ENCUENTRO  con la

M I N I S T E R I O
BOLETÍN #11/12

3

2

3

Música
z

Desarrollo

z

En este boletín, trataré de dar respuesta a las siguientes dos preguntas: ¿Tiene una mala influencia el ritmo en la música, aún si la letra del canto tiene un buen mensaje? ¿Qué tan mala es la música cristiana con ritmos del mundo? Comenzaré haciendo referencia a una de las ocasiones en las que Dios reprende a los dirigentes de su pueblo porque, entre otras cosas, han dejado de hacer diferencia entre lo santo y lo impuro. “Sus sacerdotes violentan mi Ley, y contaminan mis cosas santas; entre lo santo y lo profano no diferencian, ni distinguen entre impuro y limpio.” (Ezequiel 22:26). En el capítulo 44 del mismo libro, versículo 23, ya no como reprensión sino como encomienda, se hace referencia a las responsabilidades de los sacerdotes, diciendo: “Enseñarán a mi pueblo a diferenciar entre lo santo y lo profano, y a discernir entre lo limpio y lo impuro.” De esto podemos desprender que es la voluntad expresa de Dios que sus hijos mantengan una clara separación entre lo que es santo, consagrado a Él y lo que no lo es; entre lo que es puro y limpio y lo que ha sido contaminado con las formas pecaminosas de este mundo. Cuando se toman elementos musicales (ritmos, melodías, armonías) y aún formas de interpretación y presentación, que son propias de la música secular, para incorporarlos a cantos cuya lírica tiene un mensaje Cristocéntrico, estamos dejando de hacer diferencia entre aquello que es común y lo que hemos dedicado a un propósito santo. No existe, pues, la música cristiana con ritmos del mundo; si una música tiene patrones rítmicos claramente identificados con la música mundana, deja de ser sagrada (1ra Juan 2:15; Santiago 4:4) Desde el principio, ha sido una estrategia de Satanás, combinar mucho de lo verdadero y bueno, con “gotas” de mentira y maldad, consiguiendo así engañar a quienes no alcanzamos a identificar claramente sus sutilezas. Así como una sola gota de veneno puede echar a perder toda una olla de excelente comida, la importación de un solo elemento secular a la música sacra logrará robarle a ésta su propiedad. Una lírica, aunque exprese altos valores cristianos, no tiene el poder de “santificar” los elementos musicales tomados de los estilos populares para convertir toda una obra en sacra. Para que un canto cumpla con el cometido de ser un vehículo adecuado a través del cual podamos alabar a Dios, todos los elementos que lo componen deben estar encaminados a obedecer a ese propósito. El Comentario Bíblico Adventista, haciendo referencia al episodio de la muerte de los hijos de Aarón (Levítico 10:1-3), quienes al estar oficiando en

Es maestra normalista y tiene una Maestría en Música por la Universidad Andrews. Actualmente se desempeña como Directora General del Conservatorio de Música de la Universidad de Montemorelos en Montemorelos, N.L.

Norka H. de Castillo

por:

nnn

Boletín #11/12 “Encuentro con la Música”
el templo ofrecieron fuego extraño delante de Dios, dice: “Dios no ha cambiado. Es tan minucioso y exigente en sus requisitos hoy como lo fue en los días de Moisés. Pero en los santuarios de culto en nuestros días, con los cantos de alabanza, las oraciones y la enseñanza del púlpito, no hay meramente fuego extraño, sino una positiva profanación…” (CBA/RH 25-3, 1875) Una vez más les invito a que nos conformemos a la voluntad expresa de Dios aunque al momento sea contraria a nuestras preferencias. Dios puede y quiere cambiar nuestros gustos; ha prometido hacerlo (Ezequiel 36:26). Preparémonos desde ahora para gozar de la música celestial.