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El "orgullo perdido" se encontró en Nueva York

El "orgullo perdido" se encontró en Nueva York Las tres ganadoras de "En busca del orgullo

Las tres ganadoras de "En busca del orgullo perdido", una campaña de Club Colombia en alianza con la Fundación Bavaria, expusieron sus trabajos en el New York International Gift Fair que se llevó a cabo la semana pasada en New York.

"En busca del orgullo perdido", iniciativa de responsabilidad social se propuso rescatar aquellas técnicas artesanales ancestrales en peligro de desaparecer, con el fin dar a conocer este arte y a sus protagonistas hacia la preservación y fortalecimiento de nuestra identidad nacional. Después de recopilar más de cincuenta técnicas diferentes de todos los rincones del país, un grupo multidisciplinario conformado por expertos en emprendimiento empresarial, antropólogos y diseñadores, escogió diez de ellas, las cuales recibieron mil millones de pesos para el desarrollo de sus proyectos productivos.

Luego, estas diez finalistas fueron sometidas a una votación abierta a través de la página de Club Colombia cuya respuesta convirtió esta campaña en la más exitosa en la historia de Bavaria ya que más de 300.000 personas registraron su opinión y seleccionaron las tres ganadoras.

La más votada fue la técnica de elaboración de textiles a partir de algodón orgánico, de Charalá, Santander.

Luego, los sombreros de palma de iraca, de Ancuya, Nariño, y en tercer lugar, las alpargatas de fique trenzado de Guacamayas, una población al norte de Boyacá.

El paso a seguir fue el acompañamiento estratégico a estas pequeñas empresas, para lo cual la marca Club Colombia y la Fundación Bavaria emprendieron una labor de apoyo tanto en lo técnico como en el aspecto financiero. Dentro de esta gestión, y después de un año de seguimiento, esta fase del proyecto finalizó con la asistencia de tres representantes de cada una de estas comunidades al New York International Gift Fair, la feria comercial de obsequios más grande de Estados Unidos, que recibió del 18 al 22 de agostouna cifra aproximada a los 45.000 visitantes los cuales recorrieron 2.800 stands de más de veinte países en once grandes pabellones. En este gran evento de talla mundial, realizado en el Javits Convention Center de Manhattan, las tres representantes, con todo el orgullo colombiano, tuvieron la oportunidad de mostrar sus productos, conocer técnicas diferentes, explorar nuevas oportunidades de negocio y, sobre todo, recibir capacitación en temas de mercadeo a través del taller Market Readiness Program en el cual se ilustraron acerca de cómo exportar hacia los Estados Unidos, cómo realizar mejor embalaje, la logística de producción, la comercialización, los análisis de costos, y, lo más importante, qué les gusta a los compradores fuera de Colombia.

Además, pudieron recorrer diferentes mercados artesanales y tiendas de diseño de la ciudad y, por supuesto, en la medida en que el tiempo lo permitió, conocer algo de la capital del mundo.

Mientras nuestras tres alumnas recibían esta instrucción e intercambiaban conocimientos con empresarios de otros lugares como Estados Unidos, México, Ruanda, Vietnam, sus productos fueron exhibidos en el stand de artículos fabricados a mano. Allí, varios potenciales compradores solicitaron muestras de estas piezas con verdadero interés comercial, por lo cual se espera que con organizaciones como Global Goods Partners, Charity USA, el Museo de Arte de Seattle, Sea Salt y One Word Project, entre otros, se activen en muy corto plazo estas relaciones.

"Ellas están muy cerca de lograrlo", fue el comentario de cierre de Carol Macnulty, consultora desarrolladora de negocios para artesanos a nivel global, quien fue la persona encargada capacitar a las artesanas y mostrarles en Nueva York las posibilidades de ampliar su mundo de negocios.

"Es un sueño hecho realidad, muchas gracias a la Fundación Bavaria y a Club Colombia por su ayuda que nos impulsa a seguir adelante. Conocí muchas técnicas, materiales y colores que nunca había visto y aplicaré todo en mi taller para los productos que elaboramos. La visión del negocio es ahora más amplia y las bases

que recibimos nos van a servir para pensar en grande" expresó Elisa Melo, representante de la Asociación de Mujeres Artesanas de Ancuya, Nariño, empresa que elabora los sombreros de palma de iraca.

"Esta experiencia fue más que enriquecedora. Durante la feria tuve la oportunidad de entrevistar a algunas de las personas que apoyaron a nuestras artesanas durante el evento y vieron en ellas gran potencial, capacidad de absorción del conocimiento, de innovación y, sobre todo, actitud para compartir lo aprendido con sus comunidades. Ellas están dispuestas realizar talleres con los artesanos para transferir esos conocimientos", afirmó Blanca Ariza, gerente de Emprendimiento de la Fundación Bavaria.