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Número 22, noviembre de 2008

Pioneros internos: Establecerse en «agrupaciones que sean objeto de atención sistemática»

Al considerar los distintos métodos que se necesitan «para cumplir la ambiciosa meta de
establecer 1.500 programas intensivos [de crecimiento]», la Casa Universal de Justicia, en su
mensaje del 27 de diciembre de 2005, afirma que «igualmente importante será el apoyo a la
agrupación mediante la llegada de pioneros». El mensaje va más allá y especifica dónde se han
de desplegar los pioneros de corto o largo plazo y el modo de aprovechar sus servicios. La Casa
de Justicia explica que los pioneros han de ubicarse «de forma estratégica» en agrupaciones
donde su servicio sea un «medio de reforzar esfuerzos para allanar el camino para el crecimiento
acelerado o de estabilizar los ciclos de actividad en marcha». Como en cualquier otra actividad
que se emprende para lograr el avance de las agrupaciones, el pioneraje es un elemento que ha
de integrarse dentro del marco de acción.

Durante el último Plan de Cinco Años, la Casa de Justicia indicó que los pioneros que
tuvieran «experiencia anterior con programas de instituto» estarían en posición de trabajar con
los amigos locales para hacer avanzar el proceso de crecimiento en la zona. Esta experiencia
resultaría fundamental para los esfuerzos de los pioneros por «apoyar el trabajo en las bases de
la comunidad». Al mismo tiempo, muchos amigos han adquirido destrezas y conocimientos
relacionados con las actividades básicas, las visitas hogareñas y las campañas de enseñanza, lo
cual les sitúa en mejor posición para estimular o reforzar las dinámicas necesarias para llevar a
una agrupación hacia un programa intensivo de crecimiento. Con la guía de las instituciones, que
los ubicará de forma estratégica en zonas meta, los pioneros dedicados que tengan experiencia
con el marco del Plan pueden dar al proceso de entrada en tropas «un ímpetu que no debe
subestimarse».

Las siguientes historias ilustran los resultados positivos que surgen de los esfuerzos
consagrados de pioneros internos que se han levantado a hacer realidad las metas de sus países.
Este número contiene solamente el aprendizaje inicial en esta área, pero los relatos revelan el
impacto que han tenido los pioneros en el progreso del Plan, a menudo en apenas un período
corto de tiempo. Con estas historias se pretende recordar gráficamente a los amigos las palabras
de la Casa de Justicia en su llamada de pioneros: «Que las almas capaces de unirse a sus
correligionarios en el frente de la actividad no vacilen ni un instante más».

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Filipinas

Dos chicos jóvenes, de 18 y 20 años, quienes se han levantado ya por segunda vez como
pioneros internos de corto plazo, han demostrado la verdad de que realizar actividades dentro
del marco de acción desarrolla la capacidad y afianza el amor por Bahá’u’lláh. Tras servir
hábilmente como pioneros en la agrupación de Santo Tomás, la cual cuenta con un programa
intensivo de crecimiento, las agencias de la agrupación les solicitaron trasladarse a la agrupación
adormecida de Magpet, donde se encontraba un pequeño grupo de creyentes que habían
completado el Libro 1 del Instituto Ruhí pero, por lo demás, había muy poca actividad bahá’í.
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Estos dos jóvenes devotos dieron pronto un nuevo espíritu a su segundo lugar de
pioneraje. Iniciaron cuatro clases de prejóvenes, formaron círculos de estudio y capacitaron
rápidamente a unos cuantos creyentes de la agrupación en la secuencia. Cuando algunos de
estos amigos llegaron al Libro 3, los pioneros les ayudaron a empezar clases de niños. Diez
familias se animaron a organizar reuniones devocionales con regularidad, las cuales atrajeron a
unas 70 personas. Los que se encontraban estudiando el Libro 2 realizaron visitas hogareñas
acompañados por los pioneros. Toda esta actividad se llevaba a cabo con el apoyo constante y
amoroso de las agencias bahá’ís regionales y de los miembros del Cuerpo Auxiliar, que con
frecuencia intercambiaban mensajes de texto con los pioneros para transmitir guía y estímulo,
así como para ayudarles a evaluar el progreso de la zona.

Pese a no ser lo suficientemente mayores para servir en la Asamblea Espiritual Local, los
jóvenes pioneros ayudaron a la Asamblea a celebrar Fiestas de Diecinueve Días de forma más
periódica y a celebrar un Día Sagrado. Estos encuentros espirituales, que han llegado a atraer
hasta 40 personas de todas las edades, han servido para reanimar e impulsar a los miembros de
la comunidad. Al repasar todos estos logros, uno de los pioneros comentó:

Algunos amigos decían que esta [comunidad] es como un alma que se está
despertando y elevando debido a la «atmósfera espiritual tan cargada». Todos se sienten
profundamente conmovidos por las oraciones cantadas y las Palabras de Dios que se
recitan. Otros expresaban la emoción que estas palabras producían en lo más íntimo de su
ser y cómo podían poner en práctica las Enseñanzas en su vida diaria y en su participación
en la comunidad bahá’í. Nos produce gran alegría compartir este alimento espiritual que
ha preparado para nosotros la Bendita Belleza.

El mayor regalo que han ofrecido estos dos creyentes consagrados a su nueva comunidad
es la visión del Plan de Cinco Años. Han aprovechado cualquier oportunidad desde que llegaron
a este lugar para iluminar a los amigos locales en torno a la naturaleza de un programa intensivo
de crecimiento y el modo en que su agrupación puede alcanzar ese estado de desarrollo
comunitario. Mediante conversaciones sobre temas espirituales iniciadas por los pioneros, los
amigos de la agrupación han reconocido la necesidad de avanzar por los libros superiores para
convertirse en animadores y tutores.

Los pioneros ya han promovido y establecido ciclos sistemáticos de tres meses de


actividad en sintonía con el Plan. Su entusiasmo por el proceso de crecimiento se ha vuelto
contagioso, por lo que otros se sienten animados a prepararse para participar en las siguientes
campañas de enseñanza que llevarán al lanzamiento de un programa de crecimiento. Tan solo
unos meses después de establecerse en su puesto, estos dos pioneros jóvenes relataban no tener
palabras para expresar la bendición que había supuesto presenciar de primera mano la reactivación
espiritual de su comunidad adoptiva a raíz de la «confianza en la ayuda y confirmaciones
divinas de Bahá’u’lláh».

Colombia

La agrupación número 6 de la región de Sucre se encuentra en un área que recibió olas


de atención por parte de la Fe en los años setenta y que demostró ser receptiva. Sin embargo, no
se aprovechó el potencial de la zona debido a la dificultad de generar recursos humanos; por
ello, con el tiempo, el trabajo de la Fe en la agrupación decayó.

A principios de 2007, las agencias de la Fe en la región analizaron con sumo cuidado la


agrupación y escogieron dos comunidades en las que centrarse. Una de las ciudades, Chinú, fue
activada rápidamente gracias a los esfuerzos de un miembro del Cuerpo Auxiliar, con la ayuda
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de otro creyente. Trabajando en equipo, estos dos creyentes realizaron visitas por la ciudad para
facilitar un gran círculo de estudio del Libro 1 muy exitoso. Dos pioneros internos, creyentes
capacitados y devotos, fueron enviados a la segunda ciudad para trabajar a tiempo completo y
levantar a la comunidad bahá’í.

La segunda ciudad, Sampués, contaba ya con dos familias pasando por la secuencia de
cursos. Habían llegado al Libro 4. Los pioneros empezaron su labor centrando sus esfuerzos en
esas familias y en sus hijos, parientes, vecinos y amigos. Se establecieron nuevos círculos de
estudio y, en un año, siete personas completaron la secuencia, casi todos ellos participando de
lleno en las actividades básicas.

Desde el principio, las agencias de la agrupación siguieron de cerca la actividad de las


dos ciudades y se aseguraron de que los pioneros, visitantes y creyentes locales activos tuvieran
los recursos que necesitaran, sobre todo libros y materiales de instituto. Se preparó un presupuesto
y se proporcionaron fondos. La evaluación del progreso de la agrupación era continua, con
consultas semanales. A mediados del 2007, la zona mostraba estar avanzando, pero carecía de
enfoque claro e intensidad. Por ello, se instituyeron campañas de enseñanza sistemáticas,
aprovechando el número considerable de buscadores generados a partir de las actividades básicas.
Este último elemento —el espíritu de enseñanza— dio a la agrupación el impulso necesario
para generar entusiasmo entre todos los creyentes, incluido los pioneros. Dio vida nueva a los
círculos de estudio de los libros superiores hasta incluso llevar al establecimiento de otros tantos.
En tan solo poco más de un año, se contaba con 24 creyentes que habían completado la secuencia,
una base sólida sobre la que lanzar un programa intensivo de crecimiento.

Al evaluar este método tan útil para llevar una agrupación a etapas mayores de desarrollo,
se comprobó que ello era posible gracias a lo que ya se había aprendido en agrupaciones
avanzadas de otras partes del país. La puesta en práctica de esta experiencia hizo posible que
esta zona creciera en un período de tiempo relativamente corto, por medio de una planificación
atenta y de la ubicación de pioneros que recibían el apoyo necesario en su labor.

Camboya

La comunidad camboyana está lista para conseguir su meta de lanzar programas intensivos
de crecimiento en todas sus agrupaciones al término del Plan de Cinco Años. Uno de los
instrumentos más potentes para alcanzar esta ambiciosa meta ha sido el envío estratégico de
pioneros internos. La comunidad ha acumulado años de experiencia con pioneros internos, por
lo que ha sido capaz de refinar su forma de emplearlos basándose en la acción y reflexión.

Al principio, se hacían llamamientos generales a los creyentes para que se dispusieran a


servir como pioneros internos, pero ahora se selecciona atentamente a los pioneros antes de
enviarlos a agrupaciones meta. Las agencias e instituciones buscan creyentes que hayan mostrado
tener la visión del Plan, sean emprendedores y tengan la voluntad de tomar la iniciativa, y que
hayan demostrado con anterioridad que están deseosos de servir desinteresadamente.

La agrupación de Pursat se ha convertido en un sitio de aprendizaje para pioneros


internos, de modo que los futuros pioneros, antes de dirigirse a sus lugares de destino, reciben
una capacitación en esta agrupación para complementar lo aprendido en los cursos de instituto.
Si los futuros pioneros tienen parientes que viven en regiones vírgenes del país, se les envía allí
para vivir inicialmente con los miembros de su familia. Si no los tienen, visitan posibles lugares
en compañía de un miembro del Cuerpo Auxiliar para buscar una población receptiva. La
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experiencia ha demostrado que los grupos más receptivos de Camboya son los prejóvenes, los
jóvenes y los maestros de escuelas públicas, así que los pioneros se establecen a menudo cerca de
una escuela.

Estos pioneros capacitados no solo inician y sostienen actividades básicas, sino que son
capaces de elaborar y ejecutar planes. Han aprendido a entrar en contacto con los padres para
explicar lo beneficiosa que puede resultar la Fe para sus hijos. Saben cómo visitar a sus vecinos
y entablar con ellos conversaciones provechosas. Tienen la capacidad de dar a sus nuevos
amigos una visión de cómo elevar el espíritu de su comunidad mediante las Enseñanzas de
Bahá’u’lláh. Aunque proporcionan una base estable para el crecimiento de la comunidad, no
trabajan solos. Las agencias de la Fe se aseguran de que los pioneros estén apoyados por
equipos de enseñanza que acudan de otras comunidades para ayudar a buscar nuevos contactos
y a enseñar. Este despliegue sistemático de recursos humanos trae como consecuencia el
establecimiento de la Fe sobre una base sólida en regiones vírgenes y un progreso rápido de las
demás agrupaciones en desarrollo. Constituye una estrategia clave para la victoria del Plan.

Otros ejemplos del uso eficaz de pioneros

Turquía: Una pionera interna en la agrupación prioritaria de Amasya empezó su labor


formando círculos de estudio con bahá’ís no muy activos. También centró sus esfuerzos en un
buscador que se había quedado viudo recientemente y andaba buscando respuestas espirituales.
Por medio de su amor y paciente enseñanza, el hombre se convirtió en creyente. Ella continuó
trabajando y acompañando a este creyente nuevo en el Libro 1. Aún más importante, lo hizo
participar en una campaña de enseñanza de otra aldea donde pudo probar por primera vez la
dulzura de la enseñanza al llevar, con la ayuda de la pionera, a un joven a aceptar a Bahá’u’lláh.
Un observador comentó que «era hermoso poder ver a este hermano espiritual recién nacido
tratar de ponerse en pie por sí solo».

Etiopía: Tras un programa de capacitación de dos semanas, ocho pioneros de corto plazo
se establecieron en las agrupaciones prioritarias de Adama, Badawacho y Debre Zeit. Han
logrado conducir campañas de instituto y círculos de estudio, y han acompañado a los amigos
de la agrupación a realizar actividades básicas e iniciativas de enseñanza colectiva. El Consejero
informó que los pioneros están orientando a los creyentes jóvenes hacia el marco del Plan y
están «infundiendo en los jóvenes un nuevo vigor para servir a la Fe».

Estados Unidos: Cuando una zona de bajos ingresos de la agrupación de San Diego
(California) se convirtió en el foco de atención de una campaña de enseñanza directa, dos
creyentes jóvenes se levantaron desinteresadamente como pioneros internos y se mudaron ahí
para servir de pilares para ese vecindario. En poco tiempo, sus casas se convirtieron en el centro
de las actividades de lo que se está convirtiendo rápidamente en un «poblado bahá’í». Los
creyentes y otras personas de ese vecindario quedaron impresionados al ver que estos amigos
habían cambiado de residencia para estar con ellos y ayudarles a crecer espiritualmente. Los
pioneros ponen sus hogares a disposición de las actividades, hasta para orar de forma privada,
incluso cuando no están en casa. Su presencia en el vecindario ha aumentado la frecuencia de
las actividades básicas y ha hecho posible interactuar con los nuevos creyentes y buscadores de
forma más natural, como parte de la vida diaria.

Preparado bajo los auspicios del Centro Internacional de Enseñanza para la institución de los Consejeros. Pasajes de estos
informes pueden haber sido modificados para facilitar su gramaticalidad, claridad o tamaño. Puede reproducirse el texto en
su totalidad o en parte y distribuirse dentro de la comunidad bahá’í sin el permiso previo del Centro Internacional de
Enseñanza.
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