre siempre se enorgullece de una hija que sabe enamorar a los hombres. seguramente no de mí. ¡Basta! ¡No podemos seguir con esta farsa! Estás enferma.. No creo que use la cama.. Eso lo has heredado de tu padre. RUBÍ: ¿Qué traía en las valijas? HILDA: No me dio tiempo de revisarlas.. de una vez por todas.

RUBÍ: Se enfría. ¿Sabe. por ejemplo? Se sorprendería. MANSILLA: El general.. Y por fuera todo huele a rosas. Es la casa de rejas negras. necesite ayuda. Es así. Sin embargo. (RUBI deja caer una taza y se va. La resistencia tiñe de sangre a unos y a otros. WECK: Como quiera. (Sale tan rápido como le permiten sus ruedas). lo que permite que la vida fluya tiene necesariamente mal olor. Me hace acordar a ese cuento campesino en el que. Supongo que ya ha conocido al señor Weck. HILDA: (A Rubí) El coronel no quiere creer la cantidad de turistas que paran aquí en el verano. ¿A qué hora se va? MANSILLA: Al mediodía. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 14 . RUBÍ: Por favor.con tanto apetito serán en pocos momentos una bola maloliente en el estómago. HILDA: ¿Cómo ha dormido. HILDA: Y sí. es siempre un placer. a qué distancia de usted está el interior de mi estómago. pero no más que para ustedes los checos. Günter adora esa habi. Bueno. Si me disculpan. ¡Günter. Tendrá que ver los rosales en primavera. tan cerca y a la vez tan escondida. HILDA: El desayuno. WECK: Creo que a ellas sí les importaría. MANSILLA: Debe ser un gran jardín. El coronel Mansilla ha hecho un descanso en medio de una misión muy importante. en la podredumbre. WECK: El placer es mío. Weck? ¿Le gusta la habitación? WECK: Sí. es una ciudad convulsionada.. WECK: Ya nos conocimos. WECK: Sepa una única cosa: no me impresiona en lo más mínimo. más jóvenes. WECK: ¿El país de quién? Weck es mi nombre real. WECK: No importa que lo entienda. coronel Mansilla. ¡Rubí! Habrá salido a buscar más manteca. fastidiada. tres checos y un alemán de nombre Mansilla. Va a tener que volver a visitarnos. al menos muy importante para ustedes los alemanes. MANSILLA: No puedo decir lo mismo. justo al lado de la florería. querido! Quizás necesiten. los rosales no son gran cosa al lado de mi flor favorita.. WECK: ¿Probó esta manteca? VII RUBÍ: No me importaría compartirte con las otras. No me importa decírselo. un desayuno loco. MANSILLA: Para los alemanes sí. MANSILLA: No entiendo por qué lo está haciendo. Desayunemos todos juntos. Es una lástima que no pueda quedarse más tiempo. por supuesto. que todo lo cubre y nos hace ver hermosos. MANSILLA: Entonces a mí no me importa anotarlo. MANSILLA: Voy a tomar nota. Tengo que volver pronto a Praga... ¿Conoce la calle? MANSILLA: Sí. ¿Ya ha visto que ojos tiene? MANSILLA: Deliciosos. locamente.) HILDA: ¡Y la manteca de campo! Tiene un perfume tan de la región. Ven más lejos. Qué delgada y qué eficaz es la piel. todo se pudre. En este cuento campesino hay cuatro personas sentadas alrededor de una mesa. Basta con que se memorice estos datos. a más tardar. Ahora. ¿Por qué no me dice su nombre real? El Führer le estará muy agradecido por el servicio que presta a su país. HILDA: Más tarde le presentaré a mi marido. a nuestra querida gran patria. No puedo dejar de pensar en eso. MANSILLA: No. el general. HILDA: Sí.. querido Mansilla. lleváme. HILDA: Son un calco de los míos. por supuesto. mientras huela a campo...

yo puedo. Los buenos vecinos pagan de alguna manera sus culpas. WECK toma MENDIGO: Tengo ese derecho. Y agradezco a Dios. si me lo devuelven. y quiere verme muerta. WECK: Sí. (RUBI se acerca suavemente y lo besa. Toma la otra. RUBÍ: Yo haría lo mismo. me ama. Tarde o temprano me lo va a devolver. siempre que estuviéramos juntos. RUBÍ: El ladrido de un perro no es halagador. ¿Por qué me pregunta? ¿Usted quién es? WECK: Nadie. ni siquiera cuando el perro se lo propone. Ya tengo doscientos treinta y cinco. RUBÍ: Mucho. Lo hacen porque les gusta. sos fea. Me corresponde a mí. mejor es que no te importe. WECK: ¿Cómo era? MENDIGO: ¿Usted lo vio? Yo soy ciego. y se ganan algún dinero. Qué puede importarme a mí todo esto. Apagón. De su interior sale un acordeón. No me enojo con ellos. WECK: ¿Eso lo hace sentirse bien? MENDIGO: No contesto a eso. andáte. me conviene. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 15 . Y yo no lo puedo soportar. RUBÍ: A mi manera. WECK: ¿Cuántos años tenés? (RUBI no contesta. espere. Son vecinos buenos. WECK: Veremos. RUBÍ: Trabajaría. Ven morir a la gente sin tener tiempo de contarla. El mundo andaría mucho mejor si a nadie le importara nada de nadie. (Pausa) MENDIGO: Es cierto. que se abre súbitamente. No. me desviste. MENDIGO: No podría. RUBÍ: Quiero irme de acá. Mi madre lo sabe. Quiero decir que sólo yo puedo perdonarlo por el robo. WECK: ¿Y a mí? RUBÍ: Mejor. Pero con ése tampoco estoy enojado. La música deforme del acordeón sale del parlantito que el Mendigo sostiene en la mano. sí. Trabajan para los alemanes. WECK: Alguno de ellos le robó el acordeón. Alguien me lo va a devolver. soy una chica.WECK: No quiero que te maltraten. WECK: Bueno. ¿Qué le puedo decir? WECK: Quizás tendría que enojarse con Dios. WECK: ¿Cómo es eso? RUBÍ: Günter me persigue. Nadie más. RUBÍ: No me importa que no me quieras.) WECK: Hacé la valija. WECK: Eso no es halagador. Alguien tiene qué saber dónde está. WECK: Ellas no trabajan para mí. Luego va hacia su habitación. MENDIGO: Y les digo más: puedo dar doscientos treinta y cinco por él. No se vaya. WECK: Pero yo te importo. Es más. Europa es atroz.) VIII Weck de nuevo frente al Mendigo. RUBÍ: No soy una mujer. Y lo volverían a hacer. votaron por ellos. cansados. MENDIGO: Yo los conozco. Son gente tan cansada. una de las valijas del piso para salir. como las otras. WECK: No va a poder ser. o con los buenos vecinos. WECK: ¿Podría perdonarlo? WECK: Cualquier hombre pagaría bastante por una mujer así. Yo puedo hacer visible al ladrón. a su manera.

MENDIGO: No tenía que meterse. Nunca nos hemos visto. las he visto con estos ojos ciegos. IX Adolf y Weck.. Weck. Supongo.. sentados a la mesa. No me corresponde a mí opinar sobre ese crimen. No sabíamos nada. Pensamos que también habías caído. WECK: Error. es decir. de alguna manera. A que vuelva con mi acordeón. Yo no me meto con nadie. en una parcela de tierra húmeda que nunca pudo ver y a la cual le es imposible regresar. Quiero ver a Dorita. No me explico por qué. WECK: Hablemos de eso. La conciencia es algo que no se ve. Günter.. Igual me ama. Pensaba lo mismo. ADOLF: La despreciás. La madre estaba postrada en una silla de ruedas. No sé cómo vine yo a meterme con esto. no sé. y no avisaste a nadie. WECK: ¿También? Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 16 . WECK: ¿Bruno? ¿Dónde están ahora? ADOLF: Algunos vinimos para acá. (Pausa) Fuiste vos. enloqueció. ADOLF: Quizás no volvamos a vernos. ¿Dónde vieron a Trauma por última vez? ADOLF: Tu hermana no pudo. A mí a veces también me gustaría. Es mi derecho. Lo mejor es irse. el padrastro. acuérdese de este pobre ciego. no escapó. Nos callamos. Pensamos que la calle de la florería sigue siendo la más discreta. No le importa lo que yo haga. No voy a seguir adelante hasta que no hablemos. WECK: ¿Qué le pasó? ADOLF: De Bruno tampoco supe nada. pero el padrastro mató a la vieja empujándola al lago. Lo estoy esperando. Porque no sé dónde queda. Me obligó. la hija sólo quería huir. WECK: Peor para ella.. porque su padrastro se había enamorado de ella. Me obligó a apretar el gatillo. (Weck no contesta) ¿Por qué? Sonó el tercer silbato. Porque me he desorientado. ni que yo pueda ser un asesino. ¿Tiene sentido todo esto? ¿Se puede ser invisible cuando nadie ve a nadie. cuando todos están ciegos? Entiendo. La hija quiso salvarla y se tiró detrás. ADOLF: ¿Por qué te fuiste? WECK: ¿Qué? ADOLF: Después de lo del tren. Tuvimos que escaparnos. ADOLF: Alguien los puso sobre aviso. Sólo hay un hombre al que podré perdonar. Me incliné ante el pedido del hombre. No es posible hablar de eso. Es un ser despreciable. WECK: ¿Dónde está mi hermana? MENDIGO: Ya lo sé. WECK: Me vi involucrado en una situación límite. He visto cosas mucho peores.. WECK: Es necesario. (Weck sale y camina hacia el espacio de la próxima escena. ADOLF: Todos lo somos. WECK: ¿Entonces? ADOLF: Pensé que ya lo sabías. WECK: No sé. ADOLF: Pobre Weck. A Hungría. dadas las circunstancias. Está muerta. ADOLF: Sabés que no es posible. sentí que debía hacerlo.MENDIGO: ¿Se fue? (Weck no contesta) Así que si alguien lo vio. O no quiso. ¿no es cierto? WECK: (Niega con la cabeza) Bruno. La madre quería matar a la hija.. WECK: Todavía estoy acá. WECK: La desprecio porque me ama en serio. Dorita se salvó. o un traidor.) Lo siento. No quiero esto. Uno solo. ADOLF: Pensé que ya lo sabrías. que tuvo que enterrar ya a su única hijita. Me pidió que le disparara. WECK: Me hice notar estúpidamente. No voy a seguir adelante.

Dorita. Bruno. Soy como el trigo / huérfano / y sin mácula. Ahí la tiene. Vea cómo duerme. Deje. MANSILLA: Supongo que nos dieron nombres falsos. WECK: También puede ayudar esto. MANSILLA: No es mucho. (Saca un dinero del estuche) MANSILLA: ¿Cuánto hay? WECK: Doscientos treinta y cinco. las manos en los bolsillos del sobretodo. verdad? WECK: No sé.X Un cuartel nazi. WECK: Entiendo. MANSILLA: ¡Qué sé yo! ¡Qué pregunta estúpida! ¿Otro vasito? Como comprenderá. Por lo tanto. WECK: ¿Y usted qué les dice? MANSILLA: Lo noto cambiado. ¿Toca música? WECK: No. ¿Por qué no me dice su nombre verdadero? WECK: Weck. Y que usted me ha visto. MANSILLA: No. Preguntas a las que no puedo contestar solo. no puedo ser uno de ellos. Weck… Cuando entramos en Praga las posibilidades de hacer el mal eran… ¿No tendrá una bomba en ese estuche? WECK: Tiene miedo. Eso puede llegar a funcionar. Qué vino tan dulce. no es necesario que lo abra. Nos divierte más de lo que nos preocupa. WECK: ¿Cuánto hace que duerme? WECK: Dígales la verdad: que ellos son invisibles.” Todos nombres falsos. ¿Vino a ver si era cierto? Supongo que sí. MANSILLA: Claro. Praga es un problema muy menor. MANSILLA: ¿No estará guardando un arma bajo el abrigo? ¿No estará esperando el momento adecuado para matarme? WECK: Me registraron. MANSILLA: Mire. ¿verdad? WECK: Depende para quién. qué estúpido. ¿Y para qué tiene un instrumento si no toca música? WECK: ¿Qué le preguntan? MANSILLA: Quieren saber quiénes eran los diez impostores que murieron en el atentado de la estación.. MANSILLA: (Ríe) Perfecto. WECK: Entonces sí. Hacen preguntas complejas. Adolf. Mansilla sirve unos tragos en unos vasos rotos. Weck parado. A su lado. no le gusta? Es un vino del Rhin. Trauma. MANSILLA: Puede ser. Trauma está tirada en el piso. (Sirve el vino) He pensado tanto en todos ustedes. deje. MANSILLA: Usted me dirá qué les digo. ¿No estará muerta? MANSILLA: ¿No irá a echarse atrás. Los checos se Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 17 . el estuche del acordeón. ¿Sabe cómo se conocen las uvas para este vino? WECK: No. MANSILLA: Lástima. WECK: ¿Cómo? ¿No eran de los suyos? MANSILLA: No sé. MANSILLA: Bien. Adolf. (Le da uno de los vasos) ¿Cómo. También quieren saber si es uno de ellos. MANSILLA: ¿En serio piensa que lo voy a dejar ir? Voy a serle franco. Bruno… ¡Cómo me aburro! Sírvase. MANSILLA: ¿Tendré que creerle? WECK: No sé. ¿Es su hermana? WECK: Sí. Mis superiores hacen preguntas. una exquisitez alemana. (Lee de la libreta de Dorita) “Voy desnuda / y te beso bajo el muérdago. WECK: He cambiado. ahora no puedo dejarlo ir. MANSILLA: Ahí la tiene.

ADOLF: Nunca nos hemos visto.) No es seguro quedarse acá. ¿Cómo lo supo? DORITA: Bruno le contó.) ADOLF: Mucho. porque él se veía a sí mismo como un monstruo. no contestes si no querés. está loco! BRUNO: (Sacando a su vez un arma) Vamos a tranquilizarnos. DORITA: ¡Bruno. Me dijo: si ella insistiera en amarme a pesar de todo. Quizás fui la única. DORITA: En Berlín. invisible. ADOLF: ¿Por qué? DORITA: Ya sé. (Adolf arroja con furia los discos que Dorita le señala) Quizás no volvamos a vernos. A lo mejor sí. DORITA: (Ríe) Estamos todos un poco locos. (Pausa) Esos discos te los voy a dejar. más lentamente. Fue bueno conmigo. Weck también me contó lo de ustedes. No podía soportar que te fueras con el otro. Soy una tonta que ríe. (Adolf guarda el arma. No podía soportar que lo quisieras. (Levanta el arma). ADOLF: Es posible. DORITA: ¿Cuánto hace que lo sabés? DORITA: Hace tiempo que ya no pregunto por qué se hacen las cosas en este país. Y le contó. DORITA: Hoy mismo me voy. ¿A qué vino? ¿A que lo castiguen? ¿O a que lo perdonen? (Silencio) Usted me da miedo. Dorita. Tomamos el tren de la tarde para el norte. Y esto es un pequeño secreto a gritos. Es normal. Yo no sé nada. sí? (Patea los discos) DORITA: Éstos también te los voy a dejar.) Ya escuché todo. Hubo referendum. lo confieso. Hizo arreglos para nosotros en Berlín. los motivos son al revés. Te despreciaba. Adolf. ADOLF: (Pone su arma sobre la mesa) Qué curioso es todo. ADOLF: ¿A dónde vas a ir? DORITA: ¿Dónde seré más invisible? ADOLF: En Berlín. (Entra Bruno. La resistencia es. ADOLF: ¿Por eso se fue? DORITA: No sé. Qué sé yo. Era él el que te amaba. está claro. por fin. ADOLF: ¿Ah. En otras circunstancias. Los muertos no son tantos como se calcula que habrá mañana cuando entremos en Polonia. ADOLF: Está bien. Supongo que son grandes amigos. a lo mejor creyó que lo amaba en serio. intempestivamente). Sé que siguió teniendo muchas. cuando lo conocí. ADOLF: Una vez me pidió algo muy propio de él. DORITA: ¿Nos tomamos un té? Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 18 . ADOLF: ¿Lo querés? DORITA: Me trata bien. DORITA: No sé si lo quise. que no se inmuta. ¿Cómo lo supiste? ADOLF: ¿Vas a irte solita? Está bien. Ni siquiera hubo guerra. Ya deben haber averiguado la dirección. (Saca un arma y apunta a Weck. Puedo imaginar el resto yo solo. Weck me había pedido que te matara yo mismo. DORITA: ¿Lo decís por Bruno? ADOLF: Claro. DORITA: (Prende un cigarrillo) En otras circunstancias. Es decir. XI DORITA: (Hace unas señas extrañas con las manos a Adolf. Ahora me es claro. Deben haberlo matado. ADOLF: Pero es al revés. la mataría sin dudar. Voy a tener que cumplir sus instrucciones. Me trataba diferente de las demás.adaptan fácilmente a nosotros. permítame usar sus palabras. lo de los arreglos en Berlín. pero se las arregló para que yo creyera que era la única. Bruno lo imita. Apagón.

XII Rubí e Hilda en el tren a Praga. BRUNO: A esta hora ya debe habernos delatado a todos. DORITA: ¿Bruno...... ¡Cómo vamos a extrañar todo esto en la ciudad! RUBI: No hubieras venido. BRUNO: ¿Se sabe algo de Weck? ADOLF: Nada.. HILDA: Sos una infeliz. algo que nunca me pasará a mí. (Sobreviene el apagón.. y que sos una rata. ADOLF: Sí. BRUNO: Nos vamos a Berlín. Se perciben algunos movimientos bruscos.. La amante doble. algo más.ADOLF: Por mí. DORITA: Adolf. DORITA: ¿Cómo? BRUNO: Pobre Dorita. ADOLF: Puede ser. ¿Y si encuentran el cuerpo? HILDA: Basta. Vas a morir sin haber entendido nada.. claro está.. Dorita está ridículamente vestida con un disfraz con trenzas. Quiso ir a llevarse el cuerpo de su hermana. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 19 . RUBI: Ésta está bien. HILDA: Basta.. RUBI: ¿No te arrepentís de nada? HILDA: ¿De qué voy a arrepentirme? RUBI: Vos sabrás. Finalmente suena el disparo). RUBI: Dos cuerpos. Algo va a cambiar.. en la estación de trenes. Cerrá esa ventana. HILDA: ¿Qué. (Sale) BRUNO: ¿Ya te lo contó? ADOLF: No todo. DORITA: (Desde afuera) ¿Cuántas de azúcar? BRUNO: ¡Dos! La casa de acá al lado. joven. Hija. se deja hacer. Voy a poner el agua. La delatora. Nombre de animali- to pequeño. (RUBI tiene unas convulsiones) RUBI: La carne. Adolf le alcanza a Mansilla el discurso que se supone deberá leer) Primero de septiembre. Vos no vas a tomar nada. joya de mami. BRUNO: La taza. el viento fresco de la campiña. BRUNO: Dejá la taza. No creo. BRUNO: ¿Qué hizo Weck con los cuerpos? ADOLF: No sé. HILDA: Ah. Rubí. Dorita. En el tren.. (DORITA obedece) BRUNO: Ordenes de Weck. Las tropas alemanas entran en Polonia. BRUNO: (Sacando el arma y apuntándola repentinamente) No importa. No te olvides que no lo hice sola. Te podrías haber puesto una blusa más.. Una guerra es el momento más indicado para encontrar un cuerpo flotando en el lago.. o de nena que va al jardín. la traidora. Me siento bien. DORITA: Alcanzó el agua para uno sólo. ¿qué pasó? Si estaba todo tan bien. No pierdo oportunidad de recordártelo. Como todos nosotros. Estoy cambiando. HILDA: Tonta. DORITA: ¡Cómo me puse! Sigo siendo una tonta. que es débil. recuperando el tiempo perdido en ese campo.. qué pasa? BRUNO: Dejá la taza... qué pasa? MANSILLA: (Escoltado por Adolf y Dorita. ¿Sigue vacía? ADOLF: Supongo... DORITA: Pero.

XIII MANSILLA: Ese consejo de guerra va a oír algo increíble.. quiero morir en la vieja Europa. de fuego. im Zentrum! In der Mitte des Schlachthofs. una bestia de fuego silbando en los rieles de Europa. WECK: Yo también prediqué. HILDA: (Ríe) ¡Acá en Praga voy a recuperar todos los años perdidos! ¡Qué ímpetu loco. morir en guerra contra Polonia. cortan una cinta. y acullá los dorados trigales cimbreándose desnudos. Fíjense de qué manera no me importa.) ro aquí? Para el pecado es necesaria la fe. en la que Zeus. notablemente consternado porque no cree oportuno que Mansilla hable en alemán).. vergewaltigt. frente a toda esta gente. TRAUMA: (Que ingresa arrastrando a Weck hacia afuera) No es necesario que lo hagas. y allá. cuando nos muramos no va a quedar nada. qué oportunidad! Es como si alguien nos regalara otra vida. WECK: No quiero hacerlo. y la ley mata. ihr Einwohner Prags. progresivamente enfervorecido) ¡Cómo han cambiado las cosas.. tal vez la imagen estoica de esta estación embanderinada. Se trata de un poste de hierro con un brazo móvil. el toro penetra con su cuerno la vagina de Europa.” (Arroja el discurso que le ha escrito Dorita. tan.. “. (Lee el papel que le ha pasado Adolf) “Ah.. Para que podamos ver la ley con toda su claridad reveladora es necesario el pecado. Mamá. Inauguran algo. la vagina de chapa... Mansilla despliega con gran esfuerzo unas enormes banderas nazis). ambos bandos lo tendrían por falso. porque alguien debía encarnar la ley. dem Stier. Cuántas banderas de colores.. MANSILLA: Señores. Nadie entendió nada. Un gran semáforo de señales ferroviarias. Voy a hacerlo igual. todo eso.. MANSILLA: ¿Pero quién es más extranje- Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 20 . TRAUMA: Jesús lo hizo. olvidada de Europa.. haga lo que haga. la certeza de hacer el Mal. (El tren se oscurece. al sur. se trata de una cruz. por favor.... Volvamos a casa.. RUBI: Mamá. quizás y con suerte en presencia del Führer. RUBI: La cruz.... ahora que Polonia llama! He tenido que matar. Aquí en el centro. WECK: Es el momento indicado... MANSILLA: Empieza la guerra. TRAUMA: Bueno.” Un momento....? (Sigue.. y allí.. cuánta gente. predicó. harto de mí mismo y de este pueblo oscuro.RUBI: Una bestia. Ahora. distraen a Mansilla de su delirio) MANSILLA: ¿Se entiende por qué dejé ir a Weck? ¿La noción de “pueblo”.estos raídos júbilos de despedida sean quizás lo último que veré en este país tan. (Adolf intenta dar por terminado el discurso. RUBI: Bajo la cruz. (A Adolf) ¿Qué es esto? ¿Quién escribió esta.. ese consejo de guerra que me espera en Berlín.Dorita y Adolf. al pueblo). ¡Y es necesario que aparezca Dios para que entendamos la guerra! ¿Pero qué le diré yo al Führer? Si Dios apareciera en Praga precisamente en este momento.. Europa. Bueno. totalmente vacío de convicciones.. Pero no hay lugar para la ley en esta ciudad tan.. TRAUMA: Si no querés no lo hagas. se hizo notar. Rubí. ¡¡No se puede encarnar el Bien!! Así vuelvo a mi Patria. predico. Praga.. (Apunta a MANSILLA). Hier sind wir. y continúa. Se ilumina la estación de la escena IV. Hilda -que agita banderitas. Subiré heroico a ese tren. Todos mintieron... von Jupiter. (Todos en la estación aplauden: el Mendigo... ADOLF: (Interviene para traducir.. por su propia naturaleza. Se entregó al enemigo. Praga.. RUBI: En el cruce de Europa. MANSILLA: Dios tuvo que ver con todo esto.. se refiere al mito de la violación de Europa. se entiende? ¿Qué gano yo con esto? Que me esperen en Berlín para dar explicaciones o fusilarme.

Quiero decir. Trauma en el piso.. El tiempo retrocede.... para los griegos. no.” LOCUTOR 2: “. MANSILLA: Sí. WECK: Hola.. qué raro es el tiempo.. no quiso probar el vino del Rhin. uno contra otro. ¿Puedo llevármela. No es tan estúpido.. PUNTO DE INFLEXION EL TIEMPO RETROCEDE poco sí. Ich sehe schon.” LOCUTOR 3: “. Griterío. pero vuelve a entrar rápidamente y se sienta. Luego. Buenos días. El mito de la violación de Europa justamente instala.. MANSILLA: No creo que haya sufrido.. todo vuelve a pasar. MANSILLA: No sé si creerle. y por lo tanto la idea de FINAL. salvo usted. Weck.”) RUBI: (Su voz es clara en medio de la oscuridad) Es una cruz.” LOCUTOR 3: “Cabe esperar que Europa no tardara en reaccionar a esta entrada sobre Polonia que. Weck mata a todos. se superponen unas radios lejanas y mal sintonizadas. ni en contra. ausente... mientras Weck se sienta. Ni siquiera sabe de quién es enemigo. Nadie me conoce. en off. sí. ya sé. Ni una sola palabra. Yo mismo llegué hasta acá.) MANSILLA: ¿Cómo voy a hacer para dejarlo ir? WECK: No veo el problema. a Trauma) ¡Trauma! (Trauma despierta y va hacia él) Mach dir keine Sorgen. Ni a favor..) ¿Sabe cómo se conocen las uvas para este vino? ¿Para qué vino? WECK: ¿Para ése? MANSILLA: ¿Éste? ¿A qué vino? WECK: No tengo ni idea. MANSILLA: No.. mamá.... ¿para qué vino? WECK: Era mi hermana... al final de un camino.. (La mata de un segundo tiro. esto es una carnicería. Puede ser que me haya puesto un poco nervioso y la haya lastimado. Ahora lo veo.” LOCUTOR 2: “. ¿Pensarán que soy tan estúpido de ir a meterme en la boca del enemigo? MANSILLA: No..) (Mientras la luz va desapareciendo.curioso experimento en el que dos trenes lanzados en direcciones opuestas.. ¿nosotras en qué creemos? MANSILLA: No diré nada más. Griterio y confusión) TRAUMA: Quizás yo pueda ayudarte a dormir un poco. el rostro está quizás manchado de sangre.. WECK: Tenía que saber si estaba muerta. mamá.RUBI: Mamá. WECK: Para nada.. TRAUMA: Los dejo solos (Sale. TRAUMA: Na klar. claro. quizás. XIV Weck y Mansilla en posición idéntica a la escena X.. (Le muestra un vaso de vidrio roto. y al final siempre está el Apocalipsis.. Supongo que se eligen las más maduras. MANSILLA: (Silencio.porque si en nuestra percepción incorporamos la idea de sucesión. llevarla? MANSILLA: No. van a sospechar. Un WECK: ¿Por qué no? MANSILLA: ¿Qué más quiere? ¿Que el Führer lo condecore? Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 21 ..” LOCUTOR 2: “. WECK: Muy bien.... (WECK dispara sobre Mansilla. Mansilla.) Weck ist hier.el despliegue de los ejércitos de Hitler sobre el Corredor de Danzig. (Trauma besa a Mansilla en la boca..la idea de final instala la noción de un JUICIO. en medio de la masacre: LOCUTOR 1: “Bueno... Los demás escaparon.

Lo voy a extrañar. Vamos. un poco puta. ¿De verdad se llama Mansilla? MANSILLA: (A Trauma) Es la primera vez que lo veo interesarse por algo. Es posible que lo manden a Polonia. ¿Mansilla también viaja a Berlín? ADOLF: No creo. Todos gozamos bastante viéndote sufrir. WECK: Es lo que tenía pensado. y que se iluminó Praga con el relámpago divino! WECK: (Pensativo. MANSILLA: Está bien. DORITA: No. DORITA: (Boba) Loco. Dígales que el Dios de los judíos se presentó ante usted. Dígales que Trauma era la cabeza organizada de la resistencia checa.. ADOLF: (Tiernamente) No seas injusta. dígales que soy el hijo de Dios. Y cuando llegue a la calle desaparezca.. se dio cuenta de todo. Adolf. Luego. ADOLF: Traé las valijas. muerto. Yo me encargo. ADOLF: No hay que perder tiempo. Escuchó todo atrás de la puerta. WECK: Yo soy invisible. Ya quiero yo explicarle eso a un consejo de guerra. DORITA: Pensé que no iba a entrar más. Por lo menos por un tiempo. (Murmura algo en hebreo) MANSILLA: (Riendo) Váyase. WECK: Sí. nadie me ha visto. Desaparezca. que tocó el acordeón. para condecorarlo. Pero si me deja ir todavía puedo entregarle a los otros.. MANSILLA: (Riendo) ¡Puedo agregar que hizo milagros. Soy así. ¿Por qué no conviene? ¿Somos. WECK: (Sigue murmurando algo en hebreo.. como un disparo. A Bruno. Salga discretamente. Este es el que más gozaba de verme sufrir. no gana ni pierde nada. pero que no le dio ningún mensaje importante. No hable con los guardias. DORITA: ¿A Berlín? Puede ser. Luego cae al piso. en ningún idioma. ¿Qué es Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 22 . y no fue capaz de entrar antes. Era honesto. Parece que quiere hablar. ADOLF: Andá saliendo. (Pausa) Algo más: si las cosas se complican. ¿Oís? Todavía está vivo. mirando el estuche del ciego) No. Mansilla nos espera.. Es el único que creyó en algo. Dorita y Adolf en las posiciones en que terminaran en la escena XI. DORITA: Siempre quise vivir en Berlín. Recoge el estuche del acordeón. Pero no te pongas celoso. apagón.. (Trauma y Mansilla ríen e intercambian algunas palabras en alemán. DORITA: En Berlín quiero un departamento luminoso. el ruido de un único trueno. amplio. Los alemanes pueden encontrarnos antes de tiempo. acaso? Qué tonta. (A Weck) Tengo que saber qué les voy a decir sobre usted. (Toma unas valijas y va a salir) Bruno era bueno. DORITA: ¿Puedo ponerme un traje de trenzuda?. MANSILLA: Sería más fácil matarlo ahora. quiere decir algo. Un relámpago súbito ilumina la escena. ADOLF: No conviene que nos hagamos notar. Iba a matarme. judíos..WECK: No. eso lo hemos reservado para el buen Mansi.. Hay que disfrazarse.) XV Bruno. El trueno de la escena anterior ha sido el disparo del revólver de Adolf. a las que Weck asiste agobiado y atónito). Ya lo transferirán dentro de unos días. WECK: Es una idea que puede funcionar. Pero puede decirles esto. Digo. nos va a hacer subir al tren. Bruno tiene los ojos enormemente abiertos. MANSILLA: Esa sí que es buena. ¿quién es judío? ¿Polonia es judía? ADOLF: Weck nunca te habría llevado. Dorita.

.Bruno. ¡Por favor. (Le muestra la tarjeta de Navidad) ¿Se refiere a esa casa? FRAU VOGEL: Sí. mientras yo les preparo un café a sus hombres? MANSILLA: Muy bien. Sale. HERR VOGEL: Y su informante. pensé.. FRAU VOGEL: ¿Por qué me tratás así? HERR VOGEL: Andá a hacer el café. desesperada.) ¿Qué es? ¡Alguien tiene que decir algo que valga la pena! ¿Qué es? (Apagón) MANSILLA: Sé que nos hemos visto antes.. A Herr Vogel. Ella bastante más asustada que él. No lo es. ésta es la calle de la florería y ésta es la única casa con reja negra. qué es? (Dorita lo sacude. ¿es confiable? MANSILLA: Supongo que sí. MANSILLA: ¿Qué quiere decir? FRAU VOGEL: Nada. (Va a salir y regresa.) ¿Dónde nos vimos antes? HERR VOGEL: ¿Antes? FRAU VOGEL: Pensamos. Dígame dónde... Voy a preparar el café. FRAU VOGEL: ¿Por qué no se fija entonces en la casa de al lado. MANSILLA: Mis datos fueron precisos: la casa de rejas negras. No te importó lo que pudiera pasar conmigo. HERR VOGEL: Te hubiera gustado. En una encontramos esto. No tendría ningún sentido.. ¿De cuál me habla? Hay dos casas al lado. HERR VOGEL: En eso se equivoca. FRAU VOGEL: Ya está. FRAU VOGEL: ¿Era la casa de al lado? MANSILLA: Sí. FRAU VOGEL: Todos creen que soy una estúpida. Puede haber incidentes. Presa del llanto. a través de las paredes. qué? MANSILLA: ¿Reconoce esta tarjeta? Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 23 . HERR VOGEL: Adolf sabe cuidar de los dos. HERR VOGEL: Como podrá ver. HERR VOGEL: Calláte. FRAU VOGEL: No sabíamos dónde estabas. MANSILLA: ¿Por qué dijo eso? FRAU VOGEL: Me pareció adecuado. Ya verán que no es así. FRAU VOGEL: ¿Estás loco.. HERR VOGEL: Saquémonos estos disfraces. y que entonces me pueden tratar como a un perro. FRAU VOGEL: Nosotros no tenemos nada que ocultar. Se oyen algunas instrucciones en alemán. Entra Mansilla desde el interior de la casa. (Silencio de Frau Vogel). no estoy soñando. Ahí sí que hay gente muy ruidosa. Eso. No salgan de la casa. Yo diría también alguna cosa. hablá. HERR VOGEL: ¿Antes de qué? MANSILLA: No salgan de la casa. MANSILLA: Sin embargo. Hay que escucharlo. Pasos en la calle. FRAU VOGEL: Supongo. Los despistamos. Y una escucha. Weck? Todavía pueden volver. Gente muy extraña. pero estoy extraviada. HERR VOGEL: Entonces Bruno finalmente les dio nuestra dirección a los alemanes. MANSILLA: ¿Por qué? FRAU VOGEL: ¿Por qué. que quizás estabas muerto. qué es? Quiere decir algo. no hay nadie. FRAU VOGEL: La casita de al lado es idéntica a ésta. No sé por qué desapareciste después del atentado en la estación. tenían razón. XVI Frau Vogel y Herr Vogel sentados en el living de su casa. Luego silencio. No. MANSILLA: Muy bien.

FRAU VOGEL: ¿Sí? MANSILLA: Sí.. porque. algo así. WECK: Es importante. Yo preparé un Guadalupe. ahora que me estoy yendo? FRAU VOGEL: Pensé que... ¿Qué tiene que ver? MANSILLA: ¿Qué hacía esto en la casa de al lado? FRAU VOGEL: Yo se la regalé a Dorita. Me voy a cambiar..FRAU VOGEL: ¿Esa tarjeta. no la conozco. ADOLF: ¿Por qué te fuiste? Después de lo del tren. Puede ser que hubiera también alguna referencia a algo. a algo más real. FRAU VOGEL: Sí. Encontramos mapas. MANSILLA: Mejor así. versos. MANSILLA: Adiós. que si hubiera elementos escenográficos. XVII Weck y Adolf. Tenemos que irnos lejos.. Algún nombre. No me gusta esto. HERR VOGEL: Por supuesto. MANSILLA: Y usted les regaló la tarjeta.. Yo casi nunca uso el de casada. Es decir. FRAU VOGEL: ¿Qué? WECK: ¿Alguna vez me quisiste en serio? FRAU VOGEL: No voy a contestar estupideces. quién? FRAU VOGEL: No sé. anotaciones. ¿Reconoce esta libreta? FRAU VOGEL: No. (Pausa) ¿Qué me dice del café? MANSILLA: ¿Por qué me ofrece café? ¿Por qué justamente ahora.. Podría ser que estuvieran en posición simétrica respecto de la Escena IX. MANSILLA: ¿Conoce su nombre? FRAU VOGEL: Bueno.. no sé. MANSILLA: ¿Por qué? FRAU VOGEL: Bueno.. algún nombre de alguien mezclado con los versos. los inquilinos de al lado. MANSILLA: Antes me dijo que sí. no? FRAU VOGEL: No. Ellos están sentados al revés... ¿Es usted. WECK: (Entrando por donde ha salido Herr Vogel. Dorita. No dejen de avisar si los ven por aquí. no sé.? MANSILLA: Está dirigida a Frau Vogel. No había nadie. sentados a la mesa. como si toda la escena se viera en espejo.. Creo. Se deben haber separado después del último atentado.. FRAU VOGEL: ¿Para quién? WECK: Por favor. FRAU VOGEL: ¿Qué? WECK: Es muy importante que me digas algo. MANSILLA: Hay algo muy sospechoso en todo esto. Cosas lindas que fui escribiendo con el tiempo. FRAU VOGEL: Sí. cosas. Dorita. Tenía versos.. Adiós. Cosas de amor. Estuvieron aquí una tarde.. FRAU VOGEL: No me gusta que pidas por favor.. MANSILLA: Muy bien. ¿Por qué? Sonó el tercer silba- Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 24 .. éstos podrían haberse girado 180 grados. WECK: Sí.. HERR VOGEL: Mi apellido es Vogel. tomando el té. ¿De alguien. (Apagón). aún cambiándose el saco). Dorina. FRAU VOGEL: Un momento. (Sale) FRAU VOGEL: ¡Tiene mi libreta! HERR VOGEL: (Mientras sale al interior de la casa) ¿Qué habías anotado ahí? FRAU VOGEL: Tonterías. Eso lo explica todo.

. Nunca nos hemos visto. es insoportable. Se encargó de que todos creyeran en él. WECK: ¿Qué le pasó? Por favor. Porque no es posible cometer tantas veces el mismo error. Nunca lo he visto. Son gente tan cansada. Quiero ver a Dorita. no sé. WECK: Te molesta. No sabemos si ve) Me tienen harto. WECK: ¿Dónde está mi hermana? ADOLF: Pensé que ya lo sabrías. MENDIGO: Es cierto. Alguien me lo va a devolver. WECK: Alguno de ellos le robó el instrumento.. ADOLF: Un poco. Llegó en el momento incorrecto.. WECK: Quizás tendría que enojarse con Dios. WECK: ¿Qué quiere decir? WECK: Hablemos de eso. Alguien se ha desorientado. No sabíamos nada. ADOLF: Todos lo somos.to. Sí.. No voy a perdonarlo. WECK: ¿Dónde vieron a Trauma por última vez? ADOLF: Tu hermana no pudo. que el Mendigo sostiene en la mano. Hizo exactamente lo mismo. y no avisaste a nadie. que tuvo que enterrar lo único que tenía en esta tierra. XVIII Weck de nuevo frente al Mendigo. (Se arrodilla). Los buenos vecinos pagan de alguna manera sus culpas. WECK: No. A Hungría. No voy a seguir adelante. Supongamos que yo me he encargado de que así sea. O no quiso. Estamos en el umbral de una guerra. Weck se lleva el estuche y sale en silencio. O vos. WECK: Peor para todos nosotros. o con los buenos vecinos. no lo he visto. MENDIGO: No podría. Soy despreciable. no soy tan estúpido. Dorita se salvó. (Prende la música) Así que si alguien lo vio. Pero con ése tampoco estoy enojado. Supongo. MENDIGO: Lléveselo. Alguien tiene que saber dónde está. MENDIGO: Lo siento. WECK: Ahí lo tiene. Pensamos que la calle de la florería sigue siendo la más discreta. Yo por mi parte.) Supongamos que existe sólo una persona que es capaz de perdonarme. ADOLF: Sabés que no es posible. Lo mejor es irse. acuérdese de este pobre ciego. ADOLF: Quizás no volvamos a vernos. La música se detiene. WECK: ¿Te molesta que pida por favor? ADOLF: No. No voy a perdonarlo. Está muerta. No es posible hablar de eso. WECK: ¿Qué otro? MENDIGO: El que vino antes.. ADOLF: De Bruno tampoco supe nada. Weck. (Pausa) Fuiste vos. A mí a veces también me gustaría. Son lo mismo. Pero ya es tarde. tiene que cumplir su promesa! MENDIGO: (Se saca violentamente los anteojos. el otro. WECK: Error. Tampoco voy a ser el que lo castigue. usted y el otro. O por lo menos algunos. Algún día terminará esta desgracia. WECK: ¡Ahí tiene su acordeón. no escapó. de alguna manera. MENDIGO: Y agradezco a Dios. La música deforme del acordeón sale del parlantito Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 25 . Díganme ustedes quién.. Tarde o temprano me lo va a devolver. ADOLF: La despreciás. y que se niega a regresar. Algunos vinimos para acá. ¿no es cierto? WECK: (Niega con la cabeza) Bruno. (Deja el estuche a un lado del ciego. WECK: ¿Entonces? ADOLF: Pensé que ya lo sabías. y al lugar menos apropiado.

No estoy tan loca. Espere. A su lado están sentados Mansilla e Hilda en su silla de ruedas. tal como era el plan! Un hombre hermoso. al principio. Eran tipos brutos. justo al lado de la florería. WECK: Weck es mi nombre real. no digas tonterías. Falta tirar el cuerpo al lago. aquí. entonces? WECK: Rubí me lo pidió. MANSILLA: No entiendo por qué lo está haciendo. No veo por qué es tan importante que te quiera. MANSILLA: Entonces a mí no me importa anotarlo. (Sale) HILDA: Es un poco dura.. Weck? ¿Por qué no me dice su nombre real? El Führer le estará muy agradecido por el servicio que presta a su país. MANSILLA: Voy a tomar nota. yo no te estoy pidiendo que me quieras. criatura. HILDA: Pobre hija mía. Además. RUBÍ: Vos sos peor. En Praga no le faltarán mujeres. WECK: ¿Pero qué pasa. (Sale tan rápido como le permiten sus ruedas). Günter. Ya te habías cargado a tu padre. WECK: No me importa qué piense el Führer. MANSILLA: ¿Y usted. Imbécil. WECK: No cumplió su promesa. El anterior. querido! Quizás necesiten. me quiera. Günter. tan delgada. si tan sólo te hubieras fijado en mí. RUBÍ: Lo sigo diciendo. HILDA: ¿Por qué nos ayudó a matar a Günter. Gracias por sacarnos ese peso de encima. Me repugna usted. nena tan fea. no se vaya. WECK: No la entiendo. Basta con que se memorice estos datos. WECK: ¡Vos me lo rogaste! RUBÍ: No tenías que aceptar. HILDA: A veces “por lo menos una” es un número demasiado grande. WECK: Dijiste que querías venir conmigo a Praga. Pero no voy a quererte. mamá. que nos separa de lo que se pudre dentro del cuerpo. Sin malicia. ¡Ay. estamos en la misma. HILDA: ¿Qué importancia tiene? Es una WECK: Como quiera. Con su padre pasó exactamente lo mismo. ¡Günter. y todo lo suyo. HILDA: La piel. digo. Nunca. Me alegro que entienda la situación. HILDA: No. no creo que su delirio llegue demasiado lejos. mutiladas mis alitas! ¡Tener que ver cómo esos descarados abusaban de mi Rubí! RUBÍ: Puede ser que yo los haya alentado un poco. No me importa decírselo. XX Weck toma su desayuno en una mesa. Un cuerpo magnífico. ¿Cómo se llama el cabecilla? WECK: Adolf.XIX HILDA: Ahora sí estaremos en paz. Y sí. No podía hacer otra cosa. es una ciudad convulsionada. Si me disculpan. ¿Conoce la calle? MANSILLA: Sí. WECK: Necesito que una. bruto y hermoso. un cuerpo de hombre yaciendo en el fondo oscuro del lago. Consentiste en matar a un hombre que no te había hecho nada. Es la casa de rejas negras. ahora? RUBÍ: No puedo querer a un asesino. No sientas pena. ¡Y yo. ¡Rubí! Habrá salido a buscar más manteca. Weck. el verdadero. Fue vergonzoso oírte pedir por favor. WECK: No importa que lo entienda. necesite ayuda. Asesino. Dijo que iba a quererme si la ayudaba con esto. RUBÍ: No importa. WECK: En todo caso. pero muy brutos. no.. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 26 . por lo menos una.

El señor. Lentamente. mamá! HILDA: (Fría y hermosa) Todos lo somos. lasciva. HILDA: Que huye hacia el campo. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 27 . no puede ser.. cuatro. HILDA: Es sospechoso.) ¡Soy tan infeliz. así será. XXI El hotel. XXII Weck y Trauma en la estación del tren. Una guerra que va a cambiar la historia del mundo.. Entra Mansilla. Dios no lo va a permitir. Espere a que venga mi hija. RUBÍ: Eso es problema tuyo. RUBÍ: Ojalá éste me amara en serio. y pide hospedaje en un lugar como éste. HILDA: . HILDA: No hay ninguna necesidad de que te hagas notar. Eso es algo que. la cuatro. como si ya hubiera pasado por todo esto. bajó la princesa. No estamos con ningún bando. se pone un brazalete: es la svástica. HILDA: Boba.. RUBÍ: Qué sé yo. Un hombre que huye de Praga. No le creería ni media palabra. Ojalá hubiera alguien que me quisiera.. Me duele tanto la cabeza. querida! Le advierto que no queremos problemas. Una gran guerra que va a ser ganada por Alemania. (Se deja caer al lado de la silla de ruedas. Decíme dónde está Günter. Está cabizbajo.. WECK: Yo no huyo de Praga. La historia del mundo. mientras se mece apenas con Rubí en brazos. y llora desconsoladamente... dos. Nada más.. (Sale) WECK: Adolf tenía razón: este pobre ciego no sabe que no hay destino peor que el suyo. ¡Qué puede importarle a una! ¿Usted que piensa? WECK: ¿Del referendum? HILDA: ¿Es idiota? WECK: No sé. Hace tiempo que no duer. Alguien. Tendrá que tenderse la cama. (Aparece Rubí. abrazada a su madre. La cuatro. Lo voy a esperar aquí. TRAUMA: No se lo des. Todo es tan complejo..Weck va a ocupar la cuatro. WECK: A mí qué me importa. MENDIGO: Que me voy a morir. la cuatro. Monstruo checo. Hilda lo observa en silencio.. RUBÍ: La cuatro. querido Weck. Es como si lo viera. ¿Será verdad que viene de Praga? HILDA: Ya le echaste el ojo. El Mendigo está parado al lado de un estuche vacío. perra.. Permiso. Yo no confiaría en usted. puta.. Si los alemanes dicen que ahora los checos somos alemanes.) HILDA: Ah. Es ahí al fondo. No se puede seguir sufriendo eternamente. Haciéndome la tonta..MANSILLA: Puede ser que se equivoque. sobre el lago... WECK: ¿Tiene habitación o no? HILDA: Puede ser. Se avecina una gran guerra. WECK: Weck. Uno. HILDA: Tu madre te quiere. RUBÍ: ¿Cuál es la cuatro? RUBÍ: Ya lo sé. al fondo. Apagón. Se comparará a su vez con las ratas. tres. Un general alemán. Weck acaba de llegar. sin mi acordeón. Pero algún día llegará aquél que nos saque de todo esto. WECK: No hay problema.. casi débil. TRAUMA: (Se escucha el primer silbato) Queda poco tiempo. HILDA: Muy bien. ¡Rubí! ¡Bajá. pero débil.

HERR VOGEL: ¿Qué habrá sido? FRAU VOGEL: ¿El horno? HERR VOGEL: ¿Está prendido? FRAU VOGEL: Me puse a calentar unos scons. FRAU VOGEL: ¿Oíste eso? TRAUMA: Es necesario. (Suena el tercer silbato. MENDIGO: Voy a hablar. FRAU VOGEL: Si hubiéramos muerto en un accidente. HERR VOGEL: Habría que ver si no explotó. mientras empieza a hablar. De esta ciudad triste. Sobre todo usted.. Nadie puede negarse a cumplir su parte. nada más..... dijiste eso? TRAUMA: ¿Qué? WECK: Nada. FRAU VOGEL: ¿Habrá explotado? HERR VOGEL: Y si hubiéramos estado en la cocina. FRAU VOGEL: ¿Cómo? HERR VOGEL: Digo.. (Pausa) Les puse ralladura.? TRAUMA: Es necesario.) Yo que era la alegría de este pueblo. Un instante después. Nada más digo lo que me parece. MENDIGO: (Se quita los anteojos) Perdonen un segundo. Está escrito. TRAUMA: Está escrito. Y si bien mi opinión es la de un pobre ciego. TRAUMA: No hay que pedir pruebas. WECK: ¿Dónde está escrito? Hasta ahora no me han dado pruebas. HERR VOGEL: Imagináte. WECK: ¿Por qué. sentados en el living de su casa. con vida. y ocurre siempre del mismo modo. HERR VOGEL: Qué... Por ponerse a calentar unos scons. Es más aún. No pude evitar oír la conversación. Cada cosa es única.. El Mendigo calla.. Y es hora de que alguien se entere. TRAUMA: No lo escuches. suena la detonación.. HERR VOGEL: No creo que vengan. Vas a reunirte con Mansilla en esta dirección.WECK: No me interrumpas.. te va a pedir anotarlo.. TRAUMA: Es necesario. WECK: ¿A verte. por su parte. WECK: ¿Lo dice por mí? TRAUMA: . WECK: No quiero hacerlo. Toda la historia ya sucedió. Vas a repetirle el nombre. (Se quedan sentados) ¿Vendrán? HERR VOGEL: Podríamos habernos muerto. Cuando lo escuche. La vida humana es tan frágil.. MENDIGO: Es una verdad muy simple.. FRAU VOGEL: Walter. TRAUMA: No lo escuches. FRAU VOGEL: Sí.. esto ya sucedió. FRAU VOGEL: Sí. Vas a decirle tu nombre verdadero. WECK: ¿Voy a volver a verte? TRAUMA: Bien sabés que sí. WECK: No... si hubiera sido el horno. TRAUMA: No interrumpo. creo que harían bien en escucharla. (Suena el segundo silbato) TRAUMA: Cuando suene una vez más te vas a ir. XXIII Frau y Herr Vogel. Mi hijita. FRAU VOGEL: Sí. WECK: No quiero. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 28 .éste es el que te perdonará.

Los terroristas son así. son cosas que ya ha dicho durante la obra. Quiero que sepas que te quiero.¿quedaría tiempo para arrepentirse? (Pausa) Para arrepentirse. eso. FRAU VOGEL: Quiero decirte algo. y sin más.. HERR VOGEL: ¿Qué cosa? FRAU VOGEL: Ya sé que votaste por los alemanes en el referendum.HERR VOGEL: Un accidente hogareño. casi imposible de mirar.. Imagináte. hasta este momento. digo yo. HERR VOGEL: ¿De qué podríamos morirnos esta misma noche? FRAU VOGEL: . sentado en la silla de ruedas. inmediatamente dejarás de verme hermosa. HERR VOGEL: ¿Qué es? FRAU VOGEL: Que ya lo sé. Si hubiéramos muerto esta misma noche. Son gente rara. FRAU VOGEL: Sí. Va a tener que venir tu hermano y hablar directamente con ellos. CERDA: Cuando me muera. Uno debería descubrir que todo ha ocurrido en la semipenumbra. Cuando dejes de amarme. FRAU VOGEL: ¿Habrá sido el horno? HERR VOGEL: Andá a fijarte. Esas son cosas que pasan. que me despierto por casualidad. Arrepentirse.. pero me despierto y sé que podría no haber despertado. no es por casualidad. que duerme en silencio. acariciará el cuerpo tibio de Cerda. HERR VOGEL: No es lo mismo morirse preparando unos scons. La habitación es muy luminosa. Desde el comienzo de la escena. envolverá a los personajes hasta transformarse en un manto luminoso.. que no se pueden evitar. la más hermosa de todas las mujeres.. Así no me daría cuenta de nada. Por eso es necesario. súbitamente la besa) CERDA: Vos creés que soy muy hermosa. WECK: ¿Qué día es? CERDA: Son las doce del mediodía. ¿Vos nunca pensaste en ir a vivir al campo? WECK: No. se r eflejará en todos los objetos. inmaculadamente blancos. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 29 . al campo no. Creemos reconocer algunos de sus textos. que no te va a dejar caer. HERR VOGEL: No. Y vos sabías que yo lo sabía. FRAU VOGEL: ¿Vos decís que renovarán contrato? HERR VOGEL: No sé. Pero. (Weck. HERR VOGEL: ¿Y eso? FRAU VOGEL: Nada. estos desgraciados. se escucha una voz que monologa detrás de la ventana: es Adolf. WECK: No.. sin embargo. HERR VOGEL: Siempre hubo terroristas. FRAU VOGEL: Es lo mismo. No hace falta que me digas nada. CERDA: Estás en los brazos de Cerda. CERDA: (Abre la ventana y la voz de Adolf deja de oírse) Tuviste un sueño. A veces me pasa. HERR VOGEL: Pero hay otras muertes que sí podrían evitarse. Ya sé que los votaste.. Prender el horno. Es decir. La luz blanca y liviana irá inundando la escena. ojalá me muera durmiendo. más atento a la voz que escucha afuera que a Cerda. En el sueño. FRAU VOGEL: Si todavía no me dejas terminar. HERR VOGEL: No van a venir. Cerda. FRAU VOGEL: Es claro. Está sentada al lado de Weck.. Es la primera vez que se ve todo tan claramente.. (Pausa) FRAU VOGEL: Me preguntaba.. XXIV Epílogo Cerda. Pero el sueño repara. es donde somos más débiles.

Cerda. (Se deja caer en la silla de ruedas) WECK: Es una buena solución. y lo reconoce como humano.. No te conozco. y es testigo mudo y frío de todo cuanto se dice.. Vamos a desayunar. “Pobre Weck. “Weck”. Siento simpatía por ese hombre.. por primera vez. alguien que lo perdone y alguien que lo castigue. pero no sé quién eres.. Un segundo no es nada.. WECK: Ojalá. (Trepa a la ventana para salir de la habitación pero queda allí todavía un momento) ¡Cerda! (Pausa) ¡Cerda! El apagón cae cuando la luz y la quietud son ya insoportables. CERDA: ¿Es complicado? WECK: No.. Rusia es importante. ¿cómo esperas que salve tu alma. ¿Cómo muere? (Weck no contesta) Yo espero morir durmiendo. lo del hombre. WECK: ¿Por qué preguntás. WECK: Es tarde. Sé quiénes son todos los hombres que he creado. por lo menos uno que sea capaz de entender que el alma humana está a veces llena de malicia. Le voy a decir: “y un tercero. le voy a decir: “Tendrás que encontrar alguien que te ame. es sencillísimo.. pero ahí termina el sueño..” ¡Cerda! Todo es bien sencillo. Dios no puede resistir esa evidencia. (Vuelve a escucharse pasar el avión de la Escena I. Nunca he sabido qué hacer... Alguien que te perdone. ¿Vamos a desayunar? CERDA: ¿Cómo muere? WECK: ¿Quién? WECK: Cuánta luz. Todo es bien sencillo. así. ADOLF: Nada. un rato más.. verano del 39. CERDA: Esperá. porque el hombre se llama Weck. (Se para y comienza a vestirse. América es importante. Yo me voy a quedar un rato.. Mi madre lo sabe y quiere verme muerta. que no es una abstracción. Finalmente salva su alma. sino una cosa más bien parecida a él. CERDA: Todavía hay tiempo. La ropa le es extraña. WECK: Sos tan dulce. CERDA: Nada. Un segundo. tú. le dice Weck. CERDA: Muy bien. por lo menos una persona. cuando hay luz se pueden ver las cosas claramente. que no la tienes?” CERDA: ¿Hay más? WECK: Supongo que sí. (Pausa) Cerda. WECK: Es un sueño triste.” “No soy un hombre”. Adolf aparece en el marco de la ventana. nunca he encontrado mi lugar entre ellos. uno sólo. Ese hombre debería hacer tres cosas. qué es un segundo para el tiempo del mundo. voy a explicárselo claramente. Y no enterarme. algunas prendas pertenecen a otros personajes) CERDA: Un segundo nada más. un segundo. alguien que pueda decirte: “Esto no podías hacerlo y aún así lo has hecho”. WECK: Sí.. no estoy confundido. ADOLF: ¿Vamos? CERDA: Ése. Praga.WECK: ¿Cómo sabés? CERDA: Contámelo. Buscar alguien que lo ame. Voy a levantarme. digo. Y un tercero que te castigue. después resucita y va hacia Dios. que te castigue. CERDA: Es un día maravilloso. Pero Dios se niega a salvar la suya propia. Hoy. uno de esos días en los que suceden las cosas importantes. Un hombre muere para salvarlos a todos. todo? El hombre está contento de su acción: ha salvado las almas de millones de otros hombres iguales a él.” Dios calla un instante y luego dice: “Entonces.. “Soy tu hijo. ¿me oís? (Pausa) Cerda. Le dice: “Weck”.. Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 30 .) Vení. CERDA: ¡Nada! WECK: Si vuelvo a soñar con él. durmamos un minuto más. una sola que te ame en serio..

org. Portugal. e-mail: celcit@sinectis. trabajó dictando clases de dramaturgia y actuación en el Sportivo Teatral (que dirige Ricardo Bartis).Escrita entre marzo de 1995 y marzo de 1996. Rafael Spregelburd. Para este año. portugués y holandés y estrenado en diversos puntos del interior del país y del extranjero. “La extravagancia” y “La modestia”.com. Premio Buenos Artes Joven por el montaje integral de «Dos personas diferentes dicen hace buen tiempo» (en coautoría con Andrea Garrote). ha publicado y estrenado. Correo electrónico: spre@sinectis. “Greek”) y de Harold Pinter.ar Internet: http://argen-guia. la actuación y la puesta en escena como aspectos de un mismo problema estético. Formado en los talleres de dramaturgia de Mauricio Kartun y José Sanchis Sinisterra y de actuación de Ricardo Bartis. etc.ar Todos los derechos reservados Buenos Aires. entre otras: “Raspando la cruz”.com. francés. Argentina. a través del Instituto Nacional del Teatro en Salta. Rafael Spregelburd (Buenos Aires. Febrero de 2000 CELCIT. Obtuvo numerosos premios de dramaturgia.ar/spre Fundador junto a Andrea Garrote del grupo “EL PATRÓN VÁZQUEZ”. General Roca y Bahía Blanca. 1970) Dramaturgo. esta última en cartel dentro del marco del II Festival Internacional de Buenos Aires y el Festival de Otoño de Madrid 1999. Integrante del disuelto grupo de autores CARAJA-JÍ.com/celcit Dramática Latinoamericana de Teatro/CELCIT N° 9 pag 31 . Como docente. Colombia. la posición de Spregelburd dentro del teatro porteño es múltiple y representa una de las tendencias más peculiares del quehacer teatral en nuestro medio: la de autores que escriben sus propias dramaturgias o que devienen directores de sus textos. Brasil. Colombia. alemán. y con grupos independientes de Río Gallegos. “La inapetencia”. Uruguay. en el Centro Cultural Ricardo Rojas de Buenos Aires. Premio de la facultad de Psicología de la UBA por «La tiniebla». entre los que se cuentan el Premio Municipal (1992) por «Cucha de almas». en el Festival de Bogotá (Colombia). Ha sido traducido al inglés.autores. Centro Latinoamericano de Creación e Investigación Teatral Director: Carlos Ianni Bolívar 825. Premio del Fondo Nacional de las Artes por «Cuadro de asfixia». Argentina Teléfono/fax: (5411) 4361-8348. Ternas de los premios Trinidad Guevara y María Guerrero 1999 por “La modestia”. actor y director http://www. ha sido invitado a dictar un seminario en Casa de América de Madrid y a hacerse cargo de la materia “Taller de dramaturgia” en el posgrado de la Universidad de Medellín. el Premio Nacional Iniciación por «Destino de dos cosas o de tres». italiano. (1066) Buenos Aires. el Premio Argentores (1995) por «Remanente de invierno». algunas de sus obras se han presentado en numerosos festivales del mundo: España. integrando así la dramaturgia. Es además traductor del inglés y responsable de la traducción de obras de Steven Berkoff (“Decadencia”.