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Rosa Cobo Fundamentos ..\ del patriarcado moderno. Jean Jacques Rousseau FEMINISMOS e. a EE) ene | Feminismos Consejo asesor: Giulia Colaizzi: Universidad de Minnesota / Universitat de Valéncia Marfa Teresa Gallego: Universidad Auténoma de Madrid Isabel Martinez Benlloch: Universitat de Valéncia Mercedes Roig: Instituto de la Mujer de Madrid Mary Nash: Universidad Central de Barcelona Verena Stolcke: Universidad Aut6noma de Barcelona Amelia Valcdrcel: Universidad de Oviedo Olga Quifiones: Instituto de la Mujer de Madrid Direcci6n y coordinacién: Isabel Morant Deusa: Universitat de Valéncia Disefio de cubierta: Carlos Pérez-Bermiidez, Documentacién gréfica de cubierta: Gema Alvarez Reservados todos los derechos. De conformidad con lo dispuesto en el art. 534-bis del Cédigo Penal vigente, podrén ser castigados con penas de multa y privacién de libertad quienes reprodujeren © plagiaren, en todo o en parte, una obra literaria, artistica © cientifica fijada en cualquier tipo de soporte sin la preceptiva autorizacién. © Rosa Cobo Ediciones Catedra, S. A., 1995 Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid Depésito legal: M. 8.978-1995 1.S.B.N.; 84-376-1325-6 Printed in Spain Impreso en Graficas Régar, S. A. Pol. Ind. Cobo Calleja. Fuenlabrada (Madrid) Prdélogo Cuando conoci a Rosa Cobo —fue en el 85, jhace ya una década!— era una ferviente rousseauniana. Desde ahi, se acercaba al feminismo con la curiosidad intelectual y la pasion militante que la caracterizan. Que Rousseau era un misdgino, ya lo sabia cuando se unié a nuestro Seminario «Feminismo e Ilustracion» en el afio 87. Pero sus exigencias tedricas le impedian —no asi a muchos otros sesudos estu- diosos del ginebrino, que bien podrian tomar nota— despa- char el asunto con tan sumaria constatacion de un antipatico rasgo de cardcter de un pensador tan genial. En el Semina- rio estudidbamos —y Rosa lo ha hecho con particular inten- sidad— a Poulain de Ja Barre, el fildsofo cartesiano que es- cribié en 1673 De l’Egalité des deux sexes y que en otra de sus obras, De 1'Excellence des hommes disefié un estado de naturaleza en el que los y las salvajes, portadores del bon sens cartesiano antes de que la fuerza se impusiera a la ra- zon, eran libres, iguales y nada sabian de lo que se ha dado en llamar «la divisién sexual del trabajo». De acuerdo con Poulain, la desigualdad de la mujer «se basa en prejuicios y no en la razén»; Rousseau —joh casualidad!— en el libro V de Emilio dedicado a la educacion de «Sofia» afirma que la sujecién de la mujer «no se basa en prejuicios, sino en la ra- zém»), en contra de «la manera de argumentar de los galan- tes partidarios del bello sexo». No parece, pues, que valga 9