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LA FORMULA DEL CAMBIO

Mi misión: Ser mejor cada día

El compromiso: Del vértice a la base, el líder al frente del cambio, es la mayor


responsabilidad.

El principal obstáculo: El líder con el síndrome de producto terminado, el que deja de


aprender deja de crecer.

El primer paso: Vaciar la taza, desprendiéndonos de nuestros viejos temores y prejuicios y


desechando los conocimientos obsoletos.

El sistema: Vivir con humildad, aprendiendo de todos y de todo, pues siempre habrá una
mejor forma de hacer las cosas.

El reto: Adquirir la consistencia del agua, conservando nuestra esencia, pero adaptándonos
a cualquier medio.

La dinámica: Escribir en la nieve hoy, mañana y siempre; un intento aislado se borra al


instante, una gota diaria perfora la más dura roca.

La oportunidad: Aprender de nuestros errores pues la fortuna siempre favorece a la mente


preparada.

La fuente: Recrearnos a nosotros mismos y hacer de lo viejo algo nuevo, renovándonos


permanentemente, volviendo a nacer todos los días.

La búsqueda: Aplicar la Tecnología de lo Obvio, observar al mejor, imitarlo, igualarlo y


superarlo.

El ritmo: Ser 1% mejor cada día, aprendiendo a triunfar, pues el éxito se alimenta del
éxito.

El tiempo para cambiar: ¡Hoy, aquí y ahora!

La filosofía del cambio, es siempre intentarlo sólo una vez más y su propósito: cambiar
siempre un bien por un bien mayor.

Adquiramos la magia de cambiar, teniendo un sueño, creyendo en él y luchando por él,


hasta convertirlo en realidad y descubramos la misión del cambio: Sembrar la Excelencia
forjando una nueva Generación...

El riesgo de cambiar: Ser un triunfador.

Miguel Ángel Cornejo