ENCUENTRO  con la

M I N I S T E R I O
BOLETÍN #8/12

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Música
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Desarrollo

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En este número trataremos de dar respuesta a las últimas dos inquietudes, en relación al uso de ciertos instrumentos y/o agrupaciones instrumentales para acompañar la alabanza en la iglesia. Las preguntas son: a) Me crié en el sur de México, escuchando con marimba o con mariachi, himnos como “Más allá del Sol” ¿por qué se excluyen estas alabanzas? b) ¿Por qué se juzga mal el uso de la batería o la guitarra eléctrica? ¿sólo porque la usan los grupos de rock? c) En el Salmo 81:1,2 dice: Cantad con gozo a Dios… entonad canción y tañed el pandero, el arpa melodiosa y el salterio… ¿basados en qué se cambió este tipo de adoración bíblica? Aquí en la iglesia de la Universidad, hemos cantado más de una vez el himno “Mas allá del sol” acompañados de piano y a veces de marimba. Aunque ésta última puede usarse para interpretar diversos géneros de música, al igual que la mayoría de los instrumentos, cuando es tocada de una manera apropiada puede servir también para la música de adoración. Cuando se trata de agrupaciones instrumentales, hemos señalado que hay algunas que han sido creadas con propósitos muy específicos. El mariachi es una agrupación folklórica mexicana que ha sido diseñada para acompañar canciones de este género. La batería al igual que la guitarra amplificada, son instrumentos que ensamblados están fuertemente asociados con la música rock, que es música creada para el baile. Algunos instrumentos y agrupaciones, pues, no resultan adecuados para acompañar la música en la iglesia porque no fueron creados para tal fin. Podríamos tratar de ilustrar lo anterior con un ejemplo muy sencillo. Entre las varias agrupaciones instrumentales que existen, tenemos el cuarteto de cuerdas, y aunque lo consideramos sumamente propio para sus fines especiales, nunca sería una agrupación elegida para amenizar los festejos patrios de un 16 de septiembre (día de Independencia nacional). Hay, por lo tanto, agrupaciones e instrumentos que se adecuan más a las necesidades de la música compuesta para la alabanza en la iglesia que otras. Recordemos que será importante

Norka H. de Castillo
Es maestra normalista y tiene una Maestría en Música por la Universidad Andrews. Actualmente se desempeña como Directora General del Conservatorio de Música de la Universidad de Montemorelos, en Montemorelos, N.L.

por:

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Boletín #8/12 “Encuentro con la Música”
siempre que consideremos con sumo cuidado la asociación secular que puedan tener algunas agrupaciones o ciertos instrumentos que queramos incluir en la música de la iglesia (Ezequiel 22:26). Aquéllas que hoy en día están fuertemente asociadas con la música secular, no las deberíamos incluir. Finalmente, me gustaría resaltar, en relación con el Salmo 81, la actitud “gozosa” con la que se nos invita a cantar. El gozo es un sentimiento de alegría y placer producido por algo que impresiona vivamente nuestros sentidos, la sensibilidad afectiva o artística … (Diccionario Océano). Es entonces algo que ocurre dentro de nosotros como respuesta a algún estímulo positivo. Se produce como una respuesta y la música, los instrumentos, o el entusiasmo pueden enriquecerlo pero no producirlo. Si nuestro corazón se siente triste o indiferente, estamos desanimados o apesadumbrados no sería la música, como tal, la que lograría disipar estos sentimientos. La invitación que hace nuestro texto es más bien a mantener siempre presente, cuánto ha hecho Cristo por nosotros, para que valorando su gran amor, la maravilla de su providencia y reconociéndolo como nuestro único Salvador, podamos saturar de gozo nuestra alabanza. La adoración gozosa, pues, depende de cada uno; nadie puede cambiarla a no ser nosotros mismos cuando vamos a la iglesia y participamos de la alabanza sin ningún reconocimiento de quién es Dios y de lo mucho que Él quiere y puede hacer en nuestra vida. Les invito, pues, a mantener una comunión tal con nuestro Salvador, que nos permita sentir y por lo tanto expresar el gozo permanente de su maravillosa amistad.