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La poesía de Lauren Mendinueta tiene esa encantadora reticencia de algunas muj eres cuando temen decir mucho, sentir

mucho, y prefieren entonces expresar por alusio nes toda la carga emocional de la vida. La poesía no debe ser explicita casi nunca y en ese sentido los poemas de Mendinueta son una promesa de lo inexpresado: el lector intuye y completa, el lector es cómplice de su Vocación suspendida. Por eso vale tanto la pena leerla. Héctor Ab ad Faciolince La renovación literaria de América Latina no concierne tan sólo al territorio de la narrativa, también en la poesía emergen nuevas voces llenas de fuerza como la de Lauren Mendinueta, cuya poesía, que sabe modular el ritmo con elegancia pero sin preciosismos vanos, combina de manera deslumbrante sensibilidad y reflexión, co n una lucidez implacable ("sin olvido nadie es contemporáneo de su memoria"), irónica sin amargura ("y alli mismo, tecleando, / trato de comprender / por qué me siento libre en la jaula del pájaro"), y consciente de la esencia dramática de la experiencia humana ("La muerte me despoja del cuerpo. En vida, L. y su cuerpo son sinónimos; / en muerte, una cosa soy yo y otra mi cuerpo"). Hay en la obra de Mendinueta una madurez que desborda su juventud y la entronca con justicia en ese gran linaje de poetas colombianos, conceptuales y apasionados a la vez, en el que sobresalen las voces de León de Greiff, Álvaro Mutis o William Ospina. José M anuel Fajardo La poesía de Lauren Mendinueta es un territorio bañado por una extraña e inquietante luz. Sus palabras son limpias y precisas, sus versos parecen rodear, asediar la idea poética hasta que le asestan su banderilla o su aguijón, y la atrapan. D e ahí ese vértigo que produce verso a verso, pues uno siente que un fino mecanismo poético se ha puesto en marcha y que nada podrá evitar la cacería. Cuando la fl echa sale llegará a su fin , y la presa, una imagen muy fuerte, aparece al fmal: "La memoria es la venganza del tiempo", o "vuelves a donde nunca estoy", o "el olvido es la vocación perfecta". D efinir la poesía como la "vocación suspendida" nos da una muestra de la profundidad de sus ideas, de la contundencia de su estética. D etrás de cada uno de los versos de Lauren Mendinueta hay muchas lecturas, observaciones fi nas, silencios. o me cabe duda de que en ellos se esconde alguno de los secretos nom bres de la vida. Sa nti ago Gamboa

Lauren M endinueta

La vocación suspendida

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ISBN: 978-958-44·5185-9

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Ministerio de Cultura Republica de Colombia

Lauren Mendinueta (Barranquilla,1977) Empezó a escribir poesía en 1997. Desde entonces ofrece talleres de promoción y creación literaria para niños y jóvenes. Sus poemas han sido traducidos al inglés, italiano, ruso, alemán y francés y están incluidos en antologías tanto en Europa como en América. Ha obte nid o las siguientes distinciones: Premio Departamental de Poesía, Ministerio de Culrura de Colombia-Fondo Mixto de Cultura, 1998, por Carta desde la aldea; Mención especial, Premio Nacional de Poesía Antonio Llanos, 2000, por Autobiografía Ampliada; Premio Nacional de Poesía Universidad Metropolitana, 2000, por Autobiografía Ampliada ; Pr emio Festival Internacional de Poesía en Medellin, 2000, por Autobiografía ampliada. Con La vocación suspendida le fue otorgado el Premio Internacional de Poesía Marón García Ramos en España en el año 2007.

Foto cubierta: © Daniel Mordzinski

©Biblioteca Nacional de Colombia

PALABRA DE POETA

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©Biblioteca Nacional de Colombia

LA VOCACIÓN SUSPENDIDA ©Biblioteca Nacional de Colombia .

.LAUREN MENDINUETA LA VOCACIÓN SUSPENDIDA Ministerio de Cultura Republlca de Colombia • 1inoI. EDITORIAL TRAVESfAS ©Biblioteca Nacional de Colombia . ..

travesiaseditorial. comprendidos la reprografía.com www. ISBN: 978-958-44-5185-9 ©Biblioteca Nacional de Colombia . 2009 Barranquilla .Printed in Colombia ( . Impreso en Colombia .blogspot. sin previa autorización escrita del editor. el tratamiento informático y la fotocopia. Esta publicación se hace con el apoyo del Ministerio de Cultura de Colombia.com Coordinador de la colección: Mauricio Ebirac Editor responsable: Maria del Carmen Marónez Mobilla Derechos reservados.La vocación suspendida ©Lauren Mendinueta ©Editorial Travesías.Colombia travesiaseditorial@gmail. Queda prohibida la reproducción total o parcial de esta obra por cualquier medio o procedimiento.

A Antonio Sarabia ©Biblioteca Nacional de Colombia .

PRÓLOGO ©Biblioteca Nacional de Colombia .

no deslumbrar. Borges hablaba del espíritu de una mujer "hecho a discriminar. que juega a ser un hilo de agua.LA VOCACIÓN SUSPENDIDA Verlaine aconsejaba una poesía de los matices y no del color ("Pas la couleur. discurrir en matices y alusiones y no en verdades contundentes. reconoce una voz que se destaca por su sosiego. miro las nubes de soslayo. y Emily Dickinson comienza uno de sus poemas diciendo: "Dí toda la verdad. que no mira sino apenas se asoma. Se deslizan hacia el olvido de la mirada . ríen que la nuance"). La vocación suspendida. y que no las ve perderse en la distancia sino en el alma: Me asomo a la tarde. desplazándose vistas y exaltadas sobre el pico de la [montaña. y ejercitado/ en la vacilación y en los matices". que no quiere ver las cosas de frente sino al sesgo. Quien se detiene en este libro de Lauren Mendinueta. Pocas veces se encuentra uno con una poesía cuya primera intención es no cautivar. una reflexión íntima. y quien vuelve a sus versos. 13 ©Biblioteca Nacional de Colombia . mas dila al sesgo/ el logro está en decirla oblicuamente". . .

no te asustes. Y es especialmente conmovedor.Poemas hechos para que sintamos que está a punto de ocurrir una revelación. y en vez de navegar por mares insólitos se muestra solamente como la mujer que pierde los barcos en la esfumatura de la niebla. con el insecto que reposa junto al estanque. de reflectores y de pasión desesperada por los escenarios. En La vocación suspendida. Quien teje las palabras prefiere compararse con la partícula de polvo que vuela por las habitaciones. Lauren Mendinueta persiste en esa estética delicada y pensativa que ya estaba en otros poemas suyos: El triunfo de lo invisible carece de espectáculo. mientras incluso en la derrota lo visible gana notoriedad. Hay en su voz una voluntad de austeridad y casi de anonimato. una delicada renuncia a las vanidades de la identidad. oír a una joven diciendo: Cuando me miro al espejo me sorprende lo común que parece mi rostro. un querer demorarse en lo apacible y en lo indiferenciado. La íntima convicción de estar obedeciendo a sus más arraigadas obsesiones: 14 ©Biblioteca Nacional de Colombia . en esta edad de estampas y de apariencias. ésta no es una poesía que se vanaglorie de una existencia heroica o admirable. y me digo: es bueno ser tan común.

y es esa vocación de sutileza y de pensamiento la que le permite acuñar este aforismo.Creo en los signos secretos. en las llamadas sin responder y en ciertos árboles abandonados en la orilla equivocada de los caminos. a la vez filosófico y musical: El tiempo no se mide. WILLIAM OSPINA 15 ©Biblioteca Nacional de Colombia . se interpreta.

LA ERRANCIA y LA PROXIMIDAD ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Un abandono en suspenso. Nadie es visible sobre la tierra. ¡ ALEJANDRA PIZARNIK ©Biblioteca Nacional de Colombia . Sólo la música de la sangre asegura residencia en un lugar tan abierto.

Asípasan los años Pasan los años. Como un insecto he reposado a la orilla de las acequias. o simplemente he sido una mujer que de tarde en tarde ha mirado hacia el mar buscando barcos olvidados por la neblina y que vuelven a la memoria. y aunque la vida me acusa de inmovilidad. Como una partícula de polvo he revoloteado por la casa y me he prendido a los libros. 19 ©Biblioteca Nacional de Colombia . también yo he viajado. sin esperanza distinta de la muerte.

A la doble que sqy Hay fotografías en las que no me reconozco. Mi yo cobarde al mirarlas me obliga a pensar que existo en una sola y no en la suma de quien soy con esa otra que me suplanta en la imagen. 20 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Cuesta creer que la desconocida también soy yo esa mujer suspendida y fea con un rostro que sin ser oúo no es ajeno. Entender el mundo bien puede ser eso: aceptar que soy esa a quien desconozco.

ella seguirá presa en mí. No me abandonará por ahora. hacia el coro urdido por el silencio. mi condena.El dominio Me asomo a la tarde. miro las nubes de soslayo. mientras afuera llueve y el recordado azul del cielo se vuelve agua en los [cris tales. la muerte está sentada al otro lado de la salida. 21 ©Biblioteca Nacional de Colombia . En esta cárcel. desplazándose vistas y exaltadas sobre el pico de la [montaña. o más allá. Se deslizan hacia el olvido de la mirada.

sin olvidar que existe la promesa de una paz remota. bajo la luz nocturna que acompaña lo sensible. El mundo se ha despoblado de repente y ni siquiera yo he quedado para contemplarlo.Lo extinto Al filo del árbol. Hablo de la soledad mortal de todo lo poblado por la vida. 22 ©Biblioteca Nacional de Colombia . desaparezco en la vasta corriente de la indecisión.

es otra quien habla. Tanto tiempo malgastado en pensar: cuando la voz se apropia de la mente. Ensayo la ficción del advenimiento de la renuncia y finjo escucharme a mí misma en lo que veo. ni a dónde encaminar mi [desconcierto. 23 ©Biblioteca Nacional de Colombia . para encontrar respuesta a mi afán de existir.La voz íntima No sé a dónde dirigirme.

Cada día en otro tiempo A Juana Rosa Pita He venido a la tormenta. Aquí donde vivo nunca llegará el invierno con sus hábitos curiosos. Desprecio el alarde festivo de la noche y las ramas del roble agitadas contra la tormenta. 24 ©Biblioteca Nacional de Colombia . A veces salgo al muelle y miro cómo rompe el alba sobre las olas. ni tendré necesidad de poseer un hogar. al ruido espantoso de la estación del tren. cómo se funden color sobre color. Nada me obliga a la exclusión: he vencido mi destierro. Demasiado pronto el día abjura de su rumorosa vocación y enmudece para hacerme hablar.

La erranciay la proximidad A José Luís Rqjas El vuelo de las gallinas no es muy distinto al vuelo de las horas. a pesar de los intentos fallidos nunca aceptan su limitada naturaleza. se interpreta: así lo enseña la música. fluye. 2S ©Biblioteca Nacional de Colombia . la gallina cobarde de la inmortalidad divina. La hora es la medida indistinta del día humano. mientras el presente se deshace. El tiempo no se mide. Lo más lejano ocurre con la gracia de lo imposible.

Del tamaño real de lo que imita. bajo el árbol huyo del sol.Arbol sobre el mundo Con el alma que me acompaña en el sendero por sí sola más látigo que abrigo. 26 ©Biblioteca Nacional de Colombia . la sombra del árbol es una dádiva del cielo para no tumbarme a llorar sobre la tierra desnuda.

La realidad acaso es un vacío y su copia en el espejo la evidencia de su precariedad. Tampoco la puntualidad corresponde a su palabra. me atropella la retórica. como en tantos otros.Bogotá) después de una visita a Helena lriarte No hay relación entre las cosas y aquello que las encarna. La gente corre afanada hacia el vagón del metro o el autobús porque la vida depende de un concepto. 27 ©Biblioteca Nacional de Colombia . pues no se puede llegar con retraso al destino. una sola cosa que no sabemos nombrar aún? En estos temas. y vuelvo a preguntarme si será posible nada más vivir. Los nombres van por el mundo retratando la angustia de no ser lo que nombran. ¿Es posible que convivan alma y cuerpo? ¿no serán un binomio inseparable.

El hogarj mis lágrimas En el epílogo de nú historia deseo volver al hogar. a ese lugar poblado de mundos donde los viajes son hacia adentro. Oigo el sonido de las sombras que sin alma me golpean ofreciéndome consuelo en lo que ya se ha ido. 28 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Injusto es nú deseo de vivir pero de nada me sirve saberlo. persisto y estoy sola como una imagen huida del recuerdo.

29 ©Biblioteca Nacional de Colombia . lo inmaculado de esas aguas rebeldes donde el reflejo de mi rostro me observa. contemplada por mí misma. junto al abandono de la contemplación. Estoy sola.El espfjo que ht!Ye En la orilla de las aguas inmemoriales. más triste que nunca en la certeza de que me he negado el perdón. juzgada y condenada a existir ahora. mi tristeza se desliza hasta tocar lo puro.

Cuando esto ocurra. que una vez fui yo misma. y no algo que me representaba o me pertenecía. en muerte. 30 ©Biblioteca Nacional de Colombia . de repente careciera de importancia. En vida.Ignorada por lo que sé La muerte me despoja del cuerpo. una cosa soy yo y otra mi cuerpo. Dirán: "Éste es el cuerpo de L". como si el cuerpo. ¿qué podré ofrecer? la memoria de mi propia carne y con ella la evocación de un alma arrastrándose a la nada. L y su cuerpo son sinónimos.

le temo al puro aliento de la mortalidad. pero no lo haré. todavía. lo escucho al tiempo que mi cuerpo se turba con la inesperada presencia de la música. ¿Cuánto comprenderé antes de verlo fracasar en el [calendario? Tendría que preguntarle al mundo por mí misma. a este día que aceptará responder por la naturaleza de mi tiempo. demasiado débil para [aceptar morir. A través de las grietas de una realidad que ya no es [probable.Tan sólo a lo lejos El día se niega a la renuncia. habla un mundo en su voluntad sibilino. Mañana es octubre y aunque insista pasará tan sólo a lo lejos como yo misma pasaré por el [mundo decidida a no renunciar. 31 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

todo tu peso sobre la liviandad del sueño. mi rostro aún más roto en el espejo roto del baño. Te vi caminar por entre las dentaduras cariadas del puerto en la niñez. cobijarte en las manos sudorosas de ciudades trajinadas y dar el pecho a infantes que en vano buscaban líquidos distintos de la piedad. 32 ©Biblioteca Nacional de Colombia . correr sobre piernas esparcidas como por entre robles. Soy casi un escombro. Puedo verte derruido y en el pasado también fresco y tembloroso. primera mañana de abril de 1977. Te vi. el cuerpo es una prolongación absurda y obligada de la mente.Autoabandono Apenas ayer tenía cuarenta y nueve años. cuerpo. Sé que estoy viva porque siento dolor. Cuerpo mío inasequible ¡¿por qué sigues terco reflejándote?! Soy culpable de vivir. descansar el rostro sobre la tumba modesta que ahora evoca tu propio rostro. busqué mi rostro en el espejo. Hoy. una mancha indistinguible en los espejos de asilos y supermercados.

encendida lámpara de la miseria. Detrás de las piedras amontonadas en algún lugar de la playa. 33 ©Biblioteca Nacional de Colombia .LuZ} raíz Luz encendida la de esta hora en la que el día suelta su cuerda y cae la oreja sangrienta del ocaso. como han ignorado vida tras vida la luz de bronce. raíz del mundo. un rostro desierto de belleza cuenta aquello visible sobre el agua. cansados y sin infancia. de cada tarde. pesada y ciega. Hombres que regresan al puerto solos. rostro desierto de su belleza. acompañarán el grito de las gaviotas. cerca. aliento perdido. Puerto Colombia que te niegas al consuelo. luz encendida la de esta hora. ¿Adónde escapar? Cielo del que no tenemos memoria.

Ser el musgo de un tronco en la noche tardía de la [contemplación. la luna que se inclina hacia la marea. los salones azorados por la música. 34 ©Biblioteca Nacional de Colombia .Lo contemplado y su contemplación Tratar de asir ese hilo invisible que va de lo divino a lo [humano: el trazo del relámpago sobre el agua.

¿Qué pregunta el brillo de su foco? Busco en la mente una respuesta que justifique el suicidio. he de volver. 35 ©Biblioteca Nacional de Colombia . ¿Qué será de las figuras bordadas en ei aire? Sus colores se me antojan indelicados y sumisos. y todos los años. una anticipada vida futura. habrá cambiado en la tela. agradecida de poder volver. Después. algo. incendiados ya. muy parecidos a mi vida. y al agitar la mano. imperceptible. Linda. Como las manos de una mujer mayor el vuelo de las mariposas da puntadas en la tela de la existencia. sólo de ti me despido.Leyendo a Linda Pastan (Si hasta el movimiento de alas de la mariposa agita el espacio de la Galaxia) MIECZYSLAWA B UCZKOWNA Dos mariposas revolotean alrededor de la lámpara. la vida se me antojará un lugar interminable.

PARA EL AMOR O ALGUNA OTRA FE ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Sobre mi cuerpo llevo todos sus tonos llamativas señales. LENA P APPÁ ©Biblioteca Nacional de Colombia .La desesperación huele a negro el amor a rojo.

Olvido de mí
Octubre ha llegado dominado por las lluvias, y los demás meses lo han seguido hasta aquí. De repente este amontonado tiempo lo llena todo, el verde de la casa, las sillas, la manta que cubre el piso cuando en el verano me recuesto a leer. En mí no es posible el abandono del ti~mpo, la gracia que supone el olvido me hubiese salvado de esta invasión. Ahora debo caminar con cuidado para no maltratarme con tantos recuerdos. ¿Me engañaré o será verdad lo que vaya decir? Renuncio a esta visita, no le temo a la soledad.

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El amor o alguna otrafe
Camino con el necio anhelo de encontrarte, miro hacia la banca señalada en la fecha imp'recisa, hacia cualquier andén, árbol o nube que pudiera decirme algo de ti, de tu cuerpo ya ido. Las calles de esta ciudad me parecen ajenas ahora que tú no puedes acompañarlas. La agonía, la muerte, la esencia del vino, tú que no estás, que no estarás, mi confín. La espera va al recuerdo donde en vano he permanecido nostálgica por el hoy que ya es.

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Como qyerfue siempre
Separados, pero iguales, los días avanzan hacía la terca evidencia del calendario, hacia la diaria justificación de sus nombres. Como ayer fue siempre; la luna que venía de más allá, la oscura evidencia de tu pelo, tu voz donde el viento, tu voz don del viento, la arena contra tu rostro, el frágil signo de la palabra que soplaras hace tanto tiempo en mis labios. Hoy vuelves a mi suerte, vuelves a donde nunca estoy.

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La torre de marfil
El mundo es una torre de marfil, en vano busco una puerta en sus paredes curvas. Parezco una actriz representando a un borracho, camino tratando de hacer una linea recta, nunca eses. No soy una profesional de la actuación, ni siquiera me le parezco, pero caminaré tratando de hacer una linea recta. A veces me siento frente al ordenador y busco toda clase de cosas, desde zapatos hasta amor. y sí, todo lo encuentro allí, porque el mundo es una torre y estoy atrapada con todo lo demás, es inevitable. Cuando me miro al espejo me sorprende lo común que parece mi rostro, y me digo: es bueno ser tan común, no te asustes. Vuelvo a sentarme frente al ordenador y encuentro las mismas cosas, todo, todo, hasta el amor. y allí mismo, tecleando, trato de comprender por qué me siento libre en la jaula del pájaro.

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El lugar de los cuerpos
Allí donde hablas con el pensamiento, la vida te ha de llegar cumplida. Entonces pienso que también yo he de participar en ese diálogo en el que nadie puede encararme. Pero no es .cierto, ni el silencio hablará por mi voz, porque mi voz es mía y alguna vez he nacido y ninguna vez he muerto. Por ese amor que creímos semejante al golpe de la tarde sobre las flores, déjame permanecer en algún lugar y no sólo en el recuerdo.

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mientras me digo que todavía hay tiempo para un nuevo [día. me atormenta. de entregarme honesta a tu voz que me llama. Tengo miedo de vivir sola ahora que no tengo prisa. 44 ©Biblioteca Nacional de Colombia .El grito de la plegaria El pasado tarda en soltar mi mano. ¿es amor no querer estar contigo bajo el signo de lo irremediable? A veces tengo un deseo rabioso de seguir muriendo. de [detenerme. Ni el mayor interés en el futuro podrá detener la inquietud que conduce hacia lo más antiguo y desconocido.

Ciertas tardes quebrantadas con tu exilio me han llevado a la certeza de que lo vivido está más lejos de la vida que cualquier mes de octubre. No es fácil entender lo que para el corazón es verdad: la distancia imaginaria entre un día y otro y la realidad de estar solos en un momento definitivo. lo que sucederá sólo puede seducir al presente.Del amor en la memoria Si el tiempo es el capital de la memoria. 4S ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Me gustaría que estuvieras conmigo. sino en las dulces mansiones de la mente. el verano me encuentra con el cabello blanco de la luna más cambiada. Hoy.Contigo en otra parte Fui joven antes de volverme hacia el pasado. 46 ©Biblioteca Nacional de Colombia . pero no aquí. invitada por la memoria.

47 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Muda. Las palabras ocultan lo que dirá la voz. II Menos real que la memoria de la mente. mas sólo el aire sabrá anotar lo mirado por aquellos ojos. entonces.Tres versiones de un sueño I Observo con afecto lo que sólo el aire sabrá notar: la pequeña que corre gritando para contemplar el paisaje ausente. me inclino ante la tormenta. ante el trueno que me injuria en el aire sorprendido. III La imagen de una niña restaura el color humano de la [vida. la modulación del mar embravecido. cuando la pequeña corre gritando para completar aquel paisaje vencido por lo ausente.

48 ©Biblioteca Nacional de Colombia . que no puede. Busco mi alma que suele esconderse en la estación clausurada del ferrocarril y me burla la brevedad. un recuerdo inconcluso que no cesa.Sola Voy de un teatro a otro. Quizás otro día tenga el valor para espantarla. que no acaba de morir. de una noche pizarrosa a un día ocre. Sin tu amor estoy sola en el recuerdo. La muerte como un paisaje adorna las cortinas de mi casa.

de las banderas ondean tes en paisajes desolados. me estrechaba contra ti y huía. Allí estuve entonces. de las mujeres públicas. tímida intentaba decirte que la luz sobre el Tajo en su densidad compacta ninguna certeza podía traernos. El tacto de tus dedos rodó por mi espina. elegida la ruta. y pude sentir la trascendencia. El mundo me arrojó ante ti. Huía. el equipaje tan liviano como el pasado lo permitió. Era el canto de la esclavitud. Por las mañanas celebrábamos el viaje cantando con los párpados cerrados. volví a ti. la historia de un pueblo que atravesó el desierto con corderos de oro y cítaras enlutadas. y vi en tus ojos la señal de mi liberación.El viaje A Antonio Sarabia Una vez que todo estuvo preparado. el reconocimiento de los fracasos para sostener el nivel de la simple posibilidad. años y kilómetros de cautiverio. Al final de cada día teníamos la sensación de ser inmortales 49 ©Biblioteca Nacional de Colombia . El canto de las flotas enemigas. buscaba el afuera donde tú salías a encontrarme. de los idólatras y sus manzanas de cobre.

Uno sobre el otro esperando la palabra definitiva que tanto queríamos decirnos. Sé que de los mejores trayectos no habrá memoria (prefiero que otros no puedan encontrarla). reconozco también que puedo no serlo. amor. Huye de mí. allí donde tú vayas iré yo. Lo único que te pido es que no entones ese horrible canto de esclavitud otra [vez. No hay jaula que pueda abrirse. Reconozco que soy mi pasado. tú.y fingíamos que nada nos importaba menos. so ©Biblioteca Nacional de Colombia . mi destino. busca la tierra firme y espérame.

LA VOCACIÓN SUSPENDIDA ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Pensarás: ¡vaya un trabajo esa vida regalada! Escuchar algo en la música y. ANNA AJMÁTovA ©Biblioteca Nacional de Colombia . entre broma y broma. hacerlo propio.

discutiendo. Pero después de cada fracaso pienso: Mañana volveré a buscarla. la sarcástica sonrisa triunfadora. la traigo de la mano. el argumento casi siempre contrario. mis simpáticos amigos. No espero la visita de la musa. si tengo suerte ella traerá su arpa y entre discurso y discurso. No pueden imaginar cuánto prefiero su hiriente compañía. al complaciente parloteo de todos ellos. Pretender pasar las horas con una desconocida discutiendo. voy por ella. tocará para mí una música espléndida. Los que me conocen dicen que la mía es una vida triste. Dicen también que mi figura da pena cuando a cualquier hora y de cualquier manera salgo a buscar la escurridiza musa. y vuelvo sola y se me oye inventar monólogos que imitan sin gracia al diálogo.Mqyéutica El mundo sugiere. 53 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

La vocación perfecta Qué rápido llega el abandono. Vivir es errar en lo que aprueba el destino. cumplir horarios y llegar a la cita con aquello que no puede estar más solo: lo humano. La realidad nos pide apresurarnos. En un mundo asaltado por el tiempo el olvido es la vocación perfecta. 54 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

año de Cristo. ninguna manó es mía.Delpasado efímero de Maria Helena Vieira da Silva La mano de la artista (que acaricia las cuerdas sagradas) pronto dejó de ser tuya. La niña que fuiste. Ayer. ss ©Biblioteca Nacional de Colombia . Un día en el mes de marzo. estoy dejando de ser. Yo me veo aquí y siento pena. no volverá a Lisboa (nos quedan algunas fotos). la que en la mente ignoraba lo que en su mano sabía. el pincel no reclamó más tu mano. el sexto. Ese día completaste el cuadro perfecto. la vestida con trajes bordados. 1992. Yo misma a mis 26 años. como hoy.

Si no utilizo aquí la palabra tragedia entonces debo reconocer la miseria práctica de lo humano en lo corriente. mi madre se levanta para defenderse. cuando mi abuelo es una imagen que invento pensar. paralizada ante la figura del mayor.En su memoria Una tarde cualquiera en El Difícil mi abuelo se entrega sosegado a la evocación de la terrible escena de una pelea con mi madre. 56 ©Biblioteca Nacional de Colombia . se abandona all1anto. La memoria es la venganza del tiempo. En la escena real la joven. Hoy. en el repaso de los hechos.

de la presumida vocación del lenguaje.Afasia La perfumada madera de una memoria sin árboles. Basta con comprender lo que no existe. sola como el aire de la [tierra. sin alfabeto que responda por las palabras de la tribu. sin olvido nadie es contemporáneo de su memoria. una memoria distante. 57 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Pero en esa soledad también es necesario prescindir del [habla. sin nadie.

58 ©Biblioteca Nacional de Colombia . nunca estimé la moda tanto como a los nenúfares en su [limbo. por qué no fui costurera. vendedora de cigarros. Magnífico hubiera sido elegir otras tareas y no esta vocación suspendida a la que la mente. visité catedrales y amé la inmovilidad de los [cementerios. [bailarina o actriz. Sobreviví por costumbre como las aves del cielo.Epitafto en los días habituales Me pregunto cuál es la defensa de esta terca pasión. me arrastró. de la mano del oficio.

tu voz. alguna vez hubiese estado encadenada a la boca de una [caverna. te hubiese picado la frente.Delpoema '73risa en el tiempo" de Juana Rosa Pita Como si la voz. y sobre todos los cielos la conciencia de ti. Como si alguna vez. S9 ©Biblioteca Nacional de Colombia . de improviso. la brisa. y de pronto. de golpe. Así. en el principio. hubieras retenido la respiración creyéndote sola. la revelación: Tú eres ese mismo pájaro y su bandada. la fatalidad del viaje. pájaro sin cuerpo. al volver a respirar tu propio aire.

y contra su determinación se precipitará al encuentro de la vejez. La alondra de Shakespeare. Todo pájaro real o imaginario cruzará el cielo desde los confines. 60 ©Biblioteca Nacional de Colombia . El cuervo de Poe. que es la verdadera vocación de lo que existe.Una larga tarea El ruiseñor de Keats.

la testigo de esa historia cortada en dos por la espada de Yalta. pienso en mi como en una flor recién segada. Mi vientre se ha hinchado numerosas veces. el ángel paga por sus alas en la tierra. El jorobado paga por su joroba. Yo. Aunque tenga la misma estatura de los hombres la jirafa es su cuello. Lo que siento no tiene cuerpo y otros lo miran como si fuera estéril. 61 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Yo. Marina Tsvietáieva. Marina Tsvietáieva Me acuerdo de libros sagrados y de otros que no son más que cifras. -sólo la carne se preña y se pudre-o Todo se le ha dado al inocente y más al que todo lo sabe. doy fe de una mitad aún sin voz: la mia. y tres veces ha escupido su fruto: las caras de mis hijos amados y de los menos amados transparentes y cortantes como el vidrio. Marina Tsvietáieva.Yo. Recuerdo c1ias en los que se dijo de mi: "Eres una bruja" y otros en los que terminé encerrada por el miedo en la jaula de la santidad. lo elevado no incluye lo grande.

es un deseo estúpido.Poética A S ilvía Favaretto Que mis poemas sean ligeros como hojas vivas que dibujan formas tenues sobre muros deslucidos. Espero más bien. 62 ©Biblioteca Nacional de Colombia . que sean tan sólidos como el puente de mis pies en los sombríos caminos de la tierra.

No sé dónde estoy buscando. cuando el camino antiguo me sale al paso. nunca en mis sentidos de mujer predestinada. 63 ©Biblioteca Nacional de Colombia .Desear es superfluo. allí donde el cuerpo A Dina Posada Me abandono en todos los alcances de mi inteligencia y de mi sensibilidad. ni tengo base. Mi suplicio es tan sutil. Es a la mujer viva a quien hiere esto. Ya no busco apoyo. Me gana lo inmóvil impidiéndome cada vez más devolverme a mí misma. tan exquisito como es ordinario. y la parálisis que me sofoca está en el centro de mi [presencia usual. ni sé lo que busco.

¿Cómo entender la pasión exclusiva por un oficio que lo remplaza todo.La vocación suspendida No es honesto detenerme tratando de justificar con ideas lo que es vida en la vocación. ese algo que está a medio camino entre el color de mi [atmósfera típica y la punta de la realidad. 64 ©Biblioteca Nacional de Colombia . que todo lo justifica en su [complacencia? Si escribo puede ser que alguna vez devele una verdad por las rutas adonde me arrastra la sangre. Soy libre porque estoy presa en el engaño que supone [todo misterio.

mientras la luz arrogante inclina la cabeza para huir al otro lado del mundo. un mundo joven que ofrece su cuerpo intacto como esta ventana que pinta un paisaje nuevo cada hora. Lo que trato de vislumbrar es el secreto reposado de las cosas.La aparición de lo imposible A Bafthus La pintura y el paisaje se confunden en esta ventana que enmarca mi vista. En el lienzo es igual: del tiempo alcanza una falsa permanencia. 65 ©Biblioteca Nacional de Colombia . En la quietud más falsa la vida corre frenética.

66 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Nacen y se van olvidando los recuerdos ignorados por el canto forzoso de nuestra predilección. Reemplazamos el mundo por las noticias sobre el mundo. En mi cabeza. mejor errar en lo que aprueba el destino que representar el error.Lectura dominical Leo en los periódicos la ironía profunda de lo que pretende hacerse pasar por real. sin dejar fuera al corazón. es decir. Es mejor ir por la vida de ignorantes que pretender saber qué ocurre. en eso andamos. hago un repaso del tiempo para encontrarme ante las mismas preguntas: ¿Ya ocurrió? ¿Ocurrirá? ¿No ocurrirá? La actualidad enmohecida no me dará respuesta. eso me digo ante lo que no veo.

la sumisa huésped antes del fin . el mar que a sí mismo sobrevive. Toda la noche afuera y toda la noche adentro. . Esto es real y eterno y no he tenido que buscarlo. Después quizás un poema me recuerde. ¡Qué desdichada es la vida terrestre! ¡Qué desamparo! Amo esta hora. Desde la ventana el campanario. y los pájaros. primeros pasos en la calle. los obreros que salen al paisaje. sobre el campanario el alba y Paris.. 67 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Yen otro lugar.Marina Tsvietáieva madruga en Paris El cielo está cubierto de conchas marinas rosadas. más rotundo que la piedra. Toda la noche desplegada sobre mi mesa. Marina.

El anhelo del calígrq/o En la niebla de su vocación el calígrafo se resiste al impulso de su propia gracia: crear el nuevo dibujo anguloso ascendente y descendente de la letra. Prefiere esperar el error en los signos que imita porque. 68 ©Biblioteca Nacional de Colombia . su trazo nunca superará la luz de un atardecer sobre la página en blanco. Una forma sólo suya y de su mano. aunque lo anhela.

LA REALIDAD ALTERADA ©Biblioteca Nacional de Colombia .

y encima de las aguas sólo una cruz sobre nada. La que aceptó todo el dolor del martirio. OLGA VOTSI Fe mía -¡que yo pueda despertar! DJUNA BARNES ©Biblioteca Nacional de Colombia . el secreto desgarro de los clavos.

que visitar la exposición de la verdad. Ignorada por lo que sabe. se toma su tiempo. tan reposada. tan conmovedora. Es más fácil aplaudir al circo del absurdo. la esclarecedora. tan sencilla. 71 ©Biblioteca Nacional de Colombia . que resulta insoportable mirarla.1 Debajo de la confusión del absurdo yace ella. ella.

2 ¿Puede el mirlo convivir con el mirlo en la misma jaula? ¿Pueden las plumas confundirse en el suelo? La mano sirve en el plato de los pájaros el misterio. el arte es insoportable. en la [supervivencia. La verdad es arte. pero es la cotidianidad la que preserva esa chispa: la amenaza del orden. mayor sobre mayor. 72 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

El rostro idéntico. Por lo demás no había cambios. las orejas y el pelo.3 Cuando volvió del trabajo ya era otro. los ojos iguales pero ya no la mirada. la misma nariz. su cuerpo en la misma estatura de la mañana. la boca en el lugar de siempre. 73 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Estaba a punto de llover aquel mediodía se oscureció con inocencia el retorno de mi ensimismada felicidad.4 Traía las manos tan llenas de anillos que ya no era posible el beso de las falanges. Su rostro fue entonces la imagen del cansancio de mi alma. 74 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

A mí me quedan las palabras en la vigilia y la yegua nocturna. Vivimos en un pozo. A él no sé qué le queda. Quizás ya no más que una caja de pastillas con nombre de tranquilidad.5 Bestial la enfermedad nos poseyó. Estoy cayendo. 75 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Ni cuerpo ni sombra somos.

Nunca fue tan dulce el rostro de la tristeza. Lo veo volver. al nuevo. al desconocido tan amado. Hace mucho que el consuelo llena las faltas y voy ciega hacia la pesadilla. ni tan amargo mi propio rostro. 76 ©Biblioteca Nacional de Colombia .6 Ya no me convoco a la hora de las súplicas.

7 Desde aquí escucho a los vecinos usar la escalera. van y regresan por su hueco. ¿Por qué me separa si aún no me acerco al deseo? 77 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Como antes quisiera acostarme a su lado escuchando la música que nos gusta.

8 Aunque caigo todo sigue en su lugar. ¿es que yo misma no tengo importancia?. ¿es posible que sea tan libre como para contestar a todo sí? Estoy presa y lloro con lágrimas que son de este mundo. ¿en verdad no poseo nada?. 78 ©Biblioteca Nacional de Colombia . ¿es que las cosas permanecen ahí para humillarme?.

Mis manos juegan con cartas del paraíso. Es todo lo que puedo darle y mi corazón. sostienen un ramo de la más preciosa nada. Quizás vuelva del mismo modo que se ha ido. No me atrevo a decir que no volverá. 79 ©Biblioteca Nacional de Colombia .9 También adentro la vida continúa. continúa frenética. a pesar del temblor.

10 Hace frío. Las ventanas se han roto y lo que antes era mundo ahora es invasión. 80 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

81 ©Biblioteca Nacional de Colombia .11 Me mira existo. Él sabe que algo sucede sólo yo sé que algo está a punto de suceder. Me mira no existo. La vida me trata sin consideraciones Sin lástimas. Estoy cansada de este juego incorpóreo.

82 ©Biblioteca Nacional de Colombia .12 Un día como otro en un principio de siglo igual a otro el amanecer es violeta en Palma de Mallorca. Como una lágrima la luz rueda sobre el perfil del cielo.

De eso no hace mucho tiempo. ¿quién al final romperá el cristal? Alguna vez tembló para mí una estrella y Dios era conmigo. A mayor luz más pálido mi reflejo. el rostro de un fantasma que implora. ¿quién limpiará el polvo y le dará brillo?. 83 ©Biblioteca Nacional de Colombia .13 En la ventana me veo. ¿Quién se asomará del otro lado para darme consuelo?.

Entonces eran otros los hilos que me sostenían. como en una estúpida prueba de confianza. desangrarme en la caída. 84 ©Biblioteca Nacional de Colombia .14 Dónde empezó esta ruina es cosa de oficios y de días en los que fuimos felices Eufóricos Vivos Amorosos. No me había abandonado en sus manos para al final.

. 85 ©Biblioteca Nacional de Colombia .15 Es maravilloso .. Con una frase semejante quisiera iniciar un poema o saludar a la vida.

Me lo ha dicho el sustituto. Regreso de los sueños temblando envuelta en el torbellino de mis certezas.16 No volverá. También yo tengo que irme. 86 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Ánthropos tu hija ha sido desterrada. Deum verum de Deu vero. Ánthropos ella que soy yo no te pide nada la creada de tu misma naturaleza. a tu hija amada no la has reconocido.17 Ánthropos Deum de Deo. Ánthropos has pasado sobre ella y no la has reconocido. Cuando llegan las horribles noches del desierto ella habita la luz de su residencia interior y así sobrevive al miedo mientras está viva. En los días sigue su paseo sin rumbo porque intuye que en alguna parte de esa gran nada la espera el hogar de la tierra lúcida. Se le ve por los desiertos vagar buscar la piedra con la horma de su cabeza. 87 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Lumen de Lumine. Genitum non factum. la sombra que le cubra el cuerpo.

18 Hay una realidad irrefutable pero no aquí. Esa realidad es distinta de la verdad porque si no fuese así no tendríamos sobre qué sostenernos y la soledad sin forma definiría nuestro perfil hasta la caricatura. No para mí. ¿O acaso es eso lo que no entiendo? Nadie es más joven que su propia vejez. 88 ©Biblioteca Nacional de Colombia . No para el que está seguro de saber algo.

en sí misma no es ausencia. Recordarlo todo para que el olvido sea cierto. Olvidar ciertos libros que gritan "el desierto está por todas partes. Salir de paseo aunque no pase del portal." Evitar sentir cuánto sobro. El espejo que soy no refleja nada. A cualquier ahora puede sobrevenir la certeza de que la muerte. Esa es mi propia medida. Cada día volver al uso cotidiano. como la ceguera. crece. Preparar la casa. 89 ©Biblioteca Nacional de Colombia . Esperar resignada el cumplimiento de los horarios ajenos. para aprenderme tendría que usar la medida y decirme cuánta muerte he aguantado.19 Soy capaz de la muerte. No alzar la mano para medirme. dejarme alcanzar. Ciega a lo que tengo por delante. simple. ¿Es acaso un bastón o una vara para echarle mano? Pregunta fácil y prematura que pretende darle cuerpo. Una medida vulgar y barata para habitarla. número y adjetivo a lo puro. de la mirada. sino sobreabundancia.

Pero hay otros. por cuyo centro se pasea la verdad. los nacidos de mí alimentados de mí. unos a los que no puedo fallarles definitivamente. me dice que hay otros caminos y que mi soledad es cierta. ni sostengo la soga que amarró la maleta de la rusa. A veces me pasea por la mente un árbol que responde a mi nombre y a mi destino voluntario. Me horroriza el cansancio de estar viva.20 Con el tiempo entrará todo en orden. auque la evidencia me diga que la alteración es el destino. No tengo la determinación de la americana que abrió la [llave. El don del sueño. 90 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Creo que debí contar otra historia. no me iré. No me he ido. no me voy. en exceso personal y confusa. Esta. El otro sigue en casa y yo me afano por complacerle. no me ha dejado nada. más memorable que el acierto.21 He dado todas estas vueltas para quedarme instalada en la misma realidad. sondea con largura la verdad. 91 ©Biblioteca Nacional de Colombia . No por ahora cuando empiezo a pensar en mi como en la sustituta. El error.

ÍNDICE ©Biblioteca Nacional de Colombia .

PRÓLOGO 11 LA ERRANCIA y LA PROXIMIDAD Asípasan los años A la doble que sqy El dominio Lo extinto La voZ íntima Cada día en otro tiempo La erranciay la proximidad Arbol sobre el mundo Bogotá. después de una visita a Helena Iriarle El hogar. mis lágrimas El espdo que h1ge Ignorada por lo que sé Tan sólo a lo lfljos Autoabandono Luvraíz Lo contempladoy su contemplación ~endo a Linda Pastan PARA EL AMOR O ALGUNA OTRA FE 17 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 29 30 31 32 33 34 35 37 Olvido de mí El amor o alguna otra fe Como qyerfue siempre La torre de marfil El lugar de los cuerpos El grito de la plegaria Del amor en la memoria Contigo en otra parle Tres versiones de un sueño 9S 39 40 41 42 43 44 45 46 47 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

Marina Tsvietáieva Poética Desear es superfluo.Soh El viqje LA VOCACIÓN SUSPENDIDA Mcgéutica La vocación perfecta Del pasado ifímero de María Elena Vieira da Silva En su memoria Afasia Epitafio en los días habituales Delpoema "Bnsa en el tiempo" de Juana Rosa Pita U na larga tarea Yo. allí donde el cuerpo La vocación suspendida La aparición de lo imposible Lectura dominical Marina Tsvietáieva madruga en Paris El anhelo del calígrcifO LA REALIDAD ALTE RADA 48 49 51 53 54 55 56 57 58 59 60 61 62 63 64 65 66 67 68 69 1 71 2 72 3 4 5 6 7 8 9 96 II 74 75 76 77 78 79 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

10 11 12 13 14 15 16 17 80 81 82 83 84 85 86 87 88 18 19 20 21 89 90 91 97 ©Biblioteca Nacional de Colombia .

COLECCIóN PALABRA DE POETA Morada al sur Aurelio Arturo Tiempo de ángeles Homero Aridjis Encuentros en los senderos de Al¿ya Yala Miguel Ángel López Tres poemas secretos y otros poemas Giorgios Seferis TRAVESÍAS ©Biblioteca Nacional de Colombia J* EDITORIAL .

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