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2da. EPOCA - ANO VII-N° 58 $48,000. — GENESIS HISPANICA DELA ARGENTINA V Ciclo de Historia Argentina ene 1982) a cargo del Dr. FEDERICO IBARGUREN A partir del 25 de Junio, todos los Viernes a las 19 horas. I— La guerra de Reconquista contra el Islam. Los Reyes Catélicos. Colén y la Ulti- ma Cruzada. El soldado espaol de la Conquista. II— Carlos V. Frailes y encomenderos en América. El Siglo de Oro Hispanico y la Contrarreforma Catolica. La Epopeya Colonizadora del Rio de la Plata. I1I- Los primeros Caudillosfundadores: Domingo Martinez de Irla; Franciseo de Aguirre y Hernando Arias de Saavedra. Vv ae II. Ignacio de Loyola y las Misiones Jesuiticas. Derrumbamiento y De- cadencia del Imperio Catdlico en los siglos XVII y XVIII. V— El Virreynato del Rio de la Plata: su finalidad geopolitica. Francisco Miranda y la rebelién ideologica. Masoneria y Degcastamiento anteriores a 1810. La condigna reaccion criolla Emancipadora. Nota: La bibliografia pertinente sobre cada uno de los temas del programa la su- ministraré el Dr. Ibarguren durante el desarrollo de sus clases. Centro de Estudios Nuestra Senora dela Merced Esmeralda 491 — 4° P. 7 — 392-8649 Editorial Las Traiciones del Proceso Qeentenderd qué ocuree (ni qué ocurr- Q ra)en el pais quien ignore dos premisas fundamentales de su realidad politica ¥ spiritual: 1) la derrota de Puerto Argentino y, en general, el estado de postracion, de racaso y de humiliacion que vive y soporta la Nacién, pertenece —-en forma absolutamente necesa- fia ala historia de la Republica Liberal: [a Ar- Zentina esta como esté porque es liberal en el Sentido en que se ha constituido y no aspira Ser algo mas que un segmento del Sistema Li- beral Internacional; 2} ef Proceso de Reor- ganizaciOn no es mds que una etapa, quiza la Gulminacion det Régimen Liberal implantado fen, sobre y contra el pais desde 1852 ‘se puede advertir la tendencia generalizada de atribuir lo ocurrido en las Malvinas a res- ponsabilidad Unica del actual gobierno y de las Faerzas Amadas. Sin dda hay mucho de ver- dad en tal juicio, pero asi enunciado no inclu- ye toda la verdad. El resultado de la guerra es [a Consecuencia de una voluntad ‘historica Gaudicante que viene inspirando al Estado li beral argentino desde su creacion. Lo que se demuestra con la historia de sus relaciones ex- teriores, a través de la cual el pais no hizo mas que retirarse y rendirse, renunciar a sus de- fechos, abdicar de sus pretensiones y entregar Sus intereses. Cuando goberné él liberalismo tse retroceso, esa claudicacién, fueron verda eras constantes: desde 1810 hasta 1825 se per- dieron el Alto Peri, Uruguay y Paraguay, por ejemplo. Trdgico ciclo que se reanuda ¥ re- fnueva con el Proceso de Videla, Pastor y Ca- milidn. os. continuadores de Rivadaviay Carcia en esta empresa de balcanizacion na- cional “la Argentina se encuentra, en estos momen- tos, cercada, un cerco que tiende a cerrarse hasta la aslixia. La diplomacia vaticana no es ajena a la maniobra. De ahi su insistencia en tnminos perentorios y nada disimulados para que nuestro gobierno se avenga a firmar el in- Salto Tratado de Paz y Amistad Perenne por el ual se le acordaria a Chile un enclave en ef ‘Allintico Sur y. de esta manera, se prodciria el bloqueo de Is posicién argentina en la re- tin, con las Malvinas y el rosario de islas que Se extiende hacia ef este en poder de Inglaterra y-con fa boca del Beagle en manos de su mds Imperurbable y serial aad en el Cono r. Y evens la cpula militar, enarampadaen su sociedad con el poder financiero y ocupada ¥ preocupada en tapar sus pecados, se esfuer- za por olvidar y hacer que él pais olvide la ‘empresa de las Malvinas, el Parand se vuelve vigente arrasando con un puerto interior ar- gentino cuando el Brasil, aguas arriba, asi lo dispuso. & como si todas las miserias y todas las flaquezas que se acumularon durante el Proceso de Reorganizacion —que, a su vez, fueron el resumen y la suma de las miserias y flaquezas de! Proceso de Organizacién— se agolparan en un solo instante sobre la cabeza de la conduccién liberal. Todas las consecuen cias se vuelven acto, se hacen presente en su ‘magno dramatismo, acotan una realidad tan ineludible como inocultable: la Argentina ac- tual est derrotada, con un porvenir incierto que parece haber escapado a su control y a su. voluntad. En rigor son tres las derrotas y no una. De distinta naturaleza, si se prefiere sutilizar el pa~ norama, hay como una vinculacién interna entre ellas. Las tres vienen impuestas por una historia de deserciones y de traiciones, exalta- da o disimulada —segin la conveniencia— pero jamas revista. Cuando la gesta del 2 de abril fuimos los dnicos en preguntamos qué hacian alli, revistiéndose con los precarios r0- pajes de un efimero triunfo militar, los in- tegrantes de una partidocracia tradicional- mente indiferente y desatenta a las cuestiones fundamentales de nuestra politica exterior. Y nos lo seguimos preguntando, porque ef in- terrogante se conlirma a la vista de la frivoli- dad no suicida sino homicida con que esa mis- ‘ma partidocracia ha seguido ignorando los gi- 10s posteriores de la problematica interna- ional y la frivolidad con que ha reaccionado ante la prueba sensible, certisima, irrefutable, de la derrota argentina de Puerto Siroessner en octubre de 1979. Preocupada por el adelanto de las elecciones y golosa de la exencién im- positiva y demds ventajas con que el Estado contribuye a la institucionalizacién del pais, zo tiene tiempo ni ganas para dedicarle asi sea tuna declamacién a Puerto Iguazd y una jere~ miada a Puerlo Argentino, los dos nombres y Jas dos caras de una sola derrota. La suerte de la Nacién sigue jugandose en herméticos despachos donde no menos her- ‘méticos funcionarios —tan inidéneos como irresponsables— siguen sopesando el poder de las embajadas y [a influencia de las consulto- ras. # Ricardo Curutchet capi -3