Intervenciones comunitarias en la prevención del sida en usuarios de drogas

Artículo publicado en la revista - libro Ensayos y Experiencias, Año 7 N° 39 VIH-SIDA Y DROGAS Reducción de Daños Intervenciones comunitarias Alternativas desde la educación Coeditada por la Red Argentina de Reducción de Daños (REDARD) y la Editorial Novedades Educativas Buenos Aires, Julio de 2001. Paula Goltzman

La prevención del VIH/sida en usuarios de drogas puede concebirse desde una diversidad de enfoques y modelos de trabajo. El presente artículo presenta el desarrollo de una modalidad preventiva inscripta en el enfoque de la reducción de daños que emplea la intervención comunitaria como estrategia de trabajo. En el año 1998 la Asociación Civil Intercambios comenzó con un proyecto de investigación-intervención acerca de la prevención de la transmisión del VIH entre usuarios de drogas inyectables. Para abril del año 1999 estábamos comenzando un gran desafío, demostrar que era posible hacer reducción de daños en la Argentina, trabajar desde una concepción de trabajo comunitario la prevención del uso de sustancias y los daños asociados a este, y trabajar con una población que poco aparecía en los escasos relatos sobre intervenciones comunitarias que hasta ese momento se desarrollaban. De esa manera se diseñó la intervención comunitaria como una “ búsqueda del derecho a la diferencia, excluyendo la sanción del juicio moral para llegar a ser una búsqueda de la igualdad de los derechos” [2]. Con la convicción de que el camino comenzado no tenía vueltas para atrás, hemos crecido en el trabajo, renovamos objetivos, transferimos capacidades a otros para que puedan operar en el terreno. La confidencialidad y el resguardo del derecho a la privacidad de las personas, son preocupaciones cotidianas en la aplicación de una estrategia preventiva que busca reconocer al uso de drogas como una práctica social y por ende, la condición de ciudadanos de los sujetos que forman parte de esta experiencia. Escribimos este artículo con la expectativa que pueda servir para pensar mejores intervenciones, para aportar a una discusión sobre el trabajo comunitario y sobre el trabajo en prevención del sida y el uso de drogas. Al inicio del trabajo... En el trabajo comunitario, uno de las primeras preguntas que aparecen está ligada a ¿cómo se comienza?, quienes son las personas que habilitan el contacto inicial con la comunidad, entendida más como un espacio simbólico heterogéneo que como un espacio físico determinado. Una condición para la intervención comunitaria está dada por la negociación previa con el tejido social en el cual se inscribe el proyecto de intervención, en nuestro caso esta negociación previa estuvo fuertemente signada por la incorporación en el proyecto de un ex usuario de drogas, quien abrió las puertas, y habilitó el acceso a una red de usuarios de drogas. La negociación establecida en su figura hizo de puente entre los profesionales y los usuarios de drogas.

No fue la habilidad en crear un espacio grupal lo que permitió el desarrollo del proyecto de Reducción de Daños. a los usuarios y ex usuarios de drogas que hoy trabajan en el proyecto y que se han convertido en agentes de salud. y las primeras acciones grupales. . lo hacían para compartir una cerveza. En ese espacio desarrollamos los primeros talleres preventivos. ni con preguntarnos acerca de lo que empuja al hombre a correr riesgos. una charla entre amigos. qué decir y cómo hacerlo? La credibilidad del mensaje estaba en función no sólo del contenido y de su veracidad. Para que esto sea posible el trabajo debe dar prioridad a una relación diferente.En una casa de familia se agrupaban naturalmente usuarios de drogas. sino observando-comprendiendo las características y capacidades del espacio de trabajo. con el pleno aval de las personas y la responsabilidad de ellas. creíamos que esa casa. Esta es una de las claves de nuestro trabajo. avanzábamos en el desarrollo del segundo objetivo.uno dedicada al pasaje de información.otro en la línea de transferencia de capacidades para constituir operadores locales para el trabajo en el proyecto de reducción de daños. pero si un conjunto de instrumentos que ayudara a las personas a apropiarse de algunos cuidados respecto de su salud y de sus prácticas. sino la habilidad para observar una dinámica que se daba naturalmente. Lo que hay que hacer es ofrecer medios de protección. el lugar era conocido por muchas personas usuarias de drogas inyectables y por las que usaban drogas por otras vías. en esa casa se distribuyeran jeringas y preservativos. El trabajo comunitario no se desarrolla importando esquemas de trabajo. En este sentido se apeló a utilizar información que no diera respuestas preconcebidas. Era claro que el puesto de entrega de material debía estar dentro del mismo barrio. Trabajamos en forma paralela la formación de usuarios y ex usuarios de drogas en el trabajo preventivo. Mientras los talleres se sucedían y crecía el vínculo con las personas. El 25 de junio de 1999 entregamos la primera jeringa. acordando-“ negociando” puntos de encuentro de realidades. El propio operador fijó como . Una secuencia breve de no más de 40 minutos donde fue fundamental definir y delimitar con la máxima exactitud y rigurosidad posible las c aracterísticas deseadas de la información. No basta con informar sobre los riesgos de transmisión del virus del sida o de las hepatitis. Denominamos operadores comunitarios. de intercambio de conocimientos. ¿cuál era la imagen que queríamos dar de aquel que hablaba. que ese lugar de encuentro era muy bueno para realizar entrega gratuita de jeringas y preservativos. comprenderla y aprovecharla en función de nuestros objetivos.otro al trabajo para lograr que en ese ámbito privado. muchos otros se agrupaban en ese espacio y quien era dueño ocupaba con bastante claridad un lugar de liderazgo entre sus pares. en la creencia que la educación entre pares es una de las estrategias principales para trabajar en prevención. . una relación de “ partenariado” . A partir de este encuentro es que el trabajo fue guiado en varios sentidos : . Existía una convicción de que era la mejor forma de realizar esta tarea. una relación de trabajo y confianza. cómo íbamos a comunicar ese mensaje. Cumplía algunas condiciones. en la que los usuarios son considerados como personas responsables. Para el primer objetivo propuesto se optó por el trabajo en talleres. sino también de la credibilidad de la fuente.

Se abrochaba un preservativo a los materiales preventivos y se entregaban juntos. Es un trabajo que se extiende por las redes naturales del operador. La gestión de esta red de servicios no es un trabajo sencillo. Comprender esas características es fundamental para el desarrollo de las intervenciones. Ordenando la tarea… La intervención comunitaria. imágenes conceptos e ide as sobre el trabajo preventivo y sobre los usuarios de drogas. con prestaciones de servicios cada vez más deteriorados y con mucha dificultad para abrir sus puertas y su trabajo hacia afuera. sin caer en tecnicismos que desnaturalicen la . Antes señalábamos como las características del lugar van a permitir desarrollar distintas líneas de trabajo. teníamos un grupo de usuarios de drogas que no podían ser recortados geográficamente. cubriendo un territorio más amplio y respondiendo a las redes naturales de inserción del operador comunitario. exige de un esfuerzo técnico por ordenar. y a las características de los profesionales intervinientes que aprendieron y desaprendieron a lo largo de la tarea. siendo lo que está siempre en el centro de la intervención comunitaria un vínculo. por un lado la que se describió brevemente. hizo hincapié en un proyecto de intervención comunitaria localizado. Necesitamos trabajar con una clara conciencia de que un proyec to de prevención del sida entre usuarios de drogas por vía inyectable no podía resolver todos los problemas que se presentaran en el trabajo comunitario. sino que otra clave del trabajo está en el armado de una red de instituciones cuya oferta de servicios puedan ser requeridos por la población usuaria de drogas o que estén vinculadas al tema sida. que no se vinieran a pedir más allá de la una de la madrugada. a la vez que eran más personas las que se involucraban en la distribución de los materiales. Con el tiempo descubrimos algunas invenciones que los usuarios de drogas le estaban dando al proyecto. vínculos personales. a las caract erísticas de los operados contactados que desarrollaron un estilo de trabajo a partir de sus experiencias de vida. grupales. El giro que fue tomando esta línea de intervención comunitaria fue trabajar con un operador que no ofrecía un espacio físico definido sino que hace de eje articulador de relaciones que son de su ámbito de vida. atribuible en gran medida al estado general en que funcionan las instituciones.condición para la entrega de los materiales. Por otro lado. lejos de ser espontánea. esto puede leerse como una primera pauta de encuadre del propio trabajo del operador barrial. en las distintas dimensiones posibles. sistematizar la experiencia. Los profesionales supervisando y coordinando tareas en el campo también van moldeando y son moldeados por los propios usuarios. Pero el trabajo comunitario no puede apoyarse en el trabajo de una única institución. a partir de usuarios de drogas agrupados naturalmente. y a part ir de allí se desarrolló una línea de trabajo que centró sus acciones en el trabajo en redes de usuarios sin una localización específica. Nuestro trabajo tenía dos características principales. sociales. o se abría una línea de entrega en otro barrio. Si se dieron estas dos líneas de intervención creemos que es atribuible al mapeo inicial de la población y sus características (observación y comprensión del espacio comunitario sobre el cual se construye la intervención).

Es parte de un difícil proceso de construcción de habilidades y conocimientos. “ La intervención comunitaria descansa pues en la apertura de los profesionales a los espacios no institucionales. el contacto y la articulación entre instituciones. A medida que el trabajo avanzó se fueron incorporando nuevos agentes al trabajo en reducción de daños al mismo tiempo que otras personas salieron del trabajo en terreno para pasar a ocupar nuevas funciones dentro del proyecto. la identificación de espacios de concentración y circulación de usuarios de drogas. En el segundo año del proyecto algunos cambios se fueron sucediendo en las intervenciones. la intervención comunitaria implica profesionalidad. Durante el primer año trabajamos con dos modelos de intervención comunitaria. lo que implica otra representación social de los papeles de los profesionales. uno se basaba. elaborar la idea de que el proyecto es impo rtante más allá de las personas que puedan encarar una acción en terreno. de los no profesionales y de los usuarios.[3] El operador técnico es responsable de la ejecución de las intervenciones. la ejecución de las acciones de sensibilización comunitaria. es el responsable de establecer los contactos con la población. y vuelve a hacernos reflexionar sobre un punto que ya habíamos esbozado anteriormente referido a la transmisión de información. Su palabra. la consejería y el registro del trabajo de campo.intervención. la distribución de los materiales de difusión. Los vínculos podían ser restablecidos para seguir trabajando en esta idea de moldearnos mutuamente y aprender mutuamente junto con las intervenciones. y más que eso a la necesidad de transferir capacidades técnicas a los operadores comunitarios. en la distribución móvil de material y otro en las intervenciones localizadas. El postulado de base: la ciudadanía de los agentes sociales investidos a partir del reconocimiento de sus diferentes campos de experiencia” . formados cada uno de ellos por un operador comunitario y otro técnico. atendiendo a las complejidades del entramado de un trabajo comunitario. de saberes diferentes y experiencias de vida diferentes. El proyecto tiene dos equipos. el desarrollo de los talleres de sexo seguro y de reducción de daños. Se hizo real aquel dicho que señala que más difícil que empezar un trabajo comunitario es sostenerlo. Si antes hablábamos de la importancia de la creación de un vínculo como condición del trabajo comunitario. de preservativos y jeringas y el registro del trabajo de campo. Su tarea s e centra principalmente en la vinculación con los usuarios de drogas en sus contextos. En el segundo año las acciones se organizan en torno a equipos de trabajo. la puesta en marcha de conocimientos y técnicas movilizantes de una diversidad de nuevos conocimientos. pero que en un proyecto de intervención comunitaria tienen necesariamente que buscarse y construirse en un espacio común. . su tarea se centra principalmente en la toma de contacto y vinculación con los usuarios de drogas. nuevos actores entraron a escena y fue necesario reflexionar sobre su inclusión. El operador comunitario es el mayor conocedor del lugar donde se trabaja. la identificación de potenciales agentes de campo. esa idea nos va a permitir pensar lo que significó la modificación de los vínculos. cumple un papel fundamental a la hora de pensar intervenciones.

comedores se acercan para interesarse por el trabajo. Junto con esta línea de trabajo. o por lo menos el riesgo de acercarse peligrosamente a ella ha estado presente en muchas de las palabras que se pronunciaron durante un tiempo en las intervenciones. sin estar presente en él. Se abrió un trabajo con una nueva población a la cual no habíamos tenido acc eso antes. . Pensamos la supervisión como un espacio en el que intervienen la institución a través de la figura del supervisor. Creemos que la supervisión es acompañamiento del trabajo comunitario. medicamentos. instituciones barriales. y también es condición para el desarrollo de la tarea. La diferencia en la manera de tomar los riesgos de la vida está en las convicciones con las que los tomamos. también las trabajadoras sexuales se acercaron al proyecto solicitando material preventivo. que pone en juego muchas veces nuestras propias formas de obtener placer. Se ofreció la posibilidad de realizar estudios de seroprevalencia de VIH. dialogando con los operadores. prestan sus casas para entregar material.El equipo de intervención se completa con un espacio de supervisión. un pequeño recorte de la vida de las personas y de las intervenciones posibles con las personas. Todas estas situaciones producen el desgaste de los equipos de trabajo. solicitan y participan en talleres informativos. pero sus vidas y los lugares que ocupan. contactan nuevos usuarios. En todo caso “ empecemos por reconocer que una vida sin riesgos es inviable. trabajamos con personas en situación de marginalidad. el supervisor. El trabajo comunitario rompe algunas barreras. Mayor cantidad de personas se van involucrando en el trabajo. hepatitis B y C. los adolescentes. riesgos de transmisión de enfermedades. hepatitis B y C a los usuarios de drogas inyectables con los que estábamos trabajando. En el espacio de las intervenciones. involucrarse y plantear nuevas demandas. propuesta por los profesionales. un trabajo con situaciones que nos muestran una cara de vulnerabilidad. los operadores comunitarios y técnicos. ¿Qué aspectos estábamos movilizando en las personas?. Trabajamos con usuarios de drogas. sin ellos la vida no tiene sentido y estamos abocados al suicidio” [4]. hubo una de ellas que cobró un papel especialmente relevante y sobre la que quisiéramos aportar algunas consideraciones. Es control de cumplimiento de las tareas planificadas y de las líneas generales de la intervención. y el espacio comunitario mismo. Es espacio de capacitación teórica y práctica. las identidades que representan son mucho más que un recordatorio de riesgos y daños. un trabajo donde se juega el placer y la satisfacción de las personas. Pero eso es sólo una parte. el espacio institucional se abre para realizar un trabajo en calle. este grupo nos permite pensar en nuevos rumbos para el proyecto y las intervenciones. Esto nos llevó a hacernos algunas preguntas que en el trabajo con usuarios de drogas cobran no poca relevancia ¿De qué concepción de salud estábamos hablando?. y ¿cómo íbamos a trabajar conteniendo y vehiculizando esa movilización? Informac ión sobre sida. análisis y aunque no la nombráramos la muerte. Quizás la supervisión pueda servir como barrera contenedora de ese desgaste. en la información que tenemos para optar por ellos y en los medios que tenemos para hacer frente a esos riesgos. riesgos ligados al uso de drogas. surgieron otras líneas a partir de las demandas de la población con la que trabajamos.

y 400 kits preventivos conteniendo una jeringa. y de los sujetos que participan y son actores de la tarea preventiva. lo que sumado a los que teníamos anteriormente hacen cuatro puestos de distribución de material preventivo. comparten ese espacio con una charla. ¿Cómo fuimos consiguiendo estos nuevos lugares? Uno de ellos. la casa de un usuario de drogas es un espacio por el cual circulan muchos usuarios de drogas. Pero es condición para este proceso que los propios sujetos sean protagonistas de las decisiones y orientaciones del trabajo. una tapita para preparar la sustancia. a la vez que obse rvar la interacción social y facilitar un proceso de integración y aproximación de recursos. se aplica una planilla de registro de materiales. El promedio de materiales distribuido mensualmente asciende en la actualidad a 4. a los cuales se les deja el material y ellos administran la entrega. a los cuidados y a la gestión del riesgo en las prácticas de los sujetos. ya que el discurso uniforme y pretendidamente seguro acerca de "la droga" no sólo es inadecuado sino fuente de otros sufrimientos como alimento de los procesos de estigmatización soc ial. una dosis de agua destilada. lo que entendemos como un acto de confianza hacia el proyecto y sus caras visibles en el barrio.000 preservativos. El otro puesto se estableció en la casa de una pareja. y aunque nadie reconocía el uso inyectable ante nosotros. de los contextos en que ese uso se da. o una cerveza . Para todos los puestos de distribución de material. El trabajo comunitario permite la posibilidad de identificar los obstáculos y posibilidades que en el ámbito de la sociabilidad propia de un territorio encuentran los usuarios de drogas para ser considerados sujetos de la prevención. los materiales iban desapareciendo. Par desarrollar una tarea preventiva debe atenderse a la complejidad y diversidad de los usos de drogas. Desde este puesto de distribución se entrega material fundamentalmente a trabajadoras sexuales que pertenecen a barrios muy diversos. hace necesario el trabajo en redes que organicen y potencien la información y las acciones de diferentes grupos comunitarios. y un puesto móvil que traza un recorrido dos veces por semana por lugares de concentración de usuarios de drogas y usuarios de drogas inyectables. Con el permiso del dueño de casa dejábamos los materiales en una pequeña mesita en un rincón de la casa. Discusión Algunas últimas precisiones se imponen antes de dar fin al relato.Durante el segundo año de trabajo se agregaron dos nuevos puestos fijos de distribución de material. tres casas de f amilia. estas personas se fueron presentando. Eso significa incorporar a los usuarios de drogas en el diseño . Con el tiempo. para acceder a los recursos necesarios para el autocuidado y la prevención. que se implementa como indicador de evaluación del proyecto. Nancy y Raúl que fueron presentados por el operador comunitario. un preservativo y folletos informativos sobre inyección segura y utilización de forros. El trabajo comunitario permite escuchar las interpretaciones de los sujetos respecto de esos obstáculos. dos paños de alcohol para desinfectar la zona de inyección. Los obstáculos se relacionan con todas las barreras materiales y simbólicas que impiden el acceso a la información. A la vez.

Considerar sus conocimientos y saberes. el desplazamiento de la representación del usuario de drogas como delincuente o enfermo para considerarlo un ciudadano y sobretodo "ciudadano como los demás". . que comienza a nutrirse del conocimiento de otros sujetos y los recursos de diversas instituciones.y el desarrollo de las intervenciones. Las posibilidades están dadas en muchas ocasiones por la propia organización social del territorio en el que trabajamos. Esos procesos de ampliación del conocimiento individual situado en un ámbito microsocial. habilita la necesidad de la construcción de redes que pueden tener como intención ampliar los márgenes de aprovechamiento de los recursos de un determinado grupo de personas. potenciarlos y articularlos con saberes y conocimientos provenientes del campo científico o técnico. Atravesando horizontalmente este trabajo comunitario se encuentra la cuestión de los derechos de los usuarios de drogas. La tarea de conocimiento de esas oportunidades y de acercar otras más distantes es también un trabajo que tiene necesidad de la integración en equipos de personas del ámbito comunitario junto con los técnicos.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful