Universidad Nacional de Córdoba

Facultad de Psicología

“Contenidos y significados respecto del presente y futuro de mujeres, nucleadas en AMMAR, en situación de trabajo sexual.”

Autores: - Dreizik

Matias Alfredo

- Roveres Fabricio Alberto
Director: Lic.

Ana Maria Correa

Area: Psicología Social.

Año: 2007

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AGRADECIMIENTOS

A las chicas de AMMAR; a la Lic. Ana Correa; a los Compañeros de la Facultad; a Claudia Lassaletta por el cuadro “ Hombres Honestos” que utilizamos en la tapa; al Fútbol por existir y al techo del Bambino. El Mati le agradece a: Le agradezco a mi Familia por todo por siempre, porque los elijo; a la Clari por el amor; a mi Tía Mary por el aguante de estos años; a los compañeros de Asociación Libre, de la Bisagra y de la CTA (Central de Trabajadores de la Argentina) por las trincheras de lucha. El Fabri le agradece a: Mis viejos por el aguante incondicional, a la Gui mi compañera para siempre, Lety , Flia Funes, Roveres y Pruneda por que siempre están. A mis amigos de Dolores y a todos los que de alguna manera colaboraron para cumplir este sueño. Dedicada a mi tía Olga.

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INTRODUCCION

A partir de la experiencia de una práctica realizada en una institución durante el cursado de la materia Psicología Sanitaria, de la carrera licenciatura en Psicología, en el año 2000; tuvimos contacto con la asociación AMMAR, Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas. Durante la misma, se realizaron charlas sobre prevención de ITS (Infecciones de Transmisión Sexual) y en el transcurrir de la experiencia notamos que esta problemática no era prioritaria para ellas. Ya que estaban realizando una formación en prevención de ITS, incluso, algunas eran promotoras de salud sexual. Sin embargo a través de los encuentros y encuestas pudimos distinguir otras problemáticas urgentes que estaban relacionadas con, por un lado, el maltrato y abuso físico y sexual por parte de las fuerzas policiales. Y por el otro, con conflictos familiares surgidos a partir de esta actividad para ganar dinero, la cual además, es ocultada principalmente ante los hijos, como también generaba algunos problemas con vecinos y problemas de adicciones, etc. Nuestro interés se acrecienta cuando comenzó, a través de los medios de comunicación, a hacerse más público el tráfico de mujeres adultas y menores, como así también los reclamos de algunos sectores por los derechos de estas mujeres. Todos ellos fueron los incentivos para realizar esta investigación, para indagar como es que a través de pertenecer a un grupo, se organizan para hacer frente a determinadas problemáticas como las mencionadas arriba. En efecto, la elaboración de este trabajo para alcanzar la licenciatura en Psicología se enmarca en el campo de la psicología social desde donde en particular, somos invitados a participar en el proyecto de investigación sobre “Representación del trabajo y Subjetividad” en poblaciones problemáticas, que tiene como propósito analizar las transformaciones en las representaciones sociales con su correlato en la subjetividad de los agentes, a partir de la crisis institucional de 2001 en Argentina.

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PROBLEMA

La investigación plantea como problema indagar, desde la perspectiva de las mujeres trabajadoras sexuales consideradas como ciudadanas nucleadas en AMMAR, cómo significan y representan su situación actual y qué contenidos aparecen acerca de su vida cotidiana manifestándose, o no, conflictos con las expectativas a futuro. Es de interés reconocer de qué manera la organización AMMAR ofrece protectores sociales para la actividad de mujeres trabajadoras sexuales y crea condiciones para el desarrollo de sujetos ciudadanos mediante la promoción de nuevos aprendizajes sociales. En suma, nos preguntamos si las mujeres en AMMAR a diferencias de otras que no pertenecen a esta organización, construyen un imaginario grupal que permita la elaboración colectiva de las situaciones conflictivas relacionadas a la actividad de trabajo en condiciones de precarización social y, proceso de cambio. promueva el interés de superar y movilizar un

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OBJETIVOS

Objetivo general
 Reconstruir la representación social del trabajo sexual considerando los

contenidos y significados recurrentes del riesgo psicosocial.
 Analizar la orientación que tal representación social implica en el

presente y la perspectiva al futuro. Objetivos específicos
 Detectar los contenidos y significados que expresan respecto de los

riesgos psicosociales en el trabajo sexual las mujeres nucleadas en AMMAR y las mujeres que no están nucleadas en AMMAR.
 Identificar los aprendizajes sociales y la orientación del comportamiento

ante determinados riesgos psicosociales y las acciones ante ellos en el presente y hacia el futuro.
 Reconocer e identificar los componentes que definen las diferencias en

la producción de subjetividades entre un grupo y otro (nucleadas en AMMAR y no nucleadas). En términos amplios entendemos que avanzar en el conocimiento de estos aspectos contribuye a esclarecer el posicionamiento de las mujeres, al mismo tiempo que tal reconocimiento implicará seguramente en este sentido. un aporte a la construcción del la misión de la organización y de la construcción de políticas

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ANTECEDENTES DE LA PROBLEMÁTICA

A partir de la década de los 90 en nuestro país la injusticia social implementada por los sectores de poder lleva a los distintos grupos sociales a retroceder en sus reclamos de justicia social, trasladando sus reclamos al pedido de cumplimiento del derecho más básico, como es el derecho a la vida. “La desocupación, la precarización del trabajo, la flexibilización laboral, la pérdida o imposibilidad de adquirir una vivienda, la emigración, la inseguridad, la dificultad para proyectar un futuro, son características de la época actual, que afectan profundamente las condiciones de existencia. El macro contexto y el poder solo nos brindan modelos de impunidad, arbitrariedad y corrupción“ (Lucila Edelman, Diana Kordon, Darío Lagos 2002). La pérdida de referencias colectivas lleva a la expulsión de los individuos de sus colectivos de pertenencias, lo que afectó tanto a las clases medias como a los sectores populares. Son los años 90 un momento socio-histórico en nuestro país pero también en América Latina de redefinición de los roles del Estado, la primacía del mercado y un proceso de individualización compulsivo generó la expulsión de un conglomerado de sectores, que quedaron desvinculados cada vez más del trabajo formal e informal, cada vez más desconectados de las instituciones políticas y educativas, y con escasas posibilidades de consumo. Así como producto de esta nueva dinámica de polarización social, la pobreza y la desocupación fueron constituyéndose en problemáticas centrales de la sociedad Argentina. Se plasma un modelo neoliberal que exige mucho de los individuos, pero precariza las condiciones institucionales para el acceso al modelo de mercado. Estas exigencias recaen en los individuos para que se hagan cargo de sí mismos y que, independientemente de sus recursos materiales y simbólicos, desarrollen los soportes y las competencias necesarias para garantizar su acceso a los bienes sociales. Más simple, la desregulación conlleva una demanda de autorregulación, y la autorregulación exige autonomía.

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Estas circunstancias llevan a los distintos sectores sociales a crear búsquedas desesperadas de ingreso económico. Si a esto agregamos que “ocurre hoy un fenómeno mundial denominado internacionalmente de feminización de la pobreza. Eso quiere decir que, en el conjunto de un millón y quinientas mil (1.500.000) personas que viven con un dólar o menos por día, la mayoría está constituida por mujeres (…) O sea, la pobreza, en el mundo, afecta más a las mujeres” (Agende. 2002. Pág. 53). Es por esto que muchas de las mujeres fueron y son empujadas por esta situación económica a realizar o desarrollar trabajos sexuales. Así vemos como las mujeres en situación de prostitución comienzan a organizarse para hacer sentir sus voces, para que se las reconozca como ciudadanas y trabajadoras, defenderse de la represión policial, para defender sus derechos a la salud y a una sexualidad sin riesgos, en síntesis para pelear por sus derechos como personas y mujeres. En este marco la perspectiva de los Derechos Humanos es una clave para comprender algunas de las estrategias, luchas y subjetividades en sujetos históricamente vulnerados en su condición de ciudadanos. Bajo estas condiciones cobran una destacada importancia los

organismos de derechos humanos locales Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo, HIJOS, Derechos de Genero y del Niño, otros; distintos sectores comienzan a elevar peticiones a organismos internacionales de Derechos Humanos (AMNISTY), como así también buscar en organismos internacionales el apoyo a los reclamos no escuchados por los gobiernos y agentes nacionales (OIT, Organización Internacional del Trabajo; UNICEF, protección a la infancia; OMS, salud; UNESCO, educación; ONUSIDA, SIDA; etc.) Por ello nos parece de interés realizar una caracterización de la consecución jurídica y política en la defensa de los derechos humanos referida a la problemática de la prostitución. En esta caracterización nos interesa destacar que desde sus orígenes dicen Dussel, Finocchio, Gojman que “podemos recorrer la historia de los derechos humanos a través de dos caminos, el de la lucha por su

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consagración formal en declaraciones, constituciones, leyes; y el de la lucha por su vigencia práctica entre quienes bregan por su observación y quienes los violan de manera sistemática. En ambos casos la historia de los derechos humanos se circunscribe a los combates por poner frenos a la arbitrariedad del poder. La consagración formal nos permite registrar varios hitos a favor de la extensión de los Derechos Humanos: La Declaración de Derechos de 1776 y la constitución norteamericana de 1786, la Declaración del Hombre y del ciudadano de 1789 en Francia, la Declaración Universal de Derechos Humanos proclamada por las Naciones Unidas en 1948. La declaración universal de los derechos humanos da cuenta del consenso alcanzado con relación al principio de coexistencia pacífica entre sociedades diversas. Esta declaración ratifica los derechos clásicos del hombre, consagrados por las revoluciones burguesas de Estados Unidos y Francia hacia fines del siglo XVIII: Libertad, propiedad, seguridad, resistencia a la opresión y sufragio universal. Incluye también los derechos económicos y sociales que se fueron alcanzados a partir de las luchas obreras y populares durante los siglos XIX y XX: El derecho al trabajo, al salario, y a la seguridad social, entre otros” (Dussel, Finocchio, Gojman. 1997).

Consideraciones sobre el origen e historia de la prostitución Son muy variados los aportes que se han hecho sobre la prostitución a lo largo de tantos años de existencia. Etimológicamente la palabra prostitución proviene del latín prostitutio, que significa la acción y el efecto de prostituir o prostituirse. Prostituir del latín prostituere, significa “exponer en público, poner en venta”; deriva de statuere: colocar “con prefijo pro que envuelve la idea de hacer algo en público”, entonces, prostituir significaría “entregar a una mujer a la pública deshonra a cambio de un precio” para el Breve diccionario etimológico de la lengua castellana de Corominas, Joan. “Prostituta” es, según el diccionario de La Real Academia Española, la persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero. Esta prestación sexual, que no es una actividad exclusiva de la mujer, ( Pellegrini, R. 1968) se

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ha dado a lo largo de toda la historia de la humanidad, y ha ido evolucionando con ella, aunque han variado las consideraciones sobre la misma en las distintas culturas y épocas. Hay que reconocer que las prostitutas, de María Magdalena en adelante, no fueron beneficiadas por la historia. En casi todas las culturas, como aporta Litvinoff (2005), se las rechazó, castigó, juzgó y/o lapidó ni bien pudieron ser utilizadas como chivo expiatorio. Se puede reconocer que en la antigüedad la prostitución ha sido sagrada, practicada principalmente en Babilonia, Grecia, y la India; donde las mujeres vírgenes eran entregadas a los sacerdotes. En otro momento existió la costumbre que otorgaba al Rey o señor feudal el derecho de pasar la primera noche con la recién casada, esposa de un súbdito suyo. De forma similar, en otros pueblos se acostumbraba a entregar la mujer o la hija al huésped para pasar la noche, como una manifestación de hospitalidad. En la antigua Roma existía más de 30000 prostitutas registradas. Eran las meretrixes, mencionadas en el Codex Justinianus. Ofrecían sus servicios en lugares especialmente dedicados a tal menester, por lo general próximos a circos y tabernas. Existían distintas formas de acceso a las prostitutas, los de menor poder adquisitivo podían acudir a las prostibulae, que ejercían donde podían y no pagaban impuestos: las ambulatarae trabajaban en las calles, las lupae lo hacían en los bosques y, para quienes buscaban algo más excitante, estaban las bustuariae que entregaban sus dones en los cementerios. La prostitución tuvo su edad de oro en La Edad Media; paradójicamente, la más oscurantista en materia sexual. Esta actividad también era una fuente de ingresos impositivos. En ese entonces nacieron los “bordellos” o “brothels”, de donde derivan nuestros “burdeles”. En Toulouse, por ejemplo, la recaudación de la prostitución se dividía entre el gobierno y la universidad. En Inglaterra, para poner un burdel se necesitaba la aprobación de los obispos de Winchester y del Parlamento. Al producirse las epidemias de enfermedades venéreas, comenzaron las prohibiciones y regulaciones más estrictas.

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Especialistas aseguran que en la Edad Moderna temprana había una clara distinción entre “putaísmo” y “prostitución”. El primero comprendía cualquier comportamiento sexual fuera del matrimonio o incluso dentro de éste, cuando el sexo tenía un carácter desmedido. En cambio, la segunda categoría aludía a quienes cobraban por sus servicios. De esta manera, se podía ser puta sin ser prostituta, y viceversa. Podemos, entonces, observar que la práctica de la prostitución estuvo siempre enraizada a costumbres y hábitos culturales. Así vemos como ha variado la actitud oficial y extraoficial hacia la prostitución, desde su rechazo como manifestación de enfermedad social (Roma), su protección por la ley en Estados Unidos, hasta la prostitución como forma legalmente autorizada de actividad económica (Japón). En Argentina, un estudio sociológico realizado por Julio Mafud revela que la prostitución fue fomentada por la corriente inmigratoria que llegó a nuestro país a principio de siglo XX, integrada mayormente por hombres, lo que desequilibro profundamente la proporción de sexos. Este estado de cosas incrementó la demanda de prostitutas e hizo que en Buenos Aires proliferaran innumerables prostíbulos antes de su prohibición y clausura. (Mafud Julio.1986).

Consideraciones Legales Respecto al aspecto legal o reglamentario de la prostitución, se pueden establecer tres enfoques diferentes: El enfoque reglamentarista, el enfoque prohibicionista y el enfoque abolicionista. El primero considera que el estado interviene con fines de policía en las casas de tolerancia para establecer medidas profilácticas, vigilar la salud de la prostituta, impedir la concurrencia de menores y evitar escándalos. No hay pena sino control estatal. El segundo, prohíbe absolutamente la prostitución; considera que corresponde al Estado reglamentar la moral pública en interés público, por lo tanto, tiene la obligación de declarar la prostitución como infracción punible. Estima entre otras cosas que si la ley no prohíbe la prostitución, esto puede

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motivar a muchas mujeres que se hallen próximas a ella, a que se decidan a dedicarse a esta actividad. En último lugar, los partidarios del sistema abolicionista consideran que al hacer de la prostitución una infracción punible se hace una intromisión injustificada en la vida privada. Sostienen, además, que en el acto de la prostitución participan tanto la prostituta como sus clientes, siendo ambos, igualmente responsables; si la ley inculpara solo a la prostituta esto supondría una discriminación hacia ella. Otro fundamento del abolicionismo es considerar que la prostitución no se puede eliminar con medidas legales, y si se la declara delito esto llevará a ejercer la prostitución clandestina; además mientras haya demanda habrá oferta de prostitución, por lo tanto el Estado se abstiene de intervenir, aboliendo toda clase de reglamentación. No hay control. (Naciones Unidas. 1957). En la Argentina la prostitución no es considerada delito. Lo sentenció hace pocos días la Justicia Federal de Buenos Aires, en un fallo que señala que su ejercicio “constituye una acción privada carente de relevancia penal” (esto no significa que la prostitución esté bien, como no están bien la pobreza o el desempleo, a pesar de ser perfectamente legales). Es decir que si no hay delito, no habría motivo para que una prostituta sea acosada o presionada por la policía. Si trabaja por su cuenta y su voluntad, no es menor de edad, no escandaliza y no está explotada no existe violación al Código Penal. En cambio, es considerado una infracción al Código de Faltas de la Provincia de Córdoba, porque puede atentar contra la moral y las buenas costumbres, si el accionar de la prostitución produce alteraciones en la vía pública y la ley nacional de profilaxis número 12.331 contemplando que reviste carácter de peligrosidad en cuanto a las enfermedades de transmisión sexual. La ley 12.331 en su artículo 15, prohíbe en toda la república Argentina el establecimiento de casas o locales donde se ejerza la prostitución o se incite a ella. Sin embargo cabe mencionar que entre los años 1890 y 1930 la prostitución en la Argentina estuvo legalizada; las prostitutas debían inscribiese

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en un padrón y sacar el certificado de “buena salud” para poder ejercer. En 1936 se sancionó la Ley de Profilaxis y Venéreas que mencionamos anteriormente, y desde entonces la prostitución continúa practicandose en forma clandestina. Visión del fenómeno desde el Código Penal y el Código de Faltas El fenómeno de la prostitución está contemplado en el Código Penal en los siguientes Artículos: Capítulo 3, “Delitos contra la integridad sexual”, hace referencia al fenómeno en estudio a partir de los siguientes artículos: Art. 125, 125 bis: El que promoviere o facilitare la corrupción de menores de 18 años, aunque mediare el consentimiento de la víctima... Cualquiera que fuese la edad de la víctima(...) cuando mediare engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o cualquier otro medio de intimidación o coerción, como también si el autor fuera ascendiente, cónyuge, hermano, tutor o persona conviviente o encargada de su educación o guarda. Art. 126: El que con ánimo de lucro o para satisfacer deseos ajenos promoviere o facilitare la prostitución de mayores de 18 años de edad mediando engaño, abuso de una relación de dependencia o de poder, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción. Art. 127: (...) el que explotare económicamente el ejercicio de prostitución de una persona, mediando engaño, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, de poder, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción. Art. 127 bis: El que promoviere o facilitare la entrada o salida del país de menores de 18 años para que ejerzan la prostitución (...) (con agravante) cuando mediare engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o cualquier otro medio de intimidación o coerción, como también si el autor fuera ascendiente, cónyuge, hermano, tutor o persona conviviente o encargado de su educación o guarda. Art. 127 ter. : El que promoviere o facilitare la entrada o salida del país de una persona mayor de 18 años para que ejerza la prostitución mediando

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engaño, violencia, amenaza, abuso de autoridad o cualquier otro medio de intimidación o coerción (...) El Código de Faltas de la Provincia de Córdoba refiere a la prostitución en el siguiente artículo Prostitución molesta o escandalosa. Medidas profilácticas o curativas Art. 44: Serán sancionadas con arresto de hasta 20 días, quienes ejerciendo la prostitución se ofrecieren o incitaren, públicamente molestando a las personas o provocando escándalo.
Queda comprendido en este caso el ofrecimiento llevado a cabo desde el interior de un inmueble, pero a la vista del público o de los vecinos.

En todos los casos será obligatorio el examen médico venéreo y de detección de todas las enfermedades de transmisión sexual y, en su caso, el tratamiento curativo. Este artículo es el único del Código de Faltas que hace referencia a la prostitución, sin embargo al momento de llevar a cabo una detención se invocan los siguientes artículos: Art. 42: ... los que molestaren a otra persona, afectando su decoro personal, mediante gestos, palabras o gratificaciones, en la vía pública, lugares de acceso público o desde un lugar privado con trascendencia a terceros. Art. 43: ... los que en la vía pública, lugar abierto al público o lugar público, profirieren palabras o realizaren gestos o ademanes contrarios a la decencia pública. Art. 60: ... el que consumiere bebidas alcohólicas en la vía pública... Art. 61: ... los que por su culpa se encontraren o transitaren la vía pública o lugares públicos o abiertos al público, en estado de ebriedad o bajo acción o efectos de estupefacientes o psicofármacos o cualquiera otra sustancia, en forma escandalosa. Art. 70: ... los que en lugar público, abierto al público, existiendo motivos razonables por los que se les exija su identificación, omitieren hacerlo o se negaren a dar los informes necesarios o los dieren falsamente.

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Art. 86: ... los que merodearen edificios o vehículos... o permanecieran en las inmediaciones de ellos en actitud sospechosa, sin una razón atendible, según las circunstancias del caso, o provocando intranquilidad entre sus propietarios, moradores, transeúntes o vecinos.

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ENCUADRE METODOLOGICO

El estudio psico-social, que define la postura de la Investigación de la Cátedra de Psicología Social, es un abordaje de la realidad en la tensión psicológico y social de carácter relacional; abarca la complejidad de la relación sujeto – realidad concreta y de esa dialéctica las Representaciones Sociales (RS), son proceso y producto simbólico de elaboración colectiva de un grupo. Cumplen un papel privilegiado en la mediación entre contexto social y la constitución de la subjetividad y tienen un papel específico en el proceso de organización de las relaciones sociales. Poseen contenido/s y código/s disponibles necesarios para la elaboración de la realidad psíquica interna, el cual permite reconocer las formas en que los sujetos asumen sus compromisos con la realidad. Forma que desde la perspectiva de los Derechos Humanos, fortalece y defiende la privacidad y la autonomía, adoptando la posición abolicionista, de la postura de que las mujeres que practican la prostitución, no son delincuentes. En efecto y de acuerdo a la problemática planteada el encuadre metodológico prioriza la búsqueda de las cualidades de las acciones e interacciones desde donde se expresan y se construyen los sentidos. Al hablar de sentido de la acción se intentará recabar por un lado el aspecto semántico (sentido = significado, capacidad de representación) pero también al sentido como orientación a un fin apuntado (García Selgas. 1999.) Este es un aspecto de la intencionalidad de la acción, donde también subyacen creencias y los miedos. Por ello consideramos, la metodología cualitativa como la más pertinente, según expresa Denise de Jodelet en “Bosquejo para la metodología cualitativa” que analiza “diversas situaciones de interacción interindividual o intergrupal; las representaciones compartidas en una formación social acerca de personas, objetos, fenómenos que revisten importancia para sus miembros; la experiencia vivida en la vida cotidiana por los actores sociales, etc.” (Jodelet. 2003. Pág.147). En efecto, pone de manifiesto que lleva a la búsqueda de comprensión más que intentar explicaciones a partir de descifrar las

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interpretaciones que hacen los actores de sus experiencias vividas en el contexto donde están situados. Las técnicas que se toman para esta indagación, las conversaciones y entrevistas individuales y en grupos (focales y/o de discusión) toman en cuenta la manera en que el sujeto reconstruye, a partir de su propia perspectiva, los acontecimientos en los cuales él o ella ha participado como actor en los siguientes niveles: a) condiciones cotidianas, donde realizan la actividad y referentes familiares; b) condiciones grupales – organizacionales en AMMAR como instancia de contención y apoyo; c) la construcción de narrativas de la intersubjetividad en el proceso grupal; quienes hablan, a quien, cuales son los contenidos principales y como se elaboran los objetos sociales problemáticos y las expectativas de futuro. Las unidades de análisis son las estructuraciones narrativas como aquello que hace posible la comprensión de significados. Pues “los marcos socialmente construidos y narrativamente estructurados hacen posible a la memoria colectiva y la individual, y a defender que la compresión de los significados exige especificar la estructura y la coherencia de los marcos que hacen posible la producción de significados concretos” (Bruner. 1991) Actividades realizadas:
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Revisión bibliográfica de los antecedentes sobre el tema elegido para trabajar. Documentos y folletería.

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Construcción del marco teórico que posibilite la lectura del material obtenido en terreno.

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Discusión y definición del encuadre metodológico. Preparación de los Talleres de grupo focal y/o de discusión: coordinación, registros. Temáticas. Realización y ajustes en proceso. Entrevistas a Comisión directiva de la Organización.

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Análisis / interpretación del material obtenido. Elaboración de significados y contenidos.

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Informe de los resultados y devolución.

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Grupos Focales Nos propusimos trabajar en grupos focales debido a que nos parecía lo más pertinente para nuestros fines, ya que nos proponemos investigar los contenidos y significados de las mujeres trabajadoras sexuales en el presente y con perspectiva de futuro. Por ser de nuestro interés un área definida, para obtener las percepciones que tienen las mujeres, planificamos discusiones acerca de la temática dentro de un ambiente permisivo. El trabajo con grupo focal, es el “uso de sesiones grupales semiestructuradas, moderadas por un/a conductor/a y realizadas en un ambiente informal a fin de recolectar información sobre un tema especifico. Ni la educación ni el apoyo emocional son objeto de este tipo de grupo, sólo la recolección de experiencias y creencias personales relacionadas con el tema designado entran en los propósitos de los grupos focales”. (Carey. 1995.) Decidimos que trabajar con grupos focales era lo apropiado ya que permite contar (para nuestro trabajo) con las siguientes ventajas: 1. Proporcionar datos de un grupo de trabajadoras sexuales mucho más rápido y a menor costo que hacer entrevistas individuales o realizar una encuesta, cubriendo un espectro más amplio, con mayor profundidad. 2. Permitiéndonos interactuar directamente con las participantes, aclarando respuestas y repreguntando. Las participantes se pueden extender más y expresarse de manera más espontánea y se puede observar y registrar respuestas no verbales complementarias de las verbales. 3. Obtener una amplia y rica variedad de datos presentados en el lenguaje de las participantes, lo cual nos permite acceder a niveles más profundos de significado, establecer conexiones importantes e identificar gamas sutiles en la expresión y el sentido. 4. Permitir que las participantes reaccionen y elaboren a partir de las

respuestas que dan sus compañeras. Esto produce un efecto sinérgico ausente en otras técnicas.

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Proporcionar resultados fáciles de manejar, si bien el análisis posterior

puede ser más complejo. 6. Facilita el control sobre el tema a discutir. 7. Facilita la exploración de temas difíciles, así como de las perspectivas que puedan tener grupos minoritarios respecto de ciertos problemas. Alcanzar áreas de opinión pública no accesibles por otros medios. 8. Facilita la participación de personas tímidas o temerosas de hablar sobre ciertos temas.

Preparación de los grupos focales con las mujeres nucleadas en AMMAR Preparamos una guía, de acuerdo a la temática que trataríamos en cada encuentro. Los cuales serían: primer encuentro sobre la Organización, convocante o esperada y la existente. Segundo encuentro acerca de las percepciones y visiones sobre el trabajo y su actividad; el tercer encuentro sobre las relaciones y posicionamientos de los sujetos a partir de visualizar de su actividad y los riesgos psicosociales, en definitiva de la producción de subjetividad. Para cada grupo nuestra guía constó con una pregunta disparadora y tres o cuatro preguntas más, referido a la temática particular, tratando de abarcar las variables en estudio, todo esto en un lenguaje sencillo. Comenzamos a reunirnos con los miembros de la Comisión Directiva de AMMAR, con las que ya habíamos tenido encuentros informales previos, para acordar la cantidad de participantes que acudirían a los grupos. Sabiendo que el número adecuado de personas para un grupo focal es entre 6 a 12 participantes por sesión, contamos con 8 participantes en cada uno de los tres encuentros con las mujeres nucleadas en AMMAR. El lugar y la fecha, lo habíamos acordado con las mujeres miembros de la Comisión Directiva, los grupos los llevamos a cabo en la sede de la CTA, de nuestra ciudad de Córdoba, que es donde las mujeres se reúnen habitualmente.

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El sitio de reunión era adecuado para la cantidad de personas participantes, con sillas para todos alrededor de una mesa. Nos encargamos de llevar a modo de refrigerio, servimos mates acompañados de masas. Les comunicamos que utilizaríamos un grabador para facilitar el posterior procesamiento de la información allí surgida. El clima que se dio en el transcurso de los tres grupos focales fue muy ameno y la confianza y el desenvolvimiento de las mujeres fue en orden creciente desde el encuentro inicial al último. La participación fue buena y pareja. Siempre se escuchó con respeto y atentamente la opinión de todas. Cuando se trataron temas más personales y movilizadores, se respetó a las que no quisieron opinar del tema o contar experiencias acerca de ello. Respecto de la coordinación, decidimos ejercer el rol rotativamente y cocoordinar el último grupo focal; y aquel que no coordinaba realizaba los registros, más allá de realizar registros en grabador.

Contexto de la Entrevista con Trabajadoras en Parque Sarmiento (no nucleadas en AMMAR) El contacto para llevar a cabo las entrevistas que, en un primer momento iban a ser individuales, fue un miembro de AMMAR que facilitó el acceso a las trabajadoras sexuales ubicadas en el Parque por haber sido compañera de trabajo en esa zona; quien además se presentó con sus hijos (10 y 3 años). En este sentido, rescatamos que de no haber sido por su presencia hubiese sido difícil alcanzar la profundidad que logramos en el tratamiento de algunos temas y el clima de confianza que se logró. El lugar elegido para la entrevista fue un banco del Parque, a metros de donde ellas tienen su “parada” de trabajo. Acordamos juntarnos con ellas el día jueves a las 20.30 hs, y a las 21hs, ya estábamos en contacto con las demás trabajadoras, que en ese momento eran dos. A medida que transcurría el tiempo se sumaban chicas, por lo que decidimos que en vez de realizar entrevistas individuales utilizaríamos el método del grupo focal. Teniendo la experiencia previa de haber trabajado ya con grupos focales (con las mujeres

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afiliadas a AMMAR) intentamos adaptar la situación para llevar adelante el encuentro. Adaptamos los ejes que habíamos planteado para las entrevistas, los cuales eran: organización del trabajo (tiempo y espacio), riesgos psicosociales, protectores ante los mismos y producción de subjetividad.

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MARCO TEORICO

El objetivo en nuestra investigación es reconocer los contenidos y significados respecto del presente y del futuro, de las mujeres trabajadoras sexuales a través de la aproximación a las Representaciones Sociales (RS) que tienen del trabajo, y cómo éstas van produciendo subjetividad. Es decir, y como expusimos anteriormente entendemos que las RS cumplen un papel privilegiado en la mediación entre contexto social y la constitución de la subjetividad y en consecuencia tienen un papel intrínseco en todo proceso de organización de las relaciones sociales, pues mediante los contenido/s y código/s disponibles que configuran la elaboración de la realidad los sujetos definen sus compromisos con la realidad que orienta los compromisos psicosociales como anclaje de las RS. En este sentido incorporan nociones o significantes nuevos. Tal el caso del aporte que realiza la perspectiva de los Derechos Humanos que fortalece y defiende la privacidad y la autonomía, adoptando la posición abolicionista, dando emergencia a la existencia de riesgos que en la rutina de la actividad del trabajo sexual devienen en riesgos psicosociales, atravesando al sujeto en su contexto social. Respecto de la perspectiva desde los Derechos Humanos nos orienta Lechner (1991) quien afirma que, asumir tal perspectiva, además de sostener una denuncia de la violación de los derechos también es trabajar en la actitud política para la construcción del sentido de las acciones.

Acerca del estudio del fenómeno de las representaciones sociales: La investigación se realiza en el marco de la Psicología Social que estudia la trama de relaciones donde se constituyen las representaciones sociales en tanto elaboraciones de los objetos sociales compartidos por una comunidad (Correa A, 2001, 2003). En este sentido, interesa la posición de las mujeres, en sus condiciones concretas de existencia, específicamente de su vida familiar, y de las

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condiciones que operaron para su incorporación a la actividad de trabajadora sexual como así también la detección de aspectos que operan o pueden operar en su transformación. Los conceptos utilizados en el proyecto de investigación marco “Representaciones Sociales y Subjetividad” (Correa. Heredia. 2005) son definidos de acuerdo a la teoría de D. Jodelet como conceptos o fenómenos complejos tanto en su elaboración como en su tratamiento y reconoce diferentes procesos generativos concebidos en distintos niveles de análisis en la relación entre ciencia y sentido común (Jodelet. 1986). Las Representaciones Sociales designan una forma de conocimiento específico, el “saber” del sentido común. Este saber a deconstruir pone de manifiesto contenidos singulares y operación de procesos generativos y funcionales, socialmente caracterizados y designa en sentido más amplio una forma de pensamiento social. Se constituyen por el interjuego dialéctico entre individuo y sociedad, a partir de las experiencias como también de informaciones, conocimientos y modelos de pensamientos que son transmitidos a través de la tradición, la educación y la comunicación social. (Jodelet. 1986) Por consiguiente, “el carácter social de la representación, se desprende de la utilización de sistemas de codificación e interpretación proporcionadas por la sociedad o de, la proyección de valores y aspiraciones sociales (…) cuando los sujetos comparten una misma condición social”. (Jodelet. 1986. Pág. 479). En este sentido, en el marco teórico de la investigación, para acceder a la comprensión de la utilización de la codificación e interpretación en situación de vulnerabilidad social, es necesario introducir los aportes de los aspectos culturales y cognitivos que se tramitan en las interacciones, como asimismo, las formas que asumen las prácticas de socialización y ciertas propiedades de la comunicación que inciden en ciertos grupos sociales. (Informe de Investigación Representaciones Sociales, Trabajo e Identidad. 2005) En consecuencia se destaca la importancia que en este proceso elaborativo de significado tienen los procesos grupales, entendidos estos como el potencial generativo del aprender con otros, de construir

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conocimientos socialmente, de formar y transformar/se en las interacciones sociales donde se dan procesos afectivos de sostén y comunicacionales. (Quiroga, A. 1986; Souto, M. 2000) El proceso de elaboración (objetivación) de las Representaciones Sociales identifica los “códigos” compartidos grupalmente por las mujeres y esto contribuye a la construcción del significado del objeto social “trabajo sexual”. Al mismo tiempo estos códigos (y/o significantes) son indicativos para comprender de qué manera enraíza en los conocimientos previos (existentes en el sentido común) que se analizan en el proceso de anclaje de las Representaciones Sociales y provoca conflictos (con hijos, vecinos, otros) inherentes a las características de su entorno. El análisis de la producción de RS, según Moscovici, y precisado por Jodelet es una reconstrucción del proceso de objetivación, y el proceso de difusión en un campo cultural, se define como proceso de anclaje. Ambos procesos ponen de relieve el aspecto dinámico de las representaciones sociales pues generan cambios en las nociones previas en un espacio de conflicto y competencias para asignar sentido. El proceso de objetivación es un proceso de disposición de los conocimientos relativos al objeto de una representación, es el paso de elementos abstractos, teóricos a imágenes concretas, sería lo social en la representación. El anclaje en cambio es el enraizamiento social de la representación y de su objeto, es la inserción orgánica dentro de un pensamiento constituido, designa modalidades de inserción en lo social y las funciones que se derivan de esto. Por ello, Moscovici (1986) le asigna un importante papel a la comunicación y a la ideología pues ellas se constituyen, instituyen y destituyen en conflictos y competencias para asignar sentidos donde intervienen creencias colectivas, saberes populares, reglas usos y estrategias. En definitiva entendemos que las RS no son unívocas ni homogéneas, pues coexisten en un campo o trama compleja donde según, el Informe de Investigación citando a Moscovici (1986), podrán clasificarse como: representaciones hegemónicas, uniformes y coercitivas que tienden a

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prevalecer en las prácticas y discursos; representaciones emancipadas, que se derivan de la circulación de conocimiento en ideas pertenecientes a subgrupos, y representaciones sociales polémicas, aquéllas que son expresadas como aceptación y resistencia creadas en conflictos sociales.

Las representaciones sociales de la Organización AMMAR. La producción de RS se da en el interior de los grupos en organizaciones sociales. Dicha organización ofrece una primera aproximación a las RS, en las definiciones de su misión y sus objetivos, pues transmite la idea que la organización tiene respecto de la actividad trabajo y que ello modifica los componentes cognitivos de las RS existentes. Como toda organización, E. Enriquez “… ofrece una cultura, es decir una estructura de valores y de normas, una manera de pensar, un modo de aprehensión del mundo que orienta la conducta de sus diversos actores(…) desarrolla un proceso de formación y socialización de los diferentes actores, a fin de que cada uno pueda definirse en relación al ideal propuesto.” (Enriquez Eugene. 1992. Pág. 11). Es decir, la organización se da una existencia a través de un sistema simbólico de representaciones que en el caso en estudio posee contenidos de resistencia al sistema social en donde están anclados los prejuicios, estigmatizaciones respecto de la actividad trabajo sexual y que al mismo tiempo opone lógicas instituidas que reproduce estas significaciones, por ejemplo la policía, que analizaremos más adelante. Este sistema simbólico que ofrecen las organizaciones, según Enriquez, está compuesto por “mitos, ritos y héroes” que “tendrán por función sedimentar la acción de los miembros de la organización, de servirles de sistema de legitimación, y de dar así una significación preestablecida a sus prácticas y a su vida” (Enriquez. 1992. Pág. 12).

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Acerca de la noción de la actividad trabajo Al ser el reconocimiento como trabajadoras, uno de los objetivos de la organización de mujeres con quienes investigamos, consideramos de interés desarrollar nociones y conceptos sobre la actividad trabajo en un proceso histórico que subyacen en las RS de estas mujeres sobre el trabajo, como en la subjetividad. En investigaciones diferentes sobre la importancia asignada a la

actividad trabajo en la modernidad, se destacan las transformaciones tanto de la organización del trabajo como en las formas particulares que dicha actividad asume en grupos sociales, clases, género y etnias. Pone de relieve que, si bien todo trabajo es una actividad, no toda actividad es considerada trabajo. Es decir que en tanto tal, la actividad está situada en condiciones concretas y su imagen – representación se corresponde a distribuciones de recursos materiales y simbólicos, como asimismo, a la experiencia que tienen los sujetos en dicha actividad. Así pues las RS juegan un papel decisivo en la reproducción de un modelo y, en este sentido Wacquant (2005) refiriéndose a las Representaciones Sociales según Bourdieu, dice “son instrumentos de integración cognitiva de carácter arbitrario” (Wacquant. 2005. Pág. 38). Afecta el sentido como la práctica de la actividad trabajo, el dominio, la pérdida, el sometimiento, su apropiación. De acuerdo a nuestros objetivos nos interesa tomar dos definiciones del trabajo, entre las tantas que encontramos, en particular la de Marx porque retomando el concepto de enajenación y de fuerza de trabajo como objeto de intercambio nos acerca a la comprensión del trabajo sexual como trabajo, como prestación de servicio a través del cuerpo como objeto de intercambio, para asegurarse los medios necesarios para poder vivir y para su familia. Y la definición de Arendt por cuanto hace una diferencia entre trabajo y labor, dando la primera seguridad y autonomía. Mientras la labor es la actividad para conseguir los recursos necesarios para la vida. Marx cuando analiza el trabajo, señala que solo podrán ser interpretados en contextos concretos. En el Capital concibe al trabajo como una actividad laboral vehículo para la creación y lo relaciona con la producción de valores materiales de uso. Esto es el trabajo como intercambio productivo
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entre hombre y naturaleza, necesario para reproducir las condiciones materiales de existencia de la sociedad y también, respecto a un fin. Es decir que planea, proyecta y realiza. Separa y diferencia trabajo de juego, pues el primero requiere de esfuerzo y seriedad y es interpretado en el seno de formas de la división del trabajo. Desde sus formas más rudimentarias (recolección, caza, pesca) hasta la ganadería, agricultura y la industria moderna el trabajo funcionó como mecanismo estructurador de las sociedades a través de la especialización funcional. El desarrollo de las fuerzas productivas generó el establecimiento de ciertas relaciones sociales de producción, que a su vez estimularon nuevos incrementos de la producción y relaciones sociales más complejas. La valoración de la tierra conduciría a la aparición del derecho de propiedad, con lo que tendría origen una superestructura jurídica, adecuada a las formas productivas vigentes. La compleja evolución de las relaciones sociales acabaría por reclamar la sustitución de la fuerza de trabajo esclava por trabajadores serviles, vinculados a la tierra por sentimientos de pertenencia, pero también por un contrato que lo sometía al señor feudal. Cuando la interpretación se relaciona con el capital, considera siempre al trabajo asalariado y allí exactamente identifica al trabajo con la producción de la plusvalía y la extrañación de las facultades humanas alienadas. Esta enajenación, del trabajador en cuanto al producto que fabrica, lo hace extraño a su trabajo. No es el dueño de su trabajo, siendo este solo un medio para vivir, para intercambiar por elementos de subsistencia. “La fuerza de trabajo es, pues, una mercancía que su propietario, el obrero asalariado, vende al capital. ¿Para que la vende? Para vivir. Ahora bien, la fuerza de trabajo en acción, el trabajo mismo, es la propia actividad vital del obrero, la manifestación misma de su vida. Y esta actividad vital la vende a otros para asegurarse los medios de vida necesarios. Es decir su actividad vital no es para él más que un medio para poder existir. Trabaja para vivir. El obrero ni siquiera considera el trabajo parte de su vida; para él es más bien un sacrificio de su vida. Es una mercancía que ha adjudicado a un tercero. Por eso el producto de la actividad, no es tampoco el fin de esta actividad. Lo que el obrero produce para si no es la seda que teje, ni
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el oro que extrae de la mina, ni el palacio que edifica. Lo que produce para sí mismo es el salario (…) para él la vida comienza allí, donde terminan estas actividades, en la mesa de su casa, en el banco de la taberna, en la cama. Las doce horas de trabajo no tienen para el sentido alguno (...), sino solamente como medio para ganar el dinero que le permite sentarse a la mesa o en el banco de la taberna y meterse en la cama.” (Marx, Engels. 1986. Pág.156, 157.) Por su parte, Hanna Arendt señala la diferencia entre labor y trabajo que aporta en su elaboración “Condición Humana”. La “labor” es la actividad para sostener la vida, la que elabora los recursos necesarios para el sostenimiento de sus procesos vitales y necesarios debido a su ser natural, es una actividad que no manifiesta ningún resultado duradero ya que sus productos desaparecen en el consumo de los mismos. En tanto que el trabajo es la actividad por la cual logramos como seres humanos una cierta autonomía respecto a la dependencia en que nos encontramos como seres naturales. Esta autonomía se expresa como seguridad, satisfacción y autoconfianza ya que los objetos fabricados son los instrumentos mediante los cuales obtenemos cierta libertad. Así nos dice Hannah Arendt, refiriéndose al trabajo: “Puede proporcionar seguridad y satisfacción, incluso convertirse en fuente de autoconfianza a lo largo de la vida” (Hannah Arendt. 1998. Pág. 161). Es en este sentido, continúa el artículo de Sanz y Correa (2005), “la significación social del trabajo, en tanto, contribuye a la autonomía del individuo como ser social que recupera el valor del trabajo en un proceso socializador. Es decir que posee el atributo emancipatorio donde está implicada la idea de modelo. En el trabajo, a través de los procesos productivos de fabricación tenemos evidencias de nuestra capacidad de idear. Esta capacidad de idear es nuestro poder de significar que permite la fabricación, y es, en tanto modelo mental o material, iluminador del hacer.” El valor del proceso de producción es la utilidad pero ésta es un medio del proceso total del trabajo donde el valor final es el valor de uso y/o el valor de intercambio, que son los valores que poseen los objetos dentro del mundo.

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Si una sociedad se atribuye otros fines y no sólo la resolución de utilidades comerciales entonces la representación del trabajo cobra la dimensión de acción política cuyo sentido de utilidad está dado por la trama de las interacciones dentro de un proyecto que contempla la idea del bien común como fin.

La actividad trabajo productora de Subjetividad “Si la producción de subjetividad es un componente fuerte de la socialización, evidentemente ha sido regulada, a lo largo de la historia de la humanidad, por los centros de poder que definen el tipo de individuo necesario para conservar al sistema y conservarse a sí mismo. Sin embargo, en sus contradicciones, en sus huecos, en sus filtraciones, anida la posibilidad de nuevas subjetividades. Pero estas no pueden establecerse sino sobre nuevos modelos discursivos, sobre nuevas formas de redefinir la relación del sujeto singular con la sociedad en la cual se inserta y a la cual quiere de un modo u otro modificar.”(Bleichmar. 2005. Pág. 84) La noción de subjetividad posee múltiples definiciones a veces complementarias y otras antagónicas o contradictorias. Por lo cual en este trabajo tomamos según el desarrollo que realiza Ana Fernández desde el “Campo grupal” a la “Subjetividad y política” la reconstrucción que realiza desde la perspectiva foucaultiana con incidencia del pensamiento de Spinoza para intentar aprehender la dimensión subjetiva que se produce en acto, que produce sus potencias en su accionar. Comprendiendo así al sujeto en un contexto social determinado históricamente, bajo determinadas condiciones de producción. La subjetividad es un concepto complejo que da cuenta de la dialéctica entre lo psicológico y lo social cultural e incluye la dimensión existencial de la experiencia en la dimensión socio-histórica que es historia y hace historia. (De Gaulejac. 2005). Estos autores son referenciales en tanto superan la noción de interioridad, ampliamente difundida en el campo psicológico principalmente para ubicar la subjetividad como un posicionamiento del sujeto en una realidad

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concreta. Es por lo tanto una construcción social que liga el sujeto que vivencia la autoestima individual y la identidad social. Da cuenta de un posicionamiento del sujeto en procesos de vulnerabilización que se manifiesta como pérdida de referentes de la pertenencia, principalmente, y se traducen en lo que se define como autoestima o estima de si-mismo; que en este caso particular esta denotado por el estigma de “puta”.

Riesgos psicosociales de la actividad del trabajo sexual: Si decimos que la subjetividad de estas mujeres se produce en un contexto signado por la exposición constante a riesgos y que toman decisiones bajo estas condiciones, nos parece pertinente retomar lo trabajado por Niklas Lumhann acerca de riesgos y construir la noción de riesgo psicosocial en la articulación de este sentimiento de autoestima vulnerabilizada en tensión con los riesgos de ciertas acciones que pueden producir daño. Desde el campo de la Sociología Niklas Lumhann propone un modelo que se pregunta si el riesgo se puede pensar como una decisión individual o si hay factores del contexto social que guían las decisiones arriesgadas y define el riesgo como un resto no resuelto, a pesar de todos los esfuerzos por una racionalización ordenada. Lumhann afirma que el riesgo no refiere a un simple cálculo racional de costos para lograr alguna ventaja sino que se relaciona a decisiones. Por esto el daño frente al riesgo es contingente, y por tanto evitable, ya que se considera el riesgo sólo al momento de tomar una decisión sin la cual no se producirían los posibles daños, los que serán evaluados en el futuro. Se elige entre diferentes alternativas y se asume el riesgo a cambio de ciertas ventajas, actuando en forma conveniente en el contexto de la cotidianidad. Por esto la estimación del riesgo se encuentra ligada al contexto. El problema aparece cuando el contexto que orienta la estimación del riesgo es otro riesgo y, por tanto, pensamos que las trabajadoras sexuales asumen los riesgos que acarrea su actividad para evitar el riesgo de no tener como sobrevivir y llevar algún sostén para la familia.

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En tal contexto existen situaciones de peligro y escaso margen de libertad del sujeto para tomar sus decisiones, por lo cual el riesgo psicosocial implica la probabilidad de daño no solamente por amenaza, marginación o violencia proveniente de realidad externa al sujeto sino por los temores, amenazas, violaciones que configuran la realidad interna de los sujetos con la depositación de la responsabilidad de las consecuencias del propio comportamiento, como si esta actividad fuera “delito”. Podríamos afirmar que las condiciones de existencia de estas mujeres de creciente vulnerabilidad e incertidumbre, impide que el sujeto o el grupo de sujetos puedan reflexionar sobre los riesgos a los que se puede enfrentar desde una perspectiva crítica y activa, estereotipando su aprendizaje social en la realidad cotidiana. Entonces, podríamos definir los riesgos psicosociales como aquellas consecuencias contingentes en la actividad de trabajadoras sexuales que puede sufrir en el futuro a raíz de encontrarse, por diferentes causas, en una situación de vulnerabilidad e incertidumbre dentro del contexto de su vida cotidiana, con recursos cognitivos y emocionales frágiles para enfrentar tal situación. Son conscientes de la situación de explotación en que viven y de la precariedad e inseguridad en que realizan su trabajo. Los sujetos reconocen y perciben los riesgos y los peligros de su cotidianidad. Si bien hay riesgos que son considerados de manera menos consciente porque para ellos es parte de la rutina. Por otro lado, perciben riesgos que se asocian a enfermedades inhabilitantes y a la muerte misma en el lugar de trabajo, los cuales asumen cotidianamente por la necesidad de tener trabajo para cubrir sus necesidades básicas. Las actitudes de los sujetos frente a estas situaciones son

contradictorias. Algunos toman en cuenta determinadas medidas de protección contra los riesgos rutinarios y hasta contra los riesgos más perturbadores, para que, en caso de ocurrir los daños, se puedan minimizar las consecuencias.

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Los temores de los sujetos giran alrededor de verse afectados por enfermedades y/o accidentes y por la muerte como consecuencia del trabajo. Tales temas generan, incertidumbre e inseguridad, rayando en el orden de lo terrorífico a la hora de pensar el futuro. Se presenta así la emergencia de angustia, el refugiarse en el alcohol y otras adicciones, como así también expresiones de violencia verbal o física que llevan, aún más, a la fragmentación social, apareciendo sentimientos de sufrimiento de injusticias, de abandono social y de quedar librados a su propia suerte o, a lo sumo a la asistencia de organismos públicos, siempre que puedan acceder a ellos.

Violencia moral y maltrato psicológico: componentes centrales del riesgo psicosocial La violencia moral (violencia psicológica), “denomina el conjunto de mecanismos legitimados por la costumbre para garantizar el mantenimiento de los estatus relativos entre los términos de género. Estos mecanismos de preservación de sistemas de estatus operan también en el control de la permanencia de jerarquías en otros órdenes, como el racial, el étnico, el de clase, el regional y el nacional”. (Segato.2003. Pág. 107) Violencia moral “es todo aquello que envuelve agresión emocional”: Ridiculización, coacción moral, sospecha, la intimidación, la condenación de la sexualidad, la desvalorización cotidiana de la mujer como persona, de su personalidad y sus trazos psicológicos, de su cuerpo, de sus capacidades intelectuales, de su trabajo, de su valor moral. Este término se amplía por la influencia de los sectores que trabajan por los derechos humanos y por el feminismo. Pasando a referirse a la pérdida de autonomía en general. “La vulnerabilidad a la violencia moral y al maltrato psicológico por parte de los subordinados en un sistema de estatus… pasó a ser asociada con el menoscabo del ejercicio independiente de la voluntad y con la libertad de elección” (Segato. 2003. Pág. 109). Esta violencia psicológica es el mecanismo de control social y de reproducción de las desigualdades más efectivo. “La coacción de orden

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psicológico se constituye en el horizonte constante de las escenas cotidianas de sociabilidad y es la principal forma de control y de opresión social en todos los casos de dominación” (Segato. 2003. Pág. 114). Esta eficacia para el control de las categorías sociales subordinadas, es alcanzada por su sutileza, su carácter difuso y por sobre todo su omnipresencia. También constituye el método más eficiente en la subordinación en las relaciones de género. “La noción de violencia moral apunta al oximoron que se constituye cuando la continuidad de la comunidad moral, de la moral tradicional, reposa sobre la violencia rutinizada. Afirmo, así, que la normalidad del sistema es una normalidad violenta, que depende de la desmoralización cotidiana de los minorizados” (Segato. 2003. Pág. 121). Que “trabajan sin descanso la vulnerabilidad de los sujetos subalternos, impidiendo que se afirmen con seguridad frente al mundo y corroyendo cotidianamente los cimientos de su autoestima” (Segato. 2003. Pág. 121). Aquí el término violencia moral, como desmoralizadora y corroedora de la autoestima, lo vemos como un mecanismo naturalizado socialmente y ejercido nítidamente por la institución policial. Fortaleciéndose, este mecanismo, al ignorar la queja que surge desde estos sectores. Porque se le niega reconocimiento a la existencia del sujeto de la queja, la posibilidad de inscribir el signo de su presencia singular, marcada por una historia de sufrimiento. Es necesaria la mediatización de los derechos. “La visibilidad de los derechos construye, persuasivamente, la jurisdicción. El derecho es retórico por naturaleza, pero la retórica depende de los canales de difusión, necesita de publicidad” (Segato. 2003. Pág. 144). Ya que el conocimiento de los derechos y la difusión de los mismos ayuda a romper este acostumbramiento al abuso de autoridad, brindando herramientas para la defensa y preservación de los derechos. Lechner aporta una hipótesis interesante desde la perspectiva de Derechos Humanos, que nos permite comprender los sentidos de la construcción de la trama de la vida cotidiana en modelos de pensamiento y

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acción autoritarios. El autor afirma que, asumir tal perspectiva analítica, no es solamente sostener una denuncia de la violación de los derechos sino trabajar en la actitud política para la construcción del sentido de las acciones en sus contextos sociales, culturales y políticos y al respecto, afirma, “la cultura del miedo es no solo el producto del autoritarismo, sino simultáneamente la condición de su perpetuación” (Lechner. 1991. Pág. 90). Específicamente la situación de las mujeres trabajadoras sexuales, según los antecedentes históricos y legendarios se reproducen y afirman en la fragmentación de las relaciones de estos sujetos, muchas veces atrapados por el miedo, lo cual acarrea dificultades en los compromisos sociales, como en la manera en que se refleja la demanda del orden social. Esto las condujo a situaciones de dominio y sometimiento. En este sentido el mismo Lechner dice que el individuo aislado provoca alteraciones de la realidad y sobre todo de la posibilidad de entrever un futuro deseable.

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LA ORGANIZACION AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas)

Objetivos de la Organización La Organización AMMAR, cuando hace su aparición en Córdoba, era por un objetivo muy puntual, defender a las mujeres trabajadoras sexuales de la represión policial. A medida que se empiezan a consolidar como Organización comienzan a ampliar sus horizontes, por lo tanto también sus objetivos. Pretenden tener derecho a la salud y a una sexualidad sin riesgos, para lo cual comienzan a relacionarse con todo tipo de entidad que pueda tener que ver con este objetivo, hasta lograr una amplia red a la cual acude en la actualidad cualquier trabajadora que lo necesite. Que se reconozcan los derechos de las trabajadoras sexuales como personas y mujeres, por el resto de la sociedad, es un objetivo muy fuerte que guía sus acciones, para lo cual plantean, que deben hacer visible la problemática para que así se oigan sus voces.

Nacimiento de la Organización La Organización AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas) nace en Córdoba en el año 2000, cuando un grupo de trabajadoras sexuales que eran convocadas por Adoratrices y la Policía Juvenil, con el objetivo de realizar una investigación y charlas relacionadas con su actividad, se encuentran con que también estaba presente en la reunión gente de AMMAR (Buenos Aires) que había irrumpido en la misma con el objetivo de plantear otra visión del fenómeno de la Prostitución, más ligado a los Derechos que poseen las trabajadoras, en contraposición a la visión delictiva o de control que sostenía tanto la Iglesia como la Policía. A raíz de este encuentro las mujeres de Córdoba quedan en contacto con sus pares de Buenos Aires, que ya tenían experiencia en cuestiones

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ligadas a la organización, por lo que las mujeres cordobesas comenzaron a interesarse y sobre todo informarse. Las primeras reuniones de este grupo de mujeres de AMMAR Córdoba, sin presencia ya de las mujeres de Buenos Aires, siguieron realizándose en la sede de las Adoratrices. Hasta que invitaron a un representante de la CTA (Central de Trabajadores Argentinos) a compartir una reunión con ellas. Este representante, secretario de organización de la Central, les ofreció que realicen sus reuniones en la sede del CISPREN (Círculo Sindical de la Prensa de Córdoba.), propuesta que fue aceptada por las mujeres. Al principio recibían, desde AMMAR Nacional, preservativos y folletería, para distribuir entre las trabajadoras sexuales. Luego de algún tiempo ya tendrían sus propias producciones.

Actualidad de la Organización AMMAR, está nucleada en la CTA, funcionando en el edificio que ésta posee en Córdoba. Entre los recursos materiales con los que cuentan podemos mencionar una computadora con internet, teléfono fijo, archivos, folletería, etc. todo esto dentro de su oficina. Esta organización ha compuesto una red, con diversas organizaciones, con las que articula para llevar adelante sus actividades y asesoramientos con profesionales de distintas áreas. En la actualidad AMMAR cuenta con 500 afiliadas, organizadas con una Comisión Directiva conformada 6 integrantes, y la Asamblea. También con el soporte técnico de una Trabajadora Social. En función de los objetivos de la organización, antes mencionados, distinguimos (a fines analíticos) tres áreas de trabajo: Salud, Educación y la Defensa de sus derechos. Como estrategias de construcción y funcionamiento de la organización las actividades más destacadas que realizan son:

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Con relación a la problemática de Salud, AMMAR organiza: talleres sobre prevención de infecciones de transmisión sexual (ITS), como así también sobre prevención de VIH, Sida, brindados por especialistas en la temática, que a su vez capacitan a muchas de las mujeres miembros de AMMAR, para que estas se transformen en facilitadoras para ampliar el radio de alcance, y así poder atender la preocupación. También se gestionan y organizan turnos en los Hospitales para controles varios, a los cuales pueden acudir gratuitamente las afiliadas presentando solo el carnet de AMMAR. Además desde la Organización se implementan campañas de vacunación gratuita, las cuales tienen gran alcance, ya que no solo las beneficiarias son las afiliadas, sino también sus familiares. Se distribuyen preservativos y folletería relacionada al tema de prevención, no sólo a las mujeres afiliadas, sino a toda trabajadora sexual que esté al alcance, incluso en las llamadas Casas de Trabajo, lo cual fue muy difícil de conseguir en su momento. Con relación a la Educación, desde la Organización se creó una Escuela primaria, que funciona en el local de CTA, que nuclea 18 alumnos, cabe destacar que no solo asisten afiliados a AMMAR, sino que también familiares y gente que no tiene acceso a otras escuelas. Se ha impulsado también la creación de talleres artesanales y de teatro. En cuanto a la defensa y difusión de sus Derechos, se brindan talleres sobre Derechos Humanos, asesorando y defendiendo legalmente a las afiliadas ante casos de abuso policial y otros. Tienen una gran necesidad de que las mujeres afiliadas tengan una mayor participación en la construcción de las actividades que se realizan, ya que las mismas muchas veces las desbordan, con lo que comentan que si contaran con mayor material humano, se podrían implementar mayores políticas de acción que tengan más alcance. Para lo cual los recursos económicos también deberían ser mayores. Las mujeres de la comisión directiva comentan que muchas de las tareas que llevan adelante se verían facilitadas si contaran con un vehículo propio, ya que para manejarse por

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cualquier cuestión que tenga que ver con la Organización utilizan medios propios. Creen, más allá de que se sienten cómodas en el local actual, que el contar con un lugar exclusivo para ellas solas, podría ser un factor que haga llegar más gente para sumarse a la Organización, aunque destacan que una de las claves para alcanzar ésta participación es que las afiliadas logren un mayor sentido de pertenencia y apropiación de la organización.

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ANALISIS E INTERPRETACION DE DATOS

A partir de los objetivos planteados, llevamos adelante la realización de tres encuentros de grupos focales con las mujeres nucleadas en AMMAR, el primero alrededor de la temática Organización, el segundo encuentro acerca del Trabajo y por último tratamos la Subjetividad/Autoestima. Mientras que con las mujeres no nucledas en AMMAR, llevamos adelante un encuentro de grupo focal tratando las temáticas, Trabajo y Subjetividad/Autoestima para poder realizar una comparación según nuestros objetivos. El análisis e interpretación de datos lo realizamos, siguiendo los ejes que atravesaron la discusión de los grupos focales y que nos llevan a definir tres categorías de análisis, la Representación Social del Trabajo que tienen las mujeres y por trabajadoras último la sexuales nucleadas de en AMMAR, los Riesgos Ya que Psicosociales a los que se exponen estas mujeres a partir del trabajo sexual, Producción Subjetividad/Autoestima. consideramos que este es el modo más pertinente de poder realizar la interpretación de los datos obtenidos según nuestros objetivos. El análisis e interpretación de datos, sobre el material obtenido del grupo focal con las mujeres trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR, lo realizamos manteniendo las mismas categorías de análisis que para el grupo anterior, a fin de poder llevar adelante las comparaciones que planteamos en nuestros objetivos.

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ANALISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS TRABAJADORAS SEXUALES NUCLEADAS EN AMMAR

REPRESENTACIÓN SOCIAL DEL TRABAJO Contexto socio-cultural Las mujeres nucleadas en AMMAR se reconocen ellas mismas, como provenientes de sectores marginales, de escasos recursos y con pocas chances de inserción laboral, todo esto con el agravante de que la mayoría de ellas no tenía estudios secundarios y algunas primarios. La mayoría de ellas son de barrios periféricos y según los relatos de las mujeres entrevistadas, expresaron que empezaron en el mundo laboral a muy temprana edad debido exclusivamente a la necesidad económica. Si bien las condiciones familiares, son otro factor, que influye en la temprana necesidad de salida laboral, ya que en algunos casos quedan sin sostén económico-familiar y en otros se constituyen en jefas de familia con hijos a cargo por distintas razones; madres solteras, esposos presos, etc.

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Estábamos mas cagadas de hambre imposible... es por necesidad

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Después me cagué mucho de hambre, después..., no estando con mi papá obviamente, porque, no... o sea como que tiene una, una, una,.. ¿Cómo se dice?... una situación económica buena, digamos. Pero después que no estuve mas con él. Pasaba las mil y una, no tenía ni bosta

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La Pame tenía los dos chicos, bebes, el marido preso, un hambre loca. La Vicu nos traía la... el taper con comida todos los días, pero te imaginas un taper, con una porción, pero teníamos que comer todos. Los chicos eran bebes, no tenía ni pañales nada. Ah, ¡que pobreza por Dios! Mm, una miseria.

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Aprendizaje social Un punto en común en las mujeres de este colectivo o grupo social es que la primera experiencia laboral la realizan en actividades de servicios: en casas de familias como empleadas domesticas(la mayoría), en trabajos en negro(trabajos informales, sin goce de derechos laborales, sin seguridad ni beneficios sociales) como de limpieza de vidrios (en la calle), lavado de autos y otras en formas temporaria en una verdulería o soldando caños de escape en un taller mecánico: Todas comparten que se sintieron explotadas, debido a la cantidad de horas que se las hacía trabajar, tareas a desarrollar y el escaso dinero que se les pagaba.

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Yo trabajaba en casa de familia. Y... me cagaron tanto esas hijas de puta, tanto...

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Si yo trabajaba de sirvienta, después te cansas. Y encima por 2.50.

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Claro porque es la verdad, te pagan poco.

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Después trabajaba con mi papá, con mi viejo soldaba caños de escape...-15 años tenía más o menos. Después trabajé en una verdulería.

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Pasaba las mil y una, no tenía ni bosta, limpiaba vidrios.

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lavaba autos por 2 pesos. ¡Pos 2 pesos, loca! Ahí donde está el mercado norte. Cagada de hambre.

Estas experiencias no alcanzaban a satisfacer las necesidades económicas básicas y además muchas sufrían maltratos e injurias por parte de sus patrones, quienes las presionaban y culpaban de hacer mal su trabajo e

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incluso que acusaban de robo (con el fin de despedirlas y no realizar el pago correspondiente) a estas mujeres. Ante esta situación las mismas reaccionaron, en la mayoría de los casos, de forma rebelde porque no se sometieron al mal trato y la deshonra. Sino que buscaron otras oportunidades porque según sus testimonios no estaban dispuestas a tolerar estas situaciones.

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Sabes lo que es fregar, y que te vengan a agarrar esas viejas, y te digan mire acá quedo tierra. ¡Oh!

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A mí una vieja mi hizo trabajar todos un mes, y me acusó de robo. Que le había robado, para no pagarme, claro me dice andate, y no me vengas a cobrar, porque te voy a ir a denunciar por robo.

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Se abusaban de gente pobre.

Cuando hacemos referencias a las injurias sufridas por las mujeres, decimos “injurias” bajo los significantes de la discriminación, ya sea acusándolas de robo, donde la única razón que tenían para esto era su procedencia humilde y los estigmas sociales. Como también cuando por estos mismos motivos se les negaban oportunidades laborales, como en el ejemplo siguiente, donde por tener el cuerpo tatuado (tinta por todos lados) directamente se las rechazaba.

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Me discriminaban de todos lados. Yo iba a los bares a pedir trabajo como moza, y apenas me miraban y me decían no. Claro tinta por todos lados

Es a partir de estas circunstancias que comienza a surgir la alternativa del trabajo sexual.

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Esta incorporación en el mundo del Trabajo Sexual está motivada en dos fuentes principales, por una parte, surge como una continuidad en las modalidades naturalizadas de hacer plata en su entorno sociocultural, “se gana plata”. Y por otra parte, a partir de ciertas condiciones principalmente relacionadas con el cuerpo como objeto de intercambio “tenés lindo cuerpo”. En ambos casos, siempre fue de la mano de algún “otro”, ya sea vecino del barrio, marido, madre, o conocidos que estaban al tanto de cómo se manejaba el ambiente del Trabajo Sexual y contactaban a las chicas con esta actividad. De esta manera la mayoría de las chicas comenzó a meterse en el mundo del Trabajo Sexual, como mencionamos anteriormente, básicamente por necesidades de distinto tipo. En este sentido, coincide también la mayoría, en que las primeras experiencias en el trabajo sexual fueron muy difíciles y hasta traumáticas en algunos casos, debido a la falta de experiencia en el tema y al miedo a lo desconocido, sin olvidar que la mayoría de ellas cuando empezaron eran muy jóvenes (entre 12 y 16 años). Si bien, algunas entre ellas tuvieron la oportunidad de compartir con otra compañera, por lo que la contención fue mutua, coinciden en afirmar que la primera experiencia es desagradable, triste, de sufrimiento haciendo referencia a que debieron soportar situaciones de violencia, incluso violaciones y que “la calle te va haciendo”. Estas primeras experiencias, las llaman “primeras paradas” y todas relatan diferentes anécdotas de la inexperiencia con la que afrontaron la misma y de cómo ello repercutió en sus futuros encuentros con los clientes.

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Para mí la primera parada fue muy fea. Me dolió mucho, lloré mucho. Fui violada

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Este... que según él era policía nunca lo supe, era policía y... y me dijo que estaba detenida que se yo, y me violó el tipo.

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Estos relatos nos sirvieron para comenzar a observar los distintos riesgos a los que se exponen constantemente.

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Desde los 12 años, que andaba en la calle, 13 años que andaba en la calle. he dormido en la calle. Me he cansado de drogarme, de hacer cosas, de ir a los bailes, de pelear, de todo. Hacer de todo. Pero no tenía experiencia como trabajadora, ¿entendés?, es otro mundo. Es otro mundo.

-

Me puse a charlar con un cliente, lo deje, salí de la pieza. lo dejé solo. parado. Me agarró miedo.

-

Yo sufrí mucho, sufrí mucho.

-

es muy feo al principio.

Estas dificultades que se presentaron en sus primeras paradas, siguen presentándose a lo largo del desarrollo de esta actividad y es expresado por sus propias palabras que comienzan a adaptarse a las reglas en esta actividad y a regirse por los códigos que se establecen.

-

Y después me hice, me fui acostumbrando a los golpes de los clientes, que por ahí te hacían cagar. Y me fui haciendo. Te vas haciendo.

-

Hasta que después me hice, la calle te va haciendo.

-

Te vas haciendo de a poco, te vas parando, te vas sabiendo, de la policía de las minas

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Condiciones y Relaciones en el trabajo a) Lugar de trabajo Este aprendizaje social y afectivo, descripto anteriormente, se desarrolla en zona de trabajo que contiene paradas como también en las llamadas casas de trabajo donde se instauran modos de relaciones con sus clientes, sus pares definidas por códigos y los acuerdos tácitos particulares según el ámbito para el desarrollo de la actividad. Cuando hablan de paradas se refieren al espacio físico en el que las chicas ofrecen sus servicios. Por lo general, estas paradas se establecen en esquinas concurridas y puede haber una o más chicas por parada, incluso en una misma parada trabajan cumpliendo determinados horarios de modo de no superponerse entre los turnos establecidos por ellas. Estas paradas forman, junto a otras cercanas espacialmente, las zonas de trabajo. Las zonas de trabajo se configuran en el centro de la ciudad y zonas aledañas a saber: Parque Sarmiento; Cañada; Centro; Alta Córdoba; Juan B. Justo y cada una de ellas reúnen ciertas características en común, que solo están diferenciadas –a los fines analíticos- pues en la lectura comprensiva del trabajo, estas características no son excluyentes y ejercen entre sí influencias recíprocas. Las llamadas “casas de trabajo” son lugares donde se desarrolla ésta actividad y el servicio se ofrece dentro de una casa regenteada por un proxeneta que puede ser tanto un hombre como una mujer que controla y explota a las mujeres que allí trabajan. Las mujeres trabajadoras sexuales en este lugar tienen la ventaja, según la casa, de que la policía no las molesta ni las detiene como les sucede cuando trabajaban en la calle; pero deben aceptar las exigencias y condiciones que les imponen estos proxenetas, principalmente de maltrato, como de permanecer encerradas sin contacto con el mundo externo o que trabajen muchísimas horas seguidas. A estos lugares las mujeres llegan porque las coloca un tratante de blanca (traficante de personas con fines de alquilarlas en estos lugares), o algún intermediario, en una minoría de casos por propia voluntad.

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Al respecto, las mujeres que forman AMMAR cuentan que conocen experiencias en casas de Trabajo y coinciden en que en realidad “no se las cuida a las mujeres que trabajan allí” y señalan con mucho malestar que algunas de las mujeres que controlaban estas casas, habían sido anteriormente Trabajadoras Sexuales en la calle y ahora que están en esta otra situación, se han olvidado de donde venían y se aprovechan de las mujeres que están en las casas de Trabajo, importándoles solo el rédito económico.

-

Zángana, hija de puta. (quien regenteaba la casa de trabajo). En otro lado por lo menos no te dejan las minas en cana tiradas, esta las deja tiradas de frente mar. No les lleva nada, nada.

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Toda la vida tuvo problema (quien regenteaba la casa de trabajo) con las mujeres por eso, porque las deja tiradas.

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No cerro, tanto por la policía. Cerró por los maridos que casi la mataban,

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Se le metieron ahí los cara lisa una vez, casi la mataron a ella y al flaco... el flaco que usaba ella, no me acuerdo como se llamaba el flaco este baboso. La mina lo tenía para usarlo, que le manejara la casa y...

Dentro de las condiciones de trabajo, hace a las características de la zona, la vestimenta con la que se trabaja en cada una de ellas. La cual está controlada por la Policía, que es la que va a determinar si en una zona se va a poder utilizar cierta vestimenta (más insinuante) o no. Al mismo tiempo, a la hora de reconocerse como pertenecientes a cada zona las mujeres citan a la vestimenta como rasgo típico de una zona u otra. Reconocido en algunos casos hasta de manera despectiva, que las de ciertas zonas no “respetan” los lugares de trabajo, concretamente a la gente que transita por ellos (familias, niños etc.) ya que trabajan en ropa interior.

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b) Relaciones sociales En estas condiciones generales que delimitan el “lugar” o posición de las trabajadoras sexuales, se producen y reproducen relaciones sociales que significan al trabajo e intersubjetivamente el reconocimiento de sí. En los relatos de las mujeres, se detecta que en esas condiciones se instaura un modo de relación, es decir un conjunto de pautas, códigos y reglas que regulan explícita o implícitamente sus comportamientos en tres planos: en relación con el cliente, con sus pares, y con la policía.

Con el cliente (códigos de levante) La modalidad de relación con el cliente se define en la jerga del grupo

como “levante”. En las zonas de trabajo si bien el cliente las “levanta” en la vía pública (parada), la actividad se desarrolla tanto en esta como en hoteles u otros lugares acordados. Se considera además como constitutivo del modo de relación con el cliente, el tipo de servicio que se ofrece y el tipo de cliente (poder adquisitivo, edad, etc.). En algunos casos son contactos circunstanciales o eventuales pero, ellas afirman que también muchos de estos clientes con el paso del tiempo se convierten en clientes fijos, y no acceden al servicio de ninguna otra trabajadora más que la que han elegido. Según los relatos de las entrevistadas muchas veces estos clientes las buscan y no pretenden un servicio sexual, sino que las invitan a comer, charlar, etc.(de igual modo ellas cobran los honorarios como si hiciesen el trabajo sexual y respetando los precios establecidos). Estas relaciones pueden durar muchos años.

Entre pares (códigos de respeto y compañerismo) Las modalidades de relaciones que establecen en las zonas y paradas

están dadas por ciertos códigos y acuerdos que configuran cierto ambiente en las zonas y paradas.

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La elección que las mujeres hacen de las zonas para trabajar, no es solo por cuestiones que tengan que ver con la densidad de transito o las comodidades del lugar, sino que tiene mucha influencia a la hora de elegir donde hacer sus paradas, el hecho de que las mismas no estén cerca de las llamadas Casas de Trabajo, que por lo general tienen acuerdos con la policía para que esta última les “despeje” la Zona de Trabajadoras callejeras. Como mencionamos anteriormente la incorporación de los códigos se da en la interacción con sus pares. Así pues esta relación se va constituyendo en función de hacerse su propia parada, lo cual en la mayoría de las veces se da con ciertos indicios de violencia, (violencia física, heridas de arma blanca, amenazas, etc.). Se lucha para ubicarse en lugares en los que ya hay otras mujeres trabajando, las cuales la ven como competencia y van a tratar de impedir su ingreso, pero también este lugar es conquistado por la facilitación que implica la influencia de contar con alguna conocida o pariente que trabaje en la misma zona.

-

Tenés que pagar derecho de piso.

-

Te haces tu propia parada

-

Las paradas no están hechas las han hecho cada chica.

-

Tenias que buscarte tu zona, donde no estuviera una chica laburando.

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O pararte una cuadra allá o más acá.

-

Antes vos tordeabas, venían te cortaban la cara, con una gilette te cortaban

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-

O por vigilanta, para que te vea la cana, te cortaban la cara.

-

O por salir con el mismo hombre que salía ella, el mismo cliente.

-

claro, respetar.

-

porque antes hacías valer la parada, esta es mi parada y acá ¡no te pares!

-

Su zona, su parada.

-

¡su parada!

-

Esta es mi esquina y vos no te pares.

Si bien en estos primeros momentos puede haber inconvenientes con las otras mujeres, una vez que ya ha hecho su propia parada es reconocida como compañera de zona, incorporándose el concepto compañerismo. Muchas reconocen que si bien no son todas amigas, son compañeras de trabajo y están dispuestas a defenderse ante cualquier problema con terceros, ya sea Policía o clientes.

-

…y no batir a la cana, si tenias que perder perdías tu compañera se tiraba, caías... tenías que perder te la bancabas; y eso es lo que aprendí

-

lo primero a mi me enseñaron, el código nuestro, no cagar a las minas. Y eso, es lo que yo me lo tengo tan grabado que hasta el día de hoy, que ya me retire de la calle, nunca cagué a una mina del laburo. Si yo le conocía el marido, o el amante nunca la cagué, era así.

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-

nunca tuve problemas con una compañera de ninguna de mis sectores que me conozco.

-

Aprendí mucho viste, aprendí a respetarlas. Mas de hacerlas cagar porque iban a mi parada, viste, las corría las hacia cagar.

Con la policía (el código del abuso) La policía ejerce un control, en las distintas zonas de trabajo, con abuso

de poder con diferentes formas de expresión de la violencia, física y moral en las “detenciones” o privación de la libertad y “coimas” a las trabajadoras sexuales. En este sentido ellas dicen que es ejercido por la aplicación, irregular del Código de Falta, en tanto, varía según las distintas zonas, como así también, ligado a otras actividades como el tráfico de drogas y las influencias de políticas o ideologías del gobierno de turno. Sobre este tema nos explayaremos más adelante, debido a la repercusión que notamos en las mujeres, consideramos que merecía un apartado especial.

Valor del trabajo: de uso y de intercambio El valor directo del dinero señalaba Marx en el Capital no guarda

relación con su función en el mundo capitalista y da lugar a la contradicción fundamental contenida en el valor de cambio y en el modo de producción social correspondiente al mismo. Para las trabajadoras sexuales, el dinero está directamente ligado a la “parada” y ello explica, en cierta manera la intensidad del tiempo y la conciencia de su capacidad.

-

Es que no quieren perder un día para trabajar, también.

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-

Pero no se les está pidiendo que pierdan el día,-ellas mismas dicen que

son cuatro, cinco, seis horas, al vicio.

-

Claro porque están... “si me voy y justo viene un cliente”... “si no me voy”... están pensando en eso, es así.

-

Porque es cierto, te aprietan muy mal ahora viste, está muy mala la situación. Hay chicas que están viviendo el día, que viven para pasar el día nomás.

-

Si, todas están viviendo para pasar el día.

-

Es que cuando realmente si ven que hay.. es la gran necesidad que hay eso.

Es raro el manejo que hacen del dinero y ello determina el vínculo con los clientes y con sus pares, hasta con la familia y otras relaciones, seguramente. Pues no solamente es un objeto que no posee en valor en sí sino que esta asignada por la subjetividad que se produce en esas relaciones. Todas coinciden en ese sentido, que los tiempos han cambiado mucho en cuanto a lo que se ganaba (material y también simbólicamente) antes y lo que se gana ahora es muy grande. Desde sus experiencias se desprende que antes alcanzaba con trabajar solo un par de horas y ya era suficiente, debido a que en ese lapso tenían varias salidas (ir con el cliente para brindarle su servicio), incluso antes era más común que tuvieran salidas de más tiempo, con lo cual el monto de pago era mayor. La mayoría de las mujeres de mayor edad sostienen que pudieron hacer buena diferencia económica en el pasado.

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En la actualidad son muchas menos las salidas que realizan, por lo cual deben permanecer más tiempo en las paradas y por lo general las salidas son las de menor costo. Y hacen hincapié en que casi todas las chicas trabajan para vivir al día por lo tanto la necesidad de conseguir dinero inmediato hace que las mujeres trabajadoras muchas veces salgan por menos dinero del que se cobraba hace 6 o 7 años atrás. E incluso que salgan por menos dinero de la tarifa actual.

-

Antes era otra cosa.

-

Vos te parabas en una siesta o en una noche, y te hacías. En un fin de semana, yo en un fin de semana, que yo me largaba a laburar, porque mi horario, ponele yo lo hacía a las 7 de la tarde, y me quedaba hasta las 12 , 1 de la mañana legué a llevarme, plata de ahora ponele 400 pesos en una noche. Ahora ni en chiste.

-

Antes vos hacías, muy mucha plata. Vos te parabas, y en un ratito te hacías tres, cuatro salidas. Y no salías... en cambio ahora las compañeras salen por monedas.

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…pero no hace 20 años atrás, ¿hace cuantos años atrás? Eh... que se yo 8 años a tras 9 años atrás, al principio también todos los días 100 pesos, hacia. 100, 110, 70, 80...

-

Si lo mínimo que hacías. La mínima plata que hacías era 80 pesos… pero después ya, en el 2000, 99, 2000 ya empezó la seca.

-

Lo único para mí era hacer plata en una esquina… era fácil, viste, de ir laburar, tac, digamos no tenia estudios

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-

Éramos pelotudas con la Pame No cobrábamos, ni bosta con la Pame. Claro tanta la miseria, tanta la miseria.

El beneficio también es el pago de un servicio que un individuo presta a otro. Y está sujeto a contingencias del modo de producción” (beneficios de contar con un abogado; de estar vacunadas, de ir al dentista…)

-

Habría que ver por ahí un poco la forma de tratar de hacerles ver que por ahí que esto a lo mejor puede tener un beneficio mucho más grande para ellas en un futuro... porque es verdad que si viven el día por ahí vos le decís “che, nos juntemos” y obviamente van a decir a mi me hace falta la plata por ahí. Por ahí hay que buscar la forma de..

El Valor del dinero cuando produce intercambio promueve las relaciones sociales, incita a la creación de Proyectos y permite por consiguiente mirar el futuro.

-

Sabes las veces que me he cagado de hambre por ir a una reunión, por no dejar de ir a hablar con la abogada, por ir acá.. cuántas veces Tato vos me has llevado un paquete de fideos... cuando un día no se da. Un paquete de fideos y una lata de picadillo porque no tenía ni para comer. Iba al CISPREN y me tomaba una taza de té con un criollo porque decía “bueno, tengo que hacer mis cosas y no tengo plata, o sea”. Pero eso aparte porque a mí me parece que en realidad en los seis años hemos tenido dos proyectos

-

Ojalá que podamos ahorrar para moverse pero, escuchame, hoy casi me infarto. Me tuve que tomar un colectivo para venirme porque no tenía un peso, saqué un cospel y me tomé un colectivo porque no iba a decir “prestame”... tener que ver de dónde vas a comer, por qué no tenés un peso o sacarte algo del CISPREN y que me anoten la comida y pensar

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y... Eso por un lado, el tema económico por un lado. Y el tema de los esfuerzos, uno tiene que hacer esfuerzos para esto, para lo otro.

Síntesis Vemos como se produce aquí, un cambio fundamental en la percepción, que tienen las mujeres trabajadoras sexuales nucleadas en AMMAR acerca del trabajo diferenciadolo de las formas arraigadas en el sentido comun de actividad delictiva. Ello implicara transformaciones en sus nuevos modos relacionales, con los distintos actores que comparten su cotidianeidad, como sus clientes, con la policía, con la familia e incluso con sus pares. A partir de estos cambios que se producen en los contenidos de la actividad trabajo en su relacion con la organización, les posibilita incorporar y transferir nuevos aprendizajes sociales y perfilar otras construcciones identitarias.

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RIESGOS PSICOSOCIALES DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES

El grupo de mujeres entrevistadas muestran de qué modo la precariedad e incertidumbre siempre presentes en sus vidas cotidianas son también constitutivas de actividad desarrollada sin tener ninguna protección social para contrarrestar ciertos daños. La palabra “riesgo” es utilizada ambiguamente en todas las

conversaciones, en la vida cotidiana para referirse a una probabilidad de que ocurra un daño. Por ello se toma a partir de la elaboración del marco teórico que el riesgo está en función de las condiciones del entorno inmediato donde se produce un daño y se relaciona con las decisiones (individuales o colectivas) para evitar o no los daños. relación con el ámbito Es decir, se considera riesgo en donde se toman decisiones (con mayor o menor

conciencia y mayor o menor libertad) mediante las cuales, el sujeto se arriesga a cambio de obtener ciertas ventajas. Por eso, la estimación del riesgo se encuentra ligada al contexto y el problema aparece cuando en esa estimación del riesgo (en nuestro caso de las trabajadoras sexuales en la calle) es otro riesgo (el sustento, la seguridad, la salud, la familia) es decir su carácter contingente condicionado a una decisión, lo constituye en un riesgo psicosocial. No solamente definido desde una perspectiva racional (cálculo costo-beneficio) sino por lo que esta interiorizado y produce subjetividad. El riesgo psicosocial de las trabajadoras sexuales, es algo de lo que no se habla pues existe mucho prejuicio y censura y es esta la misión que asume principalmente la organización AMMAR y construye un nuevo escenario donde van apareciendo miedos, temores, amenazas y violencias, como daños en la producción de la subjetividad. En efecto, el riesgo psicosocial es contingente a la actividad de la trabajadora sexual en un contexto cotidiano precarizado por la influencia de para estimar el daño (naturalizado) y las instituciones (de seguridad, familia, salud) y por la fragilidad de los recursos cognitivos, emocionales de los sujetos tomar decisiones.

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Por ello en este apartado trata de caracterizar los principales riesgos psicosociales que las mujeres expresan en sus discursos, que afectan su existencia, sus relaciones y las posibilidades de reflexionar y pensar un futuro posible.

a. Riesgos psicosociales de las trabajadoras sexuales en la

relación con la policía: Los riesgos que comparten las mujeres trabajadoras sexuales y al que están expuestas constantemente por el hecho de trabajar en la calle es, sin duda, la policía. Se presenta en todas sus conversaciones y relatos, mostrando su vulnerabilidad ante las detenciones, mal-trato, injusticias que, a su vez, varían de intensidad según las políticas de seguridad de turno. Asimismo, todas coinciden que antes de AMMAR la relación con la policía era muy distinta. El grado de abuso de autoridad por parte de la fuerza policial era totalmente desmedido y llegó en algunos casos extremos a finales trágicos, violaciones, asesinatos, etc. Este abuso y exceso de poder, ellas reflexionan ahora, es facilitado en gran medida por la falta de información de los derechos sociales y las determinaciones de la infracción real que la actividad como trabajadoras sexuales producía, como hecho público.

-

Y… cuando empecé a escuchar todo el tema de que las minas eran de una asociación de mujeres que esto que… a mí me entró a pica y dije: “¡ah o sea que tengo derechos!” [Risas]. O sea ¡realmente a reflexionar! porque claro ¡yo me sentía una delincuente! Y decía: “ah mirá vos o sea que no me tienen que llevar presa”, decía. Y hacía poco me habían llevado presa ¡y encima me habían cagado toda la plata! [Risas]¡Y me habían dejado tirada en la loma del culo! [Risas] y digo: “o sea que lo que están cometiendo…” Y las chicas decían: “¡porque están cometiendo el delito la policía porque no es delito el trabajo sexual, nos llevan arbitrariamente! Y empezaron a hablar de todo eso…

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Reconocen, que antes ellas pensaban que todo lo que les hacía la policía estaba bien o que era correcto, ya que consideraban que su Trabajo era un delito y por lo tanto debían atenerse a las consecuencias. Una vez detenidas no contaban con apoyo de ningún tipo y quedaban a merced de la voluntad de los policías quienes determinaban de manera arbitraría el tiempo de detención.

La protección de AMMAR Desde el año 2000, la organización en Córdoba, comienza a intervenir en las relaciones Policía -Trabajadoras Sexuales, dado que desde AMMAR es tarea principal brindar información y realizar talleres acerca de sus Derechos como ciudadanas, ofreciéndoles además, un apoyo legal mediante abogados que atienden los casos de mujeres detenidas. Aunque desde sus experiencias expresan que lo más importante, es el acompañamiento que realizan desde la organización en todo momento: la presencia de compañeras y personas con entidad jurídica en los lugares de detención ha dado lugar a transformaciones en dicha relación, aunque no excluye el riesgo.

-

Bueno pero a lo que llegamos con todas estas reuniones de que, de Protección, Seguridad, no salió más, ¡no salió más! Hasta el día de hoy, no salió más, no se levantó más chicas. Levantan la CAP, a la seccional que pertenecen, que son pocas ahora las detenciones. Son muy pocas ahora las detenciones. Eso es a lo que llegó, el logro de AMMAR, con tantos procesos, tanto de lucha, pelear.

Así también cuentan que desde el primer momento de conformación de AMMAR, la policía intentó mediante todos los medios que tenían a su alcance, intimar a las mujeres para que no participen en esta Organización utilizando sobre todo amenazas con el objetivo de lograr impartir el miedo, para que de esta manera no pudieran aunar fuerzas. Ante lo cual AMMAR ofrecía indicaciones y generaba protecciones mediante decisiones colectivas para evitar el daño: contra la persecución ideológica y la manipulación.

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-

Las amenazaban. Una vez fuimos a la 1ª y les decían: “Si nosotros…”, porque les habían encontrado un teléfono y un folleto de la CTA, “si nosotros encontramos esto, le encontramos preservativos” nos querían dar más días. Que le iban a dar… Nos hacían tener miedo, que “ellos iban a las reuniones, que ellos iban a saber quién estaba en las reuniones”. Bueno, después fui amenazada yo viste, que me avisaran que no los días que no se iban a comer las otras me los iba a comer yo.

-

Y así empezaron viste, la amenaza siempre de la policía, reprimiendo viste y haciendo siempre tener miedo. Y yo tampoco viste medio no le daba bola. En un tiempo medio me quise echar para atrás porque… cuando empezaron las amenazas. Después viste, cuando uno empieza a ver que tenés respaldo, apoyo, te empezás a para un poco mejor.

-

Antes nos andábamos escondiendo. Yo iba a una comisaría cuando había chicas detenidas ni quería pedir hablar con el comisario, de miedo que me llevara a mí y me diera los treinta días a mí [risas], viste siempre con ese miedo.

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¡No, era terrible! Encima me decía un día, la Maru, me dice: “¿Por qué no te dejas de hinchar los huevos con esa organización?”. Le digo: “¿Por qué me decís eso?” le digo. “¡Más vale loca!” dice “no ves que la policía ahora anda jodiendo.” “Y bueno loca ¡si es para todas!”, le digo.

-

Claro, era como un reclamo que nos hacían que… que los primeros tiempos éramos las culpables nosotras. Porque empezaron más a reprimir, más de lo que estaban, empezaron a llevar más en cana, empezaron a dar más días viste. Y se empezó a complicar un poco más…

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-

Y les decían a las chicas: -“Las que van a la reunión, las llevamos ¿eh?”

En efecto, la policía utiliza con las mujeres trabajadoras sexuales una serie de presiones, extorsiones y manipulaciones (morales) que van a un control ideológico de la organización y del dominio que ésta pueda tener sobre las mujeres. Asimismo, esta orientación de la institución policial es compartida con la iglesia, realizando campañas para la “ayuda y salvación” ante los riesgos de su actividad, donde les distribuían colchones y cajas pan para garantizar la concurrencia.

-

Paralelamente

estaban

los

de

policía

Juvenil

haciendo

una

investigación, sobre las mujeres trabajadoras sexuales. A todo esto, ellos andaban haciendo entrevistas ¡y qué se yo cuántas cosas! Diciéndoles a las chicas que las podían ayudar con la caja de pan, dándole colchones y todas esas cosas. Entonces resulta que ellos planifican una reunión en las monjas, que en las monjas nos convocaban, porque ellos se querían juntar - los de policía Juvenil digamos las autoridades de ahí con los que estaban haciendo este trabajo de investigación- con nosotras, con el grupo este.

En definitiva, todas destacan que este control de la policía se ejerce siempre pero que cuando se producen cambios de políticas de Estado que dependen del Ministro de Seguridad de la Provincia y cambia el Ministro, la policía varía las modalidades y los mecanismos del modo de ejercer ese control “aumenta la represión” y AMMAR tiene que volver a establecer la relación y a “negociar” nuevas condiciones con quien determina desde ese momento las políticas de seguridad.

Modalidades y mecanismos que utiliza la policía para el control Las modalidades de accionar de la fuerza policial son de las más diversas que van desde los patrullajes tradicionales donde “alzan, cargan”

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/detienen a las trabajadoras, como así también racias con personal de civil realizando trabajos encubiertos o camuflados para la persecución. En términos generales, las mujeres comparten que el control es arbitrario y, en algunos casos, abusivo de las mujeres trabajadoras sexuales cuando realizan su actividad en la vía pública y señalan que las principales modalidades son las racias, detenciones, coimas y violencia física.

-

Estaba Protección a las Personas que nosotros le decíamos seguridad personal, que nos vivía llevando. Todas las semanas se dedicaban a alzar mujeres… De civil, a pie y en auto de civil. … Que te cargaban en unas Trafics, de civiles…Claro ¡encima se disfrazan!, ¡se disfrazan!, viste.

-

También tenían, tenían un Falcon… Vos veías una pareja que venían con una chica del brazo, muy besándose, y vos estabas parada y te paraban y te agarraban. “Protección”, te decían. ¡Y abuso, por como pegaban!

En este sentido, ese procedimiento decimos tiene carácter arbitrario, abusivo y contradictorio pues, si bien la actividad está comprendida en el Código Penal de la Nación donde la prostituta no comete delito alguno, sino quien comete delito es “el que con ánimo de lucro o para satisfacer deseos ajenos...”, “el que explotare económicamente el ejercicio de prostitución de una persona, mediando engaño, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia, de autoridad, de poder, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción ”, “ el que promoviere o facilitare la entrada o salida del país para que ejerza la prostitución”, tanto a mayores de 18 años como a menores(cap.3:Art.125,125 bis, 126, 127, 127 bis y 127 ter.). Asimismo, en el Código de Faltas de la Provincia de Córdoba aparece otra posibilidad que la policía interpreta y ejecuta para ejercer la fuerza y detener, como por ejemplo: el escándalo, el atentar contra la decencia pública y el decoro personal, para identificarlas y por merodeo (Arts. 42,43,44,70 y 86). De

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este modo esta institución puede aplicar el Código de Faltas en algunas zonas y en otras no, o dar días de arresto según se crea conveniente en el momento. Así la policía dispone los lugares donde ejercerá más control y, donde menos, determinando las zonas de trabajo y protegiendo a las casas de trabajo con las que tienen acuerdo, de las que incluso algunos policías son dueños.
-

Uno era el dueño de la casa de trabajo de allá de la bajada… te acordás…que salió en el diario, un artículo ¿Cómo se llamaba?...La casa que estaba en la bajada… turco? De la primera “de protección”… “el turquito”(…) De los pelos las sacaban a las chicas… laburaba las minas que tenía el (…) Pero de los pelos te arrancaba el hijo de puta… igual que el parque…la cañada…todas sufrieron…

Mediante este Instrumento y manera arbitraria y, seguramente movido por intereses que exceden a su función, la policía dispone los lugares donde ejercerá más control y donde menos, determinando: las zonas de trabajo y las maneras de vestir y moverse, protegiendo a las casas de trabajo con las que tienen acuerdo, de las que incluso algunos policías son dueños. Otra modalidad que reconocen las mujeres es que en algún momento todas fueron coimeadas por la policía, pero mencionan que las mayores víctimas de las coimas son los clientes ya que la policía los amenaza con detenerlos pero sobretodo, profieren la extorsión moral, de hacer público los motivos de su detención, con las consecuencias familiares que esto traería aparejado.

-

Nos coimeaban, no tanto a nosotras sino al cliente, a nosotras nos corrían de un lado y lo coimeaban al cliente diciéndole que lo iban a llevar a la Comisaría, que le iban a hacer el papelerío, de que se iba a enterar la familia, de que pito que flauta y le sacaban plata.

En todas las modalidades señaladas: la detención, las racias, las coimas, estas mujeres son víctimas de múltiples maltratos tanto físicos como psíquicos. Se las detenía sin explicarles el porqué, les robaban, y permanecían
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en la Comisaría, como mencionamos arriba, el tiempo que ellos creyeran necesario y en muchos casos incomunicadas.

-

Entonces caían chicas presas, nos teníamos que enterar, porque no las dejan hablar por teléfono, les niegan el derecho a la llamada.

Los

mecanismos

principales

utilizados

apuntan

a

aspectos

psicológicos de degradación y humillación, la amenaza, el miedo, la intimación. Son parte en el ejercicio del control y son tecnologías de poder dirigidas al cuerpo que es con lo único que cuentan para sobrevivir estas mujeres. En efecto, el trato para con las mujeres detenidas – como para todos los individuos detenidos- es un número, mediante el cual al mismo tiempo que se las nombra, se anuncia la falta cometida según los artículos del Código de Faltas.

-

Somos un número para ellos…

-

44…el código de faltas…

-

Si… si… después faltaba el 44…y el 86… pero ahora…no 44

También era bastante común que apenas volvían a trabajar eran nuevamente detenidas, sufriendo una persecución y la intimación mediante abusos de todo tipo, sexual, narcotráfico, tráfico de información, etc. y con una duración que depende de la voluntad de la policía. Estos mecanismos perversos que utiliza el poder policial son, además, ejercidos con total impunidad: se comercializa drogas que muchas veces incautaban a los detenidos o bien utilizan a mujeres detenidas para realizar esta comercialización, haciéndolas salir del calabozo para que se dirijan a

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comprar estupefacientes para ellos y para las detenidas que pagaran. Retornando luego a su condición de detenidas.

-

…Más o menos las 12 de la noche habrá sido…1:30 más o menos, bueno dice: Quién es la que va a comprar ¡!!...Bueno yo estaba con plata. Bueno…a mi tráeme cigarrillos… No mamita dice el botón…No sabès vos lo que van a comprar?…las otras que estaban ahí… Un papel, un papel. Yo quería comprar puchos (Risas, risas) Yo quería pucho, una gaseosa…Y NO, ERA PARA COMPRAR MERCA ¡!. Me dice “es para comprar merca”.

-

Qué no lo van a ver… en la misma comisaría también vendían…

-

Si había alguna que caía muy cargada, la metían ahí…en la piecita del locutorio…hasta que te empezaban a revisar… y ya te descargaban… “lo encanutaban y lo vendían a los otros presos que caían… que los ponían en los huequitos por donde agarras… goma… después iban ellos mismos con la pincita de las cejas sacaban…Yo te lo digo…porque yo he estado y lo he visto. “¿Cuánto tene’? Negra…cuánto trajiste?

-

Si, si con la pincita de cejas sacaban las pastillitas.

Como también es común el consumo de bebidas alcohólicas y otras drogas durante el horario y lugar de trabajo haciendo ostentación de poder, por su situación, ante los detenidos. Así relatan que agentes femeninos de la división “Protección de las Personas”, consumían cocaína:

-

Las cosas que sé yo de la alcaldía… e iban a comprar su vino, su fernet, lo que sea y chupaban.

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-

Y ellos mismos te digo, … “las mujeres de protección…” “ vos las miraban y se daba…”… “te contaban”…dicen me mandé dos líneas, me mandé tres líneas…

Y, se llega a cometer excesos o abusos en el ejercicio del control policial, tienen relaciones sexuales con las detenidas, incluso en estado de ebriedad dormían dentro de los calabozos.

-

Había un botón que dormía dentro del calabozo con las mujeres, un día yo me desperté y había un tal chaqueño, habrá sido un día sábado… domingo…estaba ahí… me desperté… el chaqueño desparramado ahí. Tenía un pedo!!! Dado vuelta el chico

b. Riesgos psicosociales de las

trabajadoras sexuales en la

relación con la familia: Ocultamiento, vergüenza. Al referirse a la relación con su familia, a partir de la actividad que desarrollan, las mujeres expresan los riesgos psicosociales a los que están expuestas como trabajadoras sexuales y la influencia que ejerce AMMAR en la resignificación de la concepción de trabajo y de los riesgos de esta actividad. Al iniciarse en esta actividad, la mayoría oculta a sus familiares, principalmente a sus hijos el trabajo que realizaba. Entre las razones, podemos encontrar varios motivos, entre los que se destacan: vergüenza, miedo al reproche y al ser un mal ejemplo, también a la estigmatización y discriminación, que afecta directamente a sus hijos.

-

Lo único que decía yo, ¡oh! Que voy a hacer cuando se enteren en mi casa...

Este ocultamiento consistía en mentir acerca del trabajo que realizaban, sobre todo cuando los hijos aún eran chicos. Asumiendo el riesgo al que se exponen al mediar este ocultamiento, por evitar el mal mayor, de no poder

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afrontar la subsistencia de la familia y de no poder mantener y brindarles las necesidades básicas a sus hijos. Entre las razones que nombran, por las que les contaron de su actividad a sus hijos figuran dos: cuando los hijos llegan a la adolescencia comienzan los problemas porque perciben algo o porque son amedrentados, discriminados o simplemente ridiculizados por otros adolescentes que conocen la actividad que realiza su madre.

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Yo a mis hijas les dije lo que era, cuando mis hijas tuvieron su edad, yo les dije, pero eso es parte culpabilidad de uno, ella nunca asumió, de lo que ella era, entonces, lo ocultaba.

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Un compañero, le dijo: tu mamá me hizo un pete. Y un decirte la flaca venía toda revolcada lastimada, porque lo había hecho cagar al amigo, viste. Y ella me dijo lo que había pasado. Me hacia mierda, me hacía mucho daño, viste, pero nunca tuve de decir che, me voy a parar acá porque mis hijas están sufriendo. Hasta que ellas entendieron.

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Entonces ya con Paula, Paula más o menos tuvo su edad, yo le dije. Paula fue diferente. Lo tomo de otra forma peleó mucho Paula, hasta con los amigos de ella, ponele salían, y entraban en la discusión.

La otra razón, en la que coincidieron todas las mujeres participantes de los grupos focales, es que al ingresar en la organización comenzaron a sentir que conquistaban una nueva posición en la trama social y que de a poco les ayudó a enfrentar la mirada de la familia y permitía compartirla con la misma. De este modo las mujeres comienzan a sentir que sí pueden ser un ejemplo. Este consistía en buscar superarse y en este quehacer lograban un aprendizaje social. Aprendizaje social para realizar una apertura de las relaciones sociales, aprendiendo otras actividades “trabaja en otro lado” (computación, costura, ayuda a otros) y transformando la adversidad en

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condiciones

de

posibilidad,

en

capacidad

de

socializar

sus

nuevas

competencias y superarse.

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“Pero mirá que la mami a mejorado, que hace un montón de cosas”. Lo hace ver al otro lo que él, supuestamente, no quería hacer… lo cagaron a pedo al abuelo… como que el más grande le hacía ver que “ahora que la mami no trabaja tanto, fijáte como”… le hacía ver… “no trabaja tanto, trabaja en otro lado, y vos sentado en el barrio teniendo las oportunidades de hacer otras cosas. Mirá como la mami ahora agarra una computadora y antes no lo hacía”….

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Entonces los chicos también se dan cuenta… si vos tuviste ganas de hacer otras cosas, algo más, es como un ejemplo para los más chicos.

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Dicen: pero mirá si la mami no podía coser un botón... ahí te marca… y entonces le hacía ver que también siendo mucho más chico tiene un montón de oportunidades en la vida así con 15 años… Ella tiene 55, yo tengo 35, tiene más oportunidades que le puede dar en cualquier momento de la vida …

Asimismo, desde esos aprendizajes con la apoyatura de la CTA, le permite posicionarse con más gratificación y cierto orgullo ante su familia. La que a su vez siente una transformación positiva del tipo de trabajo que realiza la mujer.

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Entonces crees, me miran que estoy haciendo algo. Que por ahí tienen miedo que esté haciendo algo. Por ahí mi cuñado a qué hora pensás volver? Me dice porque ahora no te vas a trabajar para allá…me dice. Se dan cuenta… Ellos saben lo que estás haciendo…entonces dicen a la abuela te vas a la escuelita… a trabajar a la CTA? eso para mí es muy lindo… no sé yo lo veo así. O si no los más chicos le

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-

Y Susana después tuvo su tiempo y aceptó viste lo que la madre hacía.

-

Mi familia, vos lo ves al más grande, que le dice a los más chicos que es lo que hago, lo que entiende.

Si bien no reniegan de lo que han hecho durante mucho tiempo y que les ha permitido “ser lo que son”; expresan que esta identidad trabajadora y de la conciencia que fueron teniendo de las razones por las que deciden – con escaso margen de elección – hacer esta actividad, las llevó a realizar la lucha, la resistencia por sus derechos ciudadanos. Esto lo valoran y las convierte en un modelo para sus hijos. A partir de que se organizan y comparten esta realidad (acerca de su trabajo) con su familia, el contexto en el que se desarrollan los hijos de estas mujeres es distinto. Se amplía la libertad de elección porque, si bien la situación económica puede ser similar a la vivida por sus madres, crece su capital social y desarrollan un aprendizaje con mayores oportunidades; aunque éstas sean del orden de lo deseable. En este sentido y teniendo una mirada hacia el futuro, dicen que no permitirían que sus hijos realicen trabajo sexual, no están de acuerdo con que sigan ese camino.

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Yo me paré veinticinco años para criar a mis hijos en una esquina. Y el día de mañana lo único que yo les voy a reprochar a mis hija, le digo “el día que yo te vea parada en una esquina te dejo inválida”... yo siempre se los decía y me miraban

Cuando se expresan acerca de sus familias, las mujeres entrevistadas aluden a un entorno familiar de vínculos restringidos. El núcleo más cercano con el que el que comparten su cotidianeidad, por lo tanto el que se puede ver más afectado con todo lo que ellas hagan.

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Mi familia es…ella, mi hermana, mi cuñado y mis hijos…y ahí no tengo más a nadie...

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La familia que me rodea a mi es muy chiquita, es…es la familia que está alrededor mío…es así…

También expresan que lo que opine el resto (familiares lejanos, vecinos, etc.) les tiene sin cuidado.

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Lo que diga mi otra familia me tiene sin cuidado.

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No yo siempre tuve esa visión de chica no darle bolas a los vecinos. Hola que tal como te va… pero no sé si realmente saben de todo… porque no sé si realmente saben lo que hago. Y si el vecino de enfrente sabe lo que hago, también me tiene sin cuidado y el de la esquina también.

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El que si sabe dónde estoy es el de la esquina vive el negro, el sabe porque me ha visto en la Tele, pero ni me dirige la palabra. Lo que si me di cuenta que la mujer…la mina me mira con un cachito de asco…

c. Riesgos psicosociales de las trabajadoras sexuales en la relación con la salud: Si bien esta dimensión no fue planteada explícitamente, la mayoría de las mujeres en un primer momento – antes de la influencia de AMMARseñalaban descuido consigo mismas (salud, estético y anímico) ya que solo tomaban su cuerpo como “herramienta de trabajo”, como una herramienta para conseguir dinero, como algo extraño y sin considerar criterios de salud, con comportamientos y actitudes de escaso cuidado, no se realizaban controles médicos, para darse ánimo consumían alcohol en exceso, etc.

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Riesgo a enfermarse, a contraer infecciones de transmisión sexual, a contraer otras enfermedades. Ya que realizaban su trabajo sexual, en muchos casos, sin métodos de prevención de infecciones. Y sumando que no tenían hábitos de cuidado de la salud ni controles con fin de detectar enfermedades a tiempo de ser tratadas. Con respecto al deterioro de su cuerpo, las mujeres expresan que antes no le prestaban mayor importancia al cuidado del mismo, llevando adelante actitudes que atentaban de manera directa contra su integridad, como por ejemplo el consumo desmedido de alcohol y drogas, como así también la falta de controles y chequeos generales.

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Que me vivía chupando.

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Me tenía que chupar porque sino, todo, estaba mal. Si no te chupabas… estabas embolada…

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Los viernes, los sábados, eran sagrados, no me los tocaba nadie, no me los tocaba nadie…

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Siempre por medio del alcohol, siempre ese era el tema. Claro juntarnos con amigas, con un montón, pero nunca para juntarnos para ver una película (risas generales) ò juntar a comer algo rico…Jamás!!!

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Cuando nos juntábamos ya veníamos con el fernet abajo del brazo…la coca… (risas…)…antes de decirnos hola, ya estábamos preparando un trago.

Un riesgo cierto que perciben estas mujeres es la muerte como consecuencia del trabajo. No solo porque tanto las enfermedades venéreas y las infecciones de transmisión sexual son mortales (sobre todo con las

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condiciones de poco cuidado y prevención como describimos anteriormente), sino también porque la represión policial (como hemos trabajado en el punto anterior referido a este riesgo) ha dado casos concretos de asesinatos (en nuestra ciudad pero también en otras como el caso emblemático de Sandra Cabrera, Sec. Gral. de AMMAR Rosario), y casos de crímenes a mano de clientes (cierta incertidumbre que causa el no conocer a todos los clientes). Dejan de ver su cuerpo tan solo como una herramienta para conseguir dinero, y comienzan a resignificar el valor de su propio cuerpo. A partir de esta resignificación que dan las mujeres a su cuerpo, la decisión que toman ante estos riesgos cambia, se desnaturaliza el riesgo porque la organización brinda protectores concretos ante cada uno de estos. Ante los mismos responden de distintas formas de acuerdo al paso del tiempo y de la información con la que contaban en los distintos momentos. Con respecto al contagio de enfermedades infecciosas, la evolución del trato que se les da a las mismas fue paralela a la información (a partir de la aparición de AMMAR) que comenzaron a manejar. Asumiendo el compromiso de protegerse y cuidarse ante este riesgo mediante el uso de preservativo y realizando Talleres de Prevención de infecciones de transmisión sexual, convirtiéndose de este modo, algunas de ellas, en promotoras de salud. Ante el riesgo del deterioro de su cuerpo, es la de cuidarse mediante controles médicos, informándose, participando de distintas campañas de vacunación etc. Aprovechando de este modo muchos de los beneficios que la Organización brinda, como convenios con distintos Hospitales, a los cuales pueden acceder de manera gratuita presentando el carnet de AMMAR.

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Sí, por ahí se quedan mirando así cuando vos les empezás a decir: “Bueno, nosotros queremos tener un sindicato, como tienen todos los trabajadores. Nosotros queremos el mismo sindicato que tienen todos los trabajadores, los mismos derechos, tener una cobertura, tener una jubilación como

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cualquier trabajador”. Se quedan mirando: “¿Qué habla esta mina? ¡Está delirando!” ¿me entendés? Pero no, está, está bueno, de los convenios, se les dice, del convenio del Rawson, del convenio de Medicina. Si quieren ir a hacerse un control, que no les van a cobrar nada si van con el carnet de AMMAR, ¿qué se yo?, cosas así.

El modo de compartir los diferentes momentos de esparcimiento también cambia, pasando a no ser el alcohol la única manera de divertirse, comienza a aparecer otro tipo de vínculo con sus pares, tornándose más saludable sus comportamientos sociales.

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Y ahora es como que vos vas haciendo un proceso, como que, no me hace falta tomar alcohol para divertirme. Ahora me puedo divertir de mil formas sin necesidad de re-chuparme.

Síntesis Al analizar los riesgos psicosociales a los que se exponen las trabajadoras sexuales, encontramos un punto de inflexión. En las conversaciones y entrevista se destaca los cambios de la percepción y sentimientos de las mujeres a partir de la tarea de la organización AMMAR. Las mujeres antes, realizaban la estimación de los riesgos psicosociales en un contexto de exposición a riesgos mayores, como es el riesgo de no poder cubrir las necesidades básicas de ellas y de sus familias. El cambio que apreciamos se dá en que a partir de los protectores que les brinda la Organización, a través de la información en algunos casos y del asesoramiento legal en otros, las mujeres comienzan a pararse de otra manera ante la realidad, afrontando los riesgos con una postura más activa y con una mayor cantidad de herramientas para modificar su realidad. PRODUCCIÓN DE SUBJETIVIDAD: AUTOESTIMA, LOS OTROS

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“Yo perdí a mis viejos cuando tenía once años. Imagináte, yo me crié en la calle, yo no supe lo que era un regalo, viste, desde que murió mi viejo iba a pedir para comer, para poder comer porque los familiares de mi mamá si estaban o no estaban.. Y cuando fui madre me tuve que hacer y me tuve que parar en una esquina pero a mis hijos no les faltó un plato de comida. Y ahora que vienen a decir si la “puta”, bien puta!..”

Para reconstruir la producción de subjetividad de las trabajadoras sexuales tomamos un interrogante de Ana Fernández que es de interés a nuestros objetivos ¿cómo se instituyen las dimensiones subjetivas en las situaciones colectivas que indagamos? Situaciones en las que fuimos introducidos en los espacios grupales donde se presentaron recurrencias y omisiones que nos llevaron al siguiente interrogante ¿Cómo se expresa en comportamientos, la socialidad, los mecanismos de sujeción, la posición del sujeto en el contexto singular que se analiza? En este sentido la noción de producción de subjetividad, considera, hasta donde la información producida nos permita alcanzar, procesos de subjetivación de lo que les pasa a estas mujeres, dicho de otra manera, es lo que sienten, quieren y esperan poder hacer con eso que les sucede. De hecho, al hablar de ello, se despliega y logra cierta visibilidad la dimensión subjetiva del proceso, en trayectorias en un devenir continuo y como cita A. Fernández “a un accionar, a procedimientos de producción de un tipo particular de singularidad, de potencia en acto; en este campo de inmanencia la subjetividad es producida en instancias colectivas institucionales-comunitarias, en instancias colectivas de pequeño grupo o grupo amplio, sea en dispositivos diseñados especialmente o en los colectivos de los ámbitos institucional comunitario por los que transcurre la vida”. (Fernández.2004. Mimeo) En este sentido el párrafo introductorio es la expresión, en tan solo cinco renglones, de una posición de sujeto de trabajadora sexual, con las experiencias significativas que definen una trayectoria de pérdidas, sufrimiento, estigmas y resistencia.

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Por ello la producción de la subjetividad de las mujeres trabajadoras sexuales en esta indagación se reconstruye a partir de lo que ellas relatan respecto de situaciones que fueron emergiendo productoras de subjetividad: el trabajo, los riesgos en sus distintas formas de relaciones con la sociedad y la mirada sobre si-mismas.

Miradas de sí mismas: auto-estima La autoestima, es una noción de uso cotidiano que depende de la mirada de sí, que en la teoría del Reconocimiento implica siempre una relación con el otro (de desconocimiento) (Ricoeur, P. 2006). En efecto, el objetivo es reconstruir la dimensión subjetiva que las trabajadoras sexuales enuncian como “auto-estima” referidas a distintas situaciones significativas de sus vidas cotidianas, donde lleva implícita la noción de autonomía (reivindicada por la moral kantiana) en oposición a la noción de heteronomía que incluye supuestos sobre el hombre capaz, de hacer y de decir; el hombre responsable, ante los otros y ante la ley. Fue en el encuentro donde hablamos con las mujeres acerca de la organización AMMAR, que surgió de manera contundente el tema de la autoestima como una causalidad de las formas de relación y vínculos con la sociedad que repercute en responsabilidades y compromisos, utilizando recurrentemente la siguiente frase: “las compañeras no se comprometen con la Organización debido a que tienen la Autoestima muy baja”. Por lo que indagamos más acerca de lo que representaba para ellas el tema en cuestión y especialmente para reflexionar y desnaturalizar lo ideológico que invierte la relación de causalidades. ¿Es causa de la autoestima baja las dificultades en las relaciones sociales? ¿O son ese sistema de relaciones y vínculos los que producen autoestima baja o alta? El paso de la autoestima baja a la autoestima alta es un proceso interno, oscilante, por el cual todas atraviesan de distinto modo. Coinciden en que tiene que ver con como ellas se perciben y valoran en determinados momentos, lo cual va a marcar el modo de encarar la vida en general, sus relaciones y vínculos y, los compromisos organizacionales, particularmente.

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Por lo general, la autoestima alta, es vista como sinónimo de actividad – acción y de compromiso por lo tanto tener la autoestima baja significa conductas de pasividad (según Pichón Riviere, como expresión de una manera de adaptación a la realidad) y, desligamiento (noción utilizada por Kaes para caracterizar vínculos frágiles), o desafiliación (término de R. Castel para explicar la perdida de referentes sociales). Estar sin hacer nada, dicen las mujeres, implica “un descuido “de las relaciones familiares y también consigomisma (salud, estético, anímico).

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Yo noté por ejemplo con el tema de los cambios personales, que a medida que fui elevando mi autoestima, que me fui cuidando más, siento que me empecé a cuidar mucho más mi cuerpo, mi salud, ir al médico, hacerme controles, análisis, de querer estar bien, de querer cuidarme para estar bien, yo creo que ese es el cambio en cuanto a lo personal.

La autoestima, es una forma de cómo los sujetos se ven a sí mismas, en sus acciones y en sus relaciones con otros, desde donde afirman que según la percepción que tienen de sus acciones y de los compromisos van a ligarse y/o sostener filiaciones con la sociedad. Se plantea un nexo entre autoestima con búsqueda de reconocimiento social como individuo en la sociedad al introducir apreciaciones de valor. Como por ejemplo valoran la visibilidad pública que repara históricas estigmatizaciones.

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Me la encontré a mi maestra de tercer grado ayer y me dice “ay Caro, te he escuchado tantas veces por la radio..”. Ahí me di cuenta que mi anonimato no es tan anonimato, o sea... [risas] Voy a la casa de mi mamá y me dice la chica del almacén “¿te conozco de algún lado?”, “si, mi mamá vive acá a la vuelta”, “no, pero vos salís en la tele o en el diario?” “y en el diario también” le dice mi mamá. Cosa que, digo, no estamos hablando de cualquier cosa. Estamos hablando de un tema de las trabajadoras sexuales...

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Como que tratamos de hacer cosas, para que los otros nos reconozcan, y elevar la autoestima.

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Pero es como que pasás a ser una mujer pública, o sea como que… vas al médico y dicen... lo fuí a llevar a mi ahijado la otra vez al médico… y me dice el médico “¿qué pasó con el caso de la chica?, ¿Cómo está al final?” Entonces todo el tiempo estás hablando de la organización…

Asimismo tal visibilidad o “dar la cara” implica que allí media un proceso de actitud consciente para lograr esa posición, que se presenta recurrentemente bajo la expresión de “vergüenza”.

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Eso es dar la cara pero tampoco tenés que sentir vergüenza. Yo antes me decían así y me daban ganas de esconderme, salir a la noche, viste, y no dejarme ver.

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Ahora el problema era saber enfrentar a todas las otras maestras nuevas que van a decir “ah, ésta es hija de una mina que labura, vaya saber lo que va a hacer esta chica en el colegio”. Hay que enfrentarlas a ellas y darles la razón de que no es como ellas van a pensar. Y después las otras viejas que bueno empezaron a... al principio no me daban bola porque yo nunca di bola a nadie, cara de orto que tengo por sí nomás, y les dije “cuando les pregunten algo vengan y me dicen a mi”. Y fui y le dije a la maestra “cuando usted quiera saber algo de mi venga y me pregunta a mi”.

Por otra parte, en sus discursos, el hecho de tener alta la autoestima implica, hacer algo, relacionarse con la gente de modo más espontáneo, sin hacer hincapié en las diferencias sociales como desigualdades “tratando al resto de la sociedad de igual a igual” lo cual les permite valorar desde otro lugar su posición y sus relaciones.

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La autoestima alta para mi…primero que cuando tiene la autoestima alta, siento que vos te posicionas ante el mundo de otra manera y ante el otro desde otra manera.

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Yo creo que es porque empieza a hacer cosas, por ella misma por los demás, entonces te empezás a valorar un poquito. Empezás a decir yo sirvo para esto.

Entendemos que la subjetividad es producida en instancias colectivas institucionales-comunitarias, en instancias colectivas de pequeño grupo o grupo amplio y en este sentido es la organización AMMAR que introduce un soporte, un apuntalamiento psíquico que transforma la mirada de sí o autoestima de las trabajadoras sexuales.

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…Yo creo que hoy la organización que está compuesta por nosotras, nosotras hemos elevado nuestra autoestima, porque nos paramos frente de quien sea, frente de un ministro, frente de un secretario, frente de la prensa, frente de quien sea, diciendo bueno, lo que nosotras pensamos no? Y me parece que eso tiene que ver con un proceso de autoestima. Discutir con el otro sin tenerle miedo. Sin tener vergüenza.

Por el contrario, cuando se sienten con la autoestima baja, comentan que sienten que no sirven para nada, y sus acciones se reducen a “pararse en la esquina de trabajo” y a cuidar a sus hijos en la casa. Siendo solo estos lugares donde transcurre su cotidianeidad y se encierran en esa cotidianeidad, manteniendo escaso contacto con otra gente o grupos y que “no pueden” hacer nada más.

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Cuando uno tiene la autoestima baja, es cuando siente que no puede hacer nada, que no tiene gana de nada, que no te estás valorando.

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Supuestamente antes servías, para ir hasta la esquina, y volver a tu casa, esa era la vida, vamos a la esquina volvemos a la casa atendemos los chicos, y mandamos los chicos al colegio y cuidar el hogar. Una tortura ¡! Te das cuenta que no que como mujer tenés para hacer un montón de cosas que antes te decían…no son mentiras…Hoy te puedo asegurar que uno discute un montón de cosas, que no es el trabajo, voy a la esquina a hacer el mango y vuelvo a casa. Eso te hace valorar mucho como persona también. Eso te valora.

La baja autoestima afecta directamente el compromiso que las mujeres tienen para con la organización AMMAR, partiendo de que altera el compromiso que tienen con ellas mismas. Esto lo hacen extensivo a las otras Trabajadoras que están afiliadas a AMMAR, pero que no tienen una participación directa en la Organización. Ellas si bien reconocen que la participación depende de un proceso, por el cual todas ellas también pasaron, comentan que la falta de interés de las compañeras tiene que ver con que tienen la autoestima baja, y con cierta comodidad, ya que están acostumbradas a que se les de todo “servido” y por lo tanto no están dispuestas a “resignar” horas de trabajo, ya que lo ven como una pérdida de tiempo participar de forma más activa de la Organización. Refieren que la situación económica es mala, por lo que las mujeres no quieren invertir tiempo, que podría ser de trabajo, en militancia o participación dentro de la organización. Ya que en ese tiempo podrían estar trabajando, por lo tanto ganando plata.

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Es que no quieren perder un día para trabajar, también.

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Ellas mismas dicen que son cuatro, cinco, seis horas, al vicio.

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Claro porque están... “si me voy y justo viene un cliente”... “si no me voy”... están pensando en eso, es así.

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Porque es cierto, te aprietan muy mal ahora viste, está muy mala la situación. Hay chicas que están viviendo el día, que viven para pasar el día nomás.

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Sí, todas están viviendo para pasar el día...

Reclaman incluso, que ni siquiera asisten a campañas de vacunación que son gratuitas y a las cuales pueden llevar a familiares. Dejando de lado su cuidado personal, con lo cual se hace mucho más difícil pedirles que se involucren con la Organización de otra manera.

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Entonces, es que ya no se calientan ni por ella mismas porque es como que tienen la autoestima muy baja y no... Es como decir “voy al dentista” para mí. Si vos tenés la boca echa mierda y no querés ir al dentista es porque tenés la autoestima baja entendés, porque te da igual si tenés los dientes o no tenés los dientes. Creo que pasa por la autoestima de las compañeras.

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Lo que pasa es que ellas están de acuerdo con la organización pero ellas no quieren llegar acá, ellas quieren la comodidad que vos vayas, que les mandés el abogado me entendés. Ellas quieren todo ahí, que vos andés me entendés? Ellas no quieren llegar hasta acá.

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Ellas no quieren hacer nada, no quieren mover un dedo.

La mayoría comparte, que en este sentido el hecho de pertenecer a una Organización les ha servido de mucho para levantar su autoestima, ya que se dieron cuenta de que pueden realizar actividades más allá del trabajo sexual propiamente dicho, ampliando el marco de sus relaciones, pero sobretodo, con autonomía, ya que el pasado se caracterizaba por que ellas siempre estaban

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relacionadas con un “otro” (marido, proxeneta, etc.) que controlaba sus acciones, no permitiéndoles explotar sus potencialidades.

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La organización, pasa si estás convencida, te enseña a decir que soy otra cosa, y no lo que todos te dicen que no servís ni para mierda. Que a partir de acá aprendes a decir como persona valgo un montón, sirvo para hacer un montón de cosas, eso es más que seguro...

AMMAR, les abrió un nuevo horizonte en cuanto a las relaciones con otros sectores de la sociedad con los que no habían tenido contacto antes. Esto en un primer momento fue difícil, ya que tenían escasa experiencia en relaciones que vayan más allá de las de sus trabajos, por lo que al principio reconocen que les costaba mucho participar de espacios que demandaran exposición pública.

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Si yo creo que es un proceso de cada una, el poder posicionarte ante los medios, ante organizaciones, todo lo que es externo a la organización tiene que ver con la autoestima…Nosotros boca. años atrás no lo hacíamos, ò hablábamos bajito, o tratábamos de no hablar, si era posible no abrir la

El hecho de sentirse con capacidad para crear o decidir acerca de su vida les permite encontrar distintas formas de vínculo tanto en su vida privada: su entorno cercano, familiar; como en sus vínculos establecidos a partir de su vida pública: medios de comunicación, instituciones y funcionarios, etc. Cambiando su posición frente a los mismos, ya que ahora no actúan solo como víctimas, al ejercer la defensa de sus derechos, confrontan con la autoridad, buscando posicionarse de igual a igual.

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Yo no sabía dónde meterme, escuchame, la primera vez que estaba en una reunión con, con el Jefe de policía… Siempre a mí me llevaban detenida

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viste y además mayor que un policía, le tenías miedo. ¡No sabía dónde meterme!

La causa, más importante, de la falta de participación que las mujeres de AMMAR reclaman de sus compañeras, está dada, según sus relatos, por la falta de sentido de pertenencia o apoderamiento de la Organización. Tergiversando el sentido de la Organización, ya que el fin de la misma, no es pertenecer a un grupo reducido, ni que se la vincule solo a un sector de sus miembros, sino todo lo contrario, es que todos sus miembros se sientan dueños y con el poder y la capacidad de tomar decisiones de manera igualitaria. Las mujeres de AMMAR, reconocen que no es un proceso fácil, que a ellas mismas también les costó llegar a esta apropiación, y que deberán trabajar mucho sobre este tema para poder llegar a su objetivo; que todas las miembros sientan que AMMAR es de ellas.

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Entonces creo que esa es la confusión, porque me parece que lo que siempre costó desde que está la organización es el sentido de pertenencia a la organización, me entendés, yo soy la organización, yo soy parte y la organización también me pertenece. Entonces eso es lo que yo creo que siempre, como que la organización siempre fue de dos o tres personas de las que estaban y hacías y se movían y se rompían el culo para hacer las cosas. Y no es así porque la organización no es mía y no es de la Tato, no es de la Lora, no es de la Lu, no es de ninguna de las que estamos acá. La organización es de todas. Y no hay sentido de pertenencia de las compañeras de decir “esto también es mío”.

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Entonces no se apropian y eso yo creo que es lo que la organización debe trabajar un poco más. Es para ellas.

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Síntesis Antes de la influencia de la organización AMMAR, las mujeres trabajadoras sexuales, afrontan su realidad de sometimiento con pasividad, tenían una mirada de sí mismas desde la baja autoestima, como incapaces de producir cambios en su vida. A partir de que las mujeres comienzan a participar dentro de la organización AMMAR, desarrollan sentido de pertenencia con la misma y adquieren reconocimiento social. Se comienzan a potenciar y a visualizar capacidades que sirven para levantar su autoestima, lo cual les permite desarrollarse más allá del trabajo sexual, por lo que comienzan a comprometerse con otras actividades y generar autoprotección ante los riesgos psicosociales como sostener el vínculo solidario con otras trabajadoras sexuales.

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ANÁLISIS E INTERPRETACIÓN DE DATOS TRABAJADORAS SEXUALES NO NUCLEADAS EN AMMAR

REPRESENTACION SOCIAL DEL TRABAJO

Contexto socio-cultural El grupo de Trabajadoras Sexuales con las que nos entrevistamos en el Parque Sarmiento comparte con las mujeres nucleadas en AMMAR el hecho de provenir de sectores marginales y con escasas probabilidades de inserción laboral en otro trabajo que no sea el sexual, se desprende de sus relatos que también comenzaron por necesidades económicas, la mayoría tienen familias a su cargo por lo cual dicen que sí o sí tienen que llevar la comida a sus casas. Algunas tuvieron algún otro trabajo temporario pero siempre volvieron a “pararse” por distintas circunstancias.

Condiciones y relaciones en el trabajo a) Lugar de trabajo - vestimenta Al igual de lo que expresaron las mujeres agrupadas en AMMAR, este grupo de mujeres no nucleadas refieren que se respetan lugares y horarios de trabajo de cada una según los códigos implícitos que rigen la actividad sexual. En cuanto a los mismos ellas hicieron mucho hincapié en diferenciarse de la Zona del Centro que según ellas se manejan de otro modo con el que no están de acuerdo, debido a que no respetan a la gente que circula por las calles, además es otro código de convivencia el no escandalizar, ya que la policía así lo estableció. En el Parque Sarmiento son conscientes de que por el mismo circulan muchas familias que salen a pasear y divertirse y no quieren faltarles el respeto, por lo tanto no se visten de manera llamativa y tratan de mantener un perfil más bien bajo.

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nosotras acá en el Parque trabajamos pero respetamos a la gente, la gente tiene la prioridad porque la gente viene al Parque para su diversión,

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nosotras a hacer lo nuestro, pero la gente viene con su familia a hacer lo suyo y nosotras respetamos ese lema.

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No somos como las del otro bando, de la San Martín o de la zona roja, más roja, porque ahí se trabaja en bombacha y corpiño, nosotras no ,trabajamos como se tiene que trabajar y cada una se respeta su parada y cada una tiene su horario, hay de la mañana de la tarde y de la noche.

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…tenés bastantes, tenés como diez, diez paradas, muchas, aparte se van parando de a dos o tres chicas.

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Trabajamos como se tiene que trabajar y cada una se respeta su parada y cada una tiene su horario, hay de la mañana de la tarde y de la noche.

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Cada una se respeta su parada y cada una tiene su horario, hay de la mañana de la tarde y de la noche.

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Hay que respetar los horarios, porque si trabajas todo el día entonces dejá que la de la noche.

b) Relaciones sociales en el trabajo • Relación con los clientes ( Código de levante) La mayoría de las mujeres tiene sus clientes fijos, lo que les permite cierta tranquilidad a la hora de saber con quién va a estar, con características diferentes en cada relación. Se dan en este marco relaciones “fijas” con clientes que pueden perdurar por mucho tiempo y que según sus relatos muchas veces exceden la relación sexual propiamente dicha. Este tipo de relaciones para ellas son las ideales ya que el hecho de conocer bien a los clientes les brinda tranquilidad y

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confianza. De cualquier modo la realidad socioeconómica hace disminuir este margen de elección.
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cada una tiene su propia clientela y aparte todos los clientes son distintos a la hora de relacionarse con nosotras

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Hay que respetar los horarios y las paradas de las demás, porque sí yo trabajo de día y mañana trabaja ella también a lo mejor yo, no hago ni un peso, porque es así, acá nadie hace sombra a nadie, porque hay que respetar los horarios, porque si trabajas todo el día entonces dejá que la de la noche, cuando venga trabaje, o antes de estar amontonada en una esquina mejor separate, porque el cliente a lo mejor quiere parar y no se anima donde hay varias, porque a lo mejor quiere a una y viene la otra.

Relación con sus pares (código de respeto y compañerismo) En la relación entre pares, en este grupo de trabajadoras de la zona del

Parque Sarmiento, el compañerismo es muy fuerte en todas las paradas y los códigos implícitos de coexistencia se sobreponen y saltan a la vista en situaciones de emergencia o ante algún imprevisto que implique poner en riesgo la integridad de alguna trabajadora.

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Trabajamos como se tiene que trabajar y cada una se respeta su parada y cada una tiene su horario, hay de la mañana de la tarde y de la noche.

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Cada una tiene su propia parada, su zona de trabajo, yo no voy a permitir que las de la mañana o las de la tarde vengan a la noche.

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Por que las que estamos acá tenemos conducta, la que viene trabaja y su vida su alcohol, su droga a fuera de acá.

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Yo con las compañeras de trabajo, las cuales son pocas en la parada en la que estoy yo, somos tres nomás, ella está del otro lado, y ninguna tiene problema porque cada una tiene sus clientes y su manera de trabajar, pero nunca nos hemos llevado mal, nunca nos hemos gritoneado, eso sí yo hago respetar las paradas de cada una.

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Creo que hay un lema, o un código, en el cual yo no puedo ser amiga de ella, pero soy compañera de ella y sí yo veo que ella está en una circunstancia en la cual viene algún vago y quieren hacerle algo, yo me voy a meter, porque ella es mi compañera de trabajo y yo tengo que saltar por ella, tengo que defenderla porque ella es mi compañera y está en la zona en la cual yo trabajo.

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Lo hablamos, hay compañerismo, lo charlamos, como que estamos más civilizadas.

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RIESGOS PSICOSOCIALES DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES

Vemos aquí como la elección laboral se produce en un contexto de riesgo mayor, que los riesgos que implica de por sí el trabajo sexual propiamente dicho, como lo es el riesgo de no cubrir las necesidades básicas para ellas y sus familias. Observamos que dentro de los riesgos más específicos a los que están expuestas estas mujeres, se desprenden al igual que con las trabajadoras nucleadas en AMMAR, el riesgo a la policía, destacándose por la incumbencia inmediata que implica su trato. El riesgo de Familia, con sus ocultamientos y el riesgo referido a la Salud, este último es el más atendido por los protectores que brinda la AMMAR, ya que, como estrategia de la Organización es la primera actividad con la que se acerca a las trabajadoras que no están organizadas.

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Es por la cuestión económica que hay, cada vez hay más hambre, más desocupación en la calle, lo que dijo ella recién es cierto, vos vas a tu casa y tus hijos te piden algo y decís que le doy, y vas y hacés lo que sea.

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yo tenía un puesto de café hasta que el intendente me quitó el permiso. Y, yo lo tuve cinco años al puesto, el que me lo quitó fue K... Tenía permiso legal, pagaba y todo.

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Yo trabajé, dejé de trabajar cuando compre el carro, el auto, todo para poner el puesto de café y ahí dejé. Después tuve la mala suerte de que mi pareja me cagó todo y K.. que me quitó el permiso, tuve que volver...

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Yo tengo dos sobrinas a mi cargo, por intermedio del juez, yo trabajo para ellos, porque yo sé que ellos necesitan el pan, todo lo que ellos necesitan.

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A veces te vas con las manos vacías y al otro día no tenés para el pan, te cansa eso, te duele muchísimo, vos estás esperanzada en el sentido que vas a llevar el pan a tu casa, pero si al otro día no lo tenés que le das a tus hijos?

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Vos vas a tu casa y tus hijos te piden algo y decís que le doy, y vas y hacés lo que sea.

Las mujeres del Parque Sarmiento si bien tienen en sus mayoría clientes fijos, muchas veces movilizadas también por esta necesidad de llevar dinero a sus casas, no tienen la posibilidad de elegir a sus clientes y expresan que hay veces que se suben a los autos y no saben que les puede llegar a pasar, asumiendo el riesgo al maltrato del cliente. Siguiendo con la lógica de elecciones bajo riesgos mayores, la incertidumbre se apodera de sus relaciones.

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Que a veces tenemos que hacer cosas que nos duelen, pero las hacemos por nuestros hijos, por las necesidades, no es fácil, en el sentido de que no es fácil subirse a un auto y no sabés lo que te va tocar allá adentro y lo tenés que hacer y te duele hacerlo te toca cada tipo y te toca cada cosa.

a) Riesgos psicosociales en la relación con la policía La relación con la policía ha cambiado mucho de acuerdo a las experiencias pasadas que ellas relatan. Ahora ya no las “persiguen y molestan” tanto como antes lo hacía el Comando, y eso les permite trabajar mucho más tranquilas. Si bien sigue siendo el mismo código de faltas el que permite las detenciones, es la institución policial la que depuso, en gran parte, la actitud represiva. Este cambio se materializa en que la policía ya no les cobra coimas por dejarlas trabajar (ni a los clientes como solían hacer) influyendo esto económicamente, tanto por tener que abonar coimas como por el alejamiento de los clientes asechados por la policía; y reconocen que es la presencia de la organización AMMAR lo que dio lugar a este cambio a través de brindar

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protectores. Ahora tienen un abogado de la organización que las representa en caso de ser detenidas, y también han recibido talleres acerca de sus derechos. Si bien recordamos que las mujeres de este grupo de trabajadoras sexuales no están nucleadas en AMMAR, esta organización interviene en caso de detenciones de mujeres afiliadas o no afiliadas (asesoramiento legal e informativo- formativo). Siendo esto de gran importancia porque las mujeres conocen ahora sus derechos y ya no se consideran delincuentes. Vemos así un pequeño cambio estructural en cuanto a la relación de las Trabajadoras sexuales con la policía. Y también la reestructuración de las Representaciones Sociales que tienen estas mujeres acerca de su trabajo y sus derechos.

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En el tiempo de antes sí corríamos riesgos de la policía de antes, va del Comando, una venía a trabajar y sabía que se trabajaba o se perdía, pero ahora no, ha cambiado un poco, el lema, en el sentido de que nos respetan un poco, nosotras trabajamos tranquilas, sabemos que la policía no nos molesta, en el tiempo de antes sí, nosotras sabíamos que trabajábamos y venía el Comando y bajaba y sonábamos, sonábamos nosotras o el cliente, uno de los dos

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Las coimas, nos coimeaban, no tanto a nosotras sí no al cliente, a nosotras nos corrían de un lado y lo coimeaban al cliente diciendolé que lo iban a llevar a la Comisaría que le iban a hacer el papelerio de que se iba a enterar la familia de que pito que flauta y le sacaban plata.

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Antes no estaba la Organización, no había nada, entonces caían por 44, por más que no estuvieras haciendo nada te ponían cualquier artículo con tal de llevarte presa y allá ibas a parar, cinco, diez o quince días tenias que estar presa y después que salió la organización AMMAR, todo eso, tenemos un poco más de respaldo, empezamos a conocer los artículos, como te tienen que poner el articulo para poder agarrarte, por que antes no sabíamos nada.

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Antes por ejemplo nosotras caíamos presas y te daban los días que querían, nosotras no teníamos ni un apoyo y entonces ahora vos sí caés presa, a la Policía no le cae nada en gracia que vos le llamés al abogado de AMMAR, ya es un respaldo que una tiene, es como algo te respetaran.

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Nosotros somos lo más fácil porque estamos en la calle.

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Desde que hubieron esos operativos, desde que hubo ese cambio de presidente, desde los saqueos, desde ahí se acabaron los operativos acá, antes dos o tres veces por semana, había operativos.

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Querer terminar con la Prostitución es lo más insólito que se te puede cruzar por la cabeza

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Antes por ejemplo nosotras caíamos presas y te daban los días que querían, nosotras no teníamos ni un apoyo y entonces ahora vos sí caés presa, a la policía no le cae nada en gracia que vos le llamés al abogado de AMMAR, ya es un respaldo que una tiene, es como algo te respetaran.

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Antes que las chicas de AMMAR, nos empezaran a informar bien acerca de cómo es la cosa, una misma se discriminaba malamente y no considerábamos que tuviéramos derechos a defendernos ante la policía, después cuando sabés que no estás obligando a nadie a que venga a donde vos estás, o sea no estás dañando a nadie.

b) Riesgos

psicosociales

en

la

relación

con

la

familia

Ocultamiento, Vergüenza En cuanto a la relación que tienen con sus familiares, a diferencia de las trabajadoras nucleadas en AMMAR, mienten sobre lo que hacen a sus seres cercanos. Más allá de que ellas expresan entender que lo que hacen no es un

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delito, se evidencia que no consideran a su trabajo digno, por lo que expresan que en un futuro les gustaría poder dejarlo.

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Algún día te tenés que cansar, porque esto cansa, no te creas que es hobbie hacerlo.

En la relación con su familia recurren al mecanismo del ocultamiento de su trabajo, mediante la mentira y mantienen ante sus hijos una doble vida.

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Y sus chicos saben que trabajan? (Todas juntas) no, no, los míos no. Yo trabajo en el Carrefour (risas) aparte uno no les puede decir una cosa de esas, mi propósito es rescatarme antes de que mis hijos sean más grande, así que estamos en pie en esa, aparte por una misma, hay mujeres que son grandes y tienen buena presencia todavía, pero hay otras que no, así que no dá para estar parada en la calle aguantando migajas

c) Riesgos psicosociales en relación con la salud

Con respecto a los riesgos relacionados con la salud podemos observar que son compartidos con los identificados por el grupo de trabajadoras sexuales nucleadas en AMMAR. Estos son el riesgo de contraer enfermedades venéreas e infecciones de transmisión sexual, descuido del cuerpo, etc. Ésta es la situación de riesgo en la que mayores cambios se lograron, ya que el brindar protectores referidos a la prevención y tratamiento de ITS y cuidado del cuerpo es la herramienta principal en la estrategia de construcción de la Organización desde su fundación. Por lo que llevan años atendiendo esta temática con recursos materiales y simbólicos suficientes.

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Ahora tenemos más información por parte de las chicas de Organización, y por eso nos cuidamos más, nos facilitan los preservativos, los folletos, tenemos más información.

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Los teníamos que comprar, y ahora se nos hace más fácil tener preservativos, y además la información es la base de la prevención, nos dan talleres las compañeras de cómo cuidarse, los riesgos que se corren con las enfermedades, no sé si te voy a decir una grosería pero, nos enseñaron hasta como poner el preservativo con la boca, para que el cliente no sé de cuenta, el cliente no se da cuenta de que se lo estás haciendo con preservativo.

Síntesis Cuando analizamos los riesgos psicosociales a los que están expuestas las mujeres no nucleadas en AMMAR, más allá de esta condición, no podemos dejar de notar que la aparición de esta organización en sus vidas (aunque sea de manera indirecta) marca un punto de inflexión en sus cotidianeidad, ya que a través de sus campañas sobretodo de información y prevención, cambian los modos de considerar los riesgos de estas trabajadoras. Encontramos que estas mujeres viven en contexto de riesgo de no cubrir sus necesidades básicas ni las de su familia. Por lo cual sus elecciones se ven condicionadas por esta situación. La vivencia de sus riesgos cambia sobretodo porque tenían naturalizaos ciertos riesgos a partir de que antes consideraban a su trabajo como delito, y a partir de la información brindada por la organización se vislumbra un cambio en su modo de verse a sí mismas y en su accionar. Cabe destacar que estos cambios si bien los pudimos visualizar, no alcanzan el nivel de interiorización y movilización que notamos en las mujeres nucleadas en AMMAR. En las trabajadoras del Parque Sarmiento, estos cambios son aprovechados en el trabajo sexual propiamente dicho y les sirven a ellas para seguir llevando adelante su trabajo en el día a día, pero a diferencia de las mujeres nucleadas en AMMAR, no hay proyección a otros aspectos de su vidas, ni en el tiempo.

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CONCLUSIONES

Finalmente llegamos a esta etapa, donde nos proponemos hacer un cierre a nuestro trabajo. Cuando comenzamos esta investigación, uno de nuestros interrogantes centrales era visualizar en las manifestaciones (acciones y pensamiento) de mujeres trabajadoras sexuales, como expresaban la pertenencia a una Organización y, de qué manera esta organización AMMAR brindaba protectores en su actividad como trabajadoras sexuales. Como también, reconocer la influencia que ejerce la organización AMMAR en estas trabajadoras sexuales, en sus maneras de pensar el presente y el futuro. Para esto decidimos indagar acerca de los contenidos y significados que tienen de la actividad del trabajo sexual y, cómo visualizan y actúan ante los riesgos derivados de dicha actividad, infiriendo cómo influye el estar o no nucleadas en AMMAR, en la producción de subjetividad. Durante el proceso de esta investigación -el desarrollo público- de esta organización fue ampliando las posibibilidades de significar sus experiencias en este contexto, abriendo nuevos interrogantes, que dieron lugar a reflexiones que van más allá de nuestros objetivos puntuales. Por ello en estas conclusiones queremos destacar un aspecto, a nuestro entender clave en la indagación como punto de inflexión en la transformación de la visión y posición subjetiva de las mujeres ante los riesgos de la actividad de trabajadoras sexuales, que es la existencia de la Organización AMMAR. A partir de la tarea de la organización AMMAR se plantea “un antes” y “un después” de participar en AMMAR como promotor del cambio en la percepción y sentimientos acerca de sus vidas. En el período de estudio se está produciendo un proceso de reconstrucción de la RS de trabajo. Una transformación del contenido y función de la RS por la influencia que ejerce AMMAR. En cuanto al contenido de la RS de trabajo, el proceso de transformación se está generando en las mujeres. Muestran un paso, de entender su actividad de prostitución como un delito, a entender su actividad como trabajo sexual. Si bien en esta instancia,

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según Marx, puede ser considerado aún un trabajo alienado, donde ofrecen su fuerza de trabajo como objeto de intercambio, con su cuerpo como herramienta para desarrollar el trabajo sexual, y asegurarse los medios necesarios para vivir y mantener a su familia. Es un paso a inscribirse en una concepción de trabajo y no a una actividad vivida como delictiva. Así mismo, este proceso de transformación de la RS de trabajo incorpora nuevos aprendizajes sociales que realizan estas mujeres y las ubica en lo que Arendt menciona como el proceso de entender la actividad trabajo como labor de intercambio para satisfacer necesidades, a entenderla como trabajo propiamente dicho para brindar seguridad y reforzar su autoestima como desarrollo personal. En cambio, las mujeres trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR, si bien expresan ser trabajadoras, aún no sienten un reconocimiento social. Persiste la vergüenza ante su familia por la actividad que realizan y aún no adoptan otra posición desde la cual interpretar la realidad, naturalizando la misma. No han incorporado a su comportamiento el reconocimiento de sus derechos, anclando en las pautas del sentido común, ligando aún su trabajo aún al campo delictivo. La mayoría de las mujeres trabajadoras sexuales refieren como “un antes” de la organización, a sus vivencias de victimización en el trabajo, y relacionan el desconcierto y la pasividad con factores como: la falta de información sobre sus derechos, la falta de cohesión grupal, y el miedo ante el abuso policial. Estas mujeres comienzan a dar cuenta de una estimación de riesgo y de la acción ante los mismos, en un contexto de dificultad. En este sentido, recordemos que la mayoría son de sectores socio económicos muy precarios (no han terminado la escuela, no tienen trabajo, sus familias muestran rupturas de lazos, etc.) pero comienzan a tomar conciencia de los riesgos. Señalan que por sus circunstancias de vida, toman la decisión de exponerse a riesgos mayores para poder cubrir las necesidades básicas de subsistencia para ellas y sus familias. Y, paradojalmente, ocultan su trabajo a la familia.

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Esta situación muestra la vulnerabilidad de sus posiciones pues aún a sabiendas de la alta exposición al riesgo (que aún así no cubren la satisfacción de necesidades básicas para la vida) se “paran”, pero expresan con claridad que los márgenes de libertad para la elección son restringidos por las siguientes condiciones: la fragilidad (o inexistencia) de protectores sociales, la estigmatización social y los riesgos que visibilizan en la inmediatez de su vida cotidiana: el abuso policial, la salud, el ocultamiento a la familia y a otros contactos afectivos (vecinos, familiares, amigos). En definitiva, son estas visiones y concepciones, las más comunes y arraigadas entre las mujeres trabajadoras sexuales “antes” de la Organización y vemos cómo se produce un repliegue sobre sí mismas que limita la cantidad y calidad de relaciones con quienes comparten sus vivencias cotidianas. El “estar paradas” como significante del trabajo las ha llevado a una situación de aislamiento y/o de victimización con mucho sufrimiento social. Es cuando comienzan a agruparse entre pares, a conectarse con instituciones u organizaciones que las asesoran e informan sobre sus derechos y obligaciones, que inician un proceso colectivo de reconstrucción de representaciones de la situación y de sí-mismos en dicha situación. AMMAR, ofrece protectores que brindan información, comunicación y resguardos legales y ello les da la posibilidad de cambiar la realidad. Asimismo, la organización brinda la oportunidad de que puedan terminar sus estudios en la Escuela (que funciona en la organización) como también introducen mediante presentaciones mediáticas nuevas posiciones en el escenario social.

Establecen conexiones y vínculos con otros agentes sociales (Universidad, Sindicatos, Gobierno, Organizaciones Sociales y de Derechos Humanos, etc.), y reestablecen algunas relaciones con el núcleo familiar en el que se desenvuelven, el cual actúa como contenedor aunque sigue siendo muy pequeño. Si bien, los protectores que ellas reconocen e inciden en sus elecciones ante los riesgos son los mismos para todas las afiliadas, el impacto subjetivo varía según el grado de interiorización y asimilación de estos protectores. A partir de organizarse en AMMAR, las mujeres trabajadoras sexuales, comienzan a conocer sus derechos, las leyes que los rigen como el Código
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Penal de la Nación y el Código de Faltas de la Provincia de Córdoba. Antes, creían que la actividad que realizaban, era un delito y se sentían delincuentes. Desconocían sus derechos y pensaban que realizaban una actividad ilegal, por lo que creían que la policía tenía derecho a reprimirlas mediante mecanismos de sometimiento como: detenciones, privaciones de la libertad, intimidación, amenazas y coimas. En consecuencia, actuaban de un modo pasivo, por el temor, maltrato y violencia ante los riesgos. Al comprender que su actividad no es delictiva, que la Ley sanciona a quienes las explotan o las hacen trabajar pero no a quién realiza este trabajo, debaten públicamente el carácter ambiguo de los artículos del Código de Faltas por los que son detenidas, y cuestionan los abusos de la policía. Es entonces a partir de incorporar la novedad acerca de sus derechos y de esta interpretación de la realidad con nuevos elementos, que están reconstruyendo los contenidos y significados de sus representaciones. Comienzan a comprenderse como personas con derechos ciudadanos y con posibilidad de derechos como trabajadoras y se producen cambios en sus comportamientos, pasando a ocupar un lugar activo en la lucha por el reconocimiento de estos derechos. Las acciones que llevan adelante las mujeres nucleadas en AMMAR son de formación, información, prevención y asistencia. Promoviendo la participación en los espacios de discusión acerca de la prevención de la represión policial, estableciendo los acuerdos con las autoridades de seguridad de turno, participando de talleres sobre sus derechos, consiguiendo el asesoramiento legal necesario y acompañamiento a las trabajadoras sexuales detenidas. Todo este accionar, consiguió llegar a modificar la relación con la policía, estableciendo acuerdos muy frágiles por cierto, desde el punto de vista legal, que disminuye las detenciones arbitrarias, los días de arresto, como así también la violencia con la que intervenía la misma. Cabe destacar, que las mujeres no nucleadas, reciben los beneficios del cambio general logrado por la organización, en cuanto al trato con la policía. Estas mujeres trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR hacen uso de los protectores de intervención y asistencia que brinda la organización
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AMMAR a todas las mujeres trabajadoras sexuales, estén o no afiliadas a la organización, como es el asesoramiento legal y el acompañamiento y contención en caso de detenciones. Al no participar en este proceso de la organización, no valoran la importancia de conocer sus derechos y hacerlos valer, por lo tanto, no ven la necesidad de comprometerse activamente en la prevención. Hemos detectado como riesgo psicosocial el ocultamiento que estas mujeres tienen de su actividad a sus familias y como esto incide en la fragilización de lazos en las familias. Riesgo psicosocial que estaba relacionado principalmente a sentimientos de culpa y vergüenza la actividad que desarrollaban. A partir de que se está produciendo un proceso de transformación en como se perciben las mujeres, dejan de considerarse delincuentes y pasan a sentirse trabajadoras sexuales. Logran reconstruir las relaciones familiares ya no basadas en el ocultamiento, por la culpa y vergüenza que generaba la actividad que realizan, sino que realzan otros valores y actitudes como el esfuerzo, la solidaridad, el compromiso y comienzan a hacer públicos sus reclamos logrando un reconocimiento social que antes no tenían. Es a partir de este proceso de transformación en como se perciben, que las mujeres realizan aprendizajes sociales, que transfieren a otras esferas de su vida. Buscan completar sus estudios, capacitarse como promotoras de salud, representar a sus pares ante otras organizaciones o instituciones. Estas iniciativas les muestran sus capacidades y energías creativas produciendo cambios, desarrollando nuevas habilidades para oficios y manejos de herramientas ( computación, manualidades, artesanías). Es indudable que estas transformaciones les eleva la autoestima y les permite posicionarse de otra manera ante una realidad que antes vivenciaban desde la inferioridad respecto de los otros y recíprocamente, se da un reconocimiento por parte de sus familias aprecian que estas mujeres sirven como ejemplos de que se pueden realizar nuevos aprendizajes sociales aún ante situaciones adversas. Las mujeres trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR, al no participar del proceso de búsqueda de reconocimiento social, siguen inmersas
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por considerarse

delincuentes por lo que hacían y por temor a la desaprobación, elegían ocultar

en la dualidad de sentir vergüenza ante su familia por el tipo de trabajo que realizan y el sentir que no tienen alternativa, que no pueden elegir por las necesidades que las apremian. Por lo tanto ocultan a su familia lo que hacen, con la premisa de dejar este trabajo en cualquier momento, para conseguir otro más “digno”. Todo esto en el orden del deseo, ya que en las acciones concretas no hay hechos que impliquen una proyección de otro orden. El ocultamiento, mediante la mentira, produce rupturas de vínculos y lazos familiares. Sea porque la relación con sus hijos no es directa o transparente, o porque son descubiertas en su doble vida. Con respecto al riesgo en relación con la Salud, de contagio de Infecciones de transmisión sexual y contagio de otras enfermedades. Las mujeres, antes de que aparezca la Organización AMMAR, entendían su cuerpo solo como una herramienta de trabajo, para conseguir el dinero que cubra sus necesidades básicas y las de su familia. Sin mantener conductas preventivas ante contagio de ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), ni cuidados para con su salud y su cuerpo. La exposición ante este riesgo era naturalizada, y se convivía con la ITS o la enfermedad. La calidad de vida no era buscada más allá de la cobertura de las necesidades básicas. La influencia de la Organización se da en dos niveles: el primero en cuanto a la prevención en el ámbito de trabajo, que fue incorporado rápidamente por las trabajadoras aprovechando que AMMAR comenzó a distribuir preservativos y a enseñar, mediante folletos, la utilización de los mismos. Las mujeres nucleadas en la Organización incluso se forman como promotoras de salud en prevención de VIH. incorporando lo aprendido y retransmitiéndolo. El otro nivel de influencia es en cuanto a los cuidados personales en su vida privada: las mujeres trabajadoras sexuales nucleadas en AMMAR, incorporan hábitos de cuidado, controles médicos gestionados por la organización, campañas de vacunación para ellas y su familia, etc. Mientras las mujeres no nucleadas en la organización solo adquieren criterios de cuidado y prevención en el ámbito del trabajo. No así en su vida privada, desaprovechando incluso lo que pone a su alcance la Organización, tanto para ellas, como para sus familias. Sigue la exposición al riesgo de

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adquirir otras enfermedades y el descuido del cuerpo debido a que lo ven al mismo como herramienta de trabajo.

Acerca del futuro

Existe una diferencia, entre los dos grupos de trabajadoras sexuales, que se percibe en el accionar de cada uno de estos grupos en el presente, pero sobre todo se diferencia en cuanto a la perspectiva de futuro que expresan las mujeres de cada grupo. Las mujeres nucleadas en AMMAR, son concientes que pueden mejorar la calidad de vida, manteniendo la posibilidad de buscar causalidades y sentido a todo lo que las rodea, accionando políticamente junto a otros sectores, instalando la problemática del trabajo sexual, “dando la cara”, tratando de construir una historia integrada a un sistema de valores donde la vida de todos y cada uno sea lo primordial. Por todo esto, son ellas mismas a través de sus actos las que quieren forjar su futuro. A partir de los nuevos aprendizajes que incorporan, cuentan con más herramientas para tener la posibilidad de elegir nuevos horizontes laborales, con menor exposición a riesgos psicosociales. Poseen además un proyecto colectivo que es el de la organización AMMAR, en el cual también proyectan sus vidas, sabiendo que el mantenimiento y crecimiento del mismo va a depender de ellas mismas, de su nivel de compromiso y militancia. Mientras las trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR, aprovechan el soporte y los protectores que brinda la Organización en el trabajo sexual, y les sirve para seguir llevando adelante su trabajo en el día a día, pero a diferencia de las mujeres nucleadas, no hay proyección a otros aspectos de sus vidas, como así tampoco en el tiempo. A su futuro lo plantean

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más en el orden del deseo, sin un accionar concreto que implique que hacen algo para buscar algún cambio. Afrontan con pasividad su cotidianeidad. Este grupo de mujeres trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR, aún no adoptan otra posición desde la cual interpretar la realidad, naturalizando la misma, de modo de sentir que no pueden actuar sobre ella ni modificarla, por lo tanto vivencian el futuro con resignación.

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REFLEXIONES FINALES

Acerca de los aspectos legales

Luego de interiorizarnos sobre los aspectos legales y sus respectivas sanciones tanto del Código Penal de la Nación como del Código de Faltas de la Provincia de Córdoba, nos llamó la atención, un hecho, que despertó nuevos interrogantes dentro de la temática que abordamos. Si bien la prostitución es un fenómeno complejo y muy abarcativo, notamos como a través de los aspectos legales se direcciona la pena o la sanción a las personas que ofrecen su trabajo o en su defecto a quienes las “hacen trabajar”, pero nada se dice de quienes consumen dichos servicios. Si bien un sujeto puede ser detenido bajo distintas circunstancias, como por ejemplo averiguación de antecedentes, merodeo etc. no hay ningún artículo, que especifique y castigue a una persona por pagar para mantener relaciones sexuales. Coincidimos con Clara Coria cuando explícita que la prostitución aparece como una actividad ligada fundamentalmente a la mujer, en donde se focaliza a aquel individuo que entrega algo personal “cosificado” a cambio de dinero dejando fuera de foco al otro de la transacción: el que da el dinero. Si bien el Código Penal de la República Argentina determina penas para quienes estén involucrados en casos de corrupción de menores, de promoción o facilitación de prostitución, como así también para quienes faciliten la entrada al país de personas a los fines de que se prostituyan. En ningún lugar se penaliza la acción de prostituirse. Así también en el Código de Faltas de la Provincia de Córdoba cuando se mencionan las sanciones por el hecho de prostituirse, no se refiere a la prostitución en cuanto tal, sino que hace hincapié en las acciones de molestar y escandalizar.

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El Código de Faltas de la Provincia de Córdoba permite la realización de detenciones por motivos ambiguos y cuya interpretación está a cargo de la policía. Teniendo la posibilidad de poner en situación de sospechoso/a a cualquier persona que este en la vía pública. Si esto es permitido por la Ley posibilita el anclaje de los sujetos sociales en esta práctica, naturalizando el hecho de que todos somos sospechosos de delito. Si a esto sumamos que también le permite a la policía determinar días de arresto por las faltas descriptas anteriormente; entonces podemos afirmar que lo naturalizado por los sujetos en situación de vulnerabilidad es: que todos estos sujetos son culpables de delito, son delincuentes. La Ley lo dice.

Acerca del abuso policial

El tema en cuestión fue, en principio, lo que nos acercó a llevar adelante nuestro trabajo, debido a que en los primeros contactos con las mujeres trabajadoras sexuales, nos llamó la atención los riesgos a los que estas mujeres estaban expuestas a raíz de los múltiples abusos por parte de las fuerzas policiales. Luego de habernos interiorizado en el tema, a través de revisiones bibliográficas y del trabajo en campo, entendemos que: La represión policial, en todas sus formas, a la que son sometidas estas mujeres trabajadoras sexuales, responde a la necesidad del sistema capitalista hegemónico de reproducción y mantenimiento del estatus de los sectores de poder. Consolidando el negocio de la trata de blancas y de la explotación de mujeres trabajadoras sexuales en Casas de trabajo. Con el soporte ambiguo legal del Código de Faltas de la Provincia de Córdoba. La violencia moral o psicológica es el mecanismo de control social más efectivo, por su sutileza y omnipresencia, porque esta violencia es naturalizada, ya que se repite cotidianamente y establece códigos. Un ejemplo

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es la determinación de los lugares donde se puede trabajar y los lugares donde no se puede trabajar (lugares cercanos a las Casas de trabajo), como así también la vestimenta que se permite usar en cada una de las zonas de trabajo, etc. sin que ello esté legislado, sino establecido mediante el abuso de poder. Esta violencia moral o psicológica la vemos en el abuso físico al que son sometidas estas mujeres, pero también en los casos de explotación sexual a cargo de personal policial y de los casos de narcotráfico por parte del representante de la autoridad que lo prohíbe. Generando, esta situación, la desmoralización cotidiana de las trabajadoras sexuales y rompiendo los lazos de solidaridad entre ellas. Esto debido al miedo que invade su cotidianeidad. Miedo que paraliza y es condición para la perpetuación de la injusticia, afectando su vulnerabilidad, mediante este abuso, y dañando la autoestima. Vemos este mecanismo naturalizado socialmente y ejercido nítidamente por la institución policial, fortalecido al ignorarse el reclamo que surge desde estos sectores. Por eso el surgimiento de la organización AMMAR, además de la protección que brinda en la esfera de la salud, toma importancia en la difusión de los derechos de éstas mujeres y en la propalación de la denuncia pública ante estos abusos. Rompiendo el acostumbramiento al abuso de autoridad, incorporando en la existencia de estas mujeres la dimensión crítica a partir de desnaturalizar la violencia moral y psicológica. Actualmente, la Organización ya interviene a nivel estructural del sistema generando un contrapoder, en coordinación con otros sectores sociales, que le permite “negociar” condiciones con las autoridades de Seguridad de la Provincia, para prevenir abusos y arbitrariedades.

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SEGATO Rita Laura (2003) Las estructuras elementales de la violencia. Ensayos sobre género entre la antropología, el psicoanálisis y los derechos humanos. Buenos Aires. Ed. Universidad Nacional de Quilmes

10

SOUTO Marta (2000) Las transformaciones Grupales en la Escuela. Ed. Paidós Educador.

SVAMPA Maristella (2003) Cap. “Modelos de ciudadanía y actores sociales durante los noventa”. Escenarios Estado, democracia y proyecto de nación. FLACSO.

WACQUANT. BOURDIE. (2005) Una invitación a la sociología reflexiva. Argentina. Ed. Siglo XI Editores.

10

INDICE

AGRADECIMIENTOS................................................................................. INTRODUCCION........................................................................................ PROBLEMA................................................................................................ 3 OBJETIVOS................................................................................................ 4 Objetivo 4 Objetivos 4 ANTECEDENTES DE LA PROBLEMÁTICA.............................................. 5 Consideraciones 7 Consideraciones 9 Visión del fenómeno desde el Código Penal y Código de Faltas 11 ENCUADRE 14 METODOLOGICO................................................................. Legales sobre el origen e historia de la prostitución Específicos General

1 2

Actividades

realizadas

10

15 Grupos 16 Preparación de los grupos focales con las mujeres nucleadas en AMMAR 17 Contexto de la Entrevista con Trabajadoras en Parque Sarmiento (no 18 nucleadas en AMMAR) Focales

MARCO 20

TEORICO.....................................................................................

Acerca del estudio del fenómeno de las representaciones sociales 20 Las 23 Acerca 24 La 27
10

representaciones

sociales

de

la

organización

AMMAR

de

la

noción

de

la

actividad

trabajo

actividad

trabajo

productora

de

Subjetividad

Riesgos 28

psicosociales

de

la

actividad

del

trabajo

sexual

Violencia moral y maltrato psicológico: componentes centrales del riesgo 30 psicosocial

LA ORGANIZACION AMMAR (Asoc. de Mujeres Meretrices Argentinas)... 33 Objetivos 33 Nacimiento 33 Actualidad 34 de la Organización de la Organización de la Organización

ANALISIS E INTERPRETACION DE DATOS.............................................. Análisis e interpretación de datos, Trabajadoras sexuales nucleadas en AMMAR REPRESENTACION SOCIAL DEL TRABAJO............................................. Contexto socio-cultural Aprendizaje social Condiciones y Relaciones en el trabajo Lugar de Trabajo Relaciones sociales

37

38 38 38 39 43 43 45

10

Valor del trabajo: de uso y de intercambio Síntesis RIESGOS PSICOSOCIALES DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES....... Riesgos psicosociales de las trabajadoras sexuales en la relación con la policía La protección de AMMAR Modalidades y mecanismos que utiliza la policía para el control Riesgos psicosociales de las trabajadoras sexuales en la relación con la familia: Ocultamiento, vergüenza Riesgos psicosociales de las trabajadoras sexuales en la relación con la Salud Síntesis

48 52 53

54 55 57

62

66 69

PRODUCCIÓN DE SUBJETIVIDAD: AUTOESTIMA, LOS OTROS.......... Miradas de sí mismas: auto-estima Síntesis ANALISIS E INTERPRETACION DE DATOS............................................ Análisis e interpretación de datos, Trabajadoras sexuales no nucleadas en AMMAR REPRESENTACION SOCIAL DEL TRABAJO.......................................... Contexto socio-cultural Condiciones y relaciones en el trabajo Lugar de trabajo – vestimenta Relaciones sociales en el trabajo RIESGOS PSICOSOCIALES DE LAS TRABAJADORAS SEXUALES..... Riesgos psicosociales en la relación con la policía

70 71 79 80

80 80 80 80 80 81 84 85

10

Riesgos psicosociales en la relación con la familia Ocultamiento, Vergüenza 87 Riesgos psicosociales en relación con la salud Síntesis CONCLUSIONES...................................................................................... Acerca del futuro REFLEXIONES FINALES......................................................................... Acerca de los aspectos legales Acerca del abuso policial BIBLIOGRAFÍA.......................................................................................... 88 89 90 96 98 98 99 101

11

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