Está en la página 1de 1

A20. EL COMERCIO

VIERNES 5 DE ABRIL DEL 2013

OPINIÓN

“Vivimos en un Estado de derecho y nuestras autoridades lo son solo en tanto que actúan dentro del espacio de decisión que les da la ley”.

Editorial de El Comercio ¿Estado discrecional de derecho? / 19 de abril del 2012

¿Estado discrecional de derecho? / 19 de abril del 2012 EDITORIAL Torta con cereza Nadie tiene

EDITORIAL

Torta con cereza

Nadie tiene el derecho de interpretar la voluntad popular.

L anormaquerigiónuestraúltimaelec-

ción,aunquepocointuitiva,erasimple. El Sí servía para que la señora Villarán deje el cargo; el No para que se quede. Y lo mismo se aplicaba a cada uno de los

39 regidores del Concejo Municipal. Las reglas del juego también mandaban que si se revocaba a la alcaldesa o si el número de regidores revoca- dos superaba eltercio, se convocaría a una nueva elecciónparasuplirloscargosvacados.Bajoesta ley fuimos a las urnas el domingo 17 de marzo. Pues bien, ese día la mayoría de limeños votó, si bien por unestrechomargen, paraque la alcalde- saconservesucargo.Elelectoradoquelasalvóa ella, sin embargo, rechazó a 20 de los 21 regidores que su partido (FS) tenía en el concejo. El regidor que se salvó, por su parte, lo hizo por muy poco. Losanalistasyaestabancomenzandoahablar de las siguientes elecciones cuando el teniente alcalde, Eduardo Zegarra, salió en una confe- rencia de prensa a salvar a la ciudad de su propio voto: “Lima no merece entrar a otra elección, nos parece que esa no ha sido la voluntad de la pobla- ción de la ciudad”, declaró una vez conocidos los resultadospreliminares.Yestasemanahapedido

alCongreso que haga una ley para disponer que la revocación de regidores no conduzca a una

nueva elección, sino al ingreso de los accesita- rios de los revocados, aplicando, desde luego, esta nueva regla a la elección de marzo. Pese al tono de compromiso cívico que la ha acompañado, la propuesta, antes que otra cosa, es poco pudorosa. Y lo es por varias razones que se suman en ella, una sobre

la otra, cuales capas en una torta hecha toda de impudor. Primeracapa.Eltenientealcalde estápidiendounaleyretroactiva

quesirvaparacambiarlosresulta- antidemocráticos.

dos de un juego que ya se jugó.

su mismo partido y por 3 más de su flamante

aliado, el PPC (que es lo que ocurriría puesto que FS no tiene suficientes accesitarios), en lugar de tener la opción de elegir a sus reemplazos. No sabemos si el señor Zegarra puede tener la anterior certeza a base de algún don telepático o de otro tipo. Ciertamente, si uno usa solo las fa- cultades humanas naturales,es muy sosteniblela interpretación contraria a la que él

da:quealrechazaralosregidores laspersonasrechazaronalpartido más que a los individuos. No en vano los regidores no son elegidos individualmente(marcandoun

número) sino a base de los votos de sus partidos y la enorme mayoría de votantes no puede identificar a más de un puñado de ellos (siacaso).Peroclaro,estaessololahipótesismás probablesobrelavoluntadexpresadaenmarzo:

nosotros no tenemos una bola de cristal como pa- ra afirmar esta interpretación de forma absoluta. Lo que sí podemos afirmar, sin embargo, es que la ley decía que si los electores elegían revocar a los

regidores,entonces la consecuencia sería que se llamaríaanuevaselecciones.Ypodemosafirmar

REACCIÓN

La propuesta no parece haber escandalizado pese a sus ribetes

Segundacapa.Eltenientealcaldeestájusti-

ficandoelpedidodescritoenunconocimiento privilegiadoqueéltendríasobrelavoluntadreal de la mayoría que votó en marzo (más allá de la voluntad que esta efectivamente expresó en las

boletas de votación). Así, lo que el señor Zega-

rraestáafirmandoesqueélsabequelasperso-

nas que les dijeron a 20 regidores de su partido “váyanse” querían almismo tiempoque esos 20 regidores fueran reemplazados por otros 17 de

también que la democracia solo puede funcio- nar ahí donde se asume que las personas saben lo que hacen cuando eligen lo que eligen en sus boletas de votación. Tercera capa. Eltenientealcalde estáusandosu aparente don de clarividencia de una forma que conduce a que su partido mantenga una posi- ción de dominio en el concejo. Después de todo, cuando el señor Zegarra “leyó” lo que subyacía a la voluntad ciudadana expresada en las elec- ciones, ¿qué fue lo que leyó? Pues que el pueblo quería que su partido mantenga el poder. No es por gusto que los 17 accesitarios de FS más su regidor no revocado suman 18 regidores, lo que, contando con el voto dirimente de la alcaldesa, la colocan a un solo voto de mantener la mayoría absoluta en el concejo. En cambio, si como la ley manda, se va a elecciones, nada está asegurado para FS y más bien no parece probable que pue- da alcanzar esos mismos 19 votos. La cereza. La propuesta no parece haber es- candalizadoparticularmenteanadiepeseasus ribetes antidemocráticos y contra el Estado de derecho. De hecho, varios congresistas ya la han hechosuya.

derecho. De hecho, varios congresistas ya la han hechosuya. HUMOR PROFANO EL TÁBANO - MARIO MOLINA
derecho. De hecho, varios congresistas ya la han hechosuya. HUMOR PROFANO EL TÁBANO - MARIO MOLINA

HUMOR PROFANO

EL TÁBANO

- MARIO MOLINA -

la han hechosuya. HUMOR PROFANO EL TÁBANO - MARIO MOLINA - - DAMITA DE HIERRO -

- DAMITA DE HIERRO -

El juez y la RAE

L a primera oración de la sentencia del Caso La Parada me hizo pensar que todos cometen errores: se trataba de unproceso“dirigida”contraunjefe policial. Las siguientes líneas me sugi-

rieron que la señoraque interpuso la acciónquizá

estabaconfundida:aunqueluegosedesistió,

creyó que Nadine debía ser incluida en el proceso por permanecer indiferente a pesar de ser “por

mandato de la costumbre defensora [

mujeres”. Rápidamente, sin embargo, me di cuenta de queelproblemaestabaenlainteligenciaverbal deljuez. No me malinterpreten, entiendo que es compli-

cado diferenciar “porque” de “por que” y reco-

nocerlosnombrespropiosquevanconmayús-

culas. Que por distraído uno hable de mercado “marista” en lugar de “mayorista”, de “acciones de inteligencias”, de lo que “subyasce”, del “trato

indiscriminatorio”, de lo “escluido”. Comprendo también que no todos tienen que citarbienenalemányqueLeibnizsuenaigualito

alasvariablesqueproponeeljuez(Leimniz,Lib-

niz,Leibnitz,Leibnis,Leimniz,Lebniz),yquesu lugar de nacimiento –Leipzig– es fonéticamente idénticoaLeipzis. Lo que sí no entiendo tanto es que –consideran- do sus limitaciones– el juez en cuestión tentase al destino con oraciones que requieren signos de puntuacióncomplejos,deltipo:“[ ]tambiénsub- yasce en la obra cumbre de la humanidad después de la Biblia; ergo ‘El Quijote de la Mancha’, –de Miguel de Cervantes Saaavedra– [ Tampoco entiendo, en fin, por qué elPoder Judicial no invierte su dinero en comprar un pro- cesador de textos con autocorrector.

] de las

un pro- cesador de textos con autocorrector. ] de las ¿DEBERÍA EXISTIR UNA CUOTA RADIAL PARA

¿DEBERÍA EXISTIR UNA CUOTA RADIAL PARA LA MÚSICA NACIONAL?

De artista a mendigo

- ÓSCAR SUMAR -

Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico.

¿ A quién beneficia una norma

que impone una cuota de mú-

sica “nacional” en las radios?

El argumento detrás es que la

música es cultura y que, por lo

una cuota de mú- sica “nacional” en las radios? El argumento detrás es que la música

tanto, requiere el incentivo de la indus- tria nacional. De esta manera ganarían los músicos, que tendrían más presencia en la radio, pero perderían el público y los dueños de las estaciones. Las pérdidas del lado del público están en que, si la música que pasan en la radio es cul- tura, lo es independientemente de la naciona- lidad. Así, se iría a tener o menos opciones o menos música de la que nos gusta. Por el lado de los dueños, ellos recibirían menos publicidad si los radioescuchas disminuyen –perdiendo ingresos–, lo cual es equivalente a subsidiar a los músicos involuntariamente. ¿Es culpa del público que la mayoría de la música en algunas radios sea extranjera? Mal hacen los músicos en criticar al público como alienado o ignorante. Si a la gente no le gusta su música, esto quizá se deba o a que son unos adelantados a su época o a que su “arte” no es lo suficientemente bueno. Si la música es buena y gusta, se abre camino a pesar de la adversidad, como el rock. Así, uno debe asumir la respon- sabilidad por sus resultados sin hacer patale- tas. Si las personas no leen mis artículos en los diarios, me esfuerzo más, no les echo la culpa a los periódicos o a los lectores. ¿Por qué solo músicos? Si la idea fuera be- neficiar a lo nacional, ¿por qué no una cuota de cine nacional? ¿O comida peruana en los restaurantes? ¿U obras de teatro escritas por peruanos? ¿O libros de autores nacionales en

las librerías? ¿O pinturas hechas por peruanos

en los museos? ¿O ropa peruana en las tiendas? Este tipo de proteccionismo suele beneficiar a las industrias a costa del público. Como ya señaló el econo- mista francés Frédéric Bastiat hace dos siglos, si el sol nos alumbra a todos, ¿por qué impedirlo mediante leyes? ¿Para que nos puedan vender focos? Si las personas quisiéramos más cosas nacionales, las compra- ríamos. El mercado –en este caso– es el equi- valente a la democracia: expresamos nuestras preferencias con dinero. Desplazar el mercado implica reemplazar las decisiones individuales por mercantilismo que solo beneficia a algunos con más influencia política que nosotros. Sin exagerar, de cada diez amigos que tengo, uno ha tenido o tiene una banda ‘amateur’ de música. Es patente que existe un “movimiento” peruano de música. Ese movimiento, eventual- mente, se verá reflejado en los gustos de la gen- te, pero no se debe forzar ese proceso. Como dijo fray Toribio de Benavente: “El verdadero artista no hace obras para el público, prefiere hacer público para sus obras”. De manera simi- lar, a Woody Allen no le interesa si sus películas tienen buenas críticas o son comerciales. Él las hace porque le gusta hacerlas. Es un verdade- ro artista. Estoy seguro de que la mayoría de peruanos que hacen música tiene un espíritu similar. No hacen música para ser famosos ne- cesariamente, sino porque les gusta hacerlo. Si el Estado quiere incentivar la cultura, mejor haría en financiar programas musicales –u otro tipo de artes– en los colegios públicos, antes que hacernos pagar como sociedad por la búsqueda de fama de algunos que parecen tener más talento para la política que para la música.

Cultura y oligopolios

- WALTER COBOS PASTOR -

Abogado y guitarrista de Ni Voz Ni Voto

C uando las leyes y sus regla-

mentos, en ciertas ocasio-

nes, no están suficiente-

mente claros, existe oscuri-

dad legal. Así, cuando esta

están suficiente- mente claros, existe oscuri- dad legal. Así, cuando esta casos, no nos sirven de

casos, no nos sirven de nada. Sin embar-

go, hay algo para lo que sí sirven: delinear y definir elterreno en elque las empresas deban circular y, a su vez, puedan cambiar

justamentelaproblemáticadelartista-

existe, los abogados somos los primeros en interpretar las normas para un lado o para el otro. Enlas últimas semanas ha estadoen ojos y oídos de todos los músicos peruanos, la prensa de espectáculosyelpúblicointeresadounapetición ‘online’ que ya ha recabado más de 12.500 adhe-

siones con la finalidad de que su voz sea escucha- da y, en consecuencia, las radios peruanas en la

FMincluyanensuprogramaciónregularelvario-

pinto mix de géneros de música hecha en el Perú. Como posiblemente mi contraparte en este debate sea un abogado, pues vayamos a lo legal y a tratar de ser lo menos oscuro posible. Sin perjuicio de los conceptos de cuotas por- centuales de producción mínima nacional, del momento en que las radioemisoras deben infor- mar sobre ello, de la relación entre las palabras ‘contenido’ y ‘producción’ e inclusive de la progra- mación de música nacional a la que se refiere la ley

del artista, vayamos a la raíz del tema: la cuestión cultural. La gente que está de acuerdo con la peti- ción, pero que no quiere analizar el tema legal de las cuotas, menciona que lo que se pide debería cumplirsemásporseruntemacultural.

Entonces,cuandopensamosenculturapodría-

mos preguntarnos: Si las radios FM de entrete- nimientosonempresasprivadas,¿porquéles debería interesar la cultura? Lo irónico de esto es que justamentela respuesta estáen la misma Ley de Radio y TV, en los principios básicos de dicha norma,esasnormasgeneralesquegeneralmente

nadie conoce y a los abogados mismos, en muchos

músicoperuano.Aveces,paralograr cambioshayquecrearunacoyuntura. En efecto, el artículo II establece que los ser- vicios de radiodifusión se rigen por los siguien- tes principios: f) el fomento de la educación, cultura y moral de la nación, y h) la promoción

de los valores y la identidad nacional. Nos preguntamos: ¿las empresas de radio- difusión sonora, salvo contadas excepciones, cumplen con estos principios marco? La res- puesta es obvia: no hace falta profundizar. Y aun si empezáramos con argumentos como

los de libertad de mercado, libre competencia o

defensadelconsumidor,bastaríaconinformar-

se sobre la legislación comparada en diversos países que se han puesto la camiseta del músico nacional(Argentina, Australia, Canadá, Fran- cia)paratenerunamejoridea.Además,sería interesante profundizar sobre la prohibición que esgrime el artículo 22 de la Ley de Radio y TV y que establece que las radios no pueden ser objeto de exclusividad, monopolio ni acapara- miento, directaniindirectamente, por parte del Estado y particulares. Se considera acapa- ramientoa que una persona jurídicasea titular de más del 20% de las frecuencias técnicamente disponibles, asignadas o no, en una misma ban- da de frecuencia dentro de una misma locali- dad. Habrá que calcular qué ocurre en el Perú. En síntesis,el Indecopi debeinvestigar;el MTC, fiscalizar; el Ministerio de Cultura, aportar (están empezando a mostrar interés por la músi- ca y se aplaude) y las radios, abrir sus puertas.