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Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN

Nº 86 · MARZO · 2007

Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN TOTEM
Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN TOTEM

RY COODER

DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO

Nº 86 · MARZO · 2007 RY COODER DESCUBRE EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN TOTEM

BUDDY

HOLLY

UN TOTEM PARA LOS BEATLES

EL ROJO POLÍTICO BUDDY HOLLY UN TOTEM PARA LOS BEATLES GEORGES MOUSTAKI EL ETERNO LUCHADOR ÓSCAR

GEORGES

MOUSTAKI

EL ETERNO LUCHADOR

TOTEM PARA LOS BEATLES GEORGES MOUSTAKI EL ETERNO LUCHADOR ÓSCAR BRIZ YOKO ONO CHABUCA GRANDA FRANCISCO
TOTEM PARA LOS BEATLES GEORGES MOUSTAKI EL ETERNO LUCHADOR ÓSCAR BRIZ YOKO ONO CHABUCA GRANDA FRANCISCO

ÓSCAR BRIZ YOKO ONO CHABUCA GRANDA FRANCISCO NIXON ZARPA

GUERRERO

GARCÍA

EL REENCUENTRO CON LA VOZ DE 091

FRANCISCO NIXON ZARPA GUERRERO GARCÍA EL REENCUENTRO CON LA VOZ DE 091 CARLOS TENA PRESENTA LAS

CARLOS TENA PRESENTA LAS 10 CANCIONES MÁS SEXY

STAFF Consejo Editorial: Diego A. Manrique Juan Puchades Luis Lapuente Director: Juan Puchades Coordinador
STAFF Consejo Editorial: Diego A. Manrique Juan Puchades Luis Lapuente Director: Juan Puchades Coordinador

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sin el permiso previo y por escrito de la empresa editora. Marzo 2007 · Número 86

Marzo 2007 · Número 86

Sisa, sublime hacedor de discos malditos.
Sisa, sublime hacedor de discos malditos.

Ry Cooder · 17 Guerrero García · 20 Georges Moustaki · 26 Buddy Holly · 28 Locos Gloriosos · 5

Tam Tam

Souvenir · 05 Dale Boca · 06 Esbjörn Svenson Trio · 08 Oscar Briz · 09 Retrodelia · 10 Patricia Kraus · 12 Julio Fowler · 14 Al otro lado del rio · 16

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Los 33 discos malditos del pop español · 22

Rockola

Disco del mes:

Peret · 2

Retrovisor

Chabuca Granda · 44 Fran Fernández · 45 Las 10 canciones más sexys · 46

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Exabruptos, revelaciones y todo lo que urge saber Tamtam | CESAR PRIETO. T ras un

Exabruptos, revelaciones y todo lo que urge saber

Tamtam

| CESAR PRIETO.

T ras un par de años de silen-

cio, el grupo pamplonés

Souvenir nos sorprende con

un nuevo disco, 64 (Jabalina).

Con el francés como idioma

exclusivo, las canciones tien-

den su peso hacia un camino

sólo apuntado en discos

anteriores y nunca hasta ahora trabajado a fondo:

la música de baile. Patricia y Jaime Cristóbal nos explican su génesis y sus motivos.

Siete años de carrera y por primera vez no contáis con el diseño de Aramburu. Patricia: Lo de cambiar no ha sido decisión nuestra, estábamos contentos con Javier Aramburu. Nos encontramos en la tesitura de pensar en alguien para el diseño y nos decidimos por Iker Spozio. Una muy afortunada decisión, ha hecho un trabajo fabuloso y ha reflejado muy

bien nuestras intenciones. Nos encanta, tiene una personalidad propia difícil de encontrar en otros diseñadores.

Y no sólo es este el cambio, sino que hay

un nuevo sonido para Souvenir más atento

a la música de baile, al synth pop y a los 80

¿por qué este giro estilístico? Jaime: Nos gustan los cambios. En este caso el giro ha sido aún más acusado, pero realmente es el

reflejo de nuestro momento vital y artístico. Por otro lado, quizá es la parte de nuestro bagaje musical que menos habíamos explorado hasta ahora.

P: Necesitábamos el cambio para no aburrirnos, y

con este disco esperamos divertirnos mucho. Ya habiáis experimentado con canciones de baile, como “Cherchez la femme”. También hay canciones como “Sous-marin”, que aún conservan esa intimidad de los Souvenir antiguos.

P: Seguimos siendo fieles a las melodías elabora-

das, pero en este disco nos hemos planteado un

sonido más fuerte.

J: Sí, el planteamiento en cuanto a los arreglos ha

sido radicalmente distinto. Lo de “Sous-marin” era una cuenta pendiente, y aunque es la menos

dance, no podíamos dejarla fuera. Creo que apor- ta un momento de calma plácida en medio del disco. Hay decenas de guiños, se adivinan líneas rítmicas de Visage, de Tina Charles, de

John Foxx

que nadie recuerda pero que han envejeci- do bien.

J: He trabajado de forma bastante intuitiva, en

cuanto a que no he buscado referencias cons- cientes. Por supuesto al manejar la paleta de soni- dos de todos esos sintes clásicos, aparecen soni-

dos que evidentemente te remiten a esta canción de The Human League o de Yazoo. Mi conclusión es que son sonidos que en su momento pudieron parecer perecederos, y sin embargo me he dado

Os decidís a recuperar unos 80

y sin embargo me he dado Os decidís a recuperar unos 80 Souvenir Regalos para la

Souvenir

Regalos para la pista

En su nuevo álbum, el pop de Souvenir se decanta hacia la música de baile.

cuenta de que se han convertido en clásicos, igual que el sonido del Fender Rhodes o el del piano Wurlizer. Es muy llamativo comprobar que los nuevos sintetizadores no incorporan sonidos tan interesantes. También se percibe una acusada presencia de guitarras que habían desaparecido pro- gresivamente de vuestros discos. J: Sí, es curioso cómo se asocia el tecno-pop con la muerte de las guitarras en un

momento concreto de los 80; sin embargo muchas de las bandas

más interesantes incorporaban sintetizadores y guitarras, y guita- rras muy cortantes y originales. En

mi caso he aportado mi estilo más

twangy, una combinación con algo

de originalidad, espero.

En las letras se nota menos atención a los sentimientos y más a las sensaciones. Son casi como diez pequeños cortometrajes que marcan en conjunto un proceso vital. J: Bien visto. Hemos querido abandonar la carga

autobiográfica, o de reflexión personal y construir historias de ficción. Creo que lo hemos consegui-

do, porque lo más autobiográfico que tiene el disco

es “Technicolor”, en la que nos declaramos fans de las películas rodadas en ese formato. No es preci- samente muy introspectivo. P: En este disco nuestra prioridad es más musical, hacer un buen disco para bailar, y no tanto trans- mitir el tipo de cosas a las que en otros discos sí dimos prioridad. J: El disco es bastante cronológico en su secuen- cia, pasa un poco como en el anterior. Las dos pri- meras canciones que aún tie-

nen algo anterior. Pero el disco está equilibrado en ese aspecto, también hay canciones de cele- bración y de catarsis. Y por último háblanos, Jaime de tus otros proyec- tos, de J’aime, de si piensas llevarlo adelante y dejar de

darnos canciones con cuen- tagotas, del podcasting, J: No tengo fecha fija para grabar un disco como J’aime. Estoy a gusto así. Supongo que Souvenir satisface mis ganas de hacer cosas, y tampoco

me suelen quedar muchas energías al acabar

cada trabajo

com/popcastingpop) sí seguiré, disfruto mucho haciéndolo.

) sí seguiré, disfruto mucho haciéndolo. “Necesitába- mos el cambio bailable para no aburrirnos”

“Necesitába-

mos el cambio

bailable para

no aburrirnos”

con mi Popcasting (www.geocities.

Dale boca Una sección de Sergio Makaroff. Ilustración: Manel Gimeno Elogio de la rutina. D
Dale boca Una sección de Sergio Makaroff. Ilustración: Manel Gimeno Elogio de la rutina. D

Dale boca

Una sección de Sergio Makaroff. Ilustración: Manel Gimeno

Una sección de Sergio Makaroff. Ilustración: Manel Gimeno Elogio de la rutina. D urante años tuve

Elogio de la rutina.

D urante años tuve a “rutina” como

una mala palabra. Eran los tiempos

de la supuesta revolución anarco/

hippie/sicodélica y rutina equivalía

a continuismo con los valores

burgueses, el orden y la vida gris. Correspondía

a ser un sumiso, mediocre y triste eslabón de lo

establecido, un esclavo del sistema. Abandoné los estudios, me enfrenté a mis padres y demás autoridades y me convertí en un melenudo marihuanero que componía canciones

y viajaba con su guitarra haciendo auto-stop. Bien: aquella supuesta revolución no con- movió en lo más mínimo a los cimientos del sistema, que la devoró y la puso en venta como un gigante que, displicente, se quita la caspa del hombro. Algunas costumbres y rasgos culturales cambiaron, hay que reconocerlo. Hoy cualquiera puede practicar el sexo con mayor libertad, ves- tirse como le de la gana y fumarse un porro. Esto en el primer mundo, claro, porque según dónde aún puede costar muy caro. En lo que a mí respecta, sigo manteniendo –sueños revolucionarios aparte– el camino que elegí bajo el influjo de esos tiempos convulsos. Mis hábitos y preferencias están marcados por aquellas opciones tomadas en los años sesenta. Sólo que ahora me encanta la rutina. ¡Claro, es una diseñada al milímetro por mí! Ya lo dijo ese pequeño gran filósofo que es Prince: there’s joy in repetition. Hay placer en la repetición. Y tanto que sí. Voy tres veces por semana al gimnasio. No es que me guste, pero me lo impongo como dis-

ciplina y lo cumplo a rajatabla. Como un autó- mata o un robot, cada movimiento que hago está milimétricamente calcado de sí mismo. Preparo la mochila poniendo las cosas en el orden inver- so al que las iré necesitando, siempre igual, siempre igual. Realizo las tablas de ejercicios en un orden estricto, inamovible. Nada cambia salvo el iPod. Sólo ahí se nota que hay vida detrás del muñeco programado. La samba brasileña se alterna con el rap y el funk al capricho de este voluntarioso servidor. ¡Hop, dos, tris, cua! Los lunes y los viernes viajo al centro de Barcelona para colaborar en el programa La hora L, de la Cadena Ser. Siempre voy un rato antes para poder recorrer a gusto las tiendas de discos de la calle Tallers y también FNAC, que está a dos pasos. Es una rutina tan dulce como la propia música que alegra mis días. Un ritual que repito como sumo sacerdote de mi propia vida. Los dividendos son tan jugosos como los suculentos frutos del Jardín del Edén: el otro día, sin ir más lejos, descubrí a los Delmore Brothers, pioneros del bluegrass. ¡Aleluya! Los martes canto una canción compuesta según los títulos sugeridos por los oyentes de Un altre món, programa de COM Radio. Eso implica que los miércoles descanso, los jueves y viernes compongo y los sábados, domingos y lunes prac- tico la canción. Rutina, sí, pero ahora con inmejorables con- notaciones: cambia la música, todo lo demás permanece. San Eloy, San Eloy, que me quede como estoy.

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| GERNOT DUDDA.

D os noticias de última hora jalonan la significación de E.S.T. (Esbjörn Svensson Trio) en estas primeras semanas de 007. Por un lado el anuncio de su espe- rada gira por España este mismo mes. Por otro, la

reciente obtención, en su propio país, Suecia, del equivalente al Grammy en la categoría de jazz por su excelente último trabajo, Tuesday won- derland, una “menudencia” más que añadir a su larga lista de premios. Esta entrevista con el líder de la banda “más original, cautivadora y dinámi- ca” (según palabras del Jazzwise británico) fue mantenida por e-mail. Hay que interpretar por tanto la parquedad en las respuestas como una peculiar extensión de su mucho más elocuente léxico musical.

Vuestro nuevo trabajo es menos minimalista que Viaticum, al añadir elementos más “tri- dimensionales”. Siempre tratamos de seguir la música. Y hacia aquí es adonde nos ha llevado esta vez. La melodía es un pilar crucial en vuestra música. ¿No es como una pequeña revolución teniendo en cuenta que un buen promedio de proyectos de jazz presta ahora mayor aten- ción a la expresión y a la forma de tocar? Para nosotros la composición siempre ha sido nues- tro objetivo. También es importante que la impro- visación no se aparte nunca de la canción, que la cuide y se preocupe de ella más que desvirtuarla.

No sé a qué otros grupos te refieres, pero en lo que a nosotros respecta, ésta ha sido siempre nuestra filosofía. Nadie piensa que pueda preocuparos a estas alturas lo que digan los puristas del jazz. ¿Es correcto? Estoy convencido de que nos han criticado. Pero no leo mucho acerca de nosotros, la verdad. La gente tiene todo el derecho del mundo a tener sus propias ideas. Simplemente no entiendo por qué puede haber alguien que piense que todo el mundo debe- ría tocar de la misma manera. Hay tanta compenetración en E.S.T. que cues-

ta saber si ensayáis mucho o simplemente

lleváis cada pieza al estudio perfectamente escrita. Ensayamos mucho, pero también hay un montón de partes improvisadas en nuestra música. Y procura- mos mantener el máximo número posible de partes

abiertas para hacer la música mejor, más natural y excitante.

A la gente le gusta crear etiquetas y una de

las más recientes es la de indie-jazz. ¿Habla realmente por vosotros? No lo sé. Estoy tan centrado en la música que no hay mucho tiempo realmente para pensar qué estilo de música tocamos. Por ejemplo, en EE.UU. consideran a The Bad Plus como un grupo indie-jazz, aunque no hay tantas semejanzas con su música como las que por ejemplo mantenéis con otros como Brad Mehldau o incluso Medeski Mar-

con otros como Brad Mehldau o incluso Medeski Mar- Esbjörn Svensson Trio Destilería críptica El grupo
con otros como Brad Mehldau o incluso Medeski Mar- Esbjörn Svensson Trio Destilería críptica El grupo

Esbjörn Svensson Trio

Destilería críptica

El grupo sueco es la gran esperanza blanca del jazz moderno y sin complejos. Este mes girarán por España presentando su más reciente álbum, Tuesday wonderland.

tin + Wood.

Brad es uno de mis grandes favoritos, y proba- blemente su espíritu sea el mismo respecto de lo que nosotros hacemos. Estoy de acuerdo contigo en que compararnos con The Bad Plus es una mala reflexión. (Pero no dejo de pensar que son un gran trío). De todas formas, bandas

como Radiohead o Sigur Ros se antojan perfectas compañeras de viaje para mucha de la música grabada en Tuesday wonderland Puede, pero no conozco a estos grupos tanto. No escucho mucha música que digamos en este momento.

¿Habéis pensado en la posibilidad de incluir voces? ¿Funcionarían igual de bien? Estamos seguros de que funcionarían bien. Pero por el momento no estamos interesados a menos que Björk o alguien parecido nos llame.

Otro de los grandes alicientes de E.S.T. es la forma de titular las piezas. Tengo mucha curiosidad acerca de la idea que hay tras “Brewery of beggars” (destilería de pobres), por ejemplo.

Imagina que el mundo sea una inmensa destilería que produce gente que no encuentra otra cosa que hacer que convertirse en

pobres ¿Y “Goldwrap”? Algo maravilloso, valioso, como recubierto de oro. ¿Por qué es tan importante para un grupo de jazz europeo aparecer en la portada de la revista

grupo de jazz europeo aparecer en la portada de la revista “Para nosotros la composición siempre

“Para nosotros

la composición siempre ha sido nuestro

objetivo”

Downbeat? Desde que tengo uso de razón sé que los músicos americanos de jazz han venido siempre a Europa a tocar. Pero en muy pocas ocasiones se ha dado el caso contrario. Si por aparecer en la portada de la biblia del jazz americano logramos cambiar esta tendencia, eso quiere decir que habrá muchos

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en la portada de la biblia del jazz americano logramos cambiar esta tendencia, eso quiere decir
| EDUARDO GUILLOT. E s uno de los músicos valen- cianos con trayectoria más regular,
| EDUARDO GUILLOT. E s uno de los músicos valen- cianos con trayectoria más regular,

| EDUARDO GUILLOT.

E s uno de los músicos valen- cianos con trayectoria más regular, pese a vivir alejado de la capital (reside en L’Alcudia) y funcionar por libre. Tras el éxito crítico obtenido por Identitat aliena (004), Òscar Briz vuelve

a ser noticia a raíz de la publicación de Quart creixent, su cuarto trabajo como solista, en

el que vuelve a haber relevo en las labores de

producción. “Escoger a Toni Xuclà en el disco anterior fue como lanzarme al vacío. Pensé que podía marcar un punto de inflexión y abrirme más puertas”, explica Briz. “Los resultados no me acabaron de satisfacer. Las fases de postpro- ducción y masterización no se hicieron bien. De Quart creixent se han encargado Josep Pérez y Tony García, de Plastic Smile, a los que conozco bien. Tuvimos más tiempo para trabajar y pudi- mos cuidar los detalles”. La complicidad entre ellos impregna un disco en el que destaca una tremenda riqueza instrumental. “Ellos sabían que yo, desde hace ya algún tiempo, propongo un tipo de sonido

Óscar Briz

La teoría de los lenguajes

El valenciano publica su cuarto disco en solita- rio, Quart creixent, marcado por la búsqueda de nuevos territorios sonoros con los que expresar su visión del mundo.

que se aleja del rock sin renegar totalmente de

él, porque es parte del lenguaje que utilizo, pero aportando otras sonoridades y texturas. Han respetado mucho las maquetas que hice previa- mente, pero han trabajado con total libertad para aportar su punto de vista”. Procedente de la escena

rock (lideró Banderas de Mayo

y Beat Dealers, e incluso estu-

vo cinco meses de gira con los

australianos The Whitlams),

Briz busca en sus álbumes en solitario nuevos territorios de expresión. “Mi música está muy ligada a mi madurez personal. El rock, entendido como una manera de hedo- nismo y de dar rienda suelta

a los instintos primarios, tiene una fuerza indudable, pero a medida que vas creciendo, la capacidad de sorpresa se va reduciendo. La energía perma-

nece, pero los intereses cam- bian”. Los suyos, ahora, están enfocados hacia terrenos como el jazz y la música brasileña. “No

son lenguajes que domine al cien por cien, pero me he acercado a ellos de una manera decidida, sin prejuicios. Hoy en día tenemos la suerte de poder acceder a muchos tipos de música”. Òscar Briz es un músico comprometido con

su tiempo, pero no panfletario. Por eso reivindica

el catalán como medio de

expresión musical, pero no es un fundamentalista (Quart creixent incluye “La llamada”, cantada en castellano). “En el ante- rior disco tenía un par de

canciones concebidas en portuñol, ‘Un home senzill’

y ‘Mar’, pero al final decidí cantarlas en catalán. Si te fijas bien, ‘La llamada’ es una rumba. Y eso fue deter- minante. Quizá, también es una manera de pedir

fue deter- minante. Quizá, también es una manera de pedir “Propongo un tipo de sonido que

“Propongo un tipo de sonido que se aleja del rock sin renegar totalmente de él,

porque es parte del lenguaje que

utilizo”

que nadie me encasille en ningún sitio. Sólo reclamo libertad, y que nadie utilice lo que hago con ciertas finalidades con las que no comulgo totalmente”.

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Sólo reclamo libertad, y que nadie utilice lo que hago con ciertas finalidades con las que

De estreno

De estreno | ÁNGEL CARMONA. G aby Salaverri conoce el mundo de la industria musical. Trabaja
De estreno | ÁNGEL CARMONA. G aby Salaverri conoce el mundo de la industria musical. Trabaja

| ÁNGEL CARMONA.

G aby Salaverri conoce el mundo de la industria musical. Trabaja dentro de ella. Su grupo, Retrodelia, entra a jugar en la maqui- naria comercial, pero se reserva el derecho a imprimir gusto a las cosas.

Sus canciones tenían un punto rock y otro electro, así que la idea de llamar a Juan de Dios Martín (productor de Deluxe) y a David Kano (de Cycle) es muy inteligente. Afirman que ven a Retrodelia en el mismo saco que a Deluxe, Lory Meyers, Zodiacs o Bonus. Bandas más allá del mundo indie que no renuncian a la comercialidad. En menos de un año, Retrodelia se ha formado, ha grabado un disco y prepara la edición en inglés. “Mi colega Mario y yo montábamos una fiesta cada año lla- mada Retrodelia. Era una fiesta retro muy guapa, en la que la gente tenía que venir disfrazada de los sesenta. Era el segundo viernes de Enero y, pre- cisamente, este año que tenemos el grupo, no la hemos montado. Metíamos a 800 personas”.

¿Hasta qué punto define el nombre el con- cepto del grupo? Nos gustan muchos los sesenta, los setenta y los ochenta. La psicodelia está más en la estética y en el directo, pero el disco es más pop. En directo es más contundente. Para nosotros el disco se nos ha quedado un poco blandito. En el disco se presentan dos ondas: una más psicodélica y otra más electro, en la órbita

Retrodelia

Grupo con fondo blanco

Pop-rock en español (aunque elaboran la versión del disco en inglés), estética cuidada (tanto que hasta hay edición del LP en vinilo) y canciones potentes y con buena factura. Se presenta Retrodelia.

de Alaska. Hemos procurado que no cante demasiado una cosa y otra. Teníamos mucha influencia Beatle, y

también nos influía mucho el revival que se está produciendo ahora del rollo

ochenta. Procuramos fusio- narlo y que tuviera suficiente personalidad. Si pudiera grabar el disco otra vez, le cambiaría otras cosas. Franz Ferdinad cambió arreglos para realizar un single… ¿Hasta que punto es im- portante la estética en el grupo? ¿Sois de las bandas que hacen los vídeos con el fondo blanco? Nuestro vídeo es con fondo

blanco, claro, que le da un rollo muy retro. Si tuviera que elegir entre el retro de los sesenta, setenta y ochenta, creo que elegiría los sesenta: Doors, Kinks, Who,

Byrds, Love… También los setenta de Cream y el rollo Manchester de los ochenta. ¿Y cómo se traduce esto al español? Las canciones inicialmente se han hecho en inglés, y luego las hemos

pasado al castellano. Ahora lo estamos terminando de grabar al inglés. Lo que contamos es lo mismo, pero no de la misma forma. El español te permite más comunicación. En Inglés lo notas todo un poco más lejano. ¿Y se consigue mantener la esencia de la letra de la canción?

se consigue mantener la esencia de la letra de la canción? “No me he fijado en

“No me he fijado

en

las letras en

mi

vida. Con la

música siempre

me quedo con

el mensaje y el

sonido”

Yo no me he fijado en las letras en mi vida. Con la música siempre me quedo con el mensaje y el sonido. Para mí la voz es un instrumento más.

letras en mi vida. Con la música siempre me quedo con el mensaje y el sonido.

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Patricia Kraus Rock desde dentro En los años 80 grabó dos discos solistas que tuvieron
Patricia Kraus Rock desde dentro
Patricia Kraus
Rock desde dentro

En los años 80 grabó dos discos solistas que tuvieron poca suerte. En los 90 se puso expe- rimental. Ahora, en su tercer álbum en soli- tario, Patricia Kraus se presenta como la rockera que siempre fue.

¿Cómo se ha grabado el disco? Hemos partido de unas maquetas que hemos

grabado todos juntos, a la antigua. Las maquetas ya estaban de puta madre.

Llevamos el disco al estudio con ese espíritu de banda ¿Tienes una banda? Sí, tengo una banda de rock and roll (ríe). ¿Cómo los reclutaste? Fue un poco

casual. Conocía a Steve Emery, que coproduce el disco. Él me fue trayendo a algunos músicos. A otros ya los conocía. Tener un estudio profesional tiene eso.

Muchos músicos pasan por allí y se establece una relación con ellos. ¿Tienes un estudio de grabación?

Sí. El estudio lo uso con fines comerciales, pero sobre todo para grabar mis discos. Es un estudio pequeño, pero potente, con todo lo que me gusta, con teclados antiguos. ¿Cuántas canciones hay grabadas a la pri- mera?

Mi voz está casi toda grabada de primera o

segunda toma. Con el paso del tiempo lo que se

busca no es la perfección de la forma, sino sentir- lo. Tienes que buscar el momento y sentirlo. De todos los proyectos por los que has pasado, ¿cuál te ha atraído más?

La

verdad es que me importa el hoy. Me siento

en

un momento muy dulce como músico de rock,

con ganas de tocar, de hacer furgoneta… ¿Y de tener otra banda? No. Yo ya no tendré más grupos. Está muy bien, pero para eso sí que estoy muy mayor (risas).

| ÁNGEL CARMONA.

V einte años después de debutar, Patricia Kraus vuelve a utilizar su nombre para presentar un nuevo trabajo, Alma (Factoría Autor). Atrás quedaron sus trabajos con

el batería Daniel Assante, y el grupo electrónico

Wax Beat.

Educada en la formación clásica por su padre,

el inolvidable Alfredo Kraus, Patricia ejerció de

díscola dirigiéndose al mundo del rock. Hoy su voz presenta una madurez idónea. Ha grabado

canciones con una banda en su propio estudio dejando una sensación de profesionalidad abso- luta. Canciones bien compuestas, buena labor

en el estudio y una voz muy educada. Pasó por

Operación Triunfo para dar clases, pero ese no es

su rollo. No le gusta la halterofilia musical.

¿Desde cuándo tenías estas canciones?

“El pescador” lo compuse con 17 años… y ahora

tengo 40. Tengo canciones desde antes de los

0 años. Las grababa con una guitarra en casete.

“Paso a paso” también tiene mucho tiempo. Se nota que es un tema más juvenil. ¿Qué faceta tuya te atrae más, la de intér- prete o la de compositora? Me he metido en muchos follones, pero mi voca- ción es componer canciones. Siempre tengo mis

proyectos en la cabeza y quería sacar este disco. Curiosamente, cuando el disco estaba casi termi- nado me llamaron de Operación Triunfo, pero el disco ya estaba casi terminado. ¿A quién crees que suenan estos temas? Hay algunos muy dylanianos, como “Viejo Tren”… Están como si las cantaras en la calle. También está Neil Young en “Buenas noches

mi amor”, y homenajes a Pata Negra en “No me

digas que no”, con acento del sur y todo. Puse una letra de coña, es un tema que salió de una

improvisación. Un blues al estilo Nueva York, tipo

ZZ

Top. Es un poco gamberro. A cara de perro.

Mi

cultura es rock. He sido de la generación que

vivimos la Movida. Mi cultura

es Neil Young, Dylan, Lou Reed,

Pink Floyd, Led Zeppelin… En

los ochenta me encantaron los

Clash, Siouxsie… Después de estos años de experimentos,

lo que me apetece es seguir

haciendo canciones y menos experimentos. ¿Y todavía tienes ganas de tocar en garitos?

A

mí me ha apetecido siempre

el

garito. Yo soy absolutamen-

te

rockera. Es lo que más he

Yo soy absolutamen- te rockera. Es lo que más he “Me siento en un momento muy

“Me siento en un

momento muy dulce como músico de rock,

con ganas de tocar,

de hacer furgoneta”

hecho.

¿Y qué decía tu padre?

Mi padre no decía demasiado, no opinaba al res-

pecto.

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tocar, de hacer furgoneta” hecho. ¿Y qué decía tu padre? Mi padre no decía demasiado, no
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| ÁNGEL CARMONA. L vieja y la nueva a Trova Cubana son dos generaciones muy
| ÁNGEL CARMONA. L vieja y la nueva a Trova Cubana son dos generaciones muy

| ÁNGEL CARMONA.

L vieja y la nueva

a

Trova Cubana son dos generaciones muy

reconocidas dentro de

la tradición musical

cubana. Carlos Varela y otros compositores que permanecieron en la Isla

Julio Fowler

Bailar pensando

Cubano exiliado en Madrid, Julio Fowler llega con un segundo disco en el que intenta aunar la canción de autor con los ritmos bailables.

han sido considerados como la “novísima trova”, ¿y que ha sido de la generación de músicos nacidos en Cuba, que nunca editaron un disco en su país? Julio Fowler es uno de ellos: “yo soy de lo que llamaron ‘los topos’. Somos de la misma generación que la novísima, pero de promociones distintas. Ellos militaron con la nueva trova. Carlos Varela tiene un discurso parecido al mío, pero él fue apoyado. Hoy en día es la representación

contestataria oficial. Él es una visión crítica apoyada por el gobierno. En nosotros había un soplo de democracia, y queríamos sentirlo en nuestro país. Tengo amigos que han obedecido: algunos son funcionarios, otros están en las Fuerzas Armadas. Allí o eres revolucionario o eres contrarrevolucionario. Sigo creyendo que Cuba debe cambiar. Es un régimen que asfixia los proyectos de los creadores”.

Fowler proviene de una familia del teatro. Sus padres eran artistas, y por su casa pasaba parte de la intelectualidad de la isla. Así, acabó relacionado con la tradición repentista:

“es la improvisación en décimas, música rural. Desde pequeño siempre he estudiado el repentismo. Tengo una carrera como repentismo

tremenda. Es muy local, pero forma parte de

mi biografía musical”. Estudió en el Instituto

Superior de Arte de La Habana y se formó como actor. Y en esto llegó Fidel.

marketing aprovechando su voz y su físico. Los rechazó todos. Hoy Julio Fowler está instalado física y mentalmente en Madrid. Desde esta ciudad, sus canciones lo mantienen en una atalaya desde donde no pierde ojo a su isla. También sus composiciones se han adaptado al lenguaje y las experiencias de la capital. Afirma Fowler que Buscando mi lugar mantiene el lenguaje musical de su promoción musical, en un disco que huele demasiado a estudio y que, por compensación, cuenta con grandes intérpretes. “Mi generación volvió a retomar el filin de César Portillo de la Luz, Elena Burke… Cuando llegó la revolución fue censurado. Nosotros volvemos a esa influencia jazz post- impresionista. Además sumábamos la crítica a la cultura cubana”. ¿Y qué más? Cuando se habla de bailar sin dejar de pensar es inevitable hablar de Rubén Blades. “El tema ‘Balsero’ tiene la misma estructura que ‘Pedro Navaja’, de Blades. Incluso intenté llamarlo para que tocara. Yo quiero hacer música bailable. Lo mismo pasa con Habana Abierta o Pavel. Es una reflexión mientras mueves el cuerpo. Ese referente es Rubén Blades, Willy Colón… Otro que me marcó mucho es Juan Luís Guerra”.

En el “insilio”

Buscando mi lugar (Factoría Autor) es el

segundo disco de Julio Fowler. Ninguno se

ha editado en cuba, “lo mismo le ha pasado

a todos los de Habana Abierta, Amaury Gutierrez, Gema y Pavel… es la generación

majadera, de resistencia. Yo no sólo era un cantautor, pertenecía a

de resistencia. Yo no sólo era un cantautor, pertenecía a “Cuba debe cambiar, allí o eres

“Cuba debe cambiar, allí o eres revolucio- nario o eres contrarre- volucionario. Es un régimen que as- fixia los proyectos de los creadores”.

grupos excomulgados de la cultura cubana porque cuestionábamos la cultura cubana. Milité en varios proyectos y he asumido las consecuencias. Por ello estuve cinco años en Baradero trabajando con turistas. Fue un ‘insilio’ más que un exilio”. Cuando llegó a España le ofrecieron varios proyectos de puro

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turistas. Fue un ‘insilio’ más que un exilio”. Cuando llegó a España le ofrecieron varios proyectos
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Al otro lado del río El Manual de Instrucciones de Rosario Bléfari | MARTÍN PÉREZ,

Al otro lado del río

El Manual de Instrucciones de Rosario Bléfari

| MARTÍN PÉREZ, desde Buenos Aires.

A ún me acuerdo de la primera vez que escuche a Rosario Bléfari tocar en vivo los temas de Excursiones, su primer disco solista propiamente dicho. Y si digo que aún me acuerdo es porque fue realmente una de esas cosas

que no sólo nunca se olvidan, sino que uno quisiera que todos hubiesen tenido la oportunidad de ver con sus

propios ojos. Sucedió antes de que Rosario editase aquel disco, sucesor de Cara, ese experimento sin Suárez que es su verdadero primer disco. Cuando empezó a tocar en vivo los hermosos temas que luego formarían parte de Excursiones, y lo hacía de manera íntima, casi como

si estuviese en el living de su casa. Suárez ya se había

separado después de editar un EP con canciones de Le Mans para acompañarlos en su visita póstuma, y todos sabíamos que Rosario tenía canciones nuevas. Y fue un verano como éste, en que de golpe comenzó la peregri-

nación al subsuelo de Belleza y Felicidad, la extraña sala de arte barrial que revolucionó el mundo de la pintura porteña en los últimos años. Ahí, en el subsuelo de la esquina de Guardia Vieja y Acuña de Figueroa, cuando

el barrio del Abasto pasa a ser Almagro pero tiene a

pocas cuadras tanto a Villa Crespo como a Palermo metiendo su cola, que escuché por primera vez versos

como “Yo creía que la vida estaba completa en la justa medida” o estribillos como “Adorarte es muy poco, adorarte no es nada”. Frases que al escucharlas por primera vez, uno creía que ya las sabía y podía can- tarlas. Sin amplificación, Rosario cantaba acompañada por un guitarrista y una tabla a modo de percusión

y no me acuerdo si había alguna otra cosa más. Lo

que sí me acuerdo es que me di cuenta que estaba presenciando algo único, y sentí que por fin el Manual de Instrucciones ya no era necesario para disfrutar de Rosario Bléfari. Voy a explicar un poco más eso del Manual de Instrucciones. Cuando comenzaron, los Suárez era una banda que convocaba fanatismos y rechazos. Más de los segundos que de los primeros, a decir verdad. El mundo

indie porteño aún no estaba constituido como tal, y ellos eran más bien avant garde, a su manera. Mezclaban el ruido con la melodía y sus shows eran un gran viaje. Rosario no cantaba de una manera tradicional, y sus detractores decían simplemente que desafinaba. Recuerdo que entre mi grupo de compinches rockeros de la época era difícil convencerlos de que me acom- pañasen a ver a Suárez, y ese prejuicio duró entre ellos durante el resto de su carrera como grupo. Por entonces yo insistía en llevar amigos a ver al grupo, y me daba cuenta de que, para que lo aceptasen, en gran medida hacía falta un Manual de Instrucciones. Hay ciertos artistas que los necesitan: hay que buscar esa canción en su disco que los explique de la mejor manera y rezar para que esa noche su show sea de los buenos. Porque uno sabe que también tienen shows malos, y que si el amigo en cuestión escucha aquel otro tema de su disco en vez del correcto, es posible que no quiera saber más de ellos. A eso llamo el Manual de Instrucciones: hay artistas que suele ser necesario explicar, otros que se explican por si solos, en un instante. Y que no vale la pena andar explicando. Durante mucho tiempo, Suárez fue una de esas bandas que necesitó Manual de Instrucciones. Con el tiempo y los discos, se convirtieron en un referente del rock indie porteño. Sin embargo, nunca lograron cata- lizar eso en un éxito evidente que termine de cerrarle la boca a sus detractores. Lo que me maravilló aquella noche en Belleza y Felicidad fue que Rosario, abrazando decididamente ese tipo de canciones que había empeza- do a recorrer en el último álbum de Suárez (Excursiones, que abre con “Río Paraná”, lo más cercano a un hit que tuvo el grupo), se deshacía del Manual de Instrucciones para siempre. Esos temas acústicos decantaron en Estaciones, y lo que vino después fue aún más extraño. Cuando cualquier artista hubiese seguido explorando ese camino que funciona tan bien y acaba de descubrir, Rosario esperó dos años, y editó el año pasado un disco donde el rock reaparecía con fuerza, llamado Misterio relámpago. Alguna pista de esos cambios lo daban las portadas de sus discos, que parecían intercambia- das. Misterio relámpago luce una foto oscura, donde Rosario mira hacia una luz que esta a sus pies, como si

Rosario mira hacia una luz que esta a sus pies, como si estuviese mirando en una

estuviese mirando en una bola de cristal el futuro o el pasado, algo que no está presente. Una foto ideal para la intimidad de Estaciones, que en cambio la mostraba en traje de baño y tacos [tacones], con la cara hacia arriba recibiendo una lluvia que bien podría ser el rock de este nuevo disco, como si supiese lo que venía, como si no hubiese abandonado nada, jamás. Misterio relámpago se completa con un flamante EP que acaba de salir en donde, con su nueva y joven banda, reversionea temas de su repertorio histórico. Versiones relámpago se llama el EP, un formato que cada vez se está viendo más por estas pampas. Lo grabó en las pausas de la grabación de su disco, y con él es posible terminar de llevarse en el bolsillo el verdadero Manual de Instrucciones de Rosario Bléfari. Una chica que rockea como pocas, y siempre muy cómoda desde los márgenes del rock local. Con fanáticos muy jóvenes, que la siguen donde vaya. Una actriz, porque también lo es, que canta, y cómo. Una hermosa mujer, madre también, que la última vez que se sentó frente a mí, con una mesa de café de por medio, tenía un resfrío fatal, y estuvo durante toda nuestra charla goteando casi literalmente de la nariz, con el pelo desordenado y las ideas bullendo, como siempre. Estaba hermosa, sépanlo. Y no dejen pasar cualquier oportuni- dad de conseguir sus discos.

Puedes escuchar a Rosario Bléfari en:

fuseaction=user.viewprofile&friendID=29671484 GUIÓN Y DIBUJO: BOLAOCHO. Periodista musical 16
GUIÓN Y DIBUJO: BOLAOCHO. Periodista musical
GUIÓN Y DIBUJO: BOLAOCHO.
Periodista musical
RRyy La palabra indemne Cooder Desde la siempre luminosa California, Ry Cooder, guitarrista y autor,
RRyy
La palabra
indemne
Cooder
Desde la siempre
luminosa California,
Ry Cooder, guitarrista
y autor, compañero de
leyendas y artífice de
éxitos, publica My name
is Buddy, un trabajo
sobre las sombras de
Norteamérica. Compuesto
a partir de golpes de
conciencia, el enésimo
disco de Cooder es un
ejemplo de su perfil de
compositor irreductible,
grabado entre amigos
y dispuesto a bregar
con el veto de quienes
se den por aludidos.
de compositor irreductible, grabado entre amigos y dispuesto a bregar con el veto de quienes se

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de compositor irreductible, grabado entre amigos y dispuesto a bregar con el veto de quienes se
“He aprendido a hacer exactamente lo que deseo. Estoy agradecido con lo que hago, sin
“He aprendido a
hacer exactamente
lo que deseo. Estoy
agradecido con
lo que hago, sin
importarme lo que
la gente pueda
pensar sobre eso o
sobre mí.”

| MÓNICA PLAZA.

S i hubiera que seguir el rastro de Ry Cooder, no bastaría con repasar su discografía. Tras más de cuarenta años de carrera, ha probado suerte como artista en solitario, ha par- ticipado en proyectos colectivos de resultados impredecibles, como Buena Vista Social Club, y se ha

dejado caer entre los Rolling Stones, James Taylor

o Luz Casal, sin contar sus múltiples colabora-

ciones en compañía de gente como John Hiatt o Randy Newman. Ese recorrido, que enumerado

se antoja agotador, ha proporcionado a Cooder un bagaje intangible y rico, capaz de inspirarlo de una

y mil formas, hasta dar con recetas distintas y por eso motivadoras.

hasta dar con recetas distintas y por eso motivadoras. Quizá porque al mirar atrás Cooder no

Quizá porque al mirar atrás Cooder no quiere elegir con qué se queda, hoy prefiere concentrarse en composiciones impulsadas por las ganas de contar algo con sentido y desahogar así una mente inquieta, acechada por pensamientos terribles y, al mismo tiempo, fuente de canciones. “Adoro este disco. Es lo que quería hacer y ya lo he hecho. Me encanta lo que estoy haciendo ahora; me encantó Chavez Ravine. He aprendido a hacer exactamen- te lo que deseo. Hoy, si cojo la guitarra y empiezo a componer, me gusta su sonido (antes, solía frus- trarme). Puedo afirmar que estoy agradecido con lo que hago, sin importarme lo que la gente pueda pensar sobre eso o sobre mí.” Al haber perdido la cuenta de los álbumes edi- tados, un artista como Cooder se ha desprendido también de la tensión que supone estar pendiente de lo que se hace y no tanto de lo que queda por hacer. My name is Buddy (Nonesuch/DRO, 2007) se suma al haber de Cooder de un modo particu- lar, pues además de continuar en la brecha de la denuncia y el desacato a la dinámica norteamerica- na, la idea que lo produjo brotó de la casualidad:

“La historia empieza en un anuncio que estaba pegado a un poste de teléfono en Vancouver (Canadá). Un amigo mío músico que conocí en Berkeley (California) vio el anuncio y lo cogió. Era una foto de Leadbelly, a quien se reconoce por sus manos, muy particulares, pero en lugar de su rostro, tenía la cara de un gato. La foto había sido retocada, y debajo ponía “Buddy”. También citaba una página web. Mi amigo cogió el anuncio, lo metió en un sobre y me lo mandó creyendo que me resultaría interesante, junto a una nota que decía “Tú sabrás qué hacer con esto”. Cuando lo

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vi, pensé “¿Qué demonios es esto?”. Como venía una dirección de Internet, la miré y resultó ser de una tienda de discos de Vancouver, llamada Red Cat Records, y Buddy, el gato que vivía allí”. Conocer a Buddy se convirtió desde ese momento en el objetivo de Cooder, que quedó fascinado por la extraña imagen de Leadbelly, el bluesman cuyas canciones, curiosamente, fueron versionadas por el californiano en su debut en solitario, en 1970. La combinación de aquella cara felina con el retrato de Leadbelly fue un motivo suficiente para ponerse a trabajar; primero, desde la invención, y después, en la composición. “La página web comunicaba que el gato Buddy había muerto, y lo que decía sobre él era muy interesan-

te; era un gato que estaba siempre en la tienda y al que la gente visitaba. Así que pensé “Esto es ge- nial. No necesito saber más”, y llamé por teléfono

a Red Cat Records. Le conté al chico que respon-

dió al teléfono quién era yo y lo que me había pasado, y lo primero que me dijo fue: “No eres Ry Cooder; ¡eres Bob y me tomas el pelo!”. Tuve que

convencerlo de que era yo, y entonces le pregunté por Buddy, por cómo era y lo que hacía. Me dijo que Buddy había vivido diez años en la tienda,

y que solía tumbarse junto a la caja registradora.

Quise saber de dónde había salido, y resulta que lo habían encontrado en la calle, viviendo en una maleta. Esos datos me bastaron para entender que ahí había una historia, y de inmediato supe que quería contarla.” La mascota Buddy, que sesteaba plácidamente junto a las pilas de discos de aquella tienda cana- diense, ejerció de chispa en el proceso creador de Cooder. Por un lado, crecía en él la necesidad de

tienda cana- diense, ejerció de chispa en el proceso creador de Cooder. Por un lado, crecía
cumplir el deber de manifestar sus pensamientos con respecto a circunstancias sociopolíticas de EE.UU., y

cumplir el deber de manifestar sus pensamientos con respecto a circunstancias sociopolíticas de EE.UU., y por otro, a la ambición de dejar paten-

te su disgusto se unía la esperanza de encontrar el formato musical más adecuado para ello. “Estuve dándole vueltas, y no tardé mucho en imaginar cómo podría ser esa historia: era un gato de co-

lograr el reconocimiento de unos derechos básicos, como la semana de cuarenta horas, los seguros médicos para la protección en el trabajo o las vaca- ciones pagadas. Esto no se consiguió de la noche a la mañana, sino gracias a una costosa pelea, que se llevó por delante muchas vidas. Esas corporaciones comenzaron poco a poco a minar la independencia

les u otros beneficios laborales. Así fue como casti-

ria del gato protagonista, se une la aportación plás- tica de Vincent Valdez, cuyas ilustraciones adornan un libreto extra donde se narra la travesía de Buddy y su amigo, el ratón Lefty: “Buddy y Lefty recorren el camino de los Okies. Éste empieza en Oklahoma, desciende hacia el Sur para cruzar el

lor

rojo, lo cual proporcionaba gran cantidad de

del Gobierno, con el fin de poder manejarlo, lo

desierto, y llega hasta California. Es el camino de la Gran Depresión, que hicieron miles de emigrantes

información; ser rojo significaba que había nacido

que les dio acceso al control de la legislación. De

huyendo de la pobreza, para terminar descubriendo

rojo y que se había convertido en un socialista, en

esta forma, han tenido la oportunidad de impulsar

que en California todo era, incluso, peor”. El relato

un

trabajador, en un proletario. Después estaba el

normas a su medida, y de ello se han valido para

musical, al que uno debe aproximarse a partir de las

asunto de la maleta, y debo decir que la primera canción que escribí fue “Suitcase in my hand”, cuyo título implica que se trata de un personaje

que viaja con lo que tiene. La cuestión es que en

trasladar miles de puestos de trabajo a países como México, donde no tienen que pagar cuotas sindica-

garon a los trabajadores americanos, y despojaron

narraciones que el propio Cooder ha escrito para la ocasión, se postula como manifiesto y, simultánea- mente, homenaje al quehacer de Woody Guthrie, Hank Williams, Gary Davis o Joe Hill; artistas que

la

maleta no hay riqueza; no hay dinero. Eso no

a

la clase trabajadora de su identidad, al llevarse sus

dejaron a la realidad empapar su ingenio, insomne

tenía interés alguno para mí. Al gato Buddy esas cosas no le importan lo más mínimo, porque está

empleos lejos de sus legítimos dueños”. A medida que Cooder repasa los pormenores

ante cada cosa que vivieron. “Los derechos y las garantías están en nuestra Constitución y en la Bill

preocupado por otras, y sus preocupaciones salen

y

la concepción del disco, se resiente su conciencia,

of Rights; ambas, atacadas hoy en día. Todas estas

de

una reflexión: “Seré un gato rojo hasta el día de

imparable a la hora de expresar su ira: “Este pro-

de arrebatar a la gente su única opción de ganar el

cosas me han llevado a querer editar este disco,

mi

rojo de color y de creencias, y anda metido en líos porque los trabajadores siempre están protagoni- zando huelgas, piquetes o protestas”. En medio de un discurso casi incendiario para

muerte”. En otras palabras, Buddy es un gato

ceso se ha completado ya, tras cuatro décadas. Lo llaman NAFTA “Tratado de Libre Comercio de América del Norte”, y no es más que una forma

dinero con que mantener a sus familias o dar una

porque aborda cuestiones sobre las que nunca se habla.” Nada sería lo mismo si trabajar fuera cuestión de dinero. Por eso, después de haber ganado una posteridad como músico, Cooder ha preferido

los

estándares actuales, las intenciones de Cooder

educación a sus hijos. Por último, es fundamental

rodearse de amigos para grabar su último disco de

se mezclan con la utopía de estremecer al pueblo y reconquistar a base de la demostración empírica de

entender cómo la clase trabajadora ya no quiere seguir siéndolo. Los trabajadores ven la tele y

estudio: “Todos estamos de vuelta, tras haber dedi- cado nuestras vidas a aprender a transmitir emocio-

lo nefasto el orgullo y la identidad de la clase traba- jadora y, en suma, lo que él entiende como la ense-

los anuncios, y no dejan de repetirse “Yo no soy un trabajador; soy un comprador de centros co-

nes a través de los instrumentos. Esa expresión es hoy madura, y diría que ésta es una cuestión vincu-

ña

de su nación, herencia del sudor de los pioneros.

merciales”. Compran compulsivamente en malls

lada a la edad. Creo que ahora hacemos sólo lo que

Hoy, cuando el negocio alimenta Norteamérica,

a

crédito, y eso los hace creer que han dejado de

queremos, y aunque se trabaja desde la libertad,

Cooder echa en falta el respeto a las personas como miembros de la sociedad y artífices de su trabajo,

y ha convertido en canciones un itinerario de este

apocalipsis: “Lo que ha ocurrido en EE.UU. tiene que ver con las grandes corporaciones. Ellas han to- mado todo y han centralizado el trabajo, y además han encontrado la forma de manipular el sistema a través de esa cosa llamada “libre comercio”. La cla- se trabajadora americana luchó durante años para

pertenecer al proletariado. El sistema transaccional, en el que todo vale dinero y la conciencia social ha desaparecido, se basa en la extinción del concepto de colectividad”. My name is Buddy alza la voz con valentía y riesgo. Cooder, que despierta en cualquier aficiona- do a la música infinidad de referencias, aprovecha este trabajo para configurar una obra artística glo- bal: a sus canciones, urdidas al servicio de la histo-

y no desde la improvisación, sino que cuidadosa-

mente se da forma a cada sonido. Los discos son, simultáneamente, una excusa para llamar a gente y hacer algo juntos.” Ry Cooder, que se mudó hace tiempo al terri-

torio de la crítica, comparte con ilustres como Neil Young o Steve Earle el gusto por la proeza, aunque

a él le parezca que ésa es la única senda y el resto de los mapas están equivocados.

“La grandes corporaciones comenzaron poco a poco a minar la independencia del Gobierno, con el
“La grandes
corporaciones
comenzaron poco
a poco a minar la
independencia del
Gobierno, con el fin
de poder manejarlo,
lo que les dio
acceso al control
de la legislación”
independencia del Gobierno, con el fin de poder manejarlo, lo que les dio acceso al control

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independencia del Gobierno, con el fin de poder manejarlo, lo que les dio acceso al control
Guerrero García
Guerrero García
Guerrero García La voz de los 091 retoma la composición y la electricidad Guerrero García es

La voz de los 091 retoma la composición y la electricidad

Guerrero García es el nuevo proyecto de José Antonio García. En la aventura se ha unido el guitarra Toni Guerrero (de ahí el nombre del grupo), que procede de Chamaco, David Santiago al bajo y José Rueda a la batería. Su tarjeta de visita fue un EP editado por Selenita/ Coda Música y ahora se presentan en sociedad con el larga duración El cielo en mi cabeza.

| JOSEMI VALLE.

E l disco da cobijo a once can- ciones rockeras construidas sobre preciosas melodías que juegan con abundantes com- binaciones de acordes. Eso es lo más llamativo. Las gui- tarras nunca saltan a la zona roja, pero desprenden come-

dida ferocidad. Es rock, pero es indudable que si- multáneamente su sónica se aprovecha de esa ma- ravillosa adherencia que guardan las melodías pop. La voz de José Antonio García al instante abre puentes levadizos con el recuerdo de los añorados 091. También la presencia de su armónica.

Aunque el nombre de Guerrero García hace alusión al primer apellido del guitarrista Toni Guerrero y del tuyo, parece más bien un apela- tivo a tu longeva trayectoria. Sí. Puede tener los dos significados. Yo ahora cuando veo el nombre de Guerrero García pien- so que alude a nuestra esencia de luchadores del rock and roll. Cuando teníamos más o menos el proyecto encaminado y Toni y yo decidimos que queríamos hacer algo juntos vimos que teníamos que ponernos un nombre. Lógico. Se barajaron varios. Al principio pensamos ponerlo al revés, es decir García Guerrero, pero nos sonaba a lácteo. No cuadraba.

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varios. Al principio pensamos ponerlo al revés, es decir García Guerrero, pero nos sonaba a lácteo.

necesitaba oír mi voz y explayarme. Así nació Mezcal. Por diversión y por tocar los temas que siempre alguna vez has querido cantar. Después de cinco o seis años así, necesitaba de nuevo la

electricidad. De ahí decidí ir a casa de Toni a gra- bar las maquetas. Necesitaba algo eléctrico. En 091 eras lugarteniente, pero aquí parece que asumes tu condición de capitán del barco. ¿Lle- vas bien el nuevo rol adquirido? Es complicado, la verdad, aunque lo comparto con Toni. Yo me dedico a la parte de imagen del grupo. Toni se dedica más a llevar la parte musi- cal. Pero me gusta. Es un grupo en el que quizá lucho más porque la composición es mía. Bueno, siempre he luchado en todo lo que he hecho. Pero esto me llega más. Intento llevarlo lo mejor que puedo, aunque no me molesta. ¿Por qué sacasteis un EP? ¿El material está incluido en el LP o son todo canciones nuevas? Sacar un EP con cuatro canciones y un vídeo fue por dar a conocer el grupo a nivel nacional.

¿Cómo se gestó Guerrero García? Esto empezó hace dos años y medio. Yo tenía unas canciones medio maquetadas con un orde- nador. Tenía ganas de grabar algo bien y quería sacarlo. Empezar a mandar maquetas a compa- ñías. Entonces me fui a un pequeño estudio que tiene Toni y ahí fue donde empezó un poco todo. Empezamos los dos a componer juntos y a sacar ideas nuevas. De hecho tenemos un CD grabado con muchísimos temas que le llamamos Tormenta de ideas. Cuando tuvimos unas cuantas canciones montadas empecé a mandar maquetas a compa- ñías de discos. Nadie me contestaba. Parece que

no interesaba mucho a la industria. Decidí enton- ces subirlas a Internet. Me ha llamado la atención tu capacidad como compositor. En 091 no compusiste nada en tanto que estabas a la sombra de un gigante llamado Lapido. Sí sé que en Sin Perdón, en

el disco Elefantes en mi

jardín, te destapaste con una canción sublime cuya autoría te pertenece, “Vivir a medias”. Era mi canción favorita. Pero al margen de eso no sabía- mos nada de tu faceta como autor. Casi todas las canciones de Sin Perdón eran mías, pero compartíamos la autoría. Esa canción que citas sí era mía, junto con Jesús Arias que puso la letra. Ahora en Guerrero García me he estrenado como composi- tor pleno. Vuelves a caer en la ten-

tación de la electricidad, del rock que recuerde

a los amplis y a las pedaleras después de haber

pasado por la experiencia acústica de Mezcal. Quizá pasar de hacer versiones a repertorio propio es una manera de desintoxicarte de cier- ta comodidad. Son etapas de la vida. Después de todo el tiempo que estuve con 091 necesitaba oír mi voz y nece- sitaba sentir cómo cantaba. En 091 estaba bastante atormentado con los amplificadores que tenía a cada lado, los Marshalls, y la batería atrás, dándo- me golpes en el culo. Estaba saturado. Mi cuerpo

dándo- me golpes en el culo. Estaba saturado. Mi cuerpo “A mí me ha gusta- do

“A mí me ha gusta- do todo. No le hago ascos a nada. La línea que tenemos en Guerrero García aún no está defi- nida. Yo quizá sea más duro aún”

Fue dar un pistoletazo de salida. Era como sacar un caramelo. En el LP irán once canciones. Del EP se incluirá tres canciones. Una de ellas sólo estará por tanto en ese EP. El disco te delata como compositor. Te gusta mucho ese rock que se acerca al pop, o ese pop que flirtea con el rock. ¿Te encuentras cómodos en los territorios sono- ros fronterizos? Yo empecé en la música

en la época en que esta- ban The Pretenders y Dr. Feelgood. A mí me ha gustado todo. No le hago ascos a nada. La línea que tenemos ahora en Guerrero García aún no está definida. Yo quizá sea más duro aún. Lo que pasa es que hay un equilibrio entre los gustos de Toni y los míos. Quizá sea lo que tú dices: un pop duro o un rock blando. Yo me tiro para lo duro. Que sea más rock. De todas formas esa miscelánea resulta muy cu- riosa: una especie de rock con reminiscencias del pop defendido con una actitud de punk. ¡Viva la heterodoxia!

Efectivamente. De todos modos nosotros lo que intentamos es hacer una música muy personal, ser personales. Ya sabes que Andalucía es una tierra que tiene muchas raíces y nosotros tenemos un sentimiento muy particular. Quieras que no eso se tiene que reflejar en la forma de hacer música. Buscamos que sea algo muy personal. ¿De qué hablas en las canciones? En las letras intento contar cosas que me pre- ocupan. Inevitablemente hablo del amor y del desamor. Aunque es muy difícil meter una letra en una estrofa que diga algo y que tenga sentido, yo intento hablar de cosas que me ocurren, cosas con las que no estoy de acuerdo, señalar aquello que está mal. Me parece que en tus textos se agazapa una idea:

sacar brillo a lo ordinario para captar su carácter extraordinario. Me gusta. Está muy bien. Lo voy a copiar para cuando me vuelvan a preguntar de qué hablo en las canciones (risas). Lo define perfectamente. Tantos años después, ¿por qué sigues haciendo e interpretando canciones? ¿Hay algo de catarsis en el hecho de cantar? ¿Es verdad que el que canta su mal espanta? Yo no lo sé exactamente. Lo que sí recuerdo muy bien es que cuando era chico y estaba recogien- do aceitunas en Jaén me decían: niño, canta “El porompompero”. Y tengo la imagen de que me lanzaba y la gente me animaba. Desde entonces no he podido quitarme eso. Lo llevo dentro. Si no canto, no me hallo. No puedo vivir sin cantar. Me faltaría algo. Como si me quitaran un brazo. No sé por qué, pero es así. A pesar de que defendéis un rock atemporal, el despegue del grupo nació gracias a las nuevas tecnologías. Tu mujer grabó un vídeo del grupo con una canción y se subió a Myspace. ¿Podrías contarnos cómo fue eso? Fue después de grabar la maqueta. Empecé a enviar a compañías que no me hacían caso. La colgué en Internet y tampoco ocurrió nada. Un día veo que mi mujer había hecho un vídeo a mi hijo. Me gustó mucho. Entonces le pedí que me hiciera a mí un vídeo. Y lo grabamos. No teníamos ni banda. Sólo estábamos Toni y yo. Así grabamos el vídeo “El camino perdido”. A raíz de colgarlo hicimos otro más con un amigo, ya en plan profesional. Así empezó todo. Entonces el manager Chiqui Marros se llevó la maqueta y el vídeo a Madrid y dio con una compañía interesada.

todo. Entonces el manager Chiqui Marros se llevó la maqueta y el vídeo a Madrid y
todo. Entonces el manager Chiqui Marros se llevó la maqueta y el vídeo a Madrid y

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Archivo

Archivo

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Agamenón Todos ríen de mí

GUERSSEN, 1975 Los madrileños Agamenón, publicaron en 1975 este único álbum, producido por Alain Milhaud. Reeditado hace unos meses, Todos ríen de mí se revela un bonito devocionario del rock ácido psicodélico y el pop soleado de la Costa Oeste, con piezas resplandecientes como “Cuco Go Fly” o la que da título al disco.

LUIS LAPUENTE.

Go Fly” o la que da título al disco. LUIS LAPUENTE. Aurora Besos de caramelo NUEVOS
Aurora Besos de caramelo NUEVOS MEDIOS, 1990 Ketama al completo apo- yando a la hija
Aurora
Besos de
caramelo
NUEVOS MEDIOS, 1990
Ketama al completo apo-
yando a la hija de uno de
los componentes de Los
Chorbos en un LP racial
pero pop, salsero y con
sus buenas dosis soule-
ras. A nadie pareció importarle lo más míni-
mo su publicación, pero aquí (y en su
siguiente y último LP) están algunos de los
mejores momentos que deparó el Nuevo
Flamenco, a la altura de Ray Heredia.
JUAN PUCHADES.

33 discos malditos

del pop español

A 33 revoluciones por minuto giraban los viejos vinilos. Y 33 han sido los discos seleccionados para esta lista de álbumes malditos del pop espa- ñol. Cierto que dadas las peculiaridades de nues- tro pop, podrían haber sido 333… ¿Por qué malditos? Por su calidad incuestionable; por haber sido ignorados en el momento de su publicación; porque el tiempo pasa por encima de ellos dejándolos en el rincón del olvido; por- que, en muchos casos, jamás han conocido más edición que la primera en vinilo (o incluso sólo en casete); porque, en definitiva, no hace falta pactar con Belcebú para que la obra creativa de alguien pase a engrosar las filas del malditismo.

Augusto Algueró Tuset Street BSO

POLYDOR, 1968

De un film que pocos recuer- dan, este apabullante sound- track a la altura de los grandes clásicos europeos de la época. Grabado con músicos y voces londinenses, Algueró selló defi- nitivamente su imagen de músico superdotado e intergeneracional firmando poderosas muestras de pop, soul y bossa de muchos, muchísimos quilates. A terrific cinematic masterpiece . A terrific cinematic masterpiece.

VICENTE FABUEL.

Los Auténticos Canciones perdidas

DISCOS MEDICINALES, 1985 Cerrando el capítulo Auténticos, Miguel Ángel Villanueva (que luego daría forma a Plomos y Brujos), recu- peró materiales originales e inéditos en esta cinta de casete que hoy pide a gritos ser editada (y remasterizada) en CD y así disfrutar del luminoso pop sin con- templaciones de este grupo maldito de la nueva ola que sólo dejó como legado oficial un par de singles.DISCOS MEDICINALES, 1985

J. P.

Javier Bergia Javier Bergia

EMI, 1985

Toda la obra del madrileño Bergia está cubierta de maldi- tismo y desconocimiento; por ello, este primer disco es per- fecto para representarla. Nunca reeditado, este LP pre- sentaba a un cantautor rock de mirada lúcida y sinuosa. Textos penetrantes y músicas elabora- das que eluden lo vulgar. “La lluvia me gusta” o “Caramelo” siguen siendo canciones insupera- bles.par de singles. J. P. Javier Bergia Javier Bergia EMI, 1985 J. P. Carlos Berlanga Indicios

J. P.

Carlos Berlanga Indicios

COMPADRES, 1994

Artista grande aunque injusta- mente banalizado, su obra se sitúa en el mismísimo centro neurálgico de los madrileños 80. El gran Indicios , equilibra- da mezcla de pop, dance y Indicios, equilibra- da mezcla de pop, dance y

bossa, lo mostraba ya ligeramente maduro con- templando desde su ventana cómo otros seguían la fiesta (a veces de interior) que él ayudó a poner en marcha.

V.

F.

Joe Borsani Amigos entrañables en la oscuridad BARSA PROMOCIONES, 1996 Un disparate en homenaje a

Joe Borsani Amigos entrañables en la oscuridad

BARSA PROMOCIONES, 1996 Un disparate en homenaje a los actores del cine español da paso a un disco juguetón, íntimo, sensible, que bebe del pop, del rock argenti- no y de los ritmos latinos. El falleci- do Borsani (ex Tíos Queridos, ex Sissi), grabó un CD personal, acústico y frágil con el aliento de las cosas mínimas pero que de tan hermosas se tornan gigantescas. Emociones hechas canción.

J. P.

se tornan gigantescas. Emociones hechas canción. J. P. Joaquín Carbonell Con la ayuda de todos RCA,
Joaquín Carbonell Con la ayuda de todos RCA, 1976 Turolense afincado en Zaragoza, grabó en
Joaquín
Carbonell
Con la ayuda
de todos
RCA, 1976
Turolense afincado en
Zaragoza, grabó en
Barcelona con los medite-
rráneos de La Rondalla de
la Costa y Toti Soler.
¿Qué salió de ello? Un
disco a contracorriente, musicalmente
variado pero inspirado por Brassens. Un
cantautor apegado a la tierra pero mirando
al mar. Una lúdica rareza de aquellos años
cantautoriles tan serios, tan sobrios y tan
protestones
J. P.

La Búsqueda La Búsqueda

TRES CIPRESES, 1988 Fue un grupo extraño, sur- gido en un momento en el que parecían fuera de lugar. Sus dejes lorquianos y la voz grave de Francisco Albéniz resucitaban los aires poéticos del 7. Sus arreglos trompete- ros los emparentaban a los James (si, los de Manchester) y fueron más reconocidos fuera (en Francia, sobre todo) que aquí. Una lásti- ma, aunque nunca es tarde, aún siguen actuando y grabando.

JORDI TURTÓS.

Los Chorbos El sonido caño roto

CBS, 1975

Arranca y esto parece la banda sonora de Shaft , pero no, cantan gitanos madrileños a ritmo de soul aflamencado. Detrás del sonido Shaft, pero no, cantan gitanos madrileños a ritmo de soul aflamencado. Detrás del sonido caño roto estaba el productor José Luis de Carlos, un maravilloso visionario que supo encauzar el descomunal caudal de Las Grecas y Los Chorbos (en los que militaba un joven Manzanita) y poner en marcha una experiencia tan breve como intensa.

J. P.

Décima Víctima Un hombre sólo

GRABACIONES ACCIDENTALES, 1984 Dos suecos y un madrile-

GRABACIONES ACCIDENTALES, 1984 Dos suecos y un madrile- Podría ser el comienzo de un chiste malo,
GRABACIONES ACCIDENTALES, 1984 Dos suecos y un madrile- Podría ser el comienzo de un chiste malo,

Podría ser el comienzo

de un chiste malo, pero no. Décima Víctima fue un grupo capaz de crear soni- dos densos, glaciales, opre- sivos, musculados y épicos. En su segundo LP, los hermanos Krantz y Carlos Entrena demostraron que con pocos arreglos y senci- llez compositiva se podían ofrecer canciones con gran empaque.

ÁLEx ORÓ.

ño

Dolores Asa Nisi, Masa

POLYDOR, 1978

Una explosión de júbilo y libertad creativa protagoni- zada por Pedro Ruy-Blas, Jorge Pardo, Tomás San Miguel, José Antonio Galicia y otros francotira- dores del jazz de fusión nacional. Flamenco negro y eléctrico, ensamblado en un enjam- bre de percusiones orgánicas, con un pie en Weather Report y otro en Paco de Lucía.

L. L.

con un pie en Weather Report y otro en Paco de Lucía. L. L. Elkin &

Elkin & Nelson Ángeles y demonios

CBS, 1974

L. L. Elkin & Nelson Ángeles y demonios CBS, 1974 Naturales de Medellín (Colombia), los hermanos

Naturales de Medellín

(Colombia), los hermanos Elkin

y Nelson Marín Vélez aterriza-

ron en España a principios de los años 70 para facturar, con producción de Juan Pardo, dos espléndidos discos de latin/glam/funk/jazz/rock, tórrido batiburrillo de ritmos y géneros, con pie- zas memorables como “Anacaona”, “Ain’t no sunshine” o “Jíbaro”.

L. L.

Los Especialistas Los Especialistas

CBS, 1991

L. L. Los Especialistas Los Especialistas CBS, 1991 Fueron pioneros al lado de Mestizos, Coyotes o

Fueron pioneros al lado de Mestizos, Coyotes o 1

Japonesas, en mezclar, fusionar

y recoger los primeros resulta-

dos del mestizaje sonoro y cul- tural. Su disco de debut dio un paso de gigante en muchos conceptos: asumió ecos del soukous africano, del merengue domini- cano y ensanchó las autopistas rítmicas por las que evolucionar en el futuro. Aún es hora de que se les reconozca.

J. T.

Karina Lady Elizabeth HISPAVOx, 1974 Rodrigo y Guzmán apor- tan canciones y Tony Luz escribe
Karina
Lady Elizabeth
HISPAVOx, 1974
Rodrigo y Guzmán apor-
tan canciones y Tony Luz
escribe y produce con
mimo (Karina era su
mujer) un LP con el que
la chica pop pega un
salto estilístico: se pone seria en la cara A,
mientras que en la B se aproxima desde
una suerte de country-rock a clásicos
anglosajones (Chuck Berry incluido) y algo
tontorrones. A descubrir sin prejuicios.
J. P.
Fania En busca de la tribu Gasa, 1987 Fania era una cantautora pop encuadrable en

Fania En busca de la tribu

Gasa, 1987

Fania era una cantautora pop encuadrable en el elegante mapa musical que también transitaban Esclarecidos. Notable buen gusto en la escri- tura (“Pasión gitana”, una can- ción que avanzaba el futuro que otros caminaron)

una can- ción que avanzaba el futuro que otros caminaron) y un primerizo Suso Saiz ajustando

y

un primerizo Suso Saiz ajustando con sabiduría

la

producción. Se reeditó en CD acompañado del

segundo disco de Fania.

J. P.

Sergio Makaroff La buena vida PDi, 1987 Eligió Barcelona en lugar de Madrid y eso,
Sergio Makaroff
La buena vida
PDi, 1987
Eligió Barcelona en lugar
de Madrid y eso, quizás,
acabó pasándole factura.
En Madrid no sería un
maldito, seguro hubiese
triunfado con sus colegas
Calamaro, Rot y compañía. Pero este hedo-
nista-narcisista prefirió el Mediterráneo
para crear maravillas como La buena vida,
un disco que mostraba un talento creador
difícilmente asimilable por el establishment
argentino-madrileño.
J. T.

Lovely Luna Las cosas que nadie debe ver

MushrooM Pillow, 2004 La cara más folkie de los polié- dricos Xoel López (Deluxe) y Félix Arias (Guru Deva). El espíritu de Vainica Doble y CRAG se les apareció a estos dos gallegos amantes de The Beatles, Simon & Garfunkel y Dylan, que en esta ocasión abandonaron el inglés (lengua vehicular de su primer trabajo) para pasarse al castellano. Un disco hermoso porque sí.

para pasarse al castellano. Un disco hermoso porque sí. Á. o. Rita Marley, Ignacio Scola y

Á.

o.

Rita Marley, Ignacio Scola y Gregorio Paniagua Spectacles for tribuffalos

TaBaTa MÚsiCa Y lETra, 1995 Impensable fantasía subterrá- nea imaginada por el produc- tor Ignacio Scola, el eslabón perdido en la saga de la viuda del reggae, sacerdotisa barro- ca en el altar del pop tierno y surreal, de la mano del multiinstrumentista Gregorio Paniagua, con guiños a Frank Zappa, Spike Jones, Billie Holiday y Pau Riba. Luminoso, impredecible, arrebatador.TaBaTa MÚsiCa Y lETra, 1995

l. l.

Ruper Ordorika Hausti da amphora

XoXoa, 1980

l. l. Ruper Ordorika Hausti da amphora XoXoa, 1980 No sólo fue un magnífico debut; fue,

No sólo fue un magnífico debut; fue, además, la consta- tación de que en tiempos en los que el nihilismo post-punk anunciaba futuros eclécticos post-modernos, un cantautor educado en el rock (Ruper) y un escritor en cier- nes (Bernardo Atxaga) tejieron uno de los discos más hermosos de la canción de autor no sólo de Euskadi sino de toda la península, de todos los tiempos.

J. T.

Remigi Palmero Humitat relativa

Pu PuT/Zafiro, 1979 Nunca reeditado, este disco es la mejor muestra de folk-rock que se haya grabado nunca en España. Un inagotable LP can- tado en catalán, rico en textu- ras, colorista, magnífico en arreglos, producción y repertorio (con Julio Bustamante echando una mano). Pero si Humitat relativa es una pieza maldita, la cinta de casete Emparín, no se queda atrás.

J. P.

la cinta de casete Emparín , no se queda atrás. J. P. Gato Pérez Flaires de
Gato Pérez Flaires de Barcelunya EMi, 1982 Íntegramente en catalán, el Gato crea un territorio
Gato Pérez
Flaires de
Barcelunya
EMi, 1982
Íntegramente en catalán,
el Gato crea un territorio
mítico que apenas enten-
dió nadie, y menos su
discográfica. Una banda
contundente y un viaje a
una geografía imposible, a una Cataluña de
ritos nuevos que no existía oficialmente. Un
costumbrismo del futuro. Y la primera ver-
sión de Sisa en clave rumbera.
César PriETo.
Primavera Negra Flores encendidas LA ROSA RECORDS, 1987 Disco de transición en el que Xavier

Primavera Negra Flores encendidas

LA ROSA RECORDS, 1987 Disco de transición en el que Xavier Baró, alma y líder del grupo, deja de lado sus influen- cias rockeras para adentrarse en los caminos del folk. Baró nos cuenta historias de perde- dores, de derrotas y “road movies” sonoras que convierten a este disco en un imprescindible y descarnado material sonoro.LA ROSA RECORDS, 1987

Á. O.

La Romántica Banda Local La Romántica Banda Local

CFE, 1978

La voz arrastrada y resultona de Carlos Faraco marca las señas de identidad de la Romántica, una banda a con- tracorriente de casi todo, en ese himno lánguido del pop electroacústico hispano titulado “No me gusta el rock”. Estampas bohemias de la noche madrile- ña envueltas en celofanes de buen gusto meló- dico.Romántica Banda Local La Romántica Banda Local CFE, 1978 L. L. Malcom Scarpa Las cosas cambian

L. L.

Malcom Scarpa Las cosas cambian GRABACIONES EN EL MAR, 2004 El tono confesional de este
Malcom Scarpa
Las cosas
cambian
GRABACIONES EN EL MAR, 2004
El tono confesional de
este peculiar cantautor
rock pareció macerar
cuando un buen día deci-
dió usar el castellano. En
clave costumbrista, iróni-
ca y desencantada, las nuevas y relucientes
melodías añadían un romántico sprit de
leve optimismo cotidiano insólito en días en
los que los modernos cantautores parecen
ir desangrándose por las esquinas.
V. F.

Pedro María Sánchez Encuentro

POLYDOR, 1979

V. F. Pedro María Sánchez Encuentro POLYDOR, 1979 ). Lo lanzaron como producto para fans, pero

).

Lo lanzaron como producto para fans, pero el actor Pedro María Sánchez era un can- tautor que por derecho debe figurar en la Tercera Vía del pop español (la de CRAG, Canciones sutiles, un cantan-

José y Manuel

te que sabe lo que se lleva entre manos y una producción soleada (de Eduardo Leiva), con el pop de la Costa Oeste en el punto de mira. Fascinante.

J. P.

Chicho Sánchez Ferlosio A contratiempo

DIAL, 1978

La transición, tiempos ya sin censura y aún sin censura industrial, y un disco erudito, ácrata e impublicable en otra época. Canciones grabadas en aparatos caseros –¡en elJ. P. Chicho Sánchez Ferlosio A contratiempo DIAL, 1978 78!–, consignas políticas, textos en latín, rebel-

78!–, consignas políticas, textos en latín, rebel-

Casi no puede

día libertaria contra el sistema

creerse hoy en día que esto existiera.

C. P.

Alfonso Santisteban La nueva banda de Santisteban

BELTER, 1971

Tras las aventuras brasileiras del 68 el siguiente paso de Santisteban colmó las expec- tativas que pudiera generar un compositor de copla. Disco maldito por antonoma- sia perdido en años oscuros de forma infame, contenía su espectacular visión del scat femeni- no (dabadabadás) servido sobre oleadas de gro- ove-funk y en clave absolutamente cañí. Olé.

V. F.

gro- ove-funk y en clave absolutamente cañí. Olé. V. F. Los Santos Los Santos FONOMUSIC, 1985

Los Santos Los Santos

FONOMUSIC, 1985 La mejor banda de pop surgi- da en el Bilbao de los años 80 fue condenada al malditismo por, evidentemente, surgir en el lugar equivocado en plena efervescencia del rock radikal. Sin embargo su único disco no merece el olvido. “Tuve una chica” es y será una de las mejores canciones pop de aquella época. “Vaquera en la arena”, “La modelo” o “Lo mejor” deberían ser clásicos.

J. T.

modelo” o “Lo mejor” deberían ser clásicos. J. T. Serpentina Blancamañana ANNIKA, 004 Dada la injusta

Serpentina

Blancamañana

ANNIKA, 004

ser clásicos. J. T. Serpentina Blancamañana ANNIKA, 004 Dada la injusta clandestini- dad que luce su

Dada la injusta clandestini- dad que luce su único disco se impone obligada presen- tación. Dos hermanos (Paco

y María) entonando primoro-

sas melodías susurradas al oído y tratadas con voces –y guitarras y xilófo- no– de insospechada exquisitez neoclásica. Una delicada anomalía repleta de ternura malévola, levemente surreal e incluso por momentos, psicodélica.

V. F.

Sisa Barcelona postal

EDIGSA, 1982

El disco favorito (y desconoci- do) de Sisa. Coescrito con Antoni Miralda para acompa- ñar a una exposición sobre Barcelona, rescata las viejas señas de identidad cultural de la ciudad partiendo de imágenes rancias y feís- tas. Habaneras, fox trot, valses, rumbas, tangos y chanson , un hermoso homenaje a las almas para- lelas de la Ciudad Condal. chanson, un hermoso homenaje a las almas para- lelas de la Ciudad Condal.

L. L.

Slogan Cambia de cara

NUEVOS MEDIOS, 1983 En plena Movida madrileña, el

de cara NUEVOS MEDIOS, 1983 En plena Movida madrileña, el locutor José Miguel Nieto fac- tura

locutor José Miguel Nieto fac- tura un disco donde está la esencia del pop. Sin medios – no hay grupo, sólo máquinas–

y bajo el nombre de Slogan

construye canciones que suenan tan sinceras, tan bonitas y tan costumbristas como cualquiera que te venga a la cabeza de aquellos años.

C. P.

Toti Soler Lonely fire

RCA, 1979

Un catalán como Jordi (Toti) Soler, elemento esencial del rock progresivo catalán cons- truyó a lo largo de los 70 una discografia impecable, tan deli- cada y fascinante como olvida- da. En el 79 (El año de La leyenda del tiempo de Camarón), al lado de los hermanos Amador (Veneno, Pata Negra) inventaba las Bulerías de Menorca y desbordaba mediterraneidad sobre un flamenco que se abría al futuro.

J. T.

sobre un flamenco que se abría al futuro. J. T. FICHA TÉCNICA Selección de Vicente Fabuel,

FICHA TÉCNICA Selección de Vicente Fabuel, Luis Lapuente, Diego A. Manrique, Álex Oró, César Prieto, Juan Puchades y Jordi Turtós. Coordinación de Juan Puchades.

Georges Moustaki Buceando en las caprichosas aguas de la memoria Es una de las figuras
Georges Moustaki
Buceando en las caprichosas aguas de la memoria
Es una de las figuras
capitales de la
chanson francesa
–y el que con más
asiduidad se ha
prodigado por
España–, pero en
esta ocasión no tiene
disco nuevo, su nueva
obra es el libro Siete
cuentos fronterizos.
por España–, pero en esta ocasión no tiene disco nuevo, su nueva obra es el libro

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por España–, pero en esta ocasión no tiene disco nuevo, su nueva obra es el libro
| LOLA S. LÓPEZ. E l alejandrino renacido en Francia (“volví a nacer en París

| LOLA S. LÓPEZ.

E l alejandrino renacido en Francia (“volví a nacer en París a los 17 años, en 1951”), no deja de sorprender con sus intensas y variadas crea- ciones, a pesar de sus 73 años. Profundo amador, deportista perseverante (“practico a dia-

rio ping pong”), motero incondicional (estuvo a punto de cambiar las dos ruedas por la música, de la mano del malogrado Christian Ravel), nos pro- pone un libro de cuentos en su última incursión literaria. Siete cuentos fronterizos (Belaqva), para desengrasar las tuercas del cerebro.

(Belaqva), para desengrasar las tuercas del cerebro. En su relato “El muro”, primero las codornices y

En su relato “El muro”, primero las codornices

y después el fútbol, unen a la ciudad separa-

da por la muralla levantada. ¿Es el fútbol un deporte de unión multicultural? Bueno, realmente todo fue un sueño que tuvo el chico protagonista. Cuando los sueños se con-

vierten en realidad es genial. Es la materialización de la utopía. Hoy en día, el fútbol es, desgracia- damente un deporte que está muy mediatizado;

si no fuera así, desde luego sería un deporte muy

interesante como nexo de unión e integración. El deporte une, especialmente a los niños, que aún no tienen ideas preconcebidas. Personalmente me

ciones las he vivido, tienen un poso de realidad. Ella también sentía así. Cuando interpretaba una de las canciones más

populares que hice para ella, “Millord”, se transformaba en una auténtica prostituta. Hay mucho de mí en mis canciones, sean de encargo o no. Me pasa como a Flauvert, cuan- do le preguntaban quién era madame Bovarie, decía: “madame Bovarie soy yo”. A mí me pasa lo mismo. En cuanto a Edith, nuestra relación profesional y sentimen-

tal no duró más de un año, sin embargo, fue tan profundamente intensa, tan apasionada en

todos los sentidos, que aún hoy en día, cincuenta años después, siguen aflorando sentimientos y emociones que estaban escondidos en el magma volcánico en algún lugar de mi mente. Usted ha estado muchas veces en España. La primera vez en Barcelona, en el 71, invitado por su amigo Paco Ibáñez. La dictadura y el dicta- dor aún seguían vivos. La última vez también ha sido en Barcelona, en el Festival del Mileni. ¿Cómo ve que nos sienta el paso del tiempo? La verdad es que España es como mi segunda casa. Vengo con mucha frecuencia, actúo en muchas ocasiones, tengo muchísimos amigos, espe-

cialmente en Barcelona. Me gusta la gente, el carácter mediterráneo, la comida, el modo de vida, la siesta… y en cuanto a aquel festival, lo recuerdo perfectamente, me cen- suraron durante cinco años por una canción que decía: “quién cantará fla- menco en una España sin Franco” (risas). Tengo entendido que el flamenco es una de sus grandes pasiones musica- les, ¿qué le atrae de él?

Sí, el flamenco me atrae muchísimo, desde hace décadas. De hecho le he dedicado dos canciones a ese apasionamiento tan

impresionante que posee. Yo pensaba que el término flamenco venía de Flandes; es la lengua materna en Bélgica. Conozco a Paco de Lucía, conocí a Camarón, los he visto muchas veces en Francia, también a Tomatito, a Mario Maya a Carmen Mora… El baile, tan temperamental, es real- mente fascinante. ¿Tiene conocimiento del festival flamenco de la

Camargue? Sí, sí, por supuesto, en el sur de Francia, he estado en alguna ocasión hace años. Es desconcertante, lleno de pasión. Está en torno a una romería de la Vierge Noire. Brasil es otro de los países claves en su vida. En su enriquecedor idilio, tradujo “Aguas de março” de Jobim, “Les eaux de mars”, se codeó y actuó con muchos de los miembros del movi- miento rupturista Tropicalista. ¿Cómo fue todo aquello? La riqueza, la creatividad brasileña, su sensibili- dad, atrapan. Tropicalia fue un poco anterior a mi primer viaje, no viví cómo se configuró, pero sí los resultados maravillosos; supuso un giro fun- damental para la música brasileña. He conocido a Caetano Veloso, Gilberto Gil, Chico Buarque… aprendí muchísimo, por supuesto. Usted siempre fue muy crítico con lo que envuelve al negocio de la música. ¿Cómo lo ve ahora, con este nuevo concepto musical deri- vado de internet, o con las redes invisibles del pirateo? En principio no estoy en contra de la piratería. No se puede poner precio a los gustos musica- les. Internet también es una gran ventaja para quines no pueden pagar los precios caros de una tienda. En cuanto a los directivos de la música, desde luego no juego en el mismo patio que ellos. Incluso OT ha sido muy criticado en Francia. También ha producido muchos amores. Es un programa que no sigo, pero en sus comienzos lo vi.

Es un programa que no sigo, pero en sus comienzos lo vi. “La única revolución posible

“La única revolución posible sólo puede darse en el día a día, en el mundo de cada uno y así ir sumándose con el mundo del otro y del

otro”

encanta el deporte, practicarlo, no solo delante de la tele, si no delante de alguien a quién yo llamo el partener, no el contrario. En “Los invasores”, la imaginación de los niños monta un lío tremendo entre los adultos. El poder de la imaginación; la imaginación al poder, esa gran consigna de mayo del 68. ¿Qué queda de aquello en este nuevo siglo? Queda pedir lo imposible. Se pensó que aquello era una auténtica revolución: “sed realistas, pedir lo imposible”. Pasado el mayo del 68, volvemos

a lo anterior, a la “Revolución Presente”, como

decía en mi canción; la única revolución posible sólo puede darse en el día a día, en el mundo de cada uno y así ir sumándose con el mundo del otro y del otro. Sin embargo la ironía parece una constante en sus canciones. Lo único que consigue desestabilizar las cosas es

la imaginación, los sueños, el poder que generan. Lo más subversivo hoy

en día son los bufones, graciosos e irónicos. Provocan la risa y bajo

esa apariencia inocente, colocan las cosas en el lugar que le corres- ponden. Hablemos de Edith Piaf

y su turbulenta relación.

Debió ser extremada- mente emotivo escribir letras para ella. Sí. A la hora de escribir, yo necesito de alguna manera haber sentido, vivido lo que estoy contando. Todas las can-

haber sentido, vivido lo que estoy contando. Todas las can- “Lo más subversivo hoy en día

“Lo más subversivo hoy en día son los bufones, graciosos e irónicos. Provocan la risa y bajo esa apariencia inocente, colocan las cosas en el lugar que le corresponden”

e irónicos. Provocan la risa y bajo esa apariencia inocente, colocan las cosas en el lugar

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e irónicos. Provocan la risa y bajo esa apariencia inocente, colocan las cosas en el lugar

Buddy

Buddy HOLLY | J.F. LEÓN. S egún Don McLean, el 3 de febrero de 1959 es

HOLLY

| J.F. LEÓN.

S egún Don McLean, el 3 de febrero de 1959 es el día en el que murió la música. Así lo dice en su inmortal himno “American pie”, que se supone que no es otra cosa que el nombre del fatídico aeroplano que se convirtió en el ataúd de uno de los más talentosos pioneros del rock’n’roll. Al menos es lo que cuenta la leyenda, porque pos- teriormente hay quien aseguró que ese maldito

ingenio volador carecía de nombre alguno y que sólo tenía un número de identificación: N3794N. En realidad Buddy Holly no inventó nada. No era un pionero como Chuck Berry o Bo Diddley. Tampoco era tan guapo como Elvis, y en lugar de su salvaje y provocativo movimiento de caderas se limitaba a mo- ver compulsivamente la rodilla derecha mientras tocaba.

salvaje y provocativo movimiento de caderas se limitaba a mo- ver compulsivamente la rodilla derecha mientras

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salvaje y provocativo movimiento de caderas se limitaba a mo- ver compulsivamente la rodilla derecha mientras
En realidad sí tenía algo muy especial, y es que en un tiempo en el

En realidad sí tenía algo muy especial, y es que en un tiempo en el que las tareas de com- posición, grabación e interpretación estaban claramente separadas en la mayoría de los casos, Buddy Holly era capaz de componer sus cancio-

nes, grabarlas sin necesidad de músicos de estudio

y además ser un intérprete excepcional, con una

enorme personalidad y carácter que imprimía a las mismas. Quizá por eso, pese a su aspecto de buen chico –y con esas gafas de pasta, que a primera

vista le convertían en el más listo de la clase–, se había erigido en una de las figuras más impor- tantes de ese movimiento cultural que bailaba al ritmo de la guitarra eléctrica. Además supo aunar como nadie la fiereza del rock’n’roll y la melodía del pop y es algo que no pasó desapercibido para casi nadie. Porque, si bien grababan versiones de Little Richard y Chuck Berry (por el fanatismo respectivo de Paul y John), musicalmente era a Buddy Holly a quien en buena medida le debían los Beatles esas canciones tan sumamente pegadi- zas que escribieron durante sus primeros años de vida, antes de que el ácido entrara en sus vidas y decidieran escribir unas letras con un poco más de literatura. No deja de ser una leyenda urbana que asistieran a alguno de los conciertos que Buddy Holly ofreció en Inglaterra, que, por cierto, le proporcionaron una reputación que casi le hizo igualar en las islas al mismísimo Elvis. Sí que asistió un amigo, Tony Bramwell, que les habló maravillas y les prestó sus discos. Pero sí que llegaron a tocar una de sus canciones, “Words of love” en concreto, algo que no debería extra- ñar viendo el enorme parentesco en el sonido y melodías de las primeras grabaciones de los Fab Four con el legado del chico de Lubbock. Incluso hay quien asegura que los Beatles (algo parecido

a escarabajo) eligieron ese nombre a partir del

nombre del grupo de Buddy Holly, los Crickets (los grillos). Pero ahí no acaba la cosa, porque Paul McCartney le rin- dió tributo produciendo

el documental The real

Buddy Holly story (1986), que contaba con entre- vistas a Keith Richards (que también le admiraba, sólo hay que escuchar

la versión del “Not fade

away” que grabaron unos

primerizos Stones), Phil

y Don Everly, Sonny

Curtis, Jerry Allison,

Rush, Grateful Dead, Bruce Springsteen, The Knack, James Taylor, Blind Faith, John Mellencamp, Foghat o Pearl Jam entre otros), pero no está de más recordar que además de Don McLean son muchos los que se han acor- dado de nuestro héroe y le han dedicado alguna de sus canciones. El caso más obvio y reciente fueron Weezer con “Buddy Holly”, una bonita tonada con un vídeo que recreaba esos días en los que el rock’n’roll volvía locos a los jóvenes. Pero tampoco deberíamos olvidar que Mike Berry & The Outlaws’ publicaron en 1961 el single “Tribute to Buddy Holly”. Y, años después, los Smithereens

dedicaron “Maria Elena” a su viuda, y las Dixie Chicks recordaron su acci- dente y la estatua que le acababan de erigir en su ciudad con la canción “Lubbock or leave it”. Obviamente, Buddy Holly también tuvo el honor de fomar parte del primer grupo de músicos que entraron a formar parte del Rock and Roll Hall of Fame cuando se creó, en 1986. Hollywood también se hizo eco de su meteórica (aunque efímera carrera) con The Buddy Holly story (1978), que al actor Gary Buses le supuso una nominación a los Premios de la Academia como mejor intérprete. También circuló por Broadway y en Londres todavía se

podía ver el musical hace un par de años. Pero los tributos del séptimo arte a su figura no se limi- tan a ese biopic, porque Steve Buscemi iba vestido

de Buddy Holly en ese restaurante ultra cool al que acudieron a cenar John Travolta y Uma Thurman en Pulp fiction. También en los Simpsons ha aparecido dentro de un episodio de “Rasca y Pica” junto a sus compa- ñeros de desastre, Ritchie Valens y Big Bopper. Incluso Bradley Denton escribió la novela Buddy Holly is alive and well on Ganymede, que arrancaba con las teles del planeta emitiendo un concierto de Buddy Holly desde Ganímedes. Podríamos seguir así casi hasta el infi- nito, pero el calado de su figura ya ha quedado bien patente con estos signifi- cativos ejemplos.

ha quedado bien patente con estos signifi- cativos ejemplos. que de niño aprendiese a tocar violín,

que de niño aprendiese a tocar violín, piano y guitarra y que

a los quince años, además de

dominar las seis cuerdas, fuera también muy hábil con el banjo

y la mandolina. Evidentemente

no tardó en probar suerte y con su amigo de la infancia Bob Montgomery montó el dúo Buddy & Bob, que según ellos mismos practicaba “western and bop”, una etiqueta que no

dejaba lugar a dudas respecto a su pasión por la música de raíces de su país, ya

fuera blues o country, estilos que Holly com- binaba con naturalidad y maestría. Como millares de jóvenes de su gene- ración, Holly quedó marcado para siempre desde que vio sobre el escenario a ese tifón

para siempre desde que vio sobre el escenario a ese tifón Supo aunar como nadie la

Supo aunar como nadie la fiereza del rock’n’roll y la melodía del pop.

llamado Elvis Presley, pero él tuvo la posibilidad de verle de un modo realmente especial, ya que en el show que el futuro Rey ofreció en Lubbock

a principios de 1955, Buddy & Bob fueron los

encargados de abrir la velada. Quizá por eso pocos meses después decidieron añadir a su for- mación el contrabajo de Larry Welborn y la bate- ría de Jerry Allison, pero ningún sello terminaba por interesarse por su trabajo. Elvis había hecho mella en el jovencito Holly, pero no tanto en su socio, que prefería seguir aferrado de un modo más ortodoxo al country y no tardó demasiado en producirse una amistosa separación. De ese modo Holly, Welborn y Allison se sentieron mucho más libres para zambullirse de lleno en ese mundo nuevo que se abría ante sus ojos, el rock’n’roll.

mundo nuevo que se abría ante sus ojos, el rock’n’roll. Era capaz de com- poner sus
mundo nuevo que se abría ante sus ojos, el rock’n’roll. Era capaz de com- poner sus

Era capaz de com- poner sus canciones,

grabarlas sin nece- sidad de músicos de estudio y además ser un intérprete excep- cional, con una enor- me personalidad y carácter.

Los primeros tiempos

En enero de 1956 consiguieron una sesión de grabación en Nashville con Decca que en realidad supuso un verdadero engorro, ya que implicó la firma de un contrato que les ataba pero que no les proporcionó ni la fama ni el dinero que buscaban. Las cosas se habían complicado, pero en ese momento se cruzó en su camino Norman Petty, un músico reciclado en productor cuya

única virtud fue intuir el potencial de Holly. En realidad era un jeta más dispuesto a beneficiar- se del talento ajeno, pero al menos poseía un estudio en Clovis (Nuevo México) que permitió que Buddy y sus chicos pudieran pasar muchas horas probando y grabando sin coste alguno y, sobre todo, sin la presión que imponía el sistema de grabación ultrarrápido que se estilaba en los cincuenta. Con la incorporación de Niki Sullivan como guitarra rítmica se lanzaron a la búsqueda de la toma perfecta de su canción con más gan- cho, “That’ll be the day”. Poco más de dos minu- tos de clímax concentrado que auguraban éxito

y que se convertía en la tabla a la que agarrarse

para mantenerse a flote tras el revés de Decca. El título de la canción estaba tomado de la muletilla de John Wayne en la obra maestra de John Ford Centauros del desierto. La grabación le encantó a Coral Records, paradójicamente una filial de Decca que, pese

a tal condición, también se veía afectada por el

contrato previamente firmado por Holly con la casa madre. Nada esperanzador, porque Decca, pese a haber lanzado a Bill Haley, no había demostrado estar demasiado interesada en el rock’n’roll. Buddy, en cualquier caso, firmó otro contrato con Coral, aunque no estaba claro si

la

familia de Holly y

el

mismo McCartney.

Pero su calado en Gran Bretaña fue más allá de Beatles y Rolling Stones, porque dicen que la suya fue la primera Fender Stratocaster que pisó Gran Bretaña y fue la principal responsable de que Hank Marvin de los Shadows, además de

copiarle el look, la eligie-

para su carrera, algo

que sin duda condicionó definitivamente el sonido cristalino de su banda. No vamos a men- cionar la infinidad de versiones que se han hecho de sus canciones (desde Cliff Richard a Linda Ronstadt, pasan- do por Humble Pie,

ra

La historia

Charles Hardin “Buddy” Holley (la “e” se le cayó por el camino) nació el 7 de septiembre de 1936 en la tejana localidad de Lubbock y era el menor de cuatro hijos. Su fami- lia estaba inmersa en la cultura musical y por eso no debería extrañar

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La suerte estaba echada y poco des- pués de despegar el aparato se estrellaba en
La suerte estaba echada y poco des- pués de despegar el aparato se estrellaba en

La suerte estaba echada y poco des- pués de despegar el aparato se estrellaba en un maizal. Era la primera tragedia de ese tipo en la historia del rock’n’roll.

podrían lanzar sus canciones. Por aquellas fechas Welborn era reemplazado por Joe B. Mauldin y, finalmente, “That’ll be the day” fue editado por Brunswick (un sello más orientado hacia el jazz

y el R&B), pero a nombre de los Crickets, para

eludir el contrato con Decca. Pese a que en el

contrato con el nuevo sello ponía que los Crickets estaban formados por Allison, Sullivan y Mauldin (algo que a la postre perjudicaría económicamente

a los herederos de Holly), los capos de Decca se

acabaron percatando de que ese “That’ll be the day” era uno de los temas que un tipo llamado Buddy Holly había grabado con ellos hacía poco más de un año y, sospechosamente, la voz del tal Holly se parecía mucho a la del cantante de los Crickets. Con la intermediación de Coral, Decca

acabó liberando al cantante de su primer contrato

y comenzó una liosa etapa de dualidad en la que

sacó singles como solista con Coral al tiempo que lo hacía como miembro de los Crickets. Norman Petty, que de tonto no tenía un pelo, además de productor se acabó convirtiendo en manager y como derecho de pernada acabó colando su nombre en los créditos de casi todas las canciones. Además tenía una compañía editorial, Nor Va Jak Music, con la que, obviamente, Holly firmó un contrato. Pero para acabar de complicarlo todo, también acabó firmando posteriormente otro con una editorial distinta y de ahí que en los créditos de sus canciones aparezca el nombre de Charles Hardin,

de sus canciones aparezca el nombre de Charles Hardin, un álter ego (en realidad su nombre

un álter ego (en realidad su nombre de pila) para eludir la exclusividad que Petty tenía sobre las nuevas canciones del cantante. “Not fade away”, “Everyday”, “Listen to me”, “Oh boy!”, “Peggy Sue”, “Maybe baby”, “Rave on”, “Heartbeat” e “It’s so easy” se convirtieron en una inmejorable carta de presentación a la par que se convirtieron en una de las principales influencias para los grupos de la Britsh Invassion. No hay que olvidar que “Words of love” fue una de las primeras ocasiones en que las voces se doblaron y en eso los Beatles, poco después, se convirtieron en auténticos maestros. También influyó en su enorme éxito en Gran Bretaña el hecho de que el sonido de su guitarra rítmica tuviera bastantes elementos en común con el skiffle, esa mezcla de country, jazz, blues y folk que se convirtió en el rock and roll autóctono de las islas.

Una vida corta

Aparecieron en el programa de Ed Sullivan y sus nuevas grabaciones atesoraban una enorme calidad, pero los problemas surgieron cuando Holly se enamoró en Nueva York de María Elena Santiago, la recepcionista de la oficina de Murray Deutsch. Por otro lado, sus canciones iban ganando en complejidad y ya había sido necesario contar en algunas ocasiones con guitarristas de estudio, pero sin embargo las ventas de los singles habían descendido significativamente. El grupo se acabó disolviendo y los trapicheos de Norman Petty fueron descubiertos, había manipulado la contabilidad de la banda y se había metido en el bolsillo una ingente cantidad de dinero que no le correspondía. Recién casado y esperando ya un hijo, Holly se vio obligado a alistarse en una de esas giras que agrupaban a varios artistas para conseguir algo más de dinero. El 2 de febrero hacía muy mal tiempo y acababan de tocar en el

Surf Ballroom de Clear Lake (Iowa). Ya había pasado la medianoche y Holly no dudó en fletar un Beechcraft Bonanza que les llevase hasta Fargo. Así ganarían unas horas de descanso y que al menos diera tiempo para que sus ropas se secasen. Pero Big Bopper (un DJ reconvertido en cantante) estaba con la gripe y Waylon Jennings (un Cricket en ese momento) no dudó en cederle su plaza. El jovencísimo Ritchie Valens (que estaba en la cresta de la ola gracias al éxito de “La Bamba”) nunca había montado en un avión y pidió montarse en la avioneta. Así que Tommy Allsup (también músico de Holly) se jugó con él el asiento a cara o cruz y perdió. Esa moneda le mandó al autobús, pero en realidad le acabó salvando la vida, porque la suerte estaba echada y poco después de despegar el aparato se estrellaba en un maizal. Era la primera tragedia de ese tipo en la historia del rock’n’roll, aunque desgraciadamente tampoco gozó del eco que merecía. Los medios se centraron en otro accidente de aviación civil acaecido en el aeropuerto de La Guardia (Nueva York), ese mismo 3 de febrero de 1959, que implicó la muerte de 65 personas. Así se ponía fin a 18 meses de intensa carrera y a un matrimonio que había durado unos meses y que terminaría con aborto. Le enterraron en el cementerio de Lubbock y en la lápida, además de su nombre –correctamente escrito–, esculpieron la silueta de una Fender Stratocaster. Al menos las cosas cambiaron a nivel económico para María Elena cuando en 1975 Paul McCartney compró el catálogo de sus canciones a Norman Petty y comenzó a cobrar por vez primera hasta el último centavo que le correspondía por los derechos de autor de su difunto esposo, que no era poco. Porque sus discos comenzaron a reeditarse, se llevó su vida al cine y por fin se le hizo justicia a su inmenso talento.

al cine y por fin se le hizo justicia a su inmenso talento. Discografía recomendada |

Discografía recomendada

| ÁNGEL MAEZTU

A unque todavía no cuenta con un estuche de CDs remasterizados propio, obviamente merecido y que debe- ría ser una realidad pronto, Buddy Holly está hoy dignamente

publicado en formato digital. Sus dos históricos e indispensables álbu- mes lanz 5l debut The “chirping” Crickets, editado en 1957 a nombre de The Crickets, y el homónimo Buddy Holly, ya de 1958 y graba- do con el respaldo de los mismos músicos que el disco previo) cuentan con sendas recupera- ciones con bonus tracks, en el contexto de la serie “Rock ‘n’ roll 50th anniversary edition”. En el apartado de extras, la primera (Geffen, 004) ofrece 4 cortes procedentes de singles de la época, mientras que la segunda (de nuevo Geffen, 004) nos obsequia con temas, de los que destacaremos el sublime “Take your time”, el tipo de número pop del que Lennon y McCartney aprendieron casi todo lo que compusieron en 196-1964. El contenido de estas dos seminales entregas de los años 50 también está dispo- nible, si bien ya sin material añadido, en un único compacto del rey de la guitarra Fender Stratocaster, que debemos a la compañía bri-

tánica Beat Goes On (BGO), con remarcables notas informativas en su libreto, además. Es una referencia del año 001. La más apetecible antología de la leyenda

tejana en las tiendas en este momento se titu- la Gold (Geffen, 005). Doble CD de 50 cortes, es, en realidad, una reedición con mejor soni- do y nuevo título de la recopilación fechada en 199 The Buddy Holly collection. Aquí están prácticamente todas sus canciones importantes, aunque los méritos del legado del padre del R&R con mayor talento musical, alumbrado casi todo él en un período de sólo años, no se agotan en éstas.

Si

únicamente se desea tener un CD

sencillo de Holly, le elección deberá ser este otro recopilatorio: The very best of Buddy Holly and The Crickets (Universal, 1999). Es una introducción ideal y pone a nuestro alcance un total de 5 inmaculados cortes clásicos.

A

los completistas interesará un lanza-

miento del Reino Unido que recoge rarezas escasamente conocidas, el material country & western y rockabilly de sus inicios como músico: Gotta roll! The early recordings 1949-1955 (Rev-Ola, 006). Por supuesto, no tienen la entidad de sus grabaciones poste- riores, que modificaron el rostro del pop para siempre, pero no son desdeñables en su con- dición estética menor.

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riores, que modificaron el rostro del pop para siempre, pero no son desdeñables en su con-
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Seleccionamos para tu disfrute Rockola Canciones imprescindibles: Coordina: Carlos Pérez de Ziriza. DISCO DEL MES
Seleccionamos para tu disfrute Rockola Canciones imprescindibles: Coordina: Carlos Pérez de Ziriza. DISCO DEL MES
Seleccionamos para tu disfrute
Rockola
Canciones imprescindibles:
Coordina: Carlos Pérez de Ziriza.
DISCO DEL MES
PEREt
Que levante el dedo
RUMBA CLASSICS/K INDUSTRIA

El Rey no abandona el trono

y nos pone a todos a bailar (y a pensar)

| JUAN PUCHADES.

L a última vez que Peret publicó un disco con canciones nue- vas, corría 1995; es decir, hace doce años. Aquel trabajo, Que disparen flores, antes del breve regreso de 2000 repasando algunos de sus temas más conocidos acompañado de

jóvenes admiradores, parecía que definitivamente estaba condenado a ser el último. Todos pen- sábamos que Pedro Pubill Calaf, Peret, andaría retirado, atendiendo a sus cosas y ejerciendo a sus casi 71 años de bisabuelo o similar a tiempo completo. Pero no, hete aquí que el Rumbero Mayor está de vuelta, que el padre de la rumba catalana (o de Barcelona) tiene canciones nuevas. Y resul- ta que el Rey, en este Que levante el dedo está mejor que nunca. Y decir que Peret está mejor que nunca, es mucho decir, pues su listón casi siempre estuvo en lo más alto. Pero es verdad. Que levante el dedo nos devuelve, además de a un cantante con la voz macerada por el tiempo –pero con ese timbre tan querido–, al brillante compositor de antaño pero algo más sabio, inclu- so.

La canción que titula el disco es la misma que lo abre, una defensa de la prostitución que sirve para que Peret y Celia Sánchez-Mustich

(coautora de la letra y firmante de la biografía

oficial del Maestro), se adentren en las miserias

e hipocresías que nos rodean (“El médico vende

su ciencia / El artista su talento / El maestro su cultura / Y la iglesia / La iglesia nos vende el

cielo [

dedo / Ni grandes favores / Que levante el dedo / El que no venda su perro / Que levante el dedo”). No es la primera vez que Peret, a ritmo de rumba, hace balance del paisaje circundante: Tras el fin

de la censura, y en discos como El jilguero (1980)

o De cap a la palla (1981), arremetía contra arri-

bistas de todo pelaje (¡incluso citaba nombres!) a ritmo de rumba, mientras iba dejando muestras de su espíritu pacifista, al que volvería en Que disparen flores. Si alguien creyó que la rumba sólo servía para mover las caderas, seguro que no escuchó con atención a Peret y a Gato Pérez. De todos modos, el mayor logró de Que levante el dedo es el sonido, la producción. Aspectos en los que Peret llevaba peleando desde el regreso postreligioso de finales de los años 80, aunque no siempre lograba dar con la sónica adecuada y eran las canciones las que se imponían a la técnica. Pero aquí todo funciona a

la perfección. Xavi Pérez ha realizado un notable

trabajo de producción, apostando por lo justo: las poderosas guitarras de Peret, bajo, percusiones, palmas y coros. Poco más. Lo que casi remite a sus primeras grabaciones, cuando él y sus palme- ros-percusionistas sonaban como una máquina del ritmo sin necesidad de recurrir a nada más. Así, sabiendo lo que se llevan entre manos, transcurren diez canciones con el sello del Rey, incluso cuando las letras no son suyas. Aquí está

el Peret divertido en “Jalamandrú”; el irónico en

]

El que no venda miedo / Que levante el

“La fama no me cambiará”, canción que invita a diversas interpretaciones: ¿Peret se ríe de tanto pintamonas como tenemos que aguantar en la tele, lo hace de sí mismo o de algún compañe- ro de profesión?; el flamenco heterodoxo (ojo, que Peret nunca fue flamenco; rumbero y de Barcelona, a mucha honra) en “Son para ti”, con esos aires arábigos; el pícaro en las vacilonas “Ella es así” y “Pícara María”; el que gusta de llevar canciones ajenas a su terreno en “Tú y las nubes”, de José Alfredo Jiménez; el que posee la clave del ritmo para poner a todo el mundo a bailar en “Xaví”. En suma, este es el Peret de hoy. Un señor a punto de cumplir 71 años pero con la cabeza bien despierta, la mano en plena forma para escribir y tocar ese furioso ventilador (¡que hay que ver cómo marcha en este disco!) y dejándonos algunas de las mejores canciones de su carrera. Si este disco nos llegase desde Estados Unidos y con la firma en producción de, por ejemplo, Rick Rubin, medio mundo se quedaría maravillado con él. Hablaríamos del regreso de un genio de la música popular. No seamos idio- tas y no perdamos la oportunidad de disfrutarlo aunque venga de Mataró. Ahora que la rumba de Barcelona parece vivir una segunda juventud, festejemos que el Rey ha vuelto para recordarnos el camino de la verdad rumbera. Y es que Peret siempre será un predicador, incluso cuando no quiere serlo. Por último, un deseo personal: Don Pedro, por favor, que no pasen otros doce años para que podamos escucharle nuevas canciones.

personal: Don Pedro, por favor, que no pasen otros doce años para que podamos escucharle nuevas

Todas.

YOKO ONO Yes, I’m a witch ASTRALWERKS “Kiss kiss kiss”, “Yes, I’m a witch” ,

YOKO ONO Yes, I’m a witch

ASTRALWERKS

YOKO ONO Yes, I’m a witch ASTRALWERKS “Kiss kiss kiss”, “Yes, I’m a witch” , “Walking

“Kiss kiss kiss”, “Yes, I’m a witch” , “Walking on thin ice”YOKO ONO Yes, I’m a witch ASTRALWERKS Se la ama o se la odia, su figura

Se la ama o se la odia, su figura y sus can- ciones soportan mal la indiferencia. Sí, es una bruja, una genuina bruja de los sonidos más atrevidos y singulares del pop, esa extraña categoría musical donde irrumpió un día de la mano de Lennon, ella que caminaba valiente sobre el hielo delgado de las vanguardias. Ahora, seis años después de su último álbum (el notable Blueprint for a sunrise), Yoko Ono reivindica su legado en el siglo XXI con una especie de grandes éxitos, si se nos permite el término. Un tra- bajo que la reúne con algunos de los artis- tas más interesantes de los últimos tiempos, que han elegido su pieza favorita del catálo- go de Yoko, para interpretarla con ella según sus propias reglas. El experimento funciona por muchas razones: la cuidadosa selección de los artistas implicados en el

proyecto, el repertorio irreprochable, la sim- biosis casi siempre prodigiosa entre invita- dos y anfitriona, que alcanza por momentos cotas sublimes (“Kiss kiss kiss”, con Peaches; “Yes, I’m a witch”, con The Brother Brothers; “Sisters o sisters”, con Le Tigre; la excelsa “Walking on thin ice”, con

el líder de Spiritualized, Jason Pierce). Otra

vez maravillosa Yoko.

LUIS LAPUENTE.

CATHY CLARET Gipsy flower

SUBTERFUGE

Yoko. LUIS LAPUENTE. CATHY CLARET Gipsy flower SUBTERFUGE “Ni con dinero”, “Siempre libre”, “Tout me

Yoko. LUIS LAPUENTE. CATHY CLARET Gipsy flower SUBTERFUGE “Ni con dinero”, “Siempre libre”, “Tout me

“Ni con dinero”, “Siempre libre”,

“Tout me lasse”.

Podemos seguir empeñados en emparentar

a Cathy Claret con Françoise Hardy,

Jeannete y una cierta bossa nova juguetona por vía flamenca. Pero basta ya, hace tiem- po que Cathy Claret es ella misma y es mucho más que lo citado arriba. Cathy maneja su propio código para escribir can- ciones, su voz es personalísima y su música desborda sensualidad y optimismo aunque se ponga drámatica (“Tout me lasse”) o algunas canciones se adentren en conteni- dos sociales (“Ni con dinero”). Creciendo a ojos vista y disco a disco, en Gipsy flower destaca por los tratamientos musicales y

unos originales y atrevidos arreglos (¿quién

le da hoy protagonismo solista a una flauta,

como sucede en “Siempre libre”. ¿Y esos aires psicodélicos que abren “We are dreamers” y luego se desvanecen en sedoso soul?). Seguir la carrera musical de Cathy resulta una aventura apasionante si tienes

las orejas y el corazón abiertos y los dog- mas te importan bien poco. Esto es música creada en libertad. Así hay que entenderla

y disfrutarla.

JUAN PUCHADES.

SABOR DE GRACIA La cançó amb rumba

STRES MUSIC

PUCHADES. SABOR DE GRACIA La cançó amb rumba STRES MUSIC “Sifón”, “Alenar”, “L’home estàtic”. Estaban
PUCHADES. SABOR DE GRACIA La cançó amb rumba STRES MUSIC “Sifón”, “Alenar”, “L’home estàtic”. Estaban

“Sifón”, “Alenar”,

“L’home estàtic”.

Estaban obligados a encontrarse algún día.

Y ahora ya los dos géneros que han brotado

en la música catalana del siglo XX funden sus equipajes en un disco de verdadero lujo. Catorce recuerdos de la nova cançó menea- dos con la batidora swing de la rumba cata- lana. Una labor detallada que le ha llevado meses y talento a Sicus Carbonell y a Sabor de Gracia. Meses de búsqueda para intentar no contar sólo con lo obvio y rastrear en pie- zas que están fuera de los cánones –ese sublime “Sifón” de Ia & Batiste, una estampa casi de Marsé con tremenda descarga a lo Fania–. Talento para organizar una orquesta que acompañe al grupo de manera infatiga- ble y que dé cuerpo al acompañamiento básico de ventilador, bongos y palmas al añadirle vientos o cuerdas. Y a la esmerada producción la acompaña un elenco de colaboradores de verdadero lujo, escogidos con inteligencia entre la aristocracia de jóvenes promesas. La Troba Kung- Fú, el gitano brasileño D’Angelo o Manzanita Jr. aportan aire de celebración al homenaje a la cançó y a la buena salud de la rumba de Barcelona, que sigue de parranda pero muy viva.

CÉSAR PRIETO.

J TEIxI BAND Voodo Bar

DRO ATLANTIC

viva. CÉSAR PRIETO. J TEIxI BAND Voodo Bar DRO ATLANTIC “Lo quiero”, “Sonia Rey”, “Flores marcadas”
viva. CÉSAR PRIETO. J TEIxI BAND Voodo Bar DRO ATLANTIC “Lo quiero”, “Sonia Rey”, “Flores marcadas”

“Lo quiero”,

“Sonia Rey”,

“Flores marcadas”

¿Cuando uno no es un superventas, hay

mejor recompensa que el aprecio, la simpatía

y el reconocimiento? Todo esto lo tiene Javier

Teixidor, un rockero con debilidad por la música negra que ha sabido sobrevivir a la leyenda de sus Mermelada. Rockero de guar- dia para muchos, sus discos siempre contie- nen varias piezas capaces de levantar el ánimo en cualquier concentración ociosa de buen gusto, y Voodoo bar no es una excep- ción. Se abre con un instrumental, sigue con una adaptación de “The ghetto” abierta a influencias latinas y asoman ribetes western

en “Ciudad soledad”, pero lo que prevalece es

el rock and roll blanco y el soul grueso blinda-

do por rutilantes metales. En suma, resulta entrañable para los rockers porque, una vez más, Teixi no defrauda con una nueva mues- tra de fidelidad a un sonido, una raíz y una actitud. Y, aún así, se antoja una propuesta accesible para un público más amplio pese a que remite a la barra del bar, alude a la muer- te, destila sensualidad cuando habla de labios de perdición y mujeres que engañan, matan y besan sin parar, y también inconformismo cuando espeta que “el mundo no hay Dios que lo pueda arreglar”.

IGOR CUBILLO.

TRIáNGULO DE AMOR BIZARRO Triángulo de Amor Bizarro MUSHROOM PILLOW “El hombre bala”, “El fantasma

TRIáNGULO DE AMOR BIZARRO Triángulo de Amor Bizarro

MUSHROOM PILLOW

DE AMOR BIZARRO Triángulo de Amor Bizarro MUSHROOM PILLOW “El hombre bala”, “El fantasma de la
DE AMOR BIZARRO Triángulo de Amor Bizarro MUSHROOM PILLOW “El hombre bala”, “El fantasma de la

“El hombre bala”, “El fantasma de la transición”, “Para los seres atados (a las con- diciones terrenas)”.

Éste es uno de los debuts nacionales más impactantes de los últimos años. No hay nada nuevo en su fundamento –post-punk + rock “indie” cantado en español–; pero con- vencen donde la mayoría naufraga: las can- ciones, su ser y su forma. Han comprendido que con poco se puede hacer mucho, y a base de superponer guitarras y ritmos incen- diarios entregan auténticos bombazos como “El himno de la bala”, candidata desde ya a canción del año. Maman del descaro de Parálisis Permanente, la tensión de Joy Division, la agresividad de Surfin’ Bichos y la sensualidad tóxica de Primal Scream. La rabia animal de la voz se desvincula de la pasividad indie aportando un torrente de frescura. En las letras, una doble sensación:

provocan sin ser zafios y hay rebeldía, pero no se atreven a concretar y pierden conteni- do, quizás presa de su propio escepticismo ante la realidad. Si el mundo tembló en 001 con The Strokes, España debería hacerlo en 007 con Triángulo de Amor Bizarro.

JESÚS MIGUEL MARCOS.

THE GOOD, THE BAD & THE QUEEN The Good, The Bad & The Queen

EMI

BAD & THE QUEEN The Good, The Bad & The Queen EMI “Herculean”, “Nature springs”, “A
BAD & THE QUEEN The Good, The Bad & The Queen EMI “Herculean”, “Nature springs”, “A

“Herculean”, “Nature springs”, “A soldier’s tale”.

Con los supergrupos de músicos ilustres se corre el riesgo de que el resultado acabe en un pastiche de egos hinchados. No es el caso de The Good, The Bad & The Queen: aquí todo está al servicio de Damon Albarn, un hombre polivalente que ha pisado en el rock alternativo (Blur), el pop electrónico (Gorillaz) o la música africana (su disco Mali music). Más o menos esas son las coordenadas de este álbum, aun- que el eslabón más débil sea el último, pues se echa de menos una presencia más reconocible de Tony Allen, el batería que trabajara con Fela Kuti. En su lugar, hay mucha ambientación dub, pianos etéreos que recuerdan a las contri- buciones de Albarn a la BSO de Trainspotting e incluso voces de helio. Dicen que están Allen, Paul Simonon (The Clash) o Simon Tong (The Verve), y que produce Danger Mouse (Gnarls Barkley), y lo creo porque sus nombres están en el libreto, pero en definitiva The Good, The Bad & The Queen es un disco en solitario de Albarn: el interesante experimento –aunque un poco repetitivo– de un músico inquieto.

DARÍO MANRIQUE NÚÑEZ.

ÉTNICA

POR GERNOT DUDDA.

ARMENIA NAVY BAND How much is yours? KILA & OKI Kila & Oki VARIOS Roots
ARMENIA
NAVY BAND
How much is
yours?
KILA & OKI
Kila & Oki
VARIOS
Roots of rumba
rock. Congo classics, 1953-55
KILA/RESISTENCIA
De “enfant terrible” de la
música tradicional irlandesa, el
grupo Kila ha pasado a emular
cierta condición talasocráti-
ca trabando pandilla con un
músico del otro extremo del
planeta. Con Oki, un virtuoso
del tonkori (instrumento de
cuerda de la isla de Hokkaido),
ha registrado este trabajo en
MANOS AHALI -
NOTOPOULOS
Yakinthos
SVOTA/RESISTENCIA
Arto Tunçboyaciyan montó la
Armenia Navy Band con el triple
propósito de comunicar sus precia-
dos valores de amor, respeto y ver-
dad; considerarla una especie de
testamento musical vital y demos-
trar que en Armenia todavía viven
músicos suficientes para montar la
banda de una Armada imposible
cuyo país no es ribereño de nada.
En línea con esto, su anterior tra-
bajo reivindicaba cualidades para
el jazz, pero aquí prima con gozo
la tradición regional y esa dolorosa
melancolía de los perdedores del
Cáucaso que arrastran desde 1915.
CRAMMED/NUEVOS MEDIOS
Una producción para indagar en
las raíces de la rumba congoleña.
Y sí, de forma mucho más pro-
nunciada por lo añejo del sonido,
tampoco nos hemos confundido: si
no fuera por el lingala, cualquiera
diría que no se trata una vez más
de nuestros soneros mayores de
Cuba. Intérpretes como Bowane,
RESISTENCIA
Yakinthos es una grabación inmensa
y toda una referencia para ese “to be
or not to be” de las músicas tradicio-
el que se siguen apreciando
nales griegas. Este veterano clarine-
tista, flautista y compositor ateniense
ha sabido buscar en la contigüidad
del mundo bizantino sobre el hele-
nismo clásico un argumento de
celebración nacional. Puede que para
las contundentes maneras de
los irlandeses en materia de
percusión, en contraste con la
sensualidad del nipón al tocar
Liengo, Adikwa o Tino Mab asien-
tan palos propios para el género
(biguine, sebene, rumba, polka
piké), no se arredran ante tan com-
plejo acompasamiento rítmico y
él Grecia sea hoy un país limitado
por guerras a las fronteras geográ-
ficas que mantiene, pero que no
conoce límite entre el Monte Athos
y
al cantar en su lengua nativa,
no paran de mofarse del hombre
y sus alturas celestiales. Y todo un
el
ainu, que comparte espacio
terrorista también: con ese chirriante
con el gaélico. Una experien-
cia que no guarda ni mucho
menos como única sorpresa lo
inusual de su carácter.
blanco. Cuestión de que la cos-
mopolita Kinshasa tuviera siempre
dispuestas sus alforjas para las ricas
vituallas que han bajado siempre
por el río.
atracón de zurna y bendir que es
“Skepastí agorá” acaba de pegarle un
zambombazo a las orillas que únen/
separan el Bósforo. Magistral.
“Probemos un nuevo
mundo”, “No olvido mi fe”,
“Cada persona es una vida”.
“Topattumi”, “Ní liom
féin”, “hAon dó”.
“Esengo ya la beauté”,
“Belito”, “Margarine fina”.
Todas.
“Ní liom féin”, “hAon dó”. “Esengo ya la beauté”, “Belito”, “Margarine fina”. Todas. 4

4

“Ní liom féin”, “hAon dó”. “Esengo ya la beauté”, “Belito”, “Margarine fina”. Todas. 4
CHRIS KNIGHT Enough rope BLUE ROSE/DOCK “River Road”, “Dirt”, “Saved by Love”. El country alternativo

CHRIS KNIGHT Enough rope

BLUE ROSE/DOCK

CHRIS KNIGHT Enough rope BLUE ROSE/DOCK “River Road”, “Dirt”, “Saved by Love”. El country alternativo tiene
CHRIS KNIGHT Enough rope BLUE ROSE/DOCK “River Road”, “Dirt”, “Saved by Love”. El country alternativo tiene

“River Road”, “Dirt”, “Saved by Love”.

El country alternativo tiene un nombre cada vez más seguro para ponerse al fren- te del género en los próximos años, y ése es Chris Knight. Desde hace un tiempo se le cataloga como el nuevo Steve Earle, pero este cuarto disco deja ya claro que Knight no necesita comparaciones, que sólo se parece a sí mismo, aunque eso sí, lleve a gala una garra tan certera como la de Earle. Este Enough rope, producido por Gary Nicholson y mezclado –por cierto– por el socio de Earle, Ray Kennedy, pre- senta trece cortes potentes y bien remata- dos, en los que se pone de manifiesto que no por firmar unos textos fabulosos el de Kentucky está menos preocupado por obtener el mejor resultado sonoro de su disco. Atento a los detalles, los arreglos de este álbum son algo bueno a tenor de la sobriedad que suele marcar estas produc- ciones. A este paso Chris Knight dejará de ser –o debería–, esa promesa de la que tanto se ha hablado para convertirse en palpable realidad comercial. Artísticamente, desde luego, ya lo es.

JAVIER MÁRQUEZ.

VARIOS Salmones distintos

CAMISETASPARATODOS

MÁRQUEZ. VARIOS Salmones distintos CAMISETASPARATODOS “Sin documentos”, “Aquellos besos”, “Paloma”. En
MÁRQUEZ. VARIOS Salmones distintos CAMISETASPARATODOS “Sin documentos”, “Aquellos besos”, “Paloma”. En

“Sin documentos”,

“Aquellos besos”,

“Paloma”.

En tiempos en los que un disco-tributo es una herramienta de marketing más que otra cosa, enternece ver un Homenaje Puro, el de los fans de la web camisetasparatodos.com a su ídolo Calamaro. No quiere esto decir que el reciente homenaje oficial Calamaro querido sea peor que Salmones distintos, pero éste sí es más libre y sorprendente. Al menos por la selección del repertorio, que incluye por ejemplo una buena cantidad de temas de El salmón. Los artistas que han colaborado desinteresadamen- te en Salmones distintos (el disco se descarga gratis en la citada web, portada incluida) son en su mayoría argentinos poco conocidos en nuestro país –y uno sospecha que también en el suyo–. Pero hay hallazgos valiosos, como la argentinísima versión de “Sin documentos”, de Falsos Profetas (bandoneón incluido), la bonita revisión de “Aquellos besos”, de Adrián Leguizamón o la cantautoril “Paloma”, de Matías Guerrero. La participación española (A Malagana y Copa Rota) pasa casi desapercibida entre los esfuerzos de los compatriotas de Calamaro, unos más acertados que otros, pero todos con el corazón en la mano.

DARÍO MANRIQUE NÚÑEZ.

JAZZ POR PABLO SANZ.

D’3 3dd’3 QUADRANT RECORDS Jorge Pardo tiene en el D’ al otro triángulo expresivo de
D’3
3dd’3
QUADRANT
RECORDS
Jorge Pardo tiene en el D’ al otro
triángulo expresivo de su jazz
aflamencado, en el que el madrileño
parece disponer de mucha más
libertad creativa. Aquí las plazas de
Benavent y Di Geraldo las ocupan
el contrabajista Francis Pose y el
baterista José Vázquez “Roper”, dos
musicazos con menos relumbrón que
aquellos, pero igualmente solventes
e intrépidos. En su tercera entrega
como grupo vuelven a descubrirnos
un jazz con sensibilidades muy
cercanas, aunque lanzado hacia
delante. Los tres comparten causa,
pero hacen la guerra por su lado, lo
cual acaba traduciéndose en viaje
de historias comunes y paralelas de
gran emoción.
SONNY
ROLLINS
Sonny, please
STEFANO
BOLLANI
Piano solo
DOxY/UNIVERSAL
El disco llegó primero a través de Internet,
pero ya figura con letras de honor en las
estanterías españolas. Aunque Sonny
Rollins no necesita de ninguna mercado-
tecnia, el trabajo aterriza en suelo español
con un Grammy al “Mejor álbum de jazz
instrumental” y las distinciones de “Artista
de Jazz” y “Saxofonista del Año” por parte
de las prestigiosas revistas JazzTimes y
Down Beat. A su soplo vigoroso, dotado de
una sonoridad subyugante y exclusiva, se
le añade un fraseo improvisado difícil de
superar entre las nuevas generaciones de
saxofonistas y eso que el abuelo ya camino
de los 80. A su lado, un sexteto con el que
viene firmando sus últimas actuaciones, y
en el que sobresalen con voz propia el el
trombonista Clifton Anderson y el bajista
Bob Cranshaw.
ECM/NUEVOS MEDIOS
Stefano Bollani es el fiel espejo donde
Enrico Rava se mira para ponerle todo tipo
de pespuntes a la melodía, aunque en este
su primer piano solo da generosas muestras
de su propio liderazgo jazzístico. El disco
iba a ser un homenaje a Sergey Prokofiev,
aunque la cosa cambió radicalmente
cuando el turinés se sentó frente al piano y
comenzó a improvisar sobre sus universos
musicales más cercanos, que van desde
la canción melódica italiana (“A media
luz”) a la modernidad de Brian –Beach
Boys– Wilson (“Don’t talk”). Hay mucho
sentimiento europeo en su teclado, pero
sobre todo una gran madurez en el corazón
que lo habita y que nos descubre un jazz
sin complejos cargado de imaginación.
“Vale la pena”,
“Algo se quema”,
“Huye huye”.
“Sonny, please”, “Stairway to the
stars” y “Park Palace Parade”.
“Do you know what it means to Miss
New Orleans”,
“Don’t talk”,
“Promenade”.
“Park Palace Parade”. “Do you know what it means to Miss New Orleans”, “Don’t talk”, “Promenade”.

5

“Park Palace Parade”. “Do you know what it means to Miss New Orleans”, “Don’t talk”, “Promenade”.
NUM9 The glow-worm’s resistance ACUARELA “A giant step”, “A foreign city”, “Perfect”. No hay espacio

NUM9

The glow-worm’s resistance

ACUARELA

NUM9 The glow-worm’s resistance ACUARELA “A giant step”, “A foreign city”, “Perfect”. No hay espacio para

“A giant step”, “A foreign city”, “Perfect”.NUM9 The glow-worm’s resistance ACUARELA No hay espacio para la innovación cuando lo que se pretende

No hay espacio para la innovación cuando

lo que se pretende es tirar de recuerdos. Por eso sorprende que Coque Yturriaga se haya dejado tentar por el electro-pop para regre- sar al pasado, poniendo la memoria a dispo- sición del ordenador, y la voz, a dormir entre sonidos varios. Así llega Num9, con la soledad como moneda de cambio para tirar de las canciones y un trasfondo metálico que hace crujir el disco desde el segundo uno. Después de soltar los lastres de Migala, Yturriaga parece sentirse preparado para un ejercicio de invocación y calma que apunta al minimalismo. Su primer álbum se ofrece como presentación de un universo propio, diseccionado a través de temas complejos e introvertidos, donde Bright Eyes podría sentirse como en casa, a la sombra de los ecos de múltiples cacharros, camuflado entre la bruma musical. No hay vacilación en The glow-worm’s resistance, concebido para vencer fantasmas, seguidor de estelas binarias y aprendiz de Ben Gibbard, perfecta combinación de inquietud

y búsqueda.

MÓNICA PLAZA.

THE SHINS Wincing the night away

SUB POP/EVERLASTING

PLAZA. THE SHINS Wincing the night away SUB POP/EVERLASTING “Australia”, “Phantom limb”, “Turn on me”. Son

“Australia”, “Phantom limb”, “Turn on me”.PLAZA. THE SHINS Wincing the night away SUB POP/EVERLASTING Son uno de los grupos más reverenciados

Son uno de los grupos más reverenciados del indie pop norteamericano, estatus totalmente merecido tras la aparición del estupendo Chutes too narrow (00). Desde Alburquerque, Nuevo México (y con dos hispanos en su formación), los Shins siguen siendo capaces en Wincing the night away

de filtrar su amor por el pop de los 60 –de los Beach Boys a la psicodelia– en composiciones extrañamente emocionantes. Gran parte de la culpa la tiene la enfática y a veces chillona voz de James Mercer, un cantante que, dependiendo de cómo te pille, puede tocarte la fibra sensible o los nervios. Mercer, además, es el autor de las letras, opacas y surrealistas, pero llenas de imágenes sugerentes que hacen aún más enigmáticas canciones como “Australia” o “Phantom limb”. Wincing the night away, un disco más reposado, sólo a ratos alcanza

la brillantez de su predecesor, pero aún así

se puede aventurar que será uno de los

mejores discos de pop de 007, pocos están

a la altura de los Shins.

DARÍO MANRIQUE NÚÑEZ.

VARIOS We walk the line. A tribute to Johnny Cash

PLAYGROUND

We walk the line. A tribute to Johnny Cash PLAYGROUND “Give my love to Rose”, “Folsom

“Give my love to Rose”, “Folsom Prison Blues”, “Long black veil”.We walk the line. A tribute to Johnny Cash PLAYGROUND Homenajes a Johnny Cash y a

Homenajes a Johnny Cash y a su cancionero no faltaron estando éste con vida y menos aún una vez fallecido. Sin embargo, de todos ellos es probablemente éste el que parece más interesante y, desde luego, el más origi- nal. Se trata de la grabación en CD y DVD de (parte) de un concierto celebrado en una pri- sión de Oslo que recoge de este modo el testi- go de los dos legendarios discos en directo del cantante desde sendas prisiones de Estados Unidos. En este caso son cantantes noruegos, de la escena folk, rock y country, los que se han subido al escenario de esa pri- sión para repasar algunas de las legendarias canciones del desaparecido “hombre de negro”. Gente como Paal Flaata, Thomas Dybdahl o Rita Eriksen se reunieron en diciembre de 00 para entonar “Folsom pri- son blues”, “Get rhythm”, “Big river” o “I walk the line”, y lograron unas críticas fabulo- sas. Ahora, por fin, se edita el evento acompa- ñado de unas notas a cargo de Rosanne Cash, quien no oculta en ellas la emoción por este destacado homenaje a su padre.

JAVIER MÁRQUEZ.

CABALLERO REYNALDO Hispano Olivetti

HALL OF FAME

MÁRQUEZ. CABALLERO REYNALDO Hispano Olivetti HALL OF FAME “Funkadella”, “The girl I once knew”, “This time

“Funkadella”, “The girl I once knew”, “This time (Malcolm is not my name)”MÁRQUEZ. CABALLERO REYNALDO Hispano Olivetti HALL OF FAME Con la libertad por bandera y la heterodoxia

Con la libertad por bandera y la heterodoxia como santo y seña creativa, Luis González sigue reactivando de cuando en cuando desde Utiel (Valencia) la célula creativa de Caballero Reynaldo. En esta ocasión lo ha hecho toman- do como materia prima las canciones de uno de sus más frecuentes partenaires, el exquisito Malcolm Scarpa, en el primero de una serie de cuatro álbumes dedicados a recrear repertorios ajenos. Y por mucho que la génesis del proyec- to venga marcada bien por la pereza o bien la comodidad de las nuevas tecnologías, el resul- tado es de una caleidoscópica frescura, palpa- ble en su incesante vaivén estilístico, tan sólo unido conceptualmente por los jugosos monó- logos infantiles a modo de interludio (extraídos de ¿Qué te debo, Jose?, el libro escrito por Scarpa en 001). Desde el funk a la Gecko Turner (“Funkadella”) hasta el country más (“Instant soup”) o menos (“Cellophane house”) ortodoxo, pasando por ambrosías pop (“The girl I once knew”) o travesuras francófonas (“Tribute to La France”), todo el álbum es un rico viaje sin alforjas temporales .

CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA.

TOP MODELS To The Maximum BIP-BIP “Sugar baby”, “Kangaroo”, “Be the light”. La banda liderada

TOP MODELS To The Maximum

BIP-BIP

TOP MODELS To The Maximum BIP-BIP “Sugar baby”, “Kangaroo”, “Be the light”. La banda liderada por

“Sugar baby”, “Kangaroo”, “Be the light”.TOP MODELS To The Maximum BIP-BIP La banda liderada por Ricky Gil (ex Brighton 64) alcanza

La banda liderada por Ricky Gil (ex Brighton 64) alcanza plena madurez artísti- ca con este potente y muy trabajado To The Maximum. Tercer aldabonazo discográfico de su actual trayectoria artística, el álbum en conjunto hace justicia, por fin, a un trío cuyo trabajo en vivo venía superando con creces a cualquiera de sus entregas de estudio hasta la fecha. Buenas melodías, ingente y contundente trabajo guitarrístico de distorsión en una sonoridad que, pese a conservar ese sello sixtie marca de la casa, no suena obsoleta en absoluto, tejiendo canciones de aquéllas que cuanto más se escuchan más le enganchan a uno. Fieles a la lengua de Su Graciosa Majestad y a las fuentes estilísticas que les vienen amaman- tando desde hace más de veinticinco años, la música que conforma este imponente y en ocasiones salvaje álbum logra que se los emparente con el punk-rock más intelec- tual. La entrega se completa con tres bonus tracks –en forma de vídeo, en este caso– que incluye “Beatiful señoritas” dirigido por David Trueba y censurado en según qué medios por su explícita sexualidad.

JAVIER DE CASTRO.

KRISTI STASSINOPOULOU Taxidoscopio

RESISTENCIA

DE CASTRO. KRISTI STASSINOPOULOU Taxidoscopio RESISTENCIA “Trans Europe van”, “Jafa”, “S.E.S.C. tour”.

“Trans Europe van”, “Jafa”, “S.E.S.C. tour”.DE CASTRO. KRISTI STASSINOPOULOU Taxidoscopio RESISTENCIA Escritas en furgonetas y aviones, salas de espera de

Escritas en furgonetas y aviones, salas de espera de aeropuertos y camerinos, habitacio- nes de hotel o albergues, las canciones de Taxidoscopio han nacido y crecido en perma- nente ruta. Como el Zooropa de U –concebi- do en parecidas circunstancias–, todo el álbum se dispara hacia mil y una direcciones diferentes. Desde los nevados montes de Armenia hasta Almería por la Autovía del Mediterráneo. Volando al festival de Orejo o participando en las famosas jams del Hotel Wyndham de Montreal. Por esas portentosas bases rítmicas ricas en electrónica y percusio- nes locales, es posible que esta indómita grie- ga –tributaria de Grace Slick y Patti Smith– haya seguido lo que Björk dejó de hacer en “Human behaviour”, justamente la primera canción de su primer álbum. Hay estribacio- nes hacia el norte –con el trance hipnótico de unos Hedningarna– y hacia el oeste: ella no oculta las infiltraciones de Kraftwerk en piezas como “Trans Europe van” o “Vale da lua”, que desprende la delicadeza de muchos de los números de Radioactivity.

GERNOT DUDDA.

DESTROYER

Rubies

MERGE

Antiguo miembro de los New Pornographers y autor incansable de discos singulares, el nuevo trabajo del canadiense Dan Béjar, que es quien se esconde tras Destroyer, ha sido definido en alguna página web como “un proyecto similar a David Bowie grabando canciones de Bob Dylan”, esto es, enigmáti- co y difícilmente calificable. Si bien la inter- pretación y el concepto global pudieran ser herederos del primero, unos textos para digerir despacio remiten al de Minnesota. Destacan unas guitarras para dejarse llevar que, canción tras canción, van dando identi- dad al conjunto, y son precisamente éstas las que marcan la distancia respecto a su anterior trabajo, Your blues, que se muestra así como puente entre el folk-rock de las pri- meras grabaciones y esta obra contemporá- neo de marcada madurez. Si bien aquél con- taba, en líneas generales, con mejores com- posiciones, este Rubies presenta a un Dan Béjar mucho más convencido de lo que está haciendo, por lo que la producción y la inter- pretación ganan con creces.

JAVIER MÁRQUEZ.

THE FRANK AND WALTERS A renewed interest in happiness

FIF/ELEFANT

AND WALTERS A renewed interest in happiness FIF/ELEFANT “Rubies”, “3000 flowers”, “Priest’s knees”.
AND WALTERS A renewed interest in happiness FIF/ELEFANT “Rubies”, “3000 flowers”, “Priest’s knees”.

“Rubies”,

“3000 flowers”,

“Priest’s knees”.

“Rubies”, “3000 flowers”, “Priest’s knees”. “Fight”, “Country boy”, “Hold on”. Elefant nos
“Rubies”, “3000 flowers”, “Priest’s knees”. “Fight”, “Country boy”, “Hold on”. Elefant nos

“Fight”,

“Country boy”,

“Hold on”.

Elefant nos descubre de nuevo el trabajo brillante y refinado de The Frank and Walters. Banda consolidada tras cinco álbumes originales y algún que otro reco- pilatorio de rarezas y directos a lo largo de sus casi quince años de trayectoria, nos ofrece en esta ocasión un trabajo algo más reposado que los anteriores, pero igual de agradable y apetecible a la escucha que cualquiera de ellos. Parece ser que la ges- tación de la mayoría de las canciones y su posterior trascripción en los diferentes estudios de grabación que las fueron aco- giendo no fueron en absoluto pautadas, lo que dota al resultado obtenido de una reseñable espontaneidad. En lo estilístico, esta nueva colección de canciones se des- envuelve en una mayoría de medios tiem- pos, a base de ingenuos acercamientos al country, finas baladas y un buen ramillete de optimistas canciones pop. La nota media final de todo ello es en conjunto notable muy alto, demostrando que ni se les agotan las ideas ni sus composiciones dependen de modas más o menos fluc- tuantes.

JAVIER DE CASTRO.

ELLIOTT MURPHY Coming home again EMI MUSIC “Pneumonia Alley”, “Marianne’s Garage Sale”, “Making friends with

ELLIOTT MURPHY Coming home again

EMI MUSIC

ELLIOTT MURPHY Coming home again EMI MUSIC “Pneumonia Alley”, “Marianne’s Garage Sale”, “Making friends with

“Pneumonia Alley”, “Marianne’s Garage Sale”, “Making friends with the dead”.ELLIOTT MURPHY Coming home again EMI MUSIC Elliott Murphy lleva una racha imparable. En los últimos

Elliott Murphy lleva una racha imparable. En los últimos años ha mantenido un ritmo de lanzamientos difícilmente comparable al de otros de su generación, novedades que incluyen apuestas como un álbum de blues puro, un disco doble en la tradición más clásica del rock o una colección de material inédito de toda su carrera. Pero el hecho de que Murphy esté cada ciertos meses como un reloj acaparando titulares no debe des- pistar sobre su verdadero talento. Su nuevo álbum es sin duda de lo mejor que ha com- puesto y grabado en la última década. Recupera la chispa en el estudio (que nunca ha perdido en directo) de sus trabajos de los setenta, y ofrece así un disco de rock vibrante y contagioso. Sus cuidados textos están bien respaldados como de costumbre por la virtuosa guitarra de Olivier Durand, a la que se une, entre otros colaboradores, el teclista Kenny Margolis. Bebiendo de la actualidad y apoyándose en una cultura atemporal, Elliott Murphy vuelve así a fir- mar un álbum notable que sigue haciendo de él un artesano imprescindible.

JAVIER MÁRQUEZ.

FRANCA MASU Aquamare

FELMAY/GALILEO

JAVIER MÁRQUEZ. FRANCA MASU Aquamare FELMAY/GALILEO “Sa mama ‘e s’abba”, “Mirant estrelles”,

“Sa mama ‘e s’abba”, “Mirant estrelles”, “Aquamare”.JAVIER MÁRQUEZ. FRANCA MASU Aquamare FELMAY/GALILEO Desde el bohemio barrio portuario de Alghero, en el norte

Desde el bohemio barrio portuario de Alghero, en el norte de Cerdeña, Franca Masu exhibe –muy a lo Edith Piaf– todo su apasionado orgullo latino por las músicas del Mediterráneo e incluso más allá. Y como en Cainá, aquel clásico local del cine mudo de los años 0 del pasado siglo, rinde tribu- to a un mar que guarda un trágico destino para todo sardo que decida no regresar. Franca sabe cantar perfectamente –sin fisu- ras idiomáticas– en sardo, italiano, español e incluso catalán (“Cançó per a tu”), lengua de la que aún quedan vestigios en su propia ciudad. Se atreve con el tango y con la can- ción latinoamericana, que aborda con el garbo y arrojo característicos. Como en “Alfonsina y el mar”, tema al que reconoce haber llegado por Mercedes Sosa. Se disfru- tan mucho ese único número dedicado al folclore local (“Sa mama ‘e s’abba”) y los escarceos con un género, el jazz, del que ella renegó hace tiempo (“Aquamare”). A su lado tiene a Mauro Palmas, gran inductor local del sonido de la mandolina.

GERNOT DUDDA.

VARIOS Un rayo de luz

OCHO Y MEDIO/AISGE/SUBTERFUGE Detrás de este proyecto pionero en su intención y resultado está la nobilísima causa de recaudar fondos para los actores y

artistas mayores. Unidos y solidarios se han entregado al difícil papel de cantar. Aunque no todos logran dominar el complicado ins- trumento que es la voz, sí han sabido encontrar otra arista diferente al tema que cada uno interpreta, haciéndolo diferente y suyo. Gurruchaga (tan elegante en la ver- sión remozada de “Pennies from heaven”), Fran Perea, Ana Belén, Leonor Watling (¡sublime versión de “Vete”, de Los Amaya!), nos tenían ya acostumbrados. Otros, nos descubren su capacidad de emo- cionar también con la voz, como Luis Tosar

y la delicadeza aterciopelada con la que mece “Me quedo contigo”, de Los

“Via con me” (Lola Dueñas), “I wanna be Evil” (Victoria Abril), “Me quedo contigo” (Luis Tosar).aterciopelada con la que mece “Me quedo contigo”, de Los Chunguitos. Maravillosas están Lola Dueñas (“Via

(Victoria Abril), “Me quedo contigo” (Luis Tosar). Chunguitos. Maravillosas están Lola Dueñas (“Via con

Chunguitos. Maravillosas están Lola Dueñas (“Via con me”), Verónica Forqué (“Suspiros de España”) y Victoria Abril (“I wanna Be Evil”). Es una agradable noticia comprobar

la versatilidad de nuestros actores. A la

altura y preparados para deleitarnos con un buen musical.

CARMEN SALMERÓN.

CHRIS & CARLA Fly high brave dreamers

GLITTERHOUSE/DOCK

CHRIS & CARLA Fly high brave dreamers GLITTERHOUSE/DOCK “Things we should have known”, “Taking leave of

“Things we should have known”, “Taking leave of our senses”, “Ice station zebra”.CHRIS & CARLA Fly high brave dreamers GLITTERHOUSE/DOCK Tras la aspereza eléctrica del convulso Acetylene ,

Tras la aspereza eléctrica del convulso Acetylene, la pareja que lidera The Walkabouts ha decidido encerrarse en el dormitorio para dar forma a este nuevo disco, que acertadamente titulan con sus propios nombres. Chris Eckman y Carla Torgerson se adentran en terrenos de mayor

intimidad, tanto en lo lírico como en lo musi- cal, construyendo una obra que da hondura

y sentido a su trayectoria. Un álbum delica-

do, reposado, matizado, melódicamente sobrio y con cierto aire solemne. Folk-rock

guiado por las guitarras acústicas y una voz,

la de Torgerson, con esa textura entre lo

oscuro y lo tierno que es un valor añadido haya donde la deposite. La aparición de las guitarras eléctricas –motivos concretos– y la utilización del mellotron dibujan pasajes des- érticos y pantanosos (“Taking leave of our senses”). Se aprecia también una sensibili- dad próxima al jazz –trompeta y contrabajo en “Rising backwards”–, e instantes de rock más convencional (“Long slow river”) y country-blues (“Raise them hands”).

JESÚS MIGUEL MARCOS.

9

9

Reediciones y Recopilatorios REEDICIÓN DEL MES 1967-1968 REPRISE-RHINO L a banda más importante de la

Reediciones y Recopilatorios

REEDICIÓN DEL MES

1967-1968 REPRISE-RHINO L a banda más importante de la historia del pop austra- liano, probablemente
1967-1968
REPRISE-RHINO
L a banda más importante de la historia del pop austra-
liano, probablemente la más injustamente vituperada
por supuestos pecados que nunca lo fueron (el gusto
por las baladas de impecable construcción melódica,
los himnos memorables de la Era Disco, cabalgando
sobre ese característico falsete, sólo igualado por
los grandes de la música negra). Cierto, buena parte
de la discografía de los Bee Gees no pasa de dis-
creta y/o irritante, pero ésa es otra historia. Para quienes huyan de los
estereotipos y los lugares comunes, este cofre de 6 CDs es un tesoro
sorprendente, casi el cincuenta por ciento de la herencia esencial de los
hermanos Barry, Maurice y Robin Gibb, los tres primeros trabajos del
grupo, Bee Gees 1st (1967), Horizontal y Idea (ambos, 1968), expandidos
con la habitual sabiduría de los compiladores de Rhino en sus versiones
mono y estéreo, más abundantes caras B de singles y otras rarezas. Para
completar el lote de imprescindibles habría que hacerse con los dos
siguientes álbumes (Odessa y Cucumber castle) y seguir con Trafalgar
(1971) y las gloriosas incursiones en la disco music del período 1975-79
(Main course, Children of the world, Here at last
Bee Gees
live y el
extraordinario Spirits having flown). Mientras, sólo cabe disfrutar con
el exquisito pop camerístico de estos discípulos aventajados de The
Beatles y The Hollies.
“Massachusets”, “New York mining disaster 1941”, “And
the sun will shine”
LUIS LAPUENTE.
THE BEE GEES The studio albums
THE BEE GEES
The studio albums

40

LA BUENA VIDA Sencillos

SIESTA

GEES The studio albums 40 LA BUENA VIDA Sencillos SIESTA Todas. No es dada la industria

Todas.GEES The studio albums 40 LA BUENA VIDA Sencillos SIESTA No es dada la industria del

No es dada la industria del pop en nuestro país a ofrecer envoltorios preciosistas o a indagar en la historia. Así que debemos casi echar un brindis ante la aparición en una primorosa caja de cuatro discos de La Buena Vida ya descatalogados y uno de versiones esparcidas antes en diversos tributos. Cinco discos, pues, cada uno con nombre propio y con visiones diferentes, muestra de que el grupo estuvo alejado de la monotonía que a veces se le achaca. Si con Magnesia y Eureka buscaron invitar al baile y sorprendieron con texturas electrónicas a lo Saint Etienne, en el disco de versiones –Beatles, Velvet, Dinarama – proclaman su devoción por los sonidos que entienden la elegancia como melancolía. Pero lo verdaderamente impresionante de la colección es la reedición de sus dos singles en vinilo, de secreta y devota admiración. A la manera de los grupos de Sarah diseñaron en sus primeros años hermosas y desnudas canciones, inocentes estampas costumbristas de aire abstraído que abrieron de nuevo para el pop español, en años tortuosos, la puerta de la intimidad y del buen gusto.

CÉSAR PRIETO.

LOS CHEYENES Sus singles y EP’s en RCA

(1965-1967)

RAMA LAMA

CHEYENES Sus singles y EP’s en RCA (1965-1967) RAMA LAMA “Válgame la Macarena”, “Conoces el final”,

“Válgame la Macarena”, “Conoces el final”, “Estoy triste”.CHEYENES Sus singles y EP’s en RCA (1965-1967) RAMA LAMA Si este disco lo hubieran titulado

Si este disco lo hubieran titulado “todas sus grabaciones” u “obras completas”, habrían acabado antes. Y es que las 16 canciones que contiene son todo lo que grabaron Los Cheyenes. Su vida musical se limitó a sólo dos años, pero el recuerdo que dejaron (y que permanece en sus temas) es imperece- dero porque Los Cheyenes fueron, junto a los también barceloneses Los Salvajes, lo más brutal que dio el rock español en los 60. Su sonido es puro rock de garajero. Sin medias tintas ni contemplaciones. Un ver- dadero martillazo rítmico que se fue encon- trando con la psicodelia y que incluso en las baladas logra sonar sucio y poderoso. Reeditado en diversas ocasiones, este material incendiario resulta básico para tra- zar una historia cabal del rock español en la década de los 60. Para los amantes del garaje o de los sonidos más rudos y sixties, también es pieza obligada.

JUAN PUCHADES.

de los 60. Para los amantes del garaje o de los sonidos más rudos y sixties
LOS KNACKS Los Knacks NMV RECORDS “Algas y veneno”, “Me siento mal y deprimido”, “Te

LOS KNACKS Los Knacks

NMV RECORDS

LOS KNACKS Los Knacks NMV RECORDS “Algas y veneno”, “Me siento mal y deprimido”, “Te extrañaré”.

“Algas y veneno”, “Me siento mal y deprimido”, “Te extrañaré”.LOS KNACKS Los Knacks NMV RECORDS Pudieron ser algo así como Los Mustang de Argentina, un

Pudieron ser algo así como Los Mustang de Argentina, un grupo de beat especializado en versiones de los Fab Four lanzadas al mercado unas semanas antes que las gra- baciones originales. Tras editar un sencillo en 1967 con las revisiones de “Submarino amarillo” y “Madera noruega”, Los Knacks se revelaron contra este destino y se queda- ron sin su contrato con Phillips. Tardaron dos años en reemprender su carrera disco- gráfica pero se mantuvieron fieles al sonido beat, que en esos momentos ya era algo completamente caduco en el resto del mundo. Sólo consiguieron grabar un puña- do de singles cantados en inglés, hasta que en 1970 el gobierno obligó a los grupos a pasarse al castellano, lo que impidió que Los Knacks editaran el LP que ya tenían grabado. Este CD, con una preciosa presen- tación en forma y tamaño de single de vini- lo, recupera los mejores momentos de esta banda de sonido personalísimo que supo defender su criterio artístico por encima de modas y presiones.

ÀLEx ORÓ.

COCTEAU TWINS BBC Sessions

BELLA UNION/SINNAMON

ÀLEx ORÓ. COCTEAU TWINS BBC Sessions BELLA UNION/SINNAMON “Feathers-oar-blades”, “Ivo”, “Seekers who are

“Feathers-oar-blades”, “Ivo”, “Seekers who are lovers”.ÀLEx ORÓ. COCTEAU TWINS BBC Sessions BELLA UNION/SINNAMON Inmersos de lleno en el revisionismo, Cocteau Twins

Inmersos de lleno en el revisionismo, Cocteau Twins aprovecharon los primeros años del siglo XXI para mirar atrás. Si la década previa vivió su ocaso y anunció varios recopilatorios para confortarse a sí mismos después de la separación, fran- queada la pérdida, se pusieron a organizar el trabajo que quedó escondido. Así surgió BBC Sessions, compilación de sus aparicio- nes radiofónicas y desván de grabaciones inclasificables, poco propicias para incluirse en álbumes organizados. El resultado, como cualquier disco de rarezas, llenó de satisfac- ción a los seguidores más entregados, a quienes todo lanzamiento firmado por los escoceses habría levantado el ánimo. Un disco doble ahora reeditado, cuyo CD inicial alberga sonidos hoy melancólicos por preté- ritos, y entonces, desconsolados y novedo- sos, y cuya segunda parte continúa con la experimentación desesperada que tanta fama les reportó. De la mano de su propia discográfica, Cocteau Twins se asoman al pasado, pero no al escenario, del que huye- ron hace tiempo.

MÓNICA PLAZA.

THE TWILIGHTS Once upon a twilight

AZTEC MUSIC

PLAZA. THE TWILIGHTS Once upon a twilight AZTEC MUSIC “Devendra”, “What a silly thing to do”,

“Devendra”, “What a silly thing to do”, “Stop he World for a day”.PLAZA. THE TWILIGHTS Once upon a twilight AZTEC MUSIC En una hipotética lista de los mejores

En una hipotética lista de los mejores dis- cos de psicodelia grabados por grupos no residentes en Gran Bretaña, aparecería, sin

ningún tipo de dudas, Once upon a twilight,

el único LP de los australianos The

Twilights, que gozó de enorme popularidad en las antípodas durante los sesenta. Colocaron ocho singles en listas entre 1966

y 1967, lo que les dio la oportunidad de gra-

bar un álbum en Londres en pleno apogeo de los sonidos lisérgicos. Es un disco que hace acopio de todos los tópicos de la época. Por una parte, está pensado como una unidad sonora y no una recopilación de singles. Por la otra, el productor David MacKay recurrió a los trucos de grabación que tan buenos resultados dieron a The

Beatles en Sgt Peppers. Así, está trufado de armonías vocales llenas de ecos, sonidos exóticos que habría firmado George Harrison, letras llenas de segundas lecturas

y teclados de influencia barroca. La reedi-

ción incluye las versiones estéreo y mono, así como un libreto en el que se detalla la historia de este imprescindible trabajo.

ÀLEx ORÓ.

ROD STEWART If we fall in love

WARNER

trabajo. ÀLEx ORÓ. ROD STEWART If we fall in love WARNER “Tonight’s the night”, “You’re in

“Tonight’s the night”, “You’re in my heart”, “Sailing”.trabajo. ÀLEx ORÓ. ROD STEWART If we fall in love WARNER Si Rod Stewart se dedica

Si Rod Stewart se dedica a los covers, qué

mejor que un recopilatorio con sus mejores canciones. Eso han debido pensar los com- piladores de este álbum que hasta en su apariencia gráfica se asemeja a sus más recientes trabajos (es decir, diseño como si de un CD de serie barata se tratase, que algún enteradillo del marketing habrá dedu- cido que eso es justo lo que ahora quiere el comprador de discos del viejo Rod). Al final, exento de sus buenas dosis de rock, lo que queda en una selección tan baladista como esta es la voz de Rod Stewart, mucha producción empalagosa y mucha canción fácilmente olvidable. Menos mal que se dejan caer “Tonight’s the night” (con ese puntito arrastrado tan suyo), “I don’t want to

talk about it”, “You’re in my heart” o “Sailing”

y el oyente, por un momento, sale del sopor

en el que estaba cayendo. Una pena ver a un tío que tuvo talento y garra cómo ha terminado siendo pasto de las peores artimañas de la industria discogáfica.

Un álbum completamente prescindible.

JUAN PUCHADES.

DVD NICK CAVE & THE BAD SEEDS The Abattoir Blues Tour MUTE/VIRGIN Showman lleno de

DVD

NICK CAVE & THE BAD SEEDS The Abattoir Blues Tour

MUTE/VIRGIN

& THE BAD SEEDS The Abattoir Blues Tour MUTE/VIRGIN Showman lleno de fuerza y de ganas,

Showman lleno de fuerza y de ganas, da gusto ver a Nick Cave sobre un escenario, aunque sea a través de un DVD. Ocurre con este doble que recoge dos actua-

ciones, una posterior a la salida de su último álbum, el excelente Abbatoir blues/ The lyre of Orpheus (004),

y otra del año anterior: los Bad Seeds demuestran

estar en plena forma, sin que pese la marcha de Blixa Bargeld, arropando a un Cave espectacular en voz y movimientos, siempre teatral. Los conciertos se com- pletan con videoclips, un documental sobre la graba- ción del mencionado disco y otros dos CDs con más directos de la gira de 004. Un extenso resumen del comienzo de una nueva y prometedora época para Nick Cave.

DARÍO MANRIQUE NÚÑEZ.

PINK FLOYD Discos históricos

CLASSIC ROCK

El primer álbum de la banda (Piper at the gates of dawn),

El primer álbum de la banda ( Piper at the gates of dawn ), el quinto

el quinto (Atom heart mother, primero en alcanzar el

número uno de las listas) y el noveno (Wish you were here, continuación de Dark side of the moon), analizados

con detalle por los integrantes del grupo, colaboradores

y críticos destacados. Aunque cada cual tendrá su disco

favorito de Pink Floyd, estos DVDs no tienen desperdicio

a tenor del material audiovisual y las entrevistas compi-

ladas. Es cierto que ni el montaje ni la calidad de imagen en algunos momentos resulta excepcional, pero esos fallos quedan perdonados por la información aportada. Además, subtitulado en castellano, que siempre es de agradecer.

JAVIER MÁRQUEZ.

DEEP PURPLE, LED ZEPPELIN, THIN LIZZY, BLACK SABBATH Hard Rock Masterpiece

CLASSIC ROCK

LIZZY, BLACK SABBATH Hard Rock Masterpiece CLASSIC ROCK Esta caja reúne cuatro títulos de la serie

Esta caja reúne cuatro títulos de la serie Classic Rock, dedicada evocar las claves creativas de algunos de los discos fundamentales del género a través de sus pro- pios protagonistas y material de diversa procedencia. En este caso el criterio conceptual de la compilación ha sido su sonido “duro”, y así, los álbumes analiza- dos son el Burn de Deep Purple, IV de Led Zeppelin, Live and dangerous de Thin Lizzy y Paranoid de Black Sabbath. Estos documentales no tienen la misma cali- dad que la serie Classic Album, pero no por eso dejan de resultar tan interesantes como recomendables.

JAVIER MÁRQUEZ.

THE SMITHS Under review

SExY INTELLECTUAL Notable documental que analiza, paso a paso, la breve trayectoria de la banda de Morrissey y Marr, tomando como material los escasos clips grabados por Derek Jarman, algunas impagables apariciones en el Top of the Pops y un capítulo de entrevistas sin desperdicio: los productores Stephen Street, John Porter y Kenny Jones, los periodistas Paul Morley o Mark Simpson, el “quinto” Smith Craig Gannon y el siempre lenguaraz capo de Factory, Tony Wilson. Hora y media de metraje objetivo y valioso, muy lejos de la hagiografía visual, tan apta para fans como neófitos. Eso sí, sin subtítulos en caste- llano.

visual, tan apta para fans como neófitos. Eso sí, sin subtítulos en caste- llano. CARLOS PÉREZ

CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA.

Libros EL SELLO QUE COLTRANE IMPULSÓ Ashley Kahn GLOBAL RYTHMN PRESS Respaldado por varios libros

Libros

EL SELLO QUE COLTRANE IMPULSÓ Ashley Kahn

GLOBAL RYTHMN PRESS Respaldado por varios libros brillantes ubicados en el universo jazzístico, Ashley Kahn aborda ahora la tarea de recuperar la his- toria de un sello tan singu- lar como imprescindible, Impulse Records, el hogar más acogedor en el que se movió su artista más reco- nocido, John Coltrane, pero también figuras como Ray Charles o Duke Ellington. Con un estilo ameno y pre- ciso, Kahn recorre la tra- yectoria del sello dedicando especial atención a las gra- baciones clave del mismo en fichas independientes. Imprescindible para los afi- cionados al jazz y no menos atractivo para cualquier afi- cionado musical medio.

menos atractivo para cualquier afi- cionado musical medio. JAVIER MÁRQUEZ. FRANK ZAPPA EN EL INFIERNO Manuel

JAVIER MÁRQUEZ.

FRANK ZAPPA EN EL INFIERNO Manuel de la Fuente

BIBLIOTECA NUEVA Pese a que todo el mundo tiene bien fresca la imagen de la gira Vote for change contra Bush de hace tres años, no está de más recor- dar que artistas como Zappa ya abogaban por el activismo político contra Reagan en 1988, y de una forma más directa aún:

incitando al voto a la juven- tud favoreciendo su inscrip- ción en el censo en cada uno de sus conciertos. Eso sí, lo hacía sin apoyar explícitamente a los demócratas. Puso sobre el tapete la dudosa catadura moral de los ultracon- servadores de la década de los 80 (telepredicado- res incluidos) y luchó, casi en solitario, contra la censura en el rock, siempre con el arma de su cáustico sentido del humor. Todo ello queda detallado en este volumen, excepcionalmente completo y muy documentado.

CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA.

completo y muy documentado. CARLOS PÉREZ DE ZIRIZA. YARDBIRDS. THE ULTIMATE RAVE-UP! Greg Russo LENOIR

YARDBIRDS. THE ULTIMATE RAVE-UP! Greg Russo

LENOIR

Atención a la primera biografía editada en castellano de una de las bandas británicas míti- cas de los años 60. Pero no sólo por su trayecto- ria artística en sí, sino por haber albergado en sus filas nada más y nada menos que a E. Clapton, J. Beck y J. Page, tres de las más brillantes guitarras sur- gidas aquella década. Exhaustivo y muy reve- lador estudio histórico sobre la obra y difícil supervivencia de un grupo que navegó casi siempre a contracorriente de la comerciali- dad. Especialmente interesante un apartado que arroja luz, por fin, a los entresijos que ilustraron su finiquito y el nacimiento de Led Zeppelin de sus cenizas. Una lectura absolu- tamente imprescindible.

JAVIER DE CASTRO.

LONE STAR. UN CONJUNTO DE ANTOLOGíA Ezequiel Moreno

MILENIO

STAR. UN CONJUNTO DE ANTOLOGíA Ezequiel Moreno MILENIO Lone Star se suma a los grupos españoles
STAR. UN CONJUNTO DE ANTOLOGíA Ezequiel Moreno MILENIO Lone Star se suma a los grupos españoles

Lone Star se suma a los grupos españoles de los sesenta que ya tienen biografía. En el caso del grupo barcelonés, la ini- ciativa tiene un mérito evidente por su longeva carrera artística, por la variedad de estilos que practicaron y por la can- tidad de músicos que pasaron por sus filas. Ezequiel Moreno ha escrito una detalladísi- ma historia, que incluye apéndices con toda la información disponible sobre los lanzamientos discográficos del grupo que lideró Pedro Gené. Sólo empaña este libro una redacción algo farragosa, que entorpece el placer de la lectura de la historia de un conjunto que atesoró cali- dad y buenas composiciones.

ÀLEx ORÓ.

201 DISCOS PARA ENGAN- CHARSE AL POP/ ROCK ESPAñOL Varios

FUNDACIÓN AUTOR

ENGAN- CHARSE AL POP/ ROCK ESPAñOL Varios FUNDACIÓN AUTOR Tito Lesende y Fernando Neira han coordinado

Tito Lesende y Fernando Neira han coordinado el trabajo de una decena de críticos para elaborar este interesante volumen que repasa cuatro décadas y media de música, año a año, en castellano. El tiem- po va pasando un disco tras otro, del que se ofrecen los datos técnicos y abun- dante información sobre el autor del mismo. No es una historia de la música espa- ñola reciente, pero como si lo fuese. Efectivo referente para consultas y confirma- ción de datos sobre estas obras fundamentales de una historia musical que se defiende bastante bien frente a otras, por más que algunos se empeñen en desprestigiarla.

JAVIER MÁRQUEZ.

Para entender el futuro, conocer el apsado Retrovisor Chabuca Granda Inédita Se publica un disco

Para entender el futuro, conocer el apsado

Retrovisor

Chabuca

Granda

Inédita

Se publica un disco con grabaciones inéditas de la cantautora peruana fecha- das en 1968. Se puede escuchar a la autora de “La flor de la canela” interpretando “Alfonsina y el mar” o cantando en francés e inglés.

| JUAN PUCHADES.

M

aría Isabel Granda

Larco nació el de septiembre de 190, en Cotabamba, Apurímac (Perú), en un asentamiento minero de cobre, en el sur profundo de los

Andes, profundo por su subdesarrollo, pero no por la altura. Desde los tres años, reside en Lima, y comien- za a cantar y a tocar la guitarra a los 1 años. Pero en su horizonte no está dedicarse a la canción Sus padres son burgueses cultos y la educan en el antirracismo en una sociedad mayormente mestiza. Así que no es extraño que la joven blan- ca y de ojos azules se deje seducir por el folclore peruano, esencialmente por el valse, ese ritmo calificado como hijo bastardo del vals vienés, nacido en el barrio negro limeño de Malambo, en el distrito de Rímac. Chabuca canta rancheras y boleros en reunio- nes sociales, pero son los ritmos peruanos los que la llevan a componer su primera canción, “Lima de veras”. Es 1950 y Chabuca Granda tiene 0 años, un poco tarde para comenzar a escribir can- ciones, pero el divorcio –que supuso un pequeño escándalo en la sociedad de la época–, le da alas. Sigue trabajando en una farmacia, pero continúa escribiendo canciones, como esa maravilla que le dedica a una joven mulata y que todos conocere- mos como “La flor de la canela”. Chabuca Granda, ya intérprete y autora a finales de la década de los 50, tiene una voz pro- pia, ahonda en el retrato humano, pinta paisajes de la realidad limeña menos agradable, pero en

paisajes de la realidad limeña menos agradable, pero en sus manos y su hermosísima voz hasta
paisajes de la realidad limeña menos agradable, pero en sus manos y su hermosísima voz hasta

sus manos y su hermosísima voz hasta la revo- lución adquiera tintes poéticos. Cuida hasta el extremo los textos y se los pasa al poeta y amigo César Calvo para que apunte errores, sugiera cambios y les dé su aprobación. El propio César Calvo la recordaba de este modo: “Era perfecta. Cuando decía esto ya está, ésa era una obra per- fecta. Yo soy testigo de su evolución, más literaria que musical. Porque musicalmente ella es un genio de nacimiento. Si recibió alguna influen- cia, creo que es la de Pablo Milanés, a quien escuchó por primera vez el año 66, y a partir de entonces se puede ver un cambio en la melodía de Chabuca. No sé si una influencia musical en Milanés, pero sí un cambio en la dirección hacia donde iba el viento de Milanés. Cuando Chabuca lo escuchó, me dijo éste es un genio. ¿Quién es? Yo le dije que es un profesor cubano. ¿Qué edad tiene? Tendrá años. Casi se desmaya. Este genio está haciendo lo que yo he querido hacer siempre: los lied, donde la melodía varía de una estrofa a otra, no se repite nunca, varía según la letra, según la intención”.

Se podría trazar una línea imaginaria que desde Chile y pasando por Argentina uniría a Violeta Parra con Atahualpa Yupanqui y Chabuca Granda. Ellos fueron las grandes voces de la América del Sur orgullosa de su folclore y su poesía. Chabuca Granda murió en 198.

Las cintas recuperadas

El material inédito que recoge el disco Déjame que te cuente (Nuevos Medios), pertenece a una cinta encontrada hace poco en el estudio de grabación de la discográfica IEMPSA. Se trata de quince canciones grabadas de tirón el 1 de junio de 1968, sólo a guitarra y voz. Para esta edición sólo se ha añadido percusión. Son temas que nos presentan a una Chabuca Granda cantando en francés en la composición propia “La valse créo- le” o versioneando “Alfonsina y el mar” (de los argentinos Félix Luna y Ariel Ramírez), Chiquilín de Bachín (de los también argentinos Horacio Ferrer y, el genio, Astor Piazzolla) o, cerrando el disco, “Mañana will be tomorrow”, interpretada en inglés y que muchos conocerán por la inter- pretación de La Lupe. El resto del álbum es material de la propia Chabuca, con maravillas como “Un barco ciego” (“Como yo, el mar / se vuelve y se revuelve / dentro del mar prisión y prisionero, / se ve pasar cargado de naufragios / más allá de las olas y los años”), “El fusil del poeta”, “María Sueños”, “Pobre voz” (“Y después, ascender hasta el cielo en mi voz, / y gritando a los vientos llorar en las nubes, / y llover con la lluvia mi voz; / y al volver a los puentes, sin voz / retomarla en la risa del río hablador otra vez”) o “Vértigo”. En realidad, todo el disco es un maravilloso viaje musical alrededor de unas canciones impregnadas de una magia especial, con esa voz que ella misma es música.

Punto de Partida Fran Fernández (Francisco Nixon) Asegura Fran Fernández –integrante de Australian Blonde y
Punto de Partida Fran Fernández (Francisco Nixon) Asegura Fran Fernández –integrante de Australian Blonde y

Punto de Partida

Punto de Partida Fran Fernández (Francisco Nixon) Asegura Fran Fernández –integrante de Australian Blonde y La

Fran Fernández (Francisco Nixon)

Asegura Fran Fernández –integrante de Australian Blonde y La Costa Brava, y ahora solista bajo el nombre de Francisco Nixon, cuyo primer álbum consideramos en EFE EME como el mejor del año pasado– que ningún disco le ha cambiado la vida, pero sí que hay muchos que le gustan enormemente. Entre ellos, elige este de los Beach Boys.

enormemente. Entre ellos, elige este de los Beach Boys. The Beach Boys Sunflower CAPITOL, 1970 L

The Beach Boys Sunflower

CAPITOL, 1970

L a muerte y la locura ven- den discos. Supongo que para los fans suponen una forma de “cerrar” la obra. Nadie quiere ver a Syd Barret haciendo discos con Eric Clapton, o cosas así. Tampoco a nadie le impor-

ta un pepino el sufrimiento de esas personas, pero esa es otra historia. Brian Wilson es el más importante genio loco de la música pop, pero en mi caso lamento que la locura haya eclipsado su genio. Cuando era adolescente los Beach Boys me resultaban bastante anti- páticos porque eran el grupo que escuchaban los pijos surferos de mi colegio. Tuvieron que pasar unos cuantos años para que, a través de los grupos de Elephant 6 (Apples in Stereo, Olivia Tremor Control, etc.) y gente en

España como Willy Carrot, empezara a tener un conocimiento cabal de su discografía. No voy a hablar de Pet sounds, me gustaría

hablar un poco de Sunflower. Después de las crisis nerviosas sufridas por Brian Wilson tras la grabación de Good vibrations, este disco de 1970 tal vez sea el que más resista una comparación con aquel del 66, y supone a la vez un renacimiento, y (junto a Surf’s up. Van juntos en las reediciones de los CDs), un canto del cisne. Vuelven a componer todos juntos y

a funcionar como grupo, estrenándose como

compositores el hermano pequeño, Dennis Wilson y Bruce Johnston, el mercenario que habían contratado para suplir a Brian en los directos. Tal vez tenga uno de los mejores

“encadenados” de la historia: “Deirdre”, “It’s about time”, “Tears in the morning”, “All I wanna do” y “Forever”. Hay algo que me atrae mucho en estas historias tan americanas de ascenso, caída y segunda oportunidad. Sin

ir más lejos, pienso ir a ver Rocky Balboa. Y

cada vez que escucho este disco una infinita sensación de belleza y melancolía se apodera de mí.

Los Imprescindibles DE CARLOS TENA Las diez canciones más sexy En esta lista puedes encontrar
Los Imprescindibles DE CARLOS TENA Las diez canciones más sexy En esta lista puedes encontrar

Los Imprescindibles

DE CARLOS TENA

Las diez canciones más sexy

En esta lista puedes encontrar diferentes canciones sexy:

desde las más idóneas para un día de San Valentín, pasando por las que se deben poner de fondo a la hora de compartir líquidos, y llegando a las que podemos usar para provocar en nosotros mismos el sublime deseo de la copulación.

L a edad me delata. Estuve pensando durante todas las fiestas navideñas en lo poco que vale el hombre (sexual- mente, se entiende) a partir del climaterio masculino, que viene a ser, según indicios más que fiables ofrecidos por

expertos en la cuestión, como la menstruación en las féminas. El único consuelo que me queda es hurgar en los sacos de la memoria individual o colectiva, para satisfacer mi curiosidad y la de algunos lectores (ojalá) encontrando canciones que, por su peculiar historia, hayan escandaliza- do alguna vez a esos rastreros fariseos que apli- caban la censura pública, para luego, en privado, tener algún momento de “amor propio” mientras ponían el disco de fondo a sus orgías. Por ello, en esta ocasión, y sin que sirva de precedente, doy rienda suelta a mis fobias y filias, en asuntos de canciones sexy, sin importarme el que algunos melómanos pudieran interpretar estas líneas como un vasallaje a la bazofia musical que pudie- ra representar una determinada canción, o por el contrario, vieran una crítica radical a un solista o grupo que figura en la lista. Me ha costado tiempo, pero creo que vale la pena dedicarle un lugar a estas creaciones que están, por fortuna, bastante lejos de basura pop como la que firmó aquel grupo llamado Semen Up, cuyo solista, sin embargo, hubiera sido un más que eficaz doblador de películas pornográfi- cas de serie B. Por una cuestión de buen gusto, corro un tupido velo sobre la canción “Lo estás haciendo muy bien”, cima de las provocaciones baratas de la Movida nacional. Fuera depresiones sexagenarias, que Bob Dylan, Paul McCartney, Mick Jagger, Jerry Lee Lewis, Miguel Ríos, Aute, Serrat, Johnny Hallyday, Adriano Celentano, Mina y otras aves canoras, siguen gorjeando a pesar de haber supe- rado con creces esa edad. Y quien sabe si, ade- más, pueden demostrar una más que envidiable salud a la hora de exultar el cuerpo. En esta lista puedes encontrar diferentes formas de canciones sexy: desde las más idóneas

diferentes formas de canciones sexy: desde las más idóneas Serge Gainsbourg y Jane Birkin. para un

Serge Gainsbourg y Jane Birkin.

para un día de San Valentín, pasando por las que se deben poner de fondo a la hora de compartir líquidos, y llegando a las que podemos usar para provocar en nosotros mismos el sublime deseo

de la copulación. Que haya suerte

das las propias, porque en asuntos tan íntimos, las aberraciones son más que respetables. Aún recuerdo una noche en la que una formidable folladora, solista de un afamado grupo español de los ochenta, me confesó su debilidad ante los discos de Sara Montiel. Y era cierto. No estarán todos los que tu desbordante conocimiento ha imaginado, pero creo que es una digna relación de títulos que deberían estar

integrados en un solo CD. Si tienes las canciones, las ganas y el tiempo, grábatelas y véndelo en el top manta, eso sí, con un preservativo de regalo, hermano. Ah, el orden no implica prelación algu-

eso

na. Colócalas en el orden que prefieras para mismo

y que aña-

10 canciones: “I WANT YOUR SEx”. George Michael. No es que tenga la voz de
10 canciones: “I WANT YOUR SEx”. George Michael. No es que tenga la voz de

10 canciones:

“I WANT YOUR SEx”. George Michael.

No es que tenga la voz de Barry White, pero es una de las creaciones más sinceras del ex Wham. Todo a cuanto se refiere es desear sexo. Más de uno gozó de otro diciéndole: “La paciencia de un hombre tiene su límite, y yo he llegado a él. Dame tu sexo”.

“JE T’AIME, MOI NON PLUS”. Serge Gaingsbourg y Jane Birkin (o Brigitte Bardot, que las dos versiones existen).

Una de las grabaciones más gloriosas de finales de los sesenta, con un Gaingsbourg en plan ogro-que-se- va-a-comer-a-Lolita, y una Birkin o Bardot, haciendo de inocentes perversas, capaces de poner en erección ”

de inocentes perversas, capaces de poner en erección ” al más eunuco. Memorable la naturalidad de
de inocentes perversas, capaces de poner en erección ” al más eunuco. Memorable la naturalidad de
de inocentes perversas, capaces de poner en erección ” al más eunuco. Memorable la naturalidad de
de inocentes perversas, capaces de poner en erección ” al más eunuco. Memorable la naturalidad de

al

más eunuco. Memorable la naturalidad de la frase: “Me corro, me corro, y lo hago sobre tus riñones

“WHY DON’T WE DO IT IN THE ROAD?”. The Beatles.

Uno de los temas menos conocidos del cuarteto de Liverpool. Una canción que no tiene mucha letra (ape- nas dos versos) pero es más que suficiente. Una obra sencilla para una pregunta estupenda: ¿Por qué no lo hacemos en la calle?”. Ella o él no se deciden porque siempre hay algún voyeur que anda husmeando hasta en la oscuridad de la urbe.

“STORIA D’MORE”. Adriano Celentano.