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CARLOS CAÑAS: U FURIOSO DEFE SOR DE SÍ MISMO Miguel Huezo Mixco1

“El arte de la pintura lo encuentro como al grito que se reúne con otros gritos” “Lo político en un pintor no es excluyente de una voluntad de forma y estilo”

Estamos en el año 1950. En el centro de San Salvador el joven pintor Gonzalo Rodríguez Cañas escucha que alguien lo llama a gritos desde el otro lado de la calle. Vuelve la vista y lo reconoce de inmediato. Es el poeta Oswaldo Escobar Velado. Ninguno de los dos sabe que ese encuentro casual se produce en un momento crucial para la cultura salvadoreña.

Ese mismo año ha llegado a la presidencia un militar -en realidad es el quinto de una sucesión de uniformados que siguieron después de la dictadura de Martínez-. Su nombre es Oscar Osorio y encabeza el “movimiento revolucionario” de 1948. Entre sus filas se encuentran algunos civiles visionarios que juegan un papel clave en la fundación de un conjunto de instituciones culturales, algunas de las cuales han conseguido sobrevivir hasta nuestros días pese a los frecuentes asaltos contra la inteligencia.

Ese mismo año Escobar Velado había publicado el libro que sería como el silabario de la poesía revolucionaria salvadoreña, y surge la llamada "Generación comprometida", la más ruidosa de todas las que ha conocido la literatura salvadoreña. En junio de ese año extraordinario fallece Alberto Guerra Trigueros, una de las cabezas más brillantes de la

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Poeta y escritor salvadoreño.

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y uno de los primeros que se percató de la veloz evolución que habían adquirido las artes plásticas salvadoreñas. El grito del “comprometido” Escobar Velado (quien llegó a ser un comunicador del ejército durante el gobierno de Osorio) fue el anticipo de la incomprensión sobre sus posturas políticas y artísticas que le persigue como un tábano hasta nuestros días. exclamará Cañas. le acusarán de "elitista" y "europeizante". Cañas tiene sólo 26 años pero ya lleva doce de estar pintando. Aquel estudio 2 . no faltarán quienes le tildarán con tirria de “comunista”. Proviene de una familia en donde al menos seis de sus parientes han dedicado su vida a pintar imágenes religiosas. Ha comenzado una tensión entre una estética ligada al paisaje y a las labores agrícolas y una estética que reclama mirar la "realidad" y que canta el advenimiento de las revueltas sociales. ese viaje le dará una vuelta a su vida y al arte salvadoreño. Cañas tuvo un encuentro memorable con el pintor Mauricio Aguilar. Entre su asombroso despegue como pintor y el momento de su viaje a Europa. En ese entonces. vivir y morir y ser artista en esta nuestra parte oscurantista del Tercer Mundo!”. Años más tarde. pintura e historia del arte. y ha pasado una breve temporada en la cárcel —fue apresado en una redada mientras participaba en una manifestación contra Martínez—. le gritó a Cañas fue: “¡franquista!”. “¡Ah tristeza la de nacer. Y desde la derecha. Carlos Cañas está a punto de salir a España con una beca. Lo que Escobar Velado. con cierto aire maldito. algunos de sus colegas. Se ha graduado: tiene en sus manos un diploma en dibujo. cuando ya era un pintor consagrado. desde la izquierda. Lo visitó una mañana en su estudio de Villa Fermina en la entonces elegante calle Arce de San Salvador.primera mitad del siglo veinte.

en el caso de la vida y la obra del maestro Carlos Cañas. dominados por una luminosidad contenida. entre mundos.era como “una jaula sellada. se hizo un "aprendiz de todos aquellos sistemas artísticos". materiales y estilos. Y que esa necesidad adquiere y busca permanentemente una forma y un estilo. como un poema. arena. piedras. es el resultado de una necesidad. Cañas quedó impresionado por la vitalidad de aquella personalidad huraña que parecía querer huir de la luz. Y que esa necesidad expresada en una obra de arte es un vínculo. Cañas sabe que un cuadro. Aguilar lo introdujo al conocimiento de la nueva plástica europea. de las perfidias y los espejismos humanos. Tenía las ventanas clausuradas y cubiertas de paños negros para que la luz del sol no penetrara como un “bebe-leche” por las rendijas”. Para decirlo con sus propias palabras. que se construye sobre permanentes contrastes: del arte social a la abstracción. del panfleto a la poesía. 3 . con los que producía fondos ásperos de tonos malva y azul. de las vanguardias a las figuraciones mágicas. Aguilar era capaz de trabajar una docena de cuadros simultáneamente. Pero lo que más le impresionó fue el uso que hacía en sus cuadros de materiales que entonces no gozaban de reconocimiento estético: látex. de los paisajes campesinos a las exploraciones subjetivas. uno de muchos. Esos momentos iniciales en la obra de Cañas son el punto de partida de una trayectoria sinuosa y —a riesgo de decirlo con un lugar común— multifacética. arte y política no han sido dos esferas rivales. entre épocas. recordará más tarde. Para despecho de quienes se obstinan en segregar al arte y a la literatura de los empeños. ensayando con diferentes técnicas. entre seres humanos.

por un lado. así haga poesía. 4 . como una reivindicación permanente de su individualidad y una batalla contra el espíritu de obediencia. como un esfuerzo de participar en la transformación del entorno injusto de su país. La estancia europea de Cañas se volverá trascendental para su carrera. sostiene. “Cuando se escribía sobre mi pintura siempre me sacaban el cuento de mi ausencia de tradición pictórica.Su obra y su vida pueden verse. novela. al taller de Pedro de Matheu y a numerosos cursos de historia del arte. por otro. pintura. permaneció en Europa entre 1950 y 1958. Yo conocía personas en El Salvador. Asistió a la Academia de San Fernando. Paradójicamente. Y. "En España descubro al hombre. Eso es lo que yo descubro en España y eso es lo que yo le debo a España. Lo que a mí España me dio no tuvo tanto que ver con la pintura sino (con el hecho de) que me dio un humanismo". un poco más adelante. no conocía qué es lo que un Hombre aporta a otro. o haga cosas modestas. aquel viaje lo hizo descubrir al ser humano. No importa que en algún momento Cañas haya deplorado el trato que se le dio en España. pero no conocía al Hombre. ya que como modo estético denuncia las anomalías de una sociedad injusta”. estética y literatura. y que por carecer de ella estaba obligado a su adquisición —no de la mía sino que la de ellos— visitando sus museos”. Teniendo a Madrid como eje. “Lo político en el pintor no es excluyente de una voluntad de forma y estilo. escribe. cine o teatro. al ser humano. Ya tendremos oportunidad de volver sobre este punto. como él mismo lo ha dicho.

trasmutado estilos. interpretado. Para crear su propio estilo ha copiado. el pintor Luis Alfredo Cáceres: “Cada día afirmó más mi idea de que. motivos. como en la obra de Tapiés. al estilo de Gauguin) Cañas salta sin aparente línea de continuidad estética a una indagación de las raíces precolombinas.Aquel hallazgo está sintetizado en una carta escrita a principios de 1951. no es fácil seguir la dinámica de esas trayectorias de apariencia errática y contradictoria. como un juego de "pin-ball". a la que pertenece el cuadro “Figura apoyada” (que reproduce el estereotipo de una mujer de rasgos indígenas con el pecho desnudo. arte. Esta etapa convive y se contradice con otra serie 5 . El riesgo y la paradoja Una mirada a la obra de Cañas nos recordará algo que ahora parece olvidado: las mejores lecturas del arte son. la investigación y la valoración de sus maestros. llega con gran facilidad al sentido humano de la vida”. Le sigue una pintura "matérica" que se mezcla con el desarrollo de una larga etapa de arte abstracto. a su vez. Un furioso defensor de sí mismo: este es el rasgo que lo retratará por el resto de sus días. y que parece embriagada de los secretos mundos subterráneos. que llega hasta los años 60. la re-elaboración. En la obra de un gran artista siempre es posible encontrar la crítica. cuando un determinado hombre se torna un furioso defensor de sí mismo. exenta de figuras humanas. Sus acuarelas con escenas campesinas de los años cuarenta. todo lo que sea posible. Suele tenerse la sensación de que no estamos frente a un solo pintor sino ante numerosos pintores. colores. Por eso mismo. dirigida a su profesor de la Escuela Nacional de Artes Gráficas.

en donde representa. Su obra más representativa de este tramo es el mural de la Gran Sala del Teatro Nacional de San Salvador. como "Mujer de ojos claros". Su cuadro "Trofeo" (1970) es representativo de otra etapa de composiciones caprichosas que tienen su eje en los objetos del mundo doméstico. la frenética violencia del ejército en la ocupación de la Universidad de El Salvador en 1972. incursiona en una etapa colorida y luminosa: mujeres frutales e ingrávidas. Cañas pareciera estar dando permanentes saltos al vacío. ¿Cómo ha logrado salir ileso? 6 .de trabajos directamente conectados con el arte de las vanguardias. Cañas regresa a los temas de carácter prehispánico. Su marcha es difícil de seguir. entre otras cosas. dispuestas en espacios líricos. toda esta etapa sirve de marco a la obra suya más conocida y por la cual será recordado por largo tiempo: su controversial “Sumpul” (1984). A su vez. pintada en los peores años de la guerra civil. como también de la ironía y el sueño. Inmediatamente después incursiona con energía en los dibujos de carácter político que parecen salidos de las tuberías del propio Goya. y que un diplomático de El Salvador descolgó con indignación en la Expo 92 de Sevilla. En ese mismo lapso. como el brusco fuego de la entraña de un volcán. como en el inquietante cuadro "Los gemelos volando" (1972). que parecen la encarnación del juego y la alegría. de un ocre arcilloso y violento. que algunos llaman el Guernica salvadoreño. Hacia finales de esa década. pintada con los afilados trazos del cubismo en 1956.

Como en su cuadro donde el artista llega a la Acrópolis: Cañas es el peregrino en pos de múltiples raíces. Su libro inédito Cartas a Cristina contiene algunas reflexiones sobre sus denominaciones cromáticas. Ha sido el recipiendario-provocador. aparece Carlos Cañas. el primero de todos. Sus anotaciones personales sobre los colores ("con el color negro lloraba. con el color blanco formaba escaleras maravillosas. No creo que sea una exageración decir que en sí misma constituye una tradición. El artista los entiende como presencias con las cuales es posible entablar diálogos. Cuando quisiéramos comenzar a interrogar a una sola de ellas. ensayista y teórico del arte. "Cañas reúne en sus cuadros la mayoría de las expresiones plásticas de los otros pintores salvadoreños. Vistas en retrospectiva. el artista que revolucionará la plástica salvadoreña. objetos pintorescos que se cuelgan en las paredes y se venden a precios disparatados. el fundador.Al lado de esas etapas. Esta conclusión de José Roberto Cea no está muy lejos de la verdad. influenciador-influenciado" de la pintura salvadoreña. creció a la sombra del robusto árbol del muralismo mexicano. de él vienen muchos pintores. Gonzalo Rodríguez Cañas. capaz de urdir inquietantes visiones sobre su propio trabajo y el de sus contemporáneos. Le sigue Carlos Augusto Cañas. Así como él viene de otras experiencias pictóricas ajenas. son de un lirismo 7 . con el verde era cruel y suave a la vez"). sus distintas etapas parecen proyectarse siempre hacia el riesgo. nos encontramos que ha dado paso a una nueva. sino obras que en conjunto parecen abrirse permanentemente a una zona de interrogación. La obra de Cañas no nos ofrece solamente "cuadros". el nombre mismo del artista experimentó diversas transfiguraciones. cuando se descubre en España como poeta. Finalmente. El tema de los colores tampoco ha escapado de la reflexión de Cañas.

como pigmento. No son. "Cuando en un principio dibujaba y pintaba con pigmentos rojos. un “sistema”. se proyectaba". Proposiciones estéticas Sus proposiciones sobre el quehacer artístico contenidas en el volumen mencionado constituyen un conjunto de apariencia caótica construido a golpes de intuición a lo largo de toda una vida. o engendros del insomnio. también va tirando por allí sus concepciones político culturales.) otras distintas dimensiones que actuaban ajenos a sus propiedades naturales y su manejo instrumental. y con la experiencia que el tiempo proporciona. el rojo por el que uno se abrasa. en tanto no producen un cuerpo de doctrina. destinadas al cambio radical de la sociedad que creyó y en el que sigue mirando necesario. era porque me agradaba asociar en un solo espacio forma y color (. comprendí que el rojo. en sentido estricto...) Pero más adelante.. [el rojo] se entregaba. Se trata más bien de apartados escritos con un tono personal: notas hechas en medio del febril trabajo. El rojo de Cañas quizás provenga de la misma fuente del de Caravaggio: "el rojo por el que se jura amor eterno. en otros se aproxima peligrosamente a la neblina teórica. El rojo cuyo padre es el cuchillo" (Berger). Pero es con estas nociones que Cañas ha construido un mundo y una época. tenía para mi agrado (. El rojo por el que se blasfema y se riñe. 8 . como él le llama. Comprendí que además de su cualidad cromática. cuando se dialogaba con él.capaz de hacernos sonreír. No como un teórico o un académico. El color en el que más se demora es en el “rojo-color”. sino como un pintor.. como color.

Representémoslo con una escena: en un laberíntico pasillo. el Neoclásico. podríamos distinguir al menos cinco aspectos relacionados. el Romanticismo. el Manierismo y el Barroco. y no puede ceder esa parte de su soberanía ante ningún dogma ni doctrina. la sociedad y el artista. "Toca al artista en su proporcional correspondencia social. 9 . para asociarse en una tradición. el Clasicismo francés. como en una vela de armas. Con relación a sus ideas sobre el arte. El artista vive lo humano en su trabajo. Desde el Renacimiento.Todas estas partes se tejen en una tesis: el arte es crítica puesto que encarna una reflexión y un juicio de valor sobre la tradición y el contexto a los que pertenece. el Renacimiento (en particular dedica notas a la obra de Rafael. El primero se refiere al artista mismo. toda producción artística e intelectual de alto octanaje se ha visto en la necesidad de inventar (como las naciones mismas) su propio pasado. maravillado ante los monumentos del arte de Occidente. Más parecen las notas de un aprendiz que pasado el tiempo vuelve para saborear sus hallazgos con un paladar mejor dotado. En este ejercicio. Cañas concibe que para el artista su trabajo es su libertad. su única libertad. no tiene pretensiones eruditas. Cañas también hace breves aproximaciones a las principales corrientes artísticas occidentales de los últimos siete siglos: los primitivos flamencos. el Impresionismo y el Cubismo. Esta es la manera en que lo hace Cañas y no hay duda de cuál es la tradición a la que se debe. está. el pintor Carlos Cañas. Leonardo y Miguel Ángel). sentencia. acelerar lo cultural positivo que la sociedad ennegrece”.

que se forma gracias a la concurrencia del creador de la obra artística y la de los observadores de lo creado. señala que en todo principio creativo se producen actividades contradictorias que tienen que ver con las oposiciones de lo espiritual y lo material. El estilo es lo que actúa sobre la naturaleza de las cosas. Se trata de oposiciones que el artista debe saber dominar en su actividad. que el artista realiza su propio compromiso con lo ideológico y lo político. Estos protagonistas del proceso artístico existen en virtud de que. la "concurrencia de la pintura". al mismo tiempo que son causa del quehacer artístico. para cerrar el conjunto: el estilo.En segundo término. Finalmente. Dice: "con la luz descubro el color y con la sombra descubro el volumen". a los que Cañas denomina “testigos causales”. El encuentro del ojo del artista con el objeto produce. en este punto se encuentra el origen del tema. En tercer lugar están los objetos artísticos. Cañas los llama “objetos motivos”. por una parte. Estos se revelan en el doble movimiento de la presencia del artista y de la presencia colectiva. 10 . Luego está el tema de los contenidos. dice. las circunstancias históricas y el destino. pues lejos de excluirse forman parte de la "armonía". “Lo político en un pintor – sostiene-. lo luminoso y lo oscuro. y es precisamente en esa actuación.no es excluyente de una voluntad de forma y estilo”. y también “protagonistas estéticos”. en ese ejercicio de la acción. se aparecen frente al artista como lo que son.

11 . recreadas gracias a una intuición y un carácter poderosos y. como algunos demandan con notable torpeza. mis favoritas entre toda esa obra llena de destellos magníficos. acontecimientos. por una paleta que nos ha dado representaciones tan maravillosas como temibles. la realidad del mundo luminoso y la del mundo de la muerte. y no sólo las imaginadas identidades que nos apresan. Grito que se reúne con otros gritos El trabajo de este virtuoso del arte pictórico que ahora contemplamos como una obra repleta de belleza e intensidad. Pero una y otra conforman su genio y figura. se convertirá con el paso de los años en uno de los mejores testigos de nuestro tiempo. de forma privilegiada. la fantasía y al placer. conseguirán representar dentro de un siglo la idea de la mujer salvadoreña. No sé si esas leves mujeres magnéticas de sus cuadros.que intentó sostener su obra en la tensión del trabajo material y la elaboración intelectual. Una de esas partes será más consistente que la otra.Creo que es el primer pintor salvadoreño --y no sé si de Centroamérica-. desde luego. me gustaría pensar que la obra de Cañas será como uno de esos remos que llevarán nuestra sensibilidad y nuestro conocimiento del mundo por corrientes más anchas. En él se proyectarán para los hombres y las mujeres del futuro. Más allá de esa generalizadora categoría de “pintura salvadoreña” (o peor: “pintura centroamericana”). De lo que sí estoy seguro es que en ellas se verán cosas más sustanciales: mundos. Por mi parte veo en ellas a la admirable presencia femenina instalada en un entorno que invita a la ensoñación.

de la fuga anónima. la nuestra. con respeto. con admiración. piernas que son. como esas piernas de su “Estudio para el perseguido político”. Y creo también que su obra será. entre otros. y que hablará de nosotros. 12 . piernas que nos llevan repetidamente a vivir el juego implacable que una y otra vez nos obliga a dar vida por muerte y muerte por vida. como las de los nómadas de cualquier parte del mundo. donde los cadáveres nos impidieron una memoria gozosa. cuya luz no ha podido todavía ser justamente reproducida en ninguna lámina de los catálogos y revistas que se conocen. deja una herida". el “grito que se reúne con otros gritos”. eso que algunos llaman el misterio o lo eterno. Una de ellas será “Sumpul”. Henri Michaux Antigua Guatemala-San Salvador. de diáspora y de esperanza. Septiembre 2002.Creo también que tendremos para el futuro algunas estremecedoras representaciones del mal. la gozosa memoria de luz que Cañas insinúa en el arriesgado juego cromático que reproduce la matanza. como las de nuestra época. como él mismo lo ha definido. de persecución. En ese cuadro late el grito de una era. las huellas abiertas por este artista al que con toda propiedad. podemos mirar para sentir que algo de lo invisible y lo de siempre. o la realidad y el mundo. "Aquel que deja rastro. se muestran ante nosotros de manera nueva y sorprendente. provistas de una notable energía y un atroz desconcierto. Tales son.