Está en la página 1de 83

I-

- -

El destructor de cabeza entr en el puerto. Todo estaba tranquilo cuando, de repente, SIG )DE LA se abati sobre l el fuego de las bateras de costa, de las VIOLENCIA ametralladoras en las "IS escarpaduras y de los fusiles desde los muelles. Esta fue la respuesta al gran interrogante: los franceses si combatiran.

N MARTIN

campaas libro n: 5