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| RENE RAMOS DE LAS ee NES — COLECCION MANUALES JURIDICOS Ninguna parte de esta publicacién, incluido el diseiio de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna ni por ningtin me- dio, ya sea eléctrico, quimico, mecanico, dptico, de grabacién o de fotocopia, sin permiso previo del editor, © RENE RAMOS PAZOS © EDITORIAL JURIDICA DE CHILE Av. Ricardo Lyon 946, Santiago de Chile Registro de Propiedad Intelectual Inscripcién N* 109.256, aiio 1999 Santiago - Chile Se terminé de imprimir esta primera edicién de 1.000 ejemplares en el mes de julio de 1999 IMPRESORES: Salesianos S.A. IMPRESO EN CHILE / PRINTED IN CHILE ISBN 956-10-1263-4 A MODO DE PRESENTACION Esta obra sobre las Obligaciones, que he preparado para servir de ayuda a los estudiantes de Derecho, se ajusta al programa vigente en la Facultad de Derecho de la Universidad de Concepcién, donde cumplo funciones docentes. He seguido el orden wadicional, con algunas modificaciones que no estimo de consideracion. Asi, por ejemplo, las obligaciones de dinero se estudian como una categoria especial, separandome de la costumbre de ensenarlas al tratar de la avaluacién legal de perjuicios. La prelacién de créditos la he dejado como un capitulo aparte y final, con el objeto de no alterar la secuencia de otras materias. . No obstante que el destinatario natural de este libro son los estudiantes de Derecho, creo que también podra servir a los abogados y magistrados. Dada su naturaleza -es un Manual-, en muchos casos me he limitado a sefialar opiniones de autores o simplemente a dejar constancia de la existencia de fallos sobre una determinada cuesti6n sin adentrarme en mayores profundidades, pensando que como estan hechas las citas quien tenga interés en un determinado asunto podra facilmente encontrar el material que necesite, En cuanto a los fallos citados, los mas antiguos los he tomado del Repertorio de Legislacién y Jurisprudencia Chilenas y de las obras de algunos autores, como Las Obligaciones y los Contratos ante la Jurisprudencia, de Manuel 8 De las Obligaciones Somarriva V., y La Prescripcién Extintiva ante la Jurisprudencia, - de Emilio Rioseco E. Los mas nuevos los he consultado directamente en las revistas especializadas. También he aprovechado algunas sentencias no publicadas de la Corte de Apelaciones de Concepcién. EL AUTOR Concepcién, mayo de 1999 ABREVIATURAS USADAS EN ESTE LIBRO C.C. - Cédigo Civil C.P.C. - Cédigo de Procedimiento Civil GT. —- Cédigo del Trabajo Gj. - Gaceta Juridica GT. - Gaceta de los Tribunales R.DJ. - Revista de Derecho y Jurisprudencia Nota: Si no se indica otra cosa, todos los articulos cita- dos son del Cédigo Civil. Capitulo Primero CONCEPTOS GENERALES 1, Introducci6n. Derechos reales y derechos personales o créditos. E] Cédigo Civil en el articulo 576 expresa que “las cosas incorporales son derechos reales o personales” y, en las disposiciones siguientes, define el derecho real como aquel “que tenemos sobre una cosa sin respecto a determi- nada persona” (art. 577), y el personal como el “que sdlo puede reclamarse de ciertas personas, que, por un hecho suyo o la sola disposicién de la ley, han contraido las obli- gaciones correlativas...” (art. 578). 2. Las nociones de derecho personal o crédito y obli- gacién son correlativas. Representan las dos caras de una misma medalla. En efecto, no puede concebirse una sin la otra, de modo que, en definitiva, se hablara de derecho per sonal o de obligacion, segtin la relaci6n entre los sujetos se mire desde el punto de vista del acreedor (titular de un cré- dito) o del deudor (obligado en esa relacién). Asi lo deja en evidencia el articulo 578 al definir el derecho personal o crédito. Lo recién dicho nos obliga a formular algunas precisio- nes, que iremos desarrollando en los puntos siguientes. 3. Diferencias entre derechos reales y personales, La doctrina clasica contrapone los derechos reales a los perso- nales, destacando varias diferencias: a) En los derechos reales existe una relacién de perso- lL 12 De las Obligaciones na a cosa; en cambio, en los personales la relaci6n es entre dos sujetos determinados: acreedor y deudor. b) En cuanto al contenido: los derechos reales confie- ren un poder juridico inmediato sobre la cosa; en cambio, en los derechos personales el titular (acreedor) sdlo pue- de obtener el beneficio correspondiente mediante un acto del obligado (deudor). c) En cuanto a la forma de adquirir ambos tipos de de- rechos: los reales se adquieren por la concurrencia de un titulo y de un modo de adquirir; en cambio, en los dere- chos personales basta el titulo. d) Los derechos reales -se dice- son derechos absolu- tos “en cuanto al titular le corresponde una accién perse- cutoria y restitutoria, dirigida al reintegro de la cosa y ejercitable frente a terceros...” (Antonio Hernandez Gil, De- recho de Obligaciones, Editorial Ceura, Madrid, 1983, pag. 22). Los derechos personales, en tanto, son derechos relativos, porque sdlo se pueden exigir del deudor. f) En lo relativo a su ejercicio: “la diferencia se presen- ta en un doble aspecto: en los derechos reales, el hecho de recaer directamente sobre cosas hace que permitan una ili- mitacién que no puede darse en los derechos de obligacio- nes, habida cuenta de la presencia de la persona del deudor; y, en otro aspecto, los derechos reales se consolidan o re- afirman a través de su ejercicio, en contraste con los de obli- gaciones, en los que el ejercicio, mediante el cumplimiento © pago, Heva aparejada la extincién” (Hernandez Gil, ob. cit., pag. 23). g) En lo que se refiere a su contravencién: los derechos reales pueden ser violados por cualquiera, no asi los perso- nales, que s6lo pueden serlo por el deudor. h) Finalmente, se argumenta que los derechos reales s6lo pueden ser creados por la ley (“numero clausus”), quedando inhibidas las partes de establecerlos, situacién totalmente dis- Conceptos generales 13 tinta a la de los derechos personales, en que las partes, en virtud del principio de la autonomia de la voluntad, pueden generar cualquier tipo de derecho personal sin mas limita- cién que la ley, el orden publico o la moral (“numero apertus”). 4. Criticas a la concepcién clasica. La concepcién clasi- ca que acabamos de enunciar, que diferencia con nitidez los derechos reales y personales, es objeto de fuertes criticas. No es cierto, se argumenta, que en los derechos reales exista un solo sujeto, su titular, pues también hay un sujeto pasivo constituido por la colectividad toda, en cuanto sus in- tegrantes tienen la obligacién de abstenerse de ejecutar cual- quier acto que perturbe o impida el ejercicio del derecho. Planiol y Ripert explican que “el derecho real debe, pues, concebirse bajo la forma de una relacién obligatoria, en la cual el sujeto activo es simple y esta representado por una sola persona, mientras que el sujeto pasivo es ilimitado en namero y comprende a todas las personas que estan en rela- cién con el sujeto activo” (Marcel Planiol y Georges Ripert, Tratado Elemental de Derecho Civil, Cardenas Editores, México, 1991, t. III, N° 2160, pag. 22). La situacion es todavia mas cla- ra, se agrega, en los derechos reales limitados que constitu- yen desmembracién del dominio, pues estos derechos deben ejercerse sin perturbar el derecho de propiedad. Tampoco es efectivo que en los derechos reales exista una relacién de persona a cosa, pues siempre las relacio- nes juridicas se dan entre personas, ya que todos los dere- chos y deberes conciernen a las personas y afectan su comportamiento. Sin embargo, no debe desconocerse que las cosas tienen un significado distinto en los derechos rea- les y personales; son fundamentales en los primeros, en tan- to que pueden faltar en ciertas obligaciones, como ocurre con las de hacer y no hacer. Las cosas sélo integran el obje- to de las obligaciones de dar. 4 De las Obligaciones En cuanto a que los derechos reales sean perpetuos y las obligaciones eminentemente transitorias, no constituye una diferencia esencial, desde que ello solo seria asi en el derecho de propiedad ~y todavia con la salvedad que exis- ten propiedades transitorias, como la propiedad fiduciaria-, pero no lo es en algunos derechos reales, como el caso del usufructo, que siempre esta sujeto a un plazo (art. 770 C. Civil). 5. Concepto de obligacién. Tradicionalmente se define la obligaci6n como el vinculo juridico entre dos personas determinadas —deudor y acreedor-, en virtud del cual la pri- mera se encuentra en la necesidad juridica de dar, hacer o no hacer algo en favor de la segunda. Andreas Von Tuhr explica que se da el nombre de obligacién “a la relacién juridica establecida entre dos o mds personas, por virtud de la cual una de ellas -el deudor, debitor— se constituye en el deber de entregar a la otra -acreedor, creditor- una pres- taci6n”. Y agrega: “Enfocada desde el punto de vista del acreedor, la obligacion implica un crédito; para el deudor, supone una deuda” (Tratado de las Obligaciones, t. 1, pag. 1, Editorial Reus S. A., Madrid, 1934). Que se trate de un vinculo juridico significa que nos encontramos ante una relacién protegida por el derecho objetivo, lo que hace la diferencia entre obligacién y otros deberes, como los morales. De esta forma, si el deudor no cumple con su prestaci6n puede ser compelido a hacerlo, respondiendo no con su persona —como acontecia en el antiguo derecho romano-, sino con su patrimonio. Sobre el particular, el articulo 2465 del Codigo Civil expresa que “toda obligacién personal da al acreedor el derecho de per seguir su ejecucion sobre todos los bienes raices o muebles del deudor, sean presentes o futuros, exceptuandose sola- mente los no embargables, designados en el articulo 1618” 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 18 De las Obligaciones 7. Sujetos de la obligacién: acreedor y deudor. Los su- jetos de toda obligacién son el acreedor y el deudor, El acreedor es el titular del derecho personal o crédito en vir tud del cual puede exigir del deudor una determinada pres- tacién. El deudor es quien debe dar, hacer o no hacer algo en favor del acreedor, En los contratos bilaterales —aquellos en que las partes se obligan reciprocamente (art. 1439)— ambas partes ten- dran el caracter de acreedoras y deudoras de sus respecti- vos derechos y obligaciones. Los dos sujetos tienen que ser personas determinadas o alo menos determinables. En doctrina se discute si es in- dispensable para el nacimiento del derecho y de la correla- tiva obligaci6n que el sujeto exista con anterioridad. Hernandez Gil afirma que “la radical inesencialidad de los sujetos no es admisible, pues supondria, entre otras cosas, una total alteracién del sistema de los derechos subjetivos, de su ordenacién y proteccién”. Pero agrega que “es muy posible que en ciertas fases del desarrollo de la obligacién haya un sujeto no plenamente determinado” (ob. cit., pag. 93). Es lo que ocurre, nos parece, en las obligaciones propter rem, que luego estudiaremos. También podria ser el caso de la oferta del pago de una recompensa al que halla- re una especie extraviada (art. 632 inc. 2°), en que el acree- dor va a ser la persona que acepte tal recompensa, si bien en este caso es discutible si la obligaci6n nace con la oferta o cuando ésta es aceptada. Tanto el deudor como el acreedor pueden ser una 0 va- rias personas, desde que, de acuerdo al articulo 1438, cada parte de un contrato puede ser una o muchas personas. Frente a la concepcion clasica que entiende la obliga- cién como una relacioén de dos personas, acreedor y deu- dor, surgen doctrinas nuevas, que ven mas bien una relaci6n de patrimonios. Gaudement expresa “Originariamente es 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 22 De las Obligaciones poco podemos negarles la proteccién del ordenamiento”. Y mas adelante agrega: “si negamos la validez de una obli- gaci6n por el hecho de faltarle contenido econémico, limi- tamos arbitrariamente la autonomia de la voluntad y dejamos sin juridicidad un posible elenco de deberes ex- trapatrimoniales capaces de cumplimiento voluntario” (José Luis Lacruz Berdejo, Elementos de Derecho Civil, t. I, “Dere- cho de Obligaciones”, vol. I., Libreria Bosch, Barcelona, 1977, pag. 34). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 26 De las Obligaciones sable un acuerdo de voluntades, pero, finalmente, termina- ron aceptando la innovacién, en raz6n de que en los tex- tos positivos se encuentran casos de obligaciones generadas por la sola voluntad del deudor. Asi ocurre, entre nosotros, con el articulo 632 inciso 2° del Cédigo Civil (promesa de recompensa al que denuncie el hallazgo de una especie al parecer perdida); y con el articulo 99 del Codigo de Comer- cio (caso del oferente que se obliga a no disponer de la cosa sino pasado cierto tiempo o de desechada la oferta) (Bor da, ob. cit., N° 216, pags. 25 a 29). Los autores destacan la paradoja que significa que la fuerza vinculante de voluntad unilateral no coincida con el apogeo del dogma de la autonomia de la voluntad. “Es -dice Hernandez Gil- un logro posterior que se abre paso en el periodo de rectificaci6n y crisis del dogma de la auto- nomia, el cual, partiendo, claro es, del poder de la volun- tad, hacia recaer su eficacia juridica no tanto en ella misma cuanto en el pacto libremente concertado” (ob. cit., N° 84, pags. 246 y ss.). Explica este autor que “la tesis se ha instau- rado no sobre bases psicolégicas de signo voluntarista, sino a virtud principalmente de consideraciones sociolégicas y sistematicas” (seguridad juridica; respeto a la buena fe) (so- bre este punto puede verse: Hernandez Gil, ob. cit., N° 84, pags. 246 y ss.; Borda, ob. cit., N° 16, pags. 25 y ss.; Fernan- do Fueyo, ob. cit., N° 27, pags. 53 y ss.; David Stitchkin, ob. cit., N° 40, pags. 24 yss.). En algunos cédigos se reconoce valor vinculante a la promesa unilateral. Asi ocurre con los cédigos aleman (arts. 657 y ss. y 793), suizo de las obligaciones (arts. 8° y 846 y-ss.), brasileno de 1919 (arts. 1056 y ss.), mexicano de 1928 (arts. 1860 y ss.), italiano de 1942 (arts. 1987 y ss.). En cambio el cédigo portugués sienta el principio de que la promesa unilateral de una prestacién s6lo obliga en los ca- sos previstos en la ley (citados por José Castan Tobenas, 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Capitulo Tercero CLASIFICACION DE LAS OBLIGACIONES PARRAFO I DIVERSAS CLASIFICACIONES 16. Clasificacién de las obligaciones. Las obligaciones admiten diferentes clasificaciones: 1. Atendiendo a su eficacia: a) obligaciones civiles, y b) obligaciones naturales. 2. Atendiendo al objeto o prestacién: a) Segtin la forma: positivas y negativas. b) Seguin la determinacién del objeto: de especie o cuerpo cierto y de género. c) Seguin el contenido de la prestacién: de dar (entre- gar), de hacer y no hacer. d) Obligaciones de dinero y obligaciones de valor. e) Segun el nimero de cosas que integran la presta- cién: de objeto singular y de objeto plural (de sim- ple objeto miltiple, alternativas y facultativas). 3. Atendiendo al sujeto: a) de unidad de sujeto; b) de pluralidad de sujetos (simplemente conjuntas o mancomunadas, solidarias e indivisibles), 4. Atendiendo a la forma de existir: a) principales, y b) accesorias. 31 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 35 ples pactos, es decir, a las convenciones en que no se ob- servaban las formas rigidas establecidas por la ley para la contratacién. El derecho honorario acepto que aquellas per sonas fueran capaces de contraer obligaciones, pero de me- nor eficacia juridica, por cuanto no tenjan acci6n para exigir su cumplimiento, pero que cumplidas, permitian re- tener lo que se habia dado o pagado en virtud de ellas. Las legislaciones modernas han conservado la institu- cion, pero su fundamento actual es eminentemente ético. Como dice un autor: “de la instituci6n romana queda hoy su estructura técnica, quizd no muy perfecta, pero el con- tenido ha variado considerablemente y seria un error no reconocer este hecho” (Guillermo Ospina Fernandez, Ré gimen Legal de las Obligaciones, Editorial Temis S. A., Bogota, 1994, N° 299 y ss., pags. 201, 202). La mayor parte de los cédigos actuales las aceptan: aleman, art. 814; suizo de las obligaciones, art. 63; francés, art. 1235; italiano, art. 2034; brasilefio, art. 970; argentino, arts. 515 y ss.; colombiano, arts. 1527 yss., etc. 21 bis. Naturaleza de la obligacion natural. En doctri- na, se discute cual es realmente la naturaleza de la obliga- cién natural. Hay diversas opiniones. Para algunos es una obligaci6n no juridica, sino moral o de conciencia, o social, etc., que s6lo produce un efecto juridico: que no se puede repetir lo pagado. Para otros, la obligacién natural sélo se convierte en ju- ridica con el pago. Finalmente, algunos como Albaladejo, estiman que “la obligacién natural, aparte de que desde un punto de vista no juridico pueda ser calificada de ‘deber’ 0 de ‘obligacién’, juridicamente no es una obligacién, no es un vinculo juri- dico entre dos personas (deudor y acreedor), ni antes ni después del pago. Juridicamente es un hecho que justifica 36 De las Obligaciones la atribuci6n patrimonial que se hizo al acreedor, es decir, es slo una justa causa de tal atribucién (entrega o pago). Asi pues —continiia este autor- justificada la atribuci6n, ju- ridicamente no procede la repeticién (devolucién) de lo dado. Pero este efecto juridico que es la irrepetibilidad, no es un efecto que, juridicamente hablando, proceda del cum- plimiento de una obligaci6n (no procede ex obligatione), sino que procede de encontrarse justificada la entrega por otra raz6n que el Ordenamiento considera suficiente...”. Y ter mina: “Y el ordenamiento considera justa causa de la atri- bucién la denominada obligacién natural, por el hecho de que si se permitiese al que pagé pedir la devolucién (que es lo que habria que hacer, de no considerar justificada la entrega), se protegeria un acto inmoral consistente en des- hacer lo que se habia realizado por considerarlo moralmen- te necesario”. Para nuestros autores, las obligaciones naturales son obligaciones, por cuanto constituyen un vinculo juridico entre personas determinadas que produce efectos juridicos (retener lo dado o pagado en su virtud). No son simples deberes morales. Quien cumple una obligacién natural esta pagando lo que debe. En cambio, quien cumple un deber moral esta realizando una liberalidad. 22. Las obligaciones naturales en el derecho chileno. Esta materia esta reglamentada en el Titulo III del Libro IV, articulos 1470 al 1472 inclusive. Las obligaciones naturales son enumeradas en el inciso 4° del articulo 1470, sefalan- do: “Tales son: 1°Las contrafdas por personas que teniendo suficiente juicio y discernimiento, son, sin embargo, incapaces de obli- garse segtin las leyes, como los menores adultos; 2°Las obligaciones civiles extinguidas por la prescrip- cion; Clasificacién de las obligaciones 37 3° Las que proceden de actos a que faltan las solemni- dades que la ley exige para que produzcan efectos civiles; como la de pagar un legado, impuesto por un testamento que no se ha otorgado en la forma debida; 4° Las que no han sido reconocidas en juicio por falta de prueba”. 23. Las obligaciones naturales :son taxativas en Chile? Sefhalemos de inmediato que siendo excepcionales, no hay més que las que la ley contempla. ¢Significa lo anterior que no hay mas obligaciones naturales que las que indica el ar- ticulo 1470? Claro Solar estima que el articulo 1470 es taxativo. Da varias razones: a) El articulo antes de hacer la enumeracién emplea la frase “tales son”, frase que importa taxatividad, significa lo mismo que “éstas son”, o la expresién “a saber”. b) El pensamiento del autor del cddigo es claro en el sentido de determinar y senalar las obligaciones que califi- caba como naturales. c) El articulo 2296 hace una referencia a las obligacio- nes naturales mencionandolas como las “enumeradas en el articulo 1470", demostrando con ello que no hay otras (Ex- plicaciones de Derecho Civil Chileno y Comparado, t. X, N° 24, Editorial Juridica de Chile, 1979, pags. 38-39). En general se ha impuesto la segunda tesis (Antonio Vodanovic H., Derecho de Obligaciones, Ediciones Periodisti- cas y Estadisticas, 1970, N° 27, pag. 38; Hugo Tapia Arque- ros, De las Obligaciones Naturales, Memoria, Universidad de Concepcién, 1941, N° 167, pags. 134-135; David Stitchkin, Derecho Civil, Editorial Universitaria S. A., 1948, t. 1, N° 74, pags. 48-49; Fernando Fueyo, Derecho Civil, t. IV, “De las Obli- gaciones”, vol. I, Ediciones Roberts y Cia. Ltda., Santiago, 1959, N° 49, pag. 73). 38 De las Obligaciones Por nuestra parte, pensamos que el articulo 1470 no es taxativo, por los siguientes motivos: a) el artfculo 1470 las define, por lo que siempre que nos encontremos frente a una situaci6n que corresponda a esa definicién estaremos ante una obligacin natural, y b) porque la expresién “ta- les son” no significa taxatividad, sino ejemplificacién. Si bien la mayoria de la doctrina esta de acuerdo en que el articulo 1470 no es taxativo, no hay unanimidad sobre cuales serian los otros casos de obligaciones naturales no comprendidos en el articulo 1470. Se mencionan varios: a) La multa en los esponsales (art. 99). Si celebrado el contrato de esponsales se ha estipulado multa para el caso de que uno de los esposos no lo cumpla, no podra recla- marse la multa, “pero si se hubiere pagado... no podra pe- dirse su devoluci6n” (inc. 2”). La mayor parte de la doctrina (Stitchkin, Abeliuk, Alessandri, Somarriva, Claro Solar) es de opinién que éste no es un caso de obligacién natural. Ello porque, en conformidad al articulo 98 del Cédigo Ci- vil, los esponsales no producen obligaci6n alguna ante la ley civil. En cambio, Fueyo opina que en este caso hay obli- gacion natural (Derecho Civil, t. IV, “De las Obligaciones”, vol. I, N° 49, pag. 74). b) Lo dado por un objeto o causa ilicita a sabiendas. Ello, por cuanto el articulo 1468 sefala que “no podra re- petirse lo que se haya dado o pagado por un objeto o cau- sa ilicita a sabiendas”. No parece haber en este caso una obligacién natural. Se trata simplemente de una sancién para un acto ilfcito, que se funda en el principio de que nadie puede alegar su propio dolo. c) Situacion del deudor que paga mas alla de lo que debe por gozar del beneficio de inventario (art. 1247) o del beneficio de competencia (art. 1625). En ambos casos el deudor tiene limitada su responsabilidad. Sin embargo, si paga mas alld de ese limite, no tiene derecho a obtener de- Clasificacién de las obligaciones 39 volucién de lo indebidamente pagado. En general, la doc- trina opina que en estos casos no hay obligacién natural, sino renuncia al respectivo beneficio, por lo que si el deu- dor paga mas alla, esté pagando una obligacién civil (René Abeliuk, Las Obligaciones, Editorial Juridica de Chile, 1993, t. 1, N° 331, pag. 274; David Stitchkin, ob. cit., t. 1, N* 107- 108, pags. 73-74). d) Pago de intereses no estipulados (art. 2208 y art. 15 de la Ley N° 18.010, sobre Operaciones de Crédito de Di- nero). Nos parece que en este caso tampoco hay obligacion natural. Lo que ocurre es que en conformidad al articulo 12 de la Ley N° 18.010, la gratuidad no se presume, por lo que si no se han convenido intereses y éstos se pagan, se esta pagando una obligacién civil. Tanto es asi que si el deudor no los pagare, podria el acreedor demandarlos, ya que el préstamo se presume oneroso. e) Pago de una deuda de juego o apuesta en que predo- mina la inteligencia: “el juego y la apuesta no producen ac- ci6n, sino solamente excepcién” (art. 2260 inc. 1°). “El que gana no puede exigir el pago” (inc. 2°). Es importante tener presente que el juego y la apuesta pueden ser de tres clases: 1) de azar (en que si se paga hay objeto ilicito, articulo 2259 en relaci6n con el art. 1466); 2) juegos y apuestas en que pre- domina la destreza fisica, y que generan obligaciones civiles (art. 2263), y 3) juegos y apuestas en que predomina la inte- ligencia, que corresponden al caso que estamos tratando. Se- gtin Stitchkin, aqui nos encontramos frente a una auténtica obligacién natural (ob. y t. cit., N° 110, pags. 76-77). 24, Obligaciones naturales contempladas en el articu- lo 1470. Dentro de esta disposicién se establecen dos tipos de obligaciones naturales: a) obligaciones nulas y rescindibles (art. 1470 N° 1° y 3°); 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 43 En cuando a lo primero, el problema lo plantea la ex- presién “actos”, mereciendo dudas si quedan comprendi- dos slo los actos unilaterales o también los bilaterales. Claro Solar (ob. cit, t. X, N° 34, pag. 50) y Vodanovic (ob. cit., N° 31, pags. 44 a 47) sostienen que se aplica tanto a los actos unilaterales como a los bilaterales. En cambio, Abeliuk (ob. cit., t. I, N° 323, pag. 269), Alessandri (ob. cit., pags. 41-42), Somarriva (en sus clases), Fueyo (ob. cit., N° 46, pag. 71), y Hugo Tapia (ob. cit., N° 157, pags. 122- 125) sustentan la tesis restringida. La jurisprudencia es va- cilante, si bien el ultimo fallo que conocemos esta por la tesis que la expresi6n “actos” esta tomada en el sentido de acto unilateral (R.D.J, t. 85, sec. 2*, pag. 5). Nos quedamos con la tesis restringida por las siguien- tes razones: a) porque normalmente la expresién “actos” se emplea para referirse a los actos unilaterales; b) porque el ejemplo que pone el codigo también co- rresponde a un acto unilateral y segan el Mensaje los ejem- plos “ponen a la vista el verdadero sentido y espiritu de una ley en sus aplicaciones”; Cc) por una raz6n historica, ya que la norma fue tomada de Pothier, quien, a su vez, la habia tomado de la tradicién romana y también del proyecto de Garcia Goyena, los que el ejemplo lo entendian referido sdlo a los actos unilaterales; d) porque seria injusto aplicar la norma a los actos bi- laterales, como se puede apreciar con el siguiente ejemplo: si se vende un bien raiz por un instrumento privado, el com- prador no podria obtener la tradicién de la cosa, porque el Conservador no inscribiria el titulo y tampoco podria ob- tener la restitucién del precio (por tratarse de una obliga- ci6n natural), Este ultimo argumento nos parece definitivo. Respecto al segundo problema, desde cuando existe obligacién natural en este caso? No vale la pena detenerse, 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 47 devolucién de lo legitimamente pagado, pretextando ignorar la falta de acci6n” (ob. cit., N° 248, pag. 183). Algunas sentencias de nuestros tribunales siguen la ul- tima doctrina. Asi se ha fallado que “no puede reputarse pago espontaneo que importe el cumplimiento de una obli- gacion natural e imposibilite para exigir su devolucién, el realizado en virtud de una sentencia dictada en juicio eje- cutivo” (Gaceta, 1874, N° 2272, pag. 1906). En otra oportu- nidad se resolvié que el deudor que requerido por Impuestos Internos pag un impuesto que se encontraba prescrito, tiene derecho a pedir su devolucion pues su pago no fue voluntario. (R.D./., t. 32, sec. 1°, pag. 551). En cuanto a la exigencia de que quien paga debe tener la “libre administracién de sus bienes”, debe ser entendida “por libre disposicién de sus bienes”, pues todo pago supo- ne transferir la propicdad del objeto pagado (Claro Solar, ob. cit., t. X, N° 46, pag. 61). b) Pueden ser novadas. Para que valga la novacién —dice el articulo 1630- es necesario que tanto la obligaci6n pri- mitiva como el contrato de novaci6én sean validos, a lo me- nos naturalmente. c) Pueden ser caucionadas por terceros (art. 1472). La raz6n de que s6lo se admita que puedan ser caucionadas por terceros es que al ser natural la obligacién principal el acreedor no tiene accién para demandar su cumplimien- to. Por esa raz6n, y en virtud del principio de que lo acce- sorio sigue la suerte de lo principal, tampoco podria demandar el cumplimiento de la cauci6n. d) No producen la excepcion de cosa juzgada. Asi lo dice el articulo 1471: “La sentencia judicial que rechaza la acci6n intentada contra el naturalmente obligado no extin- gue la obligaci6n natural”. e) No pueden compensarse legalmente. Ello por no ser actualmente exigibles (art. 1656 N° 3°). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 54 De las Obligaciones de la acci6n destinada a exigir el cumplimiento, Si la obli- gacion es de hacer o no hacer, la accion sera siempre mue- ble (art. 581); en tanto, si la obligacién es de dar sera mueble o inmueble segtin lo sea la cosa en que ha de ejer- cerse © que se deba (art. 580). b) El procedimiento ejecutivo para obtener el cumpli- miento forzado esta sujeto a reglas diferentes. Para las obli- gaciones de dar, esta contenido en el Titulo I del Libro III del Cédigo de Procedimiento Civil; y para las obligaciones de hacer y de no hacer, en el Titulo II del Libro IIT, del mis- mo cédigo. c) El modo de extinguir pérdida de la cosa debida (arts. 1567 N° 7° y 1670 del Codigo Civil, y 464 N° 15 del Codigo de Procedimiento Civil) sdlo se aplica a las obliga- ciones de dar. El modo de extinguir equivalente en las obli- gaciones de hacer es “la imposibilidad absoluta para la ejecucién actual de la obra debida”, contemplado en el ar- ticulo 534 del Cédigo de Procedimiento Civil. d) En los contratos bilaterales, en caso de incumplimien- to de una obligacién de dar, el contratante cumplidor no puede demandar derechamente el pago de la indemniza- cién de perjuicios, por cuanto tal indemnizacion es acceso- ria a las acciones de cumplimiento o de resolucién del contrato. Asi aparece del articulo 1489 (Fallos del Mes, N° 241, sent. 3*, pag. 382). En cambio, si la obligacion es de hacer, el acreedor puede demandar directamente la indem- nizaci6n de perjuicios (art. 1553 N° 3°) (véase sobre este punto Fernando Fueyo L., Cumplimiento e Incumplimiento de las Obligaciones, pig. 345). Clasificacin de las obligaciones 55 PARRAFO VII DE LAS OBLIGACIONES DE DINERO Y OBLIGACIONES DE VALOR 41. Concepto. Obligaciones de dinero son aquellas en que el objeto debido es una suma de dinero. Se adeuda di- nero, que se debe dar o restituir, no otra cosa. En las obligaciones de valor, o restitutorias, lo adeudado no es dinero, sino una prestacion diferente que se expresa en una determinada suma de dinero, en atenci6n a ser éste una comtin medida de valores. Se han definido diciendo que se estaré en presencia de una obligaci6n restitutoria “cada vez que la prestaci6n a que se encuentra obligado un sujeto consista en la devolucion de una cosa o en el reembolso de un valor, ya provenga la necesidad de restituir de la normal ejecucién de un acto o contrato -como es el caso de la devolucién de la cosa dada en prenda, depésito o arrendamiento~ ya porque la ley asi lo ordena -como cuando desaparece retroactivamente un acto 0 contrato- 0, finalmente, porque los principios de equidad asf lo aconsejan como en el caso de la accién de in rem verso” (Mauricio Javier Castelblanco Koch, Las Obligaciones Restitutorias del Codigo Civil y la Inflacién, Editorial Juridica de Chile, 1979, N° 24, pag. 38). 42. Caracteristicas de las obligaciones de dinero. Las obligaciones de dinero presentan las siguientes caracteris- ticas: a) Son obligaciones de dar. b) Son obligaciones de género (art. 1508). c) Son obligaciones muebles, porque recaen sobre un objeto mueble (art. 580). d) Son obligaciones divisibles, porque tienen por obje- to una cosa susceptible de divisién (art. 1524). 56 De las Obligaciones Para la cabal comprensién de esta materia resulta im- perioso tratar varios aspectos, que analizaremos en los pun- tos siguientes. 43. El dinero, sus funciones econémicas. FE] dinero cum- ple dos funciones econémicas muy claras: a) servir como ins- trumento de cambio, lo que significa que mediante él se pueden adquirir los bienes que se necesitan para satisfacer las demas necesidades, y b) servir como medida comtin de valores. Como instrumento de cambio, el dinero no cuenta por lo que es en si, sino en razén de las posibilidades de adqui- sicién que confiere. El dinero constituye una medida comin de valores, por cuanto es el metro que se usa para apreciar el valor de los demas bienes. Sabemos que una cosa tiene mds o menos valor, segtin la cantidad de dinero que se necesita para ad- quirirla. A estas dos funciones se puede agregar una tercera: ser vir de medio de pago, si bien ésta podemos considerarla in- cluida en la primera (servir de instrumento de cambio). 44, Concepto y caracteristicas del dinero. Ha sido defi- nido el dinero como aquella cosa mueble -metal o papel- que el comercio utiliza como medida de valor para toda cla- se de bienes materiales (Sergio Gatica, Aspectos de la Indem- nizacion de Perjuicios por Incumplimiento del Contrato, Editorial Juridica de Chile, 1959, N° 134, pag. 193). Esta definicion nos parece incompleta, pues s6lo comprende la segunda de las funciones sefialadas. Creemos que se puede complemen- tar diciendo que es aquella cosa mueble, fungible y divisi- ble —metal o papel que el comercio utiliza como medio de cambio e instrumento de pago y que constituye el medio de determinar el valor de los demas bienes. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 59 debida, en las obligaciones de valor, en cambio, el objeto es un quid, la prestacion debida es un valor y el deudor cum- ple si paga la suma de dinero que represente el valor de lo debido (Atilio Alterini, citado por Jorge Lopez Santa Ma- ria, Obligaciones y Contratos Frente a la Inflacién, Editorial Ju- ridica de Chile, 1978, pag. 33). 48. Cumplimiento de una obligacién de valor. Cuando lo que se debe es un valor, para proceder a su pago sera previo proceder a transformar esa obligaci6n en una obli- gacion de dinero, lo que se hara mediante la correspondien- te liquidacidn de la deuda. Es lo que se hace, por ejemplo, cuando se demanda una indemnizaci6n de perjuicios, con- tractual o extracontractual: la obligacién que surge de un ilicito es restablecer la situacién patrimonial del afectado (valor). La sentencia que acoja la demanda de indemniza- ci6n determinara lo que debe pagarse para que se logre este objetivo. Con ello se esta transformando una obligaci6én de valor en una obligaci6n de dinero. 49, Cumplimiento de las obligaciones de dinero. En teoria hay dos formas posibles de cumplir una obligacién de dinero: a) entregando la suma numérica debida (cri- terio nominalista), o b) pagando una suma de dinero que represente un determinado valor (criterio valorista 0 rea- lista). Asf, por ejemplo: si una persona se oblig6 a pagar $ 1.000.000 el aio 1986 y la deuda la paga el ano 1999, si se sigue el criterio nominalista, se debera pagar la misma suma: $ 1.000.000. Pero también podria pensarse que el ano 1986 ese millon de pesos representaba el valor de un departamento de 100 metros cuadrados de una construc- cién de buena calidad, por lo que si se paga el ano 1990, para cumplirla se deberia pagar una suma de dinero que represente el valor que el afio 1990 tiene un departamen- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 63 que “la indemnizaci6n de perjuicios proveniente de la res- ponsabilidad extracontractual debe compensarse no sdlo en la forma monetaria nominal, sino que ella debe abarcar los que provengan de la desvalorizacion monetaria que se haya producido desde la fecha en que los dafios fueron causa- dos hasta la fecha de la dictaci6n de la sentencia de térmi- no” (fallo citado y comentado por Bernardo Gesche M., ob. cit., pag. 48). Posteriormente se fue abriendo camino la idea de re- ajustabilidad en otras materias, como, por ejemplo, en lo relativo a restituciones mutuas en materia de nulidad (Fa- los del Mes, N° 198); en la lesion enorme (Fallos del Mes, N° 274, pag. 381). Con anterioridad, se habia negado la re- ajustabilidad en la lesion enorme (Fallos del Mes, N° 164, pags. 136-139). 52. Obligaciones de dinero; obligaciones de crédito de dinero. Ya hemos dicho que la obligacion de dinero es aque- Ila en que lo debido es dinero. Pues bien, dentro de este género —obligaciones de dinero- existe un tipo que en Chile se encuentra especialmente regulado en la Ley N° 18.010, que son las obligaciones que provienen de una operacién de crédito de dinero. El articulo 1° inciso 1° de la Ley N° 18.010 define las operaciones de crédito de dinero senalando que “Son ope- raciones de crédito de dinero aquellas por las cuales una de las partes entrega o se obliga a entregar una cantidad de dinero y la otra a pagarla en un momento distinto de aquel en que se celebra la convencién”. De acuerdo a esta definicién, lo que caracteriza a la ope- raci6n de crédito de dinero son tres elementos: a) que una parte entregue o se obligue a entregar una cantidad de di- nero; b) que la otra restituya dinero, y c) que el pago se haga en un momento distinto. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacion de las obligaciones 67 58. Liquidacién de una deuda convenida en moneda ex- tranjera. Las obligaciones expresadas en moneda extranjera seran solucionadas por su equivalente en moneda chilena seguin el tipo de cambio vendedor del dia del pago. En caso de obligaciones vencidas se aplicara el tipo de cambio del dia del vencimiento si fuere superior al del dia del pago. Para los efectos de este articulo se estard al tipo de cambio vende- dor que certifique un Banco de la plaza” (art. 20 inc. 1°). En el caso de obligaciones cuyo pago se ha pactado en moneda extranjera en virtud de autorizacién del Banco Central de Chile, “el acreedor podra exigir su cumplimien- to en la moneda estipulada, o ejercer los derechos que para el deudor se originan de la correspondiente autorizacion” (art. 20 inc. 2°). 59. Intereses. Son un accesorio que normalmente acompania a una obligacion de dinero. Constituyen un fru- to civil. Segin el articulo 2205 del Codigo Civil, se pueden estipular en dinero o en cosas fungibles. En las operacio- nes de crédito de dinero reguladas por la Ley N° 18.010 sélo se pueden pactar en dinero (art. 11 inc. 1°). Los intereses constituyen la renta que produce un ca- pital. Son frutos civiles (art. 647) y, como tales, se devengan dia a dia (arts. 790 y 11 inc. 2° Ley N° 18.010). Pueden en- contrarse pendientes, mientras se deben, y percibidos una vez que se cobran (art. 647 C. Civil). Las simples obligaciones de dinero sdlo generan inte- rés cuando las partes lo convienen o la ley asi lo establece (Ej. de esto ultimo: las letras de cambio devengan interés corriente desde la fecha de vencimiento, art. 80 de la Ley N° 18.092). Y en el caso de que sin estipularse fueren paga- dos, no pueden repetirse ni imputarse al capital (art. 2209). Algunos entienden que existiria aqui una verdadera obli- gacion natural. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 7 interés penal convenido es superior al 50% por sobre el in- terés corriente, pasa a ser aplicable lo dispuesto en el ar ticulo 8° de la Ley N° 18.010 en el sentido de que los intereses estipulados deberan reducirse al corriente que rija al momento de la convenci6n y restituirse debidamente re- ajustados los excesos que se hubieren percibido. A esa con- clusién conducen los articulos 8° y 16 cuando el primero se refiere a todo pacto de intereses que exceda al maximo con- vencional y el segundo a que se haya pactado legalmente un interés superior al corriente” (Tomasello, ob. cit., pag. 89). Atendido lo que se acaba de senalar, debe entenderse que el articulo 8° de la Ley N° 18.010 ha modificado el ar- ticulo 1544 del Cédigo Civil, por cuanto este tiltimo orde- na rebajar la clausula penal en el mutuo “al maximo de interés permitido estipular”, en tanto que, en conformidad al articulo 8° de la Ley N° 18.010, se debe rebajar al interés corriente. La regla del inciso 3° del mutuo sélo tendria apli- cacién para los mutuos que no son de dinero” (Leslie To- masello H., ob. cit., pag. 89). 67. Anatocismo. Se entiende por anatocismo la capita- lizacién de intereses. FE] Codigo Civil en el articulo 2210 lo prohibia terminantemente para el contrato de mutuo. Esta norma tenia, segtin algunos, un alcance general. No obs- tante, el Cédigo de Comercio lo aceptaba para la cuenta corriente mercantil (art. 617 del Codigo de Comercio). El articulo 28 de la Ley N° 18.010 derog6 el articu- lo 2210, de donde inferimos que en la actualidad no esta prohibido el anatocismo, ni en el mutwo ni en ningiin otro contrato. ¥ en el caso de las operaciones de crédito de dinero, esté especialmente autorizado en el articulo 9°, en cuanto establece que “podra estipularse el pago de intereses sobre intereses, capitalizindolos en cada vencimiento o renova- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacion de las obligaciones 75 74. Pérdida de las cosas debidas alternativamente. Debe distinguirse entre: a) Pérdida total, y b) Pérdida parcial. En el caso de pérdida total, debe subdistinguirse entre: 1) Pérdida fortuita, y 2) Pérdida culpable. Si todas las cosas debidas alternativamente perecen en forma fortuita, se extingue la obligacion (art. 1504 inc. 1°). Si todas las cosas debidas alternativamente perecen por culpa del deudor, éste queda obligado al pago del precio de una de ellas mas indemnizaci6n de perjuicios (arts. 1504 y 1672). La determinaci6n de cual cosa va a depender de quién tenia la eleccién (art. 1504 inciso 2°). En el caso de pérdida parcial, debe hacerse la misma distinci6n anterior: si la pérdida es fortuita, subsiste la obli- gaci6n alternativa en las otras cosas; y si resta una sola, el deudor es obligado a ella (art. 1503). Si la pérdida es cul- pable, debe distinguirse a quien compete la eleccién. Si co- rresponde al deudor, éste podra elegir cualquiera de las cosas que resten. Si la eleccién es del acreedor, éste puede optar entre elegir alguna de las cosas que subsistan o de- mandar el precio de la cosa destruida, mas indemnizacién de perjuicios. Si la cosa se deteriora, se aplica el articulo 1590. 75. Obligaciones facultativas. Las trata el cédigo en el Titulo VH del Libro IV, articulos 1505 al 1507, inclusive. Seguin el articulo 1505, “obligaci6n facultativa es la que tiene por objeto una cosa determinada, pero concediéndo- se al deudor la facultad de pagar con esta cosa o con otra que se designa”. Ej. se celebra un contrato de compraventa y se queda adeudando un saldo de precio ascendente a $1.000.000, que se pagard a 6 meses plazo, quedando facul- tado el deudor para poder pagar con el automévil marca Ford aiio 1990, patente XX 600. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 79 ble (de manera que puedan cumplirse por parte), pues, en caso contrario, nos encontramos frente a las Ilamadas obli- gaciones indivisibles. d) La regla general es que la division se haga por par- tes viriles, o sea por partes iguales, a menos que la ley 0 el hombre establezcan otra proporcionalidad. Asi lo estable- ce el cédigo a propésito de la comunidad, articulo 2307 inc. 2°: “si la deuda ha sido contrafda por los comuneros colectivamente, sin expresion de cuotas, todos ellos, no ha- biendo estipulado solidaridad, son obligados al acreedor por partes iguales...”. Asi lo reitera, en la fianza, el articu- lo 2367 inc. 1°: “si hubiere dos o mas fiadores de una mis- ma deuda, que no se hayan obligado solidariamente al pago, se entendera dividida la deuda entre ellos por par tes iguales...” Una excepcidn en que se establece otra proporcionali- dad, la encontramos en el articulo 1354, en el caso de los herederos que dividen las deudas hereditarias a prorrata de sus cuotas (luego no por partes iguales, sino en relacién a su interés en la herencia): “Las deudas hereditarias se divi- den entre los herederos a prorrata de sus cuotas” (inc. 1°). La misma idea esta reiterada en el articulo 1526 N° 4. De aqui fluye que es importante saber si la mancomunidad es originaria o derivada. 83. Efectos de las obligaciones simplemente conjuntas. Estos efectos son la consecuencia légica de existir indepen- dencia entre los distintos vinculos: a) Cada acreedor puede cobrar su cuota; cada deudor slo se obliga a la suya (arts. 1511 inc. 1°, 1526 inc. 1°). b) La extincién de la obligacién respecto de un deudor no extingue la obligacién respecto de los otros. c) La cuota del deudor insolvente no grava a los demas (art. 1526 inc. 1°, parte final). El articulo 1355 sienta el mis- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 83 2. La solidariclad es de derecho estricto y de interpreta- cién restringida (G.7., 1928, 1 sem., N° 173, pag. 753; R.D,J., t. 67, sec. 2”, pag. 44). Por ello, si en un contrato bi- lateral hay solidaridad para una de las partes, no puede en- tenderse que también la haya para la contraparte. 3. La solidaridad no se presume; asi lo ha dicho la Cor- te Suprema: “La solidaridad no se presume y debe ser de- clarada expresamente en el testamento o la convenci6n, si no se halla establecida en la ley. Por tanto, no puede dedu- cirse de antecedentes procesales que no son convenci6n, testamento ni ley” (R.D.j., t. 33, sec. 1*, pag. 193). 4. Quien alegue la solidaridad debe probarla. 86. Clases de solidaridad. La solidaridad admite distin- tas clasificaciones: a) Activa, pasiva o mixta, segiin haya pluralidad de acree- dores, de deudores o de ambos. Sin duda que la solidaridad realmente importante es la pasiva, pues constituye una garantia muy eficaz, superior a la fianza (pues no hay beneficio de excusién ni de divisi6n). Esa es la raz6n por la que don Manuel Somarriva la estu- dia en su Tratado de las Cauciones. La solidaridad activa, en cambio, tiene poca utilidad practica. Pensamos que puede tenerla para facilitar el cobro de documentos bancarios. Ej., un vale vista en favor de dos personas. b) Seguin su fuente, puede ser legal, voluntaria, y excep- cionalmente —en el caso del articulo 280 N° 5— judicial. Ejemplo de solidaridad legal: el articulo 2317, “Si un deli- to o cuasidelito ha sido cometido por dos o mas personas, cada una de ellas sera solidariamente responsable de todo perjuicio procedente del mismo delito 0 cuasidelito...”; el dueno de un vehiculo es solidariamente responsable de los dans que causare el conductor, a menos que pruebe que 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 87 go, este ultimo era menor de edad, o fue victima de fuerza o dolo. e) Respecto de uno de los deudores puede existir titu- lo ejecutivo, no respecto de los otros. f) El acreedor que tiene un crédito que goza de privile- gio respecto de un deudor no puede invocarlo respecto a los bienes de un codeudor solidario. Asi fue resuelto en sen- tencia publicada en R.D.J.,, t. 12, sec. 1*, pag. 266. Sin em- bargo, posteriormente la Corte Suprema resolvié lo contrario al establecer que “el Fisco, como acreedor privi- legiado, puede hacer valer esa preferencia no s6lo contra el deudor directo del impuesto, sino también contra el fia- dor, que se constituye deudor solidario”. R.D./., t. 36, sec. 1’, pag. 330 (sobre este punto véase interesante comentario de Somarriva en Las Obligaciones y Contratos ante la Jurispruden- cia, sent. 447, pag. 339). 89. Solidaridad activa. Se caracteriza porque junto con existir varios acreedores de una obligaci6n con objeto divi- sible, cualquiera de ellos puede exigir su pago total, de ma- nera que, cumplida en esa forma, se extingue la obligaci6n. Los elementos de la solidaridad activa son: 1, Pluralidad de acreedores. 2. Cualquier acreedor puede demandar la totalidad de la obligacién. 3. Extinguida la obligacion por un acreedor, se extin- gue respecto de todos. Dice el articulo 1513 inciso 1°: “El deudor puede hacer el pago a cualquiera de los acreedo- res solidarios que elija, a menos que haya sido demandado por uno de ellos, pues entonces deberd hacer el pago al de- mandante”. Lo anterior no ocurre s6lo cuando la obligaci6én se ex- tingue por pago, sino cualquiera sea el modo de extinguir. Asi lo aclara el articulo 1513 inciso 2°: “La condonaci6n de 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 91 Comercio: “La comisi6n colectivamente conferida por mu- chos comitentes produce en ellos obligaciones solidarias a favor del comisionista, del mismo modo que la aceptaci6n colectiva de varios comisionistas produce obligacién solida- ria a favor del comitente”. No nos parece. Creemos que es un caso de solidaridad pasiva, Notese que los “comitentes”, en la primera parte, y los “comisionistas” en la segunda, son los deudores. Luego, se trata de casos de solidaridad pasi- va. No de solidaridad activa. En resumen, no hay casos de solidaridad activa legal, por lo que su fuente sdlo podra ser el testamento o el acuerdo de las partes. 93. La solidaridad activa tiene graves inconvenientes y pocas ventajas. Los inconvenientes: que el acreedor cobre y después caiga en insolvencia, con lo que sus coacreedo- res no tendrian forma de recuperar su parte. Las ventajas son muy pocas: facilitar el cobro de un cré- dito y facilitar al deudor el pago, pues puede pagar a cual- quiera. Opera en las cuentas corrientes bipersonales, en que puede girar cualquiera de los interesados. Pero para esto no es necesario la solidaridad, bastaria con otorgarse pode- res reciprocos. 94. Efectos de la solidaridad activa. Tanto en la solida- ridad activa como en la pasiva, deben distinguirse las rela- ciones externas y las internas. Relaciones externas son las existentes entre los coacree- dores y el deudor. Las internas son las que se producen en- tre los coacreedores entre si. 95.. Relaciones externas: a) Cada acreedor puede demandar el total de la obli- gaci6n (art. 1511 inc. 2°). 92 De las Obligaciones b) El deudor puede hacer el pago al acreedor que eli- ja, a menos que ya estuviere demandado, pues en tal caso s6lo puede pagar al demandante (art. 1513 inc. 1°). Pagan- do de esta manera extingue la obligacién respecto de to- dos los acreedores. c) Los otros modos de extinguir obligaciones que ope- ren entre un acreedor y el deudor extinguen la obligaci6n respecto de todos, a menos que ya el deudor estuviere de- mandado por uno de ellos (art. 1513 inc. 2°). El articu- lo 2461 sienta el mismo principio tratandose del contrato de transaccién. d) La interrupcion de la prescripcién natural o civil que aprovecha a un acreedor solidario beneficia a los otros. Asi lo senala el articulo 2519: “La interrupcién que obra en fa- vor de uno de varios coacreedores, no aprovecha a los otros, ni la que obra en perjuicio de uno de varios codeudores, perjudica a los otros, a menos que haya solidaridad, y no se haya ésta renunciado en los términos del articulo 1516”. Con respecto a la suspension de la prescripci6n (recuér- dese que es un beneficio que consiste en que no corra pla- zo de prescripci6n en contra de determinadas personas: arts. 2509 y 2520), regiria la regla general que no aprove- che a los otros, por no haber dicho nada la ley. Pero en el fondo, da lo mismo, porque basta que uno de los acreedo- res pueda gozar del beneficio, para que el asunto se resuel- va, cobrando él el crédito. Asi Vodanovic (ob. cit., N° 97, pag. 90), David Stitchkin (ob. cit., N° 438, pag. 355) y Luis Claro Solar (ob. cit., t. X, N° 444, pag. 406). e) La constituci6n en mora que hace un acreedor (de- manda, por ejemplo) constituye en mora al deudor respecto de todos los acreedores. No lo dice el cédigo, pero es ob- vio que asi es por el efecto propio de la solidaridad y es im- portante para los efectos de la indemnizacién de perjuicios (art. 1557). Clasificacién de las obligaciones 93 f) Las medidas precautorias en favor de un acreedor fa- vorecen a los otros. Igual que en el caso anterior, aunque la ley no lo dice en forma expresa. 96: Relaciones internas. Extinguida la obligaci6n, sur- gen las relaciones internas entre los coacreedores. El acree- dor que cobré el total deberé reembolsar a los demas su respectiva cuota, a menos que haya algunos no interesa- dos, caso en que nada les corresponde. Cada uno de los otros acreedores no podra reclamar al que recibid el pago sino la proporcién que le corresponde, a prorrata de su cuota; pues la solidaridad sdlo existe entre los acreedores solidarios y el deudor. Si obtuvo sdlo una parte parcial del crédito, debera reembolsar a cada uno la parte correspon- diente. En el caso en que la obligacién se haya declarado nula respecto a uno de los acreedores solidarios, cualquiera de los otros acreedores podria demandar el total deducida la cuota correspondiente a esa parte de la obligacién. Pero si antes de declarada Ja nulidad, uno de los acreedores hu- biere exigido el total y el deudor lo hubiere pagado, no podria después pedir restitucién “fundandose en que la ha pagado indebidamente, porque el pago total que él ha hecho corresponde efectivamente a su deuda con respec- to al acreedor a quien ha pagado, que se considera en sus relaciones con é]1 como dueno de todo el crédito sin de- duccién alguna” (Claro Solar, ob. cit., t. X, N° 450, pags. 409-410). 97. Solidaridad pasiva. Ya sabemos que es aquella que recayendo sobre una cosa divisible, y en que hay varios deu- dores, el acreedor pueda demandar la totalidad de su cré- dito a cualquiera de los deudores, extinguiéndose la obligacién respecto de todos. 94 De las Obligaciones 98. Caracteristicas de la solidaridad pasiva: 1, Es una garantia para el acreedor en cuanto puede di- rigir su accién en contra del deudor que le parezca mas sol- vente. Como garantia es mejor que la fianza, porque no hay beneficio de excusién ni de divisién, que si operan en el caso del fiador. La Corte Suprema ha dicho que “la solidaridad pasiva constituye una eficaz garantia personal, porque ella permi- te al acreedor hacer efectivo el derecho de prenda general sobre tantos patrimonios cuantos sean los deudores solida- rios y en condiciones mas ventajosas para el acreedor, ya que aquellos no pueden oponer los beneficios de divisién y de excusi6n como en el caso del fiador” (Fallos del Mes, N° 419, sent. 5). Es corriente ver en la practica que una persona se obli- ga como fiador y codeudor solidario. ¢Qué quiere decir esto? Esta formula es importante para quien se esta obligan- do en esos términos, pues con ello se esta demostrando que se trata de un codeudor solidario sin interés en la obliga- ci6n, lo que le va a beneficiar al momento de resolver las relaciones internas. Desde el punto de vista del acreedor, no tiene significaci6n, porque simplemente lo va a perse- guir como deudor solidario. Un fallo reciente de la Corte de Santiago ha establecido que “la fianza y codeuda solida- ria constituye una cauci6n personal surgida en el régimen contractual patrimonial y que resulta de la combinacién de las cauciones denominadas ‘solidaridad pasiva’ (arts. 1511 y ss. del Codigo Civil) y ‘fianza’ (arts. 2335 y ss. del mismo Cédigo), estimando la doctrina y la mayor parte de la juris- prudencia que las relaciones entre el fiador y codeudor so- lidario con el acreedor deben regirse por las reglas de la solidaridad, considerandose por tanto al primero como deu- dor directo” (C. Santiago, 25 septiembre de 1995, Gf, 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones 107 1. Si la renuncia es parcial, el deudor liberado de la so- lidaridad s6lo esta obligado a pagar su cuota 0 parte en la deuda, continuando los demas obligados solidariamente al pago en la parte del crédito que no haya sido cubierta por el deudor a cuyo beneficio se renuncié la solidaridad (art. 1516 inc. 3°). Luego si el deudor liberado nada paga, los demas deu- dores cargan por entero con la deuda, sin perjuicio de sus relaciones internas. 2. Si la renuncia es total: “Se renuncia la solidaridad res- pecto de todos los deudores solidarios, cuando el acreedor consiente en la divisi6n de la deuda” (art. 1516 inc. final). El efecto de esta renuncia total, entonces, es convertir a la obligacién en simplemente conjunta o mancomunada. Importante: se puede renunciar a la solidaridad cual- quiera que sea su fuente, porque la ley no hace distincién alguna. De manera que la solidaridad legal es renunciable. Renuncia de una pensién periddica. Esta materia la trata el articulo 1517 sefialando que esta renuncia, expresa o ta- cita, se limita a los pagos devengados. Para que se extienda a las pensiones futuras, tiene que expresarlo el acreedor (lo que es légico, porque las renuncias no se presumen, son de derecho estricto) (nemo iactare suas res praesumintur: “no se presume que nadie perjudique sus cosas, sus intereses”). Luego, no hay renuncia futura tacita. Seccién Tercera Obligaciones Divisibles e Indivisibles 107. Concepto. La obligacién es indivisible si el objeto de la prestacién (cosa o hecho) debe cumplirse por el todo y no por partes, sea por la naturaleza misma del objeto, sea 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacién de las obligaciones MW tratar, que consiste en que se le entregue totalmente la cons- trucci6n estipulada (Stitchkin, ob. cit., N° 445, pag. 362). 114. Indivisibilidad convencional o de pago. En este caso, la indivisibilidad no proviene del objeto de la presta- ci6n, sino del acuerdo expreso de los contratantes en or- den a que no se pueda cumplir por partes. Dicho de otra manera, el objeto de la prestaci6n es divisible, fisica o inte- lectualmente, pero se conviene en que la obligaci6n no pue- da ser cumplida por partes, debiendo ejecutarse igual que si la obligacién recayere sobre una cosa indivisible. Tiene gran interés practico, pues ofrece ventajas sobre la solidaridad. Ello porque en la solidaridad, si fallece uno de los deudores, la deuda se divide entre sus herederos, que- dando cada uno de éstos obligado al total de la deuda, pero sdlo en proporcién a su interés en la herencia (el que he- reda un cuarto, responde hasta de la cuarta parte de la deu- da total). En cambio, si se conviene que la deuda no pueda cumplirse por partes ni aun por los herederos del deudor, estamos transformando la deuda en indivisible, y se aplica el articulo 1526 N° 4° inc. 2°. 115. La indivisibilidad en las obligaciones de dar, en- > hacer y no hacer. La obligacién de dar, es decir, aque- lla que tiene por objeto transferir el dominio o constituir un derecho real, es por lo general divisible. Asi los comu- neros de una cosa pueden, por ejemplo, vender su cuota o hipotecar su cuota (art. 2417). Por excepcién, algunos de- rechos son indivisibles por expresa disposicién legal (Ej., servidumbres, arts. 826 y 827). La obligacion de entregar sera divisible si la cosa que se debe entregar admite division fisica (Ej., entregar 40 sa- cos de trigo); y sera indivisible si se debe entregar una es- pecie o cuerpo cierto. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 120 De las Obligaciones nibles. Por la misma razon, si el cambio le favorece, puede aceptarlo. b) Indivisibilidad estipulada con el causante. El artfcu- lo 1526 N° 4° inc. 2° prescribe que “Si expresamente se hu- biere estipulado con el difunto que el pago no pudiese hacerse por partes, ni aun por los herederos del deudor, cada uno de ésos podrd ser obligado a entenderse con sus coherederos para pagar el total de la deuda, o a pagarla él mismo, salva su acci6n de saneamiento”. c) Elinciso 3° deja en claro que no cabe la indivisibili- dad de pago activa: “Pero los herederos del acreedor, si no entablan conjuntamente su accion, no podran exigir el pago de la deuda, sino a prorrata de sus cuotas”. Esta ultima norma es curiosa, porque fallecido el cau- sante los créditos que éste tenia contra terceros pasan a in- tegrar el as hereditario por lo que debe entenderse que ninguno de los herederos pasa a ser dueno del crédito ni de una cuota del mismo, hasta mientras no se haga la par- ticién., Ello, en virtud del efecto declarativo de la particién, articulo 1344. Y, sin embargo, esta disposicién, interpreta- da a contrario sensu, nos esta diciendo que cada heredero podria cobrar su cuota en el crédito, esto es, como si hu- bieren adquirido el dominio de esa cuota en el crédito al momento de la delacién de la herencia. Ello crea un pro- blema, pues existe una evidente contradiccién entre los ar ticulos 1526 N° 4° inc. 3°, por una parte, y 1344 por la otra. Alessandri (nota al fallo publicado en R.D.j., t. 30, sec. 1*, pag. 425) y alguna jurisprudencia, sostienen que no es posible que un heredero pueda demandar su cuota en el crédito antes de la partici6n. Se funda en el efecto de- clarativo de particién (art. 1344). Asi también algunos fa- Nos, R.D.J., t. 15, sec. 1*, pag. 277; t. 5, sec. 1*, pag. 282. En cambio, Luis Claro Solar (Explicaciones de Derecho Civil Chileno y Comparado, t. 17, N°* 2596 a 2603, pags. 202 yss.), 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 124 De las Obligaciones PARRAFO X OBLIGACIONES PRINCIPALES Y ACCESORIAS 131, Concepto. Del articulo 1442, que clasifica los con- tratos en principales y accesorios, podemos inferir que obli- gaciones principales son aquellas que pueden subsistir por si solas, sin necesidad de otras; y que son obligaciones ac- cesorias las que tienen por objeto asegurar el cumplimien- to de una obligacién principal de manera que no parece subsistir sin ella. Por ej., la obligaci6n del mutuario de res- tituir o la del comprador de pagar el precio, son obligacio- nes principales. En cambio, son obligaciones accesorias las obligaciones que deriven de una caucién (prenda, fianza, hipoteca, clausula penal, etc.). 132. Importancia de la distincién. Tiene importancia esta distincién por cuanto lo accesorio sigue la suerte de lo principal. Y ello es importante, porque si se extingue la obli- gacion principal, se extingue la obligacién accesoria por via de consecuencia. Aplicacién de este principio es el articu- lo 1536, segdan el cual “la nulidad de la obligaci6n princi- pal acarrea la de Ja cléusula penal...”. También importa para los efectos de la prescripcién, pues la obligacién accesoria prescribe junto con la obligaci6n prin- cipal. Asi lo dice el articulo 2516: “La acci6n hipotecaria y las demas que proceden de una obligaci6n accesoria, pres- criben junto con la obligaci6n a que acceden”. Clasificacién de las obligaciones 125 PARRAFO XI OBLIGACIONES PURAS Y SIMPLES O SUJETAS A MODALIDAD 133. Introduccién. Concepto de modalidad. La regla general es que las obligaciones sean puras y simples; que produzcan sus efectos normalmente desde su nacimiento hasta su extincién. Sin embargo, en virtud del testamento, de la voluntad de las partes o de la ley, se puede agregar a la obligacién una modalidad con el objeto de alterar sus efectos normales, sea en cuanto a su nacimiento, a su ejer- cicio o a su extincién. Que una obligacién produzca sus efectos normales sig- nifica que: a) El derecho y la correlativa obligaci6n nacen coeta- neamente con el acto mismo que los crea. b) Que generada la obligacion, el acreedor puede ejer cer sus derechos de inmediato. c) Que la obligacién va a subsistir en el tiempo hasta su extincién normal, sin que deban volver las partes al es- tado anterior al acto de su creacién; y d) Que el deudor debe cumplir su obligacién, sin que se imponga cargas al acreedor, para que pueda tener por suyo el contenido de la prestacién. Estos efectos normales se alteran cuando se incorpora una modalidad. Asi, si existe una condici6n suspensiva, no se produce el primero de los efectos sefialados, pues el de- recho y la obligacién se van a generar cuando se verifique el hecho que constituye la condicién; si existe un plazo sus- pensivo, el derecho y la obligacién nacen, pero el acreedor no puede ejercer su crédito de inmediato y, reciprocamen- te, el deudor no puede ser compelido a cumplir hasta que no se cumpla el plazo; si existe una condicién resolutoria, 126 De las Obligaciones nace el derecho (y la obligacién correlativa), pero esta su- jeto a extinguirse si se verifica el hecho que constituye la condici6n; si existe un plazo extintivo, cumplido que sea, el derecho y la obligacion se extinguen; y, finalmente, y si existe un modo, el acreedor hard suya de inmediato la pres- tacién, pero debe cumplir con un determinado gravamen. De acuerdo a lo dicho, podemos definir las modalida- des como elementos establecidos por la ley, el testamento o la voluntad de las partes con el objeto de alterar los efec- tos normales de un negocio juridico. 134. La condicién, el plazo y el modo son las principa- les modalidades, pero no las unicas. En efecto, cualquiera alteraci6n constituye una modalidad, de manera que tam- bién tiene este caracter la solidaridad, pues el efecto nor- mal es que habiendo varios deudores y acreedores, cada acreedor s6lo pueda exigir su cuota en el crédito y cada deu- dor quede obligado a su parte en la prestacién, lo que se altera con la solidaridad. También constituyen modalidades las obligaciones alternativas o facultativas, en cuanto se se- paran de la normalidad, y la representaci6n. 135. Caracteristicas de las modalidades. a) Son elementos accidentales de los actos juridicos, es decir, que ni esencial ni naturalmente pertenecen al con- trato y que se le agregan mediante clausulas especiales (art. 1444). En forma excepcional, las modalidades pueden no ser elementos accidentales, sino de la naturaleza del acto o in- cluso esenciales. Asi, la condici6n resolutoria tacita, que lue- go veremos, es un elemento de la naturaleza; y en el contrato de promesa, la condicién pasa a ser un elemento de la esencia de] mismo (art. 1554 N° 3°). b) Son excepcionales, pues la regla general es que los 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 128 De las Obligaciones Seccion Primera De las Obligaciones Condicionales 136. Concepto. Son obligaciones condicionales las que dependen de una condici6n, esto es, de un acontecimien- to futuro que puede suceder 0 no (art. 1473). De esta disposicién, y ademas de lo dicho en el articu- lo 1070 inc. 2°, que define la asignacién condicional como “aquella que depende de una condici6n, esto es, de un su- ceso futuro e incierto, de manera que segtin la intenci6n del testador no valga la asignacién si el suceso positivo no acaece 0 si acaece el negativo”, se ha valido la doctrina para definir la condicién como “un hecho futuro e incierto del cual depende el nacimiento o la extincién de un derecho y su correlativa obligaci6n”. 137. Lugar en que estan reguladas las condiciones en el Cédigo Civil. Las condiciones estan tratadas en el cédi- go, en tres partes: a) a propésito de las asignaciones testa- mentarias condicionales (parrafo 2° del Titulo IV del Libro III del Cédigo Civil, articulos 1070 y siguientes); b) en las obligaciones condicionales, Titulo IV del Libro IV del Cédigo Civil, articulos 1473 y siguientes; y c) finalmente, a propésito del fideicomiso, en el Titulo VII del Libro UI, ar ticulos 733 y siguientes. Es importante destacar que el codigo, al tratar de las asignaciones condicionales se remite a las obligaciones con- dicionales, en el articulo 1070 inc. 3°: “Las asignaciones tes- tamentarias condicionales se sujetan a las reglas dadas en el titulo “De las obligaciones condicionales”, con las excep- ciones y modificaciones que van a expresarse”, y, por su par- te, el articulo 1493, en las obligaciones condicionales, se remite a las asignaciones testamentarias condicionales: “Las 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 132 De las Obligaciones Esta distincién adquiere importancia para determinar cuando la condicién debe entenderse cumplida o fallida, pues segiin el articulo 1482, “se reputa haber fallado la con- dici6n positiva o haberse cumplido Ja negativa, cuando ha llegado a ser cierto que no sucedera el acontecimiento con- templado en ella, o cuando ha expirado el tiempo dentro del cual el acontecimiento ha debido verificarse, y no se ha verificado”. También es importante para los efectos contemplados en los articulos 1475 y 1476, pues el primero establece que “la condicién positiva debe ser fisica y moralmente posible” (inc. 1°), agregando que “es fisicamente imposible la que es contraria a las leyes de la naturaleza fisica; y moralmen- te imposible la que consiste en un hecho prohibido por las leyes, 0 es opuesta a las buenas costumbres 0 al orden pi- blico”. Termina esta disposici6n senalando que “se miraran también como imposibles las que estan concebidas en tér- minos ininteligibles” (inc, 3°). Asu turno el articulo 1476 prescribe que “si la condici6n es negativa de una cosa fisicamente imposible, la obligacién es pura y simple; si consiste en que el acreedor se abstenga de un hecho inmoral 0 prohibido, vicia la disposici6n’”. 143. Condiciones posibles e imposibles, licitas e ilicitas, Esta contemplada esta clasificacion en los articulos 1475, 1476 y 1480. Dice el articulo 1475 que la condicién positiva debe ser fisica y moralmente posible. Y, en seguida, define a la fisi- camente imposible como “la que es contraria a las leyes de la naturaleza fisica”. En los viejos libros se ponia el siguien- te ejemplo de condicién fisicamente imposible: Te doy $ 1.000.000 si viajas a la luna. Notese como, con el desarro- No tecnolégico, el ejemplo ya no sirve. Propongamos un ejemplo actual: te doy $ 1.000.000 si Pedro da a luz. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 136, De las Obligaciones tido Abeliuk, ob. cit., t. 1, N° 487, pag. 391. Asi también la jurisprudencia reiterada de nuestros tribunales. 146. Condiciones potestativas, casuales y mixtas. Esta cla- sificacin la hace el articulo 1477: “Se llama condici6n potes- tativa la que depende de la voluntad del acreedor o del deudor, casual la que depende de la voluntad de un tercero o de un acaso, mixta la que en parte depende de la voluntad del acree- dor y en parte de la voluntad de un tercero o de un acaso”. Hay una omisién del cédigo, en cuanto a que también es condici6n mixta la que en parte depende de la voluntad del deudor y en parte de la voluntad de un tercero o de un acaso. Ej. de condicion potestativa de la voluntad del acreedor: Te doy $ 1.000.000 si vas a Santiago el domingo. Fj. de condicién potestativa de la sola voluntad del deu- dor. Te doy $ 1.000.000 si voy a Santiago el domingo. Ej. de condicién casual: Te doy $ 10.000 si Ilueve el do- mingo o si Pedro viene de Santiago el domingo. Ejs. de condiciones mixtas: Te doy $ 1.000.000 si vas a Santiago el domingo y esta bueno el tiempo. Te doy $ 1.000.000 si el proximo ano te casas con Maria. 147. Subclasificaci6n de las condiciones potestativas. Las condiciones potestativas pueden ser de dos clases: a) simplemente potestativas y b) meramente potestativas. Son condiciones simplemente potestativas las que de- penden de un hecho voluntario, causado, del acreedor o del deudor. Ej. Te doy $ 1.000.000 si te casas con Maria. Frente a estas condiciones estén las “meramente potes- tativas”, que son aquellas que dependen del mero arbitrio de las partes. Ej. Te doy $ 1.000.000, si quiero; te doy $ 1.000.000, si quieres. Se les conoce por frases como “si quiero”, “si quie- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 140 De las Obligaciones el hecho, sin que se realizara. Ej. Te doy $ 1.000 si no vas a Santiago el domingo. Si es indeterminada, habria que es- perar los 10 afios, segtin hemos visto. Si en este plazo no pasa nada, se tiene por cumplida la condicién. Ej. Te doy una casa si no te casas. Y pasan 10 afos sin casarse. 150. Forma como deben cumplirse las condiciones. Tra- tan de esta materia los articulos 1483 y 1484, normas que, segtin algunos, serfan contradictorias. Nosotros no vemos la contradiccién. Se aplica primero la regla del articu- lo 1483; “La condici6n debe ser cumplida del modo que las partes han probablemente entendido que lo fuese, y se pre- sumira que el modo mas racional de cumplirla es el que han entendido las partes” (art. 1483 inc. 1°). Esta regla guarda perfecta concordancia con la norma del articulo 1560: “Co- nocida claramente la intencién de los contratantes debe es- tarse a ella mas que a lo literal de las palabras”. El inciso 2° del articulo 1483 coloca un ejemplo: “Cuando, por ejemplo, la condicién consiste en pagar una suma de dinero a una persona que est4 bajo tutela o curaduria, no se tendra por cumplida la condicién, si se entrega a la misma persona, y ésta lo disipa”. Precisado lo anterior, entra a operar la regla del articu- lo 1484: “Las condiciones deben cumplirse literalmente, en la forma convenida”. O sea, determinada la forma como las partes querian que se cumplieran, tienen que cumplirse de esa manera y no de otra. No pueden cumplirse por equiva- lencia. Excepciones a esta regla en cl articulo 268'*? y en las asignaciones modales, articulo 1093. ©) Articulo 250, N° 2, cuando entre en vigencia la Ley N° 19.585 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 144 De las Obligaciones en abstracto pudiera no ser reprobable, pero que dada la finalidad con que se realiza -evitar el cumplimiento de la condicién- debe estimarse ilicito? Penailillo esta por esta Ultima tesis, opinién que compartimos plenamente, pues no nos merece duda que lo que pretende la ley es sancionar el fraude, y la realizaci6n de un hecho aparentemente in- ofensivo para obtener un resultado indebido constituye en nuestro entendimiento una forma de fraude civil. 4. Para que se aplique el articulo 1481 tiene que exis- tir dolo del deudor condicional o basta una actitud culpa- ble, negligente? Penailillo cree que si s6lo hubo culpa del deudor, no rige la norma, puesto que “lo que se persigue con ella es frustrar la pretension maliciosa del deudor que actiia con el propésito o finalidad de impedir el cumpli- miento de la condicion” (articulo cit., pag. 20). Comparti- mos plenamente esta opinién, pues ya hemos dicho que lo que la ley pretende es evitar el fraude del deudor condi- cional. 5. Otro problema. En el supuesto que la condicién es- tablecida por las partes constituya al mismo tiempo un re- quisito establecido por la ley para que se pueda cumplir la obligaci6n o ejecutar el negocio, ;cabe también el cumpli- miento ficto de la condici6én? El ejemplo, que corresponde a una situaci6n que se da bastante en la vida profesional, es el del contrato de promesa en que el promitente vende- dor se obliga a celebrar el contrato prometido -venta de un sitio— una vez que la autoridad competente autorice el loteo correspondiente. ¢Procede o no en este caso el cum- plimiento ficto? Algunos afirman que no, porque una par- te no puede llevar a la otra a una contravenci6n de la ley, ademas de que en la practica la autoridad correspondiente no autorizaria esa operaci6n (Enneccerus, Ludwig; Kipp, Theodor, y Wolff, Martin, Tratado de Derecho Civil, ts. 1 y IL, vol. II, Parte General, pag. 685, cit. por Pefailillo). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 148 De las Obligaciones 155. La retroactividad de la condicién en Chile. En Francia hay una norma expresa —el art. 1179 del Cédigo Ci- vil- que resuelve el problema: “la condicién cumplida tie- ne efecto retroactivo al dia en que se haya contraido la obligacién”. En Chile falta una norma semejante a la francesa y ello genera problemas, pues hay casos en que se acepta el efec- to retroactivo de la condicién, y otros en que se rechaza. 156. Casos en que se acepta el efecto retroactivo (arts. 1486, 2413, 1487, 1490 y 1491). Veamoslos: a) El articulo 1486, por cuanto esta norma sefala que el acreedor tiene derecho a los aumentos y mejoras de la cosa, ocurridos cuando estaba pendiente la condicién (inc, 2°). b) El articulo 2413, pues da pleno valor a la hipoteca desde la fecha de su inscripcién en el Conservatorio de Bie- nes Raices una vez cumplida la condici6n suspensiva bajo la cual se otorg6 (inc. 2°). c) El articulo 1487, porque cuando se cumple la condi- cin resolutoria el deudor debe restituir todo lo que hubie- re recibido con tal motivo. d) Los articulos 1490 y 1491, en cuanto privan de valor a las enajenaciones hechas por el deudor en el tiempo inter- medio, a menos que se cumplan determinados requisitos, 157. Casos en que se rechaza el efecto retroactivo. Hay varias disposiciones que rechazan el efecto retroactivo. Se mencionan los articulos 1488, 1078 inc. 3°, 758, 1490 y 1491. Analicemos estos casos: a) El articulo 1488. De acuerdo a esta disposicién, cum- plida una condicién resolutoria, no se deben restituir los frutos producidos por la cosa mientras estuvo pendiente la condicién. Si se aceptare la retroactividad, el deudor con- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 152 De las Obligaciones b) El vinculo juridico existe; y c) El acreedor tiene una simple expectativa. Analicemos estos efectos en los ntimeros siguientes. 162. No nace el derecho ni la obligacién. Por definicion, la condicién suspensiva obsta el nacimiento del derecho. No hay derecho ni hay obligaci6n. Consecuencias que derivan de este efecto: a) El acreedor no puede exigir su cumplimiento. Asi lo dice el articulo 1485 inciso 1%: “No puede exigirse el cum- plimiento de la obligaci6én condicional, sino verificada la condicién totalmente”. b) Si el deudor paga antes del cumplimiento, paga lo no debido y puede pedir restituci6n. El articulo 1485 ine. 2° prescribe: “Todo lo que se hubiere pagado antes de efec- tuarse la condicién suspensiva, podra repetirse mientras no se hubiere cumplido”. En su momento, veremos que en el caso del plazo pendiente, ocurre exactamente lo contrario (art. 1495). c) El acreedor condicional no puede ejercer la accién pauliana —que establece el articulo 2468-, pues tal accion corresponde a los acreedores, calidad que todavia no tie- ne, porque no se ha cumplido la condicién. d) No hay obligaci6n actualmente exigible. Por ello, la prescripcion no esta corriendo, pues eso s6lo va a ocurrir desde que la obligacién se hace exigible (art. 2514 inc. 2°); no se puede novar esa obligacién (art. 1633); no puede ope- rar la compensacion (art. 1656 N° 3°); el deudor no esta en mora. 163. El vinculo juridico existe. F] acto o contrato se ge- ner6, si bien el derecho y la correlativa obligaci6n no han nacido. Consecuencias: 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 160 De las Obligaciones 177. Fundamento de la condicién resolutoria tacita. Se dan diversas explicaciones: equidad; voluntad presunta de las partes; falta de causa; interdependencia de las prestacio- nes en un contrato bilateral, forma de indemnizar los per- Juicios derivados del incumplimiento, etc. Asi, una vieja sentencia de la Corte Suprema, apoyandose en la equidad, resolvié que “los fundamentos que inspiran la disposici6n del articulo 1489 son de equidad y justicia, y no son otros que subentender o presumir que en los contratos bilaterales cada una de las partes consiente en obligarse a condicién de que la otra se obligue a su vez para con ella, o sea, la reciprocidad de las obligaciones acarrea necesariamente la de las prestaciones (R.D,/., t. 28, sec. 1*, pag. 689). Esta es también la opinion de don Arturo Alessandri (De la Compraventa y Promesa de Venta, t. Il, N° 1632, pag. 494). Jorge Giorgi estima que el fundamento de la condicién resolutoria se encuentra en la voluntad presunta de las par tes. Senala: “y vista en la condici6n resolutoria tacita una presuncién legal de voluntad de los contratantes, la buena légica forense nos ensenard a incluirla entre las institucio- nes juridicas fundadas en consideraciones de conveniencia mas que sobre principios de equidad natural, por poder al- guna vez expresar una afirmaci6n contraria a la verdad del hecho no tiene su justificacién en la equidad, sino en las necesidades de la vida social” (ob. cit., vol. IV, N° 205, pags. 213-214). Segtin algunos, el fundamento de la condicién resolu- toria tacita estaria en el hecho de que si en un contrato bi- lateral una de las partes no cumple con sus obligaciones, la obligacion del otro contratante careceria de causa. Asi lo sostienen Henri Capitant y sus seguidores, especialmente Joulliot de la Morandiére. En Chile sigue esta tesis Mera, y también puede verse sentencia publicada en R.D.J., t. 30, Clasificacién de las obligaciones 161 sec. 2*, pag. 1. Sin embargo, se argumenta en contra de esta opinién senalandose que de faltar la causa, el contrato se- ria nulo, por lo que el contratante diligente no podria pe- dir el cumplimiento. Si lo puede hacer -y el articulo 1489 le da esa opcién-, es porque la obligacién tiene causa. La verdad es que nada tiene que ver cl incumplimiento de una de las partes con la existencia de la causa. El requisito de la causa debe verse al momento en que el contrato se cele- br6, y a ese momento la causa existfa, pues ambas partes contrajeron obligaciones reciprocas. El incumplimiento posterior no hace desaparecer la causa. En este sentido los hermanos Mazeaud (Henri y Leon y Jean Mazeaud, Leccio- nes de Derecho Civil, Parte Segunda, vol. III, N° 1089, Edit. EJEA, Buenos Aires, 1960, pag. 344). También se ha dicho que la resolucién seria una con- secuencia de la interdependencia de las obligaciones naci- das del contrato sinalagmatico. Sin embargo, como acotan los hermanos Mazeaud, “esta explicacién carece de preci- sion y no da cuenta de las diferencias que separan la reso- lucién y la teorfa de los riesgos” (ob. cit., N° 1089, pags. 344-345). Los hermanos Mazeaud concluyen que “en realidad, la resolucién judicial es un modo de reparacién del perjuicio que causa al acreedor el incumplimiento de la obligacién del deudor”. Segtin estos autores, “al dispensarle al acree- dor de cumplir con su propia obligacion, o al permitirle re- cuperar la prestacion por él efectuada, la resolucién se presenta como un modo de reparaci6n de mayor eficacia...” (ob. cit., N° 1089, pags. 344-345). Para Augusto Elgueta Ortiz el fundamento del articu- lo 1489 esta en que cada parte ha contratado bajo una pre- suposici6n real, efectiva, de que su contraparte habra de cumplir con su obligaci6n y asi aquélla podra obtener la ventaja que se propuso y en consideracién de la cual con- 162 De las Obligaciones sintié en obligarse. Ahora bien, si la contraparte no cum- ple, esta presuposicion, que es supuesto del contrato, falla, y es por esto que la ley autoriza para pedir la resoluci6n... (La Resolucién y el Incumplimiento Reciproce, Memoria, Univer- sidad de Chile, Santiago, 1947. En el mismo sentido, Au- gusto Elgueta Anguita, Resolucién de Contratos y Excepcién de Pago, Editorial Juridica de Chile, 1981, pags. 59-60). 178. Caracteristicas de la condicién resolutoria tacita. a) Es un tipo de condici6n resolutoria. b) Es tacita, puesto que el legislador la subentiende en todo contrato bilateral. Por ello es un elemento de la natu- raleza y, por lo mismo, renunciable. c) Es negativa, consiste en que no ocurra un hecho, que una de las partes no cumpla su obligacién. d) Es simplemente potestativa, pues depende de un he- cho voluntario del deudor. e) No opera de pleno derecho, sino que requiere de declaracién judicial. Volveremos sobre este punto. 179. Requisitos de la condicién resolutoria tacita. a) Que se trate de un contrato bilateral. b) Incumplimiento imputable de una de las partes. c) Que quien la invoca haya a su vez cumplido o esté llano a cumplir su propia obligacién, y d) Que sea declarada judicialmente. 180. Que se trate de un contrato bilateral. En este sen- tido se inclina la mayor parte de la doctrina (Stitchkin, ob. cit., t. 1, N° 195, pag. 133; Alessandri, ob. cit., N° 166; Vio Vasquez, ob. cit., N° 273, pag. 252; Abeliuk, ob. cit., tI, N° 527, pag. 414; etc.). En contra Claro Solar, quien cree jue opera aun en los contratos unilaterales (ob, cit., t. X, N® 157-158, pags. 169 yss.). Clasificacién de las obligaciones 163 Razones de Claro Solar: a) El articulo 1489 sdlo dice que la condicién resoluto- ria tdcita va envuelta en los contratos bilaterales, pero no excluye la posibilidad de que también pueda darse en los unilaterales. b) Varias disposiciones demuestran que el Cédigo Civil no ha entendido restringida la condicién resolutoria tacita exclusivamente a los contratos bilaterales. Asi, por ejemplo, en el comodato, no obstante ser contrato unilateral, se otor- ga al comodante la facultad de solicitar la restitucién de la cosa prestada aun antes del vencimiento del plazo, cuando el comodatario no la destina al uso convenido (art. 2177). En el contrato de renta vitalicia -también contrato unilate- ral- la ley ha tenido que sefalar en forma expresa que “el acreedor no podra pedir la rescision (entiéndase resolu- cién) del contrato aun en caso de no pagiarsele la pensi6n...” (art. 2271). En el contrato de prenda —art. 2396— en que el deudor puede pedir restituci6n inmediata de la cosa em- pefada si el acreedor abusa de ella. La tesis de Claro Solar no ha encontrado acogida en nuestra doctrina. Las razones que se dan son, en sintesis, las siguientes: a) El propio tenor literal del articulo 1489, que habla de “contratos bilaterales”. b) Tratandose de los contratos unilaterales, el cédigo ha ido resolviendo en cada caso particular lo que ocurre cuan- do el deudor no cumple. Esa es la explicaci6n de los articu- los 2177, 2271 y 2396. En cambio, nada ha dicho tratandose del mutuo, que es donde el problema ha sido discutido (G.T,, 1885, N° 2635, pag. 1574). c) El fundamento de la condicién resolutoria tacita ra- dicaria, segtin algunos, en la interdependencia de las pres- taciones, lo que s6lo puede ocurrir en los contratos bilaterales. La jurisprudencia ‘se ha inclinado definitivamente por 164 De las Obligaciones la tesis de que s6lo procede Ja acci6n resolutoria en los con- tratos bilaterales. (Véase: G.T., 1886, N° 1292, pag. 875; G.T., 1893, t. I, N° 1253, pag. 858; G.T., 1899, t. II, N° 39, pag. 33; RDJ., t. 3, sec. 1*, pag. 66; G.T., 1921, 2° sem., N° 299, pag. 1222; R.D/J., t. 90, sec. 1*, pag. 14; etc.) 181, La resolucién en los contratos de tracto sucesivo. La resolucién también opera en los contratos de tracto su- cesivo, pero pasa a Hamarse terminacion, porque sus efec- tos no operan retroactivamente, sino sélo para el futuro, en raz6n de que las prestaciones de una de las partes no se pue- den devolver. Ej. En el contrato de arrendamiento, :c6mo podria el arrendatario devolver el goce de la cosa? 182. La resolucién no tiene lugar en la particién. Es co- rriente que en una partici6n se produzcan alcances en con- tra de alguno de los comuneros. Pues bien, :qué pasa si no se pagan estos alcances? :Se puede pedir resolucién de la particién? La respuesta es clara: no hay resolucién. Asi lo afirma en forma undnime la doctrina nacional (Somarriva, Indivision y Particion, Editorial Juridica de Chile, 2* edicién, N° 586, pags. 373-375; Claro Solar, ob. cit., t. XVII, N° 2653 a 2658, pags. 242 y ss.; Marcos Silva Bascundn, La Particién de Bienes, Editorial Juridica de Chile, 1948, N° 365, pags. 286 a 288; Pedro Lira Urquieta, La Particion de Bienes, Editorial Juridica de Chile, 1948, N° 121, pags. 207 a 209; Abeliuk, ob. cit., t. 1, N° 530, pag. 416. En el mismo sentido jurispru- dencia: RD, t. 3, sec. 1°, pag. 66; t. 5, sec. 1*, pag. 400. En sentido contrario: R.D.j., t. 46, sec. 1*, pag. 459, con 2 vo- (Se ha fallado que no procede la resolucién si el subastador no con- signa el precio en la oportunidad estallecido en las bases (RD. 1. 94, sec. 1*, pag. 50). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Clasificacin de las obligaciones 173 Estas opiniones se fundan en el articulo 310 del Cédi- go de Procedimiento Civil, que permite oponer la excep- ci6n de pago en cualquier estado de la causa hasta el citese para sentencia en primera instancia y la vista de la causa en segunda. No compartimos estas opiniones, por las siguientes ra- zones: a) De aceptarse que el deudor pueda cumplir con su obligacién durante la secuela del juicio, se vulnera el articu- lo 1489 que otorga la opcidn exclusivamente al contratan- te cumplidor y al aceptarse que el deudor pudiere pagar durante el juicio, se le esta entregando a él la eleccién, pues por el hecho de pagar esta optando por el cumplimiento del contrato. b) El argumento del articulo 310 del Codigo de Proce- dimiento Civil no tiene el alcance que quienes estan por la opinién contraria le dan. Cierto es que autoriza para opo- ner la excepcién de pago, cuando se funde en un antece- dente escrito, en cualquier estado de la causa, pero una cosa es “oponer la excepcién de pago”, y otra muy distinta que pueda “pagar” en cualquier estado de la causa. Dicho de otra forma, si el deudor habia cumplido oportunamente su obligacién y a pesar de ello se le demanda de resoluci6n, podra oponer la excepcién de pago durante todo el juicio, enervando de esa forma la resoluci6n. Esto es muy diferen- te a aceptar que pueda pagar en forma extemporanea. c) Todo contrato es ley para las partes contratantes (art. 1545). Por ello, las partes deben cumplir sus obligacio- nes en la forma y oportunidad convenidas. La opinién que acabamos de expresar es defendida, con brillo, por don Augusto Elgueta Anguita, en su muy buena obra ya citada en este trabajo, pags. 97 a 121. No tengo co- nocimiento de que exista jurisprudencia en este sentido. Fueyo, en una de sus tltimas obras (Cumplimiento e In- 174 De las Obligaciones cumplimiento de las Obligaciones), se acerca, débilmente a nues- tro juicio, a la opinién que venimos sustentando, al expre- sar que el deudor en conformidad al articulo 310 del Codigo de Procedimiento Civil, mantiene la facultad de pa- gar durante el juicio, pero agrega la siguiente prevencién: “Con todo, como se dijo recientemente, la alegacién abusi- va y de mala fe de la excepcién de pago no podria hacerse en provecho malicioso del deudor y recfprocamente en per- juicio del acreedor” (ob. cit., pags. 343-344). Hay un sélo flanco que nos preocupa en la tesis que ve- nimos defendiendo y es el articulo 1879 del Cédigo Civil. Ello porque esta disposicion -referida al pacto comisorio calificado, en el contrato de compraventa, por no pago del precio— permite al comprador enervar la acci6n de resolu- cién pagando el precio a mas tardar dentro de las 24 horas siguientes a la notificacién de la demanda. Puede sostener- se entonces que si en el pacto comisorio calificado —es de- cir, en el caso en que las partes expresamente convinieron que si no se pagaba el precio, el contrato se resolvia por ese solo hecho- la ley todavia da al deudor la oportunidad de pagar dentro de las 24 horas desde que se le notifique la demanda, con buena ldgica deberia entenderse, a fortiori, que en el caso de la simple condicién resolutoria tacita, tam- bién puede pagar fuera de plazo. El reparo nos parece se- rio, pero no decisivo, pues la norma del articulo 1879 es una norma muy especial, que s6lo debe operar para el caso que fue establecida, no siendo licito fundarse en ella para sacar conclusiones de alcance general, que pongan en peligro todo el sistema establecido por el articulo 1489. 191. Derechos que confiere la condicién resolutoria ta- cita. E] articulo 1489 confiere al contratante diligente una opcién para demandar o el cumplimiento del contrato o su resoluci6n, en ambos casos con indemnizacién de perjuicios. Clasificacién de las obligaciones 175 Si demanda el cumplimiento, podra hacerlo por la via ordinaria o por la via ejecutiva, segiin la naturaleza del ti- tulo que invoque. En todo caso, si lo que se demanda es el cumplimiento de un contrato bilateral, “para que pueda prosperar la accion es necesario que el ejecutante compruc- be, al iniciar la demanda, haber cumplido las obligaciones por él contraidas. Del articulo 1552 se desprende que si no se acredita la mencionada circunstancia, procede acoger la excepci6n, consistente en que el titulo no retine los requisi- tos o condiciones exigidos por la ley para que tenga fuerza ejecutiva” (R.D.J, t. 30, sec. 1*, pag. 1; t. 89, sec. 2", pag. 124). En otro fallo encontramos un voto disidente del minis- tro Parada Benavente, en el mismo sentido, al expresar que “resulta muy especialmente del claro tenor del articulo 1552 que para poder exigir ejecutivamente el cumplimiento de una de las obligaciones reciprocas o correspondientes que se estipulan en un contrato bilateral, es menester que pre- viamente se establezca que el ejecutante ha cumplido las que a él le incumbian segiin ese mismo contrato. Y esa prue- ba, naturalmente, debe preceder a la demanda ejecutiva, porque, como es sabido, el caracter ejecutivo de un titulo debe encontrarse en el titulo mismo a la fecha en que se pide el mandamiento de embargo, y no en las probanzas posteriores que dentro de la ejecucion se produzcan” (Corte de Talca, G.T, 1914, enero-abril, N° 100, pag. 225). En el mismo sentido de este voto disidente varios fallos: R.D.]., t. 19, sec. 1*, pag. 359; t. 21, sec. 1°, pag. 859; t. 37, sec. 1", pag. 18, y t. 48, sec. 1*, pag. 116. Para el caso que se demande la resoluci6n, la via ten- dra que ser necesariamente la ordinaria, ya que del solo ti- tulo no consta el incumplimiento del contrato (Somarriva, Obligaciones y Contratos ante la Jurisprudencia, sent. 21, pag. 21). 176 De las Obligaciones 192. Las acciones de cumplimiento y de resolucién son incompatibles, pero pueden interponerse sucesivamente. Por ello no pueden demandarse conjuntamente, a menos que lo sea en forma subsidiaria, pero nada obsta a que ejer- cida una se pueda ejercer posteriormente la otra si no se obtuvo (art. 17 del Codigo de Procedimiento Civil). Si el contratante diligente demanda el cumplimiento y no lo obtiene, mantiene su opcién para demandar la reso- luci6n. Asi lo entiende la doctrina. Al respecto Claro Solar nos recuerda que ello no era posible en Roma, pues habia leyes expresas que impedian volver sobre la eleccién ya he- cha al verificarse la condici6n que constituia el pacto co- misorio expreso, pues no existia la condicién resolutoria tacita; y ademés aquella legislacién se explica por su rigu- roso formulismo. Ademéas, agrega Claro Solar, el pacto co- misorio producia alli efectos por si solo. Pero en nuestro derecho la situaci6n es diferente: “Pero si el vendedor, que ha recibido parte del precio, ha preferido demandar el cum- plimiento completo del contrato y no lo consigue, sin em- bargo, ¢por qué habria de quedar impedido de pedir después la resoluci6n, fundandose precisamente en que no ha podido conseguir el pago del precio, a pesar de su de- seo de perseverar en el contrato? Y si ha pedido la resolu- cin del contrato, gpor qué no ha de poder, en la dificultad de obtenerla, demandar el precio 0 aceptar el pago del pre- cio que le ofrece el comprador? (ob. cit., t.X, N° 171, pags. 193 y ss. En el mismo sentido Vio Vasquez, ob. cit., N° 303, pag. 284; Abeliuk, ob. cit., tI, N° 544, pags. 429- 430). Hay abundante jurisprudencia sobre el tema, que cita Somarriva, al comentar la sent. N° 24, pag. 17, en su obra Obligaciones y Contratos ante la Jurisprudencia. 193. La accién de indemnizaci6n de perjuicios es acce- soria a la de resolucién o cumplimiento. Con ello queremos 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 180 De las Obligaciones a) El pacto comisorio no es otra cosa que la condicién resolutoria tacita expresada, convenida. b) En virtud del principio de la autonomia de la volun- tad, las partes pueden celebrar cualquiera estipulacién con tal que no se atente contra la ley, el orden piiblico o la mo- ral y, por la misma raz6n, no se ve por qué no podrian acor- dar un pacto como éste. c) Unicamente por una razon histérica el pacto comi- sorio se ha ubicado dentro de los pactos accesorios al con- trato de compraventa. Tiene su origen en la lex commissoria del derecho romano. Como alli no se aceptaba la condicién resolutoria tacita, parecié necesario establecer la lex commis- Soria, en cuya virtud si el comprador no pagaba el precio, el vendedor quedaba autorizado para solicitar se dejare sin efecto esa venta. Un problema distinto, que analizaremos mas adelante, es saber qué normas vamos a aplicar al pacto comisorio es- tablecido en los demas contratos, si la de los articulos 1877 y siguientes, o las que las partes puedan haber convenido. A modo de ejemplo sefialemos que es muy corriente en los contratos de arrendamiento este tipo de pactos, con el objeto de que el arrendador se ponga a cubierto de la po- sible mora del arrendatario. Es usual encontrar cldusulas como la que sigue: “Si el arrendatario no pagare la renta convenida dentro del plazo fijado (dentro de los cinco pri- meros dias de cada mes, por ejemplo), el contrato de arren- damiento se extinguira de inmediato”. 197. Pacto comisorio simple y pacto comisorio califica- do. La doctrina ha establecido esta clasificacién del pacto comisorio, que extrae del articulo 1879: “Si se estipula que por no pagarse el precio al tiempo convenido, se resuelva ipso facto el contrato de venta, el comprador podra, sin embargo, hacerlo subsistir, pagando el precio, lo mas tar- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 184 De las Obligaciones es obvia: hay un interés social en la estabilidad de las trans- ferencias de dominio que sigue a los titulos traslaticios de propiedad, como lo es la compraventa. La resolucién de ta- les contratos no sdlo afecta a las partes, pues segtin los ar- ticulos 1490 y 1491 del Cédigo Civil, puede alcanzar a los terceros poseedores que hayan sucedido al comprador...” Por la misma raz6n es que “el pacto comisorio, que puede producir la resolucién de la venta, si el comprador no paga el precio a las veinticuatro horas de notificado, prescribe en cuatro afios, en lugar de diez aos (hoy 5 aiios), articu- lo 1880; el pacto de retroventa, que igualmente puede re- solver la venta con consecuencia para los terceros poseedores, no puede intentarse después de pasados cua- tro afos desde la venta (arts 1881,1882 y 1885); la rescisi6n por lesi6n enorme no procede cuando el comprador ya ha enajenado la cosa (art. 1893)...” (Comentario a sentencia publicada en R.D.J., t. 46, sec. 1*, pag. 109). Luego si el comprador no paga el precio en la oportu- nidad convenida, y existe este pacto comisorio calificado, de todas formas el vendedor tendré que demandar judicial- mente la resolucién del contrato, con indemnizacién de perjuicios y, en su oportunidad, el tribunal dictard la corres- pondiente sentencia dando lugar a la resolucién y al pago de los perjuicios. Se demanda la resoluci6n en juicio ordinario, pues no hay un procedimiento especial (art. 3° del Cédigo de Pro- cedimiento Civil). Notificada la demanda, el comprador cuenta con un plazo de 24 horas para enervar la accién de resoluci6n pagando. Si el vendedor no quiere aceptar el pago, podra pagar por consignaci6n, lo que hard deposi- tando la suma adeudada con los intereses vencidos, si los hay, y los demas cargos liquidos, en la cuenta corriente del tribunal que conoce del juicio de resolucién (art. 1600 in- ciso final). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 188 De las Obligaciones excepcional —porque rige para la compraventa y s6lo para el no pago del precio-, por ello su aplicacién debe ser res- trictiva. Ademas, como afirma Stitchkin, “...para interpretar las cldusulas de un contrato en que no haya reglas especia- les, debe recurrirse a las disposiciones generales de los ar- ticulos 1560 y siguientes, que atienden principalmente a la intencién de los contratantes, que al estipular en esta for ma el pacto comisorio en un contrato, pretenden, sin lu- gar a dudas, que se resuelva de pleno derecho en caso de incumplimiento” (ob. cit., N° 223, pag. 155). La Corte Suprema en sentencia de 2 de julio de 1948 (R.DJ., t. 48, sec. 1°, pdg. 109) acoge la tesis que venimos sustentando, al establecer que en los contratos de arrenda- miento las partes pueden estipular la terminaciGn ipso fac- to del contrato por incumplimiento de las obligaciones de alguna parte y que esta estipulacién surte los efectos que quisieron atribuirle, o sea, que el contrato queda termina- do por el solo hecho de no cumplirse la obligacién de que se trata, sin necesidad de accion en que se pida la termina- cién ni de sentencia que la declare. Este fallo tiene un ex- tenso y esclarecedor comentario favorable de Victor Santa Cruz Serrano, quien, entre otros argumentos, recuerda que el pacto comisorio constituye una condici6n resolutoria, por lo que cabe aplicarle lo dispuesto en el articulo 1484, segtin el cual las condiciones deben cumplirse literalmente, en la forma convenida. Y exigir sentencia judicial no es lo que las partes convinieron. En el mismo sentido Fernando Ales- sandri, “Explicaciones de los Codigos de Procedimiento Ci- vil y Penal”, Apuntes, t. II, pag. 198. En contra Arturo Alessandri, De la Compravenia y Promesa de Venta, t. Il, N° 1703, pags. 655 y ss.; Claro Solar, articulo publicado en RD, t. VUIL, P parte, pag. 175. Al operar el pacto comisorio calificado de pleno derecho en el contrato de arrendamiento, si en éste se estipulé que 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 192 De las Obligaciones aplicaran las reglas generales en conformidad al articu- lo 2514 inc. 2° del Cédigo Civil-, sino desde la fecha del con- trato. Lo anterior significa que al establecerse el pacto, no podra ser por obligaciones que demoren mas de 4 anos en cumplirse, pues de ocurrir asf, cuando se demandare la re- soluci6n, el pacto ya se encontraria prescrito. 205. Prescrita la accion del pacto comisorio, zpodria demandarse la resolucién fundada en el articulo 1489? ;Qué ocurre cuando en un contrato de compraventa existe un pacto comisorio por no pago del precio, y el vendedor deja transcurrir mas de 4 afios para demandar? ¢Podria, en este caso, demandar de resolucién fundandose no en el pacto comisorio, sino en la condicién resolutoria tacita del articu- lo 1489? Vio Vasquez afirma que “transcurridos los cuatro anos, la acci6n resolutoria se extingue irremediablemente, sin que pueda aducirse que todavia le queda al vendedor, por ejercitar, la que nace de todo contrato bilateral, esto es, la de la condicién resolutoria tacita, como lo sostiene en su memoria de prueba don Gonzalo Montecinos M. Ad- mitir esta opinion seria tergiversar la letra del Cédigo, pues el articulo 1880 es bastante explicito y claro para compren- der que si dice que prescribe en el plazo de cuatro anos con- tados desde la fecha del contrato, se esta refiriendo a la accion resolutoria que se le concede por el articulo 1873, segtin declaracién del articulo 1878. Ademas, llegariamos al absurdo que el articulo 1880 seria letra muerta, puesto que el vendedor en todo caso tendria derecho a solicitar la re- solucién del contrato, y esto no es posible. Si se estipulé pac- to comisorio, es porque las partes quisieron someterse a estas reglas y no a las de la condicién resolutoria del articu- lo 1489, por lo que su renuncia a la accion que concede esta condicién se presume tacitamente” (Vio Vasquez, ob. cit., N° 348, pag. 343). Este autor agrega que el vendedor en este 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 196 De las Obligaciones pues la cesion traspasa tnicamente el crédito, no la calidad de parte contratante. Una situacién parecida a la anterior se presenta en el caso de que en una compraventa el pago del precio lo haga un tercero con el consentimiento del deudor y que en vir- tud de ello —atendido lo dispuesto en el articulo 1610 N° 5°- se subrogue en los derechos del acreedor pagado (vende- dor) (art. 1610 N° 5°). :Puede en este caso este tercero de- mandar la resoluci6n? Vio Vasquez responde afirmativamente. Expresa que “si un tercero efectia el pago del precio consintiéndolo el acreedor y cumpliéndose los demas requisitos ordenados en el articulo 1611, se subroga en los derechos y acciones del acreedor, pudiendo, en ese caso, ejercer la acci6n resolu- toria (ob. cit., N° 365). En el mismo sentido, Borda (ob. cit., t. I, N° 805, pag. 606). A nosotros nos parece que el tercero que paga sdlo se subroga en el crédito, no adquiere la calidad de contra- tante, y como de acuerdo al articulo 1489 Ja accién reso- lutoria le corresponde al “contratante”, no tendria la accién resolutoria. Admitimos que el asunto es discutible frente al tenor del articulo 1612, segin el cual “la subro- gaci6n, tanto legal como convencional, traspasa al nuevo acreedor todos los derechos, acciones, privilegios, prendas e hipotecas del antiguo...”. Guillermo Ospina nos da la ra- z6n: “Asi el tercero que le paga al vendedor el precio in- soluto de la compraventa, por virtud de la subrogacién solo se hace acreedor a ese precio con sus accesorios, pri- vilegios y garantias inherentes. Pero mal puede pretender dicho tercero ventajas o derechos diferentes y que no se encaminen precisamente a la satisfacci6n de ese crédito adquirido, como son los que tuviera el acreedor subrogan- te por su condicién personal o por su calidad de contra- tante. De admitir que la subrogaci6n comprende las 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 200 De las Obligaciones ria debemos distinguir entre: efectos entre las partes, y efec- tos respecto de terceros. 215. Efectos de la resolucién entre las partes. Los efectos entre las partes son los propios de toda condicién resolutoria, es decir, volver a las partes al estado anterior a la celebracién del contato, como si nunca hubieren contratado. En virtud del efecto retroactivo, cumplida la condicién, el deudor condicional debe restituir lo que habia adquiri- do bajo esa condicién. Asi lo ordena el articulo 1487, que es de alcance general para cualquier tipo de condici6én re- solutoria: “Cumplida la condicién resolutoria, debera resti- tuirse lo que se hubiere recibido bajo tal condicién, a menos que ésta haya sido puesta en favor del acreedor exclusiva- mente, en cuyo caso podra éste, si quiere, renunciarla; pero sera obligado a declarar su determinacién, si el deudor lo exigiere”. Recordemos que el deudor condicional, por regla ge- neral, no restituye los frutos percibidos en el tiempo inter medio (art. 1488); que entrega la cosa en el estado en que se encuentre, con sus aumentos y mejoras, y sufriendo el acreedor los deterioros fortuitos que haya experimentado la especie, no asi los culpables, de los que responde el deu- dor (art. 1486); los actos de administraci6n realizados por el deudor (arriendos, por ejemplo) quedan firmes —recuér- dese que ello se infiere de las reglas del fideicomiso, articu- lo 758- sin perjuicio de que, producida la resolucién, ésta opere como modo de extinguir esos contratos (arts. 1950 N° 3° y 1958). Conviene precisar que si el deudor habia cumplido en parte sus obligaciones, debe restituirsele lo que él hubiere pagado, pues en caso contrario habria enriquecimiento sin causa. Asi lo dice el articulo 1875, en la resolucién de la compraventa por no pagarse el precio. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 202 De las Obligaciones cir que se deba la cosa. Ello sdlo vendra a ser cierto si la condicién se cumple. b) La disposici6n se pone en tres supuestos: 1) que se tenga una cosa debida a plazo; 2) que se tenga una cosa debida bajo condicién suspensiva, y 3) que se tenga una cosa debida bajo condici6n resolutoria. La primera situaci6n nada tiene que ver con la resolu- cién, pues quien debe una cosa a plazo no es propietario, sino usufructuario de la misma (art. 1087 inc. 1°), y por consiguiente sdlo le esta permitido ceder y gravar su de- recho de usufructo (art. 793). Si va mas alla -enajena la cosa 0 la grava-, no se aplica el articulo 1490, sino las dis- posiciones generales sobre enajenaci6n o gravamen de cosa ajena, en virtud de las cuales tales enajenaciones son inoponibles al verdadero dueno, sea que el tercero esté de buena o mala fe. El segundo supuesto es también imposible, porque na- die puede poseer una cosa sujeta a una condici6n suspen- siva. Si tiene la cosa y su posesi6n es condicional, sera deudor condicional resolutorio, no suspensivo. De manera que, en definitiva, la norma sdélo va a ope- rar cuando se posea una cosa sujeta a una condicién reso- lutoria. Es el Ginico caso en que el poseedor puede enajenar y gravar la cosa, enajenaciones y gravamenes que deberan extinguirse de cumplirse la condicién. 218. Requisitos para que la enajenacién o gravamen de una cosa mueble debida bajo condici6n resolutoria afecte a terceros. Los requisitos son dos: a) que el deudor condi- cional la haya enajenado o gravado, y b) que el tercero esté de mala fe, es decir, que al momento de contratar con el deudor condicional supiera que el derecho de éste estaba sujeto a extinguirse de cumplirse la condicién. De acuerdo a las reglas generales (art. 707), la buena Clasificacién de las obligaciones 203 fe se presume, por lo que sera el acreedor condicional quien debera probar la mala fe del tercero. Agreguemos que los articulos 1490 y 1491 rigen aunque el tercero adquiera la cosa en publica subasta decretada por la justicia (ventas forzadas). Asi se ha fallado, R.D,J,, t. 45, sec. 1*, pag. 324. 219. Estudio del articulo 1491. Esta norma establece: “Si el que debe un inmueble bajo condicién lo enajena, 0 lo grava con hipoteca, censo o servidumbre, no podrd re- solverse la enajenaci6n o gravamen, sino cuando la condi- ci6n constaba en el titulo respectivo, inscrito u otorgado por escritura publica”. También en este caso, al no distinguir la ley, la expre- sién “inmueble” comprende tanto las cosas corporales como las incorporales. No se comprende a los inmuebles por ad- herencia, porque ellos son considerados muebles por anti- cipacion para los efectos de su enajenacién (art. 571). 220. Requisitos para que los terceros se vean afectados por la condicién. Segtin el articulo 1491, un solo requisito es necesario: que la condicién conste en el titulo respecti- vo, inscrito u otorgado por escritura publica. Esta norma crea algunos problemas: ;Qué se entiende por que conste en el titulo? ¢Cual es el titulo respectivo? El hecho de que la condicién conste en el titulo, ¢transforma al tercero en poseedor de mala fe? Veamos cada uno de es- tos puntos. 221. Cuando consta la condicién en el titulo respecti- vo? Es indudable que en el caso de la condicién resoluto- ria ordinaria o del pacto comisorio, ellas constan en el titulo. La duda puede presentarse respecto de la condicién 204 De las Obligaciones resolutoria tacita, ya que ésta justamente por no estar ex- presada, no puede constar en el titulo. Se ha entendido casi invariablemente por la doctrina que cuando se exige que la condicién “conste” en el titulo no quiere significar que debe estar expresada, de modo que debe entenderse que consta también la condicién si del ti- tulo aparece que existe una obligacién incumplida, pues con ello quien ya a contratar sabe que si tal obligacién no se cumple, operar4 la condici6n resolutoria tacita. Una cosa “consta”, se dice, cuando es cierta, y si hay una obligacién incumplida en un contrato bilateral, se sabe, es un hecho cierto, que podra resolverse si no se cumple esa obligacién. Por lo demas el articulo 1491 no distingue entre condicién resolutoria expresa o tacita. Una opinion distinta tenia don Ruperto Bahamonde, para quien s6lo constaria la condicién resolutoria expresa. Lo que venimos diciendo es del mayor interés, pues al examinarse titulos de inmuebles, debera estudiarse si exis- ten obligaciones pendientes, pues de haberlas, el adquirente de la cosa quedard expuesto a que su derecho se resuelva, si el deudor no cumple esa obligacion, por aplicacién del articulo 1489. Asi, por ejemplo, si quien pretende vender, al momento de comprar el inmueble quedo adeudando un saldo de precio, debera exigirse que se acredite, con la co- rrespondiente escritura de cancelacién, que el saldo de pre- cio se encuentra pagado. 222. :Cual es el titulo respectivo? El articulo 1491 exi- ge que la condicién conste en el “titulo respectivo”. Pues bien, ¢cual sera éste? Titulo respectivo es aquél en cuya vir tud adquirié la cosa la persona que ahora pretende enaje- nar o gravar. Ej. Pedro quiere vender a Juan su casa. E] titulo respectivo sera aquel en cuya virtud adquirié Pedro (0 al- guno de los antecesores de Pedro en el dominio del bien). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 208 De las Obligaciones 228. Ambito de aplicacién de los articulos 1490 y 1491. No tienen estas normas un Ambito de aplicacién tan exten- so como pudiera suponerse. Dice Vio Vasquez que fuera de los contratos innominados en que pudieran aplicarse, tini- camente rigen en los siguientes casos: “1. A la resolucién del contrato de compraventa, cuando el deudor no ha cum- plido con la obligacion de pagar el precio o cualesquiera otras que se le impongan por la ley o por voluntad de las partes. 2. A la resolucién de un contrato de permuta, por prescripcién del articulo 1900, y 3. Al pacto de retroventa, por disposici6n del articulo 1882”. Agrega este autor que debe tenerse presente que “los articulos 1490 y 1491 no se aplican al que sujeta su domi- nio al evento de una condicién. Por ejemplo: Te daré mi casa si ocurre tal hecho. El acreedor en tal caso —afirma Vio— no ha adquirido ningtin derecho real en la cosa y sélo tie- ne accion personal contra el deudor. Esto sucede si se ins- cribe la condicién o el contrato”. Finalmente senala que “respecto de las donaciones entre vivos, si bien es un con- trato con esos caracteres, no les son aplicables esos precep- tos, por cuanto existe un articulo especial, como es el 1432, que prevé la situacién de los terceros en caso de resolucién” (ob. cit., N° 412, pag. 404). 229. Efectos de la clausula de encontrarse pagado el recio. Esta es una situacién especialmente tratada en el articulo 1876: “La resolucién por no haberse pagado el pre- cio no da derecho al vendedor contra terceros poseedores, sino en conformidad a los articulos 1490 y 1491. Si en la escritura de venta se expresa haberse pagado el precio, no se admitira prueba alguna en contrario sino la de la nuli- dad o falsificacién de la escritura, y sélo en virtud de esta prueba habra accién contra terceros poseedores”. El problema que plantea esta disposicidn ¢s si el inciso 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 212 De las Obligaciones suficientemente el tiempo o la forma especial en que ha de cumplirse, podra el juez determinarlos, consultando en lo posible la voluntad de las partes, y dejando al deudor mo- dal un beneficio que ascienda a lo menos a la quinta parte del valor de la cosa. Si el deudor modal es un banco, no rige esta limitaci6n (art. 48 N° 6° del D.F.L. N° 252, del ano 1960, Ley General de Bancos). 234. El modo se puede cumplir por equivalencia. Asi lo senala el articulo 1093 inciso 2°: “Si el modo, sin hecho o culpa del asignatario, es solamente imposible en la for- ma especial prescrita por el testador, podrd cumplirse en otra andloga que no altere la substancia de la disposicién, y que en este concepto sea aprobada por el juez, con cita- cidn de los interesados”. Lo anterior constituye otra diferencia importante con la condicién, que tiene que cumplirse literalmente en la for- ma convenida (art. 1484). 235. Incumplimiento o ilicitud del modo. Si el modo es por su naturaleza imposible, o inductivo a un hecho ilegal o inmoral, 0 concebido en términos ininteligibles, no vale la disposicién (art. 1093). Debemos entender que la obli- gacién modal es nula. Si la imposibilidad de cumplirlo e¢s relativa, se aplica la norma del articulo 1093 inc. 2°, ya explicada; se puede cum- plir por equivalencia, segin ya lo hemos senalado. Si la imposibilidad es sobreviniente, debe distinguirse segiin haya o no cldusula resolutoria. Si no la hay, debe dis- tinguirse nuevamente segtin que la imposibilidad proven- ga ono de hecho o culpa del deudor: a) Si no hay hecho o culpa del deudor, no se cumple el modo; 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 216 De las Obligaciones cionales o a plazo, lo que va a depender de la forma como jueguen los elementos certidumbre y determinacién. El ar ticulo 1081 define lo que entiende por dia cierto, determi- nado, incierto, indeterminado; y en las disposiciones siguientes (arts. 1082 al 1088), va sefialando los casos en que hay plazo o en que hay condiciones. Sobre este punto, don Leopoldo Urrutia da dos reglas que facilitan bastante las cosas: a) Todas las asignaciones “desde” son condicionales, sal- vo las desde dia cierto y determinado, que son plazos; y b) Todas las asignaciones “hasta” estan sujetas a plazo, salvo las hasta dia incierto e indeterminado, que son con- dicionales. En conformidad a estas reglas, “la asignacién desde dia cierto y determinado da al asignatario, desde el momento de la muerte del testador, la propiedad de la cosa asignada y el derecho de enajenarla y transmitirla; pero no el de re- clamarla antes que llegue el dia” (art. 1084). Se trata de una asignacion sujeta a un plazo suspensivo. Por ello el derecho del asignatario existe pero no es exigible. El inciso 2° agre- ga que “si el testador impone expresamente la condicién de existir el asignatario en ese dia, se sujetara a las reglas de las asignaciones condicionales” (inc. 2°). La condicién la constituye el que el asignatario exista el dia del vencimien- to del plazo, hecho incierto, pues puede faltar antes. Por eso es condicién. Seguin el articulo 1085, “la asignacién desde dia cierto pero indeterminado es condicional y envuelve la condicién de existir el asignatario ese dia” (inc. 1°). Y agrega, en el inciso siguiente: “si se sabe que ha de existir el asignatario en ese dia, como cuando la asignacién es a favor de un es- tablecimiento permanente, tendra lugar lo prevenido en el inciso 1° del articulo precedente” (es decir, esta sujeta a pla- zo, justamente porque desaparece la incertidumbre). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 220 De las Obligaciones de durante los feriados. Sobre este punto, la regla es que los plazos sean continuos. Asi lo dice el articulo 50: “En los plazos que se senalaren en las leyes, o en los decretos del Pre- sidente de la Republica, o de los tribunales o juzgados, se com- prenderan aun los dias feriados; a menos que el plazo sehalado sea de dias titiles, expresandose asi, pues en tal caso no se con- tarin los feriados”. Por aplicacién de esta norma, por ejem- plo, el plazo de 30 dias establecido en el articulo 1723 es de dias corridos (no se suspende durante los feriados). La excepcién mas importante, la encontramos en el ar- ticulo 66 del Cédigo de Procedimiento Civil, segtin el cual, “los términos de dias que establece cl presente Codigo, se entenderan suspendidos durante los feriados, salvo que el tribunal, por motivos justificados haya dispuesto expresa- mente lo contrario”. En general, los plazos procesales en los distintos cédigos suelen ser de dias utiles, es decir, se suspenden durante los feriados. 252. Plazos suspensivos y extintivos. Plazo suspensivo, primordial o inicial, es el que marca el momento desde el cual empezara el ejercicio de un derecho o el cumplimien- to de una obligacién. Se caracteriza por la expresi6n “des- de”. La definicién del articulo 1494 se refiere a este plazo. Plazo extintivo, resolutorio o final, es el que por su cum- plimiento extingue un derecho y la correlativa obligaci6n. Fueyo dice que es el “que marca el término de la relaci6n juridica”, y pone como ejemplo el plazo de duracién del arriendo o del usufructo (Derecho Civil, t. IV, “De las Obli- gaciones, vol. I, pag. 151, N° 121). 253. Efectos del plazo. Para estudiar esta materia es necesario distinguir entre plazo suspensivo y extintivo y vol- ver a distinguir, en ambos casos, los efectos del plazo pen- diente y del plazo cumplido. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 224 De las Obligaciones clamar el beneficio del plazo, renovando o mejorando las cauciones. Los requisitos son: 1. Que haya un crédito caucionado; 2. Que las cauciones se hayan extinguido o disminuido considerablemente de valor, y 3. Que ello se deba a un hecho o culpa del deudor. Si la disminuci6n se debe a caso fortuito, no caduca el plazo, salvo en el caso de la hipoteca, pues alli el articulo 2427 no exige-este requisito. 261. Caducidad convencional. Se produce cuando las par tes en forma expresa acuerdan que el acreedor pueda exigir el cumplimiento inmediato y total de la obligacién, si el deu- dor incumple. Es muy corriente esta clausula en los contratos en que el pago se debe ir haciendo en forma escalonada. La caducidad convencional es lo que se Hama hoy dia “clau- sula de aceleraci6n”, que ha creado numerosos problemas re- lativos al momento en que debe empezar a correr el plazo de prescripci6n, cuando se ha estipulado dicha clausula. La jurisprudencia se ha orientado en dos sentidos. En primer lugar, reiterados fallos han sostenido que debe dis- tinguirse segtin sea la forma como se ha redactado la clau- sula de aceleraci6n. Asi si se ha convenido que la clausula opere ipso facto, la prescripcién debe comenzar a correr desde que se produjo el incumplimiento, porque a ese mo- mento se hizo exigible la totalidad de lo adeudado. La obli- gaci6n a plazo se transformé en una obligacién pura y simple. En cambio, si es facultativa, la situacion es distinta, porque la fecha en que se produce el incumplimiento de- terminara el momento desde el cual cada cuota es exigible, y por lo mismo respecto de cada cuota, la prescripci6n em- pezara a correr desde el respectivo incumplimiento. En este sentido, R.D.j., t. 87, sec. 1*, pag. 13; t. 89, sec. 1*, pag. 78; GJ., N° 122, pag. 41; N° 124, pag. 27. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Efectos de las obligaciones 241 Extracontractual en el Derecho Civil Chileno, Imprenta Universitaria, N° 28, pag. 54). Una opinion contraria encontramos en Orlando Tapia Sudrez para quien la indemnizacién de perjuicios por in- cumplimiento de una ley o de un cuasicontrato se rige por las reglas del Titulo XXXV del Libro IV, vale decir, por las reglas de la responsabilidad extracontractual, que seria en- tonces el derecho comtin (De la Responsabilidad Civil en Ge- neral y de la Responsabilidad Delictual entre los Contratantes, Memoria, Universidad de Concepcion, 1941, N° 309, pag. 349). También en Carlos Ducci Claro, Responsabilidad Civil, Memoria de Prueba, 1936, N° 11. 279. Perjuicio del acreedor. Es un requisito obvio que surge del propio enunciado “indemnizacion de perjui- cios”. No puede repararse lo que no existe. La ley no ha necesitado decirlo en forma expresa, pero indirectamen- te fluye de varias disposiciones (arts. 1548, 1553 N° 3°, 1559 N° 2°). El perjuicio o daho -ambos términos son sinénimos- puede definirse como el detrimento, menoscabo o lesion que sufre alguien tanto en su persona como en sus bie- nes. Si se produce el incumplimiento de un contrato, pero €éste no genera perjuicios al acreedor, no hay lugar a Ja in- demnizacién de perjuicios. El ejemplo que citan los textos es él del Conservador de Bienes Raices, que habiéndosele requerido inscribir una hipoteca, sin razones valederas deja de practicarla, faltando asi a las obligaciones propias de su cargo. Posteriormente la propiedad sale a remate ptblico y el precio en que se adjudica es tan bajo que aun de ha- berse inscrito la hipoteca ese acreedor hipotecario no ha- bria alcanzado a pagarse (véase Fueyo, Derecho Civil, t. IV, “De las Obligaciones”, vol. I, N° 249, pag. 260). 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Efectos de las obligaciones 245 nera que se pueda inferir de ese nexo que el dao no se habria verificado sin aquel acto, el cual acto, pues, debe ser premisa necesaria para verificacion del dano (Francesco Messineo, Manual de Derecho Civil y Comercial, 8* edic. italia- na, pag. 247, Editorial EJEA, Buenos Aires, 1979). En el Cédigo Civil, esta exigencia se desprende del ar- ticulo 1556 “La indemnizacion de perjuicios comprende el dano emergente y lucro cesante, ya provengan de no ha- berse cumplido la obligaci6n, 0 de haberse cumplido im- perfectamente, o de haberse retardado el cumplimiento.. y con mas claridad todavia, del articulo 1558, en cuanto es- tablece que en caso de incumplimiento con dolo, el deu- dor “es responsable de todos los perjuicios que fueron una consecuencia inmediata 0 directa de no haberse cumplido la obligacién o de haberse demorado su cumplimiento”. Consecuencia importante de lo que venimos diciendo es que no se indemnizan los perjuicios indirectos ni aun en el caso de haberse incumplido con dolo (art. 1558). El requisito nexo causal no sdlo se exige en la respon- sabilidad contractual, sino también la extracontractual. Sélo se indemniza el dano proveniente del hecho ilicito. 283. Imputabilidad del deudor (dolo o culpa del deu- dor). Para que se genere la obligacion de indemnizar per- juicios, el incumplimiento debe ser imputable al deudor, es decir, provenir de su dolo o culpa. Dolo contractual. Como sabemos, el dolo esta definido en el articulo 44 del Cédigo Civil, como “la intencidn posi- tiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro”. De atenernos al tenor literal de la definicién legal, el dolo sdlo existiria cuando la acci6n u omisién del deudor se realiza con la intenci6n premeditada de causar un daho a la persona o propiedad de otro. Asi se ha entendido la norma tradicionalmente. De esta forma quedaria descarta- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 250 De las Obligaciones guiendo a Capitant, esta por la dualidad de culpas (Teoria de las Obligaciones, pag. 73). 291. Diferencias entre la culpa contractual y extracon- tractual. Sea que estimemos que existe una sola culpa o que estemos con los que piensan que la culpa contractual y ex- tracontractual son diferentes, es lo cierto que se pueden apreciar en ellas algunas diferencias importantes: a) La culpa contractual supone un vinculo juridico pre- vio entre las partes. La extracontractual no. b) La culpa en la responsabilidad contractual admite grados: grave, leve y levisima. En materia de responsabili- dad extracontractual, la culpa es una sola. c) La culpa contractual se presume, como luego vere- mos. La extracontractual debe probarse. d) Para que la culpa contractual dé origen a la indem- nizacién de perjuicios -dice Alessandri- “es menester que el deudor se haya constituido en mora, condicién previa para que el acreedor pueda exigir indemnizacion al deudor que viola su obligacién. Tratandose de la culpa delictual, no es necesario constituir en mora al deudor; basta la ejecucién del simple hecho ilicito para que el acreedor tenga acci6n por los perjuicios contra el deudor” (ob. cit., pags. 73-74). 292. Gradacion de la culpa. Bello, siguiendo a Pothier, establecié en el articulo 44 una clasificaci6n tripartita de la culpa: en grave, leve y levisima, definiendo cada una de ellas. Dice esta norma: “La ley distingue tres especies de cul- pa o descuido. Culpa grave, negligencia grave, culpa lata, es la que consiste en no manejar los negocios ajenos con aquel cuidado que aun las personas negligentes y de poca prudencia suelen emplear en sus negocios propios. Esta cul- pa en materias civiles equivale al dolo”. Efectos de las obligaciones 251 “Culpa leve, descuido leve, descuido ligero, es la falta de aquella diligencia y cuidado que los hombres emplean ordinariamente en sus negocios propios. Culpa o descuido, sin otra calificacién, significa culpa o descuido leve. Esta es- pecie de culpa se opone a la diligencia o cuidado ordina- rio o mediano.” “El que debe administrar un negocio como un buen padre de familia es responsable de esta especie de culpa.” “Culpa o descuido levisimo es la falta de aquella esme- rada diligencia que un hombre juicioso emplea en la ad- ministraci6n de sus negocios importantes. Esta especie de culpa se opone a Ja suma diligencia 0 cuidado.” Como puede observarse, la culpa contractual se apre- cia en abstracto, pues la ley compara la conducta del suje- to con un modelo ideal (“padre de familia”, “personas negligentes y de poca prudencia”, “esmerada diligencia que un hombre juicioso emplea en la administraci6n de sus ne- gocios importantes”). Pablo Rodriguez explica esto dicien- do que, como en materia contractual el deudor tiene una cierta obligacién de diligencia o cuidado, para determinar si obr6é con culpa se debe comparar su actuar con el que habria tenido el arquetipo respectivo, precisando que “el juez debe ubicar al arquetipo establecido en la ley en la mis- ma situacién en que se encuentra el sujeto cuyos actos tra- ta de juzgar” (ob. cit., pags. 55-56). 293. La culpa grave equivale al dolo. Asi lo dice el ar- ticulo 44 inciso 1° parte final. ;Cudl es el alcance de esta afirmaci6n? Se ha fallado que “la circunstancia de que el articulo 44 del Cédigo Civil equipare el dolo a la culpa grave no significa que ésta deba probarse al igual que aquél” (R.D.J, t. 19, sec. 1*, pag. 415). Somarriva comenta que esta doctrina le merece algunos reparos por tres razones: a) porque el articulo 44 no hace distinciones, sino que equi- 252 De las Obligaciones para en una forma absoluta ambos conceptos; b) porque la norma viene de Pothier, que le daba al principio un alcan- ce amplio, y c) porque no le parece légico presumir la cul- pa grave contractual, en circunstancia que ni el dolo ni la mala fe se presumen, por expresa disposicion del legislador (ob. cit., sent. 55, pag. 42). En el mismo sentido Tomas Chadwick (“De la Naturaleza del Dolo”, Revista Derecho y Ju- risprudencia, t. 36, 1* parte, pags. 98 y ss.); Pablo Rodriguez (ob. cit., pags. 58 y ss.). Este ultimo autor estima que “si la culpa grave en ma- teria civil se asimila (la ley dice “equivale”) al dolo, ello im- plica que la culpa grave debe también probarse, al igual que el dolo”. Y da sus razones: “si la culpa grave se presumiera (como consecuencia de que deba probarse la diligencia de- bida por quien esta obligado a prestarla) y los efectos de la misma fueran los que corresponden al dolo, ello implica- ria que seria mas grave y perjudicial incumplir una obliga- cién con culpa grave que incumplirla con dolo” (ob. cit., pags. 58 y ss.). Seguin la mayor parte de la doctrina, la equivalencia no tiene alcances probatorios. De consiguiente, tratando- se de culpa, cualquiera que ella sea, incluso la grave, se presume siempre, por lo que corresponde al deudor pro- bar el descargo, acreditando que ha empleado la diligen- cia debida; en cambio en el dolo, la prueba corresponde al acreedor (Claro Solar, ob. cit., t. Il, N° 1.070, pag. 525; Alessandri, Teoria de las Obligaciones, pag. 78; Fueyo, Dere- cho Civil, t. 1, N° 298, pag. 296). El primero de estos auto- res expresa que la equivalencia entre la culpa grave y el dolo no puede llegar a significar que sean una misma cosa, pues si asi fuere, el articulo 44 no habria dado dos defini- ciones. Y agrega que “el articulo 1547 no hace referencia al dolo, sino tinicamente a la culpa y no habria razén para suponer que no se haya referido a Ja culpa lata, al exigir Efectos de las obligaciones 253 al deudor la prueba del cuidado que segtin la naturaleza del contrato se le exige”. 2Cual es entonces, segtin la doctrina mayoritaria, el al- cance de la asimilacién? Simplemente que cuando el deu- dor incumple con culpa grave, su responsabilidad se agrava, igual que en el dolo, respondiendo de todos los perjuicios directos, previstos e imprevistos. Ademas, no podria renun- ciarse anticipadamente la culpa grave (art. 1465); y si hay culpa grave de varios deudores, su responsabilidad seria so- lidaria (art. 2317 inc. 2°). 294. De qué culpa responde el deudor. La primera re- gla que debe aplicarse es que el deudor responde de la cul- pa a que se haya obligado. Ello porque ésta es una materia en que las partes, en virtud del principio de la autonomia de la voluntad, pueden alterar las reglas de responsabilidad establecidas en la ley, con algunas limitaciones que luego veremos. Asi lo senala el inciso final del articulo 1547: “Todo lo cual, sin embargo, se entiende sin perjuicio de las dispo- siciones especiales de las leyes, y de las estipulaciones ex- presas de las partes”. Si las partes nada han acordado, entra a operar lo dis- puesto en el articulo 1547, segiin el cual, para saber de qué culpa responde el deudor, debe distinguirse segtin el con- trato de que se trate, siendo la responsabilidad del deudor mayor en aquellos casos en que él es el Gnico beneficiado, y menor cuando el principal beneficiado es el acreedor. Se- hala esta disposicién: “El deudor no es responsable sino de la culpa lata en los contratos que por su naturaleza sdlo son utiles al acreedor; es responsable de la leve en los contra- tos que se hacen para beneficio reciproco de las partes; y de la levisima, en los contratos en que el deudor es el tini- co que reporta beneficio” (inciso 1°). Asi, por ejemplo, en el contrato de depédsito, que sdlo 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. Efectos de las obligaciones 265 co, porque se trata de una venta condicional, que sdlo se perfecciona con la aprobacién del que encargé la obra y, por lo mismo, por ser una venta sujeta a una condicién sus- pensiva, se llegaria a la misma conclusién aplicando la re- gla del articulo 1486 0, mas especificamente, la establecida en el articulo 1820. 313. Pérdida parcial. ;Qué pasa cuando la pérdida de la cosa es parcial? El Cédigo no da reglas especiales, por lo que debe aplicarse la norma del articulo 1550, esto es, que el riesgo es del acreedor. 314, Ausencia de culpa. La segunda causal de exonera- cién de responsabilidad del deudor seria -empleamos el condicional, pues no es generalmente aceptada- la ausen- cia de culpa. El problema es el siguiente: :le basta al deudor probar que ha empleado la debida diligencia para liberarse de res- ponsabilidad o debe probar ademas la existencia del caso fortuito? La doctrina no es uniforme. La Corte Suprema ha dicho que le basta al deudor acreditar que ha empleado el cuidado a que lo obligaba el contrato, sin que sea necesario probar el caso fortuito (R.D.j., t. 46, sec. 1°, pag. 533), An- tes habia estimado lo contrario (R.D,/., t. 3, sec. 1*, pag. 36). Abeliuk opina que es suficiente con que el deudor prue- be su ausencia de culpa. Ello, por las siguientes razones: a) La redaccién del articulo 1547 inciso 3°, que contra- pone las dos situaciones: prueba de la diligencia o cuidado y prueba del caso fortuito, Explica que “si el deudor no se liberasino ante ese Ultimo, careceria de objeto que proba- ra su diligencia 0 cuidado (ob. cit., N° 849, pags. 694-695). b) El articulo 1670 establece, sin hacer distincién algu- na, que sila cosa perece, se extingue la obligacién del deu- dor. Mas adelante, en el articulo 1672, esta la excepci6n al 266 De las Obligaciones senalar que si ello ha ocurrido por culpa o durante la mora del deudor, la obligacién subsiste, pero varia de objeto. Lue- go, si no ha habido culpa o mora, no hay excepci6n y se aplica la regla del articulo 1670, quedando la obligacién extinguida. c) Si en conformidad al articulo 1678, cuando la cosa debida se destruye por un hecho voluntario del deudor, que inculpablemente ignoraba la obligacion, sdlo se lo obliga a pagar el precio sin indemnizacién de perjuicios, con ma- yor razon si hay un hecho involuntario y no culpable del deudor, éste debe quedar exento de responsabilidad (ob. cit., pags. 694-695). En sentido contrario, Claro Solar: “la imputabilidad cesa, cuando la inejecucién de la obligacién o la demora en su ejecucién es el resultado de una causa extraia al deu- dor, o sea de fuerza mayor o caso fortuito (ob. cit., t. II, N° 1224, pag. 730). 315. El estado de necesidad. Cabe preguntarse si el deu- dor queda liberado de responsabilidad en el caso en que pudiendo cumplir, no lo hace para evitar un mal mayor. Se diferencia del caso fortuito, en que no hay un impedimen- to insuperable. Fueyo coloca varios ejemplos. Veamos uno de ellos: el del capitan del barco que, en peligro de naufra- gar, lanza al mar las mercaderfas que transporta. :Debe res- ponder? La doctrina no es unanime. Chironi, por ejemplo (cita- do por Fueyo), cree que para quedar exento de responsa- bilidad tiene que configurarse una fuerza mayor. En la doctrina nacional Abeliuk esta en esa posicién (ob. cit., t. I, N° 850, pags. 696-697). Estima que si no se configura un caso fortuito, debe cumplir. Pero la tendencia moderna es que el estado de necesidad legitima el hecho y lo convierte en licito, liberando de responsabilidad al deudor. Efectos de las obligaciones 267 El Cédigo Civil, en un caso, toca el punto desechando el estado de necesidad. Es la situacién del comodatario que en un accidente, puesto en la alternativa de salvar la cosa prestada o la propia, opta por esta tiltima (art. 2178 N° 3°). Hace responsable al comodatario, lo que se explica porque responde hasta de la culpa levisima. 316. Hecho o culpa del acreedor. Nuestro Codigo no ha reglamentado en forma organica la mora del acreedor (mora accifiendt). Pero se refiere a ella en varias disposicio- nes para exonerar de responsabilidad al deudor. Asi, en el articulo 1548, en las obligaciones de dar, libera de respon- sabilidad al deudor por el cuidado de la especie 0 cuerpo cierto debido, cuando el acreedor se ha constituido en mora de recibir; en el articulo 1680 repite la misma idea, hacien- do responsable al deudor sélo por culpa grave o dolo; en el articulo 1827 exime al vendedor del cuidado ordinario de conservar la cosa, si el comprador se constituye en mora de recibir. 317. Teoria de la imprevision. En aquellos contratos en que las obligaciones de las partes se van cumpliendo duran- te periodos prolongados, puede ocurrir que durante la vida del contrato sobrevengan hechos imprevistos y graves que hagan para una de ellas excesivamente oneroso el cumpli- miento de sus obligaciones. La pregunta que cabe formu- lar es si en tal supuesto puede el afectado-recurrir a la justicia para que se revise el contrato y se restablezca el equi- librio patrimonial. Si aceptamos esta posibilidad, estamos aceptando la teoria de la imprevisién. Don Lorenzo de la Maza define la teorfa de la imprevi- sién diciendo que es la doctrina juridica (conjunto de prin- cipios de derecho debidamente fundados) que sostiene que el juez puede intervenir, a peticién de cualquiera de las par- 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 4@ ‘You have either reached 3 page that is unavailable for viewing or reached your viewing limit for this book. 274 De las Obligaciones b) Se retarda el cumplimiento de la obligaci6n cuando no se cumple en la oportunidad debida, pero el solo retar- do no implica mora (que exige otros requisitos: imputabi- lidad e interpelacién). Nuestro Codigo en algunos casos habla de “la mora producida por fuerza mayor o caso for tuito” (véase el articulo 1558, inciso 2°), senalando que no da lugar a la indemnizacién de perjuicios. Lo que la nor ma quiere significar es que no hay indemnizacion de per- juicios, porque no hay mora. c) La mora supone el retardo imputable del deudor mas alla de la interpelacién hecha por el acreedor (arts. 1551 y 1558 inc. 1°). E] articulo 1537, en materia de clausula penal, distingue con mucha claridad entre mora y simple retardo. 326. Que el retardo le sea imputable al deudor. Es de- cir, para que se configure la mora es necesario que el atra- so en cumplir sea debido al dolo o culpa del deudor, E] articulo 1558 claramente exige el requisito de la im- putabilidad, al decir en el inciso 1°: “Si no se puede impu- tar dolo al deudor...” para agregar en el inciso siguiente: “La mora producida por fuerza mayor o caso fortuito no da lu- gar a indemnizacin de perjuicios”. Ya hemos explicado que lo que quiere expresar la norma es que si hay caso fortuito o fuerza mayor, no hay indemnizacién de perjuicios porque no hay mora. 327. Interpelacién del acreedor. Se define como el acto por el cual el acreedor hace saber al deudor que su retar- do le causa perjuicios. Hay tres formas de interpelacién, que estan contenidas en el articulo 1551, que a la letra senala: “El deudor esta en mora, l° Cuando no ha cumplido la obligacién dentro del término estipulado, salvo que la ley en casos especiales