Está en la página 1de 203
Eric HopsBawM LA ERA DEL IMPERIO, 1875-1914 CriTICa GRUPO EDITORIAL PLANETA BUENOS AIRES Redisen de tapa: Gustavo Mace Iastracion: £1 Caballero de 1a Muerte, miniatura de Jean Colombe, fragmento de ‘Tree Riches Hearee del Duque de Berry 909 Hobsbawn, Ere Bp NLa'era det knpero: 1875-1914. 6 ed. 1 imp. ‘Buenos Aires" crllen, 2008, 408 p. : 21x15 cm (Bblictece EJ, Hobsbawm oe Histo Coreamposanas) “radocido por Juan Faci Lacaste 1. Historia Comemporanea. | Fact Lacaste, van, ead. Thulo 6° een. 2007 1° relmpresién, 2008 Reservas aos os deco. Quesan igursnmente prohibit Ia auariacén eis ee ‘roars cl coprghe tion vacineseaableaas elo ejes a repredecen paral tetee ‘isha praia eta ranint, ine la repeopreiny a tert ore ‘Titulo Original ‘THR AGE OF EMPIRE ‘Weidonfetd and Nicolzon, Londres ‘Traduecin castelana de JUAN FAC] LACASTA © 1987; BJ. Hobsbawm (© 1998, do la traduccion castllana para Espanta y América: Grupo Euitoriat Planeta SALC. [Critica 2007, Paidee ! Critica Defense 599, Buenos Aires ‘emai: difusion@areapaidos.com.at ‘Queda hecho ol depésito que previene Ia Ley 11.723 Tnmproto on la Argentina ~ Printed in Argentina Impreso en Buenos Aires Print, Sarmiento 458, Lands, on octubre de 2008 “Tirada: 2000 ejemplares ISBN 978-987-9517. 0 * PREFACIO Este libro, aunque ha sido escrito por un historiador profesional, no esié dirigide a los especialisias, sino a cuantos desean comprender el mundo y ‘erean que Ia historia es importante para conseguir exe objetivo. Su prepésiio no es decir a los lectores exactamente qué ocurrié en el mundo on las cua- venta aitos anteriores @ la primera guerra mundial, pero tengo la esperanza de que ta teciura de sus paginas permita al lector formarse wna idea de ese erfodo. Si se desea profundizar mds, es fécil hacerlo recurriendo a ta abun ‘dante y excelente bibliografia para quien muestre un interés por la historia. ‘Algunas de esas obras se indican ex,la guia bibliografiea que figura al final del libro, Lo que he intentado conseguir en esta obra, ast como en los dos voli ‘menes que la precedicron (La era de la revolucién, 1789-1848 y La era del ‘capital, 1848-1875), es comprender y explicar el siglo xncy el lugar que oc pa en la historia, comprender y explicar un mundo en proceso de transfor ‘macién revolucionaria, buscar las raices del presente en el suelo del pasado , especialmente, ver el pasado como un todo coherente mais que (como con Janta frecuencia nos vemos forzados a contemplarlo a consecuencia de Ia especializacion histérica) como una acumulacion de temas diferentes: la his- toria de diferentes estados, de la politica, de la economia, de la cultura de cualquier otro toma. Desde que comencé a interesarme por la historia, siempre he descado saber cémo y por qué estén relacionados todos estos ‘aspectos del pasado (o del presente) Por tanto, este libro no es (excepto de forma coyunueral) una narraciéon una exposicién sistemdtica y menos alin una exhibicion de erudicidn. Hay ‘que verlo como el desarrollo de un argumento 0, mas bien, como la biisque- da de un tema esencial a to largo de tos diferentes capttuios. Al lector le ‘corresponde juzgar si el intento del autor resulta convincente, aunque he hnecho todo io posible para que sea accesible a los no historiadores. Es imposible reconocer todas mis deudas con los numerosos autores én cuyas obras he entrado a saco, aunque con frecuencia esté en desacuerdo con ellos, y menos auin mis deudas respecto 4 las ideas que a lo largo de los. ‘ios han surgido como consecuencia de la conversacion con mis colegas y ‘alumnos. Si reconocen sus ideas y observaciones, cuando menos podrdn res- onsabilizarme a mi de haberlas expuesio erréneamente o de haber equivo- i | i e 1. ERA DEL IMPERIO, 18751914 ado tos hechos, como, sin duda, me ha ocurride algunas veces. Con todo, estoy en situacion de mostrar mi agradeciniento a quienes han hecho ost. ble plasmar en un libro mi protongado interés en el tiempo por este pertodo. El College de France me permilé elaborar una especte de primer borrador fen forma de un curso de 13 conferencias en 1982: he de mosirar mi aere ecimiento a tan excelsa institucion ) a Emmanuel Le Roy Ladurie, que promovid la invitacion. El Leverkuime Trust me concedi® tn Emeritus Fez Niowship en 1983-1985, que me permitié obtener ayuda para la investiga: ion. La Maison des Sciences de Homme y Clemens Heller en Parts, ast como et Instituto Mundial para el Desarrollo de la Investigactén Econémica de ta Universidad de las Naciones Unidas 9 la Fundacion Macdormel, me dieron la oportunidad de digfrwar de nas cuantas semanas de pas) sere. nidad para poder terminar el texto, on 1986. Enire quienes me ayudaron ch la investlgacién, estoy especialmente agradecido a Susan Haskine, a Vanes. sa Marshall y a la doctora Jenna Park. Prancis Haskell leyd el capt ‘eferido al arte, Alan Mackay tos relacionados con las clencias » Pat Thane el que trata de la emancipactén de la mujen Ellos me permitieron evitar at. ‘suns errores, aunque me temo gue no todos. André Schifrin leyo todo ‘manuscrito en calidad de amigo y de persona culta no experta a quien estd dirigido et texto. Durante muchos aflos fui profesor de historia de Ewopa en el Birkbeck College, en la Universidad de Londres. y creo gue sin ova experiencia no me hublera sido posible concebir la historia del siglo Xt somo pare de la historia avers Por esta razon deico este bro a auc los alumnos. | 4 INTRODUCCION ‘La memoria es la vida, Siempre reside en grupos de personas {que viven y, por tanto, se halla'en permanente evolucién, Bstd Sometida la dialéctca del reeuordo el olvido,ignorante Ge sus ‘deformaciones sucesivas,abjerta a tod tipo de uso y manipula cin, A veces permanece latente durante lrgos pexiodos, para ue 40 revivir sibitamente. La historia es la iempee incomplete y Droblematicareconstruccién de To que ya no est La memoris por Tenece siempre a nuestra época y consituye un lazo vivido con el presente eterno: la historias una repeesenacign del pasado Prenre Nowa, 1984! Es poco probable que fa simple reconstruceién de los aconte- iments, inelaso a eseala mundial. perma ona mejor compren- sign de Iss fuerzas en accicn en ef riamdo actual, 2 no fer que al mismo tempo seamos conseientes de los cambios estructrales subyacentes. Lo que necesitames, ante todo, es un nuevo marco y fucvos términos de referencia, Esto es lo que intentaca aportar este ite, Georrnsy BaReAc.ouan, 1964° 1 En el verano de 1913, una joven termin$ sus estudios en la escuela secun- daria en Viena, capital del imperio austrabingaro. Este era ain un logro poco ccomiin entre las muchachas centrocuropeas. Para celebrar el acontecimiento, sus padres decidieron ofiecerie un viaje por el extranjero y, dado que era im= Pensable que una joven respetable de 18 aflos pudiers encontrarse sola, ex uesta a posibles peligros y tentaciones, buscaron un pariente adeeuado que pdiera acompafiarla. Afortnadamente, entre las diferentes familias emparcn. Tadas que durante las generaciones anteriores habjan marchado @ Occidente para conseguir prosperidad y educacién desde diferentes pequeftas poblaciones de Polonia y Hungria, habta una que habia conseguido éxits brillantes. El tio Alberto habia conseguido hacerse con na cadena de tiendas en el levante me-