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Topologı́a general

O
[un primer curso]

N
IA
UB
.R
G
G
.R
UB
IA
N O
Topologı́a general

O
[un primer curso]

N
IA
UB
.R
G

Gustavo N. Rubiano O.
Profesor titular

Universidad Nacional de Colombia


Facultad de Ciencias
Sede Bogotá
vi, 284 p. : 3 il. 00
ISBN 978-958-719-442-5

1. Topologı́a general
Gustavo N. Rubiano O.

O
Topologı́a general, 3a. edición
Universidad Nacional de Colombia, Sede Bogotá

N
Facultad de Ciencias, 2010
IA
Mathematics Subject Classification 2000: 00–00.

c Edición en castellano: Gustavo Nevardo Rubiano Ortegón



Universidad Nacional de Colombia.
UB

Diagramación y diseño interior en LATEX: Gustavo Rubiano


.R
G

Tercera edición, 2010

Impresión:
Editorial UN
Bogotá, D. C.
Colombia
Contenido

O
Prólogo IX

N
1. Conjuntos con topologı́a 1
1.1. Los reales —una inspiración—
IA . . . . . . . . . . . . . . . 1
1.2. Abiertos básicos (generación de topologı́as) . . . . . . . . 8
1.3. Vecindades . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 17
1.4. Nuevos ejemplos: subespacios de un espacio . . . . . . . . 22
UB

2. Espacios métricos 28
2.1. Métrica . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 28
2.2. Espacios unitarios o euclidianos . . . . . . . . . . . . . . . 36
.R

2.2.1. Caracterización de los espacios euclidianos . . . . . 42


2.3. Topologı́a para una métrica . . . . . . . . . . . . . . . . . 45
2.3.1. Métricas equivalentes . . . . . . . . . . . . . . . . 48
G

3. Bases y numerabilidad 57
3.1. 2-contable . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57
3.2. 1-contable . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 59

4. Funciones —comunicaciones entre espacios— 64


4.1. Funciones continuas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 64
4.2. La categorı́a Top . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 70
4.3. Propiedades heredables . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 72

v
vi CONTENIDO

5. Filtros, convergencia y continuidad 74


5.1. Filtros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 74
5.1.1. Base de filtro . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 75
5.2. Ultrafiltros . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77
5.3. Sucesiones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81

6. Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho– 89

O
6.1. Homeomorfismos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89
6.2. Invariantes topológicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97

N
7. Espacios de identificación –cociente–
IA 102
7.1. Topologı́a cociente . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102
7.1.1. Descomposición canónica por una función . . . . . 105
UB
8. La topologı́a producto 112
8.1. Definición sintética de producto entre conjuntos . . . . . . 112
8.2. La topologı́a producto –caso finito– . . . . . . . . . . . . . 113
8.3. La topologı́a producto —caso infinito— . . . . . . . . . . 115
.R

8.4. Propiedades productivas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119


8.5. La topologı́a producto —en los métricos— . . . . . . . . . 123
8.6. Continuidad para el producto . . . . . . . . . . . . . . . . 127
G

8.7. Topologı́as al inicio y al final . . . . . . . . . . . . . . . . 128


8.7.1. La topologı́a inicial . . . . . . . . . . . . . . . . . . 128
8.7.2. La topologı́a final . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 131

9. Posición de un punto respecto a un conjunto 133


9.1. Conjuntos cerrados y adherencia . . . . . . . . . . . . . . 133
9.1.1. Operadores de clausura . . . . . . . . . . . . . . . 138
9.1.2. La adherencia es productiva . . . . . . . . . . . . . 140
9.2. Puntos de acumulación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 142
CONTENIDO vii

9.2.1. Puntos aislados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 144


9.3. Interior – exterior – frontera . . . . . . . . . . . . . . . . . 146
9.4. Subconjuntos densos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 149

10.Compacidad 156
10.1. Espacios compactos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157
10.2. Dos caracterizaciones de la compacidad . . . . . . . . . . 163

O
10.2.1. Compacidad vı́a cerrados . . . . . . . . . . . . . . 163
10.2.2. Compacidad vı́a filtros . . . . . . . . . . . . . . . . 165

N
10.2.3. Compacidad vı́a ultrafiltros . . . . . . . . . . . . . 166
10.3. Producto de dos compactos . . . . . . . . . . . . . . . . . 167
IA
10.4. Teorema de Tychonoff . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 171
10.5. Compacidad y sucesiones . . . . . . . . . . . . . . . . . . 175
UB
10.6. Compacidad para métricos . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181
10.7. Ordinales como ejemplo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 185
10.8. Compacidad local . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 190
10.8.1. Compactación . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 193
.R

11.Espacios métricos y sucesiones —completez— 196


11.1. Sucesiones de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 196
11.1.1. Filtros de Cauchy . . . . . . . . . . . . . . . . . . 198
G

11.2. Espacios de Baire . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 201


11.3. Completez de un espacio métrico . . . . . . . . . . . . . . 204
11.4. Espacios de funciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 206

12.Los axiomas de separación 210


12.1. T0 , T1 y T2 o de Hausdorff . . . . . . . . . . . . . . . . . 210
12.2. Regulares, T3 , Tychonoff . . . . . . . . . . . . . . . . . . 216
12.2.1. Inmersión en cubos . . . . . . . . . . . . . . . . . . 219
viii CONTENIDO

12.3. Normales, T4 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 221


12.4. Lema de Urysohn o existencia de funciones . . . . . . . . 227
12.5. Tietze o extensión de funciones . . . . . . . . . . . . . . . 232

13.Conexidad 238
13.1. La conexidad como invariante topológico . . . . . . . . . . 238
13.2. Subespacios conexos maximales . . . . . . . . . . . . . . . 246

O
13.3. El conjunto C de Cantor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 247
13.4. Conexidad local . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 252

N
13.5. Conexidad por caminos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 255

Bibliografı́a
IA 264

Índice alfabético 266


UB
.R
G
Prólogo

El tema central de esta tercera edición es presentar un texto que

O
sirva como guı́a para un primer curso formal en topologı́a general o de
conjuntos. Se han hecho cambios importantes que justifican que se trate
de una nueva edición y no de una simple reimpresión de la anterior.

N
La mayorı́a de las herramientas y conceptos utilizados en el estudio
de la topologı́a se agrupan en dos categorı́as: invariantes topológicos y
IA
construcciones de nuevos espacios a partir de los ya conocidos.
En la parte de invariantes, el énfasis en los espacios 1-contable o es-
pacios que satisfacen el primer axioma de enumerabilidad, como espacios
UB
para los cuales las sucesiones son suficientes para describir la topologı́a,
justifica la introducción del concepto de filtro como una adecuada no-
ción de convergencia, que resulte conveniente para describir la topologı́a
en espacios más generales; de paso, este concepto nos proporciona una
manera cómoda para llegar al teorema de Tychonoff, imprescindible en
cualquier curso no trivial, teorema que corresponde a la parte de con-
.R

strucciones.
Nuevos capı́tulos, secciones, demostraciones, gráficos y referencias
históricas han sido introducidos a fin de motivar al lector y presentar
de manera activa una de las áreas más prolı́ficas de la matemática y la
G

ciencia.
Como en casi todo libro de texto, poco o nada es original por parte del
autor, excepto posiblemente la manera de manejar la influencia de varios
clásicos sobre el tema o la introducción de algunos ejemplos nuevos.
Agradezco a la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de
Colombia, Sede Bogotá, el darme ese tiempo extra que siempre necesi-
tamos los docentes para plasmar de forma escrita la experiencia diaria.

Gustavo N. Rubiano O.

ix
x CONTENIDO

gnrubianoo@unal.edu.co

N O
IA
UB
.R
G
1 Conjuntos con topologı́a

O
1.1. Los reales —una inspiración—

N
No hay nada más familiar a un estudiante de matemáticas que el
IA
conjunto R de los números reales y las funciones f : R −→ R. Si única-
mente tuviéramos en cuenta la definición usual de función de R en R,
es decir, una colección de pares ordenados (x, y) ∈ R × R donde cada
elemento de R es la primera componente de una y de solo una pareja
UB
ordenada, estarı́amos desperdiciando el concepto de intervalo que cono-
cemos para los números reales y, aún más, el hecho de que en R podemos
decir quiénes son los vecinos de un punto x ∈ R.
En efecto, los vecinos al punto x en una distancia menor que un
ε > 0 son todos los y ∈ R tales que |x − y| < ε; es decir, el intervalo
.R

(x−ε, x+ε) es la vecindad básica de x con radio ε. Cuando a una función


de R en R la obligamos a tener en cuenta el concepto anterior de vecindad
básica, lo que estamos exigiendo es que se satisfaga la definición ε, δ de
continuidad empleada en el cálculo.
G

Revisemos esta definición de continuidad. La función f : R −→ R se


dice continua en el punto c ∈ R si:
“Para cada número positivo ε, existe un número positivo δ tal que
|f (x) − f (c)| < ε siempre que |x − c| < δ”.
Pero |f (x) − f (c)| < ε significa f (x) ∈ (f (c) − ε, f (c) + ε); ası́ mismo,
|x − c| < δ significa x ∈ (c − δ, c + δ); luego la definición entre comillas
la podemos reescribir como
“Dado ε > 0 (ver fig. 1.1) se puede encontrar δ > 0 tal que
si x ∈ (c − δ, c + δ) entonces f (x) ∈ (f (c) − ε, f (c) + ε)”.
Hablando en términos de los intervalos abiertos como las vecindades

1
2 Conjuntos con topologı́a

2ε f (c) g(c)

c c

Figura 1.1: La continuidad en R.

O
básicas, esta definición es:

N
“Dada una vecindad básica de radio ε alrededor de f (c), podemos
encontrar una vecindad básica de c y con radio δ tal que
si x ∈ (c − δ, c + δ) entonces f (x) ∈ (f (c) − ε, f (c) + ε)”.
IA
Lo que de nuevo reescribimos como: “Dada una vecindad de f (c)
podemos encontrar una vecindad de c con la propiedad que, la imagen
por f de esta última se encuentra dentro de la vecindad de f (c)”.
UB
Informalmente decimos que:
K Un cambio ‘pequeño’ en c produce un cambio ‘pequeño’ en f (c).
Hemos visto entonces que el concepto de continuidad en R está liga-
do esencialmente a la definición que podamos hacer de ‘vecindad’ para
.R

un punto y la relación entre las imágenes de las vecindades. Luego, si


quisiéramos abstraer el concepto de continuidad para otros conjuntos que
no sean nuestros números reales usuales, debemos remitirnos a obtener
de alguna manera —pero con sentido— el concepto de ‘vecindad’ para
estos conjuntos.
G

Al definir un conjunto abierto en R como un conjunto que es unión


de intervalos abiertos —nuestras vecindades básicas— es fácil verificar
que:

1. ∅ es abierto —la unión de una familia vacı́a—.

2. R es abierto.

3. La unión de una colección de abiertos es un abierto.

4. La intersección de un número finito de abiertos es un abierto.


1.1 Los reales —una inspiración— 3

Motivados por las anteriores propiedades damos la siguiente definición.

Definición 1.1. Una topologı́a1 para un conjunto X es una familia

T = {Ui : i ∈ I}, Ui ⊆ X

tal que:

O
1. ∅ ∈ T, X ∈ T.

2. Ui ∈ T para cada F subconjunto finito de I —F b I—.


T

N
i∈F

3. Ui ∈ T para cada J ⊆ I.
S
i∈J
IA
Esto es, T es una familia de subconjuntos de X cerrada tanto para
la unión arbitraria como para la intersección finita. La condición 1 es
consecuencia de 2 y 3 cuando tomamos como conjunto de ı́ndices I = ∅.
UB

Los elementos de T se llaman abiertos y el par (X, T) es por defini-


ción un espacio topológico. Brevemente lo notamos X cuando no es
necesario decir quién es T. Los elementos de X son los puntos del espa-
.R

cio. Las condiciones en la definición anterior se llaman los axiomas de


una estructura topológica.
A menos que se especifique lo contrario, en este texto la palabra 
espacio significará espacio topológico. Los complementos de los conjuntos
abiertos se llaman conjuntos cerrados.
G

EJEMPLO 1.1
Ru . En R definimos una topologı́a T conocida como la usual (el espacio
es notado Ru ) definiendo U ∈ T si U es unión de intervalos abiertos.
O de manera equivalente, U ⊆ R es abierto si para cada punto x ∈ U
existe un intervalo (a, b) que contiene a x y está contenido en U .

1
Se le acuña la invención de la palabra topologı́a al matemático alemán de ascen-
dencia checa Johann B. Listing (1808-1882) en una carta dirigida a su viejo maestro
de escuela Müller.
4 Conjuntos con topologı́a

EJEMPLO 1.2
Orden. El ejemplo 1.1 lo podemos generalizar a todo conjunto X que
sea linealmente —totalmente— ordenado por una relación ≤. Definimos
T≤ la topologı́a del orden o la topologı́a intervalo sobre (X, ≤)
tomando como abiertos todos los U ⊆ X que se pueden expresar como
unión de intervalos de la forma

1. (x, y) := {t : x < t < y} —intervalos abiertos acotados—.

2. (x, →) := {t : x < t} —colas a derecha abiertas—.

O
3. (←, y) := {t : t < y} —colas a izquierda abiertas—.

N
 En el caso en que X no posea elementos máximo y mı́nimo, basta con-
IA
siderar tan solo los intervalos acotados (x, y) —¿por qué?—.

EJEMPLO 1.3
UB
Discreta: Dado un conjunto X definimos T = 2X —partes de X o
℘(X)—. Esta es la topologı́a discreta de X —permite que todo sea
abierto—. Es la topologı́a sobre X con la mayor cantidad posible de
abiertos.
.R

Grosera: Contrario a lo anterior, dado un conjunto X definimos T =


{∅, X}, conocida como la topologı́a grosera de X —prácticamente no
permite la presencia de abiertos—. Es la topologı́a con la menor cantidad
posible de abiertos.
G

Nótese que toda topologı́a T para X se encuentra entre la topologı́a


grosera y la topologı́a discreta, i. e., {∅, X} ⊆ T ⊆ 2X .

EJEMPLO 1.4
Punto incluido. Sea X un conjunto y p un punto elegido en X. Definimos
la topologı́a punto incluido Ip como U ∈ Ip si p ∈ U , o, U = ∅.

La definición de esta topologı́a se puede extender a cualquier A ⊆ X y


la notamos como IA .
1.1 Los reales —una inspiración— 5

EJEMPLO 1.5
Extensión cerrada de (X, T). La anterior topologı́a permite la siguiente
generalización. Dado un espacio (X, T) y p ∈
/ X, definimos la extensión
X = X ∪ {p} y T = {V ∪ {p} : V ∈ T} ∪ {∅}. (X ∗ , T ∗ ) es un espacio y
∗ ∗

los cerrados de X ∗ coinciden con los de X.

El ejemplo 1.4 es la extensión Y ∗ para el caso (Y = X − {p}, 2Y ).

O
EJEMPLO 1.6
Punto excluido. Sea X un conjunto y p un punto elegido en X. Definimos
la topologı́a punto excluido Ep como U ∈ Ep si U = X, o, p ∈ / U.

N
EJEMPLO 1.7
IA
Sierpinski. En X = {0, 1} construimos todas las posibles topologı́as:
J4

UB

1. J1 = {∅, X},

2. J2 = {∅, X, {0}},
J2 • •J3
3. J3 = {∅, X, {1}},
.R

4. J4 = {∅, X, {0}, {1}, {0, 1}}.



J1
G

El diagrama muestra cómo es la contenencia entre estas cuatro topologı́as,


ası́ que J2 y J3 no son comparables. J2 = {∅, X, {0}} se conoce como la
topologı́a de Sierpinski2 . Es el espacio más pequeño que no es trivial
ni discreto.
2
En honor al matemático polaco Waclaw Sierpinski (Varsovia,1882-1969). En 1920,
Sierpinski, junto con Zygmunt Janiszewski y su ex alumno Stefan Mazurkiewicz,
fundaron una influyente revista matemática, Fundamenta Mathematica, especializada
en trabajos sobre teorı́a de conjuntos. Durante este periodo, Sierpinski trabajó sobre
todo en teorı́a de conjuntos, pero también en topologı́a de conjuntos y funciones de
una variable real. También trabajó en lo que se conoce actualmente como la curva de
Sierpinski.
6 Conjuntos con topologı́a

EJEMPLO 1.8
Complementos finitosa . Dado un conjunto X, definimos la topologı́a
(T, cof initos) como U ⊆ X es abierto si su complemento U c es fini-
to, o U = ∅. En este ejemplo —como en cada ejemplo donde los abiertos
se definan en términos de cardinalidad— es interesante tener en cuen-
ta los tres casos, dependientes de que X sea finito, infinito contable, o
infinito no contable.
También conocida como la topologı́a de Zariski en honor al matemático bielorruso
a

Oscar Zariski (1899-1986).

O
EJEMPLO 1.9

N
Complementos enumerables. Dado un conjunto X, definimos la topolo-
gı́a (T, coenumerables) como U ⊆ X es abierto si su complemento U c es
IA
enumerable o contable —finito o infinito—, además del ∅, por supuesto.

EJEMPLO 1.10
Espacio de Fort. Sea X un conjunto y p un punto en X. Definimos
UB
U ∈ Eωp si U c es finito, o p ∈
/ U.

La colección T op(X) de todas las topologı́as sobre un conjunto X es un


conjunto parcialmente ordenado por la relación de inclusión: T1 ≤ T2
.R

si T1 ⊆ T2 , caso en el cual decimos que T2 es más fina que T1 . Por


tanto, sobre T op(X) tiene sentido hacer referencia a todos los conceptos
relativos a conjuntos ordenados.
Dado un conjunto finito X con n elementos, notemos por T(n) el
G

conjunto de topologı́as definibles sobre X. Una pregunta natural y for-


mulada desde el inicio de la topologı́a es: ¿cuántas topologı́as existen
sobre X? o ¿quién es el cardinal |T(n)|? La pregunta es difı́cil de con-
testar y por ello se trata de un problema abierto; más aún, para este
problema de conteo no existe —a la fecha— ninguna fórmula cerrada ni
recursiva que dé una solución. Tampoco existe un algoritmo eficiente de
computación que calcule el total de T(n) para cada n ∈ N.
Para valores pequeños de n el cálculo de |T(n)| puede hacerse a mano;
por ejemplo, |T(1)| = 1, |T(2)| = 4, |T(3)| = 29. Pero el crecimiento
de T(n) es exponencial, como lo muestra la tabla 1.1. De hecho, ex-
isten 261492535743634374805066126901117203 posibles topologı́as para
1.1 Los reales —una inspiración— 7

n Número de topologı́as en T(n)


1 1
2 4
3 29
4 355
5 6.942
6 209.527
7 9.535.241
8 642.779.354

O
9 63.260.289.423
10 8.977.053.873.043
11 1816846038736192

N
12 519355571065774021
13 207881393656668953041
IA
14 115617051977054267807460
15 88736269118586244492485121
16 93411113411710039565210494095
17 134137950093337880672321868725846
UB
18 261492535743634374805066126901117203

Cuadro 1.1: Número de topologı́as para un conjunto de n elementos.

un conjunto con n = 18 elementos, y a la fecha este valor de n es el


.R

mayor para el cual el número de topologı́as es conocido.

Ejercicios 1.1
G

1. ¿Cómo son los cerrados para los espacios de los ejemplos anteri-
ores?
2. Construya todas las topologı́as para X = {a, b, c}.
3. Muestre que, para un conjunto X, la intersección de topologı́as
sobre X es de nuevo una topologı́a.
4. Muestre que la unión de dos topologı́as sobre un conjunto X no
necesariamente es una topologı́a.
5. En cada uno de los ejemplos dados en esta sección, revise la per-
tinencia de la cardinalidad del conjunto X.
8 Conjuntos con topologı́a

• • • • • • • • •

• • • • • • • • •

• • •

O
6. Muestre que (T op(X), ⊆) es un retı́culo completo. En particular,

N
para el caso de dos topologı́as T, I el sup ∨{T, I} está formado por
todas las posibles uniones de conjuntos de la forma
IA
{U ∩ V : U ∈ T, V ∈ I}.

7. Revise el ejemplo 1.10 en términos del ejercicio anterior.


UB

1.2. Abiertos básicos (generación de topologı́as)

Entre los abiertos de un espacio, algunas veces —casi siempre— es im-


.R

portante resaltar algunos de ellos que en cierta manera generan o de-


scriben a los demás, i. e., toda la estructura topológica puede ser recu-
perada a partir de una parte de ella.

Definición 1.2. Si (X, T) es un espacio, una base para T es una sub-


G

familia B ⊆ T con la propiedad que: dados un abierto U y un punto


x ∈ U , existe un B ∈ B tal que x ∈ B ⊆ U .
Cada abierto en T es unión de elementos en B.

EJEMPLO 1.11
Los intervalos abiertos de R constituyen una base para la topologı́a en
Ru . Revise la definición de la topologı́a del orden.

Por supuesto, para un espacio (X, T), T en sı́ misma es una base de
manera trivial; la palabra trivial se justifica porque una de las cualidades
1.2 Abiertos básicos (generación de topologı́as) 9

más importantes para una base es exigir que su cardinalidad no sea muy
grande —espacio 2–contable—.
¿Cómo reconocer que una colección B de subconjuntos de X pueda
ser base para alguna topologı́a?
K
Teorema 1.3. Sea X un conjunto. B ⊆ ℘(X) es base de una topologı́a
para X si y solo si se cumple que

1. X = {B : B ∈ B}, i. e., B es un cubrimiento de X.


S

O
2. Dados cualesquiera U, V ∈ B y x ∈ U ∩ V , existe B en B con
x ∈ B ⊆ U ∩ V . Esto es, U ∩ V es unión de elementos de B para

N
todo par U, V de B.

Nótese que, en particular, un cubrimiento B ⊆


IA ℘(X) cerrado para
intersecciones finitas es una base.

Demostración. ⇒) 1) Supongamos que B es base para una topologı́a T


de X. Veamos que X = {B : B ∈ B}; en efecto, dado x ∈ X existe
S
UB
U ∈ T tal que x ∈ U , y como B es base, existe B con x ∈ B ⊆ U —la
otra inclusión es obvia—. 2) Si U, V ∈ B entonces, dado x ∈ U ∩ V , por
ser B una base, existe B tal que x ∈ B ⊆ U ∩ V —U, V están en T, y
por tanto U ∩ V ∈ T—.
⇐) Construyamos una topologı́a T para la cual B es una base. Defin-
.R

imos U ∈ T si U es unión de elementos de B. Por supuesto tanto X como


∅ están en T —∅ por ser la unión de la familia vacı́a—. Si tomamos la
unión de una familia en T, ella finalmente es unión de elementos de B.
Ahora veamos que B es base de T. Si U, V ∈ T y x ∈ U ∩ V , por la
G

definición de T, existen BU , BV en B conteniendo a x y contenidos en


U y V respectivamente; por la condición 2 sobre B, existe B tal que
x ∈ B ⊆ BU ∩ BV ⊆ U ∩ V .


La topologı́a dada por el teorema anterior se conoce como la topologı́a


generada por la base B y la notamos T = hBi3 .

EJEMPLO 1.12
Si X es un conjunto y p ∈ X, una base de la topologı́a Ip del punto
incluido es B = {{x, p} : x ∈ X}.
3
Una misma topologı́a puede ser generada por bases diferentes.
10 Conjuntos con topologı́a

EJEMPLO 1.13
Partición. Dada una partición R sobre un conjunto X —o lo que es igual
una relación de equivalencia R—, la colección R junto con el conjunto ∅ es
una base para una topologı́a sobre X. Un subconjunto de X es entonces
abierto si es unión de subconjuntos pertenecientes a la partición.

EJEMPLO 1.14
Lı́nea de Khalinsky. En Z definimos la base

O
[
B = {{2n − 1, 2n, 2n + 1} : n ∈ Z} {{2n + 1} : n ∈ Z}.

N
En la topologı́a generada, cada entero impar es abierto y cada entero
par es cerrado.

EJEMPLO 1.15
IA
Topologı́a a derecha. Para un conjunto (X, ≤) parcialmente ordenado, el
conjunto de las colas a derecha y cerradas
UB

x ↑ := [x, →) := {t : x ≤ t},

es una base para una topologı́a ya que


[
[x, →) ∩ [y, →) = [z, →) para z ∈ [x, →) ∩ [y, →).
.R

La topologı́a generada se nota Td y se conoce como la topologı́a a


derecha —dualmente existe la topologı́a a izquierda—.
G

La anterior topologı́a es saturada o de Alexandroff4 en el sentido


que la intersección arbitraria de abiertos es de nuevo un abierto. Nótese
que las colas abiertas son también abiertos para esta topologı́a.
[
(a, →) = [b, →).
b>a

4
En general una topologı́a se dice de Alexandroff o A–topologı́a si las intersec-
ciones arbitrarias de conjuntos abiertos son de nuevo un abierto. Fueron estudiadas
inicialmente por P. S. Alexandroff en 1937. Nótese que toda topologı́a finita es de
Alexandroff.
1.2 Abiertos básicos (generación de topologı́as) 11

EJEMPLO 1.16
Una topologı́a puede tener diferentes bases. En R2 definamos dos bases
B1 , B2 que nos conducen a una misma topologı́a: la usual.
1/2
B1 : U ∈ B1 si U = {(x, y) : (x − u)2 + (y − v)2 < ε} para algún
2
ε > 0 y algún (u, v) en R . U se acostumbra denotar como Bε ((u, v))
—U es el interior de un disco en R2 de centro en (u, v) y radio ε—.

B2 : V ∈ B2 si V = {(x, y) : |x − u| + |y − v| < ε} para algún ε > 0 y

O
algún (u, v) en R2 —V es el interior de un rombo en R2 con centro en
(u, v)—.

N
IA
Es un ejercicio verificar que lo que se puede expresar como unión de
elementos de B1 , lo puedo expresar tambiéncomo unión de elementos de 
B2 , con lo cual las dos topologı́as generadas coinciden.
UB

EJEMPLO 1.17
De manera más general, en Rn definimos una base B de la manera si-
guiente:
.R

B = {Bε (x) : ε > 0, x = (x1 , . . . , xn ) ∈ Rn }


donde,

n
!1/2 
 
Bε (x) = (y1 , . . . , yn ) ∈ Rn (xi − yi )2
X
<ε .
G




i=1
 

Bε (x) es la bola abierta de centro en x con radio ε. La topologı́a gen-


erada por esta base se conoce como topologı́a usual de Rn y notamos
Rnu .

No olvide en los dos ejemplos anteriores demostrar que efectivamente


estas bases satisfacen la condición para serlo, y hacer los gráficos respec-
tivos para las bolas abiertas en Ru y R2u .
12 Conjuntos con topologı́a

Dado un conjunto X es posible obtener una cantidad de subfamilias de


partes de X, de tal manera que ellas cumplan los requisitos de ser base
para alguna topologı́a. Cuando dos bases generen una misma topologı́a
las vamos a identificar, es decir, establecemos un criterio de ‘igualdad’
acomodado por nosotros para nuestros intereses. En otras palabras,
definimos una relación de equivalencia y lo que llamamos equivalente
es esa ‘igualdad’ acomodada.
Definición 1.4. Sean X un conjunto y B1 , B2 dos bases como en la
definición 1.2. Decimos que B1 ≡ B2 —son dos bases equivalentes—

O
si las topologı́as generadas son iguales, i. e., hB1 i = hB2 i.
Proposición 1.5. B1 ≡ B2 si y solo si dados B1 ∈ B1 y x ∈ B1 existe

N
B2 ∈ B2 tal que x ∈ B2 ⊆ B1 , con lo cual hB1 i ⊆ hB2 i y viceversa.

Demostración. Ejercicio.
IA
El lector debe verificar que esta relación es de equivalencia sobre el
conjunto de todas las posibles bases para un conjunto X fijo. Ası́ que,
UB
dada una topologı́a sobre X podemos escoger, de la clase de equivalencia
que representa esta topologı́a, el elemento base que mejor se acomode a
nuestro interés —canónico—.
Dado un cubrimiento D de X, es posible crear la menor topologı́a sobre
X que tenga entre sus abiertos la colección D. Para ello, creamos a
.R

partir de esta colección una base y luego generamos la topologı́a.


K
Teorema 1.6. Dado un cubrimiento D de X, existe una única topologı́a
T para la cual los elementos de D son abiertos y cualquier otra topologı́a
H que contenga a D es más fina que T, esto es, T ⊆ H.
G

Demostración. Definimos la colección B como el conjunto de todas


T las
intersecciones finitas de elementos de D, es decir B ∈ B si B = ni=1 Di
para Di ∈ D; B es una base de topologı́a y D ⊆ B.
Sea T = hBi. En otras palabras, un elemento U de T es aquel que
podemos expresar como una reunión de intersecciones finitas de ele-
mentos de D. Si H es una topologı́a para X tal que D ⊆ H , es claro
que todo elemento de T también es elemento de H por la definición de
topologı́a.

En general definimos una subbase de la manera siguiente.


1.2 Abiertos básicos (generación de topologı́as) 13

Definición 1.7. Sea (X, T) un espacio. Una subbase para la topologı́a


T es una subcolección D ⊆ T con la propiedad que la familia formada
por las intersecciones finitas de elementos de D es una base para T.

EJEMPLO 1.18
Los intervalos de la forma (a, →), (←, b) con a, b ∈ R forman una subbase
para la topologı́a usual. Generalice a la topologı́a del orden.

O
EJEMPLO 1.19
Para un conjunto X la colección D = {X − {x} : x ∈ X} es una subbase
para la topologı́a de los cofinitos.

N
IA
Ejercicios 1.2

1. (R2 , verticales). Por cada x ∈ R sea Bx = {(x, y) : y ∈ R}.


UB
Muestre que B = {Bx : x ∈ R} es base de una topologı́a para
R2 ¿Cómo son los abiertos?

2. (R2 , triangulares). Dados a, b, c ∈ R, con a > 0, definimos la


región comprendida entre dos rectas
.R

Da,b,c = {(x, y) : y ≥ ax + b y y ≥ −ax + c} ⊆ R2 .

Sea D = {Da,b,c : a > 0, b, c ∈ R}. D es una colección de regiones


triangulares infinitas. Muestre que D es base para una topologı́a.
G

3. Cuando tenemos un conjunto (X, ≤) totalmente ordenado y sin


elementos máximo ni mı́nimo, es posible definir otras topologı́as
diferentes de la usual para el orden. Consideremos las siguientes
familias de subconjuntos y verifiquemos que efectivamente se trata
de bases para nuevas topologı́as:

a) Bd = {x ↑= [x, →) : x ∈ X} genera la topologı́a Td de las


colas a derecha y cerradas, o topologı́a a derecha (ver ejemplo
1.15).
b) Bi = {x ↓= (←, x] : x ∈ X} genera la topologı́a Ti de las
colas a izquierda y cerradas. Al igual que la anterior, esta
topologı́a es de Alexandroff. También se dice que la topologı́a
14 Conjuntos con topologı́a

c•

b•

N O
Figura 1.2: Las regiones del ejercicio 2.

IA
es generada por los inferiores x ↓ de cada elemento. En estos
dos casos no es necesario que el orden sea total, basta tener
una relación de orden parcial en X.
UB
 Bi también genera los intervalos de la forma

[
(←, a) = (←, b],
.R

b<a

con lo cual es inmediato ver que Tai ≤ Ti .


G

c) Bad = {(x, →) : x ∈ X} genera la topologı́a Tad de las colas a


derecha y abiertas. En este caso es necesaria la no existencia
del mı́nimo.

d ) Bai = {(←, x) : x ∈ X} genera la topologı́a Tai de las colas


a izquierda y abiertas. Necesitamos de la no existencia de
máximos.

e) B+ = {[x, y) : x, y ∈ X} genera la topologı́a T+ de los in-


tervalos semiabiertos a derecha. En el caso X = R, T+ es
1.2 Abiertos básicos (generación de topologı́as) 15

llamada topologı́a de Sorgenfrey o del lı́mite inferior5 .

O
[
B+ genera: (a, b) = [t, b),
t>a

N
[
[a, →) = [a, b),
a<b
IA (a, →) =
[

a<b
[
(a, b),

(←, b) = (a, b).


a<b
UB
.R
G

5
Introducida por R. H. Sorgenfrey (1915-1996) en 1947 para los números reales,
es una fuente de útiles contraejemplos.
16 Conjuntos con topologı́a

f ) B− = {(x, y] : x, y ∈ X} genera la topologı́a T− de los inter-


valos semiabiertos a izquierda.
[
B− genera: (a, b) = (a, x],
x<b
[
(←, a] = (b, a],
b<a
[
(a, →) = (a, b),
b<a

O
[
(←, b) = (a, b).
a<b

N
Verifique el diagrama 1.3, el cual muestra la relación de con-
tenencia entre estas topologı́as y dice quiénes no son compa-
rables.
IA 2X....
.
........... ..........
...... ......
.
..
...... .....
.....
.. .....
..... .....
....
UB
J− J+
. ...... . ......
........... ........ .......... ..........
..... ..... ..... .....
......
. ....
..... ..
.....
. .....
..... .... .....
.....
..... ..... .....
....
.... .... ..
Ji ......... J0. . Jd
........ .......
.... .. ....... ........
.
.... ........ ......... ..
.
.... ...... ....
.
..... ....
.... .
....
.. ..... ....
....
.... .....
.....
.... .. . ....
.R

. .... ... ...


Jai Jad

Figura 1.3: Contenencia entre topologı́as.

4. Sea B ⊆ ℘(X) un cubrimiento de X cerrado para las intersecciones


G

finitas —propiedad de la intersección finita PIF—. Muestre que B


es base para una topologı́a en X.

5. Dado el intervalo unidad I = [0, 1] ⊆ R, consideremos el conjunto

X = M or(I, I) = {f | f : I −→ I}.

Por cada S ⊆ I, definimos

BS = {f ∈ X : f (x) = 0, para cada x ∈ S}.

La colección B = {BS }S⊆I es base para una topologı́a en X.


1.3 Vecindades 17

1.3. Vecindades

En la motivación de este capı́tulo utilizamos el término ‘vecindad’ en


el contexto de los números reales; hagamos la generalización a espacios
topológicos de acuerdo con la siguiente definición.

Definición 1.8. Sea (X, T) un espacio. Decimos que V ⊆ X es vecin-


dad6 de x ∈ X —la notamos Vx — si existe U ∈ T tal que x ∈ U ⊆ Vx .
Al conjunto de todas las vecindades del punto x lo notamos V(x).

O
......................................

N
..
...
....
............. ................ .... ..
. ........... ....
.... ........ ......... ................ V ....
.
. .......
.... .... .......... x ...
.....
.
....... ..
...
...
...
....
IA ..... U ... ...
..
...
...
...
. • x ...
. ...
... .
. .
.
...
...
.... y •
....
. ...
.... .......
........................ ......
.... .
...... ....
.......
......... .
...
........
............ .......
...............................................................
UB

Figura 1.4: Propiedad 4 de la axiomatización de vecindad.

Proposición 1.9. Sean (X, T) un espacio y x ∈ X. El sistema V(x)


.R

de vecindades de x ∈ X posee las siguientes propiedades:

1. Si V ∈ V(x) entonces x ∈ V .

2. Si V ∈ V(x) y V ⊆ W entonces W ∈ V(x).


G

3. Si V, W ∈ V(x) entonces V ∩ W ∈ V(x).

4. Para cada V ∈ V(x) existe U ∈ V(x) con U ⊆ V tal que V ∈ V(y)


para todo y ∈ U .

Demostración. La demostración se deja como ejercicio.


6
Fue el matemático alemán Felix Hausdorff quien en 1.914 introdujo la noción
de espacio topológico en Grunzuge der Mengenlehre, Leipzig, Veit and Co., 1914,
partiendo de una axiomatización del concepto de vecindad. También trabajó en teorı́a
de conjuntos e introdujo el concepto de conjunto parcialmente ordenado.
18 Conjuntos con topologı́a

En particular de 1, 2 y 3 podemos deducir que el sistema V(x) es un


filtro para cada x ∈ X —el concepto de filtro se define en el capı́tulo 5,
pág. 81—. Una manera informal de describir la propiedad 4 es decir que
Una vecindad de un punto x es también vecindad de los puntos sufi-
cientemente cercanos a x.
El siguiente teorema es interesante porque compara la axiomati-
zación de Hausdorff con la dada por N. Bourbaki7 un cuarto de siglo
más tarde, la cual es nuestra definición inicial de topologı́a.

N O
IA
UB
.R

Felix Hausdorff

Teorema 1.10. Sea X un conjunto. Supongamos que a cada x ∈ X se


G

le asigna un conjunto V(x) no vacı́o de subconjuntos de X que cumple


1, 2, 3 y 4 de la proposición 1.9; entonces existe una única topologı́a T
para X tal que para cada x ∈ X la colección V(x) es precisamente el
sistema de vecindades de x en el espacio (X, T).

Demostración. Definimos U ∈ T si para cada x ∈ U se tiene que U ∈


V(x) —U es vecindad de cada uno de sus puntos—. Veamos que en efecto
T es una topologı́a. Por vacuidad, vacı́o está en T. Por hipótesis, V(x) es
7
Un grupo de matemáticos, en su mayorı́a franceses, quienes bajo este seudónimo
comenzaron a reunirse en 1930 con la intención de escribir de una manera unificada
la matemática existente.
1.3 Vecindades 19

diferente de vacı́o para x ∈ X, y por tanto X ∈ V(x). Dado x ∈ U ∩ V


donde U, V ∈ T, tenemos U ∩ V ∈ V(x) S ya que U, V ∈ V(x). Dada {Ui },
(i ∈ I) una familia en T y x ∈ U = {Ui : i ∈ I}, existe i ∈ I tal que
x ∈ Ui , y como Ui ∈ V(x), por la propiedad 2 tenemos U ∈ V(x).
Veamos ahora que V(x) = W(x) donde W(x) es el sistema de vecin-
dades de x en (X, T). Si Vx es una vecindad de x, existe U ∈ T tal que
x ∈ U ⊆ Vx . Como U ∈ T, significa que U ∈ V(x) y ası́ Vx ∈ V(x).
Mostremos finalmente que V(x) ⊆ W(x). Dada V ∈ V(x), definimos

O
U = {y ∈ V : V ∈ V(y)}; claramente x ∈ U ⊆ V , ası́ que solo resta
mirar que U ∈ T. Por definición, si y ∈ U entonces V ∈ V(y) y por
4 existe W en V(y) tal que V ∈ V(z) para cada z ∈ W , con lo cual

N
W ⊆ U , y por 2, U está en V(y), pero como esto se tiene para cada
y ∈ U , entonces U ∈ T por la definición de T.
IA
Es un ejercicio verificar que la topologı́a T es única.

Definición 1.11. En un espacio (X, T) un SFV sistema fundamental


de vecindades para un punto x ∈ X, es una familia W = {Wi }i
de vecindades de x, tal que para cada vecindad Vx existe una Wi con
UB
Wi ⊆ Vx .

Los elementos de un SFV son suficientemente finos para estar dentro


de cada vecindad.
.R

Definición 1.12. Un espacio (X, T) se dice T1 si dado cualquier par de


puntos x, y ∈ X existen Vx , Vy tales que y ∈
/ Vx y x ∈
/ Vy .

Definición 1.13. Un espacio (X,T) se llama espacio de Hausdorff,


T2 , o separado, si dado cualquier par de puntos x, y ∈ X existen vecin-
G

dades Vx , Vy con Vx ∩ Vy = ∅. Es decir, podemos separar los puntos por


medio de vecindades disyuntas.

El nombre de Hausdorff para esta propiedad se debe al hecho de


haber sido F. Hausdorff8 quién la introdujo como un axioma adicional
a los de la proposición 1.9.
8
F. Hausdorff (1868-1962) creció en la ciudad de Leipzig, Alemania, se graduó de
la Universidad de Leipzig y fue docente allı́ hasta 1910. Comenzó su carrera de genial
matemático como un astrónomo. Por su inmenso aporte es considerado como uno de
los padres de la topologı́a. También escribió poesı́a y filosofı́a. En 1942 prefirió cometer
suicidio (junto con su esposa) antes que ser deportado a un campo de concentración
nazi.
20 Conjuntos con topologı́a

EJEMPLO 1.20
En (X, discreta) el conjunto W(x) = {{x}} es un SFV de x. En Ru el
conjunto W(x) = {(x − n1 , x + n1 )}n∈N es un SFV de x ∈ R.

Ejercicios 1.3

1. Muestre que en un espacio X, U ⊆ X es abierto si y solo si es

O
vecindad de cada uno de sus puntos.

2. Muestre que en un espacio T1 los conjuntos unitarios {x} son cer-

N
rados.

3. ¿Cuáles espacios de los que hemos definido son T1 ?


IA
4. ¿Cuáles de los espacios topológicos que hemos definido son Haus-
dorff?
UB
5. B = {(a, b) : b − a ≤ 1} es base para la topologı́a usual de R.

6. ¿En (R2 , verticales) quiénes forman a V((0, 0))?

7. Muestre la unicidad en el teorema 1.10.


.R

8. Sea (X, T) un espacio. Muestre que la topologı́a T es de Alexandroff


o A–topologı́a si y solo si cada punto x ∈ X posee una vecindad
Ax mı́nima, i. e., Ax está contenida en cualquier otra Vx .

9. Muestre que toda topologı́a finita es de Alexandroff.


G

10. Lexicográfico. En R2 definamos el orden lexicográfico de la man-


era siguiente: (a, b) < (c, d) si a < c, o para el caso en que a = c
tenemos b < d. Los intervalos abiertos y acotados ((a, b), (c, d)) en
este espacio, resultan ser rectángulos infinitos hacia arriba y hacia
abajo, con parte de los lados verticales incluidos, según sea el caso
(ver figura).
Luego un abierto para la topologı́a generada será todo lo que logre-
mos expresar como unión de estos elementos básicos. Nótese que
esta definición puede extenderse a Rn y coincide con la manera
como ordenamos un diccionario.
1.3 Vecindades 21

a) Dibuje al menos tres vecindades del


punto (0, 0) para la topologı́a in-
ducida por este orden.

d
b) ¿Cómo es geométricamente el in-
tervalo ((0, 0), (2, 3))?
b c) ¿Qué relación existe entre la topo-
logı́a usual y la topologı́a de orden
asociada al lexicográfico?

O
d ) ¿Cómo puede usted generalizar es-
ta topologı́a a cualquier conjunto
a c
ordenado?

N
e) Trate de observar cómo es esta topo-
IA logı́a si el conjunto X es el cuadra-
do unidad I × I.

11. Muestre que B = {((a, b), (a, c)) : b < c} es también una base para
la topologı́a del orden lexicográfico.
UB
12. La topologı́a del orden para N es la topologı́a discreta.

13. La topologı́a del orden para N × N con el orden lexicográfico no es


la topologı́a discreta.
.R

14. La topologı́a del orden para Z × Z con el orden lexicográfico es la


topologı́a discreta.

15. Sea X un conjunto. En los siguientes numerales definimos para


cada x ∈ X un conjunto V(x). ¿En qué casos la colección de las
V(x) constituye un sistema de vecindades? ¿Cuál es la topologı́a
G

generada por este sistema?

a) V(x) = {A ⊆ X : x ∈ A}.
b) V(x) = {{x}}.
c) V(x) = {X}.
d ) Sea X = N ∪ {ω} donde ω ∈
/ N. Por cada n ∈ N definamos
1) V(n) = {A ⊆ X : n ∈ A},
2) V(ω) = {A ⊆ X : ω ∈ A y Ac es finito}.
e) Sea X = (N × N) ∪ {ω} donde ω ∈
/ N × N. Por cada (m, n) ∈
N × N definamos:
22 Conjuntos con topologı́a

1) V((m, n)) = {A ⊆ X : (m, n) ∈ A},


2) V(ω) = {A ⊆ X : ω ∈ A, donde A contiene casi todos los
puntos de casi todas las filas}.
En otras palabras, a cualquier fila le pueden faltar finitos
números, y solo a un número finito de filas le pueden faltar
infinitos números. La fila k-ésima es por definición el subcon-
junto N × {k} la cual notamos Nk . A ∈ V(ω) si ω ∈ A y existe
m ∈ N tal que Nk − A es finito para todo m < k.
La topologı́a generada es la de Arens-Fort9 : un abierto con-

O
tiene a ω si únicamente un número finito de filas contienen
‘huecos significativos’. Revise el ejemplo 1.10.

N
1.4. Nuevos ejemplos: subespacios de un espacio
IA
Esta sección presenta una ‘máquina’ de construcción para nuevos
espacios a partir de espacios ya conocidos.
UB
Dados un espacio (X, T) y A ⊆ X, A hereda una estructura topológi-
ca TA de manera natural con respecto a T.

Proposición 1.14. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. La colección

TA := {U ∩ A | U ∈ T}
.R

es una topologı́a sobre A.


TA se llama la topologı́a de subespacio inducida sobre A o la
topologı́a asociada al subespacio A.
G

Demostración. Claramente ∅ = ∅ ∩ A y A = X ∩ A son elementos de TA .


Si M, N ∈ TA entonces M = U ∩ A, N = V ∩ A para U, V ∈ T, con lo
cual (U ∩ A) ∩ (V ∩ A) = (U ∩ V ) ∩ A, y como U ∩ V ∈ T, tenemos que
M ∩ N ∈ TA . Por inducción esto es válido para cualquier intersección
finita de elementos de TA .
Si {Mi }, (i ∈ I) es una familia de elementos de TA , cada Mi = Vi ∩A
para un Vi ∈ T. Ası́ que M = ∪i∈I Mi = ∪i∈I (Vi ∩ A) = A ∩ (∪i∈I Vi ), y
como ∪i∈I Vi ∈ T, tenemos M ∈ TA .
9
Marion K. Fort, Jr. (1921-1964) matemático estadounidense. Los espacios Fort y
Arens-Fort son llamados en su honor.
1.4 Nuevos ejemplos: subespacios de un espacio 23

Los abiertos en A se obtienen de interceptar los de X con A.

EJEMPLO 1.21
1. Sea X = R2u . Entonces cualquier subconjunto del plano puede ser
visto como un espacio topológico. En particular las figuras de la
geometrı́a, como circunferencias, discos, polı́gonos, etc., pueden ser
ahora vistas como espacios.
Examinemos el caso de la recta real R = {(x, 0) : x ∈ R} ⊆ R2 .

O
La topologı́a de subespacio es la topologı́a usual de R. En efecto,
dado M abierto de R, M = R ∩ V para V abierto de R2 . Luego

N
V = ∪i∈I Bi , donde cada Bi es una bola abierta; entonces

M = R ∩ (∪i∈I Bi ) = ∪i∈I (R ∩ Bi )
IA
y cada R ∩ Bi es un intervalo abierto o el ∅, luego M es reunión
de intervalos abiertos, i. e., M es abierto de la topologı́a usual.
UB
.R

2. Lo mismo sucede en R3 y Rn con la topologı́a usual, cuando consid-


eramos alguno de sus subconjuntos. Por ejemplo, al dar topologı́a
G

a las esferas S n .

La siguiente proposición dice cómo obtener una base para la topologı́a


inducida sobre A ⊆ X a partir de una base para la topologı́a en X.
Proposición 1.15. Si B = {Bi }i∈I es una base para (X, T) entonces
D = {Bi ∩ A : Bi ∈ B} es una base de TA .

Demostración. Veamos que tenemos un cubrimiento. Si x ∈ A entonces


x ∈ Bi para algún i y por tanto x ∈ Bi ∩ A. De otra parte, si x ∈
(Bi ∩ A) ∩ (Bj ∩ A), existe Bk ⊆ Bi ∩ Bj lo que implica x ∈ (Bk ∩ A) ⊆
(Bi ∩ A) ∩ (Bj ∩ A).
24 Conjuntos con topologı́a

Un subconjunto abierto en (A, TA ) no tiene por qué serlo en (X, T).


Un subespacio A ⊆ X cuya topologı́a de subespacio es la discreta se
llama subespacio discreto de X. Esto es equivalente a decir que para
cada punto a ∈ A existe un subconjunto abierto en X cuya intersección
con A es solo el punto a.

EJEMPLO 1.22
En Ru , la topologı́a inducida sobre los enteros es la discreta; {n} es

O
ahora abierto en Z, pero no lo era en R. Por tanto, debemos tener cierta
discreción cuando hablamos de abiertos en el contexto de espacios o
subespacios.

N
Ası́, Z es un subespacio discreto de R, mientras que Q pareciera que
también lo es ya que entre cada par de racionales existe un número
irracional; sin embargo, no lo es; de hecho, este subespacio es un ejemplo
IA
de un espacio con propiedades interesantes.

EJEMPLO 1.23
UB
Sea A = [0, 2] ∪ [3, 7) subconjunto de R y consideremos la topologı́a
inducida de Ru . El subconjunto [3, 7) es abierto en TA pero no lo es en
Ru .
.R

EJEMPLO 1.24
Si B = { n1 : n ≥ 1}, la topologı́a inducida de Ru es la discreta. Si
agregamos a B el punto 0 ya no obtenemos la discreta.
G

EJEMPLO 1.25
En R3u consideremos el siguiente subconjunto T llamado el toro (ver fig.
1.6). Dados a > b, dos reales positivos, T está formado por todas las
triplas de la forma

((a + b · cosφ)cosθ, (a + b · cosφ)senθ, b · senφ)

cuando φ, θ varı́an en el intervalo [0, 2π].

Nótese que la parte

(a + b · cosφ, b · senφ) = (x(φ), y(φ))


1.4 Nuevos ejemplos: subespacios de un espacio 25

parametriza la circunferencia centrada en (a, 0) y radio b y enseguida lo


que hacemos es rotar esta circunferencia en torno al eje z, por medio de la
ecuación (x(φ)cosθ, x(φ)senθ, y(φ)), la cual da una vuelta de radio x(φ)
para cada φ. Los elementos de la base para la topologı́a de T inducida
por la usual de R3 , serán las intersecciones de las esferas sin borde de
R3 con T (ver fig. 1.6).

N O
IA
Figura 1.5: Parametrizaciones interrumpidas para θ y para φ respectivamente.
UB
.R
G

Figura 1.6: Un abierto básico del toro.

EJEMPLO 1.26
Sea M3×3 o M3 (R) el conjunto de todas las matrices reales de tamaño
3×3. Usando las 9 entradas (ai,j ) en cada matriz como coordenadas para
un vector, podemos identificar M3×3 con R9 . El subconjunto GL(3, R) ⊆
R9 de las matrices invertibles es un espacio con la topologı́a de subespacio
(ver ejemplo 2.7).
26 Conjuntos con topologı́a

EJEMPLO 1.27
Aunque en R la topologı́a inducida por el orden usual coincide con la
topologı́a usual, esto no sucede para los subespacios.

El conjunto A = (5, 7) ∪ [8, 10) tiene el orden ≤ usual de los números


y la topologı́a T≤ inducida por este orden es diferente a la topologı́a
‘usual’ TA inducida del orden usual de R. Por ejemplo, [8, 9) = (7, 9) ∩ A
es un abierto en la ‘usual’, pero no lo es en la inducida por el orden
de A porque no corresponde a ningún ‘intervalo’ de A, pues no existe

O
8 ∈ (a, b) ⊆ [8, 9).

N
EJEMPLO 1.28
Sobre el cuadrado A = I × I = [0, 1] × [0, 1] podemos considerar y
IA
comparar tres topologı́as:

La topologı́a TI×I inducida por la usual de R2 .


UB
 La topologı́a T inducida por su orden  lexicográfico.

La topologı́a TI×I inducida del espacio (R2 , T  ) donde T  es la
inducida por el orden  lexicográfico de R2 .
p p
.R

• •
G

(a) (b)


Figura 1.7: (a) un abierto en TI×I , (b) un abierto en T .

Estudie la contenencia entre estas tres topologı́as (ver fig. 1.7).


1.4 Nuevos ejemplos: subespacios de un espacio 27

Los anteriores ejemplos motivan la siguiente pregunta: ¿cuándo los


abiertos de un subespacio son también abiertos para el espacio?

Proposición 1.16. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. Entonces TA ⊆ T


si y solo si A es abierto.

Demostración. Sea M ∈ TA es decir M = V ∩ A donde V ∈ T. Como


A ∈ T tenemos V ∩ A ∈ T.

O
Ejercicios 1.4

N
1. ¿Cómo es la topologı́a de subespacio para S 1 ⊆ R2 ?

2. En (R2 , verticales), pág. 13 ej. 1, ¿cómo son las topologı́as induci-


das sobre R × {0} y {0} × R?
IA
3. En Ru ¿cómo son las topologı́as heredadas para Q y para A =
{1/n | n ∈ N} ∪ {0}?
UB

4. En (R2 , lexicográfico) ¿cómo es la topologı́a inducida sobre la recta


real y sobre I × I?

5. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. Muestre que F ⊆ A es cerrado


en (A, TA ) si y solo si F es la intersección de A con un subconjunto
.R

cerrado de X.

6. En X = {1, 2} × N con el lexicográfico, todo unitario es abierto


excepto uno; ¿de qué punto se trata?
G

7. Y ⊆ (X, ≤) se dice convexo si para todo a, b ∈ Y con a < b el


intervalo (a, b) ⊆ Y . Muestre que en este caso las topologı́as TY y
TY coinciden (ver ejemplo 1.28).
2 Espacios métricos

O
En este capı́tulo vemos los espacios métricos como una clase par-

N
ticular de espacios topológicos. Por supuesto que los espacios métri-
cos, en sı́ mismos, son extremadamente importantes y dentro de la
matemática merecen su propio espacio y por supuesto su propio tex-
IA
to. La presentación que aquı́ hacemos es con la finalidad de prepararnos
—motivarnos, dar ejemplos— para las futuras definiciones en topologı́a
concernientes a las nociones de cercanı́a y lı́mite, pero no pretendemos
hacer una exposición tan siquiera incompleta.
UB
Estos espacios —el concepto— fueron introducidos por el matemático
francés Maurice René Fréchet (1878–1973) en 1906 y constituyeron uno
de los pasos decisivos en la creación de la Topologı́a general. Se trataba
de definir el concepto de ‘distancia’ de la manera más general posible
para objetos matemáticos de naturaleza no especı́fica —no necesaria-
.R

mente puntos de Rn , curvas o funciones—. Con tan pocas condiciones


(ver siguiente definición) Fréchet pudo introducir de nuevo todas las
nociones topológicas introducidas hasta ese entonces para Rn , esto es,
lı́mites, continuidad, vecindades para un punto, conjuntos abiertos, con-
juntos cerrados, puntos de acumulación, compacidad, conexidad, etc.
G

2.1. Métrica

Definición 2.1. Una métrica d para un conjunto X es una función


d : X × X −→ R≥0 = [0, ∞) —toma valores en los números reales
positivos— que satisface las siguientes condiciones para todo x, y, z ∈ X:

1. d(x, y) = 0 si y solo si x = y,

2. d(x, y) = d(y, x),

28
2.1 Métrica 29

3. d(x, y) ≤ d(x, z) + d(z, y).

El número d(x, y) se llama la distancia entre x y y. El par (X, d) se llama


un espacio métrico.

La desigualdad en 3, llamada la desigualdad triangular, nos re-


cuerda el hecho de que la distancia más corta entre dos puntos es la
que se toma directamente entre ellos —claro que el sentido del término

O
distancia es algo que nosotros hemos definido por medio de d, a nuestro
antojo—.
Una consecuencia inmediata de 3 es

N
|d(x, y) − d(z, y)| ≤ d(x, z)
IA (2.1)

puesto que d(x, y) ≤ d(x, z) + d(z, y) implica d(x, y) − d(z, y) ≤ d(x, z)


e, intercambiando el papel de x por el de z, tenemos d(z, y) − d(x, y) ≤
d(z, x), con lo cual
UB

−d(x, z) ≤ d(x, y) − d(z, y) ≤ d(x, z). (2.2)

Dados (X, d), x ∈ X y  > 0, el conjunto de puntos y tales que d(x, y) < 
lo llamamos la bola abierta B (x). (Ver definición 2.8).
.R

EJEMPLO 2.1
El conjunto R de los números reales, con la función d(x, y) = |x − y| es
G

un espacio métrico. Este ejemplo incluye su curso de cálculo I en este


texto.
La desigualdad triangular es en este caso |x − y| ≤ |x − z| + |z − y|.
Al reemplazar a = x − z, b = z − y tenemos la clásica desigualdad
|a + b| ≤ |a| + |b|.

EJEMPLO 2.2
Sea X el conjunto de pueblos en un mapa vial escogido; si definimos
d(x, y) como la longitud del camino más corto entre todas las rutas que
comunican a x con y, tenemos que d es una métrica.
30 Espacios métricos

EJEMPLO 2.3
Métrica discreta. Si X es un conjunto cualquiera, la métrica discreta
se define como: para x, y ∈ X
(
1 si x 6= y,
d(x, y) :=
0 si x = y.

EJEMPLO 2.4

O
Dados x = (x1 , x2 , . . . , xn ), y = (y1 , y2 , . . . , yn ) dos puntos en Rn defin-
imos

N
d2 (x, y) = |x − y| = ((x1 − y1 )2 + (x2 − y2 )2 + · · · + (xn − yn )2 )1/2 . (2.3)
IA
Esta métrica se llama distancia euclidiana —la manera de medir usu-
al—. Para verificar la desigualdad triangular basta recordar las desigual-
dades de:

Minkowski,
UB

n
!1 n
!1 n
!1
2 2 2

(xi + yi )2 2 2
X X X
≤ xi + yi (2.4)
i=1 i=1 i=1
.R

Bunjakovski-Cauchy-Schwartz,

n n
!1 n
!1
2 2

xi 2 yi 2
X X X
|xi yi | ≤ (2.5)
i=1 i=1 i=1
G

Para obtener la desigualdad triangular, aplicamos la desigualdad de


Minkowski:

d(x, y) + d(y, z) = |x − y| + |y − z|
≥ |(x − y) + (y − z)| = |x − z|
= d(x, z).

Podemos generalizar del ejemplo anterior y definir una métrica dp en Rn


para cada número real p ≥ 1 —no necesariamente p = 2, i. e., tenemos
una colección infinita de métricas— (ver fig. 2.4).
2.1 Métrica 31

n
!1
p
p
(x, y ∈ Rn ).
X
dp (x, y) := |xi − yi | , p ≥ 1,
i=1

El espacio métrico resultante es notado por algunos autores como lpn ,


de suerte que para el caso p = 2, que es la manera usual de medir en
Rn , notamos l2n .

O
EJEMPLO 2.5
El espacio l∞ de todas las sucesiones acotadas. Sea l∞ el conjunto
de todas las sucesiones acotadas de números reales, i. e., las sucesiones

N
x = (x1 , x2 , ...) = (xn ) tales que supn |xn | < ∞. Si x = (xn ), y = (yn ) ∈
l∞ , definimos la métrica IA
d∞ (x, y) = sup |xn − yn |.
n

Verifiquemos la desigualdad triangular. Si z = (zn ) ∈ l∞ , entonces


UB

|xn − yn | ≤ |xn − zn | + |zn − yn |


≤ sup |xn − zn | + sup |zn − yn |
n n
= d∞ (x, y) + d∞ (y, z).
.R

Por tanto,

d∞ (x, y) = sup |xn − yn | ≤ d∞ (x, z) + d∞ (z, y).


n
G

EJEMPLO 2.6
Sea C([0, 1], R) el conjunto de todas las funciones continuas de [0, 1] en
R, y definamos la métrica d2 como
Z 1  21
d2 (f, g) = (f (x) − g(x))2 dx .
0

Si tomamos el conjunto de todas las funciones, no necesariamente con-


tinuas, la fórmula anterior no define una métrica ¿por qué?. K
32 Espacios métricos

EJEMPLO 2.7
Grupo lineal general GLn o GL(n, R). Denotemos por Mn (R) el con-
junto de las matrices de tamaño n × n con entradas en R (ver ejemplo
1.26).
Si cada matriz A = (aij ) se identifica con el punto
2
(a11 , . . . , a1n , a21 , . . . , a2n , . . . , an1 , . . . , ann ) ∈ Rn
2
entonces GL(n, R) queda identificado con Rn y por tanto lo podemos

O
ver como un espacio métrico.

N
Una matriz A es invertible (multiplicación) si existe una matriz B
tal que AB = I = BA (donde I es la matriz identidad) o de manera
equivalente Det(A) 6= 0 (determinante distinto de cero).
IA
En Mn (R) se distingue el subconjunto GL(n, R) o GLn (R) de las
matrices invertibles. Por su sigla lo llamamos grupo lineal general.
Recordemos que At denota la transpuesta de A, donde las filas de
UB
At son las columnas de A, esto es, (At )ij = Aji . Cada matriz define una
función A : Rn → Rn como A(x) = Ax.
Una matriz A se llama ortogonal si es invertible con A−1 = At , i.
e., AAt = I.
.R

EJEMPLO 2.8
On o O(n, R). El subconjunto On ⊆ GLn de las matrices ortogonales,
se llama grupo ortogonal y corresponde a las transformaciones lineales
de Rn que preservan la longitud de los vectores, o de manera equivalente
G

a las isometrı́as de Rn que fijan el origen.


Si A ∈ On , entonces det(A) ∈ {1, −1} puesto que

det(A)2 = det(A)det(At ) = det(AAt ) = det(I) = 1.

EJEMPLO 2.9
El subconjunto SOn ⊆ On de las matrices A ∈ On con det(A) = 1
se llama grupo ortogonal especial y corresponde a las matrices que
tienen determinante 1 y cuya inversa corresponde a su transpuesta. Este
subconjunto coincide con las rotaciones de Rn alrededor del origen.
2.1 Métrica 33

Para el caso 2–dimensional n = 2 tenemos SO2 . Dado un ángulo θ


definimos las matrices
cos θ −sen θ cos θ sen θ
   
Rθ = Sθ = .
sen θ cos θ sen θ −cos θ

Estas matrices son ortogonales y det(Rθ ) = 1, det(Sθ ) = −1. Por


tanto Rθ ∈ SO2 y Sθ ∈ O2 − SO2 . Pero mucho más, cualquier matriz
A ∈ SO2 es de la forma Rθ para algún θ y cualquier matriz A ∈ O2 −SO2

O
es de la forma Sθ para algún θ.
Rθ representa una rotación de medida θ en sentido contrario a las
manecillas del reloj.

N
Sθ representa una reflexión por la lı́nea que pasa por el origen en
ángulo θ/2 con respecto al eje x.IA
Una isometrı́a de Rn es una función f : Rn → Rn de la forma
f (x) = Ax + a para alguna matriz ortogonal A ∈ On y algún vector a ∈
Rn . Denotamos por Isomn el conjunto de tales funciones. Como lo indica
UB
su nombre, una isometrı́a f preserva distancias, esto es, d(f (x), f (y)) =
d(x, y) para todo x, y ∈ Rn . De manera recı́proca, para cualquier función
f : Rn → Rn que preserva distancias existen A ∈ On y a ∈ Rn tal que
f (x) = Ax + a para todo x ∈ Rn .
.R

Ejercicios 2.1

1. Dados (X, d),(Y, m) dos espacios métricos muestre que para


x = (x1 , y1 ), y = (x2 , y2 ) con x, y ∈ X × Y las siguientes fun-
G

ciones definen métricas sobre X × Y :

a)
1
d2 (x, y) := (d(x1 , x2 )2 + m(y1 , y2 )2 ) 2 . (2.6)

Sugerencia: para la desigualdad triangular apóyese en la sigu-


iente desigualdad: Si a, b, c, x,y, z son números reales no neg-
ativos con a ≤ b + c, x ≤ y + z, entonces (a2 + x2 )1/2 ≤
(b2 + y 2 )1/2 + (c2 + z 2 )1/2 .
b)
d∞ (x, y) := máx {d(x1 , x2 ), m(y1 , y2 )}. (2.7)
34 Espacios métricos

c)
d(x, y) := d(x1 , x2 ) + m(y1 , y2 ). (2.8)

2. Generalice las métricas del ejemplo anterior para un producto fini-


to de espacios métricos.

3. La métrica del mensajero. En el espacio euclidiano R2 , defini-


mos la métrica m del mensajero como m(p, q) := d2 (0, p)+d2 (0, q)
donde 0 = (0, 0), p, q ∈ R2 . Si p = q definimos m(p, q) = 0.

O
El mensajero reparte en p, vuelve a la oficina en 0 y sale nueva-
mente a repartir en q (figura 2.1). ¿Cómo es B1 (p), i.e., qué puntos
pertenecen a esta bola?

N
p•
IA
•q
UB

Figura 2.1: La métrica del mensajero.


.R

4. Sea X un conjunto no vacı́o. En X N definimos d, la métrica


primeriza o de Baire como: dadas dos sucesiones x = (x1 , x2 , . . .),
y = (y1 , y2 , . . .) en X,

d(x, y) := 1/k, si xn = yn para todo n < k y xk 6= yk .


G

Es decir, k es la coordenada donde por primera vez las dos suce-


siones difieren. Si xn = yn para todo n ∈ N, definimos d(x, y) = 0.
Muestre que (X N , d) es un espacio métrico.
En el caso en que X = N obtenemos la colección de todas las sucesiones
de números naturales (el cual tiene la misma cardinalidad que R) y,
como curiosidad, este espacio no es más que otra manera de describir
al conjunto de los números irracionales vı́a ‘fracciones continuas’.

5. De acuerdo con el ejercicio anterior, el conjunto {0, 1}N de todas las


cuerdas o palabras infinitas formadas con el alfabeto {0, 1} es un
2.1 Métrica 35

espacio métrico. La distancia está dada en términos de la longitud


k del primer prefijo que comparten.
Algunos autores prefieren tomar para este caso concreto {0, 1}N la
1
distancia d(x, y) := k .
2
Veamos la desigualdad triangular para esta nueva métrica. Sean
a, b, c sucesiones y mostremos que

d(a, b) ≤ max{d(a, c), d(c, b)}.

O
Sea k la longitud del mayor prefijo común entre a y c, y sea m la
longitud del mayor prefijo común entre c y b. Si n = mı́n{k, m},

N
sabemos que las primeras n letras de a coinciden con las primeras
n letras de c; y que las primeras n letras de c coinciden con las
primeras n letras de b. Ası́, las primeras n letras de a coinciden
IA
con las primeras n letras de b. Luego, el prefijo común entre a y
b tiene longitud al menos n.
Por tanto,
UB
d(a, b) ≤ (1/2)n = (1/2)mı́n{k,m} (2.9)
k m
= máx{(1/2) , (1/2) } (2.10)
= máx{d(a, c), d(c, b)}. (2.11)

Esta última ultra–desigualdad implica la desigualdad triangular ya


.R

que
máx{d(a, c), d(c, b)} ≤ d(a, c) + d(c, b).

6. Un espacio ultramétrico X es un espacio métrico (X, d) en el


cual la métrica d satisface la ultra-desigualdad triangular:
G

d(x, z) ≤ máx{d(x, y), d(y, z)}.

a) Muestre que los dos ejercicios anteriores son ejemplos de es-


pacios ultramétricos.
b) En un espacio ultramétrico cualquier punto de una bola (ver
definición 2.8) puede ser su centro, i. e., si y ∈ Bε (x) entonces
Bε (x) = Bε (y). Deduzca que dos bolas abiertas no disyuntas
son comparables por la inclusión.
c) Una bola cerrada es un conjunto abierto. K
d ) Una bola abierta es un conjunto cerrado.
36 Espacios métricos

7. Sean (X, d) un espacio métrico y A ⊆ X. Muestre que la función


d restringida a A × A define una métrica dA para A. Al espacio
(A, dA ) lo llamamos subespacio métrico.

8. En X = ℘(N) defina d(A, B) = 0 si A = B, de lo contrario defina


1
d(A, B) = donde k = mı́n{n : n ∈ (A ∪ B) − (A ∩ B)}.
k
1
Sugerencia: d(A, B) < si y solo si A ∩ [1, m] = B ∩ [1, m].

O
m

N
2.2. Espacios unitarios o euclidianos

Recordemos que los espacios euclidianos Rn con la suma usual de


IA
vectores y el producto por escalar no son más que elementos canónicos
de espacios vectoriales normados de dimensión finita.

Definición 2.2. Un espacio vectorial —lineal— real es un conjunto


UB
V no vacı́o —los elementos de V se llaman vectores— sobre el cual
está definida una operación binaria + llamada la adición de vectores, y
una multiplicación escalar —multiplicación de un vector por un número
real— que satisfacen las siguientes propiedades: para x, y, z ∈ V y α, β ∈
R tenemos
.R

1. x + y = y + x.

2. x + (y + z) = (x + y) + z

3. Existe un único 0 ∈ V —llamado el elemento cero— tal que x+0 =


G

x para todo x.

4. A cada x corresponde un único elemento −x ∈ V —llamado el


inverso aditivo de x— tal que x + (−x) = 0.

Hasta aquı́, de 1, 2, 3 y 4 tenemos una estructura de grupo.

5. α(βx) = (αβ)x.

6. (α + β)x = αx + βx.

7. α(x + y) = αx + αy.
2.2 Espacios unitarios o euclidianos 37

8. 1x = x.

Definición 2.3. Sea X un espacio vectorial real. Una norma para X es


una función k k : X −→ [0, ∞) que a cada vector x le asocia el número
real positivo kxk con las siguientes propiedades:

1. kxk = 0 si y solo si x = 0 —el vector módulo—.

2. kλxk = |λ|kxk, para todo x ∈ X, λ ∈ R —homogeneidad absoluta–


.

O
3. kx + yk ≤ kxk + kyk, para x, y ∈ X —subaditiva o triangular—.

N
Al par (X, k k) lo llamamos espacio —vectorial— normado.
IA
Como consecuencia de la subaditividad 3 tenemos

kxk − kyk ≤ kx − yk,



UB
al tomar

kxk = kx − y + yk ≤ kx − yk + kyk
kyk = ky − x + xk ≤ ky − xk + kxk
.R

con lo cual

−kx − yk ≤ kxk − kyk ≤ kx − yk.

Teorema 2.4. Si (X, k k) es un espacio vectorial normado, la fórmula


G

d(x, y) := ky − xk

define una métrica para X.

Demostración. 1, 2 y 3 de la definición de métrica son inmediatas. Para


la desigualdad triangular notemos que

d(x, y) + d(y, z) = ky − xk + kz − yk
≥ k(y − x) + (z − y)k = kz − xk = d(x, z).

Decimos que la métrica es inducida por una norma.


38 Espacios métricos

Cada espacio normado es de manera intrı́nseca un espacio métrico.


Esta métrica es invariante por traslaciones, i. e.,

d(x, y) = d(a + a, y + a) para todo vector x, y, a.

Por geometrı́a, los vectores de Rn también poseen un producto escalar


o punto; es decir, no son más que ejemplos de espacios vectoriales con
producto interior.

O
Definición 2.5. Un producto interior —o un producto escalar— para
un espacio vectorial real X es una función h , i : X × X −→ R que a
cada par (x, y) le asocia el número real hx, yi y satisface:

N
1. hx, xi ≥ 0, y hx, xi = 0 si y solo si x = 0 —definido positivo—.
IA
2. hx, yi = hy, xi —simetrı́a—.

3. hλx + µy, zi = λhx, zi + µhy, zi, para x, y, z ∈ X, λ, µ ∈ R.


UB
Al par (X, h , i) lo llamamos espacio unitario o euclidiano o espacio
pre-Hilbert.

Teorema 2.6. Sea (X, h , i) un espacio unitario. La fórmula


.R

kxk := hx, xi
p

define una norma para X.

Demostración. Para la demostración basta verificar las siguientes dos


G

desigualdades clásicas (Bunjakovski-Cauchy-Schwartz)

|hx, yi|2 ≤ hx, xihy, yi, (2.12)


|hx, yi| ≤ kxk kyk. (2.13)

Decimos en este caso que la norma es inducida por el producto interior.

EJEMPLO 2.10
En Rn veamos las siguientes normas y sus respectivas métricas inducidas:
2.2 Espacios unitarios o euclidianos 39

1. La métrica d1 conocida como métrica del taxista y definida por

d1 (x, y) = |x1 − y1 | + |x2 − y2 | + · · · + |xn − yn |;

la norma en este caso es

kxk1 = |x1 | + |x2 | + · · · + |xn |.

2. La métrica euclidiana d2 inducida por la norma

O
kxk2 = (x21 + x22 + · · · x2n )1/2 ,

N
la cual proviene del producto interior

hx, yi = x1 y1 + x2 y2 + · · · + xn yn ,

con lo cual
IA
d2 (x, y) = ((x1 − y1 )2 + (x2 − y2 )2 + · · · + (xn − yn )2 )1/2 .
UB

3. Los subı́ndices 1, 2 de las anteriores métricas d1 , d2 no son en man-


era alguna fortuitos, son casos particulares de la siguiente defini-
ción más general. Para cada número real p ≥ 1 definimos
.R

kxkp := (|x1 |p + · · · + |xn |p )1/p .

Esta norma nos induce la métrica dp definida por (ver definición


de la pág. 31)
G

n
!1
p

|xi − yi |p (x, y ∈ Rn ).
X
dp (x, y) := ,
i=1

4. La métrica d∞ del sup definida como —¿por qué el sı́mbolo ∞?—

d∞ (x, y) = máx{|x1 − y1 |, |x2 − y2 |, . . . , |xn − yn |}

la cual es a su vez inducida por la norma

kxk∞ := máx{|x1 |, |x2 |, . . . , |xn |}.


40 Espacios métricos

EJEMPLO 2.11
El espacio l∞ de todas las sucesiones acotadas (ejemplo 2.5) es un
espacio vectorial con la suma usual (xn )n + (yn )n = (xn + yn )n y multi-
plicación por escalar α(xn )n = (αxn )n . Si para x ∈ l∞ definimos

kxk = sup |xn |


n

entonces la métrica d∞ es inducida por esta norma.

O
El siguiente espacio métrico es un clásico de la topologı́a y del análisis
funcional; por esto, lo discutimos de manera amplia y reiterada.

N
EJEMPLO 2.12 IA
El espacio de Hilbert H, también notado como l2 :

Si en RN —el espacio vectorial formado por el conjunto de todas las


sucesiones en R con las operaciones usuales de suma de sucesiones y
UB
multiplicación por escalar— quisiéramos definir una métrica modelando
la métrica euclidiana para el caso finito Rn , tendrı́amos que dadas dos
sucesiones x = (x1 , x2 , . . .), y = (y1 , y2 , . . .), la suma infinita


!1
.R

(xi − yi )2
X
(2.14)
i=1

debe ser un número real y, por tanto, debemos restringirnos a un sub-


conjunto H de RN .
G

El espacio de Hilbert1 H está formado por el conjunto


P∞ de todas
las sucesiones x = (xn ) de números reales tales que 2
n=1 xn < ∞.
H provisto de la adición y del producto escalar para sucesiones es un
espacio vectorial real de dimensión infinita —subespacio de RN —.
1
El nombre dado a estos espacios es en honor al matemático alemán David Hilbert
(1862, Königsbergl-1943, Göttingen, Alemania), quien los utilizó en su estudio de
las ecuaciones integrales. Hilbert invitó a Einstein a Göttingen para que impartiera
una semana de lecciones entre junio y julio de 1915 sobre relatividad general y su
teorı́a de la gravedad en desarrollo. El intercambio de ideas llevó a la forma final de
las ecuaciones de campo de la Relatividad General. Aunque Einstein y Hilbert no
llegaron nunca a una disputa pública sobre prioridad, ha habido discusión sobre a
quién corresponde el mérito del descubrimiento de las ecuaciones de campo.
2.2 Espacios unitarios o euclidianos 41

La función h , i : H × H −→ R definida para x = (xn ), y = (yn ) ∈ H


como

X
(x, y) 7→ hx, yi = xk yk (2.15)
k=1

es simétrica, bilineal y definida positivamente, luego es un producto inte-


rior sobre H. Para verificar la buena definición, esto es, que efectivamente
la serie correspondiente a hx, yi es un número, basta tomar lı́mites en
la desigualdad (2.4) para los espacios Rn y obtenemos la siguiente de-

O
sigualdad, la cual asegura que la serie converge absolutamente

∞ ∞
!1/2 ∞
!1/2

N
x2k yk2
X X X
hx, yi ≤ |xk ||yk | ≤ . (2.16)
k=1 k=1 k=1
IA
Por tanto, el par (H, h , i) es un espacio euclidiano de dimensión infinita
—será de Hilbert cuando demostremos que es completo—.
De otra parte, tenemos canónicamente asociada a este espacio una
UB
métrica d inducida por la norma asociada a este producto interior


!1/2
2
X
d(x, y) = kx − yk = (xk − yk ) (2.17)
k=1
.R

Hablamos de el espacio de Hilbert —un espacio euclidiano, completo,


separable y de dimensión infinita— en honor a David Hilbert; la uni-
cidad por cuanto este espacio es único salvo isomorfismo. Este último
hecho no es trivial, pues aunque todo espacio euclidiano n-dimensional
G

siempre es isomorfo a Rn , no es verdad que todo par de espacios eu-


clidianos infinito-dimensionales lo sea.
Por ejemplo, el espacio (C 2 ([0, 1], R), m) con m definida como

Z 1  12
2
m(f, g) := [f (t) − g(t)] dt
0

no es isomorfo a l2 pues el primero no es completo mientras que el


segundo sı́ lo es.
42 Espacios métricos

.....
.......
..
...

.....
..
... .......................
. ....
... .......................
....................... ..

.. ...
... ...................... ...
... ....................... ...
.
.
...... .
....
...... .........
.................. ..
... ..........
.
. .

... .
.
.......
......... .
..... .
...
...
....f..− g .... .
........ ...
...

... ...
.
... ... ...
... .. .... .. . ...
. ..
.
.
.
.
.
... ... .
... .... .... ...
...
...
... . .... ..
... ... ..
.. ...
...
...
.. .... ..
.. ....
.
... .
...
.
.

.
...
.
...f. + g
...
...
... .... ..
...
...
.
... ... ...
.
.. .... ....

.
. ..
. ... ....
... ...
...
..

.. . ... .... ..............


....................... ....

.... ..
.... .... ..
................
. ..........................
.........
.......................
....
....... .......................
.... .......................
..................................................................................................................................................................................................................................................................................

O
Figura 2.2: La ley del paralelogramo.

N
2.2.1. Caracterización de los espacios euclidianos

Dado V un espacio vectorial —lineal— real y normado, miremos bajo


qué circunstancias V es euclidiano —posee un producto escalar—. En
IA
otras palabras, buscamos condiciones adicionales sobre la norma de V
que nos garanticen que dicha norma es inducida por cierto producto
UB
escalar definido en V .
Teorema 2.7. Una condición necesaria y suficiente para que un espacio
lineal normado V sea euclidiano es que
kf + gk2 + kf − gk2 = 2 (kf k2 + kgk2 ) (2.18)
.R

para cada f, g ∈ V .

Demostración. Si pensamos en f + g y f − g como las diagonales del


paralelogramo en V con lados f y g la igualdad (2.18) puede ser inter-
G

pretada como el análogo de la familiar propiedad del paralelogramo en el


plano: ‘la suma de los cuadrados de las diagonales de un paralelogramo
es igual a la suma de los cuadrados de sus lados’.
La necesidad de (2.18) es clara, ya que si V es euclidiano entonces
kf + gk2 + kf − gk2 = hf + g, f + gi + hf − g, f − gi
= hf, f i + 2hf, gi + hg, gi + hf, f i − 2hf, gi + hg, gi
= 2 (kf k2 + kgk2 ). (2.19)
Para probar que (2.18) es suficiente, definamos
1
hf, gi = kf + gk2 − kf − gk2 (2.20)

4
2.2 Espacios unitarios o euclidianos 43

y mostremos que si (2.18) se tiene, entonces (2.20) posee las propiedades


de un producto escalar —la igualdad en (2.20) se tiene en todo espacio
con producto interior y expresa el producto en términos de la norma—.
Por (2.20) tenemos

1
hf, f i = k2f k2 + kf − f k2 = kf k2 (2.21)

4
lo cual muestra que este producto escalar efectivamente genera la norma.

O
De (2.20) y (2.21) tenemos que

1. hf, f i ≥ 0 donde hf, f i = 0 si y solo si f = 0,

N
2. hf, gi = hg, f i.
IA
La demostración de las propiedades de linealidad 

hf + g, hi = hf, hi + hg, hi
UB
hαf, gi = αhf, gi
requiere de más trabajo y se deja como ejercicio de consulta.

EJEMPLO 2.13
.R

En C([0, 1], R) definimos la distancia d∞ entre dos funciones f, g por

d∞ (f, g) = sup {|f (x) − g(x)| : x ∈ I}.

Lo que es equivalente a definir en C(I) la norma


G

kf k∞ = sup{|f (x)| : x ∈ I}.

d∞ es conocida como la distancia uniforme.

La desigualdad triangular

d∞ (f, h) ≤ d∞ (f, g) + d∞ (g, h) (2.22)

se sigue del hecho que para cada x ∈ I se tiene

|f (x) − h(x)| ≤ |f (x) − g(x)| + |g(x) − h(x)| (2.23)


44 Espacios métricos

y por tanto,
sup |f (x) − h(x)| ≤ sup |f (x) − g(x)| + sup |g(x) − h(x)| (2.24)
x x x

ya que sup(A + B) ≤ sup A + sup B.

EJEMPLO 2.14
C([0, π/2], R) con la norma k k∞ no es euclidiano. Consideremos el par
de funciones f (t) = cos(t) y g(t) = sen(t). Entonces

O
kf k∞ = kgk∞ = 1,

kf + gk∞ = max0≤t≤π/2 : cos(t) + sen(t) := 2,

N

kf − gk∞ = max0≤t≤π/2 : cos(t) − sen(t) := 1,
con lo cual IA
kf + gk2∞ + kf − gk2∞ 6= 2(kf k2∞ + kgk2∞ ).

Por lo tanto, la norma no puede ser generada por ningún producto es-
calar. Lo mismo es cierto para el espacio (C[a, b], R) para cada a < b.
UB

EJEMPLO 2.15
De manera más general: sean (Y, d) un espacio métrico con una métrica
acotada d y J un J
Q conjunto cualquiera no vacı́o. Sobre el conjunto Y =
.R

Hom(X, Y ) = j∈J Y de todas las funciones de J en Y definimos la


métrica uniforme d∞ (f, g) = sup{d(f (j), g(j)) : j ∈ J}.

Ejercicios 2.2
G

1. Un segmento de recta ab en R2 puede ser descrito como


{x : d2 (a, x) + d2 (x, b) = d2 (a, b)}.
¿Cómo luce esta definición, i. e. este conjunto, si la métrica involu-
crada es d1 ? Haga la misma reflexión con la definición de circun-
ferencia, elipse, parábola, etc.
2. Muestre que una métrica d en un espacio vectorial real X proviene
de una norma si y solo si es compatible con la estructura lineal del
espacio, esto es, si se satisface:
2.3 Topologı́a para una métrica 45

a) d(x + a, y + a) = d(x, y), para todo a, x, y ∈ X (invarianza


por traslación).
b) d(λx, λy) = |λ|d(x, y) para λ ∈ R, x, y ∈ X (homogeneidad ).
Sugerencia: Defina kxk = d(x, 0). Por supuesto no toda métrica
en un espacio vectorial proviene de una norma; ¿por qué?
Por lo anterior, dado un espacio vectorial, entre las normas ar-
bitrarias y los espacios métricos homogéneos e invariantes por
traslación, existe una correspondencia biunı́voca natural.

O
3. Rnp o lpn no es euclidiano si p 6= 2 —la norma no puede ser generada
por un producto escalar—.

N
Sugerencia: considere el par de vectores u = (1, 1, 0, . . . , 0) y v =
(1, −1, 0, . . . , 0). IA
4. El siguiente ejercicio generaliza los ejemplos 2.5 y 2.13. Sea X
conjunto. La colección

E = {f | f : X −→ R, acotada}
UB
es un espacio vectorial con las operaciones usuales de suma de
funciones y multiplicación por escalar. Para cada f ∈ E definimos

kf k = sup |f (x)|. (2.25)


x∈X
.R

Muestre que en efecto se trata de una norma y dé una genera-


lización.
5. Hilbert generalizado. Para cada p ≥ 1 definimos el conjunto lp de
todas las sucesiones
Pde números reales, x = (x1 , x2 , ...) = (xn )n
G

∞ p
tales que la serie n=1 |xn | < ∞. Si x, y ∈ lp , muestre que
x − y ∈ lp y que la función dp es una métrica en lp , donde


!1
p
p p
X
d (x, y) = |xn − yn | .
n=1

2.3. Topologı́a para una métrica

Dado un espacio métrico (X, d), existen unos subconjuntos relevantes


de él, capaces de describir a los vecinos de un punto controlando la
46 Espacios métricos

distancia —grado de cercanı́a— y que además serán los encargados de


definirnos la topologı́a inherente a la métrica.

Definición 2.8. Sean x ∈ (X, d) y ε > 0 un número real. Los conjuntos

Bε (x) = {y : d(x, y) < ε}, (2.26)


Bε (x) = {y : d(x, y) ≤ ε}, (2.27)
Sε (x) = {y : d(x, y) = ε} (2.28)

O
son respectivamente, la bola abierta, la bola cerrada y la esfera de
centro en x y de radio ε en el espacio (X, d).

N

IA • •
UB
Figura 2.3: Bola abierta, bola cerrada y esfera en R2 .
.R
G

Figura 2.4: B1 ((0, 0)) para p = 1, 2, 7 en R3p .

EJEMPLO 2.16
En R32 una bola tiene efectivamente la forma de una ‘bola usual’; pero
esto está bien lejos de suceder cuando utilizamos en R2 otras métricas
diferentes a la usual, como en R31 y R37 (fig. 2.4) donde una bola puede
tener otras formas, pero al fin bolas.
2.3 Topologı́a para una métrica 47

EJEMPLO 2.17
En el espacio (C([0, 1]), d∞ ) (ejemplo 2.13) las bolas abiertas toman
una forma muy especial (fig. 2.5), son franjas abiertas llenas de todos
los segmentos continuos imaginables —no se alza la mano del papel al
trazarlos— i. e., dados ε > 0 y f ∈ C(I, R), la bola Bε (f ) consiste
de todas las funciones que permanecen estrictamente dentro del área
acotada por las funciones f − ε, f + ε.

O
f +ε
f

N
IA f −ε

Figura 2.5: Bola abierta en la métrica d∞ para C([0, 1], R).


UB

Contrario al caso anterior, para la métrica


Z 1
d1 (f, g) = |f (x) − g(x)|dx (2.29)
0
.R

sobre [0, 1], las bolas son muy difı́ciles de imaginar.


Teorema 2.9. Si (X, d) es un espacio métrico, entonces el conjunto
B = {Bδ (x) : x ∈ X, δ > 0} (2.30)
G

de todas las bolas abiertas es base para una topologı́a en X.

Demostración. Sean Bδ (x), Bε (y) dos bolas y p ∈ Bδ (x) ∩ Bε (y). Si


r > 0 es tal que r < m, donde m = mı́n{δ − d(p, x), ε − d(p, y)}, la bola
Br (p) está contenida en la intersección de las dos bolas dadas (fig. 2.6).
En efecto, veamos primero que Br (p) ⊆ Bδ (x); a partir de la desigualdad
triangular tenemos que si d(t, p) < r entonces
d(t, x) ≤ d(t, p) + d(p, x)
< r + d(p, x)
≤ δ − d(p, x) + d(p, x) ≤ δ.
48 Espacios métricos

δ y ε
x •
◦• p

N O
Figura 2.6: Las bolas en un espacio métrico forman una base.
IA
De manera similar se muestra la otra contenencia.

Definición 2.10. La topologı́a T asociada a la base formada por la to-


talidad de las bolas abiertas se llama topologı́a inducida o generada
UB
por la métrica d, y la notamos T = hdi.

La definición anterior nos permite crear una clase muy especial de


espacios topológicos. Cuando un espacio topológico (X, T) tiene una
topologı́a tal que T = hdi para alguna métrica d, decimos que el espacio
.R

(X, T) es metrizable, o que su topologı́a proviene de una métrica.


Las preguntas obligadas son:

1. ¿Todo espacio topológico es metrizable?


G

2. ¿Pueden métricas diferentes inducir la misma topologı́a?

3. ¿Cómo saber cuándo un espacio es metrizable?

2.3.1. Métricas equivalentes

Una métrica induce una base, ası́ que la pregunta 2 puesta en térmi-
nos de bases nos conduce a la siguiente definición.

Definición 2.11. Dos métricas d, m en un conjunto X se dicen topoló-


2.3 Topologı́a para una métrica 49

gicamente equivalentes —notamos d ≡ m— si generan la misma


topologı́a; esto es, hdi = hmi.

La primera contenencia hdi ⊆ hmi de la igualdad hdi = hmi implica


que cada bola en d se puede expresar como una unión de bolas en m, y
lo recı́proco para la otra contenencia.

En términos más explı́citos, dada Bεd (x)

O
—una bola ‘cuadrada’ en d— y un punto y
y con y ∈ Bεd (x), es posible encontrar una bola

N
ε Bδm (y) —‘redonda’ en m y de centro en y—
de tal manera que
x IA y ∈ Bδm (y) ⊆ Bεd (x).
UB

También debemos tener lo recı́proco para la otra contenencia. ¿Por


qué podemos escoger la bola Bδm (y) de suerte que resulte centrada en y?
Más aún, para la equivalencia topológica entre dos métricas nos pode-
mos reducir a la respectiva contenencia de bolas centradas en el mismo
.R

punto; esto es, para cada x ∈ X dada Bεd (x) existe Bδm (x) ⊆ Bεd (x) y
viceversa.

Definición 2.12. Un espacio métrico (X, d) es acotado si la función


d es acotada. De manera más general, dado A ⊆ (X, d) definimos el
G

diámetro de A como

diam(A) := sup{d(x, y) : x, y ∈ A}.

En caso que diam(A) < ∞ decimos que A es acotado.

El diámetro de A es la distancia entre los puntos más distantes en A


(si tales puntos existen). Por ejemplo, en R si A = [0, 1) su diámetro es
1 sin que tales puntos de A existan.
50 Espacios métricos

EJEMPLO 2.18
Dado el espacio métrico (X, d), definimos dos nuevas métricas:

1. e(x, y) := mı́n{1, d(x, y)}.


d(x, y)
2. f (x, y) := .
1 + d(x, y)
Tanto e como f son métricas acotadas por 1, y lo que es aún más intere-
sante, d ≡ e y d ≡ f . En efecto, dada la métrica d y la métrica asociada

O
e = mı́n{1, d} tenemos que para la bola Brd (x) —radio r en la métrica
d— al tomar s = mı́n{1, r} se satisface Bse (x) ⊆ Brd (x). La otra inclusión
d
es obvia. Para el caso f = es fácil verificar que

N
1+d

B f r (x) ⊆ Brd (x) y B d r (x) ⊆ Brf (x), r < 1.


IA
1+r 1−r

Por tanto, toda métrica es topológicamente equivalente a una


métrica acotada.
UB

El ejemplo anterior muestra que el espacio topológico asociado a X


por medio de las métricas d y e es el mismo. Luego la propiedad de aco-
tamiento es exclusivamente métrica, que la perdemos cuando pasamos a
estructuras más generales, como es el caso de la topológica.
.R

Definición 2.13. Decimos que dos métricas d, m para un mismo conjun-


to X, son métricamente equivalentes o fuertemente equivalentes
(ver teorema 2.14) si existen dos números reales positivos s, t tales que
para todo par de puntos x, y ∈ X se satisface
G

d(x, y) ≤ s m(x, y) , m(x, y) ≤ t d(x, y). (2.31)

Teorema 2.14. Ser métricamente equivalentes implica ser topológica-


mente equivalentes.

Demostración. Sean d, m dos métricas que son métricamente equiva-


lentes; por lo tanto, existen dos números s, t que satisfacen la definici-
ón 2.13. Dada la bola abierta Bεd (x) tenemos que Bε/sm (x) ⊆ B d (x) lo
ε
cual muestra hdi ⊆ hmi. Similarmente Bε/t d (x) ⊆ B m (x) y por tanto
ε
hmi ⊆ hdi.
2.3 Topologı́a para una métrica 51

EJEMPLO 2.19
El recı́proco del teorema anterior no es cierto. Sabemos que toda métri-
ca d es topológicamente equivalente a la métrica e = mı́n{1, d}; pero
claramente d, e no tienen por qué serlo métricamente. Por ejemplo, en el
caso de Rnu no es posible encontrar s > 0 que satisfaga d(x, y) ≤ se(x, y)
para todo par de puntos x, y ∈ Rnu . Sin embargo, la métrica e es métrica-
d
mente equivalente a la métrica f = pues tenemos la desigualdad
1+d
f ≤ e ≤ 2f .

O
Normas equivalentes. Para el caso de un espacio vectorial normado,

N
decimos que dos normas k k1 , k k2 son topológicamente o métricamente K
equivalentes si las respectivas métricas asociadas lo son. De otra parte,
decimos que ellas son equivalentes si existen s, t ∈ R>0 tales que,
IA
k k1 ≤ sk k2 y k k2 ≤ tk k1 —las notamos k k1 ≡ k k2 —.

En este caso de los espacios normados no tenemos necesidad de distin-


UB
guir, como pasaba en los espacios métricos, entre distintas formas de
equivalencia ya que estas tres definiciones de equivalencia son iguales,
con lo cual podemos utilizar simplemente el adjetivo normas equiv-
alentes. Más aún, es posible demostrar que en un espacio vectorial
normado de dimensión finita, todas las normas son equivalentes.
.R

EJEMPLO 2.20
Las métricas l1n , l2n y l∞
n son topológicamente equivalentes. Para esto,

basta mostrar la desigualdad


G

∞√
Br/ 2
(x) ⊆ Br1 (x) ⊆ Br2 (x) ⊆ Br∞ (x).

Para el caso del plano, al graficar las bolas B1 ((0, 0)) para cada una de
las métricas dp , obtenemos la figura 2.7 donde, en la medida en que p
crece, obtenemos una deformación continua del rombo de d1 al cuadrado
de d∞ , en que la circunferencia en d2 no es más que un paso en el
camino.
La justificación de la notación d∞ para la métrica del sup la obtenemos
del siguiente lema.
52 Espacios métricos

0.5

-1 -0.5 0.5 1

O
-0.5

N
IA-1

Figura 2.7: B1 ((0, 0)) para p=1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 en R2p .


UB
Lema 2.15. Para cada x = (x1 , . . . , xn ) ∈ Rn se tiene que
lı́m kxkp = máx{|x1 |, . . . , |xn |} = kxk∞ .
p→∞

Demostración. Es claro que


.R

kxkp∞ ≤ |x1 |p + · · · + |xn |p ≤ nkxkp∞ . (2.32)


Si a cada lado de la desigualdad elevamos a la potencia 1/p, obtenemos
kxk∞ ≤ kxkp ≤ n1/p kxk∞ . (2.33)
G

Como n1/p → 1 cuando p → ∞, tenemos nuestro lı́mite. Notemos que la


desigualdad en 2.33 muestra que para cada p la norma k kp es equivalente
a k k∞ , con lo cual todas las k kp son equivalentes en Rn , esto es, inducen
la misma topologı́a.

En la definición de la métrica dp para los espacios Rn (ver recuadro


pág. 30) la condición p ≥ 1 no debe pasar desapercibida, puesto que en
el caso p < 1 no obtenemos una norma y por lo tanto no inducimos una
métrica. Por ejemplo, para p = 1/2 y n = 2 la desigualdad triangular
no se verifica en el caso de los puntos x = (1, 1), y = (0, 0), z = (1, 0)
pues d(x, y) = 4 mientras que d(x, z) = d(z, y) = 1.
2.3 Topologı́a para una métrica 53

EJEMPLO 2.21
Una máquina para construir métricas equivalentes. Dados un espacio
métrico (X, d) y una función f : R+ → R+ estrictamente creciente, con
f (0) = 0 y f (u + v) ≤ f (u) + f (v), la compuesta f ◦ d es una métrica. Si
además f es continua en 0, las dos métricas f y f ◦ d son topológicamente
equivalentes.
Verifiquemos, antes de todo, que m = f ◦ d definida como m(x, y) =
f (d(x, y)) es una métrica.

O
1. m(x, y) es positiva por la definición de f . Por ser f creciente ten-
emos que f (d(x, y)) = 0 implica d(x, y) = 0 con lo cual x = y.
Para la recı́proca de ésta afirmación recordemos que f (0) = 0.

N
2. La simetrı́a en m es consecuencia de la simetrı́a en d.

3. La desigualdad triangular,
IA
m(x, z) = f (d(x, z)) ≤ f (d(x, y) + d(y, z))
≤ f (d(x, y)) + f (d(y, z))
UB
= m(x, y) + m(y, z)).

Para verificar que las dos métricas nos llevan a la misma topologı́a,
debemos tener las contenencias entre las respectivas bolas.
Como f es continua en 0, dado ε > 0, existe δ > 0 tal que x < δ implica
.R

f (x) < ε. Por tanto d(x, y) < δ implica m(x, y) = f (d(x, y)) < ε, lo cual
no es más que contenencia entre bolas.
Por ser f creciente se verifica que si m(x, y) = f (d(x, y)) < f (ε) entonces
d(x, y) < ε, con lo cual tenemos la otra contenencia entre las bolas.
G

A manera de ejemplo, notemos que las funciones


u
αu (para α > 0), , log(1 + u), mı́n{1, u}, arctan u
1+u
satisfacen las condiciones para f . ¿Qué métricas son inducidas por estas
funciones?
54 Espacios métricos

Para el caso X = R con la métri-


ca usual del valor absoluto, y la fun-
ción f (u) = arctan u tenemos que su
1 compuesta produce la métrica

f (d(x, y)) = | arctan x − arctan y|.

Esta nueva métrica mide el ángulo


(medido en radianes) entre las rec-
x y

O
tas descritas por la figura —en este
caso se restan, pero si x y y tienen
diferente signo entonces se suman—. Es una métrica acotada por π, y

N
además resulta ser topológicamente equivalente con la usual ya que la
función f es continua en 0.
En el sentido contrario a como hemos desarrollado esta última sec-
IA
ción, obtenemos una pregunta que ha influenciado el desarrollo de la
Topologı́a: dado un espacio topológico (X, T) ¿existe una métrica d para
X tal que la topologı́a T sea inducida por d? El estudio de la metriz-
abilidad, es decir, la búsqueda de condiciones necesarias y/o suficientes
UB
para que una topologı́a provenga de una métrica, es un capı́tulo abierto
a la investigación con sus propios teoremas, algunos de ellos clásicos en
la literatura matemática.
Ningún espacio topológico (X, T) donde X es un conjunto finito y T no
.R

es la discreta, es metrizable. En otras palabras, si (X, d) es métrico


con X finito, siempre tenemos que hdi = discreta.

Ejercicios 2.3
G

1. Muestre que la relación de equivalencia topológica para las métri-


cas es en efecto una relación de equivalencia.

2. ¿Cómo son las bolas en la métrica del mensajero? —ver pág. 34—.

3. A partir de la definición de elipse en la métrica usual, ¿cómo es una


elipse, una circunferencia, una recta para la métrica del taxista?

4. Dados dos espacios métricos (X, m), (Y, n) muestre que las métri-
cas d1 , d2 , d∞ (ejercicio 1 de 2.1) son equivalentes.
2.3 Topologı́a para una métrica 55

Sugerencia: para todo par de puntos x, y ∈ X × Y se verifica

d∞ (x, y) ≤ d2 (x, y) ≤ d1 (x, y) ≤ 2d∞ (x, y).

5. Generalice el problema anterior para un producto finito cualquiera


de espacios métricos.

6. Muestre que toda métrica sobre un conjunto finito genera la topologı́a


discreta.

O
7. Dé un ejemplo de una métrica sobre un conjunto enumerable que
no genera la topologı́a discreta.

N
8. Ya hemos definido la métrica d∞ del sup para el conjunto de las
funciones continuas C([0, 1], R). Pero la notación nos lleva a con-
jeturar la existencia de toda la gama de métricas dp para p ≥ 1
IA
—notamos C p [0, 1] = ((C[0, 1], R), dp )— que mide la distancia en-
tre dos funciones f, g asignándoles el número
Z 1  p1
UB
p
dp (f, g) := |f (x) − g(x)| .
0

El estudio de estas métricas se sale de las pretensiones de este


texto. Pero para el caso concreto de p = 1, 2 muestre que efectiva-
mente se trata de métricas y que
.R

a) hd∞ i * hd2 i.
b) hd2 i ⊆ hd∞ i.
c) hd1 i * hd∞ i.
d ) hd∞ i * hd1 i.
G

Sugerencia caso a: Para la desigualdad triangular en d2 apóyese


en la desigualdad de Schwartz
Z b 2 Z b Z b
2
f (t)g(t)dt ≤ f (t)dt g 2 (t)dt.
a a a

Para negar la contenencia considere la sucesión de funciones con-


tinuas {gn } —figura 1.5— definidas como

1 − nx si 0 ≤ x ≤ n1
(
gn (x) =
0 si n1 ≤ x ≤ 1
56 Espacios métricos

1 ......
...........
.... ...
......................
........... ....
... . ..
................. ......
.. ...... ... ....
.. . ...
.. ......... ..... ....
...
.. ... .. ... ....
... ... ... ...
... ... ... ... ....
.. ... ... ... ...
....
. .. .
... .... .... ..... ....
...
.. ... ... ... ....
... ... ... ...
... ... ... ... ....
.. ... ... .
. ...
... ... ..... ....
...
... .. ... .... ....
.. ... ... .... ...
... .. ....
.. ... .. . .... ...
.. ... .. . .... ....
... .... ... ...

O
... ... ... . ....
.. ... ... ... ...
.... ....
... ... ... . ...
... ... ... ....
.. ... .. . .... ...
. . ....
.. ... ... .... ...
.. .. . . .. ....
x
1 1 1 1
1

N
n 4 3 2

Figura 2.8: Las funciones gn .


IA
Note que cada gn tiene un segmento de recta en el eje X cada vez
más largo. Es fácil ver que
UB
1
r
d2 (0, gn ) =
3n
mientras que d∞ (0, gn ) = 1. Luego la bola B1/2 (0) en d∞ de centro
la función nula y con radio 1/2, no contiene a ninguna gn , con lo
.R

cual, no existe en d2 alguna bola centrada en la función nula, que


pueda estar contenida en B1/2 (0) ya que 1/3n → 0 cuando n → ∞.
Sugerencia caso c: tome δ = ε.
Sugerencia caso d : considere la sucesión de funciones continuas
G

{gn } definidas como


1
(
−4nx + 4 si 0 ≤ x ≤ 2n
gn (x) = 1
2 si 2n ≤ x ≤ 1.

Para la función constante f (x) = 2 verifique que cada gn ∈ B 11 (f )


n
/ B1∞ (f ).
y gn ∈
Esta contenencia no se tiene, pues siempre podemos encontrar fun-
ciones g tales que su integral (área bajo la curva) sea tan pequeña
como queramos y sin embargo tengan una ‘punta’ tan larga como
queramos.
3 Bases y numerabilidad

O
Un espacio (X, T) puede poseer muchas bases, siendo la mayor de

N
todas la misma T. Cuando en un espacio tenemos en cuenta la cardinal-
idad de las bases, motivamos las siguientes definiciones, cuyos nombres
responden más a un carácter histórico que descriptivo.
IA
3.1. 2-contable
UB
Definición 3.1. Un espacio (X, T) se dice 2-contable si entre sus bases
existe alguna con un número enumerable —finito o infinito— de elemen-
tos.

Esta condición impone una cota al número de abiertos en la topologı́a


.R

(ver ejercicio 12 de la pág. 63). También nos dice que la topologı́a


puede ser descrita en términos de un número contable de piezas de
información.
G

EJEMPLO 3.1
Ru es 2-contable. Por supuesto la base formada por todos los intervalos
abiertos no es enumerable, pero de ella podemos extraer la subfamilia
enumerable
B = {(p, q) : p < q, p, q ∈ Q}.
Esta subfamilia es de nuevo una base —verifı́quelo!— y es enumerable
ya que su cardinal es el mismo de Q × Q.

EJEMPLO 3.2
(R, cof initos) no es 2-contable.

57
58 Bases y numerabilidad

Supongamos que existiera una base enumerable B = {B1 , BS 2 , . . .}. Ca-


da B es un abierto y por tanto B c es finito, con lo cual c
T n n i=1 Bn =
(T i=1 Bn )c es un conjunto enumerable, luego existe un elemento y ∈
n=1 Bn y como R − {y} es un abierto, debe existir un j ∈ N para el
cual Bj está contenido en él, pero esto es imposible ya que para todo
n ∈ N se tiene y ∈ Bn .

EJEMPLO 3.3

O
X = (RN , primeriza) no es 2-contable (ver ej. 4 de la pág. 34).

Recordemos que en este espacio lo que importa es el comportamiento

N
inicial de las sucesiones, a diferencia de lo ‘usual’ en sucesiones, donde
importa el comportamiento final. Si existiera una base B = {B1 , B2 , . . .},
por cada n ∈ N tomamos un elemento (i. e., una sucesión) tn = (tnk )∞
IA k=1 ∈
n ∞
Bn . Ası́, la sucesión {t1 }n=1 está formada por la primera coordenada de
cada sucesión tn .
Construimos ahora una sucesión q = (qn ) en la cual q1 6= tn1 para cada n,
con lo que la primera componente de q es diferente de la primera com-
UB
ponente de cada una de las sucesiones tn , lo que implica tn ∈ / B1/2 (q)
para todo n, puesto que al diferir q y tn en su primera componente, ya
están lo más lejanas posible, esto es d(q, tn ) = 1. Ası́ que ninguna Bn
de la base puede estar contenida en B1/2 (q).
.R

EJEMPLO 3.4
El espacio H de Hilbert es 2-contable.
G

Definimos una base B enumerable de la manera siguiente.


Sea D = Dn , (n ∈ N) donde
S

Dn := {(xn ) ∈ H, xn ∈ Q : si k > n entonces xk = 0}.

D está constituido de todas las sucesiones en H formadas por números


racionales y a la larga constantes a cero. D es enumerable. Definimos

B := {Br (d) : d ∈ D, r ∈ Q}.

B es enumerable. Para verificar que B es una base, probaremos que


cualquier abierto U ⊆ H es reunión de bolas en B. En efecto, dado
3.2 1-contable 59

t = (tk ) ∈ U existe una bola Bε (t) ⊆ U . Ahora veamos que podemos


encontrar una bola Br (q) (q ∈ D, r ∈ Q) P con 2la propiedad que t ∈
Br (q) ⊆ Bε (t). Como t ∈ H, sabemos que k=1 tk es convergente y por
tanto existe un término xN en la sucesión, a partir del cual la suma de
la serie es menor que ε2 /9, esto es

t2k < ε2 /9.


X

k=N +1

De otra parte, para cada k = 1, 2, . . . , N existe qk ∈ Q tal que

O
ε2
|qk − tk | < ,
9N

N
y por tanto q = {q1 , q2 , . . . , qN , 0, 0, 0, . . .} verifica que d(q, t) < ε/3.
IA
Nótese que t ∈ B2ε/3 (q) ⊆ Bε (t). Sea r ∈ Q con ε/3 < r < 2ε/3,
entonces t ∈ Br (q) ⊆ Bε (t), pues si d(z, q) < r entonces

d(z, t) ≤ d(z, q) + d(q, t) ≤ 2ε/3 + ε/3 = ε.


UB

3.2. 1-contable

El concepto de base para un espacio lo podemos localizar en un punto


—tener una definición local— de la manera siguiente.
.R

Definición 3.2. Sean (X, T) un espacio y x ∈ X. Decimos que Bx ⊆ T


es una base local para x si dado U ∈ T con x ∈ U , existe B ∈ Bx tal que
x ∈ B ⊆ U.
G

Los conceptos de base y base local están relacionados por la siguiente


proposición.

Proposición 3.3. Sea (X, T) un espacio. B ⊆ T es una base si y solo


si para cada x ∈ X el conjunto Bx = {B ∈ B : x ∈ B} es base local en
x.

Demostración. ⇒) Sea U ⊆ X un conjunto abierto con x ∈ U . Por la


definición de base, existe B ∈ B con x ∈ B ⊆ U , pero por la definición
de Bx tenemos B ∈ Bx .
⇐) B = x∈X Bx es una base.
S
60 Bases y numerabilidad

La clase de espacios topológicos que a continuación definimos es más


amplia que la de los espacios métricos, y tendrá un comportamiento
ideal cuando hagamos referencia a conceptos topológicos en los cuales
intervenga la noción de convergencia de sucesiones.
Y lo que es más, en esta clase de espacios 1-contables las sucesiones
resultan ser adecuadas para describir la topologı́a.
Definición 3.4. Un espacio (X, T) se dice 1-contable —o que satisface
el primer axioma de enumerabilidad1 — si cada punto del espacio posee

O
una base local enumerable.

EJEMPLO 3.5

N
Todo espacio métrico es 1-contable. Dado x ∈ X, la familia de las bolas
abiertas
Bx = {B 1 (x) : n ∈ N},
es una base local en el punto x.
IAn
UB
EJEMPLO 3.6
Todo espacio 2-contable es 1-contable. Si B ⊆ T es una base enumerable
para un espacio (X, T) y p ∈ X, el conjunto Bx = {B ∈ B : p ∈ B} es
una base local y enumerable en p.
.R

EJEMPLO 3.7
El espacio de Sorgenfrey (R, [a, b)) es 1-contable. Dado x ∈ R el conjunto
Bx = {[x, q) : q ∈ Q, q > x} es una base local enumerable. Muestre que
no es 2-contable.
G

EJEMPLO 3.8
El espacio Tωp del ejemplo 1.11 puede ser generado por una base consti-
tuida por dos clases de elementos: cualquier conjunto unitario diferente
de {p}, o el complemento de cualquier conjunto finito de puntos. Este
espacio falla en ser 1-contable tan solo por uno de sus puntos. Sea X un
conjunto no contable y p un elemento elegido en X. Esta topologı́a para
X no admite una base local enumerable en el punto p —pruébelo—.
1
Esta clasificación se debe al matemático estadounidense Robert L. Moore (Dallas,
Texas 1882 -1974 Austin, Texas) en 1916 en su intento por dar fundamento a la
topologı́a en una serie de axiomas. Moore es reconocido por su manera inusual de
enseñar con un método llamado hoy por su nombre.
3.2 1-contable 61

Definición 3.5. Dados un espacio (X, T) y un cubrimiento abierto U ⊆


T, decimos que D ⊆ U es un subcubrimiento para U si D es de nuevo un
cubrimiento abierto de X. —Podemos descartar elementos en U—.

Teorema 3.6 (Lindelöf2 ). Sea (X, T) un espacio 2-contable. De cada


cubrimiento abierto U de X podemos extraer un subcubrimiento contable.

Demostración. Sea B = {B1 , B2 , . . .} una base para X. En B consider-


amos el siguiente subconjunto de ı́ndices:

O
S = {n : Bn ⊆ U, algún U ∈ U}.

N
Sabemos que la colección enumerable C = {Bn : n ∈ S} cubre a X, pues
dado x ∈ X, existe U ∈ U con x ∈ U . Como B es base, existe
S Bk ∈ B
con x ∈ Bk ⊆ U , luego k ∈ S y por tanto Bk ∈ C y ası́ x ∈ C.
IA
Por cada n ∈ S elegimos Un ∈ U tal que Bn ⊆ Un . Definimos D
—el subcubrimiento contable— como D := {Un : n ∈ S}. Claramente
C ⊆ D y por tanto D es un cubrimiento de X y D ⊆ U.
S S
UB

Demos nombre a la propiedad anterior.

Definición 3.7. Un espacio (X, T) se dice de Lindelöf o w-compacto


si cada cubrimiento abierto de X se puede reducir a uno enumerable.
.R

EJEMPLO 3.9
(R, coenumerables) es de Lindelöf y no es 2-contable.
G

EJEMPLO 3.10
(R, [a, b)) es de Lindelöf y no es 2-contable. Dado un intervalo [q, s) con
q irracional, solo otro intervalo de la forma q ∈ [q, a) con a < s puede
contener al punto q y estar contenido en [q, s). por tanto, toda base debe
tener un cardinal mayor o igual al cardinal de los números irracionales.


2 4

2
Ernst Leonard Lindelöf (1870-1946), matemático finlandés, nacido en Helsinki.
62 Bases y numerabilidad

Corolario 3.8. Si el espacio (X, T) es 2-contable, entonces es de Lin-


deloff.
Corolario 3.9. Sea (X, T) un espacio 2-contable. Entonces cualquier
base Q = {Qi : i ∈ I} se puede reducir a una base enumerable. Esto es,
no tan solo existe una base enumerable en el espacio, sino que cualquiera
se puede reducir a una enumerable.

Demostración. Sea B = {B1 , B2 , . . .} una base para X. SPor ser Q una

O
base, cada elemento Bn ∈ B se puede escribir como Bn = i∈I Qi , (Qi ∈
Q) y esta colección se puede reducir a una contable para cada Bn , pues
dado x ∈ Bn existe Qx ∈ Q tal que x ∈ Bx ⊆ Qx ⊆ Bn . Bx ∈ B y la

N
colección {Bx : x ∈ Bn } es claramente contable y por tanto también lo
es la colección Qn = {Qx : Bx ⊆ Qx }. Al variar n en Bn , obtenemos una
colección enumerable de enumerables Qn , la cual es una base.
IA
Ejercicios 3.2
UB

1. Muestre que Run es 2-contable.

2. Dada Bx = {B1 , B2 , . . .} una base local en x. Muestre que podemos


construir {B1∗ , B2∗ , . . .} base local en x, tal que B1∗ ⊇ B2∗ ⊇ · · · , esto
es, existe una base local encajada.
.R

3. Muestre que (R, [a, b)) no es 2-contable.

4. Sean T1 , T2 dos topologı́as para X tales que T1 ⊆ T2 . Si T2 es


2-contable (Lindeloff) ¿puede inferirse que T1 lo sea?
G

5. Muestre que la topologı́a (X, cof initos) en cualquier espacio métri-


co (X, d) es menos fina que la topologı́a inducida por la métrica.

6. Muestre que la topologı́a (X, cof initos) es la topologı́a menos fina


que es T1 .

7. ¿(R2 , lexicográfico) es 2-contable?

8. (I × I, lexicográfico) es 1-contable y no es 2-contable.

9. ¿(R, cof initos) es 1-contable?

10. ¿(N, cof initos) es 2-contable?


3.2 1-contable 63

11. ¿Cuáles de los espacios considerados en los ejercicios 8, 9, 10 son


de Lindelöf?

12. Si (X, T) es 2-contable entonces |T| ≤ |R| = 2ℵ0 .

13. Si (X, T) es 2-contable y T0 entonces |X| ≤ |R| = 2ℵ0 .

14. Muestre que si el espacio (X, T) es 1-contable y |X| = ℵ0 entonces


el espacio es 2-contable.

O
15. El espacio de Arens-Fort (pág. 22, ejercicio 15 de 1.3) no es 1-
contable ya que no es 2-contable. Pruébelo!

16. Muestre que las propiedades 2-contable y 1-contable son heredi-

N
tarias.

17. Muestre que en espacio métrico (X, d) las propiedades de 2-contable


IA
y Lindelöf son equivalentes.
Sugerencia: para cada n ∈ N, considere el cubrimiento abierto con-
sistente en todas las bolas de radio 1/n. La propiedad de Lindelöf
UB
dice que lo podemos reducir a uno enumerable Bn . Muestre que
B = ∪n Bn es una base enumerable.

18. Muestre que si un espacio tiene un subespacio discreto no contable


entonces no es 2-contable. Utilice este resultado para mostrar que
(I × I, lexicográfico) no es 2-contable.
.R

Sugerencia: considere A = {(x, y) : y = 1/2}.


G
4 Funciones —comunicaciones entre
espacios—

N O
Hasta aquı́ hemos definido y tenemos lo que podrı́amos llamar los
objetos de nuestra teorı́a, es decir, ası́ como en la teorı́a de conjuntos
IA
los objetos principales son los conjuntos, no basta el que ellos existan
para que la teorı́a sea valorada: necesitamos contar con un medio o una
manera de relacionar los conjuntos entre sı́, esto es, requerimos las flechas
de las funciones, para que ası́ podamos llegar a conceptos como los de
UB
cardinalidad, infinito, isomorfismo, producto cartesiano, etc.
Por tanto necesitamos de flechas o medios de comunicación entre
nuestros espacios topológicos. Como ellos primariamente son conjuntos,
nuestras flechas, en su base, serán funciones entre estos conjuntos. Pero
debemos enriquecerlas en el sentido que tengan en cuenta la estructura
.R

topológica adicional que hay en cada espacio; por eso, requerimos fun-
ciones con un adjetivo como lo da la siguiente definición.
G

4.1. Funciones continuas

Definición 4.1. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) una función entre espacios.


Dado a ∈ X decimos que f es continua en a si dada una vecindad Vf (a)
en Y existe una vecindad Ua en X tal que f (Ua ) ⊆ Vf (a) .
Si f es continua en cada punto de X, decimos que f es continua.

EJEMPLO 4.1
La definición de continuidad del cálculo coincide con esta definición
cuando a los números reales les damos la topologı́a usual.

64
4.1 Funciones continuas 65

La anterior definición —puntual— de continuidad es equivalente a la


siguiente definición dada exclusivamente en términos de abiertos.

Teorema 4.2. f : (X, T) −→ (Y, H) es continua si y solo si para cada


V ∈ H se tiene que f −1 (V ) ∈ T, i. e., f −1 (H) ⊆ T.

Demostración. ⇒) Sea f continua y V un elemento de H; para ver


que f −1 (V ) es abierto, lo expresaremos como una unión de abiertos.
Sea x ∈ f −1 (V ), por ser f continua existe Ux abierto tal que f (Ux )

O
está contenido en V , luego Ux ⊆ f −1 (V ) y ası́

f −1 (V ) = {Ux | x ∈ f −1 (V )}.
[

N
⇐) Sean x ∈ X y V ∈ H tales que f (x) ∈ V . Como x ∈ f −1 (V ) ∈
IA
T y f (f −1 (V )) ⊆ V , tenemos que f es continua en x, y como x fue
cualquiera, f es continua.
UB
Para verificar la anterior caracterización de continuidad es suficiente K
que verifiquemos la condición f −1 (B) ⊆ T para una base B cualquiera
¿por qué?; más aun, f −1 (S) ⊆ T de una subbase S cualquiera.
Por supuesto la continuidad no es algo que dependa exclusivamente
de la función en sı́; las topologı́as son determinantes como lo muestran
.R

los siguientes ejemplos.

EJEMPLO 4.2
1. Cualquier función f : (X, 2X ) −→ (Y, H) es continua.
G

2. Cualquier función f : (X, T) −→ (Y, {∅, X}) es continua.

3. La función idéntica id : R −→ R, donde las topologı́as respecti-


vas son la usual y la de complementarios finitos es una función
continua, pero no lo es si invertimos las topologı́as.

4. La función idéntica idX : (X, T) −→ (X, H) es continua si y solo


si T es más fina que H.

5. Toda función constante es continua.

6. La función f (x) = −x es continua para Ru pero no para (R, [a, b)).


66 Funciones —comunicaciones entre espacios—

Para el caso de los espacios métricos la definición de continuidad adopta


la siguiente forma, más familiar en términos de distancias.
Sean (X, d), (Y, m) dos espacios métricos. f : X −→ Y es continua
en el punto a de X si y solo si para todo ε > 0 existe δ > 0 tal que,
si x ∈ X satisface d(a, x) < δ entonces m(f (a), f (x)) < ε. En otras
palabras,
x ∈ Bδd (a) implica f (x) ∈ Bεm (f (a)).

Un tipo de continuidad más fuerte que la usual se define para los

O
espacios métricos de la manera siguiente.

Definición 4.3. Sean (X, d), (Y, m) dos espacios métricos. Una función

N
f : X −→ Y se llama uniformemente continua si para cada ε > 0,
existe δ > 0 tal que si d(x, y) < δ entonces m(f (x), f (y)) < ε.
IA
En otras palabras, dado cualquier ε > 0, existe δ > 0 —δ dependi-
 endo únicamente de ε, con lo que δ es uniforme para todos los puntos
x ∈ X a diferencia de la continuidad usual— tal que para cualquier
x ∈ X, f (Bδ (x)) ⊆ Bε (f (x)).
UB

EJEMPLO 4.3
Sean (X, d), (Y, m) dos espacios métricos. f : (X, d) −→ (Y, m) se lla-
ma Lipschitziana con factor de contracción k si para todo par de
puntos x, y ∈ X se tiene
.R

m(f (x), f (y)) ≤ k d(x, y) con k > 0.

f es uniformemente continua. Dado ε > 0 tomemos δ = ε/k. Para


d(x, y) < δ se tiene que m(f (x), f (y)) ≤ kd(x, y) < kδ < ε. Si k = 1,
G

esto es, m(f (x), f (y)) = d(x, y) decimos que f es una isometrı́a —es
continua e inyectiva—. Si f es sobreyectiva entonces f −1 es una isometrı́a
con lo que los espacios resultan homeomorfos.

EJEMPLO 4.4
Por supuesto toda función uniformemente continua es continua. Pero lo
contrario no se tiene:

Una función tan simple como f : Ru −→ Ru definida por f (x) = x2 es


continua pero no lo es uniformemente. En efecto, para ε = 1 no existe
4.1 Funciones continuas 67

δ tal que |x − y| < δ implique |x2 − y 2 | < 1 para todo par x, y; por
1 δ 1
ejemplo para x = + , y = . Pero si x2 es restringida a un intervalo
δ 2 δ
cerrado y acotado [−A, A] entonces sı́ es uniformemente continua, pues
ε
|x − y| < implica
2A + 1
ε
|x2 − y 2 | = |x + y||x − y| ≤ 2A <ε
2A + 1
para x, y ∈ [−A, A]. Contrario a la anterior función, las funciones x 7→

O
x
x + 1 y x 7→ de R en R sı́ lo son.
1 + x2
La propiedad de ser uniformemente continua es métrica —no topoló-

N
gica— en el sentido de que cambiando la métrica d sobre el espacio
(X, d) por una métrica d∗ topológicamente equivalente, podemos hacer
IA
que una función continua f sea o no uniformemente continua.
De acuerdo con el ejercicio 9 de la página 88, desde un punto de vista
estrictamente topológico, todas las funciones continuas entre espacios
métricos resultan ser en un sentido uniformemente continuas. Aunque
UB
parezca extraño, podemos cambiar la métrica del espacio en el dominio
por una equivalente que nos produzca la uniformidad.

EJEMPLO 4.5
.R

Sea A ⊆ (X, d). Dado x ∈ X, definimos la distancia d(x, A) de x a A


como
d(x, A) := ı́nf{d(x, a) : a ∈ A}.
La función f : X −→ R definida como f (x) = d(x, A) es uniformemente
continua.
G

En efecto, dado ε > 0 encontremos δ > 0 tal que si d(x, y) < δ entonces
|d(x, A) − d(y, A)| < ε. Para esto es suficiente probar que para cada par
de puntos x, y ∈ X se tiene |d(x, A) − d(y, A)| ≤ d(x, y), con lo cual
δ = ε satisface la condición —tenemos una contracción—.

d(x, A) = ı́nf{d(x, a) | a ∈ A}
≤ ı́nf{d(x, y) + d(y, a) | a ∈ A}
= d(x, y) + ı́nf{d(y, a) | a ∈ A}
= d(x, y) + d(y, A),
68 Funciones —comunicaciones entre espacios—

invirtiendo los papeles de x y y obtenemos d(y, A) ≤ d(x, y) + d(x, A)


con lo cual
d(x, A) − d(y, A) ≤ d(x, y) y d(y, A) − d(x, A) ≤ d(x, y)
lo que implica |d(x, A) − d(y, A)| ≤ d(x, y).

EJEMPLO 4.6
Dado (X, d), la función d : X × X −→ R es uniformemente continua
cuando a X × X lo dotamos de la métrica

O
d∞ (x, y) = máx{d(x1 , y1 ), d(x2 , y2 )}

N
para x = (x1 , x2 ), y = (y1 , y2 ).

En efecto, dado ε > 0 tomemos δ = ε/2. Si d∞ (x, y) < δ esto implica


IA
que d(x1 , y1 ) < δ, d(x2 , y2 ) < δ. Como d(x1 , x2 ) ≤ d(x1 , y1 ) + d(y1 , y2 ) +
d(y2 , x2 ) entonces
d(x1 , x2 ) − d(y1 , y2 ) ≤ d(x1 , y1 ) + d(x2 , y2 ) < 2d∞ (x, y) < 2δ = ε.
UB
Similarmente d(y1 , y2 ) − d(x1 , x2 ) < ε, con lo cual,
|d(x1 , x2 ) − d(y1 , y2 )| < ε.

EJEMPLO 4.7
.R

En (C(I, R), sup) la función I : C(I, R) −→ R definida por I (f ) =


R R
R1
0 f (t)dt es uniformemente continua. En efecto, basta verificar la sigu-
iente desigualdad que muestra que tenemos una contracción,
Z Z Z Z
f − g ≤ |f − g| ≤ kf − gk∞ = kf − gk∞ .

G

I I I I

EJEMPLO 4.8

La función

f : (R, (a, b]) −→ (R, usual)

descrita en la figura es continua. Si en el


dominio tuviéramos la topologı́a usual,
ella es un clásico de no continuidad en
un punto.
4.1 Funciones continuas 69

EJEMPLO 4.9
Métricas exóticas para R. Sean X un conjunto y (Y, m) un espacio
métrico. Dada una función inyectiva f : X −→ Y , definimos una métrica
d∗ llamada la métrica inducida por la función f como

d∗ (x, y) := m(f (x), f (y)),

la cual hace de f una isometrı́a; si f es sobre entonces tanto f como f −1


resultan ser continuas.

O
Para el caso X = Y = R y m = usual, obtenemos métricas exóticas
según consideremos a f . Por ejemplo, d∗ (x, y) =| arctag(x) − arctg(y) |,
| ex − ey |, o en el caso de considerar R>0 obtenemos | 1/x − 1/y |.

N
Pero ¿cuáles de estas métricas resultan equivalentes a la usual?
IA
Si f : (X, d) −→ (Y, m) es un homeo- f
morfismo —f es biyectiva y tanto f como (X, d) - (Y, m)
f −1 son continuas— entonces la métrica @
d∗ (x, y) := m(f (x), f (y)) es equivalente a @
f −1
UB
la métrica d. Para ello basta ver que la fun- idX
@
ción identidad idX : (X, d) −→ (X, d∗ ) es
@
R ?
@
un homeomorfismo —ejercicio 4 pág. 69— (X, d∗ )
.
En el caso de la función tan : (−π/2, π/2) −→ R y su inversa
.R

arctan, obtenemos que la métrica usual es equivalente a la métrica


d∗ (x, y) = | arctan(x) − arctan(y) | (ver página 54). De manera simi-
lar para | ex − ey |.

Ejercicios 4.1
G

1. La compuesta de funciones continuas es continua.


2. Muestre que f : (X, T) −→ (Y, H) es continua si f −1 (B) ⊆ T para
una base B ⊆ H.
3. En Ru muestre la continuidad de f : R −→ R, f (x) = x2 obser-
vando cómo es f −1 ((a, b)).
4. Sean (X, d), (X, m) dos espacios métricos. Muestre que d y m son
topológicamente equivalentes si y solo si las funciones identidad
idX : (X, d) −→ (X, m) y idX : (X, m) −→ (X, d) son continuas.
70 Funciones —comunicaciones entre espacios—

5. Si X, Y tienen la topologı́a de los cofinitos, f : X −→ Y no con-


stante es continua si y solo si f tiene fibras finitas.

6. Si X, Y tienen la topologı́a del punto incluido, f : X −→ Y es


continua si y solo si f preserva los puntos incluidos.

7. Sea (X, J ) un espacio para el cual toda f : (X, J ) −→ Ru es


continua. Muestre que J es la discreta.

8. Decimos que una función f : X −→ Y entre espacios es abierta

O
(cerrada) si la imagen de un subconjunto abierto (cerrado) es
un abierto (cerrado) en Y . Dé ejemplos de funciones abiertas que
no sean continuas, de funciones continuas que no sean abiertas,

N
de funciones continuas y abiertas, de funciones ni continuas ni
abiertas.
Sugerencia: considere las proyecciones de R2u en Ru .
IA
9. Sean X, Y conjuntos linealmente ordenados. Toda f : X −→ Y
estrictamente creciente —x < y implica f (x) < f (y)— y sobreyec-
tiva es continua.
UB

4.2. La categorı́a Top

Las definiciones de espacio topológico y función continua satisfacen


.R

los siguientes numerales:

1. Se definió una clase de objetos Top, llamada los espacios topológi-


cos.
G

2. A cada par de objetos —espacios topológicos— le hemos definido


un conjunto

M or(X, Y ) = {f | f : (X, T) −→ (Y, H) es continua }

llamado el conjunto de las flechas o el conjunto de los morfismos


de X en Y .

3. Dados X, Y, W en Top existe una ley de composición

M or(X, Y ) × M or(Y, W ) −→ M or(X, W ) definida por (f, g) 7→ g◦f.

Además 1, 2 y 3 satisfacen:
4.2 La categorı́a Top 71

4. h ◦ (g ◦ f ) = (h ◦ g) ◦ f —asociatividad —.

5. Dado X en Top, existe la función idéntica idX ∈ M or(X, X) la


cual es una flecha y satisface f ◦ idX = f, idX ◦ g = g cada vez
que las composiciones sean posibles.

Estas propiedades las podemos generalizar para llegar al concepto de


categorı́a.

O
Definición 4.4. Una categorı́a (O, M)consiste en una colección O K
llamada los objetos de la categorı́a, y de una colección M de conjuntos

N
cuyos elementos se llaman los morfismos o las flechas de la categorı́a, con
la propiedad que para cada par de objetos A, B ∈ O existe un conjunto
M or(A, B) ∈ M que satisface:
IA
1. Para cada trı́o A, B, C de objetos existe la composición de mor-
fismos denotada por ◦ tal que si f ∈ M or(A, B), g ∈ M or(B, C)
UB
entonces g ◦ f ∈ M or(A, C).

2. Dados los morfismos f, g, h entonces h ◦ (g ◦ f ) = (h ◦ g) ◦ f cada


vez que la composición esté definida.
.R

3. Para cada objeto A ∈ O existe un morfismo identidad idA ∈


M or(A, A) con la propiedad que es neutro para la operación de
composición.
G

EJEMPLO 4.10
1. La clase de todos los conjuntos y las funciones entre conjuntos es
una categorı́a.

2. La clase de todos los grupos y los homomorfismos de grupos es


una categorı́a.

3. Dado un conjunto X y un orden parcial ≺ sobre X, si tomamos


como objetos los elementos de X y como morfismos M or(x, y) el
conjunto unitario, o el conjunto vacı́o, según sea que x esté o no
relacionado con y, obtenemos una categorı́a.
72 Funciones —comunicaciones entre espacios—

El concepto de categorı́a puede ser visto como una abstracción a las


propiedades compartidas por una gran variedad de sistemas en matemáticas.
Ha llegado a ser también un área de las matemáticas puras con su
propio interés. Brevemente, una ‘categorı́a’ es un campo del discurso
matemático, caracterizado de una manera muy general y por lo tanto
su teorı́a puede ser utilizada como un conjunto de herramientas que
pueden atravesar un espectro muy amplio de la vida matemática.

O
4.3. Propiedades heredables

N
Cuando una propiedad del espacio también pasa a los subespacios,
decimos que la propiedad es hereditaria; por ejemplo, la propiedad de
poseer una base enumerable es hereditaria, al igual que poseer una base
IA
enumerable en un punto. Otro ejemplo de una propiedad que se hereda
a los subespacios es la metrizabilidad.

Proposición 4.5. Si (X, T) es un espacio metrizable, entonces para


UB
cada A ⊆ X la topologı́a TA de subespacio es de nuevo metrizable.

Demostración. Sea d : X ×X −→ R una métrica que genera la topologı́a


T; la restricción d|A×A de d al subconjunto A × A es una métrica. Para
.R

ver que la topologı́a generada por d|A×A coincide con la topologı́a TA de


subespacio, basta notar que un abierto V deS TA es de la forma V = U ∩A
donde U es un abierto de T, esto es, U = i∈I Bi donde cada Bi es una
bola para la métrica d, con lo cual
G

U ∩ A = (∪i∈I Bi ) ∩ A = ∪i∈I (Bi ∩ A).

Dado x ∈ Bε (y) ∩ A tomando δ = mı́n{d(x, y), ε − d(x, y)} tenemos


d|
Bδ A×A (x) ⊆ Bε (y) ∩ A; luego las bolas abiertas en d|A×A son base para
la topologı́a inducida TA .

EJEMPLO 4.11
Si X es un espacio discreto —grosero— entonces cualquier A ⊆ X hereda
la discreta —grosera— como la topologı́a de subespacio, pues dado a ∈ A
el conjunto {a} = A ∩ {a} es un abierto de la topologı́a inducida.
4.3 Propiedades heredables 73

EJEMPLO 4.12
Sea (X, T) un espacio y (A, TA ) un subespacio de X. La función inclusión
i : A ,→ X con i(x) = x es una función continua, pues claramente si U
es abierto de X, i−1 (U ) = U ∩ A que es la forma como hemos definido
los abiertos.

Nota. Parece que la topologı́a de subespacio de A fuese expresamente


definida para hacer la función inclusión contı́nua de la mejor manera K
—¿por qué?—.

O
Ejercicios 4.3

N
1. ¿Cuáles de las siguientes propiedades son hereditarias: discreto,
IA
1-contable, 2-contable, T1 , Hausdorff, convergencia trivial, conver-
gencia única, Alexandroff?

2. Teorema del pegamiento. Sean (X, T) y A, B cerrados en X. Si


UB
f : A −→ Y , g : B −→ Y son funciones continuas tales que
f |A∩B = g |A∩B entonces h : A ∪ B −→ Y es continua.
.R
G
5 Filtros, convergencia y continuidad

O
Los conceptos de filtro1 y ultrafiltro aparecen en un espectro amplio

N
de ramas de la matemática: teorı́a de modelos, topologı́a, álgebra com-
binatoria, teorı́a de conjuntos, lógica, etc. En esta sección estudiamos su
relación con la topologı́a y en especial con el concepto de convergencia.
IA
5.1. Filtros
UB
Recordemos que el conjunto V(x) de las vecindades de un punto x
en un espacio (X, T) satisface las propiedades: 1) La intersección de dos
vecindades es una vecindad —cerrado para intersecciones finitas— 2) Si
Vx es una vecindad de x entonces cualquier conjunto W tal que Vx ⊆ W
es de nuevo una vecindad —cerrado para superconjuntos—.
.R

La siguiente definición, que se debe a H. Cartan en 1937, es dada en


el espı́ritu de estas dos propiedades.
Definición 5.1. Dado un conjunto X, un filtro F para X es una colec-
ción, no vacı́a, de subconjuntos, no vacı́os, de X tal que:
G

1. Si F1 , F2 ∈ F entonces F1 ∩ F2 ∈ F,
2. Si F ∈ F y F ⊆ G entonces G ∈ F.

 Si permitimos que ∅ ∈ F obtenemos ℘(X) o el filtro impropio.


1
Para el estudio de la convergencia en los espacios topológicos en general, las
sucesiones ordinarias (i. e., funciones definidas sobre los números naturales) son de-
masiado restrictivas. Hoy en dı́a existen dos generalizaciones, una es el concepto de
filtro, introducido por Henri Cartan, la otra es el concepto de red, introducido por
Moore y Smith. Las dos teorı́as son equivalentes, pero si uno aprende la de filtros,
estoy seguro que todo mundo estará de acuerdo que esta es de lejos la manera más
natural y elegante de hacer las cosas.

74
5.1 Filtros 75

EJEMPLO 5.1
Dados un espacio (X, T) y un punto x ∈ X, el conjunto V(x) de las
vecindades de x es un filtro para X.

5.1.1. Base de filtro

Definición 5.2. Dado un filtro F decimos que B ⊂ F es una base de


filtro para F si dado F ∈ F existe B ∈ B tal que B ⊆ F .

O
Usualmente los filtros se definen dando tan solo algunos de sus ele-
mentos, a partir de los cuales los demás pueden obtenerse por la con-

N
tenencia de la propiedad 2 de la definición 5.1, i. e., los elementos del
filtro son los superconjuntos de los elementos de la base.
IA
La definición de base de filtro no es puntual, como en el caso de la
definición de base para una topologı́a.

Teorema 5.3. B ⊆ 2X es una base para un único filtro F de X si y


UB
sólo si satisface:

1. ∅ ∈
/ B y B 6= ∅,

2. Si B1 , B2 ∈ B entonces existe B3 ∈ B con B3 ⊆ B1 ∩ B2 .


.R

Al filtro F lo denotamos como F = hBi y lo llamamos el filtro gener-


ado por B. Es el filtro más pequeño que contiene a B.

Demostración. Definimos
G

F := {F ⊆ X | B ⊆ F para algún B ∈ B} = h B i.

F es el conjunto de todos los superconjuntos de los elementos en B. Que


F es un filtro es inmediato. Si G también tiene como base a B, entonces
es claro que G está contenido en F. Para la otra contenencia notemos
que B ⊆ G. Luego dado F ∈ F sabemos que existe B ∈ B ⊆ G tal que
B ∈ F con lo cual F ∈ G por ser G un filtro.

La condición 2 garantiza que la colección B cumple: la intersección


finita de elementos de la familia nunca es vacı́a —propiedad de la inter-
sección finita PIF—. Inversamente, cualquier familia S de subconjuntos
76 Filtros, convergencia y continuidad

de X que satisface la PIF es por definición una subbase para un filtro


F en el sentido que la familia S junto con todas las intersecciones finitas
de sus miembros forma una base de filtro.
Esta condición dice también que una base de filtro con la relación ⊇
es un conjunto dirigido2 .

EJEMPLO 5.2
1. Sea A ⊆ X. B = {A} es una base de filtro. El filtro generado

O
FhAi = hA i se llama filtro principal asociado a A. El caso en
que A = {a} —un conjunto unitario— es un ejemplo interesante.

N
2. Para un punto x en un espacio, el conjunto de las vecindades abier-
tas es una base de filtro para el filtro V(x). Nótese que V(x) ⊆ hxi.
IA
3. Sea B ⊆ 2N el conjunto de las colas de N, esto es

B := {Sn | n ∈ N} con Sn := {n, n + 1, . . .}.

El filtro generado se llama filtro de Frèchet.


UB

4. En un conjunto infinito X, Fc = {A ⊆ X | Ac es finito} es el filtro


de los complementos finitos.

5. En R la colección de las colas a derecha abiertas tiene la PIF.


.R

Nota. Análogo a como sucede con las bases en los espacios topológicos,
es de esperarse que existan bases de filtro que generen un mismo filtro;
en tal caso, también es útil definir una relación de equivalencia.

Definición 5.4. Sean X 6= ∅ y B1 , B2 dos bases de filtro en X. Decimos


G

que son equivalentes si hB1 i = hB2 i —las notamos B1 ≡ B2 —.

El ejemplo siguiente nos muestra que a cada filtro corresponde un espacio


topológico el cual no puede ser de Hausdorff —¿por qué?—.
2
Un conjunto dirigido (D, 6) es un conjunto parcialmente ordenado con la
propiedad adicional que para cada par de puntos a, b ∈ D existe un elemento c ∈ D
que los supera, i. e., a 6 c y b 6 c. En particular, todo conjunto totalmente ordenado
es un conjunto dirigido. Un ejemplo importante de conjunto dirigido es, el conjunto
de las vecindades de un punto x en un espacio topológico, dotado de la relación de
inclusión ⊇ donde un conjunto se dirá ’mayor´ que otro si está incluido en él.
Los conjuntos dirigidos son importantes, entre otras cosas, porque dan origen al
concepto de red, una generalización al concepto de sucesión.
5.2 Ultrafiltros 77

EJEMPLO 5.3
Dado un filtro F en X, T = F ∪ {∅} es una topologı́a —filtrosa—.

En general, si F, G son dos filtros sobre X tales que F ⊆ G, decimos


que G es más fino que F —este concepto corresponde al de subsucesión.
Esta relación define un orden parcial sobre el conjunto F il(X) de todos
los filtros sobre X, y por supuesto tendremos derecho de hablar de
todas las definiciones conexas a un orden.

O
En particular F il(X) es inductivo, esto es, toda cadena tiene una
cota superior —¿por qué?— luego será posible ‘zornificar’ como en

N
el teorema 5.6. Si admitimos el filtro impropio ℘(X) (a los demás
filtros los llamamos propios) entonces F il(X) resulta ser un retı́culo
completo.
IA
5.2. Ultrafiltros
UB

Definición 5.5. Dado un conjunto X, un ultrafiltro U para X es un


elemento maximal de F il(X); esto es, ningún filtro es más fino que U.

Teorema 5.6. Dado un filtro F en X, existe un ultrafiltro U en X tal


.R

que F ⊆ U.

Demostración. (Usaremos el lema de Zorn: ‘Si (P, ≺) es un conjunto


parcialmente ordenado, con la propiedad que cada cadena —una cadena
G

es un subconjunto de P que sea totalmente ordenado por ≺— tiene una


cota superior en P , entonces P tiene un elemento maximal’). Sea

M = {G | F ⊆ G y G un filtro en X}.

M seSordena por la inclusión. Sea H una cadena en M. Si definimos


H = M, i. e., H es la reunión de todos los filtros que están en M,
vemos que H es un filtro y es cota superior para M; luego, aplicando
el lema de Zorn, existe un elemento maximal U en M, es decir U es
maximal en el conjunto de los filtros que contienen a F, por tanto es un
ultrafiltro.
78 Filtros, convergencia y continuidad

Si A ⊆ X con A = {a}, el filtro generado por A es un ultrafiltro


llamado principal o fijo (los otros ultrafiltros se llaman no princi-
pales o libres). Fuera de este ejemplo no conocemos más ultrafiltros de
manera concreta; los demás tendrán la garantı́a de existir pero no los
conoceremos.
¿Cómo podemos reconocer si un filtro dado es un ultrafiltro?

Proposición 5.7. Un filtro U en X es un ultrafiltro si y solo si dado


A ⊆ X entonces A ∈ U o Ac ∈ U.

O
Demostración. ⇐) Si F es un filtro tal que U ⊆ F, debemos mostrar
que U = F. Si existiera F ∈ F tal que F ∈ / U entonces F c ∈ U y por

N
tanto F c ∈ F, lo cual implica que ∅ ∈ F.
IA / U y Ac ∈
⇒) Supongamos que existe A tal que A ∈ / U. La colección

B := {F ∩ A | F ∈ U}

es una base de filtro en X, pues se tiene la PIF y si F ∩ A = ∅ para


algún F esto implica F ⊆ Ac y por tanto Ac ∈ U. El filtro G = hBi
UB
contiene a U y es más fino ya que A ∈ G, lo cual contradice que U es un
ultrafiltro.

Proposición 5.8. Sean U un ultrafiltro en X y A, B ⊆ X. Si A∪B ∈ U


entonces A ∈ U o B ∈ U.
.R

Demostración. Si B ∈ U hemos terminado. Supongamos entonces que


B ∈/ U y veamos que necesariamente A ∈ U. Si sucede que A ∈ / U,
entonces
F := {M ⊆ X | A ∪ M ∈ U}
G

es un filtro en X más fino que U y estrictamente más fino ya que B ∈


F.

La anterior demostración nos indica una manera de crear nuevos


K filtros a partir de uno ya conocido y, de paso, refinarlo al tomar un
elemento que no esté en él.

EJEMPLO 5.4
El filtro de Frèchet en N no es un ultrafiltro, pues N = P ∪ I —los pares
unidos con los impares— y tanto P como I no están en Frèchet.
5.2 Ultrafiltros 79

Proposición 5.9. Un filtro F en X es la intersección de todos los ul-


trafiltros en X que lo contienen.

Demostración. Sea D la colección de todos los ultrafiltros que contienen


a F. Dado A ∈ ∩D veamos que A ∈ F. Si A ∈ / F entonces Ac ∩ F 6= ∅
para todo F ∈ F, luego existe un ultrafiltro D para el cual Ac ∈ D con
lo que A ∈
/ D, y esto contradice que A ∈ ∩D.

Si un ultrafiltro U contiene al filtro Fc de los cofinitos entonces U es

O
no principal o libre. Lo interesante es anotar que este es el único tipo
de ultrafiltro libre.

N
Teorema 5.10. Sea U un ultrafiltro sobre un conjunto infinito X. En-
tonces Fc ⊆ U o U es principal.
IA
Demostración. Si no se tiene la contenencia, existe A ∈
/ U con A ∈ Fc .
Como Ac es finito y Ac ∈ U existe x ∈ Ac con {x} ∈ U y ası́ U es
principal.
UB
Si U no es principal, para todo T x ∈c X tenemos {x}c ∈ U. Dado
A ∈ Fc , la intersección finita A = {{x} : x ∈ Ac } está en U.

Ejercicios 5.2
.R

1. Muestre que un filtro F sobre X es una familia de subconjuntos


no vacı́os de X que satisface la condición

A ∩ B ∈ F ⇔ A ∈ F y B ∈ F.
G

2. Dado un conjunto ordenado (X, ≺) las colas x ↑= {y : x  y} son


una base de filtro en X.

3. Dado un conjunto infinito X, sea X + = X ∪ {ω} con ω ∈


/ X. Dado
un filtro F sobre X muestre que

a) T(F) := 2X ∪ {F ∪ {ω} | F ∈ F} es una topologı́a para X + .


b) ¿Quién es V(x) para cada x ∈ X?
c) ¿Quién es V(ω)?
d ) Muestre que si F1 ⊆ F2 entonces T(F1 ) ⊆ T(F2 ).
80 Filtros, convergencia y continuidad

4. ¿Tiene la anterior construcción alguna relación con el espacio de


Arens-Fort? (Pág. 29).

5. Dados un conjunto X y p ∈ X, muestre que para cada ultrafiltro


U en X la siguiente familia de subconjuntos define una topologı́a

G(p, U) := 2X−{p} ∪ U.

6. Sea F un filtro sobre X y A ⊆ X. Muestre que la traza de X sobre

O
A, esto es,
F ∩ A := {F ∩ A | F ∈ F}

N
es una base de filtro en A si y solo si cada F ∩ A 6= ∅. ¿Cómo
es la relación de contenencia entre estos filtros? (creando nuevos
IA
filtros).

7. * Sea U un ultrafiltro en un conjunto X. Si T ⊆ X y T ∩ S 6= ∅


para todo S ∈ U entonces T ∈ U.
UB
8. Sea U un ultrafiltro en X. Si un miembro de U es particionado en
finitas partes entonces una de las partes pertenece a U.

9. * Muestre que U ⊆ 2X es un ultrafiltro en un conjunto X si y solo


si U es maximal en (2X , ⊆) con respecto a la PIF.
.R

10. * Muestre que si un ultrafiltro posee un conjunto finito, entonces


es principal.

11. Encuentre —construya— un filtro en N más fino que el filtro de


G

Fréchet.

12. * Consulte una demostración de la afirmación: existe un número


no contable de ultrafiltros más finos que el filtro de Fréchet en N.

13. Muestre que la intersección de filtros es un filtro.

14. Sea f : X −→ Y una función sobreyectiva y F un filtro sobre Y .


Muestre que
f ∗ (F) := {f −1 (A) : A ∈ F}

es un filtro sobre X.
5.3 Sucesiones 81

5.3. Sucesiones

Recordemos que una función f : N −→ X se llama una sucesión en


X y la denotamos por (xn ) donde xn = f (n).
Definición 5.11. Sean X un espacio y (xn ) una sucesión en X. La
sucesión converge a un punto x ∈ X, i. e., xn → x si dada cualquier
vecindad Vx , existe k ∈ N tal que si m ≥ k entonces xm ∈ Vx —a la larga
o finalmente todos los términos de la sucesión están en la vecindad—.

O
Si una sucesión converge a un punto x, cualquier vecindad del punto
es un superconjunto para alguna cola de la sucesión. Es como si las

N
colas fuesen una base para un filtro más fino que las vecindades de x.

EJEMPLO 5.5
IA
En R con la topologı́a cofinita casi todas las sucesiones convergen, las
únicas sucesiones no convergentes son las sucesiones en las cuales existe
más de un punto que se repite de manera infinita —existe más de una
UB
subsucesión constante—.

EJEMPLO 5.6
En (R2 , lexi) la sucesión ( n1 , n12 ) no converge al punto (0, 0). Para que una
sucesión converja a (0, 0), debe hacerlo a lo largo de una recta vertical
.R

que pase por (0, 0).

EJEMPLO 5.7
El espacio del disco tangente, plano de Moore o semiplano de
G

Niemytzki, se debe a Niemytzki, 1928 (ver fig. 5.1).

Sea P = {(x, y) | y > 0} ⊆ R2 dotado de la topologı́a T de subespacio.


Denotemos por L = {(x, 0) | x ∈ R} al eje real. Definimos una topologı́a
T ∗ para X = P ∪ L añadiendo a T los conjuntos de la forma {a} ∪ D
donde a ∈ L y D es un disco abierto en P , el cual es tangente a L
justamente en el punto a. Notemos que (X, usual) ⊆ (X, T ∗ ) donde la
usual es la de subespacio de R2 .
La sucesión yn = ( n1 , 0), que en R2u es convergente al punto (0, 0) no lo
es en el semiplano de Niemytzki. Una sucesión para poder converger a
(0, 0) debe ‘aproximarse’ por ‘dentro’ de un disco.
82 Filtros, convergencia y continuidad

O
Figura 5.1: La topologı́a del disco tangente.

N
Definición 5.12. Decimos que el espacio X es de convergencia única
si dada cualquier sucesión (xn ) que converge, ella lo hace a un único
IA
punto.
Proposición 5.13. Si X es un espacio de Hausdorff entonces X es de
convergencia única.
UB
Demostración. Si (xn ) converge tanto a x como a y para x, y ∈ X, por
ser X de Hausdorff existen Vx , Vy con Vx ∩ Vy = ∅. Pero de otra parte,
casi toda (xn ) está en Vx y casi toda (xn ) está en Vy , y esto no puede
suceder a menos que x = y.
.R

El recı́proco de la proposición anterior no se tiene —¿puede dar un


ejemplo?— a menos que el espacio sea 1-contable.
Proposición 5.14. Sea X un espacio 1-contable. Si X es de conver-
gencia única entonces X es de Hausdorff.
G

Demostración. Si X no es de Hausdorff existen x, y ∈ X tales que para


todo par Vx , Vy tenemos Vx ∩ Vy 6= ∅. En particular para las bases locales
enumerables Bx = {B1x , B2x , . . .}, By = {B1y , B2y , . . .} tenemos Bnx ∩ Bny 6=
∅ para cada n. Por cada n ∈ N elegimos xn ∈ Bnx ∩Bny (podemos suponer
que cada una de estas dos bases locales está encajada —¿por qué?—) lo
cual nos produce una sucesión (xn ) que converge tanto a x como a y, y
nos contradice la convergencia única.

Definición 5.15. Un espacio (X, T) se dice de convergencia trivial


si las únicas sucesiones convergentes son las sucesiones a la larga con-
stantes; es decir, no convergen sino las inevitables.
5.3 Sucesiones 83

EJEMPLO 5.8
Un espacio discreto es de convergencia trivial.

EJEMPLO 5.9
El espacio de Arens-Fort X = (N × N) ∪ {w} (pág. 22) es un espacio de
convergencia trivial:

1. Ninguna sucesión puede converger a un punto de N × N a menos

O
que a la larga sea constante, ya que para estos puntos los conjuntos
unitarios son abiertos.

N
2. Ninguna sucesión puede converger a w. Si xn → w entonces cada
fila contendrá, a lo más, finitos términos de la sucesión. Excluyendo
estos términos en cada una de las filas, obtenemos un conjunto
IA
abierto que contiene a w y no contiene los términos de la sucesión.

Por supuesto, este espacio no es discreto y además no es 1-contable


precisamente en el punto w, pues de existir una base local Bw =
UB
{B1 , B2 , . . .}, por cada i ∈ N existe xi = (mi , ni ) ∈ Bi con mi , ni > i;
esto es, cada elemento de la base posee un punto tan arriba y tan a
la derecha de la diagonal como queramos. Luego el conjunto Uw =
(X − {xi | i ∈ N}) ∪ {w} es un abierto y por supuesto ningún Bn
satisface Bn ⊆ Uw .
.R

Las funciones continuas tienen la propiedad que respetan la convergencia


en el sentido de la siguiente proposición.

Proposición 5.16. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) una función continua


G

entre espacios. Si xn → x entonces f (xn ) → f (x).

Demostración. Si (f (xn )) no converge a f (x), existe Vf (x) tal que para


infinitos n ∈ N, f (xn ) ∈ / Vf (x) ; luego no existirı́a Vx tal que f (Vx ) ⊆
Vf (x) , puesto que cada Vx contiene a partir de algún xk todos los demás
términos de la sucesión.

Cuando una función f satisface la propiedad de la proposición anteri-


or se llama secuencialmente continua o continua por sucesiones.
Para los espacios métricos tenemos la siguiente caracterización de la
continuidad.
84 Filtros, convergencia y continuidad

Teorema 5.17. Una función f : (X, d) −→ (Y, m) entre espacios métri-


cos es continua si y solo si dada xn → x entonces f (xn ) → f (x).

Demostración. Por el teorema anterior basta probar que si la condición


se tiene para f entonces f es continua. Si f no fuera continua, existirı́a
un punto x ∈ X y una vecindad Vf (x) de f (x) para la cual no existe
Vx con f (Vx ) ⊆ Vf (x) . En otras palabras, ninguna bola Bε (x) satisface
que f (Bε (x)) ⊆ Vf (x) , luego para cada n ∈ N existe un elemento xn de

O
X tal que xn ∈ B1/n (x) y f (xn ) ∈ / Vf (x) . Claramente, para la sucesión
ası́ definida tenemos que xn → x, y de otra parte Vf (x) no contiene a
ningún f (xn ), lo que niega la propiedad.

N
En la demostración anterior lo realmente básico para esta caracteri-
IA
zación de continuidad es el hecho de que en (X, d) existe una base local
contable en cada punto, i.e., 1-contable; luego podemos generalizar el
teorema anterior.
UB
Teorema 5.18. Para los espacios 1-contable, la continuidad secuencial
es equivalente a la continuidad en general.

Demostración. Como el espacio de dominio de la función es 1-contable,


por cada x ∈ X existe Bx = {B1 , B2 , . . .}, base local encajada para el
.R

punto x. Para ella razonamos como en el teorema anterior y extraemos


la sucesión (xn ) conveniente.

EJEMPLO 5.10
G

La identidad idR : (R, coenumerables) −→ (R, usual) es secuencial-


mente continua pero no es continua. ¿Qué sucesiones convergen en
(R, coenumerables)?

La siguiente definición extiende la noción de convergencia hasta el


concepto de filtro.

Definición 5.19. Sea F un filtro en (X, T). Decimos que F converge


al punto x ∈ X si F es más fino que el filtro de vecindades de x. Lo
notamos F → x.
5.3 Sucesiones 85

EJEMPLO 5.11
1. Si X es un espacio y x ∈ X, el filtro principal Fx → x. Si X tiene
la topologı́a discreta, Fx converge no solo a x sino a cualquier otro
punto.

2. En Ru el filtro Fcof initos no converge, pues todo punto tiene vecin-


dades que no pertenecen al filtro.

Nota. En un espacio métrico (X, d) la topologı́a generada por la métrica

O
puede describirse completamente en términos de la convergencia de suce-
siones; esto es, un subconjunto A ⊆ X es cerrado si y solo si, dada (xn ) K
una sucesión de puntos en A con xn → x, entonces debemos tener que

N
x ∈ A. Este resultado no se generaliza a espacios topológicos arbitrarios.
Por ejemplo el conjunto A = (0, 1) no es cerrado en (R, coenumerables)
y sin embargo satisface la propiedad, i. e., toda sucesión en A que es
IA
convergente lo hace a un punto en A —solo convergen las sucesiones
constantes—.
En los espacios topológicos, en general, no podemos caracterizar el
UB
ser de Hausdorff —al menos sobre los que no son 1-contable— en térmi-
nos de la convergencia usual de sucesiones. Necesitamos entonces de un
mecanismo de convergencia no en términos de sucesiones. Veremos que
los filtros nos proporcionan este mecanismo.

La razón por la cual las sucesiones no son adecuadas es que, al tomar


.R

un punto xU por cada vecindad U de x, estamos en general forzados


a hacer un número no contabl e de escogencias. Esto no serı́a necesario
si el espacio fuera 1-contable. Es decir, en los espacios 1-contable las
sucesiones son adecuadas para describir la topologı́a, en particular para
G

los espacios métricos. Pero para espacios más generales necesitamos


cambiar la palabra sucesión por filtro.

Sea x un punto en un espacio X. Por Conv(x) notamos el conjunto de


todos los filtros F convergentes a x. Todos los filtros en Conv(x) son
más finos que V(x) el T
filtro de vecindades de x, y como V(x) ∈ Conv(x),
tenemos que V(x) = F Conv(x). Esto significa que la topologı́a de un
espacio puede ser determinada por la convergencia de los filtros.
A cada sucesión en un espacio se le asocia de manera canónica un
filtro de la manera siguiente.

Definición 5.20. Sea (xn ) una sucesión en el espacio X y para cada


86 Filtros, convergencia y continuidad

n ∈ N consideremos la cola Xn = {xn , xn+1 , . . .}. Definimos F(xn ) el


filtro asociado a la sucesión como

F(xn ) := {A ⊆ X | Xn ⊆ A para algún n ∈ N}.

F(xn ) está constituido por todos los subconjuntos de X que contienen


a casi toda la sucesión.

Teorema 5.21. Sean X un espacio y (xn ) una sucesión en X. xn → x


si y solo si F(xn ) → x.

O
Demostración. ⇒) Si xn → x entonces dada Vx tenemos por la definición

N
de convergencia de sucesiones que Vx está en el filtro asociado.
⇐) Si cada vecindad está contenida en el filtro asociado a la sucesión,
entonces dada una Vx existe una cola Xn tal que Xn ⊆ Vx .
IA
El hecho que el concepto de filtro sea más general que las propiedades
de vecindad tiene reflejos en la continuidad entre los espacios topológi-
UB
cos, ya que esta continuidad se puede caracterizar en términos de filtros,
ası́ como la caracterizamos en términos de convergencia de sucesiones.

Proposición 5.22. Sea f : X −→ Y una función entre conjuntos. Dado


un filtro F en X, la colección
.R

f (F) := {f (F ) | F ∈ F}

es una base para un filtro en Y notado f∗ (F). Si f es sobre f (F) =


f∗ (F). Además f∗ preserva el orden –la contenencia– entre filtros.
G

Demostración. Es claro que cada elemento de f (F) es no vacı́o. Dados


G1 , G2 elementos de f (F), existen F1 , F2 ∈ F con f (F1 ) = G1 , f (F2 ) =
G2 . Como F1 ∩ F2 ∈ F tenemos f (F1 ∩ F2 ) ⊆ f (F1 ) ∩ f (F2 ).
Si f es sobre, veamos que f (F) es un filtro. Supongamos que H ⊆ Y
es tal que G ⊆ H para algún G ∈ f (F). Existe F ∈ F para el cual
f (F ) = G. Luego F ⊆ f −1 (G) y f −1 (G) ∈ F, ası́ pues, F ⊆ f −1 (H)
y por tanto f −1 (H) ∈ F. Pero f (f −1 (H)) = H por ser f sobre y esto
muestra que H ∈ f (F).
Para mostrar que f∗ es monótona, es suficiente mostrar que para
todo filtro F se tiene A ∈ f∗ (F) si y solo si f −1 (A) ∈ F. (Ejercicio)
5.3 Sucesiones 87

Teorema 5.23. f : (X, T) −→ (Y, H) es continua en el punto x ∈ X si


y solo si para cada filtro F de X tal que F → x el filtro hf (F)i → f (x).

Demostración. ⇒) Supongamos que f es continua y que F → x. Dada


Vf (x) vecindad de f (x), existe Vx con f (Vx ) ⊆ Vf (x) . Como Vx ∈ F,
tenemos que Vf (x) ∈ hf (F)i.
⇐) Si f no fuera continua en el punto x existirı́a Vf (x) para la cual
ninguna vecindad Vx satisface f (Vx ) ⊆ Vf (x) . Claramente el filtro V(x)
de las vecindades de x converge a x; luego, hf (F)i deberı́a converger a

O
f (x) y esto no puede suceder ya que Vf (x) ∈
/ hf (V(x))i.

N
Ejercicios 5.3
IA
1. Un espacio X es de Hausdorff si y solo si todo filtro F que converge
es de convergencia única.

2. Muestre que (R, coenumerables) y (R, discreta) tienen el mismo


UB
tipo de convergencia de sucesiones.

3. Muestre que si (X, T) es de convergencia trivial entonces es T1 . ¿Se


tiene el recı́proco?
.R

4. Muestre que si (X, T) es más fino que (X, coenumerables) entonces


es de convergencia trivial.

5. Muestre que (X, Tp ) —punto elegido— es de convergencia única


excepto para la sucesión constante a p.
G

6. Sea (X, ) un conjunto linealmente ordenado y considere la topologı́a


Tad . Si X tiene un elemento mı́nimo, entonces todo filtro es con-
vergente.

7. Muestre que en (R, cof initos) todo ultrafiltro es convergente.

8. Sea F un ultrafiltro en N más fino que el filtro de Frèchet. En el


conjunto RN de todas las sucesiones en R, definimos la siguiente
relación: (an ) ≡ (bn ) si y solo si {n | an = bn } ∈ F. Muestre
que ≡ es de equivalencia. El conjunto R∗ := RN / ≡ de las clases
de equivalencia es un modelo de los números reales no estándar.
Demuestre que esta relación es consistente con las operaciones de
88 Filtros, convergencia y continuidad

suma, multiplicación y orden asociado a las sucesiones. R∗ es un


modelo de un cuerpo ordenado no completo.

9. Sea f : (X, d) −→ (Y, m) una función continua entre espacios


métricos. Si definimos

d∗ (x, y) := d(x, y) + m(f (x), f (y))

muestre que d, d∗ son topológicamente equivalentes y, además,


d∗ hace de f una función uniformemente continua. Sugerencia:

O
muestre que d, d∗ son equivalentes si

xn → x en (X, d) si y solo si xn → x en (X, d∗ ).

N
IA
UB
.R
G
6 Homeomorfismos –o geometrı́a del
caucho–

N O
En teorı́a de conjuntos, dos conjuntos A, B se definen equivalentes
—iguales en algún sentido y el sentido es precisamente la definición de
IA
la relación de equivalencia— si ellos tienen el mismo cardinal, es decir,
si existe una biyección f : A −→ B. Que f sea una biyección también
se puede expresar diciendo que existe g tal que f ◦ g = 1B y g ◦ f = 1A .
Al querer generalizar este concepto a los espacios topológicos, a
UB
más de la cardinalidad, parte inherente a los conjuntos, debemos pedir
una relación entre las topologı́as de los dos espacios. En una categorı́a
cualquiera D dados dos objetos A, B decimos que son equivalentes iso-
morfos si existen f ∈ M or(A, B) y g ∈ M or(B, A) tales que f ◦ g = 1B
y g ◦ f = 1A . Modelando esta definición para el caso de los espacios
.R

topológicos obtenemos la siguiente definición.

6.1. Homeomorfismos
G

Definición 6.1. Dados dos espacios (X, T), (Y, H) decimos que X es
homeomorfo a Y —o que X es topológicamente equivalente a Y
y notamos X ≈ Y — si existe una biyección f : X −→ Y con f y f −1
continuas.
La función f se llama un homeomorfismo y

U ∈ T ⇐⇒ f (U ) ∈ H.

Un homeomorfismo f no es tan solo una relación biunı́voca entre los


elementos de los espacios, sino que también lo es entre los elementos
abiertos de las topologı́as respectivas.

89
90 Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho–

Por tanto, cualquier afirmación sobre un espacio que se exprese solo


 en términos de conjuntos abiertos, junto con las relaciones y operaciones
entre estos, es cierta para (X, T) si y solo si lo es para (Y, H).
La relación de homeomorfismo definida en la clase de todos los espa-
cios topológicos es de equivalencia —demuéstrelo—. Y el gran objetivo
de la topologı́a es determinar qué espacios pertenecen a una misma clase
de equivalencia. A cambio de estudiar cada espacio de manera individ-
ual, estudiamos su clase de equivalencia.

O
EJEMPLO 6.1
La redondez —es una sensación— no afec-

N
............
........ ......
ta para nada el hecho que dos subespacios ...........
.
......
.......
....... . .... .....
..... .....
... ...
...... ...

topológicos de Rn sean homeomorfos. Dado


...... ..... ...
...
... ...... ... ...
.......
.......
...
..
L .
.
.
..
..
..
.. S
el segmento de recta L y el arco de circunfer- p• ..... .
.
.....................................................................................................................................
IA
encia S, ellos son homeomorfos y el homeo-
morfismo f es definido como en el dibujo que
.......
......
.......
.......
.......
.......
.......
......
.......
.......
.......
....... . .... .....
......... .. ...
.............
..
.
.
..
.
.
.
....
...
.
.... .....
.
.....
...
.
.
...
...
.

muestra la proyección desde p.


UB

EJEMPLO 6.2
El tamaño —es subjetivo— no interesa en topologı́a, por ejemplo el
intervalo (−1, 1) y R, cada uno con la topologı́a usual, son homeomorfos
x
mediante f : R −→ (−1, 1) definida como f (x) = , la cual es
.R

1 + |x|
un homeomorfismo. Note que f tiene como inversa a g : (−1, 1) −→ R
x
donde g(x) = .
1 − |x|
G

Los dos ejemplos anteriores se pueden combinar en el siguiente.

EJEMPLO 6.3
La proyección estereográfica de S 2 −{p} en R2 , donde el punto p =
(0, 0, 1) es el polo norte.

La función F es un homeomorfismo de S 2 −{p} en R2 ,

x y
 
F (x, y, z) = , ,0 .
1−z 1−z
6.1 Homeomorfismos 91

F tiene como inversa a


2u 2v u2 + v 2 − 1
 
G(u, v, 0) = , , .
u2 + v 2 + 1 u2 + v 2 + 1 u2 + v 2 + 1
La proyección estereográfica envı́a a una circunferencia ‘paralela’ al
ecuador en una circunferencia del plano y si la circunferencia es cada
vez más cercana al polo su imagen será cada vez más grande en el plano.
Un meridiano se envı́a en una lı́nea recta.
p

O
...............................................................................................................................
....
...
.......

.......... ... .................... ...
S2
...
..... ......
.....
.. ... . ...........
.
....
...
... . .. . .... ...
.....
...
..
.
. ... ..... ...
. ... . ...
◦ (x, y, z)
.. . ...
..... ...
. . .
. .
...... .. ...
.... .
.
. . .....
....
...
... . . . .... . . . . . . . . . . . . . ..... ....

N
.. .. . . .
. . . .. .......
...
.. . .. . . ...
...
..
.
.....
.
. . .
.... ..... ..
. ...

.
.
...
.....
.....
.
◦ .
.
..
...
! .
..
.
. ....
......
......
.......
.
...
...
...
....
...
..
.
... .
...
.
... . .....
.
.
.
.
.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . ...
.
.
. • .
....... ...
...
....
F (x, y, z)
.. .
... ... . .
... ... ...

....
.....

IA ......
.
.
....
. ....
.
..... ....
...
..................................................................................................................................................................................................................................................................
...
...... ....
. .
........ .....
.....................................
R2

Figura 6.1: La proyección estereográfica


UB
.R
G

Hay que estar atentos a los espacios involucrados. La función


f : [0, 1) −→ S 1 que ‘dobla’ al intervalo sobre la circunferencia —como si
fuesen de alambre— f (x) = (cos 2πx, sin 2πx) es biyecctiva y continua
pero no un homeomorfismo: la imagen de [0, 21 ) no es un abierto en S 1 .
92 Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho–

Las deformaciones realizadas sobre una estructura de goma o caucho


en el sentido de poder moldearla y darle una forma arbitraria con tal de
no perforarla, ni cortar de ella pedazos para suprimirlos o trasladarlos
de lugar, son tan solo una manera vulgar —en el sentido de vulgo— de
cómo construir espacios homeomorfos a partir de uno dado. El sentido
de homeomorfismo es mucho más amplio y formal.

Por ejemplo, esta figura como sube-


spacio de R3 es homeomorfa al toro sin

O
que sea posible deformar la una en la otra
—a la manera del caucho—. Se trata sim-
plemente de un Toro enredado como una

N
manguera —no nos importa el número de
vueltas— donde la única manera de de-
IA
senredarlo serı́a cortando, lo que es inter-
pretado como un paso no continuo.
Otro ejemplo es pensar en la cinta de Möbius1 , una tira de papel
donde los bordes más pequeños se pegan —identifican— después de dar
UB
un giro de media vuelta. (Ver ejemplo 7.2).
.R

Figura 6.2: Cinta de Möbius.


G

Dos cintas de Möbius (ver fig. 6.3) son homeomorfas si ambas tienen
un número impar de giros. Ellas son homeomorfas aunque en este mundo
real —de tres dimensiones— nos sea imposible deformar la una en la otra
a menos de romperlas. Si el número de giros es par, obtenemos un espacio
no homeomorfo a la cinta de Möbius; se trata en efecto de un cilindro.
1
August Ferdinand Möbius (1790-1868), matemático y astrónomo alemán. Hizo el
descubrimiento de esta superficie cuando era profesor en la Universidad de Leipzig. El
nombre de Möbius está ligado con muchos objetos matemáticos importantes, como la
función de Möbius, que introdujo en su artı́culo de 1831 Über eine besondere Art von
Umkehrung der Reihen (Sobre una forma especial de invertir las series), y la fórmula
de inversión de Möbius.
6.1 Homeomorfismos 93

O
Figura 6.3: Cintas de Möbius homeomorfas con diferente número de giros.

N
Claro que la posibilidad o no de deformación manual en estos ejem-
plos tiene relación directa con la dimensión del espacio en que los hemos
construido y el espacio 3-dimensional en que actuamos.
IA
UB

Figura 6.4: Anillos homeomorfos.


.R

Ası́ como un nudo no se puede desatar en dos dimensiones sin romper-


lo, es por ello que su representación sobre una hoja de papel necesari-
amente da el sentido de autointersección, mientras que en tres dimen-
siones sı́ lo podemos desatar o su representación no se intercepta, se-
G

guramente en un mundo de cuatro dimensiones podrı́amos desdoblar la


cinta de Möbius sin romperla para deformar una de tres giros a una de
tan solo un giro. Algunas veces los autores prefieren eliminar este prob-
lema de la dimensión y la realización, suponiendo que en un modelo 3-
dimensional la autointersección no existe, por ejemplo la representación
de una botella de Klein (ver fig. 6.5). Es como si el grosor no existiese;
en efecto, son verdaderas superficies de espesor igual a cero y, la botella
pudiera pasar a través de sı́ misma.
Por esto no es nada nuevo que, al pintar un nudo en dos dimensiones,
su intersección la representamos como pasar por encima un trazo de lı́nea
sobre el otro —uno de los dos es interrumpido—.
94 Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho–

N O
Figura 6.5: Botella de Klein.
IA
UB
Una de las construcciones más famosas en cuatro dimensiones es el
hipercubo —algo como un cubo de cubos— el cual fue imaginado en tres
dimensiones —desdoblado— y utilizado por Salvador Dalı́ en su pintura
del año 1954 Hipercubo de Cristo (figura 6.6).
.R

EJEMPLO 6.4
La circunferencia se deforma en un cuadrado. Sean la circunferencia
S 1 = {(x1 , x2 ) : x21 + x22 = 1} y el rombo R = {(x1 , x2 ) | |x1 | + |x2 | = 1}.
G

x1 x2
 
Definimos f : S1 −→ R como f ((x1 , x2 )) = ,
|x1 | + |x2 | |x1 | + |x2 |

........
...
................. ....................... ....
.... ......
la cual es una biyección continua, con
......
......
..... .... ...
....
.....
inversa también continua
..... ....
.... .... .... ....
... ... .... ....
..... ... .....
. ....
....
... ... ..... ....

f−1 ((x1 , x2 )) =
.. .... .
..
.. ....
....
.....
...
...
.. f
.. ................................................. ........
...
..
. ....
....
....
... . ... .... ..
... .. ....

x1 x2
....
... ....
...
..
. ....
.... ..
..

...
... ... .... ......

, .
. . .
...
... ....
.
....
.. .
.....
... .. ....
....
.
... ....

(x1 2 + x2 2 )1/2 (x1 2 + x2 2 )1/2


....
..... .... .... ....
...... ..... .... ....
........ ...... .... ......
........................................... ......

Verifique que las compuestas de estas


dos funciones corresponden a la identidad respectiva.
6.1 Homeomorfismos 95

N O
IA
UB

Figura 6.6: Hipercubo de Cristo.


.R

EJEMPLO 6.5
El plano punteado se deforma en un cilindro infinito.
G

Sean el plano punteado X = R2 − {(0, 0)} y el cilindro infinito


Y = {(x1 , x2 , x3 ) | x1 2 + x2 2 = 1}.
Definimos h : X −→ Y como

x1 x2 1
 
h((x1 , x2 )) = , , log(x1 2 + x2 2 )
2 2
(x1 + x2 )1/2 2 2
(x1 + x2 ) 1/2 2

donde
h−1 ((x1 , x2 , x3 )) = (x1 ex3 , x2 ex3 ) .
96 Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho–

. ... . ..
.. . .......... .. .. . .... .... .... .... .... .... .... .... .
.. ... .. .. .. .... ... ... ...
.. .. .. .... .. . ...
.. .. ... . . .. .... ..
. . .. .. ... ..
..
.
.. ..... . .
. . . .. .. .. . ....
.....
.. .. . . .... .. .. .. ... ...
. .... ....
.. .. . . ... .. .. .. .... .... .... ..
.. ...
.. ....
.. .. ...... . .. .. .... .... .... ..
.. .... .... .... .... .... .... .... .... ...
.. .. .. . .. .. . ..
. . . . . . .. ..... .....
. . . . ... .. .
.. .. .. .... .. .. .... ....
..
. ..
..
..
..
..
..
.
... . .
... .
. . ..
..
.
..
. . .. h ...
.....
...
.....
. .. . ..
............................................................................................................................................................ ...................... .. ..
. .. . . . .... ....
.. .. . . ... .. .. ..
.. . . ... .. . .. .. .... ....
.. . .
.. .. .. ..... .. .. .. ..... .....
.. . .. .. .
. .. .. ... ...
. . . . . . ..
..
. .. .. . ..... .... .... ....
.... .... .... .... .... .... .... ...
.. .. .... .. .. .. . .... ..
. . .... .... . ....
.. .. .. .... . . .. .. ...... .... ... ...
. .. .. .. ...
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.....
..
. . . . . . ...
.. .. ...... .. .. ...
.. .. . . ... .. .. ....
.... . . ..
..
.. .. . . ... . .. .. ... .... ... ...
.. .. .. ... . .. .... .... .... .... .... .... .... .... .... .... .
.. .. .. .. . ..

Figura 6.7: Del plano punteado al cilindro infinito.

O
Ejercicios 6.1

N
1. En un espacio la función idéntica es un homeomorfismo.

2. La composición de homeomorfismos es un homeomorfismo.


IA
3. Una biyección f : X −→ Y entre espacios es un homeomorfismo si
UB
y solo si

a) Para cada x ∈ X, f transforma la colección V(x) exactamente


en la colección V(f (x)).
b) f envı́a la colección de todos los conjuntos abiertos de X
.R

exactamente en la colección de todos los conjuntos abiertos


en Y .
c) Si B es una base para la topologı́a en X entonces

f (B) := {f (B) | B ∈ B}
G

es una base para el espacio Y .

4. Muestre que toda isometrı́a f —d(x, y) = m(f (x), f (y))— de un


espacio métrico sobre otro es un homeomorfismo para las topologı́as
inducidas por las respectivas métricas.

5. Considere las veintinueve topologı́as posibles para X = {a, b, c}.


¿Cuántas clases de equivalencia existen en T op(X)? (ver pág. 8).

6. Para X = {0, 1, 2, 3} considere las topologı́as

a) U = {X, ∅, {0}, {0, 1}, {0, 1, 2}, {1}}


6.2 Invariantes topológicos 97

b) V = {X, ∅, {0}, {0, 1}, {0, 1, 2}}.

La función idX : (X, U) −→ (X, V) es biyectiva, continua, pero no


es un homeomorfismo.

7. Muestre que dos espacios discretos son homeomorfos si y solo si


tienen la misma cardinalidad.

8. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) un homeomorfismo y sea (A, TA ) un


subespacio de X. Muestre que la restricción

O
f |A : (A, TA ) −→ (f (A), Hf (A) )

es un homeomorfismo.

N
9. Sean (X, ≤), (Y, E) espacios totalmente ordenados. Una biyección
f : (X, T≤ ) −→ (Y, TE ) es un homeomorfismo si y solo si f es
estrictamente creciente.
IA
6.2. Invariantes topológicos
UB

Algunos autores definen la topologı́a como el estudio de las propiedades


del espacio que permanecen invariables cuando el espacio se somete a
homeomorfismos. Llamamos a estas propiedades invariantes topológicos.
.R

Por ejemplo, la propiedad que tiene la circunferencia de dividir el


plano en dos regiones —teorema de Jordan2 — es un invariante topológi-
co; si transformamos la circunferencia en una elipse, o en el perı́metro
de un triángulo, etc., esta propiedad se mantiene.
Por el contrario, la propiedad que tiene la circunferencia de poseer
G

en cada punto una única recta tangente no es una propiedad topológica,


pues el triángulo no la posee en cualquiera de sus puntos vértices, a
pesar de poderse obtener como una imagen homeomorfa del cı́rculo.
Definición 6.2. Una propiedad P del espacio X se llama un invariante
topológico si todo espacio Y ≈ X también satisface a P .
2
Camille Jordan (Lyon 1838-Parı́s 1922), matemático francés, conjeturó y
creyó haber demostrado el teorema que llevarı́a su nombre, pero dicha demostración
era incorrecta y no pudo vencer esta dificultad. Murió sin haberlo demostrado rig-
urosamente. La primera demostración satisfactoria del teorema de Jordan debió es-
perar hasta 1905, y se debe a O. Veblen. Más tarde surgieron generalizaciones para
n dimensiones con E. J. Brower, demostradas por J. W. Alexander en 1922.
98 Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho–

Cualquier propiedad que sea definida en términos de los miembros del


espacio y de la topologı́a será automáticamente un invariante topológi-
co. Formalmente, la topologı́a es el estudio de los invariantes topológi-
cos.

EJEMPLO 6.6
La propiedad de ser 2-contable es un invariante topológico.

O
En efecto, sean (X, T), (Y, H) espacios homeomorfos y X 2-contable; si
h : X −→ Y es un homeomorfismo y B = {B1 , B2 , . . .} es una base para
X, veamos que h(B) = {h(B1 ), h(B2 ), . . .} es una base para Y . Sean

N
V un abierto de Y y y ∈ V , entonces existe U tal que h−1 (y) ∈ U y
h(U ) ⊆ V . Por ser B una base, existe Bi tal que h−1 (y) ∈ Bi ⊆ U .
Luego y ∈ h(Bi ) ⊆ h(U ) ⊆ V .
IA
Nota. La propiedad de ser Lindeloff es un invariante topológico, pero
aún más: tan solo utilizamos la continuidad de h para demostrar la
UB
invarianza topológica —es decir, la imagen continua de un espacio de
Lindeloff es de nuevo de Lindeloff —. Sin embargo, este no siempre es el
caso, es decir, existen propiedades donde no es suficiente la continuidad
en un solo sentido; por ejemplo

idR : Ru −→ (R, grosera)


.R

es continua, mientras que el primer espacio es de Hausdorff y el segundo


no. Demuestre que sin embargo ser Hausdorff es un invariante topológico.

La utilidad de los invariantes topológicos es obvia en el sentido


G

que, si pretendemos saber cuándo dos espacios topológicos son equiva-


lentes, basta encontrar una propiedad que sea invariante y uno de los
dos espacios la posea mientras que el otro no, lo cual establece que no
pertenecen a una misma clase.
Las siguientes son algunas de las preguntas elementales con respecto
a las propiedades que son invariantes:

¿Cuándo los subespacios heredan la propiedad?

¿Cómo se comportan las funciones continuas con respecto a la


propiedad?
6.2 Invariantes topológicos 99

¿La propiedad se comporta de manera especial en los espacios


métricos?

¿La propiedad es productiva? —comportamiento en el producto


de espacios—.

El hecho de que un espacio sea metrizable obliga a que todos sus


espacios equivalentes también lo sean.
Teorema 6.3. Sean (X, T), (Y, H) espacios homeomorfos y h : X −→ Y

O
un homeomorfismo. Si X es metrizable entonces Y es metrizable.

Demostración. Sea d una métrica en X que genera la topologı́a T. Defin-

N
imos

d∗ : Y × Y −→ R, como d∗ (y1 , y2 ) := d(h−1 (y1 ), h−1 (y2 )).


IA
d∗ es una métrica, ¡demuéstrelo!. Veamos que si W = hd∗ i entonces
W = H. Primero verifiquemos que H ⊆ W, i. e., que si V ∈ entonces V
se puede expresar como reunión de bolas en d. Sean V ∈ H y y ∈ V ; como
UB
−1 −1 d −1 −1
h (y) ∈ h (V ) ∈ T, existe Bε h (y) ⊆ h (V ) —una bola según
∗ ∗
d— y para este ε se tiene que Bεd (y) ⊆ V , pues dado z ∈ Bεd (y) —lo
que es igual a decir que d∗ (y, z) < ε— tenemos d(h−1 (z), h−1 (y)) < ε,
lo que implica h−1 (z) ∈ Bεd (h−1 (y)) ⊆ h−1 (V ), es decir z ∈ V .

Para ver que W ⊆ H tomemos W ∈ W y z ∈ W . Existe Bεd (y) con
.R


z ∈ Bεd (y). Como h−1 (z) ∈ Bεd h−1 (y) tenemos z ∈ h Bεd (h−1 (y)) .


Pero Bεd (h−1 (y)) ∈ T implica h(Bεd (h−1 (y))) ∈ H pues h es homeo-

morfismo y además h(Bεd (h−1 (y)) está contenido en Bεd (y); por tanto,

Bεd (y) es unión de elementos de H y esto implica que W también es
G

unión de elementos de H.

La siguiente definición da una propiedad invariante bajo homeomor-


fismo, la cual es tema central de muchos y diversos tópicos en matemáticas.
Definición 6.4. Un espacio X tiene la propiedad del punto fijo PPF si
cada función continua f : X −→ X deja al menos un punto fijo; esto es,
existe un x ∈ X tal que f (x) = x.

Encontrar una condición necesaria y suficiente para que un espacio X


tenga la PPF no es fácil; en cambio, esta propiedad nos ayuda a decidir
en algunos casos no triviales si dos espacios son equivalentes o no.
100 Homeomorfismos –o geometrı́a del caucho–

Teorema 6.5. La PPF es un invariante topológico.

Demostración. Sea h : X −→ Y un homeomorfismo entre espacios. Si X


tiene la PPF, veamos que Y también la tiene. Dada la función continua
f : Y −→ Y queremos encontrar un y ∈ Y tal que f (y) = y. La función
h−1 ◦ f ◦ h de X en X es continua y por tanto tiene un punto fijo a,
(h−1 ◦ f ◦ h)(a) = a, con lo que f (h(a)) = h(a); tomando y = h(a)
obtenemos el punto fijo para f .

O
EJEMPLO 6.7

N
El intervalo unidad I = [0, 1] con la topologı́a de subespacio de los
reales tiene la PPF. IA
En efecto, dada f : I −→ I continua, definimos g : [0, 1] −→ R como
g(x) = f (x) − x; lo que g hace es medir la distancia entre (x, x) y
(x, f (x)). Luego necesitamos ver que g(x) es igual a cero en algún punto
UB
de [0, 1]. Si f (0) = 0 o f (1) = 1 ya lo hemos encontrado. Si f (0) > 0 y
f (1) < 1, tenemos que g(0) > 0 y g(1) < 0. Como g es continua, por el
teorema de Bolzano del cálculo elemental, existe x tal que g(x) = 0.
.R

EJEMPLO 6.8
Los subespacios [0, 1] y (0, 1) de R no son homeomorfos, ya que el se-
gundo no posee la PPF —¿por qué?—.
G

Uno de los teoremas del folklore de la teorı́a de puntos fijos —su de-
mostración usual utiliza técnicas de la topologı́a algebraica— conocido
como el teorema del punto fijo de Brower asegura que un disco cerrado
—homeomorfo al cuadrado [0, 1] × [0, 1]— tiene la PPF. Una manera
fı́sica de interpretar este teorema es la siguiente: tome una taza de
café, revuelva suavemente el contenido y espere hasta que el café de-
je de moverse. Cada partı́cula de café tiene una posición inicial y una
final. Como el movimiento fue suave, los puntos de la superficie, home-
omorfa a I × I, permanecen superficiales, de tal suerte que debe existir
un punto que regresa a la posición inicial, esto es, su café no quedó bien
revuelto.
6.2 Invariantes topológicos 101

Ejercicios 6.2

1. ¿S 1 y (0, 1) con la topologı́a usual son homeomorfos?

2. Muestre que S n no tiene la PPF para cada n ∈ N.

3. Sea X un espacio discreto (resp. indiscreto) y sea Y un espacio.


Demuestre que Y ≈ X si y solo si Y es discreto (resp. indiscreta)

O
y X y Y tienen el mismo cardinal.

4. Muestre que en R, Tx ≈ Ty para todo x, y ∈ R.

N
5. Muestre que (R, [a, →)) y (R, Tx ) no son homeomorfos.

6. * Sea f : (X, T) −→ (Y, H) una biyección. Muestre que f es un


IA
homeomorfismo si y solo si H es la topologı́a más grande sobre Y
de las que hacen continua a f .

7. Considere en el producto N × [0, 1) el orden del diccionario o lexi-


UB
cográfico y en R≥0 la topologı́a inducida por la usual de R. Pruebe
que estos espacios son homeomorfos.
.R
G
7 Espacios de identificación –cociente–

N O
En un curso de álgebra se encuentran los conceptos de grupo cociente
o anillo cociente, en los cuales la idea es dar una estructura algebraica al
IA
conjunto de coclases de un subgrupo o un ideal. Estos conceptos (basados
en una relación de equivalencia) dan una estructura algebraica a una
partición del grupo o del anillo.
En lo concerniente a la topologı́a, el concepto equivalente es el de es-
UB
pacio cociente al dar una topologı́a a una partición del espacio donde
los elementos serán ahora las clases de equivalencia inherentes a la par-
tición.
Si R es una relación de equivalencia en el espacio X, ¿cómo dar una
topologı́a al conjunto cociente X/R (de las clases de equivalencia o
.R

elementos de la partición) a partir de la topologı́a de X?

7.1. Topologı́a cociente


G

Dados un espacio (X, T) y una relación R de equivalencia en el con-


junto X, queremos ante todo que la función cociente

q : X −→ X/R definida por x 7−→ [x]

sea por supuesto continua y de la mejor manera, i. e., de manera que


X/R tenga la mayor cantidad posible de abiertos y q sea continua.
Definición 7.1. Dados un espacio (X, T) y una relación R definimos la
topologı́a cociente T/R para X/R como

T/R := {V ⊆ X/R : q −1 (V ) es un abierto de X}.

102
7.1 Topologı́a cociente 103

Un subconjunto de X que es unión de elementos de una partición


se llama saturado. El conjunto saturado más pequeño que contiene a
A ⊆ X se llama la saturación de A. A es saturado si q −1 (q(A)) = A, i.
e., A es igual a su saturación.
V ⊆ X/R es abierto si y solo si V = q(A) con A ⊆ X abierto y
saturado.

EJEMPLO 7.1

O
En el intervalo [0, 1] 1
S identificamos 0 ≡ 1. [0, 1]0≡1 ≈ S . Tenemos que la
partición es {0, 1} {{a} : a ∈ (0, 1)}.

N
IA
UB
Figura 7.1: Esquema para la construcción de S 1 .

EJEMPLO 7.2
Cinta de Möbius a . Muchos espacios se construyen a través de otro iden-
.R

tificando algunos puntos; por ejemplo, M la cinta de Möbius.


a
Esta superficie fue encontrada en 1858 por el matemático y astrónomo alemán,
August Möbius (1790-1868). Möbius fue estudiante y profesor de la Universidad de
Leipzig. Curiosamente, el escrito que Möbius presentó a la ‘Académie des Sciences’ en
el cual discutı́a las propiedades de una superficie de una sola cara solo fue encontrado
G

después de su muerte.

Figura 7.2: Esquema para la construcción de una cinta de Möbius.

A partir del rectángulo X = [0, 3] × [0, 1] con la topologı́a T de sube-


spacio de R2 hacemos la identificación R esquematizada por la figura
104 Espacios de identificación –cociente–

7.2 (observe la orientación de las flechas) donde (0, y)R(3, 1 − y) y los


demás puntos sólo se relacionan con sı́ mismos.

(0, y)

(3, 1 − y)

O
Figura 7.3: La imagen inversa de un abierto en la cinta de Möbius.

N
La preimagen de un disco abierto en la cin-
ta es, o bien el conjunto formado por los
dos semidiscos abiertos, o un disco abier-
IA
to interior al rectángulo. En todo caso se
trata de un abierto en X/R pues su preim-
agen por q corresponde a un abierto en la
topologı́a del rectángulo (fig. 7.3).
UB

La construcción anterior, hecha sobre una relación de equivalencia,


puede ser también descrita en términos de la partición.
.R

Definición 7.2. Sea (X, T) un espacio y sea R = {Ai } una partición


o descomposición de X. Formamos un nuevo espacio Y , llamado el es-
pacio identificación o cociente, como sigue. Los puntos de Y son
los miembros de R y si q : X −→ Y es la función cociente q(x) 7→ Ai
si x ∈ Ai , la topologı́a para Y es la más grande para la cual q es con-
G

tinua, es decir, U ⊆ Y es abierto si y solo si q −1 (U ) es abierto en X.


Esta topologı́a se llama identificación o cociente para la partición R
y notamos T/R :

T/R := {U ⊆ Y : q −1 (U ) es un abierto de X}.

Pensemos en Y como esos subconjuntos de X que han sido identifica-


dos a un solo punto por medio de R. Como cada partición R genera una
relación de equivalencia R (notada de la misma manera), el conjunto Y
también es notado como Y = X/R . De suerte que

U es abierto en X/R si y solo si q −1 (U ) = [x]∈U [x] ∈ T.


S
7.1 Topologı́a cociente 105

La continuidad para estos espacios identificación está determinada


por la continuidad desde el espacio inicial, como afirma el siguiente teo-
rema de gran utilidad en topologı́a.
q
Teorema 7.3. Sean X/R un espacio identifi- X - X/R
cación, Z un espacio y f : X/R −→ Z. f es @
continua si y solo si f ◦ q es continua –donde @ f
f ◦q
q : X −→ X/R . (Si el domino es un cociente lo @
R ?
@
podemos remplazar por el espacio). Z

O
Demostración. Si f es continua claramente f ◦q también lo es. En el otro

N
sentido, asumamos que f ◦ q es continua y sea U ⊆ Z con U ∈ T. Para
ver que f −1 (U ) es un abierto de X/R debemos tener que q −1 (f −1 (U ))
sea abierto de X, es decir, (f ◦ q)−1 (U ) lo sea.
IA
7.1.1. Descomposición canónica por una función
UB
Dada una función sobreyectiva f : X −→ Y entre conjuntos, la
colección de las fibras Rf := {f −1 (y)}y∈Y determina una partición en
X.
q
La función cociente q : X −→ X/Rf satis- X - X/R
f
face q(x) = [x] = f −1 (f (x)); luego la función
.R

@
hf : X/Rf −→ Y dada por hf ([x]) := f (x) @ hf
f @
o hf (f −1 (y)) = y está bien definida y es una R ?
@
biyección. Y
G

Teorema 7.4. Si X, Y son espacios y f : X −→ Y es continua, entonces


hf : X/Rf −→ Y es continua. (Como f = hf ◦q decimos que el diagrama
representa la descomposición canónica de f ).

Demostración. Dado U un abierto de Y , tenemos h−1


f (U ) = q(f
−1 (U )),

con lo cual

q −1 (h−1 −1
f (U )) = q (q(f
−1
(U )) = f −1 (U ),

y como f −1 (U ) es abierto en X, tenemos que h−1


f (U ) es abierto en X/Rf
por la definición de la topologı́a cociente.
106 Espacios de identificación –cociente–

Podemos ahora preguntarnos qué tanto se identifica, i. e., ¿cuándo


hf es un homeomorfismo? (teorema 7.5), esto es, ¿cuándo h−1f (y) =
−1
f (y) es continua?

Teorema 7.5. Sean X, Y dos espacios y f : X → Y continua y so-


breyectiva. Si f es abierta o cerrada entonces hf : X/Rf −→ Y es un
homeomorfismo.

Demostración. Supongamos que f es abierta y veamos que hf también lo

O
es. Sea U un subconjunto abierto en X/Rf , entonces hf (U ) = f (q −1 (U ))
el cual es un abierto. En caso que f sea cerrada, la demostración se deja
como ejercicio.

N
La siguiente clase de funciones generaliza a las funciones cociente
q : X −→ X/R .
IA
Definición 7.6. Sean (X, T) un espacio, Y un conjunto y f : X −→ Y
una función sobreyectiva. La topologı́a cociente o identificación sobre
Y es la colección
UB
TYf = {V ⊆ Y | f −1 (V ) ∈ T}.

La topologı́a cociente algunas veces se llama la topologı́a final con re-


specto a la función f .
.R

La topologı́a TfY es mucho más que requerir la continuidad, pues la


requiere de la ‘mejor’ manera (la más fina sobre Y que hace que f
sea continua), por eso algunas veces se conoce como topologı́a de
continuidad fuerte. El siguiente teorema es la razón por la cual los
espacios de identificación son también llamados cociente.
G

El siguiente teorema generaliza al teorema 7.3.

Teorema 7.7. Supongamos que Y tiene


la topologı́a cociente TYf para la función f
X - Y
f : (X, T) −→ Y . Entonces
@
g
1. f : X −→ Y es continua, y g◦f
@
@R ?
2. Una función g : Y −→ Z es continua si y Z
solo si g ◦ f lo es.
La topologı́a cociente es la única topologı́a sobre Y con estas dos propiedades.
7.1 Topologı́a cociente 107

Demostración. Por la definición de TYf la continuidad de f es inmediata


pues f −1 (TYf ) ⊆ T (teorema 4.2).
Si g es continua entonces lo es la compuesta g ◦ f . En el otro sentido,
supongamos que g ◦ f es continua y tomemos un abierto U ⊆ Z, entonces
(g ◦ f )−1 (U ) = f −1 (g −1 (U )) es abierto pues g ◦ f es continua, con lo cual
g −1 (U ) es abierto por definición de la topologı́a identificación.
Finalmente, nótese que la función idéntica idY : (Y, TYf ) −→ (Y, H)
es un homeomorfismo si Y está equipado de una topologı́a H con estas

O
propiedades.

Definición 7.8. Una función sobreyectiva f : (X, T) −→ Y es una

N
función cociente si la topologı́a sobre Y es la topologı́a cociente.
IA
Esto significa que una función sobreyectiva f : (X, T) −→ Y es una
función cociente si y solo si para todo V ⊆ Y . K

f −1 (V ) es abierto en X si y solo si V es abierto en Y.


UB

En este caso decimos que Y es un espacio de identificación —la


razón para este nombre es que Y puede ser mirado como un espacio
cociente, teorema 7.9—.

Teorema 7.9. Sean X, Y espacios y f : X −→ Y una función cociente.


.R

Entonces Y ≈ X/Rf —Y es homeomorfo a identificar puntos en X—.

Demostración. Veamos que hf es abierta, esto


es, h−1
f es continua. Sea U un subconjunto abier-
G

q
to de X/Rf . Como f es una función cociente, X - X/R
f
basta mostrar que f −1 (hf (U )) es abierto en X. @
Pero f −1 (hf (U )) = q −1 (U ) y como q es contin- @ ≈hf
f
ua, tenemos que q −1 (U ) es abierto. Si observa- @
mos que hf ◦ q = f obtenemos que h−1 f ◦f = q
R ?
@
Y
es continua y como f es una cociente, por el
teorema anterior h−1 f es continua.

¿Cómo podemos reconocer las funciones cociente? i. e., ¿bajo qué condi-
ciones una topologı́a dada proviene de una función cociente? Parte de
la respuesta la da el siguiente teorema.
108 Espacios de identificación –cociente–

Teorema 7.10. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) continua y sobre. Si además


f es abierta o cerrada, entonces f es una función cociente, i. e., H=
TfY .

Demostración. Debemos ver que H = TYf . Claramente H ⊆ TYf por la


definición de TYf .
Para la contenencia TYf ⊆ H tomemos U ∈ TYf ; como f −1 (U ) es
abierto entonces U = f (f −1 (U )) es un abierto en H, puesto que la

O
función f es abierta y sobreyectiva.
Si f es cerrada, el mismo argumento se aplica cambiando ‘abierto’

N
por ‘cerrado’.

Corolario 7.11. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) continua y sobre. Si además


IA
X es compacto y Y es de Hausdorff, entonces f es una función cociente.

Demostración. El concepto de compacto se define en el capı́tulo 7 donde


UB
además se muestra que con la hipótesis del corolario 7.11 f es cerrada.

EJEMPLO 7.3
Sean X = [0, 2π] y Y = S 1 . f : X −→ Y definida como f (x) :=
.R

(cos(x), sen(x)) es una identificación, con lo cual S 1 ≈ [0, 2π]/R donde


R identifica los extremos, i. e., a 0 con 2π.
G

EJEMPLO 7.4
El toro. Sea X = [0, 1] × [0, 1] con la topologı́a de subespacio usual de
R2 . Particionamos a X en cuatro clases mediante la siguiente relación
R (ver figura 7.4).

1. {(0, 0), (1, 0), (0, 1), (1, 1)}: las esquinas se identifican.

2. {(x, 0), (x, 1)} para cada x ∈ (0, 1): ‘pegamos’ el borde inferior con
el borde superior.

3. {(0, y), (1, y)} para cada y ∈ (0, 1): ‘pegamos’ los lados.

4. {(x, y)} para x ∈ (0, 1) y y ∈ (0, 1): el interior no cambia.


7.1 Topologı́a cociente 109

O
Figura 7.4: Una partición sobre I × I que conduce al Toro

N
El espacio T asociado a esta partición es el toro, también descrito
como T = S 1 × S 1 , el producto de dos circunferencias.
Estas dos descripciones coinciden. Definimos
IA
f : [0, 1] × [0, 1] → S 1 × S 1
UB
como f (x, y) = e2πix , e2πiy donde e2πix := (cos 2πx, sin 2πx) y e2πiy :=


(cos 2πy, sin 2πy). La relación Rf en [0, 1] × [0, 1] definida por la función
f , es decir
Rf = {f −1 (a) : a ∈ T }
.R

es exactamente la partición inicial R; luego, por el corolario 7.11

[0, 1] × [0, 1]/Rf ≈ S 1 × S 1


G

ya que como [0, 1] × [0, 1] es compacto y S 1 × S 1 es de Hausdorff, f


resulta ser una identificación.

Figura 7.5: Un famoso homeomorfismo entre una taza y el toro.


110 Espacios de identificación –cociente–

EJEMPLO 7.5
Nuevamente en X = [0, 2π] × [0, 2π] —nuestra hoja de papel— consid-
eramos una relación definida como en el esquema de la figura 7.6, donde
los lados verticales nos producen el cilindro y los lados horizontales iden-
tifican la base de la botella con su boca pero en sentido contrario —como
lo habı́amos hecho en la cinta de Möbius— y es aquı́ donde surge la im-
posibilidad de realización en tres dimensiones; y hablamos de botella ya
que esta construcción se conoce como botella de Klein

N O
IA
UB

Figura 7.6: Botella de Klein.


.R

Curiosamente, si una botella de Klein sufriera una caı́da que pro-


dujera una rotura en dos partes y a lo largo, ¡obtendrı́amos dos cintas
de Möbius! Esto es, la botella de Klein es obtenible vı́a sutura para los
dos bordes de dos cintas de Möbius, pero el coser estos dos bordes es
G

imposible en nuestro universo tridimensional, aunque cada borde no sea


más que una circunferencia —¡inténtelo!—

Ejercicios 7.1

1. Muestre que la topologı́a cociente es en efecto una topologı́a y que


es la más fina para la cual la función proyección es continua.

2. Muestre que un subconjunto es cerrado para la topologı́a cociente


si es la imagen de un conjunto saturado y cerrado.
7.1 Topologı́a cociente 111

O
Figura 7.7: Botella de Klein partida por la mitad.

N
3. Sean ≡, ∼ relaciones de equivalencia sobre los espacios X, Y re-
spectivamente. Dada una función continua f : X −→ Y tal que
IA
a ≡ b implica f (a) ∼ f (b) entonces fb : X/≡ −→ Y /∼ definida por
fb([x]) = [f (x)] es una función bien definida y continua.

4. Sea f : X −→ Y una función cociente. Decimos que A ⊆ X es


UB
f -saturado o f -inverso si f −1 (f (A)) = A.

a) Muestre que A es f –saturado si existe B tal que A = f −1 (B).


b) ¿Cómo caracterizar los abiertos en una función cociente? Los
abiertos de Y son precisamente las imágenes por f de los
.R

subconjuntos abiertos f -saturados de X.


c) ¿Puede caracterizar los cerrados en una función cociente?

5. ¿Es la composición de funciones cociente una función cociente?


G

6. Sea f : X −→ Y sobreyectiva. Muestre que f es una función


cociente si para todo V ⊆ Y se tiene

f −1 (V ) es cerrado en X si y solo si V es cerrado en Y.

7. Muestre que una biyección continua es una función cociente si y


solo si es un homeomorfismo.

8. Muestre que la topologı́a TYf es la mejor —más fina— que hace a


f continua.
8 La topologı́a producto

O
Dados dos conjuntos X, Y , una construc-

N
ción familiar es su producto cartesiano, C
f H g
el cual se define —de manera analı́tica— 

HH
como X × Y := {(x, y) | x ∈ X, y ∈ Y }.


X Y
j
IA [f,g]
H
Y
HH *

pX ?  pY
Visto X × Y de otra manera — sintética X ×Y
y no analı́tica— tenemos lo siguiente.
UB

8.1. Definición sintética de producto entre conjuntos

Si tomamos a X, Y como objetos en la categorı́a de los conjuntos,


este producto cartesiano es un objeto que tiene asociadas de manera
.R

natural dos flechas o morfismos, las proyecciones pX : X × Y −→ X y


pY : X × Y −→ Y . La propiedad fundamental de este objeto X × Y y de
las flechas pX , pY que además lo caracteriza es: si existe otro conjunto
C con dos funciones f : C −→ X, g : C −→ Y entonces estas funciones
G

las podemos factorizar por medio de pX , pY . En otras palabras, existe


una única función [f, g] : C −→ X × Y tal que el diagrama conmuta, i.
e., f = pX ◦ [f, g] y g = pY ◦ [f, g].
K Posiblemente para el lector no sea familiar esta propiedad del pro-
ducto cartesiano. Su valor consiste en que no hace referencia a la parte
intrı́nseca del conjunto, sino a las propiedades que este objeto y sus
flechas tienen dentro de la categorı́a de los conjuntos —factoriza tanto
a f como a g— lo cual nos da una visión sintética del concepto.
Otro ejemplo en esta lı́nea de pensamiento —no analı́tico— es el
de las funciones inyectivas y sobreyectivas. Dados dos conjuntos A, B
una función f : A −→ B notada como f ∈ M or(A, B) es inyectiva si

112
8.2 La topologı́a producto –caso finito– 113

dados cualquier conjunto C y cualquier par de flechas m, n que satisfacen


f ◦ m = f ◦ n podemos concluir m = n (cancelación a izquierda).
La ventaja de mirar estos conceptos en términos de flechas y dia-
gramas consiste en que los podemos generalizar a categorı́as donde el
concepto no depende de la definición puntual —por elementos— de un
conjunto.

O
8.2. La topologı́a producto –caso finito–

Una tarea importante en topologı́a es construir nuevos espacios a

N
partir de los ya conocidos. La sección anterior motiva la definición de
producto para dos espacios topológicos, donde además de mirar la parte
conjuntista debemos hacer intervenir la estructura topológica; es decir,
IA
dados (X, T), (Y, H) dos espacios topológicos, el producto X × Y de los
dos espacios debe tener una topologı́a que haga que las dos proyecciones
sean morfismos topológicos, es decir, las dos funciones pX : X ×Y −→ X
UB
y pY : X × Y −→ Y ‘deben’ ser continuas.
Como pX debe ser continua, dado un abierto U ⊆ X, p−1 X (U ) = U ×Y
debe ser abierto en X ×Y ; similarmente p−1Y (V ) = X ×V debe ser abierto
si V lo es en Y . Ası́ que tanto U × Y como X × V deben ser abiertos,
y puesto que queremos una topologı́a en X × Y la intersección de los
.R

abiertos tendrá que ser un abierto, i. e., (U × Y ) ∩ (X × V ) = U × V


debe ser un abierto de X × Y .

Proposición 8.1. Dados (X, T), (Y, H) espacios, la colección


G

B = {U × V : U ∈ T, V ∈ H}

es base para una topologı́a en X × Y .

Demostración. Claramente B es un cubrimiento. Sean B1 , B2 en B con


B1 = U1 × V1 , B2 = U2 × V2 . Dado (m, n) ∈ B1 ∩ B2 existe B3 =
(U1 ∩ U2 ) × (V1 ∩ V2 ) tal que (m, n) ∈ B3 ⊆ B1 ∩ B2 con B3 ∈ B.

La topologı́a de la proposición anterior se llama topologı́a produc-


to en X × Y para los espacios (X, T), (Y, H).
114 La topologı́a producto

La topologı́a producto es la ‘mejor’, la que posee la menor cantidad


posible de abiertos de tal manera que las proyecciones sean continuas,
o en otras palabras, la topologı́a producto es la intersección de todas
las topologı́as en X × Y que hacen las proyecciones continuas.
Definimos la topologı́a producto para un número finito de espacios
topológicos X1 , . . . , Xn como la topologı́a generada por la subbase S
formada por la colección de las imágenes inversas de abiertos por medio
de las proyecciones

O
S = {p−1
i (Ui ) : Ui abierto de Xi , i = 1, . . . , n}.

Los conjuntos

N
p−1
Y
i (Ui ) = X1 × X2 × · · · × Ui × · · · × Xn = Ui × Xj
j6=i
IA
se denominan cilindros abiertos. De suerte que los elementos de la
base generada (llamados cajas abiertas) son de la forma
UB
B = U1 × U2 × · · · × Un . (8.1)

Ejercicios 8.2
.R

1. ¿Es el producto de dos espacios groseros un espacio grosero?

2. ¿Cómo es la topologı́a para el producto de dos espacios, uno con


la topologı́a discreta y el otro con la topologı́a grosera?
G

3. Sean (X, T), (Y, H) dos espacios topológicos. Muestre que si BX ,


BY son bases para X, Y respectivamente, entonces

BX × BY = {BX × BY : BX ∈ BX , BY ∈ BY }

es una base para el espacio producto.

4. ¿Se puede localizar el anterior ejercicio para obtener una base local
en el punto (x, y) ∈ X × Y a partir de bases locales para x y y
respectivamente?

5. Muestre que el producto finito de espacios 2–contable es un espacio


2–contable.
8.3 La topologı́a producto —caso infinito— 115

6. Muestre que si A es cerrado en X y B es cerrado en Y entonces


A × B es cerrado en X × Y . ¿Se tiene la recı́proca?, i. e., ¿es todo
cerrado un producto de cerrados?
Sugerencia: (X × Y )/(A × B) = ((X/A) × Y ) ∪ (X × (Y /B)).

7. Muestre que X × Y es ‘canónicamente’ isomorfo a Y × X.

8. Muestre que (R, usual) × (R, usual) = (R2 , usual).

9. ¿Es pX : X ×Y −→ X una función abierta? ¿Una función cerrada?

O
10. * Sean (X, <), (Y, <) dos conjuntos ordenados linealmente. Muestre
que si Y no tiene máximo ni mı́nimo entonces la topologı́a del or-

N
den (X × Y )< es igual a la producto Xd × Y< donde Xd es X con
la topologı́a discreta y Y< es Y con la del orden. Esta topologı́a
(X × Y )< es más fina que la producto X< × Y< .
Sugerencia: muestre que
IA
!
[ [
(←, (a, b)) = {x} × Y ({a} × (←, b)) .
UB
x<a

11. Cuando (X, <), (Y, <) son dos conjuntos ordenados linealmente
tenemos dos topologı́as para (X × Y ), la producto X< × Y< y
la del orden para el producto (X × Y )< , donde Y< es Y con la
.R

del orden. Estas topologı́as en general no son iguales, más aún, ni


siquiera comparables.
Considere el caso de N con el orden usual.
G

8.3. La topologı́a producto —caso infinito—

Recordemos que paraQuna familia indizada de conjuntos {Xi }, (i ∈ I)


su producto cartesiano Xi , (i ∈ I) se define como el conjunto de las
funciones ( )
[
x : I −→ Xi x(i) ∈ Xi

i∈I

donde normalmente escribimos xi a cambio de x(i) y la llamamos la


coordenada i -ésima de x = (xi )i∈I . El axioma de elección nos dice que
este conjunto producto es no vacı́o si cada factor Xi no lo es.
116 La topologı́a producto

Este concepto conjuntista del producto se puede caracterizar en térmi-


nos sintéticos por medio de las funciones proyección ‘que seleccionan
una coordenada especı́fica de cada (xi )’.
Y
pj : Xi −→ Xj , pj ((xi )) = xj para cada j ∈ I.
i∈I

De manera análoga al caso finito, la topologı́a producto para una fa-


milia {(Xi , Ti )}, (i ∈ I) de espacios topológicos debe garantizar que las

O
proyecciones sean continuas; es decir, dados i ∈ I yQcualquier Ui abierto
de Xi el subconjunto p−1 i (Ui ) debe ser abierto en i∈I Xi .

Ası́ que definimos como topologı́a producto la generada por la

N
subbase S conformada por los cilindros abiertos p−1
i (Ui ), exactamente

S = {p−1
IA
i (Ui ) | Ui ∈ Ti , i ∈ I}.

De suerte que los abiertos U que conforman la base son las cajas
abiertas
Tn formadas por la intersección de finitos cilindros, i. e., U =
−1
p (U ik ) o, de manera equivalente,
UB
k=1 ik
Y
U = Ui1 × Ui2 × · · · × Uin × Xi , i 6= i1 , i2 , . . . , in .
i∈I

Esto es, U es un producto donde todos los espacios coordenados son


.R

los Xi salvo para un número finito de ı́ndices ik donde tenemos abiertos


propios de cada uno de los espacios indizados. Finalmente, un abierto
de la topologı́a producto algunas veces llamada topologı́a producto de
Tychonoff 1 , será todo lo que podamos expresar como unión de cajas
abiertas.
G

Una manera práctica de visualizar los elementos de la subbase es


presentar cada espacio Xi como un segmento de recta —¿mirarlo de
lado?— y observar que p−1i (Ui ) consiste de todas las funciones (xi ) en
el producto que asignan a cada ı́ndice j 6= i un punto cualquiera de Xj
pero a la coordenada i le debe asignar un punto dentro del abierto Ui ;
esto es, tenemos todas las funciones que pasan a través del intervalo Ui
ubicado en la recta vertical que representa al espacio coordenado Xi .
(Ver fig. 8.2).
1
Andrey Nikolayevich Tychonoff (1906-1993), matemático ruso, célebre por intro-
ducir esta topologı́a en 1929 y demostrar el teorema que lleva su nombre, el cual
también está asociado a una clase de espacios.
8.3 La topologı́a producto —caso infinito— 117

N O
Figura 8.1: Andrei N. Tychonoff y Pavel S. Alexandroff.
IA
..
.
........
......... . . . .......... .
... ........... .... .... .... ......... .... .....
.........
... ....... .... .... .... ......... .... ....
◦ ........
UB
...... ..
.... ..... . . ........... ..... . ... .

..
. . ....... .. ................ . ... . . ..
.................................. ...............
..
..... ....... ........... .... ......... ..... ..
.... ............ ...........
...... ........ .. ....... ... ... ..... .................... . ...
....... . ........ .................................................................... ................................................... ... ...
... ....... ......... . .... .............. ........ .. ....................... ......................
.... ..... .........
. ........... ....
.................... .
..
..
...... .................. ...............
. .... ... ..... .. ...... .. ... .................. ...... ...
........................ ............ . .
................................................................ ... ....
... ... .... .
.
. . .... ...................... ...
. ..... .... ............ . ...
...
..... . ..... . ...
..... . .. .................. .. ... ......
.... .... ..... .......................................................................... ....... ....... ... ...
... . ....... .. ...... ...
...
.......................
.
. ................................. .... ................
................ ...........
......... ....◦ .....
..... ....
...
.... ...... ...... . ..... .......
. .
. ...... .
.
............................ ... .......... .............. .......... .... .... .... ...
........... . ........... ..... ...
.. ....... ......................................................... ..... ........................................................ .... .... ....
...... ... ... ... ......
....... .... ...
.... ... .... .... ....... ...
...... .... ...
.... .... ...
....
··· ...
....
··· ...... ..
....... ...
... .... ......
.... ... ... ... .... ..... ...
... ... ... .... .... ...
...
.R

.... .... .... ... ...


... ... .... .... .... ...
.... .... ... ... ... ...
... ... ... ... .... ...
... .... .... .... ... ...
.... ... ... ... ... ...
... ... ... ... ... ...
X1 . X2 . X3 . Xi . . ..

Figura 8.2: Un elemento en la subbase de la topologı́a producto de Tychonoff.


G

EJEMPLO 8.1
Topologı́a caja. Para el caso infinito el producto arbitrario de abiertos
—cajas infinitas— no tiene por qué ser un abierto en la topologı́a pro-
ducto de Tychonoff, pues solo para finitos ı́ndices estos factores abiertos
pueden ser diferentes del espacio. Si tomamos como base para una nueva
topologı́a los conjuntos que sean producto arbitrario de abiertos, esto es,
definimos ×Ui una caja, como
Y
×Ui := Ui , con Ui abierto en Xi
i∈I
118 La topologı́a producto

obtenemos la llamada topologı́a caja2 , la cual posee más abiertos que


nuestra topologı́a producto y por tanto la contiene. Por supuesto, en el
caso de un número finito de ı́ndices, la topologı́a caja coincide con la
topologı́a producto.
A menos
Q que se especifique otra cosa, cuando hablemos del espacio
producto i∈I Xi entendemos que la topologı́a involucrada es la produc-
to de Tychonoff. Y la hemos preferido ya que la topologı́a caja adolece
de ciertos defectos como:

O
Posee demasiados abiertos si lo que queremos es hacer a las proyec-
ciones continuas.

N
No siempre el producto de espacios compactos es compacto.
No siempre el producto de espacios conexos es conexo.
IA
La continuidad de una función que llega a un espacio producto
no puede ser caracterizada en términos de la continuidad de las
funciones coordenadas.
UB
Aun en el caso de productos enumerables no se garantiza que el
producto de espacios 1-contable es 1-contable.

La siguiente proposición realza las propiedades de las funciones proyec-


ción.
.R

Proposición 8.2.QSi i∈I Xi es un espacio producto, para cada i ∈ I


Q
la proyección pi : i∈I Xi −→ Xi es continua, abierta y sobreyectiva.

Demostración. Por la definición de producto cartesiano es inmediato


G

que cada proyección es sobre. La continuidad se sigue de la definición de


la topologı́a producto. Para mostrar que cada proyección pi es abierta
basta considerar los abiertos básicos de X, puesto que para toda función
la imagen de la unión de una familia es la unión de la familia de las
imágenes. Sea
Y
U = Ui1 × Ui2 × · · · × Uin × Xi , i 6= i1 , i2 , . . . , in

un abierto básico; si i = ik entonces pi (U ) = Uik ; si i 6= i1 , i2 , · · · , in


entonces pi (U ) = Xi . En cualquier caso pi (U ) es abierto en Xi .
2
Introducida por H. Tietze en Beitrage zur allgemeinen topologie I, Math. Ann.
88, 280-312, (1923), e históricamente anterior a la introducida por Tychonoff.
8.4 Propiedades productivas 119

8.4. Propiedades productivas

Las propiedades topológicas poseı́das por un espacio producto de-


penden, por supuesto y en gran medida, de las propiedades poseı́das por
los espacios factores.

Definición 8.3. Una propiedad


Q P de un espacio se dice productiva
si un espacio producto X = i∈I Xi tiene a P cuando cada espacio
coordenado Xi tiene a P.

O
A continuación veremos varios teoremas concernientes a propiedades

N
productivas.

Teorema 8.4. Un espacio producto i∈I Xi satisface la propiedad Tk


Q
IA
de separación (k = 0, 1, 2) si y solo si cada factor Xi es un espacio Tk .

Demostración. ⇒) Supongamos que Xj no es un espacio Tk para algún


j ∈ I. Existe entonces un par de puntos aj , bj ∈ Xj para los cuales
UB
el axioma Tk no se tiene. Por cada ı́ndice i 6= j escojamos un punto
xi = ai = bi ∈ Xi , con lo que los puntos a = (ai ), b = (bi ) son idénticos
excepto por la coordenada j–ésima. La propiedad Tk falla entonces para
el par de puntos a, b del producto ya que no los podemos separar.
.R

⇐) Si a = (ai ), b = (bi ) son dos puntos diferentes existe al menos


un ı́ndice j ∈ J tal que aj 6= bj . Si Xj es T2 existen vecindades Vaj , Vbj
abiertas y disyuntas. Los abiertos Ua = p−1 −1
j (Vaj ) y Ub = pj (VQbj ) son
disyuntos en el producto y además a ∈ Ua , b ∈ Ub ; por tanto, i∈I Xi
es de Hausdorff. Si lo que tenemos en cada espacio factor es la propiedad
G

T0 o T1 , procedemos de manera similar.

Si el conjunto de ı́ndices I es enumerable —finito o infinito—, la


propiedad 1–contable es productiva.

Teorema 8.5. Un espacio producto X = i∈I Xi es 1-contable si y solo


Q
si cada factor Xi es 1-contable y, a excepción de un número contable de
ı́ndices, todos los espacios tienen la topologı́a grosera.

Añadir a un producto de espacios, nuevos factores con la topologı́a


grosera, es como añadir nada.
120 La topologı́a producto

Demostración. ⇒) Cada espacio factor Xi es 1-contable, ya que esta


propiedad se transmite por funciones continuas, abiertas y sobreyectivas,
como es el caso de las proyecciones.
Supongamos que existe J ⊆ I, J no enumerable para el cual la
topologı́a en cada Xj (j ∈ J) no es la grosera, i. e., existe una vecindad
abierta no trivial Vj 6= Xj . Definimos x = (xi ) con la condición que
para las coordenadas j ∈ J, xj ∈ Vj . Como X es 1–contable, existe una
Bx base local enumerable, y por cada Bn ∈ Bx tenemos pi (Bn ) = Xi
excepto para finitos ı́ndices i, ya que Bn contiene a un elemento de la

O
base de la topologı́a.
Al variar n en los Bn , la unión enumerable de estos finitos ı́ndices

N
es enumerable, y como J no es enumerable, existe un ı́ndice j ∈ J para
el cual pj (Bn ) = Xj para todo Bn ∈ Bx . Pero para este j sabemos que
existe Vj 6= Xj , luego p−1
j (Vj ) es una vecindad abierta de x para la cual
−1
IA
no existe algún Bn ⊆ pj (Vj ) y esto contradice a Bx como base local.
⇐) Supongamos que cada espacio factor Xi es 1–enumerable y que
además existe K ⊆ I subconjunto enumerable tal que si i ∈ I − K
UB
entonces Xi es grosero. Dado x = (xi ) ∈ X veamos que existe una base
local enumerable Bx de x. Por cada xi sea Bxi una base local enumerable
en Xi —claramente Bxi = {Xi } si i ∈ I − K—. Sea

B = {p−1
.R

i (U ) | i ∈ I, U ∈ Bxi }

la colección de las preimágenes de todas las bases locales que hemos


considerado. B es enumerable ya que para i ∈ I − K tenemos p−1 i (U ) =
G

X. Definimos Bx como la familia de todas las intersecciones finitas de


elementos de B con lo cual Bx es enumerable y es base local en x.

Cuando en un producto i∈I Xi todos los factores Xi son iguales a un


Q
mismo espacio A, i. e., Xi = A para todo I ∈ I, notamos

AI =
Y [
Xi = {f | f : I −→ A = Xi }.
i∈I i∈I
8.4 Propiedades productivas 121

EJEMPLO 8.2
El conjunto de las sucesiones de números reales con la topologı́a caja.
!
Y
X = (R , caja) =
N
Ri , caja donde cada Ri = (R, usual).
i∈N

Cada factor Ri es 1–contable pero el espacio producto X no lo es. Pues


de existir una base local B0 = {B1 , B2 , . . .} Q
en el punto 0 = (0)n —la

O
sucesión constante a cero— con cada Bn = i∈N (ani , bni ), se tiene que
para la vecindad
Y  an bn 
n
, n

N
V0 =
2 2
n∈N

no existe Bn ⊆ V0 . IA
El siguiente espacio producto —conjunto de las sucesiones digitales—
es toda una fuente de contraejemplos.
UB
EJEMPLO 8.3
El producto infinito de espacios discretos no necesariamente es discreto.

Sean ({0, 1}, discreta) y X = {0, 1}N . Veamos que el conjunto unitario
B cuyo único elemento es la sucesión constante a cero B = {0} = {(0)n }
.R

no es un abierto en la topologı́a producto.


Como QB es un conjunto unitario lo podemos expresar como
B = n∈N Bn , con Bn = {0} para cada n. Pero por otra parte, si
B fuese de la base, los Bn podrı́an ser unitarios únicamente para un
número finito de naturales.
G

EJEMPLO 8.4

El cubo X = [0, 1][0,1] no es 1-contable.

Dado y ∈ X, supongamos que tenemos una base local contable {B1 , B2 , . . .}


en el punto y. Como cada Bm es un abierto, pi (Bm ) = I excepto para un
número finito de ı́ndices i ∈ I, digamos im1 , . . . , imk ; cuando m varı́a en
los enteros positivos, obtenemos una colección enumerable de conjuntos
enumerables de números y como I no es enumerable, existe io tal que
pio (Bm ) = I para todo m. Ası́, si U es una vecindad abierta de yio —la
122 La topologı́a producto

coordenada io de y— con U 6= I, p−1 io (U ) es una vecindad abierta de y,


la cual no puede contener a ningún Bm puesto que en la coordenada io ,
Bm tiene a I mientras que p−1
io (U ) tiene a U .

Ejercicios 8.4

1. Muestre que la topologı́a producto es en efecto ‘la mejor’ que hace

O
las funciones proyección continuas.

2. Muestre que la imagen por una función continua y abierta de un

N
espacio 1–contable es un espacio 1–contable.

3. Muestre que la imagen por una función continua y abierta de un


IA
espacio 2–contable es un espacio 2–contable.

4. ¿Es el producto de espacios groseros un espacio grosero?


UB
5. Muestre que el producto de espacios discretos es discreto si y solo
si el número de factores es finito.

6. Muestre que el producto de subespacios es un subespacio del es-


pacio producto.
.R

Sugerencia: considere el espacio i (X Q i , Ti ). Si Ai ⊆ Xi (i ∈ I) exis-


Q
ten dos maneras de dar topologı́a a i Ai . Una como la inducida de
la topologı́a producto en i Xi y otra al tomar la topologı́a produc-
Q
to de todas las topologı́as Ti |Ai . Muestre que estas dos topologı́as
coinciden.
G

7. Sea X = i∈I Xi un espacio producto. Entonces X es 2–contable si


Q
y solo si cada factor Xi es 2–contable y, a excepción de un número
contable de ı́ndices, todos los espacios tienen la topologı́a grosera.
Sugerencia: muestre que si Bi = {Bin }n es una base enumerable
en Xi (para cada i), entonces las cajas de la forma
Y
Ui1 n1 × Ui2 n2 × · · · × Uik nk × Xi , i 6= i1 , i2 , . . . , in
i∈I

son una base enumerable en el espacio producto.


8.5 La topologı́a producto —en los métricos— 123

8. Sean (Xi , Ti ), (i ∈ I) una colección de espacios topológicos y F un


filtro en el conjunto de ı́ndices I. Muestre que el conjunto de todas
las cajas ×Ui tales Q que {i | Ui = Xi } ∈ F forman una base para
una topologı́a en i∈I Xi llamada F -topologı́a (depende de F).

a) Si F = 2I es el filtro trivial entonces la F-topologı́a es la


topologı́a caja.
b) Si F es el filtro de los cofinitos para I, la F-topologı́a es la
topologı́a producto de Tychonoff.

O
c) Si F, G son filtros con F ⊆ G entonces la F-topologı́a está con-
tenida en la G-topologı́a.

N
d ) La U-topologı́a en el caso de un ultrafiltro U es una ultra-
topologı́a en el sentido que solo es superada por la discreta.
IA
8.5. La topologı́a producto —en los métricos—
UB
La topologı́a usual de los espacios euclidianos Rn es precisamente la
topologı́a producto cuando cada espacio coordenado es Ru .

Teorema 8.6.QSea H la topologı́a usual de Rn y sea T la topologı́a


producto para ni=1 Ri , Ri = Ru para cada i. Entonces H = T.
.R

Demostración. Veamos que H ⊆ T. Sea U ∈ H un elemento de la base,


U = Bεd (x) donde x = (x1 , x2 , . . . , xn ) y d es la métrica usual. Por cada
coordenada xi tomemos

ε
 
G

Ui = y ∈ R : |xi − y| < √ = Bε/√n (xi ) ⊆ R.


n

Es claro que x ∈ U1 × U2 × · · · × Un y además U1 × U2 × · · · × Un ⊆ Bεd (x)


pues u = (u1 , u2 , . . . , un ) ∈ U1 × U2 × · · · × Un implica

n
!1/2 2 !1/2
ε

(xi − ui )2
X
d(x, u) = < n √ = ε.
n
i=1

Para verificar T ⊆ H tomemos U1 × U2 × · · · × Un un elemento de la base


de la topologı́a producto y x = (x1 , x2 , . . . , xn ) ∈ U1 × U2 × · · · × Un .
Para cada xi existe B εi (xi ) ⊆ Ui donde B εi (xi ) es una bola de la métrica
124 La topologı́a producto

usual de Ri = R. Si ε = mı́n{ε1 , ε2 , . . . , εn }, veamos que Bεd (x) ⊆ U1 ×


U2 × · · · × Un . En efecto, si y = (y1 , y2 , . . . , yn ) ∈ Bεd (x) entonces para
cada coordenada i tenemos
n
!1/2
2
X
|xi − yi | ≤ |xi − yi | < ε ≤ εi ,
i=1

y por tanto cada yi ∈ Bεd (x) ⊆ Ui , es decir y ∈ U1 × U2 × · · · × Un .

O
El siguiente teorema muestra que el producto finito de espacios métri-
cos es de nuevo un espacio métrico.
Teorema 8.7. Sean (X1 , d1 ), (X2 , d2 ), . . . , (Xn , dn ) espacios métricos.

N
Entonces la topologı́a producto proviene de una métrica en X = ni=1 Xi .
Q

IA Qn Qn
Demostración. Consideremos la métrica d : i=1 Xi × i=1 Xi −→ R
n
!1/2
2
X
d(x, y) = di (xi , yi)
i=1
UB
donde x = (x1 , . . . , xn ), y = (y1 , . . . , yn ). Procediendo como en el teore-
ma anterior se tiene el resultado.

En general la metrizabilidad no es una propiedad productiva, i. e.,


el producto de una familia infinita de espacios métricos no necesaria-
.R

mente es metrizable, lo cual implica que en la categorı́a de los espacios


métricos con las funciones continuas como morfismos, no siempre el
producto es de nuevo un objeto de la categorı́a; pero cuando el con-
junto de ı́ndices es enumerable, tenemos el siguiente teorema.
G

Teorema 8.8. Sea {(Xi , di )}, (i ∈ N) una familia enumerable de es-


pacios métricos. Entonces el espacio producto X = X
Q
i=1 i con la
topologı́a producto es metrizable.

Demostración. Recordemos que dos métricas equivalentes generan la


misma topologı́a; ası́ que, podemos reemplazar cada métrica di por la
métrica acotada d∗i (x, y) = mı́n{1, di (x, y)}.
Definimos la función d : i=1 Xi × i=1 Xi −→ R como
Q Q


X d∗ (xi , yi )
i
d(x, y) =
2i
i=1
8.5 La topologı́a producto —en los métricos— 125

donde x = (xn ), y = (yn ). Veamos que d es una métrica:

1. Por cada i ∈ N tenemos

2−i mı́n{1, di (xi , yi )} = 2−i mı́n{1, di (yi , xi )} ≥ 0,

luego
d(x, y) = d(y, x) ≥ 0.

O
2. d(x, y) = 0 si y sólo si 2−i mı́n{1, di (xi , yi )} = 0 para cada i ∈ N,
esto es, para cada i se tiene di (xi , yi ) = 0 lo cual sucede si y solo

N
si xi = yi por cada i. En otras palabras, x = y.

3. Por cada i ∈ N tenemos IA


d∗i (xi , zi ) ≤ d∗i (xi , yi ) + d∗i (zi , yi ),

luego
UB
2−i d∗i (xi , zi ) ≤ 2−i d∗i (xi , yi ) + 2−i d∗i (zi , yi ),

lo que implica
d(x, z) ≤ d(x, y) + d(y, z).
.R

Notemos además que d es una métrica acotada



X 1
d(x, y) ≤ = 2.
2i
i=0
G

Veamos ahora que la topologı́a generada por esta métrica es la topolo-


gı́a producto. Primero veamos que la topologı́a generada está contenida
en la producto. Sea Bεd (x) un elementoPde la base. Escojamos p ≥ 1 lo
suficientemente grande para satisfacer ∞ i=p 2
−i < ε/2. Para cada i ∈ N

definimos una bola abierta Bεi (xi ) ⊆ Xi de la siguiente manera: si i ∈


{0, 1, 2, . . . , p − 1} entonces εi = ε/4; y si i ≥ p, tomamos Bεi (xi ) = Xi .
El conjunto

V = Bε0 (x0 ) × Bε1 (x1 ) × · · · × Bεp−1 (xp−1 ) × Xp × Xp+1 × · · ·

es un abierto de la topologı́a producto que contiene al punto x. Además


126 La topologı́a producto

V ⊆ Bεd (x) pues dado y ∈ V

2−i di (xi , yi )
X
d(x, y) =
i≥0
p−1
2−i di (xi , yi ) + 2−i
X X

i=0 i≥p
p−1
ε X −i
2−i +
X
< 2
4

O
i=0 i≥p
ε X ε ε
≤ 2 + 2−i < + = ε.
4 2 2

N
i≥p

Para la otra inclusión, consideremos un abierto básico de la topologı́a


producto U = n∈N Un y un punto x ∈ U . Un = Xn excepto para finitos
Q
ı́ndices n1 , n2 , . . . , nk donde
IA
d∗n
Uni = Bεi i (xni ) ⊆ Xni .
UB

Para ε = mı́n{ε1 /2, . . . , εk /2k } la bola Bεd (x) ⊆ U , pues si y es tal que
d(y, x) < ε entonces

d∗i (xi , yi ) < 2i ε ≤ εi para cada i = 1, 2, . . . , k


.R

d∗n
y esto implica yni ∈ Bεi i (xni ) para cada i = 1, · · · , k; luego y ∈ U .

Corolario 8.9. Para cada n ∈ N sea In = [0, 1]. El producto n∈N In =


Q
I N —llamado el cubo de Hilbert— es metrizable. Otra presentación
G

del cubo de Hilbert es mostrarlo como el producto de intervalos cerrados


Y 1 1

,− .
n n
n∈N

EJEMPLO 8.5
Para Xi = ({0, 1}, discreta), (i ∈ R) el espacio i∈R Xi no es metrizable.
Q
Muestre que este espacio producto no es 1–contable, verificando que no
existe una base local contable en 0 = (xi ), donde xi = 0 para cada i.
8.6 Continuidad para el producto 127

8.6. Continuidad para el producto

Dada una función f : X −→ i∈I Yi , usualmente f se nota


Q f = (fi )
Q
por medio de las funciones coordenadas fi = pi ◦ f : X −→ i∈I Yi −→
Yi . La estrecha relación entre la continuidad de f y la de las fi resulta
de la siguiente proposición.

Proposición 8.10. f : X −→ i∈I Yi es continua


Q
si y solo si las
aplicaciones coordenadas fi son continuas.

O
Demostración. ⇒) Si f es continua, claramente lo son las fi = pi ◦ f

N
para cada i ∈ I.

T ⇐)−1Si cada fi es continua, dado un abierto básico V = i∈I Vi =


Q
−1
i∈I pi (Vi ) ⊆ Y tenemos que cada fT i (Vi ) es un abierto en X y por
−1 −1
T
IA
tanto, f (V ) = f ( i∈I pi (Vi )) = i∈I fi−1 (Vi ) es también un abier-
−1

to —nótese que casi todos los fi−1 (Vi ) son iguales a X excepto para fini-
tos ı́ndices i—. Como es suficiente este criterio sobre los abiertos básicos,
tenemos que f es continua.
UB

Los espacios coordenados heredan en general muchas propiedades


del espacio producto. Por el teorema 8.2, heredan cualquier propiedad
que sea invariante bajo sobreyecciones que sean continuas y abiertas.
.R

Un problema más difı́cil e importante es deducir información acerca del


espacio producto a partir de los espacios coordenados, como hemos visto
en los teoremas anteriores.
La siguiente proposición nos dice aún más: cada espacio factor se puede
sumergir en el espacio producto sin alterar su topologı́a, de suerte que
G

cualquier propiedad que se hereda a los subespacios de un espacio, tam-


bién se hereda a los espacios coordenados cuando el espacio producto
la posea.

Proposición 8.11. Sea X = i∈I Xi un espacio producto. Dados a =


Q
(ai ) ∈ X y un ı́ndice i ∈ I, existe un subespacio Xia ⊆ X tal que a ∈ Xia
con Xia homeomorfo a Xi .

Demostración. Definimos Xia := {(xi ) : xj = aj , si j 6= i}. Conside-


remos la función restricción pi |Xia : Xia −→ Xi . Esta función es continua
y biyectiva. Resta ver que es abierta —ejercicio—.
128 La topologı́a producto

EJEMPLO 8.6
Podemos identificar a R con el subespacio R × {0} de R2 , etc.

Ejercicios 8.6

1. Sean {Xi }i∈I y {Yi }i∈I familias de espacios y fi : Xi → Yi una


función continua para cada i. Entonces la función

O
Y Y Y
f= fi : Xi → Yi

N
definida por f ((xi )) = (fi (xi )) es continua.

2. Si Xi ≈ Yi para cada i ∈ I (homeomorfos) entonces Xi ≈ Yi .


Q Q
IA
3. Muestre el teorema 8.8 utilizando la métrica
1
d((xn ), (yn )) = sup{ d∗n (xn , yn )}
n
UB
4. Muestre que la proposición 8.10 junto con el hecho que las proyec-
ciones son continuas caracteriza a la topologı́a producto.

8.7. Topologı́as al inicio y al final


.R

En esta sección generalizamos la construcción de las topologı́as pro-


ducto y cociente respectivamente.
G

8.7.1. La topologı́a inicial

Dados un espacio (X, T) y A ⊆ X, la topologı́a de subespacio para


A se puede definir como la mejor topologı́a —con menos abiertos— que
hace de la inclusión i : A ,→ X una función continua. Similarmente, dada
una familia de espacios topológicos {Xi }, (i ∈ I), la topologı́a producto
para el conjunto i∈I Xi fue definida como la mejor —la solución más
Q
eficiente— que hace cada una de las funciones proyección pi continua.
Si generalizamos el párrafo anterior, queremos que dada una familia
de espacios {(Xi , Ti )}i∈I y un conjunto X junto con una colección de fun-
ciones G = {fi : X −→ Xi }i∈I , se pueda encontrar la ‘mejor’ topologı́a
8.7 Topologı́as al inicio y al final 129

f1
X X1
f2
..
. X2

X3
fi

X4

O
Xi

N
Figura 8.3: Objeto inicial.

inicial para X que haga continuas las funciones fi (la topologı́a discreta
IA
es una solución, pero no es la mejor); esto es, la topologı́a menos fina
o más gruesa —como se trata del dominio será la menor en el orden
de inclusión, la que menos abiertos posea—. Lo que entonces queremos
es que cada fi−1 (Vi ) sea abierto cuando Vi lo sea en Xi ; esta topologı́a
UB
inicial T G (notada T si no hacemos referencia a la familia) es la generada
por la subbase
B = {fi−1 (Vi ) | Vi ∈ Ti , i ∈ I}.

T G también es conocida como la topologı́a débil, inducida por la colec-


.R

ción de funciones G.
La topologı́a inicial nos sirve para caracterizar las funciones con-
tinuas que llegan a X; en efecto, tenemos el siguiente teorema.
G

Teorema 8.12. Sea (X, T) un espacio donde T es la topologı́a inicial —


débil— inducida por la familia G = {fi : X → Xi | i ∈ I}. Una función
g : Y → X donde Y es un espacio, es continua si y solo si la compuesta
fi ◦ g : Y → X → Yi es continua para cada i ∈ I.

Demostración. ⇒) Si g es continua claramente también lo son las fun-


ciones compuestas fi ◦ g.
⇐) Sea U un abierto en X; podemos asumir que U sea un abierto de
la subbase, esto es, U = fi−1 (Vi ) para algún i ∈ I con Vi abierto en Xi .
Ası́ g −1 (U ) = g −1 (fi−1 (Vi )) = (fi ◦ g)−1 (Vi ) es abierto por hipótesis.
130 La topologı́a producto

La anterior propiedad de la topologı́a inicial de ninguna manera es


circunstancial; por el contrario, se llama universal en el sentido que
caracteriza la topologı́a inicial.

Proposición 8.13. Sea X un conjunto y G = {fi : X −→ (Xi , Ti )}i∈I


una colección de funciones continuas. Una topologı́a H para X es igual
a la topologı́a inicial T = T G si y solo si H satisface las condiciones del
teorema anterior —propiedad universal—.

O
Demostración. ⇒) Ya hemos demostrado que T satisface la propiedad
universal.
⇐) Supongamos entonces que H también satisface la propiedad uni-

N
versal y veamos que H = T. Al aplicar la propiedad de H para idX :
(X, H) −→ (X, T) tenemos que fi es una función continua fi = fi ◦
IA
idX : (X, H) −→ (X, T) −→ (Xi , Ti ); luego, si cada fi es continua,
T ⊆ H por definición de T. Para la otra contenencia tomemos la función
idX : (X, T) −→ (X, H). Como cada fi ◦ idX = fi es continua, por la
propiedad de H tenemos que idX es continua, luego H ⊆ T.
UB

EJEMPLO 8.7
Sean (X, d) un espacio métrico y f : Y −→ X una biyección. La
topologı́a inicial para Y inducida por f se puede caracterizar como la
topologı́a inducida por la métrica df : Y × Y −→ R donde df (m, n) :=
.R

d(f (m), f (n)). Para la demostración revise el teorema que muestra la


metrizabilidad como un invariante topológico. df es conocida como la
métrica inducida por f.
G

Ejercicios 8.7

1. Sea X un conjunto y G = {fi : X −→ (Xi , Ti )}i∈I una colección


de funciones continuas.

a) Muestre que T G —de la definición de topologı́a débil— hace


cada fi continua y que en efecto es la ‘mejor’.
b) Una sucesión (xn )n → x en X si y solo si (fi (xn ))n → fi (x)
para cada i.
c) Muestre que F → x si y solo si el filtro hfi (F)i → fi (x).
8.7 Topologı́as al inicio y al final 131

2. Muestre que f : (X, J) −→ (Y, H) es continua si y solo si T G ⊆ J.

3. Dados (X, d) y a ∈ X, la función da : X −→ R definida como


da (x) = d(a, x) es continua. Muestre que la topologı́a inicial so-
bre X inducida por la colección {(da )}, (a ∈ X) es la topologı́a
inducida por d.

4. Dada una colección {(X, Ti )}i∈I de topologı́as, ¿cómo se puede


expresar el ı́nf de estas topologı́as en términos de la topologı́a
inicial?

O
5. Para la función f : R −→ Ru , f (x) = x2 , ¿cómo es la topologı́a
inicial?

N
Sugerencia. Los abiertos serán los abiertos en el sentido usual que
además son simétricos con respecto al origen.
IA
8.7.2. La topologı́a final
UB
f1
X1 X
f2
..
X2 .
.R

X3 fi

X4

Xi
G

Figura 8.4: Objeto final.

De manera dual a la subsección anterior, queremos que dado un


conjunto X junto con una colección de funciones G = {fi : (Xi , Ti ) −→
X}i∈I , se pueda encontrar la ‘mejor’ topologı́a final para X (la topologı́a
indiscreta {∅, X} es una solución, pero no es la mejor); esto es, la
topologı́a más fina o menos gruesa —como se trata del codominio será la
mayor en el orden de inclusión, la que más abiertos posea— que garantice
la continuidad de cada fi ; lo que queremos entonces es que el conjunto
U sea abierto en X si para cada i se tiene que fi−1 (U ) es abierto en Xi .
132 La topologı́a producto

Esta topologı́a final TG se define como

TG = {U ⊆ X : fi−1 (U ) ∈ Ti , para cada i ∈ I}.

TG se conoce como la topologı́a final inducida por la colección G.


La topologı́a final nos sirve para caracterizar las funciones continuas
que salen de X; en efecto, tenemos el siguiente teorema.

Teorema 8.14. Sea (X, T) un espacio donde T = TG es la topologı́a final

O
inducida por G = {fi : Xi −→ X}i∈I . Una función g : (X, T) −→ (Y, H)
es continua si y sólo si g◦fi : (Xi , Ti ) −→ (X, TG ) −→ (Y, H) es continua
para cada i ∈ I.

N
Demostración. ⇒) Si g es continua claramente también lo son las fun-
ciones compuestas g ◦ fi ya que TG hace cada fi continua.
IA
⇐) Sea U un abierto en Y . Como fi−1 (gi−1 (U )) = (g ◦ fi )−1 (U ) es
abierto para cada i, entonces g −1 (U ) es un abierto en X.
UB
Ejercicios 8.7

1. Dado un conjunto X junto con una colección de funciones G =


{fi : (Xi , Ti ) −→ X}i∈I , muestre que:
.R

a) TG es una topologı́a sobre X.


b) TG es la topologı́a más fina sobre X que hace continua a cada
una de las fi : Xi −→ X.
G

c) Caracterice los cerrados en TG en términos de la colección G.

2. Enuncie una proposición para las topologı́as finales que sea dual a
la proposición 8.13.
9 Posición de un punto respecto a un
conjunto

N O
Con conceptos relativamente simples como los de abierto y continui-
IA
dad, hemos podido crear una gran variedad de espacios topológicos y, a
partir de estos, otros espacios teniendo en mente algunas construcciones
conjuntistas. Para continuar desarrollando nuevos espacios y poderlos
analizar, es necesario que tengamos más herramientas. En esta sección
UB
discutiremos otras maneras de dotar de una topologı́a a un conjunto,
entre ellas el operador de adherencia en el sentido de K. Kuratowski.
También se podrı́an usar otros operadores como interior, exterior, fron-
tera o derivado dado que cualquiera de ellos determina completamente
la topologı́a sobre el conjunto.
.R

9.1. Conjuntos cerrados y adherencia

Definición 9.1. Sean (X, T) un espacio y F ⊆ X. F se llama cerrado


G

si su complemento F c es abierto.

EJEMPLO 9.1
En Ru los intervalos cerrados [a, b] son conjuntos cerrados.

Por supuesto un conjunto no tiene por qué ser abierto o cerrado, por
ejemplo, el subconjunto N en (R, cof initos). Tampoco estos adjetivos
son excluyentes, pues en un espacio discreto todo conjunto es simultánea-
mente abierto y cerrado, i. e., aberrado. En (R, Sorgenf rey) los miem-
bros de la base [a, b) son aberrados.

133
134 Posición de un punto respecto a un conjunto

EJEMPLO 9.2
En un espacio (X, T), a partir de las leyes de De Morgan podemos inferir:

1. ∅ y X son cerrados.

2. Si {Ai }i∈I es una colección de cerrados entonces i Ai es cerrado.


T

3. Si
S {Aj }j∈J —J finito— es una colección de cerrados entonces
j Aj es cerrado.

O
El concepto de topologı́a se puede introducir a partir del concepto de
cerrado. Dado un conjunto X y una familia C de subconjuntos cerrada

N
para intersecciones arbitrarias y uniones finitas, definimos la topologı́a
T como la colección de todos los Ac con A ∈ C.
IA
Las funciones continuas se pueden caracterizar en términos de los
conjuntos cerrados.
Proposición 9.2. Sean (X, T), (Y, H) espacios y f : X −→ Y . f es
continua si y solo si la imagen inversa por f de un subconjunto cerrado
UB
de Y es un subconjunto cerrado de X.

Demostración. Es inmediata, si recordamos que para cualquier U sub-


conjunto de Y se tiene f −1 (U c ) = (f −1 (U ))c .
.R

EJEMPLO 9.3
Los cerrados del subespacio A son las intersecciones de los cerrados de
X con A. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X donde A hereda la topologı́a
de subespacio. Un M ⊆ A es cerrado en A si M = F c para un F abierto
de A, esto es M = F c = (A ∩ U )c donde U es abierto de X; luego,
G

M = Ac ∪ U c y por tanto M ∩ A = (Ac ∪ U c ) ∩ A = U c ∩ A con lo cual


M = N ∩ A donde N = U c es cerrado de X.

Definición 9.3. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. Decimos que b ∈ X


es un punto adherente o adherido a A, si b no puede ser separado
del conjunto A por ninguna de sus vecindades. Esto es, para toda Vb se
tiene Vb ∩ A 6= ∅ —efectivamente b está adherido a A—.

El conjunto de todos los puntos adherentes a A lo notamos A y lo


llamamos adherencia de A, i. e.,
A = {x : x es adherente a A}.
9.1 Conjuntos cerrados y adherencia 135

Teorema 9.4. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. A es el menor cerrado


que contiene a A, i. e.,
\
A = {F : F es cerrado y A ⊆ F }.

Demostración. Sea x ∈ {F : F es cerrado y A ⊆ F } y veamos que


T
x ∈ A. Dada Vx vecindad de x existe U abierto con x ∈ U ⊆ Vx . Si
Vx ∩ A = ∅ entonces U ∩ A = ∅ luego A ⊆ U c , ası́ que U c es un cerrado
que contiene a A y por hipótesis x ∈ U c , lo cual es una contradicción.
Ası́ que Vx ∩ A 6= ∅ para toda Vx .

O
En el otro sentido, sea x ∈ A. Si x ∈
/ {F | F es cerrado y A ⊆ F }
T
existe F cerrado tal que A ⊆ F y x ∈ / F . Luego x ∈ F c con F c abierto

N
y además F c ∩ A = ∅ lo cual contradice que x ∈ A.
Corolario 9.5. Sean (X, T) un espacio y A, B ⊆ X. Entonces
IA
1. ∅ = ∅.
2. A ⊆ A, para cada A ⊆ X.
UB
3. A es cerrado.
4. A = A si y solo si A es cerrado.

5. A = A.
6. Si A ⊆ B entonces A ⊆ B.
.R

7. A ∪ B = A ∪ B.
8. A ∩ B ⊆ A ∩ B.
G

Demostración. Se deja como ejercicio.

EJEMPLO 9.4
La propiedad 7 del corolario 9.5 no es verdad más allá del caso finito,
aún en el caso de una unión enumerable. Por ejemplo, si cada An = { n1 }
entonces
1 [1
  [ [ 
:n∈N = An 6= An = {0} :n∈N ,
n n n
n

pues en R con la usual A = { n1 : n ∈ N} tiene como punto adherente, a


más de los del propio A, el punto 0.
136 Posición de un punto respecto a un conjunto

EJEMPLO 9.5
Si X es un espacio infinito con la topologı́a de los cofinitos y A ⊆ X
entonces A = X si A es infinito.

EJEMPLO 9.6
La topologı́a para R determina la adherencia de [0, 1]. Por ejemplo,
cofinitos o coenumerables satisfacen [0, 1] = R.

O
EJEMPLO 9.7
En (I × I, lexi), la lı́nea A sobre el x-eje, i. e.,

N
A = {(x, y) : 0 ≤ x ≤ 1, y = 0},
IA
tiene como puntos adherentes, a más del propio A, los que están en la
lı́nea de la parte superior del cuadrado excepto la esquina (1, 1), esto es,
A = A ∪ {(x, y) : 0 ≤ x < 1, y = 1}.
UB
.R
G

Figura 9.1: Adherencia en la topologı́a del orden lexicográfico.

EJEMPLO 9.8
Sean T1 , T2 dos topologı́as sobre un conjunto X con T1 ⊆ T2 . Para
i
A ⊆ X notemos por A la clausura de A con respecto a Ti . Entonces
2 1
A ⊆A .
En T1 hay menos abiertos y por tanto menos cerrados que en T2 . Por
esta razón, la intersección de todos los cerrados en T1 que contienen a
A no puede ser más pequeña que la intersección de todos los cerrados
en T2 que contienen a A.
9.1 Conjuntos cerrados y adherencia 137

En los espacios métricos el concepto de punto adherente se puede car-


acterizar en términos de la distancia.
Proposición 9.6. Sean (X, d) un espacio métrico y A ⊆ X. Para x ∈
X, x ∈ A si y solo si d(x, A) = 0.

Demostración. ⇒) Si x ∈ A entonces B1/n (x) ∩ A 6= ∅ para cada n ∈ N.


Luego d(x, A) < 1/n para cada n, i. e., d(x, A) = 0.
⇐) Sea d(x, A) = 0 Si existe Vx con Vx ∩ A = ∅, entonces existe

O
n ∈ N tal que B1/n (x) ⊆ Vx –estas bolas forman una base local– y
ası́ B1/n (x) ∩ A = ∅, lo cual contradice d(x, A) = 0.

N
Si el espacio es 1-contable, las sucesiones caracterizan la adherencia.

Proposición 9.7 (Lema de las sucesiones). Sean (X, T) un espacio 1–


IA
contable y A ⊆ (X, T). x ∈ A si y solo si existe una sucesión (xn ),
(n ∈ N) con xn ∈ A tal que xn → x.

Demostración. ⇒) Si x ∈ A por cada n ∈ N tomamos xn con xn ∈


UB
Bn (x) ∩ A para {B1 , B2 , . . .} una base local en x —¡encajada! Es claro
que la sucesión ası́ definida satisface xn → x.
⇐) Si existe una sucesión (xn ) en A con xn → x, entonces dada
cualquier vecindad Vx tenemos Vx ∩ A 6= ∅ pues por la convergencia
.R

existen infinitos xn elementos de A con xn ∈ Vx ∩ A.

EJEMPLO 9.9
Si el espacio no es 1-contable, la anterior caracterización de la adherencia
no siempre es cierta. Este es el caso para los números irracionales I si
G

consideramos a (R, coenumerables) —no es 1-contable— I = R pero no


existe una sucesión (xn ) en I con xn → 2.

El siguiente ejemplo muestra la utilidad de la proposición 9.7.

EJEMPLO 9.10
(RN , caja) no es metrizable ya que no se tiene el lema de las sucesiones.

En efecto, sea A = {(xn ) : xn > 0, n ∈ N} el conjunto de las sucesiones


de términos positivos. El punto 0 = (0) —la sucesión constante a cero—
138 Posición de un punto respecto a un conjunto

pertenece a A, pero no existe una sucesión —de sucesiones— (xn ) con


xn = (xm ∞
n )m=i convergente a 0. El producto de intervalos

U = (−x11 , x11 ) × (−x22 , x22 ) × (−x33 , x33 ) × · · ·

es una vecindad abierta del punto 0 pero no contiene ningún elemento


de la sucesión.

O
9.1.1. Operadores de clausura

K En 1922 el matemático polaco K. Kuratowski1 reconoció las propie-

N
dades que tenı́a la adherencia y las resumió en el siguiente operador
llamado de clausura. Para un conjunto X la adherencia es una función
K : 2X −→ 2X tal que para cada A ⊆ X, K(A) := A con las siguientes
propiedades:
IA
1. K(∅) = ∅.
UB
2. A ⊆ K(A) —expansión—.

3. K(A ∪ B) = K(A) ∪ K(B).

4. K(K(A)) = K(A) —idempotente—.


.R

Teorema 9.8. Cualquier función K : 2X −→ 2X que satisfaga 1, 2, 3,


4 del párrafo anterior se llama un operador de clausura y determina
una única topologı́a sobre X, en la cual los conjuntos cerrados son los
conjuntos para los cuales K(A) = A —puntos fijos del operador—.
G

Demostración. Definimos la colección

T = {U ⊆ X | K(U c ) = U c }.

Verifiquemos que T es topologı́a. Por 1, 2 tenemos ∅, X ∈ T.


1
Kazimierz Kuratowski (Varsovia, 1896-1980), matemático y lógico polaco. La
investigación de Kuratowski se basó en estructuras abstractas topológicas y métricas.
Junto con Alfred Tarski y Waclaw Sierpinski, construyó casi toda la teorı́a de los
espacios polacos, ası́ llamados en honor a estos tres matemáticos. En teorı́a de grafos,
hizo la caracterización de los grafos planares llamada teorema de Kuratowski.
9.1 Conjuntos cerrados y adherencia 139

Dada {Vi }, (i ∈ I) con Vi ∈ T, veamos que i∈I Vi está en T. Nótese


S
que A ⊆ B implica K(A) ⊆ K(B) y por tanto
!c ! !
Vic ⊆ Vic para cada i,
[ \
K Vi =K
i∈I i∈I

c
con lo cual K i∈I Vi ⊆ i∈I K(V c) ⊆ c
c  i∈I VSi y esto junto con la
T  T T
i
contenencia en 2 nos dice que K V = ( V )c.
S
i∈I i i∈I i

Si U, V ∈ T, veamos que su intersección es un abierto, es decir, su

O
complemento es un punto fijo.

K ((U ∩ V )c ) = K(U c ∪ V c ) = K(U c ) ∪ K(V c ) = U c ∪ V c = (U ∩ V )c .

N
La unicidad de T es clara, pues la definición determina la unicidad de
los cerrados, que son aquellos para los cuales F = K(F ).
IA
EJEMPLO 9.11
Sea X un conjunto con más de un elemento. Dado p ∈ X definimos
K(A) = A ∪ {p}, K(∅) = ∅. K satisface los axiomas del teorema anterior.
UB
¿Cómo es la topologı́a generada?

El siguiente teorema nos muestra que la continuidad se puede caracteri-


zar en términos de la adherencia.
.R

Teorema 9.9. Sean (X, T), (Y, H) espacios y f : X −→ Y . f es con-


tinua si y solo si para cada A ⊆ X se tiene f (A) ⊆ f (A).
‘Si x es arbitrariamente cercano a A entonces f (x) lo es a f (A)’.
G

Demostración. ⇒) Sean A ⊆ X, y ∈ f (A). Tomemos x ∈ A tal que


y = f (x). Dada cualquier Vy , existe Vx tal que f (Vx ) ⊆ Vy —por la
continuidad—. Como x ∈ A, sea p ∈ Vx ∩ A, con lo cual

f (p) ∈ f (Vx ∩ A) ⊆ f (Vx ) ∩ f (A) ⊆ V y ∩ f (A)

y por tanto y ∈ f (A).


⇐) Consideremos un cerrado C de Y y veamos que f −1 (C) es un
cerrado. Como f f −1 (C) ⊆ f (f −1 (C)) ⊆ C, al aplicar f −1 obtenemos
f −1 (C) ⊆ f −1 (C) y como C = C tenemos f −1 (C) ⊆ f −1 (C), luego por
las propiedades de la adherencia f −1 (C) = f −1 (C), con lo cual f −1 (C)
es un cerrado, es decir f es continua.
140 Posición de un punto respecto a un conjunto

9.1.2. La adherencia es productiva

Teorema 9.10. Sean {(Xi , Ti )}i∈I una colección de espacios topológicos


y Ai ⊆ Xi , Ai 6= ∅ para cada i. Entonces
Y Y
Ai = Ai
i∈I i∈I

Demostración. Veamos que i∈I Ai ⊆ i∈I Ai . Sea x ∈ i∈I Q Ai y Vx


Q Q Q

O
una vecindad abierta del punto x = (xi ). QExiste un abierto i∈I Ui de
la base de la topologı́a producto con x ∈ i∈I Ui ⊆ Vx . Como xi ∈ Ai
tenemos Ui ∩ Ai 6= ∅ para cada i y ası́

N
! !
Y Y Y Y
Vx ∩ Ai ⊇ Ui ∩ Ai = (Ui ∩ Ai ) 6= ∅, IA
i∈I i∈I i∈I i∈I

luego x ∈ Ai .
Q
i∈I
UB
A
.. . . . . . ..... .
... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ... ........................................
.... ........
........
...................... .....
........
......

.. ........... ..................
.... .....
..... ..... ....... ....
.... .........................
......................................................
...
...
. ...
.. ...

.
.
.....................................
....
...
...

p (A).
...
.... ..................................... ...
..

.....................................
..
.... ..
....
2
.....
.....................................
.. ....
.
..
... .
.................................
..
... ..
.R

.. .....
... .
.. ......
.. . ...........................
...... ...
...... ...
.. ..................... .
......
........
.......
...
....... ...
.
..
... .........
.
... ... ... ... ... ........ ... ... ... ... ... ... ........................................................................
......... ..
..
..
.. ..
.. ..
.. ..
.. ..
.. ..

.................p.....(A)
................................
.. ..
.. ..
.. ..
.. ..
G

Figura 9.2: A ⊆ pi (A).


Q
i∈I

Recı́procamente, como cada proyección pi es continua,


! !
Y Y
pi Ai ⊆ p i Ai = Ai
i∈I i∈I

para Q
cada i, luego i∈I Ai ⊆ Ai pues si A ⊆ Xi entonces
Q Q Q
i∈I i∈I
A ⊆ i∈I pi (A) (ver fig. 9.2).
9.1 Conjuntos cerrados y adherencia 141

Corolario 9.11. Sean {(Xi , Ti )}i∈I una colección de espacios topológi-


cos y Ai ⊆ Xi , Ai 6= ∅ para cada i. Entonces
Y
Ai es cerrado si y solo si cada Ai es cerrado. (9.1)
i∈I

Demostración. ⇒) Sea Ai un cerrado en el espacio producto. Como


Q
i∈I

Y Y Y
Ai = Ai = Ai (9.2)

O
i∈I i∈I i∈I

tenemos Ai = Ai para cada i.

N
⇐) Como cada Ai = Ai entonces,
Y

i∈I
IA
Ai =
Y

i∈I
Ai =
Y

i∈I
Ai . (9.3)
UB

Ejercicios 9.1

1. Dada Bε (x) en Rnu , ¿quién es su adherencia?


.R

2. Dada Bε (x) en un espacio métrico, muestre que su adherencia no


siempre coincide con la bola cerrada.

3. La adherencia se comporta respecto a los subespacios de la sigu-


G

iente manera. Si A ⊆ B ⊆ X entonces A como subespacio de B es


igual a la intersección de A —como subespacio de X— con B, es
decir
AB = AX ∩ B.

4. Sean (R2 , verticales) y A = {(x, y) : x2 + y 2 = 1, x ≤ 0, y ≤ 0}


—ver ejercicio 2 de 1.2— Calcule:

a) A con respecto a S 1 .
b) A con respecto a R2 .

¿Qué relación existe entre estos dos conjuntos?


142 Posición de un punto respecto a un conjunto

5. Muestre que en un espacio cualquiera el conjunto de puntos lı́mites


de una sucesión es cerrado.

6. * Sean X un espacio y A ⊆ X. Muestre que x ∈ A si y solo si


existe un filtro F en el espacio X con A ∈ F y F → x.

7. Una función f : X −→ Y entre espacios topológicos es


 continua si
y solo si para cada B ⊆ Y se tiene f −1 (B) ⊆ f −1 B .

8. Una función f : X −→ Y entre espacios topológicos es cerrada si

O
y solo si para todo A ⊆ X se tiene f (A) ⊆ f A .


9. Una función inyectiva f : X −→ Y entre espacios es un homeo-

N
morfismo si y solo si para cada A ⊆ X se tiene f A = f (A).

9.2. Puntos de acumulación


IA
Si A ⊆ (X, T) es claro que todo punto que está en A es un punto
UB
adherido a A. Pero ¿cómo caracterizar aquellos puntos que están ad-
heridos a A no solo por el hecho de pertenecer al conjunto? Estos son
puntos donde el conjunto A se acumula en el sentido de la siguiente
definición.
.R

Definición 9.12. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. Decimos que b ∈ X


es un punto de acumulación de A (A se acumula en b) o que b
es un punto lı́mite del conjunto A, si para cualquier Vb se tiene
(Vb − {b}) ∩ A 6= ∅. Es decir, cada vecindad del punto b contiene puntos
de A diferentes de b mismo, i. e., b ∈ A − {b}.
G

El conjunto de puntos de acumulación de A lo notamos Aa y lo


llamamos derivado de A,

Aa = {x | x es un punto de acumulación de A}.

Claramente todo punto de acumulación de un conjunto es un punto


adherente del conjunto.

Teorema 9.13. Si (X, T) es un espacio y A ⊆ X entonces

A = A ∪ Aa .
9.2 Puntos de acumulación 143

Demostración. Veamos que A ∪ Aa ⊆ A. Si x ∈


/ A, existe Vx tal que
Vx ∩ A = ∅, es decir x ∈
/Ayx∈/ Aa .
/ A ∪ Aa ; luego existe Vx
Para la otra contenencia sea x tal que x ∈
con (Vx − {x}) ∩ A = ∅, y como x ∈
/ A podemos concluir que Vx ∩ A = ∅,
con lo cual x ∈
/ A.
Corolario 9.14. Sean (X, T) un espacio A ⊆ X. A es cerrado si y solo
si Aa ⊆ A.

O
Demostración. A = A = A ∪ Aa , lo que implica Aa ⊆ A.

EJEMPLO 9.12

N
/ Aa aunque
1. En el subespacio A = (0, 2] ∪ {3} ⊆ Ru se tiene que 3 ∈
esté en A, mientras 0 ∈ Aa aunque no esté en A.
IA
2. En el ejemplo anterior 3 ∈ A − Aa es un punto ‘aislado’ de su
comunidad.

3. En (X, 2X ) se tiene X a = ∅.
UB

/ X a.
4. En un espacio X el conjunto {a} es abierto si y solo si a ∈

5. En general Aa no es conjunto cerrado. Para X = {x, y, z}, T =


{∅, X, {x, y}, {z}} y A = {x} tenemos Aa = {y}.
.R

Aunque Aa no siempre es cerrado, en los espacios de Hausdorff si lo


podemos garantizar.
Proposición 9.15. Si (X, T) es un espacio de Hausdorff, entonces Aa
es cerrado para todo A subconjunto de X.
G

Demostración. De acuerdo con el corolario 9.14 veamos que (Aa )a ⊆ Aa .


Sean x ∈ (Aa )a y Vx vecindad de x. No hay pérdida de generalidad si
tomamos Vx como abierta, ya que si no lo es, existe Ux abierto con
Ux ⊆ Vx y trabajamos con este Ux . Sea y ∈ (Vx − {x}) ∩ Aa , luego y 6= x
con y ∈ Aa . Por tanto, Vx que es vecindad tanto de x como de y satisface
(Vx − y) ∩ A 6= ∅ por estar y ∈ Aa .
De otra parte, Uy = (Vx − {x}) es un abierto que contiene a y —
puesto que {x} es cerrado—. Luego ((Vx − {x}) − {y}) ∩ A 6= ∅, y por
tanto podemos tomar z ∈ (Ux − {y}) ∩ A; claramente z ∈ (Vx − {x}) ∩ A
con lo que x ∈ Aa .
144 Posición de un punto respecto a un conjunto

Las funciones continuas e inyectivas respetan los puntos de acumulación.


Proposición 9.16. Sean (X, T), (Y, H) espacios y f : X −→ Y con-
tinua e inyectiva. Si A ⊆ X y x ∈ Aa entonces f (x) ∈ f (A)a —
f (Aa ) ⊆ f (A)a —.

Demostración. Sea x ∈ Aa y veamos que f (x) ∈ f (A)a . Como f es


continua, dada Vf (x) existe un abierto Ux con f (Ux ) ⊆ Vf (x) . Luego
f (Ux − {x}) ⊆ Vf (x) − {f (x)} ya que f es 1-1 y no puede existir otro
punto distinto de x cuya imagen sea f (x). Por tanto

O
∅=
6 f ((Ux − {x}) ∩ A) ⊆ f (Ux − {x}) ∩ f (A) ⊆ (Vf (x) − {f (x)}) ∩ f (A)

N
con lo cual f (x) ∈ f (A)a .

9.2.1. Puntos aislados


IA
Como Aa ⊆ A, ¿qué podemos decir de los puntos en el otro espectro,
es decir, los puntos que están en A − Aa ? Estos son puntos x de A para
UB
los cuales existe una Vx que no contiene puntos de A diferentes de x
mismo —puntos aislados—.
Definición 9.17. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. Decimos que b ∈ X
es un punto aislado de A si existe una vecindad Vb en X para la cual
Vb ∩ A ⊆ {b}. Es decir, existe una vecindad del punto b que no contiene
.R

puntos de A diferentes de b mismo.

EJEMPLO 9.13
En Ru consideremos:
G

1. El subconjunto Z. Si n ∈ Z entonces
1 1
{n} = Z ∩ (n − , n + ).
2 2
Por tanto la topologı́a de subespacio para Z es la discreta.

2. Los subconjuntos P = {1/n | n ∈ N} y P ∗ = P ∪ {0}. Como


cada punto en P es aislado, el subespacio es discreto; mientras
que, al agregarle un punto y obtener P ∗ , el nuevo subespacio tiene
al punto 0 como punto de acumulación, con lo cual deja de ser un
espacio discreto.
9.2 Puntos de acumulación 145

Proposición 9.18. Dado (X, T) un espacio y A ⊆ X. (A, TA ) es dis-


creto si y solo si cada punto de A es aislado.

Demostración. En el subespacio (A, TA ) un punto a ∈ A es aislado si y


solo si {a} es abierto en la topologı́a del subespacio.

Ejercicios 9.2

O
1. Si (X, T) es un espacio y A, B ⊆ X, muestre que el conjunto deriva-
do posee las siguientes propiedades:

N
a) Si A ⊆ B entonces Aa ⊆ B a .
b) (A)a = Aa para A ⊆ X.
IA
c) (A ∪ B)a = Aa ∪ B a para A, B ⊆ X.
d ) i∈I Aai ⊆ ( i∈I Ai )a , Ai ⊆ X.
S S
UB
2. En contraposición a la clausura, el segundo conjunto derivado no
tiene por qué ser igual al original. Dé un ejemplo donde Aaa * Aa .

3. Demuestre el teorema 9.15 con la condición que el espacio sea T1


a cambio de T2 .
.R

4. Sea R con la topologı́a generada por la base formada por las colas
(a, →). Muestre que {0}a no es cerrado.

5. Sea f : X −→ Y una función uno a uno entre espacios topológicos;


f es continua si y solo si f (Aa ) ⊆ f (A)a para todo A ⊆ X.
G

6. Sea f : X −→ Y una función entre espacios. f es un homeomor-


fismo si y solo si f (Aa ) = f (A)a para todo A ⊆ X.

7. Muestre que el conjunto de puntos de acumulación de una unión de


conjuntos no es necesariamente la unión de puntos de acumulación
de cada uno de los conjuntos.

8. Sean (X, T) un espacio de Hausdorff y A ⊆ X. x ∈ Aa si y solo si


cada Vx contiene infinitos puntos de A.

9. Sean A ⊆ (X, T) y Ais(A) su conjunto de puntos aislados. Se tiene


entonces que:
146 Posición de un punto respecto a un conjunto

a) Ais(A) ∩ Aa = ∅.
b) Ais(A) ∪ Aa = A.
c) Ais A ⊆ Ais(A).


d ) Ais(A) = ∅ si y solo si A ⊆ Aa .
10. * El filtro de las vecindades Vx es un ultrafiltro si y solo si el punto
x es un punto aislado de X.

O
9.3. Interior – exterior – frontera

N
Definición 9.19. Sean (X, T) un espacio y
A ⊆ X. Decimos que b ∈ X es un punto
IA
interior de A si existe U ⊆ X abierto tal
que b ∈ U ⊆ A. Al conjunto de puntos inte-
riores de A lo llamamos el interior de A y
lo notamos A◦
UB
A◦ = {x : x es interior a A}.

Proposición 9.20. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. A◦ es el mayor


abierto contenido en A.
.R

Demostración. Veamos que A◦ = A donde la familia


S

A = {Ui ⊆ X : Ui ⊆ A y Ui es abierto}.

Si x ∈SA◦ , existe un abierto Ux con x ∈ Ux ⊆ A con lo cual Ux ∈ A


G

y ası́ x ∈ A.
Si x ∈ A existe i para el cual x ∈ Ui ⊆ A y por tanto x ∈ A◦ .
S

Corolario 9.21. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. A ⊆ X es abierto si


y solo si A◦ = A.

Demostración. Es equivalente a decir que A es abierto si y solo si A es


vecindad de cada uno de sus puntos.

Las propiedades del interior se describen en la siguiente proposición,


la cual resume lo que llamamos un operador de interior.
9.3 Interior – exterior – frontera 147

Proposición 9.22. Si (X, T) es un espacio y A, B ⊆ X entonces

1. A◦ ⊆ A.
2. (A ∩ B)◦ = A◦ ∩ B ◦ .
3. (A◦ )◦ = A.
4. X ◦ = X.
5. A◦ ∪ B ◦ ⊆ (A ∪ B)◦ .

O
Demostración. Se deja como ejercicio.

N
Cualquier operador I : 2X −→ 2X que satisface las propiedades de
la anterior proposición genera una topologı́a G sobre X definida por
IA
G = {A ⊆ X : I(A) = A}
y para esta topologı́a I(A) = A◦ .
Dual al concepto de punto interior está el concepto de punto exterior.
UB

Definición 9.23. Sean (X, T) un espacio, A ⊆ X y b ∈ X. Decimos que


b es un punto exterior a A si existe una vecindad Vb tal que Vb ⊆ Ac .

El conjunto de los puntos exteriores a A se llama exterior de A y


lo notamos Ext(A):
.R

Ext(A) = {x | x es exterior a A}.

Nótese que Ext(A) es el interior de Ac . Un punto que no pertenece


al interior ni al exterior de un conjunto se llama punto frontera.
G

Definición 9.24. Dados A ⊆ (X, T) y b ∈ X


decimos que b es un punto frontera de A si
para toda Vb se tiene Vb ∩ A 6= ∅ 6= Vb ∩ Ac .

El conjunto de los puntos frontera de A lo


notamos F r(A):

F r(A) := {x | x es un punto frontera para A}.

Un subconjunto A de un espacio genera una partición sobre el espacio


de la siguiente manera.
148 Posición de un punto respecto a un conjunto

Proposición 9.25. Sean (X, T) un espacio y A ⊆ X. X es la unión


disyunta
X = A◦ ∪ F r(A) ∪ Ext(A).

Demostración. Las definiciones son excluyentes.

EJEMPLO 9.14
Para Q como subconjunto de Ru se tiene Q◦ = ∅, Ext(Q) = ∅, F r(Q) =

O
R. ¿Cómo es la partición si tomamos a (R, cof initos)?

N
Ejercicios 9.3
IA
1. Continuidad en términos del interior. Una función f : X −→ Y es
continua si y solo si f −1 (B ◦ ) ⊆ (f −1 (B))◦ para cada B ⊆ Y .

2. Muestre que:
UB

a) A = Ext(A)c .
b) A = (X − M )◦ .
c) A◦ = X − (X − A).
.R

d ) F r(A) = A ∩ Ac .
e) F r(A) = F r(Ac ).
f ) F r(A) ⊆ F r(A).
g) F r A◦ ⊆ F r(A).

G

h) F r(A ∪ B) ⊆ F r(A) ∪ F r(B).


c
/ A◦ y x ∈
i ) F r(A) = {x | x ∈ / (Ac )◦ } = A◦ ∪ (Ac )◦ .

3. Muestre que:

a) A es abierto si y solo si A ∩ F r(A) = ∅.


b) A es cerrado si y solo si F r(A) ⊆ A.
c) A es aberrado si y solo si F r(A) = ∅.

4. Continuidad en términos de la frontera. La función f : X −→ Y es


continua si y solo si F r(f −1 (B)) ⊆ f −1 (F r(B)) para cada B ⊆ Y .
9.4 Subconjuntos densos 149

5. Para (R2 , verticales) y (R2 , lexicográfico) ¿cómo es la adherencia,


interior, frontera y exterior de los siguientes conjuntos?
a) {(0, 0)}.
b) {(x, y) : x2 + y 2 < 1}.
c) S 1 .
d ) {(x, y) | y > 0}.
e) {(x, y) | x > 0}.

O
f ) {(0, y) | y > 0}.
g) R × {0}.
h) {0} × R.

N
6. Si (X, T) es un espacio y A, B ⊆ X entonces A◦ × B ◦ = (A × B)◦ .
¿Qué sucede si el conjunto de ı́ndices es arbitrario?
IA
7. Muestre que Cl Int Cl Int A = Cl Int A, i. e., A◦ =A◦ .
◦

8. Problema de Kuratowski, 1922. Dado un subconjunto A de


un espacio, existen a lo más 14 conjuntos diferentes que pueden
UB
ser construidos aplicando cualquier permutación de la clausura, el
interior y el complemento sobre A.
Sugerencia: recurra a la literatura. Muestre que en Ru el conjunto
A = [0, 1] ∪ (2, 3) ∪ [(4, 5) ∩ Q] ∪ [(6, 8) − {7}] ∪ {9} satisface el
.R

problema.
9. Si (X, T) es un espacio y A ⊆ X, muestre que la función carac-
terı́stica Ξ|A : X −→ Ru es continua en el punto x si y solo si
x∈/ F r(A).
G

9.4. Subconjuntos densos

Un subconjunto A que está por todas partes del espacio (X, T) merece
un nombre especial.
Definición 9.26. Sean (X, T) un espacio y A, B ⊆ X. A se llama denso
en B si B ⊆ A. Si A es denso en X, i. e., A = X, lo llamamos denso
en toda parte o simplemente denso —no hacemos referencia a ningún
subconjunto—. En otras palabras, A es denso si para cualquier Vx de
cualquier x ∈ X tenemos Vx ∩ A 6= ∅.
150 Posición de un punto respecto a un conjunto

EJEMPLO 9.15
Los números irracionales I son densos en R con la topologı́a usual.

EJEMPLO 9.16
Un espacio X es discreto si y solo si tiene un único subconjunto denso.

⇒) Si el espacio es discreto, cada subconjunto es cerrado y por tanto el


único denso es X.

O
⇐) Si X no fuera discreto, existe un punto x tal que {x} no es abierto,
y por tanto X − {x} es denso.

N
Si el conjunto denso no es muy grande, el espacio merece un adjetivo.
IA
Definición 9.27. Sea (X, T) un espacio. Decimos que X es separable
si existe A ⊆ X enumerable y denso.

EJEMPLO 9.17
UB
Cada Rn es separable —basta considerar a Qn —.

Proposición 9.28. Si X es 2-contable entonces X es separable.

Demostración. Sea B = {B1 , B2 , . . .} una base enumerable. Por cada Bn


.R

tomamos un xn ∈ Bn y formamos el conjunto D = {x1 , x2 , . . .}. D es


denso, pues dado cualquier abierto U , por ser B una base, existe Bi con
xi ∈ Bi ⊆ U .
G

El recı́proco de la proposición anterior no es cierto en general como se


muestra en el siguiente ejemplo; pero en el caso de los espacios métricos
sı́ se tiene la equivalencia entre los conceptos 2–contable y separable.

EJEMPLO 9.18

(R, cof initos) es un espacio separable pues N = R, pero ya sabemos


que (R, cof initos) no es 2-contable.

(R, coenumerables) no es separable. Si D ⊆ R fuera denso y enumerable,


entonces R−D es abierto, y por tanto para x ∈ R−D se tiene que x ∈
/ D.
9.4 Subconjuntos densos 151

Proposición 9.29. Si (X, d) es un espacio métrico y separable, entonces


es 2-contable.

Demostración. Sea D = {d1 , d2 , . . .} un subconjunto denso en X. La


colección B = {B 1 (dm ) : m, n ∈ N} es una base enumerable para la
n
topologı́a generada por d. Dado un abierto U y x ∈ U existe Bε (x) ⊆ U .
Sea dm ∈ D con dm ∈ B 4ε (x). La bola B 2ε (dm ) satisface

x ∈ B 2ε (dm ) ⊆ Bε (x) ⊆ U

O
ε
pues si t ∈ B 2ε (dm ) entonces d(t, x) ≤ d(t, dm ) + d(dm , x) ≤ 2 + 4ε .

N
La utilidad de la equivalencia de estos dos conceptos en los espacios
metrizables se muestra en el siguiente ejemplo.

EJEMPLO 9.19
IA
(R, [a, b)) no es metrizable, ya que es separable pero no es 2-contable.
UB
EJEMPLO 9.20
La propiedad de separabilidad no es hereditaria (no se hereda a los
subespacios); por ejemplo, en R2 la siguiente colección B de ‘cuadrados
semiabiertos’ forma una base
.R

B = {[a, b) × [c, d) | a < b, c < d, a, b, c, d ∈ R}.

Un abierto básico para la topologı́a generada tiene la forma descrita por


la figura 9.3. Esta topologı́a, conocida como topologı́a de Sorgenfrey,
es separable pues Q × Q = R × R.
G

El subconjunto formado por la recta diagonal

L = {(x, −x) : x ∈ R}

es un subconjunto cerrado pues su complemento es abierto. La topologı́a


de subespacio es la discreta y, por lo tanto, L no es separable. Notemos
que el cubrimiento abierto de R2

{R2 − L} {[−a, 1) × [a, 1) : a ∈ R}


[

no se puede reducir a uno enumerable y por tanto el espacio no es de


Lindeloff.
152 Posición de un punto respecto a un conjunto

y
◦..................................
.. . . . . . .
..... .... . . . . ..
..... .......... .. . .. . .. . .. . .. ....
..... ...... . . . . . . . . . ...
..... ...... . . . . . . . . . ..
.........................................................◦.
.....
.....
.....
.....
.....
.....
.....
..... x
.....
.....

O
...

N
Figura 9.3: Un abierto en la topologı́a de Sorgenfrey.
IA
En caso que el subespacio sea abierto la separabilidad sı́ se hereda.

Proposición 9.30. Sean (X, T) un espacio separable y A ⊆ X con A


abierto. El subespacio (A, TA ) es separable.
UB

Demostración. Si D es denso y contable en X, D ∩ A lo es en TA .

La propiedad de separabilidad es productiva para una cantidad enu-


.R

merable de factores.

Teorema 9.31. Si {(Xn , Tn )},Q (n ∈ N) es una colección de espacios


separables, el espacio producto n∈N Xn es separable.
G

Demostración. Sea Dn un subconjunto denso en Xn , Dn = {xn0 , xn1 , . . .}.


Consideremos el conjunto M de todos los subconjuntos finitos de N. M
es un conjunto contable. Para cada K ∈ M definimos

SK = {f | f : K −→ N}.

SK es enumerable y por tanto F := K∈M SK es también enumerable.


S

Dada f ∈ F definimos xf ∈ n∈N Xn como


Q

xnf(n) ,
(
si n está en el dominio de f ,
xf (n) =
xf (n) = xno si n no está en el dominio de f .
9.4 Subconjuntos densos 153

Sea Y
U = Un1 × · · · × Unj × Xn
i6=nj

un abierto básico. Por cada ni escogemos mi tal que xnmii ∈ Uni (densidad
de Dni ). Para f definida como f (ni ) = mi , (i = 1, . . . , k) se tiene que
xf ∈ U . Luego D := {xf : f ∈ F } es denso.

EJEMPLO 9.21

O
El producto arbitrario de espacios separables no siempre es separable.

Para cada i sea Xi = ({0, 1}, discreta) donde I = 2R es el conjunto de

N
ı́ndices. Veamos que el producto

X = {0, 1}2 =
Y
Xi
IAR

i∈I

con la topologı́a producto no es separable.


UB
Supongamos que existe D ⊆ X denso y enumerable. Por cada ı́ndice
i ∈ I consideramos el subconjunto Di := D ∩ p−1 i (1). Para cada i 6= j
se verifica que Di 6= Dj . Esto define una función inyectiva h : I −→ 2D
dada por h(i) := Di ; con lo cual el cardinal de I resulta menor o igual
que el cardinal de 2D .
.R

Por supuesto, la separabilidad es un invariante topológico.


Teorema 9.32. La separabilidad es un invariante topológico.
G

Demostración. Sean f : (X, T) −→ (Y, H) un homeomorfismo, D ⊆ X


denso y enumerable; veamos que f (D) es denso en Y . Dado V ∈ H, para
f −1 (V ) existe d ∈ D con d ∈ f −1 (V ) y ası́ f (d) ∈ V —solo utilizamos
que f es continua y sobre—.

Concluimos esta sección con un teorema de unicidad, en el sentido


que solo hay una manera de extender una función continua a todo el
espacio una vez esté definida sobre un subconjunto denso.
Teorema 9.33. Sean f, g : (X, T) −→ (Y, H) continuas, donde Y es de
Hausdorff. Si f (x) = g(x) para cada x ∈ D, D denso en X, entonces
f = g.
154 Posición de un punto respecto a un conjunto

Demostración. Si f 6= g sea z ∈ X para el cual f (z) 6= g(z). Tomamos


dos abiertos disyuntos U, V vecindades de f (z) y g(z) respectivamente.
Como z ∈ f −1 (U ) ∩ g −1 (V ), que es un abierto que no corta a D, ten-
drı́amos que z ∈
/ D, lo cual contradice la densidad de D.

EJEMPLO 9.22
Ser 2–contable tiene consecuencias interesantes.

Por ejemplo, si (X, T) es 2–contable y de Hausdorff, la cantidad de

O
abiertos en X puede ser acotada; en efecto, el cardinal de T es a
lo más el cardinal del continuo 2ℵ0 . Como cada U ∈ T es unión de
elementos de la base, hay tantos abiertos como uniones de elementos en

N
la base enumerable; esto es, tantos como subconjuntos de un conjunto
enumerable. IA
También podemos acotar el número de elementos en X. Como X es de
Hausdorff, la función f : X −→ T con f (x) := X − {p} es inyectiva y por
tanto el cardinal del dominio es menor o igual al cardinal del codominio.
UB

EJEMPLO 9.23
Si debilitamos aún más las hipótesis sobre los espacios del ejemplo
anterior, es decir, exigimos que (X, T) sea 1–contable, separable y
Hausdorff, 2ℵ0 = 2ω es todavı́a una cota para la cardinalidad de X.
.R

Como X es separable, sea S un subconjunto denso y contable de X.


Como X es 1-contable, para cada p ∈ X construimos una sucesión (sp )
en S que converge a p. Entonces, para p 6= q, el ser de Hausdorff implica
(sp ) 6= (sq ). El número de tales sucesiones es a lo más S N = ω ω = 2ω ,
G

con lo cual #(X) ≤ 2ω .

El argumento anterior muestra que en un espacio X de Hausdorff, 1-


contable y con un subconjunto denso de cardinalidad menor o igual a
2ω , el conjunto X tiene cardinalidad menor o igual a 2ω puesto que
#(cN ) = c.
Dado que #(X) ≤ 2ω y X es 1–contable, X tiene una base —la
unión de todas las bases locales— de cardinalidad menor o igual a

N · 2ω = #(N) · c = c = 2ω .
9.4 Subconjuntos densos 155

ω
Luego el número de conjuntos abiertos en X es a lo más 22 . Además,

2 es la mejor cota sobre el número de conjuntos abiertos para estos
espacios. Por ejemplo R2 con la topologı́a de Sorgenfrey (ver ej. 9.20).
Si solo asumimos que (X, T) es un espacio de Hausdorff y separable,
ω
la mejor cota para la cardinalidad de X es 22 y la mejor cota para el
2 ω
número de abiertos en X es 22 .
De otra parte, 2ω es una cota para el número de funciones continuas
de X en R. En efecto, sea S un subconjunto denso y contable de X.

O
El número de funciones de S en R es a lo más (2ω )ω = 2ω . Si f, g son
funciones continuas de X en R, que coinciden sobre S, entonces f = g.
El hecho de que X sea de Hausdorff no se usa en este argumento.

N
Ejercicios 9.4
IA
1. Muestre que A ⊆ X es denso si y solo si A intercepta a todo abierto
no vacı́o de X.
UB
2. Sean A, B subconjuntos densos en X, Y respectivamente. Muestre
que A × B es denso en X × Y .
3. Muestre que C([0, 1]) con la topologı́a hd∞ i del sup es separable.
Sugerencia: Teorema de aproximación de Weierstrass 1.885. Los
.R

polinomios con coeficientes racionales forman un conjunto denso.


4. Muestre que en el espacio X + = X ∪ {ω} generalizado de Arens-
Fort —ejercicio 4 de 5.3 pág. 94— X es denso en X + .
5. Para el caso de R+ = R ∪ {ω} con el filtro de Frèchet, este espacio
G

no es separable pero sı́ es de Lindeloff.


6. Muestre que en (X, Tp ) cada abierto no vacı́o es denso.
7. ¿En (X, T p ) qué subconjuntos son densos?
8. Dado un espacio (X, T), decimos que M ⊆ X es diseminado o
denso en ninguna parte si (M )◦ = ∅.
a) Muestre que Z es diseminado en (R, usual). ¿En (R, cof initos)?
b) M es diseminado si y solo si (M )c es denso.
9. Muestre que (I × I, lexi) no es separable.
10 Compacidad

O
Iniciamos este capı́tulo recordando el célebre teorema del cálculo

N
conocido con el nombre de Heine-Borel-Lebesgue1 el cual resalta una
propiedad importante (si no la más) de los intervalos cerrados y acotados
de R que permite restringir el estudio de los cubrimientos abiertos de
IA
estos intervalos a cubrimientos finitos; esto es, tenemos una condición
sobre el cardinal.

Definición 10.1. Dados un espacio (X, T) y A ⊆ X decimos que una


UB
colección U = {Ui }i∈I de abiertos (cerrados) de X es un cubrimiento
abierto (cerrado) de A si
[ [
A⊆ U= Ui .
i∈I
.R

Si existe J ⊆ I tal que {Uj }, (j ∈ J) es también cubrimiento de A, a la


familia {Uj }j∈J la llamamos un subcubrimiento de U.

Teorema 10.2 (Heine-Borel-Lebesgue). Un intervalo [a, b] ⊆ R tiene la


propiedad que cada cubrimiento abierto U de [a, b] admite un subcubrim-
G

iento finito.

Demostración. Consideremos a [a, b] con la topologı́a usual inducida de


R y sea U un cubrimiento abierto de [a, b]. Definimos

M = {x ≤ b : [a, x] está contenido en un subcubrimiento finito de U}.


1
Introducido por el matemático alemán Heinrich Heine (Berlı́n 1821-Halle 1881)
en 1872 (quien también formuló el concepto de la continuidad uniforme), modificado
por el matemático y polı́tico francés Félix Borel (Saint-Affrique 1871-Parı́s 1956) en
1894 y por Henri Léon Lebesgue (Beauvais 1875-Parı́s 1941), matemático francés que
formuló la teorı́a de la medida en 1910.

156
10.1 Espacios compactos 157

M es no vacı́o y está acotado superiormente por b. Ası́, M admite una


mı́nima cota superior s. Veamos que s ∈ M y s = b. Sea U un elemento
de U que contiene a s. Como U es abierto, existe ε > 0 tal que (s−ε, s] ⊆
U si s = b o para s < b tendrı́amos (s − ε, s + ε) ⊆ U y por ser s un
sup existe δ > 0 tal que δ < ε y s − δ ∈ M . Luego el intervalo [a, s − δ]
está contenido en la unión de un subcubrimiento finito de U, llamémoslo
M. Por tanto M ∪ {U } es un recubrimiento finito de [a, s], es decir
s ∈ M . Si s fuese menor que b entonces (∪M) ∪ U contendrı́a a [a, s + ε]
y contradice que s es sup de M .

O
Esta propiedad de los intervalos cerrados y acotados de R la gene-

N
ralizamos a los espacios topológicos y con la siguiente definición2 le
damos nombre.

10.1. Espacios compactos


IA
UB
Definición 10.3. Un espacio (X, T) se dice compacto si cada cubrim-
iento abierto de X admite un subcubrimiento finito.
A ⊆ X es compacto si A como S subespacio deSX es compacto; i. e.,
dado un cubrimiento abierto A ⊆ i∈I Vi —A = i∈I (Vi ∩ A) es reunión
de abiertos del subespacio—, existe una subfamilia finita Vi1 , Vi2 , . . . , Vik
.R

tal que A ⊆ ki=1 Vik ; esto implica A = nk=1 (Vik ∩ A).


S S

La siguiente visualización de la compacidad s debe a John D. Baum:


G

Supongamos que una gran multitud de personas —posible-


mente infinitas— están afuera bajo la lluvia, y que cada
una de estas personas usa su sombrilla, claramente ellas per-
manecerán sin mojarse. Pero por supuesto es posible que
ellas estén juntas de manera tan compacta, que no sea nece-
sario sino que un número finito de ellas abran sus sombrillas
y todavı́a permanezcan sin mojarse. En este caso pensamos
que ellas forman una especie de espacio compacto.
2
Fue introducida en 1923 con el nombre inicial de bicompacto y de manera inde-
pendiente por el gran topólogo ruso Pavel Alexandroff (1896-1982 Moscú) y por el
matemático ucraniano Pavel Urysohn (Odessa, Ucrania 1898–Francia 1924).
158 Compacidad

EJEMPLO 10.1
1. Si X es un conjunto finito toda topologı́a es compacta.

2. (R, cof initos) es compacto pues dado un cubrimiento abierto U,


tomemos U ∈ U; como U c es finito necesitamos adjuntarle a U
tan solo finitos miembros de U para obtener un subcubrimiento
abierto.

3. Ru no es compacto pues el cubrimiento abierto formado por la


colección (n − 1, n + 1) para n ∈ Z no tiene un subcubrimiento

O
finito.

4. Para un conjunto infinito X y a ∈ X, (X, T a ) es compacta mientras

N
(X, Ta ) no lo es.

EJEMPLO 10.2
IA
La compacidad no se hereda.
Por ejemplo, el intervalo (0, 1) ⊆ [0, 1] no es compacto pues {(0, 1 −
UB
1/n)}n∈N es un cubrimiento abierto de (0, 1) que no se puede reducir a
un subcubrimiento finito.

K En caso que el subespacio sea cerrado, la compacidad si es hereditaria.


.R

Teorema 10.4. Sean (X, T) un espacio compacto y A ⊆ X un cerrado,


entonces A es compacto.

Demostración. Sea U una familia de abiertos de X tal que A ⊆ U. Si


S
añadimos a U el conjunto Ac obtenemos un cubrimiento abierto de X.
G

Luego existen U1 , . . . , Un en U tales que X = U1 ∪ U2 ∪ . . . ∪ Un ∪ Ac y


por tanto A ⊆ U1 ∪ U2 ∪ . . . ∪ Un .

EJEMPLO 10.3
En (R, [a, b)) el subespacio [0, 1] no es compacto, pues [0, 1) no lo es y
es un cerrado en [0, 1].

La compacidad es un invariante topológico; más aún, es preservada por


las funciones continuas y esta es otra manera de mostrar si un espacio
es compacto: viéndolo como una imagen continua de un compacto.
10.1 Espacios compactos 159

Teorema 10.5. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) sobre y continua. Si X es


compacto entonces Y es compacto.

Demostración. Sea U un cubrimiento abierto de Y . La familia

f −1 (U) = {f −1 (U ) : U ∈ U}

es un cubrimiento abierto de X. Como X es compacto, existe un sub-


cubrimiento {f −1 (U1 ), . . . , f −1 (Un )} de f −1 (U) y por ser f sobre ten-

O
emos f (f −1 (Uk )) = Uk para 1 ≤ k ≤ n. Ası́, Y = f (X) = U1 ∪ . . . ∪ Un
y por tanto U admite un subcubrimiento finito.

N
Corolario 10.6. No existe f : [0, 1] −→ (0, 1) continua que sea so-
breyectiva. Por tanto estos espacios no pueden ser homeomorfos. IA
Los subconjuntos compactos de un espacio de Hausdorff tienen pro-
piedades deseables, que pueden faltarles a los espacios compactos en
general. Esta es una razón para que algunos autores llamen ‘compacto’
UB
a lo que nosotros hemos definido, exigiendo además que el espacio sea
de Hausdorff —bicompactos para la antigua escuela rusa y aun para
la escuela Bourbaki—.
Una de estas propiedades es que ellos se pueden ‘separar’ de los
puntos que no contienen.
.R

...........................................
.................. ........
.......... ......
..... .....
.... .....
.... A .... .... .... .... ....
...
...
...
... .... ....
... .... .... ... ... ...
. .
.
...
.... .
..
.
a ...
..
...
..
.
. ...
.... ... • . .. ... ...
....
.... ... .
.
. ...
... ... • ...
G

...
....
.... .... ....
.
... .
..
... x .
.
.... .. ...
... ..
.
. .... ...
x ....
...
...
...
U a .
...
.
. .... ...
. .... ....
..
.. ...
... Uxa
.
... .
....
... ...
......... .....
.....
.... ......
......
........... ........
.............................

Figura 10.1: Los compactos en un espacio de Hausdorff son cerrados.

Teorema 10.7. Sean (X, T) un espacio de Hausdorff y A un subespacio


compacto de X. Dado x ∈ X con x ∈ / A, existen vecindades disyuntas
Vx , VA de x y de A respectivamente. —En particular esto implica que A
es cerrado—.
160 Compacidad

Demostración. Sea a ∈ A. Como X es de Hausdorff, existen abiertos


disyuntos Uax , Uxa de a, x respectivamente. Cuando a varı́a en A, obten-
emos un cubrimiento de A dado por U = {Uax | a ∈ A} T y de él extrae-
mos unSsubcubrimiento finito {Uax1 , .S. . , Uaxn }. Si Ux = ni=1 Uxai entonces
Ux ∩ ( ni=1 Uaxi ) = ∅ y además A ⊆ ni=1 Uaxi .

El hecho de que una función continua f sea una biyección asegura


la existencia de su inversa, pero no la continuidad de esta última, i.
e., no podemos tener la certeza de que f sea una función abierta. El

O
teorema 10.8 muestra que bajo ciertas circunstancias, como en el caso
de los espacios compactos, todas las biyecciones continuas son funciones
abiertas.

N
En general compacidad y Hausdorff son una buena combinación, de
hecho forman una propiedad óptima (realmente minimal, ejercicio 18).
IA
Una topologı́a que es más fina que una topologı́a de Hausdorff es de
Hausdorff, mientras que una topologı́a que es más gruesa que una
topologı́a compacta es a su vez compacta.
Teorema 10.8. Sean (X, T), (Y, H) espacios con X compacto y Y de
UB
Hausdorff. Si f : X −→ Y es una biyección continua entonces f es un
homeomorfismo.

Demostración. Solo nos resta verificar que f −1 es continua, i. e., f es


cerrada. Si C en un cerrado de X entonces C es compacto y por tanto
.R

f (C) es compacto en Y , y como Y es Hausdorff, f (C) es además cerrado.

EJEMPLO 10.4
G

Un camino sobreyectivo f : [0, 1] −→ [0, 1] × [0, 1].

Estos caminos existen3 aunque la intuición nos falle y se construyen


mediante un proceso iterativo como en la figura 10.2— no puede ser
inyectivo, i.e., el camino pasa dos veces por el mismo punto, pues de lo
contrario serı́a una biyección y por el teorema anterior un homeomorfis-
K mo, y ya sabemos que estos espacios no son homeomorfos.
3
Fue el matemático italiano Giuseppe Peano (Spinetta 1858–Turı́n 1932) el primero
en descubrir una de ellas, y se llaman desde entonces curvas de Peano. La famosa curva
de Peano que llena el espacio apareció en 1890 como un contraejemplo que usó para
mostrar que una curva continua no puede ser encerrada en una región arbitrariamente
pequeña. Este fue un ejemplo temprano de lo que se conoce como fractal.
10.1 Espacios compactos 161

O
Figura 10.2: Construcción de una curva de Peano.

N
Ejercicios 10.1
IA
1. Sean (X, T), (Y, H) espacios con X compacto y Y de Hausdorff. Si
f : X −→ Y es continua entonces f (A) = f (A) para todo A ⊆ X.
UB
2. ¿Es la intersección de espacios compactos un compacto?
Sugerencia: considere el espacio producto

X = (R, usual) × ({0, 1}, grosera).


.R

Grafique los subespacios

a) A = [a, b] × {0} (a, b) × {1},


S

b) B = (a, b) × {0} [a, b] × {1}.


S
G

Como cada abierto que contiene al punto (a, 0) contiene al punto


(a, 1), entonces A y B son compactos. Pero A ∩ B = (a, b) × {0, 1}
no es un compacto ya que el intervalo (a, b) no lo es.

3. ¿Es la unión de espacios compactos un compacto?

4. Muestre que ([0, 1), usual) no es compacto.

5. Considere a (0, 1) con la base {(0, 1/n)}n∈N . ¿Quién es la adheren-


cia de (0, 1/2)? ¿Es (0, 1/2) compacto?

6. Muestre que en un espacio de Hausdorff, A es compacta si A lo es.


162 Compacidad

7. Sea (X, T) un espacio 1-contable. X es de Hausdorff si y solo si


cada subconjunto compacto es cerrado.
8. Sea X = ([0, 1), usual). Muestre que la función e : X −→ S 1
definida por e(t) = (cos 2πt, sen 2πt) —la restricción de la función
exponencial— es una biyección continua que no es un homeomor-
fismo.
9. Muestre que el conjunto [0, 1]×[0, 1] como subespacio de (R2 , lexico)
no es compacto.

O
10. Sea (X, ≤) un conjunto parcialmente ordenado con un primer ele-
mento y dotado con la topologı́a de colas ↑ x a derecha (filtros de

N
orden principales). Muestre que X es compacto.
11. Sea (X, ≤) un conjunto totalmente ordenado. La topologı́a del or-
den es compacta si y solo si X es un retı́culo completo. Revise la
IA
demostración del teorema 10.2.
12. Muestre que un espacio discreto es compacto si y solo si es finito.
UB
13. Sean T1 , T2 dos topologı́as para X. Muestre que si T1 es compacta
y T2 ⊆ T1 entonces T2 es compacta.
14. Regularidad–compacidad local. Muestre que en un espacio Haus-
dorff y compacto, dado x ∈ X y cualquier vecindad Vx , existe una
vecindad abierta Ux tal que Ux ⊆ Ux ⊆ Vx .
.R

15. No abundan los compactos. Si (X, T) es de Hausdorff y todos los


subconjuntos de X son compactos entonces la topologı́a es discreta.
16. Sea (X, T) un espacio. La familia
Gcompacto := {U ∈ G : U c es compacto} ∪ {∅}
G

es una topologı́a compacta para X.


17. Muestre que en un espacio métrico todo subconjunto compacto es
cerrado y acotado. ¿Se tiene la recı́proca?
18. Muestre que compacto–Hausdorff es una propiedad minimal: si
X es compacto y de Hausdorff con respecto a una topologı́a T,
entonces cualquier otra topologı́a que sea estrictamente más fina
que T es de Hausdorff pero no compacta, mientras que toda otra
topologı́a más gruesa que T es compacta pero no de Hausdorff.
Sugerencia: aplique el teorema 10.8 a la función idéntica de X.
10.2 Dos caracterizaciones de la compacidad 163

10.2. Dos caracterizaciones de la compacidad

10.2.1. Compacidad vı́a cerrados

Sean X un conjunto y A = {Ai }i∈I , una familia de subconjuntos de


X. A tiene la propiedad de la intersección finita PIF si la intersec-
ción de cualquier subfamilia finita de A es no vacı́a, i. e., si para todo
J ⊆ I finito se tiene j∈J Aj 6= ∅. El siguiente teorema da una caracter-
T
ización de la compacidad en términos de los subconjuntos cerrados del

O
espacio.
Teorema 10.9. Un espacio (X, T) es compacto si y solo si cada colec-

N
ción C = {Ci }i∈I de cerrados que posee la PIF satisface que ∩C 6= ∅.

⇒) Para cada i ∈ I, sea Ui = X − Ci . Si i∈I Ci = ∅


T
Demostración.

X.
S
IA
entonces i∈I Ui = X y por tanto {Ui }i∈I es un cubrimiento abierto de
Sn Como X es compacto existe Ui1 , Ui2 , . . . , Uin un subcubrimiento finito
k=1 Uik = X y al tomar complementos en esta igualdad se contradice
la PIF para C.
UB

⇐) Si X no es compacto existe {Ui }i∈I cubrimiento abierto que no se


puede reducir a uno finito. Sea Ci = X − Ui para cada i ∈ I. Claramente
C = {Ci }i∈I tiene la PIF pero ∩C = ∅, lo que contradice la hipótesis.
Corolario 10.10 (Encaje de Cantor). Sea (X, T) un espacio compacto.
.R

Si C = {Ci }, (i ∈ I) es una cadena descendente —encaje— de cerrados


no vacı́os entonces ∩C 6= ∅.

Demostración. C satisface la PIF.


G

EJEMPLO 10.5
Ru no es compacto, ya que la familia de cerrados {[z, ∞)}z∈R tiene la
PIF, y sin embargo la intersección de todos los elementos de esta familia
es vacı́a.

La siguiente proposición generaliza el clásico teorema de B. Bolzano4


dado en 1830 en el contexto de los números reales: cada subconjunto
infinito y acotado de números reales tiene un punto de acumulación.
4
Matemático checo (1781 Praga-1848 Praga). Bolzano liberó de manera exitosa
al cálculo del concepto de infinitesimal. También dio ejemplos de funciones 1-1 entre
elementos de un conjunto infinito y elementos de un subconjunto propio. Se adelantó a
164 Compacidad

Proposición 10.11 (Bolzano-Weierstrass). Todo subconjunto infinito


de un espacio compacto X tiene un punto de acumulación.

Demostración. Si A es un subconjunto de X que no tiene puntos de


acumulación, veamos que A es finito. Como A no tiene puntos de acu-
mulación, entonces para todo x ∈ X existe Vx tal que Vx ∩ A = ∅
ó Vx ∩ A = {x} en el caso que x ∈ A. La colección {Vx }, (x ∈ X) forma
un cubrimiento abierto de X (compacto) elScual admite un subcubrim-
iento finito Vx1 , . . . , Vx2 . Claramente A ⊆ ni=1 Vxi = X y por tanto A

O
tiene a lo más {x1 , x2 , . . . , xn } puntos.

N
En un espacio compacto todo subconjunto que no tenga puntos de
acumulación es finito, i. e., todo se acumula excepto lo finito.
Si el espacio compacto es además de Hausdorff, el siguiente teorema
da condiciones para su cardinalidad.
IA
Teorema 10.12. Sea X un espacio compacto y de Hausdorff, con la
propiedad que cada uno de sus puntos es de acumulación, i. e., no posee
UB
puntos aislados. Entonces X es incontable.

Demostración. Dado A = {a1 , a2 , . . .} ⊆ X mostremos que existe x ∈ X


tal que x ∈/ A. Para encontrar tal x construiremos un encaje de cerrados
no vacı́os C1 ⊇ C2 ⊇ C3T⊇ · · · con la propiedad que an ∈/ Cn y como X
.R

es compacto existe x ∈ ∞ C
n=1 n .
Para la construcción de {Cn }n utilizamos de manera inductiva el
siguiente hecho: dados un abierto U 6= ∅ y b ∈ X, existe una vecindad
W contenida en U y tal que b ∈/ W (b puede estar o no en U ). En efecto,
G

sea y ∈ U con y 6= b (si b ∈ U utilizamos que b es de acumulación, si


b∈/ U tomamos y ∈ U pues U 6= ∅). Como el espacio es de Hausdorff,
existen vecindades Vby ∩ Vyb = ∅; luego, Wy = Vyb ∩ U satisface b ∈
/ W.
La construcción: sea X el primer abierto y escojamos W1 ⊆ X con
a1 ∈
/ W1 . Hagamos C1 = W1 . Sea W2 ⊆ W1 con a2 ∈ / W 2 y C2 = W 2 .
los analistas rigurosos del siglo XIX, a saber: en el concepto de función continua y
en la demostración de sus propiedades, en el criterio de convergencia de series, y
en la existencia de funciones continuas sin derivadas; pero por haber publicado sus
escritos de análisis en Praga, ciudad entonces alejada de los centros cientı́ficos, o por
permanecer inéditos, como su importante Teorı́a de Funciones, que apareció en 1930,
la influencia de sus ideas fue escasa. Definió lo que hoy se conoce como sucesiones de
cauchy.
10.2 Dos caracterizaciones de la compacidad 165

Continuamos este proceso escogiendo Wn+1T⊆ Wn con an+1 ∈


/ Wn+1 y
hacemos y Cn+1 = Wn+1 . La intersección ∞ C
n=1 n nos proporciona el
punto x ∈
/ A.

Corolario 10.13. R es incontable.

10.2.2. Compacidad vı́a filtros

O
Definición 10.14. Sea F un filtro en el espacio (X, T). Un punto x ∈ X
es adherente al filtro si para toda Vx y todo F ∈ F se tiene Vx ∩F 6= ∅.
Es decir, V(x) ∩ F es una base de filtro.

N
Definimos F la adherencia del filtro como el conjunto de puntos
que son adherentes al filtro; en particular

F=
IA\
{F | F ∈ F}.

Teorema 10.15. Un espacio X es compacto si y solo si cada filtro en


UB
X tiene un punto adherente.

Demostración. ⇒) Sean X compacto, F un filtro en X y veamos que


{F | F ∈ F} 6= ∅. La colección C := {F | F ∈ F} posee la PIF, pues
T
.R

dada F1 , F2 , . . . , Fn una subfamilia finita de C


n
\ n
\
Fi ⊆ Fi
i=1 i=1
G

y como F es un filtro tenemos ni=1 Fi 6= ∅, con lo cual ni=1 Fi 6= ∅. Por


T T
tanto ∩C 6= ∅ y ası́ F = ∩C 6= ∅.
⇐) Para verificar que X es compacto tomemos una familia C de
cerrados con la PIF. C es una subbase de un filtro F pues el conjunto
M de todas las intersecciones finitas de elementos de C es una base de
filtro ya que

1. La intersección no vacı́a de dos elementos de M contiene a un


elemento de M.

2. M es no vacı́o y el conjunto vacı́o no es un elemento de M.


166 Compacidad

Sea F el filtro generado por M, i. e.,

F := hMi = {F ⊆ X : M ⊆ F, algún M ∈ M}.

Sabemos que F =6 ∅ y por tanto existe x ∈ X con x ∈ {F | F ∈ F} y


T
como C ⊆ F tenemos
\ \ \
{F : F ∈ F} ⊆ {C : C ∈ C} = {C : C ∈ C},

pues cada C es cerrado. De tal manera que x ∈ {C : C ∈ C}.


T

O
EJEMPLO 10.6

N
(R, cof initos) es compacto (vı́a los filtros).

Sea F un filtro en R y supongamos que a ∈ R satisface que a ∈ / F, i. e.,


IA
existen Va y F ∈ F para los cuales Va ∩ F = ∅. Luego F ⊆ X − Va y
como la topologı́a es la de los cofinitos F es un conjunto finito, digamos
F = {x1 , x2 , . . . , xn }.
Afirmamos que existe un ı́ndice i ∈ {1, 2, . . . , n} para el cual se satisface
UB
que el punto xi está en todos los elementos del filtro, pues en caso con-
trario existen F1 , . . . , Fn ∈ F (uno por cada ı́ndice) tales que xk ∈ / Fk ,
(k = 1, . . . , n) y ası́ F ∩ (F1 ∩ . . . ∩ Fn ) = ∅ lo cual no puede suceder.
Para este ı́ndice i se tiene entonces que xi ∈ F.
.R

10.2.3. Compacidad vı́a ultrafiltros

K La compacidad tiene una definición en términos de los ultrafiltros.


G

Teorema 10.16. Un espacio (X, T) es compacto si y solo si cada ultra-


filtro en X es convergente.

Demostración. ⇒) Sea U un ultrafiltro en X y supongamos que U no es


convergente; para cada x ∈ X existe Vx abierta tal que Vx ∈ / U, y como
U es un ultrafiltro entonces Vxc ∈ U. Por supuesto {Vx }, (x ∈ X) es un
cubrimiento abierto de X y por la compacidad S lo podemosTreducir a un
subcubrimiento finito Vx1 , Vx2 , · · · , Vxn . Ası́, ( ni=1 Vxi )c = ni=1 Vxci = ∅,
con lo cual ∅ estarı́a en U y esto no puede suceder.
⇐) Consideremos una familia C = {Ci }i∈I de cerrados en X con la
PIF y veamos que ∩C 6= ∅. C es una subbase de filtro, en el sentido que
10.3 Producto de dos compactos 167

la colección de las intersecciones finitas de elementos de C forman una


base de filtro.
Sea U un ultrafiltro que contiene al filtro generado por esta subbase,
hCi ⊆ U. Como U es convergente, sea p ∈ X tal que U → p. Tenemos
que p ∈ ∩C pues de lo contrario existe C ∈ C con p ∈ C c , luego C c ∈ U
por ser vecindad de p y tendrı́amos que tanto C como C c están en U, lo
cual no puede suceder.

O
EJEMPLO 10.7
(R, cof initos) es compacto (vı́a los ultrafiltros).

N
Sea U un ultrafiltro en R y veamos que él es convergente. Si U es principal
entonces claramente es convergente. Si no es principal todos sus elemen-
tos son infinitos, y por tanto dado un x y una vecindad Vx cualquiera se
IA
tiene que Vx ∈ U pues de lo contrario Vxc ∈ U, pero sabemos que U no
la admite por ser finita. Por tanto U converge a todo punto.
UB

10.3. Producto de dos compactos

Teorema 10.17. Sean (X, T), (Y, H) dos espacios. La topologı́a pro-
ducto para X × Y es compacta si y solo si X y Y son compactos.
.R
G

Demostración. ⇒) Si X × Y es compacto, las proyecciones nos garanti-


zan que tanto X como Y también son compactos.
168 Compacidad

⇐) Sea O = {Oi }, (i ∈ I) un cubrimiento abierto de X × Y . Por


cada (x, y) ∈ X × Y existen abiertos Vxy ⊆ X, Vyx ⊆ Y tales que (x, y) ∈
Vxy × Vyx ⊆ Oi para cada Oi que contenga a (x, y). Luego es suficiente
mostrar que los rectángulos básicos Vxy × Vyx construidos de esta manera
contienen una subfamilia finita que recubre a X × Y , ya que para cada
elemento de esta subfamilia tomamos uno de los Oi que lo contiene.
Dado y ∈ Y , consideremos la familia {Vxy }x∈X , la cual es un cubrim-
iento abierto de X y por tanto existe un subcubrimiento Vxy1 , Vxy2 , . . . , Vxym
—m(y) es un entero que depende de y—. Por cada i = 1, . . . , m(y) con-

O
Tm(y)
sideremos el respectivo Vyxi y construyamos Qy = i=1 Vyxi una vecin-
dad abierta de y. Nótese que

N
{Vxy1 × Qy , Vxy2 × Qy , . . . , Vxym(y) × Qy }
es un cubrimiento abierto de X × Qy . Como este Qy fue construido
IA
para un y dado, la familia {Qy }y∈Y es cubrimiento abierto de Y . Sea
Qy1 , . . . , Qyn un subcubrimiento finito; luego la familia

{Vxykt × Qyt }t=1,2,...,n


k=1,2,...,m(yt )
UB
es un cubrimiento abierto y finito de X × Y . Como Qy ⊆ Vyxk la familia
{Vxy × Vyx }(x,y) , (x, y) ∈ X × Y

admite un subcubrimiento finito.


.R

¿Cómo caracterizar los subespacios en Rnu que son compactos?


Teorema 10.18. A ⊆ Rnu es compacto si y solo si A es cerrado y aco-
tado.
G

Demostración. ⇒) Si A es compacto entonces A es cerrado. Para ver


que es acotado notemos que {Bn (0)}, (n ∈ N) con 0 = (0, 0, . . . , 0) es
un cubrimiento abierto de A. Como A es compacto, está contenido en la
unión de un número finito de estas bolas, pero esta unión es precisamente
la bola de radio m para m el mayor de los radios.
⇐) Si A es acotado lo podemos colocar dentro de un cubo n–dimensional,
i. e., existe un t ∈ N tal que
A ⊆ [−t, t] × [−t, t] × · · · × [−t, t] —n copias de [−t, t]—
y como cada [−t, t] es compacto, tenemos que A es un cerrado contenido
en un compacto, luego A es compacto.
10.3 Producto de dos compactos 169

EJEMPLO 10.8
Los subconjuntos de matrices On y SOn (ejemplo 2.8) son compactos
2
por ser subconjuntos cerrados y acotados de Rn , mientras que GLn no
lo es pues se trata de un subconjunto abierto; tampoco es conexo por
cuanto es la unión disyunta de los abiertos formados por las matrices
con determinante positivo y negativo respectivamente.

EJEMPLO 10.9

O
El toro T y la cinta de Möbius son compactos por ser cerrados y aco-
tados. Note que T tiene una representación en R3 que equivale a pegar
en cada punto de S 1 al mismo S 1 algo más reducido, luego lo podemos

N
ver como el producto S 1 × S 1 de dos compactos.

EJEMPLO 10.10
IA
Una función numérica y continua sobre un espacio compacto es acotada
y tiene valores tanto máximo como mı́nimo.
UB

En otras palabras, si X es compacto y f : X −→ Ru es continua, en-


tonces existen a, b ∈ X tales que f (a) ≤ f (x) ≤ f (b) para todo x ∈ X.
Esto es consecuencia directa del hecho que el conjunto f (X) ⊆ R es
cerrado y acotado.
.R

Proposición 10.19. Sean (X, T), (Y, H) espacios topológicos con Y


compacto. Si M ⊆ X × Y es un cerrado entonces la proyección pX (M )
es un cerrado en X —la función proyección pX es cerrada—.
G

Demostración. Veamos que el complemento de pX (M ) es un conjunto


/ PX (M ) entonces {a} × Y ⊆ M c . Por cada (a, y) existe
abierto. Si a ∈
un abierto básico Vay × Vya ⊆ M c . La colección {Vya }, T
(y ∈ Y ) cubre a Y
y la reducimos a una finita {Vyai }ni=1 ; entonces Va = ni=1 Vayi satisface
Va ∩ PX (M ) = ∅ y ası́ Va ⊆ PX (M )c .

EJEMPLO 10.11
En la proposición 10.19, si Y no es compacto pX (M ) no necesariamente
es cerrado; por ejemplo, si M = graf o(f ) ⊆ R2u y f (x) = 1/x.
170 Compacidad

Proposición 10.20 (Wallace). Sea A × B un subespacio compacto de


un espacio producto X × Y . El conjunto
{V1 × V2 : V1 ∈ V(A), V2 ∈ V(B)}
es un sistema fundamental de vecindades del conjunto A × B.

....
.........
A×B
.... ......
.. ..
............................................................................................................................................................ W

.........
. ... ...
◦..
... ... ... . ..
... .... . .
. ...... ...... ...... ...... .................. ...... ...... ...... ................. ...... ...... ....
. ...

O
... ... ... ...
....
.......
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. . .
... ...

A × {y} .
............. ... .
.
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.. ... . ... .. ...... ..... ..... ...... ... . ..... ..... ...

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...
... U ×V
............

B.
. . . . . . .
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. .

N
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V ...
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...

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.
....
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.
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.
.
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...
.
.
IA .
.
... ..... ..... ..... ....
. .
.... ...... ...... ...... ..........
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.
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. .
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......................................

...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ..
.
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.
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....

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..
.
.....................................................................................................................................................
...

◦................................................................◦
... ...... ...... ...... ......
............................................................................................................................................................................................................................................
... ...... ...... ...... ......
... A
UB
U

Demostración. Sea W un abierto con A × B ⊆ W . Por cada (x, y) ∈


A×B existe Uxy ×Vyx ⊆ W . La colección {Uxy }, (x ∈ A) es un cubrimiento
de A × {y} el T cual reducimos a uno finito {Uxyi }ni=1 ; consideremos la
.R

vecindad Vy = ni=1 Vyxi .


Para los abiertos U y = ni=1 Uxyi y Vy tenemos que A×{y} ⊆ U y ×Vy ,
S
luego la colección {Vy }, (y ∈ B) es un cubrimiento abierto de T B el cual
n yi
podemos
Sn reducir a uno finito Vy1 , . . . , Vym ; de suerte que U = i=1 V ,
G

V = i=1 Vyi satisfacen A × B ⊆ U × V ⊆ W .

EJEMPLO 10.12

Si A, o B no son compactos, la
proposición 10.20 deja de ser ver-
dad; por ejemplo, en (R2 , usual)
considere el subconjunto [1, ∞) ×
[1, 2]. El abierto W es asintótico a
A × B y por tanto no podemos en-
contrar U × V ⊆ W .
10.4 Teorema de Tychonoff 171

Corolario 10.21 (Teorema del tubo). Considere el espacio producto


X × Y , donde Y es compacto. Si W es un abierto que contiene a la
fibra {x0 } × Y entonces W contiene un tubo Vx0 × Y .

Demostración. {x0 } × Y es un compacto en el espacio X × Y .

Ejercicios 10.3

O
1. Muestre que la caracterización en el teorema 10.18 no se puede
extender a los espacios métricos en general.

N
2. La distancia o métrica de Hausdorff mide cuan lejos están uno
de otro dos subconjuntos compactos de un espacio métrico.
IA
Sea (X, d) un espacio métrico. En

H = {A ⊆ X | A es compacto}

definimos la distancia entre dos conjuntos como


UB

dH (A, B) := máx{d(A, B), d(B, A)}

donde

d(a, B) := ı́nf{d(a, b) : b ∈ B}
.R

d(A, B) := máx{d(a, B) : a ∈ A}.

Muestre que dH es una métrica para H conocida como métrica


G

o distancia de Hausdorff . En general d(A, B) 6= d(B, A) —en 


R2u considere dos discos, fig. 10.3—. Es la máxima distancia de un
conjunto al punto más cercano en el otro conjunto.

3. Sean X, Y espacios de Hausdorff con Y compacto. f : X −→ Y es


continua si y solo si graf o(f ) es cerrado en X × Y .

10.4. Teorema de Tychonoff

Los siguientes párrafos están encaminados a demostrar el resultado


que A. Tychonoff presentó en 1930, el cual ha sido descrito algunas veces
172 Compacidad

d(A, B)

d(B, A)

A B

O
Figura 10.3: Distancias d(A, B) 6= d(B, A) entre dos discos A y B.

N
como el resultado —individualmente— más importante de la topologı́a
IA
general. Lo que sı́ es cierto sin ninguna duda, es que es uno de los medios
más poderosos para garantizar la compacidad de ciertos espacios clásicos
del Análisis, ya que asegura la compacidad para el producto arbitrario
de espacios compactos5 .
UB
.R
G

Figura 10.4: ....

5
J. L. Kelley mostró en 1950 que el teorema de Tychonoff es equivalente al axioma
de elección; no es de extrañar ası́ que toda demostración de este teorema involucre al
Lema de Zorn o alguna otra forma equivalente al axioma de elección.
10.4 Teorema de Tychonoff 173

Ya vimos como caracterizar la convergencia de una sucesión en un


espacio producto en términos de la convergencia de las proyecciones.
Veamos ahora cómo caracterizar la convergencia para los filtros.

Lema 10.22. Sean X = i∈I Xi un espacio con la topologı́a producto,


Q
x = (xi ) un punto en X y F un filtro en X. F → x si y solo si para
cada i ∈ I el filtro —dado por la proyección— pi (F) → xi en Xi .

Demostración. ⇒) Como pi es continua y F → x entonces pi (F) → xi .

O
⇐) Consideremos Vx ⊆ X una vecindad de x. No perdemos general-
idad si suponemos que Vx es un abierto básico:

N
Y
Vx = Ui1 × Ui2 × · · · × Uin × Xi , i 6= i1 , . . . , in .

Luego pik (Vx ) = Uik es una vecindad de xik puesto que las proyecciones

F ∈ F tal que pik (F ) ⊆ pik (V


IA
son abiertas. Como pik (F) → xik , pik (Vx ) ∈ pik (F),
), luego F ⊆ U ×
Qy por tanto existe
Qx ik i6=ik Xi . Por ser F
un filtro tenemos que Uik × i6=ik Xi está en F para cada k = 1, . . . , n.
Por tanto, la intersección finita
UB

n
\ Y
(Uik × Xi ) = Vx ∈ F
k=1 i6=ik

lo que significa F → x.
.R

Teorema 10.23 (Tychonoff 6 ). Sea X = i∈I Xi un espacio con la


Q
topologı́a producto. Entonces X es compacto si y solo si cada espacio
coordenado Xi es compacto.
G

Demostración. ⇒) Si X es compacto, por ser cada proyección pi con-


tinua tenemos que cada Xi es compacto.
⇐) Veamos que cada ultrafiltro U de X es convergente. Ya que las
proyecciones son sobreyectivas, por cada i ∈ I, pi (U) es un ultrafiltro
en Xi y como cada Xi es compacto, pi (U) → xi para algún xi ∈ Xi . Por
el lema 10.22, U converge al punto x = (xi ), (i ∈ I) de X.
6
El teorema recibe su nombre de Andrey Nikolayevich Tychonoff, quien en 1930 lo
demostró para el producto del intervalo unidad [0, 1] y en 1935 lo enunció de manera
más general pero anotando que la demostración en este caso discurrı́a como en el caso
anterior. La primera demostración publicada se debe a Eduard Čech en un artı́culo
de 1937.
174 Compacidad

La prueba del teorema de Tychonoff que hemos presentado es, por


supuesto, diferente a la original, la cual en su tiempo no contaba con
las herramientas de los filtros —concepto que fue introducido para
estudiar la convergencia—, lo que hoy la hace tan sencilla.
Es posible encontrar al menos otras diez demostraciones diferentes de
este teorema, una de ellas en términos de subbases, Lema de Alexander,
y otra en términos de la teorı́a de convergencia de redes. Parece que
el teorema de Tychonoff marchara en contra del sentido común, pues
compacidad es una propiedad de ‘finitud’ (cubrimientos abiertos finitos)

O
y no se esperarı́a que una construcción involucrando infinitud de espacios
compactos fuese de nuevo compacta.

N
EJEMPLO 10.13
El cubo I N = i∈N [0, 1]i es compacto si lo dotamos de la topologı́a
Q IA
producto.

EJEMPLO 10.14
UB
Sean ({0, 1}, Sierpinski) y (X, T) un espacio topológico cualquiera.
Consideremos el espacio producto
Y
σ(X) = {0, 1}U con {0, 1}U = {0, 1} para cada U ∈ T.
U ∈T
.R

σ(X) con la topologı́a producto es compacto. Ahora definamos la función


b : X −→ σ(X) como x 7→ x b(U ), donde x
b(U ) = 0 si x ∈ U o x
b(U ) = 1
si x ∈
/ U . Claramente b es continua ya que ası́ lo son las funciones
proyección
G

(pU ◦ b)−1 ({0}) = {x ∈ X : x


b(U ) = 0} = {x : x ∈ U } = U ;

o más aun, ya que X tiene la topologı́a inicial dada por b. Además b es


abierta pues

U
b = {b
x : x ∈ U } = {b bU = 0} = p−1
x:x U ({0}) ∩ X.
b

En caso que X sea T0 tenemos que b es inyectiva y por tanto un home-


omorfismo sobre X,
b i. e.,
Y
X≈X b⊆ {0, 1}U .
U ∈T
10.5 Compacidad y sucesiones 175

10.5. Compacidad y sucesiones

Históricamente la primera noción de ‘compacidad’ se dio en términos


de la convergencia de sucesiones. Esta propiedad no implica ni es impli-
cada por la noción de compacidad que hemos definido en términos de
cubrimientos abiertos. Veremos que esta noción de compacidad es más
fuerte que la compacidad contable pero resultan ser equivalentes en la
clase de los espacios 1-contable.

O
Definición 10.24. Un espacio (X, T) se dice compacto por suce-
siones si cada sucesión en X contiene una subsucesión convergente.

N
EJEMPLO 10.15
IA
1. Todo subconjunto finito de un espacio es compacto por sucesiones
(la topologı́a de subespacio).

2. Ru no es compacto por sucesiones y tampoco lo es el espacio


UB
(R, coenumerables). En ambos casos la sucesión (xn ) = N no ad-
mite ninguna subsucesión convergente.

Los conceptos de compacto y compacto por sucesiones no son equiva-


.R

lentes. En general existen espacios compactos que no son compactos por


sucesiones y viceversa, aunque como veremos unas lı́neas adelante, los
ejemplos son más bien esotéricos. Claro está que en el contexto de los
espacios métricos estos conceptos son equivalentes (sección 10.6).
G

La compacidad por sucesiones es preservada por la continuidad; de


aquı́ que sea un invariante topológico.

Proposición 10.25. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) una función continua y


sobre. Si X es compacto por sucesiones, también lo es Y .

Demostración. Sea (yn ) una sucesión en f (X). Definimos (xn ) en X


tomando xn ∈ f −1 (yn ). Como X es compacto por sucesiones, existe una
subsucesión (xnk ) y x0 ∈ X tal que xnk → x0 . Por ser f continua, en
particular es secuencialmente continua y ası́ yn → f (x0 ).
176 Compacidad

Una forma de compacidad más débil que la compacidad usual y la com-


pacidad por sucesiones es exigir tan solo que los cubrimientos abiertos
que deben tener subcubrimientos finitos sean los cubrimientos con-
tables. Esta compacidad contable posee muchas de las propiedades
topológicas que posee la compacidad; más aún, en el contexto de los
espacios metrizables o aun en espacios de Lindeloff ellas son equiva-
lentes.

O
Definición 10.26. Un espacio (X, T) se dice compacto contable-
mente o ω–compacto si cada cubrimiento abierto y enumerable de X
admite un subcubrimiento finito.

N
Si recordamos que un espacio es de Lindelöf si cada cubrimiento
abierto admite un subcubrimiento enumerable, entonces los espacios
IA
compactos son los que son tanto de Lindelöf como ω–compacto

La diferencia entre compacidad secuencial y compacidad contable es


UB
tan fina que prácticamente se necesita la opinión de un experto. Veamos
la implicación de una de ellas sobre la otra y posteriormente en 10.16
un refinado contraejemplo para la otra implicación.
El corolario 10.32 muestra que en el marco de los espacios 1–
contable los dos conceptos son equivalentes.
.R

Teorema 10.27. Si (X, T) es un espacio compacto por sucesiones en-


tonces X es compacto contablemente.
G

Demostración. Si X no es contablemente compacto existe un cubrim-


iento abierto U = {U1 , U2 , . . .} con la propiedad que no se puedeS reducir
a un subcubrimiento finito, i. e., para cada n ∈ N existe xn ∈ ( ni=1 Ui )c .
Sea (xnk ) una subsucesión convergente de (xn ) y sea x el punto de con-
vergencia. Tomemos Uj T∈ U tal que x ∈ Uj . Para m > j sabemos
c
que xm ∈ ( m U ) = m c c
i=1 Ui luego xm ∈ Uj . Ası́ que, para todos
S
i=1 i
los elementos xnk con nk > j se tiene xnk ∈ / Uj , lo cual contradice la
convergencia de la subsucesión.
10.5 Compacidad y sucesiones 177

EJEMPLO 10.16

El cubo X = [0, 1][0,1] es un espacio compacto y por tanto contablemente


compacto, pero no es compacto por sucesiones.

X no es compacto por sucesiones —miramos a X como el conjunto de


todas las funciones de I = [0, 1] en I—. Definimos una sucesión de fun-
ciones (αn )n∈N con αn ∈ X de la manera siguiente: dado x ∈ I, αn (x) es
el n-ésimo dı́gito en la expansión binaria de x. (αn )n∈N no tiene ninguna
subsucesión convergente; en efecto, si (αnk )nk ∈N es una subsucesión que

O
converge al punto α ∈ X, entonces para cada x ∈ I, αnk (x) → α(x)
—recordemos que la convergencia en la topologı́a producto para X es
puntual—. Sea t ∈ I con la propiedad que αnk (t) = 0 si nk es impar,

N
αnk (t) = 1 si nk es par. La sucesión (αnk (t)) = {0, 1, 0, 1, 0, 1, . . .} no
puede converger. IA
En el ejemplo 8.4 mostramos que no es 1-contable.

EJEMPLO 10.17
(R, cof initos) es contablemente compacto y además compacto por suce-
UB
siones.

EJEMPLO 10.18
(R, coenumerables) no es compacto por sucesiones.
.R

El siguiente ejemplo muestra que en general, la propiedad de ser con-


tablemente compacto no se hereda a los subespacios.

EJEMPLO 10.19
G

[0, 1] con la topologı́a usual es compacto; luego en particular es contable-


mente compacto. Pero (0, 1) ⊆ [0, 1] no es contablemente compacto, ya
que el cubrimiento abierto {(0, 1 − 1/2n)}, (n ∈ N) no admite algún
subcubrimiento finito.

En caso que el subespacio sea cerrado, el lector debe verificar que la


propiedad sı́ se hereda.También se debe mostrar que ser contablemente K
compacto es un invariante por medio de las funciones continuas.
Con la ayuda del siguiente concepto, más débil que el concepto de
punto lı́mite, podemos obtener una forma equivalente a la definición de
compacidad contable; ver teorema 10.29.
178 Compacidad

Definición 10.28. Sean (X, T) un espacio y (xn ) una sucesión en X.


Decimos que x ∈ X es un punto adherido, de adherencia o de acu-
mulación de la sucesión (xn )n∈N si toda Vx tiene infinitos términos
de la sucesión.

Si una sucesión (xn ) tiene una subsucesión convergente entonces tiene


un punto adherido. Pero el hecho de que la sucesión posea un punto
de clausura no significa que posea una subsucesión convergente, como
lo muestra el siguiente ejemplo.

O
EJEMPLO 10.20
El espacio X = (N × N) ∪ {(0, 0)} de Arens-Fort posee una sucesión que

N
tiene un punto de clausura y no tiene una subsucesión convergente.
IA
Observemos que el conjunto X − {(0, 0)} es enumerable, i. e., existe una
biyección f : N −→ X −{(0, 0)}. f es una sucesión que tiene a (0, 0) como
punto de clausura ya que toda vecindad de este punto tiene infinitos
términos de la sucesión, pero ninguna subsucesión es convergente a (0, 0)
UB
pues ya hemos visto que este espacio es de convergencia trivial.
Por supuesto que en los espacios métricos no tendrı́amos este proble-
ma. Más aún, en los espacios 1–contables tampoco lo tenemos; si x es un
punto de acumulación de (xn ) y {B1 , B2 , . . .} es una base local encajada
para x, por cada k ∈ N podemos encontrar nk ≥ k tal que xnk ∈ Bk y
.R

la subsucesión xnk → x.

EJEMPLO 10.21
Dados (X, T) un espacio y una sucesión (xn ) en X, un punto x es un
G

punto de clausura para la sucesión si y solo si x es adherente al filtro


asociado a la sucesión.

EJEMPLO 10.22
En Ru , 0 es un punto de clausura para la sucesión {0, 1, 0, 1 . . .}.

Teorema 10.29. (X, T) es un espacio contablemente compacto si y solo


si cada sucesión tiene un punto adherido en X.

Demostración. ⇒) Sea (an ) una sucesión en X que no tiene un punto


de adherencia, es decir, para cada x ∈ X existen una vecindad abierta
10.5 Compacidad y sucesiones 179

Wx y un N ∈ N tales que Wx ∩ {aN +1 , aN +2 , . . .} = ∅. Por cada n ∈ N


definimos
[
Un = {Wx : Wx ∩ {an+1 , an+2 , . . .} = ∅, x ∈ X}.

Cada Un es un conjunto abierto y la colección {Un }, (n ∈ N) es un


cubrimiento abierto de X que no admite un subcubrimientro finito, o de
lo contrario para X = Ui1 ∪ . . . ∪ Uim y m = máx{i1 , . . . , im } se tiene
que Um solamente puede tener finitos términos de la sucesión que estén
antes de am+1 y ası́ am+2 no pertenece al subcubrimiento finito; luego

O
X no serı́a contablemente compacto.
⇐) Si X no fuera contablemente compacto, existe un cubrimiento

N
abierto {Un }, (n ∈ N) queSno admite un subcubrimiento finito. Por cada
n ∈ N, el conjunto X − ni=1 Ui 6= ∅. Sea x1 ∈ X − U1 . Definimos S 1 Un1
como el primer Ui donde x1 está. Ahora tomemos x2 ∈ X − ni=1
IA Ui .
Supongamos
Snk que x k ha sido escogido y x k ∈ U nk ; escogemos x k+1 ∈
X − i=1 Ui . Con estas definiciones, la sucesión (xk ) de infinitos términos
diferentes debe poseer un punto x adherente a la sucesión y además
x ∈ Un para algún n ∈ N. Pero si N ∈ N es suficientemente grande,
UB
digamos N > n, tenemos que xk ∈ / Un para k > N . Luego Un ∈ V(x)
y contiene tan sólo finitos términos de la sucesión, es decir, x no es un
punto de clausura.

La siguiente noción de punto de ω-acumulación para un subconjunto


.R

A —una clase particular de punto de acumulación— fue introducida por


Hausdorff.
Definición 10.30. Dado A ⊆ (X, T), decimos que a ∈ X es un punto
de ω-acumulación para A y notamos Aaω si para toda vecindad Va se
G

tiene que Va ∩ A es un conjunto infinito. Nótese que Aaω ⊆ Aa .

EJEMPLO 10.23
En un espacio compacto X todo subconjunto infinito A ⊆ X posee al
menos un punto de ω-acumulación. Pues de lo contrario, por cada x ∈ X
podemos encontrar una Vx abierta con Vx ∩ A finito; esta colección de
vecindades forma un recubrimiento abierto el cual reducimos a uno finito
Vx1 . . . Vxn . Por tanto

A = A ∩ X = A ∩ (∪nk=1 Vxk ) = ∪nk=1 (A ∩ Vxk )

serı́a finito.
180 Compacidad

Corolario 10.31. Un espacio (X, T) es compacto contablemente si y


solo si para cada A subconjunto infinito se tiene Aaω 6= ∅.

Demostración. ⇒) Sea A ⊆ X infinito que no admite un punto de ω-


acumulación. Una sucesión (an ) en A de términos diferentes, no tiene
un punto adherido o de lo contrario A lo tendrı́a.
⇐) Aplicamos literalmente el teorema 10.29.

O
EJEMPLO 10.24
En N consideremos la topologı́a generada por la base

N
{{1, 2}, {3, 4}, {5, 6}, . . .}.
IA
En este espacio todo A ⊆ N posee un punto de acumulación; pero,
por ejemplo, los números pares no poseen un punto de ω-acumulación.
Note que este espacio no es compacto por sucesiones, ya que la sucesión
{1, 2, 3, 4, . . .} no contiene ninguna subsucesión convergente y tampoco
UB
admite un punto de clausura. Finalmente este espacio no es contable-
mente compacto, pues la base misma es un cubrimiento abierto que no
admite un subcubrimiento finito.

Corolario 10.32. En un espacio 1-contable, los conceptos de compaci-


.R

dad contable y compacidad por sucesiones coinciden.

Demostración. ⇒) Sea (xn ) una sucesión en X. Si A = {xn : n ∈ N} es


finito existe una subsucesión constante convergente. Si A es infinito, por
el corolario 10.31 existe un punto a de ω-acumulación, y al considerar
G

una base encajada obtenemos una subsucesión convergente al punto a.


⇐) Como en el teorema 10.29.

Ejercicios 10.5

1. Muestre que la compacidad por sucesiones es cerrada-hereditaria,


i. e., se hereda a los subespacios cerrados.

2. Si un espacio 1–contable es compacto, entonces es compacto por


sucesiones.
10.6 Compacidad para métricos 181

3. Muestre que la compacidad contable se hereda a los subespacios


cerrados.

4. Muestre que el producto de dos espacios compactos por sucesiones


es de nuevo compacto por sucesiones.

5. Muestre que la compacidad contable es un invariante topológico.

6. Dé un ejemplo donde Aaω = Aa .

7. Muestre que en un espacio 2-contable los conceptos de compacidad,

O
compacidad contable y compacidad secuencial son equivalentes.

8. Estudie los conceptos de compacidad para la lı́nea de Khalinsky

N
del ejemplo 1.14 (página 10).

10.6. Compacidad para métricos


IA
El estudio de la compacidad en los espacios métricos se facilita dado
UB
el gran número de formas equivalentes a las cuales se puede recurrir y
que no se dan para los espacios en general. No olvidemos que el concepto
primario de compacidad viene del estudio de espacios de funciones de
subespacios de Rn en Rm .
El propósito principal de esta sección es mostrar que en los espacios
.R

métricos los conceptos de compacidad, compacidad contable, compaci-


dad por sucesiones y la propiedad B-W son equivalentes.

Definición 10.33. Un espacio métrico (X, d) se dice totalmente aco-


tado si dado ε > 0 existe un subconjunto finitoSF = {x1 , x2 , . . . , xn }
G

—dependiendo de ε— llamado ε-red tal que X = ni=1 Bε (xi ), (xi ∈ F ).


Lo de ε-red se justifica porque dado x ∈ X tenemos d(x, F ) < ε; esto es,
una bola de radio ε no pasa sin tocar a F .

Como el concepto de totalmente acotado depende de la función mé-


trica, es de esperarse que no sea una propiedad topológica. En efecto
(0, 1) y (1, →) son homeomorfos por medio de f (x) := 1/x, pero el
segundo espacio no es totalmente acotado. ¿por qué?
El concepto de totalmente acotado implica el de acotado para los
espacios métricos en general; pero no todo espacio métrico acotado es
necesariamente totalmente acotado.
182 Compacidad

...
..........
....
...
....
• .......
........
............
................................................
.........
.......
.......
.... ...... ......
...... .....
.... ......
....
.... • • ......
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...
...
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..... ....
... .... • • • ...
..
..
..
......... ..
...... ..
• ......... • • • • ..
...
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.......
......... (1, 1) ....
..
• ... ....
..... ..... • ....
..... .
. .... ...................
.
. ......... • • ...
.
.
.
.
... . ..... ...
... .... ... . ..
.. . ....
.... ..... ... . . . ...

ε• • •
.. ... .... . ... . .
.
. ...
.
.
....
... .. . .
.... . . .... ...
... ...
...... ....... . .... ...
... ...
• .
....
....... ...
......... . . .......
• • ....
...

O
.....
.............
..... ........................
.
...
......
...... ..
... ...... ......
....... .......
.. ......... .......
.........
...
• ............
... .............
................................................................................................................................................................................................................................................................
..
....
.

N
Figura 10.5: Un disco es totalmente acotado.

EJEMPLO 10.25
IA
R con la métrica d0 (x, y) = ı́nf{1, |x − y|} no admite una ε-red finita
para ε < 1. En el caso de (Rn , usual) estos dos conceptos coinciden.
UB

La compacidad por sucesiones en los espacios métricos, se relaciona con


la propiedad de totalmente acotado de acuerdo con el siguiente teorema.
Teorema 10.34. Todo espacio métrico (X, d) compacto por sucesiones
.R

es totalmente acotado.

Demostración. Si X no es totalmente acotado, existe un ε > 0 para el


cual no existe ninguna ε-red finita. Construimos de manera inductiva una
sucesión que no admite una subsucesión convergente. Sea x1 ∈ X, como
G

{x1 } no es ε-red, existe x2 con d(x1 , x2 ) ≥ ε. Supongamos que hemos


construido {x1 , x2 , . . . , xn } en X con la propiedad que d(xi , xj ) ≥ ε para
todo i, j ≤ n, (i 6= j). Como {x1 , x2 , . . . , xn } no es una ε-red existe xn+1
con d(xi , xn+1 ) ≥ ε, (i = 1, . . . , n). Es claro que la sucesión (xn ) no
admite una subsucesión convergente.

Corolario 10.35. Todo espacio métrico (X, d) compacto por sucesiones


es 2-contable y separable.

Demostración. Como X es totalmente acotado, para cada n existe una


familia de bolas abiertas B1/n (xn1 ), . . . , B1/n (xnk ) que cubre a X, donde
Fn = {xn1 , . . . , xnk } es una n1 –red. La colección de todas estas bolas nos
10.6 Compacidad para métricos 183

produce una base enumerable para X y la reunión D := n=1 Fn nos da


S
un subconjunto enumerable y denso en (X, d).

Para el caso de los espacios métricos ya tenı́amos otra manera de


caracterizar la compacidad contable.

Corolario 10.36. Sea (X, d) un espacio métrico. X es contablemente


compacto si y solo si es compacto por sucesiones.

O
Demostración. Por el corolario 10.32.

N
Teorema 10.37. Todo espacio métrico (X, d) compacto es 2-contable.

Demostración. Para cada (n ∈ N) la colección Bn = {B1/n (x) : x ∈ X}


es un cubrimiento abierto
IA
S el cual se puede reducir a uno finito An ⊆
Bn . La colección A := n=1 An es contable. Dado un abierto U y x ∈
U tomemos Bε (x) ⊆ U y consideremos n tal que 1/n < ε/4. Existe
B1/n (y) ∈ An con x ∈ B1/n (y). Veamos que B1/n (y) ⊆ Bε (x). Si t ∈
UB
B1/n (y) entonces

d(t, x) ≤ d(t, y) + d(y, x) ≤ 1/n + 1/n < ε/4 + ε/4 = ε.


.R

Número de Lebesgue

Dado un cubrimiento abierto {Uα }α de un espacio métrico, el número


de Lebesgue para este cubrimiento es un número  > 0 tal que cada
bola B (x) en X está contenida en al menos un conjunto Uα del cubrim-
G

iento. Este número depende del cubrimiento que se tome y nos informa
que un cubrimiento no puede tener todos sus elementos por debajo de
cierto diámetro.
El siguiente teorema nos garantiza la existencia del número de Lebesgue
para los espacios métricos compactos.

Teorema 10.38. Sea U un cubrimiento abierto del espacio métrico


(X, d) donde X es compacto por sucesiones. Entonces existe un δ > 0
—δ es el número de Lebesgue— tal que para cada x ∈ X existe
U ∈ U con la propiedad que Bδ (x) ⊆ U . Decimos que el cubrimiento
{Bδ (x)}x∈X es más fino que U.
184 Compacidad

Demostración. Razonando por contradicción, supongamos que para U


no existe tal número; es decir, por cada n ∈ N existe xn tal que B1/n (xn )
no está contenida en ningún miembro de U. Como X es compacto por
sucesiones, la sucesión (xn ) tiene un punto adherido x. Sea U ∈ U con
x ∈ U . Tomemos r = d(x, U c ), ası́ r > 0 y escogemos N ∈ N el cual
satisfaga simultáneamente que d(xN , x) < r/2 y 4/N < r. Con estas
condiciones B1/N (xN ) ⊆ U ya que si d(y, xN ) < 1/N entonces y ∈ U
puesto que

O
d(x, y) ≤ d(x, xN ) + d(xN , y) ≤ r/2 + 1/N < r/2 + r/4 < r

y esto finalmente contradice la manera como escogimos a xN .

N
Con el anterior teorema podemos probar la equivalencia entre las
diferentes definiciones de compacidad, cuando nos restringimos a la cat-
IA
egorı́a de los espacios métricos.

Corolario 10.39. Sea (X, d) un espacio métrico. X es compacto si y


solo si X es compacto por sucesiones.
UB

Demostración. ⇒) Si X es compacto, entonces lo es contablemente com-


pacto y ası́, es compacto por sucesiones.
⇐) Si X es compacto por sucesiones, dado un cubrimiento U abier-
to de X, sea δ el número de Lebesgue. Al ser X totalmente acotado
.R

tomamos una δ-red ={x1 , x2 , . . . , xn } y por cada Bδ (xi ) escogemos un


Ui ∈ U tal que Bδ (xi ) ⊆ Ui . Luego {U1 , U2 , . . . , Un } es un subcubrim-
iento finito de U.

Corolario 10.40 (Continuidad para compactos). Una función continua


G

f : (X, d) −→ (Y, m) de un espacio métrico compacto X a un espacio


métrico Y es continua uniformemente.

Demostración. Dado ε > 0, la colección {Bε/2 (y)}y∈Y es un cubrimien-


to abierto de Y y por tanto {f −1 (Bε/2 (y))}y∈Y lo es para X. Si δ es
el número de Lebesgue asociado a este cubrimiento, cada bola Bδ (x)
satisface f (Bδ (x)) ⊆ Bε/2 (y) para alguna bola Bε/2 (y). Por tanto, si
d(x, a) < δ entonces

m(f (x), f (a)) ≤ m(f (x), y) + m(y, f (a)) < /2 + /2 = .
10.7 Ordinales como ejemplo 185

Ejercicios 10.6

1. Muestre que en un espacio métrico los conceptos de compacidad,


compacidad contable y compacidad secuencial son equivalentes.

2. Muestre que en un espacio métrico los conceptos de separable,


2-contable y Lindelöff son equivalentes.

3. Muestre que un espacio métrico compacto es Lindelöff y por tanto

O
es 2-contable y separable.

4. Muestre que todo cerrado de un espacio Lindelöff es de nuevo

N
Lindelöff.

5. Muestre que un espacio métrico (X, d) es separable


S si y solo si dado
IA
ε > 0 existe D ⊆ X, D contable tal que X = Bε (d), (d ∈ D).

6. Sea (X, T) un espacio compacto. Dada una sucesión (xn ) con un


único punto de clausura, muestre que ella converge a este punto.
UB

7. Sea A ⊂ (X, d). A es totalmente acotado si y solo si A lo es.

8. Si U es un cubrimiento abierto del espacio métrico (X, d), el número


δ de Lebesgue para U satisface: para cada A ⊆ X con diam(A) < δ
existe un elemento del cubrimiento que contiene a A.
.R

9. Muestre que toda función continua de un espacio compacto en un


espacio métrico es acotada.
G

10.7. Ordinales como ejemplo

Los números ordinales son la consecuencia inmediata al concepto


de conjunto bien ordenado —conjuntos totalmente ordenados en los
cuales cada subconjunto no vacı́o tiene un primer elemento— adjudican-
do a cada conjunto bien ordenado un número ordinal; dos conjuntos
A, B bien ordenados tienen el mismo número ordinal, i. e., son equiva-
lentes, si son isomórficamente ordenados, es decir, existe un isomorfismo
f en su categorı́a: f : A −→ B biyectiva y a ≤ b si y solo si f (a) ≤ f (b).
Usualmente se utilizan las letras griegas minúsculas α, β, γ, . . . para
denotar los números ordinales y la letra O para denotar la colección
186 Compacidad

N O
IA
Figura 10.6: Números ordinales.
UB

total. Introducimos un orden en O de la manera siguiente. Sean α, β


números ordinales y A, B conjuntos bien ordenados que los representan;
escribimos α  β si A es isomorfo con un ideal7 I en B. Este orden
.R

sobre O es total y además cualquier subconjunto de O es bien ordenado.


El conjunto de los números ordinales es útil en la construcción de
ejemplos en topologı́a. O es no contable y bien ordenado por . El
conjunto (O, ) contiene un elemento Ω con la siguiente propiedad: si
α ∈ O y α ≺ Ω entonces {β | β  α} es contable. Ω se llama primer
G

ordinal no contable. Por ω denotamos el primer elemento en O con


la propiedad que el conjunto {α | α ≺ ω} es contable pero no finito; ω
es llamado primer ordinal infinito.
Los números ordinales pueden representarse como

O = 0, 1, 2, . . . , ω, ω + 1, ω + 2, . . . , 2ω, 2ω + 1, 2ω + 2, . . . , 3ω, . . .

. . . , ω 2 , ω 2 + 1, . . . , ω 3 , . . . , ω 4 , . . . , ω ω , ω ω + 1, . . . , Ω, . . .
7
Recordemos que I ⊆ B es un ideal si dados x, y ∈ B con x ∈ I, y ≤ x implica
y ∈ I; es decir, para cualquier elemento y ∈ I se tiene ↓ y ⊆ I (todos los precedentes
a él también pertenecen a I).
10.7 Ordinales como ejemplo 187

Las notaciones se deben a G. Cantor pues fue él quien nos enseñó a
contar.
Note que ω, ω + 1 son ordinales contables —es decir, su cardinalidad
es la misma de N—; además ω = 0, 1, 2, . . . es diferente de

ω + 1 = ω ∪ {ω} = 0, 1, 2, . . . , ω

ya que el primero no tiene un último elemento, mientrasque el segundo


sı́.

O
En general llamamos a un número ordinal un ordinal lı́mite si
no tiene un predecesor8 inmediato. ω es el primer ordinal lı́mite, el se-
gundo ordinal lı́mite es 2ω = 0, 1, . . . , ω, ω + 1, . . . Ası́ también lo son

N
3ω, . . . , ω 2 , . . . , ω 3 , .. y llegamos a ω ω donde su cardinal no es NN =c, ¡él
todavı́a es un ordinal contable —insomnio—! Si un número ordinal no
IA 
es lı́mite lo llamamos ordinal sucesor.
ω
Existe un significado natural para ω ω , . . . y al final de esta hilera
arribamos a un ordinal el cual Cantor llamó ξ. ¡Este es todavı́a un ordinal
contable! Ahora aparece Ω, el primer ordinal no contable.
UB

Finalmente, y como curiosidad, sea


R = {x | x es un número ordinal}.
R es un número ordinal y R no es un conjunto; de paso, R es el único
número ordinal que no es un conjunto.
.R

La siguiente propiedad de los números ordinales nos será útil. K


Proposición 10.41. Si A ⊆ O es contable y Ω ∈
/ A entonces
sup A ≺ Ω.
G

Demostración. Sea X = {β | β  α, para algún α ∈ A}; es decir, X


está formado por los elementos de A o cualquier elemento de O que
preceda alguno de A. X es contable ya que por cada α ∈ A el conjunto
de sus predecesores es contable. Como O es bien ordenado, existe un
primer elemento µ de X c . Ası́ µ es una cota superior para X y además
es la menor de las cotas superiores. Por otra parte, {δ | δ  µ} es
contable ya que si δ  µ entonces δ ∈ X. Por tanto µ no puede ser Ω;
es decir, sup A ≺ µ ≺ Ω.
8
Una justificación para este nombre es que un ordinal lı́mite es en efecto un lı́mite
en el sentido topológico de todos sus ordinales más pequeños (respecto a la topologı́a
del orden).
188 Compacidad

En lo que sigue, los conjuntos Ω = [0, Ω) y Ω + 1 = [0, Ω] son dotados


de la topologı́a del orden para la relación de orden inducida.

Proposición 10.42. [0, Ω] es compacto.

Demostración. Esto es consecuencia de que [0, Ω] es completo, es decir,


cada subconjunto no vacı́o posee tanto sup como inf —completez—. En
efecto, dado U un cubrimiento abierto de [0, Ω], sea A el subconjunto
formado por todos los t tales que [0, t) puede ser cubierto por un sub-

O
cubrimiento finito de U. Sean α = sup A y U ∈ U tal que α ∈ U , por
tanto U ⊆ A —¿por qué?—. Luego existe (η, ζ) ⊆ U tal que α ∈ (η, ζ) (a
menos que α = Ω), pero como α es el sup de A, tenemos que (α, ζ) = ∅,

N
luego ζ ∈ A, pero esto no puede suceder, con lo cual A = [0, Ω].

Note que cada subespacio cerrado [0, β] ⊆ [0, Ω] es ahora compacto.


IA
Proposición 10.43. [0, Ω] no es 1-contable.

Demostración. Por la proposición 10.41 el punto Ω no posee una base


UB
local contable, pues si (αn , Ω], (n ∈ N) es una base local, entonces para
β = sup{αn } tenemos β ≺ Ω, luego no existirı́a ningún elemento de la
base contenido en (β + 1, Ω].

Proposición 10.44. [0, Ω) es 1-contable.


.R

Demostración. Basta verificar que el único punto en [0, Ω] que no posee


una base local contable es Ω.

Proposición 10.45. [0, Ω) y [0, Ω] no son separables.


G

Demostración. Demostremos que [0, Ω) no lo es. Dado un subconjunto


A contable, sea α = sup A. Por 10.41, α ≺ Ω y por tanto existe un
intervalo (α + 1, Ω) ⊆ Ac , con lo cual A no puede ser denso.

Proposición 10.46. [0, Ω) no es compacto ni de Lindelöff.

Demostración. Sea U = {[0, ζ) : ζ ≺ Ω}. U es un cubrimiento abierto


donde cada elemento del cubrimiento es contable y U no admite un
subcubrimiento finito o contable, pues si C ⊆ U es contable entonces ∪C
es contable y no puede contener a [0, Ω).
10.7 Ordinales como ejemplo 189

Corolario 10.47. [0, Ω) no es compacto pero sı́ es contablemente com-


pacto y compacto por sucesiones.

Demostración. Si no es contablemente compacto, existe U = {U1 , U2 , . . .}


un cubrimiento abierto para el cual no existe un subcubrimiento finito;
por tanto, para cada n existe xn ∈/ U1 ∪. . .∪Un . Si α = supn αn entonces
por el teorema 10.41, α ∈ [0, Ω) y ninguna subcolección finita de U cubre
al compacto [0, Ω].
Como es 1-contable y de Hausdorff, es compacto por sucesiones.

O
Ejercicios 10.7

N
1. Revise el argumento en la demostración de la proposición 10.42 y
IA
el utilizado en el teor. 10.2 para mostrar que [0, 1] es compacto.
2. Sea (X, ≺) un conjunto bien ordenado con la topologı́a del orden.
Muestre que X es compacto si y solo si contiene un elemento max-
imal.
UB

3. Muestre que los ordinales finitos y ω son espacios discretos, y


ningún ordinal mayor que ellos es discreto.
4. Muestre que el conjunto de puntos de acumulación (o puntos lı́mite)
de un ordinal α es precisamente el conjunto de ordinales lı́mite
.R

menores que α.
5. El espacio [0, ω) es precisamente N con la topologı́a discreta, mien-
tras que [0, ω] es el compactado de Alexandroff de N.
G

6. Muestre que [0, Ω] coincide con N ∪ {w} donde la topologı́a es


T(F) = 2N ∪ {F ∪ {w} : F ∈ F}
para F el filtro de Frèchet en N.
7. Muestre que los ordinales sucesores (y el cero) menores que α son
puntos aislados en α.
8. Muestre que el ordinal α es compacto como espacio si y solo si α
es un ordinal sucesor.
9. Muestre que cualquier ordinal es, por supuesto, un subconjunto
abierto de cualquier ordinal mayor.
190 Compacidad

10.8. Compacidad local

Aunque el espacio no sea compacto, el concepto de compacidad lo


podemos localizar en un punto.

Definición 10.48. (i) Un espacio (X, T) es localmente compacto si cada


punto del espacio posee una vecindad compacta, i. e., si cada x ∈ X
está en el interior de un subconjunto compacto.

O
EJEMPLO 10.26

1. Todo espacio compacto es localmente compacto.

N
2. (Rn , usual) es localmente compacto, pues las cajas cerradas son
compactas.
IA
3. Si X es infinito, la topologı́a discreta es localmente compacta (para
cada x, {x} es una vecindad compacta) pero no es compacta.
UB
4. Para X infinito, la topologı́a Ix del punto incluido es localmente
compacta (pero no compacta).

5. (R, (a, →)) no es localmente compacto.


.R

Es común en la literatura de este tema encontrar la siguiente definición


de compacidad local, diferente a la def. 10.48.

Definición 10.49. (ii) Dados un espacio (X, T) y x ∈ X, decimos que


X es localmente compacto en x si dada una vecindad abierta Ux
G

existe otra vecindad Vx abierta con V compacta que satisface

x ∈ Vx ⊆ Vx ⊆ Ux .

Esta definición exige que para el punto x exista un sistema fundamental


de vecindades cerradas y compactas. Si X es localmente compacto en
cada punto decimos que es localmente compacto.

EJEMPLO 10.27
(R, cof initos) es localmente compacto según (i) pero no lo es según (ii)
pues la adherencia de una vecindad de un punto es todo R.
10.8 Compacidad local 191

Sobre los espacios de Hausdorff estas dos definiciones coinciden; es de-


cir, la existencia de una sola vecindad compacta para el punto, asegura
la existencia de todo un sistema fundamental de vecindades compactas
para el punto.

EJEMPLO 10.28
Sea X un espacio de Hausdorff. X es localmente compacto si, y solo si,
todo filtro convergente en X tiene un miembro compacto.

O
⇒) Si X es localmente compacto y F es un filtro en Xconvergente a
x, por definición toda vecindad de x pertence a F. Pero entonces basta

N
tomar una vecindad compacta de X (que existe porque X es localmente
compacto) y se concluye que F contiene un miembro compacto.
IA
⇐) Sea x un punto cualquiera de X. Como la colección de todas las
vecindades de x es un filtro que converge a x, por hipótesis debe contener
algún miembro compacto, ası́ que x posee una vecindad compacta Vx .
UB

EJEMPLO 10.29
La topologı́a de intervalos encajados. Para X = (0, 1) ⊆ R definimos
T = {(0, 1 − n1 )}n (n = 2, 3, 4, . . .) y por supuesto añadimos el ∅ y X.
.R

Esto nos da un ejemplo de un espacio que satisface la definición 10.48


pero no la definición 10.49 puesto que la adherencia de cualquier vecin-
dad es todo el espacio el cual no es compacto. Muestre que en este
espacio el único subespacio cerrado que es compacto es el vacı́o y que
todo subespacio abierto es compacto, excepto X mismo.
G

Proposición 10.50. El espacio de Hilbert H no es localmente compacto.

Demostración. Dados x ∈ H y ε > 0 veamos que la bola cerrada Bε (x)


no es compacta. Sea x = (x1 , x2 , . . .) y por cada n ∈ N definimos
yn = (x1 , x2 , . . . , xn−1 , xn + ε, xn+1 , . . .).

yn ∈ Bε (x) y además d(yi , yj ) = 2ε para todo i, j ∈ N. Ası́, la suce-
sión (yn ) no admite una subsucesión convergente; es decir, Bε (x) no es
compacta por sucesiones, lo que es equivalente en este espacio métrico
a decir que no es compacta.
192 Compacidad

EJEMPLO 10.30
La compacidad local en general no es hereditaria. Q con la topologı́a de
subespacio de Ru no es localmente compacto en el punto 0 pues ninguna
vecindad de 0 es compacta. En efecto, dado un intervalo [p, q] en Q
que contenga a 0, podemos obtener un cubrimiento abierto de [p, q] no
reducible a uno finito; basta tomar t ∈ R − Q con p < t < q y considerar
la colección {[p, t − 1/n) ∪ (t + 1/n, q]}, (n ∈ N) trazada con Q —algunas
intersecciones pueden resultar vacı́as—.

O
Claro que esto no sucede en caso que los subespacios sean abiertos o cer-

N
rados, es decir, la compacidad local es hereditaria–cerrada (¡demuéstre-
lo!).

1
IA
0.5
UB

0.1 0.2 0.3 0.4 0.5


.R

-0.5

-1

Figura 10.7: Grafo de f (x) = sen(1/x).


G

EJEMPLO 10.31
Sea D el grafo de la función f (x) = sen(1/x) para 0 < x ≤ 1/π. El
conjunto D∗ = D ∪ {(0, 0)} dotado de la topologı́a de subespacio de R2u
no es localmente compacto en el punto (0, 0) ya que cualquier vecindad
V de este punto contiene una sucesión de puntos —sobre una recta
paralela al x–eje que no posee un punto de acumulación en V , i. e., V
no es cerrada.
10.8 Compacidad local 193

EJEMPLO 10.32
La compacidad local no se preserva por funciones continuas en gener-
al. La función idQ : (Q, discreta) −→ (Q, usual) es continua pero no
preserva la compacidad local. Pero si f además de continua es abierta
sı́ se preserva.

10.8.1. Compactación

O
La esfera S 2 es una compactación del plano R2 ya que la proyección K
estereográfica identifica al plano con la esfera punteada (el polo norte es
removido).

N
Hemos identificado un espacio no compacto con uno que sı́ lo es al
añadirle un punto —S 2 es compacto—.
IA
Definición 10.51. Sea (X, T) un espacio. Un espacio (Y, H) compacto
se llama un compactado de X si existe una función f : X −→ Y
continua e inyectiva tal que f : X −→ f (X) ⊆ Y es un homeomorfismo
con f (X) denso en Y .
UB

En particular decimos que f realiza la compactación de X. Si


además Y − f (X) se reduce a un conjunto unitario, decimos que Y
es un compactado de Alexandroff o compactado por un punto.

La siguiente construcción es un método general de construir desde


.R

X un espacio compacto X ∗ = X ∪ {∞} que tenga a X como un espacio


inmerso.
Proposición 10.52. Sean (X, T) un espacio y un punto ∞ ∈ / X. Para
X ∗ = X ∪ {∞} definimos la topologı́a T ∗ que tiene tanto a T como a los
G

W ⊆ X ∗ tales que ∞ ∈ W y W c es un cerrado y compacto en X.


El par (X ∗ , T ∗ ) se llama compactado (por un punto) de Alexan-
droff de X.

Demostración. Claramente ∅ y X ∗ están en T ∗ pues ∅ es trivialmente


compacto. Veamos que T ∗ es cerrada para la intersección finita. Si U, V ∈
T ∗ y ambos están en T entonces U ∩ V ∈ T ∗ ; si U ∈ T y ∞ ∈ V , V c es
cerrado y compacto en T luego V ∩ X es abierto en X y ası́ U ∩ V ∈
T ⊆ T ∗ . Si ∞ está tanto en U como en V entonces U c , V c son cerrados
y compactos en X, luego (U ∩ V )c = U c ∪ V c también es cerrado y
compacto en X por ser unión de dos compactos, con lo que U ∩ V ∈ T ∗ .
194 Compacidad

S Ahora examinemos la unión de una familia V = {Vi }i ⊆ST ∗ . Si ∞ ∈/


V entonces V ∈ T ⊆ T ∗ . Pero si ∞ ∈ V ∈ V entonces ( V)c ⊆ V c ;
S
i i
como ( V)c es cerrado y V c es compacto tenemos que ( V)c es cerrado
S S
i
y compacto, esto es V ∈ T ∗ .
S

Proposición 10.53. El espacio (X ∗ , T ∗ ) es compacto.

Demostración. Sea U un cubrimiento abierto de X ∗ . Existe U0 ∈ U con


∞ ∈ U0 y U0c compacto. Claramente U es también cubrimiento abierto

O
de U0c , luegoSlo podemos reducir a un subcubrimiento finito U1 , . . . , Un
y ası́ X ∗ ⊆ ni=0 Ui .

N
Proposición 10.54. X es denso en X ∗ si y solo si X no es compacto.

Demostración. ⇒) Si X = X ∗ entonces X no es compacto, pues de lo


IA
contrario X serı́a cerrado y compacto con lo cual {∞} serı́a un abierto
y {∞} ∩ X = ∅, negando que ∞ ∈ X.
⇐) Basta ver que ∞ ∈ X. Sea V∞ una vecindad de ∞ en T ∗ . En-
UB
c es un subconjunto cerrado y compacto de X, con lo cual V c
tonces V∞ ∞
no puede ser todo X, ası́ que V∞ ∩ X 6= ∅, y por tanto ∞ ∈ X, lo que
implica X = X ∗ en T ∗ .

En el caso de partir en la construcción desde un espacio de Hausdorff,


.R

tenemos el siguiente teorema.

Teorema 10.55. (X, T) es Hausdorff y localmente compacto si y solo


si (X ∗ , T ∗ ) es Hausdorff.
G

Demostración. ⇒) Sea X localmente compacto y de Hausdorff. Dados


x, y ∈ X ∗ veamos que los podemos separar. Si x, y ∈ X no hay nada
que demostrar puesto que X es T2 . Si x = ∞, como X es localmente
compacto y Hausdorff, existe Vy compacta y por tanto cerrada, luego
∞ ∈ (X ∗ − Vy ) ∈ T ∗ y (X ∗ − Vy ) ∩ Vy = ∅.
⇐) Supongamos que (X ∗ , T ∗ ) es Hausdorff. X como subespacio de
X ∗ es de nuevo Hausdorff. Veamos que X es localmente compacto. Sea
x ∈ X y encontremos una vecindad compacta. Existen Vx , V∞ abiertas
en T ∗ con Vx ∩ V∞ = ∅, esto es, X ∗ /V∞ es un subconjunto cerrado y
compacto de X con Vx ⊆ X ∗ − V∞ ; luego Vx ⊆ X ∗ − V∞ y por ser Vx
un cerrado dentro de un compacto, es compacta.
10.8 Compacidad local 195

Corolario 10.56. Cada espacio localmente compacto y Hausdorff es


homeomorfo a un subespacio de un espacio compacto y de Hausdorff.

Demostración. Basta considerar la inclusión i : X ,→ X ∗ . Dado U ⊆ X,


U es abierto en x si y solo si lo es en X ∗ . Luego G ∗ induce la topologı́a
original G de X. (X, T) no se pierde en (X ∗ , T ∗ ).

En resumen, hemos demostrado el siguiente teorema.

O
Teorema 10.57. Sea X un espacio localmente compacto y no compacto.
Entonces i : X ,→ X ∗ —la inyección canónica— es una compactación
de Alexandroff para X.

N
Ejercicios 10.8
IA
1. Muestre que en los espacios de Hausdorff la compacidad local se
hereda a los subconjuntos cerrados o abiertos.
UB

2. Muestre que la compacidad local es un invariante topológico.

3. Muestre que un espacio producto de espacios es localmente com-


pacto si y solo si cada espacio coordenado es localmente compacto
y todos excepto un número finito de espacios coordenados son
.R

compactos.

4. Sea X = Ru . Muestre que X ∗ (la compactación de Alexandroff)


es homeomorfo a S 1 con la topologı́a usual.
Sugerencia: la función f : X ∗ −→ S 1 es un homeomorfismo si es
G

definida por
2
 1 − x , 2x
 
, x∈X
f (x) = 1 + x2 1 + x2
(−1, 0) x = ∞.

5. Sea (X, T) un espacio Hausdorff y localmente compacto. Si A ⊆ X


yx∈ / A, existen vecindades disyuntas de A y x —podemos separar
puntos de cerrados—.
11 Espacios métricos y sucesiones
—completez—

N O
Una manera clásica de presentar al espacio Ru es la siguiente: es el
menor espacio métrico completo que contiene a Q como subespacio. El
IA
sentido de ‘completo’ y su generalización es lo que estudiamos en este
capı́tulo. Intuitivamente un espacio métrico es completo si cada sucesión
que ‘quiere’ converger realmente tiene a dónde hacerlo.
UB
11.1. Sucesiones de Cauchy

Definición 11.1. Sea (X, d) un espacio métrico. Una sucesión (xn ) en X


se dice sucesión de Cauchy si dado un ε > 0 existe un entero positivo
.R

N (depende de ε) tal que si m, n ≥ N entonces d(xm , xn ) < ε —podemos


controlar la distancia entre los puntos a partir de un momento dado y
controlarla tanto como queramos—.
Definición 11.2. Un espacio métrico (X, d) es completo si cada suce-
sión de Cauchy en X es convergente a algún punto de X. (Las sucesiones
G

que quieren converger encuentran a quién hacerlo).


Proposición 11.3. En un espacio métrico (X, d) una sucesión de Cauchy
es un conjunto acotado.

Demostración. Existe N1 tal que para m, n ≥ N1 , d(xm , xn ) ≤ 1. En


particular para todo n ≥ N1 tenemos d(xn , xN1 ) ≤ 1, y tomando para los
términos que están anteriores a xN1 el máximo M = máxk≤N1 d(xk , xN1 ),
tenemos que todo xn satisface d(xn , xN1 ) ≤ máx{M, 1}.

Proposición 11.4. Si una sucesión de Cauchy en un espacio métrico


(X, d) tiene una subsucesión convergente entonces la sucesión converge.

196
11.1 Sucesiones de Cauchy 197

Demostración. Sea (xn ) una sucesión de Cauchy para la cual existe una
subsucesión xnk → l ∈ X. Para ε > 0 existen Nε y kε en N tales que
para todo m, n ≥ Nε , d(xm , xn ) < 2ε y para todo k ≥ kε , d(xnk , l) < 2ε .
Si M = máx{Nε , nkε } entonces para n ≥ M tenemos

d(xn , l) ≤ d(xn , xnkε ) + d(xnkε , l) ≤ ε, y ası́ xn → l.

O
Las proposiciones 11.3, 11.4 implican que los espacios métricos que son
compactos son completos. Pero esto no significa que haya escasez de
espacios métricos completos que no sean compactos, por ejemplo Ru .

N
Desafortunadamente la propiedad de completez no es un invariante
topológico. Por ejemplo Ru ≈ (0, 1) pero el segundo no es completo.
IA
Como la definición de sucesión de Cauchy no es una cualidad topológi-
ca sino que depende de la métrica usada en particular, podemos tener
la misma topologı́a proveniente en un caso de un espacio completo y
UB
en otro de un espacio no completo —la noción de sucesión de Cauchy
no es topológica—.
Por ejemplo, si sobre R definimos la métrica
x y

d(x, y) = − ,

.R

1 + |x| 1 + |y|

tenemos que (R, d) es homeomorfo a Ru —métricas exóticas— pero la


sucesión (n)n∈N es de Cauchy en la métrica d y no lo es en la usual.
Esta situación, más bien estresante, puede ser remediada de manera K
G

parcial con la introducción del concepto de completez topológica.

Definición 11.5. Un espacio métrico (X, d) es completo topológica-


mente si existe una métrica m equivalente a d y (X, m) es completo.

Por supuesto, los espacios métricos completos son completos topológica-


mente. La pregunta es si todo espacio métrico puede tener una métrica
equivalente que lo haga completo topológicamente. Aunque la respues-
ta es no, por ejemplo Q, veremos en la sección 11.3 cómo completar
cualquier espacio métrico.
198 Espacios métricos y sucesiones —completez—

EJEMPLO 11.1
(RN , d) con d la métrica primeriza o de Baire (ver pág. 34) es completo.

Si x = (xn )n∈N es una sucesión de Cauchy en R con xn = (xkn )k y


donde xkn es la k-ésima coordenada del término n-ésimo de la sucesión
x— entonces, por la definición de la métrica de Baire, para cada k la
sucesión (xkn )n es a la larga constante, digamos a xk , pues dado  > 0
existe N1 con d(xn , xm ) < N1 para n, m > N , lo que implica que las
dos sucesiones se igualan a partir del ı́ndice N en adelante. Claramente

O
xn → (xk ).
Esta es una métrica que harı́a de Q ∩ (0, 1) un espacio completo al tomar
cada racional en su expansión decimal.

N
11.1.1. Filtros de Cauchy
IA
Ası́ como para las sucesiones en un espacio métrico, también existe
una versión de Cauchy para los filtros.
UB

Definición 11.6. Sea (X, d) un espacio métrico y F un filtro en X. Se


dice que F es de Cauchy en X si para cada  > 0 existe un F ∈ F tal
que
F × F ⊆ {(x, y) ∈ X × X : d(x, y) < }.
.R

El filtro posee elementos con diámetro tan pequeño como queramos.

Proposición 11.7. Si una sucesión (xn )n∈N es de Cauchy, entonces el


filtro asociado también es de Cauchy.
G

Demostración. Para abreviar, diremos que F ⊆ X es –pequeño si sat-


isface la condición del enunciado, a saber

F × F ⊆ {(x, y) ∈ X × X : d(x, y) < }.

El filtro asociado F(xn ) tiene como base a las colas Sk = {xn : n ≥


k}. Fijado  > 0, como (xn ) es de Cauchy existe r ∈ N tal que si n, m ≥ r
tenemos d(xn , xm ) < . Ası́ pues la sección Sr (y todas las Sk , con k < r)
son –pequeñas y por tanto F es de Cauchy.

Proposición 11.8. Si F es un filtro de Cauchy en (X, d) entonces F


converge a cada uno de sus puntos adheridos.
11.1 Sucesiones de Cauchy 199

Demostración. Sean F un filtro de Cauchy en X y x un punto adherente


de F, es decir, x ∈ F para cada F ∈ F. Para ver la convergencia es
suficiente mostrar que las bolas abiertas B (x) pertenecen al filtro. Pero
esto se tiene ya que dada B (x) existe F ∈ F que es /2–pequeño y esto
implica F ⊆ B (x). En efecto, dado y ∈ F tomemos z ∈ B/2 (x) ∩ F y
como F es /2–pequeño, tenemos d(y, x) ≤ d(y, z) + d(z, x) < .

En los espacios métricos completos los filtros de Cauchy caracterizan


a los filtros convergentes.

O
Proposición 11.9. Sea (X, d) un espacio métrico completo. Un filtro
F es convergente si y solo si es de Cauchy.

N
Demostración. ⇒) Supongamos que F converge a x. Entonces B/2 (x) ∈
IA
F y además B/2 (x) es –pequeña.
⇐) Sea F de Cauchy. Construyamos una sucesión (xn ) de Cauchy
y mostremos que F converge al punto que converge tal sucesión. Dado
n tomamos Fn que sea n1 –pequeño y elegimos xn ∈ F1 ∩ · · · ∩ Fn . La
UB
sucesión (xn ) ası́ definida es la que necesitamos.

EJEMPLO 11.2
La completez no es hereditaria. R es completo ya que toda sucesión de
Cauchy al ser acotada está contenida dentro de un subespacio compacto
.R

y por lo tanto compacto por sucesiones, con lo cual se admite una sub-
sucesión convergente y por 11.4 tenemos la completez.
En Q con la topologı́a de subespacio usual de R la sucesión
(1, 1,4, 1,41,
√ 1,414, 1,4142, . . .) es de Cauchy y no converge —quiere con-
G

verger a 2 que no está en Q—.

Teorema 11.10. En un espacio métrico completo (X, d), los subespacios


que son completos son los cerrados.

Demostración. ⇒) Sea A un subespacio de X. Si A es cerrado, dada (xn )


de Cauchy en (A, dA ), ella también lo es en (X, d) y su lı́mite pertenece
a A ya que A es cerrado.
⇐) Si (A, dA ) es completo, todo punto b adherente a A admite una
sucesión (xn ) en A que es convergente a b, pero como (xn ) es de Cauchy
y A es completo, b ∈ A.
200 Espacios métricos y sucesiones —completez—

La propiedad de completez es más débil que la de compacidad; una ev-


idencia de esto son los espacios métricos Rn . Algo más interesante aún
es que, tomando separadamente la completez y la propiedad de total-
mente acotado, ellas no son propiedades topológicas, pero al tomarlas
simultáneamente dan un invariante topológico que es la compacidad
(teorema 11.11). Ya vimos en la página 197 que la compacidad en un
espacio métrico implica su completez. El siguiente teorema da condi-
ciones para garantizar la inversa.

O
Teorema 11.11. Sea (X, d) un espacio métrico. X es compacto si y
solo si X es completo y totalmente acotado.

N
Demostración. ⇒) Proposiciones 11.3, 11.4.
⇐) Sea (xn ) en X. Si un término se repite un número infinito de
IA
veces, ella contiene una subsucesión convergente —constante—. Si este
no es el caso, veamos que de todas formas existe una subsucesión con-
vergente, lo cual muestra que X es compacto por sucesiones; lo que para
nuestro caso métrico es equivalente a compacidad.
UB
Dado un ε > 0 existe una ε-red finita y por tanto un cubrimiento Bε
—finito— por bolas de radio ε. Ası́, para cada ε existe una bola Bε (tε ) en
Bε —algún tε — que contiene infinitos términos de la sucesión (xn ). Sea
xn1 el primer término de la sucesión contenido en B1 (t1 ). Similarmente
escogemos a xnj como el primer elemento de {xk : k > nj−1 } contenido
.R

en B1/j (t1/j ). La subsucesión (xnj ) es de Cauchy y como X es completo


ella converge a algún x ∈ X.

La siguiente es una propiedad importante de los espacios métricos


completos. Es una generalización de la propiedad de Cantor en Rn .
G

Teorema 11.12 (Encaje de Cantor). Sea (X, d) un espacio métrico


completo. Si A1 ⊃ A2 ⊃ A3 ⊃ . . . es un encaje decreciente de subcon-
juntos cerrados deTX con lı́m(diam(An )) = 0 (el lı́mite de los diámetros
es cero) entonces n∈N An = {x} para algún x ∈ X.

Demostración. Por cada entero positivo n seleccionamos un x Tn ∈ An .


Veamos que (xn ) es de Cauchy y que su lı́mite es el punto en n∈N An .
Dado ε > 0, existe un entero positivo N tal que diam(AN ) < ε. Como
la sucesión {An }n es decreciente, para xm , xn con m, n > N tenemos
d(xm , xn ) < ε, con lo cual (xn ) es de Cauchy y convergente digamos
11.2 Espacios de Baire 201

al punto x. Para cada j ∈ N, la sucesión (xj+i ), (i = 1, 2, . . .) es una


sucesión en Aj con xj+i → x; T
ası́, x ∈ Aj para cada j pues Aj es cerrado.
Si existiera otro punto y ∈ n∈N An entonces diam(An ) ≥ d(x, y) >
0.

11.2. Espacios de Baire

El siguiente teorema fue introducido por B. Baire1 en 1889 para los

O
números reales y por F. Hausdorff en 1914 para los espacios métricos
completos.

N
Teorema 11.13. Supongamos que (X, d) es un espacio métrico com-
pleto y sea {Dn }n∈N una
T colección enumerable de conjuntos abiertos y
densos en X. Entonces n∈N Dn es densa en X.
IA
Demostración. Veamos que para cualquier abierto U se tiene
!
\
U∩ Dn 6= ∅.
UB
n∈N

Como U ∩ D1 6= ∅ entonces existe una bola abierta B1 con B1 ⊆ U ∩ D1


y diam(B1 ) ≤ 1. De manera inductiva se puede construir una sucesión
(Bn )n∈N de bolas abiertas con la siguiente propiedad:
.R

Bn ⊆ (Bn−1 ) ∩ Dn y diam(Bn ) ≤ 1/n, (n ∈ N).


Entonces !
\ \
Bn ⊆ U ∩ Dn ,
n∈N n∈N
G

y como las Bn forman un encaje que satisface las


T condiciones
 del teorema
11.12 tenemos n∈N Bn 6= ∅ lo que implica U n∈N Dn 6= ∅.
T T

La anterior propiedad no es exclusiva de los espacios métricos comple-


tos, más aún, puede ser poseı́da por espacios topológicos no metriz-
ables. Los espacios que comparten esta propiedad se conocen como
espacios de Baire.
1
René-Louis Baire (Parı́s, 1874-Chambéry, 1932) matemático francés, notable por
sus trabajos sobre continuidad de funciones, los números irracionales y el concepto de
lı́mite. Su libro Leçons sur les théories générales de l’analyse (1908) se convirtió en
un clásico de la didáctica del análisis matemático.
202 Espacios métricos y sucesiones —completez—

Definición 11.14. Un espacio (X, T) se dice espacio de Baire si dada


una familia enumerable {Dn }n∈N de abiertos densos en X su intersección
es densa en X.
Proposición 11.15. Sea (X, T) un espacio de Baire. Si {Cn }n∈N es
un cubrimiento por cerrados de X, entonces al menos uno de los Cn
contiene un conjunto abierto (tiene interior no vacı́o).

Demostración. Es una aplicación de las leyes


T de De Morgan. Si X =
c = ∅ y como el es-

O
C tomando complementos se tiene C
S
n∈N n n∈N n
pacio es de Baire, alguno de los Cn c no es denso, i.e., Cn contiene un
abierto.

N
En un espacio topológico se puede pensar que los conjuntos cerra-
dos con interior vacı́o son como ‘puntos’ en el espacio (son demasiado
IA
delgados para contener ‘algo’). Ignorando los espacios con puntos ais-
lados, que son su propio interior, un espacio de Baire es grande en el
sentido que no puede construirse como una unión enumerable de estos
conjuntos ‘delgados’.
UB

Por ejemplo en R2u cualquier colección enumerable de lı́neas, sin


importar que lı́neas escojamos, no pueden cubrir al espacio.
Los conjuntos del párrafo anterior reciben un nombre especial.
.R

Definición 11.16. Sean (X, T) un espacio y M ⊆ X. Se dice que M es



magro, delgado o diseminado en X si M = ∅

EJEMPLO 11.3
G

Los subconjuntos finitos y Z son diseminados en Ru . Q no lo es.

Ejercicios 11.2

1. Muestre que (xn ) es sucesión de Cauchy si

d(xn , xm ) → 0 cuando n, m → ∞.

2. Muestre que la definición de sucesión de Cauchy es equivalente a


decir que el filtro F generado por la sucesión (xn ) satisface que,
11.2 Espacios de Baire 203

dado ε > 0, existe F ∈ F tal que el diámetro de F sea menor que


ε; esto es,

diam(F ) = sup d(F × F ) = sup{d(x, y) : x, y ∈ F } < ε.

3. Muestre que en Rn una sucesión converge si y solo si es de Cauchy.


Este ejercicio muestra que la clase de las sucesiones de Cauchy
es la misma que la de las sucesiones convergentes. Pero en general
esto no es ası́ para los espacios métricos, y da origen a la definición

O
de completez.

4. Muestre que el recı́proco del teorema 11.12 es cierto; es decir, si


tenemos la propiedad para cada encaje es porque el espacio es

N
completo.

5. Sea (xn ) una sucesión en el espacio métrico (X, d). Muestre que
IA
(xn ) es de Cauchy si y solo si lı́mn→∞ diam(Xn ) = 0 donde Xn =
{xn , xn+1 , . . .}.

6. Muestre que H —el espacio de Hilbert— es completo.


UB
Sugerencia: si (qm ) es una sucesión de Cauchy en H con

qm = {qm1 , qm2 , . . . , qmn , . . .},

muestre que
.R

a) Para cada j, (qmj )m∈N es una sucesión de Cauchy en los


reales. Luego existe su lı́mite zj .
b) z = (z1 , z2 , . . .) ∈ H.
c) qm → z.
G

7. Muestre que un espacio (X, T) de Hausdorff y localmente compacto


es de Baire.

8. Si (X, T) es un espacio de Baire entonces

a) La unión de cualquier familia numerable de subconjuntos dis-


eminados o densos en ninguna parte tiene interior vacı́o.
b) X no se puede expresar como una unión enumerable de con-
juntos densos en ninguna parte.
c) Toda unión enumerable de subconjuntos cerrados con interior
vacı́o, tiene interior vacı́o.
204 Espacios métricos y sucesiones —completez—

9. Si (X, T) es Hausdorff y compacto entonces X es de Baire.

10. Si M es diseminado en (X, T) también lo es M .

11. Si M es diseminado en (X, T) entonces ext(M ) es denso en X.

11.3. Completez de un espacio métrico

O
Uno de los métodos —introducido por Hausdorff en 1914— de con-
struir los números reales es a partir de los números racionales, us-

N
ando clases de equivalencia de sucesiones de Cauchy en los números
racionales. IA
Por supuesto, existen otros métodos como el propuesto por Dedekind
utilizando sus llamadas cortaduras y luego extendido por MacNeille
para conjuntos parcialmente ordenados.
Lo que haremos en esta sección no es más que resaltar la belleza
UB
de la técnica utilizada por Hausdorff, para mostrar una de las formas
clásicas de abstraer en matemáticas y de paso ‘completar’ un espacio
métrico cualquiera.
Recordemos que una isometrı́a es una clase particular de función
.R

continua f : (X, d) −→ (Y, m) entre espacios métricos que, como su


nombre lo indica, no cambia la medida, esto es m(f (x), f (y)) = d(x, y)
para todo x, y ∈ X. Por ejemplo, R está isométricamente inmerso en R2
a través del eje ordenado x, precisamente f : R −→ R2 con f (x) = (x, 0).
En general decimos —cuando existe una isometrı́a— que el espacio
G

métrico X está inmerso isométricamente en Y por medio de f . Lo que


mostraremos en estos párrafos es: si nuestro espacio métrico (X, d) no es
completo podemos obtener un espacio métrico X ∗ de tal modo que X ∗
es completo y X está inmerso en X ∗ de una manera representativa; esto
es, la copia de X por medio de la isometrı́a es un subconjunto denso en
X ∗.

Teorema 11.17. Sea (X, d) un espacio métrico. Existe un espacio métri-


co (X ∗ , d∗ ) completo y una isometrı́a f : X −→ X ∗ tal que f (X) es
denso en X ∗ . El par (f, (X ∗ , d∗ )) se llama un completado del espacio
(X, d).
11.3 Completez de un espacio métrico 205

Demostración. Notemos por S el conjunto de todas las sucesiones de


Cauchy en X. Sobre S definimos la siguiente relación:

(xi ) ≈ (yi ), si y solo si lı́m d(xi , yi ) = 0, (i ∈ N).


i

Es inmediato ver que ≈ es de equivalencia. Sea X ∗ = S/ ≈ el conjunto


de todas las clases [(xi )] de equivalencia. Definimos una métrica sobre
X ∗ como
d∗ ([(xi )], [(yi )]) = lı́m d(xi , yi ), (i ∈ N).

O
i

Para ver que d∗ es una métrica basta notar que si (xi ), (yi ) ∈ S entonces
(d(xi , yi )) es de Cauchy en R, por lo cual su lı́mite existe.

N
Cada elemento x ∈ X lo identificamos en X ∗ con la sucesión x = (x)
constante al punto x, con lo cual f : (X, d) −→ (X ∗ , d∗ ) definida por
IA
f (x) = x = [(x)] es una isometrı́a con X := f (X).
Para verificar que X = f (X) es denso en X ∗ consideremos (xn ) ∈ S
y veamos que [(xn )] ∈ X. Dado ε > 0, sea [xi ] = [(xi , xi , . . .)] para cada
i —note que [xi ] = f (xi ) pertenece a f (X)—. Como (x1 , x2 , · · · ) es de
UB
Cauchy, existe un entero N tal que d(xi , xj ) < ε para cada i, j ≥ N .
Luego
d([(xn )], f (xN ) = limn d(xn , xN ) < ε,
ası́, [(xn )] es un punto adherente a X (f (xN ) es un punto en f (X)),
luego X = f (X) es denso en X ∗ .
.R

Finalmente revisemos la completez. Sea (xn ) una sucesión de Cauchy


en X ∗ donde xn = [(xn1 , xn2 , xn3 , . . .)]. Podemos asumir que el diámetro
del conjunto {xni | i ∈ N} es menor que 1/n ya que para algún K,
d(xni , xnj ) < 1/n, para i, j ≥ K y ası́ (xn1 , xn2 , . . .) es equivalente a
G

(xnk , xnk+1 , . . .) con lo cual (xn ) puede ser representada por ésta última
sucesión.
Veamos que x = (x11 , x22 , x33 , . . . ) es una sucesión de Cauchy. Dado
ε > 0 existe N tal que d(xm , xn ) = lı́mk d(xkn , xkm ) < ε para m, n > N .
Luego para algún K fijo K ≥ N , tenemos d(xK K
n , xm ) < ε/3 para m, n >
N . Escojamos M tal que 1/M < ε/3. Entonces para m, n ≥ N tenemos

d(xm n m K K K K n
m , xn ) ≤ d(xm , xm ) + d(xm , xn ) + d(xn , xn ) < 3ε/3 = ε.

Como d(xm , [x]) = lı́mK d(xK K


n , xK ) < ε/3 para n ≥ N entonces (xn ) →

[x], es decir X es completo.
206 Espacios métricos y sucesiones —completez—

Corolario 11.18. Un espacio métrico X es completo si y solo si X ≈


X ∗ —homeomorfos—.

Demostración. ⇒) Si X ≈ X ∗ entonces X es completo.


⇐) Si X es completo, dado x ∈ X ∗ con x representado por la
sucesión de Cauchy (x1 , x2 , . . .) entonces (x1 , x2 , . . .) → x, (x ∈ X) y
ası́ (x1 , x2 , . . .) es equivalente a (x, x, . . .), con lo cual x puede represen-

O
tarse por (x, x, . . .) y por tanto x ∈ X.

N
11.4. Espacios de funciones
IA
Recordemos que si X es un conjunto y (Y, d) es un espacio métri-
co, sobre el conjunto B(X, Y ) de todas las funciones acotadas de X en
Y , definimos la métrica d∞ (f, g) = supx∈X {d(f (x), g(x))}. Esta métrica
genera la topologı́a del sup o topologı́a de la convergencia uni-
UB
forme.

Definición 11.19. Sean (X, T) un espacio, (Y, d) un espacio métrico y


(fn )n∈N una sucesión de funciones fn : (X, T) −→ (Y, d). Supongamos
que para cada x ∈ X el lı́mn (fn (x)) existe. Si definimos f (x) como el
.R

valor de este lı́mite, entonces f (x) define una f : (X, T) −→ (Y, d). En
este caso decimos que (fn ) converge puntualmente a f .

Si suponemos en la definición anterior que cada fn es continua, en


G

 general no podemos esperar que f también sea continua. Necesitamos


entonces un tipo de convergencia más fuerte para una sucesión de fun-
ciones —evoquemos lo que es la continuidad uniforme para una función
f — de tal manera que la función lı́mite pueda heredar la continuidad a
partir de las fn .

Definición 11.20. Sean (X, T) un espacio, (Y, d) un espacio métrico y


(fn ) una sucesión de funciones con fn : (X, T) −→ (Y, d). Decimos que
(fn )n converge uniformemente a una función f si para cada ε > 0
existe N ∈ N tal que si n ≥ N entonces d(fn (x), f (x)) < ε para cada
x ∈ X.
11.4 Espacios de funciones 207

Si (fn ) → f uniformemente, en particular lo hace puntualmente; es-


to es, la continuidad uniforme de funciones implica la convergencia
puntual, pues el N de la definición de convergencia uniforme depende
únicamente de ε mientras que en la puntual también debe depender
del punto x.

Teorema 11.21. Sean (X, T) un espacio, (Y, d) un espacio métrico y


(fn ) con fn : (X, T) −→ (Y, d) una sucesión de funciones continuas. Si
fn → f uniformemente entonces f es continua.

O
Demostración. Dados a ∈ X y ε > 0 veamos que existe una Va tal que
para cada x ∈ Va se tiene d(f (x), f (a)) < ε. Como fn → f , existe N ∈ N

N
tal que d(fN (x), f (x)) < ε/3 para todo x ∈ X. De otra parte,

d(f (x), f (a)) ≤ d(f (x), fN (x)) + d((fN (x), f (N (a)) + d(fN (a), f (a))
IA
< d(fN (x), fN (a)) + 2ε/3

y como fN es continua, existe Va tal que para x ∈ Va , d(fN (x), fN (a)) <
ε/3, con lo cual se satisface que, x ∈ Va implica d(f (x), f (a)) < ε.
UB

La siguiente es la razón por la cual la métrica d∞ sobre B(X, Y ) se


llama la distancia de la convergencia uniforme.

Teorema 11.22. Sean (X, T) un espacio, (Y, d) un espacio métrico y


.R

(fn ) una sucesión en B(X, Y ). En (B(X, Y ), d∞ ), fn → f si y solo si


la convergencia es uniforme.

Demostración. ⇒) Como fn → f en la topologı́a del sup, dado ε > 0


G

existe N ∈ N tal que para n ≥ N se tiene d∞ (f, fn ) < ε. Luego en


particular para cada x ∈ X tenemos que

d(f (x), fn (x)) ≤ sup{d(fn (x), f (x))} = d∞ (fn , f ) < ε.


x

⇐) Dado ε > 0 existe N ∈ N tal que para n ≥ N se tiene d(fn (x), f (x)) <
ε/2 para cada x ∈ X. Luego si n > N entonces supx {d(fn (x), f (x))} ≤
ε/2 < ε con lo cual d∞ (f, fn ) < ε para n > N .

Proposición 11.23. Sean (X, T) un espacio y (Y, d) un espacio métrico


completo. El espacio B(X, Y ) de las funciones acotadas con la métrica
d∞ de la convergencia uniforme es completo.
208 Espacios métricos y sucesiones —completez—

Demostración. Sea (fn )n∈N una sucesión de Cauchy en B(X, Y ), i. e.,


dado ε > 0, existe Nε ∈ N tal que para m, n ≥ Nε se tiene

sup d(fn (x), fm (x)) ≤ ε.


x∈X

En particular para un x fijo, la sucesión (fn (x))n es de Cauchy en el


espacio completo (Y, d) y por tanto existe su lı́mite, el cual notamos
como f (x) = lı́mn (fn (x)).
Hemos definido ası́ f : X −→ Y . Veamos que ella es acotada. Existe

O
N1 ∈ N tal que d∞ (fN1 , fn ) ≤ 1 para todo n ≥ N1 . Sea a ∈ Y y notemos
por a la función a : X → Y constante a a. Para todo x ∈ X y n ≥ N1 ,

N
d(a, fn (x)) ≤ d(a, fN1 (x)) + 1 ≤ d∞ (a, fN1 ) + 1.

Fijando x y tomando el lı́mite cuando n → ∞ obtenemos


IA
d(a, f (x)) ≤ d∞ (a, fN1 ) + 1

y como esto es independiente de x, tenemos que f ∈ B(X, Y ).


UB
Veamos por último que efectivamente fn → f . Para ε > 0 y x ∈ X
tenemos la desigualdad d(fn (x), fm (x)) ≤ ε si m, n ≥ Nε . Tomando el
lı́mite cuando m → ∞ y fijando a x obtenemos d(fn (x), f (x)) ≤ ε para
todo x y n ≥ Nε . Como Nε no depende de x, tenemos d∞ (fn , f ) ≤ ε.
Por tanto, lı́mn→∞ d∞ (fn , f ) = 0 y ası́ fn → f .
.R

Corolario 11.24. Sean (X, T) un espacio y (Y, d) un espacio métrico


completo. El espacio CB (X, Y ) de las funciones continuas y acotadas
con la métrica d∞ de la convergencia uniforme es completo.
G

Figura 11.1: La convergencia uniforme.

Demostración. Sea (fn )n∈N una sucesión de Cauchy en CB (X, Y ). Solo


nos falta verificar que f de la demostración del teorema 11.23 es continua.
11.4 Espacios de funciones 209

Sea a ∈ X y veamos que f es continua en a. Dado ε > 0 existe un entero


N tal que d(fn (x), f (x)) < ε/3 para n ≥ N y cada x ∈ X. Como fn es
continua existe una vecindad abierta Ua de a, tal que para cada x ∈ Ua ,
d(fn (x), fn (a)) < ε/3. Luego
ε
d(f (x), f (a)) ≤ d(f (x), fn (x))+d(fn (x), fn (a))+d(fn (a), f (a)) < 3 = ε.
3
Ası́, f es continua en a. En particular, CB (X, Y ) es un subconjunto
cerrado de B(X, Y ).

O
Corolario 11.25. Sean (X, T) un espacio compacto y (Y, d) un espacio
métrico completo. El espacio C(X, Y ) de las funciones continuas con la

N
métrica d∞ de la convergencia uniforme es completo.

IA
UB
.R
G
12 Los axiomas de separación

O
La definición de espacio topológico es en sı́ muy general: una colec-

N
ción de subconjuntos con dos propiedades de clausura, una para la unión
y otra para la intersección; por tanto, no muchos teoremas pueden de-
mostrarse a menos que limitemos las clases de espacios a considerar.
IA
Para obtener estas clases especı́ficas, debemos imponer condiciones de
suerte que, a más condiciones, más especı́fica sea la clase y entonces más
teoremas —propiedades— puedan ser demostrados.
Hemos visto cómo algunas propiedades topológicas de un espacio
UB
(X, T) dependen directamente de condiciones impuestas sobre la cardi-
nalidad de T o más precisamente de la cardinalidad de sus bases, por
ejemplo 2-contable, 1-contable, ejerciendo a su turno un control sobre la
cantidad de abiertos involucrados en el espacio.
.R

Esta cardinalidad también afecta a la continuidad, en el sentido de


que, a mayor cantidad de abiertos para el espacio en el dominio, la posibi-
lidad de continuidad aumenta, o disminuye para el caso del codominio.
G

12.1. T0 , T1 y T2 o de Hausdorff

Otras condiciones que interesan y comenzamos a estudiar son la man-


era como los abiertos están ‘distribuidos’ sobre el espacio. Estas separa-
ciones fueron estudiadas por Alexandroff y Hopf1 , bajo la denominación
de axiomas Tk , k = 0, 1, 2, 3, 4, los cuales nos muestran básicamente el
grado en que puntos y conjuntos pueden mantenerse aparte, o separarse
por medio de conjuntos abiertos.
Este estudio surge en relación con los problemas de seudometrización
1
En un excelente libro sobre Topologı́a del año 1932.

210
12.1 T0 , T1 y T2 o de Hausdorff 211

y metrización de un espacio topológico. Pretendı́an encontrar una condi-


ción de separación, bajo la cual los espacios topológicos resultaran metriz-
ables o bien seudometrizables.

N O
IA
Figura 12.1: P. Alexandroff y H. Hopf, Zürich, 1931.
UB
Al hablar de separación en un espacio topológico nos referimos a la sep-
aración que podemos inducir entre los puntos del espacio valiéndonos
de los conjuntos abiertos. En un espacio indiscreto, por ejemplo, esta
separación es nula pues para cualesquiera dos puntos es imposible hal-
lar un abierto que contenga a uno de ellos sin contener al otro. Nuestro
estudio se limitará a los axiomas Tk mencionados, aunque no dejan de
.R

existir esfuerzos en crear cada dı́a otro Tk , k -racional, donde podrı́a


pensarse que la separación óptima la poseen los espacios métricos.
El axioma de separación más primitivo afirma que, dados dos puntos
del espacio, al menos uno de ellos se puede separar del otro por medio
G

de un abierto2 .
Definición 12.1. Un espacio (X, T) es T0 o de Kolmogoroff 3 si, dados
x, y ∈ X con x 6= y, existe una vecindad abierta Ux de x que no contiene
2
En 1935 se publicó el libro Topologie I de Pavel S. Alexandroff y Heinz Hopf.
En éste se indica que el axioma de separación más débil fue introducido por Andrei
Kolmogoroff.
3
Andrei Kolmogoroff (Tambov 1903-Moscú 1987), matemático ruso que hizo pro-
gresos importantes en los campos de la teorı́a de probabilidad y de la topologı́a. En
particular, desarrolló una base axiomática que supone el pilar básico de la teorı́a de
las probabilidades a partir de la teorı́a de conjuntos. Trabajó al principio de su carrera
en lógica constructivista y en la serie de Fourier. Fue el fundador de la teorı́a de la
complejidad algorı́tmica.
212 Los axiomas de separación

a y o existe una vecindad abierta Uy de y que no contiene a x.

EJEMPLO 12.1
El espacio de Sierpinsky {0, 1} (pág. 13) es T0 .

EJEMPLO 12.2
Dado un conjunto parcialmente ordenado (X, ≤), el espacio (X, Td ) con

O
la topologı́a generada por las colas a derecha cerradas es T0 .

Ser T0 es equivalente a cualquiera de las siguientes afirmaciones:

N
1. Dados x 6= y, x ∈
/ {y} ó y ∈
/ {x}. IA
2. Si x y y son puntos distintos de X entonces {x} =
6 {y}.
UB
EJEMPLO 12.3
1. El espacio del ejemplo 10.29 —intervalos encajados— no es T0 pues
1
todo abierto no vacı́o contiene simultáneamente a los puntos 10 ,
1
8 .

2. Dado un conjunto X y a, b ∈ X definimos


.R

G := {A ⊆ X : {a, b} ⊆ A} ∪ {∅}.

En este espacio los puntos a, b no se pueden “distinguir” topológi-


camente.
G

3. Si (X, T) un espacio T0 y 2-contable, la cardinalidad del conjunto


X queda acotada por |X| ≤ 2ω . Si B := {B1 , B2 , . . .} es una base
la función f : X −→ 2B definida por f (x) = {B ∈ B : x ∈ B} es
inyectiva y por tanto |X| ≤ 2B ≤ 2ω .

Definición 12.2. Un espacio (X, T) es T1 o accesible4 si, dados x, y ∈


X con x 6= y, existen vecindades abiertas Ux , Uy tales que y ∈ / Ux y
x∈/ Uy . Este axioma algunas veces es referido como de Frèchet o axioma
de separación de Riesz.
4
En 1907 Friedrich Riesz introdujo el axioma de separación T1 .
12.1 T0 , T1 y T2 o de Hausdorff 213

EJEMPLO 12.4
(R, cof initos) es un espacio T1 .

Nota. La definición de T1 es equivalente a que cada conjunto unitario


{a} del espacio sea cerrado. En efecto, el complemento de {a} es un
conjunto abierto, pues por cada x 6= Sa tomamos una vecindad abierta
a
Vx de x tal que a ∈/ Vx , y ası́ {a} = x6=a Vxa .
a c

El axioma de separación más conocido fue introducido por Haus-

O
dorff5 y es el que nosotros hemos exigido en la definición de un espacio
de Hausdorff o T2 . Algunas veces este espacio se llama ‘separado’, que
no debe confundirse con separable, lo cual tiene un significado comple-

N
tamente diferente.
Ya hemos visto que esta es una propiedad heredable y productiva, la
IA
cual resulta de un valor apreciable cuando se trata de espacios com-
pactos. En los espacios de Hausdorff la convergencia de una sucesión o
de un filtro, en caso de existir, es única, lo que es uno de los requisitos
mı́nimos para desarrollar una teorı́a de convergencia.
UB

EJEMPLO 12.5
1. Todo espacio métrico es de Hausdorff.

2. (R, cof initos) es T1 pero no es T2 .


.R

3. Muchos otros ejemplos de espacios que no son de Hausdorff pueden


ser construidos, pero ellos de alguna manera son no ‘naturales’.

4. Por supuesto tenemos la implicación T2 → T1 → T0 .


G

Ejercicios 12.1

1. Muestre que, en un espacio T0 , la relación x ≤ y si x ∈ {y} es de


orden en el conjunto X.
K
2. Muestre que, un espacio (X, T) es T0 si y solo si para todo par
x, y ∈ X con x 6= y se tiene {x} =
6 {y}.
5
El 1914 Felix Hausdorff introdujo el axioma de separación T2 en su famoso libro
GrundzÄuge der Mengenlehre.
214 Los axiomas de separación

3. Muestre que, en un espacio (X, T), ser T1 es equivalente a cada


una de las siguientes afirmaciones:

a) Todos los conjuntos unitarios son cerrados.


b) Todos los subconjuntos finitos son cerrados.
c) Para cada A ⊆ X la intersección de todos los abiertos UA que
contienen a A es el propio A.
d ) Para cada a ∈ X la intersección de todos los abiertos Ua que

O
contienen al punto a es {a}.
e) Cada subconjunto de X es unión de subconjuntos cerrados.

N
f ) Cada subconjunto no vacı́o contiene algún subconjunto ce-
rrado no vacı́o. IA
g) Para cada x ∈ X el conjunto {x}a = ∅.
h) Para cada A ⊆ X, Aa = Aaω (definición 10.30).

4. Un espacio (X, T) es TD si y solo si para todo x ∈ X el conjunto


UB
{x}a es cerrado. Muestre que T1 implica TD .

5. Muestre que si (X, T) es T1 entonces Aa es cerrado para cada


A ⊆ X.
.R

6. Muestre que todo espacio finito que es T1 necesariamente es dis-


creto.

7. Muestre que la definición de un espacio (X, T) de Hausdorff es


equivalente a:
G

a) Para cada a ∈ X la intersección de todas las vecindades cer-


radas del punto a es el conjunto {a}.
b) La diagonal
∆X = {(x, x) : x ∈ X}

es cerrada en el espacio producto X × X.


c) La convergencia de filtros es única.

8. Muestre que la propiedad de ser T2 no es equivalente a la propiedad


de la convergencia única por sucesiones.
12.1 T0 , T1 y T2 o de Hausdorff 215

9. Sea f : (X, T) −→ (Y, H) continua y (Y, H) un espacio T2 . En-


tonces el grafo de f ,

Gf := {(x, f (x)) | x ∈ X},

es cerrado en el espacio producto X × Y .


Sugerencia: considere la función

h = (f, idY ) : X × Y −→ Y × Y, (x, y) 7→ (f (x), y).

O
Entonces

N
h−1 (∆Y ) = h−1 ({(y, y) | y ∈ Y })
= {(x, y) | f (x) = y, x ∈ X}
IA
= {(x, f (x)) | x ∈ X} = Gf .

10. Sean f, g : (X, T) −→ (Y, H) continuas y (Y, H) un espacio T2 .


Entonces el subconjunto de coincidencia
UB

C(f, g) = {x ∈ X : f (x) = g(x)}

donde f y g coinciden, es cerrado.


Sugerencia: considere la función (f, g) : X −→ Y × Y .
.R

11. ¿Las propiedades T0 , T1 , T2 son hereditarias?

12. Muestre que T0 , T1 , T2 son invariantes topológicos.


G

13. Q
Muestre que T0 , T1 , T2 son productivas, i. e., el espacio producto
i∈I (Xi , Ti ) es T0 , T1 , T2 si y solo si cada espacio factor lo es.

14. Muestre que si f : (X, T) −→ (Y, H) es una función inyectiva y


continua con (Y, H) de Hausdorff entonces X es de Hausdorff.

15. (R, co-compacto). En R definimos C ⊆ R cerrado si C es cerrado


y acotado en el sentido usual. Muestre que este espacio es T1 pero
no es T2 .

16. (X, T) es T2 1 o de Urysohn, si todo par de puntos puede ser


2
separado por vecindades cerradas. Un espacio T2 1 es de Hausdorff.
2
216 Los axiomas de separación

12.2. Regulares, T3 , Tychonoff

En esta sección vemos la separación entre puntos y conjuntos, con


un axioma introducido por Vietoris6 en 1921.
Definición 12.3. Un espacio (X, T) es regular si, dados x ∈ X y
un cerrado F ⊆ X con x ∈ / F , existen abiertos Vx , VF disyuntos que
contienen a x y a F respectivamente.
Algunos autores prefieren llamar a estos espacios T3 .

O
EJEMPLO 12.6

N
Un espacio que es T2 pero no es regular.

En R definimos una subbase añadiendo a la topologı́a usual el conjunto


IA
Q. La topologı́a generada T es T2 , pues esta subbase es más fina que la
usual. Nótese que hemos agregado los intervalos que constan únicamente
de números racionales o unión de los intervalos usuales con los intervalos
formados exclusivamente por racionales. El conjunto I de los números
UB
irracionales es cerrado en (R, T) pero no lo podemos separar del punto
x = 0, pues cualquier vecindad VI necesariamente tiene que ser igual a
R.
.R

EJEMPLO 12.7
En R consideremos el conjunto A = {1/n | n ∈ N}. Definimos una
topologı́a T para R ası́: V ∈ T si y solo si V = U ∩ B c donde U es abierto
de la topologı́a usual de R y B ⊆ A.
Esto es, los elementos de la topologı́a son los abiertos de la usual, con
G

el derecho a extraerles cualquier cantidad de números de la forma 1/n.


Note que la usual está contenida en T y por lo tanto T es Hausdorff. Sin
embargo, este espacio no es regular pues el punto 0 y el conjunto cerrado
A (A es cerrado ya que Ac = R ∩ Ac es abierto) no pueden separarse.
¿Por qué?
6
Leopoldo Vietoris (1891 Radkersburg, Austria–Innsbruck, Austria 2002).
Vivió 110 años (de hecho casi 111, murió menos de dos meses antes) en
tres siglos diferentes. Es conocido principalmente por sus estudios en topologı́a,
rama de las matemáticas de la que se le considera uno de los fundadores e impulsores.
También se interesó por la historia de las matemáticas, la filosofı́a y fue un gran
alpinista y esquiador. Durante toda su vida publicó 80 trabajos en diversos campos,
el último de ellos a los 104 años.
12.2 Regulares, T3 , Tychonoff 217

La siguiente es una caracterización local de los espacios regulares y es


quizás la forma más útil de presentar este axioma.
Teorema 12.4. Un espacio (X, T) es regular si y solo si para cada
subconjunto abierto U y para cada x ∈ U existe un abierto Vx tal que
x ∈ Vx ⊆ Vx ⊆ U.

Un espacio (X, T) es regular si para cada x ∈ X las vecindades cerradas


de x forman un sistema fundamental de vecindades de x; i. e., cada

O
vecindad de x contiene una vecindad cerrada.

Demostración. ⇒) Sean U abierto y x ∈ U . Como U c es cerrado existen

N
vecindades disyuntas abiertas V, W de x y U c respectivamente. Ası́, x ∈
V ⊆ W c y como W c ⊆ U tenemos x ∈ V ⊆ V ⊆ U ya que W c es
cerrado.
⇐) Dado un F cerrado y x ∈
IA
/ F , el conjunto F c es una vecindad
c
abierta de
c x. Ası́ que existe Vx tal que Vx ⊆ Vx ⊆ F . Si tomamos
U = Vx entonces F ⊆ U y además Vx ∩ U = ∅.
UB

EJEMPLO 12.8
Bajo la anterior caracterización es claro que la topologı́a de los comple-
mentos finitos en R no es regular, ya que ninguna vecindad de un punto
es cerrada.
.R

No siempre es el caso que cada espacio regular implique los demás ax-
iomas de separación T0 , T1 , T2 . Por ejemplo (X, grosera) es regular pero 
no necesariamente es T2 pues un punto no necesita ser un conjunto cerra-
do. Es por ello que a los espacios regulares los reforzamos en la siguiente
G

definición para que ası́ Ti implique Ti−1 .


Definición 12.5. Un espacio (X, T) que es regular y además T1 se llama
un espacio T3 . Esto es, además de poder separar puntos de conjuntos
cerrados, exigimos que los conjuntos unitarios sean cerrados.
Proposición 12.6. La propiedad de ser T3 es hereditaria.

Demostración. Sea A ⊆ (X, T) donde X es T3 . Basta notar que, para


x ∈ A, si V(x) es un sistema fundamental de vecindades cerradas de x
en (X, T) entonces
VA (x) = {V ∩ A : V ∈ V(x)}
218 Los axiomas de separación

es un sistema fundamental de vecindades cerradas de x en (A, TA ).

Proposición 12.7. Un espacio producto X = i∈I Xi con la topologı́a


Q
producto es regular si y solo si cada Xi es regular.

Demostración. ⇒) Supongamos que para algún ı́ndice i0 , Xi0 no es reg-


ular y veamos que entonces X tampoco lo es. Luego existen xi0 ∈ Xi0
y un cerrado Ai0 ⊆ Xi0 que no contiene a xi0 , los cuales no pueden
separarse. Definimos un punto x = (xi ) ∈ X tomando a xi0 en la com-

O
ponente i0 y en las otras i–ordenadas elegimos un punto cualquiera xi
−1
para cada i. Sea
Q A = pi0 (Ai0 ) = i6=i0 Xi × Ai0 —el cilindro—; consid-
Q
eremos Ux = Uxi , (i ∈ I) una vecindad cualquiera de x y UA cualquier

N
vecindad abierta de A. Entonces

UAi0 := {yi0 | y = (yj ) ∈ UA y yi = xi para cada i 6= i0 }


IA
 —hemos elegido las coordenadas i–ésimas de estos puntos y = (yi )— es
un abierto en Xi0 con Ai0 ⊆ UAi0 , con lo cual Uxi0 y UAi0 también se
interceptan. Por tanto Ux y UA se interceptan, es decir, x no puede ser
UB
separado de A.
⇐) Supongamos que Xi es regular para cada i. Sea Ux = Uxi ,
Q
(i ∈ I) un abierto de x en X —no perdemos generalidad si lo suponemos
básico—. Si Uxi = Xi definimos Vi = Xi . Si UQ xi $ Xi escogemos Vi
abierto tal que x ∈ V i ⊆ V i ⊆ Uxi . Entonces V = Vi , (i ∈ I) es abierto
.R

y Vi , (i ∈ I) es un cerrado con x ∈ V ⊆ V ⊆ Ux , es decir X es


Q
regular.

Corolario 12.8. El espacio X = Xi , (i ∈ I) con la topologı́a producto


Q
es T3 (regular y T1 ) si y solo si cada Xi es T3 .
G

Demostración. Muestre que un espacio producto es Ti , (i = 0, 1) si y


solo si cada espacio factor lo es (ejercicos 7.1).

EJEMPLO 12.9
Sorgenfrey (R, J+ ) es T3 . Dados U abierto y x ∈ U existe [a, b) tal que
x ∈ [a, b) ⊆ U . Recordemos que esta topologı́a es más fina que la usual;
ası́, los intervalos abiertos también son abiertos de esta topologı́a, con lo
cual los elementos [a, b) de la topologı́a son simultáneamente abiertos y
cerrados. Por el teorema 12.4 tenemos la regularidad. Solo resta verificar
que el espacio es T1 .
12.2 Regulares, T3 , Tychonoff 219

De manera más general tenemos el siguiente ejemplo.

EJEMPLO 12.10
Sea (X, ≤) un espacio totalmente ordenado. Entonces las topologı́as
J0 , J+ , J− son T3 (pág. 23).

1. J0 . Un sistema fundamental de vecindades de x es V(x) = {(a, b) :


a < x < b}. Es suficiente mostrar que todo elemento en V(x)

O
contiene una vecindad de x que es cerrada. Sea (a, b) ∈ V(x):

a) Si existen t, t0 tales que a < t < x y x < t0 < b entonces

N
x ∈ (t, t0 ) ⊆ [t, t0 ] ⊆ (a, b).
b) Si no existe t tal que a < t < x entonces: o bien existe t0 con
x < t0 < b, con lo cual x ∈ (a, t0 ) ⊆ [a, t0 ] ⊆ (a, b), o bien no
IA
existe t0 con x < t0 < b, con lo cual (a, b) = {x} es vecindad
cerrada de x.
c) Si no existe t0 tal que x < t0 < b, razonamos como en (b).
UB
2. T+ . Sabemos que es T2 y recordemos que los abiertos [x, y) son
igualmente cerrados pues

[x, y)c =
[ [ [
[a, x) [y, b).
a<x y<b
.R

3. T− . Como en (2).

12.2.1. Inmersión en cubos


G

La siguiente clase de espacios asegura la existencia de funciones –sobre


el espacio– continuas y no constantes con valores en los números reales.

Definición 12.9. Un espacio (X, T) se dice completamente regular


si para cada cerrado F ⊆ X y cada x ∈ / F existe una función continua
f : X −→ [0, 1] tal que f (x) = 0 y f (F ) = 1 —se dice que f distingue
puntos de cerrados—.

La razón del nombre para estos espacios es que son más que regu-
lares; en efecto, los conjuntos f −1 ([0, 1/2)) y f −1 ((1/2, 1]) son vecindades
disyuntas de x y F respectivamente.
220 Los axiomas de separación

Definición 12.10. Un espacio (X, T) completamente regular y T1 se


llama espacio de Tychonoff o T3 1 —estos espacios están entre los T3
2
y T4 —. Fue Tychonoff quien en 1930 dio un ejemplo de un espacio T3
que no es completamente regular.

Recordemos que los productos de la forma [0, 1]I = i∈I [0, 1]i –donde
Q
cada [0, 1]i es el intervalo unidad con la topologı́a usual– con la topologı́a
producto de Tychonoff son llamados cubos I-dimensionales. En par-
ticular, el cubo I ℵ0 se llama cubo de Hilbert.

O
Si (X, T) es un espacio de Hausdorff y F = {f | f : X −→ [0, 1]} es
la familia de todas las funciones continuas, la función evaluación

N
Y
e : X −→ IA [0, 1]f
f ∈F

definida por e(x) := (f (x))f ∈F es una función continua (ver teorema


8.10). e es inyectiva si y solo si la familia F es capaz de distinguir puntos;
en otras palabras, para cada par de puntos x, y ∈ X existe f ∈ F con
UB
f (x) 6= f (y).
Si F distingue puntos de cerrados o X es completamente regular
entonces e es una función abierta de X en e(X). En efecto, dado un
abierto U ⊆ X veamos que e(U ) es abierto en e(X). Sean q ∈ e(U ) y
p ∈ U con e(p) = q. Como X − U es cerrado y p ∈
/ X − U existe g ∈ F
.R

con g(p) ∈
/ g(X − U ) —la adherencia tomada en g(X)—. El conjunto
Y
V = {y ∈ [0, 1]f : g(y) ∈
/ g(X − U )},
f ∈F
G

es un abierto básico de la topologı́a producto con lo que V ∩ e(X) es


un abierto básico en e(X) para el cual q = g(p) ∈ QV ∩ e(X) ⊆ e(U ) y
ası́ e(U ) es abierto en e(X). Por tanto X ≈ e(X) ⊆ f ∈F [0, 1]f . Hemos
demostrado el siguiente teorema.

Teorema 12.11. Cada espacio de Tychonoff puede ser inmerso en un


cubo.

Como e(X) es determinado completamente por la familia F, podemos


afirmar que las funciones continuas son adecuadas para describir la
topologı́a en X.
12.3 Normales, T4 221

Ejercicios 12.2

1. Sea (X, T) un espacio T3 . Muestre que para cada F cerrado, F ⊆ X


tenemos F = {V | V ∈ V(F )}.
T

2. ¿Es la regularidad un invariante continuo?

3. Demuestre que regular, completamente regular y Tychonoff son

O
propiedades hereditarias.

4. En R considere la topologı́a J definida como el sup de la usual y

N
coenumerables. ¿Es (R, J ) un espacio T3 ?
Sugerencia: muestre que U es un abierto en J si y solo si U =
IA
V − A donde V es un abierto de la usual y A es un subconjunto
enumerable.

5. Muestre que (X, T) es completamente regular si y solo si T es la


UB
topologı́a inicial para la familia de funciones continuas

F = {f | f : X −→ [0, 1]}.

6. Muestre que (X, T) es completamente regular si y solo si para cada


.R

X ∈ X y cada Vx existe una función continua f : X −→ [0, 1] tal


que f (x) = 0 y f (X − Vx ) = 1.
G

12.3. Normales, T4

La normalidad fue introducida por Tietze en 1923; veremos que en


algunos aspectos se comporta muy diferente a los otros axiomas de
separación, ya que no es una propiedad hereditaria ni pasa al producto;
mas no por ello es menos importante.

Definición 12.12. Un espacio (X, T) se dice normal si cada par de


subconjuntos cerrados y disyuntos F, G pueden separarse por abiertos;
es decir, existen abiertos disyuntos UF , UG conteniendo a F y G respec-
tivamente.
222 Los axiomas de separación

EJEMPLO 12.11
Sean X = {a, b, c, d, e} y T = {X, ∅, {a, b, c, d}, {a, b, c}, {b, c, d, e},
{b, c, d}, {b, c}, {b}, {b, d, e}, {b, d}, {d, e}, {d}}. (X, T) es normal, pero
no es regular ya que {a, d, e} es un cerrado que no puede ser separado
del punto {c}, c ∈ / {a, d, e}.

Lo anterior no se puede dar en el caso que los conjuntos unitarios sean


cerrados.

O
Definición 12.13. Un espacio (X, T) que es normal y T1 se dice T4 .

Proposición 12.14. Si (X, T) es T4 entonces es T3 .

N
Demostración. Si X es T1 , el conjunto {x} es cerrado para cada x ∈ X,
IA
y ser regular es un caso particular de ser normal.

Teorema 12.15. Un espacio (X, T) es normal si y solo si para cada


abierto U y para cada cerrado F ⊆ U existe un abierto V tal que
UB
F ⊆ V ⊆ V ⊆ U.

Demostración. Como F y U c son cerrados disyuntos, por ser X normal


existen abiertos disyuntos M, N que los contienen respectivamente, y
ası́ F ⊆ M ⊆ M ⊆ N c ⊆ U . Para verificar la normalidad tomemos F, G
.R

cerrados disyuntos; como F ⊆ Gc , existe una vecindad VF de F con


F ⊆ V ⊆ V ⊆ Gc y por tanto F ⊆ V y G ⊆ X − V .

El siguiente ejemplo muestra que los espacios normales son abun-


dantes.
G

EJEMPLO 12.12
Todo espacio métrico (X, d) es normal. En efecto, dados dos cerrados
F, G disyuntos, por cada g ∈ G tomamos εg > 0 tal que Bεg (g) ∩ F = ∅
—recuerde que d(g, F ) > 0 puesto que g no es adherente a F —. Entonces
Bεg /2 (g), (g ∈ G) es un abierto que contiene a G y no intercepta a F .
S
De manera similar construimos un abierto para F que no corte a G.
Muestre que realmente estos abiertos no se cortan.

Por supuesto existen espacios normales que no son metrizables.


12.3 Normales, T4 223

EJEMPLO 12.13
Sea R con la topologı́a T definida como: U ∈ T si U c es contable o 0 ∈
/ U.

La topologı́a T es de Hausdorff, pues dados x 6= y, uno de los dos,


digamos x, es diferente de 0; por tanto {x} y R − {x} son abiertos.
Para ver que (R, T) es normal tomemos F, G cerrados disyuntos no
vacı́os; uno de los dos no contiene al punto 0, digamos F , luego F es
abierto y F c es también un abierto conteniendo a G.

O
De otra parte, no existe una base local enumerable para el punto 0
ya queSsi existiera {B1 , B2 , . . .} tenemos que n=1 Bn = {0} y de otra
T
parte n=1 Bnc deberı́a ser contable puesto que 0 ∈ Bn para cada n, y

N
como cada Bn es abierto, solo puede serlo si Bnc es contable.
¿Puede ver usted el filtro involucrado en este ejemplo y la construc-
IA
ción en general?

EJEMPLO 12.14
El semiplano de Niemytzki del ejemplo 5.7 es un espacio que muestra
UB
que ser T4 no es consecuencia de ser T1 y regular. Veamos a continuación
sus principales propiedades:

Para ver que (X, T ∗ ) es regular utilicemos la caracterización local; es


decir, dado un abierto U y b ∈ U , existe Vb abierta tal que Vb ⊆ V b ⊆ U .
.R

Sean U ∈ T ∗ y b ∈ U . Si b ∈ P , como U es abierto existe una Bε (b) ⊆ U ,


luego para Vb = Bε/2 (b) tenemos la condición. Si b ∈ L, existe D un
disco tal que {b} ∪ D ⊆ U , esto es (Bε ((b, x)) ∪ {b}) ⊆ U —algún x—.
Ası́ Bε/2 ((b, x/2)) satisface la condición.
G

Ahora mostremos que no es normal. En efecto, construyamos dos


subconjuntos cerrados que no se pueden separar. Dado A ⊆ L, Ac es
abierto en T ∗ con lo cual cada A ⊆ L es cerrado —diferente a decir
que todo A ⊆ L es abierto, pues el complemento se toma en todo X—.
Por tanto, los subconjuntos Q = {(x, 0) | x es racional}, I = {(x, 0) |
x es irracional} son cerrados, y veremos que Q, I no pueden separarse
por abiertos.
Sean VQ , VI abiertos disyuntos separando a Q, I. Por cada (x, 0) ∈
I ⊆ VI existe un disco Dx ⊆ VI de radio rx y tangente a L en el punto
(x, 0). Sea Sn = {(x, 0) ∈ I | rx > 1/n}. Ası́, Sn ⊆ Sn+1 y la colección
{Sn } junto con los puntos de Q forman un cubrimiento contable de L.
224 Los axiomas de separación

Veamos que en R sucede lo siguiente:


Si R es una unión contable de los subconjuntos {Sn } entonces por lo
menos uno de ellos contiene un intervalo abierto.
Supongamos que cada Sn tiene interior vacı́o, esto es, dado cualquier
intervalo I ⊆ L, existe un subintervalo J ⊆ I tal que Sn ∩ J = ∅
(recuerde que Sn es cerrado y esto es equivalente a decir que el interior
de la adherencia de cada Sn es vacı́o, es decir Sn es denso en ninguna
parte).

O
Como los racionales son enumerables, sea {q1 , q2 , . . .} una enumeración
de ellos. Para n = 1 tomamos un intervalo I1 tal que q1 ∈ / I1 ; ası́, existe
J1 ⊆ I1 tal que J1 ∩ S1 = ∅. Si q2 ∈ J1 , tomamos un subintervalo I2 ⊆ J1

N
tal que q2 ∈/ I2 y de éste extraemos J2 tal que J2 ∩ S2 = ∅ ; si q2 ∈ / J1
tomamos un I2 ⊆ J1 tal que I2 ∩ S2 = ∅. De esta manera, construimos
IA
inductivamente una sucesión de intervalos cerrados In tal que In+1 ⊆ In
con qn ∈/ In y In ∩ Sn = ∅. Por el principioTde Cantor para los intervalos
encajados, existe un número t tal que t ∈ n∈NIn . Claramente t no es un
número racional y para algún n suficientemente grande tenemos t ∈ Sn ,
UB
pero esto contradice que In ∩ Sn = ∅.
Luego para algún número natural n se debe tener que existe un
intervalo I de la recta real tal que cada subintervalo de I corta a Sn .
Ası́ que cada punto de I es un punto de acumulación de Sn ; en particular
existe un racional r con r ∈ Sna . Sea Bδ ((r, 0)) ⊆ VQ . Para x1 ∈ Sn
.R

suficientemente cercano a r, existe un disco Bε ((x1 , 0)) con Bδ ((r, 0)) ∩


Bε ((x1 , 0)) 6= ∅, y esto contradice que VQ , VI son disyuntos.
En un espacio las propiedades de ser Hausdorff, normal y compacto se
relacionan de acuerdo con el siguiente teorema.
G

Teorema 12.16. Si (X, T) es un espacio de Hausdorff y compacto en-


tonces X es normal.

Demostración. Si F, G son dos cerrados disyuntos, como el espacio es de


Hausdorff y es compacto ellos son compactos. Dado g ∈ G, lo podemos
separar de cada punto f ∈ F por medio de vecindades disyuntas Vgf , Vfg
de g y f respectivamente.
La colección {Vfg | f ∈ F } es un cubrimiento abierto de F , el cual
lo podemos reducir a un subcubrimiento finito {Vfgi }, (i = 1, 2, . . . , n).
Definimos Vg = ni=1 Vgfi —la intersección de las vecindades de g corre-
T
12.3 Normales, T4 225

spondientes a estos fi — y definimos UFg = ni=1 Vfgi . Ası́ F ⊆ UFg . Repi-


S
tiendo el anterior proceso para cada g ∈ G, obtenemos un cubrimiento
{Vg | g ∈ G} de G el cual lo reducimos a uno finito Vg1 , Vg2 , . . . , Vgm .
gi
Finamente M := m
Tm
i=1 Vgi y N := i=1 UF son vecindades abiertas
S
disyuntas de G y F respectivamente.

EJEMPLO 12.15
Tablón de Tychonoff . Sea X = [0, ω] × [0, Ω]; cada factor es un espacio

O
compacto, pues cada una de sus topologı́as provienen de un orden com-
pleto. X es normal de acuerdo con el teorema 12.16. Definimos W el
tablón de Tychonoff como el espacio X menos el punto (ω, Ω), i. e.,

N
W = X − {(ω, Ω)} = [0, ω] × [0, Ω] − {(ω, Ω)}.
IA
Probemos que el tablón no es normal con la topologı́a de subespacio,
negando ası́ que la normalidad sea hereditaria.
UB
A
..........................
.............
Ω • • • • •
.......... ◦ (ω, Ω)
..................................
...
.
..
. ..
.. ..
.. ..
... ..
ω • • • • • · · · .... • ....
. ..
.. ..
.. ..
...
.. ..
..
.R

..
. ..
..
.. ...
..
..
.. ..
.. ..
.. ..
..
4 • • • • • ··· ..
.. • ..
..
.. B
.. .
3 • • • • • ··· ..
..
..
• ..
..
...

.. .
2 • • • • • ··· ..

.. ..
..
G

.. ...
1 • • • • • ··· • ..
..
..
.
..
..
.. ...
0 • • • • • • .. .
.. ..
.. ..
.. ..
0 1 2 3 4 ω ..

Figura 12.2: El tablón de Tychonoff.

Para ello construyamos dos cerrados disyuntos A, B en W y mostre-


mos que es imposible separarlos. A = {(x, Ω) | x ∈ [0, ω)} la última fila
superior, B = {(ω, y) | y ∈ [0, Ω)} la última columna a la derecha. Son
cerrados en la topologı́a de subespacio de W ya que sus complementos
en W son claramente abiertos.
226 Los axiomas de separación

Supongamos que existen UA , UB abiertos que separan. Entonces por


cada α ∈ [0, ω) sea βα el menor elemento en [0, Ω] tal que (α, β) ∈ UA
para β > βα . La colección S = {βα }, (α ∈ [0, ω)) es contable, luego
so = sup S < Ω (proposición 10.41) y por tanto {(α, β) | α < ω, β >
so } ⊆ UA . Notemos que para β con so < β < Ω se tiene que el punto
(ω, β) ∈ UB , luego puntos ‘cercanos’ a él, están tanto en UA como en
UB .

O
Ejercicios 12.3

N
1. Muestre que el producto de espacios normales no necesariamente
es normal, aun en el caso de un número finito de factores.
IA
Sugerencia: considere el espacio —ejemplo 9.20— con la topologı́a
de los cuadrados semiabiertos de Sorgenfrey y considere los subcon-
juntos F , G en la diagonal, dados por los puntos con componentes
racionales y los puntos con componentes irracionales respectiva-
UB
mente.
Este ejemplo muestra también que T3 no implica T4 .

2. El espacio de Sierpinski es un ejemplo de un espacio normal que


no es regular.
.R

3. Muestre que la normalidad se respeta por homeomorfismos, pero


no es un invariante bajo continuidad. ¿Qué sucede si f es continua,
cerrada y sobre?
G

4. Muestre que en el ejemplo 12.14, X es separable pero el subespacio


L no lo es.

5. Muestre que si un espacio producto es normal, entonces cada es-


pacio factor es normal.

6. Si (X, T) es regular y de Lindelöf entonces es normal.

7. Si (X, T) es regular y 2-contable entonces es normal.

8. Revise el ejemplo 12.13 y generalı́celo para cualquier filtro en


cualquier conjunto X.
12.4 Lema de Urysohn o existencia de funciones 227

12.4. Lema de Urysohn o existencia de funciones

El objeto de esta sección es resaltar la relación entre la normalidad en


el espacio X y la existencia de funciones f : X −→ Ru continuas y no
constantes.
Definición 12.17. Dados (X, T) y A, B ⊆ X, decimos que A, B son
separados por funciones continuas si existe f : X −→ R con f (A) = 0,
f (B) = 1.

O
Nótese que si esto sucede entonces A y B son disyuntos pues el con-
junto cerrado f −1 (1) contiene a A y por tanto contiene a A. Lo mismo

N
sucede para f −1 (0) y B. Podemos preguntarnos: si A, B son subconjun-
tos cerrados disyuntos, ¿existirá f que los separe?
IA
Para los espacios métricos la respuesta es afirmativa.

A −→ 0
UB

B B −→ 1
.R

Figura 12.3: Una función que separa.

Proposición 12.18. Si A, B son dos cerrados disyuntos no vacı́os de


un espacio métrico (X, d) entonces existe f : X −→ [0, 1] continua y tal
G

que f (A) = 0, f (B) = 1.

d(x, A)
Demostración. Definimos f como f (x) := .
d(x, A) + d(x, B)

Lo que veremos ahora es que esta propiedad —creación de funciones


continuas— puede usarse para caracterizar la normalidad. Tenemos el
siguiente lema —el cual es un teorema—.
Teorema 12.19 (Lema de Urysohn). Un espacio (X, T) es normal si y
solo si dado un par de subconjuntos A, B cerrados, disyuntos y no vacı́os
de X, existe u : X −→ [0, 1] continua y tal que u(A) = 0, u(B) = 1.
228 Los axiomas de separación

O
Figura 12.4: Construcción en el lema de Urysohn.

N
Demostración. La ‘idea’ en la demostración es brillante pero no por eso
complicada; la función u es obtenida como la última (el lı́mite) de una
sucesión de funciones escalonadas que al ir definiéndolas en una región
IA
que se expande entre A y B c (figura 12.4) crecen gradualmente desde
u(A) = 0 hasta u(B) = 1. Estas funciones en cada paso incrementan el
número de escalones a fin de dejar una función definida de manera con-
UB
tinua con rango en [0, 1]. El número de escalones en cada paso está dado
por una cadena enumerable de subconjuntos entre A y B c :

A = A0 ⊆ A1 ⊆ . . . ⊆ An ⊆ . . . ⊆ B c

y la función escalonada se define involucrando los ı́ndices de cada Ai .


.R

Como queremos que Ai−1 nunca toque la frontera de Ai a fin de garan-


tizar la construcción de los escalones, debemos garantizar entonces que

Ai−1 ⊆ Ai y es aquı́ donde de manera inductiva aplicamos la normalidad
del espacio.
G

p
En [0, 1] tomamos los números racionales de la forma n , 0 < p < 2n
2
donde p, n son enteros positivos. Este conjunto de números se llama
fracciones diádicas —fracciones cuyo denominador es una potencia
de 2— y lo denotamos por D.

1 1 3 1 3 5 7 1 15
 
D= , , , , , , , ,..., ,...
2 4 4 8 8 8 8 16 16

es denso en [0, 1], pues se obtiene de dividir sucesivamente de dos en


dos el intervalo [0, 1]; efectivamente, dado (a − δ, a + δ) para a ∈ [0, 1]
1
veamos que existe d ∈ D con d ∈ (a − δ, a + δ). Como n → 0 existe una
2
12.4 Lema de Urysohn o existencia de funciones 229

N O
Figura 12.5: Un paso no permitido en la construcción de las funciones escalon-
adas. IA
potencia q = 2N tal que 0 < 1/q < δ. Ya que

1 1 2 2 3 q−2 q−1 q−1


         
[0, 1] = 1, ∪ , ∪ , ∪ ... ∪ , ∪ ,1
UB
q q q q q q−1 q q
h i
existe m con a ∈ m q , m+1
q , luego mq ≤ a ≤
m+1
q y como 1/q < δ
m
entonces a − δ < q ≤ a < a + δ.
A continuación definimos una colección de abiertos {Ud | d ∈ D} con
.R

la propiedad que si d1 < d2 entonces

A ⊆ Ud1 ⊆ U d1 ⊆ Ud2 ⊆ U d2 ⊆ B c .

Además utilizamos sistemáticamente la siguiente propiedad: en un espa-


G

cio normal, dado un cerrado A y un abierto U conteniendo a A, existe


un abierto V tal que A ⊆ V ⊆ V ⊆ U .
Luego existe un abierto llamémoslo U1/2 con A ⊆ U1/2 ⊆ U1/2 ⊆ B c .
Al aplicar de nuevo la propiedad obtenemos abiertos U1/4 , U3/4 tales que

A ⊆ U1/4 ⊆ U1/4 ⊆ U1/2 ⊆ U1/2 ⊆ U3/4 ⊆ U3/4 ⊆ B c .

A partir del paso anterior ya podemos inducir cómo es el siguiente en


nuestra construcción de la colección {Ud }; a manera de ejemplo, el paso
siguiente nos darı́a todos los Ud para d = 1/8, 2/8, 3/8, . . . , 7/8 caso en
el cual solo hemos agregado los U1/8 , U3/8 , U5/8 , U7/8 . Esto es, del paso
230 Los axiomas de separación

Uk/2n al paso Uk/2n+1 únicamente resta por agregar los abiertos Uk/2n+1
para los k = 2i + 1 impares. Para un tal k = 2i + 1 existe un abierto U
con la propiedad

U2i /2n+1 ⊆ U ⊆ U ⊆ U2i+1 /2n+1 ⊆ B c

y es a este U al que llamamos U2i+1 /2n+1 , con lo cual tenemos la manera


inductiva de crear a D.
Notemos que la colección {Ud }, (d ∈ D) es un encaje para el orden

O
natural en D.
Definimos la función u : X −→ [0, 1] como

N
(
0, si x ∈ Ud para todo d
u(x) =
sup{d : x ∈/ Ud }, en caso contrario
IA
—tomamos el ı́ndice del conjunto Ud más grande que no contiene a x—.
Por la definición tenemos u(A) = 0 pues si x ∈ A entonces x está en
todos los Ud . Por otra parte, u(B) = 1 pues x ∈ B implica que x no
UB
está en Ud para todo d, con lo cual el sup es 1.
Para ver que u es continua en el punto x, basta ver que u−1 ([0, a))
y u−1 ([a, 1)) son abiertos para todo 0 < a < 1 ya que los intervalos de
la forma [0, a), (a, 1] son una subbase cuando 0 < a < 1.
.R

En efecto, verifiquemos que

u−1 ([0, a)) = {x | u(x) < a} =


[
Ud
d<a

lo cual muestra que se trata de un abierto: dado x ∈ u−1 ([0, a)) tenemos
G

u(x) ∈ [0, a), o lo que es igual, 0 ≤ u(x) < a; existe entonces dx ∈ D tal
que u(x) < dx < a, lo que significa u(x) =Ssup{d | x ∈ / Ud } < dx < a
y esto implica x ∈ Udx y por tanto x ∈ d<a Ud y ası́ u−1 ([0, a)) ⊆
d<a Ud .
S

De otra parte, dado y ∈ d<a Ud existe dy ∈ D tal que dy < a


S
y y ∈ Udy . Luego u(y) = Ssup{d | y ∈ / Ud } ≤ dy < a y por tanto
−1 −1
y ∈ u ([0, a)), con lo cual d<a Ud ⊆ u ([0, a)).
De manera similar,
c
u−1 ([a, 1)) = {x | u(x) > a} =
[
Ud
d>a
12.4 Lema de Urysohn o existencia de funciones 231

es un abierto ya que u(x) > a si y solo si x ∈ / Ud para algún d > a. Para


la recı́proca es suficiente considerar a u−1 ([0, 1/2)) y u−1 ((1/2, 1]).

El lema anterior no depende de la forma de D, tan solo de la propiedad


topológica de denso. Tampoco nos garantiza que u(x) = 0 únicamen-
te para x ∈ A, o que u(x) = 1 únicamente para x ∈ B, es decir
A = u−1 (0), B = u−1 (1). Para que una función ası́ exista —u es
llamada de Urysohn— debemos exigir además que los conjuntos A, B
sean Gδ .

O
La notación Gδ proviene del idioma alemán: G simboliza la palabra
Gebiet ‘región’ y δ la palabra durchschniff ‘intersección’. Un Gδ es un

N
conjunto que puede expresarse como una intersección enumerable de
abiertos. IA
EJEMPLO 12.16
Trivialmente, todo subconjunto abierto es un Gδ .
UB
En un espacio métrico los conjuntos cerrados son Gδ pues si A ⊆ (X, d)
es un cerrado, entonces A = n∈N S1/n (A), donde
T

S1/n (A) = {x : d(x, A) < 1/n}


.R

y por tanto es un abierto.

La necesaria generalización del Lema de Urysohn a intervalos cerrados


cualesquiera es inmediata.
G

Corolario 12.20. Sea (X, T) un espacio. X es normal si y solo si dados


A, B subconjuntos cerrados, disyuntos y no vacı́os, existe g : X −→ [a, b]
continua con g(A) = a, g(B) = b.

Demostración. Recordemos que la función h : [0, 1] −→ [a, b] definida


por h(x) = (b − a)x + a para cada x ∈ [0, 1] es un homeomorfismo
con h(0) = a y h(1) = b. Si u es una función con las propiedades del
lema de Urysohn entonces g = h ◦ u satisface las condiciones de nuestro
corolario.
232 Los axiomas de separación

12.5. Tietze o extensión de funciones

Definición 12.21. Dados A ⊆ X y una función f : A −→ Y , decimos


que la función F : X −→ Y es una extensión de f si para cada a ∈ A,
f (a) = F (a).

De la anterior definición, el lema de Urysohn puede interpretarse


como un teorema que garantiza la existencia de la extensión de una

O
función; dados A, B dos subconjuntos cerrados disyuntos del espacio
(X, T) la función f : A ∪ B −→ [0, 1] definida como f (x) = 0 si
x ∈ A, f (x) = 1 si x ∈ B —es una función continua definida sobre el

N
subespacio A ∪ B pues A, B son simultáneamente abiertos y cerrados
en este subespacio— admite a la función u : X −→ [0, 1] dada por el
lema de Urysohn como una extensión.
IA
Por supuesto el problema de garantizar la existencia de extensiones
de funciones no es trivial y en general no es posible encontrar tales
extensiones. Por ejemplo, para f : (0, 1] −→ R dada por f (x) = sen( x1 )
UB
—la curva seno del topólogo— es imposible 13.7 encontrar una extensión
continua para el espacio [0, 1], pues, no importa el valor que le asignemos
a f (0) siempre es posible encontrar una sucesión convergente a 0 y cuya
imagen no es convergente a f (0) —tomar lı́neas paralelas al eje x—.
El siguiente teorema garantiza una solución al problema cuando de
.R

los espacios normales se trata. Fue demostrado por Urysohn, pero lleva el
nombre de Tietze, ya que fue éste último quien antes lo habı́a demostrado
para los espacios métricos.

Teorema 12.22 (Extensión de Tietze). Sea (X, T) un espacio normal.


G

Dada f : L −→ [a, b] una función continua de un subespacio cerrado


L ⊆ X, existe una extensión F de f con F : X −→ [a, b].

Demostración. Sea f : L −→ [−1, 1] continua. Tomamos a [−1, 1] en


lugar de [a, b] y esto no es pérdida de generalidad ya que [a, b] y [−1, 1]
son homeomorfos. A continuación definimos una sucesión de funciones
g1 , g2 , . . . definidas sobre todo X, la cual
P nos definirá a nuestra extensión
F de acuerdo con la fórmula F (x) = ∞ n=1 gn (x) —F (x) es por definición
el
Pn lı́mite de la sucesión infinita de sumas parciales (sn (x)) con sn (x) =
i=1 gi (x)—.
12.5 Tietze o extensión de funciones 233

Sean

A0 ={x ∈ L : f (x) ≤ −1/3} = f −1 ([−1, −1/3])


B0 ={x ∈ L : f (x) ≥ 1/3} = f −1 ([1/3, 1]).

A0 , B0 son cerrados y disyuntos.


Por el lema de Urysohn existe g1 : X −→ [− 13 , 31 ] continua y tal que
g1 (A0 ) = − 13 , g1 (B0 ) = 13 ; luego para cada x ∈ L, | f (x) − g1 (x) |≤ 23
—nótese que los puntos − 31 y 31 dividen el intervalo [−1, 1] en tres partes

O
iguales de longitud 23 —. Definimos f1 := f − g1 la cual es una función
continua con
2 2
 

N
f1 : L −→ − , .
3 3

Sean
2 1 2
IA
A1 = f1−1 ([− , − ( )]),
1 2 2
B1 = f1−1 ([ ( ), ).
3 3 3 3 3 3
Nuevamente, y como antes, existe
UB

1 2 1 2
    
g2 : X −→ − , ,
3 3 3 3

con g2 (A1 ) = − 31 ( 23 ), g2 (B1 ) = 31 ( 23 ) y además


.R

 2
2
| f1 (x) − g2 (x) |≤ ,
3

para x ∈ L; esto es, | f (x) − (g1 (x) + g2 (x)) |≤ ( 23 )2 .


G

Supongamos que g1 , g2 , . . . , gn han sido definidas sobre X con la propiedad

1 2 i−1
 
| gi (x) |≤
3 3
n  n
X 2
| f (x) − gi (x) |≤ para x ∈ L.
3
i=1

De manera inductiva definimos


n
X
fn (x) = f (x) − gi (x).
i=1
234 Los axiomas de separación

Ası́ obtenemos dos conjuntos disyuntos An , Bn definidos como


 n
2 1 2 n
  
−1
An =fn − ,−
3 3 3
  n  n 
1 2 2
Bn =fn−1 ,
3 3 3
con lo cual el lema de Urysohn asegura la existencia de
1 2 n 1 2 n 1 2 n
       
gn+1 : X −→ − , con | gn+1 (x) | ≤

O
3 3 3 3 3 3
y además

N
n+1
2 n+1
 
X
f (x) − gi (x) ≤ para x ∈ L.

3
i=1

IA
La sucesión {g1 , g2 , . . .} es una sucesión de funciones continuas sobre X
tal que

 n−1
1 2
UB
| gn (x) |≤ , x∈X (12.1)
3 3

n
2 n
 
X
f (x) − gi (x) ≤ , x ∈ L. (12.2)

3
i=1

.R

Luego
1 2 n−1
 
kgn k = sup{|gn (x)| : x ∈ X} ≤
3 3
P∞ 1 2 n P∞
y como i=0 ( 2 )( 3 ) = 1 tenemos que i=1 gi es uniformemente con-
G

vergente y converge a la función F definida como F (x) = ∞ g (x).


P
i=1 i

F es continua ya que esPel lı́mite uniforme de la sucesión de funciones


continuas sn con sn (x) = ni=1 gi (x). Finalmente, por la desigualdad en
12.2 tenemos que para x ∈ L, F (x) = f (x).

Corolario 12.23. Si un espacio (X, T) tiene la propiedad de extender


funciones como en el teorema anterior, entonces es normal.

Demostración. Es suficiente ver que un espacio con esta propiedad satis-


face las condiciones en el lema de Urysohn y este último asegura entonces
que X es normal.
12.5 Tietze o extensión de funciones 235

EJEMPLO 12.17
El disco unitario cerrado D ⊆ R2 es un espacio métrico y por tanto es
normal. Entonces para cada función continua f : S 1 → [0, 1] existe una
extensión continua al disco D.

Como una curiosa consecuencia de este ejemplo, tenemos la siguiente:

O
tomamos la temperatura como una función continua. Supongamos que
tenemos una moneda, y la consideramos como el disco unidad D. Pode-

N
mos afirmar que dada una temperatura en el borde de la moneda, es
posible repartir calor en toda la moneda de forma que la temperatura
en el borde coincida con la dada en su borde.
IA
Si en el teorema 12.22 omitimos la condición de cerrado para L,
entonces el teorema no se tiene. Por ejemplo para X = [0, 1], L = (0, 1]
y f (x) = sen(1/x), 0 < x ≤ 1; ya hemos visto que f no puede ser
extendida de manera continua.
UB

Nota. Cuando un espacio Y se comporta como el espacio R para el


teorema de Tietze 12.22, lo llamamos un RA o retracto absoluto.
.R

Definición 12.24. El espacio (Y, H) es un RA si para cada espacio


(X, T) normal y para cada L ⊆ X cerrado, dada f : L −→ Y continua,
existe una extensión continua F : X −→ Y .
G

EJEMPLO 12.18
Los espacios Rnu y los cubos de dimensión finita (I n , usual) son retractos
absolutos. Para ver que Rn es un retracto absoluto consideremos f :
L −→ Rn continua. Si pi es la proyección i-ésima entonces fi = pi ◦ f
es continua como función de L en R y sea Fi su extensión a todo X. Si
definimos F : L −→ Rn como F (X) = (F1 (x), . . . , Fn (x)), F es continua
y además es extensión de f .
236 Los axiomas de separación

EJEMPLO 12.19
Existencia de homotopı́as. Sean (X, T) normal y A ⊆ X cerrado. Dada
f : A −→ Rn existe F : X −→ Rn extensión de f ; en efecto, para cada
función coordenada fi = pi ◦f existe una extensión continua Fi : A −→ R
y por tanto la función F = (Fi )1=1,2,...,n es continua.
El espacio (I × I, usual) es normal y el subconjunto A formado por los
lados superior e inferior del cuadrado unidad es cerrado, i. e.,

A = {(x, y) : y = 1} ∪ {(x, y) : y = 0}.

O
Si f : A −→ R2 es continua, existe una extensión continua

N
F : (I × I, usual) −→ R2

llamada homotopı́a. IA
Ejercicios 12.5
UB

1. Decimos que (X, T) es un espacio completamente normal si la


propiedad es hereditaria, i.e., cada subespacio de X es normal.
Muestre que (X, T) es completamente normal si y solo si todo par
de conjuntos separados pueden ser separados por vecindades.
.R

2. (X, T) es un espacio T5 , o un espacio completamente T4 , si es


completamente normal y Hausdorff, o, equivalentemente, si cada
subespacio de X es T4 .
(X, T) es un espacio perfectamente normal si cada par de con-
G

juntos cerrados disjuntos pueden ser separados exactamente


mediante una función continua f : X → [0, 1], i.e., ellos son las
imágenes inversas de 0 y 1 respectivamente.

3. Muestre que el teorema de Extensión de Tietze sigue siendo váli-


do para funciones continuas f : L −→ R; es decir, no tenemos
necesidad de restringirnos en el codominio a intervalos cerrados.

4. Sea Y = R−{0} con la topologı́a de subespacio usual de R. Consid-


eremos A = [−1, −1/2] ∪ [1/2, 1], iA : A ,→ Y . Muestre que iA es
continua y no admite una extensión a todo R. ¿Ve la importancia
del codominio?
12.5 Tietze o extensión de funciones 237

5. De manera análoga a la definición de los conjuntos Gδ , decimos


que A ⊆ X es un conjunto Fσ si A se puede representar como una
unión enumerable de cerrados. Muestre que A es Gδ si y solo si Ac
es Fσ .

N O
IA
UB
.R
G
13 Conexidad

O
Algunos espacios topológicos, como el intervalo unidad, la recta real,

N
el toro (con las topologı́as usuales), parece que están formados de una
sola pieza o literalmente sus partes constituyentes no están desconec-
tadas, como sucede en contraste con ciertos subespacios en R2 , entre
IA
ellos:

1. El constituido por dos segmentos de lı́nea que no se interceptan.


2. El complemento de una circunferencia en el plano, el cual resulta
UB
ser unión disyunta de dos subespacios abiertos.
.R
G

Figura 13.1: Dos globos en R3 constituyen un subespacio no conexo.

A continuación precisamos este concepto de conexidad y veremos que


resulta ser de valor topológico; es decir, es un invariante.

13.1. La conexidad como invariante topológico

Definición 13.1. Dado un espacio (X, T), una separación para X la


constituye un par A, B de subconjuntos no vacı́os, abiertos y tales que

238
13.1 La conexidad como invariante topológico 239

A ∪ B = X y A ∩ B = ∅.

Nótese que en la definición anterior los conjuntos A y B son comple-


mentarios entre sı́; esto es equivalente a requerir que A y B sean ambos
cerrados a cambio de abiertos, o que exista A ⊆ X no vacı́o, abierto y
cerrado, i. e., aberrado.
Además, no es suficiente con exigir que A y B sean disyuntos, pues
todo espacio con más de un punto serı́a trivialmente no-conexo. Quere-
mos que realmente A y B sean dos piezas separadas; esto es, que no haya

O
puntos de A adherentes a B o viceversa. Luego A debe estar contenida
en B c , A ⊆ B c , y como A = B c , concluimos que A y B deben de ser

N
ambos cerrados o equivalentemente ambos abiertos.

Definición 13.2. Un espacio (X, T) es conexo si no existe una sepa-


IA
ración para X.

Por supuesto un subespacio será conexo si visto como espacio es


conexo; claramente, la posible conexidad del subespacio solo depende de
UB
él y no del espacio que lo contiene.

EJEMPLO 13.1
La figura 13.2(a) es una región circular conexa y 13.2(b) es el subespacio
de R2 formado por las circunferencias de centro el origen y radio 1−1/n,
.R

(n ∈ N) atadas por el segmento de recta [1/2, 1), junto con S 1 .

Teorema 13.3. Ru es un espacio conexo.


G

Demostración. Supongamos que existe una separación A, B para R.


Veamos que algún punto de A es un punto de acumulación de B o
viceversa, lo cual muestra que ambos no pueden ser cerrados simultánea-
mente.
Sean a ∈ A, b ∈ B con a < b. Definimos M := {x ∈ A | a < x < b}.
M es acotado y sea m = sup M . Supongamos que m ∈ A, con lo cual
m < b, y entonces todos los puntos que están entre m y b están en B y
por tanto m es un punto de acumulación de B, con lo cual B no serı́a
cerrado. De otra parte, si m ∈ / A entonces m ∈ B y en este caso m
serı́a un punto de acumulación de A, lo cual contradice la manera como
hemos elegido a A.
240 Conexidad

...............................................
................................... .......... ...... ....... ....... ..... ..........
............ . . . ............ ........ ..... ..................................................................... ...........
......... . . . . . . ......... ....... ..................................................................................................... .......
....... . . . . . . . . . ...... ...... ........................................................................................................................................
...... . . . . . . . . . . ....... ..................................................................................................................................................................................................................
...... . . . . . . . . . . . . . ..... ....
.... ................................. ........... .......... ............................... .....
..... . . . . . . . . . . . . . . ......... . . .
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.. ....................................... ......... ......................................... .......................................................................
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....................................... ......... .. .. .. ... . .
..... . . . . . . . . . . . . . .....
...... . . . . . . . . . . . . ...... ..... ...................................... ..............................................................................................................................
....................................................... .. . . . . . . . .
....... . . . . . . . . . ......
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.... .. .. . . .
...... ........................................................................................................................................... . . . . . . . . . . .. .
.......... . . . . . . ................ ............ .................................................................................................................. ......
........ .......................................................................... . ........
..................... . ..................... .......... ....... ........................... ...............

O
......... ..................... ....................
........

(a) (b)

N
Figura 13.2: (a) es conexo; aunque menos obvio, (b) también es conexo.

El siguiente teorema caracteriza los subconjuntos de R que pueden


ser conexos.
IA
Teorema 13.4. Un subconjunto A no vacı́o de Ru es conexo si y solo
si A es un intervalo.
UB

Demostración. ⇒) Si A es conexo y no es un intervalo, existen a, b ∈ A y


un punto p ∈
/ A tal que a < p < b. Sean U = (←, p) ∩ A, V = (p, →) ∩ A;
claramente U, V son una separación para el subespacio A.
⇐) Si A es un intervalo, para verificar su conexidad la demostración
.R

del teorema anterior se adapta fácilmente.

EJEMPLO 13.2
(R, cof initos) es conexo. Lo mismo sucede para todo subespacio infinito
G

de este espacio.

La lı́nea de Sorgenfrey (R, [a, b)) no es conexa pues [7, ∞) es aberrado.

EJEMPLO 13.3
Todo espacio no unitario con la topologı́a discreta es no-conexo, mientras
que todo espacio con la topologı́a grosera es conexo.

La siguiente caracterización para la conexidad en términos de funciones


continuas, aunque aparentemente no nos exprese directamente el con-
cepto intuitivo de la conexidad, es útil y fácil de aplicar.
13.1 La conexidad como invariante topológico 241

Teorema 13.5. Un espacio (X, T) es conexo si y solo si toda función


continua f : X −→ {0, 1} —{0, 1} con la discreta— es constante.

Demostración. ⇒) Si X es conexo y existe f : X −→ {0, 1} continua y


sobre, los conjuntos f −1 (0), f −1 (1) forman una separación para X.
⇐) Si X es no conexo, existe una separación A, B para X. Si defin-
imos f : X −→ {0, 1} como f (x) = 0 para x ∈ A y f (x) = 1 para
x ∈ B, tenemos que f es continua y sobre, lo cual contradice nuestra
hipótesis.

O
EJEMPLO 13.4

N
Por el anterior teorema, no existen funciones continuas sobreyectivas
de un espacio conexo en uno no conexo. Por ejemplo, no existe una
sobreyección continua R −→ R − {0}.
IA
1. La n–esfera S n es conexa si n > 0, ya que podemos definir una
x
sobreyección continua f : Rn+1 − {0} −→ S n por f (x) = kxk (el
UB
corolario 13.11 muestra que R n+1 − {0} es conexo).

2. El espacio GL(3, R) no es conexo, ya que R − {0} no lo es y existe


una función det continua y sobreyectiva

det : GL(3, R) −→ R − {0}


.R

definida por M 7→ det(M ) —determinante de M —. Es sobreyectiva:


t 00

para t ∈ R − {0} la matriz 0 1 0 es invertible y tiene determinante t.
001
G

Es intuitivo que si a un subespacio conexo le agregamos parte de sus


puntos adherentes seguimos teniendo conexidad (ver figura 13.2 donde
agregamos S 1 ). Este es el tema del siguiente teorema.

Teorema 13.6. Sea A un subconjunto conexo de un espacio topológico


(X, T). Si B es tal que A ⊆ B ⊆ A entonces B es conexo.

Demostración. Sea f : B −→ {0, 1} continua. Sabemos que f (A) es


un conjunto unitario puesto que la restricción f |A es continua y A es
conexo, luego f (B) ⊆ f (A) ⊆ f (A) es también unitario y ası́ f no es
sobreyectiva.
242 Conexidad

Proposición 13.7. Sea (X, T) un espacio y A, B una separación de X.


Si C es un subespacio conexo de X entonces C ⊆ A ó C ⊆ B.

Demostración. Si se diera simultáneamente A ∩ C 6= ∅ y B ∩ C 6= ∅,


entonces estos dos conjuntos formarı́an una separación para C.

Veamos ahora que la conexidad es respetada por las funciones con-


tinuas y por tanto es un invariante topológico.
Teorema 13.8. Sean (X, T), (Y, H) espacios. Si X es conexo y

O
f : X −→ Y es continua entonces f (X) es conexo.

N
Demostración. Si f (X) es no conexo, existe g : f (X) −→ {0, 1} continua
y sobre. Por tanto g ◦ f es continua y sobre, lo cual contradice que su
dominio X es conexo. IA
El siguiente corolario nos explica por qué algunas veces al tener una
función f : R −→ R decimos que es continua, si al dibujar su grafo no
hay necesidad de levantar el lápiz del papel; es decir, su grafo es un
UB
solo trazo, con lo cual es conexo.
Corolario 13.9. Sean (X, T), (Y, H) dos espacios. Si X es conexo y
f : X −→ Y es una función continua entonces
Gf := {(x, f (x)) | x ∈ X} ⊆ X × Y
.R

—el grafo de f — es un subespacio conexo.

Demostración. La función g : X −→ X × Y definida como g(x) =


(x, f (x)) es continua ya que sus proyecciones son la función idX y f .
G

Nota. Tenemos aún más de lo que dice el anterior corolario. El espacio


X es homeomorfo a Gf ; esto es, X es homeomorfo a su ‘imagen’ dada
por f en X × Y .
Consideremos la biyección h : X −→ Gf dada por h(x) = (x, f (x)).
La función h es continua ya que sobre la base {Gf ∩ (U × V ) : U ∈
T, V ∈ H} tenemos h−1 (Gf ∩ (U × V )) = U ∩ f −1 (V ).
De otra parte, para U ∈ T, h(U ) = {(x, f (x)) | x ∈ U } = Gf ∩(U ×V )
también es un abierto en Gf , con lo que h−1 es continua.
Moraleja: Dada f : R −→ R continua, no importa lo que hagamos
con R, el gráfico de la función es ‘de nuevo’ R.
13.1 La conexidad como invariante topológico 243

Conexidad en el producto

Aunque la intersección de dos espacios conexos no necesariamente es


conexa —¿por qué?—, sı́ lo es su producto cartesiano.

Teorema 13.10. Si (X, T), (Y, H) son espacios conexos entonces el


espacio producto X × Y con la topologı́a producto es conexo.

O
.. .
Y ...... ...
h