¿POR UNA FILOSOFÍA POLÍTICA CRÍTICA?

1 Miguel Abensour ¿Qué relación viva podemos establecer hoy con la teoría crítica? Esta pregunta resulta más generosa y ciertamente más fecunda que interrogarse sobre “qué es lo que permanece vivo y qué ha muerto en la teoría crítica”. Los que planteen la pregunta bajo esta forma pueden compararse a un cirujano que palpa un cuerpo para ver lo que merece ser salvado. En cambio, la pregunta tal como la formulamos parte de nosotros, de los intereses de la razón que son los nuestros, es la de nuestra relación presente con la emancipación. En efecto, sólo en la medida en que perseveremos en hacer nuestra la pregunta por la emancipación podremos también instaurar un lazo con la teoría crítica. ¿Pero cómo aprehender este hoy? ¿Alcanzaría quizás con definirlo como renovación de la filosofía política? Y si así fuera, ¿qué relación construir con la teoría crítica en este ámbito? En todo caso, es necesario saber de qué renovación se trata. ¿Estamos en presencia de un retorno a la filosofía política, es decir de la restauración de una disciplina académica, o, lo que es por completo diferente, de un retorno de lo político? Para quienes sostienen la primera hipótesis, se trata de un movimiento interno a la historia de la filosofía, aun si toman en cuenta o creen tener en cuenta lo que ellos llaman púdicamente “las circunstancias”. Luego del eclipse más o menos enigmático de la filosofía política, se estaría iniciando un retorno a esta disciplina abandonada y, paralelamente, una rehabilitación del derecho y de la filosofía moral. Completamente distinto es el retorno de lo político. En el momento del derrumbe de las dominaciones totalitarias, lo político vuelve a emerger. No se trata del intérprete que eligió retomar un discurso provisoriamente dejado de lado para volverlo a la vida, sino que son las cosas políticas mismas las que irrumpen en el presente, saliendo del olvido que las afectaba o poniendo término a los intentos de hacerlas desaparecer. Es preciso no confundir dos situaciones por completo diferentes: que no esté prohibido pensar el retorno a la filosofía política quizá tenga el efecto paradojal de desviar lo político hasta ocultarlo, lo que para algunos no haría más que repetir la tendencia propia de la filosofía política y su tradición. Ya Feuerbach, en 1842, en Necesidad de una reforma de la filosofía invita a distinguir entre dos tipos de reforma: una filosofía surgida del mismo fondo histórico que sus predecesoras, o una filosofía que emerja de una nueva era de la historia humana. “Una cosa es la filosofía que no es más que el fruto de la necesidad filosófica; otra cosa muy distinta es una filosofía que responde a una necesidad de la humanidad.” Debemos aprender a distinguir, entonces, en los términos de la renovación de la filosofía política, entre el despertar de una simple disciplina académica que reaparece como si nada hubiera pasado y la manifestación post totalitaria de la necesidad de la política. Entendámonos, el redescubrimiento de la política luego de la dominación totalitaria intentó anular o borrar para siempre la dimensión política de la condición humana, producto de una necesidad de la humanidad. Y si se nos pide que citemos una cosa política que retorna, podemos hablar del retorno de la cuestión política misma, o del resurgimiento de la distinción entre régimen político libre y despotismo, o bien la pregunta que Spinoza retoma de La Boétie: “¿por qué los hombres luchan por su servidumbre como si se tratara de su salvación?”. Si se miden bien los efectos, esta distinción en cuanto a la significación de la renovación de la filosofía política no es indiferente. Parece que apenas se diseña la restauración de una disciplina académica, esta renovación implica al menos un desinterés por la teoría crítica, cuando no una franca oposición. A decir verdad, parece que estos “nuevos filósofos” de la política se proponen suplantar la teoría crítica en tanto esta toma partido por la escuela de la sospecha –el trío infernal: Marx, Nietzsche, Freud– y con una crítica de la dominación que, como se sabe, debería ser
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AA.VV., (2005), Voces de la filosofía francesa contemporánea, Buenos Aires, Colihue.

excluida dado que ella nos impide ver la especificidad de lo político. A la inversa, si esta renovación acepta lo político que retorna, la situación teórica se presenta completamente distinta. Siempre que la cuestión política no se reduzca a la gestión no conflictiva del orden establecido, y se abra a una reformulación de la cuestión de la emancipación hic et nunc, se impone el lazo con la teoría crítica, en tanto que crítica a la dominación, en la medida misma en que los caminos de la emancipación pasan necesaria, o acaso exclusivamente, por esta crítica. Es más, precisamente porque existe una divergencia irreductible entre política y dominación no pueden ignorarse los fenómenos que dan cuenta de la crítica de la dominación y es legítimo explorar, incluso inventar, una relación quizá inédita entre teoría crítica y filosofía política. ¿No será justamente este el camino a seguir para buscar una filosofía política crítica que, lejos de desviarnos de lo político, del resurgimiento de la cuestión política, nos conduzca hacia ella de modo más seguro? La orientación hacia la emancipación nos permitiría evitar dos escollos tan funestos el uno como el otro: el olvido de los fenómenos de dominación, por una parte, y la ceguera ante la diferencia entre política y dominación, por la otra. La exploración de lo que podría ser una filosofía política crítica, de una articulación posible entre teoría crítica y filosofía política exige un camino complejo. En un primer tiempo, es necesario el intento de responder a una cuestión previa que no se puede evitar: ¿la teoría crítica puede ser considerada, en la medida que sea, como una filosofía política? O por lo menos, ¿existen afinidades entre teoría crítica y filosofía política? Es obvio que una divergencia absoluta entre ambas volvería muy difícil, al límite de lo imposible, la constitución de la filosofía política crítica. Únicamente sobre el terreno de una relativa proximidad puede concebirse la articulación, aun cuando no se la pueda efectivizar más que al precio de desplazamientos significativos. Debemos dedicarnos a la tarea de determinar si la teoría crítica – uno de cuyos fundadores, Max Horkheimer, declaró: “la autoridad es una categoría esencial de la historia”– contiene explícita o implícitamente una filosofía política. Pero no basta con constatar una orientación de la teoría crítica hacia la filosofía política para concluir en la posibilidad y la legitimidad de una filosofía política crítica. Esta orientación es sin ninguna duda una orientación necesaria, pero no tiene el valor de condición suficiente. Una de las cualidades más preciosas de la teoría crítica es la de asumir la historicidad del trabajo del concepto. Lo que para nosotros significa que nos falta, en un segundo tiempo, tomar en cuenta las dimensiones indisociablemente filosóficas e históricas del problema. Si consideramos que la novedad de la época consiste en el fin de las dominaciones totalitarias, pensadas como destrucción de la política, y por lo tanto en el redescubrimiento de la política, nos enfrentamos con la siguiente disyuntiva: alternativa o articulación. La alternativa se plantea entre dos paradigmas: el de la crítica de la dominación, que define la teoría crítica, y el del pensamiento de la política como diferente de la dominación. Nos encontraríamos en presencia de dos campos: por un lado, la crítica de la dominación que continuaría incansablemente investigando las manifestaciones de la división entre amo y esclavo; por el otro, aquellos que, sensibles a la salida al sol de la política, ignorarían soberbiamente las sombras que proyecta la persistencia de la dominación. La articulación, ajena a las facilidades del eclecticismo, se asignaría la tarea titánica de concebir en conjunto, en una coexistencia conflictiva, la crítica de la dominación y el pensamiento de la política, sin que la existencia de una corte el camino a la otra. Todavía convendría proponer una pieza que actuara como bisagra entre las dos. Si nos remitimos a nuestro título, es evidente que la hipótesis de la alternativa no nos retendrá por su enojosa tendencia a encerrarse en una lógica unilateral de bandos y a complacerse en la confrontación de los paradigmas. Nos parece que únicamente vale la pena internarse por la vía de la articulación, puesto que, bajo el nombre de filosofía política crítica, tiene al menos el mérito de

ni con las manipulaciones concertadas. se afirma la voluntad de salvarla. por parte de la teoría crítica. el autor reconoce en la obra colectiva de la Escuela de Frankfurt una filosofía política. en esta identificación se mantendría la complicidad secreta de la razón y el mito. ¿no reside en la juntura entre la liberación del miedo y la elección de la soberanía? En esta juntura. Si el programa de las Luces consiste en liberar el mundo humano del influjo del mito. por completa y paradojal que sea. como si la emancipación significara ser liberado precisamente de la . de dar licencia a la razón sino que. por el contrario. positivas o negativas. a invertirse en nueva mitología? La tesis fundamental de Adorno y Horkheimer es la de la eficacia del movimiento interno de la razón autodestruyéndose. la pregunta es: ¿por qué proceso interno la razón llega a autodestruirse. a la razón alejada del mito. esto es. una complicidad secreta de la razón y del mito. De acuerdo a los análisis de G. ¿no tendría por efecto desviar al hombre de los problemas de la ciudad? Una falta de moderación típicamente moderna. constituida por tres oleadas –Maquiavelo. ¿como aquella que conserva una dimensión política o como la que se sitúa más allá de la política. su afinidad. tuvo precisamente como efecto principal la ruina de la filosofía política. ¿no engendraría una ignorancia de la cuestión de la justicia? Finalmente. en la medida en que la teoría crítica elabora una crítica de la modernidad y apunta a intervenir en esta crisis. 1981) responde afirmativamente. la crisis de la modernidad. Rousseau. Hace falta un interrogante: ¿es suficiente una crítica de la modernidad. Friedman.mantenerse alejada de dos cómodas pendientes por las que no es demasiado difícil deslizarse. Pero no se trata. el asalto de la teoría crítica contra el filisteísmo burgués. que otros han aportado. en la conclusión de la obra se expresan algunas dudas en cuanto a la realidad de esta filosofía política. Friedman. el advenimiento en la modernidad de una racionalidad irrazonable. Esta dificultad resulta evidente cuando nos remitimos a las respuestas. el problema del Iluminismo fue el punto de partida de esa filosofía política propia de la teoría crítica. Aun despierta. Nietzsche–. Así G. la teoría crítica revela su proximidad. como así también contra el marxismo institucional. ¿cómo concebir la sociedad emancipada?. de forma tranquilizadora. ¿La teoría crítica como filosofía política? Cuestión difícil de resolver ya que. por el contrario. si se da crédito a las frases iniciales del capítulo “El concepto de Aufklärung” en la Dialéctica de la Ilustración: “En todos los tiempos. En cuando al motor de la inversión. es necesario aún disponer de una definición. la Aufklärung ha perseguido siempre el objetivo de liberar a los hombres del terror y volverlos soberanos Pero la tierra enteramente ‘iluminada’ resplandecía bajo el signo de las calamidades por doquier triunfantes”. es decir. La valorización de Eros. se inscribiría en un viraje estético. o mejor. Para Adorno y Horkheimer existiría. Una paradoja que permitiría responder a la pregunta inicial de la Dialéctica de la Ilustración: ¿por qué la humanidad en lugar de avanzar hacia condiciones auténticamente humanas está oscurecida por una nueva barbarie? Según el autor. la razón engendra monstruos. que no tiene nada que ver con las supervivencias arcaicas. En eso. particularmente en la obra de Marcuse. una concepción de la filosofía política que permita apreciar el carácter apropiado o no de esta identificación. Sin darse una definición previa. En lugar de mantener. la teoría crítica defiende lo contrario de la problemática clásica de las Luces que hacía de la razón un adversario declarado del mito. para constituir una filosofía política? No obstante. En el seno de la propia razón surge esta mitología autodestructiva de la razón. según Léo Strauss. de una razón que no mantiene sus promesas y da nacimiento a un mundo donde triunfa la irracionalidad. en su obra The Political Philosophy of the Frankfurt School (Cornell Unversity Press. Declaración bastante sorprendente por parte de un straussiano puesto que. como si la cuestión política hubiera desertado de la economía para volcarse hacia el arte y las promesas de felicidad que éste anuncia. para responderla de manera satisfactoria. Para los teóricos de Frankfurt. esto es el irenismo y el catastrofismo. o peor. el objeto esencial de la crítica sería la paradoja moderna.

en el campo de la teoría moderna. Ahora bien. Ciertamente. a la crítica social. por definición. a la filosofía política en general. en Razón y Revolución. la teoría crítica no es una filosofía política en el sentido académico del término. el hecho de remitir a la teoría crítica fuera de la filosofía política no deja de crear problemas. en Marx las categorías se refieren a la negación de este orden.” En este punto se abren dos caminos: o el Estado y la sociedad permanecen en el interior del sistema. L. Filosofía para tiempos sombríos. podríamos decir. en cierto modo fuera de sí.” Además. De esta manera el trabajo de la filosofía recayó en la teoría social. ¿no es acaso haber vuelto posible el pasaje a la teoría social? De este modo. sino una práctica emancipatoria sociohistórica. “Sus ideas filosóficas esenciales están cumplidas – escribe Marcuse– en la forma histórica específica del Estado y de la sociedad y esta última ha devenido el objeto central de un nuevo interés teórico. A esto se añade el hecho de que la crítica de la sociedad deviene acción.política? Esto no impide que. apuntan a una nueva forma de sociedad y se dirigen a una verdad que aparecerá con la abolición de la sociedad civil. La política como práctica reintroduce en el texto de la filosofía –construido sobre la negación del espacio y del tiempo– precisamente este espacio y este tiempo que son los criterios básicos de la práctica. del lado de la no. sino un desplazamiento de éste hacia otro elemento. es exterior al sistema. Este pasaje fuera de sí de la política. todas las categorías utilizadas conciernen exclusivamente al orden existente. “La transición de Hegel a Marx –escribe Marcuse– es en todos los aspectos una transición a un orden fundamentalmente diferente de la verdad y que no debe ser interpretado en los términos de la filosofía. a pesar de la formulación de estas dudas. o las cuestiones del Estado y de la sociedad se transforman en la cuestión de su abolición. en este . Para apreciar en qué medida la teoría crítica puede ser una filosofía política. y el proseguir de modo diferente. Veremos que todos los conceptos filosóficos de la teoría marxista son categorías sociales y económicas. la teoría crítica se distingue por una sensibilidad particularmente aguda ante la cuestión política o ante la cuestión de la emancipación. es decir en la cuestión de la revolución que. Se opera así un desplazamiento de la filosofía política en la medida en que la cuestión política queda de allí en adelante. sobre todo si se considera que muchos de los que la practican se mantienen a distancia de lo que A. Feuerbach. dado que la obra hegeliana es central en la modernidad. lo propio de la filosofía de Hegel. Expresan la negación de la filosofía aunque estén hechos en la lengua de la filosofía. quizás tengamos que poner la cuestión política en la exterioridad de la filosofía. gracias a la oposición entre filosofía y no-filosofía.filosofía que no cesa de perturbar la identidad falsamente estable de la filosofía. Schopenahuer llamaba despectivamente la “filosofía universitaria”. conviene también añadir que. le niega a la teoría crítica esta cualidad y la remite a diversos lados: a la ideología. y la filosofía se convierte en ciencia administrativa con L. no filosofía. Pero aclarada esta situación. en las severas páginas consagradas a la Escuela de Frankfurt responde por la negativa. Von Stein y la dialéctica en sociología. A la inversa. Según H. a la utopía. sino también. “La teoría de Marx –agrega Marcuse– es una crítica en el sentido en que todos sus conceptos son otros tantos actos de acusación de la totalidad del orden existente”. nos hace falta tener en cuenta estos dos pasajes fuera de sí –el de la filosofía y el de la política– que la constituyen. el autor mantenga la perspectiva elegida y persista en ver en la crítica de la razón moderna. esta salida de la política hacia otro elemento implica una traducción de la lengua de la filosofía. mientras en el sistema de Hegel. Inspirándose en una posición liberal y manteniendo una definición taxonómica de la filosofía política a partir de sus objetos más clásicos. mientras que las categorías sociales y económicas en Hegel son todos conceptos filosóficos. Marcuse. por ejemplo el de la economía. Marcuse no sólo describiría lo que ha advenido a la filosofía política de Hegel (de la que habla en el capítulo VI de la primera parte). los elementos de una filosofía política posible. Estas salidas no significan únicamente el abandono del objeto. pero sobre todo implica traducir la lengua de la política a la lengua más general de la emancipación. Ni siquiera los escritos del joven Marx no son filosóficos. Si se considera por un momento la problemática del joven Hegel tal como la expone L. Kolakowski.

1942. que en los clásicos tenía que ver con la búsqueda del mejor régimen de las palabras. Guterman. 1936. las investigaciones recientes de William E. pudo efectuarse gracias a una distancia teórica con relación a Marx. las creencias astrológicas. los artículos de Adorno sobre la propaganda fascista. 1944. el autor Behemoth (1942). y la crítica de la industria cultural. 1934. Este último. por parte de la teoría crítica. Horkheimer y otros. la tendencia a derivar la política de lo económico era planteada como instancia determinante. en 1843. En una palabra. En el comienzo de Mínima Moralia. sobre las potencias objetivas que determinan la existencia individual en el plano íntimo de sí misma”. Rápidamente. en otros elementos y por otros caminos. No cabe ninguna duda de que el modelo elaborado por L. en la cual la teoría crítica rompe con la filosofía política para retomarla. El eclipse de la razón. Y aunque exista un indiscutible desequilibrio entre el inicio y la conclusión de Mínima Moralia. donde mantiene el estatuto de dimensión constitutiva. Scheuerman mostraron que tanto en F. 1941. de Marcuse: La lucha contra el liberalismo en la concepción autoritaria del Estado. según sus fundadores. está presente en la textura de la teoría crítica. cuando según las interpretaciones tradicionales pasaba de la crítica de la política a la crítica de la economía política. La teoría crítica nos pone en presencia de un grupo de filósofos que en el siglo XX no creyó desechable escribir sobre la sociedad moderna y las formas contemporáneas de la dominación. como un “viejo topo”. particularmente en la oposición al jurista nazi Carl Schmitt. se presta a cavar galerías subterráneas en las direcciones más dispares. Razón y conservación de sí. La personalidad autoritaria. el estudio sobre los campos de concentración de Leo Lowenthal. The prophets of Deceit. no es en absoluto para renunciar a esta búsqueda de la justa vida. En lugar de reducir la teoría crítica a una teoría del conocimiento –como la recepción francesa está frecuentemente tentada de hacer– es sin ninguna duda mucho más fecundo reconocerla como una crítica de la modernidad en sus manifestaciones más diversas. Ahora bien. Lorch en ese gran libro que es Marxismo y Filosofía ha sido efectivo. En estas condiciones. no sin melancolía. La cuestión política. Neumann. un cuerpo impresionante de obras que son otras tantas contribuciones a una crítica de la política. escribió. como un salvataje por transferencia de la filosofía política. la dirección de Studies in Préjudice y en particular el gran libro donde la colaboración de Adorno fue determinante. brevitatis causa. Pollock sobre la Automatización y El capitalismo de Estado. 1950. en suma salvarla. la teoría crítica es concebida. de Leo Lowenthal y N. 1952-53. crítica orientada a la emancipación que. la insistencia final sobre la Redención no es extraña a esta búsqueda. un gran libro sobre el nazismo. .elemento. Paris. es decir. o su negación pura y simple. es necesario mencionar los trabajos de F. se comprenderá en qué medida la respuesta negativa a la cuestión que nos ocupa deja del lado el problema –por no haber considerado y comprendido el desplazamiento y el salvataje por transferencia de la filosofía política– y lo inaceptable que resulta esta respuesta. es la traducción en la lengua de la emancipación o de la revolución. aún mejor continuarla. 1941. Kirchheimer había una reflexión original sobre el destino de la ley en la sociedad moderna y existían elementos de una teoría crítica de la democracia. en colaboración con Adorno: Dialéctica de la Ilustración. Estudios sobre la autoridad y la familia. 1942. 1944. Si nos volvemos hacia los “minores” de la Escuela de Frankfurt. los lazos de la filosofía y de la política y recuerda que la tarea de la filosofía era la enseñanza de la “justa vida”. Adorno evoca. Finalmente. 1936. Egoísmo y emancipación. sin hablar de las obras más conocidas. el “triste saber” que nos ofrece Adorno no es un saber resignado: si bien debe “inquirir sobre la forma alienada que la vida ha tomado. en una carta a Ruge: “dominación y explotación son un único y mismo concepto”. los fines de la filosofía y la política. aunque traducida en otra lengua. De las estrellas a la Tierra. Esta crítica de la política. como en O. con el fin de subvertir mejor a la sociedad burguesa. El estado autoritario. En consecuencia la teoría crítica más que ser el abandono de la filosofía política. por otros medios. Algunas implicaciones sociales de la tecnología moderna. De allí. Retengamos de M. State and individual under National Socialism. Traducción que concluiría en esta situación paradojal.

habrían dejado en el vacío la cuestión del fin de la dominación. hasta la necesaria liberación con relación a las necesidades de la economía”. sino que. además. una nueva reificación que podría alcanzar a todo proyecto de una intervención histórica profetizando a la dominación “un porvenir infinito. en la medida en que. Horkheimer considera que la historia de las sociedades humanas está constituida en y por la división entre grupos dominantes y grupos dominados. rechazan esta identificación que lleva. históricamente y con rigor. Y. bajo la no contingencia del antagonismo. arcaicos. son las que volverían a elaborar y difundir las representaciones favorables a esta nueva forma de dominación que es el Estado Nacional. condición suplementaria y esencial. habría en Marx y en Engels una verdadera deificación de la historia. a la confusión de la dominación y de la explotación. y es la dominación la que permite la apropiación del trabajo alienado. que tal vez apareció un día. en la construcción de máquinas. la teoría crítica. necesita plantear la posibilidad de una dominación que no sería un fruto de la economía. mientras existan sociedades organizadas. el proceso económico crearía y reinvertiría las relaciones políticas de la dominación. En efecto. “fragmento de historia natural prolongada”. la idea misma de necesidad histórica mientras sea pensada en los términos de Hegel o en los de Marx y Engels. la que a su vez sólo podría derivar de la economía”. y más precisamente la ciencia política. la dominación es considerada como derivada de la economía. es el fruto de las necesidades de sobrevivir de la especie o si resultaba. Ya en su obra de 1930 consagrada a la filosofía burguesa de la historia. en la invención de nuevos métodos de producción. que el desenlace feliz es algo inmanente a la economía. en la obtención de un cierto nivel de higiene. Inversamente. A propósito de Marx. “La revolución que Marx y él (Engels) deseaban – . se funda en igual medida en la dominación de los hombres por otros hombres”. que sería extraña a este campo. el primado de la dominación y la hipótesis de una dominación indeterminada permiten visualizar que la transformación de la economía puede dejar inmutable el reino de la dominación. “El primado de la economía –escribe Adorno– debía fundamentar. a quien critica sobre este punto. Pero hace falta volvernos hacia Adorno y la Dialéctica negativa para reencontrar el intento más profundo por diferenciar la dominación de la explotación. con discutir la preeminencia de una sobre la otra. si la economía tiene el primado sobre la dominación. destinados a la toma del poder”. No es por azar que en el capítulo consagrado a Machiavelo Horkheimer declara: “Pero esta sociedad (la sociedad burguesa) no se basa solamente en la dominación de la naturaleza en sentido estricto. Pero no se trata de introducir. Adorno se pregunta si el antagonismo. desde su punto de vista. especialmente sus teóricos fundadores. ¿no es una de las definiciones posibles del fracaso de la revolución? Fracaso al que Marx y Engels no son totalmente ajenos. las universidades. en el seno del ateísmo. Adorno escribe: “La economía tendría primacía sobre la dominación. Adorno se empeña en destruir la “razón en la historia”. en su preocupación por diferenciarse de los anarquistas. Es decir que la contingencia del antagonismo implica la existencia de una dominación resultante de una catástrofe tan indeterminada como contingente y destinada a permanecer como tal. esta primacía de la economía tiene por efecto ofrecer seguridad y garantías a la praxis. cualquiera sea su forma”. según Hobbes. bajo el signo de la dominación: “El conjunto de los medios –escribe– que conduce a esta dominación y las medidas que sirven a su mantenimiento se llama política”. Según Adorno. No se trata en ningún caso de sustituir la necesidad económica por una necesidad antropológica o psicológica. ¿Qué se perpetúa más allá de la transformación de la economía?. Al plantear la posibilidad de una catástrofe contingente en el origen de la historia humana y al alejarse de la misma manera del topos de la edad de oro. Y es en este texto que Horkheimer define explícitamente y sin reserva a la política. de manera contingente. Bajo el título Contingencia del antagonismo. El camino de Adorno es tan crítico como complejo: a él no le basta con distinguir entre dominación y explotación. la transformación de la economía implicaría automáticamente la desaparición de la dominación. de “actos arbitrarios.Ahora bien. se oponen a esa subordinación de lo político a lo económico que lleva necesariamente a una inclusión de la crítica de la política en la de la economía política. y si. remitiéndose a un origen que no tendría nada que ver con la economía.

o al menos la racionalización y el complemento de la violencia física? Llegado a este punto. es decir de su forma política.” Esta atención prestada a la cuestión de la dominación da nacimiento en Horkheimer a una teorización de la autoridad pensada como una dominación aceptada.. Horkheimer recurre a la hipótesis de Nietzsche en La genealogía de la moral. sería el arte de gobernar. aislada. Horkheimer se vuelve deliberadamente hacia el poder del Estado. no era nunca sin suplicios. es decir una concepción dinámica de la cultura.escribe Adorno– era la de las relaciones económicas de la sociedad en su totalidad. Sin embargo. puesto que no solamente determina el . secreto. arrasan con la idea de una totalidad histórica en la cual habría una necesidad económica calculable. y no la transformación de las reglas de juego de la dominación. es la consumación de una historia bajo la influencia del terror. “. “El proceso de la vida social no podría cumplirse más que por una escisión entre dirigentes y ejecutores. de prestar juramento. Hasta se podría aún decir que por todas partes donde haya habido sobre la tierra solemnidad. Horkheimer reconoce sin reserva el lugar de la violencia en la historia de la civilización: “En verdad. pero no por ello menos real. La economía no puede actuar bajo una forma mecánica. está integrado en la dinámica de la historia. o bien la “forma extremadamente concreta del poder ejecutivo”? ¿Resulta fundada esta última hipótesis. sino entre los que ordenan y los que ejecutan.” Pero. es en un cuestionamiento del carácter inevitable de la totalidad donde se origina y se templa permanentemente la intención de transformar el mundo. entendido en el marco de las posibilidades económicas. “olvido encarnado”. moralidad de las costumbres.” (p. y por lo tanto controlable. colores. en el nivel fundamental donde se autoconservan. sobrevive algo del terror del que se acompaña cada día el mundo. que siempre persiste ligado a lo que se llama “conciencia”. ¿un cimiento espiritual. se trata de la aparición de un pensamiento de la sobredeterminación. 228). Interrogándose sobre las grandes unidades sociales y la dinámica de su desarrollo. En suma. 228) Para dar cuenta de una unidad social dada. más todavía. ¿qué conviene invocar?. de dar su palabra.. Cada vez que el hombre juzgaba necesario hacerse de una memoria. “Lo que sería decisivo. escribe Adorno. interiorizada. la posibilidad abortada del Otro está concentrada en la de evitar a pesar de todo la catástrofe. gravedad. Otra distancia asumida respecto de la economía es la insistencia de Horkheimer sobre la división política.. que fuera uno de los inspiradores del pensamiento de la dominación en la Escuela de Frankfurt. en un animal capaz de memoria. con ese terror primigenio. “Así. de promesa. Horkheimer destaca que el comportamiento de los hombres en una época dada “no puede explicarse únicamente por los hechos económicos de la época precedente”. “Hoy. escisión específica para cada época”. (p. o socialidad. escribe Horkheimer. el hecho de prometer. sin que aparezca sin embargo una fetichización de la política.. De allí la exigencia de un nuevo pensamiento de la dominación exterior a la economía. sin mártires y sacrificios”. sino únicamente inmersa en una pluralidad de factores. Al término de este pasaje de Nietzsche. Por el contrario. la importancia que se le otorgue a la violencia para explicar en toda la historia y hasta nuestros días nunca será demasiada. la división no entre explotadores y explotados. según la que la transformación del hombre. Horkheimer cita los pasajes célebres pasajes del parágrafo 3 de la Segunda disertación: un lazo oculto. En esta etapa de su reflexión. identificada con el realismo? ¿El aparato psíquico de los miembros de una sociedad de clases no es la interiorización.” Tanto la hipótesis de una catástrofe irracional en los comienzos como el vértigo frente a la catástrofe presente. más que invocar la cultura para dar cuenta de las disposiciones psíquicas. originario. el conjunto de la cultura. sombras en la vida de un hombre o de un pueblo. es decir en un animal previsible y luego social. escribe. Horkheimer insiste sobre la importancia del carácter de los hombres. la organización del poder del Estado y en último lugar la violencia física. como ya había hecho en 1931 en una lección inaugural del Instituto de Investigación Social. sobre sus disposiciones psíquicas que conviene encarar con relación a las instituciones relativamente estables de una sociedad específica. ni una tendencia a pensar la dominación como eterna o como coextensiva a la historia humana. Horkheimer plantea que la orientación y el ritmo de este proceso son determinados en última instancia por las leyes internas del aparato económico de la sociedad.

Una vez que ha recordado. Sin embargo. Ni la economía aislada. escribe Horkheimer.” (p. imbricación tal que la autoridad. la cuestión de “por qué las clases dominadas han soportado el yugo durante tanto tiempo” (p. y este estado de dependencia siempre se ha traducido por un deterioro de las condiciones de existencia” (p. el marco del proceso vital de la sociedad. más fuerte que nunca. este otro elemento dinámico que es el aparato psíquico. con la ayuda de Nietzsche. los trasfondos sombríos de la cultura. conviene referirse al conjunto de la cultura. Pero la teoría crítica tiene muchos elementos que. En cuanto a los tipos humanos. sino que los hombres mismos aprendieron a experimentarla” (p. o más bien. 231). 230). a pesar de su diversidad. La violencia no basta para explicar la división entre dominantes y dominados y aún menos la aceptación de esta escisión. 243) La respuesta negativa a nuestra pregunta inicial es inaceptable. aunque transformados. “Reforzar. en tanto es abusivamente simplificadora. las instituciones sólidas y el aparato psíquico o aparato interior.la evidencia de la aceptación de parte de los dominados: “No es únicamente la violencia inmediata lo que ha permitido mantener el orden. importa tener en cuenta la violencia. Horkheimer no podría atribuir todo a la acción concreta del poder ejecutivo. en el psiquismo mismo de los individuos dominados la necesidad de la dominación del hombre por el hombre . “La presencia de esta violencia y de este mensaje. - . Retengamos del gran estudio de Horkheimer sobre la autoridad. presentan un punto común: “Son todos determinados. sino también el desarrollo de todas las formas de Estado” (p. Lejos del quietismo de un Noam Elias y de su teoría de la dinámica de la civilización. Hace falta haber percibido el salvataje por transferencia de la filosofía política por parte de la teoría crítica. mantendrían una relación con las principales orientaciones de la filosofía política. así como su modo de existencia. Se percibe aquí el vínculo entre esta primera reflexión sobre la autoridad y la investigación ulterior sobre la personalidad autoritaria. que engendra la aceptación. no se puede imputar el mantenimiento de las formas sociales perimidas a la simple violencia o al mensaje mantenido en el seno de la masa sobre sus intereses concretos” (p. “La mayoría de los hombres siempre trabajó bajo la conducción o a las órdenes de una minoría. es decir la aceptación de la dominación. “En todo caso. Si para responder a esta pregunta. en tanto que ella es al mismo tiempo el resultado y la condición sin cesar renovada de este aparato. 243). Por violencia.comienzo. tan importante desde el inicio para la teoría crítica. al juego complejo que se efectúa entre la cultura. por ejemplo. en sus rasgos esenciales por la relación de dominación que caracteriza la sociedad de su época” (p. desde la perspectiva de Horkheimer. según Horkheimer. 243). pensada como un factor específico de la dinámica social. subsiste. tres puntos importantes: . ni la sola violencia. es función de las disposiciones psíquicas de los hombres” (p. la insistencia de parte de Horkheimer sobre la imbricación de las relaciones de dominación y de la cultura. considera que la historia debe tomar en cuenta el conjunto de la cultura. puede definirse como un estado de dependencia aceptada. 240). o como un estado de dependencia interiorizada. la fe en la autoridad constituye en la historia tanto un motor como un freno. es necesario entender tanto los castigos. Para comprender esta interiorización. que pretende encontrarse en presencia de un discurso que no tendría nada en común con la filosofía política excepto su objeto. sino una sobredeterminación que pone en juego en este conjunto dinámico que es la cultura. la búsqueda de la libertad y el proyecto de edificar una sociedad según las exigencias de la razón. el claro reconocimiento de la omnipresencia en la historia del fenómeno de la dominación que constituye. en última instancia. la amenaza de los castigos como la presión del hambre sobre aquellos a quienes se somete. 240). cimiento espiritual. 243). fue una de las funciones de todo el aparato cultural de las diversas épocas. necesidad que hasta el presente determina la estructura de la historia.

entre política y dominación totalitaria. Es verdad. puede considerarse que la teoría crítica. Pues. la crítica de la política que ella contiene. lejos de identificarse con una filosofía política. En primer lugar una sospecha: a juzgar por la actitud de los socialistas con posteridad a 1919. fenómenos sociales. si se considera que su destino está estrechamente ligado al de las democracias en decadencia de la época? Por último. no basta con proponer una crítica de la dominación. a la existencia de una estructura que se define como una escisión entre una minoría de dominadores y una multitud de dominados. luego de largo tiempo. según M.Pero la respuesta positiva –la teoría crítica es una filosofía política– no es sostenible en adelante. dos requisitos parecen necesarios: la afirmación de la consistencia de lo político. Limitémonos aquí con una definición mínima que nos permita aislar el o los nudos constitutivos de la filosofía política. de Claude Lefort o de Hannah Arendt. por compleja que sea. “Entonces. Horkheimer subraya que la filosofía política luego de largo tiempo ha sido el objeto de una transformación esencial y deja entender que invocarla sin más es signo de una regresión al estado anterior a la transformación. El “luego de largo tiempo” indica que esta metamorfosis de la filosofía política es verdaderamente se remonta al trabajo crítico de Marx que. publicado en Zurcí– M. Horkheimer. minimiza y al mismo tiempo enmascara los desplazamientos y las transformaciones que la teoría crítica hizo surgir en la filosofía política. o en términos más contemporáneos. Hess cuando identificó en La filosofía de la acción la política a la dominación. Horkheimer. o bien se aferra a su identidad y deviene en este caso un discurso ornamental. gracias a este desvío. ¿podemos declarar que estamos en presencia de una filosofía política? Se puede dudar legítimamente. Del mismo modo.. en los años 1840. Horkheimer manifiesta en tres momentos sus reservas respecto de una filosofía que se presenta como política. seguiría siendo fiel a su vocación crítica. Luego. como lo hizo por ejemplo M. dice Horkheimer. más bien se distanciaría de ella y. donde critica sin indulgencia una obra contemporánea de S. o sociohistóricos. Marck –El nuevo Humanismo en tanto que filosofía política. M. en crítica de la economía política. porque para ser sensible a la dimensión política de la teoría crítica.”. La filosofía de la concentración absoluta. Strauss. Al menos. “. en un artículo de 1938. En primer lugar. ¿la filosofía política parece ser un nombre que sirve para enmascarar la falta de libertad o las debilidades de la praxis política.. ni aún encarar la existencia de una dominación no derivada necesariamente de lo económico para crear una filosofía política. ella toca a las epigonales almas bellas”. un recordatorio: contrariamente a las posiciones de S. - A pesar de los elementos de una crítica de la política que hemos relevado en el seno de la teoría crítica. Un análisis riguroso de esta cuestión exigiría una definición de la filosofía política que se podría obtener poniendo cotejando las grandes concepciones que fueron elaboradas en el siglo XX. M. una interrogante: ¿Qué queda de la idea de filosofía política. esta metamorfosis ubica a la filosofía política ante una alternativa: o bien consiente en esta transformación y conserva su fuerza crítica desenmascarando la situación histórica. Horkheimer mismo manifiesta reservas respecto de la idea de filosofía política y busca visiblemente tomar distancia con relación a un proyecto de este orden. salvo para caer en un descrédito radical del dominio político. Marck. En efecto. que pensamos que la filosofía que se califica de política se ha transformado. y luego a crítica de la economía política. Spinoza ya había afirmado en el Tratado teológico-político: el Estado se instaura o debe instaurarse en el exterior de la dominación en la medida misma en que es una institución . la política no podría ser reducida a una relación de dominación. es decir de una especificidad de la cosa política que la vuelve irreductible y heterogénea frente a los otros fenómenos con los cuales se tiende a confundírsela. la insistencia sobre la distinción entre régimen político libre y despotismo. Según M. efectuó una salida de la filosofía para transportar el objeto a crítica de la política. sin captar lo real. Podemos notar al menos dos divergencias sensibles entre la teoría crítica y la idea de filosofía política. como las de L.

En precisamente porque hay institución política de lo social. reenvía a la diferencia entre política y dominación. si la política pone en obra una lógica enteramente heterogénea a la de la policía. Ahora bien. los elementos que se relacionan con el futuro son también componentes necesarios de la crítica de la situación actual y del análisis de sus tendencias. instituye un estar-juntos. ya sea bajo la forma de la reunión o bajo la de la división. El fin del Estado es en realidad la libertad. de una manera que me parece contradictoria. para que no luchen por odio. que la política no tiene objetos y cuestiones que le sean propias. o incluso de desvanecerse. es decir. resulta con la mayor evidencia que su fin último no es la dominación. un modo singular de la coexistencia humana. Esto no impide que la teoría crítica guarde un curioso silencio en cuanto al reino de la libertad. no hace más que seguir las implicaciones de sus conceptos económicos. valorada por H. sino en liberarse de la política. y no teme escribir. bajo el nombre de sociedad razonable. la política y la policía. la posibilidad de exista un lazo y de un espacio específico multiforme. El lazo político. no en instituir una comunidad política libre. la de una parte de los que no tienen parte. Como si la emancipación consistiera. está siempre anudada a ella”. la teoría crítica no se limita a una crítica de la dominación. las ideas de libertad y de felicidad. recuerda que la felicidad y la libertad de los individuos que están en el centro de la organización de la realidad que ella propugna. No.” Ciertamente. sino también la supresión de ésta y su reemplazo por una nueva realidad. a propósito de la ciudad griega. En el origen de este silencio habría más que la prohibición de la representación. tal como los hemos explicado más arriba. que la dominación es susceptible de retroceder. más allá de la relación de mando y obediencia. el fin del Estado no es hacer pasar a los hombres de la condición de seres razonables a la de bestias brutas o de autómatas. para que ellos mismos hagan uso de una Razón libre.” No cabe duda entonces de que la salida de la dominación orientada hacia la emancipación contiene. Lo implícito de esta laguna sería: “está sobreentendido”. bajo el signo de la libertad. el Estado es instituido no para mantener al hombre por el temor y hacer que pertenezca a otro. escribe.para la libertad. o constitución de un lazo político en la acción conjunta. Marcuse en el gran texto de 1937. estaría el error más grave que. ya que el objetivo de la política es instituir un lazo más allá de la división entre gobernantes y gobernados.. La filosofía y la teoría crítica: “Si la teoría crítica. su derecho natural a existir y a actuar. Si se siguen los . en medio del desaliento actual. cólera o astucia. distingue dos modos o dos lógicas del estar-juntos humano que bajo otros nombres. “Espectacular o no. lejos de privilegiar la unidad. La dupla dominación-emancipación es lo que subyace a la singularidad de los conceptos de la teoría crítica. puesto que invita a pensar juntos la heterogeneidad de la política y su lazo con la dominación o la policía. para que se soporten sin dañarse unos a otros. puesto que se puede. repito. Estos son conceptos constructivos que no comprenden solamente la realidad existente. constituirse como lazo de la división. sin daño para otro. consistiría en situar a la política del lado de la dominación –en tanto que conjunto de medios que permiten instaurar y mantener esta dominación– y nunca del lado de la emancipación o de la libertad. más allá de la dominación ciertamente innegable. “No se debe olvidar tampoco que. en la dupla dominaciónemancipación. o aún un actuar en conjunto. la crítica de la dominación de la que ella procede es inseparable de una concepción de la emancipación. es decir conserve. “De los fundamentos del Estado.” Se podría estimar que avanza en el sentido de una filosofía política crítica. En la reconstrucción teórica de las relaciones sociales. tan bien como pueda.. Pero es innegable que Rancière se mantiene resueltamente a distancia de toda idea de filosofía política. por el contrario es para liberar al individuo del temor. como lo mostró Nicole Loraux. la política abre. Aún Jacques Rancière del cual se dice que recusa todo proyecto de filosofía política aunque fuese crítica. o más exactamente. según los términos de Claude Lefort. en trascender una organización de la sociedad basada en la dominación. para que viva tanto como sea posible en seguridad. la actividad política es siempre un modo de manifestación que deshace las particiones sensibles del orden policial por la puesta en acto de una presuposición que le es por principio heterogénea. al contrario está instituido para que su alma y su cuerpo adquieran seguridad en todas sus funciones.

incluso si la idea de libertad le era claramente esencial.. es decir la URSS. y su ámbito de experiencia es la acción. Korsch. El lector del Estado autoritario no puede evitar sorprenderse por la proximidad de estos análisis. se percibe en el texto un llamado a la revolución contra el Estado autoritario para que un día los hombres puedan regular solidariamente sus asuntos.. bajo el impulso de la necesidad. que no deviene más que raramente –en los períodos de crisis o de revolución– el objetivo directo de la acción política. En este sentido. recordando que en la historia. El Estado autoritario. su elemento en sentido fuerte. Por motivos diversos. En diversos momentos. en tanto que se trata de una dominación abierta e inmediata. que permite estimar que la teoría crítica. en efecto. lejos de ser una excrescencia monstruosa de la política. Las orientaciones antitotalitarias de la teoría crítica son indiscutibles y manifiestas tanto en el ensayo de 1942 de M. Neumann consagrado al nazimo. ellas consideran que el totalitarismo. lógicas opuestas del estar-juntos y a cortar el cordón umbilical que ata la política con lo que es la fuente viviente. representada por el título. El privilegio acordado a la crítica de la dominación. Se advierte que estas críticas. frecuentemente ignorada en Francia: la de la izquierda alemana. Rühle.” Primera divergencia con relación a la filosofía política. la humanidad no fue traicionada por las tentativas intempestivas de los revolucionarios. como en el gran libro de F. están construidas sobre la oposición entre política y dominación total. Al estatismo integral. Así. En estas condiciones. es el dominio político. a mostrar lo que fue destruido. perdió de vista la especificidad y la irreductibilidad del estar-juntos político y terminó arrojando erróneamente a la política del lado de la dominación y de sus instrumentos. M. es realmente la condición que hace que los hombres vivan juntos en una organización política. Horkheimer. la política se piensa a partir de la experiencia de la libertad que tuvo lugar. Sin ella la vida política como tal estaría desprovista de sentido. esto es. Estas orientaciones merecen más nuestra atención por cuanto se acercan a una crítica antitotalitaria. aunque postulan una oposición entre democracia y totalitarismo. en su totalidad o no. La libertad. o está a punto de serlo. persigue más bien su destrucción hasta el punto de querer vulnerar la condición política de los hombres. sino como un hecho de la vida cotidiana. O. Behemoth. sino por la . Arendt en La condición humana. A despecho de las divergencias que existen entre la obra de H.. La contrarrevolución burocrática. hizo que la teoría crítica dejara de lado una reflexión sobre la consistencia y la dignidad de lo político. que se vivía en el interior de la casa. Horkheimer y K. según H. parece existir una proximidad similar entre la teoría crítica y ciertas tendencias de la filosofía política que tienen por particularidad asociar una crítica política del totalitarismo a un redescubrimiento de lo político. Horkheimer compara allí el nazismo con “el estatismo integral”. el dominio político. Korsch. La razón de ser de la política es la libertad. Revolución que M. identificar la política con la dominación lleva a confundir órdenes distintos de lo real.análisis de H. Arendt y la de Claude Lefort. con el fin de escapar de los debilidades de la filosofía política que le era contemporánea. la libertad. podría decirse. No podemos tocar una sola cuestión política sin poner el dedo en una cuestión donde la libertad humana está en juego. estas dos interpretaciones nos intiman. es la cuestión propia de la política. no ciertamente como un problema. Horkheimer pone al cuidado no de un partido o de un grupo de vanguardia. apremiada por la urgencia o la necesidad de una crítica a la dominación en su época. y ve allí las dos figuras de una nueva norma de dominación. las formas de una democracia sin clases que pueden “impedir la transformación de posiciones administrativas en posiciones de poder”. sino de los individuos aislados. esto es. Arendt en su estudio ¿Qué es la libertad?: “El ámbito donde la libertad siempre fue conocida. al salir de la experiencia totalitaria. en el seno de la polis griega –pero también en ocasión de las grandes revoluciones modernas– y en oposición a la experiencia de la dominación. del oikos. de K. opone las tentativas de instaurar la libertad verdadera. Tal es la especificidad de la política. la cuestión del Estado autoritario o de la dominación totalitaria fija el objeto de una correspondencia entre M. La libertad.. el dominio de los asuntos humanos. Una segunda divergencia. y otros.

o bien en la complicidad de la razón con el mito que convierte a la razón en una nueva mitología. Y es para estar a la altura de este sin-precedente que se hace clara. Sobre este punto las interpretaciones del totalitarismo que hemos mencionado se diferencian de la teoría crítica. es en este movimiento mismo de la razón. constituye el corazón. declara: “Mientras la historia universal sigue su camino lógico. Horkheimer considera: “El Estado autoritario caracteriza a la parte de la sociedad europea que toma el lugar del liberalismo y marca una escalada en la opresión. el capitalismo de Estado. Lefort oponen la discontinuidad radical.) con el pasado. En diversos lugares en los textos de M. Pero el fatalismo de los dos pensadores son sólo se relaciona (. Lefort. se puede observar que la génesis del totalitarismo da cuenta allí de dos lógicas no excluyentes. lo que no podría ser el caso para un teórico que busca reubicar el estado autoritario en el horizonte ya conocido.. Horkheimer. no cumple con su destino humano”. Horkheimer critica la representación hegeliana del desarrollo del Espíritu del mundo que se manifestaría por etapas que se suceden según una necesidad lógica. resuena cierta estridencia en el ensayo de Horkheimer El Estado autoritario. el pasaje al mercado en el nivel del capitalismo de Estado. Marx habría cometido el error de permanecer fiel a Hegel en este punto: “La historia. el marxismo en tanto que instrumento de análisis se conserva. Atacando con vehemencia el discurso sobre el capitalismo de Estado como posibilidad de la época. Así. Si bien la metafísica marxista de la historia es rechazada. Para concluir. Esto restituye al dominio político su lugar y su eficacia. su subjetivación y la instrumentalización consecuente.) resultado del liberalismo”. conviene matizar. hay una particularidad de la teoría crítica que la mantiene a distancia de esta constelación de la filosofía política. de inspiración principalmente . es decir al pensamiento de Hegel pero también al de Marx.. es con más exactitud “lo sin precedente”. en La filosofía de la concentración absoluta. lo que permite dar cuenta de la aparición del Estado autoritario. se afirma la continuidad entre el Estado autoritario y el liberalismo. escribe. Sin embargo. es un no-régimen. M. El presente y el futuro escapan de nuevo a la ley”. sin embargo. El proyecto de dominar a las masas apartadas de los medios de producción y de preparar al pueblo para luchar en el mercado mundial es (. Para H. en uno u otro caso. el despotismo o la tiranía.moderación oportunista de los realistas. la dominación total es la novedad de nuestro siglo. en la que reside una de las fuentes posibles de la nueva forma de dominación. Arendt como para C. M. y una lógica de la razón moderna. una voluntad de análisis fortalecida por un aporte de la imaginación. conviene a apelar a una lógica de la política si se quiere aprender la génesis y la constitución de la dominación total. En este punto. es presentada (por Marx) como un desarrollo inviolable: nada nuevo puede comenzar. interpretación de que se podría estimar que es. puesto que es la lógica de la economía política. se dejan de lado las metafísicas de la historia. una lógica de la estructura socioeconómica. También es notable que en este ensayo. su heredera. En efecto.. los análisis de H. como si esta nueva forma de Estado que ha destruido al liberalismo fuera.. Para la autora de Los orígenes del totalitarismo. pues si se considera al conjunto de la teoría crítica. crítica de la dominación total. que no puede confundirse con otras formas de dominación autoritaria conocidas en la historia. El campo de lo económico es el hogar de la inteligibilidad de la nueva forma de dominación. en los partidarios de la discontinuidad. Sensible al sin-precedente de la dominación total. Pero a despecho de esta proximidad. Horkheimer critica esta forma de pensamiento que “no conoce más que la dimensión en la que juegan progreso y regresión” e ignora “la intervención de los hombres”. en un sentido. Su error metafísico –creer que la historia obedece a una ley inquebrantable– es superado por el error histórico que consiste en creer que todo se acaba con su tiempo. A esta tesis de la continuidad. la filosofía política se esforzó por ofrecer una interpretación original de esta nueva forma de régimen que. en la medida en que el autor intenta aprehender una forma de dominación que engloba al régimen de Stalin y al de Hitler y llama a una resistencia inédita: la de los solitarios. El Estado autoritario es deducido de la economía o del conjunto de la estructura socioeconómico dentro de la dinámica de la cultura. Arendt como los de C. M.

Horkheimer no llega más que a una descripción más bien empírica del fenómeno.fenomenológica. la problemática de la dominación y la emancipación. Arendt. Al abordar el Estado autoritario a partir de una lógica económico-social. finalmente. Lefort sobre la imagen del cuerpo que desencadena. se nos ofrecían posibilidades diferentes. autónoma y razonable –el tejido de la emancipación– no tuvieran nada que ver con la política. al menos en M. de felicidad. más bien. nos encontramos con una doble proposición negativa. a la crítica de la economía política. es el hecho de haber clasificado a la política del lado de la dominación. en su caso. Neumann no ha dejado indiferente a H. frente a la renovación de la filosofía política? Desde el principio. la democracia de los consejos. M. por lo menos en M. de sociedad solidaria. ni una negación pura y simple de la filosofía política. Marcuse. Esta última va en el mismo sentido que el autor de Behemoth al proponer que se vea en el régimen totalitario una estructura de piel de cebolla. la teoría crítica o la filosofía política. un noEstado donde en función de un orden reinaría únicamente el poder carismático del jefe. en su libro sobre el nazismo. bajo el influjo del encanto del nombre de Uno. Horkheimer. lo que nos lleva a elegir la filosofía política contra . por haber permanecido fiel. orientada hacia la emancipación? Una de las transformaciones requeridas consistiría. Horkheimer o H. una pregunta más dinámica. podemos volver a nuestra pregunta inicial: ¿qué relación viva podemos establecer hoy con la teoría crítica. C. La articulación de los dos paradigmas o la constitución de una filosofía política crítica A partir de este primer examen. Esto a pesar de su intransigente oposición al nuevo régimen y de su actitud resueltamente antitotalitaria que la llevó al punto de interrogarse sobre las formas políticas susceptibles de abatir esta forma de dominación. en beneficio de una gestión del orden establecido. podríamos transformar la pregunta inicial. considerando la dupla dominación-emancipación. Neumann. muy en el estilo de la Escuela de Frankfurt: la teoría crítica no es ni una filosofía política. de no-juridicidad. por no haber concebido una lógica de la política. Arendt insiste sobre el movimiento que arrastra al totalitarismo. Por el contrario. no tuvo éxito en dar cuenta de lo nuevo en la historia. expuesta a transformarse en historia de la filosofía política y a una ocultamiento de las tramas políticas del tiempo presente. ella ha transferido las cuestiones que le son propias a otro elemento. nos encontramos frente a una alternativa. es decir. sino del lado de la emancipación. más abierta. Lo que de un modo afirmativo se expresa así: la teoría crítica es un salvataje por transferencia de la filosofía política. incluso cuando el eventual recurso a la hipótesis de la burocratización del mundo confiere a su análisis el vigor de una crítica de la política. en el sentido en que ella la entendía. Arendt para quien la dominación total equivale a una destrucción de la política? Doble divergencia entonces con relación a la constelación de la filosofía política que eligió repensar la política frente a la experiencia del totalitarismo. H. Behemoth (1942). más móvil que se formularía así: ¿puede contribuir la teoría crítica a la elaboración de una filosofía política crítica. De allí que el punto débil. A partir de ahora la pregunta no sería si la teoría crítica misma es una filosofía política. un no-Estado porque Behemoth carece de un aparato de Estado unificado en razón de la proliferación de las burocracias de todos los órdenes. sino. Si esta renovación significa el retorno a una disciplina académica. tuvo el mérito de presentar una tesis original según la que el Estado totalitario sería en verdad un no-Estado y en este sentido una ruptura con la tradición europea de Platón a Hegel. apreciado por Adorno y a Marcuse. Se puede presumir que la lectura de F. Un no-Estado porque Behemoth enfrentaría un régimen y una situación de noderecho. P. La teoría crítica. la del capitalismo de Estado. en la sociedad totalitaria. ¿Es posible percibir un hilo que une la tesis del no-Estado y el análisis de H. Atravesada esta cuestión. nos pareció que según la naturaleza de esta renovación. No hay nada de esto en la teoría crítica. Al término de este recorrido. ubicar la política ya no del lado de la dominación. un curso vertiginoso hacia la identidad. a pesar del cambio de época. es decir. como si las ideas de libertad.

¿No podría investigarse esta articulación invocando el nombre de Spinoza? En efecto. El pensamiento de la dominación en la teoría crítica es de una gran complejidad. retomada de la Escuela de Frankfurt y un redescubrimiento de la política. en su medida. como si no hubiera posibilidad de escapar a los “mercaderes de sueños” de cada uno de los dos bandos. es la representación de la política como una actividad que estaría llamada a desplegarse en un espacio liso. ¿Cómo articular uno y otro? ¿Qué relación viva puede establecerse con la teoría crítica frente a la coexistencia de los paradigmas? ¿Cómo esta relación viva pasa por una articulación posible entre los dos paradigmas? Luego de una breve presentación de los dos paradigmas. Por el contrario. . a la dominación en el campo político. sin posibilidad de abrir un espacio o un tiempo de libertad que escaparía a la escisión entre dominantes y dominados. sino comprender e intentar pensar una política en la dirección indicada por la Razón. el retorno de la cosa política después del desmoronamiento de las dominaciones totalitarias. y el paradigma político. sin asperezas. al contrario. Así. conoce una deriva sintomática. en efecto. podríamos leer.la teoría crítica. Horkheimer– a una adhesión sin reservas por la filosofía política. Ya se trate de la política misma. sin clivajes ni conflictos. por la teoría crítica – Luc Ferry y Alain Renaut fueron los autores de un prefacio a la Teoría crítica de M. pues. orientada hacia una intersubjetividad pacífica y sin problemas. El paradigma de la crítica de la dominación Es conveniente hacer algunas consideraciones previas. es esa actitud que consiste en pensar que todo es relación de dominación. el espíritu debería elegir entre una visión irénica o una visión catastrófica. en el que cae el paradigma de la crítica de la dominación. Para hacer comprender mejor esta necesidad. el paradigma de la crítica de la dominación. la situación es completamente otra. El irenismo. Si esta renovación significa. ni lamentarse. ni tampoco manipular. alejado de las dos vías que describe y critica. una vía filosófica que se cuida mucho de hacer escarnio de las acciones humanas o reducirlas a una simple táctica. nos hará falta examinar en qué términos conviene concebir una articulación posible. hay dos paradigmas. Por un lado. como si no hubiera posibilidad de percibir lo que viene a complicar y a perturbar la aplicación sistemática de cada uno de los dos paradigmas. El catastrofismo. Ni reír. este último en el Tratado de la autoridad política ha intentado descubrir un camino no frecuentado. lo que los llevó a concebir una doctrina política quimérica. No se trata más de elegir una contra la otra sino de mantener una articulación entre la crítica de la dominación. como deriva de paradigma político. la vía más difícil según el mismo Spinoza. sin excepción. en el sentido en que no son susceptibles de intercambio. no hay más que observar que cada uno de los dos paradigmas. la de los moralistas que se burlaban o se lamentaban ante los afectos humanos. de las cosas política en su irreductible heterogeneidad. Del mismo modo en que pudimos leer. o de cualquier otra actividad que afecta la coexistencia de los hombres. en el mismo registro. concebida como una exclusión inapelable de la teoría crítica y de todo lo que se relaciona de cerca o de lejos con una crítica de la dominación. Y la escena intelectual francesa vio pasar filósofos desde un interés. en su consistencia y su dignidad. Contiene. muchos niveles que se entrecruzan. “¿por qué no somos teóricos críticos?”. de la justicia o de los media. Spinoza investiga otra vía. es necesario explorar otra vía que la abierta por cada uno de los paradigmas y que se esfuerza por articular una crítica de la dominación con un pensamiento de la política o a la inversa. surgido de la teoría crítica. por cierto mitigado. pero que no se deben confundir. limitado a su exclusividad. A semejanza de Spinoza. “¿por qué no somos nietzscheanos?”. Luego. Se puede distinguir al menos tres niveles que tienen que ver con la crítica de la política ya que cada uno de ellos contribuye. la de los pragmáticos de la política que la reducían a un conjunto de estratagemas destinadas a dominar a los hombres.

Benjamín. según Adorno y Horkheimer. “la dialéctica así descrita entre razón y naturaleza es el avance más fecundo de la Escuela de Frankfurt”. le toca al filósofo repensar esta historia en función de cierta forma de dominación y de su eficacia. se separa de la conciencia que tiene de ser él mismo naturaleza. pues para retomar la apreciación de G. hasta que el hombre no comprenda su propia razón ni el proceso de base por el cual la ha creado. de la dominación y de la cultura”. “Esta suerte de mutilación afecta sobre todo a las relaciones con el cuerpo”. Por haber establecido una conjunción entre liberación del temor y búsqueda de la soberanía. el trabajo humano. El principio de dominación. debería mostrar cómo. Actividad de transformación de la naturaleza. Más allá de esta situación matricial. son reductibles a la nada” Una de las mediaciones esenciales entre las dos formas de dominación es. el nivel de la dominación de la naturaleza interior. a pesar de todos los giros y de todas las resistencias. La forma de sociedad impuesta por las condiciones exteriores (la lucha contra la naturaleza) fue justamente caracterizada por la escisión entre la dirección de la producción y el trabajo. se podrían igualmente deducir ciertas formas de la economía. el trabajo se ejerce en el seno de la división entre trabajo intelectual y trabajo manual. Esta dominación del hombre por el hombre tuvo. Como si abdicara de su cualidad de razón y se hiciera ella misma naturaleza. El episodio de Ulises y de las sirenas. es lo observado en la Dialéctica de la Ilustración. retrocederá hasta la sujeción del hombre y viceversa. Por esta .El primer nivel –esencial. “La sujeción de la naturaleza. “Apenas el hombre. Cada sujeto debe poner en sujeción la naturaleza en sí misma. de sustituir el dominio de la naturaleza por su liberación. Es la única cosa que cuenta”. la razón termina por “considerar el mundo como una presa” y a negar toda alteridad. todos los fines para los cuales se mantiene con vida. quien gracias al contraste entre las dos técnicas se esfuerza en concebir otra figura de la técnica. con los efectos nefastos que esto engendra. escribe Horkheimer. escriben Adorno y Horkheimer. enmarcada por la dominación de la naturaleza.. por ello. entre función de dirección y función de ejecución. se hizo objeto de un proceso de espiritualización y de interiorización. entre dominantes y dominados”. ya que se le reconoce de modo evidente una potencia de determinación sin par– es el de la dominación de la naturaleza. Habría allí una continuidad de la dominación en la historia. Petitdemange. escribe Horkheimer. la dominación coherente de la naturaleza se impone cada vez más claramente e integra todas las formas de la interioridad. “Las formas sociales que conocemos. que se traduce por una orientación hacia la propia conservación. Desde este punto de vista. desnaturalizadas por la civilización. quieren aprender de la naturaleza cómo utilizarla. durante el que Ulises llegar a neutralizar el encanto de las sirenas. a ella y a los hombres.. tanto para sus marineros a quienes hace tapar las orejas con la cera como para sí mismo atado al mástil. “Los hombres. o la de W. Aún sería necesario describir la pluralidad de las concepciones de la técnica que atraviesan la Escuela de Frankfurt: la de Marcuse en un texto de 1941. La posibilidad de salvación pasa por una autorreflexión de la razón capaz de discernir en sí misma este movimiento hacia la dominación. De allí la idea de una doble historia de Europa: una oficial. “Una construcción filosófica de la historia universal. estuvieron siempre organizadas de tal manera que una única minoría podía gozar de la cultura del momento. más próxima al juego que al trabajo y susceptible. que en un sentido reaparece en El hombre unidimensional. Lo que abre la vía a una crítica de la razón. la dominación de esta implica necesariamente la del hombre por el hombre. escribe Horkheimer. evidentemente. un objeto privilegiado: el cuerpo. manifiesta ya la escisión entre el trabajo manual impuesto y el goce estético. la dominación de la naturaleza lleva a la técnica y por ejemplo a la ambición de un Bacon de permitir al entendimiento humano dominar la naturaleza desmitificada. Puesto que el hombre es una parte de la naturaleza. de alguna manera. bien conocida que relata el proceso de la civilización. en tanto que la gran masa estaba obligada a continuar viviendo en el renunciamiento a los instintos. Si la historia humana está. escriben los dos autores. otra subterránea que concierne al destino de los instintos y de las pasiones humanas. mantendrá el antagonismo que está punto de destruirlo”. Finalmente. Escisión relacionada con la obligación que implica la dominación de la naturaleza. en el reino brutal de la fuerza. a fin de dominarla más completamente.

” ¿Podemos reencontrar en este desvío con relación al esquema hegeliano. figura tradicional del jefe. bajo esta protección. en tanto que el amo. a los que dependían de ellos. 4) si la relación del amo y del esclavo apunta al reconocimiento recíproco. la relación del protector con sus protegidos. En cuanto a estos últimos. en tanto que el esclavo sale de su no-libertad gracias a su hacer y a la manufactura de las cosas. leyeron la historia de Ulises a través de Hegel –escriben: “Ulises se hace reemplazar en el trabajo. no se apropia únicamente del trabajo del otro –él incluso precisa que renuncia a dirigir– sino que.. Pero parecería que para los teóricos críticos. “la conciencia de sí alcanza su satisfacción únicamente en otra conciencia de sí”. 2) el pasaje. a dirigirlo. Transformando la naturaleza. una de las razones de la distancia con Marx? Aunque se encuentra en este último la dialéctica del amo y del esclavo bajo la . el esclavo interrumpe la potencia del amo. obturados sus sentidos y perturbada su relación sensible con el mundo. los ligas. todos sus sentidos obturados por la fuerza”– su conclusión aleja el movimiento hegeliano. protege también a sus esclavos. sin apertura posible hacia un reconocimiento recíproco. a participar del trabajo y. del lado del goce. Adorno y Horkheimer citan bien a Hegel y especialmente el pasaje donde el amo es enviado al goce. por consiguiente. En efecto. el trabajador se transforma en sí mismo. distinguiremos tres componentes esenciales. un desamparo que es el equivalente del poder. a un modo de mediación de las conciencias que toma la forma de una escisión entre el que se apropia del trabajo del otro –el amo– y el de que trabaja para otro –el esclavo– y que vive en una situación de no-libertad. por el trabajo sobre las cosas. siempre protegieron y compensaron. los señores feudales. Del mismo modo que resiste la tentación de abandonarse. Tomando su punto de partida en la célebre frase de Hegel. en calidad de propietario. al margen de la trasformación liberadora que anunciaba el escenario hegeliano. volver retroceder”. Marcuse expone las escansiones principales tanto en su tesis. sin esperanzas. está bloqueada la transformación del esclavo y. ¿No escribe acaso que “La dominación se interioriza por el amor a la dominación”? Si analizamos la constitución de este paradigma de la dominación. si la dramaturgia hegeliana está presente en la teoría crítica. quedan. Velaban en sus dominios por la reproducción de la vida. Continúan: “Al esclavo le queda servir con cuerpo y alma. es asignado al consumo de las cosas. a despecho de lo que los aproxima a las cosas. “Los proxenetas. finalmente renuncia. escribe Horkheimer. El resultado sería una permanencia de la dominación. Por un lado. 1) La forma inmediata de la confrontación de los individuos en un combate a muerte. el trabajador deviene autónomo en y por el objeto de su trabajo. mientras sus compañeros. el esclavo no conocería ninguna transformación y el amo solamente la regresión.última vía Horkheimer se aproxima a la hipótesis de la servidumbre voluntaria. como si la situación de protección representara un salto cualitativo de la dominación. los condottieri. Por este desequilibrio entre lo que permanece y lo que desaparece. no pueden gozar de su trabajo porque ellos cumplen bajo obligación. cada uno de los protagonistas prisionero del papel que le es impuesto en una relación fija. Hay que ver en la particularidad de la situación de Ulises y de los esclavos. 3) más allá de este reconocimiento “unilateral e inequitativo”. por las disposiciones que toma a fin de neutralizar a las sirenas. Horkheimer escribe en Razón y conservación de sí: “La protección es el arquetipo de la dominación”. de la dominación. como en Razón y Revolución. puede preguntarse si ella no sale agravada al ser retomada a través de la historia de Ulises. su repetición regular en la historia. es evidente que esta relación no puede cumplirse y permanece afectada de una inequidad determinante. la relación en su conjunto. la dominación es pensada a partir de Hegel y más precisamente de la dialéctica del amo y del esclavo tal como es presentada en la Fenomenología del espíritu. al amo. Si en un primer tiempo. la explicación de la distancia con relación al esquema hegeliano? Ulises. simultáneamente. la transformación del esclavo por el trabajo. en última instancia. en la medida en que la apropiación del trabajo del otro sería sustituida por una forma de relación aún más alienante. Ahora bien.

no fue resuelto con gran delicadeza: “¿Ha habido algo más siniestro y espantoso en toda la prehistoria del hombre que su mnemotécnica?”. particularmente la división entre una mayoría de súbditos y una minoría de amos. esta ciencia. De allí la invocación de La genealogía de la moral y de su orientación hacia la historia prehistórica y subterránea de los hombres. Se trata de un acto arbitrario de poder el que Nietzsche describe en el parágrafo 17 (Segunda disertación) de La genealogía de la moral cuando da cuenta del nacimiento del Estado. Benjamin. conviene añadir. una lectura estricta de Maquiavelo y. nietzscheanos. de devenir un ser responsable y social. Como si este texto tuviera bajo su cuidado lo que tiende a escapársele. como si la historia humana. buscaba un principio de uniformidad que le permitiera desarrollar las leyes propias de la historia humana. susceptible de prometer. de los suplicios y de los castigos que contribuyeron a hacer del hombre natural “olvido encarnado”. el pueblo. Páginas en la prehistoria de los hombres tanto más crueles cuanto los hombres han descubierto que el dolor es el catalizador más la más eficaz para la inculcación de una memoria. “el rudo texto del hombre natural”. La salida del quietismo es reforzada por el segundo elemento. tuviera que luchar por siempre contra el retorno de lo arcaico. todo este asunto lúgubre que se llama reflexión. al menos en el caso de Horkheimer. todos estos privilegios y ornamentos de los hombres: ¡cuánto se ha pagado por ellos! ¡Cuánta sangre y horror se encuentra en el fondo de todas las ‘buenas cosas’!”. La sabiduría de la política. . sin ninguna duda. Por esta elección. Horkheimer presenta al autor del Príncipe y de los Discursos como el fundador de una ciencia nueva de la política que. raza de amos. de las torturas. se esfuerza en encontrar antes del nacimiento de la razón. de la que el pasado sería de alguna manera el laboratorio. ‘El Estado’ más antiguo fue una tiranía espantosa y una impiadosa maquinaria de opresión. la seria. el psicólogo en sentido nietzscheano. la barbarie. calculable. investigaría en la lectura de Tito Livio o de los autores de la antigüedad. el texto primitivo. utilizada por la teoría crítica para dar cuenta de la dominación de la naturaleza interior. Ahora bien. fundándose sobre la hipótesis de la invariabilidad de la naturaleza humana. de “hacer danzar las categorías reificadas del marxismo”. Y esta nueva máquina de opresión ha hecho desaparecer “una prodigiosa cantidad de libertad del mundo”. la división de las sociedades humanas dominantes y dominadas. fruto de “actos de violencia abierta” de parte de “una horda cualquiera de bestias de presa rubias. lo que se podría llamar. sino de hacer penetrar en la esfera nocturna de la historia de la cual suelen apartarse los filósofos para privilegiar la historia relativamente transparente de los últimos dos mil años. Esta hipótesis ha sido. Este terror primigenio no abandonó jamás la historia de los hombres al punto que bajo cualquier monumento de la cultura está. Así. la recurrencia a Nietzsche. no se trata solamente. porque comprendieron que detrás del “vasto y lejano país oculto de la moral” se disimulaba un país aún más secreto. un animal previsible. terminaron no solamente por volverse maleables y dóciles sino también por ser formados”. la razón. en ciertos aspectos. los semianimales.forma de la dupla dominación-servidumbre. A eso. o de la civilización. el del poder. a semejanza de los sabios y de los físicos de su época. en suma. sino a permanecer como tal. en busca de la historia anterior del alma humana. como ya lo hemos observado. historia de los tropiezos humanos. totalmente clásica. el ama de las pasiones. “Ah. según Horkheimer. “las leyes eternas de la dominación”. insiste Nietzsche. según W. no a ser resuelta. Este problema muy antiguo. La novedad de Machiavelo consistiría en dos inflexiones: al saber pragmático y tradicional de la dominación. escribe Nietzsche. el acceso a una historia autónoma de la dominación –de la honda a la bomba atómica según Adorno– puede salir del quietismo marxista y pensar la historia de los hombres bajo el signo de una inquietud insuperable que se nutre sin cesar del enigma de la historia destinada. En el primer capítulo de la obra. Los inicios de la filosofía burguesa de la historia. tendría por objeto privilegiado el hecho de la dominación. A la inversa. Los teóricos críticos son precisamente. hasta que esta materia primera. el trabajo de la teoría crítica consiste en disociar la dominación de la explotación sustituyendo la idea de un antagonismo necesario por la de un antagonismo contingente referido a eventuales actos arbitrarios de poder.

el del pueblo. en la familia americana. incluso si relata el extraordinario discurso del jefe de los Ciompi. confundiendo el hecho de “tender a” con el hecho de ser. la social. Así. un resto irreductible que únicamente la proximidad política es susceptible de volver inteligible. como condición del desarrollo del individuo y de la sociedad. para pensar la libertad política. en el sentido amplio del término. Por ejemplo. mejor dicho. y que ella contenga. el derecho de cuidar de su libertad? Lectura unidimensional la de Horkheimer. ya se trate de la relación con la naturaleza. la voluntad de vivir libre. de dominar. fracasa por lo tanto en percibir en Maquiavelo a un pensador de la libertad política.Maquiavelo añadiría la dimensión de la conciencia y aún de la reflexión. . el deseo de libertad. en general. fracasa en superar el punto de vista de la dominación y en concebir cómo Maquiavelo. se deduce. el de los grandes. la militar. la económico. Este fracaso remite a una cuestión más general: ¿los pensamientos de la dominación se dan los instrumentos necesarios para pensar la libertad. en el texto. Preocupados por no erigir una instancia última en único real y por no restringir las instancias segundas a puras apariencias.. de la relación del sí respecto del otro. como las buenas almas se empeñan en hacerle decir. además. en el fondo. de no ser dominado. en cuanto al estatuto de lo político –segundo elemento constitutivo del paradigma político–. Se trata de un paso infranqueable. o están amenazados de permanecer insensibles y de cerrarle completamente el acceso? El paradigma político La proposición central del paradigma político podría ser. Claude Lefort y Marcel Gauchet declaran: “Queda por dar un gran paso para concluir que el estatuto de lo político. hay que entender que todas las manifestaciones de una sociedad dada. como no derivable con relación a cualquier instancia que sea. Sobre la democracia: lo político y la institución de lo social. reorientaría la práctica de la dominación asignándole como objetivo supremo la constitución de un Estado fuerte. ¿No reconoce acaso Maquiavelo al pueblo. “Tender a”. Como todo lector de Tocqueville sabe. la democracia. como si la escena política fuera enteramente influida por la libido dominandi. De esta dependencia respecto del sistema político planteado. la religioso. que “todo es político”. más que cualquier otra clase de ciudadanos. Aun si Horkheimer no olvida la insistencia de Machiavelo sobre la importancia de la división. es el de un fenómeno esencialmente derivado. según Maquiavelo. está constituida por el enfrentamiento de dos deseos. no puede ser derivadas de este último. aun si percibe en este autor simpatías democráticas. incluso si algunas de sus formas históricas son contemporáneas del sistema capitalista. En la proposición de Rousseau. por haber privilegiado la dominación sin tener en cuenta su contrario. Toda ciudad humana. Ahora bien. pero esto impide que pueda ser identificada con ella. como si esta libido propia de los grandes no se tropezara necesariamente con la negatividad del pueblo. con el modo de ser político.. la declaración de Rousseau en las Confesiones: “Todo tiende a la política”. (. Quizá la lógica de la democracia se entrecruce por momentos con la del capitalismo.) el repliegue de lo político sobre lo económico disimula el fundamento propio que encuentra en lo social la institución de un sistema de poder”. El carácter deliberadamente indeterminado de esta formulación significa que las diferentes dimensiones de una sociedad dada dependen del modo de institución política de esta sociedad. Lo que no significa. tienen que ver con mediaciones diversas. de las relaciones entre los hombres. con el régimen. la relación de las generaciones depende de la institución democrática y de la temporalidad que les es propia. llega a articular la dominación con su contrario. con relación al sistema capitalista. que lo político debe ser pensado como no derivado. de esta sociedad. con el deseo de libertad que lo anima. etc. parecería que Horkheimer lee en esto que sólo existe el deseo de los grandes. “tocar a” indica un lazo entre dos instancias diferentes y no una identidad o una homogeneización que logra abolir las diferencias.

de la articulación de las prácticas con las opiniones a través de las evaluaciones. Desde este punto de vista. pero no solamente contra él. escriben Claude Lefort y Marcel Gauchet. ella sitúa el hecho de la dominación del lado del oikos y a las cosas políticas del lado de la ciudad. como si su acontecer mismo llevara en sí la pregunta de por qué hay sociedad en vez de nada y. homogénea y estable. Poco importa la definición que se le dé. Más positivamente. en efecto. hay un lazo que une esta singularidad de la institución política a lo social y a la idea de la irreductibilidad de las cosas políticas. para que no pueda ser confundida con el hecho de la dominación y para romper así con una creencia multisecular que hace de la política el conjunto de las estratagemas y de los medios que tienen por objetivo permitir a unos pocos dominar a la multitud. la amenaza de nada o la perdida de sí.. Ahora bien. Entendemos más bien que lo político y lo social forman una pareja indisoluble. El paradigma político se constituye en la afirmación de la especificidad de lo político y en la determinación de considerar lo real en el lugar mismo de los político. un orden de realidad distintos. o aun. Así se desarrolló el largo trabajo de la modernidad que tuvo por tarea separar lo político de lo teológico. es decir poner término al nexo teológico-político. o de la manifestación de la acción cuya razón de ser es la libertad. H. en tanto que “esquema director de un modo de la coexistencia humana. Cualquier otra concepción concluiría en este absurdo que consistiría en “poner la sociedad antes de la sociedad”. un tercer elemento del paradigma político consiste. al mismo tiempo. en afirmar el carácter heterogéneo de lo político y su carácter no susceptible de reducción a otro orden de la realidad. es la de una respuesta articulada al interrogante abierto por y en el advenimiento de lo social como tal”. Arendt. en la medida en que lo político. Al considerar esta perspectiva. es muy probablemente H. incluso si esta institución sólo pueda ejercerse con respecto de la división originaria de lo social y a la interrogación sobre sí constitutiva del advenimiento de lo social. es repuesta. la consistencia de lo político (aquello en lo que consisten) y al mismo tiempo evitar las operaciones de reducción que pueden anunciarse bajo el modelo de “la política no es más que . disociando eventualmente toda otra dimensión que podría hacerlo salir de su órbita. Para el paradigma político. como esta formulación podría hacer creer. incluso reconquistar. una escena. sustancial. Arendt quien hace la diferenciación más explícita y aun la más reveladora de las tendencias del paradigma político. inspirada en la concepción griega de la política. la reducción de la política a la dominación o la identificación de una con la otra. estos son el modo de institución de lo social. reproduciendo al mismo . hasta el punto de sacarlo de su eje y perturbar la lógica que le es propia. abriendo así una abismo entre las dos. Ya se trate de la institución política de lo social. Apenas aparece lo social. asigna a cada uno de los fenómenos un espacio. gracias a la clarificación de la especificidad de lo político.. Puede incluso ser una explicitación posible de la misma. parece que la insociable-sociabilidad de Kant hubiera sido elevada de un plano psicosociológico a un plano ontológico. Lo social puede ser aún menos fundamento de lo político en el sentido de un principio determinante. lejos de ser una realidad sólida. los principios generadores de la coexistencia humana. se trata para el paradigma político de afirmar radicalmente la diferente consistencia de la política. en parte contra el materialismo. Lo político no es más derivable de lo social que de lo económico o de cualquier otra instancia. división que es el ser mismo de lo social”. y no de los menores. “La lógica que organiza un régimen político. que lo social es el fundamento de lo político? De ningún modo. del paradigma político es refutar.”. es acosado por la posibilidad de su desaparición y de su división. toma de posición con relación a la división originaria de los social.¿Quiere decir. en tanto no puede haber sociedad sin institución política. Sin ninguna duda. uno de los efectos. si se sigue en este caso el razonamiento de Claude Lefort. el esquema director “que rige una configuración no solamente espacial sino temporal de una sociedad”. o las no menos nefastas de la identificación. como si esta creencia no hubiera sido afectada ni destruida por la revolución de la ciudad griega. ni por las grandes revoluciones modernas. el desafío para los partidarios del paradigma político es hacer aparecer.

Como lo subraya H. atraviesa como una línea roja el pensamiento y la acción de la humanidad europea hasta la época más reciente”. el ciudadano penetra en un espacio político. en un esfuerzo extraordinario por devolver a la política su dignidad. inversamente. la oposición de los dos fenómenos puede describirse mejor en el contraste entre el todo Uno. La lógica de la dominación. Recuerda también en una nota que. a pesar de la opinión de quienes creen reconocer en ella la esencia de la política. Arendt un lugar muy particular. puesto que ella significa una posición de exterioridad respecto de las relaciones de mando y obediencia. orientado a la libertad. declara H. situación donde el lazo entre los hombres. lo sepamos o no. en el curso de la historia discontinua de la libertad. dan nacimiento a una totalidad (el todo) de un género particular. más allá de la Edad Media. es que el único teórico postclásico que. incluso la más antipolítica. entonces. propias para cada uno de ellos. no tiene nada que ver con la política. y accede a la política. distanciada de la dominación. en tanto pronunciamos la palabra política. vista como conjunto de los medios de dominación. Para satisfacer las exigencias de reproducción de la vida. y susceptible de dar nacimiento a dos derivas: el catastrofismo. es decir experiencia de la libertad. . estamos entablando.tiempo el salto cualitativo que existía entre dos esferas en la ciudad antigua. En esta constelación. e incluso representa el elemento destructor por excelencia. pater. la puesta en acto de la condición de pluralidad a través de la acción y la palabra. basileus. anax. para el paradigma de la crítica de la dominación. Arendt. es la que rige la casa o el oikos. la dominación tiende a desaparecer. “Se trataba de no ser ni súbdito ni jefe”. H. según Fustel de Coulanges. se vinculan en el origen con relaciones familiares. ha redescubierto la grandeza de la política. y permite el florecimiento (los unos en plural) al punto de dejar advenir un lazo político específico. es innegable que la mutación surgida con la ciudad griega quedó como experiencia matricial de la política que resurgió. como rex. el irenismo para el paradigma político. que Maquiavelo recibe en H. Una totalidad. En términos de La Boétie. al haber traspasado los límites que circunscriben el agora. el oikos vive bajo la influencia de la necesidad en el interior de una relación dominación-servidumbre. con la polis. Y positivamente. concebida como experiencia de la libertad y del coraje. Lejos de ser. es decir a la posibilidad de la acción conjunta y consensuada cuya razón de ser es la libertad. Aunque esta experiencia de la libertad desapareció con la constitución de los imperios y los emperadores romanos tomaban el título de dominus. “Lo que sorprende. en el que todos los miembros son iguales en el sentido de la isonomía. entrevio este abismo (entre la polis y el oikos) y el coraje que se necesitaba para franquearlo. y constituido en el rechazo permanente de la relación dominación-servidumbre. bajo formas diversas. el pensador típico de la política. Es tal la pregnancia del paradigma político. situación donde la relación entre los hombres se deshace para dejar lugar a la figura del amo y el todos unos. Arendt. “El hecho de que la política y la libertad estén íntimamente ligadas. las palabras dominus (de donde deriva dominación) y pater familias eran sinónimos. la amistad. allí donde reina la dominación. que la tiranía sea la peor de las formas de gobierno. el padre de familia reina allí como déspota sobre el conjunto de los miembros que componen el oikos. a una relación a la ciudad griega. De la unión entre política y libertad se desprende necesariamente que el hecho de la dominación. como en Horkheimer. de la escisión entre dominante y dominado. De la explicitación y de la confrontación de los dos paradigmas resulta la posibilidad de dos posiciones unilaterales. cuya naturaleza no le impide aceptar la condición ontológica de pluralidad. Arendt lo presenta como el pensador moderno que. Arendt. que en el corazón del paradigma político hay dos relaciones antitéticas que se pueden formular del siguiente modo: allí donde hay política. Se ve. se sitúa incluso en un punto exactamente opuesto. el conocimiento entre ellos. escribe. Según H. mujer. la libertad se sitúa en las antípodas de la dominación. la política se desvanece de la experiencia de los hombres y se constituye en objeto de destrucción. Recién al salir del oikos. fue Maquiavelo”. eran los nombres que los esclavos daban al amo”. “todos las palabras griegas y latinas que indican una idea de dominación. hijos y esclavos.

Pero esta emancipación. Así W. 2) conviene tener en cuenta el conjunto de la teoría crítica. En cuanto al paradigma político. bajo la forma de una relación que tiene por particularidad. aunque fuese la de la dominación. este último queda ciego ante las brechas de la libertad. ¿no habría que ver en este paradigma una tendencia a pensar el totalitarismo simplemente como un crecimiento. relación específica en la medida en que permite a la pluralidad aparecer. hace ver a esta emancipación como una salida de la política. Momentos que en su sucesión pueden ser leídos como una historia discontinua de la libertad. incluso monstruoso. las repúblicas italianas y las grandes revoluciones modernas donde se mezclan para reforzarse mutuamente sentimientos de revuelta y deseo de libertad. no tanto unir. lo que sería uno de los efectos nefastos del paradigma de la crítica de la dominación? Los que acordaran con él quedarían insensibles al “sin-precedente” de la dominación total y a su rasgo más inquietante: la destrucción de la esfera política y. de la dominación. De manera más grave aún. sin tregua entre la libertad política y la dominación. en ignorar tanto la especificidad y la consistencia de lo político. manifestarse. La representación de la política a través del prisma unilateral de la dominación puede sin ninguna duda conducir al catastrofismo. sino también la cuestión del lazo político. en tanto enigma persistente e insoluble. la república romana. surgida de la dominación. Kircheimer– de pensar la diferencia entre Estado democrático. como si la libertad significara en este caso ser liberado de la política? ¿Será suficiente con evocar la libertad y la felicidad para definir la sociedad emancipada? ¿O bien habría que plantear una equivalencia entre emancipación y advenimiento de la cuestión política? De ser así. o la política instituyendo una relación entre los hombres. la emancipación ya no se presentaría como la desaparición de la política. ¿puede ser pensada como una entrada en el campo político y una experiencia de la libertad? ¿O bien el hecho de identificar a la política con la dominación. la cuestión del lazo político. como el lazo consustancial de la política con la libertad. Aunque es cierto que la teoría crítica surgida del paradigma de la crítica de la dominación puede merecer estos reproches. tratando de pensar la emancipación bajo la forma del advenimiento de la cuestión política y no de su desaparición. sino ligar y separar a todos a la vez. la unilateralidad consistiría en focalizarse en el hecho de la dominación. Por ello. es seriamente amenazada con resultar mutilada o amputada. Pensando la historia bajo el signo de la repetición de la dominación y de la dominación de la repetición. o más bien ante los momentos instituyentes de la libertad. de las experiencias de la libertad cuyos tiempos fuertes son la democracia griega. sino como su advenimiento en tanto interrogante. pero que están tentados –F. Estado autoritario. trasladada a la problemática de la dominación y de la emancipación. y totalitarismo. La voluntad legítima de querer pensar lo político en su consistencia y su especificidad se pagaría en . Si la política es reducida a la dominación. de la condición política de los hombres. Neumann y O. Ahora bien. debemos hacer dos salvedades: 1) los teóricos críticos están lo suficientemente preocupados por lo no-idéntico para pensar la historia bajo el signo de una identidad cualquiera. la emancipación se concibe lógicamente como una salida de la dominación. ¿No se comprometía el revolucionario a pensar la historia bajo el signo de la teoría transhistórica del desastre?. como si la política se redujera a la dominación hasta identificarse con ella. sensible a la crítica de la ideología del progreso que había hecho Blanqui. el paradigma de la crítica de la dominación ignoraría no solamente la relación esencial de la política con la libertad.Del lado del paradigma de la crítica de la dominación. la historia se presenta al intérprete como una eterna catástrofe. Por último. como si la política no adviniera precisamente en una lucha permanente. La separación que hace lazo entre todos unos. percibía sin embargo en La eternidad por los astros (1871) la producción de una nueva fantasmagoría. Benjamin. sufriría o podría sufrir de otra forma de unilateralidad. es decir también a los que no se limitaron a reivindicar la libertad y la felicidad. peor aún. cualquiera que sea la definición que se le dé.

como si lo político pudiera ser pensado únicamente a partir de la libertad de pensar y de la libertad de comunicar que ella implica. C. de lo sociohistórico y a encerrar a la filosofía política en ella misma invitándola a volverse hacia su historia interna y. la elección de la articulación entre la cuestión política y el hecho de la dominación que nos conduce al camino de una filosofía política crítica. en el plano de los conceptos. Queda. que insiste en la prioridad de una intersubjetividad. en la afirmación de la permanencia de este conflicto. parece tener una doble orientación: una. homogéneo. Aclaradas las dos posiciones unilaterales. Se puede también aplaudir la determinación de pensar lo político como no derivado o inderivable. a practicar eventualmente la síntesis entre tal o cual autor. por así decirlo. sin asperezas. Arendt en La condición humana. ni subterfugios. ¿Acaso la confusión de los dos planos no tiene por consecuencia esta extraña tendencia de la filosofía política contemporánea de acompañar su renovación con una denegación y un ocultamiento de las cuestiones políticas. de la cuestión política y del hecho de la dominación. del modelo consensualista que no puede validarse más que excluyendo el hecho de la dominación. que tendría la tendencia a reducir a eso lo político y sus asperezas. como si una vez reaparecido lo político estuviera asegurada la perennidad de su ser. ni conflictos. como si el espacio político una vez instituido pudiera soberanamente mantener en su exterioridad todos los fenómenos que tienden a perturbarla o a destruirla. dentro de esta historia. en común con los otros. The fragility of goodness. desdeñando consciente o inconscientemente la exterioridad. Ella se constituye en la afirmación misma del conflicto entre los grandes y el pueblo. tal como es descrita por H. una intersubjetividad dulce. De esta propensión a pensar la cuestión política distanciada del hecho de la dominación. esta determinación deben necesariamente concebirse en un universo reconciliado. ciertamente esenciales? Eso sin tener en cuenta la acción y su lógica. en el plano de lo socio-histórico. ¿se puede aceptar restringir la cuestión política a la existencia de estas dos libertades.ciertos casos con un olvido. Y sin embargo no se puede evitar la imbricación de lo político y del hecho de la dominación. pacificado hasta un punto tal que las fuentes del conflicto y las situaciones de dominación hayan desaparecido como por encanto? Que haya. o sin tomar en consideración la institución política de la sociedad. de las cuestiones groseramente políticas? Con el tiempo. susceptible en tanto que tal de reintroducir al conflicto en la esfera política. Hemos aclarado “en ciertos casos” porque el paradigma político. pues ella vuelve a preferir una unilateralidad en detrimento de la otra. según C. si no pensáramos. y sin razones sólidas para apoyar esta preferencia. Recordamos esas famosas frases de Kant en ¿Qué es orientarse en el pensamiento?: “Acaso pensaríamos mucho y pensaríamos bien. Se puede ciertamente celebrar el redescubrimiento de la política luego de que la dominación totalitaria intentó destruir la experiencia política y hasta la condición política de los hombres. y en la hipótesis de que el conflicto –es decir la dominación y la lucha contra la dominación– es el origen de la libertad política. Una de las manifestaciones más evidentes del irenismo es la predominancia del consensus. Lefort. la solución de la alternativa no puede ser más que rechazada. esta tendencia puede llegar hasta el abandono del lugar de la imbricación. el tema de la fragilidad no hubiera sido tan banalizado. ¿Pero este redescubrimiento. como si el advenimiento de la cuestión política se efectuara en un espacio liso. . Nussbaum. en el tiempo presente. relaciones antitéticas entre política y dominación no tiene por efecto hacer desvanecer mágicamente la imbricación. que nos hacen parte de sus pensamientos y a los cuales les comunicamos los nuestros”. estaríamos tentados de hablar de la fragilidad de lo político. con la división originaria de lo social. luego del gran libro de M. una ocultamiento del hecho de la dominación. de inspiración neokantiana. pues. Si. Si es verdad que la libertad de pensar no puede ser disociada de la libertad de comunicar. heroica. sin drama. el redescubrimiento de lo político no es una garantía de la esencia de lo político. Es evidente que la vertiente maquiavélica no puede caer bajo el golpe de las mismas críticas. o peor. siempre en relación. resulta la deriva al irenismo. ¿El todos unos no se expone permanentemente a degradarse en todos Uno y el poder con los otros en poder sobre los otros? En suma.

De allí esta visión irénica de la escena política que como tal estaría al abrigo. esta filosofía política crítica ya existe. ¿Acaso uno y otro no piensan en conjunto el hecho de la dominación y lo político? ¿El redescubrimiento de lo político no está acompañado. no son ni formas estables. puesto que ella contiene a la pareja antagonista poderosos. Cada una de las dos formas políticas es amenazada por la posibilidad de una caída en la dominación total. de las formas políticas. esta falencia del paradigma político proviene de la exclusión del hecho de la dominación o de su remisión al exterior de la forma política. H. el hecho de la dominación. Vico. el redescubrimiento o la afirmación de lo político concebido como la antítesis misma del sistema totalitario. efectuándose en el seno mismo de lo político? Es necesario en esta hipótesis pensar que la forma política – democracia o república– puede ser amenazada desde el interior por la resurgimiento del hecho de la dominación. no se sabe por qué milagro. en tanto que manifestaciones del principio político. no hay lugar para dejar de lado a los pensadores que se dan por objeto el hecho de la dominación siempre y cuando no lo eternicen y encaren su supresión. Para encarar esta hipótesis en toda su amplitud. Ahora bien. ¿No es conveniente acaso dejar atrás la estela de este camino. pensar la articulación entre el hecho de la dominación y lo político. Lefort. una articulación entre política y dominación. Esto no impide que los dos polos antitéticos queden en una relación de exterioridad. La dominación totalitaria es pensada como el otro de lo político. Si se considera a dos pensadores entre los más importantes del paradigma político. Así. la de la degeneración. “La libertad política. es forzoso reconocer en su obra las manifestaciones de este proyecto. no es suscitado por la crítica de la dominación totalitaria? Se trata entonces de que ellos piensan conjuntamente la dominación y la política. Una de las debilidades del paradigma político es pensar que el advenimiento de una forma política podría crear un estado de no-retorno. porque hay un mismo recorrido en dos tiempos: primero. la crítica de la dominación totalitaria presentada como “lo sinprecedente” del siglo XX. la emancipación está en el corazón de la historia humana con un doble movimiento. Arendt a la idea misma de filosofía política. pero de manera interna. por el momento. hay que añadir una hipótesis suplementaria. Democracia o república. recurrente en la historia. el pasaje alternativo de la teoría crítica a la filosofía política contemporánea es un pasaje desafortunado. o mejor. Es verdad que no se trata de un destino y que la versión maquiaveliana del paradigma político no está expuesta por principio al irenismo. es decir para ocupar el lugar del poder. es decir anudándose.pueblo. siempre posible. G. “Para . arruinadas y vaciadas de sus sentidos. luego. escribe C. fuera el motor –por la lucha que engendra del pueblo contra los grandes– de la institución continua de la política. se entiende por su contrario. de alguna manera. Volvamos ahora hacia un pensador de la emancipación. Lefort. El retorno del hecho de la dominación las asedia desde el interior y corren el riesgo de ser destruidas. ten el cual nadie tiene autoridad para decidir los asuntos de todos. Según G. dentro de ciertas fronteras. Arendt y C.” Pero puede preguntarse si en esta versión logra mantenerse siempre en el lugar de la articulación. que garantizaría por siempre la persistencia de esta forma. sobre el fondo de esta crítica. democracia o república extrae su principio de la lucha contra la dominación? Como si. siempre amenazante. es la afirmación de un modo de coexistencia.Observando con detalle. Ciertamente en ninguno de los dos casos existe una “muralla china” que separe lo político – democracia o república– de la dominación total. que toma la forma o de la democracia. para H. ascendente y descendente. no necesariamente totalitaria. Arendt. la oposición de H. del retorno de la dominación. ¿No hay acaso una tendencia a alejarse al evita interrogarse sobre la “corrupción” de la democracia o de la república? ¿No habrá que abordar la cuestión a la inversa de la postura irénica y considerar que la forma política. En este caso. en la medida en que ella concibe la libertad como naciendo en permanencia de la lucha contra la dominación. Vico a quien Horkheimer consagra un capítulo de la obra Los inicios de la filosofía burguesa de la historia. aun sin tener en cuenta. o la del Estado de los consejos. Lo que está en cuestión es la posición de la teoría crítica. ni formas irreversibles. o de la de la república.

el Estado autoritario. Según el análisis que realiza en el capítulo I de la primera parte de Behemoth. su pensamiento se ordena. sino de aprender a ver la escena política como el teatro de una lucha sin tregua ni descanso entre el hecho de la dominación y la institución política. el primero. menos aún. en este caso. escribe G. Neumann. noción esta que no debe confundirse con la de Estado totalitario o totalitarismo. una tercera forma. su obra consagrada al nazismo. Conclusión Retomemos la pregunta inicial: ¿qué relación viva podemos establecer hoy con la teoría crítica frente a la renovación de la filosofía política? Volver a esta pregunta para terminar esta cuestión significa que rechazamos la posición de la alternativa y particularmente su forma actual. es decir su degeneración siempre posible. la del Estado autoritario. conocido hasta ahora bajo el nombre de Estado”. no solamente llega a articular el principio político con el hecho de la dominación. y perseverar en él de modo perdurable. la articulación no se hace más entre la dominación totalitaria y el pensamiento de lo político. Las grandes líneas de la articulación aparecen más netamente. los hombres hacen y transforman su mundo civil hasta llegar a la igualdad y a la libertad en las repúblicas populares. alrededor de tres polos: el Estado democrático. sino que provee la hipótesis que hace posible pensar esta articulación. ¿el conflicto mayor. originada en la posible degeneración de esta institución. no se trata tanto de pensar la articulación bajo la forma de una síntesis teórica entre dos paradigmas antitéticos. a progresar”. ¿Pero hacia dónde va esta degeneración? Una hipótesis de otro orden. aunque coercitivo. sin volcar este proceso del lado del totalitarismo. en la esfera política. G. Vico invita a pensar en conjunto la emancipación y su contrario. Si la democracia es esta forma de sociedad que se caracteriza por dar cabida al conflicto. Navet. Esto es en lo que el totalitarismo se distingue del Estado autoritario donde la dominación se ejerce teniendo como recurso al aparato del Estado. permite responder a esta cuestión. “sin la mediación de este aparato racional. El problema es que ellos se muestran incapaces de mantener o de retener este momento. y. esto es. y el Estado totalitario o totalitarismo. en un Estado de no-derecho. Es precisamente lo que un teórico crítico. Conviene pensar en conjunto el principio político y la crítica de la dominación. Es gracias a esta hipótesis de la degeneración –que parece ignorada por el paradigma político– que nosotros podemos dirigir el pensamiento en el camino de la articulación. tuvo el mérito de volver posible. sigue siendo estatal. como un lugar donde podría darse libre curso a una intersubjetividad no problemática que algunos llaman comunicación no violenta. en efecto. el Estado totalitario tiene como particularidad ser un no-Estado. en la medida en que la dominación se ejerce sin recurrir a las reglas del derecho. a pesar de sus diferencias con relación a la democracia o a la república. La articulación entre la crítica de la dominación y el pensamiento de la política es concebible porque democracia o república están permanentemente expuestas a su corrupción. Al hacerlo. no es entonces el que se refiere a su existencia y a su contenido?. Habría dominación directa de los grupos dominantes sobre el resto de la población. Más que permanecer encerrado en la pareja de oposiciones democracia-totalitarismo. Precisemos que. que permite pensar la degeneración de la democracia o de la república. sea democracia o república. esta forma de crítica estuviera superada y el ámbito político fuera concebido como un universo liso de donde habría desaparecido toda forma de dominación. conviene hacer intervenir un tercer término.Vico. Como se ve. . En este caso. Estamos pues en el marco de una oposición interna a la democracia o a la república. F. no extraña a la teoría crítica. es decir en la dirección de una filosofía política crítica. Refutamos igualmente lo que se da como un pasaje sin problemas de la teoría crítica a la filosofía política y el predominio indiscutido del paradigma político que descansa en la sola evidencia de la evicción de la crítica de la dominación. Como si. sino entre la crítica de la dominación autoritaria y el principio político. porque toda manifestación del principio político. está amenazada de degenerar en una forma que. el Estado autoritario. es decir a degenerar en Estado autoritario.

Respecto de esto. Optar “por una filosofía política crítica” implica mantenerse en el desvío tanto del irenismo como del catastrofismo. por cuanto se han esforzado en elaborar una teoría crítica de la democracia. poniendo en acto una articulación entre ambos paradigmas. escribe en Minima Moralia. la teoría crítica no podría ceder al pathos de la dominación que atraviesa como un hilo negro la historia universal. Kirchheimer. Una de las condiciones de la relación con la teoría crítica sería salir.Una relación viva con la teoría crítica puede tomar el camino de la articulación entre los dos paradigmas. Es la razón por la que la cuestión política no está ausente de la teoría crítica. llevan en su misma textura la idea de su supresión. es la convicción de F. excepciones hasta un cierto punto en la teoría crítica. ¿los dos movimientos son simétricos? El paradigma de la crítica de la dominación. en Estado autoritario. sino la realización de lo universal en la reconciliación de las diferencias. trabado como está por la identificación inicial entre política y dominación. Asimismo. otorgando prioridad al paradigma político pero rehusándose a absolutizarlo. Neumann y de O. Adorno. La teoría crítica no tiene ninguna clase de vocación por la articulación. que debe ser transformada por ellos. o de la política a la dominación? Pero. exige permanecer en el elemento de la inquietud. pero queda allí en la mayoría de los casos como un espacio hueco. Preocupada por lo noidéntico. por el contrario. Responder al retorno de lo político. puesto que la diferencia de la política no está pensada. a degenerarse. entonces. Pero además es necesario que los pensadores de la política estén suficientemente advertidos de su fragilidad y sepan que toda forma de libertad está expuesta a corromperse. tendría más dificultad en producir un pensamiento de la política plenamente desarrollado. . el Gran Hotel del Abismo. basta únicamente con admitir que. en la puesta en obra de la articulación. No puede haber allí articulación que sea previa al reconocimiento de la especificidad y a la heterogeneidad de la cosa política. es determinante constatar que los conceptos de la teoría crítica tienen una doble cara: críticos de la dominación. ¿Por qué este privilegio? ¿No podría concebirse la articulación como simple apertura de ambos paradigmas. “Y sin embargo. El redescubrimiento de la política no autoriza a ignorar el hecho de la dominación. ya que tiene dos elementos que la favorecen. e incluso anularlo. una política. por ejemplo. que interesa seriamente a una sociedad como esa debería evitar propagar –incluso como idea– la noción de igualdad abstracta de los hombres”. Una relación con la teoría crítica puede instaurarse. La dominación es pensada como una dimensión compleja. una sociedad emancipada no sería un Estado unitario. los fenómenos de dominación pueden llegar a oponerse a lo político. para ir indistintamente de la dominación a la política. En ningún momento se piensa la dominación –lo que no es el caso de todas las críticas de la dominación– como un destino ineluctable. para el paradigma político. corromperlo. es necesario aprender a hacer distinciones entre los miembros de la Escuela de Frankfurt que no hablan todos con una única voz. incluso en el caso de la teoría crítica. o a ocultarlo. Si Horkheimer tiene una propensión a rebajar la política a dominación. la distingue para procurar establecer un lazo entre emancipación y política. Por eso. Habría allí una dificultad en remontar desde una crítica de la dominación hasta un pensamiento de lo política. pero que puede ser transformada. a decir verdad. ciertamente recurrente en la vida de los hombres. Que el interés por la emancipación pueda ser un interés para la política. en lo efectivo. del paradigma político. En tanto que.

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