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ESTUDIO DE CASO: EL PROGRAMA FACE DE FORESTACION DEL

ECUADOR – PROFAFOR S.A.

Luis Fernando Jara N.


Gerente PROFAFOR S.A.

Resumen

PROFAFOR S.A. (Programa Face de Reforestación para el Ecuador) es una compañía


ecuatoriana privada, sociedad anónima, de prestación de servicios técnicos forestales,
creada en 1993 por la fundación holandesa privada Face (Forests absorbing carbon
dioxide emission, Bosques para la absorción de dióxido de carbono), con el propósito de
apoyar el establecimiento de plantaciones forestales y reahabilitación de áreas para la
captura y fijación de dióxido de carbono de la atmósfera y así contribuir a la
descontaminación ambiental.

En 1993, Face y el INEFAN (Instituto Nacional Ecuatoriano Forestal y de Areas Naturales


y Vida Silvestre) hoy Ministerio del Ambiente, suscribieron un Acuerdo de Entendimiento
en el cual Face se comprometía a fortalecer el Plan Bosque que el INEFAN desarrollaba
en la sierra ecuatoriana. Por este motivo, PROFAFOR inició sus actividades apoyando al
mencionado Plan en las Provincias de la sierra en Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi,
Chimborazo, Bolívar, Azuay, Cañar y Loja, utilizando para su programa de reforestación
principalmente dos especies de coníferas – Pinus radiata y P. patula – debido al escaso
conocimiento que se tenía sobre otras especies, especialmente las locales. Sin embargo,
a partir de 1998 se ha impulsado el uso de especies regionales de tal forma que las áreas
contratadas tengan por lo menos el 30% de su extensión con estas especies como
quishuar (Buddleja incana), colle (B. coreaceae) yagual (Polylepis incana, P. racemosa y
P. reticulata), sacha capulí (Vallea stipularis) y jiguerón (Aegiphylla ferruginea).

En 1999, el programa amplió sus actividades hacia la costa norte del país,
específicamente en el área de amortiguamiento de la reserva natural de Mache Chindul,
al Norte de la Provincia de Manabí y Sur de Esmeraldas. Lo anterior, obedece a que en la
zona baja tropical, las especies locales han tenido un desarrollo tecnológico más
avanzado y por otro lado, el crecimiento de estas especies es rápido. Algunas de las
especies locales utilizadas son guayacán (Tabebuia chrisanta), amarillo (Centrolobium
platinense), fernán sánchez (Triplaris americana), tangaré (Carapa guianensis), coco
(Virola dixonii), laurel (Cordia alliodora) y cutanga (Parkia multijuga), entre las principales.
En esta zona del país, se han establecido plantaciones mixtas con las especies
mencionadas en diferentes arreglos espaciales.

El programa apoya seis líneas básicas:

• el establecimiento y mantenimiento de la plantación por los tres primeros años


(75% de los costos totales),
• el suministro de plántulas o material vegetativo de buena calidad,
• la asesoría técnica forestal,
• el monitoreo y seguimiento de la plantación,
• la capacitación a los beneficiarios y asesores forestales para el manejo adecuado
de la plantación
• y la certificación forestal y de carbono.

Todas las actividades anteriores, se realizan mediante la suscripción de contratos de


forestación con los beneficiarios o dueños de la tierra, de contratos de producción de
plántulas con viveros particulares o comunales y de contratos de asistencia técnica con
profesionales forestales independientes y con el personal técnico de PROFAFOR. Hasta
la fecha, PROFAFOR ha suscrito 142 contratos de forestación que cubren un área
aproximada a 24.500 ha tanto en la sierra (entre 2800 y 3750 msnm) como en la costa
(entre 50 y 600 msnm). Hasta la fecha se tienen cerca de 23.000 ha plantadas y el
remanente está en proceso de establecimiento.

En general, los contratos establecen que Face mediante PROFAFOR se reserva los
derechos y propiedad del carbono absorbido y fijado por las plantaciones, mientras que el
beneficiario o dueño de la tierra, puede hacer uso de la madera y de los productos no
maderables (hongos, resinas, adornos, leña) provenientes del bosque plantado, bajo
determinadas condiciones técnicas y sin ninguna contraprestación. Los contratos
suscritos entre 1994 y 1998 tuvieron un período entre 15 y 25 años dependiendo del turno
de la plantación. La duración del contrato actual es de 99 años, lo que hace que
efectivamente exista bosque por un largo periodo en la tierra del beneficiario, se pueda
aprovechar en forma sostenible y mantener un “stock” de carbono por un largo periodo.

El uso anterior de los suelos en la sierra fueron pajonales y pastos degradados sometidos
a pastoreo extensivo y quemas periódicas, mientras que en la costa se está dando mayor
énfasis al uso de pastos abandonados o degradados. Una parte significativa del área
plantada (8.000 ha) se ha contratado con 39 comunidades indígenas de la sierra
ecuatoriana, incorporando tierras degradadas o sin uso a la economía local. El remanente
ha sido con propietarios particulares de diverso tamaño con un promedio de 100 a 120 ha
por contrato.

Para la selección de los proyectos a financiar, PROFAFOR considera tres criterios:

• adicionalidad, es decir, que el proyecto de reforestación incremente efectivamente


la cantidad de carbono al ecosistema desde su inicio hasta su conclusión;
• sostenibilidad, mediante un adecuado manejo, el propietario puede utilizar los
productos del bosque en forma continua, asegurándole ingresos sin detrimento de
los recursos y manteniendo la mayor cantidad de carbono fijado a largo plazo;
• costo-eficiencia, el proyecto debe ser económicamente atractivo al beneficiario y a
PROFAFOR, como también, ser eficiente en cuanto a su desarrollo, crecimiento y
capacidad de absorción y fijación de carbono.

PROFAFOR ha establecido regulaciones técnicas para la aprobación de los proyectos.


Esto con el fin de obtener proyectos susceptibles de certificación forestal y de carbono.
Entre los puntos más destacados de estas regulaciones están:

• los sitios seleccionados para reforestación deben estar desprovistos de bosque


natural durante los últimos 20 años,
• pendientes promedio del sitio a reforestar de menos de 45º,
• los terrenos deben estar clasificados como de aptitud forestal por el
INEFAN/Ministerio del Ambiente,
• el tamaño mínimo de contrato es de 50 ha, por razones de costos de transacción,
• no reforestar mas de 200 ha/año/contrato
• reforestar al final del turno o devolver el 30% del valor de la madera en pie
• utilizar semillas de diferentes procedencia y evitar riesgos de plagas/enfermedades
• diseñar e implementar cortafuegos de acuerdo a topografía, tipo de vegetación y
tamaño del proyecto
• cumplir con los principios y criterios del FSC.

Entre las obligaciones contractuales que tiene el beneficiario están, la de establecer una
hipoteca de primer grado a nombre de PROFAFOR por el área reforestada, como
garantía de cumplimiento. Esto sólo aplica a los propietarios particulares y no a las
comunidades indígenas. Con el propósito de evitar daño a la plantación y evitar fugas, no
se permite el ingreso de ganado a la plantación durante el período del contrato, como
tampoco cultivos agrícolas. La protección, vigilancia y conservación del bosque es
responsabilidad del beneficiario, el cual debe seguir las indicaciones del Plan de Manejo
elaborado por PROFAFOR en asocio con el beneficiario y de pleno conocimiento de éste.
Este plan abarca entre otros, las prácticas silviculturales que se deben realizar en el
transcurso del período del contrato, incluyendo el aprovechamiento. El beneficiario debe
permitir y facilitar el ingreso de técnicos de PROFAFOR para el seguimiento y monitoreo
de la plantación.

A principios de 1999, PROFAFOR inició el proceso de certificación de carbono de las


plantaciones forestales que apoya en la sierra únicamente. La certificadora SGS (Societé
Générale de Surveillance) fue escogida por su gran experiencia, la cual se basó en
criterios que emergieron de las discusiones y negociaciones al nivel de la Conferencia
Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (UNFCCC). La descripción de
este proceso se documenta en otra presentación en este mismo evento.

La empresa inició el proceso de Certificación Forestal paralelo al del carbono, eligiendo


igualmente a la verificadora SGS para este propósito. Esta mediante sus programas
Qualifor de Certificación en Grupo y de Manejo de Recursos, permite a pequeños
propietarios o administradores de recursos forestales, asociarse y desarrollar un sistema
de manejo que asegure al mismo programa, que todos los miembros cumplen con los
requisitos. PROFAFOR se acogió a este tipo de certificación, dado el gran número de
beneficiarios del programa (alrededor de 136 en la Sierra) quienes son los propietarios de
las tierras y ellos mismos realizan las operaciones de manejo bajo la orientación técnica
de PROFAFOR. De esta forma PROFAFOR es considerado como el administrador del
grupo y los beneficiarios del programa como miembros del mismo. Por otro lado, la
certificación en grupo permitió involucrar a pequeños propietarios y comunidades que no
tendrían acceso a este servicio por sus altos costos.

Los principios a los cuales el grupo de miembros se adhirió son los definidos por el FSC
(Forest Stewarship Council). El grupo se constituyó oficialmente y su estructura
administrativa y responsabilidades fueron documentadas. La intensidad del programa de
monitoreo es alta ya que el administrador del grupo no tiene el control diario de las
operaciones en los sitios.

Como resultado de la gestión, PROFAFOR fue acreditado por el programa Quality Forest
Management (Qualifor) de la SGS con el Certificado de Aprobación (Certificate of
Approval). Manejo Forestal, a la Fundación Face, por Adecuado Manejo Forestal.
Qualifor, FSC, expedido el 21 de diciembre de 2001. No. SGS-FM/COC-0879, por un
plazo de 5 años. Igualmente, obtuvo el Esquema de Evaluación (Schedule Assessment)
por 20.000 ha de plantaciones forestales en la región Sierra en Ecuador, expedido en la
misma fecha, número y plazo que el anterior.

Para llegar a este importante logro para la empresa y el país, la compañía realizó
múltiples esfuerzos, entre los que se destaca la elaboración de una metodología de
monitoreo y seguimiento a las plantaciones forestales para la aplicación del Plan de
Manejo. Esta da a conocer la dinámica de la vegetación dentro y en el área adyacente a
la plantación, evalúa el estado sanitario, analiza el crecimiento y vigor de la plantación y
arroja información para realizar seguimiento y ajustes al Plan de Manejo. Por otro lado, se
realizaron Evaluaciones de Impacto Ambiental para cada uno de los proyectos, en donde
se estudiaron los aspectos sociales, económicos, ambientales y silviculturales, los cuales
fueron analizados mediante la utilización de una lista de control (“check list”) y la ayuda de
la matriz de Leopold. Fue necesario estructurar e implementar una lista de chequeo con
metodología propia para la sierra ecuatoriana, constituyéndose en una herramienta única
en el país. Como resultado de esta evaluación, se determinaron los mayores impactos
positivos y negativos que puede generar cada uno de los proyectos en cada uno de sus
componentes en forma individual y en conjunto, para cada fase del proyecto
(establecimiento, manejo, aprovechamiento). Sobre los impactos negativos, se logró
describir para cada proyecto las principales medidas de mitigación con el fin de aminorar
estos impactos en los diferentes componentes (social, económico, ambiental, silvicultural).

Con el fin de realizar el monitoreo eficiente de las plantaciones, Face ha desarrollado un


programa adicional con la compañía checa IFER (Instituto de Investigaciones de
Ecosistemas Forestales Ltda.). El programa denominado Field-Map corresponde a una
innovadora aplicación tecnológica que combina equipos de mediciones en campo con
software especializado, permitiendo entre otras, el tratamiento de cualquier tipo de
colección de datos de campo y su respectivo análisis espacial.

Además, PROFAFOR cuenta con MONIS (Sistema de Monitoreo e Información) que es


un conjunto de herramientas conceptuales, metodológicas y prácticas que permiten el
ingreso lógico y el almacenamiento de información alfanumérica y gráfica, para su
posterior análisis y consulta. En él se incorpora información técnica, financiera, legal y los
mapas digitales elaborados mediante la utilización de GPS (Global Positioning System), y
de la estación base y software propio de la empresa para su análisis y corrección. Esto ha
permitido que cada proyecto tenga en forma digital, mapas planimétricos y topográficos de
cada uno de los compartimentos de todos los proyectos apoyados por el Programa, los
cuales ascienden a cerca de 600 hasta la fecha.

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