Está en la página 1de 15

VOCES

RECOBRADAS
(1925-1950)

narrativa mexicana fuera del canon

coordinación general, prólogo, recopilación, selección, edición y notas MARÍA DE LOURDES FRANCO BAGNOULS

recopilación, selección, edición y notas

Francisco Aragón Díaz t, Edgar Campos, Gerardo Robles, [aquelina Rodríguez, [ael Tercero Andrade
selección, edición y notas

Marco Tulio Hernández, Raquel Mosqueda Rivera

Universidad Nacional Autónoma de México México, 2008

fax 5622 7349 www. R.filologicas. Departamento de publicaciones del IIFL Te!. F. Responsable: Lourdes Franco Bagnouls.etienda. UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO Ciudad Universitaria.mx ISBN ISBN 978-970-32-5291-6 (colección) 978-970-32-5290-9 Impreso y hecho en México .unam. 04510. n. P. 5622 7347.unam. C.mx iif1@servidor. © 2008. Del.mx www.unam. México. Primera edición: 2008 Fecha de término de edición: 31 de octubre de 2008 D.La publicación de esta obra ha sido posible gracias al financiamiento otorgado por la Dirección General de Asuntos del Personal Académico de la UNAM. a través del proyecto PAPIlT IN 402205 "Rescate de narrativa mexicana (1925-1950)" del Seminario de Edición Crítica de Textos. D. INSTITUTODE INVESTIGACIONES FILOLÓGICAS Circuito Mario de la Cueva s. Coyoacán.

2 que no modifican el contenido c~ Alberto MONTERDE(1923). México: Fondo de Cultura Económica (Letras Mexicanas. Trini y Chole. América. la viuda de don Salustio. frente su establecimiento. 131-144. 1 América. secretario de redacción de la revista Humanidades. Petra y Juana es curioso _ no lo vieran cuando iban con las cestas repletas de ropa sucia. antes de las ocho. para lavarlas en el y fue raro.= atienden la fonda "La Favorita". Nació en la Ciudad de México. 63 (jun. pues es el que gen. pasando el río. va a la iglesia a rezar piadosamente. Revista U dad de México y en el suplemento "México en la Cultura'. Rosa. Época nueva. Revista antológica. Hijo de Francisco Monterde. de Novedades. 1957.. y en la Universidad Nacional Autóz de México. pp. en la North Western University de Evanston.NINGUNO LO VIO LLEGARl ALBERTO MONTERDE2 N adie lo vio llegar. "canto del gallo. que por ese rumbo sacan sus vacas todos 1 _ días para llevarlas a los pastos que están allá abajo. ni don Juanito el que desde hace más de treinta años des . Que don Cirineo. 352 . Las tres se mueren de ganas por casarse. la que tiene la panadería allí cerca de fuente de agua. Nunca empieza a barrer el pedazo de calle.:ralmente se despierta más tarde. todo el de tejocote-. el peluquero. el carpintero. En 1953 obtuvo el grado de Maestro en Lengua y Literatura Española por la Univ Nacional Autónoma de México. no lo viese no es de extrañar. Tampoco lo vieron esos vinos de frutas tan sabrosos -sobre Pedro y Pablo. 1950). 92-11: versión de 1957 presenta sólo algunas variaciones de puntuación edición de 1950. Fue becario del Centro Mexicano de Escritores en 1954-1955 publicista. Ni la tía Chonita. 37).y colaborador ocasional en Letras de México. núm. que está en el portal de gruesas columnas de cante "no lo vieron llegar.:. órgano de los alumnos de la Fac Filosofía y Letras de la UNAM. los hermanos arrieros. Año v. Estados Unidos. T tres buscan marido.. las hermanas q. porque estas tres siempre se fijan muy bien en los hombres jóvenes. No lo vio tampo doña Mariquita. En cambio. pp. que todas las mañanas. 11 Ca y jueves santo.

. el corpulento Iulíán. toda llena de sangre. Es hombre de pocas palabras. Los de los establos no lo vieron. Por cierto que era hermana de [ulián. Lo quería matar cuando vio a su hermana allí. Todas las mañanas se sube hasta el campanario y hace repicar la campana que anuncia la misa de seis. pues dice que eso es un pecado muy feo. pero le aconsejaron que no se perjudicara. a la mamá de Lencho. . Yo he subido con él al campanario. Creo que tenía tres años cuando su padre. Se fija atentamente en todo. Cosas que se guarda para sí y que no cuenta a nadie. en una borrachera tremenda que se puso el día del santo patrono del pueblo. el señor cura se llevó a Lorenzo y ha cuidado de él cristianamente. Las hemos visto desnudas. No es muy grande. tampoco él lo vio llegar. Ésos nunca ven nada. Desde entonces Iulián se volvió así como es. Inocencia y ese otro del nombre raro que ya murió. se ve el otro pueblo adonde fue llevado el papá de Lencho. porque él es muy observador. todavía borracho y con las manos llenas de sangre. el del molino de nixtamal. entre las lechugas. pero ha visto muchas cosas. y sin embargo. los de claveles. Sí. retraído y huraño. Se ve todito. Pudo haberlo visto.. Los tres se lo llevaron. Lencho hace las veces de sacristán y de acólito y cuando sea mayor se hará padre y sabrá decir misas en latín. las hemos visto muchas veces.. Lencho pudo haberlo visto llegar desde la torre de la iglesia y no lo vio . amargado y solitario.NINGUNO LO VIO LLEGAR 353 Iulíán. A Lencho no le gusta mirarlas ni opinar. juguetear echándose agua con las jícaras y reír. En la iglesia. Son muchos. andará cerca de los cuarenta. Y allá. No lo vio Lorenzo. Yo he oído decir que [ulián fue el que entregó al padre de Lencho a la justicia. Allí hemos visto bañarse a Petra. pero todos juntos no ven ni la mitad de lo que ve [ulián. Desde allí se ve todo el pueblo y más allá. La barranca casi se puede ver hasta donde acaba. Desde entonces. Igualmente se mira el río. lo repito. el muchacho ese que quedó huérfano desde muy chico. al otro pueblo. Bueno. las huertas. de donde sale el sol. Por el sur se alcanza a ver hasta la vía del ferrocarril. y fueron [ulián. que mejor lo entregara. asesinó a su mujer. los campos de cebollas. y ellas ni lo sospechan siquiera .. en los días calurosos. porque aquí no tenemos justicia. Yohe dicho que Juana es la más bonita. creo que se llamaba Virgilio. también es que a esas horas están ocupados exprimiendo las ubres de las vacas. que maneja con sus recios brazos el molino de nixtamal pudo haberlo visto. a Rosa y a Juana. aunque nunca dice nada.

quiso volver a casarse. Y dicen que la Eusebia. Los primos le dejaron la alfarería.. Doña Eusebia regresó a una casa que tenía aquí y que era la única que no había podido vender. El esposo le dejó la granja. pues doña Eusebia se iba a ir nada menos que ¡en ferrocarril! . Enterró a sus tres hijos. Aquí no le hubiera faltado con quién. y allí vive desde entonces haciendo encajes. --odia porque creyó ya nunca volver a vemos cuando se fue.a vivir entre nosotros. al verse tan rica. Es la chismosa mas grande que hemos tenido. porque no hubo quien la quisiera.354 ALBERTO MONTERDE Doña Eusebia es la chismosa del pueblo. que han sucedido y habido aquí y dice que no recuerda otra más chismosa que la tz. y luego tuvo que regr . doña Eusebia. Pero eso sí. no tanto por ella como por los centavos. Estaba más flaca y más vieja. cuando ya ni quien hablara de ella. A muchos parientes ha enterrado doña Eusebia. No le quedaba otra cosa. una tarde regresó. Nosotros tampoco le hemos preguntado si se casó alla. la vi de cerca. Nunca le ha mentado a nadie cómo le fue en la ciudad. Enterró al marido. Se empinó el jarro de un solo golpe. Traía todas las enaguas raídas.. Y luego le traje otro y otro. así estaba de vieja. . hasta que nos quedamos sin atole esa noche por su culpa. de lo único que se preocupa es de ver quién anda con quien y de saber por qué el chico de la Lupe no se le parece ni a ella ni 2- marido. Debería ser muy rica. pues había tres o cuatro que le hacían la ronda. Tenía más arrugas que un tronco de árbol. Venía a lomo de burro. Yo creo que es porque ella nos odia en el fondo de su corazón. hace como ocho años de esto. Ella recuerda muchas co . Los hijos sus ahorros.Y luego al cabo de dos años. y luego lo repite. ni qué fue de los dineros. Me acuerdo muy bien que mi madre al reconocerla me ordenó que le trajera un jarro de atole. Es ya muy vieja. según dice mi abuela Antonia. sobre todo los mocosos. Estaba cansada del pueblo y un buen día se largó a la ciudad. Ha enterrado a muchos. Odia hasta al señor cura. pero no lo es. Pues le traje otro y se lo tragó igualmente. Se lo di y cuando me dio las gracias. y de parar las orejas para ver qué oye. Todos la vimos marchar.. Venía sin un centavo y muriéndose de hambre. Parecía una bruja. porque muchas veces le ha acons o_do que ya no se meta en tantos chismes. Pero ella no les hizo caso. La veíamos boquiabiertos. pues todos los muertitos le iban dejando algo. Mi madre me dijo que trajera más. por eso es que no da ni un cinco de limes. Las greñas sueltas y casi blancas .. Dizque ahí iba a encontrar un buen marido y que ahí se iba a quedar a vivir para siempre.

Yo lo esperaba. me llevé mi sarape. que se levantan temprano y abren antes de que salga el sol. ni su mujer Agustina. Se pasa las horas pelando los ojos tras la ventana de su casa . primero nos dio lástima verla tan amolada. Ni el tío Gabriel. O también le dice: "Ahí viene la chismosa de la Eusebia a vendemos más encajes. Fue a buscarme antes de que Lencho repicara la campana. Aquella mañana andábamos juntos Hilario. El tío Gabriel va y viene en su burro.. Nos odia porque cuando llegó.. Estaba morado de frío. porque ya casi no ve. porque en eso habíamos quedado el día anterior. para que no lo hagan guaje. Era para que se hubiera encontrado con él y tampoco lo vio. Recorre dos veces las calles del pueblo cuando va por la alfalfa. Siempre le dice a su viejo: "Mira. En cambio. pues vive hasta allá donde se acaban las casas y empieza el camino. No lo vieron ni don Vicente. en la mañana. y desde allí mira quién pasa. Luego se arrepintió de no haber hecho lo mismo y tuve que convidarle parte del mío. por eso es que cuando uno va a comprarle una vela de sebo o papel de China para las fiestas. Como era casi de noche. Nos escurrimos y tomamos dirección al cerro. él se acerca los centavos hasta la nariz. Yo mismo no lo vi llegar. Desde que amanece hasta que se acaba el día. Hilario me hizo burla y dijo que no iba a poder correr. Ese día. pero como ella quería seguir dándose los mismos aires que cuando tenía dinero. Me había ido a buscar muy temprano. Don Vicente pudo no haberlo visto. Debería haberlo visto llegar al pueblo y no lo vio tampoco ésta. los dueños del tendajón "La Guadalupana". que mejor lo dejara. Nos hicimos unas resorteras con ramas de fresno y hules que le compramos a los de "La Guadalupana". el que es sordomudo y que nunca se le mira por el pueblo. La Agustina ve muy bien. si no los hiciera tan bien no se los compraría". .NINGUNO LO VIO LLEGAR 355 los domingos. Agustina ve retebién. ni con las gafas. ahí viene la Micaela con rebozo nuevo': yeso aunque la Micaela venga tres calles arriba. Por eso creo yo que sea tan chismosa. el que tiene tantos conejos y que sale todas las mañanas en su burro para irse a mercar la alfalfa al esposo de Adela. las íbamos a estrenar.. que vive pegado a nosotros. doña Eusebia está allí haciendo encaje junto a la ventana . quién sale y quién llega al pueblo. el mismo que trajo a la Eusebia el día que regresó. Nadie lo vio llegar. pues luego todos nos burlamos de ella. tirándoles a los zenzontles y a las tórtolas.. y ella tampoco lo vio llegar al pueblo. y yo.

Las yerbas y las hojas de las plantas y los árboles estaban cubiertas de una capa aterciopelada. A ambos lados del empedrado. tal vez Pedro y Pablo. Ya camino al río nos encontramos con Rosa. r es. La tienda de don [uanito. El pasto se sentía duro y quebradizo bajo nuestros pies. Hilario cortó un membrillo maduro de un árbol de la huerta de doña Mariquita. creyendo que seríamos otros. igual sucedía con las hortensias. porque tanto a Hilario como a mí nos gusta mucho el rompope que ella no: da cuando vamos a verla. que él ya está grande y debe dormir más tarde. Hacía mucho frío. No nos vio porque estaba poniendo las piezas de pan sobre el mostrador. y cuando lo quisimos morder. y que dejan de sonreír y siguen su camino. El frío había sido cruel con ellas. la viuda de Salustio. el vinatero. los arrieros que les gustan. Ya había abierto y como estaba oscuro se alumbraba con dos velas. Luego encontramos también a doña Mariquita. Nos prestaron el salero y allí mismo nos las comin: . Las rosas y los jazmines estaban amarillos y quemados por el frío. cuando Hilario me detuvo y me dijo que no tirara porque a lo mejor se enojaban nos apedreaban. sentimos mucho frío en los labios y en los dientes. le apuntaba ya en el trasero.356 ALBERTO MONTERDE Había caído una helada de esas fuertes. Rosa. las tres sonrientes. Igual sucede con mi abuela Anta Mi madre siempre me dice que no le haga ruido para que ella se pueda dormir tarde. Trini y Chole cantaban frente a un anafre y echaban tortillas en el camal. que iba ya rumbo a la iglesia. Petra y Juana. Y allí fuimos por las calles corre y corre. Pero que ven que éramos Hilario yo. la viuda de don Salustio el carpintero. porque a esta buena viejecita no e gusta que los escuintles le tiren a los pájaros. Las tres voltearon al mismo tiempo. Hilar se acercó a darles los buenos días y como son primas suyas. Yo quise probar mi resortera en la apetitosa Juana. los charcos también se habían congelado. . Petra y Juana voltearon cuando oyeron nuestros pasos. Escondimos las resorteras. nos regalaron tortillitas acabadas de hacer. Había ya colocado los cocoles y estaba descargando una canasta las roscas. Empezamos a correr para calentarnos. Pasamos luego por la panadería de la tía Chonita. estaba cerrada. Contestamos sus buenos días amablemente. con los lirios y con las azucenas. Iban adelante de nosotros.

saben que ya es hora de dejar el sueño y escuchan a las vacas y a los toros de Pablo y Pedro mugir como si protestaran porque se les lleva tan temprano. y si lo vieron llegar. Porque los perros ladran mucho cuando pasa un desconocido frente a la casa de sus amos. lo secunda con un canto más brillante y largo. Primero se las mira doradas. La brisa se hace más tenue y se lanza a correr por las calles y se mete entre los árboles y mueve una rama aquí y otra allá. y ellos no ladraron. Sabían bien de quiénes se .. Cuando el alba se despereza. El primero canta ronco y brevemente. luego sus contornos se enrojecen. Las nubes empiezan a apresar los primeros resplandores del despertar del sol y cambian de tono cada instante. en la entrada del molino. No habló. [ulián estaba parado. Hilario y yo nos reímos y salía de nuestras bocas vapor. porque ni modo de preguntárselos. cambia el espacio negro en grisáceo. les dijimos bromeando que se desviaran por el río. y al pasar frente a la peluquería de don Cirineo. Los del pueblo que no se han levantado. esperando a sus clientes. como mejillas de una muchacha vergonzosa. Pero tenían tanto frío que por eso no le han de haber ladrado . Los perros tenían tanto frío que estaban acurrucados junto a las puertas o en los rincones. más lejos.NINGUNO LO VIO LLEGAR 357 Seguimos por los portales. El cielo empezaba esa transformación del amanecer. envuelto en su sarape rojo. Fumaba un cigarro. nunca lo sabremos. los dos dan de voces para evitar que una vaca se quiera meter entre los maizales o las hortalizas de los vecinos. El otro.. Ésa es su costumbre. con un movimiento de mano. Esa mañana cuando los encontramos Hilario y yo. siendo cada canto más alegre y menos perezoso. Acaricia las plumas de los gallos. y los hace agitar sus alas. Pedro va montado a caballo y su hermano camina al otro lado. Ellos pudieron haberle ladrado al desconocido que llegó a nuestro pueblo ese día. Nos contestó el saludo con un ademán de la mano en que tenía el cigarro. Nada más así. sus ronquidos eran tan fuertes que los oíamos desde afuera. Nos preguntaron que cuál era la razón de ese consejo y riendo les dijimos que allí estaban unas que se morían por verlos. Y canta otro y otro. porque la luz los va opacando. y las estrellas y luceros sólo al poniente se pueden ver. los que aún duermen. entre más reíamos más vapor nos salía.

Nosotros no supimos nada de esto hasta el mediodía. como si fuera día de fiesta. porque ésa fue la hora en que debió haber llegado Y sin embargo. sino que tenía miedo y no quería ser él quien rompiera el vidrio de la Eusebia. aunque no era día de misa obligatoria. Pero que llegó es bien cierto. Precisamente cuando Lencz empezó a repicar las campanas fue cuando ella empezó a ponerse como loca. Hasta los hombres íbaz allá. tuve que tirar la piedra al aire y en dirección opuesta a la de la ventana. Pensamos que algc IIl2:! e . Hilario me dijo que eso no le gustaba y que fuésemos de prisa. al vemos. le dijo a su viejo: "Ahí van Diego e Hilario y van a cazar pájaros con sus resorteras. Después lo fuimos sabiendo todo. te lo apuesto': Antes de tomar el camino. Fue muy raro que ni Hilario ni yo lo hayamos visto llegar. Salimos del pueblo y bajamos hasta los pinos que están donde empieza el cerro.358 ALBERTO MONTERDE trataba. porque ésta. cuan regresamos a nuestras casas. La única que supo su llegada había sido la Eulalia. Ni modo. Hilario tuvo la corazonada de que se trataba de ella . la Eulalia. cuando nosotros volvíamos con nuestros pájaros que habíamos cazado. cuando que tras las cortinas. Hilario cogió una piedra y me dijo: "Tira tú que tienes mejor tino". con lo chismosa que es. veo su cara de bruja espiándonos. Se rieron y dijeron que no les interesaba. Le romperíamos un cristal de la ventana y echaríamos a correr. pero más tarde los vimos desviarse hacia el río. Ya iba yo a soltar mi proyectil.asustó mucho. Después seguimos a pie hasta pasar "La Guadalupana". Lo más natural hubiera sido que nos tropezáramos con él. la Juana y la Petra deben estar agradecidas con nosotros. tampoco nosotros lo vimos. Los q extraño debía ocurrir. Hilario se enteró en su casa de algunas ea y yo oí otras en el pueblo. Notamos que todos estaban asustados y que much iban hacia la iglesia. Agustina. z: tenían negocios los habían cerrado. La Rosa. pues su hermana Eulalia había estado mala desde que había hecho eso todos le criticaban tanto. pasamos frente a la casa de la chismosa Eusebia. El tío Gabriel nos llevó en su burro hasta donde viven la Adela y su esposo el sordomudo. No es verdad que yo tenga mejor puntería que él. era hermana mayor de él. Esta vez sí estuvimos de acuerdo Hilario y yo. a lo mejor se iba con el cuento a su casa. Hilario lo sabe porque/la que se llevó.

más daba de gritos. Es él. escucho sus pasos. cuando ya casi iba a amanecer. no abría la boca ni para decir "tengo hambre". Nadie sospechaba aún que hubiera sido de Eulalia.NINGUNO LO VIO LLEGAR 359 menzó a hablar.. Aquella mañana. por lo que había hecho. regresaban y se despedían. Es él. angustiada por la hija. Ha caminado mucho y trae los zapatos llenos de polvo". tres meses antes. Nosotros la oíamos muy bien. Eulalia se puso muy enferma y nada la aliviaba.. Todos nos preguntábamos qué tendría. y hay que advertir que no había dicho "esta boca es mía" desde que había hecho esa cosa tan fea. y sabía que se iría al infierno. Es él. Ya viene por el camino. porque vivimos junto. y aunque ninguno simpatiza con ella. se cubrió los ojos con las manos y se puso a dar de gritos como un alma en pena. Su conciencia la acusaba. A cada repique de la campana de Lencho.. Hasta que un día se aclaró el misterio." . mandó llamar un día al señor cura y cuando la Eulalia lo vio junto a ella. pero la Eusebia fue quien se encargó de correr el chisme por todos lados. una noche de la primavera pasada ella vio a Eulalia acompañada de un hombre joven. ni siquiera el mismo Hilario. o "quiero esto". ni siquiera doña Concepción. cuando sonaron las campanas. Parecía un gato al que queman con brazas ardiendo. No era del pueblo. Doña Concepción. la madre de ambos. porque nunca lo había visto por aquí. el leñador. bajo un pino. Un día Hilario me la enseñó. Es él. todos escucharon lo que tenía que decir.. pero Eulalia. Así fue como se supo la causa de la enfermedad de la Eulalia. Él se iba por el camino y ella volvía a su casa. Estaba tirada en el petate con la mirada fija en el techo.. Pascual. ni las friegas. Quién sabe de dónde había venido. El señor cura trató de apaciguarla. como decían todos. No hablaba. La Eusebia aseguró que los vio cómo se encaminaron hasta el bosque y que muchas horas después. dijo.. Hablaba y tenía una sonrisa en sus labios resecos. ni las pócimas que le preparaba su madre.. Por eso fue que la aterrorizó la presencia del señor cura. entre más lo veía acercarse a ella.. Según la Eusebia. la Eulalia repetía: "Es él. Doña Concepción la oyó decir algo así como: "Hoy sí vendrá. encontró un niño muerto que había sido enterrado en el bosque. Él nos trajo la noticia.. la mamá de Hilario la oyó que decía algo y se acercó a ella para escuchar mejor. Nadie había sospechado nada porque nadie la vio tomar aquellas yerbas.

. Mi madre y la de Hilar lo vieron. Ni querían moverse de donde estaban. y ahora toma nuestra calle y viene hacia acá . Se veía bonita." Doña Concepción y mi madre. Ya empieza a entrar en el pueblo . Viene a buscarme . más se convencían de que estaba pos esa.. Y dijo: "Ya ha pasado la casa de la Eusebia. Es él. Ya se acerca más . Eulalia dijo esta vez: "Ha pasado junto a Pedro y Pablo . Eulalia seguía diciendo cosas raras. ¡Ay... Ha pasado junto a Hilario y Diego. Eulalia se puso más contenta todavía y exclamó llena de júbilo: "Sí.. Está aquí... Viene por mí. la iglesia . Fue a buscar a mi madre. Eulalia abrió la ventana y sacó la cabeza para mirar más lejos por la calle .. Y dice Hilario que entonces Eulalia había di ""Sí. Estaba muy contenta y el pecho le palpitaba de ansia y agitación. como cuando estaba bien.:' Así decía y nuestras madres.. Yo sabía que la cumpliría. así es que no puede ser mentira." Así decía. porque estaba muy débil y vio hacia afuera de la ventana. Es él.... " Mi madre y doña Concepción la miraban aterrorizadas. como antes.. . Ahora lo puedo ver... ya viene ha .. Viene a cumplirme su promesa. ... acá . Te esperaba impaciente . Se quedó mirando la puer que estaba cerrada y de repente levantó los brazos hacia adelante. cuando que sin más ni más. el molino de Julián .. Era la primera vez que hablaba y decía únicamente eso: "Es él. qué alegría! ¡Por fin vienes por mí! .360 ALBERTO MONTERDE Doña Concepción pensó que se había vuelto loca por completo. entre más la oían menos entendían. Eulalia callaba para volver a decir: "Ya viene. te seguiré a donde vayas." Luego se incorporó a medias. la puerta se abre. La puerta se abrió. porque la calle estaba desierta. sí. por _ yo te pertenezco. Ahora entra en nuestra casa. Yo iré contigo a donde quieras. Aquí estoy. Quién sabe qué vería. Entonces. Continuaban mirándola en silencio.... Vámonos..:' Luego se levantó y se puso derecha. sí.:' .... Caminó hasta la ventana y se quedó mirando a la calle. Volvió a hablar . porque aquello le dio mucho miedo.. ya viene .. ... pero no había na No había ni siquiera una sombra.. porque ella no las había visto y temían que les hiciese algo.. Eulalia :'" apartó de la ventana y fue a pararse en medio del cuarto. Vámonos .. Ha pasado los portales . Lo peor era que no sabían qué hacer.. mientras de "Ya llega.

Petra.. Nadie. de don Cirineo. Luzbel o como se llame. Todo eso no puede haber sido más que obra de Luzbel': Eso dijo la Eusebia y los que la rodeaban abrían la boca para exclamar: ¡Ah!.. porque luego salió corriendo por la misma puerta que se había abierto . La vieja hablaba acaloradamente. Ya para la tarde no había uno en el pueblo que no supiera la noticia. como acostumbran en estos casos. Yo por mera curiosidad me acerqué para ver qué tanto tenía que decirles. Todos oían asombrados a esa maldita chismosa. de don Vicente y su esposa Agustina. Todo esto sucedió mientras Hilario y yo andábamos tirando a los pájaros. estaba muy asustado porque a su mamá le había dado un desvanecimiento a causa de la impresión tan fuerte que había recibido. el peluquero. quien me contó todo esto... y creo que también andaban por ahí. Y las mujeres. Julián se hallaba un poco más retirado del grupo y no decía nada. es posible. Le gritaron y sus voces llamaron la atención de otros vecinos que les preguntaron contaron.. había que rezar mucho para evitar que el señor ese... Juana. agitaba con nerviosidad las manos y decía: "La Eulalia ha vendido su alma al diablo .. de Trini y Chal e. se les acercas e y las fuera a seducir como a Eulalia . Todos estaban muy asustados por la forma tan rara en que Eulalia se había ido y porque nadie había visto llegar a ese hombre con el que se fue.. se persignaban y repetían en coro: "Ave María.. Porque ella sabía que en las entrañas llevaba un engendro de Luzbel': En el grupo se oyeron exclamaciones como éstas: "La Eusebia tiene razón... Doña Concepción y mi madre salieron a la calle y trataron de seguirla . Pedro y Pablo. pero no pudo: la Eulalia había desaparecido. Se hablaba mucho del suceso y yo oí muchas cosas. Eusebia siguió hablándoles: "Nadie lo vio llegar. No puede ser otro más que Luzbel. y todas entraron en la iglesia. ha sido Luzbel".. Dicen que el tío Gabriel trató de alcanzarla en su burro. que sucedía y ellas les . purísima". "Sí. no pudo haber sido otro que Luzbel': "Es posible. allá abajo. pues según las oí decir. No la pudieron alcanzar. Por eso es que la Eulalia mató a su hijo.. todo es muy extraño".NINGUNO LO VIO LLEGAR 361 Fue lo último que dijo. Afuera de la iglesia estaba la Eusebia rodeada de Rosa. Hilario. pues ya estaba muy lejos. Yo he preguntado a todos y nadie lo vio cuando llegó.

Corrimos hacia allá y a la luz de la luna la vimos. En esas llegó la madre de Hilario para rogarles que alguien fuera a buscar a su hija. que fuéramos él y yo a ver si acaso podíamos encontrarla. porque el tren pasa a las cinco de la tarde únicamente. sino que se negaban a ir a donde ella estaba. que no encontraríamos a su hermana y que mejor nos regresásemos. que él no tenía miedo. Nos dirigimos hacia donde se había encaminado Eulalia. Hilario no hablaba. De repente. Doña Concepción fue con el cura para pedirle ayuda. Fui a buscar a Hilario. Se lo dije a Hilario y él también lo vio. Cruzamos el río. La madre de Hilario no tuvo más remedio que resignarse y con las lágrimas en los ojos entró a la iglesia. Hilario dijo que sería inútil continuar buscando. Seguramente el tren la había atropellado. pues sabíamos que no hay peligro a esas horas. Julián llegó y dijo que iría con nosotros. pero yo le dije que ya que nadie quería ir tras Eulalia. Generalmente todos eran muy obedientes con el señor cura. Y así con miedo y lágrimas volvimos al pueblo a decirle a su mamá lo que habíamos encontrado. pues yo sentía mucha hambre y nos hallábamos muy lejos del pueblo. pero esa vez no hubo uno que quisiera hacer lo que él pedía. Todos le contestaron lo mismo.362 ALBERTO MONTERDE Los hombres. que me parece a mí ver algo allí. Él quiso ir con ella. No llevábamos luz. donde empieza la curva. le dijeron a don [uanito que abriera su establecimiento. él se quedó con otra. El pobrecito estaba rete asustado y me preguntó si había visto a su mamá. por temor de que el señor ese anduviera por allí cerca. pues querían tomar una copa. Me costó mucho trabajo convencerlo para que caminásemos otro poco más. en cambio. otra a Lencho y otra a Hilario. Llegamos hasta la vía del ferrocarril. Había que darle sepultura en el panteón a lo: despojos de la pobre Eulalia. Hilario se puso a llorar. todita deshecha y ensangrentada. Buscó unas palas y nos dio una a mí. Hemos de haber caminado mucho. Ya había oscurecido. pero podíamos ver claramente porque había luna llena esa noche. El cure: habló con los hombres del pueblo. No sólo no querían darle sepultura. No querían tener nada que ver con don Luzbel. lo que había sucedido a su hermana lo tenía como atontado. Andábamos por en medio. Le dije dónde estaba. Era una cosa tan horrible que yo también me solté llorando. Pasamos el llano. . en los durmientes.

Y seguramente que ese señor Luzbel ha de ser como el mismo demonio. Me preguntó si le habíamos dado sepultura y le dije que sí. enterrada en el llano. mi pobre hija': Cuando terminamos. nadie.. Silenciosos regresamos al pueblo antes de que amaneciera. De nuestro pueblo no era tampoco. ¡Quién sabe! A lo mejor todo eso no fue más que un chisme de la Eusebia. pero con tanto ejercicio yo no lo sentía. lo vio. Debía hacer frío. porque aquí no tenemos ninguno que se llame así como había dicho la vieja Eusebia. pero yo no pude dormir. Era para que alguien lo hubiese visto llegar. . en el pueblo se oía mencionar ese nombre de Luzbel y las gentes se hacían cruces como cuando se menciona al mismito diablo. Ella fue la que les dijo a los otros que el tal desconocido tenía ese nombre.. Entonces ella me acarició cariñosamente y me dijo: "Ven. Nunca he oído de nadie que se llame Luzbel. y sin embargo. Diego. Doña Concepción no cesaba de llorar y exclamar angustiada: "Mi hija . En el llano cavamos la fosa y allí le dimos sepultura. pero Iulián se lo impidió. pues eso de que nadie lo haya visto llegar cuando vino por Eulalia es muy sospechoso . Pensaba en ese hombre que había venido a buscar a la Eulalia .. Iulián tomó dos ramas secas y haciendo una cruz la colocó sobre la tierra recién removida. y ella estaba muerta. Cómo sufrió doña Concepción al verla. aunque los hombres dijeran lo contrario. Te vaya dar de cenar. Tampoco lo vimos Hilario y yo cuando encontramos a Eulalia en la vía del tren. Todavía muchos días después de que sucedió esto. sin acabar de comprender lo que había sucedido.. La madre quería acercarse a la muerta. La única que lo vio fue Eulalia. en todo el pueblo. Ella e Hilario se abrazaban y lloraban juntos... tristes. Todo eso me inquietaba y me quitó el sueño." Luego nos acostamos. Quién sabe si haya seguido él solo su camino. Nadie supo de dónde había salido o venido. Nadie lo vio llegar.NINGUNO LO VIO LLEGAR 363 Guiados por nosotros llegamos hasta el sitio donde estaba Eulalia. debes tener mucha hambre. Por allí no estaba. el señor cura dijo unas oraciones y luego todos nos hincamos e hicimos la señal de la cruz. Pensaba en todas esas cosas tan raras que habían ocurrido ese día en nuestro pueblo. Todos íbamos cansados. Cuando llegué a casa me encontré a mi madre que me esperaba levantada.

... y cuando hablan de Hilario o de doña Concepción. la que se fue con Luzbel. nada más dicen así: "Son lo y nunca quieren hablarle deudos de la Eulalia . ..." .364 -ALBERTO MONTERDE y aquí no se le puede preguntar nada a nadie porque cuando uno menciona eso que ya hace tiempo que sucedió. todos callan y se santiguan a uno de eso.

Intereses relacionados