CRISTÓBAL COLÓN EL MISTERIOSO

ENIGMAS Y CURIOSIDADES SOBRE CRISTÓBAL COLÓN Y SU ÉPOCA

INTRODUCCIÓN:
Lo que sigue se trata de un breve resumen que es anexo al libro Oro y Lujuria en Fuerte Navidad (Cólon de orígen español), que se vende en AMAZON en papel y en formato de libro electrónico Kindle. En dicho libro Oro y Lujuria en Fuerte Navidad se narran los sucesos que llevaron a la muerte a los 39 hombres que Colón dejó en dicho fuerte en la isla La Española, después de que perdió la nao Santa María por encallar en un bajo rocoso. También se ponen de relieve algunos de los enigmas que rodearon la vida de Colón, llegando a la conclusión de que era de orígen español. Con más fotos e infomación puede seguirse el tema en Internet en el blog ENIGMAS DE COLÓN, en la dirección http://www.enigmas-colon.blogspot.com

El verdadero rostro de Colón: El verdadero rostro de Cristóbal
Colón siempre ha sido una incógnita, como otros tantos datos de su persona. Como veremos, el de esta imagen anterior puede ser el verdadero rostro. No se tiene conocimiento de que hubiera posado en vida para un pintor o escultor. O si lo hizo, no se conserva o no se ha encontrado. Hay montones de cuadros representando a Colón, pero todos fueron pintados después de fallecido y la mayoría mucho tiempo después. O sea, que son imaginaciones de los artistas en base a descripciones literarias de algunos cronistas de la época, que generalmente lo presentan como de pelo rubio, ojos

azules y piel muy blanca “y teñida de vivos colores”, como apunta su hijo Hernando.

Es bastante creíble lo que propone el historiador e investigador Jesús Varela. Jesús Varela dice que en el pergamino del Libro de los Privilegios de 1502, hecho por copista a petición del propio Colón, aparece un retrato de Colón que realizó dicho copista. En el espacio de una letra “Y” mayúscula, capitular, el escribano hizo un dibujo de un rostro, algo pequeño pero visible. Puede verse en las imágenes anteriores. Jesús Varela dice que una noticia en un periódico italiano hablaba de que un historiador había descubierto un rostro que podría ser de Colón en una copia de la época del Libro de los Privilegios del navegante. En ese “libro”, el Almirante recogía todos los datos de sus títulos y privilegios para que quedara constancia. Jesús Varela fue a ver el pergamino original, en el Archivo General de Indias. Y efectivamente, allí estaba el rostro realizado por el copista y que cabe suponer es la cara del que encargó el trabajo: Cristóbal Colón. El porqué eso no se descubrió en cinco siglos lo achaca el investigador a que generalmente, los historiadores e investigadores trabajan con copias de los documentos originales y detalles así pasan inadvertidos. Se considera que unos de los cuadros más antiguo conservado que presenta la figura de Colón es el de La Virgen de los Navegantes, de Alejo Fernández, que a pesar de su nombre es de origen alemán y pinta al estilo flamenco. Pero dado que representa a Colón, así como a Hernán Cortes y Pizarro, personajes históricos que se hicieron conocidos ya fallecido el famoso navegante, da a entender que el pintor hizo el cuadro más bien en base a su interpretación de los textos que describen a Colón que porque él lo conociera de primera mano.

ESTATUS

MARÍTIMO EN ÉPOCA DE COLÓN: El estatus marítimo en el Atlántico en la época de Colón puede resumirse como indica el mapa adjunto. El Mar Tenebroso, como se conocía al Atlántico, no se navegaba. Portugal era la potencia naval de entonces y sus buques se desplazaban a lo largo de toda la costa africana.
Además poseía las Islas de Cabo Verde así como Mina da Oro en el Golfo de Guínea. Entre España y Portugal existía el tratado de respetar esa situación quedando bajo dominio español las aguas comprendidas entre la franja donde se encontraban las Islas Canarias. Era el Tratado de Alcasovas. Por ello Cristóbal Colón, saliendo de La Gomera, en las Islas Canarias, bajo control español, puso cuidado en navegar dentro de esa franja ya que haber recalado al sur de la misma, en Venezuela, pongamos por caso, Portugal hubiera podido reclamar la posesión de las nuevas tierras.

Aquí puede verse la franja de control marítima de España entre los dos paralelos que comprenden las Islas Canarias. Esa era la situación por el tratado con Portugal cuando Colón abordó su primer viaje. De hecho, cuando Colón regresó de su primer viaje, tuvo que entrar en Lisboa el 4 de Marzo de 1493 debido a un temporal. Allí fue recibido por el Rey Juan II de Portugal, al que comunicó que venía de cruzar el Atlántico en nombre de los Reyes de España. Entonces, el rey portugués reclamó las nuevas tierras pero los Reyes de España le aclararon que Colón había navegado hacia el Oeste de las Islas Canarias, no al sur de las mismas. O sea, se había mantenido dentro de la franja de estatus español.

TRATADO DE TORDESILLAS: Para evitar conflictos que pudieran derivar
en guerra y ante el cambio que había supuesto en la navegación oceánica el viaje de Colón, España y Portugal firmaron un acuerdo conocido como el Tratado de Tordesillas (Valladolid) el 7 de Junio de 1494. En dicho tratado, se trazó una línea en medio del Atlántico, a 370 leguas al Oeste de las islas portuguesas de Cabo Verde. La zona occidental de dicha línea quedaba para las navegaciones de los buques españoles y la zona oriental, para los buques portugueses. Esa línea "vertical" es un meridiano que está más o menos en los 46 grados al Oeste del meridiano de Greenwich que se toma como referencia de cero grados.

Esa línea meridional de división permitió que el cuerno que sobresale de Brasil quedase en zona portuguesa y en 1500 desembarcó allí el portugués Pedro Alvares Cabra, tomando posesión para la Corona de Portugal. Hoy día puede parecer pretencioso que España y Portugal se repartieran así el Atlántico pero entonces tenía toda la lógica. Eran las dos únicas potencias navales con capacidad para navegar en aguas abiertas y podían entrar en conflicto en cualquier momento si no dejaban las cosas claras desde el principio. El interés de Portugal era mantener el monopolio de la navegación africana para llegar a la zona de las especias bordeando el Sur de Africa y cruzando después el Océano Indico. El interés de España era llegar a esa zona de las especias en "las Indias" pero en ruta a través del Atlántico.

Ninguno de los dos países sospechaba entonces que las tierras a las que había llegado Colón no eran asiáticas, sino que formaban parte de un nuevo continente existente entre Europa y Asia.

CASAS DE ORO DE JAPÓN: El mito de las casas de oro de Cipango
(Japón) lo puso en circulación el cosmógrafo italiano Toscanelli derivado de sus lecturas de los viajes de Marco Polo, el único occidental que había estado en China y había regresado, naturalmente por tierra. Marco Polo hablaba de un imperio, el de Cipango, que se asentaba sobre unas islas que estaban en el Oceáno, al Este de China. Y lo describía mucho más alejado de las costas chinas de lo que está en realidad. Describía Cipango como país muy rico y poderoso.

Toscanelli, en base a eso y a que consideraba la circunferencia del planeta más pequeño de lo que es en realidad, acabó imaginando que Japón estaba casi donde está ahora Cuba. El 25 de Junio de 1474, Toscanelli envió una carta a Alfonso V, que era Rey de Portugal y en la que le apuntaba que se podía navegar hacia el Oeste para llegar al imperio Chino del Gran Khan. Y que antes de llegar a China, estaba la gran isla de Cipango que “era abundante en perlas y piedras preciosas y que las casas reales eran de oro puro”. Los sabios portugueses de la época dieron poca credibilidad a ese mapa naútico de Toscanelli. Para empezar, estaban seguros de que China estaba

bastante más lejos de lo que el italiano decía porque la circunferencia de La Tierra en el Ecuador andaba por los cuarenta mil kilómetros, algo que se sabía desde los tiempos de los antiguos griegos. Y el cosmógrafo italiano lo cifraba en unos treinta mil. Muchos suponen que dado el matrimonio de Colón con Filippa, una noble portuguesa y el acceso a altos niveles que eso le supuso, le permitió saber de ese mapa que estaba en la corte del Rey Portugués. Es posible aunque no es seguro. Pudiera ser que esa versión de Toscanelli fuera tomada por Colón como verdad inmutable y le animara a trazar su plan de navegación. Pero también se estima que Colón pudo tener acceso a esa documentación después de haber cruzado el Atlántico y que recurriera a ella para reafirmarse en su convencimiento de haber llegado a tierras asiáticas. Eso era una obsesión para él. Nadie en aquellos primeros años se percató de que aquello no era Asia, pero él menos que ninguno. De hecho falleció convencido de haber llegado a los aledaños de Japón. De todos modos, aún cuando alguien diera como verosímil la idea de Toscanelli en aquellos tiempos y Cipango estuviera donde él decía, a unos cinco mil kilómetros de Europa, la navegación era de alto riesgo y nadie se había atrevido a llevarla a cabo. Navegar en altura en el Oceáno a esas distancias se consideraba una temeridad. La revolución a la que dio lugar Cristóbal Colón fue a la navegación en altura. Se abrió una nueva época.

COMO SURGE EL NOMBRE DE AMÉRICA: Veamos como surge
el nombre de América por una confusión de un geógrafo alemán, Waldseemüller. Dicho cosmógrafo leyó una obra de Americo Vespucio, un italiano afincado en Sevilla y que había sido naturalizado español y nombrado Piloto Mayor de Castilla por el Rey Fernando de Aragón. Vespucio era además amigo de Colón. Lo había conocido cuando Vespucio, que era aprovisionador de buques, colaboró en la preparación de los barcos que el Almirante empleó en su primer viaje. Americo Vespucio editó un libro llamado “La Letrera” donde daba cuentas de las nuevas tierras descubiertas. Aunque sólo está medio comprobado que hiciera un viaje a ellas, se las apañó para que pareciera que había hecho cinco. Desde su puesto de Piloto Mayor de Castilla controlaba prácticamente todas las navegaciones en el Atlántico y obtenía muchos datos que le permitían mostrarse como si él hubiera visto todo lo que describía. El cosmógrafo alemán Waldseemüller, al leer el libro de Vespucio, sacó la conclusión equivocada de que ese hombre había descubierto las nuevas tierras y como estaba preparando un gran mapamundi donde mostrar todo lo conocido hasta el momento, dibujó allí las islas de Caribe y algo de costa continental, que era todo lo que se conocía entonces.

Como no sabía como denominar ese territorio, le puso el nombre de América convencido de que el descubridor era Americo Vespucio. No se había enterado de que había sido Colón. Cuando tuvo acceso a la carta publicada por Cristóbal Colón donde narraba las peripecias de su primer viaje a través del Atlántico, Waldseemüller se dio cuenta de su error y a partir de entonces comenzó a llamar Columbia a esas tierras.

El nombre de América no se difundió inmediatamente. Lo normal es que la gente hablara del Nuevo Mundo. Las autoridades españoles se empeñaron en llamarlo Indias Occidentales. Ese fue el motivo de que al final, pasados unos años, cuando ya se tuvo conciencia de que aquello no era Asia sino que era un nuevo continente, muchos editores de mapas comenzaron a difundir el nombre de América que constaba en el mapamundi del alemán Waldseemüller. Americo Vespucio fue catalogado por algunos contemporáneos suyos y otros historiadores posteriores como farsante y fabulador de viajes que no había realizado, en un afán de llevarse parte de la gloria que correspondía a Colón.

Negligencia española:

Es verdad que todo parece indicar que Vespucio se inventó viajes que nunca hizo y que leyendo su libro podría pensarse que casi todo lo descubrió él pero aparte de eso cabe achacar a las autoridades españolas el no haber denominado rápidamente a las tierras descubiertas con el nombre del descubridor, Colón.

Hay que tener en cuenta que Colòn era envidiado por muchos notables de España y que tenía un enemigo muy poderoso, el Obispo Fonseca, que era el encargado de la Casa de Contratación de Indias. Fonseca mantenía un pulso con Colón por controlar los viajes ultramarinos. Según las Capitulaciones de Santa Fe, Colón era Almirante de Castilla, Gobernador de Indias y Virrey. Exigía el control monopolístico de las navegaciones atlánticas, lo que trataba de evitar Fonseca para ser él quien tuviera esa potestad. Vespucio vivía en Sevilla en una buena casa (había hecho fortuna trabajando en la ciudad a las órdenes de los Medici en negocios financieros y como armador de buques) que había alquilado al Obispo Fonseca. O sea, que ambos tenían buena relación y probablemente un objetivo común contra Colón.

¿Era o no era Asia?:

Aunque Vespucio había hecho amistad con Colón durante la preparación del primer viaje del Almirante, cuando regresó Colón de su segundo viaje, tuvo una disputa con Vespucio sobre las tierras descubiertas. El Almirante le expuso que eran tierras asiáticas y Vespucio se lo negó, le dijo que Asía tenía que estar mucho más lejos de allí. En realidad, los dos podían tener razón. Nadie había ido a Asia por mar y había regresado para contarlo. Y lo que se sabía de Asia era lo que había contado Marco Polo de su viaje por tierra. Y Japón no lo había visto, había oído hablar de que estaba al este de China, en alta mar. Bien podría haber sucedido que Japón estuviera muy alejado de China, incluso donde estaba América. O bien podría haber sucedido que entre las islas del Caribe y China estuviera plagado de otras islas, entre ellas las del Japón. Cristóbal Colón había comprobado con sus propios ojos que aquellos habitantes que andaban desnudos y en la edad de piedra no podían formar parte del sofisticado imperio chino que había descrito Marco Polo. Lo que pensaba Colón es la segunda opción descrita antes, que aquellas islas del Caribe eran las islas más periféricas del gran imperio de Cipango (Japón). Islas aún no sometidas por aquél imperio que debía estar próximo.

Vespucio el marrullero:

Colón siempre habló bien de Americo Vespucio sin percatarse de que su supuesto amigo estaba recopilando datos de los viajes ultramarinos para apuntarse navegaciones y descubrimientos en su haber en detrimento de la gloria del Almirante. El único viaje marino que se da por bastante cierto lo habría realizado Americo Vespucio entre 1499 y 1500. Se supone que fue un encargo del Rey Fernando de Aragón para que hiciera un informe sobre las tierras descubiertas. Pero muchos no se creen ni dicho viaje. Por ejemplo, el norteamericano Ralph. W. Emerson, que investigó el tema en 1856 dijo que “América lleva el nombre de un ladrón, Americo Vespucio, un vendedor de suministros navales de Sevilla, que embarcó en 1499 como segundo contramaestre en una expedición de Ojeda que finalmente fue

abortada. Se las apañó con mentiras para atribuirse muchos descubrimientos de Colón y lograr que se bautizara al nuevo continente con su deshonesto nombre”. El historiador de la época De Las Casas, contemporáneo de Colón y de Vespucio escribió que “Vespucio trazó un plan premeditado para presentarse al mundo como un gran descubridor en las Indias. Me maravillo de que Hernando Colón, el hijo del Almirante, siendo persona de conocimientos y prudencia, teniendo en su poder los mismos documentos de las supuestas navegaciones de Americo como las tengo yo, no haya advertido el hurto y usurpación que ese hombre hizo a su padre”. O sea, De Las Casas se refiere a que Hernando, el hijo menor de Colón, escribió una biografía de su padre el Almirante y no denuncia en ella las manipulaciones de Vespucio copiando datos de los documentos de Colón. Es decir, que Hernando no se percató de que los escritos de Vespucio eran un plagio.

CONCLUSIÓN:

Parece evidente que Americo Vespucio era un astuto plagiador de documentos ajenos atribuyéndose méritos que no eran suyos. Sin ser un navegante y sólo un conocedor teórico de astronomía y sistemas de posicionamiento en alta mar de la época, logró ser nombrado por el Rey Fernando El Católico como Piloto Mayor de Castilla. Y con sus escritos sobre las nuevas tierras logró que muchos creyeran que las había descubierto él, como le sucedió al cosmógrafo alemán que confundido puso por primera vez la palabra América sobre un mapamundi. Pero también fue el empecinamiento de las autoridades españolas en seguir llamando Indias Occidentales a las tierras descubiertas y no querer acaso concederle más honores a Colón lo que impidió que el nuevo continente fuera nombrado como Columba, Columbia o algo similar. A falta de una denominación oficial, algunos elaboradores de cartas naúticas y mapamundis acabaron copiando aquél primer mapa del alemán Waldseemüller y el nombre de América acabó teniendo éxito y se quedó finalmente para la posteridad.

PRIMERA ISLA VISITADA POR COLÓN Y DUDAS: Otra nebulosa es
cual fue la primera isla visitada por Cristóbal Colón cuando cruzó por primera vez el Atlántico en 1492. Como otras cosas del famoso navegante, quedó incierto. El tema se trata en el libro "Oro y lujuria en Fuerte Navidad", donde se abordan muchos enigmas del Almirante. Todo indica que la primera isla pisada por Colón fue la que se conoció hasta 1926 como Isla Westing, en las Bahamas. En ese año se cambió el nombre por San Salvador, ya que así la nombró por primera vez Colón.

No confundir isla visitada o pisada por primera vez con la isla que se avistó el 12 de Octubre de 1492 y que les indicó que habían llegado a zona de tierra. La primera isla avistada, es una incógnita y no se puede establecer con certeza.

La isla estaba habitada por indígenas cuando llegaron los españoles. Eran indígenas taínos. En el libro mencionado se describe como fue el encuentro. Colón no volvió a pisar la isla, y los españoles que vinieron después, tampoco, porque era pequeña. Actualmente es un foco turístico.

LOS HIDALGOS EN LA ÉPOCA DE COLÓN: Veamos como eran
los hidalgos en la época de Colón, que tantos problemas le causaron. Muchos de los hidalgos que viajaron a tierras americanas acabaron enfrentados con Colón. Cuando España comenzó la reconquista de los territorios ocupados por la invasión islámica, ello conllevó continuas luchas y batallas. Allí, en el combate, se ganaba la nobleza. Cuando se recuperaban terrenos a los invasores, se ocupaban por cristianos. Eran terrenos fronterizos, hasta que se pudiera avanzar en la reconquista y quedaran en la retaguardia más consolidados. Eran gestionados o gobernados por los caballeros destacados en la guerra. A los hijos de esos caballeros ennoblecidos comenzaron a llamarles infanzones o hidalgos, que quería significar “hijos de” alguien notable”. A partir del siglo X, esa nobleza o hidalguía sólo se podía transmitir por herencia. Era conocida como nobles o hidalgos de sangre. Pero como aún quedaba mucho territorio por conquistar, aún eran precisos muchos hechos de

armas y aún se podía alcanzar la nobleza en el campo de batalla. Esos eran los conocidos como nobles o hidalgos de privilegio. Los hidalgos, nobles o infanzones tenían derechos y deberes diferentes al resto de mortales. Estaban exentos de pagar impuestos y autorizados al uso de las armas. Debían acudir al combate cuando se les requiriera por parte del Rey o del señor feudal de su región. La justicia además era especial para los hidalgos. Cuando un noble se instalaba como gobernador de un terreno conquistado, su descendencia era noble de sangre. Pero la heredad solía ser para el hijo mayor y el resto apenas quedaban con posesiones. O sea, unos eran los condes y duques que administraban territorios y otros los hidalgos sin posesiones. Empezaron a abundar los hidalgos sin herencia. Seguían perteneciendo a una casta especial pero no disponían de tierras o propiedades o al menos, no de forma significativa. Además, los Reyes empezaron a dar concesiones globales en ciertas zonas como Asturias, Santander o País Vasco. De forma que poblaciones enteras tuvieron el estatus de hidalgos. En el País Vasco llegó a concederse en el siglo XIV, antes del descubrimiento de América, la hidalguía a toda la población, con lo que entre otras cosas no tenían que pagar impuestos a la Corona. Las concesiones masivas de hidalguía fueron motivadas en su mayoría por la guerra civil que asoló Castilla en la lucha por el trono. La Reina Isabel se tuvo que enfrentar a la candidata conocida como La Beltraneja, apoyada por Portugal. Una forma que tuvo la Reina Isabel de ganarse partidarios fue la concesión masiva de hidalguía a territorios enteros como he descrito antes. En realidad fue un despropósito que llenó a España de hidalgos. Los que lo eran por lugar de nacimiento con motivo de esas concesiones masivas se conocían como hidalgos de universalidad, para diferenciarlos de los de sangre y los de privilegio. Total que en los tiempos de Colón había millares y millares de gente que era hidalga. Desdeñaban los trabajos manuales y aunque vivieran algunos rozando la miseria, su mentalidad era de noble feudal. Cuando Colón regresó de su primer viaje de cruzar el Atlántico y habló de oro y de mujeres desnudas, así como de tierras maravillosas, montones de hidalgos se apuntaron al segundo viaje. En total unas mil trescientas personas en 17 buques partieron en dicha segunda travesía. Cuando llegaron a la Isla Española, Colón les aprestó a las tareas de construir una ciudad, La Isabela. Y ahí empezaron los problemas. Los hidalgos no querían dar ni golpe. La idea de la mayoría es que ellos habían ido allí para hacer fortuna con el oro y para holgar con las mujeres. Y que trabajasen los otros colonos que habían ido en el viaje, la mayoría artesanos de diferentes oficios y los indios.

Además, los víveres escaseaban, salvo lo que pudiera conseguirse de los indios, que era poco, ya que estos tenían una economía muy precaria, de subsistencia, sin capacidad de almacenar reservas. Colón había racionado los alimentos que habían llegado en los buques para que no se derrocharan. Y las enfermedades tropicales hacían mella en los españoles. Y en cuanto al oro, no había la abundancia que Colón había dejado entrever. Los indígenas habían recolectado algo de oro pero no mucho, porque no le daban mayor importancia. Y en aquella zona de La Isabela no se encontraba más oro que el que esos indígenas entregaban a los españoles a cambio de mercaderías como adornos, herramientas y ropa. Los hidalgos, con su mentalidad de nobles feudales, llevaban mal las órdenes de Colón de arrimar el hombro. Comenzaron a enviar quejas a los Reyes de España sobre lo que consideraban despotismo de Colón y desprecio hacia su hidalguía. Ello alimentó la insidia de otros nobles en España que envidiaban lo que consideraban un trato de favor exagerado hacia el navegante por parte de los Reyes. Colón comenzó a tener muchos enemigos entre una amplia capa de la hidalguía española lo que posteriormente le daría muchos quebraderos de cabeza.

ORGÍA Y VICIO EN LA CORTE DEL CACIQUE: Veamos como
había orgía y vicio en la corte del Cacique Boechio. El hermano de Colón, Bartolomé, que era Adelantado de las Indias y Gobernador en ausencia de su

hermano el Almirante, después de haber fundado la ciudad de Santo Domingo, decide entablar relaciones con Bohechio, el Cacique de Xaragua, una de las regiones de la isla de La Española. Las mujeres taínas de esa región tenían fama de ser las más guapas y con rasgos menos “indios”. Con Bohechio estaba su hermana, la cacica Anacaona, de extraordinaria belleza. Cuando Bohechio supo que los españoles se dirigían a su territorio, organizó a miles de hombres con fines militares de ataque, pero los parlamentarios enviados por Bartolomé Colón les explicaron que no venían en son de guerra sino sólo en visita de amistad. Así que Bohechio organizó un recibimiento a lo grande. Cuando llegó Bartolomé Colón al lugar, le salieron a recibir bailando las treinta mujeres del cacique Bohechio. Iban desnudas salvo una faldas que llevaban amarradas a la cintura, como mandaban los cánones entre los taínos (las demás mujeres iban desnudas completamente salvo las que ya pertenecían a algún indio que llevaban un pequeño taparrabos sobre sus partes intimas). Por lo visto, aparte de comidas y danzas, la visita de Bartolomé Colón fue una especie de orgía para los españoles. Uno de los cronistas de la época, Fernández de Oviedo relata que Anacona era una mujer lujuriosa con los españoles, que no se recataba en entregarse a ellos, no siéndolo tanto con los indios. Y lo mismo pasaba con el resto de mujeres. (Los hombres indígenas tenían siempre a disposición suya a las mujeres desnudas y fornicaban pero sin auténtico deseo erótico por ellas). Aparte de esto, Fernández de Oviedo habla de las costumbres del Cacique Bohechio, al que pinta como un sátiro vicioso y disoluto: “El cacique Bohechio tenía a sus treinta mujeres no sólo para el ayuntamiento que suelen tener los casados con sus esposas sino para otros bestiales y nefandos pecados”. Cabe suponer que el cacique, que había vivido toda su vida rodeado de mujeres desnudas a su disposición, recurría a todas las actividades y posturas del Kamasutra con vistas a estimularse y no parecía importarle que mientras holgaba le contemplara el cronista Fernández de Oviedo.

VETA DE ORO Y RELACIÓN PASIONAL: El encuentro de una veta de
oro en la Española estuvo ligado a una relación pasional. Un hidalgo español de origen aragonés llamado Miguel Díaz que estaba en La Isabela hirió a otro español y para evitar el castigo que pudiera llevar su acción, huyó de la ciudad. Llegó a un poblado indígena donde conoció a una mujer del rango de cacica, conocida posteriormente como Catalina. Entre ambos surgió una relación pasional que les llevó a tener dos hijos. En el curso de su estancia en esa zona, Miguel Díaz averiguó por Catalina que había un veta de oro en las proximidades de donde estaban. Miguel Díaz decidió congraciarse con las autoridades españolas: su causa sería olvidada a cambio de informar sobre la existencia de oro. Finalmente, se aceptó que regresara a La Isabela, donde comunicó la situación del hallazgo.

Cristóbal Colón había partido para España y había dejado a su hermano Bartolomé como Gobernador. Bartolomé Colón fue hasta la zona indicada por Díaz y efectivamente, había oro. La primera medida que tomó fue levantar una guarnición militar, que se conocería como Fuerte San Cristóbal (también como Fuerte Buenaventura), para proteger la veta de oro del expolio de aventureros. Bartolomé Colón fundó en Agosto de 1497, en la orilla este del río Ozama la ciudad que llamó Santo Domingo, cerca de la veta de oro descubierta. Esta ciudad se convertiría en el principal foco de actividad de los españoles. Se considera como fecha conmemorativa el 4 de Agosto de 1497 de forma oficial pero no se sabe con seguridad, porque muchos estiman que se llamó Santo Domingo por ser fundada un domingo. Y el 4 de Agosto de 1497 era jueves, lo que no cuadra. Ante esto, los hay que aducen que Bartolomé puso el nombre porque su padre se llamaba Domingo. Me parece algo dudoso tal razonamiento. Dado el empeño de los hermanos Colón en ocultar sus orígenes, es improbable que dieran tal pista. Y además, los grandes eventos allí solían llevar nombres relacionados con personajes del culto católico o con los Reyes de España. En 1502 se decidió trasladar la ciudad a la otra orilla del río Ozama, a la zona oeste,debido a que un huracán había destrozado las casas existentes. En julio de 1502, Nicolás de Ovando, Gobernador de La Española entonces, volvió a fundar Santo Domingo, haciendo el trazado urbanístico. Posteriormente, sería el hijo de Colón, Diego, como Virrey, el que viviría en la ciudad y construiría importantes edificaciones. Actualmente, Santo Domingo es la capital de la República Dominicana y Haina es una ciudad industrial.

CARIBES: BELICOSOS INVASORES DE LOS TAÍNOS
Los caribes fueron belicosos invasores de las islas caribeñas. Los taínos, habitantes originarios de las islas, los denominaban con temor como Caniba (comedores de hombres). Era una etnia belicosa y expansionista que se había extendido desde la parte norte de la selva amazónica hasta algunas regiones de Venezuela y desde allí, habían ido ocupando las islas de las conocidas como Antillas Menores (Trinidad Tobago, Barbados, Dominica, etc). En Puerto Rico, los indios taínos habían conseguido mantener a raya a los invasores caribes. Pero los caribes hacían incursiones en grandes canoas sobre todas las islas del Mar Caribe, cuya principal etnia era la taína (arawakos) para conseguir prisioneros y devorarlos así como para instalarse. Su método era llegar a una región, matar a los hombre y quedarse con las mujeres. Así, ellos seguían hablando el caribe y las mujeres y sus hijos hablaban el taino. Muchos de los hijos que nacían de estas mujeres eran devorados.

Cuando llegó Cristóbal Colón, había zonas de esas de mestizaje, donde los caribes habían devorado a los hombres y se habían quedado con sus mujeres. Según Hernando, el hijo cronista del Almirante, el cacique Caonabo, que regía la zona de La Española conocida como Cibao, era de origen caribe. Cuando Colón llegó a esas tierras, no tuvo problema para comerciar y establecer lazos con tribus taínas, como la del Cacique Guaracaní, en La Española. Pero los caribes eran violentos y su primera reacción era lanzar flechas contra los españoles. Eran de una gran crueldad: cuando tomaban prisioneros taínos para devorarles, lo primero que hacían eran cortar los testículos y el pene y atarles. La pérdida de sangre debilitaba al prisionero y hacía más fácil su control. El que el mutilado prisionero sufriera e incluso pudiera fallecer por una infección al cabo de los días no les preocupaba ya que el objetivo es que durasen vivos y ·"frescos" lo suficiente hasta que llegara el momento de comerlos.

CACIQUES Y CACICAS EN LA ÉPOCA DE COLÓN:
Las tribus indígenas era regidas por los caciques. La herencia se transmitía por vía materna: los caciques salían de los hijos de una hermana del cacique gobernante. Los indígenas desconocían el procedimiento de reproducción. Creían que las mujeres eran fecundadas por espíritus que penetraban en ellas. Por eso no se consideraba más que la línea materna en los linajes. Las mujeres del cacique así como las cacicas hermanas del mismo llevaban una especie de falda de algodón que iba desde la cintura hasta los tobillos, a diferencia de las otras mujeres, que iban desnudas o casi desnudas. Los caciques podían tener varias mujeres, hasta treinta en algunos casos. Pero no eran los hijos de estas mujeres las que heredaban el cacicazgo, sino que lo hacían los hijos de su hermana como ya dije antes. De hecho, cuando un cacique tomaba como esposa a una mujer, los demás caciques de la isla acudían al festejo y fornicaban con la novia, salvo el que fuera su hermano. Era fácil que ella quedara embarazada y ni aunque hubieran conocido el mecanismo de la paternidad hubieran podido dilucidar quien era el padre de la criatura. Ocasionalmente alguna mujer cacica (hermana de algún cacique) podía tener relevancia, quizás por su astucia e inteligencia. Es el caso de Anacaona, que era hermana del Cacique Bohechio, que gobernaba el cacicazgo de Jaragua. Fue tomada como mujer por el caribe Caonabo, que gobernaba la región de Cibao, en la Isla La Española. A la muerte de Caonabo y de su hermano Bohechio, la cacica Anacaona parece que gobernó la región de dicho hermano, Jaragua o al menos tuvo mucho predicamento sobre la casta caciquil de la misma.

TURISMO SEXUAL EN EL CARIBE:
Puede decirse que hubo una especie de turismo sexual hacia el Caribe desde España en cuanto Colón estableció una ruta de tránsito del Océano Atlántico. Llegar allí era duro, el viaje era incómodo y peligroso a través del Atlántico, había caníbales por todas partes que podían devorarles, pero aparte del mito del oro, estaba el aliciente de que había montones de indias desnudas por todas parte que carecían de tabúes sexuales y además consideraban a los españoles semidioses y seres superiores. A su vez, las indígenas estaban sorprendidas del desaforado deseo con que los españoles las tomaban. Los indios, hartos de tenerlas a su disposición cuando quisieran, no daban mucha importancia al sexo. Desde que nacían, los varones crecían entre mujeres desnudas dispuestas para el fornicio cuando ellos dispusieran. Por el contrario, los españoles no la habían visto tan gorda nunca: aquello era jauja. No es extraño que los españoles que acudieron a las llamadas para cruzar el Atlántico tuvieran como uno de los alicientes esa especie de turismo sexual. Eran hombres que rara vez habían visto a una mujer desnuda, ya que en España, aunque tuvieran relaciones sexuales solían ser recatadas generalmente: las españolas no se desnudaban del todo, sino que mantenían sobre su cuerpo camisones mientras coitaban. Las mujeres indígenas pronto comenzaron a querer aclarar su piel al ver que los españoles preferían a las que eran de color más claro. Fernández de Oviedo, que estuvo allí en aquella época, relata en sus crónicas como ellas hervían unas raíces de las que extraían un jugo con el que cubrían la piel y les daba un tono blanquecino. Colón apunta en su diario que cree que las mujeres que ya pertenecían a algún indígena, o sea, las casadas, llevaban una especie de braga de algodón que cubría su sexo pero las otras no llevaban nada. El Almirante advertía a sus hombres que no arrebataran mujeres a los indígenas en contra de su voluntad. Como curiosidad cabe destacar que en los tiempos actuales sigue existiendo el turismo sexual en diferentes partes del mundo y algunas zonas del Caribe siguen siendo objeto deseado para aventuras eróticas.

CANÍBALES Y CANIBALISMO EN AMÉRICA:
La existencia de caníbales y canibalismo en América es uno de los primeros descubrimientos que hicieron los españoles que acompañaron a Colón en su segundo viaje. Aunque Colón había oído de los indios taínos sobre la existencia de otras tribus que devoraban hombres y a los que llamaban “caniba”, el navegante le restó importancia en su crónica del primer viaje, considerando que los taínos, tribus mal armadas, eran cobardes y exageraban la ferocidad de los caribes.

Todo apunta a que Colón quería dar una imagen paradisíaca de las tierras descubiertas, a las que suponía próximas a Cipango (Japón) y a Catay (China). Esa imagen era fundamental para atraer a gente que se apuntara a cruzar el Océano Atlántico en su segundo viaje de regreso para fundar una ciudad y visitar Fuerte Navidad, el emplazamiento que había dejado en la Isla Española durante su primer viaje, en 1492. La propaganda de Colón, de existencia de oro, de mujeres desnudas y de tierras que parecían el paraíso tuvo éxito: logró llenar 17 buques con hidalgos y colonos. Pero la mayoría iban atraídos por el oro y la lujuria, y después hubo desengaños. En el segundo viaje, antes de llegar a La Española, la expedición se detuvo en una isla y allí, los que desembarcaron, entraron en un poblado del que sus ocupantes habían huido. Era una tribu caribe y con las prisas, habían dejado los fuegos encendidos con la comida haciéndose. Los españoles pudieron ver como había piernas, brazos y otras partes de cuerpos humanos asándose o cociéndose, tal como se describe en el libro “Oro y lujuria en Fuerte Navidad”. Aquello empezó a mosquear a muchos de los expedicionarios. La siguiente sorpresa fue encontrar a Fuerte Navidad destruído. Ninguno de los 39 españoles que Colón había dejado allí sobrevivió. Después se descubriría que el canibalismo era práctica habitual en muchos lugares de América, sobre todo en América central y del sur. Aunque generalmente se disfrazaban en algunas de esas sociedades como sacrificios religiosos, el hecho es que la mayoría devoraba a sus víctimas. El antropólogo Marvin Harris y otros, mantienen que al no existir rebaños de ganado y escasear la carne, recurrían a devorar personas. La explicación de Marvin Harris es bastante acertada. Se ha comprobado que en época de hambrunas, en los países civilizados se dan casos de canibalismo. Un método usado era invitar a alguien a tomar algo extraordinario en alguna casa: "hemos conseguido un buen paquete de comida, si vienes te daremos algo", le decían, por ejemplo. Y el incauto asistía a comer algo sin percatarse de que la comida era él. Se ha comprobado con los restos de huesos humanos devorados en Teotihuacan, analizados los ADN, que los devorados eran de otras regiones diferentes. O sea, que los de Teotihuacan hacían prisioneros en zonas del exterior. que después convertían en comidas. Eso era la práctica habitual en todas las sociedades caníbales: hacer incursiones en territorios ajenos para capturar comida de dos patas. Por poner otro ejemplo, los Mayas eran grandes sacrificadores, por el método de cortar cabezas. Aunque también se han encontrado dibujos en las cerámicas mayas donde se representa la extracción de corazones de niños. Otros dibujos de los mayas son de similar salvajismo.

Se ha encontrado una vasija maya con una escena pintada donde el sacrificado está atado a un poste y un hombre le saca los intestinos con una lanza. Se ve que hay gente tocando instrumentos musicales, que se considera que intentaban tapar los gritos de la víctima. Hay otras escenas espantosas que los mayas dejaron impresas en muros de sus construcciones pero mejor no seguir describiendo. Una técnica usada en Centro América por los Totonacas consistía en desangrar a las víctimas para con esa sangre, mezclada con semillas, hacer comida, algo parecido a que si hicieran morcillas. Los grandes devoradores de hombres de forma más organizada eran los Aztecas. La práctica más habitual era la extracción del corazón en vivo, tumbado sobre una mesa de piedra colocada en lo alto de una pirámide truncada. Después, cortaban la cabeza del muerto y la arrojaban a la muchedumbre que esperaba abajo. Así como se repartían los restos del desgraciado. Los supuestos sacerdotes eran en realidad carniceros. Las escalinatas de las pirámides estaban cubiertas de sangre ennegrecida sobre la que sobrevolaban millones de moscas. En Norteamérica eran los iroqueses los que probablemente de llevaban la palma devorando hombres. También eran feroces los Calusa, habitantes de Florida. Los que menos practicaban el canibalismo eran los que vivían en territorios de Norteamérica donde abundaban los rebaños de bisontes.

NOTA:
Todo lo visto aquí puede seguirse y ampliarse en Internet en el blog ENIGMAS DE COLÓN, con más fotografías y material que se va añadiendo. En la dirección:
http://enigmas-colon.blogspot.com

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful