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Raúl Vaimberg Grillo

PSICOTERAPIA DE GRUPO

PSICOTERAPIA DE GRUPO ONLINE

Teoría, técnica e investigación

Raúl Vaimberg Grillo PSICOTERAPIA DE GRUPO PSICOTERAPIA DE GRUPO ONLINE Teoría, técnica e investigación

PSICOTERAPIA DE GRUPO — PSICOTERAPIA DE GRUPO ONLINE

PSICOTERAPIA DE GRUPO — PSICOTERAPIA DE GRUPO ONLINE Primera edición: junio de 2012 © Raúl Vaimberg

Primera edición: junio de 2012

© Raúl Vaimberg Grillo, 2012 © del Prólogo: Valentín Barenblit y Pere Folch Mateu, 2012 © del diseño e ilustración de la cubierta: Jordi Comas Montseny, 2012 © de esta edición:

Ediciones OCTAEDRO, S.L. Bailén, 5, pral. — 08010 Barcelona Tel.: 93 246 40 02 — Fax: 93 231 18 68 octaedro@octaedro.com octaedro.com

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ISBN: 978-84-9921-307-1 Depósito legal: B. 18.496-2012

Impresión: Impulso Global Solutions

Impreso en España — Printed in Spain

Agradecimientos

En primer lugar a los pacientes que a lo largo de más de treinta años de oficio me han dado la posibilidad de trabajar, de sentir y de un aprendizaje permanente.

Agradecimientos En primer lugar a los pacientes que a lo largo de más de treinta años

A mis maestros María Teresa Anguera, Raúl Jorge Aragonés, Valentín Barenblit, Alfredo Cía, Pere Folch, Jaime Rojas-Bermúdez, que a lo largo del tiempo han ido conformando un verdadero foro virtual que en mi mente acompaña la tarea y la hace cada vez más interesante.

A mis padres, familia y amigos, porque, evolucionando con ellos en una espiral que crece, me han dado la posibilidad de ocupar un buen lugar en la vida.

A Raquel Fosalba y Aníbal de los Santos por su inestimable ayuda en el proceso de edición de este libro.

A Tali, Dasha y Lara que han aportado en estos años más de lo que puede suponerse.

A Mónica Lombardo por su inteligente y discreta colaboración y por haber cedido parte de su tiempo, con todo lo que ello significa, para este trabajo.

Sumario

Prólogo de Valentín Barenblit y Pere Folch Mateu / xi Introducción / xv

Sumario Prólogo de Valentín Barenblit y Pere Folch Mateu / xi Introducción / xv primera parte

primera parte

T EOR í A y T é CN ICA E N PSICOTERAPIA DE GRUPO

  • 1. Breve historia de la psicoterapia de grupo / 3

  • 2. Definiciones de grupo / 21

  • 3. Procesos, microprocesos y etapas del grupo terapéutico / 43

  • 4. Psicoterapia psicoanalítica grupal. Freud / 61

  • 5. Técnica en psicoterapia de grupo / 77

segunda parte I NV ESTIGACIóN E N PSICOTERAPIA DE GRUPO ONLINE

  • 6. Ba ses de la psicoterapia online / 113

  • 7. Instrumento de análisis del proceso grupal. PSICAT.G / 141

  • 8. Estudio empírico. Método / 177

  • 9. Resultados / 199

Bibliografía / 271 Formas abreviadas más frecuentes en este libro / 283 índice de figuras / 285 índice / 293

ix

Prólogo

Valentín Barenblit Pere Folch Mateu

Prólogo Valentín Barenblit Pere Folch Mateu Prologar un libro supone un relevante acto en el que

Prologar un libro supone un relevante acto en el que se intentan destacar los aspectos más importantes de un compromiso personal y profesional de su autor. En esta oportunidad comenzaremos enunciando algunas de las referencias que consideramos más importantes para presentar la trayectoria del doctor Raúl Vaimberg Grillo, autor de esta obra que tenemos el placer de prologar. Raúl Vaimberg Grillo, nació en la Argentina, se graduó como médico en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, especializándose luego en Psiquiatría, Psicodrama, Psi- coterapia de Grupo y Psicoanálisis. Realizó la residencia en Psicopatología y Psiquiatría (1980-1982) en el Hospital Interzonal de Agudos «Prof. Dr. Gregorio Aráoz Alfaro», Servicio de Psiquiatría y Neurología. En 1985 continuó su desarrollo profesional en Cataluña en donde obtuvo el título de Máster universitario de sociedad de la información y el conocimiento por la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) y se doctoró en Psicología por la Universidad de Barcelona con la presentación de una tesis doctoral, que estudia los procesos psicote- rapéuticos grupales a partir de la participación online. Fue miembro fundador de iPsi, Centre d’atenció, docència i investigació en salut mental, donde se desempeñó como coordinador del área clínica. Es miembro de iPsi Formació Psicoanalítica y de la Federación Española de Asocia- ciones de Psicoterapeutas. Es director de GRUP, espai de psicoteràpia, treball corporal, comunicació i creativitat, institución destinada a la atención, la docencia y la investi- gación en salud mental. En relación a los contenidos de este libro, el autor desarrolla en su introducción una interesante descripción de su evolución profesional y una síntesis introductoria adecuadamente detallada en los temas que trata en su prolongada y extensa actividad creativa en el campo de las prácticas psicoterapéuticas grupales en sus dimensiones teóricas, clínicas y de investigación. Es por ello que agregamos algunos comentarios sobre el texto, que sin duda re - presenta una aportación de especial interés que integra y articula las tres perspectivas

mencionadas de manera coherente y vigente en la actualidad, dado que incluye como aspectos cualificados los avances tecnológicos con los que se cuenta actualmente, para renovar y enriquecer el acceso de las prácticas psicoterapéuticas a un importante sector de la población. Es posible que el lector, aun el más especializado en el campo psicoanalítico, acuse una cierta sorpresa al abordar la segunda parte de la obra que, por otro lado, encierra la aportación más original del autor. El psicoterapeuta de inspiración psicodinámica está todavía poco familiarizado con el interés de un sector cada vez más considerable de la investigación psicoanalítica en los sistemas de evaluación de los resultados clínicos, de la evolución del proceso terapéutico, de la categorización y cuantificación de datos recogidos en la experiencia clínica. Sin salirnos de Europa, los primeros trabajos de J. y A. M. Sandler en el Anna Freud Center, tan brillantemente proseguidos en los ya cuantiosos trabajos de P. Fonagy y su escuela, han llevado la atención y la exigencia del psicoanalista de hoy a la necesidad de sistematizar la validación y objetivación del trabajo clínico y de los resultados terapéuticos. La metodología y sus procedimientos para una creciente parte de los clínicos de inspiración psicodinámica, han dejado de ser extrañas y hasta exóticas a la manera de pensar del clínico. Bien al contrario, han podido ser aceptados no sólo para concertarse con el lenguaje científico sino también para ordenar con coherencia la informe multiplicidad de observaciones y autoobservaciones que el clínico procesa desde el decir y el hacer verbal del paciente, desde la comunicación para y extraverbal por las vías inefables de la identificación proyectiva; con la consiguiente resonancia emocional y cognitiva insertas en las indefinidas posibilidades de la atención flotante de la escucha. Para una receptividad y una sensibilidad polivalentes, como la que Raúl Vaimberg despliega en su quehacer clínico, debe ser una exigencia casi imperiosa invocar unos principios de articulación contentiva que permitan vertebrar mínimamente la riqueza informe de contenidos que se desprenden de las posibilidades de la asociación libre, del pensamiento libre, tan alentados por la misma configuración del encuadre clínico. De ahí el recurso a la metodología científica. Si esta empresa de articulación y sistematización de los datos clínicos es ya de mi- nuciosa elaboración en el marco sencillo de una entrevista, como hace unos años pudo realizarla entre nosotros Jaume Aguilar y colaboradores, la aventura de Raúl Vaimberg se desarrolla en el marco más complejo de la psicoterapia de grupo y aun más, en el marco indecible del grupo online sin límites espaciales pero confluentes en el texto de un foro que se prolonga en el tiempo hasta el encuentro presencial de los miembros diseminados y confluentes en el ciberespacio. En su trabajo de disección del texto grupal y en el no menos ingente de codificación, de señalamiento de dimensiones y categorías presentes en las unidades de significación y sentido —en último término en la precisión de micro y macro procesos terapéuticos—, el autor procede a un largo recorrido que le permite la organización de la producción grupal y a la cuantificación de las particularidades cualitativas del grupo, laboriosamente detectadas. Desde nuestra inexperiencia del rigor metodológico, se nos antoja imaginar a nues- tro autor arrancando en su labor a partir de la imagen poética de un cúmulo de comuni- caciones, suspensas en el ámbito sin márgenes del ciberespacio pero con potencialidad de

mencionadas de manera coherente y vigente en la actualidad, dado que incluye como aspectos cualificados los

confluencia en la linearidad de un texto que se perpetúa en las múltiples intervenciones de los miembros del grupo, dispersos en el espacio y en el tiempo. Todo el precipitado de mensajes diversos va a ser procesado desde la concreta y diversa discursividad en un crescendo de unidades de significación que emergen de la heterogeneidad de tanta con- currencia. y a sí, desde el torrente de palabras de uno y otro miembro y desde el ingente engarce de comunicaciones empiezan a perfilarse pequeñas unidades de sentido que, debidamente procesadas y conjugadas, se acreditan como matrices de microprocesos y macroprocesos terapéuticos. Para nosotros, la aportación innovadora y la originalidad de esta obra de Raúl Vaimberg estriba en su extraordinaria capacidad de circular desde la aparente inverte- bración del discurso grupal hasta la detección de hechos seleccionados, en el sentido de Bion, que irán componiendo el hilo rojo de los micro y macroprocesos generados en el devenir del conjunto del grupo. El lector seguramente encontrará a faltar una ejemplificación de este proceso de disección y síntesis de la experiencia clínica. ¿Cómo opera la mente del psicoanalista en este tránsito desde la escucha clínica al rigor metodológico con que se engarza en la reiterada reconsideración de la experiencia grupal? También nos preguntamos si el rigor técnico se beneficiaría o no de la participación de otro evaluador de la experiencia clínica distinto del propio terapeuta director del grupo. En todo caso, la exposición detallada de la meticulosidad con que Raúl Vaimberg ha procedido en su investigación se halla fuera de las posibilidades de este texto y reclamaría otro volumen. O quizá más deseable sería la organización de un curso en cualquier departamento universitario o en instituto especializado en donde la vocación didáctica de nuestro autor pudiera mostrar a cámara lenta su aventura pionera y su quehacer técnico en la investigación de la dinámica grupal. Además es de destacar que, a pesar de su complejidad, se desarrollan conceptual- mente las diversas y novedosas técnicas de psicoterapia psicoanalítica grupal y las con- clusiones fundamentales desarrolladas con una metodología online-presencial. También deseamos destacar la extensa y pertinente bibliografía que ha utilizado el doctor Raúl Vaimberg Grillo para la realización de su obra y cabe señalar que en este libro el autor interpela a la «ortodoxia» en las prácticas psicoanalíticas y promueve un muy interesante debate constructivo que supondrá un avance cualificado en relación a la formación de psicoanalistas y de las prácticas psicoanalíticas.

confluencia en la linearidad de un texto que se perpetúa en las múltiples intervenciones de los

Barcelona, abril de 2012

Introducción

¿Por qué mi interés en la psicoterapia de grupo?

Introducción ¿Por qué mi interés en la psicoterapia de grupo? Desde mis comienzos profesionales, pasando por

Desde mis comienzos profesionales, pasando por la facultad de medicina y la espe - cialización en psiquiatría, psicodrama y psicoanálisis, surgió el interés por los grupos. A partir de este momento continuaremos el escrito en primera persona del plural, no termina de ser totalmente claro el porqué, probablemente comienza a operar en este espacio compartido con ustedes, un grupo externo, formado por los lectores, un grupo que piensa, experimenta e investiga. También un grupo interno, aquel que reconoce- mos cuando tenemos la percepción de nosotros mismos de estar conformados por una multiplicidad de yoes, de historias y de dinámicas vinculares. Este interés en la psicoterapia de grupo se gesta en los grupos en los que partici- pamos y que nos constituyen, al principio la familia, posteriormente la intensa vida grupal en la adolescencia marcan los cimientos de la personalidad y una forma de sub - jetividad social. En los períodos de gobiernos dictatoriales la prohibición de agruparse y de manifestarse expresivamente con el cuerpo fueron señalando una frontera, de un lado quedaban en evidencia los fenómenos que podían tener fuerza transformadora, del otro lado de la frontera procedimientos para homogeneizar y controlar la subjetivi- dad e imponer una ideología. Posteriormente, la experiencia en el hospital psiquiátrico mostró que el grupo era el lenguaje natural para abordar la patología mental severa. La experiencia de los que migramos hizo evidente la necesidad de reconstruir el grupo externo como forma de reparar los duelos sufridos en el grupo interno que va migrando junto con el cuerpo y con la mente. Los grupos en los que participamos a lo largo de nuestra vida configuran una his- toria propia, con los años parece que tienden a disminuir en intensidad, trasladándose esa energía a la familia y al entorno grupal cercano. Sin embargo, en la medida en que avanzamos en el tiempo vuelven a recobrar fuerza los grupos de amigos, los grupos de identidad profesional; las asambleas internas que se dramatizan en nuestra mente comienzan a estar nutridas por los familiares, amigos, maestros, pacientes y alumnos que nos acompañaron en los distintos grupos de nuestra vida.

Los grupos de psicoterapia en los que participamos como profesionales, guardan un lugar significativo dentro de esta asamblea de grupos internos y se constituyen como una pequeña federación. Últimamente la extensión del espacio grupal hacia el ciberespacio abre nuevas posibilidades de grupos psicoterapéuticos, de formación y profesionales, ahora extendidos a todo o casi todo el planeta.

¿Cómo se desarrolla este libro?

El libro está organizado en dos partes. La primera sobre teoría y técnica comienza en el capítulo 1 con una breve historia de la psicoterapia de grupo. Realizamos un recorrido histórico desde los inicios de la cultura, haciendo hincapié especialmente en los períodos de las dos guerras mundiales para proyectarnos en algunas nuevas modalidades de las últimas décadas y hacia el futuro de los grupos en los inicios de la era del ciberespacio y de las nuevas posibilidades que se abren en los inicios de este tercer milenio. En el capítulo 2 construimos una definición de psicoterapia de grupo para lo cual hicimos un recorrido por diferentes autores que consideramos significativos, encon- trando una estructura común en los diferentes abordajes dinámicos que revisamos. El grupo interno, el grupo externo y un tercer espacio en el cual ambos se entrecruzan, potencian e interfieren. El análisis de los procesos grupales nos llevó al estudio de macroprocesos y mi- croprocesos grupales en el capítulo 3. Estos procesos fueron identificados y descriptos y nos abrieron importantes posibilidades en la metodologización y evaluación de las psicoterapias de grupo. La definición de etapas con estructuras, mecanismos y psicodi- namismos específicos también contribuyó a desarrollar estos objetivos. La perspectiva de Freud en su intento de comprender los fenómenos sociales se aborda en el capítulo 4, esta perspectiva se ve reflejada fundamentalmente en los deno - minados artículos socioculturales: Tótem y tabú (1913), Psicología de las masas y análisis del yo (1920) y Malestar en la cultura (1929). Estas conceptualizaciones freudianas nos sirven de base teórica para intentar comprender los estadios primitivos, regresivos y patológicos de los fenómenos sociales, grupales y familiares. En el capítulo 5 desarrollamos diferentes aspectos técnicos. Estudiamos y recorri- mos la experiencia grupal desde las perspectivas de la transferencia, la interpretación y el trabajo con sueños en y del grupo. Nuevos y viejos conceptos como la empatía de doble dirección (zweifühlung ), la actuación recíproca (enactment) y la asociación libre grupal (copensée), con sus repertorios técnicos específicos, nos fueron de gran utilidad en el abordaje de los grupos. La dramatización, las técnicas dramáticas y las técnicas de comunicación estética concluyen este recorrido técnico. Para terminar este capítulo desarrollamos un apartado destinado al tratamiento grupal de pacientes psicóticos. Junto a la importancia, en la primera parte, del desarrollo de estas teorías y técnicas de psicoterapia de grupo concurre la necesidad de evaluar los resultados e investigar los procesos y microprocesos terapéuticos que encontramos. En la segunda parte del libro mostramos con la mayor profundidad y precisión posibles una parte de las investigaciones realizadas, particularmente una intervención psicoterapéutica grupal online -presencial durante tres años, predominantemente en Internet, y en la cual se utilizaron software especializados para el análisis cuantitativo y cualitativo de los datos obtenidos.

Los grupos de psicoterapia en los que participamos como profesionales, guardan un lugar significativo dentro de

¿Por qué introducimos en este libro una investigación acerca de una psicoterapia de grupo desarrollada con una metodología online-presencial? En las últimas décadas se produce un incremento espectacular del uso de tecnologías en la comunicación humana tanto en aspectos vinculados a la actividad laboral como de formación y de entretenimiento o de comunicación social. En la segunda mitad del siglo pasado se crea Internet; en el año 1989 la World Wide Web (w.w.w), con ocho meses de diferencia con la caida del muro de Berlin. A partir de ese momento Internet, la telefonía móvil, la posibilidad de la comunicación de datos que pueden ser recibidos como texto, imagen y sonido y el desarrollo de las redes sociales muestran un gran crecimiento. Estos desarrollos tecnológicos despiertan fuertes tendencias tecnofíli- cas y tecnofóbicas. Consideramos, despues de diez años de experiencia clínica y de investigación, que los beneficios y los riesgos de estas tecnologías son el producto de diferentes articulaciones entre las máquinas tecnosociales y la estructura de la personalidad de la persona conectada a la tecnología. La elección, el uso y el sentido de estos dispositivos tecnosociales son producto de las diversas combinaciones de las características técnicas del dispositivo empleado y de las interacciones sociales que los dispositivos permiten o impiden y de las características psicopatológicas de los individuos o de los grupos conectados. La secuenciación del discurso que se produce en las comunicaciones establecidas a través de redes sociales, como por ejemplo Facebook, requiere un procedimiento distinto de análisis ya que el discurso se estructura de una manera arborizada y dinámica (los textos pueden ir cambiando su posición en la secuencia según diferentes contingencias comunicacionales). Para estudiar estas estructuras comunicacionales se utilizan otros software que se analizarán en trabajos futuros aunque quedan sentadas las bases para ello a partir de las investigaciones de redes sociales iniciadas en esta obra. Como toda investigación innovadora esta también requieren un registro y análisis minucioso de los datos y por parte del lector una lectura detallada. Es de esperar y estamos en ese camino, que podamos simplificar los sistemas de análisis y avanzar en el establecimiento de algunos procesos de automatización de los mismos. El autorregistro del material textual del foro de psicoterapia de grupo online facili- ta unos datos de fiabilidad máxima, mientras que los registros habitualmente realizados en investigación psicológica o psicoanalítica implican necesariamente una selección no exenta de subjetividad. Se analizó un texto de 300.000 palabras que, a través un proceso de selección de unidades de sentido permitió realizar una primera reducción de datos de las 300.000 palabras a 1072 fragmentos de textos considerados significativos. Estos fragmentos de texto fueron codificados con un sistema de seis dimensiones y 48 categorías. Estas dimensiones y categorías fueron emergiendo de la lectura detallada del material, es aquello de lo que hablan los pacientes articulado con la experiencia transferencial con el psicoanalista y el marco teórico previo desde donde se escucha. Por otro lado, se estudió el mecanismo terapéutico a través de la detección de 77 frag- mentos de textos considerados momentos de insight y de transformación terapéutica. En un siguiente nivel se introdujeron diversos programas informáticos con los cuales se realizaron diferentes procesamientos de los datos que permitieron hallazgos como, por ejemplo, los 19 microprocesos y algunos macroprocesos que profundizaron en la comprensión del proceso terapéutico. Las escenas o unidades de sentido, producto

¿Por qué introducimos en este libro una investigación acerca de una psicoterapia de grupo desarrollada con

de este nivel de procesamiento, sufren un mecanismo de conjunción de diferentes unidades de sentido que pueden ser apreciadas en su conjunto y cristalizar en los que denominamos microprocesos terapéuticos. En síntesis, partiendo de la complejidad y extensión del material se realizaron diversos procesos de selección y reducción de datos, intentando detectar andamiajes o estructuras ocultas para posteriormente poder analizarlas, interpretarlas cualitati- vamente y conceptualizar procesos o microprocesos terapéuticos que nos permitieron avanzar en la comprensión del sentido y de las transformaciones que de allí emer- gieron. Este proceso tiene un movimiento cíclico que permite que la ampliación de la comprensión del sentido facilite volver a leer el material hasta que consideremos que la tarea ha llegado a un estadio más avanzado de comprensión y poder continuar con otra tarea. Una vez concluido este análisis ¿qué pensamos acerca de cómo ha influido esta in- vestigación en nuestra actitud clínica posterior? Lo más significativo ha sido el adquirir una actitud de escucha diferente, interfiriendo menos en las dinámicas que espontá - neamente va mostrando la comunicación y la vida emocional del grupo. La detección de microprocesos grupales en cadenas de diez pasos de secuencia comunicacional dan cuenta de este dinamismo, que en principio se manifiesta sin la necesidad de una inter- vención demasiado activa por parte del psicoterapeuta; nuestra actitud se ha modificado al poder escuchar con más claridad, interferir menos y en todo caso facilitar la expresión del canto o la melodía propia del grupo. Esta segunda parte comienza con un capítulo destinado a lo que consideramos las bases de las psicoterapias online (capítulo 6). En primer lugar se desarrollan concepcio - nes teóricas previas en torno al aparato mental y la tecnología, al mito de Narciso y el espejo tecnológico, la realidad y la realidad virtual, y Gutenberg, McLuhan, Kerckhove y Lévy. Las bases de la psicoterapia online se estructuran en cuatro orientaciones funda- mentales: 1) estructura tecnosocial y estructura psicopatológica, 2) relación virtualidad presencialidad, 3) utilización de las características de la comunicación online y 4) el rol de psicoterapeuta online. En el capítulo 7 se desarrollan los fundamentos teóricos y el proceso de cons - trucción de un instrumento no estándar de observación indirecta elaborado ad hoc, a partir del marco teórico y del texto producido y que denominamos PSICAT.G (análisis de categorías psicológicas para grupos). Este instrumento nos permitió, a través del análisis de categorías implementado, indagar en los procesos terapéuticos que se desplegaron en el interior de la trama comunicacional del grupo de psicoterapia investigado. La organización del instrumento en rating scale y en dos subsistemas de categorías (centradas y extremas) permitieron la detección de macroprocesos indivi- duales y grupales. El estudio empírico (capítulo 8) desarrolla los pasos correspondientes al proyecto de investigación: encuadre y objetivos; hipótesis de trabajo; diseño del estudio; método:

de este nivel de procesamiento, sufren un mecanismo de conjunción de diferentes unidades de sentido que

participantes, materiales e instrumentos y procedimiento. En el último capítulo (capítulo 9) se detallan los resultados obtenidos y las con- clusiones de los diversos estudios realizados los cuales nos han permitido avanzar en dos planos de conocimiento: El estudio de macroprocesos y microprocesos terapéuticos en psicoterapia de grupo y Las bases de la psicoterapia online.

¿Qué consideraciones generales podemos transmitir?

En el abordaje clínico los procesos teórico, técnico y de investigación funcionan articu- ladamente ya que la investigación requiere para su diseño una concepción teórica previa. Por otro lado, en el desarrollo de la misma vamos reconsiderando la teoría y enrique- ciéndola en un permanente movimiento de ida y vuelta. Este movimiento pendular, en un sentido, va desde la teoría y pasando por la técnica se dirige hacia el desarrollo de los objetivos de investigación y, en el otro sentido, va desde las observaciones que realizamos hacia la reconsideración de algunos postulados teóricos y el consecuente replanteamiento técnico con el cual abordamos la tarea clínica. Las conclusiones y la construcción de nuevos conocimientos que obtuvimos son el resultado de este difícil pero apasionante proceso.

¿Qué consideraciones generales podemos transmitir? En el abordaje clínico los procesos teórico, técnico y de investigación

Introducción |

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PRIMERA PARTE

Teoría y técnica en psicoterapia de grupo

PRIMERA PARTE Teoría y técnica en psicoterapia de grupo
  • 1 Breve historia de la psicoterapia de grupo

1 Breve historia de la psicoterapia de grupo En esta breve historia de la psicoterapia de

En esta breve historia de la psicoterapia de grupo intentamos transmitir una visión panorámica desde los inicios de la cultura hasta la actualidad y las posibles tendencias futuras a la luz de los cambios tecnológicos. Ciertas enseñanzas médicas y filosóficas del pasado, así como ciertos viejos méto - dos de curación, ofrecen un sorprendente grado de insight en lo que se consideran los descubrimientos más recientes en el reino de la mente humana. 1 Hay muchos tipos de curación ceremonial. A veces la ceremonia curativa es una especie de nueva actuación del trauma inicial (patógeno). En muchas curaciones ceremoniales (con o sin tales nue- vas actuaciones) el paciente es integrado en un grupo (notablemente una sociedad de curadores, como entre los zuñi). Finalmente, la ceremonia puede ser eficaz por la belleza de los ritos, los vestidos, la música y los bailes. 2 Llamaríamos a tales procedimientos terapéuticos tratamiento de choque psíquico o psicodrama. Ellenberger en sus reflexiones nos hace notar que algunos de los procedimientos científicos actuales parecen estar fuera del campo de la psicología y otros provenientes de los primitivos procedimientos curativos parecen ser de plena actualidad (figura 1.1). En la base de ciertas enseñanzas religiosas y filosóficas hay técnicas altamente de- sarrolladas de entrenamiento mental, con implicaciones terapéuticas. Las más famosas son el yoga en la mayoría de las religiones y escuelas filosóficas de la India y las técnicas que provienen del budismo. Para Henri Ellenberger 3 la práctica común de la confesión en la iglesia católica ejerce una influencia importante en el desarrollo de la psicología. En las últimas décadas del siglo xviii Franz Mesmer utilizó las fuerzas activas del grupo sin explicar claramente su carácter. Solía tratar grupos enteros conjuntamente, haciendo que un paciente retuviera en sus manos las del otro. Mesmer creía que la co - rriente que circulaba entre los miembros de un grupo, a la que denominaba magnetismo animal, proporcionaría nueva fuerza a cada individuo. Desarrollando esquemáticamente la evolución del teatro y su arquitectura y com- parándola con la evolución del espacio mental, podemos proponer otras reflexiones de interés.

Curaciones primitivas

Terapias científicas

El curador es la principal personalidad del grupo so - cial

El terapeuta es un especialista junto con otros mu - chos

El curador ejerce su acción primariamente a través de su personalidad

El terapeuta aplica técnicas específicas en un modo impersonal

El curador es preponderantemente un psicosoma - tista, trata muchos desórdenes físicos por técnicas psicológicas

Hay una dicotomía entre terapias físicas y psíquicas. El acento en psiquiatría es el tratamiento físico de la enfermedad mental

El entrenamiento del curador es largo e incluye la ex- periencia de la resolución de sus desórdenes emo - cionales para hacer posible la curación de otras per- sonas

El entrenamiento es racional y no toma en considera - ción los problemas personales médicos o emociona - les del terapeuta

El terapeuta pertenece a una escuela que tiene sus propias enseñanzas y tradiciones divergentes de otras escuelas

El terapeuta actúa sobre las bases de una medicina unificada, que es una rama de la ciencia y no una en - señanza esotérica

Figura 1.1. Es tudio comparativo entre las curaciones primitivas y las terapias científicas (Ellenberger, 1970, p. 47).

Curaciones primitivas Terapias científicas El curador es la principal personalidad del grupo so - cial El

En las primeras ceremonias los sistemas de comunicación eran intraficcionales, es decir todos bailaban y se sumergían en el mismo espíritu participativo (no hay audito - rio). El chamán tiene la principal intención de curar, no de recrear la ficción; está próximo a la divinidad, su trabajo es la evocación de rituales animistas sincréticos, necesarios para conseguir un poder mágico que le permite apropiarse de los demás para obtener la experiencia y sabiduría de sus antepasados. Podemos distinguir entonces entre el rito en el que todos participan en la acción y el teatro fundado en la figuración (ficción), estando destinada esta ficción a un público que no pertenece a su realización. En la figura 1.2 se presentan planos de teatros antiguos y modernos, las posiciones relativas del auditorio, la orquesta y el escenario son básicos para entender la historia del diseño del teatro. En el teatro primitivo se observa un pseudoauditorio rodeando totalmente el escenario, que coincide con la estructura escénica de los rituales y danzas primitivas; la presencia de este pseudoauditorio marca una primera diferencia entre el lugar de la representación y el lugar de la observación de la misma. En estas represen- taciones todos los participantes son actores, y el auditorio, como en las organizaciones totémicas, puede estar constituido por las fuerzas de la naturaleza, seres superiores o divinidades. Entre el teatro griego arcaico y el teatro romano se produjo una evolución que marca, a partir del diseño teatral, un aumento del espacio destinado al escenario, una delimitación del espacio destinado al auditorio y la aparición de la orquesta entre el auditorio y el escenario. En el teatro contemporáneo coexisten diferentes diseños que recorren los diferentes estadios de la evolución del teatro. Como resumen podemos conceptualizar que los diseños de las arquitecturas teatra- les y de las estructuras mentales se han acompañado a lo largo de la evolución cultural, apareciendo en primer lugar un teatro primitivo, intraficcional, en el cual no existe

Figura 1.2. Pr incipales teatros occidentales, planos y cronología. Tomado de Izenour (1977). el auditorio ya
Figura 1.2. Pr incipales teatros occidentales, planos y cronología. Tomado de Izenour (1977). el auditorio ya

Figura 1.2. Pr incipales teatros occidentales, planos y cronología. Tomado de Izenour (1977).

el auditorio ya que todos los participantes intervienen en la representación ritual. A continuación aparece la estructura destinada al auditorio, que posteriormente va dis - minuyendo su importancia y va dando lugar a un incremento progresivo del espacio del escenario (lugar de la representación). Por otro lado, en la evolución también surgieron unas estructuras intermedias como el coro, la orquesta y el proscenio. Esta evolución en el desarrollo de la arquitectura teatral y en el desarrollo del es- pacio mental parece indicar una mayor distancia entre la representación de la realidad y la realidad. Al estudiar la historia reciente de la psicoterapia de grupo, encontramos en el siglo xx dos momentos cruciales de empuje en el desarrollo de la teoría y de la técnica de la psicoterapia de grupo que coinciden con los períodos circundantes a las dos guerras mundiales (la primera entre 1914-1918 y la segunda entre 1939-1945). Probablemente la conciencia de la capacidad de destructividad humana haya influido en el desarrollo de recursos para evitar o atenuar estos hechos en el futuro. La perspectiva de Sigmund Freud en su intento de comprender los fenómenos de los grupos humanos y de la organización familiar, se ve reflejada en los denominados artículos socioculturales: Psicología de las masas y análisis del yo, Tótem y tabú y El ma- lestar en la cultura . En Psicología de las masas y análisis del yo, Freud, a partir de la observación de los fenómenos de masas, intenta comprender ¿qué es lo que mantiene unida a una masa? Freud hace pie teórico, especialmente en los fenómenos de identificación con el líder. Marca una evolución que va desde los grupos desorganizados y primitivos hacia los grupos organizados, y desde la omnipotencia de la función del padre primitivo, hacia una sustitución progresiva del padre primitivo por el grupo centrado en una tarea y en

una organización. Esta evolución da lugar a la comprensión de los fenómenos familiares y grupales tal cual se los entiende hoy en día. Sin embargo quedan registradas huellas antiguas a las cuales pueden regresar tanto las familias como los grupos. En Tótem y tabú Freud desarrolla una concepción mítica acerca del origen de la cultura, en el momento en que se estructuran las sociedades totémicas, inseparables de las denominadas prohibiciones totémicas: «No matar al animal totémico y no mantener relaciones sexuales con las mujeres pertenecientes al mismo clan totémico». Estas leyes totémicas fomentan la salida de la endogamia del clan y las bases para la constitución de un complejo de Edipo instaurado en la estructura misma de la sociedad. Las prohibiciones totémicas surgen, según Freud, de los correspondientes deseos que empujan a la realización de las mismas. La instauración de la ley totémica marca asimismo un punto de transacción des- de un funcionamiento puramente natural, vinculado al funcionamiento de la horda primitiva (un grupo difícilmente diferenciable de un grupo de animales), hacia una organización totémica que, a través de sus prohibiciones, delimita un posible desarrollo de lo pulsional y un necesario control o coacción de lo pulsional que está en la base misma del origen de la cultura humana. A partir de entonces naturaleza y cultura que- darán diferenciadas, en interacción dialéctica y promoviendo las bases pulsionales del sentimiento de malestar en la cultura. Estas conceptualizaciones freudianas servirán de base teórica para intentar com- prender los estadios primitivos, regresivos y patológicos de la familia humana así como de los grupos humanos. En El malestar en la cultura Freud intentará comprender este sentimiento de males- tar evidenciable en la cultura a partir de considerarlo como el producto de la represión de las tendencias tanáticas y destructivas de la naturaleza humana. De la lucha entre Tánatos y Eros (lo destructivo y lo constructivo) y de las diferentes posibilidades de resolución de esta lucha dependerá el futuro de la humanidad, así como la de los mo - dos de funcionamiento normal y patológico de los agrupamientos humanos y de las organizaciones humanas en general. En cuanto a la relación entre grupo y multitud y entre lo individual y lo colectivo, Freud, en su libro Psicología de las masas y análisis del yo traduce como masse tanto el término groupe (grupo) como foule (masa); a su vez William McDougall tradujo al inglés el término de Gustave Le Bon ( foule) como crowd (muchedumbre, multitud). La oposición entre actos anímicos sociales y narcisistas establece nuevos vínculos entre la psicología individual y la social, una relación dialéctica, más de complementariedad que de oposición. Podemos hablar del narcisismo de los grupos, no solo del narcisismo como un fenómeno estrictamente individual. Desde la patología del narcisismo es posible hablar de oposición si entendemos el narcisismo patológico como una defensa frente a la vivencia de desestructuración (psicosis) o vivencia de vacío (estructuras fronterizas), repliegue libidinal sobre el propio yo cuando la representación del otro no ha podido ser establecida con claridad como modelo, como objeto, como auxiliar ni como enemigo.

una organización. Esta evolución da lugar a la comprensión de los fenómenos familiares y grupales tal

En la vida anímica del individuo, el otro cuenta, con total regularidad, como modelo, como objeto, como auxiliar y como enemigo. Por eso desde el comienzo mismo la psicolo - gía individual es simultáneamente psicología social (Freud, 1921, p. 67).

En nuestra revisión remitiremos a través de la bibliografía a las diferentes versiones existentes, algunas de ellas disponibles online, e intentaremos transmitir una visión panorámica de la evolución de los conceptos relativos a la dinámica de los grupos y a su funcionamiento, especialmente en el campo de la psicoterapia. En un reconocido trabajo León Grinberg, Marie Langer y Emilio Rodrigué 4 esquematizan la evolución histórica de la psicoterapia de grupo, utilizamos este esquema como base para el desarrollo de la historia de la psicoterapia de grupo:

Psicoterapia por el grupo

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Psicoterapia en grupo

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Psicoterapia del grupo

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Psicoterapia en y del grupo

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1. PSICOTERAPIA POR EL GRUPO

Decimos que las psicoterapias actúan por el grupo cuando utilizan al grupo como estí- mulo de emociones colectivas sin tratar de comprenderlas. El grupo se convierte en un recurso destinado a influir en numerosas personas como medio auxiliar para reforzar cierto plan terapéutico. La psicoterapia por el grupo fue iniciada por Joseph Pratt en 1905 al introducir el sistema de clases colectivas en una sala de pacientes tuberculosos. La finalidad de la terapia era acelerar la recuperación física de los enfermos; las clases y sesiones a las que concurrían entre 20 y 50 pacientes consistían en una breve conferencia del terapeuta que disertaba sobre higiene y problemas del tratamiento de la tuberculosis; a continuación, los pacientes formulaban sus preguntas y discutían el tema con el médico. En estas reuniones los enfermos que mejor cumplían el régimen pasaban a ocupar las primeras filas del aula, estableciéndose un escalafón jerárquico bien definido, conocido y respe- tado por todos. En vista de los buenos resultados que daba el método, Pratt escribió un trabajo preliminar en 1906 que amplió en los años siguientes. Pronto otros probaron su técnica con resultados similares. El mérito de Pratt fue el de utilizar en forma sistemática y deliberada las emociones colectivas en la consecución de una finalidad terapéutica. El método estimula la iden- tificación del enfermo con el médico. El sistema de promociones que premia al buen paciente acercándolo al médico ilustra gráficamente dicho propósito. Considerando la importancia de la idealización del terapeuta, no es de extrañar que la estructura y función de este tipo de grupos sea similar a la de ciertos grupos religiosos que persiguen fines parecidos. En esta primera etapa el método se empleó en pacientes que padecían trastornos orgánicos. A partir de estas corrientes se produjo una interesante diferenciación, que Grinberg denomina «terapias que actúan por el grupo con estructura fraternal».

En este caso el dinamismo consiste en incitar y canalizar emociones colectivas en grupos solidarios, el tipo de relación entre el terapeuta y el grupo es opuesto al que se produce en el grupo de Pratt. En lugar de idealizar al terapeuta, el método busca esti- mular la fraternidad y la máxima homogeneización de sus miembros, disminuyendo por lo tanto el liderazgo al mínimo. Un ejemplo conocido de esta tendencia se encuentra en Alcohólicos Anónimos (los AA), organización fundada en 1935. Los AA más que un grupo terapéutico vienen a ser una sociedad con contribución económica y participación voluntaria de sus miembros. El efecto terapéutico se basa en que el exalcoholista puede influir más eficazmente a otro alcoholista al saber que éste ha tenido el mismo problema y ante el hecho de que ha podido superarlo. La dinámica de esta terapia es eficaz, pues el exalcoholista se beneficia a su vez rescatando al paciente, y de esta forma sublima y elabora vicariamente las tendencias que lo llevaron a la bebida. Los AA se reúnen semanalmente en un tipo de sesiones similares a las de Pratt, en el sentido de discutir temas relacionados con su misión. Como dinámica de la curación este tipo de terapia busca a través de su carácter fraternal disminuir la rivalidad y envidia dentro del grupo, características estas que son precisamente las más marcadas en un grupo de alcohólicos, por tratarse de personas con una voracidad y agresividad orales destacadas 5 (Grinberg, 1977). AA ha dado lugar al surgimiento de numerosos grupos que utilizan sus principios para enfrentar problemáticas variadas: drogodependencias, tabaquismo, trastornos alimentarios, compulsiones diversas (sexo, juego, relaciones destructivas). Otros grupos unen al programa de AA los principios de la comunidad terapéutica. Edward Lazell en 1921, adoptó el método grupal de Pratt para trabajar con esqui- zofrénicos en el hospital Saint Elisabeth de Washington. Se servía de discusiones de grupo con orientación psicoanalítica además de lecturas de apoyo, su técnica era más didáctica y fraternal y no tan impositiva como las anteriores. Trigant Burrow en los EE.UU., después de asistir a las «Cinco conferencias sobre psicoanálisis» realizadas por Freud en 1909, divisa el psicoanálisis en grupo. En 1927 Burrow fue uno de los fundadores de la Asociación Psicoanalítica Americana y aplicó lo que denominó «análisis de grupo» con participación de pacientes, familiares y pro - fesionales. En el caso de enfermos mentales se intentó que los exenfermos entren en contacto con pacientes hospitalizados, narrando la historia de su mejoría y contribuyendo en general a elevar la moral de la institución.

En este caso el dinamismo consiste en incitar y canalizar emociones colectivas en grupos solidarios, el

2. PSICOTERAPIA EN GRUPO

La utilización de pequeños grupos en forma planificada para el tratamiento de proble- mas de personalidad, comenzó en los EE.UU. en la década de los años treinta del siglo pasado, con los trabajos de Louis Wender, Paul Schilder, Jacob Levy Moreno, Samuel Slavson, Fritz Redl y Alexander Wolf. Las corrientes de inspiración psicoanalítica (Slavson, Schilder y Klapman) intro - dujeron la interpretación en la situación colectiva, aplicando al grupo una técnica de orientación psicoanalítica. La interpretación es considerada un instrumento capaz

de comprender los dinamismos más profundos del grupo y por lo tanto modificar su estructura. Slavson comenzó como educador y trabajador social, actuando en grupo con niños y posteriormente con adolescentes y adultos. Fue el propulsor del desarrollo de la terapia grupal en el área de Nueva york y de la formación de la American Group Psychotherapy Association en 1942. Entre sus ideas sobre la aplicación del trabajo psicoanalítico indi- vidual a la terapia grupal enfatizó la importancia de la comprensión de las dimensiones emocionales en las relaciones de cada miembro con el terapeuta y con el grupo. Priorizó el insight como fundamento del cambio terapéutico e hizo uso del contexto de grupo considerando la principal influencia terapéutica como proveniente del líder. Al pasar del análisis individual al colectivo enseguida se presenta un interrogante:

¿a quién interpretar? En la respuesta estriba la principal diferencia práctica, y también teórica, entre los procedimientos que pasaremos a describir. Tanto Slavson como Klapman buscaron la solución tratando de unificar al grupo de varias maneras, de modo que la interpretación dada en su seno valiese para todos los participantes o para la mayoría de ellos. La interpretación va casi siempre dirigida al problema de un determinado indi- viduo del grupo. Bajo la hipótesis de que, en la medida que el grupo es homogéneo, la interpretación que se da a un paciente es en gran parte beneficiosa para los demás pacientes del grupo, ya todos presentan una constelación análoga de conflictos. Se busca el beneficio indirecto o por resonancia de las interpretaciones dadas a un indi- viduo en el grupo. Como se ve este método transporta al grupo la técnica del psicoanálisis individual; constituye un análisis individual realizado sobre un paciente con la presencia de un grupo. Por ello Grinberg lo denomina terapia interpretativa individual en el grupo. Schilder 6 en 1935 fue considerado pionero de la terapia analítica de grupo debido a su sistemática interpretación tanto de la transferencia como de los sueños. Moreno aplicaba métodos de acción dramática en Viena en los años veinte del siglo pasado y se autoerige como creador de la psicoterapia de grupo:

de comprender los dinamismos más profundos del grupo y por lo tanto modificar su estructura. Slavson

Mis comienzos prácticos se remontan al año 1910. En los parques de Viena comencé, entre 1910 y 1914, a formar grupos infantiles para jugar con ellos, improvisadamente, al teatro y plantar así la semilla de la psicoterapia de grupo y el psicodrama. Proseguí el experimento con grupos de discusión con prostitutas en Spittelberg, en los años 1913 y 1914. Mis ob - servaciones y estudios en un campo de refugiados en Mittendorf en Viena coronaron este primer período (Moreno, 1966, p. 24).

Los mecanismos de curación del psicodrama creado por Moreno son la «catarsis de integración» y el «insight dramático». La catarsis de integración consiste en trasla- dar al individuo y su mente fuera de sí y objetivarlos dentro de un universo tangible y controlable para, en una segunda fase, volver a subjetivar, reorganizar y reintegrar lo que ha sido objetivado. En la catarsis de integración lo que sale es el paciente mismo (das ding ausser sich) y al salir de algo que lo estaba conteniendo realiza su yo. Dice Moreno que la catarsis de integración es engendrada por la visión de un nuevo universo y por la posibilidad

de un nuevo crecimiento, siendo la abreacción y el desahogo de emociones solo mani- festaciones superficiales. El insight dramático consiste en la posibilidad de adquirir una visión nueva y dife- rente de sí mismo a partir de la producción realizada a través de la acción. Para Moreno, el grupo, la acción y la creatividad son los ingredientes fundamentales del psicodrama y de la psicoterapia de grupo.

3. PSICOTERAPIA DEL GRUPO

Finalmente llegamos a la técnica interpretativa del grupo. Este tipo de terapia toma al grupo como fenómeno central y punto de partida de toda interpretación. Es decir, concibe al grupo como una totalidad, considerando que la conducta de cada uno de sus miembros siempre se ve influida por su participación en el seno colectivo. Con la segunda guerra mundial la terapia de grupo cobró un llamativo impulso. Wilfried Bion, psiquiatra inglés de formación psicoanalítica a raíz del trabajo de Me- lanie Klein, hace hincapié en la importancia de la movilización colectiva de estados emocionales que se refieren a partes de la psique indiferenciada, es decir, la formación arcaica del inconsciente. El individuo se encuentra en una red de interacciones en las que los demás son necesarios como soporte de sus emociones internas. Bion trabajó en hospitales militares en el adiestramiento de soldados neuróticos durante la segunda guerra mundial. En la Tavistock Clinic de Londres escribió una serie de artículos entre 1943 y 1952, que fueron reunidos y publicados en el libro Experiencias en grupos y otros papeles en 1961. Es el primer psicoanalista que pone en práctica un «psicoanálisis de los grupos» entendiento el grupo como un todo y superando la fase psicoanalítica anterior basada en la personalidad magnética del líder (Le Bon). Bion no hace sino alinearse en la ideología dominante (democrática) acaecida tras el fracaso de las dictaduras en la segunda guerra mundial. Respecto a la organización grupal, Bion acuña términos como mentalidad grupal y cultura de grupo. Describe un nivel superior o «grupo de trabajo» (work group), que es racional y consciente, donde los miembros llevan a cabo la tarea asumida volunta- riamente y eligen a sus líderes de acuerdo a las capacidades reales de llevar adelante cada situación planteada. El grupo de trabajo se ve perturbado constantemente por otro más profundo, el grupo de «supuesto básico» (basic assumption group) domi- nado por las emociones. Para Bion en el acontecer de todo grupo hay una oposición fundamental entre el grupo de trabajo y el grupo de supuesto básico. El primero depende de la capacidad de cooperación de los miembros para organizar el trabajo con vistas al desarrollo de determinadas funciones. El segundo no depende de esa capacidad consciente de cooperación, sino de necesidades emocionales que hacen que los miembros se aglutinen alrededor de la persona que mejor puede representarlas. Bion define el supuesto básico como una fantasía subyacente y unitaria; como una «creencia emocional de la que participan todos los miembros del grupo y que los impulsa a tener al unísono un determinado tipo de fantasías e ideas». Delimitó tres supuestos básicos (dependencia, emparejamiento y ataque-fuga) a los que correspon- dería un determinado tipo de líder.

de un nuevo crecimiento, siendo la abreacción y el desahogo de emociones solo mani- festaciones superficiales.

Como crítica, comenta Alejandro Ávila 7 , que las concepciones de Bion se organi- zan sobre pautas en exceso individuales, como, por ejemplo, la importancia que otorga al lugar del líder. Por otro lado Bion polariza excesivamente la vida del grupo en sus aspectos racionales y afectivos. Siegfried Heinrich Foulkes, judío alemán radicado en Londres, arriba a Inglaterra hacia 1933 después de dos años de entrenamiento con Kurt Goldstein. Según Malcolm Pines, crea en 1940 la psicoterapia grupoanalítica, que es una psicoterapia del grupo y para el grupo. En sus inicios analiza al individuo en el grupo, pero más adelante lo incluye como parte del grupo, considerando que la psicoterapia de grupo lo arranca de su red primaria familiar y lo mezcla con otros, formando un campo de interacción en el que cada sujeto empieza de nuevo. Foulkes usa el concepto de grupo matriz o madre. El grupo como un todo es un organismo viviente independiente de los individuos que lo forman, tiene su humor y sus reacciones, su espíritu, una atmósfera, un clima. La relación adquiere un nivel trans- personal y suprapersonal. Si un integrante del grupo trae su problema, este afecta de múltiples maneras al resto del grupo. Este tipo de enfoque no minimiza la importancia de lo individual, pero considera que lo individual debe ser siempre contemplado dentro del marco colectivo en el que se manifiesta. Foulkes se ve influenciado, como Kurt Lewin, por los principios de la psicología de la Gestalt ( gestalthéorie); las formas y el fondo son un todo inseparable, el concepto central del grupoanálisis foulkesiano le lleva a abogar por un nivel de escucha, com- prensión e interpretación en el aquí y ahora, teniendo en cuenta solo la transferencia del grupo y no las transferencias individuales. Con un planteo que toma al grupo como una gestalt entramos en el terreno de la microsociología. Es una psicoterapia del grupo y no del individuo en el grupo, o de los pacientes por el grupo. Las dos principales asociaciones de terapeutas de grupo vieron la luz durante la segunda guerra mundial. La American Group Psychotherapy Association (AGPA), fundada por Slavson en 1943, tuvo como sus primeros presidentes a Samuel Slavson; Temple Burling; William Moody; Samuel Hadden; Lewis Loeser; Donald Carmichael; Hugh Mullan; Nathan Beckenstein; Maurice Linden; Milton Berger; Donald Shaskan; Aaron Stein. La American Society of Group Psychotherapy and Psychodrama (ASGPP) fue fundada en 1942 por Moreno. Moreno y Slavson mantuvieron una abierta, prolongada e intensa rivalidad. Moreno pretendía ser el primero en haber acuñado el término «terapia de grupo» en 1931, Slavson declaraba que sus grupos de actividad de 1934 constituían el comienzo de la terapia de grupo y afirmaba que el psicodrama solo era útil para el tratamiento de pacientes psicóticos, como inductor de la catarsis, técnica de ensayo y medio de comunicación, pero nunca como una terapia total. En los años cincuenta del siglo pasado aparece la terapia gestalt de Fritz Perls. El éxito de sus principios como el «aquí y ahora» y el acento en lo vivencial es tan grande que un grupo de autores los toman e incorporen a su corriente, como es el caso de yalom y su grupo interaccional. En la misma época también destaca el análisis tran- saccional de Eric Berne, que incluyen una serie de abordajes grupales en hospitales psiquiátricos, ambulatorios, programas de rehabilitación y penitenciarios y tratamien- tos comunitarios.

Como crítica, comenta Alejandro Ávila , que las concepciones de Bion se organi- zan sobre pautas

El planteo de Carl Rogers presenta un enfoque de peso en la psicoterapia de grupo centrada en el cliente o conseling de grupo. Su libro Grupos de encuentro 8 (1970) marca un hito dentro de esta corriente. Maxwell Jones en Gran Bretaña y en Estados Unidos en la década de los años cin- cuenta del pasado siglo desarrolló el concepto de «comunidad terapéutica», influyó en la presencia de programas intensivos basados en los grupos, en los que utilizó principios del psicodrama, componentes cognitivos, afectivos y de acción. El enfoque se centró en la educación en un ambiente de grupo que llevó a la elaboración de una «atmósfera de grupo». El tratamiento no se limita a la hora terapéutica, sino que se hace extensivo a un proceso continuo de funcionamiento a lo largo de la vida del paciente. Para lograr esto Jones tuvo que cambiar el orden de la sociedad hospitalaria y aplanar la tradicional pirámide jerárquica de la autoridad para promover una mayor interacción entre pacien- tes, enfermeras y médicos. Jones basó su trabajo en la idea de «aprendizaje social», que describe el proceso de entender algo del cambio que pueda resultar de la interacción interpersonal cuando un conflicto o crisis es analizado en una situación de grupo. En el panorama español y más concretamente en el catalán la importancia de Emilio Mira y López es doble, por un lado posibilitó la presencia y el asentamiento del psicoanálisis y, por otro, fue el primero en practicar psicoterapia de grupo en Es - paña. Emilio Mira a mediados de los años treinta consideraba que la importancia de los tratamientos grupales se basaba en el aumento de la «eficacia curativa» y entendía las sesiones de grupo como un tipo de seminario psicoterapéutico donde el paciente escuchaba relatos de conflictos similares a los suyos y podía exponer sus opiniones bajo la tutela del psicoterapeuta. La SEPTG, creada en 1972, ha sido la primera asociación de profesionales de la Salud menta que se constituye en España con el objetivo de de- sarrollar y difundir el grupo como lugar de intervención terapéutica o de otro tipo. A Joan Campos, alumno directo de Foulkes se debe la introducción de gran parte de las ideas de este en España. En 1976 Alejandro Ávila, Antonio Caparrós, Nicolás Caparrós Sánchez, y los restantes miembros fundadores del Grupo Quipú de psicoterapia fundan la revista Clínica y Análisis Grupal . En Argentina, en 1948, el psiquiatra y psicólogo social Enrique Pichon-Rivière, de influencia kleiniana, da a su elaboración teórica el nombre de «concepción operativa de grupos». Hacia los años cincuenta Raúl Usandivaras, Emilio Rodrigué y Juan José Morgan comienzan a trabajar con psicóticos en grupos. Grinberg, Langer y Rodrigué publican un libro sobre psicoterapia psicoanalítica de grupos introduciendo la escuela inglesa en América Latina. La escuela argentina de psicodrama contó con Jaime Rojas Bermúdez, Eduardo Pavlovsky, Carlos Martínez Bouquet, Luis Frydlewsky y Hernan Kesselman a la cabe- za. Según el propio Pavlovsky, en 1962 Rojas Bermúdez, María Rosa Glasserman y él viajaron a Nueva york para estudiar con Moreno. El primer habilitado como «director de psicodrama» fue Rojas Bermúdez, al año siguiente lo fueron Martínez Bouquet y él, dando pie a la creación de la Asociación Argentina de Psicodrama en 1963. Sus aportes están recogidos en algunos libros y en las revistas Cuadernos de Psicoterapia y Clínica y Análisis Grupal . En Francia, Rene Kaës 9 propone el concepto de «aparato psíquico grupal» para fundar la idea de una construcción mental común de los miembros del grupo. La

El planteo de Carl Rogers presenta un enfoque de peso en la psicoterapia de grupo centrada

investigación actual en Francia está tratando de integrar no solo las teorías de Bion y Foulkes, sino también las de los escritores argentinos como Pichon-Rivière y José Bleger, que en 1971 describen en los individuos, en los grupos y en las instituciones dos tipos de sociabilidad: la primera, denominada sociabilidad sincrética, define las partes no diferenciadas de la psique, podemos relacionarla con la parte arcaica de la personalidad descripta por W. Bion; la segunda, denominada sociabilidad por la interacción, implica una relación interna con un objeto con diferenciación en el espacio psíquico y el espacio intersubjetivo. Como antecedentes del trabajo grupal con niños y adolescentes citaremos la ex- periencia de Slavson, las técnicas de Moreno y, entre los autores franceses, el trabajo de Moreau-Dreyfus y Lebovici, La psichothérapie collective chez l’enfant, publicado en 1947. Debe mencionarse que el psicodrama entra en Brasil de la mano del francés Pierre de Weil, y también de Dalmiro Bustos (Argentina). Según José Fonseca, en Brasil, se desarrolló una fuerte corriente conocida como psicodrama brasileño en la cual destacan el propio José Fonseca, Rosa Cukier y Luiz Cuschnir, entre otros, creándose la Asso - ciação Brasileira de Psicodrama e Sociodrama (ABPS) en 1970. Durante el V Congreso Internacional de Psicodrama de Zurich, en el año 1973, la IAGP (International Association of Group Psychotherapy) fue cofundada por Jacob Levy Moreno (1889-1974, EE.UU.), nombrado presidente honorario un año antes de su muerte, A. Friedmann (Suiza), Anne Schützenberger (Francia), Raymond Battegay (Sui- za), Samuel Hadden (EE.UU.), Raoul Schindler (Austria), Siegfried Heinrich Foulkes (Reino Unido), Joshua Bierer (Reino Unido), Jay Fidler (EE.UU.), Zerka Moreno (EE. UU.), Grete Leutz (Alemania), Ambros Uchtenhagen (Suiza), Anne-Lise Heigel-Evers (Alemania), una docena de cofundadores (incorporados de acuerdo con el código civil suizo por Raymond Battegay). En 1993, en el encuentro de Heidelberg de la IAGP, se iniciaron dos secciones:

investigación actual en Francia está tratando de integrar no solo las teorías de Bion y Foulkes,

Group Analysis (coordinadores: Malcolm Pines y Joan Campos) y Psychodrama (coor- dinadores: Grete Leutzand y David Kipper). Los pasados presidentes de la IAGP fueron: Samuel Hadden (EE.UU., 1973-1977), Raymond Battegay (Suiza,1977-1980), Malcolm Pines (Reino Unido, 1980-1984), Jay Fidler (EE.UU., 1984-1986), Grete Leutz (Alemania, 1986-1989), Fern Cramer Azi- ma (Canadá, 1989-1992), Alberto Serrano (EE.UU., 1992-1995), Earl Hopper (Rei- no Unido, 1995-1998), Roberto de Inocencio (España, 1998-2000), Sabar Rustomjee (Australia, 2000-2003), Christer Sandahl (Suecia, 2003-2006), Frances Bonds-White (EE.UU., 2006-2009), Jorge Burmeister (Suiza/España, 2009-2012).

4. PSICOTERAPIA EN Y DEL GRUPO

Podemos pensar el proceso de la psicoterapia en y del grupo, como una articulación de los procesos individuales (psicoterapia en grupo) y del proceso grupal (psicoterapia del grupo) en una permanente relación de facilitación y/o de interferencia. Desde esta perspectiva el grupo funciona como un organismo o sistema con caracte- rísticas propias y psicodinamismos que irán integrando lo que para Freud, en Psicología

de las masas y análisis del yo, aparece con el concepto de mente o pensamiento grupal. Bion describe la mentalidad grupal constituida a través de las aportaciones inconscien- tes de los sujetos del grupo. La cultura grupal es para Bion el producto de la relación del grupo con el entorno social. Por último, Kaës con el concepto de aparato psíquico grupal describe un inconsciente dotado de un funcionamiento grupal. Entendemos la psicoterapia grupal como un «proceso», con una historia, una cultu- ra y una evolución, que va transitando por distintos niveles de complejidad y experiencia. Cada uno de los cuales integra los niveles de complejidad anteriores. Un proceso es el «conjunto de las fases sucesivas de un fenómeno natural o de una operación artificial» (Diccionario de la RAE), un conjunto de actividades o eventos que se realizan o suceden (alternativa o simultáneamente) con un determinado fin. El «pro - ceso individual» (psicoterapia en grupo) es el que va desarrollando cada integrante del grupo individualmente y en su particular relación transferencial con el o los terapeutas. También consistirá en el proceso madurativo de las identificaciones y desidentificaciones con los personajes del mundo interno significativos. En segundo lugar el «proceso grupal» (psicoterapia del grupo), requiere el desarrollo de una nueva entidad psíquica, el grupo, que funciona como un organismo o sistema con características y psicodinamismos propios y sigue el principio aristotélico de que el todo es más que la suma de sus partes. Intentamos explicar esta idea del proceso grupal con una metáfora musical. Nos representamos la dinámica del grupo como una composición ejecutada por una orquesta de cámara o por una orquesta sinfónica. A veces surge algún solista, otras todos los intérpretes, con sus respectivas partituras, siguen una melodía común. Puede aparecer una nota disonante, a destiempo, o un instrumento que debería formar parte de otra orquesta. Hablamos de psicoterapia en y del grupo cuando tomamos en consideración los procesos individual y grupal, los cuales se desarrollan simultáneamente, a veces se propician potenciándose el uno al otro, otras funcionan al mismo tiempo pero con escasa conexión y en ocasiones se interfieren entre ellos (figura 1.3). Por último, en el desarrollo de esta breve historia de la psicoterapia de grupo (figura 1.4) intentaremos comprender el lugar de las nuevas tecnologías y de las transformacio - nes que se estan produciendo. Según la opinión de SherryTurkle «un sistema de redes que se expande con rapidez, conocido colectivamente como Internet, enlaza a millones de personas en nuevos espacios que están cambiando la forma con la que pensamos, la naturaleza de nuestra sexualidad, la forma de nuestras comunidades, nuestras verdade- ras identidades» (Turkle, 1997, p. 15). Estos nuevos espacios virtuales, que en conjunto Pierre Lévy 10 denomina «ciberespacio», son construidos a través de la conexión en red posibilitada por las TICs (Tecnologías de Información y Comunicación). En cuanto a los futuros desarrollos en Internet, Lévy 11 recomienda estimular pre- ferentemente los instrumentos que favorecen el vínculo social por el aprendizaje y el intercambio de conocimientos. Los métodos de comunicación aptos para escuchar, para integrar y restituir la diversidad más que la difusión mediática tradicional. Los sistemas que tienden al surgimiento de seres autónomos, cualquiera sea la naturaleza de los sistemas (pedagógicos, artísticos, terapéuticos) y seres (individuos, grupos humanos, obras, seres artificiales).

de las masas y análisis del yo, aparece con el concepto de mente o pensamiento grupal.

Proceso grupal y proceso Individual

Proceso grupal Proceso individual Pretarea Inicio
Proceso grupal
Proceso individual
Pretarea
Inicio
formación del grupo Etapa de
formación
del grupo
Etapa de
Etapa de Etapa de cohesión cohesión grupal grupal real idealizada Etapa de madurez grupal y final
Etapa de
Etapa de
cohesión
cohesión
grupal
grupal real
idealizada
Etapa de
madurez
grupal y final
del grupo

Figura 1.3. Psicoterapia

en y del grupo. Articulación

de los procesos individual

y grupal.

En la historia de Internet Janet Abbate 12 hace grandes esfuerzos para atribuir la paternidad de Internet y de su antecesora Arpanet. En todo caso se puede ver claramente como ARPA (Advanced Reserch Proyects Agency), del Departamento de Defensa de Estados Unidos, desarrolló una idea concebida por Paul Baran, en Rand Corporation en 1960-1964, para diseñar un sistema de comunicaciones invulnerable a un ataque nuclear (figura 1.5). La privatización del proyecto, sumada a nuevos saltos tecnológicos, permitió la difusión de Internet en la sociedad en general. La invención de la World Wide Web (w.w.w.) tuvo lugar en Europa en 1989 en el CERN (Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire) de Ginebra. Allí en marzo de 1989 el físico británico Tim Berners-Lee presentó ante sus superiores un documento llamado «Gestión de la Informática: una propuesta», un sistema de hipertexto que tenía como fin facilitar el intercambio y distribución de la información y que fue concebido originalmente para fortalecer la comunicación entre los científicos del propio laborato - rio. En resumen, una curiosa combinación de un espíritu anárquico, mediatizado por la cultura de los hackers de los años sesenta del pasado siglo, con el reciclaje del proyecto de ARPA, destinado a proteger al mundo de la destrucción nuclear masiva. El comienzo de la World Wide Web quedará vinculado en el tiempo con la fina- lización de la guerra fría y, posteriormente, con la reorganización que se produce en

Linea del tiempo de la Psicoterapia de Grupo (1895-2010) Gustave Le Bon, Lois psychologiques de l’évolution
Linea del tiempo de la Psicoterapia de Grupo (1895-2010)
Gustave Le Bon, Lois psychologiques de l’évolution des peuples, 1894 (trad. en inglés: The Psychology of Peoples, 1895).
1895
Gustave Le Bon, La psychologie des foules, 1895 (trad. en inglés: The Crowd: A Study of the Popular Mind, 1896).
1905
Joseph Pratt. Introduce el sistema de clases colectivas en una sala de pacientes tuberculosos.
1909
Wilfred Trotter. Herd instinct and its bearing on the psychology of civilized man.
1914-1918. Primera guerra mundial
1913
Sigmund Freud. Tótem y Tabú.
1920
William McDougall. The Group Mind.
1921
Sigmund Freud. Psicología de las masas y análisis del yo.
1927
Trigant Burrow. The Social Basis of Consciousness, Londres.
1931
Jacob Levy Moreno, fundador del psicodrama de forma germinal ya en 1910, se autoerige en 1931 como creador de la «psicoterapia de grupo».
1934
Samuel Slavson, propulsor del desarrollo de la terapia grupal en New York.
1935
William Griffith Wilson funda Alcohólicos Anónimos.
1935
Paul Ferdinand Schilder, The Image and Appearance of the Human Body.
1939-1945. Segunda guerra mundial
1939
Kurt Lewin. Teoría del campo y experimentación en psicología social.
1940
Siegfried Heinrich Foulkes, Psicoterapia grupoanalítica.
1942
Jacob Levy Moreno funda The American Society of Group Psychotherapy and Psychodrama (ASGPP).
1943
Samuel Slavson. Introducción a la terapia de grupo. Funda The American Group Psychotherapy Association ( AGPA).
1943-
Wilfried Bion publica diversos artículos.
1952
1946
Jacob Levy Moreno, Psychodrama.
1948
Enrique Pichon-Rivière. Concepción Operativa de grupos.
Fritz Perls, ed., Gestalt Therapy, Paul Goodman (Parte II) y Hefferline (Parte I), anotado por Fritz Perls.
1951
Carl Rogers. Terapia centrada en el cliente.
Siegfried Foulkes funda en Londres la Group Analytic Society (GAS).
1952
Maxwell Jones. Social psychiatry. A study of therapeutic communities. Desarrolla la comunidad terapéutica.
1957
Siegfried Foulkes. Group Psychotherapy. The psychoanalytic Approach.
1960-
ARPA (Advanced Reserch Proyects Agency) del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, desarrolló una idea concebida por Paul
1964
Baran, antecesora de Internet.
1961-1989. Muro de Berlín.
1961
Wilfried Bion, Experiences in Groups, Tavistock, Londres.
Didier Anzieu crea el Cercle d’Etudes Françaises pour la Formation et la Recherche: Approche Psychoanalytique du groupe, du psychodrame,
1962
de l’institution (CEFFRAP).
1964
Eric Berne, Games people play: The psychology of human relationship. Creación del análisis Transaccional.
1968
Maxwell Jones, Beyond the therapeutic community. Social learning and social psychiatry.
1970
Carl Rogers. Grupos de encuentro.
1973
Jacob Levy Moreno funda la International Association of Group Psychotherapy (IAGP).
1973
Se constituye la Sociedad Española de Psicoterapia y Técnicas de Grupo (SEPTG).
1976
René Kaës. L’appareil psychique groupal.
1989
Creación de la World Wide Web (W.W.W.) por Tim Berners-Lee en el CERN (Conseil Européen pour la Recherche Nucléaire) de Ginebra.
En el encuentro de Heidelberg de la IAGP se iniciaron dos secciones: Group Analysis (coordinadores: Malcolm Pines y Juan Campos) y Psycho -
1993
drama (coordinadores: Grete Leutz y David Kipper).
1995
Pierre Lévy, 1995. Qu’est-ce que le virtuel?, desarrolla el concepto de Ciberespacio.
Figura 1.4. Línea del tiempo. Resumen de eventos, publicaciones y fechas significativas de la historia de la psicoterapia
de grupo.
Figura 1.5. Re des de comunicación centralizadas, descentralizadas y distribuidas. Estos son los estudios pioneros de

Figura 1.5. Re des de comunicación centralizadas, descentralizadas y distribuidas. Estos son los estudios pioneros de Paul Baran en la década de los años sesenta del siglo xx, quien diseñó una red de comunicación capaz de sobrevivir a un gran ataque nuclear por parte del enemigo. El boceto muestra tres tipos de tipologías descriptas. La estructura de red distribuida es la que mejor sobrevive a los ataques. Estos estudios constituyen las bases de la

arquitectura del futuro Internet.

el mundo con la caída del muro de Berlín, ocurrida en noviembre de 1989 seis meses antes de la presentación de la web en el CERN. Pensamos que en el origen de Internet se funden dos aspectos, el padre poderoso que nos protege de los peligros, en realidad de la propia destructividad humana, y los hijos rebeldes que intentan transgredir las leyes instauradas por el padre.

Figura 1.5. Re des de comunicación centralizadas, descentralizadas y distribuidas. Estos son los estudios pioneros de

Nos planteamos como hipótesis a investigar: las importantes transformaciones que se han producido en las relaciones humanas en la sociedad de la información y los efectos que las tecnologías han producido en las representaciones que las personas tenemos de nosotros mismos y del mundo. Sin embargo, aunque no parece haber variado significativamente la estructura misma de las relaciones sociales y del aparato psíquico, sí parecen haberse produ- cido regresiones sociales que rescatan lo más siniestro y lo más alentador de las características humanas primitivas y tribales.

Nuestra segunda hipótesis plantea: el desarrollo de una nueva capacidad de conectar a partir de una vieja y nueva experiencia de identidad compartida, ya que se origina en los primitivos mecanismos de la sociedad tribal, pero desde la nueva perspectiva de la funcio - nalidad de una sociedad organizada en red.

Nos encontramos ante la paradoja de que mientras los sistemas de información e interconexión aumentan los poderes humanos de organización e integración, al mismo tiempo incrementan el aislamiento del yo y el debilitamiento de la identidad. El pro - blema es nuevo, «la conectividad», con sus características de funcionamiento global, en red y migratoria. Global , porque la conectividad está organizada a escala planetaria, y aunque tienden a disminuir en algunos casos las desigualdades entre países ricos y países pobres, parecen tender a aumentar las desigualdades entre ricos y pobres dentro de los propios países. Sin embargo, las posibilidades de conexión aun parecen mostrar una tendencia hacia la igualdad y hacia la libertad de expresión dentro de la red. En red , porque se desarrolla en una red en la cual interactúan diferentes redes. Migratoria, porque la conectividad incluye características de conexión y desconexión, configuraciones y reconfiguraciones de la información, traslados de la información a lugares nuevos desde los cuales puede volver a trasladarse.

Por último, observamos la relación de la sociedad de la información y las sociedades tribales y nos preguntamos si Internet es el nuevo tótem. El totemismo constituyó una de las formas de organización sociorreligiosa más primitivas, y por algunos considerado, entre ellos por Freud, el modelo de sociedad primitiva que nos puede permitir entender las bases de la sociedad actual. En el caso de las sociedades tribales totémicas es el padre primitivo, según Freud,

el que es representado por el tótem. En la sociedad de la información: ¿es el animal totémico sustituido por las tecnologías? La tercera hipótesis que planteamos es: la destructividad primaria del ser humano —propia de una organización social centrada en un padre poderoso y tiránico, representado por el tótem— fue transformándose en una organización social, centrada sobre la figura de una fratría, grupo de hermanos dispuestos a compartir el poder, para preservar el bien común a través de un trabajo compartido. Esta fratría, funcionando en red, bien podría tener como una de sus representaciones totémicas a Internet. ¿Estaríamos entonces hablando de un nuevo totemismo informacional?

Aunque también pensamos que en los progresos que se producen tanto en la his- toria de la sociedad, como en la historia individual, lo antiguo no desaparece, sino que queda incluido en lo nuevo. Así como en la red circulan los avances más innovadores, capaces de producir transformaciones en la economía, el trabajo, la cultura y la salud, también por Internet circulan imágenes de lo más destructivo del ser humano, crímenes en directo, perversiones sexuales con niños y abusos diversos. Cuidemos que las nuevas tecnologías favorezcan la construcción de un mundo mejor, respetando la parte de libertad que parece estar en los orígenes de la construcción de Internet y cuidando de la tan preciada fragilidad de la identidad humana. La psicoterapia grupal online así como el desarrollo de la creatividad y de las ca- pacidades de comunicación a través de la red ya son posibles, especialmente deberemos cuidar estos nuevos desarrollos en los campos de la infancia, la adolescencia y la juven- tud, cuyos miembros son habitantes naturales de este nuevo espacio: «el ciberespacio».

Por último, observamos la relación de la sociedad de la información y las sociedades tribales y

CONCLUSIONES

Algunos de los procedimientos científicos actuales provienen de los primitivos proce- dimientos curativos, esta situación es particularmente apreciable en las psicoterapias de grupo que provienen en parte de las primitivas ceremonias curativas tribales. En la historia de la psicoterapia de grupo del siglo xx podemos ir observando movi- mientos impulsados por los grandes estallidos de pulsión de muerte que asolaron el siglo con la primera y segunda guerras mundiales. Fueron apareciendo concepciones teóricas que intentaron entender y crear recursos para combatir estas atrocidades de las cuales los seres humanos somos capaces. Cada escuela fue desarrollando sus pro - pias concepciones avanzando en el intento de generar un sistema de ideas coherentes y tal vez produciendo enfrentamientos a veces necesarios y otras veces entorpecedores del desarrollo del campo del conocimiento de las psicoterapias de grupo. Algunas de estas oposiciones, entre Freud y Jung, Slavson y Moreno, Foulkes y Bion, se trans- mitieron a lo largo de los años en el desarrollo de instituciones y asociaciones que

fragmentaron excesivamente el desarrollo del conocimiento. Tal vez la juventud de esta ciencia justifique que aun no se hayan desarrrollado suficientemente los corpus teóricos y técnicos como para poder iniciar procedimientos de síntesis, articulación y complementación. La etapa pendiente, es la de la investigación en psicoterapia de grupo; esta, en su más breve historia, pasó por las etapas de intentar demostrar la efectividad de las psicoterapias de grupo; posteriormente, por la de estudios de evaluación de cómo se hacen las psicoterapias de grupo, qué técnicas, en qué tipo de pacientes, con qué modalidades de encuadre e intentando comparar la efectividad de los resultados obtenidos a través de los diferentes encuadres teórico-técnicos. Por último, el estudio de procesos y microprocesos terapéuticos que posibiliten entender y mejorar los dispositivos terapéuticos y los recursos de cambio y transformación del sufrimiento humano en los campos individual, familiar, grupal y social. Observamos una oposición entre tres criterios: 1) Un criterio estadístico, el de la psiquiatría basada en la evidencia científica, apoyada en la valoración de la conducta a través de metodologías empírico-cuantitativas, del estudio del sistema nervioso y de la psicofarmacología. 2) Un criterio teórico que facilita, en esta etapa de la evolución del conocimiento, la fragmentación en diversidad de escuelas y técnicas psicoterapéuticas. 3) Un criterio clínico basado en la escucha de las características del sufrimiento observado y la aplicación de métodos que permitan su alivio. Esta triple perspectiva probablemente pueda aportarnos la complejidad de información necesaria para los próximos pasos de evolución de la psicoterapia de grupo y de la psicoterapia en general. En nuestra revisión histórica de la psicoterapia de grupo, haciendo un análisis an- tropológico psicoanalítico, podemos abstraer una concepción de la subjetividad que va atravesando diferentes etapas que en un movimiento espiralado implican por un lado una evolución a lo largo del tiempo pero también la conservación de las organizaciones anteriores por medio de la repetición y de la circulación de procesos progresivo-regresivos. Detectamos cuatro etapas: 1) Organización radiada (el hom- bre como animal de horda). Desde una concepción de horda primitiva organizada de manera radiada sobre el centro de un padre primitivo todopoderoso. 2) Orga- nización en rueda (el hombre como animal gregario). Aparecen las organizaciones totémicas en las cuales el padre primitivo es sustituido por la figura de un tótem y posteriormente por el héroe o por los dioses. El padre primitivo es sustituido a su vez por la fratría. 3) Organizaciones en círculo (el hombre como animal político). En las cuales las figuras de líderes centrales son reemplazadas por la tarea grupal, se asienta la organización de la fratría y aparece el espacio público. 4) Organización en red (el hombre como animal tecnológico). Con el avance de las tecnologías se desarrolla una posibilidad de conectividad en la cual predominan las características de globalidad, traslado y heterotopicidad.

fragmentaron excesivamente el desarrollo del conocimiento. Tal vez la juventud de esta ciencia justifique que aun

Documentos online sobre historia de la psicoterapia de grupo

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Notas al capítulo 1

  • 1. H. Ellenberger, The discovery of the unconscious, A llen Lane The Penguin Press, Londres, 1970, p. 3.

  • 2. Ibíd., pp. 28-29.

  • 3. Ibíd., pp. 40-41.

  • 4. L. Grinberg, M. Langer, y E. Rodrigué, Psicoterapia del Grupo, Paidós, Buenos Aires, 1977.

  • 5. Ibíd.

  • 6. P. S childer, The image and appearance of the human body, Kegan Paul, Oxford, 1935. [Edición con- sultada: Imagen y apariencia del cuerpo humano, Paidós, México, 1989.]

  • 7. A. Ávila y A. Garcia de la Hoz, «De las concepciones del grupo terapéutico a sus aplicaciones psi- cosociales», en la obra de J. M. Delgado y J. Gutiérrez (Coords.), Métodos y técnicas cualitativas de investigación en ciencias sociales, Editorial Síntesis, Madrid, 1994, pp. 317-357.

  • 8. C. R oger, Encounter Groups , Harper and Row, Nueva york, 1970. Primera edición en castellano, Grupos de encuentro, Amorrortu, Buenos Aires, 1973.

  • 9. R. K aës, L’appareil psychique groupal. Constructions du groupe, Dunod, París, 1976. [Edición consul- tada . El aparato psíquico grupal, Gedisa, México, 1977.]

  • 10. P. L évy, ¿Que es lo virtual?, Paidós, Barcelona, 1995.

  • 11. P. L évy, Inteligencia colectiva: Por una antropología del ciberespacio, 2004. http://inteligenciacolectiva. bvsalud.org.

  • 12. J. A bbate, Inventing the Internet, The MIT Press, Cambridge, 1999, pp. 1-81.

  • 6 Bases de la psicoterapia online

6 Bases de la psicoterapia online Se calcula que los trastornos mentales representan el 12 %

Se calcula que los trastornos mentales representan el 12 % de la carga mundial de mor- bilidad, pero solo una minoría de los afectados recibe tratamiento básico. Existen datos que prueban que en los países industrializados no todas las personas con trastornos men- tales reciben un tratamiento adecuado, en muchos países en desarrollo los servicios de salud mental son totalmente inexistentes y grandes segmentos de la población no tienen acceso rápido a los centros de salud, ya que estos se restringen a los hospitales y están orientados predominantemente a las situaciones urbanas. La Organización Mundial de la Salud analizó los datos probatorios para el tratamiento eficaz de los trastornos men- tales y llegó a la conclusión de que un enfoque combinado psicosocial y farmacológico probablemente sea el que dé mejores resultados (World Health Organization, 2009). En este contexto se hace indispensable producir instrumentos psicológicos innovadores, accesibles y económicos para poder responder a las acuciantes necesidades asistenciales existentes en el campo de la salud mental. La intervención en salud mental a través de Internet y del uso de nuevas tecnologías de información y comunicación (TICs) deberá desarrollarse como un espacio interdisci- plinario en el que converjan profesionales de la psicología, la psiquiatría, la neurociencia, la sociología, la antropología y los desarrollos multimedia, para ofrecer soluciones a los pacientes y a los profesionales. Por otro lado, se requieren investigaciones que aporten a estos nuevos recursos una adecuada consistencia teórica y metodológica y la posibilidad de evaluación de la efectividad terapéutica. Creemos que el desarrollo y sistematización de métodos de abordajes grupales y mediados tecnológicamente podría producir cambios fundamentales en el desajuste entre necesidades y ofertas anteriormente evidenciados. Los métodos de psicoterapia grupal intentan modelar las tendencias al individualismo y aislamiento propios de la sociedad contemporánea. Los métodos psicoterapéuticos mediados tecnológicamente permiten aprovechar los usos de las TICs e inciden sobre los sentidos de los mismos, especialmente en los niños, adolescentes y jóvenes. 1 Como puede observarse en la figura 6.1, en el mes de marzo del año 2011 había 2.000 millones de usuarios de Internet en el

113

planeta, con un crecimiento espectacular a excepción del continente africano. Esta gran difusión en la población justifica el desarrollo y creación de estas nuevas modalidades de intervención online.

El mundo de Internet y las estadísticas de la población 31 de marzo 2011 Regiones del
El mundo de Internet y las estadísticas de la población
31 de marzo 2011
Regiones del
Población
Mundo
2011 est.
Usuarios de
Internet
31 de diciembre
Usuarios de
Internet.
Los datos más
Penetración
Crecimiento
% De
(% población)
2000-2011
usuarios de
la tabla
2000
recientes
África
1.037.524.058 4.514.400
118.609.620
11,4 %
2.527,4 %
5,7 %
Asia
3.879.740.877
114.304.000
922.329.554
23,8 %
706,9 %
44,0 %
Europa
816.426.346
105.096.093
476.213.935
58,3 %
353,1 %
22,7 %
Medio Oriente
216.258.843
3.284.800 68.553.666
31,7 %
1.987,0 %
3,3 %
América del
347.394.870
108.096.800
272.066.000
78,3 %
151,7 %
13,0 %
Norte
América Latina,
597.283.165
18.068.919
215.939.400
36,2 %
1.037,4 %
10,3 %
Caribe
Oceanía
35.426.995 7.620.480
21.293.830
60,1 %
179,4 %
1,0 %
Australia
Total mundial
6.930.055.154 360.985.492
2.095.006.005
30,2 %
480,4 %
100,0 %
Notas: El uso de Internet y Estadística de la población mundial son al 31 de marzo de 2011. Las cifras de población se basan en datos de la Oficina
del Censo de EE.UU. La información de uso de Internet proviene de los datos publicados por Nielsen Online, por la Unión Internacional de Teleco -
municaciones, por GfK. La información de este sitio puede ser citada, dando el crédito debido a www.Internetworldstats.com. Derechos de Autor
© 2001-2011, Miniwatts Marketing Group. Todos los derechos reservados en todo el mundo.
Figura 6.1. Es tadísticas sobre Internet en el mundo. http://translate.google.es/translate?hl=es&langpair=en|es&u=
http://www.Internetworldstats.com/
Estos nuevos espacios virtuales, que en conjunto se denominan «ciberespacio», son
construidos a través de la conexión en red posibilitada por las TICs. Según sus diferentes
aplicaciones en la salud mental, pueden clasificarse de la siguiente manera:
  • 1. En la prevención primaria, como medio para la promoción y prevención de la salud mental.

  • 2. En la prevención secundaria y terciaria, como medio para la intervención en proble- mas de la salud mental.

  • 3. Como medio para mejorar los sistemas públicos y de gestión de la salud mental.

  • 4. Como medio para la formación de agentes de salud mental.

Existen, por otro lado, una larga lista de posibles aplicaciones específicas de este tipo de métodos como, por ejemplo, la utilización de las TICs en psicoterapias de per- sonas o grupos portadores de limitaciones importantes a nivel físico, psicológico o de desplazamiento geográfico que dificultan o imposibiliten los métodos que requieren la presencia humana directa.

  • 114 | Investigación en psicoterapia de grupo online

Telepsiquiatría o telepsicología son definidas por Brown 2 por el uso de la tecnología de las telecomunicaciones para poner en contacto a los pacientes con los profesiona- les de la salud mental. Su propósito es posibilitar un diagnóstico efectivo, educación, tratamiento, consultas, transmisión y almacenamiento de datos médicos del paciente, investigación y otras actividades relacionadas con la provisión de los cuidados de salud. Otros autores 3 definen como telesalud el uso de las telecomunicaciones y la tecnología de la información, para proveer acceso a la evaluación de la salud, el diagnóstico, la intervención, la consulta, la supervisión, educación e información a distancia. En los últimos veinticinco años se produjeron investigaciones acerca de la imple- mentación de tecnologías en los cuidados de la salud mental: fobia a volar; 4 fobias so - ciales; 5 miedo a hablar en público; 6 abuso de sustancias como la nicotina o la heroína; 7, 8 trastornos de pánico; 9 complemento con psicoterapia; 10 anorexia nerviosa; 11 trastornos de pánico con agorafobia; 12 grupos de autoayuda; 13 cuidado de enfermedades crónicas complejas, como el VIH. 14 Los metaanálisis realizados parecen mostrar que las intervenciones híbridas son las que presentan una mayor eficacia y que la combinación, tanto de presencialidad y virtualidad, como de diferentes dispositivos de comunicación (Internet, teléfono móvil, PDA), contribuyen a la adhesión de los pacientes al tratamiento y, en definitiva, a la efectividad del proceso de intervención 15 y la adherencia al tratamiento por parte del usuario, un dato corroborado en diferentes estudios. 16 En el campo de las psicoterapias psicoanalíticas se hallaron solo un par de referen- cias importantes en cuanto a la aplicación de métodos informatizados para el estudio de material clínico proveniente de psicoterapias psicoanalíticas presenciales 17 y en cuanto al estudio de procesos y microprocesos en psicoterapia. 18 Las preguntas que orientan este capítulo son ¿cómo usar las tecnologías en psi- coterapia y salud mental? y ¿qué sentido darle a las acciones que se emprenden en el ciberespacio destinadas a los objetivos de la psicoterapia y de la salud mental en general? Para avanzar en estas preguntas definimos en primer lugar PMT.

Telepsiquiatría o telepsicología son definidas por Brown por el uso de la tecnología de las telecomunicaciones

Definimos psicoterapia mediada tecnológicamente (PMT) al tratamiento de tipo psicológico que respondiendo a los objetivos generales de la psicoterapia se realiza a través de tecnologías de información y comunicación (TICs).

Después de revisar teorizaciones previas, desarrollamos conceptualizaciones que nos resultaron útiles acerca de: el aparato mental y las tecnologías, el narcisismo y el espejo tecnológico, las características de la comunicación online y, apoyándonos en diversos pensadores actuales profundizamos sobre el fenómeno estudiado. A partir de entonces describimos lo que consideramos las bases de la psicoterapia online y de las intervenciones online.

Bases de la psicoterapia online | 115

1. CONCEPCIONES TEÓRICAS PREVIAS

A partir de reelaboraciones teóricas de diferentes pensadores, intentamos conceptualizar el campo de conocimientos que explican los fenómenos de comunicación mediada tec- nológicamente, así como las importantes transformaciones que en los tiempos actuales se producen tanto en la sociedad como en el psiquismo. Las cuestiones vinculadas a la economía, el poder y la cultura en la sociedad red fue- ron desarrolladas por varios autores; especialmente citamos la obra de Manuel Castells 19 por la amplitud, profundidad y multidiciplinariedad con las cuales aborda los temas. En cuanto a la nueva subjetividad, las aportaciones de Turkle 20 en el año 1997 constituyen otra de las bases conceptuales importantes. Para este autor, Internet conec- ta a millones de personas en nuevos espacios que están cambiando la manera en que constituimos nuestras comunidades. Una parte importante de nuestra vida se desarrolla en diferentes pantallas, favoreciéndose nuevas maneras de pensar, de relacionarse y la vivencia misma de nuestra identidad. En esta nueva subjetividad, la idea motriz de Marshall McLuhan: 21 «Este mundo es una aldea global», destaca la característica de que las distancias geográficas implican pocas diferencias en cuanto a las posibilidades de comunicarse. Este nuevo dimensio - namiento del espacio y del tiempo, para grupos de personas solitarias o con discapaci- dades, puede ser una característica importante y beneficiosa. Para grupos de personas con rasgos de personalidad antisociales, puede significar un riesgo. Para Antoni Talarn 22 vivimos en un mundo globalizado, en la aldea global, en la cual todos estamos conectados y vamos en el mismo barco; sin embargo, no todos via- jamos en el mismo tipo de camarote. La igualdad de posibilidades en el uso de Internet dependerá de la accesibilidad a la red y de la habilidad técnica para su uso; en definitiva de las condiciones socio-económicas del país y del grupo en cuestión. La noción de ‘ciberespacio’ nace en la novela Neuromante de Gibson en 1984. El protagonista, un héroe futurista, se trasladaba por una matriz constituida por conexio- nes entre diferentes instituciones. Su sueño consistía en pasar a formar parte, confundir- se, hibridizarse con las formas de vida virtuales, digitales que constituían su ciberespacio. El ciberespacio es un gran hipertexto que representa la culminación de los textos electrónicos. Lévy 23 defiende una hipótesis no catastrófica, la de que la virtualización constituye la esencia o el punto preciso de una mutación entre las evoluciones culturales en marcha en este giro hacia el tercer milenio. Para este autor, cada nueva disposición, cada ‘máquina tecnosocial’, añade un espacio-tiempo, una cartografía especial. La vir- tualización inventa un espacio-tiempo mutante y velocidades cualitativamente nuevas. Se establece una polarización entre autores tecnofílicos y tecnofóbicos. Baudrillard 24 describe una sustitución de la realidad por la simulación, una cultura de la simulación y un predominio del aislamiento social. Zygmunt Bauman 25 desarrolla su conceptualización acerca de la ‘sociedad líquida’ preguntándose si esta nueva forma de relación humana, que el denomina ‘conexión’, podrá llenar el vacío dejado por los antiguos vínculos. Sobre la relación entre la estructura de la personalidad y la comunicación mediada tecnológicamente recurrimos a diferentes autores. Freud, en diversos artículos, aborda la interrelación entre psicología y sociedad. En Psicología de las masas y análisis del yo estu-

1. CONCEPCIONES TEÓRICAS PREVIAS A partir de reelaboraciones teóricas de diferentes pensadores, intentamos conceptualizar el campo
  • 116 | Investigación en psicoterapia de grupo online

dia la psicología colectiva, como producto de la oposición entre los fenómenos sociales y otros procesos, denominados narcisistas, en los que la satisfacción de las aspiraciones y deseos, elude la influencia de otras personas o prescinde de estas en absoluto. A partir de investigaciones que realizamos en el pasado, utilizando títeres y másca- ras en el abordaje terapéutico de pacientes portadores de patologías psicóticas crónicas y agudas, hicimos algunas transpolaciones teóricas apoyadas en la similitud estructural entre el fenómeno comunicativo, que se produce con la utilización de un títere o de una máscara, y la comunicación a través de las tecnologías. 26-30 De acuerdo con Suler 31 pueden ser necesarios nuevos principios sociopsicológicos para explicar estas variadas e inusuales dinámicas de grupo en el ciberespacio. Para diseñar y mejorar comunidades en línea se requerirá una mezcla sinérgica de teoría psicológica tradicional e innovadora. Utilizamos el concepto de ‘espejo tecnológico’ que surge por un lado de la con- cepción freudiana de narcisismo y, por otro, de las nuevas aportaciones de los estudios neurofisiológicos, como la concepción de Luria 32 de un funcionamiento integrado del sistema nervioso y la descripción de Rizzolatti 33 de nuevos modelos neurofisiológicos como las ‘neuronas en espejo’. Otros autores, como Derrick de Kerckhove, 34 nos ubican en la frontera de la crea- ción de una personalidad digital, en la cual la mente, a través de la proyección planetaria del sistema nervioso en la red, permite el inicio de una conciencia global, integrada por la simultaneidad e interconectividad de los sistemas mentales individuales. De los estudios de interés más recientes se observó el desarrollo de «Vepsy Web Site», un proyecto de investigación en la Unión Europea para el desarrollo de la telemedicina y entornos virtuales en el campo de la psicología clínica, en el cual no se encontraron es- tudios sobre psicoterapia grupal y tampoco sobre programas mixtos virtual-presenciales. En una interesante revisión de Giuseppe Riva 35 se describen las tendencias de los últimos años a partir de diversos artículos.

dia la psicología colectiva, como producto de la oposición entre los fenómenos sociales y otros procesos,

2. APARATO MENTAL Y TECNOLOGÍA

Según las características de la estructura de la personalidad del individuo conectado a la red, se producen diferentes vivencias subjetivas de la experiencia vivida en los espa - cios virtuales, así como diferentes modos de trasladarse por la interface entre los entor- nos virtual y presencial, online-offline. Podemos afirmar que la relación con la tecnología se instaló en lo humano como una prótesis dentro de la representación del propio aparato mental (figura 6.2). En la relación de tipo narcisista, el otro (en gris oscuro) existe sólo como una parte de uno mismo (el otro queda incluido en uno mismo). En la relación de tipo de apoyo una parte del yo genera una extensión a la manera del pseudópodo de una ameba, que va al encuentro de la relación con el otro, experimentado ahora como algo externo al yo. En la relación de tipo prótesis tecnológica los segmentos negros representan la tecnología que a modo de prótesis producen una extensión del yo, que intermedia en la relación con el otro, produciendo variaciones en las dimensiones temporales y espaciales y en el aparato sensoperceptivo en general.

Bases de la psicoterapia online | 117

1) RELACIÓN DE TIPO NARCISISTA

2) RELACIÓN DE TIPO DE APOYO OBJETAL LIBIDO DEL YO LIBIDO
2) RELACIÓN DE TIPO DE APOYO
OBJETAL
LIBIDO
DEL YO
LIBIDO

3) RELACIÓN DE TIPO PRÓTESIS TECNOLÓGICA

PRÓTESIS

TECNOLÓGICA

1) RELACIÓN DE TIPO NARCISISTA 2) RELACIÓN DE TIPO DE APOYO OBJETAL LIBIDO DEL YO LIBIDO

Figura 6.2. Re laciones narcisista, de apoyo

y de prótesis tecnológica.

El tercer modelo de relación, tipo prótesis tecnológica, bien podría representar la matriz de un entorno virtual en una persona normal, esta interconexión de diferentes prótesis tecnológicas, permite la digitalización y la comunicación del yo con el otro virtualizados. En la figura 6.3, izquierda, representamos la relación de un grupo de psicoterapia mediada por tecnología; cada uno de los círculos representa a un integrante de un grupo de PMT, el segmento rectangular gris claro representa una extensión del yo, que denominamos rol; el rol se continúa en el segmento rectangular negro, que denomina- mos prótesis tecnológica. Las prótesis tecnológicas están sostenidas por los dispositivos técnicos utilizados por cada persona, el círculo negro viene a representar el espacio virtual transpersonal denominado ciberespacio en el cual se realiza la mediación tec- nológica. En la figura 6.3, derecha, representamos un tipo de relación patológica que se establece en casos de relaciones adictivas con las tecnologías (diferentes autores hablan de adicción o tiempo excesivo de conexión a partir de cuatro horas diarias). Hay una minoría de personas que durante períodos más o menos prolongados pueden desarrollar síntomas de malestar psicológico y deterioro social causado por la cantidad y cualidad de conexión a Internet. Estas relaciones adictivas suelen coincidir con otras patologías y especialmente con situaciones graves de aislamiento social. Los círculos en gris claro

  • 118 | Investigación en psicoterapia de grupo online

ADICTIVIDAD
ADICTIVIDAD
ADICTIVIDAD

Figura 6.3. Izquierda: ciberespacio. Relación mediada tecnológicamente. Derecha: relación adictiva con el

ciberespacio.

representan a cada una de las personas, desapareció la representación gráfica de los roles con lo cual quiere representarse el alto grado de implicación del yo en el fenómeno; una parte del yo de cada individuo queda incorporado en el ciberespacio (círculo negro), que ocupa gran parte de la vida del individuo. En grados mayores de patología, en pacientes psicóticos portadores de síntomas integrados en el denominado «aparato de influencia», el paciente queda englobado e indiscriminado en la red tecnológica que pasa a formar parte de la experiencia delirante (delirios de influencia a través de temáticas vinculadas a las tecnologías). La represen- tación gráfica de este tipo de situaciones psicopatológicas se acerca progresivamente y según el grado de patología presentado por el paciente, a las relaciones de tipo narcisista (figura 6.2).

ADICTIVIDAD Figura 6.3. Izquierda: ciberespacio. Relación mediada tecnológicamente. Derecha: relación adictiva con el ciberespacio. representan a

3. EL MITO DE NARCISO Y EL ESPEJO TECNOLÓGICO

En la relación de tipo narcisista el otro, representado en gris oscuro en la figura 6.2 no es el otro sino una parte de sí mismo; como le ocurre a Narciso que no pudo desarro - llar un lugar para el otro, para amarlo o ser amado por él. O bien el otro ocupa todo el lugar como le ocurre a Eco, tal vez, en este caso, deberíamos hablar de ‘ecoísmo’ en lugar de narcisismo. El mito de Narciso, reelaborado por Freud en uno de los artículos fundamentales de su metapsicología, representa el dilema irresoluble entre el propio amor y el amor a los demás. El amor propio en su exceso, atrapamiento en el propio yo y destructividad representaría la esencia de la patología del narcisismo. Por otro lado el amor a los de- más en su exceso, atrapamiento en el otro y pérdida del propio cuerpo, representaría la patología de lo que podríamos denominar el ‘ecoísmo’. La vida psíquica comienza con una experiencia de fusión que conduce a la fantasía de que solo existe un cuerpo y una psique para dos personas. La fantasía de cuerpo único tiene un prototipo biológico en la vida intrauterina. Cuando la relación madre hijo es «suficientemente buena» ( good-enough, según la terminología de Winnicott), se desarrolla una diferenciación progresiva en la estructuración psíquica del niño pequeño entre su propio cuerpo y esta primera representación del cuerpo exterior que es el cuerpo materno. El lenguaje comienza a sustituir los modos más primitivos de comunicación corporal, creando la posibilidad de evocar el vínculo con la madre a través de la palabra.

Bases de la psicoterapia online | 119

En la medida en que disminuye el contacto corporal va siendo sustituido por el lenguaje, por la comunicación simbólica. Para McDougall, 36 en las patologías narcisísticas nos encontramos frente a un ‘tea- tro de lo imposible’, en el cual se representa el anhelo de ser uno, el embeleso narcisista, en el que la separación, la sexualidad y la muerte son negadas como realidades externas. Estos pacientes se quejan de incapacidad para amar, insatisfacción, estados imprecisos de vacío, depresión y angustia.

La persona que tiene una llamada ‘patología narcisista’, en verdad padece de un grave agotamiento de sus reservas narcisistas. Su imagen tiende a estar gravemente dañada o a ser efímera y en peligro de desaparecer. Esta penosa situación lleva a algunos individuos a aferrarse a sí mismos y a sus mundos internos, en un intento de mejorar esa imagen y protegerla, para que no acabe perdiéndose del todo. Otras personas utilizan a los demás como espejos, con metas similares en su mente (McDougall, 1987, p. 204).

En las relaciones mediadas tecnológicamente si la estructura de la personalidad tiene características narcisistas es probable que no pueda establecer contacto con el otro, ya que el otro no será sino un reflejo de sí mismo o, en la vertiente ecoísta, el yo solo será un reflejo del otro, un eco. Desde esta comprensión o conceptualización de la relación con el otro en las re - laciones de tipo narcisista podemos comprender una serie de patologías de la comuni- cación en Internet. Al no verse la imagen del otro, así como los elementos corporales que intervienen en la comunicación (especialmente el tacto), por un lado se favorece la relación narcisista; por otro, la distancia que establece la comunicación escrita produce una asincronía en el tiempo y una deslocalización en el espacio que favorecen la dis - criminación con el otro. Nos encontramos frente a un espejo tecnológico que reflejará una imagen diferente a la del estanque de Narciso. Los juegos solitarios, en los cuales se compite consigo mismo, pueden mantener a un joven conectado al ordenador en una absoluta retracción narcisista, algo parecido ocurre en el observador de películas pornográficas. Los juegos online favorecen el con- tacto virtualizado con el otro, aunque las tramas de los juegos online varían significati- vamente la proactividad o la pasividad que genera la dinámica de estos juegos. El tipo de elección espontánea de juegos informáticos que las personas realizan depende de las diferentes necesidades del individuo conectado a la red. Los juegos de ordenador crean realidades ficcionales de muy diversas características, en las cuales se puede proyectar, recrear, controlar o intentar resolver, algunas de las características del mundo interno del individuo. En los últimos tiempos Second Life (abreviado SL), lanzado en el año 2003, en agosto de 2010 ya tenía registrados veinte millones de cuentas, aunque un alto porcentaje de estas permanecen inactivas debido a los elevados requisitos de hardware y software. También se puede mencionar el hecho de que muchas personas en SL tienen múltiples cuentas con el fin de desenvolverse con distintos roles. Es en cierta medida utilizado como una «plataforma de entrenamiento» donde poner a prueba y desarrollar habili- dades sociales con las que ya se cuenta, pero que no siempre son llevadas a la práctica. Crea toda una serie de mundos virtuales intermedios entre la realidad y la fantasía, que

En la medida en que disminuye el contacto corporal va siendo sustituido por el lenguaje, por
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comienzan a establecer tramas mixtas, virtuales y presenciales, que parecen ir mostrando el futuro, al menos de los próximos años. Según la opinión de Turkle, Internet puede enriquecernos en el mundo real; con- sidera que las futuras acciones en psicología online consistirán en producir más teoriza- ción y metodologías de trabajo para que las personas realicen mejores conexiones entre el mundo virtual y el resto de sus vidas. Creemos que es en esta dirección en la cual es necesario que avancemos en el terreno de la psicoterapia online, de las intervenciones online y de la investigación en estos campos.

El mito de Narciso

Lo que tradicionalmente se llama mitología forma una masa de relatos fabulosos de todo género, el pensamiento mítico griego es con mucho el más rico y el que finalmen- te impondrá sus formas, muchos relatos parecen la adaptación de antiquísimos temas míticos comunes a los pueblos indoeuropeos de grupos lingüísticos emparentados (par- ticularmente los celtas y los indo-iranios). Se conviene llamar mito a una narración que se refiere a un orden del mundo anterior al orden actual y destinada a explicar una ley orgánica de la naturaleza de las cosas. Un relato que merece el nombre de mito debe situarse en grado mayor o menor en el mundo de las esencias. Con la última generación de investigadores, se abrieron nuevas direcciones en la interpretación de los mitos. Hoy se admite de buen grado que expresan, ocultándolas con mayor o menor transparencia, realidades de diverso orden, inseparables de las «estructuras» profundas de la sociedad y del espíritu humano. Para Grimal 37 bajo sus distintas formas, encarnarían impulsos esenciales y secretas aspiraciones; contendrían, por ejemplo, lecciones políticas, advertencias y consejos, inteligibles para quienes sepan «leerlos» en su verdad profunda; en ellos encontraríamos, en fin, una especie de foto - grafía de los antiguos (o eternos) estadios de la condición humana. El relato más conocido del mito de Narciso es el de Ovidio, Las metamorfosis, III, año 43 a. C. La tragedia comienza a gestarse ya desde la concepción del niño Narciso, puesto que él es producto de la violencia sexual. El dios río Cefiso, después de raptar y violar a la náyade Liríope, engendró en ella a un joven de espléndida belleza, a quien dieron por nombre Narciso. Preguntado sobre si el recién nacido tendría una larga vida, Tiresias, el sabio capaz de predecir el futuro, contestó crípticamente: «Sí, siempre y cuando nunca se conozca a sí mismo». Muchos jóvenes y muchas muchachas desearon a Narciso, pero era tan dura la soberbia que había en su tierna belleza que ningún joven ni ninguna muchacha lo pu- dieron tocar nunca. Un día le vio una ninfa habladora, que sin embargo no podía estar callada mientras otro hablaba, ni podía hablar ella en primer lugar: era la resonante Eco. Hasta entonces Eco no había sido solo voz, sino también un cuerpo, ahora, lo único que podía hacer era repetir, de entre muchas palabras solo las últimas. Eco ya solo duplica los sonidos cuando alguien termina de hablar, y reproduce las palabras que oye. Así pues cuando Eco vio a Narciso se enamoró de él y empezó a seguirle furtiva- mente. Un día es rechazada por Narciso quien huyendo le dice: «¡Antes moriría que

comienzan a establecer tramas mixtas, virtuales y presenciales, que parecen ir mostrando el futuro, al menos

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entregarme a ti!», ella no contesta sino: «¡Entregarme a ti!». Despreciada se oculta en los bosques y desde entonces habita en cavernas solitarias. No se la ve en ningún monte, aunque todos la oyen: es el sonido que vive en ella. Había un estanque de aguas plateadas y cristalinas. El joven Narciso, fatigado por la caza y por el calor, se dejó caer allí, atraído por el aspecto del lugar y por el estanque. Mientras bebe, con asombro se admira a sí mismo. Se desea a sí mismo sin saberlo. «Lo que buscas no está en ninguna parte, esta imagen que ves reflejada no es más que una sombra, no es nada por sí misma; contigo vino, contigo se queda y contigo se iría si tu pudieras irte.» «Pero ¡si es que soy yo! ¡Ahora me he dado cuenta y ya no me engaña mi reflejo! ¡Ardo de amor por mí! Lo que deseo está conmigo, mi propia riqueza me hace pobre. ¡Ojalá pudiera separarme de mi cuerpo! Pero no me pesa la muerte porque así terminará mi dolor. Ahora dos pereceremos juntos en una sola alma.» En lugar de su cuerpo, que ya no estaba, se encontró una flor con el centro amarillo, rodeado de pétalos blancos a la que se dio su nombre: narciso. Narcisismo es en alusión al mito de Narciso, amor a la imagen de sí mismo. Amor que dirige el sujeto a sí mismo tomado como objeto. Freud introdujo dicho concepto en el área del psicoanálisis a través de su obra Introducción del narcisismo en el año 1914, noción que ya había utilizado con anterioridad en su obra, pero con una definición más difusa. En este artículo incursiona de manera profunda en el problema de las relaciones entre el yo y los objetos externos o dicho de otra manera del dilema irresoluble entre el amor propio y el amor a los demás. La creación del término puede atribuirse a Näcke en 1899 que con el término «Nar- cismus» describió una perversión sexual y a Ellis quien en 1898 explica con el término «narcissus-like » (a la manera de Narciso) una actitud psicológica. Freud toma la descripción de Näcke para designar una conducta por la cual el indi- viduo da a su propio cuerpo un trato parecido al que daría al cuerpo de un objeto sexual y cobra el significado de una perversión al absorber toda la vida sexual de la persona. En síntesis, Freud otorgará al narcisismo diferentes sentidos: 1) una perversión sexual consistente en quedar la vida sexual absorbida por tomar al propio cuerpo como un objeto sexual, 2) una personalidad egoísta, 3) la esquizofrenia, básicamente por la creación de un delirio de grandeza y por la introversión de la libido consistente en su desligamiento del mundo exterior y la depositación sobre el propio yo, 4) lo contrario del enamoramiento y 5) formas colectivas de narcisismo, en las cuales partiendo del narcisismo y a través de una idealización se forma un ideal común de una familia, estamento o nación. El narcisismo puede aludir a una serie de rasgos propios de la personalidad normal, quedando vinculado al concepto de autoestima, una razonable cantidad de narcisismo sano permite balancear la percepción individual de las propias necesidades en relación con los otros o bien el equilibrio entre el amor a sí mismo, el amor a los otros y la bús- queda del amor de los otros. Sin embargo, el narcisismo puede también manifestarse como una forma patoló - gica extrema en algunos desórdenes de la personalidad, como el trastorno narcisista de la personalidad, en que el paciente sobreestima sus habilidades y tiene una necesidad excesiva de admiración y afirmación. Estos desórdenes pueden presentarse en un grado

entregarme a ti!», ella no contesta sino: «¡Entregarme a ti!». Despreciada se oculta en los bosques
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tal, que se vea severamente comprometida la habilidad de la persona para vivir una vida feliz o productiva al manifestarse dichos rasgos en la forma de egoísmo agudo y desconsideración hacia las necesidades y sentimientos ajenos. En el DSM-IV-TR (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica Americana), existe un subapartado dentro de los trastornos de personalidad denominado «Trastorno narcisista de la personalidad» (TNP), enten- diéndose como tal una disfunción grave de personalidad. El TNP se caracteriza por un patrón generalizado de grandiosidad (en la fantasía o en el comportamiento), necesidad de admiración y carencia de empatía, con un co - mienzo en la adultez temprana y presente en una variedad de contextos, indicado por cinco (o más) de los siguientes:

  • 1. Tiene un sentido grandioso de su propia importancia.

  • 2. Le absorben fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza, o amor ideal.

  • 3. Se considera especial y único, y sólo puede ser comprendido, y sólo debería asociarse con otras personas especiales o de alto estatus personal o institucional.

  • 4. Requiere excesiva admiración (es un síntoma que denota una baja autoestima y una gran preocupación por hacer bien el trabajo y por cómo es visto por los demás).

tal, que se vea severamente comprometida la habilidad de la persona para vivir una vida feliz
  • 5. Tiene un gran sentido de sus propios derechos. Piensa que se le debe todo. Tiene un sentido de «categoría» con irrazonables expectativas de un trato especialmente favorable o de una aceptación automática de sus deseos.

  • 6. En sus relaciones interpersonales es explotador. Se aprovecha de los demás para conseguir sus propios fines (espera que se le dé todo lo que desee, sin importar lo que ello suponga para los demás, y puede asumir que los demás están totalmente interesados en su bienestar).

  • 7. Ca rece de empatía y es reacio a reconocer o identificar las necesidades y sentimientos de los demás.

  • 8. Es f recuentemente envidioso de los demás o cree que los demás le tienen envidia (puede llegar a devaluar a personas que hayan recibido una felicitación al pensar que él es más merecedor de la misma).

  • 9. Muestra actitudes y comportamientos arrogantes y altivos o prepotentes.

Resulta desconcertante para muchos el hecho de que el narcisista suele exhibir una aparente autoestima formidable, y socialmente aparece como una persona muy segura, sabedora de lo que quiere y completamente resuelta. En realidad con ello el narcisista está camuflando su vacío interno, su carencia real de autoestima. Algunos clínicos explican la personalidad narcisista sobre la base de una carencia emocional temprana. La consecuencia es que los narcisistas necesitan mirarse continuamente en el espejo de los demás para saber quiénes son, y al descubrir una pésima imagen de ellos mismos se ven en la necesidad de ocultarla y esconderla. Desarrollan entonces en compensación una imagen artificialmente sobrevalorada hasta lo patológico. Por otra parte, diversos filósofos y sociólogos, caracterizan la segunda mitad del siglo xx y lo que va del xxi como una época ‘narcisista’. Esta caracterización se re - fiere a lo que también se llama ‘posmodernidad’. Ante el fracaso de la mayoría de las estructuras sociales de la modernidad, y especialmente después de las dos guerras

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mundiales, parece que Occidente entró en un proceso de metamorfosis, conducido por un proceso de personalización, en el que el narcisismo juega un papel clave: 1) cultura del yo, 2) pérdida del sentido, indiferencia ante cualquier realidad que implique tomar postura, 3) apatía de la juventud, 4) sobreinformación, consumo, 5) sobrevaloración del cuerpo en cuanto a su componente visual por encima del emocional, 6) negación del paso del tiempo y de la realidad de la muerte y 7) deslocalización y desterritoria- lización del espacio. Qué elementos podemos tomar para diferenciar el narcisismo normal del patoló - gico. Teniendo en cuenta que muchas personalidades narcisistas son generadoras de obras de gran utilidad social consideramos que en la base del narcisismo normal existe la posibilidad de dirigir la energía no solo a adquirir admiración y reconocimiento sino también a generar acciones de utilidad social y que favorezcan la construcción del mundo circundante. Por otro lado, los comportamientos abusivos determinan una frontera clara hacia el narcisismo patológico. El amor propio en su exceso, atra- pamiento en el propio yo y destructividad representarían la esencia de la patología del narcisismo. Por otro lado el amor a los demás en su exceso, atrapamiento en el otro y pérdida del propio cuerpo, representarían la patología de lo que podríamos denominar el ecoísmo. En las relaciones tecnológicamente mediadas (RTM), si la estructura de la perso - nalidad de la persona conectada a la red tiene características narcisistas, es probable que no pueda establecerse contacto con el otro, ya que el otro no será sino un reflejo de sí mismo, o en la vertiente ecoísta, el yo solo será un reflejo del otro, un eco.

mundiales, parece que Occidente entró en un proceso de metamorfosis, conducido por un proceso de personalización,
mundiales, parece que Occidente entró en un proceso de metamorfosis, conducido por un proceso de personalización,

Figura 6.4. Fr ançois Lemoyne, Narciso, 1728, Kunsthalle, Hamburgo.

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El espejo tecnológico

El espejo tecnológico Figura 6.5. Michelangelo Merisi da Caravaggio o Caravaggio, Narciso , 1599, Galería Nacional
El espejo tecnológico Figura 6.5. Michelangelo Merisi da Caravaggio o Caravaggio, Narciso , 1599, Galería Nacional

Figura 6.5. Michelangelo Merisi da Caravaggio o Caravaggio, Narciso, 1599, Galería Nacional de Arte Antiguo, Roma.

Definimos ‘espejo tecnológico’ como aquel formado por una variedad de artefactos tecnológicos distribuidos por todo el planeta e interconectados a través de redes elec- trónicas, capaz de reflejar todo aquello que es capaz de registrar, memorizar e hiper- textualizar. Las características de este espejo tecnológico son las de la hipertextualidad. El hipertexto es un documento electrónico leído en una pantalla que permite crear aso - ciaciones entre diferentes autores, instancias y formas de texto como: oral, escrito, ima- gen, video, fotografía, sonidos, gráficos. Diversos textos pueden aparecer en la pantalla simultáneamente, pudiendo el lector realizar una edición propia o una interpretación activa y personal del hipertexto. La riqueza o pobreza del entramado hipertextual y las características de la conexión entre el espacio virtual y el espacio presencial abrirán diferentes posibilidades, que fortalecerán el posicionamiento narcisista o facilitarán la salida del mismo. El espejo tecnológico a partir de sus características de hipertextualidad y depen- diendo del uso que se haga de él, puede favorecer el tránsito desde el narcisismo hacia la relación con el otro y la conexión entre el mundo interno y el mundo externo, per- mitiendo nuevas formas de construcción y creación colectivas. Nos preguntamos si, con el aumento progresivo de la complejidad del sistema, irá adquiriendo este espejo tecnológico cualidades que lo acerquen a la conciencia. Por ejemplo, si indicamos en el buscador Google que busque la sigla «www» estaríamos indicando al sistema que se busque a sí mismo. Cuando iniciamos este estudio el re- sultado fue 10.000 millones de veces, cuatro años después esta cifra ascendió a más de 25.000 millones. El sistema nervioso central posee un número aproximado de 100.000 millones de neuronas, solo unas cuatro veces más; por otro lado, podríamos equiparar

Bases de la psicoterapia online | 125

las sinapsis neuronales a los links existentes entre las diferentes páginas webs. En estos momentos el sistema es capaz de buscarse, observarse así mismo, así como registrar su propia historia de registros de una forma rudimentaria. En las RTM el tipo de percepción que desaparece en todos los casos es el contacto físico con el otro, esta ausencia del tacto y otras veces de la imagen o de la voz, por un lado, parecen favorecer la relación narcisista y, por otro, la distancia física que establece la RTM produce una asincronía en el tiempo y una deslocalización en el espacio, que favorecen la discriminación del otro. Nos encontramos frente a un espejo tecnológico, que reflejará una imagen diferente a la del estanque de Narciso. La pantalla operando como un espejo tiene en sí misma la posibilidad, según las características del narcisismo de las personas en conexión, de funcionar como un espejo narcisista en el cual no es posible la relación con el otro o bien como un espejo que amplía nuestras posibilidades de comunicación y encuentro virtual y presencial.

Neuronas en espejo. The mirror-neuron system 38

las sinapsis neuronales a los links existentes entre las diferentes páginas webs. En estos momentos el

Una categoría de estímulos de gran importancia para los primates y humanos es aquella formada por acciones hechas por otros individuos. Si queremos sobrevivir debemos entender las acciones de los otros. Sin la comprensión de la acción la organización social es imposible. Hay otra facultad que depende de la observación de las acciones de los otros: el aprendizaje imitativo, esta facultad está en las bases de la cultura humana. Las neuronas en espejo son una clase particular de neuronas visual motoras que se activan cuando el mono hace una acción particular y cuando observa otro individuo (humano o mono) haciendo una acción similar. El mecanismo de las neuronas en espejo juega un papel fundamental en las acciones de comprensión e imitación. ¿Cómo las neuronas en espejo logran la comprensión de acciones hechas por otros? El mecanismo propuesto es simple. Cada vez que un individuo ve una acción hecha por otro individuo las neuronas que representan esa acción son activadas en el cortex del observador. Esto automáticamente provoca representaciones motoras de las acciones observadas concordantes o equivalentes a aquellas que son espontáneamente generadas durante la acción activa. Por tanto, el sistema en espejo transforma la información visual en conocimiento. Las neuronas en espejo representan las bases neuronales de un mecanismo que crea un lazo directo entre el que envía el mensaje y el que lo recibe. Gracias a este mecanismo las acciones hechas por otro individuo se convierten en mensajes que son entendidos por un observador sin ninguna mediación cognitiva. Otros autores 39 sugieren que el cerebro produce dinámicamente representaciones contextualizadas (simulaciones) y que estas representaciones son producto de una co- dificación común compartida por la percepción, la acción, y los conceptos. La creación de reflejo social puede desempeñar un papel importante para la forma- ción del yo, con ‘espejos exteriores’ nos referimos a los espejos sociales que los individuos encuentran en sus entornos. Con ‘espejos interiores’ nos referimos a los espejos como dispositivos de representación que operan dentro de las mentes. Estos dos tipos de es- pejos, interactúan entre sí en formas que dan lugar a la formación del yo.

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En la figura 6.6 paradójicamente se ve mejor la imagen virtual que la real, tal vez cierta posibilidad de saber más acerca de nosotros mismos y de lo que nos rodea, pase por construir el conocimiento no solo a partir de uno mismo sino en un «entre noso - tros», como sugieren las conceptualizaciones acerca de inteligencia colectiva. 40

En la figura 6.6 paradójicamente se ve mejor la imagen virtual que la real, tal vez
En la figura 6.6 paradójicamente se ve mejor la imagen virtual que la real, tal vez

Figura 6.6. Imagen real e imagen virtual. Viñeta de Guy Billout aparecida en el New York Times (octubre, 2004) en un artículo en homenaje al

fallecido Jacques Derrida.

Así como existen unas neuronas y un funcionamiento cerebral capaz de reflejar en espejo las acciones realizadas por otro y a partir de allí iniciar el proceso de cono - cimiento, la red informática distribuida a través del planeta, bien podría entenderse como un gran sistema nervioso planetario y transindividual. Una de sus funciones sería la de un espejo tecnológico, capaz de reflejar fenómenos individuales y fenómenos sociales e incidir en la generación de conocimiento. Desarrollamos el concepto de grupo como: una construcción psíquica común de los miembros de un grupo, producto de la articulación de los grupos internos de los participantes y de los procesos sociales y culturales. Los grupos en el ciberespacio reciben el soporte de las tecnologías de la información y comunicación. En este espacio virtual el espejo tecnológico se constituye a partir de la articulación de los espejos externos, que reflejan los procesos intersubjetivos y sociales (grupo externo), y de los espejos internos, que reflejan los procesos intrasubjetivos (grupo interno). Este espejo tecnológico podría ser un paso importante para la comprensión y pro - cesamiento de fenómenos sociales (un ejemplo es el seguimiento a través de la red social Twitter de las convocatorias realizadas en España partir del 15 M). También puede ser un escenario idóneo para el retorno de lo reprimido, ya que en la red mucho se revela, aunque queda escondido en medio de la desmesurada cantidad de información. El espejo tecnológico a partir de sus diferentes características y dependiendo del uso que se haga de él, puede favorecer el tránsito desde el narcisismo hacia la relación con el otro, la conexión entre el mundo interno y el mundo externo y permitir nuevas formas de construcción, creación colectiva y subjetivación social.

Bases de la psicoterapia online | 127

4. REALIDAD Y REALIDAD VIRTUAL

En cuanto a la realidad virtual (RV) distintos autores transmiten posturas diferentes y a veces contradictorias. Kerckhove 41 desde una visión optimista y futurista nos ubica en la frontera de la creación de una personalidad digital, en la cual la mente, a través de la proyección planetaria del sistema nervioso en la red, permite el inicio de una con- ciencia planetaria, integrada por la simultaneidad e interconectividad de los sistemas mentales individuales. En el otro extremo, desde una postura de crítica ideológica, Baudrillard 42 describe una sustitución de la realidad por la simulación, la imagen pasa de ser una representa- ción de la realidad a ser su propio simulacro, enmascarando la ausencia de la realidad profunda. El fin de lo social queda, para este autor, íntimamente vinculado a este fenómeno, en el cual los media y la información juegan en dos sentidos: producen más cosas sociales en apariencia y neutralizan las relaciones sociales y lo social mismo en profundidad. Entre estos dos extremos y a partir de las aportaciones de los propios pacientes, aparece una situación más compleja, en la cual triangularán en la explicación del fe - nómeno observado: la estructura psicopatológica del individuo conectado a los medios tecnológicos, las características y atribuciones de la tecnología misma y, por último el medio socioeconómico y cultural en el cual se produce el fenómeno. A partir del análisis de entrevistas realizadas a pacientes portadores de trastornos mentales severos, 43 observamos que la RV y la realidad, desarrollan procesos indepen- dientes y articulados entre sí, pudiendo producirse traslados de uno a otro entorno. En cada uno de estos traslados se generan diversos tipos de transformaciones. El yo del individuo coconstruye la realidad virtual; por otro lado, desde el espacio intersubjetivo, la personalidad virtual, se traslada hacia el yo del individuo aportando elementos del entorno virtual que producen transformaciones en el yo. Por lo que respecta a la psicología clínica, se progresó de forma notable y la RV ya llegó a la realidad cotidiana y demuestra ser útil. 44-46 El futuro 47 parece tener como horizonte la ciberterapia, entendida como la integra- ción de la terapia en línea basada en la red junto con otros procedimientos de realidad virtual y otras TICs. En cuanto a la relación entre realidad virtual y psicopatología podemos observar en las figuras 6.7 y 6.8, a partir de dibujos anónimos realizados por pacientes esquizo - frénicos, algunas representaciones de las posibles dificultades con las cuales podemos encontrarnos. El dibujo de la figura 6.7 fue realizado por un paciente con diagnóstico de esqui- zofrenia. En él interpretamos el atrapamiento dentro de una matriz narcisista, cerrada (extremo derecho) y al mismo tiempo abierta (extremo izquierdo), la proyección sobre la pantalla que se observa en el lado derecho representaría esta doble vertiente cerrada-abierta:

4. REALIDAD Y REALIDAD VIRTUAL En cuanto a la realidad virtual (RV) distintos autores transmiten posturas

atrapamiento en el mundo interno, indiscriminación con el otro e indiferenciación entre el afuera y el adentro. En el dibujo de la figura 6.8 la forma coloreada en gris representa al yo del individuo, que no se discriminó adecuadamente del otro, el disco central representa la realidad virtual, que en este caso funciona como un espejo, sobre el cual se produce una imagen especular del propio yo. En una entrevista analizada, dice Nick: «En general,

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Figura 6.7. Atrapamiento en una matriz narcisística, es- quizofrenia. Este dibujo y el siguiente fueron copiados

Figura 6.7. Atrapamiento en una matriz narcisística, es- quizofrenia. Este dibujo y el siguiente fueron copiados de otros, anónimos, expuestos en la muestra sobre arte y locura, realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA).

Figura 6.7. Atrapamiento en una matriz narcisística, es- quizofrenia. Este dibujo y el siguiente fueron copiados

Figura 6.8. Matriz narcisística, realidad virtual. Este dibujo se interpreta como representativo de la matriz subjetiva en la cual se produce el fenómeno de realidad virtual, en un individuo con una estructura de personalidad narcisista.

juego solo en el ordenador, es como estar dentro de una burbuja». Entrevistador: «¿Por qué no juegas con otros?». Nick: «Juego contra la máquina, como los otros son iguales a mí, sería igual».

Figura 6.7. Atrapamiento en una matriz narcisística, es- quizofrenia. Este dibujo y el siguiente fueron copiados

5. GUTENBERG, McLUHAN, KERCKHOVE Y PIERRE LÉVY De la galaxia Gutenberg a la galaxia McLuhan

La difusión de la televisión en las tres décadas que siguieron a la segunda guerra mun- dial creó una nueva galaxia de comunicación. Lo que representó la televisión es el fi n de la galaxia Gutenberg, o sea de un sistema de comunicación dominado por la mente tipográfi ca y el orden fonético del alfabeto. La tipografía presenta una capacidad sofi s- ticada de pensar conceptual, deductiva y secuencialmente; una elevada valoración de la razón y el orden; una aversión hacia la contradicción; una gran capacidad de distan- ciamiento y objetividad; y tolerancia hacia una repuesta postergada. Mientras que el entretenimiento es la supraideología de todo discurso de la televisión que está ahí para nuestra diversión y placer. La televisión es un medio caracterizado por su capacidad de seducción, su simulación sensorial de la realidad y su fácil comunicabilidad con el mínimo esfuerzo psicológico. El tema clave es que los medios de masas son un sistema de comunicación de un sentido único. Al ser tejido simbólico de nuestras vidas, tienden a funcionar sobre la conciencia y la conducta como la experiencia real obra sobre los sueños. El presente y el futuro de la televisión están caracterizados por la descentralización, diversifi cación y personalización. Dentro de los parámetros más amplios del lenguaje macluhaniano, el mensaje del medio está moldeando diferentes medios para diferentes mensajes. Los medios de comunicación de masas de la galaxia McLuhan incorporaron in- teractividad y comunicación. La red es especialmente adecuada para el desarrollo de múltiples lazos débiles, los lazos débiles son adecuados para proporcionar información y abrir oportunidades con un coste bajo. La ventaja de la red es que permite forjar lazos débiles con extraños. Son redes sociales interpersonales, la mayoría de ellas basadas en vínculos débiles, muy diversifi cados y especializados, pero aun así capaces de generar

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reciprocidad y apoyo por la dinámica de la interacción sostenida; combinan la rápida diseminación de los medios de comunicación de masas con la ubicuidad de la comuni- cación personal y permiten múltiples pertenencias a comunidades parciales. Un ejemplo, la ciudad digital de Amsterdam, creada en los años noventa del pa- sado siglo por una iniciativa compartida de algunos antiguos líderes del movimiento de ocupas y el gobierno municipal, mostró el extraordinario potencial de las redes de comunicación por ordenador como instrumentos de debate de bases autoorganizado y público en el nivel local. A pesar de toda la ideología sobre el potencial de las nuevas tecnologías para mejorar la educación, la salud y la cultura, la estrategia prevaleciente apunta hacia el desarrollo de un gigantesco sistema de entretenimiento electrónico, considerado la inversión más segura desde la perspectiva empresarial.

Kerckhove y el lenguaje

Según Kerckhove, en función de la tecnología mediante la cual vehiculamos el lenguaje, podemos definir tres etapas en las que se modifica el propio lenguaje y las capacidades cognitivas de las personas: la tradición oral, el lenguaje escrito y la era de la electricidad. La era de la electricidad, que amplía, acelera y redistribuye el lenguaje mediante tecnologías cada vez más complejas, puede subdividirse a su vez en tres fases: una primera fase analógica, seguida de una fase digital, hasta la aparición de la tecnología inalámbrica. La mediación de una pantalla es el principal enlace con la información y evolucionó, desde la comunicación unidireccional a las tecnologías interactivas de intercambio y participación en el proceso, para llegar a compartir información a través de las redes. Hubo un refinamiento gradual del código de las 26 letras del alfabeto al 01 de los medios digitales. El alfabeto puede traducir gran parte de la experiencia humana en 26 letras pero solo refiriéndola a la forma lingüística. Si la resolución del sistema para representar la experiencia se refina mediante un código exclusivamente compuesto de ceros y unos, entonces las cosas pueden traducirse por un único signo, on u off. La traducción en secuencias de ceros y unos permite no sólo traducir el significado verbal y el lenguaje hablado, sino también el tacto, la visión y el oído. En el entorno digital multisensorial el 0 y el 1 se convierten en los mínimos denominadores comunes de todas nuestras experiencias físicas y mentales, reales y virtuales. Es una de las características más interesantes de esta segunda fase de la electricidad. La etapa digital es solo la segunda fase de la electricidad. La primera, que por supuesto continúa mientras se desarrolla la segunda, es la fase analógica, que implica luz, calor y energía. En la fase analógica, las señales, como las de la radio, el teléfono, la televisión, los discos de vinilo de larga duración, se amplifican y se transportan, pero no se modifican ni se recrean en el punto de destino. En la segunda fase, la señal digital se crea, se procesa y se distribuye instantáneamente a demanda, como si se tratara de un pensamiento. En el modo analógico, la electricidad emula a las funciones musculares del cuerpo y en el modo digital emula al pensamiento. y a hora nos encontramos en plena tercera fase, la condición inalámbrica, donde todo el sistema electrónico, regresa al cuerpo del usuario.

reciprocidad y apoyo por la dinámica de la interacción sostenida; combinan la rápida diseminación de los
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Índice

Agradecimientos / vii Sumario / ix Prólogo de Valentín Barenblit y Pere Folch Mateu / xi Introducción / xv

primera parte

Agradecimientos / vii Sumario / ix Prólogo de Valentín Barenblit y Pere Folch Mateu / xi
  • 1. Breve historia de la psicoterapia de grupo

 

T EOR í A y T é CN ICA E N PSICOTERAPIA DE GRUPO

3

  • 1. Psicoterapia por el grupo

 

7

  • 2. Psicoterapia en grupo

8

  • 3. Psicoterapia del grupo

10

  • 4. Psicoterapia en y del grupo

13

Conclusiones Documentos online sobre historia de la psicoterapia de grupo / 20

18

Notas al capítulo 1 / 20

  • 2. Definiciones de grupo

21

  • 1. Moreno y Slavson

24

  • 2. Olmsted

24

  • 3. Pichon-Rivière

25

  • 4. Sartre

26

  • 5. Anzieu, Kaës y Neri

27

  • 6. Melanie Klein

28

293

7.

Bion

30

8.

9.

Large group

Grupos online

10. Integración de conceptos Conclusiones Notas al capítulo 2 / 40

  • 3. Procesos, microprocesos y etapas del grupo terapéutico

    • 1. Macroprocesos y microprocesos del grupo terapéutico Microprocesos / 45

    • 2. Etapas del grupo terapéutico

Etapa de formación del grupo / 49 Etapa de cohesión grupal idealizada / 54 Etapa de cohesión grupal real / 56 Etapa de madurez grupal / 57 Etapa de terminación del grupo / 59 Conclusiones Notas al capítulo 3 / 60

7. Bion 30 8. 9. Large group Grupos online 10. Integración de conceptos Conclusiones Notas al
  • 4. Psicoterapia psicoanalítica grupal. Freud

    • 1. Tótem y tabú (1913)

Totemismo y exogamia / 64

  • 2. Psicología de las masas y análisis del yo (1921)

  • 3. El malestar en la cultura (1930)

Conclusiones Notas al capítulo 4 / 75

  • 5. Técnica en psicoterapia de grupo

    • 1. Transferencia en psicoterapia de grupo

    • 2. Interpretación en y del grupo

    • 3. Sueños en y del grupo

      • 4 Traumatismo social en psicoterapia de grupo

        • 5. Definición de rol y de vínculo Tipología del vínculo / 87

        • 6. Enactment, zweifühlung, copensée Enactment. Escenificación / 89 Zweifühlung. Empatía de doble vía / 92 Copensée. Copensamiento / 94

  • 294 | Psicoterapia de grupo

32

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7.

Individual y grupal

95

  • 8. Dramatización, técnicas dramáticas y de comunicación estética Técnicas de comunicación estética / 101

  • 9. Grupos de pacientes psicóticos Diferentes modalidades de grupos de trastornos mentales severos / 106

Conclusiones Notas al capítulo 5 / 109

96

102

108

segunda parte I N ves TIG aCIóN e N psIC oT era pI a De Grup o oN l IN e

  • 6. Bases de la psicoterapia online

    • 1. Concepciones teóricas previas

    • 2. a parato mental y tecnología

7. Individual y grupal 95 8. Dramatización, técnicas dramáticas y de comunicación estética Técnicas de comunicación
  • 3. e l mito de Narciso y el espejo tecnológico e l mito de Narciso / 121 e l espejo tecnológico / 125 Neuronas en espejo. The mirror-neuron system / 126

  • 4. realidad y realidad virtual

  • 5. Gutenberg, Mcluha n, Kerckhove y pierre l évy De la galaxia Gutenberg a la galaxia Mcluha n / 129 Kerckhove y el lenguaje / 130 pierre l évy y la virtualización / 131

  • 6. l as bases de las psicoterapias e intervenciones online e structura tecnosocial y estructura psicopatológica / 131 relación virtualidad presencialidad / 134 utilización de las características de la comunicación online / 134 e l rol de psicoterapeuta online / 138

Conclusiones Notas al capítulo 6 / 139

  • 7. Instrumento de análisis del proceso grupal. psIC aT.G

    • 1. Metodologías cualitativas en psicoterapia

    • 2. Metodología observacional

    • 3. e laboración de instrumentos no estándar sistema de categorías / 147

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Índice

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Formatos de campo / 147

  • 4. Investigación de proceso en psicoterapia

  • 5. Elaboración de instrumento básico de obtención de datos. Foro en Internet

  • 6. Elaboración de un instrumento no estándar de observación indirecta

  • 7. Descripción de dimensiones y categorías. Guía Psicat.G

  • 8. Dimensiones psicológicas estudiadas. Aspectos teóricos Dimensión presencialidad / 160 Dimensión grupalidad / 163 Dimensión emocionalidad / 166 Dimensión pensatividad / 168 Dimensión positividad / 170 Dimensión realidad / 172

Conclusiones Notas al capítulo 7 / 175

Formatos de campo / 147 4. Investigación de proceso en psicoterapia 5. Elaboración de instrumento básico
  • 8. Estudio empírico. Método

    • 1. Encuadre y objetivos

    • 2. Hipótesis de trabajo

    • 3. Diseño

    • 4. Método

Participantes / 181 Instrumentos. Programas informáticos / 181 Procedimiento / 196 Notas al capítulo 8 / 198

9.

Resultados

  • 1. Estudio de perfiles de conexión ENT, T DP y EDT

  • 2. Estudio de los procesos grupal e individual Estudio del proceso grupal. Relación entre categorías centradas, extremas y bloques de tiempo / 211 Estudio del proceso individual. Relación entre categorías centradas y extremas por participantes y en relación a los bloques de tiempo / 213 Estudio del proceso grupal. Etapas / 215 Estudio de dimensiones desde la perspectiva del proceso grupal / 218 Estudio de dimensiones desde la perspectiva del proceso individual / 221

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200

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  • 296 | Psicoterapia de grupo

3.

Análisis de redes. Ucinet.6-NetDraw

229

  • 4. Estudio de patrones de conducta

241

Análisis secuencial (Lag Sequential Analysis). Estudio realizado / 242 Análisis secuencial (Lag Sequential Analysis). Estudio del código IR / 245 Análisis de t-patterns con el programa Thème / 247 Análisis e interpretación cualitativa de t-patterns significativos / 252

  • 5. Análisis cualitativo de un fragmento de secuencia del foro. Estudio de 10 pasos en torno a un código IR

259

  • 6. Aplicación de un instrumento semiestándar. Cuestionario

262

Conclusiones Objetivos específicos / 263

263

Bibliografía / 271 Formas abreviadas más frecuentes en este libro / 283 Índice de figuras / 285

3. Análisis de redes. Ucinet.6-NetDraw 229 4. Estudio de patrones de conducta 241 Análisis secuencial (

Índice

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