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Efectos de la sentencia de concurso mercantil

sobre los contratos de seguro sobre bienes

I.- INTRODUCCIÓN.

El artículo 109 de la Ley de Concursos Mercantiles1 (D.O. Mayo 12, 2000/


Diciembre 12, 2007) establece los efectos de la sentencia de concurso mercantil sobre
los contratos de seguro sobre bienes. Por su parte, diversos artículos de la Ley sobre el
Contrato de Seguro2 (D.O. Agosto 31, 1935/ Abril 24, 2006) regulan a su vez, los
efectos del concurso o quiebra en los contratos de seguro contenidos en ella. Las
disposiciones contenidas en esta última, LCS, son evidentemente normas posteriores a
las contenidas en la LCM lo que nos lleva a cuestionarnos sobre la vigencia y/o validez
temporal de la normativa sobre la materia contenida en la LCS.

Antes de comenzar el desarrollo del presente documento, quisiéramos exponer


algunas consideraciones generales sobre la derogación de normas. La derogación es
la privación parcial de los efectos de una ley (vigencia de algunos preceptos), pero no
de todo el ordenamiento jurídico, en cuyo caso se trataría de una abrogación. La
derogación puede ser expresa o tácita, es expresa cuando el nuevo ordenamiento
declara la derogación de los preceptos anteriores que regulan la misma materia. En
cambio la derogación tácita resulta de la incompatibilidad total o parcial que existe entre
los preceptos de una ley anterior y otra posterior, debiendo aplicarse la norma posterior.

En el caso que nos ocupa, el segundo transitorio de la LCM únicamente abroga


expresamente la antigua Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos3 (D.O. Abril 20,
1943/Abrogada por D. O. de Mayo 12, 2000), estableciendo además que “se derogan o
modifican todas las demás disposiciones legales que se opongan a lo dispuesto en
esta Ley”, sin referirse expresa o explícitamente a norma alguna. Esto es así, como
indica el Tercer Tribunal Colegiado en materia Administrativa del Primer Circuito:

1
En lo sucesivo LCM.
2
En lo sucesivo LCS.
3
En lo sucesivo LQSP.
2

“… En nuestro sistema mexicano normalmente el procedimiento que se sigue al


abrogarse un ordenamiento jurídico es declarar la abrogación del mismo y además,
derogar las disposiciones que se opongan al nuevo ordenamiento. Esta forma de
actuar, obedece a la existencia de diversas disposiciones que se emitieron con
fundamento en el ordenamiento abrogado, que pueden resultar congruentes o no con
las disposiciones que contiene el ordenamiento que abrogó al anterior. De ahí, el que
sólo se deroguen aquellas disposiciones que contravengan el nuevo ordenamiento,
pudiendo subsistir las que no lo contravengan, sino, por el contrario, que se ajusten a
las nuevas disposiciones normativas, lo que significa que subsista la eficacia jurídica de
esas diversas disposiciones que no se opongan al nuevo ordenamiento.”4

En atención a lo anterior, en el presente documento pretendemos, de manera


breve y concisa, otorgar nuestra opinión sobre la validez de las normas de la LCS
respecto a los efectos de la declaración de concurso sobre los contratos de seguro
sobre bienes. Para ello, en primer lugar analizaremos los supuestos contenidos en el
artículo 109 de la LCM, para después realizar una comparación con las normas sobre
la materia contenidas en la LCS, ya que sólo al compararlas estaremos en posibilidad
de definir si efectivamente la norma posterior (LCM) derogó, por contrariar u oponerse
a lo dispuesto en ella5, a la anterior (LCS).

II.- DESARROLLO.

En primer lugar quisiéramos aclarar que, como presupuesto de aplicación del


artículo 109 de la LCM, independientemente de la conclusión a la que se llegue
respecto a la validez temporal de los artículos relativos contenidos en la LCS, se
encuentra el hecho de que por tratarse de un concurso mercantil, el concursado debe
ser necesariamente un sujeto mercantil, conforme lo dispone el Código de Comercio.
Por lo anterior consideramos que las disposiciones relativas a los efectos del concurso

4
Abrogación y Derogación, Distinción entre. Sus alcances. Tesis Aislada. Amparo Directo. Tercer
Tribunal Colegiado en materia Administrativa del Primer Circuito. I.3º. A. 136 K. (Semanario Judicial de la
Federación: Octava época, XIV, Agosto de 1994, pág. 577). Disponible en: SCJN
<http://www.scjn.gob.mx> Registro: 210795. (Consulta: Octubre 28, 2008).
5
El artículo segundo transitorio de la LCM no deroga expresamente a los artículos relativos de la LCS,
sino que solamente establece la derogación de aquéllas disposiciones legales que se opongan a lo
dispuesto en la misma LCM: “Se abroga la Ley de Quiebras y de Suspensión de Pagos publicada en el
Diario Oficial de la Federación el día 20 de abril de 1943, y se derogan o modifican todas las demás
disposiciones legales que se opongan a lo dispuesto en esta Ley”.
3

sobre los contratos de seguro contenidas en la LCS continúan, en principio, vigentes


respecto al concurso de personas civiles, regulado por el Código Civil.

Acorde con el sistema utilizado por la LCM, dividiremos el desarrollo del


presente documento según el objeto del contrato de seguro a analizar, ya sea sobre
bienes muebles o inmuebles, relacionándolos y comparándolos con los respectivos de
la LCS.

El artículo 109 de la LCM textualmente establece:

“El concurso mercantil del asegurado no rescinde el contrato de seguro si fuere


inmueble el objeto asegurado; pero si fuere mueble, el asegurador podrá rescindirlo.

Si el conciliador no pusiere en conocimiento del asegurador la declaración de


concurso mercantil dentro del plazo de treinta días naturales desde su fecha, el contrato
de seguro se tendrá por rescindido desde ésta.”

De conformidad con el texto citado, el artículo 109 de la LCM se refiere al


contrato de seguro sobre bienes, en los que el concursado sea el asegurado6
distinguiendo dos supuestos:
1. Bienes inmuebles: El concurso mercantil no rescinde el contrato de seguro.
2. Bienes muebles: El asegurador podrá rescindir el contrato de seguro sobre
muebles, sin especificar algún periodo de tiempo para ello. En este caso, el
conciliador debe hacer del conocimiento de la aseguradora la declaración de
concurso, de lo contrario se entiende rescindido el contrato desde la fecha de
la declaración7.

6
En aquéllos casos en que el concursado sea la aseguradora, de conformidad con el artículo cuarto
transitorio de la LCM: “… Las instituciones y sociedades mutualistas de seguros, las instituciones de
fianzas, las de reaseguro y las de reafianzamiento, se regirán por lo dispuesto en sus leyes especiales”.
7
No consideramos aplicable a los contratos de seguro sobre bienes inmuebles el segundo párrafo del
artículo 110 de la LCM, en atención a que si éstos no se rescinden por el concurso, como lo indica el
mismo artículo, no es necesario hacerlo del conocimiento de la aseguradora, ya que la ratio parece ser la
de otorgar a la aseguradora la facultad (“podrá”, establece el artículo) de decidir sobre la rescisión del
contrato de seguro sobre bienes muebles, misma que no podría ejercer si no se hiciere de su
conocimiento la declaración de concurso. Al no contar con facultades rescisorias sobre los contratos de
seguros sobre inmuebles parecería inútil conminar al conciliador a notificarle el concurso en el periodo
previsto de 30 días siguientes a la declaración so pena de rescisión (queda pendiente definir si se trata
de una rescisión automática o si se requiere declaración, en nuestra opinión debe entenderse que opera
en automático, aun y cuando el conciliador pudiere conscientemente omitir la notificación a la
aseguradora en perjuicio de sus obligaciones establecidas en el artículo 332 de la LCM).
4

Ahora bien, por lo que hace a la LCS, el artículo 112, aplicable tanto a los
contratos de seguro sobre bienes muebles como inmuebles, por ubicarse en el capítulo
relativo al seguro contra daños, dispone: “En caso de quiebra o concurso del
asegurado, la masa le sucederá en el contrato, siendo aplicables las disposiciones
relativas al cambio de propietario.”

En nuestra opinión el texto del artículo 112 de la LCS, por lo que hace a los
bienes inmuebles no se entiende derogado, toda vez que el contrato de seguro no se
rescinde en ambas hipótesis normativas, por lo que no son contrarias, y si bien pudiera
parecer que se está estableciendo un crédito contra la masa (suceder la masa al
asegurado, indica que será la masa quien tendrá que cubrir las pólizas), también lo es
que la misma LCM, en la fracción III del artículo 224 enumera como créditos contra la
masa “los contraídos para atender los gastos normales para la seguridad de los bienes
de la Masa, su refacción, conservación y administración…”, donde perfectamente
puede ubicarse un contrato de seguro sobre bienes.

Por lo que hace a los bienes muebles, el artículo 112 de la LCS tampoco debe
entenderse derogado, sino que interpretando las disposiciones sistemáticamente se
llega a la conclusión de que, en caso de que no opere la rescisión a que se refiere la
LCM, la masa sucederá al asegurado, por lo que no existe contradicción y/u oposición
evidente entre las normas, y por ello no existe una derogación tácita.

Aunado a los razonamientos anteriores, y por lo que respecta a las disposiciones


aplicables al cambio de propietario a que se refiere el artículo 112 de la LCS, creemos
que tampoco deben considerarse derogadas. Si consideramos que la antigua LQSP8
contenía idéntica disposición al artículo 109 de la LCM sobre los contratos de seguros
sobre bienes, no encontramos razón para que las disposiciones relativas de la LCS,
creadas con fundamento en la antigua LQSP, sean derogadas por lo dispuesto en el
citado artículo 109 de la LCM.

8
El artículo 156 de la LQSP establecía: “La quiebra del asegurado no rescinde el contrato de seguro si
fuere inmueble el objeto asegurado; pero si fuere mueble, el asegurador podrá rescindirlo. Si el síndico
de la quiebra no pusiere en conocimiento del asegurador la declaración de quiebra dentro del plazo de
treinta días desde su fecha, el contrato de seguro se tendrá por rescindido desde ésta…”
5

Independientemente de lo anterior, consideramos aplicable al caso concreto la


siguiente tesis aislada:

“Leyes Especiales y Leyes Generales. Reglas para su Derogación.


De acuerdo con el artículo 9º, del Código Civil para el Distrito Federal en materia
común y para toda la República en Materia Federal, la reforma o derogación de una
disposición normativa puede producirse en dos formas: expresamente, cuando una ley
posterior claramente señala, declara o especifica que la ley anterior ha perdido
vigencia; o tácitamente, cuando se produce una incompatibilidad o contradicción entre
sus preceptos. Siendo esta la regla general, rige no obstante un principio distinto
cuando la norma anterior es especial y la posterior es general, según reza un aforismo
tradicional en derecho (lex posteriori, non derogat priori special) recogido por la
Suprema Corte de Justicia de la Nación en repetidas ocasiones, conforme al cual una
norma general posterior no deroga a una especial anterior, aunque en apariencia exista
contradicción entre sus textos, a menos que el legislador manifieste expresamente su
voluntad de dejar sin efectos la excepción para asimilarla a una regla general. Si la
norma posterior es especial, la derogación en cambio puede ser tácita o expresa.”9

Se considera aplicable la tesis transcrita en cuanto la LCM establece las reglas


generales sobre los efectos de la declaración de concurso sobre los contratos
pendientes, entre ellos los contratos de seguros sobre bienes, mientras que la LCS
contiene reglas aún más específicas (como serían aquellas relativas al cambio de
propietario, que operan únicamente sobre los contratos de seguro sobre bienes
regulados en la LCS) sobre los efectos de la declaración de concurso, únicamente
aplicables a los contratos regulados en ella; considerando que el legislador no derogó
expresamente las disposiciones de la LCS, sino que se refirió a aquéllas que resultaren
opuestas a la LCM. En cambio si el legislador hubiere dicho “se derogan las
disposiciones relativas a los efectos de la quiebra o concurso del asegurado contenidas
en la Ley sobre el Contrato de Seguro”, la tesis en comento hubiera resultado
inaplicable.

9
Leyes Especiales y Leyes Generales. Reglas para su Derogación. Tesis Aislada. Amparo Directo.
Tercer Tribunal Colegiado en materia Administrativa del Primer Circuito. Sin Clave. (Semanario Judicial
de la Federación: Octava época, III, Segunda Parte-11, enero a junio de 1989, pág. 445). Disponible en:
SCJN <http://www.scjn.gob.mx> Registro: 228635. (Consulta: Octubre 28, 2008).
6

III.- CONCLUSIONES.

1. La derogación es la privación parcial de los efectos de una ley, puede ser


expresa o tácita. Es expresa cuando el nuevo ordenamiento declara la
derogación de los preceptos anteriores que regulan la misma materia. En
cambio la derogación tácita resulta de la incompatibilidad total o parcial que
existe entre los preceptos de una ley anterior y otra posterior, debiendo
aplicarse la norma posterior.

2. Las disposiciones relativas a los efectos del concurso sobre los contratos de
seguro contenidas en la LCS continúan, en principio, vigentes respecto al
concurso de personas civiles, regulado por el Código Civil.

3. La normatividad contenida en la LCS no se entiende derogada por la


establecida en la LCM en tanto los efectos que atribuyen a la declaración de
concurso sobre los contratos de seguro sobre bienes no se oponen entre sí.

4. La LCM establece las reglas generales sobre los efectos de la declaración de


concurso sobre los contratos pendientes, entre ellos los contratos de seguros
sobre bienes, mientras que la LCS contiene reglas aún más específicas
sobre los efectos de la declaración de concurso, únicamente aplicables a los
contratos regulados en ella. Por ello y en atención a que el legislador no se
refirió expresamente a las normas contenidas en la LCS, se considera
aplicable el principio conforme al cual la norma general posterior no deroga a
la anterior especial.

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7

BIBLIOGRAFÍA

A) Legislación.

Ley de Concursos Mercantiles (México)(D.O. Mayo 12, 2000/ Diciembre 12, 2007).

Ley de Quiebras y Suspensión de Pagos (México)(D.O. Abril 20, 1943/Abrogada por


D. O. de Mayo 12, 2000).

Ley sobre el Contrato de Seguro (México)(D.O. Agosto 31, 1935/ Abril 24, 2006).

B) Jurisprudencia.

Abrogación y Derogación, Distinción entre. Sus alcances. Tesis Aislada. Amparo


Directo. Tercer Tribunal Colegiado en materia Administrativa del Primer Circuito. I.3º. A.
136 K. (Semanario Judicial de la Federación: Octava época, XIV, Agosto de 1994, pág.
577). Disponible en: SCJN <http://www.scjn.gob.mx> Registro: 210795. (Consulta:
Octubre 28, 2008).

Leyes Especiales y Leyes Generales. Reglas para su Derogación. Tesis Aislada.


Amparo Directo. Tercer Tribunal Colegiado en materia Administrativa del Primer
Circuito. Sin Clave. (Semanario Judicial de la Federación: Octava época, III, Segunda
Parte-11, enero a junio de 1989, pág. 445). Disponible en: SCJN
<http://www.scjn.gob.mx> Registro: 228635. (Consulta: Octubre 28, 2008).

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