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Universidad Don Bosco

Alumnos

René Antonio Gaitán Molina

José Wilfredo Hernández Echegoyén

David Eliseo Arévalo López

Carrera

Técnico en Mantenimiento Aeronáutico

Titulo

Tratamientos Térmicos

Maestro

Joaquín Rivera

Materia

Materiales y sus propiedades

Año

2009
1. Generalidades: Clasificación de los tratamientos térmicos.

1. GENERALIDADES

En principio, los únicos tratamientos que se utilizaban eran los


tratamientos térmicos, el objeto de estos era mejorar las propiedades
mecánicas de los metales, obteniendo algunas veces mayor dureza y
resistencia mecánica, y otra mayor plasticidad para facilitar su
conformación. Por inducción se extendió más tarde la denominación de
tratamientos a otros procesos, como la segmentación, cianuración etc.

1.1 DEFINICIÓN

Los tratamientos térmicos son operaciones de calentamiento y


enfriamiento a temperaturas y en condiciones determinadas a que se
someten los aceros para conseguir las propiedades y características más
adecuadas a su empleo o transformación. No modifican la composición
química pero sí otros factores tales como los constituyentes
estructurales y como consecuencia las propiedades mecánicas.

1.2 CARACTERÍSTICAS

Una característica fundamental de los tratamientos térmicos es que


estos son realizados al acero, y su meta principal es trabajarlo de
manera óptima para lograr tener materia prima y productos terminados
con el fin de lograr un desarrollo en determinadas industrias.

2. TIPOS DE TRATAMIENTOS TÉRMICOS

Los principales tratamiento térmicos aplacable en el acero son:

• Temple

• Revenido

• Recocido

• Cementación

• Nitruración

• Carbo nitruración

Un tratamiento de temple seguido de un revenido, se denomina


corrientemente bonificación.
DESARROLLO DE LOS TRATAMIENTOS TÉRMICOS

Los tratamientos térmicos se desarrollan en tres fases:

CALENTAMIENTO HASTA LA TEMPERATURA MÁXIMA.

De cuanto queda expuesto que para el buen éxito del temple es


necesario conocer la temperatura a la que, durante el enfriamiento se
inicia la formación sartencita para escoger en base de ella el
enfriamiento mas adecuado.

Esta temperatura se representa generalmente por Ms y depende


esencialmente de la composición del acero. En los aceros al carbono es
inversamente proporcional al contenido del mismo.

A titulo orientativo se puede considerar:

• Para aceros hipoeutectoides: C"0.10% Ms 500 ºC

• Para aceros eutectoides: C=0.87% Ms 220ºC.

• Para aceros hipereutectoide: C>0.87% Ms "150ºC

El fenómeno se puede explicar en líneas generales, considerando la


cantidad de Fe3c contenida en la austerita, es decir la concentración de
carbono en el hierro.

PERMANENCIA A LA TEMPERATURA MAXIMA

Para conseguir un buen temple es necesario calentar el acero y


mantenerlo durante un cierto tiempo, a una temperatura tal que
provoque la autenitización completa de la estructura. En consecuencia,
la temperatura de calentamiento depende del contenido de carbono.

• Para los aceros hipoeutectoide, es superior al punto crítico Ac3.

• Para los aceros hipoeutectoide, es superior al punto crítico AC1.

En general, esta temperatura la señala el proveedor, y normalmente de


unos 40ºC a 50ºC por encima del punto critico.

Una temperatura demasiado alta engrosa demasiado el grano


austenitico, aumentando la fragilidad y las tensiones internas en la pieza
templada.
En la siguiente tabla se indica, a titulo orientativo las temperaturas de
austenitizacion de algunos aceros al carbono,

Porcentaje de carbono: 0,4 - 0.5 - 0.8 - 1.2

Temperatura de austenitizacion respectivamente ºC: 850 - 820

780 - 770.

ENFRIAMIENTO DESDE LA TEMPERATURA MAXIMA HASTA LA


TEMPERATURA AMBIENTE.

Los sistemas de enfriamiento utilizados para los tratamientos térmicos s


eligen tomando en cuenta tres parámetros: Composición del metal a
tratar dimensiones de la pieza y propiedades a obtener.

2. Fundamentos de los tratamientos térmicos.

Los fundamentos de los tratamientos térmicos radican en las


condiciones de equilibrio

estable y metaestable, condiciones ubicadas en la microestructura y en


los diagramas de

equilibrio termodinámico de los metales y de las aleaciones.

El estado de recocido es el correspondiente a una aleación que ha sido


sometida a un

calentamiento a determinada temperatura, con objeto de hacer


desaparecer las tensiones

en el material, mejorar su microestructura o destruir un tratamiento


térmico

anteriormente aplicado. La acritud es el estado correspondiente de una


aleación que ha

sido sometida a deformación plástica a temperatura inferior a la de


recristalización.

Los fundamentos de los tratamientos térmicos del acero se basan en el


diagrama hierrocarbono.
La importancia de este diagrama radica en el gran tonelaje de acero
producido

(mundialmente se fabrican unos 500 millones de Tm y en España se


fabrica casi un

millón de Tm al mes) y al profundo conocimiento que actualmente se


tiene de este

diagrama, lo cual es fruto del largo período de tiempo en que la


humanidad viene

empleando esta aleación.

3. Temperatura crítica del diagrama hierro - carbono, análisis.

La adición de elementos de aleación al hierro influye en las


temperaturas a que se

producen las transformaciones alotrópicas. Entre estos elementos, el


más importante es

el carbono.

El diagrama hierro-carbono, aun cuando teóricamente representa unas


condiciones

metastables, se puede considerar que en condiciones de calentamiento


y enfriamiento

relativamente lentas representa cambios de equilibrio.

En el diagrama aparecen tres líneas horizontales, las cuales indican


reacciones

isotérmicas. La parte del diagrama situada en el ángulo superior


izquierdo de la figura

se denomina región delta. En ella se reconocerá la horizontal


correspondiente a la

temperatura de 1493ºC como la típica línea de una reacción peritéctica.


La máxima solubilidad del carbono en el hierro delta (de red cúbica
centrado en el

cuerpo) es 0,10 % de C, mientras que el Fe gamma (de red cúbica


centrado en las caras)

disuelve al carbono en una proporción mucho mayor. En cuanto al valor


industrial de

esta región es muy pequeño ya que no se efectúa ningún tratamiento


térmico en este

intervalo de temperaturas.

La siguiente línea horizontal corresponde a una temperatura de 1129ºC,


esta temperatura

es la de solidificación del eutéctico.

La mezcla eutéctica, por lo general, no se ve al microscopio, ya que a la


temperatura

ambiente la fase gamma no es estable y experimenta otra


transformación durante el

enfriamiento.

La última línea horizontal, se presenta a los 722ºC, esta línea


corresponde a la

temperatura de formación del eutectoide, y al alcanzarse en un


enfriamiento lento la fase

gamma debe desaparecer.

4. Capacidad de temple.

El temple tiene por fin dar a un metal aquel punto de resistencia y de


dureza que requiere para ciertos usos.
Los constituyentes más duros y resistentes son las martensita y la
cementita. Para lograr estos constituyentes, se sigue este proceso:

Fase 1.ª El calentamiento se hace hasta alcanzar la austenización


completa en los aceros de menos de 0.9% de C; y entre la A1 Acm para
los que pasan de 0.9% de C. En la figura aparece la zona adecuada de
calentamiento, en función del C.

Fase 2.ª El mantenimiento debe ser suficiente para alcanzar la


homogeneización entre el núcleo y la periferia. Las piezas gruesas
necesitarán más tiempo que las delgadas. Si la velocidad en la fase 1.ª
fue grande, hay que alargar el tiempo de permanencia de la fase 2.ª

Fase 3.ª La velocidad de enfriamiento debe ser tal, que no penetre la


curva de enfriamiento en la S, hasta llegar a la temperatura Ms de la
martensita. En la figura se muestra el gráfico del temple.

El éxito del temple estriba en el conocimiento exacto de los puntos de


transformación y del empleo del medio adecuado para lograr la
velocidad suficiente de enfriamiento.

5. Tiempo de calentamiento y sostenimiento en los tratamientos


térmicos.

En los tratamientos térmicos de revenido para aceros inoxidables

martensíticos grado CA6NM se busca obtener martensita revenida con


un

porcentaje de austenita retenida de hasta un 20% para conseguir las

propiedades mecánicas y tribológicas del material que lo hacen


adecuado

para la fabricación de dispositivos hidráulicos. Sin embargo, estos

presentan un desgaste considerable durante su servicio, razón por la


cual

es necesario repararlos por medio de soldadura y someterlos a

tratamientos térmicos posteriores para obtener propiedades similares a


las

del material original. En este trabajo se muestra el efecto de


tratamientos

térmicos post soldadura sobre el acero y una caracterización de la

microestructura de la ZAT antes y después de los tratamientos. Los


ensayos fueron realizados en probetas BOP a temperaturas de 600 ºC y

620 ºC con sostenimientos de 20, 40 y 60 minutos, sometidas a pruebas


de

microdureza y análisis metalográfico.

6. Medios Enfriantes y velocidad de enfriamientos.

ELECCIÓN DEL MEDIO DE ENFRIAMIENTO

El medio de enfriamiento más adecuado para templar un acero es el que


consiga una velocidad de temple ligeramente superior a la crítica. No
sólo no es necesario, sino que es perjudicial que la velocidad de temple
sea excesivamente grande, pues se corre el peligro de que se produzcan
grietas y tensiones debido al desigual enfriamiento de las piezas entre la
superficie y el interior de ellas. Si el enfriamiento es lento, es más
uniforme.

Las velocidades críticas son bastante grandes en los aceros al carbono,


llegando hasta 350° por segundo para los aceros de 0,50 por ciento de
C, y 200° por segundo en aceros de 0,80 por ciento. En los aceros
especiales, las velocidades son mucho más bajas, siendo en algunos
inferiores a 35° por segundo.

Los medios de enfriamiento más empleados son:

Agua: Debe emplearse a temperatura máxima de 20°, pues con agua


más caliente se prolonga mucho la primera etapa de enfriamiento y
disminuye la velocidad de temple.

Aceites: Antiguamente se empleaban aceites animales (de pescado) y


vegetales (sobre todo, el de colza) . Pero en la actualidad se prefieren los
aceites minerales, procedentes de la destilación del petróleo y, a ser
posible, preparados especialmente para temple.
Los aceites minerales suelen tener las siguientes características:

Viscosidad de 5 a 9 grados Engler, pudiendo subir hasta 2 y 4 grados


Engler a la temperatura de 50º. Con el uso, la viscosidad aumenta,
debiendo desecharse los aceites cuando llega la viscosidad a 20 grados
Engler a la temperatura ambiente.

7. Temperatura critica del temple.

Se define la temperatura límite de temple como la mínima que debe


alcanzar un acero de una composición determinada, para que toda su
masa pueda transformarse en cristales de austenita. Esta condición
debe cumplirse rigurosamente en los aceros hipoeutectoides (de menos
de 0.89% de carbono) para que el temple obtenido sea perfecto En los
aceros hipereutectoides, teóricamente y de acuerdo con lo dicho,
también debería exigirse que a la temperatura limite de temple toda la
masa del acero quedase transformada en austenita. Prácticamente sin
embargo, se obtiene tan buenas o mejores características del acero
templado sin llegar a la austenización completa de la masa, o sea,
rigurosamente hablando con un temple imperfecto.

Las velocidades críticas de temple varían, para los aceros al carbono, de


200º a 600º por segundo, según sea el porcentaje de carbono.

8. Revenido.

Es un tratamiento posterior al temple y que tiene por objeto: 1.º Eliminar


las tensiones del temple y homogeneizar el total de la masa: 2.º
transformar la martensita en estructuras parlíticas finas, menos duras
pero más resilintes que la martensita.

Fase 1.ª Se calienta siempre por debajo del punto crítico A1. La
temperatura alcanzada es fundamental para lograr el resultado
apetecido.
Fase 2.ª En general, el mantenimiento no debe ser muy largo.
Fase 3.ª Se enfría en aceite, agua o al aire; en algunos aceros esta fase
es muy importante.

9. Recocido y normalizado.

9.Recocido

Consiste en un tratamiento térmico con el cual los metales adquieran de


nuevo la ductilidad o cualidades perdidas por otros tratamientos
térmicos u operaciones mecánicas. Son varios los resultados que se
pueden lograr y según ellos los procesos son distintos.

9.1 Recocido de regeneración

Es el empleado para que un acero, que por distintas causas haya


adquirido un grano muy grande, quede a grano normal y con pequeña
dureza.

9.2 Recocido de ablandamiento

Se emplea este recocido para ablandar aceros que ya sea por


mecanizado, ya sea por forja o laminación han quedado duros y difíciles
de mecanizar. Con él se logran durezas más pequeñas y una
maquinabilidad más fácil.

9.3 Recocido contra acritud

Se emplea este recocido para quitar acritud* a aceros pobres en


carbono, cuando se han trabajado en frío, como sucede en el trefilado,
estirado, embutido, etc. La acritud puede llegar a ser tal que resulte
imposible continuar la operación que se realizaba sin peligro de rotura o
de grietas. Es un recocido similar al de ablandamiento, pero a menor
temperatura.

* Acritud: La propiedad que adquieren ciertos metales al ser deformados


en frío. Con la acritud se vuelven más frágiles y difíciles de deformar.

9.4 Recocido isotérmico


Se emplea este recocido principalmente para herramientas de acero de
alta aleación.
1.º Se calienta y mantiene la herramienta por encima de la temperatura
crítica superior.
2.º Se enfría rápidamente por debajo de la A1 y próxima a ella.
3.º Se mantiene a esa temperatura hasta terminar la transformación.
4.º Y se deja enfriar hasta alcanzar la temperatura ambiente.

9.5 Normalizado

Es un tratamiento que solamente se da a los aceros al carbono. Es


similar al recocido de regeneración, pero la fase tercera se hace
enfriando al aire ambiente.

Se diferencia el normalizado, del recocido de regeneración y del temple,


en que el enfriamiento es mucho más lento en el recocido (dentro del
horno) y mucho más rápido en el temple (en agua, etc.)

El objeto del normalizado es volver el acero al estado que se supone


normal, pues de haber sufrido tratamientos defectuosos, o bien después
de haber trabajado en caliente o en frío por forja, laminación, etc. Se
consigue así afinar su estructura y eliminar tensiones internas.

Se emplea casi exclusivamente para aceros al carbono de baja aleación:


0,15 a 0,50 por ciento de C.

El resultado de ese tratamiento depende del espesor de la pieza, debido


a que las velocidades de enfriamiento son mayores en las piezas
delgadas que en las piezas gruesas.
10. Temple Isotérmico.

. Temple-revenido isotérmico

Pueden obtenerse efectos semejantes al del temple y revenido con un


solo tratamiento, que consiste en lograr la transformación de austenita a
temperatura constante y próxima a la Ms, pero por encima de ella. Se
alcanza así una estructura bainítica*, con buena dureza y resiliencia y se
evitan peligros del temple tales como tensiones y grietas y la fragilidad
del revenido. Este tratamiento se llama Austempering.
* Bainítica: estructura del acero que se obtiene en transformaciones a
temperatura constante. Fue BAIN, el primero en clasificarla y darle
nombre.

11. Cementado.

Consta este tratamiento de dos fases fundamentales:

1.ª Enriquecimiento superficial de carbono. Se logra calentando el acero


a unos 900º C, en presencia de sustancias ricas en carbono y capaces de
cederlo, para unirse al hierro y formar carburo de hierro. La mayor o
menor penetración, desde algunas décimas hasta 2 ó 3 mm de este
enriquecimiento, depende de la duración de la operación de la energía
de las sustancias y de la temperatura alcanzada. La duración ser de
pocos minutos y hasta de varias horas.
Las sustancias cementantes pueden ser sólidas, líquidas o gaseosas.
2.ª La segunda fase es el temple; con él se logra que la capa exterior
adquiera gran dureza mientras el núcleo permanece sin cambios.
Cuando la primera fase ha sido muy larga, se suele intercalar entre la
primera y la segunda un recocido de regeneración.
Los aceros empleados para cementar deben ser pobres en carbono.

Tratamiento térmico y temples de las extrusiones de aluminio

T: Tratamiento térmico

T1 Enfriado desde una alta temperatura durante el proceso


de conformación y envejecido naturalmente.
T2 Enfriado desde una alta temperatura durante el proceso
de conformación, trabajado en frío y envejecido
naturalmente.
T3 Tratamiento térmico de solución, trabajado en frío y
envejecido naturalmente.
T4 Tratamiento térmico de solución y envejecido
naturalmente.
T5 Enfriado desde una alta temperatura durante el proceso
de conformación y envejecido artificialmente.
T6 Tratamiento térmico de solución y luego envejecido
artificialmente.
T7 Tratamiento térmico de solución y luego envejecido
artificialmente.
T8 Tratamiento térmico de solución, trabajado en frío y
envejecido artificialmente.
T9 Tratamiento térmico de solución, envejecido
artificialmente y trabajado en frío.
T10
Tratamiento térmico de solución parcial, artificialmente
envejecido, y después trabajado en frío.
T1 Procedimiento para la conformación de estructuras de aleaciones de

aluminio, en particular, a partir de aleaciones de AlMg de dureza natural,


de AlMgSc de

dureza natural y/o de AlMgLi que se pueden endurecer, caracterizado


por las etapas de:

a) conformación elástica de una pieza constructiva (1) que se ha de


conformar bajo la

acción externa de una fuerza (F, P, p), en la que la pieza constructiva (1)
adopta el

contorno (2a) de un dispositivo de sujeción (2) que se corresponde con


la forma final

(1a) deseada de la pieza constructiva (1); b) calentamiento de la pieza


constructiva (1)

conformada de modo elástico a una temperatura (T1) mayor que la


temperatura

necesaria para una conformación de fluencia y para una relajación de


tensión de la

aleación, de manera que la pieza constructiva (1) se conforma


manteniendo la forma

final (1a) impresa en la etapa a) por medio de la conformación elástica.

T351 Tratamiento térmico de solución, estirado controlado para aliviar

tensiones. El aluminio no recibe ningún enderezamiento adicional tras el

estirado. Se aplica a chapas, varillas y barras laminadas o terminadas en

frío, forjados a estampa o en prensa de productos anulares y anillos

laminados sin soldadura.

T3510 Tratamiento térmico de solución, estirado controlado para aliviar


tensiones y envejecido naturalmente. El aluminio no recibe ningún

enderezamiento adicional tras el estirado. Se aplica a varillas, barras,

perfiles y tubos extruidos y tubos estirados.

T3511 Como el T3510, pero también se refiere a productos que podrían


recibir

un leve enderezamiento tras el estirado para cumplir con las tolerancias

estándar.

T5 Se aplica a productos tratados por compresión para aliviar tensiones

después del tratamiento térmico de solución o después de ser enfriados

desde un proceso de trabajo en caliente para producir una deformación

remanente del 1 al 5%.

El tratamiento térmico T5 consiste solo en la última etapa del


tratamiento

térmico T6, es decir de una maduración artificial. En este caso la pieza


se

somete a un temple al salir del molde, así la aleación ya tiene parte de


los

elementos en solución sólida sobresaturada.

Es más simple y menos costoso económicamente que el tratamiento

térmico T6, pero al no conseguir la solubilización máxima, las

propiedades mecánicas tampoco serán las mejores.

T6 térmicamente tratado por disolución y envejecido en forma artificial.

Esta designación se aplica a productos que no se trabajan en frío


después

de un tratamiento térmico por disolución, y cuyas propiedades

mecánicas, o su estabilidad dimensional, o ambas cosas, han sido


mejoradas en grado importante por envejecimiento artificial (esto es,

endurecimiento por precipitación a temperaturas superiores al


ambiente).

Esta designación también se aplica en productos en los que los efectos

del trabajo en frío impartido por aplanado o rectificado no se tienen en

cuenta en los límites de propiedades específicas.

Las propiedades mecánicas de determinadas aleaciones de aluminio

pueden mejorarse por medio del tratamiento térmico denominado

bonificación o T6, que consta de tres fases:

Recocido por disolución. El término “disolución” indica que se calienta

la aleación a una temperatura en la que aumenta la cantidad de soluto


en

la solución sólida. “Recocido” indica que el calentamiento también

reblandece la aleación.

Templado para formar una solución sobresaturada. Ésta etapa más


crítica

de la serie de procedimientos de tratamiento térmico. La velocidad de

templado debe ser mayor que la velocidad de enfriamiento crítico para

conservar la composición a la temperatura de recocido por disolución y

para formar una

solución sobresaturada del soluto o fase. Esto crea la fuerza impulsora


de

la precipitación del soluto o fase en exceso.

Precipitación del exceso de soluto o fase. El endurecimiento de la

aleación se consigue precipitando el exceso de soluto o fase en forma de

un precipitado transitorio, metaestable y coherente.


El endurecimiento se debe a la formación de la red (deformación

coherente) inducido por el precipitado

coherente.

T651 Tratamiento térmico de solución, estirado controlado para aliviar

tensiones y luego envejecido artificialmente. El aluminio no recibe

ningún enderezamiento adicional tras el estirado.

T6510 Tratamiento térmico de solución, estirado controlado para aliviar

tensiones y luego envejecido artificialmente. El aluminio no recibe

ningún enderezamiento adicional tras el estirado.

T6511 Como el T6510, salvo que se permite un leve enderezamiento


tras el

estirado para cumplir con las tolerancias estándar

T73 Tratamiento térmico de solución y luego sobreenvejecido


artificialmente

para obtener la mejor resistencia a la corrosión por tensiones.

T732 Tratamiento térmico de solución y luego sobreenvejecido


artificialmente

para obtener la mejor resistencia a la corrosión por tensiones.

T7651 Tratamiento térmico de solución, estirado controlado para aliviar

tensiones y luego sobreenvejecido artificialmente para obtener una


buena

resistencia a la corrosión por exfoliación. El aluminio no recibe ningún

enderezamiento adicional tras el estirado.

T76510 Tratamiento térmico de solución, estirado controlado para aliviar

tensiones y luego sobreenvejecido artificialmente para obtener una


buena
resistencia a la corrosión por exfoliación. El aluminio no recibe ningún

enderezamiento adicional tras el estirado.

T76511 Como el T76510, salvo que se permite un leve enderezamiento


tras el

estirado para cumplir con las tolerancias estándar.

Procedimientos.

(1) Recocido por disolución. El término “disolución” indica que se


calienta la

aleación a una temperatura en la que aumenta la cantidad de soluto en


la

solución sólida. “Recocido” indica que el calentamiento también


reblandece la

aleación.

(2) Templado para formar una solución sobresaturada. Ésta etapa más
crítica de la

serie de procedimientos de tratamiento térmico. La velocidad de


templado debe

ser mayor que la velocidad de enfriamiento crítico para conservar la

composición a la temperatura de recocido por disolución y para formar


una

solución sobresaturada del soluto o fase. Esto crea la fuerza impulsora


de la

precipitación del soluto o fase en exceso.

(3) Precipitación del exceso de soluto o fase. El endurecimiento de la


aleación se

consigue precipitando el exceso de soluto o fase en forma de un


precipitado
transitorio, metaestable y coherente. El endurecimiento se debe a la
formación

de la red (deformación coherente) inducido por el precipitado coherente.

Cuando la precipitación se hace a temperatura