LA ESTRUCTURA NEUROTICA Y SUS EFECTOS SINTOMATICOS

El síntoma es con lo que primero nos encontramos, lo que trae el paciente en las primeras entrevistas, es de lo que se queja, lo angustia y lo impulsa a la consulta, eje de la demanda de curación. Es lo que se repite, insiste, sin que el sujeto pueda manejarlo, forcejea, intenta controlarlo, pero escapa a su voluntad. El síntoma como construcción signifícante donde el núcleo de la estructura es un real descentrado y cuyo estatuto de verdad la clínica da testimonio. El síntoma es un saber que se le escapa al sujeto, tiene su centro ordenador en otro lado, fuera de la conciencia. Este efecto de intrusión del síntoma en la economía del sujeto, aparece no solo como efecto desestabilizador, sino fundamentalmente como una interrogación del porqué de su insistencia, lo que aparece como la manifestación de un no-sabido de sí, es decir, como un saber Otro. Hay síntomas que no responden a la vía significante sino a otro vector ligado con lo pulsional, donde el goce lo expone a cierto borde sintomal, pero sin conflicto, ni cuestionamiento, lo que no habilita el paso a la puesta en palabras que significa el ejercicio de la asociación libre como motor de la cura. Esto trae aparejado una inhibición de la transferencia, apelando a la repetición del hacer en lugar de elaborar a partir del decir. Acto en lugar de palabra. Es necesario que el sujeto se plantee primero que tiene un síntoma, no es suficiente que al síntoma lo nomine otro, o que lo vea el analista, el que debe hacer del síntoma un signo para sí y para otro es el analizante, esto es lo que abre el horizonte de un saber Otro, inconsciente y de un orden fantasmático actuante, lo que facilita el acto analítico. En la clínica la palabra vectoriza la transferencia y plantea un enigma por su sentido, lo que garantiza que el saber puesto en juego convoca la verdad del síntoma. El síntoma esta ligado a la escritura del goce perdido, por lo que lo convierte en una suplencia metafórica de dicho goce, suplencia que se erige en el momento que el proyecto fantasmático de realización del deseo pone en crisis al sujeto Todo orden neurótico se monta alrededor de una pregunta. Pregunta que abre la posibilidad analítica, y aparece el síntoma como un criptograma, texto no descifrado que convoca la interpretación. Este cuadro estructural del síntoma como efecto del retorno de lo reprimido, es lo que le plantea al neurótico la interrogación: ¿que significa el significante del Otro en mí?, pregunta esencial que representa un punto de flexión que devela el reverso del síntoma. El síntoma como una lengua singular.La verdad es convocada por el síntoma porque representa un enigma a descifrar, enigma como efecto de esta opacidad subjetiva. La verdad habla pero hay que saberla escuchar, la verdad habla a través del síntoma, como modo de expresión del inconsciente y de lo real del sexo. Es desde el psicoanálisis que podemos decir que el síntoma tiene un valor de verdad a

En relación a su acto el neurótico se encuentra en relación a su objeto siempre a destiempo. se deprime para luego volver a empezar nuevamente. es orientado a partir de este punto que el analista realiza sus intervenciones. cuando su querer lo escenifica en alguna actuación. aparece esta distancia entre lo que quiso lograr y lo que logró. preparando su advenimiento. esta fijado. donde esta en juego el valor y lo heroico. una y otra vez. esto lo sostiene en su precariedad. no es la forclusión (psicosis) sino la represión cuya función esta referenciada en la instancia paterna del nombre-del-padre. de la angustia y del conflicto que lo acecha. pero por distintas razones. se anticipa a lo que va a suceder. Brecha neurótica entre lo que según sus ideales quiere hacer y lo que realmente produce. se expresa en los síntomas donde aflora su goce. a causa de la barrera de la represión. como ocurre en la psicosis. en realidad el sujeto desconoce cual es su verdadero deseo. pero esta demanda esta montada sobre sustitutos. el buen encuentro. pero dentro de los mismos se encuentra la programación de su fracaso. prepara su desilusión. para un viaje que no hará jamás. Arma las valijas. preparándose para el gran viaje. la que se encuentra en otro nivel. situación paradójica ya que en realidad los síntomas lo incomodan. se cortan los enlaces entre las representaciones. no arranca. entonces cree que demanda lo que quiere pero en realidad es una demanda sesgada. pese a sus temores busca encontrar el amor. debido al doble registro significante. pero lo detienen en lo no realizado. es decir que lo que demanda. un demasiado tarde. 2) En la histeria todo se juega en otro registro. le son insatisfactorios. Es el matema neurótico.descifrar. Revive una y otra vez distintas escenas o la misma escena desde diferentes variantes. para iniciar el gran proyecto. La demanda es absoluta porque no es eso. lo que hace que la significación se deslice sin colapsos. El deseo del neurótico es un deseo proyectado en el horizonte de sus actos. Se encuentra en el orden de la postergación. etc. que a la hora de su verdad. El neurótico encuentra en sus fantasmas una forma de ordenarse ante el deseo del Otro. se reprime. lo que lo tranquiliza. en este fantasma el sujeto desea desear. . Acto logrado en el atascamiento de su propia realización. 1) La configuración del obsesivo esta en función de un deseo imposible. el neurótico como sujeto dividido y escindido de su deseo. y el pedido se dirige en el orden de la demanda. lo que Lacan manifiesta cuando dice que es en la hora de la verdad. este esta siempre armando su equipaje. los que no lo satisfacen. El obsesivo siempre se prepara. en la intimidad. En la neurosis los puntos ciegos están generados por la opacidad subjetiva de su estatuto. Se trata de armar el equipaje. En la neurosis el mecanismo de defensa fundamental. Lacan en el seminario 6 "'El deseo y su interpretación" nos dice que el neurótico está siempre en el horizonte de sí mismo. El neurótico establece su demanda en relación a su deseo. Ambos preparan sus respectivos equipajes. la ecuación fallida que escenifica el triunfo de su fracaso. lo demanda para otra cosa. inhibido. donde se manifiesta lo que en los orígenes del trauma. En cambio la histeria. sin romperse el tejido de la estructura. porque lo que realmente desea es imposible. para ella su deseo esta expuesto al malestar permanente. no puede demandar más que sustitutos. aislando los significantes. el objeto esta en la hora anterior o en la hora posterior. su deseo es un deseo de insatisfacción. porque su proyecto tiene que ver con el deseo. en su inmadurez fundamental. ni que ponga en cuestión la estructura en su conjunto. Aquí es donde se juega el manejo particular de lo temporal en el neurótico. aparece un demasiado temprano. invirtiendo los sentidos.

su acto va a contramano con los acontecimientos. es decir 1) o hay un acto prevenido. Es ante este Objeto que 1) la histérica. Este discurso del neurótico plantea una erótica en la conformación de una sexualidad de la que hace acto. falta de sincronicidad entre lo que desea hacer y lo que logra. lo que va a organizar sus barreras defensivas. Ya hemos planteado lo que constituye un punto relevante en la clínica: el neurótico frente a la hora de la verdad. texto no descifrado que convoca la interpretación. es el caso del obsesivo que posterga. que nunca esta a la altura de las circunstancias. Todo sujeto se encuentra atravesado por la pregunta ¿Qué es un padre? Pregunta que es crucial para el neurótico que debe apelar a sus buenos oficios. circula en flujo deseante y habita el fantasma. deja pasar las cosas. Vemos como la histérica no puede encontrar en ningún lado un buen padre y que el obsesivo lo encuentra en algunos amos pero que no le resuelve la cuestión. frente al otro. se formula en el registro de la demanda (Lacan). desde los primeros tiempos del Edipo va a reaccionar en forma refractaria. demasiado temprano o demasiado tarde. el sujeto en análisis se da cuenta de que se produce un desfasaje sintomático. Sabemos que el neurótico mantiene una relación con el Otro. donde las cosas suceden en la hora anterior o en la hora posterior. es donde surge la pregunta fundamental. ¿Qué es lo que quiere . Apelación al Nombre del Padre que se torna complicada para el neurótico. y la estructura de su cuadro clínico se monta alrededor de una pregunta. sabemos de lo ambiguo de las vivencias del neurótico ante esta figura central. que es primordial. como intentos de sortear las barreras que prohíben el acceso a la zona del das ding. y donde el deseo se inscribe. que responde a la doble cadena: 1) por un lado a la cadena representacional del discurso concreto que se hace conciente y 2) por otro del discurso significante e inconsciente que no accede a la conciencia al ser interdictado por la represión. El neurótico habita el lenguaje. Es en este espacio intervalar donde respira el sujeto. nunca logra que las cosas se realizan como ella lo desea y pone todo de sí. Ahora este vinculo fundamental con el Otro. anticipado. se encuentra ante un contexto hostil que hecha a perder todo lo bello de las cosas 2)o tenemos la hora en que el neurótico acude a la cita demasiado tarde. 2) En el caso del obsesivo el vinculo con el objeto. Criptograma. cuando anula las cosas desde antes que sucedan. El psicoanálisis es poder abordar e iluminar las paradojas propias del sujeto dividido por el saber. ya que la representación imaginario que sostiene posee una densidad que obtura el aval que debe realizar para que la instancia tercera pueda redoblar la simbólica frente a la crisis. a través de la construcción de diques defensivos representados por asco y la aversión. a partir de lo cual se abre el intervalo de la duplicidad y la división subjetiva. como lo marcaba Freud. El neurótico se encuentra dependiente del deseo del Otro y por eso reacciona como reacciona. donde el bien y lo bello forman parte del ultimo bastión que recubre la zarza ardiente de lo real. es la forma neurótica de posicionarse ante el acoso de lo real. zona amurallada. Es en el orden del fantasma donde el sujeto va a construir escenarios (imaginario) que escenifiquen guiones (simbólico) como modos de acceso al un goce (real). escena que repite la histérica. es la hora posterior. lo que se vuelve a revivir al tener que acudir a él como punto referente fundamental en la estrategia defensiva frente a la angustia que le significa la proximidad fantasmática. estaba connotado de un placer demasiado temprano en su aparición.

Esta situación de angustia ante lo difuso y presente del vínculo con el Otro tiene un antecedente fundamental en la referencia primordial al che vuoi.este Otro? El neurótico se angustia ante el desconcierto de lo que él es como objeto del deseo del Otro. el ¿que quieres? .

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