¿QUÉ ESPERAS DE MÍ?

03/Marzo/2013 Esta pregunta vino a mi mente después de haber hecho una breve oración a Dios, pidiéndole que me dé más de Su gracia para amar más a mi esposa, para ser más paciente con ella, ser más tolerante y más comprensivo, no sólo con ella sino con mi hija. Ambas son lo que más quiero, después de mi Dios. Se me ocurre pensar que para poder responder a esta pregunta antes debo realizarme otra: ¿Cómo es el corazón de mi esposa? Entonces tengo que recordar situaciones en que ella ha expresado lo que siente y lo que anhela, pero también debo recordar momentos en que, debido a mis actitudes egoístas e insensibles, no fui lo que ella esperaba que fuese. Inevitablemente (lo digo con vergüenza), esto me lleva a admitir que no soy el señor “perfecto” que, en muchas ocasiones; pretendo ser, pues si hay alguien que me conoce perfectamente, es ella, sabe cuándo mis enseñanzas no coinciden con mi comportamiento y cuándo mis palabras llevan el poder de un testimonio irreprochable. Así que, a continuación voy a enlistar algunas actitudes, hábitos y rasgos de carácter que estoy seguro que ella espera encontrar en mi persona y por supuesto, que anhela que esto no sea solamente unos días, una semana o un mes, sino algo continuo, algo que se perfecciona y madura al paso de los años, aún mucho antes de que nuestra hija tenga su propia familia, algo que permanece incluso hasta la vejez, lo digo convencido porque lo creo, y creo que Dios puede hacerlo, y al que cree, Todo le es posible. Después agregaré otras actitudes, hábitos y rasgos de carácter que estoy también seguro que ella no desea ver más en mi persona (hago énfasis en “mi persona” para asumir mi responsabilidad como individuo, como hijo de Dios ante Él, como cabeza de hogar ante mi familia, como sacerdote de mi casa, como líder espiritual, como padre de familia y como ciudadano de la nación donde Dios me permitió nacer, y es precisamente “mi persona” con quien ella se relacionará la mayor parte de su vida, así que: lo que yo haga o decida no hacer, tendrá un efecto en lo que ella haga o decida no hacer. Esto implica; influencia, efectos, consecuencias, impacto, responsabilidad y; resultados o frutos. El escribir esto último pone un gran peso de compromiso en mis hombros, porque estoy declarando en mis palabras (todo escrito es el resultado de una declaración verbal que previamente se ha aceptado en la mente y en el corazón) algo de lo cual previamente se me ha convencido y he aceptado como una verdad en mi vida que viene de Dios, y sé (en mi espíritu), conscientemente, que lo hago ante Dios, el Juez de toda la Tierra, pero no puedo volverme atrás, no puedo ignorar Su voz ni ser indiferente a su enseñanza, Él me ha hablado, desea instruirme y debo responder a Su corrección. Resumiré en dos puntos lo anterior:
1. Aspectos que mi esposa espera ver en mí. 2. Aspectos que ella espera NO ver MÁS en mí.

1.- Amor. Sin importar su edad, creencia, cultura o estatus social, toda mujer desea ser amada por un hombre, siendo el padre de familia la primera figura y la más importante para ella, de quien desea recibir amor. Esto lo sé por experiencia, ya que ella tiene un padre que le ha prodigado amor y conoce lo que es ser amada por su padre. El amor que una mujer recibe de su padre no es el mismo que recibe de sus hijos, de sus hnos. de sangre, ni se asemeja al amor de su cónyuge, ni siquiera sus mejores amigas pueden satisfacer la necesidad de este amor paternal. El amor de un padre brinda seguridad, establece identidad, aceptación y reconocimiento de la persona, esto, a su vez, es la plataforma que sostendrá a la mujer para desarrollar y mantener relaciones interpersonales sanas y fructíferas, en otras palabras, enseña a la mujer las pautas para los procesos de socialización en la cultura donde se desenvuelve, y lo que reciba del padre lo transmitirá en la forma en que lo aprendió, consciente o inconscientemente (se dé cuenta o no de ello). Desafortunadamente, muchas mujeres no conocen el amor de un padre, incluso, sé de algunas que crecieron huérfanas de padre, y otras tantas que lo tuvieron pero fue como si no estuviese, es decir, un padre que satisfacía necesidades materiales, pero ausente emocionalmente, un padre incapaz de demostrar afecto, ni siquiera una caricia.

ser hombre es más que levantar la voz en casa y decir: “Aquí yo mando porque soy el hombre de la casa”. vestir y pagar la colegiatura de los hijos y lo servicios de la casa. más allá de lo material (el agua) y la sexualidad (los 5 maridos): “Has tenido cinco maridos y el hombre con quien vives ahora tampoco es tu marido…” (Juan 4:18 PDT). va más allá de sólo traer hijos al mundo y ponerles nombre. o lo estarás) no quiere que la ames como lo hace un padre. instruye y corrige a su hija para que esta aprenda obediencia. que mira más allá de la apariencia! Él mira la necesidad del corazón humano. por la necesidad de ser amadas. el caso de la mujer samaritana. muchas veces violentadas por su propio cónyuge e incapaces de frenar el abuso. muy pocos hombres están tomando su responsabilidad como hombres. buscan desesperadamente en su pareja el amor de padre que nunca tuvieron. un esposo se somete por amor al corazón de su esposa. aun cuando ella no sea perfecta.5. sin embargo. lo destruyen con el paso del tiempo. formas de pensar y actuar que más que edificar un matrimonio. Requiere negar los propios deseos y derechos para satisfacer los de la persona a la que se le juró amor para toda la vida en un altar: “Prometo amarte y respetarte…”. Su amor capacita y habilita a una persona para amar a otra. Seguramente te preguntarás. En una ocasión escuché decir a un maestro en psicología lo siguiente: “Así como están las cosas en México. esperando respuesta: “Los esposos deben amar a sus esposas. ¡qué fanfarrón!. confundidas. El hombre que desea amar a su esposa debe tener todas estas cosas en cuenta. sedientas más de afecto que de sexo. respetadas. (por no decir lo más). ningún hombre. como si nada grandioso hubiese pasado. Hombres que se jactan de tener múltiples conquistas amorosas. reconocidas y tener a alguien a su lado. un esposo ama a su mujer incondicionalmente. (Ef. quiero decir que ser hombre no es solamente buscar el sustento para comer. el desenfreno sexual es el mayor síntoma que evidencia la falta de amor y la constante búsqueda de ello. muy populares por cierto en nuestro México. que teme al compromiso y al trabajo verdadero. Muy pocos hombres experimentaron a su vez el amor de un padre. en su lugar hay machismo disfrazado de fuerza y virilidad. mi esposa. son mujeres que andan por la vida inseguras de sí mismas. irresponsabilidad e inmadurez con apariencia de poseer amplio criterio e inteligencia. Jesús ve la sed de amor en ella. que aún resuena en el corazón de la mujer. que se esconde tras las faldas de mamá. un padre disciplina. cuando ambos coinciden. pero tuve que admitir que es cierto. son cosas que la mujer valora y espera que su cónyuge también. Amar a una mujer implica cambiar patrones de conducta heredados. todo lo que vimos fue violencia. muy pocos conocen la verdadera hombría. por qué no se muestran? . sólo con Su amor es posible cumplir su mandato. que por cierto. ay mamita!). Amigo. y tu esposa (si estás casado. y después todos a dormir. ¿Pero qué tiene que ver esto conmigo y contigo Gustavo? Mucho. pero en su interior hay un niño indefenso que no ha crecido. por muy decidido o determinado que esté podrá amar verdaderamente a una mujer si no conoce el amor de Dios. rechazo hacia la mujer y un sentido de superioridad sobre ella (machismo). indecisas al tomar decisiones y asumir responsabilidades. de hecho. no podrás amar a tu mujer si no conoces el amor de Cristo. ella puede sentirse amada. ¡Oh Qué maravilloso es Dios. siempre hablaba mal de mi mamá frente a nosotros. no tiene que ver con solamente satisfacer a la pareja en la intimidad o buscarla cuando nos sentimos excitados y ella no. (¡ay mamita. es sacerdote de su casa y líder espiritual. es más que vestirlos con la ropa que nunca pudimos usar o llevarlos a donde nunca nos llevaron. la familia de mi padre está llena de esas historias.Es por eso que hay tantas mujeres que. se vuelve su siervo. Yo crecí con patrones de conducta muy contrarios a los que ahora enseño. Por ejemplo.25 TLA) ¿Dónde están esos hombres. ¿qué familia no es disfuncional?” Su comentario me incomodó. porque eso sería incesto. porque no son nimiedades ni detalles sin importancia. mi padre nunca nos enseñó cómo tratar a una mujer. así como Cristo amó a la iglesia y dio su vida por ella”.

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