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Juan Jiménez Co'ona

Dotación sanitaria
del vehículo
Avalado por:
&xiedBd [sptlTOO de
McdicÍlm oc lJr¿;ea:::il\S
J r.me!'8elrias
Socie<lad Española de Medicina
00 Catástrofes (SEMECA)

Dotación sanitaria
del vehículo
COORDINADOR
Juan Ji ménez Corona
© Copyright 20 IO. Miguel Ruiz Madruga. Fernando Ayuso Baptisla
ce Copyright 20 IO. Alfonso PiCilbea Zubia. José Ortega Oliva
© Copyright 2010. Arán r:diciones. SL
-
Caste1l6. 128. lº - 28006 Madrid
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ISBN obra complela: 978·84·96881-77-8
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TÉCNICO EN EMERGENCIAS
SANITARIAS
DIRECCiÓN
Miguel Ruiz Madruga
TES EPES 061. Córdoba. Vicepresidenle 4
0
de fa Sociedad [spa/lola de Medicilla
de Urgencias y emergencias (SEMES). Experto tCClro16gico del Minisferio de Edrl-
caciÓII ell la elaboración de las cualificacirJlIcs de la mil/a de $allÍdlld y ell la del ¡(-
fulo de Transporte Sanitario y atención a Múltiples VfclimllS.
Fernando Ayuso Baptista
Médico fPES 061. Córdoba. Doctor e1l Medicina. Secretarfa Científica y de Cali-
dad de 5EMES-Alldafllcía. Experto tCC1lológico del Ministerio de Educación ell la
elaboración de fas eualificacio/ll.'S de la rama de Sanidad y en la dellífulo de TrallS-
porte Sal/itario y atel/ción a Múltiples Víctimas.
COMITÉ EDITORIAL
Carlos Álvarcz Leiva
Direclor de SAMU. Médico Especialista en CHidados /nf¡msivos. Presiden!!! de la
Sociedad ES¡Jf1Iio/a de Medicilla de Catástrofes (SEMECJ\).
Ervigio Corral Torres
SlIbllirector Gel/cral del SAMUR-Madrid. Secrelar(a de Servicios Emcrgencias de
SEMES.
T~ C N I C O EN EMERGENCIAS
SANITARIAS
Máximo González Jurado
Presidente del COllsejo Cenernl de Colegios Oficiales de Diplolllados ell Enferlllería
de Espa¡ia.
Pedro Martínez Tenorio
Director gerente del SUMMA-112.
María Teresa Ogallar Aguirre
Ex jefa de Área de Diseno de Cunlificaciones dcllnstituto Nacional de las ClIalifi-
caciones (JNCUAL). jefa del Depar/mllellto Familia Profesional de Sanidad!l Cate-
drática de Educación Secundaria.
José Ortega Oliva
TES EPES 061. Sevilla. Vicepresidmle de SEMES-Andaluda.
Alfonso Picabea Zubía
Técnico ell Emergencias Sanitarias (TES). Vicepresidente de SEMES-Euskadi.
COMITÉ DE CONSULTORES
María Cegarra Carda
Directora Cerellte del Servicio de Urxellcias S(lIIi/arias-061. Galicia.
Pilar Fernández Fernández
Diree/ora de la ESClIela de Ciencias de la Sa/lld.
Emilio García Criado
Responsable del Grupo de l1rgellcias de SEMERCEN.
Luís García-Castrillo Riesgo
Secretaría Cielltljica de SEMES. fefe del Servicio de Urgencias del Hospital Regio-
nal Universitario Marqués de Valdecillas. San/allder.
Francisco Hermoso Gadeo
Vicesecretario Ceneral de SEMES. Director Médico de ElllerSCHcias Cilldad Real.
T ECN.CO lEN E... lEnCIENC.AS
SANITAn.AS
Luis Jiménez Murillo
Presid/!1lte de SEMES. Jefe de Urgencias del Hospital Rrgiollal Uniwrsitario Rei-
lIa Sofia l/e eón/olm.
Jesús Juárez Torralba
PresideJlte AME112.
Osear Miró i Andreu
Director de la Revista Emergencias.
Manuel Moya Mir
PresidcHle de SEMIS-Madrid. fefe de Urgencias del l 'ospita/ Puerta de Hierro de
Madrid.
Martín Tejedor Fernández
Vicepresidente 2
a
de SEMES. Director del Oto. de Calidad del Hospital Rl'giolla/
Universitario Reina Sofia.
Tomás Toranzo Cepeda
Vicepresidente 1" de SEMES.
T Ili:CNICO EN EMIiROENCIAS
SANITARIAS
PRÓLOGO TES
No hace mucho tiempo, llegaban los pacientes a la puerta de Urgencias
Hospitalarias a manos de voluntarios abnegados y no suficientemente valo-
rados, sin recibir atención médica cspecializ.."lda. No podíamos haber imagi-
nado entonces lo que no muchos años después estaba a punto de ocurrir.
Las situ<1ciones de emergencia debutan en la mayoría de CaSOs de manera
brusca, con mayor mortalidad y posibilidad de complicaciones en momentos
in.iciales, previos al hospital. La mortalidad, consecuencia directa del síndro-
me coronario agudo o t.rauma grave, es del 50-60% en esos momentos inicia-
les, y coincide con la etapa en que el paciente aún no ha llegado al Hospital.
La respuesta adecuada a estas situaciones es un equipo de emergencias,
integrado por un médico de emergencias, un profesional de enfermería y al
menos un técnico en emergencias sanitarias (TES), pero hemos de reconocer
que el técnico será en ocasiones la primera respuesta del sistema, en situacio-
nes cn que los equipos avanz<1dos se encuentren saturados o en áreas donde
los núcleos de población se cncuentran muy dispersos.
Debemos reconocer esa realidad y reforzar ese elemento propio del sis-
tema, profesionalizándolo, cualificándolo, formándolo sólidamente, como
un profesional que sea capaz de realizar un manejo inidal del paciente en
situaciones de riesgo vital, aplicándole medidas básicas de soporte, e in-
formando en todo momento al Centro Coordinador de Emergencias Sani-
tarias, para que envíe un recurso de rango superior o para que se alerte el
hospital.
T II:CN'CO EN EMERGENClAS
SANITAR....S
La Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES),
como sociedad científica, desarrolló las competencias del TES en 1998 cuando
desarrolló el Cuerpo Doctrinal del TES a través del erES.
La primera piedra se puso cuando el 20 de febrero del 2004, tras arduas
reuniones en el Instituto Nacional de Cualificaciones (INCUAL), el Consejo
de Ministros aprobó la cualificación Profesional del Transporte Sanitario.
Este hecho supuso el reconocimiento por parte de la administración educati-
va y sanitaria del TES como profesional sanitario del campo prehospitalario.
La aprobación de la Cualificación dotó de cuerpo jurídico a vuestra labor, al
definir las competencias y realizaciones profesionales y, al estar vinculado a
la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, al obliga.r a las Comuni-
dades Autónomas a su aplicación.
Los directores de esta colección de manuales tuvimos la oportunidad de
poder participar en las diferentes etapas del desarrollo profesional del TES,
desde la elaboración de la cualificación profesional, la consecución del título
y el certificado de profeslonalidad. Esta gratísima experiencia nos ha posibili-
tado haber podido conocer a una persona clave en este camino, María TereS<1
Ogallar Aguirre (ex Jefa de Área de Diseño de Cualificaciones del INCUAL),
sin cuya actitud, siempre positiva hacia el nuevo perfil profesional que se es-
taba gestando, no hubiese sido posible el objetivo final.
Situaciones trágicas como los atentados de Madrid del 11 de marzo del
2004, hicieron entender a algunas personas que un TES puede apoyar la ges-
tión de una situación de crisis, puede ser clave en el despliegue sanitario, así
como en el triage inicial, la scctorización, atención inicial, etc.
El TES además de estar entrenado para realizilr una valoración de un pa-
ciente, detectando la presencia de signos de gravedfld, ha de estar capacitado
para resistir la presión psicológica extrema }' responder adecuadamente ante
situaciones dramáticas. Un TES debe ser emocionalmente estable, tener des-
treza, agilidad, coordinación física y ser capaz, ¡¡demás, de levantar y mover
cargas pe5<1das.
Con esta colección de manuales, que abordan todas y cada un<l de las Unida-
des Formativas que componen el título de Técnico en Emergencias Sanitarias,
hemos pretendido hacer un material didáctico de calidad, contando con autores
expertos, con marcada experiencia asistencial y docente, que conocen a la per-
fección el papel del TES en nuestro sistema de emergencias. Hemos pretendido
con ello que la obra sea referente para el futuro TES, contando con un grupoedi-
torial de primer nivel y Wl grupo de consultores y asesores que lideran el ámbi-
to de la.<; Urgencias y Emergencias en nuestro país.
No podemos ir contracorriente, cuando el caudal discurre por un callce
que se atiene a todos los principios de la lógica y del <;entido común. Ninguno
T ECNICO.N E"'tiRGIENCIAS
SANITAR'''S
de los padres del Modelo Espaílol de Emergencias, aquellos sabios en los que
todos nos miramos y de los que todos aprendimos, se opone a la evolución del
sistema, sería contranatura.
Actualmente es incuestionable que nuestros sistemas de emergencias de-
ban contar con recursos de distinto nivel asistencial que optimicen, desde la
complementariedad de la respuesta, la nctuación ante una urgenci<1 o emer-
gencia sanitaria.
La multitud de profesionales dedicados al transporte sanitario que no po-
seen una profesión regulada, la formación tan heterogénea y la escasa estabi-
lidad laboral de este colectivo ha sido la realidad con la que hemos convivido
desde hace décadas. Este escenario es inasumible por un sistema integral de
emergencias. que se enfrenta cada vez más a hechos extremos que 10 ponen a
prueba, como las situaciones de emergencias colectivas y grandes catástrofes.
El futuro TES es un profesional que surge como una necesidad social,
marcada por el propio sistema, como una profesión perfectamente definida
en cuanto a competencias y como punto final de un largo recorrido en el que
han participado multitud de voluntades e ilusiones de profesionales en sus
diferentes fases.
Tenéis ante vosotros una gran responsabilidad: debéis responder a las ex-
pectativas que se están marcando.
La semilla está plantada, vosotros debéis hacerla germinar y todos quere-
mos verla crecer.
Decía O. 5.1ntiago Felipe Ramón y Cajal (Premio Nobel de Medicina 1906)
que ..Si un loco se obstinara mucho tiempo en lanzar piedras a la luna. no alcan-
7..aría (naturalmente) su objetivo, pero ac.,baría siendo un buen hondero. En
consecuencia, para lograr lo posible conviene a veces apuntar a lo .
..Todo tiene'su momento y cada cosa su tiempo bajo ciclo». Eclesiastés.
A nuestras companeras de viaje: Mari Paz y Rafaela María, a su paciencia,
por los momentos que les hemos robado.
Miguel nlliz Madruga y Femando Ayuso Baplisla
Directores del Proyecto Emerge
T I!i:C"'ICO E EMERGENCI ..S
S rT..R'AS
íNDICE GENERAL TES
1. Mantenimiento mecánico preventivo del vehículo
Alfonso Picarea Zubía
José Ortega Oliva
2. Logística sanitaria en emergencias
Carlos Álvarez Lciva
3. Dotación sanitaria del vehículo
Juan Jiménez Corona
4. Atención sanitaria inicial en situaciones de emergencia
Salvador Espinosa r ~ a m í r c z
5. Atención sanitaria especial en situaciones de emergencia
Ana Caravaca Caballero
6. Evacuación y traslado de paciente
Ramón de Elías Hernández
Ervigio Corral Torres
Tl!;CNICO EN EMERGENCIAS
SANITARIAS
7. Apoyo psicológico en situaciones de emergencia
Francisco José Gómez Mascaraque Pérez
Ervigio Corral Torres
8. Teleemergencias
Antonio Tglesias Vázquez
9. Planes de emergencias y dispositivos de riesgos previsibles
Miguel Ruiz Madruga
10. Anatomofisiología y patología básicas
Feo. Javier Fonseca del Pozo
11. Formación en Centros de trabajo
María Teresa Ogallar Aguirre
12. Protocolos de actuación del técnico en emergencias sanitarias
Fernando Ayuso Baptista
PRÓLOGO
Parece que fue ayer cuando empezamos a "movernos" por el mundo de
las emergencias, pero han pasado ya casi veinte años. ¿Recuerdas Miguel?
¡Qué tiempos!
La dotación humana de los vehículos de emergencias estaba clara 0, al
menos, eso parecía: un médico, un enfermero y el conductor. Siempre decías
que tu labor iba más allá de la conducción, que también ayudabas en la asis-
tencia sanitaria.
En los contratos no estaba claro qué poner para ajustarlo a vuestra cualifi-
cación: conductor, celador, camillero, etc. Después se les ocurrió conductor-
celador de vehículos de emergencias. Auxiliar Asistencial Básico. Ninguna
de ellas se ajustaba a tu perfil.
Gracias a tu empeño, al de Miguel Ruiz Madruga, ya tu perseverancia, 10
que parecía hace algunos años un sueño, un delirio pua otros, hoyes una
realidad. Ya sois Técnicos en Emergencias Sanitarias (TES), tenéis delimita-
das vuestras fundones y una cualificación profesional. No te puedes imagi-
nar lo feliz que me siento.
Con estas palabras quiero rendir un pequeño homenaje a Miguel y a todos
los TES con los que tengo el honor de t.rabajar. Gracias a vuestro empeño,
buen hacer y preparación, trabajar en las emergencias es mucho más fácil.
En este volumen, el TES podrá encontrar información detallada sobre los
vehículos que serán su herramienta de trabajo. Qué particularidades deben
tener para que se puedan llamar ambulancias, y qué material deben llevar,
dependiendo de la actividad sanitaria que realicen. El material se menciona
de forma escueta, ya que este se describe de forma detallada en otros volúme-
nes de esta colección.
Otra labor importante de la que el técnico es partícipe, es la organización
y gestión de los almacenes sanitarios. La colaboración en el control y gestión
de almacenes, está recogida en las funciones del TES, además de que, son
cada vez más empresas las que tienen como responsables de la gestión de sus
almacenes a un técnico. Por eso, en este volumen dedicamos gran parte de su
contenido a abordar el tema.
También podrá encontrar información sobre la limpieza y desinfección
del material sanitario, gestión de los residuos generados en la ambulancia, así
como normas básicas en materia de prevención de riesgos, incluidos los rela-
cionados con la conducción.
Los últimos capítulos aportan información sobre la documentación legal
que debe llevar el vehículo, y de la utilizada en la asistencia sanitaria.
Por último, "La calidad en el transporte sanitario" trata de iniciar al t é c n i ~
co en los conceptos de calidad y gestión de calidad, como una forma de mejo-
ra en su quehacer diario.
Espero que les sea de utilidad.
Juan Jiménez Corona
íNDICE DE AUTORES
COORDINADOR
Juan Jiménez Corona
Enfermero de Emergencias de la Empresa pública de Emergencias SarIÍtarias-061.
Córdoba.
AUTORES
Roberto Ariza Wachler
Técnico en prevención de riesgos laborales. Enfermero de Emergencias de la Em-
presa pública de Emergencias Sanitarias-061. Granada.
Coral Chacón Manzano
Médico de Emergencias de la empresa pública de Emergencias Sanitarias-061.
Coordinadora asistellcial del servicio provincia!. Córdoba.
Carmen Chaparro Morán
Técnico en prevención de riesgos laborales. Enfermera de Emergencias de la em-
presa pública de Emergencias Sanitarias-061. Córdoba.
Antonio Garijo Pérez
Medico de Emergencias de la empresa pública de Emergencias Sanitarias-061.
Especialista en medici"a familiar y comunitaria. Córdoba.
Juan María Giraldo Ansío
Enfermero de Emergencias de la empresa pública de Emergencias Sanitarias-
061. Córdoba.
Pedro José Herrera Martínez
Técnico en Emergencias Sallitarias de la empresa pública de Emergellcias Sani-
/arias-061. Córdoba.
Juan Jiménez Corona
Enfermero de Emergencias de la empresa pública de Emergencias Sanifarias-
061. Córdoba.
Miguel Jiménez Corona
Licenciado en Medicina, especialista el! Otorrinolaringología. Médico de IIrgen-
cias extrahospitalarias. Hospital San Sebastiátl. Écija, Sevilfa.
Eva Maria López Aguilar
Diplolllada en enfermería de la Unidad de C"idados Intensivos Pediá/rica del
Hospital Reina Sofia. C6rdoba.
Antonia López Garrido
Enfermera de Emergencias de la empresa pública de Emergencias Sanitarias-
061. C6rdoba.
Victoria Maíz Gabino
Enfermera de Emergencias de la empresa pública de Emergencias S a n i t a r i a s ~
061. Córdoba.
Rafael Muñoz Arcos
TéClJico en prevención de riesgos laborales. Enfermero de Emergencias de la em-
presa pública de Emergellcias SaIJitarias-061. Córdoba.
·
INDICE
1. EL TRANSPORTE SANITARIO........................................................... 25
l. Introducción 26
2. Clasificación del transporte sanitario 26
2. EL TRANSPORTE SANITARIO TERRESTRE:
LAS AMBULANCIAS 33
1. Introducción 34
2. Tipos de ambulancias......................................................................... 34
3. Características técnico-sanitarias comunes
a todo tipo de ambulancias 35
4. Características específicas para cada tipo
de ambulandn 38
5. Ambulancias asistenciales para Soporte Vital Básico.................... 41
6. Ambulancias asistenciales para Soporte Vital Avanz.:,do............. 42
7. Ambulancias no asistenciales............................................................ 44
8. Recambios, accesorios y otros elementos obligatorios
en la dotación del vehículo................................................................ 48
9. Material para intervención en accidentes común a todos
los vehículos 50
10. Revisiones y reposición del materiaL........................................... SO
.
3. CLASIFICACION DE LOS MEDIOS MATERIALES
SANITARIOS. FUNCIONALIDAD DE LOS EQUIPOS•
.
PUESTA A PUNTO Y VERIFICACION............................................. 53
l. Introducción 54
2. Dotación y distribución de material en las ambulancias
de Soporte Vital Avanzado 56
3. Material sanitario para la asistencia a una catástrofe.................... 73
4. Funcionalidad de los equipos. Puesta a punto y verificación...... 75
.
4. SEGURIDAD VIAL: LOS RIESGOS DE LA CONDUCCION 79
1. Introducción 80
2. La conducción 80
3. Condiciones adversas en la conducción.......................................... 81
4. Conducción nocturna 86
S. Condiciones abnosféricas 88
5. CONTROL DE EXISTENCIAS DE LA DOTACiÓN
SANITARIA DEL VEHículO............................................................... 91
1. Introducción 92
2. Sistemas de almacenamiento
y conservación..................................................................................... 92
3. Tipos de almacenes............................................................................. 92
4. Ubicación de los almacenes............................................................... 94
5. Tamaño de los almacenes.................................................................. 95
6. Diseño de los almacenes %
7. Modelos de organización física
de los almacenes.................................................................................. 96
8. Flujo de mercancías 97
9. Información para la gestión............................................................... 98
10. Condiciones de un almacén sanitario;
almacén farmacéutico....................................................................... 99
11. Almacenamiento de materiales especiales.................................... 103
12. Control de caducidades 106
13. Gases medicinaJes............................................................................. 107
14. Elaboración de fichas de almacén e inventario 110
15. Aplicaciones informáticas de gestión
y control del almacén 115
16. Normas de seguridad e higiene, aplicadas
en almacenes de instituciones
y empresas sanitarias 117
6. LIMPIEZA, DESINFECCiÓN Y ESTERILIZACiÓN
DEL MATERIAL E INSTRUMENTAL SANITARIO.......................... 133
1. Introducción 134
2. Gasificación del material sanitario según su riesgo de infectar.. 135
3. Conceptos esenciales 135
4. Limpieza............................................................................................... 136
5. Desinfccción......................................................................................... 139
6. Esterilización 145
7. GESTiÓN DE LOS RESIDUOS GENERADOS
EN LA AMBULANCIA 153
1. Introducción 154
2. Clasificación de residuos generados en el proceso asistenciaL.. 154
3. Residuos sanitarios............................................................................. 154
4. Pautas a seguir para la prevención de riesgos biológicos............. 156
8. CUMPLlMENTACiÓN DE LA DOCUMENTACiÓN
SANITARIA Y ADMINiSTRATIVA.................................................... 161
1. Introducción 162
2. Documentación legal del vehículo 162
3. Documentos no clínicos..................................................................... 166
4. Documentación clÚlica 169
9. LA CALIDAD EN EL TRANSPORTE SANITARIO.......................... 173
1. Introducción 174
2. Definición de calidad 174
3. Gestión de la calidad 177
4. Legislación vigente aplicable a la garantía de la calidad 184
Anexo 1: glosario de términos 184
EL TRANSPORTE SANITARIO
j. M. Giralda Ansío, J Jiménez Corona
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Clasificación del transporte sanitario

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DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .,é
1. INTRODUCCiÓN
El transporte sanitario es aquel destinado al transporte de personas enfer-
mas, accidentados o por otra razón sanitaria, en vehículos especialmente
acondicionados al efecto (80E 241 de 1990).
El transporte de enfermos representa una tarea fundamental dentro de
cualquier sistema sanitario. Para ello son necesarias una dotación de medios
adecuados, profesionales cualificados y una adecuada coordinación.
2. CLASIFICACiÓN DEL TRANSPORTE SANITARIO
Podemos distinguir varios tipos de transporte sanitario:
- Según el carácter del transporte.
- Según el riesgo vital para el enfermo.
- Según el tipo de transporte.
2.1. Según el carácter del transporte
2.1. J. Tron5porle primario
Es el que se realiza desde el lugar donde se produce la demanda sanitaria
(domicilio, lugar de trabajo, etc.) hasta el hospital o algún centro sanitario. El
carácter de primario se 10 da el hecho de que el paciente toma por primera
vez contacto con los equipos sanitarios, y no por el medio de transporte que
se emplee o por la gravedad del accidente.
2. J.2. Tron5porle 5ecundario
Es aquel que se realiza entre dos centros sanitarios. Admite muchas
variantes y por Jo tanto los medios empleados también pueden cambiar
mucho.
2. J.3. Tron5porte terciario
- Es el que se lleva a cabo dentro del propio centro hospitalario. Por
ejemplo, desde una planta de medicina interna a la sala de ecografías.
-
26
•. el transporte sanitario
- Es el más habitual, se realiza miles de veces al día dentro de cada centro
sanitario.
- Existen en algunos centros sanitarios, equipos destinados únicamente a
la tarea de trasladar pacientes dentro de sus propias instalaciones.
Sobre todo, en los grandes hospitales.
- Transporte primario: traslado de un paciente desde el (ugar que
demanda la asistencia a un centro sanitario.
- Transporte secundario: traslado de un paciente entre dos centros
sanitarios.
- Transporte terciario: traslado dentro del mismo centro sanitario.
2.2. Según el riesgo vital para el enfermo
2.2. r. Transporte de emergencios
Los pacientes necesitan asistencia sanitaria inmediata, porque se
encuentran en situaciones de riesgo vital inminente.
Se pone en marcha en cuanto se detecta el problema, sin demora alguna
y con prioridad absoluta en el momento en que se da el aviso; el retraso
en el tratamiento o diagnóstico supone un riesgo vital para el paciente.
- El paciente debe recibir asistencia sanitaria en menOS de una hora.
\
. ~ ~
I \
Pacientes con riesgo vital inmediato por compromiso de las
funciones vitales (respiratoria, circulatoria, neurológica). ¡No se
puede demorar el traslado!
2.2.2. Transporte urgente
Se realiza con pacientes con patologías que puedan entrañar riesgo
vital o disfunción orgánica grave, pero en los que en principio no se
supone que de forma inmediata peligre su vida, o puedan sufrir secue-
las invalidantes.
DOTACIÓN SANITARIA DEl VEHlcULO ,
El traslado debe realizarse con prontitud, pero puede demorarse hasta
seis horas. Se realiza tras el establecimiento de una indicación diagnós-
tica o terapéutica precisa y una vez estabilizadas las funciones vitales
del enfermo.
Pacientes con probable riesgo vital pero cuya asistencia puede
demorarse hasta seis horas.
2.2.3. Transporte demorable
,
"J.
" ~ ' '
, \
- Se denomina así a todos aquellos que no precisan una activación inme-
diata de los sistemas de transporte.
- Lo utilizan pacientes con un proceso patológico, que no entr<lña riesgo
vital ni produce insuficiencia orgánica relevante.
El transporte demorable se divide en:
2.2.3.1. Trcnsporte no urgente
Es el que se realiza con pacientes en situación clinica estable. Por ejemplo, un
paciente que ha sido dado de alta. pero necesita ser trasladado a su domicilio.
2.2.3.2. Transporte programado
Es aquel que se realiza a centros sanitarios de una manera periódica:
hemodiálisis, rehabilitación, etc. No se precisa una actividad inmediata y
pueden programarse.
2.3. Según el tipo de transporte
Para transportar a un paciente se pueden utilizar medios terrestres, <léreos
o marítimos.
Si se trata de un transporte primario, se antepondrá la velocidad, con las
suficientes condiciones de cuidados sanitarios; si el traslado es secundario,
tendremos que asegurar que el medio elegido disponga de una infraestructu-
ra necesaria para mantener el nivel de cuidados.
-
-
.; el transporte sanitario
La elección de uno u otro medio de transporte se realiza según diferentes
factores como son: el lugar donde se encuentra el enfermo (p. ej. un lugar de
difícil acceso), la gravedad de su patología, la distancia hasta el lugar de des-
tino, los recursos disponibles, las condiciones meteorológicas...
Como norma general, las distancias menores de 150 km se suelen hacer
por medios terrestres, entre 150 y 300 km en helicóptero, y a partir de 300 km
en avión.
Aunque no siempre es así, a veces se realizan traslados entre largas dis-
tancias (más de 300 km) en ambulancia. Los medios como el barco o el ferro-
carril son menos frecuentes y se suelen reservar para situaciones especiales.
2.3. r. Terrestre
El transporte terrestre se realiza en vehículos especialmente acondiciona-
dos al efecto, denominados ambulancias.
2.3.2. Aéreo
Los medios aéreos que pueden emplearse son el helicóptero, el avión sani-
tario, o bien el avión de línea regular adaptado para alojar al enfermo.
2.3.2. l. Helicóptero sanitario
El transporte en helicóptero es más costoso que una ambulancia y nece-
sita unas óptimas condiciones climáticas y de visibilidad para su uso.
La dotación del personal
es el piloto, un mecánico,
un médico con experien-
cia en valoración, trata-
miento y transporte de
enfermos críticos y un
ATS/DUE con experien-
cia en cuidados y trans-
porte en enfermos críticos.
El equipamiento sanita-
rio es el mismo que el de
las ambulancias asisten-
ciales para soporte vital
avanzado.
-
-
29
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ;1·\._
2.3.2.2. Avión sanitario
- El avión es el medio de transporte de elección para largas distancias
debido a su gran autonomía, radio de acción y velocidad.
- Presenta corno inconvenientes fundamentales, la necesidad de aero-
puertos fijos y su elevado coste.
- La mayoría de los aviones están presurizados, es decir, mantienen una
presión en cabina adecuada independientemente de la altura de vuelo.
Con frecuencia se utilizan aviones de pequeña capacidad que, sin
embargo, permiten una asistencia adecuada a bordo.
- Cualquier avión, incluidos los de línea regular, al que se le instalen los
elementos modulares diagnósticos y terapéuticos, puede ser utilizado
para transporte asistido.
2.3.3. Marítimo
El transporte por mar se puede realizar en barco-hospital, o bien en
embarcación rápida en las ocasiones en las que el accidente ocurra en el
mar y no puedan emplearse los medios aéreos.
Son los menos habituales porque, por un lado, el número de accidentes
en el mar es mucho menor que en tierra firme y, por otro, en numerosas
ocasiones, aun ocurriendo el accidente en el mar, se emplean transpor-
tes aéreos para el traslado de estos enfermos.
- En el transporte marítimo con embarcación rápida, que sólo se emplea
para cubrir cortas distancias, hay que destacar la importancia de la f i j a ~
ción del paciente y material a la estructura de la embarcación para evi-
tar accidentes.
RESUMEN
CI05ificación del transporte sanitario:
Según el carácter del transporte:
• Transporte primario.
• Transporte secundario.
• Tronsperte terciario.
Continúo en lo págino siguiente
-
-30
'< ' el transporte sanitario
RESUMEN (Continuación)
Según el riesgo vital para el enfermo:
• Transporte de emergencias.
• Transporte urgente.
• Transporte demorable:
Transporte NO urgente,
- Transporte programado.
Según el tipo de transporte:
• Terrestre.
• Aéreo.
• Marítimo.
BIBLIOGRAFíA RECOMENDADA
1. Agustín Varas A. Protocolos de urgencias y emergencias más frecuentes en el adulto. Mála-
ga: Fundación EPES; 2000.
2. Arroyo Pla;:a G, S<inchez Enano MI. Sánchez Coello MD, Carda-Velasco Sánchez-Morago
S, Carda del Castillo Pérez de Madrid C, Fern<indez Roma P, Transporte asistido intrahos-
pitalario del enfermo crítico, Metas de enfermería 2005; 8(1), 70-3.
3. Orden de 3 de septiembre de 1998, por la que se desarrolla el Reglamento de la Ley de
ordenación de los tronsportes terrestres, aprobado por el Real Decreto 1211 / 1'J90, de 28 de
septiembre de 1990, en materio de transporte sanitario por carretera, Bolelfn Oficial del
Estado, n° 241 (8 de octubre de 1990).
4. Real Decreto 619/ 1998 en el cual se establecen con car<icter de norma ásica las caracterlsti-
cas técnicas, el equipamiento sanitario y la dotación de personal de los vehículos de trans-
porte sanitario por carretera. Boletín Oficial del Estado, n° 101 (Secc. 1. p. 14124 -7).
5. VV. AA. Fundamentos del transporte sanitario. Sevilla: Editorial MAD S.L; 2007.
-
31
EL TRANSPORTE SANITARIO
TERRESTRE: LAS AMBULANCIAS
J M. Giralda Ansío, M. Jiménez Corona
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción

-
~
••
...
2 ~
Tipos de ambulancias
Características técnico-sanitarias comunes a todo tipo de
ambulancias
Características específicas para cada tipo de ambulancia
Ambulancias asistenciales para Soporte Vital Básico
Ambulancias asistenciales para Soporte Vital Avanzado
Ambulancias no asistenciales
Recambios, accesorios y otros elementos obligatorios en
la dotación del vehículo
Material para intervención en accidentes común a todos
los vehículos
Revisiones y reposición del material
-
-
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO
.
1. INTRODUCCION
Las ambulancias son los vehículos destinados al transporte de personas
por carretera. Sus características técnicas vienen recogidas en el Real Decreto
619/1998 «en el cual se establecen con carácter de norma básica las caracterís-
ticas técnicas, el equipamiento sanitnrio y la dotación de personal de los vehí-
culos de transporte sanitario por carretera; así como la publicación de la
Orden Ministerial del 3 de septiembre de 1998 por la que se desarrolla el
reglamento de la Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, en mate-
ria de transporte sanitario por carretera».
Existen varios tipos de ambulancias, según sea la función para la que se utilicen.
Las ambulancias son los vehículos destinados al trnnsporte de
personas por carretera.
2. TIPOS DE AMBULANCIAS
El transporte en ambu-
lancia se podrá hacer en
los siguientes tipos de
vehículos:
Ambulancias a s i s ~
tenciales: según la
dotación de perso-
nal y de materiaL
pueden ser:
• Ambulancias asis-
tenciales de S o ~
porte Vital Básico
(Figura 2.1).
• Ambulancias
asistenciales de
Soporte Vital
Avanzado.
- Ambulancias no
asistenciales.
Ambulancias colec-
tivas (Figura 2.2).
Figura 2.1. Ambulallcia asistellcial de Soporte Vital Aoollzada.
r - ~ J u r ~ 2.2. Amb"IOllcio colectjoo.
;- el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
3. CARACTERíSTICAS TÉCNICO-SANITARIAS COMUNES A TODO
TIPO DE AMBULANCIAS
La normativa nacional,
con carácter de norma
básica, establece que
todos los vehículos desti-
nados a transporte S<lnita-
rio han de ser vehículos
con potencia fiscal, sus-
pensión y sistema de fre-
nos adaptados a la nor-
mativa vigente para el
transporte de personas;
dotados con faros antinie-
bla anteriores y posterio-
res y con indicadores
intermitentes de parada
(RD 619/1998).
Las ambulancias, y los
equipos construidos bajo
estas especificaciones,
deberán diseñarse sobre
vehículos comerciales
homologados por el Ministerio de Industria o entidad colaboradora.
- Las modificaciones necesarias para adecuarlos a este servicio de trans-
porte s.1nitario deben ser realizadas por el fabricante del vehículo o por
una empresa especializada en transformaciones y que esté autorizada
por el Ministerio de Industria.
La ambulancia debe diseñarse teniendo en cuenta la instalación de todo
el material especificado a continuación de forma que, una vez comple-
tado el equipamiento, el vehículo conserve las posibilidades de acceso,
ajuste y reparación necesarias par.:! su fácil mantenimiento.
Las modificaciones necesarias para adecuarlos a este servicio de
transporte sanitario deben ser realizadas por el fabricante del
vehículo Opor una empresa especializada en transfonnaciones y
que esté autorizada por el Ministerio de Industria.
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO :.
3.1. Identificación y señalización (Figura 2.3)
Ind ependientemente
del tipo de ambulancia
de que se trate, todas las
ambulancias deben iden-
tificarse de la siguiente
manera:
- Identificación exte-
rior que permita
distinguir clara-
mente que se trata
de una ambulancia,
mediante la ins-
cripción de la pala-
bra "Ambulancia" Figura 2.3. Detalle de identificación de ambulancia.
detrás y delante, en
este caso en sentido inverso para que pueda ser leído por reflexión.
Carrocería exterior preferentemente blanca en su mayor parte. Excep-
cionalmente se permitirán variaciones en los casos en que antes de la
entrada en vigor de este Real Decreto se vinieran utilizando identifica-
ciones corporativas.
- Sei"ializaci6n luminosa y acústica de preferencia de paso ajustada a lo
dispuesto por la normativa vigente.
3.2. Documentos obligatorios
- Registro de las revisiones del material sanitario.
- Registro de desinfecciones del habitáculo y del equipamiento.
Libro de reclamaciones.
Registro de solicitudes y prestaciones de servicios.
3.3. Características del vehículo
El vehículo, como tal, también debe cumplir una serie de requisitos espe-
cíficos:
Vehículo con potencia fiscal, suspensión y sistemas de freno adaptados
a la normativa vigente para el transporte de personas.
-
-
"'"
Figura 2.'1. CéllJla sanilaria
.' el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
Faros antiniebla anteriores y posteriores.
Indicadores intermitentes de parada.
Extintor de incendios, con arreglo a 10 dispuesto en la normativa vigente.
Cadenas para hielo y nieve, cuando las condiciones cJimáticas de la
zona lo requieran.
Herramientas para la atención del vehículo.
Sei'íalcs triangulares de peligro, chalecos homologados.
- Equipo de radio-telefonía de recepción-emisión eficaz en su área de
actividad.
3.3. J. Célula sanitaria: disposición y caracteristicas generoles
(Figura 2.4)
- La célula sanitaria o habi-
táculo sanitario es el lugar
de la ambulancia destina-
do a alojar al paciente
para su transporte, sea
este asistido (acompaña-
do de personal sanitario)
o no.
~ El compartimento del
paciente estará siempre
en la sección posterior del
vehículo, tendrá las
dimensiones suficientes
para albergar una camilla
según el modelo normalizado, y al menos una persona conveniente-
mente sentada destinada al acompañamiento o cuidado del paciente.
El habitáculo de la célula sanitaria deberá:
- En todos los casos, el espacio destinado al paciente debe estar diferen-
ciado del destinado al conductor, y compartimentado mediante ele-
mentos suficientemente rígidos.
~ Deberá estar dotado de lunas translúcidas, y en el caso de los vehículos
destiJlados a transporte colectivo podrán optar por otro dispositivo que
asegure eventualmente la intimidad del paciente.
- Deberá tener ventilación, calefacción e iluminación independientes de
las del habitáculo del conductor, tlsí como medidas isotérmicas y de
insonorización, aplicadas a la carrocería.
-
-
37
COTACIÓN SANITARIA CEL VEHíCULO , ~
- Ventilación, calefacción e iluminación independientes de las del
habitáculo del conductor.
- Medidas isotérmicas y de insonorización, aplicadas a la carrocería.
- Revestimientos interiores de las paredes lisos y sin elementos cortantes
y suelo antideslizante, todos ellos impermeables, autoextinguibles,
lavables y resistenles a los desinfectantes habituales.
- Deberá tener una puerta lateral a la derech<l y un<l puerta trasera con
una apertura suficienle para permitir el fácil acceso del p<lcienle.
- Armarios para material, instrumental y lencería.
- Cufi<l y botella irrompibles.
- Botiquln para primeros auxilios.
4. CARACTERíSTICAS ESPEcíFICAS PARA CADA TIPO DE
AMBULANCIA
4.1. Características técnicas de las ambulancias asistenciales
El Real Decreto 619/1998 estipula que los vehículos destinados <l ser utili-
zados como ambulancias asistenci<lles deben:
- Ser vehículos tipo furgón.
Disponer del habitáculo del conduclor con capacidad para acampanante.
Contar con material básico para la liberación de accidentados.
Disponer de una puerta posterior de doble hoja, con apertura de al
menos 180".
Disponer de una iluminación exterior de largo alcance, extraíhle y
extensible.
4. J. r. Célula sanitaria
Además de las características generales, la célula sanitaria de las ambulan-
cias de tipo asistencial debe ajustarse a 10 siguiente:
- Estará separada del habitáculo del conductor y con comunicación por
ventanilla y / o interfono.
- Las dimensiones de la célula sanitaria de las ambulancias asistenciales,
deberán permitirle al paciente incorporarse en la camilla, así como el
acceso al mismo.
Estará dotada de aire acondicionado independiente del habitáculo del
conductor, cuando las condiciones climáticas así lo exijan.
: el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
Debe contar con instalación eléctrica independiente de la del habitáculo
del conductor que alimentará todos los equipos médicos. Dispondrá de
una fuente adecuada de energía auxiliar independiente de la del
vehículo, con salidas y tomas de corriente de 12 V CC (corriente conti-
nua) y 220 V CA (corriente alterna), que permita el funcionamiento de
los sistemas vitales para atender al paciente en caso de avería del
motor, y tend.rá la posibilidad de incorporar un equipo electrógeno.
Sistema de iluminación interior, regulable, oricntable y de intensidad
suficiente para ellipo de asistencia a realizar.
4. J.2. Equipamiento general de lo ambulancia asistencial
SegCl n el Real Decreto 619/1998 el equipamiento gener<ll obligéllorio de las
mnbuJilncias asistenciales es el siguiente:
- Sistema para soporte, fijilci6n y deslizamiento de camilla con ruedas
que permita una fácil y segura colocación y extracción de la misma con
el paciente.
La camilla deberá permitir posiciones de Trendelemburg positivo y
negativo de hasta 30" por sí misma O por medio de un portacamjJIas,
permitirá abordar al paciente por todos los lados, dejando espacio libre
en la cabecera. Estará provista de cinturones de sujeción, de dimensio-
nes y ruedas adecuadas a las dimensiones de la cédula sanitaria y, en
lodo caso, suficiente para la asistencia en rula a un adulto, dotada de
los accesorios y lencería necesarios.
Asiento plegable en la cabecera de la camilla que contará con un cintu-
rón de seguridad.
Anclaje para incubadora portátil y las correspondientes tomas de oxí-
geno y corriente eléctrica, cuando se trate de ambulancias de soporte
vital avanzado.
Silla plegable.
Camilla de cuch<lra o de tijera o t<lbla espinal larga.
4. r.3. Equipamiento sanitario de la ambulancia asistencial
La normativa básica de carácter nacional establece el siguiente equipa-
miento sanitario par<! las ambulancias asistenciales:
Instalación fija de oxígeno, aislada eléctricamente, con lomas rápidas
en las paredes convenientemente rotuladas. Dos botellas con capaci-
-
39
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO >;:<
Toda la medicación se deberá conservar en condiciones adecuadas
de luz y temperahtra y se revisará periódicamente la caducidad.
dad total mínima de 2.000 litros, con caudalímetros que permitan un
flujo de 15 litros por minuto, humidificadores y manómetro de con-
trol de presión. La estación de oxígeno estará localizada en un c o m ~
partimento fácilmente accesible y donde no se almacene ningún otro
tipo de material.
- Ventilador manual tipo balón, válvula unidireccional y posibilidad
de ventilación con FiO, mediante conexión a fuente de O
2
(adulto y
niño).
- Equipo de aspiración eléctrico fijo o portátil con reservorio.
- Juegos de tubos endotraqueales p<Ha adulto, niño y lactante.
- Laringoscopio COll palas de adulto y niño.
- MascarillilS de ventilación para adulto y niño.
Material fungible de apoyo a la ventilación.
Maletines de resudtación cardiopulmonar diferenciados para adulto y
nii'í.o, que permitan su utilización en el exterior de la ambulancia asisti-
da, con el material adecuado.
- Dispositivo para suspensión de soluciones de perfusión intravenosa.
- Material fungible piJfa punción y canalización percutánea venosa.
- Esfigmoman6metro, fonendoscopio y linterna de exploración.
- Material que permita la inmovilización integral del paciente, así como
la inmovilización de miembros superiores, inferiores y columna y juego
de collarines cervicales.
- Material quirúrgico.
- Material de cura.
- Equipos de sondaje y drenaje estériles y desechables.
- Recipiente frigorífico o isotérmico con capacidad suficiente.
4. J.4. Medicamentos
Toda la medicación se deberá conservar en condiciones adecuadas de luz
y temperatura y se revisará periódicamente la caducidad.
Se evitarán los envases que se puedan dañar al golpearse o lesionar a los
ocupantes.
-
-
""
· el transporte sanitario terrestre; fas ambulancias
Además, contará con un sis-
tema de clasificación por colores
para los compartimentos (arma-
rios. cajones, estantes, ete.), desti-
nados a materiales, instrumental
y medicamentos (Figura 2.5)
según el siguiente modelo:
- Rojo: sistema circulatorio.
Azul: sistema respiratorio.
Verde: otros sistemas.
Amarillo: dosificaciones'
pediátricas.
L<l medicación a clasificar
seni 1<1 <ldecuada para el tT<lt<l-
miento farmacológico de los
pacientes que lo precisen. El
contcnido mínimo está detallado en la Tabla 2.1.
TABLA 2.1
CONTENIDO MíNIMO DE MEDICACiÓN DE LAS AMBULANCIAS ASISTENCIALES
Analgésicos (iocluidos los derivados
opiáceos para los Que hatxán de
cumplir la normativa vigente)
Anestésicos locales
Antagonistas del calcio
Antagonistas de opiáceos
Drogas vasoactivas (adrenalina)
Antianginosos
Antiarrítmicos
Bloqueantes betaadrenérgicos
Diuréticos
Anticolinérgicos
Antisépticos
Benzodiacepinas
Broocodilatadores
Corticosteroldes
Glucosa
Insulina de acción rápida
Sueros
Sustitutos del plasma
S. AMBULANCIAS ASISTENCIALES PARA SOPORTE VITAL BÁSICO
Se las conoce como ambulancias no medicalizadas. Deben llevar necesa-
riamcnte un conductor y, al menos, otra persona con formación adecuada, en
disposición de prestar cuidados de Soporte Vital Básico y de enfermería:
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHICULO "&!
\
).
' - ~ ~
, 1
Las ambulancias asistenciales para Soporte Vital Básico deben llevar
un conductor y, al menos, otra persona con formación adecuada
para prestar cuidados de Soporte Vital Básico y de enfermería.
- Mantenimiento básico de la vía aérea.
- Vigilancia y toma de const<lntes vit<lles.
- Sueroterapia con o sin bombas de perfusión.
- Vigilancia y administración de medicación.
- Vigilancia de mantenimiento de oxígenoterapia, inmovilización, ven-
dajes, sondajes y catéteres, drenajes, postura, nivel de consciencia.
S.l. Dotación de personal de la ambulancia asistencial para
Soporte Vital Básico
El Real Decreto 619/1998' establece con carácter de norma básica, los
siguientes mínimos de dotación de personal en las ambulancias asistenciales:
Conductor.
- Ayudante, con formación adecuada.
6. AMBULANCIAS ASISTENCIALES PARA SOPORTE VITAL
AVANZADO
Se conocen también como ambulancias medicalizadas.
Deben llevar necesariamente, al menos, un técnico en transporte sanitario
y, además, un médico y una enfermera, ambos con capacitación demostrable
en transporte asistido, técnicas de reanimación y técnicas de Soporte Vital
Avanzado.
Dispondrán del equipamiento detallado en la Tabla 2.2.
Las ambulancias asistenciales para Soporte Vital Avanzado deben
llevar necesariamente, al menos, un técnico en transporte sanitario
y, además, un médico y una enfermera.
-
4'
. el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
TABLA 2.2
EQUIPAMIENTO BÁSICO OE LAS AMBULANCIAS ASISTENCIALES
OE SOPORTE VITAL AVANZAOO
Esfigmomanómetro
Fonendoscopio
Material de inmovilización
Recipiente frigorífico o isotérmico
Instalación fija de oxígeno
Maletín de resucitación cardiopulmonar
(con material de intubación
endotraqueal y medicación.
Respirador
Balón de resucitación
Equipo de aspiración eléctrico
Monitor-desfibrilador
Soluciones de perfusión intravenosa.
material fungible: mascarillas de
oxígenoterapia, sondas uretrales y de
aspiración. guantes. gasas, material
de curas
Además del material descrito anteriormente, en aquellos vehículos que
hayan de funcionar como ambulancias de Soporte Vital Avanzado, hay que
incluir los siguientes elementos:
Respirador que permita una función respiratoria de 10-40 ciclos por
minuto y un aporte de Ol al 50 y al 100%.
- Caudalímetro, manómetro de control de presión y válvula de sobrepre-
sión (sólo para ambulancias que vayan a prestar Soporte Vital Avanzado).
- Monitor-desfibrilador de tipo portátil con autonomía, provisto de:
• Palas o parches adhesivos, que sirvan como electrodos de ECG y
para desfibrilar, con los accesorios necesarios.
• Generador externo de marca pasos, con funcionamiento fijo y a
demanda con posibilidad de regulación de intensidad de estímulos.
• Registrador de elec.trodos de un solo canal con posibilidad de cone-
xión a monitores que permitan 12 derivaciones (sólo para ambulan-
cias que vayan a prestar Soporte Vital Avanzado).
6.1. Dotación de personal de la ambulancia asistencial para
Soporte Vital Avanzado
El Reill Decreto 619/1998 establece con carácter de norma básica, los
siguientes mínimos de dotación de personal en las ambulancias asistenciales:
Conductor.
Médico.
- ATS/DUE: ambos con capacitación demostrable en transporte asistido,
lécniCilS de reanimación y técnicas de Soporte Vital Avanzado.
-
-
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHlcULO
Las ambulancias no asistenciales estarán destinadas nI trnslado de
pacientes en camilla.
7. AMBULANCIAS NO ASISTENCIALES
Las ambulancias no asistenciales estarán destinadas al traslado de
tes en camilla y, a excepción de los mínimos que se marcan tanto en el Real
Decreto 619/1998 Yen este documento, no deben estar específicamente
das ni acondicionadas para la asistencin médica en ruta.
Están destinadas únicamente a pacientes cuyo estiJdo potencial sea de
riesgo y no precisen en el trayecto asistencia sanitaria.
El único personal que llevan es un técnico en emergencias y en ocasiones
un ayudante.
Como equipamiento sanitario, estarán dotadas de maletín de primeros
auxilios y material de Soporte Vital Básico (sistema de oxigenoteI<!pia, balón
de resucitación ... ).
Este tipo de ambulancia no es el adecuado pa ra el transporte de accidenta-
dos ni de ningún tipo de enfermos con urgencia médica.
7.1. Características técnicas de las ambulancias no asistenciales
Para este tipo de transporte sanitario son aceptables todos los modelos de
ambulancias que, cumpliendo 10 especificado en este documento, estén dis-
ponibles en el mercado de vehículos sanitarios.
La normativa nacional, con carácter de norma básica, únicamente plantea
las siguientes exigencias para este tipo de vehículos:
Vehículos preferiblemente de tipo furgón.
Deben llevar dotación básica para liberación de accidentados.
El habitáculo del conductor debe tener capacidad para acompañante.
Este tipo de ambulancia no es el adecuado para el transporte de
accidentados ni de ningún tipo de enfermos con urgencia
médica.
-
-
44
~ el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
7. J. J. Célula sanitaria
Separada del habitáculo del conductor y con comunicación por venta-
nilla y! o interfono.
Las dimensiones de la célula sarutaria de las ambulancias no asistencia-
les deberán permitir al paciente incorporarse en la camilla, así como el
acceso al mismo.
- Tomas de corriente de 12 V CC (corriente continua).
7. J.2. Equipamiento general de la ambulancia no asistencial
Toda ambulancia no asistencial, además del equipamiento especificado en
el punto anterior, debe contar con los siguientes elementos:
- Camilla provista de cinturones de sujeción, de dimensiones adecuadas
para un adulto, dotada de los accesorios de lencería necesaria.
Sistemas para soporte, fijación y deslizamiento de la camilla con ruedas
o patines.
Asiento con cinturón de seguridad junto a la camilla.
7. J.3. Equipamiento sanitario de la ambulancia no asistencial
Sistema de oxigenoterapia con válvula de paso, reductor de presión,
manómetro, caudalímetro y vaso humidificador, fijo a la estructura del
vehículo con capacidad mínima de 800 litros, con mascarillas para
adulto y nifio.
- Juego de máscaras de suministro de oxígeno suplementario para adulto
y niño, provista de conexiones al sistema de oxígeno.
- Sistema de ventilación manual con mascarillas para adulto y niño. Se
recomienda que sea de tipo de balón y, además, con mascarilla para
lactantes y elementos de conexión.
Cánulas orofaríngeas de guedel de los números U, 1, 2, 3, 4, 5 Y6.
Sistema aspirador de secreciones para adulto y nii'io.
Dispositivo para suspensión de soluciones de perfusión intravenOS<l. Se
recomienda que sea doble.
- Sondas para aspiración de secreciones, tamafio pediátrico y de adulto.
- Maletín de primeros auxilios y material de Soporte Vital Básico.
Botiquín normalizado de uso sanitario anclado a la estructura del
vehículo.
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO >
Camilla de tijera.
- Juegos de sábanas y mantas.
- Orinal y cuña.
- Bolsas impermeables de basura.
7. r.4. Dotación de personal de lo ambulancia no asistencial
El Real Decreto 619/1998 establece con carácter de norma básica, los siguien-
tes mínimos de dotación de personal en las ambulancias no asistenciales:
- Conductor.
- Ayudante, cuando el tipo de servicio así lo requiera.
7.2. Unidad/ambulancia de transporte colectivo
Son vehículos especialmente acondicionados para el transporte conjunto
de enfermos cuyo traslado no revista carácter de urgencia, ni estén aquejados
de enfermedades infecto-contagiosas.
Se trata de vehículos tipo furgón, destinados a trasladar varios pacientes.
Estos vehículos deben tener una capacidad máxima de nueve plazas
(incluidos conductor y ayudante).
7.2. r. Características técnicas específicos de los vehicu/os de
transporte sanitario colectivo
Son vehículos tipo furgón, destinados a trasladar varios pacientes. Nor-
malmente, se utilizan para traslados de hemodiáJjsis, rehabilitación, etcétera.
L.., normativa nacional, con carácter de norma básica, únicamente plantea
las siguientes exigencias para este tipo de vehículos:
- Vehículos de tipo furgón.
- Capacidad máxima de nueve pl<lzas (incluidos el conductor y el ayu-
dante). Algunas normativas aulonómicas limitan esle numero de pla-
Las ambulancias de transporte colectivo son vehfculos
especialmente acondicionados para el transporte conjunto de
enfermos cuyo traslado no revista carácter de urgencia.
-
-
46
el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
.
zas a un número inferior y, en cualquier caso, en todas se prevé que
algunas de estas pla7.as sean intercambiables por sillas de ruedas, para
el traslado de minusválidos.
7.2.2. Célula sanitario
- Asientos redinables, dotados de cinturón de seguridad, debiendo algu-
nos ser susceptibles de intercambio con sillas de ruedas, con sistema de
.. ndaje.
- Sistema de acceso al interior de la célula sanitaria mediante rampa de
deslizamiento o mecanismo hidroneumático.
- Si11a de ruedas plegable.
7.2.3. Equipamienta general de los vehículos de transporte
sanítario colectivo
El único equipamiento especifico que se regula en el Real Decreto
619/1998 para los vehículos de transporte sanitario colectivo es que lleven
una silla de ruedas plegable.
7.2.4. Equipamiento sanitario de los vehículos de transporte
sanitario colectivo
El equipamiento sanitario básico de un vehículo de transporte sanitario
colectivo es el siguiente:
Equipo de oxigenotempia.
Dispositivo de aspiración de secreciones.
l30tiquín de primeros auxilios y Soporte Vitall3ásico.
7.2.5. Personal de los vehiculos de transporte sanitarío colectivo
El Real Decreto 619/1998 establece con carácter de norma básica, los
siguientes mínimos de dotación de personal en los vehfculos de transporte
sanitario colectivo:
Conductor.
- Ayudante, cuando el tipo de servicio así lo requiera.
47
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHiCULO '".
, .
Las ambulancias de emergencia psiquiátrica están especialmente
diseñadas para trasladar pacientes psiquiátricos.
7.3. Unidad/ambulancias de emergencia psiquiátrica
Especialmente diseñada para trasladar pacientes psiquiátricos:
Para trasladar al paciente llevará una silla, dotada de correas de suje·
ción y fijada a la ambulancia por un raíl. También podrá llevar una
camilla fija al suelo de la <llllbulancia, sin bancada, con correas de suje-
ción y más resistente que l<ls camillas de transporte convencionales.
- El interior de la célula sanitmi<l irá acolchado y sin s<llientes.
- La seporación entra la célul<l sanitaria y la parte dcl<lrlter<l del vehículo
irá reforzoda y llevará un sistema de comunicación con la parte poste-
rior. Si lleva ventanilla, esta será de plástico.
Todo el material del habitáculo asistencial estará guardado dentro de
armarios.
- Las puertas traseras serán de chapa.
Los pacientes psiqujátricos presentan especiales dificultades en su manejo
previo y durante el traslado.
Está siempre desaconsejada la utilización de medios aéreos de transporte,
especialmente el helicóptero, para el "paciente agitado".
En el transporte por carretera, los conductores pueden tener serios proble·
mas de seguridad, al realizar el traslado de un paciente agitado que no haya
sido previamente estabilizado.
En los casos severos de agitación psicomotriz será preciso, en muchos
casos, la contención física y la administración de medicamentos que procuren
una sedación suficiente, de conformidad con las pautas recomendadas en
estos casos, sin olvidar en ningún momento la utilización de habilidades
comunicativas y otro tipo de intervenciones de tipo psicológico. No debería,
en ningún caso, iniciarse el traslado con el padente agitado hasta que no se
ofrczcalllas garantías de seguridad impresdndibles para su re<llización.
8. RECAMBIOS, ACCESORIOS Y OTROS ELEMENTOS
OBLIGATORIOS EN LA DOTACiÓN DEL VEHícULO
Con el fin de solucionar cualquier evento adverso, el vehículo de trans-
porte sanitario debe estar dotado de los materiales siguientes:
-
-
.. el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
- Extintor de polvo polivalente ABe. de 6 kg de C<lrga, homologado por
el Ministerio de Industria o consejería competente, montado sobre un
soporte metálico unido rígidamente a la estmctura del vehículo.
- Juego de cadenas para nieve y barro, romo equipo opcional para los vehí-
mios que circulen por lugares donde puedan presentarse estos elementos.
- Gato y herramientas para sustitución de medas, así como para realizar
pequeñas reparaciones en mta.
• Llave de medas.
• Llave inglesa para tuercas.
• Juego de llaves fijas del 6 al 17.
• Destornilladores planos.
• Destornillador de estrelln.
• Alicates con cortaalml1bres.
• Martillo.
Rueda de repuesto en condiciones de marcha.
Juego completo de lámparas y fusibles utilizados por el vehículo.
Juego de correas utilizadas en el motor.
El vehículo llevará instalado un tacógralo reglstrador en el madro de ins-
tnlmentos de la cabina del conductor. Este pernl.itirá controlar la correcta
utilización del vehículo en manto a las rondjciones de conducción. Regis-
trará la velocidad del vehículo, estado de funcionamiento y distancia reco-
rrida, con relación a la hora del día, sobre un disco de CMtón o mediante un
sistema de memorización electrónica. El tac6grafo indicará, mediante aguja
analógica o pantalla digital. la velocidad instanlánea y registrará en un ron-
tador acumulativo la distancia recorrida. Al sobrepasar el límite de veloci-
dad establecido, se encenderá un indicador luminoso, preferentemente rojo
y, opcionalmente, sonará una señal acústica. El umbral de velocidad se
ajustará interiormente, estando prefijado a 100 km/h. El contador de dis-
tancia recorrida nO tendrá puesta a cero. Es recomendable utilizar tamgra-
fos que pernutan la colocación de un juego semanal de siete discos, de
modo que la operación de cambio de djsco sea semanal y no diaria. Esta
operación se realizará con una llave. Asimismo, el tacógrafo tendrá, al
menos, un dispositivo mecánico o electróruco que provoque el cierre de un
circuito eléctrico al llegar el vehículo a una velocjdod determinada. El
umbral de velocidad en el que se cierra el circuito scrá regulable intema-
\
... ~
.,4¡¡f lIi \
\
El vehículo llevará instalado un tacógrafo registrador en el cuadro de
instrumentos de la cabina del conductor. Registrará la velocidad
del vehículo, estado de funcionamiento y distancia recorrida.
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO , ~
mente. Este circuito se utiUzará para transmitir, mediante el equipo de
radio, una señal codificada de estado incluida en la secuencia de ocho tonos
Automatic Number Identific.,"\tion (ANT), de modo totalmente automático.
9. MATERIAL PARA INTERVENCiÓN EN ACCIDENTES COMÚN A
TODOS lOS VEHíCULOS
Con el fin de proporcionar la ayuda que una situación de un accidente
puede necesitar, el vehículo de transporte sanitario debe estar dotado de los
materiales siguientes:
- Extintor de halón 1211, de 3 kg de carga, aneJado en el interior del com-
partimento asistencial junto a la puerta lateral (en la actualidad, se reco-
mienda la utilización de gases sustitutivos del halón).
CuchiJJa cortacinturones de seguridad, situada en la cabina de conduc-
ción, en un lugar fácilmente visible, y anclada a la estructura del vehículo.
Cuii.as de alta resistencia y durabilidad para calzar las ruedas del
vehículo (al menos dos juegos).
$efiales triangulares de peligro, plegables y construidas con material
reflectante o catadióptrico.
Todo vehículo deberá ir provisto de elementos de ropa de protección
de alta visibilidad (chalecos) de acuerdo con la norma comunitaria
EN-471, para lodos los integrantes de su dotación.
Cuerda estática de 20 m con sección de al menos 8 mm de diámetro.
Palanca, o "pata de cabra", para abrir elementos bloqueados de vehículos,
anclada a la estructura de la ambulancia mediante un soporte seguro.
Linterna como sistema de iluminación exterior al vehículo. Debe instalar-
se una linterna portátil dotada de baterias recargables, preferentemente
de metal-hidruro o túquel cadmio. La linterna se fijara al vehículo en la
cabina de conducción mediante un soporte; la carga de las baterías se rea-
lizará automáticamente al colocar la linterna en dicho soporte. Un LEO
rojo indicará el proceso de carga. La linterna estará dotada de lámpara
halógena y de un cono plástico difusor, de color amarillo, cuya utilidad es
la señalización de lugares de peligro potencial para terceras personas.
10. REVISIONES y REPOSICiÓN DEL MATERIAL
Existirá una pauta de revisiones de las unidades asistenciales para compro-
bar que todo el material indicado se encuentra antes del inicio de cada servicio,
-
'"
el transporte sanitario terrestre: las ambulancias
Existirá una pauta de revisiones de las unidades asistenciales para
comprobar que todo el material indicado se encuentra en perfecto
estado de funcionamiento en equipos y aparatos.
en la cantidad suficiente estipulada, sin sobrepasar su fecha de caducidad cuan-
do exista, y en perfecto estado de funcionamiento en equipos y aparatos. Asi-
mismo, se establecertí un procedimiento sistemático de limpieza, desinfección y
esterilización del compartimento del paciente y del material susceptible de ello.
Estas pautas se adaptarán a cada tipo de vehículo y podrán ser modulares
por tipo de ambulancia, botiquines, contenedores o kits de medicalización y,
en cualquier caso, se sujetartín a lo establecido en las normativas nacionales y
autonómicas establecidas en cada caso.
RESUMEN
En este capítulo, hemos descrito las características técnkas de los
distintos tipos de ambulancia, el material de la célula sanitaria, así
como la dotación de personal que llevará cada ambulancia según el
Real Decreto 619/1998.
También citamos recambios, accesorios y otros elementos
obligatorios en la dotación del vehículo, que el técnico debe
conocer.
Hay una serie de material básico para la asistencia a los
accidentes de tráfico, que tienen que llevar todas las
ambulancias.
BIBLIOGRAFíA RECOMENDADA
l. Andalucía, Decreto 16! 1994, de 25 de enero de 1994, Autorización y regislro de centros y

2. Andaludu, Resolución de 31 de julio de 1995, Ambulancias, Organizución y funcionamjcn-
lo del transporte smutario.
3. Andalucía, Resolución de 11 de junio de 1997, pliego de cláusulas de explotación para la
conlratación de trJ nsporte sanitario u rgenle.
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO 1.
4. And"lucía, Rewluci6n 28/1991, de 15 de marzo de 1991, Regulación de las condiciones
mfnimas que deberán cumplir los vehículos de transporte sanitario ordinario (ambul"n-
cias) para su concertación con e! S.AS
5. Asturias, Decreto 73/1997, de 13 de noviembre de 1997, Reglamento de! transporte sani-
t<lrio terT€stre.
6. Ba1e¡¡res, Decreto 69/1988, de 7 de septiembre de 1988, Otorgamiento, modificación y
extinci6n de autoriz<lciones de tr<lnsporte público discrecional y privado complement"rio
en el ámbito de In Comunidad Aut6nom" de I..s Isl"s B"le<Jfes.
7. Castilla-La Mancha, Orden de 11> de enero de 1993, Orden por la que se modifica e! proced-
imiento de obtención de la certificaci6n técnico- sanitaria de tr<msporte sanitario por carretera.
8. Cataluña, Dc<:reto 40/1994 de 8 de febr<oro de 1994, Modific.. ci6n de l<ls condiciones mini-
mas de las ambulancias para su autorización como servicio sanitario asistencial.
9. C,t<lluña, Decreto 182/1990 de 3 de julio de 1990, Requisitos técnicos y condiciones mínimas
que deben cumplir las ambulancias para su autorización como servicio sanitario asistencia!.
10. Cataluña, Orden de 20 de octubre de 1997, Formación en atenci6n sanitaria inmediata del
perwnal que prest;l sus &crvicios en el ámbito del transpork sanitario.
11. Extremadura, Decreto 41/1996, de 12 de mJrzo de '1996, Procedimiento para la obtención
de la certificaci6n técnico-sanitaria en e! transporte sanitario.
12. Fernández Ayuso D, Aparicio Santos J, Pérez Olmo JL, Serrano Moraza A. Manual de
enfermerfa en emergencia prehospit¡llaria y rescote. M"drid: Arán Ediciones, S.L.; 2002.
13. Galicia, Decreto 42/1998, de 15 de enero de 1998, Reglamento de transporte sanitario.
14. Ley 16/1987, de 30 de junio de 1987, Ley de Ordenaci6n de los Tr<lnsportes Terrestres.
15. M"drid, Decreto 128/1996, de 29 agosto de 1996, Ambulancias. Requisitos técnico-sanitarios.
16. Nav;lrr;l, Decreto Foral 29 /1997, de 10 de febrero de 1997, Reglamento de transporte sani-
tario terrestre en
17. Orden Ministerial, de 3 de septiembre de 1998, que desarrolla el reglamento de la Ley de
Ordenación de los Tr<lnsportes Terrestres, en materia de s<lnitario por carretera.
18. País Vasco, Orden d<o 13 de junio de 1994, Modificación del anexo I del decreto 279/1986,
de 25 de noviembre, de urgencia.
19. País Vasco, Decreto 279/1986 de 25 de noviembre de 1986, Reglamento de transporte sani-
tario por e<lrretera.
20. Real Decreto 619/1998, de 17 de abril de 1998. Caracterfstieas técnicas, equipamiento s<llli-
t<lrio y dot<lci6n de personal de los vehículos de transporte sanitario por carretera.
21. Real Decreto n2/1997, de 30 de mayo de 1997, Reglamento General de condllctores.
22. Real Decreto 1211 /1990, de 28 de septiembre de 1990, Reglamento de 1;1 Ley de Orden<lción
de los Transportes Terrestres.
23. Rewlución de 7 de febrero de 1994, Realización del vis<ldo de <lutorizaciones de transporte
y de actividJdes <luxiliares.
24. Resolución de 9 de febrero de 1996, Reglas de coordinación para la tramitación de autoriza-
ciones de transporte.
25. Valencia, Decreto 44 /1993, de 22 de marzo de 1993, Reglamento de tr<lnsporte s¡mitario ter-
restre en Comunidad Valenciana.
26. VV. AA. Fundmnentos del transporte sanitario. Sevilla: Editorial MAD S.L; 2007.
27. VV. AA. Manual de técnicas de sanit<lrio. Madrid: Arán Ediciones, S.A; 2006.
-
-!'>?
CLASIFICACiÓN DE LOS MEDIOS
MATERIALES SANITARIOS.
FUNCIONALIDAD DE LOS EQUIPOS.
PUESTA A PUNTO Y VERIFICACiÓN
J M. Giralda Ansío, M. Jiménez Corono
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Dotación y distribución de material en las ambulancias
de Soporte Vital Avanzado
Material sanitario para la asistencia a una catástrofe
Funcionalidad de los equipos. Puesta a punto y
verificación

-
i
"a
.,
..
3 ~
53
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO
,
1. INTRODUCCION
La Ley 14/1986, de 25 de abril, Ley General de Sanidad establece en su
artículo 40.7 que la Administrilción General del Estado, sin menOSCilbo de
las competencias de Iils comunidades autónomas, determinilrá con carácter
generallils condiciones y requisitos técnicos mínimos paril la aprobación y
homologación de las
instalaciones y equipos
de los centros y servi-
cios sanitarios.
Dentro de los requi-
sitos mínimos de mate-
rial y medicación de 105
que debe constar cada
vehículo, según vimos
en capítulos anteriores,
las empresas e institu-
ciones sanitariilS debe-
rán establecer sus pro-
pios procedimientos de
control de existencias
de sus ambulancias. En
muchas ocasiones, las
comunidades autóno-
mas especifican en sus
pliegos de condiciones
para la adjudicación de
los servicios de trans-
porte sanitario en su
comunidad requisitos
ampliados a los refleja-
dos en el Real Decreto
619/19981 Este listado
deberá estar siempre en
la ambulancia para el
control de la dotación
de existencias necesa-
rias para la prestilción
del servicio y es un requisito indispensilble para la obtención de lil certifi-
cación técnico-sanitariil, por parte de las ilutoridades sanitarias de las d i f e ~
-
-
Las empresas e instituciones
propios procedimientos de
ambulancias.
c1asificacion de los medios materiales sanitarios
sanitarias deberán establecer sus
control de existencias de sus
rentes comunidades autónomas y que es necesaria para que el vehículo se
dedique al transporte sanitario de enfermos por carretera.
El control de stock establecido por cada empresa o institución de ambu-
lancias reflejará las necesidades mínimas del material y medicación que
deben ir en el recurso sanitario; la cantidad especificada en dicho listado
se refiere a unidades, ya sea en ampollas, comprimidos, viales, suposito-
rios, cánulas, botes o viaflex de sueros, mascarillas, etc. Si bien el docu-
mento reflejará la dotación mínima necesaria también podrá indicar una
cantidad óptima o ideal que supere la cantidad mínima y que permitirá la
realización de varios avisos seguidos sin necesidad de reponer el material
gastado y sin que bajemos del stock mínimo indicado de nuestra unidad
asistenciaL
Cada equipo de trabajo deberá revisar su unidad al inicio del turno de tra-
bajo (sería ideal otra revisión al final del turno), anotando cualquier déficit
que se observe y reponiendo el material empleado durante las asistencias
efectuadas en su jornada labora1.
Independientemente de la reposición de 10 utilizado durante el turno de
trabajo, se deberá establecer un procedimiento de revisión de la dotación de
las unidades asistenciales, según el1istado de material al que nos hemos refe-
rido con anterioridad. En este procedimiento se dirá la periodicidad de una
revisión más exhaustiva del material de nuestro vehículo y quién deberá rea-
lizar esta revisión. Se deberá realizar una hoja de control de stock que será
rellenada por el personal encargado de la revisión indicando: la fecha de revi-
sión, el material revisado y las posibles incidencias o anomalías que pudieran
haber surgido durante la revisión.
El listado de stock múúmo de las unidades asistenciales deberá reflejar la
distribución interna del material y de la medicación, atendiendo al tipo de
servicio al que se dedica la ambulancia y a la distribución interna de la mis-
ma; si bien hay condiciones comunes de carrozado a todos los veruculos de
transporte sanitario por carretera, existen múltiples variaciones de montaje
de las ambulancias dependiendo de la empresa de carrocerla y de las necesi-
dades de la empresa de ambulancias.
55
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO . ~ ~
2. DOTACiÓN Y DISTRIBUCiÓN DE MATERIAL EN LAS
AMBULANCIAS DE SOPORTE VITAL AVANZADO
2.1. Características generales del material
El material debe cumplir las siguientes características:
Alta tecl/ología. Capaz de poner a la cabecera del paciente, equipos
médicos de ingeniería sofisticada, sobre diseños industriales que aúnen
la sofisticación, la alta definición y la fiabilidad.
- Modufar. Pueden situarse sobre diferentes sistemas de transporte sin
pérdida de su funcionalidad o autonomía.
- Transportable. Reducido en su peso y volumen, con diseños industriales
ajustados a condiciones extremas de trabajo y manejo.
- Autonomía, Capacidad de trabajar sin soportes dependientes de estruc-
turas fijas durante espacios de tiempo prolongados. Recargables.
- Sencillez en e/liSO, explotacióll y mantenimiento.
- Polivalenciá'. Buscando la capacidad de adaptarse al mayor número de
funciones.
Ecol/omía. Buena relación coste-beneficio.
Versatilidad. Posibilidad de ajustarse a distintas situaciones y condicio-
nes de trabajo diferentes.
Colo. Por razones de seguridad y por despertar actitudes psicológicas
de alerta, se utiliza el color naranja fuerte por ser el más fácil de identi-
ficar en malas condiciones de iluminación y el que más destaca cuando
estas SOI1 buenas.
Para que sea más fácil su estudio, distribuiremos el material de la siguien-
te manera:
Material utilizado para optimizar la vía aérea.
Material relacionado con la ventilación.
- Material relaciOllado con la circulación.
- Material para movilizar al paciente.
- Material para inmovilizar.
- Medicación y sueroterapia.
- Material para hacer curas de urgencia.
- Botiquines.
- Otro material.
2. J. J. Material utilizado poro optimizar la vio aérea
Los cajones donde se almacena este material y las etiquetas identifiú"ltivas
serán de color azul.
-
-
.;-' clasificadon de los medios materiales sanitarios
Los cajones donde se almacena el material utilizado para optimizar
la vía aérea y las etiquetas identificativas serán de color azul.
- Aspirador de secreciones:
• Bomba de aspiració" eléctrica: con alimentación a través del sistema
eléctrico del vehículo y con batería para poder usarlo fuera del
vehículo. La bomba de aspiración será capaz de producir una suc-
ción de 750 mbar, y mantcnerse constante durante la marcha del
vehículo con independcncia de aceleraciones y deceleraciones. Ten-
drá autonomía de, almcnas, una hora.
El sistema de aspiración dispondrá de un regulador de V<lcío, para
poder usarlo con adultos o niños. Contará con un vaso recolector de,
almenas, SOO cm) de capacidad, este tendrá un., válvula antirretorno
para evitar la salida de su contenido.
• Bomba de aspiraci6nll/fiI1llfil o de pedal.'$on fácilmente transportables y
no necesitan energfa eléctrica para su funcionamiento. Se accionan
con la mano o el pie.
S01ldas de aspiraci6n de adl/lto y Ilirio) Las sondas de aspiración tienen la
punta roma, con tres orificios para cvitar su obstrucción. Algunas son-
das llevan un orificio para el control de la aspiración, si no lo llevan se
usará una conexión en "V" para controlar la aspiración. Están identifi-
cadas por un código de colores univers.."'ll.
• Existen otro tipo de sondas usadas exclusivamente para aspirar la
boca. Son más cortas y rígidas. Se denominan SOlIda de Yankaue .
Cá"ulas orofarí"8eas de Glledel de los "úmeros O, 1, 2, 3, 4, 5 Y 6. Cada
númcro se corresponde con un color. Las cánulas orofaríngeas ayudan
a la apertura de la vfa aérea, evitando que la lengua la obstruya.
- Laringoscopio con palas rectas y curvas para recién nacido, niño y adulto
(Figura 3.1). El laringoscopio se utiliza para introducir el tubo endotra-
que<ll en la vía aérea del paciente.
- Tuhos elldolraqueab'(Figura 3.2) sin balón para recién nacido y lactante,
y con balón hinch<lble de b<lja presión (también llamado neumotaponk
miento o "neuma") para Ilino y adulto. Los tubos endotraqueales per-
miten el aislamiento definitivo de la vía aérea del paciente.
- Fijodor o guía de illfuboci6J1 elldofraqueo/ para odlllto y JI;I; Son sondas rígi-
das, recubiertas por una superficie plástica que ayudan a la intubación. Se
introducen en el interior del tubo endotraqueal, (sin quc sobresalga por el
cxtremo del tubo que va al paciente) para darle a este la forma deseada.
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ""
Pinza de Magill para
adulto y niñd (Figu-
ra 3.3). Son unas
pinzas con forma
curva que permiten
poder manipular la
cavidad oral desde
la cabecera del
paciente sin perder
visibilidad. Se
emplean para sacar
cuerpos extraí'los
de la cavidad oro-
faríngea. También Figura 3. LLarillgú.vopio
se utilizan para
hacer progresar el
tubo endotraqueal,
facilitando la intu-
bación.
Filtro del respirador.
Conectado por un
lado al tubo endo-
traqueal y por el
otro al respirador o
bolsa de ventila-
ción. Proporciona
protección y, ade- Figura 3.2. Tuboertdotroqueal.
más, permite unas
condiciones ade-
cuadas de calor y
humedad para la
ventilación del
paciente.
LubriCllnte Ilnestésico
hidrosoluble.
Materia! para vía
aérea difld!. A veces
no se puede aislar la
vía aérea mediante
la intubación y hay Figura 3.3. Pinzas de Magill.
58
'. .. clasificacion de los medios materiales sanitarios
Material relacionado con la ventilación: los cajones donde
almacena y las etiquetas identificativas serán de color azul.
que recurrir a otros dispositivos. Existen varios sistemas alternativos a la
intubación convencional: mascarillas laríngeas, Combitubo"', etc.
2. J.2. Material relacionado con la ventilación
Figura 3.4. Botellas de oxígeno.
-
Los cajones donde se almacena este material y las etiquetas identificativas
serán de color azul.
- Instalación de oxigenotern-
pía en la ambulancia: el
equipo de oxígeno se
abastecerá mediante dos
botellas de acero fijas a la
estructura del vehículo,
estando permanentemen-
te conectada la red de
distribución a una de
ellas o a ambas, siempre
que se permita la sustitu-
ción de una botella sin
interrupción del suminis-
tro de oxígeno.
Las botellas (Figura 3.4)
deben verificar el Regla-
mento de recipientes a
presión del Ministerio de
Industria y Energía. El
color de las botellas será
blanco. De acuerdo a la
normativa en vigor, lleva-
rá rotulada una cruz roja
que indique oxígeno de
tipo médico, y el texto
"OXÍGENO".
59
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ::
El sistema de tomas de la instalación de oxígeno será mediante enchu-
fes rápidos del tipo de red hospitalaria, que deberán cumplir la norma
Canalizaciones de gases de la Comisión Técnica 110 del Instituto Espa-
íiol de Normalización y Racionalización, siendo el acoplamiento a las
botellas el indicado en la norma UNE 23-100.
• Toda la red estará aislada eléctricamente.
• La red de distribución será de baja presión, para lo cual debe disponerse
en la conexión a la botella una válvula reductora dotada de llave de cierre
y de manómetro
indicador de la
presión alta de la
instalación. Esta
válvula reductora
(Figura 3.5) debe
estar dotada de
un sistema de
seguridad, que
impida sobrepre-
siones de salida
por mal funciona-
miento de dicha
válvula.
• Deben disponer- Figura 3.5. Vólvulo reductora.
se dos tomas de
enchufe rápido en el lateral izquierdo del vehiculo, y una en el dere-
cho. Al menos una de ellas estará en la zona próxima a la cabeza del
paciente y a mayor nivel que esta. Las tomas deberán ser metálicas,
fijas, con conexión a tornillo o automáticas. Deberán ser específicas
para evitar las conexiones erróneas con otros gases médicos.
Cl1udalímetros (Figura 3.6)': son unos instrumentos que nos permiten regu-
lar la cantidad de oxígeno que se le administra al paciente.
• Instalados permanentemente en las tomas de la red de oxígeno, se colo-
carán dos caudalímetros de alto flujo (151/ min) con sus correspondien-
tes vasos humidificadores. Estos caudalímetros irán graduados en
Utros/minuto; debiendo llevar marcada la escala de caudal, la unidad
de medida y el nombre o el símbolo qUlmico del oxígeno (0
2
).
• Los vasos serán de material resistente a los choques y métodos habitua-
les de esterilización y de fácil desmontaje para la sustitución del agua
de su interior. El elemento de regulación, generalmente de tipo mando
giratorio, será capaz de proporcionar un caudal de hasta 151/ mino
-
-
J65L
. " dasiflcadon de los medios materiales sanitarios
Botella de oxígeno
til de, al menos, 300 1 de
Ol con válvula reductora
de 15 1/ minuto.
Dispositivos para la admi-
nistración de oX(,?eIlb, para
ad u1105 v niños:
• Gafas 'lIasale!. Son unos
tubos de plástico flexi-
bles que se adaptan a
las fosas nasales y que
se mantienen sobre los
pabellones auriculares.
Permite administrar
unas concentraciones
de oxígeno que oscilan
entre el 24% (a 1 litro Figura 3.6. Caudalímetro.
por minuto) y el 35% a
4 litros por minuto.
• Mascarillas de oxígCllO tipo Venturi.t¡ue permilen regular las concenlra-
ciones de oxígeno desde el 24 al 60%. La máscara ser<í transparente y
el alargador de Ol medir<í 2 metros.
• Mascarillas de alta cOllcentración de ox(gello con reservorio. Con ell<ls con-
seguimos que el paciente inh;:¡le oxígeno a ;:¡Ita concentración. La
masc;:¡ril[;:¡ toma el oxígeno de una bolsa llamada reservorio. Los
jeras de la m;:¡scarilla están "tapados" por unas válvulas unidireccio-
nales, que se cierran cuando el paciente inspira (para que inhale el
oxígeno del reservorio), y se abren permitiendo la espiración. Con un
caudal de oxígeno de 15 litros por minuto, consigue concentraciones
de oxígeno cercanas al 100%.
• Mascarillas de aerosolterapial Estas mascarillas permiten administrar
fárm;:¡cos por vía inhalatoria.
Resucitador manual de balóll con bolsa reservorio de oxígeno, con másca-
ras de ventilación para adulto y niño.
• Será compresible e indeformable. Las máscaras serán transparentes,
con reborde de goma y recubrimiento antiempañamiento.
• Cont;:¡r<í con un sistema de válvula espiratoria Lmidireccional que permi-
ta el acoplamiento de válvula PEEP de hasta 10 cm de colul1ma de agua.
• Tendrá una bolsa reservorio para alcanzar concentraciones de oxíge-
no cercanas al 100%.
Fig.n 3 7, R ~ r o d o r .
OOTACION SANITARIA DEL VEHICUlO < ~
- Material de drenajt:
• Trocar de drellaje torácicolSe emplean para drenar los neumotórax y
los hemotÓrax. Van unidos a un equipo de drenaje pleural (Pleur e
vac ) o a una válvula de Heimlich.
• VálVlIla de Heimlich. Estas van acopladas al tubo de drenaje torácico.
Llevan un sistema antiretorno que hace que circule en un solo senti-
do el aire o los nuidos.
Respirador (Figura
3.7): la ambulancia
asistencial de tipo
SVA debe ir dotada
con un sistema res-
pirador de tipo
volumétrico que
permita un ajuste
de I<J frecuencia
respiratoria entre
10 Y 40 ciclos por
minuto.
• La concentración
de oxígeno debe
poderse ajustar
como núnimo al
50 Yal100%.
• Irá dotado de un manómetro de control de presión en las vías aéreas.
Deberá contar también con una válvula de sobrcpresión.
• La unidad espiratoria no debe estar incluida en el aparato, con el fin de
evitar que proliferen los gérmenes. Es preferible que sea de tipo dese--
chable. yen caso de no ser posible. deberá ser esterilizable.
• El respirador irá dotado de, <JI menos, dos equipos de circuitos respi-
ratorios estériles y desechables.
• En el equipo se incluirá un juego de tubos de n<lriz artificial.
• El respirador debe ser sólido y de dimensiones reducidas. Los tubos
que componen la canülización de gases no deben aplastarse en su
uso normaL y los mandos deben ser de fácil utilización y sin salientes
traumáticos.
• Debe asegurar la máxima fiabilidad en cuanto al mantenimiento de
los parámetros pautados, aun a pesar de cambios de la presión
atmosférica, ch<x¡ues, vibraciones y sobre todo por las variaciones de
resistencias, que pueda presentar el paciente.
-
62
~ . c1asificacion de los medios materiales sanitarios
Material relacionado con la circulación: los cajones donde
almacena y las etiquetas identificativas serán de color rojo.
• Se aconseja que la energía utilizada para su funcionamiento sea de
tipo neumático. Es decir, no depende de una fuente de energía eléc-
trica: mientras tenga presión suficiente la botella de oxígeno, este
seguirá funcionando.
- Prllsiox{mclro:'es un dispositivo electromédico que nos permite hacer
una monitorización no invasiva, instantánea y continua de la oxigena-
ción arteria!. De esta forma, se puede estimar la saturación arterial de
oxígeno.
Debemos tener en cuenta que:
• Los movimientos pueden dar lecturas erróneas.
• La iluminación intensa puede dar altas subidas.
• La piel sucia o las uñas pintadas pueden impedir una lectura correcta.
• Para que funcione correctamente, necesita una buena perfusión peri-
férica.
- Fonendoscopio'dispositivo médico utilizado para escuchar los ruidos del
coraz6n y de los pulmones. A veces también lo utilizan para oír "ruidos
intestinales". El enfermero 10 utiliza, junto con el tensi6metro, para la
toma de presión arterial.
2. J.3. Material relacionado con la circulación
Los cajones donde se almacena este material y las etiquetas identificalivas.
serán de color rojo.
Compresores venosos elásticos. Ayudan al enfermero a localizar las
venas para su canalización.
- Sistemas completos para la infusión de sueros.
Sistemas de microgoteo adaptables a los sistemas de perfusión.
Llaves de tres vías para perfusiones. Permite conectar dos sistemas de
infusión de sueros de forma simultánea.
Sistema para regulación de flujo de equipos de infusión de sueros.
Regulan, de forma aproximada, la velocidad de infusión de fluidos por
vía intravenosa al paciente. Esta velocidad se mide en mil¡]jtros/hora.
Jeringas de 5 cm' de plástico desechables.
-
63
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO 2 ~
Todo el material de perfusión contará con cono tipo Luer, para
permitir la interconexión.
Jeringas de 10 cm
3
de plástico desechables.
Jeringas de 20 dn
J
de plástico desechables.
Jeringas de 50 cm
J
de plástico desechables.
Jeringas de insulina con aguja.
Agujas desechables de 40 x 0,8 mm (Verde oscuro).
- Agujas desechables de 40 x 0,9 mm (Amarillo vivo).
- Agujas desechables de 25 x 0,9 mm (Amarillo vivo).
- Agujas desechables de 25 x 0,7 mm (Negro).
- Tubos para pruebas de l<lboratorio.
- Material para la
toma de vías veno-
sas.
• VlÍ1S periféricas:
bránulas intrave-
nosas (angiocaté-
ter) de los núme-
ros 14G al 24G
(Figura 3.8). Sir-
ven para obtener
una vía venosa en
el paciente.
• Catéteres para ,,/
cateterización de
vena central por
vía periférica
lipo Orum<ll. F1gum 3.8. Uránula,.
• Vr'as centra/es:
equipos para punción y C<lteterización de vías subcl<lvia, yugular y
femoral.
• V¡{¡s intraáseas: aguja intraósea para adulto y pcdiátrica.
Todo el material de perfusión contará con cono tipo Luer, para permHir
la interconexión.
MOl/itor desftbri/ador. La ambulancia asistencial de tipo SVA contará con
un equipo monitor-desfibrilador-marcapasos (Pigura 3.9) de tipo p o r t á ~
-
64
Figura 3.9. Monitor-desfibrilador·marcafXlsos
e dasJficacion de los medios materiales sanitarios
til, con alimentación por batería, y con alimentación alternativa de
corriente externa.
• Estará dotado de car-
dioscopio de un canal,
selector de canales de
12 derivaciones de
ECC, alarmas de fre-
cuencia cardiaca alta y
baja, sonorizador de
ritmo cardiaco de volu-
men variable, cargador
adicional de baterías, y
autonomía de 1 hora
con sus propias baterí-
a,.
• La energía de descarga
en desfibriJación será
regulable entre 10 y 360
Julíos, y podrá ser sin-
cronizada con QRS o asncrÓnico.
• También puede contar con electrocardiógrafo manual con registro en
papel, y conexión para telemetría por medio del sistema de radioco-
munlcaClones.
• Como e q ~ accesorio se instalara en el cajón identificado con un
rotulo de color rojo:
Juego de cables de conexión para EeC.
Electrodos para monitorización.
Gel conductor para desfibrilaciÓn.
Electrodos o "galletas" de marca pasos.
Ro]Jo de papel.
Rasuradora.
Bomba il1fusiól1 dej7uídos. Regulan de forma exacta la velocidad de infu-
sión de fluidos por vía intravenosa al paciente.
Presurizador qe sueros. Se emplea para aumentar la presión de las bol-
sas de suero; de esta forma, se consigue aumentar la velocidad de
infusión.
EsfingomanólI1etro: en el lateral del vehículo, en el carril de accesorios, se
instalará un esfingomanómetro fijo tipo reloj de esfera de gran tamai'io.
Llevaremos otro portátil en el botiquín.
Máquil1a de glucel1lía.
-
-
65
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ' - ~ .
Material para movilizar al paciente
- Camilla principal.
- Sillas de transporte.
,
hi
-.-- .
, ,
, '
2. J.4. Material para movilizar 01 paciente
Cami/Ja principal. Esta deberá estar correctamente anclada a la ambulancia.
• Llevará correas de fijación para evitar la caída dcl paciente.
• Portasueros abatibles para dos frascos o bolsas de solución para per-
fusiones endovenosas.
- Sillas de transporte:
• Silla de ruedas plegable.
• Silla de evacuación del tipo Evac+Chair" (Figura 3.10): especialmente
diseñada para dcscender por escaleras rectas.
2. J.S. Material pora inmovilización

- Material para illlllovifizaci61l cnillelrceruica/:
• Collarú¡ ceruical: es un dispositivo que pemlite limitar los movimientos
de la cabeza y del cuello. Existen de varios tipos y tamaños. Como nor-
ma general, todos pem1itirán su colocación sin movilizar la cabeza del
paciente.
• Illmouilizndor de
CIlbcza ("Dama de
Elche"): consiste
en dos almohadj-
lIas laterales con
sujeciones para la
frente y el men·
t6n. Este disposi·
tivu ayuda a la
correcla iJUnovHi-
zaci6n de la cabe-
za. Se lE tiljza con
la camilla de
cuchara o el
tablero espinal.
-
-66
, c1asificacion de los medios materiales sanitarios
Material para imllOlJilizació" de columlla vertebral y pelvis:
• Camilla de tijera o Cl/cllara: es una camiJla de forma cóncava (para faci-
litar la recogida del paciente) de material plástico Oaluminio (o una
combinación de ambos). Se puede separar en dos mitades y además
podemos regular su altura. Es el método de elección para recoger
víctimas que se encuentran tumbadas sobre una superficie plana.
• Chaleco espinal, dispositivo Kelldrick (Femoked' o similar): es un chale-
co semirrígido diseñado para irunovilizar la cabe7..<1 y el tronco del
paciente.
• Tabla espilla/: es un tablero de madera o plástico de superficie plana y
rígido. Tiene unos orificios laterales que permiten la fijación de
correas de inmovilización y facilitan coger la tabla a modo de asa.
• Colchóll de vacío. Es una especie de "colchoneta" de molerial plástico,
rellena de pequeñas partícul<Js (bolitas de poJiurctollo). Al h<Jcer el
V<Jcío en su interior, los ptlrtícul<Js se unen dando la consistenci<J
necesaria p<Jr<J inmoviliztlr cualquier tipo de fractura.
Se pueden h<Jcer radiografías con él puesto (es radiotransparente).
Irá colocado sobre la camilla principal o en el lateral de la ambulan-
cia. Este colchón será opcional en las ambulancias SVI3 y obligato-
rio en las SVA.
El colchón de vacío estará equipado con una bomba para producir
dicho vado, de tipo manual. Para esta función puede utilizarse una
bomba de vacío de pie si existe como aspirador adicional.
- Material para illmouiliznciólI de extremidades:
• Férulas neumáticas para brazo y pierna.
• Férulas de vacío para brazo y pierna.
• Férulas scmirrígidas para brazo y pierna.
• Férula de tracción de miembro inferior.
2. J.6. Medicación y sueroterapia
Los medic<Jmentos irán distribuidos en un ampulario o cn un cajón
habilitado para ellos, de acucrdo <JI código de colores quc se indica:
• Rojo: sistema circulatorio.
• Azul: sistema respiratorio.
• Verde: otros sistemas.
• Amarillo: dosificaciones pediátricas.
La unidad de SVA llevará distintos tipos de sueros en un comparhmen-
to habilitado para alojarlos.
.7
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ''t
Material para hacer curas de urgencia: los cajones donde se
almacena y las etiquetas identificativas serán de color verde.
2.1.7. Material para hacer curas de urgencia
Los cajones donde se almacena este material y las etiquetas identificativas
serán de color verde.
- Gasas y compresas estériles.
Solución antiséptica.
Vendas elásticils de 7 x 10.
Vendas de gasa orilladils de 5 x 5.
Vendas de gasa ori1ladilS de 10 x 5.
Rollos de esparadrapo de tela de 5 cm.
Rollos de esparadrapo antialérgico de 2,5 cm.
Rollos de esparadrapo antialérgicos y de tela.
2.1.7.1. Instrumental quirúrgico
- Tijera curva de 15 cm.
- Tijeril para cortar ropa.
- Pill.ZiI de disección con dientes de 14 cm.
- Pinza de disección sin dientes.
2.1.7.2. Material quirúrgico
Suturils de seda con aguja curva del O.
Suturils de seda con aguja curva del 1.
Suturas de seda con aguja triangular curva 2/0.
Suturas de seda con aguja triangulilr curva 3/0.
Suturas de seda con aguja triangular curva 4/0.
Suturas de seda con aguja triangular curva 6/0.
Portaagujas estériles de Mayo-Hegar.
Hojas pilra bisturí del 15 y del 21.
Maquinillas estériles de rasurar.
- PafIOS de campo estériles.
, . ~ clasfficacion de los medios materiales sanitarios
Debe disponerse de botiquines dotados del material sanitario
mínimo de acuerdo a las fW1ciones a realizar.
Gorros asépticos desechables.
Pares de guantes estériles de látex desechables dispuestos en grupos de
dos unidades de tamaño medio.
Guantes de látex no estériles desechables.
Paquete de 20 mnscnrillas asépticas desechables.
2. 1.8. Botiquines
Con el fin de permitir In atención de pacientes in situ en los casos en que el
vehículo se encuentrn distante, el ncceso es difícil o prolongado, o la situación
es crítica, debe disponerse de botiquines dotados del material sanitario míni-
mo de acuerdo a las funciones a realizar.
Estos botiquines estarán construidos con material irrompible, contarán
con cierre hermético y seguro, asa para su transporte, y permitirán su utili-
zación sin problemas una vez abiertos en el interior de la ambulancia y en
su anclaje.
Llevarán el instrumental, la medicación y el material electromédico
necesarios para prestar una asistencia adecuada en el exterior de la unidad
de SVA (Tablas 3.1 y 3.2). Será necesario un botiquín para adultos y airo
pediátrico.
-
-69
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO
TABLA 3.1
BOTIQuíN DE PRIMEROS AUXILIOS
Instrumental
- Tijera recta (Mayo)
- Tijeras de cortar ropa
- Maquinillas de rasurar
- Mascarillas desechables
- Pinza de disección con dientes (Estándar)
Material de curas
- Caja de gasas no estériles
- Caja de gasas estériles
- Venda triangular
- Venda elástica de 7 x 10
- Vendas de gasa orillada de 5 x 5
- VeMas de gasa orillada de 7 x 5
- Vendas de gasa orillada de 10 x 10
- Juegos de sutura cutánea (Steri-strip)
- Rollo de esparadrapo de tela (grande)
- Rollo de esparadrapo antialérgico
- Paquetes de guantes estériles
- Pares de guantes no estériles desechables
- Soluciones antisépticas
- Analgésicos
- Tranquilizantes
- Antieméticos
- Vasodilatador
Medicamentos
- Varios uso tópico
- Espasmolilicos
- Colirios oftálmicos
- Sueros
TABLA 3.2
BOTIQuíN MÉDICO
Instrumental
- Fonendoscopio
- Esfigmomanómetro
- Termómetro
- Linterna de exploración
- Tijeras rectas de punta fina de Mayo
- Pinza de Kocher
- Mango de blstun- grande
- Jeringas de 5 crn
l
de plástico
desechables
- Jeringas de 10 cm
3
de plástico
desechables. Agujas intramusculares
desechables
- Agujas intravenosas desechables
- Jeringas de 20 cm
3
de plástico
/CofIlinÚC! en la página siguienle)
,/ c1asificadon de los medios materiales sanitarios
TABLA 3.2 (Continuación)
BOTIQUíN MÉDICO
instrumental
- Hojas de repuesto para bisturí
- Portaagujas de Mayo-Hegar
- Sistemas completos para la aplicación
de sueros
- llaves de 3 vías para perfusiones
- Bránulas intravenosas de distintos
tamaños
desechables
- Jeringas de insulina con aguja
- Agujas desechables de 40 x 0,8 mm
(Verde oscuro)
~ Agujas desechables de 40 x 0,9 mm
(Amarillo vivo)
- Agujas desechables de 25 x 0.9 mm
(Amarillo vivo)
- Agujas desechables de 25 x 0.7 mm
(Negro)
Material de curas
- Gasas estériles
- Compresas estériles
- Solución antiséptica
- Suturas de seda con aguja curva del 1
- Suturas de seda con aguja curva del O
- Suturas de seda con aguja triangular
curva 3/0
- Suturas de seda con aguja triangular
curva 4/0
- Suturas de seda con aguja triangular
curva 6/0
- Portaagujas estériles de Mayo-Hegar
Medicamentos
- Estupefacientes (Se encuentran en
dosis individualizadas en un
compartimento sellado y de apertura
exclusiva por el médico. con posterior
informe de utilización)
- Analgésicos
- Espasmolíticos-analgésicos
- Anestésicos locales
- Corticoides
- Antieméticos
- Broncodilatadores
- Cardiotónicos
- Vasoactivos
- Vagolíticos
- Antiarrítmicos
- Antagonistas de analgésicos centrales
- Diuréticos
- Insulinas
- Otras hormonas
- Glucosas
- Soluciones electrolíticas
- Sueros
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .
•<
2.J.9. Otro material
- Material para sondajes. En la asistencia extrahospitalaria son tres los
tipos de sondas utilizadas:
• De aspiración: citadas en el punto uno.
• Nasogástricas: de diferentes tamaños. Con código de colores. Van uni-
das a una bolsa recolectora. También necesitan lubricante analgésico.
• Vesical:
1
de diferentes tamaños requiere lubricante analgésico,
guantes y paños estériles y bolsa recolectora.
Bolsas de diuresis.
Termómetro clínico.
Linterna de exploración.
Tijeras cortarropa y cinturones.
Guantes estériles y desechables.
- Mascarillas quirúrgicas.
- Tarjeta de clasificación de múltiples víctimas.
- Cascos y gafas de protección.
- Soporte para fijar una incubadora de tipo portátil, situado junto a la
toma de oxígeno y de corriente eléctrica, opcional para los vehículos
asistenciales.
- Dispensador de servilletas de papel de alta absorción en rollo, fijado
junto al lavabo o en la parte frontal del habitáculo asistencia!.
- Dispensador de jabón líquido, fijo junto al lavabo.
- Caja fija para bolsas de basura.
- Dispensador de vasos desechables.
Dispensador de bolsas de plástico de al menos 1 litro de capacidad para
uso en caso de mareos y usos varios.
En un armario se situará el material siguiente:
• Manta termoaislante aluminizada de alta resistencia.
• Mantas textiles ordinarias empaquetadas.
• Sábanas para camilla empaquetadas.
• Plástico envolvente para camilla principal, fácilmente lavable.
• Palangana tipo cufía.
• Botella de plástico.
• Botella de jabón líquido antiséptico.
• Rollos de servilletas de papel de alta absorción desechables.
• Bolsas de basura de material plástico.
Los vehículos de transporte sanitario que deban o puedan realizar trans-
porte de enfermos que presenten etiologías específicas, irán equipados con el
material correspondiente a las mismas y que se especificará en cada caso.
" : c1asificadon de los medios materiales sanitarios
En las situaciones de emergencias colectivas y catástrofes el material
empleado debe reunir una serie de requisitos debido a las
condiciones adversas en las que será utilizado.
3. MATERIAL SANITARIO PARA LA ASISTENCIA A UNA CATÁSTROFE
Se define la catástrofe «como un suceso adverso y funesto que alcanza I
gran magnitud y que altem el orden natural de las cosas». Desde el punto de
vista sanitario, esta definición debe complementarse con el concepto de que
las catástrofes producen una desproporción entre las necesidades sanitarias y
los recursos disponibles.
En las situaciones de emergencias colectivas y catástrofes el material
empleado debe reunir una serie de requisitos debido a las condiciones adver-
sas en [as que será utilizado.
3.1. Características del material empleado
El material tiene que poder:
- Emplearse en cualquier tipo de patología derivada de la situación de
catástrofe.
- Nos tiene que asegurar su funcionamiento desde el inicio de la asisten-
cia, hasta la llegada de refuerzos.
El material debe estar perfectamente almacenado, con un mantenimiento
adecuado que garantice su correcto funcionamiento en el momento preciso,
clasificado de acuerdo a su función y codificado por medio de colores.
3.2. ¿Qué cantidad de material vamos a necesitar?
Las necesidades de material vienen determinadas por factores como son:
El número de víctimas.
La gravedad de las lesiones.
La complejidad de los cuidados a aplicar.
El número de equipos médicos que pueden trabajar simultáneamente.
El tiempo que se pueda demorar el reabastecimiento.
- El tipo de catástrofe.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO '..
El tipo y cantidad del
material médico varía
según el tipo de suceso.
De esta forma y depen-
diendo de las necesida-
des de material, pode-
mos distinguir tres tipos
de catástrofes:
- Catástrofes de efec-
tos limitados. La
cantidad de mate-
rial es reducida.
Suele bastar con el
material que l l e ~
van los equipos
que actúan en primer lugar. Se suele emplear el material exclusivamen-
te con las víctimas del siniestro, sin que las poblaciones del entorno ten-
gan necesidades especiales.
- Catdstrofes importantes. Hay numerosos heridos y necesitan mayor infraes-
tructura sanitaria, en cuanto a cantidad y cualidades del material, que en
el caso anterior. Las unidades que están atendiendo el siniestro necesitan
ser abastecidas de materiaL
- Catástrofes grave:!. Las necesidades de material son muy elevadas y supe--
Tan la dotación habitual, incluso la de los primeros refuerzos. Se necesita
mucha cantidad de material y, además, este es muy diverso. Se utiliza
para socorrer a las víctimas del siniestro y también para las poblaciones
locales, por tener estas las infraestructuras básicas afectadas.
Para hacer una previsión del material que podemos necesitar en caso de
catástrofe, es necesaria una adecuada planificación.
3.3. Planificar antes de que ocurra la catástrofe
Hay que hacer una previsión de necesidades basada en:
- La vulnerabilidad de la zona (posibilidad de una zona de ser afectada
por un efecto adverso).
Las previsiones de la patología que puedan surgir del suceso adverso.
Por ejemplo, en una zona en la que hay riesgo de explosión, podemos
prever que las patologías más frecuentes serán quemaduras, politrau-
matismos, etcétera.
-
-74
-/ c1asificaclon de los medios materiales sanitarios
La revisión preventiva puede definirse cuando las acciones programadas
y planificadas con periodicidad en el tiempo, en el cual se
sustituyen componentes previamente determinados y se verifican
otros de una forma sistemática.
Habría que hacer una previsión de necesidades en complejos petroquími-
cos, aeropuertos, estaciones de tren, etcétera.
Los materiales hay que almacenarlos en lugares destinados para ello en
hospitales, aeropuertos y empresiJs de ambulancias.
4. FUNCIONALIDAD DE LOS EQUIPOS. PUESTA A PUNTO Y
,
VERIFICACION
4.1. Revisiones preventivas
La conservación del equipo electromédico es uniJ función de extrema
importancia.
El coste de la inspección programada resulta ser mínimo cuando se com-
para COll el coste de las reparaciones de urgencia, y la reconstrucción de los
equipos cuando los desperfectos son importantes.
La revisión preventiva puede definirse cuando las acciones programa-
das y planificadas con periodicidad en el tiempo, en el cual se sustituyen
componentes previamente determinados y se verifican otros de una forma
sistem6tica.
Si la revisión preventiva existe, esta reporta Ulla serie de beneficios:
Económicos.
Seguridad hacia el paciente y los que los manipulamos.
Mejora de la calidad.
Identificación de los costos de conservación de los equ..ipos electromédicos.
La no reposición preventiva: menor número de equipos de reserva.
Control y planificación de los repuestos.
4.2. Valoración del programa de revisiones preventivas
El programa completo de revisiones preventivas para un determinado
equipo, no soliJmente es realizado por los técnicos en electromedicina de la
-
-
1751
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHícUlO :-
empresa contratada para tal fin, sino también por el operador del equipo que
debe asunur parte de este programa.
Los pasos a seguir en el programa preventivo:
- La empresa que reaUza las revisiones preventivas debe identificar las
familias de equipos en las que va a centrar sus actuaciones.
Examinar las fichas del equipo de la misma marca y modelo, en el que
deben contar todas las intervenciones por acciones correctivas a la que
han sido sometidos. Enumerar los costes totales y por separado de la
mano de obra y las piezas de repuesto. Valorar la inactividad del equi-
po, tiempo de parada, con especial incidencia en el tiempo para la
obtención del repuesto.
Calcular los costes reales del programa preventivo, tanto en inversión a
realizar como el coste de la capacitación del personal que lo ha de reali-
zar y, por último, el coste de número de horas de trabajo, tanto para los
operadores de los equipos como de técnicos electromédicos.
4.3. Elaboración del programa de revisiones preventivas
- Se debe partir de la ficha técnica del equipo. La primera fuente de infor-
mación para la elaboración de un programa de revisiones preventivas
es el propio manual técnico del fabricante, a partir de él se confecciona
la guía inicial del procedimiento a seguir, con las inspecciones, sustitu-
ciones y frecuencia con la que se debe realizar.
- La segunda fuente de información es el propio operario del equipo, que
da sugerencias que deben escucharse y que el Servicio de Electromedi-
cina debe proyectar técnicamente para que sean parte de las revisiones
del propio operario o del técnico electromédico. Además de la propia
experiencia que el Servicio de Electromedicina tenga con equipos de la
misma familia, los cuajes estarán bajo un programa de revisiones pre-
ventivas.
Con toda la información se elabora una guía definitiva donde con clari-
dad y orden, deben figurar descritas las acciones individuales de cada
punto de la guía y la frecuencia con la que se debe realizar. Este progra-
ma no tiene por qué ser el mismo en cada periodo de tiempo, pueden
ser semanales, mensuales, anuales, o como mejor se controla por el
número de horas de funcionamiento del equipo.
Para que sea eficaz el programa de revisión preventiva, es indispensable
evaluar los resultados obtenidos para modificar los ciclos o la forma de ins-
pección.
-
-
( clasificaclon de los medios materiales sanitarios
Para que sea eficaz el programa de revisión preventiva, es
indispensable evaluar los resultados obtenidos para modificar los
ciclos o la forma de inspección.
4.4. Evaluación física funcional de equipos electromédicos
Para poder realizar un inventario del equipamiento electromédico en
una ambulancia que está en funcionamiento, así como saber el estado en
que se encuentran dichos equipos es necesario realizar una toma de datos.
Para ello, es necesario confeccionar una ficha que sirva de soporte, donde
estén recogidas todas las posibles situaciones en las que se pueda encon-
trar un equipo.
RESUMEN
- Característicos generales del material: alto tecnología,
modular, transportable, autonomía, sencillez en el uso,
explotación y mantenimiento, polivalencia, economía,
versatilidad, color naranja.
- Dotación del material de los ambulancias de Soporte Vital
Avanzado: material utilizado para optimizar lo vía aéreo;
material relacionado con lo ventilacíón, material relacionado
con la circulación; material para movilizar 01 paciente;
material paro inmovilizar; medicación y sueroterapia;
material paro hacer curas de urgencia; botiquines y otro
material.
- Característicos del material empleado en una catástrofe:
• Puede emplearse en cualquier tipo de patología derivada
de la situación de catástrofe.
• Tiene que asegurar su funcionamiento desde el inicia
de lo asistencia, hasta lo llegado de refuerzos.
Continúa en la página 5ig(liente
,
, , ~
I \
-
-
"
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .•
RESUMEN (Continuación)
Lo cantidad de material viene determinado por: el número de
víctimas, lo gravedad de los lesiones, lo complejidod de los
cuidados a aplicar, el número de equipos médicos que pueden
traba¡ar simultáneamente, el tiempo que se puedo demorar el
reabastecimiento, el tipo de catástrofe.
antes de que ocurro lo catástrofe: vulnerabilidad de lo
zona y previsión de potología.
Funcionalidad de Equipos electromédicos: Las revisiones
preventivos.
.
BIBLlOGRAFIA RECOMENDADA
l. Jiménez Murillo L, MOl1tero Pérez FJ. Medicil1a de y emergeOCi3S. Guía diagnós-
tica y protocolos de actuacióo. 3" oo. Madrid: Elscvier; 2OQ..l.
2. Jool1l1 Grif Alspach RN. Cuidados intt'llSivos eo el adulto. 4" ed. México: Il1teramericana
McCraw-HiII; 2003. Trild. de
3. Ruano M. Mal1uill de Soporte Vital AvaI17..ado_ Consejo Español de RCP. 2" ro. Madrid:
Mas5Ofl; 1999.
4. Temes JL Gestión Hospitillilria. 4" OO. Madrid: Mc.Craw-1 !ill; 2OC1l.
5. W. AA. Manual de urgencias para cnfermeria pediátric.l. 5l'villil: Editorial MAD S. L; 2tXXJ.
-
78
SEGURIDAD VIAL: LOS RIESGOS DE
LA CONDUCCiÓN
R. Muñoz Arcos, R. Ariza Wachler
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
La conducción
Condiciones adversas en la conducción
Conducción nocturna
Conducciones atmosféricas

-
j
"a
.,
...
1:
-
-
79
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ,:
l. INTRODUCCiÓN
El tipo de trabajo del técnico en emergencias sanitarias, le obliga a condu-
cir en numerosas circunstancias de gran riesgo como puede ser circular a
altas velocidades, realizar maniobras peligrosas, adelantar en lugares com-
prometidos, circular en sentido contrario, hacer maniobras con el vehiculo en
marcha, etcétera.
Las situaciones de riesgo no sólo las provoca la conducción sino que, el medio
de trabajo extrahospitalario, conlleva otro tipo de riesgos a los que el técnico pue-
de estar expuesto. El hecho de trabajar dentro del habitáculo asistencial, de
dimensiones reducidas, y en circuno;tancias en las que se han de hacer las CQ&'S
con la máxima rapidez, aumenta el riesgo de sufrir algún accidente laOOral.
Como norma general para evitar accidentes deberemos:
- Detener la ambul;lncia siempre que tengamos que abandonar nuestro
asiento.
- Llevar siempre el cinturón de seguridad abrochado.
- Sujetar de forma adecuada todos los elementos que hay en el interior de
la ambulancia.
Al apearnos de la ambulancia, debemos tener especial precaución, por la
posibilidad de ser atropellados por un vehículo que pase cerca de esta.
2. LA CONDUCCiÓN
uestro objetivo al volante de la ambulancia debe ser hacer una condu
ción defensiva.'
El manejo defensivo en la conducción consiste en realizar una serie de
buenos hábitos mediante los cuales se llegan a evitar colisiones, atropellos,
vuelcos, y toda clase de accidentes de tránsito.
El manejo defensivo consiste en conducir, previendo todas las situaciones
de peligro originadas:
Por actos inseguros del conductor, tales como: fatiga, distracción, visi-
bilidad, etcétera.
El manejo defensivo en la conducción consiste en realizar una serie
de buenos hábitos mediante los cuales se llegan a evitar colisiones,
atropellos, vuelcos, y toda clase de accidentes de tránsito.
-
-
, ~ seguridad vial: los riesgos de la conducción
Por actos inseguros de otros conductores, como los anteriormente cita-
dos, además de adelantamientos, etcétera.
- Por condiciones adversas que muchos conductores consideran impre-
vistas, como: lluvia, neblina, viento, desvíos, etcétera.
La precaución puede salvar su vida y la de los imprudentes.
El que un conductor argumente que el accidente se produjo porque no se
imaginaba que el otro conductor haría una maniobra inesperada no lo justifica.
Resumiendo, conducir a la defensiva es: esperar todo, imaginarlo todo,
suponerlo todo.
Debemos evitar cualquier exceso de confianza en:
- sr mismo1 cuando el conductor considera que tiene gran habilidad, expe-
riencia y hace alarde de no haber tenido accidentes, responsabilizando del
mismo al otro conductor o a su vehículo, que a última hora le falló.
En el otro conductol: a quien sin conocerlo, lo considera un conductor
experto, incapaz de cometer errores.
En su vehrculo.yespera que 10 pueda sacar de situaciones apuradas ya
que sus respuestas son muy buenas: aceleración rápida, grado de vira-
je, ajuste de frenos, etc., no teniendo en cuenta que el vehículo no da
esas respuestas por sí solo. Tiene que haber alguien tomando decisio-
nes y ejecutándolas.
3. CONDICIONES ADVERSAS EN LA CONDUCCiÓN
Denominamos condiciones adversas en la conducción a todas aquel1as
que tiene el conductor en su contra al manejar su vehículo. Estas pueden
tener su origen en:
Resumiendo, conducir a la defensiva es: esperar todo, imaginarlo todo,
suponerlo todo. Debemos evitar cualquier exceso de confianza en:
Sí mismo.
En el otro conductor.
En su vehículo.
-
-81
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO.'
- Las condiciones del
vehículo.
- Las condiciones del
oonductor.
3.1. Condiciones del
vehículo
El vehículo ha de
tener un mantenimiento
adecuado. Debe cambiar
frecuentemente el aceite
del molar, de la caja de
cambios y de dirección, así como mantenerlo debidamente engrasado.
Debemos revisar diariamente:
- Nivel de aceite.
- Presión de llantas (incluyendo repuestos).
- Líquido de frenos.
- Freno y luz de (reno.
Sistema eléctrico, limpiadores.
Cambio de luces y luces direccionales.
3.2. Condiciones del conductor
Conducir requiere que la persona que lo haga esté en buenas condiciones
ñsicas y mentales. Hay que tener presente que los problemas que más afectan
al estado físico del conductor, son los visuales.
En la conducción intervienen los procesos de:
¡"teleccióll: procesamiento de 10 percibido con los conocimientos, expe-
riencias y aprendizaje.
82
Debemos revisar diariamente:
- Nivel de aceite.
- Presión de llantas (incluyendo repuestos).
- Líquido de frenos.
- Freno y luz de freno.
- Sistema eléctrico, limpiadores.
- Cambio de luces y luces direccionales.
\
J.
. ~ ,
f \
.. ' seguridad vial: los riesgos de la conducción
El sueño durante la conducción no sólo lo causa la fatiga, también
los excesos en la comida, especialmente las ricas en harinas o
alimentos que la contengan, así como bebidas carbonatadas.
Percepcióll: vista, oído, lacto, olfato.
Volición! como resultado del prOCt.'SO de intelección, debe tomarse una
acción, que corresponde a la voluntad del individuo o conductor.
El estado físico del conductor puede afectarse por la f¿¡tiga, que origina el
sueño, que también puede ser causado por contamin<lción o inloxiCilción bien
por gases provenientes del molor, o drogas. Entendiendo por drogas, no sólo
las sustancias alucinógenas, sino también cualquier preparado farmacológico
que puede tener efectos secundarios que afecten a la conducción.
Debemos tener cuidado con medicamentos prescritos por el médico, tales
como:
Alltij¡istamíllicos! empleados en el tratamiento de alergias u otras enfer-
medades. Pueden producir somnolencia. El empleo de anfetaminas
(estimulantes usados para contrarrestar el sueño) no es adecuado. Debe
tenerse presente que la forma más natural de contribuir a reducir el
sueño, es descansando. Es preferible parar a descansar un rato.
TrallqlliliZildores: son sustancias empleadas para contrarrestar estados
depresivos o eufóricos. Distorsionan la percepción de distancia, espacio
y tiempo en la conducción.
Accidentes originados por enfermedades e incapacidades ¡rsicafT. diabetes,
mareos, hjpertensión, desmayos, amnesia. Estudios realizados demues-
tran que las personas con antecedentes médicos sufrieron dos veces
más accidentes que quienes no tenían.
- Aleo/IO/: es el responsable de numerosos accidenles. No hay justificación
para la lngesta de alcohol al volante de la ambulancia.
Cigarrillos: aparte del daño orgánico, su encendido o una brasa suella,
pueden dar lugar a un trágico accidente.
El suei'io durante la conducción no sólo 10 causa la fatiga, también los
excesos en la comida, especi<llmenle 1<Is ricas en harinas o alimentos que la
contengan, así como bebidas carbonatadas.
El conductor, además de unas condiciones físicas óptimas. debe tener tam-
bién UJlas buenas condiciones mentales. Ciertas actitudes de la mente del con-
ductor pueden afectar a su conducta, convirtiéndolo en un peligro en la carrete-
ra. Estos problemas mentales o emocionales, son: exhibicionismo, temeridad,
negligencia, cólera, distracción, IigeTC7..<l, vanidad, susceptibilidad y agresividad.
83
DOTACiÓN SANITARIA DEl VEHICULO .
3.2. r. Exhibicionismo
Un conductor exhibicionista trata de demostrar habilidades poco corrien-
tes, para llamar la atención de otras personas (conducir con una mano, a altas
velocidades, hacer ruido con bocinas o pitos, quitar el silenciador del tubo de
escape, etcétera.).
3.2.2. Temeridad
El conductor temerario es audaz, atrevido y se arrk'sga de forma impru-
dente e irresponsable. Esta conducta se da con frecuencia en conductores
jóvenes. El consumo de alcohol acentÍla este tipo de conducta.
3.2.3. Negligencia
Apmece en los conductores descuidados, perezosos, que no revis..l.n sus
vehículos, no se centran en la conducción, y lo hacen con descuido olvidando
que el artículo 84 de la Ley de tránsito dice: « ... y de I/Iodo general es prohibido
conducir 1111 ve/l/cilla descuidadamellte, COII d(.'Sprecio de los derechos y seguridad de
los demás, o sil/la debida prudcllcia, o de fal mal/era que se ponga el/ peligro la segu-
ridad del mismo veJl/cIIlo, de otros... lO.
3.2.4. Cólera
Un conductor colérico padece una alteración en su conducta norma!- pue-
de ser agresivo y peligroso, y se transforma en una máquina de matar, cuan-
do está angustiado y se encuentra con el paso obSlruido por otros vehículos,
o con espacios ajustados y diffciles.
3.2.5. Distracción
Es la fijación en la mente de unn iden o cosa que la aparta del objeto aJ que
debía aplicarse. Un conductor puede parL"Cer que está muy 'lIento a lodo lo que
cstá sucediendo en la vfa, pero en realidad su mente está muy lejos de la carretera.
l ~ e a 1 i z a así una conducción sin estar concentrado, de forma automatizada,
y cuando se requiere pensar y actuar, lo hace de forma más lenta porque su
mente está ocupada en otro asunto.
Normas para mal/tel/er fa atel/ción:
Mientras el vehículo esté en movimiento, mantener los ojos también en
movimiento.
.,
· ' seguridad vial: 105 riesgos de la conducción
Cuando circulamos por la ciudad mirar, al menos. 100 metros por
delante; en carretera debe tratar de abarcar 300 metros por delante.
- Es importante tener una buena visión de la parte trasera del vehículo y
sus laterales, para 10 que debemos utilizar el espejo retrovisor interior)'
los laterales.
Pasar la mirada por el panel de instrumentos de medición, los espejos,
así como la carretera y los laterales de la misma, para descubrir cual-
quier señal de movimiento. Con esto hacemos que los ojos se muevan
continuamente.
De esta forma, usted evitará fijar sus ojos en un solo punto, evitando
hipnotizarse con la Illonotonía del paisaje.
Las distrncciolles mas frecuell/es en la cOllducci61l SOl!:
- Mirar el callejero, mapa, navegador, etcétera.
- Colocación de guantes.
- Conversar y mirar directamente al interlocutor.
- Contemplar el paisaje.
Pensar en algo distinto a la conducción.
Atender una puerta que se abre.
Hablar por el teléfono móvil o por la emisora.
- fumar.
3.2.6. ligereza
Es una actitud que conduce a accidentes. Un conductor ligero reúne las
siguientes características:
No djstingue las variantes que pueden haberse producido en el mismo
tramo de carretera entre un momento y otro.
Conduce todos los días y a cualquier hora de la misma forma. No se
adapta al medio.
- Exceso de confianza en sr mismo y en su vehículo.
3.2.7. Vanidad
Actitud parecida a la ligereza, que se caracteriza por:
Desprecio por los demás conductores.
fijarse en los errores de los otros.
No admite que lo adelanten.
No acepta correcciones.
85
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHICUlO '.
3.2.8. Susceptibilidad
Un conductor susccpl'ible es delicado, se enfada por cualquier cosa, y su
conducta se altera, llegando a ser agresivo.
3.2.9. Agresividad
Viene de un desorden de la conducta. Adelanta en lugares prohibidos,
obstaculiza el paso, toca la bocina, hace señales insultantes, grita e insulta.
Este tipo de conducta aparece también cuando la persona ha tenido un dis-
gusto en su hogar o en el trabajo, y descarga su ira contra otras personas.
.
4. CONDUCCION NOCTURNA
Durante la noche, a pesar de que conducen menos personas, hay más acci-
dentes que durante el día.
Aproximadamente, el 80% de los accidentes registrados durante las 24
horas ocurren de noche.
Hay conductores que no se dan cuenta de la diferencia entre conducir de
día y de noche, y conducen por la noche igual que por el día.
La conducción nocturna depende de:
- La velocidad.
- La visibilidad del conductor.
- La iluminación.
Estacionamiento nocturno.
4.1. Velocidad
La velocidad debe estar en relación con el alcance del cono de luz y el
tiempo que se tarda en recorrer ese espacio. Debe mantenerse a la mitad de la
que se usa por el día y, si llueve, debe reducirse aún más, dentro del proceso
de adaptación.
Aproximadamente, el BO% de los accidentes registrados durante las
24 horas ocurren de noche.
-
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,
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I \
· seguridad vial: los riesgos de la conducción
4.2. Visibilidad
Por la noche se ve el 50% de lo que puede verse por el día. La pérdida de
visión sólo por la noche, puede indiCilr ceguera nocturna.
Cuando venga otro vehículo en sentido contrario, que traiga luces altas y
largas, evite mirar directamente alIado izquierdo, de esta forma no será des-
lumbrado o encandilado. Este deslumbramiento provoca una pérdida
momentánea de visión que dura fracciones de segundo, conocida como tiem-
po de recuperación. Este tiempo en personas jóvenes es muy corto, y en los
conductores mayores es mucho mayor.
El artículo 94 obliga a encender las luces desde las 18 horas hasta las 6
horas. Debemos encender las luces a cualquier hora si hay algún problema
que afecte la visibilidad.
4.3. Iluminación
La iluminación de la vía es un elemento importante que debemos tener en
cuenta.
Los cambios que se producen en las carreteras al entrar o salir de un
túnel, o en las ciudades con los rótulos luminosos, influyen mucho en la
iluminación y, en especial, en la percepción de objetos o personas próxi-
mas a la vía.
También es muy importante la iluminación del vehículo, ya que nos per-
mite indicar nuestra presencia en la carretera en todo momento: tanto si esta-
mos circulando como si estamos estacionados.
Debemos reducir la velocidad durante la conducción nocturna incluso en
condiciones con buena visibilidad.
4.4. Estacionamiento nocturno
Debemos buscar un tramo recto de carretera para detenernos durante la
noche. No debemos permitir que nadie descienda del vehículo por la puerta
izquierda, es decir, por la corriente de circulación, sino por la puerta derecha,
cuando el vehículo esté detenido.
Ponga inmediatamente las luces intermitentes de emergencia, y coloque
los triángulos de seguridad a una distancia de 90 metros por detrás y 15
metros por delante.
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHICULO ~ .
,
'. ~ ,
I . \
Lluvia: mantener bien limpio el parabrisas, retirarse del vehículo de
delante, y del de atrás, reducir la velocidad y encender las luces aun
por el día. Con estas medidas, facilitamos que nos vean el resto de
los conductores.
S. CONDICIONES ATMOSFÉRICAS
S.l. Uuvio
La lluvia es una de las condiciones adversas contra la cual tiene que
enfrentarse durante la conducción y constituye un verdadero y grave proble-
ma para el conductor.
Diversas situaciones frente a la lluvia:
Cuando comienZJl a llover: las primeras gotas forman sobre el parabrisas
una delgada película con el hollín y el polvo que se ha depositado sobre
los cristales. Esta película nos dificulta la visión y, por un momento, los
limpiaparabrisas son incapaces de poder normalizar la situación.
- Cuando la lluvia es persistente y ftlerte: debemos extremar las precauciones,
puesto que las escobillas no pueden mantener una buena visibi.lidad.
¿Ante estas sitllaciones. qué /racemos?
Mantener bien limpio el parabrisas, retirarse del vehículo de delante, y del
de atrás, reducir la velocidad y encender las luces aun por el día. Con estas
medidas, facilitamos que nos vean el resto de los conductores.
5.2. El patinazo (hidroaplanamiento)
Cuando caen las primeras gotas de agua sobre la vía, forman una masa
muy deslizante y altamente resbaladiza, en la que fal1a la adherencia de los
mejores neumáticos. Cuando el piso de la vía está mojado, hay más probabili-
dades de patinar que cuando está seco.
Unos neumáticos en buen estado pueden diSminuir en un 50% la pérdida
de adherencia, de ahí la importancia de rodar siempre con buenos neumáti-
cos, especialmente en regiones lluviosas (Figura 4.1).
¿Qué hacer?
Ante la posibilidad de patinar debemos reducir la velocidad y conducir
con buenos neumáticos. En caso de patinazo, debemos girar las ruedas en el
sentido o dirección del patinazo.
-
-
o
:: seguridad vial: los riesgos de la conducción
Ante la conducción con niebla, la principal regla es: reducir la
velocidad y encender las luces.
5.3. Inundaciones
Si hay agua en la vía a causa
de una inundación, se deben
seguir las siguientes recomen-
daciones:
Introducir el vehículo
poco a poco, controlando
en todo momento con el
embrague el movimiento
del motor y del vehículo.
No avanzar sin saber la
profundidad del agua
sobre la vía. Piense que el
agua puede ocultar un
socavón.
- Debemos tener presente
que el agua penetra en las FIgura 4. L N",,,mátlco.s en buen estado.
bombas auxiliares del sis-
tema de frenos y produce una disminución de la frenada. Para sacar el
agua, siga las indicaciones siguientes:
• Mantenga el pie en el acelerador y, a la vez, vaya frenando el vehícu-
lo sin detenerlo.
• Deje que la fibra se caliente y saque el agua del tambor o de las almo-
hadillas del disco.
5.4. La niebla
Existen varios tipos de niebla: la ligera y densa; la espesa e impenetrable.
Es necesario tener presente que "no importa el tipo de niebla", debemos
encender las luces, no para ver nosotros, sino para que nos vean.
Ante la conducción con niebla, la principal regla es: reducir la velocidad y
encender las luces.
-
-
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .
RESUMEN
El manejo defensivo en la conducción consiste en una serie
de buenos hábitos mediante los cuales se evitan colisiones,
atropellos, vuelcos, y toda clase de accidentes de tránsito.
Condiciones adversas en la conducción.
• Condiciones del vehículo.
• Condiciones del conductor: percepción, intelección,
volición.
Atencion a: antihistamínicos, actos que producen sueño,
tranquilizadores, incopacidades físicos, alcohol, taboco.
Problemas emocionales del conductor: exhibicionismo,
temeridad, negligencia, cólera, distracción, ligereza,
vanidad, susceptibilidad, agresividad.
- Conducción nocturno. Depende de:
• La velocidad.
• La visibilidad del conductor.
• La iluminación.
• Estacionomiento nocturno.
- Condiciones atmosféricos:
• Lluvia.
• El patinazo (hidrooplanamientol.
• Inundaciones.
• La niebla.
BIBLIOGRAFíA RECOMENDADA
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1, Ley Ordinaria, Ley de Prewnci6n de RiesgGS Laborales. Boletín del Estado, 11
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269,
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2, Mui'ioz Arcos R. Pr"vención de riesgos en el sector sanilario (CO-Rom),
Andalucía: Fundación lavanl". Consejería de Salud; 2005.
3. Rcsc<llvo 5.1ntiago F, Gassenl Arbol1a R. M¡,nual de prevenciÓn de ril"SgOS laborales I y 11. 4'
ed. Madrid: Ibcnnuluólmur; 2OXJ.
4. Seguridóld Vial. Dirección Ccnl:ral de Tráfico. Disponible en: hup://www.dgl.es/
5. VV. AA. Alcohol Yólptilud para condudr. Vóllladolid: de Vóllladolid.
dt- publicaciOOl'S E1; 200J.
6. VV. AA. Celadores conductores del Servido AOlbluz de Salud. Temario para oposidón.
Sevilla: EdItorial MAD S.L; 2007.
9Q
CONTROL DE EXISTENCIAS DE lA
DOTACiÓN SANITARIA DEL
VEHíCULO
P. J Herrera Martínez, E. M. López Aguilar
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Sistemas de almacenamiento y conservación
Tipos de almacenes
Ubicación de los almacenes
Tamaño de los almacenes
Diseño de los almacenes
Modelos de organización física de los almacenes
Flujo de merc:ancias
Información para la gestión
Condiciones de un almacén sanitario: almacén farmacéutico
Almacenamiento de materiales especiales
Control de caducidades
Gases medicinales
Elaboración de fichas de almacén e inventario
Aplicaciones informáticas de gestión y control del almacén
Normas de seguridad e higiene, aplicadas en almacenes de
instituciones y empresas sanitarias

-
91
DOTACIÓN SANITARIA OEL VEHfCULO ' '.
1. INTRODUCCiÓN
La creciente demanda de calidad asistencial de la sociedad española ha
ocasionado una especialización de los medios de transporte sanitarios por
carretera, siendo necesaria la definición de la dotación del recurso segUn el
servicio al que se destina.
El almacén sanitario es un recurso de las emprcsas s<,nitarias que cuenta
con entidad propia, siendo básico su control de existencias (stock) y calidad
utilizando la tecnología que los nuevos avances proporcionan.
El almacén de una empresa sanHaria, complejo por la diversidad de mate-
rial almacenado y el personal que tiene que acceder a él, no puede, por sí mis-
mo, ser un riesgo para la seguridad y la salud de los trabajadores debiéndose
cumplir la normativa vigente en cuanto a Prevención de Riesgos Laborales.
2. SISTEMAS DE ALMACENAMIENTO Y CONSERVACiÓN
Para que las ambulancias dispongan de todo el material necesario para la
prestación de los servicios encomendados, es necesario que las empresas s<mita-
rias tengan uno o varjos almacenes de uso propio pata ab.:,stecer a sus vehícuJos.
Los almacenes de las empresas sanitarias serán mixtos, es decir, en ellos
encontraremos tanto productos farmacéuticos como productos sanitarios,
pudiendo al mismo tiempo poder contar con una parte dedicada a material dc
repuesto de material de movilización/inmovilización Oelectromedicina, por lo
que hay que sectorizar las zonas delimitando el uso de cada una de ellas.
3. TIPOS DE ALMACENES
PodemOS definir cinco tipos de almacenes:
Almacén centra!.
Almacén regulador.
Almacén Trallsit Point.
Almacén Cross-Dockillg.
- Operadores logísticos.
El almacén de una empresa s<,nitaria no puede ser un riesgo para la
seguridad y la salud de los trabajadores, debiéndose cumplir la
normativa vigente en cuanto a Prevención de Riesgos Laborales.
-
-
92
• ' control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
,
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I \
Los almacenes de las empresas sanitarias serán mixtos, en ellos
encontraremos tanto productos farmacéuticos corno productos
sanitarios.
3.1. Almacén central
Reúne todos los materiales y productos. Permite un mayor y mejor con-
trol de las mercancías y productos, una mejor economía de espacio y un
mayor aprovechamiento de los medios de manipulación (Figura 5.1).
3.2. Almacén regulador
Se encuentra en zonas de concentración geográfica. Permiten una gran
capacidad de reacción a las necesidades, reducción en el plazo de las entre-
gas, mejora de la calidad de servicio, así como el control diario de stock.
F " l g u r ~ 5.1. Detalles de almacenes centrales.
-
-93
OOTACIÓN SANITARIA OEl VEHlcUlO
3.3. Almacén TrcJns;' Po;o'
Situados en zonas estratégicas, con mínimo stock de seguridad para servir
pedidos de urgencia. Presentan el inconveniente de la rotura de un stock de
seguridad.
3.4. Almacén Cross-Docking
Situados estratégicamente reciben, verifican y distribuyen de manera
inmediata los pedidos, sin tener stock, por 10 que no pueden afrontar pedidos
urgentes.
3.5. Operadores logísticos
Realizan la función de almacenaje, mantenimiento y manipulación del
stock.
Dentro de lo que debe ser el almacén de una empres.' de ambulancias, el
modelo que más se adapta a los servicios prestados es el de almacén regula-
dor que recibe los materiales de los almacenes centrales, los gestiona y los
distribuye a sus unidades, garantizando un stock de seguridad.
Para la organización y gestión de los disIXlSitivos de riesgo previsible, el
modelo que más se adapta a nuestras necesidades es el de almacén Trallsit Poi"t.
Para la gestión de una emergencia colectiva o catástrofe, el modelo a
seguir será el del almacén Cross-Dockil¡g.
4. UBICACiÓN DE LOS ALMACENES
La localización de los almacenes debe enfocarse desde dos puntos de vista:
- Visión general para acotar geográficamente un área amplia.
- Visión local que contemple aspectos particulares de las zonas acotadas
en la visión general.
Oc esta forma, nos encOntr<lmos que una compaíHa de transporte sanitario
puede disponer de diversos <llmacenes: uno central, cerca de las zonas de
abastecimiento principales (hospitales o proveedores externos) que puede
surtir de material a los vehículos de su zona, <lsí como a otros almacenes peri-
féricos que sirven de referencia a las ambulancias más alejadas de la zona de
inOuencia del almacén central.
94
J, control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
\
A
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í ,
Dentro de lo que debe ser el almacén de una empresa de ambulancias, el
modelo que más se adapta a los servicios prestados es el de almacén
regulador que recibe los materiales de los almacenes centrales, los
gestiona y los distribuye a sus unidades, garantizando un stock de
seguridad.
Para la organización y gestión de los dispositivos de riesgo previsible, el
modelo que más se adapta a nuestras necesidades es el de almacén
Trnllsif Poi"t.
Para la gestión de una emergencia colectiva o catástrofe, el modelo
a seguir será el del almacén Cross-Dockillg.
5. TAMAÑO DE LOS ALMACENES
El tamaño es otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de la planifi-
cación y gestión de los almacenes. Se debe hacer un estudio para determinar
[os productos que vamos a almaccnar (tamano, características propias y can-
tidad de referencias) y la demanda (gastos por reposición del material en las
ambulancias adjudicadas a este almacén y, en el caso de los centrales, deman-
das dc los almacenes periféricos).
A la hora de planificar el tamaño del almacén sanHario debemos de tener
en cuenta los siguientes faclores:
Productos a almacenar: cantidad y tamano.
Castos derivados de la asistencia sanitaria.
Castos de material derivado a otros almacenes.
Tiempo de reposición de material por los proveedores.
- Necesidades de espacio para material sin recepcionar ni inventariar.
- Necesidades de espacio para material enviado a otros almacenes.
- Espacio de gestión de información y oficinas.
- Posibilidad de existencia de material de repuesto de unidades asisten-
ciales.
La capacidad de los almi1ccncs puede venir expresada en metros cuadra-
dos Oen metros cúbicos, siendo la primera la más interesante a la hora de
El tamaño es otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de la
planificación y gestión de los almacenes.
.5
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHICUlO
El diseño del almacén debe favorecer el flujo de materiales de
forma eficiente y efectiva.
diseñar el almacén de una empresa de transporte sanitario, por la facilidad
de acceso al material del personal autorizado, salvo en el caso de grandes
almacenes centrales que sirvan de suministro a otros almacenes periféricos.
6. DISEÑO DE LOS ALMACENES
El diseño del almacén debe favorecer el flujo de materiales de forma efi-
ciente y efectiva.
Se distinguen dos fases para el diseño de un alm<lcén:
1. Diseño de la instalación: el continente. Debe incluir:
- Número de plantas (preferiblemente una).
- Planta de almacén: diseño en vista de la planta.
- Instalaciones principales: columnas, instalación eléctrica, de ventila-
ción, contra incendios, de seguridad, medio.1mbientales, eliminación
de barreras arquitectónicas, etcétera.
- Materiales: principalmente en suelos que deben ser resistentes, higié-
nicos y seguros.
2. Elementos almacenados, ellay-ollt del almacén: el contenido. Se deberá
tener en cuenta la estrategia de entradas y salidas y el tipo de almace-
naje más efectivo, el método de transporte interno dentro del almacén,
el nivel de inventario a mantener, el embalaje y pautas propias de pre-
paración de pedidos.
7. MODELOS DE ORGANIZACIÓN FíSICA DE LOS ALMACENES
Fundamentalmente hay dos tipos de modelo de gestión operativa de los
almacenes: almacén organizado y almacén caótico.
-' Gesti611 de almacéll organizado 11 ordenado:
• Cada producto tiene una ubicación específica en el almacén y cada
ubicación tiene asignado un producto.
• Facilita la gestión del almacén y necesita una planificación y distribu-
ción de los espacios previos a la recepción de los productos.
:' control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
Por las características de los servidos de ambulancias los almacenes
más adecuados para nuestras necesidades es el modelo de
almacén organizado
n J u r ~ 5.2. Ejemplo de almacén organizado.
8. FLUJO DE MERCANcíAS
- Gestión de almacén caótico o desordenado:
• No hay distribución de los esp<lcios p<lf<l referenci<lS específicas; los
productos se distribuyen según el espacio libre y los criterios del
almacenista.
• Dificulta el control manual del almacén, optimiza la utilización de
espacios, acelera el almacenamiento y requiere de recursos informá-
ticos para la localiza-
ción de los productos.
Por las características de los
servicios de ambulancias en los
que, generalmente, la reposición
de los materiales y medicamen-
tos usados en las asistencias se
hace por el mismo personal asis-
tcnci<ll, los almacenes más ade-
cuados para nuestras necesida-
des es el modelo de almacén
organizado (Figura 5.2).
El aprovisionamiento de materiales necesarios para poder surtir a los
almacenes y a las unidades asistenciales es un conjunto de operaciones que se
define como suministro.
Podemos diferenciar dos tipos de suministros:
Suministro extemo! proviene de almacenes centrales para surtir nuestro
<I1macén principal de las mercancías previamente solicit<ldas.
Suministro intemo: de nuestro almacén principal a alm<lcenes periféricos
o a las unidades asistenciales o desde los almacenes periféricos a las
unidades asistenciales.
El procedimiento de almacenes deberá incluir la planificación de la recep-
ción de las mercancías, su verificación acorde al pedido de las mismas, la
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEH[CULO 'f
anotación de las nuevas caducidades}' la actuali7..aciÓn de los registros de
stock según se tenga establecido para cada tipo de almacén.
El objetivo a conseguir es la clasificación, inventariado y control del mate-
rial de la forma más rápida posible, colocando el producto en su ubicación
correspondiente e incluyendo las nuevas caducidades en la base de datos
disei'lada para tal fin.
Existen diferentes modelos de la gestión de flujo del material almacenado:
Last /Il-First Out (UFO): la última mercanáa que entra en el almacén es la
primera en salir. Este método es usado habitualJllente para productos fres-
005, que no es el caso del almacén de UJla empresa de transporte sanitario.
- Firsl III-Firs! 0111 (FIFO): la primera mercanda que entra es la primera en
salir. No es el método más apropiado por desconocer si los almacenes cen-
trales de los que surte el almacén de la empresa S<'lnitaria siguen este método.
- Firsl expired-First 0111 el de fecha más próxima a caducar es el
primero que sale. Es el que más se adecúa a nuestraS necesidades y
requiere una constante supervisión del respons<lble del almacén.
Existen más modelos de gestión (HIFO, NIFO, Coste Medio Ponderado,
Método del Precio Estándar, etc.) pero sus utilidades se refieren con más detalle
al precio de materias primas, costes de producción, djstribución, ele., no ajustán-
dose al objetivo de gestión del almacén de una empresa de transporte sanitario.
9. INFORMACiÓN PARA LA GESTIÓN
9.1. Documentos que nos sirven para el control del almacén
9.J.J.
Procedimiento de control de stock.
Procedimiento de control de caducidades.
Procedimiento para el control de sustancias estupefacientes.
9. J.2. Formatos
- Hoja de petición a almacenes centrales.
- Recetas para petición de sustancias estupefacientes.
- Formato de stock mínimo de almacén.
- Hojas de peticiones de almacenes perHéricos dependientes del almacén
principal de la empresa de ambulancias.
Albaranes de recepción de materiales de los almacenes centrales.
-
-98
control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
Almacén farmacéutico: a las condiciones del espacio, hay que añadir
circunstancias especiales para el almacenamiento y conservación
de los medicamentos.
9.2. Opciones de codificación de las mercancias
9.2. J. CoJificación de barros
Permite un control exhaustivo de las mercancías. Es un sistema de codifi-
C<lción universal que permite grandes posibilidades en la gestión de datos.
L<ls ventajas de este sistem<l son:
Utilización de codific<lción común entre diferentes almacenes.
- R<lpidez y fiabilidad en la captur<l de d<ltos.
- Acceso inmediato a la información.
Control sobre el stock de material almacenado y detección de necesida-
des de reposición.
Minimiza los errores en la identificación de productos.
Posibilidad de conocer el gasto diario.
9.2.2. Etiquetas electrónicas
Mucho más sofisticadas, requieren un sistema informático más comple-
jO. Su uso en la gestión de los almacenes es menor que el sistema de código
de barras.
. .
10. CONDICIONES DE UN AIMACEN SANITARIO: AIMACEN
FARMACÉUTICO
Con <Interioridad, se ha determinado que los almacenes de las empre-
sas S<lnitarias son muy complejos por la circunstancia de la conflucnci<l
en un mismo almacén de productos sanitarios, medicamentos, material
elcctromédico, etc. Por lo que, a las normas generales, que hemos visto
anteriormente sobre las condiciones del espacio, hay que añadir circuns-
tancias especiales para el almacenamiento y conservación de 105 medica-
mentos.
-
-
99
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO '"
10.1. Funciones de un almacén sanitario
ELECTRO
MEDICINA
Adquirir los sumi-
nistros necesarios
para la realización
del servicio de
transporte s<,nitario,
ya sea de departa-
mentos internos de
hospitales como de
suministradores
externos.
- Gestionar la recep-
ción de las mer-
cancías. Compro-
bar que el material
llega en perfectas
condiciones.
Almacenar en con-
diciones óptimas
los materiales alma-
cenados.
- Realización perió-
dica de inventarios
para evitar la esca-
sez o almacena-
miento excesivo
de productos.
Controlar las sali-
das del almacén,
tanto para las u n i ~
dades asistenciales
como para otros almacenes periféricos.
- Controlar los medicamentos con Ulla necesidad de vigilancia especial
(estopefacientes).
- Controlar los medicamentos con condiciones de almacenamiento espe-
ciales (termolábiles y fotosensibles).
Controlar las fechas de caducidad del material almacenado.
- Establecer un circuito para la gestión del material caducado.
- Diseñar las hojas de control y seguimiento del material almacenado.
." control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
10.2. Abastecimiento de
un almacén
sanitario
Se puede hacer de dos for-
mas: urgente y programada.
J0.2. J. Urgente
Se produce por el desabas-
tecimiento de un producto en
concreto. Es una petición de
material excepcional y a la que
nunca se deberla de recurrir.
JO.2.2. Programada
La petición de material se
hace de forma periódica (sema-
nal, bisemanal, mensual, etc.)
lo que sirve para que los artícu-
los del almacén no queden por
debajo del stock de seguridad.
Es la forma más correcta de
mantener el almacén en unas condiciones óptimas que permitan el aprovisio-
namiento de las unidades asistenciales.
10.3. Organización del almacén sanitario
Dado que en los almacenes de las empresas dedicadas al transporte s¿llli-
tario van a tener productos sanitarios junto a medicamentos, las condiciones
que deben reunir son las mismas que los de un almacén de fármacos exclusi-
vamente.
El almacén constará de una o varias habitaciones destinadas exclusiva-
mente a tal fin. Deberá estar al abrigo de la luz y de temperaturas extremas y
separado de cualquier otro tipo de material (uniformes, alimentos, productos
de limpieza, etcétera).
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO ',-
La organización del
almacén definirá dife-
rentes zonas bien deli-
mitadas:
Zclla de almacena-
miento de medica-
mellto{ ordenados
por orden alfabéti-
co, aconsejándose
que sea por el nom-
bre del principio
activo. Deberán
estilr etiquetildos
indicándose el stock
que se haya deter-
minado como nece-
sario para la presta-
ción del servido.
ZOlla de almacclla-
miento de fármacos
termolábiles que
deberán cumplir
las mismas condi-
ciones del aparta-
do anterior.
Zolla de a/macclln-
",ieuto de ",ediaIllICll-
tos esfu1JcJuciClltt!S.
ZOlla de a/marella-
miellfo de productos
smritarios igualmen-
te etiquetados e
inventariados según
el stock. Pueden cla-
sificarse en subzo-
nas depend iendo
del material: vfa
vellosa, vía aérea,
material de curas,
etcétera.
•~ control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
- Zona de almacenamiento de material estéril.
- Zona de lI1aterial cadu((1do o deteriorado.
- ZOIlIl de lel1cer(a.
- ZOIlIl de recepción/preparación de pedidos.
- ZOI1I1 de gcstiól1.'
11. ALMACENAMIENTO DE MATERIALES ESPECIALES
11.1. Materiales fotosensibles
Deberán protegerse de la luz tanto natural como artificial por lo que lo
idóneo es dejar los fármilCOS y el fungible almacenados en sus envases
originales. La luz ocasiona, en determinados materiales, cambios en su
estructura química y fotodegradación.
Muchos de ellos vienen preparados por la industria protegidos de la
luz con ampollas o frascos de color topacio, pero debe de tenerse pre-
sente a la hora de su administración, especialmente si es necesario su
administración diluidos en algún tipo de suero. Existen igualmente en
el mercado sistemas de suero opacos para la administración de estos
fármacos.
11.2. Materiales termolábiles
- Deberán conservarse en el frigorífico que deberá controlarse con un
termómetro interior al empezar cada turno de trabajo dejando anota-
das la temperatura máxima, la mínima y la actual. La importancia del
control de temperatura de los fármacos aparece en los símbolos de
sus embalajes.
- Las distintas temperaturas de conservación son:
• Temperatura ambiente. de 15 a 30" C.
• Lugllr fresco: de 8 a 15" C. De no indicarse lo contrario, estos medica-
mentos se pueden conservar en frigorífico.
• Refrigerado: lugar frío de 2 a 8° e (nevera) para medicamentos termo-
lábiles.
• Congelllóórl: _100 a -20" C.
Existen medicamentos en los que la refrigeración está contraindicada por-
que puede provocar en ellos cristalizaciones, cambios de color, precipitacio-
nes, deterioros de principios activos, alteración de la viscosidad, etcétera.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .
Las distintas temperaturas de conservación son:
- Temperatura ambiente: de 15 a 30" C.
- Lugar fresco: de 8 a 15° C. De no indicarse lo contrario, estos
medicamentos se pueden conservar en frigorífico.
Refrigerado: lugar frío de 2 a 8° e (nevera) para medicamentos
termolábiles.
Congelación: -1lf' a -200 C.
La nevera de conservación de los medicnmentos termolábiles deberá estnr
limpia y deberá ser de uso exclusivo para medicamentos, no pudiendo conte-
ner alimentos, muestras de analíticas u otros.
No se utilizarán frigoríficos de sistema multiflujo 110 ¡rost porque se puede
llegar, en el compartimento de refrigeración, a temperahlfas inferiores a 0° C
al pasar el aire desde el congelador, con el consiguiente perjuicio en la con-
servación de los medicamentos.
Se pueden almacenar botellas de suero fisiológico en los estantes inferio-
res para estabilizar la temperatura interna del frigorífico y garantizar, en caso
de avería, un margen de seguridad manteniendo la temperatura, en condicio-
nes aceptables, durante 6-12 horas.
En caso de que se detecte que en algún momento se ha sufrido una rotura
de la cadena del frío, los medicamentos deberán enviarse a los servicios de
farmacia y ser reemplazados por otros que se hayan conserv<ldo en las condi-
ciones óptimas.
11.3. Materiales inflamables
En caso de almacenar materiales inflamables, sustancias tóxicas, etc., estos
productos se guardarán en armarios cerrados con llave que estará en poder
de los responsables, tomándose las medidas adecuadas para la prevención de
incendios.
11 .4. Estupefacientes
Los medicamentos estupefacientes deberán estar almacenados bajo medi-
das de seguridad (en armario cerrado bajo llave o caja fuerte). Se consideran
estupefacientes las sustancias incluidas en las Listas 1y Hdel Convenio Único
-
-
O ~
.: control de existencias de fa dotación sanitaria del vehículo
Los medicamentos estupefacientes deberán estar almacenados
bajo medidas de seguridad.
de 1961, ¡enmendado por el protocolo de 1972, publicado en el BüE nO 264 de
4 de noviembre de 1981. Existe una Lista mque especifica dosifiC<lciones o
condiciones de combinación; en realidad, es una aclaración de las Listas 1y 11.
La lista IV contiene estupefacientes de uso prohibido en cualquier caso. El
control de los estupefacientes será responsabilidad exclusiva del personal
médico, si bien el control de stock podrá delegarlo en el personal de enferme-
ría o en el personal auxiliar o técnico.
En los libros de control de estupefacientes se deberá anotar:
Entradas de estupefacientes de los servicios de farmacia.
Entradas de eshtpefacientes de recursos inactivados (por baja, taller, ete.).
Salidas de estupefacientes por administración a pacientes.
Salida de estupefacientes para dotación de recursos, ya sean nuevos o
por reactivación después de un periodo relativamente amplio (taller).
Salidas de estupefacientes por envío a almacenes periféricos.
Salidas de estupefacientes por rotura.
- Salidas de estupefacientes por caducidad (devolución obligatoria al
Servicio de Farmacia).
- Salidas de estupefacientes por robo. Será obligatoria la notificación al
Servicio de Farmacia y la denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia
Civil.
Existe un talonario oficial de dispensación de estupefacientes, pudiendo
existir uno por cada almacén que deberá estar custodiado bajo llave al igual
que los estupefacientes. Las recetas deberán ir firmadas por un médico y por
la persona que los retira del Servicio de Farmacia. La matriz del talonario,
una vez agotado, deberá entregarse en el Servicio de Farmacia correspon-
diente para la entrega de uno nuevo.
La medicación y los productos sanitarios deberán est<lr alm<lcen<ldos en
un lugar sin humedades, por lo que no deberán colocarse cerca del suelo o
\
),
" .
•¡fS \
I
El control de los estupefacientes será responsabilidad exclusiva del
personal médico, si bien el control de stock podrá delegarlo en el
persona1de enfermería o en el personal auxiliar o técnico.
-
-A
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO'
paredes exteriores. Se puede entarimar el sudo dd almacén Oque las baldas
de las estanterías estén, al menos, a 20 cm del suelo.
Las copias de las hojas de petición de medicamentos y material deberán estar
archivadas en la zona de gestión del almacén durante, al menos, el mes en curso.
12. CONTROL DE CADUCIDADES
El control de caducidades del material y de los medicamentos es esencial
para la seguridad del paciente.
Se debe establecer un sistema de control de caducidades que garantice
el perfecto estado del material para su uso en la asistencia sanitaria.
• Este procedimiento deberá indicar cuándo se hace la revisión, quién
la hace, dónde ubicar el material retirado y el proceso de devolución
al Servicio de Farmacia o bien su dedicación a otros fines (ONC o
formación).
• Deberá qued¿u constancia firmada del personal que retira el material
caducado y de las caducidades del material del que constan las uni-
dades asistenciales, requisito que es de obligada presentación ante
las autoridades sanitarias para la obtención o renovación de la certifi-
cación técnico-sanitaria.
La k'Cha de caducidad de un fármaco se basa en la L-'Stabilidad del mismo
en su recipienle original sin haber sido abierto. La estabilidad de un fárma-
co sólido es mayor que los de formuJación líquida (soluciont-'S y suspensio-
nes). Las suspensiones son especialmente sensibles a las congelaciom..-'S.
• Cualquier fármaco o producto sanitario que presente cambios de tex-
hITa, color Oque presente deterioro de su envase original debe dese-
charse para su uso sanitario, debiendo destruirse siguiendo 1as ins-
trucciones actuales dictadas por la legislación vigente sobre
eliminación de residuos e impacto medioambiental.
• Independientemente de la fecha de caducidad, las condiciones de alma-
cenamiento Lnciden de manera directa en la potencia del fármaco (espe-
cialmente la humedad). Si bien se han hecho estudios en los que no se
ha detectado toxicidad por el uso de Wl medicamento caduGldo, siendo
El control de caducidades del material y de los medicamentos es
esencial para la seguridad del paciente.
-
-
O
control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
Cualquier medicamento y producto sanitario disponibles en los
recursos de transporte sanitario pueden usarse en el mes en
curso en el que caducan.
la consecuencia una reducción de su acción farmacológica, no debe
cmplearse ningún material pasada la fecha descrita por el fabricante.
• Cualquier medicamento y producto sanitario disponibles en los
recursos de transporte sanitario pueden usarse en el mes cn curso en
el que caducan.
• Es necesario que las fechas de caducidad sean visibles cn todo momen-
to, por lo que no se deberán desechar los envases y dcberiÍn quedar
especificadas en aquellos mcdicamentos monodosis en los que no ven-
gan rcflejadas de forma individ ual (su positorios o comprimidos orales).
El material dc los almacenes deberá estar expuesto en lugar visible para todo
el personal del servicio, con su stock correspondiente. Periódicamente, se dcbe-
rán hacer revisiones del stock para un eventual cambio de algún material o
medicamento o de la cantidad ncccs.'lria ¡J<'lra la prestación del servicio. En este
apartado es importante que las emprcs<'lS de lransporte sanitario tengan un
seguimiento de las alertas farmacológicaS que emite la Dirección Ceneral de Far-
macia y Medicamentos, bien por el personal del Servicio de Farmacia con el que
se trabaja o por personal de la propia empresa destinado a este fin.
13. GASES MEDICINALES
El oxígeno es usado por los servicios de transporte sanitario en la presen-
tación de gas comprimido que es aquel que, a la temperatura atmosférica
normal, se mantiene dentro de su envase, en estado gaseoso, bajo presión.
El oxígeno medicinal se usa en el ámbito sanjlario para oxígenoterapia
y anestesia.
Las características del oxígeno son:
• Incoloro, inodoro, oxidante.
• No es tóxico ni corrosivo.
• Los accites y las grasas se inflaman espontáneamente cn presencia de
oxígeno.
• Todos los materiales que puC'den prenderse fácilmente cn el aire lo
hacen de forma más intensa cn presencia del oxígeno.
• El equipo usado con el oxígeno debe diseñarse con materiales con
altas temperaturas de ignición y no reactivos con el oxígeno.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO >
El etiquetado y el prospecto de los medicamentos de uso humano están
regulados por el Real Decreto 2236/ 1993, de 17 de diciembre.
Las botellas destinadas a contener gases medicinales deben lJevar una eti-
queta que contenga la siguiente información:
- Logotipo y símbolo identificador de los gases medicinales.
- Denominación y contenido del volumen.
- Composición cualicuantitativa.
- Especificaciones técnicas que deben cumplir.
Nombre y dirección del titular.
Número de lote y fecha de caducidad (mes y año).
Condiciones de conservación.
Condiciones de prescripción y dispensación.
- Precauciones de suministro y transporte.
- Código nacional y precio.
Las botellas de gases medicinales llevarán una serie de marcados en el mis-
mo envase (marca del fabricante, presión de prueba hidrostática, capacidad,
mes y año de prueba hidrostática, cte.). Ceneralmente, las empresas e institucio-
nes dedicadas al transporte sanitario contratan el suministro de gases medicina-
les a empresas externas que son las propietarias de las botellas, por lo que son
ellas mismas las que se encargan de las revisiones correspondientes de los enva-
ses, según la normativa vigente, si bien el stock necesario de botellas y el control
de la caducidad del gas (no del recipiente) deberán estar contemplados en los
procedimientos internos de la empresa de ambulanci<lS.
El Real Decreto 379/2001, de 6 de abril por el que se aprueba el Reglamen-
to de alm<lcenamiento de productos químicos y sus instrucciones técniC<lS
complementarias MIE-APQ-l, MTE-APQ-2, M1E-APQ-3, MIE-APQ-4, M1E-
APQ-6, MIE-APQ-7 Ymás concretamente la M1E-APQ-7: «Almacenamiento y
utilización de botellas y botellones de gases comprimidos, licuados y disuel-
tos a presión» son l<ls directrices a seguir para establecer las medidas adecua-
das para el almacenamiento de las botellas necesarias de gases medicinales
para el suministro de la flota de ambulancias.
El lugar escogido para el almacenamiento de los envases reunirá una serie
de características:
- Sitio cubierto y limpio.
- Prohibido situarlo en sótanos o lugares con comunicación directa con
sótanos. Igualmente prohibido en huecos de escaleras y ascensores,
pasillos, túneles bajos de escaleras exteriores, vías de escape y aparca-
mientos.
Que no sufra temperaturas extremas.
No deben existir materiales combustibles.
-
-
o
..: control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
- Evitarán el vuelco de botellas.
- Facilitará la rotación de existencias (método FIFO o FEFO).
- Habrá zonas diferenciadas de envases vacíos y llenos.
- Los suelos serán planos, diffcilmente combustibles y permitirán la per-
fecta estabilidad de los recipientes.
- Los almacenes de botellas deberán estar ventilados con aberturas y
huecos abiertos al exterior en las partes altas y bajas de los mismos. La
ventilación podrá tomarse de la nave donde se encuentra el almacén si
no hay peligro para la nave ni para el local de almacenaje.
Los almacenes de gases medicinales respetarán la normativa en vigor
de instalaciones de alta y baja tensión.
Los medios de protección contra incendios serán los adecuados a los
gases almacenados, tanto en variedad como en cantidad.
El almacenamiento de botellas de gases medicinales (Figura 5.3) debe reu-
nir una serie de requisitos:
Las botellas se deben proteger de cualquier tipo de incandescencia.
Se evitará cualquier tipo de agresión mecánica contra las botellas.
Las botellas no se arrastrarán, deslizarán o rodarán en posición hori-
zontal. Se transportarán en carretillas o rodándolas, en posición verti-
cal, sobre su peana o base. En todos los desplazamientos la válvula
debe estar cerrada. Incluso estando vacías.
Figura 5.3. Almacén de oxigeno de empresa de transporte sanitario.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHJCULO :,
- No se operara sobre las botellas con manos o guantes grasientos rti se
utilizarán herramientas que necesiten engrase (llave inglesa).
- El almacenamiento de las botellas será vertical, protegidas contra
caídas)' mantendrán sus válvulas cerradas, incluso cuando estén
vacías.
- Dejar siempre alguna presión positiva dentro del cilindro de la boteUa
para evitar su contaminación interna.
No se almacenarán las botellas con fugas. Se seguirán las inslTuccioncs
de seguridad)' se aviSMá inmediatamente al suministrador.
- Queda totalmente prohibido fumar o encender fuego en los almacenes
de gases medicinales. La temperatura no deberá exceder de 50" C.
- Los almacenes dispondrán de fuentes de agua permanente y en canti-
dad suficiente para poder enfriar todas las botellas almacenadas en
caso de estar expuestas al calor, lo que puede provocar un incendio.
- Si en un mismo almacén hay botellas de diferentes tipos de gases medi-
cinales, estas deberán estar separadas e identificadas. En los almacenes
existirán lnstrucciones de seguridad de cada gas almacenado.
El usuario es responsable del manejo de las botellas, de su buen estado y
mantenimiento de los accesorios necesarios para su utilización. Cualquier
botella sin identificación será devuelta al suministrador.
14. ELABORACiÓN DE FICHAS DE AlMACÉN E INVENTARIO
La planificación de la gestión del almacén es básica para permitir que la
atención al paciente se adapte a unos parámetros de calidad asistencial,
dotando a las unidades asistenciales de todo el material necesario en unas
condiciones óptimas en cualquier circunstancia.
En el caso de un almacén central que surta de material a gran cantidad de
almacenes sanitarios, se pueden establecer fichas de almacén para cada uno
de los artículos (Figura 5.4).
Los datos que deben figurar en estas fichas son, de forma general: nombre
del centro sanitario, nombre del produclo, clase, stock máximo, mínimo y de
seguridad y en cuanto al tránsito de artículos: fecha de recepción, proceden-
cia, cantidad, fecha de caducidad, precio por unidad, fecha de salida de mate-
rial, cantidad de material que sale del almacén, destino y existencias que que-
dan en el almacén.
En el caso de almacenes pequei'ios que surtan a pocas unidades asistencia-
les ya pequeiios almacenes periféricos, el sistema de fichas se puede sustituir
por un control de los responsables de almacén.
-
-
· control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
Fecha de
recepción
ProceClencia Cantidad
Fecha de
caducidad
Precio
Fecha de
salida
Destino Cantidad Existencias
P>guril 5.4 Fjchas de almacén p<JrG cada UIlO de los articulas.
Un inventario es el registro documental de los bienes y demás cosas perte-
necientes a una persona Ocomunidad, hecho con orden y precisión.
En el almacén de una empresa dedicada al transporte sanitario son bienes
inventariales: el material fungible, la medicación, el material electromédico
de repuesto, el material de movilización e inmovHizaci6n de repuesto, el
material de control y gestión del propio almacén (ordenadores, mesas, estan-
terías, maquinaria ligera o pesada, etcétera). En grandes almacenes se debe
realizar un inventario, al menos, una vez al año.
La ficha de realización del inventario (Figura 5.5) deberá indicar, como datos
generales, el nombre del servicio sanitario, el servicio al que corresponde el
almacén y la fecha de realización del inventario. La fecha deberá ser en épocas
de poca actividad del almacén. Como datos específicos deberán reseñarse el
nombre del artículo, su localización, número de unidades, fecha de caducidad y
observaciones que se puedan detectar. Los pequeños almacenes pueden susti-
tuir este inventario general por inspecciones de los responsables del almacén.
Dado que la realización del inventario es un proceso caro y que requiere
gran cantidad de tiempo es usual realizar un inventario de los productos más
delicados, que requieren un control especial o que son más costosos.
Un inventario es el registro documental de los bienes y demás cosas
pertenecientes a una persona o comunidad, hecho con orden y
precisión.
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHlcULO
Producto localización Unidades
Fecha de
caducidad
Ooservaciones
Figura 5.5. Ficha de realización de inlJeniar;o,
Antes de hacer un inventario hay que:
- Definir los diferentes aspectos a ¡malizar.
- Definir la metodología que se aplicará.
- Delimitar los elementos a inventariar.
- Definir Ullas líneas maestras, unas normas provisionales, que encnuza-
fán la realización del inventario.
Habrá que definir los diferentes grupos de trabajo: un grupo hará la revi-
sión física del almacén, otros introducirán los datos en bases infonnátic<lS y
otro grupo procesará los datos.
Se necesita una cabeza visible del inventario, un director que estará apo-
yado por un grupo que gestionará las diferentes incidencias que puedan sur-
gir durante su realización, y que estará en confacto con el resto de los grupos
para hacer un seguimiento de todas las fases del proyecto.
Antes de hacer un inventario hay que:
Definir los diferentes aspectos a analizar.
Definir la metodología que se aplicará.
Delimitar los elementos a inventariar.
Definir unas líneas maestras, unas normas provisionales, que
encauzarán la realización del inventario.
-
-
12
control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
Deberá existir un grupo que certifique la calidad del inventario, adap-
tándose a normas establecidas y que acredite el ajuste de todo el proceso a
la normativa vigente para poder conseguir el Certificado de Calidad
correspondiente.
Se deberán establecer plazos, metodología y responsables para futuros
inventarios que garanticen la correspondencia entre los datos informatizados
y el volumen de materiales físicos almacenados.
Una vez realizado el inventario, manual o informáticamente, se debe com-
probar la concordancia de los artículos del almacén con las fichas, viendo
posibles desviaciones, realizando las acciones correctoras que fueran necesa-
rias e informando de las incidencias detectadas a los responsables.
Si uno de los objetivos del inventario es saber el montante económico del
material almacenado habrá que hacer los cálculos conociendo una serie de
datos: precio de adquisición de cada artículo (descuentos, portes, ete.), gastos
del almacén (luz, mantenimiento, limpieza, etc.) y pérdidas (por robo, dete-
rioro, caducidad, cte.).
La realización de auditorías internas (de la propia empresa sanitaria)
como externas (de empresas de certificación de calidad acreditadas) tanto de
los almacenes sanitarios como de las unidades asistenciales, garantizan la
calidad asistencial de los usuarios del sistema sanitario.
Para la reposición de productos sanitarios y medicamentos, las empre-
sas de transporte sanitario podrán recurrir a proveedores externos, en
cuyo caso deberán de realizarse fichas de proveedores (rigura 5.6) que
permitan acceder a toda la información disponible de ellos: nombre, direc-
ción, NIF/ClF, población y números de contacto de teléfono y fax. Las
fichas identificarán los diferentes productos de un mismo proveedor, los
identificará con su código e indicará su coste. En la misma ficha se pueden
incluir las condiciones del servicio del proveedor (descuentos, tiempo dc
entrega, existencia dc oficinas próximas a nuestra localidad, etc.) y otro
tipo de observaciones de interés.
Los datos de los proveedores los podemos encontrar en catálogos, revistas
especializadas, paginas web, guías telefónicas, etcétera.
Una vez recibidas las ofertas de los diferentes proveedores habrá que
hacer un estudio de precios, descuentos, tiempo de entrega, garantía de ser-
vicio del proveedor, etcétera.
Se puede elaborar una ficha de cada producto que dé información de los
diferentes proveedores que nos proporcionan un mismo producto (Figura
5.7). Dicha ficha remitirá a las fichas individuales de los proveedores. Asimis-
mo, dispondrá de un apartado para la anotación de las observaciones corres-
pondientes.
-
-
1m
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO '.
NOMBRE EMPRESA SANITARIA
Nombre:
N" TeIéIono:
Correo electrónico:
Págirlil \l'eb:
ce
!'l' NIFICIF
tf producto Producto Código PreciO
Cooditiooes: ....
Observaciones: .
f9n 56 FICha de proueedores exlll!rnos.
NOMBRE EMPRESA SANJTARIA
ArtíaJkJ:
Proveedor:
Proveedol:
Proveedor:
Proveedor:
F"'9IJra 5.7. Fu:ha de proveedores que suminiSlron un mlsmo produc/o.
-
"? control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
15. APLICACIONES INFORMÁTICAS DE GESTIÓN y CONTROL DEL
ALMACÉN
Es una necesidad histórica de la sociedad el poder manejar y procesar la
información, almacenar y organizar datos, bienes, etc. La aparición de las nuevas
tecnologías han facilitado este proceso y las empresas e instituciones sanitarias
no han sido ajenas a este proceso. La cada vez mayor cualificación de los proÍL'"-
sionales dedicados al transporte sanitario requiere que L'StOS lengan unos conoci-
mientos básicos de las posibilidades que la informática nos presta actualmcntc.
Las empresas sanitarias podrán diseñar herramientas de gestión de los dife-
rentes documentos que utilizon (fichos de productos, inventario, proveedores,
almacén, pedidos, etc.) para informatizar todos los dotas y poder procesarlos.
Antes de introducir la información hay que diseñar la basc de datos: ver
qué campos va a tener, cómo se llamará cada compo, etc. Las herromientas
informáticas nos permiten la inclusión de datos de forma permanente, osí
comO]<I consulto de ellos y su modificación.
P<lr<l la búsqueda de dMos concretos, los programas gestores de bases de
datos disponen de filtros que extraen la información deseada según un crite-
rio determinado. Los progr<lmas gestores pueden ser capaces de relacionar
diferentes bases de datos que tengan campos en común.
Las hojas de cálculo trabajan con números y fórmulas matemáticas y pue-
den realizar operaciones muy laboriosas. En las casillas de las hojas de cálcu-
lo podemos incluir números, letras y fórmulas matemáticas. Además de per-
mitirnos una rápida exposición de los datos y rápidos cálculos matemáticos,
los hojas de cálculo nos permiten la edición de los resultados en diversos grá-
ficos que nos permiten uno impresión visual rápida del estado del almacén.
Existen diferentes técnicas paro introducir los datos en el software de un
ordenador como son:
La captura manual.
El reconocimiento óptico.
- La cinto magnético.
- El código de barras.
Los más usados en las empresas sani tarias son la capturo manual, es decir,
el usuario introduce de forma manual los datos en la base de datos por medio
del teclado alfanumérico, y la del código de b<lrras.
15.1. El código de barras
El código de barras es una forma de identificación de productos relativa-
mente frecuente. Aunque la primera patente de un código de barras data del
-
- IIT'I
figura 5.8. Ejemplo de código de oorras,
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHiCULO ;."
año 1952 no fue hasta
1970 cuando se creó un
primer códjgo universal
estandarizado (ISO 2108)
para promover el uso de
una identificación nor-
malizada o intercambio
electrónico de datos,
diseilando un sistema de
identificación para cada
producto en cualquier
parte del mundo.
El código de barras es un<l combinación de bMras paralelas y espacios
(fondo) que pueden ser leídns por dispositivos ópticos que trnnsficren In
información al ordenador (Figurn 5.8).
Algunas de las ventajas que nos proporcionan los códigos de barras son:
- La impresión de los mismos en los envases no incrementan sustancial-
mente el precio del mismo.
El contTol de productos por medio de los códigos de barras reducen al
mínimo los porcentajes de error.
- Los equipos óptkos de lectura son fácilmente instalables como periféri-
cos de nuestra unidad cenlral de procesos (CPU).
El sistema de código de barras nos permite la identificación automática
del producto y nos proporciona una serie de beneficios:
- No existe prácticamente retraso desde la introducción de la informa-
ción y la posibilidad de procesarla.
Proporciona una mayor exactitud de datos que la manual.
Se proporciona un mejor control de stock y caducidades lo que redunda
en la seguridad clínica del paciente.
El uso de los códigos de barras abarca prácticamente todos los sectores de
empresas e instituciones de la sociedad actual, y a la vez facilita:
Control de material almacenado con alertas por stock máximo, mínimo
o de seguridad.
Control de material en tránsilo.
Control de caducidades.
Control de documentación; el software permite la realizadón automáti-
ca de pedidos.
Dentro de las ventajas que las nuevas temologías proporcionan, está la del
LISO de interne!. La posibilidad de estar conectado a tiempo real con otros usua-
rios facilita la gestión de un almacén sanitario; por una parte, podemos conocer
-
control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
cualquier alerta farmacológica en el mismo momento en el que la Dirección
General de Farmacia y Medicamentos la publique. Por otro lado, la información
que el consumidor de productos sanitarios requiere de los proveedores cada
vez es más específica. Las diferentes páginas web permiten la actualización
prácticamente diaria de las propuestas de las diferentes empresas proveedoras
permitiendo también la comunicación bidireccional entre estas y las empresas
sanitarias por medio del correo electrónico, mejorando los métodos tradiciona-
les (catálogos, fax, etc.), conociendo rápidamente la existencia de stock del mate-
rial rc<¡uerido, pudiendo solicitarlo de forma virtua!.
La relación directa entre fabricante y empresa final destinataria del pro-
ducto, sin intermediarios, abarata los costes del mismo.
16. NORMAS DE SEGURIDAD E HIGIENE, APLICADAS EN
ALMACENES DE INSTITUCIONES Y EMPRESAS SANITARIAS
La Ley 31 / 1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales;
es la norma que regula la protección de la salud de los trabajadores frente a
los riesgos derivados de las condiciones de trabajo. El artículo 6 de esta ley
especifica que las normas reglamentarias establecerán las medidas preventi-
vas que garanticen la protección de los trabajadores. Entre estas medidas se
encuentra el garantizar la seguridad y la salud en los lugares de trabajo para
que el uso de ellos no derive en riesgos hacia los trabajadores.
España ha firmado diversos convenios con la Organización General del
Trabajo sobre seguridad y salud de los trabajadores y sobre las condiciones
del medio ambiente del trabajo. Asimismo, existen diversas directrices de la
Unión Europea dirigidas a garantizar la seguridad y salud laboral de los tra-
bajadores en su lugar de trabajo (Directiva 89/654/CEE, de 30 de noviembre
relativa a las disposiciones mínimas de seguridad y s.alud en los lugares de
trabajo). Para adaptarse a estas directrices, España las incluye en la legisla-
ción de nuestro país mediante el Real Decreto 486/1997, de"l4 de abril, por el
que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los luga-
res de trabajo. Dicho Real Decreto establece las condiciones de construcción,
se,",alización, condiciones ambientales, iluminación, ete., que deben reunir los
lugares de trabajo, es decir, las áreas del centro de trabajo, edificadas o no, en
las que los trabajadores deben permanecer o a las que pueden acceder por
razón de su trabajo.
No se consideran lugares de trabajo los medios de transporte utilizados
fuera de la empresa o centro de trabajo, así como los lugares de trabajo sima-
dos dentro de los medios de transporte.
-
117
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHICULO : ~
16.1. Condiciones en la construcción de un almacén sanitario
Las características constructivas del almacén garanliz.:,rán la seguridad de
los trabajadores ante posibles resbalones o caídas, choques o golpes contra
objetos, derrumbamientos o caídas de materiales sobre los trabajadores.
- El diseño interno del almacén proporciomrá el control de las situacio-
nes de emergencia que pudieran surgir, en especial en el caso de inccn-
dios, garantizando una rápida y segura evacuación de los trabajadores.
Los edificios y locales de los lugares de trabajo dcberán de poseer la
estmctura y solidez suficiente para su tipo de utilización. I.-<,s platafor-
mas de trabajo y escaleras de mano deberán ser adecuadas para el uso
al que van a ser sometidos y tener sistema de armado, sujeción o apoyo
que asegure su estabilidad. 'o se deberán sobrecargar estos elementos.
Las dimensiones del lugar de trabajo deberán garantí7-<lr la ausencia de
riesgos para la salud y la seguridad de los trabajadores y que puedan
desarrollar su labor en unas condiciones ergonómicas adecuadas. La altu-
ra del piso al techo deberá ser, al menos de 3 m, si bien, estas dimensiones
podrían ser de 2,5 m romo máximo en el caso de servicios, oficinas y des-
pachos. Deberán corresponder a cada trabajador 2 m' de espacio p<lra
desarroll<lr su l<lbor y deberán existir 10 m
J
no ocupados por eltrabaiador.
Las zonas en las que exista el riesgo de caída, caída de objetos y contacto o
exposición a elementos nocivos, deberán estar señalizadas y se tomarán
las medidas adecuadas para la protección del trab..,jador, impidiéndose,
en la medida de lo posible, el acceso a personal no autoriz.:,do.
Los suelos deberán ser fijos, estables y no resbaladizos. Se deberán pro-
teger los desniveles y aberturas con barandillas de materiales rígidos o
similares, de una altura mínima de 90 cm que impidan el paso o desli-
zamiento de personas o cosas por debajo de ellas, pudiendo ser móviles
en caso de necesidad. Deberá tenerse especial cuidado en la protección
de aberturas en el suelo (sótanos) y en las de paredes o tabiques (mue-
lles de carga).
Los tabiques transparentes O translúcidos deberán estar claramente
seiializados, especialmente si se encuentran cerca de los puestos de tra-
bajo o en las vías de tránsito de las mercancías. Las ventanas, vanos de
Las características constructivas del almacén garantizarán la
seguridad de los trabajadores.
-
-18
\
.. .1.
."'»' ,
. control de existencias de la dotación sanitaria del vehiculo
iluminación cenital y dispositivos de ventilación deberán estar diseña-
dos para que al manipularlos para su apertura, limpieza, etc., no
suponga riesgo para los trabajadores, asr como no suponer un peligro
añadido al estar en su posición de abierto.
- Las vías de comunicación, tanto internas como externas del edificio,
diseñadas para el tránsito de peatones o vehiculos deberán reunir las
características para la actividad del lugar de trabajo para las que han
sido diseñadas, usándose de forma fácil y con total seguridad. La exis-
tencia de materiales, residuos, etc., provocan mayores esfuerzos, tra-
yectos y pérdida de tiempo innecesarios. Su nÍlmero, dimensiones y
condiciones de construcción serán acordes al número potencial de
usuarios y a las características del lugar de trabajo:
• Las rampas y muelles de carga deberán contemplar la dimensión de
las cargas transportadas.
• Las puertas medirán como mínimo SO cm y los pasillos 1 ml
• Si tienen que circular peatones y mercancías simultáneamente, la
anchura de la vía será la que garantice una seguridad suficiente.
• Las vías de comunicación de vehículos deberán mantener un espacio
de seguridad con zonas de circulación de peatones (puertas, pasillos,
escaleras, ete.). Los espacios de circulación de vehículos deberán
estar claramente seilalizadas.
Las puertas transparentes deberán tener una seilalización a la altura de
la vista y si no son de material de seguridad deberán protegerse contra
la rotura. Las puertas de vaivén tendrán una parte transparente que
permita ver las dos zonas que comunica y las correderas deberán tener
un sistema que impida la salida de los carriles y su caída. Las automáti-
cas dispondrán de sistemas de seguridad y de apertura manual,
debiendo tener dispositivos de parada de emergencia claramente iden-
tificados. Las puertas no se abrirán directamente sobre los escalones de
las escaleras sino sobre descansos.
- Los portones destinados a vehículos podrán ser usados por los peato-
nes cuando no exista riesgo para su seguridad, si bien 10 ideal es la exis-
tencia de puertas señalizadas y de uso exclusivo para peatones.
- Los pavimentos de rampas, escaleras y plataformas deberán ser anti-
deslizantes. La pendiente máxima de las rampas será del 12% para las
que tienen una longitud < 3 m, 10% para las de una longitud < JO m y
delS% para el resto. Las escaleras tendrán una anchura mínima de 1 m,
excepto las de servicio que podrán medir desde 55 cm; en estas últimas
es en las únicas en que se permiten las escaleras de caracol. Las dimen-
siones de los escalones serán las que refleja la normativa actual. En caso
-
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHICUlO "
. ,
de existir escaleras mecánicas o cintas rodantes deberán disponer de
dispositivos de parada claramente identificados.
Dadas las dimensiones de los almacenes de las empresas de transporte
sanitario el uso de escaleras de mano es frecuente pero a baja altura. La
normativa actual regirá el uSO y las características de las mismas. El
artículo 6 del Anexo 1 del Real Decreto 1215/1997, de 18 de julio, por el
que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para
la utilización de los trabajadores de los equipos de trabajo establece
que: «Los equipos de trabajo cuya utilización prevista requiera que los
trabajadores se sitúen sobre los mismos deberán disponer de los
medios adecuados para garantizar que el acceso y permanencia en esos
equipos no suponga un riesgo para su seguridad y salud. En particular,
cuando exista riesgo de caída de altura de más de 2 m, deberán dispo-
ner de barandillas rígidas de una altura mínima de 90 cm, O de cual-
quier otro sistema que proporcione una protección equivalente».
Las vías de evacuación deberán estar expeditas y desembocar 10 más
directamente posible en el exterior o en zonas de seguridad. El número
y dimensiones de estas vías dependerán de 1m. dimensiones del lugar
de trabajo y de los trabajadores que desempe¡;an su labor en el mismo.
Deberán est<lf señalizadas según la normativn vigente y cont<mí con
iluminación de emergencia de suficiente intensidad.
- Los almacenes djspondrán de tos sistemas de extinción de incendios,
según la normativa vigente, y adaptados según las característicns del
edificio, los equipos, los productos almacenados, el personal que t r a b a ~
ja en las instalaciones. En caso de necesidad deberán de contar con dis-
positivos de detección de humos y sistemas de alarma. Deberán estar
señalizados según la nonnativa actual.
Los colores con los que se pinten los almacenes deberán intentar apro-
vechar las cualidades de la luz, mejorando un ambiente de trabajo agra-
dable desde el punto de visla de la seguridad, la ergonomía y la psioo-
sociología. De este modo, los colores mates y claros son [os más
adecuados para conseguir un mejor aprovechamiento de la reflexión de
la luz y provocar sensaciOlles méÍs agradables en el trabajador.
16.2. Orden, limpieza y mantenimiento del almacén sanitario
Las zonas de paso y vías de circulación deberán estar siempre libres de
obstáculos para poder utilizarlas sin dificultad, especialmente, en las vías de
evacuaciÓn en caso de emergencia.
-
-
[2q
~ '. control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
\
J.
' . ~ ~
!. 1
Las zonas de paso y vías de circulación deberán estar siempre libres
de obstáculos para poder utilizarlas sin dificultad, especialmente,
en las vías de evacuación en caso de emergencia.
Para conseguir el orden y la limpieza adecuados para hacer seguro el
almacén se deben de tomar dos medidas esenciales:
- Elíminación de todo 10 innecesario.
- Clasificación de lo útil en espacios debidamente acondicionados.
La implicación de todos los trabajadores es esencial para conseguir las
mejores condiciones de trabajo.
- Se deberá establecer un turno de limpieza de las instalaciones, ade-
cuándose las características de suelos, paredes, techos, estanterfas,
mesas, etc., para permitir el mantenimiento higiénico del almacén. Asi-
mismo, se establecerán las revisiones y las actuaciones necesarias para
el control de plagas (desinsectaciones, desratizaciones, etc.).
Las operaciones de limpieza se deben realizar de tal forma que, por sí
mismas, no incidan en la seguridad de los operarios que las realizan o
del personal que desarrolla su labor en el almacén.
La temperatura, humedad y ventilación serán las adecuadas a los pro-
ductos a almacenar siempre que no ponga en peligro la seguridad de
los trabajadores; las instalaciones de ventilación deberán tener un man-
tenimiento programado, limpieza de filtros de aparatos de acondicio-
namiento de aire, etcétera.
El Real Decreto 486/1997 establece que el mantenimiento de los lugares
de trabajo debe ser periódico para que las condiciones de trabajo sean siem-
pre las contempladas en el proyecto de diseño de la instalación, solucionán-
dose cualquier incidencia que pudiera surgir y que influiría en la seguridad y
salud laboral de los trabajadores.
16.3. Condiciones ambientales en los almacenes sanitarios
Las condiciones ambientales del lugar de trabajo no deben suponer un
riesgo para la salud de los trabajadores. Asimismo, siempre que sea posí-
ble, estas condiciones no provocarán incomodidades en los trabajadores:
corrientes de aire, humedades y temperaturas extremas, cambios bruscos
de temperatura, radiación solar excesiva por ventanas o paredes translúci-
das, etcétera.
-
-
2
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO . ~
Las condiciones ambientales del lugar de trabajo no deben suponer
un riesgo para la salud de los trabajadores.
A pesar de que las personas se sienten cómodas en condiciones ambienta-
les diferentes, podemos definir que las condiciones ideales para trabajar en
un almacén sanitario son:
- Temperaturas entre 17 y 27 oC para trabajos sedentarios y entre 14 y 25 oC
para almacenes en los que se realicen trabajos ligeros.
- La humedad deberá estar entre el 30 y el 70% salvo en los casos en que
exista riesgo por electricidad estática, en cuyo caso el valor mínimo será
del 50%.
Los trabajadores no deberán estar expuestos, de forma frecuente o con-
tinuada, a corrientes de aire.
Se establecerán los circuitos n€a.-"SaJios para la renovación del aire del alma-
cén según sus dimensiones, uso y condiciones climáticas de la zona según
la nom1ativa vigente para evitar el ambiente viciado y los olores desagra-
dabk.'S. El cerramiento térmico de las instalaciones adecuadas como alma-
cenes deberán adaptarse a la zona climática en la que se encuentra.
Otro aspecto a tener en cuenta en los almacenes san.itarios es el ruido, defini-
do como el estímulo sonoro indeseado, desagradable y que puede originar efec-
tos traumáticos (lesiones en órganos audilivost no traumáticos (disfunción tem-
poral de los umbrales de audición y otros sentidos) y psicológicos. El ruido
puede aumentar la comisión de errores y la disminución del rendimiento. Cuan-
do el nivel de ruido supere los 85 dB" el trabajador deberá usar protecciones.
La Ley 28/2005, de 26 de diciembre, de medidas sanitarias frente al taba-
quismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de
los productos del tabaco establece en su artículo 7, apartado c) la prohibición
total de fumar en centros, servicios o establecimientos sanitarios, siendo esta
prohibición de aplicación a los espacios destinados a almacenes de las empresas
e instituciones sanitarias al igual que al resto de las instalaciones de las mismas.
16.4. Iluminación de los almacenes sanitarios
La iluminación se adaptará a las labores a desarrollar en cada zona del
almacén, teniendo en cuenta la seguridad y salud de los trabajadores y las
exigencias de la tarea a desarrollar.
• control de eXistencias de la dotación sanitaria del vehículo
La iluminación se adaptará a las labores a desarrollar en cada zona
del almacén.
\
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Siempre que SC<I posible se uliliz<Há 1<1 luz mtur<ll, complementándosc con
luz <lrtificial cuando no se<l suficiente con la primcra; en caso de usar luz arti-
fici<ll se usará, en principio, luz gcnernl para toda la zona de almacén, imple-
mentándose según las necesidades específicas con luz nrtificial localizada en
el lugar en el que las tareas a desarrollar 10 necesiten.
La nonnativa actual marca los niveles de luz (Ix) dependiendo de las tareas
a desarrollar en las diferentes zonas y su forma de medirlo; estas medidas
deberán duplicarse en zonas con riesgo de resbalones, caíd<tS, choques, etc., o
cuando la baja intensidad de la luz suponga un riesgo para el trabajador o
para terceras person<tS. Las zonas de almacenaje, pasillos y estanterías no
deberán tener una iluminación por debajo de J20 Ix.
Existen una serie de condiciones que debe reunir la iluminación en cuanto
a su distribución y otras características:
- Los niveles de iluminación ser<Ín lo más uniformes posible.
- Se intentnnín mantener los niveles de lumin<Jnciél entre la zona de éllma-
cén y los éllrededores.
- Se evitarán deslumbramielltos directos o indirectos de luz natural o
artj[jcial sobre el trabajador.
No se utili7... ,rán fuentes de luz que modifiquen la impresión de los con-
trastes, que den sensación de intermitencia o de lugar a efectos estro-
boscópicos.
Cuando un fallo de la fuente de alimentación de la iluminación por fallo
suponga un riesgo para el trabajador, los almacenes contarán con un sistema
de alumbrado de evacuación y seguridad.
La instalación eléctrica en los lugares de trabajo estará disenada pélfa no
incrementar los riesgos de los trabi"ljadores, no deberán entrüilar riesgos de
incendio o explosión. La insti"llnción eléctrica y los dispositivos de protección
deberán tener en cuenta la tensión, los factores externos condicionantes y la
competencia del personal que tengél acceso a la instalación.
16.5. Señalización de seguridad y salud en el trabajo
El Real Decreto 486/1997, citado con anterioridad, establece llna serie de
normas al amparo de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHfcUlO . ,
Riesgos Laborales. Igualmente, el Real Decreto 485/1997, de 14 de abr,l,
sobre disposiciones mín.imas en materia de señaliZ<lción y salud en el trabajo,
es una normativa de obligado cumplimiento en los lugares de trabajo que
nace al amparo de la citada ley, incluyendo en la legislación española el con-
tenido de tos acuerdos de la Unión Europea reflejados en la Directiva
92/SS/CEE, de 24 de junio, que establece las disposiciones mínimas en mate-
ria de seiialización de seguridad y salud en el trabajo.
La. existencia en los lugares de trabajo de este ti]Xl de scilalización es obliga-
ción del empresario y deberá US<1f'5e cuando el análjsis de riesgos, la'> situacio-
nes de emergencia previsibles y las medidas preventivas adoptadas así lo acon-
sejen pero, en ningún caso, sustituirán a las medidas técnicas y organizativas de
protección ni a la formación e información obligatorias a los trabajadores.
Las funciones de la señ;lliZ;lción de seguridad y salud son:
- liKidir sobre los lr<lb<ljadores por existir determinados riesgos, prohibi-
ciones u obligaciones.
- Alertar sobre medidas de protección y evacuación en caso de emergencia.
- Facilitar la localización de diversos materiales en situaciones de emer-
gencia.
- Orientar a los trabajadores cuando se realicen maniobras peligrosas.
Los trabajadores y sus representantes tienen derecho a conocer las medi-
das que vaya a adoptar la empres..l en cuanto ti señaliz.lciÓn de seguridad y
salud en el trabajo y a recibir formación precisa sobre ellas.
Las señales se adaptarán a los riesgos existentes, a las dimensiones del
almacén y a los trabajadores afectados. Una gran cantidad de señales m i n i m . i ~
Ulrá su efecto sobre los trabajadores pudiendo dar lugar a confusión en situa-
ciones de emergencia.
La normativa vigente identifica los diferentes ti]Xls de señalizaciones exis-
tentes, si bien, en el ámbito de los almacenes sanitarios, las más usuales son
las de tipo panel, cuyos colores vienen definidos por la normativa, debiendo
ser los pictogramas lo más sencillos posible, fácilmente legibles y resistentes.
Se colocarán en zonas bien iluminadas, evitando obstáculos que puedan difi-
cultar su visión; en caso de escasa iluminación pueden usarse colores fosfo-
rescentes o materiales fluorescentes. Si dejara de existir el motivo de la colo-
cación de la señal, esta dcbení retirarse.
1.... 1S señales tipo panel usadas en los almacenes sanitarios son:
- Seiiales de advertellcia (Figu ra 5.9): de forma triangular con pictograma y
bordes negros y fondo amarillo que debe ocupar, como mínimo, el 50%
de la señal. En el caso de la señal de "materias nocivas o irritantes" se
da la excepeionalidad de que el fondo es naranja para diferenciarla de
señales similares utiliz.adas en la reguJad6n del tráfico por carretera.
-
-2
control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
Figura 5.9. &iíales de advertencia
PELIGRO
DE
INCENOIO
PELIGRO
GASES
"'Ó'<lCOS
,ATENCIÓN'
".<>I.CION".
LAsO!..
Seiinles de prohibicióu (Figura 5.10): de forma redonda, con pictograma
negro sobre fondo blanco y bordes y banda {transversal descendente de
izquierda a derecha a 45" respecto a la horizontal. El color rojo ocupará,
al menos, el 35% de la señal.
PAO.. ,.,DO
P .....AN.C...
UH ••T. LU"."
PROHIBIDO
FUMAR
PROHIBIDO
EL PASO
....,.".,DO TO O
..H.C ITIY<I
DI UOI .
PIlO"UIIOO
BEBEIl AGUA
....0 ..,.,1>0
.U.,.... "c••
••
Figura ".10. Señale.' de prohibici{¡f
Señales de obligación (Figura 5.11 )': de forma redonda, con pictograma en
blanco sobre fondo azul que ocupará, al menos, el 50% de la superficie
de la señal. Estos son algunos ejemplos de este tipo de señalización:

UU" cosco
Figura 5.] l. Señales de
.s O.LIOOTOOIO
",u
TU &1&I.AHT"
O"
OUCHA....B
." .. ,O
U.... UNIFO..MO
AGUA
POTABLE
SerIales re/ativas a la lucha cOIlIra incendios (Figura 5.12): de forma rectan-
gular o cuadrada, el pictograma seriÍ blanco sobre un fondo rojo que
ocupará, al menos, el 50% de la sei'ia1.
-
-
7
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ,
S'RI!!NA
••
ALARMA
EXTINTOR
MÓVIL
PULSAR PARA
ABRIR
10.,.0 AUTO.CIIIO
CONTRI. IIlClHOl05
BOCA DE
INCENDIO
TELtFONO
OE EMERGENCIA
FIgura 5.12. Señales n"lolivas a la lucha contra incendio'
Seilales de salvamento o socorro (Figura 5.13);)de forma rectangular o cuadra-
da con pictograma blanco sobre fondo verde que ocupará, al menos, el
50% de la SC'i'ia1. Estos son algunos ejemplos de este tipo de señalización:
-
... + ....
••••
••••
PRIMEROS
AUXILIOS
Figura 5. 13..<;e'-taJes de ,alvamenlo o socorro. ;
PUNTO DE
REUNIÓN
ii
lIil!Ill!:IIII _
~ ~
Existe un tipo de señal complementaria a las anteriores para identificar un
riesgo continuo por caídas, rcsb¡dones, desniveles, obstáculos, etc. La sefiali-
zación se hará con franjas alternas amarillas y negras con una inclinación de
45" y de dimensiones similares a la de la Figura 5.14.
Los otros tipos de senales que establece la normativa española por medio
del Real Decreto 485/1997 son senales luminosas y acústicas, comunicaciones
verbales y señales gestuales.
Figura 5.14, Rksgo de caídas, re80010"e.<, etcétera
-
-
J1W_
00. control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
16.6. Manipulación de cargas
Al amparo de la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales se esta-
blecen las garantías y responsabilidades para preservar la salud de los traba-
jadores frente a los riesgos derivados de] manejo de cargas. España, en cum-
plimiento de la DirectiviJ 90/269/CEE, de 29 de mayo, de la ComunidiJd
Europea, adapta iJ su régimen legal dichiJ normativa con la publicación del
Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de segu-
ridad y salud relativas a la manipulación miJnual de ciJrgiJS que entraile ries-
gos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.
Se entiende por manipulación manual de cargas cualquier operación de
transporte o sujeción por parte de uno o varios trabajadores como el IcvantiJ-
miento, la colocación, el empuje, la tracción o el despl<lZamiento que, por sus
características o condiciones ergonómicas cntrai'icn peligro de lesión para los
trabajadores, especialmente en la zona dorsolumbar.
El empresario deberá tomar las medidas para que el manejo de cargas pesa-
das se haga con maquinaria para tal fin y, en caso de tener que hacerse manual-
mente, tomar las medidas necesarias para preservar la seguridad y salud del
trabajador. Asimismo, el empresario deberá, en cumplimiento de los artículos
18 y 19 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales dar la formación e infor-
mación a los trabajadores y sus representantes de los riesgos del manejo de car-
gas y de las medidas preventivas y de protección adoptadas.
La vigilancia de la salud de los trabajadores que realicen una manipulación
manual de cargas será realizada por personal sanitario competente, tal como se
determina en el apartado 3 del artículo 37 del Real Decreto 39/1997, de 17 de
enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.
El Anexo del Real Decreto 487/1997 contempla los factores de riesgo que
se contemplan en el citado Real Decreto 39/1997 del Reglamento de los Servi-
cios de Prevención encuadrados en cinco puntos:
lo Según las características de la carga.
2. Según el esfuerzo físico necesario.
Se entiende por manipulación manual de cargas cualquier operación de
transporte o sujeción por parte de uno o varios trabajadores como el
levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción o el desplazamiento
que, por sus características o condiciones ergonómicas entrañen
peligro de lesión para los trabajadores, especialmente en la zona
dorsolumbar.
-m
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ,";
3. Segun las características del medio de trabajo.
4. SegUn las exigencias de la actividad.
5. Según los factores individuales de riesgo.
16.7. Pantallas de visualización de datos
Las necesidades de control informático del stock, movimientos, caducida-
des, inventarios, proveedores, etc., de los almacenes s."nitarios hacen necesa-
ria la implantación de las nuevas tecnologías informáticas. La Ley 31 /1995 de
Prevención de Riesgos Laborales regula las garantías y responsabilidades
para preservar la salud de los trabajadores que necesiten util izar equipos que
incluyan pantallas de visualización de datos. La Directiva 90/270/CEE, de 29
de mayo, establece las disposiciones mínimas de seguridíld y de salud rclílti-
vas al trabajo con equipos que incluyan pantallas de visualización. Esta nor-
mativa se traspone al Derecho español con la promulgación del Real Decreto
488/"1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud
relativas al trabajo con equipos que incluyen pantallas de visualización.
El Real Decreto entra en vigor cuando se conjugan una pantalla alfanumé-
rica o gráfica que forma parte de un equipo con pantalla de visualización
provisto de teclado o dispositivo de adquisición de datos, programas para la
interconexión persona/máquina, accesorios ofimáticos y un puesto de t r a b a ~
jo formado por mesa y silla en un cntomo de trabajo donde uno o varios t r a ~
bajadores realizan, de forma habitual y durante un periodo de tiempo rele-
vante, un trabajo con equipo dotado de pantalla de visuali7.aciÓn.
El empresario deberá tomar las medidas necesarias para preservar la
seguridad y salud del trabajador cvaluando las necesidades según:
El tiempo promedio de utilizaci6n del equipo.
- El tiempo medio necesario de atención del trabajador a la pantalla de
viSualización de datos.
- El grado de atención que exigc esta tarea.
En caso de que la utilización de las pantallas suponga un riesgo para el
tr<lbajador, esta labor se deberá intercal<lr con otro tipo de actividades o con
paus<ls programadas si son necesarias.
Las necesidades de control informático del stock, movimientos,
caducidades, inventarios, proveedores, etc., de los almacenes
sanitarios hacen necesaria la implantación de las nuevas tecnologías
inIormáticas.
-
-
2
~ ' control de existencias de la dotación sanitaria del vehículo
La vigilancia de la salud deberá realizarse por personal sanitario compe-
tente teniendo en cuenta los riesgos para la vista, los problemas físicos y la
carga mental, por sí solos o combinados. La vigilancia según lo dispuesto en
el apartado 3 del artículo 37 del Real Decreto 39/1997 citado anteriormente,
podrá ofrecerse a los trabajadores en las siguientes ocasiones:
- Antes de empezar a trabajar con una pantalla de visualización.
- Periódicamente según criterio del médico responsable.
- Ante la existencia de trastornos que pudieran tener su origen por el
puesto de trabajo desarrollado.
En caso de necesidad, los trabajadores tienen derecho a reconocimiento
oftalmológico.
El empresario deberá comuniCill" a los trabajadores y sus representantes,
por medio de la formación e información, de los riesgos que se pudieran deri-
var por la actividad laboral desarrollada, así como de las medidas preventi-
vas y de protección que se pudieran adoptar. Igualmente, informará de los
aspectos relacionados con la seguridad y la salud en el puesto de trabajo,
según los artículos 3 y 4 de este Real Decreto.
El uso de una pantalla de visualización no debe ser, en sí misma, una
fuente de riesgo para los trabajadores. La pantalla debe reunir una serie
de requisitos: que los caracteres sean claramente legibles, que tenga
unas dimensiones adecuadas a su uso, que la imagen sea estable, ajus-
table en contraste y luminosidad, orientable e inclinable.
- El teclado deberá ser inclinable, independientemente de la pantalla,
habrá espacio suficiente para una postura cómoda de los brazos del
operador, los caracteres serán legibles y estarán hechos de un material
mate que anule los reflejos.
La mesa deberá ser poco reflectante y tendrá unas dimensiones adecua-
das para la pantalla, el teclado, documentos y demás material acceso-
rio. Si existe un soporte para los documentos, este será ajustable para
minimizar movimientos incómodos de la cabeza y ojos.
El asiento de trabajo será estable y confortable, de altura regulable, con
respaldo redinable y ajustable, pudiéndose poner un reposapiés si el
trabajador lo desea.
El espacio de trabajo será amplio para permitir cambios de postura y
los movimientos necesarios para realizar el trabajo. La iluminación,
generala especial, evitará deslumbramientos y reflejos, debiendo haber
coordinación entre la luminosidad de la pantalla y la fuente de luz, ya
sea artificial o natural. El ruido de los equipos informáticos no interferi-
rá en la atención de los trabajadores ni en las comunicaciones verbales
ni ocasionarán fuentes de calor añadidas que molesten al operador. Las
-
-
29
DOTACIÓN SANITARIA DEl VEHICUlO 'A
emisiones de radiación deberán reducirse al mínimo posible, no inci-
diendo en la seguridad y salud del trabajador.
- Los programas usados serán los adecuados para el trabajo a realizar,
será de fácil uso y adaptado a los conocimientos del operador, debien-
do proporcionar información sobre sus características de uso.
RESUMEN
-
-
3
la rápida evolución del t r a n ~ e sanitario en los últimos veinte
años, posando de ser un mero "transporte rápido de enfermos" o
ser una asistencia siguiendo unos estrictos parómetros de calidad
tanto en la atención de las patologías urgentes y emergentes
prehospilola(ias, como en el transporte de pacientes o centros
sanitarios para rehabilitación, diálisis, pruebas complementarias,
etc., han inRuido en la profesionolizodón del personol que forma
parte de las diferentes instituciones y empresas sanitarias que presta
este tipo de servicios, siendo una figura fundamental de este nueva
panorama la del Técnico en Emergencias Sanitarias.
Del mismo modo, la evolución y especialización de los
ambulancias hoce que lo dotación material se adapte a los
características del tipo de servicio a realizar.
El equipamiento de codo una de ellas está oormolizado po!' lo
legislación en vigor y poro que ello seo posible es necesario lo
aparición, con entidad propia, de un elemento que muchas veces,
se ha estructurado a demanda de los circunstancias y que debe de
tener uno plonificaciÓfl, estructurociÓfl y característicos porticulares
e intrínsecas: el almacén sanitario de los empresas dedicadas al
transporte de enfermos, un almacén peculiar por la diversidad de
materiales que debe de contener y por la necesidad del acceso al
mismo de todo el personal asistencial de las ambulancias que, sin
embargo, no debe de ser nunca un obstáculo para el desarrollo de
lo actividad de las empresas e instituciones sanitarios,
garantizando, en todo momento, el acceso al material
cumpliendo con 10 normativa vigente, tanto desde el punto de
vista de la segurídad y salud de los trabajadores como
desde el de 10 seguridad clínica del paciente.
\
.. )
.,
, control de existencias de la dolación sanitaria del vehiculo
BIBLIOGRAFíA RECOMENDADA
1. Allende Cuadrado MJ. Operaciones administrativas y documentación sanitnria. Madrid:
Thompson. Paraninfo; 2007.
2. Jover Botella A, Carda Bermejo MJ. Curso de preparación para auxjjiar de farmacia. l' ed.
Cádiz, Fundación p,,"a la form<lci6n y estudios sociales y sanitarios (FUFESS); 2005.
3. Rescalvo Santiago F, Gasscnt Arbona R. Manual de Prevención de Riesgos Liloorales ¡ y [l.
4· ed. Madrid: lbermutuamur; 2()(Xl.
4. S{¡nche;o; Iglesias AL, Crau Ríos:ll-l. Nueva normahva de prevención de riesgos laborales:
aplicación práctica. 2' ed. Madrid' Editorial FREMAP; 1999.
5. Zazo León T, Gómez Salgado J, Amezcua Sánchez A, el al. Cuidados enfermeros en aten-
ción primaria y especializada. Madrid: Fundación para el desarrollo de la enfermería
(FUDEN); 2007.
LIMPIEZA, DESINFECCIÓN Y
ESTERILIZACIÓN DEL MATERIAL E
INSTRUMENTAL SANITARIO
A. Garijo Pérez
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Clasificación del material sanitario según su riesgo de
infectar
Conceptos esenciales
Limpieza
Desinfección
Esterilización

-
133
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO - ~
\. INTRODUCCiÓN
El hombre convive con gran cantidad de microorganismos. Con algunos
de ellos mantiene una relación pacífica, ya que no sólo no producen dai'o
sino que incluso pueden proporcionarnos un efecto beneficioso para nuestra
salud. Sin embargo, otros, al entrar en contacto con nuestro cuerpo pueden
dar lugar a enfermedades. La capacidad de originar enfermedades no depen-
de exclusivamente de las características del microorganismo sino también de
la integridad de los mecanismos de defensa que poseemos para enfrentarnos
a estas infecciones. La piel Ylas mucosas impiden la entrada de agentes vivos
al interior de nuestro organismo. Si esta barrera cutáneo-mucosa se rompe y
es traspasada disponemos del sistema irunune, constituido por una serie de
sustancias y células especializadas capaces de controlar y destruir a estos
microorganismos.
Existen varios tipos de microorganismos, alguno de los cuales nos pueden
hacer enfermar:
Bllcterias:.organismos compuestos por una sola célula, visibles sólo al
microscopio y presentes en todo el hábitat. Pueden producir enferme-
dades como el cólera, neumonías, sífilis, etc. Algunas bacterias ante
ambientes y condiciones adversas se cubren de una gruesa pared que
las aCslan y protegen del exterior permaneciendo vivas e inactivas. A las
bacterias que adquieren esta forma se les llama e s p o r a ~ (as cuales son
resistentes al calor, la deshjdratación y a algunos desinfectantes. Otras
bacterias, como las micobacterias no forman esporas pero tienen tam-
bién Ulla pared gruesa y resistente a las agresiones externas. Ejemplo de
micobacteria es el bacilo tuberculoso.
Hongos; poseen paredes celulares rígidas fonnadas principalmente por
quitina. La mayoría se alimentan de materia orgánica en descomposi+
ción (saprofitos) pero también hay especies parásitas que originan
enfermedades que pueden afectar a los humanos en la piel y mucosas
entre otras localizaciones.
- Virust son fragmentos de ácidos nucleicos, AON o ARN, c¡¡p¡¡ces de
multiplicarse en una célula animal y pasar a otra para iniciar un nuevo
La capacidad de originar enfermedades no depende exclusivamente
de las características del microorganismo sino también de la
integridad de los mecanismos de defensa que poseemos para
enfrentamos a estas infecciones.
-
-
-;. limpieza, desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
ciclo de replicación. Los catarros, algunas hepatitis y el SIDA están pro-
ducidos por virus.
Protozoos:fson microorganismos unicelulares que se alimentan de mate-
ria orgánica. Algunos son parásitos de los seres humanos y producen
enfermedades como la malaria.
El material e instrumental sanitario, a] utilizarse en estrecho contacto con
personas enfermas, muchas de las cuajes tienen sus defensas mermadas,
constituye un vehículo de transmisión de microorganismos patógenos. Es,
por tanto, imprescindible que estén libres de ellos cuando se usen.
2. CLASIFICACiÓN DEL MATERIAL SANITARIO SEGÚN SU RIESGO
DE INFECTAR
EarJe H. Spaulding
1
c1asificó en 1961 el instrumental y material sanitario en
tres categorías, en función del lugar anatómico donde se emplean y el riesgo
de infección que este lugar conlleva:
- Objetos c r { t i c o s ~ son los que entran en contacto con tejidos y cavidades esté-
riles o el sistema vascular. Tienen un alto riesgo de infectar si están conta-
minados con microorganismos por lo que deben estar esterilizados.
Se incluye; material de curas o suturas, catéteres urinarios, gasas, agujas
de inyección, equipos de vías centrales, etcétera.
OIJjetos scmierttíco5: son los que contactan con mucosas y piel no intacta.
Estos objetos deben estar libres de todo microorganismo, sin embargo,
es permisible <llgún número de esporas.
Se incluyen: laringoscopios, balones de resucitación, tubos de intuba-
ción, etcétera.
Objetos no cr(tieos! son los que entran en contacto con la piel intacta pero
no con las mucosas. Estos objetos se clasifican en:
• Objetos no críticos para el cuidado del paciente: termómetros, fonen-
doscopios, manguitos de la tensión, cuñas, material de inmoviliza-
ción, etcétera .
• Superficies no críticas del entorno sanitario: muebles, raíles de cami-
11as, barandas de camas, etcétera.
3. CONCEPTOS ESENCIALES
La destrucción de los microorganismos del material e instrumental sanita-
rio se lleva a cabo mediante una serie de procedimientos que vamos a definir.
-
-3
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .'J
Con la limpieza se consiguen varios objetivos:
- Se elimina la suciedad visible y los restos orgánicos.
- Se reduce considerablemente el número de gérmenes por arrastre.
- El material queda apto para ser desinfectado o esterilizado.
,
.,¡.
c_i4If.
1 \
Limpieza: es la eliminación de la suciedad visible (manchas o partículas
macroscópicas que no forman parte del material y superficies que se va
a limpiar) mediante métodos mecánicos, usando agua y detergentes.
- Desínjección: es la eliminación de los microorganismos patógenos, salvo
algunas esporas bacterianas. En la sanidad se realiza mediante produc-f
tos químicos (desinfectantes) o calo?
- Esterilización: es la destrucción completa de toda forma de vida micro-
biana incluidas las esporas. Se lleva a cabo mediante sustancias quími-
cas y métodos físicos.
4. LIMPIEZA
Es un paso importante en el procesamiento del material médico. Un lava-
do completo es esencial antes de una desinfección o esterilización debido a
que la materia orgánica e inorgánica que compone la suciedad impide la
acción adecuada de los desinfectantes y de los procedjmientos que destruyen
a los microorganismos. La materia orgánica puede tener un efecto barrera
entre el microorganismo y el desinfectante; además, puede reaccionar quími-
camente con ella y perder efectividad.
La materia inorgánica puede formar cristales salinos que protegen a los
microorganismos.
Con la limpieza se consiguen varios objetivos:
- Se elimina la suciedad visible y los restos orgánicos: sangre, pus, secre-
ciones, moco, etcétera.
- Se reduce considerablemente el número de gérmenes por arrastre.
- El material queda apto para ser desinfectado o esterilizado.
4.1. Agua y detergentes
El agua tiene la propiedad de disolver en cierta medida todas las sustan-
cias que están en contacto con ellas.
-
-Fí'ii1
o' limpieza. desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
El agua tiene la propiedad de disolver en cierta medida todas las
sustancias que están en contacto con ellas.
En el agua se pueden encontrar diferentes sustancias suspendidas como are-
na, micf(X)rganismos, aceites, etc. Dependiendo de las impurezas que presen-
ten, las aguas pueden ser ácidas o alcalinas.
Llamamos dureza del agua a
la concentración de compuestos
rnincr¡J1cs que contengan, en
gener<ll, sales de magnesio o de
calcio. Estn dureza impide la
form<lción de espuma con el
jabón. Se recomienda el uso de
agua blanda o realizar el último
enjuague con agua desminerali-
zada o destilada. Algunos agen-
tes limpiadores o desinfectantes sólo se pueden emplear con agua blanda.
Para el lavado del instrumental se usa una solución detergente neutra o casi
neutra. Deben usarse a la concentración y tempeTatuTa correcta. Los detergentes
comunes no logran eliminar la totalidad de la materia orgánica que compone la
suciedad, siendo necesario en muchos casos cepillar el instrumental Para mejo-
rar esta situación han surgido los detergentes enzimáticos que contienen enzi-
mas que compiten con las proteínas de la materia orgánica (sangre, pus) disol-
Además, no dañan el instrumental. La limpieza enzimática no es
desinfectante y las enzimas pueden ser inactivadas por los desinfectantes.
Como con otros procfuctos químicos, estas enzimas deben ser enjuagadas de los
instrumentos y materiales médicos después de U8<'U'se ya que pueden producir
reacdones adver8<'s. Se prefieren detergentes líquidos ya que se disuelven mejor
que los sólidos o en polvo; además, estos últimos pueden obstnlir aquellos ins-
tnlmentos que tengan orificios pequeños.
4.2. Recomendaciones para la limpieza
Lavar el instrumental lo antes posible para evitar que la suciedad se
seque y quede adherida.
Diluir el detergente antes de que entre en contacto con el instrumental:
esto evita su deterioro.
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO
- Respetar las dosificaciones que señale el fabricante del detergente.
- Usar agua desminer<llizada, nunca suero fisiológico.
- No sumergir el material eléctrico, utilizar spray.'
- El instrumental fino y afjl<ldo deberá ser lavado separado del resto.
- El personal deberá prevenir las salpicaduras, pinchazos o cortes con
objetos cortantes, mediante guantes, mascarillas, gafas protectoras y
delantal.
- Comprobar la limpieza y el buen estado del material observado, si que-
dan restos de materia orgánic<l.
4.3. Etapas de la limpieza
4.3. J. Prelavado
Es necesario para remover la materia orgánica visible o la suciedad de
gran tamaño. Se usa agua abundante, a ser posible a través de una manguera
flexible que facilite dirigir el chorro de agua a los instrumentos. Debemos
tener especial cuidado en irrigar el interior de los tubos y los orificios para
mantenerlos permeables.
4.3.2. Lavado
Puede ser manual o mecánico, mediante lavadoras o máquinas de ultraso-
nidos. En este caso, nos vamos a centrar sólo en el lavado manual.
Como ya hemos señalado, para evitar la exposición laboral a sangre y flui-
dos corporales el personal debe usar protección como guantes, delantal, gafas
y mascarilla.
Los pasos a seguir son los siguientes:
- Preparar la solución con aetergente enzimático con agua tibia
un mínimo de 2 Esta solución deberá cambiarse cuando haya
un exceso de suciedad ya que pierde su eficacia.
- Sumergir totalmente en la solución el instrumental que debe estar
desarmado y abierto.
- El instrument<ll deberá ser cepillado con un cepillo suave bajo agua
para evitar s<llpicaduras y formación de aerosoles.
- Aclarar el instrumental con abund<lnte agua destilada caliente.
Secar con un paño que no deje pelusa o con aire a presión. Evitar la for-
mación de manchas. Eliminar gota a gota.
-
-
3
ft limpieza, desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
5. DESINFECCiÓN
Es un procedimiento que
elimina muchos o todos los
microorganismos patógenos
sobre objetos inanimados a
excepción de las esporas bacte-
nanas.
Para su realización se usan
sustancias químicas (desinfec-
tantes) o medios físicos (calor,
luz ultravioleta).
5.1. Técnicas de
desinfección
Inmersión: sumergir el instrumento en una solución desinfectante
durante un tiempo determinado.
Loción: se empapa una bayeta en un desinfectnnte y luego se usa para
fregar.
- Fumigaci6n y vaporización: se producen gases o vapores de una sustancia
desinfectante capaces de impregnnr el aire y las superficies.
- Aerosoles: se forma un aerosol de gotns microscópicas que, por su escaso
peso, permanece cierto tiempo en suspensión en el aire.
- Pulverización: formación de gotas de mayor tnmaño y que por su mayor
peso caen rápidamente.
5.2. Factores que afectan a la desinfección
La eficacia de la desinfección se puede ver afectada por varios factores:
- Limpieza previn de los objetos a desinfectar que elimina la materia orgá-
nica e inorgánica que puede interferir con la acción del desinfectante.
Desinfección es un procedimiento que elimina muchos o todos los
microorganismos patógenos sobre objetos inanimados a excepción
de las esporas bacterianas.
-
-9 ~
DOTACION SANITARIA DEL VEHíCULO t"
Tipo, nivel y localización de la contaminación microbiana. Cuantos más
microorganismos haya, más tiempo de exposición necesita el desinfec-
tante para destruirlos.
Entrenamiento inadecuado del personal que desinfecta.
Concentración, potencia y tiempo de exposición al desinfectante. En
general, cuanto más concentrado es un desinfectante mayor es su efica-
cia y menor tiempo necesita para destruir los microorganismos.
Naturaleza del objeto a desinfectar (estructuras simples o complicadas).
Los instrumentos con varias piezas hay que desarmarlos para conse-
guir que el desinfectante contacte con todas las superficies, orificios,
canales y surcos que posea.
Temperatura, pH, dureza del agua y humedad relativa durante el pro-
ceso de desinfección. La actividad de la mayoría de los desinfectantes
aumenta cuando lo hace la temperatura. El pH influye en la actividad
del desinfectante alterando su molécula o la superficie celular del ger-
men. La humedad relativa influye en la actividad de los desinfectantes
gaseosos. La dureza del agua puede interactuar con el desinfectante
formando precipitados insolubles.
- Resistencia del microorganismo al desinfectante. Esta sufre grandes
variaciones entre los diferentes gérmenes en función de su estructura y
composición.
- Biofilm: son comunidades de microorganismos que se protegen de los
desinfectantes formando una gruesa masa de células y material extrace-
lular fuertemente adheridos a las superficies y que son difíciles de eli-
minar. Las bacterias dentro del biofilm son hasta 1.000 veces más resis-
tentes a los desinfectantes que esa misma bacteria en suspensión.
5.3. Niveles de desinfección
Según la intensidad de la desinfección podemos dividirla en tres niveles:
Desinfección de bajo nivel: destruye la mayoría de las bacterias y algunos
virus y hongos. No actúa contra el bacilo tuberculoso ni las esporas bac-
terianas. Se emplea en superficies o material no crítico.
- Desinfección de nivel intermedio: destruye todas las formas bacterianas, el baci-
lo tuberculoso y la mayoría de los virus y hongos pero no asegura la dL-'StruC-
ción de las esporas bacterianas. Se usa en material semioítico y no crítico.
Desinfección de alto nivel: destruye todos los microorganismos salvo
algunas esporas bacterianas. Se usa en material crítico y semicrítico O
cuando el material está contaminado por el virus de la hepatitis, SIDA o
bacilo tuberculoso.
.. limpieza. desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
El alcohol, con unos 5 minutos de exposición, destruye bacterias,
bacilo tuberculoso, hongos y virus (sida, hepatitis B, etc.), pero no
destruye esporas.
5.4. Tipos de desinfectantes
5.4. r. Alcohol
En la sanidad se usa el aJeohol etílico y el isopropílico. Se presenta
diluido en agua. Su concentración bactericida óptima es del 60-90% en
solución acuosa.
Con unos 5 minutos de exposición destruye bacterias, bacilo tuberculoso,
hongos y virus (sida, hepatitis B, cte.), pero no destruye esporas.
Se ha usado para desinfectar termómetros, fonendoscopios, balones de
resucitación, l'ijeras, sondas de ecografías y áreas de preparación de
medicamentos.
- Puede dañar los instrumentos de goma o plástico.
- Se evapora rápidamente, haciendo difícil un tiempo prolongado de
exposición, a menos que el objeto esté sumergido.
5.4.2. Cloro y compuestos de cloro (lejía)
El producto de cloro más empleado es la lejía doméstica que es una solu-
ción acuosa de hipodorito sódico al 5,25-6,15%.
Tiene un amplio espectro de actividad antimicrobiana (actúa contra bacte-
rias, virus, hongos, micobacterias y esporas), no deja residuo tóxico, no se
afecta por la dureza del agua, es barato, actúa rápido, elimina organismos
secos y fijados a superficies, así como el biofilm.
- Tiene U/18 baja incidencia de toxicidad grave.
A altas concentraciones es corrosivo con los metales y se inactiva con la
materia orgánica. Se emplea para la desinfección de equipos, superfi-
cies, suelos, lavabos, ropas, etcétera.
Para las manchas de sangre se recomienda usar una disolución de lejía
al 1:10-1:100. Ya que la lejía y otros desinfectantes se inactivan en pre-
sencia de sangre, los grandes vertidos de este fluido es necesario lavar-
los antes de aplicar la lejía.
-
-
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ~ :
La lejía tiene un amplio espectro de actividad antimicrobiana (actúa
contra bacterias, virus, hongos, micobacterias y esporas), no deja
residuo tóxico, no se afecta por la dureza del agua, es barato, actúa
rápido, elimina organismos secos y fijados a superficies, así como
el biofilm.
Se inactiva:
- En presencia de materia orgánica.
- Con la luz solar (debe ir en recipiente opaco).
- Con la temperatura alta (no usar con agua caliente),
- Con pI-! ácido. En contacto con sustancias ácidas produce gases de clo-
ro que son tóxicos e irritantes.
5.4.3. G/utaldehido
Desinfectante de alto nivel y esterilizante químico.
Tiene excelentes propiedades gcrmicidas, no se inactiva ante materia
orgánica y no es corrosivo. El glutaldchido alcalino al 2% es bactericida, fun-
guicida y virucida en cortos periodos de tiempo, pero precisa 6 horas de con-
tacto para destruir esporas bacterianas.
No usar en material no crítico ya que es caro y puede ser tóxico.
Una vez activada la solución alcalina tiene validez durante 14-28 días.
Se usa para la desinfección de equipos médicos como endoscopios.
5.4.4. Peróxido de hidrógeno (aguo oxigenado)
Ataca a bacterias, hongos, virus, micobacterias y esporas según la concen-
tración y condiciones de uso.
La lejía se inactiva:
- En presencia de materia orgánica.
- Con la luz solar (debe ir en recipiente opaco).
- Con la temperarura alta (no usar con agua caliente).
- Con pH ácido. En contacto con sustancias ácidas produce gases de
dOTO que son tóxicos e irritantes.
-
-
'. limpieza. desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
\
A
, . ~
! \
El glutaldehido tiene excelentes propiedades germicidas, no se inactiva ante
materia orgánica y no es corrosivo. El glutaldehido alcalino al 2% es
bactericida, funguicida y virucida en cortos periodos de tiempo, pero
precisa 6 horas de contacto para destruir esporas bacterianas.
Los preparados comerciales tienen una concentración del 3-6%.
Concentraciones mayores (6-60;1';,) son desinfectantes de iJlto nivel y
esteriJizante qu[mico pero corrosivos, oxidantes y tóxicos.
Se inactiva en presencia de luz, aire y materia orgánica. No produce resi-
duos tóxicos.
5.4.5. Cloruro de benzalcon;o
- Desinfectante de bajo nivel.
- Se usa en suelos y paredes.
- Las concentraciones de uso son del 0,4-1,6%.
5.4.6. Ácido peracét;co o peroxiacético
Presenta una rápida acción contra bacterias, hongos, virus, micobacte-
rias y esporas.
No deja residuos.
Es activo en presencia de materia orgánica.
- Es corrosivo con algunos metales.
5.5. Resistencia a los desinfectantes
Los microorganismos se pueden hacer resistentes iJ los desinfectantes, sin
embargo, esta sensibilidad reducida no produce un friJCiJSO del efecto del
El peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) ataca a bacterias,
hongos, virus, micobacterias y esporas según la concentración y
condiciones de uso. Se inactiva en presencia de luz, aire y materia
orgánica. No produce residuos tóxicos.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHicULO ...
desinfectante ya que normalmente las concentraciones usadas exceden con
creces la capacidad germicida del producto. Así que, en estos casos, no se
puede decir que los microorganismos se hayan hecho resistentes sino que
han reducido su susceptibilidad o han aumentado la tolerancia.
5.6. Efectos perjudiciales de los desinfectantes
Los desinfectantes pueden ser irritantes de la pic1, mucosas, ojos y vías
respiratorias.
También pueden ser intlamables, volátiles y corrosivos.
Después de una desinlección hay que eliminar los rt.'Siduos del desinfec-
tante que quedan en el objeto desinfectado mediante enjuagues con agua.
La toxicidad de un desinfectante depende de la duración de la exposición,
intensidad (cantidad del desinfectante) y lugar donde entre en contacto (piel,
mucosas, vías aéreas, etcétera).
5.7. Procedimiento de desinfección
- La elección del desinfectante para cada tipo de objetos se decide en fun-
ción de las circunstancias de cada lugar.
- El desinfectante puede suministrarse listo para usar o necesita mezclar-
se con un activador. Se deben seguir estrictamente las instrucciones que
indica el prospecto del producto.
- Hay que asegurarse de que c1 recipiente que va a recibir el desinfectan-
te está limpio y seco.
- Llevar ropa de protección, guantes robustos y protección ocular. Llenar
el recipiente con suficiente solución del desinfectante preparado para
que se asegure una inmersión completa de los objetos a desinfectar.
- Sumergir cuidadosamente el objeto en la solución, de modo que se des-
place cualquier burbuja de aire atrapada dentro del objeto. Es impor-
tante asegurarse de que el desinfectante alcanza todas las superficies
del objeto, incluidas las tubuladuras.
- Poner la tapadera del recipiente y dejarlo el tiempo recomendado.
La toxicidad de un desinfectante depende de la duración de la
exposición, intensidad (cantidad del desinfectante) y lugar donde
entre en contacto (piel, mucosas, vías aéreas, etcétera).
-
-[44
';' limpieza, desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
Transcurrido este tiempo, sacar el objeto del recipiente, escurrirlo den-
tro de él antes de pasarlo a otro recipiente para enjuagarlo.
- Enjuagarlo completamente con agua microbiológicamenle adecuada
(que no contenga gérmenes).
- Sacar el objeto de1líquido de enjuague y dejarlo escurrir.
- Secar el objeto a mano cuidildosamente usando un lrapo limpio, absor-
bente que no deje pelusa o usar un secador industrial de aire cilliente.
- Lavar, secar, desinfectar o esterilizar el recipiente antes de guardarlo en
un área limpia hasta que se vuelva a usar.
- Para las soluciones de desinfectantes formuladas para usos repetidos o
prolongados hay que registrar la fecha de preparación de la solución y
comprobar que está libre de residuos y que no se ha decolorado antes
de su nuevo uso.
5.8. Medidas de precaución con el uso de desinfectantes
Es necesario tener preparado un producto neutralizanle químico del
desinfectante, un kit de primeros auxilios y líquidos para lavados ocu-
lares para casos de salpicaduras.
Llevar siempre ropa impermeable de protección, guantes resistentes a
sustancias químicas (nHrilo) y protección ocular por si hubiera una sal-
picadura.
Después de quitarse la ropa de prolección al finaliZilr la desinfección,
lavarse y secarse las manos.
6. ESTERILIZACiÓN
La esterilización destruye
lodos los microorganismos de
las superficies de los objetos y
evita la transmisión de enfer-
medades.
Los objetos críticos deben
ser todos esterilizados. Muchos
de los usados en emergencias
son de un solo uso por lo que ya
vienen esterilizados y no deben
ser reesterilizados para usarlos
de nuevo.
OOTACIÓN SANITARIA OEl VEHíCULO :
La esterilización destruye todos los microorgartismos de las
superficies de los objetos y evita la transmisión de enfermedades.
Es un procedimjento que se suele realizar en las unidades especializadas
de los hospitales.
L1 L"Steriliz.lciÓn se puede llevar a cabo mediante dos métodos:
- Físicos.
- Químicos.
La esterilización mediante medios químicos no proporciona el mismo
nivel de seguridad en el grado de esterilidad que con los medios físicos.
Med ios físicos como el calor pueden illravesar bi1rreri1s como el biofilm, teji-
dos y s..1ngre para destruir a los microorganismos mientras que los esterilizan-
tes químicos líquidos no pueden atravesar adecuadamente estas barreras. Ade-
más, la viscosidad de algunos de ellos impide su acceso a microorganismos
alojados en el interior de tubos estrechos o en superficies poros.1S o rugosas.
Los objetos esterili7...ados químicamente precisan, previo a su empaqueta-
miento y almacenaje, que se elimine el desinfectante de su superficie median-
te enjuague con agua que no suele ser estéril.
Por todo ello, la esterilización química debe ser restringida a material crí-
tico sensible al calor O incompatible con otro método de esterilizadÓn.
Algunos desinfectantes son capaces de esterilizar cuando se aumenta su
concentración y se prolonga su tiempo de acdón.
6.1. Métodos físicos de esterilización
6.r.J. Calol'
6.1.1.1. Vapor húmedo
Es el método de esterilización más frecuente para el material crítico.
La esterilización mediante medios qumucos no proporciona el
mismo nivel de seguridad en el grado de esterilidad que con los
medios físicos.
-
-4
::.. limpieza, desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
El vapor húmedo es el método de esterilización más frecuente
para el material crítico.
Se realizan en autoclaves con vapor a presión a temperaturas que van
desde 115 hasta "134 oC durante tiempos que van desde 30 min a }"l5 OC
hasta 3 min a 134 OC.
Es un método no tóxico, no corrosivo, csporicida y barato.
- No es apto para objel'os hechos de materiales sensibles al calor.
- Se aplica para material metálico, textil, vidrio y plásticos y gomas t e r ~
nlOl"l'csistentes.
6.1.1.2. Color s.e<:o
Se emplea en objetos a los que el calor húmedo dañaría o no traspa-
saría.
Requiere temperaturas más altas (hasta 190 "e) Y tiempos más prolon-
gados de esterilización (hasta 120 min) que con el vapor húmedo.
Su principal ventaja es que se pueden tratar objetos sólidos, líquidos no
acuosos, sustancias grasas y recipientes cerrados.
Es un método no tóxico, no daña el medio ambiente, los objetos no pre-
cisan ser desmontados, es barato y no corrosivo.
Es apropiado para esleriliz..1r objetos metálicos, no de acero u objetos de
cristal.
6. J.2. Rayos gamma
Se usa en la industria.
Es un método caro y complejo.
El calor seco se emplea en objetos a los que el calor húmedo dañaría
o no traspasaría.
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ",
6. r.3. Radiaciones u/trovio/etos
La inactivación de los gérmenes resulta de la destrucción de sus ácidos
nucleicos.
Las bacterias y los virus se eliminan más fácilmcnte que las esporas.
- Su efcctividad como germicida está influcnciBda por la prescnciB de
materia orgánic<l, intensidad y longitud dc ondB de la radi<lci6n ultra-
violeta, lB temperatur<l y el tipo de microorganismo.
Su uso en la sanid<ld se limita a la destrucción dc gérmenes ell el medio
ambiente y en las superficies.
6.2. Métodos químicos de esterilización
6.2. r. Gas plasmo
Es un gas altamente activo que contiene iones, molécul<lS y radicales
libres que son capaces de inactivar microorganjsmos.
El método de gas plasma más utilizado emplea peróxido de hjdr6geno
a baja temperatura « 50 OC).
Se lleva a cabo en cámaras durante un tiempo máximo de 75 minutos.
Este método es compatible con más del 95% de los "pariltos médicos y
milteriales probados.
No corroe los metales.
Sin embargo, penet.ra mal en el interior de los tubos y es muy caro.
6.2.2. Gas de óxido ele etileno
- Es un gas que actúa a temperaturas entre 32-57 oC en el interior de
cámaras.
Tiene una elevada eficacia germicida.
- Se usa para materiales sensibles al calor y a la humedad.
El tiempo de esteriliz<lci6n es largo, es un método caro y el gas puede
ser tóxico para el personal que esteriliza y pMa los pacientes (irritante
de piel y mucosas y puede deprimir el sistema nervioso).
,
.. ~
._Iil .
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El gas plasma es un gas altamente activo que contienen iones,
moléculas y radicales libres que son capaces de inactivar
microorganismos.
-
-
· limpieza, desinfección y esterilización del material e instrumental sanitario
6.2.3. Esterilización con acido paracétíco
Es un activo germicida que mantiene su eficacia en presencia de mate-
ria orgánica.
Actúa por oxidación.
Se emplea en máquinas automáticas para esterilizar material médico y
quirúrgico.
6.3. Control de la esterilización
Para comprobar que las condiciones de esterilización son las adecuadas,
disponemos de tres tipos de controles:
- Controles físicos.
- Controles químicos.
- Controles biológicos.
6.3. l. Controles físicos
- Miden la temperatura, grado de humedad y presión dentro del sistema
de esterilización.
- Al finalizar esta, la autoclave debe registrar los valores de estos parámetros
y, si no fueran correctos, se debe rechazar el contenido del esterilizador.
6.3.2. Controles químicos
- Son tiras reactivas con franjas de color compuestas por sales minerales
que cambian de color cuando se alcanzan determinadas temperaturas,
presiones o grados de humedad.
- Se deben colocar dentro de las autoclaves, en el interior o exterior del
paquete de materia!.
- Antes de usar el material esterilizado h<lY que comprobar que este cam-
bio de color se ha producido.
6.3.3. Controles biológicos
Son los únicos que aseguran una esterilización efectiva.
Emplea esporas altamente resistentes a la esterilízacián dentro de reci-
pientes de cristal o plástico que se introducen en la autoclave; poste-
-
-m
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO ..'._
Los controles biológicos son los únicos que aseguran una
esterilización efectiva.
riormentc, estas esporas se colocan en medios de cultivo adecuados y si
hay crecimiento indica que la esterilizaóónno ha sido correcta.
- Existen también tiras de esporas que se leen después en los Servicios de
Microbiología.
Estos controles deben realizarse a diario en centrales de esterilización y
a nivel industrial.
En autoclaves pequeñils debe hacerse cada cierto liempo.
RESUMEN
El material e instrumental sanitario constituye un vehículo de
Ironsmisión de microorganismos patógenos. Es, por tanto,
imprescindible que estén libres de ellos cuando se empleen. Paro
logror este fin, se uson varios procedimientos: lo limpieza, lo
desinfección y lo esterilización.
lo limpieza es la eliminación de la suciedad visible mediante
métodos mecánicos, empleando agua y detergentes.
lo desinfección destruye a los microorganismos patógenos;
en lo sanidad se lleva °cabo principalmente con productos
químicos o calor.
lo esterilización consiste en lo eliminación completo de
toda formo microbiano, patógeno o no patógeno,
aplicando sustancias químicos y métodos físicos.
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Disease Control and Prevention, Available al: http:! / disinfedionandstcriliY-iltion.org/
8. Silva G"rcía L. Limpieza del instrumental e higiene del medio hospitalario. Madrid: Edu·
forma; 20{)6.
-151
GESTIÓN DE LOS RESIDUOS
GENERADOS EN LA AMBULANCIA
M. Jiménez Coronal R. Muñoz Arcos, R. Ariza Wachler
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Clasificación de residuos generados en el proceso
asistencial
Residuos sanitarios

-
i
~
-,
..
Pautas a seguir para la prevención de riesgos biológicos
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO , ~
.
1. INTRODUCCION
En el desempeño de nuestra actividad diaria, generamos una serie de r c s i ~
duos que el técnico de emergencias tiene la obligación de conocer.
Algunos de estos residuos pueden resultar peligrosos para la seguridad del
que los manipula y t¡¡mbién para el medio ambiente. Con lIna adecuada gestión
de estos, podemos minimizar los riesgos derivados de su manipulación.
.
2. CLASIFICACION DE RESIDUOS GENERADOS EN EL PROCESO
ASISTENCIAL
En la actividad diaria de la ambulancia, producimos residuos origin..ldos por el
mantenimiento del propio vehículo, asf romo de la actividad sanitaria realiz.lda.
Residuos generados por el vehículrJ:
• Aceites usados, filtros, balerías, neumáticos, aceites, líquido de fre-
nos, anticongelante de vehículos.
• Ruido.
• Emisión de gases.
- Residuos gel/erados por la actividad asistcllcial:
• Generación de residuos pilas y baterías.
• Generación de residuos de mercurio (termómetros).
• Generación de medicamentos caducados.
• Generación de residuos sanitarios biológicos (S<lngre, cte.).
La adecuada clasificación y recogida de los residuos generados en la ambu-
lancia nos pennite disminuir el posible riesgo hacia la S<llud y el medio ambiente.
3. RESIDUOS SANITARIOS
Los residuos originados por nuestra actividad están especificados en la
Ley de Residuos, y los podemos clasificar de la siguiente forma:
Grupo /. Residuos que se asemejan a los residuos urbanos. Aquí se
incluyen el papel, cartón, material de oficina, cte., y los residuos que
La adecuada clasificación y recogida de los residuos generados en la
ambulancia nos permite disminuir el posible riesgo hacia la salud
y el medio ambiente.
-
-
54,
,: - gestión de los residuos generados en la ambulancia
proceden de pacientes, pero que no están incluidos en los grupos 11 y
111. Estos residuos no presentan ningún problema para su tratamiento.
- Grupo 11. Residuos sanitarios no específicos. Son aquellos que tienen
riesgo de infección, por tanto necesitan un tratamiento especial dentro
del centro sanitario. Están incluidos: material de curas, yesos, ropa y
material de un sólo uso contaminados con sangre, secreciones y/o
excreciones, todos ellos no englobados dentro de los residuos clasifica-
dos como residuos sanitarios específicos.
- GrlIpO lll. Residuos sanit<lrios de riesgo. Este grupo de residuos repre-
senta un riesgo p.:ua la salud laboral y pública. Han de tomarse medi-
das de prevención en la manipulación, la recogida, el almacenamiento,
el transporte, el tratamiento y la eliminación. Además, estas medidas
hay que adoptarlas desde el momento que se genera el residuo hasta su
eliminación. Los residuos sanitarios del grupo ur se clasifican en:
• lnfecciosos: son capaces de transmitir una de las enfermedades infec-
ciosas que figuran en el Anexo 1del Decreto 29/1995, de 21 de febre-
ro! sobre gestión de los residuos sanitarios (BOA n° 27, de 06-03-95).
• Material punzante y / o que corte: agujas, hojas de bishuí...
• Sangre y derivados de esta.
Grupo lV.pesiduos sanitarios de tipo IV. Requieren unas medidas simi-
lares a las del grupo 111. De este grupo nos interesa:
• Pilas, termómetros, disolventes, reactivos químicos, lubricantes, etc.
• Medicamentos caducados.
• Aceites.
Hay más tipos de residuos sanitarios, pero estos no los generamos en la
asistencia extrahospitalaria.
3.1. ¿Qué hacemos con 105 residuos?
Lo primero que tenemos que hacer es clasificarlos para facilitar su recogi-
da y posterior eliminación.
Los agruparemos según su naturaleza (los grupos que vimos en el punto
anterior), para depositarlos en recipientes adecuados para poder transportarlos.
Lo primero que tenemos que hacer es clasificarlos para facilitar su
recogida y posterior eliminación.
-
-155
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHfcUlO :..
F"'!JUf3 7 I Contenedor de objetos pvnWnle$ y oorr<>nte$/
Estos recipientes son:
- Para 'los residuos
de tipo 1, bolsas
negras de basura
que se adapten a la
normativa munici-
pal sobre residuos
urbanos.
~ Para los residuos
de tipo 111 se utili-
zan bolsas de basu-
ra que serán de un
solo uso, resisten-
tes, estancas, que
permitan su cierre
hermético, que no permitan ver su contenido, de capacidad no superior
a 70-90 litros. Estos residuos una vez fuera del centro sanitario, son tra-
tados como residuos urbanos.
- ['ara los residuos de tipo 111: objetos pum.:antes y cortantes (Figur.J 7.1).
Se recogerán en contenedores especiales resistentes a los pinchilzos,
impermeables y con la identificación de biocontaminados.
3.2. Almacenamiento y recogida
El Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales recomienda que:
«Los residuos sanitarios recogidos sean transportados al almacén de
residuos sanitarios con una periodicidad máxima de 12 horas.»
- «Los residuos sanitarios se podrán almacenar en el mismO edificio
durante un periodo máximo de n horas, que se puede alargar a una
semana si el almacén de residuos dispone de un sistema de refrigera-
ción (temperatura máxima 4 "C).»
4. PAUTAS A SEGUIR PARA LA PREVENCiÓN DE RIESGOS
.
BIOLOGICOS
Algunas tareas que desempeñan los Equipos de Urgencia y Emergencias
Sanitarias conJlevan riesgos a la exposición de agentes biológicos como virus,
bacterias y parásitos. que pueden estar presentes o no en fluidos biológicos,
5
,,: gestión de los residuos generados en la ambulancia
,
).
' . ~ ~ .
I \
Las probabilidades de ¡mección que se estiman actualmente por
contagio después de un accidente ronda el 20% para el virus de la
hepatitis B, el 2% para el virus de la hepatitis e y el 0,3% para el
VIH.
como sangre, orina, saliva, vómitos, etc. y que pueden entrar en contacto con
piel, mucosas o sangre del trabajador.
Entre las medidas básicas para prevenir accidentes de riesgo biológico
tenemos:
Mantener una adecuada higiene de manos, lavándolas siempre, como
mínimo, antes y después de cada asistencia, con jabón y antisépticos.
- Utilizar siempre la protección del uniforme reglamentario y los equipos
de protección individual (EPI: guantes, mascarilla y gafas) cuando estos
sean necesarios.
- Establecer procedimientos de obtención y manipulación de muestras
de origen humano.
- Emplear botes de desechos biológicos para las agujas. Nunca encapu-
charlas o doblarlas. Utilice con seguridad sus útiles de trabajo, sobre
todo si pinchan o cortan.
- Llevar las uñas bien recortadas.
Evitar grietas y heridas en la piel, si las tiene taparlas con apósitos esté-
riles.
Extremar las precauciones si está embarazada.
Vacunarse es prevenir. Siga las pautas establecidas.
Vigilancia de la salud: Reconocimiento médico anual.
Prohibido comer, beber o fumar en las zonas de trabajo de riesgo.
No llevar la ropa de trabajo a casa para su lavado.
Establecer procedimientos para la limpieza y recogida del material bio-
contaminado.
Las probabilidades de infección que se estiman actualmente por contagio
después de un accidente ronda el 20% para el virus de la hepatitis B, el 2%
para el virus de la hepatitis e y el 0,3% para el VIH.
4.1. Precauciones universales
- Evitar, siempre que sea posible, introducir las manos sin protección en
bolsos y bolsillos u otros recipientes cerrados euyo contenido desconozca.
-
-
,
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ._
En caso de pinchazo, corte o contacto con sangre u otros fluidos
corporales con heridas o arai'iazos:
- Lavar la zona inmediatamente con agua y jabón durante, al menos, 20
segundos.
- Desinfectar la herida con povidona yodada, c1orhexidina, agua
oxigenada o cualquier desinfectante.
- Si las mucosas (ojos, boca y nariz) entran en contacto con sangre y / o
fluidos corporales, lavar de inmediato con agua abundante (no usar
jabón).
Acudir al Servicio de Medicina Preventiva que le corresponda
lo antes posible. Aunque usted no lo considere importante.
Nunca doblar la aguja ni encapucharla.
Utilizar guantes de alta protección siempre que entre en contacto con
sangre y otros líquidos orgánicos, así como en zonas del trabajo con
riesgo.
- Proteger adecuadamente los pequeños rasguños y heridas.
- Lavado de manos con agua y jabón durante 20 segundos, después de
tocar sangre y otros fluidos corporales.
- Usar productos hidratantes para la piel si se agrieta por ser excesiva-
mente seca.
EII CilSO de pillc1lazo, corte o contaclo CO/l sallgre 11 otros flllidos corporales COII
heridas o ara,iazos:
Lavar la zona inmediatamente con agua y jabón durante, al menos, 20
segundos.
Desinfectar la herida con povidona yodada, dorhexidina, agua oxige-
nada o cualquier desinfectante.
- Si las mucosas (ojos, boca y nariz) entran en contacto con sangre y/o
fluidos corporales, lavar de inmediato con agua abundante (no usar
jabón).
- Acudir <JI Servicio de Medicina Preventiva que le corresponda lo antes
posible. Aunque usted no lo considere importante.
-
-
': gestión de los residuos generados en la ambulancia
RESUMEN
En el trabajo diario de la ambulancia, producimos residuos
originados por el mantenimiento del propio vehículo así
como de la adividod sanitario realizado.
Residuos sanitarios:
• Grupo 1. Residuos que ~ asemejan o los residuos
urbanas.
• Grupa 11. Residuos sanitarios no especificas.
• Grupo 111. Residuos sanitarios de riesgo.
• Grupo IV. Residuos sanitarios de tipo IV.
Gestión, almacenamiento y recogida de los residuos.
Prevención de riesgos biológicos: lavado de manos, uso de
guantes, no encapuchar agujas, cuidado de lo piel,
vacunación, uñas cartas, no comer ni fumar en el
trabojo, revisiones de salud, no llevar ropa del
trabajo a cosa, etcétera.
BIBUOGRAFíA RECOMENDADA
1. Garrido de las Heras S. Regulación b.isica de la pTOducci6n y gesti6n de residuos. Madrid:
Fundación Confemetal; 1998.
2. MarH Solé Me, Alonso Espadalé RM. Tratamiento de residuOtS sanitarios (NTP 372). Centro
Nacional de Condiciones de Traoojo. Instituto Nacional de Seguridad e lligicne en el Trabajo.
Gobierno de Espai'ia. Disponible en: http://www.inshl.es/1nshtWeb/Contenidos/Docu-
mentncioo/ FirnasTl'Olícas/ NTP/ Ficheros/301a4OO/ ntp_3n.pdf
3, Fernández Espinosa A, Pérez de la Plaza E. Higiene del Medio Hospitalario. Madrid:
McGraw-Hill/lnteramcricana de cspaña, S,A.; 2008-
4, Balmaccda 1, Alfredo !l. Gufa de sesti6 de residus sanitaris. Cataluña: Deparlament de Sall-
itat i Segurctat Social. 11. Programa de Gestíó Intraccntrc de Residus Sarlitaris. Disponible
en: http://www.gencal.cat! S'lllltl deps.11111! pdfl esresiduos.pdf
5. Fernández MM. Gestión de residuos sanitarios. Aragón: UGT Aragón, Disponible en:
hup: 11aragon.ugt.orgI mambiel1le1Artículosl Gestiol1RSal1ílarios. pd /.
-
-
CUMPLlMENTACIÓN DE LA
DOCUMENTACIÓN SANITARIA Y
ADMINISTRATIVA
V. Maíz Gabino, A. López Garrido
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Documentación legal del vehículo
Documentos no'dínicos
Documentación clínica

-
I
"
-,
..
-
-6
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO
1. INTRODUCCiÓN
En el desarrollo de las competencias profesionales del técnico en transpor-
te sanitario, está incluido todo aquello que hace referencia al mantenimiento
adecuado del vehículo y el material con el que está dotado. Al finalizar el
tema, el alumno habrá adquirido los conocimientos necesarios sobre toda
aquella documentación que resulta necesaria tnnto para la libre circulnción
del vehículo, como la cspecífica por sus características particulares de trans-
porte sanitario.
Adquirirá por tanto conocimientos sobre:
Documentación obligatoria necesaria para la circulación de vehiculos, y
de forma específica los vehículos de transporte sanitario.
Documentación no clínica especifica del vehículo de transporte sanita-
rio regulada por la ley.
Documentación clínica y el deber de secreto profesional que está ligado
al profesional que se encuentra implicado en algún eslabón de la aten-
ción sanitaria.
2. DOCUMENTACiÓN lEGAL DEL VEHícULO
En la revisión del vehículo, se tendrá que comprobar toda la documenta-
ción general. incluyendo las autorizaciones y permisos legales. La normativa
reguladora fundamental sobre la circulación de vehículos en España, incluye
entre otras:
Ley sobre Tráfico, Circulación de vehículos a motor y Seguridad Vial
estableciendo en ella las normas de circulación de los \'chículos, así
como sus elementos de seguridad activa y pasiva y las condiciones téc-
nicas de los mismos.
Reglamento General de Circulación.
Reglamento General de Vehículos.
Cumpliendo, pues, con la normativa vigente en España, el conductor de
cualquier vehículo queda obligado él estar en posesión y llevar consigo, así
En el desarrollo de las competencias profesionales del técnico en
transporte sanitario, está incluido todo aquello que hace referencia
al mantenimiento adecuado del vehículo y el material con el que
está dotado.
-
-
62
" cumplimentación de la documentación sanitaria y administrativa
En la revisión del vehículo, se tendrá que comprobar toda la
documentación general, incluyendo las autorizaciones y permisos
legales.

•.
..
REINO DE ESPAÑA
como a exhibir ante los agentes de la autoridad que se lo soliciten, los
siguientes documentos:
- El permiso de circulación.
- La tarjeta de inspección técnica.
- El documento acreditativo de la suscripción del seguro obligatorio del
automóvil.
El permiso o licencia de conducción que habilita para la conducción del
vehículo.
Además, para vehículos de
transporte sanitario, son nece-
sanos:
Certificación técnico-sani-
taria.
- Autorización de transpor-
te sanitario.
2.1. Permiso de circulación



• •
• •





8.1. Permiso de circulación.
COMUNIDAD EUROPEA
PERMISO DE CIRCULACiÓN
.... ..Ijo<-
--
c..................._
.. •..
"...... 00j0"''''''"'
.. --
0.__._
--
A... ""._
MINISTERIO DEL INTERIOR
DIHCC1ÓN GENERAl DE TRAFICO
0. ""' """
...., .....
,-
.,
..
n..,..,....",..óe_;
.......,.", ".....".
c.,,-...-._...
c....,""",_
'4'_'_
En su artículo 61, la L.5.V
establece que para poder circu-
lar, los vehículos deben obtener
previamente la correspondiente
autorización administrativa, que
certifica que están en perfecto
estado de funcionamiento y se
ajustan en sus características,
equ.ipos, repuestos y accesorios
a las prescripciones técnicas que
se fijen como reglamentarias.
Esta autorización administrativa
recibe el nombre de 'df
circulación (Figura 8.1,). Está
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO .
prohibida la circulación de vehículos que no la tengan, pudiendo proceder la
autoridad competente a su inmovilización.
2.2. La tarjeta de inspección técnica de vehículos y el certificado
de caracteristicas técnicas
En este documento
figura la matrícula del
vehículo y sus caracterís-
ticas técnicas indicando
que corresponden a
tipos homologados. En
el reverso se anotan las
sucesivas inspecciones
técnicas a las que tienen
que someterse (Figura
8.2). El periodo de tiem-
po entre inspecciones
depende del tipo de
vehículo de que se trate.
Cualquier modificación
en las características
esenciales del vehículo
deberá ser anotada en la
tarjeta de inspección téc-
nica previa verificación
y autorización de la
Estación de inspección
técnica de vehículos.
-
ESPANA
TARJETA
INSPECCiÓN TÉCNICA DE VEHíCULOS
Figum 8.2. Tarjeta de inspecctón técnica de uehícUIa¡.
2.3. Seguro obligatorio del vehículo
La Ley sobre responsabilidad civil y seguro en la circulación de vehí-
culos a motor dispone que todo propietario de vehículos a motor, que
tenga su estacionamiento habitual en España, estará obligado a tener un
seguro por cada vehículo del que sea titular. Este seguro obligatorio
debe cubrir la responsabilidad civil por daños a personas y a bienes de
terceros.
~ . cumplimentación de la documentación sanitaria y administrativa
Todos los vehículos de transporte sanitario deben contar con lIna
certificación técnico-sanitaria expedida por el órgano competente en
materia de sanidad en el lugar que el vehículo esté residendado.
Estos documentos deben ser originales o bien fotocopias debidamente
cotejadas por fedatarios públicos, por la Dirección Ceneral de Tráfico y sus
Jefaturas Provinciales, por los Ayuntamientos o por las fuerzas de vigilancia.
2.4. Certificación técnico-sanitaria
Todos los vehículos de transporte sanitario deben contar con una certifica-
ción técnico-sanitaria expedida por el órgano competente en materia de sani-
dad en el lugar que el veruculo esté residenciado.
Para obtener la autorización técnico-sanitaria, se deben reunir los siguien-
tes requisitos:
El vehículo debe cumplir las condiciones establecidas sobre las carac-
terísticas técnicas, equipamiento sanitario y personal para el tipo de
vehículo sanitario al que pertenece.
La empresa responsable deberá contar con el personal adecuado y la
cualificación necesaria que regulan las normas para el servido del tipo
de vehículo de que se trate.
La empresa, igualmente, debe tener cubiertas de forma ilimitada su res-
ponsabilidad civil por los dailos que pueda causar el transporte.
En el documento acreditativo de esta certificación, aparecen reflejadas la
titularidad, domicilio indicado en el permiso de circulación, matrícula,
número de bastidor, clase y antigüedad del veruculo a que estén referidas, así
como la fecha de expedición y renovación del certificado. Este certificado
deberá ir en todo momento junto con la documentación del vehículo, y se
concede con una validez de 2 años para vehículos nuevos y de un año a partir
del segundo y hasta los ocho que es el límite legal establecido para su utiliza-
ción como vehículo de transporte sanitario.
2.5. Autorización de transporte sanitario
Para la realización de transporte sanitario público o privado por carretera,
la ley establece la necesidad de obtener para cada vehículo dedicado a ello,
-
-6
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHfcUlO . ~ '
Para la realización de transporte sanitario público o privado por
carretera, la ley establece la necesidad de obtener para cada
vehículo dedicado a ello, una autorización administrativa.
una autorización administrativa, excepto las adminiSlraciones públicas con
vehículos de su titularidad, que no la necesitarán, pero sí deberán cumplir
con las exigencias de antigüedad máxima establecida de ocho años.
Para el otorgamiento de la autorización de transporte sanitario, es necesa-
ria la previa obtención de certificación técnico-sanit<lria. Cuando sea suspen-
dida, retirada o no renovada, automáticamente se inv<llida la autorización.
Las autorizaciones para la rC<llización de transportc público sanitario
serán otorgadas por el órgano cstal'al o autonómico competente en materia
de transporte interurbano, previo informe favorable del municipio en el que
se va a realizar, y que serán válidas para todo el territorio nacional.
El documento acreditativo de la autorización, debe especificar: titulari-
dad, domicilio, vehicuJo al que estén referidas y clase del mismo. La tarjeta
deberá ir en todo momento en el vehículo.
3. DOCUMENTOS NO CÚNICOS
El Real Decreto 619/1998 de 17 de abril Fn su Anexo establece tanto las
características comunes a todo tipo de transporte sanitario, como a cada uno
de los diferentes tipos de ambulancias: no asistenciales, asistenciales y trans-
porte sanitario colectivo. Para cada uno de ellos describe las necesidades del
vehículo, la célula sanitaria y el personal requerido. Este Real Decreto es la
norma básica sobre la que se basan las diferentes comunidades autónomas
para profundizar en su legislación, concretando más aún las características
de los diferentes tipos de ambul<lncias, su dotación y documentos considera-
dos de obligado cumplimienlo. En su apartado de C<lraclcrfsticas comunes a
todas las ambulancias se dcfine cómo debe ser la scñ<llización e identificación
de la ambulancia, las características comunes a todas las células sanitarias y
los documentos obligatorios para todas ellas.
Estos documentos obligatorios son:
Registro de las revisiones del material sanitario.
Registro de desinfecciones del habitácuJo y del equipamiento.
- Formato de negación de traslado, registro de objetos personales y hojas
de reclamaciones según normativa vigente.
-
-
· cumplimentaci6n de la documentación sanitaria y administrativa
3.1. Registro de las revisiones del material sanitario
Mantenimiento del material sanitario en perfectas condiciones de uso.
Este material varía en función del tipo de vehículo de transporte sanitario,
según su capacidad asistencial y de los servicios que preste, por tanto, el
diseño de revisiones y controles debe ser específico para cada uno de
ellos:
- Ambulancia no asistencial o de trasladrf destinada al transporte individual
de pacientes en camilla, no cuenta con dotación específica para cuida-
dos asistenciales.
Ambulancia asistencial de soporte vital básico o de urgencit¡s: acondicionada
con los elementos que permitan administrar cuidados asistenciales
básicos.
- Ambulancia asistencial de soporte vital avanzado o UVl-Móvil¡ acondiciona-
da con dotación para poder prestar soporte vital avanzado.
- Ambulancia calect/v,.. acondicionada para el transporte conjunto de
enfermos.
Se comprobará que el material electromédico está operativo, que la cadu-
cidad de fármacos y material fungible es la correcta, retirando lo caducado y
sustituyéndolo según procedimientos. Comprobación de los niveles de oxí-
geno, y realización de pedido de material necesario para garantizar la opera-
tividad del vehículo.
3.2. Registro de desinfecciones del habitáculo y del
equipamiento
Sistemas de limpieza y desinfección adecuados que aseguren de forma
permanente el perfecto estado del vehículo y su material. Deberá conocer
las soluciones y su utilización para limpieza y desinfección, o bien cono-
cer los procedimientos a seguir. Debe incluir la limpieza periódica del
exterior.
Se comprobará que el material electromédico está operativo, que la
caducidad de fármacos y material fungible es la correcta, retirando lo
caducado y sustituyéndolo seg(m procedimientos. Comprobación
de los niveles de oxígeno, y realización de pedido de material
necesario para garantizar la operatividad del vehículo.
'.
,
,
\
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ' . ~
3.3. Formato de negación de traslado, registro de objetos
personales y hojas de reclamaciones según normativa
vigente
El documento de no traslado correctamente cumplimentado debe ser
remitido o comunicado a la autoridad competente.
- Los objetos personal('S son controlados, responsabilizándose de ellos o
indicando quién es la persona que queda a su cargo.
- Las hojas de redamacion('S estarán compuestas por un juego de impre-
sos autocopiativos. Debe permitir que el usuario refleje su nombre,
nacionalidad, domicilio, DNI o pasaporte, y motivo de la queja con la
fechi"l de su presentación.
3.4. Registro de solicitudes y prestaciones de servicios
La ubicación de este registro puede ser en la misma ambulancia, o en la
propia empresa de forma centralizada. En él se recogerán los servicios presta-
dos durante el día fechado e incluirá, al menos:
Fecha.
- Hora de solicitud.
- HOTi1 de inicio del servicio.
- Solicitante.
Nombre del paciente.
Origen.
- Destino.
- Hora de llegada.
- Motivo del transporte.
Identidad del personal que realizó el servicio.
3.S. Otra documentación no legislada
- Mapas, planos y caracteristicas geográficas y de circulación de la zona
de cobertura del vehículo.
Chequeo de elementos mecánicos, eléctricos y de seguridad activa y
pasiva del vehículo según la hoja de revisión diaria.
Las incidencias que se detecten en estas revisiones, se reflejarán en las
hojas de revisión y se comunicarán al responsable.
68_
cumplimentación de la documentación sanitaria y administrativa
4. DOCUMENTACiÓN CLíNICA
En la ley básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y
obligaciones en materia de información y documentación clínica, se estable-
cen los derechos y obligaciones de los pacientes, usuarios y profesionales, así
como de los centros y servidos sanitarios.
En su desarro]]o, se contempla el derecho a la intimidad que toda persona
tiene, particularmente sobre el carácter confidencial de datos referentes a su
salud, y a que nadie puede tener acceso a ellos sin previa autorización refleja-
da en la ley.
Por tanto, y según la ley de protección de datos, quienes intervengan en
cualquier fase del tratamiento de los datos de carácter personal están obliga-
dos al secreto profesional respecto de los mismos y al deber de guardarlos,
incluso Ulla vez finalizada la relación.
Ya que los técnicos en transporte sanitario, en el desarrollo de su labor
profesional, pueden verse en situaciones que van desde la custodia de la
documentación clínica (ambulancia de traslado), hasta ser partícipes en su
elaboración, (ambulancia asistencial), deben ser conscientes de qué tipo de
documentación e información está sujeta a este secreto profesional.
4.1. La historia clínica
Es definida por la ley como el conjunto de documentos que contienen los
datos, valoraciones e informaciones de cualquier tipo sobre la situación y la
evolución clínica de un paciente a lo largo del proceso asistencial y, en ella,
debe ir recogida la identificación de los médicos y demás profesionales que
han intervenido en el proceso. Y como documentación clínica entiende el
soporte de cualquier tipo o clase que contiene un conjunto de datos e infor-
maciones de carácter asistencial.
Paciente1es la persona que requiere asistencia sanitaria y está sometida a
cuidados profesionales para el mantenimiento o recuperación de su
salud.
Según la ley de protección de datos, quienes intervengan en cualquier
fase del tratamiento de los datos de carácter personal están
obligados al secreto profesional respecto de los mismos y al deber
de guardarlos, incluso una vez finalizada la relación.
-
-
69
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHiCULO .
Servicio sanitario es la unidad asistencial con organización propia, dota-
da de los recursos técnicos y del personal cualificado para llevar a cabo
actividades sanitarias.
UsuariO! persona que utiliza los servicios sanitarios.
De igual forma que el apartado de documentación no clínica, la documen-
tación clínica variará según se trate de un tipo de transporte sanitario u otro:
- Ambula"cia //0 asistencial: el técnico será responsable de la custodia de la
documentación clínica, en caso de que le sea transferida.
Ambulancia asistencial! en la dotación de la ambulancia, se incluirán la
documentación clínica, los formularios y los partes de asistencia regulados
por la comunidad autónoma. En ellos, se registrarán los datos del paciente
atendido, personal que realiza la asistencia y estado de salud actual.
RESUMEN
Documentaci6n legal del vehículo:
• El permiso de circulaci6n.
• lo tarjeta de inspe<:ci6n técnica.
• El documento acreditativo de lo suscripción del seguro
obligatorio del automóvil.
• El permiso o licencio de conducción que habilito poro lo
conducción del vehículo.
Además, pora vehículos de transporte sanitario, son necesarios:
• Certificación técnico-sanitaria.
• Autorización de transporte sanitario.
- Documentos no clínicos:
• Registro de las revisiones del material sanitario.
• Registro de desinfecciones del habitáculo y del
equipamiento.
• Formato de negación de traslado, registro de objetos
personales y hojas de reclamaciones según normativa
vigente.
• Registro de solicitudes y prestaciones de servicios.
• Otro documentación no legislado.
Documentación clínica.
• lo historia clínico.
-
-
:. cumplimentación de la documentación sanitaria y administrativa
BIBLIOGRAFíA RECOMENDADA
l. Orden del Ministerio de 1" Presidenci¡¡ de 3 de septiembre de 1998, por 1" que dCSLlrrol1a
el Reglamento de I¡¡ u;y de Ordenación de los Transportes Terrestres, aprobad¡¡ por el Real
Oe<reto 1211 /1990, de 28 de septiembre, en materia de Tr¡¡nsporte Sanit¡¡rio por C¡¡rreter¡¡.
2. Real Decreto 619/1998, de 17 de abril, sobre C<nacterísticas Técnic¡¡s, Equipamiento y
Dotación de Personal de los Velúculos de Tnmsporte Samt¡¡rio por Carretera.
3. Real Decreto 36512009, de 20 de m¡¡rJ;O, por el que se establecen las condiciones y requisi-
tOb mínimos de scgurid¡¡d y cnlidad en la utilización de automáticos y
socmiautomáticos externos fuera del ámbito
4. Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembr.c, de I'rot.ccción de Datos de C¡¡rácter Person¡¡1
5. [lOE de 15 de noviembre de 2002, núm. 274 [pág. 40126] Sanid¡¡d. Ley básic¡¡ regu\¡¡dor¡¡ de
In autonomí¡¡ del paciente y de derechos y oblig¡¡ciones en de información y docu-
m.cntnción clínica.
6. Página w.cb de en transporte sanitario. Disponible en: http://www.ambu-
lancieros.com
7. Página web de 1" Feder<lci6n NJcional de Empresarios de Disponible en,
http://www.JneJ.es/
-
-
..ffil
LA CALIDAD EN EL TRANSPORTE
SANITARIO
c. Chacón Manzano, C. Chaparro Morón
Lo que encontrará en este capítulo:
Introducción
Definición de calidad
Gestión de la calidad
Legislación vigente aplicable a la garantía de calidad
Anexo 1: glosario de términos

--
¡
.,
...
9S-
DOTACIÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ':' .
1. INTRODUCCiÓN
Al enfermar, deseamos que la asistencia que vamos a recibir sea excelente,
el concepto de calidad va íntimamente ligado a la atención sanitaria.
La calidad es un cambio de mentalidad, «actitud de todos los que forman
parte del proceso relacionado con la sanidad». Es difícil de definir, ya que tie-
ne un componente subjetivo (depende de quien la percibe) y un concepto
gradual de mejor a peor en reladón con la competencia.
Se fundamenta en principios, métodos y estrategias que intentan movili-
zar a una organización para prestar 105 mejores cuidados.
Es un elemento estratégico fundamentado en la transformación y mejora
de los sistemas sanHarios modernos.
Será el resultado de las políticas S811itarias, de hacer bien 10 correcto, de la
imagen que de la organización perciben [os que prestan y reciben los cuida-
dos, de la definición del servicio atendiendo al cliente interno y externo y de
la adecuada interacción entre ambos.
,
,-,'
, \
La calidad es un cambio de mentalidad, «actitud de todos los que
forman parte del proceso relacionado con la sanidad».
2. DEFINICiÓN DE CALIDAD
El concepto de calidad tiene su origen en los procesos industriales. Si pre-
guntásemos a aJguien qué entiende por calidad podría responder: «Hacer las
cosas biem.; sin embargo, la calidad de la atencióll ell salud no puede definirse
desde el punto de vista exclusivo de un interviniente del sistema de salud.
Cada uno de ellos (paciente, médico, enfermeros, técnicos en emergencias
sanitarias, celadores, auxiliares, gestores, etc.) tiene una percepción diferente,
que, sin contradecir y estando de acuerdo con la de los demás, hace énfasis en
el área de su labor que considera más importante.
La calidad de la atención en salud no puede definirse desde el punto
de vista exclusivo de un interviniente del sistema de salud.
-
-74
,
... J.
' - ~ ' I '
e la calidad en el transporte sanitario
"
Para saber lo que hay que mejorar hay que medir y mantener la
calidad y todo esto no significa que la calidad cueste más, hacerlo
bien es ahorrar dinero.
Es por ello que existen diferentes definiciones de m/idad:
Real academia de la Lenglla espmiola: «Propiedad o conjunto de propieda-
des inherentes a una cosa que permiten apreciarla como igual, mejor o
peor que las restantes de su especie».
- Calidad asistencial según la Joillt COlllmissioll (Instituto Americano de
Medicina) es «la medida en que los servicios sanitarios, tanto los enfo-
cados a los individuos como a los colectivos, mejoran la probabilidad
de unos resultados de salud favorables y son pertinentes al conoci-
miento profesional».
- La Organización Mundial de la Salllif (OMS) define calidad en la asisten-
cia sanitaria como «aquella en la que el paciente es diagnosticado y tra-
tado correctamente (calidad científico-técnica), según los conocimien-
tos actuales de la ciencia médica y según sus factores biológicos (estado
de salud óptima conseguible), con el coste mínimo de recursos (eficien-
cia), la mínima exposición de riesgo posible de un daño adicional y la
máxima satisfacción para el paciente».
- Definición de la norma ISO 9000: «Calidad: grado en el que un conjunto
de características inherentes cumple con los requisitos».
- Josepll Jura,,: ((Calidad es adecuación al uso del cliente».
- Wifliam Edwards Deming: ((Calidad es satisfacción del cliente».
- WaIter A. SllewJrart. «La calidad como resultado de la interacción de dos
dimensiones: dimensión subjetiva (lo que el cliente quiere) y dimensión
objetiva (lo que se ofrece)>>.
La calidad en el ámbito sanitario surgió en torno a los años 90, desde
entonces el concepto ha ido evolucionando y sabemos que es un cambio de
actitud, de estrategia, de relaciones entre las personas, de tecnología, etc., en
donde la dirección de los servicios ha de estar comprometida, dedicándole
tiempo y compromiso, asumiendo que hay que hacer una buena planifica-
ción, demostrando y convenciendo de que la calidad es cosa de todos; por lo
que la formación es indispensable, pero no suficiente si no hay voluntad de
cambio, que la planificación es fundamental para la elaboración de los proce-
dimientos y que nunca se acaba, ya que el éxito está en mejorar todo aquello
que se pueda e introducir nuevas estrategias.
Para saber lo que hay que mejorar hay que medir y mantener la calidad y
todo esto no significa que la calidad cueste más, hacerlo bien es ahorrar dinero.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ' '2'..
Vemos como cada sector analiza y evalúa aquel10 que considera de cali-
dad, 10 que nos da una perspectiva de que el término calidad es percibido
individualmente Ouan no piensa igual que María, el médico no piensa igual
que el enfermo), en función de:
- Las expectativas: ¿Qué esperaba?
- Sus necesidades: ¿Qué necesita?
- A veces comparando con otro: en "X" me trataron mejor.
Analizando todo 10 explicado hasta ahora podemos concluir comentando
que calidad es hacer bien lo correcto.
La calidad se fundamenta en una serie de principios, métodos y estrate-
gias que intentan movilizar a toda una organización para prestar los mejores
cuidados.
En la organización sanitaria, los participantes de la misma definen cómo
debe ser la calidad de los servicios recibidos, en función de sus expectativas y
necesidades.
Identificamos cuatro grandes participantes:
El sujeto de la atención (paciente y familia), evalúa cómo se presta la
atención: la cortesía, limpieza, información general, tiempo de espera,
nivel de tecnología disponible, percepción de la competencia profesio-
nal, rápida y buena asistencia en urgencias, etc.
- El prestador directo de la atención (personal de salud), analiza y evalúa,
básicamente, el contenido de la asistencia o resultado clínico (diagnósti-
cos, mortalidad, complicaciones, terapias, técnicas, ete.). Su preocupa-
ción es el cumplimiento de estándares óptimos en lo meramente asis-
tencia!.
El personal interno no sanitario (administrativos, personal subalterno, de
mantenimiento, ete.) que utiliza los servicios y productos de la organi-
zación.
- La institución que otorga los servicios (directivos) alza sus expectativas
sobre el coste de sus servicios, la competitividad del mercado y la satis-
facción de sus clientes.
A pesar de que la calidad se concibe de forma global, el concepto de cali-
dad tiene diferentes componentes, que son medibles y que se denominan
dimensiones (Tabla 9.1).
Si bien todos los ámbitos de la calidad son importantes, hay uno que
implica que los demás se llevan a cabo: la seguridad (l1amada también, en el
ámbito sanitario, seguridad clínica, seguridad del paciente o seguridad clíni-
ca del paciente), ya que para que la atención sea segura, es condición sine qua
/Ion que sea efectiva, oportuna, equitativa, centrada en el paciente, eficiente y
prestada por profesionales competentes.
-
-
li7R
: ~ la calidad en el transporte sanitario
TABLA 9.1
DIMENSIONES DE LA CALIDAD
Específico
Accesibilidad
Oportunidad
Conveniencia
Efectividad
Eficacia
Eficiencia
Continuidad
Intimidad
Confidencialidad
Participación del paciente
Apoyo
Transversal
Seguridad
(Ver definiciones en glosario)
- La calidad es un término subjetivo en tanto en cuanto es un término
percibido por el sujeto.
- La calidad se fundamenta en una serie de principios, métodos y
estrategias que intentan movilizar a toda una organización para
prestar los mejores cuidados.
- La calidad es hacer bien lo correcto.
3. GESTIÓN DE LA CALIDAD
Es un conjunto de herramientas desarrolladas para implantar un modelo
de calidad, llevarlo a cabo a diario, evaluarlo de forma periódica y mejorarlo
continuamente.
Para obtener la calidad deseada se requiere del trabajo y la participación
de todos los miembros de la empresa, en tanto que la responsabilidad de la ges-
tión de la calidad corresponde a la alta dirección.
Podemos decir que la gestión de la calidad se fundamenta en:
- Planificación de la gestión de calidad (identificar las etapas del proceso).
- Control de la gestión de calidaB (valorar, medir los resultados).
- Mejora continua de la gestión de la calidad (comparar, mejorar).
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHfcULO '!'.
Podemos decir que la gestión de la calidad se fundamenta en:
Planificación de la gestión de calidad (identificar las etapas del
proceso).
Control de la gestión de calidad (valorar, medir los resultados).
Mejora continua de la gestión de la calidad (comparar,
mejorar).
3.1. Planificación de la gestión
En un primer momento y antes de planificar y organizar la estrategia,
hemos de conocer la política de calidad (Figura 9.1) que incluye las directivas y
objetivos generales, dispuestos por la administración y formalizados en un
documento escrito (Manual de calidad!. La política de calidad define las direc-
tivas e intereses buscados en términos de s.'ltisfacciÓn del beneficiario.
El principal objetivo del Plan de calidad, paTa el Sistema Nacional de
Salud, es dar respuesta a los retos de este sistema: incrementando la cohesi611
del sistema, garantizando la equidad en la atención sanitaria a los ciudadanos,
con independencia del lugar en el que residan, y asegurando que esta aten-
ción sea de la máxima calidad.
Para garantizar la calidad, es necesario que todos los miembros del grupo
de trabajo sean quienes planteen los objetivos específicos y metas que se
deseen alcanzar:
El sujeto de la atención (paciente).
- La institución que otorga los servicios (directivos).
- El prestador directo de la atención (personal de salud).
A partir de esto, planear las actividades que permitan cumplir los objetivos e
identificar los problemas existentes de una manera oportuna, analizarlos objeti-
El principal objetivo del Plan de calidad, para el Sistema Nacional de
Salud, es dar respuesta a los retos de este sistema: incrementando la
cohesióll del sistema, garantizando la equidad en la atención sanitaria
a los ciudadanos, con independencia del lugar en el que residan, y
asegurando que esla atención sea de la máxima calidad.
-
-
Figura 9.1. Planificación de la gestión
PLANIFICACiÓN
I
I
MANUAL DE CALIDAD PROCEDIMIENTOS
Objetivos generales Objetivos especificos
DEPARTAMENTO DE CALIDAD
-
(N°de trabajadores)
_ ~ la calidad en el transporte sanitario
vamente, para que de esta mane-
ra se puedan establecer las medi-
das óptimas para alcanzar los
resultados deseados:
Identificar las causas.
Dar soluciones viables.
Dar seguimiento a las
acciones propuestas de
una manera casi perma-
nente.
Evaluar los resultados de
una forma periódica.
Exige por parte de los inte-
grantes un alto nivel de respon-
sabilidad y concienciación de la
importancia de cumplir con los mismos.
La elaboración de un plan de acción (procedimientos) se refiere al enfoque y
a la organización operativa, usados para alcanzar los objetivos marcados,
debe ser pues, un esfuerzo grupal que implique a todos los trabajadores.
Cada procedimiento es un proyecto en sí mismo que incluye:
Un estado inicial.
Un objetivo.
- Un plazo de tiempo.
- Los medios para lograrlo.
- Un programa riguroso.
En esta etapa, se puede definir una nueva estructura que considere la
organización de calidad:
- Se debe designar a un administrador de calidad (a veces denominado ase-
sor de calidad o director de calidad según el tamaño de la empresa). Este
administrará las acciones de calidad que se implanten en la empresa.
• Según el tamaño de la organización, es posible que un equipo, deno-
minado unidad de calidad (o departamento de calidad), colabore con el
administrador de calidad .
• El procedimiento de calidad no debe ser responsabilidad únicamente
del administrador de calidad y de su unidad, sino un esfuerzo de
equipo.
- Se debe crear un comité de calidad dirigido por la administración que inclu-
ya tanto al administrador de calidad como a los directores de la compañía,
de modo que se puedan dar a conocer Jos resultados y para que la compa-
ñía se aboque completamente al mejoramiento de estos resultados.
-
-1179
Figl=. 9 2. Conltol de lo !Jf'Sfloo.k calidad.
CONTROL
I I
CRITERIOS DE INDICADORES ESTÁNDAR DE
CALIDAD
Dato numérico
CALIDAD
Objetivos Cumplimiento
específicos del criterio
¡
¡
I
AUDITORíAS
I
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ~ .
3.2. Control de la gestión de calidad
Controlar la calidad es medirla. Necesitamos información sobre nuestro tra-
bajo (¿está el cliente satisfecho?), sobre la calidad de nuestros productos y sobre
nuestra eficiencia, si no lo
medimos está claro que
no podemos gestionarlo.
¿Cómo se puede medir?
Se necesitan datos, no
impresiones. Pues bien,
habrá que saber qué,
cómo, quién, cuándo, por
qué, y para qué se mide.
Aquí es donde entran en
juego criterios, indicado-
res y estándares de cali-
dad que, como veremos,
van íntimamente ligados
(Figura 9.2).
La manera más senci-
lla de enfocar estos pasos
es identificar los objeti-
vos que se persiguen, llamados criterios de calidad y establecer una forma para
conocer si alcanzamos dichos objetivos mediante lo que se denomina indica-
dor, que es una medida cuantitativa que se usa como guía, y con ella se con-
trola y valora una actividad Ola calidad de la misma.
A cada indicador se le asocia un estándar o grado de cumplimiellto exigi-
ble, para que nos sirva de guía en el control y valoración de la actividad
que queremos medir.
Veámoslo con un ejemplo:
Criterio de calidad. En el caso del sector sanitario y en 10 referente a la aten-
ción en un ingreso programado, podría definirse como criterio de calidad:
• lncorrecto: que el paciente no espere demasiado tiempo para su
ingreso.
El indicador es una medida cuantitativa que se usa como gufa, y con
ella se controla y valora una actividad o la calidad de la misma.
./. la calidad en el transporte sanitario
• Correcto: el tiempo de espera para que un paciente realice el ingreso no s u p e ~
rará los 30 minutos.
indicador de calidad:
• incorrecto: tiempo (en minutos) que espera un paciente para ingresar.
Este indicador se recogerá los domingos, martes y viernes de la pri-
mera semana de cada mes, tanto en horario punta de 11 a 13 horas,
como de 20 a 2] horas.
• Correcto: número de pacientes que esperan más de 30 minutos para el ingre-
so. Este Indicador se recogerá los domingos, martes y viernes de la primera
semana de cada mes, tanto en horario punta de 17 a 13 !Joras como de 20 a
21 horas.
Para determinar si el tiempo especificado de 30 minutos es acep-
table por los pacientes, cada trimestre se realizará una encuesta
entre ellos sobre qué valoran y qué les disgusta de la atención en
admisión.
En este caso, se adopta una precaución importante, asegurarse por
que el criterio es aceptable por los pacientes y al preguntar sobre
diferentes aspectos se contempla la posibilidad, por ejemplo, de
mejorar la rapidez a cambio de empeorar el tralo.
Es conveniente diferenciar entre indicadores índice (los más habituales, nor-
malmente se trata de proporciones, porcentajes, etc.) e indicadores centinela,
que son los que miden un suceso lo bastante grave e indeseable como
para realizar una revisión del proceso de trabajo que desarrollamos.
Por ejemplo, que teniendo un ingreso programado el paciente se quede
sin habitación tras una espera de 30 minutos en admisión y habiendo
sido avisado.
Estándar de calidad (definición en glosario):
• Incorrecto: e11oo% de los clientes se ingresan antes de 30 minutos.
• Correcto: entre un 85% y un 90% de los clientes serán ingresados antes de
30 minutos desde su llegada.
3.3. Ciclo de mejora continua y evaluación
La mejora continua aebe ser un objetivo permanente en toda empresa. Los
resultados se revisan, cuando es necesario, para determinar oportunidades
adicionales de mejora. De esta manera, la mejora es una actividad continua.
La información proveniente de los clientes y otras partes interesadas, las
auditorías, y la revisión del sistema de gestión de la calidad pueden, asimis-
mo, utilizarse para identificar oportunidades para la mejora.
-
-
8
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHlcUlO . ~
El control de la gestión puede ser revisado y llevado a cabo
mediante auditorías que pueden ser internas (la propia empresa)
y externas.
Se debe crear dentro de la empresa una cultura de mejora continua, así
como las herramientas precisas para transmitir esas propuestas, implantar-
las, evaluarlas y si mejoran la satisfacción del diente y de las airas partes
afectadas, ejecutarlas (Figura 9.3).
Su objetivo básico es el de il/fluir positivamente sobre la calidad y no corre-
girla a posteriori, por 10 que ha de actuar en cada fase del ciclo, ejerciendo
una actividad preventiva.
El control de la gestión puede ser revisado y llevado a cabo mediante
auditorías (ver glosario), que pueden ser internas (la propia empresa) y
externas.
Las auditorías externas las realizan agencias o entidades ajenas a la
empresa auditada, que emiten un certificado que es el reconocimiento
escrito de que un servicio, producto o sistema cumple con cierto nivel de
calidad. La certificación, generalmente, se basa en una norma, preferente-
mente internacional. En nuestro país, la Asociadón Española de Normali-
zación y Certificación (AENOR) acredita según las ormas ISO 9001,
]4001 Y orma U E 179002 (específica de transporte sanitario). Ver enlace
http://www.aenor.es/desarrollo/ normalizadon/ quees/vcntajas.asp
La misión del auditor es observar la exactitud, integridad y autentici-
dad de los procedimientos, registros y documentos. Además, proporciona
evaluaciones, recomendaciones, asesoría e información relativa a las acH-
vidades revisadas.
Para evaluar la calidad percibida (ver definición en glosario) se suelen
utilizar encuestas de satisfacción, que aunque en la mayoría de los casos se
realizan sólo al paciente, se pueden ampliar al profesional y a otros usua-
rios de nuestro sistema.
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.. 4:
'.. ,41; • '.
.' \,
Para evaluar la calidad percibida se suelen utilizar encuestas de
satisfacción, que aunque en la mayoría de los casos se realizan sólo
al paciente, se pueden ampliar al profesional y a otros usuarios de
nuestro sistema.
_" . la calidad en el transporte sanitario
PLANIFICAR
- Involucrar ala gente correcta
- Recopilar los datos disponibles
- Comprender las necesidades
de los clientes
Estudiar exhaustivamente el/los
procesos involucrados ¿Es el proceso
capaz de cumplir las necesidades?
- Desarrollar el plan/entrenar al personal
SATISFACCiÓN
DEL
CLIENTE
ACTUAR
- Incorporar la mejora al proceso
- Comunicar la mejora atodos los
integrantes de la empresa
- Identificar nuevos
proyectos/problemas
- Analizar y desplegar los datos
- ¿Se han alcanzado los resultados deseados?
- Comprender y documentar las diferencias
- Revisar los problemas y errores
- ¿Qué se aprendió?
- ¿Qué queda aún por resolver?
Implantar la mejora
Recopilar los datos
apropiados
F i g u r ~ 9.3. Ciclo de mejoro continua de Shewart-Deming modificado (POCA OPHVA).
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ~ :
4. LEGISLACiÓN VIGENTE APLICABLE A LA GARANTíA DE CALIDAD
La Constitución Española determina las normas básicas y cómo deben
desarrollarse las diferentes leyes.
Referencias al ámbito sanitario aparecen en el Título I (de los derechos y
deberes fundamentales):
Derechos de la persona.
Derecho a la vida.
Derecho a la intimidad e inviolabilidad del domicilio.
Protección de la salud.
El Estado, mediante leyes, regula las actividades relativas a cada ámbito
de trabajo. En el ámbito sanitario las principales leyes que lo regulan son:
Ley Ceneral de Sanidad: establece las bases del funcionamiento del Siste-
ma Nacional de la Salud y la división de competencias entre el Estado y
las comunidades autónomas. Disponible en: http://www.msc.es/organi-
zacion / sns/ planCalidadSNS/ pdf/ transparencia /L€y 1 4 _ 8 6 _ GRAL_SA
NIDAD_1.pdf
- Ley de autonomía del paciente y de información y documentación clí-
nica: Clefim,: qué se consideran documentos clínicos y los clasifica, esta-
blece los derechos y deberes de pacientes y sanitarios. Disponible en:
http://www.msc.es/organizacion/ sns/ planCalidadSNS/ pdf / trans-
parencia / ley_au tonomia_paciente.pdf
- Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud. Esta ley tiene
dos propósitos fundamenl:<'""lles: garantizar la cohesión entre los servicios de
salud de un sistema descentTillizado y facilitar su modernización. Para
plasmar el segtmdo objetivo en el titulo de dicha ley se ha utilizado la pala-
bra calidad, por entender que es el objetivo de la modernización del siste-
ma sanitario. Disponible en: http://V\'\vw.msc.es/ organizacion/ sn5/ plan-
CalidadSNS/ pdf / transparencia/LEY COHESION_V_CALIDAD.pdí
Ley de protección de datos de carácter personal: establece las normas para
preservar la confidencialidad de los datos de los pacientes. Disponible en:
http://www.msc.es/organizacion/ sns / planCalidadSNS / pdf / transpa-
rencia / LOPDl9992.pdf
Esta normativa es de ámbito estatal, además en cada comunidad autóno-
ma existe otra específica que complementa la ya mencionada.
ANEXO 1: GLOSARIO DE TÉRMINOS
Accesibilidad de la asistencia: facilidad con que el paciente obtiene la asisten-
cia que necesita.
_ la calidad en el transporte sanitario
Apoyo del entorno de asistencia: grado de disponibilidad de espacios, equi-
pos y medicaciones para las necesidades del paciente.
Al/ditorta: la norma ISO 9000 define una auditoría de calidad como:
«Proceso sistemático, independiente y documentado para obtener eviden-
cias y evaluarlas de manera objetiva con el fin de determinar el alcance al que
se cumplen los criterios de auditoría».
El objetivo de la auditoría es evaluar la suficiencia y efectividad de las dis-
posiciones de calidad de una organización mediante la recolección y uso de
pruebas objetivas, e identificar y registrar las situaciones de no cumplimiento
con las disposiciones de calidad e indicar, donde sea posible, las razones.
Normalmente se realizan las auditorías para los siguientes propósitos:
- Determinar la conformidad o no conformidad del sistema de calidad
con los requisitos especificados.
- Determinar la efectividad del sistema en el cumplimiento de objetivos.
- Tdentificar las posibles áreas de mejora del sistema de calidad.
Para propósitos de certificación (registro) del sistema de calidad.
Calidad percibida: apreciación que hace el paciente de la adecuación, resul-
tados y beneficios del conjunto de las acciones en el marco de la atención
sanitaria. Se trata de una percepción personal y subjetiva. Depende del traba-
jo técnico, la relación interpersonal, las comodidades que rodean al cuidado.
Tiene que ver con las expectativas previas (imagen de la organización, necesi-
dades individuales, transmisión de la información de otras personas, etc.) y
de los propios conceptos de salud, enfermedad y de satisfacción.
COllfidencialidad de /a asistencia: la información que el equipo asistencial
obtiene de I o sobre un paciente que es considerado privilegiado y que, en
consecuencia, excepto en circunstancias especificadas, (puede variar por
enfermedad y jurisdicción), no puede exponerse a terceras partes sin el con-
sentimiento del paciente.
Continuidad de la asistencia: grado en que la asistencia que necesita el
paciente está coordinada eficazmente entre diferentes profesionales y organi-
zaciones y con relación al tiempo.
Conveniencia de la asistencia: grado en que la asistencia recibida concuerda
con las necesidades del paciente (adecuación).
Efectividad de la asistencia: grado en que la asistencia se proporciona del
modo correcto según los conocimientos actuales (idoneidad o calidad cientí-
fico-técnjca).
Eficacia de la asistencia: grado con que un servicio tiene la posibilidad de
cubrir la necesidad para la que se usa (aptitud).
Eficiencia de la asistencia: grado en que la asistencia recibida tiene el efecto
deseado con el mínimo esfuerzo o despilfarro posible.
-
-
DOTACiÓN SANITARIA DEL VEHíCULO ".
Estándar: grado de cumplimiento exigible a un criterio de calidad. Dicho
en otros términos, define el rango en el que resulta aceptable el nivel de cali-
dad que se alcanza en un determinado proceso.
Los estándares de calidad determinan el nivel mínimo y máximo acepta-
bles para un indicador.
intimidad de la asistencia; los derechos de un paciente de controlar la distri-
bución y entrega de datos relativos a su enfermedad, incluyendo la informa-
ción proporcionada a los profesionales sanitarios y cualquier informaci6n
adicional contenida en el historial médico yI u otros documentos.
Norma: una norma es un documento de aplicación voluntaria que contiene
especificaciones técnicas basadas en los resultados de la experiencia y del
desarrollo tecno16gico. Las normas son el fruto del consenso entre todas las
partes interesadas e involucradas en la actividad objeto de la misma. Ade-
más, debe aprobarse por un organismo de normalizaci6n reconocido.
Las normas son la herramienta fundamental para el desarrollo industrial
y comercial de un país, ya que sirven como base para mejorar la calidad en la
gestión de las empresas, en el diseño y fabricación de los productos, en la
prestaci6n de servicios, ete., aumentando la competitividad en los mercados
nacionales e internacionales.
Oportunidad de la asistencia; grado con el que se proporciona la asistencia al
paciente cuando la necesita.
Participación del paciente o de su. familia en su cuidado: implicación del
paciente (o de su familia) en el proceso de toma de decisiones sobre asuntos
relativos a su salud.
Seguridad del entamo de la asistencia (seguridad c/ú/Íca del paciente); ausencia
de cualquier riesgo o peligro en el entorno de la asistencia al paciente.
Verificación: acción de verificar (comprobar la verdad).
RESUMEN
Lo calidad es un cambio de mentalidad, «actitud de todos
los que forman parte del proceso relacionado con lo
sanidad».
Se fundamenta en principios, métodos y estrategias que
intentan movilizar a una organización para prestar
los meiores cuidados.
Continúa en lo página siguiente
-
-líM
la calidad en el transporte sanitario
RESUMEN ¡Continuación)
Gestión de lo calidad: conjunto de herramientas
desarrollados paro implantar un modelo de calidad,
llevarlo a cabo o diario, evaluarlo de forma periódica y
mejorarlo continuamente.
- Control de lo calidad: ¿está el diente satisfecho?
Las auditorías.
BIBLIOGRAFíA RECOMENDADA
l. Donabcdian A La calidad de III atenci6n Definici6n 'j de evaluaci6n.
Méxiru D. F.: La M&.tiC'll Mexicana. S.A. de C.V; Reimpresión 1991.
2. Joint Commission on Accredilatioll of HealthC'llr(> Org¡lOiz.ations: caracleri!'>hcas de los indi-
cador('s clínicos.. Control de Cillidad A!'>istencial; 1991. 6(3): 65-74.
3. Joint Commission on Accft.'ditalion of Heollthcare Org.mi7.ations. Manual de Acredilolción
para Hospitales 1996. Barrelona: se Editores 'j Fundació Avedis Donabedian; 1995. p. 258.
4. Varó J. Gestión estratégica de 1<1 calidad en los servicios s.lnitJrios. Ed. Díaz de Santos;
1994. p. 281-305.
-
-8
Esta colección de 12 volúmenes, es el mayor proyecto
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Educación y Ciencia .o. 1397/2007 de 29 de octubre)
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Sociedad Espaflola de MedlCllla
de (SEMECA)