ANA ROSSETTI, La Ordenación (Retrospectiva 1980-2004) – ANTOLOGÍA 2012

INVITACIÓN AL VIAJE Te desconozco tanto y tanto me conmueves, príncipe expatriado de todas mis palabras, que el temor y el anhelo, simultáneos, persiguen tu intacto paraíso. Y escondes la cabeza entre altivas solapas y celoso custodias, del fino brazo azul, bocallaves de un reino resplandeciente y ártico. Deshabitado sueño con su carga de nieve, su lunarado estigma, por ti fluye. Y es preciso arrojarse, el más sólido muro derribado, hasta la seducción final del precipicio. De Indicios vehementes, 1985 SANTA INÉS EN AGONÍA "Ne derelinquas me, ne discedas a me.1" Sabes que son mis manos desvalidas y mansas, que tengo trece años y que este largo pelo, enredado vellón que en mi párvulo pecho apenas se acuchilla, es un endeble escudo. Defiéndeme tú pues en la lisa acera rebotan de continuo brazadas de amapolas, y en mis ojos la inocencia asomada seduce demasiado, es valioso argumento para abrir charoladas portezuelas, alcanzarme, someterme al asedio, precipitarme al pavoroso túnel del total desamparo, para luego emerger de entre mis ropas rotas y esparcidas; los muslos empapados y en mi boca el viscoso sabor de la mayor vergüenza. Defiéndeme tú porque todo me culpa: el desvanecimiento, la poca ligereza de mis piernas, el cimbrear, incluso, que tienen mis vestidos, el tener trece años, el sedal de mi pelo, y que mis manos sean desvalidas y mansas. De Devocionario, 1985

PARIS Dime, en dónde, en qué avenida tus pies, por dónde el rastro, en qué sendero. Tus piernas, esas cintas que el vello deshilacha y en la ojiva, el pubis, manojo de tu vientre, la dovela. Crece en tu torno el gladiolo, llave anal, violador perenne, y tres diosas quieren morder contigo la manzana. La negra mariposa se entretuvo en tu pecho, en la brizna más rosa ya tiernamente liba. Y tu rostro, en lo alto, ignora todo el fruto que tu mano contiene. De Los devaneos de Erato, 1980

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No me dejes, no te apartes de mí.

Todo porque un cigarro se asienta en una boca y en sus jugosas sedas se humedece. Porque una camiseta incitante señala. oh bellísima Lesbia. o flor de algodonero que en su nube ocultara el más severo mármol Travertino. de tu vientre horma. 1985 De cómo resistí las seducciones de mi compañera de cuarto. y un vigoroso brazo de la mínima manga sobresale. y no te finjo Amorosos juguetes para cada sentido Ni hago por ti ofrenda a Eros. Fuera yo. tu oreja retenida Por la jaculatoria común. oh Lesbia. Calvin Klein. frente a mí se separan. Pero si yo no atiendo al reclamo apremiante De tu voraz cutícula. Oh Lesbia. y no escancio el remedio Que me es solicitado. Es porque mis vigías Me impiden avivarte en tu hoguera. Todo porque unas piernas. Ya encontrarás quien muerda tus tan bulbosos labios Y arranque de esa lengua su provisión de besos Y con vírgula escarbe en la hundida oquedad De tu ombligo. Ternura oficiará. fuera el abismo oscuro de tus ingles. Todo por adorar más de lo permisible. 1980 . oh bellísima Lesbia.CHICO WRANGLER Dulce corazón mío de súbito asaltado. fuera yo. no desesperes. Oh Lesbia. el escudo durísimo. Calvin Klein. bajo el rostro evanescente amado. moldura de caricias. oh bellísima Lesbia. De Indicios vehementes. redondos capiteles para tus muslos fuera. unas perfectas piernas. Suave estuche de tela. Underdrawers Fuera yo como nevada arena alrededor de un lirio. dentro del más ceñido pantalón. Porque ya encontrarás quien carmente La espesura de tu ingle enredada Y fácil te aniquile con emboscados dones. no sé si para bien o para mal Oh lesbia. no desesperes. El lirio Tinte del amor. hoja de acanto. de su pecho. y en tu joven turgencia me tensara. dispondrá por tu faz su convite Y chupará la ácida fresa de tus mejillas. no desesperes. Mixtela fluirá por tu acolchado empeine. De Los devaneos de Erato. Se han de ensalivar todas tus pestañas. Fuera yo tu cintura. Se separan.

el tersísimo tallo que mi mano entroniza. minuciosa e inútil. tonto muchacho. tonto muchacho. no te avergüences si. labor concupiscente. vulnerada derríbame con la boca repleta de tu húmeda seda. de pronto. lubrica mi saliva tu pedúnculo. De Los devaneos de Erato. sabrosa precaución! Hundamos nuestras bocas en la fresca reseda de nuestros célibes y ocultos sitios y tú. no obstante tan deliciosos placeres debo Cuando una se siente bien. Ya custodiada mi pelvis por amor tan incauto cerrada permanece. ni tu enarbolado furor puede. fiel guardo en el ardiente túnel. pues no soportarías placer tan cruento. si encuentras resistencia en donde tu ternura esperaba verterse. Andrea de Nerciat Cibeles ante la ofrenda anual de tulipanes Que mi corazón estalle! Que el amor a su antojo. enfureció mi sangre con brusca primavera. pues el bello prosélito ¿me atreveré a decirlo? es que es tan impotente como adorable es. Y no te desesperes si no soy despojada aún de aquello que. horadarme la membrana y arrancar de mi carne el clásico aspaviento. Inoculado el sensual delirio. aún intacto conservo el corazón de mi valiosa orquídea (falsas futuras nupcias blancas) y. así. apretado turbante. impasible. los junto. torpemente no insistas empeñado en robarme unas gotitas rojas y un agudo gritito. acabe con mi cuerpo. entre tanto. Eso me parece sabio". mi precioso tormento. no se abulta tu pretina. te me incrustas. recibo tus bombones y mis ingles remojo detrás de cada cita con abluciones vanas. tulipán sonrosado. Pero. el capullo. De "Los devaneos de Erato" 1980 . oh... sobrepasando el tiempo que la edad aconseja y Cupido consiente. Por ello. de 1980 Y esa tan transparente neblina que su lengua extendió sobre mí. Como anillo se cierran en tu redor mis pechos. lacérame tú. mis labios se entreabren y una gota aparece en tu cúspide malva. puede prescindir de lo mejor. mi escudo. Alta flor tuya erguida en los oscuros parques.A quien. " Amaru Desprendida su funda.

En mis muslos contengo los pétalos mojados de las flores. Tu mano torpe. repitiendo incesantes arrobada noticia. asentándose iban en mi inocente lengua. hasta el vitral translúcido. dulcemente. Flores. estampas vegetales desprendía cual nacaradas fundas de lunarias. refulgiendo. Alguien cose en tu sangre lentejuelas para que atravieses los redondos umbrales del placer y ensayas a la vez desdén y seducción. No tuve otro maestro. "Los devaneos de Erato" 1981 . mi amor sólo nombrarte y el dolor una piedra preciosa en el tierno clavel de tu costado herido. reclinada en la gris balaustrada del recuerdo. se entrecierran. Cosería limones a tu torso. mientras mi cuerpo todo tu cuerpo recibía. fiel perseguidora de una quemante gracia que adivinas en el vaivén penoso del alegre antebrazo. Ya conoce mi lengua las más suaves estrías de tu oreja y es una caracola. como un corazón era saltando entre los nardos y el misal fatigado de mis manos cayendo. La luz estremecíase con tu nombre. enamorada yo entreabría mi boca. perturbando la blancura espectral de mis sienes de niña cuando de los versículos. Y tus ojos. insólitos caminos en mi sangre -obediente hasta entonces. Sus páginas inmersas en tan terrible amor acuciaban mi sed. sus durísimas puntas en mis dedos como altos pezones de muchacha. Aprieto entre mis labios la lacerante verga del gladiolo. De "Los devaneos de Erato" 1980 • • El jardín de las delicias Devocionario (1986) Festividad del dulcísimo nombre Yo te elegía nombres en mi devocionario. se elevaban. Son flores pedazos de tu cuerpo. Ella sabe a tu leche adolescente. Párvulas lentejuelas entre el tul. Mis primeras caricias fueron verbos. En ese larvado gesto que aventuras se dibuja tu madre. Flotaba mi mirada en el menstruo continuo del incensario ardiente y mis pulsos. pedazos de tu cuerpo.extraviándola. atentos al paciente e inolvidable ejemplo. desde el comulgatorio señalaban mi alivio. adorable y peligrosamente. me reclamo su savia. Y mientras. te desvías. Se abrían. las más bellas palabras.A un joven con abanico Y qué encantadora es tu inexperiencia. y huele a tus muslos. Y anulada.

PUNTO UMBRÍO (1995) • I Hubo un tiempo tiempo de la invención y la torpeza. su soberanía. Sus tres cabos se enlazaban. Era una gruta húmeda que enrejaba la luz de los helechos. por el punto más umbrío de la escalera. III Hubo un tiempo en el que el tiempo no era fluir: era una trenza de arena que se peinaba invariablemente. o un corazón agazapado en su escondite maquinando citarse con venganzas. Era el punto único y misterioso en donde convergía el tiempo de la memoria. Un roce furtivo. al fin. rebeldías y secretos ilícitos. No era una edad ni una condición. Del acuerdo. Nada se anteponía: era un tiempo predestinado por un singular decreto. que jamás llegaría a su destino. II Hubo un tiempo en el que el amor era un intruso temido y anhelado. reelaborado durante insoportables desvelos. el tiempo del amor sin nombre. Era un tiempo de infancia y la soledad prendía su bengala tras el escudo impenetrable del silencio. corregida mil veces. Y el punto umbrío donde se cobijaba sólo era un mágico amparo para su terco y glorioso resplandor. como un beso prometido. Un galopar repentino del corazón ingobernable. se apretaban entre sí diferenciados e inseparables. Nada se postergaba. Una incesante y tiránica inquietud. Era un tiempo adolescente e impreciso. Una confesión perturbada y audaz. que merodeaba. era el rincón de los castigos donde lágrimas larvadas entronizaban. donde se conspiraba contra la lección que no se quería aprender y se espiaba el misterio que se quería arrebatar. sino el tiempo sin tiempo de la felicidad perfecta. Un continuo batallar contra la despiadada infalibilidad de los espejos. Una íntima dificultad para distinguir la congoja del júbilo. en el que la soledad era un esplendoroso y pavoroso exilio. confundiéndose en una rueda brillante e invisible. hasta casi sin rostro. una hélice girando. premeditado. era la pesadilla que aleteaba acorralada en una alcoba irreconocible. de la profecía y de los ángeles. De la inmóvil y sin medida duración del arrebato. .

Con cíngulo de larga enredadera la deslucida organza que sirviera de colcha a la cuna común. Yo. despacio. dónde abismo que iguale al que en tu boca acecha. Perfectamente quieto. De "Los devaneos de Erato" 1980 Bruscamente en la puerta: la luz interrumpiendo. tantos son los botones que tu pretina celan. La que desconcierta. . desataste mis trenzas y luego. para que tengan el texto. En la callada hora. Es adorable pervertir a un muchacho. y tenía en su blanca mano una rosa sin perfume. muy lejos de los padres. adelgazándose incandescente y afilado hilo. Tensa cinta cruzando la tostada mejilla. bajo el árbol. voz de tu apremio enmarca. trazo que te devuelve del marítimo azul. y al desenvainar la columna tersa -su cimera encarnada y jugosa tendrá el sabor de las fresas. con jugo de geranios la boca me teñías y ajorcas vegetales en mis breves tobillos se enroscaron. Es la nota de los diferentes. Y sé. picantepresenciar la inesperada expresión de su anatomía que no sabe usar. Y destreza suplícole a mis dedos. Bailé furiosamente. arrancaste mi ropa. Mi marinero en tierra A Rafael Alberti In confesiones de Gilles de Rais ".OTROS POEMAS (1974-1979) Mi jardín de los suplicios En el jardín secreto. mientras en pérfidas y precisas dosis se le administra audacia. Es la nota que sacude y agita al alma para que la música no la adormezca. La que rasga con su espuela el pentagrama penetrándolo de una tristeza intolerable.de la balleta débil el bruno vello asoma -.. LA NOTA DEL BLUES (1996)2 Qué es la nota del Blues sino la disidente. impetuoso." O. evasivo laurel y tú quieto. tanagra diversa. Mirebau Es tan adorable introducirme en su lecho. y sé que en dónde una escollera más firme que tu pecho . La que se infiltra. muy despacio. Y me adelanto.. Cual halo tras de mí henchíase la túnica. 2 Este poema lo incluyo porque en el campus les agregué un link de un festival de poesía donde la autora lo lee. extraerle del vientre virginal esa rugiente ternura tan parecida al estertor final de un agonizante. salvo el brazo con el que me flagelabas. en torno a ti crecían los aros de mis huellas. no la cautive. entre sus piernas. Y me apresuro. que es imposible no irlo matando mientras eyacula. mostrarle el sonrosado engarce al indeciso dedo.se hallaba tendido en una chaisse-longue. y que mi mano viajera descanse. porque yo sentí frío y terca me negaba. de los excluídos. experto me ceñiste. descuidada. y me adelanto.

vibración en el tedio. obligándote a que le prestes atención. a que se las lleven. Y olvidarte de que las operaciones. pueden trastornar tus sentidos y envanecerte y engañarte y considerarte poseedor de un precioso privilegio. actúan también inversamente. para reconocerse. Cuídate. a que comercien incluso. en el insoportable vértigo de no ser. Y te despreciará si las ocultas porque no entiende que quieras soslayar lo que para ti sólo son heridas. Lo que hace que Blues sea Blues. . La única solución está. Y los fantasmas se harán corpóreos como si un escalpelo los hubiese recortado de sus temores. pero cultivará en tu corazón perlas magníficas. de la nota del blues porque no hay posible retorno. Y nunca podrás elegir una sola cosa sin aceptar su doble y asumirlo. porque no te dejará vivir. Por eso. hilo a hilo. Te saldrá al paso vayas a donde vayas. si la atiendes. no podrás librarte jamás: el mundo te dará un vuelco y ya nada seguirá siendo como antes. fechas. en inducir al saqueo. por comprobarte capaz de trasmutar en belleza cualquier cosa. Ya no habrá tierra firme fuera del asombro o el desconsuelo. La complacencia se acabó para ti. lo distinto. orquídeas en la desesperación. en la urdimbre de todo esplendor y no te embaucará el vacío con hojarascas o sombras chinescas o frases tranquilizadoras. Te asaltará la miseria. Una vez que comprendas que lo perturbador. Por ellas todo el que no ha dado oídos a la nota del blues te envidiará si las muestras porque no sabe el precio que has pagado. aun a pesar de ti. de los que interrumpen. Porque lo que no puedes hacer ya es negarlas. te envenenará en secreto. por descubrir lo extraordinario en lo vulgar. en la falta de sí. lo fuera de la norma es indivisible de su contrario. Sería como hundirse en la desmemoria. alargará sus manos y grabará sus huellas en lo que creas tuyo y te llamará a gritos en la noche reclamándote. será para ti lo imprevisto ley. Y esta lucidez te desgarrará. quizá. si son correctas. Y. Y la exaltación por los hallazgos. mientras que la realidad hará tambalear sus certezas entre contradicciones y dudas. Pues encontrarás arcoiris en el barro. a que las luzcan. Como si nada sirviera para asirse. Como si datos. de los que desmienten y desordenan. asomará sus ojos tras todo lo que veas. en ofrecerlas .de los molestos. nombres fuesen piezas sueltas. cuidado con la nota del blues cuando persiste fuera del concierto. Pues sería como si el mundo hubiese soltado amarras y los ficheros saltaran por los aires y los relojes derramaran el tiempo sobre los calendarios. lo inseguro referencia. la desobediencia salvación. Como si los espejos ya ni te mencionaran ni se empañaran de ti. pues.