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AUTOCONOCIMIENTO Y USO DE LA MEDICINA AYAHUASCA

Erik Hendrick Carpio


Director del proyecto Sapan Inka
Cusco - Perú. 2009

Durante nuestra experiencia con el uso terapéutico de la medicina Ayahuaska hemos aprendido que en muchos
casos esta medicina resulta ser una utilísima herramienta para la exploración y conocimiento de la propia
naturaleza. Pero también hemos aprendido que para usar esta herramienta con el propósito del conocimiento de
la naturaleza, es necesaria la ciencia, la cual permite ampliar nuestra conciencia, es así que para profundizar
nuestro autoconocimiento, es necesario el conocimiento científico psicológico. Para profundizar en el
autoconocimiento no sólo es suficiente la buena voluntad o sólo tener el deseo de hacerlo, sino que se necesita
poseer un conocimiento especializado. Por ejemplo para diseñar y construir un edificio se requiere
conocimientos de arquitectura e ingeniería. De igual manera para el autoconocimiento se requiere un amplio
estudio de la psique humana.

El autoconocimiento es muy importante porque nos permite acercarnos al estrato fundamental, al núcleo
esencial del ser humano en el cual moran los instintos y radican los factores dinámicos preexistentes que
determinan las decisiones éticas de nuestra conciencia. El autoconocimiento es lograr el mayor conocimiento
posible de la totalidad del individuo, lograr que el hombre pueda saber claramente cuál es su capacidad para
ejercer el bien y saber también cuántas maldades o atrocidadez es capaz de realizar.

El autoconocimiento permite el desarrollo o crecimiento psicológico del individuo, el cual le permite tener la
capacidad de auto-observación y saber que dentro de cada uno existen algunas zonas oscuras y otras luminosas
o la razón y la irracionalidad; Sin embargo es importante indicar que este proceso de desarrollo es un fenómeno
que para que tenga una satisfactoria evolución, debe producirse espontáneamente. En realidad este proceso tiene
dos aspectos, por un lado es un fenómeno que se produce en el interior del individuo, de manera subjetiva y es
de integración; pero por el otro lado, también es esencialmente un fenómeno de relación objetiva, y lo cierto es
que el uno no puede existir sin el otro, sea el uno o el otro el que más se destaca. La totalidad no constituye un
estado perfecto, sino una integridad.

El objetivo de este proceso es la conciencialización, es decir el lograr volver concientes los contenidos hasta
entonces proyectados. A través de esta dedicación se logra poco a poco, el conocimiento de los otros hombres,
así como el de sí mismo y de esta manera se logra la diferenciación entre aquello que uno es realmente y aquello
que en él se proyecta o lo que uno cree de sí mismo en las fantasías.

Debe tenerse claro que este proceso es originado por la naturaleza y que es un impulso que puede conducir hacia
una más amplia y más vasta conciencia y para este fin el hombre ha de estar a su servicio voluntariamente. Lo
que finalmente implica este proceso es la unión de la conciencia o de la personalidad yoica con las
personificaciones de lo inconsciente y de ahí resulta una nueva personalidad que en definitiva no es un tercero,
sino que es los dos juntos. De acuerdo a la psicología Analítica de Jung, esta nueva personalidad es designada
por el concepto del Sí-Mismo. Para la comprensión de este concepto es útil realizar un paralelo con la existencia
personal y cósmica de la fenomenología del Atman-Hindú. El Sí-Mismo es al mismo tiempo subjetivo y
objetivo, es yo y no yo, es individual y colectivo. Es un concepto que sólo puede ser expresado mediante figuras
simbólicas e indica la unión de los opuestos como un "símbolo unificador". Estas figuras simbólicas surgen de
manera empírica durante los sueños, las fantasías espontáneas, y las visiones producidas por el uso de
enteógenos, están relacionadas con los temas de naturaleza mandálica y se hacen visibles en los dibujos y
pinturas de quienes viven la experiencia. Es importante que este proceso se produzca de manera espontánea y
uno no debe nunca impulsar a nadie a atravezarlo; ya que la inicial correspondencia psíquica es un oscuro estado
de desorientación, se atravieza una disolución de la conciencia y existe una analogía con el estado
esquizofrénico. Esta disolución suele durar mucho tiempo y junto a ella se experimeta una constante
desorientación de la conciencia. Es por eso que durante esta conciencialización de lo inconsciente colectivo, del
no-yo psíquico, se corre el gran peligro de aguzarse psicosis latentes. La disolución y desorientación lleva
consigo un estado en donde se pierde el control y se produce una libre impulsividad, un estado sin alma donde
predominan los afectos y fantasías de diversos tipos.

El objetivo de la terapéutica con enteógenos, para nosotros especialmente con Ayahuaska y San Pedro, en estos
casos y en este sentido, es el fortalecimiento de la conciencia. Nosotros normalmente estimulamos a las
personas hacia una actividad espiritual y hacia una dominación comprensiva de la masa confusa de su espíritu.
Hemos observado que a través de esta comprensión va quedando integrado lo inconsciente y poco a poco
aparece un nuevo punto de vista más elevado que sustituye tanto al conciente como al inconsciente. El estado
inconsciente alcanza un punto crítico de máxima profundidad, un estado de negrura que es seguido por una
iluminación desde arriba (POST TENEBRAS LUX), gracias a esta luz se va comprendiendo cuál era el
verdadero sentido de la unión de los opuestos.

Por lo tanto, este proceso de autoconocimiento y de crecimiento psicológico se trata de una modificación del
sentimiento interno, el nacimiento de un nuevo sentimiento dentro de nosotros mismos, una experiencia psíquica
del nacimiento de una esencia espiritual superior en figura humana que se produce invisiblemente en el
individuo, es como un sentimiento de ser sustituido, pero no destituido. Es como si todos los asuntos de la vida
comenzaran a ser conducidos por un lugar central invisible. Es un fenómeno de desligamiento de la conciencia
gracias al cual se pasa de experimentar un "Yo vivo" subjetivo a un objetivo "me vive", tal como es expresado
mediante el lenguaje religioso cristiano: "Ahora yo no vivo, sino Cristo vive en mí". Este nuevo estado es
experimentado como más elevado que el anterior, como si uno quedase realmente liberado de las compulsiones.
En suma, es un sentimiento de reconciliación con lo que acontece en general.

En la práctica médica creemos que lo importante es el resultado de curación. Hay diferentes tradiciones médicas
en diferentes culturas del mundo; por ejemplo la medicina ayurvédica o la medicina tradicional China, también
la medicina tradicional andina. No creemos que la existencia de estas prácticas médicas descalifiquen el uso de
la medicina occidental, sino que se trata simplemente de culturas diversas, cosmovisiones distintas, presupuestos
diferentes. En la cultura andina y en la cultura amazónica la función del uso de plantas maestras, aún en la
actualidad, es para que el médico curandero pueda diágnosticar y dar el tratamiento adecuado a cada mal.
Pensamos que existe la posibilidad de la búsqueda de una medicina holística, es decir una práctica médica que
sea capaz de integrar medicina de las diferentes culturas del mundo. Por otro lado no decimos que el estudio
científico de las funciones biológicas descalifique el estudio del alma humana, al contrario, pensamos que para
el conocimiento del hombre son necesarios ambos estudios.Una persona normal vive todo el tiempo con su
cuerpo, sin embargo para saber cómo es que éste opera, por ejemplo su respiración, es necesario realizar
estudios científicos de cómo funciona el sistema respiratorio, digamos qué organos intervienen en éste. De igual
modo el hombre vive con su alma pero para conocer cómo ésta se manifiesta y cómo opera, es necesario realizar
estudios con respecto a ella.

LLegando a este punto es importante indicar que el alma no es una consecuencia de procesos fisiológicos,
específicamente del sistema neurológico, sin embargo es importante indicar que el alma transcurre en el tiempo
a través del sustrato organico, de la herencia biológica de millones de años de evolución. El alma comprende un
extenso dominio de fenómenos psíquicos concientes e inconcientes y es suprapersonal. El alma se manifiesta en
el individuo y también colectivamente. El alma en esencia es un poder autónomo del inconsciente que traspasa
la voluntad consciente del individuo. El alma es un factor humano. Cuando hablamos del alma no nos referimos
a un propósito conceptual filosófico comprensivo de una substancia individual metafísica, sino nos referimos a
una concepción fenomenológica del alma. El alma se manifiesta a través de imágenes nemónicas, por ejemplo
en los sueños o en las visiones. Estas imágenes no pertenecen a la historia personal fisiológica de un individuo,
sino que son parte de la humanidad en general. Por ejemplo una visión de una pirámide transparente en cuyo
centro hay una luz radiante y de donde proviene una voz de naturaleza divina. O imágenes y voces de seres
demoníacos en medio de paisajes infernales de fuego, ¿cómo pueden estas visiones ser explicadas o
interpretadas por el funcionamiento neurofisiológico? Se puede explicar o interpretar el por qué de la existencia
de las imágenes, pero no su naturaleza, su esencia ni su función. El conocimiento y la compresión del alma es lo
que permite brindar un tratamiento terapéutico, por ejemplo cómo sacar a un ser humano de su sensación de
vivir en un estado de confusiön y oscuridad. El objetivo de la medicina es curar al hombre tanto física como
espiritualmente.

Desde nuestra perspectiva, uno de los objetivos de usar plantas maestras como instrumento para el
autoconocimiento y el crecimiento interior, es llegar a la disolución del ego. Los entéogenos nos dan la
posibilidad de autoobservarnos, mirarnos a nosotros mismos y así tener la capacidad de separarnos de nuestros
falsos yo o egos. Un peligro del uso irresponsable de los entéogenos es que éstos abren las puertas a poderosas
fuerzas ocultas del inconsciente colectivo que pueden inundar el yo consciente y tenerlo bajo su poder, dando
como resultado una inflación de la personalidad que se manifiesta como egolatría, mitomanía o megalomanía.
En la filosofía oriental desde miles de años atrás han existido técnicas para evitar esta inflación de la
personalidad como la meditación yoga o la búsqueda del sendero intermedio en el taoismo. Es por ello que en el
uso ancestral de la Ayahuaska es muy importante los ICAROS empleados por el maestro curandero que
justamente sirven como mapa para no extraviarse en las imágenes arquetípicas que se viven durante el estado
modificado de consciencia. Creemos que los entéogenos son medicinas y como toda medicina, éstas deben ser
administradas
por un médico o un especialista en la materia.