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EL ARTE CLÁSICO: GRECIA Y ROMA Pintura Son muy escasos los vestigios que se han encontrado de la pintura de la antigüedad. Según estos restos, las representaciones serían geométricas, las figuras tenderían a ser cuerpos geométricos simples, como en el actual cubismo. Las escenas son de caza, guerra y mitología. Se pintan los grandes templos y edificios públicos de Grecia, que parece que estaban policromados. Las épocas más esplendorosas parecen ser el siglo IV a.C. y la época helenística. Esta pintura está prácticamente perdida, aunque puede que algunos mosaicos romanos sean copias de pinturas griegas. De la pintura romana sí se han conservado restos, tanto en los mosaicos como la pintura mural de Pompeya, Herculano y El Fayum. Esta pintura se supone hecha por artistas griegos que continuarían la tradición helenística. Se distinguen cuatro estilos: las incrustaciones de los siglos II a.C. y I a.C., el arquitectónico del siglo I a.C. al I d.C., el estilo ornamental, y el estilo fantástico o ilusionista. Mejor conocida es la pintura paleocristiana. Son motivos paganos que representan figuras religiosas, como el buen pastor o los panes y los peces. Por primera vez las figuras no tienen una lectura directa, sino que representan otra cosa. Escultura El arcaísmo griego del siglo VI a.C. al 480 a.C. El arte de la Antigüedad trata de representar la naturaleza idealizada. Se fijan los tipos básicos, las korai o figuras femeninas, vestidas y los kuroi o figuras masculinas desnudas: la perfección en la figura humana. El Estado es el mecenas del arte, quien paga a los artistas y quien les encarga las obras para embellecer la polis. En el primer arcaísmo aparecen colosos. Hay un cierto gigantismo, ya que aún no está fijado el canon. Lo que define el arte arcaico es la utilización de la geometría, que evoluciona desde figuras más simples a imágenes más complejas. Se encuentran restos de policromía, con lo que ganarían en naturalismo y dulcificarían el hieratismo. También es importante el relieve, que se caracteriza por su adaptación al marco, su sentido narrativo, y la utilización de diferentes profundidades para dar relieve y conseguir la perspectiva. El clasicismo del siglo V a.C. En el clasicismo se consigue abandonar la rigidez y la frontalidad, gracias a una mayor torsión y naturalidad. Las figuras están atrapadas en el movimiento potencial, como en el Poseidón o el Discóbolo de Mirón. El relieve se reserva para la decoración escultórica de los templos. El helenismo Con la llegada al poder de Alejandro Magno la cultura griega cambia de carácter, y por tanto también su arte. Aparecen tres centros importantes: Pérgamo, Rodas y Alejandría. Se desarrolló el retrato. Cesifódoto, Praxíteles, Escopas, Leocares y Lisipo son los grandes escultores de este período. La escultura adquiere una función propagandística y conmemorativa. Roma La escultura romana enfatiza los acontecimientos históricos y las personalidades públicas, reforzando, así, su sentido propagandístico. Se caracteriza por un mayor realismo, en el que tiene un lugar privilegiado el retrato. También hay una escultura privada en la que se representan los dioses protectores del hogar, y se copian las grandes obras del pasado, sobre todo griego. Arquitectura Grecia La arquitectura griega se rige por dos conceptos fundamentales: la medida y la proporción; que son el fundamento de la armonía, y junto con la funcionalidad, los sellos que definen la arquitectura griega. La arquitectura griega es de estilo arquitrabado, en la que se distinguen tres órdenes clásicos fundamentales: el dórico, el jónico y el corintio. Estos son, en realidad, órdenes de proporciones entre la altura y la sección. En la época helenística aparece un orden compuesto, y también se da el tipo de las cariátides y los atlantes. Son frecuentes los edificios públicos con funciones civiles y colectivas. El templo es la construcción más compleja. En él se distinguen el pronaos, la naos y el opistódomos. Se alza sobre una grada o krepis. En la fachada hay una o dos filas de columnas: próstilo y anfipróstilo, respectivamente, y siempre en número par. Otro aspecto importante del arte clásico es el urbanismo. Las ciudades crecían según un plan y bajo un plano de tipo cuadrangular o hipodámico. Todas las calles debían de tener la misma anchura, y la distribución de oficios debería hacerse con criterios lógicos. La casa griega se organiza en torno a un patio central. Solían ser de adobe y no especialmente de buena calidad. En Grecia se daba más importancia a la vida pública que a la privada. Roma La arquitectura romana es muy diferente, pero hunde sus raíces en la griega y la etrusca. Se rige por los principios de la utilidad y la racionalidad. Si se puede decir que es una ingeniería, no se puede afirmar que tiene pocos valores artísticos. El más grande arquitecto de la época es Marco Vitrubio. Los soportes más comunes son las columnas, con los órdenes griegos, pero también hay órdenes originales como el toscano. En la arquitectura romana utiliza el arco como principal elemento constructivo. La bóveda de cañón y la anular son las más comunes en los edificios públicos. En los edificios de planta circular también hay falsas cúpulas, y cúpulas alveolares con arcos fajones. La ciudad romana es heredera directa de la griega, pero tuvo un desarrollo gradual e ininterrumpido. El plano es cuadrangular. Hay dos calles principales mucho más anchas y que cruzan la ciudad de parte a parte: el cardo y el decumanus. El resto de las calles son más estrechas y se inscriben dentro de una de las manzanas. Los romanos tratarán de hacer del entorno urbano un lugar digno para vivir, por lo que son necesarios el alcantarillado, la traída de aguas (acueductos), las fuentes, puentes, termas, baños, etc. Tuvieron edificios destinados al ocio: teatros, anfiteatros, circos y termas; una auténtica red de comunicaciones, con calzadas puentes, puertos, etc. y diversos monumentos conmemorativos: arcos, columnas y mausoleos. La casa romana es más cómoda que la griega. También se organiza en torno a un patio, con pozo o piscina para procurarse agua, y de ahí salen diferentes estancias con diversas funciones. EL CLASICISMO A primera vista, la imagen de un templo griego o romano nos recordará algún edificio público que se alza en una plaza cercana a nuestra casa, o una escultura griega nos traerá a la memoria innumerables estatuas diferentes que hemos visto en parques, edificios y museos. Esta sensación de cercanía que nos da "lo conocido" y que nos producen las formas artísticas de la antigüedad grecorromana se debe a que estas han sido consagradas por la tradición cultural de Occidente como obras clásicas. Es decir, se entienden como modelos de perfección que transmiten una serie de cualidades e ideales que han mantenido su vigencia a través del tiempo. En el arte clásico, como en toda expresión artística, las formas se asocian a maneras de entender el mundo y la vida. Este trasladó a formas los principios latinos de venustas, firmitas, utilitas, cuya traducción sería armonía-belleza, estabilidad-permanencia y utilidad-confort. Además se asocia con conceptos que se consideran positivos y edificantes como: pureza, orden, rectitud, simplicidad, dignidad, grandeza moral y racionalidad. En la historia del arte occidental, el arte clásico por definción es el arte griego que floreció hacia el siglo V antes de nuestra era, bajo la sombra del estadista Pericles. Un siglo después, mientras duró el imperio de Alejandro Magno, se llevó a cabo una fusión del arte griego y la cultura oriental y surgió el arte del helenismo. Finalmente, desde el siglo II de nuestra era los romanos se apropiaron de las formas artísticas griegas y del helenismo y les imprimieron un aire imperial. Los valores del arte clásico del pasado se han reconocido durante más de 2000 años como fundamento de la tradición artística europea y de sus herederos culturales, como son México y el resto de América. Las cualidades e ideas que sugiere el arte clásico de la antigüedad grecorromana han sido reinterpretadas una y otra vez durante la historia del arte occidental en una corriente denominada clasicismo. El clasicismo recupera los principios básicos del arte clásico pues entiende la belleza en la armonía de todas las partes y en la planeación racional de las formas. Sin embargo, cada época imprime a las nuevas interpretaciones de la tradición clásica el sello de sus preocupaciones. El clasicismo se ha mantenido a lo largo de toda la historia del arte occidental pero sus momentos más notables se dieron durante el Renacimiento (siglos XIV al XVI), en el siglo XVIII y XIX con el estilo Neoclásico y en las Academias de arte y el clasicismo vanguardista de las primeras décadas del siglo XX. En la actualidad, a pesar de la proliferación de estilos y de concepciones de la belleza, se siguen utilizando las formas consagradas por la tradición clásica, sobre todo en la arquitectura, pero ya perdieron su condición de canon artístico universal. ARTE BARROCO Introducción El arte barroco se desarrolla entre los siglos XVII y XVIII. Según Woelfflin las diferencias son: Renacimiento Visión plástica y contornos Composición en planos Formas cerradas Unidad compositiva Claridad absoluta de cada objeto __________ ____frente a____ ____frente a____ ____frente a____ ____frente a____ ____frente a____ Barroco visión pictórica y apariencia. composición con profundidad. formas abiertas. subordinación al motivo. claridad relativa. El arte será el vehículo de propaganda tanto de la Iglesia de la Contrarreforma, como de los Estados absolutistas o de la burguesía protestante. En el barroco la figura humana se alza como objeto decisivo del arte, pero no en su forma idealizada, sino en cualquier aspecto, ya sea este bello o feo, sublime o cotidiano. En el barroco podemos distinguir tres períodos: temprano o primitivo, de 1580 a 1630, pleno, de 1630 a 1680, y tardío o rococó, de 1680 a 1750. Arquitectura En el barroco la arquitectura va frecuentemente unida al urbanismo. La ciudad se vuelve escenográfica. El palacio es el típico edificio de vivienda urbana para las familias poderosas. El hotel es un tipo de vivienda unifamiliar exenta y rodeada de jardines, burguesa. El templo es el lugar del sermón y la eucaristía. Se trata de un sitio de representación teatral. Escultura Los temas tienden a ser más profanos, mitológicos, en donde el desnudo adquiere particular importancia. Además, la escultura se vuelve urbana, aparecen en las calles, plazas y fuentes, integradas con la arquitectura. La escultura barroca se caracteriza por su fuerza y su monumentalidad, su movimiento compositivo, su dinamismo, proyectado hacia fuera, sus composiciones diagonales, su expresividad y su tratamiento de la ropa. Pintura El pintor barroco plasma la realidad tal y como la vez, con sus límites imprecisos, sus formas que salen y entran, los objetos de primer plano intrascendentes, los escorzos y las posturas violentas, y las composiciones diagonales que dan a la obra gran dinamismo. Se acude a los temas religiosos, escenas de santos, mitológicos, el retrato, tanto el individual como el de grupo, y surge como tema nuevo el bodegón. No se entiende la pintura barroca sin hacer referencia a dos estéticas diferentes: el tenebrismo y el eclecticismo. El tenebrismo consiste en el choque violento de la luz contra la sombra. El fondo queda en penumbra, o desaparece, mientras que la escena queda en primer plano. El eclecticismo trata de salvar el gusto clásico dentro de la nueva norma. Se trata de una estética decorativa efectista y teatral. ARTE RENACENTISTA Los acontecimientos del siglo XVI provocan notables cambios en el ámbito del arte: el mannerismo y las secuelas del renacimiento dejan lugar al barroco, un arte dinámico que, a pesar de presentar características constantes, evoluciona y adquiere originalidad en cada país. Con el desarrollo de la imprenta, las ideas religiosas de Luter, los razonamientos científicos de Copernico y Galileo y los estilos artísticos germinados en Venecia se difunden por toda Europa. La fe vacila hasta el momento en que la reforma divide Europa en: norte protestante y sur católico. Personalidades místicas, como santa Teresa de Avila y nuevas órdenes, como los jesuitas de San Ignacio de Loyola, intentan una renovación de la iglesia católica; el concilio de Trento toma decisiones drásticas para enforzar la ortodoxia (santa inquisición). El poder de España se impone hasta en Italia y en el Vaticano, sustituyendo el modo de vivir de los italianos por otro mas austero. La libertad del artista disminuye. De nuevo, entra al servicio de la nobleza y de la iglesia: crea obras lujosas e impresionantes que se amoldan a las nuevas normas de pudor y espiritualidad y demuestran la grandeza de ambas instituciones. De nuevo se pintan temas religiosos y las figuras van vestidas. En arquitectura, son pocos los cambios de forma: se siguen encontrando los mismos elementos que reaparecieron en el renacimiento: • • • columnas, pilastras, cornizas, • • molduras, tímpanos. Pero se combinan con volutas y otros tipos de adornos, los ritmos cambian. En la escultura y en la pintura, el movimiento y la composición "complican" el aspecto general de las obras. Si bien el arte barroco nace en Italia, es pronto adoptado en Francia, en Alemania, en Holanda y en España quien lo desarolla hasta lo máximo en las colonias de America. ARTE RENACENTISTA Desde el punto de vista de la cultura artística, la instauración de una nueva manera de ver el mundo comenzó a ganar terreno en Italia desde el Trecento. La visión estática del Universo es sustituida por otra dinámica. De igual modo ocurriría en el arte. Los modelos góticos son desplazados por los de la Antigüedad clásica, entre los que se buscan y encuentran nociones científicas de belleza y armonía. Al contrario que en el arte medieval, esta definición de belleza no será reflejo de la divinidad, sino la expresión de un orden intelectual y profano, que encuentra su lenguaje en la medida, el número y la proporción. También la Naturaleza será percibida y descrita al margen de lo divino. El modo adecuado de su representación será la perspectiva, es decir, la reducción del espacio a términos matemáticos. De la naturaleza, el cuerpo humano constituirá el máximo de las perfecciones, objeto que sustituye a la divinidad en las obras de arte, como reflejo del antropocentrismo del pensamiento humanista. Toda la evolución del arte renacentista se articula en un proceso general de racionalización que dominará toda la vida espiritual y material. El artista, por su parte, siente aversión por todo lo que escapa al cálculo; concibe la obra de arte bajo un principio de unidad, coordina coherentemente espacios y proporciones, limita la representación a un único motivo principal, ordena la composición de forma que pueda ser abarcable al espectador en una sola mirada. Por bello entiende el artista la concordancia lógica entre las partes singulares de un todo, la armonía de las relaciones expresadas en un número, el ritmo de las composiciones, la desaparición de las contradicciones entre las figuras y el espacio y entre las partes del espacio. En definitiva, todo lo que sucede en el mundo artístico no es más que el reflejo de lo que sucede en otros aspectos de la vida, esto es, la subordinación de todas las leyes del arte y todos los criterios técnicos a la razón. ARTE ROCOCÓ El estilo Rococó nace hacia mediados del siglo XVIII en Francia. Fue una reacción de la misma nobleza contra el barroco-clásico impuesto por la corte de Luis XIV. Es un estilo aristocrático que revela un gusto por lo claro, lo elegante, lo refinado, lo galante. Armoniza con una vida despreocupada, agradable y amante de la naturaleza. Las características de este estilo tienen una relación directa con su nombre. La revolución de 1789 interrumpe el desarrollo del Rococo. Su influencia sobre la arquitectura francesa no trasciende, aunque se proyecta hasta Alemania. En la escultura y la pintura, los artistas barrocos adoptan el nuevo estilo. El rococó es un estilo artístico que surgió en Francia en el siglo XVIII, aportando una ornamentación de base naturalista y de inspiración chinesca. La fase final del arte barroco, por su cada vez mayor libertad estilística, acabó desembocando en una nueva sensibilidad artística, un nuevo estilo llamado rococó que nació en los frívolos ambientes de la aristocracia francesa y que convirtió la decoración de sus casas y la de sus salones en una muestra exterior de riqueza. El rococó, que más que un estilo artístico fue una moda cortesana, se afirmó entre 1730 y 1745 como un arte aristocrático y refinado que revalorizó géneros artísticos considerados menores como podían ser los grabados, el tapiz, las chinoiseries, las miniaturas o las porcelanas. En Francia, el rococó se centró en la decoración de los hoteles, con refinadas y coquetas estancias como los cabinet y los boudoirs, decoradas con marqueterías, porcelanas, tapices y pinturas de temática sensual. En Alemania, por el contrario, se edificaron suntuosos palacios, con magníficos jardines y juegos de agua, y también extraordinarios interiores profusamente decorados en estuco y dorados. En el rococó se realizan pequeñas y refinadas esculturas, de bibelots en biscuit y porcelana. También la pintura rococó refleja ese mundo frívolo y refinado de la corte francesa. Se cultivaron escenas mitológicas, populares y pastoriles, llenas de encanto y sensualidad, plasmadas con un cromatismo vibrante y alegre y una factura suelta. Es este momento aparecen pintores como Antoine Watteau (1648-1721), cuyas obras de brillante colorido describen el espíritu y los ambientes frívolos de su época (El embarque para la isla Citerea). François Boucher (1703-1770), que se convirtió en el mejor pintor erótico de su época (El baño de Diana), o de Jean-Honoré Fragonard (1732-1806), que pintó la sociedad galante, aunque con un tono algo más nostálgico (El columpio). Paralelamente, surgen en Francia una corriente burguesa de tono realista y moralista, representada por Jean-Baptiste Chardin (1699-1779), cultivador de temática de género y bodegones, y Greuze, así como una destacada escuela de retratistas formada por Jean Marc Nattier y Quentin la Tour. En “El Amante”, obra de 1771, pintada al óleo por Fragonard, se plasma con ligereza y audacia cromática una sensual escena galante. En Francia el rococó dio paso al austero estilo neoclásico a finales del siglo XVIII y con el inicio de la Revolución Francesa en 1789 desapareció de manera repentina y por completo. Un arte para una sociedad: Son habituales las posturas que defienden que el Rococó es al Barroco lo que el Manierismo al Renacimiento. Muchas veces, el Rococó se entiende como culminación del Barroco. Sin embargo, es mucho más que eso. Debemos estender el Rococó como un estilo independiente y personal. El Rococó a diferencia del Barroco, se despreocupa por cuestiones católicas. Es un arte eminentemente aristocrático, un arte para la alta clase media, amante de un estilo mundano, íntimo y delicado. La sociedad ansía la libertad, el buen gusto y el placer. La élite artística e intelectual se reunía en salones a cuya cabeza estaban damas tan destacadas como madame Pompadur. El Rococó nace y se circunscribe al ámbito francés aunque luego, muchos de sus rasgos influyen en toda Europa. El movimiento se seguirá desarrollando hasta la llegada del Neoclasicismo que pretendía una vuelta a la pureza de la antigüedad clásica. Origen del término rococó Los vocablos que dieron origen al término son: rocaille (rocalla) y coquille (concha). La rocalla fue de gran importancia a la hora de ornamentar grandes lienzos de paredes e interiores. También se usó mucho la concha de formas irregulares y asimétricas. Así se genera un ritmo de curva y contracurva que se hará reconocible tanto en arquitectura, pintura, escultura o artes decorativas de este periodo. Los temas más representados Los temas preferidos para la representación en pintura son: fiestas galantes y campestres, damas, rigodones, minués y aventuras amorosas y cortesanas. Por todo esto, se recuperan personajes mitológicos como Venus y Amor que se entremezclan en las escenas representadas dotando a las composiciones de un tono de sensualidad, alegría y frescura. Es usual el referirse al estilo Rococó como estilo galante. El nombre proviene del verbo galer, que en francés significa ser valiente y hábil en el trato con las mujeres. El galante es aquel que sabe tratar y complacer a una mujer. La figura de la mujer es un foco inspirador de la pintura. La mujer es un figura bella y sensual, cada vez más culta. Ella seduce y participa en aventuras prohibidas. El escenario en que se ubica la trama pictórica ayuda a que la sociedad se identifique con personajes de historias pastoriles e idílicas. Por todas estas características, el Rococó se considera un arte frívolo, exclusivo de la aristocracia, ajena a los problemas sociales y sólo concentrada en su descanso y deleite.