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UNIVERSIDAD CATÓLICA SANTO TORIBIO DE MOGROVEJO

CHICLAYO

FACULTAD DE CIENCIAS EMPRESARIALES

ESCUELA DE ECONOMÍA

Fe y Cultura

“MENSAJE DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II


EN LAS JORNADAS MUNDIALES DE LA JUVENTUD”

ALUMNO :

Manuel Antonio Rodríguez Peralta.

PROFESOR :

Wilmer Cordova

Chiclayo, Junio del 2008


Índice
Índice ............................................................................................................................................. 2
Dedicatoria .......................................................................................................................... 3
Agradecimiento ............................................................................................................................. 4
Introducción .................................................................................................................................. 5
Capítulo I : “La iglesia, Juan Pablo II y los Jóvenes” ............................................................... 6
1.1 Los Jóvenes y la Iglesia ............................................................................................................ 6
1.1.1 El Papa Benedicto VXI pide a los jóvenes no “quemar” la juventud en modas
pasajeras .......................................................................................................................... 6
1.1.2 “Los jóvenes y la universidad: dar testimonio de Cristo en el ambiente
universitario” .................................................................................................................... 7
1.2 Juan Pablo II y su relación con los jóvenes .............................................................................. 8
1.2.1 ¿Por qué Juan Pablo II atrae a tantos jóvenes, a pesar de que el mensaje cristiano
es exigente, sobre todo en materia de moral sexual ........................................................ 8
1.2.2 Juan Pablo II y los Jóvenes que quieren comprometerse en el mundo .................. 10
1.3 Juan Pablo II y los jóvenes del Tercer Milenio ...................................................................... 10
1.4 Tarea de los Jóvenes en la Iglesia .......................................................................................... 10
Capítulo II : “Mensajes de Juan Pablo II a los jóvenes en las Jornadas Mundiales de la
Juventud” .......................................................................................................................... 12
2.1 Inicio de las Jornadas Mundiales de la Juventud .................................................................. 12
2.2 Objetivos de las Jornadas Mundiales de la Juventud ............................................................ 12
2.3 En que consisten las Jornadas Mundiales de la Juventud .................................................... 12
 La JMJ es una gran celebración de fe, vivida como fiesta .................................................... 13
 La JMJ es un momento de intensa comunción con la iglesia universal ............................... 14
 La JMJ es un estímulo precioso para la vida cristiana y para la evangelización .................. 14
2.4 Principales puntos para Juan Pablo II en las Jornadas Mundiales de la Juventud ................ 15
Conclusiones ............................................................................................................................... 21
Bibliografía .................................................................................................................................. 22
Anexos ......................................................................................................................................... 23

2
Dedicatoria

Este trabajo lo dedico a todas las


personas que confiaron y me apoyaron
plenamente en la realización de este
trabajo monográfico. También a mis
padres que diariamente me ayudan a
salir adelante, ya que con sus consejos,
comprensión y ayuda económica me
han brindado la oportunidad de ser
estudiante. Esta dirigido también a la
memoria del Santo Papa Juan Pablo II
quien dejo un gran legado y entre los
que encontramos las Jornadas
Mundiales de la Juventud.

3
Agradecimiento

A Dios, nuestro Padre, por darnos la


fuerza e inteligencia para lograr
nuestras metas. Y también al padre
Wilmer Córdova por asesorar el
presente trabajo, por su comprensión y
dedicación en cada una de sus clases y
asesorías brindadas en el transcurso
del ciclo académico.

4
INTRODUCCIÓN.

Nosotros jóvenes, que vivimos en un mundo en el cual poco ya se habla de fe,


en mundo que se destruye entre si, en un mundo con pocas esperanzas, en un
mundo lleno de vicios, maldades, guerras, etc., pero al fin y al cabo es nuestro
mundo en el cual nos toco vivir y al cual debemos hacerlo mejor cada día con
actos que no sean los antes mencionados.

En la historia de la iglesia han existido 265 (incluyendo Benedicto VXI) papas lo


cuales han dejado huellas para nuestra iglesia, pero nosotros jóvenes aún
recordamos con mucho cariño, respeto y admiración, a Juan Pablo II, un papa
muy carismático, alegre y bueno, Juan Pablo II, quien como todo papa se
preocupaba por la humanidad cada ves menos creyente; pero Juan Pablo II vio
un gran problema y una gran solución, para la iglesia, ese problema eramos los
jóvenes que cada día discertan más de la iglesia, y nosotros mismo eramos los
único que podíamos solucionar este inconveniente, pero se necesitaba una
ayuda, y fue Juan Pablo II, quien en 1985 en el encuentro mundial de jóvenes
con motivo del Año Internacional de la Juventud, congregó a miles de jóvenes,
el Papa dedica una Carta Apostólica a los jóvenes y a las jóvenes del mundo
(31 de marzo de 1985) y después anuncia la institución de la Jornada Mundial
de la Juventud (20 de diciembre de 1985); y es así que en el año 1986 se
realiza la primera Jornada Mundial de la Juventud, y es de esta manera como
empezó la era de las Jornadas para jóvenes en las cuales se celebra nuestra
fe, por que son consideradas como la gran celebración de fe, en esta
celebración millones de jóvenes se congregan para decir estoy presente, formo
parte de la iglesia, y le habro las puertas a Cristo.

Este año se celebra la XXIII Jornada Mundial de la Juventud en Sydney del 15-
20 de julio.

5
1.1.-Los Jóvenes y la Iglesia

Los jóvenes actuales, en muchos casos, han carecido de referencias espirituales


quedándose desamparados1.

Los jóvenes son incapaces de entender períodos enteros de la Historia de nuestra


civilización, como también del arte, de la literatura, de la música. No son alérgicos a
los dogmas, o sea a las verdades de la fe cristiana, y menos a la Iglesia; ¡la cosa es
que no saben nada de ella! Por ello, en las encuestas más serias, sus respuestas
revelan ignorancia, indiferencia y falta de educación religiosa. Están condicionados por
todos los clichés y por todos los conformismos que circulan sobre la fe cristiana. En
pocas palabras, están lejos de la Iglesia, porque al no haber sido educados en ella no
se ha integrado en la tradición religiosa.

1.1.1 El Papa Benedicto XVI pide a los jóvenes no 'quemar' la juventud en modas
pasajeras

En la actualidad el papa Benedicto XVI, durante un masivo y festivo encuentro


con los jóvenes genoveses, recordó que Jesús es el único amigo que nunca defrauda,
e invitó nuevamente a la participación masiva en la próxima Jornada Mundial de la
Juventud en Sídney.

“La bondad y la generosidad mantienen la verdadera juventud en los corazones, a


pesar de los años que pasan velozmente”, dijo el Santo Padre a una multitud de
jóvenes entusiastas reunidos en una lluviosa mañana en la Plaza Matteotti.
“Si un joven descubre los verdaderos y grandes valores nunca envejece”; pero para
ello es necesario “no seguir las modas que se queman en un instante, en una carrera
frenética y aturdidora”.

1
“Los Jóvenes y la iglesia” (P. Tony Anatrella)
http://es.catholic.net/jovenes/148/2535/articulo.php?id=13865 (Fecha : 20/05/200 Hora: 10:35 am)

6
“Unidos, pero no encerrados. Sed humildes, pero no pávidos. Sed sencillos,
pero no ingenuos. Sed reflexivos, pero no complicados. Dialogad con todos, pero
seguid siendo vosotros mismos”
“Cada uno de vosotros, queridos jóvenes, si permanece unido a Cristo y a la
Iglesia puede cumplir grandes cosas. Éste es el deseo que os dejo como consigna.
¡Nos vemos en Sidney!”, dijo el Pontífice.2

1.1.2 Los jóvenes y la Universidad: dar testimonio de Cristo en el ambiente


universitario

En nuestra época es importante volver a descubrir el vínculo que une la Iglesia y la


Universidad. La Iglesia, de hecho, no sólo ha tenido un papel decisivo en la institución
de las primeras universidades, sino que ha sido a lo largo de los siglos taller de
cultura, y aun hoy se ocupa activamente en este sentido mediante las Universidades
Católicas y las diversas formas de presencia en le vasto mundo universitario. La
Iglesia aprecia la Universidad como uno de esos "bancos de trabajo, en los que la
vocación del hombre al conocimiento, de la misma manera que el lazo constitutivo de
la humanidad con la verdad, como objetivo del conocimiento, se convierte en una
realidad cotidiana" para tantos profesores, jóvenes investigadores y multitud de
estudiantes (Discurso a la UNESCO, nº 19, Ecclesia Nº 1986, 14.06.1980, pg. 21).

Juan Pablo II dice a los jóvenes universitarios: ¡Jóvenes amigos! Vosotros sois los
discípulos y los testigos de Cristo en la Universidad. Sea para todos vosotros el tiempo
universitario un tiempo de gran maduración espiritual e intelectual, que os haga
profundizar vuestra relación personal con Cristo. Pero si vuestra fe está unida
simplemente a fragmentos de tradición, a buenos sentimientos o a una ideología
genérica religiosa, entonces no estaréis en condiciones de resistir al impacto
ambiental. Por lo tanto, intentad permanecer fieles a vuestra identidad cristiana y
enraizada en la comunión eclesial. Para ello alimentaos de una constante oración.
Elegid, cuando sea posible, buenos maestros universitarios.

No basta "hablar" de Jesús a los jóvenes universitarios: también hay que hacerles
"ver" a Cristo a través del testimonio elocuente de la vida (cfr. Novo millenio ineunte,
16)

2
http://actualidad.terra.es/internacional/articulo/papa_jovenes_no_quemar_juventud_2482356.htm
(Fecha: 21/05/200 Hora: 11:15 am), Papa Benedicto XVI, en Génova (Italia).

7
Al invocar en vuestro camino la protección de la Virgen María, Sede de la Sabiduría,
imparto de corazón una especial Bendición Apostólica a vosotros y a todos los que
junto a vosotros, quienes componen la gran "comunidad universitaria"3

1.2.- Juan Pablo II y su relación con Los jóvenes

Los jóvenes están muy cerca del corazón del Papa Juan Pablo II, como estuvo el
joven discípulo amado durante la última cena muy cerca del corazón de Jesús. Cada
vez que Juan Pablo II se reúne con los jóvenes se repite aquella escena del evangelio
en la que el Maestro respondió a la inquieta pregunta de un joven rico, después de
mirarlo fijamente a los ojos, y le dijo que para conseguir la vida eterna debía vender
cuanto tenía, dárselo a los pobres y seguirle. Pero como nos cuentan los Evangelios,
el joven rico se marchó triste. Juan Pablo II no quiere que ningún joven del mundo se
marche triste a la vida diaria, después de haber cruzado su mirada con el Cristo.
Muestra de ello es la carta a los jóvenes que el Papa firmó el 31 de marzo de 1985. En
ella decía: “La Iglesia mira a los jóvenes; es más, la Iglesia de manera especial se mira
a sí misma en los jóvenes, en todos vosotros y a la vez en cada una y en cada uno de
vosotros. Así ha sido desde el principio, desde los tiempos apostólicos.

Las palabras de san Juan en su Primera Carta pueden ser un singular testimonio: -
decía san Juan- Os escribo, jóvenes, porque habéis vencido al Maligno. Os he escrito
a vosotros, hijos míos, porque conocéis al Padre… Os he escrito, jóvenes, porque sois
fuertes y la Palabra de Dios permanece en vosotros”

1.2.1¿Por qué Juan Pablo II atrae a tantos jóvenes, a pesar de que el mensaje
cristiano es exigente, sobre todo en materia de moral sexual?

A menudo hacen esta pregunta y la respuesta viene por sí sola: es el mensaje de


Cristo transmitido por la Iglesia, y siempre ha sido exigente; pero también es fuente de
alegría. Es difícil vivir no sólo en el campo sexual sino en todas las realidades de la
vida. Nada auténtico, coherente y duradero se construye sin dificultad. Juan Pablo II
presenta el camino a seguir para vivir como cristianos en nombre del amor de Dios, y
este amor es un modo de buscar el bien y la vida para sí mismo y para los demás.
Siempre seremos capaces de este amor que no es un sentimiento, ni tampoco un
bienestar afectivo, pero corresponde al deseo de buscar en Dios aquello que nos hace
vivir. Los jóvenes son sensibles a este lenguaje y a la persona de Juan Pablo II que lo

3
Desde el Vaticano, 25 de marzo 2004 JUAN PABLO II

8
afirma tranquilamente, a pesar de las críticas y el sarcasmo. Les habla de la vida allí
donde no escuchan otra cosa que muerte, droga y suicidio, de fracasos en el campo
afectivo con el divorcio, de desempleo, por no citar una sociedad que los descuida.

Juan Pablo II tiene fe en ellos y les da fe en la vida. Les dice que es posible vivir y
triunfar en la vida, y les explica incluso cómo se hace. La generación precedente no
siempre les ha transmitido convicciones firmes, ni les ha enseñado a vivir con un cierto
número de valores, limitándose a repetir hasta la saciedad los valores de la sociedad
de consumo. ¿Qué cosa hacen los jóvenes? Se dirigen a los ancianos para obtener
aquello que no han tenido: son los ancianos los que, como lo hace el Papa, los
enlazan con la Historia y la memoria cultural y religiosa, desbancando así a sus
padres. No hay divisiones entre el Papa y los jóvenes. Cuando los jóvenes perciben
palabras auténticas, se sienten respetados y valorizados: "Por fin hemos sido tomados
en serio, él tiene fe en nosotros".

A la Iglesia se le atribuye una obsesión en cuanto a la moral sexual. Aunque este tema
no represente ni el 9% de los discursos y de los escritos del Papa, los medios de
comunicación se detienen sólo en este aspecto, silenciando todo el resto. La historia
del preservativo es característica de esta desinformación y de la manipulación de la
que son objeto sus discursos. Juan Pablo II en cambio dice una cosa diferente: se
apoya en el Evangelio y no depende de las ideas ligadas a una moda pasajera. Apela
al sentido del amor y de la responsabilidad. Como Cristo, prefiere dirigirse a la
conciencia humana, para que cada uno se interrogue sobre el propio comportamiento
para saber si se ha vivido en el sentido de un amor auténtico, leal y honesto hacia uno
mismo y hacia el otro.

Persigue su misión. La reflexión sobre la sexualidad no puede reducirse a un discurso


sobre la salud, sobre todo cuando ésta descuida la responsabilidad moral de las
personas. La valoración moral concierne también a la sexualidad y no sólo a la vida
social, a no ser que se quiera crear una escisión aberrante. Los cristianos son
invitados a inspirarse en este modelo y así su propio comportamiento nazca de una
conciencia evangélica iluminada. (Roma, 10-13 de abril 20034)

4
Extraído del artículo “Los Jóvenes y la Iglesia”; de : P. Tony Anatrella (Psicoanalista, Especialista en
Psiquiatría Social); de la pagina web: http://es.catholic.net/jovenes/148/2535/articulo.php?id=13865
(Fecha : 20/05/200 Hora: 10:40 am)

9
1.2.2 Juan Pablo II y los jóvenes que quieren comprometerse en el mundo

En el discurso que el Papa dirige a los jóvenes en su alocución de bienvenida en el


Exhibition Place de Toronto, dirigiéndose entusiasmado a los miles de jóvenes
congregados les dice: “...Queridos jóvenes, cuando, sabéis ser dignamente sencillos
en un mundo que paga cualquier precio al poder; cuando sois limpios de corazón entre
quien juzga sólo en términos de sexo, de apariencia o hipocresía; cuando construís la
paz en un mundo de violencia y de guerra; cuando lucháis por la justicia ante la
explotación del hombre por el hombre o de una nación por la otra; cuando con la
misericordia generosa no buscáis la venganza; sino que llegáis a amar al enemigo;
cuando en medio del dolor y las dificultades no perdéis la esperanza y la constancia en
el bien, apoyados en el consuelo y ejemplo de Cristo y en el amor al hombre hermano.
Entonces os convertís en transformadores eficaces y radicales del mundo y en
constructores de la nueva civilización del amor, de la verdad, de la justicia, que Cristo
trae como mensaje...no tengáis miedo, Cristo está con vosotros...”

1.3.- Juan Pablo II y los Jóvenes del Tercer Milenio

En el discurso del Papa a los jóvenes en el Monte del Gozo en Santiago de


Compostela, les dijo expresamente: “No tengáis miedo a ser santos...” El Papa invita a
los jóvenes a ser heraldos del Evangelio, mensajeros del amor, testigos valientes de
Cristo que no tengan miedo a proclamar con su vida que hoy Cristo, sigue viviendo en
medio de nosotros. Les invita a que sean mensajeros de verdad, para ser testigos en
el mundo, sobre todo ante sus compañeros de viaje, los jóvenes, que buscan el
camino, la verdad, y la vida... “Ha llegado la hora de la nueva evangelización”, y a ello
invita con fuerza el Papa... porque hoy más que nunca el mundo necesita de ti, de mí,
de todos, para proclamar con fuerza el mensaje del Evangelio: que sólo el amor podrá
hacer arder al mundo.

1.4.-Tarea de los jóvenes en la Iglesia

Juan Pablo II dice: "¿Qué debemos hacer en la Iglesia, sobre todo nosotros los
jóvenes?" tengo que responderos: aprender a conocer a Cristo. Constantemente.
Aprender de Cristo. En Él se encuentran verdaderamente los tesoros insondables de
la sabiduría y de la ciencia. En el, el hombre, sobre quien pesan sus limitaciones, sus
vicios, sus debilidades y sus pecados, se convierte realmente el "hombre nuevo", se
convierte en el hombre "para los demás" y se convierte también en la gloria de Dios,
porque la gloria de Dios, como dijo en el siglo II San Ireneo de Lyon, obispo y mártir,

10
es el "hombre viviente". La experiencia de dos milenios nos enseña que, en esta obra
fundamental, la misión de todo el Pueblo de Dios no existe ninguna diferencia esencial
entre el hombre y la mujer.

Cada uno en su genero según las característica específicas de la feminidad y la


masculinidad, llega a ser ese "hombre nuevo", es decir, ese hombre "para los demás"
y, como hombre viviente, llega hacer la gloria de Dios, en el sentido jerárquico, está
dirigida por los sucesores de los apóstoles, y, por lo tanto, por hombres, es todavía
más verdad que, en el sentido carismático, las mujeres la "conducen" igualmente, e
incluso mejor todavía: os invito pensar frecuentemente en María, la Madre de Cristo.
La tarea de los Jóvenes es también evangelizar a las generaciones próximas
anunciando la palabra de Dios.

11
2.1.- Inicio de las Jornadas mundiales de la Juventud

Su génesis recuerda el Santo Padre Juan Pablo II , fue el Año Jubilar de la Redención
y el Año Internacional de la Juventud, convocado por la Organización de las Naciones
Unidas en aquel mismo año: «Los jóvenes fueron invitados a Roma. Y éste fue el
comienzo. El día de la inauguración del pontificado, el 22 de octubre de 1978, después
de la conclusión de la liturgia, dije a los jóvenes en la plaza de San Pedro: "Vosotros
sois la esperanza de la Iglesia y del mundo. Vosotros sois mi esperanza"».

Papa dedica una Carta Apostólica a los jóvenes y a las jóvenes del mundo (31 de
marzo de 1985) y después anuncia la institución de la Jornada Mundial de la Juventud
(20 de diciembre de 1985), Su amor a los jóvenes le impulsó a iniciar en 1986 las
Jornadas Mundiales de la Juventud. En las 19 ediciones de la JMJ celebradas a lo
largo de su pontificado5 se reunieron millones de jóvenes de todo el mundo.

2.2.- Objetivos de la Jornadas mundiales de la juventud

 Llegar a los Jóvenes tocar sus corazones para un cambio, para que entiendan
cual es su misión en el Mundo.
 Lo que quiere Dios anunciarles.
 El camino hacia el reino de Dios.
 Amar a Dios.
 Su misión en la Iglesia.

2.3.-En que Consisten Las Jornadas Mundiales de la Juventud

La pedagogía adoptada por la Jornada Mundial de la Juventud: identificar los


elementos clave, permite comprender mejor por qué los jóvenes responden en modo
tan positivo a la invitación del Santo Padre, aunque no siempre sean conscientes de la

5
A partir de la XX JMJ, fue celebrada por el actual papa Benedicto XVI, quien continua con el legado de
Juan Pablo II

12
motivación que los empuja a participar en ella. Esta pedagogía se podría resumir
diciendo que la JMJ está concebida, preparada y vivida como una celebración festiva
de la fe, con liturgias animadas y enseñanzas compactas. Además es un intenso
momento de comunión y de descubrimiento de la Iglesia universal, con numerosos
encuentros enriquecedores y una apertura al mundo. Finalmente la JMJ aparece como
un estímulo para la vida cristiana ordinaria y para la evangelización.

 La JMJ es una grande celebración de fe, vivida como una fiesta

Cuando se les pregunta a los jóvenes sobre lo que más les ha impactado durante la
JMJ, dos son las expresiones que retornan con más frecuencia: “la experiencia de la
fe” y “la alegría de creer”.

El programa de la Jornada está concebido como una peregrinación, con las catequesis
como etapa fundamental, a las que los jóvenes acuden cada vez con mayor número.
El trascurso de los tres días pretende proponer los fundamentos de la fe a los jóvenes,
ayudándoles a hacer un encuentro personal con Cristo como también un camino de
conversión y de reconciliación, en particular mediante el sacramento de la penitencia.
Las catequesis son ocasión para un diálogo fecundo entre los jóvenes y los obispos.

El sacramento de la reconciliación y de la penitencia, celebrado individualmente en el


encuentro con el sacerdote, es, como ya se ha subrayado, un elemento fundamental
del itinerario espiritual propuesto a los jóvenes durante la JMJ. En Roma y Toronto era
impresionante ver las largas filas de jóvenes esperando para confesarse en el Circo
Massimo y en el 'Duc in Altum-Park', mientras otros permanecían allí al lado en
silencio para adorar el Santísimo ahí expuesto, o venerando la Cruz de la JMJ6.

Las celebraciones eucarísticas son igualmente uno de los momentos fuertes de la


JMJ, que los jóvenes aprecian mucho. Hablando en términos más generales, el
conjunto de las liturgias constituye un elemento esencial de esta “pedagogía de la
fe” cuando son gozosas y recogidas, vivas y orantes. La joven generación no quiere
contentarse con una religión vivida por obligación, porque ha hecho, o quiere hacer, la
experiencia de la alegría de creer, alegría que proviene del encuentro personal con
Cristo. Es la alegría de la salvación que se profundiza con la oración y los

6
Es conocida como la “Cruz del Año Santo”, la “Cruz del Jubileo”, la “Cruz de la JMJ”, la “Cruz peregrina”;
muchos la llaman la “Cruz de los jóvenes”, porque ha sido entregada a los jóvenes para que la llevasen
por todo el mundo, a todos los lugares y en todo tiempo, esta Cruz en el año 1986 estuvo presente en la
primera jornada mundial de la juventud.

13
sacramentos, pero también con una experiencia de Iglesia, descubierta en su unidad
(en torno al Santo Padre) y en su diversidad (con los jóvenes del mundo entero).

 La JMJ es un momento de intensa comunión con la Iglesia universal

Un factor determinante de la JMJ es el encuentro entre el Papa y los jóvenes. Los


jóvenes y el Papa. Juntos. Éste es el eslogan ya conocido de la JMJ. Juan Pablo II es
el “coagulante” y el “encolador” de las diferentes y variadas multitudes de jóvenes. Es
el signo visible de la unidad y de la comunión de la Iglesia, su presencia refuerza la
conciencia y la alegría de los jóvenes de pertenecer a una Iglesia ferviente y viva.

La comunión, vivida más allá de las diferencias de la cultura, lengua o nacionalidad, es


un camino privilegiado para descubrir la “catolicidad” de la Iglesia, de su universalidad.
La JMJ representa para los jóvenes una verdadera y propia “pedagogía de
comunión” y una parábola concreta de paz y de reconciliación más allá de las
fronteras.

Las nuevas generaciones, como bien sabemos, se han sensibilizado mucho hoy en
cuanto al fenómeno de la globalización y no dudan en manifestar su desacuerdo con
un cierto modo de entenderla, basado en la primacía de criterios económicos y
financieros. En el gran debate que actualmente está en curso, la JMJ permite a los
jóvenes descubrir y experimentar la dimensión cultural y religiosa de la “globalización”,
dimensión demasiadas veces olvidada e ignorada, ¡aunque la Iglesia ya la vive y la
promueve desde el día de Pentecostés! Desde este punto de vista la JMJ es fuente de
esperanza porque revela una visión de la globalización fundada en los valores
inestimables de la persona humana, mostrando así los aspectos positivos de este
fenómeno que hay que humanizar y “cristianizar” para ponerlo al servicio de la
dignidad de todo ser humano, de la solidaridad y del bien común.

 La JMJ es un estímulo precioso para la vida cristiana y para la evangelización

La JMJ es “reconstituyente” para los jóvenes que participan en ella, ya que en estos
grandes encuentros ellos se dan cuenta de que no están solos en el ser cristianos y
que no pertenecen a "una especie en extinción”. En el mundo de hoy los jóvenes
cristianos a menudo son una minoría. En algunos países africanos o asiáticos a
menudo son agredidos o perseguidos a causa de su fe; en otros continentes, como en
Europa occidental o en América del Norte, viven en un ambiente secularizado en el
que la Iglesia carece de “visibilidad”. Fortalecidos en la fe y en la esperanza, parten

14
renovados en su deseo de testimoniar. Gracias a esta experiencia revitalizadora, se
sienten más protegidos para poder resistir a la tentación de “tirar la toalla” cuando se
sienten aislados en la oficina o en la universidad, y tienen una mayor capacidad para
resistir al virus del desánimo y de la desesperación que en algunas zonas del mundo
ampliamente ha contagiado a la Iglesia y a la sociedad. Muchos jóvenes vuelven a
encontrar así la alegría y el valor de ser cristianos. La Jornada Mundial les hace
entender que es posible afirmar la propia fe con simplicidad, sin arrogancia ni
complejos.

Permitiendo a los jóvenes de vivir la dimensión comunitaria y eclesial de la fe, la JMJ


desvela un nuevo estado de ánimo de las jóvenes generaciones. En los países de
“antigua cristiandad”, la Iglesia era vista como una especie “preliminar” de la fe; hoy,
por el contrario, es la experiencia de la fe la que, por regla general, lleva a la Iglesia.
Los jóvenes de hoy quieren creer, pero son más reticentes a “pertenecer” a una
institución. Ciertamente, se asiste a un retorno del sentimiento religioso, pero tampoco
se está libre del riesgo de un cierto exotismo y sincretismo. La JMJ ha puesto en
evidencia el hecho de que la nueva generación acepta ser evangelizada sin prejuicios:
de hecho manifiesta una sed del absoluto que exige respuestas claras y tiene en
cuenta la dimensión religiosa de la vida, sin ocultar la especificidad cristiana. Al
contrario de sus padres, que por lo general eran católicos por tradición, si no por
convención, los jóvenes de esta generación deben realizar un acto de libertad para ser
cristianos en un mundo que ya no es cristiano. Para un joven de hoy, el acto de creer
no coincide con un conformismo social pero con la voluntad de ser diferente en
nuestra sociedad post-cristiana.

Aunque los frutos de la JMJ no siempre son visibles, y aún menos valorables, a corto
plazo podemos obtener el nuevo impulso transmitido por la Jornada a las Iglesias
locales. No es sólo la pastoral juvenil la que es vivificada, sino toda la Iglesia la que
consigue una mayor seguridad en un ambiente a menudo indiferente u hostil. En un
contexto de secularización, la JMJ juega el rol de “servicio público” desempeñado por
la Iglesia en numerosos sectores de la vida social, en la medida en que contribuye a
construir una sociedad más tolerante y más abierta a los jóvenes, participando así en
la educación de los valores comunes. En un contexto de disminución y envejecimiento
de los sacerdotes la JMJ ha dejado experimentar a muchos pastores y fieles una
nueva confianza. La JMJ ha dado por lo tanto una “bocanada de oxígeno” a la Iglesia,
permitiéndole crear una dinámica “sobre el terreno”. Ha mejorado netamente la

15
visibilidad y la “imagen de la Iglesia”, vista ahora por muchos como más accesible y
cercana a la gente, en particular a los jóvenes.

La Jornada Mundial de la Juventud constituye por lo tanto un medio extraordinario de


evangelización del planeta joven, porque aparece como una respuesta adecuada a
sus expectativas, sobre todo a la pedagogía adoptada. De hecho procura que el mayor
número posible de jóvenes pueda vivir una experiencia espiritual y eclesial, según una
propuesta kerigmática, sacramental y catequética de la fe. La JMJ tiene también una
dimensión “vocacional” y misionera. Ayuda de hecho a los jóvenes a tomar conciencia
de su identidad cristiana y de las exigencias que implica la vocación del bautizado,
haciéndoles descubrir que son llamados a ser santos, viviendo y anunciando el
Evangelio en el corazón de su vida cotidiana.

2.4.- Principales puntos para Juan Pablo II en las Jornadas Mundiales a la


Juventud

Amor a Dios: Puesto que el hombre no puede vivir sin ser comprendido sin amor,
quiero invitarlos a todos a crecer en humanidad a poner como prioridad absoluta los
valores del espíritu a transformarlos en “hombres nuevo” reconociendo y aceptando
cada vez mas la presencia de Dios en nuestras vidas, la presencia de un Dios que es
Amor , un padre que nos ama a cada uno desde toda la eternidad que nos ha creado
por amor y que tanto nos ha amando hasta entregar a su hijo unigénito para perdonar
nuestros pecados para reconciliarnos con él para vivir con el una comunión de amor
que no terminará jamás . Los jóvenes tienen pues que disponer a acoger ese don del
amor de Dios que nos configura que nos salva .el mundo espera con ansia nuestro
testimonio de amor.

María Madre de Jesucristo : Podemos constatar que el mundo en el que vivimos


atraviesa momentos de crisis .Una de las mas peligrosas es la perdida de la vida.
Muchos de nuestros contemporáneos han perdido el verdadero sentido de la vida;
buscan sucedáneos en una consumismo desenfrenadazo, en la droga, el alcohol, y el
erotismo. Buscan la felicidad pero el resultado de esta búsqueda profunda tristeza, un
vació y muy a menudo la desesperación. Todos los jóvenes quieren establecer en sus
vidas sobre fundamentos sólidos, capaces de existir las adversidades que no pueden
faltar, quieren fundarlas sobre la roca, entonces de frente a nosotros esta Maria, la
madre de Jesucristo, la humilde sierva del señor que nos muestra a su hijo diciendo “
Haced lo que él os Diga”; es decir escuchara Jesús, obedeced a Jesús a sus
mandamientos confiad en él .este es el único programa de vida para realizarse

16
auténticamente y ser feliz. Esta es la sola fuente que le da un sentido profundo a
nuestras vidas

Cristo es la Verdad y el Camino: La juventud por si misma es una riqueza singular,


esta consiste en otras cosas en que se hacen descubrimientos muy importantes .Cada
cual se descubre a si mismo, su propio personalidad, el sentido de la propia existencia,
la realidad del bien y del mal. Jesús es un camino que nos conduce hacia el padre es
el único camino, el que quiera lograr la salvación deberá tomar ese camino. En los
momentos difíciles Cristo con su evangelio, su ejemplo y sus mandamientos es
siempre y solo el camino mas seguro que desemboca en una felicidad plena y
duradera.

La verdad es la exigencia mas profunda del espíritu humano, Cristo es la palabra de


verdad pronunciada por Dios mismo como respuesta a todos los interrogantes del
corazón humano.

La verdadera plenitud de la vida se encuentra solo en Cristo, muerte y resucitado por


nosotros. Solo Cristo puede llenar, hasta el fondo, el espacio del corazón humano.
Solo el da el valor y la alegría de vivir y eso a pesar de los limites u obstáculos
externo

A los jóvenes incumbe de especial manera dar testimonio de la fe, hoy y


comprometernos a llevar a los demás el evangelio de Cristo camino, verdad y vida en
el tercer testimonio cristiano; como también construir una nueva civilización que sea la
civilización del amor de la justicia y de la paz.

Iglesia: Entre Cristo y su iglesia existe un vínculo orgánico muy estrecho y profundo.
Cristo vive en la iglesia, la iglesia es el misterio de Cristo que vive y actúa entre
nosotros.

La iglesia es una comunión orgánica, en la que cada uno tiene su propio puesto y su
propia tarea. La Iglesia es una comunión orgánica, en la que cada uno tiene su propio
puesto y su propia tarea. Jóvenes descubran su lugar en la Iglesia y su misión como
jóvenes. A la intercesión particular de María. Que Ella, a quien veneramos como
Madre de la Iglesia, sea Maestra y Guía en este renovado compromiso eclesial.

Espíritu Santo: Es el verdadero protagonista de nuestra filiación divina, nos ha


regenerado a una vida nueva en las aguas del bautismo. Desde ese momento él "se
une a nuestro espíritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.

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Habéis recibido un espíritu de hijos...". Los hijos de Dios, es decir, los hombres
renacidos en el bautismo y fortalecidos en la confirmación, son los primeros
constructores de una nueva civilización, la civilización de la verdad y del amor: son la
luz del mundo y la sal de la tierra.

La gran tarea de los jóvenes es de construir una sociedad más justa y solidaria guiada
por el espíritu santo.

El misterio de Jesús nos llega y nos transforma. El Espíritu Santo es quien, a través
de los signos visibles, audibles y tangibles de los sacramentos, nos permite ver,
escuchar y tocar la humanidad glorificada del Resucitado.

El don del Espíritu hace actual y posible para todos el antiguo mandato de Dios a su
pueblo: «Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo». Llegar a ser
santos parece una meta ardua, reservada a personas totalmente excepcionales, o
destinada a quien quiera permanecer ajeno a la vida y a la cultura de su tiempo. Sin
embargo, llegar a ser santos es don y tarea arraigados en el bautismo y en la
confirmación, encomendados a todos en la Iglesia, en todo tiempo. Es don y tarea de
los laicos, de los religiosos y de los ministros sagrados, en el ámbito privado y en el
público, en la vida de cada uno y en la de las familias y comunidades.

Proclamar el Evangelio: Cristo, a través de su Iglesia, nos confía la misión


fundamental de comunicar a los demás el don de la salvación y nos invita a participar
en la construcción de su Reino. Os elige a pesar de los límites que cada uno tiene,
porque nos ama y cree en vosotros.

Ser discípulos de Cristo no es algo privado. Al contrario, el don de la fe hay que


compartirlo con los demás. Por eso, el mismo Apóstol escribe: "Predicar el Evangelio
no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe. Y ¡ay
de mí si no predicara el Evangelio!". No olvidemos además, que la fe se fortalece y
crece cuando se comunica a los demás

El mismo mundo de los jóvenes, constituye para la Iglesia contemporánea una tierra
de misión. Son por todos conocidos los problemas que atormentan los ambientes
juveniles: la caída de los valores, la duda, el consumismo, la droga, la delincuencia, el
erotismo, etc.

Anunciar a Cristo significa, sobre todo, ser sus testigos con la vida. Se trata de la
forma de evangelización más simple y, al mismo tiempo, más eficaz para vosotros.

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Consiste en manifestar la presencia visible de Cristo en la propia existencia a través
del compromiso cotidiano y la coherencia con el Evangelio en cada elección concreta.
Además, anunciar significa también proclamar, llevar la Palabra de salvación a todos.

Como el Padre me envió también yo los envió: El Hijo de Dios sale a nuestro
encuentro, nos acoge, se nos manifiesta y nos repite lo mismo que dijo a sus
discípulos la tarde de Pascua: "Como el Padre me envió, también yo los envío" Una
vez más, quien convoca a los jóvenes de todo el mundo es Jesucristo, centro de
nuestra vida, raíz de nuestra fe, razón de nuestra esperanza y manantial de nuestra
caridad.

Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos” Cristo no vuelve a los
suyos, a los que había amado más intensamente y con los que había pasado su vida
terrena.

Tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo único". Jesús, enviado por el Padre a la
humanidad, da a todo creyente la plenitud de la vida.

El Padre nos Ama: Junto con toda la Iglesia, a dirigiros hacia Dios Padre y a escuchar
con gratitud y admiración la sorprendente revelación de Jesús: «El Padre nos ama»,
Dios nos ha amado primero, acoged su amor. Permaneced firmes en esta certeza, la
única capaz de dar sentido, fuerza y alegría a la vida: su amor nunca se apartará de
vosotros y su alianza de paz nunca fallará. Ha tatuado vuestro nombre en las palmas
de sus manos.

Jesús dice a todos: «Convertíos y creed en la buena nueva». En el origen de toda


conversión auténtica está la mirada de Dios al pecador. Es una mirada que se traduce
en búsqueda plena de amor, en pasión hasta la cruz, en voluntad de perdón que,
manifestando al culpable la estima y el amor de que sigue siendo objeto, le revela por
contraste el desorden en que está sumergido, invitándolo a cambiar de vida. «El
hombre no puede vivir sin amor. Permanece para sí mismo un ser incomprensible; su
vida carece de sentido si no se le revela el amor, si no se encuentra con el amor, si no
lo experimenta y lo hace propio, si no participa en él vivamente»

«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.
Éste es el mayor y el primer mandamiento. El segundo es semejante a éste: Amarás a
tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los
profetas». Jesús no dice que el segundo mandamiento es idéntico al primero, sino que
es «semejante». Por consiguiente, los dos mandamientos no son intercambiables,

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como si se pudiera cumplir automáticamente el mandamiento del amor a Dios
guardando el del amor al prójimo, o viceversa. Tienen consistencia propia, y ambos
deben cumplirse. Pero Jesús los une para mostrar a todos que están íntimamente
relacionados: es imposible cumplir uno sin poner en práctica el otro.

Tome Su cruz y Sígame: Jesús, que vino para cumplir la voluntad del Padre,
permanece fiel a ella hasta sus últimas consecuencias, y así realiza la misión de
salvación para cuantos creen en él y lo aman, no con palabras, sino de forma
concreta. Si el amor es la condición para seguirlo, el sacrificio verifica la autenticidad
de ese amor. Dios no puede pedir que dejemos todo tipo de riqueza que nos impida
entrar en el reino de los cielos.

Tome su cruz y sígame". De la misma manera que la cruz puede reducirse a mero
objeto ornamental, así también "tomar la cruz" puede llegar a ser un modo de decir.
Pero en la enseñanza de Jesús esta expresión no pone en primer plano la
mortificación y la renuncia. No se refiere ante todo al deber de soportar con paciencia
las pequeñas o grandes tribulaciones diarias; ni mucho menos quiere ser una
exaltación del dolor como medio de agradar a Dios. El cristiano no busca el sufrimiento
por sí mismo, sino el amor. Y la cruz acogida se transforma en el signo del amor y del
don total. Llevarla en pos de Cristo quiere decir unirse a él en el ofrecimiento de la
prueba máxima del amor.

Sal y Tierra: Como es bien sabido, una de las funciones principales de la sal es
sazonar, dar gusto y sabor a los alimentos. Esta imagen nos recuerda que, por el
bautismo, todo nuestro ser ha sido profundamente transformado, porque ha sido
"sazonado" con la vida nueva que viene de Cristo La sal por la que no se desvirtúa la
identidad cristiana, incluso en un ambiente hondamente secularizado, es la gracia
bautismal que nos ha regenerado, haciéndonos vivir en Cristo y concediendo la
capacidad de responder a su llamada para "que ofrezcáis vuestros cuerpos como una
víctima viva, santa, agradable a Dios"

La luz de la cual Jesús nos habla en el Evangelio es la de la fe, don gratuito de Dios,
que viene a iluminar el corazón y a dar claridad a la inteligencia: "Pues el mismo Dios
que dijo: „De las tinieblas brille la luz‟, ha hecho brillar la luz en nuestros corazones,
para irradiar el conocimiento de la gloria de Dios que está en la faz de Cristo". Por eso
adquieren un relieve especial las palabras de Jesús cuando explica su identidad y su
misión: "Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que
tendrá la luz de la vida”.

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Hemos venido a Adorarle : Es un tema que permite a los jóvenes de cada
continente recorrer idealmente el itinerario de los Reyes Magos, cuyas reliquias se
veneran según una pía tradición precisamente en aquella ciudad, y encontrar, como
ellos, al Mesías de todas las naciones . Y la estrella... iba delante de ellos, hasta que
llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño" Los Reyes Magos llegaron a
Belén porque se dejaron guiar dócilmente por la estrella. Más aún, "al ver la estrella se
llenaron de inmensa alegría”. Es importante, aprender a escrutar los signos con los
que Dios nos llama y nos guía. Cuando se es consciente de ser guiado por Él, el
corazón experimenta una auténtica y profunda alegría acompañada de un vivo deseo
de encontrarlo y de un esfuerzo perseverante de seguirlo dócilmente. Los reyes magos
encontraron Jesús; Y postrándose le adoraron" Si en el Niño que María estrecha entre
sus brazos los Reyes Magos reconocen y adoran al esperado de las gentes anunciado
por los profetas, nosotros podemos adorarlo hoy en la Eucaristía y reconocerlo como
nuestro Creador, único Señor y Salvador.

Abrieron sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra" (Mt 2,11). Los dones
que los Reyes Magos ofrecen al Mesías simbolizan la verdadera adoración. Por medio
del oro subrayan la divinidad real; con el incienso lo reconocen como sacerdote de la
nueva Alianza; al ofrecerle la mirra celebran al profeta que derramará la propia sangre
para reconciliar la humanidad con el Padre.

Queridos jóvenes, ofreced también vosotros al Señor el oro de vuestra existencia, o


sea la libertad de seguirlo por amor respondiendo fielmente a su llamada; elevad hacia
Él el incienso de vuestra oración ardiente, para alabanza de su gloria; ofrecedle la
mirra, es decir el afecto lleno de gratitud hacia Él, verdadero Hombre, que nos ha
amado hasta morir como un malhechor en el Gólgota.

CONCLUSIONES:

Luego de realizar esta interesante monografía sobre “El Mensaje del Santo Padre
Juan Pablo II en las Jornadas Mundiales de la Juventud” llegue a las siguientes
conclusiones:

 Las JMJ son muy estimuladoras para lo jóvenes, y se demuestra que están
aptos para creer, porque las JMJ se les considera con una gran celebración de
fe.
 Juan Pablo II, al crear las JMJ incentiva a los jóvenes a acercarse más a Cristo
y a que seamos Santos, porque la iglesia pide Santos, y nosotros los jóvenes
estamos aptos a serlo.

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 Juan Pablo II nos pide a los jóvenes universitarios que este tiempo es de
maduración espiritual e intelectual, que os haga profundizar vuestra relación
personal con Cristo.
 Las JMJ son la prueba más clara de que los jóvenes tienen fe, ya que millones
de ellos se reunen por días con un solo sentido que es demostrar que Cristo
vive en nosotros y estamos llamados a continuar con su obra.

BIBLIOGRAFÍA:

 Paola Durán, Mercedes Galan e Ilva – Myriam Hoyos (1986); “Juan Pablo II a
los Jóvenes”; Ediciones Universidad de Navarra, S.A. (EUNSA); Pamplona –
España.

 http://www.vatican.va

 http://www.aciprensa.com

 http://es.catholic.net

 http://www.terra.com.pe.

 http://sersantosjovenes.arcangelgabriel.com/jornada_mundial_de_la_juventud.
htm

22
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EL CAMINO DE LAS JORNADAS MUNDIALES DE LA JUVENTUD

Presento la historia de cómo empezaron las JMJ con Juan Pablo II y que las continúa
el actual Papa Benedicto VXI, presento también el tema de cada Jornada, el año y la
ciudad en las que se realizaron

1984 Roma: Plaza de San Pedro, Domingo de Ramos (15 abril)

Clausura del Jubileo de los jóvenes en Roma con motivo del Año santo de la
Redención

El Papa entrega la Cruz a los jóvenes (22 abril)

1985 Roma: Plaza de San Pedro, Domingo de Ramos (31 abril)

Encuentro mundial de jóvenes con motivo del Año Internacional de la Juventud.

El Papa dedica una Carta Apostólica a los jóvenes y a las jóvenes del mundo (31 de
marzo de 1985) y después anuncia la institución de la Jornada Mundial de la Juventud
(20 de diciembre de 1985)

1986 I Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra
esperanza» (1Pt 3,15)

1987 II Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene» (1Jn 4,16)

1988 III Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Haced lo que Él os diga» (Jn 2,5)

1989 IV Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6)

1990 V Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Yo soy la vid, vosotros los sarmientos» (Jn 15,5)

1991 VI Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Habéis recibido un espíritu de hijos» (Rm 8,15)

1992 VII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Id por todo el mundo y proclamad el Evangelio» (Mc 16,15)

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1993 VIII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia» (Jn 10,10)

1994-1995 IX-X Jornada Mundial de la Juventud.

Tema: «Como el Padre me envió, también yo os envío»(Jn 20,21)

1996 XI Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Señor, ¿donde quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6,68)

1997 XII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Maestro ¿dónde vives? Venid y veréis» (Jn 1,38-39)

1998 XIII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «El Espíritu Santo os lo enseñará todo» (Jn 14,26)

1999 XIV Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «El Padre os ama» (Jn 16,27)

2000 XV Jornada Mundial de la Juventud - Jubileo de los Jóvenes

Tema: «La Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros» (Jn 1,14)

2001 XVI Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz cada
día, y sígame» (Lc 9,23)

2002 XVII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Vosotros sois la sal de la tierra...Vosotros sois la luz del mundo» (Mt 5, 13-14)

2003 XVIII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: "Ahí tienes a tu madre" (Jn 19,27)

2004 XIX Jornada Mundial de la Juventud

Tema: "Queremos ver a Jesús" (Jn 12,21)

2005 XX Jornada Mundial de la Juventud

Tema: "Hemos venido a adorarle" (Mt 2,2)

2006 XXI Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Para mis pies antorcha es tu palabra, luz para mi sendero» (Sal 119, 105)

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2007 XXII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Como yo os he amado, así amaos también vosotros los unos a los otros» (Jn
13,34)

2008 XXIII Jornada Mundial de la Juventud

Tema: «Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis
testigos» (Hch 1,8)

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