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Cuencas hidrográficas Introducción General

Definición y Clasificación

Es una porción del territorio que es drenada por un único sistema de drenaje natural o espacio de territorio delimitado por la línea divisoria de aguas, conformando un sistema hídrico natural que conduce sus aguas a un río principal,

a un lago o al mar. Se reconoce universalmente a las cuencas hidrográficas como unidades biogeográficas comprendidas al interior de una divisoria de aguas y que se prestan a un manejo sistémico del ambiente abarcando todas sus componentes y sus interacciones con los factores sociales, culturales y económicos.

Clasificación General de Cuencas Hidrográficas.

Existen varias clasificaciones de cuencas geográficas, entre ellas la propuesta por

Grivellius:

a) Cuenca Principal Es aquella en que el cuerpo principal de agua desemboca directamente al océano.

b) Sub-Cuenca

Es aquella que tributa hacia otra cuenca. La de primer orden tributa hacia una cuenca principal, la de segundo hacia una sub-cuenca y así sucesivamente.

c) Microcuenca

Es una cuenca o sub-cuenca de tamaño reducido.

A todas las cuencas anteriores, sin importar su clasificación, se les denomina en

términos generales como “cuencas hidrográficas”. En el caso de las microcuencas, éstas toman su nombre en razón de su tamaño.

Clasificación

de

Cuencas

Hidrográficas

Internacionales

Se clasifican según su geometría en cinco grupos:

a) Longitudinales o fronterizas propiamente

El cuerpo de agua principal o eje de la cuenca es limítrofe entre dos o más países.

b) Transversales o transfronterizas

El cuerpo de agua principal o eje de la cuenca es transversal a la frontera, extendiéndose de un país a otro país.

c) Secundarias fronterizas.

El cuerpo de agua principal o eje de la cuenca se encuentra en su totalidad en un solo país, pero fuentes menores tributarias a dicho cuerpo se ubican en uno o más países vecinos.

d) Subterráneas.

Están constituídas por acuíferos o corrientes subterráneas que se extienden a lado y lado de la frontera entre dos o más países.

e) Mixtas.

Presentan características propias de dos o más de las clasificaciones anteriores.

Aspectos Físicos, Bióticos, Ecológicos, Sociales, Económicos, Legales e Institucionales de las Cuencas Hidrográficas.

Los aspectos físicos, bióticos, ecológicos, sociales, económicos, legales e institucionales propios de las cuencas hidrográficas no permiten su tratamiento por separado a menos que se advierta previamente sobre las limitaciones de éste. Lo anterior debido a que todos estos aspectos se encuentran íntimamente relacionados, interactuando unos sobre otros y desarrollando sinergias que a la larga determinan el estado general de la cuenca y el específico de sus componentes.

Con esto en mente, podemos referirnos a cada uno de los aspectos anteriores:

Aspectos Físicos.

Están comprendidos por la parte física del suelo, el agua, el aire, el clima y la infraestructura.

Suelo Se considera como aspecto físico y a la vez biótico (humus). En cuanto a lo físico, son de gran importancia su estabilidad, fertilidad, granulometría, composición química y nivel freático. Algunos de estos factores determinan si el suelo es propenso a la erosión en mayor o menor grado, otros inciden en su capacidad para sostener vegetación sana o cultivos, otros en su disposición para servir de apoyo a infraestructura, y finalmente otros en su potencial para explotación de minerales y aguas freáticas. Debe tomarse en cuenta que además del suelo, el subsuelo constituye también un aspecto importante de la estructura de una cuenca hidrográfica.

Agua. El agua dulce constituye insumo esencial para el sostenimiento de la vida continental e insular del planeta y se le considera prioritario cuando se trata de consumo humano. El ciclo hidrológico natural se observa en detalle en las

cuencas hidrográficas. La regulación natural del caudal del agua en una cuenca hidrográfica depende estrechamente de la cobertura vegetal, el carácter de ésta, la porosidad del suelo y las técnicas de aprovechamiento agropecuario y uso del suelo en general.

Aire. Es un agregado de gases, en su mayoría esenciales para la vida. Estos gases son fundamentales para la respiración y fotosíntesis de la biota y para la fertilización del suelo. Es entonces el aire, al igual que el agua y el suelo, un indicador del estado de una cuenca y un componente básico de ésta.

Clima. El clima está estrechamente ligado al funcionamiento de una cuenca hidrográfica. Los pisos térmicos determinan el carácter de la vegetación tanto en su estado natural como en cultivos. Las alteraciones significativas del clima, como los ciclones y tornados, las lluvias torrenciales, las intensas sequías y los cambios de temperatura y humedad afectan en distinta medida la estabilidad y productividad de las cuencas hidrográficas. La dirección de los vientos es también importante en la planificación de usos de una cuenca hidrográfica.

Infraestructura. Las acciones antrópicas en busca del mejoramiento de las condiciones de vida se convierten en componentes fundamentales de las cuencas hidrográficas habitadas por seres humanos. Vías, puentes, edificaciones, canales, caminos, torres de energía, represas, acueductos, alcantarillados y otras estructuras son elementos que se incorporan al paisaje y juegan un papel, positivo o negativo, en el funcionamiento de las cuencas. No pensemos entonces en las cuencas hidrográficas únicamente como medios naturales (aunque muchas sí lo son), sino también como medios intervenidos por la población humana, con todas las implicaciones que esto conlleva.

Aspectos Bióticos

Estos comprenden la parte biológica del suelo, la vegetación, los cultivos, la fauna silvestre y doméstica, la microflora y microfauna tanto acuáticas como terrestres y la población humana propiamente tal. Todos estos elementos bióticos interactúan unos sobre otros, algunas veces armónicamente, otras incentivando el deterioro de las cuencas hidrográficas.

Aspectos Ecológicos. Lo ecológico va mucho más allá de lo biótico, estableciendo un conjunto de relaciones inseparables entre los seres vivos y su medio ambiente. Lo físico pasa entonces a ser tan importante como lo biótico, pues está íntimamente ligado a este aspecto y viceversa. La salud de los ecosistemas es un indicador apropiado del estado de las cuencas hidrográficas, pues mientras ésta se mantenga en buen

nivel se colige que no habrá problemas con los suelos, las aguas, los bosques y la productividad de la cuenca.

Aspectos Sociales.

El impacto de las comunidades humanas asentadas en las cuencas hidrográficas es de fundamental importancia, pudiendo contribuir a un adecuado manejo de las cuencas o a su destrucción parcial o total. Aspectos como la educación, la salud, la vivienda, las comunicaciones, la recreación, las costumbres, el trabajo comunitario y demás servicios y acciones relacionados con la población humana inciden en el estado y manejo de la cuenca hidrográfica donde dicha población reside.

Aspectos Económicos.

Son críticos para el manejo de una cuenca hidrográfica. El nivel de ingresos, de empleo y en general de trabajo remunerado en la cuenca inciden necesariamente en el mantenimiento de la misma. De otro lado, los insumos económicos y financieros de origen oficial o privado que permitan definir planes de manejo que puedan ser desarrollados con éxito son componentes de gran importancia en las cuencas hidrográficas. El crédito subsidiado por la banca internacional o multilateral o por organismos gubernamentales juega también un papel fundamental.

Aspectos Legales.

Los aspectos legales, que incluyen desde convenios multilaterales y bilaterales hasta disposiciones constitucionales, leyes, ordenanzas, acuerdos, decretos y resoluciones inciden de manera profunda en las cuencas donde éstos se aplican y aún en mayor grado en las cuencas internacionales o fronterizas.

Aspectos Institucionales.

La organización institucional y la presencia de instituciones públicas y privadas son aspectos muy críticos para el manejo de cuencas hidrográficas. La eficiencia administrativa y el buen gobierno, y sus contrapartes, el desgreño administrativo y la corrupción, son factores que pueden determinar, de una parte, el éxito de un plan de manejo, o de la otra, su fracaso. En el caso de cuencas internacionales, la coordinación interinstitucional mediante mecanismos multilaterales o bilaterales se hace indispensable.

Problemáticas

Deterioro de las Cuencas Hidrográficas.

La inexistencia de planes de manejo o su inadecuada aplicación por falta de interés o de recursos, han determinado que gran parte de las cuencas hidrográficas del mundo en desarrollo acusen marcado deterioro. Los lunares más protuberantes en estas cuencas se describen a continuación.

Alteración de la Relación Suelo-Bosque-Agua.

De acuerdo con Tobón (2009, 2011), uno de los grandes problemas actuales no radica esencialmente en los efectos producidos por el del cambio climático, sino por el deterioro d elos recursos naturales: Agua, suelo y bosques. El suelo, el bosque y el agua se apoyan mutuamente en las cuencas hidrográficas. El desequilibrio entre estas tres componentes ha conducido a un notable deterioro físico y biológico de las cuencas. Generalmente los problemas empiezan con el aprovechamiento irracional del bosque protector; su destrucción y sustitución por praderas y otros cultivos, sin medidas de protección, traen erosión y la pérdida del poder de almacenamiento natural del agua, que comparten el bosque y el suelo en conjunto.

Al darse estas circunstancias, en época de lluvias el agua golpea directamente el suelo y corre con fuerza por las pendientes, produciendo grandes crecientes y arrastre de sedimentos hacia cuerpos de agua dulce y el mar, dando como resultado pérdida irreparable del suelo, deslizamientos, contaminación de los cursos de agua por sólidos suspendidos y pérdida de vidas humanas, cultivos e infraestructura.

De otro lado, en época de sequía el agua desaparece en gran parte de los arroyos, quebradas, ríos y humedales y se reduce sustancialmente en los demás, afectando negativamente a todos los usuarios y también a los ecosistemas.

Además, las anteriores condiciones son agravadas por el sobrepastoreo y la consecuente compactación del suelo, que lo hace inútil para usos agropecuarios que no contemplen medidas de recuperación.

Para complicar las cosas, otras actividades desarrolladas sin control adecuado en las cuencas, como la urbanización, industrialización y minería, hacen más crítico el deterioro existente, contribuyendo a la erosión, la destrucción de la biodiversidad y la contaminación de aguas, aire y suelo.

Deterioro Socio-Económico de las Cuencas Hidrográficas

Las anteriores condiciones hacen crítica la subsistencia de seres humanos en las cuencas hidrográficas, sumiendo en la miseria a la población que vive de su

productividad. Las actividades productivas que se suponía traerían riqueza a la comunidad, se vuelven cada vez más difíciles de desarrollar, generándose problemas de insalubridad y violencia y de migración hacia los grandes centros urbanos.

Alternativas de Solución

Recuperación y Protección de Cuencas Hidrográficas

De las secciones anteriores se desprende que es necesario recuperar las cuencas hidrográficas degradadas y proteger las que todavía están bien conservadas y las que empiezan a acusar algún deterioro. Para ello, es importante tomar en cuenta el concepto moderno de bienes y servicios ambientales.

Bienes y Servicios Ambientales de las Cuencas Hidrográficas

La idea tradicional sobre el aprovechamiento de cuencas hidrográficas era de explotación, concepto que hoy ha sido revaluado y cambiado por el uso racional de los bienes y servicios ambientales de las cuencas, dentro del enfoque del desarrollo sostenible.

Entre los bienes y servicios ambientales de las cuencas hidrográficas podemos identificar los siguientes:

A) Bienes:

El suelo y subsuelo El agua La biodiversidad Los bosques naturales y plantados y demás vegetación La fauna silvestre La microflora y microfauna acuáticas y terrestres Los ecosistemas

B)

Servicios:

 

 

Protección del suelo por los bosques y la vegetación.

 

Almacenamiento natural de agua en el suelo.

Regulación de caudales.

Oferta ambiental sostenible del bosque (madera, frutos, látex, cortezas, ramas, flores, hojas, semillas).

Oferta ambiental sostenible de fauna (pesca y otros aprovechamientos faunísticos sostenibles).

Oferta ambiental sostenible de suelos para uso agropecuario y otros usos.

Mantenimiento de calidad de agua en cuanto a nivel de oxígeno, sólidos suspendidos, sólidos disueltos y pH.

Oferta ambiental sostenible de agua para todos los usos.

Protección de la biodiversidad.

Albergue y sustento de fauna silvestre.

Albergue y sustento de microflora y microfauna.

Mantenimiento del funcionamiento natural de los ecosistemas.

Mantenimiento de la calidad del aire a través de la absorción de dióxido de carbono (CO2) y la emisión de oxígeno (O2) por los bosques y demás vegetación. Mantenimiento de microclimas (temperatura, evapotranspiración, humedad, pluviosidad, cortinas de viento).

Sustento de la agricultura y ganadería y demás actividades humanas.

Oferta ambiental sostenible de material y entorno para la investigación y el estudio de los ecosistemas y demás características de las cuencas.

Hábitat para seres humanos.

Generación de recursos económicos vía el Protocolo de Kyoto y su mecanismo de desarrollo limpio (MDL) que contempla la emisión de títulos valor, negociables en el mercado, según la capacidad del bosque para servir como sumidero de gases de invernadero.

Procesos de Ordenamiento para la Recuperación y Protección de los Bienes y Servicios Ambientales de las Cuencas Hidrográficas.

La recuperación y protección de los bienes y servicios ambientales de las cuencas hidrográficas requieren de procesos de ordenamiento de sólidas bases científicas y técnicas que incluyan además la participación comunitaria y el montaje de estructuras institucionales y legales si éstas no existieren o no fueren adecuadas en la zona en consideración.

En el caso colombiano, este aspecto se encuentra regulado por el Decreto 1729 de 2002, que señala las etapas del proceso de planificación y da indicaciones explícitas sobre lo que las autoridades a cargo de la ordenación deben hacer. Tomando en cuenta este decreto ya citado, los talleres de expertos convocados para la elaboración de la “Guía Técnico-Científica para Ordenación de Cuencas Hidrográficas” preparada por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), determinaron, como se especifica en la citada guía, que la ordenación debe incluir las siguientes fases:

a) Aprestamiento

Es la etapa preparatoria, que busca construir los cimientos del Plan de Ordenación, abarcando aspectos tales como el estudio de la intencionalidad y estado de funcionamiento básico, la identificación de actores y grupos de usuarios, el establecimiento de la mesa de concertación y del Consejo de Cuenca, el análisis institucional, la promulgación de estatutos y definición de objetivos con enfoque local, la definición del marco lógico como herramienta de gestión, la capacitación de actores, la elaboración de términos de referencia y presupuesto para el diagnóstico y el diseño de indicadores de logros y desempeño.

El Consejo de Cuenca debe estar conformado por representaciones sectoriales equitativas de las comunidades asentadas en la cuenca, incluyendo indígenas y afroamericanos cuando esto fuere aplicable, campesinos, terratenientes, residentes de las ciudades y pueblos, industriales, comerciantes y otros exponentes de las citadas comunidades, así como representantes de las entidades oficiales del nivel nacional, regional y local, organizaciones no gubernamentales (ONG) y autoridades políticas que tengan jurisdicción en la cuenca. La coordinación puede estar a cargo de la entidad rectora de la cuenca, como es el caso de las Corporaciones Autónomas Regionales, pero también puede ser colegiada o puede ser escogida mediante acuerdo entre los miembros.

b) Caracterización bio-física - Prospectiva

Contempla el diseño, con base en los resultados del diagnóstico, de los escenarios técnico-económicos futuros para el uso coordinado y sostenible de las componentes del sistema presentes en la cuenca (suelo, agua, flora, fauna, etc.). Tendrá en cuenta los escenarios factibles de inversión pública mínima y máxima, los condicionantes políticos, técnicos, económicos y sociales y la clasificación de los escenarios según los parámetros financieros y reglamentarios.

c) Diagnóstico.

Este proceso incluye la identificación de los indicadores, la determinación del estado de los recursos, la identificación de la problemática y sus causas, el establecimiento de la estructura socioeconómica, la determinación de conflictos de uso, la identificación de interrelaciones ecológicas, la evaluación de experiencias, el análisis integrado desde la cuenca principal a la microcuenca y la verificación de la pertinencia de la información.

d) Formulación del Plan de Ordenación y Manejo

Abarca la proposición de hipótesis, la fijación de objetivos, el establecimiento de la estructura y organización para la ejecución, la adopción de mecanismos de evaluación y la elaboración del presupuesto para la ejecución, seguimiento y evaluación. Es la concreción del cambio intencionado con base en el diagnóstico.

e) Ejecución

Incluye, entre otras cosas, la elaboración del Plan Operativo, el fortalecimiento de las redes de estaciones ambientales, el montaje del sistema de información, la formación de promotores ambientales, la conformación de la estructura administrativa y financiera, la creación de la organización de usuarios, la concertación con la comunidad y el desarrollo de los proyectos y cumplimiento de metas.

f) Seguimiento y Evaluación

Comprende el establecimiento de los mecanismos e instrumentos de seguimiento y evaluación, incluyendo los indicadores ambientales y de gestión que permitan evaluar el cumplimiento del plan. Abarca lo siguiente:

a) Definición y puesta en marcha de la estructura administrativa de seguimiento.

b) Producción de datos y diseño de indicadores para el seguimiento de las componentes de la cuenca (recurso hídrico, ecosistemas, biodiversidad).

c) Confrontación con los objetivos y verificación de hipótesis.

d) Aplicación de ajustes a la formulación y marco lógico según informes anuales.

Aspectos Financieros

La prospección, elaboración, ejecución, seguimiento, evaluación y administración de planes de manejo de cuencas hidrográficas fronterizas envuelven costos e inversiones que varían en magnitud según el tamaño de la cuenca, su grado de deterioro y el alcance de las acciones contempladas. En general, es necesario recurrir, en adición a recursos nacionales, a la cooperación internacional y a préstamos o aportes de la banca multilateral para desarrollar un plan de esta naturaleza.

Los recursos nacionales, aunque generalmente escasos, son la primera opción para atender el desarrollo del plan de manejo de cuencas hidrográficas internacionales, en especial si se trata de microcuencas o de cuencas suficientemente pequeñas que no requieran muy altas inversiones.

De otro lado, la cooperación internacional con recursos no reembolsables o subsidiados puede obtenerse de gobiernos amigos o de entidades del Sistema de Naciones Unidas (PNUMA, PNUD, etc.) y otras entidades internacionales que estén en capacidad de proveer fondos. En general, éstos se aplican a fases de estudio y piloto.

La elaboración de planes de manejo más grandes y la financiación de su ejecución necesitan de fondos provenientes de la banca multilateral e incluso de la banca

comercial. En la banca multilateral la más expedita fuente de recursos para estos planes es el GEF (Fondo para el Medio Ambiente Mundial, por su sigla en inglés), ventanilla del Banco Mundial que financia este tipo de planes con fondos tanto reembolsables como no reembolsables. Actualmente se desarrolla, con fondos de esta institución, el Plan de Manejo de la Cuenca Fronteriza del Río San Juan en el límite entre Costa Rica y Nicaragua.

Finalmente, una nueva fuente de recursos que debe tomarse en cuenta es el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) del Protocolo de Kyoto, que recientemente entró en vigor. Mediante este mecanismo se pueden obtener recursos económicos a través de la comercialización de títulos valor que se expiden en reconocimiento a la capacidad del bosque para servir de sumidero de dióxido de carbono, principal gas causante del efecto invernadero.

Adaptación de Metodologías Nacionales al Manejo de Cuencas Hidrográficas Fronterizas.

Complejidad de las Cuencas Hidrográficas Internacionales

La complejidad política, administrativa y legal de las cuencas hidrográficas fronterizas hace que la metodología expuesta anteriormente no sea aplicable a menos que sean superados estos obstáculos y se haga adaptaciones al modelo de manejo.

El grado de dificultad para la adopción de planes de manejo para cuencas hidrográficas fronterizas es diferente dependiendo de la clasificación física de la cuenca (Numeral 2.2). Efectivamente, las cuencas longitudinales o fronterizas propiamente tales tienen mejores perspectivas de acuerdo entre países para acometer estos planes que las transversales, subterráneas, secundarias y mixtas.

Lo anterior se debe a que en el primer caso los países tienen mayor conciencia de la presencia de la cuenca en su frontera por extenderse esta última a lado y lado de un cuerpo de agua limítrofe. En cuanto a las cuencas transversales o transfronterizas, la frontera en ellas es por lo general corta, y se interpreta, aunque erróneamente, que se trata de dos cuencas, 1. Aguas arriba de la frontera y 2. Aguas abajo de ésta. En lo que respecta a las cuencas secundarias fronterizas, éstas se encuentran casi en su totalidad en un solo país y por ello no despiertan mucho interés bilateral.

Un problema aparte lo constituyen las cuencas subterráneas y mixtas, cuya complejidad puede ser tal que se hace mucho más difícil lograr acuerdos entre los países para su manejo.

Estas dificultades para el manejo de cuencas hidrográficas internacionales hacen que las mismas acusen por lo general mucho más deterioro que las cuencas

internas. Todos los problemas citados en el numeral 4 de este trabajo se observan de manera más aguda en este tipo de cuencas. A continuación proponemos un esquema para el manejo de estas cuencas.

Literatura citada

Dourojeanni, A. y Jouravlev, A. 1999. Gestión de Cuencas y Ríos Vinculados con Centros Urbanos”, División de Recursos Naturales e Infraestructura, CEPAL.

Dourojeanni, A. et Al. 2002. Gestión del Agua a Nivel de Cuencas”, CEPAL, Ed. Naciones Unidas, Santiago de Chile.

García Durán, Germán. 1982. Manejo Integral de Cuencas Hidrográficas Internacionales”, Conferencia ante la Sociedad Colombiana de Ecología, 1982.

García Durán, Germán. 2004. Guías para el Manejo Integral de Cuencas idrográficas Fronterizas”. CEERI, Universidad Metropolitana, Caracas, Venezuela.

INGETEC. 2002. Modelo Conceptual de Gestión para el Manejo Integral del Agua”, Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial.

Instituto Colombiano de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), “Guía Técnico-Científica para Ordenación de Cuencas Hidrográficas”, 2004.

Ley 388 de 1997. Ministerio de Desarrollo Económico. Viceministerio de Vivienda, Desarrollo Urbano y Agua Potable. Bogotá, 1997.

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Report of the United Nations Conference on the Human Environment. 1972. Stockholm, 5-16 June 1972, United Nations.

Report of the United Nations Conference on Environment and Development. 1992. Rio de Janeiro, 3-14 June 1992, United Nations.

Tobón, C. 2009. Ecohidrología de los Páramos Andinos. PARAMUNDI, 2do Congreso Mundial de Páramos. Junio, 2009. Loja, Ecuador.

(http://youtu.be/L77gkLQx96M).

Tobón, C. 2011. Páramos: Paraísos de niebla y agua. Matices, Universidad Nacional de Colombia, Numero 28.