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GUAJARO EN L ARQUEOLOGIA

DEL NORTE DE COLOMBIA
CARLOS ANGULa VALDES
Fundaci6n de Investigaciones Arqueol6gicas Nacionalf
Banco de la República Bogotá, 1988
FICHA BIBLIOGRAFICA
1. COSTA ATLANTICA
l. Título
Clasificación Dewey: 913.8613
11. Arqueología Colombiana
2. Serie
Angulo Valdés, Carlos
"Guájaro en la Arqueología del Norte de Colombia".
Bibliografia: p.
p.198 Ilus.40. Cms. (Publicación de la Fundación de
Investigaciones Arqueológicas Nacionales) No. 40.
2
CONTENIDO
Pág.
Prefacio 9
Introducción 11
Ambito Geográfico 15
Generalidades 15
Clima 16
Hidrografia 18
Vegetación ". . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Fauna ". . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Las excavaciones . . .". . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Excavaciones en la Serranía del Caballo 22
Corte 3 22
Corte 4 27
Corte 5 28
Corte 6 30
Excavaciones en Rotinet 30
Corte 7 30
Corte 8 30
3
Tipos cerámicos sencillos. Período Rotinett
35
Rotinet desgrasante arena fina 35
Rot inet desgrasante arena ordinaria 38
Rotinet desgrasante arena burda 39
Rotinet desgrasante de concha 41
Rotinet desgrasante de tiesto 42
Rotinet desgrasante de esteat ita 44
Rotinet rojo bañado 46
Tipos cerámicos decorados 49
Rotinet inciso línea ancha 49
Rotinet inciso punteado 52
Rotinet rojo inciso 54
Rot inet impreso con concha 56
Rot inet excisa 58
Rot inet inciso línea fina 60
Rotinet estampado 61
Rotinet inciso arrastrado 63
Rot inet modelado inciso 65
Formas de vasijas del período Rotinet 69
Reconstruidas en base a los fragmentos 69
Forma I 69
Forma 2 . . . .. .. . . . .. .. . . . . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . • . .. .. 69
Forma 3 69
Forma 4 70
Forma 5 70
Forma 6 70
Forma 7 70
Forma 8 70
Bases .. ; ; . . . . . . . . .. . .. . ... . . . . . . .. . . .. .. . .. . .. . . . 71
Forma l 71
Forma 2 ", . . . . . . . .. 71
Artefactos líticos. Período Rotinet ~ . . . . . . . . . . . . 73
l . Piedra de apo yo 73
2 Placas de arenisca : .... . . .. . 73
3 Martillos 73
4 Pulidores 74
5 Azadas 74
6 Hendedores 74
7 Manos o machacadores 74
8 Raspadores 74
4
Tipos cerámicos sencillos. Período Carrizal 75
Carrizal arena fina 75
Carrizal arena ordinaria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 78
Carrizal arena burda 79
Carrizal desgrasante de tiesto 81
Ca rrizal rojo bañada 82
Tipos cerámicos decorados 85
Carrizal aplicado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85
Carrizal punteado ancho 87
Carrizal incisa linear 90
Carrizal hachurado : 91
Carrizal negro sobre crudo 93
Carrizal muescado 95
Carrizal punteado en zonas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 96
Carriza1 punteado fino 9X
Tipo intruso (tocahagua con concha) 99
Formas de vasijas del período Carrizal 101
Forma 9
Forma 10
Forma 11
Forma 12
Forma 13
Forma 14
Forma 15
Forma 16
Forma 17
Forma 18
Forma 19
Forma 20
Forma 21
Forma 22
Forma 23
Forma 24
Forma 25
Forma 26
Forma 27
Forma 28
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106
106
Formas de bases de vasijas reconstruidas
en base a los fragmentos 106
5
Forma 3
Forma 4
Forma 5
Forma 6
Forma 7
Forma 8
Forma 9
Forma 10
Forma II
Forma 12
Forma l3
Forma 14
Forma 15
Forma 16
Forma 17
Forma 18
forma 19
Forma 20
106
106,
106
106
107
107
107
107
107
107
107
107
107
107
107
108
108
108
Formas de asas 108
Asas verucaíes sencillas 108
Asas verticales dobles . . . . . . . . . . . . 109
Asas semilunares lOlJ
Mamelones 109
Artefactos de arcila (Período Carrizal) III
I Discos sin perrorar III
2"Topiás de arcilla 111
3 Coladores ~ . . . 112
4 Rodillos para estampar 112
5 Cuentas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 112
6 Figurinas '. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 112
7 Manos de mortero 113
8 Silbatos 113
9 Tiestos perforados .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113
Artefactos líticos (período Carrizal) 115
I Percutores 116 '
2 Raspadores 116
3 Choppers sencillos 116
4 Bifaces . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 116
5 Pesas para redes 116
6
6 Lascas 116
7 Microchoppers . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 116
8 Martillos 116
Artefactos de hueso (período Carrizal) 117
1 Puntas de proyectil 117
2 Agujas .. . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118
3 Leznas .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . 118
4 Adornos 118
5 Arpones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118
6 Volantes de huso . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118
Los enterramientos (período Carrizal) 121
1 Entierros directo en urna 122
2 Entierros primarios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 122
3 Entierros secundarios . ......... .....•............... 122
Guájaro en la arqueología del norte de Colombia 125
1 Modo de vida recolector - cazador 127
2 Modo de vida aldeano (variante vegecultora) 130
3 Modo de vida aldeano (variante semicultora) 131
ANEXOS
Control palinológico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 175
por: Hernando Dueñas Jiménez
J. Enrique Moreno Patiño 175
2 Análisis de cinco muestras de suelo 189
. por: Manuel del Llano Buenaventura 189
3 Identificación de muestras malocológicas 191
por: Arturo Moncaleano Archila 191
4 Diagnóstico sobre patología ósea . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 197
por: José Alberto Isaza L. . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . 191'
7
PREFACIO
Elpresente estudio recoge los resultados de un tercer proyecto sobre
arqueologia del Departamento del Atlántico. El interés por las investigacio-
nes que hemos venido ejecutando en esta sección del pais, descansa no sólo en
la necesidad de reconstruir el proceso del desarrollo histórico de las socieda-
des que habitaron este territorio antes del contacto indohispano, sino tam-
bién, por considerarlo un probable punto critico en el abordaje.del estudio de
los dos centros culturales más significativos que tuvieron asiento en la
llanura atlántica de Colombia: Sierra Nevada de Santa Marta y el valle del
Rio Sinú.
.. Enmarcado, como estuvoel territorio que hoy ocupa el Departamentodel
Atlántico, entre estos dos grandes focos de desarrollo cultural, suponemos
que en él deben existir evidencias de contactos entre ellos o, posiblemente,
algunas respuestas aproblemas que plantean el origen, desarrollo y consoli-
dación de dichos centros:
Esta investigací án ha sidoposible gracias al apoyo y estimulo permanen-
tes de institucioñes y personas. Tal es el caso de la Fundación de Investiga-
ciones Arqueológicas Nacionales del Banco de la República, al ftnanciar este
proyecto o, de la Universidad del Norte, de Barranquilla, en cuyo laborato-
rio de arqueologia se llevó a cabo la ordenación, clasificación y análisis del
material cultural rescatado en las excavaciones.
9
El autor agradece al Dr. Jesús Ferro Bayona, rector de la Universidad, la
colaboración prestada a este trabajo. De igual manera, expresa el testimo-
nio de su gratitud al Dr. Luis Duque Gómez y a la Dra. Ivonne Hatty,
Director y Secretaria Ejecutiva de FlNARCO, respectivamente, por el apoyo
constante para que esta investigación alcanzara los objetivos propuestos.
Agradecemos también a la Dra. Betty J. Meggers, del Smithsoman Institu-
tion, la clasificación de los tipos cerámicos sencillos de los cortes 6y 7, hecha
en compañia de seis arqueólogos colombianos durante el desarrollo de un
Curso Avanzado de Arqueologia que, con el soporte económico de laFunda-
ción de Investigaciones Arqueológicas Nacionales y el apoyo docente de la
Fundación de Arqueologia del Caribe, fue dictado en la Universidad del
Norte durante los meses de septiembre y octubre de 1985.
Queremos resaltar además, nuestra deuda de gratitud con los Drs. Her-
nando Dueñas Jim énez, Enrique Moreno Patiño, Manuel del Llano, Arturo
Monealeano Archila y José Alberto Isaza, de cuyas colaboraciones cientifi-
cas informamos con más detalle en el capitulo Introducción. Asimismo, a los
Drs. Alvaro y Gustavo Cogollo Bernal, por la ayuda oportuna y eficaz en el
trabajo fotográfico; el cual no sólo se limitó al área del laboratorio, sino que
se extendió en varias ocasiones, a los sitios excavados:
Hacemos mención especial de las arqueólogas Elizabeth Márquez y
Vivian Mottilit, quienes como auxiliares, cumplieron una encomiable labor
en el terreno yen el laboratorio; particularmente, durante la conducción de
los trabajos en el corte 7 de Rotinet. Igualmente de los señores Mario
Herrera Bastidas y Rodo/fo Wenger, estudiantes de Ingenieria de la Univer-
sidad del Norte, por la colaboración que nos brindaron durante la temporada
en que formaron parte de nuestra expedición.
Agradecemos a la señora Nohemi Vda. de Bula, propietaria de la Hacien-
da Puerto Rico, su hospitalidaddurante los tres meses de nuestrapermanen-
cia en el terreno. A la señora Maria Morales y a los señores Jaime Herrera
Cadena, John Bula Fritz , Rafael Vicente Mercado y Gratiniano Martlnez,
por permitir excavar en tierras de su propiedad. Por último, nuestro recono-
cimiento al grupo de trabajadores, cuya entusiasta cooperación hizo más
exitosa nuestras labores de campo.
Carlos Angula Valdés
10
INTRODUCCION
En el transcurso de la ejecución de nuestro proyecto sobre la arqueelogla .
del Departamento del Atlántico, iniciado en 1979, hemos conservado, por
razones metodológicas, el sistema de abordar las investigaciones dentro del
criterio de la arqueologla por regiones, siguiendo para ello lapropuesta que,
sobre regiones geográficas de esta sección polttico-admimstrativa.det pais,
hizo el autor en 1952*. Tal procedimiento hapermitido comparaciones entre
las distintas zonas estudiadas, asi como un acercamiento a probables expli-
caciones de problemas adaptativos surgidos en las comunidades que habita-
ban en ellas. Asi ha ocurrido por ejemplo, en nuestros estudios sobre la
Tradición Malambo, un complejo temprano en el NW. de Suramérica(l981)
yen la Arqueologia del Valle de Santiago (l983J
En id presente trabajo nos referimos a la Arqueologia de la Ciénaga de
Guájaro; formación lacustre de unas 16.000 hectáreas, que se extienden
desde lapoblación de Arroyo de Piedra, en el norte, hasta el Canal del Dique,
en el sur. En él se incluye no sólo sus orillas, sino una buena parte de las
tierras adyacentes y las vertientes de dos complejos de colinas de escasa
altitud (unos 100 metros sobre el nivel del mar, aproximadamente), conoci-
das como Serrania del Caballo y Serrania de Colombia (Fig. 1).
• El Departamento del Atlántico y sus condiciones fisicas: 9-26.
11
Hasta donde llegan nuestros conocimientos, el área en referencia no había
sido objeto de estudios arqueológicos. Se trata entonces de la primera
aproximación en la reconstrucción de la historia de las comunidades que ha-
bitaron en ella antes de la conquista española. Por otra parte, queríamos
aclarar algunos interrogantes que limitaban nuestros conocimientos de
áreas vecinas; tal ocurría con el Valle de Santiago, excavado en 1982, donde
nofue posible lograr entoncesfechas tempranas para ubicar lapresencia del
desgrasante de concha molida de la Fase Tocahagua; elemento que conside-
ramos importante en la arqueología del norte de Colombia, no sólo por su
aspecto parecido al cauxí, sino por su asociación en el Valle de Santiago con
elementos muy característicos del Amazonas y Venezuela; entre los cuales
podemos citar las topias. Además, nos interesaba ahondar sobre la posible
ruta de penetración de las técnicas del cultivo del maíz al Valle de Santiago
durante la Fase Palmar; detalle,en el cual habíamos atribuido hipotética-
mente, un papel a la ruta por Guájaro, en el caso de que esta gramínea se
hubiera desplazado desde el curso bajo del Río Magdalena, a través de la
depresión del Canal del Dique (Angulo Valdés, 1983: 1 6 5 - 1 7 1 ) ~
"El proyecto en referencia fue elaborado después de dos visitas al área en
los meses de enero a julio de 1984, durante las cuales se revisó cuidadosa-
mente un tramo de 8 kilómetros de la orilla occidental de la ciénaga, la
vertiente oriental de la Serranía del Caballo y la vertiente occidental de la
Serranía de Colombia (Fig. 1). De ella rescatamos una abundante colección
de superficie; ubicamos un conjunto de pisos de viviendas que se éxtendiapor
más de un kilómetro sobre la cumbrera de la Serranía del Caballo y,
ejecutamos 15pozos de ensayo. Esto último puso de presente la existencia de
depósitos de material cultural bastante densos, como fue el caso de la
cantera Monte Sión donde localizamos uno que tenía 1.90 mts. de espesor.
Pero lo más significativo de este trabajo preliminar.fue la presencia de dos
complejos cerámicos bien diferenciados. Uno de ellos parecia estar relacio-
nado con comunidades recolectoras - cazadoras del litoral cercano, particu-
larmente con el sitio Monsú, al cual se le asigna una antigüedad de 3.350
años A. de C. (Reichel Dolmatoff, 1985: 175). El otro complejo, cuya área de
dispersión parecía corresponder a la zona ocupada por las colinas que
bordean la región central y el norte de la ciénaga, mostraba elementos de
una tradición diferente; al parecer, relacionada con comunidades del curso
bajo del Río Magdalena.
Todo el materiai proveniente de las excavaciones y colecciones de superfi-
ciefue identificado para su estudio con un sistema trinominal, que incluye el
nombre del sitio, el cort é y el nivel de la excavación. Asi, G-5-8, por ejemplo,
Guájaro, corte 5, nivel 8.
El resultado de la clasificación y análisis del material cerámico fue
trasladado a tablas de seriación construidas en base a los principios del
12
Método cuantitativo para la obtención de cronolog{as culturales, cuyo
objetivo primordial, es determinar las tendencias al cambio que se manifies-
tan a lo largo de un proceso histórico La alfareria rescatada en los 8 cortes I
fue seriada e interdigitada tomando como referencia dos categorias: tiestos
decorados y tiestos no decorados (Gráficos 1 a 4), distribuidos, según el
caso, en dos periodos: Periodo Rotinet y Periodo Carrizal. Usamos el
término periodo para referirnos únicamente a la dimensión temporal de los
mismos, para los Cualescontamos con datos cronológicos absolutos; pues el
análisis del desarrollo del proceso histórico de las sociedades que habitaron
la región, lo hacemos siguiendo la categoria modo de vida.
Hemos acotado a las respectivas tablas de seriación 8fechas de radiocar-
bono procesadas en la Universidad de Miami (BETA - 13346Y BETA 13347)
Y el Smithsonian Institution, de Washington (SI - 6916. SI- 6919. SI- 6920,
SI - 6922). las cuales muestran entre si un excelente ajuste en la información
cronológica, no obstante provenir de dos laboratorios distintos.
Al lado del apoyo anterior, hemos logrado también la colaboración de
varias instituciones y cientificos colombianos, a saber: Drs. Hernando
Dueñas Jiménez y J. Enrique Moreno Patiño, de Bios (Servicios Bioestrati-
gráficos Ltda. Bogotá), quienes hicieron el análisis palinológico de 8 mues-
tras provenientes de 4 de los cortes arqueológicos ejecutados en el área y
cuyo informe incluimos en esta publicación, como ANEXO No. 1. El Dr.
Manuel del Llano Buenaventura, del Instituto de Ciencias Naturales de la
Universidad Nacional, quien estudió 5 muestras de suelo recogidas durante
el proceso de nuestras excavaciones. Su reporte se inserta como ANEXONo.
2.
A los estudios anteriores se agrega la identificación de las muestras
malacológicas rescatadas en los cortes estratigráficos, la cual estuvo al
cuidado del Dr. Arturo Moncaleano Archila, del Centro de Investigaciones
Pesqueras del Instituto Nacional de los Recursos Naturales Renovables y del
Ambiente (INDERENA), Cartagena. Su informe se publica como ANEXONo.
3. En el ANEXO No. 4. se agregan las observaciones del Dr. José Alberto
Isaza, Director del Departamento de Anatomia de la Universidad del Norte,
sobre unos huesos largos. para diagnosticar posibles detalles de patologia
ósea.
13
AMBITO GEOGRAFICO
La Ciénaga de Gnájaro forma parte de una vasta depresión estructural
que se extiende po.r el sur del Departamento del Atlántico (Fig. 1). En
dirección de los meridianos tiene una longitud de 23 kms, aproximada-
mente, los cuales se cuentan desde el llamado bajo de Los Palmichales,
cerca de la población de Arroyo de Piedra, en el norte, hasta el Canal del
Dique, en el sur. Al frente del caserío La Peña, la ciénaga tiene normal-
mente una anchura de 4.5 kms; mientras que a la altura del sitio Bajo de
Feiipe, en las proximidades del Canal del Dique, ésta es de unos 7 kms. Se
le conoce también como Embalse de Guájaro, pues ha sido convertida
recientemente en avenadora de la extensa zona fluvio-Iacustre del sur del
Departamento del Atlántico; zona que es alimentada periódicamente por
lluvias locales y crecientes del Río Magdalena. Obras de control hidráuli-
co ejecutadas allí en los últimos veinte años por el Incora*, ha permitido
no sólo la regulación del agua que se acumulaba en forma de ciénagas
(algunas de considerable extensión), sino además, .el rescate de unas
45.000 hectáreas de tierra; factores que, unidos al manejo razonable de un
sistema de riego, han convertido gran parte de la región en centro
importante de producción agrícola y ganadera. Se calcula que el Embalse
de Guájaro tiene una extensión de 16.000hectáreas; puede almacenar 400
• Instituto Colombiano de la Reforma Agraria .
15
millones de metros cúbicos y exhibe una capacidad de descargue de 60
mts de agua por segundo (IGAC, 1973: 17).
La Ciénaga de Guájaro limita al occidente con los contrafuertes de un
complejo de colinas que descienden suavemente hacia ella, conocido como
Serranía del Caballo (Fig. 1). Este complejo representa la máxima prolon-
gación de una de las últimas digitaciones de la Cordillera Occidental, la
que, después de un buzamiento a la altura del Canal del Dique , termina en
el litoral caribe a través de la Serranía de Piojó. La máxima altitud de esta
serranía es de 523 mts sobre el nivel del mar en el punto llamado Cerro
Alto, el cual representa, además, la máxima elevación del Departamento
del Atlántico. Por el oriente, otra alineación orográfica de menor altura
(escasamente sobrepasa los 100mts), conocida como Serranía de Colom-
bia, se extiende a lo largo de su orilla oriental desde las cercanías de la
población La Peña, en el' norte, hasta las Lomas de Punta Polonia, en el
sur. A partir de este punto se abre un conjunto de tierras bajas que se
extienden hasta el Río Magdalena y el Canal del Dique (Fig. 1). Desde el
punto de vista geológico, los materiales que integran el suelo del área
descrita son de origen sedimentario yse acumularon durante el Cuaterna-
rio y el Terciario (IGAC, 1981: 2). Las formaciones del Cuaternario son
frecuentes en el área fluvio-lacustre; 'éstos son resultado de la acción
acarreadora del Río Magdalena y de los arroyos que, durante las épocas
de lluvias, depositaron 'en aguas tranquilas gran parte de los materiales
arrastrados; fenómenos al cual habría que agregar los efectos de las
transgresiones marinas en el pasado. Tales materiales, que son de estruc-
tura fina, constituyen hoy una amplia zona de terrenos fértiles.
En las colinas que bordean la Ciénaga de Guájaro abundan, en c a ~ _ b i ~ ,
suelos de origen terciario con predominio de formaciones dé! Mioceno;
los cuales se observan, por ejemplo, en la Serranía del Caballo, cuya
superficie expuesta a rigores de un clima seco, muestra ya los efectos de
una activa y prolongada erosión eólica y pluvial.
Clima. La posición astronómica del área y la carencia de un relieve
pronunciado (la máxima altitud es sólo de 523mts sobre el nivel del mar),
hacen que las temperaturas ' sean siempre altas y manifiesten escasa
variación entre la máxima y la mínima durante todo el año. Se observa
además , que en la medida en que se avanza hacia el sur de la zona, éstas
van aumentando progresivamente. Santa Lucía, a orillas del Canal del
Dique, registra 31.4
0
como promedio anual. Fenómeno parecido ocurre
con las lluvias, las cuales resultan ser las más abundante.s del Departa-
mento del Atlántico. Esta estación registra 1.364mm al año; cantidad que
decrece hacia la Ciénaga de Guájaro y la Serranía del Caballo (Molinero,
a 6 kms en línea recta del extremo norte de la ciénaga: 886 mm como
16
17
FIg.l
oC
Z
W
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Cl
o
...
Q
OPTO. DEL ATLANTlCO
EXCAVACIONES
, - Potrero Carrizo!.
2 - Potrero Corrlzo!.
:5- Contero MonteSlón.
4 - Potrero Zoh(no.
5 - Potrero Zahlno.
6 - Rotlne..
7- Rotlnet .
s- Potrero Corrlzol.
9 - Contera Barrero.
promedio anual). Las lluvias, que son de tipo convectivo, se distribuyen
entre los meses de abril a noviembre, con una ligera inflexión en el mes de
junio, que la gente de la región llama veranillo de San Juan. A partir de
noviembre estas comienzan a decrecer, siendo casi nulas en diciembre.
Entre enero y abril, dificilmente cae "una gota de agua" (Angula Valdés,
1952: 20).
Predominan en el área dos tipos de viento: locales y periódicos. Los
primeros son generalmente constantes y se producen como resultado de
las bajas y altas presiones que se forman entre el Valle del Río Magdalena,
las tierras del interior del Departamento del Atlántico y la Sierra Nevada
de Santa Marta. Estos se acentúan durante las primeras horas de la noche
y se caracterizan por un alto índice de humedad. Los vientos periódicos,
que son los alisios del NE. , se hacen sentir con violencia entre los meses de
diciembre a abril; son vientos secadores que impiden las precipitaciones y
provocan bajas moderadas de la temperatura.
Hidrografía. El complejo hidrográfico ha sufrido alteraciones en las
últimas décadas, a causa de la modificación de algunos factores naturales
provocada por trabajos del Incora en sus proyectos de adecuación de
tierras y control hidráulico de la depresión y, acerca de lo cual, nos hemos
referido en páginas precedentes. Antes de esta época dicho territorio se
caracterizaba por un conjunto de ciénagas, la mayoría de ellas interconec-
tadas por cauces naturales, que cubrían una considerable extensión de
tierra; particularmente durante las dos grandes avenidas del río Magdale-
na (abril-mayo; septiembre-noviembre). La hidrografia del resto de la
región se manifiesta a través de un conjunto de arroyos temporarios, que
sólo se animan en la época de lluvias. Además de éstos, se encausan hacia
la Ciénaga de Guájaro, el Canal del Dique o el Río Magdalena, las
corrientes que bajan de la vertiente oriental de la Serranía del Caballo yde
los flancos de la Serranía de Colombia.
Vegetación. Un clima seco con altas temperaturas durante el año; la
tala de la vegetación primaria; la destrucción acelerada de la capa vegetal
por mal uso de la tierra dedicada a cultivos de pan coger (roza y quema);
el pastoreo de una ganadería extensiva y la explotación inmoderada de
varias canteras para materiales de construcción, han acelerado en los
últimos años el proceso erosivo de las colinas que bordean la orilla
occidental de la Ciénaga de Guájaro. Es probable que a todo esto se deba
la existencia actual de un bosque claro que se combina con un matorral
achaparrado y espinoso.
Entre las especies vegetales más frecuentes se encuentran: la ceiba
(Bombax septenata), Carreta (Aspidosperma dugandii), majagua (Hibis-
18
19
cus sp), la Bonga (Ceiba pentadra), Guayacán (Bulnesia arborea), Trupi-
110 (Prosopis juliflora), Guamacho (Pereskia colombiana), Ubito (Cordia
alba), Roble amarillo (Tabebuia chrysantha), el Matarratón (Gliricidia
sepium) y varias especies de palmas del género Bactris, apropiadas para
cubrir techos de viviendas.
Fauna. La fauna terrestre casi ha desaparecido por acción inmoderada
del hombre. En la Ciénaga de Guájaro, gracias al desarrollo exitoso de un
plan de fomento pesquero en las dos últimas décadas, es posible obtener
abundante provisión de pescado para sustento de los habitantes del área y
para intercambio con regiones vecinas y grandes centros de consumo,
particularmente con Barranquilla. También abundan las hicoteas (Po-
docnemis lewyana), así corno los caracoles terrestres que viven en los
arbustos que prosperan en las orillas húmedas de la ciénaga.
La pobreza actual de la fauna terrestre yserniacuática, contrasta con la
abundancia y variedad de especies rescatadas en las excavaciones arqueo-
lógicas; lo que demuestra no sólo la abundancia de recursos naturales en
el pasado, sino también un largo periodo de ocupación humana. Una
fecha de radiocarbono registra la presencia de gentes en el área a media-
dos del tercer milenio A. de C."
En nuestro inventario tenernos por ejemplo, caimán (Crocodilus sp),
ponche (Hydrochoeris Hidrochoeris), manatí (Trichechus manatus), za-
híno (Tayassu pecari), venado (Odocoileus gymnotis columbianus y
Mazama Americana), guartinaja (Goelongenys sp) , ñeque (Dasyprocta
aguti), conejo.(Sylmilagus cumaanicus), iguana (Iguana iguana), etc. Son
abundantes también huesos y espinas de pescado, huesos de aves, de
pequeños roedores y serpientes.
En la cantera Barrera (Fig. 1), existe un rico depósito de megafauna que
incluye restos de mastodontes, de caballos desaparecidos, de tortugas
gigantes, perezosos y otros que aún no han sido identificados. Todo este
material se halla asociado con grandes trozos de madera fósil; algunos de
los cuales tienen hasta un metro de diámetro (Fig. 3). Esperarnos que este
valioso material sea rescatado, antes que desaparezca por acción de las
máquinas que operan en la cantera.
• BETA - 13347 (G-7- 13): 4190 ± 120 B. P.
20
LAS ExcAvACIONES
Por razones metodológicas consideramos dividida el área estudiada en
dos porciones bien caracterizadas: la cumbrera y vertiente oriental de la
Serranía del Caballo, por una parte y, las tierras próximas a la orilla
occidental de la Ciénaga de Guájaro, por la otra. Desde el punto de vista
geográfico tal división es arbitraria, pues su escasa extensión y lo insigni-
ficante del relieve, no permiten en el fondo considerarlas como entidades
independientes. Sin embargo, ciénaga y vertiente, jugaron un papel signi-
ficativo en el desarrollo de los modos de vida dejas poblaciones que se
asentaron en el área .
Durante nuestra visita de observación a la Serranía del Caballo, nota-
mos que en la cumbrera aparecían superficies amesetadas de aspecto
circular, que posteriormente resultaron ser pisos de viviendas y desde los
cuales se logra una de las panorámicas más amplias de la Ciénaga de
Guájaro. Estos pisos afectan una estructura monticular de 20a 40 cms de
altura, aproximadamente; sin embargo, no son resultado de acumulacio-
nes intencionales de material. Estas formas parecen que fueron logradas
rebajando la parte más pronunciada de montículos naturales resultantes
. de la erosión eólica y pluvial. En ei potrero· El Saíno es frecuente la
.agrupación de 4a 6de estas estructuras monticularesseparadas entre sí 10
a 20 mts., aproximadamente. Hay casos en que éstos aparecen en núme-
ros de 2 a 3, separados por trechos más amplios.
21
Este fenómeno es notorio alo largo de unos 4 kms de la cumbrera de la
Serranía y también en algunos trechos de la verti ente que mira hacia la
laguna. Cerca de cada una de estas estructuras había siempre una piedra
de moler. Este detalle , unido a gran cantidad de material cultural disperso
sobre la superficie , deja la impresión de un sitio ocupado poruna pobla-
ción nucleada; sin embargo, no existen evidencias de que una parte del
esfuerzo humano hubiera sido orientado hacia la construcción de obras
complejas en la aldea.
En el área en referencia, de unos 4 krns? se ejecutaron 6 excavaciones
identificadas como cortes 1, 2 Y8 (en el potrero Carrizal) ; cortes 4 y 5
(potrero El Saíno), y corte 3 (en la cantera Monte Sión, Fig. 1). De estos
6 cortes, en los cuales aparecen representados dos modos de vida bien
definidos (vegecultor y semicultor), sólo nos remitimos, para efectos de la
descripción de las excavaciones, a los cortes 3, 5 Y8, por ser los más
profundos y más ricos en mat erial. Los cortes 6 y 7, corresponden a
sendas excavaciones hechas en la orilla centro occidental de la Ciénaga de
Guájaro, en jurisdicción del corregimiento de Rot inet (Fig. 1). En este
último sitio obtuvimos dos fechas de radiocarbón que , por su antigüe-
dad" y relación con el material cultural rescatado, tiene un valioso
significado en la definición de asentamientos tempranos en el norte de
Colombia.
Excavaciones en la Serranía del Caballo
Corte 3. Sobre la carretera que conduce a Repelón, a unos 6 kms de su
intersección con la vía que de Barranquilla va a Cartagena, se encuentra
la cantera Monte Sión; sitio que a juzgar por la cantidad de material
arqueológico expuesto en los cortes dejados por las máquinas y en la
superficie del terreno, debió alojar una buena parte de los aborígenes que
habitaban la serranía; evidencias que, como ocurre en las otras canteras
de los alrededores, están a punto de desaparecer para siempre .
Doscientos metros al occidente de la entrada principal de la cantera, se
levanta un montículo de unos 50 mts sobre el nivel del mar. En el pasado,
-éste debió formar parte de la estructura de la serranía; pero un cambio en
el curso del Arroyo El Saíno, que sólo se anima en la época lluviosa , I
terminó separando esta porción del resto de la vertiente, dando ahora la
impresión de una formación aislada. Sobre la superficie amesetada del
• BETA-I347 :4.l90± l20B.P.
SI-6923-3.800± llOB.P.
22
mm Tierra "umí'.ro.
t-:.-:-::;I Granular mlly f ino _
~ Ar.noso franco m.d lo.
F I ~ . 4
~ Ar.nolo fronco 9'u"o.
rl.llllJ Pilo 1I •• rll.
montículo, de unas 2 hectáreas, aproximadamente, hicimos el corte 3; no
sin.antes ejecutar varias pruebas en busca de depósitos profundos. El corte
. corresponde a una trinchera de 6 X 1.50 mts y una profundidad de 1.90
mts,"Este tiene todas las características de un basurero compuesto de
abundantes fragmentos cerámicos, artefactos líticos, instrumentos de
hueso y restos de fauna ; entre los que se destacan por su cantidad, restos
de caracoles de especies continentales (Anodontites, Marisa y Ampula-
rius)*.cuya función parece ser la de haber servido de alimento. Hacemos
la presente observación, porque esta especie de fina envoltura, fácil de
triturar, fue utilizada durante la Fase Tocahagua del Valle de Santiago,
para atemperar además, la cerámica; detalle que hasta el presente consi-
deramos único en el Norte de Colombia (Angulo Valdés, 1983: 165).
La excavación fue ejecutada, así como los cortes restantes, a base de
~ niveles arbitrarios de 0.10 mts. Todo el material cultural fue empacado
por niveles sin selecciones previas y traslado al laboratorio donde se
cumplió el proceso de lavar y marcar cada uno de los artefactos. Por otro
.lstdo, se obtuvieron 4 fechas de radiocarbono"; 3 muestras para análisis
·.' polinológico" *, así como materiales para identificación de moluscos y
de restos de fauna.
.-
Al alcanzar el nivel 7 (0.60 - 0.70 mts.), se observó en la pared occiden-
.tal del corte la presencia de falanges que, posteriormente, resultaron ser
de un entierro primario; entierro que excavamos posteriormente como
algo independiente del corte 3, para evitar mezcla del material rescatado
sistemáticamente, con el material de relleno de la sepultura. El entierro
pertenecía a un adulto joven, que había sido colocado en posición supina
en un hueco rectangular de unos 52 cms. de profundidad y sin ajuar
fúnebre. Los huesos, que se hallaban en buen estado, correspondían a un
hombre cuya estatura estaba entre 1.58 y "160 mts. Un inventario de la
excavación produjo el siguiente resultado:
Nivel 1 (O - 0.10 mts.). Abundantes fragmentos cerámicos , mezclados
con guijarros medianos y pequeños; abundantes restos de moluscos de
especies continentales. No había bolsas ni lentejas.
• Ver Anexo No. 3·.
.. SI-6916(MonteSi6n,G-3- 4): 670± SO,AD(1280D.deC.)
SI-6917(MonteSi6n,G-3- 7): 900 ± SO,AD(1050D.deC.)
SI -6919 (Monte Si6n, G-3-14): 1090 ± 50,AD(S60 D.deC.)
SI - 6920(Monte Sión, G-3-16): 1.150 ± 50, AD (SOO D. de C.)
... BJOS - 1826: Monte Si ón, G-3-3
BIOS - 1827: Monte Si ón, G-3-8
BIOS - 1832: Monte Si ón, G-3-14
24
Nivel 2 (0.10 - 0.20 mts.). Gran cantidad de fragmentos cerámicos entre
los cuales se encontraba un majador elaborado en arcilla (Lám, XII h),
Los restos de caracoles terrestres sumaron 128. Aparecieron desechos de
talla, medianos y pequeños. El material de este nivel y el del precedente,
se hallaban en una capa de tierra humífera poco compacta de unos 30cms.
de espesor (Fig. 4).
Nivel 3 (0.20 - 0.30 rnts.), Los fragmentos cerámicos continuaron
aumentando, así como los restos de caracoles y fauna terrestre. Algunas
lascas, lo mismo que los guijarros medianos y pequeños, mostraban
señales de uso.
Nivel 4. Los tiestos eran más frecuentes; esto coincidía con un aumento
de los restos de fauna, donde se identificaron: aves, venado (Maz"ama
americana, Odocoileus gymnotis colombianus), iguana, espinas y huesos
de pescado y una valva de Anodontites trapesiales glancus . Se hallaban
presentes restos de caracoles terrestres; artefactos líticos, entre ellos tres
lascas concoi dales. No habí a evidencias de fogones y los guijarros conti-
nuaron siendo de tamaño pequeño o mediano. Una muestra de carbón
produjo una fecha de 1.280 años D. de C."
Niveles 5, 6 Y 7. Estructuras parecidas a la del nivel 4, en cuanto a
contenido y disposición del material en el depósito. A la altura del nivel 6
y sobre la pared occidental de la excavación, aparecieron dos falanges ,
que resultaron ser de la mano izquierda de un entierro primario. Del
nivel 7 se obtuvo otra muestra de carbón que dio la fecha 1.050 años
D. de e."

Nivel 8. No había indicios de la proximidad de agotamiento del depósi-
to. Los fragmentos cerámicos eran abundantes, así como los artefactos
líticos; particularmente raspadores, lascas, núcleos agotados y desechos
de talla; lo mismo que restos de fauna, incluyendo caracoles terrestres y,
huesos y fragmentos de caparazón de hicoteas.
Niveles 9, 10 Y11 (0.90 - 1.10 mts .). A partir del nivel 9, comienza a
disminuir el material contenido en el depósito. Los caracoles por ejemplo ,
sólo alcanzan a 124en los 3niveles; los litos se reducen a dos martillos con
señales de uso. Uno de ellos parece haber sido utilizado como yunque.
Ent re los restos de fauna que también tendían a disminuir, se rescató la
mitad izquierda de la mandíbula de un venado (Mazama) y un fragmento
• S/ -6916(G-3-4):670 ± SO,A.D.
• • SI - 6917( G- 3-7): 900 ± SO,A.D.
25
b :.:·:·/,¡ Tlerr......I'-r• .
I::::-t Gronul.' -.uJ ftt.• .
~ Ar.nolo 'ronco ...dio.
~ .rMOM ',onco "",0.
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de la mandíbula de una babilla (Caimán focus). Entre los tiestos había un
fragmento del cuello de una vasija con decoración hachurada.
Niveles 12 - 13 (120 - 1.30 mt s]. Aun cuando el material cultural
continúa decreciendo, se observa en Ila cerámica detalles importantes que
se relacibnan con acentuadas tendencias al cambio o con posibles relacio-
nes de intercambio; por ejemplo, la presencia por primera vez de frag-
mentos de cerámica negra pulida, una base cilíndrica con decoración
modelada y dos: tiestos con.decoración hachurada; este Último motivo
. . - ¡
aparecía¡ya desde el nivel 11: LoS caracoles terrestres se reducen a 12; los
huesos d,e babilla aumentan; as! como los de hicotea y de pescado. Son
frecuentes artefactos líticos elaborados con la técnica de golpeo, y abun-
dan los restos de Icarbón.' A partir del nivel 13, las evidencias culturales
desaparecen del ¡sector centro-occidental de la excavaci6n.
Niveles 14 a 18 (1.40 - 1.80 mts.), A partir del nivel 14 se nota mayor
concentración de material cultural sobre el área centro oriental de corte.
entre los que se cuentan huesos de caimán, de babilla,
de\aves! eran tan abundantes, que daban la impresión de una
delbasurero. Los 4 niveles contenían abundante carbón,
pero no-eran visibles restos de ceniza ni piedras que señalaran posibles
fogones -Es probable que la ceniza hubiera desaparecido con el viento an-
tes)de que este material fuera cubierto por los niveles siguientes. Esta
observación la hacemos en vista de que la mayoría de huesos tenían
acumulaciones de carbón en las' articulaciones y canales medulares.
Existe la posibilidad de que este sitio fuera, antes de adquirir las condicio-
nes de un gran basurero, un lugar apropiado para despresar y repartir la
carne entre los miembros de la aldea. Los tiestos rescatados suman sólo
122 y los restos de caracoles terrestres, 83. Del nivel 14 y del nivel 16, se
obtuvieron sendas muestras de carbón, que corresponden a 800 y860
años D. de C., respectivamente.*"
Cortes 4 Y Enel potrero El Saíno.que colinda la cantera Monte
Sión, ejecutamos los cortes 4 y 5. Ambos corresponden a la cumbrera de
la Serranía del Caballo y se encuentran a unos 150 mts . sobre el nivel del
mar (Fig. 1).
Corte 4. Se hizo en el suave declive de una superficie ligeramente amese-
tada que daba la impresión de haber sido piso de una antigua vivienda.
Allí se ejecutó una trinchera de 6 X 4 mts . para determinar, entre otras
... SI - 6920 - G - 3" - 16:'1l50 ± 50. A. D.
SI - 6919 - G - 3 - 14: 1090± 50. A. D.
27
cosas, el espesor de la basura acumulada y el aspecto de la estructura
vertical del piso en que debió asentarse la vivienda. Hacia el oriente de
esta zona localizamos tres huecos de aspecto más o menos circular·entre
veinte, treinta y treinta y cinco centímetros de diámetro, respectivamente.
El poste hincado hacia el extremo norte, sólo tenía unos treinta centíme-
tros de profundidad. Una capa de caracoles terrestres de unos diez
centímetros de espesor, servía de descanso a este horcón. Tomando como
referencia estos tres puntos, logramos reconstruir un círculo de nueve
metros de diámetro, que debió corresponder a la forma de la planta de la
vivienda. La excavación, no obstante su escasa profundidad (0.60 mts .),
ofreció abundantes fragmentos cerámicos, entre ellos budares; restos de
fauna y material lítico. Otro detalle importante observado en el corte, era
la presencia de un estrato de color gris de estructura parecida a la ceniza.
Nuestra primera impresión nos llevó a pensar en restos de fogones o en el
resultado de incendios; pero la profundidad de la capa, así como su
extensión, nos hizo descartar esta hipótesis.
Corte 5. Este lo hicimos a unos 80mts al norte del Corte 4. Aun cuando
el área escogida mostraba en su superficie características similares a las
del corte anterior, nos asistía el interés de comprobar si el piso, que
tentativamente hemos denominado " estructura cenizosa", descubierta
durante la excavación anterior, era un factor natural del suelo, o si se
trataba de un fenómeno ocasionado por intervención humana. En este
caso, hicimos la trinchera en una zona de suave pendiente que se encon-
traba en el área de lo que pudo ser el piso de una vivienda. La estructura
de las paredes del corte puso de manifiesto dos detalles que, desde
entonces, estuvieron presentes el resto del tiempo dedicado a nuestro
trabajo de campo. El primero, de carácter geológico, demostró que el
estrato de "estructura cenizosa", tiene más de un metro de espesor;
segundo , que este se extiende probablemente, alolargo de la cumbrera de
la Serranía del Caballo y, tercero , que se trata de sedimentos eólicos
tempranos de diversa composición mineralógica (IGACC, 1981: 3) ycuyo
análisis aparece en el Anexo 3 de este estudio; estrato que se encuentra
cubierto por una capa de arcilla de color carmelita oscuro de unos 0.30
mts de espesor, aproximadamente (Fig. 6 ) ~
Los dos estratos en referencia contienen sendos complejos cerámicos
bien definidos. El primero, considerado tardío, corresponde a la Fase
Palmar, estudiada por nosotros en el Valle de Santiago; cuyo sitio más
representativo, Palmar de Candelaria, se halla a unos 15 kilómetros al
norte de la Ciénaga de Guájaro (Angula Valdés, 1983: 71).
El segundo estrato, de unos 1.50mts de espesor, constituido por lo que
arbitrariamente hemos denominado de "estructura cenizosa", se caracte-
28
29
riza por contener una cerámica de formas variadas y mejor elaborada;
además, de budares. También restos de .una industria de h eso, que se
manifiesta en adornos, artefactos y puntas de proyectil XIV-XV-XV1).
La industria lítica, definida corno industria de núcleos y lascas es, por
su morfología, poco convencional, ycontrasta con el mejoracabado de los
'instrumentos líticos de la fase tardía.
Esta distribución de elementos culturales fue observada también en el
Corte 8, ejecutado en el potrero Los Horros, a unos 4 kilómetros del corte
5, así como en la cantera Monte Sión. (Corte 3).
Cortes 6 y 7. Al occidente del caserío Rotinet (Fig. 1) hicimos dos
cortes , separados entre sí unos 150mts. Ambos eran concheros de caraco-
les terrestres que afloraban a la altura del piedemonte occidental de la
colina donde actualmente se asienta dicha población. Por la ubicación de
los concheros y por la estructura gredosa y compacta del suelo en el cual
se encontraban los restos de moluscos , se deduce que la basura se acumu-
ló bajo el agua cuando el nivel de la Ciénaga de Guájaro era un poco más
alto. Hoy, durante las crecientes críticas , la orilla se aproxima a las
conchas unos 5 ó 10 mts. (Fig. 7).
La vertiente a que hemos hecho referencia contiene en su superficie
restos de material cultural. Sondeos ejecutados en ella 'revelaron que las
mayores profundidades de los yacimientos ubicados en esta zona del
sitio, no iban más allá de los 20 cms. El material recogido por este
procedimiento, sumado a una abundante colección de superficie, permi-
tió identificarlo con la Fase Palmar, es decir, con fase tardía de la Serranía
del Caballo: cortes I - 2 - 3 - 4 - 5 - 8 - (Fig. 1).'
Este detalle no lo observamos en los cortes 6 y 7, excavados , como lo
hemos indicado arriba, en las proximidades de la orilla de la ciénaga. El
Corte 6, por ejemplo, era un conchero de caracoles terrestres, con predo-
minio de la especie Marisa cornuarietis (Moncaleano Archila, Anexo No.
3), mezclados con tiestos (entre los cuales había restos de budare), instru-
mentos líticos y restos de fauna. Todo este material se encontraba en una
matriz de arcilla muy dura, que no permitió su remoción con sistemas
convencionales. Para evitar la posible fragmentación del material fue
necesario, a partir del segundo nivel (10 a 20 cms.), llenar la excavación
con agua todas las tardes para facilitar la labor del día siguiente. Sólo de
este modo fue posible el rescate de todo el contenido del depósito cultural
distribuido en 7 niveles de 10 cms . cada uno .
El Corte 7, también un conchero en el que predominaba, como en el
Corte 6, la especie Marisa comuarietis, contenía algunos caracoles de
30
origen marino: Melongena melongena (MoncaleanoArchila, Anexo No.
3).
/ /
Este alcanzó tina profundidad de 1.80 mts. A partir del nivel tercero (20
a 30 cms .), fue necesario recurrir, como en el Corte 6, al uso de agua para
evitar, debido a la dureza del terreno, la fragmentación del material
cerámico y los restos de fauna (Fig. 8).
Uno de los aspectos más interesantes observados en los cortes 6 y 7es la.
relación que, desde el punto de vista estilístico, muestran con los comple-
jos cerámicos de Monsú, Puerto Hormiga, Canapote y Barlovento; rela-
ciones que se expresan claramente en los motivos y técnicas decorativos,
así como en las formas y el posible uso de los recipientes. A todo lo cual
habría que agregar el modo de vida recolector cazador, común a todos
ellos .
Para el primer caso se anota no sólo la presencia de la incisión ancha y
panda, sino también la frecuencia de motivos comparables, entre los
cuales se citan: líneas incisas terminadas en punto; impresiones con
concha sobre el labio; hachurado fino ; rocker stamping, motivos sigmoi-
deos; el uso de pigmento rojo en las incisiones y motivos modelados
incisos; a todo lo cual se añade el predominio de cuencos, como forma
característica del complejo; por no decir única y, la presencia de budares y
vasijas naviformes (Láms. 1a V). Las relaciones en términos de los-modos
de vida, quedan expresadas en la recolección de ciénagas, caza, pesca y
una especie de agricultura incipiente a base de tubérculos, probablementé
yuca. . El análisis del material rescatado en los cortes 6 y 7, Ydel cual
trataremos en detalle más adelante, demuestra que Rotinet era, como
recolector de ciénaga, una variante del modo de vida recolector marino
que se dio en el litoral cercano en sitios como Monsú, Puerto Hormiga,
Canapote y Barlovento, excavados por Reichel Dolmatoff (1955-1960-
1985) YH. Bischof (1966) . Además, desde el punto de vista geográfico,
Rotinet permite una ampliación del área donde se dieron los primeros
ensayos de la vida aldeana en el norte de Colombia*.
Los cortes restantes: 1-2-3-4-5-8, ejecutados en un área de 4 kilómetros
de largo por l
1
j1 kilómetros de ancho, aproximadamente, presentan un
panorama cultural ycronológico diferente. Ubicados sobre la cumbrera y
la vertiente de la Serranía delCaballo que mira hacia la Ciénaga de
Guájaro (Fig. 1), muestran restos de antiguas viviendas, piedras de moler
• BETA-13347(G-7-13):4.190 ± 120B.P.
SI - 6923(G-6-3): 3.800 ± 110B.P.
32
y abundantes tiestos sobre la superficie del terreno. Tal ubicación parece
indicar que las comunidades que vivieron en la serrania, hicieron de la
Ciénaga de Guájaro y del resto del ambiente natural circundante, el
centro principal de sus actividades económicas, politicas y sociales, y
explicarla por si solo, la presencia de asentamientos estables hasta la
época de la Conquista.
34
TIPOS CERAMICOS SENCILLOS
Período Rot inet
Rotinet desgrasante Arena Fina
PASTA:.
Método de Manufactura. Enrrollado en espiral. Es frecuente la frag-
mentación horizontal.
Antiplástico. Arena muy fina. Parece que la ar cilla contenía en forma
natural este atemperante. Son visibles granos de arena hasta 0.5 mm.
Textura. Compacta. Esta estructura da la impresión de relativa solidez.
No se observan bolsas de aire.
Color. La mayor parte de los fragmen tos tienen un fuerte núcleo
carbonizado de tono gris o negro , que ocupa casi todo el espesor de la
vasija. En otros, el núcleo ocupa el centro o se extiende desde allí a la
pared interior o exterior del recipiente .
Cocción. Predominio de la cochura en atmósfera reducida. Sólo un
17% de los fragmentos muestra oxidación completa.
35
SUPERFICIE.;
Color. Carmelita oscuro, carmelita claro, gris, rojizo, crema. La mayor
parte de los tiestos tienen manchas oscuras, resultado de una atmósfera
mal controlada durante la cocción.
Tratamiento Exterior. A juzgar por el acabado de la superficie, se nota
el uso frecuente de guijarro pulidor que fue movido en sentido
vertical u horizontal. También se nota el empleo de un artefacto
raspador; al parecer, un pedazo de totumo (Crescencia cujete). No
obstante, el alisamiento dejó irregularidades muy notorias.
Tratamiento Interior. No existen notorias diferencias con la pared
exterior; excepto la utilización de guijarro pulidor, presente únicamen-
te en la pared externa del recipiente.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:'
Borde. Recto con labio redondeado; recto, engrosado hacia el interior
y labio redondeado.
Dimensión de la boca. Anchura máxima 40 crns.; anchura mínima, 18
cms. Anchura más frecuente 20 a 26 cms.
.Espesor de las paredes del cuerpo. Fluctúa entre 13 y 7.mm. El 71%de
los fragmentos.oscila entre 9 y 7 mm.
Base. Redondeada:
Forma 1 (Fig. 18).
Forma 2 (Fig. 18).
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9) Forma 3 (Fig. 9)
Forma 2 (Fig. 9) Forma 6 (Fig. 10)
Diferencias temporales dentro del tipo: No se observan.
Posición cronológica del tipo: Aparece desde el comienzo de la ocupa-
ción del sitio (Gráfico 1).
36
INTERDIGITACION DE LAS SECUENCIAS SERIADAS DE LOS TIPOS NO DECORADOS DE
LOS CORTES 6 Y 7. PERIODO ROTINET (CIENAGA ' DE GUAJARO)
-
-
-
-
-
-
-
-
-
-.-
-
-
-

--
=
-
-
-
-
........-
-
-
-
-
-
-
-
-
Rotinet desgrasante Arena Ordinaria
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena, cuyos granos fluctúan entre 1 y 2 mm.
Textura. Granular. Esta se nota especialmente en aquellos casos en que
el antiplástico no fue regularmente distribuido.
Color. Negro, gris, carmelita oscuro.

Cocción. El 21% de los fragmentos tienen un núcleo fuertemente
carbonizado; lo que al parecer, se debe al predominio de la reducción
de la atmósfera durante la cochura. Tales fragmentos muestran por lo
general , manchas oscuras en la superficie interior y exterior.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, rojizo. Predominan los dos
primeros .
Tratamiento Exterior. Superficie alisada; probablemente coI} una val-
va de ostra o un trozo de totuma (Crescencia cujete). En algunos
casos aparecen imperfecciones que no fueron eliminadas durante el
proceso de alisado.
Tratamiento Interior. No hay diferencias en el tratamiento de la super-
ficie interior; aquí , como en la exterior, 'aparecen restos de un débil
baño producido al aplicar un poco de agua sobre la arcilla húmeda
durante el alisamiento; esto se observa en la presencia de finas estrías
producidas con el tejido de los dedos.
Dureza. 3.Q. Escala de Mohs.
FORMA :
Borde. Directo, labio redondeado; reforzado exteriormente, labio re-
dondeado; reforzado interior, labio plano.
Anchura de la boca. Margen de variación: 30 a 12cms. Mayor frecuen-
cia, entre 20 y 26 cms.
38
Espesor de las paredes del cuerpo. Entre 6 y 17mm. El 79% oscila entre
12 y 8 mm.
Base. Redondeada:
Forma 1 (Fig. 18).
Forma 2 (Fig. 18).
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base de los fragmentos:
Forma 2 (Fig. 9) Forma 7 (Fig. 11)
Forma 6 (Fig. 10) Forma 9 (Fig. 11)
Diferencias temporales dentro del tipo. Hacia la mitad de la tabla de se-
cuencia (Gráfico 1), se observa la tendencia hacia un aumento de popu-
laridad que, al parecer, coincide con la presencia de vasijas grandes;
probablemente para almacenar líquido.
Posición cronológica del tipo. Se encuentra presente a todo lo largo de la
historia del sitio y termina siendo, junto con Rotinet Arena Fina y
Rotinet Esteatita, unos de los tipos de mayor aceptación dentro del
complejo (Gráfico 1).
Rotinet desgrasante Arena Burda.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral. Predominio de la frag-
mentación horizontal que, en muchos casos, permite ver la soldadura
de los rollos. .
Antiplástico. Arena ordinaria. Es frecuente la presencia de pequeños
guijarros hasta de 6 mm. La abundancia de arena gruesa da a la pasta
un aspecto ordinario.
Textura. Compacta. Son frecuentes alvéolos hasta de 6 mm. , resultan-
tes del desprendimiento de granos de arena gruesa o de pequeños
guijarros. Unos pocos tiestos muestran estructura laminar.
Color. El 72% de los fragmentos tiene un fuerte núcleo carbonizado
que abarca todo el 'grosor del recipiente. En otros casos , el núcleo se
extiende solamente hasta fa pared interna o externa. Hay pocos casos
de núcleo oxidado, (8%).
Cocción. El alto porcentaje de fragmentos con núcleo carbonizado
(72%), revela una cochura defectuosa o escasa permanencia en el
39
horno. En caso de oxidación parece que las vasijas fueron colocadas
con la boca hacia arriba; lo que permitió un máximo aprovechamiento
del fuego en ambas paredes de los recipientes.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco , gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo. La
mayor parte de los tiestos tienen en su superficie exterior e interior,
manchas negras que .pueden ser efectos de una cochura defectuosa.
Tratamiento Exterior. La superficie exterior fue, en la mayoría de los
casos, pobremente alisada. Son frecuentes defectos resultantes de un
mal alisamiento; éstos se notan en aquellas áreas donde quedan al
descubierto granos del desgrasante.
Tratamiento Interior. El grado de alisamiento interior es el mismo que
se aprecia en el exterior. En ambas superficies se utilizó un suave baño
con el mismo tipo de arcilla utilizada en la manufactura de los recipien-
tes.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs .
FORMA:
Borde. Recto y labio plano; reforzado interior y exteriormente; recto y
labio redondeado.
Dimensión de la boca. Fluctúa entre 32 y 20 cms.; .pero la mayor
frecuencia se encuentra entre 28 y 22 cms.
Espesor de las paredes del cuerpo. El margen de variación está entre 10Y
20 mm. ; mientras que los valores más frecuentes se hallan entre 10y 13
mm.
Base. Redondeada:
Forma 2 (Fig. 18).
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9)
Forma 7 (Fig. 11)
Forma 8 (Fig. 11)
Forma 9 (Fig. 16)
40
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Aparece después de la ocupación del sitio.
Se trata de un tipo cuya aceptación o popularidad es poco manifiesta
durante toda la historia de Rotinet (Gráfico 1).
Rotinet desgrasante de Concha.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral. Es frecuente la fragmen-
tación horizontal y evidencias de soldadura de los rollos.
Antiplástico. Concha triturada y arena muy fina. Esta última parece
incorporada en forma natural a la arcilla. Hay casos de guijarros de 3a
6 mm. incorporados, al parecer, en forma accidental.
Textura. De compacta a friable; probablemente a causa de un amasado
pobre de la arcilla. El 52% de los tiestos muestran estructura laminar.
Son frecuentes grandes alvéolos resultantes del desprendimiento de
pequeños guijarros que se hallaban presentes en la arcilla o que ocupa-
ban las partículas de concha; muchas de las cuales fueron destruidas a
causa de la acidez del suelo.
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Cocción. Oxidación incompleta; en algunos casos llega hasta la re-
ducción. Se observa un fuerte núcleo central que se extiende hasta la
pared interior o exterior del fragmento. Sólo el 18% tiene núcleo
oxidado, particularmente en el caso de recipientes de paredes delgadas.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, carmelita, claro, rojizo.
Tratamiento Exterior. La superficie exterior fue emparejada y alisada
con una valva de ostreao de oliva, a juzgar por señales de .arrastre
producidas sobre la superficie del recipiente. En algunos casos el
emparejamiento fue seguido de un pulimento pobre hecho con guija-
rro.
Tratamiento Interior. No se notan diferencias en el tratamiento de la
superficie interior y exterior de las vasijas; de tal suerte que en ella se
observan también huecos hasta de 5 mm. que estuvieron ocupados por
fragmentos de concha o pequeños guijarros.
41
Dureza. 3.0, Escala de Mohs,
FORMA:
Borde. Recto, labio redondeado; recto, labio adelgazado; reforzado
interno, labio redondeado.
Dimensión de la boca. El 27% se distribuye entre 24 y 26 cms. El resto,
que es lo más frecuente, está entre 27 y 30 cms. -
Espesor de las paredes del cuerpo. Límite de la variación: entre 19 y10
m!D' El 31% corresponde a recipientes con paredes que oscilan entre
10 y 13 mm. de espesor.
Base. Redondeada:
Forma 1 (Hg. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 5 (Fig. 1 ~ )
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base de los fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9) Forma 7 (Fig. 11) .
Forma 2 (Fig. 9) Forma 8 (Fig . 11)
Forma 5 (Fig. 10) Forma 9 (Fig. 11)
Diferencias temporales dentro del tipo. Hacia 1850 A. de C. aproximada-
mente, los recipientes tienden a ser más grandes; esto se observa en un
aumento de la anchura de la boca y mayor grosor de las paredes. (Grá-
fico 1).
Posición cronológica del tipo. No aparece en el momento de la ocupa-
ción del sitio . Sin embargo, la tabla de seriación indica que sus primeras
manifestaciones se registran un poco antes del año 2240 A. de C.
(Gráfico 1).
Rotinet desgrasante de tiesto.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral. Se observa el predomi- .
nio de la fragmentación angular.
Antiplástico. Tiesto molido hasta alcanzar partículas que oscilan entre
1 y 3 mm. Hay casos en los que se asocian granos de arena gruesa, al
parecer mezclados accidentalmente. Algunas partículas del desgrasan-
te son notorias a simple vista, especialmente cuando son de color rojo.
42
Textura. Medianamente compacta; a veces de aspecto laminar, como
resultado de un amasado pobre de la arcilla. Son frecuentes alvéolos
que se formaron al desprenderse granos del desgrasante.
Color. Predomina el color negruzco (76%); el resto se distribuye entre
gris , carmelita oscuro y carmelita claro. El color rojizo está casi ausente
(2%).
Cocción. Predominio de la'atmósfera reducida (73%). Este porcentaje,
representa los tiestos que tienen un fuerte núcleo carbonizado el cual se
extiende hasta los límites de las paredes interior y exterior de las vasijas .
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Tratamiento Exterior. Al parecer, las soldaduras de los rollos fueron
niveladas con una valva de ostra; después de lo cual se utilizó un
guijarro pul idor. Las estrías indican que el movimiento fue casi siempre
en dirección horizontal. Sin embargo;son visibles defectos en la super-
ficie que denuncian un pulimento defectuoso. Un baño, posiblemente
hecho al humedecer la superficie, se extendió por toda la pared externa
de muchos recipientes.
Tratamiento Interior. No se notan diferencias apreciables entre ésta y la
superficie exterior; lo que permite suponer el uso de los mismos instru-
mentos.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Di recto , labio redondeado; reforzado int erno, labio adelgaza-
do ; reforzado externo, labio redondeado.
Dimensión de la boca. Margen de variación , entre 36 y 10cms . (9%). El
resto , que representa la mayor frecuencia, está entre 20 y 26 cms.
Espesor de las paredes del cuerpo. Fluctúa entre 5 y 14 mm. Son más
frecuentes las que están entre 10 y 7 mm. (83%) .
Base. Redondeada:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
43
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmen-
tos:
Forma 1 (Fig. 9) Forma 7 (Fig. 11)
Forma 2 (Fig. 9) Forma 9 (Fig. 11)
Forma 6 (Fig. 10)
Diferencias temporales dentro del tipo. Hacia 1850 A. de C. (Gráfico 1),
se nota una tendencia al predominio de vasijas medianas y pequeñas y
de paredes más delgadas, aun cuando el tecomate sigue siendo la forma
más popular.
Posición cronolégíca del tipo. Está presente durante toda la historia del
sitio. Este, junto con Rotinet Rojo Bañado representan, para el mo-
mento de la ocupación, dos Tipos cerámicos con baja popularidad.
Rotinet Desgrasante de Esteatita.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral.
Antiplástico. Esteatita molida; abundante y mezclada con la arcilla de
manera muy regular.
Textura. Suave; compacta y de estructura jabonosa. Algunos cristales
son fácilmente visibles. .
Color; Negruzco, gris, carmelita claro. Predomina el primer color.
Cocción. El 22% de los fragmentos muestra efectos de la atmósfera
reducida durante la cochura de las vasijas. No hay núcleos totalmente
oxidados. En general parece que los recipientes tuvieron una corta
exposición al fuego.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita y rojizo. El 76% de los tiestos corres-
ponden a los dos primeros colores citados. En el caso del color rojizo,
éste aparece unas veces en el exterior, otras en el interior; lo que puede
ser resultado de la posición de las vasijas en el horno. Son frecuentes
manchas negras en la superficie interior y exterior.
Tratamiento Exterior. Aun cuando las vasijas no fueron sometidas a un
proceso de pulimento, las paredes muestran cierto brillo producido por
44
el uso de esteatita como desgrasante. No hay señales de uso de guijarro
pulidor. El alisado se alcanzó, al parecer, con un pedazo de totumo
(Crescencia cujete). Algunos fragmentos tienen señales de un fino
baño, aplicado con la misma arcilla utilizada en la elaboración del
recipiente.
Tratamiento Interior. No se notan manifestaciones de un tratamiento
diferente en la pared interior. Algunos tiestos producen sonido metáli-
co.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado; directo, reforzado interiormente y
labio redondeado; directo, labio adelgazado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Límite de la variación: de 14a 6 mm.
La mayor frecuencia está entre 7 y 10 mm.
Anchura de la boca. Varia entre 32 y 18 cms. El 81%, que es lo más
frecuente, está entre 22 y 26 cms.
Base. Redondeada:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas con base en los fragmen-
tos:
Forma 2 (Fig. 9) Forma 7 (Fig. 11)
Forma 3 (Fig. 9) Forma 8 (Fig. 11)
Forma 6 (Fig. 10)
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Para la época de la ocupación del sitio, la
cerámica desgrasada con esteatita representa el tipo de mayor acepta-
ción; hasta el punto que su registro en la tabla de seriación, llegó al
76% del total de tiestos del nivel más temprano. Tal posición se sostiene
hasta un poco más allá del año 2240 A. de C., cuando en popularidad
comienza a ser desplazada por Rotinet desgrasante de tiesto (Gráfico
1).
45
Rotinet Rojo Bañado.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento . Es frecuente la fragmentaci ón
angular, la cual deja ver en algunos casos , restos de la soldadura de los
rollos.
Antiplástico. Arena muy fina , tiesto molido, esteatita molida.
Textura. Compacta. Sólo en los casos en que se usó la esteatita corno
desgrasante, es posible ver en algunos fragmentos restos de estructura
laminar. Cuando el antiplástico es arena muy fina, parece que ésta se
hallaba incorporada a la arcilla en forma natural.
Color. Negruzco, gris, carmelita. El color de la pasta corresponde en un
83% a los dos primeros colores.
Cocción. La casi totalidad de los fragmentos tienen un fuerte núcleo
carbonizado que se extiende hasta ambas paredes del recipiente. En los
casos de oxidación, ésta se limita al área que desde el centro, se extiende
a una de las paredes del recipiente; detalle que, al parecer, está relacio-
nado con la posición de la vasija en el horno.
SUPERFICIE:
Color. Rojo, resultante de la aplicación de un baño con una arcilla a la
cual se le aplicó un pigmento de este color. Esto se observa sobre una
superficie gris, negruzca o carmelita.
Tratamiento Exterior. Superficie alisada con esmero. Algunos tiestos
muestran pequeños alvéolos resultantes del desprendimiento de granos
finos de arena o de tiestos molidos durante el proceso de alisamiento.
En los casos en que se usó un guijarro para pulir, la superficie es lisa y
suave al tacto. Las estrías dejadas por el pulidor, tienen por lo general
una dirección horizontal y escaso brillo.
Tratamiento Interior. El baño rojo es, según el tamaño de la muestra,
más frecuente en la pared interior.
Dureza. 2.5, Escala de Mohs .
46
FORMA:
Borde. Directo, labio adelgazado; directo, labio redondeado; engrosa-
do interiormente; directo, engrosado interiormente y labio redondea-
do.
Espesor de las paredes del cuerpo. Oscila entre 4 y 10 mm. Mayor
frecuencia entre 7 y 9 mm.
Base. Redondeada:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en (jasea los fragmentos:
tos: .
Forma 2 (Fig. 9) Forma 6 (Fig. 10)
Forma 3 (Fig. 9) Forma 7.(Fig. 11)
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
PosiCión cronológica del tipo. Está presente a lo largo.de toda la historia
del Sitio (Gráfico 1).
47
TIPOS CERAMICOS DECORADOS
Rotinet Inciso Línea Ancha.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral. Observaciones del fondo
de las vasijas, permite señalar que la manufactura de los recipientes se
inició a partir de un trozo de arcilla que , luego de ahuecarlo con los
dedos, se continuó agregando espirales o rollos superpuestos. En otros
casos, se trata solamente del empleo de rollos.
Antiplástico. Arena fina , concha triturada, arena ordinaria, tiest o moli-
do o esteatita.
Textura. Varía según el tipo de antiplástico. En el caso de la arena
fina, por ejemplo, ésta es compacta; mientras que en el uso de esteatita
produce a veces estructura laminar, a la cual se agrega la sensación
jabonosa que produce esta sustancia.
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo. Estos
colores corresponden a la gama observada en la mayoría de los tipos
sencillos. .
Cocción. Sólo el 3% de los fragmentos tiene núcleo oxidado. El resto
revela los resultados de una atmósfera mal controlada, la cual siempre
49
dejó un núcleo gris o negruzco que se extiende a través del espesor del
recipiente.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita, oscuro, carmelita claro , roj izo.
Tratamiento Exterior. Superficie bien alisada sin llegar a brillante. El
alisamiento se hizo, al parecer, con un pedazo de totumo (Crescencia
cujete). Algunos tiestos muestran el empleo de un guijarropulidor a
juzgar por la presencia de estrías, la mayoría de las cuales siguen siem-
pre dirección horizontal.
Tratamiento Interior. No se observan diferencias entre el tratamiento
interior y exterior de las vasijas.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado, expandido, labio plano.
Espesor de las paredes del cuerpo. Varía entre 5 y 10mm. El 63%, que es
lo más frecuente, oscila entre 8 y 10 mm.
Anchura de la boca. Margen de variación: entre 14 y 28 cms.
Base. Redondeada:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9) Forma 7 (Fig. 11)
.Forma 6 (Fig. 10) Forma 8 (Fig. 1-1)
DECORACION:
Técnica de la decoración. Con la punta abombada de un guijarro y
estando la pasta fresca, se trazaron líneas de J a 4 mm. de ancho, las
cuales no produjeron un surco profundo. La función alisadora ·del
guijarro no hizo necesario retoques en los bordes. La decoración
estuvo restringida, en casi su totalidad, a la pared exterior de los
recipientes.
50
INTERDIGITACION DE LAS SECUENCIAS SERIADAS DE LOS TIPOS CERAMICOS
DECORADOS DE LOS CORTES 11 Y 7. PERIODO ROTINET ( CIENAGA DE GUAJARO)

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Motivos decorativos. a) Líneas paralelas que , en número hasta de 6,
recorren horizontalmente la superficie próxima a la boca de las vasijas
(Lám. I).
b) Motivos curvilíneos que , a manera de círculos concéntricos, se
distribuyen a lo largo de la panza de la vasija (Láro . II).
e) Conjuntos de círculos concéntricos, separados entre sí por anchas
depresiones estampadas (Lám. Il, i), o por series de líneas paralelas
cerradas en uno de los extremos a manera de V. (Lá m, 11 . b).
d) Líneas incisas anchas y pandas formando motivos rectangulares o
triangulares (Lám. IIl . c. h. g).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Al iniciarse la ocupación del sitio, éste repre-
senta el Tipo más frecuente del complejo; características que mantiene
hasta el final de la historia de la ocupación (Gráfico 2).
Rotinet Inciso Punteado.
PASTA:
Método de Manufactura. Por el predominio de lafragmentaci ón hori-
zontal y restos de soldadura de los rollos de arcilla, visibles en muchos
casos, se deduce que se utili zó la técnica de enrollado en espiral.
Antiplástico. Arena fina , arena ordinaria, concha molida, tiesto moli-
do , esteatita.
Textura. Compacta y pesada en los fragmentos desgrasados con tiestos.
Cuando el desgrasante es concha-molida, se notan alvéolos pequeños y
medianos como resultado de la desintegración o del desprendimiento
de éstas.
Color. Negruzco gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo .
Cocción. Predominio de la atmósfera reducida. Esto se observa en una
alta frecuencia de fragmentos con amplio núcleo carbonizado. Sólo un
6% de los tiestos estuvo sujeto a una atmósfera oxidante, o permaneció
más tiempo bajo la acción del fuego . Esto ocurre a menudo en aquellos
recipientes con paredes delgadas (entre 4 y 6 mm.).
SUPERFICIE:
Color. Carmelita claro, carmelita oscuro, crema, rojizo.
52
Tratamiento Exterior. La superficie exterior de las vasijas fue alisada
con esmero; probablemente con un pedazo de totumo (Crescencia
cujete). No se nota el empleo de guijarro pulidor. Interior y exterior-
mente las vasijas muestran un fino baño con la misma clase de arcilla
utilizada en la manufactura del recipiente.
Tratamiento Interior. Son frecuen tes pequeños alvéolos en el interior de
las vasijas que fueron desgrasadas con concha molida; bien por el
desprendimiento de ésta durante el proceso de alisado o por su desinte-
gración en un medio ácido.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA;
Borde. Directo, labio redondeado; directo, reforzado interiormente y
labio redondeado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Los límites de la variación están entre
5 y 8 mm. La mayor frecuencia corresponde a vasijas de paredes
relativamente delgadas; entre 6 y 7 mm.
Anchura de la boca. Entre 20 y 28 cms. El 68% oscila entre 21 y 26 cms.
Base. Redondeada; plana:
Forma 1 (Fig. 18>'
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 5 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base de los fragmentos:
Forma I (Fig. 9) Forma io (Fig. 11)
Forma 2 (Fig. 9) Forma 20 (Fig. 15)
Forma 6 (Fig. 10) Forma 24 (Fig. 15)
Forma 7 (Fig. 11)
DECORAC/ON:
Técnica de la decoración. Con un estilete de punta abombada, colocado
perpendicularmente al cuerpo de la vasija y mediante movimiento de
rotación se estamparon puntos incisos sobre la pasta fresca . Hay casos
en que la punta del instrumento terminaba en forma ligeramente
aplanada, para producir incisiones ovoidales.
53
Motivos decorativos. a) Incisiones a lo largo de la parte superior del
cuello, dando la impresión de un collar (Láms. IV. d ~
b) Puntos incisos en zona. Es frecuente este motivo a lo largo del
espacio central que forman dos líneas paralelas anchas y pandas, o en
paneles (Lám. IV, f).
e) Incisiones para limitar espacios rectangulares (Lárn. IV. g. j ).
d) Puntos para delimitar el final de las líneas incisas, sean éstas horizon-
tales, verticales u oblicuas (Lá m. IV. n, m.).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Desde el .punto de vista cuantitativo, está'
en el segundo lugar en el momento de la ocupación del sitio. Una ligera
inflexión hacia el centro de la secuencia, es seguida luego por una
recuperación de popularidad que dura hasta el final de la historia de
Rotinet (Gráfico 2).
Rotinet Rojo Inciso.
PASTA:
Método de Manufactura. A partir de un trozo de arcilla ahuecado con
los dedos se inició la elaboración del recipiente. Sobre esta sección,
donde estaría la base, se colocaron, luego rollos en espiral hasta llegar
al borde. Se nota además, la colocación de pedazos de arcilla en
algunas zonas del cuerpo para rellenar depresiones, que después fueron
alisadas y emparejadas.
Antiplástico. Arena ordinaria, arena fina, concha molida, tiesto moli- .
do, esteatita.
Textura. Granulosa, en los tiestos desgrasados con arena ordinaria y
tiesto molido ; aquí son frecuentes diminutas bolsas de aire; friable, en
los fragmentos atemperados con concha molida y de estructura 'lami-
nar , en el caso de la esteatita.
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Cocción. Predomina la cocción en atmósfera reducida. No hay frag-
mentos completamente oxidados.
54
SUPERFICIE:
Color. Carmelita, gris, rojizo.
Tratamiento Exterior. La soldadura de los rollos fueron disimuladas
con el canto de la valva de una ostra y luego alisada con un pedazo de
totuma (Crescencia cujete). No se nota el empleo de guijarro pulidor.
La superficie es opaca, sin brillo. Un baño con arcilla, rica en óxido
de hierro, fue aplicado sobre la superficie exterior antes de la cocción.
Tratamiento Interior. Algunos fragmentos tienen en su pared interior
restos de un baño rojo, aplicado con la misma técnica utilizada en el
exterior. Otros muestran pequeñas áreas erosionadas como consecuen-
cia de un alisado defectuoso.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado; directo, labio biselado; directo,
engrosado exteriormente y labio adelgazado.
Espesor delas paredes del cuerpo. Entre 5 y 9 mm. El 68%, oscila entre 6
y 8 mm.
Anchura de la boca. Entre 14 y 24 cms. La mayor frecuencia correspon-
de a vasijas que están entre 16 y 20 cms. Se trata de vasijas medianas y
pequeñas.
Base. Redondeada, plana:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 5 (Fig, 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
tos:
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 6 (Fig. 10)
Forma 20 (Fig. 15)
Forma 24 (Fig. 16)
DECORACION:
Técnica de la decoración. Sobre una superficie alisada y decorada con
líneas anchas y pandas, se aplicó un baño con arcilla diluida en pigrnen-
55
to rojo, antes de la cocción. Este baño, que se manifiesta en una película
delgada, se fijó en la superficie; de tal suerte que resiste la acción del
agua.
Motivos de decoración. a) Baño rojo que cubre la superficie exterior; sea
alisada o decorada con motivos incisos (Lám. 111 , d) .
b) Incisiones anchas y pandas cubiertas con una solución que contenía
pigmento rojo ( Lám. 111, j) .
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Aparece a partir del Nivel .11; es decir,
bastante tarde con respecto a la ocupación del sitio (Gráfico 2).
Rotinet Impreso con Concha.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Esteatita, tiesto molido.
Textura. Compacta. Sin embargo, es posible observar en algunos
tiestos bolsas diminutas de aire en los fragmentos desgrasados con
tiesto molido, así como estructura laminar en aquellos atemperados
con' esteatita.
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, carmelita claro.
Cocción. El 91%de los fragmentos tiene un fuerte núcleo carbonizado
que ocupa todo el espesor de las paredes de las vasijas. Esto demuestra
que la cochura se hizo en horno al aire libre y en atmósfera reducida y,
probablemente, con limitada exposición al fuego. El 9% restante co-
rresponde a fragmentos con núcleo gris que, desde el centro, se extien-
de hasta la pared exterior o interior de los recipientes. No hay núcleos
oxidados.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro.
Tratamiento Exterior. Esmerado alisamiento logrado, al parecer, con
un pedazo de totumo (Crescencia Cujete). No aparecen evidencias de
56
uso de guijarro pulidor. Sólo Ios tiestos desgrasados con esteatita tie-
nen el brillo peculiar que produce esta sustancia.
Tratamiento Interior. El acabado interior dejó señales de algunas solda-
duras de los rollos, producto de un alisado defectuoso. Esto contrasta
con el esmerado alisamiento de la pared exterior, que fue utilizada para
la decoración.
Dureza, 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado; reforzado interno, labio plano;
directo, labio biselado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen de variación: 5 y 10 mm. La
mayor frecuencia está entre 7 y 10 mm.
Anchura de la boca. Oscila entre 18y 26 cms.La frecuencia máxima se
da alrededor de 18 y 22 cms.
Base. Redondeada, plana:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 5 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9)
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 6 (Fig. 10)
Forma 7 (Fig. 11)
Forma 8 (Fig. 11)
DECORAC/ON:
Técnica de la decoración. Con el fragmento de una valva, posiblemente
de una Anadara notabilis, se estamparon bandas horizontales, vertica-
les u oblicuas en zonas o en forma de paneles, cuando la pasta estaba
todavía blanda. Es notable la regularidad de las huellas dejadas por el
empleo de este instrumento. También fue utilizado para decorar labios
de vasijas.
57
Motivos decorativos. a) Series de bandas estampadas, horizontales,
verticales u oblícuas (Lám. IV, e, e, h. k).
b) Bandas continuas para decorar paredes (Lárn. I V, b),
Düerencias temporales dentro del tipo. No se observan,
Posición cronológica del tipo. Según la tabla de seriación, aparece entre
los tipos tempranos del sitio' (Gráfico 2). En el momento de su apari-
ción se comporta como tipo de bastante aceptación,junto con Rotinet:
Línea Ancha, Rotinet Estampado y Rotinet Rojo Inciso.
Rotinet Excisa.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento,
Antiplástico. El 45% de los tiestos fue desgrasado con esteatita ye139%
con arena fina. El resto, con tiesto molido o arena ordinaria.
Textura. La mayor parte de los fragmentos muestran una textura
compacta; siendo muy suave al tacto los atemperados con esteatita.
Color. Gris, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Cocción. El 83% de los tiestos tiene un fuerte núcleo carbonizado que
abarca el espesor de las paredes de las vasijas. El resto corresponde a
fragmentos que muestran un núcleo central de tono negruzco o gris , o
que se desarrolla en dirección de una de las paredes de las vasijas.
Siendo ,que predominan los recipientes de paredes delgadas, se piensa
en una corta exposición al fuego o en mal control de la atmósfera.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmel ita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Tratamiento Exterior. Los tiest os desgrasados con esteatita son suaves
al tacto y tienen un brillo que resulta de la naturaleza'de esta sustancia.
El resto de la muestra, con atemperante de tiesto mol ido o arena, carece
de este atributo. No se observa el uso de guijarro pulido-r.
Tratamiento Interior. Hay casos en que la superficie fue emparejada
con una valva de ostrea; también se util izó un pedazo de totumo o un
58
instrumento parecido. Sólo tienen brillo los fragmentos desgrasados
con esteatita. Los demás tienen superficie opaca.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo y labio adelgazado; directo, labio plano.
Espesor de las paredes del cuerpo. El margen de vari ación está entre 5 y
10 mm.; la más frecuente oscila entre 7 y 9 mm. Son, por lo general ,
vasijas medianas y delgadas .
Anchura de la boca. Está entre 16 y 22 cms. El 76% se distr ibuye ent re
vasijas de 16 a 20 cms.
Base. Redondeada, plana:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 5 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9)
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 5 (Fig. 10)
DECORAC/ON:
Forma 6 (Fig. 10)
Forma 7 (Fig. 11)
Técnica de la decoración. Con la punta cortante de un guijarro se
presionó sobre la arcilla fresca, retirando de este modo una porción de
la superficie. La estructura pulidora del instrumento utilizado dejó sin
aristas visibles la parte superior de la depresión. En el caso de los
motivos circulares se utilizaron dos instrumentos cilíndricos de diá-
metros diferentes.
Motivos decorativos. a) Depresiones longitudinales, angulares profun-
das o medianamente profundas (Lám. IIl. b, c. e).
b) Depresiones circulares que, a manera de cadena, adornaban la zona
superior de la panza de las vasijas (Lám. IIl. a) .
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
59
Posicióncronológica del tipo. La tabla de seriación registra su aparición
tardía en el sitio. Su presencia es errática y se pierde antes de concluir la
historia de Rotinet (Gráfico 2).
Rotinet Inciso Línea Fina.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral.
Antiplástico. Esteatita, arena fina, tiesto molido.
Textura. El 79% de los fragmentos tiene un núcleo compacto. En el
resto, son frecuentes pequeñas fisuraso zonas de aspecto laminar.
Color. Negruzco, gris, carmelita.
Cocción. Atmósfera mal controlada. Los fragmentos tienen siempre
un fuerte núcleo carbonizado: El 86% de los tiestos muestra zonas
negras en el interior y exterior de las paredes, resultado de cochura
defectuosa o de escaso tiempo de exposición al fuego.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita.
Tratamiento Exterior. La superficie fue alisada con esmero y ello
produjo cierto brillo; principalmente en las vasijas atemperadas con
esteatita.
Tratamiento Interior. El tratamiento de la pared interior de los recipien-
tes no es la misma que se observa en la superficie exterior. Esto se nota
en la presencia de zonas erosionadas o en un deficiente disimulo de la
soldadura de los rollos.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado; directo, engrosado hacia el interior
y labio plano; directo y labio adelgazado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Este varía entre 5 y 9 mm. Lo más
frecuente está entre 5 y 7 mm.
60
Anchura de la boca. Oscila entre 15y 24 cms. El 86% de las vasijas tiene
una anchura que fluctúa entre 16 y 20 cms.
Base. Redondeada, plana.
Forma I (Fig. 18)
Forma 5 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma I (Fig. 9)
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 5 (Fig. 10)
DECORA ctou.
Forma 6 (Fig. 10)
Forma 7 (Fig. 11)
Forma 9 (Fig. 11)
Técnica de la decoración. Con un estilete de punta abombada, pero fina,
se trazaron lineas rectas oblicuas, convergentes, elipsoidales y circun-
ferencias concéntricas, cuando la arcilla estaba todavía fresca .
Motivos decorativos. a) Lineas incisas curvas, rectas u oblicuas con
puntos incisos terminales (L árn. IV. m. n.).
b) Conjuntos de círculos concéntricos, para adornar zonas próximas a
la boca de las vasijas (Lám. n. g. j. 1).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. No aparece en los niveles tempranos de la
ocupación del sitio . Aun cuando este tipo decorativo es consistente
entre el décimo yel octavo niveles, desaparece súbitamente para reapa-
recer casi al final de la historia del yacimiento (Gráfico 2).
Rotinet esta mpado.
PASTA:
Método de Manufac tura. Enrollamiento.
Antiplás tico. Esteatita, arena fina, tiesto molido.
Text ura. En los casos en que se utilizó tiesto molido como desgrasante,
la textura es compacta. Son pocos los casos en que aparecen fisuras
61
diminutas. Cuando el atemperante es esteatita, la estructura laminar es
frecuente.
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro.
Cocción. Al aire libre y atmósfera reducida. El 83% de los tiestos se
caracteriza por un fuerte núcleo carbonizado que abarca la totalidad
del espesor de las vasijas. El resto corresponde a un núcleo gris que,
desde el centro, va hasta una de las paredes del recipiente.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco , gris, carmelita oscuro, rojizo.
Tratamiento Exterior. El 31%de los fragmentos muestra el uso de gui-
jarro pulidor en la superficie exterior. El resto se limita al empareja-
miento y alisado; al parecer, con un pedazo de totuma, o una herra-
mienta parecida. La mayor parte de los tiestos tienen restos de un baño
con el mismo tipo de arcilla utilizada en la elaboración del recipiente.
Tratamiento Interior. La superficie interior fue alisada; y posteriormen-
te recubierta con un baño de arcilla diluida.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio adelgazado; directo, reforzado hacia el interior y
labio redondeado; directo, reforzado hacia el exterior y labio redon-
deado.
Espesor de las paredes del cuerpo. El límite de la variación está entre 5 y
9 mm. El 73%, que representa lo más frecuente, oscila entre 5 y 7 mm.
Anchura de la boca. Esta se halla entre 15 y 30 cms.Sin embargo, por
lo general, se trata de vasijas medianas y pequeñas en la que la anchura
más frecuente está entre 15 y 22 cms.
Base. Redondeada, plana:
Forma 1 (Fig. 18)
Forma 5' (Fig. 18)
62
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base de fragmentos:
Forma 1 (Fig. 9)
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 6 (Fig. 10)
DECORACfON:
Forma 7 (Fig. 11)
Forma 9 (Fig. 11)
Técnicas de la decoración. Con un instrumento cilíndrico, de diámetro
var iable: 20 a 10 mm, probablemente tallos de gramíneas, se hizo
presión sobre la pasta fresca dejando en alto relieve una protuberancia
ligeramente semiesférica. Las paredes resultantes del estampado son
generalmente alisadas, lo que permite suponer que el instrumento,
luego de penetrar la pasta, se hizo girar sobre su eje.
Motivos decorativos. a) Protuberancias semiesféricas en alto relieve,
cuya parte central muestra algunas veces una incisión circular hecha
con un estilete de punta abombada; frecuente para adornar la superfi-
cie próxima a la boca de los recipientes (Lám. 1II. j. k. o).
b) Conjunto de círculos contiguos que, a manera de una cadena, se ex-
tiende a lo largo de la proximidad de la boca de las vasijas (L,ám. III, i,
n, m), o sobre un labio plano (L árn. 111 . 1).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Aparece poco después de la ocupación del
sitio. A lo largo del cuadro de secuencia muestra cierta consistencia en
su desarrollo temporal ; logrando ser, junto con Rotinet Línea Ancha y
Rotinet Inciso Punteado o Impreso con Concha, uno de los tipos más
populares al final de la historia del sitio .
Rotinet Inciso Arrastrado.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena muy fina , que parece estar contenida en forma
natural en la arcilla. Arena ordinari a, cuyos granos oscilan entre 1y 1.5
mm.
63
Textura. Aquellos tiestos que contienen arena fina, muestran una
estructura compacta; mientras que los desgrasados con arena ordina-
ria, es a menudo friable y contiene diminutas bolsas de aire.
Color. Negruzco, carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Cocción. A juzgar por la alta frecuencia de un núcleo carbonizado,
parece que la mayor parte de las vasijas estuvieron expuestas al fuego
un tiempo relativamente corto.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, carmelita oscuro, gris , rojizo.
Tratamiento Exterior. La superficie exterior fue finamente alisada, sin
llegar al pulimento; no obstante, muchos fragmentos tienen cierto
brillo que contribuye a realzar el aspecto de los motivos incisos. El 82%
de los tiestos posee manchas negras que, al parecer, son resultado de un
control defectuoso de la atmósfera durante la cochura.
Tratamiento Interior. Aun cuando la superficie jnterior de .las vasijas
también fue alisada con esmero, su acabado es inferior y a menudo se
notan restos de soldadura de los rollos.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs,
FORMA :
Borde. Directo, labio redondeado; directo, ligeramente engrosado al
exterior. .
Espesor de las paredes del cuerpo. De 4 y 10 mm. Más frecuente: entre 5
y 8 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18). Forma 2 (Fig. 18).
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 6 (Fig. 10)
Forma 3 (Fig. 9)
Forma 7 (Fig. 11)
64
DECORACION:
Técnicas. Con un instrumento de extremo espatular fino, o mediana-
mente fino, o en forma abombada, se hizo presión longitudinal sobre la
pasta fresca. Esto produjo siempre una o más líneas incisas; cada una
de las cuales termina siempre en un punto relativamente profundo. El
arrastre dejó siempre aristas laterales que luego fueron alisadas. A la
altura del punto se acumuló una buena parte de la arcilla arrastrada
por este procedimiento.
Motivos decorativos. a) Líneas' incisas paralelas que terminan en un
punto. Generalmente se observa a la altura de éste, parte de la pasta
que fue removida durante el arrastre de la herramienta (Lám. IV, n,
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Aparece en el sitio a la altura del nivel 11
(1.00-1.10 mts.); es decir mucho antes del año 1850 A. de C. Aun
cuando la distribución de su presencia en la tabla de seriación es un
poco errática (Gráfico 2), este se mantiene hasta el final de la historia
del Periodo Rotinet.
Rotinet Modelado Inciso.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento
Antiplástico. Esteatita, arena fina, tiesto molido.
Textura. Compacta y generalmente laminar, cuando el desgrasante es
esteatita o arena fina. Granular, si el atemperante es tiesto molido.
.Color. Negruzco, carmelita oscuro, carmelita claro.
Cocción. Predominio de atmósfera reducida durante la cochura. Este
factor se traduce en la presencia de un 83% de tiestos con núcleo
carbonizado.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, carmelita claro, rojizo.
65
Tratamiento Exterior. Aun cuando la pared exterior fue alisada con un
pedazo de totuma (Crescencia cujete), ésta muestra, sin embargo,
imperfecciones que se traducen en muchos casos en una superficie
áspera al tacto.
Tratamiento Interior. No se observan diferencias en el tratamiento de la
superficie interior de los recipientes.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:-
Borde. Directo, labio redondeado; directo, labio adelgazado; directo y
suavemente reforzado hacia el exterior.
Espesor de las paredes del cuerpo. Límites de variación: entre 6y 10mm.
Más frecuente entre 6 y 9 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 3 (Fig. 9)
DECORACfON:
Forma 6 (Fig. 10)
Forma 7 (Fig. 11)
Técnicas. Con la punta abombada de un guijarro, se hicieron incisiones
anchas y pandas para representar detalles antómicos de la cabeza de
quelonios, lagartos o caras humanas. Tales representaciones se hicie-
ron siempre sobre pastillas de arcilla soldadas a la altura del borde de
las vasijas, en número de dos o cuatro, diametralmente opuestas.
Motivos decorativos. a) Representaciones de cabezas de lagartos; las
que a menudo sobrepasan la altura del borde de los recipientes (Lám.v.ri
b) Caras humanas con representación dual soldadas sobre un borde
directo, medianamente ancho y plano. Los ojos fueron simulados con
la técnica de estampado, para lo cual se utilizó siempre un instrumento
cilíndrico, probablemente el tallo de una gramínea que, al girarlo, dejó
en alto relieve una superficie circular con una incisión central n(Lám. v . e).
d) Representaciones geométricas soldadas, como en el caso de las
caras humanas, sobre el borde de las vasijas. Las incisiones, que se
66
inician en lo que puede considerarse el frente, continúan y terminan en
la zona posterior (Lám. V. e).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Sus manifestaciones más tempranas se regis-
tran a la altura del nivel 11; es decir, mucho después de la ocupación del
sitio. Aun cuando en la tabla de seriación se observa cierta inconsisten-
cia en el proceso de su desarrollo histórico y una tendencia errática en el
aspecto cuantitativo de la muestra, su presencia en la Ciénaga de Guá-
jaro, es en todo caso anterior al año 1850 A. de C. (Gráfico 2).
67
FORMAS DE VASIJAS DEL PERIODO ROTINET
RECONSTRUIDAS EN BASE A LOS FRAGMENTOS.
FORMA 1. Olla globular de boca ancha.
Borde: directo. La altura varía 'entre 18 y 25 cms.
Anchura de la boca: 20 a 28 ems.
Diámetro de la panza: entre 35 y 40 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18), Forma 2 (Fig. 18).
FORMA 2. Cuenco.
Borde: directo. La altura está entre 14 y 18 cms.
Anchura de la boca: 35 a 40 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18), Forma 2 (Fig. 18).
FORMA 3. Escudilla de silueta compuesta.
Borde: directo, reforzado interiormente. La altura varía entre 6 y 9
cms .
Anchura de la boca: 28 a 33 ems.
Base: Forma 2 (Fig. 18).
69
FORMA 4. Vasija esferoidal de cuello corto y restringido.
Borde: angular, reforzado interior o exteriormente.
Anchura de la boca: de 4 a 8 cms.
Diámetro de la panza: de 20 a 25 cms.
Altura posiblemente entre 18 y 28 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 2 (Fig. 18).
FORMA 5. Cuenco de boca ancha.
Borde: directo, ligeramente reforzado interiormente.
Anchura de la boca: entre 35 y 40 cms.
Altura, posiblemente entre 7 y 13 cms.
Base: forma 1 (Fig. 18) Forma 2 (Fig. 18).
FORMA 6. Escudilla de escaso fondo.
Borde: directo, labio redondeado.
Anchura de la boca: 32 a 37 cms.
Altura, posiblemente entre 5 y 8 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 2 (Fig. 18).
FORMA 7. Cuenco Semiesférico.
Borde: no modificado y ligeramente proyectado al exterior.
Anchura de la boca: de 24 a 30 cms.
Altura, posiblemente.de 12 a 15 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18), posiblemente Forma 2 (Fig. 18).
FORMA 8. Olla globular de boca medianamente ancha.
Borde: directo y ligeramente reforzado interiormente.
Anchura de la boca: de 18 a 22 cms.
1' ... ' . <. ' • • • • ,,' , t· l. ¡ ,.
Alturaiposiblemente de 20' a 25 cms.
Diámetro de la panza: entre 30 y 35 cms.
,.
Base: Forma 1 (Fig. 18); posiblemente, Forma 2 (Fig. 18).
'70
BASES
FORMA l. Base ligeramente redondeada con amplia superficie de des-
canso (Fig. 18). Está presente a lo largo de toda la historia del Período
Rotinet y constituye el 92% de la muestra de los soportes de vasijas
rescatados en los cortes 6 y 7de las excavaciones. Dicha forma, aunque
en menor proporción, aparece también en el Período Carrizal (último
de los dos períodos en que consideramos dividida la historia del área
de la Ciénaga de Guájaro).
FORMA 2. Base ligeramente cóncava (Fig. 18). Representa sólo e18% de
la muestra. Es frecuente en los tipos Rotinet Arena Fina y Rot inet
Esteatita.
71
ARTEFACTOS trrrcos
Período Rotinet
De los cortes 6 y 7 (Fig. 1), de donde proviene el material cultural que
representa el Período Rotinet, obtuvimos numerosos artefactos líticos
(180 en total); de los cuales sólo el 22% tiene formas convencionales. El
resto está representado por artefactos de formas indeterminadas que, al
parecer, fueron utilizados ocasionalmente y luego abandonados. Entre
los primeros hemos definido piedras de apoyo (pequeños metates o
morteros), placas de arenisca, martillos, pulidores, navajas, azadas, ma-
nos para triturar y varios tipos de raspadores.
1. Piedras de apoyo (morteros o pequeños metates). Son de arenisca
cuarcítica; tienen superficie áspera y carecen de formas convencionales.
Los hay casi circulares, elipsoidales. La superficie de trabajo oscila entre
25 y 15 cms. de largo y 10 y 15 cms. de ancho. Algunos tienen en la
superficie de apoyo o en la opuesta, huecos medianos o pequeños, resulta-
do al parecer, de golpeo o de la acción giratoria de un instrumento de
madera o piedra (Lám. VI:a).
2. Placas de arenisca. (Lám. VI, b). Poseen una superficie act iva;
ligeramente cóncava, sobre la cual se observan los resultados de la
fricción producida con otra piedra, posiblemente, con un canto rodado.
3. Martillos (Lám. VI, e). Cantos rodados de arenisca con muestras de
uso. Tienen forma trapezoidal, semiesférica o cilindroide. Unos presen-
73
tan una sola zona de golpeo que, por lo general, suele ser la parte más
pronunciada del extremo del canto. Otros muestran señales de uso en
ambos extremos.
4. Pulidores. Son fragmentos de arenisca de forma irregular, los cuales
tienen surcos de abrasión sobre una o ambas caras (Lám. VI, f). Hay un
fragmento rectangular de xilópalo, que parece haber sido usado también
para este fin.
5. Azadas (Lám. VI, d). A la altura del nivel 9 del corte 7, se rescató el
fragmento de una herramienta que hemos identificado tentativamente
como azada. Tiene filo asimétrico y semicircular. Sanoja, quien ha encon-
trado esta herramienta en Venezuela, señala , siguiendo a Leroy Gourhan
(1943: pp. 190), "que estas características -filo semicircular y
asimétrico-, permiten distinguir las hachas utilizadas en percusión lan-
zada lineal longitudinal, para lo cual poseen un filo simétrico, de las
azadas, empleadas en percusión lanzada lineal transversal y para cuyo
objetivo se les proporciona un filo asimétrico" (Sanoja, 1979: 69). Hasta
donde llegan nuestros conocimientos sobre arqueología de la llanura
atlántica de Colombia, es la primera información que tenemos de esta
herramienta, relacionada con la agricultura de raíces.
6. Hendedores. Herramienta puntiaguda de piedra, cuyo aspecto se-
meja una pirámide de base convexa. Muy útil en el trabajo de la madera y
del hueso (Lám. VI . g).
7. Manos o machacadores. Herramienta de forma circular, ovoidal o
cilíndrica, usada como machacador-triturador. Generalmente tienen ,
además de la superficie expuesta a la abrasión, zonas desgastadas en los
extremos por haber sido usadas sobre placas a manera de morteros (Lám. VI,
e) .
8. Raspadores. Están representados en todos los cortes ejecutados en el
área de la Ciénaga de Guájaro.
74
PERIODO CARRIZAL
Tipos Cerámicos Sencillos
Carrizal Arena Fina.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena muy fina. Parece que estaba contenida en forma
natural en la arcilla.
Textura. Generalmente fina y compacta.
Color. Gris, carmelita, rojizo.
Cocción. Incompleta a completamente oxidante.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco , gris, carmelita, anaranjado, rojizo.
Tratamiento Exterior. El 62%de los tiestos tiene la superficie recubierta
con un engobe color naranja o rojizo. Antes de la cochura, ésta fue
objeto de un cuidadoso pulimento con guijarro, el cual se manifiesta en
75
un brillo bastante acentuado. La casi totalidad de los tiestos producen
un sonido metálico al golpearlos.
Tratamiento Interior. La pared interior de los recipientes fue siempre
alisada; mas no pulida. No hay engobe.
Dureza. 3.5, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado; reforzado interiormente, labio re-
dondeado; angular, labio redondeado.
Espesor de las paredes del cuerpo. 4 a 11 mm. El índice de mayor
frecuencia oscila entre 5 y 8 mm.
Base. Forma 3 (Fig. 18)
Forma 6 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18)
Forma 8 (Fig. 18)
Forma 13 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 15 (Fig. i3)
Forma 20 (Fig. 14)
Forma 21 (Fig. 15)
Forma 19 (Fig. 15)
Forma 24 (Fig. 16)
Forma 25 (Fig. 16)
Diferencias temporales dentro del tipo. Entre los niveles 9 y 17de los cortes
1, -5 y 8, son frecuentes las formas 22-23 y 24 (Fig. 16). Estas, que
corresponden a cuencos, continúan decreciendo hasta llegar a ser
insignificantes, numéricamente, a finales del período carrizal.
Posición cronológica del tipo. Aparece en el sitio poco antes del año 800 D.
de C. Desde el punto de vista cuantitativo es inferior, en ese momento,
a los Tipos Carrizal Arena Ordinaria, Carrizal Desgrasante de Concha
y Tocahagua Desgrasante de Concha*. A la altura de los niveles 6 y 7,
se observa un aumento de su popularidad que le permite convertirse
más tarde en el Tipo más representativo del complejo (Gráfico No. 3).
• Tipo definido en el Valle de Santiago (Angulo Vald és, 1983: 45-48). 'Es intruso en
el complejo cerámico del Periodo. Carrizal.
76
•• •• 4
'· l-'
4·'· '
Carrizal Arena Ordinaria.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollado en espiral.
Antiplástico. Arena ordinaria, cuyos granos están entre 1 y 2 mm. de
diámetro. En algunos casos aparecen, en forma aislada, granos hasta
de 3 mm. ; lo que parece indicar escaso control sobre la selección del
antiplástico. .
T e A ~ u r a . Arenosa. El antiplástico no aparece bien mezclado. Son freo
cuentes pequeñas zonas en que predomina la arena sobre la arcilla. Se
observan también pequeños alvéolos , resultantes del desprendimiento
de granos de arena.
Color. Negro, gris, carmelita oscuro, carmelita claro. El 73% de los
fragmentos exhibe un núcleo que está entre negro y gris. Sólo el 1%, es
completamente oxidado y por lo general corresponde a vasijas de
paredes menos gruesas: de 8 a 10 mm.
Cocción. Predominio de la atmósfera reducida. La casi totalidad de los
fragmentos tienen en la superficie interior y exterior grandes zonas
ennegrecidas, producto de una cochura defectuosa. Hay casos en que
este color afecta la totalidad de la superficie. Sólo 18%de los tiestos no
tiene esta característica.
SUPERFICIE:
Color. Negro, negruzco, gris, carmelita oscuro.
Tratamiento Exterior. Por la vista y por el tacto, se nota que las vasijas
fueron alisadas con un pedazo de totumo o con un artefacto similar.
Son muy notorias las huellas y defectos dejados por el alisador; hasta el
punto de hacer visible algunas zonas de la soldadura de los rollos.
Tratamiento interior. La superficie fue sometida al mismo tratamiento
de la superficie exterior. Sin embargo, la parte interior del borde y
cuello, muestran una superficie mejor terminada.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs .
78
FORMA:
Borde. Evertido, labio redondeado; reforzado interior yexteriormente;
angular, labio redondeado; reforzado doblado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen entre 8 y 24 mm. La mayoría,
entre 10 y 16 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18)
Forma 10 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 8 (Fig. 11)
Forma 9 (Fig. 11)
Forma 11 (Fig. 12)

Forma 13 (Fig. 13)
Forma 14 (Fig. 13)
Forma 15 (Fig. 13)
Diferencias temporales dentro del tipo: No se observan.
Posición cronológica del tipo: Al comienzo del período Carrizal (poco
antes del año 800 D. de C. )*, el cual coincide con la reocupación del
área de Guájaro, manifiesta su máxima popularidad frente a los otros
Tipos; popularidad que decrece hacia el 4 y 5 niveles según el Gráfico 3
de la seriación. Luego sufre un nuevo incremento para declinar hacia el
año 1050 D. de c., en que definitivamente comienza a perder acep-
tación frente a los Tipos Carrizal Arena Fina, Carrizal Arena Burda y
Carrizal Desgrasante de Tiestos.
Carrizal Arena Burda.
PASTA:
Método de Manufactura. Enroilamiento.
Antiplástico. Granos de arena entre 1 y 4 mm. En raras ocasiones
aparecen granos hasta 5 mm. , dando ya la impresión de pequeños
guijarros.
• SI - 6920 (0 -3- 16): 1150± 50, A. de C.
79
Textura. Arenosa, medianamente compacta. Son frecuentes diminutas
fisuras y pequeñísimas bolsas de aire. El desgrasante da a la pasta
aspecto ordinario y pesado.
Color. Negruzco , gris, carmelita oscuro, carmelita claro.
Cocción. El 67% de la muestra tiene un núcleo negruzco que abarca
todo el espesor de los recipientes. Hay casos de oxidación en que sólo
afectó la zona próxima a una de las dos paredes, dejando en el centro un
fuerte núcleo gris.
SUPJ:.,J<FICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita, anaranjado, rojizo. Son frecuentes
áreas oscuras producidas por una cochura defectuosa.
Tratamiento Exterior. Alisado, pero no pulido. Es frecuente la presen-
cia de pequeñas zonas conteniendo granos del desgrasante.
Tratamiento Interior. La parte correspondiente al cuello muestra el
mejor acabado; hasta el punto que el 61% del total , parece pulido.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Reforzado exteriormente, reforzado doblado, evertido do-
blado.
Espesor de las -paredesdel cuerpo. Margen de variación: 6 a 15mm. La
mayor parte está entre 8 y 12 mm.
Base.
Forma 1 (Fig. 18)Forma 4 (Fig. 18)
Forma 2 ( Fig. 18) Forma 13 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 4 (Fig. 10) Forma 16 (Fig. 14)
Forma 11 (Fig. 12) Forma 22 (Fig. 16)
Forma 14 (Fig. 13) Forma 24 (Fig. 16)
Forma 15 (Fig. 13)
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
80
Posición cronológica del tipo. Aparece desde el comienzo del Periodo Ca-
rrizal (Gráfico 3). Desde entonces su aceptación se hace cada vez
más notoria, hasta convertirse en un Tipo dominante dentro del com-
plejo cerámico. Hacia el año 1280 D. de C, ; comienza a declinar su
popularidad. A cambio de ello, se incrementan los Tipos Carrizal
Arena Fina y Carrizal Desgrasante de Tiesto.
Carrizal Desgrasante de Tiesto.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Tiesto molido; observable a simple vista cuando las partí-
culas provienen de zonas oxidadas. En algunos casos se notan escasos
granos de arena fina u ordinaria que terminaron formando parte del
desgrasante.
Textura. Compacta; generalmente de aspecto laminar. Son frecuentes
pequeños alvéolos, resultantes del desprendimiento de partículas del
desgrasante; particularmente en las áreas de fragmentación.
Color. Negruzco, gris, carmelita oscuro, naranja.
Cocción. El 73% de los tiestos tienen un fuerte núcleo carbonizado; el
cual se extiende , en muchos casos, hasta la superficie exterior o la
superficie interior de los fragmentos. También puede abarcar elespe-
sor total del mismo. Al parecer, las vasijas no fueron expuestas al fuego
largo tiempo. Son frecuentes manchas negras en la zona externa o
interna, que denuncian el predominio de la cocción en atmósfera
reducida.
SUPERFICIE:
Color. Gris, carmelita, anaranjado.
Tratamiento Exterior. Alisado; más no pulido. Algunos fragmentos
muestran suaves ondulaciones, resultantes de un alisamiento irregu1ar.
No hay evidencias de baño.
Tratamiento Interior. Para la superficie interior se util izó también el
alisado. No ·se observan diferencias entre el acabado del cuello y el
fondo de los recipientes.
81
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Reforzado doblado, labio redondeado; reforzado externo, labio
redondeado; angular, labio redondeado, directo, labio redondeado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen entre 5 y 15 mm.; la mayoría
está entre 6 y 10 mm.
Base.
-Forma I (Fig. 18) Forma 8 (Fig. 18)
Forma 4 (Fig. 18) Forma 9 (Fig. 11)
Forma 6 (Fig. 18) Forma 10 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18) Forma 11 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 2 (Fig. 9) Forma 13 (Fig. 13)
Forma 3 (Fig. 9) Forma 14 (Fig. 13)
Forma 5 (Fig. 10) Forma 21 (Fig. 15)
Forma 7 (Fig. 11) Forma 26 (Fig. 17)
Forma II (Fig. 12)
Diferencias temporales dentro del tipo. A juzgar por el espesor de las pa-
redes y la reconstrucción de las formas de las vasijas, se nota que los
recipientes tienden a ser más grandes a partir de los niveles 6 y 7. Ahora
son más frecuentes las tinajas; fenómeno que responde, probablemen-
te, a mayores exigencias de almacenamiento de líquidos y/o de granos.
Posición cronológica del tipo. Entre I,os años 860 y.1050 D. de C. (Gráfico
No. 3), se nota una inflexión en el desarrollo de este tipo cerámico; in-
flexión que contrasta con el proceso decreciente y creciente que se ma-
nifiesta al comienzo y final de su historia. Es probable que lo último,
observable también en los demás tipos, tenga relación con la introduc-
ción del maíz en el área de Guájaro; detalle que será tratado en el capí
tulo dedicado a la semicultura.
Carrizal Rojo Bañada.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
82
Antiplástico. Arena de fina a ordinaria, en cantidad suficiente para ser
visible fácilmente.
,
Textura. Arenosa. La mezcla del antiplástico no es siempre homogé-
nea; a esto se debe que sean frecuentes agrupaciones de granos de
arena.
Color. Gris, anaranjado rojizo.
Cocción. El 89% de la muestra estuvo sujeto a atmósfera oxidante. Esto
se observa frecuentemente en la zona de fractura. ' Las manchas de
cocción en la superficie son poco frecuentes.
SUPERFICIE:
Color. Anaranjado, anaranjado rojizo, rojizo.
Tratamiento Exterior. Sobre una superficie bien ali sada y recubierta
con un baño de arcilla rica en óxido de hierro, se aplicó un puliment o
con guijarro que produjo un brill o acentuado.
Tratamiento Interior. Ajuzga r por el as pecto y por el tacto, la superficie
interior fue tratada con la misma técnica que la zona exterior; sólo que
el brillo producido con el guijarro se limitó al fondo y al cuello de los
recipientes.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Suavemente desar rollad o al exte rior y con labio redondeado;
evertido, reforzado plegado y labio redondeado; recto, desarrollado
hacia el interior y reforzado; recto, labio care nado .
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen entre 5 y 12 mm.; la mayoría
. está entre 9 y 7 mm. .
Base;
Forma 1 (Fig. 18) Forma 6 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig. 18) Forma 9 (Fig. 18)
Forma 4 (Fig. 18) Forma 12 (Fi g. 18)
83
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos:
Forma 2 (Fig. 9) Forma 12 (Fig. 12)
Forma 3 (Fig. 9) Forma 14 (Fig. 13)
Forma 4 (Fig. 10) Forma 18 (Fig. 14)
Forma lO (Fig. 11) Forma 26 (Fig. 17)
Forma II (Fig. 12)
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Está presente desde la ocupación del sitio
(Gráfico No. 3); pero desaparece a la altura del nivel 6; o sea, poco
antes de la desaparición del Tipo Carrizal Negro sobre Crudo. Obser-
vando su comportamiento en la Tabla de Seriación, da la impresión de
un tipo extraño al complejo cerámico del Período Carrizal; probable-
mente llegó al lugar por intercambio. Igual detalle ocurrió, al parecer,
con los tipos Carrizal Negro sobre Crudo y Tocahagua desgrasado con
concha.
84
TIPOS CERAMICOS DECORADOS
Carrizal Aplicado
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena fina , arena ordinaria. El 62% de la muestra con-
tiene desgrasante de arena fina.
Textura. Compacta. El antiplástico se encuentra distribuido en forma
homogénea. No se observan bolsillos de aire.
Color: Gris, carmelita claro, -rojizo.
Cocción. Predominio de la atmósfera reducida. Son frecuentes man-
chas negras en la superficie de los fragmentos.
SUPERFICIE:
Color. Gris, carmelita claro, rojizo.
Tratamiento Exterior. El 83% de la muestra presenta alisado uniforme,
sin llegar al pulimento.
85
Tratamiento Interior. Sólo en el caso de las escudillas y platos, se
observa un fino pulimento logrado con guijarro. El resto de los reci-
pientes no van más allá del alisado.
Dureza. 3.5, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo, labio redondeado; directo y reforzado exteriormente;
angular, labio redondedado. .
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen entre 5 y 10mm. La mayoría
de la muestra está entre 7 y 10 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig.18)
Forma 5 (Fig.18)
Forma 9 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 5 (Fig. 10)
Forma 17 (Fig. 14)
Forma 18 (Fig.14)
DECORAC/ON:
Forma 19 (Fig.15)
Forma 20 (Fig. 15)
Forma 21 (Fig.15)
Técnica. Sobre una pastilla alargada o en zig zag, soldada al cuerpo de
la vasija cuando la pasta estaba aún fresca, se diseñaron motivos
serpentiformes o semicirculares. En algunos casos la pastilla fue semi-
cortada transversalmente y limitada por puntos incisos ( Lám. VII , d).
Motivos. a) Representación serpentiforme que, en número variable,
ocupa el área comprendida entre el hombro y la boca de los recipientes.
En ella se destaca con suficiente claridad la cabeza y la cola del ofidio
(L árn. VII. a-e ).
b) Pastillas , generalmente alisadas, representando motivos curvile-
neares o angulares, que se desarrollan a lo largo del cuello de las vasijas
(Lárn . VII. d ).
e) Pastillas semiesféricas con una incisión horizontal en el centro que,
a manera de cadeneta corren paralelas al borde de las vasijas (Lám. X. g:
Lám. XI. 1).
86
Diferencias temporales dentro del tipo. A partir del comienzo de la Fase
Palmar, cuyo material cultural aparece en los últimos niveles de los
tres cortes estudiados (3 - 5 - 8), se observa un aumento considerable
del uso de soportes para escudillas y plat os; algunos de estos últ imos
dan la impresión de un cáliz (Lárn. X. a-b -e) .
Posición cronológica del tipo. Desde el punto de vista cuantitativo, es
poco significativo al comienzo de la ocupación del sitio, pero hacia el
año 1050 D. de c., se nota un aumento de su popularidad; la cual se
hace más ostensible a partir de 1280 D. de C.
Carrizal Punteado Ancho
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento en espiral.
Antiplástico. Arena fina , tiesto molido.
Textura. Compacta. En la mayor parte de la muest ra del desgrasante
aparece bien mezclada la arcilla. .
Color. Gris , carmelita oscuro, carmelita claro, rojizo.
Cocción. A juzgar por las características de la muestra, se nota que las
vasijas fueron cocidas al aire libre y en atmósfera reducida. Son
frecuente s manchas negras en la superficie exterior e interior de los
recipientes.
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, gris, carmelita, rojizo.
Tratamiento Exterior. Alisado y regularmente uniforme, sin llegar al
pulimento. Algunos tiestos tienen huellas de la herramienta utilizada
para alisar la pasta. El 81% muestra restos de un fino engobe .
Tratamiento Interior. La zona correspondiente al cuello está mejor
alisada que la del exterior. Este detalle contrasta con el resto de la
superficie interior de las vasijas , donde no se hizo tanto érífasis en el
alisado de las piezas.
Dureza. 3.5, Escala de Mohs .
87
FORMA:
Borde. Espesor de los bordes. Margen de variación entre 14 y 8 mm.
Mayor frecuencia: 9 a 12 mm.
Espesor de las paredes del cuerpo. De 8 a 19mm. El 62% de la muestra
está entre 9 y 11 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 4 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 5 (Fig. 10)
Forma 6 (Fig.lO)
Forma20 (Fig.15)
DECORAC/ON:
Forma 22 (Fig. 16)
Forma 24 (Fig. 16)
Forma 28 (Fig.17)
Técnica. Con un estilete de punta abombada, de 3 a 5 mm., colocado
perpendicularmente a la superficie del recipiente, se hicieron mediante
el sistema de rotación huecos circulares de 1a 3 mm. de profundidad.
También se utilizó otro instrumento similar, pero de punta en chaflán
que produjo incisiones triangulares.
Motivos. a) Incisiones circulares de 3 a 5 mm. de diámetro y 1a 3 mm.
de profundidad, ejecutados en la superficie interior o exterior de los
recipientes; siendo más frecuentes en la superficie interior. En este
caso, los puntos cubren la mitad o las dos terceras partes del área
inferior de la vasija (Lám. VIII, e, dI.
b) Incisiones triangulares hasta de 5 mm. de lado y dos o tres de
profundidad, ejecutadas en la parte inferior interna de las vasijas (Lárn.
VIII. 1).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Al comienzo de la ocupación del sitio
aparece como el tipo popular dentro del complejo cerámico del
Período Carrizal. Hacia el año 1050 D. de c., se observa una acen-
tuada inflexión que coincide con el comienzo de una baja en la acepta-
ción del Tipo Carrizal Punteado Ancho, en favor del Tipo Carrizal
Aplicado (Gráfico 4).
88
INTERDIGITACIDN DE LAS SECUENCIAS SERIADAS DE LOS TIPOS DECORADOS DE LOS
CORTES 5 - !l - 8. PERIODO CARRIZAL. (CIENAGA DE GUAJARO)
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I
Carrizal Inciso Linear.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena fina , arena ordinaria, tiesto mol ido.
Textura. Arenosa, como resultado de una mezcla irregular del anti-
plástico. En algunos fragmentos es posible observar bolsillos de aire y
señales del desprendimiento de granos del desgrasante.
Color. Negruzco, gris, carmelita, rojizo. Sólo el 2% de la muestra tiene
núcleo oxidado.
Cocción. Alto predominio de la atmósfera reducida (98%).
SUPERFICIE:
Color. Negruzco, carmelita, rojizo. Son frecuentes áreas grises o
negruzcas, resultado de defectos en la cocción.
Tratamiento Exterior. Alisado bastante uniforme; más no pulido.
Tratamiento Interior. En el caso de platos o escudillas, es posible notar
la presencia de un fino baño sobre una superficie pulida con guijarro.
En las vasijas de boca angosta, el acabado interior suele ser pobre.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs .
FORMA:
Borde. Directo, engrosado interiormente; angular, reforzado externa-
mente y labio redondeado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen entre 7 y 13 mm. ; la mayoría
se encuentra entre 9 y 12 mm.
Base. Forma 1 (Fig. f8)
Forma 3 (Fig. 18)
Forma 10 (Fig. 18)
Forma 11 (Fig. 18)
90
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 4 (Fig. 10)
Forma 11 (Fig. 12)
Forma 15 (Fig.13)
DECORAC/ON:
Forma 18 (Fig. 14)
Forma 20 (Fig. 15)
Forma 27 (Fig.17)
Técnica. Con un estilete de extremo espatular fino o medianamente
fino , se ejecutaron incisiones lineares de 1 a 3 mm. de ancho. Los
bordes resultantes fueron a menudo alisados. El ancho es relativa-
mente uniforme y la profundidad de las incisiones no van más allá de 2
mm.
Motivos. a) Incisiones paralelas verticales utilizadas para decorar la
parte superior del hombro de las vasijas (Lám. IX. h).
b) Incisiones angulares para separar zonas punteadas (Lám. IX. a. f. o).
e) Incisiones triangulares, en cuya base invertida hay siempre un
punto ancho y profundo (Lám. IX. d).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. No es un tipo muy popular al comienzo de la
ocupación del sitio. Sin embargo, esta situación se va incrementando
hasta lograr su máxima popularidad hacia el año 1050 D. de C. Luego
comienza a decrecer hasta desaparecer casi al final del Período Carri-
zal.
Carrizal Hachurado.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento en espiral.
Antiplástico. De arena fina a ordinaria, tiesto molido.
Textura. Arenosa, como resultado de una mezcla poco homogénea.
Cuando el desgrasante es tiesto mol ido se observan partículas lamina-
res hasta de 3 mm. y el fragmento es además pesado. Son frecuentes
bolsillos de aire y pequeñas depresiones producidas por desprendi-
miento le granos del antiplástico.
91
Color. Gri s, carmelita oscuro, carmelita claro. Más del 62% de la
muestra tiene un fuerte núcleo carbonizado que se extiende de una a la
otra superficie de los recipientes.
Cocción. Predominio de cochura al aire libre y atmósfera reducida.
Son frecuentes manchas oscuras en ambas superficies de las vasijas.
S UPERFICIE:
Color. Gris, carmelita, anaranjado. El 5% de los tiestos muestra los
efectos de un baño que sirvió de base para un pulimento con guijarro.
Tratamiento Exterior. El 95% de los fragmentos indica que la superficie
fue toscamente alisada. Este detalle permite ver partículas del desgra-
sante y los efectos del artefacto alisador.
Tratamiento Interior. En el caso de los tiestos que muestran evidencias
de pulimento (5%), se nota que la zona interior fue tratada con
esmero. El resto no exhibe diferencias en la técnica utilizada en el
acabado de la superficie exter ior.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Evertido, labio redondeado, evertido, reforzado externamente,
labio redondeado; evertido y borde plano.
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen de variación 8 a 16 mm. La
mayor parte de la muestra fluctúa entre 10 y 14 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18)
Forma 9 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 4 (Fig. lO)
Forma 5 (Fig. 10)
Forma 13 (Fig. 12)
Forma 15 (Fig. 13)
Forma 16 (Fig. 14)
Forma 22 (Fig. 16)
92
DECORACION:
Técnica. Con un estilete de punta abombada o ligeramente espatular,
se ejecutaron incisiones cuyo ancho varía entre 1 y 3 mm. Los cortes,
que generalmente no pasan de 2 mm. , aparecen siempre claramente
definidos. En el 95% de la muestra es frecuente la presencia de un
reborde de arcilla a lo largo de uno , o de ambos lados de la incisión, lo
que permite acentuar la idea de profundidad o el aspecto tosco del
acabado.
Motivos. a) Incisiones oblicuas cruzadas para adornar el cuello de los
recipientes ( Lám. VIII . b-e) .
Carrizal Negro sobre Crudo.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena, de fina a ordinaria. El 18% de los tiestos muestra
granos hasta de 3 mm. de diámetro.
Textura. Bastante compacta. En las zonas de fragmentación se obser-
van alvéolos diminutos y grandes, resultado del desprendimiento de
granos de desgrasante.
Color. Carmelita, anaranjado, rojizo .
Cocción. La escasez de núcleos carbonizados, permite suponer que las
vasijas fueron tratadas, en su mayoría, en atmósfera oxidante o que
permanecieron expuestos al fuego, un tiempo relativamente largo. Un
87% de la muestra tiene esta característica. '
SUPERFICIE:
Color. Gris, carmelita, anaranjado, rojizo.
Tratamiento Exterior. La superficie exterior de las vasijas fue empare-
jada y alisada con un pedazo de totumo (Crescencia cujete). Hay
unidad de tratamiento en la base , el cuerpo yel cuello de los recipientes;
de tal suerte que la pared muestra aspecto uniforme, liso y compacto.
93
Tratamiento Interior. Comparado con la superficie exterior, se nota
que ésta no fue tratada con el mismo esmero. A pesar de que se
utilizaron los mismos instrumentos, se observan irregularidades a la
altura de algunas soldaduras de los rollos de arcilla.
Dureza. 3.0, Escala de Mohs .
FORMA:
Borde. Reforzado y desarrollado al exterior y labio redondeado; de-
sarrollado y plegado al exterior; adelgazado y labio redondeado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Oscila entre 7 y 13 mm. Mayor
frecuencia : 8 a 10 mm.
Base. Forma 2 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig.18)
Forma 10 (Fig. 18)
Forma 12 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 14 (Fig. 13)
Forma 15 (Fig. 13)
Forma 19 (Fig.15)
DECORACfON:
Forma 20 (Fig. 15)
Forma 22 (Fig. 16)
Forma 25 (Fig.16)
Técnica. Con una especie de pincel se trazaron bandas de color negro
sobre la pasta fresca. La irregularidad de las orillas del trazado, dan la
impresión de una técnica experimental.
Motivos. a) Bandas paralelas de color negro de 3a 10 mm. de ancño, las
cuales se desarrollan horizontalmente a lo largo del cuello de los
recipientes (Lám. XIII , m).
b) Bandas oblicuas para adornar el cuello y hombro de las vasijas (Lám.
XIII . L).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Está presente desde comienzo del Periodo
Carrizal (Gráfico No. 4). Comparado con el resto de los tipos que
integran el complejo cerámico del sitio, resulta ser, cuantitativamente,
94
poco significativo. Desaparece hacia 1050 D. de C. (Nivel 9) y consti-
tuye uno de los puntos de referencia para definir, junto con otros
elementos culturales, la fase temprana del Período Carriza1.
Carrizal Muescado.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena fina.
Textura. Fina, compacta.
Color. El 12% de la muestra tiene un núcleo gris central , limitado por
dos porciones de color naranja intenso que se extienden hasta la
superficie exterior o interior de las vasijas.
Cocción. Incompleta a oxidante.
SUPERFICIE:
Color. Carmelita, anaranjado, rojizo.
Tratamiento Exterior. La superficie exterior de las vasijas de boca
restringida, así como las escudillas abiertas, están cubiertas de un fino
engobe que sirvió de base a un pulimento con guijarros. Algunos
defectos de cocción produjeron tonos contrastados que van desde el
rojo brillante hasta el negro.
Tratamiento Interior. La superficie interior no tiene restos de engobe,
ni evidencias de que hubiera sido sometida a pulimento.
Dureza. 3.5, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Evertido, labio redondeado; directo, engrosado interiormente;
angular, labio redondeado.
Espesor de las paredes del cuerpo. Margen entre 6 y 12mm. La mayoría
oscila entre 8 y 10 mm.
95
Base. Forma 1 (Fig.18)
Forma 3 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig.18)
Forma 9 (Fig. !8)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 5 (Fig. 10)
Forma 7 (Fig.11)
Forma 11 (Fig. 12)
Forma 17 (Fig. 14)
DECORACION:
Forma 20 (Fig. 15)
Forma26 (Fig.17)
Forma 28 (Fig. 17)
Motivo. Ranuras en forma de V para adornar rebordes o pestañas (Lám.
VIII . k).
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Se hace presente en el sitio alrededor del año
1280 D. de C.; es decir, poco después de la aparición de la Fase
Palmar (Gráfico 4).
Carrizal punteado en zonas.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento en espiral.
Antiplástico. Arena fina a ordinaria.
Textura. Fina, compacta.
Color. Gris, carmelita oscuro.
Cocción. En el 76% de la muestra predomina la cocción a atmósfera
reducida. El resto se caracteriza por una oxidación incompleta, con
predominio de un núcleo central generalmente de color gris.
SUPERFICIE:
Color. Gris, carmelita claro, carmelita oscuro, rojizo.
96
Tratamiento Exterior. Las escudillas abiertas tienen un fino engobe en
la superficie interior y exterior. Este baño se aprovechó para ejecutar
sobre él un pulimento con guijarro que deja traslucir cierto brillo. El
resto de las vasijas fueron alisadas, al parecer, con un pedazo de totumo.
Tratamiento Interior. Fueron alisados solamente los recipientes de
cuello restringuido.
Dureza. 3.5, Escala de Mohs .
FORMA:
Borde. Directo y reforzado interna y externamente, labio adelgazado;
angular y plegado al exterior, labio redondeado; angular, plegado al
interior, labio en chaflán.
Espesor de las paredes del cuerpo. De 10 a 6 mm. La mayor parte está
entre 8 y 10 mm.
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 5 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18)
Forma 13 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 5 (Fig. 10)
Forma 7 (Fig. 11)
Forma 12 (Fig.12)
DECORAC/ ON:
Forma 17 (Fig. 14)
Forma 20 (Fig. 15)
Forma 21 (Fig. 15)
Técnica. Con la punta abombada de un estilete , se ejecutaron sobre la
pasta blanda una serie de líneas incisas convergentes para delimitar
espacios triangulares que luego fueron rellenados con puntos también
incisos.
Motivos. a) Espacios triangulares rellenados con puntos incisos anchos
que se extienden a lo largo del cuello de las vasijas (Lám. IX. al.
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
97
Posición cronológica del tipo. Entre los tipos cerámicos que aparecen
tardíamente en el sitio, resulta ser el más temprano (Gráfico 4). No
obstante, su evolución es menos consistente que Carrizal Inciso Mues-
cado y Carrizal Punteado Fino.
Carrizal Punteado Fino.
PASTA:
Método de Manufactura. Enrollamiento.
Antiplástico. Arena fina a ordinaria.
Textura. Fina, compacta, arenosa, más no friable.
Color. Negruzco, gris, carmelita.
Cocción. Por lo general predomina la oxidación incompleta. Son
frecuentes manchas de cocción .
S UPERFICIE:
Color. Gris , rojizo.
Tratamiento Exterior. El 76% de los fragmentos tienen un engobe que
semeja una delgada película, como la del papel fino. Son frecuentes
manchas grises, productos de una cochura defectuosa.
Tratamiento Interior. El baño de la pared exterior, se extendió hasta la
parte interna del cuello de las vasijas restringidas. Sólo las escudillas
abiertas fueron recubiertas en su totalidad con un fino engobe y sobre
el cual, se aplicó un esmerado pulimento con guijarro-
Dureza. 3.5, Escala de Mohs.
FORMA:
Borde. Directo y ligeramente reforzado interiormente; borde angular y
reforzado al exterior; angular y proyectado hacia el interior.
Espesor de las paredes del cuerpo. De 5 a 11 mm. la mayoría está entre 7
y 10 mm.
98
Base. Forma 1 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig . 18)
Forma 4 (Fig. 18)
Forma 11 (Fig. 18)
Forma 12 (Fig. 18)
Principales formas de las vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
Forma 2 (Fig. 9)
Forma 3 (Fig. 9)
Forma 5 (Fig.lO)
Forma 27 (Fig. 17)
DECORAC/ON:
Forma 7 (Fig.ll)
Forma 22 (Fig.16)
Forma 24 (Fig. 16)
Forma 27 (Fig. 17)
Técnica. Con un estilete de punta abombada de uno a dos mm. de
diámetro, se ejecutaron puntos incisos , de uno a dos mm. de profun-
didad cuando la pasta estaba todavía fresca . El instrumento se hizo
girar sobre su eje produciendo cierta uniformidad en el diámetro de los
puntos y alisando las aristas de los mismos.
Motivos. a) Hileras sencillas o paralelas de puntos incisos, que a
manera de una cadena recorre el hombro de los recipientes ( : . . ~ ' " " . VII. k-I).
b) Hileras depuntos incisos finos para decorar la zona superior del bor-
ede de las vasijas (U ro. IX. b),
Diferencias temporales dentro del tipo. No se observan.
Posición cronológica del tipo. Según el cuadro de interdigitación de las
secuencias seriadas de los tipos decorados del Período Carrizal, éste
aparece tardíamente en el sitio. Esto, unido a su tendencia errática,
hace pensar que se encontraba en una fase experimental en el momento
final de la historia del sitio.
Tocahagua con Concha. Es un tipo intruso en el complejo cerámico del
Período Carriza1. Su presencia en la tabla de seriación (Gráfico 3),
sirve para situar cronológicamente relaciones de intercambi o ent re el
territorio de Guájaro y el Valle de Santiago; lugar éste, donde fue
definido por primera vez para el norte de Colombia. Aparece en la
Ciénaga de Guájaro poco antes del año 800 D. de C. (Gráfico 3). Se
trata de un tipo cerámico desgrasado con concha mol ida de caracol
terrestre, sin mezcla de arena u otro atemperante (Angulo Va ldé s,
1983: 45-50).
99
FORMAS DE VASIJAS DEL PERIODO CARRIZAL
RECONSTRUIDAS EN BASE A LOS FRAGMENTOS
FORMA 9 Vasija subglobular de boca ancha
Borde: angular y reforzado interiormente
Anchura de la boca: de 25 a 30 cms .
Altura: posiblemente entre 15 y 20 cms.
Diámetro de la panza: entre 35 y 42
Base: Forma 1 (Fig. 18)
FORMA 10 Escudilla de paredes ligeramente rectas
Borde: recto, labio redondeado
Anchura de la boca: de 20 a 25 cms.
Altura: posiblemente entre 8 y 15 cms .
Base: Forma 5 (Fig. 18)
FORMA 11 Olla globular de cuello restringido
Borde: angular, evertido reforzado
Anchura de la boca: de 15 a 23 cms.
101
Altura: posiblemente entre 25 y 30 cms.
Diámetro de la panza: 30 a 35 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18).
FORMA 12 Olla de cuerpo globular y cuello medianamente alto
Borde: angular, evertido reforzado
Anchura de la boca: de 35 a 42 cms.
Altura: posiblemente entre 30 y 32 cms.
Diámetro de la panza: entre 36 y 42 cms.
Base: Forma 2 (Fig. 18), posiblemente también,
Formas 7 y 10 (Fig. 18)
FORMA 13 Tinaja de cuello alto y boca medianamente ancha
Borde: angular evertido y reforzado exteriormente
Anchura de la boca : de 20 a 25 cms.
Altura: posiblemente entre 35 y 45 cms.
Diámetro de la panza: posiblemente 40 y 50 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma2 (Fig. 18)
Forma 10 (Fig. 18)
FORMA 14 Vasija globular de cuello restringido y medianamente alto
Borde: angular evertido y reforzado exteriormente
Anchura de la boca: entre 20 y 26 cms.
Diámetro de la panza: posiblemente entre 33 y 40 cms.
Altura: posiblemente entre 25 y 35 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
FORMA 15 Olla globular de cuello restringido y boca ancha
Borde: angular, evertido y reforzado al exterior
Anchura de la boca: entre 22 y 27 cms.
102
Altura: entre 20 y 27 cms.
Diámetro de la panza: entre 30 y 35 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
Forma 10 (Fig. 18)
FORMA 16 Vasija de doble silueta y boca ancha
Borde: angular y ligeramente desarrollado hacia el interior.
Anchura de la boca: entre 20 y 25 cms.
Altura: posiblemente entre 20 y 23 cms.
Diámetro de la panza: posiblemente entre 30 y 38 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 3 (Fig . 18) posiblemente,
Forma 6 (Fig. 18) Forma 11 (Fig. 18)
FORMA 17 Escudilla abierta, de doble silueta
Borde: angular evertido y engrosado al exterior
Anchura de la boca: entre 35 y 42 cms.
Altura: posiblemente entre 8 y 12 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 3 (Fig . 18)
Forma 5 (Fig. 18) Forma 8 (Fig. 18). Posiblemente
Forma 10 (Fig. 18)
FORMA 18 Olla subglobular de cuello corto y restringido
Borde: angular, reforzado exteriormente
Anchura de la boca: entre 15 y 23 cms.
Altura: posiblemente entre 15 y 25 cms.
Diámetro de la panza: entre 20 y 30 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18)
Forma 4 (Fig. 18)
Forma 8 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig. 18)
Forma 6 (Fig. 18)
Forma 10 (Fig. 18)
103
FORMA 19 Olla globular de cuello restringido y boca medianamente
ancha. .
Borde: angular, reforzado exteriormente
Anchura de la boca: entre 15 y 25 cms.
Altura: posiblemente entre 20 y 30 cms.
Diámetro de la panza: 25 a 40 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18). Posiblemente
Forma 3 (Fig. 18)
Forma 9 (Fig. 18)
Forma 11 (Fig.18)
FORMA 20 Cuenco de mediana altura y boca ancha
Borde: directo o no modificado, labio redondeado
Anchura de la boca: de 15 a 25 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18). Posiblemente
Forma2 (Fig.18)
FORMA 21 Vasija de boca ancha y perfil compuesto
Borde: angular, reforzado interiormente, labio redondeado.
Anchura de la boca: entre 25 y 30 cms.
Altura: posiblemente entre 15 y 25 cms.
Diámetro de la panza: entre 30 y 35 cms.
Base: Forma 3 (Fig. 18)
Forma 10 (Fig. 18)
Forma 11 (Fig. 18)
Forma 6 (Fig. 18)
Forma 9 (Fig. 18)
FORMA 22 Escudilla abierta y de doble silueta
Borde: angular, ligeramente reforzado interiormente
Anchura de la boca: de 25 a 35 cms.
Altura: posiblemente entre 15 y 20 cms.
104
Forma 2 (Fig. 18) Base: Forma 1 (Fig. 18)
Forma 4 (Fig. 18)
FORMA 23 Cuenco de boca ancha y constreñida
Borde: angular y ligeramente evertido
Anchura de la boca: 25 a 35 cms.
Altura: posiblemente de 10 a 15 cms .
Diámetro de la panza: entre 30 y 35 cms .
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 2 (Fig. 18)
Forma 5
FORMA 24 Cuenco de boca medianamente ancha
Borde: directo y ligeramente reforzado internamente
Anchura de la boca: entre 18 y 25 cms.
Altura: posiblemente entre 7 y 12 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18)
Forma 2 (Fig. 18)
FORMA 25 Plato de base convexa
Borde: directo y reforzado int ernamente
Anchura de la boca: entre 18 y 25 cms.
Altura: entre 5 y 10 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18)
FORMA 26 Tinaja de silueta compuesta
Borde: evertido, labio aguzado, tedondeado
Anchura de la boca: de 20 a 28 cms .
Altura: posiblemente entre 30 y 40 cms.
Diámetro de la panza: posiblemente entre 40 y 45 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 8 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig. 18) Forma 10 (Fig. 18)
105
FORMA 27 Vasija campaniforme
Borde: evertido
Anchura de la boca: entre 15 y 25 cms.
Altura: posiblemente entre 20 y 30 cms.
Diámetro de la panza: entre 25 y 35 cms.
Base: Forma 3 (Fig. 18) Forma 8 (Fig. 18)
Forma 4 (Fig. 18) Forma 10 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig.18)
FORMA 28 Olla esferoidal de boca ancha
Borde : evertido y ligeramente reforzado externamente
Anchura de la boca: entre 20 y 28 cms.
Altura: posiblemente entre 22 y 28 cms.
Diámetro de la panza: entre 25 y 33 cms.
Base: Forma 1 (Fig. 18) Forma 8 (Fig. 18)
Forma 3 (Fig. 18) Forma 11 (Fig. 18)
Forma 7 (Fig. 18)
Formas de bases de vasijas reconstruidas en base a los fragmentos.
FORMA 3 Base cóncava, medianamente alta (Fig. 18). Se encuentra
presente en toda la historia del Período Carriza1. Es característica de
los Tipos Carrizal Arena Fina , Carrizal Arena Ordinaria y Carrizal
Desgrasante de Tiestos. También es frecuente en la Fase Tocahagua,
del Valle de Santiago (Angulo Valdés, 1983).
FORMA 4 Base anular de baja altura; a juzgar por el diámetro de
algunos ejemplares, se utilizó para recipientes grandes; particular-
mente tinajas. Aun cuando se encuentra presente en todos los niveles
de las excavaciones, su presencia se intensifica hacia finales de la
historia del sitio (niveles 6 y 7).
FORMA 5 Base plana. Bastante frecuente en el Período Carriza1.
FORMA 6 Base coronaria de pared exterior convexa y de mediana altura
(Fig. 18). Aun cuando aparece a lo largo de todo el Período Carrizal, su
106
popularidad aumenta durante la Fase Zahíno, y debió servir de
soporte a vasijas de tamaño mediano.
FORMA 7 Base anular de escasa altura (Fig. 18). Frecuente en los Tipos
Carrizal Arena Fina, Carrizal Arena Ordinaria y Carrizal Desgrasante
de Tiesto.
FORMA 8 Base de pared cóncava, de mediana altura (Fig. 18). General-
mente asociada a los Tipos Carrizal Arena Fina, Carrizal Arena
Ordinaria y Carrizal Arena Burda.
FORMA 9 Base coronaria de pared exterior cóncava bastante pronun-
ciada (Fig. 18). Aparece a lo largo de todo el Período Carrizai, sin
diferencias temporales reconocibles.
FORMA 10 Base coronaria de perfil convexo (Fig. 18); presente en todos
los tipos, excepto Carrizal Arena Burda.
FORMA 11 Base coronaria alta y de perfil compuesto. Aun cuando
aparece durante toda la historia del sitio, su frecuencia aumenta en los
últimos niveles de los cortes 3-5-8 (Fase Palmar).
FORMA 12 Base alta, de perfil compuesto.
FORMA 13 Base ligeramente cóncava. Frecuente durante todo el
Periodo Carriza1.
FORMA 14 Soporte de Vasija de aspecto troncónico, hueco y alto (Lám.
X, a). Aparece en el sitio alrededor de 1050 D. de C. (Gráfico 3) y lo
interpretamos como resultado de influencias del Bajo Magdalena,
llegadas al área de Gu ájaro a través de la depresión del Canal del
Dique. Es frecuente en los Tipos: Carrizal Arena Fina, Carrizal Des-
grasante de Tiesto, Carrizal Arena Ordinaria.
FORMA 15 Soporte de Vasija constriñido hacia la zona central ; es hueco
y muestra dos pequeñas aplicaciones de arcilla diametralmente opues-
tas. Altura 18 cms. (Lá m. X. b).
FORMA 16 Soporte de Vasija de forma cilíndrica con apéndices diame-
tralmente opuestos en forma de orejas. Es hueco. Altura: 8 cms. (Lám. X.
el.
FORMA 17 Soporte de mediana altura (4 cms. ). Macizo, cilíndrico y
constriñido hacia el centro. Presente a lo largo de la historia del
107
Período Carriza1. Aparece asociado a todos los tipos definidos para el
complejo cerámico, excepto a Carrizal Negra Pulida y Carrizal Rojo
Bañado (Lám . X. d).
FORMA 18 Soporte de mediana altura (7 cms.). Macizo; sólido. Repre-
senta un pie decorado con motivos circulares impresos (Lám. X, e). Al
parecer forma parte de una vasija trípode o tetrápode. Aparece en la
misma época que las formas 12, 13 Y 14.
FORMA 19 Soporte de vasija de forma cónica; hueco ydecorado con dos
aplicaciones de arcilla diametralmente opuestas (Lám. X,f). Altura: 6
cms.; posiblemente pertenece a tetrápodo. Aparece en la misma época
que las Formas 12, 13 Y 14.
FORMA 20 Soporte de vasija de mediana altura (5 cms). Es Hueco y
afecta la forma de un mamelón. Posiblemente de una vasija trípode
(Lám. X, h). Su posición en el complejo cerámico del sitio, lo relaciona
con influencias alfareras procedentes del curso bajo del Río Magda-
lena que comienzan a notarse hacia el año 1050 A. de C. (Gráfico 3).
Formas de Asas
Para el primer período de la ocupación del sitio, que hemos denomi-
nado Período Rotinet y cuya cronología 10 sitúa tentativamente entre
2240 y 1850 A. de C., no tenemos un solo ejemplar en nuestro inventa-
rio;* mientras, que para el período siguiente (Período Carrizal), las asas
son relativamente abundantes y de formas variadas. Estas son:
1. Asas verticales sencillas. Son macizas, de estructura cilíndrica yligera-
mente semicirculares, fueron soldadas al recipiente sin clavijas . El
cuerpo del asa tiene, generalmente, el mismo diámetro a lo largo de
todo su recorrido y sus extremos rematan en una decoración sencilla,
que puede ser una pastilla semiesférica aplanada o incisiones horizon-
tales en número de 2 ó 3.
Altura : 4 a 5 cms.
Espesor: I a 1.5 cms. (Lám. XIII . al .
* Beta-13347(G-7-13):4190±120B.P.
SI - 6923(G-6- 3):3800±1IOB.P.
108
2. Asas verticales dobles. Son también macizas . Fueron fijadas al cuerpo
de las vasijas mediante clavijas hechas con el remate de los extremos ; los
cuales fueron luego reforzados en el exterior con una cinta , también de
arcilla, que no fue disimulada del todo. Los dos cuerpos del asas
están bien diferenciados, aunque se-mantienen unidos por una solda-
dura.
Altura : 3 a 4 cms.
Espesor: 1 a 1.5 cms. (L ám, XIII. el.
3. Asas interrumpidas o falsas asas. Estas consisten de un pequeño trozo
de arcilla fijado en el extremo superior con una clavija; mientras que el
inferior se encuentra separado del recipiente. Generalmente la zona
libre termina en una representación zoomorfa.
Largo : 3 a 4 cms.
Espesor : 2.5 a 3.5 cms. (Lárn. XIII . b).
4. Asas semilunares. Consisten en pastillas verticales soldadas al cuerpo
de la vasija cuando la pasta estaba fresca. Después de lograr la forma
deseada , a menudo el pabellón de una oreja , la pastilla fue presionada
con el pulgar y el índice en su parte superior, formando así una
depresión para facilitar el manejo del recipiente.
Largo : 4 a 4.5 cms.
Espesor : l a 2 cms. (Lá m. x, el
5. Mamelones. De forma troncónica y ligeramente inclinado para
mejorar la función del asa.
Proyección horizontal : 1 a 2 cms.
Espesor: 1.5 a 2.5 cms. (Lám. XIII. el .
109
ARTEFACTOS DE ARCILLA
Período Carrizal
1. Discos sin perforar. Según nuestro inventario aparecen sólo en el
Período Carrizal, Son medianos: 4 a 6 cms. de diámetro. Al parecer,
fueron elaborados a partir del área más plana de algunos fragmentos
cerámicos mediante la técnica de retoques y emparejamiento con
abrasivo. Aun cuando no es posible precisar hasta ahora su función
en el área de Guájaro (Lám. VII, m), nos inclinamos a pensar con
Sanoja sobre el significado de este artefacto, que también aparece en
algunas áreas de Venezuela y al cual este autor, le signa la función de
tapa para vasijas de cuello estrecho (Sanoja, 1979: 78).
2. Topias de arcilla. Veintiséis fragmentos fueron rescatados en los seis
cortes que representan el Período Carrizal, Las topias se elaboraron a
partir de un trozo de barro que contenía arena como desgrasante. Sus
paredes fueron alisadas sin esmero; de tal suerte, que la mayoría
muestra imperfecciones a 10 largo de la superficie. Diez fragmentos
pertenecen a topias de forma cilíndrica. El resto, a topias troncónicas.
Artefactos semejantes fueron descritos por el autor en el Valle de
Santiago: "Este artefacto, cuya función es bastante conocida en la
arqueología americana, estuvo destinado a sostener las vasijas sobre el
fuego... Su posición cronológica en el sitio San Juan de Tocahagua
(único yacimiento del Valle de Santiago donde anotamos su presen-
cia), indica que la topia era ya conocida desde muy temprano en este
lugar (Angulo Valdés, 1983: 150)".
111
Medidas. Base entre 7 y 12 cms.
Anchura promedia del cuerpo: de 5 a 9 cms.
Altura: de 15 a 18 cms. ( Lá m, XI, ej .
3. Coladores. Son frecuentes a lo largo de toda la historia del sitio. Sobre
el fondo de vasijas pequeñas o medianas se ejecutaron perforaciones
entre 2 y 5 mm. que seguramente sirvieron para colar (Lárn. XI,d. Lárn, XII I.dl .
4. Rodillos para estampar. Pasta con desgrasante de arena fina , bien
mezclada, se utilizó para la elaboración de pintaderas. Los ejemplares
rescatados se encuentran formando parte del complejo cerámico del
Período Carriza1. Miden entre 6 y 8 cms . de alto por 1.5 y 2 cms. de
base. En la elaboración de los motivos se utilizaron la técnica de la
excisión o del estampado. En el primer caso se obtuvo lo que parecen
ser dos conjuntos de figuras humanas estilizadas y separadas entre sí
por dos profundas incisiones localizadas hacia la superficie central de
la pintadera (Lám. XIII, f). En el segundo, un conjunto de círculos
impresos ejecutados con un instrumento tubular, cuya acción giratoria
permitió el fino alisamiento de las paredes (Lá rn. VII. ¡l.
5. Cuentas. De los cortes 3, 5 Y8, se rescataron 82 cuentas de arcilla
distribuidas a lo largo de los diferentes niveles. Estas son esferoides,
dentiforrnes, lenticulares o cilíndricas. En general, las formas están
bien definidas y el tamaño, que oscila entre 5 y 15 mm., guarda una
estrecha relación con el diámetro de la perforación. Fueron elaboradas
en arcilla fina . Después de un esmerado pulimento, se les aplicó un
baño que aún conserva e186% de ellas. El color se distribuye entre rojo,
gris , carmelita oscuro y carmelita claro. La perforación es cilíndrica y
bien centrada (Lám. XIII. g·jl.
6. Figurinas. Fuera de un ejemplar tosco, elaborado en una pasta que
contenía arena ordinaria como desgrasante y que corresponde al
complejo cerámico que define la Fase Saíno, no encontramos otras
figurinas asociadas a esta primera etapa de la ocupación del sitio. En
cambio, abundan en la Fase siguiente (Fase Palmar), donde se hallan
asociadas a elementos culturales procedentes del curso bajo del río
Magdalena.
Mientras el ejemplar que consideramos temprano (Lám. VII, g), es
macizo y de estructura aplanada, las figurinas tardías son huecas y
aparecen frecuentemente adornadas con aplicaciones semiesféricas
que tienen una incisión central; parecidas a que lo que comúnmente
llamamos "grano de café". Son siempre representaciones femeninas
y, a menudo, aparecen sentadas. (Lám. XII . a-b-f),
112
Medidas: Altura: varia de 12 a 17 cms.
Separación de los pies: de 6 a 8 cms.
Anchura del tronco: de 5 a 6 cms.
7. Manos de Mortero. Son frecuentes en las dos fases que integran el
Período Carrizal (Fase Saíno - Fase Palmar). Consisten de un cilin-
dro de arcilla con una 'ligera depresión hacia la zona central , donde
pueden acomodarse los dedos de una mano. Hacia los extremos hay
dos protuberancias que debieron servir para triturar material blanco
(Lárn. XII. h; Lám. XI. g).
Medidas: Largo: entre 15 a 18 cms.
Diámetro de la zona central: 3 a 4 cms.
Diámetro máximo en los extremos: 4 a 5 cms.
8. Silbatos. Hemos rescatado un solo ejemplar. Visto desde arriba tiene
forma trapezoidal. Un mascarón antropomorfo, cuyos ojos fueron
representandos con dos incisiones ligeramente alargadas, constituyen
la única decoración. Entre la cara y lo que parece ser la cabeza , corre
una amplia y profunda depresión que debió ser ocupada por una
cuerda que aseguraba el silbato ( Lám, XII. d).
9. Tiestos perforados. Aparecen durante todo el periodo histórico del
área arqueológica de Guájaro. La perforación se encuentra siempre en
la cercanía de la boca de las vasijas. A juzgar por la técnica de la
perforación, ésta se hizo después de la cocción y estuvo destinada a
colgar vasijas medianas y pequeñas (Lám, XIII. k).
113
ARTEFACTOS LITICOS
Período Carrizal
Los raspadores y las lascas, que hemos observado en el Período
Rotinet, continúan en el Período siguiente (Período Carrizal). Las dife-
rencias de tales artefactos a lo largo de estas dos etapas de la historia del
área, son sólo cuantitativas; pues desde el punto de vista morfológico y
tecnológico, siguen sin modificaciones en el tiempo. Un resumen de las
principales características de esta industria en el área de la Ciénaga de
Guájaro, sería:
l. Se trata de una industria muy primitiva de choppers, en la que se
procura sacar una o más lascas con el fin de reducir el canto rodado y
obtener así un trabajo bifacial que lo habilite como instrumento de
trabajo. Se observa además, que el área activa tiende a ser regular,
aunque la forma de la lasca no lo sea. Es decir , se trata de una industria de
núcleos y no de lascas.
2. El material utilizado para la elaboración de los Choppers son el
basalto y la arenisca cuarcítica.
Remitiéndonos a las excavaciones de los 3 cortes que definen el
Período Carrizal, se nota, como característica particular, la aparición de
muchas lascas y choppers entre los niveles 4 a 10 (40 a 100cms.); matriz
en la cual aparecen las más claras evidencias de una espléndida industria
de hueso (Láms, XIV - xv- XVI).
115
Herramientas líticas.
l. Percutores. Tienen muestras de desgaste a lo largo de toda la zona de
golpeo (Lárn. XVII . a-b) ,
2. Canto percutido en ambos lados para ser convertido, finalmente, en
un chopper (Lá m, XVII. d) .
3. Raspador elaborado en una lasca no muy profunda. Muestra reto-
ques secundarios en uno de los lados (Lá rn. XVII. e).
4. Raspador elaborado en una lasca de material basáltico, con reto-
ques (Lám. XVII . e).
5. Chopper sencillo, trabajado mediante dos golpes, creando así un
bifaz en un pequeño canto rodado (Lám. XVII. 1).
6. Bifaz elaborado en basalto (Lárn. XVII. g).
7. Chopper y percutor, cuyo proceso de elaboración es similar al N. 3.
Fue utilizado originalmente como percutor y luego modificado para
convertirlo en chopper. Este artefacto, igual ocurre con el No. 3, son
claras evidencias del aspecto pragmático manifestado en este complejo
vinculado a un territorio donde abunda la materia prima ( Lárn. XVII . h).
8. Pesas para redes, elaboradas en cantos rodados de arenisca cuarcí-
iica. Son frecuentes en la Fase Saíno del Período Carrizal ( Lárn. XVII. ¡·j- k).
9. Lascas de tamaño desproporcionado para este complejo, con mues-
tras. de trabajo secundario y filos con desgaste por el uso (Lám. XVIII. a).
10. Lasca; producto del proceso de la fabricación de un bifaz. Presenta
claras señales de la técnica de percusión directa, que es característica de
este complejo (L ám, XVIII . b).
11. Lasca desprendida de un canto rodado, la cual ha sido trabajada
en su extremo distal para formar un raspador (Lám. XVIII. d).
12. Microchopper (Bifaz pequeño), elaborado en basalto de grano
fino (Lárn. XVIII . 1).
13. Lasca gruesa. Ha sido trabajada en ambas caras para elaborar un
raspador (Lám. XVIII . e).
14. Martillo (Lám. XVIII. e).
15. Raspador (Lám. XVIII . g).
116
ARTEFACfOS DE HUESO
Período Carrizal
(potrero El Saíno), y corte 3 (en la cantera Monte Sión, Fig. 1). De estos
mos dividido el Período Carrizal), tuvo lugar la aparición y desarrollo de
una espléndida y variada industria del hueso ; muchos de cuyos ejempla-
res han llegado hasta nosotros en excelente estado de conservación. Sus
evidencias fueron localizadas entre las primeras manifestaciones de la
reocupación del sitio y los niveles 5 y 7de los tres cortes seriados (Gráfico
3). Precisamente, en la capa donde se hallaba concentrada la mayor parte
de las herramientas líticas (golpeadores, raspadores y lascas, principal-
mente), así como las manifestaciones más acti vas de la pesca en la
Ciénaga de Guájaro: pesas para red, arpones (Láms. XV, a- XVII , i,j , k)
y, de la caza de mamíferos terrestres.
Una de las técnicas utilizadas en esta industria fue la del aserrado,
logrado a base de un abrasivo (posiblemente arena) y un agente flexible
que pudo ser una cuerda; técnica que siempre dejó una superficie en
forma de V a altura del corte (Lám. XVI) . Los artefactos han sido
clasificados en:
l. Puntas de Proyectil.
a) Puntas dobles y rectas. Estas tienen una cara plana, mientras que la
otra, muestra una ligera acanaladura longitudinal (Lám. xv, h).
117
b) Puntas dobles, ligeramente arqueadas. En este caso, ambas caras
son planas (Lá m, XIV, f-g. Lá m. xv. f).
e) Puntas triangulares. Carecen de pedúnculo. La base está consti-
tuida por una superficie cóncava, desde donde debió fijarse al extremo
de un asta de madera (Lám. XIV, h-k). Las puntas i, j , k, fueron
elaboradas a partir de una de las falanjes que soportan la pezuña de un
venado.
d) La punta L, de la Lámina XIV, fue elaborada del hueso de la cabeza.
de un bagre pintado (Pseudopimelodus fascuatum).
2. Agujas,
a) Agujas de hueso. Superficies planas y ligeramente redondeadas
hacia los extremos. Vistas de frente tienen aspecto triangular y rema-
tan en una punta afilada. El orificio, que es cilíndrico; sólo tiene 3 mm.
de diámetro (Lá m. xv. el.
b) Agujas de hueso de pescado. Son espinas de posibles aletas cauda-
les de mojarra. A juzgar por la anchura del orificio (1.5 mm.) , éstas
debieron usarse con cuerda fina (L árn, xv, b, el .
3. Lezna. El orificio, suficientemente amplio, sugiere el uso de cuerda
gruesa; tal vez, para hacer redes ( Lám, xv, dl.
4. Adornos.
a) Pendientes de hueso. Con hueso largo de venado, cuya superficie
fue pulida con esmero hasta lograr un brillo acentuado, se elaboraron
pendientes; unos son sencillos y consisten de una placa rectangular con
un orificio para colgado (Lám. XV, g), o representaciones zoomorfas
(Lám, XI V - d ).
b) Pendientes de concha. Hechas de strombus; del cual se conservó
siempre la zona brillante y se pul ió la opaca. Abundan las representa-
ciones zoomorfas (Lám. xv, m),
5. Arpones. ' Están representados en la colección por uno elaborado en .
hueso de manatí (Lám. XV, a). El hueso fue aserrado longitudinal-
mente antes de elaborar las distintas puntas del arpón, haciendo de este
modo más fácil y seguro su fijación a un asta de madera.
6. Volantes de Huso. Fueron elaborados de carapacho de hicotea. En
todos los ejemplares que conocemos, la perforación es tubular. El
118
diámetro de este instrumento oscila entre 4 y 5cms. y el espesor, entre 5
y 7 mm. (U ro. XVI. al.
7. Espátulas. Se obtuvieron a partir de huesos largos de venado (Odocoi-
leus). Algunas tienen hasta 15 cms. de largo y 3 cms. en su parte más
ancha. A pesar de su uso impreciso, nos inclinamos a relacionarlas con
labores de tejidos (Uro. XIV. a. el.
119
LOS ENTERRAMIENTOS
Ejemplo de costumbres funerarias fueron localizadas en los cortes
1-3-5 y 8 (Fig. 1). Estas corresponden solamente al Período Carrizal; es
decir , a la época de la ocupación tardía del sitio. La falta de evidencias de
tales prácticas en el Período Temprano (Período Rotinet), la atribuimos a
que los cadáveres , o no fueron enterrados en los concheros que excava-
mos, o los huesos desaparecieron con la humedad permanente de las
orillas de la ciénaga , donde estaban localizadas las conchas. Detalles
relacionados con estas prácticas en el área arqueológica, permiten resu-
mirlas así:
1. No existe un área dedicada exclusivamente de los difundos (cemen-
terio). Estos fueron enterrados cerca de la vivienda. Hay casos en que
aparecen muy próximos al basurero o, formando parte de él; particular-
mente , entierros secundarios.
2. Los entierros que hemos estudiado se caracterizan además, por la
falta de ofrendas duraderas (vasijas, herramientas, etc.). Al parecer, estas
fueron perecederas y como tales desaparecieron.
3. No hay entierros elaborados que permi tan inferir diferencias de
status en los difuntos.
4. Entre las costumbres mortuorias no aparecen el uso de la pintura, ni
la cremación de huesos, para el segundo entierro.
121
5. No tenemos evidencias de entierros secundarios de 2, o más indivi-
duos en una sola urna funeraria.

6. El tamaño de la muestra (5 ejemplares), no permitió observar , fuera
de una fractura reparada en el fémur de un adulto joven, otros casos
patológicos. Tampoco las posibles causas de la muerte de estos indivi-
duos (Isaza Lafaurie, José A. Anexo 4) .
Entierro directo en urna. A la altura del nivel 6 (0.50 - 0.60 mts. de
profundidad) del corte 1, ejecutado en el potrero Carrizal (Fig. 1),
descansaba una urna de boca ovoidal y panza constreñida, dentro de la
cual 1'40ía sido colocado un niño de corta edad (Lám. XIX, a). Los
huesos, que se encont raban en avanzado estado de destrucción , fueron
recogidos y llevados al laboratorio j unto con la vasij a que los contenía.
Aun cuando el entierro había sido protegido con una tapa, se obs ervó
que carecía el ajuar fúnebre.
Entierro primario. Mientras excavábamos el corte 3, descubrimos en su
pared occidental unas falanges que resultaron pertenecer a la mano
izquierda de un enterramiento primario. El material cultural rescatado
en el relleno de la sepultura no se tomó en cuenta para la elaboración de la
tabla de seriación de este corte.
Él difunto fue depositado en posición de decúbito dorsal en un hueco
de boca rectangular de 1.60 mts . de largo, por 0.70 mts. de ancho y 0.80
mts. de profundidad. Por la posición de los brazos se deduce que las
manos descansaban sobre el sexo en el momento del entierro. Se trata de
un adulto joven, cuya estatura, in situ, dio 1.58 mts. El esqueleto muestra
una fractura reparada hacia la parte media del fémur. Fuera de este detalle
no se observaron casos patológicos o de deformación intencional. Como
en el ejemplo anterior, no logramos identificar el ajuar fúnebre (Lá m. XIX. e).
Entierro secundario. En el corte 5, (Fig. 1), localizamos un entierro
secundario que formaba parte de un basurero que se había acumulado,
posiblemente, cerca de una vivienda . Correspondía a un adulto joven
cuyos huesos no mostraban secuelas patológicas visibles, ni defectos
producidos después de la muerte por agentes extraños; tampoco señales
de pintura. La urna que ya estaba destruida, tenía por tapa el fondo de
una tinaja. Algunos caracoles terrestres, abundantes también en el
relleno del corte, parece que formaban parte de la ofrenda funeraria (Lám.
XIX. b).
En una cárcava profunda formada por aguas salvajes durante la época
lluviosa, cerca del corte 8 (Fig. 1), se hallaban casi al descubierto cuatro
122
esqueletos, cuyas posiciones no habían sido alteradas después del entie-
rro . Dos de éstos estaban ligeramente superpuestos. Los huesos se halla-
ban en relativo buen estado de conservación y ninguno mostraba
deformaciones patológicas. Correspondían a adultos jóvenes, con talla
entre 1.59 y 1.60 mts. No se trataba de un entierro colectivo. Los
cadáveres, a juzgar por las respectivas sepulturas, fueron depositados en
fechas diferentes. En cuanto a la disposición de éstos , notamos que uno
estaba en posición lateral derecha; mientras que los restantes se hallaban
en posición de decúbito dorsal. No había evidencias de ajuar funerario
(Lá m. XI X. d).
123
GUAJARO EN LA.ARQUEOLOGIA
DEL NORTE DE COLOMBIA
El contexto de las manifestaciones de la cultura material de las socieda-
des aborígenes que habitaron las orillas de la Ciénaga de Guájaro y sus
alrededores inmediatos, permite dividir su historia en dos períodos bien
definidos; períodos para los cuales conocemos además, la respectiva
cronología. El primero, que hemos denominado Rotinet, se inicia con la
primera ocupación del área hacia mediados del tercer milenio A. de C." y
termina, aproximadamente, hacia la mitad del segundo milenio A. de
c.« (Gráfico 1), época para la cual parece que el área fue abandonada
por largo tiempo. El período siguiente llamado Carrizal, se extendería
desde la reocupación del sitio, ocurrida poco después del comienzo de la
era cristiana,*** hasta .los primeros años de la conquista española.
Período que consideramos a su vez dividido en dos Fases: Fase Saíno y
Fase Palmar; ésta última , definida por nosotros en el Valle de Santiago,
ubicado unos 20 kilómetros al norte del territorio de Guájaro (Angulo
Valdés, 1953).
Este esquema, que a nuestro juicio resulta oportuno para enmarcar las
evidencias del proceso histórico del área estudiada, resulta además con-
• Beta-13347(07-13):4190± 120 B. P.
•• SI - 6923(06- 3): 3800± lOO B. P.
••• SI -6920( 6-3 -16):IISO± SOA.D.
125
sistente para señalar algunas de las relaciones culturales que hemos
encontrado entre el Período Rotinet y complejos tempranos del litoral
caribe; particularmente, con Monsú y en menor grado con Puerto Hor-
miga, Barlovento y Canapote; los tres primeros, estudiados por Gerardo
Reichel Dolmatoff (1955 - 61 - 65 - 85) Yel último, por H. Bischof (1966);
relaciones, cuyas evidencias hemos abordado dentro de un marco de
comparaciones estilísticas y cronológicas; dejando la explicación del
fenómeno histórico en que se dieron tales relaciones, a un análisis de la
categoría modo de vida.
Período Rotínet. Sus manifestaciones aparecen dispersas a lo largo de
las orillas de la Ciénaga de Guájaro. Estas consisten en una serie de
concheros que contienen restos de gasterópodos (Anodontites trapesialis
glaucos, Mariza comuarietis, Ampularius sp.) y algunas especies de mar
(Melongena melongena, Pseudochama radions, Marginella lactea, Ana-
dora norabilis, Anadora leinosa floridana, Chione sp., Ventricolaria
rigida)*. Concheros que, por la limitada extensión de los mismos: 15a 30
mts. de diámetro y una altura promedia sobre el piso actual de 35 cms.,
parecen ser parte de la basura acumulada por miembros de una sola
vivienda. Generalmente estos concheros se hallan separados entre sí uno
o más centenares de metros, dando la impresión de un poblamiento
disperso. De ser cierta esta impresión, ello pudo ser posible gracias a la
unidad del ambiente ecológico o a la existencia de pautas sobre consumo
del espacio.
La comparación de los instrumentos líticos de Rotinet con los de
Puerto Hormiga y particularmente con los de Monsú, permite ver la
existencia de un elemento que es común a ellos: la presencia de herra-
mientas indiferenciadas. Es decir, de herramientas no especializadas que
bien se utilizaban ahora para golpear, luego para triturar, después para
macerar, para hacer la función de yunque, etc.(Lám. VI). Esto, sumado a
un instrumental que incluía lascas unifaciales, perforadores, martillos,
pulidores y buriles, aproxima tales herramientas al instrumental de los
recolectores marinos tempranos de Suramérica (Sanoja Mario, c. p.).
Otro elemento que permite comparar los sitios tempranos de la Cié-
naga de Guájaro con los complejos citados, es la cerámica, particular-
mente con la de Monsú; sitio considerado hasta ahora como el asenta-
miento más antiguo del litoral norte de Colombia (Reichel Dolmatoff,
1985: 175). Esta se caracteriza por el predominio de formas sencillas:
tecamates y vasijas naviformes (Lám. V, i,j), así como por la tendencia al
uso de motivos geométricos en la decoración (Láms. I a V).
* Arturo Moncaleano Archila (Anexo No. 3: 1986).
126
Respecto de Puerto Hormiga, cuya alfarería incluye fibras vegetales en
la preparación de la pasta y un notable desarrollo de la decoración
modelada incisa, no podemos asegurar lo mismo. El complejo cerámico
de Puerto Hormiga, por lo que sabemos hasta ahora, parece estar ausente
de la Ciénaga de Guájaro, observación ésta que podría servir de funda-
mento a la siguiente hipótesis: si aceptamos la existencia del Período
Monsú y que el montículo de donde provienen los datos que lo definen
estuvo abandonado durante la época del desarrollo del complejo Puerto
Hormiga (3090 ± 70 y 2252 ± 250 A. de C.); es decir, 1100años (Reichel
Dolmatoff, 1985: 177) y, que éste no exhibe en su contexto elementos
como la decoración plástica y el uso de fibras vegetales como atempe-
rante, podría pensarse que Monsú y Puerto Hormiga representan do s
fases arqueológicas (no fases culturales) derivadas de tradiciones distin-
tas; tradiciones que probablemente coexistieron hacia finales del Período
Monsú y el comienzo de otros complejos tempranos del área, como
Canapote, Rotinet y Barlovento. De ser así, esto explicaría la estrecha
semejanza de varios de los motivos decorativos de la cerámica provenien-
tes del área litoral de los alrededores donde hoy se levanta la ciudad de
Cartagena, y en la Ciénaga de Guájaro; lo que unido a una significativa
estabilidad de las sociedades aborígenes que habitaban dicho territorio,
darían también margen para pensar en las verdaderas razones de la larga
prolongación del modo de vida recolector-eazador de esta región del
norte de Colombia.
Modo de vida recolector-eazador. El inventario de los artefactos resca-
tados en las excavaciones de las orillas de la Ciénaga de Guájaro, revelan
una estrecha dependencia al modo de vida recolector-eazador; cuyos
antecedentes parecen remontarse a las comunidades de recolectores
marinos de Monsú y Puerto Hormiga. Por estas razones, suponemos que
el abordaje de las condiciones naturales propias de la región no produjo
cambios visibles en la solución de problemas económicos ysociales de sus
primeros ocupantes, que posiblemente procedían de allá.
Aun cuando no tenemos evidencias de herramientas especializadas
para la caza, como serían puntas de proyectil de piedra, hueso o madera,
los restos de fauna rescatados en las excavaciones demuestran que este
modo de trabajo no estuvo ausente en la Ciénaga de Guájaro. Al lado de
esta observación, se puede agregar la presencia de herramientas hechas
sobre lascas, así como raspadores, muy útiles en esta actividad.
La muestra está representada por especies terrestres medianas y peque-
ñas como venado (Mazama Americana), armadillo (Dassypus novem-
cionctus), conejo (Sylvilagus cumanicus), ñeque (Dasyprocta agutí),
iguana (Iguana iguana), ratón (sigmodon s.p.). Es de anotar que esta
127
muestra es más abundante hacia los últimos niveles de la ocupación
(entre 80 a 60 cms.), lo cual coincide con una baja sensible de los restos de
moluscos terrestres (Anadontites trapesialis glaucus , Marisa cornuarietis
y, Ampularius sp.) y un aumento de huesos de pescado pertenecientes a
especies medianas y pequeñas, como el bagre cazón (Pseudoplatystoma
Fasciatum), barbudo (Pimelodus gross-kopfi), chivo (trachycoristes
insignis), cachegua (Centrochir crocodili), bocachico (Prochilodus mag-
dalenae), arenca (Triportheus magdalene). A todo lo cual hay que agre-
gar la captura de hicoteas.
Aun cuando los budares se encuentran presentes a lo largo de todo el
Período Rotinet, éstos son más frecuentes a partir del nivel 13(1.20- 1.30
mts.); estrato del depósito, donde rescatamos una azada completa de
arenisca (Lám. VI, d) y dos fragmentos. Se trata de un tipo de azada que,
por el material y su forma, es diferente a las que se conocen entre los
recolectores tempranos de Monsú y Puerto Hormiga. Esta herramienta
se aproxima a las que han sido descritas para Venezuela (Sanoja, 1979:
69). Su presencia en Rotinet podría ser un indicio de que la caza, la pesca
y la recolección habían encontrado en el consumo de raíces, posible-
mente yuca (Manihot) u otras, un complemento importante en la dieta
de estas comunidades; productos vegetales recogidos, probablemente,
como se ha observado en otros lugares de América, en nichos ecológicos
aparentes para su desarrollo.
Es posible también, que el cambio observado en los restos de alimentos
a la altura de los últimos niveles de la ocupación -de lo que ya hemos
dado cuenta arriba- sea un reflejo de la liberación de fuerzas de trabajo
que comenzaba a manifestarse en el incremento de la explotación de
tubérculos; explotación de la· cual ya se tenía , posiblemente, experiencia
desde Monsú y Puerto Hormiga.
Las herramientas que caracterizan el Período Rotinet (Lárn. VI),
suponen que la comunidad ejecutaba una una serie de actividades como:
elaboración de cerámica, trabajo del hueso y de la madera, la recolección
de frutas silvestres u otros productos vegetales, así como los quehaceres
de la recolección de moluscos, de la caza y la pesca; actividades que
seguramente no requerían una organización compleja de las fuerzas de
trabajo.
Este modo de vida recolector-cazador, que consideramos como una
variante del modo de vida recolector marino, de Monsú, Puerto Hor-
miga, Canapote y Barlovento, tuvo una larga duración en la Ciénaga de
Guájaro (Gráfico 1). Es posible que la abundancia de fauna acuática y
terrestre, así como el control sobre semillas y frutas silvestres, de raíces
128
(probablemente yuca u otras), una baja densidad de población y las
razones del mismo quehacer recolector, no hubieran planteado durante
un lapso tan considerable, una contradicción ent re estas comunidades y
la naturaleza que las rodeaba. Si al guna crisis se produjo al final de la
historia de este primer período de la Ciénaga de Guájaro, ésta pudo ser
resuelta, probablemente, con un desplazamient o de sus habitantes hacia
un ambiente ripario, como pudo ser el cur so baj o del río Magdalena y las
numerosas islas y lagunas que lo rodean.
El modo de vida recolector-cazador, fue reemplazado en el ár ea de la
Ciénaga de Guájaro por el modo de vida aldeano. Este tránsito, induc ido
por un mejoramiento en los modos de trabaj o, no tuvo origen, al parecer,
en el área de la ciénaga; las condiciones para los cambios observados
durante el resto de la historia del sitio se dieron , de acuerdo con los
detalles que hemos discutido arriba, posiblemente en el curso bajo del río
Magdalena.
Las evidencias más tempranas del modo de vida aldeano en la Ciéaga
de Guájaro parecen situarse hacia mediados el primer milenio O. de C.
precisamente, hacia finales de la historia de Malambo*; sitio que , a
nuestro juicio, representa la culminación del Formativo Temprano en la
llanura atlántica de Colombia. Mucho antes del comienzo de nuestra era,
Malambo era ya una aldea estable asentada en la orilla occidental de una
de las ciénagas que forma el Bajo Magdalena (Fig. 1). Allí habían
confluido ya muchas de las experiencias tecnológicas y sociales de la
larga etapa anterior. Las evidencias arqueológicas rescatadas parecen
demostrar que en este sitio se consolidó el cult ivo de la yuca (Manihot
esculenta Krantz), así como el equipo necesari o para su transformación
en casabe.
Es posible que aquí encontremos una de las explicaciones del por qué
las comunidades que reocuparon el área de Guájaro hacia mediados del
primer milenio D. de c., practicaban ya el culti vo de la yuca. Si a esto
agregamos las evidencias de la introducción más tarde del maíz , resulta
consecuente hablar también de las variantes que se dieron en el modo de
vida aldeano durante el segundo y último período de la historia de la
Ciénaga de Guájaro, período este, que se extendió hasta el contacto
indohispano. Tales variantes serían: modo de vida aldeano, variante
vegecultora; modo de vida aldeano variante semicultora y, probable-
mente, una variante mixta : modo de vida aldeano, variante vegecultora-
semicultora.
* lAR - H5 : 1385 ± 150 B. P.
129
Modo de vída aldeano (variante vegecultora). Evidencias tempranas del
modo de vida aldeano, variante vegecultora, han sido localizadas hacia
mediados del primer milenio D. de C. (SI - 6920: 1150 ± 50, A. D.),
aproximadament e. Las herramientas líticas son ahora más numerosas que
en el modo de vida anterior. Sin embargo se observa, que aun cuando
éstas tienden a responder tecnológicamente al uso para el cual eran
destinadas, morfológicamente varían poco de las utilizadas por los reco-
lectores-cazadores de Rotinet. La materia prima más abundante sigue
siendo el basalto y la arenisca. Las lascas y los choppers son particular-
mente abundantes en la capa comprendida entre los niveles 4 y 10de los
seis cortes ejecut ados (Fig. 1); detalle que coincide con la aparición de
una espléndida industri a del hueso (Lá ms, XIV - XVI). Entre las herra-
mientas líticas, son frecuentes percutores y lascas con señales de haber
sido usadas pa ra cortar (Láms. XVII - XVIII).
La existencia de una industria de hueso basada particularmente en
especies grandes de mamíferos como el venado (Odocoyleus virginianus,
Mazama americana) y el manatí (Tri chechus manatus), supone un incre-
mento de la cacería, la cual encontró en esta industria una fuente de
aprovisionamiento de armas finamente acabadas; tales como puntas
dobles y rectas (Lá m, XV, h, j , k), puntas dobles arqueadas (L ám. XIV, f,
g) Ypuntas triangulares (Lám, XIV, h, i, j , k, 1). Además, agujas y leznas
(Lárn. XV, b, e, d, e), volant es de huso (Lárn. XVI , a) , adornos (Lám.
XIV, d; Lárn. XV, g, m), arpones (Lárn. XV,a)y espátulas (Lám. XIV, a).
Paralela al incre mento de la cacería se nota un aumento de la pesca,
con utilización de redes dirigida a la captura (Lárn. XVII , i, j, k) de
ejemplares medianos y grandes, que contrastan con las especies pequeñas
identificadas en los yacimientos arqueológicos de los recolectores-
cazadores de Rot inet. Igual ocurre con la recolección de gasterópodos
que, según los depósitos de basura, siguen presentes en la dieta de estas
comunidades. Es decir, la sociedad tribal de Gu ájaro (variante vegecul-
tora), continuó dependiendo también de la recolección, de la pesca yde la
caza , como ocurrí a en el modo de vida anterior; situación que fue común
en otras sociedades de América. "Las sociedades aldeanas vegecultoras
sembraban básicamente yuca.. . Estas sociedades practicaron también la
caza terrestre, marina y fluvial, así como la pesca , la recolección de
moluscos y gasterópodos marinos y de agua dulce" (Vargas Arenas,
1985:26).*
No existe en esta etapa, ni en la siguiente, un área determinada para
cementerio. Tampoco entierro s elaborados que permitan suponer dife-
* El autor se refiere a comunidades del Lago de Maraca ibo .
130
rencias de status. Los difuntos fueron sepultados cerca de la vivienda, así
se tratara del primero o segundo ent ierro (Lám. XI X).
La cerámica de la cual hemos hecho una descripción en pagmas
precedentes, no muest ra nexos con la tradición alfarera de los recolecto-
res-eazadores de la etapa anterior. Esta incluye una apreciabl e variedad
de formas (Lám. VII , a - e) y un predominio de soportes bajo s, como son
las bases coronarias y tetrápodos que descansan sobre memelones (L ám. X; f.
hl.
El mejoramiento de los instrumentos de trabajo para esta época de la
reocupación del área de Guájaro, unido a condiciones particulares que
plantea el cultivo de la yuca que , según Vargas Arenas, no requiere de
complejos sistemas de organización y control social (Ibídem., 26), permi-
tieron a la sociedad tribal de Guájaro liberar fuerza de tra bajo ylograr así
una mayor autonomía en el control del medio ambiente. Ahora los
asentamientos se establecen en la vert iente oriental de la Serranía del
Caballo yen la vertiente occidental de la Serranía de Colombia, las cuales
miran hacia la Ciénaga de Guájaro y sólo tienen una altura pr omedia de
100 mts. sobre el nivel del mar.
Modo de vida aldeano (variante semicultora). Desde los niveles 6, 5 ó 4
de los cortes 1- 2 - 3 - 4 - 5- 8 - (Fig. 1), fechados hacia el año 970 D. de c.,
hasta finales de la historia del sitio, es notorio un cambio en los modos de
subsistencia de estas comunidades; las que sin abandonar el cultivo de la
yuca, int roducen las técnica s del cultivo del maíz. Recurso al cual se
asocian ahora vasijas de gran tamaño (particul armente tinajas) y reci-
pientes con soport es en for ma de pedestal alto; elemento éste, muy
cáracterístico del cur so bajo del río Magdalena (Lám. X. a. b, el.
Para esta época el maíz aparece también en el Valle de Santiago
(Angulo Valdés, 1983), que sólo dista unos 20 kms. del noroeste del
territorio de Guájaro; así como en otras comunidades que habitaban más
al norte: Piojó, Tubará y Cipa cua (Fig. 1). Las dos primeras a 510y 310
mts. sobre el nivel del mar; la últ ima , en la tierra llana . La importancia del
cultivo de esta gramínea en aquella época se observa hoy en Tubará,
donde fue descubierto un extenso complejo de terrazas de cultivo
(Angulo Valdés, 1951: 50), así como en las crónicas de Fernández de
Oviedo, don de se advierte con claridad una variante mixta del modo de
producción aldeano: vegecultor-semicultor. "En este pueblo* les dieron
muy bien de comer de aves é pescado é pan é vino de la tierra que se hace
del mahíz, é mucha yuca de la buena que comen asada é cocida" (Oviedo y
• Cipacua.
131
Valdés, 1944: 288).** Parece que el maíz contribuyó al incremento de la
población del área de la Ciénaga de Guájaro. De esto quedan claras
evidencias en la cumbrera y en la vertiente de la Serranía del Caballo que
mira hacia la orilla occidental de la Ciénaga. Allí son frecuentes superfi-
cies circulares, amesetadas de 8 a 10mts. de diámetro yseparadas entre sí
20-30, o más metros. Son antiguos pisos de viviendas. En la zona exterior
de cada una de éllas, pero muy cerca de lo que debió ser el área habitable,
había siempre una piedra de moler , generalmente de arenisca cuarcítica,
muy pesada. Piedras que aún se conservan en lo que parece haber sido su
sitio habitual; éstas muestran en sus paredes internas, muy burdas, los
resultados de un intens o uso.
A juzgar por tales evidencias, parece que la sociedad de Guájaro era,
durante la etapa semiculto ra, una aldea nucleada cuya máxima expan-
sión de un kilómetro cuadrado, aproximadamente, debió alcanzarse
hacia el comienzo de la conquista española. Aldea que, por la ausencia de
obras que requieren un esfuerzo adicional de trabajo para fines comuna-
les, parece que se mantuvo dentro de los límites de la sociedad tribal.
** El croni sta se refiere a lo ocurrido a don Pedro de Heredia y sus compañeros en el
pueblo de Cipacua (Fig. 1), cuando se dirigía por primera vez al Río Magdalena, 1533.
132
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160
INDICE DE FIGURAS
Pág.
1. Mapa del Departamento del Atlántico 17
2. Estructura monticular del asiento de una vivienda en la
cumbrera de la Serranía del Caballo. Se nota además, la
vegetación arbustiva, característica de la región. Al fondo,
un aspecto de la Ciénaga de Guájaro. 19
3. Corte en un depósito de megafauna, localizado en la vertiente
oriental de la Serranía del Caballo. 19
4. Esquema estratigráfico del corte 3. Cantera Monte Sión. 23
5. Esquema estratigráfico del corte 5. Potrero el Saíno. 26
6. Detailes de la excavación del corte 5. Se observa la
disposición de una caja de "textura cenizosa" cubierta por un
estrato de arcilla compacta de color carmelita oscuro 29
7. Panorámica de un sector Ciénaga de Guájaro o la altura del
pueblo Totinet.
31
8. Corte 7. Rotinet 33
9. ( 1- 2 - 3). Formas de vasijas más frecuentes del período
Ronitet 133
10. (5 - 6). Formas de vasijas más frecuentes , del período Rotinet 134
11. (7 - 8 - 9). Formas de vasijas más frecuentes , del perí odo
Rotinet. La forma 10, corresponde al período Carriza1. 135
12. Formas de vasijas más frecuentes del período Carriza1. 136
13. Formas de vasijas más frecuentes del período Carriza1. 137
163
INDICE DE LAMINAS
1. a-i) Rotinet inciso línea ancha
143
11. .
a-1) Rotinet inciso curvilinear
144
111.
a , b-e) Rotinet exciso; d) Rotinet rojo inciso; g, h)
rotinet inciso angular; i-rn) estampado.
145
IV. a , b-e-h-k) Rotinet estampado con concha; f) Rotinet
punteado fino ; g, j) Rotinet punteado ancho; o) Rotinet
cortado; m, n) Rotinet puntoterminal , i) Rotinet inciso
arrastrado. 146
V. a) Rotinet hachurado; b, d) Rotinet rocker stamping;
e, e, f, g) Rotinet modelado inci so; i, j) Rotinet , vasijas
naviformes; h, k) Rotinet , cerámica perforada. 147
VI. Herramientas líticas del período Rotinet: a) Piedra
de apoyo o pequeño metate; b) Placa de arenisca; e)
Martillo; d) Azada de arenisca cuarcítica; e) Mano o
machacador; f) Pulidor; g) Hendedor. 148
VII . Período Carrizal (fase saíno). a-e, j) Carrizal apl icado;
f) Fragmento de mano de mortero; g) Fragmento de
figurina; h) Representación antropomorfa; i) Pintadera
cilíndrica; k, 1)Carrizal inciso punteado fino ; m) Disco
de arcilla. 149
VIII. Período Carrizal (fase saíno). a) Carrizal inciso linear,
b, e) Carrizal hachurado; e, d , f, k,j, h). Carrizal inciso
punteado ancho; i) Carrizal inciso linear en paneles;
g) Carrizal ungular; 1) Cerámica perforada. 150
IX. Período Carrizal (fase palmar). a, f). Carrizal punteado
165
en zonas; b) Carrizal inciso puntedo fino; e) Carrizal
inciso punteado ancho; e, k) Inciso arrastrado; d, h)
Carrizal inciso linear; j) Carrizal ungular; 1) Carrizal
estampado; n, o) Carrizal aplicado; m) Cerámica
perforada. 151
X. Período Carrizal (fase palmar). a - f, h) Soportes de
vasijas. Carrizal aplicado: 152
XI. Período Carrizal (fase palmar). a-d, f) Carrizal apli-
cado; e) Fragmento de topia; g) Mano de mortero en
arcilla. 153
XII. Período Carrizal (fase palmar). a, b, f) Figurinas de
arcilla; e) Fragmento de figurina; d) Silbato; en arcilla;
e, g) Representaciones antropomorfas para adornar
el cuello o borde de vasijas; h) Majador en arcilla. 154
XIII. Período Carrizal (fase palmar). a, b, e, e) Diversos ti-
pos de asas; d) Colador; f) Fragmento de pintadera
cilíndrica, en arcilla; g - j) Diversos tipos de cuentas de
collar eleboradas en arcilla; k) Cuello perforado de
vasija; 1, m) Motivos decorativos más frecuentes en
Carrizal Negro sobre crudo. 155
XIV. Período Carrizal (fase saíno). a, e) Espátulas de
hueso; b) Util de función imprecisa elaborado en el
espolón de un pez grande. Un orificio que aparece en
uno de sus extremos hace suponer una aguja; d) Ador-
no de hueso representación zoomorfa; e) Fragmento
de una punta doble y recta de proyectil elaborada en
hueso; f, g) Puntas dobles de proyectil, ligeramente
arqueadas, elaboradas en hueso; h-k) Puntas trian-
gulares de proyectil , hechas en hueso; L) Punta de
proyectil de forma triangular, elaborada en el hueso
de la cabeza de un pez (Pseudopirnelodus fasciatum). 156
XV. Período Carrizal (fase saíno). a) Arpón de hueso;
b-e) Diversos tipos de agujas y leznas; f-k) Puntas do-
bles de proyectil , rectas o ligeramente arqueadas. La
punta f, es de estructura cilíndrica; las otras tienen
caras planas, una de las cuales presenta una ligera
acanaladura; g) Pendiente de hueso con orificio para
colgarlo; m) Pendiente con representación zoomorfa,
elaborado con un pedazo del reborde de un strombus
gigas ; 1) Resto del carapacho de una hicotea grande;
la perforación, probablemente, fue hecha para man-
tenerla en cautiverio. 157
XVI. Período Carrizal (fase saíno). a) Volante de huso
elaborado en carapacho de hicotea. b) Carapacho de
166
hicotea con perforación circular, probablemente para
conservar un cautiverio este quelonio. c-h) Restos de
huesos largos, utilizados en la fabricación de herra-
mientas y adornos. 158
XVII . Período Carrizal (fase saíno), fase palmar). a, b)
Percutores; e) Núcleo muy utilizado, pieza exhausta; d)
Canto rodado percutido en ambos lados para ser fi-
nalmente convertido en un chopper). e) Raspador
elaborado en una lasca no muy gruesa. Muestra reto-
ques secundarios en uno de sus lados; f) Raspador
elaborado de material basáltico, con retoques; g) Cho-
pper sencillo trabajado mediante dos golpes, creando
así un bifaz en un pequeño canto rodado; h) Chopper
y percutor. Fue utilizado originalmente como percutor
y luego modificado para convertirlo en chopper; i-k
Pesas para red. 159
XVIII Período Carrizal (fase saíno, fase palmar). a) Lascas
con muestras de trabajo secundario yfilos con desgaste
por el uso; b) Lasca trabajada en ambas caras para
formar una punta y convertirla en perforador; e) Lasca
grues a trabajada en ambas caras para elaborar un
raspador; d) Lasca desprendida de un canto rodado,
la cual fue trabajada en su extremo distal para formar
un raspador; e) Martillo; g) Raspador fabricado en
basalto. 160
XIX. Período Carrizal (fase saíno, fase palmar). a) Entierro
directo en urna. Corresponde a un niño de corta edad;
b) Entierro secundario de un adulto joven. Se observan
restos de huesos de mamíferos pequeños yde caracoles
terrestres que formaban parte del ajuar funerario; e)
Entierro primario de una mujer joven. El cadáver fue
colocado en posición de decúbito dorsal en una sepul-
tura de fondo rectangular, cubriendo el sexo con las
manos; d) Entierros primarios que afloraban de la
pared de una de las cárcavas formadas por aguas sal-
vajes en el potrero Carrizal. Dos de los cuatro entie-
rros observados en el sitio, se encontraban superpues-
tos; sin embargo, todos fueron inhumados en fechas
diferentes. 10l
167
INDICE DE GRAFICOS
Pág.
l . Interdigitación de las secuencias seriadas de los tipos cerámi-
cos no decorados de los cortes 6 y 7 del período Rotinet (Cié-
naga de Guájaro). 37
2. Interdigitación de las secuencias seriadas de los tipos cerámi-
cos decorados de los cortes 6 y 7, del período Rotinet (Ciénaga
de Guájaro). 51
3. Interdigitación de las secuencias seriadas de los tipos cerámi-
cos no decorados de los cortes 3 - 5 - 8 del período Carrizal
(Ciénaga de Guájaro). 77
4. Interdigitación de las secuencias seriadas de los tipos cerámi-
cos decorados de los cortes 3 - 5 - 8 del período Carrizal (Cié-
naga de Guájaro). 89
169
'BIBLIOGRAFIA
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logía del Caribe: Hacia una Arqueología Social. Vieques,
Puerto Rico.
173
ANEXO 1
CONTROL PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
(MUESTRAS ARQUEOLOGICAS)
Por:
HERNANDO DUEÑAS JIMENEZ
J. ENRIQUE MORENO PATIÑO
Preparado por
SERVICIOS
BIOESTRATIGRAFICOS
LTDA. " BIOSS LTDA."
Diag. 53 No. 14-60, Piso 40.
Teléfo no: 2-499160
Bogotá, D. E.
Preparado para:
CARLOS ANGULO VALDES
Universidad del Norte
Barranquilla - Colombia
Diciembre 1985
175
REFERENCIAS
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Publisher 1983. Annotated Glossary of Fungal Palynomorphs, W. C.
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Million year. El Cuaternario de Colombia, T. Van Der Hammen, Ed. ,
Vol. 10, 368 p.
177
COMENTARIOS
Este reporte presenta los resultados del análisis palinológico de 8
muestras arqueológicas correspondientes a las excavaciones efectuadas
en los alrededores de la Ciénaga de Guájaro - Colombia.
Debido a la escasa información suministrada, las muestras fueron
preparadas con las técnicas standarizadas para estudios Bioestratigráfi-
cos, descartándose la posibilidad de observaciones de macroflora.
En términos generales, las muestras pueden catalogarse como· muy
pobres en palinomorfos, aunque ricas en material orgánico (restos vege-
tales), situación que permite inferir sobre una zona de alta energía.
La presencia esporádica de Compositae-Tubuliflorae (Muestras No.
1825 y 1832), Graminae (No Zea mays) No. 1824y 1832), YEsporas tipo
Polypodiaceae, permiten suponer un ambiente continental, cuya com-
posición florística puede corresponder a áreas abiertas tipo pastizales-
herbazales, preferentemente utilizables para prácticas de pastoreo.
Podría atrevidamente suponerse que tales áreas posiblemente fuesen
inundabies por la alta presencia de Esporas de hongos, esporas de
musgos y algas c1oroficeas indicativas de ambiente de agua dulce.
179
Finalmente, la variabilidad en el tipo de materias orgánicas desde
estructuradas a amorfas, permite suponer que el subsuelo es joven y se
encuentra en proceso de formación, no siendo posible indicar alguna
edad probable, toda vez que el material observado es reciente, cayendo
en el amplio rango del cuaternario.
180
LISTADO COMPLETO DE MUESTRAS RECIBIDAS
POR BIOSS LTDA. y ANALIZADAS PARA ESTUDIOS
PALINOLOGICOS
1824 - G 2-2
1825 - G 2-8
1826 - G 3-3
1827 - G 3-8
1828 - G 5-3
1829 - G 7-9
1832 G 3-14.
1833 - G 2-6
181
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y Esporas:
Materia orgánica:
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
1824 - G 2-2
No determinada
Continental
Escaso a Pobre
Tipo Gramineae (No Zeamays) Sp. 1
Tipo Palmae
Esporas de hongo tipo Amerosporas (Monosep-
tadas)
Gruesa, estructurada, angular, variable en tamaño
y forma; 10% amorfa.
Color marrón-amarillento a verdoso
Alta energía
183
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
NUMERO 1825 - G 2-8
EDAD No determinada
AMBIENTE Continental
CUBRIMIENTO Pobre
Polen y Esporas:
Compositae tubuliflorae
Psilatrilete < 70 (= Polypodiaceae type)
Presencia de esporas de hongo tipo Amerosporas
(Monoseptadas) (= Basidiosporas?)
Materia orgánica:
Presencia de abundantes restos vegetales estructu-
rados, gruesos (25%), con tendencia a ser amorfos
(75%)
Color amarillo-verdoso.
Alta energía
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y Esporas:
1826 - G 3-3
No determinada
Continental
Pobre
Graminae (No Zea mays) sp. 1
Tipo Palmae - Cocosoideae
Esporas de musgos
Presencia de abundantes esporas de hongos tipos
Diporado e inaperturado (Monoseptadas) y en
baja proporción biseptadas.
184
Materia orgánica:
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y Esporas:
Materia orgánica:
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y Esporas:
Abundante - 20% Estructurada, 30% Angulosa,
50% amorfa
Gruesa.
Color oscuro-rojizo.
Alta energía
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
1827 - G 3-8
No determinada
Continental
Muy pobre
Presencia de esporas de hongos, monoporadas y
diporadas tipo amerosporas (Monoseptadas)
Presencia de Algas c1oroficeas
Abundante. Amorfa 95%, estructurada 5%. Color
amarillo claro.
Gruesa o mediana
Alta energía
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
1828 - G 5-3
No determinada
Continental
Muy pobre
Psilatriletes < 70 (Probablemente corresponda a
especie Lycopodiaceae).
185
Materia orgánica:
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y Esporas:
Materia orgánica:
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y esporas:
Abundante, gruesa. Angulosa a amorfa. Color
rojizo-amarillento.
Alta energía.
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
1829 - G 7-9
No determinada
Continental
Pobre
Psilamonolete (= Probo Polypodiaceae.type)
Verrumonolete (= Probo Polypodiaceae type)
. Esporas de musgos
Algas clorofíceas (Prob. Zygnemataceae type)
Gruesa, Abundante. 50% oscura-angulosa.
50% Amarilla-amorfa.
Alta energía.
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
1832 - G 3-14
No determinada
Continental
Pobre
Graminae (no Zea mays) sp. 2
Compositae - Tubuliflorae
Psilatriletes ( Probo Polypodiaceae -
Lycopodium type?)
186
Materia orgánica:
NUMERO
EDAD
AMBIENTE
CUBRIMIENTO
Polen y Esporas:
Materia orgánica:
Psilamonoletes (= Probo Polypodiaceae tipe)
Esporas de musgos (Sphagnum type?)
Presencia de Esporas de hongos tipo Basidiosporas.
Algas cloroficeas.
Mediana o fina. Angulosa. Abundante. Color
oscuro rojizo.
Alta energía.
ANALISIS PALINOLOGICO
CIENAGA DE GUAJARO
1833 - G 2-6
No determinada
Continental
Muy pobre
Presencia de abundantes esporas de hongos tipo
Basidiosporas y diporados (Monoseptadas).
Esporas de musgos.
Algas tipo cloroficeas.
Presencia de restos vegetales gruesos y estructura-
dos (20%), angulosos (80%) color oscuro-rojizo.
Alta energía.
187
ANEXO 2
ANALISIS DE CINCO MUESTRAS DE SUELO RECOGIDAS
EN LAS EXCAVACIONES ARQUEOLOGICAS DEL AREA DE LA
CIENAGA DE GUAJARO. Departamento del Atlántico, Colombia.
Dr. Manuel del Llano Buenaventura
Bogotá, marzo 1 de 1986
Señor Doctor
Gonzalo Correal U.
E. S. D.
Apreciado doctor y amigo:
Tengo el gusto de adjuntar a la presente algunos datos analíticos y
descriptivos de las muestras que usted me envió, pertenecientes al doctor
Angulo Valdés para sus investigaciones arqueológicas. De él sabría
agradecer el envío posterior de la ubicación geográfica y algunos detalles
de estas investigaciones para mi archivo.
189
Estratigrafía Física.
Descripción de las unidades estratigráficas.
1.* G. 8 (Pto. Rico) - Capa 1 - 15 cms.
Capa de color gris muy oscuro 10 YR 3/1.
Textura: arenoso humífera. Estructura granular mediana.
Reacción (pH) 7.5. Fósforo (P) 2.250 ppm carbonatos (C0
3
)+++.
2. G. 8 (Pto. Rico) - Capa 2 - 30 cms.
Capa de color pardo grisáceo 10 YR 512. Textura: Arenoso franco
medio. Estructura: granular fina. Reacción (pH) 7.9. Fósforo (P) 900
ppm carbonatos +++.
3. G. 8 (Pto. Rico) Capa 3 - 60 cms.
Capa de color pardo grisáceo 10 YR 5.2 Textura: Arenoso franco
medio. Estructura: Granular media, a singular. Reacción (pH) 8.4.
Fósforo (P) 80 ppm. Carbonatos +++.
4. G. 8 (Pto. Rico) Capa 4 - 86 cms.
Capa de color gris pardusco claro 10 YR 612. Textura: Arenoso
franco grueso. Estructura: De granular muy fina a síngular. Reacción
(pH) 8.5. Fósforo (P) 275 ppm. Carbonatos: +++ .
5. G. 8 (Pto. Rico) Capa 5. Sobre la base aproximadamente, a 88
centímetros de profundidad.
Capa de color pardo a pardo oscuro 7.5 YR 4.4. Textura: arenoso
franco medio. Estructura: Granular muy fina a singular. Reacción
(pH) 8.4. Fósforo (P) 800 ppm. Carbonatos ++ .
En caso de que haya alguna consulta sobre el particular, les agradece-
ría hacérmelo saber.
Afmo. amigo (Fdo.) Prof. Dr. Manuel del Llano.
• Número de Orden de M. del Llano y del IGAG para P y pH.
190
ANEXO 3
IDENTIFICACION DE MUESTRAS MALACOLOGICAS
DEL NORTE DE COLOMBIA.
Por Dr. Art uro Moncaleano Archila
Instituto Nacional de los Recur sos
Naturales Renovables y del Ambiente
INDERENA
Centro de Investigaciones Pesqueras
Cartagena, marzo de 1986.
PRESENTACION
El siguiente reporte de identificación ha sido preparado a solicitud del
señor Profesor Carlos Angulo Vald és, Antropólogo Investigador de la
Universidad del Norte de Barranquilla y comprometido en un vasto
programa de est udios arqueológicos en la región Nort e de Colombia.
r91
Las muestras identificadas provienen de excavaciones realizadas en las
inmediaciones del embalse artificial de "El Guájaro", localizado en el
Departamento del Atlántico a 60 kilómetros al Sur de la ciudad de
Barranquilla y sobre la ribera del Canal del Dique .
La identificación incluye además de su notación científica alguna
información sobre hábitos de las especies y una reseña de distribución.
ESPECIES DE MAR.
l. Melongena melongena Linnaeus
Concha de color marrón brillante adornada con bandas de color
blanco o amarillo pálido y abertura con un tono amarillo y rosa. La
concha está adornada con espinas que se disponen radialmente.
Adultos pueden alcanzar hasta 4 pulgadas de largo.
Muy común en sustratos arenoso-fangosos de profundidades some-
ras. Merodea en áreas con abundantes pastos marinos (faneróga-
mas). Herbívoro. .
Se distribuye en toda la costa tropical de América, Indias Occidenta-
les y Golfo de México (Melvin, 1969) (Morris, 1975).
Ref: 39, 3
2. Pseudochama radians (Lamarck).
Concha adornada por numerosas espinas que siguen líneas longitu-
dinales. Presenta una torción muy pronunciada hacia la izquierda.
La especie se fija al sustrato rocoso mediante la valva izquierda.
Longitud 3 pulgadas.
Típica de sustratos rocosos. Cuando está viva habita la zona interti-
dal. Cuando muerta, sólo seencuentra la valva derecha que puede ser
llevada hasta las playas.
Se distribuye en la costa de América en la Florida, Golfo de México y
el Caribe (Abbot , 1964) (Morris, 1975).
Ref: 35.
192
3. Marginella lactea (Kiener)
Concha acoralada con un espiral evidente, columela con 2-3 pliegues,
labio exterior adelgazado.
Color crema-blanco. Adultos pueden alcanzar 2 pulgadas.
Presente en fondos arenosos de aguas someras tropicales.
Se distribuye en Florida y las Indias Occidentales (Morris, 1975).
Ref: 27, 36,41, 15.
4. Anadara notabilis (Roding)
Concha elongada, delgada, algo oblonga, adornada por estrias lon-
gitudinales radiadas; borde anterior redondeado y posterior cua-
drangulado; deprimida hacia la izquierda.
Color blanco. Adultos pueden alcanzar 3
1
/
2
pulgadas.
Presente en fondos lodosos y cubierto s de pastos marinos en aguas
someras tr opicales.
Se distribuye desde la Florida y Bermuda hasta el Brasil (Morri z,
1975).
Ref: 40, 47,48,49, 50, 100, 101, 1111.
5. Anadara Iienosa floridana (Conrad)
Concha elongada, oblonga, delgada y adornada con 35estrias radia-
das que se amplían hacia el final.
Depresión de la concha hacia la derecha.
Color blanco con periostraco marrón oscuro. Adultos de 5 pulgadas.
Presente en fondos arenosos de aguas someras moderadas.
Rango de distribución entre Carolina del Norte a Indias Occidenta-
les (Morris, 1975).
Ref: 37.
193
6. Chione sp.
Concha fuerte-y sólida. Adornada por numerosas estrías concéntri-
cas. Notoriamente redonda.
Color de blanco a gris con vestigios de manchas de color púrpura.
Presente en aguas someras sobre fondos' arenoso-fangosos.
Siendo muy posible que se trate de Chione interpurpurea o de Chione
pubera, el rango de distribución está entre Carolina del Sur, la
Florida y las Indias Occidentales (Morris, 1975) (Mervin, 1969).
7. Ventricolaria rígida (DilIwyn)
Borde frontal corto y muy redondeado, borde posterior relativa-
mente recto. Esculturado por pliegues concéntricos con pequeñas
líneas concéntricas entre ellos.
Color amarilloso oscuro y con manchas color marrón. Pueden alcan-
zar 2
1
/
2
pulgadas.
Presente en aguas someras.
Su rango está entre el Sur de la Florida y las Indias Occidentales
(Morris, 1975).
Ref: 40.
ESPECIES CONTINENTALES.
8. Anodontites trapesialis glaucus
Concha oblonga, plana y muy delgada, adornada con estrías suaves,
periostraco de color marrón, manto interior de tonalidad nacarada
muy fuerte, borde exterior adelgazado. Color blanco. Adultos pue-
den alcanzar 8 pulgadas de largo.
Presente en fondos lodosos de sistemas fluviales y lagunosos de la
zona tropical, estuarios y demás formaciones costeras.
Distribución circuntropical - No bien definida.
Ref: 42, 18.
194
9. Marisa comuarietis
Concha tabulada y espiralada sobre el ápice. Contextura delgada.
Adornada con bandas de color marrón oscuro radiales y longitudi-
nales. Labio exterior liso y adelgazado. Longitud en adultos hasta 2
pulgadas.
Presente en fondos lodosos de los sistemas fluviales de la zona
tropical , lagunas costeras y estuarios.
Distribución circuntropical muy generalizada.
Ref: 1,2, 7, 8, 11 , 12, 16, 17,20,22,25,28,29, 151.
10. Ampularius sp.
Concha tubulada agudizada hacia el ápice. Adornada con bandas
radiales muy tenues de color marrón. Labio exterior liso reforzado.
Color blanco. Adultos alcanzan hasta 4 pulgadas.
Presente en fondos lodosos de los sistemas fluviales, lagunares y
costeros del trópico.
Ref: 4, 9, 10, 13, 18, 19, 2 ~ , 30, 31, 34,42,44,45.
195
ANEXO 4
SOLICITUD DE DIAGNOSTICO SOBRE
POSIBLES CASOS DE PATOLOGIA OSEA
Dr. José Alberto Isaza L.
Barranquilla, junio 30/86
Al Arqueólogo
Carlos Angula Valdés
Pte.
Apreciado Profesor:
Atentamente estoy enviándole las conclusiones de un estudio sobre
huesos humanos, que usted tuvo a bien remitirme para diagnosticar
posibles detalles de patología ósea.
HUESO (Húmero del lado derecho).
DESCRIPCION. Hay dos fragmentos de húmero, que cotejados indi-
can que pertenecen al mismo individuo. Los fragmentos son algo menos
de la mitad del hueso total y le falta la parte inferior de la epífisis, que es
197
alabeada y articular en forma de polea. De acuerdo con nuestros cálculos
a esta extremidad le faltan 2.5 cms. lineales. El individuo a quien pertene-
cía, tendría una talla aproximada de 1.60 mts. Su edad al morir era
superior a los 25 años, pues no se observan restos de línea metafisiaria, la
que desde luego desaparece en las proximidades de los 25 años.
ARQUITECTURA DEL HUESO. El tejido esponjoso, visible en los
fragmentos, así como el tejido compacto, indican un metabolismo basal
excelente y un funcionamiento hormonal bien equilibrados.
Las erosiones que el hueso presenta en distintas partes de los bordes y
caras, así como la pérdida del extremo alabeado, no son debidos a
procesos patológicos, sino a la acción del tiempo cuando estuvieron en
contacto con substancias que transformaron las sales minerales en otras.
No se observan restos de reacción por procesos inflamatorios. La seg-
mentación que presenta el hueso es netamente artificial.
PERONE FIBULA (sable, alfiler, brocha) (G-5-7) .
Hueso humano. Lado derecho. Falta 2.5 cms. de la epífisis superior.
Corresponde a un adulto mayor de 25 años, que tenía una talla de 1.62
mt s. No hay evidencias de procesos patológicos.
FRAGMENTO DE PERONE (Lado izquierdo).
Pertenece al segmento del tercio medio del peroné. Se trata de hueso
con estructura normal. No presenta detalles de patología ósea .
(Fdo.) Dr. José Isaza Lafaurie. .
198